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El pensamiento primitivo y el mito
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El pensamiento primitivo y el mito

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  • 1. EL PENSAMIENTO PRIMITIVO Y EL MITO Margarita Enciso de Rangel El contexto histórico en que tienen origen los mitos es el de la época primitiva de desarrollo y su estudio está muy relacionado con la cosmogonía o cosmogénesis. Para comprender su significado hay que enmarcarlo en el pensamiento del hombre primitivo -hombre nómada, cazador, pescador y recolector-, especialmente en lo que tiene que ver con su visión del cosmos, la naturaleza y la vida. En este campo se consideró importante hacer referencia a las concepciones expuestas por uno de los investigadores actuales de mayor autoridad en la materia, Ernest Cassirer, quien en su teoría acerca de quién es el hombre y la crisis en el conocimiento del hombre, plantea que "para entender las cosas humanas tenemos que comenzar por un estudio del orden cósmico y que la cosmología, el sistema heliocéntrico introducido en la obra de Copérnico, representa la única base sana y científica para una nueva antropología... Para la nueva comprensión del hombre hay que tener en cuenta no sólo la evolución de las especies sino la coordinación del hombre con su ambiente -cultura- y entonces éste no puede escapar de su propio logro, no le queda más remedio que adoptar las condiciones de su propia vida... hay que tener en cuenta sus creaciones y como tal tener presente que el hombre no vive en puro universo físico sino en un universo simbólico. El lenguaje, el mito y la religión constituyen parte de ese universo, tejen la red simbólica, la urdimbre complicada de la experiencia humana". Este investigador afirma que no hay que entender al hombre sólo como un animal racional sino como un animal simbólico. Para el sentir primitivo, develado en los mitos y en su cultura, la naturaleza es vista como un todo en la cual existe un vínculo común que une todas las cosas, elementos y fenómenos "La consanguinidad de todas las formas de la vida parece ser un supuesto general del pensamiento mítico y las creencias totémicas representan uno de los rasgos característicos de la cultura primitiva... En el Totemismo, el hombre no sólo se considera descendiente de cierta especie animal o vegetal, un vínculo tanto actual como real, genésico, sino que conecta toda su vida física y toda su existencia social con sus antepasados totémicos". El convencimiento de la existencia de ese vínculo común, tendrá mucha incidencia en la manera de actuar, especialmente en las prácticas mágicas o rituales. Considera el hombre primitivo que en la naturaleza existen fuerzas y poderes invisibles u ocultos y que él como parte de la naturaleza está vinculado a todos los elementos y fenómenos naturales pudiendo, desde luego, influir y comunicarse con ellos: "No ve a la naturaleza con los ojos de un naturalista moderno que desea clasificar las cosas para satisfacer su curiosidad espiritual, ni se acerca a ella por intereses puramente pragmáticos y
  • 2. técnicos... su visión de la naturaleza no es puramente teórica, ni meramente práctica, es simpatética... la convicción profunda de una solidaridad -fuerza y vínculo común-, fundamental e indeleble de la vida, salta por sobre la multiplicidad de formas singulares. El hombre primitivo tiene una profunda convicción de que en la naturaleza existe una fuerza inmanente que comunica todas las cosas y fenómenos naturales. De allí surgen las prácticas mágicas o ritos como ese conjunto de creencias y prácticas -acciones simbólicas y signos-, que según su pensamiento pueden influir en las fuerzas de la naturaleza para producir determinados efectos o resultados, por ejemplo las rogativas para influir en la mejora del tiempo, los ritos para producir buena caza o pesca, etc. "Toda práctica mágica se basa en la convicción de que los efectos naturales dependen en alto grado de los hechos humanos... Porque el hombre no pensaría en estar en contacto mágico con la naturaleza, sino tuviera la convicción que existe un vínculo común que une todas las cosas, que la separación entre él y la naturaleza y entre las diferentes clases de objetos naturales es después de todo artificial y no real". Esta forma de pensar también lo lleva a establecer que él tiene sus propias fuerzas a confiar en sí mismo, en su propio poder, "El poder de su voluntad y su energía... a considerarse como un ser que no necesita someterse simplemente a las fuerzas de la naturaleza, sino que es capaz por su ímpetu espiritual de regularlas y transformarlas". Pero ese poder no era sólo físico sino social. El hombre primitivo se da cuenta que puede hacer escuchar por medio de sonidos o más o menos articulados, por medio de la palabra, del lenguaje y "transfiere esta primera experiencia social como elemental a la totalidad de la naturaleza. Para él la naturaleza y la sociedad no sólo se hallan trabados por los vínculos más estrechos sino que constituyen un todo coherente e inextricable, no hay ninguna línea de demarcación que separe nítidamente los dos campos , puesto que la naturaleza misma no es sino una gran sociedad, la sociedad de la vida. Desde ese punto de vista podemos comprender el uso y la función específica de la palabra mágica... Para la mente primitiva el poder social de la palabra experimentando en innumerables casos se convierte en una fuerza natural y hasta sobrenatural". Sin embargo, y a pesar de creer que la naturaleza puede oír y escuchar, llega un momento en el que el hombre primitivo se da cuenta que la naturaleza no responde al poder físico de la palabra mágica, que no entiende su lenguaje. Este hecho lo llevó a observar, agudizar el sentido y comprender la relación entre la realidad y lenguaje de manera diferente. "La función mágica de la palabra se eclipsó y fue remplazada por la función semántica y simbólica, ya no está dotada de poderes misteriosos, ya no ejerce una influencia física o sobrenatural inmediata... sin embargo, no deja de tener sentido
  • 3. ni carece de poder... Su rasgo decisivo no radica en su carácter físico sino en el lógico. Se puede decir que físicamente la palabra es impotente pero lógicamente la palabra se eleva a un nivel más alto, al superior: El logos se convierte en el principio del universo, en el primer principio del conocimiento humano". Ese principio está en el hombre y éste en la naturaleza, Ese hecho marco el paso hacia el pensamiento filosófico. En la época moderna el investigador Charles Darwin, autor de la Teoría Origen y Evolución de las Especies, afirma que "Los sonidos y los actos expresivos se hallan dictados por ciertas necesidades biológicas y que se emplean de acuerdo con ciertas leyes biológicas definidas. La transformación tuvo lugar cuando las expresiones humanas que al principio no fueron más que gritos emotivos o como frases musicales se emplearon como nombres, la cual implica que la denominación fue un saber que trajo un poder de transformación". En el marco general del pensamiento primitivo, surgieron los mitos.