Acción de la mente sobre la materia (iii)

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Acción de la mente sobre la materia (iii)

  1. 1. Acción de la Mente sobre la Materia (III): Teoría del Multiverso + Decoherencia por Darwinismo Cuántico “Hipercosmológico”: El “Striptease” Final del “Gato de Schrödinger” I Interpretación de Everett, u original “Teoría Cuántica del Multiverso” Hugh Everett III fue un hombre de sobresaliente y multifacético talento, así como de una marcada y fuerte personalidad: En los inicios de su carrera universitaria hay ciertos paralelismos con el genio creador “germinal” de la Teoría de los Juegos John Forbes Nash Jr., la “mente maravillosa” y más tarde extraña e intermitentemente perturbada cuya extraordinaria pero en cierto modo cruel biografía ha sido popularizada a nivel mundial por el cine: Como él, era norteamericano de familia acomodada-ilustrada de la Costa Este. Las convergencias prosiguen: Nash nació y se crió algo más al Sur y hacia el interior, en la montañosa, forestal y minera Virginia Occidental, la tierra de su madre, muy culta, refinada y profesora de idiomas , si bien su padre provenía de Texas; Mientras que Everett vio la luz y recibió su inicial formación en Maryland, su vecina noreste, muy cerca de Washington D.C, y en el área metropolitana de la propia capital federal. Ambas familias eran ricas e intelectuales, entregadas a proporcionar a sus hijos los más selectos colegios. La principal diferencia es que, por razones profesionales, el progenitor de Hugh hubo de trasladarse a la por entonces escindida Alemania Occidental después de la Segunda Guerra Mundial y el chico adolescente residió cierto tiempo en varias ciudades germanas, visitando incluso Leizpig, en la
  2. 2. Alemania Oriental, en 1949, cuando contaba con 19 años de edad. Los dos jovencitos desarrollaron un carácter complejo y egocéntrico, sensible y retraído, vastos eruditos amantes de los libros desde la más tierna niñez, y sus primeros pasos les orientaron hacia la ingeniería química y las matemáticas. Hugh Everett dominaba – pues – el alemán y era bastante más políglota y cosmopolita que Nash, y en principio también más “templado” y “equilibrado” en términos psicológicos convencionales... Aunque, antes de que a Nash le sobreviniese su gran crisis supuestamente esquizofrénica, el perfil y temperamento de ambos cerebros privilegiados resultaban comparablemente singulares, concentrados en sí mismos y excéntricos. Everett se graduó en ingeniería química (en su caso por la Universidad Católica de América en 1953) – al igual que Nash por el Instituto “Carold Narazi”, hoy “Carnegie Mellon” pocos años antes – y, asimismo, fue “detectado” cual “genio matemático puro” en potencia, orientado por sus profesores y becado para desarrollar dicha facultad extraordinaria en su doctorado por la puntera Universidad de Princeton, donde descollaban “monstruos sagrados” de la talla de Einstein y Von Neumann en aquellos momentos; Las “líneas de semejanza” perseveran, pues los dos “extraños” y sobresalientes jóvenes fueron paulatinamente derivando hacia los campos aplicados de las Matemáticas, pero siempre desde un imponente y naturalmente adquirido bagaje de rigor y a la vez audaz creatividad innovadora en el arte de concebir refinados modelos teóricos. De hecho, Everett se inclinó al principio por la incipiente Teoría de Juegos, pero no mucho después, debido a la poderosa influencia de uno de sus profesores, el destacado astrónomo, físico y excelente docente Robert Dicke, se decidió finalmente por la física cuántica teórica. En su tesis doctoral, aborda directamente el “Gran Problema” sin vacilar: El Dilema del Concepto de Medida en relación al Principio de Incertidumbre, la noción de “colapso” de la función de onda y la por aquellos días encendida polémica acerca de la Interpretación de Copenhague y la Paradoja EPR: En definitiva, intenta desentrañar el Misterio de los Misterios: El Mecanismo Oculto de la Decoherencia Cuántica... Con objeto de sortear las dificultades lógicas planteadas por la versión “oficial” de Bohr-Heisenberg, Everett emprende otro camino alternativo para resolverlas, sin necesidad de recurrir a variables locales “escondidas” y negando por principio la necesidad misma de plantear la célebre
  3. 3. “Paradoja/Trampa” de Einstein-Podolsky-Rosen. Para ello, postula otra Interpretación de los Principios Fundamentales Cuánticos en general y – en especial – el de Indeterminación: Para Hugh Everett, el problema de cómo explicar el proceso de “borrado” de los múltiples estados cuánticos permitidos superpuestos de diferentes probabilidades, asociados a la función de onda de cualquier sistema cuántico, cuando éste es observado/medido y “colapsa” en un conjunto finito y muy limitado de ellos, es un dilema falso. Ni, por la misma razón, tiene sentido interrogarse sobre porqué las propiedades, comportamiento y Leyes aparentes que se cumplen con enorme precisión cuando se lleva al límite macroscópico dichos sistemas y conforman nuestro “Mundo Real Clásico”, son tan diferentes y “reducidas” respecto a las que gobiernan el Universo a escala fundamental subatómica o cuántica. Sencillamente, porque tal mecanismo de “borrado o pérdida de información” (decoherencia) no existe como tal estrictamente considerado. Y no existe por una sencilla y a la par “brutal” y “abrumadora” razón: Cada una de las “soluciones posibles” de probabilidad no-nula o inclusive elevada que son “eliminadas” o “desaparecen” al medir-observar en una experiencia-interacción dada, corresponden al “estado real” en el cual “colapsa” el sistema en otro Universo Alternativo, o “Paralelo”, como resultado instantáneo de la misma interacción. Cada “partícula-onda” o sistema de ellas existe a la vez a nivel cuántico en todos los “ n-estados” o “n-universos” alternos posibles a la vez, pero únicamente “colapsa-se manifiesta” al interactuar con otras o ser “observada-medida” en cada uno de ellos en aquél que presente la “probabilidad local máxima” específica para dicha “rama alternativa de sucesos/Universo”. Los restantes estados o sucesión evolutiva de ellos de probabilidades relativamente más altas representan los “cursos-línea de espacio/tiempo” ligadas a los Universos más “próximos” en su “trayectoria global” o “historia espacio-temporal” al nuestro, y los de probabilidad más baja los vinculados a otros Universos alternativos tanto más “alejados” o “divergentes” en sus “historias” a éste. Esto ocurre con toda onda-partícula, incluidas las que constituyen nuestros cuerpos y mentes, de modo que cada cosa, ser, organismo o persona que ha existido, existe o existirá – a nivel elemental subatómico profundo – es, en verdad, un conjunto de n “homólogos” cuánticos en muy variable
  4. 4. gradación de posibles variaciones “permitidas” en su “devenir o destino evolutivo particular” y en interrelación con los demás entes o sistemas del Multiverso: Hay multitud de Universos Alternativos de muy diferente grado de “Paralelismo”... En algunos de ellos, nuestros “Alters-Egos” y, por ende, la Historia o situación global de la sociedad humana, la Tierra, el Sistema Solar, etc..., son muy parecidas al nuestro; Casi idénticas en términos amplios, pero por ejemplo en una pequeña fracción de éstos somos prósperos y exitosos o afortunados, aunque en distintos campos o profesiones, o tan sólo cambian ciertos detalles de nuestras vidas individuales y las de nuestro entorno próximo, en otra proporción casi idéntica de los mismos los parámetros generales a escala planetaria son prácticamente idénticos, pero somos desgraciados, pobres y desfavorecidos en variante medida, en otro ligeramente más numeroso morimos mucho más jóvenes o no hemos existido nunca, en la siguiente “sección de escala”, (la mayor porción, se supone, por un simple principio estadístico), la Historia de nuestra Civilización es leve o moderadamente diversa, y luego, hay Universos en que la Tierra existe pero el Homo Sapiens no es la especie “inteligente dominante” o se extinguió hace mucho..., o nunca se formó este planeta alrededor del Sol, o éste no “nació”... etc. En principio, la mayoría de los Universos Alternativos mostrarían un grado intermedio muy variante de similitud, modestas minorías serían fundamentalmente análogos pero con “homólogos” individualmente bastante “alterados” y una diminuta minoría presentarían tanto inmensas como mínimas modificaciones, obedeciendo a un patrón aproximadamente gaussiano. La diversidad es tremenda, porque se estima que n ha de ser un número potencialmente muy grande. Otra forma de describir lo mismo es imaginar un haz de Multiversos Alternos que emerge de un origen remoto común – por ejemplo hasta unos cientos de millones o mil millones después de sus respectivos “Big-Bangs” – , punto desde el cual empiezan a diverger: Al principio, sus “trayectorias” espacio-temporales se dividen en tres o cuatro grandes opciones, ocasionadas por fuertes diferencias en interacciones o parámetros estructurales y dinámicos básicos fundamentales – tales como la densidad promedio de masa-energía, la intensidad de repulsión por potencial de energía oscura, curvatura, etc; Nos fijamos ahora en el subconjunto de gruesas Ramas-Universos cuyo “juego de constantes” astrofísico-
  5. 5. cosmológicas es esencialmente idéntico al nuestro: Exteriormente, contemplados desde una quinta dimensión o superior, su aspecto global apenas se distingue los unos de los otros: Un “racimo” dendriforme de Hipérboles tetradimensionales extremadamente suaves a modo de salidas de trompeta casi aplanadas que se expanden con ligera aceleración, “rellenas” cada una en su interior por un tenue “gas” de cúmulos galácticos casi uniformemente distribuidos... Pero, ampliando el aumento de nuestra titánica “hiperlente” varios miles de órdenes de magnitud, esto es, reduciendo el factor cuasi-fractal de escala, podemos empezar a apreciar sutiles diferencias: En uno de los “haces fibrosos” de ramales de pequeño ángulo de dispersión entre sí predominan las estrellas frías hipermasivas y los agujeros negros, en otro las rojas supercalientes pre-supernovas, en un tercero las azules radiantes, en un cuarto las de tipo espectral amarillo solar..., o bien hay una población mayor de estrellas dotadas de su “corte” planetaria estable, o menor, o muy semejante..., con las correspondientes oscilaciones en la frecuencia o probabilidad de mundos habitables tipo terrestre o comparable...Una sucesión finita pero enorme de variaciones de la Ecuación de Drake...; Incrementamos todavía más – hasta rangos cientos o miles de millones de veces más elevados – la potencia y poder de resolución maravillosos e ilimitados de nuestro instrumento imaginario, nuestro “Ojo Cuántico de Dios”...; Ahora comenzamos a apreciar con muy superiores detalles diversidades más y más finas, a medida que las ramas de mayor espesor se subdividen y divergen en grupos de otras más delgadas...; Finalmente, aparecen ante nuestra Mirada Omnipotente diminutos haces de ramitas a modo de “arteriolas”, compuestos por el conjunto de Universos en los que existen otras tantas Vías Lácteas y Tierras homólogas, una cifra inmensa a escala de sus insignificantes y fugacísimos pobladores, pero muy significativamente más modesta que la cantidad total de “unidades-estados permitidos” del Multiverso: Según la Teoría “M” de Supercuerdas Unificada, tan inimaginable y fabuloso número total se hallaría en torno a 10159 Universos-Brana... : Pongamos que disponemos de 1012 “Tierras Homólogas Alternativas”...; Seamos cautos o conservadores y supongamos que tan sólo en un 0.1% de ellas se desarrolló una “Humanidad Alterna” y que únicamente el 0.1% de ese 0.1% cuenta en este instante con una Civilización análoga a la nuestra, con sus mismos rasgos, muy semejante historia, distribución geopolítica..., etc. Eso nos da la aún imponente población de 1 millón de “Ramas-Mundos Alternativos casi Paralelos” al nuestro; Admitamos que no soy alguien demasiado “decisivo”
  6. 6. en el devenir de las historias de esas “Tierras Posibles” y, por consiguiente, existo con mi propia identidad psíquico-genética individual aproximada en otro miserable 0.1% de ese 0.1% terminal: Habría 1000 “Juanitos Homólogos Alternos Permitidos”... Ahora bien, cada opción-observacióninteracción que uno de esos “Juanitos” lleve a cabo con respecto a otro de sus semejantes o cualquier factor de su entorno social o natural, generará una nueva sucesión o “desdoble” de historias-versiones alternativas de cada Universo más y más finas y numerosas... y así sucesivamente hasta el límite impuesto por el Principio de Incertidumbre... La indicada dinámica de “multi-ramificación sucesiva de historias probables” se encuentra controlada mediante su famosa “Ecuación de Decisión”. Esta manera de describir la descomunal, osada y a la par estremecedora, bella y grandiosa Interpretación de Everett quizá resulte más “épicopoética” o “majestuosa”, pero es exactamente equivalente en términos matemáticos a la primera que plasmamos. Y el consiguiente formalismo lógico-matemático que la sustenta, perfectamente coherente y posible. Con la ventaja de evitar las peliagudas “paradojas” o ambigüedades sobre el “misterioso fenómeno de Decoherencia”, ya que asume una existencia real alternativa en sendos “Universos Alternos” de cada “estado” permitido de la función de onda “colapsada”. Hugh Everett defendió esta Interpretación de los Universos o Mundos Múltiples (MWI o IMM en castellano), postulando su Principio de Simultaneidad Dimensional: “Dos o más objetos físicos, percepciones o Realidades pueden coexistir en el mismo espacio-tiempo”. Sin embargo, una vez publicada y muy extensamente discutida y publicitada su tesis doctoral, fue rechazada por la mayoría de los científicos, sencillamente por resultar en apariencia muy poco “respetuosa” con la Navaja de Occam y ciertamente no-falsable, al ser imposible por
  7. 7. definición comprobar su validez o no, ya que establece que todos los Universos son mutuamente no-observables entre sí. Tuvo mucho más éxito y entusiástica aceptación entre los escritores de Ciencia-Ficción y continuadores de la saga de Terror-Ficción de la pionera obra de Howard P. Lovecraft y de otros autores similares – quienes en cierto modo habían anticipado en el plano intuitivo y cualitativo sus ideas –, que en el seno de la comunidad académica de físicos teóricos, astrofísicos y cosmólogos. Esta reacción desilusionó, deprimió y molestó hasta tal extremo al susceptible e introvertido joven doctor como para empujarle a abandonar el ejercicio de la Física. Desde entonces, dedicó su potente inteligencia al desarrollo de una generalización de los operadores matemáticos conocidos como “multiplicadores del Lagrange”, aplicada a la investigación operativa sobre Teoría de la Decisión enfocada a la optimización en la planificación y gestión de sistemas complejos, utilizando sus más que notables logros en tal especialidad en calidad de consultor y analista comercial... O sea, “retornó” en alguna forma al “ paralelismo parcial” de su trayectoria personal con la de John F. Nash..., como si ambas ilustrasen en vivo el fenómeno de “historias alternativas” concebido por el abatido sabio... Consideremos la enigmática naturaleza “intermitente”, muy singular y “exótico” contenido de los supuestos “delirios esquizo-paranoides” sufridos por Nash a lo largo de su biografía, así como su respuesta ante una pregunta periodística formulada en los años 90 del pasado siglo acerca de ello, al producirse la última y “definitiva recuperación” a la “normalidad” del insigne genio unos cuantos años antes de morir: – “Simplemente, en determinado momento dejé de ver la Realidad tal y como la veo ahora y al parecer la ven más o menos todos ustedes..., todo el mundo..., quiero decir; Y empecé a percibir otra Realidad diferente en su lugar, pero de manera tan consciente, clara y evidente como ahora mismo capto ésta... Simplemente... puede decirse... que he... vuelto. Soy matemático, no físico cuántico, ni psiquiatra, ni parapsicólogo. No le puedo dar una explicación. Pregúntele a ellos”. No creo necesario añadir una palabra más al testimonio de aquella “mente maravillosa”.
  8. 8. Pero es obvio que todo esto nos debe hacer reflexionar profundamente... II La Interpretación de David Bohm: El primer paradigma Holo-Cuántico del Universo Se trata de otro intento serio y sistemáticamente formulado de “burlar” los inconvenientes conceptuales y “paradojas formales” de la Interpretación de Copenhague, por medio de un enfoque diseñado explícitamente para evitar el tipo de “misterioso colapso” indeterminado de la función de onda y la noción misma de medida dependiente de la interacción con el observador derivados del Principio de Incertidumbre. Pero no recurriendo a la hipótesis del Multiverso o los “muchos Mundos Alternos” para explicar el “destino” de las soluciones o estados permitidos “borrados” durante la interacciónobservación y “aparente colapso”, sino aceptando la existencia de variables locales ocultas, solo que de una naturaleza y “forma” tal, que los resultados o predicciones de las ecuaciones serían idénticos a los establecidos por los Principios y Leyes Cuánticas establecidos y bien demostrados en el laboratorio. De modo que a nivel empírico-predictivo, la Mecánica de Bohm no difiere en nada de la Física Cuántica “oficial”, excepto meramente en su interpretación teórico-filosófica – como también ocurre con la MWI de Everett –, si bien “ahorrándose” recurrir a postular la co-existencia multidimensional de un inmenso número de “Universos Alternos”, lo que supuestamente se antojaría “más convincente” desde el punto de vista de la “Navaja del Gran Barbero” Ockam... David Joseph Bohm – asimismo estadounidense como Everett y nacido en Pennsylvania – fue un físico polifacético y sobresaliente, de vigorosa personalidad en extremo original, creativa y poco convencional: Aparte de su innegable aunque polémica contribución a la teoría físico-matemática cuántica pura, destacó como filósofo, realizó interesantes aportaciones a los fundamentos psicofísicos de la neuropsicología y participó en su juventud en el Proyecto Manhattan que hizo posible la primera bomba nuclear de fisión. Sus buenas relaciones con el “establishment” tecno-científico/militarindustrial de su patria acabaron abruptamente, cuando sus crecientes y
  9. 9. fuertes tendencias hacia las ideas del escritor, conferenciante, orador y líder espiritual hindú Jiddu Krishnamurti, unidas a sus presuntas “simpatías” filocomunistas, izquierdistas y de “converso al pacifismo antinuclear”, le convirtieron en una figura incómoda para los dirigentes norteamericanos en plena paranoia inicial de la Guerra Fría y la Caza de Brujas. Emigrado por dicha causa a Israel – donde conoció y se casó con su mujer Sarai en 1955, otra de sus grandes inspiraciones –, y asentado posteriormente en Inglaterra, se consagró en adelante de modo exclusivo a la investigación teórica sobre la Física Cuántica, como parte de un empeño más amplio y global de establecer un puente entre Ciencia, Arte Creador y una “Nueva Conciencia Espiritual”. Pero sus “estrambóticos” planteamientos habían germinado antes de todo eso: Ya en 1952, publicó la base de su Interpretación de la Mecánica Cuántica, cual una amplificación y extensión de la previa “Teoría de la Onda-Piloto u Onda-Guía” del gran Louis de Broglie – enunciador del Principio de Dualidad Onda-Corpúsculo –, quien plantó el germen de su enfoque... Pues tampoco él aceptó nunca el “pragmatismo positivista” de la Interpretación de Bohr-Heisenberg, en el sentido de asumir la Decoherencia/Colapso cuántico en el tránsito/límite del Mundo Submicroscópico al Macroscópico como un hecho axiomático refrendado experimental-formalmente, renunciando a buscar una explicación o modelo profundo de su mecanismo operativo. Por eso, a veces también se denomina a su interpretación alternativa “Teoría De Broglie-Bohm”, o “Interpretación Causal”. Para comprender los conceptos de Bohm adecuadamente hay que considerar que no son más que la aplicación al campo de la teoría físico-matemática de la Mecánica Cuántica de su método filosófico general: Un método que el inteligente y profundo pensador elaboró junto a al teólogo, escritor y filósofo judío israelita de origen vienés Mordechai (Martin) Buber. Otra mente tan poderosa como “heterodoxa” y singular: Existencialista-deísta – su doctrina era “reconocer” o “encontrar”a Dios reflejado en la experiencia interpersonal cotidiana –, sionista “rebelde” de ideas radicales, anarquistas y utópicas, se enfrentó pronto a Theodor Herzl por sus ideas sociales libertarias y a sus herederos políticos en el Nuevo Estado de Israel al ser activo partidario del entendimiento árabe-israelí en Palestina. Experto en misticismo hebreo y su lado esotérico-cabalístico, a la par que hondamente interesado por sus
  10. 10. conexiones con la Física Cuántica, colaboró con David Bohm fecunda y seriamente. Ambos pretendieron desarrollar una metodología de “Diálogo”: Un renovado discurso científico y a la vez humanista, que sirviera de nexo de unión entre las humanidades, el arte y las ciencias positivas. La “piedra angular” de su doctrina es la noción de “orden implicado”, de las que derivan el “discurso convergente”, encaminado a extraer las analogías, y la “comprensión de base alternativa” para analizar y “desenmascarar” las divergencias. Esta firme convicción en la existencia de un Orden Universal Esencial que comunica o refleja cualquier ente individual en el Todo y viceversa, por encima o detrás del Caos aparente, conduce a una Visión Holística o – en términos matemáticos, como se formularía decenios más tarde –, fractal de la Realidad, donde “todo resuena o se imbrica con todo”, y las grandes macroestructuras no son más que repeticiones creativas a otra escala espacio-temporal de la red geométrica sutil de elementos abiertos de dimensión fraccionaria que ya se hallan conformados desde los componentes más simples y diminutos del Gran Sistema Cósmico. Esta Visión del Mundo se centra en tres Postulados o “Principios” medulares: • La Estructura de la Realidad es Holística • Su evolución es continua y procesual: no existen entes estáticos • Los fenómenos son no-divisibles: Cada mínimo cambio afecta o se “refleja” en toda la inmensidad del espacio-tiempo universal y al revés: Tan sólo la limitación de nuestros métodos y mentes o nuestra ignorancia produce la ilusión de “subsistemas locales” en diverso grado de “aislamiento”, a modo de aproximación simplificada en nuestro conocimiento de los mismos Por consiguiente:
  11. 11. • Las propiedades cuánticas “exóticas” de las partículas subatómicas y su multitud de estados probables coherentes han de presentar un “reflejo” o correlato en el “mundo macrofísico clásico”... Y, en correspondencia holística-fractal, el comportamiento determinista de los cuerpos y campos de energía-fuerza “clásicos” deben integrarse asimismo de alguna manera en las funciones de onda que describen los objetos cuánticos, con independencia de la presencia de un observador-medidor o no. Para ello, Bohm prepara una formulación de la función de onda en la cual, no únicamente se definen todas las posibles configuraciones “permitidas” de la onda-partícula o sistema – como ya ocurre en la versión “ortodoxa” de la Interpretación de Copenhague articulada por dos medios matemáticos formalmente independientes pero convergentes y complementarios entre sí en términos físicos – la Ecuación de Onda de Schrödinger (Mecánica Cuántica Ondulatoria) y la Mecánica Cuántica Matricial de Heisenberg –, sino que, además, se incluye un componente que expresa la conformación actual o “estado instantáneo” del mismo a lo largo de su evolución temporal o “trayectoria” de forma determinista, hasta en las situaciones en que suponemos a los observables “aislados” en el sentido restringido del término (carencia de interacción con una medida-observador). Así, en su teoría físico-matemática, la evolución en el tiempo de las posiciones de todas las partículas y las configuraciones vectoriales o valores escalares de todos los campos vienen dadas por las “funciones de onda totales”, al incorporar en éstas un término que satisface sus “ecuaciones-guía”, o de las “ondas-guía”. Estas ecuaciones diferenciales establecen mediante un formalismo determinista la velocidad de cada partícula en función de la posición de las N – 1 restantes partículas del Universo, y al igual ocurre con la variación temporal de cualquier otro número o variable de estado cuántica y dicha magnitud correspondiente. Esta “maquinaria matemática” cuantifica el carácter “holístico” del Paradigma de Bohm. También es conocida como “Mecánica de Bohm”, nombre que su creador detestaba, dicho sea de paso, puesto que su concepción filosófica de la Realidad se sentía muy alejada del término común con el pensamiento “mecanicista”, en su significado habitual dentro de la Física Clásica Newtoniana. Paradójicamente – no obstante – lo que hace David Bohm es suministrar un marco teórico formal a la Mecánica Cuántica análogo al de la Termodinámica Clásica, sin por ello dejar de satisfacer los “extraños”
  12. 12. Principios y fenómenos que la definen; De hecho, en calidad de primera aproximación simplificada, si se considera en sus ecuaciones que la influencia del entorno de la partícula o sistema cuántico descrito es despreciable, las derivadas temporales de las “ondas-guía” se anulan y se obtiene la Ecuación de Onda Estacionaria de Schrödinger en su versión norelativista. Del mismo modo, el “Terrible Dilema de la Medida” derivado del Principio de Dualidad Onda-Corpúsculo y el de Incertidumbre y su relación con el Observador queda resuelto de manera tan elegante como natural en sus matemáticas, ya que el “aparente colapso” de la función total de onda no es más que el resultado específico de la interacción del sistema estudiado con la configuración de ondas-guía asociadas a los componentes del instrumento de medida o sistema/as externos en interacción, independientemente de su naturaleza y, por ello, también de su facultad “consciente” como “observadores”. Pongamos un par de ejemplos fundamentales para comprender mejor lo que todo esto implica, así como su diferencia sustancial con la Interpretación “ortodoxa” de Copenhague: El Experimento de Doble Rendija: Contraste explicativo de ambas Interpretaciones Descripción del Experimento y sus Resultados El Experimento de Doble Rendija es un célebre ensayo de laboratorio diseñado para poner de manifiesto la dualidad onda-partícula: En él, se emiten partículas (por ejemplo, fotones o electrones), haciéndolos viajar hasta una barrera con dos rendijas de diámetro muy pequeño, del orden de sus longitudes de onda teóricas asociadas. Se coloca una pantalla detectora al otro lado de la barrera, y se observan los resultados:
  13. 13. Empíricamente se prueba que aparecen simultáneamente registrados los típicos patrones de interferencia propios de las ondas y los puntos de impacto de los corpúsculos, lo que demuestra la naturaleza dual de tal objeto cuántico en movimiento; Si alteramos las condiciones del experimento, cerrando una cualquiera de las rendijas, de inmediato se observa que desaparece cualquier patrón de interferencia, o sea, que desaparece el “aspecto onda” del sistema, “colapsando” en su “estado de partícula en movimiento rectilíneo” atravesando la única abertura libre; Igualmente ocurre en el caso de que insertemos un diminuto detector mínimamente invasivo en una de las dos rendijas, con el objeto de medir por cuál de ellas cruzó la partícula; En otras palabras: El estado de las dos rendijas afecta al resultado final o “aparente colapso” de la función de onda. Interpretación de “Copenhague” o “Bohr-Heisenberg” (“ortodoxa”) del fenómeno La partícula no posee una localización o trayectoria definida en el espacio antes de ser detectada, sino una superposición de “n” estados estables de diferente probabilidad, siendo la representación de la integral de máxima probabilidad de su función de densidad de distribución (valor absoluto del cuadrado de la función de onda), una representación del “entorno de presencia” donde existe una “casi” certeza de hallarla (por ejemplo, un 99%), el equivalente a un “orbital” en el caso de los estados permitidos estacionarios de los electrones de los niveles atómicos. Por ende, en ausencia de detector alguno en las rendijas, carece de sentido plantear la pregunta de por cuál de ambas oquedades “pasó” la partícula: Como ondapartícula al mismo tiempo, “atraviesa” o es interferida por ambas a la par, y como tal “ente dual” llega a la pantalla y es detectado a la vez como movimiento ondulatorio y corpúsculo en choque puntual; Por el contrario, si anulamos una de las dos aberturas, como ahora el fotón o electrón se ve obligado a una única posibilidad o “camino determinado” para cruzar la barrera, su función de onda “colapsa” en su “aspecto partícula”, desapareciendo su “carácter ondulatorio asociado” y, con él, su efecto (patrón de interferencia detectado); Igual ocurre cuando colocamos un detector en el interior de la rendija, porque el mismo hecho de la medida o interacción hace “colapsar” la función de onda de idéntica forma.
  14. 14. Repetimos una vez más que este Paradigma no entra en analizar cuál ha de ser el “proceso” profundo por el cual dicho “colapso” acontece: Basta verificar objetivamente que funciona, los resultados experimentales coinciden con sus predicciones y las ecuaciones se cumplen: Por definición, si las condiciones de la experiencia-observación-medida-interacción son tales que el “aspecto onda” conlleva una incertidumbre superior al 100%, el “aspecto corpúsculo” queda determinado con enorme precisión cercana en equivalente proporción, como establece el Principio de Indeterminación, y punto... Lo “inobservable” es científicamente “inexistente”, por más que teóricamente “existiese” virtualmente de modo “superpuesto” o “indefinido” en la función de onda original”. Y se acabó. Fin de la discusión. Interpretación “alternativa” por la Teoría De Broglie-Bohm La función total de onda posee una existencia física como “campo real”, no meramente matemático-probabilística: Consecuentemente, viaja a través de ambas rendijas indistintamente y cada partícula presenta una trayectoria determinista dada por su ecuación-guía, atravesando una sola de las aberturas. Por la misma razón, la rendija exacta por la cual pasa y su punto de impacto final en la pantalla detectora vienen perfectamente definidos por su posición o condiciones iniciales, a semejanza con lo fijado por la Física Clásica. No existe – pues - “colapso real”, únicamente una “apariencia de éste”. Ello se debe a que – ahora sí a gran diferencia con lo vigente en términos newtonianos o relativistas –, la citada posición o condiciones iniciales de movimiento o estado de las partículas no son conocidas o controlables por el observador o instrumento de medida. Pero eso no quiere decir que no sean reales, unívocas e independientes de éste en el pleno sentido físico del término, a causa del “orden implicado” holístico del Universo, que determina las ecuaciones-guía. Lo que tenemos es que, como derivación de esta ausencia de información inicial, se produce una aparente aleatoriedad en los resultados. En el modelo de Bohm, las ecuaciones-guía garantizan que la ecuación de onda “interfiera consigo misma”, guiando – de ahí su nombre – a la partícula hacia las regiones donde tal interferencia es
  15. 15. constructiva y alejándola de aquellas que supondrían una superposición destructiva, generando así los patrones de interferencia observados en el detector. Y, al mismo tiempo, su trayectoria determinista como “auténtica partícula” induce los “puntos de choque” en el mismo. Ahora bien, bajo la circunstancia en que una de las rendijas se halle cerrada o en ella se aloje un detector, la configuración del entorno es tal que interfiere en la función de onda, tornándola “condicionada”, de modo destructivo en este caso, de manera que ésta “colapsa en apariencia” – en verdad “anula” su amplitud en “soluciones nodales” debido al efecto de su superposición con la que define el estado de su “interactor” (abertura cerrada o aparato detector) – conduciendo a un estado en el que tan sólo conserva no-nulas las ecuaciones-guía deterministas de su “aspecto partícula”, que es lo que refleja el registro detectado en la pantalla. De nuevo, no es que desaparezca su naturaleza ondulatoria por obra de un mecanismo “misterioso” vinculado a la “presencia del interactor-medidorobservador”, sino que la interferencia holística de alto y muy próximo o directo grado de las funciones de onda de sus sistema interfieren con la función de onda total de la partícula u observable, provocando la “sugestión” de dicho efecto: La “componente” ondulatoria o Ecuación de Schrödinger sigue existiendo en un sentido físico o real, sencillamente se nos “oculta” por interferencia destructiva, de la misma forma que dos armónicos de sonido pueden engendrar un silencio, si se acoplan de tal suerte que su amplitud suma (cuadrado de la función de onda o “probabilidad” asociada, en la jerga cuántica), es cero. Por análogo proceso, otro experimento que parezca “borrar” o dejar por entero “indeterminado” el “aspecto partícula” de un objeto cuántico – como por citar uno ya expuesto ante Vds., la obtención de las “líneas espectrales” de emisión del átomo de hidrógeno – no hace – según Bohm – “desvanecerse” al “colapsar” la función de onda del electrón el carácter corpuscular del mismo. Lo que pasa es que la particular interacción consistente en la excitación/relajación entre niveles de energía + difracción operante en el procedimiento de medida-observación interfiere de tal forma con la función de onda de dicha partícula que las ecuaciones-guía de las variables de estado ligadas a su “aspecto corpúsculo”, tales cuales la posición o trayectoria precisa quedan anuladas, y en consecuencia estas magnitudes indeterminadas, pero no por ello dejan de existir efectivamente como propiedades independientes de la observación-medida.
  16. 16. En cuanto al Principio de Correspondencia, la Teoría Causal-Holística de Bohm lo justifica de modo mucho más natural y “elegante” que la Interpretación de Copenhague, dada la índole determinista de sus ecuaciones-guía: En concreto, el “límite clásico” emerge de inmediato en su formalismo en todos aquellos escenarios en los que podemos aproximar que el potencial del campo o campos cuánticos dominantes en el subsistema es despreciable o nulo, como ya demostró el brillante físico en su primer trabajo en 1952. Esta condición se cumple tanto si los números cuánticos o la densidad de masa-energía o número de partículas-onda crecen inmensamente. Así, en el ejemplo ilustrativo antes expuesto acerca del movimiento de la “macro-partícula Marilyn Monroe” en su deliciosa y sincopada trayectoria hacia el vagón de tren, debido a que el número de estados o niveles de energía de la cantidad de corpúsculos subatómicos que rodean e interactúan con uno dado cualquiera es “casi infinito” en todas las direcciones del espacio, la “interferencia” de cada función de onda condicional con todas las demás genera una “superposición destructiva absoluta”, eliminando todo efecto global medible de sus propiedades o “aspectos” ondulatorios. Pero no por ello éstos dejan de existir. O bien puede decirse – lo que es matemáticamente equivalente –, que todos los potenciales cuánticos efectivos del sistema corresponden a diferencias entre niveles energéticos tan próximos que pueden estimarse iguales a cero: Por tanto, las únicas componentes de las ecuaciones-guía que resultan no-nulas son las que describen sus trayectorias deterministas convergentes con la Mecánica Clásica (en este caso Newtoniana, por mor de sus bajas velocidades relativas), lo que automáticamente conduce a una solución de trayectoria definida asimilable a un corpúsculo puntual localizado en su exquisito centro de gravedad... Al final, la predicción es la misma que en la Interpretación de Copenhague, pero con la tremenda ventaja de que en el Modelo de Bohm esta conclusión se logra en forma de un Teorema deductivo o inferencia particular, y no como un Postulado a priori de mecanismo o proceso “ignoto” por definición y altamente dependiente de la presencia de la observación-medida.
  17. 17. Inconvenientes de la Teoría De-Broglie-Bohm De las dos principales y más potentes propuestas alternativas a la Interpretación de Copenhague – la cual continúa siendo la “doctrina oficial” de la Física Cuántica Teórica –, la Teoría de los Universos Múltiples de Hugh Everett disfruta de alguna mayor aceptación – al menos como posibilidad racional –, en el seno de la comunidad científica. Aunque inicialmente desencadenó en su contra una masiva oposición – a causa sin duda de su “exótica audacia” y aparente “ligereza” con el Principio de Economía –, poco a poco ha ido “ganándose”, aunque de manera relativa y mayoritariamente parcial, el favor de muchos de los más selectos especialistas y eminentes cerebros de la “Nueva Física” actual: En una encuesta realizada a mediados de los años 80 del siglo XX por el investigador en ciencias políticas L. David Raub, 72 cosmólogos, astrofísicos, fisicos teóricos y expertos cuánticos fueron entrevistados, sondeándose su opinión acerca de la Interpretación de los Mundos Múltiples (MWI o IMM). Las opciones y resultados de la encuesta pueden resumirse así: OPCIÓN DE RESPUESTA Sí, creo que la IMM es correcta (1) No acepto la IMM (2) Quizás la IMM sea correcta, pero aun no estoy convencido (3) No tengo una opinión ni a favor ni en contra (4) RESULTADO (%) 58 18 13 11 Dentro del grupo (1) destacaron sabios de la talla de Richard Feynman – fallecido poco después, en 1988 –, Murray Gell-Man y Stephen Hawking. En la opción (2) sobresalió Roger Penrose.
  18. 18. Más adelante, tanto Hawking como Murray Gell-Man matizaron o aclararon sus posturas: El primero aseguró en una carta dirigida a Raub que “El nombre 'Mundos (por 'Universos') Múltiples' es inadecuado, pero la teoría, en esencia, es correcta”; A este respecto, tanto Gell-Man como Hawking prefieren considerar la base de la Teoría IMM cual una “Interpretación de Historias Múltiples”, utilizando “historia” en su habitual significado de “línea de espacio-tiempo” relativista. Por ello mismo, Hawking llegó a afirmar más tarde que “La IMM es trivialmente verdadera en cierto sentido”. Por su lado, Gell-Man, en una referencia a un artículo publicado por el físico especializado en Teoría Cuántica de Campos y Cosmología, además de uno de los grandes pioneros en modelos cuánticos gravitatorios Bryce S. DeWitt – un firme partidario de la Teoría Multiverso de Everett – , no dudó en mostrarse esencialmente de acuerdo con Hawking, asegurando: “... aparte del empleo desacertado del lenguaje, los desarrollos físicos de Everett son correctos, aunque algo incompletos”. Otros colegas de similar prestigio y méritos – cuales John A. Wheeler y Steven Weinberg – se decantan también por esta manera de interpretar la hipótesis de Everett. En el “bando escéptico” resaltó en un principio Roger Penrose – el brillante teórico y divulgador “en perpetua y amistosa competencia/polémica” con Hawking en múltiples aspectos críticos dudosos de su Ciencia, cruce de apuestas de la guisa “suscripciones anuales a Playboy” incluidas –... Quien asimismo comparte con su “fraternal rival” sus brillantes cualidades como osado pensador de vanguardia y ameno difusor didáctico de las ideas de frontera más avanzadas de la Nueva Física y Cosmología... Y los dos – si se me permite la inmodestia –, con este humilde librepensador, su afición a dicha “especie”de apuestas, así como con Stephen la idolatría por Marilyn Monroe y la “predilección” por la propuesta de Everett. Penrose – pues – eligió la Respuesta (2) en la célebre encuesta de Raub. Pero con el paso de las décadas, el surgimiento de nuevas y más poderosas formulaciones que intentan unificar la Mecánica Cuántica con la Teoría de Campo Gravitatorio de la Relatividad General de Einstein en el marco de una “Teoría del Todo” más allá de los incompletos y mutuamente contradictorios Modelos Estándar en Física de Partículas y Cosmología, amén del reciente y
  19. 19. trascendental aluvión de nuevos datos y evidencias aportados por numerosos experimentos y observaciones que las refrendan – como la Teoria “M” de Supercuerdas y la de Bucles Cuánticos de Gravedad –, cuyos planteamientos independientes pero tendentes a ser complementarios carecen de sentido lógico-matemático sin asumir una Realidad Multiverso Hiperdimensional, han reforzado de modo tremendo la validez de la idea precoz y original de Hugh Everett. De hecho, hoy por hoy el mismo Penrose es uno de los más notables defensores de una concepción “Neo-Cíclica” del Cosmos, donde se evitan las singularidades a través de una sucesión eterna de “Rebotes Cósmicos” entre un Universo en expansión y su “Gemelo Especular” en contracción-inversión entrópico-temporal, asumiendo gran parte de las “heterodoxas” y audaces interpretaciones de Feynman sobre las “soluciones de energía negativa” de la Ecuación de Dirac por medio de “antipartículas superlumínicas de masa numéricamente imaginaria/taquiones”, supuestos componentes abrumadoramente mayoritarios de tal “Universo Espejo”, análogamente a como el “nuestro” se halla arrolladoramente dominado por la materia conformada por partículas de energía positiva, masas “reales” y velocidades sublumínicas (“tardiones”). Y sostiene su modelo en el análisis de los “ecos concéntricos” localizados en la radiación de fondo de microondas más remota y fina obtenida hasta la fecha, como ha publicado hace muy poco. (Ver mi ensayo “Fundamentos de Tranpsicofísica (IV)”, y su reseña bibliográfica y documental). Por tanto, es natural que la Interpretación de Everett gane adeptos cada vez con más fuerza en las más reputadas y selectas filas de los “cerebros” de la Nueva Física. Pero el dato de que, antes que todas estas “novedades revolucionarias”, tal tendencia ya creciese de forma suave pero ininterrumpida desde finales del penúltimo decenio del siglo pasado, revelándose como finalmente mayoritaria – aunque más o menos matizada –, tiene una explicación a la vez simple y un tanto abstracta a la hora de explicarla. Procuraré hacerlo lo más clara y sencillamente posible:
  20. 20. El “fiel de la balanza” en las mentes de los científicos se inclinó al final ajustada pero sensiblemente hacia el lado de Everett contra el de David Bohm – a pesar del “instintivo rechazo” original provocado por su “intenso aroma de Ciencia-Ficción” –, por una única y poderosa razón: La Hipótesis de Bohm (Orden Holístico Implicado), no es menos “extraña”, difícil de “falsar” o comprobar y “anti-económica” o “molesta para la Navaja de Occam” que la de Everett (Multiverso) y, en cambio posee dos “preciosas” cualidades o ventajas para los físicos, a saber: a) Es incomparablemente más fácil de compatibilizar con la Relatividad General al extenderla para partículas cuánticas en “dominios de altas velocidades” (Ecuación de Dirac) y/o elevadas densidades de masa-energía de las mismas a escala cosmológica. b) No precisa de “variables ocultas locales”, y por ende, es perfectamente coherente con el Teorema de Bell y sus múltiples y variadas pruebas, tales como los comprobados fenómenos de “entrelazamiento” y “teleportación cuántica”, verificados en el laboratorio de modo riguroso. Por el contrario, por definición, la Teoría De Broglie-Bohm parece negar el Teorema de Bell de manera inevitable y frontal. Clarifiquemos y puntualicemos ahora ciertas cuestiones importantes al respecto: 1) Tanto la IMM de Everett como la Interpretación De Broglie-Bohm son teorías en las que se supone una existencia real a las funciones de onda y todos sus posibles estados permitidos “superpuestos”. Ya sea formulado esto cual una enorme multiplicidad de “Universos Alternativos” o como un “orden holístico implicado operante a través de variables ocultas locales que definen las ecuaciones-guía deterministas”, ambos métodos establecen una presencia objetiva e independiente del observador de entes o elementos adicionales “inaccesibles”, no necesarios en principio para describir los fenómenos cuánticos medidos y observados empíricamente,
  21. 21. tan sólo útiles desde el punto de vista de proporcionar un sostén conceptual o lógico explicativo al proceso de Decoherencia en el contexto de su propio modelo y, por ello, muy dificultosa o totalmente imposible de ser falsados (comprobada su veracidad o no). Desde la óptica del Principio de Economía o “Navaja de Ockham” son, en definitiva, igual o comparablemente “débiles”. Si bien, aceptando dicha “vulnerabilidad” de base, hay que admitir muestran un mecanismo justificador de la Decoherencia Cuántica, mientras la Interpretación de Copenhague renuncia a atisbar tan siquiera cualquiera de ellos desde el principio, lo que le hizo merecer el “desdén” de científicos como Einstein y – en el otro extremo –, Feynman (este último calificaba el misterioso “colapsoobservación” cual “la magia de la función de onda-colapso”). 2) Sin embargo – una vez aceptada la hipótesis de “Muchos Mundos”, que además puede asimilarse de modo más “rebajado” en términos de “múltiples historias/integrales de camino”, siguiendo el desarrollo de Feynman de la Ecuación de Paul Dirac con suma sencillez –, la IMM no añade nada más a los Principios o conceptos esenciales de la Física Cuántica “ortodoxa”. Además, al tratarse de un paradigma “no-local”, que no requiere la acción de “variables ocultas”, está en pleno acuerdo con el Teorema de Bell y sus bien evidenciados efectos o fenómenos derivados, sin renunciar por ello a la “realidad física objetiva” de la función de onda, evitando así el “espantoso problema” del colapso dependiente o interactivo con el observador. Y como la Relatividad es una teoría sustancialmente nolocal, que exige un sistema de referencia privilegiado absoluto definido por la constancia-límite de la velocidad de la luz en el vacío, tampoco “complica” más el asunto en lo tocante a la exploración de las vías posibles de integrar la Teoría de Campo Gravitatorio de Einstein con la Teoría de Campos Cuánticos. De hecho, por eso la principal y más articulada forma o aproximación para lograr tan ansiada Gran Unificación, la Teoría de Supercuerdas, utiliza o se cimienta en ese camino, pues en su raíz se hallan los Diagramas de Feynman y es a la par una nueva y majestuosa versión renovada y refinada de la Teoría Multiverso. 3) En agudo contraste, la Interpretación de Bohm resulta extraordinariamente problemática en todos y cada uno de los aspectos que acabamos de señalar: Su Principio Holístico de “orden implicado”, o bien
  22. 22. ha de derivar en una suerte de filosofía “neoespiritualista” en la que la “conciencia no-física” del observador y/o una especie de “conciencia cósmica universal” de semejante índole jueguen el papel crucial y causal para asegurar el “efecto guía” en la interacción – la más que científica y filosóficamente dudosa vía encabezada por el por otra parte genial matemático, experto en cibernética y teoría cuántica nuclear, colaborador de Teller en el Proyecto Bomba H, entusiasta militarista-anticomunista como él y coloso teórico (uno de los “padres fundadores de la Teoría de Juegos y la Teoría General de Sistemas Complejos), el judío-húngaro nacionalizado norteamericano John Von Neumann – . Éste, junto a su compatriota y “colega nuclearista” – tanto en el significado teórico físico-matemático como “belicista pro-americano en plena Guerra Fría”, el asimismo gran talento magiar Eugene Paul Wigner y, en menor o más matizado grado el estadounidense John Archibald Wheeler – asimismo uno de los “cerebros” del Proyecto Manhattan de la bomba atómica de fisión y el de la de fusión finalmente culminado por Teller, tutor doctoral de Feynman y uno de los máximos defensores y difusores del Principio Antrópico en Cosmología –, elaboró una Cuarta Interpretación de la Mecánica Cuántica, que podemos denominar “Causal-Espiritual”: En síntesis, se trata de una visión esencialmente análoga a la de la Teoría De Broglie-Bohm en el punto clave de considerar “real” a la función de onda y todos sus posibles estados alternos “permitidos”, pero en los cuales el “orden determinista” implicado es sustituido por un auténtico colapso igualmente “real” producido por la acción de la conciencia del observador-medidor, o bien por la acción mutua entre ésta y una “conciencia universal” inmanente. Consciencias no-físicas, por lo que se descarta su naturaleza como “variables ocultas”. Ante este abismal dilema, Bohm optó por conservar el carácter físico determinista objetivo e independiente del observador o la medición, pero ello le empujó inexorablemente a asumir la localidad, con todos los inmensos problemas que eso conlleva, antes indicados. En concreto, ha habido intentos meritorios de extender y “compatibilizar” la Teoría de Bohm con la Ecuación de Dirac y la Relatividad General, por diversos métodos, pero todos ellos resultan ser harto artificiosos, forzados y poco concluyentes.
  23. 23. III REFLEXIONES Y CONCLUSIÓN DEL ANÁLISIS COMPARATIVO ENTRE INTERPRETACIONES DE LA MECÁNICA CUÁNTICA REFLEXIONES Este sucinto recorrido y repaso por la historia de la Mecánica Cuántica y sus principales Interpretaciones teórico-filosóficas me lleva a ofrecer a su consideración las siguientes reflexiones personales: 1) Dado el actual nivel de desarrollo teórico y evidencias empíricas recabadas hasta la fecha, estimo que la Interpretación de Everett “perfeccionada” y “reciclada” en el contexto de la Teoría M y/o la de Bucles Cuánticos Gravitatorios es la opción más correcta y coherente para tratar de ir “algo más allá” de la mera asunción de la Interpretación “estándar” u “oficial” de los Principios y Fenómenos Mecano-Cuánticos de BohrHeisenberg, conocida como “Interpretación de Copenhague”. 2) La Función de Onda es – por ende – real y objetiva, al igual que todos sus posibles “estados” superpuestos, no es un mero instrumento o formalismo matemático. El proceso de interacción-medida-observación no conduce a un “colapso” sino aparente, ya que lo único que provoca es la manifestación del estado alternativo correspondiente a la “línea de sucesos” de este Universo entre otros muchos. 3) La vigencia de la Mecánica Cuántica es – pues – absoluta, completa e integral: No existen “variables locales ocultas” de ninguna clase, como demuestran sin lugar a ningún género de dudas el Teorema de Bell y sus fenómenos experimentales relacionados sobradamente demostrados, cuales el entrelazamiento o la teleportación instantáneos de estados de información cuánticos o q-bits. Su lógica se aparta por completo de la propia de la Física Clásica Mecanicista (Principio de Causalidad incluido),
  24. 24. pero no por ello es menos rigurosa, eficiente, efectiva y veraz, como se ha corroborado una y otra vez hasta precisiones increíbles tanto en el laboratorio como a nivel de sus innumerables y sorprendentes aplicaciones tecnológicas, que no son, empero, sino una sombra de las que se avecinan a corto-medio plazo. Dicho de otro modo: “El Mundo Mágico del Otro Lado del Espejo de Alicia (Alice Widell)” existe, y constituye además la base elemental del nuestro, de todo paquete de energía-masa que conforman nuestras galaxias, estrellas, planetas y cuerpos vivos. Vaya contra el sentido común o disguste a quien disguste. A la Naturaleza esos “sofocones conservadores” de los “amantes de las Tradiciones” le importan un bledo..., afortunadamente. “Dios no sólo juega a los dados”, ni tan siquiera “los lanza donde no podemos verlos”, sino que es muy razonable que “únicamente exista el Dado, un Gran Dado Creador y Ciego en Perpetuo Movimiento”... 4) No hay nada en verdad semejante a un “Orden Holístico Implicado”, ni sostenido por “fantasmales consciencias no-físicas”, ni por enigmáticas “variables locales escondidas”... La consciencia es un epifenómeno de la masa-energía y la hipergeometría del espacio-tiempo, como todo lo demás... Si puede – junto a ciertos contenidos informativos de la memoria o la personalidad – “imprimar” o concentrarse en ciertos soportes “permeables” adecuados bajo particulares condiciones favorables, y “persistir” más allá de la muerte biológica del ser humano y de otras especies dotadas de elevado poder cognitivo, aunque fuere de manera parcial, fragmentaria o incompleta (impregnación psicofísica), transferirse por “entrelazamiento/teleportación” cuántica fuera del tiempo y el espacio (percepción extrasensorial, premonición)..., u otros fenómenos semejantes de posible base mecano-cuántica, la presente y futura investigación parapsicológica científica habrán de elucidarlo...; Igualmente, si pueden existir seres conscientes sobre una infraestructura energética sutil (plasma ionizado, campos de energía “pura”), a una escala y nivel de percepción ultradimensional es, a ojos de esta nueva y titánica Cosmovisión
  25. 25. Multiverso, algo bastante razonable, aunque especulativo... Y que tan sólo podremos soñar con probar de modo riguroso en un remoto porvenir...; Pero todo eso – aun siendo tan fascinador como excitante para el intelecto y la imaginación creadora a la vez –, no es esencial en esta reflexión científico-filosófica: Si existen, tales fenómenos “paranormales” y “entes hiperdimensionales” no serían otra cosa que objetos o redes complejas de objetos cuánticos... Como todos nosotros, tal cual nuestros propios cuerpos y mentes, o las de cualesquiera criatura albergadora de raciocinio que haya existido, exista o pueda existir sin superar los límites de este nuestro continuo relativista de espacio tridimensional + tiempo “clásico”, en la más cercana estrella o remota galaxia... Pues – y he ahí la grandeza y el escalofrío de este radicalmente conmocionante y vasto Paradigma – el Universo mismo, según él, todas sus posibles versiones “alternas cuasi-paralelas”, así como cualquier otra forma de Universo-Membrana concebible – por exótico que pueda parecernos – no es más que un “Mega-Objeto Cuántico” en evolución...: Grande, inmenso, inimaginablemente extenso, en proporción a nuestra diminuta y fugaz existencia o grado habitual de percepción...; Pero “diminuto” y “submicroscópico a la inconmensurablemente superior escala hiperdimensional del Multiverso... En el Nuevo Paradigma Emergente de la Cosmología Cuántica del Multiverso, la Física se vuelve Transdimensional..., hasta puede que “Transpsicofísica”... Pero por ello mismo lo abraza, envuelve y empapa todo: No hay nada fuera de ella... No existe nada que no sea físico en la Realidad... Es posible incluso que exista lugar en ella para algo similar a lo que nuestras creencias, tradiciones y mitos ancestrales primitivos – y presumiblemente herederos de un saber intuitivo-empírico –, denominaban “dioses”, “ángeles”, “demonios” o “espíritus”... Pero, de existir en efecto, no serían más que sistemas o redes de objetos cuánticos entrelazados...
  26. 26. Lo que no hay es ningún “Orden Creador Implicado”, Armonía Preestablecida, Designio, ni Singularidades/Big-Bangs interpretables cual Actos Ceros de la Creación o las “Creaciones”... No, en este Multiverso Hiperdimensional Cuantizado solo existen Azar, Interacción y Transferencia de Energía-Información... Una sucesión infinita de acciones/reacciones, expansiones/contracciones, nacimientos y muertes sin fin, en una danza eterna sin Sentencia Terminal ni Causa Primera... Pero de una Belleza y Diversidad Arrebatadora, salvaje, primorosa, multi-diseño, espontáneo, fractal, inagotable, un baile sin Principio ni Fin de variedades de Universos sin freno... Puede haber “dioses”, pero no Dios..., ni Tablas Rígidas de la Ley algunas (ya fuere Clásico-Newtonianas, Relativistas o “Mosaicas” ni equivalentes) … Éstas – nuestras “prisiones cotidianas”– no son más que “Maya”, como dirían los hindúes (“Ilusión”)..., exactamente igual que la Mecánica Clásica o el Big-Bang como “Punto Origen Singular de Todo”... La Realidad profunda que nos compone, conforma y marca nuestro probable destino es en verdad el Azar, la “Espuma de Lazos y Membranas Cuánticas” en perpetua oscilación y movimiento en el Seno de la Energía Oscura... El Azar... y la Necesidad, esto es, el Principio Maestro que hace a toda energía-información tratar de transferirse y replicarse..., pervivir en definitiva... “TAN SÓLO EL MUNDO-ALICIA ES REAL. EL QUE LLAMAMOS “REAL”, ES EN VERDAD UNA MERA APARIENCIA” 5) Precisamente por ello, la que hasta hace poco más de una década era la “Gran Discusión”, ahora, tras la pasmosa y emocionante avalancha de nuevos avances teóricos y hallazgos empíricos, se ha transmutado en un debate viejo... Viejo y bizantino... Porque, en el fondo, da lo mismo limitarnos a la Interpretación “ortodoxa” de Copenhague – asumiendo que el proceso de “Decoherencia” del que “surge” nuestro “Mundo Físico Aparente Macroscópico” ha de ser definitivamente considerado “desconocible” por principio –, o bien intentar
  27. 27. explicar dicho mecanismo a través de la Hipótesis de los Múltiples Universos Alternativos. Ya que, de aceptar esta última Interpretación, desarrollada por imponentes construcciones teóricas tales como la Teoría M, al final, cada uno de estos Universos, incluyendo el nuestro, por supuesto, deviene en un “objeto cuántico”...; Y el dilema lógico retorna a su origen: ¿Cómo “se genera” entonces el Multiverso “Mega-Macroscópico” a escala Hiperdimensional a partir de las “fluctuaciones” de estados alternos superpuestos “permitidos” de los Universos o “Dipolo-Versos Gemelares” individuales “cuánticos”? En un sentido conceptual profundo, es indiferente entonces considerar uno o un número enorme de Universos... La Gran Cuestión y el “Gran Enigma de la Esfinge” sigue siendo: ¿CÓMO DIABLOS “APARECE” EL “MUNDO MACRO” APARENTE, A CUALQUIER ESCALA DIMENSIONAL RELATIVA, A PARTIR DE SU CORRESPONDIENTE “MUNDO MICRO” ELEMENTAL CONSTITUYENTE, REGIDO POR PRINCIPIOS CUÁNTICOS APARENTEMENTE CONTRADICTORIOS Y “ABSURDOS” PARA CON LOS QUE A ÉL DETERMINAN? Como ven, hemos ampliado desmesuradamente el alcance, aumento y profundidad de la “lente”, pero seguimos como al principio... Tal cual suele ocurrir en estos casos, será necesario cambiar de perspectiva... Y David Bohm, gracias a su “error”, va a ser nuestro “madero de salvación”... Como ya hemos ido comprobando varias veces a lo largo de esta apasionante “aventura científico-filosófica”, las “equivocaciones” de los genios son casi más fecundas y “acertadas” que sus “logros positivos”...
  28. 28. Porque – como bien sabía Descartes – la “Duda Metódica” es el puntal del Método para el Conocimiento Racional o Científico de la Realidad. 6) Hemos llegado – o mejor dicho, retornado – a “La Encrucijada” central del pensamiento físico teórico presente: Ya sea tomando como “Unidad Total” este único Universo cuatridimensional (contando el tiempo) que habitamos, o el supuesto Multiverso Hiperdimensional, de cuya “presencia” ya hay serios indicios en los más recientes análisis finos del fondo de radiación de microondas cósmico, el Problema de los Problemas es claro y definido: ¿Cómo emergen las Leyes “Clásicas”, que rigen dicho Sistema Total a Macro-Escala, de las completa y radicalmente diferentes y contradictorias Leyes que rigen sus componentes mínimos a nivel Micro – (partículas subatómicas en el caso del marco “MonoUniversal” y cada uno de los propios Universos-Brana dentro del contexto “Multiversal”)? –, en ambas perspectivas regidos forzosamente por tales Principios Cuánticos? ¿Cuál es – en definitiva – el Mecanismo de la Decoherencia? Se antoja razonable pensar que quizás la clave del Gran Rompecabezas se halle en la propiedad o conjunto de propiedades globales que más nítida y agudamente contrapongan o distingan la “percepción”, “observación” y/o “medición” de la Realidad “Ilusoria” Macroscópica (Clásica) y la Auténtica Realidad Profunda Constituyente (Cuántica). Reflexionemos: ¿cuál es o cuáles son esos rasgos primarios, generales y medularmente opuestos entre las dos “Realidades”?... Mi respuesta es, tras mucho cavilar en honda concentración-visualización, la que de inmediato les transmito: “La Apariencia de Determinismo u Orden Implicado”
  29. 29. A nivel macroscópico, el Universo exhibe una fuerte semejanza con una Obra de Arte Armónica, un Mecanismo Perfecto de Relojería preciso, equilibrado y exquisito: De ahí que, al contemplar, describir matemáticamente y por fin medir y comprobar la inmensa y majestuosa Arquitectura Astrofísica del Cosmos, la sugestión de la Presencia y Acción de un Dios Único Omnipotente resulte, incluso hoy por hoy, casi... inevitable. Después de todo, toda Obra requiere un Autor, y todo excelso Reloj un Gran Relojero... Este sentimiento es muy natural, y ha embargado a la mayoría de los genios de la Humanidad consagrados a desvelar cada vez algo más acerca de las Leyes Fundamentales de la Física a nivel “Clásico” o Macro-Escala: Desde los antiguos astrónomos y filósofos hasta Johannes Kepler, Galileo Galilei y Sir Isaac Newton: Los tres “gigantes” precursores y fundadores de la Ciencia moderna no dejan de resaltar en sus trabajos de su puño y letra que se “maravillan y enorgullecen” de “reflejar o leer” la Armonía Divina en el Libro de la Naturaleza, “trazado por su Autor en caracteres matemáticos”... Y de éstos al mismo Albert Einstein, quien – hijo avanzado de su tiempo –, ya no identificaba a la hipotética Deidad Creadora de manera personal o identitaria, pero sí a modo “abstracto”, cual “Percepción Esencial Reverente del Misterio”, y de un “Orden-Belleza” Sustancial del Universo...; Quizás por eso, el agudo sabio y profundo pensador judío-alemán se dio perfecta cuenta de lo que implicaba en verdad el Nuevo Paradigma Cuántico emergente: El Fin de toda noción de Orden Intrínseco Determinista de la Naturaleza: Un Cosmos basado en la Oscilación Azarosa de Estados Posibles Superpuestos, donde la Incertidumbre, la Dualidad Onda-Materia y sus “extravagantes” procesos “acasuales”, “sincronísticos” y de “entrelazamiento/transferencia” instantánea de energía-información rigen la auténtica Realidad..., son, de hecho, la Realidad. Un “Mundo de Alicia” al Otro Lado del Espejo, donde son demostrados procesos tales cuales la “teleportación cuántica”, la bilocación de un electrón entre dos rendijas y la “deslocalización resonante de nubes electrónicas” de los enlaces químicos; Y admisibles otros aún más “exóticos”, como la percepción extrasensorial de soportes impregnados por descargas bioenergéticas del pasado, la precognición o la influencia de los estados de alta intensidad y estrés emocional repetitivos en la estructura y expresión misma del ADN...; Un Mundo donde la acasualidad de Pauli-Jung y la pura casualidad que gobiernan la Red de Caos Pulsante de la Espuma o Trama de Lazadas o
  30. 30. Hipercuerdas Cuánticas, alimentada por la Energía Oscura de Vacío – caprichosa, impredecible, voluble, ciega, sin propósito alguno –, imperan en un Multiverso de inconmensurable variedad de UniversosMembrana/Estados Cuánticos permisibles en continuas y variadas formas evolutivas, la mayor parte de ellas estériles, algunas eventualmente pobladas de vida y consciencia...; Tan sólo estas últimas dos ejemplos más de los “posibles efectos ilusorios” macroscópicos de la Infinita Danza Cuántica, y de los menos abundantes estadísticamente por mor de su complejidad –...; Un Cosmos Mega-Hiperdimensional Eterno, pero sin Causa Primera, carente de todo Principio ni Fin... La Gran Energía-Madre Oscura Danzante, sin objetivo ni Leyes Rígidas, sin Mecanismos Deterministas Exactos..., sin Tablas de la Ley en suma, ni físicas, ni morales..., desplazando definitiva y abrumadoramente al Dios Padre Único... A ese Gran Relojero a la postre tan virtual, ilusorio y falaz como las aparentes percepciones macroscópicas de “su limitado Mundo”, simples efectos del “espejismo holográfico” derivado del factor de escala y el mecanismo de Decoherencia... Un colosal Mundo de Mundos donde son racionalmente concebibles lo que los hombres hemos bautizado cual “Magia” o “Paranormal”, por ignorancia, y también entes hiperdimensionales dotados de inteligencia...; Un Mundo de Mundos capaz de albergar “dioses”, “ángeles” y “demonios”, tan ilusoriosemergentes como todos nosotros y nuestras “almas/identidades” y cuerpos, frutos todos de la refinada Decoherencia Holográfica Macroscópica, pero en el que no hay lugar para un Dios Central o Consciencia Global Rectora... Un Mundo de Mundos, resumiendo, en el que toda teleología, Fin Último, Causa Primera Singular, Causalidad Fija u Orden Determinista Implicado no son más que un “efecto especial”, un “atrezzo”, tan falso y más o menos a la larga perecedero como un truco cinematográfico o un arreglo de imagen digital... Un Mundo de Mundos Neo-Pagano/Neoanimista dotado y fortificado de una nueva Base Racional Física Transdimensional, con un abigarrado y casi
  31. 31. “infinito” Supermercado de Dioses e Ídolos, pero sin ningún Dios Consciente y Verdadero... El Triunfo Apoteósico o Venganza Terminal de Platón y del Platonismo se ha consumado: Pero no de la rama falsificada, “neoplatónica judeo-cristiana” que inspiró la Teología de San Agustín, el Sufismo Islámico y los Rabinos del Talmud, sino la “herética”, la “heterodoxa”, la gnóstico-esotérica, la Adepta a la Sombra-Matriz Femenina Oscura, radicalmente libre, azarosa-acasualsincronística e inagotable, eterna e imperecedera, pero ausente de toda consciencia de propósito, responsabilidad, elección o dirección moral... “El Retorno de Los Brujos” es ya irreversible y avasallador..., pero ahora con firme fundamento lógico-matemático y el refrendo de los más tecnificados laboratorios y observatorios de vanguardia... Einstein lo supo prever e, instintivamente, condicionado por sus orígenes étnico-culturales, luchó contra ello con todas sus poderosas fuerzas – estremecido de repulsión al contemplar el “retoño” cuántico “monstruoso” que él mismo, casi sin “darse cuenta”, había contribuido a engendrar – …; Y lo había hecho cuando era muy joven, a través de su famoso análisis del efecto fotoeléctrico que – sardónicamente – le valió el Premio Nobel... El máximo Galardón le fue otorgado por él aun cuando ya había publicado las Teorías de la Relatividad Especial y General, sencillamente porque los “expertos” miembros del Tribunal de la Academia Sueca no comprendían estos dos últimos textos y, al no haber sido comprobado su contenido todavía en términos experimentales, decidieron no aventurarse a conceder un Galardón de tal categoría “a título de adelanto no corroborado”... (Se ve que – desde siempre, eso esperemos, los criterios de los Jurados científico-técnicos han sido mucho más rigurosos e independientes de “presiones espúreas” que los compuestos por “especialistas” en el campo de las Humanidades, la Paz o la Política –, o bien desde entonces hasta hoy la calidad y credibilidad del Comité Nobel ha degenerado fatal, por no decir trágicamente). Pero dejemos estar este último comentario “fuera de lugar”... “A buenos entendedores...”
  32. 32. Mas la gigantesca lucha, la titánica y en cierto modo “trágica” porfía negadora einsteniana de la profunda, abismal y radical Verdad Cuántica fue en vano... Al final de la Gran Discusión de Milenios, Platón ha vencido a Aristóteles, Voltaire a Pascal, Jung a Freud, Hugh Everett a David Bohm..., y así sucesivamente... Como genialmente anticipó Friedrich Nietzsche, “Dios ha Muerto”... Pero esta vez sin posible aplazamiento, rebaja o revocación alguna de la Sentencia: Demostrado por todos los desarrollos teórico-matemáticos y recientes evidencias y descubrimientos empíricos de la flamante Nueva Física Cuántica-Cosmológica: “Dios (como metáfora-proyección del aparente Orden Implicado del Mundo Macroscópico) ha Muerto (se ha verificado científicamente no es más que un “Espejismo/Reflejo Holográfico-Fractal” de la estructura a gran escala de ese “Mundo Ilusorio)” Esta Conclusión – por mucho que desagrade, incomode, turbe u ofenda a los que se obstinan en buscar Consuelo Irracional en medio de un Hiper-Vasto Multiverso tan Bello, Grandioso como Desolado y Acéfalo –, no es ya una opción filosófica: Es la Gran Verdad probada de forma cada vez más clara, por acumulación de pruebas indirectas de creciente fuerza, y dentro de poco llegarán las evidencias directas e incontestables, tanto desde los radiotelescopios de última generación como de “La Bestia” del CERN... No es de extrañar que eminencias de la talla de Stephen Hawking, Roger Penrose y Richard Dawkins insistan en proclamarse “ateos” en voz alta y clara... En concreto, Hawking afirma: “La ya innegable prueba de existencia de muchos mundos habitables y la teóricamente probable de un número comparable de Universos, así como la existencia de la gravedad cuántica,
  33. 33. son incompatibles con la idea de un Dios Creador, Autor de Designios o Leyes Deterministas, por definición”... Más claro, agua fresca de manantial... Ni tampoco es casual que – al mismo tiempo – el primero y el tercero no vacilen en mostrar su opinión favorable – en cambio – a la existencia y probable interacción pasada o futura con nosotros de otros seres autoconscientes, procedentes de diferentes mundos de este Universo, o de planos dimensionales superiores... Por ello, Einstein – en lo más hondo de su alma y de su corazón, dicho sea en sentido figurado, un “Maestro de la Cábala”, sin duda – se esforzó, horrorizado, a lo largo de sus últimos años, por combatir con todo su vigor mental la “peligrosa” Interpretación de Copenhague: Con el desastroso resultado (para sus esquemas) ya pormenorizado, a pesar de la envergadura “hercúlea” del citado “músculo” cerebral aplicado en tal empeño. 7) Ahora bien: Si – como todo parece indicar – el provechoso, duro y desolador quizá, pero inexcusablemente esclarecedor y desmitificador camino emprendido por la “Revolución Copernicana” ha llegado a su máxima cumbre concebible...; Si ya no tan sólo habitamos una simple mota giratoria rocosa y húmeda más entre billones en la periferia extrema de una Galaxia vulgar más entre cientos de miles de millones de ellas...; Sino que además nuestro Universo no es otra cosa que una “rareza” estadística de similar orden comparativo entre innumerables posibles “estados macrocuánticos” o “Universos-Membrana” permisibles en un monstruosamente vasto espacio hiperdimensional sin Origen ni Término...; Si no hay “orden determinista” o “finalista” alguno intrínseco en el Cosmos diseñado o tan siquiera auto-impulsado para producir seres conscientes como nosotros, ni en esta diminuta Tierra ni en ninguna otra de este Universo o cualquier otro alternativo, si definitiva y demoledoramente podemos ya barruntar que no somos – ni fueron, son o serán cualquier otra índole de entes dotados de similar o superior grado de identidad auto-consciente e inteligencia racional –, nada más que los frutos ciegos de una descomunal variabilidad azarosa de estados cuánticos permitidos, si las propiedades de macro-escala – dicha consciencia o percepción de identidad o “ego” incluidas –, no son sino un mero “efecto ilusorio de colapso” derivado del proceso de Decoherencia...
  34. 34. ¿Podemos inferir o inducir algunos rasgos de la naturaleza de tan trascendental y decisivo mecanismo de Decoherencia Cuántica, dado que sabemos sugestiona tal “falsa” apariencia de Orden Armónico Holográfico Fractal y al menos parcialmente “determinista” implicado? Cavilemos... Una Red de Redes Complejas Libres de Escala..., ya fuere de mundos, estrellas, galaxias, Universos-Brana o “Pares Especulares de Universos” (Dipolo-Versos Acoplados, como este modesto librepensador los ha bautizado)... Una Red Cuasi-Fractal con Efecto Holograma, que genera una “ilusión” casi perfecta de Orden Armónico y Coordinación Finalista, pero cuya esencia elemental oculta se halla fundamentalmente basada en la Incertidumbre, la Superposición de Estados Probables y, en suma, la Mecánica Estadística del Azar actuando sobre dicha ingente variabilidad... ¿Existe algo semejante en la Naturaleza..., nos recuerda algo este Panorama Global en “Hiper-Perspectiva?... ¿Hay algún sistema y mecanismo comprobado análogo equivalente que pueda servirnos de modelo simplificado a menor dimensión o alcance para tratar de formular cuál puede ser el patrón íntimo de la Decoherencia?... ¡Lo hay..., lo hay, con toda seguridad..., y resulta más maravilloso, estremecedor y consolador llegar a tal conclusión todavía, si se considera que dicho mecanismo es el Gran Cincel que ha esculpido la Vida...!: EVOLUCIÓN POR SELECCIÓN NATURAL Justamente en la Biología, sus principios y fenómenos sustanciales – tal y como hoy los contempla la Ciencia –, hallamos el citado modelo: En ningún otro tipo de Sistemas – simples o complejos – se produce una más intensa y persuasiva “sugestión” macroscópica de Orden Determinista Implicado, Armonía, Propósito y Finalidad, ni la consiguiente y falsa pero muy propicia y natural “Metáfora del Relojero” o “Apariencia de Diseño”... : Muy
  35. 35. notoriamente, este “espejismo” casi se antoja “perfecto” en el espléndido y abigarrado conjunto de los organismos vivientes y sus interacciones mutuas dentro y entre sus especies... Y eso que nos encontramos – por el momento – tristemente limitados al estudio del “prodigio de la vida” en un único planeta; No obstante, desde que Mr. Darwin nos iluminó con su Enorme y Brillante Idea, y a lo largo de todo lo que hemos podido corroborar durante el siglo pasado, desde el nivel molecular al de las grandes comunidades ecológicas, lo cierto es que, en la actualidad, la inmensa mayoría de los científicos, filósofos y pensadores coinciden en que toda esa exuberante, hermosa, admirable e increíblemente compleja y perfeccionada trama de seres interactivos que tienden a un vasto e imponente equilibrio, esa fabulosa Red Cuasi-Fractal Libre de Escalas flexible, auto-reguladora y autoreparadora, no es más que el resultado final de la Selección Natural de las muy escasas y azarosas variaciones y recombinaciones de sus unidades elementales moleculares de código genético favorables a los cambios del entorno, seleccionadas por éste al facilitar el exitoso desarrollo y reproducción de las células u organismos superiores... Posibilitando así tan sólo la supervivencia por adaptación de los más aptos y la gradual transformación de las especies... Ahora bien, la teoría neodarwiniana “ortodoxa”, consolidada a partir de esta serie de pruebas y evidencias analíticas y empíricas, debe ser en la actualidad ampliada, en el sentido de admitir otros mecanismos complementarios a la pura y lenta acumulación gradual de mutaciones o recombinaciones azarosas favorecidas casualmente por las condiciones del entorno, para de esta manera explicar los “huecos” del modelo original: Tales cuales los “grandes saltos organizativos rápidos”, carentes de formas fósiles intermedias, vinculados a los periodos de fuerte impacto o presión por crisis ambiental (extinciones, “explosiones tipo Cámbrico” y similares), determinados problemas planteados por la dinámica de la especiación y los más novedosos y sorprendentes fenómenos que demuestran la alta reactividad o reajuste autoadaptativo del ADN no-codificante frente a los estímulos “traumáticos” del medio, transmitidos a modo de intercambios de paquetes de ondas solitónicas de energía electromagnética o acústica. Este hecho no supone – sin embargo – objeción esencial alguna. Puesto que – como se explica en detalle en mi serie de ensayos acerca del Modelo de Transferencia para la Evolución Saltatoria Acelerada y en otros trabajos relacionados (Genes y Memes,
  36. 36. Paradigma Holográfico del ADN...) –, estos “nuevos” mecanismos de inserción, modulación, activación o reorganización horizontal de genes , expresión e incluso herencia de caracteres adquiridos por inducción ambiental mediante reprogramación epigenética y transferencia de memoria celular, al final, considerados en profundidad, son aún más radical y hondamente selectivos: Por ejemplo, tan sólo muy pocas de las especies u organismos productores de biomasa (quimiosintéticos o fotosintéticos) – en condiciones de intenso y persistente estrés o presión adaptativa generada por una crisis del entorno, tanto a escala micro como macro-evolutiva –, lograrían poner en marcha dichos recursos “neolamarckianos”, amplificadores, aceleradores y sinérgicos para con la lenta, gradual, mecánica y acumulativa Ley de Hierro Darwiniana “pura”, con la suficiente eficiencia y prestancia capaces de garantizar su supervivencia bajo las nuevas variables externas dominantes emergentes del “suceso o conjunto de sucesos catastróficos” locales o generales impactantes; Una proporción todavía menor de los consumidores primarios o “herbívoros” compartirían su éxito..., y una ínfima cantidad de predadores o superpredadores, manteniendo de esta manera las idóneas relaciones que compondrían el futuro ecosistema pionero “regenerado” tras la Crisis. En todo caso, la Evolución/Adaptación Biológica sigue – por consiguiente – un patrón de Selección Piramidal, que es la base y fulcro del Principio Darwiniano... En definitiva, podemos estimar por cierto el siguiente silogismo: 1) “El Mundo Biológico a escala macroscópica (Orgánica y Ecológica), exhibe una Apariencia u ´Holograma Cuasi-Fractal Ilusorio´ de perfeccionada `sugestión´ de Armonía Preestablecida, Diseño Finalista, Determinismo y elevado Orden Implicado...; Al igual que el ´Mundo Físico o Cosmológico´ en general...” 2) “Pese a ello, sabemos con todo rigor científico que – en realidad – el ´Prodigioso Reloj Biológico´ carece de ´Relojero´... A escala de sus componentes biomoleculares mínimos o nivel micro´, la dinámica genética y evolutiva de los sistemas vivos es el simple resultado lento y acumulativo
  37. 37. o – en ocasiones – puntual y `saltatorio´, de interacciones entre dichas unidades codificantes/replicantes cuantizadas o discretas y la mera acción de filtro estadístico de las condiciones del medio entorno, y/o bien la transferencia de estímulos de los paquetes-ondas de perturbaciones ambientales que desencadenan los procesos reactivos de modificación horizontal de genes, asimismo y de todos modos, frutos ambos del azar, el tiempo e intercambios de energía-información, sometidos a alta incertidumbre y regidos por un Principio Selectivo/Adaptativo Universal de índole Darwiniano...” 3) “La Realidad Física a escala micro o subatómica, se halla controlada por los Principios de la Mecánica Cuántica, análogamente definidos por una sustancial naturaleza azarosa, un fuerte grado de incertidumbre y por mostrarse absolutamente ajenos al determinismo, el finalismo o cualquier modalidad de ´orden implicado´o actuación de ´variables ocultas locales´ que lo justifiquen...” 4) “El ´Mecanismo Maestro´ que explica el ´tránsito´ o ´puente´ entre el Mundo Microbiológico a escala molecular y el Mundo Macrobiológico a nivel Celular, Orgánico o superior es el de Selección/Adaptación...” 5) “Ergo..., se antoja obvio a la Razón que el ´misterioso Mecanismo Maestro de la Decoherencia Cuántica´ que genera la ´ilusión holográfica´ del ´Mundo Físico Macroscópico´ a partir de las interacciones de las partículasonda y los campos cuánticos de sus componentes subatómicos elementales ha de constituir asimismo un Proceso gobernado por la Ley de Hierro de la Selección/Adaptación...; Inferencia lógica que se torna más firme aún si tomamos en cuenta que los Sistemas Biológicos no son otra cosa que un ´caso particular´ de las Redes Complejas que conforman el Universo o Multiverso Físico. CONCLUSIÓN FINAL
  38. 38. DECOHERENCIA CUÁNTICA = SELECCIÓN ADAPTATIVA DE Q-BITS = DARWINISMO CUÁNTICO Hemos llevado por fin la “nave del Gran Enigma Cuántico” al puerto de una posible solución. El objetivo de este repaso y análisis histórico-científico-filosófico enfocado en el Problema Central de la Física Cuántica se ha cumplido. Y, como de inmediato verán, la base del “silogismo” o razonamiento que acabo de exponer a su buen criterio – por fortuna – no únicamente se le ha ocurrido a este modesto ensayista, sino también a científicos especialistas de mucha mayor preparación y enjundia académica... Cual pude corroborar con inmensa alegría poco después de estrujarme el cerebro para llegar a dicha conclusión, al documentarme sobre si la “idea” de aplicar el Principio Darwiniano al mecanismo de Decoherencia Cuántica había germinado en otras mentes científicas de mayor “peso certificado” que la de este humilde librepensador... Precisaremos y explicaremos su significado y enormes implicaciones en la Sección siguiente. IV Decoherencia Selectiva, o "Darwinismo Cuántico": ¿El Nuevo Paradigma para la Realidad Psicofísica Hiperdimensional emergente de la próxima "Teoría del Todo"/Multiverso? El 2 de Marzo del 2009, el destacado físico teórico polaco, experto en Mecánica Cuántica, Cosmología y computación cuántica Wojciech Hubert Zurek, del Los Álamos National Laboratories (New México), editó online un
  39. 39. interesante y original artículo donde define y desarrolla el concepto pionero de la “Decoherencia Cuántica Selectiva” o “Darwinismo Cuántico”. Poco después lo publicó en Nature Physics. Según el modelo de Zurek, el proceso a través del cual una superposición de estados permitidos, asociados a una partícula o sistema cuántico, experimenta su “decoherencia” o “colapso” aparente de la función de onda en una medida-observación o interacción dada, depende muy estrechamente de la acción mutua específica que experimente con el medio ambiente en el instante de la interacción-observación. La influencia del entorno en este crucial mecanismo ya había sido considerada en detalle y profundidad por los teóricos – por supuesto –, en particular los especializados en computación cuántica, ya que constituye uno de los principales problemas ligados al logro de un sistema técnico efectivo para la transmisión/procesamiento efectivo “instantáneo” de información por teleportación/entrelazamiento en el contexto del posible diseño futuro de un auténtico y eficaz “ordenador cuántico”. Para comprender bien la importancia de este asunto y lo novedoso del enfoque de Zurek, hemos de resumir el modo en que tradicionalmente se ha planteado este tema: En el caso de una partícula elemental o microfísica como un electrón, un átomo o hasta una molécula simple, se suelen buscar o establecer las condiciones experimentales para su estudio en las cuales el efecto del ambiente pueda aproximarse nulo, considerando el sistema aislado (por ejemplo, calentando la muestra hasta vaporizarla en un gas “cuasi perfecto” monoatómico al obtener sus espectros característicos de emisión o absorción). De esta manera, se consigue “separar” o “proteger” el objeto de análisis, tratando a las posibles interferencias del ambiente como “ruido” de fondo a eliminar – o por lo menos filtrar o minimizar lo más posible –, en términos ondulatorios. En estas circunstancias, la partícula se comportará como es habitual, esto es, obedecerá a la Ecuación de Schrödinger (o la de Dirac, si suponemos condiciones relativistas), permaneciendo en la superposición de estados estacionarios permitidos que la caractericen. Por el contrario, más allá de ciertos “experimentos mentales ideales” y sus correspondientes montajes de laboratorio aproximada pero aceptablemente cercanos, es obvio que estas no serán las circunstancias habituales en el mundo real: De ordinario, la interacción entre la partícula o entidad cuántica y su medio provocará una pérdida de estados posibles de energía-información o q-bits, (lo que justifica
  40. 40. el “efecto fotocopia”antes comentado en relación a la “clonación” de estados codificadores de información en relación a la computación cuántica, expresión por otra parte – incluso para los procesos de entrelazamiento/teleportación “instantánea” – de la inexorable vigencia del Principio de Máxima Entropía); Hasta aquí, nada nuevo: Lo verdaderamente inédito, brillante y original del planteamiento de Zurek es que en su modelo este mecanismo – es decir, la acción recíproca con el ambiente – es considerado como un canal de transferencia de información en sí mismo y sus propiedades específicas variables en cada caso conforman la llave para desentrañar el enigma de la Decoherencia Selectiva o Darwinismo Cuántico. Es evidente que ello se encuentra íntimamente relacionado con el “problema de la medida-observación”, pues todos los instrumentos macroscópicos – hasta los más finos – de los que disponemos han de interactuar con la ondapartícula o sistema cuántico estudiado a través de dicho canal, con lo cual perturban su superposición de estados estacionaria original, lo que constituye el fundamento del Principio de Incertidumbre y el gigantesco rompecabezas de la Decoherencia: No obstante, es claro que no podemos observar toda la interrelación sistema-ambiente (lo que equivaldría a todo el Universo o Universos/Estados alternativos permitidos superpuestos, virtualmente hablando), por lo que, de alguna forma, el proceso aparenta “colapsar” la función de onda, mostrando a la medida-observación o comportándose en la interacción tan sólo con algunas de sus propiedades... Lo que Wojciech Hubert Zurek propone es la primera descripción efectiva y coherente de modo pleno a la vez con el Teorema de Bell y las nuevas teorías de Gravitación Cuántica/Multiverso que tienden a la Gran Unificación de cuál es esa forma tan anhelada por los más grandes cerebros de la Tierra desde hace ya algo más de 70 años... Y la respuesta está inspirada en la Magna Idea de otra “mente prodigiosa”, la que faltaba en el soberbio Foro de la Gran Discusión de las Discusiones, la que comprende y compromete la Naturaleza misma de la Realidad: Charles Robert Darwin... Pues – según Zurek – únicamente los estados cuánticos que pueden ser transmitidos a través del medio ambiente de modo idóneo y capaz de preservarse en múltiples copias pueden ser observados o manifiestan sus propiedades a nivel macroscópico. Este “filtro” elimina en cada ocasión un elevado número de estados posibles de información cuántica o q-bits, (los que configuran el aspecto “mágico” del “Mundo de Alicia” que rige las partículas submicroscópicas), quedando tan sólo en apariencia unos pocos,
  41. 41. los que el autor denomina “estados punteros”, que son los característicos u obedientes a los Principios y Leyes de la Física Clásica Relativista y – si el objeto se mueve a velocidades pequeñas frente a “c” o su densidad de masaenergía es baja –, a la Newtoniana, como una excelente primera aproximación. De manera que la visión clásica del Cosmos y “nuestra” percepción de la Realidad sería un “holograma-espejismo simplificado”, determinado por los escasos estados supervivientes al continuo e inexorable proceso de Selección Cuántica de Estados o Decoherencia, que tan sólo permite emerger los estados “más aptos” o mejor adaptados para sobrevivir y poder replicar sus q-bits de forma coherente durante el crítico proceso de transición de la micro-escala a la macro-escala. De ahí el vistoso nombre de “Darwinismo Cuántico” empleado por el investigador. El tratamiento matemático de Zurek demuestra la Regla de Born de Distribución de Probabilidades de Localización de Estados Cuánticos Permitidos de una partícula (equivalentes al valor absoluto del cuadrado de o amplitud de las funciones de onda estacionarias), como resultado de un algoritmo de selección entre variaciones posibles que converge con la probabilidad máxima unidad en el borde-límite del entorno espacial de localización, coincidente con el “aspecto” detectable en términos macroscópicos de la partícula en un experimento dado: Por ejemplo, la longitud de onda de emisión del estado fundamental del hidrógeno con el radio-límite de su orbital esférico definido según el máximo absoluto de dicha función [ψ2(r)]. Este primer éxito sienta la base para un ulterior desarrollo teórico riguroso del Modelo de Decoherencia por Darwinismo Cuántico. Es más, las características darwinianas de este proceso son desarrolladas incluyendo los efectos de sucesivas o múltiples adaptaciones resultantes en un sistema adaptativo, operando en concordancia al Principio de Friston de Mínima Energía que describe el funcionamiento de la red neuronal psico-perceptiva del cerebro en términos termodinámicos, y empleando distintas simulaciones de interacciones ambientales. En paralelo, John Campbell – un sobresaliente y joven físico teórico escocés, del Departamento de Física y Astronomía de la Universidad de Glasgow, aunque en la actualidad ha sido promocionado para ocupar un puesto permanente como investigador teórico en el Fermilab, independiente de
  42. 42. Zurek tanto académica como profesionalmente –, al comprender las excitantes y tremendas implicaciones del enorme logro del segundo, publicó poco después en arXiv.org (biblioteca digital de la Universidad de Cornell), un claro y rotundo artículo argumentando, precisando y apoyando con firmeza la tesis del científico de Los Álamos. La trascendencia de la “titánica y poderosa idea” de Zurek es proclamada con entusiasmo por Campbell. Citándole textualmente, traduzco del inglés: “No es necesario ir más lejos en la fundamentación lógica: El Darwinismo Cuántico está fundamentado conforme al Paradigma Darwiniano con un inesperado detalle y por esto debe ser considerado una teoría dentro del marco de un Darwinismo Universal. Con la inclusión del Darwinismo Cuántico en el Darwinismo Universal el poder explicativo de los procesos darwinianos va más allá de la biología y las ciencias sociales, para incluir la creación y evolución de los objetos materiales de estudio de la física de partículas, la física atómica y la química, lo que sugiere que el Darwinismo Universal puede ser considerado un candidato a la “Teoría del Todo”, como anticipó David Deutsch”. En efecto, tal y como reconoce Campbell, el físico israelí nacido en Haifa en 1953 David Elieser Deutsch – ahora miembro de la Royal Society y profesor visitante del Clarendon Laboratory de la Universidad de Oxford – es quien merece el honor de ser estimado cual el gran pionero del “Darwinismo Universal”, o quizás fuera mejor decir “Multiversal” o “Hiperdimensional”. Meritorio miembro precoz de la “avanzadilla” en el apasionante reto y aventura de la computación cuántica, fue el primero en formular un algoritmo cuántico. Asimismo, desde su época de estudiante, es uno de los más notables propugnadores de la Interpretación de Everett de los Universos “Paralelos” o Alternativos en el seno de la Mecánica Cuántica. En su principal obra teórica y divulgativa, “Fabric of Reality” (“Fábrica de la Realidad”) – escrita en 1997 – Deutsch expone su “Teoría del Todo” como una suerte de “composición armónica” entre cuatro “ramas” o “corrientes científico-filosóficas” fundamentales de pensamiento: 1) La Teoría Multiverso de Hugh Everett como Interpretación de la Mecánica Cuántica (“la más importante de todas ellas”, según el propio científico). 2) La “epistemología” o teoría del conocimiento científico de Karl
  43. 43. Popper, muy en particular su perspectiva “anti-inductivista”, así como la exigencia de una interpretación realista (no instrumental) para los modelos teóricos científicos, además de su criterio de “tomar en serio” toda osada conjetura que se resiste a ser falsada. 3) La Teoría Cibernética o Computacional de Alan Turing, cuya relación aplicada para con los Principios Cuánticos desarrolló muy tempranamente en su relevante trabajo “Quantum theory, the ChurchTuring principle and the universal quantum computer” (“La teoría cuántica, el principio de Church-Turing y el computador cuántico universal”). 4) El Neodarwinismo Sintético Moderno de Richard Dawkins, en especial su concepto de “meme” y “replicador abierto” en general, todo ello integrado por él en la epistemología de Popper. Es patente que esta línea de pensamiento científico o “Visión de la Realidad” física última es la ahora emergente como Nuevo Paradigma. Pero – a diferencia de cuando Everett o incluso Deutsch se atrevieron a proponer sus adelantadas, valientes e inspiradas ideas –, ahora poseemos un par de aparatos teóricos físico-matemáticos coherentes que ratifican dicha Visión Global de la Realidad – la Teoría M Unificada de Supercuerdas y la nueva versión avanzada de la Gravedad Cuántica de Bucles, tendentes a converger además en una Gran Teoría Física del Todo –... Las cuales cuentan cada vez con más respetables indicios empíricos y observacionales a su favor en el campo de la astrofísica, la física de partículas de alta energía y la computación por entrelazamiento/teleportación cuántica. Y, por añadidura, los nuevos descubrimientos, avances y conceptos del “campo complementario”, la neurobiología, los simuladores evolutivos en red y la “nueva ciencia de los memes” – a esta última me enorgullezco de haber contribuido en alguna medida a través de mi Teoría Cinética de los Replicadores Transferentes –, también la fortalecen de forma coherente y complementaria. Por primera vez, y es tan emocionante como maravilloso y a la vez estremecedor poder presenciarlo y vivirlo, el Paradigma Multiverso Hiperdimensional Darwiniano se afianza con fuerza como “Teoría del
  44. 44. Todo”... El “sueño” de David Deutsch y de tantos otros, incluyendo este humilde librepensador, empieza a cobrar forma y densidad científica... Más de lo que quizás todos hayamos podido esperar. Pues las dos primeras series de pruebas experimentales concretas de la Decoherencia por Darwinismo Selectivo acaban de iluminar los laboratorios... Examinemos tales proezas sin perder un segundo más... Serie Experimental 1: La “Decoherencia al Desnudo”, o el “Gato de Schrödinger”, al fin, “observado” 1.1 “Diseccionando la Decoherencia”: Fundamentos y Discusión Teórica Desde finales de la última década del siglo anterior, la Decoherencia, el “Mecanismo Maestro” generador de la “Realidad Física Macroscópica Aparente” a partir de la “Realidad Cuántica Elemental Constituyente”, empieza a ser poco a poco “desvelado”, acumulándose evidencias empíricas directas de su existencia real – no meramente matemático-formal –, así como de incluso, hace muy escaso plazo, acerca de su forma o patrón de acción, revelándose, en efecto, esencialmente selectivo-adaptativo o “darwiniano”... Esta primera serie experimental se refiere a observaciones concretas y rigurosamente controladas del fenómeno en sí de la Decoherencia, o “reducción del paquete de ondas/q-bits”, lo que confirma en plenitud la Interpretación General de W. H. Zurek y Dieter Zeh, que, a través de postular dicho mecanismo “simplificador” de los múltiples estados cuánticos superpuestos cual simple resultado de la “fricción” o “filtrado destructivo” originado por la interacción del medio-entorno y la partícula o sistema cuántico de ellas, se permiten explicar la “Paradoja del Gato de Schrödinger” o “Tránsito de Realidad Micro/Macro-Física”, sin necesidad de recurrir a un “Orden Implicado”, ni “variables locales ocultas” de

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