* II Encuentro de Talleres literarios   y grupos históricos del Ecuador       ‘Gustavo Garzón Guzmán’         Latacunga, C...
Colegas de este IIo. Encuentro de Talleres y Grupos históricosdel Ecuador, que lleva el emblemático nombre de ‘Gustavo Gar...
sus preocupaciones. Ergo, es              un parásito, un extraño a quien seintenta descalificarlo, de                 inm...
necesariamente en poetas, aunque los burgueses utilicen eselatiguillo, porque la erótica es más expresiva que el hecho, av...
IIEros y Tánatos,el amor y la muerte(2do. miembro de la hipótesis)Entre el semen de Eros y la ceniza de Tánatos transcurre...
A esta constante metamorfosis de Eros en Tánatos, y viceversa,contribuyen ‘Identidad’ de David Ledesma, ‘El espejo en elbo...
’Solo un viejo tabique de mi amor te separa. / (…)’Y en los versos 5, 7 y 8 de la segunda estrofa, proclama sinambigüedade...
ningún   alarde  construyó   su  obra  que   mereció  una  altacalificación girada por la escritora María Piedad Castillo ...
IIIEpílogo,declaración necesaria(Intento de contrastar la hipótesis)Medio siglo después y algo más, en este 2011, el azar ...
una golosa aproximación a la praxis de la escritura, empezandopor los tonos.1ro.- El tono eruptivo correspondería a la pas...
Casi con arbitrariedad, me atrevo a pensar en los versos del 9al 12 de ‘El espejo en el bosque. Leo: ‘(…) Con llanto depan...
directo y férvido. Trece estrofas de siete versos libres, desostenido aliento lírico. (También dijo que) ‘Cuaderno decanci...
Upcoming SlideShare
Loading in …5
×

‘Club 7, poética y erótica’ (Avance de la ponencia)

860 views
765 views

Published on

* II Encuentro de Talleres literarios
y grupos históricos del Ecuador
‘Gustavo Garzón Guzmán’
Latacunga, Cotopaxi
10-12 de noviembre, 2011

0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total views
860
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
2
Actions
Shares
0
Downloads
2
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

‘Club 7, poética y erótica’ (Avance de la ponencia)

  1. 1. * II Encuentro de Talleres literarios y grupos históricos del Ecuador ‘Gustavo Garzón Guzmán’ Latacunga, Cotopaxi 10-12 de noviembre, 2011 ‘Club 7,poética y erótica’ (Avance de la ponencia)Sergio Román Armendáriz Integrante del Club 7 de Poesía, (Guayaquil, 1951-1962) www.sergioroman.com San José de Costa Rica,25 de octubre – 7 de noviembre, 2011 1
  2. 2. Colegas de este IIo. Encuentro de Talleres y Grupos históricosdel Ecuador, que lleva el emblemático nombre de ‘Gustavo GarzónGuzmán’:Estoy, de nuevo, a la distancia, con ustedes, gracias a lainvitación del maestro Diego Velasco y a la cortesía de lacolega Ximena de los Ángeles, quien leerá mi ‘Club 7, poética yerótica’, un avance de la ponencia que continúa a la primera quese expuso el año 2010: ‘Club 7, poética y política’.Mi gratitud para Ximena y Diego. Y mi saludo para ustedes.El índice es el siguiente:I.- Tema, paisaje personal (1er. miembro de la hipótesis).Eros y Tánatos, el amor y la muerte (2do. miembro de lahipótesis).II.- Eros y Tánatos, el amor y la muerte (2do. miembro de lahipótesis).III.- Epílogo, declaración necesaria (Intento de contrastar lahipótesis).ITema,paisaje personal(1er. miembro de la hipótesis)Amistades apresuradas confunden poesía erótica con cualquiermanifestación del comportamiento sexual humano, que es tancurioso y variado en la cama, por lo cual, sólo las sábanaspueden hablar con algún grado de precisión.De allí que, en el primer verso del primer poema de mi ‘Arte deamar’, escribí: ‘La sábana se enciende para la batalla…’1Pero, en este mundo mercantilista que padecemos, la únicareproducción que tiene valor es la financiera, la monetaria,(no la genética, menos la lírica), aunque el sistema explote enbárbaras crisis como la que hoy azota al capitalismo.Escribir versos no es rentable y quien lo hace, es un serpeligroso que atenta contra el sistema, no tanto por razonespolíticas sino porque, para la burguesía, el poeta es unexcéntrico o sea alguien que no coloca el dinero en el eje de1 Román Armendáriz, Sergio. ‘Arte de amar’. En: TRIÁNGULO (2do. y último libro pluraldel ‘Club 7’, esta vez en conjunto con Ileana Espinel: ‘Diríase que canto’ y con David 2
  3. 3. sus preocupaciones. Ergo, es un parásito, un extraño a quien seintenta descalificarlo, de inmediato, con el apelativo dehomosexual o de lesbiana, conceptos que hoy, por fortuna,muestran signos de renovación semántica y aceptación social.El ‘Club 7’ no ha sido una excepción porque hay personas,incluso especialistas, que merodean las composiciones del grupocon la esperanza de encontrar alguna prueba de la supuesta oreal homosexualidad o bisexualidad de sus integrantes. Qué lesimporta, sobre todo si se considera que en esa morbosa ceremoniase pierde de vista lo principal, el poema, criatura autónoma consu estructura y su magia, pues los curiosos se quedanhipnotizados con su propio dedo índice que señala hacia una lunalejana que ellos o ellas no ven.‘Practicismo’ de Ileana y ‘Distinto’ de David, ejemplifican estaapreciación. Veamos un extracto:‘El practicismo (…) sugiere que me case / con un buencomerciante / porque así dejaré de … dar recitales … / (… y decomer) frijoles secos / (…) pero Ileana, la tonta, la lírica, laloca, / se casará / -si se casa- / con un poeta pobre.2Veamos, ahora, un extracto de ‘Distinto’:‘(…) Mis hermanos / mis diferentes semejantes que amo. (…)3En 1954 publiqué ‘Del poeta y su llanto por la muerte de lainfancia’, una autoelegía que empezaba diciendo: ‘¡Ay, SergioRomán! ¡Ay, breve amado mío! / ¡Ay, leve niño puro! Sin intuir /De súbito, te arrancaste la venda para mirarte ciego. / (…)’4Alguien en la imprenta sintió que el título era muy largo y, sinconsultarme, me hizo el dudoso favor de suprimir la fraseexplicativa: ‘… por la muerte de la infancia’ lo que creó ciertaambigüedad propicia al chisme pues yo, al añorar los años de miniñez, como autor en ciernes, quise experimentar alejándome delacontecimiento para tratarme, a mí mismo, con mi nombre yapellido, pero como si fuese otra persona. En resumen, setrataba de una cuestión de enfoque literario y no de unadeclaración de homosexualidad.Con los antecedentes expuestos, en este trabajo bosquejaré lahipótesis de que las costumbres sexuales no nos convierten2 Espinel Cedeño, Ileana. ‘Practicismo’. Interred.3 Ledesma Vázquez, David. ‘Distinto’. En: Obra poética completa. Quito, Casa de laCultura Ecuatoriana, 2007. (Pág. 199, de 267).4 Abadíe, Benavides, Donoso, Espinel, Hidalgo, Ledesma, Román. CLUB 7 DE POESÍA. ElUniverso, suplemento dominical, 8 de noviembre de 1953. Págs. 6 y 11. [Esta publicaciónes considerada el ‘Acta de nacimiento del Club 7’ donde figuramos todos los integrantesiniciales, conjunto del cual, antes de editar nuestro primer libro plural (marzo, 1954),dos compañeros (Abadíe y Donoso), -por razones personales y en diferente tiempo-renunciaron al Club que siguió conservando, sin embargo, la cifra cabalística. / Ver,también, ‘Ciber-bibliografía del Club 7’. En: www.efectoalquimia.blogspot.com] 3
  4. 4. necesariamente en poetas, aunque los burgueses utilicen eselatiguillo, porque la erótica es más expresiva que el hecho, aveces rutinario o circunstancial, de acostarnos en compañía o ensoledad.Tampoco las costumbres sexuales ‘explican’ el poema. Con razóndice Eduardo Carranza5: ‘… te saltabas las explicaciones comolos sueños y los versos’ . El poema no es una ecuaciónexplicable. Su valor reside en la creación de una realidadextraordinaria que se construye con las limitaciones ordinariasdel idioma. ¡Éste es su valor radical: la alquimia que trasmutalo ordinario (el idioma) en lo extraordinario (el poema).Resumo, por afán didáctico, la dualidad de mi hipótesis,subrayando, en primer lugar, en este capítulo, lo que acabo deexpresar, o sea, la autonomía del poema frente a las costumbressexuales (reales o morbosamente distorsionadas) de quien loconcibió. Y subrayando, en segundo lugar, en el capítulosiguiente, la simbiosis entre Eros, el semen, y Tánatos, laceniza, que son ‘el polvo en que tarde o temprano, nosconvertiremos’6, proverbio bíblico, del cual, oblicuamentenuestro pueblo, en su registro coloquial ha incorporado unaacepción con matices sexuados, de la voz: ‘¡polvo!’.5 Carranza, Eduardo. (Colombia, 1913-1985). Animador de ‘Piedra y Cielo’, equipo quetomó uno de los versos de Juan Ramón Jiménez, para urdir su lírica neo-modernista,constituyéndose en una de las referencias olvidadas del ‘Club 7’, lectura que nos llegóa Guayaquil en alas de la colección de los ‘Cuadernillos’ (numerados del 1 al 41) de laLibrería-Editorial de Simón Latino (seudónimo de Carlos H. Pareja / Colombia 1899-Canadá, 1987), durante el lapso 1951-1962.6 Variación del proverbio bíblico: ‘Polvo eres y en polvo te convertirás’. Génesis,3:19. / Además, ‘polvo’ tiene su propia connotación coloquial. 4
  5. 5. IIEros y Tánatos,el amor y la muerte(2do. miembro de la hipótesis)Entre el semen de Eros y la ceniza de Tánatos transcurre nuestraexistencia.Eros representa la atracción sexual y la ensoñación o laadicción y el deseo por otra persona o por sus máscaras ofetiches, proceso glandular y misterioso al que nombramos:¡amor!, el más hermoso vocablo castellano.Tánatos representa la extinción.Nunca pensamos que los amantes y los moribundos compartenidentidad porque siempre anhelamos sus respectivas autonomías,pero David Ledesma sí lo supo pues esa dicotomía aparenteconstituye la sustancia del segundo canto de su ‘Cuaderno deOrfeo’, quien, en el mito griego, no puede mirar a Eurídice, sinmorir. Y viceversa.7Por eso, al orgasmo, el clímax de la cópula, también lo llaman‘la muerte pequeña’.Por disciplina del discurso y por cariño, debo recordarme juntoa mis cómplices: David Ledesma (1934-1961), Gastón HidalgoOrtega (1929-1973), Carlos Benavides Vega (1931-1999), IleanaEspinel Cedeño (1933-2001) y este Sergio Román Armendáriz (1934,aún sin fecha de caducidad), quienes integramos el ‘Club 7’ de1951 a 1962, en ese Guayaquil donde ‘paseamos por el amor y porla muerte’, sin ignorar su influencia pero sin filosofar acercade Eros y Tánatos, afinando por intuición más que por reflexión,el hecho alquímico de transformar cada experiencia vital ymortal, en versos.7 Ledesma Vázquez, David. ‘Identidad’ (Voz de Orfeo)’. Segundo canto de los trece quecomponen ‘Cuaderno de Orfeo’. En: DLV. Obra poética completa. Quito, CCE, 2007. (Pág.118, de 267). / En la nota al pie de la pág. 113, ob. cit., se lee: ‘Primera edición,Casa de la Cultura Núcleo del Guayas, 1962. (Cuaderno) Escrito en 1959, ediciónpóstuma’, mientras en el ‘Liminar para Cuaderno de Orfeo’, afirma Adalberto Ortiz(Ecuador, 1914-2003): ‘Es un trabajo póstumo, salvado gracias a la devoción de suscompañeros Ileana Espinel y Sergio Román…’, (pág. 115, ob. cit.). 5
  6. 6. A esta constante metamorfosis de Eros en Tánatos, y viceversa,contribuyen ‘Identidad’ de David Ledesma, ‘El espejo en elbosque’ de Gastón Hidalgo y ‘Frenesí’ de Ileana Espinel.Dice David en la mencionada ‘Identidad’, de su ‘Cuaderno deOrfeo’: ‘Vivo en ciega Poesía / desterrado, / ausente de mímismo / a una distancia / que puede ser de amor / -llagainsondable- / o absorta muerte diaria / repetida.’8Aquí conviene enfatizar que se habla de destierro, ausencia ydistancia sugiriendo un desvanecimiento y, a la vez, esereconocimiento o anagnórisis, entre el amor equivalente a lamuerte.Subrayo, de David, su aproximación sugerente a la líricaerótica.Ahora, de Gastón y su mencionado ‘El espejo en el bosque’, raptola figuración siguiente:‘Azul, en duermevela, lento y claro / el espejo se ubica enpleno bosque… / Se expanden, en bandadas, sus reflejos / quebañan la cintura de una virgen (…) / Con llanto de panterasmalferidas, / escapan del espejo, tenebrosos, / los besos de laluz agonizante / al límite impreciso del perfume… / (…) Y elespejo y su cielo alucinado / esconde en laberintos de diorita /los rostros fugitivos de los dioses…’9Una de las más bellas estancias del Club 7, ésta de GastónHidalgo Ortega, sugiere una doble realidad evanescente en elbosque -vivo en el espejo, pero moribundo en la realidadconvencional-. Por esto, creo que el autor, a propósito, acuñóel arcaísmo: ‘malferidas’, por ser un adjetivo atinente a‘panteras’, imagen sensual epónima mientras reflejos, besos yperfume ‘bañan la cintura de una virgen’.Subrayo, de Gastón, su aproximación implícita a la líricaerótica.En contraste, estalla el ‘Frenesí’ de Ileana, quien escribió enla línea que abre su primera estrofa:8 Ledesma Vázquez, David. ‘Identidad’. Ver: ‘Cuaderno de Orfeo’. En: Obra poéticacompleta. Quito, Casa de la Cultura Ecuatoriana, 2007. (Pág. 118, de 267).9 Hidalgo Ortega, Gastón. ‘El espejo en el bosque’. En: la sección de GHO (págs. 49-54)de ‘33 poemas universitarios’, otra publicación plural de la época del ‘Club 7’.Guayaquil, Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador, Filial del Guayas,1954. Pág. 49. (La serie, coordinada por el entonces secretario de cultura de la FEUE,Sergio Román Armendáriz, abarcó dos títulos colectivos más: ‘10 cuentos universitarios’y ‘3 ensayos universitarios’, 1954-1955). 6
  7. 7. ’Solo un viejo tabique de mi amor te separa. / (…)’Y en los versos 5, 7 y 8 de la segunda estrofa, proclama sinambigüedades:‘A través del tabique oigo un leve suspiro. / (…) ¡Deliro / deamor!’Y continuando el fluir de la pasión física, en la tercera yúltima estrofa, escuchamos:‘¡Ven a mí! … / De tu alcoba a la mía / sólo un paso, mi dios. /Y esta noche de luna y poesía / será de los dos.’10Además, la autora, en su ‘Te quiero…’, distribuye su declamaciónexplícita en dos estrofas, la una de doce versos y la otra, desiete, con un juego retórico de antítesis a manera de tenaza quese abre, en el verso primero con: ‘Te quiero porque tienes todolo que no tengo (…)’, mientras se cierra en el verso último con:‘(…) te quiero porque tengo todo lo que no tienes’.11Subrayo, de Ileana, su aproximación directa a la lírica erótica.Así, en tres vías predominantes, distribuyo los ejemplosanteriores:A.- la técnica de la erótica sugerente, en ‘Identidad’ de DavidLedesma.B.- la técnica de la erótica implícita en ‘El espejo en elbosque’ de Gastón Hidalgo. Y,C.- la técnica de la erótica directa en ‘Frenesí’ de IleanaEspinel.Aún no he hablado (pero hablaré de inmediato) de CarlosBenavides Vega12, pastor de una lírica en voz baja quien sin10 Espinel Cedeño, Ileana. ‘Frenesí’, el cuarto poema de los once (págs. 27-44) queintegran la sección de esta autora, en ‘CLUB 7’, primer libro plural del grupo.Guayaquil, Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del Guayas, 1954. (Pág. 31).11 Espinel Cedeño, Ileana. ‘Te quiero…’, el tercer poema de su sección en ‘CLUB 7’. Ob.cit. (Pág. 30). 7
  8. 8. ningún alarde construyó su obra que mereció una altacalificación girada por la escritora María Piedad Castillo deLeví13, quien, de él, expresó: ‘A mí parecer, Benavides Vega esel mejor del grupo.’De Carlos diré que, aunque parco en sus expresiones eróticasconforme se desprende de la revisión de lo único que de él nosqueda: los siete poemas de su firma que integran su sección denuestro primer libro plural, ‘Club 7’ de 1954 14, sin embargo,del primero de ellos, de su ‘Inventario’, repetiré los versos12, 13 y 14, que rezan: ‘(…) Y quise del amor su fruto de agua,/ sus arcos más prohibidos, y su flor desteñida de ceniza.’15Otra vez, la técnica de la erótica sugerente sincronizando elamor que, según Benavides Vega, palpita en su ‘fruto de agua’ yla muerte transformada en una ‘flor desteñida de ceniza’, clarasimbiosis en nuestra literatura clubsiética 16, entre el fruto deEros y la ceniza de Tánatos, parábola que cumple uno de los doselementos de mi hipótesis.Por afán didáctico, insisto en subrayar la dualidad de dichahipótesis:Uno.- La simbiosis y traslación entre Eros y Tánatos, el amor yla muerte.Dos.- La autonomía del poema frente a las costumbres sexuales(reales o morbosamente distorsionadas) de quien lo concibió.12 Carlos Benavides Vega, Ileana Espinel Cedeño y David Ledesma Vázquez. En: PérezPimentel, Rodolfo (Ecuador, 1939). Respectivamente ver biografías, en:www.diccionariobiográficoecuador.com [tomos: XII, pág. 66 / XI, 123 / IV, 186]13 Castillo de Leví, María Piedad (1888-1962*). ‘Club 7. (Poesía. Ensayo de crítica –en2 artículos-). Guayaquil. Diario ‘El Telégrafo’, sección ‘Desde mi ventana’: Martes, 8de junio de 1954 (1er. artículo). Y, miércoles 16 de junio de 1954 (2do. artículo). [Enel archivo personal de Sergio –sobreviviente como él’, no constan los números de laspáginas respectivas.] / Ver biografía, en: Pérez Pimentel, Rodolfo.www.diccionariobiográficoecuador.com [tomo XXII, pág. 69]14 Benavides, Espinel, Hidalgo, Ledesma, Román. ‘Club 7’. Guayaquil, Casa de la CulturaNúcleo del Guayas, 1954. (Pág. 11)15 ‘Inventario’, el texto recién mencionado de Benavides Vega, además, observa laestructura perfecta de una composición integrada por tres estrofas, cada una de sieteversos, dentro de una selección de siete poemas que sólo Carlos cumplió, pues los demásaportamos en nuestras secciones un mayor número de colaboraciones, desvaneciendo en algoel efluvio cabalístico que nos habíamos propuesto al denominarnos ‘Club 7’.16 Ileana nos dejó de herencia dos neologismos preciosos: el adjetivo ‘clubsiético’ y eladverbio ‘clubsiéticamente’, el cual sustituía, en sus cartas, al ‘Atentamente’ formalque aún se usa en la línea anterior a la firma. 8
  9. 9. IIIEpílogo,declaración necesaria(Intento de contrastar la hipótesis)Medio siglo después y algo más, en este 2011, el azar continúadándome la calidad de sobreviviente del grupo, de tal manera queestas reflexiones son personales y tardías. De ninguna maneraquiero cometer la arbitrariedad y la descortesía deatribuírselas al conjunto, como si hubiesen sido un asuntotratado en nuestras pláticas guayaquileñas en la mitad del sigloveinte.Es frecuente, en un salto dialéctico, repetir la hipérbole deVladimir Mayakovski17: ‘Conmigo se ha vuelto loca la anatomía,soy todo corazón’, expresión encantadora pero imprecisa porqueal amor le corresponde -el cerebro-, y no, otro órgano.¡Cuestión de hormonas y de algunos insectos químicos!De allí que los estudios sobre la evolución sostengan quenuestro desarrollo bio-psicológico ha ido recogiendo las huellasde los distintos estadios de la manifestación progresiva de lasespecies.18La erótica (sea sugerente, sea implícita, sea directa)constituye una invitación a la investigación pues algo o muchotiene que ver con la ‘Teoría del cerebro trino (o de los trescerebros)’ que Carl Sagan popularizó en ‘Los dragones deledén’.19De estas consideraciones se desprende la partitura de los tonos,los cuales predominantemente corresponderían a cada uno de lostres cerebros, si los resultados de la investigación fuesenplausibles. De todas maneras, esta teoría evolutiva constituye17 Mayakovski, Vladimir. (URSS –Georgia-,1893-1930). Interred.18 Dichas huellas forman zonas autónomas llamadas: la reptiliana, la límbica y la delneo-córtex, las cuales, frente a cierta situación de la vida cotidiana, cada unapresenta su respetiva respuesta. La elección depende del libre albedrío. Este factor, enel caso de la escritura con palabras y con imágenes, quizá precipite la interacción -deestas tres zonas- con la Poesía, en plural, y con la poesía erótica en singular.19 Sagan, Carl EE. UU. De A., (1934-1996). Los dragones del edén. México, Grijalbo,1984. (Ver: Cap. 3: ‘El cerebro y el carro’), libro que difunde la teoría de PaulMacLean (EE. UU. De A., 1913-2007) o teoría del triple cerebro: el reptiliano queenfatiza los instintos y los deseos sin control (por medio de la pasión); el límbico,que enfatiza en la capacidad de llorar y reír, producto del sentimentalismo espontáneo(por medio de las emociones), y la neo-corteza que enfatiza las relaciones complejas yla previsión a largo plazo (por medio de la razón). 9
  10. 10. una golosa aproximación a la praxis de la escritura, empezandopor los tonos.1ro.- El tono eruptivo correspondería a la pasión, al cerebroreptiliano.2do.- El tono flexible correspondería a la emoción, al cerebrolímbico.3ro.- El tono grave correspondería a la razón, al neo-córtex onueva corteza cerebral.Mediante una exploración, aún en ciernes, es factible enriquecerla lecto-escritura analítica y sintética del verso, por medio deuna revaloración del enfoque y de los tonos.20En este momento, acabo de señalar la opción creativa y críticade los ‘tonos’, así como al cerrar la primera parte de estetrabajo, señalé la opción del ‘enfoque’ cuando me referí al‘Practicismo’ de Ileana y a mi ‘Del poeta y su llanto’ porque,en ambas construcciones, quien escribe, lo hace desde elentramado del poema, y no desde su exterior.21Añadiré al tono y al enfoque, la codificación de los girosretóricos y de sintaxis, en especial, los de comparación, losde supresión y los encabalgamientos, a manera de instrumentos deuna específica lecto-escritura del poema.Ha sido indispensable trazar estos breves párrafos de preceptivabásica, para apoyar las referencias que sobre los miembros del‘Club 7’ estampó el crítico Hernán Rodríguez Castelo (en su‘Lírica Ecuatoriana Contemporánea’).22De Gastón, dijo que ‘Trabajó espléndidas metáforas,sensorialmente ricas, semánticamente penetrantes;(…)’2320 Se recomienda estudiar la obra de Porfirio Barba-Jacob (Colombia, 1883 – México,1942), en especial su ‘Canción de la vida profunda’. Y de Konstantin Kavafis -o,Cavafis- (Griego de Alejandría, 1863 – 1933), su ‘Retorno a Ítaca’.21 Ver: ‘Poesía del Club 7’ (la primera presentación pública del grupo). En: Guayaquil,‘El Universo’, domingo 8 de noviembre de 1953. (Págs. 6 y 11).22 Rodríguez Castelo, Hernán. Lírica Ecuatoriana Contemporánea. (Tomos I y II). Bogotá yQuito. Círculo de Lectores, 1979. (733 págs.) / Se incluye a: Gastón Hidalgo (págs. 325-329), Ileana Espinel (págs. 425-430), David Ledesma (págs. 444-454), Sergio Román (págs.455-459).23 Hidalgo, Gastón. En: Rodríguez, Hernán. Ob. cit. (Pág. 325). /(De la 326 a la 329,constan los poemas seleccionados). 10
  11. 11. Casi con arbitrariedad, me atrevo a pensar en los versos del 9al 12 de ‘El espejo en el bosque. Leo: ‘(…) Con llanto depanteras malferidas / escapan del espejo, tenebrosos / los besosde la luz agonizante / al límite impreciso del perfume…’.24De Ileana, en su ‘Acaso’ que Hernán Rodríguez espiga en la‘Antología’ mencionada, versos 7 y 8, oímos:‘(…) Estoy tratando de explicarte ahora / que por tu vida conocíla muerte. (…)’.25Según el crítico Rodríguez Castelo, Ileana ‘(…) vuelve a recalar(…) en el tema de la salvación y de los balances –elípticos,intensos, desolados- (…)’.26Esta erótica de la vida que es muerte y viceversa, David Ledesmala consagró en su ‘Teoría de la llama’ que, a plenitud, ilustracon sus versos 13 y 14, y del 19 al 24:‘(…) He muerto en mí para resucitarme. / Un nuevo ser me viste./ (…) / Me transfiguro / en una entera llama de Poesía / quearde, / crepita / y ruge / desde adentro. /(…)’27Por eso, Rodríguez Castelo apunta: ‘(…) La imagen se maneja contransparencia (…). Y los ritmos no turban ese silencio (…) enque el poeta oficia (…)’.28Don Hernán, en su Antología, se refiere a dos de mis poemarios:‘Cuaderno de canciones’ y ‘Arte de amar’, diciendo de estesegundo título que ‘(…) lo mejor de lo hecho hasta entonces erapoesía erótica. Pero en ‘Arte de Amar’ –la parte de Román en‘Triángulo’-29 el erotismo, salvo tenue velo metafórico, fue24 Hidalgo, Gastón. ‘El espejo en el bosque’. En: 33 poemas universitarios (libroplural), Ob. cit. (Pág. 49).25 Espinel, Ileana. En: Rodríguez, Hernán. Ob. cit. (Pág. 427).26 Rodríguez, Hernán (Ileana Espinel). En: Ob. cit. (Pág. 425). / (De la 426 a la 430,constan los poemas seleccionados).27 Ledesma, David. ‘Teoría de la llama’. En: Obra poética completa. Quito, Casa de laCultura Ecuatoriana, 2007. (Pág. 175)28 Ledesma, David. En: Rodríguez, Hernán. Ob. cit. (Págs. 444 y 445). / (De la 446 a la454, constan los poemas seleccionados).29 Román, Sergio. ‘Arte de amar’, en: ‘Triángulo’ (Obra en colaboración con DavidLedesma ‘Los días sucios’ e Ileana Espinel ‘Diríase que canto’). Guayaquil, Casa de laCultura Núcleo del Guayas, 1960, (En total, 77 págs.). 11
  12. 12. directo y férvido. Trece estrofas de siete versos libres, desostenido aliento lírico. (También dijo que) ‘Cuaderno decanciones’30 fue otra prueba: ‘(…) -tantas estrofas como letrastiene el alfabeto-.’31La letra ‘Z’ cierra el ‘Cuaderno’, así:‘A bordo del anhelo encenderé la siembra / que curvará la líneadorada de tu vientre / hasta que un día nuevo nueve uvas mástarde / estremecidos vientos revienten las amarras / que unmilagro sacude en tus muelles azules / y el hijo nos sorprendacomo final de un viaje / o como árbol crecido en la luz de lasombra.’32Desde ‘La sábana se enciende para la batalla’, en el versoinicial de ‘Arte de amar’ que se mencionó en el comienzo de estaplática, hasta este final del ‘Cuaderno de canciones’ dondesurge el ‘hijo (que) nos sorprende como final de un viaje’, seilumina el rumbo que conduce de Eros a Tánatos y viceversaporque integran igual proceso, pero, de alguna manera, antes dela muerte, el hijo representa, aunque sea en forma momentánea,el amor, el triunfo efímero de la vida.Concluyo intentando contrastar los dos miembros de la hipótesis:Eros es Tánatos, y viceversa. Pero el poema es una criaturaindependiente de los hábitos sexuales de quien lo produjo. Sobreesta base les invito a releer tomando en cuenta su contexto:‘Club 7, poética y erótica’ y la obra de Carlos, David, Ileana,Gastón y Sergio.Gracias,Sergio Román Armendáriz,www.sergioroman.comSan José de Costa Rica,del 25 de octubre al 7 de noviembre, 201130 Román Sergio. Cuaderno de canciones. (Mención en el 1er. Concurso ‘Ismael PérezPazmiño’ convocado por ‘El Universo’, diario que lo publicó el 16 de septiembre de 1959.En 1960, este cuaderno se publicó en la revista de El Ateneo Ecuatoriano, en Quito, dedonde se extrajo una separata de cien ejemplares en cuyas solapas apareció un artículode Diego Oquendo Silva.)31 Román, Sergio. En: Rodríguez, Hernán. Ob. cit. (Pág. 455). (De la 456 a la 459,constan los poemas seleccionados).32 Román, Sergio. ‘Cuaderno de canciones’ (poema ‘z’). En: Rodríguez, Hernán. Ob. cit.(Pág. 459) 12

×