Your SlideShare is downloading. ×
Cluster Educación la Educación Salva Vidas
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Thanks for flagging this SlideShare!

Oops! An error has occurred.

×
Saving this for later? Get the SlideShare app to save on your phone or tablet. Read anywhere, anytime – even offline.
Text the download link to your phone
Standard text messaging rates apply

Cluster Educación la Educación Salva Vidas

223
views

Published on


0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total Views
223
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
0
Actions
Shares
0
Downloads
3
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

Report content
Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
No notes for slide

Transcript

  • 1. HACER DE LA EDUCACIÓN UNA PRIORIDAD EN SITUACIONES DE EMERGENCIADe los 70 millones de niños sin escolarizar que había en 2008, unos 40 millones vivenen países frágiles afectados por conflictos. Millones más no asisten a la escuela debidoa desastres naturales. En el mejor de los casos, la vida de estos niños estádesestabilizada, porque ellos y sus familias deben esforzarse por enfrentar loscontinuos peligros y las situaciones rápidamente cambiantes que provoca unaemergencia. En el peor de los casos, están expuestos a sufrimientos mayores: lesionesfísicas, muerte de seres queridos, separación de sus familias y desplazamiento. Enmedio de la crisis y de sus consecuencias, necesitan protección, una sensación deseguridad y rutina para poder superar el trauma psicológico que han experimentado. Laeducación puede ofrecer esto y más; tiene un papel vital de apoyo a los niños durantetoda una emergencia y más allá, y debe incluirse en toda respuesta humanitaria.Además del trauma inmediato que provocan, las situaciones de emergencia aumentanel riesgo de exposición a graves violaciones de los derechos humanos, desde la tratahasta el reclutamiento forzado en grupos armados, así como el riesgo de enfermedadeso de lesiones causadas por municiones sin detonar. La educación debe ser unaprioridad desde el principio mismo de toda respuesta humanitaria, porque ofrece tantoprotección física como apoyo psicológico.A pesar de esto, históricamente la educación se ha considerado secundaria durantecrisis humanitarias, y la comunidad humanitaria internacional ha pasado por alto elhecho de que se interrumpan los servicios educativos en este tipo de crisis. Aunque seregistra un lento cambio, como lo demuestra la formación del grupo sectorial deeducación en 2006, el derecho a la educación suele ser ignorado. Una falsa jerarquía dederechos surge cuando la educación no es prioridad, pese a sus beneficiosdemostrados. Cuando esto ocurre, la escolarización de los niños puede interrumpirsepor semanas, meses e incluso años, en situaciones de conflicto inestables.En todo momento, el goce del derecho a la educación les genera numerosos beneficiosa los niños en términos de desarrollo personal, social y cognitivo. En situaciones deemergencia, la educación puede ayudar a minimizar el trastorno causado al desarrollosocial y emocional de los niños dándoles un ambiente seguro en el que interactuar consus pares y con adultos; un ambiente en el que puedan ser niños, con apoyo psicológicoy una sensación de normalidad en un mundo que por lo demás es caótico. La educaciónes, como dijo la fallecida KatarinaTomasevski, una multiplicadora: “Cuando el derecho ala educación está efectivamente garantizado, se incrementa el goce de todos los
  • 2. derechos y libertades individuales”1y en situaciones de emergencia la educación puedeser, literalmente, un salvavidas.1 Informe anual de la relatora especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la educación,KaterinaTomasevsky, Doc. ONU e/CN.4/2001/52, 9 de enero de 2001, párrafo 11.
  • 3. La educación protege:La protección de los niños durante una emergencia es primordial, y la educación puedetener un papel vital en la protección física y psicológica de los niños, durante y despuésde una crisis.  La educación protege directamente a los niños de la muerte o el daño físico, por ejemplo enseñándoles a cuidarse de las minas de tierra y de las municiones sin detonar, informándoles sobre el VIH y el SIDA y promoviendo la salud y la higiene.  Las zonas seguras para juegos y los centros provisionales de enseñanza pueden ser una forma eficaz de localizar a los niños separados de sus familias y reunirlos con ellas.  Los niños que asisten a la escuela son menos vulnerables a ser reclutados por grupos armados, a la explotación laboral y a la trata.Un componente fundamental de la respuesta educativa inicial durante una emergenciaes la formación de espacios acogedores para los niños, donde estos tienen mayorprotección física y apoyo psicosocial. Estos espacios brindan a los niños la oportunidadde obtener información y habilidades que salvan vidas, desde sencillas técnicas delavado de manos hasta formas de prevenir el contagio de enfermedades e informaciónpara evitar las minas de tierra o las municiones sin detonar. Estos conocimientos luegose transmiten a las familias de los niños y a la comunidad en general. Además, estosespacios se convierten en centros donde los niños separados de sus familias puedenreunirse con ellas y donde los padres y madres afectados pueden dejar a sus hijos conseguridad mientras van a los puntos de distribución de alimentos, a buscar familiares y atratar de reconstruir sus vidas. Protección física: Proporciona espacios seguros y estructurados para aprender y jugar. Se dirige a todos los niños, sin discriminación. Brinda medios para reconocer a los niños con necesidades especiales, como los que han sufrido traumas o están separados de la familia. Ofrece a los niños alternativas positivas al reclutamiento militar, las pandillas y las drogas. Proporciona atención y supervisión a cargo de los docentes, en consulta con los progenitores o tutores. Brinda conocimientos básicos de salud e higiene. Puede mejorar la nutrición infantil mediante comidas diarias nutritivas, en el marco de planes de alimentación escolar. Prepara a los niños para trabajos apropiados, que no son peligrosos para su salud ni su seguridad. Protección psicosocial: Les brinda a los niños una identidad como estudiantes y evita la sensación de inadecuación de los niños n o escolarizados. Proporciona un espacio de expresión mediante el juego, el deporte y actividades culturales como la música, el teatro y el arte. Facilita la integración social de niños vulnerables como los que están separados de sus familias y los excombatientes. Apoya a redes sociales y la interacción comunitaria para los niños y sus familias. Brinda una rutina y una perspectiva de futuro más allá de la inmediatez de la guerra o el conflicto.
  • 4. Reunir a los niños para que jueguen y aprendan les permite recuperar una sensación denormalidad lo antes posible, gracias a la interacción con otros niños y con adultos.Mediante el juego y la actividad creativa en un ambiente seguro, los niños son capacesde procesar lo que les ocurrió a ellos y a sus familias y tienen la oportunidad de expresarsus inquietudes a sus compañeros o a adultos en los que confían, liberando así susemociones. Estos espacios disponen además de zonas tranquilas donde los niñospueden hablar de sus problemas o recibir ayuda especializada.Los espacios acogedores para los niños son espacios supervisados, destinadosexclusivamente al juego, la recreación, el aprendizaje no formal y la interacción conotros niños y con sus cuidadores adultos. Las jornadas se estructuran de modo queniños de diferentes edades puedan usar determinados recursos y espacios en horariosespecíficos. Con el tiempo, el juego y las actividades de aprendizaje no formal sesustituyen por actividades más estructuradas y aprendizaje formal.La protección y el apoyo que ofrece la educación durante una emergencia desmienten elargumento tradicional de que la educación es menos importante que otros servicioscomo la alimentación, el saneamiento, el agua y el refugio. De hecho, en los últimosaños, la ayuda humanitaria ha avanzado. Se prevé y se espera que promueva ladignidad humana y la recuperación, y que tome en cuenta el impacto económico a largoplazo de los desastres, los conflictos y el desplazamiento en los individuos y lascomunidades, por ejemplo abordando problemas como el trastorno de los medios devida, la falta de acceso a los mercados y la inseguridad alimentaria.Este enfoque más complejo debería incluir el acceso a la educación. Las oportunidadesde los niños no deberían limitarse a los servicios tradicionales de respuesta aemergencias. Aun en la crisis más aguda, es necesario que los niños accedan aoportunidades que sustentan directamente su aprendizaje y desarrollo. Reestablecerlos servicios educativos lo antes posible es fundamental para apoyar la recuperación delos niños durante una emergencia o inmediatamente después.Sin embargo, durante años, la comunidad del desarrollo ha restado importancia a laeducación de los niños atrapados en situaciones de emergencia. En el mejor de loscasos, la educación es una preocupación secundaria en la mayoría de las respuestashumanitarias. Solo un puñado de donantes se refieren explícitamente a la educacióncomo parte de su política humanitaria.2No obstante, en diciembre de 2006, el ComitéPermanente Interagencial (IASC) de las Naciones Unidas estableció un grupo sectorialpara la educación, respaldando así la centralidad de la educación en todas lasrespuestas humanitarias3. Esto demuestra el creciente reconocimiento internacional deque una inversión temprana en educación protege a los niños de los aspectos másperjudiciales de las emergencias.Educación: un derecho en todo momentoLas pruebas de los beneficios de la educación para los niños son más que convincentes,pero además la educación es un derecho fundamental de los niños, universal eindivisible de otros derechos, sin importar cuál sea el contexto. Por lo tanto, losgobiernos y los donantes tienen la obligación de realizar ese derecho.En 2008, el relator especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la educacióneligió dedicar su informe anual al derecho a la educación en situaciones deemergencia, 4 y destacó en la introducción “la urgente necesidad de redoblar los2Canadá, Dinamarca, Japón, Noruega y Suecia.3Para obtener más información, visite el sitio http://ocha.unog.ch/humanitarianreform/Default.aspx?tabid=1154 A/HRC/8/10, 20 de mayo de 2008
  • 5. esfuerzos para garantizar las oportunidades educativas de las personas -especialmentelos niños, niñas, adolescentes y jóvenes- que pierden toda opción escolar cuando suscomunidades son abatidas por situaciones de emergencia”.El informe del relator especial recuerda a los gobiernos, los donantes y la comunidadinternacional que los derechos, incluido el derecho a la educación, son legalmenteobligatorios, universales, inalienables e indivisibles. Los niños tienen derecho a ir a laescuela sin importar el contexto o las dificultades. No podemos negarles a estos niñossu derecho simplemente porque educar en una situación de emergencia es difícil; delmismo modo, no podemos sostener que otros derechos son más importantes y que elderecho a la educación puede esperar.Hacia la superación de ideas erróneasAunque cada vez más personas entienden qué es la educación en situaciones deemergencia, muchas la confunden todavía con la escolarización tradicional que existeen situaciones estables. Las diversas facetas de la educación en emergencias no seconocen tanto como las de otros sectores, por ejemplo, el refugio, el agua y elsaneamiento, etc. Por lo tanto, cuando ocurren desastres, puede que la educación seconsidere como algo inapropiado o fuera de tiempo. Es importante corregir las ideaserróneas sobre qué es la educación en emergencias y saber que los espaciosacogedores para los niños, no la reconstrucción de aulas formales, son la prioridad.Con frecuencia se percibe la educación como algo difícil de brindar en una situación deemergencia dado que, por definición, es un conjunto de actividades intervinculadas queno solo implica la distribución de suministros sino una variedad de componentes, entreellos el desarrollo de capacidades (tal vez mediante la capacitación) y la instalación decentros educativos. Todo esto exige un considerable compromiso con las comunidadesy con otros interesados en la educación. Lleva más tiempo percibir —y, por supuesto,medir— los beneficios o efectos de la educación en comparación con los de ladistribución de alimentos, artículos domésticos o suministros médicos.La educación no siempre se reconoce como prioridad en los primeros días de unasituación de emergencia, y por este motivo no siempre se incluye en las primerasevaluaciones de la situación ni en las solicitudes iniciales de fondos.Una respuesta pertinente y de calidad requiere una buena evaluación, un análisiscuidadoso y un diseño de programa, pero en ocasiones, hay otros sectores que tienenuna visibilidad más inmediata.Lo que se veAunque no hay dos respuestas que sean iguales, ciertos componentes de unarespuesta educativa suelen ser los más visibles. Los niños suelen valorar la recreacióndurante la situación de emergencia y después, por lo tanto la entrega de suministrosculturalmente pertinentes y el apoyo al juego y la recreación pueden ser claves.Establecer un espacio físico para la educación también suele ser clave. Ese espaciopuede ser un refugio provisorio hecho con materiales locales, una tienda de campaña uotra forma de refugio. También se precisan personas capacitadas para enseñar,supervisar y cuidar a los niños. Para esto es necesario brindarles capacitación rápida,apoyo y supervisión. Con frecuencia, se necesitan suministros didácticos esencialespara poner en funcionamiento las clases, comprometer a los niños con su aprendizaje ypermitir que los docentes enseñen con una tensión mínima. Los niños y los docentesdeben tener acceso a las instalaciones de agua y saneamiento, que como normamínima deben abastecer a todos.
  • 6. A veces, las autoridades educativas precisan apoyo para poder brindar ayuda yorientación de calidad a los docentes, y para restaurar y mantener sus sistemasadministrativos, que a su vez facilitan un funcionamiento escolar efectivo. Los beneficiarios importanSi todo lo antedicho no es suficiente para que la educación sea incluida en lasrespuestas humanitarias, entonces la comunidad internacional debe escuchar la voz delos propios beneficiarios. Un valor central de la política humanitaria internacionalconsiste en responder a la demanda de las poblaciones afectadas. En este sentido, hayque tener en cuenta que los niños y sus progenitores dan prioridad a la educación.En la mayoría de las comunidades, en especial en pequeñas comunidades rurales, lasescuelas son centrales. Las escuelas están en el núcleo de la comunidad y simbolizanuna oportunidad para las generaciones futuras y la esperanza de una vida mejor.Padres e hijos tienen aspiraciones y la educación es primordial para aumentar lacapacidad de los niños de participar plenamente en la vida de su sociedad (en losplanos económico, social y político). Por esta razón, en tiempos de crisis, la educaciónes una de sus prioridades, según se ha demostrado.Conclusión: de la crisis a la estabilidadLos beneficios de brindar educación durante crisis humanitarias son indiscutibles. Másimportante, la educación en estas circunstancias es posible y puede ayudar a larecuperación durante la crisis y después. Educar en situaciones de emergencias no esconstruir escuelas, sino darles a los niños la oportunidad de desarrollo y aprendizajeformal e informal, sin interrupciones. La interrupción de la educación puede durarcualquier cantidad de tiempo, desde meses hasta años, especialmente en emergenciascomplejas. Según las estadísticas, la duración promedio del desplazamiento de losrefugiados es 17 años.5 Por lo tanto, no brindarles educación significa privar a toda unageneración de la escolarización, la alfabetización y el potencial de contribuir a lareconstrucción de su país. La consolidación de la paz y el desarrollo económico a largoplazo precisan de una población educada.Si se restaura la educación en la etapa inicial de una emergencia y se la continua desdela crisis hasta la estabilidad, la cantidad de niños no escolarizados disminuirá en todo elmundo. En países devastados por crisis humanitarias de largo plazo o países frágilesafectados por conflictos, hay casi 40 millones de niños que no van a la escuela. Enconsecuencia, apoyar la educación desde el principio de una emergencia puede impedirque generaciones enteras se pierdan los beneficios de la educación y ayudar a cortar elciclo de la crisis humanitaria.La educación debe formar parte de todas las respuestas humanitarias desde el primerdía para que los niños sean protegidos, puedan ejercer sus derechos y tengan laoportunidad de un futuro mejor.5 ACNUR, 56º período de sesiones del Comité Ejecutivo: Informe sobre las consultas anuales conorganizaciones no gubernamentales. (2005) Ginebra.

×