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  1. 1. R enero-marzo de 2011 - año 3 número 7La consulta popular, Fernando López Romero,Carlos Rojas Reyes. Los conflictos de la“revolución ciudadana”, Mario Unda y EllisBethania. El Sumak Kawsay, Floresmilo Simbaña.Homenaje al Negro Chiriboga, Raúl Borja. Losmovimientos sociales y los gobiernos de“izquierda”, Rosa Lucero. La resistencia árabe yla estrategia imperial, Alejandro Moreano
  2. 2. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7R, revista para un debate político socialistaaño 3, número 7, enero-marzo de 2011quito, ecuadorCierre de la edición: 25 de marzo de 2011Los artículos firmados reflejan el punto de vista de sus autoresIlustraciones: todas las ilustraciones de este número, incluidas la tapa y la contratapa, songrafitis de Jquatro en las calles de Quito.Correspondencia, colaboraciones, opiniones, críticas, sugerencias, dirigirlas a:R.la.revista@gmail.comCasilla 17-03-856, Quito-EcuadorComité Editorial:Ellis BethaniaEduardo CastroFernando López RomeroLucho Moreno SamboninoElizabeth RiveraFloresmilo SimbañaMario UndaEditor: Mario Unda [2]
  3. 3. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7índiceR Editorial. Consulta popular: democracia vs. presidencialismo, p. 4R “Confíen en mí…”. La consulta en tres escenariospolíticos,Fernando López Romero, p. 7R Precariedad de la política. Consulta popular 2011,Carlos Rojas Reyes, p. 14R El Sumak Kawsay como proyecto político,Floresmilo Simbaña, p. 21R Los conflictos de la “revolución ciudadana”,Mario Unda y Ellis Bethania, p. 27RMovimientos sociales y gobiernos de “izquierda”.Los casos de Venezuela y Bolivia,Rosa Lucero, p. 41R La resistencia árabe y la estrategia imperial,Alejandro Moreano, p. 55R Homenaje a Jorge Chiriboga Guerrero,Raúl Borja Núñez, p. 64 [3]
  4. 4. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7EditorialConsulta popular: democracia vs presidencialismoEl Presidente de la República llama a consulta popular con el objetivo defortalecer el ejecutivo por sobre los otros poderes del Estado, esto pone enevidencia el carácter de la “revolución ciudadana” como un proceso cada vezmás centrado en un solo ciudadano. Apelar al pueblo y pedir un voto de confianza para “meter la mano en lajusticia” no tiene fundamento constitucional, mucho menos democrático; por lotanto, las razones son enteramente políticas: demuestra una forma de gobernarcada vez más autoritaria, que tiene la necesidad de manejar todas lasinstituciones del Estado con el propósito de controlar a la sociedad. Los 180juicios por terrorismo y sabotaje contra dirigentes sociales defensores de suterritorio en oposición a la minería; la criminalización de cualquier protestasocial; la persecución judicial en nombre de la majestad presidencial a quienseñale al presidente en la calle; la persecución y deslegitimación a dirigentesindígenas, estudiantiles, sindicales; las acusaciones de traidores o de derechistasy oportunistas a quienes discrepen con sus criterios y se planteen en oposición asu proyecto;… todos estos son claros ejemplos de una forma de gobernar queno reconoce ni siquiera el marco constitucional construido en los cuatro años de [4]
  5. 5. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7su administración. Entonces preguntamos: ¿qué más estamos dispuestos apermitir los ecuatorianos a nombre de mantener unas cuantas reformas? Prometer al pueblo que con la extensión de la prisión preventiva ylimitando las medidas sustitutivas a la prisión; que con la reestructuración de laFunción Judicial desde la intervención directa del Presidente de la República;que con la prohibición a las instituciones del sistema financiero privado paratener participación en empresas de comunicación de carácter nacional; quecreando una instancia que regule los medios de comunicación, controlada por elEjecutivo; prometer que con todo esto se vayan a resolver los problemas gravesdel país como la delincuencia, la injusticia, las deficiencias en los procesos dejuzgamiento o las desigualdades sociales es una verdadera demagogia. Las medidas propuestas en la consulta popular buscan tener un impactoideológico sobre la opinión pública; con este fin no se repara en la violación dederechos y principios establecidos en la Constitución, y a cambio ofrecemedidas que ya la historia ha demostrado como ineficaces. Mantener en prisión sin sentencia a personas acusadas, limitar laaplicación de medidas sustitutivas a la prisión (arresto domiciliario,obligatoriedad de presentaciones periódicas ante el Juez, etc.) en casos dedelitos no graves solo incrementa la impunidad y la incapacidad de laAdministración de Justicia para resolver el problema de la delincuencia, y lacrisis del sistema de “rehabilitación social”. La acción de “meter la mano a lajusticia” por Presidentes ha sido un mecanismo muy utilizado en el Ecuador.Dos casos tenemos presentes: con el gobierno de León Febres Cordero, en 1984,cuando se desconoció la elección de magistrados de la Corte Suprema deJusticia por el parlamento y se impuso otra Corte a su medida; y con latristemente célebre “Pichicorte” en 2004, impuesta por Lucio Gutiérrez. Enambos casos se cambió de nombres pero se mantuvo el sistema. Sin enfrentarlas razones de la violencia, sin cambiar el carácter y el sistema de laAdministración de Justicia, no se cambia nada; todo es jugar con lasnecesidades del pueblo. En cuanto al monopolio privado de los medios de comunicación, laConstitución, en su Art. 312, ya reglamenta la separación de las empresas decomunicación y las instituciones del sistema financiero, por lo tanto lo que noha existido es una real voluntad política del gobierno para romperdefinitivamente este monopolio. Considerando, además, que el Estado es unode los mayores contratistas de publicidad, es fácil entender que las intencionesdel gobierno son otras y no la democratización de la información. La normativapara la regulación de la información es suficiente para establecerresponsabilidades, ¿no será que el pretendido Consejo de Regulación busquecontrolar los procesos de comunicación social de los sectores populares? El objetivo de la pregunta que tipifica como un delito el enriquecimientoprivado no justificado abre mucha polémica; la argumentación del Presidentedice que es para investigar a algunos empresarios y burócratas que “seenriquecieron de la noche a la mañana”. Si sólo ese fuera el objetivo, en laConstitución ya consta, en el art. 233, el delito de “enriquecimiento ilícito”, peroen cuatro años de revolución ciudadana no hemos visto ningún caso juzgado. [5]
  6. 6. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7Introducir en la ley penal el “enriquecimiento privado no justificado” resulta unconcepto bastante impreciso; igual serviría para “juzgar” a un empresario quehaya amasado fortuna ilegalmente como a cualquier ciudadano (trabajador,comerciante, profesional) que no lleve contabilidad o registro de sus bienes. Siesto es así, estamos ante un proceso de endurecimiento de los mecanismos decoerción del Estado y una anulación de lo social y de la democracia; hablamosentonces de un proceso de des-ciudadanización, donde la capacidad socialdesaparece para dar paso a un Estado autoritario. No se trata de negar el derecho a la consulta como mecanismo de lademocracia, lo que está en juego es defender la posibilidad social de la luchapolítica en contra de un Estado excesivamente controlador y abiertamenteautoritario, que ve a la organización y a la movilización social como amenazas.Nuestra oposición es a los objetivos de Correa para concentrar mayor poder;nuestra oposición es a la criminalización de la lucha social. Hacemos unllamado a organizarnos, a crear procesos colectivos y a votar por el No. ¡No al autoritarismo, No a la criminalización de la protesta social, No a la anulación del pueblo y su capacidad de decisión! ¡No, no, no…, diez veces No! Comité Editorial de la revista R [6]
  7. 7. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7 “Confíen en mí…” La consulta en tres escenarios políticosFernando López RomeroPropongo una mirada distinta sobre la Consulta, y acudo al recurso decolocarla en tres escenarios, lo que significa considerar un entramado derelaciones políticas y discursivas para cada uno de ellos. Se asume comodiscurso, para esta reflexión, no solamente lo dicho, oralmente o por escrito,sino también los gestos, los lugares, los símbolos y las acciones políticas 1. La Consulta ha profundizado las contradicciones entre las distintastendencias del Movimiento Alianza País, con el progresivo e implacable ajustede cuentas del líder con sus subordinados. Él es el único que se consideraautorizado por la historia, seguramente con bendición papal incluida, paratener “agenda propia”, con el líder máximo como el único con capacidad paradesarrollar las iniciativas políticas, y con la subordinación de las otras funcionesdel Estado a su poder y sabiduría.1No he querido cargar este texto con referencias de pié de página; asumo que compartimos conlos lectores buena parte de la información de sustento. [7]
  8. 8. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7 En el segundo escenario, se explora la convocatoria a la Consulta en elterreno de la relación entre Rafael Correa con sus fieles, es decir con suimportante base electoral. Y en el tercero se ubica a la Consulta por fuera de labase política correísta, catastrada y cuantificada, para pensar en ella en el marcopolítico general de la sociedad ecuatoriana, tanto hacia la derecha del gobierno,como hacia su izquierda.El 30s y la consulta popular La convocatoria a la Consulta del próximo 7 de mayo es hija legítima del30 de septiembre, cuando terminó de configurarse una situación política en lacual la derecha más reaccionaria que se reconoce en Sociedad Patriótica y en losdinosaurios de la represión de épocas pasadas (Lemos, Pazmiño y cía.), se aisló,no solo de una parte considerable de la sociedad, sino que redujo susposibilidades representar políticamente y ser una real opción de poder paraimportantes sectores empresariales. El 30 de Septiembre Lucio Gutiérrez sequedó casi solo, sin las cámaras empresariales, sin el apoyo de buena parte de laprensa, y en la vereda del frente de la oposición de derecha, mientras JaimeNebot, la figura política más representativa de esta tendencia, cruzaba la callepara sumarse al coro de los defensores del “Estado de derecho”. El 30S fue usado también para construir un frente internacional por lademocracia, al que han adherido desde Fidel Castro hasta Sebastián Piñera,que ha impuesto el candado jurídico acordado en la decisión de UNASUR deno reconocer a ningún gobierno que sea el resultado de un golpe de Estado. Pero la consulta también es la hija bastarda de la muerte cruzada con laque Rafael Correa amenazó en meses pasados a la Asamblea Nacional,amenaza en la que incluyó a los asambleístas del gobierno, con quienes habíatenido choques desde la época de Montecristi, a quienes acusa, cada vez que esnecesario, de tener “agenda propia”. Fruto de esto es la separación de Rupturade los 25 y la derrota política definitiva de la línea participacionista en AlianzaPaís, que contemplan como el Presidente le disminuye poderes al QuintoPoder.Primer escenario: el líder y su movimiento político Buena parte de la militancia que confluyó en Alianza País llegó desde lasluchas sociales y los colectivos ciudadanos. En ese contingente de la primerahora, es posible reconocer tres grandes tendencias. La de antiguos izquierdistasde distintas coloraturas pero similares trayectorias, que han jugado siempre asaltar con garrocha o caer en paracaídas en los momentos de crisis de lossectores dominantes y hacerse al arranche con pedazos del gobierno de turno.De ellos quedan todavía bastantes, en la Asamblea Nacional y en el Gobierno,como los Rodríguez y los Velasco, pero subordinados completamente a RafaelCorrea, sin expresión como tendencia autónoma, y muchos otros, comoantiguos comunistas, miristas, alfaristas y socialistas, haciendo el trabajo mássucio en la división de los movimientos y sectores sociales. [8]
  9. 9. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7 Una segunda tendencia es la de aquellos que estuvieron mucho tiempoligados a las luchas sociales en las organizaciones populares, los movimientossociales, la iglesia de los pobres y las llamadas acciones e iniciativas ciudadanas.Esta tendencia puede ser calificada como “participacionista”, por el énfasis quepuso en su momento en la organización social y en los mecanismos departicipación democrática. El giro autoritario a la derecha que se profundizacada día ha reducido los espacios para este sector. Nada más lejano a losintereses y la mentalidad de Rafael Correa que algo que se parezca a unademocracia participativa, y tampoco quiere que exista mediación alguna en surelación con su electorado. La tercera tendencia, liderada por Alberto Acosta, más cercana aexpresiones como Ruptura de los 25 y a personas y colectivos de la clasemedia tecnocrática, se arropó y expresó en las propuestas del neoconstitucionalismo. Para ellos la Constitución Política es la expresión de unnuevo pacto social, por medio del cual podría construirse una nuevainstitucionalidad y nuevas relaciones sociales. Desde esta perspectiva trabajaronen la Constituyente de Montecristi donde colocaron el acento en el tema de losderechos y las garantías. Rafael Correa tuvo, desde el comienzo, la habilidad para no alinearse conninguna tendencia en particular, y para usarlas a todas, mientras consolidabasu poder personal en el gobierno y tomaba las decisiones más importantes, endiálogo directo con los grupos empresariales, y en el cálido seno de su másíntimo círculo personal (Mera, hermanos Alvarado, Patiño), que en su inmensamayoría no proviene de las filas de la izquierda, ni de grupos o colectivosciudadanos. El disciplinamiento progresivo y sin cuartel en las filas de Alianza Paísha hecho que el círculo más poderoso de la Revolución Ciudadana, donde sedecide todo lo importante, se estreche cada vez más, mientras crece la lista delos apóstatas arrojados del templo. Esta ha sido la tarea de Doris Solís, quien haempujado la política de lograr esos consensos unánimes en apoyo a las tesis deRafael Correa… La primera forma de relación entre las corrientes, tendencias eindividuos, y con Rafael Correa, en la euforia constitucionalista, se planteó enmedio del entusiasmo y la ilusiones compartidas, como una relación entre paresy compañeros de un proceso; si estas relaciones no fueron completamentehorizontales, se desarrollaron durante un tiempo por lo menos en la creencia deque existía algo parecido al centralismo democrático, con el “buró” comorepresentación del mismo, y con un Rafael Correa que declaraba a cadamomento no ser otra cosa que un instrumento de la Revolución. En estemomento circulaba la tesis de que el gobierno “estaba en disputa”, que sirviópara encandilar e inmovilizar a muchos izquierdistas, ambientalistas, feministasradicales, dirigentes sociales. Posteriormente, esta relación se materializó comouna suerte de “división del trabajo” en los distintos espacios o frentes: elEjecutivo, la Constituyente, la Asamblea Nacional, los gobiernos locales y lasorganizaciones populares. Aquí se vio claramente que Rafael Correa tenía su [9]
  10. 10. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7propio programa e imponía sus iniciativas, dejando a la vera del camino lossueños de perro de tantos izquierdistas acerca del “gobierno en disputa”. Ahora eso ya no existe; las relaciones en el interior de Alianza País sonverticales, unidireccionales y de sumisión absoluta. El juicio fallido al FiscalPesántez, la elaboración, discusión y aprobación de las leyes, y la Consultaexpresan con claridad que Alianza País es solamente un capítulo renovado,corregido y aumentado, de lo que el gobierno ha llamado insistentementepartidocracia. Se trata de una nueva coalición gobernante que es portadora deun proyecto económico primario exportador, importador y extractivista, con unproyecto político modernizador del Estado, en el cual se ha concentrado elpoder en manos de un Presidente de la República verticalista y autoritario. Estoelimina la idea de una Asamblea Nacional como espacio de construcción deformas de consenso entre los distintos sectores políticos y sociales. Está clarodonde se definen y cómo se hacen las leyes y cuál es el papel de los legisladoresgobiernistas.Segundo escenario: el líder y sus fieles La relación de Rafael Correa con su base electoral-social, con “el pueblosoberano”, es una relación patriarcal y vertical; concebida y practicada de arribahacia abajo, en la cual la palabra y los gestos del líder en esa misa de cuerpopresente con homilía incluida que son las sabatinas, es complementada con lamezcla de parábolas, cánticos, epístolas y declaraciones de fe comprometidaque emanan durante la semana de los mensajes oficiales, especialmente por laradio y la televisión. Al comienzo de cada semana, y después de la misa mayorde cada sábado, las cadenas nacionales codifican la información, y señalan a losmalos y a los buenos del momento en un libreto, que se repite y no pareceagotarse. La Consulta es el mejor escenario para reeditar en la mayor escalaposible el ritual de adhesión, lo que significa renovar los votos para mantenervigente ese pacto de fe depositada por los de abajo en el de arriba. Estrategiacontinua que le permite mantener la iniciativa política y extraer legitimidad enel ejercicio continuo de las elecciones tipo plebiscitario; recurso utilizado porotros gobiernos autoritarios de la región, como el de Alberto Fujimori. Laconvocatoria por parte de Correa a la Consulta, con el mensaje emocionado“confíen en mí”, le otorga un carácter plebiscitario en el cual las preguntas sonsecundarias, y la discusión sobre su contenido parece destinada solo a ciertossegmentos de la sociedad. Más que en el propio contenido de las preguntas de la Consulta, que hansido sometidas, siguiendo las formas legales, a jueces constitucionalesamenazados previamente y por si acaso…; más que en ello, decimos, esnecesario reflexionar sobre el uso de las formas presidenciales en la relacióncon sus votantes. El mensaje más profundo, más íntimo, con mayorcomplicidad, de Rafael Correa a la población, al “soberano”, es aquel en que lepide depositar la confianza en un Presidente dispuesto todavía a mayoressacrificios, para permitirle que arregle aquellas cosas que están mal. Un [10]
  11. 11. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7Presidente que le pide al pueblo que le ceda su “soberanía” y la deposite en susmanos como un cheque en blanco. La Consulta se presenta entonces como un nuevo episodio del actorepetido de pedir-ordenar que realiza el Presidente, cual padre proveedor,dinámico, incansable, que esgrime sonrisas; ilustrado y pendenciero, que en lamano izquierda lleva la antorcha encendida de la verdad política de ocasión, yen la derecha el paquete, hasta ahora infaltable, de las obras redentoras. Deganar en la Consulta, esta legitimidad política nacida de las urnas le“autorizará” para profundizar el mandato autoritario y verticalista. Enmarcada en esta autoridad paternal, la relación Presidente-electoresestá planteada como pura reciprocidad: obras materiales y distribución dedinero, a cambio apoyo electoral, confianza y fe. Esta base de apoyo, que hastael pasado reciente casi siempre votó por la vieja derecha, es impermeable a lascríticas, a las denuncias sobre irregularidades, corrupción y autoritarismo delgobierno. En esa relación Rafael Correa despliega un discurso, que se deslizadesde el “hasta siempre comandante” y la alegoría nacionalista, hasta loselementos más machistas, conservadores y racistas del rancio y vigentediscurso de la dominación. Desde la arenga encendida y el llamado de ese hijoy hermano sincero que muchas mujeres y hombres del pueblo quisieran tener,hasta el uso del lenguaje más furibundo, agresivo, demagógico e irrespetuoso.Rafael Correa ridiculiza, remeda, arremete, provoca, descalifica, amenaza yamedrenta. Se divierte a la vez que pacifica su conciencia. Mientras tanto,favorece a los empresarios con obras de infraestructura como puertos,aeropuertos, carreteras y caminos para abrir nuevas zonas de penetracióncapitalista, todo esto en el marco de antiguos proyectos diseñados por el BancoMundial. La relación con “el soberano” no es otra cosa que un nuevo reciclaje,material y simbólico, de la vieja dominación. No existe un diálogo de doble víaentre el mandatario y su base de apoyo; hay cortejo, adulo, simulacióncompartida. Hay también rasgos de un profundo menosprecio, nacido de unaconcepción católica conservadora de la moral adquirida en su tempranamilitancia en los grupos de oración. Este aspecto es el más peligroso de la Consulta: depositar, en nombre dela revolución y de la democracia, las decisiones fundamentales en el líderungido-elegido-santificado, significa reforzar uno de los rasgos más negativos yconservadores de la conciencia social. Con ese voto de apoyo a “mi presidente”,como dice ya la campaña en marcha a través de los teléfonos celulares,comienza y termina, como en los tiempos de la “larga y triste noche neoliberal”,la democracia revolucionaria correísta: “Yo estoy arriba y me sacrificodecidiendo lo mejor para ti; tú estás abajo dándome tu apoyo; entre tú y yo, otrarelación no es posible; y no hace falta…”. Los proyectos de emancipación humana de la época de la modernidad(es decir de la época marcada por el proyecto histórico y cultural que depositóen el ejercicio de la razón la posibilidad para, desde este centramiento, decidirsobre todo: sobre la economía, la política, la cultura, la vida individual y laorganización de la sociedad) en sus formas más revolucionarias apelaron a la [11]
  12. 12. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7auto organización de los trabajadores constituidos en sujetos de su propiahistoria. La razón, con su inmenso cargamento de esperanza, se erigía encontraposición de la fe como creencia ciega en fuerzas exteriores al ser humano.“No más salvadores supremos, ni César ni burgués ni Dios, nosotros mismosrealicemos nuestra propia redención” son las primeras palabras de “LaInternacional”. Mientras la fe, de raíz religiosa, no es sino la confianza ciega enuna autoridad exterior a las relaciones sociales, que decidirá por hombres, alfinal de cuentas incapacitados para razonar y decidir por sí solos. La esperanzafundada en la razón está asociada con la solidaridad, con los colectivos ycomunidades forjados en la resistencia. A diferencia de la fe pasiva en el líderque decide por ellos, la esperanza es aquella espera activa y crítica, constituidaen el hombro con hombro y en el cara a cara de las relaciones más horizontalesque existen en las comunidades y en los movimientos sociales. La esperanza es una mirada puesta hacia adelante. El mensajepresidencial del “tengan otra vez confianza en mí” no alude a ese tiempo de laespera activa, de la praxis humana construida alrededor de los fogones, en losbuses de las fábricas, en las esquinas, que camina por las calles, que se forja enlas plazas, en los calabozos, en las imprentas clandestinas y en las asambleas,pensando a contra corriente, soñando con los ojos abiertos. La fe política queinvoca el Presidente a sus electores se profesa alrededor del televisor, en lapereza mental y en la resignación del así debe ser, el Presidente debe tener larazón, confiemos… No es sino, en escala mayor, otra cosa que la aceptación delMesías de turno que aparece en las crisis. El discurso de Rafael Correa como apelación a la fe es un llamado adesarmar la conciencia. ¿Dónde quedó la idea de la democracia participativa dela que hicieron su bandera tantos fervorosos correístas de la primera hora? ¿Enqué cheque de quincena la abandonó, la mayoría? ¿Por qué ahora, se reducetoda la política al voto del “tengan confianza en mí otra vez, estoy dispuesto aservirles”? ¿Dónde quedan los instrumentos participativos e institucionalessantificados por la propia Constitución de Montecristi?Tercer escenario: los no correístas En un tercer escenario, la Consulta plantea también una serie decuestiones sobre la relación de Rafael Correa con el resto de la sociedad. Contra aquellos sectores de la población ideológicamente conservadores,con los cuales se ha confrontado desde el comienzo, el gobierno pretende otravez un despliegue de fuerza, que ratifique, en los mecanismos de la democraciaformal, quién manda. Pero, sobre esa base, sostiene e impulsa un proyecto quese desliza cada vez más hacia la derecha…, mientras los sectores de estatendencia se encuentran en plena crisis de representatividad política, con JaimeNebot sospechosamente estático, con escasa presencia en los temas nacionales,y más bien reducidos a su enclave guayaquileño. El contenido fundamental de la Consulta resulta también un verdaderoaprieto para la derecha política tradicional, para la que responder no a lasreformas a la justicia resultará algo parecido a negar al padre y a la madre. [12]
  13. 13. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7Rafael Correa, quien se apropió de buena parte del programa de la izquierdaaño y medio antes de que arranque la campaña presidencial, despojaría a lavieja derecha de una de sus banderas más importantes: la seguridad y el uso dela fuerza para apoyar la modernización capitalista. La Consulta es de Correa,pero las principales preguntas son de Jaime Nebot, como rezaba una caricaturaen la prensa, resume este enroque político hacia la derecha. Ninguno de los sectores en los que se encuentra organizada la viejaderecha política puede encauzar la posibilidad de un frente común de lasderechas en torno a una posición que diga no a todas las preguntas. El escenariode un voto diferenciado significaría también jugar en la cancha, con el árbitro,con la pelota y con las reglas de Rafael Correa. Tampoco parece posible, nideseable, que la oposición de la derecha y de izquierda confluya en una mismainiciativa política, sobre todo porque las clases económicamente dominantesparecen sentirse a gusto con el Gobierno de Rafael Correa que con un lenguajede izquierda se ha convertido en la mejor garantía del capital. Esto es evidenteen las inversiones a las que ha empujado al Banco del IESS en el sector de laconstrucción, tradicionalmente dominado por la banca privada, especialmentepor el Banco Pichincha. Los proyectos de vivienda, eje de la propaganda oficialen las últimas semanas, se realizan con el dinero de los trabajadores yproporcionan enormes ganancias a las empresas privadas. El Banco del IESStambién es el soporte financiero de grandes proyectos de infraestructura y deexplotación petrolera. Pero la Consulta también mueve a la sociedad. El escenario de las luchasparticulares, característico del período último, está siendo abandonado por lossectores sociales, los movimientos sociales y la izquierda no subordinada, quehan retomado la reflexión sobre las tareas comunes y generales. En la historia no hay jamás situaciones cerradas, y las convulsiones delMagreb y del Medio Oriente lo vuelven a demostrar. Si Rafael Correa juega enla Consulta con cartas marcadas, su estrategia también alienta la posibilidad deactivar las resistencias sociales que podrían terminar pateando el tablero… Febrero 7/2011 [13]
  14. 14. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7 Precariedad de la política. Consulta popular 2011Carlos Rojas Reyes1. Una aproximación a la precariedad social y política La precariedad en Occidente, más aún en estos momentos de la gran crisisdel capitalismo, se expresa en el ámbito del trabajo. Precisamente trabajoprecario significa: “…designa en particular el área del mercado laboral en la que no hay reglas fijas para el empleo, el salario y la jornada de trabajo” 2.2 Gerald Raunig: Mil máquinas. Breve filosofía de las máquinas como movimiento social, Traficantes deSueños, Madrid, 2008, p. 80. [14]
  15. 15. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7 La crisis tiene como una de sus manifestaciones centrales, el desempleoque en países como España supera el 20%. Y junto con esto, la búsquedainsaciable de trabajos parciales, mal remunerados, sin ningún tipo de protecciónsocial. Lejos de permanecer en el ámbito económico de las relaciones laborales,el conjunto de la sociedad adquiere este carácter precario: “… es obligado constatar que el espectro del fenómeno de la precarización se extiende mucho más allá de las condiciones laborales: debido a la revocación del empleo garantizado y estable.” 3 Aún podemos ir más lejos y decir que las condiciones generales dereproducción de la vida humana terminan por ser precarias, desde el trabajohasta las formas de existencia personal, subjetiva, individual, sin olvidar las quese refieren al deterioro acelerado del planeta por el calentamiento global. Laexistencia de los seres humanos sobre el planeta se ha vuelto precaria: “…ampliar su sentido hacia las dimensiones biopolíticas de la precarización social y de la vida precaria…” 4 Y sobre todo insistir en que: “La incertidumbre de las condiciones de trabajo, los modos irregulares de vida y la omnipresencia de la precarización hacen que la ansiedad se difunda en todas las situaciones sociales como un problema que ya no es solamente mental.” 5 Una democracia que se asienta sobre este carácter precario generalizado,tiene que relacionarse con una masa cuyos intereses comunes son difíciles deapreciarse, en donde las confluencias son problemáticas y aquello que se lograemprender de manera coordinada siempre es frágil e inestable. Una legimitidad basada sobre la precariedad siempre es provisional; ypor esto tiene que rehacerse una y otras, generalmente apelando a la opiniónpública, a los mecanismos plebiscitarios, al control cada vez más estricto de losmedios de comunicación, a la producción de una ideología que sustente lasociedad capitalista a pesar de su crisis. ¿Cómo hacer política con esta masa precaria que fluye sin contención?: “…dispersión, fragilidad, multitud: no representa una formación unificada, homogénea u ontológica, sino que más bien se distribuye y dispersa en muchos «puntos calientes»; y esto es así no sólo por su debilidad o incapacidad, sino también por su discontinuidad geográfica, por su distribución en el espacio y por la dispersión de su producción.” 6 Entonces, una masa precaria que se caracteriza por una dispersión quedificulta el encuentro en un frente común; y, por otro lado, paradójicamente,una multitud abierta a nuevas propuestas, a oponerse quizás con estrategias detipo anarquista, que quizás son las únicas que realmente funcionan en la épocaen la que vivimos. (Aunque este no es el momento, se puede mencionar lascampañas de apoyo a Wikileaks con el tema de los papeles del departamento deEstado norteamericano.)3Ibid., p. 74.4 Ibid., p. 765Ibid., p. 1046 Id., p. 95. [15]
  16. 16. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7 “En la actual situación, la dispersión no tiene una connotación claramente negativa, en el sentido de que obstruya todo tipo de trato social. Las condiciones presentes apuntan más bien hacia una situación ambivalente, pues se manifiestan en la falta de comunicación directa y también en las nuevas formas de comunicación que en potencia existen en la dispersión” 7 Por eso se sostiene que: “…el precariado es un monstruo que no conoce elsueño…” y que se halla en un estado de permanente agitación: “Lo que encontramos a propósito del precariado es un devenir, un cuestionamiento y una lucha constantes.” 8 Podemos concluir esta parte citando la consigna de una de las iniciativasde las organizaciones que luchan contra la precariedad: “¡Mayday, Mayday! Sin límites, no la precariedad, derrotemos a la nueva desigualdad.” 9 Nótese la ambigüedad con la que se usa el término: Mayday, que en estecontexto es tanto señal de auxilio, de llamado a la lucha como referencia al díadel trabajo.2. La precariedad de la democracia A pesar de los años de democracia –desde 1979- su consolidación parececada vez más lejana e incierta. Hemos echado gobiernos abajo solo para vercómo otros peores tomaban el poder. El gobierno de Correa llega con estapromesa de una democracia y se sostiene todavía en ella, porque lasexperiencias de tumbar gobiernos están desacreditadas. Sin embargo, la ampliación y consolidación de la democracia no asoma porlado alguno. Por el contrario, como la mayoría de cosas en este país, secontamina de la precariedad que lo atraviesa todo. Esa inmensa masa de trabajadores informales, nombrados estadísticamentecomo subempleados –casi la mitad de todos los ecuatorianos viven en esasituación- hace que su lógica, que su forma de vida, penetre en todos las esferas. Añádase a esta masa, alrededor de tres millones de ecuatorianos migrantescuyas condiciones de vida son igualmente precarias: salarios bajos sinbeneficios sociales, ilegalidad, sometidos a prejuicios racistas, golpeados por lacrisis del mercado laboral norteamericano y europeo. El miedo colectivo se extiende cada vez más: desde la inseguridad en lascalles, en las carreteras hasta la fragilidad del empleo, de la subsistencia diaria,del futuro mismo, busca un asidero político en un gobierno que canaliza cadasábado su odio: hay que insultar a alguien para descargar ese inmensodescontento de la gente con todo lo que pasa y que no encuentra responsablesconcretos. Son esos sectores la base social difusa y al mismo tiempo permanente de ungobierno pequeño burgués, que moderniza el Estado mientras da palazos para7 Id., p. 100.8 Id,. p. 100.9 Tomado de: http://www.euromayday.org/about.php [16]
  17. 17. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7deshacer cualquier organización y movilización social, no importa en dónde seorigine. Y que, además, garantiza de la mejor manera la reproducción ampliadadel capital financiero. Precariedad de la democracia que se muestra en el anuncio de que habrátantas consultas populares como sean necesarias. Esto desde luego seríamagnífico. En principio estamos a favor de convocar a que el pueblo sepronuncie todas las veces que sean necesarias. Se pretende, ante todo, deshacer los mecanismos democráticos, manipular laconstitución, alterarla para someterla a las necesidades inmediatas del poder,cambiar la relación de fuerzas entre los poderes del Estado y negar el valor delo que el propio sistema ha creado: la maquinaria de la representación,empezando por su Constitución.3. Los orígenes del autoritarismo Nos preguntamos, con desazón y malestar, por qué los gobiernosdemocráticos tienden a volverse autoritarios, salvo por contadas excepciones.Las respuestas más radicales suelen vincular estos procesos a las necesidadesrepresivas de control del movimiento de masas que evite la caída del sistemacapitalista. Sin embargo, este no es el caso. Se tiene que reflexionar sobre los orígenes deesta otra variante de autoritarismo. Intentemos algunas hipótesis provisionalespara el caso ecuatoriano: 1. El gobierno de Correa emerge en el momento de la derrota más profundadel movimiento de masas en nuestro país, cuando el movimiento indígena quehabía sido el último bastión de resistencia popular sale golpeado políticamentede la coyuntura, sin lograr rehacerse como líder de la nación. Subido sobre estalógica, Correa se propone terminar por deshacer cualquier trama socialorganizada incluso aquella que pudiera apoyarle. Por esto, su modo de relación con el movimiento de masas originado en larepresentación, se traslada rápidamente a la aclamación y sobre todo al vínculodirecto con los sectores populares. Sin ninguna mediación ni social ni política,la única manera de aproximarse al pueblo es una forma autoritaria, en lamedida en que se apropia del conjunto de la representación social y política,que queda secuestrada en una sola persona. 2. La estructura autoritaria de la sociedad ecuatoriana viene de muy lejos. Elpresidencialismo si bien se refiere a un tipo de régimen, es en nuestro casomucho más que eso. Desde el presidente de la república hasta el presidente dela junta parroquial se repite el mismo modelo autoritario, la concentración delpoder en una sola persona en detrimento de los mecanismos de representación. La participación es apenas una palabra sin mucho contenido; y cuandoefectivamente se da, suceden dos fenómenos: por una parte, los términos de laparticipación son impuestos desde arriba; y por otra, las decisiones de las basesson ignoradas. Y no solo la estructura social es autoritaria sino el conjunto de la sociedadcivil: desde la familia hasta el sistema educativo pasando por las iglesias, que es [17]
  18. 18. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7en donde se forma la mentalidad autoritaria; hasta los otros espaciospretendidamente más abiertos, como los culturales. El autoritarismo del gobierno –y el hiperpresidencialismo– se levanta sobreesta pirámide autoritaria que atraviesa el conjunto de la sociedad. Hay una lógica perversa en la democracia burguesa: los procedimientos derepresentación –todas las formas de elección- entregan al representante toda lavoluntad popular sin residuo; las formas de expropiación de la soberaníapopular parecen ser completas. ¿Qué de extraño hay, entonces, en esa resistencia al poder que penetra portodos los poros de la sociedad ecuatoriana, aunque a veces se manifiesta en undesistimiento, en una permanente huelga de brazos caídos? 3. La precariedad política a lo que me referí ya en el primer punto y quepuede resumirse como la exterioridad de más de la mitad de la población a losprocesos productivos y sociales formales. 4. El largo desgaste de la democracia burguesa en Occidente que no halogrado resolver los problemas cruciales de la humanidad, incluyendo a lanaturaleza que se encuentra en proceso de destrucción. Y que en vez de ampliarse y profundizarse, se contamina con elautoritarismo –e incluso con inicios de formas fascistas-, como es el caso de Irak,Abu Grahib, el trato a los migrantes e indocumentados. Ciertamente que cabe la pregunta: ¿hasta qué punto este desgaste históricode la democracia burguesa contamina a nuestra democracia? 5. Inexistencia de organizaciones políticas modernas en su pleno sentido:con mecanismos de representación, vida interna, debate abierto, con una basesocial debidamente estructurada y formada en una ideología definida.4. Un modo plebiscitario de gobernar Hay una serie de debates en el ámbito académico sobre este tipo degobiernos en América Latina. Una corriente grande sostiene que tienen uncarácter populista. Sin entrar de lleno en este tipo polémicas, una de lascuestiones que se tienen que clarificar es la relación de estos gobiernos con lasmasas. En el caso del gobierno de Correa algunas cosas están bastante claras: el odioferoz a cualquier tipo de organización social y política. Un doble discurso semantiene casi sin variación desde el origen del movimiento: se triunfa en basede la crítica de la partidocracia y se batalla contra las dirigencias burocratizadasde los movimientos sociales. En este segundo caso, se utilizan los errores deestas dirigencias para golpear y desbaratar a los movimientos sociales. Desde esa perspectiva, ¿cómo construir un partido aunque sea de gobierno,cómo organizar a la base si se ha batallado todo el tiempo contra lapartidocracia? Un partido sin partido, en donde hay una sola figura, como en elgobierno, que lo decide todo. Un movimiento en donde la organización de labase social no importa, no está al orden del día, y que a lo mucho se conformacomo ser un aparato electoral. [18]
  19. 19. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7 Y, por otro lado, la imposibilidad de apoyarse sobre una base socialmedianamente organizada. Quizás aquí yace la diferencia con el populismo, almenos en su versión clásica. El populismo crea mecanismos que penetranprofundamente en la estructura social para controlarla desde dentro. ¿Cómo acceder, entonces, a la base social? El gobierno de Correa desde elinicio tiene en los procesos electorales y de consulta uno de sus instrumentosclaves. A través de estos rehace su legitimidad, accede no solo “al poder, sino ala gloria”, coloca los procedimientos de aclamación por encima de los de larepresentación. La consulta popular, más allá de los detalles específicos que se puedendiscutir, tiene como finalidad mostrar que todavía tiene la capacidad de ganarcualquier elección que se ponga delante y desprender de allí el máximo poderposible. El modo de gobernar –en términos técnicos: el carácter del régimen–, es unhiperpresidencialismo que se asienta sobre una forma plebiscitaria de gobernar. Aquí hay un vínculo con el autoritarismo que se vuelve una característicacada vez más presente en este gobierno: ya que las masas aprueban todo lo queles consulto, ya que siempre votan abrumadoramente por “mí”, puesto que mipopularidad no baja del 70%, estoy “yo” autorizado a todo, sin importar lasestructuras de la democracia. “El Estado soy yo”. Concretamente el gobierno ataca dos frentes: uno que hasta ahora se leescapa y que viene del pasado, que es la justicia; y el otro que no termina porser derrotado: la prensa. Se trata de reorganizar las cortes proponiendo un mecanismo en donde elejecutivo directamente y a través de las instancias que controla, tendrá el podercompleto. De esta forma, se rehará la justicia a lo largo y ancho del país desde elpalacio de gobierno. Quizás en ese momento la democracia haya terminado enEcuador. Y contra la prensa que sigue pataleando, que constituye todavía un refugiode la oposición burguesa. Una parte de los medios de comunicación ya fueron aaliados del gobierno. Otra todavía está en manos del Estado. Y no se ve porningún lado aparecer una prensa independiente, alternativa o popular. Así que esta consulta popular se origina tanto en necesidades estructuralesdel régimen como aspectos coyunturales. Entre estos últimos están los hechosdel 30S.5. Los efectos del 30S Más allá de las interpretaciones específicas del levantamiento de la policíadel 30 de septiembre, se puso de manifiesto que el gobierno, a pesar de sufortaleza, era vulnerable. Aunque hubo pocas probabilidades, hasta era posiblesu caída. La opinión pública estuvo en contra de cualquier cambio de gobierno demanera mayoritaria. Sin embargo, no se observaron movilizaciones masivas afavor del régimen; y algunas que se organizaron fueron tardías y poco [19]
  20. 20. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7importantes. El gobierno rehace rápidamente su apoyo en las encuestas y alparecer “sale fortalecido”. En la medida en que es un gobierno que se sostiene en los mecanismosplebiscitarios antes que en las fortalezas de la representación, el 30S significó ungolpe importante. Se desnudó en la contradicción que le atraviesa: un enormeapoyo y popularidad por un lado, y por otro la imposibilidad de laconsolidación política y social del proyecto. Al final pudimos ver que tenía piesde barro. La consulta popular planteada por el gobierno también tiene esta finalidad:rehacer en la base social la imagen de “invencible” en cualquier contienda.Necesita de un baño de popularidad, de un gesto masivo de aclamación en lasurnas, que borre en los ecuatorianos la memoria del 30S. El 30S le mostró al gobierno que el control de la justicia era insuficiente yque necesitaba su supeditación total; y que a pesar de todo, se le escaparonalgunos medios de comunicación, que dieron otra versión del levantamientopolicial. Se quiere, entonces, cerrar una brecha abierta que muestra la fragilidad delgobierno, que le hace depender casi exclusivamente de la opinión pública, delas encuestas, de la capacidad de controlar los medios de comunicación y ahora,la justicia.6. La consulta: una oportunidad para todos La consulta popular no solo es una oportunidad para el gobierno; es unaoportunidad para todos. Se abre un período de politización, de campañaelectoral, de posibilidad de incidir sobre el electorado. Aunque será difícil por lacapacidad del gobierno de control sobre los medios de comunicación, se puedecrear un espacio de educación política de las masas, de reflexión, de cambiar larelación de fuerzas con el gobierno. La justicia, y las cortes, siempre fueron un tema sensible para losecuatorianos. Algunos gobiernos cayeron al intentar el manipular la justicia. Nosabemos en qué medida este elemento sigue presente. Sin embargo, hay queapelar a esa memoria histórica y organizar el discurso en torno a este eje:impedir por todos los medios el secuestro de la justicia por el gobierno deturno. De igual manera, la consulta crea el espacio político para la construcción delas fuerzas políticas hacia la izquierda del gobierno, que se muestren como unaalternativa de defensa de la democracia, que impidan que la justicia caiga enmanos de la “nueva partidocracia”, en este caso del partido de gobierno. [20]
  21. 21. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7 El Sumak Kawsaycomo proyecto políticoFloresmilo SimbañaEl Sumak Kawsay es uno de los conceptos que provoca amplios debates tantoen ámbitos académicos como políticos. Esta irrupción no se debe únicamente aque forme parte de la estructura normativa de las Constituciones de Bolivia yEcuador, sino también porque fue uno de los discursos fundamentales que lepermitió al movimiento indígena y otras organizaciones sociales enfrentar alneoliberalismo. Pero si queremos acercarnos a una definición, obligadamente tenemosque remitirnos a la memoria historia de los pueblos originarios, pues de ellaviene; por lo que es en la combinación de estos dos procesos o tiempos endonde se deben buscar los elementos que nos posibiliten una mejorcomprensión. Es preciso tener presente esto para no caer en el común absurdode mostrar al Sumak Kawsay como una noción más bien cuantitativa, donde seamontonan, como si de una caja vacía se tratase, derechos, políticas, pautasmorales y todo lo que se nos ocurra poner para mostrarnos amplios y originalesy así asegurar que el Sumak Kawsay es “la satisfacción de las necesidades, laconsecución de una calidad de vida y muerte dignas, el amar y ser amado, y el [21]
  22. 22. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7florecimiento saludable de todos, en paz y armonía con la naturaleza, para lapropagación de las culturas humanas y de la biodiversidad” 10. Este debate está determinado por las circunstancias políticas del procesoconstituyente del 2008 y el subsecuente proceso postconstitucional,caracterizado por las políticas adoptadas por el gobierno de la revoluciónciudadana para la edificación del nuevo marco jurídico e institucional delEstado y su modelo económico. En él, el movimiento indígena y el gobiernonacional enfrentan sus argumentos y propuestas, que en ningún momento sereduce a “una pelea por celo político”, menos aún por “defender espacios yprivilegios” como aseguran funcionarios gubernamentales. Lo que está en juegoson visiones distintas de propuestas que permitan enfrentar el modelocapitalista y construir un proceso revolucionario.Sumak Kawsay vs. neoliberalismo Desde una perspectiva histórica el Sumak Kawsay subsistió en lamemoria histórica de las comunidades indígenas de la región andina como unsentido de vida, una ética que ordenaba la vida de la comunidad. Pero entiempos de los Estados originarios no solo servía para organizar la comunidad,sino toda la sociedad, incluido el Estado. Ésta última característica, obviamente,no sobrevivió tras la destrucción de los Estados precolombinos con la conquistay la colonia. El Sumak Kawsay fue rescatado y practicado por las familias, elayllu: la comunidad. Los actuales movimientos indígenas retomaron yreivindicaron este principio como perspectiva ética-civilizatoria. Y es justamente de aquí de donde se toma para su actual elaboracióncomo proyecto político. Durante los años de ajuste estructural, la resistencia antineoliberal se concentra en la lucha contra los tratados de libre comercio. Lamovilización cuestiona el discurso neoliberal que se presenta como unarespuesta definitiva a la crisis permanente de Latinoamérica mediante laentrada incondicional al mercado mundial y la globalización. Para losneoliberales era el único camino posible para el progreso y desarrollo. Estediscurso, además de sus referencias y promesas de libertad y democracia, hacíaénfasis en un modelo económico de abundancia y de libre acceso a lamodernización tecnológica, de flujo de alimentos, etc. Este discurso es el que el movimiento indígena y campesino tuvo quedenunciar y combatir y alrededor del cual desplegó sus propuestas alternativas;elementos para un modelo de economía opuesto a la ofrecida por elneoliberalismo. En el caso ecuatoriano, las propuestas se movieron desde loeconómico a lo agrario y desde aquí hacia la soberanía alimentaria y la reformaagraria como condición indispensable para un modelo económico contrario alpresentado por el capitalismo. Pero la idea de una reforma agraria como basede la soberanía alimentaria no podía repetir las experiencias de las reformas delos años 60 y 70 del siglo pasado, y tampoco las experiencias realizadas por los10René Ramírez Gallegos: Socialismo del sumak kawsay o biosocialismo republicano. EnSocialismo y Sumak Kwsay, los nuevos retos de América Latina. SENPLADES, Quito, 2010,p.61 [22]
  23. 23. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7antiguos procesos socialistas. En esta necesidad de nuevas respuestas es que elconcepto que subyacía en la memoria y en el espíritu de los pueblos indígenasse transforma en proyecto político: hablamos del Sumak Kawsay. Así es como actualmente el movimiento indígena ecuatoriano promuevesu propuesta de construir el Estado Plurinacional, mediante una revoluciónagraria para el Sumak Kawsay. Estas propuestas: la Plurinacionalidad y el Sumak Kawsay, sedesarrollaron al calor de la resistencia contra el neoliberalismo, y su fuerza yasimilación social fue tal que en este nuevo periodo marcado por el gobierno deRafael Correa, sobre todo en la Asamblea Constituyente, no tuvieron otraalternativa que asumirlos y consagrarlos en la nueva Constitución y en losdiscursos del gobierno.Elementos para una conceptualización El fundamento capital de la filosofía occidental es concebir al ser humanocomo entidad separada de la naturaleza: una sociedad es más civilizadamientras más alejada está del mundo natural; tener cualquier percepción orelación con la naturaleza como vínculo activo era prueba de su barbarismo. Lanaturaleza es concebida como contraposición a lo civilizado, a lo humano, a larazón; por lo tanto, hay que controlarla y someterla como mero objeto dedominio y máxima fuente de riqueza. Fuera de la órbita occidental, e incluso dentro de ella, otros pueblostuvieron, tienen, otras concepciones. Para ellos, para alcanzar niveles altos decivilización necesariamente tenían que estar ligados a la naturaleza, porque nopodían entenderse fuera de ella: sociedad y naturaleza eran-son una totalidad;por lo tanto, concebirse “parte de” no es sinónimo de barbarie. Este es el caso delos pueblos originarios de América; para estos pueblos, Abya Yala no era uncontinente rico en recursos naturales, sino la “tierra de abundante vida”, de ahíque la naturaleza no era un recurso, sino la Pachamana, la “madre” de todo loexistente. El Sumak Kawsay es un concepto construido históricamente por lospueblos indígenas de lo que hoy conocemos como área andina de Sudamérica.Hace referencia a la consecución de una vida plena, un vivir bien; pero, paraque esto sea posible, la vida de la naturaleza y de la sociedad deben regirse bajoel principio de la armonía y el equilibrio: “en armonía con los ciclos de la MadreTierra,… de la vida y de la historia, y en equilibrio con toda forma de existencia” 11.Esto involucra la dimensión social, cultural, económica, ambiental,epistemológica, política, como un todo interrelacionado e interdependiente,donde cada uno de sus elementos depende de los otros; la vida humana nopuede pervivir sin la naturaleza. Por eso, dentro del Sumak Kawsay subyace elconcepto de Pachamama, que hace referencia al universo, como la madre queda y organiza la vida. Por lo tanto, garantizar el Buen Vivir de la sociedad,implica considerar a la naturaleza como “sujeto”.11Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas CAOI. Buen Vivir-Bien Vivir, Filosofía,Políticas, Estrategias y Experiencias Regionales Andinas. CAOI. Lima-Perú. 2010. Pág. 34. [23]
  24. 24. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7 Bajo esta perspectiva, el Buen Vivir, no depende del desarrolloeconómico, como dicta el capitalismo, mucho menos del crecimiento económicoexigido por el neoliberalismo; pero tampoco del extractivismo. Depende de ladefensa de la vida en general. Por lo tanto, el Sumak Kawsay no es unareferencia moral individual o idea abstracta o bacía, como algunos funcionariosgubernamentales intentan imponer: “El sumak kawsay implica mejorar la calidadde vida de la población, desarrollar capacidades y potencialidades; contar conun sistema económico que promueva la igualdad a través de la redistribuciónsocial y territorial de los beneficios del desarrollo”12. Para ellos, el SumakKawsay se reduciría a “redistribuir los beneficios del desarrollo”, por lo tantono sería necesario cambiar de modelo ni destruir las estructuras reales que losostienen. Pero algunos son más audaces, pues intentan convencernos que esuna referencia moral individual, pues se sustentaría “no solo en el «tener» sinosobre todo en el «ser», «estar», «hacer» y «sentir»: en el vivir bien, en el vivir aplenitud” 13. El Sumak Kawsay, como sistema, del brazo de los derechos de lanaturaleza exige una reorganización y nuevos enfoques en el modelo político-económico, lo que transforma a su vez no sólo a la sociedad, sino, y sobre todo,al Estado. No se puede pensar en sostener, o lo que es peor expandir, la explotaciónpetrolera, minera y de otros bienes naturales bajo la promesa de unaredistribución y una mayor participación estatal y no darse cuenta de que conello se sigue debilitando la economía social de los pueblos. En el casoecuatoriano, el modelo aplicado por la revolución ciudadana está demostrandoque en último resultado termina asentándose en la sobreexplotación de lanaturaleza, manteniendo el vigor de las economías no productivas (financiera ycomercial) y potenciado otras nuevas como los agronegocios y agroalimentos,que son las economías que más dinámica de crecimiento tuvieron en los cuatroaños del gobierno de Rafael Correa, concentrados además en dos grandesmonopolios. Como es obvio, esta “nueva realidad” agrava los conflictossociales.Lo Comunitario en el centro del Sumak Kawsay Lo comunitario es el elemento capital de la propuesta de laplurinacionalidad, por ende del Sumak Kawsay. Existen por lo menos dos entendimientos de este concepto (y de estarealidad). Por un lado, es visto únicamente como una forma de organizaciónsocial de un segmento reducido y marginal de la sociedad, básicamente rural,que se adopta como estrategia para acceder a bienes (tierra) y/o servicios(agua potable, vías de comunicación, etc.), pero que es anacrónico e ineficientepara gestionar, administrar y para la reproducción socioeconómica; así que, enúltima caso, se le reconoce un valor cultural aún vigente. Dentro de este12Ana María Larrea: La disputa de sentidos por el buen vivir como proceso contrahegemónico.Socialismo y Sumak Kwsay, los nuevos retos de América Latina, cit., p. 22.13René Ramírez Gallegos, ob. cit., p. 61. [24]
  25. 25. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7enfoque, no tiene cabida lo comunitario en tanto sistema político, económico,cultural y jurídico. De ahí que el Estado le reconozca un débil respaldoinstitucional. En el Ecuador, ese fue el pecado original de la legislación. Desde laprimera ley de comunas, de 1937, se afirmaba un extendido entendimientoadministrativo, con leves referencias a la propiedad y sin ningúnreconocimiento de autogobierno social. Con las leyes de reforma agraria de1964 y 1973, la lógica fue la misma: se hacía una mención abstracta, meramenteadministrativa de la propiedad comunitaria. Pero en las políticas públicasconcretas se promovía el cooperativismo primero, luego la “libre asociación deproductores individuales”, que en épocas neoliberales, sobre todo con la Ley deDesarrollo Agrario -1994-, dejó en indefensión a las comunas, que se vieronobligadas a adoptar, o “transformarse” en, otras formas organizativas comomedida de subsistencia. Pero esta manera de concebir y “reglamentar” lo comunitario noprovocó, a su pesar, el fin de su existencia y de su pertinencia histórica: ni de locomunitario, menos aún de lo indígena. Aquí, entonces, surge la otra visión, aquella dada por las propias vocesde los pueblos indígenas. Según escribe Luis Macas 14, uno de sus dirigentes másdestacados, la comuna es una de las instituciones vertebradoras “en el procesode reconstrucción de los pueblos y de las naciones ancestrales […,] que se hanestablecido a lo largo de [la] historia y cuya función primordial es la deasegurar y dar continuidad a la reproducción histórica e ideológica de lospueblos indios. Para nosotros”, continúa Macas, “la comuna es la llacta, o elayllu o jatun ayllu. La comuna es la organización nuclear de la sociedadindígena. Desde nuestra comprensión, la institución de la comuna constituye eleje fundamental que articula y da coherencia a la sociedad indígena”. Como podemos ver, desde este enfoque la comuna y/o lo comunitariono se reducen a un instrumento puntal o circunstancial, sino que va mucho másallá: abarca más ámbitos de la vida, va desde lo material, hasta lo histórico ysubjetivo (lo cultural y lo espiritual), “es la base fundamental de concentracióny procesamiento cultural, político social, histórico e ideológico”. Siguiendo a Luis Macas, en el espacio comunitario se recrea los siguientesprincipios: a. La reciprocidad b. Un sistema de propiedad c. La relación y convivencia con la naturaleza d. La responsabilidad social e. Los consensos Estos principios son normas éticas y prácticas de convivencia y de relacionescolectivas e individuales: imaginarios, ideología, el “deber ser”; es el “centroarticulador de la cosmovisión indígena” y de la identidad; son parámetroscognitivos, pero también son modelos concretos y defendidos en abierta14Luis Macas: “Instituciones Indígenas: La comuna como eje”; en: Boletín ICCI Ari Rimay.Quito. 2000. [25]
  26. 26. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7contradicción con el liberalismo capitalista y sus paradigmas de progreso ydesarrollo. Por eso el comunitarismo es uno de los principios organizadores delproyecto político de la organización nacional de los pueblos y nacionalidadesindígenas del Ecuador, CONAIE. En un importante documento, redactado en1994 y revisado en el 2007, podemos encontrar la siguiente definición: Las Nacionalidades y los Pueblos indígenas históricamente hemos construido y practicado milenariamente el modo de vida comunitario. El comunitarismo es el principio de vida de todas las Nacionalidades y los Pueblos indígenas, basados en la reciprocidad, solidaridad, igualdad, equidad y autogestión. Por lo tanto, para nosotros, el comunitarismo es un régimen de propiedad y sistemas de organización económica y socio-política de carácter colectivo, que promueve la participación activa y el bienestar de todos sus miembros. Nuestros sistemas comunitarios se han ido adaptando históricamente a los procesos económicos y políticos externos; se han modificado, pero no han desaparecido, viven y se los practica en las Nacionalidades y Pueblos indígenas cotidianamente, dentro de la familia y la comunidad. El modelo sociopolítico que propugnamos, es una Sociedad Comunitaria e intercultural. En el nuevo Estado Plurinacional se reconocerá y fortalecerá la propiedad familiar, comunitaria, pública y su economía se organizará mediante formas comunitarias, colectivas y familiares. Como podemos ver, el Sumak Kawsay no es un concepto que se puedeentender por sí mismo, necesariamente está unido al de Plurinacionalidad yéstos se encuentran directamente ligados a lo comunitario, que es la baseconstitutiva de ambos. [26]
  27. 27. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7 Los conflictos de la“revolución ciudadana”Mario Unda y Ellis BethaniaDel año 1 al año 4En los primeros días de 2011 se cumplieron ya cuatro años de la “revoluciónciudadana”, el período de mayor estabilidad política desde 1996. Cada uno deellos ha ido marcando el recorrido del proceso iniciado en enero de 2007 con laposesión presidencial de Rafael Correa (o incluso antes: en noviembre de 2006,cuando Correa ganó la segunda vuelta presidencial). 2007 fue el año de la Constituyente, año de expectativas y de conflictoscon las derechas; detrás de unas y de otros se obscurecieron para muchos lascontradicciones que comenzaban a manifestarse con los movimientos sociales(por ejemplo, alrededor de la minería y de la respuesta represiva del gobierno alas movilizaciones). 2008 fue el año de la aprobación de la nueva Constitución,cuando las expectativas comenzaron a mezclarse con las realizaciones y parecíalícito dejar en segundo plano aspiraciones de reformas más profundas paracuidar “lo que se había alcanzado” y tolerar el sacrificio de algunos en aras del [27]
  28. 28. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7interés general (por ejemplo, la proscripción de la organización y de la lucha delos trabajadores públicos). 2009 fue el año de la ratificación, la segunda elecciónde Correa y la promesa de “radicalización de la revolución ciudadana”; perofue también el año en que la crisis del capitalismo mundial inspiró al gobiernopolíticas que fueron el inicio de los rumbos por donde iba a caminar laradicalización: por la vera de los intereses generales del capital. 2010 fue el añoen que quedaron evidenciados los distintos componentes de su propuesta y suverdadero sentido: un proyecto de modernización capitalista enfrentado a losmovimientos sociales; pero también fue el año en que quedaron evidenciadassus debilidades: los límites políticos de la vía conservadora de modernización, ylas debilidades sociales, pues, a pesar de todo, no ha logrado movilizar más queun consenso pasivo en respaldo a su gestión.2010: el balance del gobierno y algo más En reunión con su gabinete ampliado, el presidente hizo un balance delos cuatro años de su gestión 15. Lo considera positivo básicamente por tresrazones: a) por haber logrado estabilidad política (vinculada a los altos índicesde popularidad del gobierno y a una mayor participación del pueblo encontinuadas elecciones), b) por haber “recuperado el Estado” (en concreto: suscapacidades de “rectoría”, planificación y control, y la coordinación ycoherencia de la acción del Ejecutivo), y c) por haber multiplicado la inversiónsocial. Pero hay un elemento adicional, que no es visible en la autoimagen delgobierno ni en su discurso: durante el año 2010 ha reordenado su campo dealianzas, sobre todo las alianzas sociales. Lo más significativo es el acercamientocon los gremios empresariales, lo que ha podido hacer con ocasión del Códigode la Producción, a través del cual el gobierno quiere presentarse como elrepresentante de los intereses generales del capital, ofreciéndole unasadecuadas condiciones para la acumulación. Del otro lado, los gremiosempresariales también han comenzado a cambiar su discurso frente al gobierno:de la confrontación inicial, han pasado a señalar que existen diferencias, peroque hay una importante apertura a raíz de la discusión del mencionado Código(vale la pena recordar que el gobierno tuvo siempre cerca a gruposempresariales 16, incluso de los más grandes del país, pero las Cámarasempresariales, hasta mediados del año 2010, se habían ubicado en la oposición,incluso beligerante). Aunque la coyuntura de la consulta popular genere undistanciamiento ahora, el trayecto de las aproximaciones ya ha sido marcado. En cambio, respecto a los movimientos sociales, la confrontación semantiene, si bien, después del 30 de septiembre, el gobierno ha “bajado eltono” en los discursos; al mismo tiempo, ha comenzado a tratar de organizar su15 Pedro Rioseco: Ecuador: estabilidad política, rectoría estatal e inversión social, 13 de enero de 2011; enhttp://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id= 254737.16 Al respecto, véase nuestro trabajo “Burguesía «ciudadana», nueva hegemonía, nueva alianzade clases”, en R, número 3 enero-febrero de 2010, pp. 17-29. [28]
  29. 29. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7propia base social, pero siempre tratando de atraerse organizaciones con pocacapacidad política, incluso creando algunas desde el propio Estado. El modelo económico sigue en la misma línea: utilizar al Estado y a lainversión pública como motor de la economía; pero esto se combina ahora conla mano extendida al gran capital, lo que finalmente es lógico dentro de laperspectiva de modernización capitalista que propone. La transformación de labase productiva sigue esperando: queda claro que, para el gobierno, la vía parasalir de la economía extractiva (petrolera) es la misma economía extractiva(petróleo + minería). Hay quienes sostienen que la economía podría traerlesobresaltos este año, pues todo sigue dependiendo aún del precio del petróleo,lo que es un imponderable de siempre para economías dependientes. Elgobierno intenta enfrentar esa dificultad por la vía del endeudamiento (sobretodo con China), de la inversión pública (con herramientas que no se habíanutilizado hasta ahora: el ingreso del IESS al financiamiento de las inversionespúblicas ha sumado ya cerca de 6.000 millones de dólares, que,comparativamente, significa algo así como un 25% del presupuesto general delEstado) y de la imposición de mayores cargas impositivas. Pero, además,comienza a mostrar algunos retrocesos, como el empeño puesto a la firma de untratado de libre comercio con la Unión Europea (poco importa que ahora se losbautice como “acuerdos comerciales”). Al mismo tiempo, continúa avanzando la reforma jurídica, aprobándoseuna serie de leyes que, en principio, se desprenderían de la nueva Constitución.Sólo que la tendencia en todas las leyes sigue siendo fortalecer el control porparte del Estado; dentro del Estado, por parte del Ejecutivo; y dentro delEjecutivo, todo termina recayendo en las manos del presidente. El gobierno deAlianza País refuerza y extrema la tendencia presidencialista que ha marcadotradicionalmente la política ecuatoriana. Al mismo tiempo, y en consecuencia,la participación se ve desvalorizada. Mencionada tantas veces en laconstitución, ahora es apenas un apéndice de la política pública, buena para laconsulta y para la “socialización”, pero ni un gramo de capacidad de decisión.El gobierno se justifica diciendo que la democracia participativa no reemplaza ala democracia representativa, sino que la complementa. Y el complemento,como se ve, es desde un rol por entero subordinado. Hay otros “agujeros negros” en la puesta en práctica de la constitución:los derechos de la naturaleza (subordinados a la visión desarrollista quepredomina en el gobierno) y la plurinacionalidad, que se reconoce sólo en tantose subordinen a la visión cultural occidental (o mestiza). En fin: año de conflictos y de sobresaltos, 2010 ha sido igualmente un añode definiciones o, por lo menos, de clarificaciones. A lo largo de estos 12 meseshemos visto cómo se desplegaban, afinaban y afirmaban las líneas de alianzasestablecidas por el gobierno y, con ellas, el propio proyecto de la así llamada“revolución ciudadana”. Pero también han quedado de manifiesto lasdebilidades y limitaciones que lo acompañan. [29]
  30. 30. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7Los conflictos y las alianzas Aun cuando el período de Correa no ha sido precisamente calmo, el 2010puede considerarse como uno de los años más conflictivos. Dos conflictos, sobretodo, fueron reveladores, a su turno, de la línea de despliegue de las tensionesdesatadas. El primero, en abril, el conflicto de la ley de aguas; el segundo, enseptiembre, la sublevación policial que fue interpretada por el gobierno comoun proceso de golpe de Estado. El conflicto de la ley de aguas (o ley de RecursosHídricos, su nombre oficial) mostró límites políticos de la propuestagubernamental en tanto propuesta de reforma, y reveló, igualmente, que ellímite está situado en su relación con los movimientos sociales, en la medida enque estos tengan capacidad de avanzar así sea lineamientos de un proyectopropio para el conjunto de la sociedad. Por su parte, el 30 de septiembre mostrólímites internos del proyecto: por un lado, límites de la reforma estatal; por otrolado, límites en la construcción de su base social. Pero fue también la ocasiónpara transparentar las modificaciones en la política de alianzas del régimen, unproceso que había venido produciéndose de modo más callado desdenoviembre del año anterior, y que ahora pudo salir a la luz. Los conflictos que se han desplegado en el 2010 han continuado por losandariveles en que habían transcurrido durante los años anteriores. Por lodemás, el campo continúa marcado por la relación entre tres actores centrales:por un lado, el gobierno (que ocupa el centro y, por lo general, impone lasiniciativas);por otro lado, la derecha (en sus dos caras: la derecha política: lospartidos y movimientos políticos, y la derecha económica; los gremiosempresariales); y, en tercer lugar, los movimientos sociales.a. los conflictos con la derecha Dividimos en dos segmentos los conflictos del gobierno con la derecha:los conflictos con la derecha política (los partidos y movimientos de derechas,igual los antiguos que los nuevos, igual los “orgánicos” que aquellos que, sinserlo, se postulan como sus mejores defensores 17.a.1 ¿Con la derecha política o con la “oposición partidista”? Al centrarse este conflicto en la Asamblea, el motivo visible está en lasleyes y códigos: de Comunicación, de Aguas, de Educación Superior, Cootad(Código de Ordenamiento Territorial). Pero esto, que no es sino una de lasmanifestaciones de la conflictividad, parece en ocasiones ocupar el lugar central17 Los partidos orgánicos de la derecha son aquellos que han surgido, durante el períodoabierto con el retorno a la constitucionalidad en 1978, como representación política “natural” delas clases dominantes: el partido Socialcristiano, la Democracia Cristiana, la IzquierdaDemocrática, el Partido Renovador Institucionalista de Acción nacional (PRIAN), etc., yaquellos que ahora se quieren presentar como “nuevos rostros” ante la crisis de los partidostradicionales: UNO, Concertación Nacional, Madera de Guerrero, etc. El que se postula comodefensor de las clases dominantes sin ser su representante orgánico es, sobre todo, el partidoSociedad Patriótica (PSP) [30]
  31. 31. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7dada la importancia que el proyecto de Alianza País le ha dado a las reformaslegales 18. Por otro lado, al tocar temas que interesan a diversos grupos sociales, elconflicto legislativo suele combinarse con la oposición fuera de la Asamblea,mezclándose o superponiéndose, sea con la acción de los medios decomunicación (empresarios, gremios periodísticos en cuanto a la ley deComunicación), sea con las movilizaciones indígenas y campesinas (en cuanto aley de Aguas), sea con las manifestaciones universitarias (respecto a la ley deEducación Superior), etc. La oposición de derecha ha tratado de aprovecharestas superposiciones para fingir una oposición unificada de todos los sectorespolíticos y sociales que no concuerdan con el proyecto oficialista. Aunque en cada ley hay aspectos particulares que se disputan, engeneral el contenido del conflicto se desdobla en dos direcciones: por una parte,en torno al papel del Estado (del Ejecutivo en particular). Por otra parte, unadisputa ideológica que, en la Asamblea, se ha batido entre el neoliberalismo quesostienen las oposiciones de derecha y las diversas ideologías que alimentan lapropuesta modernizadora que adelanta el gobierno. Las posiciones deizquierda muchas veces no han logrado mostrarse con claridad y autonomía.a.2 Con los gremios empresariales Las oposiciones con la derecha partidista reflejan, en cierto sentido, lasoposiciones con un sector de las clases dominantes que hasta ahora se habíarepresentado más o menos homogéneamente en ellas. Como se sabe, una vezque se afirmó el modelo neoliberal, la derecha partidista y la derecha económicacoincidían en el sentido general de sus propuestas. No obstante, se percibenahora ciertos cambios, de modo que conviene analizarlas por separado, sindescuidar los vínculos que las unen. En estos meses, la burguesía como clase (o como fracciones de clase) tuvodos momentos de conflictividad con el gobierno: la ley de Aguas y el Código dela Producción. Durante la discusión de la ley de Aguas el conflicto se presentócon sectores específicos de la burguesía: embotelladores de agua y camaroneros;se pronunciaron también empresarios florícolas y bananeros. El contenido de ladisputa se centraba en los artículos del proyecto de ley que podrían limitar elcampo de acción de empresas privadas de embotellamiento de agua y poníanun impuesto al uso del agua de mar. El proyecto era defendido en la AsambleaNacional y ante el público por la Senagua (Secretaría Nacional del Agua). Perotodo fue hasta que Rafael Correa, primero en una entrevista radial enGuayaquil y, a renglón seguido en uno de sus acostumbrados “enlacesciudadanos” de los sábados, puso las cosas en su sitio: desautorizópúblicamente al secretario del Agua y respaldó el punto de vista de losempresarios. En consecuencia, se retiraron los artículos polémicos del proyecto18En el discurso (y a lo mejor en las creencias) del gobierno las leyes son la vía para reformar elpaís. Claro que, cuando no ha podido imponerlas, Correa ha descubierto de repente que “noson prioritarias” para su proyecto. [31]
  32. 32. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7de ley y se retiró también el secretario del Agua. De todas formas, el proyectofue congelado al calor de la movilización indígena. Y si las vicisitudes de la ley de Aguas mostraron y reafirmaron el rumbode los desplazamientos de la “revolución ciudadana”, el tratamiento del Códigode la producción muestra que los desplazamientos son simétricos. El proyecto fuenegociado durante tres meses por el ministerio coordinador de la Produccióncon los gremios empresariales. Tras el envío del proyecto del Código a laAsamblea, los dirigentes empresariales lo criticaron, afirmando que el gobiernoles daba incentivos con una mano y condicionamientos con la otra, y loachacaron a la existencia de dos tendencias existentes dentro del gobierno. Pero,sobre todo, resaltan la apertura del régimen a sus planteamientos y la actitud dela ministra Nathalie Cely. Aunque encuentran que el texto enviado no respondeplenamente a sus expectativas, delinean una posición menos confrontativa, y sedecantan por el lobby parlamentario, sobre todo ante Alianza País. Estosindicios de una nueva conducta política de los gremios empresariales resultanimportantes para este análisis porque se hicieron públicos durante einmediatamente después de los acontecimientos del 30 de septiembre, y muyprobablemente guiaron su posición en la coyuntura. Si miramos estos conflictos en la perspectiva del acercamiento iniciadopor el gobierno desde noviembre de 2008 con las políticas anticrisis, se verá quese afirman las aproximaciones entre el régimen y los empresarios hacia unterreno de negociación que vele por las condiciones generales que asegure labuena salud de los negocios: seguridad jurídica –es decir, reglas claras ycondiciones estables– y ventajas tributarias son las demandas explícitas de losempresarios. Así que estamos ante dos caras de las derechas, y, por primera vezdurante el gobierno de Correa, no coinciden las expresiones de susrepresentantes políticos y de sus representantes económicos, oscilando entre laideología y el pragmatismo.b. los conflictos con los movimientos sociales Podemos distinguir las confrontaciones del gobierno con losmovimientos sociales según su intensidad en el período. Desde estaperspectiva, los conflictos de mayor intensidad opusieron al gobierno con elmovimiento indígena y con los trabajadores públicos; mientras que conflictossecundarios mantuvo con maestros, trabajadores de la salud, jubilados ypescadores. En este análisis nos centraremos en los primeros.b.1 Con el movimiento indígena se han producido dos momentos de altaconflictividad, seguido uno del otro y relacionados por los motivos políticosesgrimidos por el gobierno: la ley de aguas y la justicia indígena. El conflicto en torno a la ley de aguas opuso al gobierno con el conjuntodel movimiento indígena y campesino. Se desarrolló en abril y mayo, como unasecuencia de los enfrentamientos que se habían dado en septiembre de 2009, yque terminó en violentos enfrentamientos en los cuales murió un profesorindígena a causa de disparos de perdigón. En esta ocasión se produjo, por [32]
  33. 33. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7primera vez desde el inicio del gobierno de Correa la unidad de la Conaie, laFeine, la Fenocin y las Juntas de Aguas. El contenido del conflicto se centró en elcontrol, el uso y la distribución del agua. El gobierno y las organizacionesindígenas concordaban en la necesidad de establecer una “autoridad única delagua” (establecida en la Constitución), pero divergían en cuanto a la instanciaestatal que debía tener primacía: para el gobierno, debía ser el Ejecutivo y, enúltima instancia, el propio presidente. Los indígenas planteaban que ese roldebía jugarlo el Consejo Plurinacional de Agua (previsto también en el proyectode ley). Una discusión conexa se refirió, entonces, a la participación, que debíaser decisoria para el movimiento indígena, y apenas consultiva para elgobierno. Entre otras cosas, el conflicto reafirmó la tendencia del gobierno a laconcentración de las decisiones en el Estado, en el Ejecutivo, en el presidente. La resolución misma fue conflictiva: por una parte, el movimientoindígena quedó relativamente fortalecido, pues logró la unidad de susprincipales organizaciones y detuvo el trámite de la ley (Rafael Correa mismodeclaró entonces que la ley “no era prioritaria” para el proyecto de la“revolución ciudadana”). Pero, por otra parte, se ensancharon las brechas quelo separaban de los sectores sociales urbanos debido, sobre todo, a la intensacampaña de deslegitimación y desprestigio emprendida por el gobierno (y, enprimer lugar, por Correa); esto se tradujo en un rebrote de sentimientos racistasentre la población. Al mismo tiempo, el gobierno enviaba a la policía y alejército a reprimir fuertemente las movilizaciones. Acusaciones de terrorismo ysabotaje, indagaciones fiscales e inicios de juicios penales fueron armasutilizadas por Correa contra el movimiento indígena. El conflicto alrededor de la justicia indígena siguió cronológica ypolíticamente al conflicto sobre la ley de aguas. Cronológicamente, porque sedesarrolló prácticamente a continuación, en junio y julio. Políticamente, porquefue desatado por el gobierno buscando revertir la posición ventajosa en quehabía quedado el movimiento indígena tras el enfrentamiento del agua. Para elefecto utilizó un caso de enjuiciamiento indígena del asesinato de un jovencomunero en La Cocha (provincia de Cotopaxi); en un determinado momento,la asamblea de la comunidad dijo que podría ajusticiar a los asesinos, y esa fuela ocasión aprovechada por Correa, que acusó a los comuneros de delincuentesy torturadores, y pidió su enjuiciamiento. El contenido del conflicto, por lo menos el contenido aparente, fue lalegitimidad de la justicia indígena. La Constitución del 2008, al declarar alEcuador una nación intercultural y plurinacional, reconoció la legitimidad deformas de gobierno y de justicia ancestrales. No obstante, en medio de suconflicto con el movimiento indígena, el gobierno demuestra las limitaciones desu comprensión de la plurinacionalidad: un reconocimiento monocultural 19. Lasotras culturas, sus formas de autoorganización, su justicia, sus saberes eneducación y salud, todo puede ser reconocido, siempre y cuando se sometan alos criterios y parámetros de la cultura dominante. De este modo, el gobierno19 Recogemos acá una observación de Boaventura de Souza Santos durante una conferenciabrindada en el auditorio de la Senplades en enero de 2010. [33]
  34. 34. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7presiona para que la justicia indígena se subordine a la “justicia ordinaria”,mientras que el movimiento indígena lucha para que sean reconocidas de igualjerarquía. El gobierno, iniciador de la confrontación, lanzó una nueva campañade desprestigio contra el movimiento indígena, rayando en expresiones racistas,presentando a los indígenas como salvajes e incivilizados. Nuevas indagacionesfiscales y juicios cayeron sobre dirigentes comuneros. En ambos casos, el gobierno emprendió una campaña que pretendíaseparar a las organizaciones y sus dirigentes de las bases: Correa llamaba en susenlaces radiales a que los indígenas desconozcan a su dirigencia. Y, por otrolado, pretendía separar a la población urbana y mestiza del conjunto delmovimiento indígena, con sus reiterados llamados a “defender la revoluciónciudadana” contra el movimiento indígena.b2. Con los trabajadores públicos hubieron dos conflictos fundamentales, que secombinaron: la aprobación de la LOSP (Ley Orgánica de Servicio Público), quegeneró malestar en amplios sectores de trabajadores del Estado, y el despido devarios centenares de trabajadores petroleros, ambos muy cerca del 30 deseptiembre, casi superponiéndose. Respecto a la LOSP –debe recordarse que el veto de Correa a losacuerdos a que se habían llegado en la Asamblea Nacional sobre esta ley fue eldetonante visible de la crisis se septiembre–, los puntos de debate centrales sesituaron en torno a las “renuncias forzosas” de los trabajadores que hubieransobrepasado los 70 años de edad, renuncias que serían pagadas hasta en un 50%con bonos del Estado; pero, detrás de esto, los trabajadores miraban con temoranunciados despidos masivos para “racionalizar” el aparato estatal. En cuanto al despido de más de 600 trabajadores petroleros, se trata delmás reciente episodio de una relación tensa que ha incluido posturas muycríticas de la dirigencia sindical frente al manejo de la empresa petrolera estataly de varios contratos que ella ha firmado. En este caso, el origen fue unadenuncia presentada por el entonces secretario de Transparencia de la Gestión,Juan Sebastián Roldán, que los acusó de “falta de probidad moral” por seraccionistas de Gaspetsa, una empresa constituida en 1999 por los socios de laCorporación de Ayuda Mutua de los Trabajadores de Petroecuador, y que,desde 2002 mantiene contratos por servicios con Petroecuador para producircombustible destinado a los pescadores artesanales de Esmeraldas. No obstante,al momento de constituirse la empresa y firmarse el contrato estaba vigente laley de modernización y la constitución de 1998 que expresamente animabaneste tipo de contrataciones como el componente “participativo” de lasprivatizaciones: “Los trabajadores o servidores públicos que presten susservicios en las correspondientes entidades u organismos tendrán derecho aparticipar en las distintas modalidades de desmonopolización y privatización”,decía el artículo 50 de la ley de modernización 20. Dicho de otro modo, se tratabade convertir a los trabajadores en propietarios accionistas de “sus” empresas…,más o menos lo mismo que ahora propone la “revolución ciudadana”, dicho sea20http://www.gaspetsa.com/proyectos.html. [34]
  35. 35. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7de paso. Los trabajadores, además, reclamaban por el distinto trato que se lesda: a los banqueros se les dio un plazo de dos años para que se deshagan de susacciones en los medios de comunicación; a ellos, “ni un solo día”. Los despidosse tramitaron casi sumariamente en medio de un discurso más o menosescandaloso que achacaba a los trabajadores de corruptos y que se sumó a lacampaña de deslegitimación social de organizaciones y dirigentes sindicales,que no han sido pocas durante este gobierno. ¿Lograron expresión política todas esas luchas? Si por política entendemos lapresencia parlamentaria, los resultados son modestos y más bien ambiguos. Fueevidente la incapacidad de la izquierda parlamentaria de presentar unaposición definida y diferenciada, que la ha dejado muchas veces a la sombra dela hegemonía de la oposición de derechas (donde confluyen desdesocialcristianos hasta socialdemócratas). El intento de constituir una suerte debloque de izquierdas entre Pachakutik y el MPD, diferenciado de la posición dederechas, logró cierta presencia al momento del conflicto en torno a la ley deAguas, pero fue desdibujándose posteriormente, a medida que la conflictividadse agudizaba. Su posición frente a los hechos del 30 de septiembre fue tambiénbastante triste, hablando de demandas sociales, dejando de lado efectospolíticos y juntándose a parlamentarios de la oposición de derecha endeclaraciones desafortunadas. Pero si por política entendemos la construcción de un campo de luchaque tiene la capacidad de disputar sentidos de un proyecto de sociedad a nivel(más o menos) general, el balance es diferente. La lucha de los trabajadorespúblicos no ha rebasado el horizonte de los conflictos particulares; si bien, tantoen el caso de los maestros como en el de los funcionarios, se presentaban aristasdel conflicto que podrían poner en cuestión al menos algunos elementos de lapropuesta gubernamental (por ejemplo: en el ámbito educativo, una visióntecnicista de la educación y una comprensión administrativa de la relación entrelos actores –la lectura burocrática de la evaluación–; o, en el caso de losfuncionarios, el sentido del derecho al trabajo y a la organización, ladiscriminación jurídica de los trabajadores públicos, etc.), lo cierto es que lasrespuestas de unos y otros se movieron únicamente en el marco del propiodiscurso gubernamental. En cambio, en el caso de las luchas indígenas el panorama fue diferente.Tanto en el tema del agua cuanto en el de la justicia indígena se encuentra encuestión el sentido de la posible realización de algunos preceptosconstitucionales: la plurinacionalidad, la defensa de la pachamama, losderechos de la naturaleza, el Sumak Kawsay; pero también está en juego elsentido de la participación y de la democracia. Sin embargo, el movimientoindígena ha mostrado debilidades: los modos del debate muchas veces se hanquedado en un duelo verbal con Correa, y eso no permite visualizaradecuadamente los contenidos más profundos del conflicto. En síntesis, los movimientos sociales, sobre todo el movimiento indígena,no han visto su lucha social acompañada por una nítida representación políticaformal, marcándose una distancia que, en cualquier caso, no es de ahora. [35]
  36. 36. R enero-marzo de 2011 - año 3, número 7c. Los conflictos pluriclasistas Entre los conflictos del período se encuentran también algunos quepodríamos calificar de pluriclasistas. En ellos, el gobierno aparece opuesto a unaconcurrencia de actores de diverso origen y situación. Con las Universidades el conflicto se relacionó con la ley de EducaciónSuperior (agosto y septiembre) y produjo un acercamiento de las universidadespúblicas con las universidades privadas (que, por lo demás, expresan por logeneral posiciones divergentes). El punto nodal del conflicto se situó en laconcepción de autonomía, visiblemente recortada en la versión gubernamental,que somete el quehacer universitario del país al plan nacional de desarrollo y alcontrol directo del Ejecutivo, que domina las instancias que regirán a lasuniversidades. No obstante, en el trayecto el bloque de Alianza País llegó aacuerdos con los bloques de oposición y con las autoridades universitarias paraflexibilizar la posición inicial del gobierno, y el proyecto fue aprobado conalgunos cambios en la composición de los organismos rectores. Sin embargo,Correa responde vetando parcialmente la ley y dando reversa a los acuerdos. Lamayoría de AP no se sostiene en su posición inicial y se allana al veto sinpresentarse a discutirlo, de manera que la ley de Educación Superior entró envigencia “por el ministerio de la ley”. Después, continuaron las movilizacionesde protesta de los universitarios hasta las inmediaciones del 30 de septiembre.d. Los conflictos de la minería Los conflictos de la minería deben tomarse muy en cuenta. Si bien supresencia fue de algún modo secundaria durante 2010, han sido recurrentesdurante el gobierno de Correa, sobre todo con comunidades indígenas ycampesinas opuestas a la actividad minera en sus territorios, y son una suertede conflictos “endémicos”: es que, para el régimen, el desarrollo de la granminería es estratégico, pues supone que de ella pueden provenir los recursospara financiar la transformación productiva que se plantea. En esta ocasión, elenfrentamiento fue con empresarios mineros ilegales, pequeños mineros ytrabajadores de la provincia amazónica de Zamora Chinchipe (15 y16 deseptiembre). En el discurso, el gobierno se presenta como defensor de lanaturaleza contra los destrozos ambientales causados por la minería ilegal(Correa ha sostenido siempre que la pequeña minería es más contaminante quela gran minería). El conflicto se resuelve de modo violento: el gobierno envíamiles de efectivos militares y policiales que ocupan la zona de explotación,desalojan a los trabajadores y confiscan maquinarias y herramientas. Además,se inician juicios contra los mineros que resistieron la ocupación militar ypolicial. La violencia y la excesiva demostración de fuerza represiva han sidouna constante en el modo en que el gobierno ha enfrentado estos conflictos. Asíque, tomando en cuenta la línea central de la conflictividad minera, podríadecirse que el contenido latente es el control de los territorios con potencialminero. [36]

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