IV Trimestre de 2012                            Crecer en Cristo                   Notas de Elena G. de White             ...
nes en la tierra. Dios planeó el sistema de beneficencia para que elser humano llegara a ser como su Creador: benevolente ...
Sus propiedades, tiempo, fuerza y sus oportunidades son de Dios.Todas esas bendiciones deben ser devueltas al Dador. Mient...
Lunes 10 de diciembre:El diezmo: una porción mínima   Dios no requiere menos de nosotros de lo que exigía a su pueblode la...
que había recibido un solo talento, pero lo ocultó en la tierra, quienrecibió la condenación del Señor.   El plan de Dios ...
tras energías en su realización, y que conservemos nuestro corazónsensible a la santidad de esa obra y a sus graves respon...
los unos con los otros, mostrar gran ternura con aquellos que nos ro-dean, y sentir que cada alma es de infinito valor por...
lograr, la gracia de Dios lo hará en quienes se entregan a él con amory confianza. Su providencia puede unir los corazones...
Necesita ejercitar su mente haciendo planes referentes a cómo usar eltiempo para alcanzar los mejores resultados. Con tact...
nadas y toscas, humildes y soberbias, religiosas y escépticas, educa-das e ignorantes, ricas y pobres. No es posible trata...
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notas Ellen White 15/12/2012

  1. 1. IV Trimestre de 2012 Crecer en Cristo Notas de Elena G. de White Lección 11 15 de Diciembre de 2012 La vida cristianaSábado 8 de diciembre Al dar a sus discípulos la comisión: "Id por todo el mundo y pre-dicad el evangelio a toda criatura", Cristo asignó a los seres humanosla obra de esparcir el evangelio. Pero mientras algunos deben ir apredicar, él pide que otros apoyen con sus ofrendas su causa en latierra. Esta es una de las formas en que Dios eleva al ser humano,porque despierta las más profundas simpatías en su corazón y ejerci-ta las más elevadas capacidades de la mente. Todo lo bueno que hay en esta tierra fue colocado por la generosamano de Dios como una expresión de su amor al ser humano. Suyosson los pobres y suyo es el propósito de la religión. Ha colocado me-dios en las manos de muchos para que sus dones divinos puedanfluir a través de canales humanos para hacer la obra de salvar a susprójimos. Todos tienen una obra que hacer en la gran comisión. Dios, en su sabiduría, sabía que el ser humano debe tener algoque hacer para que la vida le resulte una bendición. El oro y la platason suyos y podría hacerlos llover del cielo si así quisiera. Pero enlugar de eso, él ha elegido al ser humano como su mayordomo, con-fiándole sus bienes, no para acumularlos sino para beneficiar a otros.De esta manera lo hace el instrumento para distribuir sus bendicio- Recursos Escuela Sabática ©
  2. 2. nes en la tierra. Dios planeó el sistema de beneficencia para que elser humano llegara a ser como su Creador: benevolente y de caráctergeneroso, para que finalmente pueda ser un participante de la glo-riosa recompensa eterna (Review and Herald, 3 de octubre, 1907).Domingo 9 de diciembre:Mayordomía Aunque algunos dispongan de un solo talento, si lo ejercitan, seaumentará. Dios valora el servicio de acuerdo con lo que un hombretiene y no con lo que no tiene. Si cumplimos nuestros deberes diarioscon fidelidad y amor recibiremos la aprobación del Maestro como sihubiésemos desempeñado una gran tarea. Debemos abandonar elansia de prestar grandes servicios y acumular grandes talentos yaque hemos sido hechos responsables de pequeños talentos y eldesempeño de humildes obligaciones. Al menoscabar las pequeñasobligaciones diarias y querer alcanzar responsabilidades mayores nohacemos el trabajo que Dios nos confió. ¡Ojalá pudiera conseguir que esa iglesia se apercibiera del hechode que Cristo tiene derechos sobre sus servicios! Hermanos y her-manas, ¿sois siervos de Cristo? Entonces, si dedicáis la mayor partede vuestro tiempo a serviros a vosotros mismos, ¿cuál será vuestrarespuesta cuando el Señor os pida que rindáis cuentas de vuestramayordomía? Los talentos que se nos han confiado no son nuestros,ya sean propiedades, fuerza o capacidad mental. Si hacemos un maluso, no importa si son todos o solo uno, se nos condenará justamentepor nuestra mala mayordomía. ¡Cuán grandes son las obligacionesque recaen sobre nosotros si tenemos que devolver a Dios aquelloque es suyo! A menos que esa iglesia despierte de su letargo y se sacuda delespíritu del mundo, cuando sea demasiado tarde y descubran quehan perdido para siempre ocasiones y privilegios, lo lamentarán. Aveces el Señor prueba a su pueblo con prosperidad en las cosas tem-porales. Pero su intención es que haga un uso correcto de sus dones. Recursos Escuela Sabática ©
  3. 3. Sus propiedades, tiempo, fuerza y sus oportunidades son de Dios.Todas esas bendiciones deben ser devueltas al Dador. Mientras entrenuestros hermanos vemos necesidades y miseria y escatimamos sualivio cuando nuestras propias necesidades están cubiertas, descui-damos un claro deber revelado en la palabra de Dios. Nos da gene-rosamente para que podamos dar a otros. La beneficencia vence lasoberbia y ennoblece y purifica el alma. Algunos hacen un mal usode los talentos que Dios les dio; cierran los ojos para no tener que verlas necesidades de la causa del Señor y apartan los oídos para no te-ner que escuchar su voz mostrándoles que su deber es alimentar alos hambrientos y vestir a los desnudos. Algunos que profesan serhijos de Dios parecen ansiosos por invertir sus recursos en el mundono sea que regresen al Dador en forma de ofrendas y donaciones.Olvidan su divina misión y se obstinan en seguir los dictados de suscorazones egoístas, gastando un tiempo y unos recursos preciosos ensatisfacer su orgullo. Dios les enviará el infortunio y sentirán una ne-cesidad acucian te a causa de su ingratitud. El Señor entregará sustalentos a otros mayordomos fieles que reconozcan que él tiene dere-chos sobre ellos (Testimonios para la iglesia, tomo 4, pp. 612, 613). El tiempo es dinero, y muchos están perdiendo un tiempo precio-so que podrían utilizar en trabajo útil, haciendo con sus manos cosasbeneficiosas. El Señor nunca dirá: "Bien hecho, buen siervo y fiel", aquien no haya utilizado las habilidades físicas que Dios le prestócomo talentos preciosos para juntar recursos con los cuales socorrera los necesitados y presentar ofrendas a Dios. Los ricos no deben pensar que pueden conformarse únicamentecon dar de su dinero. Poseen habilidades, y deben estudiar la formade obrar para ser aprobados por Dios, de ser instrumentos espiritua-les fervorosos en la educación y preparación de sus hijos para queéstos sean útiles. Los padres y los hijos no deben considerarse due-ños de sí mismos y pensar que pueden disponer de su tiempo y pro-piedades en la forma como les plazca. Son la posesión adquirida porDios, y el Señor pide los intereses de sus habilidades físicas, las quedeben ser utilizadas para llevar un aporte a la tesorería del Señor(Consejos sobre mayordomía cristiana, p. 302). Recursos Escuela Sabática ©
  4. 4. Lunes 10 de diciembre:El diezmo: una porción mínima Dios no requiere menos de nosotros de lo que exigía a su pueblode la antigüedad. Los dones que nos da no son menores sino mayo-res que los que ofrecía al Israel antiguo. Su servicio requiere recursoseconómicos, y siempre los necesitará. La gran obra misionera en fa-vor de la salvación de las almas debe proseguir avanzando. Median-te el diezmo, los donativos y las ofrendas, Dios ha establecido unaamplia provisión para su obra. Se propone que el ministerio delevangelio sea plenamente sustentado. Reclama el diezmo como su-yo, y éste siempre debería considerarse corno una reserva sagradaque debe colocarse en su tesorería para beneficio de su causa, para eladelanto de su obra, para enviar sus mensajeros a "los lugares másallá", hasta los últimos rincones del mundo (Consejos sobre mayor-domía cristiana, p. 76). A todos se debe enseñar a hacer lo que puedan por el Maestro; adevolverle según él los prosperó. Él pide como deuda justa un diez-mo de sus ingresos, sean grandes o pequeños; y aquellos que lo re-tienen, cometen un robo hacia él, y no pueden esperar que su manoprospera­ dora esté con ellos. Aun cuando la iglesia se compongamayormente de hermanos pobres, el asunto de la benevolencia sis-temática debe explicarse cabalmente, y debe adaptarse el plan de to-do corazón. Dios puede cumplir sus promesas. Sus recursos son in-finitos, y él los emplea todos en el cumplimiento de su voluntad. Ycuando ve un fiel cumplimiento del deber en el pago del diezmo, amenudo, en su sabia providencia, abre caminos para que aumentenlos ingresos. El que cumpla la disposición de Dios en lo poco que lehaya sido dado, recibirá el mismo pago que aquel que da de suabundancia. Lo mismo se aplica también a aquellos que dedican alegrementesus talentos y capacidad a la causa de Dios, mientras que aquellosque dejan de aprovechar lo que les ha sido dado incurrirán en lamisma pérdida que si ese poco hubiese sido mucho. Fue el hombre Recursos Escuela Sabática ©
  5. 5. que había recibido un solo talento, pero lo ocultó en la tierra, quienrecibió la condenación del Señor. El plan de Dios en el sistema del diezmo es bello en su sencillez yequidad. Todos pueden aceptarlo con fe y valor, porque su origen esdivino. En él se combinan la sencillez y la utilidad, y no requiere pro-fundo saber para comprenderlo y ejecutarlo. Todos pueden sentirque les es posible hacer una parte en promover la preciosa obra desalvación. Cada hombre, mujer y joven puede hacerse tesorero delSeñor, y puede ser un agente para suplir las demandas hechas a latesorería... Este sistema logra grandes objetivos. Si todos lo aceptasen, cadauno sería un vigilante y fiel tesorero de Dios; y no habría falta de re-cursos con que llevar a cabo la gran obra de proclamar el últimomensaje de amonestación al mundo (Obreros evangélicos, pp. 234,235). El Nuevo Testamento no promulga de nuevo la ley del diezmo,corno tampoco la del sábado, porque la validez de ambas se da porestablecida y su profundo significado espiritual se considera explica­do. El Señor llama hoy a los adventistas del séptimo día, en todo lu-gar, para que se consagren enteramente a él, haciendo todo lo que es-té a su alcance para su obra, según las circunstancias en que se en-cuentren. Él desea verles mostrar, por medio de dones y ofrendasgenerosas, cuánto aprecian sus bendiciones y cuánta gratitud sientenpor su misericordia (Eventos de los últimos días, pp. 79, 80).Martes 11 de diciembre:La responsabilidad hacia uno mismo Dios desea que aprovechemos toda oportunidad para preparar-nos debidamente para su obra. Espera que empeñemos todas nues- Recursos Escuela Sabática ©
  6. 6. tras energías en su realización, y que conservemos nuestro corazónsensible a la santidad de esa obra y a sus graves responsabilidades. Muchos que son aptos para hacer una obra excelente, logran pocoporque intentan poco. Miles de cristianos pasan la vida como si notuvieran ningún gran fin que perseguir, ni ningún ideal elevado quealcanzar. Una razón de esto es la baja estima en que se tienen a símismos. Cristo pagó un precio infinito por nosotros, y quiere que es-timemos nuestro propio valor en conformidad con dicho precio. No os deis por satisfechos con alcanzar un bajo nivel. No somos loque podríamos ser, ni lo que Dios quiere que seamos. Dios no nos hadado las facultades racionales para que permanezcan ociosas, ni pa-ra que las pervirtamos en la persecución de fines terrenales y rastre-ros, sino para que puedan ser desarrolladas hasta lo sumo, refinadas,santificadas, ennoblecidas y empleadas en el fomento de los intere-ses de su reino (Mensajes para los jóvenes, p. 190). "Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecadosfueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fuerenrojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana" (Isaías 1:18).¿Le permitiréis estar a cuenta con vosotros? ¿Le entregaréis el cuida-do de vuestra alma como a un fiel Creador? Venid, pues, y vivamosa la luz de su rostro, y oremos como David: "Purifícame con hisopo,y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve" (Salmo 51:7).Aplicad por fe la sangre de Cristo a vuestro corazón, pues solo esopuede haceros más blancos que la nieve (Mensajes selectos, tomo 1,p. 387). ¿No es sorprendente que no podamos creer que nuestro Padreaman­ te desea nuestro bien? ¿Será que nuestros sentidos están tanpervertidos que no podemos ver que él desea tomarnos de la mano yllevarnos hacia adelante y hacia arriba para unirnos con aquellos quehan sido lavados y redimidos por la sangre del Cordero? Debiéra-mos comprender que nos encontraremos, cara a cara, con aquelloscon quienes nos asociamos aquí, nuevamente en el reino de los cie-los. Esta expectativa debiera inspiramos a unir nuestros corazones Recursos Escuela Sabática ©
  7. 7. los unos con los otros, mostrar gran ternura con aquellos que nos ro-dean, y sentir que cada alma es de infinito valor porque ha sidocomprada con la sangre de Cristo. Incluso debiéramos valorarnos anosotros mismos por la forma en que Cristo lo ha hecho: dándose así mismo por nosotros. Debiéramos valorarnos por todos los privile-gios, oportunidades y poderes que son suyos pero los comparte connosotros (Review and Herald, 4 de marzo, 1890).Miércoles 12 de diciembre:El matrimonio cristiano El matrimonio es una unión para toda la vida y un símbolo de launión entre Cristo y su iglesia. El espíritu que Cristo manifiesta haciasu iglesia es el espíritu que los esposos han de manifestar el uno paracon el otro. Si aman a Dios en forma suprema, se amarán el uno alotro en el Señor; siempre se tratarán con cortesía y obrarán en coope-ración. En su abnegación mutua y sacrificio de sí mismos, serán unabendición el uno para el otro (El hogar cristiano, p. 82). El amor divino que emana de Cristo no destruye el amor humano,sino que lo incluye. Lo refina y purifica; lo eleva y lo ennoblece. Elamor humano no puede llevar su precioso fruto antes de estar unidocon la naturaleza divina y dirigido en su crecimiento hacia el cielo.Jesús quiere ver matrimonios y hogares felices. Como todos los otros buenos dones confiados por Dios a la custo-dia de la humanidad, el casamiento fue pervertido por el pecado; pe-ro es propósito del evangelio devolverle su pureza y belleza... La gracia de Cristo es lo único que puede hacer de esta instituciónlo que Dios quiso que fuera: un medio de bendecir y elevar a la hu-manidad. Así pueden las familias de la tierra, en su unidad, paz yamor, representar la familia del cielo (El hogar cristiano, pp. 84, 85). Hombres y mujeres pueden alcanzar el ideal que Dios les seña lasi aceptan la ayuda de Cristo. Lo que la humana sabiduría no puede Recursos Escuela Sabática ©
  8. 8. lograr, la gracia de Dios lo hará en quienes se entregan a él con amory confianza. Su providencia puede unir los corazones con lazos deorigen celestial. El amor no será tan solo un intercambio de palabrasdulces y aduladoras. El telar del cielo teje con urdimbre y trama másfinas, pero más firmes, que las de los telares de esta tierra. Su pro-ducto no es una tela endeble, sino un tejido capaz de resistir cual-quiera prueba, por dura que sea. El corazón quedará unido al cora-zón con los áureos lazos de un amor perdurable (El ministerio de cu-ración, p. 280). En vuestra unión para toda la vida, vuestros afectos deben contri-buir a vuestra felicidad mutua. Cada uno debe velar por la felicidaddel otro. Tal es la voluntad de Dios para con vosotros. Mas aunquedebéis confundiros hasta ser uno, ni el uno ni el otro debe perder suindividualidad. Dios es quien posee vuestra individualidad; y a éldebéis preguntar: ¿Qué es bueno?, ¿qué es malo? y ¿cómo puedo al-canzar mejor el blanco de mi existencia? "No sois vuestros. Porquecomprados sois por precio: glorificad pues a Dios en vuestro cuerpoy en vuestro espíritu, los cuales son de Dios" (1 Corintios 6:19, 20).Vuestro amor por lo que es humano debe ser secundario a vuestroamor a Dios. La abundancia de vuestro amor debe dirigirse haciaAquel que dio su vida por vosotros. El alma que vive para Dios letributa el mejor de sus afectos. ¿Se dirige la mayor parte de vuestroamor hacia Aquel que murió por vosotros? Si es así, vuestro amorrecíproco será conforme al orden celestial (Testimonios para la igle-sia, tomo 7, pp. 47, 48).Jueves 13 de diciembre:La conducta cristiana Es deber de todo cristiano adquirir hábitos de orden, minuciosi-dad y prontitud. No hay excusa para hacer lenta y chapuceramenteel trabajo, cualquiera sea su clase. Cuando uno está siempre en eltrabajo, y el trabajo nunca está hecho, es porque no se ponen en él lamente y el corazón. La persona lenta y que trabaja con desventajas,debiera darse cuenta de que esas son faltas que deben corregirse. Recursos Escuela Sabática ©
  9. 9. Necesita ejercitar su mente haciendo planes referentes a cómo usar eltiempo para alcanzar los mejores resultados. Con tacto y método, al-gunos realizarán tanto trabajo en cinco horas como otros en diez. Al-gunos que se ocupan en las tareas domésticas están siempre traba-jando, no porque tengan tanto que hacer, sino porque no hacen pla-nes para ahorrar tiempo. Por su manera de trabajar lenta y llena dedilaciones, se dan mucho trabajo por cosas muy pequeñas. Pero to-dos los que deseen pueden vencer esos hábitos de morosidad y exce-siva meticulosidad. Tengan los tales un propósito definido en suobra. Decidan cuánto tiempo se requiere para hacer una tarea de-terminada, y entonces dedíquese todo esfuerzo a terminar el trabajoen ese tiempo. El ejercicio de la voluntad hará más diestras las ma-nos (Palabras de vida del gran Maestro, p. 279). Por medio de las relaciones sociales el cristianismo se pone encontacto con el mundo. Todo hombre o mujer que haya probado elamor de Cristo y haya recibido en el corazón la iluminación divina,por pedido de Dios debe arrojar luz sobre la senda tenebrosa de losque no conocen un camino mejor... El poder de la sociabilidad, santi-ficado por el Espíritu de Cristo, debe mejorar a fin de ganar almaspara el Salvador Sufrimos una pérdida cuando descuidamos la opor-tunidad de reunirnos para fortalecernos y animarnos mutuamenteen el servicio de Dios. Las verdades de su Palabra pierden en nues-tras mentes su vivacidad e importancia. Nuestros corazones dejan de ser alumbrados y vivificados por lainfluencia santificadora, y declinamos en espiritualidad. En nuestraasociación como cristianos perdemos mucho por falta de simpatíamutua. El que se encierra completamente dentro de sí mismo no estáocupando la posición que Dios le señaló. El cultivo apropiado de loselementos sociales de nuestra naturaleza nos hace simpatizar conotros y es para nosotros un medio de desarrollamos y fortalecernosen el servicio de Dios (Mente, carácter y personalidad, tomo 2, p.648). Todos los que profesan ser hijos de Dios deben recordar que, co-mo misioneros, tendrán que tratar con toda clase de personas: refi- Recursos Escuela Sabática ©
  10. 10. nadas y toscas, humildes y soberbias, religiosas y escépticas, educa-das e ignorantes, ricas y pobres. No es posible tratar a todas estasmentalidades del mismo modo; y no obstante, todas necesitan bon-dad y simpatía. Mediante el trato mutuo, nuestro intelecto debe reci-bir pulimento y refinamiento. Dependemos unos de otros, unidoscomo estamos por los vínculos de la fraternidad humana... La influencia social, santificada por el Espíritu de Cristo, debeservir para llevar almas al Salvador. Cristo no debe permanecer ocul-to en el corazón como tesoro codiciado, sagrado y dulce, para que deél solo goce su dueño. Cristo debe ser en nosotros una fuente deagua que brote para vida eterna y refrigere a todos los que se rela-cionen con nosotros. (El ministerio de curación, p. 396). Material facilitado por RECURSOS ESCUELA SABATICA © http://ar.groups.yahoo.com/group/Comentarios_EscuelaSabatica http://groups.google.com.ar/group/escuela-sabatica?hl=es Suscríbase para recibir gratuitamente recursos para la Escuela Sabática Recursos Escuela Sabática ©

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