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peraba, para continuar la traducción del sánscrito al ramayuma. Tra-      bajamos hasta las diez. Entonces fui al colegio ...
Referencias1 «Christians Need Permission to Read the Bible», Christianity Today, enero 2012, p. 10.2 Phillip Yancey, La Bi...
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libro complementario esc sabatica 13/10/2012

  1. 1. Capítulo 2 La Biblia: Libro inspirado e inspirador¿S abía usted que hay lugares donde los cristianos tienen que pedir permiso para leer la Biblia? Según una noticia publicada en la revista Christianity Today, en el estado de Kachin, Birma-nia, se exige que antes de poder realizar «estudios bíblicos, lectura de laBiblia […], días de ayuno y oración», los cristianos tienen que presentaruna solicitud quince días antes de la fecha en la que llevarán a cabo ta-les actividades. 1 Pero no se sorprenda. Hay otras naciones donde la situación es to-davía mucho más grave. Por ejemplo, en Corea del Norte poseer unaBiblia es motivo suficiente para que una persona sea encarcelada o en-viada a un campo de concentración. Hace algunos años el gobierno deMalasia decidió estampar el sello oficial del Ministerio del Interior enmás de treinta mil Biblias que la Sociedad Bíblica había traducido almalayo. El sello llevaba esta inscripción: «Solo para uso de los cristia-nos». Esta medida procuraba evitar que los no creyentes leyeran el Li-bro. ¿Está prohibido leer la Biblia en su país? ¿Podría ir a la cárcel sim-plemente por tener un ejemplar de este santo documento? Miles decristianos son perseguidos, encarcelados y asesinados por su lealtad ala Palabra de Dios. Entonces, ¿por qué nosotros, que no tenemos nin-gún tipo de restricción para acceder al contenido de la Palabra inspira-da, somos tan negligentes a la hora de estudiarla y aplicarla en nuestrasvidas? De hecho, parece ser que en los lugares donde se disfruta de unagenuina libertad religiosa el interés en estudiar las Sagradas Escriturases menor. Phillip Yancey nos dice que el presentador de televisión Jay Leno,desafió al público de su programa a que mencionara algunos de los © Recursos Escuela Sabática
  2. 2. mandamientos. Uno de los presentes respondió: «Dios dice: "Ayúdateque yo te ayudaré"». 2 El mismo autor señala que, a pesar de que elochenta por ciento de los estadounidenses afirma creer en la vigenciade los Diez Mandamientos, «muy pocos pueden citar ni siquiera cuatrode ellos. Ciertos estudios han demostrado que la mitad de los estadou-nidenses no sabe que el Génesis es el primer libro de la Biblia. Y el ca-torce por ciento identifica a Juana de Arco como la esposa de Noé». 3 Parece que no sabemos que, al relegar a un segundo plano el estudiode la Biblia, estamos perdiendo la oportunidad de tener una audienciacon el Dios infinito. La Biblia es la voz de Dios. Usted se preguntará,¿acaso no es la Biblia un libro como cualquier otro? ¿Qué hace que di-cho documento acabe siendo distinto de otros libros que también pre-sumen de tener categoría sagrada? En este capítulo trataremos de darrespuesta a estas interrogantes. La inspiración de las Escrituras Hay dos pasajes bíblicos que abordan de manera explícita el tema dela inspiración de los escritos sagrados: 2 Timoteo 3:16 y 2 Pedro 1:21.Comencemos con 2 Timoteo 3:16, donde Pablo afirmó categóricamente:«Toda la Escritura es inspirada por Dios». El contenido de las Escrituras es, en realidad, un mensaje que hemosrecibido directamente de Dios. Los cristianos creemos que lo dicho porlos profetas constituye un mensaje explícito del Señor (Isaías 7:14 cf.Mateo 1:22). En Hechos 1:16, cuando Pedro cita los Salmos 69:25 y109:8, lo hace diciendo «que el Espíritu Santo» habló «por boca de Da-vid». El salmista escribió lo que el Espíritu puso en su boca. Jesús refu-tó las tentaciones de Satanás apoyándose en «toda palabra que sale dela boca de Dios» (Mateo 4:4); y todas las palabras que citó el Maestroprocedían de Deuteronomio y del Salmo 91 (Deuteronomio 8 2-4; 6:16;Salmo 91:11, 12). La Biblia registra lo que Dios ha dicho. Ahora bien, “inspirado” no significa que el autor bíblico haya sidodotado de una imaginación creativa semejante a la que otorgaban lasmusas de la mitología griega. Es preciso destacar que la expresión grie-ga que la mayoría de las versiones bíblicas traducen como “inspirada”,implica un concepto mucho más amplio que un simple momento deiluminación o de éxtasis de madrugadas furtivas. De paso, la traduc-ción “inspirada” no deriva del vocablo griego, sino que es una castella-nización de la traducción que hizo Jerónimo en la Vulgata Latina: © Recursos Escuela Sabática
  3. 3. inspirata. El texto griego usa una palabra que solo aparece en 2 Timoteo 3:16:theopneutos. Antes de que entendamos el significado de theopneutos re-sulta conveniente saber que en los tiempos antiguos era común el usode vocablos, ya fueran adjetivos o nombres propios, asociados con elnombre de Dios. 4 Por ejemplo, en la Biblia se hace mención de Teófilo,que significa «amigo de Dios» (Lucas 1:3). En 1 Tesalonicenses 4:9 Pa-blo habla de los theodidaktoi, que significa los que «aprenden de Dios»;también se refiere a los theostugeis, es decir los «aborrece- dores deDios» mencionados en Romanos 1:30. De igual modo, el términotheopneutos usado en 2 Timoteo 3:16 constituye una palabra compuestapor theo (Dios) y pneutos (exhalar). Literalmente, Pablo está afirmandoque el contenido de la Escritura es resultado directo del soplo divino. ElSeñor "exhaló" las Escrituras, su aliento dio origen a la Palabra. 5 Lainspiración bíblica no es un estado de trance repleto de acontecimientosparanormales; la inspiración es el proceso mediante el cual Dios sopla,imparte y transmite su Palabra a los seres humanos. Así como los mundos llegaron a la existencia por el aliento de la bo-ca de Dios (Salmo 34:6); así como el ser humano se convirtió en un entevivo cuando recibió el aliento divino en su nariz (Génesis 2:7); de igualmodo, la Palabra de Dios llegó a la existencia por el poder creativo denuestro Señor. Por ello el mensaje bíblico contiene el mayor poder quealguna vez el universo haya experimentado: «Poder de Dios para sal-vación» (Romanos 1:16). No podemos soslayar que Pablo destacó que «toda la Escritura esinspirada por Dios». No una parte de la Palabra de Dios, sino «toda». 6Como bien señala Femando Canale: «Todas las Escrituras fueron a lavez reveladas e inspiradas. Como tal, el modelo bíblico de RI [revela-ción e inspiración] es plenario, porque abarca la totalidad de las Escri-turas». 7 Y ese “todo” incluye tanto el Antiguo como el Nuevo Testa-mento. En el Nuevo Testamento aparece más de cincuenta veces la locución«la Escritura»/«las Escrituras». En todos los casos estas expresionesaluden a los santos escritos; y no solo al Antiguo Testamento, comosostienen algunos eruditos bíblicos. Las palabras de Jesús y los escritosde los apóstoles son tenidos como «Escritura». En 1 Timoteo 5:18, Pablocita como «Escritura» tanto lo dicho por Moisés como lo dicho por Cris-to. He aquí el pasaje: «Pues la Escritura dice: "No pondrás bozal al bueyque trilla" y "Digno es el obrero de su salario"». © Recursos Escuela Sabática
  4. 4. Estas declaraciones provienen de Deuteronomio 25:4 y de Lucas5:18. Pedro también consideraba los escritos de Pablo como «Escritu-ras» cuando escribió: «Como también nuestro amado hermano Pablo,según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito en casi todas susepístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunasdifíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen(como también las otras Escrituras) para su propia perdición» (2 Pedro3:15, 16). Que los escritos del Antiguo Testamento fueron inspirados por Diosse hace evidente en expresiones como: «Vino la palabra de Jehová a...»(Génesis 15:1; 1 Samuel 15:10; 2 Crónicas 11:2: Isaías 38:4); «vino lamano de Jehová» (Ezequiel 1:3; 3:22); «escucha la palabra de Jehová»(Isaías 1:10; Ezequiel 6:3); «así dice el Señor» (Éxodo 5:1; Josué 24:2;Isaías 10:24; Ezequiel 12:28). Los autores del Nuevo Testamento tam-bién eran conscientes de que su mensaje provenía de Dios. Pablo en-tendía que sus enseñanzas constituían lo que «enseña el Espíritu» (1Corintios 2:13). Los apóstoles se consideraban a sí mismos como «testi-gos de Dios» (Hechos 10:41). Los tesalonicenses recibieron el mensaje«no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra deDios» (1 Tesalonicenses 2:13). La Epístola de Santiago no solo era unmensaje del autor, sino también «del Señor Jesucristo» (Santiago 1:1).Juan testifica que su mensaje contenía lo que había visto y oído «tocan-te al Verbo de la vida» (Juan 1:1-3). «Toda la Escritura es inspirada porDios», y los mismos autores bíblicos eran conscientes de ello. Los primeros escritos cristianos posapostólicos reafirman la posiciónbíblica de la inspiración de todas las Escrituras. La Epístola de Bernabé(siglo I d. C.) se refiere a las Escrituras como «las proclamaciones delEspíritu». Clemente de Roma llama a la Escrituras «las verdaderas ma-nifestaciones del Espíritu Santo». Justino Mártir (siglo II d. C.) afirmó:«Creemos en la voz de Dios hablada por los apóstoles». Hasta Teodorode Mopsuestia, a pesar de que creía que la inspiración de los profetasera diferente a la que recibió Salomón, sostenía que todos los autoresbíblicos «escribieron bajo la influencia del mismo Espíritu». 8 Lamentablemente, son muchos los que a lo largo de la historia hanpretendido establecer qué es y qué no es inspirado en la Palabra deDios. Incluso, hay quienes llegan al punto de que, si encuentran un pa-saje que contradice sus posiciones doctrinales, se limitan a decir: «Esetexto no forma parte de los originales, sino que fue añadido por la igle-sia para adulterar la verdad; por dicha razón no podemos fiarnos de su © Recursos Escuela Sabática
  5. 5. contenido». Pablo sale al paso a este tipo de argumentos: «Toda la Es-critura es inspirada por Dios». Elena G. de White escribió: «Por lo tanto, ¿quién se puede atrever atomar la Biblia y decir que esta parte es inspirada y aquella otra no loes? Preferiría que me arrancaran ambos brazos antes de hacer una de-claración o emitir una opinión respecto a qué es inspirado y qué no loes en la Palabra de Dios» (Sermones escogidos, tomo 1, capítulo 9, p. 68).Más adelante agregó: «No permitan que nadie venga a ustedes y co-mience a despedazar la Palabra de Dios diciendo qué es revelación, quées inspiración y qué no lo es, sin que lo reprendan. Díganles sencilla-mente que ellos no saben, que no son capaces de comprender el miste-rio de Dios» (Ibíd.). Dios habla con acento humano El segundo texto bíblico que aborda el tema de la inspiración es 2Pedro 1:12. Pedro declaró que los «santos hombres de Dios hablaronsiendo inspirados por el Espíritu Santo» (2 Pedro 1:21). La palabragriega traducida como "inspirados", fero, significa "ser guiado", "ser lle-vado", "ser impulsado". 9 En Hechos 27:15-17 se usa para referirse a lanave que se deja «llevar» (fero). Dios habló a través de seres humanos.Tomó a hombres finitos y los convirtió en su boca (Jeremías 15:19).Atenágoras de Atenas (siglo II d. C.) decía que el Espíritu utilizó a losautores bíblicos como sus instrumentos, como cuando un flautista hacesonar la flauta. Según Pedro, para que el mensaje divino llegara hasta sus recepto-res, Dios usó agentes humanos que hablaron o escribieron lo que ha-bían recibido bajo la influencia del Espíritu Santo. La revelación de laPalabra divina incluye dos elementos: el divino y el humano. Elena G. de White nos dice que «Dios encargó la preparación de suPalabra inspirada a hombres finitos». 10 El Señor ennoblece al hombreque ha escogido como medio para llevar su mensaje, pero no suprimesu individualidad. El Espíritu consagra la vocación del mensajero sineliminar la personalidad del instrumento humano. De ahí que el escri-tor transmitirá el mensaje sagrado con los elementos que forman partede su cultura, su educación, su formación intelectual y religiosa. Pedromuestra el lado humano de la inspiración: los hombres hablaron; y ellado divino: por inspiración del Espíritu Santo. Fíjese bien en esta declaración: © Recursos Escuela Sabática
  6. 6. «Los escritores de la Biblia tuvieron que expresar sus ideas en lengua- je humano. [...]. La Biblia tuvo que ser dada en el lenguaje de los hombres. Todo lo que es humano es imperfecto. [...]. La Biblia fue escrita por hombres inspirados; pero no es la forma del pensamiento de Dios y de su expresión, sino la forma humana. [...] Las palabras de la Biblia no son las inspiradas; los hombres fueron los inspirados. La inspiración no se ejerce sobre las palabras del hombre, sino sobre el hombre quien bajo la influencia del Espíritu Santo está imbuido con pensamientos. La mente divina se difunde. La mente y la voluntad di- vinas se combinan con la mente y la voluntad humanas. De ese modo las expresiones del hombre son la Palabra de Dios». 11 Este acento humano en los escritos bíblicos queda evidenciado en laforma en que el escritor usa las figuras literarias; cómo establece simili-tudes con otros escritos sagrados; cómo organiza su mensaje, ya sea através de un quiasmo o un paralelismo; «cómo cambia expresivamenteuna fórmula rítmica, cómo construye cuidadosamente el oráculo, cómodesarrolla una imagen tópica [...]. En resumen [...], podemos tocar y en-jugar el sudor» que sale de la frente del escritor bíblico, 12 puesto que elEspíritu no dictó palabra por palabra. Ello explica por qué en la Bibliano encontramos una uniformidad literaria en todos sus libros. La re-dacción de un libro es diferente en estilo y vocabulario a la de otro. Ellenguaje utilizado por Pedro es distinto al que usa un hombre cultocomo Lucas. Como la inspiración obró sobre Pedro, y no en sus pala-bras, el apóstol pudo valerse de la ayuda literaria de Silvano, que eraun amanuense o editor, a fin de que hiciera las correcciones necesariaspara que el mensaje divino tuviera la mayor precisión y claridad posi-bles (1 Pedro 5:12). Aunque Dios inspiró a Salomón para que escribierael libro de Eclesiastés, el Sabio no escatimó esfuerzo a la hora de elegirlas mejores palabras para transmitir su mensaje (ver Eclesiastés 12:10).«Los escritores de la Biblia eran los escribientes de Dios, no su pluma»(Mensajes selectos, tomo 1, p. 24). Ahora bien, ¿qué importancia tendría para nosotros que este antiguolibro haya sido inspirado por Dios? ¿Qué beneficios prácticos se deri-van del estudio de la Biblia? Un libro inspirador La Biblia no solo es un libro inspirado, sino que además es una obrainspiradora. Está repleta de instrucciones que nos llevarán a disfrutarde una vida llena de bendición, no solo para nosotros, sino también pa- © Recursos Escuela Sabática
  7. 7. ra aquellos que nos rodean. Elena G. de White declaró por escrito que«la Biblia fue dada con propósitos prácticos» (Mensajes selectos, tomo 1,p. 24). Su contenido ha de tener un efecto práctico en nuestro quehacerdiario, tanto en lo relacionado con nuestra vida espiritual, como tam-bién en la consecución de ideales que nos ayuden a hacer de nuestromundo un mejor lugar. Una de las ventajas prácticas de leer la Biblia es que nos hace perso-nas cultas. Cuando la autora alemana Christiane Zschimt preparó unalista con los libros que toda persona tendría que leer la inició con la Bi-blia y, con mucho acierto, declaró: «Los conocimientos que transmite laBiblia conforman el mayor sustrato común del mundo occidental». 13Gerhard von Rad, uno de los grandes eruditos del siglo XX, opinabaque toda persona que conociera bien las Sagradas Escrituras debía serconsiderada «una persona culta, en el sentido más auténtico de la pala-bra». 14 No puede ser casualidad que las más encumbradas obras litera-rias de nuestra civilización estén en deuda con las Sagradas Escrituras.La Biblia es omnipresente en obras como El Quijote de Cervantes. Lomismo puede decirse de La divina comedia de Dante, El paraíso perdido deMilton, La canción de Navidad de Dickens, Los hermanos Karamazov deDostoievski; por no hablar de los poemas de Amado Nervo, GabrielaMistral o Rubén Darío. Hace tiempo se publicó un artículo en el presti-gioso periódico The New York Times que catalogó la Biblia con el bienmerecido título "Libro de los libros". La autora analizaba la deuda quetiene la literatura con la Palabra de Dios. 15 La Biblia también inspiró la fundación de las más prestigiosas uni-versidades. Por ejemplo, en 1636, la Iglesia Congregacional fundó laUniversidad de Harvard, quizá la más acreditada del mundo, como uncentro para estudiar Teología. La Universidad de Yale fue fundada co-mo una institución cuyo propósito principal era preparar pastores. LaUniversidad de la Sorbona, en París, inició como un centro de estudiosespecializados en las Sagradas Escrituras. De hecho, hasta muy avan-zado el siglo XIX, los grandes centros de educación superior de Occi-dente casi siempre fueron administrados dentro de los parámetros pre-sentados en la Palabra de Dios. La Biblia también desempeñó un papel vital en el establecimiento delos hospitales, en la correcta estimación de la dignidad humana, en laciencia, en la abolición de la esclavitud, en el arte, en la música, en laeducación de la mujer, en la formación de ideales de libertad para to-dos, en el respeto de los derechos humanos. Es innegable que la Biblia © Recursos Escuela Sabática
  8. 8. es el libro que transformó y estableció las bases de nuestra civilización.16 De ahí que la Palabra de Dios no solo es un libro inspirado, sino¡también un libro inspirador! La Biblia y nuestro crecimiento espiritual La Sagrada Escritura es un libro vivo puesto que, al ser exhalada porDios, la vida del Señor se manifiesta a través de ella. «La Palabra deDios es viva» (Hebreos 4:12). «Las palabras que yo os he hablado sonespíritu y son vida» (Juan 6:63). Eso significa que detrás de cada mensa-je se halla presente la acción del Espíritu, el poder divino que hizo ycontinúa haciendo de la Palabra de Dios un libro vivo. 17 Elena G. deWhite estaba en lo cierto cuando escribió que «aquel que por fe recibela palabra, está recibiendo la misma vida y el carácter de Dios»(Palabras de vida del gran Maestro, p. 20). Es decir, cuando nos alimenta-mos con la Palabra de Dios recibimos los nutrientes necesarios paracrecer en gracia y santidad. Por ser un documento único en su dase, la Biblia es la lámpara quedisipa la oscuridad espiritual de nuestra vida (Salmo 119:105, 130; 2Pedro 1:19); es el alimento espiritual que nos proporciona los nutrientesnecesarios para nuestro crecimiento (1 Corintios 10:2-4; Mateo 4:4; Job23:12; 1 Pedro 2:1-3); es el agua que nos limpia de la contaminación queimpera en nuestra sociedad (Juan 15:3); es el fuego capaz de derretirnuestra indiferencia, y el martillo que ha de quebrantar nuestros cora-zones endurecidos (Jeremías 23:29); es la semilla que, si se siembra ennuestros corazones, puede producir frutos de arrepentimiento (Lucas 8:11). 18 La Biblia es para el creyente lo que el pastor es para las ovejas, lacasa para el hombre, el nido para el pajarito, la peña para la cabra mon-tes, el arroyo para el pez. Por ella los grandes hombres de Dios asimilaron en sus vidas el con-tenido del mensaje divino. Jeremías escribió: «Cuando me hablabas, yodevoraba tus palabras; ellas eran la dicha y la alegría de mi corazón,porque yo te pertenezco, Señor y Dios todopoderoso» (Jeremías 15:16,DHH). Más adelante el mismo profeta da testimonio del poder que laPalabra de Dios ejerció en él: «Me engañaste, y yo me dejé engañar;eras más fuerte, y me venciste. [...] Tu palabra en mi interior se convier-te en un fuego que devora, que me cala hasta los huesos. Trato de con-tenerla, pero no puedo» (Jeremías 20:7, 9, DHH). David proclamó:«¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! ¡Más que la miel a mi bo- © Recursos Escuela Sabática
  9. 9. ca!» (Salmo 119:103). La Biblia se refiere a Esdras como un «maestroversado en la ley del Dios del cielo» (Esdras 7:12, NVI). De Apolos sedice que era un «hombre elocuente, poderoso en las Escrituras» (He-chos 18:24). Los grandes hombres de Dios han tenido un encuentro realcon la Palabra del Señor. En ella queda expresada la voluntad de Dios. Jerónimo de Savonarola (1452-1498), precursor de la Reforma, solíaalimentar su alma con la Palabra de Dios en todo momento. Su Bibliaestaba repleta de notas que escribía mientras estudiaba las Escrituras.Se sabía de memoria una gran cantidad de textos bíblicos. Se dice que cuando Lutero (1483-1546) se encontró por primera vezcon un ejemplar completo de la Biblia, después de haberla leído duran-te un rato, exclamó: «¡Oh, si la Providencia midiese un libro como estesolo para mí!». Al percibir el hambre de Lutero por conocer y vivir laPalabra de Dios, uno de sus profesores llegó a decir: «Este fraile aver-gonzará a todos los doctores; pregonará una doctrina nueva y reforma-rá toda la iglesia, porque él se basa en la Palabra de Cristo. La Palabraque nadie en el mundo puede resistir y nadie puede refutar, aun cuan-do se la ataque con todas las filosofías». El mismo Lutero llegó a decirque dedicó a la meditación de Romanos 1:16 «muchos días y noches», yque cuando al fin comprendió dicho pasaje fue para él «como la puertadel paraíso». ¿Hemos tenido una experiencia semejante con algún pasa-je bíblico? Jonathan Edwards (1703-1758), el famoso predicador, escribió seten-ta resoluciones antes de cumplir los veintitrés años de edad. He aquí lanúmero 28: «Estudiar las Escrituras con tanta regularidad, constancia yfrecuencia como para hallar y percibir claramente mi propio crecimien-to en el conocimiento de la Palabra de Dios». Si queremos crecer ennuestra vida espiritual, entonces esa resolución también debe ser hechapor cada uno de nosotros. De Wesley (1703- 1791) se dijo que era unhomo unius libri, es decir, un hombre de un solo libro, la Biblia. William Carey (1761-1834), el padre de las misiones modernas, leíadiariamente la Palabra de Dios en latín, griego y hebreo. He aquí la ru-tina de un día en la vida de Carey: «Me levanté hoy a las seis, leí un capítulo de la Biblia hebrea; pasé el resto del tiempo, hasta las siete, orando. Luego asistí al culto domés- tico en bengalí con los sirvientes. Mientras me traían el té, leí un poco en persa con un munchi que me esperaba; leí también, antes de desa- yunar, una porción de las Escrituras en indostaní. «Luego, después de desayunar, me senté con un pundite que me es- © Recursos Escuela Sabática
  10. 10. peraba, para continuar la traducción del sánscrito al ramayuma. Tra- bajamos hasta las diez. Entonces fui al colegio para enseñar hasta ca- si las dos de la tarde. Al volver a casa, leí las pruebas de la traducción de Jeremías al bengalí, y acabé justo cuando ya era hora de comer. Después de la comida, me puse a traducir, ayudado por el pundite je- fe del colegio, la mayor parte del capítulo ocho de Mateo al sánscrito. En esto estuve ocupado hasta las seis de la tarde. Después de las seis me senté con un pundite de Telinga, para traducir del sánscrito a la lengua de él. A las siete comencé a meditar sobre el mensaje de un sermón que prediqué luego en inglés a las siete y media. [ ] Todos los que asistieron al culto se fueron a las nueve de la noche; me senté entonces para traducir el capítulo once de Ezequiel al bengalí. Acabé a las once, y ahora te estoy escribiendo esta carta». 19 No cabe duda, así como nuestros cuerpos se fortalecen al recibir unbuen alimento, lo mismo pasa con nuestra vida espiritual. Si nos ali-mentamos con la Palabra de Dios, si llevamos a la práctica sus precep-tos, entonces estaremos edificando sobre la Roca, Cristo Jesús. Si díatras día recibimos los nutrientes espirituales que nos brinda el estudiode la Palabra de Dios, creceremos en gracia y en el conocimiento de laverdad. «Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual noadulterada, para que por ella crezcáis para salvación» (1 Pedro 2:2). En cierta ocasión alguien le preguntó a G. K. Chesterton; «Si ustedestuviera abandonado en una isla y únicamente se le permitiera tenerun libro, ¿cuál sería». El célebre escritor cristiano respondió: «EscogeríaThomass Guide to Practical Ship-Building [Guía práctica de Thomas paraconstruir barcos)». 20 Su entrevistador esperaba que Chesterton dijera:«La Biblia». Pero su respuesta fue muy lógica. Cualquiera que se en-cuentre atrapado en una isla deshabitada, necesita encontrar la formamás eficaz para salir de allí. «No queremos que nos diviertan —escribeJohn Ortberg— ni siquiera que nos informen. Queremos un libro quenos enseñe la manera de salvarnos». 21 Lo que usted y yo necesitamoses un libro que nos indique cuál es el camino de la salvación, un libroque nos ayude a escapar de este mundo malo y pecador. Ese libro es laPalabra de Dios. ¡Qué privilegio tan grande tenemos al poder contar con este Libro!¡Qué bendición que podamos leerlo sin tener que pedir permiso! En laPalabra de Dios tenemos el manual que nos ayudará a crecer hasta quepodamos «alcanzar la estatura de la plenitud de Cristo» (Efesios 4:13). © Recursos Escuela Sabática
  11. 11. Referencias1 «Christians Need Permission to Read the Bible», Christianity Today, enero 2012, p. 10.2 Phillip Yancey, La Biblia que leyó Jesús (Miami, Florida: Vida, 2003), p. 18.3 Ibíd.4 S. M. Baugh, «2 Timothy», Zondervan llustrated Bible Backgrounds Commentary, tomo 3,Clinton E. Arnold, ed. (Grand Rapids, Michigan, 2002), p. 491.5 Charles E. Bradford, Timothy & Titus (Boise, Idaho: Pacific Press, 1994), p. 142.6 Algunos traductores han vertido la expresión griega p sa como «cada». Sin embargo,si se estudia detenidamente esta expresión en todo el Nuevo Testamento, es innegableque su significado es «toda». Ver H. Wayne House, «Biblical Inspiration in 2 Timothy 3:16», Biblioteca Sacra (enero-marzo 1980), pp. 54-56. Comentario bíblico adventista, tomo 6(Buenos Aires: 1996), p. 355.7 Femando Canale, «Revelación e inspiración», Entender las Escrituras. El enfoque advent-ista (Doral, Florida: APIA, 2009), p. 86.8 J. N. D. Kelly, Early Christian Doctrines (Peabody, Massachusetts: Prince, 2007), p. 61.9 K. Weiss, «fer », Theological Dictionary of the New Testament, Gerhard Kittel, GerhardFriedrich, ed. (Grand Rapids, Michigan: W. B. Eerdmans, 1974), p. 57. Spiros Zodhiates,The Complete Word Study New Testament (Dallas: World Bible Publishers, Inc., 1991), p.952.10 Comentario bíblico adventista, tomo 7, p. 956.11 Comentario bíblico adventista, tomo 7, pp. 956, 957.12 L. Alonso Schókel, La palabra inspirada. La Biblia a la luz de la ciencia del lenguaje (Ma-drid: Ediciones Cristiandad, 1986), pp. 89, 90.13 Libros: Todo lo que hay que leer (Madrid: Santillana, 2004), p. 27.14 La acción de Dios en Israel (Madrid: Trota, 1996), p. 14.15 http://www.nytimes.com/2011/12/25/books/revLew/the-book-of-books-what-literature-owes-the-bible.html?pagewanted=all. Consultado el 2 de enero del 2012.16 Para más detalles sobre esta sección le recomiendo leer a Alvin J. Schmidt, Impactodemoledor: Cómo el cristianismo ha transformado la civilización (Miami, Florida: Vida, 2004);Vishal Mangalwadi, El libro que dio forma al mundo: Cómo la Biblia creó el alma de la civili-zación occidental (Nashville, Tennessee: Grupo Nelson, 2011); David L. Jeffrey y C. S.Evans, The Bible and the University, Scripture and Hermeneutics Series, vol. 8 (GrandRapids, Michigan: Zondervan, 2007).17 Peter J. Gomes, The Good Book. Reading the Bible with Mind and Heart (Nueva York:HarperCollins, 1996), pp. 20, 21.18 Samuel Koranteng-Pipim, Recibiendo la Palabra (Buenos Aires: ACES, 1996), p. 50.19 Citado en Orlando Boyer, Biografía de grandes cristianos (Miami, Florida: Vida, 2001),p. 91.20 lohn Ortberg, La vida que siempre has querido (Miami, Florida: Vida, 2004), p. 202.21 Ibíd. Material facilitado por RECURSOS ESCUELA SABATICA © www.escuela-sabatica.com Suscríbase para recibir gratuitamente recursos para la Escuela Sabática © Recursos Escuela Sabática

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