Your SlideShare is downloading. ×
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
2   prisma - carta
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Thanks for flagging this SlideShare!

Oops! An error has occurred.

×
Saving this for later? Get the SlideShare app to save on your phone or tablet. Read anywhere, anytime – even offline.
Text the download link to your phone
Standard text messaging rates apply

2 prisma - carta

516

Published on

Published in: Education
0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total Views
516
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
0
Actions
Shares
0
Downloads
2
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

Report content
Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
No notes for slide

Transcript

  • 1. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 1 PRISMA Silvio Manuel Rodríguez Carrillo C.I. 1.188.011Registro Nro. 1.179Resolución del 22 de Octubre de 2001Ministerio de Industria y ComercioDirección Nacional del Derecho de AutorRepública del Paraguay
  • 2. Prisma 2
  • 3. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 3 Ella
  • 4. Prisma 4Mi despedida, tu bienvenidaConfieso que cedí a la desesperaciónY que tu sola posibilidad fue un viaje.Debí ser más testarudo, más rígidoA la hora de exigir vida por vida.Mas, no hay retorno a lo vividoAsí es el mundo que nos dieron,Y aquello que he decidido, ya cansadoMe ha costado una entrada al vacío.Me dejaste parado, en plena mañanaSin posibilidad alguna de poder cambiarlo,Y no sé si supiste, quisiera que no,Pero lo lograste, como ya fue logrado antes:La negación a mis deseos sencillosLa vuelta a la rutina de la no contestaciónEl esfuerzo convertido en fuerza muertaLa renovada convicción de que es inútil.Pero no te aflijas ni te alegres, mi niña normalNo me ha dolido tanto – no me había entregado –Sólo fue una demostración de tu ser,El poder de un nombre más entre los nombres.Mi apuesta es demasiado superior,Porque creo, que habré de amanecer otra vezY aunque esta noche lamente no tenerteViviré mucho, con muchas horas, negándote.No te miento, quise hacerlo y me ganaste,Así te concedo que no habrá mejor que yoPor lo que te has ganado la realidad mía,Y ya mañana cruzarás el puente a la tierra donde vivo.Sabrás entonces lo que es vivir queriendo,El peso de las horas en donde nadie llenaEn donde las cosas son una tabla endebleA la que habrás de aferrarte para seguir tontamente.Verás lo cruel de tener un alguien enamoradoY sentir una compasión que te asqueaLa imposibilidad de tender el puenteHasta el otro lado de las gentes.Te concedo la victoria, mi niña normalQue ya desde mañana estarás buscandoLo que viste con el rabillo del ojo
  • 5. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 5Y que dejaste ir por ser tan... normal.Mi despedida es tu bienvenidaY yo quise – realmente – que fuera al revésPero no es el caso de mi casta lamentarseQue para lamentos ya estará tu mañana.Apreciada y enaltecida te verás,Te lo aseguro desde la experiencia,Y luego del tórrido día de veneraciónEn la boca tendrás el deseo de dejarlo todo.Y ahora, que desde mañana serás reina,Te ofrezco la ofrenda de una certeza,La del no retorno al mundo del que vienes,Esto es el eterno no retorno.Serás fiera depredadora sin competencia,Y las gentes serán corderillos de mal saborToda fineza y toda crueldad en todo tu serLa sapiencia de no poder perdonar ya nada.Por mi parte, un último suspiroDejarte en claro que te quiseCon desesperación y extremo deleiteY que mañana, cuando llegues, no estaré.Smarc10.08.0000:21hs.TodavíaVivir una novela inacabada, y triste, y equivocadaSin polvo que morder, sin derrota que lamentar,Todo despacio, y sutil, madeja imaginada, cruelComo el parto de un sueño oscuro y real.Ya he negado la comprensión, Galileo ha jurado,Y en el campo del Fiori al gigante han quemado,Y aún así, nada ha pasado, todo es el principioDe un gran título, tras el cual no hay personajes.Una caída de segundos, pequeño grito y madrugadaMientras converger se vuelve imposible, manía letalY en la carne que tiembla, lastimosamente, hay,Un dibujo, una señal, un nombre sin nombrar, aun.Qué pena este calor, estas estrellas y este infinito!Y siempre hoy, en la noche de la no traición,Cuando de nuevo eternamente los signos enmudecen
  • 6. Prisma 6Y no hay nadie capaz de arrancar el minuto de gloria.Qué otra cosa que apoyar la frente en la pared?Sin mirar el menguante brillo de la luna de tiza,Vaga diosa de la oscuridad que, si cariño me tiene,De celos parece vestirse, negándome realidad.Asiste entonces, con pretensión suntuosa,Un espíritu vacío, atemporal, de más lejos y más nuncaMármol pulido sin expresión, fuerza virgen de forma,Un sonido estéreo de amor glacial e indefinido.Juego exquisito por lo fugaz de sus destellos,Vulgar por lo vano de su anciana finalidad,Pero cierto como el pan endurecido por el viento,Como las canas del poeta que canta a la tersura.Entre nosotros, sin que tu presencia sea sensible,Admite sin mirar que depende mucho de todo,Que el tiempo no es más que sucesión de percepciones,En donde entran nuestros cuerpos, algo violentos.Y después, sólo después, borra mis conceptosCon un gesto suave y contundente, sin miradas,Para que yo sepa, fuera del mundo y sus palabras,Que todavía no estás, que todavía juegas distante.Presiento que así postergaré un poco másEl duro golpe de tus labios ansiosos,La vez que el resplandor de tus ojos seanLos que callen mis sueños y enciendan mi carne. - Sólo son hombres y mujeres - En principio, sí - Y en el principio está el final - Sea, pero no como pretendes - Qué pretendes agregar? - Que también son puentes - Todavía.Smarc22.08.0000.:03Blanca, fría y níveaLa habitación era blanca, fría y níveaY en el medio de ella reposaba la camillaEn donde la tendieron ya dormidaSeis personas vestidas con verde ropa.
  • 7. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 7Le abrieron los senos, y los cerraron de nuevoPero con algo dentro, un plástico modernoSueño de mercader de mi querida PersépolisDormir, mientras la bolsa se llena de oro.Después bajaron al vientre y cortaron la pielLe quitaron la grasa, glicerina que no sería jabónMientras los pequeños hilos de sangreEran cauterizados por el eléctrico bisturí.La habitación era blanca, fría y níveaY en el medio de ella reposaba la camaEn donde la tendieron todavía dormidaDos enfermeras gordas con chismes en los labios.Abrió los ojos y los cerró de nuevoCon algo además, y algo de menosY así saludó al dolor por vez primeraY rozó, al minuto, la visión del arrepentimiento.Se sostuvo, quieta, esperando el paso del tiempoY al tercer día salió a la calle de entre las vivasMuy erguida, con el ardor marcándole el pechoY la picazón arañándole suave, bajo el ombligo.Me lo habían dicho desde el antes, sonreíY esperé laborioso detrás de mi escritorioFingiendo, como casi siempre, que no sabía,Que yo viajaba mucho, en otro planos reales.La nueva vieja mujer apareció una mañana,Creyendo – con razón – que atraía todas las miradasY así obtuvo la concesión del cumplimiento de la reglaDe que cada cual tendrá sus 15 minutos de gloria.Pero no contaba conmigo, que soy diferenteSe estrelló despacio contra mi saludo sin preguntas,Pues, me dijeron que le dijeron cosas, y yo,No soy de los que dicen cosas, yo las vivo.Así dibujé el empeño tan previsible, el efecto,Y día tras día, recorridas vanas, intenciones sin final,Hasta que cansado de divertirme en soledadLa encaré con seriedad, y preguntas hice, sabiamente.Mezclé inocente sorpresa con admiración al dolor,Y así pasé a la incredulidad, que toda ciencia provoca,Me volví el tan criticado Tomás, aquel que exigióCuando todavía no había un santoral que a Lucía nombre.Palabras - no aladas - fueron, y volvieron, en un juego
  • 8. Prisma 8Que tiene larga historia, entre ellas y nosotrosY así le gané la mano, con un desafío de lejosY un destello en los ojos, principio del deseo.Hizo que la siga una media mañanaPor el alfombrado piso que lleva a los bañosSegunda puerta, damas, silueta gravada en la puertaDentro, un seguro desprendimiento de botones...Cicatrices no vi, sí dos frutos tibios, ofrecidos,Y un par de pezones duros, impúdicos y trigueños.Mareado acepté el fin de la trama, temblando,Pero ya mostrándome como en realidad siempre fui.Ahora ella me ganó la mano, al arrancarme el deseo,Y se posó victoriosa sobre mi respiración vencida.Era suyo, toda guerra lo exige, y tomando mis manosMe ofreció el tacto de lo que había logrado.Acepté seguro, hecho un poeta, pura imagen,Y abrí las compuertas de mi pasado brutal,Para cruzar el tiempo de las tácticas, el de la espera,Y más allá de la piel, mis manos enredaron su pelo.Hice el amor con su boca, esa media mañana,Mientras los demás jugaban al dinero y al futuro.Y cumplido el pacto, de silenciosa complicidadAbandonó el lugar, sonriente de posesión.Me quedé un momento más, algo lánguido,Arreglándome la ropa, todavía sensible al extremo,Sólo para percibir que podría decir, alguna noche,Que la habitación era blanca, fría y nívea.Smarc23.08.0000:16Mi indiaSé que eres, mi india perfecta,Del tipo de mujer, que para poseerlaDebe uno primero vencerse, sin reparos.Confieso el vértigo de tu sangre de fuego,Pequeña voraz, insaciable en tu entrega,Pura ansia de manos por recorrer una espalda.Te sé desde Flavia, y desde ClaudiaY que también Clodia en ti dejó su huellaY es por eso que a ti te elijo, de entre todas.
  • 9. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 9Y soy tontamente feliz, si alguien te despreciaComo es feliz el neófito cuando el gentilPasa frente a la diosa, sin reconocerla.Mi culto es tuyo, y es privado, y es celoso,Porque yo sé del mar de tu deseo,De la cadencia que adorna tu sed de hombría,También, que el brillante cobre de tu piel,Es solo el reflejo, de todos esos besosQue el astro de occidente te obliga a recibir.Mi piel es blanca, como los días intensos,Y mi pelo es tan negro, como el fondoDe un abismo lejano, donde habitan misterios.Quizá sea por esto, antes de todoQue yo entiendo y entonces calloY tu sientes, y entonces callas.Somos dos, completamente diferentesAsemejados en el silencio, en la nocheEn plena selva, a la que tantos temen.Recuerdo Susa, Babilonia y Abdera,Pero mi portentosa memoria falla,Cuando busca un cuerpo semejante al tuyo.El Paraná ruge aquí a mi lado, su verdad,Y parte de la mía la siento en el aire,Flotando, desde tu carne, por entre la hierva. Te voy a decir una cosa hermosa: sos hembra. Y sos mía. No sos maquillaje barato o caro, nipolleras o pantalones de cortes tramposos. No sos pretensión, ni sos humildad. Sos dura como elsilencio, y fuerte como el odio. Y sos tan inmensamente mía, como tu seguridad de ser yo cosa tuya.Mi india perfecta, mi dulce. Dejá que camine seguro sobre las espinas que no me clavan, dejamevagar un rato bajo la lluvia, sin más paraguas que mi propia piel, que así me siento bien. Donde yo habito – no de donde vengo – las cosas no son así, hombres y mujeres son algomaricas, y a esto le ponen diez mil nombres. Todos sabemos, de algún modo, la verdad. Puede queesté equivocado, tengo que decirlo, pero nadie ha podido demostrarlo, puedo acotarlo. Y ahoraestás vos, sin hablar, y yo perdido ante tanta realidad. Dejá que me pierda, que me abandone un poco, que deje mi historia de fotos mal enfocadas, yvuelva despacio a ser lo que mi cuerpo me exige: joven materia. Vos y yo sabemos que vamos amorir, y que sin tener nada, nos queda aún menos, por eso nos tenemos, y así tenemos todo.
  • 10. Prisma 10 Y ahora que sopla el viento sur y el cielo habrá de despejarse, dejá que te cuente una historiaun poco triste. La conocí en el metro, se llamaba Glori-et. Se pintaba la cara, se contradecía alhablar, no sabía lo que quería... no sabía que iba a morir... entonces...Smarc25.08.0000:09Polvo y velasSiento un poco la turbulencia del malEncallado en la potencia de una vejezQue me sitúa más lejos en tu pielNegado de la paz de muñones sangrantes.Una leve histeria, en el crepúsculo calladoDel reclamo concebido entre persianasLlenas de polvo y con la lumbre de velasAllí donde el incienso te quema el vientre.Llevo puesto el rojo gorro frigio iniciáticoLa señal de estar condenado a mi libertadY de poder tumbarme cuando así me plazcaA adorar la imagen por mí elegida.No hay historias que contar en mi desiertoNi un futuro realizable para recordarAllá cuando la razón se pierda en almanaquesY no queden más que retazos de lo que fuimos.Ahora será simple, antes de partir al descansoPara que entre pequeñas señales, se de el ritualEl silencio a tiempo, y el toque de piel, filoso,Como si una queja pudiera destruir al mundo.Y después lo de siempre.Smarc06.09.0023:06La noche tras el asfalto¿Es para esta entrega a la nada que me has vestidoY guardado de toda intimidad, y arrojado al vacíoDe días de gente en todas las esquinas del mundo,Atropellado por llamadas que jamás quise hacer?Ni siquiera me cedes el reproche de que te quedeAl menos el presente de una noche en compañía,
  • 11. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 11Pues has optado por una renuncia torpe y vanaPretendiendo estar en la penumbra, donde habito.¿Será intención de tu carne flagelar la mía distanteCon las dádivas mezquinas de un placer escasoCon el éxtasis de clavarme el deseo de tu pielSólo para mostrarme que el mundo existe?No, no lo sabes, y no lo sabrás nuncaEs el maligno meridiano quien me arroja al tedioDe un dolor constante y una ausencia repetidaMas al amo de las mentiras combate no se le ofreceAntes bien intentar absorberlo desde otro puntoFingiendo que al final no importa lo que importaQue esto que hago es para mí el fundamentoQue esto que soporto tiene para mí una finalidad.Nada hay, solo infiernos y cielos, y entre ambosLas calles con el calor del asfalto y los tranvíasY esa ropa que te protege a ti y a los tuyosCobijados bajo el techo común de la incomprensión.Y mañana nada habrá, que no sean los días previosAl final de siempre, los nombres repetidos mil vecesHasta lograr el olvido, el movimiento de los labiosQue ya no dicen nada, salvo un sentimiento mentido.Smarc13.09.0023:50Para ti que eres míaUna media luna blanca de algodónEs la forma escondida entre tus piernas,Las dos columnas de mi templo personalDonde cumplo el ritual de fuerza en la forma.Darte vida, llenarte de ella, vaciándomeEs perderme sin posibilidad de retornoPara hallar el placer absolutamente extremoDe condicionar mi regreso al gemido de tus labios.Llueve en todos lados, y cada gota es un trueno,Todo es lleno y no hay aire, desesperación lisa,Como si un velo nos separase a dos ladosDefiniéndonos en una entrega que es búsqueda.Mientras, el pánico permanece latente y suave alrededorPero, ya no hay tiempo ni distancia que salvar
  • 12. Prisma 12Pues en la lujuria la existencia cesa, y gana el no serComo el vacío infinito entre cada beso y cada roce.Son cuatro furias oscuras, dos negras y dos azulesBandos separados y contrarios desde el principioBuscando fundirse sin mirarse en la batallaCuando un cuerpo es al tiempo enemigo y lecho.Lejos ahora, de aquel punto de muchos años antesDonde inicié en detalle mi propia destrucciónPara hacerme inexpugnable, único y siempre letalEn la esperanza de sobrevivirme y así tenerte,Vivo este instante, momento mutuo de roca duraAfrenta formidable a la historia de los días solos,Como se vive una exhalación sin tiempo de finalEnvuelto en un gesto de lucha por llegar a tu alma.Y aquí estoy, en mis terrenos, en mi propiedadTriunfo, sobre mí, desde mí, para ti que eres míaDesde el abismo de tus deseos, donde la crueldadEs la ley, y donde no hay perdón a la sed insatisfecha.Sintiendo en mi vientre los cuchillos de tu historiaSangrando en las heridas de tus horas pasadas,Sabiendo que nada es suficiente cuando la vida no bastaQue entonces el dolor fue la constante, para no temer,Y no caer ya nunca, a la muerte de las nochesSin la violencia de nuestros soles internosQue como niños entrenados de cuna para la guerraJadean el ansia, la eterna ambición de ser, en otro.Smarc15.09.0000.17Cuchillos bajo tierraNo, jamás he criado cuervos negros, voladoresPreferí casi desde un principio a la serpienteDe colores variados, de gran veneno, rastreraMaldita en el Antiguo Testamento, temida.Sí, conozco la muerte del animal de caliente sangreEs fuerte y brutal, intempestiva e impredecibleExiste en ella una lucha pura, en donde a vecesSe vislumbra el horror de abandonar lo horroroso.A veces es difícil comprender que pueda dolerLa sola idea de abandonar un mundo tan vacío
  • 13. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 13Tan lleno de errores, salvo quizá, por la certezaDe que si todo es como es, lo es por uno mismo.Puede que al último instante esta verdad se asumaY al reconocer la realidad en los últimos momentosSe entrevea claramente las posibilidades no realizadasY entonces se pida un poco más del tiempo, que se fue.La sangre fría de ciertos animales, en cambioMe ofrece el espectáculo de un movimiento fugazIncluso horas después de que el cuchillo haya cruzadoLa piel, abriendo ventanas por donde la sangre libre corre.No hay desesperación en los abiertos ojos fríos del reptilLa muerte se acepta, y en lugar de lucha existe síUna cruel invitación a compartir el viaje, para todo aquelQue no permanezca siempre atento al cadáver cercano.Orden en toda fortaleza, sin temer la destrucciónLa justicia es imposible, mas acercarse requiere fuerzaPor esto guardo en la conciencia la posibilidad de espadaEl fin de ciertas vidas a un solo gesto de mi cabeza.Lo fácil encandila, como el galope de un potroMas lo complicado, como la oscuridad de un nidoArroja a los ojos comunes cierta turbaciónPues no comprende lo estático, aun gozando de lo móvil.Torpezas no faltan en la comunidad rotosaDe mortales hambrientos de honoresSin pretensiones de verdad, aunque sí de aparienciasPues eligen siempre el vuelo, aunque sólo sea del cuervo.No desprecio nada que ha sido creado, ni juzgoMas también tengo yo la posibilidad de optarY en silencio, agazapado, aguardo mi oportunidadEn donde no dejaré nada como lo he encontrado.Tengo todos los cuchillos guardados bajo tierraY todas las espadas tras cada roca en cada parajeY tengo, cuando me place, las mejores palabrasY aun el orden de las mismas, si acaso me aburro.Y odres antiguos llenos de la sangre de los príncipesCántaros gigantes rebosantes de la sangre menstrualDe todas las vírgenes violadas y mutiladas en silencioY una copa llena de todos los intentos de traición.Guardadas en un lugar secreto casi hasta para mi almaTengo, las noches oscuras de dientes y puños apretadosY aquellas otras, en las que con terrible calma solitaria
  • 14. Prisma 14Algunos velos fueron corridos para que lo terrible vea.Muchos no comprenderán, y aunque importe, no contaráPues no saber ya, involucra de soslayo, lo sé bien,Cierta anuencia a lo que habrá de terminar, en un momentoCuando el tiempo llegue y mis serpientes sean liberadas.Por de pronto construyo fantásticas moradasY cultivo relaciones de afectos intensosTan sólo para fijar la atención del burdo morboQue habrá de pretender que lo importante me importa.Es juego, no poco costoso, hacerme y saberme capazDe destruir lo que tardo años en construirPero cuando en sólo instantes se llega a cierta cimaNo hay más nada que pueda guardar el sabor del saber.Solo espero mi tiempo, la maduración del momentoPrometiendo que lo tendré todo en cuentaPues como sé que habré de terminarSeré incapaz de olvidar un sólo instante, un sólo gesto.Equivocado estaré, en parte, para ser justosPuesto que nadie tiene razón, o todosY “no hay justo uno solo”, o lo son todosSordo a los reproches, mi espada, mi Dios.Cuídate de estar a mi lado, cuando llegue la horaPues si para que entiendas es preciso que veas lo que yoNo dudaré un sólo instante en mostrártelo todoY no sé si sobrevivirás a la visión, no lo sé.No llamo, espero, creciendoY sé que falta cada vez menosY es dulce, y será amargoY al final, no sé si estarás.Smarc18.09.0023:28No es más que nadaLlevar la fascinación en uno mismoEse arte de deslumbrar y torcer el caminoDe cualquier transeúnte mortal, no es másQue hacerse uno con la debilidad ajena.Altas tragedias, puntos máximos del dramaNada, créemelo, nada más que fantasíaPues estar en la vida, tocarla y arriesgarla
  • 15. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 15Va más allá de las aladas palabras.Sin embargo, aquí estamos, en la citaEn donde cada quien pone sus reglasY en donde la lucha es por imponerseCon trampas, con fuerza, con lo que sea.El apoyo de la mayoría es una virtud tan ciertaComo el prestigio de una soledad decididaAmbos bandos luchan, en apariencia al menosPero si te prestara mis ojos no verías lucha alguna.Sórdida resulta la identidad más fuerteAbsurda toda idea comunitariaY así, sin el más y sin el menosCon el buen Federico, ni el mal ni el bienPoder comenzar despacio a masticarEl comienzo de las horas insaborasDonde la muerte está a cada vuelta de relojY la vida no es más que la misma manecilla.Tendré que llevarte a recorrer las tumbas, un díaPara que veas lo que ya no está – escucharé tus rezos –Y al comprender la vanidad de tus palabrasMe des una razón, que ya habré olvidado.Tendré que llevarte al fragor de una luchaCon ruidos de estallidos y heridos por todos ladosPara que desde allí, viendo la fuerza de la vidaComprendas también, lo que ya habré perdido.A ver si me entiendes, criatura de incierto destino,Nadie habrá de pedirte una inmolación, el actoNadie habrá de pedirte todas las horas, lo diarioY si lo hacen, ten presente, no es más que nada.Yo te pido, con el corazón, con mi piel - lo que soy -Que cuando cierres los ojos, en tu cálido lechoAprietes las sábanas y sientas rabia y dolorPor no tenerme a mí entre tus brazos.Y si de esto no eres capaz, olvídame prontoNo acostumbro desnudarme nunca, ante nadieY si hacerlo es en vano, por ofrecerme a ti,Me queda el consuelo, de que no será más que nada.Aunque es cierto, entre vivos y muertosLo habré intentado, o al menos, lo habré dichoSi elegí mal, tendré mi recompensa, ya sabes,Pero si elegí bien, pensando en ti, quién sabe...
  • 16. Prisma 16Smarc25.09.0023:51Mientras contigoHay un océano de lava azulEn el fondo del cual, pese a todoExiste el porqué de toda persistenciaY no es más que el corazón de un dios transparente.Un cansancio tenue, de piernas que flotanY ojeras pasajeras que llevan nombres imborrablesComo imagen de una posible noche con todos los antesCon todos los fantasmas quietos de pura ancianidad.Vidrios enteros definiendo el espejeoY una vez el ataque, y otra el reclamoLa no tendencia como única tendenciaMartirio estomacal, naufragio intelectualNada con medida, todo con exceso, y así no les va.Mejor ir ignorándolo todo concienzudamenteAcuchillando pétalos venenosos con los dientesPara que de a poco vaya pudriéndose el origenEl huevo original de nuestra fétida mansedumbre.Un disparo, éter y espiral interna, tontería lunarEsto recae en vos, como desquite de mi nombreLas ropas de siempre, continuidad de las semanasY un cuerpo y un pensamiento que no refieren al mismo.Poemas invertidos, invertidos poetasCorriendo, a sabiendas y olvidandoQue el brillo es blanco en medio de la medianíaQue la noche no es oscura al amparo de los astros.Negarte el cariño, por ejercicio, por disciplinaPara llevar más lejos aún lo que me aterraPremonición y certeza, y mañana de nuevo la dudaLo escribo, lo afirmo, afán indestructible de acabarme.Falta más, la vida es una falta, la muerte una carenciaY aquí la sospecha, lo sé muy bien, las definicionesEso que decimos para poder estar callados un instanteTodo lo que fingimos para poder ser sinceros. Yo lo sé.Una vez más, todas las veces, el perdón, el arrepentimientoLas piezas que nunca se juntan del todo, las baldosas las retienen
  • 17. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 17Las canaletas por donde corre la lluvia de sucesos lejanosCañerías, cables, luz eléctrica, corazones eclécticos.Dormí con las frazadas heredadas de nadie, o compradasDespertate con el calor de las legañas más hostilesY ponete alegre, vos que sabés celar por quien seaVos que todavía creés que esos polvos son café y son leche.Yo me abro por otra vía, aliento de encrucijadasHuyendo y persiguiendo mis dedos, sierpes extrañasQue buscan el hierro del martillo definitivo en la madrugadaAtormentados de placer, de locura, de haberte tenido.Con un yunque en mis pulmones respiraba tu ausenciaY cada paso tuyo, fuera de aquí, era un clavo en mi memoria imaginadaDesesperado por tenerte, mentí en la confesión de que era pocoPara que ahora, hundido, piense en el horror de otra postergación, una más.Tené fe, me escupo mientras clavo los ojos en los númerosDormí tranquilo, me inoportuno cuando el óxido me gana las pupilasQue mañana será mejor, o peor, dependiendo de nadie, me digoPero queriendo tanto y tan adentro que dependa de vos.Smarc22.04.0101:03 Hs.30 minutosdespacio, premeditadamenteen un mundo del que nadie hablay en el que todos vivenpleno de convicciones con sentido.Toques, silbidos lejanosLa espera que deja de ser vanaEl tiempo que deja de transcurrirEl beso que se detiene, la espera destruida.Años atrás, con sus tardes y domingosHasta hoy, hasta este ahora casi eternoCuando a pesar del dolor del mundoCuando a pesar de mis cruces, reales e inventadasSoy yo el que al fin demora la justicia.Un minuto, sólo un minuto antes del gestoA solas con los hierros que me fijabanCon mis sueños viejos, con mis miedos originalesQue es más que despedida, homicidio caramelo.
  • 18. Prisma 18A llegar, y estar ahí, después de todoEnfrente inmersión, volar y quedar altoYa nadie, emociones confesadas, sin experienciaVivir ahora, y siempre, lo que se había dicho, escrito.Sabía, sin ego yo sabíaQue lo sabían todos, incluso túQue todo era fácil, que todo era ciertoQue faltaba aceptarlo, mirando y viendo, a y en los ojos.Nada más, y entonces el todo, ya nunca lo mismoLas alforjas, esta vez con polvo intangibleY la espina – dorsal -, las deshoras, los destiemposLo que te mostré y viste cuando ya no era de ti.Comenzar de nuevoHasta el finalQue es el principioDevelar me.Smarc08.04.0100:08Opus 35Si un gesto mío bastase para tu finalYo lo haría, anclado en mi certezaDe ti entonces de a poco el olvidoRetenido entonces solo por burlas.Un , dos, tres, golpes del hastíoEl fondo busca su formaLa forma se quiebra, o mutaLo que permanece es el motivo de la intención.Buscar en el fondo del abismoComo un cáncer decidido y resentidoHasta llegar y no encontrar más que pistasPara que entonces baste el recuerdo de tu blusa.Lucha efímera, verdad memorizada otro añoParches a las grietas de las paredesPor donde se filtra el agua de una lluvia suciaGotas que lamen un suelo que quiso ser bendito.La muerte a la mediana edad, donde no hay diosesLa partida enaltecida por su grisácea ocurrenciaTelaraña frágil, a merced de una voluntad estúpidaQuebrantada por la sola idea de un alguien fiero.
  • 19. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 19Quién deja estas manos libres cuando buscan dueña?Quién se oculta tras el velo social de este cuerpo de sed?Quién deja de lado a aquél que ha buscado y esperado?Quién por no mentir no dice la verdad y me oculta?“Quelle plainte en ces lieux m’apelle?”De qué va la vida entonces sin renunciarteCuando temprano se bebió del cáliz que enseñaQue el dolor es dulce cuando habita en un nombreCuando no se precisan los ojos para ver a quien se siente?Puedo decir los versos malditos, tentación tenazY plasmar aquí mi historia infinita merced a tu límiteProvecho vanidoso, cálculo estéril aunque coloridoPero mi ego está primero, y todavía antes mi yo.Me place mi torpeza sin complejosLos desafíos que se detienen antes de la ofensaLa generación del punto en el que habré de explicarteQue yo te valoro, que yo te sé, que yo también te perdono.Dónde está ese cuerpo que aquieta mis sentidos?Dónde el conjunto de polvo que ordena el mío?Dónde el mohín, la risa plena, el grito espléndido?Acaso dormido, tendido en un lecho extraño a mis espaldas?Dios de mi vida, fortaleza mía, con Amor te digoQue no entiendo, y a pesar de todo creo en todoEn los que veo que mueren mientras ella me miraEn los que sé que odian mientras ella me besa.Puro el que conoce la pureza, vil el que la atacaValeroso el de la constancia, hierro dulceInocente el ignorante, culpable el que conociendoTeje con sus heces el propio último pichel inmundo.Sea la negación, pero que sea digna de la luzO que sea rastrera cual sierpe condenadaO eréctil como roedor husmeando el aire vecinalMe basta con que sea, condición para que deje de ser.Para qué éstos oídos entrenados desde un principioSi sólo habrán de detectar la más humana armoníaComo precio y castigo de ser testigos de toda cacofoníaEl clamor de una entrega y el llanto del falto de entendimiento?Insondables somos, como instrumentos aspiramos respirarPido el imposible, consciente hasta la sarna de quererMe alejo y vuelvo, caigo por levantarme y no al revésClaridad de pensamiento, yo sé que bastaría con un milagro.
  • 20. Prisma 20Dejemos el desprecio, abandonemos lo animosoA ver quién habla de quién, y quién piensa en quiénExaminemos quién actúa y quién hace actuarQuién detiene, quien retiene y quien libera.Sin víctimas, sin victimarios, sin observadoresA ver nosotros, desnudos de toda ropa cubriendo el cuerpoQuién atrae y quién repele y quien no suscita emociónA ver nosotros, quién siendo hace que otro sea.A todo esto no darle rótulo, despojarle de referenciasE imaginar que en verdad bastaría la fe, las uñas rotasInsuficiencia colmada, pleonasmo asesinado en muerteO la suave lentitud con que la parca tripula sus rencoresU odiseas fingidas que culminarán siendo verdaderasY pretender que cosas así, siendo nada, pudieran serlo todo.La vida es breve, y breve es vivirPor lo que me queda el sueño del másY la realidad de todos los menos – mal –Este pecho donde cabe el blanco y el negroY aún algo más.Smarc06.04.0100:08Loco en su visiónSé que estarías a salvo tras un límite electrónicoProhibirme avanzar más allá de una líneaNo permitirme comenzar antes de un títuloCosas para mí confusas, aunque claras para ti.Sé que sabes lo que a mí me es molestoPuntos de presión, de inflexión, de errorY sé que sabes ya casi toda mi historiaComo también sabes qué hago a qué hora.Yo, en cambio, casi ignorándolo todoMe sé tan sólo, de tus dolores los menos hondosY de entre ellos no más de los que todos sabenSin particularidad, sin excepción, sin vanidad.Y yo sé, sobre todo sé que saber es dejar de temerConozco el juego, la trama, toda la películaEl instante preparado que antecede al “tú no sabes...”Y el reclamo agazapado luego del “tú sabes bien que...”Partes del dolor y al dolor vas, en cadenciaNo hay modo de desviar tu ruta elegida
  • 21. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 21No hay salvación para quien goza en su condenaNo hay de qué acusarme... y esto no lo sabes todavía.Sin embargo, sin astucia y más por experienciaMe queda una moneda, baraja demasiado gastadaEl conocimiento de un dolor que no llega a serloTu mirada cuando ves que mi risa nace de alguien Que no eres tú.Vendrás con las compresas, toda comprensivaPermanecerás al lado del lecho, toda compañíaVengarás la ofensa, toda ausenciaPero jamás podrás perdonarme el destello sin ti.Así, me salgo de la mira, y no llevo ningunaEstoy fuera, no busco, no siento si me buscanNo juzgo, y no puede afectarme que me juzguenAsí, no tienes propiedad sobre mi risa, ni yo la tengo La tiene nadie.No lo siento, la vida no es una metáforaNo es una ilusión, ni una ironía, ni siquiera un absurdoLa vida es decepción y, a veces, también desesperaciónY cuando lo entiendes comienzas a vivir y por fin ríesLe guste o no al que sepa o no todo sobre ti.So whatSmarc03.04.0122:45Formas imprecisasA mitad de la noche, bajo la cómplice oscuridad de un pubCallé de golpe tus protestas, tus vagabundeos sentimentalesY como perra testarudamente fiel, y enamorada de su amoMe concediste la premisa de que sin el mundo serías mía.Podría culminar esto ya mismo diciendo “entonces acabé con él”Sin embargo ya sé que el mundo no existe ni existióQue lo que digo flota y vuela y no es más que flecha alocadaQue sólo quiere dar en un blanco de donde brote la sangre.No te quiero, y no te querré jamás, porque así te deseoA ver si nos entendemos, para dar fe de que lo único existeSe trataba de una decena de vírgenes, pletóricas de virtudesY alguien que las cuidaba, las protegía, y las amaba más que a síTan sólo para cumplir la regla de la miel que atrae a las abejas.Está escrito “y aquel que quiera salvar su vida, la perderá”
  • 22. Prisma 22Entonces, vana vanidad, a qué querer salvar la de nadie?El secreto está en la posesión, escucha mi diáfano consejoSi lo que tienes necesita protección, cómo te hará feliz?No soy yo el que necesita de cuidados.Nacen en el cansancio, tal la realidad, tal el mundoUno que comprendo, pero que no llego a aceptarPorque nadie puede aceptar lo que no se puede probar existaPorque en lo profundo de todos sé muy bien que no son.Moral, inmoral, amoralNatural, innatural, anatural?Tú no entiendes, y soy yo el que sabe que no entiendesQue el asesino pillado en falta es perseguido por alguienY en la carrera por huir del castigo, más crímenes cometeApremiado, obra más de lo que piensa, y el “mal” se extiende.Tu justicia, como anhelo del triunfo del bien, es burdaEl juez incita al criminal, sus perseguidores lo exaltanY como víctimas son todos, qué mejor espectáculo!Y nadie toma nota de que el que busca proteger sólo pierde a otro quien.Y te miro entonces, detrás de mi copa, y callo y todo está bienYa que el mundo no existe, no para míY aunque imagino uno perfecto, situado entre tus piernasNo tengo la certeza, aunque tenga la fe, y de nuevo depende de ti.Smarc25.01.0123:25Haber sido, y seguir siendoEl teléfono te confirmaba la cita, precisión de fechasY había un nombre propio que iría a buscarteY la noche prometía todo lo que no podías nombrarExaltación de conquistas posibles, el perro y el amo, el juego.O el olor a nafta entre las piernas, bajo el metálico caballoY una cintura apretada bajo anchas espaldasY hasta te concedo, un aroma justo en un cuello bronceadoY, por qué no, los rasgos duros de un buen amante frugal.Y qué pasó de todos esos desvaríos que eran receta noble?Qué de las ansias y las promesas de lo único e irrepetible?Acaso no habías prometido que el cansancio no existe,Y Que toda regla es cuna de su propia excepción?Qué pasó de aquél corazón que a veces latía a destiempo,
  • 23. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 23De esa respiración que se hacía honda hasta llegar al suspiroPara mutar enseguida al remanso de un lago lleno de cisnesY de aquella piel prohibida para todos, menos para uno?Cuándo fue que la inaccesible y durísima montañaSe fue convirtiendo en tierna y pueblerina pradera?Qué tormentas de tortuosos y fugaces rayos incendiariosAsesinó al roble para dejar en su lugar aplastada gramilla?Qué hechos fijados en qué tipo de corrompidos calendariosHan trocado aquel mundo habitado por dragones y tigres purosPor este en el que tus sueños se mezclan con facturas de serviciosHorarios de empleo, lista de supermercado y visita a los suegros?No te acuerdas, acaso, del tiempo en que Jesús era la alegría de los hombresY el rock era la música del anticristo que nos condenaría al azufre y la lavaAllá, en una parte del tiempo cuando ser rebeldes consistía en ser amablesY en el que para ser amables había que drogarse para tolerar la mediocridad?Sabíamos que la verdad nos haría libres, pero sospechábamos otra víaY entonces seguíamos mintiendo, todo el tiempo, y más tiempo todavíaHasta nadar en el exceso, y dejarnos llevar por la torrentada hasta la caídaTan sólo para comprobar después que ni siquiera el diluvio nos hundía.Intuyo - y, al hacerlo, me tapo con dos manos la sonrisa que se despereza –Que a pesar de todo sigues ocultando todo aquello que aprendimos a guardarPara que cuando llegue la muerte nos encuentre reacios y todavía rabiososCon aquellas cosas, que hasta a la vejez, si se presentase antes que la parcaVenciendo su estulta vanidad, se arrodillase admirando nuestro impúdico pretérito.Y si no es así, lo siento amiga míaYo sigo y seguiré por mi cuentaCon el puñal sujeto en mi diestraY el hambre del lobo en las entrañas.Smarc23:5822.01.01OnixSoy el más noble de todos, no lo dudoPor que sé mentir, engañar y traicionarY sé ser fiel, a mis dioses, a mi puebloY lo más difícil, a mí mismo.Detrás de esa sonrisa juvenilDetrás de la serena faz del sacerdoteDetrás del músculo que empuña la espadaYo sé, que también ahí se esconde la tristeza.
  • 24. Prisma 24A mí no se me escapa la podredumbre,Todo el hedor bajo los trajes sin arrugasLos riñones reventados por el alcoholLos ojos cansados de diez años de leer necedades.Esto es simple, soy el que sufreSoy el lobo solitario agazapado en su guaridaSoy el monje asceta oculto en su cuevaEl escriba que anota todas las desgracias del mundo.En esta mi piel se arropa la segunda pasiónEl Dolor, todo el abismo del desconsueloY en mis ojos, no detrás de ellos, en ellosEstá lo cierto, lo negro, la furia de mis días solos.Sé de las manos, tentadoras todas, maternalesQue buscan con todo el anhelo llegar a la piedadCubrir aunque sea sólo un poco el azur intensoDe este mar de hielo fijo sobre mis infiernos.Sé de los brutos sensibles ajenos a mis ideasQue aguardan una señal, una sola palabra míaPara embestir con bulliciosa y bárbara alegríaLa estupidez de sus iguales, de sus hermanos.Sé lo que me espera, sé mi destinoQue estoy al borde, lo sé hace mucho tiempoY que al llegar al límite mismo de lo insondableNo me entregué, pues decidí recorrer la frontera.Soy el que en las noches no masculla sus penasEl que en silencio agita la bilis más horribleSoy yo, el que vive del odio, el que niega la negaciónEl amigo de Crueldad, la mano oculta de Miedo.Soy el violador de todas las reglas, respetándolasTomo lo que quiero, y lo que no quiero, por vencermeMe bebo el orgasmo de las rameras más baratasY lo vomito en la copa de los sacerdotes que por ello pagan.Soy el que al que ya no espera nadaLe ofrece una tormenta de idealesEl que le roba la inocencia al más belloY le deja a cambio el entrever de lo irredimible.Soy ese al que crees ver y lo niegasEl que te mira con la sonrisa de saberteLa obsesión que ocultas cada díaLo crudo del vacío, la asfixia de lo pleno.Soy el que cambia los ordenes
  • 25. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 25Soy el que no piensa, la idea fijaEl que en su ropaje lo oculta todoEl libro, la daga, el veneno y las compresas.Soy el que te quiere, y el que te despreciaEl que te necesita, y quien lo niegaEl que cumple los ritos de alimentar la rabiaEl que ha decidido ser cada punto que es.En mí nada es prestado, o adquiridoTodo es robado, saqueado, apropiadoLe quiebro el cuello al Tiempo, lo confundoCuando tras la cortina Guerra sonríe impaciente.Soy Onix, la piedra de tu corazónVine porque me has llamadoMe quedaré porque así lo quieresTe romperé el alma, y sé te gustará.Soy el más noble de todos, no lo dudo.Smarc12.12.0023:40Aquel sentimientoTe asalta despacio, con avisos tenuesTe mina los caminos, incluso los más estrechosEsos que ya no recorres, que has olvidadoY en el imperceptible atraco se lleva tus cosas.Te dibuja una risa, ahí donde ya no existíanY te siembra la melancolía en el sólido corazónTe muestra las estrellas para que veas cómo estallanPara que el polvo que queda, en la cena te ladre en la tráquea.Todo es nube, y toda protesta desapareceYa no importa el desierto, ni la tormentaEl agua no moja, el calor no secaLa vida es un objeto en manos de quien se ignora.Las ilusiones se vuelven manantial de abejasDel reposo a la conflagración, el veneno que no mataEl que te lleva a la agonía, sosteniendo tu lucidezPara que clames lo que no tienes, lo que ahora deseas.Te muerde los dedos cuando los arrimas al picaporteTe corta los labios cuando saludas a quien no esTe endurece la almohada y petrifica el colchónLe tiñe de rojo al gris, y jamás pide perdón.
  • 26. Prisma 26Te ofrece la visión y de golpe comprendesA una hora precisa de la siesta o de la madrugadaQue nada importa, y que eso es lo que importaY así te entrega la correa que sujeta a quien ignoras.Poesía, música y conquista, te hace el estar detrásManejas las palabras, las notas y la espadaY no hay sol que no puedas nublarY no hay noche que no puedas esclarecer.La sed te embiste, y con dientes apretadosSonrisa inmóvil y ojos brillantes, la vencesSin piedad, con lo talones sobre el mundoY la mano ansiosa, buscando esa cintura Jabalina rumbo al blanco.Te seca la boca, y te la parte en dosTe postra en una oración, a los rezos masculladosY te muestra el vacío que yace en un cajónPara que le sonrías a la muerte, a esos metros bajo tierra.El asfalto se vuelve blando y espumosoTodos los hombres son buenos y tiernosTodas las mujeres, sinceras y fuertesNo hay enfermedades, los noticieros caen como plumas.Todos viven, todos en un sólo instante, que no llegaEl tener es la insignia, que te ha cerrado los ojosY sabes que has dejado de saber, sabes que has perdidoPero sientes, en tu nombre olvidado sientes, que puedes.Es fácil, como desprender una manzana del árbolLas consecuencias son ciertas, manual de instrucciónLo cierto, dices, es la carencia del imposibleEsos labios exactos, tus manos entre su pelo.Cedes, todo el tiempo cedes, y le encuentras valorJusto cuando descubres que no duraQue alguien se va primeroQue cuando llega, no llega para quedarse.Smarc04.12.0022:57La certeza fugazMe preguntaron hoy, con algo de ácido
  • 27. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 27Si qué tenía, si qué guardaba como tesoroQuise responder muchas cosas, o pocasY entonces opté por callar, porque ya sabían que tú no estabas entre ellas.A veces se me complica un poco, eso de las horasQue son tantas, y aún así pocas, ya sea que se midanDe acuerdo a cosas que se soportan, o cosas que se gozanY sumarle a ello todo el laberinto de decir lo inefable.Detalles preciosos, como tropezarse y no emitir quejaY ese reír de vez en cuando, sin ningún motivo, por nadaPor no tener nada más que una esperanzaPor no vivir nada más que no sea la preparación de la llegada.Mentiría mucho si dijese que conozco el sentidoFalsearía mi propia vida si fingiese comprenderlo todoY así, sumando y restando, no me queda lo que tengoPues, en verdad, tan sólo puedo rozar lo que alcanzo a imaginar. Y es aquí donde estás.Con los años - en este caso demasiados - se aprendeQue la humildad habita en no pretender el cielo enteroPero, que al tiempo, el orgullo pide una jaula más ampliaY que la guerra o la paz nacen en la concesión o la negación.Con los años, en este caso escasos, se aprendeQue partirse duele mucho, y que doblarse puede doler másQue entre la corte y el pueblo hay sólo una opciónY ante el fracaso, la incertidumbre de tu comprensión Y es aquí, dónde más no estás.Duele.Entonces es un juego, azar, responsabilidad de los entesO un deporte, algunas pruebas, habilidad, y el trofeoTambién la guerra, victoria o derrota, escribir o no la historiaY más lejos, el perro manso, que en silencio espera la caricia.Sí,Hay que comerHay que abrigarseHay que dormir. Tienen que hacerlo.Sin embargo, lleno de astillas, restos de vidrio en los ojosEs bueno saber y vivir, que una desilusión, o todasNo son tan suficientes, no son tan llenas, no son tan...Cuando lo que sospecho, y presiento, es lo que es Con la total prescindencia de nombrarlo.
  • 28. Prisma 28El poema perfecto, el que lo saben tan sólo dosEl mismo que leen y leerán todosEl que ha sido sentido por uno solo, en ausencia del otroY la certeza fugaz – tuya- de saberse objeto de anhelo De un alguien desconocido.Smarc31.10.0000:50Cosas de AcuarioIntento hacerme caso, dejar que nada me afecteY en este intento, que siempre logro realizarSe me escapa todo, y no llego a nada, y entoncesRecuerdo en el humo que no tiene caso, y eso es bueno.Así, cuando caigo y la ayuda llueve en los teléfonosEn los cafés y en cada pub que visito todas las nochesMe oprime el pecho esa certeza de que nadie ayudaY que nadie podrá, si no quiero, y sé entonces, qué quiero.Las más, en la embriaguez de ciertas victorias secretasNo es tan grave para mí incluso desterrar lo serioIncendiar un poco algún corazón, apurar la risaEn ciertos ojos lánguidos, para confirmar que sé lo que quieren.Sin embargo no es así como soy, pues no encuentro trinidadMinerales, vegetales y animales; Dios, tu y yoEl escritor, el lector, el editor, ese pecado de los rielesY la juventud de negarlo y no aceptarlo, por pura rebeldía natural.Yo sé, dice Acuario, y quien sabe, ya sabes, no quiere cederMaraña frágil, satisfacción instantánea, y estar así, quietoSabiéndome mirada de soslayo, el ofrecimiento del todoA la nada, tarde y madrugada, ni noche, ni día, dos labios Abiertos, cuando me reciben para poder dejarme ir. Entreabiertos, cuando duermes y me cedes el mirarte. Cerrados, cuando vanidosamente quiero que me sueñes.Pudiera ser, mirando más allá de toda pretensiónQue mi humildad anide en el deseo de que mis cosasEn parte sean las tuyas, sin hacerte, sin cambiarmeDe algún modo enroscarnos, ajedrez de n dimensiones Para hallar en la sonrisa la sorpresa de no ser diferentes.Pero ahora, la copa de oro, la luz de un celular que titilaTitubeo irracional, querer que llames, inseguridad de que vengas
  • 29. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 29Enseguida hallar la razón: no quisiera que tengas ninguna historiaBuscarle la vuelta solución: sin experiencia no hay comprensión. Silencio, darse la razón: espero lo improbable.Ahora me acuerdo, no llamarás, no vendrásMañana las excusas, o dentro de un año, o dosY seré el mismo, porque con ello cuentasY serás la misma, eternamente, hasta que aceptemos entre los dos Que hemos venido cambiando, desde siempreAcuario espera a Acuario, tejiendo y fingiendo una sorpresaMientras prepara dos mil quinientas sesenta y seis, todas ciertasBeatriz te llamaban, agregándote como apellido el nombre del sabioMientras yo, mirando la luna me dejaba ir hasta el Dante, sin Virgilio.Eran otros años esos, hay que recordarlo, ese tiempo (existe?)En los que había emoción en la espera, y en el encuentroCuando todavía no sabíamos, que cierto placer, alto, frío, de águilaSe esconde ahí, sobre la almohada solitaria, la sonrisa de sabernos Sin premura de sentidos, de algún modo, en algún sitioVes? No llamas, no lo harás, y no vendrás, lo sabíamosPensar que en esos años esto equivaldría a traición, odio en las entrañasPor eso no lo hicimos, y cumplimos las reglas de nuestra edad sin tiempoPara llegar a este ahora, en el que nos ganamos el lujo, despiadadamente De poder decir, sin naufragios: comprenderá.Smarc19.10.0023:18El juegoNo existe lo que llaman traición, y menosToda la enojosa fábula que habla de la mentiraPudiera hablarse sí - entre infantes - de algún engañoUna idea, una polarización, un negarse a ver.Entender aquí el terror de los ancianos, el mal juicioQue saber las cosas no sea suficiente para conocer las gentesY entonces, así, a mitad o al final de la vida, todo perdidoLa culpa es vuestra, por temerosos, todo el tiempo.Lastimosamente, tengo que decirlo, atender no es suficienteVoluntad es la mágica sabia inicial, alimento de vidaQue para trepar necesita esfuerzo, sea tronco o talloY llegar al extremo de fructificar, florecer, y dejar de ser.
  • 30. Prisma 30En la penumbra, claramente distingo la cierta tentaciónY es mía, tan mía la decisión que el egoísmo no alcanzaYo decido, yo juzgo, yo conspiro, a estas horas de quietudCuando dudo, con las manos sintiendo la tensión del arco.Tal así la empresa, la más grande de todas las cotidianeidadesCaerás como presa, pieza y trofeo, necesidad de mis faucesO caeré bajo una seducción de instantes, cariño desconocidoO caeremos ambos, entre el humo y el vino, sin querer futuro.Senos y glúteos, y la necesaria sensibilidad ante las historiasPero dime – ahora que sé que sabes – bajo esa piel que me atraeSerás mujer precisa de cuerpo joven, sacerdotisa de la esperaO la niña dolida, de usado cuerpo, a la espera de una venganza?Mío el juicio, mía la ejecución, donde no intervienes, salvoEn la recurrente influencia de tu imagen, susurrándome presagiosQue juegan a dolerme en esta valentía de mostrarte lo que séY obligarte desde mi atalaya, a confesar que en mí ves lo que hay.Lleno y vacío, como cosas definibles, narrables, sin impacienciaPara estar así, en la distancia, sin comunicación, por voluntadSin deidades, ni destinos, ni rieles, ni mapas, tan solo y crudamenteEl juego cruel, la férrea apariencia de pretender depender, o no.Por ahora te cedo la ventaja – es de mí que se mencionan batallasDe invadir en halito de un par de caricias, los resquicios de mis ventanasJuega, también tú decides en una parte de la trama, lo demás es solitarioLos naipes abiertos, los ojos hacia adentro, y una mano que tienta en la nada.Smarc16.10.0023:33Mi y griegaLo que para todos fue obvio, lo fue para mí tambiénSalvo que yo lo puse en duda, y todos le negaron posibilidadNo debí haberte conocido, no debiste haberlo propiciadoSabiendo tan bien, como yo, que no sabemos perdonar.Qué es esto que hace que sepamos?Y sabiendo lo postergamos, como si algo ganáramosEn un convencimiento que no es real, que no es ciertoCopo de algodón, bella presa, hecha para mí, para mí.No me pregunto ya qué pasará si te hago míaMe pregunto qué habrá de ser de mis días veniderosDe tus días idos, de todos los parpadeos que dimosCada uno en su celda, a su manera, si un mismo lecho no nos atrapa.
  • 31. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 31Soy un Argos balbuciente, en desarrollo, pero ya hábilY desde mis ojos, por un momento miro, tus senos, mis cejasCinco mil años, y estos días, y pensar que dentro de pocoEn dos o tres milenios más, no podré tocarte, como ahora.No es prisa de juventud, ahora soy mortal, es flecha, es chitaCarrera rápida, sin esfuerzo, por necesidad de alcanzarNecesitado de un alimento cruel, caliente y tiernoQue al devorarlo me ofrezca como recompensa ser devorado.Te necesito frágil para en tu nombre destruir sin piedadY blanda, para reposar entre gaviotas - esos besos tuyosCon mi espalda contra el suelo, distinguido del mundoPor tu cuerpo sobre el mío, como una y griega invertida.Dormir, por vez primera, en el mismo instante en que nacenTus celos, cuando el águila caza la serpiente, y esta muerde al victimarioFusión de garra y veneno, tus ojos abiertos, contemplándomeCon la mano en la daga, la que lleva toda mujer - cuando lo es.Misterio de la no tristeza ante la visión eternaFuria escandalosa de casi decir lo que quieroEn un jadeo de asfixia en medio de tu cuelloPara que sepas y me quieras, y me tengas, sin tenerme.Hoy ya es así, brisa helada y bajo el algodón, la piel tersaSin nadie que la recorra, con el asfalto entre los dosY horas que fingimos prohibidas, compromisos variosCreyéndolo por ráfagas, esperando el mareo de nuestro encuentro.La próxima vez - por fin somos la próxima vezPromesa, vértigo del tiempo que transcurre inseguroY esta manera nuestra de no decir nada, u otras cosasJamás lo nuestro, todavía, nuestras bocas no gustan del diálogo.Smarc15.10.0014:56Para recordarmePara qué entrar en mi mentePreguntar por mis horariosIndagar por mi origenAllanar el camino de mis gustos?Me harías un algo en un muebleCon mi rótulo y título, en su lugarY así, despacio, esfuerzo de la nadaMe irías olvidando, para recordarme.
  • 32. Prisma 32Smarc12.10.0023:20La otra vez, contigoEl agua se me escurría por el cuello de la camisaY era siempre una calle llena, vacíaBuscaba, algo aterido, sin mi sonrisaEl camino y el puente, el encuentro profano.Me dolían los pies, de tanto asfalto partidoY la desesperanza me ganaba las tardesY las noches, como un maestro al alumnoTodos los días, durante años, el horario.No quieras más, príncipe mío, me decíaPara clavarme un poco más la daga en el pechoY no evitar así el mareo del agotamientoEl sueño sutil del que nunca más despiertas.Vino el viernes, el día de mi diosa protectoraY a las primeras horas, ácida madrugadaMe regaló su boca, ávida y sedienta de victoriaY tomó de mí el deseo y me lo devolvió más intenso.Y me clavó su imagen en la retina, y su sabor en la pielY me prometió el olvido fácil, y perder la sonrisaY al día siguiente no estuvo sino en mirada esquivaY al saberla soberana no pude más que someterla.Mía es la fuerza, y mío fue el placer sapienteDe torcerla pura , haciendo suya mi voluntadPoniendo en ella todas las ansias de mis jadeosLa desesperación única de toda entrega brutal.“He mordido manzanas”, me decía mi poetizaMientras yo mordía su boca y bebía su salivaY recorriendo su piel, blanca como la nieveMe quemaba por dentro braceando en un mar de ansias.Una madrugada, aquella, la hice mía, y así permaneceráY jamás nadie habrá de llenar la copa que yo escanciéY de ahí en adelante será ella en relación a míY no será justo, pero fue hermoso, y puede retornar.Y si alguien pudiera, en toda su inocencia, mostrarmeLeerme, dibujarme y describirme como sea un reclamoHabré de mostrarle ciertas tardes, y ciertas nochesCon la lluvia escurriéndose por el cuello, y frío.
  • 33. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 33Esto que soy, no me lo ofrecieron, lo busquéY no me he fijado demasiado en los preciosLo acepté, y lo quise, y no lo he de dejarEn tanto un suspiro mío encuentre otro, de mujer.Sí, tendré yo la culpa, todo será responsabilidad míaNo seré yo quien quite el pecado del mundo, pecaréY todos los dedos me acusarán, y será lo mismoSiempre, porque hay algo que yo tengo y nadie más.Y a ti, que espero, alguna vez, hermosaMe veas entre tintas y producto de los árbolesTe digo, con este corazón repleto de sangreQue de ti partió, y en ti habita un punto, diferente.Es poco, habrás de decir, para tus adentros,Lo sé muy bien, como tantas cosas que séY sabré, claro, que explicarte no bastaráY lo aplaudiré, para colmo, para no explicar.Sin embargo, desde mí el conocimiento de los siglosY de millones de momentos creados y aceptadosY entre ellos, la madrugada del viernes, aquelAsí, para que veas, profano, cierto, real, irreverente.Te coloco en mi memoria, y te hago pedestal y figuraY sal que puedo mirar y tocar, sin ver el pasadoPara decirte que todavía no me basta, todavíaY que tu, vos, mi dulce, me diste lo que yo quise.Es por aquí, pasa, soy yo, es mi reinoTodo es tuyo, porque no me importa nadaTodo es tuyo, porque adoro un besoTodo es tuyo, porque eres fruta y yo el hambriento.Toma todo lo que quieras, sonreiré siemprePues ya he tomado todo aquello que he queridoUna miel, y en un instante, y no te has dado cuentaAunque sé que sabes, lo que yo, y como yo, no lo admites.No soy mejor, no soy superior, y tampoco lo contrarioSoy, como tu, como todosBúsquedas y hallazgos, tiempo de espera y marchaY un algo más, mi dulce, ese coincidir, en una madrugada.Smarc08.10.0022:53Algo que se va
  • 34. Prisma 34Vamos a ser francos, por una vez en la muerteQue es lo que nos queda, después de nadaPara intentar al menos llegar al odio sinceroAl menos de tu parte, corazón débil, sin estilo.Prometo no volver a mirarte, aunque lo deseePara tejerme una superioridad infinitaY estúpida, como la negación de toda reglaVías y rieles de un mismo vagón eterno.Vomito un poco en mi solitaria existenciaY confieso sin atisbo de reverencia que en verdadNo me gusta, no quiero, y duele y caída y todo,Y no importa, porque no tengo nada, salvo sentir.Sé, lo sé demasiado bien, que mi error es simpleEs cuestión de egoísmo, de triunfos realizadosDe camas compartidas con decenas de cuerposOfrecidos en la mentira y ocultos en la entrega.Aún así, en este presente de noche posibleNo hay nada, ni piedra ni tela, imagen algunaQue haya sido tocada por nadie, nadie, nadieQue no sea yo, el viejo orfebre de exclusividades.Lo tuyo, en cambio, es bonito por muchos ángulosY no es vulgar, y no es ordinario, y no es pocoY, sin embargo, no es exclusivo, y ahí tu verdadAmanecer entre rocas, acompañada, mirando otra cosa.Y no darás el salto, no querrásTuya es la tierra, tuyos los hombresTuya es la historia, tuyos los momentosTuyas las fotos, las vueltas y las idas.Todo es tuyo, si lo quieres y anhelasEs solo que a mí no me bastaAunque me importe, de soslayoY me mienta al sonreírte, sin mirarte.No importa, tienes, es lo que importaEs lo cierto, y es lo escaso, y es ocasoAlgo que se va, y que volverá más tardeCon el tiempo sobre el hombro, sobre tus ojos.Lástima que el tiempo exista, no?Ves? Ya se fue.Smarc07.10.00
  • 35. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 3503:09 Ellos
  • 36. Prisma 36Una limosna, por amor a...En el bochorno de diciembreCaminaba por las calles repletasOfreciendo las frutas que llevabaEn un canasto de dudosa calidad.El precio era bueno, era pobreY aún así la venta era difícil.Su aspecto no era el mejor,En los ojos se le leía el hambre.Siempre lo veía al mediodía,Cuando yo volvía de almorzar.Y entonces se me revolvía un pocoadentro, aquello que había ingerido.Luchaba contra la pena,Contra la rabia ciega de ese dolor ajeno.No lo mires, me decía,No te dejes engañar.Mi mano, a veces traicionera,Un día logró robarme un billete,Se lo ofrecí con una sonrisa de mueca,La misma que utilizan los asalariados.En respuesta, muy mecánicaIntentó colocar alguna frutaEn alguna bolsa previstaDesde las cinco de la mañana.Mi gesto fue contundente,Me negué a recibir nada a cambio.Así fue que concreté la limosna,Aquello a que me había estado negando.Y sentí lástima, cuando al aceptarSe marchó despacio, cabizbajoPorque entonces comprendíQue este mundo es una limosna.Smarc27.07.0023:34hsEl riel de medianoche
  • 37. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 37Sobre mi cabeza el techoSobre el techo los rielesSobre los rieles el trenTodas las noches, todas.Agujereando las pequeñas ranurasDe un espacio invisible, intangibleSe filtra el sonido, no de ShubertSino de toneladas de acero y aceite.Debo cortarme una oreja,Perforarme la frenteO lamer en el sueloLa huella de tu recuerdo.Debo odiar tanto para amar como lo hagoDe esta manera que no tiene nombreQue no sea el tuyo, sin querer, otra vezComo si no supiese que la belleza es.Me canso de negar – meloInsisto, pero es inútil.A pesar de todo – corazón y pulmón –Todavía sé engañarme.Ahora se filtran los oloresEntrepiernas y axilasFemeninas y masculinasEscurriéndose entre los sonidos.Intento reconocerte entre la multitudDe ahí arriba, fugaz y estrepitosa,Pero es en vano, no vas en ningún vagónEsta noche decidiste dolerme en la ausencia.Juro no perder la mirada, ser.Juro escabullirme, por siempre.Juro soportar el tren, los rieles.Y así atarte, a tu libertad. Alma vieja, compadre, alma vieja Como un violín sin puente Con telarañas y el carbono 14 La red, de un gato que se hizo tripa sonora. No se puede luchar contra el destino Hasta que nos llamamos así: Destino, finalidad, blanco, meta. De forma vacía, pero plena. Unos tras otros
  • 38. Prisma 38 Tubular realidad tabaquera Qué contarte hermano, Si tengo fierros en los ojos.Ya se ha ido, terminó el desfileDe vagones rancios y cables ajustados.Duró un instante (ahora que ha terminado)Que en su medida fue eterno.Dolió, y lo que queda es la heridaSin sonidos y sin oloresLa presencia más firmeLa que no se siente.Smarc26.07.0023:49LapsusToda obra de varón debiera iniciarse con un suspiro, en el cual pudieran estar incluidos todos losnombres de mujer. Es la verdad, para empezar. Y no es la mía, en forma única. Perdón, no suelopedir perdón, de hecho no suelen perdonarme, pero eso es otro tema... Las palabras son “cosasentre las cosas”, pero combinadas, juntas, hacen un algo diferente, por ejemplo “a veces”. Entonces,es mejor, porque a veces suceden cosas. Mientras más pienso en lo que más duele, más convencidoestoy de que a otro alguien le estará doliendo lo mismo que a mí, pero otra cosa. Entonces, como yosoy intelectual, me pongo en su lugar y comprendo, entiendo: empatía. Lo lindo es que ese otroalguien no hace lo mismo. De manera que de grande paso a ser imbécil. Ahora bien, lo mejor detodo es que si no lo hago, paso a ser la heladera cruel y egoísta. Entonces, qué decidir? Antes detomar una decisión es preciso tener en cuenta que el “juicio” es ajeno, y que ese juicio ajeno meafecta. De manera que partiendo del final de que decida yo seguir comprendiendo – imbécil –, odecida no comprender más a nadie quien quiera sea – grande -, nada va a cambiar, la pregunta esqué me pregunto? Claro, porque ya no hay preguntas.De manera que te digo lo siguiente: NO VALE LA PENASmarc31.05.0000:34Saeta Un esqueleto, parecía, sólo después pude darme cuenta de que era un cuerpo humano, unapersona, destruida por los días. Trapos eran su ropa, encías abiertas y podridas su boca. Y lapodredumbre de sus labios besaron mi espalda. Quién no siente miedo, Aníbal? El dolor no te hace más fuerte, sino el vencerlo. El-Arish, lariqueza y la pobreza de sus calles, el mar. La canción de Mignon de Tchaikovsky, ojalá supieras lo
  • 39. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 39que es escucharla desde aquí, con el mar. Por qué, en verdad, por qué no la escuchas? Cuál es turespuesta? Yo te contaré cómo fue que Claudio llegó a Bretaña. El mundo se pudre, bajo mis pies, y ya no me importa. Para llegar a la certeza del poder de posesión, se debe primero, lograr la seguridad de que nose podrá ser poseído. Haciéndome yo incontenible, a quién no podré contener? Incluyéndolo todo,quién podría excluirme? El límite entre la vanidad y el orgullo. Y un puente de labios uniendo el límite. La condición detener es ser perfecto. Mientras tanto el mundo se pudre, bajo mis pies. De noche no es posible trabajar, puesto que durante el día se mira lo que una noche se pudover. Una perra flaca amamantando a sus cachorros. Tengo yo que verlo? Todo es así? El gusano habla y dice que es gusano. Pero, qué animal es el que escribe que el gusano dijoque es un gusano? El mundo se pudre, y a mí no me importa. Y aún así, espero.Smarc19.04.0000:15hs.Entre plazas y palomas No quiero afirmarlo, por eso digo que no sé si sabés lo que es estar así, acurrucado en la cama,conteniendo lágrimas, con la tormenta afuera, y sin rutas de escape. Yo sé, que estás fuera, cálida y presente. Y sé, que el precio no se elige, sino que se paga o no.Yo no escribo por placer, no lo hago por necesidad, lo hago porque me duele, y porque nada máspuedo hacer. A diferencia de aquél, a mí no me dieron a elegir. A diferencia de aquél, yo soy un punto, nouna carretera, a pesar de que por ella se pudiera dar el tránsito que nos una, pero, entonces, seráhablar de la carretera. Como ves, no tengo precio, y respecto de vos, sos inadquirible. No soy mejor, por serdiferente, soy diferente por ser el peor. Así te ofrezco mi posibilidad de redención. El juicio de tuboca, perdonando la distancia de la mía. No soy de los que perdonan, rencor es mi segundo nombre. Si de mí dependiera, me vengaría.Sólo algo me distrae de tan noble empresa, tu boca, antes que sea tarde. Y como siempre es tarde,me quedo solo, repitiendo: no fue porque quise.
  • 40. Prisma 40 A pesar del gallo – de cuello pelado hasta la depresión – no habrá piedad en las plazas.Siempre estarán los jubilados, siempre estarán las palomas de gris vestimenta. Y entre la senilidadde aquellos y la voracidad de estas, no tendré más que vanidad. No importa, lo prometo. No importa.Smarc27.07.0000:11Un espejoQueremos perdurar, desde el preciso momentoEn el que comprendemos, sin saberlo aúnQue todo lo que tiene principio, tiene final.Somos rebeldes, por naturaleza y por ley,Por eso inventamos las reglas civilesPara que no todos puedan ser lo que son.Tan vil es nuestra especie que no se soporta,Se odia a sí misma, volcando su imaginaciónMás para destruirse que para vencer al tiempo.Es como un vómito en un salón de mármol,Basta medio litro para que el ambiente hieda,Lo mismo el hombre, la mujer, y sus hijos.Para qué salvar a nadie, si la eternidad es cierta?Sólo queda la magia, terrena, vulgar, y mentidaY comer una fruta hermosa, y convertirla en mierda.Equivocados todos, desde Plotino hasta Dión,Ni hay belleza en uno mismo, y en absolutoNada es complicado hasta la voluntad.Lo nuevo no es novedad, es sabidoY lo antiguo, pese a todo, también se sabe,Qué entonces de lo desconocido?El demonio meridiano es un vacío perspicaz,Que disfrazado de pecado te ofrece hastío,Y algo más, el aburrimiento desde las manos.Preguntas y no hay respuestas,Callas y no hay respuestas,Respondes y de algún modo te asesinan.El arte de moverse en la quietud,Despertar al idiota y adormecer al genio,Juego brutal, del que nadie toma nota.
  • 41. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 41Mejor es no tener ejemplos, ni citas,Así es maravilloso contradecirse,Y de ese modo abarcarlo todo.La gacela mueve el rabo, olfateando el aireMientras el leopardo la observa, quieto,Y ninguno de los dos sabe lo que hace.Esto no es bueno, y no es malo,Es simplemente un espejoQue no refleja nada.Y no soy yo quien lo mira.Smarc23.08.0023:21AbdemíoEste momento sacro, de silencio victoriosoEs el motivo de mi guerra, la de mi entregaLuego de semanas en los bosques germanosLejos ya de los atardeceres frente al Danubio.Una idea persistente se impregna en el aireCuando yazco frente a mí, ante el campamentoAquella que me susurra una trinidad débilPero que me conduce liviana a este vacío.No hay fuerzas en la derrota por el cansancioSolo cierta sumisión ante la nada del imposibleY acaso, un estallido sofocado del almaUn estertor no confesado y jamás sentidoQue nace de la muerte de quién no ha de llorarsePor haber tenido y haber llevado algo diferenteUna vida propia, una historia ajena, un baúlEn donde los años se guardaron como reliquias.Me sé el dueño de un ideal indolente, sin piedadPara sin reconocerme pecado alguno, nunca,Sepa sin fin hallar la total carencia de consueloAnte la gigantesca tragedia de no encontrar, aún.No es más que un instante sagradoNo hay más que verlo llegar y partirPara empezar de nuevo la historiaQue será volver a un nuevo sitio.
  • 42. Prisma 42Tocar, si yo pudiese, ahoraSi no supiese, que puedoSi no pudiera, saberSi no quisiera, lo que sé.Smarc06.09.0000:09No es más que dineroNo es hacer el amor, es tener sexoDijo la mujer, por vez número milCon tus labios no podrás tocar mi pielAgregó mientras de la ropa de despojaba.Y el pobre hombre, tristísimo tuertoHacía más preguntas, casi lograndoConvencer, y convencerse de que élA su edad, no sabía ya las respuestas.Por cosas así he puesto un cartelEscrito con mi puño y letraQue colgado en la puerta de mi casaDice: no es más que dinero, sal.El sol me saluda impetuoso y exactoIgual la sólida vereda, sucia y gastadaBuenos días, digo en mis adentrosY una sonrisa me asoma en los labios.Me miento concienzudamente de almaHasta sentir por todas esas ratas mañosasUn afecto fraternal, lleno de calidez píaOlvidando de propósito la bilis dentro mío.Agradezco el rostro que me ha sido dadoY con él, rozando la gallardía, respondoA cada mirada que como mariposa ebriaSe posa libre y con fijeza sobre mis ojos.Pasos breves y rápidos, vista al frenteEntre el aliento emanado por el ganadoY algún que otro cuerpo femeninoLleno de humedad contenida, y falsa.Así, un poco despacio, el tiempo diarioEvitando las ofensas, no se trata de míSoy un alguien más entre millones másY en mi nulidad hallo el reposo de no ser.
  • 43. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 43Pero, por esa ley que se aplica a todosAquellos que nacieron bajo mi estrellaNada que sea sencillo puede durar en excesoY entonces, acabado el día, retorno, siempre.Cruzo de nuevo la puerta, con el cartel detrás.Smarc20.09.0023:29RápidoRápido!, no queda mucho tiempo, sólo minutosy aquí, debes ser capaz, en instantes efímerosde comprenderlo todo, desde lejos e intensamenteya vienen, lo oyes? van a llevarte, ahora.Está el cuerpo, la mente, las dispersionesno hay tiempo para sentir de verdad, no?Es la presión, esa historia desordenadate mantendrás en la cima de las emociones?Si fueses capaz, quizás logres escalar la montañay desde ahí poder divisar lo que fue, y lo que escon esa sensación del mundo a los pies, y,sin embargo, no crearte demasiadas expectativas.Quizá no lo tengas, sería lo más natural, dada tu edadpero quizá, puedas entender que tienes exactamentelo que no tienes, y no es eso lo que importa, pueslo verdadero, lo real, es este momento, ningún otro.Y ya se fue.Llegaron.Sin ti.Smarc22.09.0020:20El lugarObligarme a desistir, y perder mi atención, y perdermeO soñar durante doce años acerca de mi juventudY no llegar jamás a tiempo, aunque el alma la empeñeEn detener al sol, al universo, a un par de espigas.La mejor opción, casi llego a concebirlaEs más que renunciar, y más que actuar
  • 44. Prisma 44Yendo más allá de los tiempos, lo que no tuveY lo que dejé ir, para ahora, comenzar a saberte.Un poco más, lo tengo memorizado, sólo un poco másY así posarme en el umbral, en el punto de descansoEn donde nace el orgullo de haber logradoTransitar la humillación sin desviar la mirada.Y así desembarcar en el puerto desiertoEn donde no hay más que un par de letrasY una te abre la posibilidad, y otra, silente,Sugiere quedarse ahí... ahí... ahí... aquí.Smarc28.0900:06El juicioCantaban con las gargantas horadadas de sed de gloriaY en el aliento se fijaba la crudeza de las cebollasMas en los ojos, duros y tiernos, en verdad te digoNo había más que vida, roja de pura naturaleza.Ni siquiera lo siento, buena moza de finos labiosEl mestizaje es bueno, para quien lo considera buenoYo tan solo soy un descendiente fiel, y esto no es pecarNi despreciar, es reconocer el celoso beso de mis padres.Desde el tiempo en el que los cadáveres eran de orgulloHabía comenzado ya a escribirse, griegamente, esta hojaDe filo de suspenso, de solidez masculina, pura tentaciónPara que cada palmera recuerde la cercanía de los tigres.Y en esta realidad tórrida de escandalosos afectosSobresale la total indiferencia de mi barcoA través del cual viajo, sin ninguna estima ni atenciónUniendo en arduo silencio la Historia y su fin.Así es la pureza, reacia a toda razón, pues es de castaUn origen que no está en la sangre, sino en las costumbresComo el ropaje más verdadero, aquel que no es de hiloSino de horas vividas en el ritmo de los santos ritos.Disculpa entonces, si tu urbana vida se turba por mi juicioVengo de lejos, y aunque no llegué para quedarmeNo es de mí, ni de mis ancestros, pasar por alto nadaQue siquiera roce el intento de cambiar nuestro rumbo.Condenados quedan, los de tu mesa pública
  • 45. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 45A decir las cosas con toda ligereza, y así caer de brucesInsospechadamente, al vacío terreno y espinosoDe la sangre derramada, para continuamente ser olvidada.Smarc29.09.0019:05Mi final?Lo vi, esta tarde, el presentimientohacía calor, y todo iba bieny llevaba un dolor encima, grandey me negaba a sentirlo de pleno.Y en la calle había el transitoy yo miraba sólo a un ladocon las cosas que uno llevaen el alma, cuando sale a la calle.Y sabía que no podía pedir ayuday sabía que no había certezasy sabía, que alguien me llamabay que a alguien había lastimado.Y no tenía a quién decírseloY una cuerda de acero sonabacortando el aire, llamando a mi mentehaciendo que mi corazón acepteLo que el resto de mí no queríay que ahora podía verlo, cercay claramente, como nunca antesa pesar de haberlo pensando tanto.Hoy lo vi, esta tarde, en las callesmiraba a un lado, soloy de contramano, ebriedadno pude hacer nada, sólo mirarel instante previo, mis labios entreabiertostras el cristal, un rostro enloquecidoy el calor del metal rugiendo más cercamás, más...Smarc29.09.0022:02Negar, y olvidar las reglas
  • 46. Prisma 46Guerra, santidad, inmolación de mi nombreLas tiendas cerradas, el polvo del desiertoY todos los pescados pudriéndose al solCon los ojos abiertos, mirando el abismo.Atravesado por una lanza romana, míasDolor y desmayo, y luego la sed, seguirY aquietar el espacio, tomarlo de la manoY hacerlo sentar, mirarlo, dialogarlo.Había visto el fruto maduro, carnosoPromesa de sabor sin igual, y entoncesCerré mis ojos, puñal en mano, y diEl salto preciso, el golpe, al centro mismoClavé violento mi hoja de dos filosUn dolor me comió las entrañasAbrí los ojos, desperté, sin sombrasEl acero en mi corazón, de mi propia mano.Recordar apresuradamente, con tiempoLa leyenda primera de mi pubertadCuando los ancianos me permitieron al finAcercarme al fuego, al calor de las historias.Y comenzar así el trágico destino de conocerLos caminos y los hombres, los vacíosComo el de Gad, el más terrible, muertoPor él mismo, obligado por los diosesA luchar contra sí mismo, sin saberloComo cierta parte de mí, obligada a buscarSin descanso, mi propia altura y destrucciónPara que no haya nada más terrible, mas que yo.Para hacerme hombre, en aquel entoncesTuve que alejarme de las mujeres, siempre solasY en ese destierro se forjaba la única condiciónSaber guardar un secreto, sin respeto a la muerte.Qué otra cosa hay en el mundo que sea ciertaComo el beso esperado y alcanzado por añosPor encima de la más grande batalla y victoriaDebajo del cielo, un grano de arena, en el mundo.Heridas, toda una ciudad de cien heridasCantos y lamentaciones, todas falsasMe lastimo y me abandono a la curaSoy mi verdugo, y soy mi galeno.Prefiero desde todo este entonces
  • 47. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 47Las frutas secas, la aridez en la bocaSumergirme profundo en todas las rocasY llegar a ti necesitado de beberte toda.No es más que unir los tiemposSin condiciones, de principio a finCon sólo una idea grabada en la frenteApoyado en la fuerza plena, único motor.Smarc01.10.0014:24Metal nocturnoDepresión de infanciaJuventud de certezaVejez, eterna madurez.Buen día, soy yo.Smarc07.10.00Los ejemplosEl ejemplo está en las calles iluminadas de GalesPedazos de cristal y acero que hacen un edificioY en los ríos contaminados de SudaméricaAl borde de los cuales se tejieron poemas de verdad.El ejemplo pudiera estar en las nubes descritas por un niñoEn el vino consagrado que un sacerdote bebe muy dolidoY, por qué no, en la mudez del que no sabe expresarseComo en el torrente de vocablos de quién no tiene qué decir.Hay ejemplos, conviene decirlo, que habitan en el nudo de lo inerteEn una piedra que descansa sobre papeles en un escritorioEn pequeñas piezas de metal que sujetan otros tantos papelesY en cajas portátiles que transportan esos papeles y esa piedra.Ejemplos más precisos, pero más contradictorios e inciertosToman posesión de un arco iris, un suspiro, un cerrar de ojosY por supuesto, un dormirse desde lejos, y un callar abruptoSin dejar de lado el saludo mañanero y la fuga sabatina.Ejemplos los tenemos todos los días, en todas las épocasLos tenemos en el tiempo, los tenemos en el espacioLos hay en un sentido, y los hay en el sentido opuestoDel derecho y del revés, lo cierto es que nos sobran ejemplos.
  • 48. Prisma 48Y aunque sea increíble, también tenemos a quienes los siguenA veces laten a nuestro lado, a veces todavía viven en un libroY tenemos a quienes los niegan, y a quienes los ignoranTenemos, siempre tenemos a los ejemplos y a su estigma.Lo que nos falta, ahora que no lo piensoEs ese número racional de personasQue sigan el ejemplo más sencilloEl de seguir a quien sigue el ejemplo.Smarc25.04.0123:45Protesto sin pagaréSoñaba, con toda mi piel soñabaCon mis órganos saturadosCon mi mente y mi espíritu y mi almaCon todo lo que soy soñabaCon una verdad única, terrible y puraQue me partiese y me hiciese partirDe aquí a mí mismo, al centro de otroFin del tiempo, de la forma, de la fuerza.Quería, con toda mi juventud queríaCon las manos ansiosas y los ojos fijosCon el andar apurado y la frente levantadaCon la sonrisa de loco cometa queríaUna alegría imprudente, vorazCapaz de destruir las lozas ajenas y propiasResistente a todo mar y a todo desiertoCampo ideal, de ideales, sobre el cual sembrar amapolas.Pretendía, orgulloso de mí pretendíaCambiar lo más estable, mover lo que no está fijoAnular diferencias, diferenciar lo idénticoConvertir las cosas, y verter el universo en ellas.Tocar, con un solo dedo mi mano tocar el imposibleCon una sola mirada abarcar el infinitoCon solo este cuerpo sentir toda la eternidadY asirme a un alguien durante un viaje transmigracional.Imaginé, cuando entonces, ya presintiendo otros entesUna ciencia semejante a mí, de carne, libros y pasionesPrudente, eficiente, toda ella construida de certezasY por la cual, la comunión dependiese de teclear botones.
  • 49. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 49Y lo que veo es tu risa al recibir un ramo de floresY al fijarme en la esponja tirada en el suelo me duele todoY se desencajan mis piezas cuando te cuidás de la lluviaCon un paraguas prestado, agachando el cuello en las esquinas.No hay ternura en la soledad, no se está solo en la ternuraContigo los conocidos boletos a un lugar conocido de nadieParte del mundo, un mundo en partes, y el todo se escapaY la unión queda fija en los versos, los que no compartiremos.Mientras tanto los proyectos más altos, ir al cine, tomar un caféComprar el último best seller, alquilar la última películaSalir a la noche de los amigos más fingidos de la historiaY ponerle el rotulo de una felicidad que no creerá nadie.Y de lo gris hacer las visitas al hospital una tarde de sábadoDerramar un par de monedas en la esquina más transcurridaLamentarse de los desempleados y quejarse de los horariosEn una palabra, lamerle el culo al mundo y sentirse bien por ello.Y después de estas, y otras faenas un poco más complicadasComo levantarse a hora y cepillarse los dientes veinte vecesPutear en público por la suba del gas y de la nafta 97 octanosY el barquito de hierro que derramó petróleo vaya saber en qué mar.Convengamos, en la noche no hay comunicación, y esa es tu atalayaAbrigo de la incomprensión, y también de la ingratitudPara que nadie venga a vos a ofrecerte el perfil del que sufreY ni siquiera así basta, ni aunque rías, ni aunque llores, ni aunque calles.No sé, supongo que me niego a negarme, lo niegoQué se yo, cómo podría saberlo nunca?Soñar, querer, pretender, imaginarAlguien tendrá que aceptar, que admitir, que valorarQue en el fondo, y en un principio, nos parecemos mucho.Finalmente, puede que yo nade en mi necedadQue el error sea parte constitucional de mi historiaSin embargo, por si te sirva de espina, vos que sos tan rosa amorosaA tu certeza de mi locura, le ofrezco mi incertidumbre de si valés la pena.Smarc17.04.0100:08El consejoImagina que caminas y nadie lo notaQue ese que te observa habrá de morirQue aquel que de ti habla habrá de flaquear
  • 50. Prisma 50Que aquel que te habla jamás te conocerá.Imagina que ese cuerpo que quieres lo tendrásQue el beso a cuya caza te lanzas será tuyoQue luego de tragar la pulpa estará un carozoPresto a romperte la garganta de acuerdo al manual.Imagina que tienes razón, pero no se te la concedePorque el que la expone eres tú, estatua a la vanidadPorque el dártela supone aceptar lo que no se quiere serPorque hay a quienes le importa lo que a ti jamás.Imagina que a quien tanto crees quererHuye o se acerca de acuerdo a tu fama comentadaQue en el mejor de los casos siempre serás caricaturaUna imagen dicha, sin posibilidad de confirmación.Imagina entender que nadie entienda lo que entiendesQue todo lo que llevas no lo puedas compartirQue todo lo que compartes no se quiera entenderY que todo lo que se entienda no lo puedas aceptar.Imagina también, que de 100, 2 decidan por 98Y que en ese 2 no esté el nombre del que te decidaQue entonces sepas que ya no estás en el 100Que no eres número ni letra, que no eres del lugar.Imagina el infierno, el cielo, y una vida en la tierraUna biblioteca y el mar, una adicción y su curaPonerle nombre a todo lo que ves, y que luego lo repitanO repetir el nombre de las cosas nombradas por otro.Imagina ser lo que quieren, lo que quieres, y no serTransitar y mutar, o permanecer en una tenue eternidadImagina, muchacho, lo que harán contigo mañanaLo que habrás de hacerles, todo lo que se harán.Imagina tener que llevarte cosas a la boca para vivirQue para seguir haciéndolo las tengas que devolverQue tu risa dependa de lo que otros hagan a ciertas horasY que tu llanto nazca de quien ignora más cosas que tú.Imagina depender, depender toda tu vida siempre de algoQue no serás libre nunca, en ese nunca que te enseñaronQue vivirás en la prisión siempre, ese siempre aprendidoQue hagas lo que hagas puede que mueras en el 100.Imagina ser especial para un grupo de idiotasO un idiota para un grupo de especialesO el idiota entre idiotas, o el especial entre especialesImagina el supremo aburrimiento de ser.
  • 51. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 51Imagina que hay libros que te ayudan a serQue hay maestros que te guían a no serQue todo el tiempo hay millones de palabras flotandoQue algunas te definen, que no hay más allá de ellas.Imagina la enfermedad, cualquiera seaLa muerte, de quien seaLa vida, de cualquieraImagina.Imagina no explicar, no tener que hacerloImagina sentir y ser sentido sin imaginarloImagina vivir plenamente sin que nadie imagineImagina respirar un año entero sin imaginar nada.Imagina que no se promueva la imaginaciónQue la destierren de por vida y hasta la muerteQue desde mañana ya nadie imagine nunca nadaY que al final sea cierto que todo esto sólo lo imaginaste.Imagino que te imaginas todas estas cosasQue incluso puede que las sientas realesTe imagino imaginando mi imaginaciónTe imagino imaginándome desde tiempo atrásY me pregunto si quién nos habrá imaginado.No imagines nada, para eso estamos nosotrosLos que habitamos en las otras bocas que nos nombranLos que podemos imaginarnos cómo sería tu vida sin nosotrosJusto los que no podemos imaginarnos una vida sin ti.Smarc02.04.0123:25Ser, o dejar de serlo todoPersistencia de las noches, brutalidad ocultaSierpes que navegan rasgando la brumaLas fauces abiertas, los ojos transparenciaY un breve temor de sonidos sofocados.Fría la piel, la sangre todavía tibiaUn hedor oculto, aún inexistenteVeinte asaltos al vacío temporalLa borrosa historia de un crimen lejano.Giras en tu habitación, el cuello endurecidoEspinoso respirar, pensamientos de lanzaCon las horas como piedras sepultándote
  • 52. Prisma 52En el desierto que dijiste fue tu hogar.No hay trovadores que adormezcan a nadieAhogados en su vómito flotan los héroesY los poetas, todos, crucificados cabeza abajoY decapitados, y mutilados, por fin silenciados.Vienen, son ellos los que vienen, los innombrablesEn plena sospecha de que siempre han estadoIncertidumbre del movimiento, el verdadero sentidoIr o venir, llegar o partir, ser o dejar de serlo todo.Invitación al abismo, mi piel negra, lo hondo de la carneÉxtasis puro, crueldad de las manos asustadas del ángelSi te entregas lo pierdes, sin ceder no lo tendrásLlegar al límite y soportarlo, la sonrisa y la cruz.Descansa, acepta que todo es vanidad, que todo pasóO pelea, que la palabra justa es la que señala lo injustoEres, lastimosamente, aunque seas ya lo que no quieresY estas, aunque no lo quieras y no puedas dejar de ser.Yo sé que hay sólo dos verdades y un secreto innobleLa primera, que la verdad no existe ni existiráLa segunda, que si lo dicho es cierto esta certeza es el dosY como no hay dos sin tres, el secreto está en saberlo.Nada es, todo continua ¿a dónde has ido Novedad?Nada somos, salvo este seguir de algún modoNada más que realidades que buscan su palabraY palabras que anhelan realizar su existencia imaginadaNada más que un todo todavía por hacer.Púdrete, te hará bien.Smarc20.03.0100:05Pagaré sin protestoEntre millones de dólares, lo mismo que millones de palabrasMeda igual cualquier manera en la que el sistema es un sistemaPrestarme a ver lo que tienen, o lo que dicen, y lo que lloranMe agobia, pues en todo lo que veo no hay más que absurdoPor esto, imagino que no es real, lo cotidiano casi me insultaY, en cambio, cuando nadie está y no estoy presionado a verTodo es tan cierto, palpables las ausencias, lamibles los sonidosLa regla es una, no hay nadie ni nada, y así sí habita la verdad.
  • 53. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 53Puede que el mundo no sea una metáfora, sino al revésQue en realidad no seamos los hijos no deseados de DiosQue la vida honorable es un fin en sí misma sin premios celestialesY que todo el sufrimiento sólo es fruto de un deseo reprimible.Esclavo de lo que dices: viva la libertad de los mudos!Libre es el que pudiendo cambiar se fija más en ser felizPunto sumergible, testarudo debate respecto de lo inútilEsclavo no es el que lleva cadenas, sino el que vive como si las tuviera.Puede que este sea el modo en el que fue un principioDonde las expectativas volaron en su espiral primitivaAlejándome en una mutación nacida en mis quietos ojosDesde donde miraba como quedabas fija, aferrada a lo que fui.Todavía estabas sobre mí, todavía sentías mis latidosCuando ya había partido, sin nada a cuestas, sin nadieEntendiendo por fin tu completo desapego a lo desconocidoIncluso el miedo que te crispaba los dedos tras una imagen.Y, sin embargo, no seré yo quien sufra mi caídaTampoco fui yo quien sonrió en mi cúspideFue alguien, un alguien que quiso y quería ser yoParecido a mí, semejante a mí, el rey oscuro de extraña precisión.Has visto, alguna vez, la epifanía más ciertaY la gota oval en su desplazamiento a la nadaLas cruces nocturnas de panteones vacíos, vendidosY la certeza, por una vez la certeza, de un amor que aguarda?Sospecho, que pudiera ser, que al final esté bienNo es mentira mi cansancio, no es cierto mi furorSolo es simple el hecho hilvanado de un momento previoEn el cual el tiempo parece poder detenerse a voluntad.Tengo tiempo, todavía.Smarc.08.03.0121:42El más fuerteBestia de aristas incolorasAnimal que yace, dios que reposaCómo es la vida en la memoria?No sentías el palpitar bajo la camperaLas manos duras buscando un cigarrilloY sobre la fe perdida, la esperanza de la noche?
  • 54. Prisma 54Estructura social, alucinaciones sonorasUn tormento inventado, pero realEl nombre de los caídos, la música que no se compra.Cuando lo querías todo, y todo era imposibleHasta que lo conseguías sonriendo desde el pechoY al mirar a un costado suspirabas, pues no bastaba.No hay comprensión, y los ancianos duelenCuando el día no es más que gente hablando de genteY la noche sólo es postergación, tregua sobornada.No importa, soy yo quien lo diceEl gran edificio lleno de hormigas blanqueadasAntesala del otro, el que se extiende bajo tierra.Aléjate mientras seas joven, y no vuelvas.Smarc28.02.0122:08La diferenciaSúcubos, vengan en fila, ordenadamenteAquíMi pensamientoCruel.No creo en los ateos, ni creo en diosSoy gentil, valoro tu pasmo púberPor eso salivo minúsculas a tiempoY callo el grito enorme de tu dolor vulgar.Me burlo en medio de toda mi fortalezaDe toda risa y todo posible río llorosoPorque ya sé que también tú sabesQue el origen del placer está en el dolor.Súcubos, vengan en tropel, desordenadamenteAquíMi cuerpoFiel.La deuda es larga, para la mejor empresaY se paga todo por adelantado, sin protestasY no se piensa en el tiempo si se lo viveHasta que se vuelve escaso y aparece la risa.Falta poco, fatalmente poco, niña mía
  • 55. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 55Para que pagues con todo tu cuerpoEste podrido infierno de cada minutoQue te atreviste a permitir que viva sin ti.Súcubos, figuras bellas de segura perdiciónAquí el hijo de Argos, testaruda duplicidadA ver si muestran la atractiva grieta húmedaEn donde pretenden oculte mi dulce vanidad.Yo invocoYo evocoYo provocoNo somos iguales, eso es todo.Smarc21.02.0123:18El que daEl libro decía “mejor ser traicionado que traicionar”Y alguien me dijo que antes de vengarme cave dos tumbasAsí, siendo yo el que sin entusiasmo descubre lo que más ocultanMe convierto en lo que duele, tan sólo por saber que los sé.Lo piden todo, y se les da, al menos hay alguien que lo daPero ahí nace el temor, la profunda y abisal incertidumbrePorque todo aquel que recibe más de lo que entregaSabe que no habrá de durar, por esto, culpable es el que da.En la tenencia del que recibe habita la espera del que da.Smarc21.02.0122:58 Hs.La rocaRecuerdo lo que seré, por fin inalcanzableCuando el humo sin llegar a los pulmones vuela de mi narizPara instalarse en un mundo perfectible hasta la incapacidad del vómitoY rodeado de aire se convierte en una estatua imposible y real.Pero antes de cederle paso a la memoriaDebo despojarme de ciertas riquezas que no podré llevarLas horas de incomprensión, que fueron añosY los días de depresión, que fueron siglos.Después, con las heridas perfectamente descriptasCon los diagnósticos doblados y guardados en los bolsillos
  • 56. Prisma 56Emprenderé el mutismo de roca que a los peces tanto atraeY por un instante viviré ser el vinilo para el llanto de las ballenas.Smarc14.02.0120:53hs10 de FebreroSeis tigres blancos duermen heridos en veredas sin nombreExpresándose a través de tenaces golpeteos de martillo en la menteCuando el corazón sigue loco, enrevesado, y aunque le pesa sonríePor el calor inmundo, los obsequios vacíos, y la traición más precisa.Debajo del agua la imagen se distorsiona, pero las cosas no cambianHay un desierto que se instala en la garganta y Azazel habita en élUn gran globo de gas se infla en los pulmones, filtrándose por los labiosY en la tórrida siesta se callan los gritos que un año murieron en los cafés.Se han ido de nuevo el respirar tranquilo, el orden de las cosas, la ilusiónY de pie, rasguñando el aire ciegamente, mis palmeras de siempre, las de sangreTambién contemplan sus voces, sus vidas grabadas en las paredes, las de calMientras la nubes pasan, como hace cinco mil años sobre el cuerpo de quien quiere.Aquí el monitor que me dice nuncaNunca es mi pretéritoVacío es mi presenteNada es mi futuro“Nada es más importante que Dios”Hay que duplicar las vidas y la propia hacerla doble, dos veces por nocheArrimar leña al fuego, instalarse lejos, callar un silencio y morir.Smarc10.02.0015:56Yo, el entendedorSoy las hojas caídas sobre las baldosas llenas de agua de lluviaSoy las luces del semáforo que renunciaron a brillar y ya no estánSoy las alcantarillas que cobijan a monstruos y asesinos noblesSoy las nubes de mentiras, las muñecas rotas y las canchas vacías.Entiendo el dolor de parto de las mujeres que no tienen maridoEntiendo el dolor de los maridos que no entienden de morfinaEntiendo la invención de un cenicero de cristal, de manos de quien no fumaEntiendo al encuadernador que no sabe leer, y al escritor que no sabe encuadernar.
  • 57. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 57Entiendo la comisura de los labios de la primera novia cuando duermeEntiendo los zapatos, el perfume y el agua estancada detrás de los ojosEntiendo los cumpleaños, los regalos que se compran y los que se ocultanEntiendo los colores de la ropa interior, de las velas, de los ojos y del cielo.Soy la tos de Chopin que sale de su boca en un estallido, solo para contemplarloSoy el río de otro siglo que transporta la peste que diezma a la Francia católicaSoy el combustible de la primera nave que levanta al hombre del suelo y lo rompe en dosSoy la sábana blanca sobre la cual con un engaño se sella la victoria de dos contra uno.Entiendo aquellas cosas que empiezan y no terminan sino con la muerte del que las sabeEntiendo la goma fijada a la suela de los zapatos de las manos de quien golpea a sus hijosEntiendo la ilusión y su propio reloj de vida cuando se poza en un corazón ancianoEntiendo los ojos que rasgan las tinieblas brillando de temor por encontrar lo oculto.Soy la copa en la que por un instante fijan sus labios dos contendientes amorososSoy la hoja llena de filo que cuando corta un vello a veces, también corta la pielSoy la carne hecha palabra que callará el último grito cuando se apague la antorchaSoy el gas que habita en el centro de todas las cosas que habrán de mutar y morirEntiendo el sonido de los ventiladores que soplan aire caliente antes del aplazoEntiendo los cordones rotos del empleado público y los del privado, de menteEntiendo el aroma que se abre paso desde la tierra antes y después de la tormentaEntiendo la sustancia, los atributos, el deseo, la forma y la fuerza de aquel que sueñaSoy el tinte para el clavel todavía incoloro que se oculta bajo las bragas de una virgenSoy el ladrillo inserto en la muralla infame donde en llanto posará su frente el arrepentidoSoy el polvo que viene del desierto para anunciarle a la ciudad que todavía falta muchoSoy el grano de sal que un mar casto deja en la orilla para no dejar de ser lo que ya no esEntiendo, ahora entiendo, que soy lo que entiendo y entiendo lo que soyAhora estoy libre, ahora soy libertad, y ahora quedas definitivamente prisioneraPorque nada de lo que seas o vayas a ser será diferente de lo ya he sido yoPorque incluso cuando lo entiendas todo, yo, el entendedor, también habré de entenderlo.Smarc04.02.0119:20La tardeAfuera estaba nublado y, por momentos lloviznabaAdentro, nada más que los pinceles solos y resecosY parecía lo contrario, que lo seco estaba del otro ladoque las nubes lloraban a migajas dentro del recinto.Agua sucia delineando el contorno de las teclasRecuerdo de una colilla traidora y perdidaCaída libre entre los actos y el olvido de las nochesLa plata de los utensilios, la sibilia anunciando mi nacimiento.
  • 58. Prisma 58Errar y errar, estar a mitad de camino y terminarlo, y empezar de nuevoCon el pantalón echado a perder por las salpicaduras de la calleCon la frustrante sensación de haber perdido incluso el odioY una nueva sed, completamente débil como una estrella muerta.Tengo una bandera clavada en el centro del pezón que conduce al infiernoUn mapa exacto en donde el cielo está debajo, aquí, en el vacíoLas uñas partidas por aquellas promesas que no se cumplieronY los nocturnos de Chopin atravesados entre mis cejas pobladas de muertos.Ya no tiene sabia el árbol a cuyo pie descansan los leonesTodo es humedad en la madriguera plena de oscuridadQue alberga en su silencio móvil a ratas y a cucarachas blancasQue esperan desde hace cinco mil años por ver la luz de la noche.En la tarde se vive la intuición no del fracaso, ni de la piel hostilSino la de aquella que dibuja una trama de fuego y piedadComo antesala del chubasco que habrá de embarrarlo todoUn instante después de no haber olvidado nada.El tiempo se acaba, quedará lo que no existeNo más creación, quizá el vago intento de generarPero no más lo nuevo, ni lo único, ni lo irrepetibleNada más, por favor, nada más, y que tampoco sea suficiente.Smarc03.02.0118:00CredoCreo en los domingosEn los jubilados de renta fijaEn las veredas rotas del veranoY en los recolectores de basura.Creo - por supuesto que creo -En las leyes de todos los hombresEn la bondad de todas las mujeresY en que los buenos siempre ganan a los malos.Creo en la ciencia y creo en la feEn los preceptos de la capa de ozonoEn las heces de las palomas sobre los bancos del temploEn el tubo de ensayo y en el capelo cardenalicio.Creo en el vómito de los borrachosEn la menstruación de las vírgenesEn las lágrimas del que creyó amarQue madre hay una sola, y padre también.
  • 59. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 59Creo en el aceite recalentadoY en las monedas que ocultan los miserablesCreo en la ropa sucia llena de humedadY en los libros comprados que jamás se leerán.Creo en el lúgubre bracero del pobreEn el control de la natalidadEn la introspección y la filantropíaEn los caños de escape y en el petróleo.Creo en la familia – sobre en todo la tuya –En la sociedad que paga sus impuestosEn el matrimonio aprobado por la iglesiaY en la administración pública de los divorcios.Creo en el concubinato y en la prostituciónEn la sodomía y en el libertinajeEn el onanismo y en el celibatoY en el hermafrodismo de las flores.Creo en el sonido del catarro en la gargantaEn el temblor de las manos de los que fumanEn la fiebre nocturna de aquel que imaginaY en las palmeras que buscan agua en el cielo.Creo en el final del caminoEn el corazón durísimo de los frutosEn la fiera tristeza de los animales condenadosY en el hombre imperfecto, hecho de barro.Creo en el ingenio de los teléfonos celularesEn los hombres que se convierten en héroesEn las mujeres que son convertidas en diosasY en los niños que entrarán al reino de los cielos.Creo en el itinerario de los trenes eléctricosEn la duración de las pilas alcalinasEn la secreta sinapsis de los búhos neuróticosY en los ordenadores destruidos por un mismo rayo.Creo en las ondas que una piedra dibuja en el aguaEn los hoyos trazados por el plomo en una carneEn la caída de la lluvia y en la subida del vaporY en la conversación adulta de dos violines sin estuche.Creo en un todo como oposición a una nadaCreo en un principio, y también en el principioCreo en los sonidos combinados y moduladosEn lo áspero de las emociones y en el valor del esfuerzo.
  • 60. Prisma 60Creo en los talonarios de chequesEn las pinturas hechas para el rostroEn el metal que el orfebre ciñe en las muñecasY en la nieve del algodonero convertido en bragas.Creo en lo blando y en lo duroEn lo elástico y en lo rígidoEn los tres tiempos y las tres dimensionesY en el punto exacto en el que la noche envenena al día.Creo en la desesperación de los que descubren lo que sonEn la egoísta torpeza de todos los que ríenEn la resentida habilidad de los que poseen algún secretoY en la recompensa incierta de los que escaparon a la red.Creo en los medios de transporteEn las civilizaciones y en las religionesEn el respeto a los superioresY en los consejos de las verduleras ancianas.Creo en todo lo que se puede y no se puede creerCreo que lo entienden, lo acepten o noY por todo esto creo, de corazón creo,Que no me importa qué crean los demás.Smarc28.01.0114:29La venganzaAhí va el barquero, tan serio y sereno para muchosTan siniestramente risueño para otros pocosY, sin embargo, de lo que he escuchado decir de élJamás escuché palabras que pregunten “¿te gusta la barca?”A ti te tocaron los días en donde se besan las botas militaresFueron tus horas, y no las mías, las que transcurrieron siempreEntre el furor de tareas que bien terminadas complacían al dueñoY la pesadumbre de la sospecha de que jamás lograrías nada.Para ti fueron predestinadas las noches de risa burda y vacíaPara mí, en cambio, aquellas en donde habita sólo el vientoY mientras a ti te dolía la imposibilidad del goce de la conquistaA mí me tocaba beber el hartazgo de lo que jamás me faltaría.Abajo es el fuego, arriba el aire, y aquí sólo tierra y agua, barroQué importan la forma o la intensidad de los sufrimientos estosMientras nada se compara a la forma e intensidad de la barcaQue los hace posible, bajo el mando de quien no opina de ella?
  • 61. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 61Oye, barquero! qué opinas de la barca que te dieron para gobernar?De nuevo las coincidencias, es alguien que tiene tareas por hacer!Obligados todos, todos, a cumplir los ritos, a seguir el ceremonialY yo libre, hermoso y soberano, brillando puro en medio de la nada.Feliz de ti, o infeliz, sé que da igual, que podrás morir con la certezaDe que en tu epitafio, sin temor a indelicadezas, justo sería escribirSobre una piedra rota “Aquí yace uno que quiso, pero que no pudo”Pues, qué mayor consuelo para alguien normal, que ser tratado como tal?Y qué habría de importarte, desgastado alimento de los que no piensanSi algunos que creen hacerlo, estiman que mi lápida de decoro no careceríaSin en ella se graba “Aquí yace uno que el querer y poder no le bastó”?Al menos, debes admitirlo, tienes el triunfo pasajero de tu escuela provincialPor eso te guardas las sonrisas que jamás viste pero de las que has dependidoEsas en las que algunos partían con la convicción de que se cumplía el juegoEn el cual, las botas terminaban, el goce llegaba, y todo era un punto, la promesa.No diré a nadie que también te has quejado, y que al hacerlo has perdido el boletoQue debajo de esas rugosas llagas infames que hacen tan propio tu corazónHas ocultado todo el tiempo el malsano orgullo de haber padecido a voluntadPara que puedas seguir rumbeando, saboreando tu venganza más extrema y cruelEsa que te grabaron en la mente y en las manos, esa que llaman: el paraíso.Pero, qué te importa, hermano en el infortunio, cada cual con su feMas, en honor a que jamás ni en soledad ni en público de ti me he burladoConcédeme un solo consuelo mientras todavía tengamos modo de serPregúntale al barquero, tú que crees en él, tú que le temes o le despreciasPor mí pregúntale, antes del final, si la barca acaso es de su agrado...Pregúntale.Smarc24.01.0123:22El músicoDejé atrás la calle latina y pecaminosaSoportando en el trayecto de mis pasos negrosEl egoísta aroma de los jazmines florecidosY la húmeda queja de la hierba clamando lluvia.Ciego y ahogado en un furor contenidoAtropellé las estancias hasta llegar al sótanoPara arrojarme al suelo y así mudo contemplarUna guitarra española y un piano alemán.Quién combinará los sonidos del acero y la madera?De qué vale un instrumento sin su interprete?
  • 62. Prisma 62Puede que cada mujer sea un instrumento lejanoEsperando en silenciosa quietud, impaciente y tersaLa llegada de aquel que del cuerpo pura música le arranque.Y así, qué serían los hombres sino tristes interpretes?Músicos de paga variable, de reconocimiento inciertoQue dentro suyo también anhelan el pan y la risaUn gesto cariñoso, un guiño fugaz, imposible para el acero.No será cruel entonces, también, el destino de este músicoQue yendo más lejos de los que habrán de rodearleDesprecie aplausos y monedas y solo sienta satisfacciónAl pulsar con destreza las teclas precisas que cosechan la pasión?Mas la madera, aunque sea capaz de arder, no puede perdurarY el acero, aunque resistente, sólo con sacrificios se entibiaPobre niño hombre, intentando lo que nadie ha logradoLa música, el instrumento y tu historia que no es más que anhelo....De todos los que viví hubo un año, muy lejano yaEn el que existió la primera vez de la primera lecciónSonidos no faltaron, aunque sí las melodías, por entonces prohibidasY a la número diez sucedió lo fatal, el decirme que imposible eraSonreí en mi frustración, pues al fin contemplé lo inmensoY así conocí los días, las horas en las que el mundo fallecíaEn donde sólo quedaba ilesa y sin mancha la que habría de llegarLa destreza, esa hija cuyo parto pareciera no tener final jamás....Hoy vago por la noche, después de haber resistido todo el díaY al fin, cuando el hastío me golpea lo hombros y los ojosCuando ya mis sentidos han recorrido la esfera de lo intolerableCorro al sótano, en donde en quietud esperan por mi fugaz serUna guitarra española, y un piano alemán.Smarc22.01.0123:25Parte de la verdadEn qué parte de la Biblia está escrito “gracias”?Smarc07.01.0117:18
  • 63. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 63Al albaCuando creer deja de ser naturalY la fe es una definición autoimpuestaSe abre el telón al espectáculo brunoDe quien todo lo soporta en inhóspita calma.SmarcVillarricaCosas...Qué pasa? A qué le temes? Ya me has vistoLo sabías, lo sabían, a qué cargar la tramaCon lágrimas falsamente contenidasO silencios distantes, áridos de llamadas?Ya me he quejado bastante, es sabidoAunque, más sabido aún es que si algo me importaDe ello no doy señales, y así habrá de seguirHasta que alguien descubra que no es uno, ni dos.No te ha pasado, en lo profundo del hastíoPasada la efervescencia de lo absolutamente normalQue al mirar: a un grupo de guerrilleros en acciónA sacerdotes de cualquier culto cumpliendo los ritosA perenigrantes en procesión hacia una virgenA políticos hablando sus discursos sobre la tarimaAl público elector congregado hombro a hombroA los silentes lectores encorvados en una bibliotecaA los que danzan frente a frente bajo luces de neónA los que alineadamente posan el sumidero en un estadioA los que defienden o atacan esta o aquella causa – perdidaA los urbanos, a los aborígenes, a los alienígenas, a la genteTe aparece un sentimiento que dice: acaso esto es real?Si me dices, oye, tienes razón, he pasado por elloNo hallarás satisfacción en mis ojos, ni en mis manosLa duda es una mujer noble, aunque siempre inoportunaA la que de conocer nadie puede jactarse si sano es.Aún así, en este romántico panorama de la no certezaTe ofrezco una noche en la cima del húmedo peñascoEn compañía de nadie - ni grillos, ni luna, ni lobos -O bien, en la calidez de tu hogar, sin nada que mirar.Si aceptas el pequeño desafío - que depresión implicaPisarás el suelo no tan sacro de los solitarios
  • 64. Prisma 64Estarás, al menos uno o dos momentos en mi tierraEn la soledad, en la más nívea y bruna estancia posible.De mi mano aprenderás que cuando nadie estáNi de este lado ni del otro, ni al alcance ni inalcanzableSe logra la ventaja olvidada, principio del juego mentalLa de tener una certeza, una sola, la que te da la soledad.La multitud, entonces, se vuelve fantásticaY lo unitario, así, adquiere el color de lo ciertoSin embargo, ahora que lo hemos dichoSabemos que estamos... y volvemos a dudar. Smarc16.12.0022:32La faltaLas horas se han vuelto de piedraLas llevo sobre la espalda, sin solLa tristeza es una niebla que con desdénMe cubre todo el rostro, toda la piel.Respirar es sencillo, inhalar, exhalarPero el lamento, la cuchilla ocultaQue en silencio te rasga por dentroEs ya otra pesadilla, difícil, cuesta arriba.Consumada la falta, derrota siempre tristeNo hay expresión que tienda el puenteSólo queda la espera de un gesto de perdónLa mano y el trapo que limpian el piso vomitado.Así es la aniquilación de la fuerzaUn cigarrillo tras otro, como pinceles danzantesQue van pintando la historia de una vidaLa de aquella que tiene cosas de qué arrepentirse.Sin pudor la esperanza se cuela por las rendijasSe acerca veloz, antes que puedas cerrar los ojosY te araña las mejillas, te hace latir, y te obligaA una atroz permanencia, mientras se te pudre el alma.Yo sé estas cosas, y soy lo que sé, y sé lo que soyQué otra cosa que un suspiro y una lágrima contenidaCuando no se tiene un nombre que gritar sonrienteCuando por las veredas – sucias – no hay más que nadie?Este es el precio de un minuto de gloriaAquí es donde se paga la victoria de la carne
  • 65. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 65El jarabe espeso, la inyección aceitosaEs aquí, ahora, cuando las horas de vuelven de piedra.Smarc08.12.0021:04Arcilla y azafránDe mí dirán que soy cruel, de míQue ni siquiera soy el mejor,Por diversos hechos, que no he hechoY por ciertas ausencias, exactas, planeadas.Muñequitos de arcilla, muñequitos de azafránAlegres mueven la cola cuando les brilla el solY fruncen sus seños de juguete cuando, a vecesLes llueve impredecible el domingo familiar.Dicen, la vida es bella, cuando les va bienDicen la vida es mala, cuando les va malY yo, que sin ser el mejor, estoy por encimaSé muy bien, que de mí dirán que soy cruel.Es cierto, no llamé a ver cómo estaba el enfermoTampoco le dije que la quería, que la extrañabaPero, acaso llamé a recordarles que morirán mañana?De mi boca salió el verbo prístino del desprecio?Muñequitos de arcillaMuñequitos hembraMuñequitos machoMuñequitos de azafránLloran, pero no les duele, pues no cambianOdian, pero caminan sin puñales en la cinturaAman, pero se desvisten con temor y vergüenzaY a la mitad de la tarde, fingen olvidar lo que son.No hay luna para los muñequitosSólo un blanquecino balón – mancillado,Que muta a voluntad y mueve las mareas -Al que le hacen versos, podridos como el azafrán...No hay sol para los muñequitosHay, sí, una bola de fuego que pintan de amarilloAl cual ofrecen sombrillas, sea playa o ciudadY al que le reclaman el sudor de la catinga al mediodía.Muñequitos de arcilla, muñequitos de azafrán
  • 66. Prisma 66Muñequitos hembra, muñequitos machoDigan de mí que soy cruel, es lo justoPues acaso, no soy yo el que dice lo que son?Muñequitos del mundo, uníos, y divertíosQue es lo justo, pues yo, al ver lo que sonY lo que intentan ser, sonrío divertido, en mis ojosDonde nunca llueve, donde nunca sale el sol.Smarc05.12.0023:45Con el dolor en los piesNo hay extremos posibles, donde habitan los mensajesEl remolino se pierde en sí mismo, confuso y ciegoNegándose eternamente a ser explicado, estructuradoY no hay posibilidades en los extremos del mensaje.Un punto aquí, y otro más allá, el encierroLa tranquilidad de saber que lo que comienzaHabrá de terminar, la distracción de no quererloY el espejo real de los días desgastándote la piel.Decir lo que uno va a hacer, y hacerlo todo el tiempoFrente al escuchar lo que se sabe bien no se haráEsta es la moneda del día común, la merienda festivaDe la que no participo, en la que ya te he visto.No hay pecado en pecar, ni virtud en no hacerloA unos metros una pareja gay, besos estudiadosY abajo es como arriba, y la línea sigue al infinitoY el infinito no sabe que es infinito, y nosotros lo escribimos.Ya conozco la distancia entre el óleo y el asfaltoYa estuve en el abismo que separa la calle de la páginaYa sé lo normal y lo especial, las representacionesEse diferenciar y unificar, y la disconformidad en los párpados.Había gallinas en el pasillo del colectivoY un policía en un zaguán hablaba con una empleadaEn la esquina, el de tierra adentro vendía cervezasY en la sancristía las hostias dormían sin bendición.Dos labios se ceñían en torno de sí mismosBajo el tejido de Nain-Sinem, seda egipciaY el gimnástico vientre rehuía los carbohidratosBajo el pelo de algodón absorbiendo el humo.Paraíso para el risueño de ideales tibios y ordinarios
  • 67. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 67Infierno para el asceta, glotón de sufrimientoAfirmación del vacío para el más imaginativoY una cadena aceitada para el más contemplativo.Cristal roto, fragmentos dinámicos, soñadosA través de los cuales acceder a la no visiónAnulando toda negación, todo opuesto exactoDrenando las definiciones, caer de pleno al no sentido.Y estar ahí, con el dolor en los pies.Smarc.21.11.0023:29Volver, o sus consecuenciasTodavía la escarcha del amanecer cubría la hierbaCuando los lobeznos se presentaron a la ceremoniaEn donde los druidas leyeron el poema primeroAquel escrito que los escogidos saben hacer vibrar.Fijar la soledad en una sola frutilla, y comerlaY así ir aprendiendo que las expectativas son ajenasQue en las mañanas del mal humor también estánLas mismas cosas que parecerán tan justas en la noche.Mientras una cierta sabiduría se va escribiendoCon la comprobación de que aquellos a quienes confesamosEl dolor más terrible, o el placer más inusualSe convierten en breve tiempo en quienes nos molestarán.Recorrer de nuevo oriente y occidente, y caer otra vezEn la cuenta, de que no hay derecha y no hay izquierdaQue el punto es uno, justamente por que a él no se llegaY aunque valga mentir, es sabido que no basta.Mirar de vez en cuando - siempre de vez en cuando -Hacia un sitio cosmogónico del cual se espera la apariciónY cederle paso al temor, y rechazar la oferta, con la esperanzaDe saber tan bien que el tiempo no ha madurado lo necesario.Y ahora, puedo decir que estoy cansado, de no cambiarY un poco harto de vivir cambiándolo todoLo comprendo ahora, escuchando solo, aquellas músicasQue hacían de nuestro dos, un tres sin multitud.Creí que sería igual, ya sabes, extrañar, un dolor conocidoY, sin embargo, duele menos, por que sé másY a falta de dudas me encierro en la certezaDe que esto que no digo será lo que más permanecerá.
  • 68. Prisma 68Son tiempos, lo comprendo bien, momentos variablesSobre los cuales navegarán mis palabras, parecidas a míUn poco inquietas, un poco torbellino, y algo de piedraBuscándome en retazos, con meridiano afán de encontrarte.Tengo que decirlo, para que se cumpla: seré inmortalPero no me turba demasiado, hay otra cosa más letalQue se llama “ahora”, y que parece una cuña de mármolInserta en el pecho de Píndaro y Whitman.Carpe diem, sí, pero ya no el díaNi la noche, ni las estacionesNi los momentos e instantesEs ahora, un ahora, crearlo y tener conciencia de ello.Ya es algo.09.11.0023:23SmarcAtisboNo te agrada ese instante en el que ya no se puede cerrar los ojosY la caída comienza a gran velocidad, línea directa a los infiernosCon la sonrisa firme entre los labios, las manos abiertas, segurasCon el vientre firme, y todas las convicciones ordenadamente perdidas?FidelidadTenueFingidoRemordimientoAcaso no te parece atractivo el hecho que te peguen, en una y en otraY después todavía más, hasta llegar al cultivo del odio, deseos vengativosY después todavía más, hasta llegar al amor, y disculpar, sin lágrimasPara comprobar que no te quedan sentimientos, a fuerza de vidas que son insultos?RocaIncoloraDurezaPasionalSé que cedes, esperando cosas, con esa habilidad que a los doctos impresiona,No es entonces llamativo que mi mente tropiece con tu existenciaDada la siempre añeja multitud del mundo, el hastío de los desencuentrosY esa querencia por las cosas que habrán de perderse, eso que no nos une?Pero
  • 69. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 69QueDespacioAmalgamaEntonces, porqué no confesar, que también esperas el momentoEn el que los tigres sean liberados, y la roja naturaleza actúePor encima de libros, teologías, y cualquier cadena montañosa de explicacionesCon mi vida como instrumento, el cese, la dulce destrucción, en un final?CuerpoAjenoMovimientoSutilEs sólo un cigarrillo, y tiene brasasNo como los demás cuerpos, insegurosEs notable esta certeza, por ejemploDe que jamás serás una brasa.ReírImportaLlorarExportaA veces parece bueno, haber estado ahí.Smarc05.11.00No me enfríaNo habría capacidad de disponer,El adiós a las decisiones tempranas, o tardíasLa posesión de un reino de naipesCon el trébol, pudriéndose en un cajón de cartón.J. Villa, 1897, cinco colones, Costa RicaEl banano, el mar, y las féminas sonrisas al solComo el inicio de una carretera que lleva tranquilaA ninguna parte, donde el paisaje dura un momento.Pedazos de Historia, arquitectura cerebral, espiritualSea gigantesca nave para un ente incomprensibleSea gigantesco bloque para mil almas monetariasY recordar, como de paso, que no me enfría.Tan así, vino blanco después de meses, sonido de sedaComo iniciar una respuesta, con la idea del receptorAbriéndose camino entre los propios dedosPara indicarnos la renuncia, señalarnos el silencio, la noche.
  • 70. Prisma 70Hay alguna presión de tiempo, para los menos hábilesEsos que siempre terminan cediendo ante la imagenPara consternación de los que viviendo en el aire fijoNo dejan de pisar decididamente la tierra, donde yacen los muertos.Cómo no será extraño, para alguien tan diferentePensar en todo el esfuerzo que pone la genteEn probar lo obvio, en demostrar lo evidenteQue cada quien es uno, y no otro, y así siempre.24 horas intentando probar que no hay nadie como unoFaena monumental, sin descanso ni sosiegoEl más fiel entre los fieles, o de entre los pecadores el peorLo más o lo menos, tan sólo para lograrlo, y así encontrar que:24 horas al día se abren, para buscar un igualese mismo del cual se huyó, apenas unos versos más atráscerrando puertas y ventanas, minando todos los caminossonriéndole a la estupidez, llorándole a la inevitable cotidianeidad.Tan idiota es ese juego que me perdonarán si creo en lo fantásticoDe poder saberlo y no sentir el frío, delicado y cruelDe toda certeza, tan de cristal, geometría de moléculas sólidasY permanezco mirando de soslayo cada cosa que se pierde.Es que a mí no me enfría, ni saber ni reconocer lo que ignoroNi seguir de lejos los acontecimientos, ni estar en ellosNi siquiera el hecho probado de llegar donde nadiePues de todos modos, es sabido, cada quien es uno.Suerte de algunos el reconocimiento, satisfacción de vanidadSuerte de otros lo contrario, satisfacción idénticaDa lo mismo el psicólogo admirado por el pacienteQue el paciente admirado por su sanador.Retroalimentación completamente mongólicaDel que da porque quiere dar, y del que recibe porque quiereY a esto llamarle “pacto de los soles”, comunión de los idiotasO cualquier título, siempre original, puesto que cada quien es uno.Y es que a mí no me enfría, sea lunes de siesta o noche de viernesSaber o ignorar, que las vidas son esquemas, o que no lo sonQue las reglas implican excepciones, y viceversaNi que voy en otra, o que estoy en lo mismo, no me enfría.Estoy, por así decirlo, en el preciso instante, nocturno, claramenteEn el que no me atrae ni el bien ni el mal, recordando a FriedrichSino más bien la certeza, que es una forma de conocerQue da lo mismo, enteramente lo mismo, saber, o no saber, no es bueno?La única diferencia, quizá, es que aquí, vino blanco y jazz
  • 71. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 71Cierta sonrisa en la comisura de los labios, callada, cómpliceY la calidez, un poco extrema, de saber que la diferencia no dice nadaArropando la sospecha de que en la identidad, igualdad, está el secreto.Y vivir, así de pleno, que todo esto, y todo aquello- A pesar de que dicen está probado que moriré, de algún modoY que escribieron no lo haré, también de algún modo –No me enfría, definitivamente, inicialmente, no me enfría.Y esto es lo lindo... pensar que no te calienta.Smarc03.11.0000:51Sin expectativas, de nuevoAhora es lo mismo, exactamente lo mismo, y todo es igualBorré los colores de mi mente, todo es negro, no hay luzNo me sumerjo, no camino, no me elevo, todo me encandilaDemasiado blanco, la suma de colores, la resta emocional.Todos los pájaros del mundo están quietos, las alas cerradasTodas las madres del mundo están drogadas, o muertasNo hay un solo padre en toda la tierra que no esté bebiendoY no hay niños, ni uno solo, sólo huesos adultos, enfermos.Los peces ya no nadan, flotan, en un mar hecho de sus lágrimasUna ballena azul eructa en la superficie, antes de morir en la playaUna playa en la que han puesto todas las banderas de todos los paísesTodos los países en donde cantaron y celebraron el día de la fundación.No hay música, timbres de teléfonos suenan en mis oídos, a ratosComo alfileres aleatorios que intentan llegar a mi cerebro, sin ganasUn hilo de baba me cae por la comisura de los labios, no lo puedo verY ya no sé si es sólo sangre, dentro mío, o fuera mío, no tengo espacio.Quieto en la desesperación, puro pánico en mis retinas, ojos rojosLleno de recuerdos, sonrisas, risas, carcajadas, y el presenteComo un sobre cerrado, potencia, y ya la lástima al romper el sobreEl temblor en las manos, la carta, sin remitente, sin nada escrito.Me arrodillo sobre sal, recorro los misterios, pido perdónMe obligo obstinadamente, digo: esto es un árbol, aquello un carroLo repito todo el tiempo, lo vivo, lo comunico, lo aceptoY dentro mío se rompen algunas cosas, y otras se pudren.Castilla! Castilla! Ah, mujer de madre loca, Luna, fortunaQué hacías, Fernando, cuando tu mujer se hacía reina?Marqués de Santillana, sé de tu bilis, lo mío es sin tiempoY, sin embargo, todo es negro, y todo encandila, y le llaman vida.
  • 72. Prisma 72Cuatro versos, una estrofa, tu padre fue infielUn contrato, dos partes, y el Ujier sonriente, la factura en la carpetaY la historia de una beldad que fue intachable, salvo por un detalleSus días tenían colores.Escribo ahora “el ego”, y le agrego “ajeno”, y pienso en lo idiotaDe una cebra cruzada con una hiena, y lo idiota es la reglaPara que la regla sea idiota, y así mezclar las lenguas, sin compromisoO los cuerpos, o lo que sea, todo está bien, para quienes ven colores.Vuelvo a revisar, me clavan un tenedor en la lengua, cierro la bocaTengo un billete y una moneda en el bolsillo derecho, de mi nadaMientras suena la pregunta: por qué? Porque quiero, dice una vozY para qué? Suena entonces, para darme el gusto, es la respuesta.Tengo cien preguntas, cien, que empiezan así:Este futuro tuyo, tan predecible, tan de resentimiento o planeamiento?Este pasado tuyo, tan olvidable, tan anhelante de estilo?Este presente tuyo, tan mirando otra cosa, entre la nada y el vacío?Mi respuesta es no sé, porque sé.No es juego, no es venganzaNo esEs.Smarc27.10.000:01A ver si mientoDesvencijado colectivo, espalda cubierta de algodónContra un respaldo de podrida cuerina, siempre húmedaOlor a pueblo falso, ese que nunca será ni burguésNi esclavo, a mitad de camino entre el asco y la furia.La familia es la base de la sociedad, está en el manualSolo tienes que leerlo... ah, entiendo, la lecturaCharcos, por todos lados, como bacterias gigantesSiempre a un lado, de un río minúsculo, de asfaltoPor el que navegan oxidados excedentes de oscura industriaLlevando en sus vientres lamentable alimento, de dos ojos, ciegos.Sólo las acciones son materia de juicio, está en el manualSólo tienes que actuar... ya, lo sé, las accionesDe momento creo en el infierno, por necesidad mentalDe imaginar un sitio peor que cien metros cuadradosLleno de bípedos ofensivos, si se es sensible claro
  • 73. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 73- En este sentido, el cielo es fácil, bastaría con que no estén.Aquí te robaron el espacio, cachorra, también la falla te persigueY te señala y te eleva, como el oleaje que creíste clandestinoDrama aburrido del oxígeno el hidrógeno y una piedra cualquieraCualquier playa del mundo, cualquiera, las calles, lo zapatos lustrados.Por estas breves secuencias, preciso y necesario se hace alimentarTodo aquello que en verdad marca, define y habilita toda sendaCosas sencillas, como el odio, la cólera, y una desesperante insatisfacciónExigencia de nervios destrozados, rencor de iris comprimidos, casi el ansia.Amargarse el alma, mancharse la niñez, detestar todo presente, todo el tiempoY como descanso memorizar las faltas, el robo, la estulticia de cada díaMeterse en la piel toda la conciencia, las sandalias de cuero, el anillo de oroY clavarse en la frente, sin ayuda de nadie, una estaca que diga: no basta.Llegar de golpe a Calvino, con premura, y torcerle el cuello, a escondidasBeber en lugares públicos, de mujeres por dinero, hasta llegar al bañoPara recordar – a sabiendas que se recordará – el sitio después, la cita antesApoyando una mano en la pared, Bruno, Cristo, y vomitar la ciudad entera.Rechazar todo consuelo, infinitamente, sin siquiera suspirar o murmurarCon la autoridad del autodidacta que colocó su querencia en los librosY mira al canoso de patria con bandera que canta el himno y paga impuestosAsistir a la demencia, espectáculo del que adora la piedra, Nietzche, en ti confío.Smarc17.10.0023:42La espadaLa ignorancia mantiene las cabezas gachasAquí y allá, hay fuerza en todo conocimiento,Y aunque audacia es el nombre de los tontosA veces, también se presenta el nocturno temor.Así las cosas, por humana condición del sueloEsas cabezas se ocultan, mimetizadas, calladasY como se las sabe culpables, nace el conflictoDe cómo hacer que se yergan para dar el golpe.Los funcionarios hacen investigaciones, siempreY algún avispado intenta el favor con una denunciaPero para el ojo del rey, del que viene de sí mismoEstrategias así no bastan, prefiere urdir en sus actos.Entonces, con otras ropas, se deja ver acompañadoPor una dulce oriental, o una escultura occidentalY deambula por la vida, impreciso en sus afectos
  • 74. Prisma 74Distribuyendo una sonrisa aquí, un guiño allá.La trama es sencilla, como el corazón de los impurosY el rey lo sabe, como tantas cosas, como que es reyY así permanece, un poco enojado, pero contentoPues ha dado el falso alimento, para las falsas gentes.Pequeñas personas, aquellas cabezas, acuden a prisaAl evento de una compañía, a la promesa de noticiaY voraces ponen en su boca cuanto ven, lo que imaginanDueñas al fin de un conocimiento, lo dicen, lo creen.Después, se yerguen majestuosas, risita baqueanaY dejan el comentario, como quien deja caer una migaUnas veces, y otras, con preámbulo de silencio pecadorY un epílogo serio, o bien una mueca, algo cómplice.Llegado el éxtasis, perdidos los frenos, aquellas cabezasQue un tiempo permanecieron silentes y expectantesAhora confiadas, valerosas en la posesión de lo inciertoSe levantan perfumadas, justo cuando pasa la espada.Los esclavos mudos, siempre diligentes en estas tareasSin cruzar mirada alguna limpian el piso, llevan los cuerposGuardando en el corazón una satisfacción secreta y ciertaLa alegría intensa de la muerte de algunos de sus superiores.Sin embargo, el rey asoma a la madrugada algo culpableEn su lecho yacen, satisfechas, dulzura y esculturaY se reprocha un tanto que lo dicho se convirtió en ciertoPero se consuela diciendo: antes no es ahora.Cierra los ojos, mira, ve, todoRecuerda a su madre, siente al niñoRecuerda a sus hijos, aprieta los puñosRecuerda a su Dios, grave, pide piedad.Smarc12.10.0023.48Cierto equilibrioEl hombre ha laborado las horas necesariasSe presentó a tiempo y salió con retraso.Entre aciertos y yerros logró la mano diariaY así se ganó el derecho al sueño crepuscular.Después la noche le cae sobre los hombrosEntonces toma un libro y lee una hora exacta.
  • 75. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 75Seguidamente ataca a la cena, en media horaMientras no suena el teléfono, que no atendería.Estricta disciplina lo lleva así a otra habitaciónEn donde toma asiento y enciende un cigarroSe hace acompañar por el piano de RachmaninovY cierra los ojos cultamente... y no entiende nada.Yo sí sé lo que pasa.Con la mirada desde dentro sólo queda proyecciónAl mirarse a sí lo que ve no le gusta, porque no veY al no alcanzar el fondo del abismo individualExplora otros pozos, también insondables, inciertos.De esta manera, al no llegar a él, y no llegar a nadieY como todavía le quedan fuerzas para una imagenIntenta captar los sonidos, y unirlos a una biografíaY las cosas entonces, vuelven a complicarse, siempre.Pero de todo esto ha quitado en limpio un triunfoSobre el tiempo, sobre el ocio, sobre el vacíoPues sin pedir ayuda ha cruzado otra vez el desiertoDe una realidad que le dijeron que era, pero que no era.Mañana, tal vez, lo veré en su caminar callejeroO detrás de un escritorio, con cuadros y alfombrasY el aire acondicionado y caramelos en algún cajónTodo transparente, todo en su lugar, excepto por algo...No es la verdad.Smarc10.10.0023:27
  • 76. Prisma 76 Èl
  • 77. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 77OjaláUna exhalación, y humo fugazEl sonido profundo de un bajoQue penetra y se hunde en la nucaLlevando sabor al olfato, duro.Un poco de asfixia ya en el vientreY un desafío de tempestad ocultaCon los labios cerrados, y el rostroTodavía bello, y camisa blanca.Eléctrico, de sonrisa tácita sin inocenciaAgitado en el pecho, tras la mesa vacíaDe todo lo que no sea una copa llenaDe la roja imitación de la sangre.Cadencia, y candombe, y piel de broncePor la bola de fuego y oro, sin azufreQue le besa el torso, pero no el almaDía tras día, en lucha contra las noches Suyas.Candela bajo las intensas cejas densasCiudad prohibida, inalcanzable y ciertaComo las cartas no escritas, y los mapasPrimeros, cuando las aguas buscaban freno.Nacer así, en la tarde se Zante, la occidentalBuscando el oriente, en los gestos silentesRozando a cada paso, sin querer, filosamenteOtros cuerpos, dejando una estela de señales.Ojalá pudieras seguirlo, darle alcance a su sedY levantarte así Reina salvaje, soberana cruelSobre aquel corazón que dicen es de ónixY sobre ese cuello que dicen nadie ha tocado.Antes, en las calles señaladas, y más lejosEn plena selva, sin ruidos profanosLas danzas rituales, la gente del principioInvocando la plenitud, el toque de los dioses.Yo, sin dejar de ser, y más, afirmándomeConfieso, sin el pudor de los hipócritas
  • 78. Prisma 78Que llevo dentro del pecho un trozo de hieloY quema.Lejos, también, de cierta tramaAma de toda puerilidad, la que diceQue el rechazo busca la aceptaciónY que esta, busca el rechazo.Así la mesa sola, compañía de cristalUna vela encendida en lo lejosSin decirlo, ni pensarlo, ni sentirloSimplemente siendo, todo el tiempo.Adorar lo intangible, con gestos de tactoMusitando los nombres sacros, de rodillasCuando en los oídos retumba la sentencia“acuérdate de los que estuvieron antes”.Y ver llegar desde la arena calienteLa caída y el erguimiento, en pedazosDe los que dieron el aliento, sin súplicasPara hacerse enteros, piezas únicas.Inocencia no es pureza, aquella se tieneEsta se construye en el centro precisoDe una llama azul, la única que sabeEl robo de las almas, el beso de la gloria.Ojalá pudieras darle alcance, y ser ReinaPostrarlo con fuerza para que lo bese la tierraClavar tus uñas en su memoria, y sangrarloY beber de él, tu esclavo, tu pertenencia.Las preguntas inquietan, y a veces molestanY solo porque las respuestas duelenAsí callar y entonces buscar, por entre las mesasLo verás siempre, entre la gente, sin nadie.Casi nadie, hasta que lo miras de soslayoPero, si cometes el atrevimiento de fijarte en élPodrás ver más allá de la niebla y el desiertoTe verás, choque del reflejo, dulce perdición.Ojalá pudieras, ojalá.Smarc30.09.0023:01Mi música
  • 79. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 79AdagioEn un mundo curvo, cedes a las aristas de choqueTe adivino, salteador de caminos demasiado oscurosEres el que arroja la primera piedra, y guarda másEl que ríe en público de las reglas de todo espectáculo.No hay fuerza que te contenga, es lo que llevasNaciste del lado de los que golpean, y te resistesLe cedes unas lamidas ilusorias al mar, lo tientasTe places en los poetas que narran tu acantilado.Pero ríes a escondidas, ocultas el desierto tras tus rocasY después del desierto todavía queda más, y másY aún después, ya con los océanos heridos de extinciónGuardas la nada, la palabra que abarca lo que sabes sin decir.Saber esperar, síntesis disciplina, química muy adultaY no le encuentras mérito, porque la esencia no lo tieneYa que no hay virtud, ni vicio, ni culpa ni absoluciónen ser lo que se es, en cumplir los plazos, antes o después.AdagioMañana será el día, y ahora que lo sabes, qué quedaSino aguardar a que llegue, haciendo todo o nada?Mañana otro sabrá, y sólo resta la vanidad de pólvoraDe que al mirarte en tu mirada encuentre otra vía, otro lado.Qué si sabes los tiempos, y no cómo modificarlos?Destino testificatorio, testimonio, darlo, y reír de nerviosPeces, sangre fría, sedientos de una explicación únicaY la sintaxis, la semántica, y mañana será mañana, mañana.Tu secreto es no creer, tu impúdica victoria sobre la feLa primera decisión natural, la confesión de insuficienciaLa concepción exacta de lo que es, y aún así la sospechaDe que el orden entrevisto, de que la perfección de manualNo son más que estructuras que otro que aguardaba escribió.Allegro vivaceEl fin no existe, porque nada tuvo principioCiencia no puede poner el dedo en su conceptoY el concepto no puede habitar en naturalezaEres el que sabe que no es porque puede ser.Y lo que no puede ser es lo que te rodeaPercepción, la vida después de las palabrasTus sentidos, el sentido, sus sentidosSin sentido, mientras lo sientes, y de nuevo ríes.
  • 80. Prisma 80De los que se postran para luego arremeterDe los que destruyen para luego sufrirDe los que lloran por nada, porque hace bienDe los que ríen por todo, porque a otros ofende.Sin moverte vuelas, sin jeringas y sin músicaSin hombres, mujeres, animales, cosas, vacíosYaces en torrentes que brillan olvidos intuidosPara levantarte en las bocas que callan tu nombre.Allegro ma non troppoEl negro desde las artes plásticasEl blanco desde los ciegosAusencia y totalidadAtraer luz, refractarla, y de todos modos no ser luz.Sudor en copas, como libros encuadernadosY en la boca sin lengua el vino trabajosoY en los panales la miel soñando a los lisiadosInfieles, hipócritas, bufones todos para tu risa.Llora, qué más importa y qué más cuenta?Nadie bracea, trepa caravana y hunde la nadaHormigueo de quietud, movimiento que no avanzaGiro serpenteo, inquietud que no dispara, que no vive espiral.Un anciano y un niño, longitud de ondaLa mujer en medio, y al tiempo en los extremosTodo es lo mismo, lo mismo es todoSólo un poco difiere el borde infinito donde duermes.La última vez será la primeraLo continuo será el inicioY en el inicio estará el finalA menos que lo cambiesY que yo esté ahí para verlo.Smarc23:3403.05.01Su decepción, nuestro arrepentimientoEa! Calderón, que la vida es decepción!Con la habilidad con la que se escribe una metáforaAsí va inventando el transcurrir de horas ambiguas
  • 81. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 81Y a esto le llaman vida, y a aquello literaturaY lo cierto es que nada es cierto, que todo es mentira.No son ciertas las generaciones, de energía, de sueñosNo hay conquista tangible, no, enorme piedra dualUna ene y una o, una nena nona, una negaciónY encontrarse con el recuerdo de un cuerpo perdidoPorque lo que quiere ni siquiera es posible soñar.A qué detener el tiempo? A qué toda continuidad?Sólo lo efímero es preciso, es esa su condiciónPor ello sus besos valen más que todos sus gestosPor eso su boca es tan hermosa cuando calla Y cuando nombra... lo que oculta.Ítaca ha perecido, en el corazón de todos los pobresNo hay maderos tan unidos que crucen el mar, los maresQueda la televisión, la telemetría, la telecomunicaciónLos desfiles de moda, el correo electrónico, los colores.Quedan también los abrazos, las minucias urbanasAtravesar la ciudad entera para ofrecer un reclamoY perderse por entero en la más burda aparienciaCuando dentro del pecho le crecen callos, y en el estómago Anida la finalidad de áspid.Hay que hacerlo hablar, aunque sepamos que no valdráQue no sumará, ni restará, aunque sea tan solo por gusto- Gusto cruel - de ver al fin lo que enteramente somosPara comprender lo que en puridad jamás podremos ser Y así masticar lo que es.Será tarde, o será temprano, pero será a destiempoEse momento en el cual se acepte no que tenía razónNo que estaba en el error, ni siquiera que no tenía tiempoSimplemente el puro dolor de que en verdad no importó.Porque hubo una ilusión de que cierto dolor le afligióQue si bien no por el placer, al menos por el dolorSe llegó a su centro, a la fijeza de su mirada y deseoY esa ilusión no es más que cal bañando una pared húmeda.Porque al final, entonces será real que sí lo quisoQue sí tendió el puente, que sí lo cruzó, que sí invitóPero como nada fue lo que nadie imaginó - aún sabiendo -La percha quedó sin ropaje, y la tela al suelo, la madera erguida.Smarc10.04.0121:25
  • 82. Prisma 82El hijo del hombrePuede que su amor no sea más que deseo de ser amadoQue tras la dureza de sus manos sujetando tu cinturaAl tiempo que entre tus piernas busca el camino a tu almaNo haya más que desesperación por una posesión infinita.Puede que en su interior como una llama inquieta e inextinguibleHabite el temor alguna vez nacido bajo el cobijo de decepciones,Que con burlas toscas aromatizadas de pueblo vulgar y ciertoBusque ocultar con precisión de cazador la fuerza de su desprecio.Pero, cuando vuelve a casa solo y lo reciben apagadas lucesY cruzando el umbral del hogar en donde no hay hogueraTropieza con la sombra de su esqueleto en compañía de nadiePuede que piense, o recuerde, un cuerpo que podría ser el tuyo.Y cuando amanece sobre un lecho entibiado sólo por sus sueñosCon la boca todavía enrojecida por aquel beso que no dioY que creyó dar a fuerza de haberlo querido tanto en otro mundoPuede que abrir los ojos le sea menos penoso si tu efigie lo saluda.Es verdad que irrumpe todos los senderos que imaginas ocultosQue sabe lo que callas, que en silencio comprende tus desvíosQue al imaginarlo le da vida a otro que sí se atiene a las reglasAquel con el cual pasas las horas comparándolo con él, que no está.Las piedras preciosas siempre son más duras que quien las portaY algunos sentimientos son más intensos si se los callaPuede que por eso no hable mucho de aquello que tanto quieres oírY prefiera una distancia plena a la unión de dos mundos vacíos.Viste de blanco, o viste de negro, los colores son luces para élAsí los niega o los asume a todos, prefiere lo unido a lo únicoLatiendo agitado, respira profundamente y corta el aire con sus ojosPara crear la estela de espacio de donde espera surja su imagen pretendida.Fríos puñales navegan por el torrente de su sangre, buscando víctimasY aunque el cansancio a veces lo venza, hay un pedestal en su menteSobre el cual se yergue el aire fijo de su volátil entendimientoQue le impulsa a seguir aún cuando ya nadie pueda seguirlo más.Sería mágico que lo dejes pasar, porque todos desfilan ante su quietudComo una macabra marcha de cadáveres, vacíos de toda magnitudY atornillado en su brava soledad lucha como la nada contra el todoSin tiempo ni espacio, sin manos que curen sus inexistentes heridas.Sería fantástico que lo ignores, antes del punto en el que se fije en tiAntes que tu cuerpo convertido en madera de rosas arda al sentir su fuegoY se convierta entonces en cenizas, mártir alimento para un viento suave
  • 83. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 83Que habrá de tragarlo y llevarlo al seno mismo del póstumo olvido.Pero mira, realizar un gran sueño es más sencillo que soñarloPor esto, cava dos tumbas y olvídate de toda palabra y dibujoEntiende que entre dos se está mejor, cuando todo lo demás está perdidoY que con él la lucha no es por vencer, sino por vencer todo el tiempo.Y si no puedes, será mejor para todos, incluso para mí, que lo digoPermanecerá la bulliciosa regla de todos los días y todas las horasY más al fondo de las percepciones, casi oculta vivirá la excepciónAquella en donde vive él y su sonrisa, de espaldas al hueco del mundo.Smarc14.03.011:38El hijo de la sospechaSospecho que cuatro paredes te rodean hace añosQue hay noches en las que sólo con un suspiroPuedes asesinar al mejor de tus versos ocultosEl que guardas para quien temes no lo entenderá.Hay ciertas músicas, y detallados gestos de tus manosQue se trazaron desde un alguien que te quiso sin que lo supierasAhora lo sabes, desde mi percepción ultraterrenaY aunque en mis sentidos no confíes, una certeza calla tus sospechas.La ruta que has seguido por algún tiempo proviene de un impulsoY esto, no es más que el reflejo y la explicación del tiempoLa quietud del movimiento, lo inefable clavado en tus labiosNuestra duda común, la cita de la que huyo para poder observarte.Sospecho, además, que alguna vez no respondiste, rata silenteQue en la convicción de una superioridad inventada sin pudorEscondiste con prisa de musaraña la verdad de tus días falsosPara poder seguir con el antifaz del que se duele por su inacción.Recorro tu historia, desde el finalPresiento lo que sientes sin gritarloIntuyo que me intuyes nerviosamenteTe la deben, tus ojos lo dicen, los que no miro.Mañana pensarás y mentalmente escribirás en la oscuridadPero saldrás a las calles, harás las llamadas, hablarásEl mundo en la medida de las posibilidades de tus emocionesY en el medio del pecho el arrepentimiento de querer querer lo que no quieres.Sospecho, de nuevo, que te mientes para no mentir demasiadoQue asumes una cruz antes que imponérsela a nadieQue prefieres la ofensa antes de ofender
  • 84. Prisma 84Que temes construir cuando el precio es destruir.Aprende de mí, de quien se anima a decirlo todoEl bien no necesita recompensasNi el mal necesita de castigosPues, ser es bastarse y, no ser, es lo que no quieres.No sé si estoy en lo cierto, vivo la certeza de que no me importaPero sé lo que siento, y sé que lo digo, lo comprendas o noSentado, con las piernas cruzadas, pienso en mi madreY entonces sospecho que hace años, cuatro paredes te rodean.Smarc28.02.0122:52El hijo del vientoEl camino del norte, rasgado en sus antiguas vestidurasSe baña de sol y nieve cuando las estrellas murmuranEl nombre de los santos ya olvidados de todo estigma.El camino del sur, preso en un ropaje que absorbe los coloresSe nutre con melancólica avidez de frases y guerras no hechasCuando las costumbres sin raíz hacen de celda a lo inmóvil.Entre lo que te conduce por el norte, con los labios cerradosY lo que te hace transitar por el sur, con los ojos abiertosSe abre de propósito un justo medio, el camino del viento.Hay veces en las que sin sonidos alrededor sientes una imagenVeces, en las que sospechas que habías estado aguardandoPor una grieta por la cual sientes sería bueno te lanzaras. La grieta ya estaba abierta.Donde lo cierto no posee certeza sino descripción habladaDonde la Verdad se hace simple y te besa entre sueñosHabita aquel que no sabías estabas llamando desde el atrás del tiempo.Cuando el riesgo no es lo que temes, sino lo que vivesCuando el pesar te cubre el corazón y sabiéndolo lo dicesEs cuando se pierde el norte, se olvida el sur, y queda el medio, el miedo.Con un silencio que llega a doler en los dedos de las manosY la difícil sencillez de la vida misma metida en la frentePara verlo póstrate ante la cruz de cristal y clama por no clamar.Vuela, sin alas, alienta, sin respirar,Y entre los susurros de su padre espera
  • 85. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 85- Con la cuchilla que guarda en su cintura -de un tajo cortarte los suspiros, el cariño y la fe.Ve por ahí, ya él te sabe, ya tú lo intuyesLos caminos son suyos, también los destinosDe ti depende el momento, de él la hora justaDe ambos, quizá, el instante.Smarc18.02.0121:14 Hs.El hijo del hierroCómo, sabiendo yo tan bien, de tanto haberlo leídoQue de la víctima siempre surge un cariño al verdugoNo pueda aplicar las compresas del conocimientoA esta herida que mientras más duele más te busca?Es acaso porque deseo que la mano que me hiereSea también la que me sane, como sea y cuando sea?Es por esto que mi desesperación crece continuaPero al tiempo, en igual medida, lo hace mi paciencia?No será fruto de un orgullo casi inconfesable en su sedEste aferrarme a la virtud de desconocer toda realidadMientras aunque sea en memoria no seas parte de ellaPara levantar así un altar en el cual ansío me inmoles?Y hay algo más, y son los golpes que se hacen torrentesQue aunque los sienta, los resisto en silente posturaSin aspiraciones de mártir, ni oculta ansia de rebeliónPor la simple sospecha de que los mismos cansan a quien los da.Y hay algo menos, que es más bien casi nadaCierta calma que casi llega a la serenidadCuando en minutos precisos despertabas mi alegríaAl ofrecerme con macizo pudor la certeza de tu aliento.Ah, terrible el día que aprendí, al saber de tiQue admirabas al fuerte y amabas al vencedorQue a cualquier hora la fuerza desviaba tu vistaY peor aún, que la forma despertaba tu tórrido sentir.Dura es la realidad del que es lo que no quiere serPero aún más doliente es la de aquel que deslumbradoComprende que lo que es no alcanza ni por asomoA ser aquello que a quien desea, estima como deseable.Por todo esto, comprenderás mi felicidad anticipadaY así también, no te sorprenderás cuando el ansia te visite
  • 86. Prisma 86Pues no hay fuerza que pueda finalmente hacer mella en míNi forma que yo pueda adquirir más allá de lo que ya soySin el extremo calor de las brasas, esas de que están hechas tu alma.Smarc18.01.0100:05El hijo del tiempoCuando fui niño detesté todos los juegos infantilesMe aburrían tanto el salón como el balón sin barroPrefería en soledad cazar animales, y matarlosY si se me permitía, escudriñar conversaciones adultas.Cuando fui púber, blanda arcilla en manos ignorantesAsumí el calor enceguecedor de una fe de asfixiaY revestí las piedras de mi pretencioso edificio espiritualCon el rojo, blanco y negro de los mármoles de los libros.Cuando llegué a la juventud detesté decididamenteLa estupidez de la duda que mis contemporáneos vivíanY me entregué al vago solaz de mis pasiones liberadasY bebí mi arrepentimiento, y este me bebió, y fui más.Cuando llegué a la madurez conocí por fin la soledadY en ella hallé la calma, y el odio distante y tenazQue impidiéndome llegar a la no tan soñada serenidadAvivó mi imaginación y me arrojó a la luz de mi destino.Cuando por fin llegué a la vejez, odié los achaques ajenosPues nunca los padecí, y así fue que llegué a comprenderQue yo no era de este mundo, y que exigía compensaciónPor haber sido siempre lo que fui desde niño, por ser yo.Cuando me fui al otro mundo, una vez más quedé sorprendidoDe no perder la risa que siempre encarcelé tan dentro míoY de verlo todo tan claro, como siempre lo había vistoY no fue decepcionante comprobar que en el que dejé, nada cambió.Y ahora que estoy de vuelta, todavía más me siento felizPues en mi inferioridad perdonada por uno que es superiorConcebí un desafío que bajo ciertos riesgos habilita un premioEn otro tiempo anhelado, pero bajo otra forma muy imprecisa.Vuelvo a ser yo mismo, merced a que nunca dejé de serY así habré de mantenerme, tal el juego, si en esta vidaEncuentro el modo, el estilo, y la hora justa y exactaEn la que conmigo te haga parte mía, siendo yo de ti.No pesa el que pocas o muchas noches hayas vivido extraviada
  • 87. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 87No hay fichas de oro por todas tus horas de exuberante virginidadNo hay ventaja en la postrada bajo el yugo de una patria indolenteNi siquiera, óyelo bien, un origen arañado por alguna geografía.Tan solo, mujer, que me des un momento, y que sea el momento.Smarc16.01.0123:51El hijo del fuegoCon los sentidos abiertos, en mitad de la nochePodrás percibir el murmullo tenue y constanteQue duro y seco, sobrio y ronco llega a tus horasComo el crepitar de los leños en la hoguera lejana.Sabes que arde, por eso sientes la embriaguez del fríoIntuyes, ocultando una sonrisa, que la llama busca llamaYa casi lo crees, cuando por temor intentas con el gesto1Borrar lo que aún no ves y por eso no puedes apartar.De pronto te has encontrado, reconociéndote por vez primeraQuieta y extendida entre la bruma helada de tus sábanasAlimentada y sujeta a una almohada que conoce tus sueñosY siendo lo que ahora eres, buscas y no quieres dejar de ser.Eres la dueña de tus deseos, eres el motor de tus sentimientosLa que encuentra con algo de dolor el centro de un entusiasmoQue sin nombrarlo está, y que pudiera ser siempre ha estadoDesde el fondo del pozo del tiempo al que nunca te asomaste.Nuevas palabras te visitan sin aviso alguno, todas presuntuosasY en vano todo el esfuerzo de asegurar puertas y ventanasLevar los puentes, minar los caminos y esconderse en el altilloTodo cae y es vidrios rotos, cenizas y manos ensangrentadas.Cómo, nueva reina adolescente, hubieses podido saber y entreverEsto que, irreverente y audaz, comienza a palpitar en todo tu cuerpoCon violencia tal que sacude todo el arsenal que puebla tu memoriaY te deja sin nada más que un sordo estertor en medio del pecho?Cómo encontrarías al culpable de la persecución de que eres víctimaAhora que sientes que ya no son siquiera posibles maldad o bondadAhora que hallas no uno, sino mil caminos distintos a mil destinosQue impía y certeramente te llevan a la duda de quien persigue a quién?Flotas, al menos lo crees, y vuelas en zigzag, burlándote de lo escritoY desafías, y destruyes, y ya ni el viento puede detenerte, alterarteYa no desprecias, simplemente sin querer has olvidado toda geometría1 De la novela de Julio Cortázar. Cuando el personaje exclama “déjame en paz”
  • 88. Prisma 88Y en espiral te acercas, sonriendo sin moverte, acudiendo al llamado...Entiendes que no hay renuncia en el sacrificio, ni decisión en la opciónQue el destino no existe y que la metáfora del arquitecto2 es triste y grisQue lo cierto es que la comprensión llega cuando el final está cercaEn la hora en que desaparece la capacidad del temor y la prisa.Es noche para todo lo que has sido, ya lo sabes y así lo quieresEl crepitar se acrecienta, ya no son murmullos, lo plural es vencidoEs una voz, una sola, es él, el que sabe arder y hará arder tu nombreMariposa dolida y alegre, arrójate a su llama, sé con él este ahora!Smarc07.01.0116:05El hijo de la nieveMudo y enmudecedor, de gélida ausenciaSin moverse se instala en un tiempo infinitoDesde donde contempla inexpresivamenteTus senos llenos, y las goteras de tu corazón.El saberlo te ilumina, a precio de llagas en el almaY el ignorarlo te resplandece como llama bajo el aguaA precio del vacío móvil que te arrastra las piernasMutilándote la mente, despedazándote las palabras.El ajuar y la dote, la esperanza más alta y venenosaQue se abre paso en tu pensamiento ya hostilEsa sospecha cubierta de púas corroídas y mortalesQue hace que quieras, en donde éste, te sonría.Quizás así – anhelas- se de un solo respiro en la calmaY puedas tocar sin posibilidad ya de ningún desveloEsa paz que se gesta en la pérdida de cosas queridasCuando la guerra parece tan próxima a terminary en el cansancio se busca un poco de consuelo.Debe ser terrible querer besar a quien no tiene labiosSombríos los días de quien confiesa desea poseerA quien sin huir permanece inasible en honda atalayaDesde donde pareciera sentir, o al menos, querer sentir.La horrible incertidumbre que sin contraseñas atraviesaLos intrincados laberintos protegidos de todo intrusoY sin grosería ni prepotencia, finamente toma asientoPara sugerir que quizás, entre lo que crees y lo que esPudiera desangrarse un río por el que navega la verdad.2 “El hombre es el arquitecto de su propio destino”
  • 89. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 89No hay salida para quien no quiere en lo puro libertadPero, ay de ti, las cadenas ofrecidas no las puedes tocarSon de nubes invisibles que no sujetan, sino acompañanCada hálito que empujas, cada parpadeo entre tus sueños.Condenada criatura, ya la imposibilidad del llanto te saludaYa habitan tu casa el odio diluido y la desganada protestaNo te quedan reclamos, ni ofrendas, ni verdades, ni misteriosNi siquiera el aliento de la duda, o el frenesí del abandono.Reposa, y ten el valor más exacto, sé el diamante solitarioAnula la marea, apaga el viento, conviértete en un mundo enteroY entonces, más allá de la belleza, de lo simple del sentido,Míralo de frente, pronuncia su nombre, y tómalo por siempre.Smarc06.01.0117:53No te olvidesNo te olvides que también es de tangoCuando juntos desfallezcan con WagnerNi que fue en Egipto donde nació la bebidaQue en su boca es mejor que las uvas del Rin.No te olvides, como fuese que sea tu pielQue la locura lleva piel blanca y rizosY aunque hermosa y fiel jamás avanzaMás allá del tiempo que le lleva asesinar.No te olvides que en su mente paganaLas estatuas son las elegidas siemprePor ser las piedras de un color mentidoPor querer tanto lo cobrizo entre las sábanas.No te olvides al verlo inmutable en su atalayaQue en la cintura también lleva encadenadoEl candombe de las selvas besadas por el marComo un volcán dormido al arrullo de Era.No te olvides nunca que viene de un lugarQue ahora es lo que no era por acciones bélicasDonde el honor y la gloria jamás se dieron citaCuando del tronco entero sólo dejaron el corazón.No te olvides al encender las velas cada nocheQue la violeta es la mayor de todasQue no hay pequeña ni grande que no lo sepaY que siempre es la luz la que hace sombra.
  • 90. Prisma 90Si estas pequeñas cosas logras no olvidarPoseerás al fin lo que nadie ha poseídoEl beso frugal y el contacto con lo imborrableEs decir, estar en la mira, y sonreír.Smarc17.12.0014:35El mujeriegoEra una plaza frente al cineLo inhabitual, la cita cumplidaPor encima de la traiciónDos bocas que se buscan sin engaño.Un mismo colectivo los transportabaY en otro, después, volvía élCon la presa en la memoriaEl sabor de lo que tuvo, y que ahora duerme.Inmoral, sin congoja ni penaQue no sea quererlo todo, y tan pocoQue cada día sea suficienteQue cada quien lo sea todo.Entretanto, buscar otra bocaOtro libro, otro disco, otra nocheSin decirlo, sin escribirloCon el triunfo en los ojos, el triunfo...Pasión contenida, disciplina puraComprobación de lo fácil, de lo humanoEndurecer un músculo, silenciar el corazónPor el tiempo que sea, sin dolor, sin ánimo.Robándole horas al tiempo, se consumíaSin devorarse, tomaba lo que queríaY después huía, volviendo a la atalayaDonde no llegaban los reclamos, los reproches.Después de él, las quejas, en diversas grafíasY durante, la confusión, el secreto, lo ocultoHasta la sangre y las lágrimas, toda confesiónRevelación de lo que significa un instante.Smarc25.11.0021:30
  • 91. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 91El clandestinoLo buscaban, lo tachaban y lo postergabanLo rechazaban, lo llamaban y lo acusabanLo absolvían, lo criticaban y lo admirabanY él, impenetrable, masticaba sus miedos.Lo exponían, lo ocultaban y lo examinabanLo guardaban, lo ofrecían y lo despreciabanLo valoraban, lo exigían y lo soltabanY él, solapado, sonreía con las manos.Lo expulsaban, lo sacrificaban y lo marcabanLo forjaban, lo ablandaban y lo partíanLo unían, lo masticaban y lo tirabanY él, enigmático, escudriñaba ajenos labios.Lo sometían, lo ahogaban y lo anulabanLo soñaban, lo querían y lo tocabanLo dormían, lo despertaban y lo bañabanY él, arcano, ponía un dedo sobre las horas.Lo publicaban, lo exaltaban y lo archivabanLo torturaban, lo hambreaban y lo acariciabanLo rozaban, lo atropellaban y lo fulminabanY él, hermético, dibujaba signos en la arena.Lo golpeaban, lo aburrían y lo marchitabanLo calmaban, lo envejecían y lo dormíanLo denunciaban, lo traicionaban y lo evadíanY él, inescrutable, fijaba los ojos en sus almas.Lo extendían, lo comprimían y lo deprimíanLo agotaban, lo abrevaban y lo confundíanLo exiliaban, lo vendían y lo rescatabanY él, anónimo, fabricaba nuevos besos.Lo biografiaban, lo describían y lo estudiabanLo esculpían, lo pintaban y lo declamabanLo comprendían, lo entendían y lo aceptabanY él, jeroglífico, dormía entre los tigres.Lo ajustaban, lo encajonaban y lo sellabanLo ascendían, lo vestían y lo ayudabanLo ensillaban, lo guiaban y lo perdíanY él, velado, sumergía los colores en el mar.Lo humillaban, lo hundían y lo pisoteabanLo levantaban, lo curaban y lo alimentaban
  • 92. Prisma 92Lo usaban, lo desteñían y lo vulgarizabanY él, enrevesado, en un puño sujetaba el destino.Lo aprisionaban, lo escupían y lo flagelabanLo coronaban, lo izaban y lo sepultabanLo lloraban, lo extrañaban y lo redescubríanY él, cifrado, se dejaba ver entre los limosneros.Lo ordenaban, lo respetaban y lo leíanLo excomulgaban, lo perseguían y lo juzgabanLo enjuiciaban, lo condenaban y lo quemabanY él, oscuro, sostenía el futuro sobre los hombros.Lo contrataban, lo placían y lo asalariabanLo asistían, lo copiaban y lo dejabanLo ajusticiaban, lo hablaban y lo envenenabanY él, nocturno, bebía el pasado bajo la luna.Lo tenían, lo sujetaban y lo apretabanLo encamaban, lo tomaban y lo devorabanLo miraban, lo veían y lo adorabanY él, inextricable, conducía la caravana bajo el sol.Lo reprendían, lo reprochaban y lo cuestionabanLo sentían, lo saboreaban y lo fijabanLo elegían, lo separaban y lo finalizabanY él, el clandestino, buscaba a quien amar.Smarc26.11.0017:07Un papel rotoEs como ser ese Son recuadros, casi como postalesalguien que vive Sin saber ni de dónde ni adónde,Con total Pero sintiendo el tránsito, el modoprescindencia de la Esa manera en la que crece dentroaprobación, míoO como querer serlo A oscuras de un sol bendito desin saberlo risasInteracción entre seres El llanto fingido que demuestra elque no viven Tonto afecto animal, lo puro eComo desean, porque intensono lo quieren Más allá de lo vano y pueril,Hacen lo que no De las expresiones de malaquieren hacer calidad.No confiesan lo quequierenY luego me hablan yyo les hablo
  • 93. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 93Y no es posible lacomunicaciónAbsorbo el humo, la Soy algo, parecido a unhumedad calidoscopio,Y el devenir sucede en Gira y gira, y a cada vuelta lami conciencia figuraEn los extremos de lo Es otra, y otra, y otra, y asíque logro percibir siempreY para alguien nuca es Hasta que alguien lo deje caer, ytarde entoncesAunque casi todos Ya nadie pueda ver, antes difícilduermen Ahora imposible, y no gusta... o sí.A pesar de que no Nada es para todos, alguiensaben que están menos,dormidos Siempre se encuentra lo que seLo grave es construye.demasiado simpleY los detalles muyprofundosPor que no es fácilpasarla bienCon tanta gente queno sabe.Fácil hallar los Siempre habrá papel, y el olvidopedazos, sencillo Nunca borrará el vacíounirlos Mientras la tortuga se acomoda,Y aunque no haya A veces siempre es tarde,tejados de plata, Otras se coincide, casi nunca,Es sólo el tiempo Pero cuando llega el vientoimpreso Y ya no queda nadie,El transcurrir de los Viene alguien a buscarte,segundos sin pensar Y puede que de eso se trate todo.En el dentífrico, loszapatos, o la gasolina,Amén de los quepiensan en esoQue no se piensa, yque sin embargo está,Y se adivina y se calla,y llueveY no se nombra,porque no se puedePorque no haypalabras, y sí las hay,noEs el momento, hastaque ya no quedatiempo.Los pedazos se Es un papel roto.acaban,Irradiaciones,
  • 94. Prisma 94resplandores,Lo que cada quien esparaLo que cada quienrecibeEse punto en el que laimaginaciónHace el puente,contigoEn el medio hacianingún lugar.Smarc.También élLas horas medidas, perdidas, gastadasEn el cumplimiento exacto de una leyEstablecida por él, basado en las escriturasSin consultas humanas y sin prédicas.Aquietando siempre el corazón, ocultoCuando los visitantes golpeaban a su puertaY un cosquilleo juvenil le besaba el estómagoY cerraba los ojos mirando un espejo, y negaba.Claustro, precio de los ojos sabios y lejanosY después el colegiado, las posibles caídasEsas veces en las que conversaciones tenuesSe convertían en invitaciones duras, insalvables.Crítica de voces, de murmullos y gestos tontosY un tribunal invisible siguiéndolo a todos ladosObligándolo a una persistencia imaginariaPresión de castigos intangibles, sus besos guardados.Horas arduas del día, bajo el sol de octubreCon el alma puesta en todas las accionesY la mente, y el corazón, y todo lo nombrableSólo para alcanzar un espacio limpio, suyo.Cuál habrá de ser el final de tu destinoLleno de piedras y manantiales solitariosSi al menos ya en tu imaginación no habitaEl ser que habrá de beber de tus hallazgos?Te atreverías acaso, en el ocaso de tu tiempoA tomar el riesgo de expresar tu verdadAnte un auditorio de sólo un par de oídosCon las manos abiertas y los labios seguros?
  • 95. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 95Es tu vida, después de todo, y sólo tuyaComprendo, de pronto, tu falta de espacioComo sé habrás de saber entender el momentoCuando apoyo la cabeza contra la pared, y callo.También a mí me nace el desprecio, y lo cultivoTambién desde esta piel se abre el gran rechazoY también sigo mis reglas, en mi obnubilaciónMe apodero de una formula, y la diluyo en nada.Confundo, con mis ropas y la unión de mis letrasY si un perfume guía hacia lo que no es en verdadEs simplemente un vestigio de adolescenciaPues sé, que también él ha pensado lo que yo.Smarc09.10.0023:36
  • 96. Prisma 96Aquél
  • 97. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 97YAcércate despacio, enséñame lo que tienes.Te diré, no pareces tan terrible a mis ojos,Entrenados al olvido, al asco y a la infamia,No más que un algo más entre todo lo demás.Quizás seas un poco el vacío mismo,Una leyenda de belleza que se ha extraviado,Y que en silencio llama, cuando el virtuoso cae,Cuando el simple no puede soportar otro día.Aquí todo es tangible, lo demás es prisa emocionalEsto es cedro del Líbano, aquello es un libro negroY lo que no puedes ver, es lo que no eresMientras que lo que yo imagino es lo que puede ser.Conocer los límites es peligroso, porque no se olvidan.Negarlos es mi tarea, tal es mi laya, mi sino.Así puedo dormir, intranquilo, pero cansado,Sin andar todo el tiempo habitando en otras mentes.De mí no dirán las palabras claves“déjame en paz”, porque lo ignoran los que me sufren,y porque los que la saben sólo pueden o amarme,o lastimarse en pena y angustia frente a mi espectáculo.Tan cerca ya de la lejanía absoluta, al mismo pieDe aquella entrevista montaña de lo irreparable,En forma de río que en su propio mar no se confunde,Como un hilo distinto en la misma trama del mundo.Occidental es mi cuerpo, Oriental es mi percepción.Repite conmigo: cuando meridional es mi pasiónSeptentrional será mi fuga, así al norte, que será surSin poniente y sin levante, más allá de los mapas.Así será Yahvé, como ha sido siempre, en el es.Este es el precio de ser ateo: creer en todo,Incluso en uno mismo, cuando las rodillas sangranY detrás de las ventanas sólo es posible ver temor.Visto el mundo, qué otra cosa puede importarme?De qué manera natural me perdería mi atención,Qué destrucción de mi ser acarrearía el descanso?Qué desierto habita detrás de esta soledad?
  • 98. Prisma 98Es un Pastor duro, que habla entre susurros de pétalosEl que en sus sentencias despuebla toda apelaciónEl que enseña que la comprensión no es aceptación,Donde te defines, desde la primera gota del aliento.Ahora, aparta tu vista de mí, muñeco maleable,Que tu dolor es mi día cotidiano, mi sed insepulta.No razones conmigo, no intentes sentir lo que yo,Que he empleado mi vida para unos cuantos momentos.Smarc28.07.00 – 00:17hs.ASé que no es la primera vez,Es lo primero que sé.Sabrás – y no será lo primero –Lo que habré de decir.Este es el mundo que creasteEste es el mundo que heredéY no me gusta.No depende de mis ojos, no lo creo.La belleza es, sin explicaciones.“Para ver la belleza hay que hacerse bellos”Escribió Plotino, que de Ti no sabíaY nos señaló el esfuerzo, que siempre defendí.Estoy cansado, de tanto luchar para no tener miedoEstoy un poco harto de que todo dependa de míQuiero algo un poco más liviano, que las cosas salganSin que el precio sea la vida por unos instantes.Sé que piensas que siento lo contrarioQue ves en mí el placer de lograr algo con esfuerzoPero pienso, ahora, que pudiera ser diferenteSí, lo sé, no fuiste Tu quien me engañó.Diré “Tu lo permitiste”, me dirás, entonces,Que también me permitiste la sonrisa.No sé cómo ganarte, no sé que sentido tendría,No sé. Frente a Ti, me llamo No Sé.Ser, saber, sabor, no ser, no saber...Me dueles. No sé si me places. Soy a tu imagen?Pretendo invocarte, y entonces el miedoConocer es aceptar el riesgo del equívoco
  • 99. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 99Turbación, nací para no ser ateo, verdad?Semejantes, no iguales, definición.Contemplación, qué más látigo que los días?Un beso de antaño que me roe el corazón,Ansiedad, y no ceder, contenerme.Mi vida como una coerciónLa de los demás...Me niegas palabras?Sí, es preciso señalar mi ignorancia.Tengo que reconocer que soy un gusanoNo es agradable y, sin embargo, creo.A pesar de todo, por una recompensa,Y otra vez mi imbecilidad, mi terco deseo.Al menos, no permitas que caiga demasiado,Ya perdí una rodilla, por tonto, quizáPero era mía, al menos por un tiempo,Y ahora, renguear para aprender.Fui yo, y nadie más?No, estuvieron los otros.Yo no inventé a los otros.Fuiste Tu.Smarc01.08.00HHazme aún una herida más,Y sabré creer que me has escogido.Libérame y dame el triunfo sobre TiY sabré que al ganarme, me he derrotado.Hoy ya conozco los espejos de Pablo.Si me permites, tengo escritores y caleidoscopiosPero no te importarían jamás mis juegosVives hace tiempo y, sin embargo, no esperas. Nosotros somos la esperaNo sé si te importarán los sustantivos,Decían: los músicos, decían: los sacerdotes¿Ofenderé tu inmaterialidad con el barroLlamado Bach, Mozart, Cortázar?Hienas entre las hienas, no hay corderos.Lobo es aquel animal flaco, olvidado,
  • 100. Prisma 100En una realidad de sombras de hombres,Torpes, donde ya ni la vanidad tiene realidad.Diferentes nos hiciste, para que sumemosY sepamos, que ni sumando llegaríamos a saberNi la primera parte de tu Nombre.Que la Historia, aún no comprende la tuya.Nuestros lenguajes son diferentes, más nadaPorque en el mirar de abstracción mira la pielMientras la sangre se agolpa entre las venasY no hay respirar que no conlleve más vida Esta vida.Compañía, las eternas preguntas,Las que nunca fueron escritas, dichasVos, que sois, estáis Solo?Cómo es la soledad, la visión?Satisface mis deseos, los purosNo los que alcanzo a expresarSino aquellos que puedes verEn tu lenguaje, que me ha creado.No digas una palabra,Que las palabras son nuestras,Haz, simplemente, con tu bellezaPara que mis ojos puedan soportarlo.Y después, permíteme seguir la marchaA Ti, o llévame.Porque todo esto ya es vacíoY hasta de la desesperación me he privado.Concédeme un momento – mío – mi voluntadY haz que no me equivoque, que ahora piensoQue sabiduría no basta,Que tengo miedo de pedirte Amor.Smarc02.08.0000:02 Hs.VVivir es perdonarse, lo entiendoAceptar cosas, destruir otrasIlusionarse con ciertos cambiosAtrapar el viento con las fauces.
  • 101. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 101Vamos definiendo, claro,Rozar un estilo, intentar lo nuevoMe dueles, más que nada en este mundoPor el ropaje mío, por lo que no me obligas.Si sufro, acaso lo haces Tú?Si gozo, acaso lo haces Tú?A lo que yo le llamo sentir...No tiene caso, no?Por qué alguien, un gusano,Tiene el derecho al lenguaje?Qué es esa necedad de comunicar?Qué historia es esa de una misión?No sé de dónde vengo,No sé a dónde he de ir,No sé quien soy,Qué ganaría con saberlo?Quizá el sentido no sea suficiente,Quizá el para qué no baste,No existe el premio consuelo,Entre el todo y la nada, lo que no es.Hablar es lo no extremo, donde vives, lo sé.Dudar es especular, que no me va.Si eres el más fuerte, qué hacerle?Si no lo eres, será lo mismo, otro nombre.Juana barre, Bonifacio se emborracha,Natalia es analfabeta, Alberto es millonario,Apostar a los caballos, sufrir un cariño,Y leer montañas de teología.Rituales no racionales, intentar pensarlosLa ciencia de la no explicaciónLa ciencia de la explicaciónLo que se sabe, lo que no, Dios.Es extraño, y sin embargo, no dudoPuede que te ame, después de todo,Sin saber lo que es el AmorNecesitar es Amor?No tendré respuestas, es lo ciertoNo sabría que hacer con ellas.No pido, para no pagarNo es cobardía, es conveniencia.Me entrenaron así, mis hermanos
  • 102. Prisma 102Me entrené de otro modo, para que paguen.Si todo el mundo no existiera...Acaso, sólo acaso, existe?Esto que veo, es?Tú eres, y no puedo verteLo que veo, no esLo que no veo es lo que es.Entonces no hay novedadY todo se reduce al barrioO a las cavernas y al desiertoEl fondo del mar, la tormenta.Aburrirse debe ser pecado,Así, no soy pecador,Pero el cansancio no es virtudMe extenúa tu realidad.Si no eres Tú, será igualDios mío! El callejón verdadero!Cómo es no poder optar?Cómo es lo único?Aunque no existieras, sería igualSin palabras, o sin Tradición,Se puede llegar a Ti sin dolor?Es necesario ser?Smarc08.08.0001:03ESi los ignorantes serán salvadosTodavía me quedan posibilidadesDe asistir a tu final triunfo sobre el mundoDesde lo alto de una piedra, bajo tus ojos.Sabré arrojarme sobre el lodo y el polvoA recoger cualquier migaja que ofrezcasYa impotente desde mi cuerpo y mi sedYa declarado animal moral sin corazón.En tanto esto no ocurra, me queda el tiempoMasticar cada día el transito al finalCon la acongojada certeza de que será tardeO será temprano, y que tendrá que estar bien.No sé por qué quiere caminar el que gatea
  • 103. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 103No sé por qué una semilla quiere ser árbolY si Tu eres el responsable, no sé, en verdadPor qué no nos descifras la finalidad.Estamos de paso, saber que esto es mentira,El verdadero terror: imaginar que no habrá juicioQue todos los días no fueron más que esperaRecitando salmos en lo oscuro de la nave central.La justicia no existe, todos tenemos razónY hasta el que calla peca, por doblezPues quien habla lo intenta, a su propia mercedY los que asisten, todos, también rozan la verdad.Dueño de la realidad, implicaste al dolorY luego nos enviaste al Hijo supremo – lo asesinamos -Y cuando nos lo quitaste nos enviaste el consuelo,El Espíritu, una vez más, para confundirnos.De qué me valdría conocerte, si no sabréContar lo que vi, relatar lo que conocí?Y qué es mi triunfo personal, si acasoYo amase tanto a alguien que quisiera decirlo?Qué sentido llegar a Ti para nada más?Qué objetivo extraño olvidarme de todos,Puesto que una búsqueda así no es posibleAl amparo de una muchedumbre por compañía.No son personas, no son hermanos míos, entoncesSólo son piezas, obstáculos que habrá que vencerIgnorándolos, dejándolos a su propia suerteReconocer en ellos mi propia soledad.Será entonces que así los veré fuertes?Y no como ahora, que sólo veo huesos podridos,Estulticia e insensible capacidad de destrucciónDe sí mismos, por odio a sus iguales.Si para amar hay que amarse,Para odiar habrá que odiarse,Y Tu no hablas, te apareces en sueñosY tu voz es como el viento entre las flores.Libre albedrío, mi propia voluntad, mi historia,En qué creer que no pueda yo mismo rebatir?Si digo que lo he decidido yo, ya no dormirNo es acaso siguiendo tus mandatos, tu fin?Lo que hago, lo permites o lo quieresLo mismo con los demás
  • 104. Prisma 104Ayer y hoySiempre.Dejémonos en paz un breve tiempoSabes que un año para mí es muchoEres eterno, lo sabes todo, es mi ventajaSé que estoy condenado, pero creo que quiero.Finalmente, tendrás razón, ya la tienes,En mi ignorancia está mi burda alegría,Creer que estimo a alguien, decirle cosasConvencerme de lo que estoy a punto de perder.Pues ya no veo ternura en las madres y sus hijos,No siento nada ante los enfermos o los pobres,No me irritan los doctos, ni los tontos,La gente muere, sabes? Y puede que no me importe.Pero he de volver, todos lo sabenDado que vivo es porque quieres o lo permites,Habré de descubrirlo, y será tarde, o tempranoSabré lo que quieres, lo haré, soy buen instrumento.También callaré, no haré preguntas, no contaré,Más allá de la pérdida de mi fe, estaré firmeComo si creyese, como si me importase,Hasta que arranque de mi cerebro lo que quieres.No me atrevo a llamarte, por eso te escriboDéjame así, en mi infierno personalMas cuando creas necesario, dame de beberQue no sea por mí que otros decaigan.Y ahora, con los hombros partidosA seguir la marcha, que ya sea juego o ritualLo cierto es lo que está en mí, aquí dentroDonde nace un puente al mundo que creaste.Smarc15/08/0022:47
  • 105. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 105 Incertezas
  • 106. Prisma 106Crítica de la razón impura No, lo confieso, no sé escribir poemas de este tiempo. Es simple, mis nervios no me lo permiten. Estu responsabilidad. Pero no hablemos de esas cosas.Mi nombre no es amor, sino amarte.No digo lo impreciso con gestos,No declamo.Mi apellido no es caricia, sino tocarte. Si no existieses sería más cómodo, pero no mejor. Todo sería más promiscuo, con jeringas,hilillos de polvo y hierva. Más de todo, menos de nada.Sos, vos, precisamente vos.Mi nada, lo que no puedo explicar.Mi todo es sencillo, el mundo y sus formas.Mi nada sos vos, ese punto cruel intocable.Eso que sólo puedo imaginar apenas,Sin llegar nunca a la posesión, mi obsesión.No sufro ante el imposible, mastico tu nombreEn esta tarde, en esa noche, en aquella madrugadaSin arrepentirme nunca de toda la sangre y los dardosQue guardas celosa en tu bolsón de sentimientos.Me río, porque no es todo para mí. No sos mi todo. Yo no voy a inventar el amor, ni voy a ser objeto de nada parecido. Simplemente no soy así.Un poquito más tarde, cuando no haya definiciones, dejaré que algo de vos se derrame sobre mipiel. Como verás, no soy artista en su medida, pero soy un buen aprendedor. Me han gustadociertos momentos, tanto, que me he vuelto hacedor de momentos. Como sea, con lo que tenga,sabré, lo juro, crear un momento preciso para vos primero, para nosotros después. Poetas y pintorespodrán establecerlo de mil maneras, pero ese instante real saldrá de mi piel, de mis ojos, de misentrañas, para estrellarse contra tu nombre.Mi lugar es un punto diminuto en tu memoria - imborrable, innegable, impredecible –Mi sitio es un hueco en tu cuerpoY vos, no sos mi todo.Smarc26.02.0014:55hs.Treinta años
  • 107. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 107Durante treinta años permanecieron calladosProtestando en secreto, tramando el escapeResistiendo estoicamente por aquel día que era vecinoEn el que todo cambiaría por que ya nadie sería de silencio.Y el aquel día llegó más bien tempranoY a pesar de la sorpresa lo festivo cobró formaCalles inundadas de risas antes no conocidasY toneladas de papel con la expresión de los callados.Sin embargo, cuando cayó la noche, más temprano todavíaUna oscura sospecha acuchilló el cerebro de los ancianosAntes que los demás vieron, supieron y sintieronQue al igual que ayer, aunque ahora se podía, nada había que decir.Mas es cierto---Entre millones de dólares, lo mismo que millones de palabrasMe da igual cualquier manera en la que el sistema es un sistemaprestarme a ver lo que tienen, o lo que dicen, y lo que lloranme agobia, pues en todo lo que veo no hay más que absurdo.Por esto, imagino que no es real, lo cotidiano casi me insultaY, en cambio, cuando nadie está y no estoy presionado a verTodo es tan cierto, palpables las ausencias, lamibles los sonidosLa regla es una, no hay nadie ni nada, y así sí habita la verdad.Puede que el mundo no sea una metáfora, sino al revésQue en realidad no seamos los hijos no deseados de DiosQue la vida honorable es un fin en sí misma sin premios celestialesY que todo el sufrimiento solo es fruto de un deseo reprimible.El ano. Poema épico escrito por mí.Esclavo de lo que dices, viva la libertad de los mudos!Libre es el que pudiendo cambiar se fija más en ser felizPunto sumergible, testarudo debate respecto de lo inútil---Habita en la mudez, tal como su enemigaSu arma es la protección, antes que nadaCon ella de tu lado no tienes que temer a nadieNi a nada, sólo déjala entrar, ella se encargará.Es dura y estricta, no conoce la piedadY es tenue y transparente, sin que te enteresDe ti hará un instrumento, más que letalUno que no mata, sino que quita toda vida.
  • 108. Prisma 108Dulce como ninguna, exclusiva por definiciónJamás dejará que nadie entre en el circulo privadoDe tu alma, pues cuando ella llega, siempre posesivaNo permite otra compañía que la de ella, en su certeza.No pide mucho, solo el tiempo que te queda, todos los díasY aunque en las mañanas parece un poco más tenueY en la noche parece brillar con furia escandalosaEs siempre la misma, toda seguridad, perforando tu carne.Si cedes y te entregas, búscate una bandeja de oroArráncate el corazón y ofrece lo mejor que tienesPero antes, con toda humildad, lloraEs solo llanto, es solo tu vida, solo son tus cosas.Póstrate, que ella es princesa, y busca ser reinaNo la subestimes, que tu madera no da para tantoSi te animas ignórala, pero no dejes de temerlaQue es amiga mía, y muchas veces fue mi guía.Concédele la victoria, y te arrebatará toda pazCon palabras escogidas te elevará en un altarCompletamente falso, objeto de pública burla serásY creyendo en lo heroico, la esclavitud será tu carné.No lo sabrás, no te darás cuenta, pues la decisiónOcurre, entre copas y agua fría, sin pensarlo muchoPor impulsos eléctricos de los que no saben conspirarEsos que creen que las cosas son sencillas.Los días de antesHablar para acusar, no es hablar.Hablar para juzgar, no es hablar.Hablar para amar, para admirar, es también hablar...sólo hablar.No hablemos, si en hablar se basará nuestro entendimiento.Si tuviera que explicarte, con palabras, qué de ti?Si tuvieras que contarme, con palabras, qué sería yo?Yo mejor te digo que las noches se reflejan en tu rostro,y dicen de mí de todo, pero yo se leer en los gestos.Smarc25/04/00
  • 109. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 109Los días del ascoHay una peste en la boca del estómagoSin señales previas chorrean las ojerasY el dulce y pegajoso bálsamo del cariñoSe extingue y se vuelve ácido que calcina.Clases diferentes, cuerpos diferentesIgual necesidad, igual ansiedadDos almas que buscan compañíaMientras una voz extranjera habla en la radio.El más puro y bello de los narcisismosEl egoísmo confesado y defendidoA pesar de las banderas de la ininteligenciaLa asnal tozudez del que creyó tener estilo.La falla se disculpa, pero no se perdonaCumplido los plazos los errores pesanY lo que en un principio fue sencillo fingirAmanece ahora vestido con la premura del frágil.En el escenario, hace tan poco lleno de oro y luzCubierto ahora de cenicientas escamas corroídasYa no existe otro vestuario que la desnudez primeraMientras una voz extranjera habla en la t.v.Los parientes inician el programado reclamoEl más anciano muere, el del medio enfermaY el más joven se inicia en los ritos de alcobaY todo es novedad vacía en los días del asco.En la izquierda las leyes primeras, las AntiguasEn la derecha la justicia, marciana espadaY en el centro la paciencia del sacrificioMientras una voz extranjera habla en los periódicos.Ella pensará – sentirá – en un tiempo más juntosY sucumbirá a la tentación de la melancolíaDesesperada ideará una rebelión inconsecuenteY en su empresa derrotada creerá un par de días.Él querrá pasar de cachorro a león jovenY al dejar la breve sociedad de sus igualesComprenderá que lo que le rodea no es blancoY aturdido por el rojo permanecerá sin respuestas.Yo no pido, entonces, que sepas lo que yoTan sólo, de momento, la virtud del ignoranteEl respeto al más grande cuando la lluvia es de fuegoY una voz extranjera señala los días del asco.
  • 110. Prisma 110IILo que yo siento es muy sencilloComo todo lo que no sé explicarMis manos queriendo tocarteMi mente fija en tu memoria.Quiero tocar el sol, y beberlo todoY aunque sé es solitaria empresaTe quiero llevar conmigo a escondidasSujetar tu muñeca y obligarte al abrazo.Ante el sueño perdido y recurrenteDel guerrero que venciendo a otroSe vence a sí mismo y se da muerteQuiero matarme y descubrir que a ti nací.IIIEstas cosas yo no diría, ni pensaríaSi tuviese tu sonrisa y tus gestosLa promesa cumplida y no dichaDe que hay tiempo, espacio y voluntad.Fulminarme es mi cotidaneidadOfrecer los ojos diamantinosY cegarlos al filo de la hojaSeñal precisa de que no me importa Lo que también me importa.No es para mí lo que llaman procrearMenos aún lo que definen recrearLo mío es una tenaza y un puñalTus piernas y tu boca, prisión y muerte.IVTe advierto a destiempo, por darte el gustoQue por ti no pagaría una sola monedaQue antes mi vida sería destruir el mundoO construirlo de vuelta en un bostezo aislado.Te diré, claramente para que lo repitasA todo aquel que te roce o te deseeOrienteYo te quieroY quiero decírteloY no te lo digo
  • 111. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 111Y sabés por qué.Hace falta que diga lo que sosPorque así se anuda el hiloPero no quiero esas cosasMe gusta así, aunque duela.Todavía soy libre, lo logréMuero por besarte ahoraPor tocarte, porque me toquesDepende de mí, de mí depende.Todo lo que sé, lo sabés tambiénLa única diferencia es que sé perderNo hablo de entrega, sino de tiempoEl que no quiero perder, el que pierdo.No quiero que me acusesPor eso no te tomo como quieroYo sé, como vos, que aunque te llames lobaNo lo sos, nadie lo es, solo yo, solo yo.A mí no me importa mi corazónNo me importa estrellarmeNo me importa que me refrieguenEl orgullo es mierda entre los sabios.Vendí mi vanidad, lo vendí todoPara poder tomarlo todoY ahora que soy monjeEspero por alguien así.Soy tan bueno y tan dulceSolo porque, tan solo porqueHe aceptado la posibilidadDe no ser más que un trapo para alguien.Yo sé que puedo quererA quién jamás se fijará en míSé, que mi amor puede transformarSé, que al que transforme también mutará.Busco lo que no es sencilloEse alguien que sepaQue nada dura, ni nadieY así, permanecer.Smarc16.12.0022:32
  • 112. Prisma 112Tercera canciónJugar a no nombrar, sin decirloy creer finalmente en tu nombre,como una fruta agusanada en los añosy aún así, quererte mía.Saberte perdida por propia voluntadentregada, humillada, derrotada,y que me perfore la historia de tu nochegritándome guijarros de impotencia.No sabré llamarte, maldita sea,no podré salvarte de los hombresya sin puentes ni esconditesno tengo nada más que ofrecerte.Porque en tu entrega ajena me ofrecesal mundo, al pasado, al odio mismo míoy así es abandono y decadenciapenumbra de lo que alcancé sin nadie.Qué hacer contigo ahora?Lamerte las horas de otras caricias?Besarte el sexo como lo hicieron otros?Olvidarte ya, imposiblemente, mi bien?A qué estirar la agonía, si todo va.No envidio tu alegría, no me duele tu pena.Y no me importan mis palabras queaunque te buscan, no son tuyas.Ya no más.Un intentoTraté de escribir una lágrimaPero terminé despreciándomePor intentarlo, por quererlo,Por ser de este modo, río y lluvia.Quiero hablar de mí, mucho tiempoY que en cada palabra se definaAdemás de lo que soy,Todo lo que serás.A veces me engaño, con sorpresaY vivo como si mis deseos realesFueran una empresa de fácil realidadEntonces sueño, y duele el despertar.
  • 113. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 113 Y esta tarde probé. Me senté en una plaza. Lloré. Mucha gente se fijó en mí. Una vez hice lomismo en Roma, nadie se enteró. La cantidad, concluyo, es una variable tenaz.Tu persona, tu país, tu historiaEsas cosas que se hablan, se piensanComo si fueran importantes,Cuando lo único importante es ...La capacidad de fingir por mucho tiempoLa capacidad de comprender el tiempoLa capacidad de hallar inútil las cosasLa capacidad de no ser incapaz.Esto es un diálogo sin finLa obra eterna, la gran obraEstulta, torpe, innegableManía griega por los garabatos.Respiré profundo, suspiré hondoY al abrir los ojos con mi rabia - propia, montaña, abismo, luz –mi figura desapareció de todas las fotografías.Y así, ya sin fotos, fui amableY en el día de elecciones votéY asistí a la fiesta de cumpleañosY devolví las llamadas.A la madrugada vomité, riéndomePor todo lo fácil y sencilloQue había sido es trascenderEn un corral de cuatro lados.Smarc01.0700:45
  • 114. Prisma 114 Índice de PrismaElla..........................................................................................................................................3 Mi despedida, tu bienvenida...............................................................................................4 Todavía................................................................................................................................5 Blanca, fría y nívea.............................................................................................................6 Mi india...............................................................................................................................8 Polvo y velas.....................................................................................................................10 La noche tras el asfalto......................................................................................................10 Para ti que eres mía...........................................................................................................11 Cuchillos bajo tierra..........................................................................................................12 No es más que nada...........................................................................................................14 Mientras contigo................................................................................................................16 30 minutos.........................................................................................................................17 Opus 35.............................................................................................................................18 Loco en su visión..............................................................................................................20 Formas imprecisas.............................................................................................................21 Haber sido, y seguir siendo...............................................................................................22 Onix...................................................................................................................................23 Aquel sentimiento.............................................................................................................25 La certeza fugaz................................................................................................................26 Cosas de Acuario...............................................................................................................28 El juego.............................................................................................................................29 Mi y griega........................................................................................................................30 Para recordarme................................................................................................................31 La otra vez, contigo...........................................................................................................32 Algo que se va...................................................................................................................33Ellos.......................................................................................................................................35 Una limosna, por amor a...................................................................................................36 El riel de medianoche........................................................................................................36 Lapsus...............................................................................................................................38 Saeta..................................................................................................................................38 Entre plazas y palomas......................................................................................................39 Un espejo...........................................................................................................................40 Abdemío............................................................................................................................41 No es más que dinero........................................................................................................42 Rápido...............................................................................................................................43 El lugar..............................................................................................................................43 El juicio.............................................................................................................................44 Mi final?............................................................................................................................45 Negar, y olvidar las reglas.................................................................................................45 Metal nocturno..................................................................................................................47 Los ejemplos.....................................................................................................................47
  • 115. Silvio Manuel Rodríguez Carrillo 115 Protesto sin pagaré............................................................................................................48 El consejo..........................................................................................................................49 Ser, o dejar de serlo todo...................................................................................................51 Pagaré sin protesto............................................................................................................52 El más fuerte.....................................................................................................................53 La diferencia......................................................................................................................54 El que da............................................................................................................................55 La roca...............................................................................................................................55 10 de Febrero.....................................................................................................................56 Yo, el entendedor..............................................................................................................56 La tarde..............................................................................................................................57 Credo.................................................................................................................................58 La venganza......................................................................................................................60 El músico...........................................................................................................................61 Parte de la verdad..............................................................................................................62 Al alba...............................................................................................................................63 Cosas.................................................................................................................................63 La falta..............................................................................................................................64 Arcilla y azafrán................................................................................................................65 Con el dolor en los pies.....................................................................................................66 Volver, o sus consecuencias..............................................................................................67 Atisbo................................................................................................................................68 No me enfría......................................................................................................................69 Sin expectativas, de nuevo................................................................................................71 A ver si miento..................................................................................................................72 La espada...........................................................................................................................73 Cierto equilibrio................................................................................................................74Èl...........................................................................................................................................76 Ojalá..................................................................................................................................77 Mi música..........................................................................................................................78 Su decepción, nuestro arrepentimiento.............................................................................80 El hijo del hombre.............................................................................................................82 El hijo de la sospecha........................................................................................................83 El hijo del viento...............................................................................................................84 El hijo del hierro................................................................................................................85 El hijo del tiempo..............................................................................................................86 El hijo del fuego................................................................................................................87 El hijo de la nieve..............................................................................................................88 No te olvides.....................................................................................................................89 El mujeriego......................................................................................................................90 El clandestino....................................................................................................................91 Un papel roto.....................................................................................................................92 También él.........................................................................................................................94Aquél.....................................................................................................................................96 Y........................................................................................................................................97 A........................................................................................................................................98 H........................................................................................................................................99 V......................................................................................................................................100 E......................................................................................................................................102Incertezas.............................................................................................................................105
  • 116. Prisma 116Crítica de la razón impura...............................................................................................106Treinta años.....................................................................................................................106Los días de antes.............................................................................................................108Los días del asco............................................................................................................109Oriente.............................................................................................................................110Tercera canción...............................................................................................................112Un intento........................................................................................................................112

×