11 sin prisa ni metas, en diciembre

  • 286 views
Uploaded on

 

More in: Education
  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Be the first to comment
    Be the first to like this
No Downloads

Views

Total Views
286
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
0

Actions

Shares
Downloads
2
Comments
0
Likes
0

Embeds 0

No embeds

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
    No notes for slide

Transcript

  • 1. Las otras tierrasQué importa si soy ese que vieneDe una tierra donde danza el trompoApoyado en un clavo de aceroAl igual que danza una espiral apoyada en su filo?Captados algunos sonidos, de furia o remansoY vencida la premura por hallar lo más idénticoUn trozo, grande o pequeño, de la propia historiaCon sus intenciones parecen converger con otras semejantes.Aquello que por fuerza de espacio y tiempo humanosAun colocado en un sitio emocional que marca una distanciaInvita con dulce gracia a una entrega que significa posesiónEl gesto apenas comprensible por el que se roza una identidad.Mas no hay dueños, al fondo de la calle no los hayNo es propia la tierra, la patria o algún afectoY si difícil es entenderlo, mucho más aún aceptarloAsí como es verdad que no es tan sencillo rasgar un corazón.El arquitecto diseña una casa que será ajenaO diseña la propia, que no podrá vencer a los añosY con cuatro años encima le pone una chimeneaY con veinte, si los vivió, agrega compañía.Los espacios cerrados, como los oscurosSe van tornando necesarios, de cuando en cuandoLa pradera, el mar y el desierto no dejan de estallarPero más allá de los ojos y los oídos, también cuenta la piel.De manera que viendo o no el acto de la limosnaEscuchando o no la voz que se había pretendidoTambién sea posible con tan sólo un roceRevivir hasta lo respirado por quien pisó las otras tierras.Qué importa entonces si acierto o noQue alcance alguna meta o desestime alguna prisaSi hasta una nube busca su propia sonrisaCuando tanto artista por fin desiste de nombrarla?Se hincha el pecho, la carga es conocidaAlgo impulsa a la razón a buscar un motivoY aunque encuentra miles, la explicación fallaPues todo ser razonable sabe que el fin siempre está cerca.Sentimientos limpios, y hasta quizá la trampa de la risaUn aparte entre tapa y contratapaUn desliz de las exigenciasAllí donde duele, pero que no llega a quebrar.
  • 2. Tras oír la plegaria, azota su historiaMas dadas las espaldas conviene usarlas de mantoNo vaya a llegar al odio el inocenteNo vaya a quedar el esfuerzo sin medir su dimensión.Que es diciembreY sin prisaNi metasAlguien intenta hablarse.02.12.02
  • 3. El estrecho caminoMirar al costado fue muchoComprender cansaba, pero compensabaEl límite del esfuerzo haciendo sospechaLos años, pocos, refiriendo a un león apenas adulto.Una súplica que adquiere una forma de danzaComo un sacrificio que huele bienEl arte volviéndose semillaEl estrecho camino que conduce a la gruta donde habita la fuerza.Pendiendo de una cuerda fina, pero resistenteEn medio del fuego con los ojos heladosCon la sonrisa desplegada, a pesar de sus pesaresComo una mirada que se mantiene atenta bajo la tormenta.Siente la derecha, su forma de pasiónLos destrozos en los campos de concentraciónLa tibieza de un regazo prohibidoLa ley que gobierna cuando sólo el entretanto es posible.Persistirían las trompetasY el rico seno de las madresAquellas lanzas donde habitó la generaciónY la furtiva mirada del que quiere cambiar lo que lo rodeaPero no será todo, y si mucho, no será demasiadoPues, siempre habrá espacio para la gentilezaEse decir las cosas al vuelo, como si se volaraY ese hablar la muerte, como si se muriera a casa vocablo.La bandera y el primero que concibió el nombre de los coloresY el nombre de las cosas junto con quien habrá de nombrarlas en el futuroLa esencia de lo que habrá de persistir, en el tiempo, un tanto másY la intuición del lobo, y la fe de las truchas.Mientras pasa el desfile, rebosando reconocimientoLas noches que intentaron ser iluminadasBesos de cal y llamadas prohibidasCuidadosos pasos sobre el hielo más fino.Parece que el camino es estrechoQue nada es fácil cuando todo depende de unoPues dadas las armas, se exige la presaY aunque la vuelta atrás está permitida, es uno quien se lo prohíbe.Para que sean nuevas las reglasY en ellas haya más filo aunque menos astillasCosas que para el aire sean posiblesComo le resulta posible al hijo acceder al padre.
  • 4. Ir respirando, como si fuese tranquiloCon el agua contra la roca dentroPequeñas conciencias, como púasY aquélla desesperación, quieta entre las manos.Ir por más, para captar una detenciónLa mudez que quiere avanzarEl grito que la entretieneEl juego del tiempo entre las cejas.Hay habilidad, pero se sabe no bastaríaCiertas hemorragias dependen del silenteMientras otras, enteramente del médicoY uno es los dos, y los dos, reconocidos algo más.Juego de tensión, el de hallar una víaLas piezas que no encajan, pero que son piezasEl juez que no llega, y que nunca llegaráPorque es la hoja en blanco quien lo detiene.Un aroma, un beso destrozado por un golpe de martilloLa noche en la que el acantilado fue borradoLa tarde en la que nadie fue crucificadoAquel momento en el que ningún precio osó intuir su esencia.El otro lado del excesoEl de su tibieza y su fragorDonde muerde y curaApretando y, así, aliviando.Cuando basta un suspiro para quebrar todos los cristalesCuando basta una mirada para comprender la soledadCuando las manos se tienden, y sólo el viento las recibeCuando el aliento no es el último, y no es el primero, y es lo que se tiene.02.12.02
  • 5. Una parteDesde el momento en que es posible, cuestaComo gajes de una realidad que quiere ser evitadaMas al final, todo niño que gatea quiere caminarY todo hombre que corre, en silencio sueña el vuelo.Un paso a la vez, y tras cada paso un pesoUn peso que por su fatiga despierta cierto cariñoComo la espada persa, con mucho trabajo forjadaComo los preceptos aprendidos tras años de fatiga.Y a veces, para subir, hay que despojarse de esos pesosCerrar los ojos para en la memoria encontrar al solY desde la memoria misma sospechar su debilidadComo desde la razón intuir acabadamente sus alcances más extremos.Hay una parte que quiere más, que lo quiere todoLo enorme despierta la impaciencia, cuando no la desazónComo si de una sola mano dependieran todos los picaportesUna mano que es la propia y que está sola cuando no se extiende sincera.Si se acepta la labor, con cierto rumor de desafíoSe gesta una risa distinta, un poco más llenaQue al brillo de los ojos le agrega profundidadY que al sosiego lo arropa con una irradiación de fuerza.Diez mil rostros en frente, o sólo dosCuando se van aprendiendo las grafíasY lo que parece expandir la capacidad de percepciónNo es el primer sonido, ni el segundo, sino su conjunción entrevista.Un vacío en la construcción, una inconclusa obraQue parece exhibir con dolor pero sin exclamaciónQue algo falta, que hay una parte que no estáY la imaginación que busca la visualización de esa parteEsa parte que no está en ningún lugarQue está en alguienQue entre bambúes o bolerosA mitad de la noche o en la plenitud de la mañanaSiente, si se lo concedeEl llamado de una muda vozQue dice poco, pero que habla claroQue con sólo señalar extiende su impulso.03.12.02
  • 6. Los juegosHabría que callar, para levantar palabrasEncontrar la exactitud, para indicar lo infinitoRobar un beso, para ocultar el más preciadoOfrecer el corazón, para romper el de cualquiera.Dedicarle a alguien la canción que nunca entenderíaPara que el músico, captándolo, lo intente otra vezRealizar el poder para comprender el arrepentimientoBesar la impotencia, para entender la esencia del orgullo.Habría que saber esperar, para escribir que no hay tiempoVivir tanto exceso que sea posible llegar a no recomendarlosY unos cuantos más, para estar ahí cuando otro los haya vividoY sea posible decirle, sin vanidad, que todavía todo es posible.Negar la limosna, para que la comida carezca de saborCultivar el cuerpo, para olvidar el porqué el prójimo lo ignoraEscudriñar páginas para poder hablar con los ojosLeer los gestos para entender que una nube difícilmente quepa en las manos.Habría que perdonar para saber porqué uno fue condenadoHabría que mirar adentro para ver lo que se deja verDesconocer el vuelo de las moscas para no recordar las pisadas del águilaDecir los nombres que fueron, para imaginar los que vendrán.Ir por el mundo, para lograr de ello hacer un sitioLlorar mucho y descansar poco, hasta reír con las cigarrasObsequiar un aliento y un abrazo, para sentir que son pocos los obsequiadosDar con la siembra, mirando lirios, mas viendo la tarea.Habría que sopesarlo todo, para dar con que la balanza es humanaDar la vuelta entera para decidir partir o noAceptar el café y las sábanas tibias, para rechazar lo sencillo de una explicaciónDesafiar al oro, para que sea el polvo quien le recuerde su lugar.Habría que salir a jugar, para que poco sea ganar o perderPara que volver a casa sea mucho, aunque no lo sea todoY colgar una cruz o un icono, para no colgarseY escuchar con paciencia, para no tener que escucharse.No rasgarnos, para saber que enteros no bastamosIntentar la meta, para que lograda, podamos testimoniar que no es suficienteNadar el mar entero, para en la fama ocultar la huidaY mirar cómo diciembre atraviesa el pecho.03.12.02
  • 7. CercaCuatro puntos cardinales, cuatro direccionesPero cinco son los dedos de tu diestraCuatro planos ocultos, aunque descritosCuatros ojos, haciendo, quizá, una pareja.Los intentos que mueren antes de terminar de nacer leen:La puerta está cerrada, mas sonríeSe supone, sería comprendido mi lamentoMe expone mi ignorancia, y me sostiene.No siempre genera quien obedeceLo que no estaba no siempre es bueno que aparezcaY cada cual con lo que decide que puedeUn solo versículo o una Babel entera.Maravilla de los astrosUn prado verde que sonríe al suspirarLas alas del gorrión que aceptan su vejezY el perro que se aleja de casa para morir en soledad.Me cuesta tanto aceptarmePero me cuesta más beber tu ausenciaPues esta noche, a mi lado, serías tu esenciaY lo que tengo es asfalto, bujías y un par de preguntas respondidas.Tanto me dije que no hay mañanaY tanto apuesto a volver a despertarQue muero por fuera y por dentro resistoA ver si el mar por fin logra encantar al acantilado.Digo que sería fácil, y lo sientoY la historia descubre sus púasY mi bondad no alcanza para cierta maldadY lo que soy todavía pierde ante lo que es.Sabiendo mis puños, sospecho vientresLos pies que me dieron, los que sangraronMe dicen que empuje, y que calleMis manos, que tocaron sombras, me sugieren la espera.Llueven imágenes, un deseo las secaMe miento al creerte cercaPero que sea posible me consumeY faltando poco es cuando la lejanía se yergueY no hay certezas, y así se mide la fe.03.12.02
  • 8. Dar vuelta la posiciónTres soles fríos, como treinta inviernosLa mano que sólo alcanza al aireLos labios que sólo nombran lo inefableLa cortinas que ocultan la luz y las arañas.Un holocausto al que nadie asisteY la mesa sobre la cual expones tu desayunoTus búsquedas más secretasY el niño que ha errado el camino.Los secretos senderos de la inteligenciaY el atronador paso de una ordenLa huida de las ratas y el reptar de las sierpesCuando el silencio es quebrado por una primera llama.Sumes o restes las cosas que viCuando alrededor de la lámpara giraba un insectoCuando la alegría de los hombres estaba en los hombresCuando su dolor partía de sus hombros escasos para sus nombres.Sin embargo, ahora que no somos pocosQue puede la nieve concebir a la luciérnagaPesa menos toda ilusiónLa querencia rasga, pero a sí misma se cura.Dije que lo que eras era lo que queríaY que no quería lo que eraDije que lo que era hizo posible que fueras lo que erasDije mucho, dije demasiado, pero no lo dije todo.Acerté una vez, fallé muchas másLa ausencia venció a la compañíaPero aunque algo se partíaVolvía a componerse, y le dieron el nombre de esperanza.Fue canto y fue baileLas posibilidades palpitaronCrepitaba la hoguera, crepitaba el corazónEl pasado era presente, y el presente una promesa.No dieron todo de sí los actoresDesconocían el desenlaceSupieron la sonrisa del demiurgoApreciaron desconocer sus intencionesY estuvimos ahí, rozando este momento.03.12.02
  • 9. El que derrama su historiaYa no mienten las horasHallaron un reposo los sicarios – uno breve –Y el mar se extendía bajo las alasY la herida fue sanando, sin saberlo.Uno, por todos, logró la gloriaAyunando por quienes abrazaban la gulaAbsteniéndose por intentar todo extremoYendo con los pasos sobre el hombro.Lenta la furia, mordaz el hielo en el alientoIr empujando cada teja de cada techoA ver si las águilas se fijan en su soñadorSi natura, a sí misma puede quebrarse en un acto de piedad.Pero así estaba hecho, todo de filoCon ansias y profundas decepcionesEn las esquinas nada más que telarañasY en la misma calle nada más que sepulcros.En la confusión de los golpes del enajenadoEl prurito que lograba tensar el cuelloLa boca del infinito abismo sonriendo sus faucesY un gesto cansino que pareciera perdonarlo todo.Porque si mañana no llegase a amanecerPasada la sorpresa, y vencida la angustiaSurgiría la fe porque vuelva a amanecerY ocurriera o no, actos como ninguno implicaría.Lo más imposible del pasadoY lo menos sospechado del futuroInvitan, a veces rudamente, a extender el presenteHasta engañar al tiempo, jugando de soslayoComo juega el diablo cuando niega su existencia.Hace polvo sostenido, hace constanciaY a la cita siguen acudiendo cada uno de mis suspirosY el cuerpo se eleva, como se eleva un ladrillo recién cocidoQue del horno pasa al sol, para alguna vez,Poder llegar a defender o sostener quién sabe qué ilusión.Por los tantos díasQue naufragaron en el aireY las niñas que murieron antes de nacerY el niño que no es malo, que es cruel, que no teme derramar su historia.05.12.02
  • 10. Vas lejos, yo te miroDuele que no te quedesPero place más tu vueloNo hay más que dolerte en tu ser.No son más largas las nochesPor tu ausencia pesan másAunque menos intensas, pesan másComo el vientre que ya no lleva al niño.Lo que queda es esperarE imaginar que no es esoBuscarle excusas al destino y a la suerteRevisar las heridas y fingir entenderlas.Aprender a callar tu nombreQue fue bandera, que fue puertoSin buscar una risa sustitutaSin ceder a lo que cediste y que te ha llevado.
  • 11. El rastroAunque ahora te necesita másYa no te mira como antesAunque sabes que sin ti no podríaDe pronto descubres que en ello no hay mucho.Algo más que la mesa llenaDonde mira el corazón pues los ojos no alcanzanAlgo menos que el corazón repletoPues tan amplio es que hasta para el sacrificio tiene espacio.Los planes son menos extensosEl día es rico, mas ya no ambicionas la nocheSientes el calor de la llama, y aunque quieres más calorLos pasos que no diste hacen que ahora no intentes unos nuevos.Ruge el campanario furioso, violento y jovenBebe en su llamado la importancia de su tareaAcariciado por la lluvia, el frío y el intenso solBoca abajo reposa sus hombros al cielo, y no lo ves.Ya las manos no se juntan sobre las veredasY un cuerpo recibe al otro, como pan justoMas ya no como el trofeo al final de la batallaCuando un solo paso hacia delante arriesga todos los anteriores.Pero son cosas que pasanUnas veces en Belfast, y otras en AsunciónLo atestigua el viento más antiguoEl que corre entre los que se han creído vivos.Va pasando el calendarioY bajar la mirada puede que no se haga difícilLos rostros se gastan, cansados del espejoTodo es poco, y no se intenta más.Sin embargo, hay un breve detalleAlgo pequeño, solo un rastro apenas visibleQue dice a quien quiera prestarle atenciónQue vale más romperse el alma que cuidarlaQue detrás de cada blanco secreto hay una maravillaY que la mayor resistencia es la que separa dos opuestasY que si ello se logra una sola vez en toda la vida, bastaPues es así que empieza la trama de lo perdurable.05.12.02
  • 12. Te busco cuando escriboY cuando sueño te busco másA ti y a tu sed es que persigoY es por tu locura que resisto.Con mis nervios al extremoCon mi historia en los bolsilloEmpujo el mundo y el tiempoPor la esperanza de hallarte.Ya me conocen los rielesY suelen murmurarme las lechuzasConmigo te buscan las palomasPues, hasta mi soledad te necesita.
  • 13. Camino a la locuraDonde moja el calor de la lavaApoyo mis pies con firmezaMirando de frente el sitio de la locuraDonde gritan de terror los extraviados.Suda la espalda y suda la entrepiernaSe ara un cuerpo con desenfrenoLa mente se evade a golpesY el rostro resiste la embestida de la entrega.Almas rojas danzan a mi alrededorCada vientre clama por un puñal que los rajeQuema los ojos la visión de los dolientesRetumba en los oídos el fragor de las batallas silentes.El fétido aliento del que quiere podermeUn tambaleo adentro por lo nauseabundoUn poco de resistencia, el triunfo de la calmaAntes de la condena, el espejo descubierto.Con lo justo, al límiteA la sombra del secreto llanto de los buitresDurmiendo sobre las espinas de canciones terriblesQue por elevarse señalan el bajo plano del que provienen.Quizá sea demasiadoPuede que no basten las manos llenasOfensas y perdones hacen su danza sanguinariaTestigos y jueces casi terminan por encorvar sus espaldas.Cuando peor que realizar el desafíoEs vivirlo sin tomarlo ni por un solo instante como talCuando se destroza veinte años de estructuraPor dejar entrever una pequeñísima parte de la esencia.Llama y espera, enciende la persistenciaAbre el pecho rajando las venasY el río no se seca, al fin puede probar su abundanciaBusca en la muerte triunfarle a su sentido.Un tigre a mi lado, y a su lado un lobo viejoEntre las cenizas de otras existenciasEl antes de la marcha sin alforjasCon la sonrisa que sólo captarían las flores.05.12.02
  • 14. La diferencia entre un lunesY un domingo de lluviaMe la ofrecen lo que llevas bajo las cejasUna cuchilla dulce, dos palabras.El viento lo tienes en el peloQue entre mis dedos se hace aguaComo trigo que llega a ser panQue nutre al hombre tras nutrirse de la tierra.Lo que tengo no es muchoCabe en un pechoPero quiere habitar en dosY es tu sospecha, los pasos que aún no das.
  • 15. Un simple alguienTodavía el humo de las fogatas mañanerasCuando el paisaje irradia sin preocupación esperanzaEn el momento en el que es posible una alianzaUna tregua, o la más alta de las reconciliacionesLos perros más queridos eran ajenosEl caballo más bravo tenía quien lo cuideEnjaulado el ruiseñor en otra estanciaY hasta las nubes se derretían sobre un campo lejano.El aire besando las gaviotasEl abrazo tierno y cálido que no se poseeQue sin venderlo fue ofrecidoComo ofreció la viuda al entregar su última monedaSabiendo que en lo que daba se dabaPor una promesa de la cual no tenía certezasPero que necesitaba realizarla, porque en su ser estabaLa fuerza que como una columna espiritual resiste a cualquier imagen.Me dirán que lo sabías, me dirán de todoMas no siempre al mundo le basta el mundoSuele suceder que el oído logra su escudoQue un libro impreso se convierte en cofre de un par de pétalos imposibles.Si quiero, aliviano la tardeSi quiero, yo le muerdo a la sierpeCedo, retengo, o me expongoY todo, todo, sabiendo que no tengo nadaQue ni siquiera soy mío.Mis amigos, los estoicosLos visualizadores de partosCuando se asiste en el avanceY el trance no se desvaneceUn solo dedo en el arco irisLa luz en los dedos y la sal en el cuerpoLa vida como herida que resulta en señalLos pasos doctos de quien sonríe en las trincheras.Una sola nota destroza el silencioUna sola palabra resquebraja la hoja en blancoY tal espectáculo lo hace un hombreUn simple alguien que le busca el cuello a su destinoMientras tú sonríes, como si todo fuera cierto.05.12.02
  • 16. Bajo las rocas, donde arde el calorDespués del mundo, después de todo cieloPerdida y recuperada el almaCon los ojos solos y las manos quietas.En la presión de la sangreY por la memoria del primer recuerdoLatente aún la última danza de las dagasTodavía la voz, y la sospecha que marca.El difícil presagio, el tuyoEl agua que no llega a convertirse en nubeMientras la sed le hace compañía al peregrinoArrasando su boca, como arrasa el sol su camino.Bajo las rocas, forjando un regresoConteniendo los latidos que buscan la vidaHaciendo una pausa y una nueva carreraCuando resplandece la estela que sabe tu nombre.
  • 17. Una historia de cazadoresDesde entonces, sin tiempoPrescindiendo de títulosPor sentir supe que valdría cada vocabloYa en la tarde de la infancia, donde los cuervos no llegan.Espinos atravesados en la gargantaNo alcanza el aire para tanto pechoY por aquietarse tiene prisa el almaComo si sólo logrado el cansancio pudiera descansar.Desplegada la vista, no se trataba de un velero solitarioSino de toda una flota que había trabajado su invisibilidadFuera del alcance de las flechas incendiariasHacia el fuego mismo, o hacia el final del infinito.Haciendo trozos que discuten su finalidadQue a cada paso plantean una y otra vez la dudaComo vestigios de la frágil, aunque crucial luchaDel motivo de la partida y del atractivo del último puerto.Los soles que fueron amargos, el café con lecheLa pesadez de la mañana cubierta por la depresiónEl muro del lenguaje sonriéndole a las manos inexpertasY como alimento tan sólo la furia de la ignorancia.Horas sórdidas, donde una fatiga, que no era tal,Lograba seducir los oídos entonces inocentesBreves caídas, pero profundas, con la edad de un niñoAl menos, eso se dijo, pues no podría aceptarse otra cosa.Juega con el suspenso el trapecistaPoco le importa la red o la cuerdaTiene los ojos puestos sobre el límiteUn mundo separa lo que espera el público de lo que él busca.En igual medida no es en todosMas cada cual recipiente, instrumentoEl uno para rasgar, el otro para volver a unirAlguno para el por qué, algún otro para el para qué.Mas, unidas las piezas no acaba la obraMas, ante el todo hasta una parte tiene graciaMas, queda lo más enorme, el último instanteMas no importa, ya el primero fue besado.Parece saciar el perdón, y al cazador, entonces,Le es concedido abrirse camino una vez másNo por lo que vaya a llegar a lograrTan sólo por el espectáculo de sus ojos cuando no mira atrás.
  • 18. 07.12.02
  • 19. QuatroDel frío, no es sinónima la lluviaLo saben los ladrillos más expuestosLos que fueron hechos por los del campoY que fueron colocados por los de la ciudad.Nunca se busca la tensiónEs un resultado, que implica consecuenciasY entre mirar de lejos y mirar de cercaNo hay como mirar desde y al centro.El vaivén de una hoja seca que caeEl fémur comparado a una rama secaLa hora que busca al tiempo, y el tiempo tendiéndole burlasInstante en el que el niño anhela por primera vez su espada.Es más de lo que se puede, la primera vezComo precio que habilita al deseo de rectificar la faltaPues nada como estar en deuda para imponerse el esfuerzoNada como infligirlo a quien no podría captarlo.Como se creyó, se espera se creaPero así como no siempre es necesarioNo siempre es suficiente el ejemploY así, con marcas, la vida, aunque solitaria, se hace llena.Un pergamino de palabras antiguasArropa el sueño de los buscadoresComo un manto orgulloso de serloPero capaz de beber sin resentimiento el dolor de no ser captado.Momentos en que la naturaleza entera suspiraSin que sea necesario el dormir o despertar de los seres que comprendeDerecha e izquierda en el reposo de un mismo anheloAnhelo sin drama, sin límites, más allá de los gestos.La pequeña lágrima, o un río de ellasLa esencia vista desde cinco mil años posterioresEl cuándo, superando a su artíficeY el artífice, en la mente del observador, luchando contra su obra.Disonancias precisas, empujes en los oscuros pasillosLos murciélagos y los muérdagosCuatro semanas para navidadCuatro espacios en el pentagrama.07.12.02
  • 20. Un día exactoEn su nombre pretendía encontrar su fondoMas aunque el fruto no suele alejarse de su árbolEs posible que raíces diferentes se enlacen bajo tierraAunque no frecuentes, rapto y ciencias menores son posibles.Al borde, pudiera exigirse demasiadas cosasLa boca que bebió el sudor del cuerpo que la portaQuiere decir que fue difícil y, con orgullo, que no fue justoQuiere, y si llegara a decirlo, quién no la entendería?Pero calla, la inteligencia suple al temorIntuición y fe se dan la mano tras bambalinasReconocidas, se hacen una; filo y golpeUnidos los ojos a la mirada, haciendo del aro iris un puente.Parado sobre una piedra sé que lo que vi es pasadoEn algún momento fue mi futuroDesnudo, entre los tigresAprecio la sangre y la ceguera.Huelo tu desesperación, tu quieta soledad de grietasLucho contra la lástima y contra el exceso de toda carenciaLanzo cuerdas al vacío apoyado en un acantiladoBebiendo la posibilidad de que bracee en el limbo.Nadie me toca, extravié los caminosPero tengo los boletos de aviónMe conocen los hoteles, y una hinchadaY no hay crepúsculo que pueda con mi cansancio.Va que te deshagas, y que logres quebrarteQue como fuera escrito recojas los pedazosY que entonces sonrías con más brillo que antesCon la mano llevada al corazón, y la sonrisa rasgando la luna.La danza que ofreces dibuja la que esperasDel otro lado de la montaña, también escalabasSangraron tus ojos, sangraron los míosY el camino, hecho, sugería el no pedir nada.En un final, espalda contra espaldaComo sólo los que estuvieran ahí lo llegarían a comprenderDos distintos de la manoLa precisa belleza de no tener que nombrarlo.07.12.02
  • 21. ErradoUn escándalo de luciérnagasSublevadas las cigarrasDe fiesta las hormigasDe huelga las abejas.El diccionario entero sin acabarteLas nubes sin llegar a saber tus senosLa salvación que no es pretendidaLos labios de carne, los que luchan con tu corazón.Ser mucho para quien no lo es tantoSer lo justo o ser algo menosLa vez de tu existenciaEl errar caminos porque no habías.De un golpe echarte el peso de quererteMirar mi historia y mirar una sola noche, contigoEl puñal del hielo que pudiera rajar el muro de aceroLa valentía más extrema, la que se sueña y luego se respira.Que tengas el cuidado de no abandonarmeQue sonrías la bravura de exponerme al infiernoQue me exijas lo que ni yo podríaAsumir que estés, y que existiendo impongas mi existencia.No alcanzan las alambradasPoca es la luna, un solo brillo la bajaUna voz que dice avanza, y otra que dice detenteA quién preguntarle la respuesta?De todos modos, pudiera estar erradoNo siempre se sale una chispa de la fogataA veces existe el imposibleA veces, no es posible ganar una sola vez.Duele entonces la montañaDuele el cielo, y duele el marDuelen las cosas muy anchasPorque queridas, no se pueden abarcar.Aceptan las rodillas, entonces, el polvoEl vacío abrazaConsuela la quietudY aún así, queda una fichaY lleva el nombre que no casi nunca se nombró.07.12.02
  • 22. Me llamaron desde las estrellasPara recordarme que el agua es más que aguaY que lo que diga y haga debe, con precisión,Ajustarse al mecanismo del reloj que debo construir.Contesté como mejor sé hacerlo, con una miradaY dije que estaba bien, que seguiría ocurriendoMas que puesto a imaginar, con cadenas de oroPor mi cuenta y riesgo rozaría la libertad.Después fue lo de siempreEl yugo haciendo su tarea en mi cuelloEl silencio de las canaletas cuando no llueveEl susurro del hielo advirtiendo que puede quebrarse bajo los pies.Y sigue fiel el deseo que persisteComo persiste mi obediencia, y persisten mis sueñosHecho de búsqueda impuesta por la sedQue siempre estuvo y que logró ser aceptada.Con lobos compartí mi mesa, y en su momento sonreíY por decir que el enemigo era el tiempo, a todos, los escuchéRecogí sus palabras como se recogen monedas carasY tras pagar por ellas, las obsequié, una a una.Acabó la noche, el horno esperabaLas manos tentaron las gafasNo hubo nadie al ladoEn la puerta de la habitación seguía colgada una esperanza.Recordando los ojos de alguien, todavía por venirFibras de piel explayando el cansancioEl suspiro que absorbe el mundo y deja expresar el almaLa piedra bajo los pies y la confesión del espejo frente a los ojos.Hasta que el día cede un respiroY con alegría presenta la noche su batallaLo simple lo rodea todoLo que no lo es llega a entenderlo.
  • 23. Llegado el tiempo, dos primaverasLas madres abandonaban a sus críasNo se cansaba la luna de girar y girarY aunque te incluía, no hacía que vuelvas.Atento, escuchaba el silencioLas horas bajo mis dedosMi destino jugando con las estrellasCon un cariño que no daba con su espacio.Compartió conmigo sus secretos el vientoSin notar nunca que eran menos que los míosY todo lo posible fue continuandoBajo el mismo sol de Lea y Raquel.
  • 24. Apenas puesto el pie sobre el campo de guerraTodo guerrero sabe que la penúltima batallaSerá contra el cansancio, contra el propio límiteAsí como en su principio, cuando podía aceptarse o no.Los más bravos siempre son aquellosQue cuando niños no fueron tratados como niñosY aunque del todo nunca dejan de serloEs con ellos que ciertos pasos se hacen posibles.Sabe el visionario que deberá marcharsePara poder esperar hay que adelantarseAsí como para adelantar se debe aprender a esperarHaciendo de dos un uno móvil casi inasible.La tensión de la garganta del corderoSostenida más con precisión que con fuerzaGenerando el marco donde la hoja hará el dibujoQue incluirá el último suspiro del que será alimento.Se le vacían los ojos, mas no la miradaUn tanto se resiste, alguien no desea esa formaSiente la necesidad ajena, que satisfecha será alegríaLos prados que pisó le llaman por su nombre desconocido.Mas tarde encenderán las brasasSerá puesta la mesa – el menor de todos la bendecirá –El ayunador una vez más lo comprenderáDesde su atalaya parecerá sonreír.Las luces entrevistas desde el encierroLa profunda pena que no cabe ni en los maresUna lastima capaz de hacer arder los polosQue la contiene el pecho del silente.Había callos en los dedos del bajistaSeñas de trabajo en el rostro del vocalistaMuchas cosas se unían por una distanciaEl andar sencillo con el sol en las espaldas.Más allá del centroDonde los círculos se confunden en la risa inaudibleLa mano que roza una sierpeLos labios capturando una abeja.
  • 25. Libre de hacer, incluso de liberarLas puertas de hierro, la de las lucesY antes el rechinar de la de maderaQue dice “cuidado”, al tiempo que sonríe.Del asfalto rebotan gotas de aguaComo perlas sobre una espalda espléndidaLo atestigua el viento que no gusta de detenerseLas ostras, en el mar, lo sueñan como fábulas:Hay otro mundo, un poco más alto y más lejanoDonde poco es lo que fluye y mucho es lo detenidoDonde la dureza es la constancia y no la excepciónY donde, sin embargo, hay seres que mutan;La oscuridad les es muy breveLa mitad de su tiempo hay luz y calorY aunque sus armas son pocas, resistenComo resiste el tiburón la idea del tiempo;Allí las cosas son mucho más tensasPues esos seres, habiendo hecho lo necesario para vivirHacen mucho más para no morirEl temor abunda en sus corazones;Nuestros antiguos conocieron su nacimientoAfirman que fue una elección, como la nuestraQue después de todo son valerososPues su calma es poca, y aún así lo intentan.Hay color en los ojos de los ciegosLa sal priva de abundancia al marLa montaña fija el límite al vueloY cada nido y cada madriguera señalan el acto del peregrino.Aunque llevo años resistiendoSiempre la pregunta es si resistiré un momento másEl tiempo sólo sirve para medir lo que falta para vaciarme de lágrimasY todo lo serio nada más que para sembrar dudas delante de casa paso.Me gustaría que hubiese sido más sencilloPoder aceptar, como acepto la tormentaQue el error es parte del aciertoY por ello no juzgarse está permitidoPero no es sencillo, para mí no es sencillo.No me pesa la limosna, me pesa que sirvaMe pesa saber que puedo decirlo de otro modo:Que no me duele el precio de la cura, sino la enfermedadQue era joven cuando era la riqueza la que demostraba la pobreza.
  • 26. Hay una ternura que pudiera ser falsaApenas lo escribo siguen los filos de la hoja haciendo su tareaTodos llevamos un puñal en el almaUsarlo contra uno mismo o contra el que viene.Más tarde o más temprano la liebre saltaQuiere el hombre ser un hombreQuiere la mujer ser una mujerY pocos ven el muro que impone que en otro no hay ello.La cabra parió mellizosEn la hacienda hubo regocijoY aunque allí se marcaba la sutil diferenciaEn lo semejante fue que hallaron motivo de alegría.No lo captaron, no lo aprisionaron en el corazónNunca lo protegieron como protege la tierra cada semillaY cada vez que sucede y alguien lo notaA de donde viene le dice que no lo tenga en cuenta.Alguna vez tendría que terminarLo que habrá que esperar es simplemente muchoY hay que estar ahí, masticando el demasiadoCon una paciencia que bien puede debilitar.El cuando, y el motivo de cada perdónLo que empuja a atravesar un costadoLo que decimos obliga a tentar restaurarlaLa propia insuficiencia clamando porque algo suficiente no parta.Tristes sus trincheras, sus fichas de guerraPosiciones inteligentes, pero de una inteligencia tullidaPor unos miles, millones enterosPor unos años, siglos enterosFrente al por uno, Todo.Basta una púa para herir al rojoBasta una flecha para derribar a la bestiaPero implica lo que llaman toda una vidaY hace falta creer en otras para entregar la propia.Ríe en su danza la verdadEn sus hijos pensaba el romano bajo el mando de Marco AntonioEn la aprobación de su madre el colegial del siglo veinte y unoQue la noche es mucha y no hay faros para el que se busca.
  • 27. Denso, en la siesta me atormentaPezuña y olor intensoSimbología y númerosNo hay salvavidas en el abismo.Desde su estructura embriagan las armasLlena de orgullo poder y saber portarlasTienta el no hacerlo, lo sublime se hace difícilEl que sabe no teme, pero el respeto parece bueno.La norma de una conducta increíbleDonde sin revelación por razón se accede a lo mismoSin una visión que de golpe esculpa el espírituSin décadas defendiendo lo entrevisto.Nada, nada que me sostengaSalvo la improbable posibilidad de que algo me aguardeUna sed de siglos, de miles de desesperadosMillones de bocas clamando en cada uno de mis poros.Quieren el suelo, las rodillas y la frente quieren el sueloMas se desconoce la mano que tocará la sagrada cabezaLa coraza es poca, la intención la sobrepasaPero son las ganas de volar las que anteceden al vuelo.Pide y se te dará, mas habrás de rendir cuentasY si das, no será tenido en cuenta la esencia de lo que dasSino la resistencia de las espaldas sobre la cual lo depositastePues todo aquel que tiene debe conocer lo silos del que necesita.Lo que tienes y lo que quieresMultiplicado por seis mil millones de posibilidadesAcaso desde una terraza embestida por el sol y la lluviaHabrías de encontrar en un sólo acto la resolución de la distancia?Mira que pudieras dañar por rechazar una ofrendaQue si la aceptas algo deberías de otorgarQue si otorgas te encadenas, y que sin cadenas pudieras ser libreMas atiende que golpea más fuerte el que sobrellevó prisiones.A la fuerza hay que proveerle de agilidadResiste el golpe el vientre, unos cuantosMas debe saber esquivar la hoja de hierroClava en tus ojos la vida de un cuerpo que morirá.Hazlo simple, toma y dejaDi por ahí que cuando te llamen acudirásSé que para ti, que para ti es simpleQue cuando pidan tu vida sabrás exactamente de qué se trata, y darás batalla.
  • 28. Que la noche era precisamente estaY ninguna otraY que el olvido jugaría a ser olvidadoComo una herida en la infancia.La puerta por donde entra el dañoY aquella por la cual se lo provocaDarle escudos al compañeroDarle armas, darle todo, para poder saber sus sombras.Lo horizontal junto con lo verticalNo realizan una cruz no imaginada?Cuatro sentidos no hacen uno sólo?No es la sensibilidad la que refiere a la fuerza?Va siendo oscuro, hablan los fantasmasEl poder se hace resistencia, encarnaTanto, que la ternura es sospechadaComo el cansancio en el atleta.Habrá alegría, pero mientras sea posible mañanaTambién jugará sus cartas la tristezaSi tan sólo la estadía fuese innecesariaA la edad en que más se la exige.Es posible todo, incluso el pasadoCuando los ojos sorprendidos eran por la luzCuando las cucarachas buscaban el cobijo de la oscuridadCuando con sólo un beso era posible una despedida.Lograble es la nada, incluso el futuroCuando la piel perdona la cegueraY el alma lastimada busca su caminoCuando morder en un hombro tiende hacia el regreso.Que sin entenderlo habrá de comprenderloComo quien acepta caminos sin saber recorrerloPero asumiendo que el destino no es pocoHaciendo que valga al menos lo mismo, intento y puerto.Era fácil colgar carteles con su nombreLo difícil era hallarla dispuesta a la trampaApretaba intuir que quisieraLastimaba saber que era realizable.Se fue lejos, pues estuvo cercaOtras formas la envolvieronLe permití el marcharseY aunque morí un poco, siempre supe volvería.
  • 29. Cuánto tiempo me queda?El pecho de las gaviotas y sus cancionesMecen olvidos enterosCuando llegan al nuevo puerto, sobre las catedrales.El humo rojo de un desafío aceptadoComo se acepta el hueco en un tronco viejoLos dedos extendidos hasta su máxima tensiónHasta que sentir que sienten lo que ya no habrán de sentir.Y una cierta magia luego de una niñez atentaEl no tener que tirar la almohada para valorarlaLa otra intensa cara del deseoLa que expone con crudeza lo mucho que se tiene al no poseer.Para el entretanto detallados sucesos espectacularesComo teólogos y economistas narrando la consecución de riquezaMadres que leen a psicólogos que no parieron hijosY anestesistas que jamás consumieron una sola droga.A cierta notable altura una rama se atreve a surgir de entre el cementoUn niño y un borracho duermen sobre las veredasY parece ofender el pedido del limosneroCuando lo que ofende es tener que devolver tan solo algo de lo recibido.Ya el territorio, ya las monedas, ya otra personaComo propiedades indiscutibles que constituyen la justificaciónA la venida a un territorio donde no todo está bienDonde dictamina sobre la rosa quien no fue clavado por un cactus.Si con hambre vive, de hambre habla, está escritoY así siempre, hasta que alguien logra escaparY una vez fuera, le importa los que quedan, sean pocos o muchosPues el ejemplo solo termina su función cuando inspira realización.Puede demorar años alcanzar una sola ideaPero todavía más bajarla hasta los suspiros de cada díaPuede accederse al picaporte y rozarlo con los dedosPero implica otras cosas el tomarlo con fuerza y hacerlo girarCon la vista ansiosa no en lo que hay, sino en lo que falta para la próxima puerta.Si tan costoso, difícil y agotador pudiera resultar enviar floresQuizá no haya pecado en robar alguna, alguna pequeñaY si tan escandaloso pudiera ser ir por ahí con ella en las manosQuizá siga habiendo valor en llevarla escondida en un bolsilloMas habría que llegar a destinoY por fin entregar eso tan costoso y escandalosoCon la suficiente entereza de que pudiera ser menospreciadoPues es lo que uno irradia lo que se quiere, e irradiar lo que se aprecia.
  • 30. Has visto, tras vivirloTodo el esfuerzo que despliegasPor cumplir con una obligaciónQue justa o no, has aceptado?Sea alguna vez el hombro al tullidoEl silencio a quien sólo quiere hablarAlgunas palabras a quien las desconoceUn algo de luz a quien ni siquiera tiene velas?Si tanto hiciste, porque siempre es tantoSin quererlo con todas tus fuerzasPor un momento, sólo por un momentoImagina que pudiera darse el insólito casoQue en un punto, en un punto de tu vidaLo que hagas vaya a ser por un alguienAl que apenas al verlo te hinche el pechoQue por sólo decir su nombre una sonrisa domine tu boca?Sé que pudieras decir, creyéndote en justiciaQue mucho diste, y que poco recibisteMas, si lo haces, tu y yo sabemos que no es más que excusaPues, si así es, recuerda que si diste es porque temías el peso de lo que se te concedió.Ve y sigue tu tarea, que no es tan graveSi por alguien haces lo que no quieres, y en ello hay bondadDéjate llevar por la idea de que pudieras hacerlo por quien quieresPero ten en cuenta, despacio, que alguien pudiera estar haciendo por ti lo que no quiere.La trama es así, como parte de su secreto, multilateralDesde el momento en que descubres que sientesDebieras también asumir que cada cual lo hacePara no hablar de la piedra esmeralda, por supuesto.Se supone que las horas son escasasQue el dinero y la inspiración vienen y vanPero se sabe que las sogas, una vez hechas, persistenPara que en el usarlas vaya el pulso del que las hizo o las heredó.Ojalá quede un tanto para el quizás esta nocheY que no haya temor en que ello implique tres décadas o una solaQue como sea en algún punto acabaY como el imposible pudiera no existirQuizás hasta mirar atrás sea posible.Dicen que en el riesgo se vive bienY que el mejor apostador no es el que mejor conoce el juegoSino el que sabe bien lo poco que puede ganar, y lo mucho que puede perderY en la piel capta que lo que tiene no lo tiene, y halla caso en ir por más.
  • 31. No costaban unas cuantas rocas sobre las espaldasIr años atrás marcaban másY desde allí volver hasta más lejos hacían desiertoLo acompañaba la lluvia, y no siempre estaba alguien.Ir con un paquete que pesa y molestaY no dar con el destinatarioY no hay un nombre ni una direcciónY al tiempo hay otras cosas que hay que hacer.Y qué pasa si no es único?Al lado del río encender un cigarrilloJunto a la fogata preparar el caféCargar con una foto como guíaCosas que el corazón suele fijarle a las formas.La manera de cada secreto, la manera de su profundidadSin cabida para ningún desprecioEn el cálido respirar de los fraternosDonde se mastica que hasta la tormenta más ruda, también pasará.Pedacitos de anís sobre una posibilidad de finalLos años muchos, o los años pocosLa suerte y lo predestinado de ciertos ojosQue por mirar la meta pudiera no mirar el camino.Tras tanto yerro, habría una segunda oportunidad?Logrado el primer paso, hay un límite para los demás?Hecha la copa, sólo serían construidas dos?Mas del beso y del afecto, en qué cúspide habitan los últimos?A veces por arrastrar se logra sostener una elevaciónSe mira al fondo de las cosasY uno ve que está mirandoY lo que ve es la visión de que falta mucho.No decae el ánimoSe abre camino un suspiroSabe bien la pruebaRonronea el orgullo, aguijonea como espuelas.Se hace difícil el descansoMas la prisa puede ya ser evitadaLa velocidad pudiera vencer al movimientoComo lo relativo dirige al absoluto.
  • 32. Recordando a Leonardo, maldita y bendita seaCon sólo vocablos quisiera lograr tu imagenMe fallan las yemas, me puede el corazónRetorno e ida juegan a destrozar la partida.Un ángel y un diablo tan sólo miranLo conocido es lo que queremosLo sabido es lo que no sabemosCuesta, como la pureza frente a la inocencia.Somos viejos, el de eso se trata ya lo dejamos atrásYa no insiste como antes ni luz ni oscuridadPero el piano de 101 teclas, y las piezas escogidasLas promesas, los excesos, los tantos regalos, al fin, cuentan.Se quiso, y los labios fueron mordidosLa historia habló de tiLas horas fueron en tu ausenciaAusencia que sigue siendo memorada.Sin llaves vencerías al candadoCon sólo tu pelo desplazarías la músicaUna de tus sonrisas para desalojar toda pinturaUna sola lágrima tuya para hacer jirones la historia.De mujer tenían nombreUn rancho, y un palacioArdua la comidaArduo lo que había después.Se extraviaban momentosDecepción y exultación jugabanUna daga en el corazónUna espada cercenando una muñeca.Silencios infinitosAquella irresoluciónDonde por agradecerSe toma aún más de lo que se recibió.El tiempo despuésUn clarinete que no desconoce a su intérpreteEn uno los demás, y los demás en su cada cualY que puedas estar, como si hayas estado siempre.
  • 33. La tardeAtropellé el camino que otrora recorríaY tras descorrer antiguas cortinas logré verlaEn una muy antigua imposición tenía puestos sus ojosNo interrumpí, irrumpí en sus actos.Las cosas fueron pasando, yo las forjabaDibujaba la tensión y una dolorosa esperanzaMuy pocas veces un respiro, casi siempre los juegosEl mar entero tenía el pez para lograr su huida.Y con tiempo se dejaron entrever los pasillos de su memoriaLos secretos que son ocultados a quien no podría entenderlos- Como a veces se le evita un dolor a quien no podría sufrirlo -Fueron, sin mucha espesura, descubiertos y expuestos.Amplia la raíz, alto quería llegar el árbolPero la realidad, para tornarla adecuada a unoDemasiadas previsiones exige, son miles las aristasY no basta visualizar la meta sin considerar el camino.A destiempo ocurrió la consumaciónY aunque por su intensidad nubló la necesariedad de lo precisoAlguna que otra palabra quedó en astillaUno o dos finales se alejaron de su principio.Una tarde me vio llegarOtra la vi marcharseGiraron personas, gases de coloresSe corrieron las cortinas.De ella hablé una tardeDurante noches enteras le escribíMe leyó una vez, me releyó milMas no hubo posibilidad de puente.Quedaron tiras de carne tendidas al solEspacios que llaman la atenciónSilencios que se lleva el vientoNubes de polvo que acrecientan la sed.Fue increíble, y estuvo bienAllí se estuvo, y hubo trampaPero fue lograr, antes que mantenerLlegar más lejos apenas era pensable.
  • 34. FantasíaCaminando entre el aguaTropezando con transeúntesEsquivando paso a paso la locuraTendiendo el pecho al excesoSe deja respirar la ciudadCon sus falsos orgullosSus blandos misteriosY su tierna historia de miseria.La luz de la luna abreva a los sicóticosParen absurdos como conejos los lunáticosLa prisión juega a no serloQuiere una ley tener sentido.Es mucho, pesa en las alasImplica el pulso de la pacienciaLa detención sapiente con la vista enfrenteSabiendo que no paran los pulmones.Un galpón que sabe escuchar al riachueloY un cariño que no sabe el camino de regresoCon las manos haciendo señas en el aireLa vuelta eterna al vacío más hondo.Tratándose de un gran descansoCuando la cintura es la justaY el balanceo reboza dulzura y proyecta expectativaLa mano que sujeta la presa todavía viva.La fiesta que se da en el corazónCuando se logra una concreciónComo si fuese una resurrecciónY sea posible hacerle una canción.Confieso que me diviertoCuando estando en lo ciertoEn otro tiempo mi tiempo viertoComo si para un sordo fuera mi concierto.Espera la luz del díaEsa brote todavía frágilEscinde el aire la miradaEstando al borde de su fin.
  • 35. Del otro lado había muertes de guerraDel otro lado habría que, entonces, danzarDe en medio las cosas serían obviadasPara que alguien note que es casi imposible unir nada.Demasiado joven para creer en el amorLloraría sobre la sangre del sacrificioImpulsos que llegarían de golpeA conciencia de una conciencia mucho mayorQue pareciera ir imponiéndole tiempo al tiempoComo si todo fuese parte de una obra mortalEn donde las partes son difíciles de sobrellevarYa sea desde ahí o desde ese también difícil ámbito del espectador.También llora el mármolY sabe sudar cada vaso de cervezaDura y fuerte la mano que empuña la dagaComo duro y fuerte el corazón sencillo de derretir.Exponiendo brevedades es escuelas sencillasTambién entre las orejas la fuerte tentaciónGemidos cálidos, propuestas ocultasLas invasiones más difíciles de expeler, las permitidas.Puesto que en la resistencia, de acuerdo a lo escritoHabita la primera victoria trascendentalQué habría del ataque no recomendado?Del ir por la noche con los ojos fríamente incendiados?El corazón como un trapo que absorbe lo más sucioY que para lavarse debe primero ser exprimidoComo se exprime un trapo sucioHasta lograr que quede limpio como un corazón.Quiere la meta, quiere la prisaQuién habrá de ayudarme a mantenerlas a raya?Las invitaciones rebozanSon la ganas las que faltan.Es posible, tengo toda una espaldaLas pizarras estuvieron siempre llenas de imágenesPretendido el mundo bastaría un lechoMas logrado el lecho, acaso el mundo entero no llamaría a la puerta?Es fácil, tremendamente fácilNada más fácil que saber que no lo es.
  • 36. BostezoEra lluvioso el día cuando rescataron a la sirenaLe ofrecieron el desierto, y la mesa comúnLe dieron todo, es decir, lo que teníanY todos sabían que no bastaría.El precio, de sangre, en otro tiempo se establecióNada como lo puroLo supieron, y lo callaron los ancianosHubo vanidad en conocer y no enseñar.Se volvía a intentar, una vez más, siempreEra mejor ahogarse que ver a un ahogadoY se pensaba que el espectáculo de la propia muerteEra mejor que el de ver el de la muerte ajena.Los nuestros resistirían mejor nuestra partidaPues de ello les fuimos hablando con ejemplosDel otro lado del cordel parecíamos sabernosNo habría suspiro que no fuera al final compensado.Se abría camino la guitarraBuscaba su salida cada sonidoLograba el vuelo la palabraHabían labios captados por otros.Decía la voz: me tengo que irSe destrozaban los cristalesLo único fijo era el aireDaba la frente con la nada.Un poco de paz, sin batallasAsumiendo las horas sin destellosComo si se supiese que en ello hay gestaciónQue aunque no mienten no son sinceros los gritos que claman desde fuera.Y con uñas que no habían se quería rasgar el hieloY con lo que se iba conociendo se quería saberY lo que faltaba señalaba lo llenoY lo que se era quería ser lo que sería.El brazo partido y los nudillos adoloridosLa noche única extraviada por un idealEl ideal entregado por una nocheLas manos, todavía propias, apretando la sien.Pico del ave haciendo contacto con el marFigura de instante, de tiempo, de momentoEl mar de cada cuerpo, la sed de cada cual
  • 37. El doloroso arte de ser lo secundario.Y a veces no se puedeY duele saber que es aparienciaPega duro saber que se puedeSe cierra la boca cuando es el abismo el que sonríe.Se puede.Valga o no la comprensiónQue alcanza el límiteQuien en el límite ve la partidaComo ve en la muerte su propia vida.Los gestos llenos, la noche o el día de graciaCuando aprieta el vacío tanto como alivianaY de resistir se trata para poder expandirLa solitaria idea de la buena voluntad.Bajo el piano de colaAbrazando las rodillasCallando suspiros encerradosDiciendo el nombre que no se pronunciaLa cruz y la luz bajo las pestañasLa medida de las cosas que aún no habitan el tiempoLa vieja sospecha de alcanzar a rebasar el destinoEse frente a frente frente a la más íntima de las intuiciones.El carro y el pulso de FaetónLos sueños de cristal y lo profundo de la hogueraCuando fue que bastaría un poco másY ese más era dar era un algo que no implicaba recompensa.Permitir el daño, por admitirloComo pequeña síntesis de la no acciónPara que el futuro continúe aguardando al pasadoY así flotar un instante sobre los minutos.El trabajo pretendido, la labor del dolorTodos los zapatos ajenos sin calzarTodos los pies aún sin lavarLa estéril columna que antes de liberar quiere retener.El secreto que quisieron, porque era secretoY el brillo de cambiar una mente, tantoQue en lugar de mirar termina mirándoseY al verse, sonríe al verse escudriñada.Quizás sí, quizás noComo se dice, cosas que pasan
  • 38. Que se escriben por vivirlasQue se viven por no decirlas.El trecho que quiere serlo, el últimoEl ruido fugaz de la madrugadaLas promesas que fueron desestimadasLa hora del alguien que cree amar y sigue, como puede, ciertos rastros.Besar las rocas y besar el hieloQuererle porque se ha queridoDejarse ilusionar como se ha ilusionadoY guardar la distancia, la que pudiera no existir.Guardando lo que pesa por no ser entregadoLo hecho amalgamado con lo recibidoLo que no está, y que pudiera estarEl breve acto de fundirse en la intensidad.Hay que afrontarloPoner las manos y cuidar los ojosY querer con desenfrenoY recapacitar cuando sea tarde.Equivocarse millones de vecesCeder cuatrocientas noventa vecesCon una cintura o una escala en el corazónY así, sin fingir, sentir de pleno que es posible.Hallar el mar y hallar el desiertoAceptar el otro cuerpo y su descomposiciónIntuir el alma y su infinitudLlorar las risas venideras.Beber diciembre con todas sus horasTener un nombre y ser llamado por élDecir las cosas, las cosas que ya estánSin nombrar lo que todavía aguarda.Querer, como quisieron todosLa gota que es parte de la lluviaDesde la lluvia que no existe sin sus gotasEl aroma de las fogatas reclamando la esencia del alma.No es poco, y cabe en una vidaEl golpe equilibra a la cariciaLa idea de la estadía compensa la ausenciaDe cada giro construye su esencia la ruedaA cada imposible hay una posibilidad que esperaSilente y pacienteLas cosas que digo desde ti
  • 39. Las que sabes sé.
  • 40. IntenciónEn lugar de hablar de justiciaDecir la historia de un hombre justoSin nombrar la palabra que lo defineDejar que la definición obvie su explicación.Hecho a hecho, juicio a juicioEvitando la condena, mas practicando el juzgarCon una vara dura, probada con uno mismoCon esa medida de esfuerzo lograble sólo por uno.Admitir la raza, su defensa y su ataquePara que no sea algo ignorado lo desestimadoPara no hablar del aire sin haberlo respiradoPara lograr tocar a un ser humano cuando se estrecha su mano.Habría sido bueno, entonces, fijarse metas altasPermitirse la libertad de soñar la realidad más crudaHaber entrecerrado los ojos a mitad de la nieblaSentir el miedo y aplacarlo con humildad.Imponerse tareas que implicasen añosDurante los cuales la certeza no se daría sino hasta el finalY con feroz paciencia beber de cada pie puesto sobre una tentaciónDejando que la mirada deje el frente y vaya buscando el centro móvil.Al lado, mujeres que necesitan de una familiaAl lado, hombres que necesitan conquistar el mundoVer que en algo o en alguien van basando sus querenciasVer el fondo de dependencia con que van sujetando el espacio de sus almas.Y el cuidado que pocos suelen enseñar a preverEl grado de daño posible en un estado del tiempoY así el grado de riesgo que cada cual asume a sabiendasPara que no odie el oro el que perdió las piernas por hallarloY pueda con gozo compartirlo, y enseñar el camino que a él conduce.Un grito frío escapó de la habitaciónAtravesó vigoroso el breve pasilloY se incrustó de un sólo golpe en los oídosRajó el corazón y arrasó los ojos, marcó.Todo cariño posterior fue difícilPues no se quiere volver a querer lo frágilCuesta mucho valorar cada instanteCuesta arrodillarse con la alegría de la gratitud.
  • 41. RespirandoEl rostro ajado de los dementesY leer que el haber perdido la razónPudiese haber sido tan sólo un gestoDonde más que rendición pudiera haber entrega.Tanto mar de posibilidadesY así, tanto impulso por represar el ríoTanta jaula que no puede contener un cantoTanta piel que va buscando lo que debiera construir.Debe pesar la felicidad del monjeDebe doler su paz, incomodar su calmaY aún así no se capta aquel entusiasmo primeroDonde la aceptación venció impúdica a toda resignación.El parto de la joven gacelaA la vista y protección de los cazadoresEl inmenso símbolo del frutoEl peso brutal de la herencia y la heredad.Designios azules en la duermevelaImpulsos contenidos, y otros fabricados de la nadaEl candelabro sobre el piano de colaLa fiesta de las luminarias en la frontera polaca.Versos que van cumpliendo sus momentosPero que no podrían ser cambiados por momentosPues en el extremo juicio que podría decidirRespecto de lo que inspira sobre lo inspiradoEl pobre visionario, cual sea que fuese su elecciónCondenado de antemano está a arrancarse el corazónY enterrarlo en lo más profundo de su esenciaPorque sólo puede vivir si siente la posibilidad de entregar su vida.Libre de las horas y todavía prisionero de las que faltanTendrían todavía que trocarse varios papelesDesesperar a la esperanza y danzar con el vacíoAgotar al nombre hasta acceder a uno nuevo.Un nuevo valor para los niñosCon mayor sed y mayor firmezaAbiertos los brazos para exponer cada extremoAlta la cruz que va formando una estrella.Comprender.
  • 42. EmpujeA mitad del entrenamiento aparecen las llagasEl cuerpo sonríe, al fin se siente probadoLo que en uno vive siente que viveA prisa el tiempo, a prisa queda atrás.Y a la vista de los hombresLa visión de una hermandadY en los ojos del hermano los del que lo creóSin momentos preparados para lo extremo.Sentía la hierba que llega la hora del solEra su esperanza y era su certezaLa noche entera aguardó en silencioY agotada resistió hasta el instante del amanecer.Otra, sabía portar un mohín en el rostro cuando despertabaY otra más fruncía el ceño mientras soñabaY uno encargándose de la fogataDe ir por los leños que sostendrían la hoguera.Crucifixiones plenas a mitad de los bolsillosDecían que se intuye lo fresco y lo yertoQue al tomar se entrega y se vacíaQue cada incendio despliega la inmensidad del agua.Mientras los caídos intentan morder los talonesY la alfombra va acumulando festivales de dudasA su modo persiste el coro de solitarios grillosBajo la mirada de una lechuza blanca que sabe del dolor.Volverán a su silencio las aulasPor un tiempo los pasillos quedarán vacíosUna pared mirará a otra, y habrá emociónSerá la memoria y será lo que habría de venir.Claro para quien lo intente esclarecerCumpliendo la fatiga del desentrañador de misteriosLa extraña idea que se torna almohada y mantoLa muerte misma como posibilidad sobrepasada.Para que el koroshiré presente la mañanaY algo breve y extenso puntee los bordes del límiteFijando y apretando hasta la sangreEl espacio entre el cuerpo y su sed.
  • 43. NadieDe la casa ajena salía el amanteEn el pecho llevaba otro corazónEn el vacío destrozaba a otroY en el juicio nadie acusaría a nadie.Llegar a tocar el almaLa filosa historia de una necesidadEl drama denso de una justificaciónO los ojos solos de un águila huérfana.En la risa comprender a los mudosEn el exacto grito de la música a los sordosY en la violencia de la vida plenaCaptar la esencia de los que la aman.Y así asumir de nuevo las callesLo breve de lo breve compartidoBofetadas del idioma y caricias del lenguajeCuando se busca la muerte para lograr rozar lo que palpita.Los bucaneros que inventé me aguardanLa compañía de los soles que soñéLa yerba amarga en su saborEl tiempo de nadie para la propia historia.De lejos y cercaCon una lástima y una alegríaVolviendo a aprender lo dichoSin decirlo, otra vez y otra vez callándolo.Más tarde, hasta el bullicio se acomodaríaBuscaría su lecho el más intenso entusiasmoCon su gruta daría el fuego del soñadorY sería la cúspide de roca nuevamente besada por el astro.En los días que anteceden a los actos que se cumplenEn medio de la marcha que comprende aguacerosEl abrazo cálido del que no recordará el nombre del que abrazóY la imagen de las espaldas que estuvieron sin conocer el retorno.Así mira al suelo la hoja en otoñoAsí mira al nido la hierba en primaveraY tanto no observador se hace nadieY aunque nadie mira, todos son observados.
  • 44. Un sueño al revésLo entiendes?Captas el resumen?No, no entenderías, no querrías.Tendrías que haber habitado la esquinaBajo la lluvia, sintiendo en el cuerpoEl duro olvido del tiempoLas circunstancias apagadas por la voz.Los escapes del humo y la tensión del cuelloLa expectativa en los ojos mirones, aunque no observadoresEl grito de la carencia grabado en sus expresionesY dentro la fiesta y afuera el dramaY afuera la congregación de los no creyentes, y dentro la tormenta.No es el disco lo que giraEs la grieta la que termina definiendo a la estructuraSupera a la carrera y a la meta la conciencia del corredorY el recién nacido llora, y el padre sonríe1.Debería descubrirse que no hay detallesY que por lo tanto, o todo o nada es importanteHabría que encargárselo a alguien, y luego negarle el logroAsesinarlo en el senado por haber vivido frente a todos el esfuerzo.Y mantener a raya la intuición, como la desganaProclamar menos tanta imaginaciónY entrenar más para la demoliciónHabilitar desde temprano los ojos al desastreQue como tiempo atrás el hambre provoca migraciones2Y no son pocas las veces en que habilita el descenderY en los subtes hay jeringas, hay piel extraviadaY la lógica no ha perdido, es sólo que no ha sido abarcada.Si a un lado expulsa, del otro succionaDada una dirección, también su opuestaNo se evita lo rastrero exhibiendo al que se arrastraSe expone el vuelo, y si no se puede, de mucho valdría el silencio.Señálese lo que no se puede como tareaLo errado como heridaLa vida como algo pendienteA resolverla fuera del ámbito del tiempo.1 A veces, claro.2 Gn. 12:10
  • 45. Desenlaces pretéritosDe cuando en vezNo hace falta una razónNo se defiende un motivoNo se obedece a una ley naturalSimplemente se tiende el brazo.La explicación sólo puede ser sentidaAcaso compartida la acciónSe levanta el polvo, pero de alegríaSe funden los colores, cada grito es música.Reposa un solo instante el ángelEn el pecho del hombre todavía hay agitaciónSe ve, y lo que se ve es muchoY uno es parte, y el todo es uno.Pero no hay que olvidar la calleDonde, por si alguien lo haya olvidadoSon los niños los que la recorrenAl menos al principio, sin fines de lucro.En esa tarea del juegoEn aprender a andarPara aprender la detenciónLa vez que al corazón le encuentran los ojos.Aquel sacro momento donde frente a nadieSe roza el límite y se decide o no cruzarloEl casi inconcebible poder de un grano de mostazaEl detalle de una montaña que aún aguarda la palabra.Sobrepasa, como una ola rota contra la rocaUna gota, de entre millones, una solaPero en ella océanos enterosLa carta cuyo remitente son todos.No es más que un poco de sudorPoner lo más enorme enfrenteY decidirse a ciegas a cruzarlo de plenoHaciendo del coraje la esencia de cada respirar.Hay que atreverse, hay que descorrer los velosRecordando que si están algo o alguien los puso ahíQue fue tiempo atrás, y que el tiempo no existeHay que animarse a ser humanosHay que responder, abrirle las puertas al alma.
  • 46. De blanco o de negroEl mismo espectáculoDesde ambos bandosDoliéndome el hombro izquierdoImponiendo la escalada el derecho.Te dibujaría el partoCon el dolor de la madreY con el dolor del hijoPara que seas tú quien vea que el dolor los une.Para que sepas que cuando te toma de la manoNo puede atarte, sino señalarte que hay lazos que no existenMuerde el corazón, y el corazón lo sabeEs la herida la que le impone al cuerpo entero a sanarse.En la hora del crepúsculoDonde lo normal no se me deja mirar bienMe gusta aceptar que apenas existoQue soy un grano de arena que sabe que lo es.Me hablo a mí bajo toneladas de salRecojo mis pocas horas a pesar de la inmortalidadEscucho de mal, del bien, y de la desesperaciónSujeto la risa que no tiene justificación y no la juzgo.Me visto de lo imprevistoLa multitud lo hace sencilloUn rato: veinte minutosUna espera: quince minutos.Una egipcia se cercena un senoEn Toledo una espadaGotea su sangre la luna sobre el toroCruza el abismo una luciérnaga.Sin ropas vale másEl laberinto del que todos salen vivosPero no enteros, el precio es la razónLa locura misma no es más que una migaja.Quiere tragar, quiere existir el esquiveLa lucha se vuelve danza, para quienes sabenNo hay espectáculo, no hay visiónLos hechos se cruzan destrozándoseY lo que queda no es más que el comienzo.
  • 47. Restos de pazCada golpe de tamborHacía brotar sangreCanto y risas entrevistasLa penumbra desgarraba sombrasDeseo le llamaban al hambreDestrucción había en cada pasoLas palabras no eran exquisitasPero eran justas, mataban.Escondían las manosLo que apretaban era miseriaHedía el aire que hablabanLleno de futuros sin posibilidad de fe.Escupían sus tristes accionesCayendo dentro de un programaComo una nota dentro de un pentagrama infectoY era sí, y se pretendía tuviese un final.Demasiados odios, como demasiados cuerposAlgo en la abundancia parecía no ser lo mejorLa siempre filosa carencia aguardaba tras las ventanasFlotaba el miedo, los valientes siempre fueron rechazados.Buena la condenación en masaBuena la idea del héroeLa fraternidad quería estar al margenEnsuciarse los jodidos pies en secreto.Fuera del cerco, había el rasgarDebía entregarse la pertenenciaNo ser de aquí, ni ser de alláNo ser de alguien, ni tener a nadieLo sospechas?Y estaba bien, pues así lo querían las palabrasQue quien esté sólo, lo esté en realidadQue quien esté acompañado, no mienta al decirloA ver si de una vez, cada vocablo recuperaba su valor.Como siempre, algunos aceptaron, otros retrocedieronComo siempre terminaron separando cosasY no era el mar rojoEra un mar de personas capaz de resistir dos mil bofetadasPero incapaz de dar una sola a cinco mil años de historia.
  • 48. Sin intelectoHay luz en la ventanaA hoy los milagros sobranSe supone que el grado de tolerancia disminuyeO aumenta, y se torna sencillo todo hundimiento.Cambió la distancia del Atlántico?Me gusta el sonido de las sierpes acercándoseAunque no recuerdo el rostro del que dio con el aceroAprendí despacio a dominar el zumbido que sabe generarCuando cruza el aire necesitado de hendir.Que confiesen que vivieron, o que vieron morirComo dije, yo tengo fracasos que confesarPero termina por ser lo mismo, innombrablePues no tiene caso decir lo que no sería oído.Por una esperanza, diría el enamoradoY un premio le darían al que logre una pazPero el pecado que me rodea es lo pocoCargo con que hasta la sal me es dulce.Diez mil libros no me alcanzaríanSiento lo que otro sienteNo acceso a las compresas de exagerarloNo puedo sacar de mi cabeza que los niños son valientes.Recuerdo lo que me mintieronSé que repitieron lo que les dijeronSé que cuando perdieron miraron al cieloSé que cuando ganaron miraron al frente.En un útero estuveSé de que se trataTinta azul, o negraMinúsculas o mayúsculasPobrecitos labios, aptos para lo pobre.Aquí, donde se atreven los gusanosDonde en lo profundo el lamento es silenciadoPara que cada destello sea apreciado, y obviadoPara que quede poco, y lo poco que quede pudiera estar erradoPara que alguien te piense como pocos te pensaronCon memoria y olvido, con piedras y espuma.
  • 49. Querer a alguienNo recuerdo el último besoLa última carta, o el último poemaExtravié las fechasOlvidé hasta mi nombre.El saber que sería duroEn parte alivió el advenimientoPero una vez ahí, cuando amaneceY no hay nadie que recuerde la memoriaParece girar un poco más lento el segundero.Sin que tenga que ser frágil lo blandoEn esa tenue capacidad de lo elásticoLos rayos del sol necesitando una amapolaEl algodón de una nube buscando a quien dar sombra.Quizá una piedra nos aguardeAl final de una misma montañaQue en una sola meta funde diez mil caminosDonde espacio y tiempo no sean más que difícil literatura.La canción bajo la lluviaQue iría goteando las horas llenasLas estancias aptas para el bullicioE incluso la hoguera más íntimaDonde arde lo que fue iluminando lo que viene.Casi de no creerloPorque creer implica hacerY cuesta, como cuesta ser creíbleSabiendo que aunque en ello mucho se implicaTan sólo se abarca lo que el alma pueda soñar.Y entonces y así, con el aire contadoMirar con insistencia el horizonteDejar que la melancolía vaya labrando su pasoHacerle fácil al cincel su tarea.Porque también habría una playaNew York y Belfast de nuevoEl Shekeaspeare’s bar y los taxisCon el pasaporte más extrañoEl que se porta en el rostro por haber vivido.
  • 50. El pañoCon una motosierra arrasar el rosalHallar la culpa y echársela a alguienEl resplandor que no llega a cegarQue fue palabra y hasta ahí llegó.El intenso esfuerzo de la imagenQue hace su carrera y hace su estadíaCon la sospecha de que no alcanzaríaQue a final de la calle una nueva tristeza le daría caza.La cuota de verdad que encierra una mentiraLa pequeñez puesta al descubierto por descubrirlaLa socrática sorpresa, espasmódica y alegreDe ver en lo que se tiene todo aquello de lo que se carece.Comparar como resultado de pretenderPues es odioso comparar a un ángel con un diabloEl monedero de las jubiladasLas arrugas de sus manos sobre el pelo de sus nietosLas marcas del aceite en las manos de las que alguna vez traicionó.Hay un hormiguero breveDonde la labor parece no cesarAl cual un año entero de trabajoSería yo capaz de ahorrar con un trozo de carneY todos saben porqué no lo hago.Y del mismo modo se intenta un cieloQue a otros ojos no sería más que una pequeña mesetaPero que dadas las circunstancias es el cieloY cuenta, como cuenta la tierra caminada.Hace de paño la nocheLa punta de la espada reposa inserta en la arenaEs tiempo de suspiros sin historiasDel también difícil juego de aceptar nuevamenteQue todo no es más que algo más entre las cosas.Acallando las viejas intenciones que mañana reviviránHabiendo aprendido a destaparse a primera horaHabiendo aprendido a dar con cuellos ágilesHabiendo conocido la interpretación de los rastrosQue señalan el camino de retorno, bajo el hielo y bajo el polvo.
  • 51. MomiasPudiera decir que viPero lo cierto es que fui viendoTodo aquello que queríaY la primera prueba de la pacienciaFue aguardar a que cerrara la imagenY la primera prueba de feIntentarlo sin saberlo del todoY el primer valor en saber que lo hacía.Mucho en contra, poco a favorY ante la cantidad la calidadLa primera química, el peso de los metalesLa sorda brújula de la instrucción.Si no se tiene, tener que construir la barcaTener que fabricar los remosTener que dar con el marTener que aprender a entender al vientoPara que por fin se puedan enfrentar los miedosQue no es lo que se quiere, pero que es lo necesarioSaber que una parte de uno habrá de perderseY saber que después de ello habrá que sonreír sin mentir.Y el agua se abreDeja su azul la nocheEl color encuentra reposo en los dedosPero se hace carga, carga que llaga y no quiere esquivarse.Tras la lástima se habilita la compasiónSobre los actos, el gestoPor la comida, el alimentoDe lo que se siente, el sentido.Invisible se hace la banderaY aunque pesa, es su peso que entusiasmaSe destrozan los juiciosDía a día un ladrillo másUn vacío más y un todo que se alejaUn rever constanteUn buscar que ha rozado la piedadLa extrema posibilidad de absorber un error.
  • 52. Vamos bienLa patología es simpleHacer algo que no “se hace”Una patología positiva o negativaComo si fuese condenable el color de la ropa interior.Alguien repartía volantes en la calleSatanás, decía, se servía del rockAntes de “una infinita paciencia”Siempre lo menos antes.Cuando las sospechas apenas eran conocidasCuando eran enumerables, como todo lo ajenoCuando bastaba una rosa para hablar del corazónJusto cuando se sentía jamás tendría perdurabilidad.Los pecados eran perdonadosEl futuro sería hoy mismoCon que sólo tiemble la tierraBastaría para ver quién es el peor.Situación de pánico, vida de histeriaPues, después de todo, todos andaban por ahíNo era mucho, pero bastaba con ignorarseAceptar el nombre que un desconocido impuso.Una vida que aparece como un bloqueY un bloque formado de ese tipo de vidasSer parte, se quiera o no, se quiera o noComo el suelo es parte del muro que no lo mira.Extraña la mirada, no sería extraña su lágrimaEn este o aquel lenguajeEntender que hay cosas que no se entiendenQue se comprenden si hay esquirlas poblando el pasado.Fotos de sumergimientosPero ninguna de LeonardoLas horas solasRecreando la posibilidad de un porvenir.
  • 53. AltruistaQuerías lo mejor, para quien seaPero eras tú quien lo quería.Te gano KantY peor, por obediente.Lloraste por un dolor ajenoPero eras tú quien lloraba.Te ganó Leoncavallo3Ese que tanto conoces.Te importa el mundo enteroPero es en el que respiras.Andá vení.3 Pagliacci. Vesti la giubba.
  • 54. A la orillaQuizá se me permita asistir al finalEstar ahí cuando se quiebren las penumbrasVolver a ver los ojos de la misma maneraCon la misma luz y el mismo afán.Mientras tanto todavía hará calorSe dejará dar alcance la danzaSerá posible ir un poco más, o no asistir a la citaPreparar los alientos que apagarán las velas.Los goces permitidos, los límites consabidosDesde la mañana tempraneraEl firme andar y las espaldas dispuestas a la cegueraY la extraña manera con que el tiempo brinda sus oportunidades.Y ojalá logres olvidarme a tiempoAntes que tu memoria aprisione mis gestosY te los devuelva entre la genteCuando ya tan poco estaría cerca.Cuando broten los perfumesY las miradas sigan mirando al sueloCuando estemos a plena marchaY vuelva a ser poco lo que se deja atrásLa ola que vuelve a su marCuando la arena no pudo retenerlaPor no encontrar pretextos de magiaPor no ser el murmullo que a otro capta.Marchitadas almas buscan movimientoEl verano les cae casi sin avisoPesa la vuelta a casaComo le pesa al guerrero las manos vacías.A la orilla de una edadDe una fecha y un sentimientoSigo jugando al calidoscopioSigo el hilo de mis otros.Diciéndome cosas cifradasEn momentos donde no hay ventajasDonde se cierra el muro circularY una vez más se tensan mis cejas.
  • 55. Teorías de diciembreNo hay más que un focoPara centenas de bichosY basta con uno solo de ellosPara que el bípedo maldiga su especie.Para bostezar y vivirEn la serena y ágil caminataDesatada entre los olmosQue fueron obsequio y tuvieron incierta sepultura.Había una cuadra más que seguirPeligro y buenaventura buscaban sus presagiosLa medida de la hondura la hacía cierta la hojaMas la fuerza del brazo la hacía posible.Y ese algo que se da en el testimonioCuando el fuerte no deja pasar la ofensaCuando el débil dice perdonarY la otra posibilidad, la que cosquilleaCuando como instrumento basta una hondaY la definición, luego, exige el uso de la espadaY el llanto de Alejandro al ver a los cercenadosY el aguilucho que no permite se alimente su hermano.Alguien habría de querer mostrarte cosasTocar al tiempo al tocar tus manosBeber lo fijo del infinito al beber de tu cuerpoSin confundirla, fundir su mente en tu piel.Una protesta y la exhibición del despuésLibros de quejas y libros de entusiasmoLo vulgar riendo con fuerza sobre lo especialComo ríe el ciego bufón sobre el camino del alacrán.
  • 56. GotasNo bastaría una vezPara su final no alcanza su principioHace falta algo másAlgo que sólo estaría si se lo concibiera.Quien empieza sabe que otro lo empezóQuien lo termina adivina que no es lo últimoLos extremistas saben que no lograron lo extremoY aunque lo digan, quién habría de creerles?Y entonces llueve y el techo se erige protectorY el brazo extendido ofrece su calor y sosiegoY la mirada tranquila expone su calma logradaY hasta una sábana sabe que quien la posee no la sobrevivirá.Un poco de estiloEl ojo de diamante rasgando el viniloLo que habíamos sembrado para ampliar el recipienteLo que habíamos entregado para vaciar la copa y llenarla de sed.Deberías de seguir al humoMorder el reflejo de la lunaCeder a toda tentaciónPero creer, sin resquicios a la duda.Saber que la carne es blanda, y no tan débilY que lo blando no puede con lo blandoY que lo duro exige esfuerzoComo la habilidad talento.No se trata de una elecciónSino de miles, tantas como respiracionesPues no hay libertad en un gestoSino en cada uno de ellos, durante todo el tiempo imaginable.Para que la decisión de cada díaDefina la altura de la últimaY para que la últimaNo tenga que ser el reflejo de las anteriores.Juego denso y realDonde se zambullen los pocosLos que en carne verbalizan la noche oscuraY la claridad del pasado entonces resultante.Las gotas simples, cachorro.
  • 57. El detalle precisoGustaría desde el principioPara que cueste trocar la sonrisa primeraPor un manantial de llantosAsí como una sola risa borra el llanto del nacimiento.Acariciaría el vientre, y no la mejillaBuscaría el centro y no la alturaDaría con la metaAntes que con las huellas de sus seguidores.Cuando se sienta posibleEl blanco en el corazón del hieloPunzando la idea de su transparenciaLos nidos que desatan la sed de sus buscadores.En otro continente una pluma doradaLa tierra primera de los cabizbajosEl asiento de espera, el pasillo silenciosoLo inmediato a merced de quien lo ignora todo.Dale el puño en la narizDale a beber del polvoHaciéndole saber que el sacrifico valeEn tanto y en cuanto existan juicio y juez.Señala que al final pudiera no haber nadaQue el final mismo pudiera ser la nadaPrueba el corazón, venciendo a la mentePruébale a la mente, estrujando con todas tus fuerzas al corazón.Anota el nombre del vencedorY sólo ten en cuenta al vencidoQue suelen quedar restosY todo lo que resta suele seducir al tiempo.Lo que tengas que hacer, SI LO DESCUBRES, hazlo ahoraHaz esa llamada, ve a votar, acude o huye, entrega o reténEs más que parte, y no es más que todoEs espiral que juega fuerte, que quema al fuerte.Está ahíAl alcanceBasta asumir la decepciónCon el pecho abierto de un tajo por la esperanzaPues, acaso, no hay heridas que no necesitan sanación?
  • 58. El viejo campoPorque aquí ya no sorprende aunque afectaLa presión que aumenta sin pretensionesLas ventanas cerradas por dentro y por fueraLa mole de calor que puede absorber cada célula.Así el canto, lleno de vidrios rotosRefiriendo a los gestos un poco torpesQue a los ojos se vuelven motivo de lástimaPues muy en el fondo, se sabe, se sabe bienQue nadie quiere hacerle daño a nadieY que si ocurre alguno, lo sufre el débilLo comete el bruto, siéndolo por decisión propia o genéticaY lo que cuesta es detener las manos que buscan ser puños.La violencia embiste la labor de la inteligenciaMás allá de la paciencia, bien o mal demostradaHay un estado de humores que buscan purezaPara escuchar se hace preciso ese silencio que no llega.Por y en el viejo campo dos almas en disputaY cada una con la propia, en su propia esenciaPara que nadie venga a rescatarmeY deseándolo para vencer al deseo.Raíces y hongos, fuentes del venenoLaborando con lo letalEnfermizamente sin miedoEl recuerdo de una cuchilla atravesando una sierpe.Vale menos el mismo demasiadoPor dar una vez en el centro se exigen otras tantasY relucen las armas, y relucen los músculos al solNo se aprietan los dientes, no se aprieta el puñoHace tiempo se trata de aguardar el momentoDado los contendientes no se trata de aciertosSino de errores involuntarios, donde cede la voluntadAhí, exactamente ahí donde se erige el magnífico edificio de la resistencia.Por un viejo campo, viejo de verasUn pedacito de algoQue alguno diría: déjalo pasarQue otro diría: no lo abandonesY que aquí se trata de poseerloY así, entonces, arrojárselo a los cerdosComo se arrojan sonetosA las hienas sedientas de metáforas.
  • 59. RománticoLa historia comienza con descripciónEl muslo por un descuido descubiertoSu vientre intenso develado por la intuiciónY claro, el antiguo aviso de una posible perdición.Se ha esperado el momento, por añosY al abrir la puerta el corazón rebozaMiedo y coraje se entrelazan en brava danzaAnte la presa que puede no serlo, se alían.La obsesión se abre paso, y queda atrásSin importar la estación el aire quemaNingún cansancio cuenta, no se duermeLas vueltas son alrededor de uno mismo.La imaginación ni siquiera considera su conceptoLa imagen es clara, su ausencia infinitaSólo el futuro mantiene firme el avance de las piernas que tiemblanBautismos y funerales, quedan, quedan, quedan incrustados en un muro.Tan poca es la muerte hasta entoncesY tanta es la vida que lo hace posibleQue la razón se evade, y la fe surca la rocaNo basta el agua, es precisa la lava.Nada como sujetar una muñecaNada como superar una torceduraFuerza contra fuerza, enfrentamiento cruel y crucialVencer un instante o arrastrar por siglos la derrota.Fácil, poco por todoEn los subtesLa noche de conciertoLas copas mal tomadas.Los detalles de la alta costuraLos pormenores de quien conoce la miseriaUna almohada que aguarda a su cabezaY el guardián que por años la supo cuidar.La versión del Génesis, la imposibleDonde no hubo un primer hombreSino un primer niñoQue miró al cielo, y aunque no lo entendióLe sonrió, como sonríen los hombres, cuando recuerdan su alegría.18.12.02
  • 60. DisculpasComo tenía razón, perdí la pacienciaViolenté la tierna estructura de sus mentesPorque aunque fue más de lo soportable lo que aguardéEl esfuerzo que desplegaron no fue hacia la comprensión.Aún así, tuve que pedir disculpas.Mas que quede claro, logré lo que queríaQue muevan sus traseros amantes de sus sillasQue por un instante sientan la esencia de la verdadera presiónLa que una vez iniciada jamás puede ser detenida.Yo, solo, sólo usé la mitad de mi vida en unos minutosIgnoro si con lo que hice cambiaré sus vidas- y la historia dice que no cambiarían nunca -Pero al menos les cambié el día, y su manera de mirarme.Pensando en el tiempo que vieneTodos vivimos el momento que está pasandoDonde el rebelde soy yoDonde lo que hago no es lo que suele hacerse.PERO, más temprano o más tardeHabremos de volvernos a verCon la sangre fría, que yo calentéDarán de nuevo con el torrente de mi incendio.Y de nuevo, con poco filo y mucha fuerzaLos detalles más precisos, la historia realEl recuerdo del pánico ajeno, partiendo del propioLa exposición veraz, la que ensordece.Por supuesto, frente a testigosPara que sea abierta la certezaDe que el ritmo de uno difiere del ajenoY que así como alguien tiene que aguardar por todosTambién alguien tiene que empujarlosComo se empuja una mesa llena de mercancíasComo se empuja a un supuesto contrarioY entonces DEMOSTRAR que cuando uno empujaDEBE saber sostener.Y poder decir: oye, si te gusta lo que mirasAcaso falta algo para que lo seas?Y comprender que cualquiera sea la respuesta, sería correcta.
  • 61. ViernesDespués de Júpiter, VenusEl día que comienza a medianocheY no los actos en la noche de ese díaClaro efecto de lentes que no encajan.A pesar de todo, es aquí y en privadoDonde sigue tejiéndose todoLa ermita frente a la catedralLa desnudez frente al hábito.En el ansia por lo inmensoSe recuerda a la perla, protegidaAprisionada pero no prisioneraLibre desde el momento que vive su esencia.Fija en el papel un poeta su imagenAl vuelo lo hace esclavoA cada instante le da un momentoY hace su vida de un salvaje rebaño de palabras.Cada hoja palpita y respiraY está dispuesto a quemarlas todasPor cada hora que escribeOtras dos recoge leños para esa fogata.Escribe para él, apoyado por los muertosEn su retorno se extravíaY mientras golpetea teclasDe propósito va martillando corazones.Lo que tiene asfixiaAlienta lento lo que le faltaY pudiendo que esté en lo mismoHay quien se resiste a la cacería.Se negaron a seguir volando las mariposasDecidió la rosa ser negraEl niño dio muerte a su hermanoY las palabras se fueronLes quedó el recuerdo del miasmaLa imagen del duro tratarLa leyenda de una comprensiónLa huella que no sorprende, que duele porque existeQue existe únicamente para señalarsePara mostrarle a las cosas que estuvo ahí, de paso.
  • 62. Sin telasRasga el silencio la oscuridadSin ella la voz es distintaTodo lo demás es conocidoPues su carencia lo abarca todo.Tan tremendo el dolorTan grande la angustiaQue se accede a la desesperaciónY se hace posible la paciencia.Dado el nuevo marSe busca aplacarloHondo se respiraY es por tensión que la piel se vuelve tersa.Se perdona al rivalY se perdona la propia vidaSe perdona todoY todo por intentarlo una vez más.Pasa el tiempo, y pasan los tiemposOtras figuras y otros rocesEn el humo y en la nocheDonde el águila y el tigre no lleganDonde llega, solo, sólo el hombre.El lienzo se tiñe de sangreLa furia contenida, prueba sus cadenasEl catre de la anciana detieneEl imposible juega con sus dagas.Tiene nombreLleva música su gritoA oscuras se busca la luzAprieta el pecho su verdad.Cascadas rompiendo el corazónEl desove de los peces sin ternuraHay escape y huidaHay gestos no vistosUna boca y dos manosEl manco y el mudoHay querer tocar el infinitoHay el alma que lo exigeY ella no está.
  • 63. LadranEl poco más, cuestaSuda la frentePoco recoge la manoY se sigue.Entre garabatos lo hizo posibleEl ceño fruncidoLa voz que le fuera otorgadaQue decidiera aceptarlaComo se acepta una misiónDejando todo de ladoPor el brillo que impuso la obligaciónPor el orgullo del peso soportado.La respuesta brutalDonde no tienen cabida las cariciasCuando es boca abajoY es el acero el que busca a su mano.Alguien sabríaLo diría al vientoLo ocultaría la lluviaLo ocultarían los lobos.Se parte algo dentroSangra el dolor extremoCorre la pena por la caraResisten los ojos, con concienciaUn poco más.El suelo atrae a las rodillasCeden, y la mejilla ofendeSe es humano y se es vidaSe soporta y así se impone.Breve es el gesto del brazoPero profundo como el abismoBreve son los labiosPero exactos, tanto que cortan, cortan, cortan, cortanY así cuentanQue saben contarLa vez que dudasteLa vez que mordisteLa vez que rozaste el sueño de lo que erasQue sigue aguardando.
  • 64. SonidosSaber que sucederíaEvitaría perder la pielDolerían las lucesPero no se llegaría al llanto.Sería entonces el acompañanteEl que protege la luz de tu juegoAquel que cuida que te diviertasY el que facilita la mañana de labor.Bastaría con que me miresRespondiendo con una todas mis miradasUna posibilidad, por sobre todas las certezasEl sueño de Abel manifestándose en el día.Mientras tanto, mis pasos en la cetreríaProvocando erisipela en los no aptosIr perdiendo los colores entre la hierbaSentir la no prisa del llamado de la fuente.Voy hacia ese díaDonde sentiré los pasadosHacia el remanso de tu serBajo la tormenta de tus ausencias.Mido mis actos, mis excesosSin lograr confundir a mi menteMe lastimo un musloY porque duele me obliga a caminar.Viéndote danzarIr a por jóvenes furiasLa garganta también secaY el brillo de los ojos distinguiéndote.El hielo justo entre las nubesUn rostro mirando desde otra ventanaEl anciano que todavía puede soñarY la caravana que con bravura sigue elevando al polvo.Habiendo estado aquíCon la piel de mielGarras convertidas en manosInterrogando con el corazónAbriendo su historia como se abre un puerto.
  • 65. Todos estos añosDiscutiendo la citaraTentando rasgar el tiempoAbriendo imágenes en la menteDesesperando el sentido a todo.Ahogando o extraviando ilusionesBuscando lo prohibidoLo que se oculta bajo la pielLo que se esconde tras los ojos.Con el corazón sin su palabraPor la ley del más débilCon la razón del irrazonablePartiendo apenas llegaba.En la sed por conocerY en lucha contra la memoriaAcallando suspirosAtendiendo los cables del alumbrado.Amaneciendo con una convicciónEsperando paciente por la nocheLlevando en la garganta la sensaciónDe que uno de estos días pudiera no poder más.Haciendo como que irías a volverDiciendo que más allá o aquí lo haríasY que por una vez nadie más sería consideradoY que por una vez la duda sería desterrada.Escudriñando la posibilidad de los momentosObservando la convergencia de los astrosAnotando los ciclos económicosContando monedas ajenas y propias.Sin poder volver atrásCon la obligación de continuarCon alma pobre y lastimadaCubierta siempre por una coraza insoportable.Callando lo más sinceroTratando de sanar lo imposibleComprometiendo un respirarLiberando de efectos noches enteras.Todos estos años, buscando.
  • 66. PutaLlenó de arena mojada la camaClavó su pasado en sus ojosMordió en la fruta del odioDispuso el crimen.Tersa la piel, duro el corazónRopas llamativas bajo las estrellasDesconocería la flauta y el candelabroLa copa de vino y la mentira sutil.Llevó su vida a cuestasComo tantos, se bebió su propio llantoSu secreto fue su niñez, nada másSin querer, sin quererlo, entregó el futuro.Por dinero, capaz de salvar una depresiónRota la fe, destrozada toda esperanzaTambién tendió los brazosTambién cayó para volverse a levantar.Quiso la historia hacerla fuerteDarle cabellera y un puño duroLo que ella quiso nadie lo contóNunca nadie quiso saberlo.En el estanque aguarda el aguaEl polvo va cumpliendo su tareaY en el aire algo parece quebrarseSe empujan los instantes, se forja lo puro.En el bolso, unas monedas, pocas, siempre pocasPero que alcanzarían, esta vez, a los ojos de los diosesA los ojos de los jueces, de los hombres, y hasta de las águilasEsta vez alcanzarían, para comprar un frasco de perfume.Una vez más el escándaloDe nuevo la crítica y el rechazoOtra vez la negaciónLas manos que apartan con durezaTanto, que algo inmenso las descorre y las detieneEl Hijo que vivió la misericordiaLa carne que valora la carneDándole valor a cada una de sus lágrimasA cada una de sus intencionesA toda sus historias, una tarde, entre la gente.
  • 67. MientrasYa vendrían o estaríanDesde lo hondo, daría igualMuertas las expectativasNada más que crepúsculos avanzando.Puede que cada uno de nosotrosNo esté más que esperando por su muerteHaciendo cosas, o no haciendo nadaY que todo esto constituya un secreto grave.Puede que en cada telarañaEn realidad se vaya tejiendo el destino de nacionesQue no lo entienden porque no lo sabenQue basta un descuido para quedar atrapadas.Puede que las tejas no quieran a las nubesQue pierdan su voluntad las estrellasQue las cartas siempre hayan estado marcadasQue toda imagen siempre haya sido una mentira.Pero puede que no.Quizás todavía logre el solSentir amor por un niñoPuede que el niño lo sientaQue algún hermano lo vea.Quizá todavía sea posibleUna buena voluntadEl gesto que exprese que falta muchoPero que no faltarán la ayuda.Y habría que creerloY predicarlo tras vivirloAlcanzar los estandartesY sobrepasar sus símbolos.Aprender a abrir los brazosY captar la fuga del universoHallar el camino y aceptarloDejar que el alma intente su vuelo.
  • 68. FísicoSin sal en la comidaPorque no había comidaFrente al espejoCansancio versus anhelo.Viaje del cuerpo o el de la menteLos lugares a los que llega la intuiciónY aquellos para los cuales preparas las maletasY para todo un calor intenso.Se invoca, y se deja verLa salida que es entradaQue no tiene dimensiónQue se siente lo abarca todo.Cada nota coincide con lo imaginadoEl cuerpo pide tensiónAlgo ya le había negado el descansoAccedió al reposo, de nuevo quiere.Patología positivaEl verdadero sabor de la famaLo que se dice a escondidasLo que se mira de soslayo.Dentro de la prisiónDonde uno es el que aprietaY la sed es provocadaFraguando horas.Puntos oscuros al costadoObjetos que brillan y pasanTiembla la liviandad del pisoTodo es frágil, demasiado frágil.Juega la aparienciaOculta su esenciaUna sola resistenciaSeñala todas las posiblesUna sola visión justifica las miradasDado el círculo habilita el centroSe vuelve necesario irEs preciso aquietarse a mitad del bullicioHay que unirlo todo.
  • 69. Llorare Estaban del otro lado Al otro margen Del otro lado de la vereda No tenían nota, no tenían familiares. Y siguen estando. A veces consiguen un abrazo Saben lo que son, en donde están Saben les cuesta más Y aún así, a veces, sonríen. Y es cuando ocurre su alegría Que dentro mío algo grita que no puede ser Que no es justo y que es real Y ni siquiera lo quiero escribir. Es mirar a los costados en busca de alguien Que cruce no el río, que para eso están los poetas solitarios Sino que cruce el pantano y atraviesa la lepra Y ver que no hay alguien, y ver las propias piernas. Es sentir que no tendría caso siquiera intentarlo Pero también tener las fuerzas para contradecirse Contraponerse y enfrentarse y lanzarse a la sucia tarea Con una señal antigua grabada en la frente, la de la venganza Marcar en el principio la lucha que también habrá de darse Contra aquello que fue lo que impulsó Buscar desenfrenadamente al asesino Para que esté en las manos su día, y que la opción sea dejarlo ir. Del otro lado. Es más difícil para los marginados Se respira difícil cuando se los sabe Siempre vienen a la hora de la cena O cuando empieza el día, en la brillante mañana. No corren, no caminan, no van, están A ver quién hace algo al respecto A ver si alguien, por querer mostrarles a alguien Termina, al final, por fin, realmente viéndolos. Con la única mirada que puede llegar a ser verdadera La que implica la humildad de aprender La que por desesperación accede a la fe en lo más alto de todo Y que destroza el corazón para enseñarle que con caridad puede ser repuesto.
  • 70. En mi contraNo tendría fin la extrema quietudDe guardar tu rostro en mi soledadSoñar con tus manos en la duermevelaAunque nunca estés...Como aquel cristal de tu dulce risaQue habrá de volver.Y al buscar tu esenciaEntre tanta ausenciaQueriendo que al ríoLo puedas cruzarAbrir los caminosQue saben las floresHabrás de vivir...Con la cara limpiaDel ave que emigraPara regresar.Y la noche entera que siempre te llamaCantando tu nombre como realidadLe dice a los soles en grave silencio que estás por llegar.Y mi piel de niño que ya fatigóLos senderos solos del tanto aguardarLa llama que clama los labios que llevasEn medio del mar.
  • 71. Jugado IGritan bajo el escenarioArde todo el subsueloLa gente sigue siendo torturadaPero esta vez, por la misma gente.Llueven latigazosEl que lo porta es incansableBasta un bar y una carenciadaLo poco que tengo bastaría para todos.Abren sus ojitos los psicólogosCorre por agua caliente la monjitaEl párroco espera ansioso tras su escritorioA algún biógrafo le late más su corazoncito.Fuego y vendabalQuizá la palabra soez?Quizá la voz de la psicosis?Es posible en diciembre, es sabido.Pero, acaso ahora contarían las fechas?Mantener la calma sería más difícilPero como en la dificultad hay tentaciónSi uñas tiene no se queja quien padece picazón.Así que hagamos lo siguienteDémosle reposo a todo dogmaElevemos alto el almanaqueY juguemos en serio a lo ridículo.Que los marines recorran ClínicasQue una vez más entreguen los juguetitosQue abracen a los pequeños y enjuguen sus lágrimas- ya sabemos que si de ellos dependiera les rajarían el cuello -Y que el tuerto de turnoDe nuevo salga a decirCon la reglamentaria voz temblorosaY con la mirada puesta al sucio techoQue aunque no es mucho, es algoY que así, una vez más, quede claroQue hasta una puta y una viudaPueden más que unos soldaditos importados.
  • 72. Jugado IIPara quien nunca gritóDebe resultar muy sencilloAndar por el mundo diciendoQue no es necesario levantar la voz.Para quien no sabe, que por el maquillajeUna servilleta debiera contener a otraNo le costaría mucho vivir sus días manifestandoQue la disposición de las copas le importa un huevo.A quien no conoció la guerraMás bien poco le debe costarSeñalar con precisión el valor de la pazLa belleza de las manos que no saben cortar.Pero, si se admite la locuraY uno tienta dejar atrásEl suave y húmedo mantoDe la más noble mediocridadY entonces de con el yerroPor buscar el aciertoQuizás entonces antes de aprender a callarSospeche el sabor del arrepentimiento.Y si así abierta una heridaLe obligue a ir a buscar compresasPuede que encuentre las farmacias cerradasY las puertas que creyó seguras, sólidamente selladas.Sentida la cuña del resentimientoMordida la fruta del impulsoPuede que en horrible soledadEn lugar de seguir jugando, decida jugarse.Lo bueno viene despuésCuando ese esfuerzo desplegadoPara nadie valga más que nadaUna nada que ni siquiera es pensada.Y entonces síEntonces el díaDonde quema el solConociendo el nombre de quien en la noche no vendrá.
  • 73. Jugado IIIEsta noche realizaríamosLa brevedad del tiempoLa magnitud del abrazoEl cielo e infierno de un beso.Dejaríamos de lado, inconscientesA la sociedad que nos hizoLas reglas que por desecharNos hicieron fuertes para el abrazo.Razonablemente aceptaríamosQue no tenemos razónCon mucha fe diríamosQue la perdimos toda cuando nos faltamos.Viajaríamos en el otroCon hojas de ruta y espadasCon sed de rasgarAquello que no pudiese soportar una embestida.Viviríamos un remolinoUna estela que parecería sin finPero que acabaría justo allíDonde una nueva nacería.Nadie nos veríaComo nunca nadie en verdad nos vioMás que en privado, sería en soledadCon manos sedientas, pero no ansiosas.Nos iríamos conociendo de nuevoEn el otro estaría una nueva parte de unoCada instante nuevo grabado en la pielSería entregado y con riqueza vuelto a tomar.Sería sencilloAunque lograrlo no lo fueraSi no de oro, sería de carneDe lo que estando quería ser.Esta noche realizaríamosLa brevedad del tiempoLa magnitud del abrazoEl cielo e infierno de un beso.
  • 74. Jugado IVEl camino que recorremosQue pretendemos sea de un modoY que no siempre es el imaginadoAl menos sigue siendo fiel a su idea.De un millón, sólo dos detalles asistenLos demás siguen viviendo su huidaA ver cuántas fichas gana la fatigaCuando la desilusión deja caer su hacha.Pero al menos se agradeceLo que se tiene, porque se ha logradoLo que falta, porque impulsa a lograrloLo que no se entiende, porque en ello hay piedad.Va ocurriendo la vidaCon su manera de ser historia y milagroMuchas veces más allá de sí mismaEnlazando desvaríos con fino tinoY magia y sentimiento logran tocarseTímidamente una señal fija la fuerzaNo se cansa de renacer el alientoY se deja oír el murmullo de los que estuvieron.El pequeño pueblo, no fue chicoHabía peces en el estanqueDesde Europa buscaban a AméricaDesde la tierra la nube sería posible.Persistiría el río en la historiaY en un adolescente su sueñoDaría con su sonido el interpreteCon la extrema combinación el compositorY el hombre, insatisfecho de sus cosasDe tanto buscar lo que más allá del él estuvoLograría hacerse, paso a paso, apto sin finPara aquello que siéndolo intuyó existía.El cuerpo y el silencioEl descanso y el reposoLa luz y la iluminaciónLa palabra que descubre su espiral.
  • 75. Jugado VMiraba desde lejosY tenía doce añosEn su silencioLos más vieron ignorancia.Le dolía el mundoEl perro sin dueñoLa anciana encorvadaLa palabra imprecisa.Respiró la imaginaciónLo que no habíaHabía que inventarloCada mañana, cada crepúsculo.Frente a nadie se miróMidió su limitaciónMidió la que estimabanSoñó, la sed lo atravesó.Su territorio era breveSu fe todavía no llevaba ese nombreEn palabras, no era hombreEn intención no bastaban las palabras.Halló el precio, el juego y la luchaLe dijeron frases, le advirtieronComo pudo sonrióComo pudo, jamás lo aceptó.Abrió el mar y abrió el hieloBebió el fuego y bebió el hastíoExpuso el pecho, y cuando no bastóExtendió las espaldas, y no cerró los ojos.Dudó, sintió el miedoVivió el cambiarSorbió la pérdidaDisimuló el triunfo.Fue por másEntendió que alguien antes lo hizoCreyó que alguien lo volvería a intentarSupo que si lo intentaba, quizá alguien más lo intentaría.Y es en ti que pensaba.
  • 76. Jugado VIDejaba saber su esencia la tempestadEn el fragor de la dudaSe pretendía erigir una amistadLa dimensión de una promesa sagrada.Deberían los ojos ser cuestionadosNo habría tiempo suficienteHabría que creer a ciegasVivir sin más el imposible.Sin testigos, no habría testimonioFuera de las cosas no habrían cosasEl puente invisible, para conocerloHabría que transitarlo tras un salto.Un gran esfuerzo, uno enormeQue daría pie a otro más intensoComo antesala de aquella serenidadQue fuera leída y todavía no vivida.El rescate de que serían conscientesMás con el nombre del pagador desconocidoPrudencia del ignoranteHaciendo añicos la idea de la bravura del aprendiz.Si fuerte la ideaFuerte el que la portaSi fuerte la realidadFuerte el que la ve.Puede que alguien se alimente de tu corazónQue alguien pretenda tu hígadoQue lo que no sabes sería suficienteTe lo roben por que no lo cuidas.Cuidado con los extremistasCuidado con los mediocresCuidado con los que lo intentanCuidado con los que no lo intentaríanTodos llevan su cargaY de ella quieren liberarseNo eres más que alguien másHasta que portando con tu cruzSonriendo pides por otra másPara que con humildad descubrasQue el peso de las dos es el de la tuya.Nadie mira cuando decides, es tu decisión lo que miran.
  • 77. Jugado VIIEn la figura que ni había empezadoCuya idea apenas era rozadaY absorbía ya, de la mente sus horasArrojando espinas ante los pasos.Privado de correr en la oscuridadDe atropellar los silencios obligadosSumido en una impotencia decididaPara por fin probar la miel de la hiel.Habrían de levantarse las sospechasLas de manual, las más sencillasAquellas que a un guiño del ojoLe sucederían los actos necesarios para borrarlas.Sin embargo, así el desgasteArrojadas las semillasLibres y entonces responsablesEl sincero ofrecimiento de una carga.Sin contar con todas las variablesCuando las nubes se acomodanY los brillos se aquietan diminutamenteEl antes del emerger, el preciso antes.Las cosas que se rompenCuando son abarcadasComo la primera decepciónQue fijó la magnitud de conocerY señaló los sentidos de la imaginaciónDe la altura su honduraDel gran escape la humilde llegadaDe cada pequeño esfuerzo su recompensaY su destino de cadena irrompibleEnlazando un vendaje con otroPara que la herida, por no mirar atrásLogre convertirse en cicatriz.Va a filtrarse una risaHabrá que sudarla primeroComo se lee lo que habrá decirseComo se dice lo que otro habrá de leer.
  • 78. Jugado VIIIVenido a másDesde las tumbas del presenteAlineando tiempos entre saltosQue recogen de la rosa como de la amapola.Sin que en puridad se mientaPero que puridad no se accedaCuando la exigencia del pasarImplica una agilidad todavía no vivida.Tiempo, pedir que nos olvidenQue nos dejen en la bruma nocturnaSin emitir gritos de retornoAsumiendo al menos ese desprendimiento.Para que podamos realizarSin el peso de una deuda inexistenteNuestra manera de cuchillaNuestro modo de lejanía.Que al final les cedimos amistadesQue mucho acompañamosY mucho más aún señalamosComo si siempre estaríamos aquí.Cede el instante de apretarVa la hora, va el momentoLo sabe la roca que forma la flechaSonríe ya el arco sospechando su tensiónSe abre la partida, que difiere de los que quedanPorque sabe pedir, refiriendo sus motivosCon el estilo de los sueños acabadosHaciendo del lienzo sólo una demora para la pintura.En el fondo, convergen todosComplica la costumbreLas luces que no iluminaronPero que al menos entibiaron las ausencias.Nada que hacerlo, si no superarloQue pasaremos como pasa la lluviaQue hasta la memoria deshabitaremosCuando por fin lleguemos a su después.
  • 79. Jugado IXQuerrías que te pregunteSi verme podrías ahoraY entonces responderCon la más pura poesía.Querrías estar en peligro graveY que una parte de míLlegue a tiempo con su vendavalY con una palabra desbarate sus alcances.Querrías que fuera ciertoQue llevo enterrado el mentón en el pechoY entonces acercarte con la pluma de tus manosA decirle a mi pelo que tú lo entiendes.Querrías decidir el viajeY tener la extrema certezaDe que allí donde pusieras tus piesAl lado, estarían los míos.Querrías tener que llamarmeY que siendo la última alternativaNo logre escucharte y no te asistaPara entonces liberar tu antiguo reproche.Querrías que logre robar las águilasO que recupere las más antiguasY así sentarte a mi lado a beberLo que te dijeron es un triunfo.Querrías que esté equivocadoY tener fuerzas para esperar que lo notePara que puedas ser ese apoyoPor el que se recogen las rodillas.Pero más allá de lo que se puedaDe lo que llegue a ser dibujadoPretendido y defendidoAcaso, por humana condiciónNo querrías que cuando vuelvas a casaAlguien que quieres te esté esperandoCon menos palabras, pero más espaciosCon el nombre de aquel sentimiento cubriéndole los ojos?
  • 80. Jugado XVentaja de las situacionesLa premeditación hecha arteLa inteligencia objeto de adoraciónY en el seno del hombre su propia voluntad.Que no fue de plumas la almohadaDe aquel que soñó una escalaQue uniendo realidadesRecorrida era por otros seres.La mano que porta la plumaNo siempre es la que porta la espadaY aunque sepa escribirlaPuede que no sepa hendirla.Jugado el destino de JericóBastó el sonido de las trompetasEl número siete circularY los pulmones aptos para hacer vibrar.Más allá.Se quema el momentoLas huellas que quedanSólo las miran los que heridos quedanO los que van llegando.Desde la altura nada se enfocaTodo queda implicadoNada sucedeNada cambia ni muta, todo obedece.El más sabio dijo que en la juventudEs ya cuando hay que memorarAl que la cultura no alcanza para conocerloQue a los espacios, convertir en suspiros puede.Aciertos que terminarían por no serloQue los ojos del jinete no son los de la bestiaQue aquello por lo que se va implica guardianesQue no hay buscador entrenado que no finja primero sus pasos.Que cuando uno está jugadoTodo es vano.
  • 81. Ya pocosYa pocos comprendenLa difícil inocenciaDe los que por alguna razónTodavía la emprenden por sus vidas.Con las velas justasY las ventanas cerradasLa humanidad, con sus callesCon todos su caminosNo puede con su definición.Los guerreros ahora son literariosEn los ojos ha quedado la fuerzaEn documentos escritos toda la historia.Menos que increíbleSi se atiende, resultaría sorprendenteEl padre que continúa volviendo a casaGenerando el bullicio del aire al recibirlo.Ya pocos comprendenLa difícil purezaDe los que por alguna razónTodavía la emprenden por otras vidas.Con las horas justasY los almacenes abiertosEl monasterio, con sus pasillosCon todos sus caminosNo puede con su definición.Los monjes ahora son oradoresEn los ritos ha quedado la fuerzaEn su reiteración toda la historia.Menos que increíbleSi se atiende, resultaría sorprendenteEl hombre que en silencio, cada mañanaAl menos una parte de su pan lo comparte con las aves.
  • 82. La llegadaVan a llover melones y sandíasArreciarán guirnaldas y foquitosSacudirán el silencio los petardosAlguna dama vestirá de rojo.Los poetas, los casados y con hijosVan a cantarle a la piña y al pesebreA la cigarra y al pan dulceEmbravecidos por la sed de una fecha.En todos los comerciosAl menos algo habrá de venderseY de tanta y tanta expectativaMás de un corazón conocerá la decepción.Pero al menos unos pocosMerced al sufrimiento altoQue suele imponer el esfuerzoEn más allá de sí mismos fijaran su mirada.Les alcanzará el viejo pactoLa idea que abre un suspiro enormeDonde esperanza y fe se fundenAl ver en un nacimiento la llegada de un misionero.
  • 83. La espinaNo compré obsequios que llevarNo pagué la cuenta del teléfonoNo devolví todos los discos que prestéNo me acordé del aniversario.No tuve tiempo para el despechoNo pude fingir el no querer estarNo pude mentir sobre lo que creíaNo tuve fuerzas para detener mi corazón.No asistí al eventoNo compartí la cena comúnNo miré lo que quedabaNo atendí al atrás.De todo esto seré acusadoY de todo esto quedaré absueltoComo se le absuelve a una espinaDe la condena de vivir en la carne.
  • 84. El mochileroComo a los mismos lugares acudoYa de noche, ya de díaA Borges le hago casoY en el camino con nada cargo.No es fácil, pues físico esAprender a obedecer, aunque difícilLo es menos enseñarloAl igual que vivir un día de libertadParece más posible que dosBuscan las manos con qué cargarComo lucha la mente por encontrar cosasCon qué ocupar cualquier lugar vacío.La idea de lo lleno presionaQuizá porque suple la de lo justoLa tristeza quiere ganarse pasoSimplemente por que no llega la alegría.Algunas mochilas, así, mentales sonLlenas de prohibiciones que no se dieronDe metas tenidas no por imposiblesSino como eternamente postergables.Todavía se puede la desesperaciónEl perro que busca su colaEl privado desorden de las ropasLas palabras dichas sin intención.Se arma el esquema del tránsitoEnrareciendo el aire de los díasY poco a poco, una idea, una solaVa fijándose al fundir el plomo por primera vez.Sin embargo, para estas urbanidadesNo hay sabor a aventuraGrave es el contento posteriorPero demasiado extenso el breve antes.El péndulo que no se detieneA cada extremo lo va rasgandoDesborda la sangreMas se renueva, y no se agotaAún no.
  • 85. TieneTiene el dinero para la limosnaPero todavía le falta su intenciónEntiende el actoPero no alcanza su comprensión.Todavía tiene el poder quererPero no el camino hacia lo que quiereMucho le queda por hacerPero tiene las fuerzas para hacerlo.Tiene, por sobre todo, de momentoQue llegar al puerto señaladoNo porque le hayan obligadoNo porque se lo hayan señaladoTiene que hacerlo porque sienteQue sabiendo que puedeDebe realizar el hechoA costa de sí mismoY que en ello a nadie se impliqueComo si estuviese solo en el mundoComo si nadie nunca lo rodeaseComo si su voz sólo llegase a las piedras.Tiene el sudor pendienteY lo va a volver literalTiene la compañía de los cuervosY un gesto feroz para espantarlos.Tiene murallas que lo rodeanMás son blancas y no lo ocultanTiene la sensación de temblarLe da el nombre de premura y la hace volar.Tiene el conocimiento de lo que relataY una parte del destino de los personajesUnas medallas ganadasY el pecho, tal, que a todas desestima.Tiene treinta añosY más de treinta calendariosTiene la mirada puesta sobre unoLo va a hacer arder.
  • 86. Dedicado IEn los años de la edadFijados por la fecha de tu muerteEntendiste estaba el tiempoDe una de las estadías.No lo negué, lo discutíEn todo veía yo tareaLos plazos lo fijaban los resultadosSu importancia, sus efectos.Rey de la paciencia y del escudoAl ver tus pasos comprendí tu esenciaY descubrí una parte de la míaY salí por las noches, armado con una daga.Tú accederías al bambúYo al mercurioSi tuyo fue el esfuerzoAl mío le sumé intuición.Sabías una parte de la realidadTenía yo que adelantarme a ellaLa velocidad y el límite, como mis variablesAcompañaron tu terquedad por la razón.Mejoraron las cosasMe otorgaron un recipiente mayorRebozaste de sonrisasCuando me hiciste entender que sería más duro.Y me hice duro, como pocosY contigo probé mi fuerzaContigo expuse mi habilidadPara con otros poder ser tolerante.Me privé de muchoPara hacerte competenciaY cuando comencé a ganar las carrerasDespués de cada una, seguí corriendoAnhelante de saber mi propio límiteDe saber por fin el cansancioY superarlo por superarmeAunque sólo fuera un solo instantePor un solo paso más.
  • 87. Dedicado IINunca viste cómo fueQue vine a querer una espadaPero lo aceptaste, a duras penasY dejaste que vaya a por ella.No comprendiste nunca lo que buscabaMas fuiste dejándome recorrer los pasadizosNo interrumpiste mis nochesNo reclamaste mis días.Diste mucho y en abundanciaY es una parte de lo que pagoSiendo que todo lo que hagoNo es más que para devolver.Todavía no es tiempo para el cieloNi para ningún tipo de infiernoY de momento, casi siempreComo ayer, te voy teniendo en cuenta.Y porque mi memoria ve que estuvisteAlgo me dice, que también alguien estaráDel otro lado de las estrellasMás allá de la sensación de todo mar.Por una primera lluviaSabe la semilla volverá a lloverEn ese tiempo de los afectosCuando no permitías que nadie supere a los tuyos.Con tu vida irradiando vidaExpusiste el sabor y el valor de la presiónMe diste el primer ahogo, y la primera desesperaciónMostrándome que el primer golpe implica sorpresa.Resististe - también gustabas del acero -Sin quererlo pretendías una extensiónY al final de tu sombra, firmeInicié mis primeros pasos bajo el sol.Y ahora, como ya verás a su tiempoEstoy aquí, contando conmigoViviendo la fidelidad por un idealRecorriendo el camino hacia mi nombre.
  • 88. SoñadorSoñó que si poco comíaPodría pensar con agilidadY que si poco dormíaTendría más tiempo para hacerlo.Soñó a su enemigoY que resistiéndolo se fortaleceríaQue cumplida la obediencia de la defensaSaldría a por él, sin miedo en los ojos.Soñó el momentoDonde contra sí lucharíaQue le llevaría una vidaY que sólo así a su final vería a su hacedor.Soñó que al tiempo de buscar al tiempoDaría con el misterio de las palabrasQue pese a todo tentaría descifrarloY que para hacerlo del mundo debía aislarse.Soñó que luz y oscuridad podrían acabarY que habría algo másQue su propia piel le pediría cuentasRespecto de quienes la padecen.Soñó unas esquinas realesDonde la miseria le gritaría reclamosSoñó su impotenciaSu lucha nocturna por lograr forjar su espada.Soñó que estaría solo en el caminoPero que hallaría compañíaQue como sea iba a tener que intentarloY bien pudiera que nadie nunca le importase.Soñó sus momentos de sobresaltosLa noche que no parece no acabarEl roce con la locuraY la aprobación de su propia carne.Soñó lo que tendría que hacerY se soñó haciéndoloSoñó que iba a lograrloY que lo logre o no, siempre fue posible.
  • 89. No jueguesConcierto para dos cigarras,El viento y gran mangal, en fa.Para que el que lo pudiera o noDependiera siempre de su fortaleza.Para que su fortaleza pudiera fijarSu propia dimensión por cuanto su feDefinida por los resultados del juegoEntre la razón y el salto que la deja atrás.Que se eleve BabelQue calle el ángelQue mienta AbrahamQue nadie arroje una sola piedra.Que siguen siendo díasDonde ni lo mucho bastaQue se teme hasta de sudarY aún así sucios son los profesores.La boca llena de tallarinesY el bolsillo lleno de billetesNo pueden contra el hieloNo pueden dibujar una intención.Acusado de asesinar a una cucarachaPero jamás de ningún roboAunque valdría más arrasar una selvaPor una sola de todas la ilusiones robadas.Mientras sigas jugandoNo podrías entenderloMientras no veas en las reglasLa historia de ciertos límitesQue bien pueden ser atravesadosSi te dejas atravesar por una decidida obedienciaQue no impone tanto doblar las rodillasComo flexionarlas para buscar el vuelo.Grave puede ser la abundanciaConocer tienta a extraviarToda danza, si buena, implica peligroY casi nadie puede con el egoísmoCuesta matarse sin dejar de vivir.
  • 90. Quedarían 10Algo me impulsaCreo tomar el controlPero nada es lo que controloLo que controlo es la idea de nada.Por saber la gotaFui sabiendo el gota a gotaLo que expongo no es míoLo que soy no existe.Me va la vida en detenerme a tiempoDesde el remolino busco el vórticeFalta aire, sobran las brasasQuema y corta, cada minuto quema y corta.No es más de lo que esperabaSimplemente no llega a desesperarSe pisa el temor, pero el suelo es resbaladizoSe mira al cielo, pero los ojos no alcanzan.Persiste el despuésY este ahora es un despuésDonde un ave huérfanaTodavía ignora que lo es.Bella la pielQuizás accedería a las estríasBonitos los ojosQuizá no soportarían el crimen.La forma y el fondoLa forma en que se lo diceEl pelo al vientoLas fauces sobre la historia.Si ni bien ni malDónde la intención de la voluntad?El frío que habilita al abrigoEl hambre que da pie a la espera.El gesto de que lo soportesDe que puedas dar un trozo de tu vidaDe que ya nunca importe ganar o triunfarDe sentir como un dolor inconsolableQue es cierto, que es verdad, que alguien espera por ti.26.12.02
  • 91. Me sobrarían intencionesMe faltarían actosHabría que perdonarmePara que pudiera perdonar.Viene y va una lágrimaSencillos los erroresDifícil estar ahí donde cuestaDonde advirtieron no se mire.Que la entrega sería pocaQue la seriedad sería muchaQue sabiéndolo haríamos lo contrarioQue mentiríamos, como nos enseñaron.Soñaríamos el perdónQuerríamos la absoluciónDiríamos la excusasSabiendo que no alcanzarían.Extraviada la menteLa que sabe y la que padeceEl pez en el puertoCon los ojos abiertos a su muerteNo serían suficientesComo no lo fueran los librosQue dijeron del un poco másDe la noche de estrellas y luciérnagasHabría, es seguro, la noche blancaDonde cada cual lame su fatigaSin decirlo y sin querer volverlo a vivirComo si cada cual tuviera que saberlo.Mentira sencilla, esos precisos pasosQue no quieren ser solosQue no se atreven al fuegoQue por un instante quemarían otros miles.Cuesta arribaO cuesta a bajoLas cosas asíLos nombres que fueronQue quieren volverY que son rechazados, antes de volver a ser de carne.
  • 92. Un antiguo cariño arrastra sus pasosBuscando entre las sombrasCon las manos extendidasEl tiempo nuevo de su mañana.Nadie se atreve a decirleQue no habría finQue no daría con su metaY que las cosas son así.En los fuegos donde se urden los destinosHabía fallado el leño precisoNo fue absoluta la entregaMarcó la altura de la llama el miedo.Se había previstoPero no se había previsto todoSe intentó salvar el almaCuando sólo había que cuidarla.Por no dar con el primer extremoSe estipuló el alcance de los otrosSin heridas hondas, sin cicatricesBellas las piernas se condenaron a no parar.Sobrevendría el llantoUn arrepentimiento inútilY querría ofrecerse la vidaEn plenitud de horas, se comprenderían los siglos.Cada cariño, al principio y al finCon su semicírculo y su compásCon su cruz y su corderoCon su libro y su árbol de la vidaA sí mismo habría de exponerseComo lo que vino sin quererloAceptando lo que aprendería a quererLa boca seca para el agua viva.Los ojos abiertos para la noche sin finLa esencia en vigilia temporalLa espera por el brillante díaQue nunca dejó de existir.
  • 93. Miré a mi izquierdaCon los labios entreabiertosSintiendo el asombro en mis párpadosAquietando todo otro movimiento.De nada valdría intentar nadaCuando las imágenes caen como piedras de fuegoSintiendo adentro que un mar busca su nombreQue la cabeza es un campo donde palpita una guerra cruenta.Sufren los sonidos su expansiónA medida que estallanVan sabiendo acabaránComo una intuición inteligenteQue se vuelve sospecha sutilComo la del atleta que entrevé la silla de ruedasNo cuando acabaSino cuando inicia su maratón.A menos que el ahora así genere presiónLa de lo entrevisto empuja hacia abajoHaciendo preciso el aceite de los gladiadoresEsquivar una fuerza para responderle con grandeza.Pisando las sierpes que me buscanDejo que cada cual pruebe un poco de mi sangrePara que mi cuerpo no desconozca sus venenosPara que los sepa, los absorba y los desestime.Si la sed se presenta en algún rostroY es tanta que no podría la contenciónLe ofrezco la hartura de la abundanciaCon advertencias que capta la mente más que el cuerpo.Suyo es un destino, otro el míoDesde mi círculo se admiten las trampasDel que nadie sale, pues nadie entraDonde hasta la muerte viveEn un acecho sin descansoY todo huye de su palabraDejando huellas en la miradaPuliendo los metales de cada emoción.
  • 94. La ofrendaEl sol, y la tierraAlgo tendrían que verLa fuga de momentosY los destellos no alcanzados. Pues dice:Como un golpe en el almaSintió la visión de la primera rosaY como una herida en la menteEl filo de la espina mordiendo hasta la sangre sus dedos.Alejando del mundo, buscóNaufragó años y librosLargo y amplio le fue el camino de la invenciónComo llegaba al agotamiento, también daba con nueva fuente.Hasta que entonces en soledad la logróLa rosa desprovista de espinasDe un color lleno de imposiblesDe una suavidad capaz de matar.No protestarían los poetasNo lo acusarían los teólogosPues la dio a conocer nuncaViéndola crecer, adivinó su muerte.Sus manos la generaronY fueron sus manos que la tomaronArrancándola de la tierraComo cuando su idea le arrancó el corazón.La supo toda, enteraY en el crepúsculo la llevó a altarReposó su esencia sobre la piedraY sin lágrimas realizó el holocausto.En el fuego fueron uno buscando al unoEn el encuentro final regresaronAl insondable principio de cada cualPues hayan sido o no de la naturalezaDesde ella fue que se concibieronY, como no escapa de la idea el pensadorDel que la logra queda presaFormando un nudo que sólo anhela la ofrenda.
  • 95. Para que se haga hombreSólo hay que tratarlo como talSi responde dando el saltoHabría milagro y habría dolor.Qué haría la madreSin la obligación de cuidar?Que harían sus ya no igualesA la hora de los alegres juegos?Cambiarían las horasLos nombres de las compañíasPor antiguos pergaminosSería postergada la tersa piel.No habría razón para hacerloNo habría razón para intentarloA menos que sea cierto el otro ladoQue con el sembrador, comparta la semilla idéntica intención.No le duele la carrera al alazánSufre el camino de ser corredorY nada que rasgue llega a detenerA quien capta el sentido de las heridas.Y al final de cuentasAcaso no hay mucho que curarNo escasean médicos y confesoresHombres intentando descubrir que lo son?Entonces puesto asíNo sorprendería la decepciónUna y otra vez se preguntaríaY cada prueba sería parte de la búsqueda.Repetida la humanidadPersistirían los misteriosSe mantendrían las reglasA sí mismo se sostendrían los obstáculos.Hasta que llegue el tiempoEn el que las flechas serán detenidasCuando no quede roca sin ser volteadaY ya no queden caminos que ser inventados.Mientras tantoRíe diciembre!
  • 96. La silla rotaNo sabría evitarLa invitación de la fuerzaLa realización de destrozosLa quieta trama de la arena.Navegaría almas enterasAprendiendo sus propias rutasCon cada puerto de arrepentimientoY cada playa virgen de fe y desesperación.Cortaría las horas secretasY el lenguaje de los búhosLa querencia de los leñosY la mano tendida de los ciegos.Convergería a la citaLleno de estrellas apagadasCon entradas pagadasCon todas las palabras aladas.Y en mi pecho fraguaría un néctarDenso veneno de mármol y calA la vista de los que no fueron mis amigosHaciendo de cada columna un sitio de martirio.Buscaría lo más altoPara demolerlo con mis ojosY hallaría lo más bajoPara hervirlo con mi mente.Endurecido el corazónCon mi frente rompería murosSuavizadas las manosCon mis codos rompería sueños.Desde el centro de la nadaCuando el fin y el principioDialogan como un puñal con una dagaSangraría mis espacios más solitarios.Y pese a los arquitectosA la estructura de sus nombresEn una silla rota fijaría asientoPara sentarme a descansar nunca.
  • 97. El carpinteroEl marco de una puertaY la puerta que le daría vidaLa dura longitud de una mesaY la cena que sobre ella se dibujaríaEl desconsolado llanto de una viudaY los difíciles juegos apócrifosLa lenta caricia del desiertoY la fervorosa voz del primoPermitirían la condena de la higueraY la absolución de la prostitutaEl pez hecho múltipleLa palabra hecha inacabable.Los años llegarían a milesY en el callado centro de un hogarA la vista de nadieTambién la niña lo captaría.Arrasado el pecho, sin violenciaEn un puño contendría la venganzaAbierto el paisaje de la sedNunca más podría pedir por agua.Más que verlasAdivinar sus huellasCruzar lo enseñadoPor una sola enseñanza.Lograr la risaA pesar de los clavosY acaso la calmaPor haber vivido el polvo.En el que no tiene finQue en lo escrito no halló su risaPero que había unido trozos de maderaQue fueran árboles y antes semillasTambién habita la historiaDel carpintero que realizó el pesebreY de aquel que enarboló la cruzPara arar en el espíritu de los que vienenLa de aquel que tallando hombresDel mar señaló la posibilidad de pescarVelando sonriente la extrema pacienciaQue con dolor arranca al alma del más lacrimoso mar.
  • 98. BalanceEn el lento sacrificio del trigoPor el que de cada espiga se logra el oroEnfoqué desde mi poquedad las lentesQue tuercen el ahogo de mi miopía.Sintiendo las olasY la brisa que las hace posiblesVoy en españolPor lo que en guaraní me recorre.El fenicio y el salarioLa primera embarcación y la primera monedaLa vez que no asistí al asiloPorque la calle me pareció mejor.Me miro y me expongoY bebo de mis brazosEl acierto del dardo, de la daga y de la espadaCuando de mis manos parten rumbo a mi corazón.Con furia río mi propia ausenciaCon humildad navego mis estallidosY el alma que no me perteneceLa aliento a seguir, mirando mis sandalias.Niego el abrazo, y de rodillas niego la historiaMe tuerce el cuello un suspiroY por sentir la posibilidad de un escapeEvito a tiempo que el destino destroce mis fauces.La oscura aventura me asisteDiciéndome de muertos y ciudadesTallando el remo dejo que talle mi pielRasgado por el viento, me atrevo a rasgar al tiempo.Voy por ahí y me detengoMío hago el acecho y la esperaMía la búsqueda que vence la impacienciaMía la fe que muerde de vida la esperanza.Y allí donde la luz de los soles es vedadaDonde es la luciérnaga la que extravía al sapoCon valentía y algo de locura corro con la liñadaQue de un extremo tiene a un niño, y del otro a una cometa.Lloro jueces enteros y todas sus sentenciasAunque me tocan no me afectan los pelos del camelloCon el pecho o la espalda recibo las piedrasY no me caben en los bolsillos los nombres de quienes quiero.
  • 99. Y entonces, todavía jovenDe la nada y en el espacioCerrando una burbuja en el tiempoVoy un poco más, a tentar un balance...Lo que tengo fue raptadoCon restos de sangre persisteCon señas de lucha sobreviveMarcando al que lo posee, marca al que lo ve.Lo que di pierde frente a lo que devolvíCumpliendo las huellas de una lejaníaQue siempre la establece el que parteY suele escribirla quien queda.Donde estuve fue menos de lo que vivíY la llamada que logré o creí lograr oírFue más de todas las que hice o creí hacerVentanas abiertas al espacio ilimitado.Creció el pecho, respondiendo a la esperanzaMás nombres cayeron por uno que se levantaraEl nadie fue bueno merced al alguienY el alguien casi cayó por mi propio nombre.Hablando del pasado, se señala lo que quedaAlcanzan las manos para sujetar la cabezaPero sólo los ojos sostienen al almaQue no cabe entre paredes que no sean de huesos.Perdí mi menteNada másQuise no quererloPero lo amé hasta la sal.Visto el límiteVista la tentaciónVisto el visionarioVista la visiónPara que sangren los oídosDuela respirar y caminarMarque escuchar y decirGolpee asistir a cualquier risa.Y saber entonces que tendría que detenerseQue el vacío busca sus presasQue pocos alcanzan la preces exactasY que muerto el niño no siempre nace el hombre.
  • 100. Entre todos y nadieA mi casa vendríanSin llegar a mi hogarDonde todo es ajeno.La madera de mis mueblesLo que acribillado calloEl esfuerzo de una gargantaY las manos que tientan el lienzo.El precio de una resurrecciónEl de la limosnaEl de enseñarEl de ser.La escuadra.Cada momento venciendo su horaEl arte de los nudillosCon una peca en el anularLa uñas y el acero.Que el calor venceA menos que las historias lo puedanComo puede con el giganteEl que lo anhela como contendiente.Y dejar por ahíEl vuelo que no es posibleQue cruza el actoY cruza los ríos de toda finalidad.Imagen que se sabe imagenRodillas que rotas erigen la columnaUn pecho abiertoY una boca cerrada.Siendo excesoY cargando con documentosLa luz que cierra en su caminoA la esencia su huida.La voz que fuera conocidaY la que fuera pretendidaEl intento y su logroComo único balanceSin prisas ni metas, en diciembre.
  • 101. IndiceLas otras tierras..............................................................................................................1El estrecho camino.........................................................................................................3Una parte........................................................................................................................5Los juegos......................................................................................................................6Cerca...............................................................................................................................7Dar vuelta la posición.....................................................................................................8El que derrama su historia..............................................................................................9El rastro........................................................................................................................11Camino a la locura........................................................................................................13Un simple alguien.........................................................................................................15Una historia de cazadores.............................................................................................17Quatro...........................................................................................................................19Un día exacto................................................................................................................20Errado...........................................................................................................................21La tarde.........................................................................................................................33Fantasía.........................................................................................................................34Bostezo.........................................................................................................................36Intención.......................................................................................................................40Respirando....................................................................................................................41Empuje.........................................................................................................................42Nadie............................................................................................................................43Desenlaces pretéritos....................................................................................................45De blanco o de negro....................................................................................................46Restos de paz................................................................................................................47Sin intelecto..................................................................................................................48Querer a alguien...........................................................................................................49El paño..........................................................................................................................50Momias.........................................................................................................................51Vamos bien...................................................................................................................52Altruista........................................................................................................................53A la orilla......................................................................................................................54Teorías de diciembre....................................................................................................55Gotas.............................................................................................................................56El detalle preciso..........................................................................................................57El viejo campo..............................................................................................................58Romántico....................................................................................................................59Disculpas......................................................................................................................60Viernes.........................................................................................................................61Sin telas........................................................................................................................62Ladran...........................................................................................................................63Sonidos.........................................................................................................................64Todos estos años...........................................................................................................65Puta...............................................................................................................................66Mientras........................................................................................................................67Físico............................................................................................................................68Llorare..........................................................................................................................69En mi contra.................................................................................................................70Jugado I........................................................................................................................71
  • 102. Jugado II.......................................................................................................................72Jugado III......................................................................................................................73Jugado IV.....................................................................................................................74Jugado V.......................................................................................................................75Jugado VI.....................................................................................................................76Jugado VII....................................................................................................................77Jugado VIII ..................................................................................................................78Jugado IX.....................................................................................................................79Jugado X.......................................................................................................................80Ya pocos.......................................................................................................................81La llegada.....................................................................................................................82La espina......................................................................................................................83El mochilero.................................................................................................................84Tiene.............................................................................................................................85Dedicado I....................................................................................................................86Dedicado II...................................................................................................................87Soñador.........................................................................................................................88No juegues....................................................................................................................89Quedarían 10................................................................................................................90La ofrenda....................................................................................................................94La silla rota...................................................................................................................96El carpintero.................................................................................................................97Balance.........................................................................................................................98