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S.a.t.   sohaido roca ancianos
 

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Test para personas de la tercera edad

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    S.a.t.   sohaido roca ancianos S.a.t. sohaido roca ancianos Document Transcript

    • S.A.T. (Test de Apercepción Temática para Edades Avanzadas)Prof. Lic.Sandra Sohaido RocaIntroducción: El envejecimiento.La situación social actual del ancianoTercera Edad, adulto mayor, anciano, geronte, son algunas de las formas que se utilizanpara encuadrar a quienes superan una barrera determinada. Los 60 años es la edad quemarcó en l982 la Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento como inicio de esta etapa.Esta edad va a ser distinta para cada persona, individualmente y de acuerdo a la sociedad enla que esté inserto. Va a depender de su tipo de personalidad, de su estado de salud general,de su posición económica y social, de su familia y sobre todo de la capacidad que tenga deaceptar esta etapa como una más en su evolución. Tomando a toda persona mayor desesenta años como un “integrante” de este grupo, vamos a encontrar subgrupos muydistintos. No es igual la posición a los 60 que a los 80 años. Los roles varían, la salud y lasposibilidades también. Encontramos, por ejemplo, el tema de la jubilación, que se “padece”sobre todo en nuestra sociedad actual, en los primeros años de esta etapa. Una persona queestuvo muchos años en actividad, sufre este corte en forma abrupta. No existe unaadaptación, no es el fin de una serie de pasos. Este acontecimiento trae la pérdida de un roly un lugar determinado, el fin de horarios establecidos, problemas económicos; pasa a serpasivo. Este es uno de los duelos más importantes en esta etapa, la pérdida del rol, elcambio de status. En nuestra sociedad, como sabemos, el peso del factor económico en lajubilación, hace que la persona tenga que salir a buscar otros trabajos, que más allá de sermuy difíciles de encontrar, están mal remunerados y se aceptan sólo por necesidad.Este tema se puede ver también desde la postura de alguien que ha sido independiente, oque no tiene problemas económicos. La pérdida del lugar, de la posición en una empresa,de los vínculos y relaciones del ámbito laboral, lo llevan a un lugar de no producción, depasividad, que va a afectarle en su personalidad, como veremos más adelante.En la sociedad actual existen demasiados impedimentos como para que el anciano seencuentre cómodo en esta etapa de su vida. Los cambios tecnológicos, los avances, hacenque siempre tengan que estar adecuándose a factores externos, más allá de tener que hacerlo
    • también con los internos. Nuestros tiempos hacen que la comunicación sea cada vez menor,que no haya momentos para escucharlos.Cogwill ha realizado una investigación sobre la inferioridad social de los ancianos. Obtuvocuatro tendencias que contribuyen:- El aumento de la expectativa de vida: esto envejece a la población y aumenta la competencia con los jóvenes.- El crecimiento de la tecnología económica: son desplazados ya que se crean especializaciones para los puestos clásicos, conocimientos que manejan los jóvenes.- La urbanización: que favorece el movimiento de los jóvenes y el alejamiento de éstos de los ancianos.- La instrucción: los jóvenes generalmente superan el grado de instrucción alcanzado por sus padres.Estas cuatro tendencias traen también aparejada la segregación. En nuestra sociedad existela gerontofobia; el éxito es la belleza, el movimiento, y la senectud se relaciona con lapasividad, la fealdad, la decadencia. El viejo nos despierta angustia, porque es nuestrofuturo. El mecanismo que utilizamos es la huída, no queremos verlo. La vejez es ajena.Existen distintas teorías socioculturales sobre el envejecimiento. Krassoievich cita, entreotros, una de ellas, basada en el trabajo de l980 de Regan y Wals, llamada Estratificaciónpor Edades. Es un derivado de la teoría de Marx. La sociedad está organizada en clasessocioeconómicas; también lo está en estratos etarios, y la distribución de recursosmateriales, poder y prestigio es diferente en función de las edades. Los estratos etariosserían niños, adolescentes, adultos jóvenes, adultos maduros y ancianos. Veremos lascaracterísticas que marcan al estrato de los ancianos:- Roles: Cambia el rol de trabajador por el de jubilado, con la pérdida de prestigio y económica correspondiente.- Salud: A pesar de que en las sociedades el gasto de salud está dirigido al anciano, en nuestra sociedad se padece la falta de recursos, mala atención o falta de ésta, pocos profesionales, con cápitas inmensas (un médico de PAMI con antigüedad puede manejar alrededor de 1000 pacientes).- Tiempo: El tiempo libre como espacio para el ocio y la recreación pasa a ser factor de depresión ya que es excesivo y le faltan medios para aprovecharlo con viajes o hobbies.- Prestigio: baja en función de la pérdida de rol y de las posibilidades económicas.
    • - Movilidad dentro de los estratos: en este caso, al ser etarios los estratos, la dirección es una sola e irreversible. El anciano sufre un cambio de status al que se debe adaptar junto con las personas que lo rodean. El envejecimiento es una baja en el status hacia valores, normas y estilos que son considerados inferiores a los del estrato anterior.La familiaEs el lugar de contención del anciano ya que en nuestra sociedad comparten en muchoscasos la casa con los hijos, o estos están en contacto con él como para darle apoyoeconómico, cuidado y atención y en los casos necesarios son los que se hacen cargo de lasinternaciones en cuanto a gastos y visitas.Los roles de los miembros de la familia pueden variar de acuerdo a las circunstancias porlas que atraviesa el anciano. Por ejemplo, es muy difícil para los hijos ver al padre que fuedador, fuerte y protector, en un estado de necesidad, dependiendo de ellos. En los casos enque los cambios son graduales, evolucionando de padre-adulto, hijo-niño a una relaciónentre adultos, esto es más sencillo. En el caso de la mujer, que siempre se dedicó a la casa yal cuidado de los hijos, como gran parte de las mujeres (hoy abuelas) en nuestra sociedad,los cambios no se sufren tanto, ya que las actividades son similares, sustituyendo el cuidadode los hijos por el de los nietos, cuyas madres tienen otras actividades. Es común que pasenmás tiempo con las abuelas que con las madres, lo que lleva a discusiones en cuanto aalimentación, costumbres, educación, etc.Krassoievich dice que muchas veces existen conflictos en el vínculo familiar que son delarga data, por ejemplo, el tema de la autoridad, donde por evitación de la percepción delenvejecimiento se obliga al anciano a cargar con roles o funciones que no desea o le cuestamucho seguir cumpliendo.Cuando el miembro anciano está enfermo, dentro de la familia el estado de stress espermanente y muchas veces evita que se enfrenten problemas existentes en el grupo y losmantiene fusionados. Esto se agrava cuando padece una enfermedad severa que puedaafectar sus facultades mentales. Pero puede pasar que al verse afectada la rutina estallencrisis intrafamiliares que superen el tema de la enfermedad. Los más jóvenes songeneralmente los que se sienten obligadamente involucrados y hacen sentir al anciano comouna “molestia”. De acuerdo a la patología, el anciano puede notarlo en mayor o menor
    • medida; esto puede desmejorar su situación. En casos de enfermedades severas o por otrosmotivos que superan al de la salud, el anciano puede llegar a la internación, tema que setrata a continuación.Las institucionesLas instituciones geriátricas o casas de reposo han proliferado en nuestro país en losúltimos años. Los motivos se basan en la demanda, por factores de espacio y económicos.Existen distintas escalas entre las instituciones. Están los asilos u hogares, municipales oreligiosos donde son derivados los ancianos sin familia ni recursos, que carecen dejubilación, muchas veces inmigrantes que se quedaron en el país y perdieron sus raíces. Porotro lado están las casas de familia, donde se “adopta” un número mínimo de ancianos y semaneja el pago por medio de la jubilación o una suma relativamente reducida. Son elegidospor familias de pocos recursos o por personas que quieren internar a ancianos que sonparientes o amigos entre sí, en un ámbito un poco más íntimo que el del geriátrico de mayortamaño.Se pueden encontrar como tercera opción, instituciones geriátricas donde los servicios y lasinstalaciones son superiores; cuentan con médicos, kinesiólogos y terapeutasocupacionales. Por su precio son para personas de mejores recursos, tienen ámbitosdiferentes para ancianos enfermos y sanos, con los cuidados y servicios necesarios, adiferencia del anterior, donde la institución es una continuación del hogar, y no existenprofesionales en forma permanente. En estos casos el anciano que no está bien de saludcorre los mismos riesgos que en su casa pero con el agravante de haber perdido su lugar, suterritorio propio, ya que es compartido en forma muy cercana generalmente, con gente ensu misma situación.Un cuarto tipo de institución, probablemente la menos indicada, consiste en las clínicaspsiquiátricas, que anexan un servicio geriátrico. Muchas veces se carga al anciano congerontopatías que no sufre sólo para ser admitido, obra social mediante, en alguna de estasinstituciones.El problema más grave en estos casos es que los espacios de recreo, así como el personal deservicio, mucamas, enfermeras y paramédicos, son compartidos por los ancianos y por lospacientes psiquiátricos, con las amenazas que esto conlleva. Esto no es una crítica sino una
    • mera descripción. Los motivos que llevan a la internación del familiar anciano pueden sermuchos y muy variados. Hay patologías, como la demencia senil o la enfermedad deAlzheimer que obliga al cuidado permanente, imposible en una familia donde la mayoría delos miembros tienen sus ocupaciones. Por otro lado es muy peligroso en una familia dondehay niños, dejar a una abuela que sufre olvidos.La situación económica general, así como el espacio físico no permite la incorporación deuna enfermera o de un acompañante. Para estos casos es indispensable la institución. Lonegativo aparece en el caso de los ancianos lúcidos, sanos, que están acostumbrados a sucasa y a sus hábitos y que son obligados a dejarlos para ser internados. Los problemasfamiliares pueden ser también un factor; a veces no son aceptados por familiares políticos,o por nietos que, llegados a cierta edad, no quieren compartir sus espacios.Después de haber consultado con ancianos, completamente lúcidos, internados en cada unode estos tipos de instituciones, se revela que la internación siempre fue decidida por lafamilia, o fueron inducidos a que la pidiera o la aceptara. Son muchos los casos en quenotaron la molestia que causaban en la familia, por lo que decidieron aceptar seringresados.En nuestro país, son muchos los ancianos que llegan a una institución municipal oreligiosa, por falta de medios. Allí se encuentran en la mayoría de los casos con una buenainfraestructura arquitectónica, pasillos amplios para sillas de ruedas, baños con pasamanos,camas con colchones especiales, pero con muy poco personal, malas condiciones de higieney falta de trato adecuado, muchas veces compensado por las tareas de personas dispuestas,como damas rosadas y médicos voluntarios. Esto se repite en todas las instituciones, ya queel personal, enfermeras, mucamas, cocineras, no está preparado para tratar con gerontes. Escomún que tengan que soportar gritos, malos tratos, que los llevan a cambios en supersonalidad. Estos pueden ir desde la excesiva sumisión hasta el fastidio y el enojo ante elmínimo motivo. Es común escuchar siempre las mismas quejas: el trato, la comida, la faltade atención, la soledad.Muchas veces hice la misma pregunta, en cada una de las distintas instituciones: si lesgustaría volver a sus casas. A pesar de lo esperado, no siempre las respuestas coincidían.No es lo mismo la casa propia a los 40 años que a los 70, manejada por otros. José Antonio,un abuelo español de 82 años, me citó a Pepe Soriano, un actor nacional, que realiza unaobra llamada “El Loro Calabrés”, donde encarna distintos personajes, uno de ellos un
    • anciano italiano que después de trabajar toda la vida se encuentra viviendo en su casa conhijas, yernos y nietos. Aquí cuenta: “A la mañana me siento en el comedor y molestoporque hay que barrer. Saquen al viejo al patio. Entren al viejo que hay que comer. Saquenal viejo que tome sol afuera. Entren al viejo que hay mucho sol. Cuando quiero dormir lasiesta, ponen la música, entonces me levanto. Me siento en el comedor. Corran al viejo queno me deja ver la tele. Me voy a la cocina a charlar, y me dicen que no moleste que estánocupadas, que ellas sí trabajan, mi mujer y mi hija. Y el viejito así se cansa.” Con esterelato me contestó muy claramente la pregunta. Este anciano, “José Antonio, Ángel yDemonio”, como se presenta, ayuda a los ancianos que no pueden caminar, recuerda lamedicación de todos y controla la puerta de entrada. Se siente mucho más útil que en sucasa. Lamentablemente este optimismo no se encuentra fácilmente. En la gran mayoría delos casos aumenta la pasividad, tienden a quedarse en la cama más tiempo, pierden elapetito y sobreviene el lógico deterioro. A pesar de estar con personas de su edad, es comúnel aislamiento, la búsqueda del lugar propio, aún en espacios reducidos. Esto se ve en unamedida mucho menor en las instituciones donde se estimula la creatividad (talleresliterarios, pintura, costura), se los mantiene en actividad con paseos, gimnasia, o se lesencomienda una tarea determinada, como el jardín, el control de un sector, etc.Aspectos psicológicosFuncionamiento YoicoEl envejecimiento es una amenaza directa a la integridad yoica. El Yo tiene menor energía,menos recursos para hacer frente a los cambios tanto internos como externos.Esto provoca que los mecanismos de defensa no se implementen en forma adecuada, que seinstrumenten mecanismos reforzados y otros directamente no se utilicen.Para Zetzel, en esta etapa las amenazas son de tres tipos: de pérdida, que va desde la muertede un ser querido hasta la pérdida de la autoestima, el ataque y la restricción de impulsos ydeseos. En base a estas tres amenazas, se desarrollan síntomas depresivos. Si bien puedenser amenazas reales o no, la angustia está muy presente en el anciano.
    • El grado de ansiedad depresiva ante el temor a una pérdida o ante la pérdida real va a tenerque ver con la calidad de relaciones mantenidas y con las vivencias de situacionessimilares.Mecanismos de defensaLos mecanismos de defensa utilizados en esta etapa son similares a los adquiridos atemprana edad para luchar contra la ansiedad. La negación se ve claramente ante la noaceptación del paso del tiempo, en la primera etapa de no aceptación de la muerte de un serquerido o en no querer ver la declinación de las capacidades físicas. La regresión es otro delos mecanismos utilizados, que puede ser adaptativa si, por ejemplo, una persona quenecesita de cuidados por su salud se gratifica en esta dependencia. La proyección aparececuando quiere desligarse de aspectos, que no quiere reconocer en él mismo. Es común enuna persona mayor hablar de otro de su edad como de “ese pobre viejo”, o de los “viejos”con los que se ve obligado a compartir su habitación. El mecanismo de racionalización va aser utilizado si ya lo hacía en etapas anteriores. Puede utilizarse, por un lado para explicarsus deficiencias lógicamente, y por otro para desviar y tapar impulsos no aceptados.El retraimiento hace que se aísle, que no quiera ser observado por los demás porsentimientos de vergüenza o de falta de adecuación. Aparece también la somatización quepuede ir desde un síntoma leve a una situación de emergencia.El Ello:Al contener impulsos atemporales, no va a sufrir modificaciones. Los cambios aparecen enla calidad de expresión de los impulsos, sin los mecanismos que lo impedirían si el Yoestuviera adecuadamente integrado.Los impulsos sexuales o agresivos van a tener una expresión mucho más directa. Haymuchas discusiones teóricas acerca del control del Yo en la vejez. Lo que sabemos desde lopráctico es que pueden llegar, sobre todo en etapas de internación, a expresar sus impulsosen forma directa, por ejemplo, robando ante la sensación de hambre o ensuciando yrompiendo cosas en demanda de atención
    • El Superyo:El proceso normal del desarrollo del Superyo, en la vejez parece tomar la forma inversa. Lainteracción con el medio pasa a tener los aspectos aceptables para el ideal del Yo en etapasanteriores. Necesita aportes narcisistas para retornar a una forma anterior de la relación Yo-ideal. Hay dependencia de las figuras cercanas, que se relacionan con las imágenesparentales y se alejan de las abstracciones. Esto es en función del Yo, que no toleraría unSuperyo rígido, sin posibilidad de modificaciones.La sexualidadLa sexualidad en la vejez se ve influida por síntomas orgánicos: el hombre, en el climateriomasculino, alrededor de los 60 años, padece afecciones relacionadas con la baja en latestosterona; algo similar ocurre en las mujeres con la falta de estrógeno. Esto va arepercutir en la curva de respuesta, ya sea por el retardo en la erección o por la falta delubricación femenina, que puede causar molestias o directamente rechazo a causa del dolor;va a traer cambios en los hábitos sexuales en la pareja mayor, pero no es causa deinterrupción de las relaciones sexuales.Según el informe Hite sobre sexualidad, la mayor parte de los hombres de 70 años o máspractican su sexualidad regularmente, con diferencias en las técnicas debidas, como dijimosanteriormente, a las fallas en la erección. El factor afectivo juega un papel importante paraevitar temores o para sobrellevar alguna frustración.En hombres de más de 80 años se encuentran fallas más severas en cuanto a la funciónorgánica. Se relaciona la sexualidad con la salud física general. Muchos descubrieroninnovaciones en su forma de relacionarse.La vejez asexuada es un mito, se relaciona con la moral puritana de principios de siglo, conla falta de información, con los tabúes y con las resistencias de ver a padres y abuelos comoseres sexuales.Las relaciones sexuales de la pareja anciana van a variar, pero siempre manteniendo lascaracterísticas de etapas anteriores. El hombre se va a enfrentar con su temor al fracaso, ano poder mantener una relación adecuada. La mujer que tuvo una vida sexual activa va aseguir teniéndola, sobre todo en el caso de las parejas, si tiene a su compañero en las
    • mismas condiciones. Si no lo tuviera, probablemente se adapte a su falta. La mujer se vefavorecida por la posición activa del hombre; en ella, los duelos sucesivos por la pérdidadel cuerpo joven hacen que sea más difícil la búsqueda de un compañero en esta etapa de lavida.Los especialistas en gerontología aseguran que, más allá de la imposibilidad de manteneruna vida sexual sin cambios, es aconsejable que no se deje de lado el interés por lasexualidad y su práctica, lo mismo que el aprendizaje y descubrimiento de modalidades quela faciliten.Los duelosPesar, luto y duelo se usan muchas veces como sinónimos para nombrar la pérdida. Apartede la muerte de un ser amado, sabemos que los duelos se representan en separaciones,pérdidas del cuerpo o de capacidades corporales, pérdidas de posiciones o roles.Si pensamos en el duelo como pérdida, por ejemplo, del cónyuge, seguramente nos viene ala memoria alguna historia conocida sobre una persona mayor que falleció y al poco tiempomurió también su esposo o esposa. Esto es parte de una creencia popular, muy cierta enalgunos casos. Para Mishara y Riedel, hay distintas características en el proceso de duelopor la muerte del cónyuge:- Se niega, primero. Luego se acepta a nivel intelectual y posteriormente a nivel emocional.- Aparece el miedo ante el futuro con esta ausencia.- Se desea volver a verla y se rememoran ocasiones compartidas.- Aparece la cólera y la culpa.- Sentimientos parecidos a los de mutilación (sensación de desgarramiento interno).- Fenómenos de identificación: se adoptan gestos y posturas.- Las variantes, por último se refieren a la duración. Va a variar de acuerdo a cada persona, a su nivel intelectual y cultural.En los ancianos, la intensidad y duración del duelo es distinta porque el contacto con estacircunstancia hace que haya mayor tolerancia. De cualquier modo, la viudez en los ancianoses una situación irreparable, sobre todo si es repentina. En los casos que llega la muerte
    • luego de una enfermedad, puede vivirse con cierto alivio, pero va a depender del entornofamiliar la respuesta frente a la pérdida.Duelo NormalEn el trabajo de duelo normal, John Bowlby categoriza cuatro etapas:- De entumecimiento o protesta, caracterizada por angustia, miedo, ira, se niega la muerte, se buscan culpables, hay enojo con quien trata de consolar. Esto puede llevar semanas o meses.- De anhelo y búsqueda de la figura perdida: Se vive el mundo vacío, sin significado. La autoestima se conserva. Hay llanto, ira, tristeza, inquietud física.- De desorganización y desesperación: Gran introversión. Irritabilidad, se buscan recuerdos. No hay objetivos sino la búsqueda de datos que hagan recordar a la persona perdida.- De reorganización: Se establecen nuevos patrones y objetivos. El dolor cede y se establece una relación con la persona desaparecida, basada en recuerdos preciados. Vuelve a conectarse con objetos reales del mundo exterior; puede haber incluso interés por nuevos objetos.El duelo es un fenómeno normal, indispensable para mantener el equilibrio psíquico. En losancianos el riesgo es que no pueda alcanzar la cuarta etapa ya que el ser querido puedehaber representado en su vida todo su interés y carece en este caso de conexiones con losobjetos reales y de posibilidades de conectarse con nuevos intereses.Duelo patológicoEste tipo de duelo aparece ante la imposibilidad de aceptar una pérdida. Tal como el duelonormal, tiene cuatro etapas. La primera, de entumecimiento o protesta, no tiene variantes.En la segunda y tercera etapa se hace interna la creencia de la posibilidad de reencontrar alobjeto. Éste se internaliza y el Yo se identifica con él, instalándose la relación ambivalente.Aparecen reproches hacia el objeto perdido, hay agresiones, trastornos del sueño, puedenllegar a intoxicaciones con medicamentos o alcohol. La última etapa, de reorganización,fracasa. Puede organizar su vida como si el objeto estuviera presente o directamente noadaptarse y vivir en el pasado.
    • El duelo patológico generalmente no desaparece. Cuando no es tratada la persona puedesumirse en un estado general de apatía con síntomas físicos, con el riesgo de caer en uncuadro depresivo.Diferencias entre duelo y depresiónDuelo: Depresión:Identificación normal con el objeto. Escasa Identificación excesiva. Ambivalencia e iraambivalencia. con respecto al objeto.Ideas suicidas poco frecuentes. Ideas suicidas frecuentesLlanto, variaciones en el peso, la Estos síntomas se intensifican y sostienen.alimentación y el sueño. Son síntomas queceden.La culpa se relaciona con la forma en que La culpa es total.fue tratado el ser querido.Se mantiene la autoestima. Gran baja en la autoestima.Induce necesidad de consuelo, comprensión. Induce disgusto, irritación.Los síntomas generales ceden alrededor de Los síntomas no declinan sino quelos seis meses. empeoran.Manía de dueloEs un caso especial en el que luego de la primera fase del duelo se instala un estadomaníaco; se refuerza la negación y presenta excitación, fuga de ideas, logorrea. Estosestados de hiperexcitación pueden llevar al anciano a una descompensación física.La muerteEs natural la idea del envejecer como acercamiento a la muerte. A pesar de esto es muybajo el porcentaje de ancianos que le temen. Mientras que en los estudios se obtiene que lagran mayoría piensa en ella, como final o como reencuentro, o en algunos casos comopasaje hacia algo mejor, los temores son en realidad a la agonía, al dolor, a la separación delos seres que se quedan, y no a la muerte en sí.
    • Muchas veces el anciano necesita hablar de la muerte, así como precisa también dejar todoordenado, aclarado con sus familiares. Esto generalmente no es aceptado por la familia, quea diferencia de ellos, no acepta esta forma de “comenzar a despedirse”.Es común que con la edad llegue el fervor religioso. De acuerdo al tipo de religión cambiatambién el “color” de la muerte. Lo que se comparte es la comprensión de lo irreversiblede la muerte, de una forma distinta que en otras etapas evolutivas.Las defensas a utilizar frente a ella van a ser similares a las instrumentadas a lo largo de suvida.La negación como no aceptación de la cercanía real de la muerte es lo primero que seimplementa en pacientes agónicos, gerontes o no.Elizabeth Kubler Ross, tanatóloga, habla de cinco estadios frente a la inminencia de lamuerte en pacientes agónicos o terminales:- Shock y negación: Lo primero es la reacción de shock para pasar a negar la posibilidad de que algo definitivo pueda pasar. Algunos enfermos y sus familiares más cercanos se estabilizan en este estadio, buscando y cambiando de profesionales hasta dar con quien le dé un diagnóstico favorable, sosteniendo su negación.- Ira: El paciente se enoja, se irrita, se pregunta “¿Porqué a mí?”. El enojo se masifica contra médicos, asistentes, familiares y contra sí mismo. Aparece la culpa, la idea de la muerte como castigo por malas acciones o errores en su vida.- Negociación: Se trata de negociar su tiempo de vida. Se puede hacer con médicos, ofreciendo bienes a cambio de curaciones mágicas o para contactos con profesionales con conocimientos superiores. La negociación también es con Dios, aparecen promesas a cambio de la prolongación de su vida, como buenas acciones, cambios radicales en las costumbres, etc.- Depresión: Aparecen signos clínicos de depresión, incluso con ideas suicidas.- Aceptación: Es la última etapa, donde el paciente se resigna a lo inexorable de la muerte.Los consejos dados por quienes trabajan con pacientes geriátricos terminales muchas vecesapuntan a que no se quiebre la negación, siempre y cuando esta no lo lleve a privarse de laasistencia adecuada. Aconsejan que se mantenga si es la principal defensa utilizada, ya quelo ayuda a comenzar a transitar los estadios que lo llevarán a la aceptación. Lo mismo pasa
    • con los familiares. No se debe generalizar sino guiarse según cada caso. No es lo mismo unpaciente en internación geriátrica que quien vive con su familia y tiene otro tipo de apoyo.Los familiares deben ser perfectamente informados e instados a que visiten y acompañen alenfermo, que consulten tanto por él como por ellos mismos. El trance los enfrenta no sólo ala pérdida del familiar sino también a su propia mortalidad, a sus miedos y fantasías. Enpacientes agónicos, sobre todo ancianos, cuyos cuerpos tienen respuestas distintas a losmedicamentos, recomiendan aliviar al máximo cualquier dolor o padecimiento, utilizandofármacos sin temer a la dependencia.En todas las entrevistas realizadas con ancianos, la muerte deseada es la llamada “muerteblanca”, que llega mientras duermen. Consultados los familiares en los casos en queconviven con el anciano, ésta es la más temida y la más deseada al mismo tiempo, ya quepor un lado habla de la ausencia de sufrimiento, pero por otro aparece la fantasía de haberpodido ayudarlos o haberlos acompañado en este trance que sucedió mientras dormían y ensoledad. En ambos casos, pacientes y familiares, se repite el deseo de una muerte rápida, sindolor ni necesidad de internaciones largas.En algunos ancianos, sin embargo, aparece la negación reforzada por defensas maníacas, yaseguran que la muerte “los puede seguir pero no los va a agarrar”. Son los que critican alos ancianos pasivos, los que “se dejan morir”.Consultados un gran número de familiares que perdieron a un miembro anciano, lasrespuestas coinciden: cada uno elige, en cierta forma, su modo de morir. Se pueden dividiren dos grandes grupos: el de los ancianos que en algún momento expresaron su temor a lamuerte, muy aferrados a lo real, a su familia. Soportaron dolores, tratamientos, en palabrasde los familiares, muchas veces repetidas: “La pelearon hasta el final”. Por otro lado, elgrupo de los ancianos más espirituales, generalmente más creyentes, con el concepto de lamuerte como paso o nueva etapa, que han muerto en poco tiempo, con internaciones muybreves, casi por decisión propia, incluso dándose tiempo para despedirse. Esto coincide conlo expresado por médicos y sobre todo por asistentes de varias instituciones, enfermeros omucamas. Son muchos los casos en que los ancianos han “avisado” que se van,despidiéndose y dejando sus pertenencias a las personas que se ocuparon de ellos.
    • Anamnesis en la primera consulta con el geronte:Esta anamnesis es distinta a la que comúnmente se utiliza, no en forma sino en contenido.El anciano, cuando relata, nos va a hablar de acontecimientos y padeceres como cualquieradulto. La diferencia es que mientras nos habla de un dolor, sea físico o no, real o fingido,va a ser sufrido con mayor intensidad. La historia se desenvuelve alrededor de este dolor.Generalmente concurre a consulta con un familiar, un vecino o la persona que lo asiste. Escomún que pregunte si puede quedarse, lo que puede traernos conflictos. El ancianonecesita hablar, explayarse, y esta tercera persona muchas veces tiende a tomar la palabra oa resumir lo que el paciente nos está contando, privándonos de su palabra y de informaciónque puede llegar a ser muy importante. Esto se debe manejar con mucho cuidado y en cadacaso en especial; podemos aceptar a este acompañante en la primera entrevista yasegurarnos que para la segunda el paciente concurra solo.La consulta del anciano es importante, como todas, desde el primer contacto, pero en estecaso debemos fijarnos, incluso, en el tipo de trato, en la forma de dirigirnos hacia él quevamos a tener. En general, las personas mayores están acostumbradas al tuteo por parte demédicos y enfermeras. Esto muchas veces les resulta molesto. Por eso es preferible desde elprincipio, un trato respetuoso y una gran disposición a la escucha, con la menor cantidad deinterrupciones posibles, aunque recabar datos nos lleve más de un encuentro.Cuando comenzamos con los datos básicos filiatorios, hay detalles que debemos cuidar,entre otros: la edad. Este es un tema difícil, por lo que se prefiere apuntar directamente a lafecha de nacimiento. Lo mismo pasa con el estado civil. Muchas veces es preferible nopreguntarlo y que se revele solo en el relato posterior.Una vez que tenemos datos básicos, se le pide que nos relate desde su infancia. Debemostener tiempo suficiente, guiarnos por su capacidad de atención y no interrumpir a pesar delos vaivenes de la historia. Es aconsejable sólo preguntar datos precisos que más allá de serútiles le demuestran que seguimos el hilo de su narración, y sólo intervenir cuando trata derecordar algo y no puede, diciéndole que los detalles no son tan importantes como el sucesoque nos está contando. Todo lo que nos pueda decir de su vida es útil. Puede pasarnos queel paciente centre toda su charla en un sólo punto, que él cree que es su gran problema. Eneste caso debemos escucharlo con gran atención, pedirle la mayor cantidad de datosposibles y tratar de inducirlo para que relacione este hecho con otro similar, anterior o
    • posterior, para que así pueda ir desarrollando su historia, sin que crea que le restamosimportancia a algo que para él es fundamental.Es necesario que nos relate un día de su vida con los horarios respectivos, así como undomingo, un día de paseo, uno de cumpleaños y un día lluvioso.Si tiene amigos o parientes con los que se visita debemos pedirle que nos hable de ellos ysus vínculos; si viaja sólo o acompañado, qué dificultades encuentra. Si usa anteojos, quémedicamentos utiliza, enfermedades u operaciones, accidentes; si usa prótesis dentales(esto lo vamos a relacionar con la comida, lo que puede y no puede comer), ritmo de sueño,etc. • S.A.T (Test de apercepción para Edades Avanzadas)Naturaleza y objetivos:El Test de Apercepción para Edades Avanzadas de Leopold Bellak es un derivado del Testde Apercepción Temática de Murray. Fue diseñado para el estudio de los conflictos enpersonas mayores de 65 años. Así como existe el C.A.T. para niños, el test de Symondspara adolescentes o el T.A.T. para adultos, el S.A.T es creado por Bellak apuntando a lasenectud; apunta a temas centrales como la soledad, la pérdida del cuerpo joven, lasenfermedades, y también a los vínculos, las situaciones felices e incluso la capacidad paraproyectarse al futuro.El objetivo primordial del test es que mediante los estímulos no sólo el psicólogo sinotambién el médico pueda utilizarlo para llegar más fácilmente a los factores conflictivos. Enel S.A.T., a diferencia del T.A.T., aparecen autorreferencias e historias que involucrandirectamente al autor. Son en cierta forma superficiales pero resultan útiles como guía paraconocer qué es lo que el paciente no puede manejar, a qué le teme o qué es lo que padece.Los mecanismos utilizados en esta etapa son primitivos, como se explica anteriormente, losmás comunes son la negación, la proyección, el aislamiento, la somatización. Muchas veceslas defensas directamente caen, apareciendo la ansiedad sin ninguna modificación. Esto vaa depender de las características del anciano, de la estructura y dinámica de la personalidad,de su cultura, de sus actividades. Muchas historias van a ser aptas para ser interpretadas conmás profundidad, pero esta técnica fue ideada como guía, para investigar los temas
    • emergentes y ocuparse de los conflictos, para mejorar, en lo posible, la calidad de vida delanciano en su entorno familiar o en la institución.Construcción del testLos dibujos estuvieron a cargo de Sonya Sorel Bellak. En principio fueron 44 láminas,administradas en ancianos de diferentes estratos y con diversas actividades y características.Luego de analizar los resultados, se obtienen 30 láminas como las más productivas, quefinalmente van a decantar en las 16 que utilizamos actualmente. Las láminas descartadas noresultaron estímulos adecuados. Por ejemplo, se utilizó una lámina de duelo, con la familiay un féretro, que no obtuvo los resultados esperados; por otro lado, una lámina que remitíaa un anciano con muletas en la inminencia de un accidente tampoco obtuvo las historiasesperadas con relación a la pérdida de las capacidadesLos dibujos de las láminas son ambiguos en cuanto al sexo; esto permite ampliar laproyección. Se utilizaron personajes que representan personas de edad avanzada. Bellakdice al respecto que era inevitable hacerlo a pesar de saber que esto traería ciertasresistencias para la identificación; para ilustrar sobre este tema se remite a la modificacióndel T.A.T hecha por Thompson para personas de raza negra. En este caso, la modificaciónfue menos aceptada por personas de esta raza que el T.A.T. clásico.AdministraciónSi bien se recomienda para personas mayores de 65 años, puede tomarse en personas unpoco menores, si el profesional cree que puede resultarle de utilidad. No tieneinconvenientes para ser administrado, salvo para personas con muchas dificultades en lavisión.Antes de la toma, se recomienda, por supuesto, recabar datos mediante una anamnesis yestablecer el rapport necesario.Para proceder a la administración, se debe tener en cuenta, por un lado, el lugar físico, y porotro las condiciones de trabajo. El ambiente debe estar muy bien iluminado. Debe serconfortable, incluso debemos asegurarnos de la comodidad del paciente antes de comenzarla toma. Como los ancianos generalmente usan anteojos, se le recordará con anterioridad
    • que los traiga. De cualquier forma, ante la primera lámina nos aseguraremos que puedaverla con claridad.La consigna general para la administración es: “Le voy a mostrar una serie de láminas.Quiero que me cuente qué ve en ellas y qué le pasa a los personajes”. Al finalizar con lalámina 16 se vuelve a la primera lámina para realizar la encuesta. Esta lámina, la última,tiene una consigna especial que se da a continuación.El lapso de atención es menor a esta altura de la vida que en etapas anteriores: cadaentrevista o encuentro no debe durar más de media hora. Al iniciar la toma, las láminasdeben estar boca abajo, y le iremos entregando de a una, con un promedio de cinco minutospara cada relato. En el caso que haya rechazado varias láminas, no queriendo relatar, estetiempo puede extenderse en las elegidas. Si llega a una lámina que parece interesarle peroque no puede relatar, le podemos decir que siga, y luego volver a intentarlo.No es necesario administrar las 16 láminas. Si se conoce la conflictiva básica, se puedeoptar por un grupo y administrarlas, respetando el orden numérico. Se recomienda, más alláde la temática elegida, que se finalice con la lámina N* 16; ésta tiene una consignaespecial: “En esta lámina se ve una persona dormida que está soñando. Cuénteme acerca dequé puede tratarse el sueño”.Las láminas. Descripción y respuestas típicasEn nuestro país, por las diferencias socioeconómicas y culturales, las respuestas en algunoscasos varían con relación a los estudios realizados en otros países. Esto no le quitauniversalidad a la técnica; la idea fue realizar la administración a distintos grupos deancianos, viviendo en familia, en instituciones de distintos niveles, con distintos grados desalud, para poder agregar a las respuestas típicas que teníamos, los resultados obtenidos.Lámina 1Tres personas mayores, de apariencia ambigua. El del centro es visto generalmente comoun hombre. Esta lámina se pone en primer lugar porque apunta solamente a las relacionessociales.Aparecen temas referidos al consejo. Una viuda que acude a un matrimonio amigo, unahermana menor a sus hermanos, o a sus cuñados. Suscita pedidos en referencia a la salud.
    • En varios casos aparece el nieto, la madre y la abuela, con esta última terciando parafacilitar la comunicación entre los dos. Esto es común, refleja los celos madre-hija por elnieto. En los casos de convivencia, se presta para relatar sobre temas que son conflictivospara el paciente y que necesita hablar con un determinado familiar.Aparecen temas de rivalidad por el hombre entre las dos mujeres. Pueden aparecer temas deculpa por algún acontecimiento pasado. A pesar de ser anodina no es vista en la mayoría delos casos como una lámina agradable.Lámina 2Dos ancianos frente a una vidriera o mostrador con alimentos. Están puestos los precios enforma notoria.Esta lámina despierta dos tipos de respuestas: una con relación a lo que pueden comer o nopor razones de salud; otra por cuestiones económicas. En nuestro país está tan presente eltema de los problemas económicos de los jubilados que el tema de la salud queda de lado.La pareja se ve como dos desconocidos, un referente masculino y uno femenino, en muypocos casos como un matrimonio. Se repite el tema de la imposibilidad de adquirirdeterminados alimentos por su precio, y el deseo que tienen las personas de consumirlos.Se repite el tema del esfuerzo de toda la vida y el desamparo en esta edad. Sólo en los casosen los que hay reclamo de atención hacia los hijos, se los culpa a éstos de las dificultadeseconómicas. En los casos en que éstas no existen, las historias tienden a hablar deenfermedades que no le permiten elegir su dieta. En pocos casos aparece la fantasía deconocer y entablar una relación con una persona del otro sexo conocida en los lugareshabituales.Lámina 3Dos personas mayores, a la derecha una mujer, a la izquierda un hombre. Los dos tiendenlos brazos hacia la figura central, un niño.Aparece el tema de la visita de los hijos, y con ellos, los nietos. Las historias son acerca dela frecuencia de estas visitas. Se repite el tema de la felicidad por la llegada de los nietos.En los casos de abuelos que cuidan a los nietos aparecen los temores por estaresponsabilidad, y pueden ver al niño cayéndose y a las personas tratando de sostenerlo.
    • Aparecen relatos sobre la rivalidad de la pareja por la atención del nieto, y pueden aparecer,como pasó en varios casos, la adición de los hijos. En todos el niño elige abrazar a losabuelos, sin diferenciación, antes que a los padres adicionados.Pueden aparecer historias regresivas donde el hijo toma el lugar del nieto y remite a viejasrivalidades por su atención.En los ancianos internados remite con frecuencia a los grupos de voluntarios, chicosjóvenes que van a visitarlos y les llevan elementos que necesitan o regalos.En un alto porcentaje es una lámina agradable. Incluso en los que se refiere a problemas derivalidad ya que se resuelve a favor del relator.Lámina 4Escena familiar en una cocina. A la derecha, una mujer cocinando, a la que no se le ve lacara, de edad indefinida. Una mesa con tres sillas mas una sillita alta. Una adolescenteacostada en el suelo, hablando por teléfono. En primer plano, una figura de edad y sexoindefinidos con un bebé en brazos. A la izquierda, sentada, una mujer mayor.Los temas se refieren a las relaciones intrafamiliares. Pueden ser sobre rivalidad con elyerno o nuera, rivalidad por los nietos, o por los roles perdidos. Aparece la actitud frente ala juventud; el personaje de la izquierda, generalmente visto como hombre, puede ser elesposo o hijo, lo que permite que se amplíen las posibilidades proyectivas de acuerdo a laconflictiva.El lugar que ocupa la mujer que cocina ocasiona historias sobre la incapacidad de mantenerroles antes cotidianos. Es común que aparezca la crítica en esta lámina. La adolescente esvista como símbolo de la juventud y la sensualidad; cuando hay conflictos con este tema ocon el duelo por el cuerpo joven perdido, esta figura puede ser negada y los relatos secentran en el nieto, o en otro tema. Cuando ha habido una viudez reciente, y se necesita elapoyo familiar, aparecen relatos sobre la abuela que se va porque no se le presta atención,junto con la crítica a la lámina.Lámina 5Situación de grupo. Hay ocho personajes, el lugar es visto generalmente como unainstitución. Frente a una ventana se encuentra sentada una anciana sola. Hay un grupo de
    • cuatro personas alrededor de una mesa, aparte dos personas charlando y un hombreapartado leyendo el diario.Los relatos se centran en las relaciones sociales, necesidades de contacto con los pares,sobre todo dentro de las instituciones. Tanto para quienes están internados como para losque no, remite al temor al abandono por parte de la familia en los geriátricos.El anciano de la izquierda generalmente se ve descansando; las dos personas que hablan seven como las “chismosas”, en la mayoría de los casos rechazadas ya que se asocian aparientes no queridos dentro del ámbito familiar. Incluso en varios casos fueron vistascomo más jóvenes y relacionadas con las personas que los internaron o que tienen la ideade hacerlo.La anciana que está frente a la ventana es vista a la espera de la visita de la familia, muchasveces con una posición pesimista.En los casos que fue vista la escena como una reunión familiar, la anciana está excluída porproblemas propios (auditivos, de movilidad)Lámina 6Una mujer anciana mirando un teléfono.Esta lámina es vista como desagradable. Es ansiógena, ya que se relaciona con malasnoticias que se esperan o que se planean dar. Éstas se refieren a muertes, accidentes,pérdidas de trabajo, separaciones o mudanzas.En el 90% de los relatos de personas internadas en geriátricos los relatos se refieren allamados de familiares que se esperan y no llegan.Aparecen algunos relatos sobre decisiones terminantes tomadas por el anciano, queprobablemente brinden datos sobre su problemática actual.Lámina 7Escena con cuatro personajes. Una persona anciana con una mujer joven llevando valijas.En la ventana de la casa una silueta, puede ser hombre o mujer. Un changador se encuentrafrente a un camión de mudanzas levantando un sillón.Provoca historias de alejamientos, separaciones, mudanzas con otro familiar o a unainstitución. Puede aparecer como defensa el relato de la llegada a una casa nueva dondeespera el cónyuge, pero es poco común.
    • La persona junto a la ventana puede ser vista como un vecino, o un familiar lejano. En loscasos que es visto como el cónyuge despierta angustia, ya que habla claramente de unaseparación, que puede ser por distintos motivos (económicos, enfermedad de uno de ellos,etc.)En la mayoría la mujer joven es vista como un personaje bueno, una hija que ayuda. Locontrario pasa en algunos casos, en los que aparece como la encargada de una institución.Pueden surgir fantasías de robo y pérdida de las propiedades. También despierta temas quepueden ser muy preocupantes, como sucesiones, problemas legales por propiedades dentrode la familia.Hay historias felices donde los padres se mudan con los hijos para cuidar a los nietos perono son frecuentes.En casos especiales surge la fantasía de divorcio, cuando el paciente tiene una pareja delarga data donde las relaciones no son buenas. En cinco protocolos femeninos donde elesposo ha sido golpeador o la mujer engañada, el relato es sobre una hija que va a buscar ala madre para que viva con ella y el hombre se queda solo en su casa.Como defensa pueden aparecer historias de viajes donde la separación es vista como algotransitorio y agradable.Lámina 8Dos personas, un hombre y una mujer ancianos, en una cocina o comedor. La mujer seaproxima con un recipiente que se le cae. El hombre está sentado a la izquierda. Se ve unahabitación, y en ella dos pares de pantuflas al borde de una cama.Esta lámina remite a los sentimientos frente a la pérdida del control del cuerpo, elenvejecimiento con su pérdida de capacidades individuales. Despierta en algunos casosrelatos sobre el miedo a lastimarse o a quemarse, enojo por la mirada del otro que no tiendea ayudar y critica, o angustia por la comida derramada, a causa de la “torpeza”.En personas entrevistadas que sufren mal de Parkinson, esta lámina es vista como algonatural, o como un accidente cotidiano. En las personas de menos edad aparece muy claroel miedo a la pérdida del control físico, ya que critican la lámina y les produce enojo la faltade colaboración del hombre.En varios casos, sobre todo en protocolos masculinos, el hombre aparece preocupado por laintegridad física de la mujer.
    • Alrededor de una tercera parte de los relatos se manejó con la negación, describiendo yhaciendo un desenlace simple donde se vuelve a cocinar o se compra comida afuera.Lámina 9Dos personas de edad avanzada sentadas en un banco, una en cada extremo, mirando a unapareja joven que se abraza.Remite a la posición frente a la sexualidad, actual y pasada. Puede despertar sentimientosde añoranza por el cuerpo y la sexualidad de la juventud.En muchos casos aparece la crítica al desenfado de los jóvenes. Incluso pueden llegar a verexpresiones de molestia en las personas mayores.Otros relatos pueden ser sobre noviazgos, propios o de personas conocidas, o se cuentanhistorias de amor.En algunos casos de viudez o de personas solas, aparece la fantasía de conocer a alguien ycomenzar una relación. En otros casos se le da al miembro del sexo opuesto la identidad dealguna persona por la cual sienten atracción.Lámina 10Una persona acostada en una habitación. A su lado, una mesa de luz y sobre ella, unacuchara, un frasco, un vaso y un reloj.Remite a historias de enfermedad, abandono, incluso de suicidio. El personaje suele estarinternado, solo, esperando que sea la hora de tomar el medicamento. Habla de soledad ydesamparo en los momentos de más necesidad.Otras historias pueden referirse a problemas de sueño o pueden dar indicaciones acerca dela eficacia o no que tienen los medicamentos que toman para dolencias determinadas.En la gran mayoría de los casos esta lámina es vista como desagradable. En las que no fueasí, suelen referirse a un trastorno de salud pasajero, del que ya están enterados losfamiliares y concurrirán a verlo.En las instituciones se ve como algo cotidiano, y los relatos giran alrededor de los hábitosantes de acostarse.
    • Lámina 11Un hombre sentado junto a la ventana, con la sección de clasificados de un diario en lamano. En el otro extremo se ve un almohadón y un gato durmiendo sobre él. A través de laventana puede verse una pareja joven con patines, y un hombre subiendo a un automóvil.Esta lámina despierta temas acerca de la envidia a la juventud, por un lado, y por otro, a losproblemas económicos y laborales en esta etapa.En todos los protocolos recogidos de personas solas, viviendo en familia, o internadas, eltema principal fue el de los problemas económicos a partir de la jubilación y laimposibilidad de conseguir alguna actividad lucrativa que los ayude. A partir de esto, losrelatos se completan con reacciones de enojo por no poder disfrutar de bienestar luego deaños de esfuerzo, de tristeza por el desamparo o de resignación frente a la realidad, deacuerdo a cada historia.La pareja fue vista con simpatía en muchos casos, considerando que están en la época de ladespreocupación. El personaje que sube al auto resulta molesto. Incluso, en variosprotocolos aparece como un delincuente, con mucho dinero. En unos pocos casos aparececomo la figura de un político, y despierta risas, como defensa.La figura del gato, como mascota, sugiere historias de soledad ya que se lo relaciona con laúnica compañía del personaje central.Lámina12Una mujer llorando. Se ve claramente un anillo en su dedo anular derecho. Detrás de ellaun cuadro, con una pareja joven.Esta lámina sugiere relatos sobre pérdidas, muertes, engaños, accidentes, enfermedades. Lapareja de atrás se relaciona generalmente con la mujer en su juventud, por eso se repite eltema de la viudez o el adulterio.El llanto puede ser también por problemas con los hijos, o económicos.En los casos de personas que sufrieron la pérdida de un familiar cercano, esta láminadespierta mucha angustia, y es rechazada.En muy pocos casos aparece la mujer emocionada por un acontecimiento feliz. Esto suelesurgir como defensa.
    • Lámina 13Una escena en el aeropuerto. Se ve la mesa de informaciones. Un hombre mayor, deespaldas, a la izquierda. A la derecha una mujer mayor, con una jaula y un changador condos valijas.Esta lámina remite, por un lado, a historias de viajes placenteros, generalmente largos, paravisitar familiares lejanos; por otro, a separaciones, decisiones definitivas, mudanzas.Pueden aparecer los temores a perderse, o a no poder valerse por ellos mismos en lugaresdesconocidos. Nos da información sobre la forma que tiene la persona de pedir ayuda. Enpocos casos el personaje de la izquierda la va a recibir. La jaula remite a historias desoledad donde el pájaro es visto como único afecto; también es lo que colabora para que laescena del viaje sea vista como definitiva o al menos por un largo tiempo.Lámina 14Una persona en el baño, frente al botiquín, de donde saca un frasco.El personaje es ambiguo, puede ser hombre o mujer. Remite a historias de enfermedad,dolencias, puede hablar también de la pérdida del control del cuerpo y las capacidades (elfrasco se le va a caer).Las historias se refieren a la forma de manejar sus dolencias y los medicamentos, si alguienlo controla o si lo hacen solos. Pueden aparecer datos acerca de los efectos de dichosremedios y su opinión acerca del médico que los trata.En algunos casos se relatan historias cotidianas, o sobre hábitos de limpieza personal.Es importante saber que esta lámina puede dar indicios sobre fantasías de suicidio o deintoxicaciones con sobredosis o alcohol. También puede hablar de secretos, de elementosque oculta frente a los familiares o asistentes.Lámina 15Escena con seis personajes. Dos personas mayores observan bailar a dos parejas, una deellas formada por una mujer joven y un hombre mayor, la otra por un hombre joven y unamujer mayor.Esta lámina es vista como agradable en la gran mayoría de los casos, sobre todo luego de loansiógenas que resultan las anteriores. Las historias son acerca de las relaciones con losmás jóvenes, y con la familia en general.
    • Pueden aparecer temas de rivalidad con los hijos por los nietos, o con la familia política.Muchas veces son los abuelos mirando a los hijos con los nietos, generalmente en unaescena de fiesta familiar, como un aniversario.En las instituciones, se refieren a fiestas familiares, momentos en que retornan al hogar, ose asocia a la gente joven con los voluntarios que los visitan, para llevarle regalos o parafestejar en alguna ocasión especial.Lámina 16Una mujer, recostada en un sillón, dormida.Esta lámina tiene una consigna especial, que remite al sueño de la mujer.Tiene como finalidad descargar la tensión de la toma de la técnica, por un lado, y tambiénde volver sobre algún tema sobre el que quiera seguir hablando.El sueño puede referirse también a proyectos que quedaron sin cumplir, viejos anhelos,reconciliaciones, o a reencuentros con personas desaparecidas.Si bien esta lámina tiene un espectro de proyección muy amplio y particular para cada caso,en un porcentaje muy alto los sueños son felices y se refieren a lo familiar.Bibliografía:
    • - Bellak, Leopold: T.A.T., C.A.T. y S.A.T., uso clínico. Ed. M.M., México, l990.-- Bellak, Leopold y Bellak, Sonya Sorel: Test de Apercepción para Edades Avanzadas. Ed. Paidós, Buenos Aires, l979.-- Krassoievitch, Miguel: Psicoterapia geriátrica. Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1993.-- Kaplan, H. y Sadak, B.: Psiquiatría clínica. Ed. Acindes, Buenos Aires, 1990.-