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21. palabras de vida eterna
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21. palabras de vida eterna

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  • 1. DOMINGO XXI - Tiempo Ordinario Tú tienes palabras de Vida eterna El final de la “primavera” Galilea Después de oír la enseñanza de Jesús, muchos de sus discípulos decían: «¡Es duro este lenguaje! ¿Quién puede escucharlo?». Jesús, sabiendo lo que sus discípulos murmuraban, les dijo: «¿Esto los escandaliza? ¿Qué pasará entonces, cuando vean al Hijo del hombre subir donde estaba antes? El Espíritu es el que da Vida, la carne de nada sirve. Las palabras que les dije son Espíritu y Vida. Pero hay entre ustedes algunos que no creen». En efecto, Jesús sabía desde el primer momento quiénes eran los que no creían y quién era el que lo iba a entregar. Y agregó: «Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede». Desde ese momento, muchos de sus discípulos se alejaron de él y dejaron de acompañarlo. Jesús preguntó entonces a los Doce: «¿También ustedes quieren irse?». Simón Pedro le respondió: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida eterna. Nosotros hemos creído y sabemos que eres el Santo de Dios» (Jn 6,60-69). El discurso de Jesús desemboca en una amplia deserción. Quienes no está dispuestos a seguir escuchándolo son, no sólo quienes lo buscaban sólo porque comieron hasta saciarse (Jn 6,25), sino «muchos de sus discípulos» (6,66).
  • 2. DOMINGO XXI - Tiempo Ordinario Tú tienes palabras de Vida eterna Palabras duras Después de oír la enseñanza de Jesús, muchos de sus discípulos decían: «¡Es duro este lenguaje! ¿Quién puede escucharlo?». Jesús, sabiendo lo que sus discípulos murmuraban, les dijo: «¿Esto los escandaliza? ¿Qué pasará entonces, cuando vean al Hijo del hombre subir donde estaba antes? El Espíritu es el que da Vida, la carne de nada sirve. Las palabras que les dije son Espíritu y Vida. Pero hay entre ustedes algunos que no creen». En efecto, Jesús sabía desde el primer momento quiénes eran los que no creían y quién era el que lo iba a entregar. Y agregó: «Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede» (Jn 6,60-69). Al indagar qué palabras han resultado duras e inaceptables para los oyentes hay que tomar la integridad del discurso. La exigencia de comer su CARNE y beber su SANGRE podía sonar a una práctica antropofágica, tal como lo comprendían erróneamente los primeros críticos del cristianismo en el mundo grecorromano. Pero también podía resultar inaceptable el lugar que Jesús manifiesta como supremo REVELADOR, superior a Moisés, que no proporciona el alimento que da verdaderamente la vida ETERNA (Jn 6,32).
  • 3. DOMINGO XXI - Tiempo Ordinario Tú tienes palabras de Vida eterna Palabras de Vida verdadera «Desde ese momento, muchos de sus discípulos se alejaron de él y dejaron de acompañarlo. Jesús preguntó entonces a los Doce: «¿También ustedes quieren irse?». Simón Pedro le respondió: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida eterna. Nosotros hemos creído y sabemos que eres el Santo de Dios» (Jn 6,60-69). También el Sermón de la Montaña terminaba con una advertencia a quienes, sin protestar a las palabras de Jesús, sin embargo no las practican, y que pueden compararse a «un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena» (Mt 7,26). A ellos, aunque invoquen haber predicado o haber hecho milagros en su Nombre, él les manifestará el día del Juicio: «Jamás los conocí; apártense de mí, ustedes, los que hacen el mal» (Mt 7,23). Las palabras de Jesús son tienen VIDA ETERNA, como Pedro reconoce, pero en la medida en que son asumidas y puestas en práctica. Quien eso ha comprendido se anima a seguir a Jesús, sabiendo que sólo su camino estrecho es el que conduce a la VIDA: «Es angosta la puerta y estrecho el camino que lleva a la Vida, y son pocos los que lo encuentran» (Mt 7,14).

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