2. escuchar al hijo
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×
 

Like this? Share it with your network

Share

2. escuchar al hijo

on

  • 6,680 views

 

Statistics

Views

Total Views
6,680
Views on SlideShare
669
Embed Views
6,011

Actions

Likes
0
Downloads
1
Comments
0

6 Embeds 6,011

http://lecturasarztucuman.wordpress.com 5994
https://lecturasarztucuman.wordpress.com 6
http://webcache.googleusercontent.com 5
https://www.facebook.com 4
http://www.facebook.com 1
https://www.google.com 1

Accessibility

Categories

Upload Details

Uploaded via as Microsoft PowerPoint

Usage Rights

© All Rights Reserved

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Processing…
Post Comment
Edit your comment

2. escuchar al hijo Presentation Transcript

  • 1. DOMINGO II – Tiempo de Cuaresma Escuchar al Hijo La Transfiguración de Jesús «Unos ocho días después de decir esto, Jesús tomó a Pedro, Juan y Santiago, y subió a la montaña para orar. Mientras oraba, su rostro cambió de aspecto y sus vestiduras se volvieron de una blancura deslumbrante. Y dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que aparecían revestidos de gloria y hablaban de la partida de Jesús, que iba a cumplirse en Jerusalén. Pedro y sus compañeros tenían mucho sueño, pero permanecieron despiertos, y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él. Mientras estos se alejaban, Pedro dijo a Jesús: «¡Maestro, ¡qué bien estamos aquí! Hagamos tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». El no sabía lo que decía. Mientras hablaba, una nube los cubrió con su sombra y al entrar en ella, los discípulos se llenaron de temor. Desde la nube se oyó entonces una voz que decía: «Este es mi Hijo, el Elegido, escúchenlo». Y cuando se oyó la voz, Jesús estaba solo. Los discípulos callaron y durante todo ese tiempo no dijeron a nadie lo que habían visto» (Lc 9,28-36). El Evangelio del 2do Domingo de Cuaresma relata la TRANSFIGURACIÓN (gr. Metamorfosis) de Jesús, que sigue al primer anuncio de la Pasión. Si tal anuncio intentaba corregir las expectativas desmedidas de quienes lo consideraban el Mesías, la manifestación gloriosa en el monte quiere dejar en claro que a los sufrimientos seguirá la exaltación del Elegido de Dios. En el Monte se reviven las experiencias de Moisés y de Elías en el Horeb.
  • 2. DOMINGO II – Tiempo de Cuaresma Escuchar al Hijo La Montaña Santa «Unos ocho días después de decir esto, Jesús tomó a Pedro, Juan y Santiago, y subió a la montaña para orar. Mientras oraba, su rostro cambió de aspecto y sus vestiduras se volvieron de una blancura deslumbrante» (Lc 9,28-29). La escena, presente en los tres Evangelios sinópticos, constituye un relato de Epifanía o «manifestación divina». Guarda semejanzas con la narración de la entrega de la Ley a Moisés, con la cual se buscaría establecer un paralelo: MONTE No se menciona el nombre «Sube hasta mí, al monte [Sinaí]; quédate allí» (Ex 24,12) Pedro, Santiago y Juan «Sube donde YHWH, tú, Aarón, Nadab y Abihú, con setenta GRUPO SELECTO de los ancianos de Israel» (Ex 24,1) Su rostro resplandecía como «cuando bajó del monte con las dos tablas del Testimonio ROSTRO el sol en su mano, no sabía que la piel de su rostro se había BRILLANTE vuelto radiante» (Ex 34,29) una nube luminosa los «La gloria de YHWH descansó sobre el monte Sinaí y la NUBE LUMINOSA cubrió con su sombra nube lo cubrió por seis días» (Ex 24,16). VOZ SALIDA DE «Este es mi Hijo muy «Al séptimo día, llamó YHWH a Moisés de en medio de la LA NUBE querido, mi predilecto» nube» (Ex 24,16). los discípulos cayeron con el «Aarón y todos los israelitas miraron a Moisés, y al ver que TEMOR DE LOS rostro en tierra, llenos de la piel de su rostro irradiaba, temían acercarse a él» (Ex PRESENTES temor 34,30).
  • 3. DOMINGO II – Tiempo de Cuaresma Escuchar al Hijo Moisés y Elías Y dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que aparecían revestidos de gloria y hablaban de la partida de Jesús, que iba a cumplirse en Jerusalén (Lc 9,30-31). Como en el relato del Éxodo se entabla una conversación donde el que habla con Dios adquiere resplandor en el rostro: «Los israelitas veían que su rostro estaba radiante. Después Moisés volvía a poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba de nuevo a conversar con el Señor» (Ex 34,35). Moisés y Elías ocupan un lugar fundamental en la historia de Israel. Y el final de la vida de ambos queda rodeado por el misterio. Por eso de ambos se esperaba el retorno en el final de los tiempos: MOISES ELIAS Entrega la Ley al pueblo e inaugura Profetiza para que el pueblo retorne la Alianza (Ex 24,1-8). a la Alianza (1 Re 18,21.39) Su sepulcro no se encontró (Dt Fue elevado al cielo (2 Re 2,1-11) 34,6) Al final del relato se relaciona la Transfiguración de Jesús con el destino de Moisés y Elías. Lo que han visto los discípulos tendrá pleno sentido cuando también Jesús sea elevado junto a Dios: «Mientras bajaban del monte, Jesús les prohibió contar lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos» (Mc 9,9).
  • 4. DOMINGO II – Tiempo de Cuaresma Escuchar al Hijo Un anticipo del mundo futuro Pedro dijo a Jesús: «¡Maestro, ¡qué bien estamos aquí! Hagamos tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». El no sabía lo que decía. Mientras hablaba, una nube los cubrió con su sombra y al entrar en ella, los discípulos se llenaron de temor» ( Mc 9,33-34). Las «tres TIENDAS» intentan perpetuar la presencia divina que se manifiesta en la nube. Podría ser una evocación de la fiesta de los Tabernáculos, que recuerda cuando Israel habitó en tiendas después de salir de Egipto. El profeta Zacarías presentaba el porvenir definitivo bajo la forma de una inmensa fiesta de las Tiendas, a la que serán invitadas las naciones junto con Israel: «Todos los supervivientes de todas las naciones que hayan venido contra Jerusalén subirán de año en año a postrarse ante el Rey YHWH Sebaot y a celebrar la fiesta de las Tiendas» (Zac 14,16). Una nube cubre a los presentes como lo hizo en el pasado la Presencia Divina sobre la Tienda del Encuentro: «Moisés no podía entrar en la Tienda del Encuentro, pues la Nube moraba sobre ella y la gloria de YHWH llenaba la Morada» (Ex 40,35).
  • 5. DOMINGO II – Tiempo de Cuaresma Escuchar al Hijo Escuchar y poner en práctica Desde la nube se oyó entonces una voz que decía: «Este es mi Hijo, el Elegido, escúchenlo» (Mc 9,35). El mandato divino de escuchar a Jesús tiene correspondencia con el compromiso que Israel asumió con Moisés en el desierto y con Josué al entrar en la Tierra prometida: «Acércate y escucha lo que dice el Señor, nuestro Dios, y luego repítenos todo lo que el te diga. Nosotros lo escucharemos y lo pondremos en práctica» (Dt 5,27). «El pueblo respondió a Josué: «Nosotros serviremos al Señor, nuestro Dios y escucharemos su voz» (Jos 24,24). Cuando «el Hijo del hombre resucite de entre los muertos» (Mc 9,9), los discípulos reconocerán en Jesús al Profeta prometido por Moisés: (Hech 3,23). «YHWH tu Dios suscitará, de en medio de ti, entre tus hermanos, un profeta como yo, a quien escucharéis» (Dt 18,15).
  • 6. DOMINGO II – Tiempo de Cuaresma Escuchar al Hijo A imagen de Jesús El relato anticipa la gloria que recibirá Jesús después de su Pasión. El verbo trans-figurar (o trans-formar) aparece en el Nuevo Testamento en los Evangelios sólo dos veces: Mt 17,2 y Mc 9,2 (en voz pasiva), aplicado a Jesús Pero el Apóstol Pablo lo usa en dos ocasiones más, referido a los creyentes: «Nosotros, con el rostro descubierto, reflejamos, como en un espejo, la gloria del Señor, y somos transfigurados a su propia imagen con un esplendor cada vez más glorioso, por la acción del Señor, que es Espíritu» (2 Co 3,18). El Espíritu que resucitó a Jesús de entre los muertos transforma por la gracia a los creyentes para que sean cada vez más semejantes a Jesús. «No tomen como modelo a este mundo. Por el contrario, transfigúrense interiormente renovando su mentalidad, a fin de que puedan discernir cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto» (Rom 12,2). Aquellos que escuchan la enseñanza de Jesús se comprometen a configurar su modo de pensar y de obrar de acuerdo a ella.
  • 7. DOMINGO II – Tiempo de Cuaresma Escuchar al Hijo A imagen de Jesús El relato anticipa la gloria que recibirá Jesús después de su Pasión. El verbo trans-figurar (o trans-formar) aparece en el Nuevo Testamento en los Evangelios sólo dos veces: Mt 17,2 y Mc 9,2 (en voz pasiva), aplicado a Jesús Pero el Apóstol Pablo lo usa en dos ocasiones más, referido a los creyentes: «Nosotros, con el rostro descubierto, reflejamos, como en un espejo, la gloria del Señor, y somos transfigurados a su propia imagen con un esplendor cada vez más glorioso, por la acción del Señor, que es Espíritu» (2 Co 3,18). El Espíritu que resucitó a Jesús de entre los muertos transforma por la gracia a los creyentes para que sean cada vez más semejantes a Jesús. «No tomen como modelo a este mundo. Por el contrario, transfigúrense interiormente renovando su mentalidad, a fin de que puedan discernir cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto» (Rom 12,2). Aquellos que escuchan la enseñanza de Jesús se comprometen a configurar su modo de pensar y de obrar de acuerdo a ella.