Ponencia elementos para la construccion de una politica de s 0

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  • 1. -1- ELEMENTOS PARA LA CONSTRUCCIÓN DE POLÍTICAS PÚBLICAS DE SEGURIDAD CIUDADANACLAUDIA PATRICIA GÓMEZ ROJASMagíster en Estudios LatinoamericanosAsesora en temas de convivencia, seguridad ciudadana y defensa nacionalclaugomez15@yahoo.com – claugomez15@hotmail.comBogotá – ColombiaAgosto 2007Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 2. -2- TABLA DE CONTENIDOSABSTRACT............................................................................................................................ 41. LA NOCIÓN DE SEGURIDAD CIUDADANA DESDE EL ENFOQUE DESEGURIDAD HUMANA........................................................................................................ 6 1.1 Desarrollo sostenible y seguridad humana. ................................................................. 6 1.2 La seguridad ciudadana: un derecho humano............................................................... 8 1.3 La seguridad ciudadana un derecho que conlleva un deber. ...................................... 102. ¿CÓMO PENSAR POLÍTICAS PÚBLICAS EN MATERIA DE SEGURIDADCIUDADANA? ..................................................................................................................... 11 2.1 ¿Qué es una política pública de seguridad ciudadana?............................................... 11 2.2. Aspectos a tener en cuenta......................................................................................... 13 2.3 Elementos a tener en cuenta en la construcción de políticas públicas de seguridad ciudadana .......................................................................................................................... 16 2.3.1 Toda política de seguridad ciudadana debe generar valor público ................... 16 2.3.2 Coordinación interinstitucional e intrainstitucional........................................... 18 2.3.3 Consustancialidad entre las políticas públicas de seguridad ciudadana y otras políticas públicas.......................................................................................................... 19 2.3.4 Integralidad de las políticas públicas de seguridad ciudadana.......................... 21 2.3.5 La seguridad ciudadana es una responsabilidad local....................................... 21 2.3.5 Corresponsabilidad como principio rector de la política, las estrategias y las acciones en seguridad ciudadana ................................................................................ 23 2.3.6 Importancia de las normas.................................................................................. 24 2.3.7 Toda política pública de seguridad ciudadana debe generar capital social ...... 25 2.3.8 Participación ciudadana un elemento a tener en cuenta en el desarrollo de acciones, programas y planes de seguridad ciudadana............................................... 27 2.4 Para tener en cuenta…................................................................................................ 31 2.4.1 Voluntad política Coherencia en lo que se dice, se hace y prevención el discurso político.......................................................................................................................... 32 2.4.2 Planes Integrales de convivencia y seguridad ciudadana no son políticas de convivencia y seguridad ciudadana ............................................................................. 32 2.4.3.Evaluar las estrategias y acciones que se desarrollan ....................................... 333. CONCLUSIONES ........................................................................................................... 34Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 3. -3-Bibliografía ........................................................................................................................... 36Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 4. -4-ABSTRACTLa consolidación de altos índices de seguridad ciudadana en las grandes urbeslatinoamericanas se ha convertido en una prioridad sin precedentes en pleno siglo XXI;puesto que es una de las condiciones necesarias para mejorar los niveles de calidad devida de los ciudadanos, atraer altos niveles de inversión y consolidar el tan anheladodesarrollo humano sostenible en América Latina.Este documento presenta algunas reflexiones con relación a la construcción de políticaspúblicas de seguridad ciudadana en el ámbito local. Estas reflexiones parten del siguientesupuesto; construir una política pública de seguridad ciudadana implica reconocer queuna política es producto de un proceso acumulativo de años en el que ha sido posibleimpregnar todos los niveles administrativos, territoriales y sociales con ella. Ahora bien,para impregnar todos los niveles administrativos, territoriales y sociales de la política esnecesario desarrollar un modelo de gestión, entendiendo por éste una forma deimplementar la política, un esquema de funcionamiento interinstitucional eintrainstitucional, que facilite el desarrollo de la misma y un conjunto de protocolos quepermitan una acción coordinada, eficaz, eficiente y sostenible en el tiempo.De acuerdo con lo anterior y después de analizar las experiencias que en gestiónterritorial de la convivencia y la seguridad ciudadana se han desarrollado en el transcursode la última década en diferentes entes territoriales en Colombia y algunas experienciasde diferentes países de América Latina, se presentan, a juicio del lector, una serie deaspectos y elementos que pueden ser tenidos en cuenta en el momento de construirpolíticas públicas en la materia.Al respecto es importante aclarar que en ningún momento, el documento tiene algunapretensión de ser un recetario o ser el ABC en la construcción de políticas públicas deseguridad ciudadana, puesto que reconozco que las recetas mágicas en relación con lagestión pública en América Latina no suelen funcionar y que la diversidad deproblemáticas presentes en nuestra región más allá de fórmulas mágicas, requiere deejercicios de análisis, a partir de los que se puedan inferir aspectos particulares y algunasregularidades, que puedan dar luces a todos aquellos que tienen entre sus funciones yPonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 5. -5-competencias diseñar, implementar y evaluar políticas públicas que respondan a lasnecesidades de los ciudadanos en relación con las problemáticas de violencia,delincuencia, crimen e inseguridad.Con el fin de dar a conocer de una forma ordenada las reflexiones, en un primermomento, se presenta un breve marco teórico sobre la noción de seguridad ciudadana apartir de la que se articulan estas reflexiones, marco teórico que sigue lalínea de pensamiento que ha venido desarrollando la Organización de Naciones Unidasdesde principios de las década de los años 90 en relación con el paradigma deDesarrollo Humano Sostenible y Seguridad Humana. En el desarrollo de este marcoteórico, se hace explicita la relación existente entre derechos humanos y seguridadciudadana y la correlación vigente entre la noción de la seguridad ciudadana como underecho que supone la existencia de una serie de deberes por parte de los ciudadanosEn el segundo módulo, se presentan los aspectos y elementos que pueden ser tenidos encuenta en el momento de construir políticas públicas de seguridad ciudadana. En eldesarrollo de éste, se especifica qué se entiende por políticas públicas de seguridadciudadana, algunos aspectos que deben tenerse en cuenta al momento de pensar en laconstrucción de estas políticas y se desarrollan los elementos, que desde mi experienciadeberían ser tenidos en cuenta. Finalmente, se exponen una serie de conclusiones quebuscan dejar abierta la discusión a fin de continuar construyendo conocimiento en eltema.Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 6. -6-1. LA NOCIÓN DE SEGURIDAD CIUDADANA DESDE EL ENFOQUE DE SEGURIDADHUMANALa finalización de la II Guerra Mundial trajo consigo la creación de un mundo bipolar, basadoen dos sistemas económicos y sociales contrapuestos con altos niveles de armamentismo. Esteperíodo denominado la Guerra Fría limitó el campo de las relaciones internacionales a lareproducción de los modelos propios de la teoría realista. Reduciendo de esta forma, elconcepto seguridad a la protección del territorio contra la agresión del enemigo, la defensa delos intereses nacionales en política exterior y los esfuerzos tendientes a evitar el holocaustonuclear (Foro sobre Seguridad Convivencia Ciudadana, 1997). A partir de 1945 se construyóuna noción de seguridad completamente ajena a la vida de los seres humanos y a lasnecesidades de los ciudadanos comunes. La estrechez del concepto logro “dejar de lado laspreocupaciones legítimas de la gente común que procuraba tener seguridad en su vidacotidiana” (Organización de Naciones Unidas, 1994) dando prioridad a las preocupaciones eintenciones que cada estado-nación tenía según el bloque de poder al que pertenecía.La finalización de la Guerra Fría permitió la aparición de numerosos centros de podereconómico capaces de modificar el patrón determinado en las relaciones internacionales,generando de esta forma un replanteamiento del concepto de desarrollo y por consiguiente dela noción de seguridad. Así mismo, la pobreza, el subdesarrollo, las crecientes presionesdemográficas y el deterioro ambiental entre otros muchos factores; se transformaron enevidencias claras de las innumerables crisis que afectan actualmente a todos los sereshumanos. En consecuencia surge la necesidad de reconocer que la seguridad de los sereshumanos “se expresa en un niño que no muere, una enfermedad que no se difunde, un empleoque no se elimina, una tensión étnica que no explota en violencia, un disidente que no essilenciado. La seguridad humana no es una preocupación por las armas: es una preocupaciónpor la vida y la dignidad de las personas” (ONU, 1994).1.1 Desarrollo sostenible y seguridad humana.Los cambios que empiezan a presentarse en el mundo a finales de la década de los años 80 yla finalización de la Guerra Fría permiten que los ciudadanos se cuestionen acerca de lo quePonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 7. -7-hasta entonces entendían por desarrollo. Con el fin de dar respuesta a este tipo decuestionamientos, a principios de los años 90, la Organización de Naciones Unidas, ONU,planteó por primera vez el paradigma “desarrollo humano sostenible” con el que empezó amodificar el concepto de desarrollo económico que hasta entonces había regido al mundo(ONU, 1991) entendiendo que esta modalidad de desarrollo “no sólo suscita un crecimientoeconómico sino que también distribuye equitativamente los beneficios, regenera el medioambiente en lugar de destruirlo y fomenta la autonomía de las personas en lugar demarginarlas” (ONU, 1994).Posteriormente, inmerso en el paradigma de desarrollo humano sostenible la ONU construye elconcepto de “seguridad humana” según el que “La certidumbre en el empleo, el ingreso, lasalud, la integridad personal entre otras, constituyen la seguridad integral deseada por todos losciudadanos del mundo; para la mayoría de las personas, el sentimiento de inseguridad se debemás a las preocupaciones acerca de la vida cotidiana que al temor de un cataclismo en elmundo” (ONU, 1994). El nuevo concepto de seguridad humana no se limita a considerar laseguridad en términos de estados nación o bloques de poder; en cambio entiende la seguridadhumana como aquel estado que alcanza todo ser humano que tenga garantizada la seguridadpersonal, económica, alimentaría, política y ambiental.De esta forma, resulta lógico pensar que “el desarrollo humano es un proceso de ampliación dela gama de opciones de que dispone la gente y la seguridad humana significa que la gentepueda ejercer estas opciones en forma segura y libre y pueda tener relativa confianza en quelas oportunidades que tiene hoy no desaparecerán totalmente mañana” (ONU, 1994). Entonceses coherente pensar que las problemáticas de inseguridad, violencia, y delincuencia amenazanla integridad y la autorrealización de los seres humanos. La seguridad integral es unapreocupación universal centrada en el ser humano que cubre dos aspectos fundamentales: a.seguridad contra las amenazas crónicas como el hambre, la enfermedad y la represión, y b.protección contra alternativas súbitas y dolorosas de la vida cotidiana.Pese a que la vida de los seres humanos se ve cada vez más amenazada por la violenciasúbita e impredecible, no se debe limitar el problema de la seguridad ciudadana al fenómeno dela delincuencia común. Existen otros muchos factores que generan niveles de inseguridad paracualquier individuo determinados por las normas de convivencia propias de cada comunidad; talPonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 8. -8-es el caso de los homicidios generados por los accidentes de tránsito, la ineficiencia del sistemade justicia y la crisis del sistema penitenciario.La consustancialidad de los componentes de la seguridad humana permite pensar que laseguridad personal es un componente de la seguridad ciudadana; y ésta a su vez es uncomponente de la noción de “seguridad humana” entendida en términos de “seguridad integral”.Por lo tanto, los avances que se presenten en una comunidad en seguridad alimentaría,ambiental y política, siempre se verán reflejados en la seguridad ciudadana y viceversa. Así, laseguridad ciudadana es una parte vital de la seguridad humana y si la seguridad humana es uncomponente necesario e inherente del desarrollo humano sostenible, la seguridad ciudadanaes, a su vez, un elemento intrínseco y esencial de aquella y, por tanto, del desarrollo humano.1.2 La seguridad ciudadana: un derecho humanoUna vez establecida la relación entre seguridad ciudadana, humana y desarrollo humanosostenible, resulta pertinente establecer la relación que existe entre la seguridad ciudadana y losderechos humanos, a fin de establecer: la magnitud de este concepto y la implicaciones quetiene la vivencia plena de la seguridad ciudadana en la vida de los ciudadanos y en el que hacerde las instituciones del Estado. En este orden de ideas, el primer vinculo que existe entre estasdos nociones está explícito en el reconocimiento que en la declaración Universal de losDerechos Humanos se realiza con relación al derecho a la seguridad en los artículos 3 y 17,reconocimiento que se repite en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en losartículos 6.1 y 9.1, en la Declaración Americana sobre Derechos y Deberes del Hombreartículos I y XXIII y en la Convención Americana sobre Derechos Humanos artículos 4.1, 5.1,7.1, 21 y 32.2.Este reconocimiento en las declaraciones universales de derechos humanos, que como biennos lo recuerda Isabel Albaladejo Escribano, en su ponencia “La seguridad ciudadana para lagarantía de los Derechos Humanos: Un deber de los Estados”, es explicito en relación con elderecho a la seguridad y no de manera específica a la seguridad ciudadana, se constituye enun avance en la materia, en el entendido que sugiere la existencia de un derecho inalienable delos seres humanos y por consiguiente de una serie de deberes consustanciales a este derecho.Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 9. -9-De acuerdo con lo anterior, se puede concluir que sí todo Estado de Derecho debe garantizarlas libertades fundamentales y proteger y promover los Derechos Humanos, todos los Estadosde Derecho deben garantizar el derecho a la seguridad en el marco de los demás derechoshumanos; motivo por el que la búsqueda de seguridad no puede ser utilizada para vulnerar odisminuir otros derechos humanos. En este sentido, las políticas públicas, los programas y lasacciones que se desarrollen en relación con la seguridad ciudadana deben tener como sustentofilosófico las nociones de desarrollo humano sostenible y seguridad humana, entendida ésta entérminos de seguridad integral y no adoptar un concepto de seguridad erróneo, que sefundamente en aumentar la represión frente a los denominados “enemigos de la sociedad”.En este orden de ideas, y teniendo en cuenta las obligaciones del Estado, en relación a laseguridad, se puede sugerir que cuando el Estado, ya sea por acción o por omisión, o falta depolíticas, planes y estrategias, no garantiza la seguridad de los individuos y los derechos a losque la misma conlleva incumple tres tipos de obligaciones estatales: RESPETAR, PROTEGERy CUMPLIR los derechos humanos. Entonces, en la medida en que las problemáticas deviolencia e inseguridad ciudadana inciden directamente en la calidad de vida de los ciudadanoslimitando sus espacios, sus relaciones sociales y los derechos humanos fundamentales de losque son sujetos, se puede concluir que, en términos generales la inseguridad amenaza laintegridad y las posibilidades de autorrealización de los seres humanos, fin último de la vigenciay garantía de los derechos humanos. Las problemáticas de violencia y delincuencia afectan ellibre desarrollo del derecho a la libertad, la integridad psíquica, física y patrimonial, así como lavida en comunidad y el desarrollo de la democracia, por lo que se puede deducir que no hayseguridad sin garantía y vigencia plena de los demás derechos humanos, y la vigencia delderecho a la seguridad permite la vivencia de los demás derechos.Como consecuencia de lo anterior se puede inferir que la seguridad es un bien público, que aligual que la justicia, por ejemplo, debe ser prestado por el Estado a fin de garantizar lascondiciones de igualdad, equidad, sostenibilidad al momento de prestarlo, condiciones que a suvez permitirán garantizar la indivisibilidad de este bien público frente a la diversidad deciudadanos de una nación.Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 10. -10-1.3 La seguridad ciudadana un derecho que conlleva un deber.Las transformaciones que actualmente vivimos plantean un reto a la consolidación de lademocracia como estado ideal; produciendo redefiniciones en el ejercicio de la ciudadanía y laconcepción de derechos y deberes. En este sentido, ser ciudadano implica además de sertitular de derechos sociales, políticos, civiles y económicos; participar en condiciones de mayorigualdad en el consumo cultural, el manejo de la información, el acceso a los espacios públicosy el intercambio comunicativo. La ciudadanía empieza a ser entendida “como la posesión y elejercicio de derechos inalienables por parte de los sujetos que integran la sociedad y laobligación de cumplir deberes y respetar los derechos de los demás” (CEPAL, 2000). En esteorden de ideas, si se parte del presupuesto que la seguridad ciudadana es un derecho, tambiéndebe reconocerse que como todo derecho conlleva a un deber; de allí que, proporcionar a losciudadanos ciertos niveles de seguridad ciudadana se constituye en un imperativo para lograr laequidad entre los mismos, entendiendo por equidad “la igualdad de oportunidades al inicio”(CEPAL, 2000).Siguiendo esta lógica, es deber de cada ciudadano participar “a través de las institucionespolíticas y mecanismos de representación y deliberación a fin de que sus demandas e interesesse reflejen en el debate público y en la construcción de consensos”. De igual forma “elcumplimiento de sus obligaciones, el pago de impuestos, el respeto a las disposiciones quetienden a extender derechos a la mayoría de la población, la obediencia a la normatividaddemocrática, el acatamiento del monopolio estatal sobre la justicia, la fuerza y la fiscalidad”(Camacho, 1994) se constituyen en deberes de todos los ciudadanos que permiten consolidaren alguna medida la seguridad ciudadana.Finalmente, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL (2000), reconoceque cualquier individuo “es ciudadano al ejercer el legítimo reclamo de sus demandas, esciudadano como beneficiario de la acción pública del Estado, pero lo es también al interesarseen los problemas locales, regionales, nacionales (y ahora globales) y al fortalecer la red socialque integra”. Por consiguiente, y haciendo especial énfasis en el último aspecto, puede decirseque la consecución de altos niveles de seguridad ciudadana permite reforzar la cohesión socialexistente en una comunidad, creando de esta forma un stock de capital social que redunda enbeneficios en relación con la convivencia y la seguridad ciudadana. Este tipo de cohesión socialPonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 11. -11-al que se hace referencia, facilita la promoción de valores de solidaridad y responsabilidadessociales, permitiendo de ésta forma una interacción mucha más fluida entre los ciudadanos.2. ¿CÓMO PENSAR POLÍTICAS PÚBLICAS EN MATERIA DE SEGURIDAD CIUDADANA?Con el fin de dar luces al respecto, en esta sección se presentan a juicio del lector una serie deaspectos y elementos que resultan útiles al momento de diseñar, implementar y evaluarpolíticas públicas de seguridad ciudadana desde la perspectiva de los derechos humanos. Parapresentar de manera organizada estas reflexiones, en un primer momento se especificará quéentendemos por una política pública de seguridad ciudadana; a continuación, se hará énfasisen cuatro aspectos a tener en cuenta al momento de diseñar políticas públicas de seguridadciudadana. Posteriormente, se expondrán algunos elementos que deberían ser tenidos encuenta al momento de construir políticas públicas de seguridad ciudadana, elementos que sehan podido establecer después de estudiar algunas experiencias de gestión territorial de laconvivencia y la seguridad ciudadana de diferentes entes territoriales de mi país y algunoscasos relevantes de América Latina. Seguidamente, se presenta un aparte en el que se llama laatención sobre tres factores a tener en cuenta en la construcción de políticas públicas deseguridad ciudadana: a. la voluntad política, b. las diferencias entre una política pública deconvivencia y seguridad ciudadana y un plan integral de convivencia y seguridad ciudadana y c.la necesidad de evaluar las acciones que se desarrollan en la materia. Como se mencionó alinicio de esta ponencia, los elementos aquí expuestos no son ni pretenden ser una receta, niuna fórmula mágica, para ser desarrollada por las autoridades, sino que se constituyen encomponentes que resultan importantes y útiles en la mayoría de los casos, pero que nonecesariamente se presentan en todos.2.1 ¿Qué es una política pública de seguridad ciudadana?Una política pública de seguridad ciudadana es un conjunto organizado y estructurado deacciones, que buscan generar situaciones, bienes y servicios públicos para satisfacer lasdemandas de los ciudadanos, transformar condiciones de vida, modificar comportamientos,generar valores o actitudes que se correspondan con la ley, la moral y la cultura propios de unaPonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 12. -12-comunidad. En este sentido toda política pública de seguridad ciudadana debe por principioresponder a los problemas de inseguridad ciudadana, violencia, delincuencia y crimen queafectan a una comunidad, entendiendo éstos como problemas públicos, que como taldemandan una intervención desde el espacio público. Intervención que, como sugiere Subirats,requieren de la toma de decisiones por parte de un gran número de actores que deben decidir“que existe un problema, que deben resolverlo, de la mejor manera posible y con losinstrumentos (recursos humanos, físicos, económicos, y legislación, entre otros) adecuados”.Una política pública de seguridad ciudadana debe tener los criterios orientadores para guiar elaccionar de las autoridades, dar a conocer el horizonte estratégico de las estrategias y accionesque se diseñan e implementan y los objetivos del Estado en la materia, de forma tal, que sediferencie de las políticas sociales y urbanas. Siempre en la elaboración de los criteriosorientadores los funcionarios encargados de elaborar políticas públicas de seguridad ciudadanadeben evitar caer en el error de partir del supuesto de la sociedad es un todo homogéneo quecomparte valores, tradiciones y costumbres, así mismo deben reconocer las diferencias propiasde cada zona o región. Una política pública coherente, bien formulada y con visión de futurofortalece a las instituciones que la desarrollan, de igual forma, un conjunto de institucionesfuertes y activas ayudan a desarrollar una política pública con las mismas características.En este orden de ideas, resulta pertinente sugerir que a fin de lograr el desarrollo de lapolítica pública de seguridad ciudadana es conveniente que los gobiernos localesinstitucionalización el tema, puesto que como lo sugiere Paul Sabitier y Daniel Mazmanian(1993) para iniciar la construcción de la política “la creación de una nueva instancia con lafinalidad especial de administrar la política pública permite un mayor nivel de compromisopor parte de los funcionarios con la misma, debido a que necesariamente ésta será sumás alta prioridad” 1 .1 Es importante resaltar que la Subsecretaría no generó mayor burocracia en la Alcaldía en el sentido negativo de lapalabra, porque esta dependencia institucionaliza la Consejería de Seguridad y Convivencia ciudadana creada por JuanMartín Caicedo (1990–1992) Motivo por el cual no implicó duplicidad en la nomina o en la ubicación del personal.Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 13. -13-2.2. Aspectos a tener en cuentaAntes de seguir adelante, es pertinente llamar la atención sobre cuatro aspectos a tener encuenta al momento de diseñar políticas públicas de seguridad ciudadana y en el desarrollo delas estrategias y programas en la materia.El primer aspecto es reconocer que abordar el tema de la seguridad ciudadana implica en unprimer momento: un acercamiento teórico y práctico en las dos dimensiones propias de laseguridad ciudadana; la dimensión objetiva y tangible, de la que normalmente existenindicadores cuantificables y la dimensión subjetiva, que por su misma razón de ser es difícil decuantificar aunque no imposible y por ende es difícil de atender. Ser concientes acerca de lanecesidad de abordar estas dos dimensiones de la seguridad ciudadana debe ser el primerimperativo de cualquier funcionario del Estado encargado de diseñar, implementar, y evaluaracciones en la materia. Tener claras estas dos dimensiones de la seguridad ciudadana permiteestablecer que: pensar políticas públicas en la materia involucra factores tales como la inversiónen recursos tecnológicos, infraestructura, capacitación del recurso humano de las instituciones yde los ciudadanos en general, el fortalecimiento permanente de las autoridades encargadas deltema de manera directa e indirecta, el desarrollo de programas “de doble orientación”, laparticipación ciudadana, la generación de valor público y las estadísticas y diagnósticosexistentes sobre el tema.Un segundo presupuesto, que debe ser tenido en cuenta al momento de diseñar políticaspúblicas en seguridad ciudadana, es reconocer que la construcción de una política por partedel Estado supone un proceso acumulativo de años en el que deben impregnarse todos losniveles administrativos, territoriales y sociales de una jurisdicción. Lo que nos permite sugerirque para impregnar los niveles antes mencionados debe existir un modelo de gestión,entendiendo por este, una forma de instrumentar la política, un esquema de funcionamientointrainstitucional e interinstitucional que facilite su desarrollo y los procedimientos para garantizaruna acción coordinada, eficaz, eficiente y sostenible en el tiempo.El tercer aspecto a tener en cuenta es superar falsas premisas, que por muchos añosdeterminaron la forma de actuar de la mayoría de las autoridades en el tema; para esto se hacenecesario reconocer desde un principio que:Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 14. -14- 1. La seguridad ciudadana no se limita a un problema de estadísticas de los delitos de mayor impacto, puesto que ésta no puede definir sólo en función de la criminalidad y el delito. 2. Trabajar en pro de la seguridad ciudadana no se limita a un aumento del pie de fuerza de la agencias de seguridad, defensa, inteligencia y justicia del Estado. 3. Realizar acciones en pro de la seguridad ciudadana no es una misión exclusiva de la fuerza pública, representada en las agencias de policía, defensa, e inteligencia de cada Estado.El cuarto aspecto a tener en cuenta es que: gestionar respuestas por parte del Estado a lasproblemáticas de violencia, delincuencia, crimen e inseguridad que se presentan en unajurisdicción, necesariamente implica reconocer que la gestión pública en este ámbito nose limita a un problema de inversión de recursos bajo los parámetros de eficiencia yeficacia como lo proponen algunas corrientes desde la administración pública, tal es elcaso de la Reinventing Government, puesto que se estarían desconociendo algunosfactores que también determinan los niveles de inseguridad ciudadana y violencia que sepresentan en una comunidad, tal es el caso de: las normas y patrones de convivenciadeterminados por el grado de capital social, las instituciones formales e informalespresentes en la misma, la historia, la tradición y la cultura, los antecedentes que existenen la comunidad en lo que a violencia y delincuencia se refiere, entre otros factores.Aspectos que aunque para ser trabajados requieren de recursos e indicadores no setransforman fácilmente 2 . Superar la visión según la cual la mejor manera de trabajar enpro de la seguridad ciudadana es invertir en tecnología para las agencias de inteligencia,defensa, y seguridad del Estado “es desconocer que la modificación consciente,socialmente visible y aceptada, de hábitos y creencias colectivas” que influyennegativamente en la convivencia y la seguridad ciudadana de una comunidad se puedevolver un componente crucial de la gestión pública y de la agenda común del gobierno ysociedad civil. (Antanas Mockus 1999)En este sentido, aunque las respuestas del Estado en relación con la seguridad ciudadana sí2 Al respecto puede leerse: Suzanne Dove “Las decisiones políticas. Instituciones y Organizaciones. Instituto Internacionalde Gobernabilidad. Paper N º 7 http://www.iigov.orgPonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 15. -15-deben pensarse en la lógica de indicadores, tiempo y recursos, como en cualquier otra políticapública, no se deben dejar de lado las acciones que demandan muchos más recursos y tiempo,tal es el caso, de las transformaciones institucionales y culturales.Un ejemplo de lo anterior, son los avances que se han presentado en la ciudad de Bogotáen cuanto al acatamiento de las normas de tránsito, avances que no hubiesen sidoposibles sin trabajar aspectos históricos y culturales relacionados con la problemática. Laimplementación de una campaña como la de las “Estrellas Negras” 3 , queindiscutiblemente implicó una inversión de recursos y además sobre la que se puedenestablecer un sin número de indicadores en materia de eficacia y eficiencia, fue exitosa ycontinúa siéndolo porque trabajó un aspecto pedagógico y cultural, que es la capacidadde generar una memoria colectiva sobre los hechos que atentan contra la vida de losciudadanos. Al dibujar una estrella en el pavimento en aquellos lugares de la vía dondealgún ciudadano había fallecido a causa de un accidente de tránsito, se estaba brindandola posibilidad a la población de tomar conciencia de ese hecho produciendo, en la mayoríade las ocasiones, alguna transformación positiva en la forma como los ciudadanos secomportan en las calles de la ciudad. Esta transformación positiva en el comportamientode los ciudadanos, no habría sido posible si sólo se hubiese trabajado la gestión públicade la seguridad ciudadana desde un paradigma limitado de reinvención del gobierno entorno a los recursos vs. los indicadores, por el contrario se requirió de visiones másamplias relacionadas con las instituciones formales e informales presentes en unacolectividad. De acuerdo con lo anterior, es importante resaltar que muchas veces paradar respuesta a las problemáticas de seguridad ciudadana es necesario trabajar aspectosculturales e históricos desde una perspectiva pedagógica y desde un enfoque másinstitucional (government) desde la administración pública.3 “Más que una campaña de publicidad, se propone utilizar el lenguaje publicitario y las ventajas de los medios masivos,para implementar acciones que con un alto contenido pedagógico, convoquen a los bogotanos a reflexionar sobre laaccidentalidad vial y a tomar decisiones concientes frente a actitudes y comportamientos en la vía” en DocumentoCampaña en puntos críticos de Accidentalidad Peatonal. Bogotá Nos Estamos Acostumbrando, ¿Qué Nos Pasa? MenosPeatones Muertos en el 2003 un Compromiso CiudadanoPonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 16. -16-2.3 Elementos a tener en cuenta en la construcción de políticas públicas de seguridadciudadanaDicho lo anterior, es importante pasar a explicar algunos elementos que deberían ser tenidos encuenta por las autoridades al momento de diseñar, implementar y evaluar una política públicade seguridad ciudadana.2.3.1 Toda política de seguridad ciudadana debe generar valor públicoHace algunos años el Instituto Interamericano para el Desarrollo Social -INDES empezó aconstruir un nuevo enfoque en relación con la gestión de políticas públicas en América Latina,que tiene dos conceptos fundamentales: la gerencia social y el valor público. En relación con elprimero, gerencia social, el INDES sugiere que “la esencia de la misma radica en la generaciónde valor público (Moore, 1995) a través de políticas, programas y proyectos sociales. Esteenfoque implica que importan los resultados de las intervenciones, pero también importan losprocesos aplicados para generar dichos resultados” (Mokate y Saavedra)En el caso del concepto de valor público, que es de gran importancia para el tema que nosconvoca el Instituto plantea que: “el valor público se refiere al valor creado por el Estado a travésde servicios, leyes, regulaciones y otras acciones, que se corresponden con las necesidades yexpectativas de una colectividad. En una democracia éste valor es definido en última instanciapor el público mismo”. De ahí se infiere, que la generación de valor público sólo es posiblecuando existen procesos de negociación y acuerdo político acerca del problema público queafecta a una colectividad y la forma como ésta con el concurso de las autoridades pretendesolucionarlo. Lo que nos lleva a concluir que, el valor público en la medida en que responde alas preferencias y aspiraciones de los ciudadanos, es percibido por el conjunto de la sociedad,al ser consumido y disfrutado por la colectividad como un todo y no de manera individual.De acuerdo con lo anterior, valdría la pena definir a qué le atribuyen los ciudadanos valor, con elfin de establecer como se reflejan estos aspectos en la construcción de políticas públicas deconvivencia y seguridad ciudadana. A juicio del INDES los ciudadanos le atribuyen valor a trestipos de aspectos que resultan de la actividad pública: servicios, resultados y confianza. Losciudadanos le otorgan valor a un servicio que logra efectivamente satisfacer sus necesidades yPonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 17. -17-expectativas, no obstante, las expectativas de los ciudadanos van más allá de su condición deindividuos receptores de un servicio, en este sentido, desean ver determinados resultados querespondan a las aspiraciones de la colectividad en su conjunto. Resultados que unidos a losservicios de los que son beneficiarios en el ámbito individual, les van a permitir a los ciudadanosvalorar la confianza, que pueden depositar en las instituciones encargadas de atender susnecesidades y expectativas, confianza que se verá reflejada en una dimensión mucho máscomplejo en el mundo de lo público y la política, el grado de legitimidad.Entonces ¿cómo se podrían aplicar estos aspectos a la construcción de políticas públicas deconvivencia y seguridad ciudadana?, un ejemplo de ello se puede dar en relación con una delas instituciones más importantes al momento de construir políticas públicas de convivencia yseguridad ciudadana, la Policía y la relación de los ciudadanos con el servicio que estainstitución presta, los resultados que esperan de ésta y la forma como la valoran, el nivel deconfianza que tienen en los miembros que la conforman y los procedimientos que realizan.Los ciudadanos de forma individual y de acuerdo con sus necesidades, percepciones y lasactividades que desarrollan y su ubicación en determinadas zonas, valoran el servicio quepresta la Policía en su barrio o en el lugar más cercano en el que desarrollan sus actividadesdiarias, de esta forma, valorar la calidad de sus respuestas frente a sus necesidades (Ej.:atención a sus llamados, tiempo de reacción ante un llamado de emergencia, la pertinencia delas acciones que desarrollan ante su llamado), su permanencia en ciertos sectores (Ej.: horariosde atención, su ubicación de acuerdo al lugar y al momento del día), las acciones preventivas yreactivas que desarrollan y la forma como se comportan en el contexto. Pero es importantereconocer que, indistintamente del nivel de satisfacción y valoración que otorguen a lasanteriores variables y de las situaciones de las que hayan sido víctimas y por las que han sidobeneficiarios directos de los servicios que presta la Policía, los ciudadanos esperan resultadospor parte de la institución en relación con los problemas de violencia, delincuencia, crimen einseguridad que los afectan, entonces esperan que disminuyan los atracos, los robos en losbancos, los homicidios, los delitos sexuales, los secuestros, los robos en el transporte público,entre otros. De acuerdo con el valor que le concedan tanto a los servicios que presta la Policía yde los que hacen uso de manera individual, así como de los resultados que ésta genere en prodel bienestar de la comunidad, resultados que los benefician de manera global, los ciudadanostienen elementos que les permiten valorar el nivel de confianza que tienen en la institución. EnPonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 18. -18-este orden de ideas, una política pública de seguridad ciudadana y todos los programas yacciones que se desarrollen bajo su marco deben generar el mayor valor público posible.2.3.2 Coordinación interinstitucional e intrainstitucionalTeniendo en cuenta que el tema de la seguridad ciudadana convoca tantos actores comointereses, es fundamental garantizar la coordinación interinstitucional e intrainstitucionalde las acciones que se desarrollan, a fin de garantizar la no duplicidad de acciones, lautilización adecuada de los recursos, la sostenibilidad de las acciones desarrolladas yaumentar las posibilidades de garantizar evaluaciones de impacto y de gestión máscerteras. En toda política pública de seguridad ciudadana debe ser clara la articulaciónentre los componentes y acciones que desarrollan las instituciones vinculadas al tema.Para lograr lo anterior, es necesario propiciar espacios de coordinación, discusión yencuentro, con una regularidad adecuada, entre las entidades encargadas del tema. Labondad de estos espacios radica en que la discusión interinstitucional e intersectorial delos problemas, permite consolidar el trabajo interinstitucional y mejorar los dispositivos devigilancia y las intervenciones que se realizan en lo relacionado con la seguridad y laconvivencia ciudadana en cada jurisdicción, lo que asegura la preservación de latranquilidad y la generación de condiciones de convivencia armónica entre losciudadanos. En este sentido, los Consejos de Seguridad que existen en Colombia por leydesde principios de la década de los años 90, y que se han venido fortaleciendo en elmarco del Programa Departamentos y Municipios Seguros, se constituyen en un ejemploa tener en cuenta, puesto que demuestra que el buen funcionamiento de estos espaciosde coordinación hace que se conviertan en instancias de prevención y no de reacción.Otra de las bondades de la existencia de estos espacios de encuentro para la discusión yla toma de decisiones es que promueven y consolidan relaciones de confianza entre losfuncionarios, aspecto fundamental cuando se trata de funcionarios de agencias deseguridad e inteligencia del Estado que por su misma naturaleza suelen ser celosos conla información y poco dados a compartir con otras agencias las acciones que se estándesarrollando para enfrentar diferentes problemáticas. Así mismos, estos espaciospermiten el trabajo en equipo y la delimitación de las funciones de cada una de lasPonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 19. -19-entidades, condiciones éstas que son fundamentales para obtener buenos resultados a lahora de enfrentar los problemas que afectan la convivencia, la seguridad ciudadana y elorden público. De igual manera, permiten optimizar la utilización de los recursos humanos,técnicos y financieros con que se cuenta para hacer frente a estas problemáticas.Además, la existencia de los mismos permite que las aproximaciones a los temas serealicen desde una perspectiva interdisciplinaria lo que enriquece aun más las decisionesque se toman y las acciones que se desarrollan, debido a la diversidad de funcionariosque participan de los mismos.Sólo el trabajo mancomunado y conjunto entre las instituciones implicadas en el tema daresultados concretos en la materia, evita la duplicidad de esfuerzos y recursos enacciones similares y garantiza la acción coordinada entre las diferentes instituciones,además de facilitar la consustancialidad entre las diferentes políticas y la integralidad delas mismas.2.3.3 Consustancialidad entre las políticas públicas de seguridad ciudadana y otras políticaspúblicasDe acuerdo con lo planteado al inicio del texto, si la seguridad personal es una parte de laseguridad ciudadana y ésta a su vez en un elemento fundamental de la seguridadhumana, resulta lógico pensar que la política de seguridad ciudadana de cualquierjurisdicción debe ser consustancial con las políticas en educación, salud, recreación,cultura, empleo, justicia y demás ámbitos. Siempre debe existir consustancialidad entre lapolítica de seguridad ciudadana y las demás políticas desarrolladas por las autoridades.La consustancialidad garantiza la complementariedad de las acciones, lo que a su vezpermite pensar que los avances en materia de educación y cultura, por ejemplo puedenverse reflejados de manera positiva en las condiciones de convivencia y seguridadciudadana de una comunidad. La consustancialidad entre las políticas de seguridadciudadana y las demás políticas públicas sólo es posible cuando se tiene una visiónintegral de la noción de seguridad y se busca un desarrollo humano sostenible.Con relación a la consustancialidad, que debe existir entre las políticas públicas que sedesarrollen en los ámbitos de salud, educación, recreación, cultura, medio ambiente, entrePonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 20. -20-otros, para dar respuesta a las necesidades y demandas de la comunidad de unajurisdicción, con las políticas públicas de seguridad ciudadana que se implementen, esimportante resaltar, que la consustancialidad, que se sugiere, en ningún momento debedesencadenar un proceso aun más complejo y perverso como es el de la “seguritizaciónde todas las políticas sociales”.Esto quiere decir que no se puede caer en el error de implementar políticas de desarrollosocial aduciendo que su razón de ser es la seguridad ciudadana. Un ejemplo de loanterior se presenta cuando las autoridades argumentan que las inversiones eneducación, salud, recreación, cultura y medio ambiente, que realizan en barrios en los quese presentan altos niveles de violencia y delincuencia (como sucede en barriosrecientemente legalizados por el Estado), tienen como fin último reducir los niveles deviolencia y delincuencia, o disminuir fenómenos de orden criminal, cuando la finalidad realde estas acciones debe ser garantizar la cobertura de las necesidades básicas y elmejoramiento de las condiciones y la calidad de vida, lo que indiscutiblemente puederedundar en mejores niveles de convivencia y por consiguiente generar externalidadespositivas, que se verán reflejadas en el aumento del sentimiento de seguridad y quizás enla disminución de fenómenos de violencia y delincuencia.Caer en el error de seguritizar la gran mayoría de las políticas sociales, no promueve laconsustancialidad como principio básico de gestión pública del Estado en el tema, sinoque genera procesos de estigmatización de ciertas poblaciones y de satanización de unotro, que en la mayoría de los casos vive en condiciones de miseria y/o pobreza.Pero más allá de la complementariedad que debe existir entre las política públicasdiseñadas por las autoridades para atender las necesidades propias de una colectividadde determinada jurisdicción, es necesario que exista consustancialidad entre las políticasdiseñadas por el nivel nacional y el nivel local, situación que sólo es posible en la medidaen que estén claras las competencias y funciones entre autoridades, y éstas a su vez serijan por los principios de coordinación, concurrencia y subsidiaridad. Garantizar laconsustancialidad entre las políticas locales y nacionales, supone, entonces la existenciade consustancialidad y coherencia entre políticas nacionales, y en el caso específico de lapolítica pública de seguridad ciudadana, supone coherencia y consustancialidad con lasPonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 21. -21-políticas públicas en materia de justicia, educación y cultura, como mínimo.2.3.4 Integralidad de las políticas públicas de seguridad ciudadanaNo hay que olvidar, como lo sugiere Lucia Dammert, que la violencia y el delito sonfenómenos sociales complejos que no pueden ser enfrentados con una sola estrategia,por el contrario requieren de una política que incluya iniciativas dirigidas a los diversosfactores vinculados al aumento de las problemáticas. En este sentido, no hay que casarsecon acciones propias del enfoque de mayor control y represión, ni quedarse solamenterealizando acciones de tipo preventivo, puesto que más que una dicotomía entre estosdos enfoques lo que existe es una inmensa complementariedad. La construcción depolíticas públicas de seguridad ciudadana requiere entonces del trabajo coordinado einterinstitucional en múltiples frentes, de forma tal, que sea posible la interrelación entrediversas instituciones del Estado, representantes de la sociedad civil y la comunidad engeneral.La integralidad de las políticas públicas de seguridad ciudadana es posible cuando separte de una noción de seguridad amplia pero no totalizante, esto quiere decir que separte una noción en la que se han superado las falsas premisas, que limitan el conceptode la seguridad ciudadana a la inseguridad personal de las que se es víctima en elespacio público, o que sugieren que las problemáticas de seguridad encuentran soluciónen el aumento del pie de fuerza de las agencias de defensa, seguridad e inteligencia delEstado o en la limitación de las libertades de los ciudadanos. La integralidad de laspolíticas públicas de seguridad ciudadana supone el desarrollo de acciones en materia deprevención, disuasión y reacción, así como acciones para la atención a la víctima y alvictimario, y el desarrollo de gestiones en los tres grupos de factores de riesgo quesugieren Arriagada y Godoy: factores relacionados con: a. la posición y situación familiar ysocial de los individuos, b. las condiciones sociales y culturales y c. el contexto y lasinstituciones.2.3.5 La seguridad ciudadana es una responsabilidad localComo dijimos al principio, sí la seguridad ciudadana es entendida como un bien público, loPonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 22. -22-que sugiere que debe ser prestado por el Estado, y al mismo tiempo es un derecho de losciudadanos, resulta obvio pensar que es responsabilidad de las autoridades en todos susniveles garantizar: primero, la prestación de este servicio público y segundo, la vivenciade este derecho por parte de todos los ciudadanos. Dado lo anterior, y reconociendo quela razón fundamental de ser de las instituciones de seguridad y convivencia de losEstados son los ciudadanos, uno de los retos fundamentales de las autoridades tantonacionales como locales es garantizar el cumplimiento de este derecho.Para que las autoridades garanticen el cumplimiento de este derecho es necesario quetanto las autoridades nacionales como locales tengan responsabilidades y competenciassobre la materia. Ahora bien, dado que es función de las autoridades nacionales fijar laslíneas de acción generales a desarrollar en todas las materias en la totalidad del territorionacional, resulta obvio que por la cercanía que las autoridades locales tienen con la vidacotidiana de los ciudadanos, tengan éstas una serie de funciones y competencias enrelación con la convivencia y la seguridad ciudadana.En este orden de ideas, son las autoridades locales, en representación del Estado, lasque en un primer momento tienen que dar respuesta a las problemáticas que afectan laconvivencia y seguridad de los ciudadanos. Ésta nueva competencia de los gobiernoslocales en toda la región, se ajusta al reto que vienen enfrentado en las dos últimasdécadas, que consiste en superar su rol clásico de instituciones prestadoras de serviciosbásicos y constructoras de obras públicas para convertirse en promotoras y hacedoras deldesarrollo local integral (desarrollo humano sostenible y seguridad humana integral) Elperfil protagónico de los gobiernos locales en la construcción de políticas públicas deconvivencia y seguridad ciudadana indiscutiblemente señala un nuevo horizonte acercade las funciones, competencias y obligaciones que deben asumir con el concurso de lasociedad civil.El anterior planteamiento tiene su justificación en el siguiente supuesto: “las problemáticasde seguridad ciudadana, además de ser multicausales, tienen diferentes formas demanifestarse, de acuerdo con los lugares donde se presentan, por cuanto median en eldesarrollo de las mismas las características culturales, sociodemográficas, condicionesPonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 23. -23-económicas y en ciertas oportunidades condiciones geográficas” 4 ; entonces, aunque lasautoridades nacionales dan las líneas de acción a seguir y fijan los parámetros generales,les corresponde a las autoridades locales, en cumplimiento a los dispuesto por lasautoridades nacionales, dar respuesta a las problemáticas locales, de acuerdo con lasparticularidades de cada zona y la forma como se manifiestan las problemáticas deviolencia, delincuencia, crimen e inseguridad. En igual sentido, al tener las autoridadeslocales jurisdicciones sobre determinados territorios, tienen la posibilidad de intervenirsobre los problemas de seguridad, violencia y crimen con más elementos de juicio y atiempo, obviamente siguiendo unas líneas generales de acción que indiscutiblementeprovienen del nivel nacional. Es por ésto que resulta válida la siguiente apreciación enrelación con las autoridades locales “es necesario actuar en lo local con perspectivaglobal” (Red Urbana de municipios contra la violencia de género)Pese a la trascendencia de los anteriores planteamientos y a la importancia del rol quedesempeñan las autoridades locales en el diseño, implementación y evaluación depolíticas públicas de seguridad ciudadana, son muy pocas las administraciones localesque en América Latina han liderado procesos en la materia con buenos resultados. Deigual forma, son muy pocos los Estados en los que la legislación es clara en relación conlas competencias, funciones y atribuciones de las autoridades locales en el tema.2.3.5 Corresponsabilidad como principio rector de la política, las estrategias y las acciones enseguridad ciudadanaDe acuerdo con lo expuesto anteriormente, resulta necesario hacer un énfasis especial enlas implicaciones que tiene el primer elemento presentado en relación con las dinámicasde corresponsabilidad (toda política de seguridad ciudadana debe generar valor público).Reconocer que la seguridad ciudadana es un bien público, un derecho que generadeberes, y tener como punto de referencia los conceptos de desarrollo humano4 “Muchos delitos tienen particularidades locales y que su solución debe ser abordada desde los gobiernosmunicipales, e incluso reconocer que los delitos considerados transnacionales como el narcotráfico, elcomercio ilegal de armas, la trata de personas, el hurto de automotores, entre otros, terminan afectando a losciudadanos en su vida cotidiana, como es el caso de la venta y consumo de drogas al menudeo, el comercioilegal y el uso de armas de fuego en manos de los particulares, la difusión de la cultura mafiosa que se expresaen los estereotipos y en el uso indiscriminado de la violencia para resolver cualquier conflicto”.Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 24. -24-sostenible, seguridad humana e integral, nos permite inferir que la construcción dedinámicas de convivencia y seguridad ciudadana no es una responsabilidad exclusiva delEstado, sino que por el contrario es también una tarea de diferentes instanciassocializadoras, como lo sugiere Antanas Mockus, exalcalde de la ciudad de Bogotá, y unaresponsabilidad de los ciudadanos “Cada ciudadano puede hacer algo para que su ciudadsea más segura y para que haya un mayor cumplimiento de las reglas”. En este sentido,las políticas públicas de seguridad ciudadana deben articularse en torno al criterio decorresponsabilidad, entendido éste no sólo como una relación en dos vías que debe darseentre las autoridades en todos sus niveles, sino como una relación en dos vías que debeexistir entre las autoridades, la sociedad y el individuo.De acuerdo con lo anterior, las estrategias que se diseñen en el marco de una políticapública de seguridad ciudadana y los programas y las acciones a las que éstas den lugar,deben establecer claramente las lógicas de corresponsabilidad entre los actores, de formatal, que los roles de cada actor sean fácilmente identificables y complementarios entre si.La corresponsabilidad entre los actores debe ser un principio transversal de una políticapública de seguridad ciudadana, puesto que sugiere el concurso de todos los actores enla consolidación de la misma, concurso que se da de acuerdo con sus recursos,competencias y funciones.2.3.6 Importancia de las normasCuando se hace referencia a la importancia de las normas en la construcción de políticaspúblicas de seguridad ciudadana, ésta no sé limita a sugerir que las normas que regulanlos comportamientos de los ciudadanos tanto en el espacio público como privado debenser claras, coherentes entre sí, conocidas por todos, entendidas por todos, así como a lanecesidad de que exista uno o varios actores que verifiquen su cumplimiento y sancionensu incumplimiento. A lo que realmente se hace referencia es a dos tesis fundamentales, laprimera enunciada por Antanas Mockus, con relación a la necesidad de armonizar la ley,la moral y la cultura en las sociedades democráticas y en los Estados de Derecho. En la sociedad democrática ideal, los tres sistemas de regulación del comportamientoPonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 25. -25- mencionados -ley, moral y cultura- tienden a ser congruentes en el sentido que se explica a continuación. Todos los comportamientos moralmente válidos a la luz del juicio moral individual suelen ser culturalmente aceptados (no sucede necesariamente lo contrario: existen comportamientos culturalmente aceptados que algunos individuos se abstienen de realizar por consideraciones morales). A su vez lo culturalmente permitido cabe dentro de lo legalmente permitido (aquí tampoco sucede lo inverso: hay comportamientos jurídicamente permitidos pero culturalmente rechazados). En esas sociedades la cultura simplemente exige más que la ley y la moral más que la cultura. He llamado “divorcio entre ley, moral y cultura” la ausencia de esta congruencia. (...) La falta de congruencia entre la regulación cultural del comportamiento y las regulaciones morales y jurídicas del comportamiento se expresa en Colombia como auge de la violencia, de la delincuencia y de la corrupción; como ilegitimidad de las instituciones, como debilitamiento del poder de muchas de las tradiciones culturales y como crisis o debilidad de la moral individual” (Mockus, 1994).Entonces, realizar acciones y programas en pro del desarrollo de una política pública deseguridad ciudadana supone necesariamente entender la importancia de las normas y desu aplicabilidad en la vida cotidiana de los ciudadanos. En este sentido, lo que se debebuscar en los ciudadanos no es solamente la comprensión intelectual de las normas y delos valores, sino que es necesario hacerles tomar conciencia de la importancia ypertinencia de esas normas y de los valores que implícitamente tienen.La segunda tesis que es complementaria a la primera y que claramente se expresaba enlos planes de desarrollo del Doctor Antanas Mockus, parte de los siguientes supuestos,“es necesario que los ciudadanos reconozcan contextos y en cada contextorespetar las reglas correspondientes” (Decreto N º 295, Junio 1 de 1995) en estesentido es coherente pensar que es pertinente “difundir las normas y propiciar suacatamiento voluntario, poniendo en evidencia su fundamento democrático y losbeneficios obtenidos al cumplirlas”.2.3.7 Toda política pública de seguridad ciudadana debe generar capital socialDe manera paralela al surgimiento del concepto de desarrollo humano sostenible yseguridad integral, Robert D. Putman (1993) desarrolla la noción de “capital social”partiendo de los aportes previos desarrollados desde la sociología por Bourdieu, Colemany desde el neoinstitucionalismo por Douglas North. El concepto de capital social hacereferencia a las normas, instituciones y organizaciones que promueven la confianza, laayuda recíproca y la cooperación entre un grupo de individuos para beneficio mutuo(Durston, 2000). En esta medida un alto nivel de capital social reduce los costos dePonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 26. -26-transacción, produce bienes públicos y facilita la constitución de organizaciones de base,efectivas y saludables. El capital social puede entonces “estar contenido en diferentesámbitos, desde las relaciones interpersonales, la familia, la escuela, el trabajo, el barrio, laentidad territorial, hasta otras entidades más verticales como los gremios y sindicatos, lospartidos y “situses” como la política, la cultura, y la economía” (Sudarsky, 1997). Bajo estalógica, éste se convierte en un bien público como lo reconoce Coleman puesto que“beneficia a todos, ya que es un atributo de la estructura en la cual la persona seencuentra inmersa”.De tal manera, resulta apropiada la apreciación de Robert Putman respecto a loscomponentes del capital social “la confianza como ahorrador de conflictos potenciales, lasactitudes positivas en materia de comportamiento cívico, que van desde cuidar losespacios públicos al pago de impuestos y la existencia de altos niveles de asociacionismoque indica una sociedad con capacidades para actuar cooperativamente, armar redes deconcertaciones y sinergias de todo orden a su interior” (Kliksberg, 2000).Sin embargo, no hay que sobredimensionar la existencia o no de capital social en unacomunidad. Éste conjunto de relaciones de confianza y cooperación no producenecesariamente altos niveles de participación ni sociedades civiles altamentedemocráticas, ni precisamente resulta en aumentos de la productividad y el productoeconómico de las empresas. El capital social sólo es un factor de tantos que influye en eldesarrollo de una comunidad. Existen hechos que no son resultado del capital social sinode otras variables o en ausencia de otro tipo de variables el nivel de capital social no essuficiente para alcanzar los resultados esperados (Durston, 2000).De acuerdo con lo anterior, resulta pertinente preguntarse qué relación existe entre laconvivencia y la seguridad ciudadana y el capital social, como un factor que influye en eldesarrollo de una comunidad. Sí se parte de una noción de seguridad ciudadana amplia,que reconoce que algunos de los factores generadores de violencia y delincuencia tienensu origen en comportamientos culturales, instituciones informales, costumbres yaproximaciones complejas en relación con lo público y lo privado, lo ilegal y lo legal,resulta pertinente pensar que el capital social presente en una comunidad facilita odificulta las relaciones sociales, o genera la aceptación de ciertos comportamientos yPonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 27. -27-conductas por parte de los ciudadanos que atentan contra los derechos de los demásciudadanos. En este sentido, resulta alentador pensar que la confianza como ahorradorde conflictos potenciales, las actitudes positivas en materia de comportamiento cívico, quevan desde cuidar los espacios públicos al pago de impuestos y la existencia de altosniveles de asociacionismo que indica una sociedad con capacidades para actuarcooperativamente, armar redes de concertaciones y sinergias de todo orden a su interior,son elementos constitutivos del capital social, y que éstos favorecen la convivencia y laseguridad ciudadana.En este orden de ideas, las políticas públicas de seguridad ciudadana deben generarconfianza entre los ciudadanos y éstos y las instituciones, así mismo deben propenderporque los comportamientos de los ciudadanos tanto en los espacios públicos comoprivados se correspondan con el respeto por los derechos humanos y el cumplimiento delos deberes, así mismo, estas políticas deben posibilitar los niveles de asociación de losciudadanos y fortalecer los existentes.El desarrollo de políticas públicas de seguridad ciudadana integrales y consustancialescon otras políticas, supone, entonces, desarrollar en los ciudadanos una serie de valorestales como: solidaridad, respeto por el otro, el respeto por la vida, la honra y bienes de laspersonas, lo que indiscutiblemente supone un aprendizaje social con su respectivadimensión cultural que redundará con el paso de años en mayores niveles de capitalsocial.2.3.8 Participación ciudadana un elemento a tener en cuenta en el desarrollo de acciones,programas y planes de seguridad ciudadana.La participación ciudadana es uno de los elementos fundamentales en la construcción depolíticas públicas de seguridad ciudadana, no obstante es un elemento que debe sermanejado con suficiente cuidado y respeto tanto por los ciudadanos como por lasinstituciones del Estado. Uno de los primeros problemas a los que se enfrentan losfuncionarios encargados de diseñar, implementar y evaluar políticas públicas deseguridad ciudadana es establecer ¿Qué ciudadanos participan?, pregunta que puedetener múltiples respuestas: todos los ciudadanos que quieran y puedan, todos porque esPonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 28. -28-su obligación y su deber, los representantes de los ciudadanos, los líderes innatos de unacomunidad, los ciudadanos que se encuentren organizados bajo alguna figura jurídica; loque conduce a una nueva pregunta ¿Cómo pueden participar estos ciudadanos?,pregunta que sugiere el diseño de una serie de mecanismos o la organización de ciertasformas de participación innatas en la comunidad, pero que por sobre todas las cosas y deacuerdo con las experiencias vividas en América Latina no debe conducir a la comunidada asumir al extremo el rol de vigilantes o reguladores del orden social, generandofenómenos como los linchamientos o el vigilantismo.Las anteriores preguntas llevan a interrogarse acerca de ¿Qué rol desempeñan losciudadanos en cada momento?, ¿Para qué participan estos ciudadanos? y ¿Hasta dóndepueden participar en la elaboración de una política pública de seguridad ciudadana?Para superar estos interrogantes lo primero que debe establecer el funcionario es que laparticipación de los ciudadanos es tan importante y bondadosa, como diversa y compleja,debido a los múltiples roles que pueden asumir los ciudadanos en los procesos deconstrucción de políticas públicas de seguridad ciudadana. Al respecto no hay que olvidarque los ciudadanos son demandantes de bienes y servicios en la materia, pero al mismotiempo pueden ser ejecutores sin ser necesariamente agentes del Estado, lo que tambiénles brinda la posibilidad de ser jueces o si se quiere evaluadores externos de las acciones,programas y proyectos que se desarrollan, situación se dificultad debido a la amenazalatente que existe de asumir de manera individual o grupal el control de la violencia y lajusticia por sus propias manos, rompiendo de esta forma el contrato social del quehablaba Rosseau y acabando con el monopolio de la fuerza y de la justicia por parte delEstado.El segundo aspecto que hay que tener en cuenta al momento de vincular a losciudadanos en cualquiera de las etapas de construcción de políticas públicas deseguridad ciudadana es el respeto que se debe tener con los ciudadanos que conformanla colectividad, sus necesidades y sus expectativas. En este sentido, es necesariodeterminar y aclarar a los ciudadanos que se vinculan por llamado de las instituciones delEstado a acciones y programas en pro seguridad ciudadana, qué esperan las institucionesde su participación y qué pueden esperar ellos como ciudadanos; al mismo tiempo esPonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 29. -29-deber de los funcionarios establecer el nivel de cualificación de las comunidades a fin dedeterminar en qué momentos de la construcción de las políticas públicas de seguridadciudadana pueden participar.Con lo anterior no se quiere decir, en ningún momento, que sólo los ciudadanos con ciertogrado de educación pueden participar porque se encuentran cualificados, a lo que sehace referencia es a la necesidad de que los funcionarios públicos determinencorrectamente qué saben los ciudadanos sobre la normatividad que existe sobre el tema,sobre la forma como se encuentra organizado el municipio, el distrito, el departamento ola provincia, qué conocen sobre el funcionamiento de las instituciones que directamente oindirectamente manejan el tema, entre otros aspectos; de forma tal, que su participaciónse corresponda con la realidad y sea totalmente própositiva y pertinente, lo que permiteque sea tenida en cuenta por los encargados del tema, y que el mismo ciudadano puedaver reflejadas sus sugerencias y opiniones en el que hacer del Estado. No establecer elnivel de cualificación de los ciudadanos con relación a ciertos aspectos relevantes en lamateria, y propender por su participación de manera masiva y quizás desorganizada,aunque obedece al principio claro de que la comunidad es la que más conoce susproblemas y por ende la solución de los mismos, no garantiza que las soluciones opropuestas que se obtengan de la participación de los ciudadanos sean posibles deimplementar o tan si quiera tenidas en cuenta por las autoridades, lo que genera a largoplazo fenómenos de recalentamiento social por parte de los ciudadanos, que sienten quesu participación no es tenida en cuenta, y lo que los conduce a superar rápidamente elumbral de frustración social.La cualificación de los ciudadanos es fundamental y ésta no hace referencia de maneraexclusiva a la alfabetización, sino a que los ciudadanos conozcan y entiendan lasdinámicas de las instituciones y a partir de sus realidades y dinámicas sociales participenen el desarrollo de acciones por parte del Estado. Los procesos de cualificación de losciudadanos no deben tener en ningún momento la pretensión de hacer de los ciudadanostécnicos y especialistas en cada tema, por el contrario deben tener la pretensión de quelos ciudadanos entiendan el lenguaje de los técnicos y la forma como funcionan lasinstituciones, para que sus propuestas y criticas, opiniones se correspondan con lanormatividad, los procedimientos y las instancias establecidas.Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 30. -30-Otro aspecto a tener en cuenta relacionado con la participación de los ciudadanos es laforma como se evalúa la participación. Esto quiere decir que la participación de losciudadanos en los programas o acciones que se desarrollen en materia de seguridad, nose debe medir solamente con indicadores planos que permitan tan sólo cuantificar elnúmero de ciudadanos y las actividades en las que participaron, indicadores queindiscutiblemente dan cuenta de la gestión de las autoridades, de la calidad de lasestrategias de comunicación y publicidad, entre otros aspectos. La participación de losciudadanos deben también medirse con indicadores un poco más complejos y quizás máscualitativos, que normalmente tienen su origen en estudios más de fondo, puesto quepermiten determinar por ejemplo: cuáles son los intereses de los ciudadanos en participaren el tema, hasta dónde llega el nivel de involucramiento de los ciudadanos en lasacciones que se desarrollan, qué grado de confianza tienen en las instituciones y si esteha variado con el tiempo, qué tan informados se encuentran de los temas relacionadoscon sus problemáticas de violencia y delincuencia, por ejemplo de la normatividad nuevaque se expide, de experiencias desarrolladas en otras zonas de la ciudad, deldepartamento, del país o quizás del continente.En relación con lo diversa y compleja que puede ser la participación de los ciudadanos enla construcción de políticas públicas de seguridad ciudadana como se había comentadoanteriormente, resulta importante evitar por parte de los funcionarios que la lideran, que laparticipación de los ciudadanos genere procesos de estigmatización o de fragmentaciónterritorial o social, o que en el peor de los casos promuevan o faciliten iniciativas de tomade la justicia en mano propia superando de esta forma la capacidad de acción y decisiónde las instituciones del Estado.Finalmente, no hay que olvidar que promover la participación de los ciudadanos implicanecesariamente que las instituciones del Estado cuenten con funcionarios públicospreparados en el tema, que constantemente se capaciten y estudien de manera rigurosalos fenómenos y problemáticas de inseguridad y violencia de los que son víctimas suscomunidades, así como los que se presentan en comunidades vecinas y que puedengenerar fenómenos similares en sus jurisdicciones. La existencia de funcionarioscapacitados y de comunidades activas indiscutiblemente eleva la calidad del debate sobretemas específicos relacionados con las políticas públicas de seguridad ciudadana yPonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 31. -31-justicia, haciendo posible el proceso de construcción permanente de la seguridad entre lacomunidad y el Estado2.4 Para tener en cuenta…En este último aparte se busca desarrollar tres puntos para tener en cuenta en términosgenerales en relación con la construcción de políticas públicas de seguridad ciudadana, elprimero, hace referencia a la importancia de la voluntad política, voluntad que se expresa másen el discurso, y se refleja en la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. El segundopunto a tener en cuenta es la necesidad de no confundir las políticas públicas de seguridadciudadana con los planes integrales de convivencia y seguridad ciudadana, que soninstrumentos para desarrollar la política en cada jurisdicción. Y el tercero y último, es laimportancia de evaluar las estrategias, programas, acciones que se desarrollen en el marco dela política pública de seguridad ciudadana a fin de determinar su pertinencia e impacto.Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 32. -32-2.4.1 Voluntad políticaDebido a la importancia del tema en las agendas públicas de los gobiernos locales ynacionales en América Latina, es muy importante hacer énfasis en la importancia de lavoluntad política al momento de abordarlo, esto quiere decir que más allá de la menciónque normalmente se hace a las problemáticas de convivencia y seguridad ciudadana enlos discursos en plaza pública por parte de los candidatos durante el periodo preelectoral,lo que se requiere es trabajar de manera coherente y sensata en la solución a estasproblemáticas. La gran mayoría de las autoridades territoriales en América Latina tienenque superar la brecha entre lo que dicen con respecto a las problemáticas de convivenciay seguridad ciudadana y lo que realmente hacen, en este sentido resultaría coherente, porejemplo, que todos los discursos en los que se hace énfasis en las medidas preventivasfuesen llevados a la práctica para lo que se requeriría de mayores recursos para losprogramas de prevención y participación ciudadana.2.4.2 Planes Integrales de convivencia y seguridad ciudadana no son políticas deconvivencia y seguridad ciudadanaEn relación con las políticas públicas de seguridad ciudadana es fundamental reconocer,como se explico en el texto, que éstas brindan los lineamientos generales, los criterios detrabajo, motivo por el que para llevar a la práctica estos criterios y lineamientos serequiere de instrumentos de gestión pública, elementos que varían de un país a otro deacuerdo con la normatividad vigente en la materia y los modelos de gestión públicaimplementados. En este orden de ideas, es fundamental aclarar que los planes integralesde convivencia y seguridad son uno de los tantos instrumentos con los que cuentan lasautoridades territoriales para planear las acciones, estrategias, programas, recursos,prioridades y demás aspectos que se van a trabajar durante un periodo de tiempo enrelación con las necesidades de los ciudadanos.Ahora bien, con relación a los planes integrales de convivencia y seguridad ciudadana esimportante aclarar que éstos no son una lista de necesidades de las diferentesinstituciones que operan en una jurisdicción, que tienen a su cargo de manera directa oindirecta el tema. Tampoco son planes de acción limitados a atender una problemática dePonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 33. -33-manera especial puesto que como su mismo nombre lo indica deben ser integrales, estoquiere decir que deben tener como base teórica una noción amplia de la noción deseguridad ciudadana. Nunca un plan integral de convivencia y seguridad ciudadana es unplan de vigilancia en el que se especifiquen aspectos propios del funcionamiento de lasagencias de seguridad pública (pie de fuerza, distribución de los turnos, inventario dearmas, protocolos de funcionamientos, etc.) Finalmente, un plan integral nunca puede seruna serie de acciones aisladas que apuntan a trabajar diferentes problemáticas bajodiferentes acciones.Un plan integral de seguridad ciudadana debe ser un documento claro, coherenteelaborado entre todas las autoridades, con base en un diagnóstico verídico de lasproblemáticas, en el que se haya tenido en cuenta la información que al respecto tienentodas las autoridades. Un plan debe especificar las prioridades de trabajo, las estrategiasque se pretenden desarrollar, los objetivos de las mismas, los programas o acciones queresponden a estas estrategias, el tiempo determinado para el cumplimiento de losobjetivos, los recursos asignados y la forma como se va a evaluar el impacto de lasacciones.2.4.3.Evaluar las estrategias y acciones que se desarrollanEste aspecto es vital para el caso de la región, puesto que aunque es verdad que se hanpresentado avances importantes en la materia es fundamental evaluar de manerarigurosa las estrategias, programas y acciones desarrolladas, a fin de determinar queaspectos pueden ser susceptibles de mejorar y que otros deben ser replanteados a la luzde los resultados. Resulta preocupante que en la región la evaluación de las accionesdesarrolladas todavía no se realice con la rigurosidad requerida, lo que a su vez nopermite establecer que acciones son las que realmente generan impactos yexternalidades positivas. Así mismo, es necesario superar las evaluaciones guiadas aevaluar únicamente indicadores de gestión, dejando de lado los indicadores de impacto.Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 34. -34-3. CONCLUSIONESPrimero, las problemáticas propias de la seguridad ciudadana afectan a todos losciudadanos de forma directa o indirecta en diferentes magnitudes y con disímilesconsecuencias lo que ocasiona que cualquier posible solución por parte del Estado pararemediarlas siempre va a estar rodeada de un sinnúmero de intereses particulares, lo quehace más difícil la gestión de esta temática desde la administración pública y disminuye laposibilidad de lograr satisfacer a todos los ciudadanos al mismo tiempo y en igual medida.Segundo, todas las problemáticas que se relacionan con el tema de la seguridadciudadana siempre deben encontrar una respuesta desde la institucionalidad estatal,motivo por el que las gestiones que se lleven a cabo siempre deben ser integrales ,coherentes y evitando la duplicidad de esfuerzos y la pérdida de recursos.Tercero, es necesario entender que no resulta posible confrontar los problemas de inseguridadsin romper las vallas de desconfianza y frustración que imposibilitan la cooperación entre lasautoridades, y entre éstas y la ciudadanía, lo que sugiere la necesidad de programas y accionesen doble vía, en los que la participación de los ciudadanos se constituya en un vérticefundamental de las acciones emprendidas, generando de esta forma capital social.Cuarto, la lucha contra la violación al derecho humano a la seguridad necesita de estudios máscomplejos y menos demagógicos y acciones más efectivas e inteligentes, que permitan diseñarpolíticas públicas de seguridad ciudadana integrales y estratégicas, que superen el síndromedel terror, el corto plazo y soluciones que privilegien el uso de la fuerza y las restricciones delibertad.Quinto, las políticas públicas de seguridad ciudadana no sólo deben tener su sustento filosóficoen la noción de derechos humanos, sino que deben ser concebidas para garantizar losderechos humanos. En este sentido, deben rechazarse las políticas que criminalizan yestigmatizan ciertos sectores sociales y propender por políticas inclusivas que protejan losdiversos actores.Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 35. -35-Sexto, toda política de seguridad ciudadana debe tener presente la defensa de los derechoshumanos de los procesados por delitos, de las víctimas de delitos y en general de toda lasociedad.Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 36. -36-BibliografíaALBORNOZ, Juan E. Un mito peligroso La tolerancia Cero. En Revista Mensaje. Edición 482,Chile, septiembre de 1999.ALCALDÍA MAYOR DE SANTA FE BOGOTA. Formar Ciudad 1995-1997. Santa Fe deBogotá, 1997ALCALDÍA MAYOR DE SANTA FE BOGOTA. Seguridad y convivencia. Dos años y tresmeses de desarrollo de una política integral. “La seguridad y la convivencia son más quePolicía”. Santa Fe de Bogotá, abril de 1997ALCALDÍA MAYOR DE SANTA FE BOGOTA. Carta de Civilidad. Las reglas del Juego.Programa de Cultura Ciudadana. Instituto de Cultura y Turismo. Octubre de 1997.ALCALDÍA MAYOR DE SANTA FE BOGOTA – SECRETARIA DE GOBIERNO –SUBSECRETARIA DE ASUNTOS PARA LA CONVIVENCIA Y LA SEGURIDAD CIUDADANA.Violencia y delincuencia en contextos urbanos. La experiencia de Bogotá en la reducción de lacriminalidad 1994 -2002. Hugo Acero (Comp.)Documento elaborado para el PNUD, ForoInternacional de Gobernabilidad Local. Bogotá Colombia 2002, actualizado en junio de 2003ARRIAGADA, Irma y GODOY, Lorena. Seguridad ciudadana y violencia en América Latina:diagnóstico y políticas en los años noventa. Serie de Políticas Sociales de la ComisiónEconómica para América Latina y el Caribe CEPAL. N º 32. División de Desarrollo Social.Santiago de Chile. Agosto de 1999BERNAL CUELLAR, Jaime. Evolución del concepto de seguridad – Policía Nacional. Ponenciapresentada en Primer Simposio Internacional de Policía Comunitaria. Una oportunidad históricapara trabajar por la gente. Realizado en Santa Fe de Bogotá, Noviembre 2 al 4 de 1999. Págs.17 – 25BUSHNELL, David. Colombia una nación a pesar de sí misma. De los tiempos precolombinos anuestros días. Editorial Planeta. Tercera edición. Bogotá Colombia,1997CAICEDO FERRER, Juan Martín. Bogotá Pensada en Grande 1990-1992. Bogota.CAMACHO GUIZADO, Álvaro. Seguridad: ¿Para la gente o para el Estado? En Análisis PolíticoN º 21 de enero – abril de 1994. Págs. 70 - 81CAMACHO GUIZADO, Álvaro y CAMARGO BERNAL, Esperanza. La seguridad ciudadana:una aproximación a la situación de Bogotá. En La ciudad Observada. Violencia, cultura ypolítica. Yezid Campos e Ismael Ortiz Compiladores. TM Editores- Observatorios de CulturaCiudadana. Primera Edición Marzo 1998Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 37. -37-CAMARA DE COMERCIO DE BOGOTÁ. Estudio Prospectivo de Seguridad. Misión Siglo XXI.El Futuro de la Capital. Santa Fe de Bogotá. Noviembre de 1996CAMARA DE COMERCIO DE BOGOTÁ. La Bogotá que todos soñamos. Resumen del EstudioMonitor de Competitividad para Bogotá 1997. Santa Fe de Bogotá, abril de 1998CAMARA DE COMERCIO DE BOGOTÁ. Plan de acción en seguridad ciudadana: un nuevosistema de seguridad urbana para Bogotá. Vicepresidencia de Gestión Cívica y Social. SantaFe de Bogotá, marzo de 1998CAMARA DE COMERCIO DE BOGOTÁ. Decisiones Estratégicas para Bogotá de las tresúltimas administraciones. Colección Si yo fuera Alcalde. Tomo 3. Septiembre de 2000CAMARA DE COMERCIO DE BOGOTÁ. Propuesta de la Cámara de Comercio de Bogotá.Colección Si yo fuera Alcalde Tomo 4. Septiembre de 2000CAMARA DE COMERCIO DE BOGOTÁ. Foro Plan de Desarrollo. Bogotá para vivir todos delmismo lado.. Intervención de la Doctora María Fernanda Campo. Presidenta de la Cámara deComercio de Bogotá. 23 de mayo de 2001CAMPS, Sibila.“La Tolerancia cero es contra los pobres” Entrevista con el sociólogo francésLoíc Wacquant. En el diario El Clarín de Chile, domingo 23 de 2000CARO, Isaac. Chile: Seguridad Urbana y Desarrollo Social. En Revista Persona y Sociedad.Volumen IX N ° 3 – Diciembre de 1995.Instituto Latinoamericano de Doctrina y EstudiosSociales ILADES. Págs. 117 - 126CASAS DUPUY, Pablo y BUITRAGO ACOSTA, John Wilson. Victimización percepciónciudadana y cifras oficiales, nuestros indicadores de inseguridad. En Observatorio de laSeguridad. Boletín N º 10 Cámara de Comercio de Bogotá. Santa Fe de Bogotá D.C, febrero de1999 Págs. 2 – 5CASAS DUPUY, Pablo. Policía: reformas a medio camino. En Lecturas Dominicales de diario ElTiempo. 29 de enero de 1995. Págs. 2 - 3CEBALLOS, Miguel y MARTÍN, Gerard. Participación y fortalecimiento institucional enColombia. CEJA 2001CEPAL, Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Ultimo informe sobre “Equidad,desarrollo y ciudadanía”. Cáp. 14 “ Ciudadanía igualdad y cohesión social: la ecuaciónpendiente”. 2000CHILE: La tercera. ¿Tolerancia Cero?. En Revista La Tercera, Chile 14 de junio de 1998Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 38. -38-COMISIÓN DE CONVIVENCIA CIUDADANA. Plan Estratégico Bogota 2000. DiagnosticoPerceptual Proactivo. Elaborado por Fernando Viviescas, Carlos Mario Yory, Julián Arturo,Paula Gómez, Bernando Toro, Albeiro Caro.1993CONSEJERIA PRESIDENCIAL PARA LA CONVIVENCIA Y SEGURIDAD CIUDADANA.Estrategia Nacional para la convivencia y la seguridad ciudadana. Cambio para Construir laPaz. Bogotá, D.C., febrero, 2001DE FRANCISCO, Gonzalo. La Policía Comunitaria y la labor policial. Ponencia presentada enPrimer Simposio Internacional de Policía Comunitaria. Una oportunidad histórica para trabajarpor la gente. Realizado en Santa Fe de Bogotá, Noviembre 2 al 4 de 1999. Págs. 29 - 34DELGADO, Julián. Ex superintendente de la Guardia de Barcelona. El tránsito hacia un nuevosistema de seguridad. En Observatorio de la Seguridad Boletín N º 4 Cámara de Comercio deBogotá Santa Fe de Bogotá D.C. octubre de 1997. Págs. 8 - 16DELGADO, Julián. Principios filosóficos de la Policía de Proximidad. Ponencia presentada enPrimer Simposio Internacional de Policía Comunitaria. Una oportunidad histórica para trabajarpor la gente. Realizado en Santa Fe de Bogotá, Noviembre 2 al 4 de 1999. Págs. 47 - 69DOVE, Suzanne. Las decisiones políticas: Instituciones v /s organizaciones. Paper N º7Colección de Papers del Instituto Internacional de Gobernabilidad. 2000DURSTON, John. ¿Qué es el capital social comunitario?. En serie de Políticas Sociales N º 38de la Comisión Económica para América Latina, CEPAL. Santiago de Chile, julio de 2000.ESPINEL VALLEJO, Manuel. ¿ Y cultura ciudadana qué?. En La ciudad observada. Violencia-Cultura Política. Yezid Campos – Ismael Ortiz (Compiladores.) TM Editores – Observatorio deCultura Ciudadana. Primera Edición, Bogotá. Marzo de 1998 Págs. 155 – 175FERNÁNDEZ DE SOTO, Guillermo. Presidente de la Cámara de Comercio de Bogotá.Proyecto de nuevo Código de Policía para Bogotá. En Observatorio de La Seguridad Boletín N º3 Cámara de Comercio de Bogotá. Santa Fe de Bogotá D.C, julio de 1997. Pág. 7 - 8FORO SOBRE SEGURIDAD Y CONVIVENCIA. Documento de enfoque sobre seguridad yconvivencia. Proyecto de Seguridad Pública. Documento de discusión. Medellín, mayo de 1997FRANCO, Saúl. A sangre y fuego. En UN Periódico. Bogotá N º 21 abril 15 de 2001. Págs. 12-14GARCÍA MURRILO, Gloria. Teniente Coronel Policía Metropolitana de Santa Fe de Bogotá.Especificaciones del servicio de Policía Comunitaria. Ponencia presentada en Primer SimposioInternacional de Policía Comunitaria. Una oportunidad histórica para trabajar por la gente.Realizado en Santa Fe de Bogotá, Noviembre 2 al 4 de 1999. Págs.171 - 206Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 39. -39-GARCÍA PEDRAZA, Luis Alberto, Teniente Coronel. “Guardia Metropolitana” Revista de laPolicía Nacional N º 228 junio – agosto de 1996 Págs. 82-83GERBAUDI, Richard. La policía de proximidad como estratégica en el prevención de delitos.Ponencia presentada en Primer Simposio Internacional de Policía Comunitaria. Unaoportunidad histórica para trabajar por la gente. Realizado en Santa Fe de Bogotá, Noviembre 2al 4 de 1999. Págs. 93 – 107GILIBERT VARGAS, Luis Ernesto. Comandante de Policía Metropolitana de Santa Fe deBogotá. Proyecto de Seguridad Integral para Santa Fe de Bogotá. Presentado al DoctorAntanas Mockus Alcalde Mayor de Santa Fe de Bogotá. Santa Fe de Bogotá, D.C., Enero11 de1995GILIBERT VARGAS, Luis Ernesto. Comandante de Policía Metropolitana de Santa Fe deBogotá. Proyecto de Seguridad Integral para Santa Fe de Bogotá. En Revista de la PolicíaNacional N º 224 enero – abril de 1995. Págs. 54 – 57GILIBERT VARGAS, Luis Ernesto. Comandante de Policía Metropolitana de Santa Fe deBogotá. Participación comunitaria a través de las escuelas y frentes de seguridad. Ponenciapresentada en Primer Simposio Internacional de Policía Comunitaria. Una oportunidad históricapara trabajar por la gente. Realizado en Santa Fe de Bogotá, Noviembre 2 al 4 de 1999. Págs.71 – 80GÓMEZ MEJIA, Gabriel. Comunicación entre extraños. En La ciudad observada. Violencia-Cultura Política. Yezid Campos – Ismael Ortiz (Compiladores.) TM Editores – Observatorio deCultura Ciudadana. Primera Edición, Bogotá. Marzo de 1998 Págs. 131 - 153GÓMEZ RESTREPO, Yolanda. Asesora del Ministerio de Justicia y Derecho. La ley deseguridad ciudadana. Revista de la Policía Nacional N º 229 septiembre- diciembre de 1996Págs. 24 – 25GUITIERREZ TOVAR, Gabriel. Un Plan de Seguridad para Santa Fe de Bogotá, D.C.”.Documento Seguridad N º 034. Asesor de la Alcaldía Mayor. Santa Fe de Bogotá, D.C. 16 deagosto de 1994KLIKSBERG, Bernardo. Capital Social y cultura. Claves olvidadas del desarrollo. Paper N º 29.Colección de Papers del Instituto Internacional de Gobernabilidad.HARVEY PARADA, Hugo. Coronel del Ejercito de Chile. Política de Defensa: una política deEstado. En Military ReviewHispano - American. Revista Profesional del Ejército de EE.UU.Publicada por la Escuela de Comando y Estado Mayor Fort Leavenworth, Kansas 66027-1254Volumen LXXVIII N º 4 jul-aug 1998Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
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  • 41. -41-OBSERVATORIO DE LA SEGURIDAD. Cámara de Comercio de Bogotá. Propuestapresentada por la Cámara de Comercio de Bogotá a la alcaldía, periodo 2001 – 2003. Boletín Nº 17 Cámara de Comercio de Bogotá. Santa Fe de Bogotá D.C, noviembre de 2000. Págs. 3 - 5OFICINA GESTIÓN INSTITUCIONAL Plan Estratégico de la Policía Nacional para 1998. EnRevista de la Policía Nacional N º 234 Compendio 1997. Págs. 26 - 29ORGANIZACIÓN DE NACIONES UNIDAS, ONU. Informe sobre el desarrollo humano 1994.Publicado por Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD y Fondo de CulturaEconómica FCE. MéxicoORGANIZACIÓN DE NACIONES UNIDAS, ONU. Informe sobre el desarrollo humano.Publicado por Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD y Fondo de CulturaEconómica FCE. México. 1991PARDO RUEDA, Rafael. De primera mano. Colombia 1986-1994 Entre Conflictos yesperanzas. Grupo Editorial Norma y CEREC. Bogotá- Colombia, 1996PASTRANA ARANGO, Andrés. Imprenta Distrital de Bogotá, D.C., Bogotá. 1989PRATS CATALÀ, Joan. Gobernabilidad democrática en América Latina Finisecular(Instituciones, gobiernos y liderazgos) Paper N º 2 En colección de Papers del InstitutoInternacional de Gobernabilidad. 2000PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA. Estrategia Nacional de Seguridad y Convivencia,publicada en página web de la Presidencia de la Republicawww.presidencia.gov.co/convivencia/proposit.htmPRESIDENCIA DE LA REPUBLICA. Política de Construcción de Paz y Convivencia Familiar yCotidiana. Programa Haz Paz de la Presidencia de la República. En Revista de la PolicíaNacional N º 242 Año 88 enero – abril de 2000 Págs. 17 –19PEDREROS RIVERA, Marco Antonio. Teniente Coronel. El nuevo enfoque de vigilancia en lacapital. En Revista de la Policía Nacional N º 234 Compendio1997 Págs. 10 - 11POLICÍA COMUNITARIA. Policía Comunitaria “Un compromiso con la Seguridad Ciudadana”.Fondo Rotatorio de la Policía. 2000QUEVEDO SANABRIA, Hugo Alberto, Coronel. “Nuevo Código Nacional de Policía o Códigode Convivencia Ciudadana” Revista de la Policía Nacional N º 229 septiembre – diciembre de1996 Págs. 20 – 23REVISTA DE LA POLICIA NACIONAL. Policía de Transito, un reto y una realidad. En Revistade la Policía Nacional N º 235 Compendio 1997 Págs. 36 –38Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 42. -42-REVISTA DE LA POLICIA NACIONAL Cómo surgió la Policía Comunitaria en Colombia - Unaidea de la Cámara de Comercio de Bogotá - Alcaldía Mayor Respalda a la Policía - PolicíaComunitaria: La Policía del Futuro - La Policía Amiga - Experiencias en el Mundo PolicíaMetropolitana –Cómo se prepara un policía profesional comunitaria. Nacional. Revista de laPolicía Nacional N º 238 enero – marzo de 1999Págs. 4 - 30REVISTA DE LA POLICIA NACIONAL. Dirección Operativa Policía Comunitaria. Nuevo Modelode Servicio y Estrategia Nacional para la Convivencia y Seguridad Ciudadana. Revista de laPolicía Nacional N º 240 julio - septiembre de 1999 Págs. 24 - 42REVISTA DE LA POLICIA NACIONAL Dirección Operativa. Toma de ciudades. En Revista dela Policía Nacional N º 243 mayo – agosto de 2000 Págs. 30 -35REVISTA ¿QUÉ PASA?. El Sheriff de New York. En Revista ¿Qué pasa? Chile 9 al 15 deseptiembre de 1997ROMERO, Marco. Seguridad y Convivencia. En Revista Foro. Separata Especial. Santa Fe deBogotá. Septiembre de 1998. Págs. 45 - 49RUBIO, Mauricio. El impacto de la inseguridad en el sector empresarial de Bogotá.Investigación solicitada por la Cámara de Comercio de Bogotá y publicada en Observatorio dela seguridad Boletín N º 15 Cámara de Comercio de Bogotá. Santa Fe de Bogotá D.C, mayo de2000. Págs. 3 – 4SAFIR, Howard y JIMENEZ, Yolanda. Estrategias de La Nueva Policía de New York. Ponenciapresentada en Primer Simposio Internacional de Policía Comunitaria. Una oportunidad históricapara trabajar por la gente. Realizado en Santa Fe de Bogotá, Noviembre 2 al 4 de 1999. Págs.123 – 139SALAZAR, Manuel y CASTRO, Fernando Manuel. Respuesta a la criminalidad y la violencia enColombia: una visión desde lo público. En la Revista Coyuntura Social N º18 Mayo de 1998Págs. 235 - 247SALGADO MENDEZ, Alfredo. Plan Estratégico de Seguridad para Medellín. En Revista de laPolicía Nacional N º 225 mayo – agosto de 1995. Págs. 42 - 47SANTA MARIA CARDENAS, Mauricio. “La Competitividad de Bogotá”. En Revista de laCámara de Comercio de Bogota. N º 95, año 1996. Págs. 23 – 26SABATIER A, Paul y MAZMANIAN A, Daniel. “La implementación de la política pública unamarco de análisis” En La implementación de las políticas públicas, comp. Luis F AguilarVillanueva (Estudio Introductorio y edición) Colección Antología de Política Pública. MiguelÁngel Porrúa Grupo Editorial. México, 1993Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 43. -43-SECREATARIA DE GOBIERNO, Alcaldía Mayor de Bogotá. Acciones que recuperan laSeguridad y la Convivencia Ciudadana. Imprente Distrital. Diciembre de 2000SERRANO CADENA, Rosso José General La Policía Comunitaria. Revista de la PolicíaNacional N º 238 enero – marzo de 1999SERNA, Argemiro. Proceso de implementación del servicio de Policía Comunitaria en Santa Fede Bogotá. Ponencia presentada en Primer Simposio Internacional de Policía Comunitaria. Unaoportunidad histórica para trabajar por la gente. Realizado en Santa Fe de Bogotá, Noviembre2 al 4 de 1999. Págs. 149 –16SUDARSKY, John. Perspectivas para el desarrollo del capital social en Colombia. En revistaCoyuntura Social N º 16 Mayo de 1997 Págs. 183 - 204TAQI-EDDIN, Khaled and MACALLAIR, Dan. The Justice Policy Institute. Shattering “BrokenWindows”: An analysis of San Francisco´s Alternative Crimen Policies. San FranciscoCalifornia.1999VAN METER S, Donald y VAN HORN E, Carl. El proceso de implementación de las políticas.Un marco conceptual. En La implementación de las Políticas Públicas comp. Luis F AguilarVillanueva (Estudio Introductorio y edición) Colección Antología de Política Pública. MiguelÁngel Porrúa Grupo Editorial. México, 1993 México, 1993VEEDURÍA DISTRITAL. Vivir en Bogotá Condiciones de Seguridad y Laborales. Geografía delas muertes violentas en Bogotá. Septiembre de 2000. Edición 2VICEPRESIDENCIA DE GESTIÓN CÍVICA Y SOCIAL. Un modelo de gestión en Seguridad enBogotá. Boletín N º 5 Santa Fe de Bogotá D.C, diciembre de 1997. Págs. 8 - 12ZUMBADO, Carla. Desarrollo y capital social: redescubrimiendo la riqueza de las naciones.Documento del Banco Interamericano de Desarrollo, Instituciones y Desarrollo, octubre de 1998Legislación consultadaLey 62 agosto 12 de 1993. “ Por la cual se expiden normas sobre la Policía Nacional, se crea unEstablecimiento Público de Seguridad Social y Bienestar para la Policía Nacional, se crea laSuperintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada y se reviste de Facultades Extraordinariasal Presidente de la República”Decreto Número 295 de Junio 1 de 1995. “Por el cual se adopta el Plan de DesarrolloEconómico, Social y de Obras Públicas para Santa Fe de Bogotá, D.C. 1995-1998” FormarCiudad. Alcaldía Mayor de Santa Fe Bogota. Santa Fe de Bogotá, 1995Ponencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”
  • 44. -44-Decreto Número 495 de 1996. “Por el cual se crea la Subsecretaría de Asuntos para laConvivencia y Seguridad Ciudadana” Santa Fe de Bogotá, 1996Acuerdo N º 06 de Mayo 30 de 1998. “Por el cual se adopta el Plan de Desarrollo Económico,Social y de Obras Públicas para Santa Fe de Bogotá, D.C. 1998 – 2001” Por la Bogotá quequeremos. Alcaldía Mayor de Santa Fe Bogota. Santa Fe de Bogotá, 1998Código de Policía de Bogotá D.C. Normas de Convivencia Acuerdo 79 de 2003Sitios en el WebAlcaldía Mayor de Bogotáwww.alcaldiabogota.gov.co/bogota/DataEsp.pdfCámara de Comercio de Bogotáwww.ccb.org.coPresidencia de la Republica de Colombiawww.presidencia.gov.co/convivencia/proposit.htmComisión Económica para América Latina y el Caribewww.eclac.comInstituto de Gobernabilidadwww.iigov.orgPonencia presentada en el “Congreso Casuística Policial Bogotá – Colombia 29 y 30 de agosto de 2007”