El Mas Grande Mandamiento 2009 Pdf

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Estudio que permite profundizar en cual es el primer mandamiento que inicia con "oye" que en hebro es "Shamá"

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El Mas Grande Mandamiento 2009 Pdf

  1. 1. “Hojas al Viento”* Estudios Bíblicos Centro de Bendición El mas grande Mandamiento Por: Daniel Máynes Rdz. Pastor IPUM “Centro de Bendición” Lerdo, Dgo. Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye , Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios. Marcos 12: 28-33 Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas. Mateo 22:35-40 Introducción Las citas que dan inicio a nuestro estudio son en realidad dos narraciones de un mismo acontecimiento. Cada evangelista al escribir su documento tenia en mente un propósito general que le conducía a dar cuenta de aquello de la vida y testimonio de Jesús que se adecuaba a ese propósito. No es que algunos evangelistas, como en este caso Marcos y Mateo, no conocieran o simplemente se negaran a escribir tal o cual detalle, lo que en realidad les interesaba era dejar bien claro quien era Jesús, desde el propósito que les movió a escribir. Así, en la lectura de los cuatro evangelios, resulta obvio que Mateo deseaba identificar a Jesús con el Mesías del AT señalando que El era el cumplimiento de la profecía y que estaba íntimamente relacionado con la manifestación del Reino de Dios. Marcos, con sus concisos párrafos descriptivos, mostraba al Hijo de Dios en acción entre los hombres, es decir, como el “hijo del hombre”. Lucas usó un estilo literario más fluido y un fondo mayor de parábolas para interesar a un público educado y tal vez humanista. Juan eligió episodios y discursos que los demás no habían usado para promover la fe en Jesús como Hijo de Dios, es decir, Dios manifestado en carne. Además, no podemos, ni debemos olvidar que el verdadero autor intelectual de la Escritura es el mismo Dios. 1
  2. 2. “Hojas al Viento”* Estudios Bíblicos Centro de Bendición Por eso, al ocuparnos de este episodio de la vida de Jesús, lo que hemos de hacer es tomar en cuenta ambos relatos que detallan una misma historia y dar respuesta en lo posible a la pregunta: ¿Qué es lo que estos pasajes enseñan?- Para dar una aproximación de respuesta, en primer lugar notamos que es el relato de la pregunta hecha a Jesús por parte de un importante líder, Marcos dice que era un Interprete de la Ley y Mateo que era un escriba. En realidad ambos están en lo correcto, un escriba era comúnmente tambien un interprete de la ley aunque no necesariamente, por eso es que concluimos que se trata de un mismo episodio de la vida de Jesús. La respuesta que Jesús da es sumamente importante. Esto corresponde con la importancia y alcances e implicaciones que la misma pregunta encerraba. La pregunta del escriba fue: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? O como lo registra Mateo ¿Cuál es el gran mandamiento en la ley? Si realmente el intérprete de la Ley deseaba saber cual era el resumen fundamental de la Ley del Dios en el que por milenios el pueblo hebreo había creído, la respuesta que daría Jesús no debería ser en nada superficial o desentendida en el contenido. En realidad Jesús jamás dijo algo así, todo lo que Jesús declaró fue importante y de suma autoridad. Consideremos un poco el trasfondo de la pregunta hecha por este hombre antes de ocuparnos de la respuesta en si. La intención oculta En primer lugar hemos de decir que la pregunta tenia una intención oculta, (aunque a Jesús ninguna cosa se le podía poner en oculto), Mateo dice que el interprete de la ley “pregunto por tentarle”. Es decir, la intención era encontrar un motivo para acusar a Jesús. Un segundo aspecto a considerar es, quien hace la pregunta. Quien intenta encontrar en una falta a Jesús era, como ya lo he dicho, un “interprete de la Ley o Escriba”. Esto significaba entre otras cosas que quien preguntaba sabía de antemano muy bien la respuesta que Jesús habría de dar si este respondía correctamente. Un escriba era una persona a la que difícilmente se le podía engañar en cuanto al contenido de la escritura. Ellos eran los encargados de transcribir, y en algunos casos, de comentar el texto de lo que hoy se conoce como Antiguo Testamento, pero especialmente, de los primeros cinco libros sagrados de los hebreos; la Ley de Moisés. De la respuesta que Jesús debía dar, no había ninguna duda. En tercer lugar es importante resaltar el hecho de que tanto quien preguntaba como quien habría de responder ambos eran judíos, y para la respuesta que se daría, no era cosa insignificante. En realidad, era de suma importancia pues el pueblo judío había aprendido por experiencia, nada agradable por cierto, que el Dios que se les había revelado, en nada era semejante a los dioses de los pueblos circundantes y aun lejanos. Los judíos creían en el Dios Verdadero, los dioses de los pueblos eran solo ídolos, solo el Dios Judío era y es Dios. A menos que alguno piense que el Dios del AT no es el Dios del NT, en tal caso estamos 2
  3. 3. “Hojas al Viento”* Estudios Bíblicos Centro de Bendición hablando de dos “Dioses” y eso en ninguna parte de la sagrada escritura es aceptado ni siquiera insinuado, antes bien leemos: “No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno” Isaías. 44:8 b “Pues aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores), para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre” 1ª Corintios 8:5 Por lo tanto, la pregunta subyacente que el escriba dirigió a Jesús con las palabras ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? en realidad era; ¿Quién es el Dios en el que tu crees?, ¿Quién es tu Dios? ¿Cuál es el Dios a quien tu amas? El intérprete de la Ley en cierta forma espero oír que Jesús creía y enseñaba a un Dios distinto. Pero el Dios de Jesús era el Dios Uno, (Ef. 1:3) el Dios de los patriarcas, el Dios revelado a Moisés y a todos los profetas, es decir, el Dios en quien el intérprete de la Ley también creía. Si no hubiera sido así, con seguridad habría acusado a Jesús públicamente de su herejía, pero eso no fue lo que sucedió, antes bien, claramente dijo, “Bien, Maestro, verdad has dicho”. El Lugar. Otro detalle de suma importancia al considerar, tanto la pregunta del escriba como la respuesta de Jesús es el lugar donde se encontraban. Ambos evangelistas ubican el hecho “en el Templo”. El templo judío representaba no solo el poder religioso en su majestuosa construcción. El templo en el que se desarrolla la historia que nos ocupa es el templo que amplió y reconstruyó Herodes el Grande para congraciarse con los judíos. Eso de por si ya impone pero en realidad lo que realza la importancia de la pregunta y la respuesta dada por Jesús es lo que el templo representa. La tradición judía dio al símbolo arquitectónico del templo una importancia mayúscula. Aunque el tiempo pasó y diferentes períodos históricos se vivieron, indudablemente en la memoria colectiva del pueblo escogido, se mantuvo vivo un importante momento, el día que el templo construido por Salomón a instancias del Rey David fue inaugurado. El testimonio bíblico lo registra así: “Mas Jehová dijo a David mi padre: Respecto a haber tenido en tu corazón deseo de edificar casa a mi nombre, bien has hecho en haber tenido esto en tu corazón. Pero tú no edificarás la casa, sino tu hijo que saldrá de tus lomos, él edificará casa a mi nombre. Y Jehová ha cumplido su palabra que había dicho, pues me levanté yo en lugar de David mi padre, y me he sentado en el trono de Israel, como Jehová había dicho, y he edificado casa al nombre de Jehová Dios de Israel. Y en ella he puesto el arca, en la cual está el pacto de Jehová que 3
  4. 4. “Hojas al Viento”* Estudios Bíblicos Centro de Bendición celebró con los hijos de Israel. Se puso luego Salomón delante del altar de Jehová, en presencia de toda la congregación de Israel, y extendió sus manos. (…) Cuando Salomón acabó de orar, descendió fuego de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas; y la gloria de Jehová llenó la casa. Y no podían entrar los sacerdotes en la casa de Jehová, porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová. 2º Crónicas 6:8-12; 7:1-2. El templo representaba diferentes realidades de la vida judía: Primero, era símbolo de la identidad nacional, esto no es cosa simple. La ascendencia genealógica fue y es para el pueblo hebreo sumamente importante. El templo representó la permanencia de la nación y su resurgimiento aun de las mismas ruinas. En el tiempo de la deportación a Babilonia, el templo construido por Salomón quedó prácticamente destruido, lo mismo que la nación. Pero justo en el tiempo del cumplimiento del juicio decretado, cuando Dios dispone el regreso de las tribus de Judá y Benjamín, el primer paso para la restauración fue la reconstrucción del templo bajo el liderazgo de Esdras. En realidad la ciudad de Jerusalén, centro y corazón de la identificación judía estaba destruida, pero a fin de volver a darle a la nación su identidad, primero fue reedificado el templo (este es el templo que Herodes reconstruye y amplía). Esto le dio a la maltrecha nación judía una razón de unidad y propósito en la restauración nacional. Si la respuesta que Jesús daría a la pregunta expresa daba a entender, aunque fuera por mera insinuación, que Jesús creía en un dios diferente, estaba en el lugar equivocado, el templo no era el lugar de adoración correcto, porque en ese templo se creía y adoraba solo al Dios de los padres del pueblo Judío, Abraham, Isaac y Jacob, el Dios Uno. En segundo lugar, el templo simbolizaba la presencia del Dios verdadero en medio del pueblo escogido. La importancia de esta verdad no solo radica en el hecho de que distingue al Dios de Israel de los dioses de las naciones, sino en que hace del pueblo judío el pueblo escogido de Dios de entre los demás pueblos. Ahora, puesto que Dios hizo del templo su morada (aunque Dios no “habita” en templos hechos de manos) la respuesta que Jesús daría tendría que ser aquella que diera razón del Dios que habitaba allí, la contestación era necesariamente inequívoca La respuesta La respuesta integral de Jesús a la pregunta del escriba fue: “El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.” ¿Qué es lo que en realidad Jesús quiso decir? Veamos. La respuesta de Jesús es múltiple y para nuestro objeto de estudio al menos doble. 4
  5. 5. “Hojas al Viento”* Estudios Bíblicos Centro de Bendición El más grande mandamiento de todos no es primariamente amar a Dios tal como lo pide Jesús. El mas grande mandamiento comienza “Oye Israel”. Muchos puede que difieran de esta declaración. Pero antes de cerrar el escrito y la mente, consideremos algo importante. Por muchos años, hemos oído que el más grande mandamiento de todos es amar a Dios con todo lo que somos. Muchas predicaciones, bien intencionadas todas ellas, y muchos estudios bíblicos han llegado a nuestros ojos y oídos en el sentido de que en verdad el mas grande mandamiento comienza amando a Dios apasionadamente. Ahora, desde luego que amar a Dios de esta manera es un mandamiento insuperable en cuanto a la calidad del amor que se le debe profesar a Dios mismo, pero, el mandamiento comienza con una declaración pocas veces resaltada, el mandamiento comienza: “oye Israel, El Señor nuestro Dios, el Señor Uno es” ¿Qué significa esto?. Verdadera adoración a un dios falso El tiempo actual no difiere del antiguo en cuanta al apasionamiento de los creyentes en dioses distintos del verdadero. Basta con observar la pasión e interés puesto por los pueblos del mundo en la veneración (más bien adoración) a Maria tal como la muestra la Iglesia Católico romana en sus múltiples facetas. En México y una muy buena parte de América Latina esta adoración es dirigida a La Guadalupana. Cada 12 de Diciembre es la fecha cumbre de una serie de eventos religiosos cargados de amor apasionado por la imagen venerada. Ahora si que estas personas aman a La Guadalupana con todo su corazón, y con toda su alma, y con toda su mente y con todas sus fuerzas. Pero esa verdadera adoración no hace que lo adorado sea verdadero. Desde nuestra realidad cristiana podemos decir que esta adoración mariana no es sino pura y genuina idolatría. En esto todos los creyentes cristiano-evangélicos estamos de acuerdo. Digámoslo de nuevo en estas palabras, un acto de adoración genuino no hace genuino ni verdadero el objeto de adoración. Muchos de nuestros conciudadanos pudieran muy bien ser puestos como excelso ejemplo de lo que es adorar a Dios con todo el corazón, con toda su alma, con toda su mente y con todas sus fuerzas. Solo que el objeto adorado por ellos, no es verdadero, es tan solo un ídolo hecho de manos con todas las características que le hace ser aborrecido por el verdadero Dios. Por esto es que el más grande mandamiento comienza por precisar quien es el verdadero Dios que merece ser amado de tal manera que involucre toda la existencia del adorador. No olvidemos que este Dios verdadero anda en busca de los verdaderos adoradores. Por eso es muy importante que el mas grande mandamiento comience así: “Oye Israel, El Señor nuestro Dios, el Señor Uno es” A continuación tratemos de penetrar un poco en este mandato y su contenido. 5
  6. 6. “Hojas al Viento”* Estudios Bíblicos Centro de Bendición A. Es sumamente interesante indagar el significado literal de la palabra hebrea que se traduce al español como “Oye”. La palabra citada en hebreo es ‫ שׁ ַע‬y se pronuncia “Shemá”. Para la ‫ָמ‬ traducción de esta palabra se deben tomar en cuenta los siguientes detalles: 1. Es un verbo imperativo, que significa más que el simple oír, se trata de oír inteligentemente con un fin de obediencia.* 2. La palabra tal como sucede con la inmensa mayoría de las palabras hebreas, tiene múltiples acepciones que dependen del contexto para su correcta aplicación, acepciones tales como: advertir, , anunciar, atención, atender, atentamente, atento, conceder, consentir, contar, convenir, dar oídos, decir, declarar, discernir, divulgar, entender, entendido, escuchar, exclamar, fielmente, juntar, llegar, mirar, obedecer, obediente, de oídas, oído, oír, (poner, prestar) atención, pregonar, proclamar, publicar, recibir, resonar, saber, sonar, testigo.* (*Diccionario Strong de palabras originales del Antiguo Testamento) De modo que no debemos suponer que se trata de una simple expresión para llamar la atención de los oyentes, es un mandato que requiere obediencia. La traducción literal de “Shemá” al español podría muy bien ser “Oye-obedece” mas que simplemente “Oye”. B. Ahora, ¿Quién debe oír-obedecer lo que se va a decir?; Israel. Este es un mandato imperativo dado a un pueblo en particular. Esto revela un principio elemental del mensaje bíblico. Ningún mandamiento u ordenanza se da al aire o con un destinatario incierto. Este mandato de Oír-obedecer es para un pueblo singular, el pueblo que a la postre será el que preserve la gran revelación a la humanidad del Dios Uno. Este pueblo es quien debe oír y obedecer perennemente el supremo anuncio. C. ¿Cuál es el anuncio que debe oír-obedecer?; que el Señor nuestro Dios, el Señor UNO es. La palabra hebrea ‫ א ַד‬Ekjád que se traduce uno, también significa único, solo y todo.* Israel ‫ֶח‬ sabe por esto que el Dios de ellos es UNO Y UNICO. Este Dios objeto y merecedor de tal adoración no solo es aquel que en la historia anterior y posterior de Israel se manifestó portentosamente realizando milagro tras milagro y levantando una y otra vez a su pueblo de las mismas cenizas, es además y sobre todo, el Dios Uno. En realidad eso es lo que lo hace diferente y distinguirse de los demás dioses. No que realice milagros y portentos, sino que es primaria, indivisible, soberana y eternalmente Uno. De esta verdad se trata el primer y mas grande mandamiento, antes que nada Dios es Uno, si el mandamiento supremo no comienza con esto, es imposible que el mandamiento sea realmente obedecido. Es decir, (ponga suma atención a lo siguiente) todo aquel que no ama al Dios que es Uno en realidad no ama al verdadero Dios. Por ello es tan importante la respuesta dada por Jesús. (Y en realidad es la razón que me mueve a escribir estas líneas) El mas grande mandamiento no solo habla de amar a Dios sino de oír-obedecer el hecho supremo de que el Dios que se debe amar con todo lo que la cita anuncia es UNO y EL UNICO. La raiz hebrea para uno (ekjád) nunca supone que uno sea más de uno o una 6
  7. 7. “Hojas al Viento”* Estudios Bíblicos Centro de Bendición “unidad” como si este uno se conformara de algo más que simplemente uno. Por ello la fe judía difería (y difiere aun) por su estricto monoteísmo, lo que significa que creía en UN solo Dios. Actualmente uno no significa uno en el sentido judío. Hoy Uno, (inexplicablemente) pueden ser dos o tres y sin embargo ser uno. Para los hebreos uno era uno sin ninguna clase de adiciones. El profeta Isaías lo explico así: “Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí.” Is. 45:5 Jesús debería declarar respecto de Dios lo que el intérprete de la ley pudiera aceptar como verdad. Ahora, el intérprete aceptó como correcta la respuesta de Jesús; y no olvidemos que la intención de la pregunta era encontrar a Jesús en una mentira o error respecto del Dios en que creía. Pero el intérprete de la ley no tuvo más remedio que decir que lo que Jesús había respondido era lo correcto. Concluyendo Entonces realmente ¿cual es el primer y mas grande mandamiento? El primer y mas grande mandamiento es amar al Dios Uno (lo que le diferencía por necesidad de todo aquello que no sea el Dios Uno) con “todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas”, solo que para que este primer mandamiento sea plenamente cumplido, antes ha de obedecerse el mandamiento -Oye Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor Uno es-. Si este mandamiento no es obedecido, el siguiente no puede ser cumplido cabalmente. Y la obediencia ante Dios jamás ha sido aceptada si esta es parcial, no se puede obedecer y desobedecer al mismo tiempo, si hoy hay alguien (y pienso que son mas que algunos) que no obedece plenamente este mandamiento oyendo (obedeciendo) primero que Dios es uno, y aun mas, ¡negando que Dios es Uno¡ ¿ como puede decir que obedece el mas grande mandamiento si acaso esta amando con toda pasión a un dios que no es uno. No puede llamarse inocente quien abiertamente se opone a lo que la Biblia le manda obedecer, y aun así, decir que esta en obediencia, porque ama a Dios con todo su corazón, y con toda su alma, y con toda su mente y con todas sus fuerzas, pero se niega a reconocer al Dios Uno y aun se empeña en negar que este sea Uno, pero no solo eso, sino que neciamente proclama que Dios es tres. 7

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