libro-historias-de-un-pueblo-ibiza-melian

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libro-historias-de-un-pueblo-ibiza-melian

  1. 1. 1
  2. 2. ÍndiceIntroducción……………………………………………………………………………5Capítulo I: Las fiestas patronales………………………………………………………8Capítulo II: Una más de caciques………………………………………………………9Capítulo III: Moción de Censura en Benidorm………………………………………..11Capítulo IV: El pueblo lentamente se quedaba vacío……………………………...….13Capítulo V: Una economía con pies de barro………………………………………....15Capítulo VI: Las facturas municipales………………………………………………...18Capítulo VII: Sorolla regresa con honores a Valencia………………………………...21Capítulo VIII: Un 70% de fracaso escolar…………………………………………….24Capítulo IX: Clara Campoamor y su ardua lucha……………………………………..26Capítulo X: Benito, el eterno maestro krausista………………………………………28Capítulo XI: El código ético krausista……………….………………………....………31Capítulo XII: Un nuevo episodio de presunta corrupción……………………………..34Capítulo XIII: Un descendiente de Frédéric Bastiat…………………………………..36Capítulo XIV: El constitucionalismo de Blanco White……………………………….39Capítulo XV: Mayor carga impositiva, menor competitividad turística………………41Capítulo XVI: Adolfo Suárez bien merece un Nobel………………………………….43Capítulo XVII: Diferencias entre planteamientos intervencionistas y liberales……….45Capítulo XVIII: Era obvio que Libertad necesitaba ayuda…………………………….48Capítulo XIX: Supuestas arbitrariedades en las licitaciones municipales…….………..50Capítulo XX: Desmanes intervencionistas en materia urbanística……………………..53Capítulo XXI: Las controvertidas Modificaciones Puntuales del Planeamiento………56Capítulo XXII: Supuesta relación entre partidocracia y corrupción…………………...58Capítulo XXIII: Contradicciones constitucionales del sistema electoral vigente……...61 2
  3. 3. Capítulo XXIV: La representación electoral de las minorías…………………………65Capítulo XXV: Ser de España………………………………………………………...68Capítulo XXVI: Nacionalismos y regionalismos españoles (I)……………………….74Capítulo XXVII: Nacionalismos y regionalismos españoles (II)……………………...76Capítulo XXVIII: El país de los ciegos………………………………………………..79Capítulo XXIX: La irrupción de las revoluciones liberales……………………………82Capítulo XXX: El constitucionalismo español hasta la Restauración………………….86Capítulo XXXI: ¿Está nuestro actual sistema político agotado?.....................................89Capítulo XXXII: El sistema político de la Restauración……………………………….93Capítulo XXXIII: Resulta perentorio reformar nuestro sistema político………………97Capítulo XXXIV: La Revolución desde arriba……………………………………….102Capítulo XXXV: Vuelva usted mañana………………………………………………104Capítulo XXXVI: La mal usada vía de urgencia……………………………………...107Capítulo XXXVII: Irrupción de los partidos de masas……………………………….110Capítulo XXXVIII: El socialismo ha muerto…………………………………………113Capítulo XXXIX: PSOE, del marxismo al pragmatismo liberal……………………...117Capítulo XL: ¡Españoles: reconstruid vuestro Estado!.................................................120Capítulo XLI: Las dos Españas……………………………………………………….123Capítulo XLII: Un sistema más justo y equitativo……………………………………126Capítulo XLIII: Rápida desvirtuación de una joven democracia……………………..129Capítulo XLIV: La Constitución de la Segunda República…………………………..138Capítulo XLV: Del bienio reformista al radical-cedista………………………………141Capítulo XLVI: La dictadura de Francisco Franco Bahamonde……………………...147Capítulo XLVII: La Transición, Suárez y el Rey……………………………………..153Capítulo XLVIII: De la ley a la ley…………………………………………………...156 3
  4. 4. Capítulo XLIX: Los Pactos de la Moncloa……………………………....….………160Capítulo L: El Estado de las Autonomías…………………………………..………...163Capítulo LI: La dimisión de Adolfo Suárez…………………………………..………168Capítulo LII: El aciago 23-F…………………………………………………..………172Capítulo LIII: La consolidación de una ficticia democracia………………….………176Capítulo LIV: Adolfo Suárez, centro-reformista y liberal……………………………179Capítulo LV: La disputa por el centro………………………………………………...181Capítulo LVI: ¿Estamos finalizando una Segunda Restauración?................................186Capítulo LVII: Saturno devorando a un hijo………………………………………….191Bibliografía……………………………………………………………………………196Datos del autor………………………………………………………………………...200 4
  5. 5. Introducción“Historias de un pueblo” nació con vocación de hallar una respuesta paradeterminada pregunta que me hacía insistentemente: ¿por qué nuestra situacióndemocrática vigente se ha desvirtuado considerablemente? Y más aún, ¿por quésiendo de tal gravedad las circunstancias por las que atravesamos, no existenapenas debates sobre la concreta cuestión? Apoderándose de nuestro ánimo unapueril huida hacia delante.Una reflexión que me llevó, de la mano de las vicisitudes de unos personajes,acaecidas en un hipotético pueblo español, Matahambre, a abordar los principalesproblemas que corroen los cimientos de nuestro Estado y que comienzan por elprimer escalón, los Ayuntamientos. Una novela de corte político donde cobra especialrelevancia aquel famoso lema de la Restauración: “para los enemigos la ley, para losamigos el favor”, y su máximo representante, el cacique. Incidencias que en otraslatitudes (Estados Unidos, Australia, Noruega o Irlanda) ya se han solventadomodificando la figura del strong-mayor, utilizada en España, por la del city-manager,con lo que han logrado prácticamente erradicar el clientelismo político y la picaresca deciertos administradores.Interpelándome además, cómo ante la galopante crisis que sufrimos, podremosproseguir sosteniendo el inmenso aparato gubernamental nacional. El Estado de lasAutonomías, inaugurado con la Constitución Española de 1978, donde el gobiernocentral casi no posee herramientas para la fiscalización del funcionamiento de talescomunidades. Siendo paradójicamente mayores los recursos de los que dispone Europapara controlar a sus países miembros. Una compleja organización compuesta por 7.286corporaciones locales, correspondiendo el 80% a circunscripciones con menos de 5.000residentes, y un 73% inferior a mil. Lo que resulta llamativo si lo comparamos con elReino Unido, nación que cuenta con 60 millones de habitantes, nosotros sólo somosalrededor de 46 millones de españoles, y 340 entes locales.Haciendo un punto y aparte en cuanto al diagnóstico de nuestro régimen electoralse refiere, el cual ha propiciado el dominio absoluto de los partidos sobre laciudadanía. Derivando en una abyecta partidocracia, en la que unos pocos usurpanel poder decisor al pueblo valiéndose de las listas cerradas y bloqueadas.Organizaciones aquejadas mayormente de una febril regresión paranoide. Sugiriendocambiar la regla D’Hondt, que robustece a las grandes formaciones por la de Lagüe o elmétodo Danés, que se muestra sustancialmente más benevolente con las fuerzasminoritarias. Proponiendo instaurar la doble vuelta, a tenor de lo prescrito por elsociólogo francés Maurice Duverger a mediados del siglo XX, en pro de tender almultipartidismo y lograr que la variedad de posturas que albergan los españoles seencuentren debidamente representadas dentro del arco parlamentario.Sin olvidarme de recordar los valores del incipiente “Estado liberal de derecho”, elcual derivaría posteriormente al “Estado democrático de derecho” y terminaría en elhoy por hoy “Estado social y democrático de derecho”. Como la necesaria separación 5
  6. 6. de poderes ideada por Montesquieu, líneas que debían separar nítidamente alejecutivo, del legislativo y el judicial, las cuales se han ido difuminado muy lentamente.Con un legislativo controlado por el ejecutivo, y ¿un judicial? Panorama en el que semancillan reiteradamente derechos fundamentales, inalienables al ser humano, como lapresunción de inocencia. Por otro lado aquel anhelo liberal que aspiraba a mostrarun sistema jurídico ordenado, que favoreciera la seguridad y posibilitara que sudestinatario supiera a qué atenerse en cada momento, se encuentra desbordado.Calculándose que en España coexisten 100.000 leyes y reglamentos, a lo que hay quesumar las normativas europeas de ejecución directa, configurando una telaraña de difícilcomprensión y entendimiento y todo gracias a esa absurda “reglamentitis” que aquejaa nuestros gobernantes. Haciendo realidad lo vaticinado por Frédéric Bastiat en su obra“lo que se ve y lo que no se ve”. En la que el autor asevera que los efectos de laintervención estatal no son inmediatos, sino que suelen aflorar a largo plazo,desvirtuando normalmente la intención inicial.Describiendo las dos concepciones ideológicas que han marcado el devenir denuestra reciente historia: la socialista y la liberal. Esta última bautizada enEspaña, en los últimos tiempos, como de centro, reformista y liberal. Destacando elpensamiento de grandes autores y políticos liberales nacionales: Blanco White,Mariano José de Larra, Antonio Cánovas del Castillo, Francisco Giner de los Ríos y su“Institución Libre de Enseñanza”, Joaquín Costa, Miguel de Unamuno, Vicente BlascoIbáñez, José Ortega y Gasset, Salvador de Madariaga, Clara Campoamor, AdolfoSuárez,…O pintores igualmente adscritos a la corriente liberal de la talla de Franciscode Goya y Lucientes, Joaquín Sorolla y Bastida. Deslizándome además por laconcepción de las dos Españas, en palabras de Ortega y Gasset: Una “que seobstina en prolongar los gestos de una edad fenecida”. Y otra “España vital, sincera,honrada, la cual estorbada por la otra, no acierta a entrar de lleno en la historia.”Mas decantándome por la Tercera España, denominada así por Salvador deMadariaga, la de la libertad, la integración y el progreso.Pero para interpretar nuestro presente, hemos de conocer nítidamente nuestrahistoria. Es por ello que en “Historias de un pueblo”, se narran los disparesepisodios de nuestro pasado constitucional, lo que explica en cierta medida la derivahacia el panorama actual. Arrancando con la irrupción de los partidos políticos denotables o de cuadros, que darán lugar a los de masas y culminarán en los calificadoscomo “atrapa-todo”. Partiendo de la Constitución de 1812, pasando por la de 1869, elproyecto de Constitución federal que no se llegó a promulgar de la Primera República,la de 1876, la Constitución de 1931 de la Segunda República y la actual de 1978.Finalmente me hago eco de una comparación, a mi modo de ver sorprendente,sobre la gran similitud existente entre el convulso y denostado largo periodo de laRestauración (1874-1931) y la etapa democrática actual. Iniciándose ésta última conla promulgación de la Constitución de 1978 y nuevamente con la subida al trono de losBorbones. 6
  7. 7. Instando a ejecutar cuanto antes la proclama de Antonio Maura, destacadopolítico regeneracionista de la Restauración, “La Revolución desde arriba”: “(…)más que nunca es ahora necesario restablecer aquella ya casi olvidada, de tiempo queha que fue perdida, confianza entre gobernantes y gobernados; y ya no hay más que uncamino, que es la revolución (…) desde el Gobierno (…). Nunca habría sido fácil larevolución desde el Gobierno, nunca habría sido recomendable, si hubiera podidodividirse la facultad y esparcirse la obra en el curso del tiempo; pero cada día quepasa, (…), es mucho más escabrosa, mucho más difícil, y el éxito feliz mucho másincierto; y no está lejano el día en que ya no quede ni ese remedio (…)”.¿Serán capaces nuestros gobernantes de acometer las perentorias reformas que requiereineludiblemente nuestro Estado? ¿Abriremos al menos el debate? ¿O continuaremos conla política del avestruz? Yo prefiero pensar que queda, aunque sea, una nimia esperanza,y que más pronto que tarde seremos conscientes de la exigencia del cambio, pero no decolor político, sino de estructuras y fundamentos. Porque como aclamara Adolfo Suárezen las Cortes, el 9 de Junio de 1976, parafraseando al celebérrimo poeta AntonioMachado: “Está el hoy abierto al mañana. Mañana, al infinito. Hombres de España: ni el pasado ha muerto ni está el mañana, ni el ayer escrito.”Sin más, espero que disfruten, tanto como yo al escribir esta novela, de su lectura.Y quizás, quién sabe, nuestras humildes deliberaciones nos conduzcan a construirun pensamiento colectivo que contribuya, aún incipientemente, a la mejora denuestra sociedad. Pues hay quien asevera que las utopías del ayer, siempre son lasrealidades del mañana. Ibiza Melián “Historias de un pueblo” 7
  8. 8. Capítulo I: Las fiestas patronalesEl intenso calor, a pesar de su molestia, servía para relajar la desmesurada tensión en elambiente, la desconfianza y recelos se palpaban por doquier. La voz de fondopredominante era la del párroco, eso sí, los cuchicheos daban lugar a un homogéneomurmullo, cual acompañamiento coral. Como siempre, las fiestas patronales noestaban presididas por la virgen a la que se veneraba, sino por disputas y múltiplesrencores. Porque al fin y al cabo, lo queramos reconocer o no, lamentablementeaún existen lares donde se gesta lentamente otro renovado Puerto Hurraco.A la salida de la eucaristía la banda comenzó a tocar los tradicionales pasodobles. Y trasellos aprendices y veteranos, con su corte de alcahuetes respectivos. Sujetos quecantarán mil loas o se arrastrarán por el fango, con tal de lograr para sí la dádivaprometida.Resulta, según se mire, bastante gracioso o triste. Si el que te empleaba antaño, ahora yano estaba, de omnipotente prohombre cubierto de máximas virtudes pasaba a criaturamonstruosa a la que se le atribuyen todo tipo de males. El poder de transformación queconferían los lisonjeros superaba a cualquier leyenda mitológica.Gracias a supuestos intereses, los enemigos de ayer eran casi hermanos hoy.Aunque para mantener en cierto grado las apariencias, procuraban no dejarse ver juntosen demasía. Olvidando injurias vertidas en otros tiempos contra propios y extraños,contestadas en aquel momento a modo de promesas eternas, consistentesbásicamente en jamás otorgar el perdón. Esa clásica ristra de estridentesgrandilocuencias que se lanzan al viento y que la brisa erosiona con suma facilidad. Hayquien cuenta incluso que en estas historias siempre cohabita un padrino, y como tal esmentado reiterativamente por sus favorecidos.Y allí estaban ellos en el centro de la plaza con exagerados y falsos abrazos. Hipocresíaen estado puro. Con conversaciones huecas y vacías, repletas de subliminales mensajes.Quedando delatados inevitablemente por su lenguaje no verbal. Mientras hablaban deltiempo se frotaban las manos, relamiéndose ya por los pingües beneficios. Se tocaban laoreja o nariz, trasladándole por consiguiente al receptor la emisión de una burda mentiramás. Total, entre tantas, de seguro que pasaba desapercibida.Poco a poco se fue yendo la gente. Y allí de pié, pensé en lo que hace años me dijo unbuen señor: “para lograr abrirse paso en un sitio, se ha de conocer primero lo que hayalrededor del camino”. Y ahora afirmo que este lugar tiene todavía mucho queenseñar y mostrar. Una historia subyacente repleta de: odios, desilusiones yconfabulaciones. 8
  9. 9. Capítulo II: Una más de caciquesUna crisis galopante. Destrucción de empleo sin parangón. El déficit corroelentamente las arcas institucionales. Y las mentiras no paran de proliferar. Aunquealgunos se auto-convencen una y otra vez de que los ciudadanos son tontos y como talcon las típicas marrullerías siempre serán capaces de engañar.Si alguien osase levantar la voz, disponen de un remedio infalible. O bien lo amedrentancon su integridad física personal, o ponen en marcha multitud de resortes: presionar paraque despidan a un familiar, inspecciones varias,... Eso sí, sin dejar rastro, ni prueba, quepara algo valdrá mantener tan robusta corte de satélites asesores. Y es que aquella fraseque esgrimían durante la Restauración los caciques locales, tal vez no distedemasiado de la época actual: “para los enemigos la ley, para los amigos el favor”.En este ambiente se mueve mi pueblo, al que año tras año degradan un poco más.Donde los condenados por la justicia, manejan los resortes de una deleznable políticaclientelar. Aupando a sus apadrinados al poder público y organizacional, en pro decontinuar sosteniendo su entramado particular. Al que se suman allegados y ajenos,buscando lograr para sí toda clase de favores. El egoísmo en estado sumo: nada importalas penurias que pasen el resto de conciudadanos, si en algo ellos salen beneficiados.Una especie de “Sodoma y Gomorra” renacida cual ave Fénix de la España másprofunda y cañí.La Administración lo controla todo, hasta la decisión más insignificante. No dejandonada al azar y arrinconando completamente la libertad individual.Por cierto, ahora caigo en la cuenta, de que llevamos un largo rato conversando, mas nome he presentado. Me llamo Pedro Gutiérrez, pero mis amigos me llaman Pedrín. 9
  10. 10. Vivo en una pequeña circunscripción de la Comunidad Castellano Manchega. Donde elocre de las llanuras se confunde con el azul turquesa del cielo. Hermoso rincón denuestro territorio patrio, mayormente caracterizado por su desbordante hospitalidad.Soy un joven pastor de ovejas, orgulloso como ninguno de su profesión y raíces. Paramás reseñas elaboro un queso excepcional, que conste que no es publicidad, sólo purarealidad, jajajajaja. Más adelante, si así lo desean, los invitaré a un pedazo de esteriquísimo manjar para que lo puedan comprobar. Ya sé lo que me van a contestar: queno tengo abuela. Sin embargo, es la verdad, puesto que por más que lo intente estoyincapacitado para la falsedad. Mis amigos se ríen de mí porque aseguran que no séponer cara de póquer, resultándome por ello harto difícil encontrar pareja para jugar alas cartas en el bar municipal.Bueno, que nos perdemos. El lugar donde resido recibe el nombre de Matahambre,si bien, paradójicamente, aquí nadie mata el hambre. Es uno de esos lares donde apesar de encontrarse inmerso en pleno siglo XXI, concretos y supuestos ilustres señoresaún muestran comportamientos propios del XIX.A partir de ahora, si me lo permiten, les voy a narrar las venturas y desventuras de estepueblo. Vaticinando, en este preciso instante, que con él muchos de ustedes inclusolleguerán a sentirse especialmente identificados.Os dejo por hoy, que mis ovejas a estas horas han de estar pensando que las quieroabandonar. Y nada más lejos, estimándolas soberanamente por su franca autenticidad.Cosa que, con los tiempos que corren, no me arriesgaría a aseverar de los demás. 10
  11. 11. Capítulo III: Moción de censura en BenidormEl viento se colaba por los resquicios del tejado, recreando un ensordecedor sonidosimilar a un vendaval. Pero allí estaba él impertérrito, como cada noche junto al fuego.Sentado en su perenne silla de ruedas, a la que estaba atado desde hace ya una década omás, cual jaula de cristal que jamás podrá abandonar. Noche tras noche esperabaansioso a que regresara de pastorear, para que le leyese las noticias aparecidasdurante el día en los diferentes medios.Y es que mi padre pertenece a una época ya pasada. Curtido por los miedos de lainfancia, la hambruna de la guerra, por los odios fratricidas de una Españadividida,…Desde muy joven se quedó huérfano, teniendo que trabajar a muy tempranaedad con tal de subsistir. Sí, como tantos otros coetáneos de su mismo periodo, nosabe leer ni escribir. Si bien mantiene unos pensamientos claros y congruentes comoninguno, rebosantes en ciertos instantes de suma brillantez, propios de la experiencia yel sufrimiento de su niñez. Por lo que las tertulias políticas en mi casa se suceden conbastante asiduidad. Lo han adivinado, Pedro se llama él también.Allí frente a la chimenea charlamos durante horas. Debatiendo intensamente sobrelo que el periódico elmundo.es publicaba en relación al pacto antitransfuguismo. Y nosreímos con grandes algaradas. Siempre me he preguntado la razón por la que sobre estacuestión aún no se ha legislado. Limitándose a suscribir únicamente un mero documentode buenas intenciones, al que pisotean constantemente las distintas formaciones.Es más, les cuento. El Ayuntamiento de mi pueblo, uno como tantos otros del territorionacional, ya ha cambiado de manos en esta legislatura cuatro veces. Apoyando a variostránsfugas representantes de los partidos que ahora mismo se tiran los trastos a lacabeza, a razón de la hipotética moción de censura planteada en Benidorm. Incluso,me dijo mi tío Juan, un abogado del Estado jubilado, que el artículo 73.3 de la Ley57/2003, de 16 de Diciembre, de medidas para la modernización del gobierno local,establece lo siguiente: “(…) Los derechos económicos y políticos de los miembros noadscritos no podrán ser superiores a los que les hubiesen correspondido de permaneceren el grupo de procedencia (…)” Cosa a la que han hecho igualmente caso omiso,endosándose el transfugado tres o cuatro puestos más.El tránsfuga por lo normal es aquel individuo que un día te jura y te perjura que jamás teabandonará, para acto seguido desaparecer con el firme propósito de a otro alcaldeproponer. No sin antes registrar la moción censurante, la cual suelen firmar en unanotaría del extrarradio, por eso de mantener la intimidad y alevosía exigidas. Durantediez días hábiles, más los festivos que se encuentren entre ellos, se esconden en unparadero desconocido, ilocalizables para familiares y amigos. No vaya a ser queperturben su concentración excepcional, requerida para que en el pleno convocadotranscurrido el plazo estipulado levanten la mano y no chafen el plan por un iluminadotrazado. Y donde yo vivo de esto mucho sabemos, ostentando tan penoso récord, meatrevería a decir que del planeta entero. Amén de meritorias repúblicas bananeras enejercicio. 11
  12. 12. Siendo ello de fácil comprobación, simplemente con pedir un acta a la ComisiónNacional del Pacto Antitransfuguismo. Si algún día los periodistas hicieran esto,lograrían publicar un jugoso artículo con el que a más de uno pondrían colorado, encuanto a su hipocresía y tremenda desfachatez. Pensándose otra vez, el no esgrimir nadacuando ellos mismos presuntamente alientan y fomentan este tipo de actos. Cobijandobajo sus siglas a militantes que acceden a sus cargos públicos mediante tránsfugas yadeclarados. Por lo que consecuentemente una vez estén debidamente informados y elhecho comprobado vía certificación de la Comisión, están obligados a expulsar a esosmiembros con inmediatez. Y alguien me dirá, que el castigo pertinente provendrá de losEstatutos por los que se rija la organización afectada. No obstante, los mencionadostextos “son como el chicle bazooka, que si lo estiras siempre te toca”. Es decir, que seinterpretan dependiendo de la ocasión y del personaje en cuestión.Aquí en Matahambre, hemos llegado a la conclusión de que como no salimos en lostelediarios cualquier acto es permitido. Entre lo que en este pueblo hacen y lo que enlas sedes nacionales dicen: “se parece como un huevo a una castaña”. Acordándosede nosotros sólo cuando se van a celebrar elecciones. Y mirando para otro ladocuando nos dirigimos a ellos para reclamar nuestros legítimos derechos e intereses.Obviando nuestras deficiencias y necesidades.Ya bien entrada la madrugada optamos por irnos a dormir, a pesar de la amenaconversación. Y allí tumbado en la cama, escuchaba nítidamente los intensos bramidosdel aire que perturbaban mi sueño enormemente. Ruidos salidos de la lúgubre oscuridadque tocaban mi ventana como para que los dejara entrar. Quizás alaridos del más alláque presagiaban que algo andaba mal. Sin embargo, mi cansancio pudo más,apoderándose lentamente de mi ser consciente la inevitable somnolencia que nos acechadurante la nocturnidad. 12
  13. 13. Capítulo IV: El pueblo lentamente se quedaba vacíoLa tetera comenzó a silbar, avisándome de que el té estaba listo. Mi cabeza daba vueltastras la pesarosa noche. La cual estuvo repleta de sueños que se intercalaban fugazmenteentre enigmáticas sombras y susurros. No podría precisar con exactitud las imágenesque en mi mente recreé, aunque soy consciente de que me alertaban de un inminente ynefasto augurio.Me serví una taza de la caliente infusión, sentándome en la mesa ensimismado en mispensamientos. Intentando una y otra vez descifrar qué me intentaban decir la multitudde aparentes presagios que se dirigían hacia mí. Cuando de repente tocaron en la puerta.Mi padre aún estaba dormido, por lo que me apresuré en abrirla para que no sedespertara por ese ruido. Era Luis, mi eterno amigo. Me saludó con un rostrosumamente compungido. Y me preguntó si podía desayunar conmigo.Le noté que no sabía como empezar. Su mirada era ausente, sin posarla en un sitio fijo.Sin embargo, lentamente las palabras brotaron de su boca, cual río deseoso dedesembocar pronto en el mar. Y lo soltó. La próxima semana partiría deMatahambre, dejando en el pueblo a sus familiares y seres más queridos.Tornándose vocablo a vocablo aquella conversación en una triste y amarga despedida.Luis estudió Empresariales. Y recién salido de la Universidad, montó su pequeñonegocio en la calle principal: “Gestoría la Verdad”. Al principio todo fue bien,ganando lo suficiente para mantenerse él y mi prima Libertad. Por cierto, no os la hepresentado. Es la hija de mi tío Juan, el abogado jubilado del Estado. Es concejal.La novia de Luis desde que eran niños. Perteneciente a esa especie de políticosidealistas que anhelan las cosas arreglar y que tarde o temprano acabanenormemente decepcionados, arruinados y apartados. Desilusionados de unsistema que fomenta intensamente la mediocridad.La cuestión es que hace años mantuvo un fuerte enfrentamiento con el Alcalde anterior,para más señas hoy condenado por prevaricación. Quien desató sobre ella y susallegados la furia de los más oscuros resortes del poder. El ex-regidor quería eliminarlafuese como fuese del panorama municipal, ya que su presencia le resultabatremendamente molesta. Principalmente porque hipotéticamente podría desentrañar suscorruptelas y entramados, e instigar a la población para que modificasen su opiniónsobre tan siniestro señor. Sujeto que se mostraba ante los vecinos como padrebenevolente y protector, disponiendo a su antojo de la corporación local a cambio deunas cuantas migajas de pan.Golfi, se llamaba el ex-primer edil. En sus tiempos mozos fue camarero. No pasandosus estudios del graduado escolar. Aunque, durante sus 8 años en el cargo, supo amasaruna enorme fortuna, invirtiéndola rápidamente en lejanos países. Él justificaba que sucapital provenía de su maestría empresarial al frente de un pequeño local de venta detuercas y tornillos. Opinando Luis y Libertad que si eso fuese cierto, harían bien endeclararlo Doctor Honoris Causa en Ingeniería Financiera. Incluso nominarlo para el 13
  14. 14. premio Novel quizás, por ser capaz de obtener la máxima rentabilidad a un productocon tan escaso margen de beneficio.Cuando “Gestoría la Verdad” inició su actividad, lo hizo gestionando ya unaimportante cartera de clientes. Los cuales se convirtieron con el tiempo en los auténticospublicistas de la sociedad y más concretamente de su director. Pregonando por doquiersus bondades como buen profesional y mejor persona. Estimando por encima de todo suloable honestidad.No obstante, cuanto más se recrudecían las disputas entre Golfi y Libertad, máspresiones recibían los clientes de “Gestoría la Verdad” para que desistieran de suapoyo a la entidad, amén de sufrir dilataciones en sus futuros trámites burocráticos, obien cualquier sanción o penalización. El objetivo era dejar a la ilusa concejal sin panque echarse a la boca, en pro de abocarla a emigrar. Empujándola sutilmente a quebuscara en otras tierras la paz, tranquilidad y el bienestar de los suyos. Cualquier actovalía con tal de que continuara Matahambre en las garras de los que siempre habíanmanejado sus hilos. Y finalmente esto que tanto ansiaban parcialmente lo habíanconseguido. Luis se marchaba a Mallorca para trabajar en la administración de unhotel en la ciudad de Palma, la capital insular, ante la imposibilidad de aquíencontrar puesto alguno para él. Ya que Golfi en la comarca lo había vetado,mediante coacciones y amenazas tanto en el ámbito público, como privado.Rendido y con la triste pena enquistada en el corazón, me decía adiós entre sollozos yquejidos. Encomendándome encarecidamente cuidar de su amada Libertad, subien más preciado en este mundo. La brillante luz que ilumina su camino, por laque merece la pena luchar hasta el final, cumpliendo así su destino. 14
  15. 15. Capítulo V: Una economía con pies de barroLa estación estaba en silencio. Alcanzando sólo a escuchar el repiqueteo de la lluvia alcaer sobre el suelo. Libertad permanecía de pie, ausente, incapaz de articularpalabra. Quizás albergando aún la esperanza de que aquello fuese un sueño del quepronto se despertaría. Pero no, Luis nos dijo adiós ese mismo domingo, en una tardegris de Septiembre. Quedando Matahambre tras su marcha cada vez más triste,vacío y frío.Ya en el coche, mientras nos dirigíamos hacia la casa de mi padre, pues esa nocheteníamos cena familiar, irrumpió a llorar desconsoladamente. Culpándose de loocurrido y preguntándose si no podía comportarse como los demás. Era tan simplecomo callarse y mirar para otro lado. Transformarse en un ser carente de empatía,ajeno a las injusticias y capaz de relegar al olvido la verdad. Total a quién le podríaimportar la cruda realidad.El olor de las migas llegaba hasta la puerta. Servidas en una reluciente cacerolacolocada sobre la mesa. Durante gran parte de la velada nos limitamos acontemplarlas cabizbajos, atados con los lazos de nuestros profundos pensamientosa las sillas. Mirando con ojos aguados tan legendario plato de nuestra gastronomía 15
  16. 16. tradicional. Era como si un ángel hubiese pasado en esos momentos. O así lo define almenos la creencia popular a este insólito hecho acaecido en el seno de la familiaGutiérrez, caracterizada por su habitual locuacidad. Llevándose con él los ruidos yquejidos de este mundo terrenal.Fue mi tío Juan, el abogado jubilado del Estado, padre de Libertad, el que fuera esposode la única y difunta hermana de mi padre, Clara se llamaba, quien se aventuró aromper el hielo. Conversando al respecto de la situación de la economía nacional.Y es que España ya se acerca al 20% de paro. Hay quien vaticina incluso quesuperará el 22% en no demasiado tiempo. Por si esto fuera poco, aseveran que será apartir del 2013 cuando factiblemente comencemos a crecer a un rito del 2%. Lo quesignificaría que atendiendo a lo ocurrido en otras épocas, será en ese instante, y noantes, cuando se empiecen a crear nuevos empleos. Restando por delante un duroperiodo de no saber lo que va a pasar, dominado por la incertidumbre de si a ti tambiénte podrá tocar. Verte con una carta de despido en la mano después de tantos añostrabajados.Ostentando nuestro Estado el pésimo record de poseer el mayor número de“mileuristas”. Puesto que el 63% de la población activa cobra menos de 1000€. Cuandoel promedio en los países europeos como Francia, Gran Bretaña, Bélgica y Holanda semantiene en el 15%. Si bien ya auguran los entendidos que dichos contratados a“ochocientosuristas” pronto serán degradados.Una economía cual barco que pareciera que navega desorientado. No transmitiendo sutimoneo la seguridad y confianza requeridas. Propiedades indispensables parareactivarla mediante el empuje de la actividad empresarial y el consumo. Pilaresfundamentales sobre los que se sustenta la riqueza en cualquier lugar del mundo. Y esque si resulta más fácil abrir un negocio en Zimbabue que en España, escasacredibilidad al inversor emitimos. Lo que merma nuestra competitividad y capacidad dereacción ante un eventual ciclón como el que atravesamos hoy.Los rumores se disparan, informando los medios de comunicación de múltiplesversiones provenientes del Ejecutivo. Supuestas divisiones internas filtradas que seapresuran a desmentir acto seguido de ser publicadas. Abandono de la política delegendarios ex-ministros. Aderezándolo además con dispares opiniones de las reformasque pretenden implantar.Si bien la futura subida de impuestos es lo que al ciudadano de a pie más lepreocupa. Primero porque van a tocar los indirectos, es decir los menos equitativos.Cuyo desembolso se hará no atendiendo a la capacidad de tributación de cada cual. Anadie le preguntan cuando va a pagar una barra de pan si su nómina es de 1000 ó 3000€.Por lo tanto con un alza de dos puntos del IVA de seguro que nuestro bolsillo, ya de porsí exiguo, se resentirá. Amén de las nefastas consecuencias que al sector comercial estamedida le podrá acarrear, y más tal como está. 16
  17. 17. Y de los hidrocarburos tampoco nos olvidamos. A veces pareciera que desconocemosque los medios de locomoción se mueven con combustibles. Imprescindibles paratransportar las mercancías también de primera necesidad. Con lo que la cesta de lacompra inevitablemente se encarecerá unos cuentos céntimos más.Por otro lado el Banco Central Europeo amaga en el 2010 con incrementar elEuribor, mayormente debido al buen funcionamiento de otros países que se encuentrandentro de la zona euro. Buscando con ello evitar que se repita un nuevo ciclo deinflación, recesión, deflación. Si este hecho se llegase a producir, aquel que tengauna hipoteca firmada se encontrará inmerso una vez más en una renovadapesadilla como la de años atrás. Ya que la diferencia entre los sueldos que se percibeny la cantidad del recibo a abonar a la entidad financiera correspondiente, consumará lapeor fatalidad, que muchos finalmente pierdan su vivienda habitual.Por cierto, ¿quién era el que afirmaba que el IRPF no se tocaría? Quizás no elgobierno central. ¿Pero y los regionales? ¿Estamos verdaderamente convencidos de queno lo harán, mostrando déficits tan elevados como los actuales?Si el recuerdo de Luis nos hizo meditar, lo comentado comiendo aún lo empeorómás. Nuevamente esa noche al irme a la cama transité entre la vigilia y las lúgubresimágenes que se escondían en los recovecos de mi subconsciente, arropadas por laefímera somnolencia que se apoderaba de mí en la sepulcral nocturnidad. Silbándome aloído de que algo pésimo aún quedaba por llegar. 17
  18. 18. Capítulo VI: Las facturas municipalesEl camión de limpieza del ayuntamiento lavaba lentamente las calles del pueblo. A esashoras el adoquinado de las aceras, a pesar de su opacidad, se mostraba sorpresivamentereluciente. El olor de los almendros impregnaba el aire. Cantando los gallos su perenneletanía anunciando que el nuevo día pronto comenzaría.No paraba de pensar en Libertad y en cómo lo estaría pasando, tras la marcha deLuis. Es por ello que me propuse esa mañana acompañarla para desayunar. Maspreviamente pasaría por el bar municipal a por churros y porras, que de seguro aella le encantarían.Desde la calle se escuchaba la música de fondo de “Radio Vecindad”, la emisora local.Y es que antes de iniciarse la tertulia política matutina, el programa “te rondarámorena” deleitaba a sus oyentes con las mejores canciones del panorama nacional.Concretamente en ese preciso instante sonaba el famoso tema de Pedro Guerra: “debajodel puente”. El cual nos habla de las dos realidades que conviven en un mismo lugar.Una aparente a ojos de todos. Y la otra subyacente, la que por su crudeza optamosnormalmente por obviar.Manuel limpiaba la barra vacía. Y es que tan temprano la única compañía factible erala amena conversación que tan alegremente compartía este entrañable hostelero con susescasos madrugadores clientes. Le dije lo que quería y mientras esperé a que me lopreparase Soledad, la taciturna cocinera del bar municipal. Cuando de repente elcantinero se soltó a hablar:-“Estoy harto Pedrín, de tanta hipocresía. Si esto sigue así, yo también dentro de pococerraré”.Le pregunté por qué barajaba esa drástica decisión, a lo que me respondió: 18
  19. 19. -“Te acuerdas de Miguel, el del taller de enfrente. Al igual que hizo con Luis, Golfi loha vetado. Y cómo siempre todos sus órdenes se han tragado. Por lo que en breve nosabandonará. Avocado a buscar en otro sitio su sustento.Golfi pretendía que le comprara a él las tuercas y tornillos. Como no quiso, ya tesupondrás lo que pasó. Asimismo sabes que este año empezó a reparar los coches delconsistorio. Sin embargo, después de la moción de censura, colocando Golfi a suapadrinado de alcalde, la cosa cambió. O incrementaba el importe de lo facturado o dela lista de proveedores oficiales era tachado. Y sabes que cuando de estas cosas tehablan, te suelen coger a solas para no dejar pruebas de tremendo despropósito ydesfachatez.A mí como no les río las gracias, los recibos de lo que aquí han comido, tardan hastaun año en abonarme. Después se jactan en decir que pagan en 60 días. No obstante, eltruco está en que el periodo que cuentan de cara a la galería es desde que se apruebael gasto por Junta de Gobierno, pasando la autorización posteriormente a tesorería. Sibien desde que yo presento el cargo hasta el instante de pagarme, transcurrenhabitualmente varios meses. Ocasionado porque lo debido es por el máximo regidorretenido en intervención, alegando que no está conforme con el importe u otra tontarazón. Obligándote a desplazarte hasta su despacho, con el propósito de humillarte yrecordarte de quién en el pueblo manda.Y es que aquí no existe el libre mercado, el cual a otras circunscripciones numerososbeneficios ha llevado, aumentando la calidad de vida de sus ciudadanos. Este rincónespañol se rige por el más puro intervencionismo. Cuando al primer edil se le confieretanto poder, o bien está dotado de una inmensa benevolencia y ecuanimidad, o sededica a controlar hasta la última nimiedad.¿Cómo es posible que si yo quiero montar una fábrica, por poner un ejemplo, sea elalcalde quien me reciba y me transmita verbalmente la oportuna autorización? Locoherente sería que el departamento técnico y jurídico fuera el que revisara lasinstancias presentadas, informando si cumplen o no con el reglamento vigente. Golfi,no era abogado, ni arquitecto, y a parte de marrullerías, pocas cosas sabía. El que estáahora se mantiene en la misma corriente, fiel a su maestro protector, para más señascómplice en sus fechorías y sentado en el sillón gracias a los transfugados. Amén deque fue el menos votado en los comicios pasados. Puesto que no resultaba apropiadoque Golfi se presentase al estar condenado por prevaricación.Hoy leí en el periódico que el tiempo estimado para abrir un negocio en España es de47 días, necesitando rellenar 10 documentos. Frente a las 10 jornadas de Singapur,donde se requieren exclusivamente 4 impresos. Si analizamos lo que ocurre enMatahambre ni te cuento. Que si revisaran los expedientes consistoriales con grandessorpresas se toparían.La semana pasada tu prima Libertad me habló del sistema en EEUU implantado ycomo con ello la corrupción allí ha bajado. Eliminando la figura del strong-mayor 19
  20. 20. actual, por la del city-manager. Es decir, ponen a un profesional al mando, y limitan lacapacidad de decisión de los políticos. Evitando cambios continuos en las medidas aejecutar. Por lo demás motivando la labor del funcionariado. Valorándose para cadavacante no sólo los datos académicos, sino los laborales y cualidades personales: donde gentes, trabajo en equipo, aptitud para la resolución de conflictos,…Donde se cubreexclusivamente el puesto necesitado y ni uno más. Ya que entienden que es el tejidoempresarial el que genera riqueza y empleo, siendo ahí donde los ciudadanos han deser contratados. Relegando con ello la abominable práctica política de estos lares: unpuesto a cambio de un voto. Que a lo único que conduce es a subir los impuestos en prode mantener tan colosal entramado, y que ahora queda evidenciado al no disponer delas entradas que anteriormente provenían de las licencias de construcción concedidas”.Manuel me dio los churros y las porras. Con la bolsa en la mano caminé con pasofirme, dirigiéndome a la casa de mi prima Libertad. Apesadumbrado por lasdesgracias de una comarca que cada vez retrocedía más en lo andado. Trágicohecho mayormente propiciado por las absurdas caciquerías de un grupo dedesalmados. 20
  21. 21. (Joaquín Sorolla y Bastida 1863-1923) Capítulo VII: Sorolla regresa con honores a ValenciaToqué, pero nadie me abrió. Empujé la puerta y la vi en el salón. Tendida en elsillón, con la cabeza recostada. Un libro tirado en el suelo. Seguramente a medianoche el sueño de ella se apoderó y allí se quedó.Recogí el texto. Dándome cuenta de que un fragmento estaba subrayado, en el queLarra, su periodista costumbrista preferido, en sus últimos días relató:“Una nube sombría lo envolvió todo. Era la noche. El frío de la noche helaba misversos. Quise salir violentamente del horrible cementerio. Quise refugiarme en mipropio corazón, lleno no ha mucho de vida, de ilusiones, de deseos.¡Santo cielo! También otro cementerio. Mi corazón no es más que otro sepulcro. ¿Quédice? Leamos ¿Quién ha muerto en él? ¡Espantoso letrero! ¡Aquí yace la esperanza!¡Silencio, silencio!” 21
  22. 22. Y en aquel preciso instante se despertó. Alcanzando a pronunciar tan sólo un tímido:“buenos días”. Su rostro parecía cansado, vencido por las largas horas de vigiliapasadas en soledad. Con la única compañía de las páginas rubricadas por distintosautores liberales, que en la mayoría de los casos hace mucho que este mundoabandonaron. Buscando insistentemente entre sus hojas una respuesta a las numerosasafecciones que castigan a nuestro pueblo.Frente a ella, colgado sobre la chimenea el cuadro que la inspiraba, y del quesacaba fuerzas para proseguir en su ardua lucha: “Sol de la Tarde”. Pintado porJoaquín Sorolla y Bastida en 1903 y que representa el inicio de la madurez pictóricadel genio valenciano. Donde sobresalen las figuras de rudos hombres por su trabajocurtidos, que pelean con un mar embravecido. Ciudadanos anónimos, que crean con susudor la verdadera historia del pueblo español.Litografía que le regaló su madre, cuando aún era una niña. Cuya obra original,perteneciente a The Hispanic Society of America de Nueva York, estará expuesta desdeel 1 de Octubre hasta el 28 de Enero en el Centro Cultural de Bancaja en Valencia.Junto a los impactantes murales de “Visiones de España”. Después de cosechar uncolosal éxito en el Museo del Prado.Lienzos donde el pintor muestra su patria influenciado por la corriente institucionista,liderada por su amigo Francisco Giner de los Ríos. El que estuviera al frente de lamítica Institución Libre de Enseñanza, la cual, en cierta medida, la irrepetible Edad dePlata potenció. Bocetos que contienen tres elementos constantes: el pueblo, el paisaje yel patrimonio monumental. Escenificando la esencia de la españolidad. Persiguiendo losintelectuales nacionales desde el siglo XVIII espiar los males que azotan a nuestroEstado. Utilizando para ello las distintas facetas del arte, ya sea mediante la literatura,pintura o incluso la ciencia.Y es que Clara, su progenitora, sintetizaba a las dos Españas. Una negra, repleta dechismes y supersticiones, corroída por la envidia, “la carcoma del alma española”,como así la definía Unamuno. Y otra blanca, liberal, que ansiaba lanzarse a los brazosdel progreso, esperando enterrar algún día su más oscuro pasado, para con ello sussangrantes heridas cicatrizar. No buscando encontrar culpables, sino simplementeolvidar. Mas quedándose con el aprendizaje proveniente de los errores que en otrasépocas cometió.O como José Ortega y Gasset manifestó: “Una España que se obstina en prolongar losgestos de una edad fenecida. Y otra vital, sincera, honrada, la cual estorbada por laotra, no acierta a entrar de lleno en la historia.”Clara amaba la luz de Levante, la playa de la Malvarrosa. Lugares que evocabanhermosos pasajes de los veranos disfrutados junto a Juan, su esposo, el abogadojubilado del Estado y su hija Libertad. Pero no sólo se enamoró de los dibujos deSorolla, sino asimismo del vibrante lenguaje empleado por el celebérrimo escritore íntimo amigo del pintor: Vicente Blasco Ibáñez. Implicado cual ninguno con los 22
  23. 23. problemas que aquejaban a la sociedad del momento y que tan magistralmente supodescribir en sus novelas. Recordadas por todos gracias a las populares series televisivasde los 70: “Cañas y barro” o “La barraca”. Actuando en esta última una jovencísimaVictoria Abril.Y es que ella eligió el nombre de Libertad para su hija, tras conmoverse leyendoun artículo del autor. En el que se mencionaba a un aeroplano, el cual con este términotambién era llamado. Cuya misión estribaba en aterrizar cuanto antes en nuestro país.Solicitando el literato a través de las palabras impresas la colaboración de losespañoles para lograr tan noble causa. Quedando intensamente prendada de una fraseque este ilustre personaje pronunció en dicha ardiente soflama:-¿Tienes derecho, egoísta –me decía una voz interior- a permanecer impasible viendola anormalidad en que vive tu país, como si fueses un hombre sin patria?...Preparé la mesa, depositando los churros y porras en una reluciente fuente que encontréen la alacena de la vieja cocina. En unas blancas tazas serví el chocolate caliente.Sentándonos a las 09:00 en la mesa para desayunar. Mas Libertad continuabaausente. Su cuerpo presente, sin embargo, su espíritu se había quedado en laestación. Anclada en el segundo en el que su amado Luis le dijo adiós.Permaneciendo, cual cuerpo astral, de pie junto al andén, triste y sola. Así comoMatahambre cada vez más vacío y frío. 23
  24. 24. Capítulo VIII: Un 70% de fracaso escolarLa algarada juvenil comenzaba a escucharse. Era el inicio del recreo. Nítidamente sepercibían los juegos y las risas de los muchachos que se divertían en el patio del centroeducativo colindante a la casa de mi prima Libertad. Disfrutando ajenos de la hondaaflicción que poco a poco se apoderaba de las almas de los que residían en Matahambre.Recogí la mesa. Tornando Libertad a su sillón y sus libros. Cual espíritu errante sevolvió a sumergir en sus más profundos recuerdos. Albergando la incipienteesperanza de encontrar un pasaje escrito que le mostrara el modo de expiar su pena.Cerré la puerta y la dejé allí. En aquella casa solariega de paredes blancas, salpicadade coloridas flores que cubrían casi por completo su fachada. Aunque hoy algo eradiferente en el ambiente. Depositados en la acera multitud de pétalos que anunciabanque el otoño ya estaba aquí, y con él las interminables tardes de lluvia con sus nubesgrises.A escasos metros me topé con Benito, el director del “Instituto de EducaciónSecundaria Manuel Bartolomé Cossío”. El que fuera mi maestro y el causante delinterés de Libertad por la literatura liberal. De pie ante la entrada del centroeducativo, limpiaba la placa que presidía la institución y en la que se podía leer:“Debes afirmar la verdad sólo porque y en cuanto la conoces, no porque otro laconozca: sin el propio examen no debes afirmar ni negar cosa alguna”. Fragmentoextraído de los postulados del filósofo alemán Friedrich Krause (1781-1832).Declarándose Benito un consumado krausista.Buenos días le dije, a lo que me respondió contrariado: “serán para ti”. Fueentonces, tras semejante contestación, cuando le inquirí por lo que le pasaba. Iniciandoel sempiterno docente un encendido alegato:-“¿Sabías Pedrín que en este pueblo el 70% de los adolescentes abandonan la escuelaantes de terminar cuarto de la ESO? Se marchan sin un mínimo título bajo el brazo.Su única aspiración estriba en que por medio de Golfi en el Ayuntamiento seancontratados.Con casi 18 años son empleados en la corporación, dedicándolos a labores varias.Nadie les exige, ni les anima a que con sus estudios prosigan. Trabajan unos meses yotros están en el paro, viviendo de la correspondiente prestación. Cuando pasan delos 25 se encuentran en la calle, sin profesión, ni oficio y es más sin futuro, nibeneficio. Carne de cañón cuando llega una crisis como por la que actualmenteatravesamos.Y es que a veces pareciera que nadie comprende que los organismos públicos semantienen de los impuestos que abonan las personas físicas o jurídicas. Si no existeactividad empresarial escasos recursos se podrán ingresar en las arcas municipales.Con lo que consecuentemente el consistorio se verá obligado a reducir plantilla yservicios. Mermando nuestra calidad de vida local. 24
  25. 25. Mas llegados a este punto. Algunos políticos iluminados optan por subir los ya de porsí elevados impuestos, gravando abusivamente las propiedades que tantos años nos hacostado pagar. Pequeño patrimonio que uno espera algún día legar a sus hijos y que aeste paso dejaremos inevitablemente por el camino. Provocando con ello que se ponganmás viviendas a la venta, lo que altera el libre mercado. Ocasionando rápidamente unamayor caída de precios al existir más oferta de la que se demanda. Disipándose en uninstante los frutos de décadas de ardua labor, de sacrificios: sin años de vacaciones,sin fines de semana de cine, sin cenas románticas, o utilizando la misma ropatemporada tras temporada. Lo que previamente se cuantificaba en 300.000 en estemomento ya no vale ni 100.000€.Aún así Golfi y los suyos prometen colocar en el Ayuntamiento a todo aquel que suapoyo les quiera dar. Gastos que sufragarán incrementando la tributación, con especialincidencia en el Impuesto de Bienes Inmuebles. Aplastando más las posibilidades delsufrido contribuyente. Invirtiendo en viajes y agasajos. Y quitando de las partidasdedicadas a educación. Que cuanto menos sepa el pueblo más fácil resultará suengaño. Y para cuando esos jóvenes de hoy, que disponen de un sueldo en el bolsillocada mes para en diversos menesteres gastar, alcancen los 25 y se den cuenta delcamelo, ya será demasiado tarde. Quedándoles a partir de ahí una larga vida pordelante repleta de penurias y lamentos.¿Y Golfi dónde estará? Riéndose en tierras lejanas de la enorme fortuna que logró enuna comarca donde él se quedaba el pan, a cambio de regalar exiguas migajasesporádicamente a determinados vecinos. Mientras en Matahambre lloraremos de lomucho que hemos perdido.”Ya era la hora de almorzar y caminé calle abajo hacia mi casa. Meditando sobre lasamargas palabras de Benito, el maestro krausista. Sin tampoco olvidar la historia deMiguel o Manuel ó inclusive la de Luis y su amada Libertad. Ni tan siquiera la de lataciturna Soledad. 25
  26. 26. (Manifestación de sufragistas en la ciudad de Nueva York) Capítulo IX: Clara Campoamor y su ardua luchaEl olor a cocido traspasaba la puerta, guiándome su aroma hasta un rebosante platoservido sobre la mesa. Hoy mi padre había puesto el mantel que guardaba celosamenteen la alacena, blanco salpicado por multitud de rosas, caladas décadas atrás por laslaboriosas manos de mi difunta madre. Por lo que aquel pedazo de tela se confería comoel más valioso tesoro de nuestra humilde morada. Al centro una cacerola repleta de panhumeante, recién sacado del horno de leña erigido en el patio.Y es que Pedro Gutiérrez a pesar de permanecer atado a su perenne silla de ruedas,gustaba mostrarse al mundo con su mejor cara, aspirando hasta el último instante de suexistencia. Viviendo su ocaso entre los recuerdos de un ayer fenecido y el cariño de susseres más queridos.Fue uno de aquellos niños de la guerra. Huérfano desde su más tierna infancia. Asu madre nunca la conoció, pues murió en el mismo momento del parto. De supadre jamás supo su identidad. Criado por sus abuelos, junto a su hermana gemelaClara, a la que inmensamente idolatraba. A ninguno de los dos nadie les enseñó aleer ni escribir en su niñez, ni tan siquiera a contar. Pues Pedro debía arar las tierras deDon Oprobio, el amo y señor de la finca donde habitaban. El que fuera progenitor delactual Alcalde. Mientras Clara cosía en su casa a cambio de unas míseras monedas.Mi bisabuela me contaba, que su hija eligió el nombre de Clara en honor a ClaraCampoamor, con la que se sentía plenamente identificada. Principalmente por lo queaquella política liberal e independiente significó en una época en la que la mujer eramenos que nada. Quien lograra incluir en la Constitución de 1931 el siguiente mandato:“Los ciudadanos de uno y otro sexo, mayores de 23 años, tendrán los mismos derechoselectorales conforme determinen las leyes.” 26
  27. 27. Pero no sólo propició la instauración del denominado voto femenino, sino que luchódenodadamente por la igualdad legal de los hijos dentro y fuera del matrimonio. Endefinitiva por una España más justa y equitativa. En su primer libro, editado igualmenteen 1931, “El derecho de la mujer”, ya preconizaba: “El siglo XX será, no lo dudéis, elde la emancipación femenina…Es imposible imaginar una mujer de los tiemposmodernos que, como principio básico de individualidad, no aspire a la libertad”.Y como ella, mi tía, ya a avanzada edad, gracias a su esposo Juan, inició sus estudios.Licenciándose en Derecho muchos años después. ¿Quién sabe si el espíritu desuperación de Clara Campoamor de ella se apoderó, conectando místicamente consus pensamientos y su mente? Para terminar enraizando poderosamente en el almade su hija Libertad.Lamentablemente cada una de ellas sufrió, en mayor o menor grado, lahumillación e incomprensión de los rescoldos de un machismo acerado. Larvado enla mentalidad de siniestros sujetos que silenciosamente entretejían los designios deMatahambre. 27
  28. 28. (Montesquieu 1689-1755) Capítulo X: Benito, el eterno maestro krausistaFrente al plato, entretanto rebañaba con el pan los últimos vestigios de tanexquisito manjar, retornaron a mi mente las quejas de Benito. El eterno maestrokrausista del “Instituto de Educación Secundaria Manuel Bartolomé Cossío.” Suhondo penar por una juventud obnubilada por las promesas de dinero y diversiónsin esfuerzo que Golfi les planteaba. Y como ciertos políticos, ante el escalofriantedato de un 70% de fracaso escolar, no barajan como factible solución la de incentivar ydesarrollar el vigente sistema educativo. Partidas que probablemente en los próximospresupuestos se verán significativamente mermadas. Mas al contrario, se inclinan porsugerir a los padres que no trabajen tanto, en pro de cubrir las deficiencias en materiacultural de los niños. 28
  29. 29. De seguir el consejo ¿cómo pagarán los progenitores las elevadas hipotecas suscritasaños atrás con los bancos al no disponer de dos sueldos en el hogar? Y si no viviesen enrégimen de propiedad sino de alquiler, tampoco cuadrarían sus cuentas. Pues sifinalmente los Ayuntamientos elevan la contribución, lógicamente el casero repercutirásu desembolso en las mensualidades de los recibos que el inquilino ha de abonar. Sincontar el descalabro que el alza de los mencionados Impuestos de Bienes Inmueblesacarrearía al sector inmobiliario, al lanzar consecuentemente más oferta al mercado, depor sí colapsado. Numerosos inmuebles puestos a la venta por propietarios vencidos,incapacitados para hacer frente a tal magnitud de dispendios surgidos. Ralentizándosemás si cabe las transmisiones, al encarecerse además las casas 2.000 € de media con lareciente subida pretendida por el Gobierno central del IVA.Mientras en el resto de Europa adaptan el plan docente al concepto de familia actual.Cubriendo el horario escolar desde por la mañana hasta las 17:00. Con el objetivo deapoyar a aquellas parejas cuya jornada laboral se extiende a lo largo del día. Sinembargo, aquí en Matahambre hacemos justo lo contrario. Expulsando a los menoresdel comedor si sus tutores no pueden sufragar dicho gasto. Inclusive existe hasta quiense decante por retornar a los anacrónicos turnos partidos.El “cheque bebé” lentamente va desapareciendo, la conciliación laboral y familiarcontinúa siendo una utopía. ¿Con esto qué persiguen? ¿Enclaustrar nuevamente a lamujer en los avernos de su morada en pro del demagógico y recurrente bien social?Epíteto, que cual cajón desastre se usa para avanzar en un sinuoso terreno abonado porun desproporcionado intervencionismo.Cuando Golfi ostentaba el cargo de máximo regidor lo escuché decir una vez por“Radio Vecindad”, que aquí no requeríamos de nadie de fuera del lugar para nuestrosproblemas arreglar. Puesto que ya poseíamos la suficiente sapiencia para resolverlos pornosotros mismos. A tenor de una conferencia sobre derechos y libertades que Benitoorganizó en la Biblioteca municipal, invitando como ponente al más importante filósofoliberal del momento. Replicándole inmediatamente el docente al alcalde, después dequedarse espantado con las desafortunadas declaraciones radiadas: "Todos somos muyignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas." Parafraseandoa Albert Einstein, el que fuera cofundador del Partido Liberal Democrático Alemán yPremio Novel en 1921.Mostrando esta actitud de Golfi un nulo compromiso con otra mítica frase esbozada porel físico artífice de la teoría de la relatividad: “La libertad política implica la libertad deexpresar la opinión política que uno tenga, oralmente o por escrito, y un respetotolerante hacia cualquier otra opinión individual.”Cuanto más recuerdo aquel episodio, más lamento que poco a poco hayamos idodistorsionando el Estado Liberal ideado por Montesquieu a mediados del siglo XVIII.Sustentado en la división de poderes: ejecutivo, legislativo y judicial. Concebido en prode obtener el máximo equilibrio, y no conferir a un solo hombre o grupo, los designiosde nuestra sociedad. Porque los humanos, somos seres terrenales, dotados de defectos y 29
  30. 30. virtudes. Los Mesías o iluminados que todo afirman lograr, se esconden bajo el mantode una absurda quimera. Ya que es al pueblo unido al que le debemos los grandescambios conquistados por la humanidad desde el comienzo de nuestra era, y a nadiemás.Cuando observo lo que ocurre en Matahambre no puedo dejar de pensar en aquelamargo presagio que Alexis de Toqueville esgrimió a mediados del siglo XIX: “Veouna masa inmensa de hombres parecidos e iguales (…) Por encima de esta masa seeleva un poder enorme y tutelar que se encarga de asegurar sus placeres y de velarpor su destino: es (un poder) absoluto, detallista, regular, previsor y delicado.Parecería el poder de un padre, si como en el caso de éste, tuviera por objeto preparara los hombres para cuando fueran mayores; pero al contrario, no hace nada más quemantenerlos irremediablemente en su infancia.(…)Convierte a las naciones enrebaños de animales tímidos e industriosos, dirigidos por el Gobierno, que es supastor.”Si mi abuela y mi tía Clara levantaran la cabeza, de la impresión volverían rápidamentea desvanecerse en el aire. Y mi pobre prima Libertad, ¿qué opinará? Cada vez más tristey sola, encadenada a las murallas ideológicas fuertemente controladas de Matahambre.Asiéndose, como postrera esperanza, a las obras de sus autores liberales preferidos.Alentada por Benito y sus teorías krausistas, al cual mucho han criticado por enseñar ala juventud de este pueblo otro camino distinto, fundamentado en el propio raciocinio yno en las imposiciones de los que rigen los designios de este lugar. No obstante, quienesde él tanto han blasfemado por sostener diferentes creencias ¿conocen siquiera algo delkrausismo y en qué consiste? 30
  31. 31. Capítulo XI: El código ético krausistaBenito, el eterno maestro del “Instituto de Educación Secundaria Manuel BartoloméCossío”, es un defensor a ultranza de los preceptos promulgados por el krausismo.Movimiento filosófico que influyó poderosamente en la corriente educativa yliberal de la España contemporánea. Concretamente durante el periodocomprendido entre finales del siglo XIX y el inicio de la dictadura franquista.Sus orígenes se remontan a las teorías del filósofo idealista alemán, Karl ChristianFriedrich Krause (1781-1832). De las cuales se hizo eco el jurista español Julián Sanzdel Río alrededor de 1840. Tras leer un libro, traducido al castellano, escrito porHeinrich Ahrens, uno de los discípulos de Krause. Texto que recogía el manual docentedel Curso de Derecho Natural que Ahrens había impartido en la Sorbona en 1833.A partir de ahí Julián Sanz del Río esboza un ideario de fuerte componente moral,que da a la razón el predominio sobre todas las cosas. Sin negar la vertientemística, pues cabe reseñar que el jurista era profundamente católico. Sin embargo,afirma que sólo a través del conocimiento y la ciencia podrá avanzar nuestrasociedad. Relegando las creencias religiosas al ámbito privado. Consagrando lasinceridad y la honradez como valores fundamentales de la conducta humana.Concibiendo un hombre de fuertes principios. Uno de sus postulados, que quizás másdefinan el carácter abnegado al que se aspiraba sería: “haz el bien por el bien mismo”.Comportando un ascético estilo de vida.Pensamientos que propagará abiertamente desde 1854, valiéndose para ello de supuesto de docente en la Universidad de Madrid. Y de los que Francisco Giner de losRíos (1839-1915) rápidamente se hará acopio. Desarrollándolos y poniéndolos enpráctica en la Institución Libre de Enseñanza (ILE). Centro que inaugurará en1876 y en el que colaborarán otros catedráticos. En el artículo 15 de la ILE serecoge: “Esta Institución es completamente ajena a todo espíritu e interés de comuniónreligiosa, escuela filosófica o partido político, proclamando únicamente el principio dela libertad e inamovilidad de la ciencia y de la consiguiente independencia de suindagación y exposición respecto de cualquiera otra autoridad que no sea la de laconciencia.”La instrucción de los niños buscaba inculcarles: el respeto, la tolerancia, el diálogo, lahumildad, solidaridad, lealtad, seriedad,…No impartiendo clases a la antigua usanza,sino tratando de que el alumno dedujera las respuestas por si mismo, guiado por labatuta de su mentor. Potenciando además sus cualidades deportivas y su sensibilidadhacia el arte. Con el redescubrimiento del paisaje español, como uno de los principalesexponentes nacionales. Y especialmente el Guardarrama. Lugares que serán reflejadosmagistralmente por Sorolla en sus cuadros y que igualmente serán aludidos por losnoventaochistas. Eso sí, para conseguir los objetivos marcados resultaba indispensableun número reducido de alumnos por aula. 31
  32. 32. Aquel proyecto cultural dio origen a individuos de distintas tendencias ético-políticas.Pues uno de los axiomas que continuamente se reiteraba a los muchachos era elsiguiente: “Forja tus ideales por convicción y sé coherente con ellos en todo caso. Esdecir, piensa como debes vivir y vive como piensas.”La ILE contó entre su profesorado con el que llegaría a ser uno de los másimportantes pedagogos españoles de todos los tiempos, Manuel Bartolomé Cossío(1857-1937). Aunque antes fue el alumno preferido de Giner. Convirtiéndose en elprimer catedrático de pedagogía de la Universidad española. Y declarado ciudadano dehonor por la Segunda República.De la segunda promoción de la ILE salieron mentes tan ilustres como la de AntonioMachado. Y de la tercera, por nombrar algunos: Juan Ramón Jiménez o José Ortega yGasset.A comienzos del siglo XX la Administración Pública requerirá del asesoramiento deGiner en materia educativa. Entendiendo aquellos gobernantes que nuestro paísúnicamente lograría el anhelado progreso mediante una adecuada preparación formativade sus ciudadanos. Siendo en 1907 cuando la Institución Libre de Enseñanza cierresus puertas y nazca la Junta para la Ampliación de Estudios e investigacióncientífica (JAE). Presidiéndola por muchos años Santiago Ramón y Cajal y contandoentre sus eminentes vocales con el también novel español José Echegaray e Izaguirre.Una de sus mayores hazañas, surgida por la necesidad de europeizarnos, consistiríaen el envío de pensionados a Europa. Entre sus becados figuran: Severo Ochoa, enmedicina; en pedagogía, Manuel Bartolomé Cossío; en filosofía, José Ortega y Gasset;en poesía, Antonio Machado o Rafael Alberti; escritores de la talla de Ramón Pérez deAyala; matemáticos, como Julio Pastor;…Otra de las fructíferas iniciativas que la JAE puso en marcha fue la apertura de laResidencia de Estudiantes en 1910. Cuyo nombre ha quedado ligado a la generacióndel 27. Ya que en ella residirían: Federico García Lorca, Salvador Dalí, Luis Buñuel,...Albergando con asiduidad recitales o conferencias. Albert Einstein y Manuel de Falla,son un clarificador ejemplo de la categoría de los invitados a estos actos.Y es que Francisco Giner de los Ríos, en gran medida, fue el artífice de unabrillante etapa de nuestra cultura, la denominada “Edad de Plata”. El culpable deque un joven Benito Pérez Galdós consagrara su vida a la literatura. Quedando ya suhuella fuertemente plantada a su muerte en 1915. Y que sólo se difuminaría con eladvenimiento del franquismo. Retomándose parcialmente en 1990, con la entradaen vigor de La Ley Orgánica General del Sistema Educativo (LOGSE).Para entender el sentimiento que Francisco Giner de los Ríos despertó en losintelectuales de esa etapa, basta con leer un poema que Antonio Machado escribió alsaber de su fallecimiento. Redactado el 21 de Febrero de 1915 en Baeza: 32
  33. 33. “Como se fue el maestro,la luz de esta mañaname dijo: Van tres díasque mi hermano Francisco no trabaja.¿Murió?... Sólo sabemosque se nos fue por una senda clara,diciéndonos: Hacedmeun duelo de labores y esperanzas.Sed buenos y no más, sed lo que he sidoentre vosotros: alma.Vivid, la vida sigue,los muertos mueren y las sombras pasan;lleva quien deja y vive el que ha vivido.¡Yunques, sonad; enmudeced, campanas!Y hacia otra luz más purapartió el hermano de la luz del alba,del sol de los talleres,el viejo alegre de la vida santa....¡Oh, sí!, llevad, amigos,su cuerpo a la montaña,a los azules montesdel ancho Guadarrama.Allí hay barrancos hondosde pinos verdes donde el viento canta.Su corazón reposebajo una encina casta,en tierra de tomillos, donde jueganmariposas doradas...Allí el maestro un díasoñaba un nuevo florecer de España.” 33
  34. 34. Artículo XII: Un nuevo episodio de presunta corrupciónLa leña ardía lentamente, calentando cada rincón de la amplia estancia. Aquel viejosalón repleto de recuerdos de un pasado, tal vez austero en lo material, pero sumamenteopulento en cuanto a lo que vivencias se refiere.Aquella noche mi padre y yo conversamos sobre la noticia que copaba la portadadel periódico local “El Pobrecito Hablador”. El vespertino rotativo se hacía eco dela detención de un nuevo alcalde. Según fuentes policiales, a causa de un presuntoenriquecimiento ilícito. Fortuna que hipotéticamente acumuló durante el ejerciciode su cargo como máximo regidor. Y al unísono exclamamos: “anda comosupuestamente Golfi y el primer edil actual.” Preguntándonos ambos el origen deeste lamentable tipo de sucesos. Para desgracia del contribuyente, ocasionalmentereproducidos en ciertos puntos de nuestra geografía nacional. Y fue cuando me percatéde la trascendencia de las enseñanzas de Benito y su código ético krausista. Valoresque quiso insuflar, cual Francisco Giner de los Ríos, en sus alumnos: el respeto, latolerancia, el diálogo, la humildad, solidaridad, lealtad, seriedad,…Desafortunadamente Golfi, con sus mensajes viciados, había destruido la laborpedagógica que con tanto esmero Benito pretendió inculcar en la juventud de unaépoca. Muchachos cuya principal aspiración, hoy en día, consistía o bien en trabajaren el Ayuntamiento, o en ser concejales por algún partido que les garantizara un númerode salida en sus candidaturas a presentar.Para ello no requerían estudiar, ni tan siquiera esforzarse, simplemente pertenecer a unaamplia familia. Eso sí, se mostraba indispensable que sus miembros estuviesen inscritosen el censo electoral, detentando el consiguiente derecho a voto en esta circunscripción.Ansiando proclamarse ediles al objeto de pronto ofertarse al mejor postor. Lamanera más certera de medrar económicamente en un corto espacio de tiempo.Mientras el resto de formaciones políticas consienten, mirando hacia otro lado,afectadas mayormente por una virulenta cepa de regresión paranoide.Organizaciones con una clara sintomatología. Fragmentación en diversos grupos,atrincherados en pequeños reinos que ya no comparten un proyecto común, sinoúnicamente el propio. Tendencia a la traición. Ahondamiento de las heridas, hastaconvertirlas en insalvables. Promocionando a caudillos que se valen de cualquier atajopara sostenerse en su puesto, exclusiva forma de ganarse su sustento. En tanto en cuantolos demás callan por temor a ser sancionados y verse expulsados de los núcleos delpoder. Avocando a los afiliados de valía a echarse a un lado, con tal de no ser arrolladospor el turbulento vendaval. Amordazando normalmente a su máximo líder, el cual estáobligado a ceder a sus caprichos en pro de no ser derrocado.Padecimiento del que suelen contagiarse las variadas opciones: rojos, blancos oamarillos. Y que, parafraseando las palabras de mi prima Libertad, brota a consecuenciadel modelo vigente de gobierno municipal: el strong-mayor. El cual convenientementeotros países han sustituido por el más óptimo city-manager. 34
  35. 35. Y es ahí, en el escalafón inicial, donde se gesta el asalto al resto de estamentos.Porque es a los munícipes a los que se les exige el mayor esfuerzo a la hora de prepararunos comicios. Convocando mítines o entregando conjuntamente las papeletas a:ayuntamiento, cabildo o diputación, gobierno autonómico o central. ¿Y quién dice queno cuando te esperan casi a pie de urna para comprobar si votaste por quien tácitamentete encomendaron? Mas teniendo en cuenta que tu licencia de apertura o construcciónaún está en proceso de aprobación, inclusive cabe la posibilidad de que te agilicen oretrasen el pago de lo facturado a la institución por tu minúsculo negocio regentado, ode que no te concedan aquella ayuda o prestación solicitada por ti o un pariente cercano,etc., etc.Ya nadie se sorprende cuando uno de esos chavales, asegura que apoyó a Golfi no porideas, sino a cambio de una cierta cantidad por colaborar en la campaña electoral. Oincluso por la promesa de un empleo en el consistorio. ¿Dónde queda el voluntariado?¿El defender las creencias, derechos o libertades? Hasta llegan a disculpar las hazañasdel recién transfugado, porque total el hombre estaba necesitado. ¿Y qué pasa con elresto de los conciudadanos, no se supone que vivimos en sociedad? ¿Se puede justificarlo injustificable?Es más, si Golfi y los suyos siguen apretando las tuercas a todo aquel que no se sometaa su yugo, terminará por emigrar hasta el último empresario aquí anclado. Y después,sin ingresos en las arcas públicas vía tributación, ¿cómo podrán pagar a tanto colocadoen la corporación? ¿Presenciaremos nuevamente otro de esos esperpénticos casos dondeel personal debe esperar hasta cinco meses para ser remunerado?¿No deberíamos plantearnos lo que mínimamente está bien o mal siverdaderamente estas deleznables situaciones deseamos erradicar? Lo primerosería no reírle las gracias a los que tan reprobablemente han actuado. No obstante,desde un principio, porque echarse las manos a la cabeza sólo cuando los hechos en losdiarios son reflejados aparenta burda hipocresía. Amén de autoconvencernos de queesto no aqueja a un exclusivo lado del espectro ideológico. Puesto que creyendo esonada se consigue, salvo beneficiar a otros sectores que hasta ahora han logradocamuflar sus hedores. Ya que es algo endémico que se ha de atajar de raíz. Es decir,proponiendo un cambio de estructuras y no de bastón de mando, si de modificar elrumbo de los acontecimientos estamos hablando. 35
  36. 36. (Claude Frédéric Bastiat 1801–1850) Capítulo XIII: Un descendiente de Frédéric BastiatSi cierro los ojos, aún puedo escuchar el timbre ronco y sonoro de la voz de DonPascual, el cura centenario de Matahambre. Quien preside las eucaristíasdominicales desde hace ya casi ochenta años. Todo un récord, y más teniendo en cuentasu aún lúcido razonamiento.O las enardecidas soflamas del agnóstico Frédéric, el juez de paz del pueblo. Nietode D. Oprobio, nacido del matrimonio de la hija más joven de éste con un reputadoeconomista del país galo, quien escogió este hermoso y controvertido pueblo paratransitar por los últimos rescoldos de su existencia. Siendo ya un referente de nuestrahistoria los reiterados enfrentamientos entre yerno y suegro, a tenor de la disparidad deopiniones que mantenían sobre la gestión municipal. Quizás esta fuera la razón por laque mi padre invitaba a sus acaloradas tertulias políticas a Frédéric, acontecidas elprimer viernes de cada mes en el humilde hogar de los Gutiérrez. Al ser descendiente deuna de las pocas personas que osaron enfrentarse abiertamente con el temido caciquelocal.Frédéric es aquí una auténtica institución. Enormemente respetado por su virtuosaecuanimidad. Justo lo contrario que su abuelo, Don Oprobio, que lo único queinfunde en los demás es un miedo atroz por su ya consabida arbitrariedad. Taldisparidad de caracteres sólo se podría explicar si por sus venas fluyese en mayorcantidad la sangre francesa de sus antepasados. Entre los que, según nuestroquerido Juez de paz, se encuentra la del ilustre economista, legislador y escritor 36
  37. 37. Frédéric Bastiat (1801-1850). El que fuera acérrimo defensor de la propiedad privada,el libre mercado y el gobierno limitado, amén de un convencido pacifista.Un destacado personaje del siglo XIX, que se quedó huérfano a muy temprana edad,tras lo que pasaría a estar bajo la custodia de sus parientes más cercanos. A losdiecisiete años se ve obligado a abandonar sus estudios para trabajar en el negociofamiliar. Y será ahí donde se percate de las nefastas consecuencias que elintervencionismo gubernamental provoca sobre el tejido comercial.Al cumplir veinticinco heredará de su abuelo una fructífera finca. Lo que le permitirádedicarse durante los veinte años siguientes a sus veneradas actividades intelectuales.En 1834 publicará su primer artículo reivindicando la eliminación de las tarifas cargadasa productos agrícolas. Sin embargo, su reputación como escritor arrancará a partir de1844. Después de la edición de un texto donde explicaba los beneficios provenientes dellibre comercio y una monografía sobre Cobden y la Liga Anti-Maíz, fundada enManchester en 1838.El objetivo de la Liga Anti- Maíz era derogar la norma británica que limitaba laimportación del maíz, aunque rápidamente derivaría en solicitar la supresión de laplenitud de las tasas impuestas al libre movimiento de bienes agrícolas e industrialesentre Gran Bretaña y el resto del mundo. Durante sietes años sus componentes bregaronincansablemente por divulgar sus ideas. Cuyo esfuerzo se vio recompensado alconseguir introducir en el Parlamento sus pretensiones a través de sus miembros electos.Alcanzando su cometido en el año 1846, cuando el Primer Ministro Robert Peel,mediante una ley promulgada al efecto, abolió las mencionadas restricciones.Comenzando desde ese momento hasta 1870 una de las etapas anglosajonas másflorecientes.Bastiat, en pro de culminar la susodicha monografía, empezará a intercambiarcorrespondencia con Cobden. Lo que desembocaría en una fortalecida amistad. El éxitoobtenido por el británico en su lucha por el libre comercio inspirará al francés, quienintentará emular su gesta en su patria natal. Es por ello que se mudará a París, abriendouna asociación francesa a favor del libre comercio. Asimismo lanzará “Le LibreEchange”, un periódico afecto a la causa.En 1848 iniciará su carrera política. Primero como miembro de la AsambleaConstituyente de Francia y después de la Asamblea Legislativa. Quedando interrumpidasu labor pública al caer enfermo de tuberculosis en 1850, afección que le provocará lamuerte poco después.La notable difusión de la obra de Bastiat no sólo se debe a sus brillantesrazonamientos, sino también a la sencillez de su lenguaje, lo que la hace asequible alpúblico en general. Relatos salpicados de fábulas e ironías, persiguiendo con ello lamejor comprensión del lector. Porque como manifestó el filósofo austriaco Karl Popper 37
  38. 38. (1902-1994): “Cualquiera que no sepa expresarse de forma sencilla y con claridad nodebería decir nada y seguir trabajando hasta que pudiera hacerlo”.Los postulados de Bastiat aún hoy son de obligada consulta. Uno de sus manuscritosprincipales, el último que redactó antes de su fallecimiento, es el ensayo titulado“lo que se ve y lo que no se ve”. Donde el autor asevera que los efectos de laintervención estatal no son inmediatos, sino que suelen aflorar a largo plazo,desvirtuando normalmente la intención inicial.Él concebía el Estado como: “aquella gran ficción por la que todos tratan de vivir aexpensas del resto”. Puesto que afirmaba que la Administración Pública no producenada por sí misma, siendo la tributación su casi exclusiva fuente de ingresos. Dineroque sustrae del circulante en el mercado.Asegurando que la forma más acertada de llevar la paz y la prosperidad a losdistintos territorios es a través del libre comercio. Preceptos desarrollados en laactualidad por renombrados economistas. Entre los que figuran el catalán Xavier Sala iMartín, y su estudio de como la ausencia del libre mercado incide negativamente en eldesarrollo del continente africano.Postulados a los que no es ajeno su descendiente residente en Matahambre. Teniéndolossiempre presentes a la hora de impartir justicia. 38
  39. 39. (Blanco White 1775-1841) Capítulo XIV: El constitucionalismo de Blanco WhiteNo sólo Frédéric, nuestro querido Juez de paz, posee notables antepasados. Sinoque también D. Pascual, el cura centenario de Matahambre, asevera que desciendedel controvertido pensador liberal español: Blanco White (1775-1841). Mas siatendemos a sus sermones dominicales, algo de los perspicaces razonamientos de aquelerudito sevillano pudiéramos descifrar en ellos.Su padre, William White, un católico irlandés, huyó de Inglaterra en 1745, parainstalarse en nuestro país, concretamente en la ciudad de Sevilla. Recalando aquí alintentar escapar de la persecución a la que fue sometido a manos de los protestantesingleses. Y paradojas de la vida, su hijo Blanco White, muchos años después, tuvo queexiliarse de nuestra patria ante los ataques que ciertos sectores de la época le infligieron.Estableciendo su residencia, hasta su muerte, en suelo británico.Un espíritu contrariado que anhelaba fervorosamente alcanzar una paz interiorque nunca encontró. Defendía la razón sobre todas las cosas y la tolerancia comouna de las grandes virtudes humanas. Poseedor de un alma sensible y espiritual, quelo llevó a ejercer primero de cura, bajo el catolicismo en España y después comosacerdote anglicano en Inglaterra. Renunciando igualmente a éste último dogma al finalde sus días. No obstante, si por alguna faceta lo hemos de recordar es a través de susescritos, en donde pretendía plasmar la visión política, económica y social de estaEspaña nuestra.Abogó porque las Cortes Constituyentes, erigidas tras la Batalla de Bailén y elabandono de José Bonaparte del Trono Español, elaboraran un textoconstitucional fundamentado en: una Monarquía Parlamentaria, un Estado laico ybicameral. Esbozando la necesidad de compatibilizar entre el cargo de Ministro yla condición de Diputado. Prerrogativas recogidas en cualquier carta magna 39
  40. 40. actual. Decantándose por el prototipo liberal inglés para mirar al futuro y dejar atrás elabsolutismo de regímenes anteriores. Un sistema integrador donde nadie quedaseexcluido, evitando así cualquier tentativa de rebelión futura.Sin embargo, el modelo por el que se optó para aprobar la primera Constituciónespañola, la de 1812, fue el francés. Este texto, extremadamente rígido, ha sido el másextenso de nuestra historia, con 384 artículos. Con una forma de gobierno deMonarquía Moderada, con Cortes monocamerales. Asimismo contemplaba que elcargo de Diputado era incompatible con el de Ministro. En su artículo 12 seacordaba además la confesionalidad del Estado y la unidad religiosa: “La religión de laNación española es y será perpetuamente la católica, apostólica, romana, únicaverdadera. La Nación la protege por leyes sabias y justas y prohíbe el ejercicio decualquiera otra.”Resultando el arquetipo galo de difícil desarrollo aquí. Mayormente por nuestra propiaidiosincrasia, por el eterno enfrentamiento entre dos bandos: uno minoritario e ilustrado;y el otro poseedor de ancestrales privilegios que sometían al pueblo, gracias a lassupersticiones, fanatismos y el gran analfabetismo reinante, convirtiendo a las frágilesalmas en simples reos. Postulados que quedaron demostrados al ser derogado porFernando VII el mencionado documento, el 4 de Mayo de 1814. Retrotrayendo a losque ya vitoreaban aires de libertad al punto de inicio.Blanco White fue criticado por ambos bandos. Sobre todo por la mala interpretación quese hizo de uno de sus razonamientos. Publicados en el periódico “El Español”. Rotativopor él editado y que contó con una enorme difusión. Sus adversarios lo culparon deinstigar a las colonias de ultramar a la independencia. Aunque su alegatoverdaderamente se sustentaba en constituir una entidad de comunidades autónomasiguales entre sí, con idénticos derechos y obligaciones, y unidas por la mismamonarquía.White dedicó su vida a buscar el brebaje que curase a España del mal que laafligía. Pero, como constante durante prácticamente dos siglos, los liberales hansido víctimas de sus adversarios y también de aquellos a los que querían proteger.Postreramente aplastados por el choque de dos lados opuestos. Quienes se muestranincapaces de encontrar la fórmula para apartar lo que los desune y abonar aquelloen lo que coinciden. Realidad a la que tampoco escapa este pequeño pueblocastellano-manchego. 40
  41. 41. Capítulo XV: Mayor carga impositiva, menor competitividad turísticaLos rayos de sol atravesaban el cristal de la ventana, anunciando que un nuevo día yaestaba allí. La brisa mecía pertinazmente las ramas de los longevos árboles del jardín,como queriendo transmitirnos un mensaje inminente. Y fue entonces, cuando sonó eltimbre de la puerta. Di un salto de la cama y mi dirigí raudo hacia la entrada, en pro deaveriguar quién era aquel que llamaba insistentemente a la humilde morada de losGutiérrez.Era mi querida prima, mi infatigable heroína. Apareció ante mí, cual musa sibilante,con sus mejores galas y una amplia sonrisa que le llegaba de lado a lado de la cara.Asiendo fuertemente de la mano a su amado Luis, como temiendo que pudiesedeslizarse entre sus frágiles dedos para marcharse nuevamente. Parecía otra,rebosante de felicidad y plenitud, muy distinta del último día en que la vi. Habiendovuelto a brotar en ella su inalienable espíritu de lucha por Matahambre y sus gentes.Libertad portaba una bolsa con churros, porras y chocolate caliente, paraconvidarnos a mi padre y a mí a un exquisito desayuno. Manjares preparados conesmero instantes antes por Soledad, la taciturna cocinera del bar municipal. Para laocasión sacamos el mantel que celosamente se guardaba en la alacena, blanco salpicadopor multitud de rosas, calado décadas atrás por las laboriosas manos de mi difuntamadre. Lo dispusimos todo encima de la mesa y como una gran familia noscongregamos en torno a ella. Hasta Juan se sumó al convite, avisado previamente porsu hija. Encuentro que poco a poco se tornó en una vibrante tertulia matutina. En tantoen cuanto sonaba en el transistor la canción de Mercedes Sosa: “Todo cambia”, emitidapor el programa “te rondará morena” en “Radio Vecindad”.Luis nos habló sobre su trabajo en el departamento de administración del “HotelConcorde”, enclavado en el centro de Palma de Mallorca. Quejándose de lasturbulencias económicas que azotaban virulentamente a cada rincón del país yespecialmente a la industria turística. También nos comentó el no entender comoreportando el Turismo el 11% del PIB nacional, erigiéndose en el mayor sectorproductivo después de la construcción, no se le prestaba la atención suficiente envirtud a su importancia. Representando allí el 48% del PIB comunitario y en el otroarchipiélago español, Canarias, el 30%. Así, en esta última autonomía, de diez puestosde trabajo generados, cuatro corresponden a actividades turísticas. Lo que explica engran medida el por qué sufren una de las más altas tasas de paro estatal, casi un 30%.No quedándose atrás tampoco Baleares, con el 31% de los contratos laboralesregistrados, llegando inclusive al 39% en temporada alta.Más perplejo lo dejaba todavía la noticia que pudo leer, a través de Internet, en elvespertino periódico “El Pobrecito hablador”, en su columna nacional. Artículoconcerniente a la controversia suscitada entre los Ministros de fomento y el deeconomía e industria, al respecto de una hipotética aplicación de un impuestoecológico sobre los combustibles. Preguntándose si es que los políticos no intuíanque para que los turistas llegasen a las islas necesitaban del avión. Si además de 41
  42. 42. subir el IVA, gravan a las compañías de transporte con otro tributo, consecuentementese encarecerá el destino ¿Qué sentido entonces tendría el haber reclamado la supresiónde las tasas aeroportuarias, acordando el Ejecutivo la bonificación del 100% de lasmismas, hasta el 25 de Marzo del 2010, siempre y cuando las empresas aéreasincrementasen el número de pasajeros? Medida lanzada después de que Grecia, uno denuestros más fuertes competidores, eliminara el canon cobrado por aterrizar y despegaren sus aeropuertos de abril a septiembre del presente año, al objeto de incentivar a lostouroperadores europeos.¿O es que ya nadie se acuerda de las perjudiciales consecuencias de la polémica“ecotasa” promulgada en Baleares? Circunscrita a las estancias en los alojamientosturísticos, con una media de un euro por persona y noche. Lo que repercutiódirectamente en el producto, al forzar al comprador a abonar 10 ó 12 euros más aladquirir el paquete. Propiciando que durante los tres años que estuvo en vigor lamencionada norma se perdieran más de 700.000 turistas. Relegando al destino delprimer puesto al cuarto español.Y alguien podría pensar, que lo lógico no sería vender por precio sino por marca. Ya, lomás razonable, aunque para ello se requiere de esfuerzos titánicos en “branding”.Redactando un libro de estilo donde se marquen nítidamente tipos y usos de la marcaprincipal y sus submarcas, con especial hincapié en sus elementos diferenciadores, paraque no se solapen unas con otras. Y esto ni se ha hecho, ni se espera. Pues si bien lascompetencias en materia de promoción se encuentran claramente delimitadas,postreramente se enmarañan en el laberíntico tejido gubernamental de: corporacioneslocales; cabildos o diputaciones; gobiernos autonómicos y central.Sin olvidarnos que con unos Ayuntamientos casi quebrados, difícilmente se ejecutaránlas obligadas obras de remodelación de las zonas turísticas. Exigidas con la intención dedotar de una mayor competitividad a dichas áreas, mayormente degradadas por el pasodel tiempo.Luis hablaba y hablaba, mientras Libertad lo miraba embelesada con ojosrefulgentes de enamorada. Ensimismada por la melodía interpretada por miles demariposas, que anidaban en la boca de su enjuto estómago, al batir sus alas. Y fue enaquel preciso momento cuando me convencí de que ni Golfi, ni sus secuaces, lograríanjamás acabar con los sueños de un pueblo tan grandioso como éste. 42
  43. 43. (Escena parlamentaria del Congreso de los Diputados a mediados del siglo XIX por el pintor Eugenio Lucas Velázquez) Capítulo XVI: Adolfo Suárez bien merece un NobelEl reloj marcaba las 21:00. Esa noche no faltaba nadie a la tertulia política,organizada por mi padre el primer viernes de cada mes en nuestra humildemorada. Mi prima Libertad, quien ya había recuperado su inalienable espíritu de luchapor Matahambre y sus gentes. Junto a su amado Luis, que estaría entre nosotros hasta eldomingo, pues el lunes debía incorporarse a su puesto de trabajo en el departamento deadministración del “Hotel Concorde”, sito en Palma de Mallorca. Mi tío Juan, elabogado jubilado del Estado, progenitor de Libertad y el que fuera esposo de la única ydifunta hermana de mi padre, Clara se llamaba. Don Pascual, el cura centenario.Frédéric, nuestro querido juez de paz. Benito, el eterno maestro del “Instituto deEducación Secundaria Manuel Bartolomé Cossío”. Incluso Manuel, que había dejado aSoledad a cargo de la cocina y barra del bar municipal. Y Francisco, gerente de “RadioVecindad” y editor del periódico vespertino, de ámbito local, “El Pobrecito Hablador”.Juan se lamentaba de la espiral de acontecimientos en la que estaba inmersa lanación. Cuando aún era un estudiante de la facultad de derecho, una de lasprimeras reglas que aprendió es que el fin último de la política es la regulación deconflictos entre grupos. Persiguiendo con ello garantizar la cohesión social. Puestoque desde los albores de la humanidad siempre ha existido, bajo distintas fórmulas, un 43
  44. 44. sistema político imperante. Ya que las sociedades son cada vez más complejas yrequieren de un órgano capaz de compeler a las partes en disconformidad a alcanzaracuerdos, valiéndose para ello de normas vinculantes, es decir, la ley. Al objeto demantener cierto orden y evitar la desintegración.A lo que Don Pascual, perteneciente a la rama más liberal de la iglesia católica,añadió: - “Miren, es como aseveraba mi antepasado Blanco White, al cualmalinterpretaron en cuanto a lo que sus planteamientos se refiere. Si realmente lo quese pretendía con la primera Constitución española, la de 1812, era instaurar un Estadodemocrático sólido, resultaba de obligado cumplimiento contar con todos los sectores,no dejando a ninguno fuera. De lo contrario los que se sintiesen excluidos buscarían lamanera de acceder a los círculos de poder, tornándose “ipso facto” en elementossubversivos para conseguirlo. Y de ahí la explicación de que durante casi dos siglos losepisodios democráticos hayan sido bastante cortos. Hasta reafirmarse mediante elrefrendo de nuestra vigente carta Magna en 1978. Con anterioridad, las brevesexcepciones sucumben ante abruptas etapas totalitarias.Resumiéndose estos efímeros destellos en: el sexenio revolucionario (1868-1873), conla Constitución de 1869; la Primera República (1873-1874), con un proyecto deConstitución federal que no se llegó a promulgar; parcialmente el vituperado periodode la Restauración, con la Constitución de 1876; y la Segunda República, proclamadael 14 de Abril de 1931, dirigida por una norma suprema exigible jurídicamente queestablecía las bases para la descentralización política, y que posibilitó la redacción delos Estatutos de Autonomía de Cataluña y el País Vasco. Aunque rápidamente, trasestallar la Guerra Civil (1936-1939) y con la posterior dictadura franquista (1939-1975), el sufragio universal se deroga inmediatamente.Es por ello que en ciertos momentos contemplo perplejo el alto grado de divisiónactual. No entro en si unos u otros alegatos me gustan más o menos, pero sí en quenuestros mandatarios han de poseer indispensablemente la suficiente destreza paraconcitar pactos estables y duraderos, regidos por el máximo consenso. Necesarios enpro de sortear temibles fracturas.”Y me quedo con las palabras de Benito: - “Tal vez el éxito de Adolfo Suárez como Presidente no fuera su gestión, sinosu encomiable habilidad para que posturas tan dispares llegaran a un entendimiento.Eso sí que merece el Premio Nobel de la Paz, no por lo que pudo hacer, sino por loque sí hizo: darnos el periodo constitucional y democrático más largo de toda lahistoria española”. 44

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