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Parábola del águila
 

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la parabola del aguila

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    Parábola del águila Parábola del águila Presentation Transcript

    • y del Pajarillo. Parábola del Águila (Santa Teresita del Niño Jesús)
    • En tensión continua y desgarrada entre el martirio de sus inmensas aspiraciones, deseos y la sensación experiencial de su incapacidad e imperfecciones, le surge a Teresita la parábola de las águilas que se ciernen en las alturas, es decir, los grandes santos, y el débil pajarillo, en el caso ella misma, cubierto con un ligero plumón. Durante sus ejercicios espirituales de 1896 escribe lo que se llama “ la parábola del águila y el pajarillo ” Esta se puede dividir en varios cuadros, que facilitarán la lectura y su degustación.
    • ¿Cómo es el pajarillo? Este pajarillo tiene ojos y corazón de águila
    • “ A pesar de mi extrema pequeñez me atrevo a mirar fijamente al Sol divino, al sol del amor y mi corazón siente en si todas las aspiraciones del Águila”. Esta Águila, cuyas aspiraciones siente y tiene en si el débil pajarillo , es Cristo Jesús, como se evidencia más adelante
    • Situación del pajarillo ¿Cuál es, su situación?: quisiera volar hacia el Sol que fascina sus ojos de águila... Pero lo más que puede hacer es levantar sus alitas... volar no está en su débil poder.
    • Pero, ¿porqué no vuela el pajarillo? Muy sencillo: porque el corazón y los ojos no bastan para volar.
    • ¿Qué puede pasar? A veces le parece creer que no existen nada más que las nubes que le envuelven.
    • ¿Tormentas, tempestades?
    • ¿La hora de la alegría? ¿Cuál es para el pajarillo la hora de la alegría perfecta? La misma de la tempestad; su dicha se cifra en permanecer quieto en su puesto y contra viento y marea, seguir mirando fijamente a la luz invisible que se oculta a su fe. No cambiar de orientación por nada del mundo.
    • Debilidades del pajarillo Este, aún permaneciendo en su sitio, es decir, bajo los rayos del Sol, toma un granito a derecha e izquierda, corre tras un gusanillo, luego,
    • encontrando un charquito de agua, moja en el sus plumas apenas formadas,
    • ve una flor que le gusta y se entretiene con ella; en fin, no pudiendo cernerse como las águilas, el pobre pajarillo se enreda todavía con las bagatelas de la tierra.
    • Reacciones del pajarillo Podría retirarse de la circulación e ir a esconderse en un rincón y allí llorar su miseria y morirse de arrepentimiento.
    • Pero no hará nada de eso, sino que “se vuelve hacia su amado Sol, expone a sus rayos bienhechores sus alitas mojadas , gime como la golondrina...
    • Y en su dulce canto, confía y cuenta detalladamente sus infidelidades, pensando, en su temerario abandono, adquirir así un mayor dominio, atraer plenamente el amor de Aquel que no vino a buscar a los justos sino a los pecadores ...”.
    • Sigue en pie la alegría?... más del pajarillo... Aunque tenga toda su confianza en Dios, el pajarillo, dentro de su desvalimiento, “invoca a los ángeles y a los santos, que se elevan como águilas hacia el Foco devorador, objeto de sus anhelos”
    • Hay que recordar que no está hablando aquí de un modo poético sino de dormirse-dormirse delante de Dios, sobre todo después de comulgar. La actitud del pajarillo es la siguiente: cuando se despierta, cuando se despereza, no se desconsuela, su corazoncito permanece en paz y vuelve a comenzar su oficio de amor.
    • ¡¡Tú eres el Águila adorada que yo amo!! Elevación de Teresita enamorada
    • “ ¡Oh, Verbo divino! Tú eres el Águila adorada que yo amo, la que me atrae. Eres Tú quien precipitándote sobre la tierra de exilio quisiste sufrir y morir, a fin de atraer a las almas hasta el centro del Foco eterno de la Trinidad Bienaventurada.