Cluny: La luz del mundo / Reformas monásticas en los siglos X-XII - Presentation Transcript
Cluny, “la luz del mundo” Reformas monásticas en los siglos X-XII
LA SITUACIÓN DE LA VIDA MONACAL EN EL SIGLO X EN EUROPA
Contextualización
Al esplendor de la época carolingia siguió el siglo de la más completa oscuridad para la tierra de los francos (850-950) en el que el imperio se sumió en el feudalismo y los monasterios decayeron o bien fueron secularizados.
Crisis monástica en el siglo X
La reforma que había llevado a cabo tiempo atrás en tiempos carolingios Benito de Aniano se había esfumado en medio de la anarquía feudal. La secularización, mencionada en el principio, había hecho imposible la vivencia auténtica de la vida religiosa.
En muchas abadías existía el privilegio de inmunidad que las liberaba de la jurisdicción de condes y demás funcionarios reales, junto con las tierras y gentes de su pertenencia.
Crisis monástica en el siglo X
Pero esta inmunidad fue perjudicial en estas abadías. Aquellos monasterios al convertirse en señoríos similares a los feudos existentes despertaban las apetencias de éstos.
Con este panorama la secularización monástica se extendió por toda Europa y los laicos se adueñaron de las antiguas abadías, en calidad de abades, patronos o protectores.
Crisis eclesiástica en el siglo X
La secularización provocada por el feudalismo en la Iglesia y sociedad recibió el nombre de “Siglo de Hierro” del Pontificado, esto comprende desde comienzos del siglo X hasta mediados del siglo XI. La Sede Apostólica quedó sin protección imperial y a merced de poderes señoriales que se ejemplifican en clanes nobles emparentados entre sí ( Teofilacto, Crescencios y Tusculanos ) que someten al papado a una tiránica opresión pretendiendo abusar de él tal como lo habían hecho los señores feudales en sus “iglesias propias”.
Se considera el hecho de la asistencia divina de que a pesar de esta situación el Pontificado no sucumbiese y de que no se desviase de la doctrina de fe y la moral.
Orlandis, J. (2000). Historia Breve del Cristianismo . Ediciones Rialp. pp.72-73
LA FUNDACIÓN DE CLUNY
Antecedentes
En el año 911 el duque Guillermo de Aquitania cede unos terrenos en la Borgoña francesa al monje Bernon para fundar un monasterio. Éste es el inicio de lo que será la gran renovación monástica y eclesial de gran envergadura.
Veremos a continuación el acta de fundación de Cluny:
C) Escatocolo:
Signum : firma del autor del documento con su monograma
2. Recognition = La firma del notario con un signo de reconocimiento
3. Fecha
4. Apprecatio = un deseo final en forma religiosa.
Firma de Guillermo en la carta de fundación de Cluny
Acta Fundacional de Cluny (909-910)
“ Dios ha proporcionado a los hombres ricos un camino hacia la recompensa eterna si emplean rectamente sus posesiones terrenas.
Por ellos, yo, Guillermo , por la gracia de Dios duque y conde , considerando seriamente cómo puedo promover mi salvación, mientras todavía es tiempo para ello, he juzgado conveniente, de hecho completamente necesario, que dedique algunos de mis bienes temporales a la salvación de mi alma. Ningún camino parece mejor para este fin que el señalado en palabras de Señor: yo haré a los pobres mis amigos (Lc. 16,9), y por ello sostendré una comunidad de monjes a perpetuidad.”
[A) Protocolo: 1. Invocatio: invocación de Dios; 2. Intitulatio: Nombre con título del Autor del documento, muchas veces acompañado por una formula de devoción: “gracia de Dios”; 3. Inscripcio: adresato: aquí falta, lega después: los santos apóstoles Pedro y Pablo; 4. Salutatio: saludo, falta aquí; B) Contexto: 1. Arenga: motivos para la escritura: “la slavaxción de mi alsma”; 2. Narratio: la historia para editar este documento, no hay aquí ].
Acta Fundacional de Cluny (909-910)
“ Sea conocido, por tanto, a todos los que viven en la unidad de la fe de Cristo, que por el amor de nuestro Señor y salvador Jesucristo, traspaso de mi señorío al de los santos apóstoles Pedro y Pablo la ciudad de Cluny juntamente con el feudo, la capilla en honor de María la bienaventurada Madre de Dios y san Pedro, príncipe de los apóstoles, juntamente con todo lo que les pertenece: villas, capillas, siervos y siervas, viñas, campos, prados, bosques, aguas y sus desag ües, molinos, rentas e ingresos, tierras labradas y por labrar en su integridad.
Acta Fundacional de Cluny (909-910)
Yo Guillermo y mi esposa Ingelborga donamos todas estas cosas a los mencionados apóstoles, por el amor de Dios y por el alma de mi señor Odón el rey, de mi padre y madre, por mí y por mi esposa, por nuestros cuerpos y almas.
En Cluny se construirá un monasterio regular, donde los monjes sigan la regla de san Benito. Allí se dedicarán ardientemente a prácticas espirituales y ofrecerán asiduamente oraciones y peticiones a Dios tanto por mí como por los demás.
Acta Fundacional de Cluny (909-910)
Los monjes y sus posesiones quedarán bajo el abad Bernon y los que después de él sean elegidos de acuerdo con la gracia de Dios y la regla de San Benito, ni por nuestro poder ni por ningún otro serán disuadidos de realizar una elección canónica.
Cada cinco años deberán pagar a la Iglesia de los apóstoles de Roma cinco sólidos para su iluminación.
Deseamos que se ejerciten diariamente en trabajos de misericordia a los pobres, indigentes, extranjeros y peregrinos.
Los monjes no estarán sujetos a nosotros, nuestros padres, el poder real o cualquier otra autoridad terrestre.”
[B) Contexto: 3 Dispositio: las discusiones jurídicas.
Acta Fundacional de Cluny (909-910)
“ Por Dios y ante Dios y todos los santos y el terrible día del juicio, prohíbo a cualquier príncipe secular, conde, y al propio pontífice de la sede de Roma, invadir las posesiones de los siervos de Dios, alienarlas, disminuirlas, cambiarlas, entregarlas como beneficio, o colocar algún obispo sobre ellas sin su consentimiento.
Si algún hombre hace esto quede su nombre borrado del libro de la vida.
Tendrá contra él al jefe portador de la llave de la monarquía celestial juntamente con san Pablo, y de acuerdo con la ley terrena pagará una multa de cien libras de oro.”
(A. Bruel: Recuel des chartes de l’abbaye de Cluny, n° 112, aquí citado por Miguel Artola, Textos fundamentales para la historia, Madrid 1982, p. 88)
[B) 4. Corroboratio: Confirmación de la observancia de la decisiones del documento, falta aquí; lista de los testigos; 5. Sanctio: Anuncio de sanciones en caso de acciones e contra del documento; poenitatio: ]
Desprendemos de la lectura que:
Cluny se convierte en propiedad de los Apóstoles Pedro y Pablo, no es un don al Papa. Se excluyen todos los derechos de la familia del fundador. Se renuncia incluso a los derechos de la iglesia privada.
El monasterio deberá pagar una pequeña cantidad cada año a San Pedro y San Pablo, como reconocimiento de su propiedad, pasando a ser el vasallo de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo.
Libertad de toda injerencia de la parte laica y también episcopal, que es la famosa "libertas romana".
La fuerza dada a la " potestas et dominatio " del abad, como nuevo lugarteniente de S. Pedro.
CLUNY, LA PRIMERA CONGREGACIÓN MONACAL
Detalles
Cluny desde el comienzo tiene la gran ventaja de crecer dentro de un movimiento político, en una zona protegida de las grandes tempestades políticas. El fundador Guillermo de Aquitania era también conde del condado de Mâcon, en el cual se encontraba Cluny.
Este condado de Mâcon teóricamente pertenecía al reino de Francia, pero el rey franco occidental de este momento (909-910), era un carolingio, Carlos III el simple, un rey lejano y débil que ni siquiera es mencionado en el documento de donación.
Los comienzos
El éxito de Cluny movió a diversas abadías a solicitar que se extendiese a ellos la reforma, sometiéndose así a la abadía madre de Cluny. Fue así como en poco tiempo habrían muchísimas casas religiosas en las que se había restaurado la observancia regular.
Así se constituye la Orden de Cluny que se extendió por Europa occidental y que llegaría a reunir cerca de 1200 monasterios.
En todos ellos se guardaba una autentica vida de observancia fundada en la Regla de San Benito y en las Consuetudines Cluniacenses
“ Consuetudines Cluniacenses”
Es el código religioso que se apoyaba en la interpretación de la regla de Benito hecha por Benito de Aniano. Ciertamente preside la forma de vida una disciplina rigurosa, pero ésta queda suavizada por la discretio, es decir, por la recta medida en todo, unida con la prudencia y el juicio acertado sobre lo que puede pedirse a cada uno. La oración común se alimenta de la lectura de la Escritura y de los Padres, especialmente de Gregorio Magno, y ocupa la mayor parte de la vida monástica. En cambio el trabajo manual retrocede considerablemente, aunque las consuetudines no prescinden completamente de él.
“ Consuetudines Cluniacenses”
La liturgia, centro de la piedad benedictina se celebra con especial solemnidad. Todos están obligados a coro; raramente se conceden dispensas. En los días feriales de invierno se recita todo el cursus de oraciones. Silencio y oración (son características: la devoción a la cruz y a María, la recitación de los salmos, las intercesiones por los difuntos) determinan el ritmo de la vida cotidiana, no pocas alusiones de las Consuetudines descubren una asombrosa capacidad de acomodación en la legislación, que deja amplio espacio a la libertad espiritual.
Extractos de la Regla de San Benito de Aniano
La ociosidad es enemiga del alma y para evitarla los hermanos deberán dedicar un tiempo a los trabajos manuales y otro a la lectura de las cosas divinas. Así, ordenamos estas ocupaciones de la manera siguiente:
Los hermanos saldrán a primera hora para ocuparse de los trabajos necesarios que harán desde el amanecer hasta la cuarta hora del día y a partir de esta hora hasta la sexta se dedicarán a la lectura. Después de la hora sexta, terminada la comida, reposarán en su lecho guardando silencio perfecto, si alguno quiere leer podrá hacerlo siempre que no incomode a los demás. Se rezará hacia la hora octava y media y después volverán a trabajar hasta la hora de Vísperas.
Si los hermanos se ven obligados por necesidad o por pobreza a encargarse de las labores agrícolas no habrán de afligirse por ello, pues será entonces cuando se comportarán como verdaderos monjes porque vivirán del trabajo de sus propias manos siguiendo el ejemplo de nuestros padres y de los Apóstoles. Que todo se haga, sin embargo, con moderación por consideración hacia los débiles.
El día en Cluny
El día en Cluny
El día en Cluny
El día en Cluny S egún Ulrich, Antiquiores consuetudines cluniacensis monasterii (s. XI), en: Rosenwein, B., "Feudal War and Monastic Peace: Cluniac Liturgy as Ritual Agression", en: VIATOR, Medieval and Renaissance Studies, University of California Press, 1971, vol. 2, pp. 134-136. Trad. del inglés por José Marín R.
Reglamento de la abadía de Cluny sobre el recorrido de inspección nocturna del prior (siglo XI)
(1) Empezando por la puerta del locutorio recorre todo el claustro observando con cuidado si está bien cerrada la celda del limosnero, la cocina, el refectorio, el armario de los libros de canto del coro, la celda de los novicios... comprobando si hay alguien en la despensa o en sus alrededores, si ocurre algo en la enfermería... si alguien permanece en la iglesia de Santa María. No es necesario que se vaya a cada una de las camas basta con que se coloque en medio de la enfermería... Luego regresará por la iglesia de Santa María y subirá a los dormitorios... siguiendo por el camino que conduce a las letrinas... dirigiéndose con la luz de su lámpara de un extremo a otro a lo largo de todos los asientos... Cumplida esta costumbre coloca la linterna encendida en la ventana intermedia entre el dormitorio y las letrinas para que ilumine ambas estancias... Él mismo después de las oraciones de la mañana repite la ronda por el mismo lugar... recorre las letrinas... el dormitorio… y regresa a la iglesia inspecciona los altares… la sacristía... la nave de la iglesia…
(2) El prior empieza su ronda desde la sacristía mirando el dormitorio en primer lugar... comprobando si los hermanos están en el calefactorio… sale por la puerta de la celda de los novicios y de allí pasa por el refectorio, las cocinas regular y secular, la despensa, la celda del limosnero y a través de la puerta de los que vienen de fuera entra en el claustro... A continuación, atravesando la sala capitular, entra en la enfermería a través de la capilla de los enfermos. Cumplido esto... vuelve a la iglesia por el locutorio, inspecciona de nuevo todos los altares y todos los rincones de la iglesia tanto de la nave como de la sacristía... Recorrido de este modo todo el monasterio y comprobando finalmente el extremo septentrional de la iglesia regresa por el presbiterio... y previsoramente vigila el coro
Ordo Cluniacensis per Bernardum , en HERRGOTT, Vetus disciplina monástica , 1726, pp. 141-ss.; V. MORTET, Vol 1, pp. 302-304.
Reglamento de la abadía de Cluny sobre el recorrido de inspección nocturna del prior (siglo XI)
Descripción física de Cluny
Cluny, un imperio del monacato
De Cluny se ha dicho que formó un verdadero “Imperio monástico”, en el cual muchos monasterios dependían de la abadía madre.
El abad de Cluny tenía autoridad sobre éstos, nombraba sus priores o controlaba la elección de abades, con el objeto de impedir cualquier influencia señorial.
Organización de Cluny
Cluny es el primer intento, aún imperfecto, de la formación de un orden religioso en occidente.
A la cabeza de estos prioratos figuraban los cinco hijos de Cluny, que son los grandes monasterios y prioratos de:
Souvigny (921)
Sauxillanges (950)
La Charité-Sur-Loire (1059)
Lewes (1078)
Saint Martin-Des-Champs. (1079)
Como lo veremos a continuación:
Organización de Cluny
No sólo la incesante vida espiritual y la disciplina fueron claves sino también la eminente personalidad de sus abades: Odón, Máyolo, Odilón, Hugo, Pedro el Venerable, etc. asimismo su extraordinaria longevidad; entre 909 y 1109 hubo cerca de 40 papas mientras Cluny sólo fue regido por seis abades.
Cluny llegó a tener 50000 monjes en su mejor periodo
Privilegios confirmados por el Papa Juan XIX (1024-1032)
Juan, obispo, siervo de los siervos de Dios, a todos aquellos de cualquier orden o dignidad… que la gracia de Dios y la abundancia de la bendición apostólica sean con ellos… El cenobio de Cluny que en otro tiempo fue construido por el príncipe Guillermo de Aquitania en tierras de Borgoña, en el condado de Macón, y ahora se encuentra bajo la dirección de nuestro hijo el abad Odilón, consta que fue entregado en especial donación por el dicho señor a Dios y a los santos apóstoles Pedro y Pablo y a la Iglesia romana y a nuestros predecesores en la sede apostólica... tiene múltiples privilegios de la autoridad apostólica confirmados, para que nadie considere aquel lugar y sus habitantes más que de Dios, de San Pedro y del sumo pontífice de la sede apostólica...
Privilegios confirmados por el Papa Juan XIX (1024-1032)
Yo, Juan, obispo de la sede apostólica, con los otros coobispos mis hermanos, congregados en asamblea en Roma, en presencia de Conrado rey augusto... confirmo por la autoridad de Dios y de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo para perpetua estabilidad aquellas cosas que mis antepasados sancionaron referentes a la libertad de dicho lugar y sus habitantes. Ha llegado a nuestros oídos que algunos obispos de forma temeraria y sin causa razonable excomulgan no sólo a sujetos seculares que han cometido actos perversos sino también a religiosos que desean llevar una vida sobria y plácida al servicio de Dios, prohibimos que se haga esto a los monjes de Cluny y si alguna queja fuese iniciada por los obispos contra aquellos su examen será reservado a la sede apostólica para que con su juicio pueda discernir lo que es justo...
Según la concepción de Cluny, no sólo los vivos pertenecían a la Cluniacensis Ecclesiae , sino también los miembros difuntos: sus nombres fueron registrados escrupulosamente en los libros necrológicos. También los que no eran monjes podían ser admitidos en tales listas como hermanos asociados; era una gracia que ambicionaban incluso los príncipes y obispos, para lo cual daban ricos dones al monasterio.
Cluny: aportes a la espiritualidad
Si bien en otros monasterios se rezaba por los difuntos es en Cluny donde la memoria de los muertos tomaba una forma única en la historia del monacato.
El abad Odilón introdujo para la salvación eterna de los monjes difuntos la siguiente práctica: después de la Fiesta de Todos los Santos, el 2 de Noviembre, la Conmemoración de los Difuntos. Al comienzo era sólo una memoria de los monjes difuntos de Cluny, pero luego este día se extendió a todos los fieles difuntos. Las oraciones rituales para la salvación de su alma eran completadas con ricas limosnas que se daban a los pobres.
Crisis de Cluny
En el siglo XII encontramos 18 nombres en las necrologías, lo cual quiere decir que al menos se daban durante ese año 18 comidas, aunque en realidad eran muchas más. Por ejemplo, cuando moría un monje, durante treinta días seguidos, su ración de comida se daba a un pobre. Las dimensiones de esa asistencia social han sido descubiertas en los estudios recientes.
Cluny en el siglo XII, a pesar de sus vastas propiedades, se encontraba en una seria crisis financiera porque el número de difuntos aumentaban constantemente y a la par el número de comidas se tenía que repartir a los pobres. El abad Pedro el Venerable limitó el número de comidas diarias a 50.
Crisis de Cluny
La excesiva centralización orgánica de la orden, que hacía descansar todo en la figura del abad del monasterio fundacional, impedía la más mínima flexibilidad entre las distintas casas, paralizando así a toda la orden.
La ordenación, imparable desde fines del siglo XI, de gran numero de monjes atraídos más por el prestigio y la seguridad que la orden ofrecía que por una verdadera vocación.
La progresiva orientación -durante el siglo XII- del monaquismo occidental hacia aspectos eremíticos y ascéticos, lo que influyó en el nacimiento de las nuevas órdenes, como la del Císter.
OTRAS ÓRDENES MONÁSTICAS
Los Ermitaños
A fines del XI se desarrolla un fuerte movimiento eremítico. Hombres con mucha voluntad y penitencia se aislarán del mundo para expiar sus pecados; esto en vez de alejarlos los hace populares y les da fama de predicadores.
Pedro el ermitaño es el más conocido pero el actuar de Roberto de Arbrissel es más profundo (1045-1116), éste fija a sus discípulos y discípulas en Fontevrault. Quien tiene autoridad sobre el grupo es la abadesa.
La Cartuja
El año 1084 Bruno la funda queriendo asociar la vida eremítica y comunitaria
Lo principal es la soledad y la simpleza en la relación con Dios.
San Bruno, fundador de la cartuja (1030-1101)
Camaldulenses
Romualdo funda una comunidad de ermitaños en Camaldoli, cerca de Rávena, en 1012
En su juventud Romualdo conoció las mayores escuelas de tradición monástica occidental.
Los Canónigos regulares
Éstos adoptan la regla de san Agustín, asociando así la vida ascética al ejercicio del ministerio. Los más conocidos son los Premostratenses, fundados por Norberto (1080-1134) en 1126
El Císter
Roberto de Molesmes intenta volver al rigor benedictino que Cluny parece haber olvidado fundando la abadía de Citeaux en 1098.
Aquí el abad no tiene autoridad sobre las demás abadías que se fundan. Sólo preside el capitulo o reunión anual de abades.
El Císter: Exordium Parvum Sacri Ordinis Cisterciensis
CAPITULO IV: De la partida de Molesmes de los monjes cistercienses y de su llegada a Císter y del monasterio que fundaron. Después de esto, confiados en una tal y tan considerable autoridad, el referido Abad y los suyos regresaron a Molesmes y de entre aquella pía comunidad de hermanos escogieron compañeros ávidos de la Regla; de suerte que entre los que habían ido a hablar al Legado en Lyon, y de los que se juntaron del cenobio llegaron a veintiún monjes. Rodeados con tal comitiva se dirigieron diligentemente a un lugar desierto llamado Citeaux situado en el obispado de Châlons que, inaccesible a las pisadas humanas a causa del espesor del bosque y los zarzales, era sólo guarida de las fieras.
El Císter: Exordium Parvum Sacri Ordinis Cisterciensis
Llegados allá los varones de Dios, y comprendiendo que el tal lugar era tanto más apto para la religión que habían ya concebido en su ánimo y por la cual habían ido a parar allá, cuando era el más despreciable e inaccesible a los mundos, por voluntad del obispo de Châlons y con el consentimiento del dueño de aquel terreno, empezaron a construir allí un monasterio, después de haber talado y apartado los ásperos y densos matorrales.
Exordium Parvum Sacri Cisterciensis, versión latina de RIXHEIM, Monasterio de Poblet, 1953. P. 14
Clairvaux y san Bernardo
A partir de la abadía de Clairvaux, que Bernardo (1090-1153) funda en 1115 da a la orden cisterciense un desarrollo considerable. Él funda sólo 66 abadías, su papel no queda sólo en eso sino que va más allá. Es el personaje primero de la Iglesia del siglo XII.
Contribuye a reformar el clero
Denuncia el relajamiento de Cluny
Invita a los obispos a una mayor pobreza y cuidado de los pobres
Pone fin a un cisma en la iglesia de Roma y propone un programa de vida al monje elegido papa, Eugenio III (1145)
Bernardo un activo monje
Se esfuerza por cristianizar la sociedad feudal: ataca la ostentación y lujo de los señores feudales.
Predica la santidad del matrimonio
Predicador en la segunda cruzada en Vézelay y en Spira (1146)
Intenta poner fin a la matanza de judíos en la cruzada
Estatutos de la Orden del Císter (1134): Carta caritatis
En qué lugar deben ser construidos los monasterios . Ninguno de nuestros monasterios debe ser construido en ciudades, castillos o villas sino en lugares alejados de aquellos que frecuenten los hombres.
2. De la unidad de género de vida en materia divina y humana . Para que no deje de existir perpetuamente entre las abadías la indisoluble unidad se establece en primer lugar que la Regla de San Benito sea conocida por todos...
5. De dónde debe proceder el alimento de los monjes. El alimento de los monjes de nuestra orden debe proceder del trabajo manual, del cultivo de las tierras, de la cría del ganado; nos está permitido poseer para nuestro uso aguas, bosques, viñas, prados, tierras alejadas de las zonas habitadas por los hombres del siglo y animales, salvo aquellos que provocan curiosidad y son objeto de ésta más que de su utilidad, tales como ciervos, grullas y otros del mismo género. Para practicar estos trabajos de los campos y de la ganadería y conservar los frutos podemos tener granjas, nunca más allá de una jornada de marcha, guardadas por conversos.
Estatutos de la Orden del Císter (1134): Carta caritatis
9. Que no poseamos rentas . Nuestra institución y nuestra orden excluyen las iglesias, altares, sepulturas, diezmos de labor... y otras cosas semejantes contrarias a la pureza monástica.
34. Que la hija visite a la Iglesia madre una vez al año . Se ha establecido en virtud de la humildad cristiana y por la sabiduría de la Providencia que será razonable que la hija visite al menos una vez por año a la iglesia madre en la persona de su abad.
Statuta capitulorum generalium Ordinis Cisterciensis. Ed. Ganivet, en CALMETTE.
Bernardo, caballero monástico
Le cuesta comprender las vicisitudes de tiempo
Lucha contra la expansión de doctrinas heréticas activamente, tanto así que condena a Abelardo (1140), rechazando ciertos progresos teológicos
Se le considera el último de los santos padres.
MAPAS SOBRE LA EXPANSIÓN ÓRDENES RELIGIOSAS EN EUROPA
Bibliografía General
Comby, Jean, Para leer la historia de la Iglesia, Vol. I: De los orígenes al siglo XV . Ed. Verbo Divino, Estela, 1999, pp. 145-150
Orlandis, José, La Iglesia Antigua y Medieval. Ediciones Palabra, Madrid, 1974, pp. 258-260
Jean Daniélou, (Varios, M. D. Knowles, Guillaume de Bertier de Sauvigny, L. J. Rogier, Joseph N. Hajjar, M. I. Marrou, Dimitry Obolensky, (, Roger Aubert, (, C. A. Bouman, Hermann Tüchle, Raphaël Aubert, Nueva historia de la Iglesia, Ediciones Cristiandad, 1977, pp. 203-208
Dominique Iogna-Prat, Graham Robert Edwards, Barbara H Rosenwein, Order & exclusion: Cluny and Christendom face heresy, Judaism, and Islam, 1000-1150 , Traducido por Graham Robert Edwards, Ed. Cornell University Press, 2002
Le Goff, Jacques, La Baja Edad Media, traducido por Lourdes Ortiz, Siglo XXI de España Editores, 1975, pp. 139-140
Una presentación elaborada por mí para el curso H more
Una presentación elaborada por mí para el curso Historia de la Iglesia I en que se detalla la gran influencia que tuvo Cluny para la reforma monástica y también de la Iglesia del siglo X y XI less
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