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Efectos De La TelevisióN

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  • 1. Efectos de la Televisión
    right0Se dice que es más fácil encontrar una casa en la que falte el pan que una casa sin televisor. Esta afirmación no se puede tomar al pie de la letra, pero refleja bien la escala de valores de muchas familias: prefieren antes comer peor que prescindir del televisor. La televisión se ha convertido en elemento imprescindible para el «funcionamiento» familiar. El extraño silencio que deja una televisión averiada en la casa produce incomodidad, como si estuviera ausente un elemento vivo de la familia. Protagonista destacado a la hora de comer, «invitado especial» todas las noches, compañero imprescindible los fines de semana, su ausencia llega a crear verdaderos síndromes de abstinencia, como si de una droga se tratara.
    ¿Droga? Sí, ahí está la clave de nuestro tema. El problema no es el uso sino el abuso de la televisión. El enfoque correcto no debe ser: «¿la televisión es buena o mala?» Como muchos otros instrumentos técnicos, la televisión en sí misma no es ni buena ni mala, sino que depende de cómo se use. Un mal uso puede tener consecuencias muy negativas para la salud de la persona, y no solamente de los niños. El profesor Alonso Fernández, destacado psiquiatra español, decía en una conferencia titulada «Televisión y salud mental»: «Todo plan nacional de salud mental debe incluir el adecuado funcionamiento del ente televisivo como una de sus prioridades absolutas». Casi todos habremos experimentado alguna vez la dificultad para levantarnos del sillón cuando estamos enfrente del televisor. Es como si nos «enganchara». Los expertos hablan de un estado de anestesia o hipnosis televisiva que no permite al sujeto alejarse de la pantalla. Sólo ciertas personas con fuerza de voluntad se liberan de esta experiencia de enganche. Así que, el problema no es la televisión, el medio en sí, sino lo que hacemos con ella.
    La televisión es un medio de penetración formidable de la forma de ser de este mundo. La secularización entra por todos los poros de la vida del creyente, y el medio televisivo no es una excepción. Para un joven creyente hoy es mucho más fácil imitar a sus «ídolos» de «Operación triunfo» que a Cristo. Es simplemente una cuestión de porcentajes de influencia. Si un creyente pasa tres horas diarias frente al televisor (el promedio en España gira en torno a las 3 horas por día), ¿cuántos minutos recibe de influencia espiritual?. El televisor no es el diablo, ni siquiera es del diablo, pero puede llegar a ser instrumento favorito de influencia por parte del diablo. Observemos con atención las declaraciones de Lolo Rico, escritora, exdirectora de programas infantiles de TVE: «La pequeña pantalla dictamina e impone sus modelos, impartiendo criterios -se siguen a rajatabla- sobre el mundo y la mejor manera de existir en él. Se ha convertido en la madre subsidiaria que distribuye afectos, ordena inclinaciones y asigna gustos y aficiones como es propio de la maternidad». Estas palabras cobran especial valor viniendo de alguien que conoce a fondo la capacidad de influencia del medio televisivo. Rico, autora del libro «El buen espectador» (Espasa Calpe, 1994) afirma de modo concluyente: «La televisión es el medio más manipulador y más manipulable».
    Consideremos, ante todo, los valores positivos. En primer lugar, la televisión puede ser un buen instrumento de información. Las capacidades técnicas de nuestros días son tan impresionantes que se ha hecho plena realidad la idea del sociólogo Mac Luhan del mundo como una «aldea global». Para el creyente esto tiene una dimensión muy buena. Si queremos «examinarlo todo y retener lo bueno», tal como nos exhortaba el apóstol Pablo, necesitamos información. El cristiano no puede vivir encerrado en la seguridad de su iglesia local, aislado del mundo Necesitamos conocer y auscultar bien las realidades que nos rodean. Si queremos que nuestro mensaje sea relevante para el mundo, hemos de ser capaces de tener un ojo en el periódico y otro en la Biblia como apuntaba el teólogo Kart Barth. Nosotros parafraseamos su frase y la aplicamos a la televisión: hemos de saber ver lo que ocurre en nuestro mundo. Y necesitamos interpretar estas realidades con los ojos y la mente de Cristo.
    De la misma manera que un antibiótico es susceptible de abuso y entonces sus efectos son perjudiciales, lo mismo ocurre con el televisor. ¿Cuáles son los peligros principales de la televisión? Empezaremos considerando los efectos negativos que derivan de la «dosis», la cantidad de horas de consumo de televisión.
    right0El abuso de tiempo delante del televisor nos plantea tres graves consecuencias tanto para el niño como para el adulto. En primer lugar, es una forma pasiva de ocio que reprime la creatividad y la imaginación. La televisión implica muy poca participación, a diferencia, por ejemplo, de la lectura. No estimula la creatividad, una facultad indispensable para los niños y terapéutica para los adultos. Esto es vital porque el ser humano, hecho a imagen y semejanza de Dios, ha nacido para crear. La atrofia progresiva de la creatividad humana lleva a una generación de personas sin criterio, despersonalizadas. Hay algunas formas de ocio -la lectura, la música- que promueven la imaginación. Cuando éramos niños y leíamos «El gato con botas», o «Robinson Crusoe» en la adolescencia, podíamos dar rienda suelta a nuestra imaginación y ello fomenta la creatividad. Este elemento le falta al televisor. La participación es pasiva. En la televisión es difícil ser actor y espectador a la vez. Éste es uno de los grandes riesgos de una sociedad tan centrada en la imagen: perder la imaginación creativa, la fantasía.
    En segundo lugar, la mayoría de los programas tiene un efecto absorbente. Es el estado de hipnosis televisiva a la que nos referíamos al principio. Veámoslo con un ejemplo curioso. Si uno de nosotros intenta leer el periódico cuando el televisor está encendido, es muy probable que terminemos cerrando el periódico y mirando el programa. Hay un efecto de atracción, de seducción que capta la atención de la persona. Por ello, muchos encuentran muy difícil apagar el televisor antes de que acabe el programa iniciado. Es un efecto parecido al de la droga: cuanto más la miras, tanto más necesitas seguir mirándola. Me confesaba un amigo cómo decidió vender su televisor porque era incapaz de controlar el número de horas delante de la pantalla y ello había arruinado su hábito de lectura. «La televisión ha empobrecido mi vida», me decía un poco avergonzado.
    Este efecto de hipnosis puede llegar a convertir la televisión un una forma de huida, un instrumento para no pensar, un verdadero lavado de cerebro. Ya hemos hablado alguna vez de un fenómeno preocupante: la introducción de aparatos de televisión en hospitales. La enfermedad es probablemente el último reducto que le queda al hombre hoy para pensar y encontrarse consigo mismo. La televisión en la habitación del enfermo entorpece una de las oportunidades más fecundas de reflexión como es el sufrimiento. Cuando la distracción anula la reflexión, la persona y la vida se trivializan, haciéndose cada vez más superficiales.
    En tercer lugar, el problema por excelencia de la televisión es la alteración en la vida familiar. En este aspecto ha venido a ser como un intruso que ha alterado profundamente las formas y hábitos de comunicación dentro de la familia. En una encuesta realizada en los Estados Unidos, se hizo una pregunta a niños entre cuatro y seis años: «¿A quién quieres más, a papá o a la televisión?» La respuesta, muy inquietante, fue que el 44% de los niños preferían la televisión antes que a su padre. Sus argumentos eran conmovedores: «La televisión siempre está en casa, mientras que papá no está nunca». «Mi televisión está disponible siempre que quiero, mientras que mis padres están siempre ocupados».
    Queremos destacar un peligro particularmente importante: La televisión a la hora de la comida. En las generaciones de nuestros padres y abuelos, los problemas familiares se ventilaban a la hora de comer. «Ya hablaremos en la comida», era una frase sencilla, pero extraordinariamente rica. La comida ofrecía un foro natural donde padres e hijos, esposo y esposa hablaban con espontaneidad de los avatares de la jornada. Hoy en día alrededor de la mesa ya no se habla, sólo se oye la voz del intruso, de la «abuela electrónica» que ha invadido la intimidad familiar. Muchas tensiones podrían aliviarse si el televisor estuviera apagado a la hora de comer. Muchos jóvenes me han compartido cuánto odiaban el televisor porque les había robado a sus padres, les había despojado del único momento de comunicación con ellos. Frases parecidas las he escuchado de labios de esposas y esposos en relación con sus cónyuges. ¿Tan difícil es apagar la televisión durante las comidas? ¿Es que hay miedo de enfrentar con naturalidad los conflictos del día? Nuestra recomendación encarecida, y muy sencilla, es que ninguna familia debería tener la televisión encendida a las horas de las comidas. Es más, el aparato de televisión debería estar ubicado, a ser posible, en otra habitación de la casa. Por desgracia, las reducidas dimensiones de las viviendas actuales no permiten muchas veces esta posibilidad. Pero habría que hacer lo posible por salvaguardar la hora de la comida como momento supremo de comunicación familiar.
    Un problema relacionado con el anterior es la «guerra de los canales» entre los miembros de la familia. El padre quiere ver un programa, el hijo se enfada porque desea otro, y la madre protesta porque su programa nunca se le respeta. Estas tensiones familiares por la oferta televisiva se han solucionado en Estados Unidos de una manera muy práctica: cada miembro de la familia, incluso los adolescentes, tiene su propio aparato en el dormitorio. De manera que al silencio durante las comidas se le suma el aislamiento el resto de horas en casa. Así, la habitación se convierte en un castillo fortificado que fomenta el individualismo. La interferencia de la televisión en la vida familiar no es ajena a los altos niveles de individualismo de nuestra sociedad. ¿Dónde están aquellas reuniones familiares, aquellas tertulias espontáneas que enriquecían a generaciones pasadas? ¿No será que la televisión está influyendo poderosamente a engendrar familias-pensión?
    Éstos son sólo algunos de los peligros. A modo de reflexión, preguntémonos con sinceridad: ¿Cuántas horas al día dedico a la televisión? ¿Cómo ha alterado esto mi vida familiar? ¿Me es fácil levantarme y apagar la televisión o me quedo «enganchado» con facilidad? ¿En mi casa es la televisión sólo un mueble o se ha convertido en la tirana de la familia? Todas estas preguntas pueden ser un pequeño test para valorar si nuestra relación con la televisión es de uso o de abuso.
    right0Otro tipo de efecto negativo es el derivado del contenido de los programas. La televisión imparte ideología, transmite una manera de ver la vida. La forma de pensar, los valores de la sociedad quedan plasmados en cada película, en cada anuncio publicitario. De ahí el valor estratégico que la televisión puede tener para una comprensión adecuada del mundo que nos rodea. El cristiano no puede cerrar los ojos ante el televisor y decir «esto no me interesa»; por el contrario, los ha de abrir bien para percibir, entender y reflexionar sobre las necesidades de aquellos a los que queremos predicar el Evangelio. Saber mirar la televisión es muy conveniente para una evangelización relevante. La respuesta adecuada a la secularización de nuestra sociedad pasa por una percepción profunda de las enfermedades de esta sociedad. Y la televisión es un escaparate formidable de las dolencias sociales de nuestro mundo contemporáneo.
    Miremos, pues, la televisión con la mente de Cristo. Cada vez que encendemos nuestro receptor, a los creyentes se nos brinda una oportunidad para comprobar si de veras tenemos esta mente de Cristo. En la práctica, ello requiere saber interpretar la información recibida de acuerdo con los valores del Evangelio. En otras palabras, para ver correctamente la televisión el creyente ha de usar unas gafas correctoras, que podríamos llamar la cosmovisión cristiana. No luchemos contra la televisión, luchemos a favor de una cosmovisión cristiana de la vida. Nuestros esfuerzos no han de ir encaminados tanto a reprimir -dejar de ver- como a promover -enseñar a ver-. Estas «gafas correctoras» nos permitirán captar los mensajes que hay detrás de cada película, detrás de cada anuncio publicitario o de cada debate. Esta actitud crítica nos permitirá una transformación de la información. Éste es el mensaje básico de (Ro, “12:1-2″) Ro. 12:1-2, mensaje que hemos de aplicar a la vida diaria. Ponernos a mirar un programa sin «gafas» nos deja expuestos al mimetismo, a la manipulación y, en último término, a la secularización.
    «Señor, enséñanos a mirar la televisión con sabiduría; enséñanos a dosificar y discernir para examinarlo todo y retener lo bueno».
    40 años de investigación de los efectos de la violencia en prensa y televisión
     Por Manuel Garrido LoraNúmero 27Con la apertura del nuevo siglo, se cumplen cuatro décadas de estudios de los efectos mentales en los públicos de la violencia representada en los medios de comunicación. Aunque existen precedentes, puede decirse que es a partir de 1960 cuando comienzan a analizarse sistemáticamente los contenidos de los medios de comunicación, investigando la capacidad de estos para generar efectos mentales en los públicos. Nacidos en la cultura anglosajona, este tipo de estudios se han popularizado por todo el mundo conforme los medios de comunicación -principalmente la televisión- se han considerado de algún modo determinantes de algunos de los más detestables comportamientos humanos, especialmente en el caso de la violencia intraespecífica. Este artículo pretende mostrar de manera sintética y necesariamente con trazo grueso algunos elementos fundamentales en la evolución de estos estudios.Los orígenes de los estudios sistemáticos con la irrupción de la televisiónLos primeros estudios sobre el posible efecto pernicioso de la televisión sobre la conducta agresiva humana se originan en Estados Unidos a mediados del siglo XX, más concretamente a comienzos de la década de los sesenta. Esta convulsa época de la sociedad norteamericana propició una profunda crisis del american way of life, caracterizado -entre otras cosas- por la convivencia pacífica. En apenas una década, los Estados Unidos incrementaron espectacularmente sus conflictos sociales y sus tasas de delincuencia. Debido al desarrollo que en la misma década tuvo la televisión, muchos políticos y analistas sociales adjudicaron una parte importante de la culpa de dicha situación al medio audiovisual, que estaba ocupando ya un lugar preferente en los hogares norteamericanos. El Congreso de los Estados Unidos, la policía, la universidad, la medicina... todos parecen estar interesados desde entonces en investigar la relación entre el consumo televisivo y la propensión a la violencia en los humanos. El asesinato del presidente John F. Kennedy en noviembre de 1963 sería el detonante: " unos días después del asesinato [...], el diario New York Times publicó el siguiente comentario editorial: El asesinato a tiros del presidente Kennedy fue el método normal de tratar con el adversario, como nos enseñan incontables programas de televisión. Esta tragedia es una de las consecuencias de la corrupción de la mente y los corazones de la gente, a causa de la violencia televisiva. Esto no puede continuar" (Rojas Marcos 1996: 179).Casi de inmediato se realizaron estudios comparativos entre países para analizar la relación existente entre la introducción de la televisión y el incremento de la tasa de homicidios. En Estados Unidos y Canadá, ya en el año 1945, tras quince años de televisión, se duplicaron los homicidios. Un caso particular es Sudáfrica, donde la televisión estuvo prohibida hasta 1975. Desde entonces hasta 1990, es decir, en quince años, la tasa de homicidios pasó de 2,5 a 5,8 asesinatos al año por cada cien mil habitantes (p. 184). No obstante, no deben minusvalorarse otros factores sociales que han crecido en paralelo a la difusión del medio televisivo en estos países, como es la drogadicción, el acceso a las armas, la desmembración familiar, la crisis del sistema educativo, los conflictos raciales y de clase, etc.Estados Unidos y Gran Bretaña, ésta última en menor medida y con menores recursos financieros, van a tomar la iniciativa en los estudios sobre la interrelación entre el consumo televisivo y la conducta violenta. Desde los años sesenta no han perdido ese protagonismo. La primera gran investigación de este tipo en Gran Bretaña data de 1963. Allí se creó el Television Research Committee, con el objetivo de investigar la influencia de la televisión sobre las conductas sociales, especialmente en el caso de los jóvenes. Tras la realización de múltiples investigaciones, este comité concluye que no existe una relación lineal entre el consumo de imágenes violentas y el ulterior comportamiento agresivo. De hecho, el organismo se autodisuelve cinco años más tarde, considerando que la relación en el consumo excesivo de programación violenta en televisión y la inducción a la violencia era mínima (Quesada 1998: 72-73). Dos años antes, sin el presupuesto del que pudo disponer el Television Research Commitee, Schramm y sus colaboradores (1965) estudiaron el influjo de la televisión sobre la bondad o maldad de los niños, llegando también a la conclusión de que el espectador, sea adulto o niño, es un sujeto activo en la recepción, teniendo más importancia en la configuración de la personalidad agresiva otros factores ambientales distintos al excesivo consumo de escenas de corte violento en la pantalla. Ese mismo año se lleva a cabo en España una pequeña investigación promovida por el Servicio de Formación de Radio Televisión Española, concluyendo que al menos un 25 por ciento de la programación de entonces presentaba escenas claramente violentas. Durante toda la década se siguieron haciendo estudios en norteamérica. Especialmente reseñado, por su incidencia social, es la investigación realizada por la National Commission on the Causes and Prevention of Violence, cuyas conclusiones fueron presentadas en 1969. De nuevo, se llega a la conclusión de que es imposible establecer una relación lineal entre ambos fenómenos: el consumo excesivo de violencia televisiva y la violencia real en la vida de los telespectadores. En cualquier caso, previene de la existencia de algún tipo de relación, no de causa-efecto, pero sí con capacidad para influir en un grado imposible de determinar. Ahora bien, el Manifiesto de esta comisión norteamericana, hecho público el 23 de septiembre de 1969, recogía unas palabras que no pueden pasarse por alto: " Cada año los publicistas gastan billones de dólares porque creen que la televisión puede influir sobre la conducta humana. La industria de la televisión coincide entusiasmada con ellos, pero sin embargo mantiene que los programas sobre violencia no producen tal efecto. La investigación disponible a tenor de las pruebas encontradas sugiere, sin embargo, que la violencia de los programas de televisión puede tener y tiene efectos adversos sobre sus audiencias" (Berkowitz 1996: 218). En definitiva, las primeras conclusiones fruto de la investigación científica alertan sobre la existencia de una influencia, indeterminable en su grado, pero no de una relación lineal causal. En los años siguientes se conocen más informes similares: las Comparecencias Pastore (1970), el Informe de cirugía general (1972), los sucesivos estudios del NIMH (National Institute for Mental Health), etc. (Huesmann 1998: 89-90). El Informe de cirugía general de 1972 es quizá el que más impacto social causó, ya que algunos de sus ponentes llegaron a observar la existencia de una relación causal entre la violencia televisada y la ulterior conducta antisocial. De hecho, el oficial médico superior del Gobierno Federal de entonces, Jesse Steinfeld, consideraba suficientes las pruebas para que las administraciones iniciaran acciones vinculantes para la industria audiovisual. Incluso el presidente de la American Broadcasting Company prometió la reforma de la industria televisiva al contar " con una razonable certeza de que la violencia televisada puede aumentar las tendencias agresivas de algunos niños" (Berkowitz 1996: 219). La importancia de la palabra " algunos" en dicha frase es fundamental, al tratarse de niños o adolescentes que por sus especiales circunstancias sociales desarrollarían conductas violentas independientemente de la visión de actos agresivos en la televisión. Desde los años setenta, los estudios han procurado introducir estos factores sociológicos en las investigaciones que han intentado descubrir la interrelación entre la violencia vista y la realmente vivida, como ejecutor o como víctima.Los efectos de la difusión de noticias violentasEn muchas ocasiones surge el debate acerca de la oportunidad de difundir de manera destacada, o bien soslayada, la información sobre acontecimientos agresivos. Los profesionales de la información periodística, en general, prefieren emplear criterios objetivos diferentes a la oportunidad de la emisión o publicación de este tipo de noticias, al considerarse una limitación del derecho a la información. En cualquier caso, desde los orígenes de la investigación sociológica se sabe que ciertos comportamientos agresivos de los que dan noticia los medios podrían ser imitados por sujetos especialmente predispuestos. De este modo, ya a finales del siglo XIX se llegó a comprobar el incremento de los asaltos violentos los días siguientes a la difusión de alguna noticia que diera cuenta de un homicidio. Con los años, esta contrastación se ha reforzado. Jacqueline Macauly y Leonard Berkowitz, tras el asesinato de Kennedy en 1963, observaron -con los datos del FBI en la mano- que la sobredifusión de las imágenes del asesinato correlacionó con el incremento desacostumbrado en el número de homicidios en cuarenta ciudades norteamericanas. David Phillips (1979), de la universidad de California en San Diego, también concluye que " los informativos relativos a hechos reales así como las películas y programas de televisión pueden producir efectos socialmente desafortunados sobre las personas de la audiencia, que estas consecuencias pueden ser relativamente temporales y no se deben necesariamente al aprendizaje de formas de conducta duraderas y que tanto los adultos como los niños pueden estar influidos por los medios de comunicación de masas" (p. 223). Phillips contrastó esta hipótesis con dos estudios principales (p. 226). En el primero de ellos, analizó la influencia del suicidio de Marilyn Monroe en agosto de 1962 sobre la tasa de suicidios norteamericana, concluyendo que dicho aumento fue un 12 por ciento superior a lo esperado en Estados Unidos (y un 10 por ciento en Gran Bretaña). Es más, llegó a observar que los accidentes de tráfico y aviación se incrementaban hasta un 30 por ciento después de la difusión masiva por los medios de un suicidio, lo que parecía demostrar -según Phillips- que muchos de esos accidentes podrían haber sido buscados por las víctimas. En segundo lugar, investigó entre 1973 y 1978 la influencia de la difusión de los campeonatos de lucha de pesos pesados, descubriendo también un pequeño pero significativo efecto sobre los niveles de agresividad social. Según sus datos, cada combate determinaba doce homicidios más de los esperados en los tres días siguientes a la emisión. En España, Imbert (1992) llevó a cabo un seguimiento de la representación de las informaciones de contenidos violentos en el diario El País durante el año 1987. Seleccionó este año porque a pesar de que habían descendido notablemente los índices reales de criminalidad, parecía que los medios de comunicación continuaban con el tono alarmista. El contexto de la investigación estuvo dominado por la crisis de ideología del gobierno socialista, los asuntos escabrosos en torno al Ministerio del Interior, las manifestaciones estudiantiles, el repunte de los atentados terroristas o la difícil entrada en la Comunidad Europea -hoy Unión Europea-. Seleccionó El País por su capacidad para crear opinión pública, especialmente como referencia dominante para las clases dirigentes. El autor llega a una clara conclusión: el diario ofrece en sus artículos editoriales un discurso racional y objetivo en el tratamiento del conflicto social y la violencia; sin embargo, la forma de presentar la información (especialmente en el caso de las portadas), así como la selección y tratamiento de las imágenes fotográficas implican una visión polémica y dramatizada de los asuntos. En las imágenes, la pasión se desata y la violencia se convierte en espectáculo. De este modo, " emerge un discurso sobre la violencia, centrado en la violencia social que invade las páginas de información (y de manera espectacular la primera plana) y hasta los editoriales y que cultiva una imaginería del miedo y de la inseguridad, con imágenes que hacen hincapié en el hacer vindicativo de los actores sociales (sindicales principalmente) y en las manifestaciones agresivas, violentas de los mismos (hacer destructivo)" (p. 53). Esta visión también afecta a los fenómenos violentos no sociales, es decir, aquellos de carácter natural o tecnológico. De este modo, la muerte tiene un tratamiento espectacular, como ocurre con los titulares sobre los accidentes de tráfico: " Muertes en fiestas" (29/3/86), " Muertes en el paso a nivel" (23/3/88), " Homicidas al volante" (5/4/88), etc. Ahora bien, donde realmente se lleva a cabo la espectacularización de la violencia es en lo que Imbert denomina los derrapes, entendidos como recursos formales que enfatizan los hechos y que revelan la violencia del medio. Junto a la propia violencia de los hechos informados, hay también violencia en la forma de contarlos. Ese espectáculo de la violencia genera un escenario que incide directamente en la percepción de la realidad por parte de los ciudadanos. Esto puede verse más claramente a través de un ejemplo, a saber, el tratamiento que los medios dan a la delincuencia vinculada con el consumo y tráfico de drogas (la que es cuantitativamente más importante en España en las últimas décadas). El estudio detallado que lleva a cabo Imbert de la información periodística sobre drogadicción y criminalidad (pp. 84-85) le lleva a tres conclusiones fundamentales: primera, existe violencia formal por parte del medio desde el momento que la construcción de la noticia suele emplear una fuente única fuente informativa, la policía, que relaciona directamente la drogadicción con el crimen; segunda, la violencia se incorpora a la agenda informativa del medio como un elemento más, se tematiza mediante un tratamiento muy homogéneo y simplificado; y, tercera, los sucesos se categorizan atendiendo casi exclusivamente a su vertiente penal.Al igual que Clemente (1988), Imbert concluye que la violencia formal del medio deja a la sociedad sin ninguna posibilidad de desarrollar iniciativas o reflexionar sobre el asunto. El ciudadano se ve reflejado como una víctima impotente que sufre los azotes de la criminalidad originada por la droga, y salvada en última instancia por la violencia legítima institucionalizada. En muy pocas ocasiones se da noticia de los aspectos sociológicos que rodean los hechos, o bien se revelan fracasos en la lucha institucional contra dicho problema social. En el relato periodístico, lo normal es que la ley y el orden triunfen -en términos mediáticos- sobre el crimen y la drogadicción. Justificándose entonces dicha violencia institucional como el recurso más oportuno para solucionar el asunto. En el ámbito deportivo, Eric Dunning (1988: 225-249), sociólogo, llama la atención sobre la importancia que los medios de comunicación tuvieron en el desarrollo de los hooligans. Según este autor, el origen histórico de este fenómeno sociológico se encuentra en los preparativos de la celebración de la final del Campeonato del Mundo de Fútbol en 1966 en Inglaterra. La popularización de la televisión en los hogares del mundo desarrollado hizo que aquellos campeonatos tuvieran una repercusión social inaudita. El público inglés tenía una imagen muy correcta para los aficionados de todo el mundo, se le consideraba muy civilizado. De hecho, era tenido por la prensa británica como el ejemplo a seguir en todo el mundo. Sin embargo, los preparativos del Mundial de Fútbol habían generado un gran debate social sobre el vandalismo en el fútbol y la importancia de la difusión de dichas imágenes a través de la televisión. Las miradas de todo el mundo se iban a clavar en las gradas británicas y se pretendía dar una imagen que mantuviera el prestigio internacional del país. Los diarios más sensacionalistas empezaron, desde 1965, a cuestionar fuertemente que se fuera a dar una imagen positiva, habida cuenta que ese mismo año un hincha de Milwall arrojó una granada de mano -desactivada- al campo de fútbol durante un derby contra el Brentford. Al día siguiente, el 8 de noviembre de 1965, el diario The Sun editorializó sobre el asunto con las siguientes palabras: " El fútbol se va a la guerra: La Asociación de fútbol ha actuado para terminar con la creciente violencia dentro de las cuarenta y ocho horas que siguieron al día más negro del fútbol británico, el día de la granada, que demostró que los seguidores británicos pueden rivalizar con cualquier cosa que hagan los sudamericanos. El Campeonato del Mundo está a menos de nueve meses de distancia. Ése es todo el tiempo que nos queda para tratar de restaurar el que una vez fue buen nombre deportivo de este país. En este momento el fútbol está enfermo. O mejor dicho, su público parece haber contraído una enfermedad que hace que su furia estalle" (p. 244). Desde ese momento, los medios se obsesionaron por relatar acciones violentas acaecidas en los partidos de fútbol británicos, prestándosele idéntica o más atención a este aspecto que al desarrollo de los partidos. Las imágenes de los vándalos ocupaban las portadas de los diarios y los mejores minutos de la parrilla televisiva. Puede decirse que no había más violencia en las gradas, o al menos no había crecido de manera desproporcionada, sino que los medios comenzaron a difundir de forma sobredimensionada informaciones sobre hechos que antes pasaban mayoritariamente desapercibidos. La retórica militar se hizo dueña de la información deportiva y del comportamiento de los seguidores. Ciertamente también se vendían más periódicos y subía la audiencia televisiva cuando se insertaba información de este tipo. Como consecuencia de todo esto, muchos espectadores -especialmente los más jóvenes- se sintieron parte del espectáculo y desarrollaron toda una estética y una conducta de grupo que los aglutinaba. A modo de profecía autocumplida, la difusión de noticias acabó por crearlas. Desde entonces, todos los equipos de fútbol de todo el mundo tienen un grupo de seguidores (ultras, en la terminología española) que se caracterizan por su radicalidad en la grada y por estar asociados con la delincuencia dentro y fuera de los recintos deportivos. El crecimiento desatado de dichos grupos se vio frenado en parte por los acontecimientos acaecidos en la final de Fútbol UEFA de Bruselas en 1985, donde participaba el Liverpool. En aquella ocasión, el comportamiento vandálico de los seguidores británicos generó un balance final de treinta y nueve espectadores muertos, la mayoría aplastados y asfixiados como consecuencia del pánico desatado por los hooligans británicos. Lo peor de todo es que los acontecimientos fueron observados en directo por toda Europa, al iniciarse en los minutos previos al comienzo del partido. Como consecuencia de aquello, los equipos ingleses tardarían bastantes años en volver a participar en las competiciones futbolísticas europeas. Y, lo que es más importante, todos los países tomaron entonces conciencia de la importancia de erradicar estas acciones violentas con medidas preventivas de todo orden, especialmente de educación en la no violencia. La televisión, ¿causa de la violencia real actual?Muchos ciudadanos de todo el mundo consideran que ciertamente la televisión influye sobre diversas facetas humanas, incluida la agresividad. De hecho, uno de los argumentos antitelevisivos que tradicionalmente emplean las asociaciones de telespectadores de todo el mundo es precisamente la preponderancia de los contenidos violentos en la programación de las diferentes cadenas, con el perjuicio que esto pudiera tener entre los más pequeños. En enero de 1996 se realizó un muestreo en Venezuela para valorar el grado de conocimiento de la población infantil y juvenil respecto a la influencia de los medios de comunicación sobre la violencia (Híjar 1998). El universo de la encuesta estuvo constituido por la población infantil entre los 9 y 17 años de edad, de ambos sexos, de estratos sociales B, C, D y E, de las ciudades de Caracas, Maracay, Barinas, Puerto de la Cruz, San Cristóbal, Puerto Ordaz y Maracaibo. Los resultados mostraban que el 57 por ciento de los 500 entrevistados opinaban que los medios de comunicación estimulan la violencia, frente a un 43 por ciento que opinaba lo contrario. Este dato era inferior en Caracas (52 por ciento) que en la provincia (60 por ciento). Por edades, los niños de entre 9 y 12 años consideraban en un 54 por ciento que los medios de comunicación estimulan la violencia, frente al 60 por ciento de aquellos que se sitúan entre los 13 y 17 años. Por estratos sociales, los niños de clases B, C y D consideraban en casi un 60 por ciento que el efecto mediático era pernicioso, frente al 54 por ciento en el caso de los niños de la clase más desfavorecida (la E). Por sexos, las mujeres, con un 59 por ciento, consideran en mayor proporción que los hombres (en un 55 por ciento) que los medios de comunicación sí estimulan la violencia. De los datos se extrae, en resumen, que son los jóvenes de entre 13 y 17 años, de ciudades medias, de sexo femenino y de clases sociales menos desfavorecidas, quienes perciben de forma más preventiva los contenidos violentos televisivos como inductores de la conducta agresiva.En general, conforme se incrementa la edad de los encuestados, aumenta también la observancia apocalíptica del medio. Esta conciencia social sobre el asunto ha motivado que en ocasiones la clase política se acerque al asunto tomando posiciones. Debe destacarse, por incisivo, un artículo (" La violencia deseada" ) del veterano político catalán Miquel Roca i Junyent, publicado en La Vanguardia el 24 de abril de 2000. En un ejercicio de autocrítica, Roca i Junyent expresa su preocupación ante la violencia que arraiga como rasgo distintivo del estilo de vida de muchos jóvenes, alentando a ser " inmediatamente resolutivos" , porque -según dice- " ya es hora de aceptar que la apología de la violencia, la exaltación de la brutalidad en la televisión tiene algo que ver, forzosamente, con lo que está ocurriendo en nuestra sociedad. Hay un cierto gusto por la violencia gratuita; la pantalla se llena de sangre, y la única diferencia entre los buenos y los malos es la de que los buenos son los últimos que matan; son más brutos, más duros, un poco más bestias, y por esto ganan. Decir que esto no tiene nada que ver con los que está pasando es una falsedad. Los políticos se pelean para controlar los espacios informativos porque se acepta que, a través de la pequeña pantalla, puede influirse en el comportamiento electoral de los ciudadanos; la publicidad televisiva es cada día más costosa porque a través de ella se influye en todo, menos en el comportamiento violento que exalta como una virtud ejemplar, a la que nuestros niños y jóvenes deberían saberse resistir virtuosamente." Esta última ironía recoge una posición radicalmente contraria al abuso de contenidos violentos en televisión, a los que considera temerariamente influyentes en la conducta humana, especialmente en la de los más jóvenes.Esta visión apocalíptica encuentra su contrapunto en algunos autores que discuten la mentalidad catastrofista acerca del rol de la televisión en la sociedad actual. El economista, periodista y sociólogo Cardús i Ros (1998: 32-44) se muestra especialmente cansado de que tanto desde el ámbito académico (sobre todo, el sociológico) como el educativo (padres, maestros, políticos, periodistas...) se critique continuamente a la televisión, generando una mediafobia en la que los medios audiovisuales son culpables de casi todo lo malo que ocurre en la sociedad, pues se le atribuye la culpabilidad en la violencia cotidiana que reproducen niños y jóvenes, en el consumismo generalizado, en el empobrecimiento del lenguaje, en la erotización desbordada, en los escasos hábitos de cultura, en la secularización de la vida cotidiana e incluso en la españolización de los catalanes. En primer lugar, cuestiona la influencia de los medios sobre los sujetos. Generalmente, se tiene en cuenta cuánta gente ve qué contenidos, sin atender a cómo ve la gente dichos contenidos, a los que se presume sujetos pasivos que comulgan con todo lo que reciben. En segundo lugar, no debe olvidarse cómo se presenta el contenido violento en el medio. En tercer lugar, si verdaderamente quiere estudiarse científicamente cómo influye la televisión en la conducta, deberían tenerse en cuenta los siguientes factores:a) La temporalidad de la influencia, es decir, si se trata de efectos a corto o a largo plazo, y si se dan efectos de acumulación.b) La distinción entre aquellos efectos derivados de la influencia por imitación y aquellos generados por rechazo social.c) La diferenciación entre consecuencias esperables y consecuencias inintencionadas o sorprendentes.d) La profundización en los efectos cognitivos de la violencia vista, más allá de los tradicionalmente destacados efectos imitativos.Ciertamente, dice el autor, la televisión ha sido uno de los factores que más ha influido en la configuración del estilo de vida actual. Ahora bien, de ahí a decir que los efectos sobre los niños de la violencia en televisión son universales, hay un gran trecho. La televisión es cómplice de buena parte de los caracteres que definen a la sociedad actual, tanto de los buenos como de los malos, pero no única culpable de los desastres contemporáneos. La respuesta social más efectiva, en opinión del autor (p. 44), es aquella que educa la mirada del telespectador, porque los excesos no tienen tanto que ver con los contenidos televisivos como con las causas de ese entelevisamiento y lo que éste esconde: soledad, represión, aburrimiento, etc. En la comunidad cientítica internacional, la interrelación directa entre el consumo de imágenes violentas y la ulterior conducta violenta se afronta con extraordinarias precauciones. Nadie ha podido aseverar con certeza absoluta una relación causa-efecto entre el consumo de mensajes televisivos y los comportamientos sociales, pues siempre se ponen en juego un importante número de variables sociológicas y psicológicas que a veces explican más eficazmente la conducta humana que la posible parcela de influencia atribuida a los medios, especialmente a la televisión. Ahora bien, la no existencia de una relación exacta de causalidad lineal y unívoca, no exime a la televisión de ciertas responsabilidades sociales en la difusión de los valores vinculados con la violencia. De este modo, el exceso de contenidos televisivos violentos genera una percepción sobredimensionada de estos fenómenos que no correlaciona con la realidad: " nadie está diciendo o pretendiendo decir que la violencia de las pantallas sea la causa de la violencia en el mundo real. Lo único que se está aseverando es que existe mucha violencia en los programas televisivos, que una forma de aprender algo es observarlo y que igual se aprende observando elementos de la vida real que observando imágenes o escuchando palabras, emitidas unas y otras por el televisor" (Sanmartín 1998: 22).Los únicos estudios fiables que han permitido concluir que existe una relación directa entre la visión de imágenes violentas y el posterior comportamiento violento, son aquellos que han medido el efecto inmediato de las imágenes, y casi siempre han correlacionado con sujetos jóvenes con problemas de adaptación psicológica y/o social. Se trata, por tanto, de individuos que ya están predispuestos a reaccionar violentamente ante cualquier conflicto social. Rojas Marcos (1996) nos acerca a dos estudios estadounidenses que contrastan este hecho. En el primero de ellos, los niños fueron sometidos a sesiones continuas de los segmentos más violentos de la serie televisiva Los intocables. Posteriormente, en laboratorio, los investigadores pudieron apreciar que estos sujetos mostraban mayor predisposición a hacer daño físico a sus compañeros que aquellos que no habían recibido la sesión de imágenes violentas de la serie norteamericana. En un segundo experimento realizado en un reformatorio, el colectivo de jóvenes detenidos por haber cometido hechos delictivos fue clasificado según su nivel de agresividad, y también fue expuesto a sesiones de películas violentas. Aquellos que inicialmente fueron clasificados como muy agresivos tuvieron un comportamiento posterior mucho más violento que aquellos que fueron calificados como poco agresivos. En general, según este autor, la televisión no es tan poderosa como la pintan algunos, pues no tiene capacidad para implantar mecánicamente actitudes y comportamientos en la vida humana, y concluye que ciertamente el mayor peligro de la televisión es que roba mucho tiempo que podría destinarse a actividades humanas mucho más gratificantes.Por tanto, la investigación rigurosa de los efectos de las imágenes violentas en televisión debe responder -Quesada (1998: 69-76)- no sólo al estudio cuantitativo de la televisión y de los hábitos de consumo de los telespectadores, sino también de las variables sociológicas que les rodean: el nivel socioeconómico y cultural, el rendimiento escolar o laboral, el barrio de residencia, el coeficiente de inteligencia, la adicción a las drogas. Y es que tradicionalmente se pasan por alto algunas variables fundamentales que influyen de manera decisiva: primero, la pérdida de influencia y de peso específico de la institución familiar entre los más jóvenes; segundo, la propagación de una ideología competitiva a través del discurso de los medios, pero también a través de los amigos, de los políticos, de los famosos, etc.; y tercero, una entronización del dominio y el poder, a veces a través del machismo, como un valor del que también se ha apropiado la mujer.Huesmann (1998), por su parte, considera que existe una cierta interrelación entre la visión de la violencia en los medios y los comportamientos agresivos entre los humanos. El mecanismo, según él, es bastante sencillo. Al igual que en la infancia aprendemos todas las cosas observando lo que los demás dicen y hacen, es normal que la televisión -que también está ahí- enseñe de algún modo muchas cosas a los niños, desde palabras hasta procedimientos para responder agresivamente ante determinadas situaciones conflictivas: " Sea como fuere, lo cierto es que no hay niño que se salve del efecto de al violencia en los medios de comunicación. ¿Son estos efectos pasajeros? Desafortunadamente, no. La investigación pone de manifiesto que el niño más agresivo acaba siendo el adulto más violento" (pp. 89-90).Esto no quiere decir, aclara Huesmann, que la violencia en los medios sea la única causa de la violencia social, pero sí que desde hace dos décadas la mayoría de científicos destacados confirma que la violencia en los medios de comunicación está enseñando a niños y adolescentes a comportarse de forma más agresiva: " En primer lugar -dice Huesmann-, durante el último cuarto de siglo un gran número de experimentos de laboratorio y de campo han demostrado una y otra vez que la exposición de niños al comportamiento violento en el cine y la televisión aumenta la probabilidad de que actúen de forma agresiva inmediatamente después de la visión. [...] Estos efectos a corto plazo no se limitan a los niños: han sido observados también en adolescentes y adultos, en particular cuando las mediciones dependientes reflejan actitudes u opiniones más que conductas" (p. 90). Ahora bien, estas investigaciones se realizan de manera muy controlada, con mediciones a veces indirectas, con situaciones de laboratorio, y de forma inmediata. La cuestión aún por resolver adecuadamente es la de los efectos en la vida cotidiana y respecto a conductas que se refuercen con el tiempo y que impliquen claramente un daño físico sobre los semejantes. La respuesta a estas cuestiones -según Huesmann- es que sí. Como muestra, el estudio longitudinal que realizó junto con Eron, del que ya se adelantaron algunas conclusiones. Este estudio se llevó a cabo en un condado del estado de Nueva York, donde se entrevistó a 800 niños entre los 8 y los 9 años en 1960. A los niños se les preguntó sobre sus programas de televisión preferidos y se midió cuál era el nivel de agresividad de cada uno de ellos. Buena parte de los datos se obtuvieron también de las entrevistas mantenidas con los padres. Diez años después, se localizó a un buen número de elementos de la muestra anterior y se repitió la operación, si bien ya eran los propios implicados los que tenían la suficiente capacidad para transmitir la mayoría de la información. Los resultados tuvieron un gran impacto académico y social, pues era la primera vez que se testaba de manera longitudinal la influencia de los medios sobre los sujetos, y " pusieron de manifiesto que, sin atender el nivel inicial de agresión, los niños que figuraban entre los espectadores que veían más violencia televisiva acababan encontrándose entre los que tenían niveles más altos de agresividad diez años más tarde. La conexión que hay entre ver violencia televisiva a la edad de 8 años y ser agresivo a la edad de 18 es sustancial, mientras que la conexión entre ser agresivo a la edad de 8 años y ver violencia televisiva a la edad de 18 es cero. Estos resultados sugieren que la hipótesis de que ver la televisión de pequeño induce agresividad más tarde es más plausible que la hipótesis de que la agresividad precoz induce una atracción mayor por la violencia televisiva" (p. 106).Con objeto de reforzar longitudinalmente las conclusiones del estudio, en 1982 se procedió de nuevo a testar a estos sujetos, que andaban alrededor de los 30 años. Además, se obtuvieron datos oficiales sobre los niveles de criminalidad de todos ellos, incluidos también los incidentes de tráfico. De nuevo, los niños que más televisión violenta seleccionaban a la edad de 8 años eran también aquellos que presentaban un serio comportamiento antisocial con 30 años, e incluso, en el caso de tener hijos, los castigaban más severamente. Multas, infracciones de tráfico o incluso conducción con embriaguez, son rasgos que perfilan a estos sujetos. Este estudio longitudinal vendría a demostrar que la visión de la violencia durante la infancia predice en cierto modo la agresividad que se tendrá de adulto, mucho más que los niveles de agresividad real que el niño tuviera en su período infantil. Aunque las cifras del estudio no son tan grandes como para que las correlaciones estadísticas sean significativas, el estudio pone de manifiesto que quienes veían mucha violencia a los ocho años tenían una probabilidad mayor de ser arrestados por delitos graves a los treinta.Posteriormente, el mismo autor contrastó en otros países los resultados alcanzados en Estados Unidos. De este modo, en los setenta lideró una investigación internacional que recogió datos de cinco países: Finlandia, Polonia, Israel, Australia y también Estados Unidos: " Entrevistamos y testamos a niños (de primer y tercer grado) y a sus padres en cada uno de dichos países durante un período de tres años. ¿Qué descubrimos? Los resultados eran distintos según el país; sin embargo, en todos ellos pudimos establecer una correlación clara entre ver televisión y la agresión en el caso de algunos niños. Además, en todos los países, menos en Australia, pudimos detectar la existencia de un efecto (longitudinal) entre ver la televisión y la agresividad posterior. [...] Encontramos estos efectos incluso cuando tomamos en cuenta las diferencias iniciales que la agresividad puede presentar de unos niños a otros. Dicho de otro modo, con independencia de lo agresivo o pacífico que sea un niño inicialmente, parece que ver más violencia en televisión hace que sea más agresivo" (pp. 113-114). A modo de conclusiónPuede decirse que no existe unanimidad en la comunidad científica a la hora de valorar la relación que se establece entre la visión de contenidos violentos en los medios de comunicación (sobre todo, la televisión) y la posterior comisión de actos violentos. La mayoría de los investigadores, incluso aquellos que se muestran más partidarios de la existencia de influencia, son muy cautos en sus conclusiones, y abogan por un estudio multidisciplinar del fenómeno que emplee metodologías cualitativas mejor que cuantitativas: " una investigación óptima sería aquella que hiciera un estudio multifactorial de la violencia. Este tipo de estudio tendría que contemplar, en primer lugar, los distintos aspectos relacionados con la televisión: el género discursivo, el contenido del programa en general, cómo es presentada la violencia, el tiempo de exposición a la televisión, las formas de consumo de la televisión y el ambiente televisivo familiar. En segundo lugar, habría que tratar con igual importancia otros factores como son: la historia y la personalidad de los sujetos investigados, sus relaciones familiares y sociales, su situación socioeconómica, su situación personal en el momento del estudio. Por último tampoco sería desdeñable tener en cuenta el clima de opinión existente en el momento del estudio. Finalmente, el mayor problema es ponderar la influencia de cada una de estas variables en la persona. Tengo la impresión de que los estudios cuantitativos no han tenido en cuenta o no han ponderado suficientemente las variables que no están directamente relacionadas con la televisión. Es posible que una metodología más cualitativa podría ser mucho más útil para tener en cuenta todas las variables que he mencionado" (Rodrigo Alsina 1998: 29).En general, ningún autor llega a observar una relación causa-efecto fuertemente correlacionada. Incluso Huesmann, el más proclive a demostrarlo, se muestra precavido a la hora de interpretarlos. Podría decirse entonces que no existe una relación unidireccional entre ver violencia y actuar mecánicamente de modo agresivo. No obstante, los resultados parecen estimables (moderadamente) tanto a corto como a largo plazo cuando se trata de niños, entre los cuatro y los doce años de edad, mayoritariamente de sexo masculino, que reciben una enorme ración televisiva desde la infancia, que conviven con unas condiciones sociales desfavorables y que, en general, carecen de otros cauces (familia, escuela, amigos...) que amplíen sus fuentes de conocimiento. Es decir, no disponen en sus vidas de experiencias reales que vengan a equilibrar los posibles efectos perniciosos de las vicarias.Referencias bibliográficas :- Berkowitz, Leonard (1996): Agresión: causas, consecuencias y control, Bilbao, Desclee de Brouwer.- Clemente, Miguel (1988): " Análisis de contenido sobre la imagen del joven delincuente en la prensa española" (inédito), Madrid, Centro de Estudios del Menor.- Dunning, Eric (1992): " Los lazos sociales y violencia en el deporte" , en Elías, N. y Dunning, E., Deporte y ocio en el proceso de la civilización, México, FCE, pp. 273-274.- Híjar, Martha (1998): " Violencia y medios de comunicación" , en .- Huesmann, Rowell (1998): " La conexión entre la violencia en el cine y la televisión y la violencia real" , en Sanmartín, José; Grisolía, James S., y Grisolía, Santiago (eds.): Violencia, televisión y cine, Barcelona, Ariel, pp. 87-132.- Imbert, Gérard (1992): Los escenarios de la violencia: conductas anómicas y orden social en la España actual, Barcelona, Icaria.- Phillips, David P. (1979): " Suicide, motor vehicle fatalities, and the mass media: Evidence toward a theory of suggestion" , en American Journal of Sociology, nº 84, pp. 1150-1174.- Quesada, Montserrat (1998): " La recerca sobre els efectes de la violència mediàtica" en Trípodos, nº 6, pp. 69-76, Barcelona, Facultat de Ciències de la Comunicació Blanquerna.- Roca i Junyent, Miquel (2000): " La violencia deseada" , en La Vanguardia, 4 de abril.- Rodrigo Alsina, Miguel (1998): " El impacto social de la violencia en la televisión" , en Trípodos, nº 6, pp. 19-30, Barcelona, Facultat de Ciències de la Comunicació Blanquerna.- Rojas Marcos, Luis (1996): Las semillas de la violencia, Madrid, Espasa.- Sanmartín, José (1998): " Violencia: Factores biológicos y ambientales, con especial referencia al cine y la televisión" , en Sanmartín, José; Grisolía, James S., y Grisolía, Santiago (eds.) (1998): Violencia, televisión y cine, Barcelona, Ariel.- Schramm, W., Lyle, J. y Parker, E. (1965): Televisión para los niños, Barcelona, Hispano-Europea
    1.Introducción
    Uno de los tópicos en el debate actual sobre la ciencia y latecnología consiste en determinar que tanto han servido para configurar a lassociedades modernas y trasformar a las tradicionales. Los progresos científicoscomo también tecnológicos han modificado radicalmente la relación del hombrecon la naturaleza y la interacción entre los seres vivos. Hoy en día laciencia y la tecnología calan los niveles más altos en la sociedad actual.
    La ciencia y la tecnología no se pueden estudiar fuera delcontexto social en el que se manifiestan. Entre la ciencia y la tecnologíaexiste un claro estado de simbiosis; en otras palabras, conviven en beneficiomutuo. Aunque el efecto de ambas actuando conjuntamente es infinitamentesuperior a la suma de los efectos de cada una actuando por separado.
    Y, sin embargo, ante estos progresos que no podían nisiquiera imaginar los autopistas del pasado, empiezan a surgir preguntas cadavez más serias sobre el lugar que incumbe la ciencia y la tecnología ennuestra sociedad; y además con una constancia tal que no se pueden ignorastales problemas. Leí una frase escrita por Albert Camus, la cual me llamómucho la atención, decía lo siguiente:
    " El siglo XVII fue de las matemáticas, el siglo XVIII el de las ciencias físicas, el siglo XIX el de la biología y nuestro siglo XX es el siglo del miedo" .
    ¿Es cierto esto?, Podríamos decir que sí; ya que laciencia y la tecnología han tenido tanto auge, tanto desarrollo que hoy en díamuchos temen que la ciencia y la tecnología lleguen a destruir el mundo. Muchaspersonas lo ven de la siguiente manera, ¿Cuantas personas han muerto enaccidentes automovilísticos?, Si la ciencia y la tecnología no los hubiesencreado no hubiesen ocurrido. Pero dejan atrás la otra cara de la moneda, ¿Cuantaspersonas se han salvado gracias al transporte automovilístico? ¿Cuánto tardaríamosen trasladarnos de un lugar a otro?, Si no se hubiesen desarrollados estosinventos. Lo que une a la ciencia y la tecnología con la sociedad son lasnecesidades y los deseos de la sociedad.
    Son muchos los que consideran la ciencia como una amenaza yno solo en nuestros tiempos, sino desde hace muchos años, es el típico caso deGalileo quien fue condenado por el Papa, ya que este consideraba que su nuevo métodode considerar la verdad constituía un gran desafío a la autoridad tradicional.Aunque muchos consideran que esto se debe a que la sociedad no tolera aquellosobre lo que no dispone información o simplemente que no lo puede comprender.
    Hoy en día, la tecnología es parte del sistema de vida detodas las sociedades. La ciencia y la tecnología se están sumando a lavoluntad social y política de las sociedades de controlar sus propios destinos,sus medios y el poder de hacerlo. La ciencia y la tecnología estánproporcionando a la sociedad una amplia variedad de opciones en cuanto a lo quepodría ser el destino de la humanidad.
    Impacto de la tecnología en la sociedad
    La tecnología se propone mejorar u optimizar nuestro controldel mundo real, para que responda de manera rápida y predecible a la voluntad oel capricho de la sociedad, aunque no siempre sea en su beneficio. La tecnologíaes también la provincia de la industria y de la empresa comercial; para nadasirve si sus productos no responden a las necesidades de los consumidores.
    Tradicionalmente la tecnología ha progresado por el métodoempírico del tanteo. La tecnología ha estado a la vanguardia en muchos camposque posteriormente adquirieron una sólida base científica. Se dice que losefectos la tecnología constituyen un " impacto" . La tecnologíaderrama sobre la sociedad sus efectos ramaficadores sobre las practicas socialesde la humanidad, así como sobre las nuevas cualidades del conocimiento humano.
    Desde los primeros tiempos de la agricultura o desde fines dela Edad del Hierro, la cultura humana ha tenido una tecnología, es decir, lacapacidad de modificar la naturaleza en un grado u otro. Se considera que latecnología proporciona estimables beneficios a corto plazo, aunque a largoplazo han engendrado graves problemas sociales. Algunos autores consideran quelos problemas que ha generado la tecnología son indirectamente provocados porla ciencia, ya que si no contáramos con los avanzados conocimientos científicos,no tendríamos una tecnología tan adelantada.
    Los beneficios que trae consigo la tecnología moderna sonmuy numerosos y ampliamente conocidos. Una mayor productividad proporciona a lasociedad unos excedentes que permiten disponer de más tiempo libre, dispensarla educación y, de hecho, proseguir la propia labor científica. Todos nosotrosnecesitamos alimentos, vivienda, ropa, etc. Cuando quedan satisfechas esasnecesidades básicas y la tecnología empieza a proporcionar beneficios cada vezmás triviales, es cuando surgen esencialmente los problemas.
    Si consideramos la situación actual de los paísesdesarrollados, vemos que la gente o parece más feliz que en el pasado, y amenudo tampoco tiene mejor salud. Los desechos ambientales que produce latecnología han creado nuevas formas de enfermedades y fomentado otras. Elpropio trabajo es hoy más monótono y decepcionante. El ser humano necesitarealizar algo que estimule su cerebro, su capacidad manual y también necesitavariedad.
    La industria de base tecnológica ha dislocado la familia.Por ejemplo, el hecho de tener que dedicar mucho tiempo al transporte separa amenudo a un padre de sus hijos. La sociedad tecnológica tiende también aseparar a la madre del niño pequeño. La facilidad de las comunicaciones incitaa los hijos a irse muy lejos, y la familia ampliada a dispersarse más. Ademásde todo esto, a consecuencia de todo esto, se debilita la transmisión culturalde las técnicas (por ejemplo, la cocina, la educación de los niños, etc.) ylos pedagogos tienen que intentar colmar esta laguna.
    Normalmente, las sociedades están integradas por gruposcoherentes en las cuales se reconoce la identidad personal y se ejercenpresiones para coartar los actos antisociales. Si están demasiado aislados,estos grupos se vuelven opresivos. En un primer momento, los efectos de lafacilidad de las comunicaciones parecen beneficiosos, porque liberan a la gentede las presiones locales, pero al persistir esta tendencia, se quedan a menudoaislados.
    Es indudable que la tecnología ha servido para que lasguerras sean mucho más calamitosas todavía, ya que afectan a todo el mundo, yno solamente a los civiles sino también a los neutrales y a los pueblosprimitivos. La violencia y la delincuencia también se deben simplemente a latecnología; por lo que podríamos considerar la tecnología como uno de losproblemas mas grandes de la sociedad actual, ya que la delincuencia es uno delos problemas mas abrumadores y que mas afecta a la sociedad actual.
    Johannes Von Neumann, preguntó en un articulo de la revistaFortune:
    " ¿Podremos sobrevivir a la tecnología?"
     
    2.Repercusiones de la ciencia en lasociedad
    En toda la historia de la humanidad, el hombre a procuradogarantizar y mejorar su nivel de vida mediante un mejor conocimiento del mundoque le rodea y un dominio más eficaz del mismo, es decir, mediante undesarrollo constante de la ciencia.
    Hoy en día, estamos convencidos de que una de las característicasdel momento actual es la conexión indisoluble, la muy estrecha interacción yel acondicionamiento mutuo de la sociedad con la ciencia. La ciencia es uno delos factores esenciales del desarrollo social y está adquiriendo un caráctercada vez más masivo.
    Al estudiar los efectos de la ciencia en la sociedad, no setrata solamente de los efectos en la sociedad actual, sino también de losefectos sobre la sociedad futura. En las sociedades tradicionales estaban biendefinidas las funciones del individuo, había una armonía entre la naturaleza,la sociedad y el hombre. Ahora bien, la ciencia trajo consigo la desapariciónde este marco tradicional, la ruptura del equilibrio entre el hombre y lasociedad y una profunda modificación del ambiente. Aunque no debemos culpardirectamente a la ciencia.
    Los progresos de la ciencia han sido muy rápidos en los paísesdesarrollados; en cambio, en los países subdesarrollados su adquisición es tanlenta que cada día la diferencia entre dos tipos de países se hace másgrande. Dicho retraso contribuye a mantener e incluso a agravar la situación dedependencia de los países subdesarrollados con respecto a los desarrollados.
    Como la ciencia ha pasado a formar parte de las fuerzasproductivas en mucho mayor medida que nunca, se considera ya que hoy se trata deun agente estratégico del cambio en los planes de desarrollo económico ysocial.
    La ciencia ha llegado al punto de influir sobre la mentalidadde la humanidad. La sociedad de hoy no esta cautiva en las condiciones pasados oen las presentes, sino que se orienta hacia el futuro. La ciencia no essimplemente uno de los varios elementos que componen las fuerzas productivas,sino que ha pasado a ser un factor clave para el desarrollo social, que calacada vez más a fondo en los diversos sectores de la vida.
    La ciencia trata de establecer verdades universales, unconocimiento común sobre el que exista un consenso y que se base en ideas einformación cuya validez sea independiente de los individuos. Hay algo quepienso que es de gran importancia resaltar y es que el papel de la ciencia en lasociedad es inseparable del papel de la tecnología.
    3.Avances de la tecnología
     
    Podemos definir tecnología como el conjunto de reglasinstrumentales que prescriben un rumbo racional de actuación para lograr unameta previamente determinada y que debe evaluarse en función de su utilidad yde su eficacia practica.
    La tecnología es creada por el hombre con el fin desatisfacer una necesidad, esta necesidad es la causa de la evolución de latecnología. La tecnología se encuentra en una constante evolución y losobjetos que no se adaptan simplemente desaparecen, es decir, a medida que lasnecesidades son mayores o digamos más complicadas se necesita crear un objetoque pueda llenar el vació, el cual llega a reemplazar el anterior.
    Algunos autores sostienen que el avance de la tecnología esdebido a mentes privilegiadas, de genios inventores que no le deben mucho o nadaa la historia. La tecnología tiene antecedentes que pueden resultar tanantiguos como la humanidad misma. Aunque los antecedentes de la tecnología seconsideran mas bien como técnicas, basadas en la experiencia.
    4.Hacia donde nos dirigimos en brazos dela tecnología
    Se dice que vivimos en una era tecnológica. Se imputa a latecnología el crecimiento económico sin precedentes de los paísesindustrializados y el aumento consiguiente de la riqueza material. La tecnologíano es un hecho aislado en la civilización actual, sino que está presente en lasociedad.
    Como ya mencioné anteriormente la tecnología es parasatisfacer necesidades y aquellos que no satisfacen las diversas necesidades,adaptándose a las condiciones de la naturaleza simplemente tendrán por suertela desaparición.
    Muchos consideran que de continuar los avances tecnológicoscon el ritmo que lleva, podrían llevar a la destrucción de lo que conocemoscomo el planeta tierra. Pero a mi entender la tecnología tiene poder suficientepara crear un gran caos, pero todo depende de la forma en que se utilice.
    La tecnología ha tenido un gran auge y desarrollo, ycontinuará teniéndolo, pero al menos que caiga en malas manos, no creo quedebamos temer, porque mientras esto no suceda lo que creo que es muy difícilestaremos a salvo.
     
    5.Opinión Personal
    Esta claro que entre la ciencia, la tecnología, y lasociedad existe una estrecha relación. Y esta estrecha relación podríaconsiderarse hoy en día como indestructible, es decir, en nuestros tiempos lasociedad está tan ligada con estos dos señores que es imposible de separarlos.No tanto imposible de separarlos, sino, que serian muy difícil de separar.
    En nuestros tiempos todo depende de la ciencia y la tecnología,todo esta basado en la tecnología. Y cada día que pasa esta dependencia sehace mayor, algunos piensan que llegará el momento en que esta dependencia serátan amplia que entonces seremos manejados por la tecnología.
    En cierta forma es cierto, hoy en día nos podemos dar cuentaque en cierto sentido somos manejados por la tecnología. Cada vez que se creaun nuevo invento tecnológico ahí estamos nosotros, nos dejamos llevar por latecnología. Son pocos los hogares donde no hay un televisor, un radio, etc.
    Estoy de acuerdo con algunos autores que dicen que latecnología es un Dios y a la vez un demonio. Trae consigo muchas cosas buenas,pero si nos dejamos arrastrar, no se sabe hasta donde llegaremos, no sabemos quesuerte correremos.
    La tecnología nos proporciona felicidad, nos resuelve muchosproblemas, pero muchas veces además de estos trae consigo nuevos problemas dedifícil solución. Uno de los más grandes y antiguos problemas que ha traídoconsigo la tecnología es la contaminación, que hoy en día es un problema muydifícil de controlar.
     
    Influencia de los Medios de Comunicación de Masas
    Resumen: Evolución de los medios de comunicación. Premisas básicas sobre los medios de comunicación. Distintas caracterizaciones de los MCM. Imagen visual. El uso de la T.V y los medios audiovisuales no puede entenderse con exclusividad.Publicación enviada por Juan Ignacio Pontón
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    Influencia de los Medios de Comunicación de Masas
    " Pasiones sin verdad, verdad sin pasiones, héroes sinacciones heroicas, historias sin acontecimientos, una evolución cuyo únicoimpulso es el calendario y que causa por la repetición, consta de tensión ydistensión"
    Karl Marx
     
    Hipótesis.
    Los MCM influyen sobre las personas, modificando sus modelesde vida, sus elecciones, sus costumbres, el consumo y la opinión pública.
    Introducción.
    Hoy en día, los medios de comunicación constituyen unaherramienta persuasiva que nos permiten mantenernos en continua comunicacióncon los distintos sucesos sociales, políticos y económicos tanto a escalanacional como internacional.
    La rapidez y dramatismo con que los MCM (Medios de Comunicaciónpara las Masas) se han ido incorporando en nuestra realidad, no nos dio tiempopara adaptarlos y adaptarnos. Ante ellos nos es difícil tomar una actitudserena: o nos aferramos a un mundo estático, pre-industrial; o nosdesarraigamos por completo quedando a merced de las novedades o estímulossuperficiales, e ignorando el pasado.
    En las sociedades contemporáneas es cada vez mayor laimportancia de los medios masivos y en particular de la televisión. Estainfluye sobre la forma de actuar o de pensar de las personas, logra modificar laforma en que los hombres conocen y comprenden la realidad que los rodea.
    Se acepta como reales y se considera importante solo aquellosacontecimientos que muestran las cámaras de televisión.
    La importancia de la televisión en el proceso de socializaciónde los chicos y jóvenes y de todos los integrantes de la sociedad estánrelacionadas con la calidad de los contenidos de los programas educativos,informativos y de entretenimientos que transmite y también de las publicidadesque influyen en los hábitos de consumo de la población.
    Esta es una característica del hombre posmoderno, que tiendea aferrarse a valores transitorios, débiles y superficiales. Esta es la razónpor la cual abordamos este tema creyendo que la única manera que poseemos parano ser cómplices de esta oleada mediática es la información y laconcientización sobre el tema.
     
    Evolución de los medios de comunicación.
    Probablemente el siglo XX pueda pasar a la historia como laépoca en la que la investigación científica ha condicionado por presionesexternas sus objetivos en mayor medida que nunca lo había hecho.
    El descubrimiento de los electrones, de las ondas electromagnéticas,de los circuitos eléctricos y electrónicos, etc., sirvieron entre finales delsiglo pasado y comienzos de este para la construcción y desarrollo deinstrumentos de comunicación preferentemente audiovisuales.
    El siglo XX es, en efecto, la era de la electrónica, la eraatómica, la era de las comunicaciones, etc. Pero es, sobre todo, la era científico-tecnológicapor el condicionamiento del desarrollo científico por el tecnológico.
    La introducción de nuevas tecnologías modificó la lectura,el modo de vivir y de entender la realidad y la intervención sobre ella. Es lamodificación cultural introducida por los nuevos medios de comunicación demas, lo que va a provocar las reacciones más dispares, desde los entusiasmos másfervorosos hasta las condenas más rigurosas.
    La entrada en escena del libro, del cine, de la radio, de latelevisión, etc. Y su rápida utilización masiva en un corto espacio detiempo, es motivo suficiente para convulsionar las pautas de la relaciónsocial. La progresiva configuración de las masas o de la audiencia como entidadbásica para el análisis de los nuevos fenómenos vinculados con la introducciónde los nuevos instrumentos de comunicación, atrajo fundamentalmente a psicólogossociales y sociólogos al estudio cada vez mejor planteado metodológicamente delo que en el ámbito anglosajón se denominó mass-media. Las masas son solo eldestinatario; las masas no se comunican a través de los medios; son lospropietarios de esos medios quienes comunican algo.
    El cuerpo de conocimiento sobre los nuevos medios creció enforma espectacular y llegó a ser más divulgado.
    Las implicaciones económicas, políticas, culturales,sociales, etc., son tan profundas que difícilmente podían ser así.
    La vida en las sociedades avanzadas está totalmentemediatizada. Conocer los medios o instrumentos que se utilizan en la mediaciónsocial los puede dirigir hacia objetivos positivos o negativos.
    Uno de los hechos más importantes e influyentes de lahistoria de la humanidad en los últimos siglos ha sido el desarrollo técnico.Ese desarrollo ha abarcado todos los órdenes: la producción, la vivienda, lamanera de viajar, la vida rural y urbana, la forma de hacer la guerra, laingeniería, etc.
    Uno de los aspectos de ese proceso ha sido el progreso de losmedios de comunicación.
    Cuando estalló en nuestro país el movimiento emancipador,la noticia de los acontecimientos de la semana de mayo de 1810 solo pudo serconocida en América del Norte tres meses más tarde. En cambio, cuando el 20 dejulio 1969, la primera tripulación humana llega a la luna, el suceso fuepresenciado simultáneamente en todo el planeta, por centenares de millones depersonas a través de sus receptores de televisión que captaban lo que estabaocurriendo a más de 300.000 kilómetros de distancia.
    La capacidad que tenemos hoy de hacer llegar nuestrosmensajes a largas distancias en forma instantánea, a través de la televisión,la radio, el teléfono, la computadora o el fax, transmitiendo casi simultáneamentedatos e informaciones, nos es tan familiar que hasta actuamos con indiferenciaante ellos.
    La primera etapa de la comunicación fue probablemente la erade los signos y las señales que se desarrolló en los inicios de laprehistoria, anterior al lenguaje.
    Los antropólogos opinan que el hombre prehistórico entróen la era del habla y del lenguaje alrededor de 40.000 años atrás. Para elhombre Cromagnon el lenguaje ya era de uso común. Hace 5.000 años se produjola transformación hacia la era de la escritura, la que se constituyó en unaprogresiva herramienta del progreso humano. Llegar a la escritura significópasar antes por las representaciones pictográficas que reflejaban ideas hastala utilización de letras que significaran sonidos específicos.
    Otro de los mayores logros humanos a favor de la comunicaciónse produjo en el siglo XV con la aparición de la imprenta de tipo móviles quereemplazó a los manuscritos. La idea fue concebida por un orfebre, JohannGutemberg, quien después de muchas pruebas descubrió un sistema único parahacer los caracteres de imprenta.
    El nacimiento del libro amplió las posibilidades de lacomunicación y la difusión de la lectura y de la escritura: ya en el siglo XVIlas imprentas producían miles de libros en diversos idiomas.
    En el siglo XVII, la publicación de periódicos era comúnen varios países de Europa occidental y se generalizó extendiéndose luego alas colonias americanas.
    Sobre todo a partir de los inicios de siglo XX, los periódicos,revistas y libros leídos en el mundo produjeron cambios en el modo de actuar ysentir de los hombres. La eficacia de la letra impresa fue contundente, y lademostró sin rival hasta la aparición de otros medios masivos de comunicaciónque compitieron en la información.
    Las ventajas del periodismo se manifestaron en términos de:
    Expresividad: contenían una mayor gama de noticias, de ideas y de sentimientos. El individuo que da ampliado al entrar en relación con una vida más variada.
     
    Rapidez: Las noticias y las informaciones generales llegan con más celeridad y las sugerencias para el cambio se amplían.
     
    Difusión: Llegan cada vez a mayor cantidad de gente. Los tiempos se superan hasta provocar la excitación de la multitud.
    Las luchas por aumentar las tiradas y las cifras de circulación,y por consiguiente mayores ingresos publicitarios y beneficios, produjeron unfenómeno nuevo con la utilización de ciertos materiales, trucos, recursos yestilos para hacerse más atractivos al público. Un periódico publicaba unahistoria llamada " Niño amarillo" , y esto dio lugar a la denominaciónde periodismo amarillo. Ésta aún subsiste con su cuota de sensacionalismo, sudespreocupación por la estética y por su vocación de transformar los dramasde la vida en un melodrama.
    En el siglo XIX se habían aportado los primeros medios decomunicación instantánea: el telégrafo por cable (Samuel Morse en 1844) y eltelégrafo sin hilos (Guillermo Marconi en 1895). El ingeniero Alexander GrahamBell aportó el teléfono en 1876.
    En 1874, durante la presidencia de Sarmiento, se inauguró elcable telegráfico transatlántico que conectó Buenos Aires con la red mundial:desde entonces los diarios argentinos empezaron a incluir en sus columnas los" cables" (mensajes telegráficos) llegados por esa red desde distintaspartes del mundo.
    La primera década del siglo XX aportó muchosperfeccionamientos técnicos, los equipos de radio se hicieron más livianos ypoco a poco, la radiotelefonía se generalizó, sobre todo después de laprimera Guerra Mundial. La primera transmisión radial Argentina tuvo lugar en1920.
    En 1929, J. Boird basándose en experimentos anterioresconsiguió la primera transmisión televisiva, con una imagen muy poco definida.Diversas modificaciones técnicas las fueron perfeccionando y poco después seponían en marcha las primeras emisiones públicas.
    El nuevo medio fue paulatinamente incorporado a los hogares yen el período inicial, tener un televisor era para las familias un símbolo destatus.
    La T.V se generaliza a partir de la Segunda Guerra Mundial;en nuestro país el primer canal emisor se inauguró en 1961 con la transmisiónde una foto de Eva Perón, la apertura de la llamada " Era Espacial" en1957 (cuando se puso en órbita el primer satélite artificial) abrió un nuevopanorama, pronto se contó con los primeros satélites de comunicaciones.
    En 1965, durante la presidencia de Arturo U. Illia, laArgentina se adhirió al servicio del consorcio internacional Intelsat y sereservó al Estado Nacional la utilización de los servicios detelecomunicaciones vía satélite. En 1969, durante el gobierno de facto de JuanC. Onganía, se inauguró la estación terrena para comunicaciones vía satélitede Balcarce, una de cuyas primeras actividades fue la captación del alunizajede los astronautas americanos Neil Armstrong y Edwin Aldrin.
    Al iniciarse la década del ´80 existían en nuestro país155 emisoras y repetidoras de radio y 39 canales de emisores de televisión alos que se sumaban, a su vez, más de 90 repetidoras.
    En 1994 se calculaba que funcionaban en nuestro país, másde 3300 emisoras de radio y 1200 de televisión. Estas cifras comprenden desdelas emisoras oficialmente reconocidas hasta las radios de escaso alcance; desdelos canales televisivos abiertos o de cable hasta las simples estacionesrepetidoras.
    El cine fue inventado en 1895 en Francia, por Conisy AugusteLumiere, y ya en 1897 Eugenio Py produjo en nuestro país la primera filmaciónlocal, se trataba de una breve película cuyo tema era la bandera Nacional.
    A las primeras versiones de cine " mudo" , se sumaronen las décadas de 1920 y 1930 el cine sonoro, los filmes en color(popularizados luego de la Segunda Guerra Mundial), el cinema Scope y otras técnicas.Su impacto sobre la sociedad fue notable.
    Cuando se generalizó la T.V, se puso en duda susupervivencia.
    El impacto de la televisión, la difusión de los videos y elcrecimiento de otros medios electrónicos de comunicación han mermado laasistencia del público.
    Esto no supone la desaparición del cine. Se siguenproduciendo películas de gran calidad que aseguran su perdurabilidad en eltiempo.
    A través de las computadoras la tecnología de la comunicaciónsufrió cambios, estas se han convertido en elementos casi familiares y no seduda de que con el correr del tiempo se elabore con ellas un nuevo sistema demedios.
    De la misma forma que el advenimiento del lenguaje le abrióa la gente nuevas puertas para que pudiera escapar de los límites de lacomunicación circunscripta, la llegada de la comunicación de masas y sutransformación en sistemas de comunicación complejos permite a los sereshumanos de nuestros días organizarse a una escala más global.
    A través de su compleja telaraña de relaciones dedependencia con los individuos, las redes interpersonales, las organizaciones ylos sistemas sociales, el sistema de medios ha evolucionado desde el status quetenía en la década del ’30 del siglo pasado hasta su status contemporáneocomo sistema de información fundamental para la continuidad de la sociedad.
    Para valorar la importancia del sistema de medios le pasaríaa la organización de la vida personal y social si por alguna razóndesaparecieran todas las formas de comunicación de masas que tenemos en laactualidad.
    Premisas básicas sobre los medios de comunicación.
    Los mass-media son dispositivos técnico-organizativos quepermiten la transmisión de mensajes significativos simultáneamente para unagran cantidad de personas desconocidas que los utilizan.
    Dispositivo técnico-organizativo: las posibilidades tecnológicas de estos soportes son las que facilitan su utilización social. En términos del área, el hardware (parte dura) configura las posibles utilidades. Pero la conversión de ese hardware en los MCM requiere una organización que se encargue de llevarla a cabo. Diversos elementos técnicos y personales son necesarios para que los mass-media funcionen como tales.
    Un mass-media implica como hardware una fuente, un codificador, un emisor, un medio, un receptor y un decodificador.
    Transmiten mensajes significativos: los mass-media son utilizados por individuos para comunicarse. En este aspecto, participan de las características genéricas de la comunicación humana en cuanto a elaboración e interpretación simbólica.
     
    Simultaneidad de destinatarios: simultaneidad física y/o simultaneidad temporal, son las dos formas de alcanzar muchos destinatarios.
     
    Desconocimiento individualizado de los destinatarios: lo que obliga a presuponer o estimar las características más comunes de todo ellos, para poder así a alcanzar los fines que se propuso quien los utiliza.
     
    Utilización restringida: solo unas pocas personas actúan como emisores, en el sentido amplio del término, en contraposición a los destinatarios.
    El carácter institucional de los emisores convierte a los medios de comunicación en instrumentos de regulación social. La posesión y planificación del uso de los mismos pasa a convertirse en una cuestión política en la aceptación extensa del término.
    Distintas caracterizaciones de los MCM.
    En " Teorías de la Comunicación para las Masas" deFleur y Ball-Rokeads (1982) apoyándose en criterios de marcado cariz sociológico,agrupan las tendencias que estudian los medios de comunicación:
    Funcionamiento estructural: Los medios se entenderían como un componente indispensable de la estructura social contemporánea. Si no existieran, la sociedad sería de otra naturaleza.
     
    Perspectiva evolucionista: la sociedad va cambiando y se va especializando en una determinada dirección en función de los objetivos fijados. Los medios de comunicación entran dentro de las realizaciones que se ponen en marcha para alcanzar esos objetivos y a la vez evolucionan conforme a que se cambien los objetivos.
     
    El modelo de conflicto social: los medios de comunicación son instrumentos que utilizan distintos grupos que colisionan entre si y reflejan intereses encontrados de esos grupos.
     
    Interaccionismo simbólico: esta forma de entender que representa los mass-media para la sociedad y los individuos enfatiza el carácter comunicativo. Los medios son parte esencial de los procesos de comunicación en las sociedades modernas.
      
    Formulaciones psicológicas: los autores reconocen la variedad de escuelas psicológicas y apuntan como opción más interesante el enfoque cognitivo. Los procesos mentales internos de los sujetos son el objeto central del interés de las distintas corrientes que se integrarían dentro de él. Aplicado a los medios, tratará de estudiar los efectos, que producen los individuos, cómo reciben estos mensajes, qué es lo que aprenden, etc.
    Los sucesos que ocurren en una sociedad constituida por diversos sistemas sociales, con una cultura determinada y con una estructura y dinámica que articulan su forma de ser, son transmitidos no asépticamente por los medios. Las características de estos se ven limitadas por los distintos sistemas sociales y en distintos grados
    Imagen visual.
    La imagen, hoy constituye un elemento más determinante delas características de nuestro ámbito de vida. Cantidad de mensajes nos sontransmitidos a través de los MCM, que utilizan fundamentalmente la imagen.
    Según estudios realizados por la UNESCO, mientras que a travésdel oído se percibe un 20% de comunicaciones y a través de la vista un 30%,cuando se da la combinación de ambos sentidos el porcentaje de eficacia en elaprender se eleva en el 50%.
    La comunicación didáctica en la actualidad no se puedeconcebir de otra manera que no sea mediante la utilización de la imagen y lapalabra conjuntamente.
    En el estudio de las manifestaciones de la imagen y suutilización didáctica se suele hacer una distinción entre imagen fija (mediostradicionales) y, por otra parte, la imagen móvil (el cine y la T.V).
    La capacidad de absorción de la imagen fija es menor que ladel cine y la T.V y por lo mismo, la fatiga de los alumnos es menor. Se podríadecir que permite una participación personal.
    Entre las funciones didácticas de la imagen móvil, se señalanlas siguientes:
    Función de motivación: predisposición y sensibilización hacia los materiales de aprendizaje.
    Función de ilustración: apoyo visual a la explicación.
    Función de fijación: reafirman contenidos presentados por otros medios.
    Función de análisis: estudio de los elementos del conjunto.
    Función de demostración: representan abstracciones en forma gráfica.
    Función de recapitulación: síntesis de otra explicación oral.
    Función de evaluación.
    Función de discusión.
    Función de recreación.
     
    La principal influencia de la T.V en el ámbito de loextraescolar como medio de información, instrumento de cultura, y de evasión.Esta influencia, aún cuando no es sistemática ni organizada, es intensa.
    Desde comienzos de los años ´60 la utilización de la T.Ven el ámbito instructivo se ha extendido considerablemente en países deelevado nivel cultural (Suecia), como en otros con grandes retrasos culturales(los del tercer mundo), donde se llegó a confiar en la T.V como instrumentodecisivo para la culturización.
    La T.V educativa en los EE-UU después de las críticasiniciales se ha venido a consolidar como un poderoso instrumento, el másimportante después del profesor. Se ha comprobado que la T.V resulta más económicaque los libros de texto.
    La utilización de la T.V para la extensión de la cultura enpaíses no desarrollados constituye una gran esperanza durante los años ´60.
    Se llevaron a cabo muchos y costosos programas de enseñanzaa través de televisión, cuyo resultado no fue totalmente positivo.
    La utilización de la T.V puede evaluarse desde unaperspectiva didáctica y pedagógica. Didácticamente parece necesarioconsiderar esta afirmación: el uso de la T.V y los medios audiovisuales nopuede entenderse con exclusividad.
    Solo podrá tener sentido instructivo y educativo en lamedida en que se lo use en combinación con otros procedimientos que estimulenla motivación y actividad discentes. No solo hay que considerar el contextoeducativo y didáctico, sino también el contexto humano, socio-económico engeneral y especialmente en aquellos países en que la T.V educativa se utilizacon predominancia sobre otros procedimientos instructivos hasta tal punto quepudo influir sobre la estructura de intereses personales.
    La T.V debe considerarse dentro del conjunto de recursostecnológicos como uno más y no con exclusividad. Dentro de la utilización dela T.V, es necesario distinguir también el momento y la circunstancia másadecuada. La T.V no es autosuficiente.
    No conduce a nada la utilización de la T.V sin la evaluaciónde los efectos.
    Como causas específicas de fracasos en la utilización de laT.V se pueden considerar:
     
    Dar más importancia al aparato que a su utilización.
    Pensar que la T.V puede ser autosuficiente.
    Olvidarse de la naturaleza del mensaje. Pensar que cualquiera es bueno.
    Olvidarse de las diferencias individuales
     
    En la T.V como en el cine se da una combinación de la imagencon la palabra. La naturaleza de esta combinación de mensajes es diferente dela que da en el material impreso. En todo caso, se daba siempre una combinaciónen el sentido de complementación entre imagen y palabra. En cine como en T.Veste equilibrio se rompe en aras de un creciente predominio o protagonismo de laimagen. El lenguaje, se constituye en un simple determinante de la imagen. Esta,en virtud de una serie de recursos técnicos, ocupa un primerísimo lugar. Nosencontramos, con un nuevo instrumento de comunicación que debemos conocer parapoder comprender los mensajes que a través de él se nos presentan. Esnecesario que consideremos la necesidad de dejar de ser " alfabetos de laimagen" , debemos aprender y enseñar a leer el lenguaje de la imagen.
    Se dice que la T.V constituye una ventana abierta al mundo,cuya realidad podemos contemplar desde la comodidad de nuestros hogares. Frentea esta afirmación hay que tener en cuenta que:
    Lo que vemos en T.V no es lo que sucede en la realidad sino en la imagen de dicha realidad.
    Estas imágenes nos vienen dadas por quienes han realizado el mensaje. No vemos lo que nosotros elegimos, sino lo que otros eligen para que veamos. En la relación directa con la realidad hay un conocimiento directo. Cuando interviene la T.V hay como un muro que se interpone entre conocedor y realidad. Lo que se llega a conocer es la imagen. En el conocimiento por experiencia, un mismo hecho lo conoce cada persona de manera diferente según sus características personales.
    El lenguaje televisivo, la imagen, es un lenguaje contorneal,figurativo, pero no conceptual. Apela a los sentidos, pero no existe en el unarelación estrecha con la actividad mental elevada. Al contrario de lo quesucede con el lenguaje verbal. La imagen televisiva se distingue también deldibujo, pues se muestra la realidad. El pensamiento, en sus estratos máselevados opera con esquemas mentales abstractos y no con imágenes, de algunamanera pudieran llegar a constituir estorbos para la comprensión.
    Se piensa que la imagen visual es un medio de comunicaciónuniversal. Sin embargo, aún cuando la imagen tiene muchas virtudes, esta ha deser un lenguaje universal no la tiene. Cada persona al recibir " señalesvisuales" (fotografías) e interpretarlas lo hace de manera distinta. Elser humano es esencialmente " transformador" en el proceso de lacomunicación. Es posiblemente deficiente como emisor y receptor, pero sucapacidad de creación y fabulación es considerable. " La señal gráficaesta siempre sujeta a la interpretación cultural del grupo e individual" .
    No disponemos aún lenguaje visual tan estructurado y útilcomo lo es al verbal. Ahora, con el avance tecnológico, la necesidad de estelenguaje comienza a sentirse. Las formas visuales, líneas, colores,proporciones, etc. Tienen tanta capacidad de articulación (combinacióncompleja), cuanta tienen las palabras. La diferencia primordial consiste en quelas formas visuales no son discursivas.
    Existen ciertos programas de T.V., que ofrecen formasestereotipadas de reacción típicas.
    Pudiera darse una cierta tendencia a imitar los modelospresentados por T.V. y esto constituiría de alguna manera una limitación denuestra libertad. El mayor riesgo de influencia lo corren los niños y losignorantes, las personas que por falta de experiencia, no han adoptado aún unapostura personal definida ante los problemas claves de la existencia, o aquellaspersonas en las que la falta de cultura determina una carencia de decisiónpersonal fácilmente influenciable por los programas de T.V.
    La T.V ofrece un mensaje indiscriminado en calidad y ritmo.En el caso extremo se encuentran las tensiones generalizadas a grandes masas,cuyo defecto sobre los individuos solo pueden ser reguladas a posteriori por lagente cuando hacen un uso racional de los aparatos receptores. Pero al decir quelos padres pueden elegir los programas más adecuados a la formación de sushijos, se suele olvidar que a veces faltan en los mismos padres la formación opreparación suficiente como para determinar cuales son los más apropiados.
    No es del todo correcto calificar a la T.V como un medio decomunicación. Esta exige un intercambio de mensajes significativos entre emisory receptor. En T.V existe una clase de emisión unidireccional de mensajes sinposibilidad de respuesta por lo que en sentido estricto dicha comunicación noexiste mientras no se de una posibilidad de reversibilidad, no existe realmentecomunicación, y si a esto añadimos " social" , entonces el problema seagudiza todavía más para que la T.V se convierta en un medio de comunicación,es necesario que este esté a disposición de la sociedad y que esta puedautilizarla para plantear a través de ella sus problemas dialogar consigo sobreellos y buscar soluciones. La T.V debe constituir un instrumento que facilite eldiálogo entre los miembros de la sociedad. Para ello es necesario cambiar porcompleto la actitud pasivo-receptora de sus miembros por otra dinámica-activa.
    Es un hecho fácilmente constatable el limitado número devocablos que se utilizan normalmente en los programas de T.V. Está ello enrelación con el carácter subsidiario de la palabra respecto a la imagen. Sirealizamos un estudio de términos utilizados, podemos comprobar el corto númerode los mismo y la frecuente repetición. La pobreza en vocabulario se dejasentir sobre todo en programas en carácter de entretenimiento y menos en losinstructivos e informativos.
     
    Principales medios de comunicación de masa, y su influencia.
    Publicidad.
    La publicidad es más una actividad que caracterizaintencionalmente el mensaje que se elabora, buscando el cambio de actitudes,rasgos cognitivos y comportamiento de los destinatarios, utilizando para ellodiversos soportes tecnológicos.
    Vinculada estrechamente con la publicidad está la propagandapolítica, pues después de las dos guerras mundiales con este tipo depropaganda, se pasó a una euforia publicitaria. Es bien cierto que la confecciónde carteles y mensajes radiofónicos en especial, mejoró considerablemente.
    El elemento nuclear de la publicidad es el anuncio, unidad decomunicación autosuficiente que tiene una particularidad esencial: su brevedad.
    Los medios modernos han debilitado en nosotros la capacidadde asombro. La propaganda moderna no se dirige a la razón, sino a la emocióncomo todas las formas de sugestión hipnótica, procura influir emocionalmentesobre los sujetos, para someterlos luego también desde el punto de vistaintelectual. Esta forma de propaganda influye sobre el cliente acudiendo a todaclase de medios: la incesante repetición de la misma fórmula; el influjo de laimagen de alguna persona de prestigio, por medio del sex-appel de algunamuchacha bonita, debilitando al propio tiempo su capacidad de crítica, medianteel terror, señalando el peligro del " mal aliento" , o de algunaenfermedad de nombre misterioso, o bien estimulando su fantasía acerca de uncambio imprevisto en el curso de su propia vida debido al uso de un determinadotipo de camisa o jabón. Todos estos métodos son esencialmente irracionales, notienen nada que ver con la calidad de la mercadería y debilitan o matan lacapacidad crítica del cliente, como podría hacerlo el opio o en estado hipnóticoabsoluto.
    El desprecio por el prójimo ha hecho que la publicidad nosesté continuamente insultando, dirigiéndose a nosotros como infradotados. LosMCM no solo se prestan para que se los desprecie o insulte, sino que son tambiénvehículo para ciertas manifestaciones de paroxismo colectivo en los cuales el públicoha venida a tener una participación nueva: " la teleparticipación" .
    La publicidad subliminal se basa en la percepciónsubliminal. Hay estímulos que no alcanzan el umbral de la percepción, otrosque son percibidos y otros que tampoco se perciben. Si un estímulo luminoso noalcanza el umbral de la percepción, está en la zona de lo" subliminal" . Lo que se pretendió con la publicidad subliminal escolocar mensajes en la zona de lo subliminal porque llegaban directamente alsubconsciente sin las barreras del consciente. Para ello se recurrió a lainclusión en filmes y teleprogramas de un mensaje imperativo al estilo de" coma tal cosa" o " beba tal otra" .
    Los MCM suelen ser vehículos de transculturación. Empiezanintroduciéndose en una sociedad como objetos curiosos y terminan siendo unanecesidad. El régimen industrial con que operan estos medios les hacen acuñarsignos y símbolos estandarizados y fomentan el consumo pasivo de estos por lamasa.
    El educador es un agente de cambio y necesita saber quépuede hacer con los MCM para influir en el cambio positivo del educando.
    El educador no debe dudar antes de emprender cualquier accióncon los MCM si pretenden: dar información, enseñar técnicas o cambiar hábitos.
    El cambio en la gente parece ser un proceso de etapasgraduales, cuya mayor o menor lentitud depende de complejos factores. Sereconocen las siguientes etapas:
    Primeras noticias: la persona percibe alguna información acerca de lo nuevo.
    Interés: Se interesa, busca más datos, pregunta, discute.
    Evaluación: hace un balance y acepta o rechaza la novedad.
    Ensayo: efectúa una prueba, investiga, trata de encontrar los ajustes personales.
    Adopción: cambia su conducta e incorpora lo nuevo.
     
    Desde los albores del periodismo puede encontrarse en lasprimeras páginas de los primeros órganos de prensa " avisos" , queanunciaban productos comerciales, promocionando la venta o la compra de bienesde todo tipo. En la actualidad la publicidad constituye una actividadminuciosamente planeada por agencias especializadas que, antes de lanzar unproducto, realizan detallados estudios del mercado, encuestas y análisis queincluyen complicadas técnicas y estudios psicológicos para buscar la mejormanera de convencer.
    La publicidad de un producto implica: creativos, dibujantes,especialistas en cine, y en gráfica.
    La publicidad ya no se limita a informar de la existencia deun producto determinado, sino que trata de crear necesidades.
    Dentro de las técnicas comerciales modernas, la publicidades indispensable en cuanto medio de información hay acerca de los productosdisponibles o para facilitar el contacto entre vendedores y compradores.
    La publicidad puede llegar a ser nociva cuando su objetivoapunta a crear artificialmente necesidades de bienes superfluos o encarece loscostos de producción con onerosas campañas que tienden a promocionar artículoscompetitivos que tienen mucho menos diferencias entre sí que las que suspromotores intentan hacer creer al público.
     
    Propaganda.
    Cuando se desencadenó la Segunda Guerra Mundial por razonesbélicas, los Estados utilizaron los medios de comunicación para las masas comovehículo de propaganda. Fue llamada " guerra psicológica" paraquebrar la moral enemiga valiéndose de armas psíquicas. Amparados por lasnecesidades de ésta guerra psicológica, penetraron en la industria del espectáculoel sadismo, la violencia y la apelación a impulsos primitivos o patológicosdel ser humano que antes no se mostraban. Posteriormente la industria del espectáculose encariñó con esas características y las incorporó al llamado " cinenegro" .
    La publicidad comercial se hizo más directa, visual,emotiva, primaria, persuasiva, sacando provecho de la guerra. Los publicitariosemprendieron nuevas técnicas para manipular al consumidor y apelar a susreportes más hondos. Especialista en psicología, sociología y antropologíaaportaron sus conocimientos para afinar la puntería del vendedor.
    Este panorama de utilización de los MAV con fines depublicidad comercial, propaganda política o guerra psicológica aumenta laconfesión general.
    Se llama propaganda al conjunto de técnicas destinadas apropagar ideas, doctrinas y opiniones para hacer que esos conceptos seanaceptado por la gente que, como consecuencia, las personas y los gruposconvencidos se adhirieran a ellas.
    Una definición proveniente de los EE-UU afirma que " Lapropaganda es el lenguaje destinado a la masa. Emplea palabras o otros símbolosa los cuales sirven como vehículo la radio, la prensa, la cinematografía y latelevisión. La finalidad del propagandista es ejercer influencia en la actitudde las masas en puntos que están sometidos a la propaganda y que son objeto deopinión" .
    En el siglo XX, afirma el especialista J. M. Domenach" ... aparece la propaganda política como una empresa organizadas parainfluir y dirigir la opinión sobre la masa moderna y sus medios de acción: lasnuevas técnicas de información y comunicación..." .
    Estos conceptos son comprobables en los momentos especialesen que se requiere la participación de la ciudadanía, ya sea frente a unaelección de gobernantes o ante determinadas decisiones políticas: se intentainfluir sobre la opinión publica.
    En un sistema democrático la propaganda es, generalmente unrecurso aceptable dentro de los límites lícitos.
    Por intermedie de ella cada partido, sector o candidato hacereconocer a la ciudadanía sus objetivos, su plataforma de gobierno, los mediosque empleará.
    La propaganda no es meramente informativa, o sea, que no selimita a hacer conocer puntos concretos de un programa o las características deun candidato. Es subjetiva, parcial, tendenciosa.
    En ese marco es posible que se exagere, se prometa conexcesiva facilidad y, aún, se mienta. Pero en una sociedad abierta donde todostienen las misma posibilidades de llegar al público, los argumentos pueden serrebatidos y las falsedades puestas en evidencia.
    Muy diferente es la cuestión en los estados totalitarios oen las dictaduras que cercenan las libertades públicas.
    Unas y otras intenta controlar férreamente a la opinión públicay para ello procuran por todos los medios que solamente se escuche la palabraoficial.
    Tienden a monopolizar el uso de los MCM, a silenciar a losdisconformes, a los disidentes o a quienes intentan mantener una actitudindependiente mediante presiones de todo tipo: censuras y prohibiciones,restricciones al abastecimiento del papel de los órganos de prensa libres,clausura de periódicos y emisoras, amenazas, persecuciones, cárceles, torturasy eliminación física.
    Es el caso del Nazismo alemán (1933-1945) del fascismoitaliano (1922-1943) o del comunismo soviético ruso desde 1917. En estos regímenesse eliminó la libertad de expresión y los medios de comunicación quedaronbajo control o en posesión del Estado, dominado, a su vez, por un partido único.
    La publicidad está relacionada con la propaganda pues empleatécnicas similares: una suele inspirarse en la otra. La diferencia está en quela publicidad se refiere más específicamente a lo económico: trata de venderun determinado producto.
    La propaganda es esencialmente política, la publicidad,esencialmente comercial.
    Ambas serán moralmente aceptadas o repudiables, según losfines que persigan y los medios que empleen.
     
    Prensa.
    La prensa periódica es el medio más representativo de losantiguos. Las repercusiones políticas que se le atribuyen llevaron en algúnmomento a acuñar la expresión " cuarto poder" , para referirse a sucapacidad de incidir en la opinión pública y en última instancia, en lassociedades democráticas, sobre los votantes.
    El periódico comparte con la radio y la televisión lamediación entre el conocimiento de la realidad y los sujetos. La mayoría delos acontecimientos son conocidos por los lectores a través del periódico. Larealidad es dada a conocer parcializada en noticia. Esta es la materia primafundamental con la que trabaja la prensa periodística. El producto que elabora,el periódico, es una relación de noticias bastante extensa que se facilitadiariamente gracias a todo el dispositivo técnico-organizativo del que sedispone.
    Dada la redundancia habitual en este medio, los titulares ysupratitulares (anunciados en tipografías más reducidas puntualizan el impactodel titular), permiten enterarse de lo que pasa con solo leer estos enunciados.Esta es una buena muestra de la utilización de la redundante, tanto semánticay sintáctica como pragmática.
    Los elementos formales de la noticia que comparten la prensa,la radio y la televisión, pueden clasificarse en tres grandes categorías: losde recurrencia de regularidad; los que se refieren a las indicaciones de orden yde estructura, y los relativos a neutralidad y facticidad. Dado que las noticiasen los tres medios se constituyen en paquetes y boletines, analizar las noticiases analizar su disposición conjunta; en este sentido, la estructura de estospaquetes es bastante similar y la distribución en secciones, por ejemplo, esmuy habitual. La recurrencia continua a este esquema que en radio y en televisiónse hace patente dentro de un mismo día por los sucesivos boletines contribuye aforjar un punto de vista de rejilla de lo que es la realidad, a la par queindica cuáles son los asuntos o temáticas que deben interesar al hombre bieninformado.
    Las noticias se relacionan con la constatación de hechos másque con su interpretación. Sin embargo no es posible hacer constatación químicamentepura de los hechos. La misma declaración de que algo es un hecho, y luego unanoticia, ya implica una interpretación subjetiva del primer espectador, que esel periodista. Ni siquiera la imagen de televisión ni el sonido en directoproporcionan la realidad tal cual es.
    Los grandes recursos económicos necesarios para disponer deagencias de noticias plantean la grave incógnita de los beneficios de todo tipoque estarían implícitos si son de titularidad privada, y del control real delos ciudadanos, si son de titularidad pública
    Periodismo gráfico.
    Puesto que hoy tomar fotografías instantáneas es muy fácilno se reparan dos aspectos importantes:
     
    El valor que ha adquirido en nuestra vida el documento gráfico (se puede ver esto en la depravación a la que puede llegar un reportero la " nota gráfica sensacional" , sin importarle nada del prójimo).
    La importancia que tiene la instantánea de las personas para los estudios de psicología social (es conocido el hecho de que cuando una persona es fotografiada adopta ante la cámara la actitud que él quiere representar ante la sociedad). Pareciera que el ojo de la cámara actúa como el ojo social.
     
    La información emitida siempre debe ser objetiva, o sea, elrelato o descripción de los acontecimientos sin agregado alguno, sininterpretaciones especiales y sin calificativos deformantes.
    La información se diferencia de la propaganda por su dependenciosidad o de ideología, no pretende convencer.
    En el campo político la información es esencial ycontribuye a esclarecer a la ciudadanía: cuando un locutor lee la plataforma deuna agrupación política y seguidamente hace lo propio con la de un sectorcompetidor, está informando y queda a criterio de la gente la libre elección.
    La información tendenciosa
    En el campo informativo existe la información tendenciosa:cuando se da a conocer un hecho omitiendo algún aspecto para resguardar algunosintereses. Muchas veces se narran hechos pero de modo tal que favorece ante laopinión pública la situación de uno de los participantes.
    Otra forma de formar la realidad consiste en resaltardeterminadas noticias y dar menos relieve a otras; o en mezclar en un mismoplano noticias de escasa importancia real con otras que son verdaderamentesignificativas para la sociedad.
    Todos estos métodos constituyen, a veces formas ocultas depropaganda.
    Reacciones frente a los monopolios totalitarios de lainformación
    Aún los regímenes totalitarios más severos no han podidoevitar el surgimiento de medios y formas de información que escapan a sucontrol.
    Cuando el estado censura la actividad de la prensa que no lees adicta, prolifera inmediatamente la prensa clandestina.
    En nuestro país, ante la presencia de regímenestotalitarios, también abundaron los panfletos y los periódicos opositores.
    La desconfianza de la población hacia los medios oficialesde difusión y de propaganda hacen que la gente difunda versiones diferentes ose valga de sintonizar emisoras extranjeras para enterarse de lo que realmenteocurre en el país.
     
    Cine.
    Probablemente sea el medio que ha sufrido menos las presionesde los distintos tipos de poder social en comparación con la gran audiencia quetiene. Esto no implica que el nacimiento y el desarrollo de la actividadindustrial en este medio no representa una fuente potencial de manipulaciones.Por otra parte, las ideas autoritarias que en general se aplicarían a recortarla influencia de todos los medios, también pueden ser propietarias de censura.
    La imagen en movimiento es una macroestructura semiótica alcombinar varios sistemas de signos: icónico, cinético, verbal. La mezclaperfecta de estos sistemas provoca la sensación de realidad. La relación entretexto visual y recurso visual en la imagen cinética se estrecha hasta casiconfundirse, en la medida en que las acciones de secuencialidad y temporalidadson las bases de toda expresión de comunicación sea esta visual, lingüísticao gestual. Esta sería una característica común a todos los sistemasaudiovisuales a condición de que sean también cinéticos.
    Lo fundamental del filme puede residir entonces en tresaspectos o dimensiones principales:
     
    Lo que es materia de expresión: una historia; una narración, real o ficticia, realista o fantástica, actual o pasada, etc.
    La forma de expresión constituida por los elementos figurativos, tales como el encuadre, el rectángulo de imagen que se verá.
    Los planos y su sucesión: la sucesión de planos y las características de estos sirven para establecer la secuencialidad que no tiene por que ser siempre lineal, se distribuye la temporalidad ficticia con la temporalidad del filme
     
    Desde lo que pueda suponer la vinculación con personas parano ser espectador solitario, hasta la colectividad poco definida pero quecondiciona comportamientos de reacción ante el mensaje que le llega, losmatices diferenciales entre filme en soporte vídeo y filme en soporte películaque se proyecta sobre pantalla son importantes. Los psicólogos sociales hanestudiado lo que significa la pérdida de anonimato y la consiguientedesinhibición de los individuos dentro de grupos masivos.
    Los primeros teóricos del cine mudo describieron laspeculiaridades del lenguaje puramente visual del cine y su tremendo impactoemotivo, su capacidad de síntesis. Se vio que el cine podía ayudar al hombre aredescubrir el mundo visualmente, no solo el mundo lejano que no estaba a sualcance, sino el mundo de todos los días que a través del ojo de la máquina ypor arte del cine reaparecería limpio y directo, sin barreras conceptuales. Sepensó que con el cine aparecería un nuevo lenguaje universal, el lenguaje dela imagen, y todos los vanguardistas de Europa, Rusia y los EE-UU se dispusierona su conquista.
     
    Radio.
    La radio nos devuelve al ámbito de la noticia, pues compartecon la prensa y la televisión la posibilidad de facilitar el conocimiento sobrela realidad a través de aquella.
    La tradición cultural nos impide objetivar el esfuerzo tanconsiderable que supone la verbalización de los acontecimientos de la realidaden los que el componente icónico es fundamental.
    Hoy la radio capta a una audiencia juvenil, llegando aconvertirse en ocasiones de verdaderas locomotoras del consumo musicalprincipalmente.
    Aunque determinados acontecimientos son, hoy por hoy,susceptibles de una retransformación mejor por radio que por T.V, esta suple enla mayoría de las ocasiones las insuficiencias de aquella. No obstante, laradio tiene a su favor el poder de individualización que comporta. El medio decomunicación familiar que era la radio ha dejado su lugar a la televisión,para ir al encuentro de individuos o grupos no tan institucionales.
    En relación con los valores culturales y morales ocupa unlugar intermedio entre el polo de la realidad y lo serio, y el opuesto, lo querefleja un equilibrio más o menos equitativo entre información yentretenimiento.
    La radio es un medio esencialmente auditivo: dentro de lajerga audiovisual se conoce como " audio" .
    Por la rapidez con que se difunde, la economía del servicioy el alcance de su emisión, la radio es un valioso elemento de información yeducación.
    La radio se ha desarrollado en los países ricos y permaneceen estado larval en los países de pocos recursos.
    En América Latina el cuadro es curioso: a pesar del bajonivel de desarrollo económico, la radiodifusión, está relativamente avanzada.Se nota la tendencia a utilizar la radio para la educación. El mayor desarrollode la radio, en cantidad y calidad, se ha operado en zonas urbanas.
    Toda labor futura bien llevada en el terreno de laradiodifusión deberá prestar especial atención a las áreas rurales y elevary diversificar el contenido de los programas, a la vez de mejorar la distribucióndel área de la programación.
    En una época la radio tría algo nuevo en la comunicaciónpara las masas: la inmediatez. A veces no nos enteramos de lo que está pasandosino de lo que nos dicen que está pasando. De ahí el control que los regímenesejercen sobre la radio.
    Otra novedad fue el realismo de la radio que llegó a ser unnuevo medio de comunicación y expresión: verdaderos descubrimientos de mundossonoros.
    La voz humana, la música, los sonidos y los efectos son loselementos básicos del lenguaje radiofónico.
    La radio puede ser también un agente de cultura. Lascaracterísticas específicas de la radio hacen de ella un valioso auxiliar didácticosiempre que se lo use adecuadamente.
     
    Televisión.
    La televisión es un entretenimiento peculiar de la épocacompleja en que vivimos. En un mundo inseguro y sin apoyos internos, la televisiónes una ayuda inocua, permite matar el tiempo. El hombre común no tiene másremedio que usar a los medios.
    En nuestro mundo no solo han disminuido las distancias sinoque se ha incrementado la comunicación.
    La rápida expansión de la T.V ha sido posible en lassociedades de numerosa clase media, con su elevado índice de estandarización,su buen poder adquisitivo, su mayor gasto en publicidad, su concentraciónurbana y su consumo de símbolos producidos masivamente.
    La atracción que ejerce sobre las masas es de naturalezapsicológica y artística en el sentido de un arte popular con característicasmuy particulares y distinta a la convencional.
    Hoy el arte popular, a través de los medios para las masas,tiene una audiencia enorme, que es más amplia heterogénea y diversificada quenunca. El arte popular de nuestros días posee características industriales, sedirige hacia el mercado y sus necesidades, tiene sus objetivos rígidamenteprefijados (ganar mayor audiencia, manejar estereotipos determinados, acentuarel estándar conservador) y emplea símbolos simples para alcanzar un públicomayor.
    La televisión como lenguaje posee ciertas característicasque le han sido impuestas por las limitaciones técnicas del medio y lascondiciones sociales que enmarcan el espectáculo televisivo. Pero podrán sersuperadas y las condiciones sociales podrán cambiar.
    Los receptores de T.V están instalados en la intimidad delhogar, poseen una pantalla relativamente pequeña y se dirigen a un espectadorcondicionado por la intimidad. La televisión usa y abusa de la apelaciónpersonal.
    La televisión ha demostrado ser buena o mala según el usoque se le de. Lo que significa una revolución en nuestras vidas. No podemosquedarnos de brazos cruzados frente a lo negativo o positivo que la televisiónnos ofrece diariamente. Puede ser un vehículo de comprensión internacional yconvivencia pacífica, o un canal odio y agresión.
    La T.V nos ha puesto frente a algo totalmente nuevo. Espreciso idear nuevos métodos para estos nuevos medios.
    El avance electrónico ha sido demasiado veloz, nuestraceleridad mental no alcanza a comprender la vida nueva. Este es el reto másserio que nos propone la era de la imagen.
    La imagen habla el lenguaje de los niños y el pueblo. Enseñatécnicas de información, motiva, golpea emocionalmente, permite una fácilidentificación. A lo largo de la historia de la humanidad se nota una corrientede expresión y comunicación popular, cuya columna vertebral es la imagenvisual.
    El visualismo puede ser la degeneración de lo visual, comoel verbalismo es la degeneración de lo verbal.
    Los MCM son también instrumentos de poder. Con ellos setrata de embotar las mentes y proveerlas de eslóganes. En vez de estimular conellos la liberación de las personas, se estimula el condicionamiento para laestreches mental y la esclavitud. Con los medios sensacionalistas se está dandovida a una imagen estrecha y caverniana. El afán competitivo ha tenido todo conlas leyes de compra-venta y los MCM se usa, así mismo, para vender ideas yformas de vida.
    Se usa la imagen visual por su poder de fascinación paramanipular al ciudadano. Se atropellan culturas cuyas riquezas son a veces másvaliosas que las del agresor.
    La dependencia en el conocimiento de la realidad llega a sertan aguda que la credibilidad de ese conocimiento transmitido por televisión seasigna más fácilmente que a otros medios. La magia que en este sentidotuvieron y siguen teniendo los libros, la letra impresa, se traspasa ahora a latelevisión. Los programas denominados instructivos gozan de mayor confianza porparte los espectadores. Así se obtiene una escuela simultánea que multiplicasus efectos, dado que la T.V sigue siendo un medio familiar doméstico. Todoslos aspectos de la realidad tienen cavida en el medio. Todo puede ser vehiculadocon una orientación hacia todos los núcleos de reproducción social que sonlas unidades familiares. No existen virtualmente noticias de la que la televisiónse haya utilizado para la acción o resistencia política, de manera que debeser el medio de comunicación menos revolucionarios de la historia.
    Se señalan como más destacados los siguientes rasgos de losmensajes sociales que reciben los menores a través de la televisión:
    Estimulación de las opiniones estereotipadas respecto a temas sociales. Lógicamente también se puede lograr el efecto contrario y más deseable de la eliminación de estereotipos.
    Estimulación de sentimientos adversivos o de aceptación de los grupos sociales minoritarios.
    Reducción o exaltación del etnocentrismo nacional. Dada la vinculación por sistemas sociales de poder, es poco probable que se reduzca sistemáticamente.
    Impacto de los fines sobre las opiniones. La vehiculación de filmes que abordan una misma temática bajo un punto de vista similar acumularían más los efectos.
    Reconocimiento de personajes o identificación con ellos. También aprendizaje de la capacidad de predicación dada la recurrencia de programas, publicidad y estructura narrativa de los filmes.
    Esto implica que los niños pueden utilizar las similitudes entre los personajes cinematográficos y las personas reales, para establecer generalidades del comportamiento humano.
    Mayor poder de transmisión de mensajes emocionales, tanto positivos como negativos, unido a la percepción de realidades que los acompaña.
    Aprendizaje del papel de consumidor.
     
    Tanto la radio como la televisión cumplen una función quese les designa: la educativa, la formativa o socializadora.
    Aunque la televisión tiene ventaja en el cumplimiento deesta función, tanto porque presenta modelos culturales más parecidos a comoson en la realidad, como por la utilización de diversos lenguajes, la radiotambién contribuye a la socialización de los menores y de los adultos.
    La radio es equiparable al texto impreso en cuanto presentay, por tanto, fomenta un estilo verbal y articulado de comunicación. Latelevisión es equiparable a la comunicación cara a cara porque presenta yfomenta o favorece un estilo audiovisual.
    Muchas actividades fundamentales de la participación democráticase convirtieron en acontecimientos que los ciudadanos miran por televisión. Lamayoría de los votantes no tienen contacto con los candidatos de los partidospolíticos y no asisten a actos públicos convocados por estos.
    Los candidatos buscan dar a conocer sus propuestas de soluciónpara sus problemas que enfrenta la sociedad a través de la televisión. Es cadavez más frecuente que los debates a través de los representantes de losdistintos partidos políticos y entre los funcionarios del gobierno y losdirigentes políticos de la oposición sean televisivos.
    Es conocida por todos la influencia que tiene la televisiónen la vida de las personas y la cantidad de tiempo libre que se le dedica.
    Algunos de los investigadores afirman que esa influencia esmuy grande en el caso de los chicos y jóvenes, en especial en la formación desu identidad. Las imágenes tienen cada vez más poder de convicción, es decir,es muy fácil creer que lo que se ve en televisión es verdad. Por eso,sostienen los investigadores, los chicos muchas veces aceptan fácilmente, losmodelos de juventud o niñez que se presentan en la pantalla. Los programas ylas publicidades tratan de convencer sobre como son los chicos y jóvenes (ocomo deben ser), lo bueno que es hacer tan cosa, o qué bien se van a sentir sicompran esto o aquello.
    Aceptar los mensajes tal cual son sin ningún cuestionamientoacerca de qué pensamos de lo que vemos o escuchamos, hace muy difícil laformación de la personalidad y del criterio propio de cada uno.
    La historia del desarrollo de la televisión ha sido enesencia la historia de la búsqueda de un dispositivo adecuado para explorar imágenes.El primero fue el llamado Nipkow, patentado por el inventor alemán PaulGottlieb Nipkow en 1884. Éste no funcionaba eficazmente con tamaños grandes yaltas velocidades de giro para conseguir una mejor definición.
    Los primeros dispositivos realmente satisfactorios paracaptar imágenes fueron el iconoscopio, fue inventado por el físicoestadounidense de origen ruso Vladimir Kosmazworykin en 1923, y el tubo disectorde imágenes inventado por el ingeniero de radio estadounidense Philo TaylorFarnsworth poco tiempo después. En 1926 el ingeniero escocés John Logiebairdinventó un sistema de televisión que incorporaba los rayos infrarrojos. Con lallegada de los tubos y los avances en la transmisión radiofónica y loscircuitos electrónicos que se produjeron en los años posteriores a la PrimeraGuerra Mundial, los sistemas de televisión se convirtieron en una realidad.
    Las primeras emisiones públicas de televisión las efectuóla BBC en Inglaterra en 1927 y la CBS y NBC en EE-UU en 1930. Ambos utilizaronsistemas mecánicos y los programas no se emitían con un horario regular. Lasemisiones con programación se iniciaron en Inglaterra en 1936 y en EE-UU en1939. Las emisiones programadas se interrumpieron durante la Segunda GuerraMundial, reanudándose cuando terminó.
    A partir de la década de 1970, con la aparición de latelevisión en color los televisores experimentaron un crecimiento enorme, loque produjo cambios en el consumo del ocio.
    A medida que la audiencia televisiva se incrementaba pormillones hubo otros sectores de la industria del ocio que sufrieron drásticosrecortes de patrocinio. La industria del cine comenzó su declive con el cierrede muchos locales.
    En la actualidad existen más de 300 canales de televisión yuna audiencia, según números de aparatos por hogares (más de 60 millones), demás de 200 millones de personas.
    A partir de 1984, la utilización de satélites para lastransmisiones de alcance mundial permite que la señal cubra la totalidad de loscinco continentes.
    En 1986 había 3,8 habitantes por aparato de televisión, enla actualidad ha bajado a 3,1. En la actualidad en todo el mundo, la televisiónes el pasatiempo nacional más popular; e 91% de los hogares españoles disponende un televisor en color y el 42%, de un equipo grabador de video.
    Durante los años inmediatamente posteriores a la SegundaGuerra Mundial se realizaron diferentes experimentos con distintos sistemas detelevisión en algunos países. Cerca del 98% de los hogares en la ex –URSS(3,2 personas por receptor) y en Francia (2,5 personas por receptor) poseentelevisor, siendo el porcentaje de 94% en Italia (3,9 personas por receptor) y93% en los hogares de Alemania actualmente parte de la reunificada RepúblicaFederal de Alemania (2,7 personas por receptor).
     
    Opinión pública y MCM.
    Son varios los factores que pueden operar como formadores dela opinión pública. En la sociedad moderna actúan diferentes niveles depersuasión y en algunos casos se asiste a un verdadero bombardeo de lacomunidad a los efectos de formar opiniones coincidentes:
     
    Los partidos políticos.
    Las expresiones de personalidades destacadas o famosas.
    Las cartas de lectores de los periódicos.
    La propaganda.
    Los MCM.
    Las encuestas de opinión que se realizan antes de las elecciones de gobernantes o para medir la repercusión de algún hecho destacado.
     
    Todos estos factores influyen de manera directa o indirectasobre la opinión pública.
    Es importante tener en cuenta que el hecho de que una mayoríacoincida en un determinado punto de vista no significa que sea necesariamente laopinión correcta. La falta de información, el peso de los intereses de cadagrupo o la ausencia de suficiente reflexión pueden hacer predominar ideasequivocadas.
    Todos los gobiernos, partidos políticos, los sectoressociales y religiosos reconocen el valor de la opinión pública. Enconsecuencia, tratan de influir sobre ellas a través de los distintos medios.
    En todas las contiendas bélicas del siglo XX se observaronevidentes esfuerzos de los gobernantes para demostrar la justicia de su causa yasí ganarse a la opinión pública de cada país.
    Aún los regímenes anti-democráticos procuran tener a sulado la mayoría de los gobernados para justificar sus actos. Los gobiernosdemocráticos, por su parte, legitiman el poder en el apoyo de la ciudadanía.En nuestros días el desenvolvimiento de la opinión pública ha adquiridocaracteres especiales con el formidable desarrollo de los MCM, cuyo influjo ypoder, a veces enorme, pueden actuar como manipuladores de la opinióngeneralizada.
    La educación, la información, la propaganda y la publicidadson algunos de los factores fundamentales que contribuyen a la formación de laopinión pública.
    Los MCM son los voceros y transmisores visibles másllamativos de la opinión pública y ala vez, contribuyen a formar esa opinióna través de sus influencias y sus relaciones mutuas.
    La importancia de los MCM en la formación de la opinión pública está dadapor algunas de sus características: la velocidad con que llegan al público yel vasto escenario que abarcan. Una noticia difundida en un área densamentepoblada accede instantáneamente a millones de personas que, al difundirla,multiplican su alcance. Tanto en los estados democráticos como en los sistemastotalitarios, el valor de la opinión pública a sido y es un factor reconocidode importancia política.
     
    Nuevas tecnologías comunicacionales: Proceso dehomogeneización y fragmentación social.
    Antes de los ´80 existían en la Argentina circuitoscerrados de T.V, el actual fenómeno de la televisión por cable contiene dostecnologías que le son complementarias y con las que antes no se contaban: elvideo, las cámaras y las videograbadoras, con buena imagen y bajo costo, y laT.V satelital nacional e internacional.
    La creación en los canales locales, en la T.V por cable,reduce aún más la presencia relativa de lo nacional por la irrupción de unaimportante y creciente imagen local-pública.
    El fenómeno tecnólogico plantea una situación muy distintaque se refleja principalmente a partir de la instalación de las radios F.M debaja potencia: un público masivo tradicionalmente incorporado al mercado medialnacional, se vería segmentado a partir de las diversas particularidades de lospúblicos.
    La fragmentación del mercado comunicativo hace emergersituaciones en las cuales el producto y escucha tienden a igualarse tantocualitativamente como cuantitativamente-fundamentalmente por la búsqueda derepresentatividad de los programas en términos sociales, políticos, poridentificación geográfica-radios comunitarias o culturales.
    La simple constatación de estos hechos demuestra que la solapresencia de tecnologías distintas a las preexistentes reordena cuntitativa ycualitatativamente el espacio público y la imagen que de su entorno máscercano y del mundo tiene la gente.
    Si en el fenómeno radial la implosión vía la fragmentacióndel público amplio -ya sea en términos socioculturales, geográficos ogeneracionales-, en la televisión por cable, en las pequeñas localidades, elavance tecnológico permite una explosión de los públicos a través de unaampliación de la masa de televidentes y de mayores ofertas a ellos. Esto es loque aparece como nuevo en el mapa audiovisual argentino: la internacionalizaciónde la información por un lado y la mediatización de la vida cotidiana por elotro.
    De las situaciones descriptas anteriormente podemos deducirlos siguientes fenómenos:
     
    La creciente internacionalización de las imágenes que permite la televisión satelital redundaría en un proceso de homogeneización cultural dentro de la aldea global.
    Una creciente diversificación de los públicos debido a una múltiple oferta medial redundaría en un proceso de fragmentación social.
    La demanda específica de programación local intensifica la segmentación de la unidad política y cultural de la nación, fundamentalmente debido a la pérdida de centralidad de los canales.
    Lo que va produciendo de este modo es la disolución de la hegemonía del " sistema institucionalizado" de comunicación masiva en beneficio de ofertas comunicativas.
    En el masivo se combinan lo local y lo universal disolviendo las naciones de " territorio" y de " nación" .
    Una diferente manera de distribución/adquisición y conformación del conocimiento público:
    El crecimiento de la población conllevaría inevitablemente a una igualación de los conocimientos de distintos sectores socioculturales. Pero si hacemos abstracción de que el acceso a los medios más sofisticados y costosos implica una primera segmentación del público, se produciría de todos modos una creciente desigualdad en la adquisición de los conocimientos.
    Un primer problema se ve no tanto en la fragmentación de laaudiencia sino en la creciente desigualdad que tendería a subrayar y consolidarcrecientes en materia de ingresos y de oportunidades educacionales. Pero aunqueel acceso sea igualitario, y aquí el segundo problema, se produce no unanivelación de conocimientos sino todo lo contrario, una distancia cada vezmayor. Una proliferación de los medios solo tendería a una fragmentación delconsumo, a una mayor distancia de los sectores socio-culturales en término deacceso diferenciado a los conocimientos ofrecidos, y por lo tanto, a unaacentuación de la tendencia a la privatización de consumos informativos.
    En dicho marco no tiene mucho sentido el estudio de losefectos de los medios a corto plazo, como forma de establecer el cambio deactitud o de opinión de los receptores, ya que la influencia preponderante deellos no se constata en términos de persuasión o manipulación, sino a travésde la relación " sociedad-medios-conocimiento-realidad" .
    Los medios tendrían más éxito en decirnos en qué pensar,que en indicar qué pensar sobre determinado tema. Esta capacidad de los mediospara influenciar en el conocimiento que la gente tiene de la realidad, en elmodo de estructurar su pensamiento, ha sido denominada función de " agendasetting" , es decir, la capacidad que tienen los medios de organizar laagenda de temas que la sociedad considerará de interés público, aunque no seacuerde en la valoración de los mismos.
    Con relación a la conformación del conocimiento público,se confirmaría la hipótesis de que las prioridades de los medios se conviertenen las prioridades del público, sobre todo en el ámbito político y en elmedio televisivo.
    Tal vez es en campo político donde nuestro conocimiento dela realidad sea de segunda mano, ya que no tenemos contacto directo de ningúntipo con los acontecimientos en sí mismo, y todo nuestro saber se basaprincipalmente en la versión que de ellos nos brindan los medios.
    En la televisión, a pesar de su " mayor efecto de larealidad" , los acontecimientos se nos presentan, " realidadeditada" previa elección de los hechos considerados noticiables.
    Los medios efectúan dos claros recortes de la realidad pública:uno concerniente a la elección de los acontecimientos a cubrir, otro, al modoque se presentan o jerarquizan. A esto se le agrega el recorte del público, quede todos modos no puede ir más allá del marco de conocimiento público por losmedios.
     
    Tecnología y vanguardias de principios de siglo.
    Los diferentes intentos de las distintas vanguardias deprincipios de siglo llevaban la marca de una insatisfacción por los modostradicionales de representación simbólica. La realidad y su imagen social yano coinciden. No es solo un problema de representación, es también un profundoconflicto perceptivo lo que subyace a esta inadecuación.
    Quizás todos los manifiestos e incluso la participaciónefectiva de las vanguardias artísticas en el ámbito político pregonan uncambio estético en los códigos de representación tanto como un cambiorevolucionario en la esfera social. La estética se expande al espacio social:pensar la realidad como materialidad de un cambio es crear lo posible, impulsaruna utopía que se asemeje cada vez más a la realidad que voy construyendo.Esto implica una actividad política que no está exenta de un valor estético.
    El futurismo con su apología de la máquina, la guerra y elnazismo, transformando la muerte en espectáculo, fueron los enemigos para fijarun límite ético (en su caso, político) a los cambios que la tecnologíaestaba produciendo.
    Se ve en lo tecnológico algo que se interponía sobre ellos,hegemonizando las formas de relación, el " inconsciente óptico" (cámara)que se interpone en la fotografía y el cine, entre el hombre-mundo. Esrevolucionaria porque rompe con el mundo tradicional, pero es peligrosa por la" razón totalizadora" que ella implica.
    Los medios técnicos han transformado la civilización menospor su contenido (ideológico, informacional, científico) que por la imposiciónfundamental de sistematización que ejercen.
    La tecnología se fue automatizando de la voluntad delhombre, transformando el mundo a su imagen y semejanza. El logos no es ya unproducto intencional de la razón humana sino la combinación y sobre todo lacontradicción entre la imposición tecnológica y la elección humana.
    La cultura de masas es el producto privilegiado y másdifundido de la mediación tecnológica, del mismo modo que la T.V es el mediohegemónico de esa cultura masiva, transformada ya hoy en cultura visual.
    La televisión, por su presencia masiva, su lenguaje,especialmente motivado en lo cotidiano y por el modo espectacular en quepresenta y produce cada acontecimiento social, se ha tornado punto modal denuestra cultura permeando toda la sociedad en su conjunto.
    La mayoría de los recursos y las técnicas de las que sevale la cultura visual tienen un antecedente cercano en las vanguardias deprincipios de siglo. Lo que para ellas significaba la posibilidad de romper conlos viejos códigos de representación, al igual que con las tradiciones estéticasde cada una de las artes fueron retomadas y adaptadas por nuestra culturavisual.
    Antes de ser tomadas por la T.V, estas técnicas transitaronun largo camino que las fue incorporando, debido fundamentalmente a las nuevasgeneraciones y, a partir de la segunda postguerra, a toda la sociedad, de modoque al aparecer en la T.V estas ya estaban difundidas y normalizadas.
    Desde fines del siglo XVIII y durante el siglo IXX a partirde la pérdida de legitimación de las cosmovisiones religiosas y el incipientemercado cultural orientado al logro de beneficios rápidos, se produce unaradicalización de las posturas más conservadoras del ámbito estéticocerrando filas sobre la idea de la autonomía del arte.
     
    Conclusión.
    El auge de los medios de comunicación han hecho posible elacortamiento de las distancias, manteniéndonos vinculados al resto del mundo.No obstante producen un degradamiento en la sociedad.
    Actualmente los medios se han convertido en " jueces dela verdad" , son ellos quienes deciden y dictan modas, consumos, modelos devida. Establecen que es lo correcto y qué es lo incorrecto, y deciden cualesson los hechos importantes y trascendentes del mundo.
    Los medios son considerados únicos portadores de la verdad.
    Influyen en la educación de los niños y jóvenes y en laformación de la opinión pública.
    A partir de estas afirmaciones llegamos a la verificación denuestra hipótesis.
    El esplendor que hoy en día han alcanzado los medios decomunicación es una consecuencia de la sociedad en que vivimos.
    Una sociedad individualista, consumista, despojada de valoreséticos y morales y aferrada a modas pasajeras y placeres inmediatos.
    Una sociedad pragmática y en la que no se masifican losproblemas sociales.
    Es el hombre mismo quien produce todo lo que muestran losmedios, y que, al mismo tiempo, lo consumen.
    Para prevenir esta situación es indispensable el cambio deconciencia en la sociedad en su totalidad.
    Hasta que esto no suceda seguiremos a merced de una culturamediática, consumista e individualista.
     
    Entrevista.
    al Sr. Bernardo Leonardi – Locutor Nacional
    Como comunicador social ¿cómo siente la influencia quepueden causar sus comentarios ante las masas?
    Ante todo, como comunicador, mi intención es no influenciar en nadie ya que mis comentarios son netamente personales. Es la audiencia la que lo toma o deja. Ella decide que hacer de su vida.
     
    En nuestros días ¿está bien empleado el término" cuarto poder" en el periodismo actual?
    Si, hoy en día deciden sobre muchos acontecimientos sociales, llámese política, economía, cultura, etc.
     
    ¿Los medios de comunicación están bien empleados? O a sucriterio distorsionan su función para cumplir otros objetivos.
    Siempre hay intereses creados. Están los medios pasatistas, los comprometidos con una realidad social que es la gente, y están los otros que piensan, hablan o aconsejan de acuerdo al beneficio económico que puedan llegar a recibir.
     
    ¿Qué piensa sobre el nivel profesional de los nuevos yfuturos comunicadores?
    Siempre y cuando sea comprometido e investigativo, bárbaro.
     
    En su opinión ¿cuál sería la llave para que loscomunicadores sean totalmente objetivos y no alteren la realidad? Como muchasveces ocurre.
    La llave es la libertad de prensa y opinión donde los dueños de los medios no esten comprometidos con la política u otros intereses económicos.
     
    Bernardo Leonardi
     
    Bibliografía:
    " La enseñanza audiovisual. Metodología didáctica"
    Marcelo Giaconantonio.
    Editorial Gustavo Gili S.A
    " Introducción a los medios audiovisuales"
    José Bullarde
    EUDEBA (Editorial Universitaria de Buenos Aires)
    " Información y comunicación/Los medios y su aplicación didáctica"
    F. J. Roda Salinas – R. Beltrán
    " Formación ética y ciudadana/Noveno año EGB"
    Aique
    " Medios y enteros"
    Revista N° 1 de la Escuela de Comunicación Social de Rosario
    " Sociología. Enciclopedia moderna del conocimiento universal"
    René Kaning
    " Enciclopedia Microsoft® Encarta® ´98 ©1993-1997 Microsoft Corporation
    " Instantáneas. Medios, ciudad y costumbres en el fin de siglo"
    Beatríz Sarlo
    " Tinta libre"
    Revista del profesorado de literatura y comunicación social
    Profesorado N° 1 " Manuel Leiva"
    " Escenas de la vida postmoderna"
    Beatriz Sarlo
    Revista VIVA
    Clarín 20 de septiembre de 1998
    Revista Noticias
    4 de Abril de 1998
    2 de mayo de 1998
    9 de Mayo de 1998
    Diario Clarín
    7 de junio de 1998
    6 de Mayo de 1998
    " Mafalda"
    Tomos 3-4-5-7-8-9
    Ediciones De la Flor
    Quino
    " Yo Matías"
    Tomo 4
    Ediciones De la Flor
    Sendra
     
    PsicologíaLa nana más solicitada¿Dejaría usted a sus hijos con una persona totalmente desconocida de la cual sabe que tiene formas de pensar muy distintas a usted, que sus modales y lenguaje no son lo más correctos y que puede tener una gran influencia en sus hijos creando en ellos una serie de actitudes no muy deseadas?... Acertó, esa nana la tenemos contratada en todos nuestros hogares y en algunos no sólo está en un rincón, sino en lugares muy especiales los cuales muchas veces son modificados por su presencia y en muchas casas está en más de dos o tres rincones. Así es, esa tan deseada nana es LA TELEVISIÓN.En muchas ocasiones prohibimos ver televisión o incluso castigamos con dejarla de ver, siendo que los castigos deben de tener relación con el por qué del castigo. Por otro lado, en momentos la prohibición ordenada se convierte en una imposición para que no molesten. Por ejemplo: ya llegaron mis amigas, mejor veta a ver tele; deja de molestar y vete a ver tele; no te voy a dar tal cosa, mejor vete a ver tele; déjame terminar el quehacer y vete a ver tele… y mientras ¿qué están viendo nuestros hijos?Podemos hablar de pros y contras en relación a la televisión.Algunos aspectos positivos de la televisión: ♪  Ayuda al descanso♪  Divierte♪  Enseña♪  Es informativa♪  Ayuda al conocimiento de nuestro mundo, sobre lugares en los cuales tal vez nunca podamos estar en persona♪  Adelantos científicos♪  Podemos estar al tanto de la vida política y social del mundo, de fenómenos naturales♪  Ayuda a telesecundariasAlgunos contras que encontramos son: ♪  Hace pasivo al niño♪  La publicidad quita cierta libertad para tomar decisiones♪  El telespectador se familiariza con la violencia y el erotismo♪  Quita tiempos para leer y para juegos creativos ♪  Puede llegar a sustituir la convivencia familiar♪  La tele hace casi innecesaria la concentración y la reflexión. Algunos datos: ♪  La UNESCO ha dicho que la televisión empieza a crear un nuevo analfabetismo refiriéndose a los que saben leer y escribir pero no lo hacen. ♪  El Sector Salud declara que el 40% de nuestros niños sufren de obesidad y con ello los índices de enfermedades que acarrea como la diabetes infantil y problemas cardiovasculares entre otras, han ido en aumento y mucho de esto se debe a la pasividad de los niños al estar frente al televisor y a los juegos electrónicos. ♪  Un estudio hecho en Alemania dice: la unión familiar varía paralelamente y en el mismo sentido que la intensidad con la que los progenitores participan con sus hijos viendo programas infantiles. ♪  Un neurocirujano comenta: los constantes destellos o cambios de imágenes emitidos tanto en la televisión como en aparatos electrónicos pueden desatar desmayos, migrañas o epilepsias en niños propensos.Para reflexionar:♪  ¿Cuánto tiempo pasan sus hijos frente al televisor?♪  ¿Qué tipo de programación y en qué horarios ven la televisión?♪  ¿Conoce los programas que ven sus hijos o los ve junto con ellos?♪  ¿Comenta con sus hijos en relación a los programas que ve, no con el fin de reprochar sino de entablar verdaderas conversaciones que ayuden a tocar temas interesantes para su edad y desarrollar la capacidad de crítica?♪  ¿Cree que la televisión fomenta malos estudiantes?♪  ¿Tiene algunos acuerdos o reglas con sus hijos en relación a la televisión, como son horarios establecidos, tipo de programación o tienen libertad plena?♪  ¿Sabe cuáles son los programas favoritos de sus hijos?Artículo presentado por la Sra. Alejandra Guzmán, mamá de Guillermo (5º grado) y Fernando Chávez Guzmán (2º grado) al Departamento de Psicopedagogía.Texto sugerido: EDUCAR COMPRENDIENDO AL NIÑO, Ernesto Meneses Morales, Ed. Trillas, 2004 Influencia de los medios de comunicación en la conformación de la personalidad" Pasiones sin verdad, verdad sin pasiones, héroes sin acciones heroicas, historias sin acontecimientos, una evolución cuyo único impulso es el calendario y que causa por la repetición, consta de tensión y distensión" Karl Marx Medios de Comunicación y ambienteUn atributo del ser humano es la capacidad para comunicarse. HYPERLINK " http://www.tareasya.com/noticia.php?noticia_id=1195" l " noverb" Antes del desarrollo del lenguaje, el hombre podía transmitir a los demás sus pensamientos o necesidades por medio de señas, gestos o articulaciones, pero a partir del surgimiento del lenguaje oral ha logrado establecer relaciones más precisas con los demás para describir sucesos, expresar ideas y sentimientos y hasta para defender el  razonamiento propio.La capacidad de comunicarse no está limitada a las expresiones orales, pues muchas veces los gestos o actitudes pueden reflejar la parte más importante o esencial del mensaje.Este tipo de comunicación no verbal puede expresar sentimientos como el amor o el odio sin necesidad de pronunciar una palabra; la expresión del rostro, el tono de voz o la actitud del cuerpo, son también maneras de decir algo.Las formas de comunicación se han extendido y no solamente se reducen a los ámbitos familiares o círculos sociales, en la actualidad existen los medios de comunicación masiva que transmiten mensajes a gran número de personas al mismo tiempo.El objetivo de la comunicación es precisamente trasmitir un mensaje, cualquiera que éste sea.¿De qué manera puede la comunicación influir positiva o negativamente sobre el medio ambiente? Si en la comunicación se persigue difundir un mensaje, deben darse a conocer a la opinión pública los problemas reales derivados de las actividades industriales, comerciales o domésticas, valiéndose de los medios masivos de comunicación. De esa manera, la gente podría adoptar actitudes positivas en lo referente al cuidado del planeta.Hoy en día, los medios de comunicación constituyen una herramienta persuasiva que nos permite mantenernos en continua comunicación con los distintos sucesos sociales, políticos y económicos tanto a escala nacional como internacional.La rapidez y dramatismo con que los MCM (Medios de Comunicación Masivos) se han ido incorporando a nuestra realidad, no nos dieron tiempo para adaptarlos y adaptarnos. Ante ellos nos es difícil tomar una actitud serena: o nos aferramos a un mundo estático, pre-industrial; o nos desarraigamos por completo quedando a merced de las novedades o estímulos superficiales, e ignorando el pasado.En las sociedades contemporáneas es cada vez mayor la importancia de los medios masivos y, en particular, de la televisión. Ésta influye sobre la forma de actuar o de pensar de las personas, incluso logra modificar la forma en que los hombres conocen y comprenden la realidad que los rodea.Se aceptan como reales y se consideran importantes solo aquellos acontecimientos que muestran las cámaras de televisión.La importancia de la televisión en el proceso de socialización de los chicos y jóvenes, y de todos los integrantes de la sociedad, están relacionadas con la calidad de los contenidos de los programas educativos, informativos y de entretenimientos que transmite ésta y también de las publicidades que influyen en los hábitos de consumo de la población.Esta es una característica del hombre posmoderno, que tiende a aferrarse a valores transitorios, débiles y superficiales. Esta es la razón por la cual abordamos este tema creyendo que la única manera que poseemos para no ser cómplices de esta oleada mediática es la información y la concientización sobre el tema.Existen ciertos programas de TV que ofrecen formas estereotipadas de reacción.Pudiera darse una cierta tendencia a imitar los modelos presentados por TV y esto constituiría de alguna manera una limitación de nuestra libertad. El mayor riesgo de influencia lo corren los niños y los ignorantes, las personas que por falta de experiencia, no han adoptado aún una postura personal definida ante los problemas claves de la existencia, o aquellas personas en las que la falta de cultura determina una carencia de decisión personal fácilmente influenciable por los programas de TV.La TV ofrece un mensaje indiscriminado en calidad y ritmo. En el caso extremo se encuentran las tensiones generalizadas a grandes masas, cuyo efecto sobre los individuos solo puede ser regulado a posteriori por la gente cuando hace un uso racional de los aparatos receptores. Pero al decir que los padres pueden elegir los programas más adecuados a la formación de sus hijos se suele olvidar que, a veces, falta en los mismos adultos la formación o preparación suficiente como para determinar cuáles son los más apropiados.No es del todo correcto calificar a la TV como un medio de comunicación. La comunicación exige un intercambio de mensajes significativos entre emisor y receptor. En la TV existe una clase de emisión unidireccional de mensajes sin posibilidad de respuesta por lo que, en sentido estricto, dicha comunicación no existe, no mientras no se dé una posibilidad de reversibilidad. No existe realmente la comunicación y, si a esto añadimos social, entonces el problema se agudiza aún más. Para que la TV se convierta en un medio de comunicación, es necesario que esté a disposición de la sociedad y que esta pueda utilizarla para plantear a través de ella sus problemas, dialogar consigo sobre ellos y buscar soluciones. La TV debe constituir un instrumento que facilite el diálogo entre los miembros de la sociedad. Para ello es necesario cambiar por completo la actitud pasivo-receptora de sus miembros por otra dinámica-activa.Es un hecho fácilmente constatable el limitado número de vocablos que se utilizan normalmente en los programas de TV. Ello está en relación con el carácter subsidiario de la palabra respecto a la imagen. Si realizamos un estudio de términos utilizados, podemos comprobar el número tan pequeño de los mismos y la frecuente repetición. HYPERLINK " http://www.monografias.com/trabajos12/podes/podes.shtml" La pobreza en vocabulario se deja sentir, sobre todo, en programas con carácter de entretenimiento y menos en los instructivos e informativos. La Publicidad  sus efectos psicológicosA partir de que el hombre se dio cuenta de que no sólo existían la necesidades de comer, beber o vestirse, sino otra serie de requerimientos psicológicos más profundos, creó productos para satisfacerlos e inventó un medio con el fin de que todos se concientizaran de su existencia y pudieran adquirir esa serie de artículos tan novedosos.Así nació la publicidad, aunque necesitaba de una herramienta útil para explorar y comprender las motivaciones del ser humano, en otras palabras, para poder ofrecer algo resultaba indispensable el conocimiento de las necesidades del hombre. Entonces acudió a la psicología y en particular al psicoanálisis para lograr su objetivo.El psicoanálisis intenta describir la personalidad humana a partir de motivaciones inconscientes. Sigmund Freud, su creador, afirmaba en sus tesis que en algún lugar del cerebro, todos tenemos una región en la que se almacenan las experiencias de nuestra vida y a la cual llamó subconsciente. También sostenía que muchos de los actos cotidianos se realizan de manera inconsciente; es decir, que cada persona puede llegar a actuar como si recibiera órdenes de la parte inconsciente sin darse realmente cuenta.La publicidad se ha apoyado en esas afirmaciones y se ha valido del inconsciente para bombardearnos con cientos de mensajes encaminados a convencer a la gente de comprar o consumir cierto producto.La publicidad es más una actividad que caracteriza intencionalmente el mensaje que se elabora, buscando el cambio de actitudes, rasgos cognitivos y comportamiento de los destinatarios, utilizando para ello diversos soportes tecnológicos.Vinculada estrechamente con la publicidad está la propaganda política pues, después de las dos guerras mundiales, con este tipo de propaganda se pasó a una euforia publicitaria. Es bien cierto que la confección de carteles y mensajes radiofónicos en especial, mejoró considerablemente.El elemento nuclear de la publicidad es el anuncio, unidad de comunicación autosuficiente que tiene una particularidad esencial: su brevedad.Los medios modernos han debilitado en nosotros la capacidad de asombro. La propaganda moderna no se dirige a la razón, sino a la emoción. Como todas las formas de sugestión hipnótica, procura influir emocionalmente sobre los sujetos, para someterlos luego también desde el punto de vista intelectual. Esta forma de propaganda influye sobre el cliente acudiendo a toda clase de medios: la incesante repetición de la misma fórmula; el influjo de la imagen de alguna persona de prestigio, por medio del sex-appel de alguna muchacha bonita debilita al propio tiempo su capacidad de crítica; mediante el terror, señalando el peligro del mal aliento, o de alguna enfermedad de nombre misterioso, o bien estimulando su fantasía acerca de un cambio imprevisto en el curso de su propia vida debido al uso de un determinado tipo de camisa o jabón. Todos estos métodos son esencialmente irracionales, no tienen nada que ver con la calidad de la mercadería y debilitan o matan la capacidad crítica del cliente, como podría hacerlo el opio o un estado hipnótico absoluto.El desprecio por el prójimo ha hecho que la publicidad nos esté continuamente insultando, dirigiéndose a nosotros como infradotados. Los MCM no solo se prestan para que se los desprecie o insulte, sino que son también vehículo para ciertas manifestaciones de paroxismo colectivo en los cuales el público ha venido a tener una participación nueva: la teleparticipación.La publicidad subliminal se basa en la percepción subliminal. Hay estímulos que no alcanzan el umbral de la percepción, otros que son percibidos y otros que tampoco se perciben. Si un estímulo luminoso no alcanza el umbral de la percepción, está en la zona de lo subliminal. Lo que se pretendió con la publicidad subliminal es colocar mensajes en la zona de lo subliminal porque llegaban directamente al subconsciente sin las barreras del consciente. Para ello se recurrió a la inclusión en filmes y teleprogramas de un mensaje imperativo al estilo de coma tal cosa o beba tal otra.Los MCM suelen ser vehículos de transculturación. Empiezan introduciendo en la sociedad, objetos que al inicio son curiosos y terminan siendo una necesidad. El régimen industrial con que operan estos medios les hacen acuñar signos y símbolos estandarizados y fomentan el consumo pasivo de éstos por la masa.La programación televisiva, independientemente de los comerciales que presenta, influye en el auditorio, sobre todo si se trata del público infantil.La calidad actual de la programación ha sido objeto de fuertes y frecuentes críticas, pues en la mayoría de los programas el tema principal es la agresividad y la violencia.Bastaría revisar las series extranjeras y caricaturas, en las que siempre existen los malos y los buenos y aunque finalmente los últimos resulten ganadores, se exhiben escenas que los convierten en víctimas y la persona que observa el programa siente también la necesidad de agredir a los villanos por defender a los buenos.También la censura se ha convertido en un problema moral grave. En las transmisiones por cable a veces se presentan escenas que podrían calificarse de prosaicas.Además, como un gran porcentaje de programas son producidos en el extranjero, reflejan las características, los valores, las ideologías y actitudes de una sociedad muy diferente a la nuestra.La televisión como lenguaje posee ciertas características que le han sido impuestas por las limitaciones técnicas del medio y las condiciones sociales que enmarcan el espectáculo televisivo. Pero podrán ser superadas y las condiciones sociales podrán cambiar.Los receptores de TV están instalados en la intimidad del hogar, poseen una pantalla relativamente pequeña y se dirigen a un espectador condicionado por la intimidad. La televisión usa y abusa de la apelación personal.La televisión ha demostrado ser buena o mala según el uso que se le dé, lo que significa una revolución en nuestras vidas. No podemos quedarnos de brazos cruzados frente a lo negativo o positivo que la televisión nos ofrece diariamente. Puede ser un vehículo de comprensión internacional y convivencia pacífica, o un canal de odio y agresión.La TV nos ha puesto frente a algo totalmente nuevo. Es preciso idear nuevos métodos para estos nuevos medios.El avance electrónico ha sido demasiado veloz, nuestra celeridad mental no alcanza a comprender la vida nueva. Este es el reto más serio que nos propone la era de la imagen.La imagen habla el lenguaje de los niños y el pueblo. Enseña técnicas de información, motiva, golpea emocionalmente, permite una fácil identificación. A lo largo de la historia de la humanidad se nota una corriente de expresión y comunicación popular, cuya columna vertebral es la imagen visual.El visualismo puede ser la degeneración de lo visual, como el verbalismo es la degeneración de lo verbal.Los MCM son también instrumentos de poder. Con ellos se trata de embotar las mentes y proveerlas de eslóganes. En vez de estimular con ellos la liberación de las personas, se estimula el condicionamiento para la estrechez mental y la esclavitud. Con los medios sensacionalistas se está dando vida a una imagen estrecha y cavernaria. El afán competitivo ha tenido todo con las leyes de compra-venta y los MCM se usan, así mismo, para vender ideas y formas de vida.Se usa la imagen visual por su poder de fascinación para manipular al ciudadano. Se atropellan culturas cuyas riquezas son a veces más valiosas que las del agresor.La dependencia en el conocimiento de la realidad llega a ser tan aguda que la credibilidad de ese conocimiento transmitido por televisión se asigna más fácilmente que a otros medios. La magia que en este sentido tuvieron y siguen teniendo los libros, la letra impresa, se traspasa ahora a la televisión. Los programas denominados instructivos gozan de mayor confianza por parte de los espectadores. Así se obtiene una escuela simultánea que multiplica sus efectos, dado que la TV sigue siendo un medio familiar doméstico. Todos los aspectos de la realidad tienen cabida en el medio. Todo puede ser vehiculado con una orientación hacia todos los núcleos de reproducción social que son las unidades familiares. No existen virtualmente noticias de que la televisión se haya utilizado para la acción o resistencia política, de manera que debe ser el medio de comunicación menos revolucionario de la historia.Se señalan como más destacados los siguientes rasgos de los mensajes sociales que reciben los menores a través de la televisión:♪  Estimulación de las opiniones estereotipadas respecto a temas sociales. Lógicamente también se puede lograr el efecto contrario y más deseable de la eliminación de estereotipos. ♪  Estimulación de sentimientos adversos o de aceptación de los grupos sociales minoritarios. ♪  Reducción o exaltación del etnocentrismo nacional. Dada la vinculación por sistemas sociales de poder, es poco probable que se reduzca sistemáticamente. ♪  Impacto de los fines sobre las opiniones. La vehiculación de filmes que abordan una misma temática bajo un punto de vista similar acumularían más los efectos. ♪  Reconocimiento de personajes o identificación con ellos. También aprendizaje de la capacidad de predicación dada la recurrencia de programas, publicidad y estructura narrativa de los filmes. ♪  Esto implica que los niños pueden utilizar las similitudes entre los personajes cinematográficos y las personas reales, para establecer generalidades del comportamiento humano.♪  Mayor poder de transmisión de mensajes emocionales,  tanto positivos como negativos, unidos a la percepción de realidades que los acompaña. ♪  Aprendizaje del papel de consumidor. Tanto la radio como la televisión cumplen una función que se les designa: la educativa, la formativa o socializadora.Aunque la televisión tiene ventaja en el cumplimiento de esta función, - tanto porque presenta modelos culturales más parecidos a como son en la realidad, como por la utilización de diversos lenguajes -, la radio también contribuye a la socialización de los menores y de los adultos. Niñera de 21 pulgadaspor Edward MaryorgaTomado de revista Imaginaria, n°2, junio-agosto 2007Este artículo mostrará diferentes estudios realizados en el planeta acerca de la TV, conocida también como la caja idiotizadora y su influencia en la vida cognitiva, afectiva y de salud física de quienes son parte de este juego perverso, así como del abuso y mal uso de esta tecnología. No se trata de una crítica contra del avance tecnológico, al contrario, se pretende brindar a los lectores la posibilidad de reflexionar acerca de un problema vigente en nuestros hogares.Para empezar, es necesario ver la realidad un poco más de cerca. Generacionalmente, el problema es el mismo desde que se inició la televisión. Lo que ha cambiado son los actores y los programas. Mis recuerdos de la infancia están asociados con los programas de televisión. Directa o indirectamente, en las conversaciones en reuniones sociales, siempre uno termina recordando un fragmento de la vida frente al televisor: al evocar el nombre de un superhéroe, de una caricatura, de la telenovela del medio día, del partido de fútbol. En fin, cualquier programa que ha dejado recuerdos en nosotros se convierte en motivo de conversación y nos lleva a recordar -de cierta manera- que fuimos niños.  Pero ¿cómo es que esta información permanece en nosotros como si el tiempo no hubiera pasado? Es necesario recordar cómo pasábamos frente al televisor y los motivos que teníamos para hacerlo. Recordemos, por ejemplo, una reunión de nuestro padre con sus amigos de la oficina, en casa. Uno estaba allí, esperando ser parte de aquella reunión, pero nos decían: «esto es una conversación de adultos» «diviértase con sus juguetes o vea la TV». Ni cortos ni perezosos, obedecíamos a nuestro progenitor y quedábamos al cuidado de una caja que tiene una pantalla de 21 pulgadas e imágenes coloridas, a la que extrañamente le dimos nuestro afecto como a un miembro más de nuestra familia, al punto de que si salíamos de paseo, queríamos llevarla con nosotros.Me pregunto si seguimos queriendo a este aparato como si fuese nuestra nana, aquella que compartió nuestro tiempo libre, nuestras fantasías, nuestras risas, en fin, aquellos sentimientos que se fundieron en nuestra vida, y que generaron al individuo adulto que hoy somos. En aquel entonces, la tecnología no había evolucionado tanto como hoy, el deporte y los juegos recreativos se practicaban con mayor frecuencia.En la actualidad esto ha cambiado. Las nuevas generaciones enfrentan el mundo con mayor rapidez e información, tanto que, quienes hoy somos adultos, creemos, falsamente, que la tecnología nos va a facilitar la crianza y formación de nuestros hijos. A nuestra antigua niñera hoy se le han sumado ayudantes que son igual de entretenidos: el Xbox, Playstation, Gameboy, Internet y Messenger, etc. Sin duda éstos son necesarios para la convivencia y comunicación actual, pero nocivos para las relaciones personales y familiares, porque el uso y abuso de estos aparatos limita la convivencia familiar, la comunicación, la recreación y sobre todo la libertad de compartir con la naturaleza.No es necesario ir tan lejos para comprobar lo que quiero decir: posiblemente, como adultos, estamos repitiendo aquella costumbre que teníamos de niños, al heredar a nuestros hijos nuestras propias taras, permitiendo que pasen más tiempo con la niñera de 21 pulgadas o cualquiera de sus ayudantes, que en la escuela -o peor aún- con nosotros en familia. Las posibles secuelas de pasar mucho tiempo con esta niñera, o sus hermanos menores, aparecen en múltiples estudios científicos que hablan por sí solos:Según un artículo publicado por Ángeles López, «pasar mucho tiempo en la adolescencia delante de la televisión origina posteriormente problemas de sueño. Los chicos que ven la televisión tres o más horas son el doble más propensos a experimentar dificultad para dormir cuando son adultos, según los investigadores de la Universidad de Columbia y del Instituto Psiquiátrico de Nueva York, tras realizar un seguimiento a 759 familias (a las madres y a sus hijos) a lo largo 8 de años».Mary A. Carskadon, doctora del departamento de psiquiatría de la facultad de Medicina de Brown Providence, Estados Unidos), explica la importancia de los resultados de este estudio, pues es el primero que identifica claramente el tiempo que los adolescentes ven la televisión como parte de las causas que origina los trastornos de sueño en los jóvenes. En una nota publicada en el Health Day News/HispaniCare, en el 2007, se dice que «Los adolescentes que viven pegados a la televisión durante tres o más horas al día, están en mayor riesgo de desarrollar problemas de atención y aprendizaje.»En otro estudio, los investigadores encontraron que muchos padres ignoran las señales de advertencia de la American Academy of Pediatrics (AAP) y permiten que sus hijos vean televisión, DVD, o videos: a los 3 meses de edad, alrededor del 40% de los bebés ya son televidentes habituales, a la edad de 2 años, el número sube al 90%. Pero es posible que la incapacidad del sistema escolar y de la familia para resolver cómo se educan nuestros hijos, haga que estemos constantemente buscando culpables en el mundo externo que nos rodea. Asumimos que la televisión y las otras alternativas audiovisuales son los villanos que han secuestrado la lente de nuestros hijos y han enajenado sus sueños, su libertad y su capacidad de reflexión, y han dado como resultado individuos desintegrados de la familia, con bajo rendimiento escolar, entre otras cosas. Cierto es que este artículo demuestra las consecuencias funestas del mal uso y abuso de la tecnología, pero no debemos eludir la responsabilidad de la crianza de nuestros hijos, y con mayor razón, de la educación que les brindamos.El desentendimiento que tenemos como padres se torna muchas veces perverso, basta preguntarnos ¿qué están haciendo en este momento nuestros hijos?, ¿dónde están?, ¿qué programas de TV ven?, ¿son educativos y adecuados para su edad?, ¿qué tiempo le dedican? Acaso, ¿no será más importante que ellos compartan mayor tiempo en familia, que se comuniquen con nosotros, para saber qué les gusta y cuáles son sus necesidades y expectativas? Tal vez, abrasarlos, besarlos, decirles cuánto los amamos sea la solución que están buscando. Son cosas simples, que no son difíciles y nos llevan un mínimo de tiempo, eso lo que debemos hacer. Recuerda que no es la cantidad de tu tiempo sino la calidad del afecto que puedas entregar. También debemos preguntarnos, ¿cómo utilizamos el tiempo libre? ¿Lo dedicamos al deporte, la recreación, el arte, actividades que potencian al ser humano para ser un individuo capaz de enfrentar y resolver problemas, o simplemente entregamos nuestros hijos a una niñera que únicamente consume luz y no protesta por un sueldo?Como se ha dicho, pasar gran parte del tiempo delante de la televisión hace a los adolescentes más propensos a que sufran problemas de atención y de aprendizaje. De igual manera, los videojuegos pueden tener el mismo efecto: el problema con los videojuegos y otras nuevas tecnologías es que, la mayoría, tiene muy poco valor educativo, y es posible que fomente el desarrollo de problemas de atención, agresividad, falta de control de impulsos y bajo rendimiento escolar.Ustedes, pueden sacar sus propias conclusiones. El asunto no es mitificar o satanizar el uso de la tecnología. Simplemente tenemos que darnos cuenta de cómo los utilizamos y -lo más importante- no debemos perder el contacto, la comunicación y el afecto familiar. Para apoyarnos en la compleja tarea de criar a nuestros hijos, a continuación se reproducen algunas indicaciones que, sin ser una camisa de fuerza, nos pueden ayudar a guiarlos en el uso de estos aparatos:Permitir que los chicos y chicas solo vean TV cuando los programas sean especiales para su edad. Limitar el tiempo para mirar televisión. Éste no deberá exceder a las dos horas diarias. En el caso de los juegos de video o de la comunicación virtual, a una hora diaria. Escoger el tipo de programa: evitar el «veo lo que salga», incentivar el «veo lo que quiero ver». Los niños y niñas no tienen que ver lo que los adultos ven en la TV sólo por acompañarlos o pasar un tiempo en familia. Es preferible que durante el desayuno, almuerzo o cena no se mire la TV. El mantener prendido el televisor como compañía en la casa no es lo más adecuado. Son pequeñas cosas que pueden ser de gran ayuda y cuando estemos en familia tratemos de apartarnos de la «caja tonta» y busquemos compartir la utilización del tiempo libre en forma lúdica y creativa. Los padres no deben olvidar o descuidar su función y responsabilidad de ser padres: estar pendientes y amorosamente cercanos a los hijos.
    LA TELEVISIÓN
    Alicia Herrasti
     
    Introducción
    No cabe duda que tos llamados " medios de comunicación" : radio, prensa escrita, televisión, Internet y video juegos, han adquirido en la actualidad una penetración en la sociedad a la que nadie escapa.
    La cultura de una persona dependía mucho de los libros que leía, ahora con los cambios que estamos viviendo, va a dependerán gran parte, de lo que vea y oiga en estos medios; de ahí la inmensa responsabilidad que existe de saber elegir adecuadamente los tiempos y los programas que se oirán y verán.
    Empezamos en este Folleto EVC, por dar algunas orientaciones para adquirir un sano criterio con el fin de distinguir:
    Lo positivo y lo negativo de la Televisión
    Lo positivo
    Puede ser una magnífica compañía para ancianos, enfermos, adultos, entretenimiento para adolescentes y una " dudosa nana" para los niños.
    Sin la televisión, sería imposible para muchos conocer en toda su extensión y detalle las grandes obras arqueológicas y arquitectónicas, del arte de todo el mundo, por ejemplo, las pirámides de Egipto, el Coliseo Romano, las Ruinas de Grecia o las ciudades Incas de los Andes Peruanos, por mencionar sólo algunas.
    Por medio de la Televisión podemos " entrar" a los museos más importantes del mundo, París, Londres, Washington, El Cairo, etc.
    La riqueza de las imágenes, la forma como capta la atención nos lleva a olvidar el cansancio producido por el trabajo o el estudio y dejamos de lado, al menos por un tiempo, las preocupaciones.
    La Televisión nos permite conocer cosas que, de no ser por ella, nos sería casi imposible observar: la erupción de un volcán, el interior de una nave espacial, la superficie de planetas lejanos, etc. Además, nos muestra imágenes que el ojo humano no puede ver, con claridad y detalle.
    Por su variada programación, drama, documental, deportivo, musical, noticioso, humorístico, etc, podemos acceder a conocimientos científicos, culturales, históricos, que la televisión divulga en una forma fácil de comprender.
    Contribuye a ampliar la visión del mundo y, por tanto, enriquece la experiencia, ayuda a tener una mente más abierta y a fortalecer las relaciones con los demás.
    La Televisión es una nueva pedagogía muy rica en posibilidades, que hace más grata, rápida y sencilla la tarea de aprender, y puede llegar a ser, una especie de escuela masiva y popular.
    Es la televisión un entretenimiento para las mayorías, y no un medio destinado para las minorías cultas, aunque debe cumplir también la misión de elevar el nivel cultural de su público.
    Lo anterior se explica, en parte, porque la televisión no requiere conocimientos previos de ningún tipo, ni siquiera hace falta saber leer y escribir, y supera al cine por su presencia constante en el hogar.
    Publicidad
    Es también un hecho que la televisión se ha convertido en un vehículo publicitario indispensable para la economía. Hay productos que no se venderían si no se anuncian por televisión.
    La publicidad impulsa a las personas a consumir bienes necesarios o superfluos. Crea y lanza al mercado productos nuevos, lo cual resulta de mucha utilidad para la economía. Si no hubiera publicidad, cerrarían los canales de televisión y fábricas, pues no habría consumidores de sus productos.
    Promoción de Valores Universales
    La Televisión por su alcance masivo y popular tiene la posibilidad de estar al servicio de valores esenciales, como son los religiosos y morales; por la transmisión de acontecimientos extraordinarios como la cobertura de las diferentes visitas a México, de Su Santidad Juan Pablo II, así como su inolvidable visita a Cuba, sus magníficos Funerales y la maravillosa Consagración de Benedicto XVI.
    Contribuye al Civismo con campañas políticas, de salud, prevención del alcoholismo, drogadicción, etc. a la Solidaridad por la transmisión de acontecimientos extraordinarios, que pueden unir a todo un pueblo, en terremotos, incendios, inundaciones, etc.
    Lo Negativo
    La Televisión tiene también efectos negativos cuando se usa en el hogar sin criterio y orientación. Fomenta la pasividad en niños, jóvenes y adultos. Pasarse horas y horas ante el televisor supone recibir una andanada de mensajes e imágenes sin actividad o reacción alguna.
    Según la firma encuestadora Nielsen, a los 17 años, un joven puede haber visto en un mes, 1,800 asesinatos; 144 homicidios, 11 intentos de asesinato, 13 secuestros, 7 torturas y 4 linchamientos. Y en sólo dos noches, el público puede ver los 54 actos violentos que se encuentran en la obra completa de Shakespeare. Un adulto de 65 años puede haber pasado 9 años de su vida frente al televisor.
    Como consecuencia la televisión crea indiferencia ante problemas reales; los deberes y obligaciones se vuelven problemáticos, porque no se atiende a ellos, normalmente se retrasan, se olvidan, hay pereza para moverse del sitio de la televisión. Quita el tiempo a todos los miembros de la familia para el diálogo, el rendimiento escolar, la lectura, el deporte, amistades, etc.
    La televisión es la máxima cátedra en donde millones y millones de alumnos absorben ávida y pasivamente, sin ninguna actitud critica lecciones de crímenes, violencia, egoísmo, sensualidad; materialismo, etc.
    ¿Cómo puede una persona normal sobre todo si es católica, " divertirse sanamente" viendo asesinatos, chantajes, violaciones, adulterios aunque sepa que son conductas sumamente dañinas? Además, no debemos olvidar que son por los ojos y oídos por donde entran las tentaciones a las que se refiere precisamente el Padre Nuestro.
    La televisión comprende Tres temas básicos que son:
    1. El amor que produce en la vida de las personas, profundos sentimientos de compromiso, respeto, entrega, fidelidad, ilusión, puede Ser degradado por el sexo mal comprendido, en erotismo, pornografía, infidelidad, triángulos amorosos, traiciones, adulterio y vulgaridad; el mejor ejemplo, son las Telenovelas.
    Conceptos como novio(a), esposo(a), amigo(a), o amante, son disfrazados con la palabra " pareja" .
    2. La violencia. Quién dice violencia, dice asesinatos, secuestros, actos terroristas, masacres, torturas, drogas, violaciones, raptos, abusos en niños y adolescentes, trata de blancas, violencia psicológica y moral, etc.
    Nos acostumbramos a ver en los noticiarios o películas toda clase de horrores, y uno de los principales resultados es que se pierde el sentido del bien y del mal.
    3. El Mito del más Allá. Es decir, todo lo que tiene que ver con lo sobrenatural, bien figurado o desfigurado: religión, magia, mitología, hechicería, adivinación, ciencia ficción del más allá, personas con poderes sobrehumanos, esoterismo, etc.
    Otra actividad es la " Iglesia Electrónica" , que ha invadido estaciones de radio y televisión, que nos evitan la " molestia" de ir al Templo y está formada por predicadores generalmente protestantes, que pueden no pertenecer a ninguna iglesia o secta en particular y que muchas veces son causa de grandes fraudes, bajo el pretexto de obras caritativas o " altruistas" , como se dice ahora.
    Un gran desafío
    Es un hecho que niños y jóvenes tienen más contacto con la televisión que con sus padres y maestros. Así pues, no hay duda de que la familia y el colegio están ante el mayor reto planteado por el más influyente de los medios de comunicación.
    Los niños
    El niño es la persona más vulnerable a la televisión. Esto se debe a que el periodo de la vida humana en que el hombre se encuentra más receptivo para aprender un comportamiento, es la infancia; en ella el aprendizaje se lleva a cabo a partir de la imitación de modelos.
    La capacidad de imitar es tan importante en los niños, que es la base del aprendizaje. El la expresa sobre las vivencias y experiencias que le brinda la televisión. El hecho de que en los Estados Unidos un niño vestido de Superman se lanzara desde una ventana del edificio donde vivía, indica que, el niño no sólo ve, sino que quiere poner en práctica lo que ve. Este caso también hace evidente la incapacidad de los niños para diferenciar claramente la realidad de la fantasía.
    Es indudable que la televisión es uno de los principales estímulos a la imaginación del niño, van como ejemplo estas anécdotas:
    *Un niño de 6 años está viendo la Televisión, llega su madre e inmediatamente el niño cambia el canal, su madre le pregunta: ¿qué estás viendo?, regresa al canal anterior y era pornográfico. Así pues, desde la más tierna infancia el ser humano tiene conciencia del " bien y el mal" .
    *0tra niña de 13 años en casa de su abuela cambiaba canales constantemente, al preguntarle su abuela, ¿qué buscas?, ella contesta: " besos" .
    Los adolescentes
    El adolescente ha pasado ya por la etapa de la infancia, y sufre una serie de cambios hormonales y no deja de ser vulnerable a los mensajes de la televisión y del Internet, carece de criterio, no sabe todavía quien es, ni cual es su papel en la sociedad.
    La televisión puede distorsionar completamente la percepción del adolescente al presentar, como fines en la vida, el placer, la riqueza y poder, como únicos objetivos para conseguir la felicidad en este mundo.
    El televidente
    Hay que lograr, con esfuerzo y con paciencia, que el televidente desarrolle un criterio para que sepa usar su libertad responsablemente, y no se deje dominar por el hábito de ver televisión indiscriminadamente, porque caería en la teledependencia, que afecta seriamente los deberes y obligaciones. .
    Las nuevas tecnologías en la televisión y en el Internet cuyos constantes adelantos son verdaderamente extraordinarios, abren infinitas posibilidades al espectador, incrementan al mismo tiempo considerablemente las horas de inmovilidad y lo aíslan de las relaciones humanas que son vitales para su desarrollo, como son: la familia, el trabajo, las amistades.
     
    Sugerencias
    Podemos poner como conclusión las sugerencias siguientes:
    * Sacar el televisor de las recámaras y del comedor, y ponerla en una " sala de estar" a la que todos tengan acceso.
    * Hacer cumplir reglas sencillas para el uso de la televisión compatibles con la vida familiar, por ejemplo, su disfrute evitando el horario de comidas.
    * Ver la televisión en familia y hacer comentarios críticos sobre los programas.
    * Formar en los niños y adolescentes un sentido crítico acerca de los programas de la televisión.
    * En los comentarios de los programas, no tener reacciones violentas que puedan cohibir a los niños y adolescentes para expresar sus opiniones.
    * Y, por encima de todo, mucha comunicación. La mejor protección son las buenas relaciones y una vida familiar cristiana en la que sus miembros platican y rezan juntos.
     
    ¿Enseñaría Usted a sus hijos...
    A odiar, a vengarse y a usar cualquier tipo de violencia?, ¿Y lo ha iniciado ya, aunque tenga 506 años, a despertar su sexualidad promoviendo en él, o ella, la homosexualidad o mostrándole que la mujer es un simple objeto?
    Si no lo ha hecho todavía, no se preocupe, muy posiblemente la programación favorita de su hijo en la televisión ya lo esté haciendo, o alguien ya le esté dado las primeras lecciones sin que usted se haya dado cuenta.
    Cuando usted cree que la " niñera electrónica" está entreteniendo a su hijo, como lo haría usted " si tuviera tiempo" , puede resultar justamente todo lo contrario: están haciendo de su hijo un futuro ser con problemas, con serios y graves problemas.
    La solución no es mágica ni tampoco se resuelve apagando la televisión " y punto" . Más bien se trata de buscar lo que verdaderamente está esperando su hijo: atención por parte de usted.
    En muchos países, como Estados Unidos, Argentina y España, con el fin de llamar la atención a las televisoras, se está proponiendo una vez al año la campaña " Una semana sin tele" . ¿Tendremos que recurrir también a esto para que aquí en México se dignifiquen los contenidos?
    El Internet
    En el Internet, se pueden encontrar variados temas que nos ayuden en cualquier tipo de investigación o tareas; así como a conocer la mentalidad de otros países y lo más importante: comunicamos con personas que pueden estar al otro lado del mundo a través -del correo electrónico, los llamados " chats" y el ICQ.
    Así pues, el Internet tiene muchas ventajas, pero también grandes desventajas, pues al navegar por el " ciberespacio" nos podemos encontrar con páginas clasificación XXX (pornográficas), y lo más grave es que entren a ellas adolescentes y niños. Es muy frecuente oír las quejas y preocupaciones de padres de familia y maestros, que al sufrir este tipo de experiencias, sienten que el problema los rebasa.
    Adolescentes inquietos, con un poco más de malicia, pueden encontrar muy fácilmente, muchos sitios pornográficos o que promueven drogas, odio, violencia, fraudes y un sinfín de contenidos que deterioran y denigran al ser humano.
    Filtrados de contenido
    Una solución a este problema, es utilizar los " filtrados de contenidos" que reducen la probabilidad de que los menores sean expuestos a páginas peligrosas. Ningún producto filtrador será 100% seguro pues tienen muchas diferencias que deberán analizarse para buscar el que más se adecué a las necesidades particulares de cada familia o grupo comunitario.
    Dos alternativas de sitios que proveen información acerca de las herramientas que existen hoy en día son: www.safekids.comywww.getnetwise.org
    El mejor filtro
    Nada sustituye la supervisión de un adulto. Tanto padres como maestros deben permanecer involucrados en las actividades " en línea" de sus hijos y estar presentes cuando éstas se realicen. Pero lo mejor es guiarlos para que poco a poco sean responsables de su seguridad en la navegación y rechacen todo aquello que les puede dañar. Cuando los hijos son pequeños la supervisión es fácil pero en la adolescencia hay muchos factores que complican la intervención de los adultos.
    La computadora a veces es de uso particular de los hijos y no de toda la familia y puede estar físicamente en su cuarto. Igualmente en la escuela, a veces tienen acceso a Internet sin supervisión de algún adulto. Tampoco se sabe si en casa de los amigos navegan en presencia de otros padres o no.
    Los adolescentes normalmente buscan más privacía, sobre todo cuando por natural curiosidad o malicia quieren explorar la red " sin censura" .
    Actualmente los adolescentes tienen mucho más conocimientos de cómo usar una computadora y las herramientas de Internet que sus padres, por eso hay que prepararse, conocer los sitios que frecuentan y pedirles que busquen los que ellos piensen que pueda agradar a todos; aunque los hijos saben manejar la computadora mejor, necesitan la guía de los adultos para encontrar contenidos valiosos y aprender a seleccionar lo mejor.
    Trabajar con ellos, involucrarse en sus incursiones a Internet, reforzar los valores familiares y crear un clima de confianza y apertura será la solución idónea en este medio de comunicación.
    Citamos a continuación una declaración de los Obispos Estadounidenses:
    * Tómese tiempo para conocer el Internet: es invertir en su seguridad y salud mental.
    *Seleccione un filtro adecuado a sus necesidades.
    *Ponga la computadora con acceso a Internet en una zona común de la casa, no en una recámara o despacho.
    * Pase tiempo en Internet con sus hijos, aún cuando usted apenas sea un principiante interesado. Quizá se sorprenda de lo mucho que lo disfruta.
    * Anime a sus hijos a ver con sentido crítico lo que encuentren en el Internet, y a preguntar si, por ejemplo, encuentran información supuestamente " católica" que disienta de lo que han aprendido y escuchado en la Iglesia, el hogar o el colegio.
    * Ponga énfasis en los sitios y materiales buenos.
    * Enséñese a usar responsablemente el correo electrónico. Si se usa apropiadamente es un área del Internet divertida y útil. 'Anime a sus hijos a que le pregunten todo lo cuestionable o dudoso, y agradézcales que le planteen sus problemas o inquietudes.
    * Advierta a sus hijos sobre nunca dar información personal (como el nombre, la dirección, el número telefónico) a nadie en el Internet sin su autorización y que nunca envíen sus fotografías.
    * Pida a sus hijos que no llenen cuestionarios del Internet sin su autorización.
    * Pida a sus hijos que jamás respondan a contactos sospechosos o sugestivos, ni a nada que les resulte incómodo, y que si algo así sucediera lo platiquen con Usted.
    * No permita encuentros reales con personas que hayan conocido en Internet, a menos que exista una buena razón para ello y que usted o alguien de su confianza esté presente.
    * No tenga una reacción desproporcionada si sus hijos le muestran algo inapropiado: podrían cohibirse y dejar de contarle las cosas.
    * No olvide cuan significativos pueden ser los diskettes escondidos. El uso de material pornográfico o provocativo tiende a ser secreto.
    * Recuerde a sus hijos que estas reglas también se aplican siempre que usen una computadora fuera del hogar, como en las librerías, en la escuela, cafés, centros comerciales, etc.
    * Y por encima de todo, mucha comunicación. La mejor protección son las buenas relaciones y una vida familiar cristiana en la que sus miembros platican y rezan juntos.
     
    Nos decía el Santo Padre Juan Pablo II " Ahora, con la revolución de las comunicaciones, y la información en plena transformación, el Internet presenta un nuevo foro para la proclamación del Evangelio."
    " Como otros medios de comunicación se trata de un medio, no de un fin en sí mismo. Internet ofrece amplios conocimientos pero no enseña valores y cuando se descuidan los valores se degrada nuestra misma humanidad y el hombre pierde de vista con facilidad su dignidad trascendente" .
    " A pesar de su enorme potencial benéfico ya resultan evidentes para todos, algunos modos degradantes y perjudiciales de usar Internet y las autoridades públicas tienen seguramente la responsabilidad de garantizar que este maravilloso instrumento contribuya al bien común y no se convierta en una fuente de daño" .
    " El entendimiento y la sabiduría son fruto de una mirada contemplativa sobre el mundo y no derivan de una mera acumulación de datos por muy interesantes que sean. Además, como foro en el que prácticamente todo se acepta y casi nada perdura, Internet favorece un medio relativista de pensar y a veces fomenta la evasión de la responsabilidad y del compromiso personales" . Tomado de: " L'Osservatore Romano" , No. 1726 del 25 de Enero de 2002.
    Video Juegos
    ¿Son realmente tan importantes los " video juegos" como para darles una influencia similar a la de los otros medios como la televisión y el cine?, ¡Claro que sí!Así como ocurrió con la radio, el cine y la televisión, el avance tecnológico que ha dado pie a la creación y mejora de los juegos de video desde su creación en 1963 hasta el día de hoy, es un fenómeno que no queda únicamente en quienes manejan actualmente esta industria, sino también en los que están en contacto con ellos, los juegan o los compran.A diferencia de lo que se cree popularmente, los video juegos no son un entretenimiento dirigido únicamente a un público infantil, hoy en día, se cuenta con una gran variedad de temas y géneros dirigidos a un público específico ya sea por el contenido o forma de juego.
    En los últimos dos años, el éxito de la Industria del " Entretenimiento Virtual" , como se conoce formalmente a los video juegos, ha sobrepasado en ganancias netas a la Industria del Cine y la Televisión, no sólo en Estados Unidos sino también en Japón. Esta es una señal evidente de que los video juegos han llegado para quedarse.
    La aceptación de los video juegos y la consola como medio de entretenimiento se ha convertido en un fenómeno de masas. La popularidad de algunos personajes virtuales, no tiene nada que envidiar a la de los actores más famosos de Hollywood.
    El mayor riesgo que plantean es el enviciamiento, hasta el punto de que, sin un control, mayores y pequeños pueden gastar horas enteras frente a la pantalla sin darse cuenta.
    Aparte de posibles daños físicos para la vista, el abuso de estos medios puede llevar al aislamiento del trato social e incluso a una pérdida del sentido de la realidad (los errores en la pantalla son reversibles; no así en la vida real).
    Debemos hacer también referencia al dinero: algunos niños jugadores gastan el dinero destinado al desayuno en la escuela en video juegos, hurtan dinero a sus padres o realizan pequeños robos a fin de conseguir monedas para jugar.
    Ante la televisión o el cine, el niño es espectador y en los video juegos el niño es protagonista. El es quien pilotea un avión en tiempo real, trata de detener a los cadáveres que lo persiguen, lucha a patadas con su contrincante, baila siguiendo el ritmo de la música.
    El niño, es quien genera la conducta y el pensamiento del personaje de la pantalla y puede perder totalmente la conciencia del tiempo que invierte en el juego, al grado de convertirse en un vicio y esclavizarlo, haciéndole perder la capacidad de terminar de jugar para pasar a otra actividad de manera tranquila y normal.
    Para enseñarlo a controlar y madurar esta relación de esparcimiento, es importante establecer con él reglas, que principalmente irán en función al tiempo empleado para esta actividad, dando mayor importancia al estudio, al deporte ya las relaciones familiares.
    Radio y Prensa escrita
    Indudablemente estos dos medios tienen una penetración muy importante pues se pueden leer y oír a cualquier hora y lugar; tienen grande influencia en la opinión pública, cada quien elige la estación, el periódico o revista que esté mas de acuerdo con sus ideas religiosas, políticas, sociales, culturales, etc, que se traducirán muchas veces en acciones, de ahí la obligación que se tiene de seleccionar temas positivos que ayuden a la sociedad a vivir de acuerdo con los Valores Universales, que nos permitan construir un " Mundo Mejor" .
    Conclusión
    Los Medios de Comunicación y sobre todo los comunicadores, no escapan a las reglas de la Sociedad, no son independientes ni autónomos, por el contrario, juegan un papel fundamental en la dinámica de los Países, por ello deben tener en cuenta que todo derecho y libertad implica una responsabilidad, cuanto más si se tratan de organizaciones y personas públicas con influencia en los receptores.
    La sociedad contemporánea, para asegurar una convivencia pacífica y civilizada, ha de esforzarse por respetar y sostener las ideas y valores fundamentales que le son indispensables. Una manera de comenzar, es recuperar nuestra capacidad de pensar frente a los medios y sus contenidos, que exageran el mal e ignoran el bien.
    Tu tienes el control para seleccionar lo que ves, oyes y lees
    Fuentes de Información:
    *'Televisión y Familia" de Jorge Yarce, Edit. Minos.* Guía Directa de " A Favor de lo Mejor, A. C." * www.afavordelomejor.org* www. encuentra. com*www.vatican.va/newsservices/or/homespa.html* www.arzobispadomexico.org.mx
    " Se manifiesta claramente a cada uno de ustedes qué poder ha sido puesto en sus manos, en las manos de los publicistas y periodistas. Ustedes tienen un enorme influjo en la opinión pública y en la formación de la opinión y de la conciencia de millones de hombres. La palabra y la imagen que ustedes transmiten sobre la realidad del mundo, del hombre, de la sociedad y también de la fe cristiana y de la Iglesia, determina los juicios y los modos de • comportamiento de muchos hombres."
    S.S.Juan Pablo II
    " Idealmente sus vidas están dedicadas al servicio de la verdad. Solo permaneciendo fieles a este ideal, merecerán el respeto y la gratitud de todos" .
    S.S.Juan Pablo II
    Bebés y el televisor
    Escrito en Sentado y Gateando 
    Es indiscutible que el desarrollo intelectual y emocional de los bebés se ve influido por todo con lo que esté en contacto con sus sentidos, lo que ven y viven a su alrededor. Según estudios científicos, el cerebro cuenta con muchas neuronas y dependiendo de las conexiones que establecen entre sí durante los tres primeros años, se desarrolla la inteligencia y los cimientos de sus futuras habilidades. Otros estudios afirman que la música clásica favorece también a que se realicen dichas conexiones neuronales, inclusive potenciando diferentes áreas intelectuales y sociales.Hace muchos años la sociedad era diferente, en nuestro vecindario habían muchos niños, y todos, incluidos los bebés en sus cochecitos, salían a la calle a jugar o se reunían en alguna casa, las quintas brindaban un “patio” común para los vecinos, las mamás cuidaban a sus pequeños y los orientaban en su desarrollo, muchos niños sólo hacían un año de educación inicial, porque en realidad contaban con la educación inicial dentro de sus vecindarios e inclusive, alejados de la televisión. Los bebés y niños empapaban sus sentidos de estímulos que recibían todos los días, al salir a jugar.Actualmente, muchos viven en edificios donde normalmente se conoce al del costado derecho e izquierdo, las madres trabajan dejando a sus hijos al cuidado de una nana o un familiar, limitan sus salidas a los parques, patios, jardines comunes por el tráfico, la contaminación y la delincuencia; es decir se acabó la educación inicial en los vecindarios y más bien se pasa el tiempo sólo dentro del hogar, con suerte tendrá hermanos y generalmente todos pegados a la televisión, por lo que ahora los niños ingresan a la educación preescolar a los tres años, y en muchos casos antes, al menos, en esos momentos verán niños, pero ¿qué sucede con los bebés?.Los bebés no cuentan (al menos masivamente) con apoyo adicional como un jardín de infancia, por lo que muchas veces son expuestos a la televisión indiscriminadamente. La televisión cuenta con canales con programación para niños preescolares, pero no para bebés, motivo por el cual muchos profesionales (psicólogos, pediatras, músico terapeutas, etc.) han creado videos adecuados para ellos. Estos son los videos de estimulación temprana que llenan el vacío que hay en la programación de canales infantiles.Los videos de estimulación temprana utilizan el estímulo visual para incentivar el desarrollo de la capacidad de aprendizaje, favoreciendo el desarrollo de habilidades mediante una mixtura de imágenes relajantes que muestran la naturaleza, color, situaciones de la vida cotidiana, gestos y expresiones faciales, juguetes en acción, etc., con imágenes que cambian a una velocidad y tienen un tiempo de permanencia adecuadas a su corta edad, siendo, lentas, coloridas y pausadas para facilitar la asimilación, estimulando el pensamiento emocional y creativo, así como el pensamiento racional y lógico, adicionalmente les permite familiarizarse con objetos, colores, formas, animales, comportamientos cotidianos, etc.RECOMENDACIONES AL VER LOS VIDEOSEl exceso es nocivo para la salud y hasta estos videos tan positivos pueden serlo, no se trata de tener a los bebés viendo los videos todo el día, con ver uno diario es suficiente porque es un complemento, un apoyo que ayudará a su desarrollo.Se debe tener precaución en la colocar a una distancia adecuada para que la emisión de a luz del televisor no dañe su visión.Los programas para niños preescolares, niños mayores o adultos, contienen cambios de imágenes rápidas, permanencia de imágenes de corto tiempo y hasta violencia que tiene un efecto sobreestimulante que puede causar cierto grado de hiperatención y la consiguiente pérdida de interés en otras cosas. Conforme vayan creciendo podrán ver videos y programación de niños preescolares, pero todo debe ser en el momento en que el bebé haya crecido y desarrollado más sus capacidades.
    La tele y los niños
     Critican los estudiosos. Se defienden los productores
     Mara Carnaya
    La producción y transmisión de programas infantiles de televisión en México es tierra de nadie. Solos y sin contar todavía con una sólida capacidad de discernimiento los niños están expuestos cuatro horas diarias en promedio a los contenidos que libremente les ofrece la llamada pantalla chica.
    Y es que ante la indiferencia o imposibilidad de la mayoría de los padres de familia por supervisar lo que sus hijos ven, el evidente interés mercantilista por parte de las televisoras, así como la falta de actitud crítica en el ámbito educativo frente a los medios de comunicación, el público infantil recibe diariamente una gran cantidad de programas que, en el mejor de los casos, no hacen aportaciones a su desarrollo humano.
    Las causas son muchas, y van desde la falta de conocimiento de los gustos, necesidades y preferencias de los niños; la existencia de un público complaciente que asume una actitud pasiva ante los productos comunicativos, y el temor de los inversionistas y patrocinadores ante un riesgo financiero que correr.
    A decir de estudiosos de los medios de comunicación, la barra programática infantil tiene escasas opciones y deja mucho que desear: salvo algunas excepciones, el interés principal de las televisoras en este ámbito es el de transmitir producciones comerciales ya sea nacionales o importadas que les reviertan grandes cantidades de dinero.
    Es un hecho que la televisión está ganando cada vez más espacios frente a la familia y la escuela como instituciones formadoras y socializadoras. De ahí la preocupación de investigadores por impedir que la televisión, más allá de convertirse en un tercero en discordia, forme parte de un equilibrio positivo entre las tres instancias.
    Por eso apelan a la atención y participación de los padres de familia y de los profesores de educación básica para que guíen al público infantil hacia una actitud crítica y que los niños sean capaces de discernir entre las emisiones que les aportan algo y las que no.
    Sin embargo, los productores de programas dirigidos a los niños se defienden argumentando que aunque no sea ese el objetivo de los programas de entretenimiento en sus emisiones incluyen mensajes en los cuales inculcan o refuerzan implícitamente algunos valores sociales, como el compañerismo, la unión familiar y la amistad.
    Por su parte, el Estado tampoco ha puesto en marcha medidas regulatorias para la producción o transmisión de programas para niños en México. La Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC), dependiente de la Secretaría de Gobernación, no establece los lineamientos o características que deben reunir las emisiones infantiles, y da por entendido que tácitamente se apegan a lo que señala la Ley Federal de Radio y Televisión, que data de 1960.
    Hablan los expertos
    Para los analistas de los medios de comunicación, lo peligroso no es la presencia cotidiana de la televisión, sino el uso que el público infantil le dé a sus contenidos; y si bien no ha quedado suficientemente probada la influencia que ejercen los programas televisivos en los niños, es un hecho que ésta existe. Las cuatro horas diarias que un niño pasa en promedio frente al televisor no pueden pasar desapercibidas.
    Alma Rosa Alva de la Selva, especialista en el análisis de la radio y la televisión, advierte que el efecto de los programas televisivos puede ser acumulativo, es decir, que después de un determinado tiempo la influencia del medio se haga presente en los niños mediante sus formas de entender la realidad, que llegarían a estar distorsionadas.
    La investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM explica que si bien no se puede hablar desde una perspectiva conductista bajo el esquema estímulo-respuesta, es un hecho que los programas televisivos generan un impacto aún desconocido al transmitir modelos de roles sociales importantes en la vida infantil, y que no en todos los casos son positivos, porque muchos de ellos apelan a la violencia.
    Y aunque estos modelos se transmiten con más frecuencia en programas de dibujos animados que se importan de países donde su comercialización está prohibida, también resulta preocupante la baja calidad de la mayoría de los programas que se producen en México, pues bajo esos criterios se están formando las futuras audiencias.
    " Los productores necesitan realizar programas que sean rentables o sean muy baratos comprar, que sean productivos en términos publicitarios, que consigan patrocinios fáciles y se liguen con artículos de consumo infantil" , explica Alva de la Selva.
    Ello, dice, refleja la falta de interés de las televisoras por el público infantil: " No conocen a sus audiencias. Esgrimen como coartada que los programas les gustan porque son divertidos, pero en realidad lo que les interesa es relacionar al niño con el consumo de juguetes y otros artículos de su interés" .
    Para la maestra en Ciencias de la Comunicación, así es como cumple el circuito mercantil: los niños piden los juguetes más anunciados en televisión y ello redunda en mayor publicidad para los consorcios televisivos.
    De esa manera, el niño queda literalmente " expuesto" a las pocas alternativas que la televisión ofrece, sin la orientación ni la supervisión de los padres, que además forman parte de esos públicos pasivos ante los medios.
    La nana electrónica
    Día con día está ahí. Es una presencia cotidiana que parece inofensiva, pero el uso indiscriminado de la televisión puede generar visiones distorsionadas de la realidad entre los niños.
    Pero tampoco se trata de condenar a la pantalla chica como una mala influencia. Mercedes Charles Creel, pedagoga especializada en medios de comunicación, puntualiza: " La televisión no es buena o mala. El tipo de influencia que ejerce depende del receptor y su visión crítica: la enriquece, la enajena o la cierra" .
    Para esta investigadora, la televisión es la gran narradora de historias, tanto ficticias como reales: " Ella es quien nos cuenta quiénes somos, dónde estamos y lo que pasa en México y en el mundo" . Además, los contenidos televisivos están ocupando un papel formativo que anteriormente tenía la familia, al explicar a los niños las grandes cuestiones de la vida, como la muerte o la sexualidad.
    De acuerdo con Charles Creel, la televisión está siendo adoptada como " nana electrónica" , principalmente en las grandes ciudades, donde los niños se desenvuelven en un entorno agresivo que hace pensar a los padres que sus hijos están más seguros en el interior de su casa " conectados" a la televisión.
    Por muy familiar que parezca, la televisión narra a los niños historias desconocidas en su mayoría para los padres de familia, porque éstos no supervisan los contenidos. Y esos discursos en ocasiones poco positivos o ficticios pueden convertirse en realidades absolutas para los niños, si no son guiados por un adulto que les ayude a discernir.
    Por eso, a decir de la pedagoga, el más grave efecto que pueden provocar ciertos programas en los niños es la aceptación de la violencia como el único recurso para la solución de los problemas.
    " Es una falacia decir que todos los niños se vuelven violentos porque ven programas violentos" , asegura. Sin embargo, es un hecho que el público infantil se ha vuelto cada vez más insensible ante la violencia, pues es una actitud a la que reiteradamente se hace alusión en las emisiones televisivas.
    Al hablar de los programas de corte infantil, Mercedes Charles Creel dice: " Es un terreno pantanoso. Se transmiten caricaturas japonesas muy violentas que son para adultos y aquí se cree que son para niños. Los programas nacionales son de muy mal gusto, y los que son educativos no son vistos por los niños, porque tienen poca producción y un ritmo muy lento" .
    Para explicar el fenómeno, la investigadora esgrime algunas hipótesis: el bajo nivel educativo de los realizadores; la no exigencia de calidad por parte de los receptores; la educación de una estética fácil y de mal gusto por parte de la televisión y la falta de visión crítica de una masa tan grande como es el teleauditorio.
    Esos factores, aunados a una crisis familiar y escolar, han propiciado que la televisión cobre un auge que empieza a desplazar a la familia y la escuela como instancias formadoras y socializadoras, " porque dicta las pautas de cómo ser" .
    Si bien no ha sido posible cuantificar la influencia de la televisión en la conducta de los niños, existen signos de evidente impacto. De acuerdo con Charles Creel, el índice de bulimia y anorexia entre las adolescentes se incrementó en varios países, desde que se implantó el modelo estético de mujer enflaquecida.
    También, dice, se ha encontrado una correlación directa entre las horas que los niños pasan frente al aparato receptor y la obesidad infantil, lo cual se explica por la inactividad que implica ver televisión y la excesiva publicidad de comida chatarra que genera un inevitable consumo.
    Ambos ejemplos hacen urgente la necesidad de reformular las barras programáticas infantiles que se transmiten por el sistema de televisión abierta, además de generar espacios que permitan pensar y reflexionar sobre la televisión.
    Discriminación y sexismo
    Más allá del consumismo, la violencia y los modelos estéticos que la televisión propone a los niños, para Olga Bustos Romero, maestra en psicología educativa, los efectos pueden ser de otra índole.
    left0Dice que tanto en los programas dirigidos a los niños como en los que están destinados al público en general, existe una constante alusión a actitudes sexistas y una continua proyección de los estereotipos de los roles femenino y masculino de tipo discriminatorio. Una investigación reciente sobre hábitos de consumo televisivo infantil, auspiciada por el Programa Nacional de la Mujer y la Unesco, reveló que los niños se identifican más con modelos y actitudes que reflejan fortaleza, fuerza y violencia, mientras que las niñas se sienten más atraídas por los accesorios, vestuario y modas de los personajes de los dibujos animados.
    Así, mientras los niños preferían las cualidades, los poderes mágicos y las peleas que se suscitan en Dragon Ball Z; las niñas decían rechazar el programa por su contenido violento, pero se sentían atraídas por el atuendo, los accesorios o el peinado del personaje principal. Las conclusiones del estudio fueron presentadas el año pasado por Bustos Romero en Málaga, España, en el marco del Congreso Internacional de Género y Violencia:
    " El predominio de la violencia en la programación de la tv (personificada en varones y dentro de un esquema masculino) crea entonces una tendencia hacia la agresividad y reconstruye una imagen distorsionada del mundo, donde sobre todo los niños varones reafirman ese estereotipo de género masculino que privilegia la agresión, el dominio, el poder y el autoritarismo. Pero, a su vez, las niñas también reafirman su estereotipo de género femenino, que les señala que deben ser tiernas, glamorosas, complacientes, pacientes y sumisas, porque la actividad y la fuerza están asociadas con violencia o agresión y eso es (propio) de los niños varones."
    Sin embargo, la psicóloga está convencida de que la solución no es lograr que estos programas dejen de transmitirse, " sino enseñar a ver y leer la televisión formando audiencias críticas desde la niñez" . Por eso, propone que además de trabajar con los emisores para que reformulen los contenidos de los programas que producen y exhiben es necesario instaurar en las escuelas talleres de formación de audiencias críticas, donde también participen los padres de familia.
    De esa manera, explica, quedaría conformado un triángulo donde cada vértice estaría ocupado por cada una de las instancias influyentes en el desarrollo de los niños: la familia, la escuela y los medios de comunicación, formando un equilibrio.
    " La gente no es tan reacia a volverse crítica con los medios de comunicación, sino que hay un claro desconocimiento del tema, por eso el escenario idóneo es el escolar" , concluye la investigadora de la Facultad de Psicología de la UNAM.
    La lucha por el rating
    Dentro de la televisión de manufactura nacional, la barra programática para los niños está integrada en su mayor parte por programas musicales, de concurso y de entretenimiento. Pocos son los que tienen por objetivo instruir o enseñar.
    Por eso, mucho se ha cuestionado la función didáctica de los programas dirigidos a los niños que se producen en las televisoras comerciales, pero hay quienes defienden su existencia, argumentando que su perfil es netamente de diversión y entretenimiento.
    left0Miguel Angel Fox, productor del programa El espacio de Tatiana, que se transmite los sábados por Canal 2, asegura que ni el canal ni el horario ni el programa tienen una misión educativa. Sin embargo, reconoce que la enorme responsabilidad que implica poseer un espacio de gran alcance lo ha llevado a introducir nuevos elementos en el programa, como mensajes implícitos en los cuales se refuerzan los valores sociales en los niños.
    Si bien el objetivo de éste y otros programas y telenovelas para niños que se producen en Televisa es entretener y divertir, hay un elemento que los obliga a sobresalir entre los demás utilizando cualquier recurso: el rating.
    El espacio de Tatiana es la serie infantil que goza de más alto rating en la barra programática nacional. Quizá por eso, Miguel Angel Fox asegura que la fórmula de su programa fue copiada por otro de Televisa: El cubo de Donalú, conducido por Graciela Mauri (la protagonista de la telenovela Mundo de juguete, que se transmitió a mediados de los años 70), pero admite que " la gente ya está cansada de ese esquema" .
    De acuerdo con datos de Televisa, su promedio de audiencia entre julio de 1999 y junio de 2000 fue de 9.20 puntos, por encima de El cubo de Donalú, y que registró un promedio de 8.6 puntos de rating entre febrero de 1999 y junio de 2000.
    El tercer lugar lo ocupa Plaza Sésamo, con una media de 7.02 puntos entre septiembre de 1999 y junio de 2000; mientras que en cuarto lugar está En familia con Chabelo, que obtuvo 6.76 puntos de julio de 1999 a junio de 2000. En cambio, el rating del programa de corte didáctico Bizbirije, que se produce y transmite en Canal 11, oscila entre uno y dos puntos en promedio.
    ¿Por qué los niños prefieren los programas llamados comerciales? Los especialistas en medios de comunicación coinciden en que la televisión ofrece una mayor cantidad de este tipo de programas. De esta manera, los de perfil educativo se convierten en una alternativa poco frecuente y, en consecuencia, menos recurrida por el público infantil.
    right0Habla Fernando Rueda Reyes, productor de Bizbirije: " No se puede decir que la televisión no educa. En ciertos tipos de conductas es un vehículo muy poderoso para el desarrollo de los niños, y definitivamente puede ser más útil que nocivo" .Rueda Reyes está convencido que un programa para niños que sea divertido y atractivo no tiene por qué ser violento, en tanto que un programa didáctico no tiene por qué ser acartonado y aburrido. Por eso, dice que Bizbirije representa una opción distinta a los " contenidos fáciles que ofrecen los otros canales. En este campo estamos completamente solos, porque la mayoría de los programas comerciales presentan esquemas probados que no aportan algo para los niños" .
    Y concluye: " El niño en México merece tener una mejor televisión con cierto tipo de contenidos que no sean interrumpidos por cortes comerciales. La diversión no implica poner una conductora en minifalda, brincando y haciendo que la están pasando bien con canciones y globos. Un programa tiene que ir más allá y ser respetuoso con el niño, tratarlo como una persona adulta y no hablarle con términos peyorativos" .
    ¿Y los productores?
    Con una visión distinta, Gabriel Vázquez Bulman, creador del programa de Tatiana, opina que una de las principales finalidades de ese tipo de producciones es la de crear modas, además de inculcar ciertos valores, pero de una manera subrepticia.
    left0Vázquez Bulman admite que a la televisión para niños siempre se le ha asociado con la comercialización y exposición de productos infantiles. Sin embargo, dice que un estudio cualitativo de auditorios infantiles realizado en Guadalajara reveló que a los niños no les molesta la presencia constante de las marcas de los patrocinadores, sino que lo ven como parte del programa mismo.
    Así, el llamado product placement o presencia de productos en las emisiones televisivas se hace absolutamente necesario, pues existe poca confianza en los productores para invertir en proyectos para el público infantil.
    La explicación es contundente: la audiencia es rotativa y de poca permanencia. Se diluye rápidamente con el tiempo. Y más aún, " cuando el público infantil te veta, es para siempre. No es una audiencia que dé segundas oportunidades" .
    Gabriel Vázquez Bulman creó el concepto de espectáculo musical infantil moderno ante el espacio que dejaron programas como Odisea burbujas, que salieron del aire hace casi 15 años. ¿Por qué no hacer un programa de tipo instructivo? El productor responde: " La diversión, la fantasía y las aventuras forman parte de la moda de los niños. Se trata de crear modas positivas, promover buenas conductas con una mente sana y abierta" .
    Y menciona el caso de la telenovela infantil de reciente transmisión Amigos por siempre, que inculcó valores como la amistad, el compañerismo, el trabajo en equipo y el sentido de pertenencia a un grupo afín, porque finalmente los niños imitan los modelos que la televisión les ofrece: " Quieren cantar, sentirse y vestirse como sus estrellas" .
    El público infantil, subestimado
    Hace 20 años, la escritora de cuentos infantiles Silvia Roche llevó a los personajes de sus historias a la pantalla chica e ideó el programa Odisea burbujas, que se transmitió por Televisa de 1979 a 1984, combinando las aventuras con la enseñanza histórica. Después produjo la serie El tesoro del saber, con un corte netamente educativo.
    left0Roche considera que el público infantil ha sido subestimado: " Se cree que no entiende, y lo que se les da es a un nivel de nenes; y cuando son contenidos educativos, a veces se les satura de información y los programas se vuelven aburridos" . Coincide con otros productores en que los inversionistas en ocasiones temen arriesgar sus capitales en programas de corte didáctico, y apuestan más a las fórmulas probadas de programas musicales y de concursos.
    Para Silvia Roche, lo más importante de un programa para niños es que quienes estén encargados de su realización no dejen de tener un espíritu infantil: " Hay que saber lo que les gusta, conocer sus temores y aspiraciones pero, sobre todo, hablarles con la verdad, tratarlos como adultos activos a los que se les pida su opinión, hacerlos sentir importantes" .
    También apela a la presencia y participación de los padres de familia para orientar a los niños con un sentido crítico ante los medios de comunicación, especialmente la televisión.
    Y lanza una pregunta punzante: " ¿Quién dejaría a sus hijos en manos de un extraño?, porque, dice, muchos padres de familia adoptan a la televisión como una nana, y no fue hecha para eso" .
    Por eso, la productora de Odisea burbujas es concluyente: " No hay que ver televisión, hay que ver programas. Es necesario dosificar la televisión para evitar las malas interpretaciones por parte de los niños. A pesar de las exigencias de la vida moderna, es necesario que el tiempo promedio frente a la televisión disminuya de cuatro a dos horas diarias" .
    El futuro
    A pesar de que actualmente no existe entre el público una actitud crítica ante los medios de comunicación, no puede decirse que la batalla esté del todo perdida.
    Si bien una tercera parte de la teleaudiencia está integrada por niños, existen instancias e investigadores que de manera independiente se han dedicado a fomentar una actitud crítica frente a los productos que ofrecen los medios de comunicación. Incluso, la tendencia de los grandes consorcios televisivos internacionales es integrar a la familia como receptora activa de los programas infantiles.
    Guillermo Orozco doctor en educación, especializado en temas relacionados con la televisión y sus efectos explica que durante la Cumbre Mundial de Televisión Infantil realizada en 1998 en Londres, Inglaterra, las productoras especializadas en programas infantiles se comprometieron a lanzar series dirigidas a los niños en su contexto familiar.
    Es decir, que en el futuro se diseñarán programas que involucren a toda la familia, para que éstos sean vistos bajo la supervisión de los padres.
    El año pasado se llevó a cabo la Cumbre Mundial de Educación para los Medios en Toronto, Canadá. Ahí, las televisoras se comprometieron nuevamente, pero esta vez a producir paquetes de programas que no sólo involucraran a la familia, sino que también estén presentes en el ámbito escolar, por lo que introducirán contenidos educativos.
    Para el investigador del Departamento de Estudios de la Comunicación Social de la Universidad de Guadalajara no se puede asumir una actitud determinante ante los efectos que la televisión tiene en los niños.
    " No se puede hablar a priori de una influencia positiva o negativa. Ello depende del sentido que le den también los padres y maestros a los personajes de televisión fuera de la pantalla."
    Y asegura que es posible asumir la moda con un sentido educativo: " Los niños pueden ejercitar sus destrezas con los juguetes que los emocionan. Se puede aprovechar educativamente algo que no fue pensado para ello" . Menciona como ejemplo los juguetes de la serie Pokémon. Dentro del programa, los personajes acuden a una serie de proyecciones y estrategias para resolver los problemas, y ello puede causar una influencia positiva en los niños, pues les inculca la virtud de la planeación.Lo mismo puede aplicarse en la escuela, opina. Así, los juguetes pueden ser ocupados para ejemplificar y solucionar problemas de álgebra o matemáticas, dejando a un lado las clásicas manzanas.
    Por eso, sugiere que los productores de programas para niños pierdan el miedo a mezclar entretenimiento con educación, experimentando con formas e ideas nuevas y tratamientos novedosos, pero siempre tomándolas en serio.
    Si bien los esfuerzos por crear audiencias críticas son todavía aislados, existen asociaciones e investigadores que de manera independiente empiezan a rendir algunos frutos.
    A Favor de lo Mejor en los Medios es una organización dedicada a impartir talleres de recepción crítica y pláticas de sensibilización. El año pasado atendió a casi seis mil personas " para lograr un cambio de cultura de recepción de medios" .
    left0Leopoldo Brito, presidente de la asociación, asegura que sí se pueden mejorar los contenidos de la televisión, " porque no se trata de que la gente diga: 'O apago la televisión o la tiro', sino de hacer una reflexión sobre qué tipo de medios queremos, pero sin caer en la censura" .
    Sin embargo, surge otra nueva inquietud planteada por la psicóloga Olga Bustos: el consumo de televisión entre los niños es muy alto, e incluso se llega a duplicar los fines de semana. " Este es un problema psicosocial que refleja que algo está pasando" , dice. Y deja una pregunta para reflexionar: " ¿Qué otras actividades les ofrecemos a cambio a los niños?"
    Letra muerta
    Respecto de la programación de emisiones infantiles, la Ley Federal de Radio y Televisión dice:
    Artículo 59 bis:
    La Programación General dirigida a la población infantil que transmitan las estaciones de radio y televisión deberá:
    I. Proporcionar el desarrollo armónico de la niñez.
    II. Estimular la creatividad, la integración familiar y la solidaridad humana.
    III. Procurar la comprensión de los valores nacionales y el conocimiento de la comunidad internacional.
    IV. Promover el interés científico, artístico y social de los niños.
    V. Proporcionar diversión y coadyuvar el proceso formativo en la infancia.
    Los programas infantiles que se transmitan en vivo, las series radiofónicas, las telenovelas o los teleteatros grabados, las películas o series para niños filmados en el país o en el extranjero deberán sujLa influencia de la televisión en los niños
    Francisco Sacristán Romero
    1. Introducción
    El choque cultural que los medios de comunicación como instancia y contexto de socialización representan en nuestras experiencias vitales y la profusión de documentos audiovisuales que cada día se elaboran en campos tan distintos como el del entretenimiento, la educación, el musical, etc. . . ha constituido la base fundamental para realizar este trabajo sobre el aluvión de imágenes que invaden los hogares de todos nosotros y a todas las horas del día. Teniendo en cuenta la naturaleza de la asignatura, me he centrado especialmente en las hondas repercusiones de los actuales formatos y lenguajes audiovisuales sobre las niñas y los niños, dado que como seres humanos en una etapa de formación crucial en su vida, me interesa indagar la clase de conocimientos, valores y pautas de comportamiento que adquieren practicando esa afición tan expandida hoy como es el hecho social de " ver la televisión" .
    Algunas de las concepciones más básicas del programa de Psicología de la Educación están conectadas con muchos de los argumentos usados en el intento explicativo sobre las características del lenguaje audiovisual actual y sus consecuencias directas e indirectas. Por ello, en el trabajo he procurado tenerlas como " norte" en todo momento.
    La razón es sencilla de entender:simplemente pienso que explican mejor que otros conceptos epistemológicos muchos de los problemas de los que no somos conscientes una gran mayoría pero que atañen por igual a toda la sociedad:escasez de relación síncera padres-hijos, fracaso escolar, uso equivocado del tradicional binomio premio-castigo, exceso de exposición a la televisión, etc. . .
    En definitiva, no es más que una elección como vía para acercarse a lo que a tantos profesionales y estudiantes de Psicología nos preocupa:la formación integral de las niñas y niños.
    Desde luego que en este trabajo se han sintetizado diversos argumentos que la Psicología evolutiva manifiesta sobre estos aspectos pero todo enfocado a la comprensión de los propotipos y esquemas que se crean en la pequeña pantalla y se trasladan inexorablemente a la mente y a las conductas y actitudes cotidianas de los más pequeños.
    Haber estudiado en años anteriores el crecimiento infantil y los factores que determinan las primeras experiencias de los niños me ha ayudado a tener una comprensión más cabal del papel que el futuro hombre o mujer tendrá en la sociedad del siglo que está a punto de venir. Estos conceptos adquieren un protagonismo capital al considerar la gran influencia, positiva o negativa, que los medios de comunicación tienen hoy en el desarrollo social del niño.
    A nadie ya nos sorprende que cuando a una niña o un niño le preguntas actualmente que designe a sus particulares y enigmáticos héroes o heroínas favoritos, casi todos esos personajes, automáticamente, salgan de lo que los pequeños han visto por su televisor. Es lo que podríamos concebir como esquemas " mediáticos" altamente enraizados. Desgraciadamente la lectura y los deportes al aire libre están perdiendo terreno en la configuración que sobre personas y situaciones sociales se hacen los niños en su cerebro.
    Una primera aproximación a los contenidos de los videos infantiles pone de manifiesto que la gran mayoría de las obras o series presentadas a los niños españoles, según las distintas fuentes de información que se han utilizado, tanto lo que respecta a la televisión como al alquiler y adquisición de películas en tiendas especializadas o videoclubes, eran en su mayoría de procedencia extranjera y con títulos y escenas que, en ocasiones, hieren la sensibilidad tierna aún del niño o la niña.
    Los materiales consultados en relación a los medios y el niño no son más que una gota dentro del océano inagotable de obras sobre este tema. Pero debido a las limitaciones inevitables de tiempo se han tenido que recortar algunas de las pretensiones iniciales, abordando menos puntos de los deseados en el análisis de la significación de las imágenes y sonidos que proyectan las cadenas de televisión específicamente dirigidas al niño.
    El interés de embarcarme en el estudio de contenidos y formatos de las producciones videográficas que se están ofreciendo a la población infantil, encuentra entre otros motivos en las siguientes páginas el que niñas y niños se ven inexorablemente sometidos a la influencia televisiva desde su nacimiento, y son muchas las aportaciones que desde la disciplina que estudiamos se han realizado de cómo los primeros pasos en la vida del niño son inicio, causa o razón de la personalidad e idiosincrasia del adulto, de sus pautas conductuales individuales, de su organización grupal o sus relaciones sociales.
    Este proceso de socialización en el ser humano comienza con la primera relación del niño y su madre. En esta interacción diádica, la madre a través del cuidado directo, su ternura, la alimentación, su estimulación corporal y sensoperceptiva, transmite al niño su vivencia particular y el interés por el mundo que le rodea.
    Desde niños, los mensajes cruzados o superpuestos que a través de la familia, la escuela o la televisión nos mandan diferentes emisores empiezan a configurar en nosotros catalogaciones diferentes acerca de las circunstancias y de las personas que nos rodean cotidianamente. Y esto desemboca en muchas ocasiones en ambigüedades difíciles de superar cuando no en nítidas contradicciones que escapan a la lógica humana.
    Entre mis pretensiones está la de mostrar que muchas de nuestras ideas que nos hacemos sobre gente conocida o extraña, paisajes vistos en fotografía o en directo, circunstancias vividas o soñadas, etc. . . son configuraciones que se han ido estructurando desde la primera infancia con lentitud pero sin pausa.
    Posteriormente, la socialización se amplía en complejidad y diversidad con segundas relaciones que implican en un primer momento el ámbito familiar, con la presencia del padre, hermanos, abuelos, etc. . . que contribuyen a la estabilización de nuestra identidad, del rol sexual que desempeñaremos y el lugar que intentaremos ocupar dentro de la sociedad.
    Los niños luego nutrirán también su relación con las amistades y personas del vecindario, las actividades extraescolares, sus compañeros de escuela y del barrio, etc. . . a los que podríamos insertar dentro de un tercer grupo socializador.
    Todos estos elementos irán apareciendo de vez en cuando como apoyos de algunos de los argumentos centrales que actualmente se dan de forma simultánea a los anteriores procesos de socialización y que no son otros que los diversos " esquemas" , " categorías" o " prototipos" que aparecen, implícita o explícitamente, en la relación niño-medios de comunicación. Estos han pasado a formar parte integrante de la vida de los pequeños, desde hace varias décadas y cada vez con mayor frecuencia e intensidad. El incremento del conocimiento psicológico, que adquiere cada vez más tempranamente el niño, le hacen carne de cañón para un uso abusivo de él por los mayores.
    Esta nueva relación constituye un eje básico que caracteriza los planes vitales de los niños de este fin de siglo, que están influidos cuando no altamente determinados por el contacto e interacción con la increible amalgama desordenada de todos aquellos aparatos eléctricos, ordenadores, juguetes magnéticos y electrónicos, que hoy en día proliferan como hongos en gran parte de los hogares, pero sobre todo por los medios masivos de comunicación como la radio, los comics, tebeos, cine, y de una manera importante, consistente e incluso martilleante, la televisión.
    La televisión, a la que se considera como la cuarta relación-no por ello menos importante y abarcadora-, comprende prácticamente un gran espectro de la escala social, ya que es usual encontrarla hasta en los lugares más humildes de los países subdesarrollados, siendo hoy un elemento y fuente de análisis que no podemos ignorar. Y más cuando se la relaciona con el niño. Porque no nos engañemos: hoy por hoy, los niños no pueden ser considerados mano de obra bruta del siglo pasado(a pesar de que aún persistan retazos de explotación laboral infantil), sino nuevos seres capacitados y eficaces porque saben manejar mejor que muchos adultos algo tan esencial para la vida de hoy como son los ordenadores;el revés y auténtico drama para muchos de ellos es que se vean obligados a matar en las guerras y cometer violencia callejera sin ningún miedo, después de, desgraciadamente, haber sido entrenados con los modernos y sofisticados medios actuales. Todo esto debe llevarnos a plantear distintas preguntas acerca de las potenciales causas que llevan a estas situaciones, dado que urge evitar esta circunstancia de gran trauma para el futuro.
    El debate sobre la violencia en televisión se ha extendido actualmente por todo el mundo. También ha adoptado una dimensión política, en la medida en que tiene que ver, directa o indirectamente, con el problema subyacente de la violencia en la sociedad moderna y con la emergencia generalizada de un sentido de inseguridad, sobre todo en el ambiente urbano.
    Independientemente de consideraciones de naturaleza moral y filosófica, el debate plantea también preguntas de orden social al foro global en que todos nosotros vivimos hoy:a saber, los posibles efectos sociales a largo plazo de la violencia televisada;y, en un estrato político económico, la influencia creciente de los grupos económicos que controlan los medios de comunicación de masas.
    Aunque sociólogos y psicólogos educativos y sociales han llevado a cabo una inmensa labor investigadora sobre la materia, las conclusiones alcanzadas no son claras, por no decir que son ambiguas. Esta falta de acuerdo general, en puntos básicos, no ha ayudado a que se diera un debate informado o se adoptaran decisiones en torno al hecho del que un número creciente de individuos y grupos creen que constituye un verdadero " problema social" .
    Dada la importancia creciente del papel social asumido por los medios de comunicación de masas y, especialmente, debido a la influencia que tienen sobre sus miembros más jóvenes-que son psicológicamente más frágiles y socialmente más inseguros- el preocuparse por atraer la atención de la gente hacia el impacto social de la violencia televisiva(así como de otros medios de comunicación de masas y medios de entretenimiento, como el cine o Internet) ya no puede considerarse como algo meramente ingenuo que tiene que ver con la moralidad y la buena conducta.
    Cada vez hay más actos de violencia gratuita. La mayoría de estudios confirman que está aumentando el número de escenas con violencia física, psicológica y sexual en las películas y series de TV. Con demasiada frecuencia estas escenas están descontextualizadas y no tienen en cuenta que provocan la corrosión y disolución de los valores sociales y culturales más íntegros de la persona.
    Por todo ello, la pregunta acerca de los efectos que la violencia televisiva tiene sobre niñas y niños no debería circunscribirse a un mero interrogante de tipo causa-efecto. Debería examinarse el papel fundamental que la televisión desempeña como creadora y portadora de un ambiente cultural y simbólico del que cada vez dependen más personas para la formación de sus conceptos sobre la sociedad y el mundo entero. A la luz de estos parámetros y otros es cómo debería evaluarse la influencia social de la violencia de la televisión. Y esto, con sinceridad, creo que actualmente no se está haciendo por la gente más experta en este terreno tan sinuoso.
    De ahí, que sea vital considerar que las discusiones en torno a los efectos sociales en los niños de la violencia en la televisión deberían estimular el análisis crítico en distintos frentes básicos.
    Es esencial tener en cuenta que la imagen de la sociedad suministrada por el cine y la televisión está, con frecuencia, distorsionada. Cine y TV aportan, usualmente, códigos de conducta basados en relaciones de poder y conjuntos de valores no siempre compatibles con una sociedad democrática que se esfuerza por alcanzar un futuro en el que la justicia social prevalezca.
    Mientras que, por una parte, hay que ser muy cautos con esa explicación simplista de las causas de la violencia que señala a la TV como el agente principal de la delincuencia juvenil(que, concretamente, en áreas urbanas ha alcanzado unas proporciones alarmantes), es urgente y necesario, por otra parte, señalar que el incremento notable de la violencia en TV-unido al aumento del tiempo de exposición de niños y jóvenes a la TV-puede dejar marcas con efectos negativos en su proceso de socialización, y, más en un mundo como el actual en que la estructura familiar en muchos casos es frágil o inexistente.
    Otro aspecto esencial de este trabajo sobre contenidos agresivos y la televisión va más allá de cuestiones en torno a la calidad y cantidad de emisiones. En la sociedad actual la TV funciona como un medio que proporciona experiencias y conjuntos de valores de referencia por medio de los cuales el individuo interpreta y organiza la información que tiene sobre la sociedad y es esta información la que le orienta en su vida cotidiana.
    Las implicaciones de este hecho y su influencia sobre la vida política y social contemporáneas son de tal significado y relevancia que nos estimulan a replantearnos de una forma profunda y total la cuestión acerca de la TV y sus efectos.
    Por todo ello, el debate crítico en torno a los contenidos de TV no debe ser inhibido por la fuerza de juicios de valor periclitados;ni tampoco debería serlo por el miedo a ser tachados de censores o de tener actitudes inquisitoriales. Además, como varios autores han mantenido, el debate crítico sobre la televisión debe partir del hecho de que es la gran importancia social de este medio lo que requiere que la sociedad vuelva a apropiarse de ella como un todo y que se la debe arrebatar al dominio exclusivo que sobre ella ejercen los grupos económicos que la controlan. Y esto, sobre todo, en el intento de ofrecer a niñas y niños unos contenidos audiovisuales que contribuyan a hacerles mujeres y hombres sensatos y justos.
    Sería caer en un imperdonable olvido el no dar las gracias a las personas que me ayudaron con materiales bibliográficos y hemerográficos a dar apoyo epistemológico a este trabajo de investigación.
    2 . Ida y vuelta de las imágenes
    Las mujeres y los hombres son los únicos seres vivos capaces de comunicarse a partir de la elaboración de símbolos y, la niña o el niño aprende primero a hablar, después a dibujar, creando un juego de imágenes a su alrededor.
    Las imágenes suscitan muchos modos de lectura, la palabra misma posee varias interpretaciones, ya que en el orden de la percepción no requieren el mismo tipo de conciencia. Son las imágenes de los primeros años de vida, precisamente, las representaciones con más huellas que se forman en nuestra mente, en nuestros sentidos y recuerdos desde la infancia pero muy poco sabemos de esas lecturas o interpretaciones que los niños hacen de ellas y que en su momento hicimos de ellas nosotros mismos. Podemos inferir, no obstante, cuáles han sido las imágenes que nos han impresionado a todos desde nuestra infancia, vistas desde la perspectiva intrínseca de las figuras desnudas;siempre tomando en cuenta las imágenes visuales, muchas de ellas en movimiento, como en la fiesta, la celebración, el teatro y la televisión.
    Diversos trabajos empíricos realizados por psicólogas y psicólogos han puesto de manifiesto que posiblemente las imágenes sean más imperativas que la escritura porque imponen la significación en bloque, sin análisis ni dispersión de los elementos que las componen. La multitud de puntos que conforman una imagen reproducida por medios electrónicos o informáticos evoca un todo unitario mientras que si, por ejemplo, decidimos hacer una sopa de letras en las páginas de entretenimiento de un periódico seguramente nos saldría alguna que otra palabra no pensada por el autor del pasatiempo. En todo caso, no asumimos conceptualmente una sopa de letras o un crucigrama como una unidad compacta sino como varios elementos dispersos aunque con significación pertinente para el autor y el lector.
    Quizás, el dibujo fuese el primer medio de expresión de nuestras civilizaciones pero los investigadores aún no se ponen de acuerdo porque surgen constantemente nuevos descubrimientos arqueológicos que ponen en entredicho lo anteriormente estudiado.
    Para algunos, el ser humano inventó primero la palabra y después el dibujo;para otros, primero fue el dibujo y después la palabra. Tal vez los menos pensarán que haya sido un proceso simultáneo:los dibujos expresados en palabras, dibujos y palabras evocando imágenes.
    Las imágenes, según comentan los autores de la escuela estructuralista, también dan cuerpo al significado de las palabras a partir del dibujo de la escritura, desde el mismo momento en que esta última nos dice algo y, al igual que la escritura, las imágenes suponen una determinada forma de lectura denominada " lexis" . Lenguaje es discurso, habla, es decir, toda unidad significativa, sea verbal o visual y quizá, se podría añadir que las imágenes también pueden ser olfativas y auditivas, constituyendo un complejo sistema de comunicación, una forma de expresar nuestras ideas y relacionarnos con nuestro medio ambiente, con nuestros semejantes y con nuestra imaginación, lo que llamamos creación artística.
    Con dibujos, fotografías, el teatro, los títeres o la televisión, el espectador tendrá ante sí un lenguaje específico, de la misma manera como lo es un texto impreso. Bajo este concepto, hasta los objetos podrán transformarse en habla, siempre que signifiquen algo. Las imágenes pueden estudiarse como símbolos, no como los lingüistas interpretan el habla:la lengua y sus signos, que son estudiados por la " semiología" , un término acuñado a mediados de este siglo, una ciencia que en términos generales se refiere al estudio de los símbolos.
    El microcosmos de las imágenes visuales en los niños es precisamente el vertebrador más importante de este estudio;para ello necesitamos indicadores que nos conduzcan a la observación de las diferentes imágenes visuales que se han producido para los niños;sus funciones, su contexto etnográfico y su simbolización.
    Hay muchas preguntas que hacerse en la relación niños-imágenes:¿Cuáles son sus símbolos?¿Qué representan?¿Son tan sólo imágenes que reproducen casi exactamente el mundo de los adultos?¿Son un vehículo de identificación social?¿Por qué representan valores nacionales?¿Ruptura o tradición?
    Realizando una visión retrospectiva podríamos encontrar puntos de inflexión significativos. Son varios los caminos que las imágenes visuales para los niños y los adultos han recorrido desde el siglo XVI. A grandes rasgos podemos observar que ha habido una continuidad:del códice a los murales;del teatro al espectáculo y de las ceremonias a la televisión. También se puede constatar que ha habido rupturas muy dolorosas, particularmente las referidas a las temáticas de otros tiempos y lugares.
    En la medida de mis posibilidades, intentaré para hacer más amena la exposición referirme a algunos ejemplos concretos con los que poder trabajar e ilustrar con fidelidad lo que se pretende explicitar en estas líneas. Una de las palabras-prototipo que más se han usado para conceptualizar el término " imagen" ha sido el de " estrella" .
    Las estrellas, como forma geométrica y como símbolo productor de imágenes, me servirán como hilo conductor de lo que se intenta describir. Tendremos que inferir a partir del manejo de los datos disponibles sobre tiempos pasados, la forma como nuestros antepasados interpretaban estas imágenes, precisamente a partir de su simbolización.
    Teatro, circo o televisión se basan en el mito y el símbolo como un habla particular, portador de mensajes que requieren de un aprendizaje para su decodificación o lectura, ya que estos vehículos o medios usan varios recursos:el espacio abierto o cerrado;el tiempo de la narración;los personajes vivos o actores;personajes en dibujos, escultóricos o retratos;el disfraz, la miniatura, el juguete o la caracterización;la audición, que bien puede ser la voz humana, la música u otros efectos sonoros;la dimensión y el medio ambiente, etc. . .
    Por supuesto, uno de los objetivos perseguidos en el trabajo es conducirse hacia la averiguación de cómo se han llegado a crear nuevas identidades y nuevas contracciones de los mensajes no escritos en un proceso que se inicia en el siglo XVI. Y para ello se procederá a continuación a la realización de un análisis minucioso de un ejemplo extraido del mundo real.
    3. Concepción de la imagen " estrella"
    Centrándonos específicamente en la significación del término " estrella" podríamos empezar recordando las multitudes de imágenes que nos vendrían de repente a la cabeza si algún amigo pronunciase la palabra " estrella" sin más en medio de una reunión animada de compañeros.
    La enorme estrella del Tarot;la brillante estrella-cometa del Portal de Belén en los nacimientos;las estrellas que adornan el manto de la virgen de Guadalupe en Extremadura;la estrellita que le ponen a los niños en la frente en algunos países musulmanes;las estrellas o actrices y actores relevantes;el vals " Estrellita" de Manuel Ponce y tantas y tantas estrellas que nos hacen pensar en :¿las estrellas de la bandera norteamericana?¿la del sheriff de las películas del oeste?, etc. . .
    Y podríamos seguir jugando con esta palabra a la que se ha llegado a conceptualizar como la " grandiosa" , un cuerpo celeste, brillante por la noche y muy lejano. La palabra estrella también se refiere al verbo " estrellarse" o chocar, incluso hay " asteriscos" para hacer una llamada en un texto.
    La determinación de la multitud de esquemas y guiones, simples o complejos, que acompañan la imagen real o mental de una " estrella" en los niños es un resquicio sólido que centra sus primeros intereses. Se podría haber elegido cualquier otro ejemplo prototípico pero tras mucho rebuscar en las más variadas fuentes bibliográficas y hemerográficas he pensado que éste era el concepto apropiado. Por otro lado, y dejando aparte esta perspectiva simbólica de lo que alimenta el concepto de estrella, todos caemos en la cuenta que una estrella " narrada" deja de ser estrictamente una estrella;es una estrella decorada, adaptada a un determinado consumo, investida de complacencias literarias y visuales, de imágenes, en suma, de un uso social que se agrega a la pura materia pero que rompe vínculos que en muchos casos no son más que burdos estereotipos sociales.
    Es la estrella una forma geométrica con la que nuestra cultura hispana ha experimentado en muchos sentidos. Sin embargo, antes que nada hay unas preguntas que no debemos dejar de formular:¿Cuál es el origen de esta forma y de este concepto?¿Tienen relación unos con otros?¿Son formas simbólicas independientes?. Las estrellas, como forma y como concepto, son muy importantes porque están presentes en varios contextos culturales, muchos de ellos relacionados con los niños y muchos otros con las imágenes visuales y no visuales;sin embargo, en otros contextos, la estrella está relacionada con el " placer" de los adultos o con su " suerte" en la vida-se suele decir en el lenguaje de la calle que hay " gente que nace con estrella" -.
    Es posible que esta palabra sea una de las que mejor aclaran la dimensión y la importancia del " consumo pasivo" de imágenes audiovisuales en la vida social de niños y adultos. Por ejemplo, si preguntáramos a un veterinario o un submarinista, pongamos por caso, qué le sugiere este término, probablemente, lo primero que se les vendría a la mente es algo totalmente diferente a lo que contestaría una persona que da a esta palabra una significación más rimbombante en virtud de lo que los medios de comunicación, esencialmente, le predican sobre ella. Para un veterinario, con bastante probabilidad, una gran parte del universo de esta palabra se circunscribiría a explicar las características de la " estrella de mar" , un astrofísico se centraría en otra dirección científica bien diferente y así podríamos continuar tratando de buscar comparaciones que nos acercasen la idea de todos, sopesando la fuerte influencia del contexto cultural en el que nos encontremos, con las restricciones o reducciones de muchas cosas al prototipo, ignorando o simplemente recurriendo a la vía más cómoda para solucionar una cuestión. Es, en resumen, lo que hemos conocido como " heurístico" en las clases introductorias de Psicología del Pensamiento.
    Tanto la palabra " estrella" , como el término " imagen" son evocadoras;ambas tienen un sinfín de contenidos. Las dos nos cautivan, nos remiten a experiencias, sueños, cuentos, con sorpresas agradables y desagradables. Esta fascinación es especialmente importante en la niñez. En definitiva, las estrellas son imágenes que siempre se han transmitido a los niños por el lenguaje oral y la representación visual a través de los arrullos, los cuentos, las canciones, las famosas rondas, refranes, adivinanzas, villancicos de Navidad y proverbios populares. Esa enorme gama de materiales variados de la lengua oral y escrita que se transforman en imágenes visuales:códices, juguetes, juegos, ropas, esculturas, miniaturas, un sinfín de
    objetos especiales para celebrar una fiesta o cualquier otro ritual, en dibujos y paisajes, en representaciones teatrales;en bailes y danzas, en imágenes para la televisión y las más sofisticadas formas y figuras que reproducen los ordenadores y los engendros cibernéticos más avanzados.
    4. De la comunidad a la soledad
    En el intrincado laberinto de imágenes que produce la televisión y que bien podría configurarse mentalmente como un " teatro en miniatura" , hay muchas expectativas, también prejuicios, sobre los que la Psicología de la Educación nos puede aportar más luz de lo que en un primer momento pensaron o creen hoy aquellas personas o investigadores para los que los conceptos de esta disciplina son excesivamente teóricos y sin aplicación práctica. La impresión es otra bien distinta tras el contacto con la materia objeto de estudio. Los instrumentos teóricos de la Psicología de la Educación están armados de una gran base empírica para ofrecer explicaciones sólidas dentro del complejo entramado de la repercusión que los contenidos audiovisuales tienen sobre el ser humano y específicamente en los más jóvenes.
    Para tratar de comprenderlos, tenemos que partir del reconocimiento consensuado que los niños son cualitativamente diferentes a los adultos en muchos aspectos y que el mundo de imágenes que les rodea les afecta de modo distinto en comparación a la persona adulta. Por ejemplo, la inmadurez de los niños más pequeños en cuanto a su autoidentificación les hace ser menos capaces que los adultos para distinguir la fantasía de la realidad, incluso están menos capacitados para distinguir una película de contenido agresivo de la violencia en la vida real.
    Al mismo tiempo, en los juegos entre iguales, los niños se identifican con los personajes que observan cotidianamente en su experiencia diaria, como sus familiares y amigos, incluyendo los personajes de la literatura, la ficción o los de la televisión. La imagen, la música y el espacio doméstico en el que tienen lugar los hechos juegan un papel primordial en este proceso de identificación de los héroes ya que permite al niño concretar la idea al dejar de imaginarla. Las primeras concepciones se especifican, se materializan y para el niño forman parte de la realidad. Estos procesos, en esencia, no nos parecen muy distintos a los que se producen en la catalogación que los niños hacen de los mejores ejemplos en el nivel básico de las categorías.
    Pero debemos tener en cuenta que cada niño es único, su percepción de las imágenes es propia aunque esté condicionada por su entorno, educación, cariño que le brinden y su sensibilidad para captar los elementos del mundo externo.
    De una manera práctica, estas cualidades infantiles deben alentarnos a explorar en el conocimiento real del niño, y no en el tantas veces superficial que se tiene de ellos, su medio ambiente, sus hábitos, qué le gusta ver en la televisión, qué hace cuando la tele está encendida. Esta es una " ventana al mundo" , que, en ocasiones, es parte de la realidad, pero en muchas otras aparece distorsionada.
    Esta línea de argumentación se basa primordialmente en lo que acontece en nuestras sociedades occidentales donde la ciudad sumerge al individuo en un mar de informaciones de ida y vuelta que no orientan más que a la entropía y al desorden mental.
    Cada vez es menor el espacio doméstico y comunitario disponible para las familias urbanas, quizá por ello sean los grandes consumidores de televisión. Los niños tienen pocos lugares específicos para jugar, a no ser el ya cada vez más raro " callejón de la vecindad" , típico de los barrios masificados de las ciudades.
    Los expertos señalan que esta reducción del espacio es uno de los factores de aislamiento y soledad en el niño;también es un elemento que propicia el que la televisión se convierta en un " guardaespaldas" para el niño y una " nana" para las madres, sobre todo cuando regresan los niños de la escuela y están cansados. A veces, observan de reojo la televisión;ellos son capaces de jugar o incluso hacer los deberes del colegio;al mismo tiempo, otras veces, están viendo la tele junto con sus hermanos o sus padres, aunque no siempre se comente lo que se está viendo. Estas situaciones pueden crear hábitos en los más pequeñós que, en muchas ocasiones, son el público " cobaya" de los magnates de los medios de comunicación audiovisuales. Porque a nadie se le escapa que el niño ha estado en el centro de nuestras miradas sólo desde hace dos siglos, cuando Rousseau alumbró a la humanidad postulando que el niño no era un " hombre imperfecto" , sino una persona sui generis:era lo que es realmente y no un hombre " pequeñito" . Y hemos de considerar y no perder de vista esta capital idea de que " el niño es niño, y no un adulto" , mantenida por él en su libro " Emile" , publicado en 1762.
    Es entonces cuando todo empezó a cambiar en el trato que se le daba al niño, lo mismo en la educación que en el ordenamiento jurídico. Se superó que fuese condenado a muerte por robo a los cinco años, como exigía la ley inglesa;y ya no se tuvo en Estados Unidos que acudir a la ley de protección de animales para defenderlos del maltrato que hoy abunda cada vez más en nuestros países del núcleo industrializado del planeta.
    Antes, el niño era ya a los 5-6 años un adulto totalmente responsable, a pesar de su corta edad, y antes de ella era concebido como un pequeño animal, al que, en un mundo tan invadido por lo religioso, ni siquiera se le daba enseñanza ético-religiosa, hasta que se le consideraba mayor de edad;y entonces, de sopetón, era ya por completo responsable de todo como un adulto.
    Pero este niño, considerado hoy como tal, después de Rousseau, se encuentra actualmente en una encrucijada decisiva. La nueva sociedad que hemos construido no ha respetado moral y psicológicamente al niño como lo que es;y ahora estamos llenos de puertas con cerrojos.
    La familia disgregada, los medios masivos de comunicación social, sobre todo en los que aquí se hace más hincapié-los audiovisuales-, la caída de un concepto razonable de la responsabilidad, la crisis de la escuela, la falta de hueco en el trabajo para los más jóvenes y las reacciones que se producen crecientemente en torno a la violencia infantil y juvenil, del consumo de alcohol o de droga, son algunos de los factores que han producido insospechados problemas que pueden marcar de modo muy negativo el futuro humano, pues ese porvenir depende de lo que la niñez y juventud actuales hagan el día de mañana.
    Y el mundo es un pañuelo, de tal modo que todo acontecimiento acaecido en un foco geográfico remoto repercute en cualquier país:ya no hay prácticamente zonas que no sufran de las influencias de nuestra " sociedad de la comunicación" , y del consiguiente aumento desproporcionado de información que recibe el niño, sin tener la capacidad suficiente para calibrarla porque como seres humanos que somos tenemos un límite.
    Los medios ambientes hóstiles refuerzan conductas agresivas y displacenteras en el niño, tal y como lo han constatado muchos investigadores de todos los confines del planeta, donde la gran parte de los programas son de ficción y están basados en el crimen, la acción y la aventura arriesgada y alocada. El amante de lo fantástico, indica Lovis Vax " no juega con la inteligencia, sino con el temor, no mira desde fuera, sino que se deja hechizar" .
    No es otro universo el que se encuentra frente a nosotros, es nuestro propio mundo que, paradójicamente, se metamorfosea, se corrompe y se transforma en otro. Los miembros del grupo familiar no siempre constatan la importancia de los contenidos perniciosos de la TV, pero a la vez, empezamos a comprobar que hay una relación entre el medio ambiente, clase social, familia, televisión y violencia realmente a tener muy en cuenta para detectar posibles desajustes que pueden ser traumatizantes para los niños.
    En el género fantástico, en los cuentos de esta especie que se incorporan como cicatrices indelebles a todo lector, contenidos en muchos de los programas y caricaturas infantiles de importación, los protagonistas en su mayoría son hombres o mujeres jóvenes, los villanos son fríos y despiadados, mientras que los héroes son valientes y altruistas. Pareciera que nuestros niños, al igual que los espectadores de comedias de la España Medieval, los libros de caballerías y las danzas de moros y cristianos, quieren ver acción y combate, como si esto fuera algo nuevo y excitante y una continuidad de la literatura fantástica. Pero la tradición literaria de España en comparación con el resto de Europa sigue caminos distintos. El héroe no desempeña el mismo rol:ha dejado de ser el noble y fiel caballero español para transformarse en el héroe todopoderoso, individualista, sediento de poder, inmerso en la fantasía que distorsiona la realidad de una forma muy grotesca, con imágenes de horror, sangre, sexo y violencia. ¿Son éstas, escenas con un contenido parecido al de Macbeth o los temas de algunos cuentos infantiles donde aparecen brujas y monstruos?En España no era frecuente este género fantástico, importado de los Estados Unidos, ni tampoco en otros países afines culturalmente al nuestro;sin embargo, ahora estamos viendo en la televisión a " superhéroes" , " violencia en las ciudades" , un género que parece contradictorio y aún opuesto a nuestra tradición mediterránea, a pesar de que algunos pueden encontrar similitudes con los modelos anglosajones.
    De los géneros de terror en algunos cuentos para niños de la tradición de Europa Occidental, alemana y francesa, en los que aparecen crueles escenas, como en " La Bella Durmiente" , donde la madrastra quiere desterrar para siempre a la hija, pasamos a la moda tan marcadamente estereotipada del estandarizado cuento-imagen norteamericano menos violento, pero también más individualista y superpoderoso como el mismo " Mickey Mouse" de Walt Disney.
    5. Consideraciones teóricas sobre escenas violentas en TV
    Muchos de los autores consultados para realizar este trabajo no se cansan de manifestar en sus obras que los seres humanos no somos sino " tábulas rasas" , esponjas que absorbemos lo que los diferentes contextos socializadores(familia, escuela, medios de comunicación social, comunidades de vecinos y pandillas de amigos, principalmente)muestran ante nosotros.
    Probablemente sea muy plausible creer que nadie nace violento, aunque los estudios etológicos manifiesten que la agresividad está inscrita en el código genético de todas las especies animales, y cómo no, la humana no podía ser una excepción.
    Sin embargo, la " violencia" y " agresividad" debemos considerarlas de partida como dos conceptos distintos, con el objeto de contribuir con ello a diluir las confusiones que ha habido y hay actualmente sobre estos términos tan recurrentes. Teniendo como punto de referencia los estudios realizados por el Psicoanálisis, la Etología, los autores de la línea frustración-agresión y el aprendizaje social, la " agresividad" no es sino un " mecanismo de adaptación" , mientras que la " violencia" es algo más, una palabra que está matizada por las luchas por el poder entre distintos grupos de presión, implicando un reparto " diferencial" de una serie de privilegios sociales que van más allá de la mera supervivencia.
    No parece necesario realizar para este trabajo toda una revisión exhaustiva de la literatura sobre la violencia, pero sí es recomendable recordar que existen teorías " activas" , que ensalzan el papel de la violencia como algo " innato" , y entre las que se encuentran las posiciones del Psicoanálisis, las corrientes psicodinámicas y la Etología;por otro lado, existen teorías " pasivas" , que ensalzan la visión de la persona como ser que aprende lo que reproduce, y donde se ubicarían la clásica hipótesis de la " frustración-agresión" de Dollard y Miller, o las actuales líneas del " aprendizaje por imitación" desarrolladas a partir del modelo de Bandura. Tanto unas como otras tienen sus puntos fuertes y débiles, sus críticas y loas, pero quizá todas ellas pecan de no dejar entrever entre sus desarrollos una explicación adecuada de la violencia transmitida por los medios de comunicación, y aprendida o manifestada diríamos por todos, pero con mayor gravedad por los niños y jóvenes, o sea, por las personas que a menudo no poseen un modelo aprendido alternativo, el de la razón, el diálogo, la discusión;en una palabra, el que implica actuar dentro de los valores del marco democrático, y en consecuencia, el único que puede permitir, a largo plazo, la supervivencia de la especie humana.
    Los medios de comunicación, cada vez de manera más importante, " socializan" a los más pequeños de la casa, dado el tiempo que se acercan diariamente a ellos, y no sólo como los colegios dentro del período escolar, sino durante los 365 días del año.
    En este punto conviene recordar y parafrasear al genial escritor George Orwell, que en su obra " Rebelión en la granja" manifiesta que todos, mujeres y hombres, somos iguales, pero unos son más iguales que otros. No me parece desafortunado indicar que posiblemente la existencia de algunos de los contenidos más violentos y nocivos que los niños ven por televisión no sea más que el inusitado interés económico, principalmente, de determinados grupos poderosos que están detrás de los mismos alimentándolos, instigando su continua presencia e incluso haciendo posible la creación de mecanismos que vayan contra los efectos negativos de muchos de ellos. Pero lo más paradójico es que la sociedad, o al menos buena parte de ella, se estructura y funciona en torno a los problemas sociales generados y amplificados por esos grupos. Si, hoy por hoy, se acabase de un plumazo con la lacra social de la delincuencia juvenil, en este país se dispararía la, de por sí, alta tasa de paro, ya que la enorme cantidad de puestos de trabajo que, directa o indirectamente, dependen de su existencia(desde funcionarios de prisiones, policías, vigilantes de seguridad hasta profesores universitarios, pasando por obreros de la construcción, jueces o incluso capellanes penitenciarios)no se podría absorber en poco tiempo-esta idea está muy bien recogida en la teoría de la plusvalía, postulada por Karl Marx-.
    Algunos han hecho de nuestros problemas todo un negocio colectivo, y hoy, desgraciadamente, y a pesar de muchas personas de bien, la sociedad " parece necesitar" violentos y delincuentes, de la misma forma que necesita pobres, enfermos, guerras, terrorismo, niños y mujeres maltratadas, etc. . . Todos ellos, ¡ójala no se pudiera decir nunca!, dan de comer a muchos, alimentan además nuestros dormidos sentimientos colectivos, justifican nuestras acciones e inversiones, e incluso aunque peque de osado, en expresión orteguiana, " vertebran" nuestra decadente sociedad de fin de siglo.
    Parece que está muy inscrito en los tiempos que corren que la sociedad da cobertura y protege a los jóvenes violentos. O mejor dicho, algunos grupos sociales que no conocen otra dialéctica que la violencia física o verbal deben de existir para inculcar en niños y jóvenes la impronta de la agresividad. Una violencia que no sólo es con frecuencia justificada(¿se puede justificar la violencia?) sino que cada vez más se convierte en gratuita. Violencia como medio de funcionamiento cotidiano;como única forma de conseguir un fin. A veces, más cruel todavía, el fin no es sino la diversión;otras, más perverso si cabe, el fin es conseguir el bien dentro de una sociedad llena de seres malos y corruptos;otras, con más ensañamiento implícito, la violencia se percibe como una forma de atrapar la imagen de un espectador, a veces niño, potencial comprador de los productos publicitados en los intermedios del programa.
    Respecto al caso de la diversión, los estudios empíricos consultados muestran cómo muchas veces las escenas violentas de una serie de dibujos animados no son consideradas como tales por la sociedad, tanto por su desensibilización ante la misma, como porque los elementos de producción que acompañan a la acción violenta se oponen a un estado de tensión o de previsión del daño;se daña al otro porque se siente uno frustrado, sin importar que se cause daño. ¿Acaso esto no es terrible?. Posiblemente todos estaríamos de acuerdo en lo desafortunado de esta afirmación;pero casi todos consensuamos que Los Pitufos o Los Picapiedra no son violentos. Violencia y risa. Violencia y falta de consecuencia de la acción violenta;los personajes no mueren ni manifiestan secuelas de las acciones violentas recibidas. Violencia y frustración;no se agrede para causar daño al otro, sino debido a un hipotético estado de frustración.
    La TV también introduce en los más pequeños una versión de la violencia como algo positivo, como forma de conseguir el bien, de salvar a la humanidad. El héroe cargado de armas, matando a esa mayoría de malos, se convierte en bueno y en salvador. Es más, se es más atractivo a los ojos de los demás porque se es más fuerte o porque se va más armado(desgraciadamente muchos estudios confirman que niñas y niños piensan así). Esta violencia es aceptada incluso por muchos de los padres, que trasladan su inseguridad y miedo a sus pequeños, matriculándolos en todo tipo de cursos de defensa personal. Aquí la lista de programas es grande, pero escojamos como botón de muestra los cacareados Power Rangers, camino de iniciación de Rambos y Schwarzenegers futuros.
    El tema del ensañamiento cruel en las imágenes se antoja también altamente problemático. Quizá, a diferencia de los dos tipos anteriores de violencia, donde el problema se situaría más en las series y películas que se están produciendo y en las televisiones que les suponen el soporte necesario para que nos llegue ese inane " entretenimiento" a todos, aquí el problema es el del control televisivo que deberían ejercer los padres. Los datos son bien elocuentes al respecto;las altas tasas de niños que visionan programas como Impacto TV , o en menor medida, programas más livianos de sucesos. Y es que los niños ¡cómo iba a ser de otra manera!, imitan a los mayores hasta el punto de que los programas que más ven no están pensados para su edad, ni a menudo se emiten en horas apropiadas para ellos.
    Argumentar que los medios ganan bastante con esta población infantil y juvenil no es nada nuevo. Pero, dos preguntas, sin duda, importantes deben responderse con los datos en la mano:¿por qué nos gusta la violencia? y ¿quién gana qué emitiéndola?
    La respuesta a la primera pregunta es díficil de responder, y la literatura refleja opiniones para todos los gustos, que en general recorren el esquema que se ha comentado antes según se tomen en consideración teorías activas o pasivas al respecto. Me tomo la licencia de obviar tanta polémica y defender la siguiente idea:la violencia nos atrae a los adultos por el componente " ilusorio" que tiene, porque vemos reflejado en la pantalla lo que no existe, lo que sólo unos pocos desalmados serían capaces de hacer. Nos llama la atención cómo algunas personas son capaces de realizar lo que nadie sería capaz de hacer. Todos tenemos unos determinados " sentimientos" , que, en parte, son inculcaciones de valores morales y éticos, necesarios para que podamos sobrevivir , y necesarios para el progreso de la humanidad. Sin embargo, la presencia excesiva de la violencia hace que la misma deje de ser algo excepcional, para convertirse en la norma. Y si así va ocurriendo en los adultos, ¿qué decir de los niños, que van creciendo comprobando que apenas existen otros modelos de comportamiento, o que, mejor dicho, otros son menos efectivos?. El niño, poco a poco, cambia el uso de la agresión como mecanismo de actuación ante quien le priva de lo que espera como positivo, por el encontrar placer en ser así, al ver sobre todo en la pequeña pantalla cómo los que utilizan esa vía de acción obtienen recompensas sociales y materiales. Además, hoy ni los padres ni el colegio parecen querer " imponerse" sobre los niños, creando una filosofía cercana al " laissez-faire" que, en muchas ocasiones, está creando auténticos monstruos. Y en los niños, ¿por qué gusta la violencia?;porque la no violencia sólo se puede aceptar, comprender y valorar si alguien, un adulto, explica al menor que la vía de la razón es la única válida. Y la televisión, el cine, los dibujos animados, no explican ni razonan, normalmente sólo tienen acción;y además los padres no ven ni la televisión con sus hijos ni se la critican. En una palabra, no se explica nada a los niños, por lo que no pueden entender el sentido de la no violencia.
    Pero vayamos con la segunda pregunta. El niño es un atrayente sector de la población a ganar como espectador por parte de la televisión, en cuanto que permite y provoca la venta de muchos productos, presionando a los mayores. Pero es más, el niño es el mejor consumidor. Primero porque lo normal es que el dinero no sea el suyo, por lo que no valora el coste del producto, ni examina a fondo lo que le están ofertando a cambio de lo que le piden. Y además, porque carece de alternativas de pensamiento como para prever que existen otras vías de diversión, de alimentación o de asistencia a espectáculos, al margen de lo publicitado. Si todos fuéramos niños, los publicistas estarían encantados.
    El gran drama es que tanta violencia en la televisión ha supuesto efectos devastadores en la educación de niñas y niños. En reiteradas ocasiones los psicólogos han manifestado cómo dichos efectos se podrían dividir en función de los mecanismos que " dispararan" , y que en líneas generales son cuatro:" imitación" (siempre imitamos lo que vemos, y dicha imitación se incrementa si lo que vemos implica recompensas para sus actores), " identificación" (no sólo imitamos, sino que los personajes violentos se convierten en nuestros héroes), " efecto disparador" (término que se aplica a las mentes que podríamos denominar " desequilibradas" , y que supondrá que las escenas violentas en algunas personas, provoquen una imitación total al no separarse la ficción de la realidad) y " desensibilización" (el visionado de la violencia provoca inexorablemente en todos que nos hagamos insensibles ante la misma);con respecto a esta última cuestión, hemos de tener en cuenta que un menor ve a la semana, como media, unos 670 homicidios, o los datos de una encuesta realizada en Suecia, en la que los niños relataban como primera causa de muerte un disparo en la cabeza.
    Pero una vez que se ha reflexionado sobre esta delicada cuestión, es preciso analizar las dos caras de esta encrucijada:en primer lugar, qué ven los niños de la televisión, es decir, cómo ven la televisión. Y en segundo lugar los contenidos específicos que la televisión emite con una cierta regularidad enfocados al mundo de los niños.
    6. ¿Qué es lo que la televisión emite para los niños?
    La respuesta a esta pregunta, lleva al análisis, no de los hábitos de los niños frente al televisor, sino lo que las televisiones emiten tal cual. Para ello se expondrán resumidamente los resultados de varios de los trabajos expuestos en el Seminario del Centro Reina Sofía sobre la Violencia de Valencia, celebrado en 1997 , uno de ellos referido sólo a dibujos animados(con datos extraídos entre el 29 de Noviembre y el 5 de Diciembre de 1993 de todos los programas de dibujos animados emitidos por las televisiones de ámbito estatal más Telemadrid), y otro referido al análisis de la violencia en televisión en una cadena autonómica. Estos son los resultados más significativos:
    La mayoría de los dibujos poseen en algún momento alguna manifestación de violencia.
    La violencia está presente también en otro tipo de programas, pero parece existir consistencia en que los tres tipos de programas que más violencia poseen son las películas, los dibujos animados y las teleseries.
    Por lo que se refiere a la banda horaria, es preciso destacar dos cuestiones:la primera de ellas, que la banda más violenta es por la mañana desde un punto de vista cuantitativo, si bien la violencia más extrema desde un punto de vista cualitativo se manifiesta por la noche.
    Respecto al tipo de violencia, ésta suele ser sobre todo física, y en menor medida verbal o de otros tipos. Suele tratarse de una violencia sin explicaciones ni a veces siquiera elementos desencadenantes. Se agrede a menudo como mera diversión, a veces como mera costumbre.
    No existe un día especialmente violento en la televisión, si bien los sábados suelen ser más problemáticos.
    De nuevo se podrían extraer bastantes conclusiones, sin duda, nada halagüeñas en este caso para las cadenas de televisión. Respecto a las posibles recomendaciones que se podrían realizar de cara a prevenir en el futuro la aparición de tantos contenidos violentos en televisión, y por consiguiente, de cara a crear nuevas generaciones de niños y jóvenes socializadas en valores positivos, en la Reunión Internacional de Valencia se llegaron a las siguientes recomendaciones:
    Por lo que se refiere a las televisiones, sólo el compromiso de cada televisión con la emisión de una programación no sólo de calidad, sino también de protección de los valores democráticos y de fomento de los mismos, puede evitar el problema. En ese sentido, se aboga porque cada cadena cree un código ético, y que ajuste su programación al mismo.
    Respecto a la sociedad en general, en la actualidad debería existir una campaña de sensibilidad hacia la violencia, y de toma de conciencia de que la dedicación que se merece un niño no puede suplirla la televisión.
    Respecto a la familia, se debería concienciarla de la importancia de ver la televisión con los niños, de comentar todo tipo de contenido violento y de evitar la exposición excesiva a dichos elementos.
    En lo referente a la escuela, los responsables deberían ser conscientes de que la educación no puede darse sin valores, y por lo tanto, es necesario inculcar éstos, sobre la base del respeto común y desarrollo de los valores de convivencia.
    Por lo que se refiere a la legislación y la actuación de los poderes públicos, en primer lugar exigir a las Fiscalías de Menores que cumplan con su papel de defensores del Menor, vigilando las programaciones de las televisiones. En segundo lugar, se deben promover figuras como la del Defensor del Menor, creada en la Comunidad de Madrid, y de momento única en España. En tercer lugar, se debería crear una legislación protectora de niños y jóvenes más específica que la actual, ya que la presente es excesivamente amplia. Y en cuarto lugar, parece conveniente crear organismos administrativos centrales que se ocupen de la programación de las televisiones, y que velen no sólo por el tratamiento que se produce del tema del menor y del joven, sino también de los ancianos, de los minusválidos, de las minorías étnicas, es decir, del respeto y trato adecuado de todos.
    etarse a lo dispuesto en las fracciones anteriores.
    Imágenes vs. Texto
    En este artículo, se describen situaciones cotidianas basadas en la observación desde la óptica de la docencia en el Área de Informática, respecto a: ¿qué y cómo se visualiza según la edad?.Luego de algunas reflexiones al respecto, se plantea un debate abierto a los lectores, con el objetivo de incorporar su percepción, opiniones y sugerencias sobre esta temática.
    Vivimos en una era visual caracterizada por la saturación de imágenes. Basta sólo con encender por unos instantes el televisor para entenderlo.
    Esta cultura de la imagen ha sido naturalmente incorporada a lo largo de los años por los niños y adolescentes. Desde hace un largo tiempo, les resulta insuficiente ver un sólo canal de televisión y, sin darse cuenta, transitan permanentemente el camino del zapping.
    Al mismo tiempo en que adoptan la imagen como medio principal de comunicación, se produce un deterioro y falta de interés por el uso del lenguaje textual.
    En el caso de los adultos, que mantienen su forma de comunicación textual como prioritaria, se ve dificultada la percepción de ese contingente de imágenes que aparecen por todas partes y tan rápidamente.
    Sin lugar a dudas, los recursos que niños y adolescentes por un lado, y adultos por otro, utilizan para comunicarse, son muy diferentes.
    Esta notable distancia que nos separa debe alertarnos a padres y docentes porque, si utilizamos diferentes lenguajes para comunicarnos respecto de nuestros hijos y alumnos, ¿nos estaremos comunicando verdaderamente?, ¿cómo podríamos llegar a acortar esta distancia?.
    Para clarificar podemos separar en categorías según la edad respecto de: qué se ve, qué se utiliza:
    1) Niños: íconos o imágenes2) Adolescentes: íconos o imágenes y eventualmente texto no formal3) Adultos: texto formal
    Ahora bien, si sentamos a la par a un niño y a un adulto, cada uno en una PC, con el objeto de que operen un programa cualquiera; veremos que el niño utiliza sin dudar las diferentes Barras de Herramientas (los íconos) y, si se le preguntara a qué opción del Menú de Texto se corresponde lo que eligió, seguramente se quedaría pensando cuál es el Menú de Texto del que hablamos, porque no se dio cuenta de su existencia.
    El adulto, por el contrario, elegirá las opciones del Menú de Texto y, si se le preguntara qué ícono podría reemplazar a esa opción, empezaría a prestar atención a los íconos de las Barras de Herramientas y a recorrerlos buscando cuál podría ser, porque a simple vista no le queda claro su significado.
    Así también, entre íconos y palabras mal escritas o deformadas, se comunican niños y adolescentes por chat y por e-mail.
    Los adultos en cambio, se mantienen firmes en el lenguaje textual en su mayoría (aunque en muchos casos se puede percibir que no todos se expresan como se debiera: se observan faltas de ortografía y algunas dificultades de expresión).
    Por otra parte, los tiempos de visualización se acortan cada vez más en las nuevas generaciones. Tal es así, que aquello que los niños de hoy ven perfectamente y con detalle en un fragmento de video, los adultos apenas lo podemos percibir.
    Para ejemplificar lo antedicho, se puede advertir la brecha generacional frente a:· Una publicidad televisiva· Un video clip· Un videojuego· Una computadora
    Entonces, mientras mayor es el flujo de imágenes que se perciben y utilizan, se produce:
    1) En niños y adolescentes:
    · Una involución del lenguaje textual· Una evolución en los tiempos de visualización (cada vez menos tiempo para ver lo mismo)· Atención dispersa (varias tareas casi simultáneas)· Un deterioro del nivel de concentración (dicen aburrirse frente a aquella tarea o actividad que requiere esfuerzo o mayor tiempo de resolución)
    2) En adultos:
    · No se modifica el uso de la palabra escrita· Se dificulta la percepción de imágenes (por tratarse de gran cantidad y pasar muy velozmente)· No se modifican sus hábitos en general
    Se invita a contribuir a cada uno de los lectores aportando su opinión. Se sugieren algunas preguntas a tal efecto.
    a) ¿Ve Ud. este planteo como realidad?b) ¿Se ha sentido identificado en algún momento de la lectura?c) ¿Cree que es positivo este cambio? Sí/No ¿Por qué?d) Exprese su/s preocupación/es al respectoe) Sugiera como padre y/o docente posibles soluciones a estas problemáticas

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