Ponencia desarrollo urbano y patrimonio

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Ponencia desarrollo urbano y patrimonio

  1. 1. PONENCIA PARA EL TALLER DE DESARROLLO URBANO 23 Y 24 DE NOVIEMBRE 2011 MESA DE PATRIMONIO TEMA: EL ROL DEL PATRIMONIO EN EL DESARROLLO URBANO Y EN LA ECONOMIA DEL TERRITORIO PONENCIA PAREDES Cortez Rubén Arq. HERDOIZA Jacobo Arq.
  2. 2. DESARROLLO URBANO Y PATRIMONIO a. INTRODUCCIONLa crisis ambiental y los asentamientos humanosLa crisis ambiental es un problema que ha sido reconocido a escala global porel conjunto de las naciones, que en mayor o menor medida se han vistoafectadas por sus efectos. La crisis se evidencia a escala planetaria, en tresproblemas macro ecológicos: El cambio climático y el efecto invernadero, La destrucción de la capa de ozono La pérdida de la biodiversidadSi bien existen criterios que argumentan que estos problemas, sobre todo elprimero y el segundo, obedecen a fenómenos naturales históricamentecomprobados1 y no necesariamente a la acción del hombre, existe unconsenso a nivel planetario en ubicar al hombre como el responsable de lacrisis ambiental, ya que es este quien ha determinado el manejo de losrecursos naturales, guiado por patrones de consumo que han puesto enevidencia la insostenibilidad de un modelo de desarrollo que plantea unarelación desequilibrada entre las demandas sociales y la disponibilidad derecursos, generando una depredación sistemática desmesurada de su entornobiofísico circundante y de cada uno de los recursos naturales que soportannuestro sistema de vida.Esta destrucción sistemática y progresiva del ambiente se hace evidente siobservamos con detenimiento las huellas que el hombre deja sobre lanaturaleza, en la búsqueda de “desarrollo”: contaminación atmosférica,deforestación, erosión y desertificación del suelo, pérdida de biodiversidad,contaminación de agua, son algunos de los testimonios negativos que elhombre deja sobre el medio que habita. Estas marcas sobre la naturaleza, sehacen más evidentes mientras más grande es la aglomeración humana sobreel territorio; así, las grandes ciudades aparecen como organismos con unaproducción y consumo de gran escala, que marcan de forma radical el territoriodebido al alto grado de dependencia de las áreas circundantes productoras dematerias primas.Al ser el hombre y sus relaciones con el medio, es decir su modo de vida, elque determina la crisis ambiental, es importante aproximarnos a lasaglomeraciones humanas y sus asentamientos sobre el territorio a diferentesescalas y jerarquías (pueblos, ciudades, metrópolis, etc.) para entender comoestas inciden sobre el medio ambiente y como la problemática ambiental tieneuna estrecha relación con la escala y la densidad tanto poblacional como deactividades de los asentamientos humanos.1 ARROYO ILERA Fernando, CAMARERO BULLON Concepción y VASQUEZ VARELA Carmen. Análisis de losproblemas medioambientales. En: BALLESTEROS, Jesús y PEREZ ADAN, José. Sociedad y medio ambiente. Madrid:Trotta, 1997. pág. 56 -59
  3. 3. Son los asentamientos humanos concentrados (las ciudades) los quehistóricamente han receptado no solo grandes grupos humanos sino tambiénuna fuerte intensidad de actividad económica, política y cultural, con uncreciente impacto sobre el medioambiente, en la medida en que desdemediados del siglo pasado el éxodo campo ciudad se ha incrementado deforma sostenida: en 1950 el 29% de la población mundial era urbana; en 1965paso a ser el 36%, el 50% en 1990 y hacia el 2025 podría ser el 60%.2 Por otrolado el número de ciudades con población superior a un millón de habitantesincrementó de 17 en 1900 a 388 in 2000. “Las ciudades actuales consumen tres cuartas partes de la energía mundial y provocan al menos tres cuartas partes de la contaminación total…Los recursos consumidos por una ciudad pueden medirse en términos de la huella ecológica que dejan un área dispersa por todo el mundo, las huellas ecológicas de las ciudades ya cubren virtualmente todo el planeta y mientras los núcleos urbanos aumentan el consumo, crece la competitividad por disponer de mayor cantidad de recursos. Su expansión se está produciendo al mismo tiempo que la erosión de las tierras fértiles, mares y bosques húmedos vírgenes. Dada esta limitación de subsistencia es preciso reducir y circunscribir el efecto dramático que para la ecología ejercen los trazados urbanos.”3Si las ciudades están minando el equilibrio ecológico es porque los ciudadanoshan adquirido pautas de comportamiento social consumista, guiados porestereotipos socioculturales de estatus, ligado al consumo y la acumulaciónilimitados. Por otro lado la consolidación de un modelo económico extractivistay desarrollista, llevará sin duda al colapso del planeta por no poder asegurar sucapacidad de regeneración.Estas pautas de comportamiento generalmente se desarrollan en los países deeconomías fuertes y son difundidas de forma global a través de los medios decomunicación, como el modelo a seguir, con resultados desastrosos en lospaíses en desarrollo desde un enfoque social, económico, cultural y ambiental.“Las ideas dominantes de desarrollo han generado una monocultura queconlleva la invisibilidad de la experiencia histórica de los diversos pueblos queson parte fundante y constitutiva de nuestras sociedades.”4Este modelo de desarrollo junto a la imposición de patrones culturalesconsumistas, ha ocasionado un modelo de ciudad zonificada por sus funcionescon áreas de oficinas en el centro, centros comerciales y de ocio en las afuerasy barrios residenciales periféricos conectados por autopistas; consolidando asíun modelo que responde a criterios de mercado de promotores comerciales einmobiliarios, con costos económicos y sociales elevados e insostenibles.2 ROGERS, Richard, “Ciudades para un pequeño planeta”, Editorial Gustavo Gili, segunda edición, Barcelona 2001 ROGERS, Op. Cit. Pag. 32 SENPLADES, Plan Nacional del Buen Vivir. 2009 – 2013
  4. 4. Vista aérea de la ciudad de Ibarra, provincia de Imbabura. Dispersión urbana de baja densidad. Fuente: Flickr Galería de Touribarra 2010.La dispersión de los asentamientos humanos, genera bajos rendimientosurbanos en relación a las densidades poblacionales que recepta, esto implicauna subutilización de la infraestructura existente en las áreas centrales,desconociendo la inversión social acumulada históricamente, a favor delcrecimiento expansivo de la ciudad, que responde a intereses especulativos demanejo del suelo y la estructura edificada. Esta forma de hacer ciudad genera,por un lado, la depredación de suelos productivos y la dispersión y erosiónsocial, ya que produce una atomización urbana que implica grandesdesplazamientos en el territorio para acceder desde las zonas residencialeshasta las zonas centrales que generalmente acogen las funciones económicasy de servicios.Las ciudades latinoamericanas han seguido este modelo de crecimiento urbanocaduco en gran parte del mundo desarrollado, y han generado esquemasterritoriales de segregación socio espacial caracterizados por el aparecimientode zonas periféricas tugurizadas, con bajos niveles de cobertura de serviciosde infraestructura y equipamientos, aislados desde el punto de vista de laconectividad con las áreas centrales, ya que generalmente carecen deservicios de transporte público que los integre al sistema urbano, hábitats queno cumplen con las condiciones mínimas de habitabilidad y que segregansocialmente a los grupos humanos que de forma ilegal ocupan estos territorios.Sin embargo cabe señalar que la urbanización no es necesariamente negativapara los ecosistemas. Si no se rompe el equilibrio entre población, recursos ymedioambiente, se puede conseguir ecosistemas urbanos inclusive másdiversos que algunos monocultivos rurales; esto nos hace pensar que lasciudades manejadas de forma inteligente pueden garantizar niveles de vidaelevados por la acumulación de tecnología, bienes y servicios, en un entornoequilibrado, donde el componente de vegetación, suelo, aire y agua no sufranprocesos de depredación o contaminación que superen la capacidad de cargade los sistemas naturales que soportan las ciudades. “La ciudad ha posibilitado
  5. 5. una acumulación de capital y una concentración demográfica que ha hechofactible un incremento de la creatividad social.”Esto conduce a pensar que las ciudades delimitadas territorialmente, condensidades optimas en términos de ocupación de suelo, que establezcancapacidades receptivas en función de índices de habitabilidad adecuados,posibilitaran la configuración de asentamientos humanos concentrados queaumenten el rendimiento energético, reduzcan consumo de recursos,produzcan menos polución y no se expandan de forma descontrolada sobre elterritorio en desmedro del paisaje rural.Por otro lado, esta definición física de las ciudades debe complementarse conla categorización y jerarquización de las mismas, que permitan definir los rolesterritoriales que estas cumplen dentro de un sistema urbano articulado, quepromueva un desarrollo equitativo de regiones por complementariedad,identificando, reconociendo y potenciando las vocaciones territorialesexistentes desde el punto de vista económico, social, cultural y político. b. LA PROBLEMÁTICA EN ECUADORPerspectiva histórica del desarrollo urbano en el EcuadorEl poblamiento del territorio ecuatoriano responde a un largo proceso históricode asentamiento de humanos, que se localizan en base a criterios selectivosen relación a las características que la naturaleza ofrece. “La distribución de lapoblación en el territorio esta tan directamente relacionada con elementosnaturales que podemos hablar de factores geográficos de poblamiento.”6Bondades topográficas, climáticas, de disponibilidad de recursos, y deposibilidad de conexión con fines económico-productivos entre los grupossociales, son los criterios que han dado las pautas de ocupación territorial en elpaís en los distintos periodos.Si bien el poblamiento del territorio se remonta a épocas preincaicas, pocoqueda como testimonio de la organización territorial antes de la conquistaespañola. Se sabe que el territorio ecuatoriano estaba habitado por cacicazgos,y que inclusive previo a la conquista de los Incas, Quito era un centroarticulador de la sierra norte.Tras la llegada de los Incas y el establecimiento del Qhapaq Ñan como ejearticulador del territorio, se conformaron asentamientos, organizados en funciónde ayllus y llactas con un manejo de diversos pisos ecológicos e intercambiosregionales para el abastecimiento de productos. Se conformó un sistemajerarquizado desde el Cuzco hacia Quito, pasando por Cuenca, y relacionandolo que actualmente son las capitales provinciales. Cada uno de estosasentamientos cumplía funciones diferentes; eran utilizados como tambos,yanaconas o mitimaes. Los españoles fundan ciudades sobre estas estructurasincaicas y preincaicas.7 BAIGORRI, Artemio, De lo rural a lo urbano, V Congreso Español de Sociología – Granada, 1995. DUBLY, Alain, “Los poblados del Ecuador”, corporación editora nacional , Quito 1990 SENPLADES, Plan Nacional del Buen Vivir.
  6. 6. La colonia planteo un esquema territorial totalmente diferente al que se habíadesarrollado en Ecuador incaico, y es que la configuración territorial impuestapor los españoles respondía a intereses metropolitanos de dominación ycontrol. La apropiación del territorio por parte de los españoles puedeanalizarse al menos en tres momentos:Un inicial (1534-1563) de exploración del territorio y fundación de ciudadesdonde el trazado de las calles en damero a partir de la plaza central y larepartición de solares a los vecinos fundadores eran el acto que legitimaba laacción de conquista.Un segundo momento (1563-1650) que gira en torno a la consolidación de laactividad minera – textil que configura un esquema territorial donde predominala ciudad sobre el campo, ya que esta concentra las instituciones de poderpolítico, económico, ideológico y militar, pero con un amplio dominio sobre unterritorio mayor, así “las ciudades fundadas asumen la cualidad funcional de serlos centros de control y desarrollo urbano-regional.”8 Esto configura un eje deinterrelación socio-productiva regional que se desarrolla sobre todo en la sierra,determinando una trama aislada de ciudades con poca relación interurbana ybaja densidad poblacional tanto en el conjunto del territorio como en los centrospoblados, configurando una formación regional desigual e inconexa.El tercer momento (siglos XVII y XVIII) se desarrolla a partir del viraje de lasactividades minero-textil como los puntales de soporte económico productivode la real audiencia, hacia una economía basada en la producciónagropecuaria, dando origen al surgimiento de la hacienda latifundista serranacomo la unidad productiva básica.La conformación urbana resultante al final del periodo colonial nos muestra unared de ciudades, con una tendencia marcada hacia la profundización de losdesequilibrios y desigualdades regionales…El litoral no tuvo significaciónalguna. La concentración del poder político en la capital…y el desarrollopredominantemente de la minería primero, y de la agricultura cerealera mástarde, habían dejado a la región litoral sin medios propios de desarrollo.9A pesar de que esta conformación urbana se mantuvo y se consolidó en elperiodo republicano cabe señalar que la producción del cacao a mediados delsiglo XVII, tomaba fuerza, y se visualizaba a futuro como una fuente de riquezaa través de su exportación; esto genero una atracción poblacional que produjomovimientos migratorios sierra-costa, que se acrecentaron con la ruptura delorden colonial y la independencia, debilitando las estructuras burocráticas y depoder en la sierra y fortaleciendo a las ciudades ligadas a la actividad comercialde agro-exportación en la costa, redefiniendo así las funciones urbanas.Sin embargo es en el periodo republicano donde se desarrolla con fuerza elproceso de urbanización del país debido a que el modelo de agro-exportaciónestablecido permite la integración regional sierra-costa, posibilitando un rápidocrecimiento urbano-regional y una más estrecha articulación entre ciudadesdebido a que se construyeron importantes obras de infraestructura, entre las CARRIÓN, Fernando, Evolución del espacio urbano ecuatoriano A†‡
  7. 7. cuales destaca la red ferroviaria nacional (1910), se amplía la frontera agrícola,se intensifica la producción, se favorecen las relaciones mercantiles etc. A nivelinterurbano se promueve la dotación de servicios y equipamientosprincipalmente en Quito y Guayaquil ratificando así el poder económico de lasminorías terratenientes, que fueron beneficiarias de las obras emprendidas porel gobierno.Así, en la Costa, gracias a las nuevas interconexiones producidas por lallegada del ferrocarril se desarrollaron los asentamientos de Santa Elena,Milagro, El Triunfo, Santa Rosa, Arenillas y Piedras, evidenciando elcrecimiento de la trama urbana. Así también aparecieron algunosasentamientos en la Costa Norte, vinculadas a la agro-exportación y elcomercio, como Quinindé y Santo Domingo. La vialidad por caminos deherradura, en la Sierra, canales de transporte fluvial en la Costa, vinculadoscon la explotación agrícola, y vías férreas, se consolidaron con los proyectos detraspaso de cordillera, planteados en la época de García Moreno.10Esta tendencia tiene un giro a partir de 1920, debido a la caída de las ventasde cacao que habían empezado su declinación a partir de 1914 con el inicio dela primera guerra mundial y el cierre del puerto de Hamburgo por dondeentraba a Europa gran parte del cacao ecuatoriano. Esta crisis que se veíareflejada en la descomposición de la hacienda serrana y en la ruina de lasplantaciones cacaoteras, genera un movimiento migratorio rural-urbano, desdeel campo hacia las dos ciudades que se habían desarrollado en el augeeconómico cacaotero.Quito y Guayaquil soportan entonces un incremento poblacional que rebasa lacapacidad que estas ciudades habían desarrollado, generando problemasligados al paulatino empobrecimiento de las masas urbanas que se venobligadas a ubicarse formando tugurios insalubre, carentes de servicios básico,en la zona central de la ciudad en el caso de Quito, y en las periferias deGuayaquil formando suburbios.El fortalecimiento de un nuevo producto de exportación el banano en la décadadel 50, incentiva la urbanización en el conjunto del país de la siguiente manera:“a) el fortalecimiento de la bicefalia urbana que se venía configurando desdeépocas pretéritas, con base al crecimiento poblacional de Quito y Guayaquil,paralelo al crecimiento urbano global del país; b) El alto dinamismo queadquiere la costa, particularmente las ciudades intermedias, unas nacidas en elperiodo cacaotero y otras originarias de esta época; y c) el estancamientorelativo de las ciudades de la sierra. (Larrea, 1983:60 y ss.)”11Paralelamente al crecimiento de las ciudades intermedias que sirven de apoyoal modelo agro-exportador, se da un crecimiento importante en las dosprincipales ciudades del país, a nivel interior: en Quito las obras urbanas quedestaca son: la pavimentación y habilitación de las avenidas Patria, Orellana, y SENPLADES, Op. Cit. CARRION, Op. Cit.
  8. 8. 12 de Octubre. Se iluminan los parques de la Alameda, el Ejido y la Recoleta.La producción inmobiliaria en este período es uno de las actividades quedinamizaba la economía de la capital, esta se dio gracias a la inversión deempresas privadas de capitales extranjeros sobre todo norteamericanos, enasociación con pequeños capitales nacionales, en el marco de la “Alianza parael Progreso.”Casi de forma paralela a mediados de los 50 y en la década del 60 el paísemprende carrera hacia la industrialización del estado direccionando recursoseconómicos y financieros nacionales e internacionales al fortalecimiento deeste fin; a esto se añade un paquete de reformas políticas de reajuste a laeconomía: Ley de reforma Agraria, Ley de fomento industrial, ley de reformatributaria etc.Esto profundizo el proceso de urbanización del país, e incremento elcrecimiento de las ciudades principales. En Quito, el emprendimiento deprogramas de vivienda que fueron llevados a cabo por Multinacionales que“exportaban capitales y tecnología para alimentar procesos industriales en lospaíses satélites”12. Así la Mutualista Pichincha en representación de la firmanorteamericana “INTERNATIONAL CONSTRUCTION CO.” ofertaba programasde vivienda con préstamos hipotecarios a 20 años plazo. Los programas devivienda, estaban dirigidos en la mayoría de los casos a los sectoreseconómicos medios, que eran quienes tenían la posibilidad de ahorro paraviviendaA partir de los 70 gracias a los excedentes que dejaba el boom petrolero elproceso de urbanización se acelera de manera exponencial sobre todo en lasprincipales ciudades del país. Las ciudades mayormente beneficiadas sonaquellas de porte medio y grande, que cumplen con roles políticoadministrativos de importancia (capitales provinciales y/o cantonales) y quetienen alguna significación económica regional o nacional. Quito absorbe granparte de los recursos petroleros y sufre un proceso de desarrollo urbanoespeculativo, incentivado por una serie de obras viales que posibilitaron laexpansión de la ciudad hacia el norte y el sur de forma fragmentada. Proceso histórico de crecimiento de la ciudad de Quito. Fuente: Corporación Instituto de la Ciudad ELABORACIÓN: MCP. ACHIG Lucas, El proceso urbano de Quito, Ediciones CAE-CIUDAD, Quito-Ecuador 1983,
  9. 9. Como podemos ver el proceso de evolución histórica de los asentamientoshumanos en el Ecuador tienen una estrecha relación con el modelo económicode desarrollo y las diferentes formas de apropiación de la riqueza. . Asítenemos claramente marcadas las etapas de la agro-exportación de cacao,posteriormente la época bananera, luego un primer proceso de industrializacióny, finalmente, una etapa de explotación petrolera.13El crecimiento urbano del país, entendido como la conformación yconsolidación de asentamientos humanos concentrados (ciudades), hacarecido de un modelo de desarrollo urbano que direccione de forma técnica ycoherente la urbanización del territorio, bajo principios de inclusión, equidad, ymanejo responsable de los recursos eco-sistémicos del país.Esta falta de articulación sistémica del territorio, influye para que actualmentevivamos una crisis urbana que en el Ecuador se expresa en los siguientesaspectos:Crisis de inserción de los sectores populares o crisis social de la ciudad: El patrón de desarrollo urbano descrito anteriormente tiene una fuerte incidencia en el ámbito social, debido a que los desplazamientos migratorios que sierra – costa en primera instancia pero sobre todo rural - urbano llevan implícitos el desarraigo por un lado, y la exclusión de grupos humanos vulnerables debido al bajo nivel de inserción en las dinámicas socioeconómicas de los lugares de destino. La exclusión puede tener dos entradas de lectura: a) por un lado territorial entendido como la localización de los grupos humanos en áreas determinadas generalmente periféricas y con poca articulación al sistema urbano principal, o en zonas centrales tugurizadas con índices bajos de habitabilidad en ambos casos. Generalmente esta localización responde a lógicas de invasión no reconocidas por las autoridades y por tanto privando de beneficios a estos grupos humanos. b) Socio-económico, generalmente los grupos humanos que provienen de movimientos migratorios, no se insertan de forma fácil a las actividades productivas de las grandes ciudades. Por lo general estos grupos pasan a formar parte de una cadena de trabajo informal en el mejor de los casos o alimentan los índices de desempleo y marginalidad de las ciudades. SENPLADES, Op. Cit.
  10. 10. Niños lustrabotas en un portal quiteño. Fuente: http://migranviaje.wordpress.com/category/ecuador/ Otro síntoma de exclusión es la estigmatización de los grupos inmigrantes: generalmente la sociedad que recepta a estos nuevos pobladores tiende a trazar líneas de relación directa entre delincuencia y migración. Esto genera una cultura de miedo y rechazo a lo diferente, produciendo reacciones de segregación y rechazo.Crisis de los servicios del sistema intra-urbano:Las ciudades deben garantizar a todos y cada uno de los ciudadanos el accesoindiscriminado a los componentes que forman parte de la trama urbana junto alos servicios que hacen posible el funcionamiento de los subsistemas urbanos.Es decir deben garantizar no solo vivienda y trabajo, ni solo ocuparse de lasnecesidades elementales en materia de educación salud, sanidad eintercambio, sino también se debe posibilitar a la ciudadanía el disfrute decualquier actividad cultural, recreativa y creadora al más elevado nivel posible. Ocupación y usos del suelo: Generalmente el desarrollo interno de nuestras ciudades, que como ya hemos visto responde a factores de carácter económico productivo, se ha dado de forma espontánea y hasta cierto punto caótico, carente de planificación. Esto ha generado en las grandes ciudades de nuestro país un crecimiento urbano que no responde a una demanda social real. En nuestro medio el uso de suelo que marca la pauta de crecimiento urbano es el residencial. Son las áreas residenciales las que se expanden sobre el territorio de forma especulativa debido a que, por un lado no son producto de una política de vivienda que tenga como fin el acceso de los sectores sociales más vulnerables. La oferta inmobiliaria que direcciona el crecimiento de las ciudades en nuestro país, responde a lógicas de mercado y no parte de un estudio detallado de déficit de vivienda, en el cual se ubique de forma clara cuales son los grupos sociales a los que tienen que apuntar las ofertas inmobiliarias.
  11. 11. Las tendencias de crecimiento de la ciudad están caracterizadas por laproliferación de conjuntos habitacionales que niegan la condición deciudad, ya que se amurallan para brindar una imagen de seguridad yexclusividad. Esto ha incrementado la fragmentación urbana y social:urbana porque las relaciones que establecen estos proyectos con elconjunto de la ciudad son a través de vías vehiculares, ya que por logeneral se implantan en zonas periféricas de la ciudad; y social porqueal ser concebidas como espacios aislados del entorno generalmente nofavorecen la interrelación social.Equipamientos:Generalmente el crecimiento de la estructura edificada con finesresidenciales no prevé áreas destinadas para equipamientoscomunitarios, ni recreativos menos aun culturales, ya que al ser lasinversiones para vivienda de iniciativa privada, su fin es el lucro; portanto buscan localizarse en áreas de baja plusvalía para reducir loscostos de inversión, despreocupándose del insuficiente acceso aservicios y equipamientos que ofertan sus proyectos, aportando enteoría a la reducción del déficit de vivienda, pero no garantizando calidadde vida.Otro de los aspectos que surge como alarmante dentro del esquemaurbano nacional, es la distribución poco equilibrada y por tantoexcluyente de la oferta cultural. Al interior de las ciudades mayoresQuito, Guayaquil y Cuenca, los escenarios que acogen manifestacionesartístico-culturales se localizan en las áreas centrales de la ciudad.Dejando fuera de esta lógica de implantación a grandes estratossociales que residen en las periferias. Lo mismo sucede a escala mayor,la actividad cultural en las ciudades intermedias y pequeñas es casinula, desconociendo la importancia del arte y la cultura en el desarrollosocial.Redes de Infraestructura y servicios básicos:El problema de la cobertura de redes de infraestructura es un aspectoque ninguna de las ciudades de nuestro país tiene resuelto, sin embargoel verdadero problema no está simplemente en la dotación de redes deinfraestructura sino en la calidad del servicio, y en la optimización derendimientos en el conjunto del área urbana.Por un lado entonces los municipios tienen el reto de dotar deinfraestructura a una ciudad que se expande sobre el territorio sin límitesclaros y sin control alguno, a veces a manera de invasiones de lossectores populares más vulnerables, con unos costos de habilitación delsuelo que no se justifican si se analiza los bajos rendimientos deocupación de la edificación.En ciudades como Quito que ha sufrido un crecimiento urbanoimportante en las últimas décadas la densidad poblacional urbana hadescendido de 154,93hab. /hec. en 1950 hasta 73.12 hab. /hec. en el
  12. 12. 2001; esto nos da una idea de los bajos rendimientos que se producen al interior de las ciudades no solo en términos de ocupación de suelo sino también en relación a las redes de infraestructura existentes. Y por otro lado está la calidad del servicio, que generalmente en nuestras ciudades a nivel nacional es lo más deficiente: bajas de voltaje inesperados, apagones, agua potable o no por tuberías que han cumplido su vida útil, y por tanto se convierten en dañinas para la salud, canalización de aguas servidas en mal estado o colapsadas cuando existen, entre otros son las condiciones que caracterizan los servicios básicos en nuestras ciudades. Un factor fundamental en la administración y gestión de las ciudades, con una incidencia directa sobre la calidad de vida de los ciudadanos es el manejo de desechos sólidos. Este factor se va de las manos de los municipios inclusive en las ciudades con un nivel de organización mayor, ya que si bien es cierto que el sistema de recolección puede estar cubierto en la totalidad del territorio en algunos casos, la disposición posterior de los mismos, cuidando reducir el impacto ambiental, es un asunto que está lejos de estar controlado por los GADs. Finalmente existe otro factor a ser considerado dentro de las necesidades básicas de los ciudadanos y tiene que ver con la cobertura de internet: La CEPAL(2005) logro determinar que para el año 2002, en el caso del área urbana del Ecuador, un porcentaje no mayor al 35% de personas, ubicadas en los dos quintiles más pobres, no cuentan con servicio telefónico y consecuentemente reducen sus posibilidades de acceder a servicios de internet por este medio14 Espacio público e imagen urbana: El espacio público se vacía de sentido, y se configura como el canal de conexión entre los lugares privados, perdiendo así no solo su contenido político sino también su carácter de escenario de interacción social. Las principales restricciones para el acceso universal a espacios públicos de encuentro común son el costo, las barreras físicas (en el caso de personas discapacitadas), la falta de transporte público, la falta de seguridad, la existencia de prácticas discriminatorias y la carencia de espacios para grupos específicos. […] La desvalorización del/a otro/a, la negación de la interculturalidad, la discriminación de género, étnica, generacional, a personas discapacitadas, a ciertas culturas urbanas, a extranjeros en general, a personas refugiadas, ‘”’‘”ƒ…‹×
  13. 13. •–‹–—–‘ †‡ Žƒ ‹—†ƒ† —‹–‘ — …ƒŽ‡‹†‘•…‘’‹‘ †‡ ’‡”…‡’…‹‘‡• ‹†‹‡†‘ Žƒ …ƒŽ‹†ƒ† †‡˜‹†ƒ
  14. 14. portadoras de VIH/Sida, etc. Ello se refleja en la poca presencia de estos grupos en los espacios públicos y en los pocos espacios públicos en los que pueden darse encuentros entre toda la ciudadanía. Se pueden apreciar asimismo procesos de censura y criminalización de ciertas prácticas en los espacios públicos. […] En este mismo sentido se pueden observar procesos de elitización de los espacios públicos. Ciertos grupos y sectores experimentan con mayor agudeza estas problemáticas. La falta de una oferta diversificada de espacios públicos de encuentro y actividades culturales, deportivas y recreativas es mayor en zonas rurales y urbano- marginales, para extranjeras/os, especialmente refugiados, para familias de emigrantes y para migrantes que regresan. […] Plan Nacional del Buen Vivir, 2009-2013Algo que generalmente está relegado al final en la lista de prioridades enlas agendas municipales es el espacio público y la imagen urbana, porconsiderarlo superficial y secundario comparado con los problemas dedotación de redes de infraestructura, obras viales, o servicios de salud yeducación. Al respecto y en referencia al espacio púbico y patrimonio, enel Plan Nacional del Buen Vivir se menciona: Otro problema que afecta al uso de los espacios públicos es el poco conocimiento del patrimonio cultural y natural existente. Los actuales habitantes desconocemos en buena medida la enorme biodiversidad del país así como el valioso legado arqueológico e histórico que nos dejaron los antiguos habitantes. Pese a que en los últimos dos años se han desarrollado esfuerzos muy importantes para salvaguardar los patrimonios, aún el patrimonio cultural en general está deteriorado, la ciudadanía accede poco a él, y hay un amplio desconocimiento antropológico. La memoria, tanto colectiva como individual es frágil, no tiene sostenibilidad. Asimismo, el contacto con la naturaleza es escaso y restringido para los habitantes de áreas urbanas. […] Plan Nacional del Buen Vivir, 2009-2013Algo que caracteriza a las ciudades del Ecuador en mayor o menormedida es el nivel de deterioro en términos de imagen urbana queofrece el espacio público. Contaminación visual producida por elcableado eléctrico, publicidad que reviste los edificios ocultando yminimizando la arquitectura, deterioro de fachadas por smog, desordene indefinición del perfil urbano, entre otros son los factores que hacen
  15. 15. del espacio público un lugar agresivo, sobrecargado de actividadescomerciales en el caso de las ciudades grandes e intermedias einhóspito e inseguro y en las ciudades pequeñas carente de identidad.El espacio público queda reducido así al espacio residual de conexiónque deja la localización de las áreas privadas, exaltando el significadomeramente utilitario como espacio de flujos vehiculares y en menormedida peatonales, y olvidando la importancia vital que conlleva elespacio público en la construcción de ciudadanía, al ser el espacio deencuentro e interacción social, donde se manifiesta la vida común de lasociedad. Avenida de las Américas: vehículos que se estacionan en las veredas para ser atendidos. Diario EL TIEMPO, Cuenca Mayo del 2011.Áreas verdes y paisaje:Otro de los componentes olvidados y en estrecha relación con elanterior, son las áreas verdes que desaparecen de forma progresiva delas ciudades favoreciendo la edificabilidad, con una incidencia directasobre la calidad medioambiental ya que la vegetación cumple algunosroles dentro de las ciudades, por un lado sirve de pulmón a las áreasurbanas a través de la absorción de CO2 y renovación del oxígeno queproducen las especies vegetales, por otro lado la presencia de áreaverdes aumentan la capacidad de absorción del suelo, favoreciendo asíla filtración del agua, además son el hogar de especies animales einsectos que ayudan al equilibrio ecológico del ambiente, y finalmentecumplen un rol paisajístico que contribuye a la conformación de unhábitat de calidad.Por otro lado las áreas verdes pueden configurarse como espacios derecreación activa y pasiva, importantes en el desarrollo social. A pesarde esto el porcentaje de áreas verdes en las ciudades grandes eintermedias cada vez es menor y de menor calidad. Los índices de áreasverdes en ciudades como Quito y Guayaquil no llegan a los 10m2 porhabitante, y no forman un sistema coherente que se organiza en funciónde la cobertura que puede brindar a la comunidad sin obligar a que seproduzcan grandes desplazamientos internos desde las áreas deresidencia hacia las áreas recreativas.
  16. 16. c. EL ROL DEL PATRIMONIO EN EL DESARROLLO URBANO Y EN LA ECONOMIA DEL TERRITORIOEn nuestro medio la problemática de los centros históricos tiene dosconsecuencias igualmente nefastas para el patrimonio, y están relacionadas ala escala de las ciudades donde se localizan estas centralidades. Por un ladoestán las ciudades grandes que como ya hemos mencionado se convierten enatractoras de población migrante que se localiza en las zonas de bajo costo, alalcance de sus posibilidades económicas, estas áreas generalmente son loscentros históricos15 o las periferias de la ciudad. Por otro lado está elfenómeno de abandono de las áreas históricas que generalmente tiene lugaren las ciudades intermedias y sobre todo pequeñas.En ambos casos los efectos sobre el patrimonio son de gran impacto, puestoque en el primero, la llegada de la población migrante sin políticas queacompañen el proceso, y con una legislación débil en términos de ocupaciónde las áreas históricas, tienen como consecuencia factores negativos de tipourbanístico y social; por un lado la estructura urbana sufre un proceso detransformación espontanea para adaptar la arquitectura a las nuevasdemandas sociales y aparecen añadidos que modifican la tipología histórica ygeneran una sobre ocupación del suelo con las consecuencias ambientales16 ysociales que eso implica.El impacto social de esta transformación urbana es la tugurización, entendidacomo la disminución de los índices de habitabilidad. Este factor dehacinamiento poblacional generalmente está acompañado de condiciones dehabitabilidad precarias, producto de la intervención espontanea, que generaambientes sin ventilación e iluminación natural, con problemas de humedad porla precariedad de las instalaciones etc, poniendo en riesgo no solo laintegralidad del patrimonio edificado sino y sobre todo el bienestar de loshabitantes.En el segundo caso ligado al abandono, el efecto de deterioro es similar yquizá más acelerado y con un costo mayor para el estado, puesto que alencontrarse estos bienes en abandono, existe una variable de bajo rendimientode la estructura edificada que puede ser cuantificada, ya que son inmueblesdotados de servicios básicos, de recolección de basura, que tienenabastecimiento de transporte etc, cuyos costos son asumidos por lamunicipalidad y por tanto, por la ciudadanía a través de los impuestos.La problemática descrita ha llevado a reflexionar sobre cómo manejar lascentralidades históricas de tal forma que se conserven sus valores urbanos,arquitectónicos y artísticos, todos ellos ligados a la estructura física de lasáreas históricas, descuidando el factor cultural que sobre este se desarrolla. En el caso de Quito los grupos migrantes se ubican en el área de transición, no en el núcleocentral de mayor valoración patrimonial que tiene un rol turístico y político administrativo, y queha expulsado de su interior el uso residencial. ƒ •‘„”‡ ‘…—’ƒ…‹× †‡Ž •—‡Ž‘ ‰‡‡”ƒ —ƒ †‹•‹—…‹× †‡ Žƒ •—’‡”ˆ‹…‹‡ †‡ ƒ„•‘”…‹× †‡Ž ‹•‘…‘ ‡ˆ‡…–‘• •‘„”‡ ‡Ž ƒ„‹‡–‡ › •‘„”‡ Ž‘• À†‹…‡• †‡ ž”‡ƒ• ˜‡”†‡• †‹•’‘‹„Ž‡• ’‘” Šƒ„‹–ƒ–‡
  17. 17. Los planes de recuperación de las áreas históricas han sido conceptualizadoscomo operaciones urbanísticas aisladas en algunos casos, de recuperación deinmuebles individuales, otorgando valor a la estructura física en función decierta argumentación histórica elitista, como por ejemplo la casa de algúnprócer de la independencia, o personaje importante del periodo republicano,hecho histórico que legitima y justifica la inversión pública en la recuperaciónde dicho inmueble; pero que deja fuera de las intervenciones de recuperación,a todo un conjunto de bienes que a pesar de no tener un hecho históricosingular como referencia, forman parte del conjunto urbano mayor igualmenteimportante y digno de ser preservado.Al tener este tipo de aproximación al patrimonio, donde se prioriza la inversiónen función del grado de significación histórica que se atribuye a los bienes,siempre desde una óptica “cultural” elitista, se convierte en un reto para lasadministraciones municipales la sostenibilidad económica que garantice que elbien recuperado, generará recursos que posibiliten su mantenimiento posterior.Así pues se requiere de mecanismos de financiamiento que generalmenteprovienen del sector privado o de asociación público-privado, lo que llevaimplícito un cambio de uso del bien, desde el residencial hacia un uso quegenere recursos económicos, (generalmente comercio o servicios con enfoqueturístico), y por tanto un recambio poblacional, ya que al no ser programas derecuperación integral de las centralidades históricas, entendiendo laintegralidad como la conservación de todos los valores y actividadesrelacionadas con la estructura física, sus mecanismos de aplicación no prevénla conservación de la población residente, dando paso a la gentrificación.La elitización es el tercer fenómeno que ataca a los centros históricos, y que seda por la incapacidad de las autoridades encargadas de la gestión delpatrimonio, de dotar de contenidos sociales y réditos a largo plazo a losprocesos de rehabilitación de las áreas centrales, aplicando transformacionesdesde el punto de vista funcional que vacían a los centros históricos de losusos residenciales y plantean una problemática de especialización ligada a losservicios, el comercio, y el turismo, generando con ello un bajo rendimiento dela estructura urbana en horas de la noche, y por tanto volviéndolos inhóspitos einseguros cuando los servicios y comercios cierran.Toda esta problemática descrita en párrafos anteriores, tiene un factor común,que no diferencia la escala de las ciudades, y actúa de igual manera,legitimado a través de un discurso modernizante, muchas veces desde lasmismas autoridades estatales en los diferentes niveles de gobierno, comoagente degradante de las áreas históricas. Se trata del factor especulativo delmanejo del suelo.El suelo en nuestro medio, como en la mayoría de los países que funcionanbajo una economía capitalista, está considerado como objeto de intercambioque se rige bajo las leyes del mercado, esto posibilita que el mercadoinmobiliario aplique presiones para la habilitación de nuevos suelos urbanossobre las periferias de bajo costo, donde desarrolla proyectos de viviendageneralmente bajo el concepto de conjunto habitacional, marcando un divorciocon el tejido urbano existente y aislándose en su interior.
  18. 18. Este desarrollo periférico atrae los grupos sociales que habitan en el centrohistórico, el cual, por falta de voluntad política y de inversión, entra en procesosde deterioro, volviéndose poco atractivo y por tanto, perdiendo la capacidad demantener a la población que lo habita brindando condiciones de habitabilidadaceptables, quienes al no tener vínculos afectivos que les hagan permaneceren este lugar, y seducidos por la idea de “modernización y exclusividad”, optanpor abandonar el centro y dirigirse a las nuevas zonas de expansión urbana.Es en este factor donde se encuentra el vinculo estructural que permiteentender que la conservación y revitalización de los centros históricos nopuede ser entendida fuera del manejo de desarrollo urbano general, puestoque mientras el mercado inmobiliario y la especulación del suelo sean los quedireccionen el desarrollo urbano, cualquier intento de recuperación de lacentralidad histórica claudicara sin mayores resultados, en términoseconómicos, sociales y urbanísticos.A partir de esta reflexión, se convierte en una necesidad prioritaria organizar elterritorio direccionando el desarrollo urbano de forma sostenible; y es en estasostenibilidad, donde el patrimonio entendido como la ciudad existente y sobretodo la ciudad histórica, cumple un papel clave, ya que está dotada de redesde infraestructura, sistemas viales, equipamientos comunitarios, generalmenteconcentra actividades político-administrativas y es el escenario de encuentromulticultural, donde se ratifica y evidencia el contacto con los otros, ya queacoge diversos grupos humanos provenientes de distintos lugares del país,pero también atrae a turistas, por ser el origen del asentamiento que aúnconserva rasgos identitarios, volviéndolo atractivo para el visitante que valora loautentico.Todos estos factores ubican a la ciudad histórica en una posición aventajadaen relación a los nuevos desarrollos urbanos, generalmente ubicados en lasperiferias, desprovistos de equipamientos y servicios, desarticulados delsistema de transporte urbano, y con poca identidad urbana y arquitectónica,porque no surgen desde una lógica de integración al tejido existente en laciudad, sino mas bien como conjuntos aislados y amurallados que buscanexcluirse, amprados en un falso discurso de seguridad y exclusividad.Esto nos hace pensar que el manejo de los centros históricos y la definición depolíticas sobre este, no pueden ser autónomas y marginadas de la políticaeconómica y territorial general, solo si las disposiciones para la tutela delpatrimonio histórico, artístico, cultural y ambiental proceden contextualmentecon toda una serie de intervenciones profundamente reformadoras de lasactuales orientaciones económicas y urbanísticas, el patrimonio cultural tendráposibilidades de recuperar su rol dentro del sistema urbano, como unacentralidad que concentra equilibradamente, residencia y servicios,manteniendo su vitalidad y poder de atracción fuera del enfoque netamenteturístico.La rehabilitación de los centros históricos, de forma integral es decir rescatandola estructura física y todos los valores, funciones, y actividades que haacumulado a lo largo del proceso de desarrollo urbano, priorizando el usosocial del patrimonio, más una articulación adecuada al sistema decentralidades urbanas a lo largo del país, requieren de una solida voluntad
  19. 19. política de ordenamiento territorial que considera a los centros urbanosexistentes como elementos pertenecientes a sistemas poli-céntricos integradosentre sí, con el fin de disminuir, por un lado, las presiones de acción terciaria ytrasformación direccional del centro histórico, y por otro individualizar dentro delámbito nacional, un rol preciso a representar, en base a las vocacionesterritoriales presentes sin modificar las funciones especificas que se atribuye alcentro histórico.“Desde esta perspectiva es necesario afrontar con mayor rigor el problema dela definición de centro histórico como asentamiento donde están presentesedificios, organismos, hombres y ambientes que se pretenden conservar –físicay socialmente- y en el cual es necesario que estén también presentes vínculosy normas de tipo jurídico en oposición y como alternativa al funcionamientonormal del mercado.”17Pensar y actuar a favor del patrimonio implica romper con la política urbanísticaque a la par de la indiscriminada expansión de la construcción privada yespeculativa, fomentada por el mercado inmobiliario, busca entre otras cosas,el aumento de las zonas degradadas y ruinosas en el interior del tejido urbanoconsolidado; fomentando directa o indirectamente la degradación comocondición y fase inicial para la destrucción de los centros, la marginación de laclases menos pudientes y el alejamiento de las actividades menos rentables18.La centralidad histórica puede y debe constituirse como el punto de partidapara romper la lógica de desarrollo urbano que ha producido la crisisurbanística a nivel nacional y ha generado al interior de las ciudades paisajesurbanos caóticos e impersonales.“Solo se puede pensar en resolver esta crisis urbana eliminando las causasque la ha originado; y, en este sentido, el centro histórico no representaúnicamente un bien cultural, sino también un notable bien económico yurbanístico que se debe conservar, intentando recuperar nuevamente su valororiginal como estructura portante del territorio.”19, e incidiendo de esta manerasobre el factor especulativo del suelo.Las ciudades deben ser entendidas como el escenario que materializa lainversión social históricamente acumulada, por tanto su manejo requieremecanismos de optimización y recuperación que pongan en valor la ciudadexistente evitando el crecimiento especulativo sobre territorio, de nuevosasentamientos.El freno al manejo especulativo del desarrollo urbano es la clave para construirun hábitat equitativo y democrático, donde los derechos sociales, de vivienda,transporte, salud, educación, cultura etc, se cumplen sin distinción de clasesocial ni étnica. Construir ciudades justas que garanticen el buen vivir delos ciudadanos implica volver la mirada a la optimización de la ciudadexistente, aumentar sus rendimientos, considerando la inversión social
  20. 20. ‹‡” —‹‰‹ ›
  21. 21. ‘„‡”–‘ ‘Ž‘‹ƒ ’‘ŽÀ–‹…ƒ• › ‡–‘†‘Ž‘‰Àƒ †‡ Žƒ”‡•–ƒ—”ƒ…‹× †‡ …‡–”‘• Š‹•–×”‹…‘•
  22. 22. acumulada en su construcción histórica, como recurso estratégico para evitarel crecimiento especulativo de la mancha urbana en desmedro de las áreasagrícolas.Los rendimiento urbanos tienen que medirse en función no solo de factoreseconómicos, sino, sobre todo en fusión de factores sociales, es decir, se debecalcular cual es la capacidad receptiva optima que posee la estructuraedificada existente, en términos de espacio (m2 por habitante) y de dotación deservicios básicos (capacidad de carga de la infraestructura), y generar políticasde poblamiento que incrementen el rendimiento de la estructura edificada,antes de fomentar nuevos áreas de expansión urbana, en desmedro de lasáreas de producción agraria y el entorno natural.La rehabilitación urbana es un mecanismo técnico-político que permite mejorarlos rendimientos del componente edificado y se basa en dos decisionesrelacionadas entre sí: la primera consiste en la contención de la expansiónurbana en el interior de cada uno de los municipios; la segunda es larecuperación del patrimonio edificaddo existente, y por tanto también del centrohistórico, junto con la realización de servicios y dotaciones sociales en todo elterritorio20.Complementariamente cabe señalar que dentro de los principios conceptualesde la rehabilitación urbana, existe un énfasis en la conservación de los tejidossociales que habitan la estructura física, y la llenan de contenidos, es decirexiste un principio innegociable de conservación y uso social del patrimonio, unrechazo a las acciones urbanísticas que fomentan el recambio poblacional,modificando los usos sociales por usos comercialmente mas lucrativos.El dotar a los centros históricos y a la ciudad en general de sostenibilidadeconómica y social, implica pensar en mecanismos de planificación y gestióndel territorio, que rompan con ciertas dinámicas, que a pesar de estaraceptadas en el conjunto de la sociedad, conllevan una serie de inequidadesque se expresan por ejemplo en el acceso a la vivienda, o a los servicios yequipamientos sociales.Un ejemplo evidente de estas dinámicas que fomentan inequidades urbanas,es el problema de la vivienda en nuestro país, que sigue siendo manejado bajoprincipios especulativos, debido a que se habla de déficit de vivienda en base ala tenencia de la misma en propiedad, es decir cuántos hogares ecuatorianoscuentan con vivienda propia, entendiendo a la vivienda como la unidad aisladasin tomar en cuenta factores cualitativos y de integración al sistema urbano ypor tanto con acceso a servicios de calidad.El pensar las políticas de vivienda desde un modelo de tenencia en propiedadprivada, incentiva la acumulación inmobiliaria de los sectores sociales que bieno mal tienen capacidad de ahorro y acceso a crédito, quienes adquierenviviendas no necesariamente porque no poseen, sino como una estrategia quepermite complementar la economía familiar. Este hecho aunque legítimo -y deninguna manera cuestionable-, pone en evidencia, que con ese enfoque deproducción de vivienda desde el mercado inmobiliario privado, jamás se llegara
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  25. 25. a cubrir los déficits existentes en el país, que están constituidos por los grupossociales más vulnerables, los cuales no poseen la mas mínima capacidad deahorro y crédito.Por otro lado están los programas de vivienda del estado, que repiten el patrónde producción de vivienda, bajo el mismo esquema de crecimiento del parqueinmobiliario privado, en las periferias del tejido urbano de mayor densidad, conla diferencia de que la localización y las propuestas espaciales de los proyectosde vivienda generados desde el estado, son de menor calidad que los delmercado inmobiliario privado, no prevén equipamientos, áreas verdes, espaciosde encuentro, ni se interesan mucho de las posibilidades de articulación a lasprincipales redes de conectividad a través del transporte público.La ciudad existente y por tanto los centros históricos por su localizaciónestratégica, gozan de buena cobertura de servicios básicos, y equipamientosculturales, buena conectividad a través del transporte público, y están dotadosde espacios públicos que merecen ser recuperados por ser emblemáticos yreferentes claves en la memoria colectiva.Desde esta perspectiva debe considerarse a las áreas centrales como lugaresóptimos para la generación de políticas de vivienda a través de la rehabilitaciónintegral de conjuntos urbanos deteriorados, pero con posibilidades de serincorporados al sistema urbano general con roles específicos, mejorando asíno solo los rendimientos de la estructura urbana existente, sino sobre todofomentando la interculturalidad y la diversidad al interior de la ciudad,eliminando de esta manera la segregación socio-espacial que ha localizandohistóricamente, a los sectores populares más vulnerables en las periferiascarentes de servicios y conectividad o en los centros deteriorados, tugurizadosy con pocas posibilidades de ofrecer calidad de vida.Bajo estas premisas es necesario pensar en que la ciudad debe consolidarseantes de generar nuevas expansiones, pero esto no solo implica densificar laestructura edificada con incrementos de edificabilidad, sino y sobre todo,pensar en mecanismos de planificación, que nos permitan por un lado cualificarla estructura edificada existente, las condiciones de habitabilidad que lasviviendas ofrecen, la calidad y accesibilidad al espacio público, el transportecolectivo, los servicios y equipamientos, para luego generar mecanismos degestión que contemplen procesos participativos, en los cuales los ciudadanostengan incidencia en la toma de decisiones sobre cuales son las prioridadessociales que orientan y condicionan las intervenciones. Complementariamentese debe fomentar créditos blandos donde el apoyo del estado tiene una fuertepresencia, posibilitando el mantenimiento de la población residente en lasáreas rehabilitadas, y la incorporación de nuevos pobladores que no tenganacceso a vivienda.Estas políticas de re-poblamiento de los centros históricos enmarcados en larehabilitación urbana integral del territorio, ponen como reto a las autoridadesestatales generadoras de política pública, la re- conceptualización de la políticade vivienda que se aplica a nivel nacional, y que ha excluido la rehabilitación dela ciudad existente, como mecanismo real de cobertura de los déficitshabitacionales, bajo una lógica de inversión social de largo plazo, queconsidera a la vivienda un servicio social.
  26. 26. Eso implica poner en debate el tema de la “propiedad” de la vivienda comoúnico camino hacia la cobertura de déficits, y apostarle a un esquema queplatee la vivienda bajo régimen de arrendamiento, con posibilidades deadquisición a costos regulados por el estado como estrategia alternativa almercado, y generando mecanismos de adquisición de bienes por parte delestado a través de los municipios o gobiernos provinciales, para ser puestos adisposición de los grupos sociales más vulnerables, como vivienda protegida.La construcción de ciudad bajo principios de equidad territorial, el acceso avivienda, la democratización del espacio público, son deudas sociales que aúnconserva el estado, porque no ha asumido con responsabilidad y valentía elreto de marginar en el proceso de desarrollo urbano, la acción especulativa delmercado como único mecanismo de hacer ciudad.La actual coyuntura política brinda las posibilidades de revertir las dinámicasque hasta el momento han guido el desarrollo urbano; abre una posibilidad depensar en los asentamientos humanos, como espacios de convivencia yequidad, donde los derechos ciudadanos están garantizados, derechos quevan mas allá de los que históricamente han sido objeto de luchas sinreivindicación, y que Jordi Borja y Zaida Muxí21 los resumen como se cita acontinuación: 1. Derecho al lugar. La gente tiene derecho a mantener su residencia en el lugar donde tiene sus relaciones sociales, en sus entornos significantes. O a tener otro de su libre elección. Todas las personas que viven en un lugar que han contribuido a construir, en el que están arraigadas y que proporciona sentido a su vida, deben poder continuar viviendo en él y tienen derecho al re-alojo en la misma área si esta se transforma por medio de políticas de desarrollo urbano o de rehabilitación de hábitat degradados o marginales. Las autoridades locales protegerán a las poblaciones vulnerables que puedan sufrir procesos de expulsión por parte de las iniciativas privadas. 2. Derecho al espacio público y a la monumentalidad. En la ciudad actual existen fuertes dinámicas desequilibrantes que tienden a hacer de ella un conjunto de espacios de geometría variable y de territorios fragmentados (física, social y administrativamente), difusos y privatizados. El espacio público es, o puede ser lo opuesto, una de las condiciones básicas para la justicia urbana, un factor de redistribución social, un ordenador del urbanismo de vocación igualitaria e integradora. Todas las zonas de la ciudad deben estar articuladas por un sistema de espacios públicos y dotadas de elementos de monumentalidad que las den visibilidad e identidad. Ser visto y reconocido por los otros es una condición de ciudadanía: se puede ser plenamente ciudadano cuando los otros te ven y te reconocen, cuando conoces tu lugar y cuando cada uno puede decir con orgullo el lugar donde vive. 3. Derecho a la belleza. El lujo del espacio público y de los equipamientos colectivos no es despilfarro, es justicia. Los programas públicos de vivienda, infraestructuras y servicios deben incorporar la dimensión ‘”†‹ › A ƒ‹†ƒ •’ƒ…‹‘ ’ï„Ž‹…‘ …‹—†ƒ† › …‹—†ƒ†ƒÀƒ ƒ”…‡Ž‘ƒ
  27. 27. estética como prueba de calidad urbana y de reconocimiento cívico. Cuanto más contenido social tiene un proyecto urbano, más importante son la forma, el diseño, la calidad de los materiales...La estética del espacio público es ética.4. Derecho a la identidad colectiva dentro de la ciudad. La organización interna del espacio urbano debe facilitar la cohesión sociocultural de las comunidades (barriales, de grupos de edad, étnicas, etc.). La integración ciudadana es más factible si las personas están también insertas en grupos referenciales próximos. No es comunitarismo, es reconocer el derecho al patrimonio cultural de cada colectivo social y favorecer la solidaridad de grupo y su aceptación en la sociedad urbana. Lo cual requiere ser reconocido como grupo, es decir expresar fuerza colectiva.5. Derecho a la movilidad y a la accesibilidad. Hay que tender a igualar las condiciones de acceso a las centralidades y la movilidad desde cada zona de la ciudad metropolitana. Estos derechos son hoy indispensables para que las llamadas libertades urbanas o posibilidades teóricas que ofrece la ciudad sean realmente utilizables. El derecho a moverse con facilidad por la ciudad metropolitana debe universalizarse, no reservarse a los que disponen de vehículo privado. Y cada parte de la ciudad debe ser accesible, visible e interesante por alguna razón para el resto. El derecho a la movilidad teniendo en cuenta la heterogeneidad de las demandas y de los movimientos de la población requiere hoy una oferta pública muy diferenciada.6. Derecho a la centralidad. Todas las áreas de la ciudad metropolitana deben poseer lugares con valor de centralidad y todos los habitantes deberían poder acceder con facilidad a diversos centros urbanos o metropolitanos. En la ciudad metropolitana la articulación de los centros viejos y nuevos, el acceso y la recalificación de los centros históricos no solo de la ciudad central sino también de las áreas periféricas, la creación de nuevas centralidades polivalentes en sus funciones y mixtas en su composición social son elementos consustanciales de la democracia urbana. Las centralidades marcan las principales diferencias entre las ciudades.7. Derecho al acceso y al uso de las tecnologías de información y comunicación. Las administraciones públicas no solo deben proteger y garantizar este derecho en todos los ámbitos, sino también utilizar las TIC (tecnologías de la información y comunicación) para democratizar realmente el acceso de todos a los servicios de interés general. Derecho al uso social de las actuales tecnologías de información y comunicación, especialmente en las relaciones con las Administraciones públicos (por ej. ventanilla única, consultas y gestiones a través de Internet). Barrios y viviendas tienen, todos, derecho al cableado. Los gobiernos locales deben así mismo facilitar el acceso gratuito a Internet, la formación de los usuarios y la constitución de redes ciudadanas.
  28. 28. 8. Derecho a la justicia local y a la seguridad. Hoy la justicia es inaccesible para la mayoría de ciudadanos (por su coste, lentitud, etc.,). La seguridad es vista principalmente en términos de represión y se plantean políticas de seguridad que reducen el ámbito de la vida pública, cuando la «inseguridad » afecta a sectores medios y altos y a agentes y representantes de las instituciones. La justicia local, de base municipal y la seguridad como actuación concertada entre la institución local y la sociedad civil organizada es hoy una demanda inaplazable de las mayorías ciudadanas, en la medida que puede asegurar una prevención más eficaz y si es preciso una reacción sancionadora más rápida. La seguridad urbana requiere espacios públicos protectores, es decir, animados. 9. Derecho a la calidad del medio-ambiente. Como derecho a una calidad de vida integral y como derecho a preservar los patrimonios ciudadanos para las generaciones futuras. Este derecho incluye el uso de los recursos naturales y energéticos, el patrimonio histórico-cultural y la protección frente a las agresiones a la calidad del entorno (contaminaciones, congestiones, suciedad, fealdad, etc.).EL PAISJE CULTURAL COMO NUEVA CATEGORIA DE MANEJOPATRIMONIALLa necesidad de incorporar una visión integral de manejo patrimonial hallevado a reflexionar dentro de los organismos internacionales relacionados a lapreservación del patrimonio cultural, sobre la urgencia de incorporar nuevascategorías de manejo del territorio, que de forma integral aborden loselementos del patrimonio cultural, entendiéndolos dentro de su contextonatural, proponiendo el paisaje como una categoría de análisis, donde sepuede leer la acción transformadora del hombre, que va dejando huellas enalgunos casos con un nivel de inserción orgánica y no agresiva sobre elentorno natural.Así surge la categoría de “Paisaje Cultural”, en el seno del Convenio Europeosobre Paisajes Culturales impulsado por la UNESCO en el año 2002, comouna posibilidad de integración de los factores naturales y culturales bajo unmismo concepto, incorporando de esta manera un enfoque que fomente eldesarrollo sostenible del territorio, direccionando e induciendo las actuacionesantrópicas que sobre el paisaje opera la evolución social, económica y cultural.La categoría de paisaje cultural en nuestro medio es de reciente incorporación,y no existen aun experiencias que demuestren resultados concretos derivadosde la aplicación de los principios de planificación y gestión, que aporta lacategoría de Paisaje Cultural; sin embargo desde los organismos estatalesencargados de precautelar el patrimonio y generar políticas e instrumentospara su manejo, se han iniciado procesos de conceptualización y aplicación acasos concretos de estudio, en dos regiones del país, donde se estándesarrollando estudios que decanten en la construcción de guías del Paisaje
  29. 29. Cultural, respondiendo a las especificidades ambientales y culturales queofrece un país mega-diverso como el Ecuador.Las experiencias emprendidas desde el Ministerio Coordinador de Patrimonio yel INPC, han posibilitado descubrir territorios donde el proceso de evolucióncultural, ha ido configurando paisajes de gran valor, con una arquitectura quesurge de forma orgánica en el territorio y se integra por mimesis o sutilcontraste en el paisaje, donde el manejo y utilización de los recursos suelo yagua, son el resultado de un proceso de aprehensión del territorio, posibilitandola configuración de mosaicos territoriales en los cuales, las acciones antrópicasdibujan y construyen paisajes singulares. Cahuasquí, Provincia Imbabura El Angel, Provincia del CarchiEl Paisaje Cultural, entendido como todo paisaje natural que ha sido sometidoa la acción transformadora del hombre, es un instrumento que aporta aldesarrollo de los territorios, puesto que por un lado busca precautelar el paisajenatural sin que esto signifique excluir las actividades humanas, sino mas biendireccionándolas de forma sostenible, buscando un equilibrio entre los factoresnaturales y culturales. Por otro lado permite romper con la dicotomía urbano-rural y posibilita entender el territorio como un todo, donde los asentamientoshumanos concentrados o dispersos, deben tener una coherencia orgánica ysensible al lugar donde se ubican, sin poner en riesgo los recursos de soportede las actividades humanas.El abordaje al Paisaje Cultural como una entrada de lectura territorial, implicaun trabajo multidisciplinario que permita entender el territorio de forma integral,y a partir de esta comprensión de los factores ambientales, sociales,económicos, culturales e inclusive políticos, desarrollar estrategias quecohesionen estos factores bajo criterios de sostenibilidad, y orienten laplanificación territorial hacia el equilibrio entre cultura y ambiente.Es por lo expuesto que desde el sector patrimonial, se está impulsando laconstrucción de “Guías del Paisaje Cultural” para el cantón Urcuquí en laprovincia de Imbabura y los cantones Tena, Archidona y Arrosemena Tola enla provincia del Napo.En el primer caso el paisaje encontrado da testimonio de una producciónagraria ligada a la caña de azúcar, algodón, granos y cereales, quehistóricamente han ido configurando el paisaje, en medio de disputas y
  30. 30. conflictos sociales por el recurso agua. La presencia humana en estosterritorios se remonta a épocas pre-incas, y ha soportado las transformacionesque en términos sociales y territoriales han significado acontecimientoshistóricos como: la conquista española y todo el periodo colonial, laincorporación de la hacienda como unidad productiva, la reforma agraria y elfraccionamiento de la tierra, la llegada del ferrocarril y la incorporación desistemas de trasporte y apertura de vías, etc. A pesar de todo este proceso deacción transformadora, el paisaje sigue siendo un elemento predominante ycon características de singularidad, donde se puede observar que las accionesdel hombre más que tener una actitud depredadora han tenido la sensibilidadde fusionarse en el entorno sin agredirlo.LA DIMENSION ECONOMICA DEL PATRIMONIO CULTURAL: DISTRITOSCULTURALES EVOLUCIONADOSLo señalado hasta aquí en teoría, se encuentra con un conflicto de tipoeconómico en la práctica, ya que siempre tras la conservación del patrimoniocultural, primarán criterios de costo - beneficio y de quien asume los costos quela conservación del patrimonio implica para que este no se deteriore ydesaparezca en el tiempo.Sin embargo esta entrada de análisis que pone en debate, si la conservacióndel patrimonio es una acción rentable en términos económicos, debecontemplar que existen bienes que no son comerciables en absoluto, -comopor ejemplo un aire limpio-, ya que son bienes que una vez que se hanproducido, todos pueden beneficiarse de ellos sin que estén obligados a pagarpor su disfrute. El patrimonio cultural pertenece a esta categoría de bienes nocomerciales, ya que los beneficios derivados de este son generalmente tandifusos que se dificulta su negociación en transacciones mercantiles.Sin embargo se puede pensar que el patrimonio cultural puede generarbeneficios económicos, posibles cuando, a un objeto patrimonial se le otorgaun valor de uso directo para las personas, es ahí cuando las leyes de mercadosi entran en juego. La gente compra cuadros, va a exposiciones, visita edificiosemblemáticos y lugares históricos, porque el consumo cultural es parte deldesarrollo individual y colectivo. El que la gente esté dispuesta a pagar poruna experiencia cultural determinada posibilita crear un mercado y determinarun precio.Las experiencias culturales asumen cada vez más un rol protagónico en losprocesos de creación de valor, debido a que una de las características de lasociedad en una era posindustrial, está marcada por factores de movilidad eintercambio permanente, expresados en las dinámicas de transmisión decódigos culturales a través de los mas media y los tics, volviendo difusos losreferentes culturales productores de identidad; ante esto, se genera una actitudde búsqueda y reafirmación de las identidades mediante de la elección debienes con un valor cultural agregado.“La experiencia cultural permite a los individuos desarrollar nueva habilidadesque determinan la necesidad de ampliar su gama de productos de consumo,
  31. 31. favoreciendo de esta manera un proceso de renovación continua de estosproductos y una nueva demanda. El consumidor solicita cada vez másproductos y servicios nuevos, en los cuales el componente creativo e innovadorse convierte en algo fundamental.”22Para entender con mayor claridad el rol que cumple en el escenario económicola cultura y el patrimonio, cabe señalar que a los recursos patrimonialesmateriales -descritos hasta ahora con mayor detalle puesto que son los quetienen más evidencia en el desarrollo urbano-, se les debe sumar los recursosligados a los factores inmateriales presentes en el territorio. Son estos últimoslos que brindan una posibilidad de anclaje de activación económica y dedesarrollo local, ya que complementan y refuerzan la identidad y especificidadterritorial con productos que contienen un alto valor de originalidad einnovación.Son los saberes ancestrales, las manifestaciones culturales, el grado deinnovación en la producción cultural, lo que determina la capacidad productivade un territorio, que se diferencia proponiendo una oferta cultural conposibilidades de competitividad, en un mundo tendiente a la estandarización yhomogenización cultural. Estas especificidades territoriales que encuentransus fundamentos sobre todo en el capital inmaterial, de forma complementariaal capital material, deben ser gestionadas desde un enfoque sistémico quepermita por complementariedad, maximizar el crecimiento competitivo delsistema y su capacidad de atraer recursos del exterior, atribuyendo nuevasconnotaciones a las estrategias de desarrollo territorial.Con estas reflexiones nos atrevemos a pensar que el Distrito CulturalEvolucionado, propuesto por los estudios desarrollados por Pierluigi Sacco yGuido Ferilli, se convierte en una opción válida para territorios que han logradodesarrollar cierto nivel de sofisticación y especificidad en su oferta cultural,donde la totalidad de la cadena productiva de los bienes producidos entran enun proceso de valorización. En este esquema la cultura asume ahora un papelmás amplio como agente sinérgico que suministra a todos los demáscontenidos, instrumentos, practicas creativas, y valor añadido, en términos devalor simbólico e identitario.23Los paradigmas que posibilitan configuración de un Distrito CulturalEvolucionado según los autores de este modelo son: la atracción del talentocreativo, la reconversión competitiva del sistema productivo, y la capacitaciónsistémica de la comunidad local.En el estudio desarrollado para la Revitalización del Centro Histórico deCartagena de Indias, los autores proponen el establecimiento de docelineamientos que pueden configurarse como propuestas políticas deintervención sobre el territorio direccionadas al desarrollo territorial en base asus recursos culturales. ‹‡”Ž—‹‰‹ ›
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  34. 34. 1. Calidad de la oferta cultural: es decir la capacidad de presentar una oferta cultural integrada en el contexto internacional; 2. Preparación y formación de la comunidad: predisposición ante la oportunidad de aprender; 3. Desarrollo empresarial: proceso de creación de un nuevo empresariado; 4. Atracción de empresas foráneas: recursos que lleva a las empresas locales a atraer a las de afuera; 5. Atracción del talento: recursos aportados por las empresas foráneas; 6. Gestión de la crítica social y de la marginación: capacidad de mediar formas sociales en el proceso de aculturación; 7. Desarrollo del talento local: capacidad del territorio de crear oportunidades sobre la base del talento; 8. Participación de los ciudadanos y de la comunidad local: disposición de la población para implicarse en el proyecto; 9. Calidad del gobierno local: 10. Calidad de la producción de conocimiento: todo lo que se refiere a la investigación; 11. Capacidad de producir redes locales: capacidad de hacer funcionar coordinadamente redes locales activas y cohesionadas; 12. Capacidad de producir redes externas: relaciones internacionales o interregionalesLas acciones interactúan con los diversos capitales del territorio entendiendocomo capital cualquier recurso acumulable y necesario para la producción deotros bienes. Los resultados de estas acciones se deben traducirposteriormente en la producción/acumulación de una forma específica decapital, de naturaleza tangible o intangible que constituye el depósito devalores producidos por el territorio.

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