Catequesis introductoria a los siete sacramentos de la Iglesia
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Catequesis introductoria a los siete sacramentos de la Iglesia Catequesis introductoria a los siete sacramentos de la Iglesia Document Transcript

  • 1 CATEQUESIS INTRODUCTORIA A LOS SIETE SACRAMENTOS Pbro. Alberto Aranda Cervantes M.Sp.S — Vocabulario — Misterio – dogmático, salvífico — Misterio = sacramento — Mistagogia — Cadena Mistérico Sacramental Puebla D 920-923 ↓ 230 Xto. ↓ Iglesia ↓ Liturgia ↓ Eucaristía — Organización de los Sacramentos
  • 2 LOS SIETE SACRAMENTOS DE LA IGLESIA CEC 1210 Los sacramento de la nueva Ley fueron instituidos por Cristo y son siete, a saber, Bautismo, Confirmación, Eucaristía, Penitencia, Unción de Enfermos, Orden Sacerdotal y Matrimonio. Los siete sacramentos corresponden a todas las etapas de todos los momentos importantes de la vida del cristiano: dan nacimiento y crecimiento, curación y misión a la vida de fe de los cristianos. Hay aquí una cierta semejanza entre las etapas de la vida natural y las etapas de la vida espiritual (cf S. Tomás de A., s th. 3, 65; l). Ejercicio del Sacerdocio común en los sacramentos 11. La condición sagrada y orgánica constituida en la comunidad sacerdotal se actualiza tanto por los sacramentos como por las virtudes. Los fieles, incorporados a la Iglesia por el bautismo, quedan destinados por el carácter al culto de la religión cristiana y, regenerados como hijos de Dios, tienen el deber de confesar delante de los hombres la fe que recibieron de Dios por medio de la Iglesia (4). Por el sacramento de la confirmación se vinculan más estrechamente a la Iglesia, se enriquecen con una fortaleza especial del Espíritu Santo, y de esta forma se obligan con mayor compromiso (5) a difundir y defender la fe, con su palabra y sus obras, como verdaderos testigos de Cristo. Participando del sacrificio eucarístico, fuente y cima de toda vida cristiana, ofrecen a Dios la Víctima divina y a sí mismos juntamente con ella (6); y así, tanto por la oblación como por la sagrada comunión, todos toman parte activa en la acción litúrgica, no confusamente, sino cada uno según su condición. Pero una vez saciados con el cuerpo de Cristo en la asamblea sagrada, manifiestan concretamente la unidad del pueblo de Dios aptamente significada y maravillosamente producida por este augustísimo sacramento. Los que se acercan al sacramento de la penitencia obtienen el perdón de la ofensa hecha a Dios por la misericordia de Este, y al mismo tiempo se reconcilian con la Iglesia, a la que, pecando, ofendieron, la cual, con caridad, con ejemplos y oraciones, les ayuda en su conversión. La Iglesia entera encomienda al Señor, paciente y glorificado, a los que sufren, con la sagrada unción de los enfermos y con la oración de los presbíteros, para que los alivie y salve (cf Sant., 5,14-16); mas aún, los exhorta a que uniéndose libremente a la pasión y a la muerte de Cristo (Rom., 8,17 Col., 1, 24; Tim., 2,11-12; Pe., 4,13), contribuyan al bien del pueblo de Dios. Además, aquellos que entre los fieles se distinguen por el orden sagrado, quedan destinados en nombre de Cristo para apacentar la Iglesia con la palabra y con la gracia de Dios. Por fin los cónyuges cristianos, en virtud del sacramento del matrimonio, por el que manifiestan y participan del misterio de la unidad y del fecundo amor entre Cristo y la Iglesia (Ef., 5,32), se ayudan mutuamente a santificarse en la vida conyugal y en la procreación y educación de los hijos, y, por tanto, tienen gracia en el pueblo de Dios (7) (cf. Cor 7,7). Pues de esta unión conyugal procede la familia, en que nacen los nuevos ciudadanos de la sociedad humana, que por la gracias del Espíritu Santo quedan constituidos por el bautismo como hijos de Dios para perpetuar el pueblo de Dios en el correr de los tiempos. En esta como Iglesia Doméstica, los padres han de ser para con sus hijos los primeros predicadores de la fe, tanto con su palabra como con su ejemplo, y han de fomentar la vocación propia de cada uno, y con especial cuidado la vocación sagrada.
  • 3 Los fieles todos, de cualquier condición y estado que sean, fortalecidos por tanto y tan poderosos medios, son llamados por Dios cada uno por su camino a la perfección de la santidad por la que el mismo Padre es perfecto. Los Sacramentos de la Iniciación Cristiana CEC 1212 Mediante los sacramentos de la iniciación cristiana, el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, se ponen los fundamentos de toda vida cristiana. “La participación en la naturaleza divina, que los hombre reciben como don mediante la gracia de Cristo, tiene cierta analogía con el origen, el crecimiento y el sustento de la vida natural. En efecto, los fieles renacidos en el Bautismo se fortalecen en el sacramento de la Confirmación y finalmente, son alimentados en la Eucaristía con el manjar de la vida eterna y, así por medio de estos sacramentos de la iniciación cristiana, reciben cada vez con más abundancia los tesoros de la vida divina y avanzan hacia la perfección de la caridad” (Pablo VI, const. Apost. “Divinae consortium naturae”; cf OICA, praen. 1-2) EL SACRAMENTO DEL BAUTISMO 1213 El Santo Bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana, el pórtico de la vida en ele Espíritu (“vitae spiritualis ianua”) y la puerta que abre el acceso a los otros sacramentos. Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la Iglesia y hechos partícipes de su misión (cf Cc. De Florencia: DS 1314; CIC can. 204, 1; 849; CCEO 675, 1): “Baptismus est sacramentim regenerationis per aquam in verbo” (“El bautismo es el sacramento del nuevo nacimiento en el agua y la palabra”, cath. R. 2, 2, 5) — Vivir nuestro Bautismo es vivir nuestra vida cristiana — Bautizar – Baptizein * * * — Baño – agua – antropología muerte-vida — Unción – aceite: — antropología — óleo de catecúmenos — Santo Crisma — Vestición – vestidura: antropología — vestidura blanca — Cristo-Transfiguración — ángeles — mártires
  • 4 — Iluminación – luz — Yo soy la Luz… — Que así su luz ilumine… — Cirio Pascual — Cirio Bautismal — Cirio de la Primera Comunión EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN 1285 Con el Bautismo y la Eucaristía, el sacramento de la Confirmación constituye el conjunto de los “Sacramentos de la iniciación cristiana”, cuya unidad debe ser salvaguardada. Es preciso, pues, explicar a los fieles que la recepción de este sacramento es necesaria para la plenitud de lo gracia bautismal (cf OCf, praenotanda 1). En Efecto, a los bautizados “el sacramento de la confirmación los une más íntimamente a la Iglesia y los enriquece con una fortaleza especial del Espíritu Santo. De esta forma se comprometen mucho más, como auténticos testigos de Cristo, a extender y defender la fe con sus palabras y sus obras” (LG 11; cf OCf praenotanda 2) Occ. – Separación del Bautismo Or. – Unidad de los tres sacramentos de Iniciación — Don especial del Espíritu Santo — ¿No lo recibimos ya en el Bautismo? — Todo don de Dios es don Trinitario — Cristo, el pleno del Espíritu — Encarnación (Lc 1, 35) – “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y…” — Bautismo (Lc 4, 1-2) – “Jesús volvió del Jordán lleno del Espíritu Santo. El Espíritu lo fue llevando por el desierto…”. (Lc 4, 14): Con la fuerza del Espíritu, Jesús volvió a Galilea”. — Unción regia sacerdotal profética — Imposición signación unción —¿y la “cachetada”?
  • 5 LOS SACRAMENTOS DE CURACIÓN 1420 Por los sacramentos de la iniciación cristiana, el hombre recibe la vida nuevas de Cristo. Ahora bien, esta vida la llevamos en “vasos de barro” (2 CO 4,7). Actualmente está todavía “escondida con Cristo en Dios” (Col 3,3). Nos hallamos aún en “nuestra morada terrena” (2 Co 5, 1), sometida al sufrimiento, a la enfermedad y a la muerte. Esta vida nueva del hijo de Dios puede ser debilitada e incluso perdida por el pecado. 1421 El Señor Jesucristo, médico de nuestras almas y de nuestros cuerpos, que perdonó los pecados al paralítico y le devolvió la salud al cuerpo (cf Mc 2, 1-12), quiso que su Iglesia continuase con la fuerza del Espíritu Santo, su obra de curación y de salvación, incluso en sus propios miembros. Esta es la finalidad de los dos sacramentos de la curación: del sacramento de la penitencia y de la Unción de enfermos. EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA Y DE LA RECONCILIACIÓN 1422 “Los que se acercan al sacramento de la Penitencia obtienen de la misericordia de Dios el perdón de los pecados cometidos contra Él y, al mismo tiempo, se reconcilian con la Iglesia, a la que ofendieron con sus pecados. Ella les mueve a conversión con su amor, su ejemplo y sus oraciones” (LG 11). — Pecado No sólo vs. Ley, Mandamiento vs. mi Persona Ante todo, vs. el Amor — La libertad – sí no al amor — Vocabulario Penitencia Arrepentimiento Conversión – radical cotidiana Metanoia — Mensaje — Juan el Bautista — Cristo — Apostólico Actos del Penitente: Examen de conciencia Dolor de los pecados Propósito de enmienda Cumplir la penitencia “Satisfacción”
  • 6 LA UNCIÓN DE LOS ENFERMOS 1499 “Con la Sagrada unción de enfermos y con la oración de los presbíteros, toda la Iglesia entera encomienda a los enfermos al Señor sufriente y glorificado para que los alivie y salve. Incluso los anima unirse libremente a la pasión y muerte de Cristo; y contribuir, así, al bien del pueblo de Dios” “¿Está enfermo alguno de vosotros? Llamé a los presbíteros de la Iglesia, que oren sobre él y le unjan el óleo en el nombre del Señor. Y la oración de la fe salvará al enfermo, y el Señor hará que se levante, y si hubiera cometido pecados, le serán perdonados” (st 5 14-15). La tradición ha reconocido en este rito uno de los siete sacramentos de la Iglesia. UN SACRAMENTO DE LOS ENFERMOS La Iglesia cree y confiesa que, entre los siete sacramentos, existe un sacramento especialmente destinado a reconfortar a los atribulados por la enfermedad: La Unción de Enfermos: Esta unción santa de los enfermos fue instituida por Cristo nuestro Señor como un sacramento del Nuevo Testamento, verdadero y propiamente dicho, insinuado por marcos, y recomendado a los fieles y promulgado por Santiago, apóstol y hermano del Señor. La constitución de la Unción de los enfermos se administra a los gravemente enfermos ungiéndolos en la frente y en las manos con aceite de oliva debidamente bendecido o, según las circunstancias, con otro aceite de plantas, y pronunciando una sola ves estas palabras: “Per Islam sanctam unctionem et suam piisimam misericordiam adiuvet te Dominus gratia Spiritus Sancti ut peccatis liberatum te salvet atque propitius allevet” (“Por esta santa unción, y por su bondadosa misericordia, te ayude el Señor con la gracia del Espíritu Santo, para que, libre de tus pecados, te conceda la salvación y te conforte en tu enfermedad”). La enfermedad — microbios accidentes ancianidad — bacterias — virus — embolias — El Verbo se hizo carne… (Jn 1, 14) — Llevaba nuestras dolencias y soportaba nuestros dolores (Is 53, 4) — “Extremaunción” ¿por qué? — Enfermedad grave, no cualquiera — Cirugía (no plástica) — ancianidad — presbíteros, no diáconos
  • 7 OTRAS CELEBRACIONES LITÚRGICAS LOS SACRAMENTALES 1667 “La Santa Madre Iglesia instituyó, además, los sacramentales. Estos son signos sagrados con los que, imitando de alguna manera a los sacramentos, se expresan efectos, sobre todo espirituales, obtenidos por la intercesión de la Iglesia. Por ellos, los hombre se disponen a recibir el efecto principal de los sacramentos y se santifican las diversas circunstancias de la vida” (SC 60; cf CICI can. 1166; CCEO can. 867) CARACTERÍSTICAS DE LOS SACRAMENTALES 1668 Han sido instituidos por la Iglesia en orden a la santificación de ciertos ministerios eclesiales, de ciertos estados de la vida, de circunstancias muy variadas de la vida cristiana, así como del uso de cosas útiles al hombre. Según las decisiones pastorales de los obispos pueden también responder a las necesidades, a la cultura y a la historia propias del pueblo cristiano de una región o de una época. Comprenden siempre una oración, con frecuencia acompañada de un signo determinado, como la imposición de la mano, la señal de la cruz, la aspersión con agua bendita (que recuerda el bautismo). — Oración — Signo de la Cruz — Agua bendita — Bendecir – bendición ascendente bendición descendente — Bendiciones — Personas – abad, abadesa Consagración vírgenes Profesión religiosa ministros instituidos — Dedicación – iglesia altar — Bendición – óleos — campanas — vasos y vestiduras sagradas — hijos — casas — mesa — automóvil — imágenes — Rosarios — ¿Biblias?