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       CUADERNOS DE REFLEXIÓN ACCIÓN:
RECURSOS PARA UNA CONVIVENCIA DEMOCRATICA EN
                    LAS FAMILIAS
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Los puntos de vista manejados en esta obra son responsabilidad exclusiva de las autoras y
 autores, por lo que no necesari...
Agradecimientos


             Queremos dar las gracias a todas las personas que participaron con
nosotros en la creación ...
ÍNDICE


Introducción general…………………………………………………………..… 4

Metodología y ética……………………………………………………………... 13

Guía de el o l...
Introducción General
                                      Beatriz Schmukler
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Se recomienda a las y los facilitadotes que si considera que las actividades o
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Metodología y Ética
                                Emma María Reyes Rosas
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reflexión sobre la forma en que se puede adaptar y aplicar en los contextos concretos
y recuperar los aprendizajes colecti...
calificaciones y se desarrolla en espacios diversos (extra escolares) que rebasan el
   aula tradicional. Este elemento pa...
aprendiendo todo el tiempo: en nuestros hogares, en nuestro trabajo, en nuestras
interacciones con otros; así como en la p...
En una pedagogía de género el respeto a las personas en la formación de sus
capacidades tiene que ver con la posibilidad d...
relacionar nuestras propias opiniones con las ajenas, a admitir que otras personas
piensan diferente.


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reflexión para que las personas se den cuenta de otras opciones e incorporen nuevos
conocimientos y “saberes”.
       Recu...
Guía de el o la facilitadora

                                          Presentación


Objetivos del cuaderno:
           ...
•   El efecto de 30 años de políticas de planificación familiar4 que generan familias
        más pequeñas, lo cual supone...
reorganización de las tareas relacionadas con la crianza y el trabajo doméstico. Este
es uno de los aspectos cruciales a a...
participación de hombres en el parto, también se favorece su participación en la
crianza –un aspecto elemental en la const...
para la mayoría de los hombres dichos costos no son muy claros. Esto, junto con una
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•   Mención especial merecen ciertos procesos conservadores que logran tocar la
          vida de hombres, ayudándolos a r...
ACERCA DE LA ESTRUCTURA DEL CUADERNO


Este cuaderno contiene varios temas y subtemas con dinámicas y actividades
particip...
En el trabajo de reflexión y educación con hombres se requieren técnicas participativas
que permitan mirar las relaciones ...
4. Colectivamente se pueden señalar otros tipos de familias que no salieron de este
   grupo. Quien facilita puede anotar ...
cada lado (podemos pedir "prestados" un niño y una niña que venga con sus
   padres o si estamos en una escuela).
2. En fo...
¿Qué es ser un hombre de verdad?
      Hablar de identidades masculinas (en plural) nos lleva a pensar que no existe una
 ...
social que se vive en la actualidad provocan sentimientos de miedo e impotencia en los
hombres. Muchos hombres buscan en e...
Las siguientes actividades ayudan a hacer contacto con las identidades y las
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1. Todas las personas somos mucho más que el nombre que se nos pone, la profesión
     que ejercemos o el sexo que nos ide...
2. Al término de la lectura se forman pequeños grupos y /o se trabaja en Plenaria
    dependiendo del tamaño del grupo.
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derrotó ejércitos, rindió fortalezas inexpugna...
Necesitarías más de diez años. Bueno, veré lo que puedo hacer.


       A la mañana siguiente, Andrés se encontró casado c...
Esperaba verte contento esta vez –le dijo el hada al encontrarse de nuevo.
Eso no es ser un verdadero hombre.
¿Qué quieres...
importante acompañarlo con una lista lo más amplia posible de características que
   los describan.
2. En Plenaria se comp...
En lo que se refiere a los hombres, negar alguna emoción y /o inhibir su expresión
sólo ha servido para inhabilitarnos y n...
antes de llevarlo al grupo, siguiendo el principio de “no llevar al grupo más allá de
    aquello que quien facilita ha ca...
Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió
lentamente los dedos de los pies y encendió la ra...
presentes y manifestamos con mayor facilidad, mientras que otras emociones
           nos cuesta trabajo reconocerlas y la...
•    A las que les pusimos el 4 y 5 son aquellas que aprendimos a disminuir.
     •    A la que pusimos el 3 es la que qui...
Generalmente, desde una edad muy temprana se le suele proponer /imponer a
los niños que no deben ser miedosos y que las ni...
Otras técnicas sobre asertividad pueden ayudar también a reflexionar acerca de la
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ejercicio de poder autoritario depositado en lo masculino y centrado en los genitales, es
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Actividad: Personas y cosas9
Objetivo: Reconocer cómo las relaciones de poder se dan en cualquier ámbito, incluida
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¿Qué sentimientos o emociones reconocen?
     ¿Cómo fue estar en el grupo “personas”?
     ¿Cómo fue estar en el grupo “co...
Desarrollo:


    Si se trabaja en grupos mixtos, es muy importante que mujeres y hombres lo hagan
    por separado para d...
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  1. 1. SERIE CUADERNOS DE REFLEXIÓN ACCIÓN: RECURSOS PARA UNA CONVIVENCIA DEMOCRATICA EN LAS FAMILIAS Coordinación General: Beatriz Schmukler Coordinación Editorial: Xosefa Alonso Sierra -Cuaderno nº 5- HOMBRES CONSTRUYENDO DEMOCRACIA EN LAS RELACIONES FAMILIARES Benno De Keijzer Gerardo Ayala 1
  2. 2. Los puntos de vista manejados en esta obra son responsabilidad exclusiva de las autoras y autores, por lo que no necesariamente reflejan las posiciones del Instituto Nacional de las Mujeres y del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. 2
  3. 3. Agradecimientos Queremos dar las gracias a todas las personas que participaron con nosotros en la creación de este proyecto, especialmente a Clemencia Muñoz por su apoyo intelectual y moral y a las personas de los Equipos Estatales de Coordinación que nos ayudaron a cuestionarnos día a día y a buscar formas más democráticas de relacionarnos. Agradecemos el apoyo de Inmujeres, PNUD y UNICEF para que este proyecto fuera posible, a los Institutos o Programas Estatales de la Mujer y de Equidad de Género de los 10 Estados participantes: Baja California Sur, Distrito Federal, Querétaro, Guanajuato, Puebla, Monterrey, Sonora, Sinaloa, Veracruz y Yucatán. Estos cuadernos se construyeron partiendo de una propuesta general formulada conjuntamente desde la coordinación con las y los autores de los cuadernos. A partir de esta primera propuesta recibimos retroalimentación de muchas personas que contribuyeron a enriquecerlos con sus ideas y sugerencias, especialmente los equipos estatales de coordinación, y las promotoras y promotores de los programas sociales que participaron en la revisión de las diferentes versiones de los cuadernos, sus ideas y experiencias fueron de mucha ayuda para lograr que estas herramientas se adapten a sus realidades. Paco Cervantes y Roberto Garda del Colectivo de Hombres por Relaciones Igualitarias (CORIAC) también ayudaron a enriquecer estos cuadernos con sus sugerencias y críticas constructivas. Le damos un especial reconocimiento al equipo Salud y Género A.C., por la lectura detallada, sus comentarios fueron muy importantes para la concreción y enriquecimiento de este cuaderno. 3
  4. 4. ÍNDICE Introducción general…………………………………………………………..… 4 Metodología y ética……………………………………………………………... 13 Guía de el o la facilitadora Presentación……………………………………………………………... 20 I. Los hombres en las relaciones familiares………………………….. 27 II. Identidades masculinas y problemas importantes en las familias…………………………………………………………… 30 Identidad y socialización Vida emotiva de los hombres y su relación con la violencia intrafamiliar, la sexualidad y las adicciones III. El hombre y las relaciones de poder en la pareja y la familia…. 57 Ciclo de la familia y formas de autoridad Ejes de conflicto en la pareja y la familia IⅤ. Recursos para la democratización familiar………………………. 65 Los hombres y la autoestima Comunicación en la pareja y la familia Negociación de conflictos Paternidad: Y tú, ¿qué tan padre eres? Mis recursos personales Bibliografía……………………………………………………………………….. 82 Ficha Curricular………………………………………………………………….. 85 Directorio………………………………………………………………………….. 87 4
  5. 5. Introducción General Beatriz Schmukler Xosefa Alonso Sierra La serie “Cuadernos de Reflexión-Acción: recursos para una vida democrática en las familias” que estamos presentando forma parte de una estrategia de trabajo para integrar el Enfoque de Democratización Familiar en políticas públicas. El objetivo de los cuadernos es facilitar el dialogo y la reflexión colectiva sobre el tipo de relaciones familiares que se establecen, comprender tanto los aspectos satisfactorios como aquellos que debilitan a sus miembros y les quitan recursos para crecer y desarrollar sus objetivos grupales e individuales. Los cuadernos están dirigidos a ejecutores de políticas públicas, a las y los promotores de programas sociales, y constituyen herramientas de apoyo para el desarrollo de talleres con familias o con alguno de sus miembros. Nos proponemos tender sobre las relaciones familiares una mirada que nos permita ver la realidad sin idealizaciones y sin normas rígidas que se conviertan en camisas de fuerza; comprender que los vínculos de amor pueden llegar a transformarse en relaciones de dominación y ser a veces tiránicos y violentos; sentir y entender las dificultades que tenemos para solucionar nuestros conflictos de modos negociados, así como las creencias que nos impiden resolverlos con libertad; visualizar los prejuicios sobre lo que deben ser las mujeres y los hombres, sobre la disciplina de las hijas e hijos y sobre las maneras de vivir de otras personas, ancianas y ancianos, jóvenes, niñas y niños. Nos preguntamos cómo podemos hacer para aceptar esas diferencias, siempre y cuando no lastimen los derechos individuales. Los Cuadernos de Reflexión-Acción son una herramienta para conversar. La conversación nos sirve para reconocer nuestros miedos al fracaso en los vínculos que establecemos, nuestras dudas sobre los cambios que hemos experimentado nosotras, nosotros, nuestras hijas e hijos, nuestras parejas y nuestras relaciones. Asimismo, conforman un instrumento para auxiliar a las y los promotores en esta labor social que los convierte en líderes de relaciones humanas; ayudarlos a acompañar el proceso de transformación de las personas con quienes trabajan como facilitadores del Enfoque de Democratización Familiar, reconociendo sus propios miedos y contradicciones. 5
  6. 6. Consideramos sustantivo poder reconocer nuestros prejuicios y autoritarismos, así como los obstáculos que tenemos para cambiar. Nos referimos a las nuevas situaciones que estamos viviendo en nuestras familias y la necesidad de construir nuevas miradas y vivencias para situaciones nuevas. Estos cuadernos se fueron conformando colectivamente a partir de las temáticas más habituales que surgían en los talleres con las y los promotores. Dichos temas constituyen la base de las dinámicas que proponemos en ellos. Por ejemplo, aspectos que tenemos en común madres y padres cuando nos sentimos dueños de la vida de nuestras hijas e hijos y queremos imponerles conductas, mientras ellos ya desean su libertad. ¿En qué consiste nuestra función en ese caso? ¿Cómo podemos, sin imposición, facilitarles también a ellos sus vidas? ¿Cómo ayudarlos sin permitirles transgresiones que vulneren los derechos de los demás? ¿Cómo pueden las y los jóvenes ser sujetos de su propia vida y llegar a acuerdos con sus madres, padres, compañeras y compañeros? ¿Qué hacer para que las niñas y los niños sean escuchados en un clima donde los adultos los respeten y a su vez les puedan pedir su participación en la vida del grupo? Las mujeres estamos aprendiendo a reconocer nuestros deseos y nuestros derechos. ¿Cómo plasmar esta nueva manera de vivir al negociar con las otras personas y, simultáneamente, poner límites claros cuando necesitamos defendernos? También los hombres se están transformando, comienzan a reconocer los alcances del machismo y a reflexionar sobre “qué es un hombre de verdad”, como se dice en el cuaderno de Hombres construyendo democracia. ¿Es que habrá un hombre de verdad, o podremos ser individuos en relación, saber ser recíprocos y responsabilizarnos por nosotras, nosotros y las demás personas? ¿POR QUÉ PROPONEMOS UNA DEMOCRACIA FAMILIAR? Esta democracia no implica anarquía ni la necesidad de votar para tomar decisiones, tampoco significa debilidad respecto a los deberes familiares. Implica “aceptación de las obligaciones, además de derechos protegidos ante la ley”. Implica la protección de niñas y niños, de ancianas y ancianos y de las personas con discapacidad. No significa “falta de respeto y ausencia de autoridad”, sino equidad en las decisiones, 6
  7. 7. en la distribución del bienestar y en la libertad de pensamiento y acción, así como “la posibilidad de réplica” y de disentir, de ser diferentes. Algunos de los criterios que supone la democracia familiar son: la posibilidad de compartir la autoridad y el poder entre los adultos a cargo y hacer partícipes a los demás miembros de las decisiones que afectan al conjunto. Ello conduce a propiciar consultas entre quienes ejercen el poder y la autoridad –así como con los otros miembros del grupo– para que a partir de la reflexión surjan nuevas preguntas y se arribe a soluciones de respeto y de mayor consenso y negociación. Planteamos problematizar las relaciones de género existentes y las maneras actuales de “resolver” conflictos. La propuesta es que –mediante el trabajo con los cuadernos en los talleres– se elabore, dialogue y reflexione colectivamente acerca de formas de respeto y equidad entre los géneros y entre adultos y niños. Se requieren metodologías para elaborar de manera conjunta aquellas trabas que nos impiden imaginar nuevas salidas a nuestros conflictos, salidas que implican descubrir barreras emocionales y culturales. La reflexión supone encontrar en nosotras y nosotros mismos el cúmulo de obstáculos culturales para pensar. Para construir una vida democrática en las familias es necesario repensar la cultura de género y descubrir nuestras barreras emocionales para pensar. ¿Por qué hablamos de género en esta construcción? y ¿por qué poner el acento en la necesidad de que mujeres y hombres revisemos en la vida de todos los días las modalidades habituales de ser mujer y ser hombre? El enfoque de género es una manera de mirar las diferencias entre las mujeres y los varones y las relaciones que establecen, es un concepto que ayuda a pensar que el conjunto de atributos y expectativas que atribuimos a las personas de cada sexo biológico son características definidas y construidas por el conjunto de los miembros de cada sociedad en cada época histórica. Entonces, todas y todos somos sujetos activos de esa construcción conjunta y podemos generar cambios beneficiosos. La vida cotidiana es el escenario en el que se produce y reproduce la desigualdad entre los géneros. Esa desigualdad aparece en el día a día de forma tal que las mujeres quedan al servicio de las necesidades domésticas, como personas vulnerables y altamente emocionales. Los padres, maridos, hijas e hijos tienen derechos sobre las 7
  8. 8. mujeres, mientras que los hombres quedan como los sujetos de autoridad y mando, con derechos y capacidad para tomar decisiones por todos. Esta forma de organización cotidiana construye la desigualdad entre los géneros y da lugar a dificultades de negociación que pueden traducirse en situaciones violentas cuando las mujeres no están dispuestas a aceptar pasivamente sus lugares subordinados y cumplir con el papel que se espera de ellas. La tendencia a transformar las diferencias en litigios, lamentablemente ha favorecido controversias y enfrentamientos, más que conversaciones fructíferas entre quienes sustentan puntos de vista diferentes. Con el objetivo de adquirir habilidades en este tipo de conversaciones, estos cuadernos proponen entrenamientos que aseguren participaciones democráticas en las decisiones, que incluyen sugerencias y prácticas a través de diálogos abiertos y continuos. Proponemos que los cuadernos nos permitan trabajar con nosotras /os como personas, que no nos dé pena encontrarnos con los mismos problemas que la población a la que queremos ayudar. Ayudar es dialogar, escuchar y cooperar con las soluciones de los otros, tener una actitud de apertura hacia las diferentes alternativas. En este sentido, proponemos la reflexión, la comunicación y los recursos para la democratización familiar como ejes transversales presentes en cada cuaderno: a) La reflexión es útil para realizar una revisión crítica de nuestras vivencias y actitudes, visualizar problemáticas y modelos hegemónicos que se sostienen en relaciones de poder asimétricas. Nos posibilita cuestionarnos cuáles son las causas de este tipo de relaciones, cómo se manifiestan, se sostienen y cuáles son los costos y consecuencias para el individuo, para el grupo familiar y la comunidad. b) La comunicación se plantea como una herramienta para la convivencia y la resolución de conflictos de una forma pacífica. Es una manera de apreciar las diferencias que existen entre hombres y mujeres, distintas generaciones, experiencias, historias y culturas, aprendiendo a respetarlas sin juzgar negativamente lo diferente. Nos permite establecer maneras de comunicación que propicien acuerdos y prácticas para el bienestar de cada persona y del 8
  9. 9. conjunto familiar, manifestar lo que sentimos y pensamos mientras que, a la vez, nos disponemos a escuchar y considerar la opinión de las otras personas. c) Los recursos para la democratización familiar son herramientas, habilidades y potencial individual y colectivo para la transformación de las relaciones familiares. Se trata de una búsqueda individual y grupal para acceder a alternativas posibles dentro de unos valores democráticos, de equidad, cooperación y solidaridad. Si bien estos principios se plantean como básicos y fundamentales para alcanzar relaciones democráticas, no se proponen como modelos a seguir, en tanto que cada persona, cada familia tiene experiencias y particularidades diferentes y, en consecuencia, ha de decidir y elegir la opción que más le ayude en cada momento. ESTRUCTURA DE LOS CUADERNOS Los seis cuadernos responden a una misma estructura. Se presenta primero el apartado de Introducción General, Metodología y Ética, que es común a todos los cuadernos. Cada uno de ellos cuenta con un apartado de Presentación donde se realiza un breve diagnóstico de la situación específica del grupo al que va dirigido, por ejemplo, cuál es la problemática que viven las niñas y niños, los jóvenes, las mujeres, los hombres, etc. En función de esta descripción general de la realidad social en la que vive este grupo y en relación con los otros miembros de una sociedad, se plantea una serie de temáticas que se analizan en los capítulos de cada cuaderno. Cada capítulo responde a un objetivo específico que a su vez remite al objetivo general del cuaderno; los capítulos contienen varios apartados en los que se presenta una reflexión teórica y una o dos actividades, como herramientas para las y los promotores en el trabajo con grupos. Dichas actividades son de carácter participativo, tienen el fin de hacernos reflexionar sobre nuestras propias vivencias y nos invitan a visualizar caminos de cambio para aquellos aspectos que deseamos modificar de nuestro comportamiento en las relaciones laborales, familiares y personales especialmente. Además de estas actividades o ejercicios para generar conocimiento y análisis, existen otras para dinamizar grupos, de 9
  10. 10. cooperación, comunicación, relajación, etc. Todas ellas se presentan como herramientas para lograr un proceso de aprendizaje. La serie “Cuadernos de Reflexión-Acción: recursos para una vida democrática en las familias” consta de los temas siguientes: 1. Niñas y niños: actores de la democracia en las relaciones familiares, autores: Hugo Rocha, Laura Donnadieu y Yolanda Corona. En este cuaderno se plantea la construcción de una visión distinta sobre las niñas y los niños, reconociéndolos como sujetos de derechos y deberes. Visión alejada de considerar a las niñas y niños como objetos que han de ser controlados, manipulados y reprimidos. Se pretende generar en los adultos una sensibilidad hacia las niñas y los niños para comprenderlos y contar con ellos como aliados, encontrando formas de mejorar nuestras relaciones familiares, contagiándonos de sus capacidades creativas, lúdicas, inventivas y de alegría. 2. La aventura de caminar juntos construyendo democracia, madres, padres-hijas e hijos, autora María Jiménez. Se propone problematizar los diferentes contextos familiares en los que se da la crianza de un ser humano, identificando y cuestionando los procedimientos autoritarios que pueden existir en las relaciones familiares, especialmente en la relación madres, padres, hijas e hijos. El objetivo es lograr una convivencia en donde las niñas y niños recuperen sus derechos y responsabilidades de acuerdo con su nivel de madurez; se invita a conformar relaciones democráticas partiendo de la confianza, el respeto la empatía y la conexión de la madre y el padre con sus emociones primero, y con las de sus hijas e hijos después. 3. Mujeres y hombres jóvenes construyendo democracia en las relaciones familiares, autoras Olivia Aguilar Dorantes y Silvia del Pilar López Hernández. La pretensión de este cuaderno es que las y los jóvenes reflexionen acerca de sus relaciones de familia, interpersonales y de pareja. Para ello, se revisan las relaciones de autoridad y abuso de poder que pueden sufrir las y los jóvenes en los diferentes ámbitos de su vida, y se cuestionan las funciones de género en 10
  11. 11. nuestra sociedad. Partiendo de la reflexión sobre los principales ejes de conflicto se propone la construcción de alternativas para establecer relaciones que promuevan la solidaridad, la cooperación, el respeto y la equidad entre hombres y mujeres. 4. Mujeres construyendo democracia en las relaciones familiares, autoras María Cristina Ravazzola y Emma María Reyes Rosas y Gisela Sánchez Díaz de León. En este tema se reflexiona acerca de la educación y formas de socialización tradicionales que viven las mujeres. Contiene un replanteamiento sobre las relaciones autoritarias justificadas por el género y se propone fomentar procesos de empoderamiento y autoestima de las mujeres a través del conocimiento de sus derechos y el reconocimiento de sus deseos y valores, en armonía con la sociedad de la que forman parte. Asimismo, se consideran las formas de relación de las mujeres con las otras personas de la familia en vínculos de paridad y negociación. 5. Hombres construyendo democracia en las relaciones familiares, autores Benno De Keijzer y Gerardo Ayala. El cuaderno plantea reflexionar sobre la participación de los hombres en sus relaciones de pareja y familia; el ejercicio de su paternidad, las creencias acerca de los significados de ser hombre en nuestra sociedad; y las formas de ejercer la autoridad. La meta es acompañar a los hombres en la transformación de sus relaciones familiares y personales, así como el reconocimiento y desarrollo de recursos individuales y colectivos para la negociación de conflictos en la familia, con miras a vivir relaciones de equidad más justas que permitan el desarrollo pleno de hombres y mujeres. 6. Familias construyendo relaciones democráticas, autora Cristina Ravazzola. Se propone una reflexión acerca de las familias mexicanas, analizando cuáles son los cambios que éstas han experimentado en las últimas décadas. A partir de visualizar cómo hemos ido transformando nuestras relaciones familiares, desde nuestros antepasados hasta la actualidad, se analiza la familia como un ente social en continuo cambio y evolución. Reflexiona sobre qué tipo de familia 11
  12. 12. queremos y se proponen valores de equidad, respeto, solidaridad y cooperación como un camino para la conformación de familias más democráticas. USOS DE LOS CUADERNOS Los cuadernos están pensados como herramienta de acompañamiento para la realización de talleres con grupos, mixtos o por separado, de hombres y mujeres adultos, jóvenes, niñas y niños. Se propone incorporar el enfoque de democratización familiar como un eje transversal en los programas sociales. En este sentido, los materiales no pretenden sustituir a otras experiencias ni otros materiales con los que ya cuenten dichos programas, sino que, por el contrario, sean una herramienta formativa complementaria para la o el promotor en su trabajo con grupos, que le ayude a incorporar algunos temas o a re trabajar otros desde una mirada democrática.1 Cada cuaderno puede ser trabajado desde el principio al fin, tomado como guía para armar un conjunto de talleres, o pueden seleccionarse alguno de los temas que se presentan en capítulos diferentes del mismo cuaderno. También pueden combinarse temáticas de dos o más cuadernos para trabajar con un mismo grupo. Por ejemplo, si tenemos un grupo mixto, podemos trabajar algunos temas que se presentan en el cuaderno de hombres junto con otros que se presentan en el cuaderno de mujeres. A este respecto, es preciso tener en cuenta que algunas dinámicas se presentan para realizar por separado o en grupos homogéneos, ya que son problemáticas específicas de mujeres o de hombres; la o el promotor deberá estar atento a cuál es la situación del grupo y sus necesidades para realizar las actividades de una forma u otra. Además, si bien hay temas similares que se tratan de forma diferente en el cuaderno de hombres, el de mujeres o el de jóvenes, cuando se dan estas concordancias se establecen puentes entre un cuaderno y otro para que la o el promotor pueda ampliar su información si lo considera necesario. 1 Ello implica también una relación democrática del facilitador con el grupo. Véase en el apartado de Metodología y Ética de los cuadernos. 12
  13. 13. Se recomienda a las y los facilitadotes que si considera que las actividades o ejercicios que se brindan no resultan pertinentes para trabajar en su comunidad, las adapten al contexto socio-cultural en el que se encuentran, partiendo de su conocimiento de la realidad comunitaria y de su experiencia de trabajo. En algunos temas se propone como herramienta complementaria la proyección de videos; no obstante, no es imprescindible en caso de que no se pueda disponer de ellos o no se cuente con el equipo necesario para proyectarlos. Con el fin de lograr acuerdos básicos para el buen desarrollo de las actividades se sugiere que todo taller tenga un momento de entrada con técnicas de presentación e integración grupal, donde también se trabajen las expectativas y temores; así como un momento de cierre en el que se evalúe lo aprendido y cada cual pueda definir compromisos para realizar en su vida cotidiana respecto a lo que le ha motivado el taller. En suma, la o el facilitador puede armar sus talleres como mejor lo disponga, la función de los cuadernos es brindarle elementos para desarrollar su trabajo según sus necesidades. 13
  14. 14. Metodología y Ética Emma María Reyes Rosas “Cada generación abre las alas donde las ha cerrado la anterior para volar más lejos, siempre más lejos.” José Ingenieros. A QUIEN FACILITA En el siguiente texto encontrarás algunos aspectos y principios básicos a considerar en tu trabajo de facilitación sobre la metodología participativa utilizada en los “Cuadernos de Reflexión-Acción: recursos para una vida democrática en las familias”, y algunas reflexiones sobre la ética en todo el proceso. Es importante que te tomes unos momentos para reflexionar cómo este trabajo nos atañe de manera personal y profesional. Recuerda que, si bien no hay recetas, sí hay puntos de partida que nos permiten visualizar a corto, mediano y largo plazo la diversificación de posibilidades que acompañan los procesos en el nivel personal, familiar, comunitario e institucional para que la democratización familiar sea cada vez más posible. ¿QUÉ ENTENDEMOS POR UNA METODOLOGÍA PARTICIPATIVA? En la introducción de los cuadernos se menciona que requerimos metodologías para elaborar de manera colectiva las trabas que tenemos para imaginar nuevas salidas a nuestros conflictos, salidas que implican rebasar barreras emocionales y culturales. Para esto es fundamental desarrollar habilidades que nos permitan el acercamiento y confianza entre las personas integrantes de los grupos y poner en práctica todos nuestros sentidos. La metodología que se propone es participativa, está diseñada de manera que lo vivencial y lo teórico–metodológico se entretejan para enriquecer la experiencia del proceso educativo. Se trabajará a partir de nuestras propias experiencias para posteriormente retroalimentar con lo teórico e ir integrando la mirada, el pensar y sentir de las mujeres y hombres con quienes trabajamos. Finalmente, cierra con una 14
  15. 15. reflexión sobre la forma en que se puede adaptar y aplicar en los contextos concretos y recuperar los aprendizajes colectivos. Esta metodología tiene su origen en la educación popular (De Keijzer, 2000), en la educación de adultos que se ha enriquecido con la perspectiva de género dando lugar a la pedagogía de género. Se parte de la premisa de que toda la gente tiene experiencias y conocimientos que puede comunicar. Es sobre esta experiencia que se construye el conocimiento nuevo. Las características de está pedagogía son: 1. Es horizontal: de sujeto a sujeto, es decir, de persona a persona. Esto hace que la enseñanza y el aprendizaje sean de ambas direcciones (bidireccional) constituyendo así un “enseñaje”. Quien impulsa el proceso se convierte entonces en facilitadora o facilitador del mismo. En nuestro caso, esto vale también para todos los niveles de relación que se mantienen con las personas mas allá de las sesiones educativas. 2. Se centra en aprender a aprender más que en simple transmisión de conocimientos. La incorporación de ésta y otras habilidades tiene una relación directa con el empoderamiento y la democratización del conocimiento. 3. Este aprendizaje debe ser significativo: relacionado con la cotidianidad y los intereses de las personas. Un aprendizaje que sea cargado de emoción tendrá siempre mayor impacto. 4. Parte de y toma en cuenta la experiencia y la cultura local. Esto hace que sea integradora de los conocimientos populares y los que nosotros podemos aportar. Este proceso no es visto sólo como individual sino que es colectivo. En el trabajo de facilitación hay que saber partir del nivel en que se encuentra el educando y establecer cuál es el del educador, se trata de un nivel cultural, político e ideológico. 5. Es participativa: tanto la experiencia y el saber nuestro como el de las personas con las que trabajamos es importante. No se basa en grados académicos ni en 15
  16. 16. calificaciones y se desarrolla en espacios diversos (extra escolares) que rebasan el aula tradicional. Este elemento participativo a veces choca con la propia dinámica institucional que puede no ser tan participativa o democrática en su interior y en su relación con la población. 6. Busca que estos contenidos sean apropiados y apropiables. Es por eso que se basa mucho en la práctica, en el aprender haciendo. Ello incluye a la metodología, que debe ser sencilla para que también pueda transmitirse a otras personas. El instrumento más importante en la educación popular es el diálogo, la comunicación horizontal. Esto no es un descubrimiento reciente en la educación. Al contrario, ya Sócrates decía que la educación es el arte de parir ideas dialogando inteligentemente. Es importante diferenciar dos conceptos básicos: a) La metodología se refiere al proceso educativo global o camino general que utilizamos para construir conocimientos en forma colectiva. b) Las técnicas educativas son nuestras herramientas para lograr los objetivos específicos en ese proceso o camino. Esta diferenciación es importante porque hay gente que puede utilizar técnicas más o menos participativas en un proceso que termina imponiendo o manipulando a las mujeres y hombres con quienes trabajamos. En la metodología participativa hay tres pasos: 1. Partir de la experiencia, la práctica de las personas. 2. Reflexionar y teorizar sobre ella. 3. Volver a una práctica enriquecida. La educación, en su sentido más amplio, es un proceso permanente que involucra a todos los seres humanos. El hecho de ser humano implica que estamos 16
  17. 17. aprendiendo todo el tiempo: en nuestros hogares, en nuestro trabajo, en nuestras interacciones con otros; así como en la primaria, la universidad, etcétera.2 Citando a Paulo Freire (2000): El proceso de conocimiento, se construye cotidianamente. Enseñar es parte del proceso mayor de conocer. Enseñar implica necesariamente aprender. La educación o la práctica educativa es siempre una teoría del conocimiento puesta en práctica. La mejor manera de acercarse es distanciarse desde la teoría del conocer. En este sentido, el educador necesita del educando y viceversa, ambos se educan, las tareas son específicas. La cuestión es saber cómo se dan estas relaciones dentro de una práctica democrática; esto depende de ciertas cualidades que el profesor tiene que crear, como por ejemplo: no tener vergüenza de no saber, de no conocer alguna cosa que el educando pregunta, sino de aprender conjuntamente. Esto requiere tener la cualidad de la humildad. Educar es como crear, porque ayudamos a hacerse mujer u hombre a otro ser humano y la huella que imprimimos permanece en el otro por siempre. Educar implica el compromiso de educar en la conciencia. La pedagogía de género es un proceso educativo concreto que incide en modificar profundamente nuestras identidades, nuestras vidas y enriquece nuestros “saberes”. En cualquier proceso pedagógico el núcleo del asunto es el saber, es decir, hay un proceso educativo y hay un saber que se genera o se sintetiza y luego se transmite, recibe y elabora cuando se da un proceso pedagógico para la apropiación. Es importante que todo proceso de capacitación tenga la intencionalidad de cambio, estableciendo como meta los objetivos propuestos para la capacitación. En una capacitación en género, esta intencionalidad pretende contrarrestar las desigualdades e inequidades entre mujeres y hombres. No sólo busca propiciar un cambio intelectual, sino incluso comprometer transformaciones personales profundas en la gente capacitada. No basta con cambiar las funciones femeninas y masculinas, es preciso incidir sobre la manera en cómo se establece la dinámica en el ejercicio del poder. Y cuándo hablamos de poder nos referimos al poder positivo para actuar sin afectarnos negativamente ni a nosotros ni a las personas que nos rodean. 2 Campaña “Banco Mundial en la Mira de las Mujeres” en el Seminario tripartita: Definición de lineamientos metodológicos básicos para la aplicación del enfoque de género en las políticas públicas, septiembre 1999. 17
  18. 18. En una pedagogía de género el respeto a las personas en la formación de sus capacidades tiene que ver con la posibilidad de utilizar la evaluación como un estímulo y no como un castigo. La evaluación es el reconocimiento de las capacidades propias, las de otras y otros y la búsqueda de su utilización para los objetivos que se persiguen (Reyes, 1999). ¿POR QUÉ ES VIVENCIAL? Lo vivencial nos toca a todas y a todos. Todas y todos venimos de diferentes vivencias familiares y –sin hablar de familias buenas o malas, ya que hay matices y no todo es blanco o negro– no hay familias sin problemas. Por eso, la capacitación puede tocarnos, cuestionarnos, revivir recuerdos o incluso situaciones actuales. Así es que les sugerimos estar en contacto consigo mismas /os para identificar qué nos mueve y qué les pasa a las personas con las que trabajamos. Identificar qué nos sucede nos da la posibilidad de apoyar mejor al grupo con quienes estamos facilitando. Recordemos que los problemas y /o los conflictos nos pueden ayudar a buscar nuevas posibilidades y a transformar estas situaciones en experiencias de aprendizaje. Este es un trabajo educativo más que terapéutico, aunque pretende llevar al cambio. El proceso de formación y capacitación con perspectiva de género es un proceso continuo y sistemático. No se puede hablar sólo de lo que le pasa a las otras personas, ya que también nosotras y nosotros somos sujetos de cambio y parte activa en los procesos de transformación. Revolucionar el mundo de los significados entraña asumir la coautoría y reconocer la dimensión política del proceso educativo. Como capacitadores y facilitadores, transformar la realidad nos conduce a reflexionar sobre las consecuencias e impactos del tipo de educación que queremos impulsar, y a re-pensar qué significa tener poder, influir en la sociedad en la que vivimos e incidir en una educación para la vida. En este sentido, la dinámica de grupo nos proporciona una magnifica oportunidad para incorporar y manejar instrumentos de indagación, para problematizar, sistematizar, romper estereotipos, trastocar pautas de conducta, visualizar y conceptualizar la totalidad del proceso. Nos ofrece la posibilidad de arriesgarnos, de aprender a actuar, pensar y fantasear con libertad; nos permite aprender a observar y a escuchar, a 18
  19. 19. relacionar nuestras propias opiniones con las ajenas, a admitir que otras personas piensan diferente. LA FUNCIÓN DE LAS PERSONAS FACILITADORAS Desde una pedagogía de género, la facilitación no es neutral. Nos lleva a: Diseñar procesos, a encauzarlos a través de la reflexión, el análisis y la síntesis de acuerdo con los objetivos. Propiciar y potenciar habilidades que aumenten la expansión de la conciencia Afinar la capacidad de preguntar y cuestionar. Incidir en la toma de decisiones en todos los ámbitos de nuestra vida. Parafraseando a Freire: una de las tareas del educador –de las personas facilitadoras– es rehacer el mundo de relaciones en el que coexistimos mujeres y hombres para así realmente vivir en una sociedad equitativa. En este sentido, la persona facilitadora es también un artista que: “rehace el mundo, redibuja el mundo, repinta el mundo, recanta el mundo, redanza el mundo”. Ética Hablar de ética nos lleva a mencionar la importancia de respetar los procesos de las mujeres y los hombres con quienes trabajamos. Para ello es necesario diferenciar entre nuestras posturas, creencias y maneras de ver el mundo, y las que poseen las personas con quienes estamos trabajando en los talleres. Si bien en un taller no se resuelve todo, sí contribuimos a generar procesos que van más allá del taller mismo. Contribuimos a generar chispas de luz, de “saberes” para potenciar recursos personales, habilidades que apoyen a las personas a buscar sus propios caminos. ¿Quiénes somos para decirle desde afuera a alguien qué es lo que tiene que hacer? A veces, hay la tendencia a decirle a los demás: ”y por qué te dejas”, “por qué eres tan tonta”; o “es mejor que le perdones y vuelvas a la casa, perdónale”; “es mejor que no lo dejes hacer eso”; “es mejor que hagas…”; “eso no vale”; “eso sí es lo que vale”; y así podríamos seguir mencionando otros ejemplos. Lo importante es generar la 19
  20. 20. reflexión para que las personas se den cuenta de otras opciones e incorporen nuevos conocimientos y “saberes”. Recuerda que estamos contribuyendo a generar procesos, por lo que hay que evitar lo siguiente: empujar, enjuiciar, criticar, etiquetar, imponer, querer dirigir la vida de otras personas. La facilitación implica crear un espacio de aprendizaje colectivo. Facilitar significa, básicamente, posibilitar la reflexión, el intercambio, la “problematización”, la discusión, la reelaboración de lo aprendido y de lo vivido. Implica motivar para la construcción de nuevos significados; reconocer la diversidad dentro de los diferentes contextos. EL PROCESO DE CAPACITACIÓN (Reyes, 1999) Recuerda incluir una sesión introductoria con los siguientes puntos: • La presentación de las personas participantes. • Las expectativas y temores: “Lo mejor y lo peor” de trabajar el tema de la democratización de las familias. • Establecer colectivamente las “reglas de oro”; es decir, los acuerdos grupales para que pase lo mejor y no lo peor en el trabajo que se va a comenzar. Por ejemplo: Cada cual responde y se compromete por lo que piensa, siente y actúa. Cada cual es libre de compartir lo que quiera compartir. Hablar en primera persona. Actitud de escucha. La honestidad. El respeto. La comprensión y empatía (ponerse en los zapatos de la otra persona, mas no querer caminar por ella). No etiquetar ni enjuiciar a nadie. Las vivencias personales se quedan en el taller (secreto). Es importante aclarar dudas, temores y construir colectivamente. • Realizar encuadre metodológico y presentación del programa. 20
  21. 21. Guía de el o la facilitadora Presentación Objetivos del cuaderno: • Ofrecer herramientas teóricas y metodológicas para orientar y facilitar el diálogo y la reflexión crítica en torno a la masculinidad. • Promover la participación de los hombres en sus relaciones de pareja y familia y en el ejercicio de su paternidad. • Proponer el reconocimiento y desarrollo de recursos personales y colectivos para la negociación de conflictos en la familia. ¿Por qué es necesario un cuaderno enfocado a los hombres en la dinámica y los vínculos familiares? En la problemática familiar, los hombres desempeñan con frecuencia el papel de autoridad impositiva y hasta violenta. En las últimas décadas, las mujeres han ido cambiando y promoviendo transformaciones en las relaciones familiares y sociales. Las ideas y creencias acerca de los significados de ser hombre en nuestra sociedad están siendo fuertemente cuestionadas por una serie de cambios que se vienen dando en la conformación actual de las familias. Cambios que son parte y consecuencia de procesos de transformaciones sociales más amplias que tienen que ver con: • El acelerado proceso de urbanización del país, en combinación con una disminución notable de la población rural. • Cambios en la infraestructura económica, con la incorporación masiva de las mujeres al trabajo asalariado, como ha sido el caso de la industria maquiladora. • El deterioro del poder adquisitivo, que empuja a más miembros de la familia a trabajar por un salario –con un alto porcentaje de mujeres. • La creciente migración, tanto interna como hacia EUA. • El aumento de familias reconstruidas y hogares con jefatura femenina. 3 3 Aunque probablemente hay un sub-registro, este tipo de hogares alcanza ya 20%, porcentaje que va en aumento dada la enorme migración de hombres hacia EUA. 21
  22. 22. • El efecto de 30 años de políticas de planificación familiar4 que generan familias más pequeñas, lo cual supone una menor carga reproductiva y de crianza para las mujeres pero que, sumada a un trabajo extradoméstico, se convierte en una doble jornada de trabajo no reconocida y escasamente compartida por los varones. • El empuje de las mujeres buscando equidad en las relaciones de género en campos cada vez más diversificados como son la educación, la sexualidad, la economía y la política (De Keijzer, 1998). Dichos cambios y este empuje de las mujeres, si bien han originado una auténtica transición de género que busca relaciones de mayor equidad y oportunidad, siguen encontrando resistencias en las nociones tradicionales de muchos hombres: padres, novios, parejas y, a veces, hasta en los hijos varones. En este contexto, el papel masculino de único proveedor como función principal ha dejado de responder a las necesidades de las parejas, hijas e hijos y de los propios hombres. Cada vez está más cuestionado el autoritarismo y la violencia que muchos hombres ejercen en el espacio doméstico. Estamos viviendo la emergencia de tensiones y conflictos diversos que, según la forma en que se aborden, pueden llevar tanto al debilitamiento como al fortalecimiento de las redes familiares como soporte privilegiado de vínculos afectivos capaces de contener las dificultades de la vida cotidiana de niñas y niños, jóvenes y adultos. Es pertinente abrir espacios para cuestionar las relaciones de poder y favorecer formas creativas de negociación y diálogo entre los integrantes de las familias, para que éstas sean un espacio más donde se gesten y abran nuevos y más amplios cauces democráticos en la sociedad. Estos espacios deben abrirse considerando la individualidad e integridad de las mujeres, sea cual sea su estatus legal en el vínculo de pareja, así como la integridad de las hijas e hijos. Los cambios, como el aumento en el nivel educativo de las mujeres y su incorporación al trabajo remunerado, han traído nuevos retos a los hombres y a las familias. Dichos cambios implican un replanteamiento en la toma de decisiones y una 4 En este lapso, las políticas se han enfocado casi exclusivamente a las mujeres, lo cual excluye y cancela la responsabilidad de los hombres en el ámbito de la reproducción. 22
  23. 23. reorganización de las tareas relacionadas con la crianza y el trabajo doméstico. Este es uno de los aspectos cruciales a abordar en este cuaderno. Para re-negociar las relaciones de poder en las familias hace falta evidenciar las cuotas diferenciadas entre hombres y mujeres. Si no se visibilizan, se pueden vivir en dichas relaciones experiencias de frustración, sobre todo en las mujeres que no tienen el aprendizaje de darse su lugar en el mundo. En un mundo donde muchas mujeres van impulsando cambios en las relaciones de género ¿se puede hablar de una crisis del modelo tradicional de ser hombre? Sin duda, estos cambios económicos, culturales y sociales van configurando nuevas identidades, así como la necesidad de reacomodos y modificaciones en las nociones y creencias de lo que significa ser hombre. No obstante, estas nuevas identidades no se reflejan en la totalidad de las relaciones de poder entre hombres y mujeres, pues aún se mantienen veladas expresiones de inequidad. Como parte de la transición de género iniciada por las mujeres, en algunos sectores se están dando cambios en aspectos como la participación de los hombres en el trabajo doméstico o la crianza, aunque una proporción considerable de ellos ve esto como vergonzoso o poco importante y aún existen claros reflejos estadísticos que señalan la desproporción que existe entre el trabajo doméstico que hacen los hombres en comparación con las mujeres. Creemos que en este periodo de transición es necesario ir más a fondo y cuestionar aún más esta estructura en aspectos críticos como la sexualidad, el manejo del dinero, las diferentes formas de ejercer la violencia, el papel del alcohol en la dinámica y la economía familiar, así como la forma en que se toman decisiones y acuerdos. No podemos hablar de un proceso único y lineal en esta transición de género. Al contrario, dicha transición se mueve a ritmos y hasta direcciones distintas según aspectos como la región, la clase social, la etnia, la religión y otros factores. Asimismo, mientras ciertos sectores de la población transitan hacia relaciones de mayor equidad y democracia familiar, otros segmentos de la población reafirman su lucha por volver al modelo tradicional y patriarcal de familia. En este proceso, los cambios en políticas públicas tienen una gran influencia; por ejemplo, en países donde se promueve la 23
  24. 24. participación de hombres en el parto, también se favorece su participación en la crianza –un aspecto elemental en la construcción de la equidad. En lo que toca a los hombres, las formas de reaccionar a estos cambios también son variadas –van desde la resistencia abierta a los cambios en las relaciones de género hasta la promoción de la equidad, pasando por gamas intermedias como son la resistencia pasiva, la adaptación y una especie de camaleonismo cuando se adopta exclusivamente el discurso de la equidad sin incorporar su práctica. En el contexto de la familia, muchas mujeres al igual que las hijas e hijos esperan nuevos desempeños masculinos y un ejercicio distinto y más compartido del poder. ¿Cómo incorporar a los hombres de manera propositiva y positiva en las dinámicas y espacios familiares? ¿Qué necesidades afectivas están atendiendo y qué habilidades necesitan reconocer, reafirmar y /o desarrollar? LOS HOMBRES ANTE LOS CAMBIOS EN LA PAREJA Y LA FAMILIA Una pregunta muy frecuente en este tipo de temas es ¿y por qué van a cambiar los hombres? Indudablemente, la mayoría de los hombres adultos son depositarios de una mayor cuota de poder, autoridad y de una serie de servicios de parte de las mujeres con las que conviven: madres, hermanas, pareja, hijas y hasta la trabajadora doméstica. Esta inequidad implica limitaciones importantes para el desarrollo humano de estas mujeres y /o costos considerables ligados a problemas comunes como la violencia y /o el alcoholismo de los hombres con los que conviven. Sin embargo, para los hombres también hay costos considerables tanto en su salud física como en su salud mental –costos que a veces no son visibles, precisamente por los privilegios que gozan. En nuestro trabajo con hombres es importante problematizar el hecho de que los hombres en México mueren en promedio 6 años antes que las mujeres, aun cuando ellas llevan los riesgos asociados con embarazo, parto y puerperio. La mayoría de estas muertes masculinas están ligadas a la violencia: accidentes, homicidios y suicidios; y otras se relacionan directamente con las adicciones, en especial, al alcohol (De Keijzer, 2003). Aunque estas consecuencias son evidentes en las estadísticas de salud pública, 24
  25. 25. para la mayoría de los hombres dichos costos no son muy claros. Esto, junto con una insensibilidad aprendida en relación con la situación de las mujeres, dificulta los procesos de cambio. Son los hombres que se acercan a grupos de reflexión o aquellos que empiezan a atender su problema de violencia o alcoholismo quienes van reconociendo y compartiendo el dolor y el sufrimiento que subyacen a su manera de ser hombres. En la sistematización de 13 años de trabajo con hombres, en Salud y Género (2003) se van reconociendo algunos aspectos clave para entender el complejo y lento proceso de cambio para los hombres. Algunos de los hallazgos se sintetizan a continuación: • El impulso hacia el cambio en los hombres puede tener distintos orígenes: puede venir desde su propia socialización al estar en contacto con mensajes de equidad de género en la infancia o adolescencia, o al ser víctima o testigo de violencia o de otras consecuencias de la masculinidad hegemónica. En etapas posteriores, las mujeres con las que los hombres se relacionan, tanto parejas como en el ámbito laboral, ejercen una influencia muy importante. Esto se ve también en los procesos de cambio intencionado (por parte de instituciones civiles y gubernamentales) donde siempre hay mujeres promoviéndolo. Un importante porcentaje de hombres cambia cuando “toca fondo” en cuanto a su alcoholismo, su violencia, su pérdida de pareja o algún problema grave de salud. • Los niveles o ámbitos en los que se va dando el cambio van desde el discurso hacia la reflexión sobre la propia socialización y los mensajes recibidos sobre lo que es un hombre, hasta el reconocimiento de sus prácticas de inequidad, el contacto con las emociones y, finalmente, el paso hacia prácticas crecientemente equitativas. Esto no es un proceso lineal, ya que hay hombres con prácticas de equidad que no han tenido contacto con discursos sobre el género, así como hay hombres que incorporan el discurso y jamás lo llevan a algún tipo de práctica. 25
  26. 26. • Mención especial merecen ciertos procesos conservadores que logran tocar la vida de hombres, ayudándolos a rehabilitarse de su alcoholismo y su violencia, sin que necesariamente los inviten a ser más sensibles y democráticos con sus familias. Muchas veces es lo contrario, al impulsárseles para que asuman de nuevo su autoridad patriarcal. • Por último, tenemos algunos campos en donde se está impulsando de manera preferencial el trabajo con hombres, buscando una mayor equidad: estos campos son la salud reproductiva, la salud sexual (ante el aumento del VIH-SIDA), la violencia y, finalmente, la paternidad. Mención especial merecen las experiencias educativas-preventivas que buscan la sensibilización de género con niños y hombres jóvenes, promoviendo cambios en los estilos de vida de riesgo por otros de cuidado entre pares y equidad con las mujeres. Finalmente, es importante dar a conocer que a escala mundial existen cientos de programas que, con diferentes grados de éxito, están logrando invitar, sensibilizar y apoyar a hombres en el tránsito a relaciones de mayor equidad y democracia tanto en el ámbito público como en el familiar. La familia como estructura social básica está cambiando y se está diversificando. Aunque queremos poner el acento en las familias como el espacio colectivo más íntimo y red de apoyo afectivo y efectivo, sin importar las formas que esta tome para el mejor funcionamiento de sus integrantes, hay que reconocer que es en las familias donde también se generan procesos de inequidad, conflicto, violencia y otros problemas que afectan la situación de salud de las mujeres, de las hijas e hijos, y que producen malestar en los hombres. Si bien la transición de género hacia la equidad contiene elementos conflictivos, vivir en relaciones más justas indudablemente aporta beneficios –y no sólo a las mujeres, sino también a los hombres–, sobre todo en el aspecto amoroso-afectivo, si es que se ve al amor como un placer y no como una amenaza. La democratización de las familias es sin duda un proceso importante en dicha transición. 26
  27. 27. ACERCA DE LA ESTRUCTURA DEL CUADERNO Este cuaderno contiene varios temas y subtemas con dinámicas y actividades participativas que buscan incorporar la experiencia de quienes participan. Varias de las técnicas se incluyen también en el Cuaderno de Mujeres construyendo democracia en las relaciones familiares y en el de Mujeres y hombres jóvenes, para ayudar a colocar un terreno común de diálogo en las familias. Se darán indicaciones en aquellos temas que se establecen puentes hacia otros temas o técnicas en otros cuadernos, ello con el fin de lograr acuerdos básicos para el buen desarrollo de las actividades. Estos enlaces se refieren sobre todo a los temas que tienen que ver con equidad- democratización, manejo de emociones, comunicación y autoestima. I. LOS HOMBRES EN LAS RELACIONES FAMILIARES 27
  28. 28. En el trabajo de reflexión y educación con hombres se requieren técnicas participativas que permitan mirar las relaciones familiares explorando las nociones y creencias que los propios hombres tienen en torno al tema, así como lograr un primer diagnóstico y ampliar el conocimiento que tenemos de ellos. Del mismo modo es importante que desde un inicio se visibilicen los aspectos y desigualdades que suelen ser invisibles para muchos hombres, a pesar de ser planteados frecuentemente por sus parejas u otros familiares. Estas técnicas nos permiten acercarnos a dichos temas en una forma no amenazante, reflexiva y profunda. TIPOS DE FAMILIAS Actividad: Dibuja tu familia Objetivo: Representar, discutir y reconocer las diferentes formas de organización familiar presentes en nuestro contexto. Ubicarse como hombres en el contexto de nuestras familias actuales. Material: Hojas de papel, marcadores y lápices de colores. Tiempo: 1 hora. Desarrollo: Es importante que se vayan reconociendo los diferentes tipos de organización familiar que se dan en cada contexto. Esto se hace a partir de los tipos de familias que existen en el propio grupo de participantes del taller. 1. Se pide que cada cual cierre los ojos y visualice su familia. Luego se solicita que hagan un dibujo de su propia familia. 2. Se exponen en algún muro y se pide que todo el grupo observe la exposición fijándose en los tipos de familias y las relaciones. 3. Se abre una reflexión en torno a los dibujos, enfatizando la variabilidad en las formas de composición y organización familiar. 28
  29. 29. 4. Colectivamente se pueden señalar otros tipos de familias que no salieron de este grupo. Quien facilita puede anotar estos tipos de familias donde está la exposición, focalizando lo que sucede con los hombres en ellas. Actividad: Lo que me gusta y no me gusta de la paternidad Objetivo: Compartir los goces y dificultades de la paternidad en una forma participativa. Material: Seis pliegos de papel bond unidos con cinta adhesiva, marcadores finos y tarjetas autoadheribles (post-it). Tiempo: 1 hora 30 minutos. Desarrollo: Esta técnica sirve para abrir el diálogo en torno a los placeres y disgustos asociados con la paternidad. Es útil, como técnica única, por ejemplo, cuando se celebra el Día del Padre. Algunas variantes: Se puede hacer en grupos diferenciados, todos viendo la paternidad: las mamás, las hijas e hijos, que se pueden dividir por grupos de edad. En este caso sí es bueno hacer una Plenaria mostrando los resultados o hacer una exposición de los mismos. También es posible efectuar un contraste entre la paternidad y la maternidad. Si trabajamos en grupo mixto es muy importante que en un inicio se trabaje por separado hombres / paternidad y mujeres / maternidad, pudiendo hacerse variaciones de acuerdo al grupo (hombres viendo la maternidad y mujeres viendo la paternidad). a) Si el grupo es muy grande, se divide en dos para trabajar simultáneamente en salones separados, cada uno con una facilitadora o un facilitador. No es necesario hacer Plenaria. En algún receso todos pueden ver ambos dibujos. Sin embargo, se puede hacer reunión Plenaria si el tiempo lo permite. 1. Pedimos a un voluntario del grupo que se recueste en el centro de las hojas bond unidas para dibujar el perfil de un padre. Junto a él dibujamos una hija y un hijo a 29
  30. 30. cada lado (podemos pedir "prestados" un niño y una niña que venga con sus padres o si estamos en una escuela). 2. En forma participativa completan el dibujo de los cuerpos y agregan algo de su contexto: objetos o cosas que hacemos juntos padre e hijas o hijos. 3. En tarjetas, cada cual anota (en las post-it de diferentes colores): Qué me gusta de ser papá Qué no me gusta de ser papá. b) Si hay hombres que no son padres, trabajarán su “hijez”: es decir, su vivencia como hija o hijo. Se les pide que lo escriban con pocas palabras y en letra grande. 4. Cada uno comparte lo que escribió con el grupo, colocando la tarjeta donde piense que corresponda. Primero se hace la ronda de qué gusta y luego lo que no. Es importante que pasemos uno por uno, con calma, diciendo en voz alta lo que dice la tarjeta. 5. Por último, se abre un espacio para comentar lo que se anotó. ¿De qué nos damos cuenta? ¿Que ventajas tiene la maternidad? ¿Qué ventajas tiene la paternidad? También es importante que el grupo se fije en aspectos que se repiten o que son contrastantes en las tarjetas puestas al niño y a la niña. II. IDENTIDADES MASCULINAS Y PROBLEMAS IMPORTANTES EN LAS FAMILIAS 30
  31. 31. ¿Qué es ser un hombre de verdad? Hablar de identidades masculinas (en plural) nos lleva a pensar que no existe una sola manera de ser hombre y, por tanto, existen muchas posibilidades de expresarse de diferentes maneras sin por ello dejar de ser un hombre. “Ser un hombre de verdad” es una consigna muy fuerte que orienta la manera de actuar de muchos hombres más allá de sus necesidades y deseos. Así, la forma en que se nos educa para ser hombres (socialización masculina) se conforma en procesos sociales muy complejos y contradictorios que tienen su base en una serie de mandatos culturales a través de los cuales se construye y refuerza una identidad masculina, que se va asociando con una posición de dominio y control en el núcleo familiar y en la sociedad en general. En este apartado vamos a favorecer un primer acercamiento al trabajo de sensibilización con los hombres, revisando la forma en que se construye la identidad masculina incorporando creencias y representaciones, así como negando algunas emociones, mientras se exagera otras. Revisaremos cómo se relacionan estos elementos con el consumo excesivo de alcohol y otras sustancias, y con el ejercicio de la violencia. Se trata de ejercicios de contacto y reflexión en torno aspectos que son escasamente trabajados con los hombres. La manera en que se nos educa para ser hombres no sólo limita el desarrollo personal, también predispone a una serie de problemas de salud y es factor clave que desencadena situaciones conflictivas en el seno de las familias. El consumo excesivo de alcohol u otras sustancias y la violencia intrafamiliar son prácticas que se observan principalmente en los hombres y están relacionadas con una serie de creencias que conforman el mundo masculino; “Los hombres no lloran”, “Los hombres son fuertes y aguantan mucho”, “Le pego porque la quiero”, etc. creencias que se van introyectando (metiendo) en el pensamiento y la práctica de las personas, hasta aparecer como algo “natural”, como si así hubiera sido todo el tiempo. Es muy importante reconocer la influencia del complejo contexto histórico y socioeconómico, pues las crisis económicas, el desempleo, la violencia institucional y 31
  32. 32. social que se vive en la actualidad provocan sentimientos de miedo e impotencia en los hombres. Muchos hombres buscan en el alcohol y las drogas un recurso que, en un primer momento, disminuye la tensión pero no resuelve el problema y, en cambio, puede entorpecer y complicar la comunicación con la pareja y en las familias, terminando incluso en la violencia. La violencia como solución de los conflictos fractura la función de protección económica, social y emocional de las familias. Aunado con las dificultades evidentes de los organismos estatales y nacionales de seguridad social, esto hace que las expectativas para sus integrantes sean muy adversas, puesto que deja fuera a mujeres por traumas físicos y psicológicos, prácticamente expulsa a niñas y niños de las escuelas por falta de atención de los progenitores y disminuye la autoestima de sus miembros impidiendo el desarrollo personal, a causa del sufrimiento y carencia afectiva en que se encuentran. IDENTIDAD Y SOCIALIZACIÓN Hablar en primera persona, hablar de sí mismo, hacer conciencia de lo que sentimos y nombrarlo, son ejercicios que difícilmente realizamos las personas de manera cotidiana. Para el caso específico de los hombres, las dificultades son aún mayores, 5 pues la posición social de poder que se ostenta, sobre todo en las familias, impide verse a sí mismos críticamente y hablar de ello. A los hombres se les enseña a hablar de los “otros”, hablar para los “otros” y por los “otros”. Dicha experiencia abre una distancia en el contacto consigo mismo, impide contactar con las emociones y, en consecuencia, con el “otro”. El trabajo con hombres requiere volver a lo básico, desandar lo aprendido iniciando un proceso de desarticulación de aprendizajes de lo que es ser un hombre, cuestionar las relaciones de poder, explorar las emociones y familiarizarnos con ellas. Sobre todo con las que nos han sido negadas socialmente. 5 A pesar de que se considera que en este sistema de géneros las mujeres no son sujetos y los hombres sí lo son, aquí podríamos cuestionamos ese supuesto. Más bien, advertimos que la inequidad de género enajena tanto a mujeres como a hombres, es decir, el proceso de ser sujetos nos concierne a ambos. 32
  33. 33. Las siguientes actividades ayudan a hacer contacto con las identidades y las emociones. Al realizarlos es muy importante que exista un ambiente de confianza y respeto. Actividad: Yo soy; yo no soy; yo sí soy cuando... Objetivo: Provocar de manera sensible y directa un primer acercamiento a la reflexión critica de las identidades. Material: Tarjetas blancas ½ carta, plumones de colores, papel para rotafolio, masking tape. Tiempo: 1 hora. Desarrollo: Técnica recomendada para trabajar con hombres, favorece un primer acercamiento a la introspección (mirar hacía dentro de sí mismo) y a cuestionarse acerca de las diversas identidades que poseemos como personas. Útil para aprender a hablar desde sí mismos. 6. Se reparten 3 tarjetas a cada participante y se les pide que se explayen libremente ante las siguientes frases: Yo soy Yo no soy Yo si soy cuando Se escribe en silencio y de manera individual. 7. Cuando el grupo haya terminado de escribir, se pide que busquen una pareja con quien compartir sus tarjetas. 8. Cinco minutos después y en Plenaria se pide que compartan sus respuestas. Quien facilita puede ir escribiendo en un rotafolio las ideas principales, para destacar la diversidad de identidades que coexisten en cada persona. Puntos a profundizar: 33
  34. 34. 1. Todas las personas somos mucho más que el nombre que se nos pone, la profesión que ejercemos o el sexo que nos identifica como mujer u hombre. 2. Coexisten en cada persona identidades diversas y contradictorias; las identidades se expresan dependiendo de la época o las circunstancias. Quien facilita hará notar si las tarjetas tienden a versiones rígidas de la masculinidad. 3. Es importante poner atención en lo que pasa cuando un hombre expresa abiertamente la tristeza con llanto. ¿Cómo es visto por las mujeres? ¿Cómo es visto por otros hombres? ¿Cómo vive el hombre la experiencia de ser visto por una mujer? ¿Es lo mismo si se trata de un niño o de un hombre adulto? Actividad: Dos cuentos: “La historia de Andrés” y “Rosa caramelo” (el cuento “Rosa caramelo” lo encontrarás en el Cuaderno de Mujeres construyendo democracia en las relaciones familiares, lo ponemos como una herramienta complementaria. Se discute con la guía que aparece aquí) Objetivo: Favorecer la reflexión y un primer análisis acerca de los diferentes elementos y mecanismos de la socialización masculina y femenina. Material: Plumones, papel para rotafolio, masking tape. Tiempo: 1 hora para cada cuento. Desarrollo: El cuento es una forma muy práctica para abordar temas que nos tocan emocionalmente. Por lo general, las personas que participan empiezan comentando los hechos del cuento para luego hablar más personalmente. Propiciar una dinámica lúdica y fresca es fundamental para mantener motivación e interés, así como para lograr profundidad en la reflexión y el análisis. Estos cuentos nos acercan específicamente a la construcción social del género en hombres y mujeres. 1. En Plenaria, se pide al grupo prestar especial atención pues van a ser leídos dos cuentos, se proporcionan los datos del cuento y se comienza la lectura con voz clara y elocuente. 34
  35. 35. 2. Al término de la lectura se forman pequeños grupos y /o se trabaja en Plenaria dependiendo del tamaño del grupo. 3. Se inicia la reflexión con la siguiente guía de preguntas: ¿Qué sintieron al escuchar este cuento? ¿Qué fue lo que más les llamo la atención del cuento? ¿En qué se parece a la realidad? Puntos a profundizar: Las preguntas y el manejo de la escucha6 son clave para favorecer el cuestionamiento de lo obvio de manera suave pero directa. La historia de Andrés Autor: Josep Vincent Márquez (1991) Un cuento a modo de invitación Dicen que aquellos que nacen en luna llena, cuando en ningún lugar de la tierra sopla el viento y los lobos no aúllan porque tienen laringitis, reciben el don inapreciable de tener un hada madrina. Y que ésta les concede un deseo cada diez años. Al cumplir diecisiete años, Andrés se internó por primera vez en el bosque al encuentro de su hada madrina. La encontró bromeando con unas flores a las que cambiaba de color en medio de sus risas y a pesar de sus protestas. Hola, Andrés, ¿cuál es tu deseo? Quiero ser un hombre. Ya lo eres. Quiero decir todo un hombre, un auténtico hombre. ¿Y eso en que consiste, Andrés? Quiero ser un gran guerrero. 6 Sobre este punto se ofrecen más elementos para quien facilita el trabajo grupal en el apartado de metodología y ética. 35
  36. 36. El hada madrina lo convirtió en un gran guerrero. Durante diez años, Andrés derrotó ejércitos, rindió fortalezas inexpugnables, mató hombres de todos los colores y tamaños y fue aclamado por miles de soldados como el más hábil y fuerte luchador. Pero cuando volvió a encontrarse con el hada ésta lo halló triste. No estoy seguro de que eso sea ser un hombre, un auténtico hombre, madrina. ¿Cuál es, entonces, tu deseo? Quiero tener poder, quiero que todos me obedezcan. El hada madrina lo convirtió en un hombre muy poderoso, dotándole de riqueza para comprar y sobornar, de astucia para juntar y dividir y de la indiferencia suficiente para no sentir jamás escrúpulos. Diez años después acudió cabizbajo a la cita con su hada madrina. No estoy seguro de que el poder sea lo que distingue al hombre auténtico. ¿Cuál es, entonces, tu deseo? Quiero ser un sabio prestigioso. Lo fue. Nadie gozó de tanto reconocimiento por su ciencia y buen criterio. Las universidades se disputaban entre sí nombrarlo doctor honoris causa, los científicos le escuchaban con el silencio más respetuoso y no sólo le pedían consejo los reyes, sino también los jóvenes amantes, que es mucho más difícil. Diez años después, el hada madrina lo encontró en el bosque con barba de tres días. Te has adelantado a la cita. Estaba inquieto. No estoy seguro de que ser sabio sea lo que distingue al verdadero hombre. ¿Qué quieres que te conceda? Quiero cuidar y proteger a una mujer y a una descendencia numerosa. 36
  37. 37. Necesitarías más de diez años. Bueno, veré lo que puedo hacer. A la mañana siguiente, Andrés se encontró casado con una dulce mujer y reproducido con asombrosa fidelidad por diez niños de edad escalonada de año en año a partir de los dos meses. Durante diez años continuó teniendo niños. Y a todos mantenía con su trabajo y protegía con su fuerza e inteligencia. La nueva cita convocó a la madrina con un Andrés muy abatido. ¿Tampoco era eso lo que querías? Se dejan cuidar y proteger muy poco. Conforme se hacen mayores parecen no necesitar de mis consejos, y ella es fuerte, y ¡vaya si lo es! ¿Qué te concedo ahora? Quiero ser todo un hombre. Quiero conquistar muchas mujeres. El hada madrina suspiró. Podrías haber pensado eso hace veinte años. Me hubiera resultado más fácil que ahora..., vale. Cuando se alejaba, Andrés oyó que le llamaba el hada y se volvió. Ah, Andrés. Supongo que también querrás ser muy fogoso sexualmente y todo eso. Antes de que me lo tengas que pedir dentro de diez años más, te lo concedo ahora. Marchó Andrés agradecido y antes de salir del bosque encontró a una bella campesina que al verle suspiró y dejó caer el cántaro de leche que portaba; temblaron los robles con el estrépito de sus efusiones. Y se iniciaron así diez años en los que Andrés gozó de los favores de más campesinas y de princesas, de matronas y curanderas, que eran los oficios que en aquella época dejaban ejercer a las mujeres, y de sencillas amas de casa y complejas doncellas. 37
  38. 38. Esperaba verte contento esta vez –le dijo el hada al encontrarse de nuevo. Eso no es ser un verdadero hombre. ¿Qué quieres, pues, ahora? Eso. Ser un verdadero hombre. Ya te dije hace cuarenta años que eras un hombre. Pero yo quiero ser todo un hombre, un hombre auténtico. Mira, ¿por qué no te olvidas de eso? Has matado, has oprimido, has reprimido, has abandonado, has causado dolor y has dado la lata buscando ser un verdadero hombre. Y no has sido feliz. Puedo concederte que seas feliz. No quiero ser feliz. Lo que quiero es ser un verdadero hombre. Pues, mira, hijo –contestó el hada madrina–, vete mucho a la fregada. Actividad: El marciano Objetivo: Identificar y reconocer los principales atributos y características que socialmente se atribuyen a los hombres y a las mujeres. Material: Plumones, papel para rotafolio, masking tape. Tiempo: 1 hora 30 minutos. Desarrollo: Ejercicio lúdico, sencillo y adaptable a diferentes contextos y poblaciones; al mismo tiempo que se reflexiona sobre las características de las “otras” y los “otros”, también se habla de sí mismo, aspecto positivo pues ayuda a descubrir que la socialización y la identidad genérica también están en nosotras y nosotros mismos. a) En Plenaria se dan las indicaciones siguientes: Ha venido un “marciano” a visitarnos y necesita saber cómo son los hombres y las mujeres en México. ¿Cómo puede reconocer las diferencias entre hombres y mujeres? 1. En grupos pequeños (6 o 7 personas) van a diseñar creativamente una manera de mostrar a nuestro visitante cómo son los hombres y cómo son las mujeres, es 38
  39. 39. importante acompañarlo con una lista lo más amplia posible de características que los describan. 2. En Plenaria se comparten los resultados y se reflexiona con las preguntas siguientes: ¿Qué características no cambian ni con el tiempo ni con el lugar? ¿Cuáles características son conformadas socio-culturalmente? Puntos a profundizar: Destacar la conformación sociocultural de la identidad masculina y, en consecuencia, sus posibilidades de cambio, haciendo la diferenciación entre lo que es el sexo y el género. Sexo: Se refiere a las características biológicas (pene, testículos y características secundarias para los hombres, y vagina, ovarios, mamas y características secundarias para las mujeres). Género: Serie de normas y valores impuestos socio-culturalmente. En esencia, lo que nos diferencia a mujeres y hombres se reduce a lo biológico / reproductivo. Las otras características son puestas por la cultura. VIDA EMOTIVA DE LOS HOMBRES Y SU RELACIÓN CON LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR, LA SEXUALIDAD Y LAS ADICCIONES Uno de los aspectos críticos y sensibles de la vida emotiva de los hombres tiene que ver con las dificultades para el reconocimiento y expresión de las emociones. Es decir, la socialización de género favorece que las personas puedan o no, en función de su sexo, hacer contacto y expresar determinadas emociones; como si algunas emociones fueran para las mujeres y otras para los hombres, sin tomar en cuenta que todas las emociones son esencialmente humanas. No es casual que, desde un poder asignado mayor, los hombres aprendan a esconder emociones que se asocian con la debilidad o lo femenino como son el miedo o la tristeza. 39
  40. 40. En lo que se refiere a los hombres, negar alguna emoción y /o inhibir su expresión sólo ha servido para inhabilitarnos y no poder enfrentar positivamente tensiones y conflictos de la vida cotidiana, con la pareja y en la vida familiar, lo cual ocasiona que de manera casi automática se recurra a formas violentas para dirimir conflictos y diferencias. De igual manera, el sistema de autoridad familiar, al descansar principalmente sobre la figura de los hombres, predispone a mecanismos de control y fuerza que ejercen muchos hombres cuando sus decisiones son cuestionadas. Si los hombres no cuestionan este poder y reconocen y expresan sus emociones de tristeza, miedo, frustración y rabia, así como sus necesidades de afecto y ternura, es muy difícil que disminuya la violencia en las relaciones de pareja y familiares. Es clave que los hombres aprendan a detectar su enojo y a expresarlo en formas no violentas. Si los hombres no aprenden a escuchar y expresar sus emociones ¿cómo podrán escuchar la voz de sus hijas e hijos y de la pareja? ¿Cómo desaprender lo que no nos gusta y crear nuevas formas de relacionarse y vivir en familia? ¿Qué aprendimos en nuestra familia? ¿Cómo aprendemos a relacionarnos como pareja? El siguiente ejercicio es muy útil para el reconocimiento de las emociones y, por lo tanto, básico para el trabajo de prevención de la violencia y las adicciones. Actividad: Mateo Objetivo: Visualizar las formas en que la socialización de género niega y /o inhibe la expresión de emociones, analizando los costos para la salud mental. Reflexionar acerca de la expresión de emociones y su función en la vida de las personas. Reconocer y comunicar en formas diversas y no violentas las necesidades afectivas sin dañar a otras u otros. Material: Pliegos grandes de papel, tarjetas, masking tape, colores de madera /pinturas. Tiempo: 2 horas 30 minutos. Desarrollo: Recomendaciones: Es importante que quien facilita tenga un conocimiento y manejo básico de sus propias emociones, para poder ayudar al grupo a reflexionarlas. Se sugiere que si no se conoce este ejercicio, se viva previamente, 40
  41. 41. antes de llevarlo al grupo, siguiendo el principio de “no llevar al grupo más allá de aquello que quien facilita ha caminado”. No todos los hombres son iguales. La manera en que cada persona expresa sus emociones varía. Sin embargo, es importante observar algunas tendencias que se presentan, dada la socialización masculina y /o femenina rígidamente diferenciada. Una persona que no reconoce sus emociones, no sólo no puede expresarlas, sino que corre el riesgo de que éstas lo conduzcan. Es central distinguirlas para buscar formas de expresión que no dañen a otras u otros. Es importante resaltar que el trabajo con las emociones se inicia reconociéndolas y valorándolas como una capacidad humana que tenemos y que nos ayuda para enfrentar diversas situaciones de la vida cotidiana; por ejemplo: para tomar decisiones acerca de la sexualidad, la paternidad, prevenir la violencia y las adicciones. Esta actividad tiene dos momentos de trabajo, se inicia con la lectura de un cuento que sensibiliza en cuanto al tema. El segundo momento es para la realización de una actividad individual que facilita la reflexión acerca de las emociones. 1er. momento: a) Pedimos al grupo que se siente en círculo e iniciamos la lectura del siguiente cuento: El Otro Yo Autor: Mario Benedetti Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos en la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando. Corriente en todo, menos en una cosa: tenía Otro Yo. El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte, el Otro Yo era melancólico y, debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo. 41
  42. 42. Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó, el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo qué hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado. Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero en seguida pensó que ahora sí podría ser íntegramente vulgar. Este pensamiento lo reconfortó. Sólo llevaba cinco días de luto cuando salió a la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso lo llenó de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas. Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: pobre Armando, y pensar que parecía tan fuerte, tan saludable. El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír, y al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo. 1. Luego de la lectura, se inicia una serie de preguntas para la reflexión: ¿Que fue lo que más les llamó la atención del cuento? ¿En qué se parece a la vida? Durante un minuto recuerden los aspectos, actitudes, emociones que han dejado de lado, y ¿por qué? ¿Para qué les sirvió dejarlas a un lado y cuáles son las áreas, actitudes y emociones que tuvieron que desarrollar más? ¿Cuál ha sido el costo de esta pérdida? 2do. Momento: a) Se pregunta al grupo cuál es la comida favorita de cada uno, y ¿cuál es la comida que menos le gusta? Se reflexiona que así como con la comida, hay gustos y preferencias con las emociones. Hay algunas que tenemos más 42
  43. 43. presentes y manifestamos con mayor facilidad, mientras que otras emociones nos cuesta trabajo reconocerlas y las negamos. b) Se les indica que se van a trabajar 5 emociones básicas: 7 Miedo Afecto Tristeza Enojo Alegría c) Se toma un tiempo para identificar en que parte de su cuerpo sienten cada emoción, y como podemos diferenciar una emoción de otra. La actividad se realiza de manera individual. Se asigna el número 1 a la emoción que expresan más fácilmente. El número 2 a la que le sigue. El número 3 a la que les es indiferente (ni se dificulta ni se facilita su expresión). El número 4 a la que se dificulta un poco. El número 5 a la que se dificulta más y muchas veces se niega. d) Una vez que terminaron su ejercicio individual, se comparte al resto del grupo. Es muy importante que todos participen. Si el grupo es muy grande se forman subgrupos. En Plenaria, se reflexionan las similitudes y las diferencias dentro del grupo. Puntos a profundizar: Se comenta con el grupo lo siguiente: • Las emociones que numeramos como 1 y 2, son las que hemos aprendido a exagerar. 7 Del grupo pueden salir otras propuestas de emociones que caben o se vinculan con algunas de las ya mencionadas, como el odio relacionado con el enojo. Alguna vez alguien propuso la indiferencia pero, al trabajarla, encontró que más que una emoción era una máscara que ocultaba miedo y tristeza. También pueden salir la vergüenza, la culpa o la violencia. Se puede apoyar propiciando la reflexión sobre sus costos y consecuencias y si éstas favorecen nuestra expansión como seres humanos. 43
  44. 44. • A las que les pusimos el 4 y 5 son aquellas que aprendimos a disminuir. • A la que pusimos el 3 es la que quizá no necesitamos ni disminuir ni exagerar, pues la reconocemos de manera más espontánea. 1. Se les pregunta su opinión al respecto: ¿De qué les ha servido disminuir y exagerar ciertas emociones? ¿Cómo aprendimos a hacerlo? ¿Qué costos ha tenido en nuestras vidas? ¿Quién detecta la transformación de una emoción a otra, como el miedo o la tristeza en enojo? ¿Cómo influye mi MATEA en las relaciones que establezco con las demás personas (pareja, familia, amigos, etc.)? ¿Cuál es la función de las emociones? Se dan algunos ejemplos: el miedo nos ayuda ante situaciones de peligro, el enojo para defendernos, y se pide al grupo que proporcione otros ejemplos. 2. Se comenta que las emociones no son ni buenas ni malas, ni femeninas ni masculinas, sino que son humanas. Y que no somos responsables de cómo las sentimos, pero sí de lo que hacemos con eso que sentimos. En relación con el enojo, es importante que el grupo pueda reconocer la diferencia entre la violencia y la expresión directa y verbal de un enojo. 3. A continuación se hacen algunas preguntas pertinentes (cada cual anota personalmente y luego se pueden compartir en pequeños grupos): ¿Qué podemos hacer para expresar libremente nuestras emociones? ¿Cómo puedo flexibilizar la expresión de lo que siento? Las emociones podemos entenderlas como una forma de energía que si fluye nos ayuda a sacar aquello que nos oprime y daña internamente; lograr su expresión sin dañar a otros nos ayuda a fortalecernos más y a relacionarnos mejor con el mundo que nos rodea. Las diferentes emociones son sencillamente el reflejo de necesidades afectivas, lo mejor es no instalarse en una o dos emociones, sino moverse en todas ellas según vayan apareciendo sucesos en nuestras vidas. Esto es importante aclararlo con los hombres que tienen problemas para distinguir el enojo de la violencia. 44
  45. 45. Generalmente, desde una edad muy temprana se le suele proponer /imponer a los niños que no deben ser miedosos y que las niñas se ven feas cuando muestran su enojo. La salud emocional tiene que ver con la flexibilización en la expresión de las emociones, ya que son para identificar y expresar nuestras necesidades afectivas. La violencia intrafamiliar Por lo general, niños y hombres son socializados para que no hablen sobre lo que sienten. Cuando nos sentimos frustrados o tristes, somos motivados a no hablar. Muchas veces, cuando no hablamos, la frustración se intensifica hasta que se expresa en forma violenta. La actividad siguiente trata de ayudar a los hombres a pensar en el uso de la palabra –sin lastimar y /o dañar de ninguna manera. Muchos jóvenes y adultos confunden la rabia con la violencia, creyendo que son lo mismo. Es importante afirmar que esta rabia es una emoción y es normal sentirla en diversos momentos de la vida. En cambio, la violencia es una forma de expresar la rabia, es decir, es un comportamiento que la expresa. Existen muchas otras formas de expresar la rabia, sin violencia. Con esta actividad invitamos al grupo a aprender a expresar el coraje cuando lo sentimos, en vez de dejarlo acumular, para evitar que explote dañando a los demás. Actividad: ¿Qué hago con mi rabia?8 Objetivo: Ayudar a los participantes a reconocer su rabia o coraje y formas alternativas para expresarla de maneras no destructivas. Material: Plumones, papel para rotafolio, masking tape, copia de la hoja de recursos para cada participante. Tiempo: 1 hora. Desarrollo: 8 Técnica adaptada de los cuadernos del Instituto Promundo, 2001. 45
  46. 46. Otras técnicas sobre asertividad pueden ayudar también a reflexionar acerca de la violencia que ejercemos y buscar otras formas de expresarla sin violencia. Recomendaciones: Se sugiere que si no se conoce este ejercicio, se viva previamente, antes de llevarlo al grupo. 1. La persona que facilita explica al grupo que con esta actividad vamos a dialogar acerca de cómo reaccionemos cuando sentimos rabia. 2. Luego entrega a cada uno de los participantes la siguiente guía de preguntas: ¿En general es difícil para los hombres expresar la rabia sin usar la violencia? ¿Por qué? Muchas veces sabemos salir de un conflicto o de una pelea sin usar la violencia, pero no lo hacemos ¿Por qué? ¿Es posible “retirarse” para evitar la violencia? ¿Tenemos experiencia con esta técnica? ¿Cómo resulta? ¿Es posible expresar mi coraje /rabia sin agredir? 3. Leyendo cada pregunta, se pide que los participantes que la respondan por escrito en una hoja, dándoles de 2 a 3’ por pregunta. 4. Luego se divide al grupo en subgrupos de 4 a 5 personas, como máximo, y se entrega a cada subgrupo un pliego de papel para que elaboren una lista de: a) Formas negativas de reaccionar cuando estamos con rabia. b) Formas positivas de reaccionar cuando estamos con rabia. 5. Cada subgrupo presenta sus respuestas en Plenaria y se hace un cierre por parte de la facilitadora o facilitador. Puntos a profundizar: Es posible que dentro de las formas positivas de expresar los enojos aparezcan acciones como retirarse y usar palabras para manifestar lo que sentimos. Es importante resaltar que retirarse no quiere decir salir conduciendo a alta velocidad, ni ir en busca de alguna copa de alcohol, ni que se es un cobarde. Retirarse es simplemente salir de la situación de conflicto y de rabia, alejarse de la persona hacia quien sentimos rabia; y para poder hacerlo lo más recomendable es 46
  47. 47. respirar profundamente varias veces, caminar un poco o hacer actividades físicas, tratando de calmarse. Es muy importante que la persona que tiene rabia explique a su pareja que se va a retirar porque se siente muy enojada. Usar palabras sin agredir es aprender a expresar dos cosas: 1) Decir a la otra persona lo que le hace sentir mal. 2) Decir lo que uno quiere de la otra persona sin agredir o insultar. Por ejemplo: Estoy con rabia porque: ________________________ Me gustaría que:______________________________ Pediremos al grupo que cada cual ensaye completar estas frases como si las fueran a dirigir hacia la persona con la que se enojaron. A continuación se ofrece la siguiente guía de preguntas para trabajar de manera individual: ¿Qué hago cuando estoy con rabia /enojo? 1. Piensa una situación reciente en la que sentiste rabia. ¿Qué sucedió? Describe brevemente (una o dos frases). 2. Trata de recordar tus emociones cuando estabas con rabia, escríbelas. ¿En qué parte de tu cuerpo las sentías?, escríbelo también. 3. Muchas veces después de sentir rabia comenzamos a reaccionar también con rabia. Algunos hombres reaccionan gritando, tirando algo al piso, golpeando, etc. Es frecuente que lleguen a la depresión, quietos y encerrados en sí mismos. Pensando en este incidente, cuando tú sentiste rabia ¿cómo la demostraste? ¿Cuál fue tu comportamiento? Escribe en una frase o en unas palabras cómo reaccionaste, tus actos y comportamientos cuando estabas con rabia. La sexualidad La sexualidad es un elemento central en el desarrollo de las capacidades humanas. Su expresión también está cruzada por el género, generando patrones distintos en mujeres y hombres. Heredera de valores y creencias de la cultura occidental judeocristiana, la sexualidad de la gran mayoría de los hombres se expresa y vive asociada con un 47
  48. 48. ejercicio de poder autoritario depositado en lo masculino y centrado en los genitales, es decir falocéntrico. Esto tiende a limitar la vivencia de la sexualidad a una práctica enajenada que transforma el vínculo humano, potencialmente de mayor intimidad y libertad, en una relación basada en el dominio y el control. Para algunos hombres, la necesidad de control y dominio llega al extremo de vivenciar como placentero el acto de someter o humillar la dignidad de otra persona. Dialogar y reflexionar en torno a la vivencia de la sexualidad en un ambiente de confianza, respeto e intimidad entre hombres (en principio), favorece la apertura para aprender a reconocer las necesidades afectivas que se esconden tras el ejercicio de una sexualidad enajenada y muchas veces abusiva. Es importante reconocer que a través de la sexualidad se puede ejercer abuso y hasta violencia cuando se obliga a la pareja a tener prácticas sexuales que no desea. Si bien el campo de la sexualidad es muy amplio y complejo, es importante detenernos un poco y reflexionar desde los hombres cómo se dan estas formas de violencia que dañan y vulneran a las mujeres y a la pareja en particular. El uso de métodos anticonceptivos, la educación sexual, una mayor comunicación y apertura entre muchas parejas, sobre todo en las ciudades, nos llevan a pensar que la sexualidad puede estar viviéndose con mayores libertades en comparación con las formas de hace algunas décadas. No obstante, los medios de comunicación y en general la cultura siguen presentando una imagen de las mujeres como solamente madres o como objetos eróticos al servicio de los hombres. La forma más extrema es la pornografía que muestra a las mujeres como sumisas, sin historia, sin nombre, sin subjetividad, sin sentimientos, separando el erotismo de los afectos. La sexualidad es un campo potencial de desarrollo para hombres y mujeres, un espacio que vincula la sensibilidad, la expresión de sentimientos con la posibilidad de auto-reconocimiento y contacto con el cuerpo. También es una oportunidad para conocer, escuchar y respetar los límites que ponen las mujeres. Esto, en el caso de los hombres, es central para no ser invasivos de los espacios y el cuerpo de su pareja. La dinámica siguiente nos hace ver cómo se viven los procesos de cosificación de las personas, puesto que dicha cosificación es una pauta necesaria para el ejercicio de la violencia. 48
  49. 49. Actividad: Personas y cosas9 Objetivo: Reconocer cómo las relaciones de poder se dan en cualquier ámbito, incluida la sexualidad, para reflexionar acerca de los códigos de comunicación que se utilizan con la pareja. Material: Plumones, papel para rotafolio, masking tape. Tiempo: 1 hora. Desarrollo: En esta actividad podemos observar la importancia de los afectos y las relaciones de poder en los vínculos entre las personas. 1. La persona que facilita pide que se formen dos grupos y se coloquen uno frente al otro, asignándole un número a cada grupo. 2. Luego se elige un grupo al azar y se le asigna la función de “cosas” y al otro grupo se le asigna que sean las “personas”. a) El grupo de “cosas” no puede pensar, no sienten, no pueden tomar decisiones, no tienen sexualidad y deben hacer todo aquello que las “personas” les ordenen. Si una “cosa” quiere moverse o hacer algo, tiene que pedir permiso a una “persona”. b) El grupo de “personas” piensan, pueden tomar decisiones, tienen sexualidad, sienten y además de eso pueden disponer de las “cosas” que quieran. 3. Se solicita al grupo “personas” tomar al grupo “cosas” y hacer con ellas lo que quieran, podrán ordenar que hagan cualquier actividad. 4. Conceda al grupo “cosas” de 15 a 20’ para realizar los papeles y las actividades que les designaron dentro de la sala. 5. Al concluir, los grupos regresan a sus lugares. A continuación se ofrece una guía para la reflexión grupal en Plenaria: ¿Cómo fue su experiencia? 9 Técnica adaptada de los cuadernos del Instituto Promundo, 2001. 49
  50. 50. ¿Qué sentimientos o emociones reconocen? ¿Cómo fue estar en el grupo “personas”? ¿Cómo fue estar en el grupo “cosas”? En nuestra vida cotidiana: ¿Tratamos a alguien como “cosa”? ¿A quién? ¿Por qué? ¿Cómo podemos modificar esta forma de trato? ¿Cómo se da esto en la sexualidad? Puntos a profundizar: Por lo general surgen sentimientos de desprecio que, a su vez, engendran sentimientos de rebeldía, agresión, dependencia, rabia y resentimiento. Alertar sobre el hecho de que siempre que hay cuando menos dos personas, hay una relación, y que las fronteras no están bien delimitadas. Es muy fácil que se establezcan relaciones de poder en la que suelen ser las mujeres quienes juegan el papel de sumisión. Cuando los papeles se invierten, es decir, cuando una persona deja de ser sumisa y asume un poder o autoridad, ocurre con frecuencia que en vez de buscar relaciones de equidad repite exactamente las mismas relaciones de poder, incluso habiendo pasado por situaciones que consideró injustas. Destacar el papel que los patrones culturales y sociales de las relaciones de poder tienen en la vida de las personas. Debatir acerca de cómo las personas que no se valoran o que no se aceptan, que viven insatisfechas consigo mismas, necesitan ejercer ese tipo de poder sobre los demás para sentir que tienen el control de sus vidas. Actividad: Lo que más me gusta y lo que menos me gusta de la sexualidad de las mujeres y de los hombres Objetivo: Reconocer los placeres, fantasías y deseos, así como los malestares y riesgos en nuestra historia sexual. Material: Plumones y masking tape, papel para rotafolio, radiograbadora y música suave. Tiempo: 1 hora. 50
  51. 51. Desarrollo: Si se trabaja en grupos mixtos, es muy importante que mujeres y hombres lo hagan por separado para después compartir en Plenaria. 1. En la primera ronda, cada participante escribe en tarjetas “qué es lo que más me gusta de la sexualidad de las mujeres”, y luego, en otras tarjetas, “que es lo que menos me gusta de la sexualidad de las mujeres”. 2. En la segunda ronda, se repite el procedimiento y los participantes escriben “qué es lo que más me gusta de la sexualidad de los hombres”, y “qué es lo que menos me gusta de la sexualidad de los hombres”. 3. Se pone una música adecuada de fondo y se van leyendo todas las respuestas generadas, para cerrar con una reflexión colectiva para la cual se sugiere la siguiente guía de preguntas: ¿Cómo comunicar mis necesidades a mi pareja? ¿Cómo escuchar las de mi pareja? ¿Cómo crear ese clima de confianza para hablar abiertamente? ¿Cómo no caer en el prejuicio de que es tu esposa y debes respetarla? ¿Qué derechos sexuales tienen las mujeres? Puntos a profundizar: Es fundamental reconocer que la sexualidad no se limita a los genitales: la sexualidad es parte de nuestra integridad, cuerpo mente y alma; es decir, de lo que se siente, se piensa, se quiere y se desea. Hablar y nombrar los aspectos de la sexualidad que nos gustan de nuestra pareja, así como nombrar aquello que no nos gusta, abre un espacio de comunicación e intimidad muy enriquecedor para las parejas. La sexualidad humana es un campo a redescubrir y reinventar. Las adicciones 51

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