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Santa cruz barillas
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  • 1. TODOS SOMOS BARILLASPublicado el 11/05/2012 per ooCPOooNo al sometimiento del Estado guatemalteco a empresas multinacionales. Sí a lavida.A: Pueblos HermanosY a la opinión pública nacional e internacional:Una larga historia de defensa permanente de la madre tierra de parte de los pueblos,frente a empresas multinacionales, con el apoyo del aparato del estado guatemalteco,se ha agravado en el país este 1º de mayo con el seguimiento de un plan de represióncontra la resistencia comunitaria.A 9 días del cobarde asesinato del líder comunitario Andrés Francisco Miguel y de lasheridas causadas a otros dos líderes Pablo Antonio Pablo y Esteban Bernabé Gaspar,causado por la guardia de la empresa Hidro Santa Cruz Sociedad Anónima, responsabledel proyecto Canbalam I. Una vez más, los organismos encargados de hacer lasinvestigaciones para identificar y juzgar a los responsables materiales e intelectualesde este crimen, no han actuado con celeridad para cumplir con el Estado de Derecho.Este hecho detonante, corresponde a un plan preestablecido, que ha llevado algobierno a decretar el Estado de Sitio y con ello el reposicionamiento del Ejército y laPNC, para garantizar los intereses de la empresa. Con este mecanismo se ha instaladonuevamente, en los 9 días vividos, el estado de terror y despojo en territorioQanjobalano y otras comunidades y sus territorios adyacentes, quienes ha sufridotodo tipo de abusos, atropellos y violaciones a sus derechos fundamentales, tantoindividuales y colectivos.
  • 2. Denunciamos que la implantación del Estado de Sitio solo demuestra la incapacidad delas instituciones del Estado, para garantizar y promover la participación de lascomunidades más abandonadas a procesos integrales de bienestar y el cumplimientode los derechos fundamentales que les asisten.Responsabilizamos al gobierno militar de Otto Pérez Molina de actuar en complicidadcon la empresa Hidro Santa Cruz, S.A., que de diferentes formas y mecanismos haatentado contra la armonía, paz y formas de vida comunitaria. El Estado de sitio que seha implantado, con allanamientos, capturas y saqueo de bienes de las familias,nuevamente obliga a emigrar fuera de sus comunidades y buscar refugio en otrosdepartamentos y en México. Las acciones brutales sufridas en estos días superan lasformas empleadas durante el conflicto armado y nos confirma su continuidad. La faltade pruebas con que se incrimina a los y las lideresas detenidas, exige al MinisterioPúblico y a los jueces dejar en libertad inmediata, como ya ha procedido con doshermanas mujeres.La remilitarización de nuestros territorios representa una flagrante violación alderecho internacional humanitario ratificado por el Estado Guatemalteco y unaviolación a los Acuerdos de Paz, de los cuales el presidente fue signatario.La propuesta de un modelo alternativo, fundamentado en el uso apropiado, equitativoy responsable de los bienes naturales, en el que hemos aportado los pueblos ymovimientos sociales, ha sido negado permanentemente, por privilegiar la voracidaddel modelo neoliberal que se nos impone con violencia.Como Consejo de Pueblos de Occidente:1. Nos solidarizamos con los familiares del hermano ANDRES FRANCISCO MIGUEL,demandamos al Estado y la Empresa el pago de una indemnización a sus familiares. Susangre derramada en Poza Verde, no quedará impune. Su testimonio alimenta yfortalece nuestra lucha para la construcción de un nuevo amanecer de nuestrospueblos.2. Nos solidarizamos con nuestros hermanos heridos Pablo Antonio Pablo, EstebanBernabé Gaspar, las 15 personas detenidas arbitrariamente y las familias que hantenido que desplazarse y buscar refugio local e internacionalmente.3. Hacemos un llamado a nuestros hermanos y hermanas del municipio de Barillas amantener su convicción en la unidad en la lucha por la defensa de nuestros territorioscomo un legado de nuestros abuelos y abuelas.4. Exigimos respeto a la vida, el cese del despojo de nuestra madre tierra, el ceseinmediato del Estado de Sitio y la declaración de inconstitucionalidad de ley de minería.5. Denunciamos la complicidad de los diputados del Congreso de la Republica queratificaron el Estado de Sitio, como cómplices de la violación al orden constitucional.
  • 3. 6. Solicitamos a la Corte de Constitucionalidad, que de oficio restablezca el ordenconstitucional en Santa Cruz Barillas, en cuanto que el Estado de Sitio violenta el ordenConstitucional.7. Hacemos un llamado a la unidad y a la defensa permanente de los territorios,porque la historia nos ha demostrado que hoy es Barillas, mañana será todo elterritorio.ANDRES FRANCISCO MIGUELHéroe y mártir de la lucha de los pueblos por la defensa de la Madre tierra.Chnabjul, Huehuetenango, 09 de mayo de 2012 Santa Cruz Barillas: El pasado en el presenteHace media hora que estuvieron en este lugar y el llanto no cesa. Tiraron el maíz,metieron las manos en la comida del almuerzo, en el arroz con frijol de los niñospequeños sentados en el borde de las mesas. Buscaron en lugares ilógicos lo quesiempre andan buscando. “¿Dónde están las malditas armas?”. Y siempre amenazancon volver más tarde, en medio de la oscuridad, para llevárselos a todos.Oswaldo J. Hernández, 10 Mayo, 2012Raúl Aragón, jefe distrital de la PNC, explica que para realizar un allanamiento debehaber solicitud del MP. Y crear tres círculos: Uno perimetral de las fuerzas del ejército.Otro, más cercano, con agentes de la PNC. Y un tercero, donde el fiscal, acompañadopor dos agentes desarmados, revisa la vivienda.
  • 4. Las armas, los gritos, las patadas, la comida en el suelo… cosas que no se iránfácilmente. El pasado, el presente. Los ancianos, de pie, inexpresivos, frente a suscasas allanadas, parecen pequeños niños perdidos. Recuerdan.A primera vista, lo que existe en todo el lugar, es una estela de desorden, dedemasiado alboroto, y de mucho miedo que todavía permanece. Hay sillas tiradas, laleña para calentar la cena está regada por los matorrales, la ropa (ahora rota), hechajirones, ha sido lanzada fuera de las casas. Es el rastro de que ha sucedido un nuevoallanamiento en una comunidad de Santa Cruz Barillas. Uno más, luego de que elpresidente Otto Pérez Molina haya decretado el Estado de Sitio para este municipio deHuehuetenango el pasado 1 de mayo. Otro que se da luego de su visita improvisada ellunes 7 de mayo donde, acompañado del Ministro de Defensa, Noé Anzueto, felicitó ala tropa, “sus muchachos”, por haber contenido pacíficamente a los pobladores queirrumpieron violentamente en el destacamento militar, en “una situación tan difícil”, yen el que fueron agredidos y resultaron soldados lesionados. Felicitó a las fuerzasarmadas del ejército y a la Policía Nacional Civil.El conflicto estalló el 1 de mayo con un hecho del que no se ha hecho mayorinvestigación o, al menos, las autoridades no han revelado sus pesquisas: el asesinatode Andrés Francisco Miguel, y dos personas más heridas. La muerte a balazos deMiguel, quien según los pobladores era uno de los opositores a la instalación de lahidroeléctrica, caldeó los ánimos de un grupo de pobladores que iniciaron la revuelta,en la que según Hidro Santa Cruz ha sido destruida maquinaria de la empresa.En el rostro de María Juana Manuel, de 36 años, esta tarde no hay más que una miradavacía mientras reordena su humilde vivienda en medio de la resignación. Está atareadacon el desorden. Sus dos pequeños hijos la miran atemorizados desde un rincón.Lloran.–Así como ustedes llegaron a alborotar al pueblo, al destacamento, así les toca ahora.No se quejen– recuerda que le decían los policías.–¿Qué hicimos pues señores?Y ellos se reían. Lo tiraban todo.Más arriba, a tres casas en la ladera del cerro, Juana Pedro Ramón, de 75 años, viuda,está ahogada por el llanto. La tristeza la tiene sumida en una silla de madera y miraregado el maíz para sus tortillas -todo tirado- a lo largo y ancho de su pequeña cocina.Su nieto la consuela, pero no es suficiente. Unas señoras a su alrededor dicen que elejército se llevó a su marido en los años ochenta. Ella lo recuerda todo. La situación lapone mal. Los policías y los soldados que recién entraron sin permiso a su casa, paraella llegaron como si hubieran salido directamente de un infierno que la ubica en elpasado. Se toca el pecho y no puede, no consigue, no logra que de sus labios salgan laspalabras.
  • 5. Con más de 50 órdenes de captura, los allanamientos en Santa Cruz Barillascontabilizan hasta ahora más de 30. Buscan, además de “personas delincuentes”, lasarmas sustraídas del destacamento militar que hoy, como indica el subjefe del EstadoMayor de la Defensa, Manuel Augusto López Ambrosio, “sólo quedan por recuperardos pistolas de agentes de la PNC”.Mientras tanto siguen buscando.En sí, buscar debería significar, como lo explica Raúl Aragón, jefe distrital de la PNC,primero, recibir la solicitud del Ministerio Público para efectuar aprehensiones. Crearen el lugar tres círculos. Uno perimetral conformado por las fuerzas del ejército. Unode apoyo, más cercano al lugar del allanamiento, en que los agentes de la PNC son losprotagonistas. Y un tercero, donde el fiscal, acompañado por dos agentes desarmados,revisa la vivienda.No ocurrió así en Recreo A. Hay puertas pateadas, tapancos levantados, “entraron portodas partes y el Ministerio Público, que estaba allí, no hizo nada”, dicen las vecinas.No había organizaciones internacionales ni miembros de la Procuraduría de DerechosHumanos acompañando esos allanamientos.Los hombres, en estás comunidades aledañas al casco urbano de Santa Cruz Barillas,en las cercanías al terreno de la Hidroeléctrica de la compañía Hidro Santa Cruz, hantenido que huir, esconderse. Los policías y soldados, en breves entrevistas, dicen queúnicamente encuentran niños y mujeres, también muchas casas abandonadas. A nadiea quién aprehender.Han capturado hasta el momento a 17 personas. Dos por temas de “trata depersonas”. Las demás relacionadas a los disturbios del 1 de mayo y a las comunidadesque se oponen a la construcción de una hidroeléctrica cerca de sus viviendas.–Vamos a regresar en la noche. Nos los vamos a llevar presos a todos– escuchó EularíaPedro Simón, de 24 años, cuando se alejaban por fin los policías.–Vamos a quemarles las casas – amenazaba otro.Los niños quedaron afectados. Unos recogen sus juguetes también dispersos entre latierra. Hay los que lloran junto a sus mamás. Otros, con la mirada vidriosa, observandesde la cima de una roca, el curso del río CamBalam que corre metros más abajo, enlas faldas de la montaña.Las armas, los gritos, las patadas, la comida en el suelo… cosas que no se iránfácilmente. El pasado, el presente. Los ancianos, de pie, inexpresivos, frente a suscasas allanadas, parecen pequeños niños perdidos. Recuerdan.Media hora después del allanamiento, Rosa Juana Lorenzo, de 30 años, con nuevemeses de embarazo, no quiere quedarse a esperar una nueva visita de la policía y elejército. Está decidida a marcharse. No importa a dónde, quizás a la montaña. Sellevaría a sus cuatro hijos. Tendría a su bebé en cualquier lugar menos aquí.
  • 6. “Tengo mucho miedo”, dijo.Al día siguiente, Rosa Juana Lorenzo y otras mujeres, cuando se hizo una nueva visita ala comunidad, se habían abandonado sus viviendas. Se habían ido “a la montaña”.