El fomento canadiense de la industria minera

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El fomento canadiense de la industria minera

  1. 1. El fomento canadiense de la industria mineradesmiente afirmaciones de Responsabilidad Social EmpresarialJennifer Moore25 julio 2012http://www.cipamericas.org/es/archives/7597En meses recientes, los canadienses han estado enfurecidos al escuchar quesu gobierno está subsidiando operaciones mineras rentables en el extranjero alcanalizar los fondos de ayuda internacional a proyectos de ResponsabilidadSocial Empresarial (CSR, por sus siglas en inglés) de compañías como BarrickGold. Pero esta es sólo la punta del iceberg cuando se trata del apoyo político yeconómico que provee el gobierno canadiense para promover los interesescorporativos de empresas canadienses en el extranjero.En Honduras, el gobierno canadiense está gastando el dinero recaudado de losimpuestos de los ciudadanos canadienses para ayudar a establecer un marcolegal favorable para las operaciones mineras canadienses, contra la voluntadde la sociedad civil hondureña, y al mismo tiempo permanecer en silenciosobre ataques desenfrenados y amenazas dirigidas en contra de la prensa ymovimientos sociales. Estos esfuerzos, todos en nombre de la ResponsabilidadSocial Empresarial, alzan preguntas sobre el conflicto de interés de Canadá enasesorar a otro país sobre sus leyes mineras y exponen la política del gobiernocanadiense hacia el sector extractivo en el extranjero como uno deconveniencia – no responsabilidad.La versión hondureña de la doctrina del shock
  2. 2. La historia reciente del código minero de Honduras se lee como un capítulosacado del libro de Naomi Klein: “La doctrina del shock: el auge del capitalismodel desastre.” La doctrina del shock examina cómo las políticas neoliberalesfueron avanzadas en numerosos países alrededor del mundo durantemomentos en los cuales las poblaciones se encontraban en un estado deshock, como por ejemplo después de un desastre natural o un golpepresidencial.Honduras ha sufrido de ambos, y las dos veces su ley minera ha sidocuestionada. La parte uno le sigue a un desastre natural: el Huracán Mitch en1998. Pocas semanas después del huracán, el Congreso de Honduras pasó,después de poco debate[1], la Ley General Minera, según se informa tomandoconsejo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe(CEPAL).[2]Empezando en 2002, la sociedad civil hondureña comenzó a tratar de reformarel código, el cual le daba a las compañías fuertes incentivos fiscales paratrabajar en cualquier lugar del país sin las garantías adecuadas como el degarantizar suministro de agua para las comunidades afectadas por la minería.Una delegación parlamentaria conjunta entre Canadá-Reino Unido visitóHonduras en septiembre 2007 y reportó cómo los esfuerzos hacia una reformade la ley minera surgieron como resultado de la frustración por la falta deprotecciones dentro del código minero de 1998 hacia las comunidades que seenfrentaban a los impactos sociales y ambientales de la mina de oro a cieloabierto de Goldcorp de San Martín en el valle de Siria, en aquel tiempopropiedad de Glamis Gold.[3]La mina de San Martín, la cual entró en producción en 2000, dio rápidamentelugar a quejas de comunidades cercanas sobre el abastecimiento de aguasecándose y estando contaminado, y de los vecinos y el ganadoenfermándose.Años de organización de la sociedad civil, debates y demandas siguieron. En2005, la delegación parlamentaria escribió que Roberto Micheletti del PartidoLiberal, quien era en aquél entonces líder de la oposición, fue el primerfuncionario público en hacer un llamado para prohibir las minas a cielo abierto.A finales de 2006, la Suprema Corte declaró inconstitucionales 16 artículos delcódigo minero de 1998, incluyendo la provisión que le daba a las compañíasmineras acceso ilimitado a las fuentes de agua. Finalmente, cuando laadministración liberal de Manuel Zelaya tomó el poder en enero de 2006, elnuevo presidente repitió el llamado a una prohibición de la minería a cieloabierto, solicitó una nueva comisión para redactar una nueva versión de la ley
  3. 3. minera, [4] y puso una moratoria sobre cualquier concesión minera nueva.[5]El sector privado hondureño arremetió en contra de las reformas propuestas,particularmente sobre la idea de prohibir la minería a cielo abierto. [6] Sinembargo, siguiendo las entrevistas con las máximas autoridades de Honduras,la delegación parlamentaria Canadá-Reino Unido encontró que el gobiernohondureño estaba dispuesto a enfrentar un cierre temporal de las operacionesmineras para así traer una ley minera que sirviera mejor los intereses delpueblo.[7]Para mayo 2009, un nuevo proyecto de ley minera había sido completado.Hubiera dictado un aumento en los impuestos del sector minero, prohibido lasminas a cielo abierto y el uso de sustancias tóxicas como el cianuro y elmercurio, y requerido previa aprobación de la comunidad antes de que lasconcesiones mineras pudieran ser otorgadas. [8] El debate en el congresoestaba programado para comenzar el 16 de agosto de 2009.El 28 de junio de 2009, el presidente Zelaya fue derrocado en un golperespaldado por los cuerpos militares. El debate nunca ocurrió. [9]El desastre ataca dos vecesEl golpe proveyó la tormenta perfecta dentro de la cual se empujó a revertir lasreformas al código minero.Es importante notar que en el período inmediatamente posterior al golpe, lasautoridades canadienses se rehusaron a considerar sanciones en contra delrégimen de facto y presionaron a miembros de la Organización de EstadosAmericanos a hacer lo mismo. [10] Siguiendo la elección del presidente PepeLobo en noviembre de 2009, una elección criticada como una consolidación delgolpe y tan contenciosa que ninguno de los altamente capacitadosobservadores electorales habituales estuvieron presentes.[11] Canadá proveyófirme apoyo político y se mantuvo en silencio sobre la violencia dirigida encontra de periodistas, activistas LGBT, líderes campesinos y defensores delmedio ambiente.Mientras tanto, la Embajada de Canadá empezó a crear oportunidades parareuniones de alto nivel hacia una nueva ley de minería entre las autoridadeshondureñas y las compañías mineras canadienses.A principios de 2010, poco después de la elección de Lobo, el profesorasociado de la Universidad de York Todd Gordon reportó que Neil Reeder,quien fuera en aquel entonces embajador de Canadá, viajó a Honduras conDaniel Arsenault de la Agencia Canadiense de Desarrollo Internacional, en
  4. 4. donde organizaron reuniones entre ejecutivos de mineras canadienses, elpresidente Lobo y miembros de su gabinete. También “discutieron con unejecutivo de Breakwater Resources estrategias posibles para influenciar eldesarrollo de una nueva ley de minería.” [12]Estas estrategias incluían reuniones para supuestamente promover laResponsabilidad Social Empresarial (CSR), las cuales inevitablemente servíancomo oportunidades para intercambios de alto nivel entre autoridadeshondureñas y corporaciones canadienses.Uno de estos eventos tuvo lugar el 23 de junio de 2010, organizado por elGobierno de Canadá en conjunto con la Fundación Hondureña deResponsabilidad Social Empresarial (FUNDAHRSE). Un reporte del eventoestá disponible en un cable sin clasificar proveniente de la Embajada deEstados Unidos en Tegucigalpa al Secretario de Estado en Washington. Enesta ocasión, el presidente Lobo declaró la importancia de la ResponsabilidadSocial Empresarial en Honduras. Louis Guay, en aquel entonces coordinadorde CSR para América Latina en el Ministerio de Asuntos Extranjeros y deComercio Internacional de Canadá, describió el CSR como “incorporando laspreocupaciones sociales y económicas del pueblo, protegiendo el medioambiente, y operando en una manera responsable y transparente.” Además deser “lo correcto por hacer,” reporta el cable, “hay un fuerte caso de negociospara practicar el CSR” mientras las corporaciones “se convierten en buenosciudadanos corporativos y mejoran la imagen de su marca a nivel local einternacional.” [13] Ejecutivos de la empresa Breakwater Resources (ahorapropiedad de Nystar) y de Gildan Activewear también hicieron presentaciones.Un documento de julio de 2011 del Ministerio de Asuntos Extranjeros y deComercio Internacional (DFAIT) además explica en detalle lo que el gobiernocanadiense entiende por CSR en este contexto. Como parte de una lista deeventos de CSR patrocinados por las misiones de embajadas canadienses enel extranjero en el año 2011-2012, DFAIT describió una misión en la reunión dela Asociación de Exploradores y Desarrolladores de Canadá en marzo de 2012para incluir al Ministro de Recursos Naturales y Ambiente Rigoberto Cuéllar y aldirector de DEFOMIN, la agencia reguladora de la minería de Honduras, AldoSantos. El documento dice: “Honduras está en el proceso de transformación dela administración anti-minera de Zelaya a la pro-minería sostenible y pro-CSRdel gobierno de Lobo.” [14]En otras palabras, Zelaya era “anti-minería” porque buscaba integrarprotecciones más fuertes para las comunidades y el medio ambiente, afectadospor la minería en la propuesta de ley minera, mientras que Lobo, por otro lado,está a favor de las políticas “sostenibles” y “responsables” porque, como lovemos hoy en día, no buscaría del todo frenar las prácticas de las empresas
  5. 5. mineras transnacionales.Alrededor de este tiempo, en celebración del Día de Canadá en 2011, el actualembajador canadiense responsable de Honduras, Cameron MacKay, escribióuna editorial para el periódico hondureño nacional El Heraldo en el cualpromovía los intereses económicos canadienses: “La expansión del comerciobilateral y la inversión de Canadá con Honduras es una prioridad clave para laEmbajada. Canadá mantiene una fuerte relación comercial con Honduras, conmás de $250 millones en comercio bilateral y más de $600 millones en lainversión directa canadiense, en sectores como el textil, la minería y bienesraíces.” [15]El presidente Lobo, también presente en las actividades, fue citado en laprensa agradeciéndole a las compañías canadienses por su compromiso con elCSR: “Canadá es un ejemplo a imitar y yo le pido a nuestros miembros delcongreso de aprender de su experiencia en la minería, llevada a cabo de unamanera amigable al medio ambiente, porque nuestra gente no puede continuarviviendo en la pobreza mientras están sentados en talesriquezas.” [16] Continuó, “Honduras está encaminada en una buena dirección[...] continuaremos sobre el camino de la democracia y la responsabilidad socialempresarial.”Un discurso de dos carasPero los esfuerzos para desarrollar la propuesta actual de la ley de minería enHonduras no han sido del todo responsables. No son transparentes, nidemocráticos, ni una garantía de los derechos de las comunidades afectadas ylas organizaciones de la sociedad civil que las apoyan.El 16 de enero de este año, la comisión minera del congreso nacionalhondureño anunció que su estudio sobre una nueva propuesta de la ley deminería estaba completa y que la comisión estaba lista para presentar unproyecto de ley para su aprobación. [17] Una compañía canadiense, MustangAlliances, emitió un comunicado de prensa acogiendo con satisfacción lasimplificación de la propuesta en las que se incluían las normas para lascompañías operando en Honduras. [18] Representantes de la industriahondureña acentuaron en la prensa que la nueva inversión minera traeríanuevos trabajos para el pueblo, así justificando la promulgación tan rápida de laley. [19]Inmediatamente, organizaciones indígenas, ambientales y de derechoshumanos sonaron la alarma. Una declaración pública, firmada por veintiúnorganizaciones hondureñas, reportó que la comisión legislativa había indicadoque estaba bajo “presión enorme de los inversionistas” para pasar rápidamente
  6. 6. la ley, y que a los grupos de la sociedad civil se les estaba siendo negada unaentrada real y efectiva dentro de la ley. [20]Criticaron la ley propuesta por dejar la puerta abierta a las minas a cieloabierto, permitir la propiedad estatal extranjera dentro del sector minero, darleprioridad al uso industrial del agua por encima de las necesidades de lacomunidad, coordinar los procesos para obtener derechos mineros, limitar loscriterios por los cuales los proyectos mineros podrían ser cancelados osuspendidos, y por no garantizar una consulta con la comunidad antes deconceder derechos o licencias mineras, excepto bajo circunstanciasexcepcionales. [21]En la misma semana un periodista recibió amenazas en su teléfono celularcuando estaba por reportar sobre el debate de la nueva ley minera bajopropuesta y los problemas relacionados con la minería en el Valle de Siria.[22]En respuesta a llamados de solidaridad, el Presidente del Congreso Hondureñorecibió varias docenas de cartas haciendo un llamado hacia una participaciónreal y efectiva de la sociedad civil en el proceso. Una delegación de mujereslaureadas con el Premio Nobel, la prensa, y representantes canadienses dealto nivel también manifestaron sus preocupaciones sobre el proceso de la leyminera en conversaciones con oficiales gubernamentales. [23]Quizás en respuesta a la protesta pública, el 2 de febrero de 2012, elembajador MacKay y FUNDHARSE organizaron otra reunión entre oficialesgubernamentales, empresas y ONGs titulada “Honduras y Canadá avanzandojuntos con la Responsabilidad Social Empresarial.” [24] La prensa reportó queel objetivo de la reunión era examinar el rol del gobierno y la industria parapromover el CSR en el sector extractivo y el sector maquila. Se reporta queMacKay enfatizó la relación positiva entre Canadá y Honduras, agregando queel compromiso de Canadá sería aun más fortalecido por un acuerdo bilateral delibre comercio, cuyo texto fue completado y anunciado por el Primer MinistroHarper durante una visita a Tegucigalpa en agosto de 2011.[25] Aunque eltexto de este acuerdo no ha sido hecho público, los acuerdos canadienses delibre comercio normalmente le otorgan a inversores extranjeros acceso a unpoderoso arbitraje en el caso de disputas entre inversionistas y Estado, sintener primero que agotar los recursos jurídicos nacionales. Tales disputaspueden tomar años en ser resueltas en tribunales internacionales, costándolea los estados (y a las empresas) millones de dólares, y teniendo un efectonegativo en el desarrollo de las políticas públicas.Desde febrero, y siguiendo la visita, respaldada por la embajada canadiense,del ministro hondureño Cuéllar y el director minero Santos en la conferenciaanual de la Asociación de Exploradores y Desarrolladores en Toronto, la
  7. 7. prensa hondureña anunció que Canadá ha llegado a un acuerdo formal paraconsultar con las autoridades hondureñas sobre su nueva ley minera. “ElMinistro de Recursos Naturales llegó a un acuerdo con el Ministro de Desarrollopara contratar a consultores usando fondos canadienses para analizar la ley yasí asegurar que incluya estándares internacionales mínimos y de tal maneraque las experiencias de Canadá también se vean reflejadas en la ley,”reportó El Heraldo. [26] Un acuerdo similar también se ha alcanzado con elgigante del cobre, Chile. [27] El mismo artículo indica que hay alrededor de 200solicitudes pendientes para concesiones mineras que aún faltan por otorgarseen Honduras, incluidas 104 de compañías canadienses y chilenas y queesperan a la aprobación de la ley minera. [28] Cuando le preguntaron sobre lademora en la aprobación de la ley, Cuéllar dijo, “la voluntad política está allí,nosotros sólo queremos ser responsables.” [29]Sin embargo, una encuesta llevada a cabo en septiembre de 2011 demuestraque la sociedad civil hondureña está en desacuerdo con su gobierno. En elestudio, llevado a cabo por el Centro de Estudios para la Democracia(CESPAD), se encontró casi un consenso entre aquellos encuestados,expresando “fuerte apoyo al movimiento ambiental, particularmente en relacióna las reformas de la ley minera y a favor de una administración de los recursosnaturales más responsable y justa.” La misma encuesta encontró que alrededordel 90% de los hondureños están en contra de las minas a cielo abierto. [30]¿De autorregulación empresarial a intervención extranjera?En Canadá, el CSR ya se ha convertido en sinónimo de “Corporate Self-Regulation, “autorregulación empresarial”) y la intransigencia del gobiernoconservador de adoptar mecanismos efectivos para hacer que las empresasrindan cuentas por violaciones a los derechos humanos y por la degradaciónambiental llevándose a cabo en relación a sus operaciones en el extranjero.Cuando Canadá comienza a entrometerse en el desarrollo de los códigosmineros de otros países bajo el estandarte de CSR, comienza a perder todosignificado genuino y parecer como una intervención extranjera impulsada demanera económica.[1] Sandra Cuffe, “A Backwards, Upside-Down Kind of Development: GlobalActors, Mining and Community-based Resistance in Honduras and Guatemala,”Febrero 2005.[2] Development and Peace, “Mining for Justice: The struggle of Honduran civilsociety for responsible mining,” a report on an MP’s Fact-Finding Mission onMining in Honduras, 9-13 septiembre, 2007.
  8. 8. [3] Development and Peace, 2007.[4] Ibid.[5] Americas Policy Group, “Honduras: Democracy Denied,” Abril 2010. Últimoacceso 8 de abril de2012: http://www.ccic.ca/_files/en/working_groups/apg_2010-04_honduras_democracy_denied_e.pdf[6] Development and Peace, 2007.[7] Ibid.[8] Harvey Beltrán, Business News Americas, “Coup leaves nation withoutmining law – Honduras” 25 de septiembre de 2009; accesado el 8 de abril de2012:http://www.bnamericas.com/news/mining/Coup_leaves_nation_without_mining_law[9] Ibid.[10] Americas Policy Group, 2010.[11] Anne Vigna, NACLA, “The Parody of Electoral Observation,” Marzo-abril2010.[12] Todd Gordon, The Bullet, “Military Coups are Good for Canadian Business:the Canada-Honduras Free Trade Agreement,” 8 de marzo de, 2011; Accesado8 de abril de2012: http://www.newsocialist.org/index.php?option=com_content&view=article&id=398:military-coups-are-good-for-canadian-business-the-canada-honduras-free-trade-agreement-&catid=51:analysis&Itemid=98[13] Cable de la Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa al Secretario deEstado en Washington, DC, “Subject: Conference Raises CSR Awareness inHonduras,” Julio de 2010.[14] DFAIT, “Final CSR Initiatives 2011-2012 for Centre of ExcellenceConsideration,” Obtenido Julio de 2011[15] Cameron MacKay, El Heraldo, “Canadá y Honduras, trabajando juntos,” 1de julio de 2011; Accesado 9 de abril de2012: http://archivo.elheraldo.hn/Ediciones/2011/07/01/Opinion/Canada-y-Honduras-trabajando-juntos
  9. 9. [16] La Tribuna, “Lobo participa en la celebración del Día Nacional de Canadá,”June 29, 2011; Accesado 15 de febrero de 2012.[17] Proceso Digital, “Listo el dictamen de la nueva Ley de Minería,” 17 deenero de 2012[18] Mustang Alliances Inc, Press Release, “Honduran Congress to ApproveNew Mining Law,” 8 de febrero de 2012[19] Hondudiario, “Empresarios urgen pronta aprobación de nueva ley deMinería,” 13 de febrero de 2012[20] Pronunciamiento Público, “Rechazamos el Proyecto de Ley de Minería delCongreso Nacional porque Violenta los Derechos del Pueblo Hondureño,” 24de enero de 2012.[21] Ibid.[22] Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras, “UrgentAction: Journalist in danger – Repeated threats and persecution,” Enero 2012.[23] Nobel Women’s Initiative/Jass, “From Survivors to Defenders: WomenConfronting Violence in Mexico, Honduras and Guatemala” pp. 27-29.[24] La Tribuna, “Canadienses incentivan a la responsabilidad empresarial,” 2de febrero de 2012.[25] TV66 En la Mira, “FUNDAHRSE y Embajada de Canadá se reunen parapromover la Responsabilidad Social Empresarial,” 2 de febrero de 2012[26] El Heraldo, “Declaraciones del Ministro de Recursos Naturales deHonduras, Rigoberto Cuellar,” 12 de marzo de 2012.[27] La Tribuna, “En la formulación de la nueva ley, se recibe apoyo técnico deCanadá y Chile,” 23 de marzo de 2012[28] El Heraldo, 12 de marzo de 2012[29] Ibid.[30] CESPAD, “La percepción de la ciudadanía Hondureña sobre los impactosde la minería metálica,” Noviembre de 2011
  10. 10. Jennifer Moore es coordinadora de la región de América Latina en MiningWatchCanada y es contribuidora del Programa de las Américas.Traducido por Nara González.

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