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02-Preparación de sermones dinámicos
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02-Preparación de sermones dinámicos

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2do de una serie de 4 sobre el Evangelismo Público, preparado por la División Interamericana.

2do de una serie de 4 sobre el Evangelismo Público, preparado por la División Interamericana.

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  • @AlvaroyPatriciaHerna Estimado Alvaro, no se imagina lo que nos alegra que el material le sea útil. Sobre los que nos pide, tengo para recomendarle los siguientes libros que puede descargar en el siguiente link: http://biblicalinsight.org/recursos-libros-para-ayudarte-a-preparar-un-sermon/. Estaremos subiendo mas material en el futuro. Dios le bendiga y le guarde a usted y los suyos.
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  • DIOS LOS BENDIGA Y LOS SIGA USANDO GRANDEMENTE, PRIMERO QUE TODO ES, FELICITARLOS POR TAN VALIOSO TRABAJO EN EL SEÑOR.... PUES VUESTRO MATERIAL A SIDO PARA MI Y PARA MI FAMILIA DE TREMENDA BENDICION,ME GUSTARIA SEME TUVIERA ENCUENTA PARA PODERME CONECTAR A BUESTRO LINK Y RECIBIR MATERIAL DE ENSEÑANZAS VARIADA DE DIFERENTES RAMOS COMO BOSQUEJOS,CURSOS DE HOMILECTICA,EXEGESIS,DE HERMENEUTICA,DOCTRINALES YA QUE ME SERIAN DE GRAN VALOR PARA ESTUDIARLOS Y PONERLOS POR OBRA...DIOS LOS BENDIGA GRANDEMENTE Y MUCHAS GRACIAS POR LA ATENCION PRESTADA Y QUEDANDO A LA ESPERA DE UNA PRONTA RESPUESTA.D.LOS B
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  • @CINDY72090 Saludos hermana, solo tienes que hacer click donde dice SAVE, está en la misma línea donde dice: Share, email... Like, Save. Déjenos saber si lo pudo bajar, es totalmente gratis. Dios le bendiga.
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  • como puedo obtener este material?
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  • I. OBJETIVOS DEL CURSO
    Durante el proceso de aprendizaje de Diseño de Sermón y Modo de Predicar el misionero podrá:
    1. aprender los principios y procedimientos de cómo y por qué los seguidores de Cristo debieran participar en el ministerio evangélico y predicar la Buena Nueva de nuestro Señor Jesucristo a la falleciente humanidad;
    2. estudiar cómo preparar sermones basados en la Biblia, centrados en Cristo y simples pero conmovedores.
    3. hacer sermones prácticos a ser predicados en el respectivo campo de misión del misionero y
    4. pasar en el curso.
    II. CONFERENCIAS/LIBROS DE TEXTO
    1. Para un número de breves exámenes y un examen mayor, el maestro hará uso de este material con los estudiantes. Cada alumno es responsable por cualquier pregunta de examen de la conferencia de la clase. Las preguntas del examen serán tomadas únicamente de las notas de las conferencias y de algunos obviamente notificados debates de clase. Libros de texto de referencia: Cleave, Van. Handbook of Preaching (Manual de predicación). OMF Publisher’s Manual (OMF Manual del editor); Preach 118 Sermon Outlines (Predica 118 esquemas de sermon) por Anzea Publishers Flemington Markets, NSW, Australia, y Church Leader’s Manual (Manual del líder de iglesia) por Douglas E. Robison.
    2. La Biblia y el cuaderno de apuntes deben estar con el estudiante durante la clase.
    III. REQUISITOS DEL CURSO
    1. Atender todas las clases con puntualidad y participar en los debates de clase.
    2. Cada estudiante preparará y presentará (a) dos bien planeados esquemas de sermón y (b) un sermón completo bien preparado. (c) El misionero predicará un sermón (el mencionado en la sección b) ante la presencia de tres o más personas/o misioneros. Este sermón puede ser predicado en cualquier lugar, fuera del campus, dentro del campus, bajo un árbol, en la casa o dentro de la iglesia, etc.
    3. Fecha de presentación de los esquemas de sermón y un sermón: será anunciada por el maestro.
    IV. DISTRIBUCIÓN DE NOTAS
    Asistencia a clases y participación (5X2) 10%
    Tres breves exámenes (5X3) 15%
    Dos esquemas de sermón (5X2) 20%
    Un sermón completo 10%
    Una predicación de sermón delante de tres o más personas 10%
    Una examen final 35%
    ====================================================
    Total 100%
    Letra de Nota Puntos de calidad
    A 90 -100
    B 80 – 89
    C 70 – 79
    D 60 – 69
    59 y por debajo desaprobado (F)
    ¡DESEÁNDOLES LA GUÍA DE DIOS Y SUS RICAS BENDICIONES EN SUS ESTUDIOS Y FUTURO TRABAJO MISIONERO! ¡DIOS LLAMA, CAPACITA, Y COMISIONA AQUELLOS QUE RESPONDEN A SU ETERNO LLAMADO! (Mt. 28:18-20)
  • La voz humana es uno de los dones más preciados que Dios le ha dado a la humanidad. A través de la voz podemos decirles a otras personas cómo nos sentimos, lo que hemos visto, lo que hemos hecho y qué conocimientos se hallan en nuestras mentes. Dios también nos pide que usemos el don del habla para contarles a otros acerca de Su gran plan de salvación. Dios dice, “Por lo tanto, id y enseñadles…”
    La enseñanza se realiza principalmente por medio de nuestras voces
  • La voz humana es uno de los dones más preciados que Dios le ha dado a la humanidad. A través de la voz podemos decirles a otras personas cómo nos sentimos, lo que hemos visto, lo que hemos hecho y qué conocimientos se hallan en nuestras mentes. Dios también nos pide que usemos el don del habla para contarles a otros acerca de Su gran plan de salvación. Dios dice, “Por lo tanto, id y enseñadles…”
    La enseñanza se realiza principalmente por medio de nuestras voces
  • Los sonidos que provienen de nuestras bocas como palabras son producidos mediante tres acciones diferentes.
    Los músculos abdominales, del diafragma y pectorales. El diafragma es un gran músculo que se halla estirado a lo largo del fondo de nuestra caja torácica entre nuestros pulmones y nuestro estómago. El diafragma es un importante músculo en la producción de sonido. Cuando se mueve hacia arriba, empuja el aire de los pulmones forzándolo a través de las cuerdas vocales. Los músculos abdominales son también muy importantes para hablar bien. Estos músculos asisten al diafragma a empujar el aire fuera de los pulmones. Aprendiendo a controlar tanto los músculos abdominales como el diafragma, un buen orador será capaz de hablar poderosamente sin que su garganta se resienta. Los músculos del pecho también asisten en empujar el aire fuera a través de las cuerdas vocales.
    Las cuerdas vocales. Las cuerdas vocales son unos muy delgados pedazos de material, parecido a la piel, estirados atravesando la caja de voz en nuestras gargantas.
    Lengua, boca y pasajes nasales. Los sonidos que son producidos por las cuerdas vocales son transformados en palabras por el movimiento de la lengua y labios. La calidad de las palabras y su tono son producidos al pasar el sonido a través de la boca y los pasajes nasales.
    Para que sea posible hablar bien, las cuerdas vocales, el diafragma, músculos abdominales, músculos pectorales, lengua, boca y pasajes nasales deben todos ser usados.
  • Muchos oradores no respiran correctamente. Su respiración es demasiado superficial y ellos sólo usan la mitad del espacio de sus pulmones. Cuando una persona está respirando, todo su pecho debiera llenarse de aire. El diafragma debe moverse hacia abajo aspirando el aire hacia adentro. Los músculos abdominales se relajarán y se los verá moverse un poco hacia fuera. Cuando una persona exhala, los músculos abdominales se contraerán y el diafragma se moverá hacia arriba forzando fuera el aire.
    Cuando una persona está hablando en público, debe pensar acerca de su respiración. Si está respirando correctamente, usando el músculo del diafragma para arrastrar adentro el aire y para forzar el aire fuera, entonces podrá hablar enérgicamente. Si sólo respira superficialmente, entonces su garganta pronto se resentirá del hablar porque no está recibiendo ninguna ayuda de sus músculos abdominales y diafragma.
    Ejercicios respiratorios. Acuéstese con su espalda sobre una superficie plana v.g. cama, piso, etc. Ponga un objeto pesado encima de su abdomen. Un libro será suficiente. Ahora aspire profundamente y sostenga el aire. ¿Se levanto el libro encima de su abdomen? Si aspiró profundamente, el libro debiera haber sido alzado dos o tres pulgadas por su abdomen. Ahora, suelte el aire. Empuje el aire hacia fuera con sus músculos del diafragma. Mire el libro sobre su abdomen bajar. Fuerce fuera todo el aire. Practique este ejercicio durante cinco minutos todos los días hasta que respire correcta y naturalmente.
    Desarrolle su músculo del diafragma parándose derecho y aspirando y espirando rápidamente como un perro que ha estado corriendo rápido. Fuerce el aire adentro y afuera con su diafragma. Ha a ha a ha a ha a etc. Sienta su músculo del diafragma trabajar. Debiera sentirlo irse resintiendo. Cese el ejercicio. Pruebe nuevamente. Haga esto también todos los días. Le desarrollará este músculo y dará a su voz más poder cuando hable.
    “Para asegurar la correcta pronunciación al leer y al hablar, vea que los músculos abdominales intervengan de lleno en la respiración y que los órganos respiratorios estén libres de obstrucción; que el esfuerzo de respirar recaiga en los músculos del abdomen, en lugar que en aquellos de la garganta. Gran agotamiento y seria enfermedad de la garganta y pulmones pueden así ser evitados.” (Evangelismo) p. 669.
  • Muchos oradores tienen bocas perezosas. Sus lenguas no se mueven lo suficiente para pronunciar cada palabra claramente. Sus bocas no se abren con anchura suficiente para que las palabras salgan con claridad. A menudo hablan demasiado rápido y sus palabras quedan truncadas y salen a tropezones todas mezcladas de sus bocas. A menos que hables clara y lentamente, tus oyentes pronto se cansarán de oírte y la importancia de tu mensaje se perderá.
  • “El trabajador para Dios debiera hacer denodados esfuerzos para convertirse en un representante de Cristo, descartando todo gesto desagradable y tosco discurso. Él debiera esforzarse en usar un lenguaje correcto.” (Consejos para maestros) pp. 238, 239.
    1 Corintios 1:21 “…agradó a Dios salvar a los creyentes por la necedad de la predicación.” (Última parte)
    Muchos en el mundo pueden considerar que la predicación es necedad. Sin embargo, la predicación es la manera que tiene Dios de usar a la gente para llegar a otros con su mensaje de salvación. Si Dios ha elegido la predicación como su manera, hagamos nosotros todo lo que podamos para mejorar nuestras voces de oradores para que seamos dignos canales a través de los cuales Dios trabaje.
  • Antes de elegir un tópico para un sermón, piensa acerca de las necesidades de los miembros de tu iglesia. Algunos de ellos pueden ser descuidados en respetar el Sábado o el diezmo. Puede que algunos de ellos se hayan descorazonado. Algunos pueden ser nuevos cristianos y necesiten instrucción en la vida cristiana. Las necesidades de tu iglesia le guiarán en tu elección de los tópicos de sermón.
  • NOTA: Siempre que seas llamado a hablar por Dios, prepara un esquema para guiar tus pensamientos. Esto incluye todos los sermones, estudios de la Biblia, encuentros de oración, culto matutino y vespertino, lecciones de la escuela sabática, etc
  • Un sermón necesita un tema por la misma razón que un edificio necesita un plano, o una historia necesita una trama, por la misma razón que una pintura necesita un centro de interés, o un discurso de venta necesita una proposición. Sin embargo es un hecho lamentable que muchos sermones carecen de un tema claro que pueda ser inteligentemente seguido. Un sermón sin tema es como una inundación, que se expande en todas direcciones; un sermón con un tema es como un río que fluye dentro de sus riberas en una cierta dirección. Los ríos son de gran utilidad para el hombre; las inundaciones son espectaculares pero casi nunca de algún valor. Un tren no puede ir a ningún lado, no importa cuánto poder tenga su motor, a menos que se mantenga en las vías; un sermón puede que haga una gran exhibición de vapor, pero no cumple su fin si no le sigue un tema.
    Un sermón no es meramente una cosa a ser exhibida, es un medio para un fin. Entonces, uno no puede tomar el primer paso en la preparación hasta discernir inteligentemente la meta a ser alcanzada. Un buen cazador no dispara en todas direcciones esperando pegarle a algo; primero avista su presa y luego apunta. Un predicador que a nada apunte con seguridad le acertará. Elige un blanco y luego apunta cuidadosamente. La elección de un tema digno es un muy grande paso hacia la exitosa construcción de un sermón.
    Ahora, uno no debe confundir un tema con un sujeto o tópico (título, ver ejemplo al final). Un tópico debe acertadamente sugerir el tema, pero el tema es casi siempre más largo y más completo que un tópico. El tópico es para el pizarrón de avisos o el periódico; el tema es la propia declaración del predicador acerca del propósito del sermón. El tópico es anunciado al comienzo antes de la lectura del texto o inmediatamente después; el tema es declarado más ampliamente en algún lugar de la introducción. Por supuesto no es necesario declarar el tema para nada si las divisiones lo hacen suficientemente claro, en cuyo caso el tema sirve simplemente para guiar al predicador en hacer sus divisiones. Un tema es a veces llamado la proposición. Lo siguiente servirá como ilustración de la diferencia entre el tema y el tópico. Del texto 2 Timoteo 4:6-8, podemos tomar este tema, “El significado que el último mensaje de Pablo tiene para todo cristiano.” Obviamente, esto es demasiado engorroso para el pizarrón de avisos. El tópico puede ser, “El canto de cisne de Pablo”, o “El bon voyage de Pablo”
  • EL CORRECTO TEMA PARA CADA OCASIÓN
    Lo importante es seleccionar el apropiado tema para la ocasión. Henry Ward Beecher insistía en que el sermón fuera predicado para satisfacer las presentes necesidades de la gente, y eso puede explicar en parte su éxito. La primera pregunta que el buen predicador se debe hacer a sí mismo al entrar a su estudio es, “¿Qué es lo que mi gente necesita más que nada en este momento?” Y no, “¿Dónde puedo encontrar un esquema ingenioso?” Un médico no da a todos sus pacientes la misma medicina, ni da siquiera ninguna medicina sin un diagnóstico, a menos que sea un charlatán. Un predicador que predica sermones, sin un diagnóstico de las necesidades de su gente, es un charlatán ministerial y le hará tanto bien a la gente como un médico charlatán.
    Las necesidades de la gente se descubren de distintas maneras. Pueden ser reveladas al predicador en la oración, ya que muchas necesidades son necesidades secretas. Las visitas a los hogares de la gente usualmente solucionará el problema de qué predicar, ya que durante tales visitas, la gente a menudo vocaliza sus necesidades, y hace confesión de las debilidades si el predicador es un compasivo oyente. Frecuentemente alguna condición general en la comunidad, tal como una epidemia, una calamidad, o una tendencia moral general sugerirá el apropiado tema.
    Las fiestas especiales del año, usualmente son motivo de un tema relacionado para uno de los servicios, preferentemente para el domingo a la tarde. Las tiendas y los periódicos hacen a la gente consciente del sentimiento de las fiestas, de cuyo hecho los predicadores debieran aprovecharse cuando hay una verdad bíblica apropiadamente relacionada. Por ejemplo, cerca del 12 de junio el tema podría ser, “La declaración de independencia de los creyentes” o, cerca del día de Acción de Gracias, podría ser, “En todo se agradecido”.
    El evangelista u orador especial encontrará más difícil discernir las necesidades de la gente que el pastor, aunque el pastor puede ayudarlo, pero con toda seguridad el evangelista debe definitivamente orar acerca de la elección de su tema. Donde repite sermones del repertorio, él debe luego de orar y diagnosticar, revisarlos para que se adecuen a la presente situación. Para tener éxito, un predicador tiene que predicar a la gente que está presente
  • EL CORRECTO TEMA PARA CADA OCASIÓN
    Lo importante es seleccionar el apropiado tema para la ocasión. Henry Ward Beecher insistía en que el sermón fuera predicado para satisfacer las presentes necesidades de la gente, y eso puede explicar en parte su éxito. La primera pregunta que el buen predicador se debe hacer a sí mismo al entrar a su estudio es, “¿Qué es lo que mi gente necesita más que nada en este momento?” Y no, “¿Dónde puedo encontrar un esquema ingenioso?” Un médico no da a todos sus pacientes la misma medicina, ni da siquiera ninguna medicina sin un diagnóstico, a menos que sea un charlatán. Un predicador que predica sermones, sin un diagnóstico de las necesidades de su gente, es un charlatán ministerial y le hará tanto bien a la gente como un médico charlatán.
    Las necesidades de la gente se descubren de distintas maneras. Pueden ser reveladas al predicador en la oración, ya que muchas necesidades son necesidades secretas. Las visitas a los hogares de la gente usualmente solucionará el problema de qué predicar, ya que durante tales visitas, la gente a menudo vocaliza sus necesidades, y hace confesión de las debilidades si el predicador es un compasivo oyente. Frecuentemente alguna condición general en la comunidad, tal como una epidemia, una calamidad, o una tendencia moral general sugerirá el apropiado tema.
    Las fiestas especiales del año, usualmente son motivo de un tema relacionado para uno de los servicios, preferentemente para el domingo a la tarde. Las tiendas y los periódicos hacen a la gente consciente del sentimiento de las fiestas, de cuyo hecho los predicadores debieran aprovecharse cuando hay una verdad bíblica apropiadamente relacionada. Por ejemplo, cerca del 12 de junio el tema podría ser, “La declaración de independencia de los creyentes” o, cerca del día de Acción de Gracias, podría ser, “En todo se agradecido”.
    El evangelista u orador especial encontrará más difícil discernir las necesidades de la gente que el pastor, aunque el pastor puede ayudarlo, pero con toda seguridad el evangelista debe definitivamente orar acerca de la elección de su tema. Donde repite sermones del repertorio, él debe luego de orar y diagnosticar, revisarlos para que se adecuen a la presente situación. Para tener éxito, un predicador tiene que predicar a la gente que está presente
  • EL CORRECTO TEMA PARA CADA OCASIÓN
    Lo importante es seleccionar el apropiado tema para la ocasión. Henry Ward Beecher insistía en que el sermón fuera predicado para satisfacer las presentes necesidades de la gente, y eso puede explicar en parte su éxito. La primera pregunta que el buen predicador se debe hacer a sí mismo al entrar a su estudio es, “¿Qué es lo que mi gente necesita más que nada en este momento?” Y no, “¿Dónde puedo encontrar un esquema ingenioso?” Un médico no da a todos sus pacientes la misma medicina, ni da siquiera ninguna medicina sin un diagnóstico, a menos que sea un charlatán. Un predicador que predica sermones, sin un diagnóstico de las necesidades de su gente, es un charlatán ministerial y le hará tanto bien a la gente como un médico charlatán.
    Las necesidades de la gente se descubren de distintas maneras. Pueden ser reveladas al predicador en la oración, ya que muchas necesidades son necesidades secretas. Las visitas a los hogares de la gente usualmente solucionará el problema de qué predicar, ya que durante tales visitas, la gente a menudo vocaliza sus necesidades, y hace confesión de las debilidades si el predicador es un compasivo oyente. Frecuentemente alguna condición general en la comunidad, tal como una epidemia, una calamidad, o una tendencia moral general sugerirá el apropiado tema.
    Las fiestas especiales del año, usualmente son motivo de un tema relacionado para uno de los servicios, preferentemente para el domingo a la tarde. Las tiendas y los periódicos hacen a la gente consciente del sentimiento de las fiestas, de cuyo hecho los predicadores debieran aprovecharse cuando hay una verdad bíblica apropiadamente relacionada. Por ejemplo, cerca del 12 de junio el tema podría ser, “La declaración de independencia de los creyentes” o, cerca del día de Acción de Gracias, podría ser, “En todo se agradecido”.
    El evangelista u orador especial encontrará más difícil discernir las necesidades de la gente que el pastor, aunque el pastor puede ayudarlo, pero con toda seguridad el evangelista debe definitivamente orar acerca de la elección de su tema. Donde repite sermones del repertorio, él debe luego de orar y diagnosticar, revisarlos para que se adecuen a la presente situación. Para tener éxito, un predicador tiene que predicar a la gente que está presente
  • EL CORRECTO TEMA PARA CADA OCASIÓN
    Lo importante es seleccionar el apropiado tema para la ocasión. Henry Ward Beecher insistía en que el sermón fuera predicado para satisfacer las presentes necesidades de la gente, y eso puede explicar en parte su éxito. La primera pregunta que el buen predicador se debe hacer a sí mismo al entrar a su estudio es, “¿Qué es lo que mi gente necesita más que nada en este momento?” Y no, “¿Dónde puedo encontrar un esquema ingenioso?” Un médico no da a todos sus pacientes la misma medicina, ni da siquiera ninguna medicina sin un diagnóstico, a menos que sea un charlatán. Un predicador que predica sermones, sin un diagnóstico de las necesidades de su gente, es un charlatán ministerial y le hará tanto bien a la gente como un médico charlatán.
    Las necesidades de la gente se descubren de distintas maneras. Pueden ser reveladas al predicador en la oración, ya que muchas necesidades son necesidades secretas. Las visitas a los hogares de la gente usualmente solucionará el problema de qué predicar, ya que durante tales visitas, la gente a menudo vocaliza sus necesidades, y hace confesión de las debilidades si el predicador es un compasivo oyente. Frecuentemente alguna condición general en la comunidad, tal como una epidemia, una calamidad, o una tendencia moral general sugerirá el apropiado tema.
    Las fiestas especiales del año, usualmente son motivo de un tema relacionado para uno de los servicios, preferentemente para el domingo a la tarde. Las tiendas y los periódicos hacen a la gente consciente del sentimiento de las fiestas, de cuyo hecho los predicadores debieran aprovecharse cuando hay una verdad bíblica apropiadamente relacionada. Por ejemplo, cerca del 12 de junio el tema podría ser, “La declaración de independencia de los creyentes” o, cerca del día de Acción de Gracias, podría ser, “En todo se agradecido”.
    El evangelista u orador especial encontrará más difícil discernir las necesidades de la gente que el pastor, aunque el pastor puede ayudarlo, pero con toda seguridad el evangelista debe definitivamente orar acerca de la elección de su tema. Donde repite sermones del repertorio, él debe luego de orar y diagnosticar, revisarlos para que se adecuen a la presente situación. Para tener éxito, un predicador tiene que predicar a la gente que está presente
  • Cómo elegir e interpretar un texto
    Es la tarea del predicador predicar el evangelio, si el evangelio se encuentra sólo en la Biblia, si la Biblia es la divinamente inspirada revelación de la voluntad de Dios; entonces un sermón debe estar basado sobre un texto de la Escritura. Si se argumenta que uno podría predicar por autoridad divina, a menos que el predicador quiera dar la impresión que él es suficiente autoridad. Si es importante que los hombres conozcan exhaustivamente la Biblia entonces el predicador tiene que usar toda oportunidad de citar, enseñar, y honrar las Escrituras.
    La selección de un texto dependerá del enfoque que el predicador dé al sermón. Si el tema es elegido primero, entonces el texto seleccionado debe ser aquel que mejor apoye el tema sin distorsionar o acomodar el texto. Esto puede ser realizado ubicando en una concordancia las palabras que son sinónimas con la palabra principal en el tema y luego aplicando el proceso de eliminación. O un texto satisfactorio puede surgir en la mente del predicador, con un poco de meditación u oración, que armonice con el tema.
    Cuando un tema es elegido primero, su exacta redacción debiera aguardar la selección de un texto para que puedan ser armonizados. Por ejemplo, el predicador siente que la presente necesidad es de evangelismo personal. Tentativamente redacta el tema, “Nuestra responsabilidad en el evangelismo personal”. Escogiendo el primer capítulo de Juan, versículos 40-51, como un texto concerniente a Andrés y Felipe encontrando a Pedro y Natanael, el predicador revisa el tema para que se lea, “El ejemplo de los primeros discípulos en el evangelismo personal”.
  • Con mucha frecuencia el texto será elegido antes que el tema. Entonces el texto le vendrá a él durante la oración, o mientras el predicador está estudiando su Biblia, y él estará fuertemente impresionado con su aplicación práctica a la gente. Idealmente, es mejor empezar con un texto, pero cuando la necesidad de la gente da lugar al sermón, un tema a menudo surgirá en la mente del predicador. Sin embargo, si la mente del predicador está saturada con la Escritura y él está acostumbrado a pensar en los problemas de la gente a la luz de las soluciones bíblicas, puede que casi siempre piense en un texto cuando una necesidad es sugerida, así como un médico piensa en la enfermedad en términos de remedios específicos y específicos tipos de operaciones. Si el predicador está siguiendo una serie de sermones a través de un libro de la Biblia, entonces, claro, el texto vendrá antes que el tema, aunque habrá un tema general para todo el libro elegido al comienzo de la serie.
  • 1) Selecciona un verdadero texto. Un texto verdadero es aquel que es una declaración completa, precepto, o narrativa usado en el sentido deseado por el autor. Palabras sueltas o fragmentos de texto se deben evitar. Cualquier tema legítimo puede estar basado en un texto verdadero. Textos que estén aislados del contexto y acomodados a una aplicación extraña al fin del autor no son textos apropiados. Las palabras de la Escritura dejan de ser Escritura cuando son acomodadas. “Hagamos el mal para que el bien pueda resultar” es una sentencia de la Biblia, pero cuando es aislada del contexto es contraria a la enseñanza del autor sagrado, y, como tal, no es Escritura.
    2) Selecciona los grandes textos doctrinales y éticos de la Biblia. No temas que estos textos hayan sigo agotados porque son frecuentemente usados. Son frecuentemente usados porque son grandes textos de predicación. Uno no debe temer ser considerado naive o un principiante porque usa un texto familiar; los grandes predicadores de todos los tiempos han usado estos grandes textos. La gente está interesada en ellos, porque los han usado como consuelo y luz en lugares oscuros.
    3) Evita los textos que se sabe son interpolaciones, esto es, porciones que se han infiltrado en los manuscritos posteriores debido a errores de los escribas o adiciones de notas marginales que no se encuentran en los más viejos y más confiables manuscritos. Estos espurios* textos pueden evitarse usando la Revisited Versión (La versión revisada) como comparación en el estudio. Aclaremos que no son numerosos. Sin embargo, los pocos que se encuentran en Authorized Versión (Versión autorizada) han sido a menudo usados como textos. Ninguno de ellos contiene falsas enseñanzas, pero muchos oyentes educados los conocen, y un sermón basado en un texto espurio no tendría autoridad entre tales personas.* Espurios = no genuinos.
    4) Evita los dichos de hombres no inspirados cuando elijas un texto. Estos dichos tienen su lugar en la Biblia, pero no son textos apropiados, porque carecen de la autoridad divina. Muchos textos han sido seleccionados del libro de Job siendo las palabras de los tres amigos de Job. Algunos de estos suenan bien, cuando aislados, pero estos tres oradores estaban equivocados y fueron reprendidos por Dios. Otros son Faraón, Satán, Balaam, Pilatos, y muchos hombres cuyas palabras son reportadas, pero que no son inspirados apóstoles o profetas.
    5) No elijas textos simplemente porque son raros o extraños. El ministro serio no tiene tiempo para novedades y curiosidades. El predicador debiera ser alegre, pero no frívolo. El humor no está prohibido en el púlpito cuando es de buen gusto, pero uno no debe ser gracioso a expensas de la Palabra Santa. Los textos que parecen raros, resultan así sólo porque son orientales o expresiones idiomáticas en inglés antiguo. Un predicador una vez seleccionó un texto de Hosea, “Efraím es una torta sin voltear,” con el tópico, “A medio cocer.” Lo único a medio cocer en el moderno sentido del término era el sermón del predicador.
  • 1) Selecciona un verdadero texto. Un texto verdadero es aquel que es una declaración completa, precepto, o narrativa usado en el sentido deseado por el autor. Palabras sueltas o fragmentos de texto se deben evitar. Cualquier tema legítimo puede estar basado en un texto verdadero. Textos que estén aislados del contexto y acomodados a una aplicación extraña al fin del autor no son textos apropiados. Las palabras de la Escritura dejan de ser Escritura cuando son acomodadas. “Hagamos el mal para que el bien pueda resultar” es una sentencia de la Biblia, pero cuando es aislada del contexto es contraria a la enseñanza del autor sagrado, y, como tal, no es Escritura.
    2) Selecciona los grandes textos doctrinales y éticos de la Biblia. No temas que estos textos hayan sigo agotados porque son frecuentemente usados. Son frecuentemente usados porque son grandes textos de predicación. Uno no debe temer ser considerado naive o un principiante porque usa un texto familiar; los grandes predicadores de todos los tiempos han usado estos grandes textos. La gente está interesada en ellos, porque los han usado como consuelo y luz en lugares oscuros.
    3) Evita los textos que se sabe son interpolaciones, esto es, porciones que se han infiltrado en los manuscritos posteriores debido a errores de los escribas o adiciones de notas marginales que no se encuentran en los más viejos y más confiables manuscritos. Estos espurios* textos pueden evitarse usando la Revisited Versión (La versión revisada) como comparación en el estudio. Aclaremos que no son numerosos. Sin embargo, los pocos que se encuentran en Authorized Versión (Versión autorizada) han sido a menudo usados como textos. Ninguno de ellos contiene falsas enseñanzas, pero muchos oyentes educados los conocen, y un sermón basado en un texto espurio no tendría autoridad entre tales personas.* Espurios = no genuinos.
    4) Evita los dichos de hombres no inspirados cuando elijas un texto. Estos dichos tienen su lugar en la Biblia, pero no son textos apropiados, porque carecen de la autoridad divina. Muchos textos han sido seleccionados del libro de Job siendo las palabras de los tres amigos de Job. Algunos de estos suenan bien, cuando aislados, pero estos tres oradores estaban equivocados y fueron reprendidos por Dios. Otros son Faraón, Satán, Balaam, Pilatos, y muchos hombres cuyas palabras son reportadas, pero que no son inspirados apóstoles o profetas.
    5) No elijas textos simplemente porque son raros o extraños. El ministro serio no tiene tiempo para novedades y curiosidades. El predicador debiera ser alegre, pero no frívolo. El humor no está prohibido en el púlpito cuando es de buen gusto, pero uno no debe ser gracioso a expensas de la Palabra Santa. Los textos que parecen raros, resultan así sólo porque son orientales o expresiones idiomáticas en inglés antiguo. Un predicador una vez seleccionó un texto de Hosea, “Efraím es una torta sin voltear,” con el tópico, “A medio cocer.” Lo único a medio cocer en el moderno sentido del término era el sermón del predicador.
  • 1) Selecciona un verdadero texto. Un texto verdadero es aquel que es una declaración completa, precepto, o narrativa usado en el sentido deseado por el autor. Palabras sueltas o fragmentos de texto se deben evitar. Cualquier tema legítimo puede estar basado en un texto verdadero. Textos que estén aislados del contexto y acomodados a una aplicación extraña al fin del autor no son textos apropiados. Las palabras de la Escritura dejan de ser Escritura cuando son acomodadas. “Hagamos el mal para que el bien pueda resultar” es una sentencia de la Biblia, pero cuando es aislada del contexto es contraria a la enseñanza del autor sagrado, y, como tal, no es Escritura.
    2) Selecciona los grandes textos doctrinales y éticos de la Biblia. No temas que estos textos hayan sigo agotados porque son frecuentemente usados. Son frecuentemente usados porque son grandes textos de predicación. Uno no debe temer ser considerado naive o un principiante porque usa un texto familiar; los grandes predicadores de todos los tiempos han usado estos grandes textos. La gente está interesada en ellos, porque los han usado como consuelo y luz en lugares oscuros.
    3) Evita los textos que se sabe son interpolaciones, esto es, porciones que se han infiltrado en los manuscritos posteriores debido a errores de los escribas o adiciones de notas marginales que no se encuentran en los más viejos y más confiables manuscritos. Estos espurios* textos pueden evitarse usando la Revisited Versión (La versión revisada) como comparación en el estudio. Aclaremos que no son numerosos. Sin embargo, los pocos que se encuentran en Authorized Versión (Versión autorizada) han sido a menudo usados como textos. Ninguno de ellos contiene falsas enseñanzas, pero muchos oyentes educados los conocen, y un sermón basado en un texto espurio no tendría autoridad entre tales personas.* Espurios = no genuinos.
    4) Evita los dichos de hombres no inspirados cuando elijas un texto. Estos dichos tienen su lugar en la Biblia, pero no son textos apropiados, porque carecen de la autoridad divina. Muchos textos han sido seleccionados del libro de Job siendo las palabras de los tres amigos de Job. Algunos de estos suenan bien, cuando aislados, pero estos tres oradores estaban equivocados y fueron reprendidos por Dios. Otros son Faraón, Satán, Balaam, Pilatos, y muchos hombres cuyas palabras son reportadas, pero que no son inspirados apóstoles o profetas.
    5) No elijas textos simplemente porque son raros o extraños. El ministro serio no tiene tiempo para novedades y curiosidades. El predicador debiera ser alegre, pero no frívolo. El humor no está prohibido en el púlpito cuando es de buen gusto, pero uno no debe ser gracioso a expensas de la Palabra Santa. Los textos que parecen raros, resultan así sólo porque son orientales o expresiones idiomáticas en inglés antiguo. Un predicador una vez seleccionó un texto de Hosea, “Efraím es una torta sin voltear,” con el tópico, “A medio cocer.” Lo único a medio cocer en el moderno sentido del término era el sermón del predicador.
  • 1) Selecciona un verdadero texto. Un texto verdadero es aquel que es una declaración completa, precepto, o narrativa usado en el sentido deseado por el autor. Palabras sueltas o fragmentos de texto se deben evitar. Cualquier tema legítimo puede estar basado en un texto verdadero. Textos que estén aislados del contexto y acomodados a una aplicación extraña al fin del autor no son textos apropiados. Las palabras de la Escritura dejan de ser Escritura cuando son acomodadas. “Hagamos el mal para que el bien pueda resultar” es una sentencia de la Biblia, pero cuando es aislada del contexto es contraria a la enseñanza del autor sagrado, y, como tal, no es Escritura.
    2) Selecciona los grandes textos doctrinales y éticos de la Biblia. No temas que estos textos hayan sigo agotados porque son frecuentemente usados. Son frecuentemente usados porque son grandes textos de predicación. Uno no debe temer ser considerado naive o un principiante porque usa un texto familiar; los grandes predicadores de todos los tiempos han usado estos grandes textos. La gente está interesada en ellos, porque los han usado como consuelo y luz en lugares oscuros.
    3) Evita los textos que se sabe son interpolaciones, esto es, porciones que se han infiltrado en los manuscritos posteriores debido a errores de los escribas o adiciones de notas marginales que no se encuentran en los más viejos y más confiables manuscritos. Estos espurios* textos pueden evitarse usando la Revisited Versión (La versión revisada) como comparación en el estudio. Aclaremos que no son numerosos. Sin embargo, los pocos que se encuentran en Authorized Versión (Versión autorizada) han sido a menudo usados como textos. Ninguno de ellos contiene falsas enseñanzas, pero muchos oyentes educados los conocen, y un sermón basado en un texto espurio no tendría autoridad entre tales personas.* Espurios = no genuinos.
    4) Evita los dichos de hombres no inspirados cuando elijas un texto. Estos dichos tienen su lugar en la Biblia, pero no son textos apropiados, porque carecen de la autoridad divina. Muchos textos han sido seleccionados del libro de Job siendo las palabras de los tres amigos de Job. Algunos de estos suenan bien, cuando aislados, pero estos tres oradores estaban equivocados y fueron reprendidos por Dios. Otros son Faraón, Satán, Balaam, Pilatos, y muchos hombres cuyas palabras son reportadas, pero que no son inspirados apóstoles o profetas.
    5) No elijas textos simplemente porque son raros o extraños. El ministro serio no tiene tiempo para novedades y curiosidades. El predicador debiera ser alegre, pero no frívolo. El humor no está prohibido en el púlpito cuando es de buen gusto, pero uno no debe ser gracioso a expensas de la Palabra Santa. Los textos que parecen raros, resultan así sólo porque son orientales o expresiones idiomáticas en inglés antiguo. Un predicador una vez seleccionó un texto de Hosea, “Efraím es una torta sin voltear,” con el tópico, “A medio cocer.” Lo único a medio cocer en el moderno sentido del término era el sermón del predicador.
  • 1) Selecciona un verdadero texto. Un texto verdadero es aquel que es una declaración completa, precepto, o narrativa usado en el sentido deseado por el autor. Palabras sueltas o fragmentos de texto se deben evitar. Cualquier tema legítimo puede estar basado en un texto verdadero. Textos que estén aislados del contexto y acomodados a una aplicación extraña al fin del autor no son textos apropiados. Las palabras de la Escritura dejan de ser Escritura cuando son acomodadas. “Hagamos el mal para que el bien pueda resultar” es una sentencia de la Biblia, pero cuando es aislada del contexto es contraria a la enseñanza del autor sagrado, y, como tal, no es Escritura.
    2) Selecciona los grandes textos doctrinales y éticos de la Biblia. No temas que estos textos hayan sigo agotados porque son frecuentemente usados. Son frecuentemente usados porque son grandes textos de predicación. Uno no debe temer ser considerado naive o un principiante porque usa un texto familiar; los grandes predicadores de todos los tiempos han usado estos grandes textos. La gente está interesada en ellos, porque los han usado como consuelo y luz en lugares oscuros.
    3) Evita los textos que se sabe son interpolaciones, esto es, porciones que se han infiltrado en los manuscritos posteriores debido a errores de los escribas o adiciones de notas marginales que no se encuentran en los más viejos y más confiables manuscritos. Estos espurios* textos pueden evitarse usando la Revisited Versión (La versión revisada) como comparación en el estudio. Aclaremos que no son numerosos. Sin embargo, los pocos que se encuentran en Authorized Versión (Versión autorizada) han sido a menudo usados como textos. Ninguno de ellos contiene falsas enseñanzas, pero muchos oyentes educados los conocen, y un sermón basado en un texto espurio no tendría autoridad entre tales personas.* Espurios = no genuinos.
    4) Evita los dichos de hombres no inspirados cuando elijas un texto. Estos dichos tienen su lugar en la Biblia, pero no son textos apropiados, porque carecen de la autoridad divina. Muchos textos han sido seleccionados del libro de Job siendo las palabras de los tres amigos de Job. Algunos de estos suenan bien, cuando aislados, pero estos tres oradores estaban equivocados y fueron reprendidos por Dios. Otros son Faraón, Satán, Balaam, Pilatos, y muchos hombres cuyas palabras son reportadas, pero que no son inspirados apóstoles o profetas.
    5) No elijas textos simplemente porque son raros o extraños. El ministro serio no tiene tiempo para novedades y curiosidades. El predicador debiera ser alegre, pero no frívolo. El humor no está prohibido en el púlpito cuando es de buen gusto, pero uno no debe ser gracioso a expensas de la Palabra Santa. Los textos que parecen raros, resultan así sólo porque son orientales o expresiones idiomáticas en inglés antiguo. Un predicador una vez seleccionó un texto de Hosea, “Efraím es una torta sin voltear,” con el tópico, “A medio cocer.” Lo único a medio cocer en el moderno sentido del término era el sermón del predicador.
  • 1) Selecciona un verdadero texto. Un texto verdadero es aquel que es una declaración completa, precepto, o narrativa usado en el sentido deseado por el autor. Palabras sueltas o fragmentos de texto se deben evitar. Cualquier tema legítimo puede estar basado en un texto verdadero. Textos que estén aislados del contexto y acomodados a una aplicación extraña al fin del autor no son textos apropiados. Las palabras de la Escritura dejan de ser Escritura cuando son acomodadas. “Hagamos el mal para que el bien pueda resultar” es una sentencia de la Biblia, pero cuando es aislada del contexto es contraria a la enseñanza del autor sagrado, y, como tal, no es Escritura.
    2) Selecciona los grandes textos doctrinales y éticos de la Biblia. No temas que estos textos hayan sigo agotados porque son frecuentemente usados. Son frecuentemente usados porque son grandes textos de predicación. Uno no debe temer ser considerado naive o un principiante porque usa un texto familiar; los grandes predicadores de todos los tiempos han usado estos grandes textos. La gente está interesada en ellos, porque los han usado como consuelo y luz en lugares oscuros.
    3) Evita los textos que se sabe son interpolaciones, esto es, porciones que se han infiltrado en los manuscritos posteriores debido a errores de los escribas o adiciones de notas marginales que no se encuentran en los más viejos y más confiables manuscritos. Estos espurios* textos pueden evitarse usando la Revisited Versión (La versión revisada) como comparación en el estudio. Aclaremos que no son numerosos. Sin embargo, los pocos que se encuentran en Authorized Versión (Versión autorizada) han sido a menudo usados como textos. Ninguno de ellos contiene falsas enseñanzas, pero muchos oyentes educados los conocen, y un sermón basado en un texto espurio no tendría autoridad entre tales personas.* Espurios = no genuinos.
    4) Evita los dichos de hombres no inspirados cuando elijas un texto. Estos dichos tienen su lugar en la Biblia, pero no son textos apropiados, porque carecen de la autoridad divina. Muchos textos han sido seleccionados del libro de Job siendo las palabras de los tres amigos de Job. Algunos de estos suenan bien, cuando aislados, pero estos tres oradores estaban equivocados y fueron reprendidos por Dios. Otros son Faraón, Satán, Balaam, Pilatos, y muchos hombres cuyas palabras son reportadas, pero que no son inspirados apóstoles o profetas.
    5) No elijas textos simplemente porque son raros o extraños. El ministro serio no tiene tiempo para novedades y curiosidades. El predicador debiera ser alegre, pero no frívolo. El humor no está prohibido en el púlpito cuando es de buen gusto, pero uno no debe ser gracioso a expensas de la Palabra Santa. Los textos que parecen raros, resultan así sólo porque son orientales o expresiones idiomáticas en inglés antiguo. Un predicador una vez seleccionó un texto de Hosea, “Efraím es una torta sin voltear,” con el tópico, “A medio cocer.” Lo único a medio cocer en el moderno sentido del término era el sermón del predicador.
  • Interpretar el texto a la luz del contexto. A un versículo de la Escritura que parece tener un sentido puede vérsele otro sentido cuando el contexto es leído. I Corintios 2:9 parece referirse a la futura gloria del cielo, pero el contexto revela que es una citación del Antiguo Testamento prediciendo las más plenas revelaciones de la edad de gracia que los creyentes pueden disfrutar en este mundo presente. Hebreos 12:1 aparenta ser una admonición a los creyentes de vivir cuidadosamente ante sus no salvados vecinos, pero el contexto (capítulo once) muestra que se refiere a la raza del creyente como cercada por los grandes héroes de la fe (la gran nube de mártires del capítulo once). Colosenses 2:21, “No uses, no gustes, no toques,” parece ser un buen texto de prohibición, pero es inútil como tal porque es la citación de algunos preceptos negativos que maestros legalistas estaban usando. Sin embargo, hay algunos buenos textos contra el alcohol como bebida. Textos como el de arriba son tan numerosos que uno nunca está seguro en la interpretación de un texto hasta que el contexto ha sido estudiado.
    2) Interpretar el texto en armonía con la enseñanza de toda la Biblia. La Biblia no se contradice a sí misma, por lo tanto cuando el texto pueda tener dos sentidos, se debe adoptar aquel que esté en armonía con el cuerpo de enseñanzas de la Escritura. Lucas 14:12 parece afirmar que un discípulo de Jesús debe odiar sus parientes próximos, pero como esto sería contrario al gran cuerpo de la Escritura que enseña a amar, la palabra “odio” debe ser tomada figurativamente como hipérbole. Realmente significa que un discípulo debe estar completamente dispuesto a romper todos los vínculos del hogar para atender el llamado al servicio.
    3) El texto deber ser interpretado en armonía con la sana y sistemática doctrina. Las doctrinas se forman luego de consultar las enseñanzas bíblicas acerca de un sujeto. Por lo tanto un único texto que parece contrario no debe ser usado contra la bien establecida doctrina de la Biblia. Los dogmas ortodoxos de la iglesia fundamental han sido sometidos a dos milenios de interpretación erudita. Esto no garantiza su infalibilidad, pero uno debiera proceder con gran consenso fundamental.
    4) Un texto debe ser tomado literalmente a menos que sea obviamente figurativo, o a menos que una interpretación literal condujera a un absurdo o a una imposibilidad. La Biblia fue escrita en el lenguaje de la gente común y para lectores promedio. Una espiritualización y una alegorización sin restricciones violentan la Biblia y la convierten en poco más que un patio de recreo para las mentes metafísicas. La espiritualización realizada por Orígenes y algunos otros tempranos padres ha tenido una mala influencia en algunos posteriores predicadores, y en algunos modernos predicadores. Que la espiritualización es vana se ve por el hecho de que no hay dos de tales intérpretes que lleguen al mismo resultado. Hay ciertamente algunas metáforas en la Biblia, pero se hallan en casi todos los casos donde una narración bíblica es alegorizada; la aplicación forzada es inferior a la real y literal aplicación.
    5) Si posible, consultar los idiomas originales como ayuda en la interpretación. Pero antes unas pocas líneas de advertencia son necesarias. Uno no debe intentar hacer traducciones independientes de palabras o pasajes de textos griegos y hebreos a no ser que uno haya estudiado la gramática de estos idiomas. Algunos predicadores, con algún fin doctrinal interesado, citan el griego y el hebreo con una gran muestra de autoridad, cuando han meramente consultado un léxico o un diglot (bilingüe) interlineal.* Este es un procedimiento arriesgado, si no a veces uno deshonesto. Hay predicadores también, que citan las palabras originales de oídas, confiando en la certeza de la investigación de otro. El autor ha sabido de absurdas reproducciones de pasajes griegos que él ha rastreado a través de varias personas, todas las cuales citaron de oídas. Además, no es de buen gusto citar del griego y del hebreo en el púlpito, pues casi nadie en la congregación promedio apreciará las citaciones. Dale a la gente el beneficio de una exhaustiva investigación, pero no exhibas métodos. Todo el mundo sabe que un artista usa un pincel para pintar sus cuadros, pero ellos no esperan ver marcas de pincel en el cuadro acabado. Estas advertencias no deben descorazonar al estudiante de griego; él puede beneficiarse inmensurablemente de sus estudios. Hay literalmente montones de pasajes de los cuales la plena profundidad no puede verse en ninguna traducción inglesa. Hay también un gran número de indicios referentes a la oratoria sagrada que son descubiertos en el estudio de los idiomas originales. El griego y le hebreo ayudarán grandemente al ministro a interpretar sus textos correctamente, pero que deje estas ayudas en su estudio donde pertenecen. *diglot = bilingüe, traducción y original lado a lado
    6) Hacer uso de la erudición de otros traductores. Si el ministro no tiene un conocimiento pleno de los idiomas originales, será ayudado a interpretar los textos al comparar varias traducciones literales y modernas del lenguaje del la Biblia, tales como: The Emphasized Bible (La Biblia enfatizada), por Rotherham; Weymouth’s New Testament (El Nuevo Testamento de Weymouth); Centenary Translation (Traducción centenaria), por Helen Montgomery; Moffat’s Translation (Traducción de Moffat); Young’s Literal Translation (Traducción literal de Young). Al comparar algunas de estas con King James Versión (Versión del rey Jacobo), las malas interpretaciones basadas en palabras arcaicas serán evitadas. Por ejemplo, “estudia” en 2 Tim. 2:15 se verá como significando “procura con diligencia”, no “estudia libros”; “caridad” en 1 Cor. 13, será reemplazado por “amor”; “permite” en 2 Tes. 2:6, dará lugar a “impide”; “prevenir” en 1 Tes. 4:15 se verá que significa “preceder”; “conversación” en Gal. 1:13, se verá que más bien significa “conducta”, y estas son sólo algunas de las muchas que podrían ser enunciadas si el espacio lo permitiera. Estas son suficientes para mostrar la necesidad de consultar o el lenguaje original o varias traducciones.
    7) Además, consultar pasajes paralelos. La Escritura es interpretada mejor por la Escritura. Si la misma idea es expresada en varios lugares, pero en palabras algo distintas, se hace más clara al comparar. Si un principio ético es aplicado a varios casos distintos, se ve que es de aplicación general y no simplemente una medida local de emergencia. Algunos mandatos y prohibiciones son únicamente de significación local y temporal y otros son para toda la iglesia en todo tiempo. Este problema de aplicación puede usualmente ser resuelto comparando pasajes paralelos.
    8) Finalmente, consultar alguno de los buenos comentarios del tipo crítico y exegético. Los comentarios devotos raramente prestan mucha atención a la interpretación, aunque son útiles en sugerir puntos para elaborar, pero aquí estamos interesados solamente en la interpretación del texto, la cual debe preceder a la elaboración. (Algunos comentarios recomendados de ambos tipos se hallan listados al final de este libro.) Los escritores de los buenos comentarios exegéticos fueron cuidadosos eruditos bíblicos versados en teología y los idiomas originales, y si bien no son infalibles, por supuesto, vale la pena considerar sus opiniones junto con las propias en el proceso de interpretar el texto. No seas un servil seguidor de los comentarios, pero tampoco rechaces sus explicaciones sin una buena razón y cuidadoso estudio.
  • Interpretar el texto a la luz del contexto. A un versículo de la Escritura que parece tener un sentido puede vérsele otro sentido cuando el contexto es leído. I Corintios 2:9 parece referirse a la futura gloria del cielo, pero el contexto revela que es una citación del Antiguo Testamento prediciendo las más plenas revelaciones de la edad de gracia que los creyentes pueden disfrutar en este mundo presente. Hebreos 12:1 aparenta ser una admonición a los creyentes de vivir cuidadosamente ante sus no salvados vecinos, pero el contexto (capítulo once) muestra que se refiere a la raza del creyente como cercada por los grandes héroes de la fe (la gran nube de mártires del capítulo once). Colosenses 2:21, “No uses, no gustes, no toques,” parece ser un buen texto de prohibición, pero es inútil como tal porque es la citación de algunos preceptos negativos que maestros legalistas estaban usando. Sin embargo, hay algunos buenos textos contra el alcohol como bebida. Textos como el de arriba son tan numerosos que uno nunca está seguro en la interpretación de un texto hasta que el contexto ha sido estudiado.
    2) Interpretar el texto en armonía con la enseñanza de toda la Biblia. La Biblia no se contradice a sí misma, por lo tanto cuando el texto pueda tener dos sentidos, se debe adoptar aquel que esté en armonía con el cuerpo de enseñanzas de la Escritura. Lucas 14:12 parece afirmar que un discípulo de Jesús debe odiar sus parientes próximos, pero como esto sería contrario al gran cuerpo de la Escritura que enseña a amar, la palabra “odio” debe ser tomada figurativamente como hipérbole. Realmente significa que un discípulo debe estar completamente dispuesto a romper todos los vínculos del hogar para atender el llamado al servicio.
    3) El texto deber ser interpretado en armonía con la sana y sistemática doctrina. Las doctrinas se forman luego de consultar las enseñanzas bíblicas acerca de un sujeto. Por lo tanto un único texto que parece contrario no debe ser usado contra la bien establecida doctrina de la Biblia. Los dogmas ortodoxos de la iglesia fundamental han sido sometidos a dos milenios de interpretación erudita. Esto no garantiza su infalibilidad, pero uno debiera proceder con gran consenso fundamental.
    4) Un texto debe ser tomado literalmente a menos que sea obviamente figurativo, o a menos que una interpretación literal condujera a un absurdo o a una imposibilidad. La Biblia fue escrita en el lenguaje de la gente común y para lectores promedio. Una espiritualización y una alegorización sin restricciones violentan la Biblia y la convierten en poco más que un patio de recreo para las mentes metafísicas. La espiritualización realizada por Orígenes y algunos otros tempranos padres ha tenido una mala influencia en algunos posteriores predicadores, y en algunos modernos predicadores. Que la espiritualización es vana se ve por el hecho de que no hay dos de tales intérpretes que lleguen al mismo resultado. Hay ciertamente algunas metáforas en la Biblia, pero se hallan en casi todos los casos donde una narración bíblica es alegorizada; la aplicación forzada es inferior a la real y literal aplicación.
    5) Si posible, consultar los idiomas originales como ayuda en la interpretación. Pero antes unas pocas líneas de advertencia son necesarias. Uno no debe intentar hacer traducciones independientes de palabras o pasajes de textos griegos y hebreos a no ser que uno haya estudiado la gramática de estos idiomas. Algunos predicadores, con algún fin doctrinal interesado, citan el griego y el hebreo con una gran muestra de autoridad, cuando han meramente consultado un léxico o un diglot (bilingüe) interlineal.* Este es un procedimiento arriesgado, si no a veces uno deshonesto. Hay predicadores también, que citan las palabras originales de oídas, confiando en la certeza de la investigación de otro. El autor ha sabido de absurdas reproducciones de pasajes griegos que él ha rastreado a través de varias personas, todas las cuales citaron de oídas. Además, no es de buen gusto citar del griego y del hebreo en el púlpito, pues casi nadie en la congregación promedio apreciará las citaciones. Dale a la gente el beneficio de una exhaustiva investigación, pero no exhibas métodos. Todo el mundo sabe que un artista usa un pincel para pintar sus cuadros, pero ellos no esperan ver marcas de pincel en el cuadro acabado. Estas advertencias no deben descorazonar al estudiante de griego; él puede beneficiarse inmensurablemente de sus estudios. Hay literalmente montones de pasajes de los cuales la plena profundidad no puede verse en ninguna traducción inglesa. Hay también un gran número de indicios referentes a la oratoria sagrada que son descubiertos en el estudio de los idiomas originales. El griego y le hebreo ayudarán grandemente al ministro a interpretar sus textos correctamente, pero que deje estas ayudas en su estudio donde pertenecen. *diglot = bilingüe, traducción y original lado a lado
    6) Hacer uso de la erudición de otros traductores. Si el ministro no tiene un conocimiento pleno de los idiomas originales, será ayudado a interpretar los textos al comparar varias traducciones literales y modernas del lenguaje del la Biblia, tales como: The Emphasized Bible (La Biblia enfatizada), por Rotherham; Weymouth’s New Testament (El Nuevo Testamento de Weymouth); Centenary Translation (Traducción centenaria), por Helen Montgomery; Moffat’s Translation (Traducción de Moffat); Young’s Literal Translation (Traducción literal de Young). Al comparar algunas de estas con King James Versión (Versión del rey Jacobo), las malas interpretaciones basadas en palabras arcaicas serán evitadas. Por ejemplo, “estudia” en 2 Tim. 2:15 se verá como significando “procura con diligencia”, no “estudia libros”; “caridad” en 1 Cor. 13, será reemplazado por “amor”; “permite” en 2 Tes. 2:6, dará lugar a “impide”; “prevenir” en 1 Tes. 4:15 se verá que significa “preceder”; “conversación” en Gal. 1:13, se verá que más bien significa “conducta”, y estas son sólo algunas de las muchas que podrían ser enunciadas si el espacio lo permitiera. Estas son suficientes para mostrar la necesidad de consultar o el lenguaje original o varias traducciones.
    7) Además, consultar pasajes paralelos. La Escritura es interpretada mejor por la Escritura. Si la misma idea es expresada en varios lugares, pero en palabras algo distintas, se hace más clara al comparar. Si un principio ético es aplicado a varios casos distintos, se ve que es de aplicación general y no simplemente una medida local de emergencia. Algunos mandatos y prohibiciones son únicamente de significación local y temporal y otros son para toda la iglesia en todo tiempo. Este problema de aplicación puede usualmente ser resuelto comparando pasajes paralelos.
    8) Finalmente, consultar alguno de los buenos comentarios del tipo crítico y exegético. Los comentarios devotos raramente prestan mucha atención a la interpretación, aunque son útiles en sugerir puntos para elaborar, pero aquí estamos interesados solamente en la interpretación del texto, la cual debe preceder a la elaboración. (Algunos comentarios recomendados de ambos tipos se hallan listados al final de este libro.) Los escritores de los buenos comentarios exegéticos fueron cuidadosos eruditos bíblicos versados en teología y los idiomas originales, y si bien no son infalibles, por supuesto, vale la pena considerar sus opiniones junto con las propias en el proceso de interpretar el texto. No seas un servil seguidor de los comentarios, pero tampoco rechaces sus explicaciones sin una buena razón y cuidadoso estudio.
  • Cómo organizar un sermón
    Piedras, madera, acero y vidrio no hacen un edificio; pinturas, caballete y pinceles no hacen una pintura; piedra, martillo y cinceles no hacen un automóvil; de la misma manera datos, ilustraciones, pruebas y aplicación no hacen un sermón; la única diferencia en cada caso entre los materiales y el producto terminado es la organización. No todos los predicadores predican sermones organizados; en algunos casos porque el valor de la organización no es apreciado, en otros casos porque los métodos de organización son desconocidos.
    ALGUNAS RAZONES PARA LA ORGANIZACIÓN EN LOS SERMONES
    1) La organización facilita al predicador pronunciar el sermón. Es más fácil recordar los pensamientos del sermón, si están dispuestos de forma que los pensamientos lógicamente relacionados se sigan unos a otros. Es más sencillo mantener todo el cuerpo del material en la mente si tiene un plan. Un predicador no entrenado puede suponer que tiene más libertad al pronunciar un sermón si tiene libertad de decir lo que se le ocurra sobre cualquier sujeto, pero tal plática debiera ser etiquetada, “Pensamientos misceláneos acerca de la religión”. Con un poco de disciplina mental un predicador hallará que el discurso organizado es más fácil de predicar; además, lo que el predique merecerá el nombre de “sermón”.
    2) El sermón organizado es más agradable al oyente; tiene más belleza. Si se argumenta que uno no debiera esforzarse por la belleza en la predicación, nosotros contestamos, “¿Por qué no?” Jesús en el monte predicó el más hermoso de todos los sermones, y estaba ciertamente bien organizado. Nosotros precedemos nuestros sermones con música hermosa para hacer el servicio más atractivo, ¿por qué debiera el sermón carecer de atractivo? Nadie admira el caos, ni se puede esperar de los oyentes que escuchen con atención sermones caóticos. Tampoco historias sensacionales, humor o payasadas en el púlpito compensarán material pobremente planeado.
    3) El sermón organizado es más fácil de recordar. Un sermón tiene valor permanente sólo si puede ser recordado. El neófito no enfrenta sus problemas durante las horas del servicio dominical, sino durante la semana, en el trabajo, mientras hace negocios, o en compañía de hombres de mundo. Su habilidad de resolver sus problemas a medida que surgen depende de su habilidad de recordar las admoniciones y los consejos dados por su pastor en la iglesia. Si él sucumbe cuando es puesto a prueba, su pastor, a quien únicamente le importan las impresiones temporarias, es en cierto grado responsable. Que cualquiera que tenga dudas acerca del principio psicológico arriba enunciado lo pruebe por sí mismo. Que mire una pila de piedras en la ladera de una colina y vea si puede recordar la ubicación de cada una treinta minutos después, pero que elija las piedras blancas de entre aquellas que son de tamaño uniforme y dispóngalas en círculo alrededor de un macizo de flores y él podrá recordar su diseño, orden y fin casi indefinidamente. O que traiga a la mente los sermones que recuerda y vea si no tienen diseño. Ahora, claro, nos esforzamos por obtener de la predicación resultados inmediatos, pero debiéramos esforzarnos en la misma medida para obtener resultados permanentes.
    El segundo esquema, por McClaren, crea una imagen de un lago, del cual fluye un río en el cual una jarra es introducida y de la cual un trago es bebido. Tal imagen la mente puede aferrar y sujetar. Toda vez después que uno vea un lago, río o jarra, el sermón probablemente vuelva a la mente.
    4) El sermón organizado es más fácil de comprender. Un sermón bien organizado casi nunca será vago, ya que la organización disipa la ambigüedad. Una de las mejores maneras de determinar si uno realmente entiende un sujeto es intentar organizar el sujeto. Una persona nunca podría aprender a tocar un instrumento musical y leer música sin aprender una cosa a la vez en forma organizada. Es sabido por los educadores que ningún cuerpo de conocimientos puede ser transferido de una persona a otra en masa. Las partes deben ser impartidas una a una en orden sistemático. Un sermón es un corto curso de instrucción acerca de un sujeto religioso específico seguido de una apelación. Las lecciones deben ser separadas y dadas una a la vez en su orden lógico para que el oyente pueda claramente comprender los contenidos y propósito del sermón.
    5) Finalmente, la organización incrementa la efectividad del sermón. Que el predicador aprenda esto del vendedor y del abogado. El vendedor sabe la manera de abordar a su cliente y exactamente cuando hacer su apelación. Es innecesario decir que él se atiene a su sujeto y presenta los méritos de su producto, uno a uno, hasta que transmite al comprador potencial una imagen mental de sí mismo como el encantado dueño del producto. El abogado cuidadosamente construye, paso a paso, una apelación para su cliente hasta que el jurado no pueda imaginarlo sino como un hombre inocente. Una apelación desorganizada sería simple cháchara que caería en oídos sordos. Ahora, no estamos dejando de lado que el Espíritu Santo es la fuerza más potente del sermón y comprometido con Dios; pero si el hombre tiene alguna parte en el sermón, debe hacer su parte tan efectiva como sea posible. Haciendo la parte humana pobremente, no hace la parte divina más efectiva.
    Ahora que hemos visto las ventajas de la organización, echemos un vistazo más allá a las cualidades que la organización debe exhibir.
  • CINCO CUALIDADES DE UNA BUENA ORGANIZACIÓN DE SERMÓN
    1) Primero y principal, la estructura del sermón debe tener unidad. Por unidad nos referimos a que un tema prevalezca a través de todas las divisiones. Nos referimos a que cada división está relacionada con el tema, que hay algo en común a cada división. Uno podría decir, usando terminología matemática, tener un denominador común; porque cuando un sermón tiene unidad, alguna idea en común se introducirá en cada división. Un sermón que no tenga unidad no es realmente un sermón, sino varias pequeñas pláticas ensartadas juntas. Uno no puede esperar ser lo suficientemente enérgico para alterar la conducta de los hombres en un sermón de treinta minutos a menos que se mantenga en una idea o deber. Los que no oran no se convertirán a una vida de oración simplemente porque el predicador haga algunos comentarios acerca de la oración en su sermón, junto a otra buena cantidad de ideas surtidas. Por otro lado, si el predicador dedica toda su media hora a hacer hincapié en la oración como deber cristiano, probablemente obtenga algunos resultados. Puede descubrir que necesita predicar una serie de sermones sobre la oración antes de ver verdaderos resultados. Si un carpintero quiere clavar un clavo, deber martillar en un lugar. La manera más rápida de “ser muy exitoso” es no desviarse del camino.
    El siguiente esquema ilustra la unidad:
    Tópico: “El trono de la gracia”
    Texto: Hebreos 4:16
    Tema: “Acercándonos al trono de la gracia”
    I. Cómo nos acercamos al trono de la gracia
    “Con audacia.”
    II. Por qué nos acercamos al trono de gracia
    “Para obtener piedad y recibir ayuda.”
    III. Cuándo nos acercamos al trono de gracia
    “En momentos de necesidad” en todo momento.
    Notemos que algo es común a cada división y que el tema se sigue desde el principio al fin. Introducir una apelación al diezmo en el esquema arriba indicado sería una violación de la unidad. Si la gente necesita oír acerca del diezmo, dedica un sermón entero a ello.
    2) Además de la unidad, las divisiones deben tener coherencia. No sólo deben las partes estar relacionadas a un tema común, pero además deben adherirse entre sí.
    En el siguiente esquema, hay unidad pero no mucha coherencia:
    I. Dios es el autor de la fe.
    II. Sin fe un cristiano fracasará.
    III. La fe es necesaria para la salvación.
    La fe es común a todas las divisiones arriba mencionadas, pero las divisiones tienen poca relación las unas con las otras.
    El siguiente esquema tiene unidad y coherencia:
    Tópico: “Los tres yo estoy de Pablo”
    Texto: Romanos 1:14-16
    Tema: El estado mental de Pablo relativo a la predicación del evangelio de Cristo
    I. Yo estoy en deuda de predicar—v. 14
    II. Yo no estoy avergonzado de predicar—v. 16
    III. Yo estoy ansioso de predicar—v. 15
    3) Otra necesaria cualidad de la organización es el progreso. Esta cualidad asegura que la atención del oyente será captada y transportada hasta llegar a la meta. Escuchar un sermón es como andar en bicicleta, en cuanto se detiene el progreso, uno se cae. El progreso se logra mediante la disposición de las divisiones de manera que cada una se eleve un poco más cerca de la meta. El progreso se ve estorbado por las digresiones del tema. Las correrías no lo acercan a uno al hogar. Los oyentes no están interesados en esperar en una bifurcación mientras el predicador explora caminos secundarios. También se ve estorbado por la excesiva elaboración innecesaria de una sola división. Si únicamente hay dos o tres divisiones principales, debe haber varias subdivisiones de cada una para mantener el discurso en movimiento. Puede ayudar a hacer aparente el movimiento si el predicador anuncia su meta y los principales hitos al comienzo.
    El siguiente esquema ilustra el progreso:
    Texto: Marcos 1:14-15
    I. Jesús vino—Su advenimiento.
    II. Jesús vino a predicar—Su misión.
    III. Jesús vino a predicar el arrepentimiento—Su mensaje.
    Notemos que cada división se eleva un poco por encima de la precedente, llegando a un clímax. Un esquema tal, apropiadamente manejado, con seguridad mantendría el interés porque es progresivo.
    4) Además, la estructura del sermón debe tener simetría. La simetría o proporción es necesaria a todas las obras de arte. El sentido del gusto de uno es ofendido por aquello que no está proporcionado. Una casa con un porche tan grande como el edificio sería una curiosidad arquitectónica, y también no práctica. No con poca frecuencia carecen de simetría los sermones. Demasiado tiempo se gasta en la introducción y los primeros puntos, de manera tal que las divisiones posteriores deben ser escatimadas. Algunas veces, una subdivisión es agrandada fuera de toda proporción a su importancia, en cuyo caso tanto la simetría como el progreso son violados. Si la subdivisión fuera realmente tan importante, otra debió haber sido elegida, y de las subdivisiones debió haber sido hecha una división principal.
    No se afirma que todas las divisiones deben tener una extensión igual, sino que el tiempo dedicado a cada una deber estar en proporción a su importancia. Si todas las divisiones son de igual importancia, entonces cada una debe recibir un tratamiento equivalente. Pero esto de hecho casi nunca ocurre. No sería posible ilustrar la simetría con un esquema, porque se logra mayormente al pronunciar el sermón. El sermón puede ser simétrico sobre el papel, pero cuando es predicado, puede parecerse a algo visto en un espejo convexo.
    5) Finalmente, la organización debe tener un clímax. La antigua acepción de la palabra “clímax” es la misma que progreso. Es de una palabra griega que significa “escala”. La palabra, sin embargo, ha llegado a significar el punto final más alto del desarrollo. Un sermón puede tener progreso, pero puede no dejar la impresión que una meta ha sido alcanzada. Un sermón puede continuamente elevarse, y, sin embargo, fracasar en llegar a cualquier punto que pudiera llamarse una meta apropiada. Por lo tanto, un sermón debe no únicamente moverse, debe finalmente alcanzar una meta adecuada indicada por el tema. Un tiovivo tiene movimiento, pero nunca llega a ningún lado. Una flecha lanzada al aire progresa ascendentemente pero no llega a una meta; cae al suelo cuando su impulso cesa. Una flecha lanzada a un blanco da en el centro. Tiene ambos, progreso y clímax, y el arquero está satisfecho. Algunos sermones simplemente se detienen por pérdida de impulso, otros aciertan en el blanco y dejan a la gente satisfecha. El clímax es logrado en la construcción mediante la disposición de los puntos, de manera que una meta es alcanzada al final del sermón que sea digna de un sermón. El clímax es logrado al pronunciar el sermón empezando con una deliberada, pero desapasionada voz, y luego gradualmente incrementando el énfasis y los gestos a medida que progresa el sermón hasta el punto más intenso que es la apelación. Un predicador, que grita en la introducción, nunca puede tener un clímax al pronunciar un sermón.
    El siguiente esquema de sermón tópico, carece de clímax:
    “Tres razones para creer en la inmortalidad”
    I. La Biblia la promete.
    II. La naturaleza la ilustra.
    III. Todos los hombres la esperan o desean.
    Tal sermón carece de clímax porque cualquier número de otras razones podrían muy bien haber sido agregadas a las tres dadas. Hace, pero no llega.
    Notemos la siguiente ilustración de clímax.
    Tópico: “Logro cristiano”
    Texto: Filipenses 3:13-15
    Tema: La actitud cristiana hacia el logro.
    I. Su actitud hacia el logro pasado—Humilde olvido.
    II. Su actitud hacia el logro presente—Ansioso extenderse hacia delante.
    III. Su actitud hace el logro futuro —Confiada esperanza de perfección.
    Aunque no es un sermón perfecto, sí alcanza una meta a la que nada puede ser agregado; tiene clímax.
    Para recapitular, las cualidades de una buena organización de sermón son:
    1) Unidad
    2) Coherencia
    3) Progreso
    4) Simetría
    5) Clímax
  • CINCO CUALIDADES DE UNA BUENA ORGANIZACIÓN DE SERMÓN
    1) Primero y principal, la estructura del sermón debe tener unidad. Por unidad nos referimos a que un tema prevalezca a través de todas las divisiones. Nos referimos a que cada división está relacionada con el tema, que hay algo en común a cada división. Uno podría decir, usando terminología matemática, tener un denominador común; porque cuando un sermón tiene unidad, alguna idea en común se introducirá en cada división. Un sermón que no tenga unidad no es realmente un sermón, sino varias pequeñas pláticas ensartadas juntas. Uno no puede esperar ser lo suficientemente enérgico para alterar la conducta de los hombres en un sermón de treinta minutos a menos que se mantenga en una idea o deber. Los que no oran no se convertirán a una vida de oración simplemente porque el predicador haga algunos comentarios acerca de la oración en su sermón, junto a otra buena cantidad de ideas surtidas. Por otro lado, si el predicador dedica toda su media hora a hacer hincapié en la oración como deber cristiano, probablemente obtenga algunos resultados. Puede descubrir que necesita predicar una serie de sermones sobre la oración antes de ver verdaderos resultados. Si un carpintero quiere clavar un clavo, deber martillar en un lugar. La manera más rápida de “ser muy exitoso” es no desviarse del camino.
    El siguiente esquema ilustra la unidad:
    Tópico: “El trono de la gracia”
    Texto: Hebreos 4:16
    Tema: “Acercándonos al trono de la gracia”
    I. Cómo nos acercamos al trono de la gracia
    “Con audacia.”
    II. Por qué nos acercamos al trono de gracia
    “Para obtener piedad y recibir ayuda.”
    III. Cuándo nos acercamos al trono de gracia
    “En momentos de necesidad” en todo momento.
    Notemos que algo es común a cada división y que el tema se sigue desde el principio al fin. Introducir una apelación al diezmo en el esquema arriba indicado sería una violación de la unidad. Si la gente necesita oír acerca del diezmo, dedica un sermón entero a ello.
    2) Además de la unidad, las divisiones deben tener coherencia. No sólo deben las partes estar relacionadas a un tema común, pero además deben adherirse entre sí.
    En el siguiente esquema, hay unidad pero no mucha coherencia:
    I. Dios es el autor de la fe.
    II. Sin fe un cristiano fracasará.
    III. La fe es necesaria para la salvación.
    La fe es común a todas las divisiones arriba mencionadas, pero las divisiones tienen poca relación las unas con las otras.
    El siguiente esquema tiene unidad y coherencia:
    Tópico: “Los tres yo estoy de Pablo”
    Texto: Romanos 1:14-16
    Tema: El estado mental de Pablo relativo a la predicación del evangelio de Cristo
    I. Yo estoy en deuda de predicar—v. 14
    II. Yo no estoy avergonzado de predicar—v. 16
    III. Yo estoy ansioso de predicar—v. 15
    3) Otra necesaria cualidad de la organización es el progreso. Esta cualidad asegura que la atención del oyente será captada y transportada hasta llegar a la meta. Escuchar un sermón es como andar en bicicleta, en cuanto se detiene el progreso, uno se cae. El progreso se logra mediante la disposición de las divisiones de manera que cada una se eleve un poco más cerca de la meta. El progreso se ve estorbado por las digresiones del tema. Las correrías no lo acercan a uno al hogar. Los oyentes no están interesados en esperar en una bifurcación mientras el predicador explora caminos secundarios. También se ve estorbado por la excesiva elaboración innecesaria de una sola división. Si únicamente hay dos o tres divisiones principales, debe haber varias subdivisiones de cada una para mantener el discurso en movimiento. Puede ayudar a hacer aparente el movimiento si el predicador anuncia su meta y los principales hitos al comienzo.
    El siguiente esquema ilustra el progreso:
    Texto: Marcos 1:14-15
    I. Jesús vino—Su advenimiento.
    II. Jesús vino a predicar—Su misión.
    III. Jesús vino a predicar el arrepentimiento—Su mensaje.
    Notemos que cada división se eleva un poco por encima de la precedente, llegando a un clímax. Un esquema tal, apropiadamente manejado, con seguridad mantendría el interés porque es progresivo.
    4) Además, la estructura del sermón debe tener simetría. La simetría o proporción es necesaria a todas las obras de arte. El sentido del gusto de uno es ofendido por aquello que no está proporcionado. Una casa con un porche tan grande como el edificio sería una curiosidad arquitectónica, y también no práctica. No con poca frecuencia carecen de simetría los sermones. Demasiado tiempo se gasta en la introducción y los primeros puntos, de manera tal que las divisiones posteriores deben ser escatimadas. Algunas veces, una subdivisión es agrandada fuera de toda proporción a su importancia, en cuyo caso tanto la simetría como el progreso son violados. Si la subdivisión fuera realmente tan importante, otra debió haber sido elegida, y de las subdivisiones debió haber sido hecha una división principal.
    No se afirma que todas las divisiones deben tener una extensión igual, sino que el tiempo dedicado a cada una deber estar en proporción a su importancia. Si todas las divisiones son de igual importancia, entonces cada una debe recibir un tratamiento equivalente. Pero esto de hecho casi nunca ocurre. No sería posible ilustrar la simetría con un esquema, porque se logra mayormente al pronunciar el sermón. El sermón puede ser simétrico sobre el papel, pero cuando es predicado, puede parecerse a algo visto en un espejo convexo.
    5) Finalmente, la organización debe tener un clímax. La antigua acepción de la palabra “clímax” es la misma que progreso. Es de una palabra griega que significa “escala”. La palabra, sin embargo, ha llegado a significar el punto final más alto del desarrollo. Un sermón puede tener progreso, pero puede no dejar la impresión que una meta ha sido alcanzada. Un sermón puede continuamente elevarse, y, sin embargo, fracasar en llegar a cualquier punto que pudiera llamarse una meta apropiada. Por lo tanto, un sermón debe no únicamente moverse, debe finalmente alcanzar una meta adecuada indicada por el tema. Un tiovivo tiene movimiento, pero nunca llega a ningún lado. Una flecha lanzada al aire progresa ascendentemente pero no llega a una meta; cae al suelo cuando su impulso cesa. Una flecha lanzada a un blanco da en el centro. Tiene ambos, progreso y clímax, y el arquero está satisfecho. Algunos sermones simplemente se detienen por pérdida de impulso, otros aciertan en el blanco y dejan a la gente satisfecha. El clímax es logrado en la construcción mediante la disposición de los puntos, de manera que una meta es alcanzada al final del sermón que sea digna de un sermón. El clímax es logrado al pronunciar el sermón empezando con una deliberada, pero desapasionada voz, y luego gradualmente incrementando el énfasis y los gestos a medida que progresa el sermón hasta el punto más intenso que es la apelación. Un predicador, que grita en la introducción, nunca puede tener un clímax al pronunciar un sermón.
    El siguiente esquema de sermón tópico, carece de clímax:
    “Tres razones para creer en la inmortalidad”
    I. La Biblia la promete.
    II. La naturaleza la ilustra.
    III. Todos los hombres la esperan o desean.
    Tal sermón carece de clímax porque cualquier número de otras razones podrían muy bien haber sido agregadas a las tres dadas. Hace, pero no llega.
    Notemos la siguiente ilustración de clímax.
    Tópico: “Logro cristiano”
    Texto: Filipenses 3:13-15
    Tema: La actitud cristiana hacia el logro.
    I. Su actitud hacia el logro pasado—Humilde olvido.
    II. Su actitud hacia el logro presente—Ansioso extenderse hacia delante.
    III. Su actitud hace el logro futuro —Confiada esperanza de perfección.
    Aunque no es un sermón perfecto, sí alcanza una meta a la que nada puede ser agregado; tiene clímax.
    Para recapitular, las cualidades de una buena organización de sermón son:
    1) Unidad
    2) Coherencia
    3) Progreso
    4) Simetría
    5) Clímax
  • La fe es común a todas las divisiones arriba mencionadas, pero las divisiones tienen poca relación las unas con las otras.
  • CINCO CUALIDADES DE UNA BUENA ORGANIZACIÓN DE SERMÓN
    1) Primero y principal, la estructura del sermón debe tener unidad. Por unidad nos referimos a que un tema prevalezca a través de todas las divisiones. Nos referimos a que cada división está relacionada con el tema, que hay algo en común a cada división. Uno podría decir, usando terminología matemática, tener un denominador común; porque cuando un sermón tiene unidad, alguna idea en común se introducirá en cada división. Un sermón que no tenga unidad no es realmente un sermón, sino varias pequeñas pláticas ensartadas juntas. Uno no puede esperar ser lo suficientemente enérgico para alterar la conducta de los hombres en un sermón de treinta minutos a menos que se mantenga en una idea o deber. Los que no oran no se convertirán a una vida de oración simplemente porque el predicador haga algunos comentarios acerca de la oración en su sermón, junto a otra buena cantidad de ideas surtidas. Por otro lado, si el predicador dedica toda su media hora a hacer hincapié en la oración como deber cristiano, probablemente obtenga algunos resultados. Puede descubrir que necesita predicar una serie de sermones sobre la oración antes de ver verdaderos resultados. Si un carpintero quiere clavar un clavo, deber martillar en un lugar. La manera más rápida de “ser muy exitoso” es no desviarse del camino.
    El siguiente esquema ilustra la unidad:
    Tópico: “El trono de la gracia”
    Texto: Hebreos 4:16
    Tema: “Acercándonos al trono de la gracia”
    I. Cómo nos acercamos al trono de la gracia
    “Con audacia.”
    II. Por qué nos acercamos al trono de gracia
    “Para obtener piedad y recibir ayuda.”
    III. Cuándo nos acercamos al trono de gracia
    “En momentos de necesidad” en todo momento.
    Notemos que algo es común a cada división y que el tema se sigue desde el principio al fin. Introducir una apelación al diezmo en el esquema arriba indicado sería una violación de la unidad. Si la gente necesita oír acerca del diezmo, dedica un sermón entero a ello.
    2) Además de la unidad, las divisiones deben tener coherencia. No sólo deben las partes estar relacionadas a un tema común, pero además deben adherirse entre sí.
    En el siguiente esquema, hay unidad pero no mucha coherencia:
    I. Dios es el autor de la fe.
    II. Sin fe un cristiano fracasará.
    III. La fe es necesaria para la salvación.
    La fe es común a todas las divisiones arriba mencionadas, pero las divisiones tienen poca relación las unas con las otras.
    El siguiente esquema tiene unidad y coherencia:
    Tópico: “Los tres yo estoy de Pablo”
    Texto: Romanos 1:14-16
    Tema: El estado mental de Pablo relativo a la predicación del evangelio de Cristo
    I. Yo estoy en deuda de predicar—v. 14
    II. Yo no estoy avergonzado de predicar—v. 16
    III. Yo estoy ansioso de predicar—v. 15
    3) Otra necesaria cualidad de la organización es el progreso. Esta cualidad asegura que la atención del oyente será captada y transportada hasta llegar a la meta. Escuchar un sermón es como andar en bicicleta, en cuanto se detiene el progreso, uno se cae. El progreso se logra mediante la disposición de las divisiones de manera que cada una se eleve un poco más cerca de la meta. El progreso se ve estorbado por las digresiones del tema. Las correrías no lo acercan a uno al hogar. Los oyentes no están interesados en esperar en una bifurcación mientras el predicador explora caminos secundarios. También se ve estorbado por la excesiva elaboración innecesaria de una sola división. Si únicamente hay dos o tres divisiones principales, debe haber varias subdivisiones de cada una para mantener el discurso en movimiento. Puede ayudar a hacer aparente el movimiento si el predicador anuncia su meta y los principales hitos al comienzo.
    El siguiente esquema ilustra el progreso:
    Texto: Marcos 1:14-15
    I. Jesús vino—Su advenimiento.
    II. Jesús vino a predicar—Su misión.
    III. Jesús vino a predicar el arrepentimiento—Su mensaje.
    Notemos que cada división se eleva un poco por encima de la precedente, llegando a un clímax. Un esquema tal, apropiadamente manejado, con seguridad mantendría el interés porque es progresivo.
    4) Además, la estructura del sermón debe tener simetría. La simetría o proporción es necesaria a todas las obras de arte. El sentido del gusto de uno es ofendido por aquello que no está proporcionado. Una casa con un porche tan grande como el edificio sería una curiosidad arquitectónica, y también no práctica. No con poca frecuencia carecen de simetría los sermones. Demasiado tiempo se gasta en la introducción y los primeros puntos, de manera tal que las divisiones posteriores deben ser escatimadas. Algunas veces, una subdivisión es agrandada fuera de toda proporción a su importancia, en cuyo caso tanto la simetría como el progreso son violados. Si la subdivisión fuera realmente tan importante, otra debió haber sido elegida, y de las subdivisiones debió haber sido hecha una división principal.
    No se afirma que todas las divisiones deben tener una extensión igual, sino que el tiempo dedicado a cada una deber estar en proporción a su importancia. Si todas las divisiones son de igual importancia, entonces cada una debe recibir un tratamiento equivalente. Pero esto de hecho casi nunca ocurre. No sería posible ilustrar la simetría con un esquema, porque se logra mayormente al pronunciar el sermón. El sermón puede ser simétrico sobre el papel, pero cuando es predicado, puede parecerse a algo visto en un espejo convexo.
    5) Finalmente, la organización debe tener un clímax. La antigua acepción de la palabra “clímax” es la misma que progreso. Es de una palabra griega que significa “escala”. La palabra, sin embargo, ha llegado a significar el punto final más alto del desarrollo. Un sermón puede tener progreso, pero puede no dejar la impresión que una meta ha sido alcanzada. Un sermón puede continuamente elevarse, y, sin embargo, fracasar en llegar a cualquier punto que pudiera llamarse una meta apropiada. Por lo tanto, un sermón debe no únicamente moverse, debe finalmente alcanzar una meta adecuada indicada por el tema. Un tiovivo tiene movimiento, pero nunca llega a ningún lado. Una flecha lanzada al aire progresa ascendentemente pero no llega a una meta; cae al suelo cuando su impulso cesa. Una flecha lanzada a un blanco da en el centro. Tiene ambos, progreso y clímax, y el arquero está satisfecho. Algunos sermones simplemente se detienen por pérdida de impulso, otros aciertan en el blanco y dejan a la gente satisfecha. El clímax es logrado en la construcción mediante la disposición de los puntos, de manera que una meta es alcanzada al final del sermón que sea digna de un sermón. El clímax es logrado al pronunciar el sermón empezando con una deliberada, pero desapasionada voz, y luego gradualmente incrementando el énfasis y los gestos a medida que progresa el sermón hasta el punto más intenso que es la apelación. Un predicador, que grita en la introducción, nunca puede tener un clímax al pronunciar un sermón.
    El siguiente esquema de sermón tópico, carece de clímax:
    “Tres razones para creer en la inmortalidad”
    I. La Biblia la promete.
    II. La naturaleza la ilustra.
    III. Todos los hombres la esperan o desean.
    Tal sermón carece de clímax porque cualquier número de otras razones podrían muy bien haber sido agregadas a las tres dadas. Hace, pero no llega.
    Notemos la siguiente ilustración de clímax.
    Tópico: “Logro cristiano”
    Texto: Filipenses 3:13-15
    Tema: La actitud cristiana hacia el logro.
    I. Su actitud hacia el logro pasado—Humilde olvido.
    II. Su actitud hacia el logro presente—Ansioso extenderse hacia delante.
    III. Su actitud hace el logro futuro —Confiada esperanza de perfección.
    Aunque no es un sermón perfecto, sí alcanza una meta a la que nada puede ser agregado; tiene clímax.
    Para recapitular, las cualidades de una buena organización de sermón son:
    1) Unidad
    2) Coherencia
    3) Progreso
    4) Simetría
    5) Clímax
  • Notemos que cada división se eleva un poco por encima de la precedente, llegando a un clímax. Un esquema tal, apropiadamente manejado, con seguridad mantendría el interés porque es progresivo
  • CINCO CUALIDADES DE UNA BUENA ORGANIZACIÓN DE SERMÓN
    1) Primero y principal, la estructura del sermón debe tener unidad. Por unidad nos referimos a que un tema prevalezca a través de todas las divisiones. Nos referimos a que cada división está relacionada con el tema, que hay algo en común a cada división. Uno podría decir, usando terminología matemática, tener un denominador común; porque cuando un sermón tiene unidad, alguna idea en común se introducirá en cada división. Un sermón que no tenga unidad no es realmente un sermón, sino varias pequeñas pláticas ensartadas juntas. Uno no puede esperar ser lo suficientemente enérgico para alterar la conducta de los hombres en un sermón de treinta minutos a menos que se mantenga en una idea o deber. Los que no oran no se convertirán a una vida de oración simplemente porque el predicador haga algunos comentarios acerca de la oración en su sermón, junto a otra buena cantidad de ideas surtidas. Por otro lado, si el predicador dedica toda su media hora a hacer hincapié en la oración como deber cristiano, probablemente obtenga algunos resultados. Puede descubrir que necesita predicar una serie de sermones sobre la oración antes de ver verdaderos resultados. Si un carpintero quiere clavar un clavo, deber martillar en un lugar. La manera más rápida de “ser muy exitoso” es no desviarse del camino.
    El siguiente esquema ilustra la unidad:
    Tópico: “El trono de la gracia”
    Texto: Hebreos 4:16
    Tema: “Acercándonos al trono de la gracia”
    I. Cómo nos acercamos al trono de la gracia
    “Con audacia.”
    II. Por qué nos acercamos al trono de gracia
    “Para obtener piedad y recibir ayuda.”
    III. Cuándo nos acercamos al trono de gracia
    “En momentos de necesidad” en todo momento.
    Notemos que algo es común a cada división y que el tema se sigue desde el principio al fin. Introducir una apelación al diezmo en el esquema arriba indicado sería una violación de la unidad. Si la gente necesita oír acerca del diezmo, dedica un sermón entero a ello.
    2) Además de la unidad, las divisiones deben tener coherencia. No sólo deben las partes estar relacionadas a un tema común, pero además deben adherirse entre sí.
    En el siguiente esquema, hay unidad pero no mucha coherencia:
    I. Dios es el autor de la fe.
    II. Sin fe un cristiano fracasará.
    III. La fe es necesaria para la salvación.
    La fe es común a todas las divisiones arriba mencionadas, pero las divisiones tienen poca relación las unas con las otras.
    El siguiente esquema tiene unidad y coherencia:
    Tópico: “Los tres yo estoy de Pablo”
    Texto: Romanos 1:14-16
    Tema: El estado mental de Pablo relativo a la predicación del evangelio de Cristo
    I. Yo estoy en deuda de predicar—v. 14
    II. Yo no estoy avergonzado de predicar—v. 16
    III. Yo estoy ansioso de predicar—v. 15
    3) Otra necesaria cualidad de la organización es el progreso. Esta cualidad asegura que la atención del oyente será captada y transportada hasta llegar a la meta. Escuchar un sermón es como andar en bicicleta, en cuanto se detiene el progreso, uno se cae. El progreso se logra mediante la disposición de las divisiones de manera que cada una se eleve un poco más cerca de la meta. El progreso se ve estorbado por las digresiones del tema. Las correrías no lo acercan a uno al hogar. Los oyentes no están interesados en esperar en una bifurcación mientras el predicador explora caminos secundarios. También se ve estorbado por la excesiva elaboración innecesaria de una sola división. Si únicamente hay dos o tres divisiones principales, debe haber varias subdivisiones de cada una para mantener el discurso en movimiento. Puede ayudar a hacer aparente el movimiento si el predicador anuncia su meta y los principales hitos al comienzo.
    El siguiente esquema ilustra el progreso:
    Texto: Marcos 1:14-15
    I. Jesús vino—Su advenimiento.
    II. Jesús vino a predicar—Su misión.
    III. Jesús vino a predicar el arrepentimiento—Su mensaje.
    Notemos que cada división se eleva un poco por encima de la precedente, llegando a un clímax. Un esquema tal, apropiadamente manejado, con seguridad mantendría el interés porque es progresivo.
    4) Además, la estructura del sermón debe tener simetría. La simetría o proporción es necesaria a todas las obras de arte. El sentido del gusto de uno es ofendido por aquello que no está proporcionado. Una casa con un porche tan grande como el edificio sería una curiosidad arquitectónica, y también no práctica. No con poca frecuencia carecen de simetría los sermones. Demasiado tiempo se gasta en la introducción y los primeros puntos, de manera tal que las divisiones posteriores deben ser escatimadas. Algunas veces, una subdivisión es agrandada fuera de toda proporción a su importancia, en cuyo caso tanto la simetría como el progreso son violados. Si la subdivisión fuera realmente tan importante, otra debió haber sido elegida, y de las subdivisiones debió haber sido hecha una división principal.
    No se afirma que todas las divisiones deben tener una extensión igual, sino que el tiempo dedicado a cada una deber estar en proporción a su importancia. Si todas las divisiones son de igual importancia, entonces cada una debe recibir un tratamiento equivalente. Pero esto de hecho casi nunca ocurre. No sería posible ilustrar la simetría con un esquema, porque se logra mayormente al pronunciar el sermón. El sermón puede ser simétrico sobre el papel, pero cuando es predicado, puede parecerse a algo visto en un espejo convexo.
    5) Finalmente, la organización debe tener un clímax. La antigua acepción de la palabra “clímax” es la misma que progreso. Es de una palabra griega que significa “escala”. La palabra, sin embargo, ha llegado a significar el punto final más alto del desarrollo. Un sermón puede tener progreso, pero puede no dejar la impresión que una meta ha sido alcanzada. Un sermón puede continuamente elevarse, y, sin embargo, fracasar en llegar a cualquier punto que pudiera llamarse una meta apropiada. Por lo tanto, un sermón debe no únicamente moverse, debe finalmente alcanzar una meta adecuada indicada por el tema. Un tiovivo tiene movimiento, pero nunca llega a ningún lado. Una flecha lanzada al aire progresa ascendentemente pero no llega a una meta; cae al suelo cuando su impulso cesa. Una flecha lanzada a un blanco da en el centro. Tiene ambos, progreso y clímax, y el arquero está satisfecho. Algunos sermones simplemente se detienen por pérdida de impulso, otros aciertan en el blanco y dejan a la gente satisfecha. El clímax es logrado en la construcción mediante la disposición de los puntos, de manera que una meta es alcanzada al final del sermón que sea digna de un sermón. El clímax es logrado al pronunciar el sermón empezando con una deliberada, pero desapasionada voz, y luego gradualmente incrementando el énfasis y los gestos a medida que progresa el sermón hasta el punto más intenso que es la apelación. Un predicador, que grita en la introducción, nunca puede tener un clímax al pronunciar un sermón.
    El siguiente esquema de sermón tópico, carece de clímax:
    “Tres razones para creer en la inmortalidad”
    I. La Biblia la promete.
    II. La naturaleza la ilustra.
    III. Todos los hombres la esperan o desean.
    Tal sermón carece de clímax porque cualquier número de otras razones podrían muy bien haber sido agregadas a las tres dadas. Hace, pero no llega.
    Notemos la siguiente ilustración de clímax.
    Tópico: “Logro cristiano”
    Texto: Filipenses 3:13-15
    Tema: La actitud cristiana hacia el logro.
    I. Su actitud hacia el logro pasado—Humilde olvido.
    II. Su actitud hacia el logro presente—Ansioso extenderse hacia delante.
    III. Su actitud hace el logro futuro —Confiada esperanza de perfección.
    Aunque no es un sermón perfecto, sí alcanza una meta a la que nada puede ser agregado; tiene clímax.
    Para recapitular, las cualidades de una buena organización de sermón son:
    1) Unidad
    2) Coherencia
    3) Progreso
    4) Simetría
    5) Clímax
  • CINCO CUALIDADES DE UNA BUENA ORGANIZACIÓN DE SERMÓN
    1) Primero y principal, la estructura del sermón debe tener unidad. Por unidad nos referimos a que un tema prevalezca a través de todas las divisiones. Nos referimos a que cada división está relacionada con el tema, que hay algo en común a cada división. Uno podría decir, usando terminología matemática, tener un denominador común; porque cuando un sermón tiene unidad, alguna idea en común se introducirá en cada división. Un sermón que no tenga unidad no es realmente un sermón, sino varias pequeñas pláticas ensartadas juntas. Uno no puede esperar ser lo suficientemente enérgico para alterar la conducta de los hombres en un sermón de treinta minutos a menos que se mantenga en una idea o deber. Los que no oran no se convertirán a una vida de oración simplemente porque el predicador haga algunos comentarios acerca de la oración en su sermón, junto a otra buena cantidad de ideas surtidas. Por otro lado, si el predicador dedica toda su media hora a hacer hincapié en la oración como deber cristiano, probablemente obtenga algunos resultados. Puede descubrir que necesita predicar una serie de sermones sobre la oración antes de ver verdaderos resultados. Si un carpintero quiere clavar un clavo, deber martillar en un lugar. La manera más rápida de “ser muy exitoso” es no desviarse del camino.
    El siguiente esquema ilustra la unidad:
    Tópico: “El trono de la gracia”
    Texto: Hebreos 4:16
    Tema: “Acercándonos al trono de la gracia”
    I. Cómo nos acercamos al trono de la gracia
    “Con audacia.”
    II. Por qué nos acercamos al trono de gracia
    “Para obtener piedad y recibir ayuda.”
    III. Cuándo nos acercamos al trono de gracia
    “En momentos de necesidad” en todo momento.
    Notemos que algo es común a cada división y que el tema se sigue desde el principio al fin. Introducir una apelación al diezmo en el esquema arriba indicado sería una violación de la unidad. Si la gente necesita oír acerca del diezmo, dedica un sermón entero a ello.
    2) Además de la unidad, las divisiones deben tener coherencia. No sólo deben las partes estar relacionadas a un tema común, pero además deben adherirse entre sí.
    En el siguiente esquema, hay unidad pero no mucha coherencia:
    I. Dios es el autor de la fe.
    II. Sin fe un cristiano fracasará.
    III. La fe es necesaria para la salvación.
    La fe es común a todas las divisiones arriba mencionadas, pero las divisiones tienen poca relación las unas con las otras.
    El siguiente esquema tiene unidad y coherencia:
    Tópico: “Los tres yo estoy de Pablo”
    Texto: Romanos 1:14-16
    Tema: El estado mental de Pablo relativo a la predicación del evangelio de Cristo
    I. Yo estoy en deuda de predicar—v. 14
    II. Yo no estoy avergonzado de predicar—v. 16
    III. Yo estoy ansioso de predicar—v. 15
    3) Otra necesaria cualidad de la organización es el progreso. Esta cualidad asegura que la atención del oyente será captada y transportada hasta llegar a la meta. Escuchar un sermón es como andar en bicicleta, en cuanto se detiene el progreso, uno se cae. El progreso se logra mediante la disposición de las divisiones de manera que cada una se eleve un poco más cerca de la meta. El progreso se ve estorbado por las digresiones del tema. Las correrías no lo acercan a uno al hogar. Los oyentes no están interesados en esperar en una bifurcación mientras el predicador explora caminos secundarios. También se ve estorbado por la excesiva elaboración innecesaria de una sola división. Si únicamente hay dos o tres divisiones principales, debe haber varias subdivisiones de cada una para mantener el discurso en movimiento. Puede ayudar a hacer aparente el movimiento si el predicador anuncia su meta y los principales hitos al comienzo.
    El siguiente esquema ilustra el progreso:
    Texto: Marcos 1:14-15
    I. Jesús vino—Su advenimiento.
    II. Jesús vino a predicar—Su misión.
    III. Jesús vino a predicar el arrepentimiento—Su mensaje.
    Notemos que cada división se eleva un poco por encima de la precedente, llegando a un clímax. Un esquema tal, apropiadamente manejado, con seguridad mantendría el interés porque es progresivo.
    4) Además, la estructura del sermón debe tener simetría. La simetría o proporción es necesaria a todas las obras de arte. El sentido del gusto de uno es ofendido por aquello que no está proporcionado. Una casa con un porche tan grande como el edificio sería una curiosidad arquitectónica, y también no práctica. No con poca frecuencia carecen de simetría los sermones. Demasiado tiempo se gasta en la introducción y los primeros puntos, de manera tal que las divisiones posteriores deben ser escatimadas. Algunas veces, una subdivisión es agrandada fuera de toda proporción a su importancia, en cuyo caso tanto la simetría como el progreso son violados. Si la subdivisión fuera realmente tan importante, otra debió haber sido elegida, y de las subdivisiones debió haber sido hecha una división principal.
    No se afirma que todas las divisiones deben tener una extensión igual, sino que el tiempo dedicado a cada una deber estar en proporción a su importancia. Si todas las divisiones son de igual importancia, entonces cada una debe recibir un tratamiento equivalente. Pero esto de hecho casi nunca ocurre. No sería posible ilustrar la simetría con un esquema, porque se logra mayormente al pronunciar el sermón. El sermón puede ser simétrico sobre el papel, pero cuando es predicado, puede parecerse a algo visto en un espejo convexo.
    5) Finalmente, la organización debe tener un clímax. La antigua acepción de la palabra “clímax” es la misma que progreso. Es de una palabra griega que significa “escala”. La palabra, sin embargo, ha llegado a significar el punto final más alto del desarrollo. Un sermón puede tener progreso, pero puede no dejar la impresión que una meta ha sido alcanzada. Un sermón puede continuamente elevarse, y, sin embargo, fracasar en llegar a cualquier punto que pudiera llamarse una meta apropiada. Por lo tanto, un sermón debe no únicamente moverse, debe finalmente alcanzar una meta adecuada indicada por el tema. Un tiovivo tiene movimiento, pero nunca llega a ningún lado. Una flecha lanzada al aire progresa ascendentemente pero no llega a una meta; cae al suelo cuando su impulso cesa. Una flecha lanzada a un blanco da en el centro. Tiene ambos, progreso y clímax, y el arquero está satisfecho. Algunos sermones simplemente se detienen por pérdida de impulso, otros aciertan en el blanco y dejan a la gente satisfecha. El clímax es logrado en la construcción mediante la disposición de los puntos, de manera que una meta es alcanzada al final del sermón que sea digna de un sermón. El clímax es logrado al pronunciar el sermón empezando con una deliberada, pero desapasionada voz, y luego gradualmente incrementando el énfasis y los gestos a medida que progresa el sermón hasta el punto más intenso que es la apelación. Un predicador, que grita en la introducción, nunca puede tener un clímax al pronunciar un sermón.
    El siguiente esquema de sermón tópico, carece de clímax:
    “Tres razones para creer en la inmortalidad”
    I. La Biblia la promete.
    II. La naturaleza la ilustra.
    III. Todos los hombres la esperan o desean.
    Tal sermón carece de clímax porque cualquier número de otras razones podrían muy bien haber sido agregadas a las tres dadas. Hace, pero no llega.
    Notemos la siguiente ilustración de clímax.
    Tópico: “Logro cristiano”
    Texto: Filipenses 3:13-15
    Tema: La actitud cristiana hacia el logro.
    I. Su actitud hacia el logro pasado—Humilde olvido.
    II. Su actitud hacia el logro presente—Ansioso extenderse hacia delante.
    III. Su actitud hace el logro futuro —Confiada esperanza de perfección.
    Aunque no es un sermón perfecto, sí alcanza una meta a la que nada puede ser agregado; tiene clímax.
    Para recapitular, las cualidades de una buena organización de sermón son:
    1) Unidad
    2) Coherencia
    3) Progreso
    4) Simetría
    5) Clímax
  • CINCO CUALIDADES DE UNA BUENA ORGANIZACIÓN DE SERMÓN
    1) Primero y principal, la estructura del sermón debe tener unidad. Por unidad nos referimos a que un tema prevalezca a través de todas las divisiones. Nos referimos a que cada división está relacionada con el tema, que hay algo en común a cada división. Uno podría decir, usando terminología matemática, tener un denominador común; porque cuando un sermón tiene unidad, alguna idea en común se introducirá en cada división. Un sermón que no tenga unidad no es realmente un sermón, sino varias pequeñas pláticas ensartadas juntas. Uno no puede esperar ser lo suficientemente enérgico para alterar la conducta de los hombres en un sermón de treinta minutos a menos que se mantenga en una idea o deber. Los que no oran no se convertirán a una vida de oración simplemente porque el predicador haga algunos comentarios acerca de la oración en su sermón, junto a otra buena cantidad de ideas surtidas. Por otro lado, si el predicador dedica toda su media hora a hacer hincapié en la oración como deber cristiano, probablemente obtenga algunos resultados. Puede descubrir que necesita predicar una serie de sermones sobre la oración antes de ver verdaderos resultados. Si un carpintero quiere clavar un clavo, deber martillar en un lugar. La manera más rápida de “ser muy exitoso” es no desviarse del camino.
    El siguiente esquema ilustra la unidad:
    Tópico: “El trono de la gracia”
    Texto: Hebreos 4:16
    Tema: “Acercándonos al trono de la gracia”
    I. Cómo nos acercamos al trono de la gracia
    “Con audacia.”
    II. Por qué nos acercamos al trono de gracia
    “Para obtener piedad y recibir ayuda.”
    III. Cuándo nos acercamos al trono de gracia
    “En momentos de necesidad” en todo momento.
    Notemos que algo es común a cada división y que el tema se sigue desde el principio al fin. Introducir una apelación al diezmo en el esquema arriba indicado sería una violación de la unidad. Si la gente necesita oír acerca del diezmo, dedica un sermón entero a ello.
    2) Además de la unidad, las divisiones deben tener coherencia. No sólo deben las partes estar relacionadas a un tema común, pero además deben adherirse entre sí.
    En el siguiente esquema, hay unidad pero no mucha coherencia:
    I. Dios es el autor de la fe.
    II. Sin fe un cristiano fracasará.
    III. La fe es necesaria para la salvación.
    La fe es común a todas las divisiones arriba mencionadas, pero las divisiones tienen poca relación las unas con las otras.
    El siguiente esquema tiene unidad y coherencia:
    Tópico: “Los tres yo estoy de Pablo”
    Texto: Romanos 1:14-16
    Tema: El estado mental de Pablo relativo a la predicación del evangelio de Cristo
    I. Yo estoy en deuda de predicar—v. 14
    II. Yo no estoy avergonzado de predicar—v. 16
    III. Yo estoy ansioso de predicar—v. 15
    3) Otra necesaria cualidad de la organización es el progreso. Esta cualidad asegura que la atención del oyente será captada y transportada hasta llegar a la meta. Escuchar un sermón es como andar en bicicleta, en cuanto se detiene el progreso, uno se cae. El progreso se logra mediante la disposición de las divisiones de manera que cada una se eleve un poco más cerca de la meta. El progreso se ve estorbado por las digresiones del tema. Las correrías no lo acercan a uno al hogar. Los oyentes no están interesados en esperar en una bifurcación mientras el predicador explora caminos secundarios. También se ve estorbado por la excesiva elaboración innecesaria de una sola división. Si únicamente hay dos o tres divisiones principales, debe haber varias subdivisiones de cada una para mantener el discurso en movimiento. Puede ayudar a hacer aparente el movimiento si el predicador anuncia su meta y los principales hitos al comienzo.
    El siguiente esquema ilustra el progreso:
    Texto: Marcos 1:14-15
    I. Jesús vino—Su advenimiento.
    II. Jesús vino a predicar—Su misión.
    III. Jesús vino a predicar el arrepentimiento—Su mensaje.
    Notemos que cada división se eleva un poco por encima de la precedente, llegando a un clímax. Un esquema tal, apropiadamente manejado, con seguridad mantendría el interés porque es progresivo.
    4) Además, la estructura del sermón debe tener simetría. La simetría o proporción es necesaria a todas las obras de arte. El sentido del gusto de uno es ofendido por aquello que no está proporcionado. Una casa con un porche tan grande como el edificio sería una curiosidad arquitectónica, y también no práctica. No con poca frecuencia carecen de simetría los sermones. Demasiado tiempo se gasta en la introducción y los primeros puntos, de manera tal que las divisiones posteriores deben ser escatimadas. Algunas veces, una subdivisión es agrandada fuera de toda proporción a su importancia, en cuyo caso tanto la simetría como el progreso son violados. Si la subdivisión fuera realmente tan importante, otra debió haber sido elegida, y de las subdivisiones debió haber sido hecha una división principal.
    No se afirma que todas las divisiones deben tener una extensión igual, sino que el tiempo dedicado a cada una deber estar en proporción a su importancia. Si todas las divisiones son de igual importancia, entonces cada una debe recibir un tratamiento equivalente. Pero esto de hecho casi nunca ocurre. No sería posible ilustrar la simetría con un esquema, porque se logra mayormente al pronunciar el sermón. El sermón puede ser simétrico sobre el papel, pero cuando es predicado, puede parecerse a algo visto en un espejo convexo.
    5) Finalmente, la organización debe tener un clímax. La antigua acepción de la palabra “clímax” es la misma que progreso. Es de una palabra griega que significa “escala”. La palabra, sin embargo, ha llegado a significar el punto final más alto del desarrollo. Un sermón puede tener progreso, pero puede no dejar la impresión que una meta ha sido alcanzada. Un sermón puede continuamente elevarse, y, sin embargo, fracasar en llegar a cualquier punto que pudiera llamarse una meta apropiada. Por lo tanto, un sermón debe no únicamente moverse, debe finalmente alcanzar una meta adecuada indicada por el tema. Un tiovivo tiene movimiento, pero nunca llega a ningún lado. Una flecha lanzada al aire progresa ascendentemente pero no llega a una meta; cae al suelo cuando su impulso cesa. Una flecha lanzada a un blanco da en el centro. Tiene ambos, progreso y clímax, y el arquero está satisfecho. Algunos sermones simplemente se detienen por pérdida de impulso, otros aciertan en el blanco y dejan a la gente satisfecha. El clímax es logrado en la construcción mediante la disposición de los puntos, de manera que una meta es alcanzada al final del sermón que sea digna de un sermón. El clímax es logrado al pronunciar el sermón empezando con una deliberada, pero desapasionada voz, y luego gradualmente incrementando el énfasis y los gestos a medida que progresa el sermón hasta el punto más intenso que es la apelación. Un predicador, que grita en la introducción, nunca puede tener un clímax al pronunciar un sermón.
    El siguiente esquema de sermón tópico, carece de clímax:
    “Tres razones para creer en la inmortalidad”
    I. La Biblia la promete.
    II. La naturaleza la ilustra.
    III. Todos los hombres la esperan o desean.
    Tal sermón carece de clímax porque cualquier número de otras razones podrían muy bien haber sido agregadas a las tres dadas. Hace, pero no llega.
    Notemos la siguiente ilustración de clímax.
    Tópico: “Logro cristiano”
    Texto: Filipenses 3:13-15
    Tema: La actitud cristiana hacia el logro.
    I. Su actitud hacia el logro pasado—Humilde olvido.
    II. Su actitud hacia el logro presente—Ansioso extenderse hacia delante.
    III. Su actitud hace el logro futuro —Confiada esperanza de perfección.
    Aunque no es un sermón perfecto, sí alcanza una meta a la que nada puede ser agregado; tiene clímax.
    Para recapitular, las cualidades de una buena organización de sermón son:
    1) Unidad
    2) Coherencia
    3) Progreso
    4) Simetría
    5) Clímax
  • CINCO CUALIDADES DE UNA BUENA ORGANIZACIÓN DE SERMÓN
    1) Primero y principal, la estructura del sermón debe tener unidad. Por unidad nos referimos a que un tema prevalezca a través de todas las divisiones. Nos referimos a que cada división está relacionada con el tema, que hay algo en común a cada división. Uno podría decir, usando terminología matemática, tener un denominador común; porque cuando un sermón tiene unidad, alguna idea en común se introducirá en cada división. Un sermón que no tenga unidad no es realmente un sermón, sino varias pequeñas pláticas ensartadas juntas. Uno no puede esperar ser lo suficientemente enérgico para alterar la conducta de los hombres en un sermón de treinta minutos a menos que se mantenga en una idea o deber. Los que no oran no se convertirán a una vida de oración simplemente porque el predicador haga algunos comentarios acerca de la oración en su sermón, junto a otra buena cantidad de ideas surtidas. Por otro lado, si el predicador dedica toda su media hora a hacer hincapié en la oración como deber cristiano, probablemente obtenga algunos resultados. Puede descubrir que necesita predicar una serie de sermones sobre la oración antes de ver verdaderos resultados. Si un carpintero quiere clavar un clavo, deber martillar en un lugar. La manera más rápida de “ser muy exitoso” es no desviarse del camino.
    El siguiente esquema ilustra la unidad:
    Tópico: “El trono de la gracia”
    Texto: Hebreos 4:16
    Tema: “Acercándonos al trono de la gracia”
    I. Cómo nos acercamos al trono de la gracia
    “Con audacia.”
    II. Por qué nos acercamos al trono de gracia
    “Para obtener piedad y recibir ayuda.”
    III. Cuándo nos acercamos al trono de gracia
    “En momentos de necesidad” en todo momento.
    Notemos que algo es común a cada división y que el tema se sigue desde el principio al fin. Introducir una apelación al diezmo en el esquema arriba indicado sería una violación de la unidad. Si la gente necesita oír acerca del diezmo, dedica un sermón entero a ello.
    2) Además de la unidad, las divisiones deben tener coherencia. No sólo deben las partes estar relacionadas a un tema común, pero además deben adherirse entre sí.
    En el siguiente esquema, hay unidad pero no mucha coherencia:
    I. Dios es el autor de la fe.
    II. Sin fe un cristiano fracasará.
    III. La fe es necesaria para la salvación.
    La fe es común a todas las divisiones arriba mencionadas, pero las divisiones tienen poca relación las unas con las otras.
    El siguiente esquema tiene unidad y coherencia:
    Tópico: “Los tres yo estoy de Pablo”
    Texto: Romanos 1:14-16
    Tema: El estado mental de Pablo relativo a la predicación del evangelio de Cristo
    I. Yo estoy en deuda de predicar—v. 14
    II. Yo no estoy avergonzado de predicar—v. 16
    III. Yo estoy ansioso de predicar—v. 15
    3) Otra necesaria cualidad de la organización es el progreso. Esta cualidad asegura que la atención del oyente será captada y transportada hasta llegar a la meta. Escuchar un sermón es como andar en bicicleta, en cuanto se detiene el progreso, uno se cae. El progreso se logra mediante la disposición de las divisiones de manera que cada una se eleve un poco más cerca de la meta. El progreso se ve estorbado por las digresiones del tema. Las correrías no lo acercan a uno al hogar. Los oyentes no están interesados en esperar en una bifurcación mientras el predicador explora caminos secundarios. También se ve estorbado por la excesiva elaboración innecesaria de una sola división. Si únicamente hay dos o tres divisiones principales, debe haber varias subdivisiones de cada una para mantener el discurso en movimiento. Puede ayudar a hacer aparente el movimiento si el predicador anuncia su meta y los principales hitos al comienzo.
    El siguiente esquema ilustra el progreso:
    Texto: Marcos 1:14-15
    I. Jesús vino—Su advenimiento.
    II. Jesús vino a predicar—Su misión.
    III. Jesús vino a predicar el arrepentimiento—Su mensaje.
    Notemos que cada división se eleva un poco por encima de la precedente, llegando a un clímax. Un esquema tal, apropiadamente manejado, con seguridad mantendría el interés porque es progresivo.
    4) Además, la estructura del sermón debe tener simetría. La simetría o proporción es necesaria a todas las obras de arte. El sentido del gusto de uno es ofendido por aquello que no está proporcionado. Una casa con un porche tan grande como el edificio sería una curiosidad arquitectónica, y también no práctica. No con poca frecuencia carecen de simetría los sermones. Demasiado tiempo se gasta en la introducción y los primeros puntos, de manera tal que las divisiones posteriores deben ser escatimadas. Algunas veces, una subdivisión es agrandada fuera de toda proporción a su importancia, en cuyo caso tanto la simetría como el progreso son violados. Si la subdivisión fuera realmente tan importante, otra debió haber sido elegida, y de las subdivisiones debió haber sido hecha una división principal.
    No se afirma que todas las divisiones deben tener una extensión igual, sino que el tiempo dedicado a cada una deber estar en proporción a su importancia. Si todas las divisiones son de igual importancia, entonces cada una debe recibir un tratamiento equivalente. Pero esto de hecho casi nunca ocurre. No sería posible ilustrar la simetría con un esquema, porque se logra mayormente al pronunciar el sermón. El sermón puede ser simétrico sobre el papel, pero cuando es predicado, puede parecerse a algo visto en un espejo convexo.
    5) Finalmente, la organización debe tener un clímax. La antigua acepción de la palabra “clímax” es la misma que progreso. Es de una palabra griega que significa “escala”. La palabra, sin embargo, ha llegado a significar el punto final más alto del desarrollo. Un sermón puede tener progreso, pero puede no dejar la impresión que una meta ha sido alcanzada. Un sermón puede continuamente elevarse, y, sin embargo, fracasar en llegar a cualquier punto que pudiera llamarse una meta apropiada. Por lo tanto, un sermón debe no únicamente moverse, debe finalmente alcanzar una meta adecuada indicada por el tema. Un tiovivo tiene movimiento, pero nunca llega a ningún lado. Una flecha lanzada al aire progresa ascendentemente pero no llega a una meta; cae al suelo cuando su impulso cesa. Una flecha lanzada a un blanco da en el centro. Tiene ambos, progreso y clímax, y el arquero está satisfecho. Algunos sermones simplemente se detienen por pérdida de impulso, otros aciertan en el blanco y dejan a la gente satisfecha. El clímax es logrado en la construcción mediante la disposición de los puntos, de manera que una meta es alcanzada al final del sermón que sea digna de un sermón. El clímax es logrado al pronunciar el sermón empezando con una deliberada, pero desapasionada voz, y luego gradualmente incrementando el énfasis y los gestos a medida que progresa el sermón hasta el punto más intenso que es la apelación. Un predicador, que grita en la introducción, nunca puede tener un clímax al pronunciar un sermón.
    El siguiente esquema de sermón tópico, carece de clímax:
    “Tres razones para creer en la inmortalidad”
    I. La Biblia la promete.
    II. La naturaleza la ilustra.
    III. Todos los hombres la esperan o desean.
    Tal sermón carece de clímax porque cualquier número de otras razones podrían muy bien haber sido agregadas a las tres dadas. Hace, pero no llega.
    Notemos la siguiente ilustración de clímax.
    Tópico: “Logro cristiano”
    Texto: Filipenses 3:13-15
    Tema: La actitud cristiana hacia el logro.
    I. Su actitud hacia el logro pasado—Humilde olvido.
    II. Su actitud hacia el logro presente—Ansioso extenderse hacia delante.
    III. Su actitud hace el logro futuro —Confiada esperanza de perfección.
    Aunque no es un sermón perfecto, sí alcanza una meta a la que nada puede ser agregado; tiene clímax.
    Para recapitular, las cualidades de una buena organización de sermón son:
    1) Unidad
    2) Coherencia
    3) Progreso
    4) Simetría
    5) Clímax
  • Cómo se clasifican los sermones
    Hemos visto cómo seleccionar un tema, cómo elegir e interpretar un texto, y cómo organizar un sermón. Veamos ahora qué tipos de sermones hay y cuál es la función de cada uno. No todas las autoridades clasifican los sermones de la misma manera, pero los sermones son más comúnmente clasificados como, Tópicos, Textuales y Expositivos. Nosotros seguiremos esta clasificación que está basada en el USO hecho del TEXTO en la construcción del sermón.
  • EL SERMÓN TEMATICO
    El sermón tópico toma del texto únicamente un tópico o sujeto. Las divisiones son inventadas por el predicador de acuerdo a las posibilidades retóricas del sujeto y el conocimiento del sujeto que el predicador tenga según es tratado en toda la Biblia.
    Ejemplo:
    REDENCIÓN
    I. El significado de la redención.
    II. La necesidad de la redención.
    III. El método de la redención.
    IV. Los resultados de la redención.
    EVIDENCIA DEL AMOR DE DIOS
    I. Según es visto en la Biblia.
    II. Según es visto en la naturaleza.
    III. Según es visto en la providencia.
    Este método permite plena libertad de composición y un completo tratamiento de cualquier sujeto. Da rienda suelta al genio inventivo del predicador y abre una amplia puerta a la elocuencia retórica. Sin embargo, el sermón tópico siempre está teñido, más que los otros tipos de sermón, por los puntos de vista y prejuicios personales del predicador. Es usualmente demasiado general en su alcance, y existe la tendencia de la predicación tópica a hacerse demasiado secular. Otra objeción al método tópico es que desarrolla un sermón meramente por extensión, de manera que las divisiones son como eslabones en una cadena, en lugar de partes de una estructura diseñada; y que el número de estas divisiones de cadena es arbitrario, no habiendo ninguna razón para que en la mayoría de los casos no pueda haber más o menos divisiones sin seria violencia hecha al sermón. Por ejemplo, en el segundo caso arriba dado no hay ninguna buena razón, excepto la limitación de tiempo, por la cual otras “evidencias del amor de Dios” no pudieran ser incluidos.
    Aunque las desventajas de la predicación tópica parecen ser mayores que las ventajas, hay varios usos del método, y hay algunos sujetos que son mejor tratados tópicamente. Los sermones tópicos son recomendados en las siguientes condiciones: (a) Cuando el sujeto no es adecuadamente tratado por ningún único pasaje de la Biblia; (b) Cuando uno desea tratar un sujeto de manera muy general, tal como presentar una doctrina a un auditorio al cual es completamente desconocida; (c) Cuando uno desea presentar verdad evangélica general a un auditorio de personas no salvadas para quienes la Biblia no es demasiado familiar; (d) Cuando se tratan problemas sociales o morales no existentes en tiempos de la Biblia o no tratados por los escritores de la Biblia.
  • EL SERMÓN TEMATICO
    El sermón tópico toma del texto únicamente un tópico o sujeto. Las divisiones son inventadas por el predicador de acuerdo a las posibilidades retóricas del sujeto y el conocimiento del sujeto que el predicador tenga según es tratado en toda la Biblia.
    Ejemplo:
    REDENCIÓN
    I. El significado de la redención.
    II. La necesidad de la redención.
    III. El método de la redención.
    IV. Los resultados de la redención.
    EVIDENCIA DEL AMOR DE DIOS
    I. Según es visto en la Biblia.
    II. Según es visto en la naturaleza.
    III. Según es visto en la providencia.
    Este método permite plena libertad de composición y un completo tratamiento de cualquier sujeto. Da rienda suelta al genio inventivo del predicador y abre una amplia puerta a la elocuencia retórica. Sin embargo, el sermón tópico siempre está teñido, más que los otros tipos de sermón, por los puntos de vista y prejuicios personales del predicador. Es usualmente demasiado general en su alcance, y existe la tendencia de la predicación tópica a hacerse demasiado secular. Otra objeción al método tópico es que desarrolla un sermón meramente por extensión, de manera que las divisiones son como eslabones en una cadena, en lugar de partes de una estructura diseñada; y que el número de estas divisiones de cadena es arbitrario, no habiendo ninguna razón para que en la mayoría de los casos no pueda haber más o menos divisiones sin seria violencia hecha al sermón. Por ejemplo, en el segundo caso arriba dado no hay ninguna buena razón, excepto la limitación de tiempo, por la cual otras “evidencias del amor de Dios” no pudieran ser incluidos.
    Aunque las desventajas de la predicación tópica parecen ser mayores que las ventajas, hay varios usos del método, y hay algunos sujetos que son mejor tratados tópicamente. Los sermones tópicos son recomendados en las siguientes condiciones: (a) Cuando el sujeto no es adecuadamente tratado por ningún único pasaje de la Biblia; (b) Cuando uno desea tratar un sujeto de manera muy general, tal como presentar una doctrina a un auditorio al cual es completamente desconocida; (c) Cuando uno desea presentar verdad evangélica general a un auditorio de personas no salvadas para quienes la Biblia no es demasiado familiar; (d) Cuando se tratan problemas sociales o morales no existentes en tiempos de la Biblia o no tratados por los escritores de la Biblia.
  • EL SERMÓN TEMATICO
    El sermón tópico toma del texto únicamente un tópico o sujeto. Las divisiones son inventadas por el predicador de acuerdo a las posibilidades retóricas del sujeto y el conocimiento del sujeto que el predicador tenga según es tratado en toda la Biblia.
    Ejemplo:
    REDENCIÓN
    I. El significado de la redención.
    II. La necesidad de la redención.
    III. El método de la redención.
    IV. Los resultados de la redención.
    EVIDENCIA DEL AMOR DE DIOS
    I. Según es visto en la Biblia.
    II. Según es visto en la naturaleza.
    III. Según es visto en la providencia.
    Este método permite plena libertad de composición y un completo tratamiento de cualquier sujeto. Da rienda suelta al genio inventivo del predicador y abre una amplia puerta a la elocuencia retórica. Sin embargo, el sermón tópico siempre está teñido, más que los otros tipos de sermón, por los puntos de vista y prejuicios personales del predicador. Es usualmente demasiado general en su alcance, y existe la tendencia de la predicación tópica a hacerse demasiado secular. Otra objeción al método tópico es que desarrolla un sermón meramente por extensión, de manera que las divisiones son como eslabones en una cadena, en lugar de partes de una estructura diseñada; y que el número de estas divisiones de cadena es arbitrario, no habiendo ninguna razón para que en la mayoría de los casos no pueda haber más o menos divisiones sin seria violencia hecha al sermón. Por ejemplo, en el segundo caso arriba dado no hay ninguna buena razón, excepto la limitación de tiempo, por la cual otras “evidencias del amor de Dios” no pudieran ser incluidos.
    Aunque las desventajas de la predicación tópica parecen ser mayores que las ventajas, hay varios usos del método, y hay algunos sujetos que son mejor tratados tópicamente. Los sermones tópicos son recomendados en las siguientes condiciones: (a) Cuando el sujeto no es adecuadamente tratado por ningún único pasaje de la Biblia; (b) Cuando uno desea tratar un sujeto de manera muy general, tal como presentar una doctrina a un auditorio al cual es completamente desconocida; (c) Cuando uno desea presentar verdad evangélica general a un auditorio de personas no salvadas para quienes la Biblia no es demasiado familiar; (d) Cuando se tratan problemas sociales o morales no existentes en tiempos de la Biblia o no tratados por los escritores de la Biblia.
  • El texto simplemente menciona las cualidades ejemplares de palabra, conducta, amor fe y pureza: no hay disponible más información sin extraerla de otras partes de la Biblia o de la experiencia personal de uno. El sermón es textual porque el texto provee las divisiones principales, mientras que las subdivisiones o la elaboración son extraídas de otras fuentes. King James Versión (Versión del rey Jacobo) no fue usada para este texto, porque las palabras “conversación” y “caridad” y “amor” y la palabra “espíritu” no aparecen en los viejos manuscritos griegos y entonces no pertenecen al texto. Esto ilustra la necesidad de consultar otras traducciones en la interpretación de textos
  • El texto del ejemplo arriba mencionado consiste en cuatro versículos, un párrafo completo, y debe ser claro que todo encabezamiento y sub-encabezamiento es tomado del pasaje de la Escritura usado para el texto.
  • La mayoría de los objetores a la predicación expositiva, o no entienden el método, o los sermones expositivos que han oído han sido pobres ejemplos. La predicación expositiva se confunde a menudo con la variedad del comentario corriente a la lección de la escuela dominical, o con la conferencia exegética de la Biblia, como la que uno pronunciaría en el servicio de reunión para la oración
  • Cómo se clasifican los sermones
    Hemos visto cómo seleccionar un tema, cómo elegir e interpretar un texto, y cómo organizar un sermón. Veamos ahora qué tipos de sermones hay y cuál es la función de cada uno. No todas las autoridades clasifican los sermones de la misma manera, pero los sermones son más comúnmente clasificados como, Tópicos, Textuales y Expositivos. Nosotros seguiremos esta clasificación que está basada en el USO hecho del TEXTO en la construcción del sermón.
  • 1) Un sermón tópico puede ser compuesto mediante la exhibición, uno a uno, de sus aspectos; ya sea simplemente notando los aspectos, o haciendo preguntas que harán resaltar los aspectos. Por aspectos entendemos puntos de vista o maneras de ver un sujeto.
  • Como ya ha sido señalado, el sermón textual deriva sus principales divisiones del texto. Obviamente entonces, la composición de las divisiones de un sermón textual requiere una técnica diferente de aquella para la composición de divisiones tópicas. Aquí el sujeto no está dividido para acomodar el gusto del predicador, sino como el texto lo indica o lo permite según el alcance de su material. El sermón textual difiere del expositivo; derivando del texto sólo un esqueleto que es rellenado de cualquier forma que el predicador desee o que el sujeto requiera; mientras que el sermón expositivo deriva del texto tanto el esqueleto como la carne
    En obsequio de la conveniencia, dos métodos de componer divisiones textuales serán considerados: El primer método es análisis, la segunda es síntesis.
  • La palabra análisis significa “tomar una parte”, y este es exactamente el significado dado a la palabra en su aplicación a la división del texto. Analizar un texto es simplemente separar sus partes de manera de observarlas y examinarlas separadamente. En este tipo el todo es exactamente igual a la suma de las partes. En algunos textos las líneas de separación no están claras y deben ser diligentemente buscadas, como en Hechos 5:42, donde tales relaciones como tiempo, lugar, método y tema deben ser percibidas. A veces un texto difícil revelará sus partes ocultas cuando una serie de preguntas son hechas, tales como: ¿Quién es el orador? ¿Por qué se dice esto? ¿A quién es dirigido? ¿Qué se requiere? ¿Cuáles son las condiciones de éxito? ¿Qué lecciones son enseñadas? ¿Qué promesas son hechas? ¿Qué ideas son expresadas? ¿Qué doctrinas son enseñadas? ¿Qué cualidades son manifestadas? Hay muchas posibles preguntas que pueden ser usadas en el análisis; hay algunas de modo de ilustración. El texto mismo a menudo sugerirá sus propias preguntas. En la mayoría de los casos, sin embargo, los textos apropiados para la división analítica serán muy fáciles de tratar, debido al hecho de que ningún cambio es hecho en el orden de los puntos
  • La palabra síntesis significa “reunir”. El tratamiento sintético, como implica su nombre, tiene que ver con el reordenamiento de los puntos, o la construcción de un esquema con los puntos provistos por un texto, pero dispuestos para adecuarse al fin del sermón o al patrón de la composición del sermón sin pensar en el orden de los puntos en el texto. Aquí el todo es mayor que la suma de las partes, como un edificio es más que una pila de piedras, porque el edificio, además de los materiales, tiene un diseño. En el sermón sintético el texto es la fuente del material, pero el sermón incluye un diseño además del material. El análisis es como clasificar los estratos de mármol en una cantera, la síntesis es como construir un edificio con ese mismo mármol. Clasificar un árbol de caucho en cuanto a raíces, tronco, ramas y hojas sería análisis; hacer la cámara de un automóvil sería síntesis.
    A menudo el fin de un sermón o las reglas de la organización hacen conveniente la disposición del material en el texto. La última cláusula del texto puede convertirse en el primer punto y la primera cláusula el último punto en el esquema, en orden a tener progreso y clímax en el sermón. A veces un tema menor en un texto puede convertirse en un tema mayor en el sermón, y entonces algunos de los materiales en el texto son ignorados. Aquí no se violenta el verdadero significado del texto, pero solamente la parte del texto que es relevante al fin del sermón es utilizada. También a veces un diseño es superpuesto al material del texto. El material bíblico para el esquema proviene del texto, pero el diseño total es inventado.
    Tres tipos de esquemas de sermón textual sintético han sido descriptos:
    a) esquemas de orden invertido.
    b) esquemas de tema menor.
    c) esquemas de diseño superpuesto.
  • La palabra síntesis significa “reunir”. El tratamiento sintético, como implica su nombre, tiene que ver con el reordenamiento de los puntos, o la construcción de un esquema con los puntos provistos por un texto, pero dispuestos para adecuarse al fin del sermón o al patrón de la composición del sermón sin pensar en el orden de los puntos en el texto. Aquí el todo es mayor que la suma de las partes, como un edificio es más que una pila de piedras, porque el edificio, además de los materiales, tiene un diseño. En el sermón sintético el texto es la fuente del material, pero el sermón incluye un diseño además del material. El análisis es como clasificar los estratos de mármol en una cantera, la síntesis es como construir un edificio con ese mismo mármol. Clasificar un árbol de caucho en cuanto a raíces, tronco, ramas y hojas sería análisis; hacer la cámara de un automóvil sería síntesis.
    A menudo el fin de un sermón o las reglas de la organización hacen conveniente la disposición del material en el texto. La última cláusula del texto puede convertirse en el primer punto y la primera cláusula el último punto en el esquema, en orden a tener progreso y clímax en el sermón. A veces un tema menor en un texto puede convertirse en un tema mayor en el sermón, y entonces algunos de los materiales en el texto son ignorados. Aquí no se violenta el verdadero significado del texto, pero solamente la parte del texto que es relevante al fin del sermón es utilizada. También a veces un diseño es superpuesto al material del texto. El material bíblico para el esquema proviene del texto, pero el diseño total es inventado.
    Tres tipos de esquemas de sermón textual sintético han sido descriptos:
    a) esquemas de orden invertido.
    b) esquemas de tema menor.
    c) esquemas de diseño superpuesto.
  • En el texto del ejemplo arriba enunciado hay tres puntos: A, B y C. En el esquema están dispuestos: B, C, A—porque este orden es conveniente desde el punto de vista de la oratoria sagrada. Las maneras de realizar algo no deben ser tratadas hasta que lo que uno va a realizar haya sido propuesto. Así que la primera división (B) trata acerca del fin; la segunda (C) el patrón; y la tercera (A) el método de realización; el orden de los puntos en el texto, sin embargo, fue diferente.
  • El verdadero tema y contexto del texto arriba enunciado es la “preeminencia de Cristo”, pero la “reconciliación” es un tema menor que se adecua al propósito del presente sermón. En el siguiente ejemplo el verdadero tema del texto es “Victoria sobre los afanes”, pero sin hacer injusticia a la verdad o el propósito del autor, uno podría hacer un esquema del tema menor:
  • Aquí la idea de escala está superpuesta al texto para hacer al sermón más vívido. No se hace ninguna violencia al significado del texto. Las verdades son las mismas, excepto que se les da una nueva estructura y cambia el orden para hacer una escala ascendente. El valor de tal tratamiento debiera ser claramente manifiesto.
  • Aquí la mayor vivacidad es lograda mediante el uso de prendas de vestir para representar las cualidades del carácter cristiano. El diseño superpuesto es sugerido mediante la palabra del texto, “vístete”. Las prendas de vestir son arbitrarias pero el tratamiento, no obstante, es textual, y perfectamente fiel al significado del autor
    Muchos textos deben necesariamente ser tratados sintéticamente, porque no hay en ellos ningún orden y disposición preestablecidos de los puntos. De forma que por análisis los puntos del texto son descubiertos y declarados sobre el papel exactamente como se le ocurren al predicador, luego son estudiados hasta que alguna relación es vista entre ellos. Finalmente, los puntos son estudiados y dispuestos. El sermón sintético comienza con el análisis, de forma de separar todos los puntos; pero el análisis es sólo la primera etapa de la preparación; antes que el sermón esté listo para ser pronunciado los puntos deben ser integrados a un adecuado diseño o disposición
  • Un sermón expositivo es un discurso basado en una porción de la Escritura, ocupado principalmente con exposición, enteramente restringido en el esquema al pasaje elegido, y pronunciado con miras a persuadir
  • ¿Es necesario que la exposición siga el orden de los versículos en el pasaje?
    No, no es necesario seguir el orden del texto. Este orden natural puede ser seguido si ya es el orden lógico. Este sería el método de análisis. Pero, si el orden del texto no es el orden lógico para discurrir, el orden puede ser cambiado para adecuarse al propósito del sermón. Este sería el método de síntesis. Sobre este punto, un número de libros de texto se equivocan, infiriendo que el orden natural de los versículos debe ser seguido.
    (Análisis y síntesis fueron descriptos en el primer capítulo bajo “construcción del sermón textual”; análisis y síntesis pueden también ser aplicados a la construcción del sermón expositivo).
    2) ¿Tendrá siempre el sermón expositivo la naturaleza de una conferencia que busca sólo explicar e instruir, o tienen un lugar la exhortación y la aplicación?
    Un sermón y una conferencia son dos cosas distintas. Una conferencia instruye o entretiene, un sermón debe instruir y puede entretener, pero su objetivo principal es persuadir. Una conferencia expositiva es pronunciada con el propósito de enseñar la Palabra. Un sermón expositivo, como cualquier verdadero sermón, es pronunciado con persuasión por su fin principal. El sermón expositivo, entonces, tiene lugar para la dramatización, vívida ilustración y ser pronunciado enérgicamente.
    3) ¿Es necesaria la unidad en un sermón expositivo?
    Sí, la unidad es esencial a cualquier tipo de sermón. Los discursos del tipo comentario corriente son frecuentemente confundidos con los sermones expositivos, pero un discurso sin unidad no es realmente un sermón, porque unidad y clímax son necesarios para el mejor éxito en la persuasión. Por lo tanto, para los sermones expositivos, los textos seleccionados deben tener unidad de pensamiento.
    4) ¿Es necesario tratar todo el material en un texto largo?
    No, sólo el material en el texto que está relacionado, o que se considera apropiado a la ocasión, es necesario que sea tratado. Es mejor para el sermón si las porciones no relacionadas de la Escritura son omitidas de la discusión.
    5) ¿Es permisible citar pasajes paralelos de otras partes de la Biblia en un sermón expositivo?
    Sí, es permisible citar pasajes paralelos para apoyar cualquier punto en el sermón, siempre y cuando el punto esté basado en alguna declaración o inferencia hallada en el texto regular del sermón. Obviamente, no debe haber demasiadas de estas citaciones o el texto se perderá de vista. Además, las citaciones no deben ser expuestas; están allí meramente para ser citadas, porque la exposición es del texto, no de los pasajes paralelos.
    6) ¿Pueden las ilustraciones de cualquier tipo ser usadas en un sermón expositivo, o deben ellas también ser derivadas del texto, contexto, antecedentes históricos o la experiencia del autor?
    Uno puede utilizar cualquier ilustración, pero si pueden ser tomadas del texto, contexto, antecedentes o la experiencia del autor, el discurso será más compacto e instructivo, pero el éxito es más importante que la compactibilidad, de modo que el predicador debe guiarse por su gusto.
    El resto de este capítulo será dedicado a explicar las distintas maneras de construir el esquema del sermón expositivo, las maneras de construir la elaboración o exposición, y el método de preparar todo el sermón paso a paso
  • ¿Es necesario que la exposición siga el orden de los versículos en el pasaje?
    No, no es necesario seguir el orden del texto. Este orden natural puede ser seguido si ya es el orden lógico. Este sería el método de análisis. Pero, si el orden del texto no es el orden lógico para discurrir, el orden puede ser cambiado para adecuarse al propósito del sermón. Este sería el método de síntesis. Sobre este punto, un número de libros de texto se equivocan, infiriendo que el orden natural de los versículos debe ser seguido.
    (Análisis y síntesis fueron descriptos en el primer capítulo bajo “construcción del sermón textual”; análisis y síntesis pueden también ser aplicados a la construcción del sermón expositivo).
    2) ¿Tendrá siempre el sermón expositivo la naturaleza de una conferencia que busca sólo explicar e instruir, o tienen un lugar la exhortación y la aplicación?
    Un sermón y una conferencia son dos cosas distintas. Una conferencia instruye o entretiene, un sermón debe instruir y puede entretener, pero su objetivo principal es persuadir. Una conferencia expositiva es pronunciada con el propósito de enseñar la Palabra. Un sermón expositivo, como cualquier verdadero sermón, es pronunciado con persuasión por su fin principal. El sermón expositivo, entonces, tiene lugar para la dramatización, vívida ilustración y ser pronunciado enérgicamente.
    3) ¿Es necesaria la unidad en un sermón expositivo?
    Sí, la unidad es esencial a cualquier tipo de sermón. Los discursos del tipo comentario corriente son frecuentemente confundidos con los sermones expositivos, pero un discurso sin unidad no es realmente un sermón, porque unidad y clímax son necesarios para el mejor éxito en la persuasión. Por lo tanto, para los sermones expositivos, los textos seleccionados deben tener unidad de pensamiento.
    4) ¿Es necesario tratar todo el material en un texto largo?
    No, sólo el material en el texto que está relacionado, o que se considera apropiado a la ocasión, es necesario que sea tratado. Es mejor para el sermón si las porciones no relacionadas de la Escritura son omitidas de la discusión.
    5) ¿Es permisible citar pasajes paralelos de otras partes de la Biblia en un sermón expositivo?
    Sí, es permisible citar pasajes paralelos para apoyar cualquier punto en el sermón, siempre y cuando el punto esté basado en alguna declaración o inferencia hallada en el texto regular del sermón. Obviamente, no debe haber demasiadas de estas citaciones o el texto se perderá de vista. Además, las citaciones no deben ser expuestas; están allí meramente para ser citadas, porque la exposición es del texto, no de los pasajes paralelos.
    6) ¿Pueden las ilustraciones de cualquier tipo ser usadas en un sermón expositivo, o deben ellas también ser derivadas del texto, contexto, antecedentes históricos o la experiencia del autor?
    Uno puede utilizar cualquier ilustración, pero si pueden ser tomadas del texto, contexto, antecedentes o la experiencia del autor, el discurso será más compacto e instructivo, pero el éxito es más importante que la compactibilidad, de modo que el predicador debe guiarse por su gusto.
    El resto de este capítulo será dedicado a explicar las distintas maneras de construir el esquema del sermón expositivo, las maneras de construir la elaboración o exposición, y el método de preparar todo el sermón paso a paso
  • Los términos tópico, textual y expositivo describen los métodos de construir un sermón en relación al texto; estos últimos términos describen los tipos de asuntos de los cuales trata el texto. Un sermón es “expositivo” porque expone y está limitado a un pasaje consecutivo de la Escritura, pero su asunto puede ser “doctrinal”, “ético” o “biográfico”, etc. Estos términos serán definidos y explicados para que el lector pueda claramente percibir lo que al autor quiere decir con ellos. Cuando son usados por otros escritores, pueden significar algo diferente. Una vez definidos estos términos, ellos serán usados consistentemente a través de este libro para referirse a las mismas cosas. No hay prácticamente dos escritores o el mismo escritor que usen términos técnicos consistentemente, ellos sirven para describir géneros, especies y variedades de sermones más directamente de lo que uno podría sin el uso de términos técnicos.
  • El ejemplo arriba enunciado es expositivo porque está tomado enteramente de un pasaje de la Escritura; es sintético en su construcción porque los puntos no están dispuestos en el mismo orden en que ocurren en el texto; y es doctrinal porque su fin es explicar e imponer la doctrina de la justificación. Cuando uno ve cuán fácilmente los miembros de la iglesia de hoy en día son atraídos a los falsos cultos y persuadidos a chapucear en modas religiosas, uno se convence que debiera haber más predicación doctrinal expositiva en nuestros púlpitos
  • Los términos tópico, textual y expositivo describen los métodos de construir un sermón en relación al texto; estos últimos términos describen los tipos de asuntos de los cuales trata el texto. Un sermón es “expositivo” porque expone y está limitado a un pasaje consecutivo de la Escritura, pero su asunto puede ser “doctrinal”, “ético” o “biográfico”, etc. Estos términos serán definidos y explicados para que el lector pueda claramente percibir lo que al autor quiere decir con ellos. Cuando son usados por otros escritores, pueden significar algo diferente. Una vez definidos estos términos, ellos serán usados consistentemente a través de este libro para referirse a las mismas cosas. No hay prácticamente dos escritores o el mismo escritor que usen términos técnicos consistentemente, ellos sirven para describir géneros, especies y variedades de sermones más directamente de lo que uno podría sin el uso de términos técnicos.
  • Si hay una tendencia en algunos predicadores a descuidar la predicación ética, que ellos noten que un gran lugar es dado en el Nuevo Testamento a la regulación de la conducta cristiana. Descuidar la predicación ética es pasar por alto gran parte de la palabra santa. Si el descuido se debe al temor de que los sermones éticos serán mal recibidos, ese temor es infundado. La ética en un sermón tópico podría volverse ofensiva, porque podría llegar a considerarse personal, pero en un sermón expositivo la sospecha de un antagonismo personal es muy improbable. Además, el sermón expositivo que está completamente fundado en la Escritura tiene más peso de autoridad divina y es más probable que sea efectivo.
  • Los términos tópico, textual y expositivo describen los métodos de construir un sermón en relación al texto; estos últimos términos describen los tipos de asuntos de los cuales trata el texto. Un sermón es “expositivo” porque expone y está limitado a un pasaje consecutivo de la Escritura, pero su asunto puede ser “doctrinal”, “ético” o “biográfico”, etc. Estos términos serán definidos y explicados para que el lector pueda claramente percibir lo que al autor quiere decir con ellos. Cuando son usados por otros escritores, pueden significar algo diferente. Una vez definidos estos términos, ellos serán usados consistentemente a través de este libro para referirse a las mismas cosas. No hay prácticamente dos escritores o el mismo escritor que usen términos técnicos consistentemente, ellos sirven para describir géneros, especies y variedades de sermones más directamente de lo que uno podría sin el uso de términos técnicos.
  • Nótese que ninguno de estos hechos acerca del pecado es directamente declarado por el autor de Segundo Reyes pero son inferidos de los detalles de la historia y de las conversaciones entre los personajes en la historia, tales como Giezi, Naamán y Eliseo. Casi toda la predicación expositiva de textos en secciones históricas de la Biblia será tratada mediante inferencias relacionadas. Pablo dice acerca de la historia israelí (1 Corintios 10:11) “Estas cosas les sucedieron por ejemplo.” Por lo tanto, se nos da libertad para construir sermones de inferencia. Se debe tener cuidado, sin embargo, de no hacer inferencias apresuradas que no armonicen con la enseñanza de las Escrituras como un todo. Alocadas espiritualizaciones, asimismo, deben ser evitadas. Los sermones de inferencia son a veces llamados “de observación”.
  • Los términos tópico, textual y expositivo describen los métodos de construir un sermón en relación al texto; estos últimos términos describen los tipos de asuntos de los cuales trata el texto. Un sermón es “expositivo” porque expone y está limitado a un pasaje consecutivo de la Escritura, pero su asunto puede ser “doctrinal”, “ético” o “biográfico”, etc. Estos términos serán definidos y explicados para que el lector pueda claramente percibir lo que al autor quiere decir con ellos. Cuando son usados por otros escritores, pueden significar algo diferente. Una vez definidos estos términos, ellos serán usados consistentemente a través de este libro para referirse a las mismas cosas. No hay prácticamente dos escritores o el mismo escritor que usen términos técnicos consistentemente, ellos sirven para describir géneros, especies y variedades de sermones más directamente de lo que uno podría sin el uso de términos técnicos.
  • Los sermones biográficos son muy efectivos, porque el mayor interés, aparte del propio interés, es el interés humano. Todos nosotros estamos interesados en los éxitos y hasta en los fracasos de otros. Los sermones biográficos son espléndidos para predicar a los jóvenes, porque se los puede hacer muy vívidos y dramáticos. Se debe tener cuidado en la preparación del sermón biográfico, para que no sea simplemente una colección de datos acerca de una persona remota, que carezca de aplicación a los problemas y condiciones reales presentes hoy en día.
  • Los términos tópico, textual y expositivo describen los métodos de construir un sermón en relación al texto; estos últimos términos describen los tipos de asuntos de los cuales trata el texto. Un sermón es “expositivo” porque expone y está limitado a un pasaje consecutivo de la Escritura, pero su asunto puede ser “doctrinal”, “ético” o “biográfico”, etc. Estos términos serán definidos y explicados para que el lector pueda claramente percibir lo que al autor quiere decir con ellos. Cuando son usados por otros escritores, pueden significar algo diferente. Una vez definidos estos términos, ellos serán usados consistentemente a través de este libro para referirse a las mismas cosas. No hay prácticamente dos escritores o el mismo escritor que usen términos técnicos consistentemente, ellos sirven para describir géneros, especies y variedades de sermones más directamente de lo que uno podría sin el uso de términos técnicos.
  • Las concretas actividades de una vida cristiana no se asemejan exteriormente a correr una carrera, pero hay características de cada una que se asemejan, tales como: espectadores, entrenamiento, perseverante esfuerzo, un juez y una recompensa. Este tipo de sermón se puede hacer muy vívido y es usualmente fácil de recordar. Hay muchas analogías parecidas en la Biblia, de las cuales casi todas hacen excelentes textos de sermón. Los sermones analógicos son muy buenos para los niños y jóvenes.
  • Los términos tópico, textual y expositivo describen los métodos de construir un sermón en relación al texto; estos últimos términos describen los tipos de asuntos de los cuales trata el texto. Un sermón es “expositivo” porque expone y está limitado a un pasaje consecutivo de la Escritura, pero su asunto puede ser “doctrinal”, “ético” o “biográfico”, etc. Estos términos serán definidos y explicados para que el lector pueda claramente percibir lo que al autor quiere decir con ellos. Cuando son usados por otros escritores, pueden significar algo diferente. Una vez definidos estos términos, ellos serán usados consistentemente a través de este libro para referirse a las mismas cosas. No hay prácticamente dos escritores o el mismo escritor que usen términos técnicos consistentemente, ellos sirven para describir géneros, especies y variedades de sermones más directamente de lo que uno podría sin el uso de términos técnicos.
  • Un sermón sin esqueleto es como un hombre sin espinazo o como un edificio sin entramado. Pero así como un hombre debe ser más que huesos y un edificio más que vigas, así también un sermón debe ser más que un esqueleto. El esqueleto del sermón debe ser vestido de carne viviente. Debe haber una elaboración de las ideas esqueléticas que constituyen las divisiones del sermón. Hay seis métodos de elaboración que muchos escritores de oratoria sagrada reconocen.
  • consiste en definir las palabras del texto que no son completamente claras, o de explicar las expresiones idiomáticas y sintaxis de la gramática. Hay dos razones para la necesidad de este tipo de elaboración. Nuestra Biblia inglesa es una traducción de otros idiomas, y pese a ser muy confiable en todos los asuntos de doctrina, sus enseñanzas son mucho más claras cuando son leídas en los idiomas originales. Además, nuestra King James Versión (Versión del rey Jacobo) tiene casi cuatrocientos años y contiene muchas palabras arcaicas que precisan ser explicados a los lectores modernos. Por ejemplo, Filipenses 3:20 se aclara mucho y se hace más interesante explicando que la palabra “conversación” significa “ciudadanía”. Se ve, entonces, que los versículos siguientes contienen instrucciones concernientes a la buena ciudadanía cristiana, que se aplicaba muy apropiadamente a la gente de Filipos que vivía en una colonia romana y que tenían un interés más que regular en la ciudadanía. En Marcos 11:24 uno encuentra las palabras, “creed que lo recibiréis”, pero en la elaboración debiera ser explicado que el verbo “recibiréis” es tiempo pasado (aorist) y debe leerse “creed que habéis recibido”, ya que la lectura posterior indicaba un más claro acto de fe. Así, la gramática puede ser vista como ayudando a la elaboración. La elaboración verbal no requiere siempre estar interesada en los idiomas originales, pero puede estar interesada también en los significados y gramática de las palabras inglesas
  • Los libros sobre la oratoria sagrada, que proporcionan todos los datos necesarios, clasificaciones e información general concerniente a la predicación científica, demasiado a menudo dejan de demostrar los efectivos pasos en la preparación del sermón. Esto es especialmente cierto de tratados sobre la predicación expositiva. Sigamos nosotros aquí las efectivas etapas de la preparación en su orden natural. No todos los trabajadores siguen el mismo orden en la preparación, pero los pasos dados aquí pueden fácilmente ser cambiados para adecuarse a las preferencias personales del predicador individual
  • Los libros sobre la oratoria sagrada, que proporcionan todos los datos necesarios, clasificaciones e información general concerniente a la predicación científica, demasiado a menudo dejan de demostrar los efectivos pasos en la preparación del sermón. Esto es especialmente cierto de tratados sobre la predicación expositiva. Sigamos nosotros aquí las efectivas etapas de la preparación en su orden natural. No todos los trabajadores siguen el mismo orden en la preparación, pero los pasos dados aquí pueden fácilmente ser cambiados para adecuarse a las preferencias personales del predicador individual
  • Los libros sobre la oratoria sagrada, que proporcionan todos los datos necesarios, clasificaciones e información general concerniente a la predicación científica, demasiado a menudo dejan de demostrar los efectivos pasos en la preparación del sermón. Esto es especialmente cierto de tratados sobre la predicación expositiva. Sigamos nosotros aquí las efectivas etapas de la preparación en su orden natural. No todos los trabajadores siguen el mismo orden en la preparación, pero los pasos dados aquí pueden fácilmente ser cambiados para adecuarse a las preferencias personales del predicador individual
  • Los libros sobre la oratoria sagrada, que proporcionan todos los datos necesarios, clasificaciones e información general concerniente a la predicación científica, demasiado a menudo dejan de demostrar los efectivos pasos en la preparación del sermón. Esto es especialmente cierto de tratados sobre la predicación expositiva. Sigamos nosotros aquí las efectivas etapas de la preparación en su orden natural. No todos los trabajadores siguen el mismo orden en la preparación, pero los pasos dados aquí pueden fácilmente ser cambiados para adecuarse a las preferencias personales del predicador individual
  • Los libros sobre la oratoria sagrada, que proporcionan todos los datos necesarios, clasificaciones e información general concerniente a la predicación científica, demasiado a menudo dejan de demostrar los efectivos pasos en la preparación del sermón. Esto es especialmente cierto de tratados sobre la predicación expositiva. Sigamos nosotros aquí las efectivas etapas de la preparación en su orden natural. No todos los trabajadores siguen el mismo orden en la preparación, pero los pasos dados aquí pueden fácilmente ser cambiados para adecuarse a las preferencias personales del predicador individual
  • Los libros sobre la oratoria sagrada, que proporcionan todos los datos necesarios, clasificaciones e información general concerniente a la predicación científica, demasiado a menudo dejan de demostrar los efectivos pasos en la preparación del sermón. Esto es especialmente cierto de tratados sobre la predicación expositiva. Sigamos nosotros aquí las efectivas etapas de la preparación en su orden natural. No todos los trabajadores siguen el mismo orden en la preparación, pero los pasos dados aquí pueden fácilmente ser cambiados para adecuarse a las preferencias personales del predicador individual
  • Los libros sobre la oratoria sagrada, que proporcionan todos los datos necesarios, clasificaciones e información general concerniente a la predicación científica, demasiado a menudo dejan de demostrar los efectivos pasos en la preparación del sermón. Esto es especialmente cierto de tratados sobre la predicación expositiva. Sigamos nosotros aquí las efectivas etapas de la preparación en su orden natural. No todos los trabajadores siguen el mismo orden en la preparación, pero los pasos dados aquí pueden fácilmente ser cambiados para adecuarse a las preferencias personales del predicador individual
  • Los libros sobre la oratoria sagrada, que proporcionan todos los datos necesarios, clasificaciones e información general concerniente a la predicación científica, demasiado a menudo dejan de demostrar los efectivos pasos en la preparación del sermón. Esto es especialmente cierto de tratados sobre la predicación expositiva. Sigamos nosotros aquí las efectivas etapas de la preparación en su orden natural. No todos los trabajadores siguen el mismo orden en la preparación, pero los pasos dados aquí pueden fácilmente ser cambiados para adecuarse a las preferencias personales del predicador individual
  • Los libros sobre la oratoria sagrada, que proporcionan todos los datos necesarios, clasificaciones e información general concerniente a la predicación científica, demasiado a menudo dejan de demostrar los efectivos pasos en la preparación del sermón. Esto es especialmente cierto de tratados sobre la predicación expositiva. Sigamos nosotros aquí las efectivas etapas de la preparación en su orden natural. No todos los trabajadores siguen el mismo orden en la preparación, pero los pasos dados aquí pueden fácilmente ser cambiados para adecuarse a las preferencias personales del predicador individual
  • Parece haber una común tendencia a subestimar el valor de las cosas pequeñas. La introducción y conclusión de un sermón son pequeñas partes, pero son extremadamente vitales para el éxito del sermón. Sin embargo, porque son pequeñas partes, muchos predicadores pasan por alto su importancia. Predicadores que muy cuidadosamente preparan el cuerpo del sermón, dejan la introducción y conclusión a la inspiración del momento de hablar, no dándose cuenta que es poco probable que la introducción llegue por inspiración, no importando cuánta espontaneidad el resto del sermón pueda tener; y mientras la conclusión puede tomar prestada inspiración del clímax, le faltará, sin meditación previa, otras cualidades deseables. Algunos escritores acerca de la oratoria sagrada insisten en que a la introducción y conclusión deben dárseles más preparación que cualquier otro punto del sermón; sin embargo, esto quizá sea ir demasiado lejos en la otra dirección, pero no mucho. Cuando las cualidades deseables de la introducción y conclusión sean consideradas, será bien claro para el lector por qué estas partes del sermón necesitan una cuidadosa preparación.
  • 1) Primera, y entre las cualidades más importantes que debe exhibir una introducción de sermón, es que debe ser Llamativa. Las primeras impresiones son usualmente las duraderas y no fáciles de cambiar. Si el predicador es poco interesante en sus primeras frases, encontrará más difícil mantener el interés que si hubiera comenzado el sermón con un enfoque llamativo. Una introducción es llamativa cuando va directamente a un punto de interés para el oyente, y cuando la idea es expresada en una forma original. O podría decirse que cualquier cosa es llamativa en tanto que lo llama a uno captando su interés. Cuando las primeras frases de un sermón llaman la atención del oyente el predicador capta un auditorio atento y una mejor audiencia. Si el sermón comienza de manera aburrida los oyentes dicen, “Simplemente otro sermón”. También tendrá el predicador un auditorio mucho más cordial, si da la impresión al comienzo, que tiene algo de valor para la gente en lugar de simplemente buscar un auditorio que oiga su sermón. Cierto escritor sobre “Hablar en público” tiene una buena fórmula para una introducción, que es, “¡Provoque un incendio!
    2) Además de ser llamativa, la introducción debe ser Clara. Las mentes de los oyentes no están al principio suficientemente alertas para aprehender conceptos abstractos o enmarañados. No sólo eso, los pensamientos deben ser transparentes para que el interés en el tema sea despertado. Difícilmente es posible estar interesado en una proposición no del todo entendida por uno. Luego, una oscura introducción invariablemente dará la impresión de que todo el sermón será oscuro o demasiado difícil de entender para la gente. Si el contenido de un sermón es realmente bastante profundo, tanto más necesita una introducción clara, porque ideas bastante abstrusas pueden ser aclaradas si son construidas sobre una base lúcida y nos acercamos a ellas gradualmente. Hace a la claridad de la introducción estudiarla y meditarla cuidadosamente.
    3) Cercanamente relacionada con la claridad, e igualmente necesaria a la introducción, es la Unidad. El preludio al sermón debe consistir en una única idea, porque una multiplicidad de ideas es inconsistente tanto con la claridad como con el interés. Tener varias ideas en la introducción es como que un orador sea presentado por varias personas; o la primera no lo presenta adecuadamente, o las otras son una innecesaria pérdida de tiempo.
    4) Uno de los más importantes requisitos de una introducción es la Brevedad. Todo el mundo se resiente de la persona que tarda treinta minutos en presentar a un orador. Así también, ellos se molestan cuando el orador toma la mitad de su tiempo en acercarse a su sujeto. Todo lector de la Biblia se pregunta por qué los hijos de Israel tardaron cuarenta años para entrar en la tierra de Canán, y muchos seglares se preguntan por qué el predicador que deambula tanto tiempo alrededor del margen de su texto no “pasa y se posesiona de la tierra”. En casi todos los casos, el sermón que es demasiado largo, es demasiado largo en la introducción. En estos días de apuro y competencia los oyentes aprecian el ir directo al punto del predicador con la mínima demora posible.
    5) Además, la introducción debe ser pronunciada en un tono de voz conversacional y no debe ser demasiado pretenciosa o elocuente, esto es, debe ser Modesta. Cuando la introducción es de tono demasiado apasionado, el sermón propiamente dicho parecerá probablemente aburrido en comparación; o si la intensidad y volumen se mantienen uniformemente todo a lo largo, la pasión pierde su poder de impresionar y la monotonía finalmente se hace molesta. Cuando el preludio es demasiado elocuente el sermón parecerá vulgar; o si el sermón es igualmente elocuente se hace demasiado edulcorado después de un tiempo. Una introducción puede ser llamativa sin un volumen atronador o un lenguaje indebidamente elocuente o pretencioso.
    6) Mientras que la introducción del sermón debe ciertamente ser modesta, es igualmente importante que sea No Apologética. Es seguro aconsejar que uno no debe nunca disculparse en la introducción. Cualquier cosa de la cual uno sienta necesidad de disculpare debe ser evitada u omitida. Inevitables estados de salud y voz, o accidentes, son sólo más grandemente acentuados mediante una disculpa. Si uno no ha tenido suficiente tiempo para prepararse, debe simplemente pedir la ayuda de Dios y seguir adelante, porque una disculpa no hace mejor un sermón apresuradamente preparado. Muchos predicadores piadosos han predicado sermones efectivos mediante la ayuda de Dios, pese a la debilidad física o falta de preparación cuando no ha sido debida a la pereza.
    7) Finalmente, la introducción debe ser Específica. Esto es, debe ser preparada para un sermón específico. Algunos de los viejos predicadores usaban un repertorio de introducciones estereotipadas, que eran usadas, con una pequeña adaptación, con casi cualquier sermón. Pero, una introducción que sea tan general que pueda introducir cualquier sermón, no es realmente adecuada para apropiadamente introducir cualquier sermón. Una buena introducción contendrá una clara declaración del tema del sermón y su propósito. Obviamente, entonces, la apropiada introducción tiene que ser específicamente preparada. Sin embargo, si bien está relacionada con el sermón específico no debe ser parte del cuerpo, ni debe anticipar el material de ninguna de las divisiones; es simplemente un acercamiento al tema, que brevemente extiende los cimientos de manera tal de preparar a los oyentes para el sermón y despertar su interés.
  • ¿Qué tiene que ver este texto con el contexto?
    A menudo será mejor introducir un sermón mostrando la relación del texto al contexto, especialmente cuando uno ha elegido un texto narrativo que no será claro sin algunos antecedentes históricos para montar la escena. La historia de Naaman el leproso es más clara cuando uno sabe algo acerca de los eventos precedentes y el estado de cosas entre Israel y Siria. La mayoría de los textos en el libro del Apocalipsis no tienen sentido hasta que versículos o capítulos circundantes son resumidos. Esto podría ser cierto de cualquier texto de cualquier parte de la Biblia.
    2) ¿Qué relación tiene este sermón a un sermón precedente en una serie?
    Un sermón de un curso o serie puede a menudo ser mejor introducido mediante una breve sinopsis o sumario del sermón de la semana precedente.
    3) ¿Qué tiene que ver este sermón con el día u ocasión especial?
    Si el tema del sermón es derivado del sentimiento o tradición de un día u ocasión especial, será a menudo mejor introducido mediante una explicación de ese sentimiento o tradición.
    4) ¿Qué tiene que ver este sermón con una especial necesidad de la congregación?
    La introducción frecuentemente consistirá en una declaración de la necesidad o necesidades de la congregación, especialmente cuando el sermón ha sido preparado para afrontar esta necesidad o condición. Este tipo es particularmente válido cuando la necesidad es generalmente reconocida por la gente ansiosa de ver satisfecha la necesidad. Si la necesidad no es reconocida o admitida, es mejor enfocar el tratamiento de otra manera. Supongamos, por ejemplo, que hay frialdad y una falta general de devoción entre la gente, el predicador puede abordar su sermón señalando la condición y luego con esperanza proponer un sermón que él confía mostrará el camino a un plano espiritual más elevado. Uno no debe caer en el hábito de desesperadamente lamentar la condición de la gente, hábito que sólo conduce a la falta de esperanza.
    5) ¿Qué experiencia personal ha sugerido este sermón?
    Si el sermón ha sido sugerido a la mente del predicador por una experiencia personal, él puede introducir el sermón contando brevemente la experiencia y cómo ésta sugirió el sermón. Tales experiencias deben ser contadas modestamente y sin detalles insípidos. Este tipo de introducción no debe usarse demasiado a menudo.
    6) ¿Por qué es este sermón de especial importancia?
    Cuando uno está tratando acerca de un sujeto realmente importante, puede bastar como introducción llamar la atención del auditorio a su importancia. El lego se interesa de inmediato cuando percibe que el sujeto del predicador es de considerable significado, pero no se impresionará por tales introducciones después de un tiempo si los sermones resultan ser decepcionantes. Entonces, si bien este tipo de introducción es efectiva, debe usarse únicamente cuando el sermón es de importancia especial. Sin embargo, hay ciertamente una gran cantidad de temas trascendentales en las Santas Escrituras que, si son apropiadamente tratadas, valen el tiempo y atención de cualquier oyente.
    7) ¿Qué historia o anécdota introducirá este sermón?
    Cuando una historia verdaderamente apta puede ser encontrada, hace uno de los tipos más atractivos de introducción. Uno tiene que asegurarse que la historia claramente sugiera el tema y se tienen que omitir los detalles que distraen y que impiden la claridad y la brevedad. Es importante, también, que la historia o anécdota sea fresca, ya que las anécdotas trilladas no despiertan interés alguno. Los enfoques de historias son usados ampliamente con éxito por los oradores públicos.
    8) ¿Qué asunto de la actualidad introducirá este sermón?
    Los asuntos corrientes son usualmente bastante llamativos y hacen excelentes introducciones a sermones cuando son relevantes al tema. Hay una precaución: es mejor no referirse a asuntos de las noticias que agiten demasiado las mentes de las personas o causen demasiada angustia, porque la gente continuará pensando acerca de la noticia y no seguirá el sermón.
    Por fin, uno puede abordar un sermón simplemente pidiendo la atención de la gente cuando sólo hay un tiempo limitado para el sermón. Usualmente, sin embargo, un sermón debiera tener una introducción apropiada, porque la mente tiene una aversión especial a las brusquedades y no está usualmente lista para concentrarse en una idea sin preparación. En raras ocasiones, cuando se necesita todo el tiempo para el tratamiento, uno puede prescindir de una introducción
  • 1) Al igual que la introducción, la conclusión debe tener CLARIDAD. La conclusión es la parte del sermón en la cual el predicador llama a la acción o decisión; es la parte más vital del sermón, por lo cual no tiene que haber ninguna oscuridad de pensamiento. “Si el que toca el clarín sopla un sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla? Un abogado nunca ganaría un caso si su apelación al jurado fuera en lenguaje ambiguo o equívoco. Aun el sermón profundo tiene que ser claro como el cristal en la conclusión, o no tendrá ningún éxito práctico. Los grandes ganadores de almas, en la conclusión de sus sermones, sin excepción han dejado bien claro lo que querían que sus oyentes hicieran y qué decisiones querían que ellos tomasen.
    2) Otra cualidad de una buena conclusión es la UNIDAD. Si exhortamos a nuestros oyentes a hacer demasiadas cosas, no es probable que hagan ninguna de ellas, pero si ponemos frente a ellos una única exhortación, o una decisión, con claridad y fervor, hay una buena posibilidad de éxito. La razón por la cual algunos sermones carecen de unidad, así como de claridad, en la conclusión, es porque el predicador no tiene una concepción clara del resultado que espera que cumpla el sermón. Pablo nos revela uno de los elementos de su éxito en las palabras, “Esta SOLA COSA que yo hago”. Si la primera regla de la conclusión es, ser clara, la segunda es, ser específica.
    3) En adición a estas cualidades la conclusión debe tener BREVEDAD. Si el sermón ha sido adecuadamente construido y Dios está ocupándose de los oyentes, la conclusión no necesita ser larga; y si el sermón ha sido débil, una larga conclusión será fútil. No hay ninguna regla de hierro para la longitud de una conclusión, porque “las circunstancias alteran los casos”, pero si hay cualquier duda debiera decidirse del lado de la brevedad.
    4) Final y enfáticamente la buena conclusión debe estar marcada por la INTENSIDAD. Esto no es necesariamente intensidad de volumen; más importante es la intensidad moral y espiritual, sincero fervor y devoto celo. El predicador no debe avergonzarse de que sus ojos se llenen de lágrimas cuando está suplicando a hombres que se reconcilien con Dios, aunque no hay ningún mérito en “lágrimas de cocodrilo”. Si los predicadores fueran tan fervorosos ante sus auditorios como lo son los abogados ante los jurados, nuestro país presenciaría un gran renacimiento. Podríamos aprender también, de la manera que tienen los vendedores de cerrar la venta de productos que “perecen con el uso”. Un predicador que no puede ser intenso en su apelación a decisiones que pueden tener consecuencias eternas, no es “apto para el reino de Dios”. Si Pedro el Ermitaño pudo mover todo un continente a dejar todo por la fútil Cruzada, ¿por qué no pueden modernos predicadores provocar a sus oyentes a abandonar uno pocos placeres carnales a cambio de una vida y paz espirituales más elevadas?
  • 1) Al igual que la introducción, la conclusión debe tener CLARIDAD. La conclusión es la parte del sermón en la cual el predicador llama a la acción o decisión; es la parte más vital del sermón, por lo cual no tiene que haber ninguna oscuridad de pensamiento. “Si el que toca el clarín sopla un sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla? Un abogado nunca ganaría un caso si su apelación al jurado fuera en lenguaje ambiguo o equívoco. Aun el sermón profundo tiene que ser claro como el cristal en la conclusión, o no tendrá ningún éxito práctico. Los grandes ganadores de almas, en la conclusión de sus sermones, sin excepción han dejado bien claro lo que querían que sus oyentes hicieran y qué decisiones querían que ellos tomasen.
    2) Otra cualidad de una buena conclusión es la UNIDAD. Si exhortamos a nuestros oyentes a hacer demasiadas cosas, no es probable que hagan ninguna de ellas, pero si ponemos frente a ellos una única exhortación, o una decisión, con claridad y fervor, hay una buena posibilidad de éxito. La razón por la cual algunos sermones carecen de unidad, así como de claridad, en la conclusión, es porque el predicador no tiene una concepción clara del resultado que espera que cumpla el sermón. Pablo nos revela uno de los elementos de su éxito en las palabras, “Esta SOLA COSA que yo hago”. Si la primera regla de la conclusión es, ser clara, la segunda es, ser específica.
    3) En adición a estas cualidades la conclusión debe tener BREVEDAD. Si el sermón ha sido adecuadamente construido y Dios está ocupándose de los oyentes, la conclusión no necesita ser larga; y si el sermón ha sido débil, una larga conclusión será fútil. No hay ninguna regla de hierro para la longitud de una conclusión, porque “las circunstancias alteran los casos”, pero si hay cualquier duda debiera decidirse del lado de la brevedad.
    4) Final y enfáticamente la buena conclusión debe estar marcada por la INTENSIDAD. Esto no es necesariamente intensidad de volumen; más importante es la intensidad moral y espiritual, sincero fervor y devoto celo. El predicador no debe avergonzarse de que sus ojos se llenen de lágrimas cuando está suplicando a hombres que se reconcilien con Dios, aunque no hay ningún mérito en “lágrimas de cocodrilo”. Si los predicadores fueran tan fervorosos ante sus auditorios como lo son los abogados ante los jurados, nuestro país presenciaría un gran renacimiento. Podríamos aprender también, de la manera que tienen los vendedores de cerrar la venta de productos que “perecen con el uso”. Un predicador que no puede ser intenso en su apelación a decisiones que pueden tener consecuencias eternas, no es “apto para el reino de Dios”. Si Pedro el Ermitaño pudo mover todo un continente a dejar todo por la fútil Cruzada, ¿por qué no pueden modernos predicadores provocar a sus oyentes a abandonar uno pocos placeres carnales a cambio de una vida y paz espirituales más elevadas?
  • 1) Al igual que la introducción, la conclusión debe tener CLARIDAD. La conclusión es la parte del sermón en la cual el predicador llama a la acción o decisión; es la parte más vital del sermón, por lo cual no tiene que haber ninguna oscuridad de pensamiento. “Si el que toca el clarín sopla un sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla? Un abogado nunca ganaría un caso si su apelación al jurado fuera en lenguaje ambiguo o equívoco. Aun el sermón profundo tiene que ser claro como el cristal en la conclusión, o no tendrá ningún éxito práctico. Los grandes ganadores de almas, en la conclusión de sus sermones, sin excepción han dejado bien claro lo que querían que sus oyentes hicieran y qué decisiones querían que ellos tomasen.
    2) Otra cualidad de una buena conclusión es la UNIDAD. Si exhortamos a nuestros oyentes a hacer demasiadas cosas, no es probable que hagan ninguna de ellas, pero si ponemos frente a ellos una única exhortación, o una decisión, con claridad y fervor, hay una buena posibilidad de éxito. La razón por la cual algunos sermones carecen de unidad, así como de claridad, en la conclusión, es porque el predicador no tiene una concepción clara del resultado que espera que cumpla el sermón. Pablo nos revela uno de los elementos de su éxito en las palabras, “Esta SOLA COSA que yo hago”. Si la primera regla de la conclusión es, ser clara, la segunda es, ser específica.
    3) En adición a estas cualidades la conclusión debe tener BREVEDAD. Si el sermón ha sido adecuadamente construido y Dios está ocupándose de los oyentes, la conclusión no necesita ser larga; y si el sermón ha sido débil, una larga conclusión será fútil. No hay ninguna regla de hierro para la longitud de una conclusión, porque “las circunstancias alteran los casos”, pero si hay cualquier duda debiera decidirse del lado de la brevedad.
    4) Final y enfáticamente la buena conclusión debe estar marcada por la INTENSIDAD. Esto no es necesariamente intensidad de volumen; más importante es la intensidad moral y espiritual, sincero fervor y devoto celo. El predicador no debe avergonzarse de que sus ojos se llenen de lágrimas cuando está suplicando a hombres que se reconcilien con Dios, aunque no hay ningún mérito en “lágrimas de cocodrilo”. Si los predicadores fueran tan fervorosos ante sus auditorios como lo son los abogados ante los jurados, nuestro país presenciaría un gran renacimiento. Podríamos aprender también, de la manera que tienen los vendedores de cerrar la venta de productos que “perecen con el uso”. Un predicador que no puede ser intenso en su apelación a decisiones que pueden tener consecuencias eternas, no es “apto para el reino de Dios”. Si Pedro el Ermitaño pudo mover todo un continente a dejar todo por la fútil Cruzada, ¿por qué no pueden modernos predicadores provocar a sus oyentes a abandonar uno pocos placeres carnales a cambio de una vida y paz espirituales más elevadas?
  • 1) Al igual que la introducción, la conclusión debe tener CLARIDAD. La conclusión es la parte del sermón en la cual el predicador llama a la acción o decisión; es la parte más vital del sermón, por lo cual no tiene que haber ninguna oscuridad de pensamiento. “Si el que toca el clarín sopla un sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla? Un abogado nunca ganaría un caso si su apelación al jurado fuera en lenguaje ambiguo o equívoco. Aun el sermón profundo tiene que ser claro como el cristal en la conclusión, o no tendrá ningún éxito práctico. Los grandes ganadores de almas, en la conclusión de sus sermones, sin excepción han dejado bien claro lo que querían que sus oyentes hicieran y qué decisiones querían que ellos tomasen.
    2) Otra cualidad de una buena conclusión es la UNIDAD. Si exhortamos a nuestros oyentes a hacer demasiadas cosas, no es probable que hagan ninguna de ellas, pero si ponemos frente a ellos una única exhortación, o una decisión, con claridad y fervor, hay una buena posibilidad de éxito. La razón por la cual algunos sermones carecen de unidad, así como de claridad, en la conclusión, es porque el predicador no tiene una concepción clara del resultado que espera que cumpla el sermón. Pablo nos revela uno de los elementos de su éxito en las palabras, “Esta SOLA COSA que yo hago”. Si la primera regla de la conclusión es, ser clara, la segunda es, ser específica.
    3) En adición a estas cualidades la conclusión debe tener BREVEDAD. Si el sermón ha sido adecuadamente construido y Dios está ocupándose de los oyentes, la conclusión no necesita ser larga; y si el sermón ha sido débil, una larga conclusión será fútil. No hay ninguna regla de hierro para la longitud de una conclusión, porque “las circunstancias alteran los casos”, pero si hay cualquier duda debiera decidirse del lado de la brevedad.
    4) Final y enfáticamente la buena conclusión debe estar marcada por la INTENSIDAD. Esto no es necesariamente intensidad de volumen; más importante es la intensidad moral y espiritual, sincero fervor y devoto celo. El predicador no debe avergonzarse de que sus ojos se llenen de lágrimas cuando está suplicando a hombres que se reconcilien con Dios, aunque no hay ningún mérito en “lágrimas de cocodrilo”. Si los predicadores fueran tan fervorosos ante sus auditorios como lo son los abogados ante los jurados, nuestro país presenciaría un gran renacimiento. Podríamos aprender también, de la manera que tienen los vendedores de cerrar la venta de productos que “perecen con el uso”. Un predicador que no puede ser intenso en su apelación a decisiones que pueden tener consecuencias eternas, no es “apto para el reino de Dios”. Si Pedro el Ermitaño pudo mover todo un continente a dejar todo por la fútil Cruzada, ¿por qué no pueden modernos predicadores provocar a sus oyentes a abandonar uno pocos placeres carnales a cambio de una vida y paz espirituales más elevadas?
  • 1) La conclusión lección. Este tipo de conclusión consiste en declarar la lección que el sermón enseña. En la mayoría de los sermones las aplicaciones son hechas dentro del cuerpo del sermón, pero algunas veces en los sermones doctrinales o de proposición las doctrinas son explicadas o la proposición es probada en el cuerpo y la lección práctica es reservada para la conclusión. Esto será más a menudo cierto con sermones del tipo enseñanza, que no requieren una inmediata decisión al cierre, pero que sugieren una lección final para que consideren los fieles al partir. Por ejemplo, en un sermón sobre la “Deidad de Cristo”, el cuerpo del sermón puede estar por entero dedicado a la prueba. Pero no queriendo cerrar el sermón sin una clara aplicación práctica, el predicador puede terminar señalando el hecho de que el verdaderamente divino Cristo es suficientemente capaz de cumplir todas Sus promesas y sustentar Su pueblo en todo momento. Así una lección de confianza es enseñada por la que, de otra forma, sería meramente una conferencia. Uno debe evitar concluir el sermón con una completa lista de lecciones, como hacían algunos de los predicadores más viejos, ya que esto viola la unidad y no es efectivo.
    2) La conclusión sumario. Este tipo es también usado para terminar el sermón en el que ninguna inmediata decisión se busca, ni llamado al altar dado. Esto consiste en brevemente repetir los puntos salientes de un sermón para ayudar a los oyentes a recordarlo. Cuando sea posible, las aplicaciones que son repetidas debieran ser declaradas en un lenguaje distinto para evitar la monotonía. De todos modos, el sumario debe ser breve. Esto hace a una espléndida conclusión para un sermón de enseñanza, porque no puede haber aprendizaje sin repetición. La conclusión sumario es también llamada recapitulación.
    3) La conclusión de tipo apelación. Esta consiste simplemente en hacer una directa apelación a una decisión, acción u obediencia inmediatas, tal como el altar, o invitación a la sala de interrogación como era la costumbre de D. L. Moody. Ciertamente todo predicador debiera predicar al menos un sermón por semana al que siga una apelación a los hombres a decidirse por Cristo. Aun cuando los hombres tomen tales decisiones en sus corazones, durante un servicio o solos en el hogar, debe haber una confesión pública de Cristo delante de los hombres. Debe hacerse claro que un llamado al altar es una apropiada conclusión, y cuando uno es hecho, no necesita haber ninguna otra conclusión entre el sermón y la apelación. Un llamado a una decisión es más efectivo cuando es hecho antes de que haya sido anticipado por el oyente. Nada estropea más el efecto de un sermón que la trillada cláusula de disculpa, “una historia más y termino”, o “este es mi último punto”. En cuanto se avisa a los hombres que el sermón está por concluir, sus pensamientos derivan a otras cosas y algunos comienzan a irse o a prepararse para irse. No hay ninguna razón por la cual uno deba decir que un punto o historia es el último a menos que desee asegurar a los pacientes oyentes que la tribulación ha casi terminado. Sea el sermón de longitud razonable y omítase cualquier referencia anticipatorio del fin. Luego que siga la apelación al último punto del cuerpo sin solución de continuidad. Una de las peores cosas acerca de las promesas de terminar es que, frecuentemente, las promesas no se cumplen. Si uno no ha prometido, no está obligado. Si la Biblia es cierta, hasta los evangelistas deben ser veraces.
  • 1) La conclusión lección. Este tipo de conclusión consiste en declarar la lección que el sermón enseña. En la mayoría de los sermones las aplicaciones son hechas dentro del cuerpo del sermón, pero algunas veces en los sermones doctrinales o de proposición las doctrinas son explicadas o la proposición es probada en el cuerpo y la lección práctica es reservada para la conclusión. Esto será más a menudo cierto con sermones del tipo enseñanza, que no requieren una inmediata decisión al cierre, pero que sugieren una lección final para que consideren los fieles al partir. Por ejemplo, en un sermón sobre la “Deidad de Cristo”, el cuerpo del sermón puede estar por entero dedicado a la prueba. Pero no queriendo cerrar el sermón sin una clara aplicación práctica, el predicador puede terminar señalando el hecho de que el verdaderamente divino Cristo es suficientemente capaz de cumplir todas Sus promesas y sustentar Su pueblo en todo momento. Así una lección de confianza es enseñada por la que, de otra forma, sería meramente una conferencia. Uno debe evitar concluir el sermón con una completa lista de lecciones, como hacían algunos de los predicadores más viejos, ya que esto viola la unidad y no es efectivo.
    2) La conclusión sumario. Este tipo es también usado para terminar el sermón en el que ninguna inmediata decisión se busca, ni llamado al altar dado. Esto consiste en brevemente repetir los puntos salientes de un sermón para ayudar a los oyentes a recordarlo. Cuando sea posible, las aplicaciones que son repetidas debieran ser declaradas en un lenguaje distinto para evitar la monotonía. De todos modos, el sumario debe ser breve. Esto hace a una espléndida conclusión para un sermón de enseñanza, porque no puede haber aprendizaje sin repetición. La conclusión sumario es también llamada recapitulación.
    3) La conclusión de tipo apelación. Esta consiste simplemente en hacer una directa apelación a una decisión, acción u obediencia inmediatas, tal como el altar, o invitación a la sala de interrogación como era la costumbre de D. L. Moody. Ciertamente todo predicador debiera predicar al menos un sermón por semana al que siga una apelación a los hombres a decidirse por Cristo. Aun cuando los hombres tomen tales decisiones en sus corazones, durante un servicio o solos en el hogar, debe haber una confesión pública de Cristo delante de los hombres. Debe hacerse claro que un llamado al altar es una apropiada conclusión, y cuando uno es hecho, no necesita haber ninguna otra conclusión entre el sermón y la apelación. Un llamado a una decisión es más efectivo cuando es hecho antes de que haya sido anticipado por el oyente. Nada estropea más el efecto de un sermón que la trillada cláusula de disculpa, “una historia más y termino”, o “este es mi último punto”. En cuanto se avisa a los hombres que el sermón está por concluir, sus pensamientos derivan a otras cosas y algunos comienzan a irse o a prepararse para irse. No hay ninguna razón por la cual uno deba decir que un punto o historia es el último a menos que desee asegurar a los pacientes oyentes que la tribulación ha casi terminado. Sea el sermón de longitud razonable y omítase cualquier referencia anticipatorio del fin. Luego que siga la apelación al último punto del cuerpo sin solución de continuidad. Una de las peores cosas acerca de las promesas de terminar es que, frecuentemente, las promesas no se cumplen. Si uno no ha prometido, no está obligado. Si la Biblia es cierta, hasta los evangelistas deben ser veraces.
  • HABLA CORRECTAMENTE
    Porque la voz es muy importante al predicar, debemos ser muy cuidadosos de usarla de la mejor manera posible. Se tienen que cuidar las siguientes cosas:
    Volumen. Siempre habla suficientemente alto para que todos puedan oírte. Sin embargo, no grites porque ofenderás a la gente. No hables demasiado bajo porque la gente no te oirá. La voz de orador más fácil de escuchar es aquella que varía el volumen. Puedes hablar alto a veces, y a veces puedes hablar suavemente. Cambia el volumen para adecuarlo a lo que estás diciendo. Usa tu músculo del diafragma para cambiar tu volumen.
    Timbre y tono. Se hace muy difícil escuchar a alguien que habla a través de su nariz o en una voz de timbre alto, chirriante. Practica hablando en tu propia casa. Practica para que tu voz se emita redonda y llena. Escúchate a ti mismo en un grabador. Empuja desde tu diafragma y abre tu boca para que el sonido salga claramente.
    Habla claramente. Muchos oradores tienen lenguas perezosas. Forma cada palabra cuidadosamente y dila claramente. Abre tu boca y deja que las palabras salgan. No murmures con tu boca a medio cerrar. Si no hablas claramente, la verdad de Dios no será claramente entendida. Practica pronunciar cada palabra correcta y distintivamente.
    Habla despacio. Frecuentemente, sermones cuidadosamente preparados no son entendidos por los oyentes porque el predicador habla demasiado rápido. Habla más despacio para que puedas claramente pronunciar cada palabra. Esto ayudará a tus oyentes a comprender lo que estás diciendo. Escúchate a ti mismo en un grabador. Pídele a tu esposa o amigo que te diga si estás hablando demasiado rápido. Luego practica hablar más despacio.
    3. HABLA POSITIVAMENTE
    - se positivo, no expreses dudas en el púlpito.
    - se veraz y preciso en todo lo que dices.
    - se respetuoso de los sentimientos y opiniones de los demás. Nunca condenes o hables irrespetuosamente de otra persona o iglesia.
    - se humilde. No des la impresión que lo sabes todo.
    - se fervoroso. Predica al corazón de la gente. Predica para decisiones por Cristo.
    - eleva a Cristo, no a ti mismo (Juan 12:32; Juan 3:30)
    4. MANTENER LA ATENCIÓN DE TUS OYENTES
    - mira a tus oyentes a los ojos. No mires fijamente a través de la ventana o al cielorraso mientras hablas. Deja que tus ojos giren hacia cada uno de los oyentes. Déjales saber que les hablas a ellos.
    - sonríe mientras predicas. Cuídate de no verte enojado. No condenes o hables rudamente a tus oyentes. Esto hará que sea mucho más fácil para ellos aceptar tu sermón.
    - haz preguntas. Hazlos pensar. Por sus contestaciones sabrás si entienden o no lo que estás diciendo.
    - pídeles que abran su Biblia y busquen el texto. Pide a miembros de la iglesia que ayuden a aquellos que están teniendo problemas en encontrar el texto. Involúcralos en la lectura de la Escritura.
    - muéstrales imágenes que ilustren tu punto.
    - alza objetos; por ejemplo, una piedra, lámpara, cuchillo.
    - representa teatralmente los personajes en tu sermón; por ejemplo, Zacchaeus; agáchate para mostrar cuán bajo era.
    - haz que los niños adivinen a quién estás describiendo.
    - usa gestos de la mano.
    - habla como imaginas el personaje de tu historia podría haber hablado.
    5. USA ILUSTRACIONES E HISTORIAS
    Quizá la mejor manera de mantener el interés de tus oyentes sea contar historias. Las historias con como ventanas en una casa. Dejan penetrar la luz y aire fresco. La mayoría de la gente se puede concentrar en algo durante aproximadamente diez o quince minutos. Luego pierden interés. Si planeas contar una historia o usar una ilustración cada diez minutos durante tu sermón, entonces mantendrás la atención y el interés de tu oyente hasta su mismo fin.
    Las ilustraciones e historias se obtienen de:
    - Biblia.
    - libros, periódicos.
    - historias tradicionales.
    - otros predicadores.
    - la vida de la gente.
    - los incidentes que ocurren a nuestro alrededor todos los días.
    Diferentes tipos de historias e ilustraciones son:
    - experiencias personales.
    - historias de la Biblia.
    - parábolas.
    - poemas.
    - asuntos de la actualidad.
    6. USA EL PIZARRÓN
    Mediante el uso del pizarrón, tu mensaje entrará en las mentes de tus oyentes a través de sus ojos así como de sus oídos. La acción de escribir en el pizarrón cautivará su interés.
    En el pizarrón puedes:
    - escribir palabras.
    - listar textos de la Biblia.
    - listar tus puntos principales.
    - dibujar imágenes y gráficos.
    Aunque no seas capaz de escribir prolijamente o de dibujar bien, de todos modos usa el pizarrón. Cualquier cosa que escribas o dibujes reforzará, en el pensamiento de tu oyente, lo que hayas dicho.
    7. DESARROLLA TU TEMA LÓGICAMENTE
    Tu sermón debe contener tres partes:
    La INTRODUCCIÓN, en la cual ganarás la atención de la congregación y la prepararás para aquello de lo que le vas a hablar.
    El CUERPO PRINCIPAL es el sermón en el cual desarrollarás tu tema. Llevarás a la congregación paso a paso, de un punto al siguiente, ayudándola a comprender la verdad que estás presentando.
    La CONCLUSIÓN, en la cual resumirás rápidamente los puntos principales de tu sermón; el sermón incluirá algún mecanismo (pregunta, historia, texto, etc.) para ayudar a cada oyente a decidirse por Cristo.
    Mientras predicas, desarrolla tu tema. Declara el objeto de tu sermón, luego cuidadosamente explícalo. Está alerta a la reacción de tus oyentes. Pregúntales si lo que has dicho es claro. Luego continúa con tu siguiente punto. Expresa claramente cada punto principal. Repite tus puntos principales de distintas maneras para que tus oyentes entiendan hacia dónde te encaminas en tu plática. En algún momento de tu sermón resume los puntos principales que ya has cubierto. Muévete paso a paso a través del sermón uniendo tus puntos principales.
    9. LEE LOS VERSÍCULOS DE LA BIBLIA CUIDADOSAMENTE
    Frecuentemente el poder de la palabra de Dios se pierde por una mala lectura. Al leer la Biblia muchos predicadores tropiezan en algunas palabras y las pronuncian incorrectamente. Mientras preparas tu sermón, practica leer los textos de la Biblia. Léelos en voz alta usando la correcta expresión y pronunciación. En el púlpito, no mires hacia abajo mientras lees. Sostén la Biblia en alto en tus manos y lee claramente. Estás manipulando la palabra de Dios. Léela cuidadosa y correctamente.
    Juan 12:21 Al levantarnos para predicar, las personas que nos escuchan nos están diciendo, “Señor, quisiéramos ver a Jesús”. No los defraudemos. Levantemos al Señor delante de ellos, para que puedan experimentar en sus vidas Su gracia salvadora.
  • HABLA CORRECTAMENTE
    Porque la voz es muy importante al predicar, debemos ser muy cuidadosos de usarla de la mejor manera posible. Se tienen que cuidar las siguientes cosas:
    Volumen. Siempre habla suficientemente alto para que todos puedan oírte. Sin embargo, no grites porque ofenderás a la gente. No hables demasiado bajo porque la gente no te oirá. La voz de orador más fácil de escuchar es aquella que varía el volumen. Puedes hablar alto a veces, y a veces puedes hablar suavemente. Cambia el volumen para adecuarlo a lo que estás diciendo. Usa tu músculo del diafragma para cambiar tu volumen.
    Timbre y tono. Se hace muy difícil escuchar a alguien que habla a través de su nariz o en una voz de timbre alto, chirriante. Practica hablando en tu propia casa. Practica para que tu voz se emita redonda y llena. Escúchate a ti mismo en un grabador. Empuja desde tu diafragma y abre tu boca para que el sonido salga claramente.
    Habla claramente. Muchos oradores tienen lenguas perezosas. Forma cada palabra cuidadosamente y dila claramente. Abre tu boca y deja que las palabras salgan. No murmures con tu boca a medio cerrar. Si no hablas claramente, la verdad de Dios no será claramente entendida. Practica pronunciar cada palabra correcta y distintivamente.
    Habla despacio. Frecuentemente, sermones cuidadosamente preparados no son entendidos por los oyentes porque el predicador habla demasiado rápido. Habla más despacio para que puedas claramente pronunciar cada palabra. Esto ayudará a tus oyentes a comprender lo que estás diciendo. Escúchate a ti mismo en un grabador. Pídele a tu esposa o amigo que te diga si estás hablando demasiado rápido. Luego practica hablar más despacio.
    3. HABLA POSITIVAMENTE
    - se positivo, no expreses dudas en el púlpito.
    - se veraz y preciso en todo lo que dices.
    - se respetuoso de los sentimientos y opiniones de los demás. Nunca condenes o hables irrespetuosamente de otra persona o iglesia.
    - se humilde. No des la impresión que lo sabes todo.
    - se fervoroso. Predica al corazón de la gente. Predica para decisiones por Cristo.
    - eleva a Cristo, no a ti mismo (Juan 12:32; Juan 3:30)
    4. MANTENER LA ATENCIÓN DE TUS OYENTES
    - mira a tus oyentes a los ojos. No mires fijamente a través de la ventana o al cielorraso mientras hablas. Deja que tus ojos giren hacia cada uno de los oyentes. Déjales saber que les hablas a ellos.
    - sonríe mientras predicas. Cuídate de no verte enojado. No condenes o hables rudamente a tus oyentes. Esto hará que sea mucho más fácil para ellos aceptar tu sermón.
    - haz preguntas. Hazlos pensar. Por sus contestaciones sabrás si entienden o no lo que estás diciendo.
    - pídeles que abran su Biblia y busquen el texto. Pide a miembros de la iglesia que ayuden a aquellos que están teniendo problemas en encontrar el texto. Involúcralos en la lectura de la Escritura.
    - muéstrales imágenes que ilustren tu punto.
    - alza objetos; por ejemplo, una piedra, lámpara, cuchillo.
    - representa teatralmente los personajes en tu sermón; por ejemplo, Zacchaeus; agáchate para mostrar cuán bajo era.
    - haz que los niños adivinen a quién estás describiendo.
    - usa gestos de la mano.
    - habla como imaginas el personaje de tu historia podría haber hablado.
    5. USA ILUSTRACIONES E HISTORIAS
    Quizá la mejor manera de mantener el interés de tus oyentes sea contar historias. Las historias con como ventanas en una casa. Dejan penetrar la luz y aire fresco. La mayoría de la gente se puede concentrar en algo durante aproximadamente diez o quince minutos. Luego pierden interés. Si planeas contar una historia o usar una ilustración cada diez minutos durante tu sermón, entonces mantendrás la atención y el interés de tu oyente hasta su mismo fin.
    Las ilustraciones e historias se obtienen de:
    - Biblia.
    - libros, periódicos.
    - historias tradicionales.
    - otros predicadores.
    - la vida de la gente.
    - los incidentes que ocurren a nuestro alrededor todos los días.
    Diferentes tipos de historias e ilustraciones son:
    - experiencias personales.
    - historias de la Biblia.
    - parábolas.
    - poemas.
    - asuntos de la actualidad.
    6. USA EL PIZARRÓN
    Mediante el uso del pizarrón, tu mensaje entrará en las mentes de tus oyentes a través de sus ojos así como de sus oídos. La acción de escribir en el pizarrón cautivará su interés.
    En el pizarrón puedes:
    - escribir palabras.
    - listar textos de la Biblia.
    - listar tus puntos principales.
    - dibujar imágenes y gráficos.
    Aunque no seas capaz de escribir prolijamente o de dibujar bien, de todos modos usa el pizarrón. Cualquier cosa que escribas o dibujes reforzará, en el pensamiento de tu oyente, lo que hayas dicho.
    7. DESARROLLA TU TEMA LÓGICAMENTE
    Tu sermón debe contener tres partes:
    La INTRODUCCIÓN, en la cual ganarás la atención de la congregación y la prepararás para aquello de lo que le vas a hablar.
    El CUERPO PRINCIPAL es el sermón en el cual desarrollarás tu tema. Llevarás a la congregación paso a paso, de un punto al siguiente, ayudándola a comprender la verdad que estás presentando.
    La CONCLUSIÓN, en la cual resumirás rápidamente los puntos principales de tu sermón; el sermón incluirá algún mecanismo (pregunta, historia, texto, etc.) para ayudar a cada oyente a decidirse por Cristo.
    Mientras predicas, desarrolla tu tema. Declara el objeto de tu sermón, luego cuidadosamente explícalo. Está alerta a la reacción de tus oyentes. Pregúntales si lo que has dicho es claro. Luego continúa con tu siguiente punto. Expresa claramente cada punto principal. Repite tus puntos principales de distintas maneras para que tus oyentes entiendan hacia dónde te encaminas en tu plática. En algún momento de tu sermón resume los puntos principales que ya has cubierto. Muévete paso a paso a través del sermón uniendo tus puntos principales.
    9. LEE LOS VERSÍCULOS DE LA BIBLIA CUIDADOSAMENTE
    Frecuentemente el poder de la palabra de Dios se pierde por una mala lectura. Al leer la Biblia muchos predicadores tropiezan en algunas palabras y las pronuncian incorrectamente. Mientras preparas tu sermón, practica leer los textos de la Biblia. Léelos en voz alta usando la correcta expresión y pronunciación. En el púlpito, no mires hacia abajo mientras lees. Sostén la Biblia en alto en tus manos y lee claramente. Estás manipulando la palabra de Dios. Léela cuidadosa y correctamente.
    Juan 12:21 Al levantarnos para predicar, las personas que nos escuchan nos están diciendo, “Señor, quisiéramos ver a Jesús”. No los defraudemos. Levantemos al Señor delante de ellos, para que puedan experimentar en sus vidas Su gracia salvadora.
  • HABLA CORRECTAMENTE
    Porque la voz es muy importante al predicar, debemos ser muy cuidadosos de usarla de la mejor manera posible. Se tienen que cuidar las siguientes cosas:
    Volumen. Siempre habla suficientemente alto para que todos puedan oírte. Sin embargo, no grites porque ofenderás a la gente. No hables demasiado bajo porque la gente no te oirá. La voz de orador más fácil de escuchar es aquella que varía el volumen. Puedes hablar alto a veces, y a veces puedes hablar suavemente. Cambia el volumen para adecuarlo a lo que estás diciendo. Usa tu músculo del diafragma para cambiar tu volumen.
    Timbre y tono. Se hace muy difícil escuchar a alguien que habla a través de su nariz o en una voz de timbre alto, chirriante. Practica hablando en tu propia casa. Practica para que tu voz se emita redonda y llena. Escúchate a ti mismo en un grabador. Empuja desde tu diafragma y abre tu boca para que el sonido salga claramente.
    Habla claramente. Muchos oradores tienen lenguas perezosas. Forma cada palabra cuidadosamente y dila claramente. Abre tu boca y deja que las palabras salgan. No murmures con tu boca a medio cerrar. Si no hablas claramente, la verdad de Dios no será claramente entendida. Practica pronunciar cada palabra correcta y distintivamente.
    Habla despacio. Frecuentemente, sermones cuidadosamente preparados no son entendidos por los oyentes porque el predicador habla demasiado rápido. Habla más despacio para que puedas claramente pronunciar cada palabra. Esto ayudará a tus oyentes a comprender lo que estás diciendo. Escúchate a ti mismo en un grabador. Pídele a tu esposa o amigo que te diga si estás hablando demasiado rápido. Luego practica hablar más despacio.
    3. HABLA POSITIVAMENTE
    - se positivo, no expreses dudas en el púlpito.
    - se veraz y preciso en todo lo que dices.
    - se respetuoso de los sentimientos y opiniones de los demás. Nunca condenes o hables irrespetuosamente de otra persona o iglesia.
    - se humilde. No des la impresión que lo sabes todo.
    - se fervoroso. Predica al corazón de la gente. Predica para decisiones por Cristo.
    - eleva a Cristo, no a ti mismo (Juan 12:32; Juan 3:30)
    4. MANTENER LA ATENCIÓN DE TUS OYENTES
    - mira a tus oyentes a los ojos. No mires fijamente a través de la ventana o al cielorraso mientras hablas. Deja que tus ojos giren hacia cada uno de los oyentes. Déjales saber que les hablas a ellos.
    - sonríe mientras predicas. Cuídate de no verte enojado. No condenes o hables rudamente a tus oyentes. Esto hará que sea mucho más fácil para ellos aceptar tu sermón.
    - haz preguntas. Hazlos pensar. Por sus contestaciones sabrás si entienden o no lo que estás diciendo.
    - pídeles que abran su Biblia y busquen el texto. Pide a miembros de la iglesia que ayuden a aquellos que están teniendo problemas en encontrar el texto. Involúcralos en la lectura de la Escritura.
    - muéstrales imágenes que ilustren tu punto.
    - alza objetos; por ejemplo, una piedra, lámpara, cuchillo.
    - representa teatralmente los personajes en tu sermón; por ejemplo, Zacchaeus; agáchate para mostrar cuán bajo era.
    - haz que los niños adivinen a quién estás describiendo.
    - usa gestos de la mano.
    - habla como imaginas el personaje de tu historia podría haber hablado.
    5. USA ILUSTRACIONES E HISTORIAS
    Quizá la mejor manera de mantener el interés de tus oyentes sea contar historias. Las historias con como ventanas en una casa. Dejan penetrar la luz y aire fresco. La mayoría de la gente se puede concentrar en algo durante aproximadamente diez o quince minutos. Luego pierden interés. Si planeas contar una historia o usar una ilustración cada diez minutos durante tu sermón, entonces mantendrás la atención y el interés de tu oyente hasta su mismo fin.
    Las ilustraciones e historias se obtienen de:
    - Biblia.
    - libros, periódicos.
    - historias tradicionales.
    - otros predicadores.
    - la vida de la gente.
    - los incidentes que ocurren a nuestro alrededor todos los días.
    Diferentes tipos de historias e ilustraciones son:
    - experiencias personales.
    - historias de la Biblia.
    - parábolas.
    - poemas.
    - asuntos de la actualidad.
    6. USA EL PIZARRÓN
    Mediante el uso del pizarrón, tu mensaje entrará en las mentes de tus oyentes a través de sus ojos así como de sus oídos. La acción de escribir en el pizarrón cautivará su interés.
    En el pizarrón puedes:
    - escribir palabras.
    - listar textos de la Biblia.
    - listar tus puntos principales.
    - dibujar imágenes y gráficos.
    Aunque no seas capaz de escribir prolijamente o de dibujar bien, de todos modos usa el pizarrón. Cualquier cosa que escribas o dibujes reforzará, en el pensamiento de tu oyente, lo que hayas dicho.
    7. DESARROLLA TU TEMA LÓGICAMENTE
    Tu sermón debe contener tres partes:
    La INTRODUCCIÓN, en la cual ganarás la atención de la congregación y la prepararás para aquello de lo que le vas a hablar.
    El CUERPO PRINCIPAL es el sermón en el cual desarrollarás tu tema. Llevarás a la congregación paso a paso, de un punto al siguiente, ayudándola a comprender la verdad que estás presentando.
    La CONCLUSIÓN, en la cual resumirás rápidamente los puntos principales de tu sermón; el sermón incluirá algún mecanismo (pregunta, historia, texto, etc.) para ayudar a cada oyente a decidirse por Cristo.
    Mientras predicas, desarrolla tu tema. Declara el objeto de tu sermón, luego cuidadosamente explícalo. Está alerta a la reacción de tus oyentes. Pregúntales si lo que has dicho es claro. Luego continúa con tu siguiente punto. Expresa claramente cada punto principal. Repite tus puntos principales de distintas maneras para que tus oyentes entiendan hacia dónde te encaminas en tu plática. En algún momento de tu sermón resume los puntos principales que ya has cubierto. Muévete paso a paso a través del sermón uniendo tus puntos principales.
    9. LEE LOS VERSÍCULOS DE LA BIBLIA CUIDADOSAMENTE
    Frecuentemente el poder de la palabra de Dios se pierde por una mala lectura. Al leer la Biblia muchos predicadores tropiezan en algunas palabras y las pronuncian incorrectamente. Mientras preparas tu sermón, practica leer los textos de la Biblia. Léelos en voz alta usando la correcta expresión y pronunciación. En el púlpito, no mires hacia abajo mientras lees. Sostén la Biblia en alto en tus manos y lee claramente. Estás manipulando la palabra de Dios. Léela cuidadosa y correctamente.
    Juan 12:21 Al levantarnos para predicar, las personas que nos escuchan nos están diciendo, “Señor, quisiéramos ver a Jesús”. No los defraudemos. Levantemos al Señor delante de ellos, para que puedan experimentar en sus vidas Su gracia salvadora.
  • HABLA CORRECTAMENTE
    Porque la voz es muy importante al predicar, debemos ser muy cuidadosos de usarla de la mejor manera posible. Se tienen que cuidar las siguientes cosas:
    Volumen. Siempre habla suficientemente alto para que todos puedan oírte. Sin embargo, no grites porque ofenderás a la gente. No hables demasiado bajo porque la gente no te oirá. La voz de orador más fácil de escuchar es aquella que varía el volumen. Puedes hablar alto a veces, y a veces puedes hablar suavemente. Cambia el volumen para adecuarlo a lo que estás diciendo. Usa tu músculo del diafragma para cambiar tu volumen.
    Timbre y tono. Se hace muy difícil escuchar a alguien que habla a través de su nariz o en una voz de timbre alto, chirriante. Practica hablando en tu propia casa. Practica para que tu voz se emita redonda y llena. Escúchate a ti mismo en un grabador. Empuja desde tu diafragma y abre tu boca para que el sonido salga claramente.
    Habla claramente. Muchos oradores tienen lenguas perezosas. Forma cada palabra cuidadosamente y dila claramente. Abre tu boca y deja que las palabras salgan. No murmures con tu boca a medio cerrar. Si no hablas claramente, la verdad de Dios no será claramente entendida. Practica pronunciar cada palabra correcta y distintivamente.
    Habla despacio. Frecuentemente, sermones cuidadosamente preparados no son entendidos por los oyentes porque el predicador habla demasiado rápido. Habla más despacio para que puedas claramente pronunciar cada palabra. Esto ayudará a tus oyentes a comprender lo que estás diciendo. Escúchate a ti mismo en un grabador. Pídele a tu esposa o amigo que te diga si estás hablando demasiado rápido. Luego practica hablar más despacio.
    3. HABLA POSITIVAMENTE
    - se positivo, no expreses dudas en el púlpito.
    - se veraz y preciso en todo lo que dices.
    - se respetuoso de los sentimientos y opiniones de los demás. Nunca condenes o hables irrespetuosamente de otra persona o iglesia.
    - se humilde. No des la impresión que lo sabes todo.
    - se fervoroso. Predica al corazón de la gente. Predica para decisiones por Cristo.
    - eleva a Cristo, no a ti mismo (Juan 12:32; Juan 3:30)
    4. MANTENER LA ATENCIÓN DE TUS OYENTES
    - mira a tus oyentes a los ojos. No mires fijamente a través de la ventana o al cielorraso mientras hablas. Deja que tus ojos giren hacia cada uno de los oyentes. Déjales saber que les hablas a ellos.
    - sonríe mientras predicas. Cuídate de no verte enojado. No condenes o hables rudamente a tus oyentes. Esto hará que sea mucho más fácil para ellos aceptar tu sermón.
    - haz preguntas. Hazlos pensar. Por sus contestaciones sabrás si entienden o no lo que estás diciendo.
    - pídeles que abran su Biblia y busquen el texto. Pide a miembros de la iglesia que ayuden a aquellos que están teniendo problemas en encontrar el texto. Involúcralos en la lectura de la Escritura.
    - muéstrales imágenes que ilustren tu punto.
    - alza objetos; por ejemplo, una piedra, lámpara, cuchillo.
    - representa teatralmente los personajes en tu sermón; por ejemplo, Zacchaeus; agáchate para mostrar cuán bajo era.
    - haz que los niños adivinen a quién estás describiendo.
    - usa gestos de la mano.
    - habla como imaginas el personaje de tu historia podría haber hablado.
    5. USA ILUSTRACIONES E HISTORIAS
    Quizá la mejor manera de mantener el interés de tus oyentes sea contar historias. Las historias con como ventanas en una casa. Dejan penetrar la luz y aire fresco. La mayoría de la gente se puede concentrar en algo durante aproximadamente diez o quince minutos. Luego pierden interés. Si planeas contar una historia o usar una ilustración cada diez minutos durante tu sermón, entonces mantendrás la atención y el interés de tu oyente hasta su mismo fin.
    Las ilustraciones e historias se obtienen de:
    - Biblia.
    - libros, periódicos.
    - historias tradicionales.
    - otros predicadores.
    - la vida de la gente.
    - los incidentes que ocurren a nuestro alrededor todos los días.
    Diferentes tipos de historias e ilustraciones son:
    - experiencias personales.
    - historias de la Biblia.
    - parábolas.
    - poemas.
    - asuntos de la actualidad.
    6. USA EL PIZARRÓN
    Mediante el uso del pizarrón, tu mensaje entrará en las mentes de tus oyentes a través de sus ojos así como de sus oídos. La acción de escribir en el pizarrón cautivará su interés.
    En el pizarrón puedes:
    - escribir palabras.
    - listar textos de la Biblia.
    - listar tus puntos principales.
    - dibujar imágenes y gráficos.
    Aunque no seas capaz de escribir prolijamente o de dibujar bien, de todos modos usa el pizarrón. Cualquier cosa que escribas o dibujes reforzará, en el pensamiento de tu oyente, lo que hayas dicho.
    7. DESARROLLA TU TEMA LÓGICAMENTE
    Tu sermón debe contener tres partes:
    La INTRODUCCIÓN, en la cual ganarás la atención de la congregación y la prepararás para aquello de lo que le vas a hablar.
    El CUERPO PRINCIPAL es el sermón en el cual desarrollarás tu tema. Llevarás a la congregación paso a paso, de un punto al siguiente, ayudándola a comprender la verdad que estás presentando.
    La CONCLUSIÓN, en la cual resumirás rápidamente los puntos principales de tu sermón; el sermón incluirá algún mecanismo (pregunta, historia, texto, etc.) para ayudar a cada oyente a decidirse por Cristo.
    Mientras predicas, desarrolla tu tema. Declara el objeto de tu sermón, luego cuidadosamente explícalo. Está alerta a la reacción de tus oyentes. Pregúntales si lo que has dicho es claro. Luego continúa con tu siguiente punto. Expresa claramente cada punto principal. Repite tus puntos principales de distintas maneras para que tus oyentes entiendan hacia dónde te encaminas en tu plática. En algún momento de tu sermón resume los puntos principales que ya has cubierto. Muévete paso a paso a través del sermón uniendo tus puntos principales.
    9. LEE LOS VERSÍCULOS DE LA BIBLIA CUIDADOSAMENTE
    Frecuentemente el poder de la palabra de Dios se pierde por una mala lectura. Al leer la Biblia muchos predicadores tropiezan en algunas palabras y las pronuncian incorrectamente. Mientras preparas tu sermón, practica leer los textos de la Biblia. Léelos en voz alta usando la correcta expresión y pronunciación. En el púlpito, no mires hacia abajo mientras lees. Sostén la Biblia en alto en tus manos y lee claramente. Estás manipulando la palabra de Dios. Léela cuidadosa y correctamente.
    Juan 12:21 Al levantarnos para predicar, las personas que nos escuchan nos están diciendo, “Señor, quisiéramos ver a Jesús”. No los defraudemos. Levantemos al Señor delante de ellos, para que puedan experimentar en sus vidas Su gracia salvadora.
  • HABLA CORRECTAMENTE
    Porque la voz es muy importante al predicar, debemos ser muy cuidadosos de usarla de la mejor manera posible. Se tienen que cuidar las siguientes cosas:
    Volumen. Siempre habla suficientemente alto para que todos puedan oírte. Sin embargo, no grites porque ofenderás a la gente. No hables demasiado bajo porque la gente no te oirá. La voz de orador más fácil de escuchar es aquella que varía el volumen. Puedes hablar alto a veces, y a veces puedes hablar suavemente. Cambia el volumen para adecuarlo a lo que estás diciendo. Usa tu músculo del diafragma para cambiar tu volumen.
    Timbre y tono. Se hace muy difícil escuchar a alguien que habla a través de su nariz o en una voz de timbre alto, chirriante. Practica hablando en tu propia casa. Practica para que tu voz se emita redonda y llena. Escúchate a ti mismo en un grabador. Empuja desde tu diafragma y abre tu boca para que el sonido salga claramente.
    Habla claramente. Muchos oradores tienen lenguas perezosas. Forma cada palabra cuidadosamente y dila claramente. Abre tu boca y deja que las palabras salgan. No murmures con tu boca a medio cerrar. Si no hablas claramente, la verdad de Dios no será claramente entendida. Practica pronunciar cada palabra correcta y distintivamente.
    Habla despacio. Frecuentemente, sermones cuidadosamente preparados no son entendidos por los oyentes porque el predicador habla demasiado rápido. Habla más despacio para que puedas claramente pronunciar cada palabra. Esto ayudará a tus oyentes a comprender lo que estás diciendo. Escúchate a ti mismo en un grabador. Pídele a tu esposa o amigo que te diga si estás hablando demasiado rápido. Luego practica hablar más despacio.
    3. HABLA POSITIVAMENTE
    - se positivo, no expreses dudas en el púlpito.
    - se veraz y preciso en todo lo que dices.
    - se respetuoso de los sentimientos y opiniones de los demás. Nunca condenes o hables irrespetuosamente de otra persona o iglesia.
    - se humilde. No des la impresión que lo sabes todo.
    - se fervoroso. Predica al corazón de la gente. Predica para decisiones por Cristo.
    - eleva a Cristo, no a ti mismo (Juan 12:32; Juan 3:30)
    4. MANTENER LA ATENCIÓN DE TUS OYENTES
    - mira a tus oyentes a los ojos. No mires fijamente a través de la ventana o al cielorraso mientras hablas. Deja que tus ojos giren hacia cada uno de los oyentes. Déjales saber que les hablas a ellos.
    - sonríe mientras predicas. Cuídate de no verte enojado. No condenes o hables rudamente a tus oyentes. Esto hará que sea mucho más fácil para ellos aceptar tu sermón.
    - haz preguntas. Hazlos pensar. Por sus contestaciones sabrás si entienden o no lo que estás diciendo.
    - pídeles que abran su Biblia y busquen el texto. Pide a miembros de la iglesia que ayuden a aquellos que están teniendo problemas en encontrar el texto. Involúcralos en la lectura de la Escritura.
    - muéstrales imágenes que ilustren tu punto.
    - alza objetos; por ejemplo, una piedra, lámpara, cuchillo.
    - representa teatralmente los personajes en tu sermón; por ejemplo, Zacchaeus; agáchate para mostrar cuán bajo era.
    - haz que los niños adivinen a quién estás describiendo.
    - usa gestos de la mano.
    - habla como imaginas el personaje de tu historia podría haber hablado.
    5. USA ILUSTRACIONES E HISTORIAS
    Quizá la mejor manera de mantener el interés de tus oyentes sea contar historias. Las historias con como ventanas en una casa. Dejan penetrar la luz y aire fresco. La mayoría de la gente se puede concentrar en algo durante aproximadamente diez o quince minutos. Luego pierden interés. Si planeas contar una historia o usar una ilustración cada diez minutos durante tu sermón, entonces mantendrás la atención y el interés de tu oyente hasta su mismo fin.
    Las ilustraciones e historias se obtienen de:
    - Biblia.
    - libros, periódicos.
    - historias tradicionales.
    - otros predicadores.
    - la vida de la gente.
    - los incidentes que ocurren a nuestro alrededor todos los días.
    Diferentes tipos de historias e ilustraciones son:
    - experiencias personales.
    - historias de la Biblia.
    - parábolas.
    - poemas.
    - asuntos de la actualidad.
    6. USA EL PIZARRÓN
    Mediante el uso del pizarrón, tu mensaje entrará en las mentes de tus oyentes a través de sus ojos así como de sus oídos. La acción de escribir en el pizarrón cautivará su interés.
    En el pizarrón puedes:
    - escribir palabras.
    - listar textos de la Biblia.
    - listar tus puntos principales.
    - dibujar imágenes y gráficos.
    Aunque no seas capaz de escribir prolijamente o de dibujar bien, de todos modos usa el pizarrón. Cualquier cosa que escribas o dibujes reforzará, en el pensamiento de tu oyente, lo que hayas dicho.
    7. DESARROLLA TU TEMA LÓGICAMENTE
    Tu sermón debe contener tres partes:
    La INTRODUCCIÓN, en la cual ganarás la atención de la congregación y la prepararás para aquello de lo que le vas a hablar.
    El CUERPO PRINCIPAL es el sermón en el cual desarrollarás tu tema. Llevarás a la congregación paso a paso, de un punto al siguiente, ayudándola a comprender la verdad que estás presentando.
    La CONCLUSIÓN, en la cual resumirás rápidamente los puntos principales de tu sermón; el sermón incluirá algún mecanismo (pregunta, historia, texto, etc.) para ayudar a cada oyente a decidirse por Cristo.
    Mientras predicas, desarrolla tu tema. Declara el objeto de tu sermón, luego cuidadosamente explícalo. Está alerta a la reacción de tus oyentes. Pregúntales si lo que has dicho es claro. Luego continúa con tu siguiente punto. Expresa claramente cada punto principal. Repite tus puntos principales de distintas maneras para que tus oyentes entiendan hacia dónde te encaminas en tu plática. En algún momento de tu sermón resume los puntos principales que ya has cubierto. Muévete paso a paso a través del sermón uniendo tus puntos principales.
    9. LEE LOS VERSÍCULOS DE LA BIBLIA CUIDADOSAMENTE
    Frecuentemente el poder de la palabra de Dios se pierde por una mala lectura. Al leer la Biblia muchos predicadores tropiezan en algunas palabras y las pronuncian incorrectamente. Mientras preparas tu sermón, practica leer los textos de la Biblia. Léelos en voz alta usando la correcta expresión y pronunciación. En el púlpito, no mires hacia abajo mientras lees. Sostén la Biblia en alto en tus manos y lee claramente. Estás manipulando la palabra de Dios. Léela cuidadosa y correctamente.
    Juan 12:21 Al levantarnos para predicar, las personas que nos escuchan nos están diciendo, “Señor, quisiéramos ver a Jesús”. No los defraudemos. Levantemos al Señor delante de ellos, para que puedan experimentar en sus vidas Su gracia salvadora.
  • HABLA CORRECTAMENTE
    Porque la voz es muy importante al predicar, debemos ser muy cuidadosos de usarla de la mejor manera posible. Se tienen que cuidar las siguientes cosas:
    Volumen. Siempre habla suficientemente alto para que todos puedan oírte. Sin embargo, no grites porque ofenderás a la gente. No hables demasiado bajo porque la gente no te oirá. La voz de orador más fácil de escuchar es aquella que varía el volumen. Puedes hablar alto a veces, y a veces puedes hablar suavemente. Cambia el volumen para adecuarlo a lo que estás diciendo. Usa tu músculo del diafragma para cambiar tu volumen.
    Timbre y tono. Se hace muy difícil escuchar a alguien que habla a través de su nariz o en una voz de timbre alto, chirriante. Practica hablando en tu propia casa. Practica para que tu voz se emita redonda y llena. Escúchate a ti mismo en un grabador. Empuja desde tu diafragma y abre tu boca para que el sonido salga claramente.
    Habla claramente. Muchos oradores tienen lenguas perezosas. Forma cada palabra cuidadosamente y dila claramente. Abre tu boca y deja que las palabras salgan. No murmures con tu boca a medio cerrar. Si no hablas claramente, la verdad de Dios no será claramente entendida. Practica pronunciar cada palabra correcta y distintivamente.
    Habla despacio. Frecuentemente, sermones cuidadosamente preparados no son entendidos por los oyentes porque el predicador habla demasiado rápido. Habla más despacio para que puedas claramente pronunciar cada palabra. Esto ayudará a tus oyentes a comprender lo que estás diciendo. Escúchate a ti mismo en un grabador. Pídele a tu esposa o amigo que te diga si estás hablando demasiado rápido. Luego practica hablar más despacio.
    3. HABLA POSITIVAMENTE
    - se positivo, no expreses dudas en el púlpito.
    - se veraz y preciso en todo lo que dices.
    - se respetuoso de los sentimientos y opiniones de los demás. Nunca condenes o hables irrespetuosamente de otra persona o iglesia.
    - se humilde. No des la impresión que lo sabes todo.
    - se fervoroso. Predica al corazón de la gente. Predica para decisiones por Cristo.
    - eleva a Cristo, no a ti mismo (Juan 12:32; Juan 3:30)
    4. MANTENER LA ATENCIÓN DE TUS OYENTES
    - mira a tus oyentes a los ojos. No mires fijamente a través de la ventana o al cielorraso mientras hablas. Deja que tus ojos giren hacia cada uno de los oyentes. Déjales saber que les hablas a ellos.
    - sonríe mientras predicas. Cuídate de no verte enojado. No condenes o hables rudamente a tus oyentes. Esto hará que sea mucho más fácil para ellos aceptar tu sermón.
    - haz preguntas. Hazlos pensar. Por sus contestaciones sabrás si entienden o no lo que estás diciendo.
    - pídeles que abran su Biblia y busquen el texto. Pide a miembros de la iglesia que ayuden a aquellos que están teniendo problemas en encontrar el texto. Involúcralos en la lectura de la Escritura.
    - muéstrales imágenes que ilustren tu punto.
    - alza objetos; por ejemplo, una piedra, lámpara, cuchillo.
    - representa teatralmente los personajes en tu sermón; por ejemplo, Zacchaeus; agáchate para mostrar cuán bajo era.
    - haz que los niños adivinen a quién estás describiendo.
    - usa gestos de la mano.
    - habla como imaginas el personaje de tu historia podría haber hablado.
    5. USA ILUSTRACIONES E HISTORIAS
    Quizá la mejor manera de mantener el interés de tus oyentes sea contar historias. Las historias con como ventanas en una casa. Dejan penetrar la luz y aire fresco. La mayoría de la gente se puede concentrar en algo durante aproximadamente diez o quince minutos. Luego pierden interés. Si planeas contar una historia o usar una ilustración cada diez minutos durante tu sermón, entonces mantendrás la atención y el interés de tu oyente hasta su mismo fin.
    Las ilustraciones e historias se obtienen de:
    - Biblia.
    - libros, periódicos.
    - historias tradicionales.
    - otros predicadores.
    - la vida de la gente.
    - los incidentes que ocurren a nuestro alrededor todos los días.
    Diferentes tipos de historias e ilustraciones son:
    - experiencias personales.
    - historias de la Biblia.
    - parábolas.
    - poemas.
    - asuntos de la actualidad.
    6. USA EL PIZARRÓN
    Mediante el uso del pizarrón, tu mensaje entrará en las mentes de tus oyentes a través de sus ojos así como de sus oídos. La acción de escribir en el pizarrón cautivará su interés.
    En el pizarrón puedes:
    - escribir palabras.
    - listar textos de la Biblia.
    - listar tus puntos principales.
    - dibujar imágenes y gráficos.
    Aunque no seas capaz de escribir prolijamente o de dibujar bien, de todos modos usa el pizarrón. Cualquier cosa que escribas o dibujes reforzará, en el pensamiento de tu oyente, lo que hayas dicho.
    7. DESARROLLA TU TEMA LÓGICAMENTE
    Tu sermón debe contener tres partes:
    La INTRODUCCIÓN, en la cual ganarás la atención de la congregación y la prepararás para aquello de lo que le vas a hablar.
    El CUERPO PRINCIPAL es el sermón en el cual desarrollarás tu tema. Llevarás a la congregación paso a paso, de un punto al siguiente, ayudándola a comprender la verdad que estás presentando.
    La CONCLUSIÓN, en la cual resumirás rápidamente los puntos principales de tu sermón; el sermón incluirá algún mecanismo (pregunta, historia, texto, etc.) para ayudar a cada oyente a decidirse por Cristo.
    Mientras predicas, desarrolla tu tema. Declara el objeto de tu sermón, luego cuidadosamente explícalo. Está alerta a la reacción de tus oyentes. Pregúntales si lo que has dicho es claro. Luego continúa con tu siguiente punto. Expresa claramente cada punto principal. Repite tus puntos principales de distintas maneras para que tus oyentes entiendan hacia dónde te encaminas en tu plática. En algún momento de tu sermón resume los puntos principales que ya has cubierto. Muévete paso a paso a través del sermón uniendo tus puntos principales.
    9. LEE LOS VERSÍCULOS DE LA BIBLIA CUIDADOSAMENTE
    Frecuentemente el poder de la palabra de Dios se pierde por una mala lectura. Al leer la Biblia muchos predicadores tropiezan en algunas palabras y las pronuncian incorrectamente. Mientras preparas tu sermón, practica leer los textos de la Biblia. Léelos en voz alta usando la correcta expresión y pronunciación. En el púlpito, no mires hacia abajo mientras lees. Sostén la Biblia en alto en tus manos y lee claramente. Estás manipulando la palabra de Dios. Léela cuidadosa y correctamente.
    Juan 12:21 Al levantarnos para predicar, las personas que nos escuchan nos están diciendo, “Señor, quisiéramos ver a Jesús”. No los defraudemos. Levantemos al Señor delante de ellos, para que puedan experimentar en sus vidas Su gracia salvadora.
  • HABLA CORRECTAMENTE
    Porque la voz es muy importante al predicar, debemos ser muy cuidadosos de usarla de la mejor manera posible. Se tienen que cuidar las siguientes cosas:
    Volumen. Siempre habla suficientemente alto para que todos puedan oírte. Sin embargo, no grites porque ofenderás a la gente. No hables demasiado bajo porque la gente no te oirá. La voz de orador más fácil de escuchar es aquella que varía el volumen. Puedes hablar alto a veces, y a veces puedes hablar suavemente. Cambia el volumen para adecuarlo a lo que estás diciendo. Usa tu músculo del diafragma para cambiar tu volumen.
    Timbre y tono. Se hace muy difícil escuchar a alguien que habla a través de su nariz o en una voz de timbre alto, chirriante. Practica hablando en tu propia casa. Practica para que tu voz se emita redonda y llena. Escúchate a ti mismo en un grabador. Empuja desde tu diafragma y abre tu boca para que el sonido salga claramente.
    Habla claramente. Muchos oradores tienen lenguas perezosas. Forma cada palabra cuidadosamente y dila claramente. Abre tu boca y deja que las palabras salgan. No murmures con tu boca a medio cerrar. Si no hablas claramente, la verdad de Dios no será claramente entendida. Practica pronunciar cada palabra correcta y distintivamente.
    Habla despacio. Frecuentemente, sermones cuidadosamente preparados no son entendidos por los oyentes porque el predicador habla demasiado rápido. Habla más despacio para que puedas claramente pronunciar cada palabra. Esto ayudará a tus oyentes a comprender lo que estás diciendo. Escúchate a ti mismo en un grabador. Pídele a tu esposa o amigo que te diga si estás hablando demasiado rápido. Luego practica hablar más despacio.
    3. HABLA POSITIVAMENTE
    - se positivo, no expreses dudas en el púlpito.
    - se veraz y preciso en todo lo que dices.
    - se respetuoso de los sentimientos y opiniones de los demás. Nunca condenes o hables irrespetuosamente de otra persona o iglesia.
    - se humilde. No des la impresión que lo sabes todo.
    - se fervoroso. Predica al corazón de la gente. Predica para decisiones por Cristo.
    - eleva a Cristo, no a ti mismo (Juan 12:32; Juan 3:30)
    4. MANTENER LA ATENCIÓN DE TUS OYENTES
    - mira a tus oyentes a los ojos. No mires fijamente a través de la ventana o al cielorraso mientras hablas. Deja que tus ojos giren hacia cada uno de los oyentes. Déjales saber que les hablas a ellos.
    - sonríe mientras predicas. Cuídate de no verte enojado. No condenes o hables rudamente a tus oyentes. Esto hará que sea mucho más fácil para ellos aceptar tu sermón.
    - haz preguntas. Hazlos pensar. Por sus contestaciones sabrás si entienden o no lo que estás diciendo.
    - pídeles que abran su Biblia y busquen el texto. Pide a miembros de la iglesia que ayuden a aquellos que están teniendo problemas en encontrar el texto. Involúcralos en la lectura de la Escritura.
    - muéstrales imágenes que ilustren tu punto.
    - alza objetos; por ejemplo, una piedra, lámpara, cuchillo.
    - representa teatralmente los personajes en tu sermón; por ejemplo, Zacchaeus; agáchate para mostrar cuán bajo era.
    - haz que los niños adivinen a quién estás describiendo.
    - usa gestos de la mano.
    - habla como imaginas el personaje de tu historia podría haber hablado.
    5. USA ILUSTRACIONES E HISTORIAS
    Quizá la mejor manera de mantener el interés de tus oyentes sea contar historias. Las historias con como ventanas en una casa. Dejan penetrar la luz y aire fresco. La mayoría de la gente se puede concentrar en algo durante aproximadamente diez o quince minutos. Luego pierden interés. Si planeas contar una historia o usar una ilustración cada diez minutos durante tu sermón, entonces mantendrás la atención y el interés de tu oyente hasta su mismo fin.
    Las ilustraciones e historias se obtienen de:
    - Biblia.
    - libros, periódicos.
    - historias tradicionales.
    - otros predicadores.
    - la vida de la gente.
    - los incidentes que ocurren a nuestro alrededor todos los días.
    Diferentes tipos de historias e ilustraciones son:
    - experiencias personales.
    - historias de la Biblia.
    - parábolas.
    - poemas.
    - asuntos de la actualidad.
    6. USA EL PIZARRÓN
    Mediante el uso del pizarrón, tu mensaje entrará en las mentes de tus oyentes a través de sus ojos así como de sus oídos. La acción de escribir en el pizarrón cautivará su interés.
    En el pizarrón puedes:
    - escribir palabras.
    - listar textos de la Biblia.
    - listar tus puntos principales.
    - dibujar imágenes y gráficos.
    Aunque no seas capaz de escribir prolijamente o de dibujar bien, de todos modos usa el pizarrón. Cualquier cosa que escribas o dibujes reforzará, en el pensamiento de tu oyente, lo que hayas dicho.
    7. DESARROLLA TU TEMA LÓGICAMENTE
    Tu sermón debe contener tres partes:
    La INTRODUCCIÓN, en la cual ganarás la atención de la congregación y la prepararás para aquello de lo que le vas a hablar.
    El CUERPO PRINCIPAL es el sermón en el cual desarrollarás tu tema. Llevarás a la congregación paso a paso, de un punto al siguiente, ayudándola a comprender la verdad que estás presentando.
    La CONCLUSIÓN, en la cual resumirás rápidamente los puntos principales de tu sermón; el sermón incluirá algún mecanismo (pregunta, historia, texto, etc.) para ayudar a cada oyente a decidirse por Cristo.
    Mientras predicas, desarrolla tu tema. Declara el objeto de tu sermón, luego cuidadosamente explícalo. Está alerta a la reacción de tus oyentes. Pregúntales si lo que has dicho es claro. Luego continúa con tu siguiente punto. Expresa claramente cada punto principal. Repite tus puntos principales de distintas maneras para que tus oyentes entiendan hacia dónde te encaminas en tu plática. En algún momento de tu sermón resume los puntos principales que ya has cubierto. Muévete paso a paso a través del sermón uniendo tus puntos principales.
    9. LEE LOS VERSÍCULOS DE LA BIBLIA CUIDADOSAMENTE
    Frecuentemente el poder de la palabra de Dios se pierde por una mala lectura. Al leer la Biblia muchos predicadores tropiezan en algunas palabras y las pronuncian incorrectamente. Mientras preparas tu sermón, practica leer los textos de la Biblia. Léelos en voz alta usando la correcta expresión y pronunciación. En el púlpito, no mires hacia abajo mientras lees. Sostén la Biblia en alto en tus manos y lee claramente. Estás manipulando la palabra de Dios. Léela cuidadosa y correctamente.
    Juan 12:21 Al levantarnos para predicar, las personas que nos escuchan nos están diciendo, “Señor, quisiéramos ver a Jesús”. No los defraudemos. Levantemos al Señor delante de ellos, para que puedan experimentar en sus vidas Su gracia salvadora.
  • HABLA CORRECTAMENTE
    Porque la voz es muy importante al predicar, debemos ser muy cuidadosos de usarla de la mejor manera posible. Se tienen que cuidar las siguientes cosas:
    Volumen. Siempre habla suficientemente alto para que todos puedan oírte. Sin embargo, no grites porque ofenderás a la gente. No hables demasiado bajo porque la gente no te oirá. La voz de orador más fácil de escuchar es aquella que varía el volumen. Puedes hablar alto a veces, y a veces puedes hablar suavemente. Cambia el volumen para adecuarlo a lo que estás diciendo. Usa tu músculo del diafragma para cambiar tu volumen.
    Timbre y tono. Se hace muy difícil escuchar a alguien que habla a través de su nariz o en una voz de timbre alto, chirriante. Practica hablando en tu propia casa. Practica para que tu voz se emita redonda y llena. Escúchate a ti mismo en un grabador. Empuja desde tu diafragma y abre tu boca para que el sonido salga claramente.
    Habla claramente. Muchos oradores tienen lenguas perezosas. Forma cada palabra cuidadosamente y dila claramente. Abre tu boca y deja que las palabras salgan. No murmures con tu boca a medio cerrar. Si no hablas claramente, la verdad de Dios no será claramente entendida. Practica pronunciar cada palabra correcta y distintivamente.
    Habla despacio. Frecuentemente, sermones cuidadosamente preparados no son entendidos por los oyentes porque el predicador habla demasiado rápido. Habla más despacio para que puedas claramente pronunciar cada palabra. Esto ayudará a tus oyentes a comprender lo que estás diciendo. Escúchate a ti mismo en un grabador. Pídele a tu esposa o amigo que te diga si estás hablando demasiado rápido. Luego practica hablar más despacio.
    3. HABLA POSITIVAMENTE
    - se positivo, no expreses dudas en el púlpito.
    - se veraz y preciso en todo lo que dices.
    - se respetuoso de los sentimientos y opiniones de los demás. Nunca condenes o hables irrespetuosamente de otra persona o iglesia.
    - se humilde. No des la impresión que lo sabes todo.
    - se fervoroso. Predica al corazón de la gente. Predica para decisiones por Cristo.
    - eleva a Cristo, no a ti mismo (Juan 12:32; Juan 3:30)
    4. MANTENER LA ATENCIÓN DE TUS OYENTES
    - mira a tus oyentes a los ojos. No mires fijamente a través de la ventana o al cielorraso mientras hablas. Deja que tus ojos giren hacia cada uno de los oyentes. Déjales saber que les hablas a ellos.
    - sonríe mientras predicas. Cuídate de no verte enojado. No condenes o hables rudamente a tus oyentes. Esto hará que sea mucho más fácil para ellos aceptar tu sermón.
    - haz preguntas. Hazlos pensar. Por sus contestaciones sabrás si entienden o no lo que estás diciendo.
    - pídeles que abran su Biblia y busquen el texto. Pide a miembros de la iglesia que ayuden a aquellos que están teniendo problemas en encontrar el texto. Involúcralos en la lectura de la Escritura.
    - muéstrales imágenes que ilustren tu punto.
    - alza objetos; por ejemplo, una piedra, lámpara, cuchillo.
    - representa teatralmente los personajes en tu sermón; por ejemplo, Zacchaeus; agáchate para mostrar cuán bajo era.
    - haz que los niños adivinen a quién estás describiendo.
    - usa gestos de la mano.
    - habla como imaginas el personaje de tu historia podría haber hablado.
    5. USA ILUSTRACIONES E HISTORIAS
    Quizá la mejor manera de mantener el interés de tus oyentes sea contar historias. Las historias con como ventanas en una casa. Dejan penetrar la luz y aire fresco. La mayoría de la gente se puede concentrar en algo durante aproximadamente diez o quince minutos. Luego pierden interés. Si planeas contar una historia o usar una ilustración cada diez minutos durante tu sermón, entonces mantendrás la atención y el interés de tu oyente hasta su mismo fin.
    Las ilustraciones e historias se obtienen de:
    - Biblia.
    - libros, periódicos.
    - historias tradicionales.
    - otros predicadores.
    - la vida de la gente.
    - los incidentes que ocurren a nuestro alrededor todos los días.
    Diferentes tipos de historias e ilustraciones son:
    - experiencias personales.
    - historias de la Biblia.
    - parábolas.
    - poemas.
    - asuntos de la actualidad.
    6. USA EL PIZARRÓN
    Mediante el uso del pizarrón, tu mensaje entrará en las mentes de tus oyentes a través de sus ojos así como de sus oídos. La acción de escribir en el pizarrón cautivará su interés.
    En el pizarrón puedes:
    - escribir palabras.
    - listar textos de la Biblia.
    - listar tus puntos principales.
    - dibujar imágenes y gráficos.
    Aunque no seas capaz de escribir prolijamente o de dibujar bien, de todos modos usa el pizarrón. Cualquier cosa que escribas o dibujes reforzará, en el pensamiento de tu oyente, lo que hayas dicho.
    7. DESARROLLA TU TEMA LÓGICAMENTE
    Tu sermón debe contener tres partes:
    La INTRODUCCIÓN, en la cual ganarás la atención de la congregación y la prepararás para aquello de lo que le vas a hablar.
    El CUERPO PRINCIPAL es el sermón en el cual desarrollarás tu tema. Llevarás a la congregación paso a paso, de un punto al siguiente, ayudándola a comprender la verdad que estás presentando.
    La CONCLUSIÓN, en la cual resumirás rápidamente los puntos principales de tu sermón; el sermón incluirá algún mecanismo (pregunta, historia, texto, etc.) para ayudar a cada oyente a decidirse por Cristo.
    Mientras predicas, desarrolla tu tema. Declara el objeto de tu sermón, luego cuidadosamente explícalo. Está alerta a la reacción de tus oyentes. Pregúntales si lo que has dicho es claro. Luego continúa con tu siguiente punto. Expresa claramente cada punto principal. Repite tus puntos principales de distintas maneras para que tus oyentes entiendan hacia dónde te encaminas en tu plática. En algún momento de tu sermón resume los puntos principales que ya has cubierto. Muévete paso a paso a través del sermón uniendo tus puntos principales.
    9. LEE LOS VERSÍCULOS DE LA BIBLIA CUIDADOSAMENTE
    Frecuentemente el poder de la palabra de Dios se pierde por una mala lectura. Al leer la Biblia muchos predicadores tropiezan en algunas palabras y las pronuncian incorrectamente. Mientras preparas tu sermón, practica leer los textos de la Biblia. Léelos en voz alta usando la correcta expresión y pronunciación. En el púlpito, no mires hacia abajo mientras lees. Sostén la Biblia en alto en tus manos y lee claramente. Estás manipulando la palabra de Dios. Léela cuidadosa y correctamente.
    Juan 12:21 Al levantarnos para predicar, las personas que nos escuchan nos están diciendo, “Señor, quisiéramos ver a Jesús”. No los defraudemos. Levantemos al Señor delante de ellos, para que puedan experimentar en sus vidas Su gracia salvadora.
  • HABLA CORRECTAMENTE
    Porque la voz es muy importante al predicar, debemos ser muy cuidadosos de usarla de la mejor manera posible. Se tienen que cuidar las siguientes cosas:
    Volumen. Siempre habla suficientemente alto para que todos puedan oírte. Sin embargo, no grites porque ofenderás a la gente. No hables demasiado bajo porque la gente no te oirá. La voz de orador más fácil de escuchar es aquella que varía el volumen. Puedes hablar alto a veces, y a veces puedes hablar suavemente. Cambia el volumen para adecuarlo a lo que estás diciendo. Usa tu músculo del diafragma para cambiar tu volumen.
    Timbre y tono. Se hace muy difícil escuchar a alguien que habla a través de su nariz o en una voz de timbre alto, chirriante. Practica hablando en tu propia casa. Practica para que tu voz se emita redonda y llena. Escúchate a ti mismo en un grabador. Empuja desde tu diafragma y abre tu boca para que el sonido salga claramente.
    Habla claramente. Muchos oradores tienen lenguas perezosas. Forma cada palabra cuidadosamente y dila claramente. Abre tu boca y deja que las palabras salgan. No murmures con tu boca a medio cerrar. Si no hablas claramente, la verdad de Dios no será claramente entendida. Practica pronunciar cada palabra correcta y distintivamente.
    Habla despacio. Frecuentemente, sermones cuidadosamente preparados no son entendidos por los oyentes porque el predicador habla demasiado rápido. Habla más despacio para que puedas claramente pronunciar cada palabra. Esto ayudará a tus oyentes a comprender lo que estás diciendo. Escúchate a ti mismo en un grabador. Pídele a tu esposa o amigo que te diga si estás hablando demasiado rápido. Luego practica hablar más despacio.
    3. HABLA POSITIVAMENTE
    - se positivo, no expreses dudas en el púlpito.
    - se veraz y preciso en todo lo que dices.
    - se respetuoso de los sentimientos y opiniones de los demás. Nunca condenes o hables irrespetuosamente de otra persona o iglesia.
    - se humilde. No des la impresión que lo sabes todo.
    - se fervoroso. Predica al corazón de la gente. Predica para decisiones por Cristo.
    - eleva a Cristo, no a ti mismo (Juan 12:32; Juan 3:30)
    4. MANTENER LA ATENCIÓN DE TUS OYENTES
    - mira a tus oyentes a los ojos. No mires fijamente a través de la ventana o al cielorraso mientras hablas. Deja que tus ojos giren hacia cada uno de los oyentes. Déjales saber que les hablas a ellos.
    - sonríe mientras predicas. Cuídate de no verte enojado. No condenes o hables rudamente a tus oyentes. Esto hará que sea mucho más fácil para ellos aceptar tu sermón.
    - haz preguntas. Hazlos pensar. Por sus contestaciones sabrás si entienden o no lo que estás diciendo.
    - pídeles que abran su Biblia y busquen el texto. Pide a miembros de la iglesia que ayuden a aquellos que están teniendo problemas en encontrar el texto. Involúcralos en la lectura de la Escritura.
    - muéstrales imágenes que ilustren tu punto.
    - alza objetos; por ejemplo, una piedra, lámpara, cuchillo.
    - representa teatralmente los personajes en tu sermón; por ejemplo, Zacchaeus; agáchate para mostrar cuán bajo era.
    - haz que los niños adivinen a quién estás describiendo.
    - usa gestos de la mano.
    - habla como imaginas el personaje de tu historia podría haber hablado.
    5. USA ILUSTRACIONES E HISTORIAS
    Quizá la mejor manera de mantener el interés de tus oyentes sea contar historias. Las historias con como ventanas en una casa. Dejan penetrar la luz y aire fresco. La mayoría de la gente se puede concentrar en algo durante aproximadamente diez o quince minutos. Luego pierden interés. Si planeas contar una historia o usar una ilustración cada diez minutos durante tu sermón, entonces mantendrás la atención y el interés de tu oyente hasta su mismo fin.
    Las ilustraciones e historias se obtienen de:
    - Biblia.
    - libros, periódicos.
    - historias tradicionales.
    - otros predicadores.
    - la vida de la gente.
    - los incidentes que ocurren a nuestro alrededor todos los días.
    Diferentes tipos de historias e ilustraciones son:
    - experiencias personales.
    - historias de la Biblia.
    - parábolas.
    - poemas.
    - asuntos de la actualidad.
    6. USA EL PIZARRÓN
    Mediante el uso del pizarrón, tu mensaje entrará en las mentes de tus oyentes a través de sus ojos así como de sus oídos. La acción de escribir en el pizarrón cautivará su interés.
    En el pizarrón puedes:
    - escribir palabras.
    - listar textos de la Biblia.
    - listar tus puntos principales.
    - dibujar imágenes y gráficos.
    Aunque no seas capaz de escribir prolijamente o de dibujar bien, de todos modos usa el pizarrón. Cualquier cosa que escribas o dibujes reforzará, en el pensamiento de tu oyente, lo que hayas dicho.
    7. DESARROLLA TU TEMA LÓGICAMENTE
    Tu sermón debe contener tres partes:
    La INTRODUCCIÓN, en la cual ganarás la atención de la congregación y la prepararás para aquello de lo que le vas a hablar.
    El CUERPO PRINCIPAL es el sermón en el cual desarrollarás tu tema. Llevarás a la congregación paso a paso, de un punto al siguiente, ayudándola a comprender la verdad que estás presentando.
    La CONCLUSIÓN, en la cual resumirás rápidamente los puntos principales de tu sermón; el sermón incluirá algún mecanismo (pregunta, historia, texto, etc.) para ayudar a cada oyente a decidirse por Cristo.
    Mientras predicas, desarrolla tu tema. Declara el objeto de tu sermón, luego cuidadosamente explícalo. Está alerta a la reacción de tus oyentes. Pregúntales si lo que has dicho es claro. Luego continúa con tu siguiente punto. Expresa claramente cada punto principal. Repite tus puntos principales de distintas maneras para que tus oyentes entiendan hacia dónde te encaminas en tu plática. En algún momento de tu sermón resume los puntos principales que ya has cubierto. Muévete paso a paso a través del sermón uniendo tus puntos principales.
    9. LEE LOS VERSÍCULOS DE LA BIBLIA CUIDADOSAMENTE
    Frecuentemente el poder de la palabra de Dios se pierde por una mala lectura. Al leer la Biblia muchos predicadores tropiezan en algunas palabras y las pronuncian incorrectamente. Mientras preparas tu sermón, practica leer los textos de la Biblia. Léelos en voz alta usando la correcta expresión y pronunciación. En el púlpito, no mires hacia abajo mientras lees. Sostén la Biblia en alto en tus manos y lee claramente. Estás manipulando la palabra de Dios. Léela cuidadosa y correctamente.
    Juan 12:21 Al levantarnos para predicar, las personas que nos escuchan nos están diciendo, “Señor, quisiéramos ver a Jesús”. No los defraudemos. Levantemos al Señor delante de ellos, para que puedan experimentar en sus vidas Su gracia salvadora.
  • HABLA CORRECTAMENTE
    Porque la voz es muy importante al predicar, debemos ser muy cuidadosos de usarla de la mejor manera posible. Se tienen que cuidar las siguientes cosas:
    Volumen. Siempre habla suficientemente alto para que todos puedan oírte. Sin embargo, no grites porque ofenderás a la gente. No hables demasiado bajo porque la gente no te oirá. La voz de orador más fácil de escuchar es aquella que varía el volumen. Puedes hablar alto a veces, y a veces puedes hablar suavemente. Cambia el volumen para adecuarlo a lo que estás diciendo. Usa tu músculo del diafragma para cambiar tu volumen.
    Timbre y tono. Se hace muy difícil escuchar a alguien que habla a través de su nariz o en una voz de timbre alto, chirriante. Practica hablando en tu propia casa. Practica para que tu voz se emita redonda y llena. Escúchate a ti mismo en un grabador. Empuja desde tu diafragma y abre tu boca para que el sonido salga claramente.
    Habla claramente. Muchos oradores tienen lenguas perezosas. Forma cada palabra cuidadosamente y dila claramente. Abre tu boca y deja que las palabras salgan. No murmures con tu boca a medio cerrar. Si no hablas claramente, la verdad de Dios no será claramente entendida. Practica pronunciar cada palabra correcta y distintivamente.
    Habla despacio. Frecuentemente, sermones cuidadosamente preparados no son entendidos por los oyentes porque el predicador habla demasiado rápido. Habla más despacio para que puedas claramente pronunciar cada palabra. Esto ayudará a tus oyentes a comprender lo que estás diciendo. Escúchate a ti mismo en un grabador. Pídele a tu esposa o amigo que te diga si estás hablando demasiado rápido. Luego practica hablar más despacio.
    3. HABLA POSITIVAMENTE
    - se positivo, no expreses dudas en el púlpito.
    - se veraz y preciso en todo lo que dices.
    - se respetuoso de los sentimientos y opiniones de los demás. Nunca condenes o hables irrespetuosamente de otra persona o iglesia.
    - se humilde. No des la impresión que lo sabes todo.
    - se fervoroso. Predica al corazón de la gente. Predica para decisiones por Cristo.
    - eleva a Cristo, no a ti mismo (Juan 12:32; Juan 3:30)
    4. MANTENER LA ATENCIÓN DE TUS OYENTES
    - mira a tus oyentes a los ojos. No mires fijamente a través de la ventana o al cielorraso mientras hablas. Deja que tus ojos giren hacia cada uno de los oyentes. Déjales saber que les hablas a ellos.
    - sonríe mientras predicas. Cuídate de no verte enojado. No condenes o hables rudamente a tus oyentes. Esto hará que sea mucho más fácil para ellos aceptar tu sermón.
    - haz preguntas. Hazlos pensar. Por sus contestaciones sabrás si entienden o no lo que estás diciendo.
    - pídeles que abran su Biblia y busquen el texto. Pide a miembros de la iglesia que ayuden a aquellos que están teniendo problemas en encontrar el texto. Involúcralos en la lectura de la Escritura.
    - muéstrales imágenes que ilustren tu punto.
    - alza objetos; por ejemplo, una piedra, lámpara, cuchillo.
    - representa teatralmente los personajes en tu sermón; por ejemplo, Zacchaeus; agáchate para mostrar cuán bajo era.
    - haz que los niños adivinen a quién estás describiendo.
    - usa gestos de la mano.
    - habla como imaginas el personaje de tu historia podría haber hablado.
    5. USA ILUSTRACIONES E HISTORIAS
    Quizá la mejor manera de mantener el interés de tus oyentes sea contar historias. Las historias con como ventanas en una casa. Dejan penetrar la luz y aire fresco. La mayoría de la gente se puede concentrar en algo durante aproximadamente diez o quince minutos. Luego pierden interés. Si planeas contar una historia o usar una ilustración cada diez minutos durante tu sermón, entonces mantendrás la atención y el interés de tu oyente hasta su mismo fin.
    Las ilustraciones e historias se obtienen de:
    - Biblia.
    - libros, periódicos.
    - historias tradicionales.
    - otros predicadores.
    - la vida de la gente.
    - los incidentes que ocurren a nuestro alrededor todos los días.
    Diferentes tipos de historias e ilustraciones son:
    - experiencias personales.
    - historias de la Biblia.
    - parábolas.
    - poemas.
    - asuntos de la actualidad.
    6. USA EL PIZARRÓN
    Mediante el uso del pizarrón, tu mensaje entrará en las mentes de tus oyentes a través de sus ojos así como de sus oídos. La acción de escribir en el pizarrón cautivará su interés.
    En el pizarrón puedes:
    - escribir palabras.
    - listar textos de la Biblia.
    - listar tus puntos principales.
    - dibujar imágenes y gráficos.
    Aunque no seas capaz de escribir prolijamente o de dibujar bien, de todos modos usa el pizarrón. Cualquier cosa que escribas o dibujes reforzará, en el pensamiento de tu oyente, lo que hayas dicho.
    7. DESARROLLA TU TEMA LÓGICAMENTE
    Tu sermón debe contener tres partes:
    La INTRODUCCIÓN, en la cual ganarás la atención de la congregación y la prepararás para aquello de lo que le vas a hablar.
    El CUERPO PRINCIPAL es el sermón en el cual desarrollarás tu tema. Llevarás a la congregación paso a paso, de un punto al siguiente, ayudándola a comprender la verdad que estás presentando.
    La CONCLUSIÓN, en la cual resumirás rápidamente los puntos principales de tu sermón; el sermón incluirá algún mecanismo (pregunta, historia, texto, etc.) para ayudar a cada oyente a decidirse por Cristo.
    Mientras predicas, desarrolla tu tema. Declara el objeto de tu sermón, luego cuidadosamente explícalo. Está alerta a la reacción de tus oyentes. Pregúntales si lo que has dicho es claro. Luego continúa con tu siguiente punto. Expresa claramente cada punto principal. Repite tus puntos principales de distintas maneras para que tus oyentes entiendan hacia dónde te encaminas en tu plática. En algún momento de tu sermón resume los puntos principales que ya has cubierto. Muévete paso a paso a través del sermón uniendo tus puntos principales.
    9. LEE LOS VERSÍCULOS DE LA BIBLIA CUIDADOSAMENTE
    Frecuentemente el poder de la palabra de Dios se pierde por una mala lectura. Al leer la Biblia muchos predicadores tropiezan en algunas palabras y las pronuncian incorrectamente. Mientras preparas tu sermón, practica leer los textos de la Biblia. Léelos en voz alta usando la correcta expresión y pronunciación. En el púlpito, no mires hacia abajo mientras lees. Sostén la Biblia en alto en tus manos y lee claramente. Estás manipulando la palabra de Dios. Léela cuidadosa y correctamente.
    Juan 12:21 Al levantarnos para predicar, las personas que nos escuchan nos están diciendo, “Señor, quisiéramos ver a Jesús”. No los defraudemos. Levantemos al Señor delante de ellos, para que puedan experimentar en sus vidas Su gracia salvadora.
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    • 1. División Interamericana
    • 2. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Glorificar, a Dios y bajo la influencia del Espíritu Santo guiar a cada creyente a una experiencia de relación Sermón personal y transformadora con Cristo, que lo capacite Dinámico, diseño y como discípulo para compartir el Evangelio Eterno con modo de predicar toda persona
    • 3. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cada miembro del cuerpo de Cristo preparado para el reino de Dios
    • 4. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Integridad Excelencia Unidad Humildad Respeto Compasión Dar gloria a Dios Justicia Estilo de vida Compromiso
    • 5. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar
    • 6. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Instituto Internacional De Ministerios Cristianos
    • 7. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO
    • 8. Evangelismo Publico Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Por Gebre Worancha, PDT
    • 9. Evangelismo Publico Sermón Evangelismo Publico Dinámico, PREDICANDO CON EL diseñoPODER y modo DEL ESPÍRITU SANTO de predicar Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar La Importanc ia de Hablar en Publico
    • 10. Evangelismo Publico “Podemos tener conocimientos, pero a menos que sepamos cómo Sermón usar la voz correctamente, Dinámico, diseño y nuestro trabajo será un modo de predicar fracaso…El conocimiento será de poca utilidad para nosotros si no cultivamos el talento del hablar” PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Testimonios, Vol. 6, p. 380
    • 11. LA IMPORTANCIA DE HABLAR EN PÚBLICO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Jesús Como Orador Público La gente reconocía a Jesús como un gran orador. Él no era como los otros predicadores de su tiempo, Juan 7:46 Su autoridad provenía de Dios. Él hablaba claramente y en una forma interesante, Mateo 7:28, 29 Su predicación era precedida por la oración, Lucas 5:16
    • 12. LA IMPORTANCIA DE HABLAR EN PÚBLICO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Jesús Como Orador Público Su predicación estaba basada en la Escritura Él usaba muchas ilustraciones tomadas de la naturaleza Él usaba parábolas simples para enseñar verdades importantes Su predicación apuntaba a satisfacer las necesidades de la gente Él visitaba y hablaba con toda clase de gente. Esto Le ayudó a entender acerca de qué predicar.
    • 13. LA IMPORTANCIA DE HABLAR EN PÚBLICO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Actividad Estudia cuidadosamente, en la Biblia y en el Espíritu de profecía, los métodos que Jesús utilizó para enseñar a sus oyentes las verdades eternas Nota y copia cómo Él retuvo su interés Referencia las citas.
    • 14. LA IMPORTANCIA DE HABLAR EN PÚBLICO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Líderes de la iglesia como oradores públicos “Los ministros del evangelio (incluyendo presbíteros y líderes de la iglesia [y misioneros]) debieran saber cómo hablar con poder y expresión, haciendo las palabras de eterna vida tan expresivas e impresionantes que los oyentes no puedan dejar de sentir su peso…
    • 15. LA IMPORTANCIA DE HABLAR EN PÚBLICO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Líderes de la iglesia como oradores públicos “Me siento apenada cuando oigo las voces defectuosas de muchos de nuestros ministros. Tales ministros roban a Dios la gloria que Él podría tener si ellos se entrenaran a sí mismos para hablar la palabra con poder…
    • 16. LA IMPORTANCIA DE HABLAR EN PÚBLICO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Líderes de la iglesia como oradores públicos “si él intenta hablar a la gente sin saber cómo usar el talento del orador, la mitad de su influencia se pierde, porque él tiene poco poder para retener la atención de la congregación.” Testimonios, Vol. 6, Pág. 381
    • 17. Evangelismo Publico Sermón Evangelismo Publico Dinámico, PREDICANDO CON EL diseñoPODER y modo DEL ESPÍRITU SANTO de predicar Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Desarrolla ndo la Voz del Orador
    • 18. DESARROLLANDO LA VOZ Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar ¿Cómo se producen los sonidos y el habla?
    • 19. DESARROLLANDO LA VOZ Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar La Respiración Correcta El orador debe pensar acerca de su respiración Si está respirando correctamente, usando el músculo del diafragma para arrastrar adentro el aire y para forzar el aire fuera, entonces podrá hablar enérgicamente Si sólo respira superficialmente, entonces su garganta pronto se resentirá del hablar porque no está recibiendo ninguna ayuda de sus músculos abdominales y diafragma Ver imagen siguiente:
    • 20. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El Aparato respiratorio
    • 21. Ejercicios respiratorios Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Acuéstese con su espalda sobre una superficie plana v.g. cama, piso, etc. Ponga un objeto pesado encima de su abdomen. Un libro será suficiente. Ahora aspire profundamente y sostenga el aire. ¿Se levanto el libro encima de su abdomen? Si aspiró profundamente, el libro debiera haber sido alzado dos o tres pulgadas por su abdomen. Ahora, suelte el aire. Empuje el aire hacia fuera con sus músculos del diafragma. Mire el libro sobre su abdomen bajar. Fuerce fuera todo el aire. Practique este ejercicio durante cinco minutos todos los días hasta que respire correcta y naturalmente
    • 22. Ejercicios respiratorios Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Desarrolle su músculo del diafragma parándose derecho y aspirando y espirando rápidamente como un perro que ha estado corriendo rápido. Fuerce el aire adentro y afuera con su diafragma. Ha a ha a ha a ha a etc. Sienta su músculo del diafragma trabajar. Debiera sentirlo irse resintiendo. Cese el ejercicio. Pruebe nuevamente. Haga esto también todos los días. Le desarrollará este músculo y dará a su voz más poder cuando hable.
    • 23. Evangelismo “Para asegurar la correcta Publico pronunciación al leer y al hablar, PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO vea que los músculos abdominales intervengan de lleno en la Sermón respiración y que los órganos Dinámico, diseño y respiratorios estén libres de modo de obstrucción; que el esfuerzo de predicar respirar recaiga en los músculos del abdomen, en lugar que en aquellos de la garganta. Gran agotamiento y seria enfermedad de la garganta y pulmones pueden así ser evitados”
    • 24. DESARROLLANDO LA VOZ Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Hablar claramente “Mediante un denodado esfuerzo lograremos la aptitud para hablar. Esta aptitud incluye pronunciar cada sílaba claramente, colocando la fuerza y el énfasis donde corresponden. Hable lentamente. Muchos hablan velozmente, apurando una palabra detrás de la otra tan rápido que el efecto de lo que dicen se pierde” Consejos Para Maestros, pp. 234, 235
    • 25. Ejercicios de Oratoria Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Di los siguientes sonidos para practicar abrir tu boca ampliamente. “Ba a, da a, la a, ma a, ta a.” Dilos nuevamente. Abre tu boca. Empuja el sonido fuera con tu músculo del diafragma. Practica este ejercicio frecuentemente
    • 26. Ejercicios de Oratoria Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El siguiente ejercicio te ayudará a usar tu lengua para hablar cada palabra claramente. Pon tus primeros dos dedos juntos. Ahora pon la punta de tus dos dedos entre tus dientes delanteros. Ahora, mientras mantienes suavemente tus dientes sobre tus dedos, di todo el alfabeto. “a, b, c, d, e, f, g, h,” etc. Mueve tu lengua para cuidadosamente formar cada una de las letras. Cuando hayas terminado este ejercicio, toma su Biblia y empieza a leer en voz alta de ella. Al leer cada palabra, pronuncia cada palabra clara y distintamente. Habla con la suficiente lentitud para asegurarte de que cada palabra es pronunciada claramente
    • 27. Ejercicios de Oratoria Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Graba su voz hablando o predicando. Escúchate a ti mismo en la grabación. Esto te ayudará a oírte a ti mismo como los demás te oyen. Trata de corregir los errores que te oyes a ti mismo cometer
    • 28. DESARROLLANDO LA VOZ Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Buen uso del Lenguaje Como buenos líderes, somos a menudo llamados a predicar y hablar por Dios. Hablemos la palabra de Dios correctamente. Fijémonos que ningún lenguaje malo o habla impura salga de nuestros labios. No uses expresiones del lenguaje que ofenderán a tus oyentes. No seas vulgar o grosero en tu habla o en tus ilustraciones. Cualquiera sea el idioma en que estés predicando, usa el lenguaje correcto y las adecuadas palabras.
    • 29. Evangelismo Publico Sermón Evangelismo Publico Dinámico, PREDICANDO CON EL diseñoPODER y modo DEL ESPÍRITU SANTO de predicar Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cómo preparar un Sermón
    • 30. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar ¿Qué es un Sermón? Un discurso o plática… preparado de forma ordenada… preparado para satisfacer las necesidades de los oyentes… preparado para ayudar a la gente a decidirse a aceptar el liderazgo de Dios en sus vidas… predicado de manera que la Palabra de Dios se haga significativa… presentado para elevar a Jesús como Señor.
    • 31. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El sermón tiene el propósito de: Dar instrucciones Dar información Dar comprensión Dar esperanza a los pecadores Dar aliento Reprender Enseñar responsabilidad Inspirar a la acción.
    • 32. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El sermón y la preparación personal Los buenos sermones provienen de los oradores que han consagrado sus vidas a Dios: Tiempo para estudiar y meditar sobre la palabra de Dios en la Biblia Una vigorosa vida de oración en la cual habla con Dios y Él le revela su voluntad Tiempo para leer la Biblia y otros libros para incrementar el conocimiento de temas tanto espirituales como seculares Tiempo dedicado a mejorar la voz de orador.
    • 33. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar La elección del Tema Ideas para los sermones pueden provenir de las siguientes fuentes: Del estudio de la Biblia De leer libros y periódicos De experiencias personales De los eventos corrientes; por ejemplo, inundaciones, guerras, etc De sueños De la naturaleza De visitas de miembros de la iglesia.
    • 34. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Fuentes de información Biblia Libros Concordancia bíblica Revistas Comentario bíblico Escritos de E.G. White Diccionario bíblico Ayuda del pastor.
    • 35. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Otros elementos Una vez que se ha reunido la información acerca del tópico: Escribe en papel el TÍTULO de tu sermón Debajo del título escriba el FIN. El FIN debe incluir Por Qué estás predicando este sermón y Qué RESULTADOS espera ver de tu predicación.
    • 36. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El esquema del Sermón El esquema de un sermón es una manera de organizar un sermón en una forma ordenada y progresiva. Un esquema se escribe en forma de nota y NO incluye todo lo que el predicador desea decir. El esquema de un sermón es como el esqueleto de un animal. El esqueleto permite al animal pararse y caminar. Sin un esqueleto, el animal se derrumbaría en una pila sobre el suelo. El predicador lleva su esquema o esqueleto al púlpito. Es su guía a todo lo que va a decir. Sin él, su sermón se derrumbará.
    • 37. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar ¡Utilidad del Esquema! Guía los pensamientos del predicador Impide que el predicador se desvíe de su tema Ayuda a los oyentes a comprender el sentido del sermón Ayuda a los oyentes a recordar lo que se ha dicho.
    • 38. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Partes del esquema del Sermón Introducción:
    • 39. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN / Partes del esquema del sermón Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Introducción: Provee: Un momento para que la congregación se asiente y esté de humor receptivo para recibir lo que se dirá en el sermón Una manera de avivar el interés del oyente Una oportunidad para que el orador les diga a sus oyentes aquello acerca de lo cual va a hablar y cómo lo va a presentar.
    • 40. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN / Partes del esquema del sermón Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Introducción: Puede tomar la forma de: una historia. Todos disfrutan las historias. Una historia capta la atención de los oyentes. Esta puede ser una historia de la Biblia o cualquier otra historia que conducirá a tus oyentes al tópico principal Un texto o pasaje bíblico Una parábola Un artículo periodístico Una pregunta NOTA: La introducción debe ser corta (3-4 minutos solamente). Es sólo el comienzo de la plática
    • 41. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Partes del esquema del Sermón Introducción: Cuerpo principal:
    • 42. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN / Partes del esquema del sermón Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cuerpo Principal El Cuerpo Principal del sermón es la parte en la cual se discutirá el tema. En el Cuerpo Principal se debe: Tener de dos a seis puntos principales Declarar claramente los puntos principales del esquema Apoyar los puntos principales con evidencia bíblica Hacer claro el significado de cada punto principal Ilustrar los puntos con historias o ejemplos.
    • 43. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN / Partes del esquema del sermón Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cuerpo Principal El Cuerpo Principal del sermón es la parte en la cual se discutirá el tema. En el Cuerpo Principal se debe: Moverse paso a paso de un punto al otro Hacer declaraciones que tiendan un puente entre cada punto principal para que los oyentes sepan que se está desplazando al punto siguiente Hacer preguntas para mantener a tus oyentes pensando. Esto le ayudará a saber si ellos están entendiendo lo que tú está diciendo.
    • 44. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Partes del esquema del Sermón Introducción: Cuerpo principal: Conclusión:
    • 45. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN / Partes del esquema del sermón Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Conclusión La conclusión es usada para finalizar el sermón, ésta debe: Ser corta y al punto Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar No introducir ninguna idea nueva, esto sólo distraerá a los oyentes de lo que ya ha sido dicho Resumir rápidamente los puntos principales del sermón Aplicar las verdades presentadas en el sermón a las vidas de los oyentes Ayudar a cada uno de los oyentes a dar una respuesta positiva a la verdad presentada; por ejemplo, cuenta una breve historia, haz una pregunta, lee un pasaje atrayente, etc Terminar en una nota positiva.
    • 46. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN / Partes del esquema del sermón Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Ejemplo de un esquema de sermón TITULO: FIN: Abrahám: Dios nos ha elegido Mostrar cómo Dios llama a sus compañeros de trabajo como asistentes y mensajeros para ayudarle en los trabajos en los cuales Él también está comprometido, y como podemos responder a Su llamado I. INTRODUCCIÓN: Describe a Dios como un gran terrateniente que contrata sirvientes como un granjero africano. Compara el llamado de Abraham con el de otros personajes bíblicos tales como Moisés, Samuel, Isaías o Pablo. ¿Hay un método mediante el cual Dios nos llama? Refiere los llamados de cristianos cercanos a los que tú conozcas. ¿Puedes comentar cómo fuiste tú llamado? ¿Por qué llama Dios? Jesús llamó a los 12 apóstoles para poder usarlos como mensajeros y mandaderos. Muestra la diferencia entre llamados particulares, que se dirigen a gente específica en tiempos especiales, y el llamado universal de Dios, a todos, en todos los tiempos, del cual ningún hombre escapa.
    • 47. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN / Partes del esquema del sermón Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Ejemplo de un esquema de sermón II. Cuerpo principal: A. Dios llamó (Génesis 12:1): ¿Quién hubiera imaginado que, Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar al empaquetar Abraham sus pertenencias y ponerse en marcha la caravana de animales, la más grande aventura de la historia humana recién comenzaba? B. Abraham creyó: La extensa familia de Abraham vivía entre gente pagana que idolatraba muchos dioses, una situación similar a muchas de nuestras comunidades en Asia. Pero a diferencia de sus vecinos, Abraham creía en un Dios, el Ser Supremo. C. Abraham obedeció: Cuando Dios habló, Abraham escuchó y lo siguió. “Entonces Abraham fue” (Génesis 12:4, 10; 13:1). Cuando Dios dijo “Ve”, el fue sin saber realmente adonde. Obediencia es oír una orden y cumplirla.
    • 48. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN / Partes del esquema del sermón Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Ejemplo de un esquema de sermón II. Cuerpo principal: D. Otros se beneficiaron: Abraham compartió su fe y Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar obediencia con su familia. Él no viajó solo sino con su esposa, hijos, sobrinos, y quizá otros. Cuando Dios bendice Él no sólo te enriquece personalmente sino también para agrandar tú influencia sobre otros. Ningún hombre es bendito por su sólo bien. E. Nuestra herencia: ¿Qué hemos heredado de nuestros padres cristianos? ¿Qué de la iglesia que nos nutrió? ¿Qué compartimos con otros? ¿Nuestra fe? ¿Nuestra educación? ¿Nuestra cultura? ¿Nuestra plata? Nuestra herencia no está sólo confinada a este mundo, va más allá dentro del océano. Nosotros compartimos en la obediencia de Cristo aquí con tribulación, nosotros compartimos en Su gloria como ciudadanos del cielo.
    • 49. CÓMO PREPARAR UN SERMÓN / Partes del esquema del sermón Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Ejemplo de un esquema de sermón III.CONCLUSIÓN: Nuestro llamado a la fe, como el de Abraham, debe primero conducir a responder y luego a responsabilidad. Tristemente, la mayoría oye el llamado de Dios pero deja de responder: “Porque muchos son los llamados, y pocos los elegidos” (Mt. 22:14). Aun aquellos que responden, algunas veces descuidan su responsabilidad por la familia, la comunidad y el enriquecimiento nacional. ¿Has respondido tú? ¿Has aceptado las responsabilidades para las cuales Dios te llamó?
    • 50. Evangelismo Publico Sermón Evangelismo Dinámico, Publico PREDICANDO diseñoPODER CON EL y modo DEL ESPÍRITU SANTO de predicar Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cómo seleccio nar un tema
    • 51. CÓMO SELECCIONAR UN TEMA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar ¿Qué es el tema? El tema es la propia declaración del predicador acerca del propósito del sermón. El título es anunciado al comienzo antes de la lectura del texto o inmediatamente después; el tema es declarado más ampliamente en algún lugar de la introducción Lo siguiente servirá como ilustración de la diferencia entre el tema y título: Del texto 2 Timoteo 4:6-8, podemos tomar este tema, “El significado que el último mensaje de Pablo tiene para todo cristiano”. El tópico (título) puede ser, “El canto de cisne de Pablo”, o “El bon voyage de Pablo” .
    • 52. CÓMO SELECCIONAR UN TEMA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Tipos de Temas Un tema retórico o proposición: Es un sujeto con su modificador, tales como: “Las bendiciones del pueblo de Dios,” o “Los peligros del viaje de la vida,” o “La necesidad de arrepentimiento del pecador”. Palabras solas como “arrepentimiento” o “fe” son demasiado generales para temas; ellas necesitan modificadores tales como adjetivos o frases preposicionales que las hagan suficientemente específicas para temas.
    • 53. CÓMO SELECCIONAR UN TEMA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Tipos de Temas Un tema retórico o proposición: Un tema lógico: Consiste en un sujeto y un predicado, tales como: “La fe en Cristo es el único medio para la salvación” o “La felicidad no se halla sólo en las posesiones”. El tema lógico puede ser en forma de pregunta, tal como: “¿Por qué es la fe en Cristo necesaria para la salvación?” El tema lógico sugiere divisiones que son pruebas del tema; o en forma de pregunta, las divisiones son respuestas a las preguntas. Nótese que los temas arriba mencionados tienen un verbo además de un sujeto.
    • 54. CÓMO SELECCIONAR UN TEMA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El tema correcto para cada ocasión La primera pregunta que el buen predicador se debe hacer a sí mismo al entrar a su estudio es, “¿Qué es lo que mi gente necesita más que nada en este momento?” Y no, “¿Dónde puedo encontrar un esquema ingenioso?”.
    • 55. CÓMO SELECCIONAR UN TEMA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El tema correcto para cada ocasión Las necesidades de la gente se descubren de distintas maneras: Pueden ser reveladas al predicador en la oración Las visitas a los hogares de la gente Frecuentemente alguna condición general en la comunidad, tal como una epidemia, una calamidad, o una tendencia moral general sugerirá el apropiado tema.
    • 56. CÓMO SELECCIONAR UN TEMA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El tema correcto para cada ocasión Las fiestas especiales del año, usualmente son motivo de un tema relacionado para uno de los servicios Las tiendas y los periódicos hacen a la gente consciente del sentimiento de las fiestas, de cuyo hecho los predicadores debieran aprovecharse cuando hay una verdad bíblica apropiadamente relacionada. Por ejemplo, cerca de la fecha de independencia el tema podría ser, “La declaración de independencia de los creyentes” o, cerca del día de Acción de Gracias, podría ser, “En todo se agradecido”.
    • 57. CÓMO SELECCIONAR UN TEMA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El tema correcto para cada ocasión El evangelista u orador especial encontrará más difícil discernir las necesidades de la gente que el pastor, aunque el pastor puede ayudarlo, pero con toda seguridad el evangelista debe definitivamente orar acerca de la elección de su tema. Donde repite sermones del repertorio, él debe luego de orar y diagnosticar, revisarlos para que se adecuen a la presente situación. Para tener éxito, un predicador tiene que predicar a la gente que está presente.
    • 58. CÓMO SELECCIONAR UN TEMA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cualidades del tema del Sermón a. b. El tema debe expresar todo el fin del sermón, ni más ni menos La buena proposición es bíblica, de otra manera su elaboración difícilmente pueda ser llamada un sermón. Los sermones seculares puede que raramente sean elegidos por un predicador, pero debieran ciertamente ser raros
    • 59. CÓMO SELECCIONAR UN TEMA Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cualidades del tema del Sermón c. d. El tema apropiado es dinámico; hace que la mente del oyente piense en una cierta dirección. El tema que no despierte el interés y provoque la actividad mental no es la correcta proposición que se adecue a la ocasión Finalmente el tema debe ser específico. La gente no está intensamente interesada en el sujeto general “Fe,” pero muchos están interesados en “La fe que vence a la palabra” o “La fe que obtiene la salvación”.
    • 60. Evangelismo Publico Sermón Evangelismo Publico Dinámico, PREDICANDO CON EL y modo diseñoPODER DEL ESPÍRITU SANTO de predicar Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cómo elegir un texto
    • 61. CÓMO ELEGIR UN TEXTO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El texto del sermón Es la tarea del predicador predicar el Evangelio Eterno. Si el evangelio se encuentra sólo en la Biblia, si la Biblia es la divinamente inspirada revelación de la voluntad de Dios; entonces un sermón debe estar basado sobre un texto de la Escritura. Si es importante que los hombres conozcan exhaustivamente la Biblia entonces el predicador tiene que usar toda oportunidad de citar, enseñar, y honrar las Escrituras.
    • 62. CÓMO ELEGIR UN TEXTO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar La selección del Texto Si el TEMA es elegido primero: Su exacta redacción debiera aguardar la selección de un texto para que puedan ser armonizados. Por ejemplo, el predicador siente que la presente necesidad es de evangelismo personal. Tentativamente redacta el tema, “Nuestra responsabilidad en el evangelismo personal” Escogiendo el primer capítulo de Juan, versículos 40-51, como un texto concerniente a Andrés y Felipe encontrando a Pedro y Natanael, el predicador revisa el tema para que se lea, “El ejemplo de los primeros discípulos en el evangelismo personal”.
    • 63. CÓMO ELEGIR UN TEXTO / La Selección del Texto Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Ejemplo del esquema, Juan 1:40-51 TEMA: “El ejemplo de los primeros discípulos en el evangelismo personal” A. Ellos personalmente aprendieron acerca de Jesús. B. Ellos predicaron de Jesús a otros C. Ellos invitaron a otros a encontrarse con Jesús.
    • 64. CÓMO ELEGIR UN TEXTO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar La selección del Texto Si el TEXTO es elegido primero: Con mucha frecuencia el texto será elegido antes que el tema. El texto vendrá al predicador durante la oración, o mientras está estudiando su Biblia, y él estará fuertemente impresionado con su aplicación práctica a la gente. Si el predicador está siguiendo una serie de sermones a través de un libro de la Biblia, entonces, claro, el texto vendrá antes que el tema, aunque habrá un tema general para todo el libro elegido al comienzo de la serie.
    • 65. CÓMO ELEGIR UN TEXTO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Reglas para la selección del texto 1. Seleccione un verdadero texto: Un texto verdadero es aquel que es una declaración completa. Palabras sueltas o fragmentos de texto se deben evitar Textos que estén aislados del contexto y acomodados a una aplicación extraña al fin del autor no son textos apropiados. Las palabras de la Escritura dejan de ser Escritura cuando son acomodadas. “Hagamos el mal para que el bien pueda resultar” (Rom. 3: 8) es una sentencia de la Biblia, pero cuando es aislada del contexto es contraria a la enseñanza del autor sagrado, y, como tal, no es Escritura.
    • 66. CÓMO ELEGIR UN TEXTO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Reglas para la selección del texto 1. Seleccione un verdadero texto: 2. Seleccione los grandes textos doctrinales y éticos de la Biblia: No tema que estos textos hayan sigo agotados porque son frecuentemente usados. Son frecuentemente usados porque son grandes textos de predicación. Uno no debe temer ser considerado un principiante porque usa un texto familiar; los grandes predicadores de todos los tiempos han usado estos grandes textos. La gente está interesada en ellos, porque los han usado como consuelo y luz en lugares oscuros.
    • 67. CÓMO ELEGIR UN TEXTO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Reglas para la selección del texto 1. Seleccione un verdadero texto: 2. Seleccione los grandes textos doctrinales y éticos de la Biblia: 3. Evite los textos que se sabe son interpolaciones: Porciones que se han infiltrado en los manuscritos posteriores debido a errores de los escribas o adiciones de notas marginales que no se encuentran en los más viejos y más confiables manuscritos. Estos espurios textos pueden evitarse usando la Revised Version (La versión revisada) como comparación en el estudio.
    • 68. CÓMO ELEGIR UN TEXTO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Reglas para la selección del texto 1. Seleccione un verdadero texto: 2. Seleccione los grandes textos doctrinales y éticos de la Biblia: 3. Evite los textos que se sabe son interpolaciones: 4. Evite los dichos de hombres no inspirados cuando elijas un texto: Estos dichos tienen su lugar en la Biblia, pero no son textos apropiados, porque carecen de la autoridad divina.
    • 69. CÓMO ELEGIR UN TEXTO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Reglas para la selección del texto 1. Seleccione un verdadero texto: 2. Seleccione los grandes textos doctrinales y éticos de la Biblia: 3. Evite los textos que se sabe son interpolaciones: 4. Evite los dichos de hombres no inspirados cuando elijas un texto: 5. No elija textos simplemente porque son raros o extraños: El predicador serio no tiene tiempo para novedades y curiosidades
    • 70. CÓMO ELEGIR UN TEXTO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Reglas para la selección del texto 1. Seleccione un verdadero texto: 2. Seleccione los grandes textos doctrinales y éticos de la Biblia: 3. Evite los textos que se sabe son interpolaciones: 4. Evite los dichos de hombres no inspirados cuando elijas un texto: 5. No elija textos simplemente porque son raros o extraños: Ej.: Un predicador una vez seleccionó un texto de Oseas, “Efraím es una torta sin voltear,” con el tópico, “A medio cocer.” Lo único a medio cocer en el moderno sentido del término era el sermón del predicador.
    • 71. CÓMO ELEGIR UN TEXTO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Ocho reglas de interpretación 1) Interpretar el texto a la luz del contexto: 2) Interpretar el texto en armonía con la enseñanza de toda la Biblia: 3) El texto deber ser interpretado en armonía con la sana y sistemática doctrina: 4) Un texto debe ser tomado literalmente a menos que sea obviamente figurativo, o a menos que una interpretación literal condujera a un absurdo o a una imposibilidad:
    • 72. CÓMO ELEGIR UN TEXTO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Ocho reglas de interpretación 5. Si posible, consultar los idiomas originales como ayuda en la interpretación: 6. Hacer uso de la erudición de otros traductores: 7. Consultar pasajes paralelos: 8. Consultar alguno de los buenos comentarios del tipo crítico y exegético:
    • 73. Evangelismo Publico Sermón Evangelismo Dinámico, Publico PREDICANDO CON EL y modo diseñoPODER DEL ESPÍRITU SANTO de predicar Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cómo organiza r un Sermón
    • 74. CÓMO ORGANIZAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Cinco cualidades de una buena organización de un sermón La estructura del sermón debe tener unidad: I. • Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar • • • El tema debe prevalecer a través de todas las divisiones Un sermón que no tenga unidad no es realmente un sermón, sino varias pequeñas pláticas ensartadas juntas No se puede esperar ser lo suficientemente enérgico para alterar la conducta de los hombres en un sermón de treinta minutos a menos que se mantenga en una idea o deber Los que no oran no se convertirán a una vida de oración simplemente porque el predicador haga algunos comentarios acerca de la oración en su sermón, junto a otra buena cantidad de ideas surtidas.
    • 75. Ej.: Bosquejo que ilustra la Unidad Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Tópico: “El trono de la gracia” Texto: Hebreos 4:16 Sermón Tema: “Acercándonos al trono de la gracia” Dinámico, diseño y A. ¿Cómo nos acercamos al trono de la gracia? “Con audacia.” modo de predicar B. ¿Por qué nos acercamos al trono de gracia?: “Para obtener piedad y recibir ayuda.” C. ¿Cuándo nos acercamos al trono de gracia? “En momentos de necesidad” en todo momento
    • 76. CÓMO ORGANIZAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cinco cualidades de una buena organización de un sermón La estructura del sermón debe tener unidad: II. Debe existir Coherencia: I. • No sólo deben las partes estar relacionadas a un tema común, pero además deben adherirse entre sí.
    • 77. Ej.: Bosquejo que ilustra FALTA de Coherencia Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar A. B. C. Dios es el autor de la fe. Sin fe un cristiano fracasará. La fe es necesaria para la salvación
    • 78. Ej.: Bosquejo que ilustra Unidad y Coherencia Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Tópico: “Los tres yo estoy de Pablo” Texto: Romanos 1:14-16 Sermón Tema: El estado mental de Pablo relativo a la Dinámico, predicación del evangelio de Cristo diseño y modo de predicar A. Yo estoy en deuda de predicar—v. 14 B. Yo no estoy avergonzado de predicar—v. 16 C. Yo estoy ansioso de predicar—v. 15
    • 79. CÓMO ORGANIZAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cinco cualidades de una buena organización de un sermón La estructura del sermón debe tener unidad: II. Debe existir Coherencia: III. El sermón debe manifestar Progreso: I. • • • • Esta cualidad asegura que la atención del oyente será captada y transportada hasta llegar a la meta El progreso se logra mediante la disposición de las divisiones de manera que cada una se eleve un poco más cerca de la meta Los oyentes no están interesados en esperar en una bifurcación mientras el predicador explora caminos secundarios Puede ayudar a hacer aparente el movimiento si el predicador anuncia su meta y los principales hitos al comienzo.
    • 80. Ej.: Bosquejo que ilustra Progreso Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Texto: Marcos 1:14-15 Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar A. Jesús vino—Su advenimiento. B. Jesús vino a predicar—Su misión. C. Jesús vino a predicar el arrepentimiento—Su mensaje
    • 81. CÓMO ORGANIZAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cinco cualidades de una buena organización de un sermón La estructura del sermón debe tener unidad: II. Debe existir Coherencia: III. El sermón debe manifestar Progreso: IV. La estructura debe tener Simetría: I. • • Demasiado tiempo se gasta en la introducción y los primeros puntos, de manera tal que las divisiones posteriores deben ser escatimadas. Algunas veces No se afirma que todas las divisiones deben tener una extensión igual, sino que el tiempo dedicado a cada una deber estar en proporción a su importancia.
    • 82. CÓMO ORGANIZAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cinco cualidades de una buena organización de un sermón La estructura del sermón debe tener unidad: II. Debe existir Coherencia: III. El sermón debe manifestar Progreso: IV. La estructura debe tener Simetría: V. La organización debe tener un Clímax: I. • • El punto final más alto del desarrollo Algunos sermones simplemente se detienen por pérdida de impulso, otros aciertan en el blanco y dejan a la gente satisfecha
    • 83. CÓMO ORGANIZAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cinco cualidades de una buena organización de un sermón La estructura del sermón debe tener unidad: II. Debe existir Coherencia: III. El sermón debe manifestar Progreso: IV. La estructura debe tener Simetría: V. La organización debe tener un Clímax: I. • El clímax es logrado al pronunciar el sermón empezando con una deliberada, pero desapasionada voz, y luego gradualmente incrementando el énfasis y los gestos a medida que progresa el sermón hasta el punto más intenso que es la apelación. Un predicador, que grita en la introducción, nunca puede tener un clímax al pronunciar un sermón.
    • 84. Ej.: Bosquejo que ilustra FALTA de Clímax Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO “Tres razones para creer en la inmortalidad” Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar A. La Biblia la promete. B. La naturaleza la ilustra. C. Todos los hombres la esperan o desean Tal sermón carece de clímax porque cualquier número de otras razones podrían muy bien haber sido agregadas a las tres dadas
    • 85. Ej.: Bosquejo que ilustra Clímax Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Titulo: “Logro cristiano” Texto: Filipenses 3:13-15 Sermón Tema: La actitud cristiana hacia el logro. Dinámico, diseño y modo de predicar A. Su actitud hacia el logro pasado—Humilde olvido. B. Su actitud hacia el logro presente—Ansioso extenderse hacia delante. C. Su actitud hace el logro futuro —Confiada esperanza de perfección. Aunque no es un sermón perfecto, sí alcanza una meta a la que nada puede ser agregado; tiene clímax
    • 86. CÓMO ORGANIZAR UN SERMÓN Evangelismo Publico Cinco cualidades de una buena organización de un sermón (R) PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar La estructura del sermón debe tener unidad: II. Debe existir Coherencia: III. El sermón debe manifestar Progreso: IV. La estructura debe tener Simetría: V. La organización debe tener un Clímax: I.
    • 87. Evangelismo Publico Sermón Evangelismo Publico Dinámico, PREDICANDO CON EL y modo diseñoPODER DEL ESPÍRITU SANTO de predicar Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cómo se clasifican los Sermone s
    • 88. CÓMO SE CLASIFICAN LOS SERMONES Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El sermón Temático (Tópico) Toma del texto únicamente un tópico o sujeto. Las divisiones son inventadas por el predicador Este método permite plena libertad de composición y un completo tratamiento de cualquier sujeto Siempre está teñido, más que los otros tipos de sermón, por los puntos de vista y prejuicios personales del predicador Es usualmente demasiado general en su alcance, y existe la tendencia de la predicación tópica a hacerse demasiado secular
    • 89. CÓMO SE CLASIFICAN LOS SERMONES Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El sermón Temático (Tópico) Otra objeción al método tópico es que desarrolla un sermón meramente por extensión, de manera que las divisiones son como eslabones en una cadena, en lugar de partes de una estructura diseñada; y que el número de estas divisiones de cadena es arbitrario, no habiendo ninguna razón para que en la mayoría de los casos no pueda haber más o menos divisiones sin seria violencia hecha al sermón.
    • 90. CÓMO SE CLASIFICAN LOS SERMONES / El Sermón Temático Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cuándo usar el sermón Temático a) Cuando el sujeto no es adecuadamente tratado por ningún único pasaje de la Biblia b) Cuando uno desea tratar un sujeto de manera muy general, tal como presentar una doctrina a un auditorio al cual es completamente desconocida c) Cuando uno desea presentar verdad evangélica general a un auditorio de personas no salvadas para quienes la Biblia no es demasiado familiar d) Cuando se tratan problemas sociales o morales no existentes en tiempos de la Biblia o no tratados por los escritores de la Biblia.
    • 91. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Ej.: de sermón Temático EVIDENCIA DEL AMOR DE DIOS A. Según es visto en la Biblia. B. Según es visto en la naturaleza. C. Según es visto en la providencia
    • 92. CÓMO SE CLASIFICAN LOS SERMONES Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Sermón textual El sermón textual toma del texto un sujeto y las divisiones principales Los principales puntos del sermón son únicamente aquellos declarados o claramente inferidos por el pasaje de la Escritura sobre el que está basado el sermón El sermón es textual porque el texto provee las divisiones principales, mientras que las subdivisiones o la elaboración son extraídas de otras fuentes
    • 93. CÓMO SE CLASIFICAN LOS SERMONES Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Sermón textual Los sermones textuales tienen la ventaja de ser más bíblicos en diseño que la variedad tópica El método textual permite una gran variedad en la construcción y selección El sermón textual parece al oyente más un discurso acabado, por el número de las divisiones determinadas por el material en el texto; y cuando cada división ha sido tratada nadie espera nada más En la mayoría de los casos el sermón textual será recordado por más tiempo, ya que cuando el oyente sigue el sermón en su Biblia, una conexión se establece en su mente entre el pasaje y las admoniciones del predicador, de manera que pueda recordar el mensaje siempre que relea el pasaje.
    • 94. CÓMO SE CLASIFICAN LOS SERMONES / El Sermón Textual Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cuándo usar el sermón textual a) b) Siempre que un único pasaje de la Escritura provea los principales puntos para satisfacer las necesidades de la gente Cuando se predican sermones éticos, porque un texto reviste más autoridad cuando uno está predicando verdad evangélica específica. Un poderoso texto conlleva convicción cuando es plenamente tratado, mientras que las citaciones de ocasión no son tan efectivas (Cuando se trata de verdades doctrinales específicas).
    • 95. Ej.: de sermón Textual Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Título: EL MINISTRO: UN EJEMPLO Texto: I Timoteo 4:12 “Hazte ejemplo de los fieles en palabra, en conducta, en amor, en espíritu, en fe, en pureza.” (Versión revisada) A. B. C. D. E. Un ejemplo en palabra. Un ejemplo en conducta. Un ejemplo en amor. Un ejemplo en fe. Un ejemplo en pureza
    • 96. CÓMO SE CLASIFICAN LOS SERMONES Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El Sermón Expositivo El sermón expositivo no solamente toma un sujeto y divisiones principales del texto, sino todas las subdivisiones también Está usualmente basado en un pasaje más largo que el sermón tópico o textual A menudo el texto es un párrafo entero, capítulo entero o hasta un libro entero Ninguna idea puede ser introducida al sermón expositivo que no provenga del pasaje de la Escritura sobre el cual está basado. Es una exposición del pasaje dado y solamente eso.
    • 97. CÓMO SE CLASIFICAN LOS SERMONES / El Sermón Expositivo Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Ventajas de la predicación Expositiva a) b) c) d) e) Es la que más se parece a la predicación de los apóstoles y primeros predicadores Guía al predicador y a sus oyentes a un más amplio y más profundo conocimiento de la Escritura. Promueve un mayor respeto por la Biblia de parte del laicado Refrena la tendencia a la interpretación laxa y a la acomodación Modera cualquier tendencia a las ideas fijas o a predicar solamente doctrinas favoritas.
    • 98. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Ventajas de la predicación Expositiva f) g) h) Impide la monotonía de la voz al predicar, ya que es probable que la variedad de materiales demande una flexibilidad en el volumen y en el tono. Es recomendado donde la exposición es usada en una serie, ya que facilita la elección de un texto. Facilita la introducción de admoniciones molestas, y es menos probable que el predicador sea acusado de predicar a individuos, ya que si el mandato ofensivo aparece dentro del texto, nadie puede culpar al predicador por hacer comentarios sobre él.
    • 99. Ej.: de sermón Expositivo Evangelismo Publico PREDICANDO LA TENTACIÓN CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Santiago 1:12-15 A. El origen de la tentación, versículos 13-14. Sermón Dinámico, diseño y B. modo de predicar C. 1. No de Dios, versículo 13. 2. De propios malos deseos, versículo 14. Los resultados de la tentación, versículo 15. 1. Primero el pecado, versículo 15. 2. Luego la muerte, versículo 15. La recompensa por resistir la tentación, versículo 12. 1. Bienaventuranza, versículo 12 2. La corona de la vida, versículo 12
    • 100. CÓMO SE CLASIFICAN LOS SERMONES / El Sermón Expositivo Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Objeciones al modo expositivo 1) 2) Se objeta que no es conductivo a la unidad en el sermón. Pero los sermones expositivos pueden y deben tener unidad como los otros tipos Algunos sostienen que no es adaptable para enfrentar problemas actuales. Casi todos los problemas son tratados en la Escritura si no específicamente, sí en principio. Los buenos predicadores expositivos no están menos interesados en la aplicación que otros
    • 101. CÓMO SE CLASIFICAN LOS SERMONES / El Sermón Expositivo Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Objeciones al modo expositivo 3) También se objeta que no es suficientemente sensacional para los tiempos modernos. Se dice que la verdad es más extraña que la ficción, y ciertamente la Biblia iguala cualquier fuente en cuanto a interés humano y hechos extraordinarios. Si uno tiene la mínima habilidad dramática, puede hacer que las escenas y personas bíblicas revivan nuevamente de manera fascinante. Además, el predicador no está interesado en la sensación por sí misma. La predicación periodística tramposa siembra únicamente en poco profunda y espinosa tierra, obtiene resultados rápidos, pero no resultados duraderos.
    • 102. CÓMO SE CLASIFICAN LOS SERMONES / El Sermón Expositivo Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cuándo usar el sermón Expositivo Siempre que la necesidad de la ocasión se pueda enfrentar con un pasaje que contenga todos los puntos necesarios a la necesidad Cuando se predica una serie o curso de sermones Cuando se está tratando una narrativa, parábola o salmo Siempre que uno desee tratar un pasaje de mayor longitud que uno o dos versículos Cuando se está predicando sobre personajes de la Biblia y los materiales no están demasiado esparcidos La predicación evangélica cuando el sermón está basado en una historia, parábola o incidente.
    • 103. Evangelismo Publico Sermón Evangelismo Publico Dinámico, PREDICANDO CON EL y modo diseñoPODER DEL ESPÍRITU SANTO de predicar Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cómo construir un sermón Temático
    • 104. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN TEMÁTICO Evangelismo Publico Construcción de un sermón temático PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO a. Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Por aspectos b. Por pruebas c. Por ilustraciones d. Por orden de materiales e. Por analogía.
    • 105. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN TEMÁTICO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Construcción Temática por ASPECTOS Un sermón tópico puede ser compuesto mediante la exhibición, uno a uno, de sus ASPECTOS; ya sea simplemente notando los aspectos, o haciendo preguntas que harán resaltar los aspectos. Por aspectos entendemos puntos de vista o maneras de ver un sujeto.
    • 106. Ej.: Construcción Temática por Aspectos Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO A. Sermón B. Dinámico, diseñoC. y modo de D. predicar ORACIÓN Su significado Su necesidad Su método Sus resultados A. B. C. D. FE ¿Qué es la fe? ¿Por qué se necesita la fe? ¿Cómo es ella recibida? ¿Qué logrará ella?
    • 107. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN TEMÁTICO Evangelismo Publico Construcción de un sermón temático PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO a. Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Por aspectos b. Por pruebas
    • 108. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN TEMÁTICO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Construcción Temática por PRUEBAS Un sermón tópico (temático) puede ser también construido declarando sus PRUEBAS. Este método es el mejor para temas controversiales o donde el tema es una declaración de hechos. (Un tema lógico).
    • 109. Ej.: Construcción Temática por Pruebas Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO NOSOTROS CREEMOS EN LA RESURRECCIÓN DE CRISTO Sermón Dinámico, El argumento de la fe—La Biblia lo declara. A. diseño y B. modo de El argumento del testimonio—Hay muchos predicar testigos competentes. C. El argumento de la historia—Una iglesia triunfante.
    • 110. Ej.: Construcción Temática por Pruebas Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO A. Sermón Dinámico, diseño y B. modo de predicar C. D. CRISTO, EL MESÍAS Prueba derivada de profecía del Antiguo Testamento. Prueba derivada de los trabajos de Cristo. Prueba derivada de las afirmaciones de Cristo. Prueba derivada del poder de su evangelio.
    • 111. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN TEMÁTICO Evangelismo Publico Construcción de un sermón temático PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO a. Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Por aspectos b. Por pruebas c. Por ilustraciones
    • 112. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN TEMÁTICO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Construcción Temática por ILUSTRACIONES Un sermón tópico puede ser construido, además, adelantando ILUSTRACIONES del tema tomadas de incidentes y biografías bíblicos o hasta mediante ilustraciones tomadas de la historia de la iglesia.
    • 113. Ej.: Construcción Temática por Ilustraciones Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar EL VALOR DISCIPLINARIO DE LA DEMORA A. B. C. Según es vista en el caso de Moisés. Según es vista en el caso de Elijah. Según es vista en el caso de Pablo
    • 114. Ej.: Construcción Temática por Ilustraciones Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar LA INFLUENCIA DE UNA MADRE DIVINA A. B. C. Observarla en Moisés. Observarla en Samuel. Observarla en Timoteo.
    • 115. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN TEMÁTICO Evangelismo Publico Construcción de un sermón temático PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO a. Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Por aspectos b. Por pruebas c. Por ilustraciones d. Por orden de materiales
    • 116. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN TEMÁTICO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Construcción Temática por ORDEN DE MATERIALES Un sermón tópico puede ser desarrollado a partir del ORDEN DE LOS TIPOS DE MATERIALES usados en un sermón, los cuales son: EXPLICACIÓN, ARGUMENTO, ILUSTRACIÓN y APLICACIÓN. Este no es un muy alto orden de construcción, pero es conveniente cuando uno necesita hacer una apresurada preparación, y es mejor que errar sin rumbo. Algo parecido a este método es usado a menudo por oradores públicos para discursos cortos o pláticas de venta.
    • 117. Ej.: Construcción Temática por Orden de Materiales Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar EL DIEZMO CRISTIANO A. B. C. D. Explicarlo — Qué significa. Probarlo — Citar Escritura. Ilustrarlo — Dar ejemplos de diezmeros beneficiados. Aplicarlo — Urgir a los oyentes a adoptarlo
    • 118. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN TEMÁTICO Evangelismo Publico Construcción de un sermón temático PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO a. Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Por aspectos b. Por pruebas c. Por ilustraciones d. Por orden de materiales e. Por analogías
    • 119. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN TEMÁTICO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Construcción Temática por ANALOGÍA Finalmente, un sermón tópico puede ser construido por analogía. Algún objeto o proceso familiar puede ser elegido y tratado parte por parte o paso a paso, donde a tal analogía pueda dársele significación espiritual.
    • 120. Ej.: Construcción Temática por Analogía Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar LABRANZA (CULTIVO) DE LA VIDA CRISTIANA A. B. C. La siembra—Trabajando para Dios. El cultivo—Oración, estudio de la Biblia. La cosecha—Bendición, vida eterna.
    • 121. Ej.: Construcción Temática por Analogía Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar LA SALA DE TRIBUNAL DE LA VIDA A. B. C. D. El juez—Dios, el Padre. El acusador—Satán. El abogado—Jesús. El veredicto—Inocente.
    • 122. Evangelismo Publico Sermón Evangelismo Publico Dinámico, PREDICANDO CON EL y modo diseñoPODER DEL ESPÍRITU SANTO de predicar Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cómo construir un sermón Textual
    • 123. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN TEXTUAL Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El método del Análisis El análisis es la más fácil y la más natural manera de dividir un texto, Las ideas, los deberes, los argumentos, las clasificaciones, las condiciones, las doctrinas, las preguntas, o las admoniciones del texto son simplemente tomados en el orden en que ocurren en el texto Este tipo de tratamiento no debe ser usado, sin embargo, donde no existe ninguna unidad entre las partes o donde el orden de las partes no es adecuado para el fin del sermón.
    • 124. Ej.: Construcción Textual por el método del Análisis Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO EL CRISTIANO: UN EJEMPLO I Timoteo 4:12 (Admoniciones relacionadas), “Sé ejemplo de los fieles, en palabras, en conducta, en amor, en espíritu, en fe, en pureza.” Sermón Dinámico, diseño y ejemplo en palabras. A. Un modo de B. Un ejemplo en conducta. (Conversación—Ver griego) predicar C. D. E. F. Un ejemplo en amor. (Caridad—Ver griego) Un ejemplo en espíritu. Un ejemplo en fe. Un ejemplo en pureza.
    • 125. Ej.: Construcción Textual por el método del Análisis Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO EL HIJO Y EL PADRE Juan 14:6-9 (Doctrinas relacionadas) Sermón Dinámico, diseño y A. El Hijo es el camino al Padre. Versículo 6 modo de predicar B. El Hijo es la revelación del Padre. Versículo 7 C. El Hijo es Uno con el Padre. Versículo 9
    • 126. Ej.: Construcción Textual por el método del Análisis Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO TRABAJO APOSTÓLICO Hechos 5:42 (Ideas relacionadas) Sermón Dinámico, diseño y A. La regularidad del trabajo apostólico—Diario. modo de B. La esfera del trabajo apostólico—En el templo predicar y por las casas. C. Los métodos del trabajo apostólico— Enseñanza y predicación. D. El tema del trabajo apostólico—Jesucristo.
    • 127. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN TEXTUAL Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Consideraciones sobre el método del ANÁLISIS 1) 2) 3) Las divisiones derivan del texto Los puntos en el esquema están dispuestos en el mismo orden en que ocurren en el texto El único cambio hecho, si alguno, es en la redacción de las divisiones, y esto es hecho solamente cuando se vuelve necesario para hacer la unidad, que existe entre las partes, más evidente y más fácil de recordar.
    • 128. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN TEXTUAL Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El método de la SÍNTESIS La palabra síntesis significa “reunir”. El tratamiento sintético, como implica su nombre, tiene que ver con el reordenamiento de los puntos, o la construcción de un esquema con los puntos provistos por un texto, pero dispuestos para adecuarse al fin del sermón o al patrón de la composición del sermón sin pensar en el orden de los puntos en el texto. El material bíblico para el esquema proviene del texto, pero el diseño total es inventado.
    • 129. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN TEXTUAL Evangelismo Publico El método de la SÍNTESIS PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Esquemas de orden invertido Esquemas de tema menor Esquemas de diseño superpuesto.
    • 130. Ej.: Construcción Textual por el método del Síntesis Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO “PERFECTA NATURALEZA HUMANA EN CRISTO” Efesios Sermón 4:13 (Orden invertido) Dinámico, A. Perfecta naturaleza humana es el fin del cristiano. diseño y modo de B. Perfecta naturaleza humana es vista en Cristo. predicar C. Perfecta naturaleza humana es lograda mediante la unidad con, y el conocimiento de, Cristo En el texto del ejemplo arriba enunciado hay tres puntos: A, B y C. En el esquema están dispuestos: B, C, A
    • 131. Ej.: Construcción Textual por el método del Síntesis Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO RECONCILIACIÓN Colosenses 1:20-21 (Tema menor) A. Sermón Dinámico, diseñoB. y modo de predicar C. El instrumento de la reconciliación—La sangre de su cruz. El alcance de la reconciliación—Lo que está en la tierra como lo que está en los cielos. El poder de la reconciliación—Enemigos en vuestra mente y vuestras malas obras El verdadero tema y contexto del texto arriba enunciado es la “preeminencia de Cristo”, pero la “reconciliación” es un tema menor que se adecua al propósito del presente sermón
    • 132. Ej.: Construcción Textual por el método del Síntesis Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO LA ESCALA DE LA HABILIDAD DE DIOS Efesios 3:20 (Diseño Superpuesto) Introducción: El operar de Dios es de acuerdo al poder que opera en Sermón nosotros. Ese poder que opera en nosotros es la fe Dinámico, diseñoA. Dios puede hacer cuanto pedimos. y modo de Cuanto pensamos B. predicar C. D. E. F. Cuanto pedimos o pensamos. Más que todo cuanto pedimos o pensamos. Abundantemente más que cuanto pedimos o pensamos. Excediendo abundantemente más que cuanto pedimos o pensamos
    • 133. Ej.: Construcción Textual por el método del Síntesis Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO EL ATUENDO DEL CRISTIANO Colosenses 3:12-14 (Diseño Superpuesto) Sermón A. Dinámico, diseñoB. y modo de C. predicar El turbante de la humildad—Humildad de mente, mansedumbre. La túnica de la benignidad—Benignidad, compasión. Las sandalias de la aflicción—Paciencia en la aflicción. D. El manto del perdón. E. La faja del amor
    • 134. Evangelismo Publico Sermón Evangelismo Publico Dinámico, PREDICANDO CON EL y modo diseñoPODER DEL ESPÍRITU SANTO de predicar Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cómo construir un sermón Expositiv o
    • 135. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Características del Sermón expositivo 1) Como ha sido ya brevemente explicado, el texto de un sermón expositivo provee el material para todas las divisiones y subdivisiones. Pero, no sólo es la estructura de la división provista por el texto; la elaboración, o exposición, también deriva principalmente del pasaje de la Escritura elegido para el texto
    • 136. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Características del Sermón expositivo 2) El texto de un sermón expositivo es usualmente más largo que el texto de un sermón textual o de un sermón tópico. De hecho, el texto generalmente será un párrafo o un capítulo y, a veces, será un libro entero de la Biblia
    • 137. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Características del Sermón expositivo 3) Además, el sermón expositivo es un tratamiento del pasaje de la Escritura, mientras que los sermones tópico y textual son tratamientos del sujeto. Aunque el sermón textual obtiene sus principales títulos del texto, es realmente el tratamiento de un sujeto según es sugerido por un texto, y el sujeto es lo principal. Un sermón expositivo tendrá un sujeto, pero el sujeto está subordinado al texto; el texto es lo principal
    • 138. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Características del Sermón expositivo 4) Finalmente, en el sermón expositivo el pasaje de la Escritura es primero elegido, y el sujeto es derivado después. Los sermones expositivos pueden ser predicados como sermones ocasionales tanto como en series, pero aun cuando este es el caso, el pasaje de la Escritura es seleccionado porque contiene una notable historia, parábola, conversación, incidente o un bosquejo biográfico o es uno de los capítulos más familiares que son bien conocidos por su atractivo o aplicación práctica.
    • 139. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Preguntas sobre los sermones expositivos Es necesario que la exposición siga el orden de los versículos en el pasaje? Tendrá siempre el sermón expositivo la naturaleza de una conferencia que busca sólo explicar e instruir, o tienen un lugar la exhortación y la aplicación? Es necesaria la unidad en un sermón expositivo? Es necesario tratar todo el material en un texto largo? Es permisible citar pasajes paralelos de otras partes de la Biblia en un sermón expositivo?
    • 140. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Preguntas sobre los sermones expositivos Pueden las ilustraciones de cualquier tipo ser usadas en un sermón expositivo, o deben ellas también ser derivadas del texto, contexto, antecedentes históricos o la experiencia del autor?.
    • 141. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico Variedades de sermones Expositivos PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar a. b. c. d. e. f. Doctrinal Ético De inferencia Biográfico Analógico De proposición.
    • 142. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN EXPOSITIVO / Variedades Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Sermón Expositivo Doctrinal Es aquel cuyo fin es exponer la enseñanza doctrinal de un texto, aquel en el que la unidad del sermón se basa en doctrinas relacionadas o aspectos relacionados de una única doctrina según permita el texto. Para este estudio el término “doctrinal” será usado solamente para describir sermones que señalen, expliquen y apliquen doctrinas, no describir sermones que tengan como fin principal probar una proposición. Tales sermones de prueba serán llamados “de proposición” aun donde el asunto sea doctrinal.
    • 143. Ej.: Sermón Expositivo Doctrinal JUSTIFICACIÓN Evangelismo Romanos 5:1-9 Publico PREDICANDO I. La necesidad de justificación. CON EL PODER A. El hombre es débil—versículo 6. B. El hombre es pecador—versículo 8. DEL ESPÍRITU SANTO II. La estipulación para la justificación. Sermón amor de Dios—versículo 8. A. El Dinámico, muerte de Cristo—versículo 6. B. La diseño y apropiación de la justificación—versículos 1-2. III. La modo de la fe. --por predicar IV. Los resultados de la justificación. A. Acceso a la gracia—versículo 2. B. Paz con Dios—versículo 1. C. Salvos de la ira—versículo 9. D. Victoria en la tribulación—versículo 3. E. Desarrollo del carácter—versículos 3-5 1. Paciencia a la experiencia. 2. Experiencia a la esperanza. 3. Esperanza a la desvergüenza
    • 144. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico Variedades de sermones Expositivos PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar a. Doctrinal b. Ético
    • 145. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN EXPOSITIVO / Variedades Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Sermón Expositivo Ético Es aquel cuyo fin es descubrir, explicar e imponer reglas de correcta conducta cristiana. En los últimos capítulos de las epístolas de Pablo y en algunas partes del evangelio, el material se refiere a la conducta de la vida del fiel. Los sermones construidos sobre textos que tratan de la moral y conducta de los cristianos son llamados sermones éticos. Las divisiones de los sermones éticos consisten en reglas relacionadas de conducta o aspectos relacionados de un ideal ético.
    • 146. Ej.: Sermón Expositivo Ético Evangelismo LA RESPONSABILIDAD DEL CRISTIANO Publico COMO CIUDADANO PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Romanos 13: 1-10 I. Relativo a la obediencia civil—versículos 1-5. Sermón A. Obediencia implícita—versículo 2. Dinámico, B. diseño y Obediencia sin temor—versículos 3, 4. modoRelativo a las obligaciones financieras—versículo 6-8. II. de predicar A. Al estado—versículos 6,7. B. A todo acreedor—versículo 8. III. Relativo a la moral social—versículos 9,10. A. De conformidad con la ética bíblica— versículo 9. B. De conformidad con la ley del amor— versículo 10.
    • 147. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico Variedades de sermones Expositivos PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar a. Doctrinal b. Ético c. De inferencia
    • 148. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN EXPOSITIVO / Variedades Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Sermón Expositivo de Inferencia Es aquel cuyas divisiones derivan de inferencias tomadas del hecho y detalles de un texto narrativo. Un texto narrativo es aquel que cuenta una historia como un relato o parábola. En una historia, las ideas del texto o los hechos no son directamente declarados, sino que deben ser inferidos de la conducta de los personajes en la narrativa, sus conversaciones y su éxito o fracaso. Las inferencias pueden ser de naturaleza doctrinal o ética, pero es inferencia porque se hace a partir de un texto narrativo en lugar de a partir de una declaración directa del autor del libro bíblico.
    • 149. Ej.: Sermón Expositivo de Inferencia Evangelismo Publico “LA RUINA DE UN HOMBRE JOVEN” 2 Reyes 5:20-27 PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, I. El pecado comienza con la codicia—versículo 26. diseño y II. de modoEl pecado conduce a otros pecados—versículo 25. predicar III. El pecado no puede ser mantenido secreto—versículo 26. IV. El atractivo del pecado es engañoso—versículos 20, 27. V. El pecado recibe un seguro castigo—versículo 27
    • 150. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico Variedades de sermones Expositivos PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar a. b. c. d. Doctrinal Ético De inferencia Biográfico
    • 151. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN EXPOSITIVO / Variedades Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Sermón Expositivo Biográfico Se concentra en los éxitos o fracasos, las buenas o malas características de un personaje de la Biblia. Estos se descubren, discuten y presentan para que el oyente imite o evite. Nuevamente los hechos deducidos pueden ser doctrinales o éticos en su naturaleza, pero si los hechos son tomados de la apreciación de una biografía en lugar de ser directamente impuestos, el sermón será llamado “biográfico”.
    • 152. Ej.: Sermón Expositivo Biográfico Evangelismo Publico “POR QUÉ DIOS USÓ A CORNELIO” PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU Hechos 10:1-8 SANTO I. Él era un hombre de carácter—versículos 1, 2. A. Él Sermón era un hombre fuerte. Moral—aunque un soldado. Dinámico, B. diseño yÉl era un hombre devoto. modoC. Él era un hombre generoso. de predicar Él era un hombre influyente—“Con toda su casa” D. II. Él era un hombre de oración—versículos 2, 3 y 4. A. Él siempre oraba. B. Él oraba con fe. C. Él oraba rendidamente. III. Él era un hombre de acción—versículos 5-8. Él inmediatamente obedeció a Dios.
    • 153. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico Variedades de sermones Expositivos PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar a. b. c. d. e. Doctrinal Ético De inferencia Biográfico Analógico
    • 154. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN EXPOSITIVO / Variedades Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Sermón Expositivo Analógico Es aquel cuyas divisiones son partes relacionadas de una analogía. “Una analogía es una relación o semejanza entre dos cosas o de una cosa a la otra, consistente en el recuerdo no de las cosas en sí mismas, sino de dos o más atributos, circunstancias o efectos.” La vida se dice análoga a un viaje por mar, no porque haya una semejanza externa entre ellos, sino porque tienen características similares, tales como un comienzo, experiencias pacíficas y turbulentas, un propósito y un final.
    • 155. Ej.: Sermón Expositivo Analógico Evangelismo Publico “LA CARRERA DE LA VIDA DEL CRISTIANO” PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU 12:1, 2. Hebreos SANTO I. Los espectadores de la carrera. Los Sermón mártires del capítulo 11. Aquellos que han corrido antes que nosotros. Dinámico, II. y diseñoEl entrenamiento para la carrera. modoDesprendiéndonos de los pesados ropajes del de predicar pecado. III. El paso de la carrera. Perseverante esfuerzo. IV. El juez de la carrera. Jesús el autor y el perfeccionador. V. La recompensa de la carrera. Compartir con Cristo Su exaltación.
    • 156. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico Variedades de sermones Expositivos PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar a. b. c. d. e. f. Doctrinal Ético De inferencia Biográfico Analógico De proposición
    • 157. CÓMO CONSTRUIR UN SERMÓN EXPOSITIVO / Variedades Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Sermón Expositivo de Proposición Aquí las divisiones del sermón son los argumentos en la prueba de una proposición. Los escritores del Nuevo Testamento, quienes escribieron para instruir y alentar a los miembros de una naciente iglesia en medio de un mundo hostil, dedicaron una considerable porción de sus epístolas y evangelios para argumentar contra la enseñanza pagana y judaica falsa. Los resultados permanentes de la predicación dependen tanto de movilizar la voluntad como de movilizar las emociones. Por lo tanto hay un amplio lugar para el argumento en la predicación en esta época de ciencia y razón
    • 158. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Sermón Expositivo de Proposición Un sermón no es de proposición simplemente porque tiene una proposición (tema) o porque contenga argumentos, pero es de proposición cuando todas las divisiones son partes de la prueba de una única proposición.
    • 159. Ej.: Sermón Expositivo de Proposición Evangelismo LA RESURRECCIÓN DE CRISTO Publico I Corintios 15:3-23 PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU Proposición: Que Jesucristo resucitó de la muerte. SANTO I. Hay muchos testigos del hecho. A. Pedro. B. Los Sermón doce. C. Quinientos hermanos al mismo tiempo. Dinámico, D. Pablo por revelación. diseño y II. La conclusión opuesta es absurda. modo de A. La predicación sería vana. predicar B. La fe sería vana. C. Los hombres santos serían testigos falsos. D. Los fieles creyentes serían pecadores engañados. E. Todos los justos muertos habrían perecido. III. La resurrección de Cristo es una necesidad teológica. A. Debe haber un segundo Adán para nulificar el pecado y la muerte imputada a través de la transgresión del primer Adán.
    • 160. Evangelismo Publico Sermón Evangelismo Publico Dinámico, PREDICANDO CON EL y modo diseñoPODER DEL ESPÍRITU SANTO de predicar Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Métodos y Etapas de la Elaboració n de un Sermón Expositivo
    • 161. MÉTODOS Y ETAPAS DE ELABORACIÓN DE UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar 1. Elaboración Verbal consiste en definir las palabras del texto que no son completamente claras, o de explicar las expresiones idiomáticas y sintaxis de la gramática Las enseñanzas bíblicas son mucho más claras cuando son leídas en los idiomas originales Algunas versiones bíblicas son bastante antiguas y contienen muchas palabras arcaicas que precisan ser explicados a los lectores modernos La gramática puede ser vista como ayudando a la elaboración. La elaboración verbal no requiere siempre estar interesada en los idiomas originales, pero puede estar interesada también en los significados y gramática de las palabras.
    • 162. MÉTODOS Y ETAPAS DE ELABORACIÓN DE UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar 2. Elaboración Contextual Consiste en usar porciones del contexto para echar luz sobre el texto. Usualmente estas explicaciones vendrán del contexto inmediato, pero ocasionalmente un versículo de otra parte del mismo libro será valioso para aclarar un significado dudoso, Ej.: En Hebreos 12:1 la frase, “nube de testigos” puede ser mal interpretada si no es interpretada a la luz del precedente capítulo onceavo. Esta referencia al contexto se hace no solamente como cuestión de interpretación, sino como cuestión de elaboración, porque es interesante para el oyente tener pasajes familiares de la Escritura conectados de manera que no sea obvia en la superficie.
    • 163. MÉTODOS Y ETAPAS DE ELABORACIÓN DE UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar 3. Elaboración Histórica Esta consiste en relatar eventos históricos o condiciones atinentes a la gente de la que uno trata, o al autor Ej.: Una elaboración del segundo capítulo de Colosenses debiera incluir una explicación de la herejía gnóstica, con la cual ciertos maestros estaban confundiendo a los cristianos de Colosas Ej.: Filipenses 1:20-25 puede ser parcialmente elaborado explicando algunos detalles del encarcelamiento de Pablo en Roma y su próximo martirio. Tales datos históricos y biográficos pueden ser aprendidos de buenos comentarios o diccionarios de la Biblia.
    • 164. MÉTODOS Y ETAPAS DE ELABORACIÓN DE UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar 4. Elaboración mediante Citación de Pasajes Paralelos La Escritura es muy frecuentemente explicada por la Escritura. Una exigua declaración puede ser reforzada o hecha más lúcida por las citaciones de una declaración más detallada del mismo hecho de otra parte de la Escritura. Pasajes de dudoso sentido son a menudo aclarados mediante un pasaje paralelo que no es ambiguo Los pasajes paralelos en un sermón expositivo no deben ser más que citaciones; ya que la exposición es del texto y no de los pasajes paralelos. Una citación puede fácilmente llevar a otra hasta que la discusión se aleje en gran medida del texto original.
    • 165. MÉTODOS Y ETAPAS DE ELABORACIÓN DE UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar 5. Elaboración mediante el uso de Ilustraciones Estas ilustraciones pueden provenir de la Biblia, la historia, la experiencia o la vida moderna. Sin duda permitamos que haya ilustraciones en el sermón expositivo, porque hacen al sermón tanto claro como interesante. Las ilustraciones ayudan a evitar la sequedad que podría caracterizar un sermón expositivo que es demasiadamente explicativo.
    • 166. MÉTODOS Y ETAPAS DE ELABORACIÓN DE UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar 6. Elaboración mediante la Aplicación Todo el propósito de la predicación es influenciar la vida y decisiones de los hombres por la verdad divina. Que los predicadores logren conversiones cristianas, vivir piadoso y amor fraternal es mucho más importante que que ellos se hagan de admiradores Hay dos maneras de hacer aplicaciones: Pueden ser hechas junto con cada punto en el sermón Puede ser hecha después de cada punto, a medida que progresa el sermón, y luego recapitular las aplicaciones principales al final.
    • 167. MÉTODOS Y ETAPAS DE ELABORACIÓN DE UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Etapas en la Elaboración de un Sermón 1. Seleccionar un apropiado pasaje de la Escritura como texto: Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar La selección puede ser hecha porque es la próxima porción de Escritura en una serie, porque es la guía del Espíritu Santo, o porque es el texto obvio para enfrentar la conocida necesidad de la gente.
    • 168. MÉTODOS Y ETAPAS DE ELABORACIÓN DE UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Etapas en la Elaboración de un Sermón 1. Seleccionar un apropiado pasaje de la Escritura como texto: 2. Leer el texto completo cuidadosamente varias veces: Luego leerlo en el lenguaje original o en varias traducciones modernas.
    • 169. MÉTODOS Y ETAPAS DE ELABORACIÓN DE UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Etapas en la Elaboración de un Sermón 1. Seleccionar un apropiado pasaje de la Escritura como texto: 2. Leer el texto completo cuidadosamente varias veces: 3. Escribir en papel todo pensamiento que venga a la mente no importa el orden o la relevancia: Esto incluirá explicaciones, pruebas, ilustraciones o aplicaciones.
    • 170. MÉTODOS Y ETAPAS DE ELABORACIÓN DE UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Etapas en la Elaboración de un Sermón 1. Seleccionar un apropiado pasaje de la Escritura como texto: 2. Leer el texto completo cuidadosamente varias veces: 3. Escribir en papel todo pensamiento que venga a la mente no importa el orden o la relevancia: 4. Consultar un buen comentario del tipo exegético: Esto no debe hacerse, sin embargo, hasta que uno haya agotado la habilidad propia para hallar pensamientos originales.
    • 171. MÉTODOS Y ETAPAS DE ELABORACIÓN DE UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Etapas en la Elaboración de un Sermón 5. Examinar el material hasta que un tema sobresalga del resto o hasta que un tema es detectado siendo común a todos o a la mayoría de los pensamientos: Esto se puede hacer listando todos los posibles temas y luego probando cada uno hasta que, salvo uno, todos los demás hayan sido suprimidos por el proceso de eliminación Ayudará interrogar el material de la siguiente forma: 1. 2. 3. 4. 5. 6. ¿Hay aquí doctrinas relacionadas? ¿Instrucciones éticas relacionadas? ¿Inferencias u observaciones relacionadas? ¿Rasgos biográficos comunes? ¿Partes relacionadas de una analogía? ¿Argumentos relacionados en la prueba de una proposición?
    • 172. MÉTODOS Y ETAPAS DE ELABORACIÓN DE UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Etapas en la Elaboración de un Sermón 5. Examinar el material hasta que un tema sobresalga del resto o hasta que un tema es detectado siendo común a todos o a la mayoría de los pensamientos: 6. Eliminar luego todo el material que no se relacione al tema de alguna manera especial. 7. Disponer el restante material en un esquema de divisiones principales y subdivisiones, de forma que tengan coherencia, progreso, clímax: Las divisiones principales son las grandes ideas relacionadas; las divisiones son las ideas menores que están relacionadas cercanamente a uno u otro de los principales encabezados.
    • 173. MÉTODOS Y ETAPAS DE ELABORACIÓN DE UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Etapas en la Elaboración de un Sermón 5. Examinar el material hasta que un tema sobresalga del resto o hasta que un tema es detectado siendo común a todos o a la mayoría de los pensamientos: 6. Eliminar luego todo el material que no se relacione al tema de alguna manera especial. 7. Disponer el restante material en un esquema de divisiones principales y subdivisiones, de forma que tengan coherencia, progreso, clímax: 8. Preparar una introducción y conclusión para el sermón.
    • 174. MÉTODOS Y ETAPAS DE ELABORACIÓN DE UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Etapas en la Elaboración de un Sermón 9. Inventar un nombre para el sermón que puede o no ser el mismo que el tema: Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El sujeto puede ser más corto que el tema, pero también debe certeramente transmitir la naturaleza del tema del sermón. Sin duda debe ser llamativo, pero no vulgar.
    • 175. MÉTODOS Y ETAPAS DE ELABORACIÓN DE UN SERMÓN EXPOSITIVO Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Etapas en la Elaboración de un Sermón 9. Inventar un nombre para el sermón que puede o no ser el mismo que el tema: 10. Por último, estudiar el esquema hasta que pueda ser pronunciado sin el uso de notas.
    • 176. Evangelismo Publico Sermón Evangelismo Publico Dinámico, PREDICANDO CON EL y modo diseñoPODER DEL ESPÍRITU SANTO de predicar Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cómo preparar una Introducció n y una Conclusión
    • 177. CÓMO PREPARAR UNA INTRODUCCIÓN Y UNA CONCLUSIÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar De mucha importancia Parece haber una común tendencia a subestimar el valor de las cosas pequeñas. La introducción y conclusión de un sermón son pequeñas partes, pero son extremadamente vitales para el éxito del sermón. Sin embargo, porque son pequeñas partes, muchos predicadores pasan por alto su importancia. Predicadores que muy cuidadosamente preparan el cuerpo del sermón, dejan la introducción y conclusión a la inspiración del momento de hablar, no dándose cuenta que es poco probable que la introducción llegue por inspiración, no importando cuánta espontaneidad el resto del sermón pueda tener; y mientras la conclusión puede tomar prestada inspiración del clímax, le faltará, sin meditación previa, otras cualidades deseables…
    • 178. CÓMO PREPARAR UNA INTRODUCCIÓN Y UNA CONCLUSIÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar De mucha importancia Algunos escritores acerca de la oratoria sagrada insisten en que a la introducción y conclusión deben dárseles más preparación que cualquier otro punto del sermón; sin embargo, esto quizá sea ir demasiado lejos en la otra dirección, pero no mucho. Cuando las cualidades deseables de la introducción y conclusión sean consideradas, será bien claro para el lector por qué estas partes del sermón necesitan una cuidadosa preparación.
    • 179. CÓMO PREPARAR UNA INTRODUCCIÓN Y UNA CONCLUSIÓN Evangelismo Publico Cualidades de una buena introducción PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO 1. Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Debe ser Llamativa: 2. Clara: 3. Manifestar Unidad: 4. Breve: 5. Modesta: 6. No Apologética: 7. Específica:.
    • 180. CÓMO PREPARAR UNA INTRODUCCIÓN Y UNA CONCLUSIÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cómo hallar la apropiada introducción ¿Qué tiene que ver este texto con el contexto? ¿Qué relación tiene este sermón a un sermón precedente en una serie? ¿Qué tiene que ver este sermón con el día u ocasión especial? ¿Qué tiene que ver este sermón con una especial necesidad de la congregación? ¿Qué experiencia personal ha sugerido este sermón? ¿Por qué es este sermón de especial importancia? ¿Qué historia o anécdota introducirá este sermón? ¿Qué asunto de la actualidad introducirá este sermón?.
    • 181. CÓMO PREPARAR UNA INTRODUCCIÓN Y UNA CONCLUSIÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cualidades de una buena conclusión CLARIDAD: La conclusión es la parte del sermón en la cual el predicador llama a la acción o decisión; es la parte más vital del sermón, por lo cual no tiene que haber ninguna oscuridad de pensamiento . “Si el que toca el clarín sopla un sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla? Un abogado nunca ganaría un caso si su apelación al jurado fuera en lenguaje ambiguo o equívoco Los grandes ganadores de almas, en la conclusión de sus sermones, sin excepción han dejado bien claro lo que querían que sus oyentes hicieran y qué decisiones querían que ellos tomasen.
    • 182. CÓMO PREPARAR UNA INTRODUCCIÓN Y UNA CONCLUSIÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cualidades de una buena conclusión CLARIDAD: ESPECIFIDAD: Si exhortamos a nuestros oyentes a hacer demasiadas cosas, es probable que hagan ninguna de ellas, pero si ponemos frente a ellos una única exhortación, o una decisión, con claridad y fervor, hay una buena posibilidad de éxito Muchas veces el predicador no tiene una concepción clara del resultado que espera que cumpla el sermón. Pablo nos revela uno de los elementos de su éxito en las palabras, “Esta SOLA COSA que yo hago”.
    • 183. CÓMO PREPARAR UNA INTRODUCCIÓN Y UNA CONCLUSIÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cualidades de una buena conclusión CLARIDAD: ESPECIFIDAD: BREVEDAD Si el sermón ha sido adecuadamente construido y Dios está ocupándose de los oyentes, la conclusión no necesita ser larga; y si el sermón ha sido débil, una larga conclusión será fútil. No hay ninguna regla de hierro para la longitud de una conclusión, porque “las circunstancias alteran los casos”, pero si hay cualquier duda debiera decidirse del lado de la brevedad.
    • 184. CÓMO PREPARAR UNA INTRODUCCIÓN Y UNA CONCLUSIÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cualidades de una buena conclusión CLARIDAD: ESPECIFIDAD: BREVEDAD INTENSIDAD: Esto no es necesariamente intensidad de volumen; más importante es la intensidad moral y espiritual, sincero fervor y devoto celo El predicador no debe avergonzarse de que sus ojos se llenen de lágrimas cuando está suplicando a hombres que se reconcilien con Un predicador que no puede ser intenso en su apelación a decisiones que pueden tener consecuencias eternas, no es “apto para el reino de Dios”.
    • 185. CÓMO PREPARAR UNA INTRODUCCIÓN Y UNA CONCLUSIÓN Evangelismo Publico Tres tipos de Conclusiones PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO 1. Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Conclusión Lección: 2. Conclusión Sumario: 3. Conclusión de tipo Apelación:.
    • 186. CÓMO PREPARAR UNA INTRODUCCIÓN Y UNA CONCLUSIÓN / Tres tipos de Conclusiones Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Conclusión Lección Consiste en declarar la lección que el sermón enseña En la mayoría de los sermones las aplicaciones son hechas dentro del cuerpo del sermón, pero algunas veces en los sermones doctrinales o de proposición las doctrinas son explicadas o la proposición es probada en el cuerpo y la lección práctica es reservada para la conclusión Esto será más a menudo cierto con sermones del tipo enseñanza, que no requieren una inmediata decisión al cierre, pero que sugieren una lección final para que consideren los fieles al partir
    • 187. CÓMO PREPARAR UNA INTRODUCCIÓN Y UNA CONCLUSIÓN / Tres tipos de Conclusiones Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Conclusión Lección, Ejemplo: En un sermón sobre la “Deidad de Cristo”, el cuerpo del sermón puede estar por entero dedicado a la prueba. Pero no queriendo cerrar el sermón sin una clara aplicación práctica, el predicador puede terminar señalando el hecho de que el verdaderamente divino Cristo es suficientemente capaz de cumplir todas Sus promesas y sustentar Su pueblo en todo momento. Así una lección de confianza es enseñada por la que, de otra forma, sería meramente una conferencia. Se debe evitar concluir el sermón con una completa lista de lecciones, como hacían algunos de los predicadores más viejos, ya que esto viola la unidad y no es efectivo.
    • 188. CÓMO PREPARAR UNA INTRODUCCIÓN Y UNA CONCLUSIÓN / Tres tipos de Conclusiones Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Conclusión Sumario Este tipo es también usado para terminar el sermón en el que ninguna inmediata decisión se busca, ni llamado al altar dado Consiste en brevemente repetir los puntos salientes de un sermón para ayudar a los oyentes a recordarlo Cuando sea posible, las aplicaciones que son repetidas debieran ser declaradas en un lenguaje distinto para evitar la monotonía De todos modos, el sumario debe ser breve. Esto hace a una espléndida conclusión para un sermón de enseñanza, porque no puede haber aprendizaje sin repetición. La conclusión sumario es también llamada recapitulación.
    • 189. CÓMO PREPARAR UNA INTRODUCCIÓN Y UNA CONCLUSIÓN / Tres tipos de Conclusiones Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Conclusión de tipo Apelación Consiste en hacer una directa apelación a una decisión, acción u obediencia inmediatas Ciertamente todo predicador debiera predicar al menos un sermón por semana al que siga una apelación a los hombres a decidirse por Cristo Aun cuando los hombres tomen tales decisiones en sus corazones, durante un servicio o solos en el hogar, debe haber una confesión pública de Cristo delante de los hombres Debe hacerse claro que un llamado al altar es una apropiada conclusión, y cuando uno es hecho, no necesita haber ninguna otra conclusión entre el sermón y la apelación
    • 190. CÓMO PREPARAR UNA INTRODUCCIÓN Y UNA CONCLUSIÓN / Tres tipos de Conclusiones Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Conclusión de tipo Apelación Un llamado a una decisión es más efectivo cuando es hecho antes de que haya sido anticipado por el oyente. Nada estropea más el efecto de un sermón que la trillada cláusula de disculpa, “una historia más y termino”, o “este es mi último punto”. En cuanto se avisa a los hombres que el sermón está por concluir, sus pensamientos derivan a otras cosas y algunos comienzan a irse o a prepararse para irse. No hay ninguna razón por la cual uno deba decir que un punto o historia es el último a menos que desee asegurar a los pacientes oyentes que la tribulación ha casi terminado.
    • 191. CÓMO PREPARAR UNA INTRODUCCIÓN Y UNA CONCLUSIÓN Evangelismo Publico Tres tipos de Conclusiones (R) PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar 1. Conclusión Lección: 2. Conclusión Sumario: 3. Conclusión de tipo Apelación:
    • 192. Evangelismo Publico Sermón Evangelismo Publico Dinámico, PREDICANDO CON EL y modo diseñoPODER DEL ESPÍRITU SANTO de predicar Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Cómo Predicar un Sermón
    • 193. CÓMO PREDICAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Estar preparado para predicar
    • 194. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar “Y Samuel envió a todo el pueblo a su casa. Y Saúl también se fue a su casa en Gabaa. Y fueron con él los hombres de guerra, cuyo corazón Dios había tocado” 1Samuel 10: 26
    • 195. CÓMO PREDICAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar Estar preparado para predicar El predicador debe: Enmendar pecados conocidos que no han sido confesados Enmendar prácticas deshonestas Enmendar lenguaje descuidado Enmendar la negativa a seguir los mandatos de Dios Enmendar desacuerdos no resueltos con otra gente pasar tiempo todos los días estudiando la Biblia y orando Tener un ferviente deseo de vencer el pecado Ser cuidadoso en seguir los estándares de comportamiento de Dios tanto en público como en privado Vivir en paz con los demás.
    • 196. CÓMO PREDICAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El predicador debe sentir Fuego en el corazón
    • 197. Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar “Y se dijeron uno al otro: ´¿No ardía nuestro corazón en nosotros, cuando nos hablaba en el camino, y nos explicaba las Escrituras?´” Lucas 24: 32
    • 198. CÓMO PREDICAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El predicador debe sentir Fuego en el corazón Por tener un corazón en paz con Dios. Por sentir la convicción de que el mensaje viene de Dios. Por la seguridad del Espíritu Santo. Por la confianza de conocer nuestro tópico bien.
    • 199. CÓMO PREDICAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El predicador debe… HABLAR CORRECTAMENTE: Volumen Timbre y tono Hablar claramente Hablar despacio.
    • 200. CÓMO PREDICAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El predicador debe… HABLAR CORRECTAMENTE: HABLAR POSITIVAMENTE: Ser positivo, no expresar dudas en el púlpito Ser veraz y preciso en todo lo que dice Se respetuoso de los sentimientos y opiniones de los demás. Nunca condenar o hablar irrespetuosamente de otra persona o iglesia Ser humilde. No dar la impresión que lo sabe todo Ser fervoroso. Predicar al corazón de la gente. Predicar para decisiones por Cristo Elevar a Cristo, no a sí mismo (Juan 12:32; Juan 3:30).
    • 201. CÓMO PREDICAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El predicador debe… HABLAR CORRECTAMENTE: HABLAR POSITIVAMENTE: MANTENER LA ATENCIÓN DE LOS OYENTES: Mirar a sus oyentes a los ojos. No mirar fijamente a través de la ventana o al cielorraso mientras habla. Dejar que sus ojos giren hacia cada uno de los oyentes. Dejarles saber que les habla a ellos Sonreír mientras predica. Cuidarse de no verse enojado. No condenar o hablar rudamente a sus oyentes. Esto hará que sea mucho más fácil para ellos aceptar su sermón Hacer preguntas. Hacerlos pensar. Por sus contestaciones sabrá si entienden o no lo que está diciendo
    • 202. CÓMO PREDICAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El predicador debe… HABLAR CORRECTAMENTE: HABLAR POSITIVAMENTE: MANTENER LA ATENCIÓN DE LOS OYENTES: Pedirles que abran su Biblia y busquen el texto. Pida a miembros de la iglesia que ayuden a aquellos que están teniendo problemas en encontrar el texto. Involucrarlos en la lectura de la Escritura Mostrarles imágenes que ilustren su punto. Alzar objetos; por ejemplo, una piedra, lámpara, cuchillo Representar teatralmente los personajes en su sermón; por ejemplo, Zaqueo; agacharse para mostrar cuán bajo era
    • 203. CÓMO PREDICAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El predicador debe… HABLAR CORRECTAMENTE: HABLAR POSITIVAMENTE: MANTENER LA ATENCIÓN DE LOS OYENTES: Hacer que los niños adivinen a quién estás describiendo Usar gestos de la mano Hablar como imaginas el personaje de tu historia podría haber hablado.
    • 204. CÓMO PREDICAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El predicador debe… HABLAR CORRECTAMENTE: HABLAR POSITIVAMENTE: MANTENER LA ATENCIÓN DE LOS OYENTES: USAR ILUSTRACIONES E HISTORIAS: Quizá la mejor manera de mantener el interés de sus oyentes sea contar historias. Las historias con como ventanas en una casa. Dejan penetrar la luz y aire fresco.
    • 205. CÓMO PREDICAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El predicador debe… HABLAR CORRECTAMENTE: HABLAR POSITIVAMENTE: MANTENER LA ATENCIÓN DE LOS OYENTES: USAR ILUSTRACIONES E HISTORIAS: USAR EL PIZARRÓN (VIDEO PROYECTOR): Mediante el uso del pizarrón, su mensaje entrará en las mentes de sus oyentes a través de sus ojos así como de sus oídos.
    • 206. CÓMO PREDICAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El predicador debe… DESARROLLAR SU TEMA LÓGICAMENTE: INTRODUCCIÓN, en la cual ganará la atención de la congregación y la prepararás para aquello de lo que le va a hablar CUERPO PRINCIPAL es el sermón en el cual desarrollará su tema. Llevará a la congregación paso a paso, de un punto al siguiente, ayudándola a comprender la verdad que está presentando CONCLUSIÓN, en la cual resumirá rápidamente los puntos principales de su sermón; el sermón incluirá algún mecanismo (pregunta, historia, texto, etc.) para ayudar a cada oyente a decidirse por Cristo.
    • 207. CÓMO PREDICAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El predicador debe… DESARROLLAR TU TEMA LÓGICAMENTE: LEER LOS VERSÍCULOS DE LA BIBLIA CUIDADOSAMENTE: Frecuentemente el poder de la palabra de Dios se pierde por una mala lectura Mientras prepara tu sermón, debe practicar leer los textos de la Biblia Sostener la Biblia en alto en tus manos y leer claramente. Está manipulando la palabra de Dios. Léala cuidadosa y correctamente Al levantarnos para predicar, las personas que nos escuchan nos están diciendo, “Señor, quisiéramos ver a Jesús”. No los defraudemos. Levantemos al Señor delante de ellos, para que puedan experimentar en sus vidas Su gracia salvadora.
    • 208. CÓMO PREDICAR UN SERMÓN Evangelismo Publico PREDICANDO CON EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO Sermón Dinámico, diseño y modo de predicar El predicador debe… (R) HABLAR CORRECTAMENTE: HABLAR POSITIVAMENTE: MANTENER LA ATENCIÓN DE LOS OYENTES: USAR ILUSTRACIONES E HISTORIAS: USAR EL PIZARRÓN (VIDEO PROYECTOR): DESARROLLAR TU TEMA LÓGICAMENTE: LEER LOS VERSÍCULOS DE LA