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Retiro Semana Santa 2010
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Retiro Semana Santa 2010

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  • 1. Cronograma del Retiro 9:00 Explicación de los temas referentes a la Semana Santa. Cada grupo de catequistas explicara a sus catequizandos los temas propuestos. No habrá receso, para poder abarcar de mejor manera los temas. Nombre del Tema Duración 1 Domingo de Ramos: Jesús llega a Jerusalén. 30 minutos 2 El Jueves Santo. 30 minutos 3 El Viernes Santo. 30 minutos 10:30 Proyección de película: El Señor de los Milagros. La misma es una animación referente a la Semana Santa. 11:50 Proyección de Video clip referente a la Pasión de Cristo. Contiene imágenes tomadas de la película la Pasión de Cristo acompañadas musicalmente de forma elocuente a las imágenes. Día Sábado 27 de Marzo de 2010
  • 2. Domingo de Ramos: Jesús llega a Jerusalén Con el Domingo de Ramos empieza la Semana Santa. En este día recordamos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Este domingo resume los dos puntos fundamentales de la Pascua: La Pasión y Muerte de Cristo y su Resurrección gloriosa. La Biblia menciona que cuando Jesús llegó a Jerusalén, la ciudad más importante, para celebrar la pascua, Jesús les pidió a sus discípulos traer un burrito y lo montó. Había mucha gente (niños y adultos), algunos habían estado presentes en los milagros de Jesús y habían escuchado sus parábolas, lo esperaban para recibirlo como un rey, le cantaban cánticos y salmos, y lo alababan con palmas en las manos. La gente tendía sus mantos por el camino y otros cortaban ramas de árboles alfombrando el paso, como se recibe a un Rey. Los que iban delante y detrás de Jesús gritaban: “¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!”. (Hosanna significa “¡viva!”). Mateo 21, 1-11 CDIC : La entrada mesiánica de Jesús en Jerusalén 559: ¿Cómo va a acoger Jerusalén a su Mesías? Jesús rehuyó siempre las tentativas populares de hacerle rey, pero elige el momento y prepara los detalles de su entrada mesiánica en la ciudad de «David, su padre» (Lc 1,32). Es aclamado como hijo de David, el que trae la salvación («Hosanna» quiere decir «¡sálvanos!», «¡Danos la salvación!»). Pues bien, el «Rey de la Gloria» (Sal 24,7-10) entra en su ciudad «montado en un asno» (Zac 9,9): no conquista a la hija de Sión, figura de su Iglesia, ni por la astucia ni por la violencia, sino por la humildad que da testimonio de la Verdad. Por eso los súbditos de su Reino, aquel día fueron los niños y los «pobres de Dios», que le aclamaban como los ángeles lo anunciaron a los pastores. Su aclamación, «Bendito el que viene en el nombre del Señor» (Sal 118,26), ha sido recogida por la Iglesia en el «Sanctus» de la liturgia eucarística para introducir al memorial de la Pascua del Señor. 560: La entrada de Jesús en Jerusalén manifiesta la venida del Reino que el Rey-Mesías llevará a cabo mediante la Pascua de su Muerte y de su Resurrección. Con su celebración, el Domingo de Ramos, la liturgia de la Iglesia abre la Semana Santa.
  • 3. TRIDUO PASCUAL El Jueves Santo El Triduo Pascual comienza con la misa vespertina de la Cena del Señor del Jueves Santo, día de reconciliación, memoria de la eucaristía y pórtico de la pasión. Se celebra lo que Jesús vivió en la cena de despedida: «Cada vez que coméis de este pan y bebéis de esta copa, proclamáis la muerte del Señor, hasta que él vuelva» (1 Cor 11,26). Esta, que fue la “última cena” de Jesús con sus discípulos, se llevó a cabo en una casa a las orillas de la ciudad, se cree que la casa pertenecía a la madre de Juan Marcos el Evangelista. El lugar es conocido como “El cenáculo o tabernáculo”. También este día es especial porque se celebra la primera Misa (institución de la Eucaristía), la primera consagración, mediante la cual Jesús promete que se quedará en el pan y el vino consagrado, como alimento espiritual, pero también con ello garantiza su presencia permanente entre los hombres. Mateo 26, 17-29 En dicha cena se realiza la tradicional cena pascual judía, en la que se prohibía comer pan con levadura, se preparaba cordero y acompañaban los alimentos con vino. En esta ocasión Jesús realiza algunos ritos que tenían nuevos significados. Por ejemplo, lava los pies a sus discípulos en señal de humildad (en aquel entonces los esclavos eran quienes lavaban los pies) Juan 13, 1-17. Instituye el sacerdocio cuando les dice: “haced esto en memoria mía”. Lucas 22, 14-20. Instituye la Mandamiento del Amor. Juan 13, 34-35. CDIC: Jesús anticipó en la cena la ofrenda libre de su vida 610 Jesús expresó de forma suprema la ofrenda libre de sí mismo en la cena tomada con los Doce Apóstoles (cf Mt 26, 20), en "la noche en que fue entregado"(1 Co 11, 23). En la víspera de su Pasión, estando todavía libre, Jesús hizo de esta última Cena con sus apóstoles el memorial de su ofrenda voluntaria al Padre (cf. 1 Co 5, 7), por la salvación de los hombres: "Este es mi Cuerpo que va a ser entregado por vosotros" (Lc 22, 19). "Esta es mi sangre de la Alianza que va a ser derramada por muchos para remisión de los pecados" (Mt 26, 28). 611 La Eucaristía que instituyó en este momento será el "memorial" (1 Co 11, 25) de su sacrificio. Jesús incluye a los apóstoles en su propia ofrenda y les manda perpetuarla (cf. Lc 22, 19). Así Jesús instituye a sus apóstoles sacerdotes de la Nueva Alianza: "Por ellos me consagro a mí mismo para que ellos sean también consagrados en la verdad" (Jn 17, 19; cf. Cc Trento: DS 1752, 1764).
  • 4. El Viernes Santo El Viernes se centra en el misterio de la cruz, instrumento de suplicio y de muerte (madero), pero sinónimo de redención (árbol). En el hecho de la cruz se refleja el sufrimiento de Cristo, como el amor que se demuele, y el juicio de Dios, junto al pecado de la humanidad. Volvemos a vivir con Jesús su Pasión: la aprehensión, interrogatorios, flagelación, coronación de espinas y la crucifixión. Este día recordamos la Pasión de Nuestro Señor: su aprehensión, los interrogatorios de Herodes y Pilato; la flagelación, la coronación de espinas y la crucifixión. En aquel entonces, la crucifixión era la ejecución más cruel y degradante que se conocía. Un ciudadano romano no podía ser crucificado. La muerte sobrevenía después de una larga agonía. Jesús en la cruz, con un sufrimiento físico y moral muy grande, fue capaz de perdonar a los que lo ofendieron. Las “siete palabras" de Jesús son el testamento que nos deja al morir y emprender su partida al Padre: • Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen. • En verdad te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso. • Mujer ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu Madre. • Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? • ¡Tengo sed! • Todo está cumplido. • Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Desde la cruz, Jesús nos termina de dar su mensaje de amor y salvación dejándonos a su Madre y enseñándonos a perseverar hasta el final. El sacrificio de la cruz se vuelve a vivir en cada Eucaristía, por medio de ella, Jesús sigue vivo y permanece con nosotros.
  • 5. El Viernes Santo lo conmemoramos con un Viacrucis solemne y con la ceremonia de la Celebración de la Pasión del Señor en la que se hace la adoración de la cruz. Lucas 22, 54-71; 23, 1-56 (pasión) Juan 19, 41-42 (pasión resumida) CDIC: La muerte de Cristo es el sacrificio único y definitivo 613 La muerte de Cristo es a la vez el sacrificio pascual que lleva a cabo la redención definitiva de los hombres (cf. 1 Co 5, 7; Jn 8, 34–36) por medio del "cordero que quita el pecado del mundo" (Jn 1, 29; cf. 1 P 1, 19) y el sacrificio de la Nueva Alianza (cf. 1 Co 11, 25) que devuelve al hombre a la comunión con Dios (cf. Ex 24, 8) reconciliándole con El por "la sangre derramada por muchos para remisión de los pecados" (Mt 26, 28;cf. Lv 16, 15–16). 614 Este sacrificio de Cristo es único, da plenitud y sobrepasa a todos los sacrificios (cf. Hb 10, 10). Ante todo es un don del mismo Dios Padre: es el Padre quien entrega al Hijo para reconciliarnos con él (cf. Jn 4, 10). Al mismo tiempo es ofrenda del Hijo de Dios hecho hombre que, libremente y por amor (cf. Jn 15, 13), ofrece su vida (cf. Jn 10, 17–18) a su Padre por medio del Espíritu Santo (cf. Hb 9, 14), para reparar nuestra desobediencia. Jesús reemplaza nuestra desobediencia por su obediencia 615 "Como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo todos serán constituidos justos" (Rm 5, 19). Por su obediencia hasta la muerte, Jesús llevó a cabo la sustitución del Siervo doliente que "se dio a sí mismo en expiación", "cuando llevó el pecado de muchos", a quienes "justificará y cuyas culpas soportará" (Is 53, 10–12). Jesús repara por nuestras faltas y satisface al Padre por nuestros pecados (cf. Cc de Trento: DS 1529). En la cruz, Jesús consuma su sacrificio 616 El "amor hasta el extremo"(Jn 13, 1) es el que confiere su valor de redención y de reparación, de expiación y de satisfacción al sacrificio de Cristo. Nos ha conocido y amado a todos en la ofrenda de su vida (cf. Ga 2, 20; Ef 5, 2. 25). "El amor de Cristo nos apremia al pensar que, si uno murió por todos, todos por tanto murieron" (2 Co 5, 14). Ningún hombre aunque fuese el más santo estaba en condiciones de tomar sobre sí los pecados de todos los hombres y ofrecerse en sacrificio por todos. La existencia en Cristo de la persona divina del Hijo, que al mismo tiempo sobrepasa y abraza a todas las personas humanas, y que le constituye Cabeza de toda la humanidad, hace posible su sacrificio redentor por todos. 617 "Sua sanctissima passione in ligno crucis nobis justificationem meruit" ("Por su sacratísima pasión en el madero de la cruz nos mereció la justificación")enseña el Concilio de Trento (DS 1529) subrayando el carácter único del sacrificio de Cristo como "causa de salvación eterna" (Hb 5, 9). Y la Iglesia venera la Cruz cantando: "O crux, ave, spes unica" ("Salve, oh cruz, única esperanza", himno "Vexilla Regis").

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