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Jaeger, werner   paideia libro primero-los ideales de la cultura griega - fondo cultura economica Jaeger, werner paideia libro primero-los ideales de la cultura griega - fondo cultura economica Document Transcript

  • www.artnovela.com.ar WERNER JAEGER Paideia:los ideales de la cultura griega LIBRO PRIMERO
  • www.artnovela.com.arBienvenido. Su pantalla es ahora comola sala de lectura de una biblioteca. Ud.puede solicitar un libro por semana. Perorecuerde que siempre es mejor comprar yguardar el libro impreso en papel. Use lacopia electrónica como una simplereferencia para conocer la obra.Consultar más libros de W. JaegerBuscar | Comprar
  • www.artnovela.com.ar FONDO DE CULTURA ECONÓMICA MÉXICOTraducción de JOAQUÍN XIRALDecimoquinta reimpresión, 2001Título original: Paideia,Die Formung des Griechischen Menschen
  • www.artnovela.com.ar NOTA IMPORTANTE: si bien la paginación de estaedición digital difiere de la versión impresa, se ha indicado,en color rojo, la numeración original, tanto de páginas, comode pies de página. Para evitar confusiones: el número de páginaoriginal siempre irá en primer lugar, es decir, antecediendo altexto de la página que numera. Las discontinuidades, o saltos,que se observen en la numeración original, son fruto de laeliminación de páginas en blanco intermedias que puedenresultar molestas en una versión electrónica.
  • www.artnovela.com.ar PRÓLOGO (VII) Doy a la publicidad una obra deinvestigación histórica relativa a un asunto noexplorado hasta hoy: paideia, la formación del hombregriego, como base para una nueva consideración delhelenismo en su totalidad. Aunque se ha tratado confrecuencia de describir el desarrollo del estado y dela sociedad, y la literatura, la religión y la filosofíade los griegos, nadie ha intentado, hasta hoy, exponerla acción recíproca entre el proceso histórico medianteel cual se ha llegado a la formación del hombre griegoy el proceso espiritual mediante el cual llegaron losgriegos a la construcción de su ideal de humanidad.Sin embargo, no me he consagrado a esta tareasimplemente porque no haya hallado hasta ahoracultivadores, sino porque he creído ver que de lasolución de este profundo problema histórico yespiritual, dependía la inteligencia de aquella peculiarcreación educadora de la cual irradia la acciónimperecedera de lo griego sobre todos los siglos. Los dos primeros libros comprenden la
  • www.artnovela.com.arfundación, crecimiento y crisis de la cultura griegaen los tiempos del hombre heroico y político, es decir,durante el periodo primitivo y clásico. Terminan conla ruina del imperio ático. El tercero tratará de larestauración espiritual del siglo de Platón, de su luchapara llegar al dominio del estado y de la educacióny de la transformación de la cultura griega en unimperio universal. Esta exposición no se dirige sólo a un públicoespecializado, sino a todos aquellos que, en las luchasde nuestros tiempos, buscan en el contacto con logriego la salvación y el mantenimiento de nuestracultura milenaria. Me ha sido con frecuencia difícilmantener el equilibrio entre el afán de llegar a unaamplia visión histórica del conjunto y la necesidadimprescindible de una reelaboración profunda delcomplejo material de cada una de las secciones deeste libro, mediante una investigación minuciosa yexacta. La consideración de la Antigüedad desde elpunto de vista de esta obra pone de relieve una seriede nuevos problemas que se han hallado en el centrode mis enseñanzas y de mis investigaciones durantelos diez últimos años. He renunciado, empero, a lapublicación de todos y cada uno de sus resultados enforma de volúmenes particulares, porque hubieranaumentado su tamaño de una manera informe. En loesencial, el fundamento de mis puntos de vista sedesprenderá de la exposición misma, puesto que surge
  • www.artnovela.com.arinmediatamente de la interpretación de los textosoriginales y pone a los hechos en una conexión talque éstos se explican por sí mismos. Notas al pie deltexto dan cuenta de los pasajes citados de los autoresantiguos, así como de lo más importante de labibliografía moderna, especialmente de aquello queconcierne (VIII) a los problemas de la historia de lacultura ³ de la educación. Raramente era posible daren forma de observaciones marginales lo que requeríauna fundamentación más amplia. He publicado unaparte de ello en investigaciones particulares a lascuales me refiero aquí brevemente. El resto será objetode nuevas publicaciones. Las monografías y el libroforman un todo y se sostienen mutuamente. En la introducción he tratado de esbozar,mediante una consideración más general de lo típico,la posición de la paideia griega en la historia. Hepuesto de relieve, también, lo que resulta de nuestroconocimiento de las formas griegas de educaciónhumana en lo que concierne a nuestra relación con elhumanismo de los primeros tiempos. Este problemaes más candente y más discutido que nunca. Susolución no puede naturalmente resultar de unainvestigación histórica como la nuestra, puesto queno se trata en ella de los griegos, sino de nosotrosmismos. Pero el conocimiento esencial de la educacióngriega constituye un fundamento indispensable paratodo conocimiento o propósito de la educación actual.
  • www.artnovela.com.arEsta convicción ha sido el origen de mi interéscientífico por el problema y, por consiguiente, de estelibro. Berlín-Westend, octubre, 1933. WERNER JAEGER
  • www.artnovela.com.ar PRÓLOGO A LA SEGUNDA EDICIÓN ALEMANA (IX) El hecho de que al cabo de año y mediohaya sido necesaria una segunda edición de los dosprimeros libros de Paideia es para, mí un signoalentador de que la obra ha conquistado rápidamenteamigos. La brevedad del tiempo transcurrido desdela primera aparición no permite introducir grandesmodificaciones en el texto. Sin embargo, ello me hadado la oportunidad de corregir algunos errores. Por lo demás, resulta de la naturaleza de estelibro el hecho de que las discusiones que ha provocadosean, en buena parte, el reflejo de una interpretacióndefinida de la historia sobre el espejo de diferentesconcepciones del mundo. Así se ha iniciado unadiscusión sobre el fin y los métodos del conocimientohistórico en la cual no puedo entrar aquí. Lafundamentación teórica rigurosa de mi actitud y demi método requeriría una obra aparte. Prefiero que halle su confirmación en los hechos
  • www.artnovela.com.armismos que me han conducido a adoptarlos. Apenases necesario decir que el aspecto de la historia queeste libro ofrece no reemplaza ni pretende reemplazara la historia en el sentido tradicional, es decir, a lahistoria de los acontecimientos. Pero no es menosnecesario y justificado considerar la historia del serdel hombre tal como resulta de su acuñación en lasobras creadoras del espíritu. Aparte el hecho de quevarios siglos de la historia griega nos han sidotrasmitidos exclusivamente en esta forma —así todoel helenismo arcaico—, aun en los tiempos que nosson conocidos mediante otros testimonios, siguesiendo éste el acceso más directo a la vida íntima delpasado. Por esta razón, el objeto de este libro es laexposición de la paideia de los griegos y, al mismotiempo, de los griegos considerados como paideia. Berlín, julio, 1935. WERNER JAEGER
  • www.artnovela.com.ar PRÓLOGO A LA PRIMERA EDICIÓN EN ESPAÑOL (X) Es para mí motivo de la mayor satisfacciónque el Fondo de Cultura Económica saque a la luz laedición en español de mi obra Paideia, sólo un añodespués de asumir la responsabilidad de emprenderuna labor tan ardua. Una traducción española queponga el libro más al alcance del gran sectorhispanoamericano del mundo parece muy deseable,pues ya ha tenido ediciones alemana, italiana, inglesay norteamericana. Una vez que el editor se decidió acorrer el riesgo de la empresa, me sentí obligado acooperar con él para llevarla a feliz término con elfin de ofrecer al lector una edición nítida que le dieraun texto todo lo fiel que fuera posible al significadoauténtico del original. El traductor, profesor JoaquínXirau, antiguo decano de la Facultad de Filosofía dela Universidad de Barcelona y hoy miembro de ElColegio de México, es hombre conocido en el mundoacadémico por sus obras filosóficas (la más reciente
  • www.artnovela.com.ares su libro La filosofía de Husserl. Una introducción ala fenomenología, Buenos Aires, 1942). He encontradoen él un intérprete que no se limitó a traducir palabras,sino que ha movilizado las ideas de mi libro, y mecomplace disponer de esta oportunidad para rendirtributo a la calidad de su trabajo. He leídocuidadosamente por mí mismo cada página de laspruebas de imprenta, y no sólo pude contribuir de vezen cuando a la interpretación correcta del original,sino que también he mejorado una serie de pasajesdel texto de la segunda edición alemana que sirvió debase para la traducción. Este libro se escribió durante el periodo de pazque siguió a la primera Guerra Mundial. Ya no existeel “mundo” que pretendía ayudar a reconstruir. Perola Acrópolis del espíritu griego se alza como unsímbolo de fe sobre el valle de muerte y destrucciónque por segunda vez en la misma generación atraviesala humanidad doliente. En este libro esa fe de unhumanista se ha convertido en contemplaciónhistórica. Observa el gradual desarrollo del idealcultural griego, que es la raíz de todo humanismo. Nique decir tiene que para quien elige este método deabordar el tema ya ha pasado la época en que loshumanistas de la vieja escuela acostumbraban elegirde entre la multitud de la antigua literatura unoscuantos autores favoritos y los identificabaningenuamente con sus ideales. En este libro se ha
  • www.artnovela.com.arestudiado con el mismo detenimiento y espíritu deobjetividad histórica cada uno de los fenómenos quehan determinado el desarrollo de la paideia griega.Como consecuencia, no he adoptado para estamorfología cultural un punto de vista dogmático. Larealidad es que la filosofía comprensiva de la paideiaen Platón constituye el climax natural e incuestionabledel proceso histórico de que se ocupa esta obra. (XI)Por consiguiente, en estos libros he hecho hincapiéen aquellos aspectos de la civilización griega primitivaque tienen importancia primordial para lacomprensión del estudio final de los problemas decultura y educación durante el siglo platónico. Pero,desde luego, he procurado, antes que nada, hacerjusticia a todos los autores y periodos en lo que valenpor sí mismos. En consecuencia, el libro se puede leercomo una historia del espíritu griego en su faseprimitiva y clásica, y como una introducción al estudiode la filosofía de Platón, que constituirá el tema centralde un próximo volumen. Harvard University, julio, 1942. WERNER JAEGER
  • www.artnovela.com.ar INTRODUCCIÓN (2) Paideia, la palabra que sirve de título a estaobra, no es simplemente un nombre simbólico, sinola única designación exacta del tema históricoestudiado en ella. Este tema es, en realidad, difícil dedefinir; como otros conceptos muy amplios (porejemplo, los de filosofía o cultura), se resiste a serencerrado en una fórmula abstracta. Su contenido ³su significado sólo se revelan plenamente antenosotros cuando leemos su historia y seguimos susesfuerzos por llegar a plasmarse en la realidad. Alemplear un término griego para expresar una cosagriega, quiero dar a entender que esta cosa secontempla, no con los ojos del hombre moderno, sinocon los del hombre griego. Es imposible rehuir elempleo de expresiones modernas tales comocivilización, cultura, tradición, literatura o educación.Pero ninguna de ellas coincide realmente con lo quelos griegos entendían por paideia. Cada uno de estostérminos se reduce a expresar un aspecto de aquel
  • www.artnovela.com.arconcepto general, y para abarcar el campo deconjunto del concepto griego sería necesarioemplearlos todos a la vez. Sin embargo, la verdaderaesencia del estudio y de las actividades del estudiosose basa en la unidad originaria de todos estos aspectos—unidad expresada por la palabra griega— y no enla diversidad subrayada y completada por los girosmodernos. Los antiguos tenían la convicción de quela educación y la cultura no constituyen un arte formalo una teoría abstracta, distintos de la estructurahistórica objetiva de la vida espiritual de una nación.Esos valores tomaban cuerpo, según ellos, en laliteratura, que es la expresión real de toda culturasuperior. Así es como debemos interpretar la definicióndel hombre culto que encontramos en Frínico (s. ½.ƹ»Ì»¿³¿Â, Á. 483 Rutherford): Filo/logoj o( filw~n lo/gouj kai spoudazwn peri paidei/an. Nota de la versión digital: si ud. no puede vercorrectamente el texto griego inmediato superior, esporque no ha instalado la fuente SPIonic.
  • www.artnovela.com.ar POSICIÓN DE LOS GRIEGOS EN LA HISTORIA DE LA EDUCACIÓN HUMANA (3) TODO PUEBLO QUE alcanza un cierto grado dedesarrollo se halla naturalmente inclinado a practicarla educación. La educación es el principio mediante elcual la comunidad humana conserva y trasmite supeculiaridad física y espiritual. Con el cambio de lascosas cambian los individuos. El tipo permaneceidéntico. Animales y hombres, en su calidad de criaturasfísicas, afirman su especie mediante la procreaciónnatural. El hombre sólo puede propagar y conservarsu forma de existencia social y espiritual mediante lasfuerzas por las cuales la ha creado, es decir, mediantela voluntad consciente y la razón. Mediante ellasadquiere su desarrollo un determinado juego libre, delcual carecen el resto de los seres vivos, si prescindimosde la hipótesis de cambios prehistóricos de las especiesy nos atenemos al mundo de la experiencia dada.Incluso la naturaleza corporal del hombre y suscualidades pueden cambiar mediante una educación
  • www.artnovela.com.arconsciente y elevar sus capacidades a un rango superior.Pero el espíritu humano lleva progresivamente aldescubrimiento de sí mismo, crea, mediante elconocimiento del mundo exterior e interior, formasmejores de la existencia humana. La naturaleza delhombre, en su doble estructura corporal y espiritual,crea condiciones especiales para el mantenimiento y latrasmisión de su forma peculiar y exige organizacionesfísicas y espirituales cuyo conjunto denominamoseducación. En la educación, tal como la practica elhombre, actúa la misma fuerza vital, creadora y plástica,que impulsa espontáneamente a toda especie viva almantenimiento y propagación de su tipo. Pero adquiereen ella el más alto grado de su intensidad, mediante elesfuerzo consciente del conocimiento y de la voluntaddirigida a la consecución de un fin. De ahí se siguen algunas conclusiones generales.En primer lugar, la educación no es una propiedadindividual, sino que pertenece, por su esencia, a lacomunidad. El carácter de la comunidad se imprimeen sus miembros individuales y es, en el hombre, elzw|on politiko/n, en una medida muy superior que en ~los animales, fuente de toda acción y de toda conducta.En parte alguna adquiere mayor fuerza el influjo de lacomunidad sobre sus miembros que en el esfuerzoconstante para educar a cada nueva generación deacuerdo con su propio sentido. La estructura de todasociedad descansa en las leyes y normas escritas o no
  • www.artnovela.com.arescritas que la unen y ligan a sus miembros. Así, todaeducación es el producto de la conciencia viva de unanorma que rige una comunidad humana, lo mismo sise trata de la familia, de una (4) clase social o de unaprofesión, que de una asociación más amplia, comouna estirpe o un estado. La educación participa en la vida y el crecimientode la sociedad, así en su destino exterior como en suestructuración interna y en su desarrollo espiritual. Ypuesto que el desarrollo social depende de la concienciade los valores que rigen la vida humana, la historia dela educación se halla esencialmente condicionada porel cambio de los valores válidos para cada sociedad. Ala estabilidad de las normas válidas corresponde lasolidez de los fundamentos de la educación. De ladisolución y la destrucción de las normas resulta ladebilidad, la falta de seguridad y aun la imposibilidadabsoluta de toda acción educadora. Esto ocurre cuandola tradición es violentamente destruida o sufre unaíntima decadencia. Sin embargo, la estabilidad no essigno seguro de salud. Reina también en los estadosde rigidez senil, en los días postreros de una cultura;así, por ejemplo, en la China confucianaprerrevolucionaria, en los últimos tiempos de laAntigüedad, en los últimos tiempos del judaismo, enciertos periodos de la historia de las iglesias, del arte yde las escuelas científicas. Monstruosa es la impresiónque produce la rigidez casi intemporal de la historia
  • www.artnovela.com.ardel antiguo Egipto a través de milenios. Pero entre losromanos la estabilidad de las relaciones sociales ypolíticas fue considerada también como el valor másalto y se concedió tan sólo una justificación limitada alos deseos e ideales innovadores. El helenismo ocupa una posición singular. Greciarepresenta, frente a los grandes pueblos de Oriente, un“progreso” fundamental, un nuevo “estadio” en todocuanto hace referencia a la vida de los hombres en lacomunidad. Ésta se funda en principios totalmentenuevos. Por muy alto que estimemos las realizacionesartísticas, religiosas y políticas de los pueblosanteriores, la historia de aquello que, con plenaconciencia, podemos denominar nosotros cultura, nocomienza antes de los griegos. La investigación moderna, en el último siglo, haensanchado enormemente el horizonte de la historia.La oicumene de los “clásicos” griegos y romanos, quedurante dos mil años ha coincidido con los límites delmundo, ha sido traspasada en todos los sentidos delespacio y han sido abiertos ante nuestra mirada mundosespirituales antes insospechados. Sin embargo,reconocemos hoy con la mayor claridad que estaampliación de nuestro campo visual en nada hacambiado el hecho de que nuestra historia —en sumás profunda unidad—, en tanto que sale de los límitesde un pueblo particular y nos inscribe como miembrosen un amplio círculo de pueblos, “comienza” con la
  • www.artnovela.com.araparición de los griegos. Por esta razón he denominadoa este grupo de pueblos helenocéntrico.1 “Comienzo”no significa aquí tan sólo comienzo temporal, sinotambién a)rxh~, origen o fuente espiritual, (5) al cual entodo grado de desarrollo hay que volver para hallaruna orientación. Éste es el motivo por el cual, en elcurso de nuestra historia, volvemos constantemente aGrecia. Este retorno a Grecia, esta espontánearenovación de su influencia, no significa que lehayamos conferido, por su grandeza espiritual, unaautoridad inmutable, rígida e independiente de nuestrodestino. El fundamento de nuestro retorno se halla ennuestras propias necesidades vitales, por muy distintasque éstas sean a través de la historia. Claro es que paranosotros y para cada uno de los pueblos de este círculo,aparecen Grecia y Roma como algo originalmenteextraño. Esta separación se funda, en parte, en la sangrey en el sentimiento; en parte, en la estructura del espírituy de las instituciones; en parte, en la diferencia de larespectiva situación histórica. Pero media unadiferencia gigantesca entre esta separación y la queexperimentamos ante los pueblos orientales, distintosde nosotros, por la raza y por el espíritu. Y es, sin dudaalguna, un error y una falta de perspectiva históricaseparar, como lo hacen algunos escritores, a los pueblosoccidentales de la Antigüedad clásica mediante unabarrera comparable a aquella que los separa de China,
  • www.artnovela.com.arde la India o de Egipto. No se trata sólo del sentimiento de un parentescoracial, por muy importante que este factor sea para laíntima inteligencia de otro pueblo. Cuando decimosque nuestra historia comienza en Grecia, es precisoque alcancemos clara conciencia del sentido en que eneste caso empleamos la palabra “historia”. Historiasignifica, por ejemplo, la exploración de mundosextraños, singulares y misteriosos. Así la concibeHeródoto. Con aguda percepción de la morfología dela vida humana, en todas sus formas, nos acercamostambién hoy a los pueblos más remotos y tratamos depenetrar en su propio espíritu. Pero es precisodistinguir la historia en este sentido casi antropológico,de la historia que se funda en una unión espiritual vivay activa y en la comunidad de un destino, ya la delpropio pueblo o la de un grupo de pueblosestrechamente unidos. Sólo en esta clase de historia seda una íntima inteligencia y un contacto creador entreunos y otros. Sólo en ella existe una comunidad deideales y formas sociales y espirituales que sedesarrollan y crecen independientemente de lasmúltiples interrupciones y variaciones a través de lascuales una familia de pueblos de distintas razas yestirpes varía, se entrecruza, choca, desaparece y serenueva. Esta comunidad existe entre la totalidad delos pueblos occidentales y entre éstos y la Antigüedadclásica. Si consideramos la historia en este sentido
  • www.artnovela.com.arprofundo, en el sentido de una comunidad radical, nopodemos considerar el planeta entero como suescenario y, por mucho que ensanchemos nuestroshorizontes geográficos, los límites de “nuestra” historiano podrán traspasar nunca la antigüedad de aquellosque hace algunos milenios trazaron nuestro destino.No es posible decir hasta cuándo, en el futuro,continuará (6) la humanidad creciendo en la unidadde sentido que aquel destino le prescribe, ni importapara nuestro objeto. No es posible describir en breves palabras laposición revolucionaria y señera de Grecia en la historiade la educación humana. El objeto de este libro enteroes exponer la formación del hombre griego, la paideia,en su carácter peculiar y en su desarrollo histórico. Nose trata de un conjunto de ideas abstractas, sino de lahistoria misma de Grecia en la realidad concreta de sudestino vital. Pero esa historia vivida hubieradesaparecido hace largo tiempo si el hombre griegono la hubiera creado en su forma permanente. La creócomo expresión de una voluntad altísima mediante lacual esculpió su destino. En los primitivos estadios desu desarrollo no tuvo idea clara de esa voluntad. Pero,a medida que avanzó en su camino, se inscribió conclaridad creciente en su conciencia el fin, siemprepresente, en que descansaba su vida: la formación deun alto tipo de hombre. Para él la idea de la educaciónrepresentaba el sentido de todo humano esfuerzo. Era
  • www.artnovela.com.arla justificación última de la existencia de la comunidady de la individualidad humana. El conocimiento de símismos, la clara inteligencia de lo griego, se hallaba enla cima de su desarrollo. No hay razón alguna parapensar que pudiéramos entenderlos mejor mediantealgún género de consideración psicológica, histórica osocial. Incluso los majestuosos monumentos de laGrecia arcaica son a esta luz totalmente inteligibles,puesto que fueron creados con el mismo espíritu. Y enforma de paideia, de “cultura”, consideraron los griegosla totalidad de su obra creadora en relación con otrospueblos de la Antigüedad de los cuales fueronherederos. Augusto concibió la misión del Imperioromano en función de la idea de la cultura griega. Sinla idea griega de la cultura no hubiera existido la“Antigüedad” como unidad histórica ni “el mundo dela cultura” occidental. Hoy estamos acostumbrados a usar la palabracultura, no en el sentido de un ideal inherente a lahumanidad heredera de Grecia, sino en una acepciónmucho más trivial que la extiende a todos los pueblosde la tierra, incluso los primitivos. Así, entendemospor cultura la totalidad de manifestaciones y formasde vida que caracterizan un pueblo.2 La palabra se haconvertido en un simple concepto antropológicodescriptivo. No significa ya un alto concepto de valor,un ideal consciente. Con este vago sentimientoanalógico nos es permitido hablar de una cultura china,
  • www.artnovela.com.arindia, babilonia, judía o egipcia, a pesar de que ningunode aquellos pueblos tenga una palabra o un conceptoque la designe de un modo consciente. Claro es quetodo pueblo altamente organizado tiene unaorganización educadora. Pero “la Ley y los Profetas”de los israelitas, el sistema confuciano de los (7) chinos,el “dharma” de los indios, son, en su esencia y en suestructura espiritual, algo fundamentalmente distintodel ideal griego de la formación humana. La costumbrede hablar de una multiplicidad de culturas prehelénicastiene, en último término, su origen en el afán igualadordel positivismo, que trata las cosas ajenas medianteconceptos de estirpe europea, sin tener en cuenta queel solo hecho de someter los mundos ajenos a unsistema de conceptos que les es esencialmenteinadecuado es ya una falsificación histórica. En ellatiene su raíz el círculo vicioso en que se debate elpensamiento histórico en casi su totalidad. No esposible evitarlo de un modo completo porque nopodemos salir fuera de nuestra propia piel. Pero espreciso, por lo menos, hacerlo en el problemafundamental de la división de la historia, empezandopor la distinción cardinal entre el mundo prehelénicoy el que empieza con los griegos, en el cual por primeravez se establece, de una manera consciente, un idealde cultura como principio formativo. No hemos ganado acaso mucho diciendo que losgriegos fueron los creadores de la idea de cultura en
  • www.artnovela.com.arunos tiempos cansados de cultura, en que puedeconsiderarse esta paternidad como una carga. Pero loque llamamos hoy cultura es sólo un productoavellanado, una última metamorfosis del conceptogriego originario. No es para los griegos la paideia un“aspecto externo de la vida”, kataskeuh tou~ bi/ou,inabarcable, fluyente y anárquico. Tanto másconveniente parece ser iluminar su verdadera formapara asegurarnos de su auténtico sentido y de su valororiginario. El conocimiento del fenómeno originariopresupone una estructura espiritual análoga a la de losgriegos, una actitud parecida a la que adopta Goetheen la consideración de la naturaleza —aunqueprobablemente sin vincularse a una tradición históricadirecta. Precisamente, en un momento histórico en quepor razón misma de su carácter postrimero, la vidahumana se ha recluido en la rigidez de su costra, enque el complicado mecanismo de la cultura devienehostil a las cualidades heroicas del hombre, es preciso,por una necesidad histórica profunda, volver la miradaanhelante a las fuentes de donde brota el impulsocreador de nuestro pueblo, penetrar en las capasprofundas del ser histórico en que el espíritu del pueblogriego, estrechamente vinculado al nuestro, dio formaa la vida palpitante que se conserva hasta nuestros díasy eternizó el instante creador de su irrupción. El mundogriego no es sólo el espejo que refleja el mundomoderno en su dimensión cultural e histórica o un
  • www.artnovela.com.arsímbolo de su autoconciencia racional. El misterio y lamaravilla de lo originario rodea a la primera creaciónde alicientes y estímulos eternamente renovados.Cuanto mayor es el peligro de que aun la más altaposesión se degrade por el uso diario, con mayor fuerzaresalta el profundo valor de las fuerzas conscientes delespíritu que se destacaron de la oscuridad del pechohumano y estructuraron, (8) con el frescor matinal y elgenio creador de los pueblos jóvenes, las formas másaltas de la cultura. Como hemos dicho, la importancia universal delos griegos, como educadores, deriva de su nuevaconcepción de la posición del individuo en la sociedad.Si consideramos el pueblo griego sobre el fondohistórico del antiguo Oriente, la diferencia es tanprofunda que los griegos parecen fundirse en unaunidad con el mundo europeo de los tiemposmodernos. Hasta tal punto que no es difícil interpretarloen el sentido de la libertad del individualismo moderno.En verdad no puede haber contraste más agudo que elque existe entre la conciencia individual del hombreactual y el estilo de vida del Oriente prehelénico, talcomo se manifiesta en la sombría majestad de laspirámides de Egipto o en las tumbas reales y losmonumentos orientales. Frente a la exaltación orientalde los hombres-dioses, solitarios, sobre toda la medidanatural, en la cual se expresa una concepción metafísicatotalmente extraña a nosotros, y la opresión de la masa
  • www.artnovela.com.arde los hombres, sin la cual sería inconcebible laexaltación de los soberanos y su significación religiosa,aparece el comienzo de la historia griega como elprincipio de una nueva estimación del hombre que nose aleja mucho de la idea difundida por el cristianismosobre el valor infinito del alma individual humana nidel ideal de la autonomía espiritual del individuoproclamado a partir del Renacimiento. ¿Y cómo hubierasido posible la aspiración del individuo al más altovalor y su reconocimiento por los tiempos modernossin el sentimiento griego de la dignidad humana? Históricamente no es posible discutir que desdeel momento en que los griegos situaron el problemade la individualidad en lo más alto de sudesenvolvimiento filosófico comenzó la historia de lapersonalidad europea. Roma y el cristianismo actuaronsobre ella. Y de la intersección de estos factores surgióel fenómeno del yo individualizado. Pero no podemosentender, de un modo fundamental y preciso, laposición del espíritu griego en la historia de laeducación y de la cultura desde el punto de vistamoderno. Mejor es partir de la constitución racial delespíritu griego. La espontánea vivacidad, ágil movilidade íntima libertad, que parecen haber sido la condiciónpara el rápido desenvolvimiento de aquel pueblo enuna riqueza inagotable de formas que nos sorprende ynos admira al contacto con todo escritor griego desdelos tiempos primitivos hasta los más modernos, no
  • www.artnovela.com.artienen su raíz en el cultivo de la subjetividad, como enlos tiempos modernos, sino que pertenecen a sunaturaleza. Y cuando alcanza conciencia de sí mismo,llega por el camino del espíritu al descubrimiento deleyes y normas objetivas cuyo conocimiento otorga alpensamiento y a la acción una seguridad antesdesconocida. Desde el punto de vista oriental no esposible comprender cómo los artistas griegos llegarona representar el cuerpo humano, libre y desligado,fundándose no en la imitación de actitudes ymovimientos (9) individuales escogidos al azar, sinomediante la intuición de las leyes que gobiernan laestructura, el equilibrio y el movimiento del cuerpo.Del mismo modo, la libertad sofrenada sin esfuerzo,que caracteriza al espíritu griego y es desconocida delos pueblos anteriores, descansa en la clara concienciade una legalidad inmanente a las cosas. Los griegostienen un sentido innato de lo que significa“naturaleza”. El concepto de naturaleza, que elaboraronpor primera vez, tiene indudablemente su origen en suconstitución espiritual. Mucho antes de que su espírituperfilara esta idea, consideraron ya las cosas del mundodesde una perspectiva tal, que ninguna de ellas lespareció como una parte separada y aislada del resto,sino siempre como un todo ordenado en una conexiónviva, en la cual y por la cual cada cosa alcanzaba suposición y su sentido. Denominamos a esta concepciónorgánica, porque en ella las partes son consideradas
  • www.artnovela.com.arcomo miembros de un todo. La tendencia del espíritugriego hacia la clara aprehensión de las leyes de larealidad, que se manifiesta en todas las esferas de lavida —en el pensamiento, en el lenguaje, en la accióny en todas las formas del arte— tiene su fundamentoen esta concepción del ser como una estructura natural,madura, original y orgánica. El estilo y la visión artística de los griegosaparecen en primer lugar como un talento estético.Descansan en un instinto y en un simple acto de visión,no en la deliberada transferencia de una idea al reinode la creación artística. La idealización del arte aparecemás tarde, en el periodo clásico. Claro es que con laacentuación de esta disposición natural y de lainconsciencia de esta intuición, no queda explicadopor qué ocurren los mismos fenómenos en la literatura,cuyas creaciones no dependen ya de la visión de losojos, sino de la acción recíproca del sentido del lenguajey de las emociones del alma. Aun en la oratoria de losgriegos hallamos los mismos principios formales queen la escultura o la arquitectura. Hablamos del carácterplástico o arquitectónico de un poema o de una obraen prosa. Cuando hablamos así, no nos referimos avalores formales imitados de las artes plásticas, sino anormas análogas del lenguaje humano y de suestructura. Empleamos tan sólo estas metáforas porquela articulación de los valores de las artes plásticas esmás intuitiva y más rápidamente aprehendida. Las
  • www.artnovela.com.arformas literarias de los griegos, con su múltiplevariedad y elaborada estructura, surgen orgánicamentede las formas naturales e ingenuas mediante las cualesel hombre expresa su vida y se elevan a la esfera idealdel arte y del estilo. También en el arte oratoria, suaptitud para dar forma a un plan complejo y articuladolúcidamente, procede simplemente del natural ymaduro sentido de las leyes que gobiernan elsentimiento, el pensamiento y el lenguaje, el cual llevafinalmente a la creación abstracta y técnica de la lógica,la gramática y la retórica. En este respecto hemosaprendido mucho de los griegos. Hemos aprendidolas formas férreas, válidas todavía para la oratoria, elpensamiento y el estilo. (10) Esto se aplica también a la creación másmaravillosa del espíritu griego, el más elocuentetestimonio de su estructura única: la filosofía. En ellase despliega de la manera más evidente la fuerza quese halla en la raíz del pensamiento y el arte griegos, laclara percepción del orden permanente que se halla enel fondo de todos los acaecimientos y cambios de lanaturaleza y de la vida humanas. Todo pueblo haproducido su código legal. Pero los griegos buscaronla “ley” que actúa en las cosas mismas y trataron deregir por ella la vida y el pensamiento del hombre. Elpueblo griego es el pueblo filosófico por excelencia.La “teoría” de la filosofía griega se halla profundamenteconectada con su arte y su poesía. No contiene sólo el
  • www.artnovela.com.arelemento racional, en el cual pensamos en primertérmino, sino también, como lo dice la etimología dela palabra, un elemento intuitivo, que aprehende elobjeto como un todo, en su “idea”, es decir, como unaforma vista. Aunque no desconozcamos el peligro dela generalización y de la interpretación de lo primitivopor lo posterior, no podemos evitar la convicción deque la idea platónica, que constituye un producto únicoy específico del pensamiento griego, nos ofrece la clavepara interpretar la mentalidad griega en otras muchasesferas. La conexión de las ideas platónicas con latendencia dominante del arte griego hacia la forma, hasido puesta de relieve desde la Antigüedad.3 Pero estambién válida para la oratoria y para la esencia delespíritu griego en general. Incluso las concepcionescosmogónicas de los más antiguos filósofos de lanaturaleza, se hallan gobernadas por una intuición deeste género, en oposición a la física de nuestros tiemposregida por el experimento y el cálculo. No es una simplesuma de observaciones particulares y de abstraccionesmetódicas, sino algo que va más allá, una interpretaciónde los hechos particulares a partir de una imagen, queles otorga una posición y un sentido como partes deun todo. La matemática y la música griegas, en lamedida en que nos son conocidas, se distinguentambién de las de los pueblos anteriores por esta formaideal. La posición específica del helenismo en la historia
  • www.artnovela.com.arde la educación humana depende de la mismapeculiaridad de su íntima organización, de la aspiracióna la forma que domina no sólo las empresas artísticas,sino también todas las cosas de la vida y, además, desu sentido filosófico de lo universal, de su percepciónde las leyes profundas que gobiernan la naturalezahumana y de las cuales derivan las normas que rigen laconducta individual y la estructura de la sociedad. Louniversal, el logos, es, según la profunda intuición deHeráclito, lo común a la esencia del espíritu, como laley lo es para la ciudad. En lo que respecta al problemade la educación, la clara conciencia de los principiosnaturales de la vida humana y de las leyes inmanentesque rigen sus fuerzas corporales y espirituales, hubode (11) adquirir la más alta importancia.4 Poner estosconocimientos, como fuerza formadora, al servicio dela educación y formar, mediante ellos, verdaderoshombres, del mismo modo que el alfarero modela suarcilla y el escultor sus piedras, es una idea osada ycreadora que sólo podía madurar en el espíritu de aquelpueblo artista y pensador. La más alta obra de arte quesu afán se propuso fue la creación del hombre viviente.Los griegos vieron por primera vez que la educacióndebe ser también un proceso de construcciónconsciente. “Constituido convenientemente y sin falta,en manos, pies y espíritu”, tales son las palabrasmediante las cuales describe un poeta griego de lostiempos de Maratón y Salamina la esencia de la virtud
  • www.artnovela.com.arhumana más difícil de adquirir. Sólo a este tipo deeducación puede aplicarse propiamente la palabraformación, tal como la usó Platón por primera vez, ensentido metafórico, aplicándola a la acción educadora.5La palabra alemana Bildung (formación,configuración) designa del modo más intuitivo laesencia de la educación en el sentido griego y platónico.Contiene, al mismo tiempo, en sí, la configuraciónartística y plástica y la imagen, “idea” o “tipo” normativoque se cierne sobre la intimidad del artista. Dondequieraque en la historia reaparece esta idea, es una herenciade los griegos, y reaparece dondequiera que el espírituhumano abandona la idea de un adiestramiento segúnfines exteriores y reflexiona sobre la esencia propia dela educación. Y el hecho de que los griegos sintieranesta tarea como algo grande y difícil y se consagrarana ella con un ímpetu sin igual, no se explica ni por suvisión artística ni por su espíritu “teórico”. Ya desdelas primeras huellas que tenemos de ellos, hallamos alhombre en el centro de su pensamiento. La formahumana de sus dioses, el predominio evidente delproblema de la forma humana en su escultura y aun ensu pintura, el consecuente movimiento de la filosofíadesde el problema del cosmos al problema del hombre,que culmina en Sócrates, Platón y Aristóteles; su poesía,cuyo tema inagotable desde Homero hasta los últimossiglos es el hombre y su duro destino en el sentidopleno de la palabra, y, finalmente, el estado griego,
  • www.artnovela.com.arcuya esencia sólo puede ser comprendida desde elpunto de vista de la formación del hombre y de suvida toda: todos son rayos de una única y misma luz.Son expresiones de un sentimiento vitalantropocéntrico que no puede ser explicado ni derivadode otra cosa alguna y que penetra todas las formas delespíritu griego. Así el pueblo griego es entre todosantropoplástico. Podemos ahora determinar con mayor precisiónla peculiaridad del pueblo griego frente a los pueblosorientales. Su descubrimiento del hombre no es eldescubrimiento del yo objetivo, sino la concienciapaulatina de las leyes generales que determinan laesencia humana. El principio espiritual de los griegosno es el individualismo, sino el (12) “humanismo”,para usar la palabra en su sentido clásico y originario.Humanismo viene de humanitas. Esta palabra tuvo,por lo menos desde el tiempo de Varrón y de Cicerón,al lado de la acepción vulgar y primitiva de lohumanitario, que no nos afecta aquí, un segundo sentidomás noble y riguroso. Significó la educación delhombre de acuerdo con la verdadera forma humana,con su auténtico ser.6 Tal es la genuina paideia griegaconsiderada como modelo por un hombre de estadoromano. No surge de lo individual, sino de la idea.Sobre el hombre como ser gregario o como supuestoyo autónomo, se levanta el hombre como idea. A ellaaspiraron los educadores griegos, así como los poetas,
  • www.artnovela.com.arartistas y filósofos. Pero el hombre, considerado en suidea, significa la imagen del hombre genérico en suvalidez universal y normativa. Como vimos, la esenciade la educación consiste en la acuñación de losindividuos según la forma de la comunidad. Los griegosadquirieron gradualmente conciencia clara de lasignificación de este proceso mediante aquella imagendel hombre y llegaron, al fin, mediante un esfuerzocontinuado, a una fundamentación del problema de laeducación más. segura y más profunda que la de ningúnpueblo de la tierra. Este ideal del hombre, mediante el cual debía serformado el individuo, no es un esquema vacío,independiente del espacio y del tiempo. Es una formaviviente que se desarrolla en el suelo de un pueblo ypersiste a través de los cambios históricos. Recoge yacepta todos los cambios de su destino y todas las etapasde su desarrollo histórico. Desconoció este hecho elhumanismo y el clasicismo de anteriores tiempos alhablar de la “humanidad”, de la “cultura”, del “espíritu”de los griegos o de los antiguos como expresión deuna humanidad intemporal y absoluta. El pueblo griegotrasmitió, sin duda, a la posteridad una riqueza deconocimientos imperecederos en forma imperecedera.Pero sería un error fatal ver en la voluntad de forma delos griegos una norma rígida y definitiva. La geometríaeuclidiana y la lógica aristotélica son, sin duda,fundamentos permanentes del espíritu humano, válidos
  • www.artnovela.com.artambién para nuestros días, y no es posible prescindirde ellos. Pero incluso estas formas universalmenteválidas, independientes del contenido concreto de lavida histórica, son, si las consideramos con nuestramirada impregnada de sentido histórico,completamente griegas y no excluyen la coexistenciade otras formas de intuición y de pensamiento lógicoy matemático. Con mucha mayor razón debe ser estoverdad de otras creaciones del genio griego másfuertemente acuñadas por el medio ambiente históricoy más directamente conectadas con la situación deltiempo. Los griegos posteriores, al comienzo del Imperio,fueron los primeros en considerar como clásicas, enaquel sentido intemporal, las obras de la gran época desu pueblo, ya como modelos formales del (13) arte, yacomo prototipos éticos. En aquellos tiempos, cuandola historia griega desembocó en el Imperio romano ydejó de constituir una nación independiente, el únicoy más alto ideal de su vida fue la veneraciones de susantiguas tradiciones. Así, fueron ellos los primeroscreadores de aquella clasicista teología del espíritu quees característica del humanismo. Su estética vitacontemplativa es la forma originaria del humanismo yde la vida erudita de los tiempos modernos. El supuestode ambos es un concepto abstracto y antihistórico queconsidera al espíritu como una región de verdad y debelleza eternas, por encima del destino y de los azares
  • www.artnovela.com.arde los pueblos. También el neohumanismo alemán deltiempo de Goethe consideró lo griego comomanifestación de la verdadera naturaleza humana enun periodo de la historia, definido y único. Una actitudmás próxima al racionalismo de la “Época de las Luces”(Aufklärung) que al pensamiento histórico naciente,que tan fuerte impulso recibió de sus doctrinas. Un siglo de investigación histórica desarrolladaen oposición al clasicismo, nos separa de aquel puntode vista. Cuando en la actualidad, frente al peligroinverso de un historicismo sin límite ni fin, en estanoche donde todos los gatos son pardos, volvemos alos valores permanentes de la Antigüedad, no es posibleque los consideremos de nuevo como ídolosintemporales. Su forma reguladora y su energíaeducadora, que experimentamos todavía sobrenosotros, sólo pueden manifestarse como fuerzas queactúan en la vida histórica, como lo fueron en el tiempoen que fueron creadas. No es posible ya para nosotrosuna historia de la literatura griega separada de lacomunidad social de la cual surgió y a la cual se dirigía.La superior fuerza del espíritu griego depende de suprofunda raíz en la vida de la comunidad. Los idealesque se manifiestan en sus obras surgieron del espíritucreador de aquellos hombres profundamenteinformados por la vida sobreindividual de lacomunidad. El hombre, cuya imagen se revela en lasobras de los grandes griegos, es el hombre político. La
  • www.artnovela.com.areducación griega no es una suma de artes yorganizaciones privadas, orientadas hacia la formaciónde una individualidad perfecta e independiente. Estoocurrió sólo en la época del helenismo, cuando el estadogriego había desaparecido ya —la época de la cualderiva, en línea recta, la pedagogía moderna. Esexplicable que el helenismo alemán, que se desarrollóen una época no política de nuestro pueblo, siguieraaquel camino. Pero nuestro propio movimientoespiritual hacia el estado nos ha abierto los ojos y nosha permitido ver que, en el mejor periodo de Grecia,era tan imposible un espíritu ajeno al estado como unestado ajeno al espíritu. Las más grandes obras delhelenismo son monumentos de una concepción delestado de una grandiosidad única, cuya cadena sedesarrolla, en una serie ininterrumpida, desde la edadheroica de Homero hasta el estado autoritario de Platón,dominado por los filósofos y en el cual el individuo yla comunidad social libran su última batalla en el terrenode la filosofía. (14) Todo futuro humanismo debe estaresencialmente orientado en el hecho fundamental detoda la educación griega, es decir, en el hecho de quela humanidad, el “ser del hombre” se hallabaesencialmente vinculado a las características del hombreconsiderado como un ser político.7 Síntoma de laíntima conexión entre la vida espiritual creadora y lacomunidad, es el hecho de que los hombres mássignificativos de Grecia se consideraron siempre a su
  • www.artnovela.com.arservicio. Algo análogo parece ocurrir en los pueblosorientales, y es natural que así sea en una ordenaciónde la vida estrictamente vinculada a lo religioso. Perolos grandes hombres de Grecia no se manifiestan comoprofetas de Dios, sino como maestros independientesdel pueblo y formadores de sus ideales. Incluso cuandohablan en forma de inspiración religiosa descansa éstaen el conocimiento y la formación personal. Pero pormuy personal que esta obra del espíritu sea, en su formay en sus propósitos, es considerada por sus autores,con una fuerza incontrastable, como una función social.La trinidad griega del poeta (À¿¹·Ä®Â), el hombre deestado (À¿»¹Ä¹ºÌÂ) y el sabio (ÿÆÌÂ), encarna lamás alta dirección de la nación. En esta atmósfera deíntima libertad, que se siente vinculada, porconocimiento esencial y aun por la más alta ley divina,al servicio de la totalidad, se desarrolló el genio creadorde los griegos hasta llegar a su plenitud educadora, tanpor encima de la virtuosidad intelectual y artística denuestra moderna civilización individualista. Así selevanta la clásica “literatura” griega más allá de la esferade lo puramente estético, en la cual se la ha queridovanamente considerar, y ejerce un influjoinconmensurable a través de los siglos. Mediante esta acción, el arte griego, en susmejores épocas y en sus más altas obras, ha actuadodel modo más vigoroso sobre nosotros. Sería precisoescribir una historia del arte griego como espejo de los
  • www.artnovela.com.arideales que dominaron su vida. También del arte griegocabe decir que hasta el siglo IV es, fundamentalmente,la expresión del espíritu de la comunidad. No es posiblecomprender el ideal agonal que se revela en los cantospindáricos a los vencedores sin conocer las estatuasde los vencedores olímpicos, que nos los muestran ensu encarnación corporal, o las de los dioses, comoencarnación de las ideas griegas sobre la dignidad y lanobleza del alma y el cuerpo humanos. El templodórico es, sin duda alguna, el más grandiosomonumento que ha dejado a la posteridad el geniodórico y el ideal dórico de estricta subordinación de loindividual a la totalidad. Reside en él la fuerza poderosaque hace históricamente actual la vida evanescente queeterniza y la fe religiosa que lo inspiró. Sin embargo,los verdaderos representantes de la paideia griega noson los artistas (15) mudos —escultores, pintores,arquitectos—, sino los poetas y los músicos, losfilósofos, los retóricos y los oradores, es decir, loshombres de estado. El legislador se halla, en un ciertorespecto, mucho más próximo del poeta, según elconcepto griego, que el artista plástico; ambos tienenuna misión educadora. Sólo el escultor, que forma alhombre viviente, tiene derecho a este título. Se hacomparado con frecuencia la acción educadora de losgriegos con la de los artistas plásticos; jamás hablanlos griegos de la acción educadora de la contemplacióny la intuición de las obras de arte en el sentido de
  • www.artnovela.com.arWinckelmann. La palabra y el sonido, el ritmo y laarmonía, en la medida en que actúan mediante lapalabra y el sonido o mediante ambos, son las únicasfuerzas formadoras del alma, pues el factor decisivoen toda paideia es la energía, más importante todavíapara la formación del espíritu que para la adquisiciónde las aptitudes corporales en el agon. Según laconcepción griega, las artes pertenecen a otra esfera.Afirman, en el periodo clásico, su lugar en el mundosagrado del culto en el cual tuvieron su origen. Eranesencialmente agalma, ornamento. No así en el eposheroico, del cual irradia la fuerza educadora a todo elresto de la poesía. Aun donde se halla ligado al culto,afianza sus raíces en lo más profundo del suelo socialy político. Con mucha mayor razón cuando se hallalibre de aquel lazo. Así, la historia de la educacióngriega coincide en lo esencial con la de la literatura.Ésta es, en el sentido originario que le dieron suscreadores, la expresión del proceso de autoformacióndel hombre griego. Independientemente de esto, noposeemos tradición alguna escrita de los siglosanteriores a la edad clásica fuera de lo que nos quedade sus poemas. Así, aun en la historia en su más ampliosentido, lo único que nos hace accesible la comprensiónde aquel periodo es la evolución y la formación delhombre en la poesía y el arte. Fue voluntad de la historiaque sólo nos quedara esto de la existencia entera delhombre. No podemos trazar el proceso de la formación
  • www.artnovela.com.arde los griegos en aquel tiempo sino a partir del idealdel hombre que forjaron. Esto prescribe el camino y delimita la tarea deesta exposición. Su elección y la manera de considerarlano necesitan especial justificación. En su conjuntodeben justificarse por sí mismas, aunque en lo particularpueda alguien lamentar acaso alguna omisión. Un viejoproblema será planteado en nueva forma: el hecho deque el problema de la educación haya sido vinculado,desde un principio, al estudio de la Antigüedad. Lossiglos posteriores consideraron siempre la Antigüedadclásica como un tesoro inagotable de saber y de cultura,ya en el sentido de una dependencia material y exterior,ya en el de un mundo de prototipos ideales. Elnacimiento de la moderna historia de la Antigüedad,considerada como una disciplina científica, trajoconsigo un cambio fundamental en nuestra actitud anteella. El nuevo pensamiento histórico aspira ante todoal conocimiento (16) de lo que realmente fue y tal comofue. En su apasionado intento de ver claramente elpasado, consideró a los clásicos como un simplefragmento de la historia —aunque un fragmento de lamayor importancia—, sin prestar atención ni plantearel problema de su influencia directa sobre el mundoactual. Esto se ha considerado como un problemapersonal y el juicio sobre su valor ha sido reservado ala decisión particular. Pero al lado de esta historiaenciclopédica y objetiva de la Antigüedad, menos libre
  • www.artnovela.com.arde valoraciones de lo que sus más eminentespromotores se figuran, sigue el perenne influjo de la“cultura clásica” por mucho que intentemos ignorarla.La concepción clásica de la historia que lo manteníaha sido eliminada por la investigación, y la ciencia noha tratado de darle un nuevo fundamento. Ahora bien:en el momento actual, cuando nuestra cultura toda,conmovida por una experiencia histórica exorbitante,se halla constreñida a un nuevo examen de sus propiosfundamentos, se plantea de nuevo a la investigaciónde la Antigüedad el problema, último y decisivo paranuestro propio destino, de la forma y el valor de laeducación clásica. Este problema sólo puede serresuelto por la ciencia histórica y a la luz delconocimiento histórico. No se trata de presentarartísticamente la cosa bajo una luz idealizadora, sinode comprender el fenómeno imperecedero de laeducación antigua y el ímpetu que la orientó a partir desu propia esencia espiritual y del movimiento históricoa que dio lugar.
  • www.artnovela.com.ar LIBRO PRIMEROLA PRIMERA GRECIA
  • www.artnovela.com.ar I. NOBLEZA Y “ARETE” (19) LA EDUCACIÓN es una función tan natural yuniversal de la comunidad humana, que por su mismaevidencia tarda mucho tiempo en llegar a la plenaconciencia de aquellos que la reciben y la practican.Así, su primer rastro en la tradición literaria esrelativamente tardío. Su contenido es en todos lospueblos aproximadamente el mismo y es, al mismotiempo, moral y práctico. Tal fue también entre losgriegos. Reviste en parte la forma de mandamientos,tales como: honra a los dioses, honra a tu padre y a tumadre, respeta a los extranjeros; en parte, consiste enuna serie de preceptos sobre la moralidad externa y enreglas de prudencia para la vida, trasmitidas oralmentea través de los siglos; en parte, en la comunicación deconocimientos y habilidades profesionales, cuyoconjunto, en la medida en que es trasmisible, designaronlos griegos con la palabra techné. Los preceptoselementales de la recta conducta respecto a los dioses,los padres y los extraños, fueron incorporados más
  • www.artnovela.com.artarde a las leyes escritas de los estados sin que sedistinguiera en ellas de un modo fundamental entre lamoral y el derecho. El rico tesoro de la sabiduríapopular, mezclado con primitivas reglas de conducta ypreceptos de prudencia arraigados en supersticionespopulares, llegó, por primera vez, a la luz del día através de una antiquísima tradición oral, en la poesíarural gnómica de Hesíodo. Las reglas de las artes yoficios resistían, naturalmente, en virtud de su propianaturaleza, a la exposición escrita de sus secretos, comolo pone de manifiesto, por ejemplo, en lo que respectaa la profesión médica, la colección de los escritoshipocráticos. De la educación, en este sentido, se distingue laformación del hombre, mediante la creación de un tipoideal íntimamente coherente y claramente determinado.La educación no es posible sin que se ofrezca al espírituuna imagen del hombre tal como debe ser. En ella lautilidad es indiferente o, por lo menos, no es esencial.Lo fundamental en ella es º±»Ì½, es decir, la belleza,en el sentido normativo de la imagen, imagen anhelada,del ideal. El contraste entre estos dos aspectos de laeducación puede perseguirse a través de la historia. Esparte fundamental de la naturaleza humana. Noimportan las palabras con que los designemos. Pero esfácil ver que cuando empleamos las expresioneseducación y formación o cultura para designar estossentidos históricamente distintos, la educación y la
  • www.artnovela.com.arcultura tienen raíces diversas. La cultura se ofrece enla forma entera del hombre, en su conducta ycomportamiento externo y en su apostura interna. Niuna ni otra nacen del azar, sino que son producto deuna disciplina consciente. Platón la comparó ya con eladiestramiento de (20) los perros de raza noble. Alprincipio esta educación se hallaba reservada sólo auna pequeña clase de la sociedad, a la de los nobles. Elkalos kagathos griego de los tiempos clásicos revelaeste origen de un modo tan claro como el gentlemaninglés. Ambas palabras proceden del tipo de laaristocracia caballeresca. Pero desde el momento enque la sociedad burguesa dominante adoptó aquellasformas, la idea que las inspira se convirtió en un bienuniversal y en una norma para todos. Es un hecho fundamental de la historia de lacultura que toda alta cultura surge de la diferenciaciónde las clases sociales, la cual se origina, a su vez, en ladiferencia de valor espiritual y corporal de losindividuos. Incluso donde la diferenciación por laeducación y la cultura conduce a la formación de castasrígidas, el principio de la herencia que domina en ellases corregido y compensado por la ascensión de nuevasfuerzas procedentes del pueblo. E incluso cuando uncambio violento arruina o destruye a las clasesdominantes, se forma rápidamente, por la naturalezamisma de las cosas, una clase directora que se constituyeen nueva aristocracia. La nobleza es la fuente del
  • www.artnovela.com.arproceso espiritual mediante el cual nace y se desarrollala cultura de una nación. La historia de la formacióngriega —el acaecimiento de la estructuración de lapersonalidad nacional del helenismo, de tan altaimportancia para el mundo entero— empieza en elmundo aristocrático de la Grecia primitiva con elnacimiento de un ideal definido de hombre superior,al cual aspira la selección de la raza. Puesto que la másantigua tradición escrita nos muestra una culturaaristocrática que se levanta sobre la masa popular, espreciso que la consideración histórica tome en ella supunto de partida. Toda cultura posterior, por muy altoque se levante, y aunque cambie su contenido, conservaclaro el sello de su origen. La educación no es otracosa que la forma aristocrática, progresivamenteespiritualizada, de una nación. No es posible tomar la historia de la palabrapaideia como hilo conductor para estudiar el origende la educación griega, como a primera vista pudieraparecer, puesto que esta palabra no aparece hasta elsiglo V.8 Ello es, sin duda, sólo un azar de la tradición.Es posible que si descubriéramos nuevas fuentespudiéramos comprobar usos más antiguos. Pero,evidentemente, no ganaríamos nada con ello, pues losejemplos más antiguos muestran claramente quetodavía al principio del siglo ½ significaba simplementela “crianza de los niños”; nada parecido al alto sentidoque tomó más tarde y que es el único que nos interesa
  • www.artnovela.com.araquí. El tema esencial de la historia de la educacióngriega es más bien el concepto de areté, que se remontaa los tiempos más antiguos. El castellano actual noofrece un equivalente exacto de la palabra. La palabra“virtud” en su acepción no atenuada por el (21) usopuramente moral, como expresión del más alto idealcaballeresco unido a una conducta cortesana y selectay el heroísmo guerrero, expresaría acaso el sentido dela palabra griega. Este hecho nos indica de un modosuficiente dónde hay que buscar su origen. Su raíz sehalla en las concepciones fundamentales de la noblezacaballeresca. En el concepto de la arete se concentra elideal educador de este periodo en su forma más pura. El más antiguo testimonio de la antigua culturaaristocrática helénica es Homero, si designamos coneste nombre las dos grandes epopeyas: la Ilíada y laOdisea. Es para nosotros, al mismo tiempo, la fuentehistórica de la vida de aquel tiempo y la expresiónpoética permanente de sus ideales. Es precisoconsiderarlo desde ambos puntos de vista. En primerlugar hemos de formar en él nuestra imagen del mundoaristocrático, e investigar después cómo el ideal delhombre adquiere forma en los poemas homéricos ycómo su estrecha esfera de validez originaria seensancha y se convierte en una fuerza educadora deuna amplitud mucho mayor. La marcha de la historiade la educación se hace patente, en primer lugar,mediante la consideración de conjunto del fluctuante
  • www.artnovela.com.ardesarrollo histórico de la vida y del esfuerzo artísticopara eternizar las normas ideales en que halla su másalta acuñación el genio creador de cada época. El concepto de arete es usado con frecuencia porHomero, así como en los siglos posteriores, en su másamplio sentido, no sólo para designar la excelenciahumana, sino también la superioridad de seres nohumanos, como la fuerza de los dioses o el valor y larapidez de los caballos nobles.9 El hombre ordinario,en cambio, no tiene arete, y si el esclavo procede acasode una raza de alta estirpe, le quita Zeus la mitad de suarete y no es ya el mismo que era.10 La arete es elatributo propio de la nobleza. Los griegos consideraronsiempre la destreza y la fuerza sobresalientes como elsupuesto evidente de toda posición dominante. Señoríoy arete se hallaban inseparablemente unidos. La raízde la palabra es la misma que la de a)/ristoj, elsuperlativo de distinguido y selecto, el cual en pluralera constantemente usado para designar la nobleza.Era natural para el griego, que valoraba el hombre porsus aptitudes,11 considerar al mundo (22) en generaldesde el mismo punto de vista. En ello se funda elempleo de la palabra en el reino de las cosas nohumanas, así como el enriquecimiento y la ampliacióndel sentido del concepto en el curso del desarrolloposterior. Pues es posible pensar distintas medidas parala valoración de la aptitud de un hombre según sea latarea que debe cumplir. Sólo alguna vez, en los últimos
  • www.artnovela.com.arlibros, entiende Homero por arete las cualidadesmorales o espirituales.12 En general designa, de acuerdocon la modalidad de pensamiento de los tiemposprimitivos, la fuerza y la destreza de los guerreros o delos luchadores, y ante todo el valor heroico consideradono en nuestro sentido de la acción moral y separada dela fuerza, sino íntimamente unido. No es verosímil que la palabra arete tuviera, enel uso vivo del lenguaje, al nacimiento de ambasepopeyas, sólo la estrecha significación dominante enHomero. Ya la epopeya reconoce, al lado de la arete,otras medidas de valor. Así, la Odisea ensalza, sobretodo en su héroe principal, por encima del valor, quepasa a un lugar secundario, la prudencia y la astucia.Bajo el concepto de arete es preciso comprender otrasexcelencias además de la fuerza denodada, como lomuestra, además de las excepciones mencionadas, lapoesía de los tiempos más viejos. La significación dela palabra en el lenguaje ordinario penetraevidentemente en el estilo de la poesía. Pero la arete,como expresión de la fuerza y el valor heroicos, sehallaba fuertemente enraizada en el lenguaje tradicionalde la poesía heroica y esta significación debíapermanecer allí por largo tiempo. Es natural que en laedad guerrera de las grandes migraciones el valor delhombre fuera apreciado ante todo por aquellascualidades y de ello hallamos analogías en otrospueblos. También el adjetivo a)gaqo/j, que corresponde
  • www.artnovela.com.aral sustantivo arete, aunque proceda de otra raíz, llevabaconsigo la combinación de nobleza y bravura militar.Significa a veces noble, a veces valiente o hábil; notiene apenas nunca el sentido posterior de “bueno”como no tiene arete el de virtud moral. Estasignificación antigua se mantiene aun en tiemposposteriores en expresiones formales tales como “muriócomo un héroe esforzado”.13 En este sentido se hallacon frecuencia usado en inscripciones sepulcrales yen relatos de batallas. No obstante, todas las palabrasde este grupo 14 tienen en Homero, a pesar delpredominio de su significación (23) guerrera, unsentido “ético” más general. Ambas derivan de la mismaraíz: designan al hombre de calidad, para el cual, lomismo en la vida privada que en la guerra, rigendeterminadas normas de conducta, ajenas al comúnde los hombres. Así, el código de la nobleza caballerescatiene una doble influencia en la educación griega. Laética posterior de la ciudad heredó de ella, como unade las más altas virtudes, la exigencia del valor, cuyaulterior designación, “hombría”, recuerda de un modoclaro la identificación homérica del valor con la aretehumana. De otra parte, los más altos mandamientos deuna conducta selecta proceden de aquella fuente. Comotales, valen mucho menos determinadas obligaciones,en el sentido de la moral burguesa, que una liberalidadabierta a todos y una grandeza en el porte total de lavida.
  • www.artnovela.com.ar Característica esencial del noble es en Homero elsentido del deber. Se le aplica una medida rigurosa ytiene el orgullo de ello. La fuerza educadora de lanobleza se halla en el hecho de despertar el sentimientodel deber frente al ideal, que se sitúa así siempre antelos ojos de los individuos. A este sentimiento puedeapelar cualquiera. Su violación despierta en los demásel sentimiento de la némesis, estrechamente vinculadoa aquél. Ambos son, en Homero, conceptosconstitutivos del ideal ético de la aristocracia. El orgullode la nobleza, fundado en una larga serie deprogenitores ilustres, se halla acompañado delconocimiento de que esta preeminencia sólo puedeser conservada mediante las virtudes por las cuales hasido conquistada. El nombre de aristoi conviene a ungrupo numeroso. Pero, en este grupo, que se levantapor encima de la masa, hay una lucha para aspirar alpremio de la arete. La lucha y la victoria son en elconcepto caballeresco la verdadera prueba del fuegode la virtud humana. No significan simplemente elvencimiento físico del adversario, sino elmantenimiento de la arete conquistada en el rudodominio de la naturaleza. La palabra aristeia, empleadamás tarde para los combates singulares de los grandeshéroes épicos, corresponde plenamente a aquellaconcepción. Su esfuerzo y su vida entera es una luchaincesante para la supremacía entre sus pares, unacarrera para alcanzar el primer premio. De ahí el goce
  • www.artnovela.com.arinagotable en la narración poética de tales aristeiai.Incluso en la paz se muestra el placer de la lucha,ocasión de manifestarse en pruebas y juegos de varonilarete. Así lo vemos en la Ilíada, en los juegosrealizados en una corta pausa de la guerra en honor dePatroclo muerto. Esta rivalidad acuñó como lema dela caballería el verso citado por los educadores de todoslos tiempos; 15 ai)en a)risteu/ein kai u(pei/roxon e)mmenai /a)/llwn, y abandonado por el igualitarismo de lanovísima sabiduría pedagógica. En esta sentencia condensó el poeta de un modobreve y certero (24) la conciencia pedagógica de lanobleza. Cuando Glauco se enfrenta con Diómedes enel campo de batalla y quiere mostrarse como su dignoadversario, enumera, a la manera de Homero, a susilustres antepasados y continúa: “Hipóloco meengendró, de él tengo mi prosapia. Cuando me mandóa Troya me advirtió con insistencia que luchara siemprepara alcanzar el precio de la más alta virtud humana yque fuera siempre, entre todos, el primero.” No puedeexpresarse de un modo más bello cómo el sentimientode la noble emulación inflamaba a la juventud heroica.Para el poeta del libro once de la Ilíada era ya esteverso una palabra alada. A la salida de Aquiles hay unaescena de despedida muy análoga en la cual su padrePeleo le hace la misma advertencia.16 En otro respecto es también la Ilíada testimoniode la alta conciencia educadora de la nobleza griega
  • www.artnovela.com.arprimitiva. Muestra cómo el viejo concepto guerrerode la arete no era suficiente para los poetas nuevos,sino que traía una nueva imagen del hombre perfectopara la cual, al lado de la acción, estaba la nobleza delespíritu, y sólo en la unión de ambas se hallaba elverdadero fin. Y es de la mayor importancia que esteideal sea expresado por el viejo Fénix, el educador deAquiles, héroe prototípico de los griegos. En una horadecisiva recuerda al joven el fin para el cual ha sidoeducado: “Para ambas cosas, para pronunciar palabras ypara realizar acciones.” No en vano los griegos posteriores vieron ya enestos versos la más vieja formulación del ideal griegode educación, en su esfuerzo para abrazar lo humanoen su totalidad.17 Fue a menudo citado, en un periodode cultura refinada y retórica, para elogiar la alegría dela acción de los tiempos heroicos y oponerla al presente,pobre en actos y rico en palabras. Pero puede tambiénser citado, a la inversa, para demostrar la prestanciaespiritual de la antigua cultura aristocrática. El dominiode la palabra significa la soberanía del espíritu. Fénixpronuncia la sentencia en la recepción de la legaciónde los jefes griegos por el colérico Aquiles. El poeta leopone a Odiseo, maestro de la palabra, y Áyax, elhombre de acción. Mediante este contraste pone derelieve, del modo más claro, el ideal de la más nobleeducación, personificado en el más noble de los héroes,
  • www.artnovela.com.arAquiles, educado por Fénix, mediador y tercermiembro de la embajada. De ahí resulta de un modoclaro que la palabra arete, que equivalió en su acepciónoriginaria y tradicional a destreza guerrera, no hallóobstáculo para transformarse en el concepto de lanobleza, que se forma de acuerdo con sus más altasexigencias espirituales, tal como ocurrió en la ulteriorevolución de su significado. (25) Íntimamente vinculado con la arete se hallael honor. En los primeros tiempos era inseparable dela habilidad y el mérito. Según la bella explicación deAristóteles,18 el honor es la expresión natural de la ideatodavía no consciente para llegar al ideal de la arete, alcual aspira. “Es notorio que los hombres aspiran alhonor para asegurar su propio valor, su arete. Aspiranasí a ser honrados por las gentes juiciosas que losconocen y a causa de su propio y real valer. Asíreconocen el valor mismo como lo más alto.” Mientrasel pensamiento filosófico posterior sitúa la medida enla propia intimidad y enseña a considerar el honor comoel reflejo del valor interno en el espejo de la estimaciónsocial, el hombre homérico adquiere exclusivamenteconciencia de su valor por el reconocimiento de lasociedad a que pertenece. Era un producto de su clasey mide su propia arete por la opinión que merece a sussemejantes. El hombre filosófico de los tiemposposteriores puede prescindir del reconocimientoexterior, aunque —de acuerdo también con
  • www.artnovela.com.arAristóteles— no puede serle del todo indiferente. Para Homero y el mundo de la nobleza de sutiempo la negación del honor era, en cambio, la mayortragedia humana. Los héroes se trataban entre sí conconstante respeto y honra. En ello descansaba su ordensocial entero. La sed de honor era en ellos simplementeinsaciable, sin que ello fuera una peculiaridad moralcaracterística de los individuos. Es natural y se da porsupuesto que los más grandes héroes y los príncipesmás poderosos demandan un honor cada vez más alto.Nadie teme en la Antigüedad reclamar el honor debidoa un servicio prestado. La exigencia de recompensa espara ellos un punto de vista subalterno y en modoalguno decisivo. El elogio y la reprobación (-À±¹½¿Ây È̳¿Â) son la fuente del honor y el deshonor. Pero elelogio y la censura fueron considerados por la éticafilosófica de los tiempos posteriores como el hechofundamental de la vida social, mediante el cual semanifiesta la existencia de una medida de valor en lacomunidad de los hombres.19 Es difícil, para un hombremoderno, representarse la absoluta publicidad de laconciencia entre los griegos. En verdad, entre losgriegos no hay concepto alguno parecido a nuestraconciencia personal. Sin embargo, el conocimiento deaquel hecho es la presuposición indispensable para ladifícil inteligencia del concepto del honor y susignificación en la Antigüedad. El afán de distinguirsey la aspiración al honor y a la aprobación aparecen al
  • www.artnovela.com.arsentimiento cristiano como vanidad pecaminosa de lapersona. Los griegos vieron en ella la aspiración de lapersona a lo ideal y sobrepersonal, donde el valorempieza. En cierto modo es posible afirmar que la areteheroica se perfecciona sólo con la muerte física delhéroe. Se halla en el hombre mortal, es más, es elhombre mortal mismo. Pero se perpetúa en su fama,es decir, (26) en la imagen de su areté, aun después dela muerte, tal como le acompañó y lo dirigió en la vida.Incluso los dioses reclaman su honor y se complacenen el culto que glorifica sus hechos y castigancelosamente toda violación de su honor. Los dioses deHomero son, por decirlo así, una sociedad inmortal denobles. Y la esencia de la piedad y el culto griegos seexpresan en el hecho de honrar a la divinidad. Serpiadoso significa “honrar lo divino”. Honrar a losdioses y a los hombres por causa de su areté es propiodel hombre primitivo. Así se comprende el trágico conflicto de Aquilesen la Iliada. Su indignación contra los griegos y sunegativa a prestarles auxilio no procede de unaambición individual excesiva. La grandeza de suafán de honra corresponde a la grandeza del héroe yes natural a los ojos del griego. Ofendido este héroeen su honor se conmueve en sus mismos fundamentosla alianza de los héroes aqueos contra Troya. Quienatenta a la areté ajena pierde en suma el sentido mismode la areté. El amor a la patria, que solventaría hoy la
  • www.artnovela.com.ardificultad, era ajeno a los antiguos nobles.Ágamemnón sólo puede apelar a su poder soberanopor un acto despótico, pues aquel poder no es tampocoadmitido por el sentimiento aristocrático que loreconoce sólo como primus ínter pares. En elsentimiento de Aquiles, ante la negación del honor quese le debe por sus hechos, se mezcla también estesentimiento de opresión despótica. Pero esto no eslo primordial. La verdadera gravedad de la ofensivaes el hecho de haber denegado el honor de una aretéprominente.20 El segundo gran ejemplo de las trágicasconsecuencias del honor ofendido es Áyax, el másgrande de los héroes aqueos, después de Aquiles. Lasarmas del caído Aquiles son otorgadas a Odiseo a pesarde los merecimientos superiores de aquél. La tragediade Áyax termina en la locura y el suicidio. La cólera deAquiles pone al ejército de los griegos al borde delabismo. Es un problema grave para Homero si esposible reparar el honor ofendido. Verdad es queFénix aconseja a Aquiles no tender en exceso el arco yaceptar el presente de Ágamemnón, como signo dereconciliación a causa de la aflicción de suscompañeros. Pero que el Aquiles de la tradiciónoriginaria no rechaza la reconciliación por terquedadsolamente, lo vemos en el ejemplo de Áyax que, enel infierno, no contesta a las palabras compasivas desu antiguo enemigo y se vuelve silenciosamente “hacialas otras sombras en el oscuro reino de la muerte”.21
  • www.artnovela.com.arTetis suplica a Zeus: “Ayúdame y honra a mi hijo, cuyavida heroica fue tan breve. Ágamemnón le arrebatóel honor. Hónrale, ¡oh, Olímpico!” Y el más altodios, en atención a Aquiles, permitió que los aqueos,privados de su ayuda, sucumbieran en la lucha yreconocieran, así, con cuánta injusticia habían privadode su honor al más grande de sus héroes. (27) El afán de honor no es ya considerado porlos griegos de los tiempos posteriores como unconcepto meritorio. Corresponde mejor a la ambicióntal como nosotros la entendemos. Sin embargo, aunen la época de la democracia, hallamos con frecuenciael reconocimiento y la justificación de aquel afán, lomismo en la política de los estados que en la relaciónentre los individuos. Nada tan instructivo para la íntimacomprensión de la elegancia moral de este pensamientocomo la descripción del megalopsychos, del hombremagnánimo, en la Ética de Aristóteles.22 El pensamientoético de Platón y de Aristóteles se funda en muchospuntos, en la ética aristocrática de la Grecia arcaica.Ello requeriría una interpretación histórica detallada.La filosofía sublima y universaliza los conceptostomados en su originaria limitación. Pero, con ello, seconfirma y precisa su verdad permanente y su idealidadindestructible. El pensamiento del siglo IV esnaturalmente más diferenciado que el de los tiemposhoméricos y no podemos esperar hallar sus ideas niaun sus equivalentes precisos en Homero ni en la
  • www.artnovela.com.arepopeya. Pero Aristóteles, como los griegos de todoslos tiempos, tiene con frecuencia los ojos fijos enHomero y desarrolla sus conceptos de acuerdo con sumodelo. Ello demuestra que se halla mucho más cercaque nosotros de comprender íntimamente elpensamiento de la Grecia antigua. El reconocimiento de la soberbia o de lamagnanimidad como una virtud ética resulta extraño aprimera vista para un hombre de nuestro tiempo. Másnotable parece aún que Aristóteles viera en ella no unavirtud independiente, como las demás, sino una virtudque las presupone todas y “no es, en algún modo, sinosu más alto ornamento”. Sólo podemos comprenderlojustamente si reconocemos que el filósofo ha asignadoun lugar a la soberbia areté de la antigua éticaaristocrática en su análisis de la conciencia moral. Enotra ocasión23 dice, incluso, que Aquiles y Áyax son elmodelo de esta cualidad. La soberbia no es, por símisma, un valor moral. Es incluso ridicula si no sehalla encuadrada por la plenitud de la areté, aquellaunidad suprema de todas las excelencias, tal como lohacen Platón y Aristóteles sin temor, al usar el conceptode kalokagathía. Pero el pensamiento ético de losgrandes filósofos atenienses permanece fiel a su origenaristocrático al reconocer que la areté sólo puede hallarsu verdadera perfección en las almas selectas. Elreconocimiento de la grandeza de alma como la másalta expresión de la personalidad espiritual y ética se
  • www.artnovela.com.arfunda en Aristóteles, así como en Homero, en ladignidad de la areté.24 “El honor es el premio de laareté; es el tributo pagado a la destreza.” La soberbiaresulta, así, la sublimación (28) de la areté. Pero deello resulta también que la soberbia y la magnanimidades lo más difícil para el hombre. Aquí aprehendemos la fundamental significaciónde la primitiva ética aristocrática para la formación delhombre griego. El pensamiento griego sobre el hombrey su areté se revela, de pronto, como en la unidad desu desarrollo histórico. A pesar de todos los cambios yenriquecimientos que experimenta en el curso de lossiglos siguientes, mantiene siempre la forma que harecibido de la antigua ética aristocrática. En esteconcepto de la areté se funda el carácter aristocráticodel ideal de la educación entre los griegos. Vamos a perseguir todavía aquí algunos de susúltimos motivos. Para ello puede ser tambiénAristóteles nuestro guía. Aristóteles muestra el esfuerzohumano hacia la perfección de la areté como productode un amor propio elevado a su más alta nobleza, laƹ»±Åį±. Ello no es un mero capricho de laespeculación abstracta —si ello fuera así, sucomparación con la areté de los griegos primitivossería sin duda errónea. Aristóteles, al defender yadherirse con especial predilección a un ideal de amorpropio, plenamente justificado, en conscientecontraposición con el juicio común en su siglo,
  • www.artnovela.com.arilustrado y “altruista”, descubre una de las raícesoriginarias del pensamiento moral de los griegos. Sualta estimación del amor propio, así como su valoracióndel anhelo de honor y de la soberbia, proceden delahondamiento filosófico lleno de fecundidad en lasintuiciones fundamentales de la ética aristocrática.Entiéndase bien que el “yo” no es el sujeto físico, sinoel más alto ideal del hombre que es capaz de forjarnuestro espíritu y que todo noble aspira a realizar en símismo. Sólo el más alto amor a este yo en el cual sehalla implícita la más alta areté es capaz “de apropiarsela belleza”. Esta frase es tan genuinamente griega quees difícil traducirla a un idioma moderno. Aspirar a la“belleza” (que para los griegos significa al mismotiempo nobleza y selección) y apropiársela, significano perder ocasión alguna de conquistar el premio dela más alta areté. ¿Qué significa para Aristóteles esta “belleza”?Nuestro pensamiento se vuelve de pronto hacia elrefinado culto a la personalidad de los tiemposposteriores, hacia la característica aspiración delhumanismo del siglo XVIII a la libre formación éticay el enriquecimiento espiritual de la propiapersonalidad. Pero las mismas palabras de Aristótelesmuestran de un modo indubitable que lo que tieneante los ojos son, por el contrario, ante todo, lasacciones del más alto heroísmo moral. Quien se estimaa sí mismo debe ser infatigable en la defensa de sus
  • www.artnovela.com.aramigos, sacrificarse en honor de su patria, abandonargustoso dinero, bienes y honores para “apropiarse labelleza”. La curiosa frase se repite con insistencia yello muestra hasta qué punto, para Aristóteles, la másalta entrega a un ideal es la prueba de un amor propioenaltecido. “Quien se sienta impregnado de la propiaestimación preferirá vivir brevemente en el más altogoce (29) que una larga existencia en indolente reposo;preferirá vivir un año sólo por un fin noble, que unalarga vida por nada; preferirá cumplir una sola accióngrande y magnífica, a una serie de pequeñecesinsignificantes.” En estas palabras se revela lo más peculiar yoriginal del sentimiento de la vida de los griegos: elheroísmo. En él nos sentimos esencialmente vinculadosa ellos. Son la clave para la inteligencia de la historiagriega y para llegar a la comprensión psicológica deesta breve pero incomparable y magnífica aristeia. Enla fórmula “apropiarse la belleza”, se halla expresadocon claridad única el íntimo motivo de la areté helénica.Ello distingue, ya en los tiempos de la nobleza homérica,la heroicidad griega del simple desprecio salvaje de lamuerte. Es la subordinación de lo físico a una más alta“belleza”. Mediante el trueque de esta belleza por lavida, halla el impulso natural del hombre a la propiaafirmación su cumplimiento más alto en la propiaentrega. El discurso de Diótima, en el Simposio dePlatón, sitúa en el mismo plano el sacrificio de dinero
  • www.artnovela.com.ary bienes, la resolución de los grandes héroes de laAntigüedad en el esfuerzo, la lucha y la muerte paraalcanzar el premio de una gloria perdurable y la luchade los poetas y los legisladores para dejar a la posteridadcreaciones inmortales de su espíritu. Y ambos seexplican por el poderoso impulso anhelante del hombremortal hacia la propia inmortalidad. Constituyen elfundamento metafísico de las paradojas de la ambiciónhumana y del afán de honor.25 También Aristótelesconecta de un modo expreso, en el himno que se haconservado a la areté de su amigo Hermias —el príncipede Atarneo, que murió por fidelidad a su ideal filosóficoy moral—, su concepto filosófico de la areté con laareté de Homero y con los modelos de Aquiles y Áyax.26Y es evidente que muchos rasgos, mediante los cualesdescribe la propia estimación, son tomados de la figurade Aquiles. Entre ambos grandes filósofos y los poemasde Homero, se extiende la no interrumpida serie detestimonios de la vida perdurable de la idea de la areté,propia de los tiempos primeros de Grecia.
  • www.artnovela.com.ar II. CULTURA Y EDUCACIÓN DE LANOBLEZA HOMÉRICA (30) PARA COMPLETAR e ilustrar la explicación de laareté —el concepto central de la educación griega—trazaremos una imagen de la vida de la nobleza griegaprimitiva, tal como nos la ofrecen los poemas“homéricos”. Ello confirmará los resultados a quehemos llegado en las investigaciones anteriores. No es posible actualmente considerar la Ilíada yla Odisea —fuentes de la historia primitiva de Grecia—como una unidad, es decir, como obra de un solo poeta,aunque en la práctica sigamos hablando de Homero,tal como lo hicieron originariamente los antiguos,incluyendo bajo este nombre múltiples poemas épicos.El hecho de que la Grecia clásica, exenta de sentidohistórico, separara ambos poemas de aquella masa,considerándolos como superiores desde un punto devista exclusivamente artístico y declarara a los demásindignos de Homero, no afecta a nuestro juiciocientífico ni puede considerarse como una tradición
  • www.artnovela.com.aren el sentido propio de la palabra. Desde el punto devista histórico, la Ilíada es un poema mucho másantiguo. La Odisea refleja un estudio muy posteriorde la historia de la cultura. Previa esta determinación,resulta un problema de la mayor importancia llegar ala fijación del siglo a que pertenecen una y otra.La fuente fundamental para llegar a la solución deeste problema se halla en los poemas mismos. A pesarde toda la sagacidad consagrada al asunto, reina enello la mayor inseguridad. Las excavaciones de losúltimos cincuenta años han enriquecido, sin duda deun modo fundamental, nuestro conocimiento de laAntigüedad griega, especialmente en lo que se refiereal problema de la raíz histórica de la tradición heroica,y nos han proporcionado soluciones precisas. No porello hemos dado un paso en la fijación de la épocaprecisa de nuestros poemas. Varios siglos separan suaparición del nacimiento de las sagas. El instrumento fundamental para la fijación delas fechas sigue siendo el análisis de los poemasmismos. Pero este análisis no se dirigió originariamentea este fin, sino que fundándose en la antigua tradición,según la cual los poemas en su estado actualcorresponden a una redacción relativamente tardía,forjaba conjeturas sobre su estado precedente en formade cantos separados e independientes. Tal era la clavedel problema. Debemos principalmente a Willamowitzhaber puesto en relación los análisis realizados
  • www.artnovela.com.arprimitivamente, con un criterio exclusivamente lógicoy artístico, con nuestros conocimientos históricosrelativos a la cultura griega primitiva. El problemafundamental consiste actualmente en saber si debemoslimitarnos a considerar la Ilíada y la Odisea como untodo y resignarnos a dejar (31) el problema sin solución,o si debemos realizar el esfuerzo de distinguirhipotéticamente, dentro de la epopeya, capascorrespondientes a edades y a caracteres distintos.27Ello no tiene nada que ver con la exigencia, legítima yaún no plenamente realizada, de valorar los poemasantes que nada como un todo artístico. Sigue en pie elproblema de la importancia y el valor de Homero comopoeta. Pero no es, por ejemplo, posible considerar laOdisea como una imagen de la vida de la noblezaprimitiva si sus partes más importantes proceden de lamitad del siglo VI, tal como lo creen actualmenteimportantes hombres de ciencia.28 Ante este problemano es posible una simple evasión escéptica. Es preciso,o bien refutarlo de un modo razonado, o reconocerlocon todas sus consecuencias. No puedo, naturalmente, ofrecer aquí un análisispersonal de la cuestión. Pero creo haber demostradoque el primer canto de la Odisea —que la crítica, desdeKirchhoff, ha considerado como una de las últimaselaboraciones de la epopeya— era ya considerado comoobra de Homero por Solón, y aun, con todaverosimilitud, antes de su arcontado (594), es decir, en
  • www.artnovela.com.arel siglo VII, por lo menos.29 Wilamowitz ha debidoaceptar, en sus últimos trabajos, que el prodigiosomovimiento espiritual de los siglos VII y VI no haejercido influencia alguna sobre la Odisea, lo cual noes fácil explicar ni aun con su indicación de que losúltimos poemas rapsódicos son eruditos y alejados dela vida.30 De otra parte, el racionalismo ético y religioso,que domina la totalidad de la Odisea en su forma actual,debe ser mucho más antiguo en Jonia, pues alcomienzo del siglo VI nace ya la filosofía naturalmilesia, para la cual no ofrecen un fondo adecuado elestado social y geográfico que se revela en la Odisea.31Me parece indudable que la Odisea, en lo esencial,debió de existir ya en tiempos de Hesíodo. Por otrolado, tengo la persuasión de que los análisis filológicoshan realizado descubrimientos fundamentales sobreel nacimiento de la gran épica, cuya legitimidad espreciso mantener, aunque la capacidad de nuestrafantasía constructiva y de nuestra lógica crítica no lleguenunca a resolver de un modo (32) completo el misterio.El deseo comprensible de los investigadores dequerer saber más de lo que realmente podemos saber,ha llevado consigo con frecuencia el descréditoinjustificado de la investigación en cuanto tal.Actualmente, cuando un libro habla todavía, como lohacemos en éste, de capas más primitivas en la Ilíada,es preciso que ofrezca nuevos fundamentos. Creopoderlos dar, aunque no en este lugar. Aunque la Ilíada
  • www.artnovela.com.aren su conjunto ofrezca una impresión de mayorantigüedad que la Odisea, ello no supone,necesariamente, que haya nacido en su forma actual,como gran epopeya, en una época muy alejada de laOdisea en su forma definitiva. La Ilíada, en aquellaforma, fue naturalmente el gran modelo de toda la épicaposterior. Pero los rasgos de la gran épica se fijan enuna época determinada y se inscriben más bien en otromaterial. Por lo demás, es un prejuicio originario delromanticismo, y de su peculiar concepción de la poesíapopular, considerar a la poesía épica más primitivacomo superior desde el punto de vista artístico. Eneste prejuicio contra las “redacciones” que aparecen alfinal de la evolución de la épica y en la subestimaciónpoética que de ello resulta, sin tratar de comprendersu sentido artístico, se funda en gran parte la típicadesconfianza del “hombre de entendimiento sano”contra la crítica y el escepticismo que, como siempre,destilan de las contradicciones entre los resultados dela investigación. Pero esta desconfianza no puedetener la última palabra en un problema tan decisivo,en que la ciencia misma es preciso que reviseconstantemente sus propios fundamentos, aun cuandonos hallemos tan lejos de nuestro fin como lo estuvola crítica por largo tiempo. El más antiguo de ambos poemas nos muestra elabsoluto predominio del estado de guerra, tal comodebió de ser en el tiempo de las grandes emigraciones
  • www.artnovela.com.arde las estirpes griegas. La Ilíada nos habla de un mundosituado en una época en que domina de modo exclusivoel espíritu heroico de la areté y encarna aquel ideal entodos sus héroes. Junta, en una unidad idealindisoluble, la imagen tradicional de los antiguoshéroes, trasmitida por las sagas e incorporada a loscantos, y las tradiciones vivas de la aristocracia de sutiempo, que conoce ya una vida organizada en laciudad, como lo demuestran ante todo las pinturas deHéctor y los troyanos. El valiente es siempre el noble,el hombre de rango. La lucha y la victoria son su másalta distinción y el contenido propio de su vida. LaIlíada describe sobre todo este tipo de existencia. Aello obliga su material. La Odisea halla raras ocasionesde describir la conducta de los héroes en la lucha. Perosi algo resulta definitivamente establecido sobre elorigen de la epopeya, es el hecho de que los másantiguos cantos heroicos celebraban las luchas y loshechos de los héroes y que la Ilíada tomó sus materialesde canciones y tradiciones de este género. Ya en sumaterial se halla el sello de su mayor antigüedad. Loshéroes de la Ilíada, que se revelan en su gusto por (33)la guerra y en su aspiración al honor como auténticosrepresentantes de su clase, son, sin embargo, en el restode su conducta, ante todo grandes señores con todassus preeminencias, pero también con todas susimprescindibles debilidades. No es posible imaginarlosviviendo en paz. Pertenecen al campo de batalla. Aparte
  • www.artnovela.com.arde ello, los vemos sólo en las pausas de la lucha, ensus comidas, en sus sacrificios o en sus consejos. La Odisea nos ofrece otra imagen. El motivo delretorno del héroe, el nostos, que se une de un modotan natural a la guerra de Troya, conduce a larepresentación intuitiva y a la tierna descripción de suvida en la paz. Estos cantos son en sí mismosantiquísimos. Cuando la Odisea pinta la existencia delhéroe tras la guerra, sus viajes de aventuras y su vidafamiliar y casera, con su familia y amigos, toma suinspiración de la vida real de los nobles de su tiempoy la proyecta con ingenua vivacidad a una época másprimitiva. Así, es nuestra fuente principal para elconocimiento del estado de la antigua culturaaristocrática. Pertenece a los jonios, en cuya tierrasurgió, pero podemos considerarla como típica por loque nos interesa. Se ve claramente que susdescripciones no pertenecen a la tradición de los viejoscantos heroicos, sino que descansan en la observacióndirecta y realista de cosas contemporáneas. El materialde estas escenas domésticas no se halla en lo másmínimo en la tradición épica. Ésta se refiere a los héroesmismos y a sus hechos, no a la pacífica descripción deacaecimientos ordinarios. La introducción de estosnuevos elementos no resulta del nuevo material, sinoque la elección misma del material resultó del gusto deuna edad más contemplativa y dada al goce pacífico. El hecho de que la Odisea observe y represente
  • www.artnovela.com.aren su conjunto una clase —la de los señores nobles—, con sus palacios y caseríos, representa un progresoen la observación artística de la vida y sus problemas.La épica se convierte en novela. Aunque la imagen delmundo en la Odisea, en su periferia, nos conduzca a lafantasía aventurera de los poetas y a las sagas heroicasy aun al reino de lo fabuloso y maravilloso, sudescripción de las relaciones familiares nos acerca tantomás poderosamente a la realidad. Verdad es que nofaltan en ella rasgos maravillosos —como ladescripción del regio esplendor del palacio de Menelaoo de la casa de los reyes fea-cios, en contraste con larústica simplicidad de la casa señorial de Odiseo—,inspirados, evidentemente, en los antiguos recuerdosdel fausto y el amor al arte de los grandes señores y lospoderosos reinos de la antigüedad micénica, si no enmodelos orientales contemporáneos. Sin embargo, sedistingue claramente, por su realismo vital, la imagende la nobleza que nos da la Odisea de la que nos da laIlíada. Como hemos dicho, la nobleza de la Ilíada es,en su mayor parte, una imagen ideal de la fantasía,creada con el auxilio de rasgos trasmitidos por latradición de los antiguos cantos heroicos. Es dominadaen su (34) totalidad por el punto de vista que determinóla forma de aquella tradición, es decir, la admiraciónpor la sobrehumana areté de los héroes de laAntigüedad. Sólo unos pocos rasgos realistas ypolíticos, como la escena de Tersites, revelan el tiempo
  • www.artnovela.com.arrelativamente tardío del nacimiento de la Ilíada en suforma actual. En ella Tersites, el “atrevido”, adoptaante los nobles más preeminentes un tonodespectivo. Tersites es la única caricatura realmentemaliciosa en la totalidad de la obra de Homero. Perotodo revela que los nobles conservaban todavía susitial cuando se inician estos primeros ataques de unanueva edad. Verdad es que en la Odisea faltansemejantes rasgos aislados de innovación política. Lacomunidad de Itaca se rige, en ausencia del rey,mediante una asamblea del pueblo, dirigida por losnobles, y la ciudad de los feacios es la fiel pintura deuna ciudad jonia bajo el dominio de un rey. Pero esevidente que la nobleza es para el poeta un problemasocial y humano que considera desde una ciertadistancia.32 Esto le capacita para pintarla como untodo objetivamente, con aquella cálida simpatía por elvalor de la conciencia y la educación de los verdaderosnobles que, a pesar de la aguda crítica de los malosrepresentantes de la clase, hace su testimonio tanindispensable para nosotros. La nobleza de la Odisea es una clase cerrada,con fuerte conciencia de sus privilegios, de su dominioy de sus finas costumbres y modos de vivir. En lugarde las grandiosas pasiones de las imágenessobrehumanas y los trágicos destinos de la Ilíada,hallamos en el nuevo poema un gran número de figurasde un formato más humano. Tienen todos algo humano
  • www.artnovela.com.ary amable; en sus discursos y experiencias domina loque la retórica posterior denomina ethos. El tratoentre los hombres tiene algo altamente civilizado. Asílo vemos en la discreta y segura presentación de Nausicaante la sorprendente aparición de Odiseo, desnudo,náufrago e implorando protección, en elcomportamiento de Telémaco con su huéspedMentes, en el palacio de Néstor y Menelao, en la casade Alcinoo, en la hospitalaria acogida al famosoextranjero y en la indescriptible y cortés despedidade Odiseo al separarse de Alcinoo y su esposa, asícomo en el encuentro del viejo porquerizo Eumeocon su antiguo amo, transformado en mendigo, y ensu conducta con Telémaco, el joven hijo de su señor.La auténtica educación interior de estas escenas sedestaca sobre la corrección de formas que se revela enotras ocasiones y representa una sociedad en la cuallas maneras y la conducta distinguidas son tenidas enla más alta estimación. Incluso las formas del tratoentre Telémaco y los altaneros y violentospretendientes son, a pesar del mutuo odio, de unairreprochable educación. Nobles o vulgares, todoslos miembros de esta sociedad conservan (35) susello común de decoro en todas las situaciones. Lavergonzosa conducta de los pretendientes esconstantemente estigmatizada como una ignominiapara ellos y para su clase. Nadie puede contemplarlasin indignación y es, a la postre, severamente expiada.
  • www.artnovela.com.arPero al lado de palabras condenatorias para sutemeridad y violencia, se habla de los nobles, ilustres,valientes pretendientes. A pesar de todo siguen siendo,para el poeta, señores preeminentes. Su castigo es muyduro porque su ofensa es doblemente grave. Y auncuando su delito es una negra mancha para el honorde su rango, lo eclipsan la brillante y auténtica distinciónde las figuras principales, rodeadas de toda la simpatíaimaginable. Los pretendientes no cambian el juiciocomún favorable a los nobles. El poeta está de corazóncon los hombres que representan la elevación de sucultura y costumbres y sigue paso a paso sus huellas.Su continua exaltación de sus cualidades tiene, sin dudaalguna, un designio educador. Lo que nos dice de elloses para él un valor en sí. No es milieu indiferente, sinoque constituye una parte esencial de la superioridad desus héroes. Su forma de vida es inseparable de suconducta y maneras y les otorga una dignidad especialque se muestra mediante sus nobles y grandes hechosy por su irreprochable actitud ante la felicidad y lamiseria ajenas. Su destino privilegiado se halla enarmonía con el orden divino del mundo y los diosesles confieren su protección. Un valor puramentehumano irradia constantemente de la nobleza de suvida. Presuposiciones de la cultura aristocrática son lavida sedentaria, la posesión de bienes y la tradición.33Estas tres características hacen posible la trasmisión
  • www.artnovela.com.arde las formas de vida de padres a hijos. A ellas espreciso añadir una “educación” distinguida, unaformación consciente de los jóvenes de acuerdo conlos imperativos de las costumbres cortesanas. A pesarde que en la Odisea se da un sentido humano respectoa las personas ordinarias y hasta con los mendigos,aun cuando falte la orgullosa y aguda separación entrelos nobles y los hombres del pueblo, y existe lapatriarcal proximidad entre los señores y los criados,no es posible imaginar una educación y formaciónconsciente fuera de la clase privilegiada. La educación,considerada como la formación de la personalidadhumana mediante el consejo constante y la direcciónespiritual, es una característica típica de la nobleza detodos los tiempos y pueblos. Sólo esta clase puedeaspirar a la formación de la personalidad humana ensu totalidad; lo cual no puede lograrse sin el cultivoconsciente de determinadas cualidades fundamentales.No es suficiente el crecimiento, análogo al de las plantas,de acuerdo con los usos y costumbres de losantepasados. El rango y el dominio preeminente de losnobles exige la obligación de estructurar sus miembrosdurante su temprana edad de acuerdo con los idealesválidos dentro de su círculo. Aquí la (36) educación seconvierte por primera vez en formación, es decir, enmodelación del hombre completo de acuerdo con untipo fijo. La importancia de un tipo de esta naturalezapara la formación del hombre estuvo siempre presente
  • www.artnovela.com.aren la mente de los griegos. En toda cultura noble juegaesta idea un papel decisivo, lo mismo si se trata delkaloj ka)gaqo/j de los griegos, que de la cortesía de laEdad Media caballeresca, que de la fisonomía socialdel siglo XVIII tal como nos la ofrecen los retratosconvencionales de la época. La más alta medida de todo valor, en lapersonalidad humana, sigue siendo en la Odisea elideal heredado de la destreza guerrera. Pero se añadeahora la alta estimación de las virtudes espirituales ysociales destacadas con predilección en la Odisea. Suhéroe es el hombre al cual nunca falta el consejointeligente y que encuentra para cada ocasión la palabraadecuada. Halla su honor en su destreza, con el ingeniode su inteligencia que, en la lucha por la vida y en elretorno a su casa, ante los enemigos más poderosos ylos peligros que le acechaban, sale siempre triunfante.Este carácter, no exento de objeciones entre los griegosy especialmente entre las estirpes de la Greciapeninsular, no es la creación individual de un poeta.Siglos enteros han cooperado a su formación. De ahísus frecuentes contradicciones.34 La figura delaventurero astuto y rico en recursos es creación dela época de los viajes marítimos de los jonios. Lanecesidad de glorificar su figura heroica lo pone enconexión con el ciclo de los poemas troyanos yespecialmente con aquellos que se refieren a ladestrucción de Ilion. Los rasgos más cortesanos,
  • www.artnovela.com.arque la Odisea continuamente admite, dependen delmedio social, de decisiva importancia para el poemaque nos ocupa. Los otros personajes se destacantambién menos por sus cualidades heroicas que porsus cualidades humanas. Lo espiritual esvigorosamente destacado. Telémaco es, confrecuencia, llamado razonable o inteligente; la mujerde Menelao dice que a éste no le falta excelenciaalguna ni en el espíritu ni en la figura. De Nausica sedice que no yerra nunca en la inteligencia de lospensamientos justos. Penélope habla con prudencia einteligencia. Es preciso decir aquí algunas palabras sobre laimportancia de los elementos femeninos en la viejacultura aristocrática. La areté propia de la mujer es lahermosura. Esto resulta tan evidente como la valoracióndel hombre por sus excelencias corporales yespirituales. El culto de la belleza femenina correspondeal tipo de cultura cortesana de todas las edadescaballerescas. Pero la mujer no aparece sólo comoobjeto de la solicitud erótica del hombre, como Helenao Penélope, sino también en su constante posiciónsocial y jurídica de señora de la casa. Sus virtudes, eneste respecto, son el sentido de la modestia y la destrezaen el gobierno de la casa. Penélope es muy (37) alabadapor su estricta moralidad y sus cualidades caseras. Aunla pura belleza de Helena, que ha traído ya tantasdesventuras sobre Troya, basta para que los ancianos
  • www.artnovela.com.arde Troya, ante su sola presencia, se desarmen yatribuyan a los dioses todas sus culpas. En la Odiseaaparece Helena, vuelta entretanto a Esparta con suprimer marido, como el prototipo de gran dama, modelode distinguida elegancia y de formas sociales yrepresentación soberanas. Lleva la dirección en el tratocon el huésped que empieza con la graciosa referenciaa su sorprendente parecido familiar aun antes de queel joven Telemaco le haya sido presentado. Esto revelasu superior maestría en el arte. La rueca, sin la cual noes posible concebir a la mujer casera, y que sussirvientas colocan ante ella cuando entra y toma asientoen la sala de los hombres, es de plata y el huso de oro.Ambos son sólo atributos decorativos de la gran dama. La posición social de la mujer no ha tenido nuncadespués, entre los griegos, un lugar tan alto como en elperiodo de la caballería homérica. areté, la esposa delpríncipe feacio, es honrada por la gente como unadivinidad. Basta su presencia para acabar sus disputas,y determina las decisiones de su marido mediante suintercesión o su consejo. Cuando Odiseo quiereconseguir la ayuda de los feacios para su retorno aItaca, por consejo de Nausica, no se dirigeprimeramente a su padre, el rey, sino que se abrazasuplicante a las rodillas de la reina, pues subenevolencia es decisiva para la obtención de su súplica.Penélope, desamparada y desvalida, se mueve entre eltropel de los imprudentes pretendientes con una
  • www.artnovela.com.arseguridad que revela su convicción de que será tratadacon el respeto debido a su persona y a su condición demujer. La cortesía con que tratan los señores a lasmujeres de su condición es producto de una culturaantigua y de una alta educación social. La mujer esatendida y honrada no sólo como un ser útil, comoocurre en el estadio campesino que nos describeHesíodo, no sólo como madre de los hijos legítimos,como entre la burguesía griega de los tiemposposteriores, sino, sobre todo y principalmente, porqueen una estirpe orgullosa de caballeros la mujer puedeser la madre de una generación ilustre. Es lamantenedora y custodia de las más altas costumbres ytradiciones. Esta su dignidad espiritual influye también en laconducta erótica del hombre. En el primer canto de laOdisea, que representa en todo un pensamiento moralmás finamente desarrollado que las partes más viejasde la epopeya, hallamos un rasgo de la relaciónintersexual digno de ser observado. Cuando Euriclea,la vieja sirvienta de confianza de la casa, ilumina conla antorcha al joven Telémaco en su paso hacia eldormitorio, cuenta el poeta brevemente y en tono épicola historia de su vida. El viejo Laertes la adquirió porun precio excepcionalmente alto cuando era unamuchacha joven y bella. La tuvo en su casa durantetoda su vida y la honró como (38) a su noble esposa,pero en atención a la suya propia no compartió nunca
  • www.artnovela.com.arcon ella el lecho. La Ilíada contiene ideas mucho más naturales.Cuando Agamemnón decide llevar a su tierra a Criseida,caída como botín de guerra, y declara ante la asambleaque la prefiere a Clitemnestra, porque no le es inferiorni en presencia ni en estatura ni en prudencia y linaje,es posible que ello sea producto del carácter particularde Agamemnón —ya los antiguos comentadoresobservaron que toda la areté de la mujer es aquí descritaen un solo verso—, pero la imperiosa manera con queprocede el hombre, por encima de toda consideración,no es algo aislado en el curso de la Ilíada. Amintor, elpadre de Fénix, disputa con su hijo acerca de su amante,por la cual abandona a su esposa, y el hijo, incitadopor su propia madre, corteja a aquélla y se la sustrae.No se trata de costumbres de guerreros embrutecidos.Ello ocurre en tiempo de paz. Frente a ello, las ideas de la Odisea se hallansiempre en un plano más alto. La más alta ternura eíntimo refinamiento de los sentimientos de un hombreque el destino pone ante una mujer, se manifiesta en elmaravilloso diálogo de Odiseo y Nausica, del hombrelleno de experiencia con la muchacha joven e ingenua.Aquí se describe la cultura interior por su valor propio,así como en la cuidadosa descripción que hace el poetade los jardines reales o de la arquitectura de la casa deAlcinoo o en la complacencia con que se detiene en elraro y melancólico paisaje de la apartada isla de la ninfa
  • www.artnovela.com.arCa-lipso. Esta íntima y profunda civilización esproducto del influjo educador de la mujer en unasociedad rudamente masculina, violenta y guerrera.En la más alta, íntima y personal relación del héroecon su diosa Palas Atenea que le guía en sus caminosy nunca le abandona, halla su más hermosa expresiónel poder espiritual de inspiración y guía de la mujer. Por lo demás, no debemos limitarnos a sacarconclusiones sobre el estado de la cultura y laeducación en aquellas capas sociales sobre la base dedescripciones ocasionales de la épica; el cuadro queesbozan los poemas homéricos de la cultura de losnobles comprende también vivaces descripciones dela educación usual en aquellos círculos. Es precisotomar para esto las partes más recientes de la Ilíadaconjuntamente con la Odisea. Así como el interés porlo ético se acentúa fuertemente en las últimas partes dela epopeya, también se limita el interés consciente porlos problemas de la educación en las partes másrecientes. En este respecto nuestra fuente principal es,al lado de la “Telemaquia”, el noveno canto de la Ilíada.La idea de colocar la figura del anciano Fénix, comoeducador y maestro, al lado de la figura del joven héroeAquiles, ofrece una de las más hermosas escenas delpoema, aun cuando la invención en sí tieneindudablemente un origen secundario. Resulta, enefecto, difícil representarse a los héroes de la Ilíada deotro modo que en (39) el campo de batalla y en su
  • www.artnovela.com.arfigura madura y acabada. Pocos lectores de la Ilíadase formularán la pregunta de cómo aquellos héroescrecieron y se desarrollaron y por qué caminos loshabrá conducido la sabiduría de sus mayores y maestrosdesde los días de su infancia hasta el término de sumadurez heroica. Las primitivas sagas permanecieroncompletamente alejadas de este punto de vista. Perocon el inagotable interés por los árboles genealógicosde los héroes, del cual surgió un nuevo género de poesíaépica, se reveló el influjo de las concepciones feudalesen la inclinación a ofrecer historias detalladas de lajuventud de los héroes y a ocuparse de su educación yde sus maestros. El maestro por excelencia de los héroes es, enaquel tiempo, el prudente centauro Quirón, que vivíaen los desfiladeros selváticos y frondosos de lasmontañas de Pelión en Tesalia. Dice la tradición queuna larga serie de famosos héroes fueron sus discípulos,y que Peleo, abandonado por Tetis, le confió la custodiade su hijo Aquiles. En los tiempos primitivos su nombrefue unido a un poema didáctico de estilo épico (Xi/rwnoj u( p oqh~ k ai) que contenía la sabiduríapedagógica en una serie de sentencias en verso,probablemente derivadas, en su contenido, de lastradiciones aristocráticas. Sus doctrinas se dirigían, alparecer, a Aquiles. Debió de contener ya muchafilosofía popular cuando la Antigüedad atribuyó elpoema a Hesíodo. El par de versos, que se ha
  • www.artnovela.com.arconservado no permite, por desgracia, ningún juicioseguro sobre él. Pero el hecho de que Píndaro,35 hagareferencias a él, dice mucho sobre su relación con laética aristocrática. El mismo Píndaro, que representauna concepción nueva y más profunda de la relaciónde la educación con las disposiciones naturales delhombre y que concede escasa importancia a la puraenseñanza en la formación de la areté heroica, debeconfesar repetidamente, por su piadosa fe en latradición de las sagas, que los más grandes hombresde la Antigüedad debieron recibir la enseñanza de susmayores impregnados del amor al heroísmo. A veceslo concede simplemente, a veces se resiste areconocerlo; en todo caso ha hallado su conocimientoen una tradición firmemente establecida yevidentemente más antigua que la Ilíada. Aunque elpoeta del canto noveno pone a Fénix, en lugar deQuirón, como educador de Aquiles, en otro pasaje dela Ilíada, Patroclo es invitado a proporcionar a unguerrero herido un remedio que ha aprendido deAquiles y que éste aprendió algún día de Quirón, elmás justo de los centauros.36 Verdad es que la enseñanzase limita aquí a la medicina —Quirón fue también,como es sabido, el maestro de Asclepio. Pero Píndarolo menciona también como educador de Aquiles en lacaza y en las altas artes caballerescas y es evidente queésta fue la concepción originaria. El poeta de la“Embajada a Aquiles” no pudo utilizar (40) al tosco
  • www.artnovela.com.arcentauro como mediador, al lado de Áyax y Odiseo,pues sólo podía parecer como educador de un héroe,un héroe caballeresco. El cambio debió de fundarseen la experiencia de la vida del poeta, pues no sesepararía sin necesidad de la tradición de las sagas.Como sustituto de Quirón se escogió a Fénix, que eravasallo de Peleo y príncipe de los dolopeos. La crítica ha formulado serias dudas sobre laoriginalidad del discurso de Fénix en la embajada y,en general, sobre la figura de éste, que no aparece enningún otro lugar de la Ilíada. Y existen, en efecto,huellas indubitables que demuestran que debe de haberexistido una forma más primitiva de la escena en lacual Odiseo y Áyax fueron los dos únicos mensajerosenviados por el ejército de Aquiles. Pero no es posibleintentar reconstruir aquella forma mediante la simplesupresión de la gran amonestación de Fénix, como lohacen siempre tales restauraciones aun donde, comoaquí, son tan obvias. En la forma actual del poema lafigura del educador se halla en íntima conexión conlos otros dos mensajeros. Como hemos indicado,37 ensu ideal educador, Áyax personifica la acción, Odiseola palabra. Sólo se unen ambas en Aquiles, que realizaen sí la verdadera armonía del más alto vigor espiritualy activo. Quien tocara el discurso de Fénix no podríadetenerse ante los discursos de los otros dos y destruiríala estructura artística total del canto. Pero no sólo a esta consecuencia conduce la crítica
  • www.artnovela.com.arad absurdum, sino que el supuesto motivo por el cualse admite la inclusión del discurso de Fénix descansaen el completo desconocimiento del designio poéticodel conjunto. El discurso del anciano es, en efecto,extraordinariamente largo, comprende más de cienversos y culmina en la narración de la cólera deMeleagro que, para el lector superficial, parecebastarse a sí misma. Se pudo creer que el poeta sacóel motivo de la cólera de Aquiles de un poema másantiguo sobre la cólera de Meleagro y que quiso aquícitar su fuente, haciendo una alusión literaria a lamanera helenística y dar una especie de resumen deaquel poema. Lo mismo si existía, en el tiempo delnacimiento de este canto, una elaboración poética dela saga de Meleagro que si la recibió el poeta de unatradición oral, el discurso de Fénix es el modelo deuna protréptica locución del educador a su discípulo yla larga y lenta narración de la cólera de Meleagro y desus funestas consecuencias es un paradigma mítico,como otros muchos que se hallan en los discursos dela Ilíada y de la Odisea. El empleo de los paradigmaso ejemplos es típico en todas las formas y variedadesde discursos didácticos.38 Nadie con mejores títulosque el anciano educador, cuya fidelidad y afecto aAquiles ninguno podía desconocer, para aducir elejemplo admonitor de Meleagro. Fénix podíapronunciar verdades que Odiseo no hubiera podidodecir. En su boca, (41) este intento extremo de
  • www.artnovela.com.ardoblegar la inquebrantable voluntad del héroe y detraerlo a razón, adquiere su más grave e íntimo vigor:deja aparecer, en el caso de su fracaso, la trágicaculminación de la acción como consecuencia de lainflexible negativa de Aquiles. En parte alguna de la Ilíada es Homero, en tanalta medida, el maestro y guía de la tragedia, como lodenominó Platón. Así lo sintieron ya los antiguos. Laestructura de la Ilíada toma, así, un matiz ético yeducador y la forma del ejemplo pone de relieve elaspecto fundamental del caso: la acción constructivade la némesis39 sobre la conciencia. Todo lector sientey comparte íntimamente, en toda su gravedad, ladefinitiva decisión del héroe, de la cual depende eldestino de los griegos, el de su mejor amigo Patrocloy, en último término, su propio destino. El acaecimientose convierte necesariamente en un problema general.En el ejemplo de Meleagro se adivina la importanciadecisiva del pensamiento religioso de até para el poetade la Ilíada, tal como se nos ofrece actualmente. Conla alegoría moral de las litai, las suplicantes, y delendurecimiento del corazón humano, resplandece estepensamiento como un rayo impío y amenazador enuna nube tenebrosa. La idea en su totalidad es de la mayor importanciapara la historia de la educación griega. Nos permitedescubrir, de una vez, lo característico de la antiguaeducación aristocrática. Peleo entrega a su hijo Aquiles,
  • www.artnovela.com.arque carece de toda experiencia en el arte de la palabray en la conducta guerrera, a su leal vasallo y se lo dacomo compañero en el campo y en la corte real y ésteimprime en su conciencia un alto ideal de conductahumana trasmitido por la tradición. Tal función recaesobre Fénix por sus largos años de conducta fiel paracon Aquiles. No es sino la prosecución de una amistadpaternal lo que unió al anciano con el héroe desde sumás tierna infancia. Con conmovedoras palabras lerecuerda los tiempos de la niñez, cuando a las horas delas comidas le tenía en sus rodillas y él no quería estarcon nadie más, cómo le preparaba y le cortaba la comiday le daba a beber de su propio vino y cómo, confrecuencia, devolvía el vino y le mojaba el frente delvestido. Fénix estuvo con él y lo consideró como suhijo cuando le fueron rehusados los hijos por el trágicojuramento de su padre Amintor. Así pudo esperar ensu edad avanzada hallar su protector en el joven héroe.Pero, además de esta función de ayo y de amigopaternal, es Fénix el guía de Aquiles en el sentido másprofundo de la educación ética. La tradición de lasantiguas sagas nos ofrece ejemplos vivos de estaeducación, no sólo ejemplares de sobrehumano vigory esfuerzo, sino también hombres en cuya sangre fluyela corriente viva de la experiencia cada vez másprofunda de una antigua dignidad cada día renovada. (42) El poeta es evidentemente un admirador dela alta educación que halla su pintura en la figura de
  • www.artnovela.com.arFénix; pero, al mismo tiempo, encuentra el destino deAquiles, que ha sido formado de acuerdo con el másalto modelo de la virtud humana, un grave problema.Contra la poderosa fuerza irracional del hado ciego,de la diosa Até, todo el arte de la educación humana,todo consejo razonable, resulta impotente. Pero elpoeta encarna también, en fuerzas divinas que seocupan amistosamente de los hombres, los ruegos yargumentos de la razón. Verdad es que son siemprelentas y tardías tras los ligeros pies de Até, pero reparansiempre, al fin, los daños que ha causado. Es precisohonrarlas, como hijas de Zeus, cuando se acercan, yoírlas, porque ayudan amistosamente a los hombres.Quien las rechaza y obstinadamente las resiste, caeen manos de Até y expía su culpa con los males que leinflige. Esta vivida y concreta representación religiosa,todavía exenta de toda abstracción relativa a losdemonios buenos y malos y a su lucha desigual parallegar a la conquista del corazón humano, expresa elíntimo conflicto entre las pasiones ciegas y la más claraintelección, considerado como el auténtico problemade toda educación en el más profundo sentido de lapalabra. No hay que relacionar esto en modo algunocon el concepto moderno de decisión libre, ni conla idea, correlativa, de culpa. La antigua concepciónes mucho más amplia y, por lo mismo, más trágica. Elproblema de la imputación no es aquí decisivo, comolo será en el comienzo de la Odisea.40 Pero la ingenua
  • www.artnovela.com.aralegría de la educación de la antigua nobleza empiezaaquí, en los más viejos y bellos documentos, a tomarconciencia de los problemas relativos a los límites detoda educación humana. La contrafigura del rebelde Pelida se halla enTelémaco, de cuya educación nos da cuenta el poetaen el primer libro de la Odisea. Mientras que Aquileslanza al viento las doctrinas de Fénix y se precipita a laperdición, Telémaco presta atención a las advertenciasde la diosa, encubierta en la figura del amigo y huéspedde su padre, Mentes. Pero las palabras de Mentes ledicen lo mismo que le advierten las voces de su propiocorazón. Telémaco es el prototipo del joven dócil, alcual el consejo de un amigo experimentado,gozosamente aceptado, conduce a la acción y a la gloria.En los siguientes cantos, Atenea, de la cual procedesiempre —en el sentir de Homero— la inspiracióndivina para las acciones afortunadas, aparece a su vezen la figura de otro amigo, Mentor, y acompaña aTelémaco en su viaje a Pilos y Esparta. Esta invenciónprocede, evidentemente, de la costumbre según la cuallos jóvenes de la nobleza preeminente ibanacompañados en sus viajes de un ayo o mayordomo.Mentor sigue con ojo vigilante todos los pasos de suprotegido y le ayuda, en todo momento, con susconsejos y sus advertencias. Le instruye sobre (43) lasformas de una conducta social adecuada siempre quese siente íntimamente inseguro en situaciones nuevas
  • www.artnovela.com.ary difíciles. Le enseña cómo debe dirigirse a lospreeminentes y ancianos señores Néstor y Menelao ycómo debe formularles su ruego para estar seguro deléxito. La bella relación de Telémaco con Mentor, cuyonombre ha servido desde el Telémaco de Fénelon paradesignar al viejo amigo protector, maestro y guía, sefunda en el desarrollo del motivo pedagógico41 quedomina toda la “Telemaquia” y que todavía ahorahemos de considerar con la mayor atención. Parececlaro que no era sólo la intención del poeta mostrarnosunas cuantas escenas de los medios cortesanos. El almade esta encantadora narración humana es el problema,que con clara conciencia plantea el poeta, de convertiral hijo de Odiseo en un hombre superior, apto pararealizar acciones juiciosas y coronadas por el éxito.Nadie puede leer el poema sin tener la impresión de unpropósito pedagógico deliberado y consciente, aunquemuchas partes no muestren traza alguna de él. Estaimpresión deriva del hecho de que, paralelamente a laacción exterior de Telémaco, se desarrolla el aspectouniversal y aun prototípico de los sucesos íntimos yespirituales que constituyen su propio y auténtico fin. Un problema decisivo se suscita al análisis críticodel nacimiento de la Odisea. ¿Fue la “Telemaquia” unpoema originariamente independiente o se halló, desdeun principio, incluido en la epopeya tal como lohallamos hoy? Incluso si alguna vez ha habido unpoema consagrado a Telémaco, sólo es posible llegar
  • www.artnovela.com.ara la plena comprensión de esta parte de la Odisea a laluz de los intereses de una época que pudiera sentircomo actual la situación de aquel joven y compartircon vigor sus problemas pedagógicos, constituida detal modo que pudiera dar libre curso a la elaboraciónde aquellas ideas. De otra parte, el nacimiento deTelémaco, la situación de su patria y los nombres desus padres no ofrecían un núcleo suficiente de hechosconcretos a la fantasía creadora. Pero el motivo tienesu propia lógica y el poeta lo desarrolla de acuerdocon ella. En el conjunto de la Odisea constituye unabella invención compuesta de dos partes separadas:Odiseo, alejado y retenido en la isla de la amorosaninfa, rodeada por el mar, y su hijo inactivo,esperándole en el hogar abandonado. Ambos se ponenal mismo tiempo en movimiento para reunirse al fin yasistir al retorno del héroe. El medio que pinta el poetaes la sede del noble caballero. Al comienzo, Telémacoes un joven desamparado ante la inclemencia de lospretendientes de su madre. Contempla resignado laconducta insolente de éstos sin la energía necesariapara tomar una decisión que acabe con ella. Suave,dócil e inhábil, no es capaz de desmentir su ingénitadistinción ante los verdugos de su casa, ni muchomenos de mantener enérgicamente sus derechos. Estejoven pasivo, amable, sensible, doliente y sin (44)esperanza, hubiera sido un aliado inútil para la lucharuda y decisiva y para la venganza de Odiseo, a su
  • www.artnovela.com.arretorno al hogar, y éste hubiera debido oponerse a lospretendientes sin ayuda alguna. Atenea lo convierte enel compañero de lucha, valeroso, decidido y osado. Contra la afirmación de una consciente formaciónpedagógica de la figura de Telémaco, en los cuatroprimeros cantos de la Odisea, se ha objetado que lapoesía griega no ofrece representación alguna deldesarrollo de un carácter.42 Ciertamente no es la Odiseauna novela pedagógica moderna, y el cambio en elcarácter de Telémaco no puede ser considerado comoun desarrollo en el sentido actual. En aquel tiemposólo podía ser explicado como obra de la inspiracióndivina. Pero la inspiración no ocurre, como esfrecuente en la epopeya, de un modo puramentemecánico, mediante el mandato de un dios osimplemente en sueños. No actúa como un influjomágico, sino como instrumento natural de la graciadivina, que ejerce un influjo consciente sobre lavoluntad y el intelecto del joven, destinado, en elfuturo, a una misión heroica. No se necesita más queun impulso exterior para suscitar en Telémaco la íntimay necesaria disposición hacia la iniciativa y la acción.La acción conjunta de distintos factores, el íntimoimpulso que no halla por sí mismo el camino de laacción, ni se pone por sí mismo en movimiento, elbuen natural de Telémaco, la ayuda y el favor divinosy el momento decisivo de la resolución, se destacan ymatizan con la mayor finura. Todo ello revela la
  • www.artnovela.com.arprofunda inteligencia del poeta del problema que seha planteado. La técnica épica le permite reunir en launidad de una sola acción la intervención divina y elinflujo natural educador, haciendo que Atenea hable aTelémaco en la figura del viejo amigo y huésped,Mentes. Este procedimiento acerca la invención alsentimiento natural humano, de tal modo que todavíahoy se nos aparece en su íntima verosimilitud. Nosparece natural la acción liberadora de las fuerzasjuveniles realizada por todo acto verdaderamenteeducador y la conversión de la sorda sujeción enactividad libre y gozosa. Todo ello es un ímpetu divino,un milagro natural. Así como Homero considera elfracaso del educador, en su última y más difícil tareade doblegar la orientación que el destino ha impuestoa Aquiles, como una acción adversa de los demonios,reconoce y venera piadosamente, en la transformaciónde Telémaco de un joven indeciso en un verdaderohéroe, la obra de una charis, de la gracia divina. Laconciencia y la acción educadora de los griegos en susmás altos momentos es plenamente consciente de esteelemento imponderable. Lo (45) hallaremos de nuevo,de la manera más clara, en los dos grandes aristócratasPíndaro y Platón. La misma Atenea señala el discurso que, en lafigura de Mentes, dirige a Telémaco, en el canto primerode la Odisea, como una amonestación educadora.43Deja madurar en Telémaco la resolución de tomar la
  • www.artnovela.com.arjusticia por su mano, de enfrentarse abiertamente conlos pretendientes y hacerlos responsables de suconducta ante la publicidad del agora y de pedir ayudapara su plan de averiguar el paradero de su perdidopadre. Fracasado su intento ante la asamblea, decide,por un súbito cambio, lleno de consecuencias, abordarel problema con sus propias manos y emprendersecretamente el peligroso viaje, por cuyas experienciasllegará a ser un hombre. En esta Telemachou paideiano falta ningún rasgo esencial: ni los consejos de unviejo amigo experimentado; ni el influjo delicado ysensible de la madre temerosa y llena de cuidado porsu único hijo y a la cual no será conveniente consultaren el momento decisivo, porque no sería capaz decomprender la súbita elevación de su hijo, largo tiempomimado, sino más bien de frenarlo con sus temores; nila imagen ejemplar de su padre perdido, que actúacomo un factor capital; ni el viaje al extranjero, a travésde cortes amigas, donde entabla conocimiento connuevos hombres y nuevas relaciones; ni el consejoalentador y la benévola confianza de hombresimportantes que le prestan su ayuda y entre los cualeshalla nuevos amigos y bienhechores; ni la prudenciaprotectora, en fin, de una fuerza divina que le allana elcamino, le tiende benignamente la mano y no permiteque perezca en el peligro. Con la más cálida simpatíapinta el poeta su íntima confusión cuando en unapequeña isla, Telémaco, educado en la simplicidad de
  • www.artnovela.com.arla nobleza rural, entra por primera vez en el gran mundo,para él desconocido, y es huésped de grandes señores.Y en el interés que todos toman por él, dondequieraque vaya, se muestra que, aun en las más difíciles einsospechadas situaciones, no abandonan al inexpertojoven los beneficios de sus buenas costumbres y de sueducación y que el nombre de su padre le allana elcamino. En un punto es preciso insistir, porque es de lamayor importancia para la comprensión de la estructuraespiritual del ideal pedagógico de la nobleza. Se tratade la significación pedagógica del ejemplo. En lostiempos primitivos, cuando no existe una recopilaciónde leyes ni un pensamiento ético sistematizado, aparteunos pocos preceptos religiosos y la sabiduríaproverbial, trasmitida oralmente de generación engeneración, nada tan eficaz, para guía de la propiaacción, como el ejemplo y el modelo. Al lado del influjoinmediato del contorno y especialmente de la casapaterna, que se muestra tan poderoso en la Odisea enlas dos figuras de Telémaco y de Nausica, se halla laenorme riqueza de ejemplos famosos trasmitidos porla tradición (46) de las sagas. Les corresponde acaso,en la estructura social del mundo arcaico, un lugaranálogo al que tiene entre nosotros la historia,incluyendo la historia bíblica. Las sagas contienentodo el tesoro de bienes espirituales que constituyen laherencia y el alimento de toda nueva generación.
  • www.artnovela.com.arEl educador de Aquiles, en la Ilíada, evoca ensu gran amonestación el ejemplo aleccionador dela cólera de Meleagro. Del mismo modo, no falta enla educación de Telémaco el ejemplo alentadoradecuado al caso. El modelo es, en este caso, Orestes,que venga a su padre en Egisto y Clitemnestra. Setrataba también, en este caso, de un episodio de la grantragedia, rica en ejemplos particulares, del retorno delhéroe. Agamemnón fue muerto inmediatamentedespués de su retorno de Troya. Odiseo permanecióveinte años alejado de su hogar. Esta distancia detiempo fue suficiente al poeta para poder situar el actode Orestes y su permanencia en Fócida antes delcomienzo de la acción de la Odisea. El hecho erareciente, pero la fama de Orestes se había extendidoya por toda la tierra y Atenea lo refiere a Telémaco conpalabras encendidas. Así como, en general, losejemplos de las sagas ganan en autoridad con suantigüedad venerable —Fénix, en su discurso44 aAquiles, evoca la autoridad de los tiempos antiguos yde sus héroes— en el caso de Orestes y Telémaco, porel contrario, lo impresionante del ejemplo consiste enla semejanza de ambas situaciones tan próximas en eltiempo. El poeta concede evidentemente la mayorimportancia al motivo del ejemplo. “No debes vivirya como un niño, dice Atenea a Telémaco, tienesdemasiada edad para ello. ¿No has oído el alto honor
  • www.artnovela.com.arque ha merecido Orestes, en el mundo entero, por elhecho de haber matado al pérfido asesino Egisto, quemató a su padre? También tú, amigo mío —veo queeres bello y gallardo—, tienes la fuerza suficientepara que un día las nuevas generaciones teensalcen.”45 Sin el ejemplo carecería la enseñanza deAtenea de la fuerza de convicción que descansa en él.Y en el difícil caso del empleo de la fuerza, laevocación de un modelo ilustre es doblementenecesaria para impresionar al tierno joven. Ya en laAsamblea de los dioses, hace explicar el poeta a Zeusmismo el problema de la recompensa moral, tomandocomo ejemplo a Egisto y Orestes.46 Así evita todaposibilidad de escrúpulo moral aun para la concienciamás sensible, cuando posteriormente se refiere Ateneaal mismo caso. La importancia capital del ejemploaparece de nuevo en el curso ulterior de la acción.Así, en el discurso de Néstor a Telémaco,47 donde elvenerable anciano interrumpe su narración, relativaal destino de Agamemnón y su casa, para proponer aOrestes, como modelo, a Telémaco; y éste le contestaexclamando: “Con razón tomó Orestes venganzay los aqueos esparcirán su gloria por el mundo enteroy (47) será cantada por las futuras generaciones. ¡Cuándo los dioses me otorgarán la fuerza necesariapara tomar venganza de los pretendientes por susvergonzosas transgresiones!” El mismo ejemplo serepite al final de la narración de Néstor.48 Y al final de
  • www.artnovela.com.arcada una de las dos partes principales de su largodiscurso, lo refiere, de un modo expreso y con marcadoacento, al caso de Telémaco. Esta repetición es naturalmente intencionada. Laevocación del ejemplo de los famosos héroes y de lossagas forma, para el poeta, parte constitutiva de todaética y educación aristocráticas. Habremos de insistiren el valor de este hecho para el conocimiento esencialde los poemas épicos y de su raíz en la estructura de lasociedad arcaica. Pero aun para los griegos de los siglosposteriores, tienen los paradigmas su significación,como categoría fundamental de la vida y delpensamiento.49 Basta recordar el uso de los ejemplosmíticos en Píndaro, elemento esencial de sus cantostriunfales. Sería erróneo interpretar ese uso, que seextiende a la totalidad de la poesía griega y a una partede su prosa, como un simple recurso estilístico.50 Sehalla en íntima conexión con la esencia de la éticaaristocrática, y originariamente conservaba, aun en lapoesía, su significación pedagógica. En Píndaro,aparece con constancia el verdadero sentido de losparadigmas míticos. Y si se considera que, en últimotérmino, la estructura íntima del pensamiento de Platónes, en su totalidad, paradigmática y que caracteriza asus ideas como “paradigmas fundados en lo que es”,resultará perfectamente claro el origen de esta formade pensamiento. Se verá también que la idea filosóficade “bien”, o más estrictamente del a)gaqo/n, este
  • www.artnovela.com.ar“modelo” de validez universal, procede directamentede la idea de modelo de la ética de la areté, propia dela antigua nobleza. El desarrollo de las formasespirituales de la educación noble, reflejada en Homero,hasta la filosofía de Platón, a través de Píndaro, esabsolutamente orgánica, permanente y necesaria. Noes una “evolución” en el sentido semi-naturalista queacostumbra emplear la investigación histórica, sino undesarrollo esencial de una forma originaria del espíritugriego, que permanece idéntico a sí mismo, en suestructura fundamental, a través de todas las fases desu historia.
  • www.artnovela.com.ar III. HOMERO EL EDUCADOR (48) CUENTA PLATÓN que era una opinión muyextendida en su tiempo la de que Homero había sidoel educador de la Grecia toda.51 Desde entonces suinfluencia se extendió mucho más allá de los límitesde Hélade. La apasionada crítica filosófica de Platón,al tratar de limitar el influjo y la validez pedagógica detoda poesía, no logra conmover su dominio. Laconcepción del poeta como educador de su pueblo—en el sentido más amplio y más profundo— fuefamiliar desde el origen, y mantuvo constantementesu importancia. Sólo que Homero fue el ejemplo másnotable de esta concepción general y, por decirlo así,su manifestación clásica. Haremos bien en tomar estaconcepción del modo más serio posible y en noestrechar nuestra comprensión de la poesía griegasustituyendo el juicio propio de los griegos por eldogma moderno de la autonomía puramente estéticadel arte. Aunque ésta caracterice ciertos tipos yperiodos del arte y de la poesía, no procede de la
  • www.artnovela.com.arpoesía griega y de sus grandes representantes ni esposible aplicarla a ellos. Es característico del primitivopensamiento griego el hecho de que la estética no sehalla separada de la ética. El proceso de su separaciónaparece relativamente tarde. Todavía para Platón lalimitación del contenido de verdad de la poesíahomérica lleva inmediatamente consigo unadisminución de su valor. Por primera vez, la antiguaretórica fomentó la consideración formal del arte y,finalmente, el cristianismo convirtió la valoraciónpuramente estética de la poesía en una actitud espiritualpredominante. Ello le hacía posible rechazar la mayorparte del contenido ético y religioso de los antiguospoetas como errónea e impía, y reconocer, al mismotiempo, la forma clásica como un instrumento deeducación y fuente de goce. Desde entonces la poesíano ha dejado de evocar y conjurar de su mundo desombras a los dioses y los héroes de la “mitología”pagana; pero aquel mundo es considerado como unjuego irreal de la pura fantasía artística. Fácil nos esconsiderar a Homero desde esta estrecha perspectiva,pero con ello nos impedimos el acceso a la inteligenciade los mitos y de la poesía en su verdadero sentidohelénico. Nos repugna, naturalmente, ver cómo lapoética filosófica tardía del helenismo interpreta laeducación de Homero como una resaca y racionalistafábula docet o cómo, de acuerdo con los sofistas, hacede la épica una enciclopedia de todas las artes y las
  • www.artnovela.com.arciencias. Pero esta quimera de la escolástica no essino la degeneración de un pensamiento en sí mismojusto que, (49) como todo lo bello y verdadero, sehace grosero en manos rudas. Por mucho que semejanteutilitarismo repugne, con razón, a nuestro sentidoestético, no deja de ser evidente que Homero, comotodos los grandes poetas de Grecia, no debe serconsiderado como simple objeto de la historia formalde la literatura, sino como el primero y el más grandecreador y formador de la humanidad griega. Se imponen aquí algunas observaciones sobre laacción educadora de la poesía griega en general y, deun modo muy particular, de la de Homero. La poesíasólo puede ejercer esta acción si pone en vigor todaslas fuerzas estéticas y éticas del hombre. Pero la relaciónentre el aspecto ético y estético no consiste solamenteen el hecho de que lo ético nos sea dado como una“materia” accidental, ajena al designio esencialpropiamente artístico, sino en que la forma normativay la forma artística de la obra de arte se hallan en unaacción recíproca y aun tienen, en lo más íntimo, unaraíz común. Mostraremos cómo el estilo, lacomposición, la forma, en el sentido de su específicacalidad estética, se halla condicionada e inspirada porla figura espiritual que encarna. No es, naturalmente,posible hacer de esta concepción una ley estéticageneral. Existe y ha existido en todo tiempo un arteque prescinde de los problemas centrales del hombre
  • www.artnovela.com.ary debe ser entendido sólo de acuerdo con su ideaformal. Existe incluso un arte que se burla de losdenominados asuntos elevados o permaneceindiferente ante los contenidos y los objetos. Claro esque esta frivolidad artística deliberada tiene a su vezefectos “éticos”, pues desenmascara sin consideraciónalguna los valores falsos y convencionales y actúa comouna crítica purificadera. Pero sólo puede serpropiamente educadora una poesía cuyas raícespenetren en las capas más profundas del ser humano yen la que aliente un ethos, un anhelo espiritual, unaimagen de lo humano capaz de convertirse en unaconstricción y en un deber. La poesía griega, en susformas más altas, no nos ofrece simplemente unfragmento cualquiera de la realidad, sino un escorzode la existencia elegido y considerado en relación conun ideal determinado. Por otra parte, los valores más altos adquierengeneralmente, mediante su expresión artística, elsignificado permanente y la fuerza emocional capazde mover a los hombres. El arte tiene un poder ilimitadode conversión espiritual. Es lo que los griegosdenominaron psicagogia. Sólo él posee, al mismotiempo, la validez universal y la plenitud inmediata yvivaz que constituyen las condiciones más importantesde la acción educadora. Mediante la unión de estas dosmodalidades de acción espiritual supera al mismotiempo a la vida real y a la reflexión filosófica. La vida
  • www.artnovela.com.arposee plenitud de sentido, pero sus experienciascarecen de valor universal. Se hallan demasiadointerferidas por sucesos accidentales para que suimpresión pueda alcanzar siempre el mayor grado deprofundidad. La filosofía y la reflexión alcanzan launiversalidad y penetran en la esencia de las (50) cosas.Pero actúan tan sólo en aquellos para los cuales suspensamientos llegan a adquirir la intensidad de lovivido personalmente. De ahí que la poesía aventaje atoda enseñanza intelectual y a toda verdad racional,pero también a las meras experiencias accidentales dela vida individual. Es más filosófica que la vida real (sinos es permitido ampliar el sentido de una conocidafrase de Aristóteles). Pero, es, al mismo tiempo, por suconcentrada realidad espiritual, más vital que elconocimiento filosófico. Estas consideraciones no son, en modo alguno,válidas para la poesía de todas las épocas, ni tansiquiera, sin excepción, para la de los griegos. No selimitan tampoco sólo a ésta. Pero la afectan más quea otra alguna y de ella derivan en lo fundamental.Reproducimos, con ellas, los puntos de vista a quellegó el sentimiento artístico griego al ser elaboradofilosóficamente en tiempos de Platón y de Aristóteles,sobre la base de la gran poesía de su propio pueblo. Apesar de algunas variaciones en el detalle, la concepcióndel arte de los griegos permaneció, en este respecto,idéntica en tiempos posteriores. Y puesto que nació
  • www.artnovela.com.aren una época en que existía un sentido más vivo de lapoesía y específicamente de la poesía helénica, esnecesario y correcto preguntarnos por su validez enlos tiempos de Homero. En tiempo alguno alcanzaronaquellos ideales una validez tan amplia sobre la formaartística y su acción en la formación de la posteridadcomo en los poemas homéricos. En la epopeya semanifiesta la peculiaridad de la educación helénicacomo en ningún otro poema. Ningún otro pueblo hacreado por sí mismo formas de espíritu paralelas a lamayoría de las de la literatura griega posterior. De ellanos vienen la tragedia, la comedia, el tratado filosófico,el diálogo, el tratado científico sistemático, la historiacrítica, la biografía, la oratoria jurídica y encomiástica,la descripción de viajes las memorias, las coleccionesde cartas, las confesiones y los ensayos. Hallamos, encambio, en otros pueblos en el mismo estadio dedesarrollo una organización social de las clases sociales—nobles y pueblo—, un ideal aristocrático del hombrey un arte popular que traduce en cantos heroicos laconcepción de la vida dominante, análogos a los delos griegos primitivos. Y de los cantos heroicos surgió,también, como entre los griegos, una epopeya, entrelos indios, los germanos, los pueblos romanos, losfineses y algunos pueblos nómadas del Asia central.Nos hallamos en condiciones de comparar la poesíaépica de las más distintas estirpes, razas y culturas yllegar así al mejor conocimiento de la épica griega.
  • www.artnovela.com.ar Se han observado con frecuencia las vigorosassimilitudes de todos esos poemas, nacidos del mismogrado de desarrollo antropológico. La poesía heroicahelénica de los tiempos más antiguos comparte, con lade otros pueblos, los rasgos primitivos. Pero susemejanza se refiere sólo a caracteres exteriorescondicionados por el tiempo, no a la riqueza de susustancia humana ni a la fuerza de su forma (51)artística. Ninguna épica de ningún pueblo ha acuñadode un modo tan completo y alto aquello que hay deimperecedero, a pesar de todos los “progresos”burgueses, en el estadio heroico de la existencia humanani su sentido universal del destino y la verdadperdurable sobre la vida. Ni tan siquiera poemas comolos de los pueblos germanos, tan profundamentehumanos y tan próximos a nosotros, puedencompararse, por la amplitud y la permanencia de laacción, con los de Homero. La diferencia entre susignificación histórica en la vida de su pueblo y la dela épica medieval, germana o francesa, se manifiestapor el hecho de que la influencia de Homero se extendió,sin interrupción, a través de más de un millar de años,mientras que la épica medieval cortesana fue prontoolvidada, tras la decadencia del mundo caballeresco.La fuerza vital de la épica homérica produjo todavíaen la época helenística, en la cual se buscaba a todo unfundamento científico, una nueva ciencia, la filología,consagrada a la investigación de su tradición y de su
  • www.artnovela.com.arforma originaria, la cual vivió exclusivamente de lafuerza imperecedera de aquellos poemas. Lospolvorientos manuscritos de la épica medieval, de laCanción de Rolando, Beowulf y los Nibelungosdormitaban, en cambio, en las bibliotecas y fuenecesario que una erudición previamente existente losdescubriera de nuevo y los sacara a la luz. La Divinacomedia de Dante es el único poema épico de la EdadMedia que ha alcanzado un lugar análogo no sólo en lavida de su propia nación, sino de la humanidad entera.Y ello por una razón análoga. Él poema de Dante,aunque condicionado por el tiempo, se eleva, por laprofundidad y la universalidad de su concepción delhombre y de la existencia, a una altura que sólo alcanzael espíritu inglés en Shakespeare y el alemán en Goethe.Verdad es que los estadios primitivos de la expresiónpoética de un pueblo se hallan condicionados de unmodo más vigoroso por las particularidades nacionales.La inteligencia de su peculiaridad por otros pueblos ytiempos se halla necesariamente limitada. La poesíaarraigada en el suelo —y no hay ninguna verdaderapoesía que no lo esté— sólo se eleva a una validezuniversal en cuanto alcanza el más alto grado deuniversalidad humana. El hecho de que Homero, elprimero que entra en la historia de la poesía griega, sehaya convertido en el maestro de la humanidad entera,demuestra la capacidad única del pueblo griego parallegar al conocimiento y a la formulación de aquello
  • www.artnovela.com.arque a todos nos une y a todos nos mueve. Homero es el representante de la cultura griegaprimitiva. Hemos apreciado ya su valor como “fuente”de nuestro conocimiento histórico de la sociedad griegamás antigua. Pero su pintura inmortal del mundocaballeresco es algo más que un reflejo involuntariode la realidad en el arte. Este mundo de grandestradiciones y exigencias es la esfera de la vida más altaen la cual la poesía homérica ha triunfado y de la cualse ha nutrido. El pathos del alto destino (52) heroicodel hombre es el aliento espiritual de la Ilíada. Elethos de la cultura y de la moral aristocráticas halla elpoema de su vida en la Odisea. La sociedad queprodujo aquella forma de vida tuvo que desaparecersin dejar testimonio alguno al conocimiento histórico.Pero su pintura ideal, incorporada a la poesía homérica,llegó a convertirse en el fundamento viviente de todala cultura helénica. Hölderlin ha dicho: “Lo perdurablees la obra de los poetas.” Este verso expresa la leyfundamental de la historia de la cultura y de laeducación helénicas. Sus piedras fundamentales sehallan en la obra de los poetas. De grado en grado yde un modo creciente desarrolla la poesía griega, conplena conciencia, su espíritu educador. Podría, acaso,preguntarse cómo es compatible la actitud plenamenteobjetiva de la epopeya con este designio. Hemosmostrado ya en el análisis precedente de la Embajadaa Aquiles y de la “Telemaquia”, mediante ejemplos
  • www.artnovela.com.arconcretos, la intención educadora de aquellos cantos.Pero la importancia educadora de Homero esevidentemente más amplia. No se limita alplanteamiento expreso de determinados problemaspedagógicos ni a algunos pasajes que aspiran a producirun determinado efecto ético. La poesía homérica esuna vasta y compleja obra del espíritu que no es posiblereducir a una fórmula única. Al lado de fragmentosrelativamente recientes, que revelan un interéspedagógico expreso, se hallan otros pasajes en loscuales el interés por los objetos descritos aleja laposibilidad de pensar en un doble designio ético. Elcanto noveno de la Ilíada o la “Telemaquia” revelanen su actitud espiritual una voluntad tan decidida deproducir un efecto consciente, que se aproximan a laelegía. Hemos de distinguir de ellos otros fragmentosen los cuales se revela, por decirlo así, una educaciónobjetiva, que no tiene nada que ver con el propósitodel poeta, sino que se funda en la esencia misma delcanto épico. Ello nos conduce a los tiemposrelativamente primitivos donde se halla el origen delgénero. Homero nos ofrece múltiples descripciones delos antiguos aedos, de cuya tradición artística ha surgidola épica. El propósito de aquellos cantores es mantenervivos en la memoria de la posteridad los “hechos delos hombres y de los dioses”. 52 La gloria, y sumantenimiento y exaltación, constituye el sentido
  • www.artnovela.com.arpropio de los cantos épicos. Las antiguas cancionesheroicas eran muchas veces denominadas “glorias delos hombres”.53 El cantor del primer canto de la Odisearecibe del poeta, que ama los nombres significativos,el nombre de Femio, es decir, portador de la fama,conocedor de la gloria. El hombre del cantor feacioDemódoco contiene la referencia a la publicidad de suprofesión. El cantor, como mantenedor de la gloria,tiene una posición en la sociedad de los hombres. Platóncuenta el éxtasis entre las bellas acciones del deliriodivino y describe el fenómeno originario que semanifiesta en el poeta, en relación con él.54 “La posesión(53) y el delirio de las musas se apoderan de un almabendita y tierna, la despiertan y la arroban en cantos yen toda suerte de creaciones poéticas, y en tanto queglorifica los innumerables hechos del pasado, educa ala posteridad.” Tal es la concepción originariamentehelénica. Parte de la unión necesaria e inseparable detoda poesía con el mito —el conocimiento de losgrandes hechos del pasado— y de ahí deriva la funciónsocial y educadora del poeta. Ésta no consiste paraPlatón en ningún género de designio consciente deinfluir en los oyentes. El solo hecho de mantener,mediante el canto, viva la gloria, es ya, por sí, unaacción educadora. Hemos de recordar aquí lo que dijimos antes,sobre la significación del ejemplo para la éticaaristocrática de Homero. Hablamos, entonces, de la
  • www.artnovela.com.arimportancia educadora de los ejemplos creados por elmito —así las advertencias o estímulos de Fénix aAquiles, de Atenea a Telémaco. El mito tiene en símismo esta significación normativa, incluso cuandono es empleado de un modo expreso como modelo oejemplo. No lo es, en primer término, por lacomparación de un suceso de la vida corriente con elcorrespondiente acaecimiento ejemplar del mito, sinopor su misma naturaleza. La tradición del pasado refierela gloria, el conocimiento de lo grande y lo noble, noun suceso cualquiera. Lo extraordinario obliga aunquesólo sea por el simple reconocimiento del hecho. Elcantor, empero, no se limita a referir los hechos. Alabay ensalza cuanto en el mundo es digno de elogio yalabanza. Así como los héroes de Homero reclaman,ya en vida, el honor debido y se hallan recíprocamentedispuestos a otorgar a cada cual la estimación debida,todo auténtico hecho heroico se halla hambriento dehonor. Los mitos y las leyendas heroicas constituyenel tesoro inextinguible de ejemplos y modelos de lanación. De ellos saca su pensamiento, los ideales ynormas para la vida. Prueba de la íntima conexión dela épica y el mito es el hecho de que Homero useparadigmas míticos para todas las situacionesimaginables de la vida en que un hombre puedeenfrentarse con otro para aconsejarle, advertirle,amonestarle, exhortarle, prohibirle u ordenarle algo.Tales ejemplos no se hallan ordinariamente en la
  • www.artnovela.com.arnarración, sino en los discursos de los personajesépicos. Los mitos sirven siempre de instancia normativaa la cual apela el orador. Hay en su intimidad algo quetiene validez universal. No tiene un carácter meramenteficticio, aunque sea sin duda alguna, originariamente,el sedimento de acaecimientos históricos que hanalcanzado su magnitud y la inmortalidad, mediante unalarga tradición y la interpretación glorificadora de lafantasía creadora de la posteridad. No de otro modo espreciso interpretar la unión de la poesía con el mitoque ha sido para los griegos una ley invariable. Sehalla en íntima conexión con el origen de la poesía enlos cantos heroicos, con la idea de los cantos de alabanzay la imitación de los héroes. La ley no vale más allá dela alta poesía. A lo sumo hallamos (54) lo mítico, comoun elemento idealizador, en otros géneros, como en lalírica. La épica constituye, originariamente, un mundoideal. Y el elemento de idealidad se halla representadoen el pensamiento griego primitivo por el mito. Este hecho actúa en la epopeya aun en todos losdetalles de estilo y de estructura. Una de laspeculiaridades del lenguaje épico es el usoestereotipado de epítetos decorativos. Este uso derivadirectamente del espíritu original de los antiguos º»-±±½´Áν. En nuestra gran epopeya, precedida por unalarga evolución de los cantos heroicos, estos epítetospierden por el uso su vitalidad, pero son impuestospor la convención del estilo épico. Los epítetos aislados
  • www.artnovela.com.arno son ya siempre usados con una significaciónindividual y característica. Son, en una gran medida,ornamentales. Constituyen, sin embargo, un elementoindispensable de este arte, acuñado por una tradiciónde siglos y aparecen constantemente en él aun dondeno hacen falta e incluso cuando perturban. Los epítetoshan pasado a ser ya un simple ingrediente de la esferaideal donde es enaltecido cuanto toca la narraciónépica. Aun más allá del uso de los epítetos, domina enlas descripciones y pinturas épicas este tonoponderativo, ennoblecedor y transfigurador. Todo lobajo, despreciablemente innoble, es suprimido delmundo épico. Ya los antiguos observaron cómo elevaHomero a aquella esfera aun las cosas en sí másinsignificantes. Dión de Prusa, que apenas tuvo claraconciencia de la conexión profunda entre el estiloennoblecedor y la esencia de la épica, contrapone aHomero al crítico Arquíloco y observa que loshombres necesitan, para su educación, mejor la censuraque la alabanza.55 Su juicio nos interesa aquí menosporque expresa un punto de vista pesimistaopuesto a la antigua educación de los aristócratasy su culto del ejemplo. Veremos más tarde suspresuposiciones sociales. Pero apenas es posibledescribir, de un modo más certero, la naturaleza delestilo épico y su tendencia idealizadora, que con laspalabras de aquel retórico lleno de fina sensibilidadpara las cosas formales. “Homero, dice, ha ensalzado
  • www.artnovela.com.artodo: animales y plantas, el agua y la tierra, las armasy los caballos. Podemos decir que no pasó sobrenada sin elogio y alabanza. Incluso al único que hadenostado, Tersites, lo denomina orador de voz clara.” La tendencia idealizadora de la épica, conectadacon su origen en los antiguos cantos heroicos, ladistingue de las demás formas literarias y la otorga unlugar preeminente en la historia de la educación griega.Todos los géneros de la literatura griega surgen de lasformas primarias y naturales de la expresión humana.Así, la poesía mélica nace de las canciones populares,cuyas formas cambia y enriquece artísticamente; elyambo, de los cantos de las fiestas dionisiacas; loshimnos y el prosodion, de los servicios divinos; losepitalamios, (55) de las ceremonias populares de lasbodas; las comedias, de los komos; las tragedias, delos ditirambos. Podemos dividir las formas originarias,a partir de las cuales se desarrollan los géneros poéticosposteriores, en aquellas que pertenecen a los serviciosdivinos, las que se refieren a la vida privada y las quese originan en la vida de la comunidad. Las formas deexpresión poética de origen privado o culto tienen pocoque ver con la educación. En cambio, los cantosheroicos se dirigen, por su esencia misma idealizadora,a la creación de ejemplares heroicos. Su importanciaeducadora se halla a gran distancia de la de los demásgéneros poéticos, puesto que refleja objetivamente lavida entera y muestra al hombre en su lucha con el
  • www.artnovela.com.ardestino y por la consecución de un alto fin. La didácticay la elegía siguen los pasos de la épica y se acercan aella por su forma. Toman de ella el espíritu educadorque pasa más tarde a otros géneros como los yambosy los cantos corales. La tragedia es, por su materialmítico y por su espíritu, la heredera integral de laepopeya. Debe su espíritu ético y educador únicamentea su conexión con la epopeya, no a su origen dionisiaco.Y si consideramos que las formas de prosa literariaque tuvieron una acción educadora más eficaz, es decir,la historia y la filosofía, nacieron y se desarrollarondirectamente de la discusión de las ideas relativas a laconcepción del mundo contenidas en la épica,podremos afirmar, sin más, que la épica es la raíz detoda educación superior en Grecia. Queremos mostrar ahora el elemento normativoen la estructura interna de la epopeya. Tenemos doscaminos para ello. Podemos examinar la forma enterade la epopeya, en su realidad completa y acabada, sinprestar atención alguna a los resultados y a losproblemas del análisis científico de Homero; oengolfarnos en las dificultades, inextricables, queofrece el espesor de las hipótesis relativas a su origeny nacimiento. Ambos procedimientos son malos.Tomaremos un camino medio. Consideraremos, enprincipio, el desarrollo histórico de la epopeya, peroprescindiremos del detalle de los análisis relativos alasunto. En todo caso, es insostenible, aun desde el
  • www.artnovela.com.arpunto de vista del absoluto agnosticismo, todaconcepción que no tenga en cuenta el hecho claro dela prehistoria de la epopeya. Esta circunstancia nossepara de las antiguas interpretaciones de Homero que,por lo que se refiere al problema de la educación,consideran siempre conjuntamente la Ilíada y laOdisea, en su totalidad. La totalidad debe seguir siendo,naturalmente, el fin, aun para los modernos intérpretes,incluso si el análisis conduce a la conclusión de que eltodo es el resultado de un trabajo poético,ininterrumpido a través de generaciones, sobre unmaterial inagotable. Pero aun si aceptamos laposibilidad, que parece a todos evidente, de que eldevenir de la epopeya ha incorporado antiguas formasde las sagas. con modificaciones mayores o menores yaun de que, una vez completa, haya aceptado lainserción de cantos enteros de origen más (56) reciente,es preciso realizar un esfuerzo para concebir los estadiosde su desarrollo del modo más inteligible. La idea que nos hayamos formado de lanaturaleza de los más antiguos cantos heroicosinfluirá de un modo esencial en aquella concepción.Nuestra idea fundamental del origen de la épica en lascanciones heroicas más antiguas, que constituyen, comoen otros pueblos, la tradición más primitiva, nos hacesuponer que la descripción de los combates singulares,la aristeia, que termina con el triunfo de un héroefamoso sobre su poderoso adversario, ha sido la
  • www.artnovela.com.arforma más antigua de los cantos épicos. La narraciónde los combates singulares es más fértil, desde elpunto de vista del interés humano, que la exposiciónde luchas de masas, cuyo espectáculo e íntima vitalidadpasa ligeramente sobre la escena. Las descripcionesde batallas campales sólo pueden suscitar nuestrointerés en las escenas dominadas por grandes héroesindividuales. Participamos profundamente en lanarración de los combates individuales porque en elloslo personal y lo ético, que apenas aparece en las batallasde conjunto, se sitúa en primer término y por la íntimavinculación de sus momentos particulares a la unidadde la acción. La narración de la aristeia de un héroecontiene siempre un fuerte elemento protréptico.Episodios de esta índole aparecen todavía, de acuerdocon el modelo épico, en descripciones históricasposteriores. En la Ilíada, constituyen el puntoculminante de la acción bélica. Son escenascompletas, que aun formando parte de la obra total,conservan una cierta independencia y muestran asíque constituyeron originariamente un fin en sí mismaso fueron modeladas en cantos independientes. Elpoeta de la Ilíada rompe la narración de la batallade Troya mediante la narración de la cólera deAquiles y sus consecuencias y la de un número decombates individuales tales como la aristeia deDiómedes (E), de Agamemnón (›), de Menelao (P),y los duelos entre Menelao y París (“) y entre Héctor
  • www.artnovela.com.ary Áyax (H). Tales escenas eran la delicia de la raza ala cual se dirigían los cantos heroicos. En ellas veía elespejo de sus propios ideales. La nueva finalidad artística de la gran epopeya, alintroducir un gran número de escenas de esta naturalezay conectarlas a una acción unitaria, consistía no sólo,como antes se usaba, en ofrecer cuadros particularesde una acción de conjunto que se supone conocida,sino en poner de relieve y destacar el valor de todoslos héroes famosos. Mediante la conexión de muchoshéroes y figuras, ya parcialmente celebrados en losantiguos cantos, crea el poeta un cuadro gigantesco, laguerra de Ilion en su totalidad. Su obra muestraclaramente lo que representaba para él la lucha: laprodigiosa lucha de muchos héroes inmortales, de lamás alta areté. No sólo los griegos. Sus enemigos sontambién un pueblo de héroes que lucha por su patria ypor su libertad. “Es del mejor agüero luchar por lapatria”: son las palabras que Homero pone en la bocano de un (57) griego, sino del héroe de los troyanos,que cae por su patria y alcanza con ello la más altacalidad humana. Los grandes héroes aqueos encarnanel tipo de la más alta heroicidad. La patria, la mujer ylos niños, son motivos que actúan menos sobre ellos.Se habla ocasionalmente de que luchan para vengar elrapto de Helena. Hay el intento de tratar directamentecon los troyanos el retorno de Helena a su marido legaly evitar así el derrame de sangre, tal como parece
  • www.artnovela.com.araconsejarlo una política razonable. Pero no se haceningún uso importante de esta justificación. Lo quedespierta la simpatía del poeta por los aqueos no es lajusticia de su causa, sino el resplandor imperecederode su heroicidad. Sobre el fondo sangriento de la pelea heroica sedestaca, en la Ilíada, un destino individual de puratragedia humana: la vida heroica de Aquiles. La acciónde Aquiles es, para el poeta, el lazo íntimo mediante elcual reúne las escenas sucesivas de lucha en una unidadpoética. A la trágica figura de Aquiles debe la Ilíada elno ser para nosotros un venerable manuscrito delespíritu guerrero primitivo, sino un monumentoinmortal para el conocimiento de la vida y del dolorhumano. La gran epopeya no representa sólo unprogreso inmenso en el arte de componer un todocomplejo y de amplio contorno. Significa también unaconsideración más profunda de los perfiles íntimos dela vida y sus problemas, que eleva la poesía heroicamuy por encima de su esfera originaria y otorga alpoeta una posición completamente nueva, una funcióneducadora en el más alto sentido de la palabra. No esya simplemente un divulgador impersonal de la gloriadel pasado y de sus hechos. Es un poeta en el plenosentido de la palabra: intérprete creador de la tradición. Interpretación espiritual y creación son, en elfondo, uno y lo mismo. No es difícil comprender quela enorme y superior originalidad de la epopeya griega,
  • www.artnovela.com.aren la composición de un todo unitario, brota de lamisma raíz de su acción educadora: de su más altaconciencia espiritual de los problemas de la vida. Elinterés y el goce creciente en el dominio de grandesmasas de material, que es un rasgo típico de los últimosgrados de desarrollo de los cantos épicos y que se hallatambién en otros pueblos, no conduce necesariamente,en ellos, a la gran epopeya, y cuando esto ocurre,fácilmente cae en el peligro de degenerar en unanarración novelesca que comience “con el huevo deLeda”, con la historia del nacimiento del héroe, a travésde una serie fatigosa de cuentos tradicionales. Laexposición de la epopeya homérica, dramática yconcentrada, siempre intuitiva y representativa,avanzando siempre in medias res, procede siempremediante rasgos ceñidos y precisos. En lugar de unahistoria de la guerra troyana o de la vida entera deAquiles, ofrece sólo, con prodigiosa seguridad, lasgrandes crisis, algunos momentos de importanciarepresentativa y de la más alta fecundidad poética, locual le permite concentrar y evocar, en un breve espaciode tiempo, diez (58) años de guerra, con todas susluchas y vicisitudes pasadas, presentes y futuras. Loscríticos antiguos se admiraron ya de esta aptitud. Porella fue Homero, para Aristóteles y para Horacio, nosólo el clásico entre los épicos, sino el más alto modelode fuerza y maestría poética. Prescinde de lo meramentehistórico, da cuerpo a los acaecimientos y deja que los
  • www.artnovela.com.arproblemas se desarrollen en virtud de su íntimanecesidad. La Ilíada comienza en el momento en que Aquilescolérico se retira de la lucha. Ello pone a los griegos enel mayor apuro. Por los errores y las miserias humanas,tras largos años de lucha, están a punto de perder elfruto de sus esfuerzos en el momento en que se hallabana punto de conseguir su fin. La retirada de su héroemás poderoso alienta a los demás a realizar un esfuerzosupremo y a mostrar todo el resplandor de su bravura.Los adversarios, animados por la ausencia de Aquiles,ponen en la lucha todo el peso de su fuerza y el campode batalla llega al momento supremo, hasta que elcreciente riesgo de los suyos mueve a Patroclo aintervenir. Su muerte a manos de Héctor consigue, alfin, lo que las súplicas y los intentos de reconciliaciónde los griegos no habían alcanzado: Aquiles entra denuevo en la lucha para vengar a su amigo caído, mataa Héctor, salva a los griegos de la ruina, entierra a suamigo con lamentos salvajes a la antigua usanza bárbaray ve avanzar sobre sí mismo el destino. Cuando Príamose arrastra a sus pies, pidiéndole el cadáver de su hijo,se enternece el corazón sin piedad del Pelida al recordara su propio anciano padre, despojado también de suhijo, aunque todavía vivo. La terrible cólera de Aquiles, que constituye elmotivo de la acción entera, aparece con el mismoresplandor creciente que rodea a la figura del héroe.
  • www.artnovela.com.arEs la heroicidad sobrehumana de un joven magníficoque prefiere, con plena conciencia, la ruda y breveascensión de una vida heroica a una vida larga y sinhonor, rodeada de goce y de paz, el verdaderomegalopsychos, sin indulgencia ante su adversario deigual rango, que atenta al único fruto de su lucha: lagloria del héroe. Así comienza el poema, con unmomento oscuro de su figura radiante, y el final nopuede compararse con el éxito triunfante de la aristeiausual. Aquiles no está satisfecho de su victoria sobreHéctor. La historia entera termina con la tristezainconsolable del héroe, con aquellas espantosaslamentaciones de muerte de los griegos y los troyanos,ante Patroclo y Héctor, y la sombría certeza delvencedor sobre su propio destino. Quien pretenda suprimir el último canto ocontinuar la acción hasta la muerte de Aquiles yconvertir la Ilíada en una aquileida o piense que elpoema era originariamente así, considera el problemadesde el punto de vista histórico y del contenido, nodesde el punto de vista artístico de la forma. La Ilíadacelebra la gloria de la mayor aristeia de la guerra deTroya, el triunfo de Aquiles sobre el (59) poderosoHéctor. En ella se mezcla la tragedia de la grandezaheroica, consagrada a la muerte, con la sumisión delhombre al destino y a las necesidades de la propiaacción. A la auténtica aristeia pertenece el triunfo delhéroe, no su caída. La tragedia que encierra el hecho
  • www.artnovela.com.arde que Aquiles se resuelva a ejecutar en Héctor lavenganza de la muerte de Patroclo, a pesar de que sabeque tras la caída de Héctor le espera, a su vez, unamuerte cierta, no halla su plenitud hasta la consumaciónde la catástrofe. Sirve sólo para enaltecer y llevar amayor profundidad humana la victoria de Aquiles. Suheroísmo no pertenece al tipo ingenuo y elemental delos antiguos héroes. Se eleva a la elección deliberadade una gran hazaña, al precio, previamente conocido,de la propia vida. Todos los griegos posterioresconcuerdan en esta interpretación y ven en ello lagrandeza moral y la más vigorosa eficacia educadoradel poema. La resolución heroica de Aquiles sóloalcanza su plenitud trágica en su conexión con el motivode su cólera y el vano intento de los griegos de llegara la reconciliación, puesto que su negativa es la queacarrea la intervención y la caída de su amigo en elmomento del descalabro griego. De esta conexión es preciso concluir que la Ilíadatiene un designio ético. Para poner en claro, de unmodo convincente, las particularidades de aquelpropósito, sería preciso un análisis penetrante que nopodemos realizar aquí. Claro es que el problema, milveces discutido, del nacimiento de la epopeya homérica,no puede ser resuelto de golpe ni dejado de ladomediante la simple referencia a aquel designio, quepresupone, naturalmente, la unidad espiritual de la obrade arte. Pero es un saludable antídoto contra la
  • www.artnovela.com.artendencia unilateral a desmenuzar el conjunto, el hechode que aparezcan de un modo claro las líneas sólidasde la acción. Y sete hecho debe destacarse con claridadmeridiana desde nuestro punto de vista. Podemosprescindir del problema de cuál fue el creador de laarquitectura del poema. Lo mismo si se hallabavinculada a la concepción originaria que si es elresultado de la elaboración de un poeta posterior, noes posible desconocerlo en la forma actual de la Ilíaday es de fundamental importancia para su designio y suefecto. Lo dilucidaremos sólo en algunos puntos demayor importancia. Ya en el primer canto, donde serefiere la causa de la discordia entre Aquiles yAgamemnón, la ofensa a Crises, el sacerdote de Apolo,y la cólera del dios, que deriva de ella, toma el poetaun partido inequívoco. Refiere la actitud de ambaspartes contendientes de un modo completamenteobjetivo, pero con claridad las califica de incorrectas,por desmesuradas. Entre ellos se halla el prudenteanciano Néstor, la personificación de la sofrosyne. Havisto tres generaciones de mortales y habla, como desdeun alto sitial, a los hombres airados del presente, sobresus agitaciones momentáneas. La figura de Néstormantiene la totalidad de la escena en equilibrio. Ya enesta primera escena aparece la palabra estereotipadaaté. A la ceguera (60) de Agamemnónse junta, en el canto nueve, la de Aquiles, mucho más
  • www.artnovela.com.argrave en sus consecuencias, puesto que no “sabe ceder”y, cegado por la cólera, traspasa toda medida humana.Cuando ya es demasiado tarde, se expresa lleno dearrepentimiento. Maldice ahora su encono, que lo haconducido a ser infiel a su destino heroico, apermanecer ocioso y a sacrificar a su más queridoamigo. Asimismo, lamenta Agamemnón, tras sureconciliación con Aquiles, su propia ceguera, en unaamplia alegoría sobre los efectos mortales de até.Homero concibe a até, así como a moira, de un modoestrictamente religioso, como una fuerza divina que elhombre puede apenas resistir. Sin embargo, aparece elhombre, especialmente en el canto noveno, si no dueñode su destino, por lo menos en un cierto sentido comoun coautor inconsciente. Hay una profunda necesidadespiritual en el hecho de que, precisamente los griegos,para los cuales la acción heroica del hombre se hallaen el lugar más alto, experimentaran, como algodemoniaco, el trágico peligro de la ceguera y laconsideraran como la contraposición eterna a la accióny a la aventura, mientras que la resignada sabiduríaasiática tratara de evitarlo mediante la inacción y larenuncia. La frase de Heráclito, h)qoj a)nqrw/pw| dai/ ~mon, se halla en el término del camino que recorrieronlos griegos en el conocimiento del destino humano. Elpoeta que creó la figura de Aquiles, se halla al comienzo. La obra de Homero está en su totalidad inspiradapor un pensamiento “filosófico” relativo a la naturaleza
  • www.artnovela.com.arhumana y a las leyes eternas del curso del mundo. Noescapa a ella nada esencial de la vida humana.Considera el poeta todo acaecimiento particular a laluz de su conocimiento general de la esencia de lascosas. La preferencia de los griegos por la poesíagnómica, la tendencia a estimar cuanto ocurre deacuerdo con las normas más altas y a partir de premisasuniversales, el uso frecuente de ejemplos míticos,considerados como tipos e ideales imperativos, todosestos rasgos tienen su último origen en Homero. Ningúnsímbolo tan maravilloso de la concepción épica delhombre como la representación figurada del escudode Aquiles tal como lo describe detalladamente laIlíada.56 Hefestos representa en él la tierra, el cielo y elmar, el sol infatigable y la luna llena y las constelacionesque coronan el cielo. Crea, además, las dos más bellasciudades de los hombres. En una de ellas hay bodas,fiestas, convites, cortejos nupciales y epitalamios. Losjóvenes danzan en torno, al son de las flautas y lasliras. Las mujeres, en las puertas, los miran admiradas.El pueblo se halla reunido en la plaza del mercado,donde se desarrolla un litigio. Dos hombres contiendensobre el precio de sangre de un muerto. Los jueces sehallan sentados sobre piedras pulidas, en círculosagrado, los cetros en las manos, y dictan la sentencia.La otra ciudad se halla sitiada por dos ejércitosnumerosos, (61) con brillantes armaduras, que quierendestruirla o saquearla. Pero sus habitantes no quieren
  • www.artnovela.com.arrendirse, sino que se hallan firmes en las almenas delas murallas para proteger a las mujeres, niños yancianos. Los hombres salen, empero, secretamente yarman una emboscada a la orilla de un río, donde hayun abrevadero para el ganado, y asaltan un rebaño.Acude el enemigo y se da una batalla en la orilla delrío. Vuelan las lanzas en medio del tumulto, avanzanEris y Kydoimos, los demonios de la guerra, y Ker, eldemonio de la muerte, con su veste ensangrentada, yarrastran por los pies a los muertos y heridos. Haytambién un campo donde los labradores trazan sussurcos arando con sus yuntas y a la vera del campo sehallan un hombre que escancia vino en una copa parasu refrigerio. Luego viene una hacienda, en tiempo decosecha. Los segadores llevan la hoz en la mano, caenlas espigas al suelo, son atadas en gavillas, y elpropietario está silencioso, con el corazón alegre,mientras los sirvientes preparan la comida. Un viñedo,con sus alegres vendimiadores, un soberbio rebaño decornudos bueyes, con sus pastores y perros, unahermosa dehesa en lo hondo de un valle, con sus ovejas,apriscos y establos; un lugar para la danza donde lasmuchachas y los mozos bailan cogidos de las manos yun divino cantor que canta con voz sonora, completanesta pintura plenaria de la vida humana, con su eterna,sencilla y magnífica significación. En torno al círculodel escudo y abrazando la totalidad de las escenas,fluye el Océano.
  • www.artnovela.com.ar La armonía perfecta de la naturaleza y de la vidahumana, que se revela en la descripción del escudo,domina la concepción homérica de la realidad. Un granritmo análogo penetra la totalidad de su movimiento.Ningún día se halla tan henchido de confusión humanaque el poeta olvide observar cómo se levanta y se hundeel sol sobre los esfuerzos cotidianos, cómo sigue elreposo al trabajo y la lucha del día y cómo el sueño,que afloja los miembros, abraza a los mortales. Homerono es naturalista ni moralista. No se entrega a lasexperiencias caóticas de la vida sin tomar una posiciónante ellas, ni las domina desde fuera. Las fuerzasmorales son para él tan reales como las físicas.Comprende las pasiones humanas con miradapenetrante y objetiva. Conoce su fuerza elemental ydemoníaca que, más fuerte que el hombre, lo arrastra.Pero, aunque su corriente desborde con frecuencia lasmárgenes, se halla, en último término, siemprecontenida por un dique inconmovible. Los últimoslímites de la ética son, para Homero, como para losgriegos en general, leyes del ser, no convenciones delpuro deber. En la penetración del mundo por esteamplio sentido de la realidad, en relación con el cualtodo “realismo” parece como irreal, descansa lailimitada fuerza de la epopeya homérica. El arte de la motivación de Homero depende dela manera profunda mediante la cual penetra en louniversal y necesario de su (62) asunto. No hay en él
  • www.artnovela.com.arsimple aceptación pasiva de las tradiciones, ni merarelación de los hechos, sino un desarrollo íntimo ynecesario de las acciones que se suceden paso a paso,en inviolable conexión de causas y efectos. Desde losprimeros versos, la acción dramática se desarrolla, enambos poemas, con ininterrumpida continuidad.“Canta, oh musa, la cólera de Aquiles y su contiendaen al atrida Agamemnón. ¿Qué dios permitió quelucharan con tanta hostilidad?” Como una flecha, sedispara la pregunta hacia el blanco. La narración de lacólera de Apolo que la sigue delimita estrechamente ydeclara la causa esencial de la desventura y se sitúa alcomienzo de la epopeya como la etiología de la guerradel Peloponeso al comienzo de la historia de Tucídides.La acción no se despliega como una inconexa sucesióntemporal. Rige en ella siempre el principio de razónsuficiente. Toda acción tiene una vigorosa motivaciónpsicológica. Pero Homero no es un autor moderno que loconsidere todo simplemente en su desarrollo interno,como una experiencia o fenómeno de una concienciahumana. En el mundo en que vive, nada grandeocurre sin la cooperación de una fuerza divina, ylo mismo pasa en la epopeya. La inevitableomnisciencia del poeta no se revela en Homero en laforma en que nos habla de las secretas e íntimasemociones de sus personajes, como si las hubieraexperimentado en sí mismo, como es preciso que lo
  • www.artnovela.com.arhagan nuestros escritores, sino que ve las conexionesentre lo humano y lo divino. No es fácil señalar loslimites a partir de los cuales esta representación de larealidad es. en Homero, un artificio poético. Pero esevidentemente falso explicar siempre la intervenciónde los dioses como un recurso de la poesía épica. Elpoeta no vive en un mundo de ilusión artísticaconsciente, tras el cual se halle la fría y frívolailustración y la banalidad del tópico burgués. Siperseguimos claramente los ejemplos de intervencióndivina en la épica homérica, veremos un desarrolloespiritual que va desde las intervenciones más externasy esporádicas, que pueden pertenecer a los usos másantiguos del estilo épico, hasta la guía constante deciertos hombres por la divinidad. Así, Odiseo esconducido por inspiraciones siempre renovadas deAtenea. También en el antiguo Oriente actúan los diosesno sólo en la poesía, sino también en los acaecimientosreligiosos y políticos. Ellos son los que en verdadactúan en las acciones y los sufrimientos humanos, lomismo en las inscripciones reales de los persas,babilonios y asirios que en los libros históricos de losjudíos. Los dioses se interesan siempre en el juego delas acciones humanas. Toman partido en sus luchas.Dispensan sus favores o aprovechan sus beneficios.Todos hacen responsable a su dios de los bienes y losmales que les acaecen. Toda intervención y todo éxito
  • www.artnovela.com.ares obra suya. También en la Ilíada se dividen los diosesen dos campos. Esta es una creencia antigua. Peroalgunos rasgos de su elaboración son nuevos, como elesfuerzo del poeta para mantener, en la disensión quepromueve (63) entre los dioses de la guerra de Troya,la lealtad de los dioses entre sí, la unidad de su podery la permanencia de su reino divino. La última causade todo acaecimiento es la decisión de Zeus. Inclusoen la tragedia de Aquiles, ve Homero el decreto de susuprema voluntad. En toda motivación de las accioneshumanas intervienen los dioses. Ello no se halla encontradicción con la comprensión natural y psicológicade los mismos acaecimientos. En modo alguno seexcluyen la consideración psicológica y metafísica deun mismo suceso. Su acción recíproca es, para elpensamiento homérico, lo natural. Así mantiene la epopeya una duplicidad peculiar.Toda acción debe ser considerada, al mismo tiempo,desde el punto de vista humano y desde el punto devista divino. La escena de este drama se realiza en dosplanos. Perseguimos constantemente el curso subspecie de las acciones y los proyectos humanos y el delos más altos poderes que rigen el mundo. Así aparececon claridad la limitación, la miopía y la dependenciade las acciones humanas en relación con decretossobrehumanos e insondables. Los actores no puedenver esta conexión tal como aparece a los ojos del poeta.Basta pensar en la epopeya cristiana medieval, escrita
  • www.artnovela.com.aren lengua romance o germánica, en la cual no intervienefuerza alguna divina y todos los sucesos se desarrollandesde el punto de vista del acaecer subjetivo y de laactividad puramente humana, para darse cuenta de ladiferencia de la concepción poética de la realidad propiade Homero. La intervención de los dioses en los hechosy los sufrimientos humanos obliga al poeta griego aconsiderar siempre las acciones y el destino humanosen su significación absoluta, a subordinarlos a laconexión universal del mundo y a estimarlos deacuerdo con las más altas normas religiosas y morales.Desde el punto de vista de la concepción del mundo,la epopeya griega es más objetiva y más profunda quela épica medieval. Una vez más, sólo Dante escomparable a ella, en su dimensión fundamental. Laepopeya griega contiene ya en germen a la filosofíagriega. Por otra parte, se revela con la mayor claridadel contraste de la concepción del mundo puramenteteomórfica de los pueblos orientales, para la cual sóloDios actúa y el hombre es sólo el objeto de su actividad,con el carácter antropocéntrico del pensamiento griego.Homero sitúa con la mayor resolución al hombre y sudestino en primer término, aunque lo considere desdela perspectiva de las ideas más altas y de los problemasde la vida. En la Odisea, esta peculiaridad de la estructuraespiritual de la epopeya griega se manifiesta todavíade un modo más vigoroso. La Odisea pertenece a una
  • www.artnovela.com.arépoca cuyo pensamiento se hallaba ya en alto gradoordenado racional y sistemáticamente. En todo caso,el poema completo, tal como ha llegado a nosotros,fue terminado en aquel periodo y manifiesta claramentesus huellas. Cuando dos pueblos luchan entre sí yclaman el auxilio de sus dioses, con ruegos y sacrificios,ponen a éstos en una difícil situación, sobre todo para(64) un pensamiento que cree en la omnipotencia y enla justicia imparcial de la fuerza divina. Así, vemos enla Ilíada un pensamiento moral y religioso ya muyavanzado luchar con el problema de poner enconcordancia el carácter originario, particular y localde la mayoría de los dioses, con la exigencia de unadirección unitaria del mundo. La humanidad y laproximidad de los dioses griegos llevaba a una raza,que se sabía, con plena conciencia de su orgulloaristocrático, íntimamente emparentada con losinmortales, a considerar que la vida y las actividadesde las fuerzas celestes no eran muy distintas de las quese desarrollaban en su existencia terrena. Con estarepresentación, que choca con la elevación abstractade los filósofos posteriores, contrasta en la Ilíada unsentimiento religioso en cuya representación de ladivinidad y, sobre todo del soberano supremo delmundo, hallan su alimento las ideas más sublimes delarte y de la filosofía posteriores. Pero sólo en la Odiseahallamos una concepción del gobierno de los diosesmás consecuente y sistemática.
  • www.artnovela.com.ar Toma de la Ilíada, al comienzo de los cantosprimero y quinto, la idea de un concilio de los dioses;pero salta a la vista la diferencia de las escenastumultuosas del Olimpo de la Ilíada y los maravillososconsejos de personalidades sobrehumanas de laOdisea. En la Ilíada, los dioses están a punto de venira las manos. Zeus impone su superioridad por la fuerzay los dioses emplean en sus luchas medios humanos—demasiado humanos— como la astucia y la fuerza.El dios Zeus, que preside el consejo de los dioses alcomienzo de la Odisea, representa una alta concienciafilosófica del mundo. Empieza su consideración sobreel destino presente mediante el planteamiento generaldel problema de los sufrimientos humanos y lainseparable conexión del destino con las culpashumanas. Esta teodicea se cierne sobre la totalidad delpoema. Para el poeta, es la más alta divinidad unafuerza sublime y omnisciente que se halla por encimade los esfuerzos y los pensamientos de los mortales.Su esencia es el espíritu y el pensamiento. No escomparable con las miopes pasiones que acarrean lasfaltas de los hombres y los hacen caer en las redes deAté. El poeta considera, desde este punto de vista éticoy religioso, los sufrimientos de Odiseo y la hybris delos pretendientes expiados con la muerte. La accióntrascurre en torno a este problema unitario hasta el fin. Pertenece a la esencia de esta historia el hecho deque la voluntad más alta, que orienta de un modo
  • www.artnovela.com.arconsecuente y poderoso el conjunto de la acción y laconduce, finalmente, a un resultado justo y feliz,aparezca claramente en su momento culminante. Elpoeta ordena todo cuanto ocurre en el sistema de supensamiento religioso. Todo personaje mantienesólidamente su actitud y su carácter. Esta rígidaconstrucción ética pertenece, probablemente, a losúltimos estadios de la elaboración poética de la Odisea.En relación con esto, la crítica ha propuesto unproblema que todavía espera resolución: el decomprender (65) desde el punto de vista histórico elprogreso de esta elaboración moralizadora, a partir delos estadios más primitivos. Al lado de la idea deconjunto, ética y religiosa, que domina, a grandesrasgos, la forma definitiva de la Odisea, ofrece unariqueza inagotable de rasgos espirituales que van desdelo fabuloso hasta lo idílico, lo heroico y lo aventurero,sin que se agote con ello la acción del poema. Sinembargo, la unidad y la rigurosa economía de laconstrucción, sentida desde todos los tiempos comouno de sus rasgos fundamentales, depende de lasgrandes líneas del problema religioso y ético quedesarrolla. Con todo, esto es sólo un aspecto de un fenómenomucho más rico. Del mismo modo que ordena Homeroel destino humano en el amplio marco del acaeceruniversal y dentro de una concepción del mundoperfectamente delimitada, sitúa también sus personajes
  • www.artnovela.com.ardentro de un ambiente adecuado. Jamás toma a loshombres en abstracto y puramente desde el punto devista interior. Todo se desarrolla en el cuadro plenariode la existencia concreta. No son sus figuras merosesquemas que ocasionalmente despierten a la expresióndramática y se levanten a extremos prodigiosos hastacaer, de pronto, en la inacción. Los hombres de Homeroson tan reales que podríamos verlos con los ojos otocarlos con las manos. Por la coherencia de supensamiento y de su acción, su existencia se halla eníntima relación con el mundo exterior. Consideraremos,por ejemplo, a Penélope La expresión del sentimientohubiera alcanzado una mayor intensidad lírica medianteactividades y expresiones más exageradas. Pero estaactitud hubiera sido insoportable, en relación con elobjeto y para el lector. Los personajes de Homero sonsiempre naturales y expresan, en todo momento, supropia esencia. Poseen una solidez, una facilidad demovimientos y una íntima trabazón a la que nada sepuede comparar. Penélope es, al mismo tiempo, lamujer casera, la mujer abandonada del marido ausente,en presencia de sus dificultades con los pretendientes,la señora fiel y afectuosa con sus sirvientas, la mujerinquieta y angustiada por la custodia de su único hijo.No tiene más apoyo que el honrado y ancianoporquerizo. El padre de Odiseo, débil y anciano, sehalla en un pequeño y pobre retiro, lejos de la ciudad.Su propio padre está lejos y no puede ayudarla. Todo
  • www.artnovela.com.aresto es sencillo y necesario y en su múltiple conexióndesarrolla la íntima lógica de la figura mediante unefecto reposado y plástico. El secreto de la fuerzaplástica de las figuras homéricas se halla en su aptitudde situarlas, de un modo intuitivo y con precisión yclaridad matemáticas, en el sólido sistema decoordenadas de un espacio vital. La aptitud de la epopeya homérica paraproporcionarnos la intuición del mundo que describecomo un cosmos completo que descansa en sí mismoy en el cual se mantiene el equilibrio entre el acaecermóvil y un elemento de permanencia y orden, arraiga,en último (66) término, en una peculiaridad específicadel espíritu griego. Maravilla al espectador modernoel hecho de que todas las fuerzas y tendenciascaracterísticas del pueblo griego, que se manifiestanen su evolución histórica posterior, se revelan ya, deun modo claro, en Homero. Esta impresión es,naturalmente, menos evidente cuando consideramoslos poemas aislados. Pero si consideramos a Homeroy la posteridad griega en una sola vista de conjunto, sepone de relieve su poderosa comunidad. Sufundamento más profundo se halla en cualidadesinnatas y hereditarias de la sangre y de la raza. Nossentimos, al mismo tiempo, ante ellas, próximos yalejados. En el conocimiento de esta diferencianecesaria de lo análogo se funda la fecundidad denuestro contacto con el mundo griego. Sin embargo,
  • www.artnovela.com.arsobre el elemento de la raza y el pueblo, que sólopodemos aprehender de un modo sentimental eintuitivo y que se conserva con rara inmutabilidad através de los cambios históricos del espíritu y de lafortuna, no podemos olvidar la incalculable influenciahistórica que ha ejercido el mundo humanoconfigurado por Homero sobre todo el desarrollohistórico ulterior de su nación. Por primera vez en élha llegado el espíritu pan-helénico a la unidad de laconciencia nacional e impreso su sello sobre toda lacultura griega posterior. (67)
  • www.artnovela.com.ar IV. HESIODO Y LA VIDA CAMPESINA AL LADO de Homero colocaban los griegos, comosu segundo poeta, al beocio Hesíodo. En él se revelauna esfera social completamente distinta del mundode los nobles y su cultura. Especialmente el último delos poemas conservados de Hesíodo y el más arraigadoa la tierra, los Erga, ofrece la pintura más vivaz de lavida campesina de la metrópoli al final del siglo VIII ycompleta, de un modo esencial, la representación de lavida más primitiva del pueblo griego adquirida en eljónico Homero. Homero destaca, con la mayorclaridad, el hecho de que toda educación tiene su puntode partida en la formación de un tipo humano nobleque surge del cultivo de las cualidades propias de losseñores y de los héroes. En Hesíodo se revela la segundafuente de la cultura: el valor del trabajo. El título Lostrabajos ³ los días, que la posteridad ha dado al poemadidáctico y campesino de Hesíodo, expresa esto de unmodo perfecto. El heroísmo no se manifiesta sólo enlas luchas a campo abierto de los caballeros nobles
  • www.artnovela.com.arcon sus adversarios. También tiene su heroísmo la luchatenaz y silenciosa de los trabajadores con la dura tierray con los elementos, y disciplina cualidades de valoreterno para la formación del hombre. No en vano hasido Grecia la cuna de la humanidad que sitúa en lomás alto la estimación del trabajo. No debe inducirnosa error la vida libre de cuidados de la clase señorial enHomero: Grecia exige de sus habitantes una vida detrabajo. Heródoto expresa esto mediante unacomparación con otros países y pueblos más ricos: 57“Grecia ha sido en todos los tiempos un país pobre.Pero en ello funda su areté. Llega a ella mediante elingenio y la sumisión a una severa ley. Mediante ellase defiende Hélade de la pobreza y de la servidumbre.”Su campo se halla constituido por múltiples estrechosvalles y paisajes cruzados por montañas. Carece casien absoluto de las amplias llanuras fácilmentecultivables del norte de Europa. Ello le obliga a unalucha constante con el suelo para arrancarle lo quesólo así le puede dar. La agricultura y la ganadería hansido siempre las ocupaciones más importantes y máscaracterísticas de los griegos. Sólo en las costasprevaleció más tarde la navegación. En los tiemposmás antiguos predominó en absoluto el estado agrario. Pero Hesíodo no nos pone sólo ante los ojos lavida campesina, como tal. Vemos también en él la acciónde la cultura noble y de su fermento espiritual —lapoesía homérica— sobre las capas más profundas de
  • www.artnovela.com.arla nación. El proceso de la cultura griega no se realiza(68) sólo mediante la imposición, de las maneras yformas espirituales creadas por una clase superior sobreel resto del pueblo. Todas las clases aportan su propiacontribución. El contacto con la cultura más alta, querecibe de la clase dominante, despierta en los rudos ytoscos campesinos la más viva reacción. En aqueltiempo eran heraldos de la vida más alta los rapsodasque recitaban los poemas de Homero. En el conocidopreludio de la Teogonía, cuenta Hesíodo cómo fuellamado a la vocación de poeta; cómo siendo un simplepastor y apacentando sus rebaños al pie del Helicón,recibió cierto día la inspiración de las musas, quepusieron en sus manos el báculo del rapsoda. Pero elpoeta de Ascra no difundió sólo ante las multitudesque le escuchaban en las aldeas el esplendor y la pompade los versos de Homero. Su pensamiento se hallaprofundamente enraizado en el suelo fecundo de laexistencia campesina y, puesto que su experienciapersonal le llevaba más allá de la vocación homérica yle otorgaba una personalidad y una fuerza propia, lefue dado por las musas revelar los valores propios dela vida campesina y añadirlos al tesoro espiritual de lanación entera. Gracias a sus descripciones, podemosrepresentarnos claramente el estado del campo entiempo de Hesíodo. Aunque no sea posible, en unpueblo tan multiforme como el griego, generalizar a
  • www.artnovela.com.arpartir del estado de Beocia, sus condiciones son, sinduda, en una amplia medida, típicas. Los poseedoresdel poder y de la cultura son los nobles terratenientes.Pero los campesinos tienen, sin embargo, unaconsiderable independencia espiritual y jurídica. Noexiste la servidumbre y nada indica ni remotamenteque aquellos campesinos y pastores, que vivían deltrabajo de sus manos, descendieran de una razasometida en los tiempos de las grandes emigraciones,como ocurría acaso en los laconios. Se reúnen todoslos días en el mercado y en el »-ÃÇ·, y discuten susasuntos públicos y privados. Critican libremente laconducta de sus conciudadanos y aun de los señorespreeminentes y “lo que la gente dice” era de importanciadecisiva para el prestigio y la prosperidad del hombreordinario. Sólo ante la multitud puede afirmar su rangoy crearse un prestigio. La ocasión externa del poema de Hesíodo es elproceso con su codicioso, pleitista y perezoso hermanoPerses, el cual, después de haber administrado mal laherencia paterna, insiste constantemente en nuevospleitos y reclamaciones. La primera vez ha ganado lavoluntad del juez, mediante soborno. La lucha entre lafuerza y el derecho, que se manifiesta en el proceso,no es, evidentemente, sólo asunto personal del poeta;éste se hace, al mismo tiempo, portavoz de la opinióndominante entre los campesinos. Su atrevimiento llegaa tanto, que echa en cara a los señores “devoradores
  • www.artnovela.com.arde regalos” su codicia y el abuso brutal de su poder.Su descripción no puede compaginarse con la pinturaideal del dominio patriarcal de los nobles en Homero.Este estado de cosas y el descontento que produceexistía (69) naturalmente también antes. Pero paraHesíodo el mundo heroico pertenece a otro tiempodistinto y mejor que el actual, “la edad de hierro”, quepinta en los Erga con colores tan sombríos. Nada estan característico del sentimiento pesimista del pueblotrabajador como la historia de las cinco edades delmundo que empieza con los tiempos dorados, bajo eldominio de Cronos, y conduce gradualmente, en líneadescendente, hasta el hundimiento del derecho, de lamoral y de la felicidad humana en los duros tiemposactuales. Aidos y Némesis se han velado y abandonadola tierra para retornar al Olimpo con los dioses. Sólohan dejado entre los hombres sufrimientos y discordiassin fin. En semejante ambiente no es posible que surjaun puro ideal de educación humana, como ocurrió enlos tiempos más afortunados de la vida noble. Tantomás importante es averiguar qué parte ha tomado elpueblo en el tesoro espiritual de la clase noble y en laelaboración de la cultura aristocrática para adoptarla yconvertirla en una forma de educación adecuada alpueblo entero. Es decisivo para ello el hecho de que elcampo no ha sido todavía conquistado y sometido porla ciudad. La cultura feudal campesina no es todavía
  • www.artnovela.com.arsinónimo de retraso espiritual ni es estimada mediantemódulos ciudadanos. “Campesino” no significatodavía “inculto”. Incluso las ciudades de los tiemposantiguos, especialmente la metrópoli griega, sonprincipalmente ciudades rurales y en su mayoría siguensiéndolo después. Del mismo modo que todos los añossaca el campo nuevos frutos de lo profundo de la tierra,se desarrolla en todas partes una moralidad viva,pensamientos originales y creencias religiosas. No existetodavía una civilización ni un módulo de pensamientociudadano que todo lo iguale, y aprisione sin piedadtoda peculiaridad y toda originalidad. La vida espiritual más alta en el campo salenaturalmente de las capas superiores. Como muestranya la Ilíada y la Odisea, la epopeya homérica fueprimero cantada por trovadores andariegos en lasresidencias de los nobles. Pero aun Hesíodo, que sedesarrolló en un ambiente campesino y trabajó en elcampo, se educó en el conocimiento de Homero antesde despertar a la vocación de rapsoda. Su poema sedirige, en primer término, a los hombres de su estadoy da por supuesto que sus oyentes entienden el lenguajeartístico de Homero que es el que él mismo emplea.Nada revela de un modo tan claro la esencia del procesoespiritual que se realiza mediante el contacto de aquellaclase con la poesía homérica, como la estructura delpoema de Hesíodo. En él se refleja el proceso deformación intima del poeta. Toda elaboración poética
  • www.artnovela.com.arde Hesíodo se sujeta sin vacilación a las formasestilizadas por Homero. Toma de Homero versosenteros y fragmentos, palabras y frases. El uso deepítetos épicos pertenece también al lenguaje deHomero. De ahí resulta un notable contraste entre elfondo y la forma del nuevo poema. Sin embargo, (70)para que estos elementos no populares penetraran enla existencia, vulgar y apegada al terruño, de loscampesinos y pastores y otorgaran a sus anhelos ypreferencias una claridad consciente y una inspiraciónmoral, era preciso dotarlos de una expresiónconvincente. El conocimiento de la poesía homéricano significa sólo para los hombres del mundo hesiódicoun enriquecimiento enorme de los medios de expresión.A pesar de su espíritu heroico y patético, tan ajeno alestilo de su vida, les ofrecía también, por la precisióny claridad con que expresaba los más altos problemasde la vida humana, el camino espiritual que los llevaba,desde la opresora estrechez de su dura existencia, a laatmósfera más alta y más libre del pensamiento. El poema de Hesíodo nos permite conocer conclaridad el tesoro espiritual que poseían los campesinosbeocios, independientemente de Homero. En la granmasa de las sagas de la Teogonía hallamos muchostemas antiquísimos, conocidos ya por Homero,pero también otros muchos que no aparecen allí. Yno es siempre fácil distinguir lo que era ya elaboradoen forma poética y lo que responde a una simple
  • www.artnovela.com.artradición oral. En la Teogonía se manifiesta Hesíodocon toda la fuerza del pensamiento descriptivo. Enlos Erga se halla más cerca de la realidad campesina yde su vida. Pero también aquí, interrumpe de prontoel curso de su pensamiento y refiere largos mitos, en laseguridad de agradar a sus oyentes. También para elpueblo eran los mitos asunto de interés ilimitado. Dacuerpo a un sinfín de narraciones y reflexiones yconstituye la filosofía entera de aquellos hombres. Así,se manifiesta en la elección inconsciente del asunto delas sagas la orientación espiritual propia de loscampesinos. Prefiere los mitos que expresan laconcepción de la vida realista y pesimista de aquellaclase o las causas de las miserias y las necesidades dela vida social que los oprimen. En el mito de Prometeohalla la solución al problema de las fatigas y los trabajosde la vida humana; la narración de las cinco edadesdel mundo explica la enorme distancia entre la propiaexistencia y el mundo resplandeciente de Homero yrefleja la eterna nostalgia del hombre hacia tiemposmejores; el mito de Pandora expresa la triste y vulgarcreencia, ajena al pensamiento caballeresco, de la mujercomo origen de todos los males. No creo que erremosal afirmar que no fue Hesíodo el primero en popularizarestas historias entre los campesinos. Pero sí,ciertamente, fue el primero en situarlas con resoluciónen la amplia conexión social y filosófica con queaparecen en sus poemas. La manera como cuenta,
  • www.artnovela.com.arpor ejemplo, las historias de Prometeo y Pandorapresupone claramente que fueron ya conocidas antespor sus oyentes. El interés predominante por laepopeya homérica pasa a segundo término en elambiente de Hesíodo, ante estas tradiciones religiosas,éticas y sociales. En los mitos adquiere forma la actitudoriginaria del hombre ante la existencia. De ahí quetoda clase social posea su propio tesoro de mitos. Allado de los mitos, posee el pueblo su antigua sabiduríapráctica, (71) adquirida por la experiencia inmemorialde innumerables generaciones. Consiste, en parte, enlos conocimientos y consejos profesionales, en normasmorales y sociales, concentrados en breves fórmulasque permitan conservarlos en la memoria. Hesíodonos ha trasmitido, en sus Erga, un gran número deestas preciosas tradiciones. Estos fragmentos de la obrapertenecen, por su concisión y la originalidad dellenguaje, a las realizaciones poéticas mejor logradasdel poema; aunque las amplias exposiciones filosóficasde la primera parte tengan más interés desde el puntode vista de la historia personal y espiritual, en la segundaparte hallamos todas las tradiciones campesinas: viejasreglas sobre el trabajo del campo en las diferentesépocas del año, una meteorología con preceptos sobreel adecuado cambio de los vestidos y reglas para lanavegación. Todo ello rodeado de sentencias moralessustanciosas y de preceptos y prohibiciones colocadosal principio y al final. Nos hemos anticipado al hablar
  • www.artnovela.com.arde la poesía de Hesíodo. Se trata, ante todo, de poneren claro los múltiples elementos culturales de loscampesinos, para los cuales escribió. En la segundaparte de los Erga se ofrecen de un modo tan patenteque no hace falta sino asirlos. Su forma, su contenidoy su estructura revelan inmediatamente su herenciapopular. Se hallan en completa oposición con la culturanoble. La educación y la prudencia, en la vida delpueblo, no conocen nada parecido a la formación delhombre en su personalidad total, a la armonía del cuerpoy el espíritu, a la destreza por igual en el uso de lasarmas y de las palabras, en las canciones y en loshechos, tal como lo exigía el ideal caballeresco.Mantiene, en cambio, una ética vigorosa y permanente,que se conserva inmutable, a través de los siglos, en lavida material de los campesinos y en el trabajo diariode su profesión. Este código es más real y más próximoa la tierra, aunque carezca de un alto ideal. En Hesíodo se introduce por primera vez el idealque sirve de punto de cristalización de todos estoselementos y adquiere una elaboración poética en formade epopeya: la idea del derecho. En torno a la luchapor el propio derecho, contra las usurpaciones de suhermano y la venalidad de los nobles, se despliega enel más personal de sus poemas, los Erga, una feapasionada en el derecho. La gran novedad de estaobra es que el poeta habla en primera persona.Abandona la tradicional objetividad de la epopeya y
  • www.artnovela.com.arse hace el portavoz de una doctrina que maldice lainjusticia y ensalza el derecho. Justifica esta atrevidainnovación el enlace inmediato del poema con lacontienda jurídica que sostiene con su hermano Perses.Habla con Perses y a él dirige sus amonestaciones.Trata de convencerle en mil formas de que Zeus protegea la justicia, aunque los jueces de la tierra la conculquen,y de que los bienes mal adquiridos jamás prosperan.Se dirige entonces a los jueces, a los señores poderosos,mediante la historia del halcón y el ruiseñor, y en otroslugares. Nos traslada de un modo tan vivaz en lasituación del proceso, justamente (72) en el momentoanterior a la decisión de los jueces, que no sería difícilcometer el error de pensar que Hesíodo escribió,precisamente, en aquel momento y que los Erga sonuna obra ocasional, nacida íntegramente de aquellacircunstancia. Así lo han pensado algunos nuevosintérpretes. Parece confirmar este punto de vista elhecho de que en parte alguna nos hable del resultadodel pleito. No parece que el poeta hubiera dejado asus oyentes a oscuras si hubiese recaído ya unadecisión. Se consideró, así, el poema como un reflejodel proceso real. Se investigó sobre algunos cambiosde situación que se creyó hallar en el poema y se llegóa la conclusión de que la obra, por la relajación arcaicade su composición que nos permite apenas concebirlacomo una unidad, no es otra cosa que una serie de“Cantos de amonestación a Perses”, separados en el
  • www.artnovela.com.arcurso del tiempo. Es la trasposición al poema didácticode Hesíodo de la teoría de los cantos homéricos deLachmann.58 Difícilmente pueden conciliarse con estainterpretación la existencia de amplias partes del poemade naturaleza puramente didáctica, que nada tienen quever con el proceso y que se hallan, sin embargo,dirigidas a su hermano Perses y consagradas a suinstrucción, como los calendarios para campesinos ynavegantes y las dos colecciones de máximas moralesunidas a ellos. ¿Y qué influencia pudieron tener lasdoctrinas generales, de carácter religioso y moral, sobrela justicia y la injusticia, mantenidas en la primera partedel poema, sobre la marcha de un proceso real? Enrealidad, el caso concreto del proceso jugóevidentemente un papel importante en la vida deHesíodo, pero no es para el poema sino la formaartística con que viste el discurso para hacerlo máseficaz. Sin ello, no sería posible la forma personal dela exposición ni el efecto dramático de la primera parte.Así se hacía natural y necesaria, porque el poeta habíaexperimentado, realmente, su íntima tensión en la luchapor su propio derecho. Por esta razón no nos refiereel proceso hasta su término, porque el hecho concretono afecta la finalidad didáctica del poema. Así como Homero describe el destino de loshéroes que luchan y sufren como un drama de losdioses y de los hombres, ofrece Hesíodo el vulgaracaecimiento civil de su pleito judicial como una lucha
  • www.artnovela.com.arde los poderes del cielo y de la tierra por el triunfo dela justicia. Así, eleva un suceso real de su vida, quecarece por sí mismo de importancia, al noble rango ya la dignidad de una verdadera epopeya. No puede,naturalmente, como lo hace Homero, trasladar a susoyentes al cielo, porque ningún mortal puede conocerlas decisiones de Zeus sobre sí mismo y sobre sus cosas.Sólo puede rogar a Zeus que proteja la justicia. Elpoema empieza con himnos y plegarias. (73) Zeus, que humilla a los poderosos y ensalzaa los humildes, debe hacer justa la sentencia de losjueces. El poeta mismo toma en tierra el papel activode decir la verdad a su hermano extraviado y apartarlodel camino funesto de la injusticia y la contienda.Verdad que Eris es una deidad a la cual los hombresdeben pagar tributo, aun contra su voluntad. Pero allado de la Eris mala hay una buena que no promuevela lucha, sino la emulación. Zeus le dio su morada enlas raíces de la tierra. Enciende la envidia en el perezosoante el éxito de su vecino y lo mueve al trabajo y alesfuerzo honrado y fecundo. El poeta se dirige a Persespara prevenirle contra la Eris mala. Sólo puedeconsagrarse a la inútil manía de disputar el hombrerico que tiene llenas las trojes y no se halla agobiadopor el cuidado de su subsistencia. Éste puede maquinarcontra la hacienda y los bienes de los demás y disiparel tiempo en el mercado. Hesíodo exhorta a su hermanoa no tomar, por segunda vez, este camino, y a
  • www.artnovela.com.arreconciliarse con él sin proceso; puesto que dividieronya, desde hace tiempo, la herencia paterna y Persestomó para sí más de lo que le correspondía, sobornandoa los jueces. “Insensatos, no saben cuan verdadera esla sentencia de que la mitad es mayor que el todo y québendición encierra la hierba más humilde que producela tierra para el hombre, la malva y el asfódelo.” 59 Asíel poeta, al dirigir su exhortación a su hermano, pasadel caso concreto a su formulación general. Y ya desdeel comienzo se deja entrever cómo se ensalza laadvertencia contra las contiendas y la injusticia y la feinquebrantable en la protección del derecho por lasfuerzas divinas, con la segunda parte del poema, lasdoctrinas del trabajo de los campesinos y los navegantesy las sentencias relativas a lo que el hombre debe hacery omitir. La única fuerza terrestre que puedecontraponerse al predominio de la envidia y las disputases la Eris buena, con su pacífica emulación en el trabajo.El trabajo es una dura necesidad para el hombre, peroes una necesidad. Y quien provee mediante él a sumodesta subsistencia, recibe mayores bendiciones quequien codicia injustamente los bienes ajenos. Esta experiencia de la vida se funda, para el poeta,en las leyes permanentes que rigen el orden del mundo,enunciadas en forma religiosa y mítica. Ya en Homerohallamos el intento de interpretación de algunos mitosdesde el punto de vista de una concepción del mundo.Pero este pensamiento, fundado en las tradiciones
  • www.artnovela.com.armíticas, no se halla allí todavía sistematizado. Esta tareale estaba reservada a Hesíodo, en la segunda de susgrandes obras: la Teogonía. Los relatos heroicosparticipan apenas en la especulación cosmológica yteológica. Los relativos a los dioses constituyen, encambio, su fuente más abundante. El impulso causalnaciente halló satisfacción en la construcción sagaz ycompleta de la genealogía de los dioses. Pero los treselementos más esenciales de una doctrina racional deldevenir del mundo aparecen también, evidentes, en larepresentación mítica de la Teogonía: el Caos, elespacio vacío; la Tierra y el Cielo, fundamento ycubierta del mundo, separados del Caos, y Eros, lafuerza originaria creadora y animadora del cosmos.La tierra y el cielo son elementos esenciales de todaconcepción mítica del mundo. Y el Caos, que hallamostambién en los mitos nórdicos, es evidentemente unaidea originaria de las razas indogermánicas. El Erosde Hesíodo es una idea especulativa original y de unafecundidad filosófica enorme. En la Titanomaquia yen la doctrina de las grandes dinastías de los dioses,entra en acción la idea teológica de Hesíodo deconstruir una evolución del mundo, llena de sentido,en la cual intervienen fuerzas de carácter ético ademásde las fuerzas telúricas y atmosféricas. El pensamientode la Teogonía no se contenta con ponerlos en relacióncon los dioses reconocidos y venerados en los cultosni con los conceptos tradicionales de la religión
  • www.artnovela.com.arreinante. Por el contrario, pone al servicio de unaconcepción sistemática, sobre el origen del mundo yde la vida humana, elaborada mediante la fantasía y elintelecto, los datos de la religión en el sentido másamplio del culto, de la tradición mítica y de la vidainterior. Así, concibe toda fuerza activa como unafuerza divina, como corresponde a aquel grado de laevolución espiritual. Nos hallamos, pues, ante unpensamiento vivo y mítico, expuesto en la forma deun poema original. Pero este sistema mítico se hallaconstituido y gobernado por un elemento racional,como lo demuestra el hecho de que se extienda muchomás allá del círculo de los dioses conocidos porHomero y objeto del culto y de que no se limite alos meros registros y combinaciones de diosesadmitidos por la tradición, sino que se atreva a unainterpretación creadora de los mismos e inventenuevas personificaciones cuando así lo exijan lasnuevas necesidades del pensamiento abstracto. Bastan estas breves referencias para comprenderel trasfondo de los mitos que introduce Hesíodo en losErga, para explicar la presencia de la fatiga y los trabajosen la vida humana y la existencia del mal en el mundo.Así se ve, ya en el relato introductorio sobre la buenay la mala Eris, que la Teogonía y los Erga, a pesar dela diferencia de su asunto, no se hallaban separados enel espíritu del poeta, sino que el pensamiento delteólogo penetra en el del moralista, así como el de éste
  • www.artnovela.com.arse manifiesta claramente en la Teogonía. Ambas obrasdesarrollan la íntima unidad de la concepción delmundo, de una personalidad. Hesíodo aplica la forma“causal” del pensamiento, propia de la Teogonía, en lahistoria de Prometeo de los Erga, a los problemas éticosy sociales del trabajo. El trabajo y los sufrimientosdeben de haber venido alguna vez al mundo. No puedenhaber formado parte, desde el origen, de la ordenacióndivina y perfecta de las cosas. Hesíodo busca su causaen la siniestra acción de Prometeo, en el robo del fuegodivino, que considera desde el punto de vista (75)moral. Como castigo, creó Zeus a la primera mujer, laastuta Pandora, madre de todo el género humano. Dela caja de Pandora salieron los demonios de laenfermedad, de la vejez y otros mil males que pueblanhoy la tierra y el mar. Es una innovación atrevida interpretar el mitodesde el punto de vista de las nuevas ideas especulativasdel poeta y colocarlo en un lugar tan central. Su uso enla marcha general del pensamiento de los Ergacorresponde al uso paradigmático del mito en losdiscursos de los personajes de la epopeya homérica.No se ha reconocido esta razón para los dos grandes“episodios” o “digresiones” míticas del poema deHesíodo, a pesar de su gran importancia para lacomprensión de su fondo y de su forma. Los Ergaconstituyen una grande y singular admonición y undiscurso didáctico y. como las elegías de Tirteo o de
  • www.artnovela.com.arSolón, derivan directamente, en el fondo y en la forma,de los discursos de la epopeya homérica.60 En ellos sehallan muy en su lugar los ejemplos míticos. El mito escomo un organismo: se desarrolla, cambia y se renuevaincesantemente. El poeta realiza esta transformación.Pero no la realiza respondiendo simplemente a suarbitrio. El poeta estructura una nueva forma de vidapara su tiempo e interpreta el mito de acuerdo con susnuevas evidencias íntimas. Sólo mediante la incesantemetamorfosis de su idea se mantiene el mito vivo. Perola nueva idea es acarreada por el seguro vehículo delmito. Esto es válido ya para la relación entre el poeta yla tradición en la epopeya homérica. Pero se hacetodavía mucho más claro en Hesíodo, puesto que aquíla individualidad poética aparece de un modo evidente,actúa con plena conciencia y se sirve de la tradiciónmítica como de un instrumento para su propiodesignio. Este uso normativo del mito se revela con mayorclaridad por el hecho de que Hesíodo, en los Erga,coloca, inmediatamente después de la historia dePrometeo, la narración de las cinco edades del mundo,mediante una fórmula de transición que carece acasode estilo, pero que es sumamente característica paranuestro propósito.61 “Si tú quieres, te contaré con arteuna segunda historia hasta el fin. Acéptala, empero, entu corazón.” En este tránsito del primer mito al segundoera necesario dirigirse de nuevo a Perses, para llevar a
  • www.artnovela.com.arla conciencia de los oyentes la unidad del fin didácticode dos narraciones en apariencia tan distintas. Lahistoria de la antigua Edad de Oro y de la degeneraciónsiempre creciente de los tiempos subsiguientes, debemostrar que los hombres eran originariamente mejoresque hoy (76) y vivían sin trabajos ni penas. Sirve deexplicación el mito de Prometeo. Hesíodo no vio queambos mitos en realidad se excluyen, lo cual esparticularmente significativo para su plenainterpretación ideal del mito. Menciona Hesíodo,como causas de la creciente desventura de loshombres, el progreso de hybrís y la irreflexión, ladesaparición del temor de los dioses, la guerra y laviolencia. En la edad quinta, la edad de hierro, en lacual el poeta lamenta tener que vivir, domina sólo elderecho del más fuerte. Sólo los malhechores puedenafirmarse en ella. Aquí refiere Hesíodo la tercerahistoria: la del halcón y el ruiseñor. La dirigeexpresamente a los jueces, a los señores poderosos.El halcón arrebata al ruiseñor —el “cantor”— y a suslamentos lastimeros responde el raptor, mientras lolleva en sus garras a través de los aires: 62“Desventurado, ¿de qué te sirven tus gemidos? Te hallasen poder de uno más fuerte que tú y me seguirás adonde quiera llevarte. De mí depende comerte odejarte.” Hesíodo denomina a esta historia de animales,un amos. Semejantes fábulas eran creídas por todo elpueblo. Cumplían en el pensamiento popular una
  • www.artnovela.com.arfunción análoga a la de los paradigmas míticos en losdiscursos épicos: contenían una verdad general.Homero y Píndaro denominan también ainos a losejemplos míticos. Sólo más tarde se limita el conceptoa las fábulas de animales. Contiene el sentido yaconocido de advertencia o consejo. Así, no es sóloainos la fábula del halcón y el ruiseñor. Éste es sólo elejemplo que ofrece Hesíodo a los jueces. Verdaderosainos son también la historia de Prometeo y el mito delas edades del mundo. Las mismas alocuciones dirigidas a ambas partes,a Perses y a los jueces, se repiten en la siguiente partedel poema. En ella nos muestra la maldición de lainjusticia y la bendición de la justicia, mediante lasimágenes religiosas de la ciudad justa y de la ciudadinjusta. Diké se convierte aquí, para el poeta, en unadivinidad independiente. Es la hija de Zeus, que sesienta con él y se lamenta cuando los hombres abrigandesignios injustos, puesto que tiene que darle cuentade ellos. Sus ojos miran también a esta ciudad y allitigio que se sostiene en ella. Y el poeta se dirige denuevo a Perses:63 “Toma esto en consideración; atiendea la justicia y olvida la violencia. Es el uso que haordenado Zeus a los hombres: los peces y los animalessalvajes y los pájaros alados pueden comerse unos aotros, puesto que entre ellos no existe el derecho.Pero a los hombres les confirió la justicia, el más altode los bienes.” Esta diferencia entre los hombres y los
  • www.artnovela.com.aranimales se enlaza claramente con el ejemplo del halcóny el ruiseñor. Hesíodo piensa que entre los hombresno hay que apelar nunca al derecho del más fuerte,como lo hace el halcón con el ruiseñor. En la primera parte del poema se revela la creenciareligiosa de que la idea del derecho se halla en el centrode la vida. Este elemento (77) ideológico no es,naturalmente, un producto original de la vida campesinaprimitiva. En la forma en que lo hallamos en Hesíodo,ni tan siquiera pertenece a la Grecia propiamente dicha.Del mismo modo que los rasgos racionales que serevelan en el afán sistemático de la Teogoníapresuponen las relaciones ciudadanas y el desarrolloespiritual avanzado de Jonia. La fuente más antigua deestas ideas es, para nosotros, Homero. En él se hallacontenido el primer elogio de la justicia. Sin embargo,la idea del derecho no se halla tan en primer términoen la Ilíada como en la Odisea, más próxima, en eltiempo, a Hesíodo. En ella hallamos la creencia de quelos dioses son guardianes de la justicia y de que sureinado no sería, en verdad, divino, si no condujera, alfin, al triunfo del derecho. Este postulado domina laacción entera de la Odisea. También en la Ilíadahallamos, en un famoso ejemplo de la Patrocleia, lacreencia de que Zeus promueve terribles tempestadesen el cielo cuando los hombres conculcan la justiciaen la tierra.64 Sin embargo, estas huellas aisladas deuna concepción ética de los dioses y aun las
  • www.artnovela.com.arconvicciones que gobiernan la Odisea, se hallan muylejos de la pasión religiosa de Hesíodo, el profeta delderecho, el cual, como simple hombre del puebloemprende, mediante su fe inquebrantable en laprotección del derecho por los dioses, una lucha contrasu propio ambiente y nos arrebata todavía, a través delos siglos, con su irresistible pathos. Toma de Homeroel contenido de su idea del derecho, así como algunosgiros característicos del lenguaje. Pero la fuerzareformadora mediante la cual experimenta esta idea enla realidad, así como el absoluto predominio de suidea del gobierno de los dioses y del sentido del mundo,abre una nueva edad. La idea del derecho es, para él, laraíz de la cual ha de surgir una sociedad mejor. Laidentificación de la voluntad divina de Zeus con laidea del derecho y la creación de una nueva figuradivina, Diké, tan íntimamente vinculada con Zeus, eldios más alto, son la consecuencia inmediata de lafuerza religiosa y la severidad moral con que sintieronla exigencia de la protección del derecho la clasecampesina naciente y los habitantes de la ciudad. Es imposible admitir que Hesíodo, en su tierrabeocia, alejado del desarrollo espiritual propio de lospaíses transmarinos, haya mantenido por primera vezaquella exigencia y sacada de sí mismo la totalidad desu pathos social. La experimentó con más vehemenciaen su lucha con aquel medio ambiente y se convirtió,así, en su heraldo. Él mismo cuenta en los Erga65 cómo
  • www.artnovela.com.arsu padre, venido a menos en la ciudad de Cime, en elAsia Menor, inmigró a Beocia. Así, es razonablepresumir que el sentimiento de melancolíaexperimentado (78) en su nueva patria, tanamargamente expresado por el hijo, le haya sidotrasmitido por su padre. Su familia no se ha sentidonunca en su casa en la miserable aldea de Ascra.Hesíodo la denomina “horrible en invierno,insoportable en verano y nunca agradable”. Es evidenteque desde joven aprendió en su casa paterna a ver conmirada crítica las relaciones sociales de los beocios.Introdujo la idea de diké en su medio ambiente. Ya enla Teogonía la introduce de un modo expreso.66 Lapresencia de la trinidad divina y moral de las Horas,Diké. Eunomia e Irene, al lado de las Moiras y de lasCarites, se debe evidentemente a una predilección delpoeta. Del mismo modo que en la genealogía de losvientos cuenta a Notos. Bóreas y Céfiro, en la detalladadescripción de los males que sobrevienen a losmarineros y a los campesinos,67 alaba a las diosas delderecho, el buen orden y la paz, como promotoras delas “obras de los hombres”. En los Erga, la idea delderecho de Hesíodo penetra toda la vida y elpensamiento de los campesinos. Mediante la unión dela idea del derecho con la idea del trabajo consiguecrear una obra en la cual se desarrolla desde un puntode vista dominante y adquiere un carácter educador laforma espiritual y el contenido real de la vida de los
  • www.artnovela.com.arcampesinos. Vamos a mostrarla ahora, en breves rasgos,en la amplia construcción de los Erga. Inmediatamente después de la advertenciacon que se cierra la primera parte, de seguir el derechoy abandonar ya para siempre la injusticia, se dirigeHesíodo una vez más a su hermano, en aquellosfamosos versos que han corrido durante millares deaños de boca en boca, separados de su contexto.68Ellos solos bastan para hacer al poeta inmortal. “Dejaque te aconseje con recto conocimiento, Perses, miniño grande.” Las palabras del poeta toman un tonopaternal, pero cálido y convincente. “Fácil es alcanzaren tropel la miseria. Liso es el camino. Y no residelejos. Sin embargo, los dioses inmortales han colocadoantes del éxito, el sudor. Largo y escarpado es elsendero que conduce a él y, al principio, áspero. Sinembargo, cuando has alcanzado la cúspide, resulta fácil,a pesar de su rudeza.” “Miseria” y “éxito” no traducenexactamente las palabras griegas kako/thej y a)reth/. Con ello expresamos, por lo menos, que no se tratade la perversidad y la virtud moral tal como lo entendiómás tarde la Antigüedad.69 Este fragmento se enlazacon las palabras de ingreso en la primera parte, relativasa la Eris buena y mala. Después de haber puestoclaramente ante los ojos del lector la desgracia de lalucha, es preciso mostrar ahora el valor del trabajo. Eltrabajo es ensalzado como el único, aunque difícilcamino, para llegar a la areté. El concepto abraza
  • www.artnovela.com.aral mismo tiempo la destreza personal y lo que deella deriva —bienestar, éxito, consideración. No setrata de la areté guerrera de la antigua nobleza, ni de laclase propietaria, (79) fundada en la riqueza, sino ladel hombre trabajador, que halla su expresión en unaposesión moderada. Es la palabra central de la segundaparte, los Erga propiamente dichos. Su fin es la areté,tal como la entiende el hombre del pueblo. Quiere haceralgo con ella y prestarle una figura. En lugar de losambiciosos torneos caballerescos, exigidos por la éticaaristocrática, aparece la silenciosa y tenaz rivalidad deltrabajo. Con el sudor de su frente debe ganar el hombresu pan. Pero esto no es una maldición, sino unabendición. Sólo a este precio puede alcanzar la areté.Así, resulta perfectamente claro que Hesíodo, con plenaconciencia, quiere poner, al lado de la educación delos nobles, tal como se refleja en la epopeya homérica,una educación popular, una doctrina de la areté delhombre sencillo. La justicia y el trabajo son los pilaresen que descansa. Pero, entonces, ¿es posible enseñar la areté? Estapregunta fundamental se halla al principio de toda éticay de toda educación. Hesíodo la suscita, apenaspronunciada la palabra areté. “Ciertamente, es el mejorde los hombres aquel que todo lo considera, y examinaqué cosa será en último término lo justo. Bueno estambién el que sabe seguir lo que otro rectamente leenseña. Sólo es inútil aquel que ni conoce por sí mismo
  • www.artnovela.com.arni toma en su corazón la doctrina de otro.” Estaspalabras se hallan, no sin fundamento, entre laenunciación del fin —la areté— y el comienzo de lospreceptos particulares que se vinculan inmediatamentea él. Perses, y quienquiera que oiga las doctrinas delpoeta, debe hallarse dispuesto a dejarse guiar por él sino es capaz de conocer, en su propia intimidad, lo quele aprovecha y lo que le perjudica. Así se justifica yadquiere sentido la totalidad de su enseñanza. Estosversos han valido en la ética filosófica posterior comoel primer fundamento de toda doctrina ética ypedagógica. Aristóteles los acepta en su plenitud en laÉtica nicomaquea en su consideración introductorasobre el punto de vista adecuado (±ÁÇ®) de laenseñanza ética.70 Ésta es una indicación de la mayorimportancia para comprender su función en el esquemageneral de los Erga. También allí juega un papel de lamayor importancia la cuestión del conocimiento. Persesno tiene una concepción justa. Pero el poeta debe darpor supuesto que es posible enseñarla, desde elmomento en que trata de comunicarle su propiaconvicción y de influir en él. La primera parte preparael terreno para sembrar la simiente de la segunda.Desarraiga prejuicios y errores que se interponen en elcamino del conocimiento de la verdad. No es posibleque el hombre llegue a su fin mediante la contienda yla injusticia. Para obtener la verdadera prosperidad espreciso que ajuste sus aspiraciones al orden divino
  • www.artnovela.com.arque gobierna el mundo. Una vez que el nombre hallegado a la íntima convicción de esto, otro puede,mediante sus enseñanzas, ayudarle a encontrar elcamino. (80) Siguen a la parte general, que lo pone en estasituación precisa, las doctrinas prácticas particulares,71mediante una serie de sentencias que otorgan al trabajoel más alto valor. “Así, recuerda mis advertencias ytrabaja, Perses, vástago divino, para que elhambre te aborrezca y te ame la casta y bella Demétery llene con abundancia tus graneros. Quien viveinactivo es aborrecido de los dioses y de los hombres.Asemeja al zángano que consume el penoso trabajode las abejas. Procúrate un justo placer entregándote,en una justa medida, al trabajo. Así, tus graneros sellenarán con las provisiones que te proporcione cadaaño.” “El trabajo no es ninguna vergüenza. Laociosidad sí es una vergüenza. Si trabajas te envidiaráel ocioso por tu ganancia. A la ganancia sigue laconsideración y el respeto. En su condición, el trabajoes lo único justo, sólo con que cambies tu atención dela codicia de los bienes ajenos y la dirijas a tu propiotrabajo y cuides de su mantenimiento, tal como te loaconsejo.” Habla entonces Hesíodo de la tremendavergüenza de la pobreza, de las riquezas adquiridasinjustamente y de las riquezas concedidas por Dios, ypasa a una serie de preceptos particulares sobre laveneración de los dioses, la piedad y la propiedad.
  • www.artnovela.com.arHabla de las relaciones con los amigos y los enemigos,y especialmente con los vecinos queridos, del dar, elrecibir y el ahorrar, de la confianza y la desconfianza,especialmente con las mujeres, sobre la sucesión y elnúmero de hijos. Sigue una descripción de los trabajosde los campesinos y de los marineros y acaba con otracolección de sentencias. Concluye con los “días”, fastosy nefastos. No necesitamos analizar esta parte delpoema. Especialmente la doctrina relativa a los trabajosprofesionales de los campesinos y los marineros —notan separados entre los beocios como en nuestrostiempos— penetra tan profundamente en la realidadde sus particularidades que, a pesar del encanto de sudescripción de la vida cotidiana del trabajo, nopodemos examinarlos aquí. El orden maravilloso quedomina la totalidad de esta vida y el ritmo y la bellezaque otorga, se deben a su íntimo contacto con lanaturaleza y su curso inmutable y su constante retorno.En la primera parte, la exigencia de justicia y honradezse funda en el orden moral del mundo. En la segunda,la ética del trabajo y de la profesión surge del ordennatural de la existencia y de él recibe sus leyes. Elpensamiento de Hesíodo no los separa. El orden moraly el orden natural derivan igualmente de la divinidad.Cuanto el hombre hace y omite, en su relación con sussemejantes y en su relación con los dioses, así comoen el trabajo cotidiano, constituye una unidad consentido.
  • www.artnovela.com.ar Hemos observado ya que el rico tesoro deexperiencias del trabajo y de la vida que se despliegaante el lector en esta parte de la obra procede de unatradición popular, milenaria y profundamentearraigada. (81) Esta corriente inmemorial que brota dela tierra, todavía inconsciente de sí misma, es lo másconmovedor del poema de Hesíodo y la causa principalde su fuerza. El vigor impresionante de su plena realidaddeja en la sombra a los convencionalismos poéticosde algunos de los cantos homéricos. Un nuevo mundo,cuya riqueza en belleza original humana sólo se revelaen algunos ejemplos de la epopeya heroica, tales comola descripción del escudo de Aquiles, ofrece ante losojos su fresco verdor, el fuerte olor de la tierra abiertapor su arado y el canto del cuclillo en los arbustos queestimula el trabajo campesino. Todo ello se hallaenormemente alejado del romanticismo de los poetaseruditos de las grandes ciudades y de los idilios de laépoca helenística. La poesía de Hesíodo nos ofrecerealmente la vida de los hombres del campo en suplenitud. Funda su idea del derecho, como fundamentode toda vida social, en este mundo natural y primitivodel trabajo y se convierte en el heraldo y el creador desu estructura íntima. Ofrece al trabajador su vida penosay monótona como espejo del más alto ideal. No debemirar ya con envidia a la clase social de la cual harecibido, hasta ahora, todo alimento espiritual. Hallaen su propia vida y en sus actividades habituales, y
  • www.artnovela.com.araun en su propia dureza, una alta significación y undesignio elevado. En la poesía de Hesíodo se realiza ante nuestrosojos la formación independiente de una clase popular,hasta aquel momento excluida de toda educaciónconsciente. Se sirve de las ventajas que ofrece la culturade las clases más altas y de las formas espirituales de lapoesía cortesana. Pero crea su propia forma y su ethos,exclusivamente, a partir de las profundidades de supropia vida. Gracias a que Homero no es solamente unpoeta de clase, sino que se eleva desde la raíz de unideal de clase a la altura y a la amplitud general y humanadel espíritu, posee la fuerza capaz de orientar en supropia cultura a una clase popular que vive encondiciones de existencia completamente distintas, dehallar el sentido peculiar de su vida humana y deconformarla de acuerdo con sus leyes íntimas. Esto esde la mayor importancia. Pero todavía es másimportante el hecho de que, mediante este acto deautoformación espiritual, sale de su aislamiento y hacesentir su voz en el ágora de las naciones griegas. Asícomo la cultura aristocrática adquiere en Homero unainfluencia de tipo general humano, con Hesíodo lacivilización campesina sale de los estrechos límites desu esfera social. Aunque el contenido del poema sólosea comprensible y aplicable para los campesinos y eltrabajo del campo, los valores morales implícitos enaquella concepción de la vida se hacen accesibles, de
  • www.artnovela.com.aruna vez para siempre, a todo el mundo. Claro es que laconcepción agraria de la sociedad no dio el sellodefinitivo a la vida del pueblo griego. La cultura griegahalló en la polis su forma más peculiar y completa. Loque conserva de la cultura campesina se mantiene enun trasfondo espiritual. De tanta (82) o mayorimportancia es el hecho de que el pueblo griegoconsidere ya para siempre a Hesíodo como un educadororientado en el ideal del trabajo y de la justicia estrictay que, formado en el medio campesino, conserve suvalor aun en situaciones sociales totalmente diversas. La verdadera raíz de la poesía de Hesíodo resideen la educación. No depende del dominio de laforma épica ni de la materia en cuanto tal. Siconsideramos los poemas didácticos de Hesíodo sólocomo una aplicación más o menos original del lenguajey las formas poéticas de los rapsodas a un contenidoque se consideró como “prosaico” por las generacionesposteriores, sobreviene la duda sobre el carácterpoético de la obra. Los filólogos antiguosformularon la misma duda en relación con los poemasdidácticos posteriores.72 Hesíodo mismo halló lajustificación de su misión poética en su voluntadprofética de convertirse en el maestro de su pueblo.Con estos ojos consideraron sus contemporáneos aHomero. No podían imaginar una forma más alta deinflujo espiritual que el de los poetas y los rapsodashoméricos. La misión educadora del poeta se hallaba
  • www.artnovela.com.arinseparablemente vinculada a la forma del lenguajeépico, tal como la habían experimentado por el influjode Homero. Cuando Hesíodo recogió, a su modo, laherencia de Homero, definió para la posteridad, másallá de los límites de la simple poesía didáctica, la esenciade la creación poética, en el sentido social, educador yconstructivo. Esta fuerza constructora surge, más alláde la instrucción moral e intelectual, en la esencia delas cosas, dando nueva vida a cuanto toca. Laamenaza inmediata de un estado social dominadopor la disensión y la injusticia condujo a Hesíodo a lavisión de los fundamentos en que descansaba la vidade aquella sociedad y la de cada uno de sus miembros.Esta visión esencial, que penetra en el sentido simple yoriginario de la vida, determina la función delverdadero poeta. Para él no existe asunto prosaico opoético por sí mismo. Hesíodo es el primer poeta griego que habla ennombre propio de su medio ambiente. Así se eleva,más allá de la esfera épica, que pregona la fama einterpreta las sagas, a la realidad y a las luchas actuales.En el mito de las cinco edades se manifiesta claramenteque considera el mundo heroico de la epopeya comoun pasado ideal, que contrapone al presente de hierro.En el tiempo de Hesíodo el poeta se esfuerza por ejerceruna influencia directa en la vida. Por primera vezmantiene la pretensión de guía, sin fundarla en unaascendencia aristocrática ni en una función oficial
  • www.artnovela.com.arreconocida. Surge, de pronto, la comparación con losprofetas de Israel, desde antiguo destacada. Sinembargo, con Hesíodo, el primero de los poetas griegosque se levanta con la pretensión de hablar públicamentea la comunidad, por razón de la superioridad de suconocimiento, se anuncia el (83) helenismo como unanueva época en la historia de la sociedad. Con Hesíodoempieza el dominio y el gobierno del espíritu que prestasu sello al mundo griego. Es el “espíritu”, en su sentidooriginal, el verdadero spiritus, el aliento de los diosesque él mismo pinta como una verdadera experienciareligiosa y que recibe, mediante una inspiraciónpersonal, de las musas, al pie del Helicón. Las musasmismas explican su fuerza inspiradora cuando Hesíodolas invoca como poeta: “En verdad sabemos decirmentiras cuando semejan verdades, pero sabemostambién, si queremos, revelar la verdad.”73 Así seexpresa en el preludio de la Teogonía. También en elproemio de los Erga quiere Hesíodo revelar la verdada su hermano.74 Esa conciencia de enseñar la verdades algo nuevo en relación con Homero, y la formapersonal de la poesía de Hesíodo debe hallarse, dealguna manera, en conexión con ella. Es la característicapeculiar del poeta griego que, mediante el conocimientomás profundo de las conexiones del mundo y de lavida, quiere conducir al hombre errado por el caminojusto.
  • www.artnovela.com.ar V. LA EDUCACIÓN DEL ESTADO ENESPARTA (84) LA “POLIS” COMO FORMA DE CULTURA Y sus TIPOS LA CULTURA griega alcanza por primera vez su formaclásica en la estructura social de la vida de la polis.Verdad es que la sociedad aristocrática y la vidacampesina no se hallan enteramente desligadas de lapolis. Las formas de vida feudal y campesina aparecenen la historia más antigua de la polis y persisten aún ensus últimos estadios. Pero la dirección espiritualpertenece a la vida ciudadana. Incluso cuando se fundade un modo total o parcial en los principiosaristocráticos o agrarios, la polis representa un nuevoprincipio, una forma más firme y más completa devida social, mucho más significativa, para los griegos,que otra alguna. Aun entre nosotros se conservan vivaslas palabras “política” y “político”, derivadas de la polis,que nos recuerdan que con la polis griega surgió, porprimera vez, lo que nosotros denominamos estado —aun cuando la palabra griega pueda traducirse lo mismo
  • www.artnovela.com.arpor estado que por ciudad. Para los siglos que medianentre el fin del periodo patriarcal y la fundación delImperio macedónico por Alejandro, el estado equivalea la polis. Aunque existen, ya en el periodo clásico,formaciones estatales de mayor extensión territorial,se trata siempre de confederaciones de ciudades-estadomás o menos independientes. La polis es el centrodominante a partir del cual se organiza históricamenteel periodo más importante de la evolución griega. Sehalla, por tanto, en el centro de toda consideraciónhistórica. Podríamos renunciar, desde luego, a lacomprensión de la historia de los griegos si, de acuerdocon las divisiones habituales de la materia,abandonáramos el estado a los historiadores “políticos”y a los investigadores del derecho público y noslimitáramos al contenido de la vida espiritual. Esposible escribir una historia de la cultura alemana,durante un largo periodo, sin aludir para nada a lapolítica. Sólo en los tiempos modernos se sitúa en elcentro. De ahí que, durante largo tiempo, se hayaestudiado también a los griegos y a su cultura,predominantemente, desde un punto de vista estético.Pero esto es una grave dislocación del centro degravedad. Sólo en la polis es posible hallar aquelloque abraza todas las esferas de la vida espiritual yhumana y determina de un modo decisivo la forma desu construcción. Todas las ramas de la actividad
  • www.artnovela.com.arespiritual, en el periodo primitivo de la cultura griega,brotan inmediatamente de la raíz unitaria de la vida encomunidad. Podríamos compararlo también con unamultitud de arroyos y ríos que desembocan en un únicomar —la vida de la comunidad— de la cual recibenorientaciones y (85) límites y se sumergen de nuevoen sus fuentes a través de canales invisibles ysubterráneos. Describir la ciudad griega equivale adescribir la vida de los griegos en su totalidad. Aunqueesto, prácticamente, es un ideal irrealizable, por lomenos en la forma usual de la narración histórica comouna serie lineal de hechos que se desarrollan en eltiempo, es de la mayor fecundidad, para todas y cadauna de sus esferas, la consideración de aquella unidad.La polis es el marco social para la historia de la culturahelénica. En él hemos de situar todas las obras de la“literatura” hasta el fin del periodo ático. No puede ser, naturalmente, nuestro propósito,entrar en la infinita multiplicidad de las manifestacionesde la vida y las constituciones políticas que han reunido,en el curso del último siglo, los historiadores del estadoantiguo. Nos es preciso limitarnos a la consideraciónde las particularidades más importantes de los distintosestados para llegar a una representación intuitiva de surealidad social. Es de la mayor importancia, paranuestro objeto, ver cómo el espíritu de la polis griegahalló su expresión, primero, en la poesía y, luego, enla prosa, y determinó de un modo perdurable el carácter
  • www.artnovela.com.arde la nación. Nos limitaremos, por tanto, a unos pocostipos capitales y representativos. Ya Platón, al tratar detrazar en las Leyes el esquema del pensamiento políticoy pedagógico de la antigüedad helénica, parte de lospoetas, y llega a la determinación de dos formasfundamentales que parecen representar la totalidad dela cultura política de su pueblo: el estado militarespartano y el estado jurídico originario de Jonia.Hemos de considerar, por tanto, estos dos tipos, conespecial cuidado. Hallamos aquí la diferencia diametral del espíritugriego, el hecho originario de la vida histórica de aquelpueblo. Este hecho es de una importancia fundamentalno sólo para la comprensión del estado griego, sinotambién para la de la estructura de su vida espiritual.Es más: sólo es posible comprender la esencia peculiarde la cultura griega si atendemos a esta multiplicidadde formas, lo mismo en la agudeza de su oposiciónque en la armonía que, en último término, la supera yla concuerda. Los caracteres raciales carecen deimportancia en el estudio de la cultura noble de losjonios y de las circunstancias de la vida campesina delos beocios, tales como las pintan Homero y Hesíodo,puesto que no es posible compararlas con otras estirpescontemporáneas. La mezcla de diversos dialectos, quese manifiesta en el lenguaje de la epopeya, demuestraque la creación artística de la poesía homérica es elproducto de la colaboración de distintas razas y pueblos
  • www.artnovela.com.aren la elaboración del lenguaje, el estilo y el metro delos poemas. Sería, empero, una empresa inútil y vanatratar de deducir de estas huellas diferencias relativasa su condición Y naturaleza espiritual. Jamás podrá lainvestigación histórica desprender de nuestro Homerocantos enteros que muestren en unidad un matiz de losdialectos eolios. Las peculiaridades del espíritu dórico(86) y jónico se muestran, en cambio, de un modopreciso en las formas de la vida ciudadana y en lafisonomía espiritual de la polis. Ambos tipos confluyenen la Atenas de los siglos V y IV. Mientras que la vidareal del estado ateniense recibe el influjo decisivo delideal jónico, vive en la esfera espiritual, por el influjoaristocrático de la filosofía ática, la idea espartana deuna regeneración; y en el ideal de cultura de Platón sefunde, en una unidad más alta, con la idea fundamental,jónica y ática, de un estado de derecho, despojada desu forma democrática.
  • www.artnovela.com.ar EL IDEAL ESPARTANO DEL SIGLO IVY LA TRADICIÓN Esparta no tiene lugar independiente ni en lahistoria de la filosofía ni en la del arte. La raza jónica,por ejemplo, juega un papel dirigente en el desarrollode la conciencia filosófica y ética. En vano se buscaríaun nombre espartano entre los moralistas y filósofosgriegos. Esparta halla, en cambio, un lugarpreponderante en la historia de la educación. La máscaracterística creación de Esparta es su estado, y elestado representa aquí, por primera vez, una fuerzapedagógica en el sentido más amplio de la palabra. Desgraciadamente, las fuentes para elconocimiento de este notable organismo son, en parte,oscuras. Por fortuna, la idea central que penetra todoslos detalles de la educación espartana se revela de unmodo claro y seguro en todos los poemas que nos hansido trasmitidos con el nombre de Tirteo. Gracias aesta poderosa revelación ha podido ser separada de suorigen histórico y ejercer un influjo permanente en la
  • www.artnovela.com.arposteridad. Pero, a diferencia de Homero y Hesíodo,en la elegía de Tirteo. tal como corresponde a la esenciade esa poesía de puro pensamiento, hallamos sólo laformación de un ideal. No nos hallamos en condicionesde esclarecer, a partir de ella, el subsuelo histórico enel cual se desarrolló este ideal. Nos es forzoso, portanto, acudir a otras fuentes. Nuestro testimonio fundamental, la Constituciónde los lacedemonios de Jenofonte, es producto delromanticismo, en parte filosófico, en parte político delsiglo IV a. c., que vio en el estado espartano una especiede revelación política primordial. Sólo podemosreconstruir en parte la ‘’Constitución de loslacedemonios” de Aristóteles, hoy perdida, gracias alos pormenores que se conservan en los artículos deLéxicos posteriores que aprovecharon sus ricosmateriales. Su tendencia era, sin duda alguna, la mismaque se revela en las apreciaciones sobre el estadoespartano del segundo libro de la Política, es decir, lacrítica sobriedad del juicio, en contraposición a laapoteosis de Esparta, usual entre los filósofos. Laadmiración de Jenofonte se fundaba todavía en elconocimiento de Esparta por íntima experienciapersonal. Mientras que el encanto romántico que serevela en la biografía de Li-curso. de Plutarco, descansasólo en un saber adquirido en antiguas (87) fuentesliterarias de muy diverso valor. Al valorar estostestimonios es preciso tener presente que surgieron de
  • www.artnovela.com.arla reacción consciente o inconsciente contra la modernacultura del siglo IV. Veían en la feliz situación de laantigua Esparta, muchas veces de un modo anacrónico,la victoria sobre vicios de su propio tiempo y lasolución de problemas que, en verdad, no existían parael “sabio Licurgo”. Es, ante todo, imposible determinarde un modo preciso la antigüedad de la organizaciónde Esparta en tiempo de Jenofonte y Agesilao. La únicagarantía de su origen antiguo es la reputación de rígidoconservadurismo que ha convertido a los lacedemoniosen el ideal de todos los aristócratas y en la abominaciónde todos los demócratas del mundo entero. Pero Espartaevoluciona también, y aun en tiempos posterioresofrece innovaciones en su educación. La creencia de que la educación espartana hayasido un adiestramiento militar unilateral procede de laPolítica de Aristóteles. Esta idea era ya conocida porPlatón y, en relación con ella, traza en las Leyes elespíritu del estado de Licurgo. Debemos tratar decomprender aquella crítica en relación con el tiempoen que fue formulada. Después de la victoria en laguerra del Peloponeso, alcanzó Esparta la hegemoníaindiscutible en Grecia. Al cabo de tres décadas la perdió,tras la catástrofe de Leuctra. La admiración por sueunomia, mantenida durante siglos, sufrió un rudogolpe. El desvío de los griegos hacia el opresor se hizogeneral desde el momento que se apoderó de Espartael ansia de dominio y perdió el antiguo sentido de la
  • www.artnovela.com.ardisciplina y la educación. El dinero, antes apenasconocido en Esparta, entró a torrentes en el país y se“descubrió” un viejo oráculo según el cual la codicia ysólo la codicia arruinaría a Esparta. En esta época,dominada por una política de expansión, fría ycalculadora, el estilo de Lisandro, en que loslacedemonios se habían apoderado despóticamente delas acrópolis de casi todas las ciudades griegas y habíansido destruidas todas las libertades políticas de lasllamadas ciudades autónomas, la antigua disciplinaespartana apareció involuntariamente a la luz del usomaquiavélico que Esparta hacía de ella. Sabemos demasiado poco de la antigua Espartapara comprender con seguridad su espíritu. Los nuevosintentos de demostrar que la forma clásica del estadoespartano, el cosmos “de Licurgo”, es una creación deuna época relativamente avanzada, no son más quehipótesis. Karl Otfried Müller, el genial fundador de lahistoria de las ciudades helénicas —que empapado dela grandeza moral de los dorios la contrapuso con lamayor claridad al culto tradicional de Atenas—,interpretó, por el contrario, probablemente con razón,al antiguo militarismo espartano como la continuaciónde un estado antiquísimo de la civilización doria. Loslaconios lo habrían conservado desde la época de lasgrandes migraciones y de la primera ocupación delterritorio. La migración dórica, de la cual los griegosconservaron (88) siempre un recuerdo imborrable, es
  • www.artnovela.com.arel último de los movimientos de pueblos,probablemente originarios de la Europa central, que,partiendo de la península balcánica, penetraron enGrecia y por su mezcla con los pobladores de otrasrazas mediterráneas, desde antiguo instaladas allí,constituyeron el pueblo griego que nos ofrece lahistoria. El tipo peculiar de los invasores se mantuvoen Esparta con la mayor pureza. La raza dóricaproporcionó a Píndaro su ideal de hombre rubio, dealta estirpe, tal como se representaba no sólo al Menelaohomérico, sino también al héroe Aquiles, y, en general,a todos los “helenos de rubios cabellos” de laAntigüedad heroica. Lo primero que hay que advertir es que losespartanos sólo formaban una pequeña clasedominante, de formación tardía, entre la poblaciónlaconia. Bajo su dominio se hallaba una clasepopular, libre, trabajadora y campesina, los periecos,y los siervos ilotas, una masa sometida, casi privadade todo derecho. Los antiguos relatos concernientesa Esparta nos ofrecen la imagen de un pueblo que vivíade un modo permanente en un campamento militar.Este carácter dependía mucho más de la constitucióninterna de la comunidad que de un afán de conquista.Los dos reyes de los heráclidas, sin poder político enla época histórica y que sólo recobraban su importanciaoriginaria en el campo de batalla, constituyen unasupervivencia de los antiguos reyes de los ejércitos del
  • www.artnovela.com.artiempo de las invasiones dóricas y acaso del hecho deque dos hordas proclamaban conjuntamente a sus doscaudillos. La asamblea popular espartana no es otracosa que la antigua comunidad guerrera. No hay enella debate alguno. Se limitan a votar sí o no anteuna proposición precisa del consejo de los ancianos.Éste tiene el derecho de disolver la asamblea y puederechazar sus propuestas salidas de votación conresultado desfavorable. El eforato es la autoridad máspoderosa del estado y reduce a un mínimo el poderpolítico de la realeza. Su organización representa unpoder moderador en el conflicto de fuerzas entre losseñores y el pueblo. Otorga al pueblo un mínimo dederechos y conserva el carácter autoritario de la vidapública tradicional. Es significativo que el eforatosea la única institución no atribuida a la legislaciónde Licurgo. Esta pretendida legislación es lo contrario de loque los griegos solían entender por legislación. No esuna codificación de leyes particulares civiles y públicas,sino el nomos, en el sentido originario de la palabra:una tradición oral, dotada de validez, de la cual sólounas cuantas leyes fundamentales y solemnes —lasllamadas rhetra— fueron fijadas en forma escrita.Entre éstas se hallan las relativas a las facultades de lasasambleas populares que nos ofrece Plutarco.75 Lasfuentes antiguas no consideran este rasgo como unresiduo de un estadio primitivo. Lo consideran, por el
  • www.artnovela.com.arcontrario, en contraposición (89) con la maníalegisladora de la democracia del siglo IV, como obrade la sabiduría previsora de Licurgo que, como Sócratesy Platón, otorgaba mayor importancia a la fuerza de laeducación y a la formación de la conciencia ciudadanaque a las prescripciones escritas. Cierto es que cuantamayor importancia se concede a la educación y a latradición oral, menor es la constricción mecánica yexterna de la ley sobre todos los pormenores de lavida. Sin embargo, la figura del gran estadista ypedagogo Licurgo es una interpretación idealizadorade la vida de Esparta, desde el punto de vista de losideales educadores de la filosofía posterior. Los tratadistas filosóficos, al compararla con elestado desdichado de la democracia ática degenerada,fueron conducidos a considerar las institucionesespartanas como la invención consciente de unlegislador genial. Se vio en la vida de los espartanos,en sus comidas colectivas, en su organización guerrera,instalada en tiendas de campaña, en el predominio dela vida pública sobre la privada, en la estructuraciónestatal de los jóvenes de ambos sexos y, finalmente, enla estricta separación entre la población campesina eindustrial de los “plebeyos” y el señorío libre, que seconsagraba sólo a los deberes ciudadanos, a lasprácticas guerreras y a la caza, la realización conscientede un ideal de educación análogo al que propone Platónen su República. En verdad, para Platón, así como
  • www.artnovela.com.arpara otros teóricos posteriores de la educación, fueEsparta, en muchos aspectos, el modelo, aunquealentara en ellos un espíritu completamente nuevo. Elgran problema social de toda la educación posteriorfue la superación del individualismo y la formaciónde los hombres de acuerdo con normas obligatoriasde la comunidad. El estado espartano, con su rigurosaautoridad, apareció como la solución práctica de esteproblema. En este respecto, ocupó el pensamiento dePlatón durante toda su vida. También Plutarco,profundamente impregnado del pensamientopedagógico de Platón, volvió constantemente sobreeste punto.76 “La educación se extendía hasta losadultos. Ninguno era libre ni podía vivir como quería.En la ciudad, como en un campamento, cada cual teníareglamentadas sus ocupaciones y su género de vida enrelación con las necesidades del estado y todos eranconscientes de que no se pertenecían a sí mismos, sinoa la patria.” En otro lugar escribe: “Licurgo habituabaa los ciudadanos a no tener ni el deseo ni la aptitudpara llevar una vida particular. Los llevaba, por elcontrario, a consagrarse a la comunidad y a congregarseen torno a su señor, liberándolos del culto al propio yopara que pertenecieran enteramente a la patria.” 77 Desde el punto de vista, cada vez másindividualista, de la Atenas posterior a Péneles, eraEsparta un fenómeno difícil de comprender. Pococrédito debemos conceder a las interpretaciones
  • www.artnovela.com.arfilosóficas de (90) las cosas espartanas. En cambio, laobservación de los hechos es, por regla general, exacta.Lo que a los ojos de Platón o de Jenofonte era la obrade un genio educador, poderoso y plenamenteconsciente, era. en realidad, la sobrevivencia de unestadio más simple y más primitivo en el desarrollo dela vida social, caracterizado por una fuerte trabazónracial y un débil desarrollo de la individualidad. Largossiglos cooperaron a la formación de Esparta. Sóloexcepcionalmente conocemos la participación de unapersonalidad individual en el proceso de su nacimiento.Así, los nombres de Teopompo y Polidoro se hallanvinculados a determinados cambios de la organizacióndel estado. No hay duda alguna sobre la existenciahistórica de Licurgo. Pero no podemos decir si, comooriginariamente se creyó, contribuyó simplemente auno de aquellos cambios, o si. como se pensó mástarde, es preciso atribuir a su nombre la creación delestado espartano en su totalidad. Lo único seguro esque la tradición de una “constitución de Licurgo” esmítica. La tradición procede de una época para la cual elcosmos espartano era un sistema consciente yconsecuente y que creía a priori que el más alto fin delestado era la paideia, es decir, la estructuraciónsistemática y por principios de la vida individual, deacuerdo con normas absolutas. Constantemente serecuerda la aprobación deifica de la “constitución de
  • www.artnovela.com.arLicurgo”, en oposición a la ley puramente humana dela democracia y su relatividad. Todas las fuentes queposeemos tienden a ofrecer la disciplina espartanacomo la educación ideal. Para los hombres del sigloIV, la posibilidad de la educación dependía, en últimotérmino, del problema de alcanzar una norma absolutapara la acción humana. En Esparta este problema sehalla resuelto. El orden reinante tenía un fundamentoreligioso, puesto que había sido sancionado orecomendado por el mismo dios deifico. Así, latradición entera sobre Esparta y la constitución deLicurgo se ha formado de acuerdo con una teoríaposterior sobre el estado y la educación. Es, en estesentido, poco histórica. Para comprenderla en su justasignificación es preciso tener en cuenta que surgió enla época más floreciente de la especulación griega sobrela esencia y los fundamentos de la paideia. Sin elardiente interés por Esparta de aquel movimientoeducador, no sabríamos nada de ella. Su sobrevivencia,así como la conservación de los poemas de Tirteo, sedebe a la importancia que mantuvo perennemente laidea de Esparta como miembro indispensable en laestructuración de la paideia griega posterior. Si prescindimos de la deformación filosófica,¿qué es lo que queda como figura histórica? El ideal propuesto por Jenofonte contiene unariqueza tal de observaciones personales que, siprescindimos de sus interpretaciones históricas y
  • www.artnovela.com.arpedagógicas, podemos alcanzar una imagen intuitivade la Esparta real de su tiempo y de su educación estataly guerrera, única en Grecia. Pero el origen de aquellaEsparta permanece en la oscuridad (91) desde elmomento que no podemos considerarla como unsistema unitario nacido de la sabiduría de Licurgo. Lacrítica moderna ha puesto incluso en duda la existenciade Licurgo. Pero aun si existió y fue el autor de lagran rhetra que Tirteo conoció ya en el siglo VII, nadaadelantaríamos para llegar al conocimiento del origende la educación espartana tal como Jenofonte lapinta. La participación de todos los ciudadanosespartanos en la educación militar hace de ellos unaespecie de casta aristocrática. Por lo demás, muchosrasgos de esta educación recuerdan la formación de laantigua nobleza griega. Pero el hecho de que la hayaextendido a los que no son nobles, demuestra quehubo una evolución, que modificó, en este sentido. elpresunto dominio originario de los nobles. Un régimenaristocrático pacífico, como el de otros estadosgriegos, no era suficiente para Esparta. Habíasometido a los mesenios, un pueblo amante de lalibertad, y que, a pesar de los siglos, no podía habituarsea su esclavitud, y tenía necesidad de mantener sudominio por la fuerza. Esto sólo era posible mediantela organización de todos los ciudadanos espartanos enuna clase señorial armada, libre de las preocupacionesdel trabajo. La razón de este desarrollo se halla sin
  • www.artnovela.com.arduda en las guerras del siglo VII y la luchacontemporánea del demos para alcanzar mayoresderechos —que hallamos en Tirteo— puede haberlafavorecido. Los derechos ciudadanos de los espartanosse encontraron siempre vinculados a su calidad deguerreros. Tirteo es para nosotros el primer testimoniodel ideal político y guerrero que halló más tarde surealización en la totalidad de la educación espartana.Él mismo, empero, no parece haber pensado másque en la guerra. Sus poemas muestran claramenteque la educación espartana, tal como la conocieron lostiempos posteriores, no era algo acabado, sino que sehallaba en proceso de formación.78 En relación con las guerras mesenias es tambiénTirteo nuestra única fuente, puesto que la críticamoderna ha demostrado que la tradición de loshistoriadores posteriores es total o predominantementeficticia. El impulso de su inspiración poética fuesuscitado por la gran sublevación de los mesenios, alcabo de tres generaciones de su primera sumisión.“Durante diecinueve años lucharon sin cesar, concorazón paciente, los padres de nuestros padres,armados de lanzas: el año vigésimo los enemigosabandonaron sus ricos campos y huyeron a las altasmontañas de Ithoma.” Menciona también al viejoTeopompo, “nuestro rey, amado de los dioses, al cualdebemos la conquista de Mesenia”. Así se convirtió enel héroe nacional. Tomamos estas palabras de citas del
  • www.artnovela.com.arpoeta trasmitidas por los historiadores posteriores.79En otro fragmento describe de un modo realista la (92)servidumbre de los vencidos. 80 Su país, cuyafecundidad pinta reiteradamente Tirteo, había sidorepartido entre los espartanos, y los antiguosposeedores, convertidos en sus siervos, llevaban unatriste vida. “Como los asnos, se derrengaban bajopesadas cargas y se veían obligados, por la dolorosaconstricción de sus señores, a entregarles la mitad delos productos de sus campos.” “Y cuando uno de losseñores moría, ellos y sus mujeres debían asistir alentierro y proferir lamentos.” Este recuerdo de la situación anterior al actualmovimiento de los mesenios se dirigía a levantar elvalor de los héroes espartanos, mediante el pensamientode su triunfo anterior y, al mismo tiempo, aatemorizarlos ante la imagen de la servidumbre queesperaba a los suyos, si sus enemigos, que tanto habíandebido sufrir, llegaban a ser vencedores. Uno de lospoemas que se han conservado completos empiezaasí: “Sed dignos descendientes del nunca vencidoHeracles, tened valor, Zeus no nos ha vuelto la espaldaairado. No temáis la fuerza del enemigo ni huyáis.Conocéis las obras del aflictivo Ares y tenéis experienciade la guerra. Conocéis la fuga y la persecución.” 81Con esto trata de levantar a un ejército abatido ydesalentado. Así, la antigua leyenda vio en Tirteo alsalvador, enviado por el Apolo deifico a los espartanos,
  • www.artnovela.com.arpara que los guiara en el peligro. Las tradicionesposteriores de la Antigüedad creyeron que fue general.Un papiro recientemente descubierto, con ampliosrestos de un nuevo poema de Tirteo, contradice aquellaopinión. Habla en él el poeta en primera persona delplural e invita a los espartanos a prestar obediencia asus caudillos. Es un largo poema escrito en su totalidaden forma de futuro, en el cual la fantasía del poetaofrece la visión de una batalla decisiva e inminente a lamanera de las descripciones homéricas. Invoca losnombres de las antiguas tribus espartanas, de los hileos,los dimaneos y los panfilos, que figurabanevidentemente todavía en las formaciones delejército, a pesar de que habían sido posteriormentesuprimidas y sustituidas por una nueva organización.Habla, en fin, de la lucha por la toma de una murallay de un sepulcro. Se trata evidentemente de un sitio.No es posible sacar del poema más que estos datoshistóricos concretos y aun los antiguos no hubieronde tener más amplias informaciones.
  • www.artnovela.com.ar LLAMAMIENTO DE TIRTEO A LA “ARETÉ” En las elegías de Tirteo pervive la voluntad políticaque hizo grande a Esparta. Ha creado en su poesía suimagen espiritual. Ella es la prueba vigorosa de sufuerza idealizadora, que se extendió mucho más alláde la existencia histórica del estado espartano y no seha extinguido todavía. Por muy singular y limitada adeterminadas circunstancias (93) temporales que hayasido la forma de vida espartana, tal como nos ha sidoconocida en los tiempos posteriores, la idea de Espartaque impregnó la existencia entera de sus ciudadanos einspiró, con férrea consecuencia, la vida total de aquelestado, es algo imperecedero, porque se hallaprofundamente arraigado en la naturaleza humana.Conserva su verdad y su valor a pesar de que suincorporación al estilo de vida de aquel pueblo puedaaparecer a la posteridad como una realización unilateraly limitada. Ya a Platón le pareció unilateral la
  • www.artnovela.com.arconcepción espartana del ciudadano, sus designios ysu educación. Pero reconoció también que la ideapolítica que se halla inmortalizada en los versos deTirteo, constituía uno de los fundamentos permanentesde toda cultura ciudadana. Y en esta valoración no sehallaba solo. Expresaba, simplemente, el estado deespíritu de sus contemporáneos. Sin perjuicio de todaslas reservas relativas a la verdadera Esparta de aqueltiempo y a su política, puede decirse que la ideaespartana halló ya entre los griegos reconocimiento yaprobación. Verdad es que no todos vieron —comolos filolaconianos que había en todas las ciudades—en el estado de Licurgo un ideal absoluto. Pero laposición que otorgó Platón a Tirteo en su sistemapedagógico y cultural, se convirtió en una adquisicióndefinitiva de toda cultura posterior. Platón es el graneducador del tesoro espiritual de la nación. En susistema se objetivan y se sitúan en sus justas relacioneslas fuerzas de la vida espiritual griega. Después de élno cambia, en lo esencial, la ordenación por élestablecida. Esparta ocupa en la cultura griega de lostiempos posteriores y en la posteridad en general, laposición que él le asigna. Las elegías de Tirteo se hallan impregnadas de unethos pedagógico de estilo grandioso. Las altasexigencias de patriotismo y voluntad de sacrificio quepropone a los ciudadanos se hallaban, sin duda,justificadas por las circunstancias en que fueron
  • www.artnovela.com.arformuladas: el grave peligro en que se hallaba Espartaen las guerras mesenias. Pero no hubiera sido admiradoen los tiempos posteriores como el testimonio supremodel espíritu ciudadano de Esparta, si no hubieran vistoen él impreso el espíritu intemporal del estadoespartano. Las normas que impone al pensamiento y ala acción de los individuos no nacen de la tensión y lasexigencias que inevitablemente se siguen de la guerra.Son el fundamento del cosmos espartano en sutotalidad. En parte alguna revela la poesía griega, deun modo tan claro, cómo la creación poética surge dela vida de la comunidad humana. Tirteo no es unaindividualidad poética en el sentido actual. Es laexpresión del sentir universal. Revela la conviccióncierta de todo ciudadano consciente. De ahí que seexprese con frecuencia en la primera persona del plural:“¡Luchemos!” “¡Muramos!” Y aun cuando dice “yo”,no se trata de su yo subjetivo, mediante el cual dé libreexpresión artística a su conciencia personal, ni tansiquiera del yo del caudillo —dado que Tirteo fueconsiderado como un general—, sino (94) del youniversal, “de la voz pública de la patria”, como dijoDemóstenes.82 La conciencia viva de la comunidad a la cual sedirige otorga a sus juicios sobre lo “digno” y lo“indigno” la fuerza y la indiscutible necesidad quejamás hubiera adquirido el simple pathos personal.La íntima relación entre el individuo y la ciudad, incluso
  • www.artnovela.com.aren un estado como el espartano, era en tiempo de paz.para el ciudadano medio, solamente latente. Pero encaso de peligro la idea de la totalidad se manifestabasúbitamente con la mayor fuerza. La dura necesidadde la larga y dudosa guerra que acababa de empezar,fue el fundamento férreo en que se cimentó elespartano. En aquel grave momento no necesitaba sólomilitares y políticos de la mayor resolución. Teníatambién necesidad de hallar una expresión adecuadapara los nuevos valores humanos que se revelaban enla guerra. Heraldos de la areté habían sido, desde lostiempos primitivos, los poetas. Esta función le estabareservada a Tirteo. Como vimos, la leyenda lo hizoenviado de Apolo. Así halla certera expresión el hechomaravilloso de que. en caso de necesidad, surge, depronto, el guía espiritual adecuado. La nueva aretéciudadana, que las circunstancias exigen, halla porprimera vez su forma artística. Desde el punto de vista formal, la elegía deTirteo no es una creación original. Los elementosformales le eran dados. La forma métrica de la elegía—el dístico— es indudablemente más antigua. Susorígenes son oscuros para nosotros y lo eran ya paralos antiguos investigadores literarios. Se halla enconexión con el metro de la épica heroica y era, enaquellos tiempos, como ésta, apta para servir devehículo a todos los contenidos. La elegía no poseeuna forma “interna” como lo creyeron acaso los
  • www.artnovela.com.argramáticos antiguos. Guiados por la evoluciónposterior del género y por una falsa etimología,quisieron reducir todas las formas de la elegía a unaraíz común: el canto fúnebre. Fuera del metro, queen los tiempos más antiguos no tenía un nombreespecial para distinguirlo de la epopeya, la elegía sóloposeía un elemento constante: el hecho de hallarsedirigida a alguien, a un individuo o a una multitud. Esla expresión de una íntima comunidad entre el quehabla y aquellos a quienes se dirige. Esto es decisivopara la esencia de la elegía. En el caso de Tirteo setrata de la comunidad de los ciudadanos o de lajuventud espartana. Incluso el fragmento quecomienza en un tono de apariencia más reflexiva (frag. 9) halla su culminación y su término en la formade una exhortación; se dirige a los miembros de unacomunidad que. como de costumbre, no determina deun modo preciso, sino que da por presupuesta. Estaforma admonitoria expresa de un modo claro elcarácter educador de la elegía. Esto tiene de comúncon la épica. Sólo que la elegía, como la poesíadidáctica de los Erga hesiódicos, se dirige (95) de unmodo más directo y deliberado a una personalidaddeterminada. El contenido mítico de la epopeya actúaen un mundo ideal. Los discursos de la elegía, dirigidosa personas reales, nos sitúan en la actualidad real delpoeta. Pero, aunque su contenido dependa de la vida de
  • www.artnovela.com.arlos hombres a los cuales habla, su expresión poética seatiene al estilo de la epopeya homérica. Viste un asuntocontemporáneo con el lenguaje de la epopeya. Pero elasunto de Tirteo era mucho más adecuado para elloque el de Hesíodo, pues nada más cercano a la epopeyaque la lucha sangrienta y el heroísmo guerrero. Así nosólo pudo Tirteo tomar de Homero el materiallingüístico, palabras determinadas y modalidades deexpresión, sino que halló en las descripciones de batallasde la Ilíada y aun en sus discursos el modelo para susalocuciones, destinadas a levantar el ánimo de loscombatientes en momentos de peligro. No tenía másque separar aquellos fragmentos del trasfondo míticoque poseen en la epopeya y transportarlos a laactualidad viviente. Ya en la epopeya tienen las arengasuna vigorosa acción protréptica. Homero parece hablarno sólo a los personajes épicos de que se trata, sinotambién a los oyentes. Así lo sintieron los espartanos.Tirteo no tuvo más que transferir el poderoso ethosque alienta en las escenas homéricas a la realidad delas guerras mesenias, para crear su elegía. Tanto mejorcomprenderemos esta transferencia espiritual siconsideramos a Homero, como lo hacían en tiemposde Tirteo y de Hesíodo, ante todo como educador delos tiempos presentes y no sólo como narrador delpasado. Tirteo, en sus elegías, se sentía, sin duda alguna,como un verdadero homérida. Pero lo que confiere a
  • www.artnovela.com.arestos discursos a la nación espartana su verdaderagrandeza no es su mayor o menor fidelidad a losmodelos homéricos, ni en su conjunto ni en los detalles,sino la fuerza espiritual mediante la cual transporta lasformas artísticas y los contenidos épicos al mundoactual. Por poco que parezca quedar de personal enTirteo, si hacemos abstracción de su deuda al lenguaje,a los versos y a las ideas de Homero, su real originalidadaparece clara, desde nuestro punto de vista, siconsideramos que tras las formas y los primitivosideales heroicos se halla una autoridad moral y políticacompletamente nueva, para la cual intenta una nuevaacción educadora; la idea de una comunidad ciudadanaque trasciende toda individualidad y para la cual todosviven y mueren. El ideal homérico de la areté heroicaes transformado en el heroísmo del amor a la patria. Elpoeta aspira a que este espíritu impregne la vida detodos los ciudadanos. Quiere crear un pueblo, unestado de héroes. La muerte es bella cuando la sufreun héroe. Y se es un héroe cuando se cae por la patria.Esta idea confiere a su caída el sentido de una ofrendade la propia persona en aras de un bien más alto. El tercero de los poemas conservados manifiestadel modo más claro esta transformación de la areté.Hasta hace poco, por razones (96)puramente formales, se le consideró como posterior yse negó que perteneciera a Tirteo. En otro lugar hedado la prueba evidente de su autenticidad.83 En modo
  • www.artnovela.com.aralguno puede ser considerado como perteneciente a laépoca sofistica (siglo v). Evidentemente, Solón yPíndaro lo conocieron ya y Jenófanes, en el siglo VI,en uno de sus poemas que nos han llegado, maneja,elabora y transforma, sin duda alguna, varias de susideas capitales. Por otra parte, es evidente que Platónescogió esta elegía entre todos los poemas atribuidos aTirteo como el que mejor caracteriza el espíritu deEsparta.84 En él desarrolla el poeta, del modo máspenetrante, la esencia de la areté espartana. Alcanzamos aquí una perspectiva profundasobre el desarrollo histórico de este concepto desdeHomero y sobre la íntima crisis que sufrió el antiguoideal del hombre en el periodo de crecimiento de lacultura ciudadana. El poeta exalta la verdadera aretésobre cualesquiera otros bienes que, a juicio de suscontemporáneos, pudieran otorgar un valor y unaconsideración al hombre. “No quisiera mantener lamemoria de un hombre ni hablar de él por la virtud desus pies ni por la destreza en la lucha, aun cuandotuviera la grandeza y la fuerza de los cíclopes y vencieraen velocidad al tracio Bóreas.” Éstos son ejemploseminentes de la areté agonal, que los caballeros, desdelos tiempos de Homero, estimaban por encima de todoy que, en la última centuria, a consecuencia de losjuegos olímpicos, habían sido considerados, aun paralos luchadores ajenos a la nobleza, como la más altamedida de la realización humana. Pero Tirteo añade
  • www.artnovela.com.artodavía otras virtudes de la antigua aristocracia: “Yaunque fuera más bello que Titonos y más rico queMidas y Ciniras y más regio que Pelops. el hijo deTántalo, y tuviera una lengua más lisonjera queAdrasto, ni quisiera honrarle, aunque tuviera todaslas glorias del mundo, si no poseyera el valor guerrero.No se halla bregado en la lucha si no es capaz de resistirla muerte sangrienta en la guerra y luchar cuerpo acuerpo con su adversario. Esto es areté —exclama elpoeta, conmovido—, éste es el título más alto y másglorioso que puede alcanzar un joven entre loshombres. Bueno es para la comunidad, para la ciudady para el pueblo que el hombre se mantenga en pieante los luchadores y ahuyente de su cabeza toda ideade fuga.” No se diga que esto es retórica retardada.Algo análogo hallamos ya en Solón. Las raíces de lasformas retóricas penetran profundamente en lostiempos primitivos. La vivacidad de las repeticionesresulta del íntimo pathos con que es sentida la idea enque culmina la totalidad del poema: ¿cuál es elverdadero valor del hombre? La inusitadaacumulación de vigorosas negaciones que llena laprimera docena de versos y que lleva a su último gradola tensión del oyente, trae a la vista todas las ideas a lascuales se había concedido algún valor (97) y coloca enun mismo plano de inferioridad los más altos idealesde la antigua nobleza. Sin negarlos, empero, ni abolirlostotalmente, se revela entonces como el verdadero
  • www.artnovela.com.arprofeta del nuevo ideal, austero y severo, de laciudadanía: sólo existe una medida de la verdaderaareté: la ciudad y aquello que la favorece o la perjudica. De ahí pasa, naturalmente, a la revelación de la“recompensa” que lleva consigo el sacrificio de símismo en honor de la polis, lo mismo si se cae en lalucha que si se vuelve triunfante. “Pero aquel que caeentre los luchadores y pierde la vida tan querida, cubrede gloria a su ciudad, a sus conciudadanos y a su padre,y atravesado el pecho, el escudo y la armadura, esllorado por todos, jóvenes y viejos; su dolorosorecuerdo llena la ciudad entera y su tumba y sus hijosson honrados entre los hombres y los hijos de sushijos y todo su linaje; jamás se extingue el honor de sunombre y, aun cuando yazga bajo la tierra, se haceinmortal.” Nada es el honor de los héroes homéricos,por mucho que el cantor lo publique y se extiendasobre la faz de la tierra, ante el honor del simpleguerrero espartano, tal como lo describe Tirteo,profundamente arraigado en la comunidad ciudadanadel estado. La rigurosa comunidad, que aparece en laprimera parte del poema solamente como unaexigencia, se revela aquí como aquello que otorga alos ciudadanos todos sus valores ideales. El carácterciudadano del concepto de la areté heroica resulta, enla segunda parte, del carácter ciudadano de la idea dela gloria heroica que, en la concepción épica, acompañainseparablemente a aquélla. Garantía de ella es ahora
  • www.artnovela.com.arla polis. El “nombre” del héroe es preservado concerteza de la fugacidad del presente por la vidaperdurable de la comunidad. Los griegos primitivos no conocieron lainmortalidad del “alma”. Con la muerte corporal muereel hombre. La psyché de Homero significa más bien locontrario, la imagen corporal del hombre mismo, quevaga en el Hades como una sombra: una pura nada.Pero si alguien, mediante la ofrenda de su vida, seeleva a un ser más alto, por encima de la mera existenciahumana, le otorga la polis la inmortalidad de su yoideal, es decir, de su “nombre”. Desde entonces la ideade la gloria heroica conservó para los griegos este matizpolítico. El hombre político alcanza su perfecciónmediante la perennidad de su memoria en la comunidadpor la cual vivió o murió. Sólo el creciente menospreciodel estado, propio de los tiempos posteriores, y laprogresiva valoración del alma individual, que alcanzasu punto culminante con el cristianismo, hizo posibleque los filósofos consideraran el desprecio de la gloriacomo una exigencia moral. Nada parecido se hallatodavía en la concepción del estado de Demóstenes yCicerón. Con la elegía de Tirteo comienza el desarrollode la ética del estado. Así como preserva la memoriadel héroe caído. realza la figura del guerrero vencedor.“Jóvenes y viejos, le honran, la vida le ofrecesingularidad y distinción, nadie osa perjudicarle (98)u ofenderle. Cuando se hace viejo, infunde profundo
  • www.artnovela.com.arrespeto y dondequiera que se presenta se le cede ellugar.” En la estricta comunidad de la primitiva polisgriega esto no son simplemente bellas palabras. Aquelestado es realmente pequeño, pero tiene en su esenciaalgo heroico y, al mismo tiempo, profundamentehumano. Para los griegos, y aun para toda laAntigüedad, es el héroe la forma más alta de lahumanidad. El mismo estado que aparece aquí como la fuerzaideal que otorga un sentido a la vida de los ciudadanos,se ofrece en otro poema de Tirteo, como algoamenazador y espantable. Contrapone el poeta lamuerte gloriosa en el campo de batalla con la vidadesventurada y errante que constituye el destinoinevitable del hombre que no cumple, en la guerra,sus deberes ciudadanos y se ha visto obligado aabandonar su patria. Va errante por el mundo con supadre y su madre, su mujer y sus hijos. En su pobrezae indigencia, es un extraño dondequiera que vaya ytodos lo miran con ojos hostiles. Deshonra sulinaje y ultraja su noble figura y, dondequiera, le siguela injusticia y el envilecimiento. Es una pinturaincomparablemente vigorosa de la lógica inexorablecon que exige el estado los bienes y la sangre de susmiembros. Con el mismo realismo describe elpoeta el honor que confiere la patria a los valientesque el despiadado destino de los prófugos en eldestierro. No establece diferencia alguna entre los
  • www.artnovela.com.arque hayan sido desterrados por una necesidadexcepcional del estado porque huyeron ante el enemigoy los que abandonaron voluntariamente el país paraevitar el servicio militar y se hallan constreñidos avivir en otra ciudad. De la unión de estas dosdescripciones, de la elevación ideal y el poder brutaldel estado, resulta su naturaleza, análoga a la de losdioses; y así lo sintieron siempre los griegos. Elfundamento del bien común en las nuevas virtudesciudadanas no se hallaba, para el pensamientogriego, en un utilitarismo materialista, sino en el carácterreligioso del concepto universal de la polis. Frente ala areté de la epopeya, el nuevo ideal de la areté políticaes expresión de un cambio en la concepción religiosa.La polis es la suma de todas las cosas humanas y divinas. No puede sorprendernos que en otra elegía, muyfamosa en la Antigüedad, la Eunomia, se nos muestreTirteo como el mentor y el representante del ordenpolítico interior del estado. Se esfuerza en educar alpueblo de acuerdo con el principio fundamental de la“concepción” espartana tal como nos ha sido ya descritaen la prosa dórica de la antigua rhetra, que recogePlutarco en su Vida de Licurgo. Tirteo es el testimonioexcepcional de la Antigüedad de este preciosodocumento histórico que parafrasea, en lo esencial, ensu elegía.85 Evidentemente el poeta se manifiestasiempre en su función (99) de educador del estado. Ensus poemas se despliega la totalidad del cosmos
  • www.artnovela.com.arespartano, en la guerra y en la paz. Esto nos interesaaquí más que los problemas históricos relativos a laconstitución de estos dos poemas tan importantes parala historia de la antigua Esparta. El pensamiento que impregna la Eunomia es dela mayor importancia, lo mismo para el conocimientode la actitud personal de Tirteo que para el de suoposición al espíritu político de Jonia y de Atenas. Asícomo éstas jamás se sintieron ligadas por la autoridadde la tradición o del mito, sino que se esforzaron porregular la distribución de los derechos políticos deacuerdo con un pensamiento más o menos universal,social y justo, deriva Tirteo la eunomia espartana, a lamanera antigua, del poder de los dioses y ve en esteorigen su inviolable y más alta garantía. “El mismoZeus, el Crónida, el esposo de la coronada Hera, dioesta ciudad a los heráclidas. Junto con ellosabandonamos el ventoso Erineos y vinimos a la ampliaisla de Pelops.” Si consideramos este fragmento con ellargo pasaje en que reproduce el poeta lo fundamentalde la antigua rhetra, aparece claramente la vuelta a losorígenes míticos del estado espartano en la época delas primeras inmigraciones dóricas. La rhetra delimita los derechos del pueblo frenteal poder del rey y del consejo de los ancianos. Esta leyfundamental la deriva también Tirteo de la autoridaddivina. Ha sido sancionada y aun ordenada por eloráculo de Apolo deifico. Cuando el pueblo, consciente
  • www.artnovela.com.arde su fuerza, tras de una guerra victoriosa, pero dura,exige derechos políticos como premio de sus sacrificiosy se excede, acaso, en sus exigencias, le recordará Tirteoque sólo a los reyes —los “heráclidas”— debe el paíssu derecho. A ellos otorgó Zeus la ciudad, de acuerdocon el antiguo mito del estado, que considera lainmigración en el Peloponeso como el retorno de losheráclidas. Así, los reyes son el único vínculo legítimoentre el estado actual y el acto de donación divina quefundó el estado en el pasado. El oráculo deifico fundó,de un modo perenne, la posición legítima de los reyes. La Eunomia de Tirteo intenta dar unainterpretación auténtica al fundamento jurídico delcosmos espartano. Su construcción, derivada de unpensamiento, en parte racional y en parte mítico, dapor supuesta la fuerte realeza de las guerras mesénicas.Como lo muestra su poema sobre las virtudesciudadanas, Tirteo no fue, en Modo alguno, unreaccionario. Al intentar establecer una ética del estadofrente a la ética de los nobles y propugnar la unión detodos los ciudadanos, considerados como guerreros,dentro del estado, aparece más bien como unrevolucionario. Sin embargo, se halla lejos de lademocracia. Como muestra la Eunomia, el pueblo esla comunidad del ejército. Vota SÍ o NO ante lasproposiciones del consejo, pero no goza de la libertadde hablar. Fue probablemente difícil mantener esteorden de cosas después de la guerra. Pero es evidente
  • www.artnovela.com.arque las autoridades usaron de la autoridad popular,adquirida por (100) Tirteo, comocaudillo espiritual de la guerra, para mantener el “ordenjurídico” ante las crecientes demandas del pueblo. El Tirteo de la Eunomia pertenece a Esparta. ElTirteo de las elegías guerreras pertenece a la Greciaentera. La imagen de un nuevo heroísmo ciudadanoque, a partir del peligro y de la guerra, penetró en lasluchas sociales de un mundo menos heroico, encendióel fuego de una nueva y auténtica poesía. Nacida enun momento de serio peligro para el destino del estado,adquirió un lugar firme al lado de los ideales de laepopeya homérica. Poseemos otra elegía guerrera delpoeta jónico Calinos de Éfeso, no muy anterior a Tirteo.Por su forma y por su contenido, invita a unacomparación entre ambos poetas. Su relación no escompletamente clara y es posible que seancompletamente independientes entre sí. Calinos sedirige a sus conciudadanos para que resistan con valora los enemigos; un fragmento de otro poema permitecolegir que se trata de las hordas bárbaras de loscimerios que habían invadido el Asia Menor ypenetraban ya en el reino de Lidia. En la mismasituación y en condiciones análogas, surge una creaciónpoética del mismo orden. En lo formal, hallamos enCalinos la misma dependencia de Homero y lamisma penetración de la forma épica en el espíritu dela comunidad ciudadana.
  • www.artnovela.com.ar Pero lo que para los efesios y sus ciudadanos,exentos de sentido político, fue un arrebatoexcepcional, se convirtió en Esparta en una actitudpermanente y devino la forma fundamental de sueducación. Tirteo impregnó para siempre a laciudadanía espartana de la nueva idea de la comunidady del heroísmo que dio al estado espartano su sellohistórico. Su voz como educador, según la idea heroicadel estado, traspasó pronto los límites de Esparta.Dondequiera que entre los griegos se mantuvo lavirilidad ciudadana y su exigencia por el estado y sehonró la memoria de los héroes, fue Tirteo el poetaclásico de la conciencia ‘“espartana”, incluso en losestados no espartanos y aun en los enemigos deEsparta, como Atenas.86 Sus versos resuenan en losepigramas funerarios del siglo V, en las tumbas de losguerreros caídos y en las oraciones fúnebres públicasque se pronunciaban en el estado ateniense en elsiglo IV, en honor de sus muertos. Eran recitados enlos simposios al son de la flauta. Los oradores áticos,como Licurgo, trataban de imprimirlos en el corazónde los jóvenes como los poemas de Solón. Paraexplicar la posición de los guerreros en su estado ideal,Platón toma por modelo a Tirteo, cuando propugnahonrar a los guerreros más alto que a los vencedoresde Olimpia.87 En las Leyes nos dice que la Espartadel siglo IV posee, en Tirteo. la más alta manifestacióndel espíritu del estado dórico, cuya finalidad se halla
  • www.artnovela.com.aren la educación pública de los (101) ciudadanos, esdecir, en la formación para la destreza guerrera. Todoslos espartanos se hallan “saciados” de su espíritu,88incluso los que tenían que habérselas con él, aun losno espartanos que, como él mismo, no considerabanque fuera definitiva y perfecta aquella concepción dela esencia del estado y de la más alta excelencia humana. La evolución no podía detenerse en Tirteo. Peroincluso cuando, en el transcurso del tiempo, setransformó, para los griegos, el espíritu de la verdaderaareté, las ideas tan apasionadamente defendidas porTirteo y la antigua forma que imprime en sus poemasa la verdadera virtud, impregnan las nuevas exigenciasy los nuevos ideales. Es la verdadera idea griega de la“cultura”. Una vez acuñada, la forma conserva suvalidez aun en ulteriores y más altos estados y todo lonuevo es preciso que se contraste en ella. Así el filósofoJenófanes de Colofón,89 cien años más tarde que Tirteo,trata de transformar aquellas ideas y sostiene que sólola fuerza espiritual ha de mantener el más alto rango enel estado; y Platón, continuando aquella evolución yen el estado ideal que propone en las Leyes, pone a lajusticia al lado y por encima del valor.16 En este sentidoreelabora la poesía de Tirteo para ponerla de acuerdocon el espíritu de aquel estado. La crítica de Platón se dirige menos contra Tirteoque contra los excesos de fuerza del estado espartanocontemporáneo, cuyo fundamento halla en aquellos
  • www.artnovela.com.arpoemas guerreros. Ni aun sus más grandes admiradorespodrían descubrir en aquella Esparta inflexible yunilateral resto alguno de espíritu musical y poético.En este sentido, son elocuentes el silencio de Jenofontey los esfuerzos fallidos de Plutarco para llenar aquellalaguna. No necesitamos hacer de esta falla una virtud.Afortunadamente, a pesar de lo fragmentario denuestras tradiciones y documentos, podemos demostrarque la Esparta antigua de los tiempos heroicos del sigloVII poseía una vida más rica y se hallabacompletamente libre de la pobreza espiritual que nosofrece de un modo tan vigoroso la imagen histórica deEsparta. Aunque Tirteo otorga, con justicia, un valormás alto a la aptitud guerrera que a la formacióngimnástica del cuerpo, la lista de los vencedores en losjuegos olímpicos en los siglos VII y VI, sobre tododespués de las guerras mesénicas, demuestra, por elpredominio de los nombres espartanos sobre los delos otros estados participantes, el valor supremo queconcedían a estas luchas pacíficas y civiles. Aun en lo que respecta al arte y a la música no seopone la antigua Esparta a la vida alegre del resto delas ciudades griegas con el gesto de adusto rigor quefue considerado ulteriormente como lo esencial de lavida espartana. Las excavaciones han revelado laexistencia de una arquitectura activa y animada,fuertemente influida (102) por los modelos de la Greciaoriental. Esto coincide con la introducción de la elegía
  • www.artnovela.com.arjónica por Tirteo. Al mismo tiempo, fue llamado elgran músico Terpandro de Lesbos, el inventor de lacítara de siete cuerdas, para dirigir el coro de las fiestasreligiosas y organizarlo de acuerdo con el sentido desus innovaciones. La Esparta de los tiempos posterioresadoptó rígidamente los módulos de Terpandro yconsideró toda ulterior innovación como unarevolución contra el estado. Pero esta misma rigidezmuestra hasta qué punto la antigua Esparta consideróla educación musical como algo esencial para laformación del ethos humano en su totalidad. Fácil esimaginar el influjo de esta fuerza artística en una épocaen que pudo desarrollarse con la plenitud de su vitalidadoriginaria. Los abundantes restos de poesías corales deAlemán, lírico sárdico ciudadano de Esparta, completanla imagen de la Esparta arcaica de manera perfecta.Debió de encontrar en su nueva patria ambientepropicio para el pleno desarrollo de sus actividades.El lenguaje y la forma de Tirteo son enteramentehoméricos. Alemán introduce, con plena conciencia,el dialecto lacónico en la lírica coral. Sus versos, escritospara los coros de muchachas espartanas, brotan delhumor penetrante y de la fuerza realista de la razadórica, que sólo se manifiestan en rasgos singulares através de la estilización homérica de las elegías de Tirteo.Las canciones de Alemán, en las cuales se mencionanominalmente a las muchachas del coro y se pregonan
  • www.artnovela.com.arsus premios y sus pequeñas ambiciones y envidias,nos transportan, con análoga vivacidad y realismo, alas rivalidades de los agones musicales de la antiguaEsparta y nos muestran que el espíritu de emulaciónen el sexo femenino no era inferior al de los hombres.En ellos se revela también, con la mayor claridad, quela condición de la mujer en la vida pública y privadade Esparta era mucho más libre que entre los jonios,influidos por las costumbres asiáticas, y que en Atenas,influida, a su vez, por los jonios. Este rasgo, comootras muchas peculiaridades de la raza dórica, en lascostumbres y en el lenguaje, son un resto de los usosde la raza invasora y dominante, que se conservaronallí mucho más que en cualquier otro lugar de Grecia.
  • www.artnovela.com.ar VI. EL ESTADO JURÍDICO Y SU IDEALCIUDADANO (103) LA CONTRIBUCIÓN del resto de las ciudadesgriegas a la formación del hombre político se halladelimitada de un modo menos preciso que la de Esparta.No es posible mencionar estado alguno que haya dado,en este sentido, pasos tan decisivos. Por primera vez,en la Atenas del siglo VI, nos hallamos de nuevo anteuna tradición segura. Entonces y allí, halló su expresiónel nuevo espíritu que se apoderó del estado en lascreaciones de Solón. Pero el estado jurídico áticopresupone una larga evolución, puesto que Atenas esla última de las grandes ciudades griegas que apareceen la historia. La dependencia en que se halla Solón enrelación con la cultura jónica no deja lugar a dudas.Del mismo modo es preciso buscar en Jonia, el paísdel más intenso movimiento espiritual y crítico deGrecia, el origen de las nuevas ideas políticas.Desgraciadamente nos hallamos muy mal informadossobre las relaciones políticas de las colonias. Nos vemos
  • www.artnovela.com.arobligados a sacar conclusiones retrospectivas a partirde estadios posteriores y de acaecimientos análogos,ocurridos en otros lugares. Con la excepción de Calinos, que hemosmencionado antes, no parece que Jonia nos ofrezcauna poesía política análoga a la de Tirteo y Solón. Noes legítimo atribuir esta falta de una poesía política a lapura casualidad. Tiene evidentemente su fundamentoprofundo en la naturaleza de la raza jonia. Los jonios,como todos los griegos del Asia Menor, carecen deenergía política constructiva y en parte alguna handejado una formación estatal permanente y activa.Verdad es que en los tiempos de sus invasiones vivieronuna época heroica, cuya memoria perpetuó la epopeyahomérica, y sería un error representárnoslos como elpueblo sensual y muelle que conocemos en la épocainmediatamente anterior a las guerras persas. Su historiase halla llena de guerras sangrientas y sus poetasCalinos, Arquíloco, Alceo y Mimnermo pertenecenevidentemente a una estirpe guerrera. Pero el estadono es nunca para ellos el último fin, como en Espartay Atenas. El papel de los jonios en el desarrollo de lahistoria del espíritu griego ha sido el de libertar lasfuerzas individuales, aun en el campo político. Perolos estados coloniales de Jonia no poseyeron la aptitudde organizar estas nuevas fuerzas y de reforzarsemediante ellas. Sin embargo, allí penetraron porprimera vez las ideas políticas cuyo impulso fructífero
  • www.artnovela.com.ardio lugar a la nueva organización del estado en lasciudades de la metrópoli. Los primeros reflejos de la vida de la polis joniase hallan en los poemas homéricos. La guerra de losgriegos contra Troya no ofrecía ocasión alguna para ladescripción de la ciudad helénica, puesto que lostroyanos eran considerados por Homero comobárbaros. Pero (104) cuando el poeta nos refiere ladefensa de Troya aparecen involuntariamente rasgosde una polis jónica y Héctor, el libertador de la patria,se convierte en el modelo de Calinos y de Tirteo. Aquí,y especialmente en Calinos (ver supra, p. 100), nosparece hallarnos ya muy cerca del ideal espartano. Sóloque la ciudad estado jónica tomó pronto otra direccióny ésta se manifiesta también en la epopeya. En elúnico lugar en que la Ilíada nos ofrece una ciudaden estado de paz, en la descripción del escudo deAquiles, nos hallamos en el centro de la ciudad, en laplaza del mercado, donde se desarrolla un juicio: losancianos, sentados en pulidas piedras y en círculosagrado, discuten una sentencia.90 Las estirpes noblestoman una parte importante en la administración de lajusticia, antes reservada al rey. Las famosas palabrascontra la división del gobierno demuestran que todavíaexistía el rey, pero que su posición era, a menudo, yaprecaria. La descripción del escudo nos habla tambiénde los bienes de la corona y de la complacencia del reyal contemplar el cultivo de los campos.91 Pero se
  • www.artnovela.com.artrata, probablemente, de un propietario noble, ya quela epopeya otorga también a los señores el título debasileus. La forma de vida agraria propia de lametrópoli, en la cual se fundaba la posesión del poder,subsistió en las colonias sin modificación alguna. Otroejemplo nos ofrece el rey feacio Alcinoo. A pesar deser el rey legítimo, por herencia, sólo tiene en elconsejo de los ancianos la presidencia de honor. Nonos hallamos lejos del tránsito de la monarquía a laaristocracia. La función del rey queda reducida a lade sacerdote supremo o funcionario epónimo, sin queeste título lleve consigo ningún derecho particular.Este desarrollo nos es mejor conocido en Atenas. Perose manifiesta también en otros lugares. En Atenas, lamonarquía de los Códridas se desvanece gradualmenteen la sombra y deja lugar a la aristocracia, tal como lahallamos en tiempos de Solón. Escapa a nuestroconocimiento determinar cuánto tiempo después delas inmigraciones tuvo lugar esta típica evolución enJonia. La estrechez de la costa en la cual tuvo lugar larepetida serie de las invasiones y la imposibilidad depenetrar de un modo profundo en el interior del país,ocupado por pueblos políticamente desorganizados ybárbaros, tal como los lidios, los frigios y los carianos,condujo a las ciudades de la costa, con el progreso dela seguridad de la navegación, cada vez más, al comerciomarítimo. Esto convirtió pronto a la nobleza poseedora
  • www.artnovela.com.aren empresaria. Los griegos coloniales, desde que sesepararon de la metrópoli, se convirtieron pronto enun pueblo menos sedentario y menos apegado a latierra. La Odisea refleja ya la enorme amplitud de loshorizontes que alcanzaron sobre el mar y el nuevo tipohumano creado por los navegantes de Jonia. Odiseono es ya tanto el tipo del caballero luchador como (105)la encarnación del aventurero y explorador y de la ágily astuta destreza de los jonios, habituados a moverseen todos los países y de salir airosos en todas partes.La perspectiva de la Odisea alcanza, por el este, hastaFenicia y Colcis; por el sur, hasta Egipto; por el oeste,hasta Sicilia y la Etiopía occidental, y por el norte, sobreel Mar Negro, hasta el país de los cimerios. Escompletamente habitual la narración del encuentro delnavegante con un tropel de naves y mercaderes fenicios,cuyo comercio abrazaba el Mediterráneo entero y hacíala más peligrosa competencia a los griegos. Es tambiénuna verdadera epopeya del mar el viaje de losargonautas con sus maravillosas narraciones sobrepaíses y pueblos lejanos. El comercio jónico creciócon el rápido desarrollo industrial de las ciudades delAsia Menor a compás del cual fue desapareciendo eltipo de vida agraria. Realizó un progreso decisivomediante la introducción de la acuñación del oro porlos vecinos de Lidia y la sustitución del trueque por elcambio monetario. Signo seguro de la sobrepoblaciónde las ciudades marítimas de Jonia, pequeñas en
  • www.artnovela.com.arrelación con nuestros hábitos, es que, desde el sigloVIII al siglo VI, participaron de un modopreponderante, junto con la metrópoli, en lacolonización de las costas del Mediterráneo, delProponto y del Ponto. A falta de otras tradicioneshistóricas, el extraordinario número de coloniasfundadas por la sola ciudad de Mileto es testimonio dela fuerza expansiva, el espíritu de empresa y la vidapalpitante que dominaron en aquella época en lasciudades griegas del Asia Menor. Pronta vivacidad, libre perspicacia e iniciativapersonal son las características predominantes en elnuevo tipo humano que allí nació. Con el cambio delas formas de existencia debió de nacer también unnuevo espíritu. La ampliación de los horizontes y elsentimiento de la propia energía abrió el camino a unamultitud de osadas ideas. El espíritu de críticaindependiente que hallamos en la poesía individual deArquíloco y en la filosofía milesia, debió de penetrartambién en la vida pública. No poseemos informaciónalguna sobre las luchas interiores que debieron de tenerlugar allí como en cualquier otro lugar del mundogriego. Pero la serie de testimonios que ensalzan lajusticia como fundamento de la sociedad humana, seextiende en la literatura jonia, desde los tiemposprimitivos de la epopeya a través de Arquíloco yAnaximandro, hasta Heráclito. Esta alta estimación delderecho por los poetas y los filósofos no precede a la
  • www.artnovela.com.arrealidad tal como es posible pensarla. Es, por elcontrario, tan sólo el reflejo de la importanciafundamental que debieron de tener aquellos estímulosen la vida pública de aquellos tiempos, es decir, desdeel siglo VIII hasta comienzos del siglo v. Desde Hesíodo,concuerda el coro de los poetas continentales. Y entretodos resuena la voz de Solón de Atenas. Toda manifestación del derecho estuvo, hastaentonces, de un modo indiscutible, en manos de losnobles, que administraban justicia sin leyes escritas,de acuerdo con la tradición. Pero la agudización (106)creciente de la oposición entre los nobles y losciudadanos libres, que debió de surgir comoconsecuencia del enriquecimiento de los ciudadanosajenos a la nobleza, condujo fácilmente al abusopolítico de la magistratura y a la exigencia de leyesescritas por el pueblo. El reproche de Hesíodo contralos caballeros venales que en su función de juecesconculcan el derecho, era el antecedente necesario deesta demanda general. Mediante él, la palabra derecho,diké, se convierte en el lema de la lucha de clases. Lahistoria de la codificación del derecho en las diversasciudades se desarrolla a través de siglos y sabemosmuy poco acerca de ella. Pero aquí hallamos elprincipio que la inspiraba. El derecho escrito equivalíaal derecho igual para todos, altos y bajos. Ahora, comoantes, pueden seguir siendo jueces los nobles y no loshombres del pueblo. Pero en lo futuro se hallan sujetos,
  • www.artnovela.com.aren sus juicios, a las normas fijas de la diké. Homero nos muestra el antiguo estado de cosas.Por lo general, designa el derecho con otra palabra:themis. Zeus daba a los reyes de Homero “el cetro ythemis”. Themis es el compendio de la altezacaballeresca de los primitivos reyes y señores nobles.Etimológicamente significa “ley”. Los caballeros delos tiempos patriarcales decían el derecho de acuerdocon la ley proveniente de Zeus, cuyas normas creabanlibremente según la tradición del derechoconsuetudinario y su propio entender y saber. Elconcepto de diké no es etimológicamente claro.Procede del lenguaje procesal y no es menos antiguoque themis.92 Se decía de las partes contendientes que“dan y toman diké”. Se comprendía así en una mismapalabra la decisión y el cumplimiento de la pena. Elculpable “da diké”, lo cual equivale originariamente aindemnización o compensación. El perjudicado, cuyoderecho restablece el juicio, “toma diké”. El juez“adjudica diké”. La significación fundamental de dikéequivale así aproximadamente a dar a cada cual lodebido. Significa, al mismo tiempo, concretamente,el proceso, el juicio y la pena. Sólo que en este caso,la significación intuitiva no es, como de ordinario, laoriginaria, sino la derivada. El alto sentido que tomala palabra en la vida de la polis posterior a los tiemposhoméricos, no se desarrolla a partir de esta significaciónexterior y más bien técnica, sino como el elemento
  • www.artnovela.com.arnormativo que se halla en el fondo de aquellas antiguasfórmulas jurídicas conocidas de todos. Significa quea cada cual es debido y que cada cual puede exigir y,por tanto, el principio mismo que garantiza estaexigencia, en el cual es posible apoyarse cuando hybris—cuya significación originaria corresponde a la accióncontraria al derecho— (107) perjudica a alguien. Asícomo themis se refiere más bien a la autoridad delderecho, a su legalidad y validez, diké significa elcumplimiento de la justicia. Así se comprende que enun tiempo de lucha por la aspiración al derecho de unaclase, que hasta entonces había recibido el derechosólo como themis. es decir, como una ley autoritaria,la palabra diké se convirtiera necesariamente enbandera. La apelación a la diké se hizo cada día másfrecuente, más apasionada y más apremiante. En el origen tenía, empero, esta palabra unaacepción más amplia que la hacía más adecuada paraaquellas luchas: la significación de igualdad. Ambassignificaciones debieron de hallarse comprendidas enel mismo germen. Para llegar a su mejor comprensión,es preciso pensar en la idea popular originaria según lacual es necesario pagar lo mismo con lo mismo,devolver lo mismo que se ha recibido y dar unacompensación igual al perjuicio causado. Es evidenteque esta intuición fundamental deriva de la esfera delos derechos reales, y ello coincide con lo que sabemosde la historia del derecho en otros pueblos. Este aspecto
  • www.artnovela.com.arde la igualdad en la palabra diké es mantenido en elpensamiento griego a través de todos los tiempos.Incluso la doctrina del estado de los siglos posterioresdepende de él y sólo trata de obtener una nuevaelaboración del concepto de igualdad que, en el sentidomecanizado a que llegó en el estado jurídico de lademocracia, se oponía bruscamente a la doctrinaaristocrática de Platón y Aristóteles sobre la desigualdadde los hombres. Para los tiempos antiguos, la exigencia de underecho igual constituyó el fin más alto.93 Proporcionóuna medida para juzgar en las pequeñas disputas sobrelo mío y lo tuyo y atribuir a cada cual lo suyo. Aquí serepite, en la esfera jurídica, el mismo problema quehallamos, en el mismo tiempo, en la esfera económicay que condujo a la fijación de normas de peso y medidapara el intercambio de bienes. Se buscaba una “medida”justa para la atribución del derecho y se halló en laexigencia de igualdad implícita en el concepto de ladiké. La multiplicidad de sentidos de esta norma puedeconducir fácilmente a error. Pero esto la hacía, desdeel punto de vista práctico, más adecuada para servir depalabra de combate en las luchas políticas. (108) Podíaentenderse por ella la simple igualdad de los que notenían derechos iguales, es decir, de los ajenos a lanobleza, ante el juez o ante la ley, cuando existía. Podíasignificar también la activa participación de todos en
  • www.artnovela.com.arla administración de la justicia o la igualdadconstitucional de los votos de todos los individuos enlos asuntos del estado o, finalmente, la igualparticipación de todos los ciudadanos en los puestosdirigentes, actualmente en poder de la aristocracia. Noshallamos aquí en el comienzo de una evolución quedebía conducir, a través de la sucesiva mecanización yextensión de la idea de la igualdad, al establecimientode la democracia. Esto no deriva, sin embargo, de unmodo necesario, de la exigencia de la igualdad dederechos para todos ni de la demanda de leyes escritas.Ambas cosas se hallan también en los estadosoligárquicos y monárquicos. Lo característico de lademocracia extrema no es que el estado se halle bajo eldominio de la ley, sino de la masa. Debían pasar todavíalargos siglos antes que esta forma de estado sedesarrollara y se extendiera en Grecia. Antes de llegar a ella asistimos al desarrollo deuna serie de grados intermedios. El más antiguo deellos es una especie de aristocracia. Pero no es ya lamisma de antes. La diké se ha constituido en unaplataforma de la vida pública, ante la cual sonconsiderados como “iguales”, altos y bajos. Inclusolos nobles debían someterse al nuevo ideal políticoque surgió de la conciencia jurídica y se constituyóen medida para todos. En los tiempos venideros deluchas sociales y violentas revoluciones, los noblesmismos se vieron obligados a buscar amparo en ella.
  • www.artnovela.com.arEn el lenguaje mismo se revela la formación del nuevoideal. Desde los tiempos más antiguos hallamos unaserie de palabras que designan determinadas clasesde delitos, como adulterio, asesinato, robo, hurto. Peronos falta un concepto general para designar la propiedadmediante la cual evitamos estas transgresiones y nosmantenemos en los límites justos. Para ello acuñó elnuevo tiempo el término abstracto “justicia”,dikaiosyne, al mismo tiempo que creó, en los tiemposde la más alta estimación de las virtudes agonales,sustantivos correspondientes a la destreza en la lucha,al valor en las luchas pugilísticas, etcétera, de los cualescarecen las lenguas modernas.94 La nueva palabrasurgió de la progresiva intensificación del sentimientode derecho y de su representación en un determinadotipo de hombre, en una determinada areté.Originalmente, las aretai eran tipos de excelencias quese poseían o no. En los tiempos en que la areté de unhombre equivalía a su valor se situaba este momentoético en el centro, y todo el resto de las excelencias quepodía poseer un hombre se subordinaban a ella y debían(109) ponerse a su servicio. La nueva dikaiosyne eramás objetiva. Se constituyó en la areté por excelencia,desde el momento en que se creyó poseer, en la leyescrita, el criterio infalible de lo justo y lo injusto.Mediante la fijación escrita de nomos, es decir, delderecho usualmente válido, el concepto de la justiciaalcanzó un contenido palpable. Consistió en la
  • www.artnovela.com.arobediencia a las leyes del estado, del mismo modo quemás tarde la “virtud cristiana” consistió en la obedienciaa los mandatos divinos. Así, la voluntad de justicia que se desarrolló en lacomunidad de vida de la polis, se convirtió en unanueva fuerza educadora, análoga al ideal caballerescodel valor guerrero en los primeros estadios de la culturaaristocrática. En las elegías de Tirteo, este viejo idealfue aceptado para el estado espartano y elevado a lacategoría de virtud general ciudadana.95 En el nuevoestado, legal y jurídico, nacido de graves luchas internaspor la constitución, este tipo espartano, puramenteguerrero, no podía valer como la única y universalrealización del hombre político. Pero, como lo muestrael llamamiento de Calinos a sus conciudadanos noguerreros, para la defensa del país contra la invasiónde los bárbaros, el valor viril era también necesario enel estado jónico, en ciertos momentos decisivos.Cambió no sólo su lugar en el dominio total de la areté.El valor ante el enemigo, hasta la entrega de la vida porla patria, es una exigencia que impone la ley a losciudadanos y cuyo incumplimiento lleva consigo gravespenas. Pero es sólo una exigencia entre otras. El hombrejusto, en el sentido concreto que esta palabra tomódesde entonces en el pensamiento griego, es decir, elque obedece a las leyes y se rige por sus mandatos,cumple también su deber en la guerra.96 El antiguo,libre ideal de la areté heroica de los héroes homéricos
  • www.artnovela.com.arse convierte en un riguroso deber hacia el estado alcual se hallan sometidos todos los ciudadanos sinexcepción, del mismo modo que se hallan obligados arespetar los límites entre lo mío y lo tuyo. Entre lasfamosas sentencias poéticas del siglo VI se halla elverso, con frecuencia citado por los filósofosposteriores, que resume todas las virtudes en la justicia.Así queda definida de un modo riguroso y completo laesencia del nuevo estado legal.97 El concepto de la justicia, considerada como laforma de la areté que comprende y cumple todas lasexigencias del ciudadano perfecto, supera naturalmentea todas las anteriores. Pero los grados anteriores de laareté no son por ello suprimidos, sino elevados a unanueva forma más alta. Éste es el sentido de la demandade Platón en las Leyes, cuando afirma que en el estadoideal debiera ser “reelaborado” (110) el poema de Tirteoque estima el valor como la más alta areté, de talmodo que se pusiera a la justicia en lugar del valor.98Platón no intenta excluir la virtud espartana, sino sóloponerla en su lugar y subordinarla a la justicia. Espreciso estimar de otro modo el valor en la guerra civilque el valor frente al enemigo de la patria.99 Paramostrar que toda areté se halla comprendida en el idealdel hombre justo nos ofrece Platón un ejemploluminoso. Ordinariamente distingue cuatro“virtudes”: el valor, la piedad, la justicia y la prudencia.Prescindimos aquí de que en la República y aun en
  • www.artnovela.com.arotros lugares aparezca en lugar de la piedad lasabiduría filosófica. Este canon de las denominadascuatro virtudes platónicas, lo hallamos ya en Esquilocomo la suma de la verdadera virtud ciudadana. Platónlo ha tomado simplemente de la ética de las antiguaspolis helénicas.100 Pero la multiplicidad de este canonno le impide reconocer que en la justicia está contenidatoda la areté.101 Lo mismo ocurre en la Éticanicomaquea de Aristóteles. Distingue un númeromucho mayor de aretai que Platón, pero al hablarde la justicia afirma un doble concepto de esta virtud:existe una justicia, en el sentido estricto, el jurídico, yen un sentido más general, que incluye la totalidad delas normas morales y políticas. En ésta reconocemossin dificultad el concepto de justicia del antiguo estadolegal helénico. Aristóteles invoca expresamente elverso antes mencionado que incluye todas las virtudesen la justicia.102 La ley regula con sus preceptos lasrelaciones de los ciudadanos con los dioses del estado,con sus conciudadanos y con los enemigos de la patria. El origen de la ética filosófica de Platón y deAristóteles en la ética de la vieja polis, no fue conocidopor los tiempos posteriores habituados a considerarlacomo la ética absoluta e intemporal. Cuando la iglesiacristiana empezó a considerarla, halló sorprendente quePlatón y Aristóteles mencionara el valor y la justiciacomo virtudes morales. Y tuvo que habérselas con estehecho originario de la conciencia moral de los griegos.
  • www.artnovela.com.arPara una generación ajena a la comunidad política y alestado, en el sentido antiguo de la palabra, y desde elpunto de vista de una ética puramente individual yreligiosa, no era comprensible más que como unaparadoja. Así compusieron disertaciones doctoralessinfín sobre el problema de si el valor es una virtud ycómo es posible que lo sea. Para nosotros, la aceptaciónconsciente de la antigua ética de la polis por la éticafilosófica posterior y el influjo que a través de ellaejerció sobre la posteridad, es (111) un procesoperfectamente natural de la historia del espíritu.Ninguna filosofía vive de la pura razón. Es sólo laforma conceptual y sublimada de la cultura y lacivilización, tal como se desarrolla en la historia. Entodo caso, esto es cierto para la filosofía de Platón yAristóteles. No es posible comprenderlas sin la culturagriega ni la cultura griega sin ellas. El tránsito histórico que acabamos de avanzar,mediante el cual la filosofía del siglo IV a. c. acepta laética de la polis antigua y su ideal humano, halla suexacta analogía en el tiempo del nacimiento de la culturade la polis. También ésta ha aceptado para sí los estadiosprecedentes de la moralidad. No sólo se apropió laareté heroica de Homero, sino también las virtudesagonales, la herencia entera de los tiemposaristocráticos, tal como lo hizo en su tiempo laeducación espartana del estado, dentro de lo que noses dable conocer. La polis animaba a sus ciudadanos a
  • www.artnovela.com.arcompetir en los juegos olímpicos y en otras luchas ypremiaba con los más altos honores a los que volvíanvencedores. Al principio, la victoria hacía honor sóloal linaje del vencedor. Con el crecimiento delsentimiento de solidaridad de la población entera, sirvióad maiorem patriae gloriam. Del mismo modo queen las luchas gimnásticas, participaba la polis, mediantesus hijos, en las tradiciones musicales antiguas y en elcultivo del arte. Creó la isonomia, no sólo en la esferadel derecho, sino también en los más altos bienes de lavida que había creado la cultura noble y se convertíaahora en patrimonio común de los ciudadanos. La enorme fuerza de la polis sobre la vida de losindividuos se fundaba en la idealidad del pensamientode la polis. El estado se convirtió en un ser propiamenteespiritual que recogía en sí los más altos aspectos de laexistencia humana y los repartía como dones propios.En este respecto, pensamos hoy ante todo en laaspiración del estado a conferir la educación a susciudadanos en la edad juvenil. Pero la educaciónpública de los jóvenes es una demanda que formulapor primera vez la filosofía del siglo IV. Entre losestados más antiguos, sólo Esparta ejerce un influjoinmediato sobre la formación de la juventud. Noobstante, aun fuera de Esparta, fue el estado, en lostiempos del desarrollo de la cultura de la polis, eleducador de sus ciudadanos, puesto que consideró losconcursos gimnásticos y musicales que se celebraban
  • www.artnovela.com.aren honor de los dioses, como una especie de auto-representación ideal y se puso a su servicio. Tales sonlas más altas representaciones de la cultura espiritual ycorporal de aquellos tiempos. Con razón denominaPlatón a la gimnasia y a la música la “antiguaeducación” (±ÁDZ¯± À±¹´µ¯±). El cuidado de estacultura, originariamente aristocrática, por las ciudades,en forma de grandes y costosos concursos, no selimitaba a desarrollar el espíritu de lucha y el interésmusical. En la competencia se formaba el verdaderoespíritu de la comunidad. Así, resulta fácilmentecomprensible (112) el orgullo de los ciudadanos griegospor ser miembros de su polis. Para la plena designaciónde un heleno no sólo es necesario su nombre y el de supadre, sino también el de su ciudad natal. La pertenenciaa una ciudad tenía para los griegos un valor idealanálogo al sentimiento nacional para los modernos. La polis, como suma de la comunidad ciudadana,da mucho. Puede exigir, en cambio, lo más alto. Seimpone a los individuos de un modo vigoroso eimplacable e imprime en ellos su sello. Es la fuente detodas las normas de vida válidas para los individuos.El valor del hombre y de su conducta se mideexclusivamente en relación con el bien o el mal que leproporciona. Tal es el resultado paradójico de la luchainauditamente apasionada por la obtención del derechoy de la igualdad de los individuos. Con la ley se forjael hombre una nueva y estrecha cadena que mantiene
  • www.artnovela.com.arunidas las fuerzas y los impulsos divergentes y loscentraliza como nunca lo hubiera podido hacer elantiguo orden social. El estado se expresaobjetivamente en la ley, la ley se convierte en rey, comodijeron los griegos posteriores,103 y este señor invisibleno sólo somete a los transgresores del derecho e impidelas usurpaciones de los más fuertes, sino que introducesus normas en todas las esferas de la vida, antesreservadas al arbitrio individual. Traza límites ycaminos, incluso en los asuntos más íntimos de la vidaprivada y de la conducta moral de sus ciudadanos. Eldesarrollo del estado conduce, así, a través de la luchapor la ley al desenvolvimiento de nuevas y másdiferenciadas normas de vida. Tal es la significación del nuevo estado para laformación del hombre. Dice Platón, con razón, quecada forma de estado lleva consigo la formación de undeterminado tipo de hombre, y lo mismo él queAristóteles exigen de la educación del estado perfectoque imprima en todos el sello de su espíritu.104 “Educadoen el ethos de la ley” dice la fórmula, constantementerepetida, del estado del siglo IV.105 De ella se desprendeclaramente la inmediata significación educadora de laerección de una norma jurídica, universalmente válidamediante la ley escrita. La ley representa el estadio másimportante en el camino que conduce desde laeducación griega, de acuerdo con el puro idealaristocrático, hasta la idea del hombre formulada y
  • www.artnovela.com.ardefendida sistemáticamente por los filósofos. Y la éticay la educación filosófica se enlazan, por el contenido ypor la forma, con las legislaciones más antiguas. No sedesarrollan en el espacio vacío del pensamiento puro,sino mediante la elaboración conceptual de la sustanciahistórica de la nación —como lo ha reconocido ya lafilosofía misma de la Antigüedad. En la ley halló laherencia de las normas jurídicas (113) y morales delpueblo griego su forma más general y más permanente.La obra de filosofía pedagógica de Platón culmina enel hecho de que en su última y mayor obra se convierteen legislador, y Aristóteles termina su Ética medianteapelación a un legislador que realice su ideal. La ley estambién un antecedente de la filosofía, en tanto que sucreación entre los griegos era obra de una personalidadpreeminente. Con razón eran considerados como loseducadores de su pueblo, y es característico delpensamiento griego el hecho de que el legislador es,con frecuencia, colocado al lado del poeta, y lasdeterminaciones de la ley al lado de las sentencias dela sabiduría poética. Ambas actividades se hallanestrechamente emparentadas.106 Las críticas posteriores de la ley, tal como se dieronen los tiempos de la democracia corrompida, contraun legalismo del estado, oprimente y despótico, noafectan a lo que acabamos de decir. En oposición aeste escepticismo, todos los pensadores antiguos estánde acuerdo en el elogio de la ley. Es para ellos el alma
  • www.artnovela.com.arde la polis. “El pueblo debe luchar por su ley comopor sus murallas”, dice Heráclito.107 Aquí aparece, trasla imagen de la ciudad visible, defendida por su cercode murallas, la ciudad invisible, cuyo firme baluarte esla ley. Pero hallamos todavía un reflejo más primitivode la idea de la ley en la filosofía natural deAnaximandro de Mileto a mitad del siglo VI. Transfierela representación de la diké, de la vida social de lapolis, al reino de la naturaleza y explica la conexióncasual del devenir y el perecer de las cosas como unacontienda jurídica en la cual, por la sentencia deltiempo, aquéllas tendrán que expiar e indemnizar deacuerdo con las injusticias cometidas.108 Tal es el origende la idea filosófica del cosmos, puesto que esta palabradesigna, originariamente, el recto orden del estado yde toda comunidad. La atrevida proyección del cosmosestatal en el Universo, la exigencia de que, no sólo enla vida humana, sino también en la naturaleza del ser,domine el principio de la isonomia y no el de pleonexia,es testimonio de que en aquella época la nuevaexperiencia política de la ley y del derecho se hallabaen el centro de todo pensamiento, constituía elfundamento de la existencia y era la fuente auténticade toda creencia relativa al sentido del mundo. Esteproceso espiritual de transferencia debe serconsiderado y estimado de un modo cuidadoso en susignificación para la interpretación filosófica delmundo. Aquí sólo debemos mostrar brevemente la luz
  • www.artnovela.com.arque proyecta sobre la esfera del estado y sobre el nuevoideal del hombre político. Pero se ve, al mismo tiempo,claramente, cuán profunda es la conexión entre elnacimiento de la conciencia filosófica entre (114) losjonios y el origen del estado legal. Su raíz común es elpensamiento universal que funda y explica el mundoen su configuración esencial. Desde este momento,esta idea se extiende y penetra, de un modo cada díamás completo, la totalidad de la cultura griega. En conclusión, debemos mostrar latransformación del nuevo estado-ciudad, que se abrecamino en Jonia, en su significación decisiva para laevolución que nos lleva desde la antigua culturaaristocrática hasta la idea de una “educación universaly humana”. Es preciso advertir que lo que vamos adecir no es aplicable en toda su amplitud a los primeroscomienzos de la historia de la polis. Es el balance de laevolución entera, cuyos fundamentos acabamos deanalizar. Pero será bueno dirigir la mirada sobre elalcance fundamental de este movimiento histórico yno perderlo de vista. En tanto que el estado incluye al hombre en sucosmos político, le da, al lado de su vida privada, unaespecie de segunda existencia, el ²¯¿Â À¿»¹Ä¹ºÌÂ.Cada cual pertenece a dos órdenes de existencia y hayuna estricta distinción, en la vida del ciudadano, entrelo que es propio (i)/dion) y lo común (º¿¹½Ì½). Elhombre no es puramente “idiota”, sino también
  • www.artnovela.com.ar“político”. Necesita poseer, al lado de su destrezaprofesional, una virtud general ciudadana, la À¿»¹Ä¹º®±ÁµÄ®, mediante la cual se pone en relación decooperación e inteligencia con los demás, en el espaciovital de la polis. Así, resulta claro que la nueva imagenpolítica del hombre no puede hallarse vinculada, comola educación popular de Hesíodo, a la idea del trabajohumano. La concepción de la areté de Hesíodo sehallaba impregnada del contenido de la vida real y delethos profesional de la clase trabajadora, a la cual sedirigía. Si contemplamos el proceso de la evoluciónde la educación griega desde el punto de vista actual,nos sentiremos inclinados a pensar que el nuevomovimiento tuvo que aceptar el programa de Hesíodo:sustituiría la educación, formación general de lapersonalidad, propia de los nobles, por un nuevoconcepto de la educación del pueblo, dentro del cualse estimaría a cada hombre de acuerdo con la eficaciade su trabajo especial y el bien de la comunidadresultaría del hecho de que cada cual realizara su trabajoparticular con toda la perfección posible, tal como loexige el aristócrata Platón en el estado autoritario de suRepública, dirigido por unos pocos espiritualmentesuperiores. Se hallaría en armonía con el tipo de vidapopular y la diversidad de sus oficios; el trabajo nosería una vergüenza, sino el único fundamento de laestimación ciudadana. Sin embargo, y sin perjuicio dereconocer este importante hecho social, la evolución
  • www.artnovela.com.arreal siguió un curso completamente distinto. Lo realmente nuevo y lo que, en definitiva, trajoconsigo la progresiva y general urbanización delhombre, fue la exigencia de que todos los individuosparticiparan activamente en el estado ½ en la vidapública y adquirieran conciencia de sus deberesciudadanos, (115) completamente distintos de losrelativos a la esfera de su profesión privada. Estaaptitud “general”, política, sólo pertenecía, hastaentonces, a los nobles. Éstos ejercían el poder desdetiempos inmemoriales y poseían una escuela superiore indispensable. El nuevo estado no podía desconoceresta areté si entendía rectamente sus propios intereses.Debió sólo evitar su abuso en provecho del interéspersonal y de la injusticia. En todo caso, éste era elideal tal como lo expresa Feríeles en Tucídides. Así, lomismo en la libre Jonia que en la severa Esparta, laformación política se halla en íntima conexión con laantigua educación aristocrática, es decir, con el idealde la areté que abraza al hombre entero y todas susfacultades. No rechazó los derechos de la ética deltrabajo de Hesíodo. Pero el ideal del ciudadano, comotal. fue el que ya Fénix enseñó a Aquiles: ser apto parapronunciar bellas palabras y realizar acciones. Loshombres dirigentes de la creciente burguesía debíanalcanzar este ideal, y aun los individuos de la granmasa debían participar, en una cierta medida, en laidea de esta areté.
  • www.artnovela.com.ar Esta evolución fue extraordinariamente rica enconsecuencias. Recuérdese que, más tarde, Sócrates,en su crítica de la democracia, planteó el problema dela relación entre la destreza profesional y la educaciónpolítica. Para Sócrates, hijo de un picapedrero, de unsimple trabajador, era una sorprendente paradoja elhecho de que un zapatero, un sastre o un carpintero,necesitaran para su honrado oficio un determinadosaber real, mientras que el político debiera poseer sólouna educación general, de contenido bastanteindeterminado, a pesar de que su “oficio” se refiere acosas mucho más importantes. Claro es que elproblema sólo podía ser planteado así en una épocapara la cual resultaba evidente que la areté políticadebía ser un saber y un saber hacer. La falta de aquelladestreza especial aparecía clara, considerada como algoque forma parte de la esencia de la democracia. Peroen verdad, para el estado-ciudad más antiguo la virtudpolítica no era un problema predominantementeintelectual. Hemos mostrado ya qué es lo queentendieron por virtud ciudadana. Cuando apareció elnuevo estado jurídico, la virtud de los ciudadanosconsistió en la libre sumisión de todos, sin distinciónde rango ni de nacimiento, a la nueva autoridad de laley. Para esta concepción de la virtud política, el ethosera mucho más importante que el logos. La fidelidada la ley y la disciplina importaban, para él, mucho másque el problema de saber hasta qué punto el hombre
  • www.artnovela.com.arordinario era apto para entender en los negocios y enlos fines del estado. No existía, en este sentido, elproblema de la cooperación. El estado-ciudad más antiguo era para susciudadanos la garantía de todos los principios idealesde su vida; À¿»¹ÄµÍµÃ¸±¹ significa participar en laexistencia común. Tiene también simplemente lasignificación de “vivir”. Y es que ambas cosas eranuno y lo mismo. En tiempo alguno ha sido el estado,en tan alta medida, idéntico con (116) la dignidad y elvalor del hombre. Aristóteles designa al hombre comoun ser político y lo distingue, así, del animal, por suciudadanía. Esta identificación de la humanitas, delser hombre, con el estado, sólo es comprensible en laestructura vital de la antigua cultura de la polis griega,para la cual la existencia en común es la suma de lavida más alta y adquiere incluso una calidad divina.Un cosmos legal, de acuerdo con este antiguo modelohelénico, en el cual el estado es el espíritu mismo y lacultura espiritual se refiere al estado como a su últimofin, es el que bosqueja Platón en las Leyes. Allídetermina la esencia de toda verdadera educación opaideia,109 en oposición al saber especial de los hombresde oficio, tales como los comerciantes, los tenderos ylos armadores, como la “educación para la areté queimpregna al hombre del deseo y el anhelo deconvertirse en un ciudadano perfecto y le enseña amandar y a obedecer, sobre el fundamento de la
  • www.artnovela.com.arjusticia”. Platón nos da aquí una fiel transcripción delsentido originario de la “cultura general” según elespíritu de la primitiva polis griega. Verdad es queacepta, en su contenido de la educación, la exigenciasocrática de una técnica política, pero no entiende porello un saber especial análogo al de los artesanos. Laverdadera educación es, para Platón, una formación“general”, porque el sentido de lo político es el sentidode lo general. La contraposición entre el conocimientoreal necesario para los oficios y la educación idealpolítica, que afecta al hombre entero, tiene su últimoorigen, como vimos antes, en el tipo de la antiguanobleza griega. Pero su sentido más profundo se hallaen la cultura de la ciudad, puesto que en ella esa formaespiritual es transferida a todos los ciudadanos y laeducación aristocrática se convierte en la formacióngeneral del hombre político. El estado-ciudad antiguoes el primer estadio, después de la educación noble, enel desarrollo del ideal “humanista” hacia una educaciónético-política, general y humana. Es más: podemos decirque ésta ha sido su verdadera misión histórica. Laevolución posterior de la ciudad primitiva hacia eldominio de las masas, condicionado por fuerzascompletamente distintas, no afecta de un modo decisivoa la esencia de aquella educación, puesto que a travésde todos los cambios políticos que hubo que sufrir,conservó su carácter aristocrático originario. No es
  • www.artnovela.com.arposible estimar su valor ni por el genio de los caudillosindividuales, cuya aparición depende de condicionesexcepcionales, ni por su utilidad para la masa, a la cualno puede ser transferida sin un efecto allanador sobrelas dos partes. El buen sentido de los griegos semantuvo siempre alejado de semejantes intentos. Elideal de una areté política general es indispensablepor la necesidad de la continua formación de una capade dirigentes sin la cual ningún pueblo ni estado, seacual fuere su constitución, puede subsistir.
  • www.artnovela.com.ar VII. LA AUTOEDUCACIÓN DELINDIVIDUO EN LA POESÍA JÓNICO-EÓLICA (117) LA NUEVA estructuración del estado, sobre labase común del derecho para todos, creó un nuevotipo de hombre, el ciudadano, e hizo de la acuñaciónde una norma universalmente válida para la vidaciudadana la necesidad más apremiante para la nuevacomunidad. Pero así como el ideal de la primitivasociedad noble halló en la epopeya su expresiónobjetiva, y formularon, Hesíodo la sabiduría prácticade la ética campesina y la ética del trabajo, y Tirteo lasseveras exigencias del estado espartano, no hallamos aprimera vista una expresión análoga del nuevo idealdel ciudadano en la poesía de su tiempo. Como vimos,la cultura de la ciudad aceptó gustosa los estadiosanteriores de la educación y, con ello, puso a su serviciola alta poesía como medio de expresión de sus propiosideales, del mismo modo que la música y la gimnasiade la antigüedad aristocrática. No existe, pues, unacreación poética que incorpore su naturaleza peculiar
  • www.artnovela.com.ary que pueda competir con la poesía del pasadodevenida ya clásica. Podemos mencionar tan sólo lashistorias relativas a la fundación de determinadasciudades, redactadas en un estilo épico convencional.Pero ninguna de estas obras de la cultura ciudadanaprimitiva, ya escasas en número, se eleva a lasignificación de una verdadera epopeya del estado,como lo fue, entre los romanos, la Eneida de Virgilio,la última de las grandes obras de este género. El ethos del nuevo estado halló su verdaderaexpresión revolucionaria no en la forma poética, sinomás bien en la creación de la prosa. Nada menos queesto significa la promulgación de leyes escritas. Lacaracterística del nuevo estadio de desarrollo de lacomunidad humana se halla en el hecho de que la luchapara llegar a la sumisión de la vida y la acción a normasideales rigurosas y justas, se abre paso con la mayorresolución mediante la consignación de sus preceptosen proposiciones claras y universalmente válidas. Lavehemencia con que fue sentida esta exigencia moralrelegó, al principio, a un segundo término la necesidadde una expresión intuitiva y artística del nuevo hombre.El estado legal nace ya del espíritu racional y no tiene,por tanto, ningún parentesco originario con la poesía.Los momentos poéticamente fecundos de la vida de laciudad se hallan ya agotados en Homero, Calinos yTirteo. La vida cotidiana de los ciudadanos, en toda suamplitud, permanece necesariamente inaccesible a la
  • www.artnovela.com.arelevación poética. Y el heroísmo de la vida políticainterna de Solón, que debía convertirse en la fuente deuna nueva alta poesía, no fue captado por ningúnescritor jónico o eolio. En cambio, la esfera de la intimidad personal delhombre, completamente (118) alejada de la vidapolítica, abre a la poesía un nuevo mundo deexperiencias, cuyas profundidades explora ávidamente.En este mundo nos introduce la poesía elegiaca yyámbica de los jonios y la lírica eólica La dinámica dela voluntad individual de vivir, cuya manifestaciónpodemos perseguir, de un modo indirecto, en lastransformaciones del estado, por la acción de aquéllaen la vida de la comunidad, se nos revela aquí mediantela expresión de sus movimientos en la intimidadinmediata. Sin la percepción de esta experienciaespiritual nos faltaría lo más esencial para llegar a lacomprensión de las transformaciones políticas. Lasconexiones causales entre lo espiritual y lo materialpermanecen en la mayor oscuridad por la falta completade tradición alguna relativa a las condicioneseconómicas de la época. Pero, para la historia de laeducación, nos importa más la forma espiritual a quellegó el hombre de la nueva edad y la huella que,mediante ella, imprimió en la evolución posterior. Yesta huella del espíritu jónico es de la mayorimportancia para la historia de los griegos y de lahumanidad. Los poetas expresan por primera vez, en
  • www.artnovela.com.arnombre propio, sus propios sentimientos y opiniones.La existencia en común permanece, para ellos,totalmente en segundo término. Incluso cuando serefieren a la política, lo cual ocurre con frecuencia, nopretenden dictar normas universales e imperativas,como Hesíodo, Calinos, Tirteo y Solón, sino expresarsu pasión personal partidista, como Alceo, o reclamarsus derechos individuales, como Arquíloco. Inclusolos animales, en las querellas de las fábulas, reclamanrecíprocamente “sus derechos”, en humorísticaimitación de las relaciones humanas. Sin embargo, laabierta expresión de las ideas propias del poetapresupone siempre la polis y su estructura social. Elindividuo descansa en la ciudad, en su sujeción y ensu libertad, lo mismo cuando esta relación permanecesin ser expresada que cuando se dirige expresamente asus conciudadanos mediante su opinión personal, comoocurre en Arquíloco. Es altamente significativo que el género deindividualidad que por primera vez se manifiesta enestas poesías, con asombrosa independencia, no seexprese, a la manera moderna, como la simpleexperiencia de la sensibilidad del yo, íntimamenteintuida en relación con su dependencia e independenciadel mundo, como un puro desbordamientosentimental. Este tipo moderno de individualidadpoética no es sino una vuelta a las formas primitivas ynaturales del arte, a la simple exteriorización ingenua
  • www.artnovela.com.arde los sentimientos individuales, tal como lo hallamosen los hombres de las más distintas épocas y razas y deun modo evidente ya en los primeros estadios de lacultura. Nada más insensato que pensar que los griegoshayan traído por primera vez al mundo el sentimientoy el pensamiento individual. Por el contrario, este tipode pensamiento y de sensibilidad llena, casiexclusivamente, el mundo entero. Tampoco fueron losúnicos ni los primeros en dar forma artística a estaindividualidad, que (119) se muestra de un modo tanimpresionante en la lírica china, tan profundamenteemparentada con la moderna. Precisamente ello nospermite percibir su diferencia esencial de la primitivaindividualidad griega. El pensamiento y el sentimiento del poeta griegopermanecen siempre, aun dentro de la esfera del yonuevamente descubierta, sometidos, en algún modo,a una norma y a un deber ser. Lo explicaremos conmás detalle y rigor. No es fácil para nosotros, desdelargo tiempo impregnados de aquella idea, concebir,de un modo claro y preciso, qué entendieron porindividualidad Arquíloco y otros poetas de su género.No es ciertamente el sentimiento cristiano y modernodel yo, del alma individual consciente de su íntimo ypropio valer. El yo se halla, para los griegos, en íntimay viva conexión con la totalidad del mundo circundante,con la naturaleza y con la sociedad humana; no separadoy aislado. Las manifestaciones de la individualidad no
  • www.artnovela.com.arson nunca exclusivamente subjetivas. Podríamos decir,más bien, que en una poesía como la de Arquíloco elyo individual trata de expresar y representar en sí latotalidad del mundo objetivo y sus leyes. El individuogriego alcanza su libertad y la amplitud de movimientosde su conciencia, no mediante el simple desbordamientode la subjetividad, sino mediante su propia objetivaciónespiritual. Y en la medida en que se contrapone a unmundo exterior, regido por leyes propias, descubresus propias leyes internas. Explicaremos este fenómeno, cuya importanciapara la historia de las formas del espíritu occidentalsalta a la vista, mediante un ejemplo. Hemos observadoya en otro lugar un fenómeno paralelo con elnacimiento de la elegía de Calinos y de Tirteo. Allíestablecimos el importante hecho de la historia de laeducación de que el ideal del estado espartano halla suexpresión poética en la transferencia de la parénesishomérica, que enardecía el valor de los héroes, a laactualidad real y vivida. Lo que ocurría allí con la ciudadentera, con el ejército de los espartanos, se repite enArquíloco con la persona individual del poeta. En laselegías aparece constantemente él mismo o su contornocomo portador de las figuras y los destinos homéricos.En estas transposiciones de contenido y de forma,aparece palpable y claro el gran proceso educador quese realiza entonces mediante la íntima apropiación delespíritu de la epopeya por la personalidad. Incluso la
  • www.artnovela.com.arelevación del individuo a un mayor grado de libertad,en la vida y en el espíritu, se debe, en primer término,al influjo formador de Homero. Cuando Arquíloco se presenta a sí mismo como“servidor del imperante Enyalios” y, al mismo tiempo,como entendido en el “amable don de las musas”,110comprendemos lo decisivo y nuevo que hay en laatrevida conciencia de este yo que con razón se siente,en su doble (120) calidad de guerrero y de poeta, comoalgo inusitado y único. Pero debemos recordar, almismo tiempo, que existe un proceso de autoformaciónespiritual que se revela cuando el poeta se viste con elropaje heroico de la forma épica o cuando habla conorgullo de las batallas contra los “señores de Eubea,famosos en el manejo de la lanza”, en las cuales sirviócomo soldado: del “tumulto de Ares” y de la“quejumbrosa obra de la espada”.111 Bebe su vino ycome su pan en la actitud de los héroes homéricos,“apoyado en la lanza”, mediante la cual se sustenta.112Todo esto afirma de sí mismo un hombre que no es denoble estirpe. La épica presta su estilo a su vida entera,a su acción y a su pensamiento. Cierto es que no siempre se siente a la altura deeste importante papel. La individualidad de Arquílocono se manifiesta sólo por el hecho de elevar supersonalidad empírica a las normas ideales de Homeroy formarla de acuerdo con ellas. Al compararse a símismo con aquel ideal, la penetrante objetividad de la
  • www.artnovela.com.armirada griega lo lleva, necesariamente, a ver hasta quépunto la pesada y arcaica armadura de los héroes esinadecuada para la vacilante osamenta de su propia einsuficiente humanidad. Este conocimiento de lospropios límites no quebranta, sin embargo, la invenciblejovialidad de Arquíloco. Lo convierte, por el contrario,en un motivo de expresión y de humorística afirmaciónde sí mismo, aun frente a las inaccesibles exigenciasde los ideales tradicionales. Los héroes homéricoshubieran sentido la pérdida de su escudo como lamuerte de su honor y hubieran preferido sacrificar suvida antes que sufrir semejante afrenta. En este puntoel nuevo héroe de Paros hace sus reservas y está segurode provocar la risa de sus contemporáneos cuandodice: “Un saio enemigo se regocija ahora con mi escudo,una armadura intachable que he abandonado sin querertras una mata. Sin embargo, yo he escapado a la muerte,que es el fin de todo. ¡Que se pierda este escudo!Compraré uno mejor.”113 La deliciosa mezcla delmoderno humor naturalista, ajeno a toda clase deilusiones, según el cual aun un héroe sólo tiene unavida que perder, con la noble resonancia de la retóricaépica, que nos habla de “una armadura intachable” yde la muerte que “es el fin de todo”, es fuente deindefectibles efectos cómicos. Bajo su amparo puedeel esforzado desertor aventurar su insolente conclusióny afirmar con desconcertante sinceridad: “¡Mecompraré simplemente uno mejor! ¡Qué es, es
  • www.artnovela.com.ardefinitiva, un escudo sino un pedazo de piel de bueycurtida, con unos ornamentos de metal brillante!” Semejante transformación del heroísmo en algonatural, demasiado natural, parece algo atrevido eincreíble. Sin embargo, aun en (121) esto hallaArquíloco su precedente en la épica tardía. No otracosa es la escena del final de la Ilíada, cuando Aquilesinvita al afligido Príamo, tras la entrega del cadáver desu hijo, a comer y a beber y cita el ejemplo de Niobe,afligida por el más profundo dolor materno: “AunNiobe, saturada en llanto, debió de pensar en lacomida.” 114 Todos somos hombres. También elheroísmo tiene sus límites. Aquí lo trágico, enArquíloco, lo cómico de la naturaleza humana, rompenlas severas normas de lo heroico. Sin embargo, comoquiera que sea, el pensamiento griego se eleva a lanorma justa y se enfrenta con ella, ya afirmando frentea la naturaleza la validez de lo más alto, ya haciendovaler los derechos de la naturaleza frente al ideal. Sinembargo, media una gran distancia entre estasmanifestaciones primerizas del aflojamiento de lasrigurosas trabas de la convención caballeresca y delhonor de clase, que no valían ya para los soldados, y larevolución filosófica del pensamiento moral que erigea la “naturaleza” en única y verdadera norma de laconducta. Pero en la osada afirmación personal deArquíloco frente a los límites del decoro tradicional, yen la abierta decisión con que la mantiene, se halla ya
  • www.artnovela.com.arimplícita la conciencia de poder ser, no sólo másdesvergonzado, sino también más natural y sinceroque quien está sometido al código moral con mayorrigor. Con frecuencia, lo que a primera vista aparececomo una opinión puramente subjetiva de Arquíloco,no es sino la manifestación de un cambio general en laconcepción de lo decente y lo indecoroso y unarebelión, en este caso justificada, contra los diosesaceptados por la opinión pública y contra la fuerza dela tradición. No se trata tan sólo de una cómodadesobediencia a las normas recibidas, sino de una serialucha para llegar a la implantación de otras nuevas. Enel antiguo orden social no había más instancia superior,para juzgar al hombre, que la fama pública. Erasimplemente inapelable. Coinciden, en su respeto aella, el mundo de la nobleza homérica y la moralcampesina y artesana de Hesíodo.115 Arquíloco, alsentirse completamente libre de los juicios del demossobre lo justo y lo injusto, lo honorable y lovergonzoso, señala una etapa más libre de laevolución.116 “Si nos afligimos por la maledicencia dela gente no gozamos de la gracia de la vida.” Elabandono y la comodidad de la naturaleza humanahan tenido ciertamente un papel no despreciable eneste proceso de emancipación. Su justificación apunta,evidentemente, en ese sentido. Una cierta indulgenciafue la consecuencia de la nueva libertad y naturalidad.
  • www.artnovela.com.arPero la oposición contra la fuerza (122) de la públicaopinión ciudadana no se fundaba sólo en motivoshedonistas. La crítica de Arquíloco se eleva a unapenetrante lucha de principios. Se decía que la polismantenía en su memoria y honraba el nombre de losque la habían servido, aun después de la muerte —asílo anunciaban todos los poetas, desde Homero, comosegura recompensa al servicio prestado. Pero, enverdad, “después de la muerte nadie es honrado ofamoso en la memoria de sus conciudadanos; toda lavida nos afanamos por conseguir el favor de los vivos:pero a los muertos los hacen trizas”.117 Otro fragmentomuestra claramente lo que esto quiere significar. Piensael poeta en la baja maledicencia que persigue, aun enlos rincones más escondidos, a aquel que no esnecesario temer ya. “Innoble es injuriar a losmuertos.”118 Quien así penetra en la psicología de lafama y conoce la bajeza de la gran masa, pierde todorespeto a la voz de la generalidad. Ya Homero enseñabaque el espíritu del hombre es tan mudable como losdías que Zeus alumbra. Arquíloco aplica esta sabiduríahomérica al mundo de la vida en torno.119 ¿Qué cosagrande puede esperarse de semejantes criaturas de undía? La ética de la antigua nobleza veneraba la Famacomo una fuerza superior porque entendía por ellaalgo distinto: el honor de los grandes hechos y sugozoso reconocimiento en el círculo de los espíritusnobles. Transferido a la masa envidiosa, que mide todo
  • www.artnovela.com.arlo grande con su propia y mezquina medida, pierdetodo sentido. Así, el nuevo espíritu de la polis da lugara la crítica pública, como una prevención necesariacontra el mayor desenfreno de la palabra y de la acción. No es pura casualidad que Arquíloco sea elprimero y más grande representante del È̳¿Â en lapoesía, el temido censor.120 Con alguna precipitaciónse ha atribuido la totalidad de la poesía yámbica, decontenido en gran parte censorio, a condicionespersonales de carácter. En éste, como en cualquier otrogénero de poesía griega, se cree justificado pensar enuna explicación puramente psicológica y comprenderla poesía como resultado de la expansión inmediata dela subjetividad, del enojo subjetivo de su creador. Conello se olvida que la aspiración de la sátira literaria enla vida de la primitiva ciudad griega es un fenómenocaracterístico de la época en que se desarrolla lacreciente importancia del demos. El yambo era,originariamente, de uso corriente en las fiestas públicasde Dionisos y respondía más bien a la explosión de unsentimiento popular que a la expresión de un rencorpersonal. Prueba de ello es que el espíritu del yambose incorpora con la mayor fidelidad y prosigue en laantigua comedia ática, en la cual el poeta aparecenotoriamente como el portavoz de la crítica posible.Nada implica contra esto el hecho, asimismo cierto, deque Arquíloco no sea sólo el portavoz, sino también elcontradictor de la opinión común. Ambas cosas se
  • www.artnovela.com.arhallan en (123) íntima conexión con su vocación depublicidad. Si fuera verdad que el yambo respondíatan sólo a la expresión de los sentimientos del yo,independientemente de toda consideración al mundo,no sería explicable que el yambo filosófico deSemónides y los consejos políticos de Solónprocedieran de la misma raíz. Si lo consideramos conmayor precisión, nos daremos cuenta de que la poesíayámbica de Arquíloco tiene también al lado de suaspecto satírico y crítico un aspecto parenético, y queuno y otro se hallan en íntima conexión. Verdad es que no hallamos en él ningún ejemploo paradigma mítico, como en la parénesis de laepopeya. Pero introduce otra forma de ejemplodidáctico altamente significativo para la esfera de lacual procede: la fábula. “Quiero contaros una fábula...”comienza la historia del mono y el zorro.121 Del mismomodo empieza la fábula del zorro y el águila: “Existeuna fábula entre los hombres que dice así. . .” 122 Nohallamos las fábulas en las elegías de estilo heroico deArquíloco, sino sólo en los yambos. Al hablar de losErga de Hesíodo vimos ya cómo la fábula es una piezaconstitutiva de la tradición didáctica popular.123 Lacorriente de esta parénesis desemboca evidentementeen la poesía yámbica de Arquíloco, de fuente asimismopopular. Aun otro caso nos permite concluir, de laconfluencia del yambo con Hesíodo, a la formaoriginaria de la sátira: la censura contra las mujeres de
  • www.artnovela.com.arSemónides de Amorgos, un poeta contemporáneo, perode valor artístico muy inferior al de Arquíloco.124 Delhecho de hallarse repetidamente en Hesíodo el tema,se ha querido deducir su hostilidad a las mujeres ycierta novela personal, cuyas amargas experiencias sereflejaron así.125 Pero la burla contra las mujeres y contrael sexo femenino es uno de los motivos más antiguosde la sátira popular en las reuniones públicas. Surepetición en Semónides no es sólo una débil imitaciónde Hesíodo, sino que se enlaza con el antiguo y auténticoyambo que no consistió nunca meramente en ladenostación y pública difamación de una personamalquista. Ambos elementos, el denuesto personal yla sátira contra un grupo entero, como las holgazanase inútiles mujeres —su contrario correspondiente, lasátira contra los hombres, no faltó tampoco, pero nolo hallamos en la poesía hasta Aristófanes— tuvieronsu lugar en el antiguo yambo.126 La esencia de la auténtica sátira popular sólo puedeser inferida con extremada prudencia de laselaboraciones literarias posteriores que se conservan.Pero no cabe duda de que tuvo originariamente unafunción social que es posible todavía discriminar conclaridad. No es la censura moral, en nuestro sentido,ni la simple expansión del (124) rencor personal yarbitrario sobre una víctima inocente. Impide estainterpretación el carácter público del ataque, que es lapresuposición evidente de su eficacia y de su
  • www.artnovela.com.arjustificación. El cosmos de Dionisos, en el cual sedesatan todas las lenguas, fue la ocasión para quesalieran a la luz sangrientas verdades notorias. Contrael abuso de esta libertad, tan pronto como se manifestó,reaccionó, con sano instinto, la sensibilidad pública.¿Y qué valor ideal o artístico podía tener la simpleexplosión del odio o de la rabia personal, aunexpresándose en la forma más bella? Ciertamente, nose hubiera dejado oír la voz de Arquíloco, largos siglosmás tarde, al lado de Homero en todos los concursosmusicales, ni se le hubiera considerado como maestrode los griegos, como lo atestigua Heráclito,127 ni se lehubiera percibido esta íntima relación de sus poemascon la conciencia general del mundo circundante.Prueba de ello es, también, la repetida apelación a losconciudadanos, que hallamos en los yambos. Losyambos de Catulo y de Horacio, cuya crítica implacablese dirigía también contra los escándalos públicos desu tiempo y, aun cuando atacaban con sus burlas apersonas individuales, especialmente odiosas,presuponían, al menos, una comunidad ideal, y debenservir de base para completar nuestro cuadro sobrelos escasos fragmentos de Arquíloco.128 La evoluciónentera del yambo a partir de Arquíloco, en la primitivapoesía griega, no nos permite dudar de que en estasmanifestaciones críticas relativas a los hombres y asus opiniones y tendencias, que por una razóncualquiera han excitado la atención pública, se
  • www.artnovela.com.armanifiesta no un sentimiento subjetivo sin importancia,sino la voz de un superior reconocido. La poderosa influencia de esta nueva poesía surgióde una profunda necesidad de los tiempos. Por primeravez aparece en la poesía griega un elemento quecontrasta en forma extraña con el elevado estilo de laforma épica tal como todavía se muestra en las elegíasde Arquíloco. Este nuevo género es un tributo del estilopoético al espíritu de la polis, cuyas poderosas pasionesno podían ser dominadas por la sola presencia delepainos de la educación aristocrática que hallamos enHomero. Ya los antiguos habían observado que la“naturaleza común” del hombre responde mejor alaguijón de la censura que a la alabanza. La aprobacióny el éxito que obtuvo Arquíloco nos hace sentir lapopularidad del empleo de la censura. Se dirige a lasmás altas autoridades de la ciudad, a los estrategas y alos demagogos (125) y está previamente cierto del ecofavorable de sus críticas. Incluso en la historia de suboda con Neóbule y en los apasionados e irónicosataques a su padre Licambes, que ha rechazado laspretensiones del poeta, es evidente que piensa en laciudad entera para que le sirva de público testimonio.El poeta es, al mismo tiempo, acusador y juez. “PadreLicambes, ¿quién te ha trastornado el entendimiento?Eras antes perfectamente cuerdo; ahora eres elhazmerreír de toda la gente de la ciudad.” Aun aquíadquiere la censura la forma parenética.129
  • www.artnovela.com.ar Verdad es que la sátira contra los enemigospersonales era una fuerte tentación de dar rienda sueltaa los sentimientos subjetivos. El largo yambo halladoen un papiro hace algunas décadas, atribuido con razónal gran rencoroso,130 muestra la libre expansión de estafuerza en la minuciosa pintura que hace de lossufrimientos que desea para su enemigo. Píndaro, elmaestro de la educación mediante la alabanza de lasvirtudes nobles, dice: “Vi a lo lejos desamparado y enla mayor indigencia al satírico Arquíloco, celándosecon las más duras y ofensivas enemistades.” 131 Pero,incluso aquel poema de puro odio, resulta, como lomuestra la sorprendente conclusión, de un odiojustificado o tenido como tal por el poeta: “Quisieraver todo esto para el hombre que fue injusto conmigoy pisoteó nuestros juramentos, habiendo sido antes miamigo. . .” Un verso que se ha conservado suelto, haceun reproche a la persona a la cual se dirige: “No tieneshiel que queme tu hígado. . .” 132 El verso, cuyo contextonos es desconocido, se refiere a una cualidadinsoportable para Arquíloco: la incapacidad para lajusta cólera, que, como es sabido, aparece,posteriormente, en la ética peripatética como una fallamoral.133 El pasaje arroja clara luz sobre la totalidad dela poesía rencorosa de Arquíloco. Y confirma, comola conclusión del poema contra el falso amigo, que losyambos de Arquíloco contienen un fuerte elementonormativo. Precisamente, el hecho de aplicar a las
  • www.artnovela.com.arpersonas que censura una medida de valorsobreindividual, le confiere la capacidad de expresarsetan libremente. Esto explica la facilidad con que elyambo pasa de la poesía satírica a la poesía didáctica yreflexiva. Veamos ahora los fragmentos didácticos yreflexivos. Lo que hemos dicho antes de su relacióncon Homero se confirma en estos poemas reveladoresde la concepción del mundo de Arquíloco. Exhorta asus amigos a resistir paciente y virilmente el infortunioy aconseja ofrendarlo todo a los dioses. Tyché y Moiradan al hombre cuanto tiene.134 A menudo la divinidadlevanta de improviso al hombre, (126) aplastado porel infortunio, o tiene a sus pies al que se halla firme.Son frases que hallamos con frecuencia en elpensamiento griego posterior cuando se habla de lafuerza de tyché. La religiosidad de Arquíloco tiene suraíz en el problema de tyché. Su experiencia de Dios esla experiencia de tyché. El contenido de estasconsideraciones, y aun en parte su letra, proceden deHomero. Pero la lucha del hombre contra el destino estransferida del elevado mundo de los héroes a la regiónde la vida cotidiana. La escena del drama es la vida delpoeta que, a ejemplo de la épica, siente su personalidadhumana activa y doliente y llena su propia existenciacon la imagen de la concepción épica del mundo.Cuanto más libre y conscientemente aspira a gobernarel yo humano los pasos de su pensamiento y de su
  • www.artnovela.com.aracción, más firmemente se siente encadenado por elproblema del destino. Desde entonces el desarrollo de la idea de tychéentre los griegos sigue los mismos pasos que eldesarrollo del problema de la libertad humana. Elesfuerzo por alcanzar la independencia significa, enuna gran medida, la renuncia a mucho de lo que elhombre ha recibido, como don, de tyché. Y no es casualque por primera vez en Arquíloco hallemos con plenaclaridad la confesión personal de que sólo es posibleun hombre íntimamente libre en una forma de vidaelegida y determinada por sí mismo. En unos famososversos nos habla de una justa “elección de vida”, en lacual se renuncie a las riquezas de Giges, no se superen,mediante el deseo, los límites entre el hombre y Dios yno se tienda la mano a la fuerza del tirano.135 Todo ello“se halla lejos de mis ojos”. La única alocución que elque habla se dirige a sí mismo muestra de qué clase deexperiencia brota este orgulloso comedimiento. Esteprimer gran monólogo de la literatura griega surge dela transferencia de la exhortación a otra persona, talcomo es usual en la elegía y en el yambo, a personapropia del que habla que así se desdobla y es. de unaparte, orador y, de otra parte, espíritu que piensa yquiere. También de esto hallamos un ejemplo en laOdisea del cual dependen las ideas y la situación deArquíloco.136 Veamos, empero, qué es lo que ha hechocon las palabras tantas veces citadas de Odiseo:
  • www.artnovela.com.ar“¡Aguarda paciente, corazón mío, ya has soportado lomás vergonzoso!” Hace un llamamiento a su valor enel torbellino de sufrimientos en que se halla sumergido,para ofrecer el pecho al enemigo y resistir firme yseguro. “Ni debes pavonearte ante el mundo comovencedor ni hundirte y lamentarte como vencido;alégrate con lo que es digno de alegría, no te rindascon exceso ante la desventura, conoce el ritmo quemantiene a los hombres en sus limites.” La concepción de donde brota este ethos soberanose eleva por encima del consejo puramente práctico demantener la moderación (127) en la vida cotidiana,hasta la intuición de un “ritmo” en la totalidad de laexistencia humana.137 En ella funda Arquíloco suexhortación al propio control y la advertencia ante tododesbordamiento sentimental, en la alegría y en la pena,es decir, ante toda constricción exterior, ante la felicidado la desdicha provenientes del destino. En este “ritmo”es acaso posible percibir ya algo del espíritu de lafilosofía natural y del pensamiento histórico que, porprimera vez, avanza hacia la intuición objetiva de unalegalidad en el curso natural de la existencia. Heredótohabla derechamente de los “ciclos de las cosashumanas” y por ello entiende, ante todo, los altos ybajos de la fortuna.138 Ello no debe conducirnos, sin embargo, a pensarel ritmo de Arquíloco como algo fluyente, que es laconsecuencia natural de lo rítmico para el sentimiento
  • www.artnovela.com.armoderno, que suele apoyarse en una derivaciónetimológica de la palabra, de re/w, “fluir”. La historiareal de la palabra se opone claramente a estainterpretación. La aplicación de la palabra almovimiento de la danza y la música, de la cual derivanuestra palabra, es secundaria y oculta la significaciónfundamental. Debemos, ante todo, preguntarnos cómoentendieron los griegos la esencia de la danza y de lamúsica. Y esto se halla brillantemente ilustrado por lasignificación fundamental tal como se muestra ya enel verso de Arquíloco. El hecho de que el ritmo“mantenga” al hombre —he traducido antes los“mantiene en sus límites”— excluye ya toda idea de unflujo de las cosas. Pensemos en el Prometeo de Esquiloque se halla sujeto, inmóvil en su roca, con grillos dehierro y dice: me hallo encadenado aquí, en este“ritmo”; o en Jerjes, del cual dice Esquilo que haencadenado el flujo del Helesponto y ha “dado otraforma (ritmo) al curso del agua”, es decir, lo hatransformado en un puente y lo ha sujetado con firmesataduras.139 Ritmo es aquí lo que impone firmeza ylímites al movimiento y al flujo. Y esto es únicamentelo que significa para Arquíloco. También Demócritohabla del ritmo del átomo en el antiguo y auténticosentido y entiende por ello no su movimiento, sino,como ya Aristóteles certeramente lo interpretó, su“esquema”.140 Y así entendieron también los intérpretesantiguos las palabras de Esquilo. Evidentemente,
  • www.artnovela.com.arcuando los griegos hablan del ritmo de un edificio ode una estatua no se trata de una transposiciónmetafórica del lenguaje musical. Y la intuiciónoriginaria que se halla en el fondo del descubrimientogriego del ritmo, en la danza y en la música, no serefiere a su fluencia, sino, por el contrario, a sus pausasy a la constante limitación del movimiento. Vemos en Arquíloco la maravilla de una nuevaeducación personal, (128) fundada en el conocimientoreflexivo de una forma natural y última, fundamentale idéntica, de la vida humana. Se revela unaautosujeción consciente a los propios límites, libre dela autoridad de la pura tradición. El pensamientohumano se hace dueño de sí mismo, y así como aspiraa someter a leyes universalmente válidas la vida enterade la polis, penetra más allá de estos límites en la esferade la interioridad humana y somete también a límitesel caos de las pasiones. En los siglos siguientes la escenade esta lucha es la poesía, pues la filosofía no participaen ella hasta más tarde y en segunda línea. El magisterioespiritual de Arquíloco nos permite percibir claramenteel camino de la poesía a partir de Homero. La poesíade la nueva época nace de la necesidad que siente elindividuo libre de separar progresivamente lo humanodel contenido mítico de la epopeya, en la cual, hastaentonces, se había expresado. Cuando el poeta “se hacepropios”, en el verdadero sentido de la palabra, lasideas y los problemas de la epopeya, éstos adquieren
  • www.artnovela.com.arindependencia en nuevas formas poéticas, tales comola elegía y el yambo, y se transforma en la vida personal. De la poesía jónica del siglo y medio posterior aArquíloco. se conserva lo suficiente para ver que sigueel mismo camino, aun cuando ninguna adquiere laimportancia espiritual de su gran iniciador. Los poetasposteriores se hallan sobre todo influidos por la formareflexiva del yambo y de la elegía de Arquíloco. Losyambos que se conservan en Semónides de Amorgosson de carácter didáctico. El primero muestraclaramente la intención inmediata educadora delgénero: 141 “Hijo mío. Zeus tiene en sus manos el fin detodas las cosas y las dispone como quiere. El hombreno tiene conocimiento alguno de ellas. Criaturas de undía, vivimos como los animales en el prado, ignorantesde la manera que usará la divinidad para conducir cadacosa a su fin. Vivimos todos de la esperanza y de lailusión, pero sus designios nos son inaccesibles. Lavejez, la enfermedad, la muerte en el campo de batallao sobre las olas del mar, alcanzan a los hombres antesde que hayan logrado su fin. Otros acaban sus vidasmediante el suicidio.” Como Hesíodo. se lamenta elpoeta de que ningún infortunio perdona al hombre.142Innumerables espíritus malignos, dolores y penas sincuento lo cercan. “Si quisierais oírme, no amaríamosnuestras propias desventuras —esto también recuerdaa Hesíodo143 — ni nos atormentaríamos buscandodolores fatales.”
  • www.artnovela.com.ar La parte final de este poema se ha perdido. Peroen una elegía que trata casi el mismo tema que esteyambo, se pone en claro la advertencia que dirigíaSemónides a los hombres.144 ‘’La base de su (129) ciegapersecución del infortunio se halla en la esperanza sinfreno en una vida sin fin.” “El hombre de Quío hadicho la cosa más bella: la generación de los hombreses como la de las hojas. Sin embargo, acogen estaadvertencia con los oídos, pero no la aceptan en sucorazón. Todos conservan las esperanzas que brotanen el corazón de los jóvenes. En tanto dura la flor delos años tienen los mortales el corazón ligero y trazanmil planes irrealizables. Nadie piensa en la vejez ni enla muerte. Y en tanto tienen salud no cuidan de laenfermedad. Insensatos los que así piensan y no sabenque para los mortales sólo dura breve tiempo lajuventud y la existencia. Aprende tú esto y, pensandoen el fin de la vida, deja a tu alma gozar de algoagradable.” La juventud aparece aquí como la fuentede todas las ilusiones exageradas y de todas lasempresas excesivas, porque no tiene presente lasabiduría de Homero cuando recuerda la brevedad dela vida. Singular y nueva resulta la consecuencia quesaca el poeta de esta afirmación, exhortación a gozarde los placeres de la vida cuando es tiempo. Esto no sehalla en Homero. Es la solución de una generaciónpara la cual las altas exigencias de los tiempos heroicoshan perdido mucho de su profunda seriedad y escoge
  • www.artnovela.com.arde las doctrinas de la Antigüedad aquello que mejorconviene a su concepción de la vida. Así, lalamentación sobre la brevedad de la vida humana. Estaconcepción, transportada del mundo de los mitosheroicos al mundo más natural en que vivía el poeta,debió de producir, en lugar de un trágico heroísmo,una sed abrasadora de vida. A medida que aumentaba el rigor con que la polissometía a la ley la vida de los ciudadanos, con mayorfuerza debió de sentir el “bios político” la necesidadde comprobar aquella rigidez mediante la libertad dela vida privada. Esto es lo que expresa Pericles en suoración fúnebre.145 cuando describe las característicasideales del estado ateniense y contrapone la librehumanidad ática a la sujeción espartana: “Noescatimamos a nuestros conciudadanos los placeres nise los hacemos expiar con faz airada.” Esta libertad demovimientos era el complemento necesario que dejabala rigurosa legalidad de la polis a los impulsos vitalesde los ciudadanos. Y es “demasiado humano” que elimpulso hacia la dilatación del espacio de la existenciaindividual se convirtiera, en aquel tiempo, para la granmasa, en una vigorosa demanda de mayores placeres.No se trata propiamente de un individualismo. No entraen conflicto con las fuerzas sobreindividuales. Pero,dentro de sus límites, se ensancha sensiblemente laesfera a que se extienden las necesidades de felicidadindividual. El peso de su interés cae con más fuerza
  • www.artnovela.com.arque antes en el platillo de la vida. En la cultura ática deltiempo de Pericles eran reconocidos por el estado ypor la opinión pública los límites de ambas esferas.Pero fue precisa una lucha para llegar a sureconocimiento y esta lucha tuvo lugar en Jonia. Allísurgió, por primera (130) vez, una poesía hedonistaque proclama con energía apasionada los derechos ala felicidad y la belleza sensual y la falta de valor deuna vida que carezca de estos bienes. Como Semónides de Amorgos, se levantaMimnermo de Colofón, en sus elegías, como maestrodel goce pleno de la vida. Lo que en Arquíloco actúamás bien como un desbordamiento accidental de unanaturaleza fuerte y de un sentimiento personal ymomentáneo, se convierte para sus sucesores en lasabiduría entera de la vida y se traduce en una exigenciapara todos, en el ideal de una vida en la cual quierenque participen todos los hombres. “¡Sin la doradaAfrodita no hay vida ni placer! Mejor quisiera estarmuerto, proclama Mimnermo, si no tuviera que gozarmás de ella.” 146 Nada sería más erróneo que figurarsea un poeta como Mimnermo como un sensualvoluptuoso y decadente. No conocemos bastante deSemónides para formarnos una imagen cabal de supersonalidad. Algunos poemas de Mimnermo tienenun tono político y guerrero y testifican, en sus versoshoméricos, vigorosos y tensos, una conciencia y unatradición caballeresca.147 Pero el hecho de que la poesía
  • www.artnovela.com.aracepte en sus límites la esfera de los goces individuales,es algo nuevo y de la mayor importancia para laeducación humana. La creciente pesadumbre delhombre bajo la dependencia del destino, de los “donesde los dioses”, que deben ser aceptados tal como elhado los depara, así como las lamentaciones cada díamás vigorosas de la poesía posterior a Homero, sobrela brevedad de la vida y la fugacidad de los placeressensuales, demuestran de un modo patente que lascosas se consideraban cada vez más desde el punto devista de los derechos de la vida individual. Pero amedida que aumentan las exigencias de la naturaleza yque el hombre se sumerge en su goce, mayor es laresignación que lo embarga. La muerte, la vejez, laenfermedad, el infortunio y todos los peligros que loacechan, crecen como amenazas gigantescas y quientrate de evitarlos mediante los placeres del momento,lleva, sin embargo, incesantemente, el aguijón en elcorazón.148 Desde el punto de vista histórico, la poesíahedonista es uno de los momentos críticos másimportantes de la evolución griega. Sólo es precisorecordar que el pensamiento griego planteaba siempreel problema del individuo, en la ética y en la estructuradel estado, como un conflicto entre el predominio delplacer (·´Í) y de la nobleza (kalo/n). En la sofística semanifiesta de un modo abierto el conflicto entre estosdos impulsos de toda acción humana, y la filosofía de
  • www.artnovela.com.arPlatón culmina en la victoria sobre la aspiración delplacer a convertirse en el más alto bien de la vidahumana. Pero para que la oposición llegara a su puntoculminante, como ocurrió en el siglo v, para que seintentara superarla como lo hizo la filosofía ática desdeSócrates hasta Platón y para que se llegara, al fin, auna fórmula de armonía tal como nos la ofrece el idealde la personalidad humana (131) propuesto porAristóteles, fue necesario que la demanda de la plenaalegría de la vida y del disfrute del placer frente a laexigencia de lo º±»Ì½, mantenida por la epopeya y laantigua elegía, hallara una afirmación resuelta yfundamental. Esto ocurrió en la poesía jónica desdeArquíloco. El sentido de la evolución que se realizócon ello es evidentemente centrífugo. Desata las fuerzasy afloja los vínculos de la polis por lo menos con tantafuerza como cooperó a su establecimiento mediante laerección del dominio de la ley. Para que las nuevas exigencias obtuvieran elreconocimiento público era necesario que se expresaranen la forma didáctica y reflexiva propia de la elegía yde la poesía yámbica posterior a Arquíloco. Elhedonismo no se revela en ella como un sentimientoaccidental del individuo. Por el contrario, fundan lospoetas el “derecho” del individuo al goce de la vida enprincipios universales. Los poemas de Semónides yMimnermo recuerdan a cada paso que nos hallamosen los tiempos en que va a dar comienzo la
  • www.artnovela.com.arconsideración racional de la naturaleza y la filosofíanatural milesia. El pensamiento no se detiene ante losproblemas de la vida humana, como pudieran hacerlocreer los tratados de historia de la filosofía relativos aeste periodo, al limitarse, la mayoría de las veces, elaspecto cosmológico. Invade e inspira el espíritu de lapoesía que desde entonces se convierte en portadorade las ideas morales. Se plantean problemas que debenser discutidos por sí mismos. El poeta aparece a susoyentes como el filósofo de la vida. Los poemas quese conservan de Semónides no son ya, como enArquíloco, meras expansiones impulsivas que puedantomar ocasionalmente la forma reflexiva, sinoverdaderas alocuciones didácticas sobre un temadeterminado. Y Mimnermo, que es un artista muchomás vigoroso que Semónides, revela el mismo carácteren la mayoría de los fragmentos que se han conservado.La poesía, en su tránsito de lo heroico a lo privadohumano, conserva su actitud educadora. Así como la poesía jonia posterior a Arquíloco,en el tránsito de los siglos VII-VI, ofrece la forma deuna reflexión universalmente válida sobre los derechosnaturales de la vida, la poesía eólica de la lésbica Safoy de Alceo expresa la intimidad misma de la vidaindividual. Lo que más se acerca a este fenómeno únicoen la vida espiritual de los griegos, son las expansionespersonales de Arquíloco, que no nos ofrecen sólo ideasgenerales, sino también experiencias personales con
  • www.artnovela.com.artodos los matices de la sensibilidad individual. No esposible, en efecto, olvidar a Arquíloco como precursorde la lírica eólica, aunque, incluso sus poemas de odio,en los cuales se manifiesta apasionadamente susubjetividad, se orientan todavía por normasuniversales de la sensibilidad ética. La lírica eólica,especialmente en Safo, va mucho más allá y se convierteen expresión del sentimiento puro. Es evidente que,por obra de Arquíloco, la esfera de lo individualadquiere una importancia tal y una tal riqueza deposibilidades (132) de expresión, que abre la vía a lalibre comunicación de los más secretos movimientosdel alma. Mediante Arquíloco se adquiere la posibilidadde dar forma universal a los sentimientos mássubjetivos y, en apariencia, exentos de forma y de elevaraun lo más personal a lo universal humano sin quepierda con ello el encanto de lo inmediatamente vivido. La maravilla de la autoformación de la intimidadhumana en la lírica eólica no es menor que la de lacreación contemporánea de la filosofía o del estadojurídico entre los griegos del Asia Menor. Elreconocimiento de este prodigio no debe llevarnos,sin embargo, a apartar la vista del hecho de la estrechavinculación aun de esta poesía misma al mundoexterior. De la rica y variada selección de fragmentosdescubiertos en las últimas décadas, resulta evidenteque del mismo modo que los versos de Arquíloco seorientan directamente a la vida que lo rodea, los poemas
  • www.artnovela.com.areólicos se inspiran también en la vida en torno y sehallan escritos para un círculo determinado de hombres.Se encuentran ligados, por tanto, a determinadasconvenciones que hemos aprendido a comprender enesta poesía de un modo tan preciso como en la obra dePíndaro. Así, la conexión viva de las canciones de Alceodedicadas a la bebida con los simposios de los hombres,y la de las canciones nupciales y amorosas de Safo conlas de los círculos musicales de jóvenes compañerasque se agrupan en torno a la poetisa, adquiere, desdenuestro punto de vista, una positiva y profundasignificación. Los simposios, con su libre comercio y su altatradición espiritual, constituían la más alta conquistaen el desarrollo de la nueva expansión de lapersonalidad individual. Por consiguiente, laindividualidad masculina se revela, principalmente, enla amplia corriente de los poemas simpóticos que brotade mil fuentes y desemboca en las más fuertesconmociones del alma. Los fragmentos que seconservan de los poemas de Alceo dedicados a labebida, nos ofrecen un rico cuadro revelador de todoslos tipos de expresión sentimental y de meditaciónreflexiva. Un numeroso grupo es la expresiónapasionada de opiniones políticas impregnadas del odiode Arquíloco. Así, el colérico estallido contra elasesinado tirano Mirsilo. Confesiones eróticas serevelan ante el círculo de sus íntimos amigos para
  • www.artnovela.com.araligerar al oprimido corazón del peso de sus secretos.Consejos amistosos, nacidos del más profundo ethos,dejan presentir el creciente valor de estos vínculospersonales para el firme mantenimiento de la vacilanteexistencia individual. El sentimiento de la naturaleza,cuyas primeras manifestaciones hallamos ya enArquíloco, muestra que la naturaleza no era ya paraaquellos hombres un espectáculo objetivo o placenterotal como lo vieron los pastores de Homero alcontemplar desde lo alto de una montaña, en la soledadde la noche, la magnificencia del cielo estrellado. Loscambios atmosféricos y las estaciones del año, el pasode la luz a las tinieblas, de la calma a la tempestad, delrudo (133) invierno al hálito vivificador de laprimavera, se convierten, por el contrario, en imagende los movimientos del alma humana, en expresión desus emociones más profundas. Consideracionespiadosas, serenas o resignadas, sobre el curso delmundo y sobre el destino, se enlazan en una formacompletamente nueva con una filosofía de bebedoresque sepulta todas las penas de la vida personal en laborrachera dionisiaca. Así, el tono individual de estalírica no es incompatible con la convivencia de unasociedad de hombres, aunque se estrecha el círculo delas personas ante las cuales puede manifestarse lapersonalidad individual. Al lado de la poesía consagradaa la bebida se halla la forma ritual de los himnos oplegarias. Pero unos y otros son también formas
  • www.artnovela.com.aroriginales de la expresión humana expresadas en formapoética. En la plegaria se halla también el hombre, ensu nuda soledad personal, ante el Ser, en la actitudoriginaria. Al dirigirse a la fuerza divina como a un Túinvisible pero presente, el que suplica se convierte,todavía más, en órgano de expresión de sus propiospensamientos y emociones y se desborda, libre de todotestimonio humano. En parte alguna se revela todoesto de una manera tan bella como en Safo. Parece como si el espíritu griego hubieranecesitado de Safo para dar el último paso en el mundode la intimidad del sentimiento subjetivo. Los griegosdebieron de sentir esto como algo muy grande cuandohonraron a Safo, según dice Platón, como la décimamusa. La poesía femenina no es inusitada en Grecia.Pero ninguna compañera en arte alcanzó el lugar deSafo. Es algo único. Sin embargo, comparada con lariqueza de la poesía de Alceo, la lírica de Safo es muylimitada. Se circunscribe al mundo de las mujeres quela rodean y aun esto desde el punto de vista de la vidaen común de la poetisa con el círculo de sus muchachas.La mujer, como madre, como amante o como esposadel hombre, tal como aparece con la mayor frecuenciaen la poesía griega y es ensalzada por los poetas detodos los tiempos, puesto que con esta imagen vive enla fantasía del hombre, sólo aparece ocasionalmenteen la poesía de Safo con motivo de la entrada o salidade alguna de las muchachas de su círculo. No es para
  • www.artnovela.com.arSafo objeto de inspiración poética. Las mujeres entranen su círculo como jóvenes muchachas que acaban dedejar el seno materno. Bajo la protección de la mujersoltera, cuya vida se halla consagrada, como la de unasacerdotisa, al servicio de las musas, reciben laconsagración de la belleza mediante danzas, juegos ycantos. Nunca la poesía y la educación se han halladoíntimamente compenetradas como en este thiasosfemenino consagrado a la música. Su ámbito espiritualno coincide con los límites de la poesía de Safo, sinoque se extiende y abraza toda la belleza del pasado. Alespíritu heroico de la tradición masculina añaden loscantos de Safo el fervor y la grandeza del alma femeninaen la cual vibra el elevado sentimiento de la vida encomunidad. Entre la casa materna y la vida (134)matrimonial se interpone una especie de mundo idealintermedio que no podemos concebir sino como unaeducación de la mujer de acuerdo con la más altanobleza del alma femenina. La existencia del círculosáfico presupone la concepción educadora de la poesía,evidente para los griegos de su tiempo. Pero lo nuevoy grande en él es que la mujer exige el ingreso en estemundo y conquista, en su calidad de tal, el lugar quepor derecho le corresponde. Porque se trata de unaverdadera conquista. Mediante ella, se abre para lamujer el servicio de las musas, y este elemento se fundecon el proceso de la formación de su personalidad.
  • www.artnovela.com.arPero esta fusión esencial, mediante la cual se llegapropiamente a la formación del hombre, no es posibleque se realice sin el poder de eros que une las fuerzasde las almas. El paralelo entre el eros platónico y eleros sáfico, resalta a simple vista. Este eros femenino, cuyas flores poéticas nosencantan por la delicadeza de sus aromas y el esmaltede sus colores, tuvo la fuerza suficiente para fundaruna verdadera comunidad humana. No pudo ser, así,una fuerza puramente sentimental, puesto que debíaunir en algo más alto a las almas que impregnaba. Sehallaba presente en la charis sensual de los juegos ydanzas y se encarnaba en la alta figura que estabapresente, como modelo, en la comunidad de lascamaradas. La lírica sáfica tiene sus momentosculminantes cuando solicita el corazón áspero y todavíano abierto de una muchacha, en la despedida de unacompañera querida que se ve obligada a abandonar elcírculo para volver a su tierra o para seguir al hombreque la ha pedido como esposa —lo cual en aquel tiemponada tenía que ver con el amor— o, finalmente, en elrecuerdo anhelante de una compañera lejana que,paseando en la tarde por el silencioso jardín, invocaen vano el nombre de la perdida Safo. Sería absolutamente vano e inadecuado intentarexplicaciones psicológicas indemostrables sobre lanaturaleza de este eros, o tratar, por el contrario,indignados por estas blasfemias, de probar la
  • www.artnovela.com.arconcordancia de los sentimientos del círculo sáficocon los preceptos de la moral cristiana y burguesa. Lospoemas nos muestran el eros sáfico como una pasióníntima que con la misma fuerza afectaba a los sentidosque al alma. Lo que nos interesa ahora aquí es muchomenos la comprobación de la existencia de un aspectosensual en la erótica sáfica que la plenitud sentimentalque conmueve vigorosamente la totalidad del almahumana. Jamás la poesía amorosa masculina alcanzóen Grecia la profundidad espiritual de la lírica de Safo.La polaridad humana de lo espiritual y lo sensual sóloalcanzó más tarde verdadera importancia en la vidaerótica, hasta penetrar profundamente en el alma yhenchir la vida entera. Esta transformación de la sensibilidad masculinaha sido considerada como una afeminación helenística.En todo caso, en los primeros tiempos sólo la mujerera capaz de semejante entrega total, del alma (135) ylos sentidos, único sentimiento que merece paranosotros la denominación de amor. Para la mujer elsentimiento del amor se halla en el centro de suexistencia y sólo ella lo abraza en la unidad de sunaturaleza indivisa. En aquel tiempo, ajeno todavía alconcepto del matrimonio por amor, era difícil para lamujer concebir el amor hacia el hombre. Del mismomodo, el amor del hombre, en su más altaespiritualización, no alcanzó su expresión poética enrelación con la mujer sino en la forma del eros
  • www.artnovela.com.arplatónico. Sería un anacronismo interpretar el amorde Safo, siempre próximo a la sensibilidad sensual,como equivalente del anhelo metafísico del almaplatónica hacia la Idea, que es el secreto de su eros.Sin embargo, siente que la verdadera pasión conducea las profundidades del alma; y en esto conviene conPlatón. De ahí proviene el gran dolor que otorga a lapoesía de Safo no sólo el tierno encanto de lamelancolía, sino también la elevada nobleza de laverdadera tragedia humana. La saga, que pronto se apoderó de su figura,explicó el misterio que rodea a su persona y a su vidasentimental mediante la narración del amor desgraciadopor un bello hombre, Faón, y dio representaciónsensible a su tragedia en el dramático salto desde lasrocas leucadianas. Pero el hombre es completamenteajeno a su mundo. Aparece, a lo sumo, comopretendiente de una de sus queridas muchachas, almargen de aquel mundo, y es considerado con miradaindiferente. La idea de que goza de la bienaventuranzade los dioses quien se sienta ante su amada y oye suvoz amorosa y su risa encantadora, despierta en Safoel recuerdo de sus propios sentimientos en laproximidad de su ser querido. Esta voz, esta risa,mantienen el corazón en el pecho paralizado deemoción. “Con sólo verte, ninguna palabra acude amis labios, se quiebra mi lengua, un sutil fuego correbajo mi piel, todo se ennegrece ante mis ojos, zumban
  • www.artnovela.com.armis oídos, fluye el sudor en mí, me acomete el temblor,y estoy más pálida que la hierba, aparezco casi comouna muerta.” El más alto arte de Safo consiste en la descripciónde las experiencias íntimas, con realidad inmediata,sin patetismo alguno y con una simplicidad análoga ala de las canciones populares. ¿Dónde hallar algocomparable en el arte occidental hasta Goethe? Sihemos de creer que aquella canción fue compuestacon motivo de la boda de una discípula y que Safoempleó en esta forma un lenguaje tanincomparablemente personal, no necesitamos másejemplos para mostrar cómo las convenciones del estiloy del lenguaje se funden con el sentimiento másprofundo para llegar a la pura expresión de laindividualidad. Incluso la simplicidad de la situaciónparece iluminar los más finos matices del sentimientoque le confiere su real significación. Y no es ninguna casualidad que sólo la mujer seacapaz de esta individual, y la mujer, sólo mediante lamayor fuerza que le es dada, es decir, mediante el amor.Como heraldo del amor, entra Safo en el reino de lapoesía antes reservado a los hombres. Símbolo (136)de esta vocación única es la introducción a una odadescubierta hace unos pocos años: “Algunos dicen quelo más bello en la tierra es un escuadrón de caballeros,otros, una banda de guerreros a pie, otros, una escuadrade navios: lo más bello es el ser querido que el corazón
  • www.artnovela.com.aranhela.”
  • www.artnovela.com.ar VIII. SOLÓN: PRINCIPIO DE LAFORMACIÓN POLÍTICA DE ATENAS LA ÚLTIMA voz que se dejó sentir en el conciertoespiritual de los linajes helénicos fue, en el año 600,Ática. Al principio pareció aceptar o modificardócilmente los temas de los demás y. ante todo, los dela estirpe afín de los jonios. Pero pronto los entretejiócon independencia en una más alta unidad y dominósu propia melodía con creciente claridad y plenitud. Elpoderío ático sólo alcanzó su culminación un siglomás tarde, con la tragedia de Esquilo. Y poco hubierafaltado para que fuera lo primero que conociéramosde ella. Del siglo VI no tenemos más que losfragmentos, no insignificantes, de la poesía de Solón.Pero su conservación no es evidentemente una puracasualidad. Mientras subsistió un estado ático y su vidaespiritual independiente, fue Solón una columnafundamental del edificio de su cultura y de sueducación. Sus versos se imprimieron en el alma de lajuventud y eran evocados por los oradores ante los
  • www.artnovela.com.artribunales de justicia y en las asambleas públicas, comoexpresión clásica del espíritu de la ciudadanía ática.149Su influjo vivo persistió hasta el tiempo en que, con ladecadencia del poder y del esplendor del imperio ático,despertó la añoranza de la grandeza del pasado y losgramáticos y los historiadores de una nueva edad seconsagraron a la conservación de sus restos. Aunentonces, se conservaron los testimonios poéticos deSolón como documentos históricos del más alto valor.No hace mucho tiempo que aún los considerábamospredominantemente desde este punto de vista. Pensemos por un momento que se hubieraperdido todo vestigio de los poemas de Solón. Sinellos, no nos hallaríamos en condiciones decomprender lo que hay de más grandioso y memorableen la poesía ática de la época de la tragedia ni aun en lavida espiritual entera de Atenas: la perfectacompenetración de la producción griega con la ideadel estado. En esta conciencia viva de la dependenciay la vinculación a la comunidad de toda creaciónespiritual del individuo, se muestra el dominio delestado en la vida de sus ciudadanos hasta un puntoque sólo tiene su parangón en Esparta. Pero el ethosdel estado espartano, con toda la grandiosidad yperfección de su estilo de vida, impide la promociónde todo movimiento espiritual y se muestra cada díamás incapaz de adoptar una nueva estructura interna.Así cae gradualmente en el anquilosamiento. Por otra
  • www.artnovela.com.arparte, la polis jónica, con su idea del derecho, trajo elprincipio organizador de una nueva estructura social ycreó, al mismo tiempo, mediante la (138) destrucciónde los derechos de clase, la libertad ciudadana queconfirió al individuo el ámbito necesario para su plenodesarrollo personal. Pero la amplitud que otorgó a laexpresión de lo humano —demasiado humano— leimpidió desarrollar las fuerzas capaces de unir lasactividades nacientes de la individualidad en undesignio más alto para la estructuración de lacomunidad. Faltaba un lazo de unión entre la fuerzaeducadora que llevaba implícito el nuevo orden legalque regía la vida política y la libertad sin freno, depensamiento y de palabra de los poetas jónicos. Porprimera vez, la cultura ática equilibra ambas fuerzas:el impulso creador de la individualidad y la energíaunificadora de la comunidad estatal. A pesar del íntimoparentesco con los jonios, a los cuales tanto debe Áticadesde el punto de vista espiritual y desde el punto devista político, resulta claramente comprensible estadiferencia fundamental entre el movimiento centrífugode libertad de los jonios y la fuerza centrípeta yconstructiva de los áticos. Así se explica que lasestructuras decisivas de lo griego, en el reino de laeducación y de la cultura, se hayan desarrollado entierra ática. Los monumentos clásicos de la culturapolítica griega, desde Solón hasta Platón, Tucídides yDemóstenes, son, en su totalidad, creación de la estirpe
  • www.artnovela.com.arática. Sólo era posible que surgieran donde un poderososentido de las exigencias de la vida de la comunidadsubordinaba a ellas cualesquiera otras formas de lavida espiritual y pudiera, sin embargo, vincularlas a lapropia intimidad. Solón es el primer representante del auténticoespíritu ático y al mismo tiempo su creador máseminente. Pues, aunque el pueblo entero estuvierapredestinado, por la armonía de su constituciónespiritual, a la realización de algo extraordinario, fuedecisiva para el desarrollo posterior la aparición, ensus comienzos, de una personalidad capaz de dar formaa aquella constitución. Los historiadores políticos, queacostumbraban juzgar a los personajes históricos porsus obras palpables, estiman principalmente a Solónpor el aspecto de su obra que mira a la realidad política,es decir, la creación de la seisachteia. Lo que importa,ante todo, para la historia de la educación griega, esque Solón, como maestro político de su pueblo,sobrepasa enormemente la esfera de su influenciatemporal e histórica y esto es lo que le otorga unaimportancia perenne para la posteridad. Solón se nosmanifiesta, en primer término, como poeta. Su poesíanos revela los motivos de sus hechos políticos que,por la elevación de su conciencia ética, se levanta muypor encima del nivel de los partidos políticos. Hablamosantes de la importancia de la legislación para laformación del nuevo hombre político. La poesía de
  • www.artnovela.com.arSolón constituye la explicación más palpable de estaverdad. Tiene para nosotros el valor excepcional demostrarnos, tras la universalidad impersonal de la ley,la figura espiritual del legislador, en el cual se encarnade un modo visible la fuerza educadora de la ley, tanvivamente sentida por los griegos. (139) La antigua sociedad ática, en la cual naciónSolón, se hallaba todavía gobernada por una noblezade terratenientes cuyo dominio en otros sitios habíasido ya en parte destruido o había tocado a su fin. Elprimer paso para la codificación del derecho de sangre,las proverbiales “leyes draconianas”, significaron másbien una consolidación de las relaciones recibidas queun rompimiento con la tradición. Tampoco las leyesde Solón quisieron suprimir el dominio de los noblescomo tal. Sólo la reforma de Clístenes. tras la caída dela tiranía de los Pisistrátidas, acabó violentamente conél. Cuando pensamos en la Atenas posterior y en suinsaciable afán de novedades, parece un milagro quelas olas de la tormenta social y política, que inundaronel mundo de aquellos tiempos, se hayan quebrado enlas abiertas costas de Ática. Pero sus moradores noeran entonces los navegantes de los siglos posteriores,accesibles a todos los influjos, tal como Platón los pinta.Ática es todavía un país puramente agrario. El pueblo,vinculado a la tierra, nada fácil en sus movimientos, sehallaba arraigado en la moralidad y la religióntradicionales. No por ello es preciso pensar que las
  • www.artnovela.com.arcapas inferiores de la sociedad permanecían ajenas alas nuevas ideas sociales. Piénsese en el ejemplo delos beocios que ya un siglo antes de Solón tuvieron suHesíodo y, a pesar de todo, su sistema feudalpermaneció intacto hasta los tiempos del florecimientode la democracia griega. Las reclamaciones y exigenciasformuladas por la sorda masa no se transformaban tanfácilmente en una acción política orientada por un clarodesignio. Esto ocurría sólo cuando las nuevas ideasfructificaban en el suelo propicio de las clasessuperiores formadas en una educación más alta, y unnoble, por ambición o por una comprensión másprofunda de las cosas, se ponía al servicio de la masay tomaba su dirección. Los propietarios prominentes,amantes de los caballos, que vemos pintados en losvasos arcaicos conduciendo sus ligeros cochecillos conmotivo de una fiesta o, sobre todo, para acudir a losfunerales de alguno de sus camaradas, dominaban alos siervos que trabajaban el campo, como una masacompacta. El espíritu de casta más egoísta y laseparación altanera de los superiores y terratenientesfrente a las clases inferiores oponía un diqueinquebrantable a las exigencias de la poblaciónoprimida, cuya desesperada situación pinta conmovidoSolón en su gran yambo. La cultura de la nobleza ática era totalmente jónica.Lo mismo en el arte que en la poesía dominaba el gustoy el estilo superior de aquellos pueblos. Es natural que
  • www.artnovela.com.areste influjo se extendiera también a las maneras y a losideales de la vida. El hecho de que las leyes de Solónprohibieran el fausto asiático y las lamentaciones delas mujeres que eran hasta entonces usuales en lasceremonias funerarias de los señores prominentes, erauna concesión al sentimiento popular. Sólo la sangrientacrisis de la guerra con los persas rompió definitivamentecien años más tarde el predominio del modelo jónico— la (140) a)rxai/a xlidh/ — en los vestidos, lospeinados y los usos sociales. Las esculturas arcaicas,que han sobrevivido a la destrucción de la Acrópolispor los persas, nos dan una viva representación de lariqueza y la afectación de las modas asiáticas. Por loque se refiere al tiempo de Solón, la diosa sentada delmuseo de Berlín es la perfecta representación de laaltanería femenina en esta antigua aristocracia ática.La penetración de la cultura jonia en la metrópoli debióde introducir muchas novedades que fueronconsideradas como perjudiciales. Pero ello no nos debeimpedir ver que la fecundación de la existencia áticapor el espíritu jónico debió de despertar en el Áticaarcaica el impulso que la llevó a la estructuración desu propia forma espiritual. Especialmente elmovimiento político que surgió de la masaeconómicamente débil, con la figura de su caudilloprominente, Solón, en la cual lo ático y lo jónico secompenetran de un modo inseparable, seríainconcebible sin el estímulo del Oriente jónico. Solón
  • www.artnovela.com.arjunto con unos pocos recuerdos históricos que laposteridad ha conservado y los restos del arte áticocontemporáneo, es el testimonio clásico de aquelfenómeno de la historia de la cultura, tan rico enconsecuencias. Sus formas poéticas, elegía y yambo,son de origen jónico. Sus estrechas relaciones con lapoesía jónica contemporánea se hallan expresamenteacreditadas por el poema dirigido a Mimnermo deColofón. Su lenguaje poético es el jónico mezcladocon formas áticas, pues el ático no era en aquel tiempoapto para ser empleado en la alta poesía. Las ideasexpresadas en sus poemas son también, en parte,jónicas. Pero aquí confluye lo propio y lo ajeno y sereúnen, mediante el lenguaje, en una nueva creacióngrandiosa. La forma jónica tradicional le confiere laíntima libertad y un dominio de la expresión no exentode alguna dificultad. En los poemas políticos150 —que se extienden alo largo de medio siglo, es decir, desde antes de sulegislación hasta la tiranía de Pisístrato y la conquistade la isla de Salamina— la poesía de Solón adquierede nuevo la grandeza educadora que tuvo ya en Hesíodoy en Tirteo. Las exhortaciones a sus conciudadanos,que constituyen su forma constante, brotan de un gravey apasionado sentido de responsabilidad en relacióncon la comunidad. En momento alguno adquirió estetono la poesía de los jonios, desde Arquíloco hastaMimnermo. con excepción de un poema de Calinos
  • www.artnovela.com.aren el que se hace apelación al amor patrio y alsentimiento del honor de sus conciudadanos efesios.en un momento de grave peligro militar. La poesíapolítica de Solón no nace de este espíritu de heroísmohomérico. Aparece en ella un pathos completamentenuevo. Toda edad auténticamente nueva ofrece al poetanuevas riquezas insospechadas en el alma humana. Hemos visto cómo en aquellos tiempos decambios violentos en el (141) orden social y en el ordeneconómico, para llegar a la mayor participación posibleen los bienes del mundo, la idea del derecho ofreció alpensamiento anhelante del hombre un punto de apoyofirme. Hesíodo fue el primero en apelar a la divinaprotección de Diké en su lucha contra la codicia de suhermano. La ensalza como protectora de la comunidadcontra la maldición de la hybris y le asigna un lugar allado del trono del altísimo Zeus. Con todo, el crudorealismo de su piadosa fantasía pinta los efectos de lamaldición de la injusticia proyectada por la culpa deun individuo sobre la comunidad entera: malascosechas, hambre, pestilencia, abortos, guerras ymuerte. Por el contrario, la imagen del estado justobrilla con los claros y brillantes colores de la bendicióndivina: los campos producen grano, las mujeres parenhijos, que son imágenes de sus padres, los naviosacarrean seguras ganancias, la paz y la riqueza dominanen la ciudad entera. También Solón funda su fe política en la fuerza
  • www.artnovela.com.arde Diké, y la imagen que traza de ella conservavisiblemente los colores de Hesíodo. Es de creer quela fe inquebrantable de Hesíodo en el ideal del derechohaya jugado ya un papel en la lucha de clases de lasciudades jónicas y haya sido para la clase en lucha porsus derechos una fuente de íntima resistencia. Solónno descubrió de nuevo las ideas de Hesíodo. Nonecesitaba hacerlo. No hizo más que desarrollarlas. Sehalla también convencido de que el derecho tiene unlugar ineludible en el orden divino del mundo. No secansa de proclamar que es imposible pasar por encimadel derecho porque, en definitiva, éste sale siempretriunfante. Pronto o tarde viene el castigo y sobrevienela necesaria compensación, cuando la hybris humanaha traspasado los límites. Esta convicción obliga a Solón a intervenir consus advertencias en las ciegas luchas de intereses enque se consumen sus conciudadanos. Ve a la ciudadcaminar con pasos precipitados hacia el abismo y tratade detener la ruina que la amenaza.151 Movidos por laavaricia, los caudillos del pueblo se enriqueceninjustamente; no ahorran los bienes del estado ni losdel templo ni guardan los venerables fundamentos deDiké que contempla silenciosa el pasado y el presentetodo y acaba infaliblemente por castigar. Pero siconsideramos la idea que se forma Solón del castigo,veremos hasta qué punto se separa del realismoreligioso en que se funda la fe de Hesíodo en la justicia.
  • www.artnovela.com.arEl castigo divino no consiste ya, como en Hesíodo, enlas malas cosechas o la peste, sino que se realiza de unmodo inmanente por el desorden en el organismosocial que origina toda violación de la justicia.152 Ensemejante estado, surgen disensiones de partido yguerras civiles, los hombres se reúnen en pandillasque sólo conocen la violencia y la injusticia, grandesbandadas de indigentes se ven obligados a abandonarsu patria y a peregrinar en servidumbre. Y (142) aun sialguien quiere escapar a esta desventura y encerrarseen el más íntimo rincón de su casa, la desventura general“salta sus altos muros” y se abre paso en ella. Jamás se ha pintado de un modo tan preciso y tanvigoroso la íntima interdependencia del individuo ysu destino en relación con la vida del todo, como enestas palabras del gran poema, escrito evidentementeantes del tiempo en que Solón fue proclamado“pacificador”. El mal social es como una enfermedadcontagiosa que se extiende a la ciudad entera. Ysobreviene indefectiblemente a toda ciudad, dice Solón,en la cual surgen disensiones entre los ciudadanos. Nose trata de una visión profética, sino de unconocimiento político. Por primera vez es enunciada,de un modo objetivo, la dependencia causal entre laviolación del derecho y la perturbación de la vida social.Tal es el descubrimiento que proclama Solón. “Estome ordena mi espíritu enseñar a los atenienses.” Asíconcluye la descripción de la injusticia y de sus
  • www.artnovela.com.arconsecuencias para el estado. Y con inspiraciónreligiosa y en recuerdo de la contraposición de Hesíodo.entre la ciudad justa y la ciudad injusta, acaba sumensaje lleno de promesas, con una luminosadescripción de la eunomía. La Eunomía, como Diké,es también una divinidad —la Teogonía de Hesíodolas denomina hermanas—153 y su acción es tambiéninmanente. No se manifiesta mediante dones ybendiciones exteriores del cielo, en la fertilidad de loscampos y en la abundancia material, como en Hesíodo,sino en la paz y la armonía del cosmos social. Aquí y en otros lugares concibe Solón conperfecta claridad la idea de una íntima legalidad de lavida social. Es preciso recordar que al mismo tiempoen Jonia los filósofos naturales milesios, Tales yAnaximandro, dieron el primer paso en el osado caminodel conocimiento de una ley permanente en el devenireterno de la naturaleza. Aquí como allí, se trata delmismo impulso hacia una concepción intuitiva de unorden inmanente en el curso de la naturaleza y de lavida humana y, por tanto, de un sentido y una normaíntima de la realidad. Solón presupone evidentementeuna conexión legal de causa a efecto entre losfenómenos de la naturaleza y establece, de un modoexpreso, una legalidad paralela en los acontecimientossociales, cuando dice en otro lugar:154 “De las nubesprovienen la lluvia y el granizo, del relámpago se siguenecesariamente el trueno y la ciudad sucumbe ante los
  • www.artnovela.com.arhombres poderosos y la democracia cae en las manosde un autócrata.” La tiranía, es decir, el dominio deuna estirpe noble y de su jefe, apoyada en la masa delpueblo sobre el resto de la aristocracia, era el peligromás temible que podía pintar Solón ante la sociedadática de los eupátridas, puesto que en aquel momentoacababa su secular dominio del estado. Altamentesignificativo es que no hable del peligro de lademocracia. Por la falta de madurez de las masas estepeligro se hallaba todavía lejano. Los tiranos, mediante(143) el derrumbamiento de la aristocracia, le abrieronpor primera vez el camino. El conocimiento de una legalidad determinadade la vida política era fácil para un ateniense con auxiliodel pensamiento jónico. Poseía la experiencia deldesarrollo político de más de cien años de múltiplesciudades de la metrópoli y de las colonias, en las cualesse había realizado el mismo proceso con notableregularidad. Atenas entró posteriormente en estedesarrollo. De ahí que fuera la creadora de unconocimiento político previsor. Su enseñanza es elhonor perenne de Solón. Pero es característico de lanaturaleza humana que, a pesar de esta tempranaprevisión, también Atenas se viera obligada a pasarpor el dominio de los tiranos. Todavía hoy podemos perseguir en los poemasconservados de Solón el desarrollo de esteconocimiento desde sus primeras advertencias hasta
  • www.artnovela.com.arel momento en que los acaecimientos políticosconfirmaron sus claras previsiones y se realizó, conPisístrato, la tiranía de uno solo y su familia.155 “Si porvuestra debilidad habéis sufrido el mal no echéis elpeso de la culpa a los dioses. Vosotros mismos habéispermitido a esta gente llegar a ser grande cuando lehabéis dado la fuerza cayendo en vergonzosaservidumbre.” Estas palabras se enlazan evidentementecon el comienzo de la elegía admonitoria de que hemoshablado antes. También allí dice: “Nuestra ciudad nosucumbirá a los decretos de Zeus y el consejo de losdioses bienaventurados, pues Palas Atenea, su altaprotectora, ha extendido sobre ella sus manos. Losciudadanos mismos quieren arruinarla por su codiciay su estupidez.” 156 La amenaza aquí predicha se hallacumplida en el poema posterior. Solón se descargaante sus ciudadanos al referir a su temprana previsiónsu juicio posterior y plantea el problema de laresponsabilidad. Al hacerlo en ambos lugares con lasmismas palabras, demuestra que en ambos se trata dela misma idea fundamental de su política. En lenguajemoderno, es el problema de la responsabilidad. Desdeel punto de vista griego, el de la participación delhombre en su propio destino. Este problema se halla por primera vez planteadoen la epopeya homérica, al comienzo de la Odisea. Elsoberano Zeus, en la asamblea de los dioses, rechazalas injustificadas quejas de los mortales que atribuyen
  • www.artnovela.com.artodas las desdichas de la vida humana a la culpa de losdioses. Casi con las mismas palabras que Solón, afirmaque no los dioses, sino los hombres mismos, aumentansus males por su propia imprudencia.157 Solón se hallaconscientemente vinculado a esta teodicea homérica.La religión más antigua de los griegos ve en todas lasdesdichas humanas, lo mismo si proceden del exteriorque si tienen su raíz en la propia voluntad y en losimpulsos del hombre, un designio inflexible de las altasfuerzas de Até. Por el contrario, la reflexión (144)filosófica que pone el poeta de la Odisea en boca deZeus, el más alto sostén del gobierno del mundo,representa ya un grado ulterior en el desarrollo ético.En ella se distingue claramente entre una Até en elsentido de una distinción divina, imprevisible,poderosa e inevitable, que interviene en el destino delhombre, y una culpabilidad de la acción humana queaumenta su desdicha en una medida superior a loprevisto por el destino. Es esencial para la segunda, laprevisión, la acción injusta con voluntad consciente.En este punto confluye el pensamiento propio de Solón,sobre la significación del derecho para una sana vidade la sociedad humana, con la teodicea homérica, y leconfiere un contenido nuevo. El conocimiento universal de una legalidad políticaentre los hombres lleva consigo un deber para la acción.El mundo en que vive Solón no deja ya al arbitrio delos dioses la misma amplitud que las creencias de la
  • www.artnovela.com.arIlíada. En este mundo domina un estricto ordenjurídico. Así, una buena parte del destino que el hombrehomérico recibía pasivamente de las manos de losdioses, debe ser atribuido por Solón a las culpas de loshombres. De este modo los dioses son meros ejecutoresdel orden moral que, a su vez, es considerado comoidéntico a la voluntad de los dioses. Así como los líricosjónicos de su tiempo, que sintieron con no menosprofundidad el problema de los sufrimientos de la vidaen el mundo, se limitaron a formular resignadoslamentos sobre el destino del hombre y su carácterinexorable, apela Solón a los hombres para queadquieran conciencia de la responsabilidad en la acción,y ofrece en su conducta política y moral un modelo deeste tipo de acción, vigoroso testimonio de la inagotablefuerza vital, así como de la seriedad ética del carácterático. No falta tampoco en Solón el elementocontemplativo. Precisamente en la gran elegía que seconserva completa, la plegaria a las musas plantea denuevo el problema de la culpa personal y confirma suimportancia para el pensamiento de Solón en sutotalidad. 158 Aparece aquí en conexión con unaconsideración general relativa a la aspiración y aldestino humanos, en la cual se revela, todavía de unmodo más claro que en los poemas políticos, hastaqué punto este hombre de estado fundaba su acciónen una convicción de carácter religioso. La poesía se
  • www.artnovela.com.arhalla inspirada en la antigua ética aristocrática, conocidaespecialmente a través de Teognis y Píndaro, así comode la Odisea, con su alta estimación tradicional por losbienes materiales y el prestigio social, pero se hallaprofundamente penetrada por la concepción jurídicay la teodicea de Solón. En la primera parte de la elegíalimita Solón el deseo natural de la riqueza mediante laexigencia de que debe ser adquirida de un modo justo.Sólo los bienes que otorgan los dioses son permanentes;los obtenidos por la injusticia y la violencia no hacenotra cosa que alimentar a Até, cuya presencia no sehace esperar. (145) Aquí, como en general en Solón, aparece laidea de que la injusticia sólo puede ser mantenida porbreve tiempo. Pronto o tarde viene la diké. Laconcepción social inmanente del “castigo de losdioses”, que hallamos en los poemas políticos, se hallareemplazada por la imagen religiosa de la “retribuciónde Zeus” que irrumpe súbitamente, como la tempestadde verano. De pronto se extienden las nubes, se agitanlas profundidades del mar, se precipita sobre los camposy devasta la laboriosa obra de los afanes humanos; seeleva entonces de nuevo al cielo, los rayos del sol lucende nuevo sobre la rica tierra y no es posible ya vernube alguna en torno. Así también la retribución deZeus, de la cual nadie escapa. Unos expían pronto,otros más tarde, y, si el culpable escapa a la pena, lapagan en su lugar sus inocentes hijos y los hijos de sus
  • www.artnovela.com.arhijos. Estamos ya en la esfera del pensamiento religiosode la cual surgió cien años más tarde la tragedia ática.Ahora el poeta dirige sus consideraciones a la otra Até,a aquella que no pueden evitar el pensamiento ni elesfuerzo humanos. Resulta claro que, a pesar delproceso de racionalización y moralización en la esferade la acción y el destino humanos en tiempo de Solón,queda un residuo que no se compadece con este intentode considerar los casos individuales como un ejemplodel orden divino del mundo. “Nosotros, mortales,buenos y malos, pensamos que alcanzamos lo queesperamos; pero viene la desdicha y nos lamentamos.159El enfermo espera llegar a sano, el pobre a rico. Cadacual se esfuerza en alcanzar dinero y bienes, cada cuala su manera: el comerciante y el marino, el campesino,el artesano, el cantante o el vidente. Por muchas quesean sus previsiones, no puede éste apartar ladesventura.” Aparece aquí claro, a través de lasimplicidad arcaica del poema, el punto de vista de susegunda parte: Moira hace fundamentalmente insegurostodos los esfuerzos humanos, por muy serios yconsecuentes que parezcan ser, y ésta Moira no puedeser evitada mediante la previsión, como lo era ladesventura ocasionada por la culpa personal, en laprimera parte del poema. Alcanza a los buenos y a losmalos sin distinción. La relación entre nuestro éxito ynuestro esfuerzo es enteramente irracional. El que mejorse esfuerza en hacer bien cosecha a menudo
  • www.artnovela.com.ardescalabros, y la divinidad permite al que empieza malescapar a las consecuencias de su necedad. Toda acciónhumana va acompañada de riesgo. El reconocimiento de esta irracionalidad del éxitoen las cosas humanas no anula la responsabilidad delagente en relación con las consecuencias de sus malasacciones. Así, en el pensamiento de Solón la segundaparte de la elegía no contradice a la primera. Lainseguridad en el éxito de los mejores esfuerzos nolleva consigo la resignación y la renuncia al propioesfuerzo. Ésta era la conclusión a que llegaba el poetajónico Semónides de Amorgos, que se (146) lamentade que los mortales derrochen tantos esfuerzos inútilespor alcanzar fines ilusorios y permanezcan en el dolory la inquietud en lugar de resignarse y abandonar, ensus ciegas esperanzas, la persecución de su propiadesdicha.160 Contra ello se vuelve claramente Solónen la conclusión de su elegía. En lugar de considerar elcurso del mundo desde el punto de vista sentimental yhumano, se coloca objetivamente en el punto de vistade la divinidad y se pregunta a sí mismo y pregunta asus oyentes si lo que no tiene razón alguna para elpensamiento humano no puede aparecer inteligible yjustificado desde aquel elevado punto de vista. Laesencia de la riqueza, que constituye el objeto de todaslas aspiraciones humanas, es que no tiene medida nifin. Precisamente los más ricos entre nosotrosdemuestran esta afirmación, exclama Solón, puesto
  • www.artnovela.com.arque aspiran constantemente a doblar sus riquezas.¿Quién podría satisfacer los deseos de todos? Sólohay una solución y ésta se halla más allá de nuestroalcance. Cuando el demonio de la ceguera nos invade,crea, al mismo tiempo, un nuevo equilibrio y nuestrosbienes pasan a otras manos. Era necesario analizar en detalle este poema,puesto que contiene la concepción social y ética deSolón. Los poemas en los cuales justificaretrospectivamente su obra de legislador, muestran conclaridad la íntima conexión de su voluntad política ypráctica con su pensamiento religioso. La interpretaciónde la divina Moira como fuerza de equilibrio necesarioentre las diferencias económicas inevitables entre loshombres, prescribe una línea de conducta a su acciónpolítica. Todas sus manifestaciones y todos sus actosrevelan un esfuerzo para llegar a un justo equilibrioentre la abundancia y la deficiencia, el exceso y la faltade poder, la preeminencia y la servidumbre. Tales sonlos motivos dominantes de sus reformas. A ningunode los partidos da plena razón. Ambos le deben,empero, ricos y pobres, cuanto poseen y cuantomantienen. En esta difícil posición entre ambos partidoshalla siempre las fórmulas adecuadas. Es plenamenteconsciente de que su fuerza reside únicamente en laimpalpable autoridad moral de su desinteresada y rectapersonalidad. Al comparar la ambición egoísta de loscaudillos políticos con el espumar de la nata de la leche
  • www.artnovela.com.aro el cobrar de las redes henchidas161 —imágenes depoderosa fuerza intuitiva para los campesinos y lospescadores áticos—, toma para su propia actitud lamás alta estilización homérica, lo cual demuestraclaramente hasta qué punto sintió su misión heroicade campeón. Tan pronto mantiene firme su escudofrente a ambos partidos e impide que ninguno de ellossalga triunfante, como avanza sin miedo, entre ambosfrentes, en mitad del campo, donde vuelan las flechas,o muerde como un lobo, acosado por la agitada yfuriosa jauría.162 El efecto más profundo se logra enlos poemas en (147) que habla en nombre propio, puessu yo irradia constantemente la fuerza triunfal de lapersonalidad y, todavía de un modo más brillante, enel gran yambo163 en que rinde cuentas ante el tribunaldel tiempo. La abundante fluencia de las imágenes quecruzan ante nuestros ojos, el bello arranque de susensibilidad fraternal para todas las criaturas humanas,la fuerza de su piedad, hacen de este poema eldocumento más personal entre todos los fragmentospolíticos que se conservan. Jamás hombre alguno de estado se ha elevadotan por encima del puro afán de poder como Solón.Una vez terminada su obra legislativa abandonó el paísy salió para un largo viaje. No se cansa de acentuarque no ha aprovechado su situación para enriquecerseo convertirse en un tirano, como lo hubiera hecho lamayoría en su lugar y gusta de ser tachado de necedad
  • www.artnovela.com.arpor no haber aprovechado la ocasión. En la historianovelesca de Solón y Creso ha trazado Herodóto lafigura de este hombre independiente. Aparece Solón,el sabio, entre la opulencia impresionante del déspotaasiático, sin que ni por un solo momento vacile suconvicción de que el más simple de los campesinosáticos, en su casa de campo, ganando con el sudor desu frente el pan de cada día para sí y para sus hijos yque tras una larga vida consagrada al cumplimiento desus deberes de padre y de ciudadano, en el umbral dela vejez, sabe morir dignamente en la defensa de lapatria, es más feliz que todos los reyes de la tierra. Lahistoria se halla impregnada de una mezclapeculiarísima del espíritu libre y aventurero de losjónicos que dan la vuelta al mundo sólo “por el afánde ver” y del apego a la tierra del hombre ático. Es delmayor encanto perseguir esta mezcla, producto de lainteracción de la naturaleza ática con la cultura jónica,a través de los fragmentos conservados de los poemasno políticos. Son la expresión de una madurez deespíritu, que impresionó de tal modo a loscontemporáneos que contaron a Solón entre los sietesabios. Son de recordar los famosos versos en los cualescontesta a las lamentaciones del poeta jónicoMimnermo sobre las calamidades de la vejez y a sudeseo vehemente de morir a los sesenta, sin haberconocido la enfermedad ni el dolor. “Si quieres seguir
  • www.artnovela.com.armi consejo, borra esto y no te enojes conmigo si hehallado algo mejor; rehaz tu poema, jónico ruiseñor, ycanta así: quiera la Moira de la muerte alcanzarmeoctogenario.” 164 La reflexión de Mimnermo era unaexpansión de aquella libre actitud del espíritu jónicoque se cierne sobre la vida y es capaz de estimarla deacuerdo con determinado sentimiento subjetivo y dedesear su destrucción desde el momento en que haperdido su valor. Solón no se halla de acuerdo con laestimación de la vida de los jónicos. Su sana energíaática y su inquebrantable (148) alegría de vivir, ledefienden contra el refinado cansancio melancólicoque desea poner el límite de la vida en los sesentaaños, para librarse de los dolores y las molestias deuna existencia humana desamparada. Para Solón noes la vejez una muerte gradual y penosa. Su fuerzajuvenil inextinguible permite al árbol perennementeverde de su vida feliz y gozosa echar todos los añosnuevas flores. No quiere saber de una muerte nollorada. Desea, por el contrario, que a su muerte lossuyos le ofrezcan quejas, dolores y lamentaciones.También aquí se opone a un famoso poeta jónico:Semónides de Amorgos. Semónides enseñó que la vidaes tan breve y tan rica en fatigas y dolores que nodebemos apresurarnos más allá de un día por lamuerte.165 Solón no piensa que sea más favorable elbalance de placeres en la vida humana. En un fragmentodice: “Ningún hombre es dichoso. Todos los mortales
  • www.artnovela.com.arsobre los cuales luce el sol, se hallan abrumados defatigas.” 166 Como Arquíloco y todos los poetas jónicoslamenta la inseguridad de la vida humana. “El sentidode los dioses inmortales se halla oculto para loshombres.” 167 Pero, frente a todo esto, se halla el júbilode los dones de la existencia, el crecimiento de losniños, los vigorosos placeres del deporte, la equitacióny la caza, las delicias del vino y del canto, la amistadcon los hombres y la felicidad sensual del amor.168 Laíntima capacidad de goce es para Solón una riqueza noinferior al oro y la plata, las propiedades y los caballos.Cuando un hombre desciende al Hades no importacuánto ha poseído, sino los bienes que le ha otorgadola vida. El poema de los hebdómadas, que se haconservado entero, divide la vida humana entera endiez periodos de siete años.169 Cada edad le confiereun lugar específico dentro del todo. En él se manifiestael sentido auténticamente griego del ritmo de la vida.No es posible trocar un estadio por otro puesto quecada cual lleva implícito su propio sentido y se hallade acuerdo con el sentido de cada uno de los demás.La totalidad crece, culmina y decae de acuerdo con elmovimiento general de la naturaleza. El mismo nuevo sentido de la última legalidad delas cosas determina la actitud de Solón en los problemasde la vida puramente humana y en los de la vida política.Cuanto dice tiene la simplicidad de la sabiduría griega.Todo lo natural es simple, una vez conocido. “Pero lo
  • www.artnovela.com.armás difícil es llegar a la percepción inteligente de lainvisible medida, al hecho de que todas las cosas llevanconsigo límites.” También éstas son palabras de Solón.Parecen sernos dadas para alcanzar la justa medida desu propia grandeza.170 El concepto de medida y de límite,que alcanzará una importancia tan fundamental parala ética griega, revela claramente el problema que sehalla en el centro del pensamiento de Solón y de sutiempo: la adquisición de una nueva norma de vidamediante la fuerza del conocimiento íntimo. (149) Sólo puede ser comprendida en su esenciamediante la penetración en la totalidad de lasmanifestaciones de su personalidad y de su vida. Nose presta a la definición. Para la masa es suficientesometerse a las leyes que le son prescritas. Pero aquelque las prescribe necesita poseer una alta medida, queno se halla escrita en parte alguna. La rara cualidadesencial que se halla en esta medida es denominadapor Solón gnomosyne, puesto que se inspiraconstantemente en la gnomé y comprende a la vez lajusta intelección y la firme voluntad de llevarla a laplena validez. Éste es el punto desde el cual podemos llegar a laclara intelección del mundo íntimo de Solón. Estaunidad no le fue dada. Vimos que en Jonia prevalecíanya en la vida pública las ideas relativas al derecho y ala ley que dominan el pensamiento religioso y políticode Solón. Pero, como vimos también, no parecen haber
  • www.artnovela.com.arhallado su formulación en ninguno de los poetas. Elotro aspecto de la vida espiritual jónica, expresado conel mayor vigor por la poesía jónica, es el goce individualy la sabiduría personal de la vida. Solón se hallatambién profundamente compenetrado con él. Lonuevo en sus poemas es la íntima alianza de amboshemisferios. Se compenetran en la imagen de una vidahumana integral, de rara perfección y armonía, quehalla su encarnación más perfecta en la personalidadde su propio creador. El individualismo es superado,pero se reconocen los derechos de la individualidad.Es más, estos derechos hallan, por primera vez,fundamento ético. Por su unión del estado y el espíritu,la comunidad y el individuo, es Solón el primerateniense. Mediante ello acuñó el tipo perenne delhombre ático que prevaleció en la totalidad de sudesarrollo ulterior.
  • www.artnovela.com.ar IX. EL PENSAMIENTO FILOSÓFICO Y ELDESCUBRIMIENTO DEL COSMOS (150) Los ORÍGENES del pensamiento filosóficogriego han sido de ordinario considerados dentro delcuadro tradicional de la “historia de la filosofía”. Desdelos tiempos de Aristóteles, los ‘“presocráticos” hanconstituido el fundamento histórico y sistemático dela filosofía ática clásica, es decir, del platonismo. Enlos últimos tiempos esta conexión histórica ha tendidoa pasar a segundo término ante el afán de comprendera cada uno de aquellos pensadores por sí mismos, comofilósofos originarios, en su propia individualidad, conlo cual se ha puesto mejor de relieve su verdaderaimportancia. Para el estudio de la historia de laeducación griega esta perspectiva ha de ser todavíaalterada. Claro es que también en ella tienen aquellosantiguos pensadores un lugar preeminente. Sin
  • www.artnovela.com.arembargo, no tienen la misma importancia para sutiempo que Sócrates, el educador por excelencia, parael siglo V, ¿ para el IV Platón, el primero que consideróla esencia de la filosofía en su relación con la educaciónde un nuevo tipo de hombre. En la época de los presocráticos la función deguía de la educación nacional se hallaba reservada, sindisputa, a los poetas, a los cuales se asociaban ellegislador y el hombre de estado. Por primera vez conlos sofistas cambia este estado de cosas. Se separannetamente de los filósofos de la naturaleza y de losontólogos del periodo primitivo. La sofística constituye,en el sentido más propio, un acaecimiento de tipoeducativo. Sólo pueden hallar su plena estimación enuna historia de la educación. El contenido teórico desu doctrina es, en general, escaso. De ahí que lashistorias usuales de la filosofía no le presten unaatención muy destacada. Para nosotros, en cambio,los grandes filósofos naturales teóricos y sus sistemasno pueden ser tratados particularmente en su conexióncon la historia de los problemas. Debemos, más bien,estimarlos como grandes manifestaciones del espíritudel tiempo y considerar lo fundamental e innovadorde su actitud espiritual en su significación para elulterior desarrollo de la forma esencial del hombregriego. Es preciso determinar, al fin, el punto en que lacorriente originaria de esta especulación pura, apartadaen un principio de la lucha por la formación de una
  • www.artnovela.com.arverdadera areté humana, desemboca en aquel vastomovimiento y comienza a convertirse, a través de laspersonas que lo mantienen, en una fuerza educadoradentro del todo social. No es fácil trazar la frontera temporal delmomento en que aparece el pensamiento racional.Debería pasar probablemente a través de la epopeyahomérica. Sin embargo, la compenetración delelemento (151) racional con el “pensamiento mítico”es en ella tan estrecha, que apenas es posible separarlos.Un análisis de la epopeya, desde este punto de vista,nos mostraría cómo muy pronto el pensamientoracional penetra en el mito y comienza a influir en él.La filosofía natural jónica sigue a la epopeya sinsolución de continuidad. Esta estrecha conexiónorgánica confiere a la historia del espíritu griego unaunidad arquitectónica, mientras, por ejemplo, elnacimiento de la filosofía medieval no tiene conexiónalguna con la epopeya caballeresca, sino que se fundaen la aceptación escolástica de la antigua filosofía porlas universidades y carece de toda influencia en lacultura noble y en la subsiguiente cultura burguesa dela Europa central y occidental. (Dante constituye lagran excepción; en él confluyen la formaciónfilosófica, la caballeresca y la burguesa.) No es fácil decir si la idea de los poetashoméricos,171 según la cual Océano es el origen detodas las cosas, difiere de la concepción de Tales que
  • www.artnovela.com.arconsidera el agua como el principio originario delmundo; en todo caso, es evidente que coadyuvó enella la representación intuitiva del inagotable mar. Enla Teogonía de Hesíodo reina en todas partes la expresavoluntad de una comprensión constructiva y la perfectaconsecuencia en el orden racional y en el planteamientode los problemas. Por otra parte, se halla todavía en sucosmología una fuerza inquebrantable de creaciónmitológica, que actúa todavía mucho más allá, alcomienzo de la filosofía “científica”, en las doctrinasde los “físicos”, y sin la cual no sería posible concebirla prodigiosa actividad que se despliega en la creaciónde concepciones filosóficas del periodo más antiguode la ciencia. El amor y el odio, las dos fuerzas naturalesde unión y de separación de la doctrina de Empédocles,tienen la misma estirpe espiritual que el eroscosmogónico de Hesíodo. El comienzo de la filosofíacientífica no coincide, así, ni con el principio delpensamiento racional ni con el fin del pensamientomítico. Auténtica mitogonía hallamos todavía en elcentro de la filosofía de Platón y de Aristóteles.172 Así,en el mito del alma de Platón o en la concepciónaristotélica del amor de las cosas por el motor inmóvildel mundo. Podríamos decir, parafraseando la afirmación deKant, que la intuición mítica sin el elemento formadordel logos es todavía “ciega”, y la conceptuación lógicasin el núcleo viviente de la originaria “intuición mítica”
  • www.artnovela.com.arresulta “vacía”. Desde este punto de vista debemosconsiderar la historia de la filosofía griega como elproceso de progresiva racionalización de la concepciónreligiosa del mundo implícita en los mitos. Si loimaginamos como una serie de círculos concéntricosque van desde la exterioridad de la periferia hasta lainterioridad del centro, veremos que el procesomediante el cual el pensamiento racional toma posesióndel mundo, se desarrolla en forma de una penetraciónprogresiva que va desde las esferas exteriores a lasmás profundas e (152) íntimas, hasta alcanzar, conPlatón y Sócrates, el punto central, es decir, el alma. Apartir de este punto se desarrolla un movimientoinverso hasta el final de la filosofía antigua, en elneoplatonismo. El mito platónico del alma ha tenidoprecisamente la fuerza de resistir al proceso deracionalización integral del ser y aun de penetrar denuevo y dominar progresivamente, desde dentro, alcosmos racionalizado. Ahí se inserta la posibilidad desu aceptación por la religión cristiana que halla en ello,por decirlo así, un lecho preparado. Se ha discutido con frecuencia el problemade saber cómo ha sido posible que la filosofía griegaempezara con los problemas de la naturaleza y no conlos relativos al hombre. Para hacer comprensible esteimportante hecho se ha intentado corregir la historia,derivando las concepciones de la filosofía natural másantigua del espíritu de la mística religiosa. Pero así no
  • www.artnovela.com.arresolveremos el problema. Nos limitamos a aplazarlo.Sólo queda realmente resuelto, si reconocemos queha nacido de un falso estrechamiento del horizonte dela denominada historia de la filosofía. Siconsideramos, junto con la filosofía natural, todo loque la poesía jónica, desde Arquíloco y los poemas deSolón, ha prestado al pensamiento constructivo enel orden ético-político y religioso, resultará claroque no tenemos sino romper los límites que separanla poesía de la prosa para obtener una imagen completade la evolución del pensamiento filosófico, en lacual se halle también comprendido el reino de lohumano. La única diferencia está en que la concepcióndel estado es. por su misma naturaleza, de carácterinmediatamente práctico, mientras que la investigaciónde la physis o génesis, es decir, del “origen” se hallaimpulsada por la “teoría”. El problema del hombreno fue considerado, en un principio, por los griegos,desde el punto de vista teórico. Más tarde halló en elestudio de los problemas del mundo exterior, y antetodo de la medicina y de la matemática, intuiciones deltipo de una techné exacta, que le sirvieron de modelopara la investigación del hombre interior. Recordemoslas palabras de Hegel: el camino del espíritu es elrodeo. Así como el alma de Oriente, en su anheloreligioso, se sumerge inmediatamente en el abismo delsentimiento, pero no halla allí un terreno firme, elespíritu griego, formado en la legalidad del mundo
  • www.artnovela.com.arexterior, pronto descubre también las leyes interioresdel alma y llega a la concepción objetiva de un cosmosinterior. Este descubrimiento hizo posible, porprimera vez, en un momento crítico de la historiagriega, la estructuración de una nueva educaciónhumana sobre el fundamento del conocimientofilosófico, en el sentido propuesto por Platón. Laprioridad de la filosofía natural en relación con lafilosofía del espíritu tiene un profundo “sentido”histórico, que resulta especialmente claro desde elpunto de vista de la historia de la educación. En laprofundidad de pensamiento de los grandes jónicosantiguos no hay una voluntad conscientementeeducadora. Pero en medio de la decadencia de laconcepción mítica del mundo y en el (153) caos quellevó consigo la fermentación de una nueva sociedadhumana, se enfrenta de un modo completamente nuevocon el problema del ser. Lo que salta claramente a la vista en la figurahumana de estos primeros filósofos —que no seatribuyeron, naturalmente, a sí mismos este nombreplatónico— es su peculiar actitud espiritual: suconsagración incondicional al conocimiento, al estudioy la profundización del ser por sí mismo. Esta actitudpareció a los griegos posteriores, y aun a loscontemporáneos, algo completamente paradójico, perosuscitó, al mismo tiempo, su más alta admiración. Lasosegada indiferencia de aquellos investigadores por
  • www.artnovela.com.arlas cosas que parecían importantes al resto de loshombres, como el dinero, el honor, e incluso la casa yla familia; su aparente ceguera para sus propiosintereses y su indiferencia ante las emociones de laplaza pública, dieron lugar a las conocidas anécdotasrelativas a la actitud espiritual de aquellos pensadoresque, recogidas especialmente por la Academia platónicay por la escuela peripatética, fueron puestas comoejemplo y modelo del ²¯¿Â ¸µÉÁ·Ä¹ºÌÂ, consideradopor Platón como la verdadera praxis de los filósofos.173En estas anécdotas, el filósofo es el gran extravagante,algo misterioso, pero digno de estima, que se levantapor encima de la sociedad de los hombres, o se separadeliberadamente de ella para consagrarse a sus estudios.Es ingenuo como un niño, torpe y poco práctico yexiste fuera de las condiciones del espacio y del tiempo.El sabio Tales, abstraído por la observación de algúnfenómeno celeste, cae en un pozo, y su criada, naturalde Tracia, se burla de él porque quiere saber las cosasdel cielo y no ve lo que hay bajo sus pies. Pitágoras, alserle preguntado por qué vive, responde: Paraconsiderar el cielo y las estrellas. Anaxágoras, acusadode no cuidar de su familia ni de su patria, señala con lamano hacia el cielo y dice: Allí está mi patria. Comúna todos es esta incomprensible consagración alconocimiento del cosmos, a la “meteorología”, comose decía todavía entonces en un sentido más amplio ymás profundo, es decir, a la ciencia de las cosas de lo
  • www.artnovela.com.aralto. La conducta y las aspiraciones de los filósofosson excesivas y extravagantes en el sentir del pueblo,y la creencia popular de los griegos es que aquelloshombres sutiles y cavilosos son desgraciados porqueson ÀµÁ¹ÄÄÌÂ.174 Esto es intraducible, pero se refiereevidentemente a la hybris, pues el pensador traspasalos límites trazados al espíritu humano por la envidiade los dioses. Existencias de este tipo, osadas y solitarias, sólopodían desarrollarse en Jonia. en una atmósfera de lamayor libertad personal. Allí se dejaba en paz a aquellagente inusitada, mientras que en cualquier otro lugarhubieran suscitado escándalo y hallado toda clase dedificultades. En Jonia, hombres del temple de Tales deMileto alcanzaban (154) pronto popularidad, setrasmitían con interés sus afirmaciones y sus sentenciasy se contaban anécdotas acerca de ellos. Esto demuestrauna vigorosa resonancia que permite concluir que hubouna cierta comprensión y la sospecha de que semejantespersonalidades y sus ideas eran fenómenos adecuadosal tiempo en que vivían. Anaximandro fue, por lo quese nos alcanza, el primero que tuvo el valor de escribirsus discursos en prosa y de difundirlos del mismo modoque el legislador escribía sus tablas. Con ello eliminael filósofo el carácter privado de su pensamiento; y noes ya un ™´¹ÎÄ·Â. Aspira a ser oído por todos. Siquisiéramos aventurar, partiendo del estilo de la prosajónica posterior, una conclusión retrospectiva relativa
  • www.artnovela.com.aral estilo del libro de Anaximandro, lo hallaríamos ensu oposición a las opiniones corrientes entre suscontemporáneos por el uso de la primera persona delsingular. Hecateo de Mileto comienza su tratadogenealógico con estas ingenuas palabras: “Hecateo deMileto dice: Múltiples y risibles son los discursos delos griegos; yo, empero, Hecateo, digo lo siguiente.”Heráclito empieza lapidariamente: “Para este logos, apesar de ser siempre verdadero, no tienen los hombrescomprensión alguna, ni antes de oírlo, ni después dehaberlo oído. Aunque todo acaece de acuerdo con estelogos, parecen carecer de toda experiencia tan prontointentan realizar sus experiencias con palabras y obrastales como yo las refiero, analizando cada cosa deacuerdo con su naturaleza y declarando cómo es enverdad.” La resolución y la independencia de estas críticassobre la concepción dominante del mundo esperfectamente paralela a la osadía de los poetas jónicosal proclamar libremente sus sentimientos y sus ideassobre la vida humana y su contorno. Ambos sonproducto del creciente desarrollo de la individualidad.El pensamiento racional actúa ya en este primer estadiocomo materia explosiva. Las más antiguas autoridadespierden su validez. Sólo es verdad lo que “yo” puedoexplicar por razones concluyentes, aquello de lo cual“mi” pensamiento puede dar razón. Toda la literaturajónica, desde Hecateo y Heródoto, creador de la
  • www.artnovela.com.argeografía y de la etnología y padre de la historia, hastalos médicos, en cuyos escritos se hallan losfundamentos de la ciencia médica por varios siglos, sehalla impregnada de este espíritu y se sirve, en suscríticas, de aquella forma personal característica. Sinembargo, con la aparición del yo racional, se realiza lasuperación del individualismo más rica enconsecuencias: aparece el concepto de verdad, el nuevoconcepto de una validez universal en el fluir de losfenómenos, ante la cual es preciso que se incline todoarbitrio. El punto de partida de los pensadores naturalistasdel siglo VI era el problema del origen, la physis, quedio su nombre a la totalidad del movimiento espiritualy a la forma de especulación a que dio lugar. Ello no esinjustificado si tenemos presente la significaciónoriginaria de la palabra griega y no mezclamos con ellala concepción (155) moderna de la física. Su interésfundamental era, en verdad, lo que en nuestro lenguajeordinario denominamos metafísica. El conocimientoy la observación físicos se hallaban subordinados a él.Verdad es que la ciencia racional de la naturaleza naciócon el mismo movimiento. Pero se hallaba, en uncomienzo, envuelta en la especulación metafísica y sólogradualmente llegó a independizarse de ella. En elconcepto griego de la physis se hallaban ambas cosasindistintas: el problema relativo al origen, que obligaal pensamiento a traspasar los límites de lo dado en la
  • www.artnovela.com.arapariencia sensorial, y la comprensión de lo que derivade aquel origen y existe actualmente (ta o)/nta),mediante la investigación empírica (i(stori/h). Esnatural que la tendencia innata de los jonios —grandesexploradores y observadores— hacia la investigación,llevara las cuestiones hasta lo más profundo, dondesurgen los últimos problemas. Lo es también, que unavez planteado el problema de la esencia y el origen delmundo, se desarrollara progresivamente la necesidadde ampliar el conocimiento de los hechos y laexplicación de los fenómenos particulares. De laproximidad de Egipto y de los países del próximoOriente resulta más que verosímil —y ello se hallaconfirmado por las tradiciones más auténticas— queel contacto espiritual de los jonios con las más antiguascivilizaciones de aquellos pueblos no sólo llevaráconsigo la adopción de las conquistas técnicas sobreagrimensura, náutica y la observación del cielo, sinoque promoviera la atención de aquella raza denavegantes y comerciantes, de espíritu vivaz, hacia laconsideración de los profundos problemas queresolvieron aquellos pueblos, de un modocompletamente distinto que los griegos, mediante susmitos relativos al nacimiento del mundo y las historiasde los dioses. Sin embargo, hay algo fundamental nuevo en lamanera que tuvieron los griegos de poner al serviciode su último problema, relativo al origen y la esencia
  • www.artnovela.com.arde las cosas, las observaciones empíricas que aceptarondel Oriente y enriquecieron mediante las suyas propias,así como en el modo de someter al pensamiento teóricoy causal el reino de los mitos fundado en laobservación de las realidades aparentes del mundosensible, los mitos relativos al nacimiento del mundo.En este momento asistimos al nacimiento de la filosofíacientífica. Ésta es, tal vez, la hazaña histórica de Grecia.Verdad es que su liberación de los mitos fue sólogradual. Pero el simple hecho de que fuera unmovimiento espiritual unitario, conducido por una seriede personalidades independientes, pero en íntimaconexión recíproca, demuestra ya su carácter científicoy racional. La conexión del nacimiento de la filosofíanaturalista con Mileto, la metrópoli de la cultura jónica,resulta clara si se piensa en que sus tres primerospensadores, Tales, Anaximandro y Anaxímenes.vivieron al tiempo de la destrucción de Mileto por lospersas I comienzo del siglo V. Tan evidente como lasúbita interrupción de un elevado florecimientoespiritual, (156) mantenido durante tres generaciones,por la brutal irrupción de un destino histórico externo,es la continuidad del trabajo de investigación y de tipoespiritual en esta soberbia línea de grandes hombresdesignados un poco anacrónicamente como “escuelamilesia”. La manera de plantear y resolver los problemasse mueve en los tres en una misma dirección. Abrieronel camino y proporcionaron los conceptos
  • www.artnovela.com.arfundamentales a la física griega desde Demócrito hastaAristóteles. Dilucidaremos el espíritu de aquella filosofíaarcaica mediante el ejemplo de Anaximandro, la figuramás imponente entre los físicos milesios. Es el únicode cuya concepción del mundo podemos alcanzar unarepresentación precisa. En Anaximandro se revela laprodigiosa amplitud del pensamiento jónico. Fue elprimero en crear una imagen del mundo de verdaderaprofundidad metafísica y rigurosa unidad constructiva.Fue también el creador del primer mapa de la tierra yde la geografía científica. También el origen de lamatemática griega se remonta a los tiempos de lafilosofía nacida en Mileto. La concepción de la tierra y del mundo deAnaximandro es un triunfo del espíritu geométrico. Esel símbolo visible de la monumentalidadproporcionada, propia del pensamiento y de lanaturaleza entera del hombre arcaico. El mundo deAnaximandro se halla construido mediante rigurosasproporciones matemáticas. El disco terrestre de laconcepción homérica es sólo una apariencia engañosa.El camino diario del sol del este al oeste sigue en verdadsu curso bajo la tierra y reaparece en Oriente en supunto de partida. Así, el mundo no es una media esfera,sino una esfera completa, en cuyo centro se halla latierra. No sólo el camino del sol, sino también el de lasestrellas y el de la luna, son circulares. El círculo del
  • www.artnovela.com.arsol es el más exterior y es como veintisiete veces eldiámetro de la tierra. El círculo de las estrellas fijas esel más bajo. El texto de nuestro testimonio se halla eneste lugar corrompido. 175 Sin embargo, alcanzaevidentemente nueve veces el diámetro de la tierra. Yel diámetro de la tierra es como tres veces su altura,puesto que la tierra tiene la forma de un cilindroachatado. No descansa en un fundamento sólido, comocree el pensamiento ingenuo, ni crece como un árbolhacia el aire a partir de raíces profundas e invisibles.176Se halla libremente suspendido en el espacio delmundo. No lo soporta la presión del aire. Se (157)mantiene en equilibrio por hallarse por ambos lados aigual distancia de la esfera celeste. La misma tendencia matemática domina en laelaboración del mapa de la tierra que Heródoto sigueen parte y en parte contradice, y cuya paternidadatribuye colectivamente a “los jonios”. Sin duda algunaprocede en primer término de la obra de Hecateo deMileto, que se hallaba más cerca de él en el tiempo.177Pero sabemos de un modo expreso que procede de losdiseños de Anaximandro.178 Y la estructura esquemáticadel mapa conviene mejor con la arquitectura geométricadel mundo y de la forma de la tierra de Anaximandroque con el carácter de Hecateo, explorador e inquisitivo,que analiza el carácter de los países y de los pueblos yse consagra, ante todo, a los fenómenos particulares.Heródoto no hubiera podido hablar de “los jonios” si
  • www.artnovela.com.arno hubiese sabido que Hecateo había tenidopredecesores en el arte de construir mapas. No vaciló,por tanto, un momento en hacer retroceder aAnaximandro el germen de los esquemas cartográficosque Heródoto, Escilax y otros autores atribuyen aHecateo. La superficie de la tierra se divide en dosmitades aproximadamente iguales: Europa y Asia. Unaparte de la última aparece separada: Libia. Forman lasfronteras caudalosos ríos. Europa se halla dividida endos mitades iguales por el Danubio, Libia por el Nilo.179Heródoto se burla del esquematismo constructivo delas imágenes del mundo de los más antiguos mapasjónicos: dibujaban la tierra redonda como si hubiesesido construida con un torno y rodeada por el Océano,jamás visto por ojos humanos por lo menos al este y alnorte.180 Así resulta ingeniosamente caracterizado elespíritu geométrico y apriorístico de aquellaconstrucción del mundo. La época de Heródoto seocupó en llenar lagunas con nuevos hechos y ensuavizar o suprimir la violencia de sus trazos. Sólodeja subsistir aquello que resiste a la comprobaciónempírica. Pero todo el arranque y la genialidad creadorase halla en Anaximandro y en aquellos originalesexploradores que, inspirados por la idea de un orden yuna articulación universal del mundo, trataron deexpresarlo en el lenguaje de las proporcionesmatemáticas previamente estructurado. El principio originario que establece Anaximandro
  • www.artnovela.com.aren lugar del agua de Tales, lo ilimitado (a)peiro/n), /muestra la misma osadía en traspasar los límites de laapariencia sensible. Todos los filósofos de la naturalezase hallaban dominados por el prodigioso espectáculodel devenir y el perecer de las cosas cuya imagencolorida perciben los ojos humanos. ¿Qué es el fondoinagotable del cual todo procede y al cual todo retorna?Tales cree que es el agua que se evapora en el aire o seenfría en lo rígido y, por decirlo así, se petrifica. Leimpresiona su rara aptitud para transformarse. De lahumedad se origina la vida entera. No sabemos cuálde los antiguos físicos fue (158) el primero en enseñar,como lo creyeron todavía los estoicos, que aun el fuegode las estrellas se alimenta de las exhalaciones que seelevan del mar. Anaxímenes sostiene que el principiooriginario es el aire y no el agua y a partir de él trata,ante todo, de explicar la vida. El aire domina el mundocomo el alma al cuerpo, y aun el alma es aire, aliento,pneuma. Anaximandro habla del apeiron. que no eselemento alguno determinado, sino que “todo loincluye y todo lo gobierna” Tal parece haber sido supropia expresión.181 Aristóteles se opone a ello porquede la “materia’’ mejor podría decirse que se hallaincluida en todo, que no que todo lo incluye. Por otrosepítetos que emplea Aristóteles en su interpretacióndel apeiron. como ‘“imperecedero” e “inmortal”,muestran de un modo inequívoco su sentido activo.Sólo un dios puede “gobernar” el todo. Y. de acuerdo
  • www.artnovela.com.arcon la tradición, el apeiron. que constantementeproduce nuevos mundos para asimilarlos de nuevo,ha sido designado por el filósofo como lo divino. Lasalida de las cosas del apeiron es una separación de loscontrarios que luchan en este mundo, a partir del todooriginariamente unido. A esto se refiere aquella gransentencia, la única de Anaximandro que nos ha sidodirectamente trasmitida: “Donde tuvo lo que es suorigen, allí es preciso que retorne en su caída, deacuerdo con las determinaciones del destino. Las cosasdeben pagar unas a otras castigo y pena de acuerdocon la sentencia del tiempo.” Desde Nietzsche y Erwin Rhode mucho se haescrito sobre esta sentencia y se han intentado múltiplesinterpretaciones místicas.182 La existencia de las cosascomo tales, la individualización, sería un pecadooriginal, una sublevación contra el principio originarioeterno, por la cual las criaturas deben sufrir una pena.Desde que ha sido restablecido el texto correcto(mediante la adición de a)llh/loij que faltaba en lasantiguas ediciones) resulta claro que no se trata de otracosa que de la compensación de la pleonexia de lascosas. No se trata de una culpa de las cosas. Ésta esuna concepción ajena a los griegos. Es unapersonificación mediante la cual Anaximandro serepresenta la lucha de las cosas como la contienda delos hombres ante un tribunal.183 Tenemos ante nosotrosuna ciudad jónica. He ahí el mercado donde se
  • www.artnovela.com.arpronuncia el derecho y el juez sentado en su silla fija lapena (ĬÄĵ¹). El juez es el tiempo. Lo conocemospor las ideas políticas de Solón. Su brazo es inexorable.Cuando uno de los contendientes ha tomadodemasiado del otro, le es quitado de nuevo el exceso ydado a aquel que ha conservado poco. La idea de Solónes ésta: la diké no es dependiente de los decretos de lajusticia terrestre y humana; no procede de la simpleintervención exterior de un decreto de la justicia divinacomo ocurría en la antigua religión (159) de Hesíodo.Es inmanente al acaecer mismo en el cual se realiza encada caso la compensación de las desigualdades. Sinembargo, su inexorabilidad es el “castigo de Zeus”, “elpago de los dioses”. Anaximandro va mucho más allá.Esta compensación eterna no se realiza sólo en la vidahumana, sino también en el mundo entero, en latotalidad de los seres. La evidencia de este proceso ysu inmanencia en la esfera humana lo induce a pensarque las cosas de la naturaleza, con todas sus fuerzas yoposiciones, se hallan también sometidas a un ordende justicia inmanente y que su ascensión y sudecadencia se realizan de acuerdo con él. En esta forma —considerándola desde el puntode vista moderno— parece anunciarse la prodigiosaidea de una legalidad universal de la naturaleza. Perono se trata de la simple uniformidad del curso causalen el sentido abstracto de nuestra ciencia actual. Loque Anaximandro formula en sus palabras es una norma
  • www.artnovela.com.aruniversal más bien que una ley de la naturaleza en elsentido moderno. El conocimiento de esta norma delacaecer de la naturaleza tiene un sentidoinmediatamente religioso. 184 No es una simpledescripción de hechos, sino la justificación de lanaturaleza del mundo. El mundo se revela como uncosmos, o, dicho en castellano, como una comunidadde las cosas, sujetas a orden y a justicia. Esto afirma susentido en el incesante e inexorable devenir y perecer,es decir, en aquello que hay en la existencia de másincomprensible e insoportable para las aspiracionesde la vida del hombre ingenuo. No sabemos si el mismoAnaximandro empleó la palabra cosmos en estesentido. La hallamos ya en su sucesor Anaxímenes siel fragmento que se le atribuye es auténtico.185 Pero laidea de cosmos se halla en principio —aunque no enel sentido riguroso que tuvo posteriormente— en laconcepción de Anaximandro de un acaecer naturalgobernado por la eterna diké. Tenemos, por tanto,derecho a caracterizar la concepción del mundo deAnaximandro como el íntimo descubrimiento delcosmos. Este descubrimiento no podía haberse hechoen otra parte que en lo profundo del alma humana.Nada hubiera sido posible hacer con tales telescopios,observatorios o cualquier otro género de investigaciónempírica. De la misma facultad interior intuitiva surgióla idea de la infinidad de los mundos, atribuida por latradición a Anaximandro.186 No hay duda alguna de
  • www.artnovela.com.arque la idea filosófica del cosmos representó unrompimiento con las representaciones religiosashabituales. Pero este rompimiento representa laaparición de una nueva concepción de la divinidad delser en medio del espanto de la fugacidad y ladestrucción, que tanto impresionó a las nuevasgeneraciones, como lo muestran los poetas. En este estado de espíritu se halla el germen deincontables desenvolvimientos filosóficos. El conceptodel cosmos ha sido hasta nuestros días una de lascategorías más esenciales de toda concepción delmundo, aunque en sus modernas interpretacionescientíficas haya perdido gradualmente su sentidometafísico originario. La idea del cosmos representa,con simbólica evidencia, la importancia de la primitivafilosofía natural para la formación del hombre griego.Así como el concepto ético-jurídico de laresponsabilidad de Solón deriva de la teodicea de laepopeya, 187 recuerda la justicia del mundo deAnaximandro que el concepto griego de causa (ai)ti/a), fundamental para el nuevo pensamiento, coincidíaoriginariamente con el concepto de culpa y fuetransportado de la imputación jurídica a la causalidadfísica. Este tránsito espiritual se halla en conexión conla transposición análoga de los conceptos de cosmos,diké y tisis, originarios de la vida jurídica, al acaecernatural. El fragmento de Anaximandro nos permiteobtener una visión profunda del desarrollo del
  • www.artnovela.com.arproblema de la causalidad a partir del problema de lateodicea. Su diké es el principio del proceso deproyección de la polis al universo. Verdad es que nohallamos en pensadores jonios una referencia expresade la ordenación humana del mundo y de la vida al serde las cosas no humanas. No podía ocurrir así porque,prescindiendo en absoluto de las cosas humanas, susinvestigaciones se dirigían exclusivamente a ladeterminación del fundamento eterno de las cosas.Pero, puesto que se sirvieron del orden de la existenciahumana para llegar a conclusiones relativas a la physisy su interpretación, su concepción llevaba en germendesde un principio una futura y nueva armonía entreel ser eterno y el mundo de la vida humana y susvalores. Pitágoras de Samos fue también un pensadorjónico, a pesar de que su acción se desarrolló en laItalia meridional. Su tipo espiritual es tan difícil dedeterminar como su personalidad histórica. Su figuratradicional ha cambiado con la evolución de la culturagriega. Así nos ha sido presentado como descubridorcientífico, como político, como educador, comofundador de una orden o de una religión y comotaumaturgo. Heráclito lo ha desdeñado188 como unerudito, análogo a Hesíodo, Jenófanes y Hecateo, yaun ha puesto en ello un acento especial como en todoslos mencionados. Comparado con la grandiosa plenitudespiritual de Anaximandro. la unión, en Pitágoras, de
  • www.artnovela.com.arelementos tan heterogéneos, cualquiera que sea la ideaque nos formemos de esta mezcla, es en efecto algosingular y accidental. La nueva manera de presentarlocomo una especie de hechicero no puede aspirar ya µninguna consideración seria. De la imputación depolimatía puede concluirse que los que llamó más tardeAristóteles “los denominados pitagóricos”,considerándolos como los fundadores de un nuevotipo (161) de ciencia que, a diferencia de la“meteorología” de los jonios, denominaronsimplemente mathemata, es decir, “los estudios”,proceden de Pitágoras. Es un nombre muy general queabraza de hecho muchas cosas heterogéneas: la doctrinade los números y los elementos de la geometría, losprimeros fundamentos de la acústica y la doctrina dela música y el conocimiento de los tiempos de losmovimientos de las estrellas, por donde puedeatribuirse también a Pitágoras el conocimiento de lafilosofía natural milesia. Además, y sin conexión algunacon todo ello, la doctrina de la trasmigración de lasalmas, vinculada a la secta religiosa de los órficos,atestiguada de un modo cierto por lo que respecta a lapersona de Pitágoras y considerada por Heródoto comotípica de los más antiguos pitagóricos. Con ello serelacionan los preceptos éticos atribuidos al fundador.Heródoto189 afirma el carácter religioso de la comunidadque fundó. Así subsistió en la Italia meridional durantemás de un siglo hasta su destrucción hacia el fin del
  • www.artnovela.com.arsiglo ½ y por motivos políticos. La concepción pitagórica del número comoprincipio de las cosas se halla preformada en la rigurosasimetría geométrica del cosmos de Anaximandro. Noes posible comprenderla como una concepciónpuramente aritmética. De acuerdo con la tradición tuvosu origen en el descubrimiento de una nueva legalidadde la naturaleza, es decir, de la relación del número devibraciones con la longitud de las cuerdas de la lira.Pero para extender el dominio del número al cosmosentero y al orden de la vida humana, fue preciso llegara una atrevida generalización de las observacionesfundadas, sin duda alguna, en la simbólica matemáticade la filosofía natural milesia. La doctrina pitagóricano tiene nada que ver con la ciencia natural matemáticaen el sentido actual. Los números tienen para ella unasignificación mucho más amplia. No significan lareducción de los fenómenos naturales a relacionescuantitativas y calculables. La diversidad de losnúmeros representa la esencia cualitativa de cosascompletamente heterogéneas: el cielo, el matrimonio,la justicia, el kairos, etcétera. De otra parte, cuandoAristóteles nos habla de que los pitagóricos hacíanconsistir las cosas en números en el sentido de lamateria, se refiere indudablemente a una indebidamaterialización de esta identificación abstracta delnúmero y el ser. No debía hallarse lejos de lo ciertocuando interpretaba las semejanzas de los números
  • www.artnovela.com.arcon las cosas como un principio no menos groseroque el fuego, el agua, la tierra, de donde derivabantodas las cosas las especulaciones anteriores.190 Laexplicación más importante de la intuición de lospitagóricos se halla en un estadio posterior de laevolución filosófica: en el intento de reducir (162) susideas a números, tan extraño a primera vista paranosotros, del Platón de la última época. Aristótelescritica su concepción cualitativa de lo puramentecuantitativo. Ello parece a primera vista algo trivial.Contiene, sin embargo, una observación justa: la deque el concepto de número de los griegos conteníaoriginariamente aquel momento cualitativo y que sólogradualmente se llegó a la abstracción de lo puramentecuantitativo.191 El origen de las palabras griegas relativas a losnúmeros y las notables diferencias entre su formaciónlingüística nos proporcionarían acaso aclaracionesmucho más amplias si pudiéramos seguir la pista delos elementos intuitivos que se hallan sin duda algunaen ellas. Podemos llegar a la inteligencia de la maneraen que llegaron los pitagóricos a una tan alta estimaciónde la fuerza de los números mediante la comparacióncon las manifestaciones de otros contemporáneoseminentes. Así, el Prometeo de Esquilo llama aldescubrimiento del número la pieza maestra de lasabiduría creadora de cultura.192 El descubrimiento delimperio de los números, en algunos de los dominios
  • www.artnovela.com.armás importantes del ser, abrió amplio camino al espírituinquisidor del sentido del ser, mediante el conocimientode una norma residente en las cosas mismas de lanaturaleza y a la cual es posible dirigir la miradainterrogante, y permitió a una especulación, que nosparece actualmente pueril, reducir todas las cosas a unprincipio numérico. Así, como ocurre con frecuencia,hallamos unido a un conocimiento permanente einfinitamente fecundo una aplicación prácticaequivocada. Esta atrevida sobrestimación se muestraen todos los grandes momentos del pensamientoracional. Para el pensamiento pitagórico nada puedemantenerse en pie que no pueda reducirse, en últimotérmino, a número. Con la matemática entra en la educación griegaun elemento esencialmente nuevo. Se desarrollanprimero con independencia sus ramas particulares.Pronto fue reconocida la fecundidad educadora de cadauna de ellas. Sólo en un estadio posterior se estableciósu acción recíproca y llegaron a constituir un todo. Lastradiciones legendarias posteriores acentuaron de unmodo prominente la importancia de Pitágoras comoeducador. De ellas sacó indudablemente su modeloPlatón. De acuerdo con él elaboraron los neopitagóricosy los neo-platónicos la vida y obras de Pitágoras. Y loque los modernos aceptaron, sin más, con este título,procede casi íntegramente de la sabiduría de laAntigüedad posterior. Sin embargo, en el fondo de
  • www.artnovela.com.aresta concepción hay un núcleo de verdad histórica.No se trata de una acción puramente personal, sino delhecho de que el ethos educador tiene sus raíces en elnuevo conocimiento representado en nuestra tradiciónpor Pitágoras. Irradia especialmente del aspectonormativo de (163) la investigación matemática. Hastarecordar la importancia de la música para la educaciónprimitiva de los griegos, y la íntima relación de lamatemática pitagórica con la música, para ver que laprimera teoría filosófica sobre la acción educadora dela música había de proceder de la consideración de lasleyes numéricas del mundo sonoro. La conexión de lamúsica con la matemática establecida por Pitágorasfue, desde aquel momento, una adquisición definitivadel espíritu griego. De esta unión nacieron las ideas pedagógicas másfecundas y de mayor influencia entre los griegos. Enaquella fuente se alimenta evidentemente una corrientede nuevos conocimientos normativos que se derramansobre todos los dominios de la existencia. En el sigloVI salen a la luz los maravillosos conceptosfundamentales del espíritu griego que han llegado hastanosotros como una especie de símbolo de su másprofunda idiosincrasia y que parecen inseparables desu esencia. No existieron desde un principio. Vieron laluz a través de un proceso histórico necesario. La nuevaconcepción de la estructura de la música constituye unmomento decisivo de aquella evolución. Sólo el
  • www.artnovela.com.arconocimiento de la esencia de la armonía y del ritmoque surge de ella sería bastante para asegurar a losgriegos la inmortalidad en la historia de la educaciónhumana. La posibilidad de aplicación de aquelconocimiento a todas las esferas de la vida es casiilimitada. Al lado de la causalidad compacta de la fe enel derecho de Solón, nos ofrece un segundo mundosujeto a la más estricta legalidad. Cuando Anaximandroconcibe el mundo como un cosmos dominado por unanorma jurídica absoluta e inquebrantable, considera ala armonía, de acuerdo con la concepción pitagóricadel mundo, como principio de este cosmos. Seaprehende allí la necesidad causal del acaecer en eltiempo, en el sentido del “derecho” de la existencia;mediante la idea de armonía se llega a tomar concienciadel aspecto estructural de la legalidad cósmica. La armonía expresa la relación de las partes altodo. En ella se halla implícito el concepto matemáticode proporción, que el pensamiento griego se presentaen forma geométrica e intuitiva. La armonía del mundoes un concepto complejo en el cual se hallancomprendidos lo mismo la representación de la bellaconcordancia de los sonidos en el sentido musical quela del rigor de los números, la regularidad geométricay la articulación tectónica. Es incalculable la influenciade la idea de armonía en todos los aspectos de la vidagriega de los tiempos posteriores. Abraza laarquitectura, la poesía y la retórica, la religión y la ética.
  • www.artnovela.com.arEn todas partes aparece la conciencia de que existe enla acción práctica del hombre una norma de loproporcionado (pre/on, a(rmo/tton), que, como la delderecho, no puede ser transgredida con impunidad.Sólo si alcanzamos a comprender el dominio ilimitadode este concepto en todos los aspectos del pensamientogriego de los clásicos y de los tiempos posteriores,(164) llegaremos a una representación adecuada de lafuerza normativa del descubrimiento de la armonía.Los conceptos de ritmo, medida y relación se hallanen íntima conexión con él o reciben de él su contenidomás preciso. Lo mismo para el concepto del cosmosque para el de la armonía y el ritmo, el descubrimientode la “naturaleza del ser” es el estadio previo para llegara su trasposición al mundo interior del hombre y alproblema de la estructuración de la vida. No sabemos cuál era la íntima conexión entre laespeculación matemática y musical y la doctrina de latransmigración de las almas de Pitágoras. Elpensamiento filosófico de aquellos tiempos esesencialmente metafísico. Así el mito irracional delorigen del alma debía proceder del campo de lascreencias religiosas. La doctrina análoga de los órficosfue probablemente la fuente de la representación delalma de Pitágoras. Los filósofos posteriores se hallantambién más o menos influidos por ella. El siglo VI, que tras el naturalismo disolvente delsiglo VII es una lucha decisiva para llegar a una nueva
  • www.artnovela.com.arestructuración espiritual de la vida, no significa sóloun vigoroso esfuerzo filosófico, sino también unapoderosa elevación religiosa. El movimiento órficoes uno de los más relevantes testimonios de estanueva intimidad que penetra hasta lo más profundodel alma popular. En su anhelo de un nuevo y altosentido de la vida se halla en contacto con el esfuerzodel pensamiento racional de las concepcionesfilosóficas para llegar a una “norma” objetiva del sercósmico. El contenido dogmático de las creenciasórficas no tiene evidentemente importancia. Losmodernos lo han sobrestimado enormemente con elobjeto de alcanzar una imagen que les permitieraconfirmar su idea a priori de una religión de laredención. Sin embargo, en las creencias órficasrelativas al alma amanece un nuevo sentimiento de lavida humana y una nueva forma de la conciencia de símismo. En el concepto órfico del alma, encontraposición al concepto homérico, hay un elementonormativo expreso. De la creencia en el origen divinodel alma y en su inmortalidad se sigue la exigencia demantener su pureza en su estado terrestre de unióncon el cuerpo. El creyente se siente obligado a rendircuenta de su vida. Hemos hallado ya la idea deresponsabilidad en Solón. Se trataba allí de laresponsabilidad del individuo frente a la totalidad delestado. Tropezamos aquí con una segunda fuente deresponsabilidad ética: la idea de la pureza religiosa.
  • www.artnovela.com.arOriginariamente era una pureza meramente ritual quese extiende ahora a la esfera moral. No hay queconfundirla con la pureza ascética del espiritualismoposterior que considera el cuerpo como un mal en símismo. Sin embargo, los órficos y los pitagóricosmantienen ya ciertos preceptos de contención ascética,sobre todo la abstinencia de todo alimento de carne.Y el desprecio del cuerpo comienza ya con la bruscacontraposición del cuerpo y el alma que se sigue de lapresentación de la ascendencia del alma consideradacomo un huésped divino (165) en la vida mortal de latierra. Evidentemente, la pureza y la mancha de losórficos debe ser entendida en el sentido delmantenimiento o la transgresión de las leyes del estado.Incluso el “derecho sagrado” de los antiguos griegoslleva consigo el concepto de pureza. Sólo con dar mayorextensión al dominio de la validez pudo la idea órficade la pureza alcanzar el dominio total de los mandatosdel nomos. Ello no significa su conversión en una éticaciudadana en el sentido moderno, puesto que el nomosgriego, aun en su nueva forma racional, tiene un origendivino. Pero recibe, por su fusión con la idea órfica depureza, un nuevo fundamento, arraigado en el caráctersagrado y divino del alma individual. La rápida difusión del movimiento órfico en lametrópoli y en las colonias se explica sólo por unaprofunda necesidad de los hombres de aquel tiempo alos cuales no podía satisfacer ya la religión del culto.
  • www.artnovela.com.arLos demás movimientos religiosos de aquel tiempo, laprodigiosa fuerza expansiva del culto de Dionisos y ladoctrina apolínea de Delfos, revelan también elcrecimiento de las necesidades religiosas personales.Es un misterio para la historia de las religiones laestrecha vecindad que une a Apolo y a Dionisos en elculto deifico. Los griegos sintieron evidentemente algocomún en la contraposición polar entre uno y otro.Ello consiste, en los tiempos en que los hallamos juntos,en el tipo de influjo que ejercen sobre la intimidad delas creencias. Ningún otro dios interviene tanprofundamente en la conducta personal. Es probableque el espíritu de limitación, orden y claridad de Apolono hubiera movido nunca tan profundamente el amiahumana si la honda y excitante conmoción dionisiacano hubiese preparado previamente el terreno, apartandotoda eucosmía burguesa. La religión deifica penetróentonces de un modo tan íntimo y tan vivo quedemostró ser apta para conducir y poner a su serviciotodas las fuerzas constructivas de la nación. Los “sietesabios”, los reyes más poderosos y los tiranos del sigloVI reconocieron en aquel dios profético la más altainstancia del consejo justo. En el siglo V Pindaro yHeródoto se hallan profundamente influidos por elespíritu deifico y son sus testimonios más eminentes.Ni aun el tiempo de su mayor florecimiento en el sigloVI ha dejado el sedimento de un documento religiosode carácter permanente. Pero en Delfos alcanzó la
  • www.artnovela.com.arreligión griega un influjo más alto como fuerzaeducadora y lo extendió más allá de los límites deGrecia. Las sentencias más célebres de los sabios de latierra eran consagradas a Apolo y aparecían sólo comoun eco de la sabiduría divina. Y en la puerta del templohallaba el que entraba, en las palabras “conócete a timismo”, la doctrina de la sofrosyne, la exhortación ano perder de vista los límites del hombre, impresa conel laconismo legislativo propio del espíritu del tiempo. Se entendería mal el sentido de la sofrosyne griegasi se le interpretara como expresión de una naturalezainnata, de una idiosincrasia (166) esencial armónica ynunca perturbada. Para comprenderlo, basta considerarcómo irrumpió en forma de mandato y cómo penetrósúbitamente y en forma más inesperada en lo másprofundo de la existencia y, sobre todo, de la intimidadhumana. La medida apolínea no es la excrecencia de latranquilidad y la conformidad burguesa. Laautolimitación individualista es un dique para laactividad humana. La peor ofensa contra los dioses esno “pensar humanamente” y aspirar a lo más alto. Laidea de la hybris, concebida originariamente de unmodo perfectamente concreto en su oposición a la diké,y limitada a la esfera terrestre del derecho, se extiende,de pronto, a la esfera religiosa. Comprende ahora lapleonexia del hombre frente a la divinidad. Este nuevoconcepto de la hybris se convierte en la expresiónclásica del sentimiento religioso en el tiempo de los
  • www.artnovela.com.artiranos. Ésta es la significación con que ha pasado lapalabra a nuestro lenguaje. Esta concepción, junto conla idea de la envidia de los dioses, ha determinado delmodo más vigoroso durante largo tiempo lasrepresentaciones esenciales en las más amplias esferasde la religión griega. La fortuna de los mortales esmudable como los días. No debe, por tanto, el hombreaspirar a lo más alto. Sin embargo, la necesidad humana de felicidadhalla una salida a esta trágica comprobación en elmundo de su intimidad, ya en la enajenación de laborrachera dionisiaca, que se muestra como elcomplemento de la medida y el rigor apolíneos, ya enla creencia órfica de que “alma” es la parte mejor delhombre y se halla determinada al más alto y purodestino. La sobria mirada del espíritu de investigaciónofrece al hombre, en la profundidad de la naturaleza,el espectáculo del devenir y el perecer incesante,gobernado por una legalidad universal indiferente alhombre y a su destino insignificante y que trasciende,con su férrea “justicia”, su breve felicidad. De ahí quesurja en el corazón humano, como una fuerza interiorque se opone a esta dura verdad, la creencia en sudestino divino. El alma, inaccesible al conocimientonatural, se muestra en este mundo inhospitalario comoun extranjero anhelante de su patria eterna. La fantasíade los simples pinta la imagen de una vida futura en elmás allá como una vida de goces sensibles. El espíritu
  • www.artnovela.com.arde los nobles lucha por su propia afirmación, en mediodel torbellino del mundo, con la esperanza de unaredención en la plenitud de su camino. Amboscoinciden, sin embargo, en la seguridad de su más altodestino. Y el piadoso que llega al umbral del otromundo pronunciará como santo y seña de la fe en queha fundado su vida la intrépida sentencia: “Tambiényo soy de la raza de los dioses.”193 Estas palabras sehallan inscritas en los platos órficos de oro que se hanhallado en las tumbas del sur de Italia, como pasaportepara el viaje al otro mundo. El concepto del alma de los órficos fue un pasoesencial en el desarrollo de la conciencia personalhumana. Sin él no hubiera sido (167) posible pensar laconcepción platónica y aristotélica de la divinidad delespíritu ni la distinción entre el hombre puramentesensible y el propio yo que constituye su plenavocación. Basta pensar en un filósofo comoEmpédocles, impregnado de la concepción órfica dela divinidad, para demostrar la profunda y persistenteafinidad de la nueva religión con los problemas delpensamiento filosófico que se ofrecen, por primeravez, ante todo en Pitágoras. Empédocles glorifica aPitágoras en su poema órfico, las “Purificaciones”. EnEmpédocles se compenetran las creencias órficas sobreel alma y la filosofía natural de los jonios. Su síntesisnos muestra de un modo muy significativo cómo ambasdoctrinas se unen y se complementan en una y la misma
  • www.artnovela.com.arpersona. Símbolo de esta unión complementaria es laimagen del alma, arrojada y llevada de acá para allá enel torbellino de los elementos: el aire, el agua, la tierray el fuego la impelen y la lanzan sin cesar del uno alotro. “Así soy yo, como un desterrado de Dios quevaga de acá para allá.” 194 El alma no halla su lugaradecuado en el mundo de la filosofía natural. Pero sesalva mediante la certeza religiosa de sí mismo. Sólocuando, como en Hesíodo, se vincula al pensamientofilosófico del cosmos, halla satisfacción esta necesidadmetafísica del hombre religioso. Con el segundo de los grandes emigrados jónicosque hallaron su campo de acción en el occidente delmundo helénico, Jenófanes de Colofón, abandonamosla línea de los pensadores rigurosos. La filosofía naturalmilesia se origina en la investigación pura. CuandoAnaximandro hace accesible su doctrina en forma deun libro, destina ya su especulación a la publicidad.Pitágoras es el fundador de una sociedad cuyo fin es larealización de las prescripciones del maestro. Ambosrepresentaban un esfuerzo educador muy alejado de lapura teoría filosófica. Pero éstos penetraron tanprofundamente, con sus críticas, en todas lasconcepciones generalmente aceptadas, que eraimposible separarlas del resto de la vida espiritual. Lafilosofía natural recibió las incitaciones más fecundasde los movimientos políticos y socialescontemporáneos y devolvió, en múltiples formas, lo
  • www.artnovela.com.arrecibido. Jenófanes es un poeta. Con él, el espíritufilosófico tomó posesión de la poesía. Esto es el signoinequívoco de que el espíritu filosófico comienza aconvertirse en una fuerza educadora, pues la poesíasigue siendo como siempre la expresión auténtica dela cultura y de la educación de la nación. El impulsoque movió a la filosofía a adoptar la forma poéticamuestra de un modo evidente su tendencia a apoderarsede la acción humana en su totalidad en la vida intelectualy sentimental, y su aspiración a ejercer un dominioespiritual. La nueva prosa jonia extiende su dominiosólo gradualmente, y, por hallarse expresada en undialecto limitado a un círculo reducido, no adquierenunca la resonancia de la poesía que se sirve del lenguajede Homero y es, por consiguiente, pan-helénica. Pan-helénico (168) es también el influjo a que aspira elpensamiento de Jenófanes. Incluso un pensadorabstracto y riguroso como Parménides, o un filósofonatural como Empédocles, adoptan la forma hesiódicade la poesía didáctica. Acaso fueron animados a ellopor el ejemplo de Jenófanes que, aunque no era unverdadero pensador ni escribió jamás un poemadidáctico sobre la naturaleza, como con frecuencia seha dicho, fue uno de los iniciadores de la exposiciónpoética de la doctrina filosófica.195 En sus elegías y ensus silloi, una nueva forma de poesía satírica, popularizalos puntos de vista de la física jónica y emprende unalucha abierta contra el espíritu de la educación
  • www.artnovela.com.ardominante. La educación y la cultura proceden ante todo deHomero y de Hesíodo. Jenófanes mismo dice que todoshan aprendido, desde un principio, de Homero.196Homero constituye, por consiguiente, el centro de susataques en su lucha por la nueva educación. La filosofíaha sustituido a la imagen del mundo de Homeromediante una explicación natural y legal. La fantasíapoética de Jenófanes se conmueve ante la grandeza deesta nueva concepción del mundo. Significa elrompimiento con el politeísmo y el antropomorfismodel mundo de los dioses que —según las conocidaspalabras de Heródoto— crearon para los griegosHomero y Hesíodo. “Han atribuido a los dioses todaslas indignidades —exclama Jenófanes— robos,adulterios y toda clase de engaños.” 197 Su concepto deDios, que ofrece con el entusiástico pathos de la nuevaverdad, coincide con el del Universo. Sólo existe unDios incomparable con los mortales en forma y enespíritu. Es todo visión, todo oído, todo pensamiento.Sin esfuerzo alguno, sólo mediante el pensamiento,todo lo tiene en su poder. No corre solícito de aquípara allá como los dioses de la épica. Descansa inmóvilen sí mismo. Es una ilusión de los hombres pensar quelos dioses nacen y tienen forma y vestidos humanos.Si los bueyes, los caballos y los leones tuvieran manosy pudieran pintar como los hombres, pintarían a susdioses con cuerpos y figuras análogos a los suyos,
  • www.artnovela.com.arcomo bueyes y caballos. Los negros creen en dioseschatos y negros, los tracios en dioses de ojos azules ycabelleras rojas.198 Todos los fenómenos del mundoexterior, que los hombres atribuyen a la acción de losdioses, ante los que tiemblan, descansan en causasnaturales. El arco iris es sólo una nube coloreada; elmar, el seno materno de todas las aguas, vientos ynubes. “Todos hemos nacido de la tierra y el agua.”“Todo cuanto deviene y crece, es tierra y agua.” “Todo(169) proviene de la tierra y todo retorna a ella.” Lacultura no es un don de los dioses a los mortales, comoenseña el mito. Los hombres mismos lo han halladotodo mediante sus esfuerzos inquisidores y medianteellos lo van complementando.199 Entre todas estas ideas no hay una sola nueva.Anaximandro y Anaxímenes no han pensado, enprincipio, otra cosa. Son los verdaderos creadores deesta concepción naturalista del mundo. Pero Jenófaneses su encendido campeón y heraldo. La recoge no sólocon el ímpetu que aspira a aniquilar todo lo antiguo,sino también con la fuerza creadora de nuevos valoresreligiosos y morales. Su mofa corrosiva sobre lainsuficiencia de la imagen homérica del mundo y delos dioses, lleva consigo la construcción de una nuevacreencia más digna. La acción decidida de las nuevasverdades sobre la vida y las creencias de los hombresconstituye el fundamento de una nueva educación. Elcosmos de la filosofía natural se convierte, por un
  • www.artnovela.com.armovimiento de reversión del desenvolvimientoespiritual, en el prototipo de la eunomia de la sociedadhumana. La ética de la ciudad halla en ella su raízmetafísica. Jenófanes escribió, además de sus poemasfilosóficos, un poema épico, “La fundación deColofón”, y una “Fundación de la colonia de Elea”. Enel primero, este hombre inquieto, que a la edad de 92años escribe un poema en el cual contempla una vidade 67 años200 de peregrinaciones sin descanso, iniciadaprobablemente con las emigraciones de Colofón a laItalia meridional, consagra un monumento a su antiguapatria. Acaso haya tomado parte personalmente en lafundación de Elea. Sin embargo, en estos poemas deapariencia impersonal el sentimiento personal tomauna parte mucho mayor de lo que era usual. Los poemasfilosóficos han nacido íntegramente de la experienciapersonal de las nuevas doctrinas profundamenteconmovedoras, que ha traído consigo del Asia Menora las regiones de Sicilia y la Magna Grecia. Se haconsiderado a Jenófanes como un rapsoda que recitabaa Homero en la plaza pública y decía en círculoslimitados sus sátiras contra Homero y Hesíodo. Ello seaviene mal con la unidad de su personalidad, queimprime su sello inequívoco en todas las palabras quede él se han conservado. Ésta descansa en una malainterpretación de la tradición. Como muestra su granpoema del Banquete, expuso sus poemas a la publicidad
  • www.artnovela.com.arde su tiempo.201 Es la imagen solemne del simposioarcaico, lleno todavía de la más profunda consagraciónreligiosa. Los más pequeños detalles del culto se hallanrevestidos en el relato del poema de la más altasignificación y nobleza. El banquete es todavía el lugardonde se refieren las más altas tradiciones relativas alos grandes hechos de los dioses y de los prototipos delas virtudes humanas. Ordena el poema callar lasdisensiones vergonzosas de los dioses y las luchas delos titanes, gigantes y centauros, invenciones de lostiempos pasados, que otros (170) cantores gustan deensalzar en los banquetes. Es preciso tan sólo honrar alos dioses y guardar viva la memoria de la verdaderaareté. En otros poemas nos dice qué es lo que entiendepor honrar a los dioses. Destacamos sólo estadeclaración que demuestra que la crítica de larepresentación tradicional de los dioses, que se hallaen los poemas que se han conservado, era poesía debanquete. Se halla penetrado del espíritu educador delos simposios arcaicos. Con la idea de la areté, queencuentra aquí su atención más cumplida, se halla eníntima relación la nueva y pura manera de honrar a losdioses y el conocimiento del orden eterno del universo.Para él, la verdad filosófica es la guía de la verdaderaareté humana. Un segundo gran poema relativo al mismoproblema es preciso mencionar aquí. En él se muestraJenófanes como luchador apasionado para dar validez
  • www.artnovela.com.ara su nuevo concepto de la areté.202 Este poema es undocumento de primer rango para la historia de laeducación. No podemos, por tanto, dejar deconsiderarlo con todo detenimiento. Nos transporta aun mundo fundamentalmente distinto del que nosofrece la patria jónica del poeta, estructurada de acuerdocon las antiguas tradiciones aristocráticas. El idealcaballeresco del hombre de las olimpiadas se manteníainconmovible, como lo muestran de un modoluminoso las canciones corales de Píndaro,contemporáneas de Jenófanes, pero tendíangradualmente a perder su vigor. Jenófanes ha sidollevado, por la irrupción de los medas en el Asia Menory la caída de su patria, al mundo del occidente griego,que le es esencialmente extraño. A pesar de los sietedecenios de su migración jamás pudo echar raíces enél. En todas las ciudades griegas en que entró fueronadmirados sus versos y oídas sus nuevas doctrinascon asombro. Comía en la mesa de los ricos y de laspersonalidades eminentes, como lo muestra la anécdotade su ingeniosa conversación con el tirano Hierón deSiracusa. Pero no halló jamás en aquel ambiente laestimación inteligente ni la alta consideración socialque obtuvo en su patria jonia: permaneció solo. En parte alguna de la historia de la cultura griegavemos de modo tan claro el choque violento e inevitableentre la antigua cultura aristocrática y los hombres dela nueva filosofía, que luchan aquí, por primera vez,
  • www.artnovela.com.arpara conquistar su lugar en la sociedad y en el estadoe irrumpen con un ideal de formación humana queexige el reconocimiento universal. Deporte o espíritu:tal es el dilema en que descansa toda la violencia delconflicto. Parece que los atacantes debían caer vencidosante los inflexibles muros de la tradición. Pero su gritode combate resonó con el júbilo de la victoria. Eldesarrollo posterior de la historia otorga la razón a laseguridad de su ademán. Han destruido el dominioabsoluto del ideal agonal. No es posible ya queJenófanes vea, como Píndaro, en cada victoriaolímpica, en la palestra o en el pugilato, en las carrerasa pie o a caballo, la (171) revelación de la divina aretédel vencedor. ‘“La ciudad colma a los vencedores enlas luchas de honores y presentes y, sin embargo,ninguno de ellos es tan digno como yo —exclama—.pues mejor que la fuerza de los hombres y de loscaballos es nuestra sabiduría. Sólo una falsa costumbrenos permite juzgar así. No es justo preferir la simplefuerza corporal a la sabiduría. No porque una ciudadcuente entre sus ciudadanos un luchador prominenteo un vencedor en el pentathlon o en la palestra, sehalla por ello en el orden justo (eu)nomi/h). Y por muchaque sea su alegría por la victoria, no por ello llenarásus graneros.” Esta fundamentación del valor del conocimientofilosófico es para nosotros sorprendente. Pero muestracon nueva y poderosa claridad que la polis y su salud
  • www.artnovela.com.arseguía siendo la medida de todos los valores. En estepunto debía fundarse Jenófanes si quería conseguir elreconocimiento de la superioridad del hombrefilosófico sobre el ideal humano tradicional. Nosrecuerda aquel poema de Tirteo en que proclama lasuperioridad evidente de la virtud espartana —el valorguerrero— frente a todas las demás preeminenciashumanas y especialmente frente a las virtudes agonalesde las olimpiadas. “Esto es un bien común para toda laciudad”, dice, y, por primera vez, levanta en estosversos el espíritu de la ética política frente al antiguoideal caballeresco. Más tarde, cuando el estado dederecho sustituye al antiguo estado, en nombre de lapolis, se estima la justicia como la más alta virtud. Ennombre de la polis proclama ahora Jenófanes su nuevaforma de areté; la educación espiritual (ÿƯ·). Éstase levanta sobre todos los ideales anteriores y los superao los subordina. Es la fuerza del espíritu, que crea en elestado el derecho y la ley, el orden justo y el bienestar.Jenófanes ha tomado, con plena conciencia, comomodelo la elegía de Tirteo, que es forma adecuada paraverter en ella los nuevos contenidos de supensamiento.203 Con este estadio alcanza su término laevolución del concepto de la areté: valor, prudencia yjusticia; y, finalmente, sabiduría: tales son las cualidadesque todavía para Platón constituyen el contenido de laareté ciudadana. En la elegía de Jenófanes aparece porprimera vez como una exigencia la nueva “virtud del
  • www.artnovela.com.arespíritu”, que habrá de jugar un papel tan importanteen la ética filosófica. La filosofía tiene su importanciapara el hombre, es decir, para la ciudad. Se ha dado elpaso que conduce de la pura intuición de la verdad a lacrítica y dirección de la vida humana. Jenófanes no es un pensador original. Pero esuna figura de importancia en la historia del espíritu desu tiempo. Con él se abre en la historia de Grecia elcapítulo relativo a la filosofía y la formación delhombre. Todavía Eurípides combate la estimacióntradicional del atletismo entre los griegos con armastomadas de Jenófanes, y la crítica de Platón sobre elvalor educativo de los mitos homéricos se (172) mueveen la misma línea. Parménides de Elea cuenta entre lospensadores de más alto rango. Pero su importancia enla historia de la educación y de la formación humanasólo puede ser estimada en conexión con la historia dela amplia y fecunda influencia de sus ideasfundamentales. Lo encontramos de nuevo en todoslos estadios de la evolución de la cultura griega y aúnhoy se nos ofrece como prototipo de una actitudfilosófica perenne. Al lado de la filosofía natural delos jonios y de las especulaciones pitagóricas sobre losnúmeros, aparece con él una nueva forma fundamentaldel pensamiento griego, cuya importancia traspasa loslímites de la filosofía para penetrar profundamente enla totalidad de la vida espiritual: la lógica. En la antiguafilosofía natural rigen otras fuerzas: la fantasía dirigida
  • www.artnovela.com.ary controlada por el intelecto que, de acuerdo con eleminente sentido plástico y arquitectónico de losgriegos, trata de articular y ordenar el mundo sensibley un pensamiento simbólico que interpreta la existenciano humana a partir de la vida humana. El universo de Anaximandro es una imagensensible e intuitiva del devenir y el perecer cósmicos,sobre cuyas oposiciones y contiendas se afirma comosoberana la eterna diké. El pensamiento racional escompletamente ajeno a él.204 Las proposiciones deParménides constituyen una trama rigurosamentelógica, impregnada de la conciencia de la fuerzaconstructiva de la consecuencia de las ideas. No esuna casualidad que los fragmentos conservados de suobra constituyan la primera serie de proposicionesfilosóficas de amplio contenido y rigurosamenteconectadas que nos ha legado el idioma griego. Sóloes posible comprender y expresar el sentido de aquelpensamiento si seguimos su marcha dinámica. No esla imagen estática, que es su producto inmediato. Lafuerza con que Parménides expone a sus oyentes susdoctrinas fundamentales no procede de una conviccióndogmática, sino del triunfo de la necesidad delpensamiento. También para Parménides es elconocimiento una absoluta ananké y lo denominatambién diké o moira, evidentemente bajo el influjode Anaximandro. Ella constituye el más alto fin a quepuede aspirar la investigación humana. Pero cuando
  • www.artnovela.com.arhabla de la diké que mantiene el Ser fijo en sus límitesy sin posibilidad alguna de disolución, de tal modoque no pueda ya devenir ni perecer, ello nos indicaque su diké tiene una función opuesta a la deAnaximandro, que se manifiesta en el devenir y perecerde las cosas. La diké de Parménides, que mantieneapartado del Ser todo devenir y todo perecer y losostiene persistente e inmóvil en sí mismo, es lanecesidad implícita en el concepto del Ser, interpretadacomo “aspiración del Ser a la justicia”. En las frasesinsistentemente repetidas: el Ser es, No-ser no es; loque es, no (173) puede no ser, lo que no es, no puedeser, expresa Parménides la necesidad del pensamiento,de la cual surge la imposibilidad de realizar lacontradicción lógica en el conocimiento. Esta constricción de lo aprendido en el puropensamiento es el gran descubrimiento que dominatoda la filosofía eleática. Él determina la forma polémicadentro de la cual se desarrolla su pensamiento. Lo quepara nosotros aparece en sus proposicionesfundamentales como el descubrimiento de una leylógica, es para él un conocimiento objetivo y decontenido que lo pone en conflicto con toda la filosofíanatural anterior. Si es verdad que el Ser jamás no es yque el No-ser jamás es, resulta evidente paraParménides que el devenir y el perecer son imposibles.La apariencia nos muestra, sin embargo, algo distinto.Los filósofos naturalistas, que confían ciegamente en
  • www.artnovela.com.arella, sostienen que el Ser resulta del no ser y se disuelveen el no ser. Es la opinión que comportan, en el fondo,todos los hombres. Confiamos en los ojos y en losoídos en lugar de preguntar al pensamiento, el únicoque puede conducirnos a la certeza infalible. Elpensamiento es la vista y el oído espiritual del hombre.Aquellos que no lo siguen son como ciegos y sordos yse pierden en contradicciones sin salida. No tienen másremedio que acabar por admitir que el Ser y el No-serson lo mismo y al mismo tiempo no lo son. Siderivamos el Ser del No-ser, aceptamos que su origenes incognoscible. Al verdadero conocimiento debecorresponder un objeto. Así. si buscamos de veras laverdad, es preciso que nos apartemos del devenir yperecer que conducen a presuposiciones impensables,y atenernos al puro Ser, que nos es dado en elpensamiento. “El pensamiento y el Ser son uno y lomismo.” La gran dificultad del pensamiento puro se hallaen alcanzar algún conocimiento concreto del contenidode su objeto. Parménides se nos muestra en losfragmentos que se conservan de su obra esforzándoseen deducir una serie de determinaciones precisas desu nuevo concepto riguroso del ser. A estas notas quese destacan en el camino que lleva a la investigaciónconducida por el pensamiento puro, las denominaatributos o características del Ser, El Ser es ajeno aldevenir, inmutable, y, por tanto, imperecedero,
  • www.artnovela.com.arcompleto y único, inconmovible, eterno, omnipresente,unitario, coherente, indivisible, homogéneo, ilimitadoy concluso. Es perfectamente claro que todos lospredicados afirmativos y negativos que atribuyeParménides a su Ser resultan de la contraposición a laantigua filosofía naturalista y han sido obtenidos graciasal análisis crítico y riguroso de las presuposicionesimplícitas en ella. No es éste el lugar de mostrarlodetalladamente. Por desgracia, la posibilidad de unacomprensión de Parménides se halla limitada por laslagunas de nuestro conocimiento de las filosofías másantiguas. Es indudable que se refiere constantemente aAnaximandro. Es probable que el pensamientopitagórico tenga también un papel muy importante ensus discusiones. Pero sobre esto (174) sólo podemosalcanzar conjeturas. No es posible intentar aquí unainterpretación sistemática del esfuerzo de Parménidespara obtener, desde su nuevo punto de vista, unaconcepción de conjunto de la filosofía natural, niconsiderar el desarrollo de las aporías que halla elpensamiento en la prosecución consecuente de sucamino. Con ellas luchan los discípulos de Parménides,entre los cuales tienen una importancia excepcionalZenón y Meliso. El descubrimiento del pensamiento puro y de surigurosa necesidad aparece en Parménides como laapertura de un nuevo “camino”, es más, del únicocamino practicable para llegar a la consecución de la
  • www.artnovela.com.arverdad. Desde este momento aparece constantementela imagen del recto camino (o(do/j) de la investigación.Y aunque de momento se trata sólo de una imagen,tiene ya, sin embargo, una resonancia terminológica,especialmente en la contraposición entre el caminorecto y el torcido, que se aproxima ya al sentido del“método”. Aquí tiene su raíz este concepto científicofundamental. Parménides es el primer pensador queplantea de un modo consciente el problema del métodocientífico y el primero en distinguir claramente los doscaminos fundamentales que habrá de seguir la filosofíaposterior: la percepción y el pensamiento. Lo que noconocemos por la vía del pensamiento es meramente“opinión de los hombres”. Toda salvación descansaen la sustitución del mundo de la opinión por el mundode la verdad. Parménides considera esta conversióncomo algo violento y difícil, pero grande y liberador.Da a la exposición de su pensamiento un ímpetugrandioso y un pathos religioso que traspasa los límitesde lo lógico y le otorga una emoción profundamentehumana. Es el espectáculo del hombre que luchamediante el conocimiento, se liberta por primera vezde las apariencias sensibles de la realidad y descubreen el espíritu el órgano para llegar a la comprensión dela totalidad y de la unidad del Ser. Aunque esteconocimiento se halle obstaculizado y perturbado poruna multiplicidad de problemas, en él se revela unafuerza fundamental de la concepción del mundo y la
  • www.artnovela.com.arformación del hombre específicamente helénico. Entodo cuanto escribió Parménides palpita la experienciaconmovedora de esta conversión de la investigaciónhumana hacia el pensamiento puro. Ello explica la estructura de su obra dividida endos partes rígidamente contrapuestas, una consagradaa la “verdad” y otra a la “opinión”. Resuelve tambiénel viejo problema de comprender cómo se compaginala rígida lógica de Parménides con su sentimiento depoeta. Decir meramente que en aquellos tiempos todoslos temas podían ser tratados en versos homéricos ohesiódicos, es simplificar en exceso. Parménides espoeta por el entusiasta sentimiento con que cree ser elportador de un nuevo tipo de conocimiento queconsidera, por lo menos en parte, como revelación dela Verdad. Es algo completamente distinto del atrevidoy personal proceder de Jenófanes. El poema (175) deParménides se halla impregnado de un orgullosocomedimiento. Y tanto más rigurosa e inexorable es suexigencia, cuanto que se sabe simplemente instrumentoy servidor de una fuerza más alta que contempla conveneración. En el proemio se halla la confecciónimperecedera de esta inspiración filosófica. Si loconsideramos con atención, veremos que la imagendel “hombre sabio” que camina hacia la verdad procedede la esfera religiosa. El texto se halla deteriorado enalgunos lugares decisivos. Pero creo que podría serrestituido su sentido originario. El “hombre sabio” es
  • www.artnovela.com.arla persona consagrada a la contemplación de losmisterios de la verdad. Bajo este símbolo se comprendeel nuevo conocimiento del Ser. El camino que loconduce “intacto” —digo yo— a su fin, es el caminode la salvación.205 Esta traducción del mundo de larepresentación en el lenguaje de los misterios, decreciente importancia en aquella sazón, es de la mayorimportancia para la comprensión de la concienciafilosófica. Cuando se dice que el Dios y el sentimientoson indiferentes para Parménides ante el pensamientoriguroso y sus exigencias, es preciso añadir que estepensamiento y la verdad que aprehende soninterpretados por él como algo religioso. Estesentimiento de su alta misión es lo que le condujo en elproemio de su poema a darnos la primera encarnaciónhumana de la figura del filósofo, la figura del “hombresabio”, conducido por las hermanas de la luz, desdelos senderos de los hombres. por el difícil camino quedesemboca en la casa de la verdad. En Jenófanes la filosofía se acerca a la vida humanay adopta una actitud educadora y progresiva. EnParménides vuelve evidentemente a su alejamientooriginario de las cosas humanas. En su concepto delSer se desvanece toda existencia particular y, por tanto,también el hombre. Heráclito de Éfeso realiza, en esterespecto, la más completa revolución. La historia de lafilosofía lo ha considerado largo tiempo como unfilósofo de la naturaleza y ha colocado su principio
  • www.artnovela.com.aroriginario, el fuego, en una misma línea que el agua deTales y el aire de Anaxímenes. El significativo vigor delas misteriosas proposiciones del “oscuro”, formuladascon frecuencia en forma aforística, debieran haberpreservado ya a los historiadores de confundir a estetemperamento duramente reprimido con el de uninvestigador únicamente consagrado a lafundamentación de los hechos. En parte algunahallamos en Heráclito la huella de una consideraciónpuramente teórica de las apariencias ni la sombra deuna teoría puramente física. Lo que pudiera serinterpretado así se halla en amplia conexión con unamplio contexto. No constituye un fin en sí. No cabeduda alguna que Heráclito se halla bajo la poderosainfluencia de la filosofía natural. La imagen total de larealidad, el (176) cosmos, el incesante ascenso ydescenso del devenir y el perecer, el inagotable fondoprimario, del cual todo surge y al cual todo retorna, elcurso circular de las formas siempre cambiantes querecorre constantemente el Ser: todo ello constituye engrandes rasgos la base más sólida de su pensamiento. Pero así como los milesios, y aun de un modomás riguroso su contrincante Parménides, buscan unaintuición objetiva del ser y disuelven el mundo humanoen la imagen de la naturaleza, en Heráclito el corazónhumano constituye el centro sentimental y apasionadoen que convergen los radios de todas las fuerzas de lanaturaleza. El curso del mundo no es para él un
  • www.artnovela.com.arespectáculo sublime y lejano, en cuya consideraciónse hunda y se olvide el espíritu hasta sumergirse en latotalidad del ser. Por el contrario, el acaecer cósmicopasa a través de su ser. Tiene la convicción de que,aunque la mayoría de los hombres no sepan que sonmeros instrumentos en las manos de un poder másalto, todas sus palabras y todas sus acciones son elefecto de aquella fuerza superior. Tal es la gran novedadque se revela con Heráclito. Sus predecesores hanperfeccionado la imagen del cosmos.206 Los hombreshan tomado conciencia de la eterna lucha entre el ser yel devenir. Ahora se plantea con tremenda violencia elproblema de saber cómo se afirma el hombre en mediode aquella lucha. Mientras Hecateo y otroscontemporáneos se consagran con ímpetu e inteligenciajuvenil a la investigación múltiple y dispersa de la“historia” milesia y satisfacen su afán mediante larecolección y asimilación de todo lo relativo a lospaíses, pueblos y tradiciones del pasado, profiereHeráclito estas graves palabras: “La multiplicidad delos conocimientos no proporciona sabiduría”, y es elcreador de una filosofía cuyo sentido se halla expresadoen la profunda sentencia: “Me he investigado a mímismo.” 207 No es posible una expresión más grandiosade la vuelta de la filosofía hacia el hombre que la quese nos ofrece en Heráclito. Ningún pensador hasta Sócrates despierta unasimpatía personal tan profunda como Heráclito. Se halla
  • www.artnovela.com.aren lo más alto del desarrollo de la libertad depensamiento entre los jonios. Las palabras queacabamos de mencionar demuestran el alto desarrolloa que había llegado la conciencia del yo. La magníficaaltanería con que se revela, originaria de su estirpenoble, parece a primera vista como una arroganciaaristocrática reveladora de la verdadera importanciade su propio espíritu. Pero la auto-observación de quehabla nada tiene que ver con la investigaciónpsicológica de sus peculiaridades e idiosincrasiapersonal. Significa simplemente que al lado de laintuición sensible y el pensamiento racional, que hansido hasta aquí los únicos (177) caminos de la filosofía,se revela un mundo nuevo a las tareas del conocimientomediante la vuelta del alma a sí misma. Las palabrasantes mencionadas se hallan en íntima conexión conlas siguientes: “Por muy lejos que vayas no hallaráslos límites del alma: tan profundo es su logos.” Porprimera vez aparece el sentimiento de la dimensión deprofundidad del logos y del alma, característico de supensamiento. La totalidad de su filosofía fluye de estanueva fuente de conocimiento. El logos de Heráclito no es el pensamientoconceptual de Parménides (noei~n, no/hma), cuya lógicapuramente analítica excluye la representación figuradade una intimidad espiritual sin límites. El logos deHeráclito es un conocimiento del cual se originan almismo tiempo “la palabra y la acción”. Si queremos
  • www.artnovela.com.arun ejemplo de esta especie peculiar de conocimientono debemos buscarlo en el pensamiento para el cual elSer jamás puede no ser, sino en la visión profunda quese revela en una proposición como ésta: “El ethos es eldemonio del hombre.” Es sumamente significativo yde la mayor importancia el hecho de que en la primerafrase de este libro, que afortunadamente se haconservado, se halle ya expresada esta relaciónproductiva del conocimiento con la vida. Se trata aquíde las palabras y las obras que intentan los hombressin comprender el logos, puesto que sólo éste nosenseña a “actuar despiertos” y los que no lo tienen“actúan dormidos”. Así el logos debe darnos una nuevavida sapiente. Se extiende a la esfera total de lohumano. Heráclito es el primer filósofo que introducela idea de ÆÁ̽·Ã¹Â y la equipara a la de ÿƯ±, esdecir, el conocimiento del Ser se halla en íntimaconexión y dependencia con la intelección del ordende los valores y de la orientación de la vida y con plenaconciencia incluye el primero en la segunda. La formaprofética de sus proposiciones deriva su íntimanecesidad de la aspiración del filósofo a abrir los ojosde los mortales sobre sí mismos, a revelarles elfundamento de la vida, a despertarlos de su sueño.Muchas de sus expresiones insisten en esta vocaciónde intérprete. La naturaleza y la vida son un griphos,un enigma, un oráculo délfico, una sentencia sibilina.Es preciso saber interpretar su sentido. Heráclito se
  • www.artnovela.com.arsiente el intérprete de enigmas, el Edipo filosófico quearranca los enigmas a la Esfinge; pues la naturalezadesea ocultarse. Ésta es una nueva forma de filosofar, una nuevaconciencia filosófica. Sólo puede ser expresadamediante palabras e imágenes sacadas de la experienciainterior. Aun el logos sólo puede ser determinadomediante imágenes. Su tipo de universalidad, la acciónque ejerce, la conciencia que despierta en aquel queejercita, se expresa por Heráclito con la mayor claridadmediante su contraposición favorita entre la vigilia yel sueño. Indica un criterio esencial del logos que lodistingue del estado de espíritu habitual en la multitud:el logos es “común” (¾Å½Ì½). Para los hombres“despiertos” existe (178) un cosmos idéntico y unitario,mientras que los “dormidos” tienen su mundoparticular, su propio mundo de sueños, que no es otracosa que un sueño. No hemos de representarnos estacomunidad social del logos de Heráclito como la simpleexpresión figurada de la universalidad lógica. Lacomunidad es el más alto bien que conoce la polis eincluye en sí la existencia particular de los individuos.Lo que al principio pudiera aparecer como unindividualismo exagerado de Heráclito, su actitudimperativa y dictatorial, se muestra ahora como sucontraposición más evidente, como la superación delarbitrio individual y oscilante que amenazaba perderla vida en su totalidad. Es preciso seguir al logos. En él
  • www.artnovela.com.arse muestra una comunidad todavía más alta y máscomprensiva que la ley de la polis. En él debe descansarla vida y el pensamiento. Mediante el logos es posible“hacerse fuerte” “como la polis mediante la ley”. “Loshombres, es verdad, viven como si tuvieran cada unosu razón particular.” Claramente se muestra aquí que no se tratasimplemente de un conocimiento teorético deficiente,sino de la existencia humana en su totalidad, cuyaconducta práctica no corresponde a la comunidadespiritual del logos. El universo entero tiene tambiénsu ley como la polis. Por primera vez aparece esta ideatípicamente griega. En ella se presenta en su más altapotencia la educación política y la sabiduría de loslegisladores griegos. Sólo el logos comprende la leyque Heráclito denomina divina, aquella en que “puedenalimentarse todas las leyes humanas”. El logos deHeráclito es el espíritu, como órgano del sentido delcosmos. Lo que se hallaba ya en germen en laconcepción del mundo de Anaximandro se desarrollaen la conciencia de Heráclito en la concepción de unlogos que se conoce a sí mismo y conoce su acción ysu puesto en el orden del mundo. En él vive y piensael mismo “fuego” que impregna y penetra el cosmoscomo vida y pensamiento. Por su origen divino sehalla en condiciones de penetrar en la intimidad divinade la naturaleza de la cual procede. Así, en el nuevoorden del mundo formulado por Heráclito, adquiere
  • www.artnovela.com.arel hombre un lugar como ser cósmico dentro del cosmosdescubierto por la filosofía anterior. Para vivir comotal es preciso orientar la vida como tal, es preciso quese conozcan y sigan las leyes y las normas cósmicas.Jenófanes ensalza la “sabiduría” como la más alta virtudhumana porque es la fuente del orden legal de la polis.Heráclito funda su aspiración a la supremacía en elhecho de que su doctrina enseña al hombre a seguir,en sus palabras y en sus acciones, la verdad de lanaturaleza y sus leyes divinas. Heráclito funda el dominio de la sabiduríacósmica, superior a la inteligencia ordinaria de loshombres, en su original doctrina de los contrarios y dela unidad del todo. También esta doctrina de loscontrarios se halla en parte íntimamente relacionadacon las representaciones físicas concretas de la filosofíanatural milesia. Pero su fuerza vital no procede de lassugestiones de otros pensadores, sino (179) de laintuición inmediata del proceso de la vida humana quese concibe como una biología que abarca, en una unidadcompleja y peculiar, lo espiritual y lo físico comohemisferios de un solo ser. Sólo entendida como vidapierde su aparente contrasentido. En la concepción delmundo de Anaximandro se concibe el devenir y perecerde las cosas como el gobierno compensador de unajusticia eterna, o mejor, como una lucha por la justiciade las cosas ante el tribunal del tiempo, donde cadacual debe pagar al otro el precio de sus injusticias y
  • www.artnovela.com.arpleonexias. En Heráclito la lucha se conviertesimplemente en el “padre de todas las cosas”. Sólo enla lucha aparece diké. La nueva idea pitagórica de laarmonía sirve ahora para conferir sentido al punto devista de Anaximandro. Sólo lo que se contrapone, seune; de lo distinto nace la más bella armonía. Es unaley que gobierna evidentemente la totalidad del cosmos.En la naturaleza entera se dan la saciedad y laindulgencia, causas de la guerra. Toda ella se hallahenchida de fuertes oposiciones: el día y la noche, elverano y el invierno, el calor y el frío, la guerra y lapaz, la vida y la muerte, se resuelven en el cambioeterno. Todas las oposiciones de la vida cósmica sesuceden sin cesar y se pagan recíprocamente susperjuicios para seguir con la imagen del procesojurídico. El “proceso” entero del mundo es un trueque.La muerte de uno es siempre la vida de otro. Es uncamino eterno que sube y baja. “Descansa en elcambio”, “la vida y la muerte, la vigilia y el sueño, lajuventud y la vejez, son, en el fondo, uno y lo mismo.”“En el cambio, esto es aquello y aquello, de nuevo,esto.” “Si alguien ha comprendido, no a mí, sino a milogos, verá que es sabio confesar que todo es uno y lomismo.” El símbolo de Heráclito para la armonía delos contrarios en el cosmos es el arco y la lira. Mediantesu acción tensa, recíproca y opuesta, realizan ambossu obra. Faltaba todavía al lenguaje filosófico elconcepto general de la tensión. La imagen viene a
  • www.artnovela.com.arsuplirlo. La unidad de Heráclito se realiza mediante latensión. La intuición biológica en esta idea genial es deuna fecundidad ilimitada. Sólo en nuestro tiempo hasido estimada en todo su valor. Para limitarnos a aquello que ha aportadoHeráclito de nuevo y original en la formación delhombre griego, prescindiremos de otrasinterpretaciones filosóficas que se han dado de ladoctrina de la oposición y de la unicidad y,especialmente, de la difícil cuestión de sus relacionescon Parménides. Frente a los filósofos primitivos,aparece la doctrina de Heráclito como la primeraantropología filosófica. Su filosofía del hombre es,por decirlo así, el más interior de los círculosconcéntricos, mediante los cuales es posible representarsu filosofía. Rodean al círculo antropológico elcosmológico y el teológico. Sin embargo, no es posibleseparar estos círculos. En modo alguno es posibleconcebir el antropológico independientemente delcosmológico y del teológico. El hombre de Heráclitoes una parte del cosmos. Como tal, se halla sometido alas leyes del cosmos como el (180) resto de sus partes.Pero cuando adquiere conciencia de que lleva en supropio espíritu la ley eterna de la vida del todo, adquierela capacidad de participar en la más alta sabiduría, cuyosdecretos proceden de la ley divina. La libertad delhombre griego consiste en el hecho de sentirsesubordinado como miembro de la totalidad de la polis
  • www.artnovela.com.ary de sus leyes. Es una libertad completamente distintade la del moderno individualismo, que se siente ligadoa una universalidad suprasensible, mediante la cual elhombre no pertenece sólo al estado, sino también a unmundo más alto. La libertad filosófica a que se eleva elpensamiento de Heráclito permanece fiel a la esenciadel hombre griego vinculado a la polis, puesto que sesiente miembro de una “comunidad” universal ysometida a ella. El sentimiento religioso se preguntapor el conductor personal de este todo y Heráclito sientetambién esta necesidad. “Lo uno, lo único sabio yprudente, quiere y no quiere ser denominado Zeus.”El sentimiento político de los griegos de aquel tiempose inclina a pensar como tiránico el gobierno de unosolo. El pensamiento de Heráclito es apto para conciliarambas cosas, puesto que la ley no significa para él lamayoría, sino la emanación de un conocimiento másalto. “La ley es también la obediencia al decreto de unosolo.” La penetración de Heráclito en el sentido delmundo representa el nacimiento de una nueva religiónmás alta, la comprensión espiritual del camino de lamás alta sabiduría. Vivir y conducirse de acuerdo conella es lo que los griegos denominaron fronei=n. ‘ esteconocimiento conduce la profecía de Heráclito fundadaen el logos filosófico. La filosofía natural más antiguano se había planteado, de un modo expreso, el problemareligioso. Su concepción del mundo ofrecía una visión
  • www.artnovela.com.ardel ser separada de lo humano. La religión órfica llenabaeste vacío y, en medio del torbellino destructor deluniversal devenir y perecer en que la filosofía naturalparecía precipitar al hombre, mantenía la creencia enel carácter divino del alma. Pero la filosofía naturalofrecía en su concepto del cosmos dominado por ladiké un punto de cristalización para la concienciareligiosa. En él insertó Heráclito su interpretación delhombre al considerarlo en su aspecto estrictamentecósmico. Mediante el concepto del alma de Heráclitola religión órfica se elevó a un estadio más alto. Por suparentesco con el “fuego eternamente viviente” delcosmos, el alma filosófica es capaz de conocer la divinasabiduría y de conservarse en ella. Así, la oposiciónentre el pensamiento cosmológico y el pensamientoreligioso del siglo VI, aparece en la síntesis de Heráclito—que vive ya en el umbral de la centuria siguiente—superada y reducida a unidad. Hemos observado yaque la idea del cosmos de los milesios era mejor unanorma del mundo que una ley de la naturaleza en elsentido moderno. Heráclito eleva este su carácter,mediante su “nomos divino”, a la categoría de unareligión cósmica, y funda en la norma del mundo lanorma de vida del hombre filosófico.
  • www.artnovela.com.ar X. LUCHA Y TRANSFORMACIÓN DE LANOBLEZA ( 181) HASTA AHORA hemos visto la influencia de lacultura jónica sobre la metrópoli y el occidente helénicosólo en la lucha política y religiosa de la Atenas deSolón, y en el duro choque de las ideas de Jenófanescon la religión popular y el ideal agonal del hombre dela aristocracia griega. Los enemigos de estasconcepciones nos presentan a la capa social que lassustenta como estrecha y limitada, robusta, retrógraday enemiga de la ciencia. Sin embargo,independientemente de su fuerza externa, ofrecían unafuerte resistencia espiritual a la irrupción de lo nuevo.No es posible olvidar que la producción poética de lametrópoli, desde Solón, que era más abierto a lasinfluencias jónicas, nos ofrece en su totalidad elespectáculo de una reacción apasionada. Los dosprincipales representantes de este movimiento deoposición, en el tránsito del siglo VI al siglo V, Píndarode Tebas y Teognis de Megara, se hallan penetrados de
  • www.artnovela.com.aruna profunda conciencia de clase. Se dirigían al círculode los señores hostiles y cerrados a las innovacionespolíticas de los jonios. Pero esta aristocracia de Píndaroy de Teognis no duerme ya en una paz imperturbable.Se siente invadida por las oleadas de los nuevostiempos y le es preciso afirmarse en una lucha esforzada.En esta lucha por la existencia material y espiritualarraiga la profunda y radical conciencia que adquierenlos nobles de su propio valor originario. Ambos poetasla reflejan. A pesar de la diferencia individual de suespíritu y de la diversidad de su valor puramenteartístico, es preciso considerarlos desde este punto devista. A pesar de que Píndaro pertenece a la lírica coraly Teognis a la poesía gnómica, desde el punto de vistade la historia de la educación forman una unidad. Enellos se encarna el despertar de la concienciaaristocrática y el superior sentimiento de su peculiarpreeminencia y vocación, lo que con toda propiedadpodemos denominar el ideal de la educaciónaristocrática en aquel tiempo. Desde el punto de vista educativo, la noblezametropolitana adquiere, mediante la formaciónconsciente de un tipo superior de hombre, unasuperioridad enorme sobre los jonios y su aspiracióna una formación interior, fundada en el individuo y lanaturaleza. Este ethos consciente y educador escaracterístico no sólo de Hesíodo, Tirteo y Solón, sinotambién de Píndaro y Teognis y se opone a la ingenua
  • www.artnovela.com.arnaturalidad con que irrumpe el espíritu, en todas susformas, entre los jonios. La contraposición se acentúacon el choque de ambos mundos enemigos einconciliables. Pero ésta no puede ser la única ni aunla principal causa de que los grandes representantes dela educación griega se hallen, casi sin excepción, entrelas estirpes metropolitanas. (182) La larga duración enlas regiones de la metrópoli del dominio de los noblesy de la cultura aristocrática, manantial de la más altavoluntad educadora de la nación, puede habercontribuido de un modo esencial a que nada nuevopudiera prosperar en ella sin que se le opusiera lotradicional, en la forma de un ideal preciso de unaforma perfecta de lo humano. En el momento en quelas concepciones feudales aparecen ante la polémicade Jenófanes, henchidas de orgullo espiritual, comouna supervivencia del pasado, se despliega con Teognisy Píndaro una nueva y asombrosa fuerza moral yreligiosa. No nos permiten nunca olvidar su condicióny su estado social. Pero sus raíces penetran, a través dela capa superior en que se hallan, en una profundidadde lo humano que les preserva de todo envejecimiento.La fuerte energía espiritual con que se afirman no debehacernos perder de vista que Píndaro y Teogniscombaten por un mundo que está agonizando. Suspoemas no representan un renacimiento de la noblezaen el orden exterior y político, sino la perennidad desus ideas en el momento en que se hallaban en mayor
  • www.artnovela.com.arriesgo gracias a las nuevas fuerzas del tiempo, y laincorporación de su vigor social y constructivo alpatrimonio de la nación helénica. Si poseemos hoy una imagen de la vida y lascondiciones sociales de la nobleza griega en los siglosVI y V, lo debemos exclusivamente a la poesía. Lo queañaden las artes plásticas y las escasas tradicioneshistóricas que nos quedan, sirve sólo de mudailustración a lo que los poetas nos han legado de suíntima esencia. Claro es que el testimonio de las artesplásticas, de la arquitectura y de la pintura de los vasos,es de la mayor importancia. Pero sólo puede serinterpretado a la luz de la poesía y como expresión desus ideales. Sería necesario trazar la historia externadel desarrollo social de la época. Pero sólo poseemosclaramente algunos fragmentos locales, algunas etapasfundamentales de lo ocurrido en unas pocas ciudadesimportantes. Lo único que podemos seguir claramentees el desarrollo del espíritu griego tal como se manifiestaen los escritos que nos han legado. Y aun de ello hemosperdido mucho. Poseemos, en Teognis y Píndaro, dosrepresentantes distintos, pero altamenterepresentativos. El descubrimiento de la lírica coral deBaquílides, hasta ahora casi desconocida, muestra tansólo que para nuestro objeto no es preciso salir dePíndaro. Empezaremos con Teognis porque esprobablemente el más antiguo de ambos poetas. Ofreceademás la ventaja de revelarnos las difíciles
  • www.artnovela.com.arcircunstancias sociales en que se hallaba la nobleza deaquel tiempo, puesto que ellas se hallan en primertérmino en los poemas de Teognis, mientras quePíndaro nos ofrece más bien la cultura aristocráticadesde el punto de vista de sus creencias religiosas y desus más altos ideales de perfección humana.
  • www.artnovela.com.ar LA TRADICIÓN DEL LIBRO DE TEOGNIS (183) No es posible dejar de hablar de la tradicióndel libro de Teognis. Es un problema difícil y discutido.Es preciso, por tanto, fundamentar de un modo expresola solución que hemos adoptado. 208 Por muyinteresantes que estos temas filológicos sean en símismos, sólo los trataré con el detalle indispensablepara que la comprensión de la tradición del poeta nospermita penetrar, al mismo tiempo, con profundidaden aquellos fragmentos de la educación griega,íntimamente vinculados con el influjo posterior deTeognis. La colección, que por una pura casualidad nosha sido trasmitida con el nombre de Teognis, debió dehaber existido ya, en lo esencial, en el siglo IV. Lanueva investigación ha consagrado una considerablecantidad de fino y erudito trabajo al análisis de esteraro libro. En su forma actual apenas debe de haberpasado por el fuego purificador de la crítica filológicaalejandrina. Fue de uso corriente en los simposios de
  • www.artnovela.com.arlos siglos V y IV, hasta el momento en que estaimportante rama de la vida “política” de los griegosfue gradualmente desapareciendo y después fue sóloleído y propagado como una curiosidad literaria. Hasido luego referido al nombre de Teognis porque unlibro de este poeta sirvió de núcleo a un florilegio desentencias y poemas de distintos poetas anteriores yposteriores (del siglo VII al V). Todos fueron cantadosal son de la flauta en los banquetes. Las modificacionesy alteraciones del texto originario muestran cómo losmás famosos versos eran alterados por los cantores.La selección no comprende poetas posteriores al siglov, lo cual coincide con la época de la muerte políticade la nobleza. Estos poemas sobrevivieronevidentemente, ante todo, en los círculos aristocráticos.No sólo los poemas de Teognis, sino muchos otros dela colección respiran un espíritu hostil al demos y enparte alguna podemos mejor imaginarlos que en lashetairías atenienses del tiempo de Critias, de las cualessurgió el panfleto sobre la constitución de Atenas y alas cuales se hallaba, por nacimiento, íntimamentevinculado Platón. La íntima unión del simposio y eros,que nos muestra en su más alta forma en su Banquete(Simposio), se refleja también claramente en la historiade la colección de Teognis, puesto que el denominadolibro segundo, que constituye en realidad un libroindependiente, tiene por objeto el eros que se festejabaen aquellas ocasiones.
  • www.artnovela.com.ar Afortunadamente, basta nuestra sensibilidadestilística y espiritual para separar y distinguirclaramente los poemas de Teognis de los de los demáspoetas de la colección. Muchos fragmentos podemosreconocerlos como versos de poetas conocidos cuyasobras poseemos. De otros debemos contentarnos conseguir con mayor o menor seguridad las huellas. Ellibro de Teognis se halla al comienzo y es fácil (184)distinguirlo de los fragmentos de otros poetas que losiguen y se halla con ellos en una conexión muysuperficial. No se trata de un poema orgánico, sino deuna colección de sentencias. Sólo este carácter ha-permitido incorporar en los versos de Teognis los quele son extraños. Pero su colección de sentencias ofreceuna íntima unidad. A pesar de la independencia externade las sentencias se observa en ellas el progreso de unaidea y tienen un proemio y una conclusión que lasseparan claramente de las que las siguen.209 Aparte elinconfundible tono de su ruda aristocracia, nos prestauna valiosa ayuda para reconocer la autenticidad deeste viejo libro de Teognis, la forma constantementerepetida de los discursos del poeta al amado joven aquien dirige su doctrina, Cirno, el hijo de Polipao,vastago de noble prosapia. Análogos discursoshallamos ya en el poema didáctico de Hesíodo a Perses,en los versos de los yámbicos y en la lírica de Safo yde Alceo. El hecho de exponer su doctrina en forma desentencias le da ocasión para repetir con frecuencia la
  • www.artnovela.com.arinvocación a “Cirno” o al “hijo de Polipao”, aunqueno en todas las sentencias. La misma forma hallamosen la antigua poesía sentenciosa de los nórdicos.También en ellos se repite periódicamente el nombrede la persona a quien van dirigidos. El nombre de Cirnonos sirve como hilo conductor para destacar la obraauténtica de Teognis del resto de la colección. No se halla, sin embargo, sólo en los poemasoriginarios y en la conclusión que constituye el fin delantiguo libro de sentencias, sino que lo encontramostambién en las partes que se han añadido. Sólo que,así como se halla con suma frecuencia en el libro desentencias de Teognis. en las demás aparece raramentey en lugares próximos entre sí. Por tanto, debemosaceptar que los lugares en que así aparece, cuando sonauténticos, son acotaciones de lo que fue el librooriginario y completo de Teognis. Y puesto que enparte son fragmentos que hallamos también en el textodel antiguo libro de sentencias y no es posible que seencontraran repetidas en la misma colección depoemas, es evidente que la última parte de la colecciónconstituía originariamente una selección independiente,que contenía fragmentos de Teognis al lado de los deotros poetas. Era un florilegio recogido en la época enque Teognis se había convertido ya en un clásico, esdecir, hacia el fin del siglo V ¿ al comienzo del sigloIV. Platón, en las Leyes, da testimonio de la existenciade semejantes antologías en las escuelas de aquel
  • www.artnovela.com.artiempo.210 Debieron de ser usadas también en lossimposios. Más tarde los diversos libros debieron deser reunidos en la colección que ahora poseemos. Elhecho de que nadie se diera la pena de evitar lasrepeticiones que antes hemos indicado, muestraclaramente la rudeza con que se procedió. Así,debemos formarnos idea de Teognis no sólo por ellibro conexo de las sentencias de Cirno, sino tambiénpor las sentencias esparcidas que (185) debemos añadira la colección. En toda caso, el libro de sentencias aCirno es el fundamento auténtico a que es precisoreferir todo lo demás. Debemos estudiarlo, pues, deun modo más riguroso antes de plantearnos el problemade si otros fragmentos de la colección, además de losconsagrados a Cirno, deben ser atribuidos también aTeognis. Ante todo, ¿cómo sabemos que el libro de Cirnoes un poema de Teognis? Su nombre hubiera podidodesaparecer sin dejar huella en esta u otra colección depoemas, como el de otros famosos poetas, si Teognisno hubiera empleado un artificio que lo salva del destinoque lo amenazaba. Su nombre se halla eternizado en elproemio. Con ello no sólo se defiende contra el olvido,sino que imprime en su obra su peculiaridad o su marcao. como él mismo dice, su sello. Oigamos sus propiaspalabras: 211 “Cirno, he tenido la cuerda idea deestampar mi sello en mis versos, de tal modo, quejamás pueda nadie robarlos clandestinamente ni tomar
  • www.artnovela.com.arlo bueno que se halla en ellos, por lo malo, sino quetodos digan: éstos son los versos de Teognis de Megara,famoso entre todos los hombres. No puedo agradar atoda la gente de nuestra ciudad. No hay en ello maravillaalguna, hijo de Polipao, puesto que ni aun Zeus puedecomplacer a todos cuando envía lluvias o sequía.” La conciencia artística altamente desarrollada yla aspiración a conservar la propiedad espiritual quese manifiestan en estas palabras son un signo del tiempo,y lo encontramos también en las artes plásticas, dondelos escultores y pintores de vasos escribían su nombreen sus obras. Este rasgo individualista esparticularmente interesante en un aristócratatradicionalista del tipo de Teognis, pues en él se muestraque el espíritu del tiempo le había afectado muchomás profundamente de lo que él creía. De sus palabrasse desprende incontrovertiblemente que lo quepretendía con la impresión de su sello era laincorporación de su nombre a sus poemas. No eraalgo absolutamente nuevo mencionar el nombre delpoeta al comienzo de la obra. Pero el ejemplo deHesíodo en la Teogonía no había tenido ningúnimitador y sólo un inmediato predecesor de Teognis,el poeta gnómico Focílides de Mileto, había utilizadoeste artificio para señalar la propiedad de sus sentencias,evidentemente porque el tipo de sus versos podíafácilmente convertirse en propiedad común en calidadde proverbios. Los famosos versos de Focílides y
  • www.artnovela.com.arTeognis fueron mencionados, en efecto, por losescritores posteriores como proverbios, sin citar elnombre del autor. Las sentencias de Focílides sehallaban todavía más expuestas a este peligro porqueson proverbios sueltos exentos de íntima conexión.De ahí que el poeta pusiera su nombre en cada uno deellos. El primer verso comienza siempre con laspalabras: “También ésta es una sentencia de Focílides.”Siguiendo su ejemplo, el tirano Hiparco, hijo dePisístrato, cuando escribió sus sentencias (186) paracolocarlas en los hermes de las carreteras áticas, lashizo comenzar con las palabras “Esto es de Hiparco”,para seguir luego: “No engañes a tu amigo”, o “Siguesiempre por el camino recto.”212 Teognis no teníanecesidad de tanto, pues, como hemos dicho, sussentencias formaban un todo orgánico, que debía sertrasmitido como tal: era la sabiduría pedagógicaheredada de la clase aristocrática. Como dice en elproemio y en el epílogo, Teognis esperaba que su librose difundiera “entre todos los hombres, sobre toda latierra y el mar”. Para preservar el derecho de propiedaddel libro y su contenido le bastaba, como a los autoresde la nueva prosa literaria, mencionar el nombre delautor al principio de la obra. Los autores actuales nonecesitan emplear este medio porque el nombre y eltítulo de la obra constan en la portada. Esto no ocurríaen el siglo VI antes de Jesucristo. La única soluciónera la que adoptaron Hecateo, Heródoto y Tucídides:
  • www.artnovela.com.arempezar los libros con la mención de sus nombres y laconsignación de sus propósitos. En los libros demedicina que nos han sido trasmitidos en lascolecciones de Hipócrates no se sigue esta costumbre.De ahí que los autores de aquellos libros sigan siendopara nosotros un misterio. El artificio del “sello” nofue seguido en la poesía con tanta constancia como enla prosa. Lo hallamos sólo en los nomos para cítara delsiglo v, en los cuales la palabra sello se convierte en laexpresión técnica para designar el lugar en que constael nombre del autor. No podemos decir si esta prácticafue tomada de Teognis. En vista de las vicisitudes que ha sufrido el librode Teognis a través de los tiempos, se ha pensadorecientemente que no hubiera podido conseguir sudesignio más que estampando su sello en cada una delas sentencias y se ha querido considerar como sello lainvocación a Cirno.213 Si ello fuera así podríamosresolver el problema de su autenticidad de un golpe ypor un criterio mecánico y objetivo. Mientras que sicarecemos de semejante criterio, el problema adquiereuna superior complejidad. Pero Teognis no podíaprever las dificultades que encontrarían los eruditosdespués de dos milenios y medio, cuando sólo habíade quedar un ejemplar de su libro. Ésta es nuestrasituación ante el único manuscrito antiguo de quedepende toda nuestra tradición de Teognis. Esperabaque su libro llegara a todas las manos. Pero no era fácil
  • www.artnovela.com.arque pudiera pensar en milenios. No podía calcular quesu libro de sentencias al cabo de cien años pudiera serya compendiado sin piedad para uso de los simposiosy reunido con los de otros autores desconocidos en unlibro para cantar en los banquetes. Mucho menos podíasospechar que la incorporación de su nombre en elproemio de su libro, en lugar de protegerlo contra elrobo espiritual, pudiera contribuir a hacer que se leconsiderara como (187) autor de todos los poemasanónimos reunidos con él en la colección. Debemoscongratularnos, sin embargo, de que el sello de sunombre, puesto al principio de su poema, nos permitareconstruir su personalidad sumida en la masa de tantosbienes sin dueño. No sería posible hacer semejantecosa con ninguno de los demás poetas de la colección.Así que Teognis consiguió lo que se proponía. No es posible, sin embargo, por razones internas,mantener la interpretación del sello únicamente en laforma de la invocación a Cirno. Cuanto mejor sepenetra en el libro de Cirno, mejor aparece laimposibilidad de separar las sentencias consagradas aCirno de las demás íntimamente vinculadas a ellas porla marcha de un pensamiento unitario. No podemosnegar la inseguridad en que nos hallamos ante lospoemas que carecen del nombre de Cirno, aunque sehallen en el antiguo libro de sentencias. En efecto,inmediatamente antes del epílogo, es decir, dentro delos versos que separan la obra de Teognis de las demás,
  • www.artnovela.com.araparece un fragmento de Solón. Pero este fragmentose destaca tan claramente del curso del pensamientoque, aunque no supiéramos ya de antemano quepertenece a Solón, podríamos separarlo como uncuerpo extraño. Nada podemos alcanzar aquí, comoen parte alguna, sin una crítica formal y de contenido,y aun el nombre de Cirno, especialmente fuera de loslímites del libro de las sentencias, no es una absolutagarantía de autenticidad para ninguno de los poemas. Así, debemos formarnos nuestra idea de Teognistomando por base en primer lugar el libro entero delas sentencias dedicadas a Cirno. En él aparece su figurade un modo perfectamente comprensible. Así hemosde tomar con las naturales limitaciones las sentenciasdedicadas a Cirno esparcidas en el resto de la colección.Respecto a ellas la crítica se halla siempre en el aire,puesto que carecemos del contexto originario que losgarantice, lo cual disminuye gravemente su valor. Porlo que se refiere a los demás, no nos hallamos encondiciones de resolver, con los medios de quedisponemos, si pertenecen a Teognis o no. Merecenespecial mención un grupo de bellos poemas de algúnpoeta megárico, que parecen haber sido destacadosdel proemio de una colección de poemasindependiente. Son atribuidos usual-mente a Teognis,y la jovialidad y el calor de simposio que revelan estánestremecidos por los relámpagos de la tormenta persaque se avecina. Si pertenecen a Teognis, éste debe de
  • www.artnovela.com.arhaber vivido hasta 490 o 480. Las circunstanciaspolíticas de Megara que describe el libro de Cirno nocorresponde, por lo poco que sabemos, a este tiempo.Pertenecen más bien a la mitad del siglo VI. Y en estetiempo sitúa al poeta la antigua cronología científica(544). Desgraciadamente no nos hallamos encondiciones de comprobar este dato. Los poemas deltiempo de las guerras persas nos proporcionan escasoauxilio para fijarlos. Su espíritu es evidentementedistinto del que se revela en el libro de Cirno y, por lamanera como lo utiliza, la admisión de un (188)segundo poeta megárico distinto de Teognis no parecetan desacertada como de ordinario se suele creer. Sinembargo, la base de los pequeños contactos de estospoemas con el proemio de Teognis es demasiadoestrecha para poder fundar sobre ella una hipótesissegura.
  • www.artnovela.com.ar LA CODIFICACIÓN DE LA TRADICIÓNPEDAGÓGICA ARISTOCRÁTICA Desde el punto de vista de la forma, el libro deTeognis pertenece al mismo género que la sabiduríacampesina de los Erga de Hesíodo y las sentencias deFocílides. Son u(poqh~kai, “enseñanzas.”214 La palabraaparece al fin del proemio, inmediatamente antes delprincipio de las sentencias propiamente dichas: “Quieroenseñarte, Cirno, puesto que me dirijo a ti como unamigo, aquello mismo que aprendí yo de los noblescuando era un muchacho.” Así, es esencial a su doctrinael hecho de que no nos ofrece las ideas individuales deTeognis, sino la tradición de su clase. El primer intentode verter en verso los preceptos de la antigua aristocraciaes el poema antes citado “Las enseñanzas de Quirón”(ver supra, p. 39). Focílides nos ofrece reglas generalespara la conducta práctica de la vida. La originalidad deTeognis aparece claramente en su contraposición a ély a Hesíodo. Quiere enseñar la educación entera de losnobles, aquellos preceptos sagrados que hasta ahora
  • www.artnovela.com.arsólo han sido trasmitidos verbalmente de generaciónen generación. Así, se halla en perfecta y conscientecontraposición con la tradición campesina codificadaen los Erga de Hesíodo. El joven a quien se dirige sehalla ligado con el poeta por los lazos del eros. Éstosconstituyen evidentemente, para el poeta, elpresupuesto esencial de su relación educadora. Suunión debe ofrecer algo típico a los ojos de la clase aque ambos pertenecen. Es significativo que la primeravez que consideramos desde cerca la cultura de lanobleza dórica hallamos el eros masculino como unfenómeno de una importancia tan decisiva. Noqueremos entrar en la discusión de un problema tandebatido en nuestros días. No es nuestro propósitodescribir y estudiar el estado social por sí mismo. Espreciso sólo mostrar cómo este fenómeno tiene su lugary su raíz en la vida del pueblo griego. Es preciso noolvidar que el eros del hombre hacia los jóvenes o losmuchachos es un elemento esencial histórico en laconstitución de la primitiva sociedad aristocrática,inseparablemente vinculado a sus ideales morales y asu rango. Se ha hablado del amor dórico hacia losmuchachos. La atribución se halla perfectamentejustificada, pues aquella práctica ha sido siempre máso menos ajena al sentimiento popular de los jonios yde los áticos, como lo revela ante todo la comedia. Lasformas de vida de las clases superiores se trasmitennaturalmente a la burguesía acaudalada. Así también
  • www.artnovela.com.arel paidikoj e)rwj. Pero los poetas y los legisladores /atenienses (189) que lo mencionan y lo elogian sonprincipalmente nobles, desde Solón, en cuyos poemasel amor de los muchachos aparece al lado del de lasmujeres y de los deportes nobles como los más altosbienes de la vida, hasta Platón. La nobleza helénica sehalla siempre profundamente influida por los dorios.Ya en la Grecia misma y en los tiempos clásicos, esteeros, a pesar de su amplia difusión, fue objeto de lasmás distinguidas apreciaciones. Ello se explica por sudependencia de determinadas condiciones sociales ehistóricas. Desde este punto de vista es fácilcomprender que en amplios círculos de la vida griegaesta forma de la erótica fuera considerada como unadegradación, y en otras capas sociales obtuviera unamplio desarrollo y estuviera vinculada a las más altasconcepciones sobre la perfección y la nobleza humana. Es fácil comprender cómo pudo surgir la francaadmiración hacia una figura distinguida, una educaciónadecuada y un movimiento noble, en una raza dehombres que se había acostumbrado, desde tiemposinmemoriales, a considerar estos valores como la másalta preeminencia humana y se había esforzado, consagrada gravedad, en una lucha incesante por llevarlas fuerzas del cuerpo y del alma a su más altaperfección. Había en el amor hacia los portadores deaquellas cualidades un momento ideal: el amor de laareté. Los que se hallaban vinculados al eros se sentían
  • www.artnovela.com.argarantizados por un profundo sentido del honor contratoda baja acción y un alto impulso los elevaba a larealización de las acciones más nobles. El estadoespartano, con plena conciencia, consideró al eroscomo un importante factor de su ±³É³®. ¥ la relacióndel amante con el amado podía ser comparada con laautoridad educadora de los padres hacia los hijos. Esmás, en la edad en que el joven empieza a liberarse dela tradición y la autoridad familiar y llega a la madurezviril, la superaba incluso en muchos respectos. Nadiepuede dudar de las numerosas afirmaciones de estafuerza educadora, cuya historia llega a su culminaciónen el Simposio de Platón. La doctrina de la nobleza deTeognis, que tiene su raíz en el mismo círculo de vida,nace íntegramente de este impulso educador, cuyoaspecto erótico olvidamos fácilmente por su apasionadagravedad moral. Al final de su libro lo manifiesta contriste amargura. “Te he dado alas con que puedas volarsobre tierras y mares. En todas las fiestas y banqueteste verás en la boca de la gente. Encantadores jóvenescantarán tu nombre a la música de las flautas. Y aundespués de tu descenso al Hades seguirás caminandopor Helias y las islas y atravesarás el mar para sercantado por los hombres futuros en tanto quepermanezcan la tierra y el sol. Yo no valdré ya nadapara ti y, como a un niño, me engañarás con palabras.” Durante largo tiempo, la severa eukosmia de estosbanquetes aristocráticos, animados por el eros, no
  • www.artnovela.com.arsufrió perturbación alguna. En los días de Teognis lascosas habían cambiado. Los poemas de Solón (190)nos han dado a conocer la lucha de los nobles paramantener su posición frente al creciente poder de lasclases populares o frente a los tiranos. La noblezaaparece allí como un partido unilateral, cuya direcciónpolítica representa la mala administración y es causade las exigencias ilimitadas y peligrosas para el estado,de la masa, largo tiempo oprimida. Ante este peligrosurgió la ética del estado de Solón que mediante suidea política trata de dominar los extremos y preservaral estado de la tiranía. La poesía de Teognis presuponetambién la lucha de clases. Al principio de sussentencias se hallan varios grandes poemas que aclaranperfectamente la situación social. La primera es unaelegía al estilo de Solón. El modelo del gran ateniensedomina en su tono, en su pensamiento y en sulenguaje.215 Pero así como Solón, hijo asimismo denobles, arraigado en su clase, reconoce sus debilidadesal lado de sus excelencias, Teognis hace exclusivamenteresponsables a los otros partidos del malestar y lainjusticia que dominan en el estado. La situación deMegara había evolucionado, evidentemente, enperjuicio de la antigua nobleza acaudalada de la ciudad.Los caudillos conculcan el derecho, corrompen alpueblo, administran en su propio provecho y apetecenel acrecentamiento de su poder. Prevé el poeta que elestado, que se halla todavía en reposo, entrará en una
  • www.artnovela.com.arguerra civil. Y el final de ella será la tiranía. La únicaposibilidad de salvación es la vuelta a la justadesigualdad y al dominio de los nobles. Y ello se hallafuera de toda posibilidad. Un segundo poema completa este cuadrosombrío.216 “La ciudad es, en efecto, la misma, pero lagente se ha convertido en otra. Hombres que no tienenninguna idea de lo que es la justicia y la ley, que cubríansus muslos con burdos vestidos de piel de cabra y quevivían como salvajes fuera de la ciudad, son ahora,Cirno, las gentes preeminentes, y los que lo eran antes,son ahora pobres diablos. Es un espectáculoinsoportable. Se burlan secretamente los unos de losotros y se engañan, y no conocen norma alguna detradición. Cirno, bajo ningún pretexto conviertas aalguno de estos hombres en amigo tuyo. Sé amablecuando hables con ellos, pero no te asocies a ellospara ningún propósito serio. Es preciso que conozcasla idiosincrasia de esos picaros miserables y sepas queno es posible confiar en ellos. Esta sociedad sinsalvación sólo ama el fraude, la perfidia y la impostura.” Sería un error no ver que este documento de odioy menosprecio se halla también impregnado de unprofundo resentimiento. Es preciso considerarlo enconexión con la primera elegía para ver hasta qué puntola idea de Solón sobre la justicia, como raíz de todoorden social, ha sido interpretada desde el punto devista unilateral de clase. Pero sería excesivo esperar
  • www.artnovela.com.ardel representante de la antigua nobleza caída el plenoreconocimiento de aquella justicia. Y un espectadorimparcial debe reconocer que esta apelación de losahora oprimidos (191) a la idea de la justicia confierea la imagen que nos ofrece de la ciudad un pathos queen nada perjudica a su fuerza poética. El realismo desu crítica, tomado de la poesía yámbica, dota a la formade la elegía de nueva e íntima vivacidad. De mayorimportancia que Solón es todavía, en su descripciónde la injusticia dominante, el modelo de los Erga deHesíodo, que ha influido evidentemente también en laestructuración del libro de Teognis en dos partesfundamentales encuadradas entre un proemio y unepílogo. Esta similitud no es puramente formal. Procedetambién de la analogía de su situación interna. Delmismo modo que Hesíodo funda su ética del trabajoen una doctrina general sacada de la experienciapersonal del pleito del poeta con su hermano Perses,acerca de lo mío y de lo tuyo, de la cual surge la idea dela justicia, la doctrina de la nobleza de Teognis surgede su lucha espiritual contra la revolución social. Lalamentación contra la conculcación de la justicia llenala primera parte del poema de Hesíodo así como del deTeognis. Y en ambos se desarrolla mediante una ampliaserie de argumentaciones. El paralelo subsiste tambiénen la segunda parte del libro de Teognis. Sus brevessentencias se hallan modeladas en la sabiduríasentenciosa de los Erga. La analogía no sufre
  • www.artnovela.com.arperturbación alguna por el hecho de que hallemos enla segunda parte del libro de Teognis algunos largosfragmentos que amplíen la brevedad de las sentenciasen la forma reflexiva de una corta elegía. Ambos poetasse hallan compelidos por el impulso personal y lasnecesidades del instante a formular sus verdades enproposiciones de validez intemporal, de acuerdo conel estilo arcaico. La diferencia de valor artístico entrelas diversas partes del poema se halla compensada,para nuestra sensibilidad moderna, por la fuerza de laintimidad personal y la intensidad de la emoción, tantocuanto que es fácil incurrir en el error de no ver queesta expresión de los sentimientos íntimos apetece, másallá de la esfera subjetiva, una norma general, y detomar por confesiones y confidencias lo que aspirabaa ser un simple conocimiento. La segunda elegía de la primera parte nos conduceya a la colección de sentencias propiamente dichas queconstituyen el código de la ética aristocrática: lainjusticia y la perfidia de la clase ahora dominanteprocede del hecho de que no posee medida217 algunapara distinguir entre lo noble y lo innoble. Esto es loque desea enseñar el poeta a Cirno: a distinguirse de lamasa por su porte y maneras verdaderamente nobles.Sólo tiene la medida quien posee la tradición. Noshallamos en unos tiempos en que es precisoconservarla en el mundo mediante su formulación enformas perennes. Es preciso erigirse en conductor de
  • www.artnovela.com.arlos jóvenes bien dispuestos para que se conviertan enverdaderos caballeros. Advierte el poeta que se eviteel trato con los malos (º±º¿¯, ´µ¹»¿¯). Este conceptoconcreto comprende a (192) todos los que nopertenecen a una estirpe noble, en oposición a losnobles (a)gaqoi/, e)sqloi/) que hallamos sólo entre lospares. Esta idea es una idea capital de su educación. Lapropone como axioma al anunciar su propósito detrasmitir la doctrina de sus predecesores y con ellacomienza la parte del libro consagrada a las sentencias.Entre lo uno y lo otro se halla la parte política del libro.En ésta formula el fundamento de su exigencia:mantente entre los nobles, no te mezcles con la gentevulgar, pintando con negros colores la degradación deésta. Su propia conducta explica lo que entiende pormantenerse en trato con los nobles, puesto que fundaen lo recibido por la autoridad de los verdaderos noblescuanto pretende enseñar a su discípulo. No es nuestro propósito seguir en detalle el cursode las ideas de la parte del poema consagrada a lassentencias. Todas sus palabras y todas sus exigenciasreciben su vigor y su urgencia peculiar del peligroinminente que se desprende de la pintura precedentedel estado de las relaciones sociales. Comienza conuna serie de gnomes, en los cuales previene contra laamistad con los malos e innobles, porque son falsos einfieles. Aconseja tener pocos amigos, hombres queno tengan dos caras, y en los cuales es posible confiar
  • www.artnovela.com.aren el infortunio. Toda revolución crea en la sociedaduna crisis de confianza. Los que tienen conviccionesanálogas se juntan estrechamente porque la traiciónacecha por todas partes. Teognis mismo dice que, entiempos de discordia política, un hombre seguro valemás que el oro. ¿ Es esto todavía la antigua éticaaristocrática? Verdad es que propuso como ejemplo lasamistades ideales de Teseo y Peiritoo, de Aquiles yPatroclo y que la más alta estimación del buen ejemplopertenece al estadio más antiguo de la educaciónaristocrática. Pero bajo la constricción de la situacióndesesperada de los nobles en el orden político, laantigua doctrina del alto valor de los buenos ejemplosy de la conducta noble, se convierte en el elogio de lahetairía política, en la ética del partido. Ello se siguedel lugar predominante que adquiere la exigencia deuna justa elección de amistades y de la necesidad deuna lealtad bien probada como primera condición detoda amistad. Es posible que el poeta lo haya aprendidode sus padres, puesto que la lucha de su clase tiene yauna larga historia. En todo caso, esta lucha ha tenidosu influencia en la ética aristocrática. La dificultad delos tiempos trajo consigo la estrechez de los espíritus.Por muy distinta que aquella ética fuese de la nueva,superadora de las oposiciones sociales, introducida porSolón, no tuvieron más remedio los nobles queinsertarse de algún modo en el todo. Podían
  • www.artnovela.com.arconsiderarse como un estado secreto sometidoinjustamente al estado y aspirar a la restauración deaquél. Pero si lo consideramos serenamente, lo ciertoes que se han convertido en un simple partido quelucha por el poder y que en su esfuerzo se mantiene eníntima conexión y emplea el sentimiento innato de clasepara evitar su entera destrucción. La antigua exigenciade una buena elección (193) de las amistades seconvierte en exagerado exclusivismo político. Es unaconsecuencia de la debilidad de la nobleza. Sinembargo, es preciso reconocer que la exigencia defidelidad, aunque se refiera ante todo a la fidelidadpolítica de clase, y la lealtad incondicionada. comofundamentos de la amistad, conservan, a pesar de todo,un alto valor moral. En ellas tiene sus raíces el espíritude cuerpo que inspira juicios como éste: “Las nuevasgentes se ríen en secreto unas de otras y se engañan.”Esta educación de clase no puede ser comparada conla elevación de la idea del estado de Solón. Sinembargo, no podemos dudar de la serenidad de suexigencia: para llegar a ser a)gaqo/j es preciso ser nobleno sólo por el nacimiento, sino también por la conducta.Teognis considera la distinción como la fuerza de suclase, el último baluarte en su lucha por la existencia. Lo dicho sobre la prescripción de una rectaselección de amistades es una característicapredominante en toda la educación de Teognis. Estaética aristocrática es producto de las nuevas relaciones
  • www.artnovela.com.arsociales. Sin embargo, esta conversión de la clase enun partido no debe ser comprendida en el sentido deuna actividad estrictamente política. La nobleza se havisto compelida a apretar sus filas en una actitudestrictamente defensiva. No era posible que estaminoría venciera inmediatamente en la vida pública.Teognis aconseja a su joven amigo adaptarseexteriormente a las circunstancias existentes. “Ve poren medio del camino como yo lo hago.” No se trata dela actitud heroica de Solón, equidistante de los dosextremos en lucha, sino de deslizarse, ofreciendo elmenor blanco al riesgo personal. Es preciso que Cirnotenga el espíritu astuto y sepa acomodarse a lascircunstancias de la vida. Debe ser como el pólipo quetoma el color de las rocas a que se adhiere y cambiaconstantemente de color. En la lucha con el demos espreciso un mimetismo protector. La dificultad moralde esta lucha es que por su naturaleza misma no es unalucha abierta. Pero Teognis cree que un hombre noblesigue siempre siendo noble. Es más, para el pueblo sincabeza es una firme fortaleza, aunque reciba de elloescaso honor. No hay en ello contradicción alguna,sino que se sigue de la posición en que se halla lanobleza. Pero es evidente que no se trata ya aquí de laantigua ética aristocrática. Nueva y fundamentalmente perturbadora es,sobre todo, la crisis del concepto de areté, íntimamenteconectada con la raíz misma de la revolución política:
  • www.artnovela.com.arla modificación esencial de la vida económica. Laposición de la antigua aristocracia se fundaba en laposesión de propiedades rurales. Su prosperidad sevio afectada por la aparición de la moneda. No sabemoscuáles fueron las causas políticas concomitantes. Entodo caso, en tiempo de Teognis, la nobleza se hallabaen parte empobrecida y una nueva clase de ricosplebeyos se había apoderado del poder político ygozaba de la consideración social. Este cambio de lasituación económica afectó profundamente al concepto(194) de la areté, pues en ella se hallaba comprendidala estimación social y la posesión de bienes. Sin ellano era posible ejercer algunas cualidades esencialesespecíficas del hombre de calidad, como la liberalidady la grandeza de ánimo. Incluso entre los simplescampesinos era evidente que la riqueza llevaba consigoareté y consideración social, según se desprende delas palabras de Hesíodo. Y la unión de ambos conceptosmuestra que la estimación social y la posesión exteriorse hallaban comprendidas en la primitiva areté. La disolución de este concepto de la areté fue elresultado de la nueva ética social. Dondequiera que elantiguo concepto de la areté es atacado o alterado —como, sobre todo, en Tirteo y Solón—, se pone demanifiesto hasta qué punto se hallaba vinculado a lariqueza (o)lboj, plou=toj) y cuán grave había de ser /para ella la disolución de esta unidad. Tirteo afirmaque la nueva areté política, que para los espartanos en
  • www.artnovela.com.arlucha con los mesenios había de ser, ante todo, el valorde los soldados, tiene mucho más valor que la riquezay que todos los bienes de la aristocracia. Para Solón, lamás alta virtud política del nuevo estado de derechoera la justicia. Pero, como hijo de las antiguasconcepciones, pedía a los dioses que le concedieranriquezas, si bien riquezas justas, y fundaba en ellas susesperanzas de areté y de consideración social. Ladesigualdad de las riquezas no era para su concepciónsocial algo contrario a la voluntad divina, puesto queademás del dinero y las posesiones había otra riqueza:la posesión de miembros sanos y la alegría de la vida.Si hubiera tenido que escoger entre la areté y lasriquezas hubiera dado preferencia a la primera. Nosdaremos cuenta de lo revolucionario, positivo y fuertede estas ideas si pensamos en Teognis, que no se cansade lamentar y maldecir la pobreza y le atribuye un poderilimitado sobre los hombres. Verdad es que, a pesar detodo, ha enseñado que hay valores superiores a todaposesión y exigió sacrificar a ellos voluntariamentetoda riqueza. La experiencia de los odiados nuevosricos le enseñó cuan fácilmente se compaginan y andanjuntos el dinero y la vulgaridad. Y no tiene más razónque dar razón a Solón cuando prefiere una pobrezajusta. Aquí se ve perfectamente clara la transformacióndel antiguo concepto de la areté bajo la presión de lascondiciones del tiempo. En Solón nace de la libertadinterior.
  • www.artnovela.com.ar Teognis ha sido profundamente influido por laconcepción de Solón relativa a las riquezas y a la areté.Así es preciso seguir paso a paso la influencia de laEunomía de Solón sobre las elegías políticas de laprimera parte y la de la gran elegía a las musas sobrelos fragmentos que ahora analizamos. En ellosconsidera la relación del esfuerzo humano con lariqueza y el éxito desde el punto de vista de la justiciay de la ordenación divina del mundo. Teognis separaambas partes del poema de Solón, haciendo de ellasdos poemas independientes, y destruye con ello laprofunda justificación de los mandatos de Dios quelas reconcilia y las mantiene juntas en la concepción(195) de Solón.218 No era capaz de un reconocimientoreligioso de este género. El primer pensamiento deSolón, que reconoce la acción de Dios en el hecho deque los bienes injustos no conducen a una prosperidadperdurable, despierta en Teognis reflexiones de índolemucho más subjetiva. Verdad es que se halla de acuerdocon Solón. Pero los hombres se dejan engañarfácilmente porque el castigo muchas veces se haceesperar largo tiempo. Se percibe aquí la impacienciade quien espera la venganza divina contra sus enemigosy piensa que acaso no podrá verla personalmente. En las variaciones libres de la segunda parte de laelegía de Solón, no percibe tampoco Teognis elproblema que plantea el hecho de que, a pesar de estasevera justicia divina, cuya imagen ha trazado Solón
  • www.artnovela.com.aren la primera parte, el esfuerzo hacia el bien fracasecon tanta frecuencia sin que las faltas de los necioslleven consigo consecuencia alguna. Esta contradicciónmoral no suscita en él ninguna reflexión. No es capazcomo Solón de considerar la cosa desde el punto devista de la divinidad, para comprender, desde este altopunto de vista, la necesidad de una compensaciónsobreindividual en el caos de los esfuerzos y los deseoshumanos. Las consideraciones de Solón sólo suscitanen Teognis un humor melancólico y resignado. Se hallaprofundamente convencido, por sus propiasexperiencias, de que el hombre no es jamás responsableni de sus éxitos ni de sus adversidades. No queda a loshombres otra cosa que entregarse a la voluntad de losdioses. En nada pueden contribuir a la determinaciónde su propio destino. Incluso en la riqueza, el éxito ylos honores, se halla el germen de la desdicha. No nosqueda, por tanto, otro remedio que rogar a Tyché. ¡Dequé sirve el dinero al hombre vulgar si no tiene rectoel espíritu! Sólo puede precipitarlo en la perdición. Lo único que queda, si prescindimos de lasriquezas del hombre verdaderamente noble, es lariqueza interior, es decir, la areté, y ésta pocos la poseen.Se ha creído que Teognis no era capaz de “moralizar”en esta forma. Lo cierto es que cuanto dice en honorde la nobleza empobrecida procede del pensamientode Solón. Tampoco es justo negar que pueda ser suyaesta bella sentencia: “Toda virtud se halla contenida en
  • www.artnovela.com.arla justicia y sólo es noble quien es justo.” Pudo habertomado el pensamiento de una persona ajena a laaristocracia, como Focílides. No podía apropiarse otroprincipio que aquel que la fuerza impulsiva de las masashabía inscrito en su bandera y por cuya acción habíasido sometido a ellas. Este principio se convertía en elarma de la primitiva clase dominante, ahorainjustamente sometida, pues ella sola conoció un día“la ley y el derecho” y era todavía ahora, en el sentirdel poeta, la única mantenedora de la verdadera justicia.Verdad es que el ideal de la justicia se restringe y pasade ser la verdadera virtud del estado a ser la virtud deuna (196) clase. Nada tiene de sorprendente paraTeognis. También aquí el nuevo espíritu de la éticaciudadana vence a los antiguos ideales. Quedaba, sin embargo, una última barrera: lainquebrantable creencia en la sangre. De ahí que exijael mantenimiento de su pureza como el más alto deber.Levanta su voz contra los insensatos y deslealescompañeros de clase que creen poder levantar sufortuna caída mediante el matrimonio con las hijas delos plebeyos o dando sus hijas a los hijos de los nuevosricos. “Para elegir los animales de casta, carneros, asnoso caballos, sólo atendemos a la superior nobleza. Peroen tales uniones sacrificamos sin vacilar nuestra propiasangre. La riqueza mezcla las estirpes.” 219 Tambiéneste fuerte acento, puesto sobre la idea de la selecciónde las razas y las estirpes, es signo de que la ética de la
  • www.artnovela.com.arnobleza ha entrado en un nuevo periodo. Se convierteen instrumento de una lucha consciente contra el podernivelador del dinero y de la masa. Es natural que enAtenas, por ejemplo, donde era preciso resolvergrandes problemas colectivos, los espíritus másprofundos, aunque pertenecieran en su mayoría a lanobleza, no pudieran ponerse al servicio de la purareacción. Solón se opuso ya a ello. Pero dondequieraque hubo un noble luchando por su existencia y porsu idiosincrasia, halló en la sabiduría pedagógica deTeognis de Megara su espejo. Muchas de sus ideasrevivieron en una etapa posterior, en la lucha de laburguesía contra el proletariado. Y, en último término,la validez de sus doctrinas se mantuvo o decayó con laexistencia de una aristocracia que tuviera necesidad demantenerse y justificarse, lo mismo si se fundaba en lasangre que en cualquier otra alta tradición. La idea,específicamente aristocrática, del mantenimiento de laraza, tuvo sobre todo su cultivo en la antigua Esparta yen los grandes educadores del estado del siglo IV. Lotrataremos con más detalle en el lugar correspondiente.Trascendió entonces los límites de una clase y sevinculó a la exigencia de una educación estatal de latotalidad del pueblo.
  • www.artnovela.com.ar LA FE ARISTOCRÁTICA DE PÍNDARO Píndaro nos lleva de la ruda lucha de los noblespor mantener su posición social, sostenida más allá delos límites de Megara, a la heroica culminación de laantigua vida aristocrática. Hemos de olvidar losproblemas de aquella cultura, tal como se manifiestanen Teognis, para traspasar los umbrales de un mundomás alto. Píndaro es la revelación de una grandeza yuna belleza distantes, pero dignas de veneración y dehonor. Nos muestra el ideal de la nobleza helénica enel momento de su más alta gloria, cuando todavía poseíala fuerza necesaria para hacer prevalecer el prestigiode los tiempos míticos sobre la vulgar y graveactualidad del siglo V y era todavía (197) capaz deatraer la mirada de la Grecia entera sobre las luchas deOlimpia y Delfos, de Nemea y el istmo de Corinto, yde hacer olvidar todas las oposiciones de linaje y deestado mediante el alto y unánime sentimiento de sustriunfos. Es preciso considerar la esencia de la antiguaaristocracia griega desde este punto de vista para
  • www.artnovela.com.arcomprender que su importancia en la formación delhombre griego no se limitó al afán de conservar lasantiguas prerrogativas y prejuicios heredados ni a lareelaboración de una ética fundada en la propiedad. Elnoble es el creador del alto ideal del hombre que semanifiesta todavía hoy ante los admiradores de laescultura de los periodos arcaico y clásico, confrecuencia más admirada que íntimamentecomprendida. La esencia de este hombre agonal que elarte nos revela en la vigorosa armonía de sus noblesformas, adquiere vida y habla en la poesía de Píndaroe influye todavía hoy, por su fuerza espiritual y sugravedad religiosa, con la misteriosa atracción de supoderío, como sólo es dado hacerlo a las creacionesúnicas e inmutables del espíritu humano. Era elmomento único e inimitable en que la fe de la antiguaGrecia vio en este mundo, transfigurado y henchidode divinidad, y dentro de los límites de lo terrenal, laposibilidad de llegar a la “perfección” y de elevar lafigura humana a la