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  • 1. Físicos de la historiapor Karina Miranda PDF generado usando el kit de herramientas de fuente abierta mwlib. Ver http://code.pediapress.com/ para mayor información. PDF generated at: Mon, 11 Jul 2011 22:34:05 UTC
  • 2. ContenidosArtículos Aristóteles 1 Simon Stevin 18 Galileo Galilei 21 Evangelista Torricelli 43 Blaise Pascal 45 Isaac Newton 56 Daniel Bernoulli 68 Michael Faraday 70 James Prescott Joule 73 Albert Einstein 74Referencias Fuentes y contribuyentes del artículo 90 Fuentes de imagen, Licencias y contribuyentes 92Licencias de artículos Licencia 94
  • 3. Aristóteles 1 Aristóteles Aristóteles (en griego antiguo Ἀριστοτέλης, Aristotélēs) (384 a. C. – 322 a. C.)[1] [2] fue un filósofo, lógico y científico de la Antigua Grecia cuyas ideas han ejercido una enorme influencia sobre la historia intelectual de Occidente por más de dos milenios.[1] [2] [3] Aristóteles escribió cerca de 200 tratados —de los cuales sólo nos han llegado 31— sobre una enorme variedad de temas, incluyendo lógica, metafísica, filosofía de la ciencia, ética, filosofía política, estética, retórica, física, astronomía y biología.[1] Aristóteles transformó muchas, si no todas, las áreas del conocimiento que tocó. Es reconocido como el padre fundador de la lógica y de la biología, pues si bien existen reflexiones y escritos previos sobre ambas materias, es en el trabajo de Aristóteles donde se encuentran las primeras investigaciones sistemáticas al respecto.[4] [5] Entre muchas otras contribuciones, Aristóteles formuló la teoría de la generación espontánea, el principio de no Busto de Aristóteles en Roma. contradicción, las nociones de categoría, sustancia, acto, potencia, etc. Algunas de sus ideas, que fueron novedosas para la filosofía de su tiempo, hoy forman parte del sentido común de muchas personas. Aristóteles fue discípulo de Platón y de otros pensadores (como Eudoxo) durante los 20 años que estuvo en la Academia de Atenas,[6] luego fue maestro de Alejandro Magno en el Reino de Macedonia,[6] y finalmente fundó el Liceo en Atenas, donde enseñó hasta un año antes de su muerte.[6] Biografía Aristóteles nació en 384 a. C. en la ciudad de Estagira (razón por la cual se lo apodó el Estagirita),[6] no lejos del actual Monte Athos, en la península Calcídica, entonces perteneciente al Reino de Macedonia (actual Macedonia). Su padre, Nicómaco, fue médico del rey Amintas III de Macedonia,[7] hecho que explica su relación con la corte real de Macedonia, que tendría una importante influencia en su vida. En 367 a. C., cuando Aristóteles tenía 17 años, su padre murió y su Alejandro Magno y Aristóteles. tutor Proxeno de Atarneo lo envió a Atenas, por entonces un importante centro intelectual del mundo griego, para que estudiase en la Academia de Platón.[8] Allí permaneció por veinte años.[8] Tras la muerte de Platón en 347 a. C., Aristóteles dejó Atenas y viajó a Atarneo y a Aso, en Asia Menor, donde vivió por aproximadamente tres años bajo la protección de su amigo y antiguo compañero de la Academia, Hermias, quien era gobernador de la ciudad.[8]
  • 4. Aristóteles 2 Cuando Hermias fue asesinado, Aristóteles viajó a la ciudad de Mitilene, en la isla de Lesbos, donde permaneció por dos años.[7] [8] Allí continuó con sus investigaciones junto a Teofrasto, nativo de Lesbos, enfocándose en zoología y biología marina.[7] Además se casó con Pythias, la sobrina de Hermias, con quien tuvo una hija del mismo nombre.[8] En 343 a. C., el rey Filipo II de Macedonia convocó a Aristóteles para que fuera tutor de su hijo de 13 años, que más tarde sería conocido como Alejandro Magno.[7] [8] Aristóteles viajó entonces a Pella, por entonces la capital del imperio macedonio, y enseñó a Alejandro durante, al menos, dos años, hasta que inició su carrera militar.[8] En 335 a. C., Aristóteles regresó a Atenas y fundó su propia escuela, el Liceo (llamado así por estar situado dentro de un recinto dedicado al dios Apolo Licio).[8] A diferencia de la Academia, el Liceo no era una escuela privada y muchas de las clases eran públicas y gratuitas.[7] A lo largo de su vida Aristóteles reunió una vasta biblioteca y una cantidad de seguidores e investigadores, conocidos como los peripatéticos (de περιπατητικός, itinerantes, llamados así por la costumbre que tenían de discutir caminando).[7] La mayoría de los trabajos de Aristóteles que se conservan son de este período.[7] Cuando Alejandro murió en 323 a. C., es probable que Atenas se volviera un lugar incómodo para los macedonios, especialmente para quienes tenían las conexiones de Aristóteles.[7] [8] Tras declarar (según se cuenta) que no veía razón para dejar que Atenas pecara dos veces contra la filosofía (en referencia a la condena de Sócrates), Aristóteles dejó la ciudad y viajó a Calcis, en la isla de Eubea, donde murió al año siguiente, en 322 a. C., por causas naturales.[7] [8] Pensamiento Metafísica Críticas a la teoría de las Ideas de Platón En su juventud, Aristóteles fue discípulo de Platón en la Academia de Atenas. Aristóteles construyó un sistema filosófico propio. Previo a ello, sometió a crítica la teoría de las Ideas de su maestro. Para intentar solventar las diferencias entre Heráclito y Parménides, Platón había propuesto la existencia de dos dimensiones en la realidad: el Mundo sensible y el Mundo inteligible. Para Aristóteles, el mundo no tiene compartimentos. Si bien Aristóteles admite, al igual que Sócrates y Platón, que la esencia es lo que define al ser, concibe (a diferencia de sus antecesores) la esencia como la forma (μορφή) que está unida inseparablemente a la materia, constituyendo juntas el ser, que es la sustancia. La afirmación de la importancia del conocimiento sensible, y del conocimiento de lo singular para llegar a lo universal, abrió posibilidades a la investigación científica. Platón y Aristóteles, por Raffaello Sanzio Aristóteles rechazó fuertemente la teoría de Platón según la cual las ideas eran (detalle de La escuela de Atenas, 1509). la auténtica realidad (por ser subsistentes y autofundadas) y que el mundo sensible, captado por nuestros sentidos, no era más que una copia de aquellas. Aristóteles, al contrario de Platón -que concebía la «existencia» de dos mundos posibles o reales (algunos eruditos creen que la teoría platónica es en realidad un realismo de las Ideas)-, poseía una teoría que discurría entre el mundo de las nociones y el mundo sensible, si bien estaba abierto a admitir la existencia de sustancias separadas e inmóviles (como se muestra en la Física y en la Metafísica). Aristóteles hace cuatro críticas fundamentales a la teoría de las ideas de Platón: 1. Critica a los dos mundos: para Aristóteles es uno solo; admitir dos mundos complica la explicación innecesariamente, reduplicando las realidades.
  • 5. Aristóteles 3 2. Platón no ofrece una explicación racional al hablar de los dos mundos. Se limita a utilizar mitos y metáforas, en vez de aclarar conceptualmente sus propuestas. 3. No hay una relación clara de causalidad del mundo ideal respecto del mundo sensible. No explica cómo las ideas son causa de las cosas sensibles y mutables. No infiere que de una idea se derive un objeto. 4. Argumento del tercer hombre: según Platón, la semejanza entre dos cosas se explica porque ambas participan de la misma idea. Según Aristóteles, se precisa un tercero para explicar la semejanza entre dos cosas, y un cuarto para explicar las tres, y así sucesivamente. Es una regresión al infinito, por lo tanto no se explica nada. Tal argumento ya había sido recogido por el mismo Platón en el diálogo titulado Parménides. El problema del cambio Aristóteles fue un pensador con espíritu empirista, es decir que buscó fundamentar el conocimiento humano en la experiencia. Una de las primeras preocupaciones fue encontrar una explicación racional para el mundo que lo rodeaba. • Los presocráticos se percataron de que lo que nos rodea es una realidad diversa que se halla en continua y perpetua transformación. • Heráclito de Éfeso considera que todo se halla en perpetuo cambio y transformación; el movimiento es la ley del universo. • Parménides, al contrario, opina que el movimiento es imposible, pues el cambio es el paso del ser al no ser o la inversa, del no ser al ser. Esto es inaceptable, ya que el no ser no existe y nada puede surgir de él. • Platón, supone una especie de síntesis, es decir, una unión o una suma de estas dos concepciones opuestas: la de Heráclito y Parménides. Por un lado tenemos el mundo sensible, caracterizado por un proceso constante de transformación y, por el otro, tenemos el mundo abstracto y perfecto de las Ideas, caracterizado por la eternidad y la incorruptibilidad. Aristóteles entiende el cambio y el movimiento como «el paso de lo que está en potencia a estar en acto», por la acción de las causas. Hay cuatro causas: formal que constituye la esencia como forma de la sustancia; material como soporte de la forma y al no tener forma es pura potencia de ser (propiamente, al no tener ninguna determinación, no es nada); eficiente, que produce el movimiento; final que dirige el movimiento hacia un fin, la perfección de la forma. Por ello la Naturaleza se explica según una teleología de la forma que tiende a la perfección de su contenido. La filosofía primera En el comienzo mismo del libro IV de la Metafísica aparece formulada la conocida declaración enfática según la cual «hay una ciencia que estudia lo que es, en tanto que algo que es y los atributos que, por sí mismo, le pertenecen» (IV, 1003a21–22). Inmediatamente añade Aristóteles que tal ciencia «no se identifica con ninguna de las ciencias particulares». En efecto, ninguna de las ciencias particulares se ocupa «universalmente de lo que es», sino que cada una de ellas secciona o acota una parcela de la realidad ocupándose en estudiar las propiedades pertenecientes a esa parcela previamente acotada (ib.1003a23–26). Aristóteles propone, pues, la ontología como un proyecto de ciencia con pretensión de universalidad, aquella universalidad que parece corresponder al estudio de lo que es, en tanto que algo que es, sin más, y no en tanto que es, por ejemplo, fuego, número o línea (IV 2, 1004b6), en cuyo caso nos habríamos situado ya en la perspectiva de una ciencia particular (la física, la aritmética y la geometría, respectivamente). La constitución de semejante ciencia tropieza inmediatamente, sin embargo, con una dificultad sustantiva y radical. Y es que la omnímoda presencia, explícita o virtual, del verbo ser (eînai) y de su participio ente (òn) en nuestro discurso acerca de la realidad no garantiza la unidad de una noción que responda, a su vez, a la unidad de un objeto susceptible de tratamiento unitario y coherente. Sin unidad de objeto no hay unidad de ciencia y sin unidad de noción no hay unidad de objeto.
  • 6. Aristóteles 4 Aristóteles es plenamente consciente de esta dificultad. Frente a Parménides y frente a Platón, Aristóteles reconoce la polisemia del verbo ser en sus distintos usos y aplicaciones. Así, el capítulo siguiente (IV 2) comienza estableciendo la tesis de que «la expresión algo que es se dice en muchos sentidos»: tò ón légetao pollachôs (1033a33), tesis a la cual nunca renuncia Aristóteles. Más bien, a su juicio toda reflexión acerca del lenguaje y acerca de la realidad ha de partir necesariamente de la constatación y del reconocimiento de este hecho incuestionable. La aporía a la que se enfrenta Aristóteles, como ha señalado acertadamente Pierre Aubenque, proviene, en definitiva, del mantenimiento simultáneo de tres tesis cuya conjunción resulta abiertamente inconsciente: • «Hay una ciencia» de lo que es, en tanto que algo que es • Solamente puede haber unidad de ciencia si hay univocidad, «si hay unidad de género» • La expresión «lo que es» carece de univocidad, «lo que es no constituye un género» Es obvio que la conjunción de estas tesis, vistas como un conjunto, es lógicamente inviable. Aristóteles trató de encontrar una salida que, en realidad, pasa por la matización de las dos primeras de las tesis enunciadas. La matización de la segunda tesis es de capital importancia: Ser no comporta, desde luego, una noción unívoca, sino multívoca. No obstante puntualizará Aristóteles, su multivocidad no es tampoco la de la pura equivocidad u homonimia; entre ambos extremos está la analogía. Entre los distintos sentidos de ser y lo que es existe una cierta conexión que Aristóteles compara con la conexión existente entre las distintas aplicaciones del término sano. Sano se dice, al menos, del organismo, del color, de la alimentación y del clima, y en cada caso se dice de un modo distinto: • del organismo porque se da la salud • del color porque es síntoma de salud • de la alimentación y del clima porque, cada cual a su modo, son favorables a la salud Pero en todos estos casos hay una cierta conexión: la referencia, en todos y cada uno de ellos, a lo mismo, a la salud. Así ocurre, a juicio de Aristóteles, con el verbo ser y con su participio, lo que es, como se explica en el siguiente texto: de unas cosas se dice que son por ser entidades (ousíai), de otras por ser afecciones de la entidad, de otras por ser un proceso hacia la entidad, o bien corrupciones o privaciones o cualidades o agentes productivos o agentes generadores ya la entidad ya de aquellas cosas que se dicen en relación con la entidad, o bien por ser negaciones ya de alguna de estas cosas ya de la entidad Aristóteles (IV 2, 1003b6–10) Las diversas significaciones de lo que es poseen, por tanto, la unidad peculiar que adquiere una multiplicidad en virtud de su referencia común a algo uno (pròs hén), la referencia a una misma cosa (en el ámbito de lo real) y a una misma noción o significado (en el ámbito del lenguaje): referencia a la salud en el ejemplo utilizado y referencia a la entidad (ousía) en el caso de la indagación ontológica. Semejante forma de unidad comporta, pues, un término (y una noción) fundamental que es primero y que es universal en la medida en que siempre se halla referido o supuesto en cualquier uso del verbo ser: • «una única naturaleza» (mían tinà phýsin: 1003a34) • un único principio (arché) «así también algo que es se dice en muchos sentidos, pero en todos los casos en relación con un único principio» Aristóteles (1003b5–6)
  • 7. Aristóteles 5 En consonancia con esta interpretación matizada de la polisemia de ser y lo que es, Aristóteles matiza también la segunda tesis a que más arriba nos referíamos, es decir, la tesis que solamente puede haber ciencia, unidad de ciencia, si hay univocidad, si hay unidad de género. Aun cuando no sea genérica en sentido estricto, la unidad de referencia posibilita también la unidad de una ciencia: «corresponde, en efecto, a una única ciencia estudiar, no solamente aquellas cosas que se denominan según un solo significado, sino también las que se denominan en relación con una sola naturaleza, pues éstas se denominan también en cierto modo, según un solo significado. Es, pues, evidente que el estudio de las cosas que son, en tanto que cosas que son, corresponde también a una sola ciencia» Aristóteles (IV 2, 1003b12–16) Por lo demás, y puesto que en tales casos hay siempre algo que es primero (el término común de la referencia, la entidad o ousía en nuestro caso), es lógico que la ciencia así constituida se ocupe de manera prioritaria y fundamental de aquello que es primero: «ahora bien, en todos los casos la ciencia se ocupa fundamentalmente de lo primero, es decir, de aquello de que las demás cosas dependen y en virtud de lo cual reciben la denominación correspondiente. Por tanto, si esto es la entidad, el filósofo debe hallarse en posesión de los principios y las causas de las entidades» Aristóteles (ib. 1003b16–19) La filosofía primera, luego llamada metafísica, es la ciencia más general, por ser la ciencia del ser en cuanto ser (ontología). Trata sobre la filosofía primera o la teología y es identificada por Aristóteles con la sabiduría (sofía) pura. En su Metafísica, Aristóteles abogaba por la existencia de un ser divino, al que se describe como «primer motor inmóvil», responsable de la unidad y significación de la naturaleza. Dios, en su calidad de ser perfecto, es por consiguiente el ejemplo al que aspiran todos los seres del mundo, ya que desean participar de la perfección. Existen además otros motores, como son los motores inteligentes de los planetas y las estrellas (Aristóteles sugería que el número de éstos era de «55 ó 47», divididos en «sublunares» y «supralunares»). No obstante, el Primer Motor o Dios, tal y como lo describe Aristóteles, no corresponde a finalidades religiosas, como han observado numerosos filósofos y teólogos posteriores. Al Primer Motor, por ejemplo, no le interesa lo que sucede en el mundo «ni tampoco es su creador». Aristóteles limitó su teología, sin embargo, a lo que él creía que la ciencia necesita y puede establecer. La sustancia Lo que es, es lo que Aristóteles denomina ousía. La palabra fue luego traducida por los romanos como «substancia» (lo sub-estante, lo que subyace, lo que sostiene). También se ha traducido como «entidad».[9] Aristóteles distingue una substancia que llama primera, aquella que no se predica de un sujeto, ni está en un sujeto, de la substancias segundas, aquellas que se predican de las substancias primeras, tal como la especie y el género.[10] Así Sócrates como hombre individual es una sustancia primera, y hombre es su especie, o sea que es una sustancia segunda. Aristóteles aplicará el hilemorfismo a su concepto del hombre, que es entendido como un compuesto único formado por un alma como forma de un cuerpo, siendo su particularidad del alma humana su razón. Por ello la definición del hombre es: "El hombre es un animal racional", siguiendo el modelo de definición, que ha pasado a la historia durante siglos como modelo de definición lógica y clasificación de los seres: género más diferencia específica.
  • 8. Aristóteles 6 Lógica Aristóteles es ampliamente reconocido como el padre fundador de la lógica.[11] Sus trabajos principales sobre la materia, que tradicionalmente se agrupan bajo el nombre Órganon («herramienta»), constituyen la primera investigación sistemática acerca de los principios del razonamiento válido o correcto.[4] Sus propuestas ejercieron una influencia sin par durante más de dos milenios,[11] a tal punto que en el siglo XVIII, Immanuel Kant llegó a afirmar: Que desde los tiempos más tempranos la lógica ha transitado por un camino seguro puede verse a partir del hecho de que desde la época de Aristóteles no ha dado un sólo paso atrás. [...] Lo que es aun más notable acerca de la lógica es que hasta ahora tampoco ha podido dar un sólo paso hacia adelante, y por lo tanto parece a todas luces terminada y completa. Crítica de la razón pura, B, vii Los silogismos La noción central del sistema lógico de Aristóteles es el silogismo (o deducción, sullogismos).[12] Un silogismo es, según la definición de Aristóteles, «un discurso (logos) en el cual, establecidas ciertas cosas, resulta necesariamente de ellas, por ser lo que son, otra cosa diferente».[13] Un ejemplo clásico de silogismo es el siguiente: 1. Todos los hombres son mortales. 2. Todos los griegos son hombres. 3. Por lo tanto, todos los griegos son mortales. En este ejemplo, tras establecer las premisas (1) y (2), la conclusión (3) se sigue por necesidad. La noción de silogismo es similar a la noción moderna de argumento deductivamente válido, pero hay diferencias.[14] La silogística En los Primeros analíticos, Aristóteles construyó la primera teoría de la inferencia válida.[15] Conocida como la silogística, la teoría ofrece criterios para evaluar la validez, o no, de ciertos tipos muy específicos de silogismos, los silogismos categóricos.[15] Para definir lo que es un silogismo categórico, primero es necesario definir lo que es una proposición categórica. Una proposición es categórica si tiene alguna de las siguientes cuatro formas: • Todo S es P. • Ningún S es P. • Algunos S son P. • Algunos S no son P. Cada proposición categórica contiene dos términos: un sujeto (S) y un predicado (P). Un silogismo es categórico si está compuesto por exactamente tres proposiciones categóricas (dos premisas y una conclusión), y si ambas premisas comparten exactamente un término (llamado el término medio), que además no está presente en la conclusión. Por ejemplo, el silogismo mencionado más arriba es un silogismo categórico. Dadas estas definiciones, existen tres maneras en que el término medio puede estar distribuido entre las premisas. Sean A, B y C tres términos distintos, luego:
  • 9. Aristóteles 7 Primera figura Segunda figura Tercera figura Sujeto Predicado Sujeto Predicado Sujeto Predicado Premisa A B A B A C Premisa B C A C B C Conclusión A C B C A B Aristóteles llama a estas tres posibilidades figuras.[16] El silogismo mencionado más arriba es una instancia de la primera figura. Dado que cada silogismo categórico consta de tres proposiciones categóricas, y que existen cuatro tipos de proposiciones categóricas, y tres tipos de figuras, existen 4 × 4 × 4 × 3 = 192 silogismos categóricos distintos. Algunos de estos silogismos son válidos, otros no. Para distinguir unos de otros, Aristóteles parte de dos silogismos categóricos que asume como válidos (algo análogo a las actuales reglas de inferencia), y demuestra a partir de ellos (con ayuda de tres reglas de conversión), la validez de todos y sólo los silogismos categóricos válidos.[15] Otros aportes a la lógica Además de su teoría de los silogismos, Aristóteles realizó una gran cantidad de otros aportes a la lógica. En la parte IV (Gamma) de la Metafísica, Aristóteles enunció y defendió el famoso principio de no contradicción.[17] En De la interpretación se encuentran algunas observaciones y propuestas de lógica modal, así como una controversial e influyente discusión acerca de la relación entre el tiempo y la necesidad.[18] Aristóteles también reconoció la existencia e importancia de los argumentos inductivos, en los cuales se va «de lo particular a lo universal», pero dedicó poco espacio a su estudio.[19] Ética Existen tres grandes obras sobre ética atribuidas a Aristóteles: la Ética a Nicómaco, que consta de diez libros; la Ética a Eudemo, que consta de cuatro libros, y la Magna Moralia (Gran ética), de la cual todavía se duda si fue escrita por él o por un recopilador posterior. Según el filósofo, toda actividad humana tiende hacia algún bien. Así, se da un teleologismo, identificando el fin con el bien. La ética de Aristóteles es una ética de bienes porque él supone que cada vez que el hombre actúa lo hace en búsqueda de un determinado bien. El bien supremo es la felicidad (véase: eudemonismo), y la felicidad es la sabiduría (el desarrollo de las virtudes, en particular la razón). • Fin: La finalidad o motivo de una acción. • Fin Medio o Imperfecto: Es aquel fin que se quiere por otra cosa y no por sí mismo. • Fin Final o Perfecto: Es aquél fin que se quiere por sí mismo y no por otra cosa. • Felicidad o eudaimonía: Es el Bien Supremo del ser humano. La actividad contemplativa es la más alta de todas, puesto que la inteligencia es lo más alto de cuanto hay en nosotros, y además, la más continua, porque podemos contemplar con mayor continuidad que cualquier otra acción. Aristóteles creía que la libertad de elección del individuo hacía imposible un análisis preciso y completo de las cuestiones humanas, con lo que las «ciencias prácticas», como la política o la ética, se llamaban ciencias sólo por cortesía y analogía. Las limitaciones inherentes a las ciencias prácticas quedan aclaradas en los conceptos aristotélicos de naturaleza humana y autorrealización. La naturaleza humana implica, para todos, una capacidad para formar hábitos, pero los hábitos formados por un individuo en concreto dependen de la cultura y de las opciones personales repetidas de ese individuo. Todos los seres humanos anhelan la «felicidad», es decir, una realización activa y comprometida de sus capacidades innatas, aunque este objetivo puede ser alcanzado por muchos caminos. La Ética a Nicómaco es un análisis de la relación del carácter y la inteligencia con la felicidad. Aristóteles distinguía dos tipos de «virtud» o excelencia humana: moral e intelectual. La virtud moral es una expresión del carácter,
  • 10. Aristóteles 8 producto de los hábitos que reflejan opciones repetidas. Una virtud moral siempre es el punto medio entre dos extremos menos deseables. El valor, por ejemplo, es el punto intermedio entre la cobardía y la impetuosidad irreflexiva; la generosidad, por su parte, constituiría el punto intermedio entre el derroche y la tacañería. Las virtudes intelectuales, sin embargo, no están sujetas a estas doctrinas de punto intermedio. La ética aristotélica es una ética elitista: para él, la plena excelencia sólo puede ser alcanzada por el varón adulto y maduro perteneciente a la clase alta y no por las mujeres, los niños, los «bárbaros» (literalmente, balbuceantes: significando los no–griegos) o «mecánicos» asalariados (trabajadores manuales, a los cuales negaba el derecho al voto). Virtudes Aristóteles sostuvo lo que hoy se llama una ética de virtudes. Según Aristóteles, las virtudes más importantes son las virtudes del alma, principalmente las se refieren a la parte racional del hombre. Aristóteles divide la parte racional en dos: el intelecto y la voluntad. Cuando el intelecto está bien dispuesto para aquello a lo que su naturaleza apunta, es decir para el conocimiento o posesión de la verdad, decimos que dicho intelecto es virtuoso y bueno. Las virtudes intelectuales perfeccionan al hombre en relación al conocimiento y la verdad y se adquieren mediante la instrucción. A través de las virtudes, el hombre domina su parte irracional. Existen dos clases de virtudes: virtudes éticas y virtudes dianoéticas. Ambas expresan la excelencia del hombre y su consecución produce la felicidad, ya que ésta última es "la actividad del hombre conforme a la virtud". Las virtudes éticas son adquiridas a través de la costumbre o el hábito y consisten, fundamentalmente, en el dominio de la parte irracional del alma (sensitiva) y regular las relaciones entre los hombres. Las virtudes éticas más importantes son: la fortaleza, la templanza, la justicia. Las virtudes dianoéticas se corresponden con la parte racional del hombre, siendo, por ello, propias del intelecto (nous) o del pensamiento (nóesis). Su origen no es innato, sino que deben ser aprendidas a través de la educación o la enseñanza. Las principales virtudes dianoéticas son la inteligencia (sabiduría) y la prudencia. • La templanza es el Punto medio entre el libertinaje y la insensibilidad. Consiste en la virtud de la moderación frente a los placeres y las penalidades. • La valentía es el punto medio entre el miedo y la temeridad. • La generosidad es el punto medio entre el uso y posesión de los bienes. La prodigalidad es su exceso y la avaricia su defecto. Prudencia: el hombre prudente es aquel que puede reconocer el punto medio en cada situación. Cuando uno hace algo virtuoso, la acción es buena de por sí. La prudencia no es ni ciencia ni praxis, es una virtud. La definición tradicional de justicia consiste en dar a cada uno lo que es debido. Según Aristóteles, existen dos clases de justicia: • La justicia distributiva, que consiste en distribuir las ventajas y desventajas que corresponden a cada miembro de una sociedad, según su mérito. • La justicia conmutativa, que restaura la igualdad perdida, dañada o violada, a través de una retribución o reparación regulada por un contrato. Filosofía política Aristóteles considera que el fin que busca el hombre es la felicidad, que consiste en la vida contemplativa. La ética desemboca en la política. El organismo social de Aristóteles considera al Estado como una especie de ser natural que no surge como fruto de un pacto o acuerdo. El hombre es un animal social («zoon politikon») que desarrolla sus fines en el seno de una comunidad. La política del hombre se explica por su capacidad del lenguaje, único instrumento capaz de crear una memoria colectiva y un conjunto de leyes que diferencia lo permitido de lo prohibido. Aristóteles expuso en la Política la teoría clásica de las formas de gobierno, la misma que sin grandes cambios fue retomada por diversos autores en los siglos siguientes.
  • 11. Aristóteles 9 La célebre teoría de las seis formas de gobierno se basa en el fin del régimen político (bien común o bien particular). Los regímenes políticos que buscan el bien común (puros) son:[20] • Si gobierna una sola persona: monarquía • Si gobiernan pocas personas: aristocracia • Si gobiernan muchas personas: república Y las degradaciones de estos regímenes políticos se traducen en:[21] • La degradación de la monarquía es la tiranía • La degradación de la aristocracia es la oligarquía • La corrupción de la democracia es la demagogia Aristóteles define la monarquía como el gobierno de una sola persona, la más virtuosa y noble de la polis; la aristocracia como el gobierno de unos pocos (los más virtuosos) y la república como la mezcla entre una oligarquía (gobierno de los ricos) y una democracia (gobierno de los pobres). Existe para Aristóteles una gradación entre las formas de gobierno. El más "divino" por lo justo pero también por la dificultad de su realización, es la monarquía. Le siguen la aristocracia y la república. La desviación del primer régimen es la peor forma de gobierno: la tiranía, seguido de la oligarquía. La desviación más moderada en cuanto a su corrupción es la democracia.[22] Cada una de las seis formas de gobierno es analizada en un contexto histórico particular, por lo que presenta muchas variantes reales de cada una. Como es obvio, en política es posible encontrar muchas formas de asociación humana. Decidir cuál es la más idónea dependerá de las circunstancias, como, por ejemplo, los recursos naturales, la industria, las tradiciones culturales y el grado de alfabetización de cada comunidad. Para Aristóteles, la política no era un estudio de los estados ideales en forma abstracta, sino más bien un examen del modo en que los ideales, las leyes, las costumbres y las propiedades se interrelacionan en los casos reales. Así, aunque aprobaba la institución de la esclavitud, moderaba su aceptación aduciendo que los amos no debían abusar de su autoridad, ya que los intereses de amo y esclavo son los mismos. La biblioteca del Liceo contenía una colección de 158 constituciones, tanto de estados griegos como extranjeros. El propio Aristóteles escribió la Constitución de Atenas como parte de la colección, obra que estuvo perdida hasta 1890, año en que fue recuperada. Los historiadores han encontrado en este texto muy valiosos datos para reconstruir algunas fases de la historia ateniense.
  • 12. Aristóteles 10 Filosofía de la naturaleza Astronomía Aristóteles sostuvo un sistema geocéntrico, en el cual la Tierra se encontraba inmóvil en el centro mientras a su alrededor giraba el Sol con otros planetas. Aristóteles habló del mundo sublunar, en el cual existía la generación y la corrupción; y el mundo supralunar, perfecto. Esta teoría de la Tierra como centro del universo —que a su vez era considerado finito— perduró por varios siglos hasta que Copérnico en el siglo XVI cambió el concepto e introdujo una serie de paradigmas, concibiendo el Sol como centro del universo. En astronomía, Aristóteles propuso la existencia de un Cosmos esférico y finito que tendría a la Tierra como centro (geocentrismo). La parte central estaría compuesta por cuatro elementos: tierra, aire, fuego y agua. En su Física, cada uno de estos elementos tiene un lugar adecuado, determinado por su peso relativo o «gravedad específica». Cada elemento se mueve, de forma natural, en línea recta —la tierra hacia abajo, el fuego hacia arriba— hacia el lugar que le corresponde, en el que se detendrá una vez alcanzado, de lo que resulta que el movimiento terrestre siempre es lineal y siempre acaba por detenerse. Los cielos, sin Aristóteles según un manuscrito de su Historia naturalis de 1457. embargo, se mueven de forma natural e infinita siguiendo un complejo movimiento circular, por lo que deben, conforme con la lógica, estar compuestos por un quinto elemento, que él llamaba aither (éter), elemento superior que no es susceptible de sufrir cualquier cambio que no sea el de lugar realizado por medio de un movimiento circular. La teoría aristotélica de que el movimiento lineal siempre se lleva a cabo a través de un medio de resistencia es, en realidad, válida para todos los movimientos terrestres observables. Aristóteles sostenía también que los cuerpos más pesados de una materia específica caen de forma más rápida que aquellos que son más ligeros cuando sus formas son iguales, concepto equivocado que se aceptó como norma durante aproximadamente 1800 años hasta que el físico y astrónomo italiano Galileo llevó a cabo su experimento con pesos arrojados desde la torre inclinada de Pisa. Biología Se considera a Aristóteles como uno de los pioneros biólogos, dado que se dio a la tarea de clasificar unas 500 especies de peces, entre otros animales. Aristóteles abordó el tema del alma como biólogo, porque consideraba al alma el principio vital. Lo que está vivo, lo está gracias al alma, no a la materia. El alma es la forma del cuerpo, y hay tres tipos de alma: • El alma vegetativa (vegetales): nutrición y reproducción. • El alma sensitiva (animales): nutrición, reproducción, percepción, movimiento y deseo. • El alma racional (humanos): nutrición, reproducción, percepción, movimiento, deseo y conocimiento. Según Aristóeles, la unión del alma con el cuerpo es también beneficiosa para el alma, porque sólo así cumple sus funciones. Alma y cuerpo no son dos sustancias distintas, sino que son dos componentes de una única sustancia. Por definición, entonces, Aristóteles no podrá sostener que el alma es inmortal, pero sí que hay una parte del alma que sobrevive a la muerte.
  • 13. Simon Stevin 21 Enlaces externos • Paul Sandori - Petite logique des forces (1983), éd. du Seuil, coll. Points Seuil, n°S38, 204 p. ISBN 2-02-006635-1 (fr) • Simon Stevin, De la vie civile, présentation et traduction par C. Secretan. Etudes réunies par C. Secretan et P. den Boer, Lyon, ENS Editions. (fr) • H. Elkhadem, W. Bracke, et al. Simon Stevin (1548-1620) : lémergence de la nouvelle science (2004) - éd. Brepols, Turnhout . - 184 p. ISBN 2-503-51704-8 (fr) • Pierre Duhem Les origines de la Statique, 2 vol. (1906), éd. Hermann, Paris, téléchargeable ici [1] (fr) Referencias [1] http:/ / www. ac-nancy-metz. fr/ enseign/ philo/ textesph/ Galileo Galilei
  • 14. Aristóteles 11 Generación espontánea La generación espontánea es una teoría sobre el origen de la vida. Aristóteles propuso el origen espontáneo de peces e insectos a partir del rocío, la humedad y el sudor. Explicó que se originaban gracias a una interacción de fuerzas capaces de dar vida a lo que no la tenía con la materia no viva. A esta fuerza la llamó entelequia. La teoría se mantuvo durante muchos años; en el siglo XVII Van Helmont, la estudió y perfeccionó. Tan sólo sería rebatida por los experimentos de los científicos Lazzaro Spallanzani, Francesco Redi y en última instancia Louis Pasteur. Botánica Aristóteles sistematiza el reino vegetal dividiéndolo en dos grandes grupos: • Plantas con flores • Plantas sin flores (estas serían: musgos, helechos, algas, hepáticas, etc.) Zoología Los comienzos de la zoología deben buscarse en la obra aristotélica, concretamente en los estudios sobre la generación y la anatomía de los animales, si bien con anterioridad ya habían existido estudiosos hindúes que influyeron poco o nada en la ciencia griega occidental. Aristóteles realizó observaciones de verdadero rigor científico acerca de la reproducción de los animales, y en anatomía sentó las bases del conocimiento sistemático del reino animal. Este autor distinguía dos grandes grupos: anaima (animales sin sangre) y enaima (animales con sangre). El primer grupo corresponde aproximadamente a los invertebrados, y el segundo, a los vertebrados. Entre los anaima distinguía cuatro subgrupos: • moluscos, que correspondían únicamente a los actuales cefalópodos • malacostráceos, que comprendían la mayor parte de los crustáceos superiores • eutoma, que incluía los gusanos y los insectos • ostracodermos, que reunían todos los animales provistos de caparazón como bivalvos, gasterópodos, equinodermos, etc. Los animales con sangre los dividió en: • cuadrúpedos vivíparos (mamíferos) • cuadrúpedos ovíparos (reptiles y anfibios) • aves: ocho especies; divide según extremidades o según alimentación • peces Aristóteles llamó a estos grupos «géneros máximos», sus divisiones se llamaban «géneros», los cuales se dividían a su vez en «especies». Esta clasificación se mantuvo vigente durante la Edad Media y el Renacimiento, hasta Carlos Linneo en el siglo XVIII. Estética Las artes Aristóteles pensó largamente sobre las artes, cuyo estudio filosófico es parte de la estética; en este sentido su texto más importante, especialmente por la relevancia futura, es la Poética, que fue interpretado como dogma en el siglo XVI.[23] [24] Se considera además el primer autor en escribir sistemáticamente sobre la estética, aunque ésta, como disciplina, apareció en la actual Alemania ya en la Edad Moderna.[23] Su pensamiento se centra en las artes, materiales y concretas, y no tanto en el concepto abstracto de belleza como había planteado Platón. Define como arte cualquier actividad humana de producción consciente basada en el conocimiento y realiza la siguiente clasificación:[23]
  • 15. Aristóteles 12 • Imitativas: La imitación como medio y fin. Ésta es algo natural en el ser humano y produce placer. El término imitación era para él diferente al actual; así, escribió que el arte debía representar lo universal frente a lo particular, y que importaba más la armonía de lo representado que su fidelidad con el modelo real. • No imitativas: Las que no expresaban emociones. Ejemplo de ello es un tratado científico. Nótese que, aunque un tratado no se consideraría arte hoy en día, cabía en la definición aristotélica y en la conciencia griega antigua en general. La belleza A pesar de su fijación por el arte concreto dedicó algunos escritos hacia el concepto más general de belleza. Así, para Aristóteles el conocimiento es placentero, luego conlleva un disfrute estético, y es bello lo que gusta por medio de la vista y el oído. Dividió estos sentidos en función del disfrute que generaban al captar algo bello: la vista placer intelictivo, el oído placer moral.[25] Para él la belleza era una unidad de partes que tenían las siguientes condiciones formales:[25] • Táxis: Distribución en el espacio de las partes componentes del objeto bello. • Symmetría: La correcta proporción de esas partes. • To horisménon: La extensión o tamaño de lo bello. No debe excederse ni verse fatalmente mermado en sus dimensiones. Influencia de Aristóteles La influencia que Aristóteles ha tenido en el mundo es extraordinaria. Toda la antigüedad se hace cargo o dueña de su ingente enciclopedia. Su Metafísica será el basamento filosófico de la posteridad. Fueron los árabes los que redescubrieron a Aristóteles y a través de ellos pasó a la filosofía escolástica. En el Renacimiento su filosofía se ve opacada por un eclipse histórico momentáneo. Los nuevos conceptos científicos lo llevan a un segundo plano. Pero su influjo, aunque ya no en la física, seguirá vigente en el pensamiento filosófico en sentido estricto en todos los grandes pensadores, en Leibniz, en Hegel, etc. Nada es más formador como desentrañar el sentido de sus textos, a veces abstrusos, pero siempre profundos, abarcadores e ilustrativos.
  • 16. Aristóteles 13 Transmisión y problemas textuales Cabe resaltar que Aristóteles escribió dos tipos de textos: los destinados a la «publicación» fuera del Liceo o exotéricos (gr. exo fuera) y los utilizados como apuntes de clase o notas de conferencias, denominados esotéricos (gr. eso dentro). Lastimosamente, solo conservamos los esotéricos, los cuales al ser una recopilación de sus apuntes, vuelven un poco complicada su lectura, pues faltan las explicaciones, las transiciones son abruptas, los argumentos quedan en ocasiones inacabados... leer a Aristóteles es duro, lo que explica en parte que sus textos hayan sido interpretados y comentados a lo largo de dos mil años. Las actuales ediciones en griego siguen la establecida por August Immanuel Bekker en 1831. Hay que decir que apenas conservamos un tercio de lo que Aristóteles escribió (a Aristóteles en un fresco que está en la ciudad de Roma, de menudo es difícil por tanto afirmar si es o no, por ej., un autor desconocido. pensador sistemático o aporético). Aristóteles, por ej., escribió o dirigió la redacción de 158 «Constituciones» (gr. politeiai), de las que no nos ha llegado ninguna, con excepción de la Constitución de los atenienses, cuyo papiro fue encontrado en una excavación en Egipto en un depósito de basura. Tras su muerte, sus textos (apenas tuvo una influencia inmediata) desaparecieron durante dos siglos. Luego aparecen en Atenas y después en Roma, donde el peripatético Andrónico de Rodas (siglo I d. C.) preparó una edición. Lo que nos queda de esos textos, por tanto, está determinado por la mano que preparó esa edición. Más problemática aún es la transmisión de llamado Corpus Aristotelicum (contiene las obras de Aristóteles más las de otros autores que dicen ser Aristóteles) a lo largo de la edad media: su influencia fue mínima a lo largo de la alta edad media, dominando el platonismo hasta alrededor del siglo XII, cuando las traducciones al latín de las traducciones al árabe (y a veces al siríaco) de uno o varios originales en griego, entran en los debates escolásticos de los centros de producción cultural medievales. Solo poco a poco se van depurando los textos con traducciones de originales más fiables. ¿Cómo establecer por tanto, en los restos que nos quedan, qué textos son y cuáles no son «originales»? Esto es imposible. En los últimos decenios se ha desarrollado una técnica muy sofisticada, llamada «estilometría» (aplicada a otros autores, como Platón), que determina, mediante el cómputo y estudio estadístico de determinados elementos gramaticales, qué textos son escritos por qué mano. Pero esto no asegura que se trate de Aristóteles. Además, la edición de Andrónico de la Metafísica, por ej., puede ser más una colección de textos que una obra concebida como tal por el mismo Aristóteles (esto lo ha dicho el especialista Jonathan Barnes). Las luchas ideológicas en el seno de la Iglesia durante la edad media en torno a la interpretación de Corpus Aristotelicum (el "cuerpo" de las obras de Aristóteles con temas como el problema de la inmortalidad del alma, eternidad del mundo y demás) hacen que nos planteemos la posibilidad de modificaciones en los manuscritos. Lo que tenemos, por tanto, es algo que puede ser cercano a las notas de un filósofo, con algunas interpolaciones y manipulaciones del texto. Buscar el autor «original» o la «obra primigenia» es una tarea utópica.
  • 17. Aristóteles 14 Obras de Aristóteles Las obras de Aristóteles que nos han llegado y que forman lo que se conoció como el Corpus aristotelicum se editan según la edición prusiana de Immanuel Bekker de 1831-1836, indicando la página, la columna (a ó b) y eventualmente la línea del texto en esa edición. Tras el trabajo de Bekker se han encontrado sólo unas pocas obras más. Los títulos en latín todavía son utilizados por los estudiosos. Los trabajos cuya legitimidad está en disputa se marcan con *, y los trabajos que generalmente se consideran espurios se marcan con **. Lógica • (1a) Categorías (Categoriae) • (16a) De la interpretación (De interpretatione) • (24a) Primeros analíticos (Analytica priora) • (71a) Segundos analíticos (Analytica posteriora) • (100a) Tópicos (Topica) • (164a) Refutaciones sofísticas (De sophisticis elenchis) Física (el estudio de la naturaleza) • (184a) Física (Physica) • (268a) Tratado del cielo (De caelo) • (314a) De la generación y la corrupción (De generatione et corruptione) • (338a) Meteorología (Meteorologica) • (391a) Del universo** (De mundo) • (402a) Del alma (De anima) • Pequeños tratados sobre la naturaleza (Parva naturalia) • (436a) De los sentidos y de lo sentido (De sensu et sensibilibus) • (449b) De la memoria y la reminiscencia (De memoria et reminiscentia) • (453b) Del sueño y la vigilia (De somno et vigilia) • (458a) Del ensueño (De insomniis) • (462b) De la adivinación por el sueño (De divinatione per somnum) • (464b) De la longitud y la brevedad de la vida (De longitudine et brevitate vitae) • (467b) De la juventud y la vejez, De la vida y la muerte, y De la respiración (De juventute et senectute, De vita et morte, De respiratione) • (481a) De la respiración** (De spiritu) • (486a) Historia de los animales (Historia animalium) • (639a) Las partes de los animales (De partibus animalium) • (698a) El movimiento de los animales (De motu animalium) • (704a) Progresión de los animales (De incessu animalium) • (715a) Generación de los animales (De generatione animalium) • (791a) De los colores** (De coloribus) • (800a) De las cosas de la audición** (De audibilibus) • (805a) Fisiognomónica** (Physiognomonica) • (815a) De las plantas** (De plantis) • (830a) De las maravillas escuchadas** (De mirabilibus auscultationibus) • (847a) Mecánica** (Mechanica) • (859a) Problemas* (Problemata) • (968a) De las líneas imperceptibles** (De lineis insecabilibus)
  • 18. Aristóteles 15 • (973a) Los lugares de los vientos** (Ventorum situs) • (974a) Melisos, Jenófanes y Gorgias (abreviado MXG)** Metafísica • (980a) Metafísica (Metaphysica) Ética y política • (1094a) Ética nicomáquea o Ética a Nicómaco (Ethica Nicomachea) • (1181a) Gran moral* (Magna moralia) • (1214a) Ética eudemia o Ética a Eudemo (Ethica Eudemia) • (1249a) Librillo sobre las virtudes y los vicios** (De virtutibus et vitiis libellus) • (1252a) Política (Politica) • (1343a) Económica* (Oeconomica) • Constitución de los atenienses (Athenaion politeia) - Trabajo encontrado en 1890, después de la edición de Bekker. Retórica y poética • (1354a) Arte retórica (Ars rhetorica) • (1420a) Retórica a Alejandro** (Rhetorica ad Alexandrum) • (1447a) Poética (Ars poetica) Véase también • Lógica aristotélica • Metafísica (Aristóteles) • Física (Aristóteles) • Poética (Aristóteles) • Platón • Sínolo • Sócrates • Sustancia (Aristóteles) Notas y referencias [1] Véase la introducción a Shields, Christopher, « Aristotle (http:/ / plato. stanford. edu/ archives/ win2009/ entries/ aristotle/ )», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy (Winter 2009 Edition), [2] Véase la introducción a « Aristotle (http:/ / www. britannica. com/ EBchecked/ topic/ 34560/ Aristotle)» (en inglés), Encyclopædia Britannica Online, , consultado el 1 de junio de 2010 [3] Aún en el año 2009, en una encuesta realizada a 3226 filósofos, 416 (13%) señalaron a Aristóteles como el filósofo no vivo con el que más se identificaban, quedando sólo después de David Hume (que obtuvo 481 votos). Véase la sección «Non-living philosophers most identified with» en PhilPapers Survey: Demographic statistics (http:/ / philpapers. org/ surveys/ demographics. pl). [4] Véase la sección «Lógica» en Shields, Christopher, « Aristotle (http:/ / plato. stanford. edu/ archives/ win2009/ entries/ aristotle/ )», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy (Winter 2009 Edition), [5] Véase la introducción a Lennox, James, « Aristotles Biology (http:/ / plato. stanford. edu/ archives/ fall2008/ entries/ aristotle-biology/ )», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy (Fall 2008 Edition), [6] Ferrater Mora, José (2002), « Aristóteles (http:/ / www. ferratermora. org/ ency_filosofo_ad_aristotle. html)», Diccionario de filosofía, [7] Véase la sección «Life» en « Aristotle (http:/ / www. britannica. com/ EBchecked/ topic/ 34560/ Aristotle)» (en inglés), Encyclopædia Britannica Online, , consultado el 1 de junio de 2010 [8] Véase la sección «Aristotles Life» en Shields, Christopher, « Aristotle (http:/ / plato. stanford. edu/ archives/ win2009/ entries/ aristotle/ )», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy (Winter 2009 Edition), [9] Aristóteles. Tratados de lógica. Madrid, Gredos, 1994 [10] Aristóteles. Categorías, 2 a 11ss
  • 19. Aristóteles 16 [11] Véase el primer párrafo del prefacio a Aristóteles (1989). Prior Analytics. Traducción, introducción, notas y comentarios por Robin Smith. Indianápolis: Hackett. [12] Véase la sección «The Subject of Logic: Syllogisms» en Smith, Robin, « Aristotles Logic (http:/ / plato. stanford. edu/ archives/ spr2009/ entries/ aristotle-logic/ )», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy (Winter 2009 Edition), [13] Primeros analíticos, 24b 20. [14] Véase la sección «Aristotelian Deductions and Modern Valid Arguments» en Smith, Robin, « Aristotles Logic (http:/ / plato. stanford. edu/ archives/ spr2009/ entries/ aristotle-logic/ )», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy (Winter 2009 Edition), [15] Véase la sección «The Syllogistic» en Smith, Robin, « Aristotles Logic (http:/ / plato. stanford. edu/ archives/ spr2009/ entries/ aristotle-logic/ )», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy (Winter 2009 Edition), [16] En los Primeros analíticos véase la parte 4 del libro 1 para la primera figura, la parte 5 para la segunda, y la parte 6 para la tercera ( versión en inglés (http:/ / classics. mit. edu/ Aristotle/ prior. 1. i. html)). [17] Gottlieb, Paula, « Aristotle on Non-contradiction (http:/ / plato. stanford. edu/ archives/ fall2008/ entries/ aristotle-noncontradiction/ )», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy (Fall 2008 Edition edición), [18] Véase la sección «Time and Necessity: The Sea-Battle» en Smith, Robin, « Aristotles Logic (http:/ / plato. stanford. edu/ archives/ spr2009/ entries/ aristotle-logic/ )», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy (Winter 2009 Edition), [19] Véase la sección «Induction and Deduction» en Smith, Robin, « Aristotles Logic (http:/ / plato. stanford. edu/ archives/ spr2009/ entries/ aristotle-logic/ )», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy (Winter 2009 Edition), [20] Aristóteles, Pol., III, cap. VII, 1279a. [21] Aristóteles, Pol., III, cap. VII, 1279b. [22] Aristóteles, Pol., IV, cap. II, 1289a. [23] Tatarkiewicz, Wladyslaw (1991). Historia de la estética. Akal. [24] "Tatarkiewicz, Wladyslaw (1987). Historia de seis ideas. Cap. 9.1: Historia del concepto de mimesis. Tecnos. [25] Valverde, José María (1987). Breve historia y antología de la estética. Barcelona: Ariel. Bibliografía en castellano • Aristóteles. Obras Completas. Madrid: Editorial Gredos. 20 títulos publicados. • Metafísica de Aristóteles. Edición trilingüe de Valentín García Yebra. ISBN 978-84-249-2176-7. • Poética de Aristóteles. Edición trilingüe de Valentín García Yebra. ISBN 978-84-249-1200-0. • Acerca del alma. ISBN 978-84-249-3518-4. • Tratados de Lógica. Obra completa. ISBN 978-84-249-1663-3. • Volumen I: Órganon I. ISBN 978-84-249-0232-2. • Volumen II: Órganon II. ISBN 978-84-249-1288-8. • Aristóteles/ Pseudo Aristóteles. Constitución de los atenienses/ Económicos. ISBN 978-84-249-0934-5. • Ética Nicomáquea. Ética Eudemia. ISBN 978-84-249-1007-5. • Acerca de la generación y la corrupción. Tratados de historia natural. ISBN 978-84-249-1242-0. • Política. ISBN 978-84-249-1283-3. • Retórica. ISBN 978-84-249-1423-3. • Investigación sobre los animales. ISBN 978-84-249-1599-5. • Metafísica. ISBN 978-84-249-1666-4. • Reproducción de los animales. ISBN 978-84-249-1671-8. • Física. ISBN 978-84-249-1676-3. • Acerca del cielo. Meteorológicos. ISBN 978-84-249-1831-6. • Pseudo Aristóteles/ Anónimo. Fisiognomía/ Fisiólogo. ISBN 978-84-249-2248-1. • Aristóteles/ Euclides. Sobre las líneas indivisibles. Mecánica/ Óptica. Catóptrica. Fenómenos. ISBN 978-84-249-2265-8. • Partes de los animales. Marcha de los animales. Movimiento de los animales. ISBN 978-84-249-2283-2. • Problemas. ISBN 978-84-249-2708-0. • Fragmentos. ISBN 978-84-249-2771-4. • Poética. Magna moralia. ISBN 978-84-249-1764-7. • Aristóteles (2011). Miguel Candel. ed. Obra completa. Biblioteca de Grandes Pensadores. Madrid: Editorial Gredos.
  • 20. Aristóteles 17 1. Volumen I. ISBN 9788424920852. 2. Volumen II. Sobre Aristóteles • X. Antich, Introducción a la metafísica de Aristóteles. El problema del objeto en la Filosofía primera, PPU, Barcelona 1990. • J. Barnes, Aristóteles, traducción del inglés por Marta Sansigre Vidal, Cátedra, Madrid 1987. • T. Calvo Martínez, Aristóteles y el aristotelismo, Akal, Madrid 1996. • F. Copleston, Historia de la filosofía. Vol. I: Grecia y Roma, Ariel, Barcelona 1984. • I. Düring, Aristóteles, exposición e interpretación de su pensamiento, traducción del original alemán, de Bernabé Navarro, UNAM, México 1990, 2ª ed. • G. Fraile, Historia de la filosofía. Vol.I. Grecia y Roma, BAC, Madrid 1997, 7ª ed. • W. K. C. Guthrie, Historia de la filosofía griega. VI: Introducción a Aristóteles, versión española de Alberto Medina González, Gredos, Madrid 1993. • J. Lear, Aristóteles. El deseo de comprender, Alianza editorial, Madrid 1994. • J. Montoya - J. Conill, Aristóteles: sabiduría y felicidad, Cincel, Madrid 1985. • G. Reale, Introducción a Aristóteles, Herder, Barcelona 2003. • I. Yarza, La racionalidad de la ética de Aristóteles. Un estudio sobre Ética a Nicómaco I, EUNSA, Pamplona 2001. Enlaces externos • Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Aristóteles. Commons • Wikisource contiene obras originales de Aristóteles de Estagira.Wikisource • Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Aristóteles. Wikiquote • Obras de Aristóteles (http://www.gutenberg.org/author/Aristotle) en el Proyecto Gutenberg. (en inglés y en griego) • Obras de Aristóteles de Estagira (http://www.dominiopublico.gov.br/pesquisa/PesquisaObraForm. do?select_action=&co_autor=144) en Domínio Público • Obras de Aristóteles de Estagira (http://www.cervantesvirtual.com/FichaAutor.html?Ref=347) en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes • Textos de Aristóteles en castellano (http://upasika.com/aristoteles.html) • Textos de Aristóteles (http://www.filosofia-irc.org/libros/index.htm) • Historia Animalium. Aristóteles (http://etext.lib.virginia.edu/toc/modeng/public/AriHian.html) • Moral a Nicómaco. Trad. de P. de Azcárete (http://www.filosofia.org/cla/ari/azc01.htm) • Artículo sobre Aristóteles del Diccionario de Filosofía de José Ferrater Mora (http://www.ferratermora.com/ ency_filosofo_ad_aristotle.html)
  • 21. Simon Stevin 18 Simon Stevin Simon Stevin (1548 - 1620), también conocido como Simón de Brujas o Stevinus (forma latinizada de su nombre) fue un matemático, ingeniero militar e hidraúlico, constructor de molinos y fortificaciones, semiólogo, contable e intendente neerlandés. A él se debe que el holandés sea una de las pocas lenguas en que la palabra matemáticas no siga una raíz grecolatina, sino que se diga wiskunde, traducción directa del significado de la palabra matemáticas propuesta por Stevin. Biografía Stevin nació en Brujas en 1548, si bien la escasez de datos en lo referido a su infancia y vida privada hacen que incluso la fecha exacta de su nacimiento se ignore. No obstante, se sabe que al morir en 1620 dejó a esposa y dos hijos, y se ha supuesto que no llevaba excesivo tiempo casada con ella dada la juventud de sus hijos. Simon Stevin. En general, se asume que en su juventud trabajó como contable e intendente de un mercader de Amberes, para después viajar por Polonia, Dinamarca y otras zonas del norte de Europa, tras lo cual entró al servicio del príncipe Mauricio de Nassau, con el que trabajó en calidad de consejero y "waterstaet", cargo que en los Países Bajos se encargaba de la supervisión de las obras públicas, sobre todo las relacionadas con los diques marítimos. Su fama en vida y en la época inmediatamente posterior a su muerte fue grande, llegando a ser considerado como una suerte de Leonardo da Vinci del norte. De hecho, es mencionado repetidas veces en la novela Tristram Shandy de Laurence Sterne como un genio, y su nombre se encuentra citado en numerosos tratados de ingeniería militar e hidraúlica de toda la época que va desde el s.XVII al s.XIX. Logros y Aportaciones Ingeniería En su época, la reputación de Stevin se debió principalmente a su pericia en la ingeniería militar y a haber inventado un carruaje o "yate" terrestre impulsado por velas que era capaz de transportar a más de 25 personas a velocidades cercanas a los actuales 80 km/h. En torno al 1600 Stevin realizó en la playa de Scheveningen una demostración del invento ante el príncipe de Nassau, Mauricio de Orange, el cual, luego de verlo más como un entretenimiento para sus invitados y cortesanos, acabó por prohibir cualquier aplicación práctica del mismo al juzgar que tal medio de transporte arruinaría a los arrieros y al sistema de postas basado en los caballos.Dicho Yate terrestre diseñado por Simon Stevin en el siglo carruaje aún hoy es visible en la ciudad de Brujas. XVI.
  • 22. Simon Stevin 19 Matemáticas A sus 37 años, publicó "La aritmética de Simón Stevin, de Brujas", breve tratado sobre las fracciones decimales que en su traducción francesa no excede las siete páginas. En él Stevin exponía con suma claridad el empleo de fracciones decimales para la extracción de la raíz cuadrada de un número, llegando a postular la conveniencia de adoptar un sistema métrico decimal en moneda y unidades de medida. También introdujo una nueva notación para describir los números decimales, de escaso éxito dada su complejidad frente a otras más compactas como la de Bartolomeo Pitiscus y John Napier, usada hoy en día. Otra gran aportación de Stevin fue la de la noción de número, pues hasta entonces los matemáticos desconocían que el número implicaba la unidad, pertenecientes a una misma naturaleza y, por tanto, divisibles. A los matemáticos, les atribuía el error de utilizar esa unidad como el principio de los números, siendo ese principio no la unidad, sino la ausencia de esta (unidad), o vacío- el cero (0). Destacó además por ser el primer matemático que reconoció la validez del número negativo (todo número menor a cero), al aceptarlos como resultado de los problemas con que trabajaba. Además, reconoció la igualdad entre la sustracción de un número positivo y la adición de un número negativo [(+a) - (+b) = (+a) + (-b)]. Por todo ello es considerado en la actualidad como el padre de los números negativos. Es también conocido por ser quien desarrolló el algoritmo de trabajo para la obtención del máximo común divisor de dos polinomios. Física En física destacan sus contribuciones en el campo de la estática e hidrostática de fluidos: fue el primero en describir la paradoja hidrostática en virtud de la cual la presión descendente de un fluido sobre un cuerpo es independiente de la forma de éste y sólo depende de la altura y de la base del plano de carena. También fue uno de los primeros científicos en distinguir entre el equilibrio estable e inestable en problemas de flotación, y demostró el equilibrio de un cuerpo en un plano inclinado. Para ello, usó un método gráfico muy ingenioso e intuitivo, (ver imagen anexa) en el que empleaba una cuerda sobre un plano inclinado dividida en intervalos uniformemente distribuidos. Parece ser además que, en este mismo estudio, fue el primero en enunciar el teorema de Varignon relativo a la resultante de las fuerzas y momentos en un cuerpo. Música En música, fue el primero en dar una definición y medida correcta del temperamento justo (1585), además de definir, en un tratado sobre las funciones exponenciales, la frecuencia de vibración que se Demostración de Stevin de la ley del equilibrio de un cuerpo en un correspondía con las respectivas notas musicales. Sus plano inclinado, que se dice fue grabada sobre su tumba. estudios musicales sobre el temperamento justo parecen
  • 23. Simon Stevin 20 inspirados en la obra del laudista italiano Vicenzo Galilei, padre del famoso Galileo Galilei, y, curiosamente, sus descubrimientos al respecto coincidieron con los del chino Zhu Zaiyu, que con absoluta independencia también definió el temperamento justo por esa misma época. Semiología Stevin dedicó parte de su tiempo al estudio de la filosofía del lenguaje, llegando a postular una futura imperancia del holandés como lengua universal pues en ella los conceptos que se pueden expresar con monosílabos eran muchos más que en cualquier otra lengua conocida. De hecho, esta idea fue la que le llevó a despreciar el latín como lengua científica, y a escribir todos sus tratados en holandés. Huelga decir que, en una época en que el latín imperaba como lengua de cultura y conocimiento, semejante actitud limitó en gran medida la difusión de su obra, y es en buena medida debido a ello que incluso en la actualidad muchos de sus logros sigan ignorándose fuera de los Países Bajos. Contabilidad En su labor como intendente del Príncipe de Nassau, destacó como pionero en el uso de la contabilidad de partida doble, i.e., con debe y haber, que al parecer conocía a través de los escritos de Girolamo Cardano, y se le reconoce como su introductor en los Países Bajos. Esto, aunque podría parecer trivial, se demostró como una aportación fundamental, dado que el empleo de la partida doble por parte de los comerciantes holandeses sería una de las causas que les ayudaría, primeramente, a superar económicamente a sus vecinos -y por ende a sobrevivir como país-, aparte de que fue a través de los Países Bajos que dicho sistema pasó a Inglaterra y Alemania, y permitió al fin el desarrollo del moderno capitalismo. Además, parece haber sido pionero en la aplicación de sus descubrimientos matemáticos a la contabilidad, sobre todo en lo referido a la decimalización de los guarismos. Obras Escribió sobre óptica, geografía, astronomía, etc. Muchos de sus trabajos fueron traducidos al latín por Willebrord Snell van Royen, Snellius, (Leyden, 1580-1626). En 1608 y 1634 se publicarían en Leyden todos sus trabajos traducidos al francés. • Tafelen van Interest (Tablas de interés) en 1582; • Problemata geometrica en 1583; • De Thiende (El decimal) en 1585; • Práctica de aritmética en 1585 que presentó como un tratado uniforme para la resolución de ecuaciones algebraicas; • De Beghinselen der Weeghconst (La Estática o el Arte de pesar), su libro más célebre, 1586; • De Beghinselen des Waterwichts (Principios sobre el peso del agua), 1586 sobre hidrostática; • Vita Politica. Het Burgherlick leven (De la vida civil, 1590); • De Sterktenbouwing (De la Construcción de fortificaciones) 1594; • De Havenvinding (La localización en el mar) en 1599, traducido al inglés por Edward Wright este mismo año; • De Hemelloop (Las órbitas celestes) en 1608; • Wiskonstighe Ghedachtenissen (Memorias matemáticas. Contiene De Driehouckhandel (Trigonometría), De Meetdaet (La agrimensura), y De Deursichtighe (la Perspectiva); • Castrametation, dat is legermeting and Nieuwe Maniere van Stercktebou door Spilsluysen (Nuevas formas de consturir esclusas) publicado en 1617; • De Spiegheling der Singconst (Teoría del canto).
  • 24. Galileo Galilei 22 Galileo Galilei Galileo por Leoni Nacimiento [1] 15 de febrero de 1564 Pisa Fallecimiento [1] 8 de enero de 1642 (77 años) [1] Archetri (Florencia) Residencia Gran Ducado de Toscana (República de Florencia) Nacionalidad Súbdito del Gran Ducado de Toscana Campo astronomía, física, matemática. Instituciones Universidad de Pisa, Universidad de Padua Alma máter Universidad de Pisa Ostilio Ricci Supervisor doctoral Conocido por Fundamentar las bases de la mecánica moderna: cinemática, dinámica. observaciones telescópicas astronómicas, heliocentrismo. Firma [2] [3] [3] Ha sido considerado como el «padre de la astronomía moderna», el «padre de la física moderna» y el «padre de la ciencia».
  • 25. Galileo Galilei 23 Galileo Galilei. Retrato de Galileo Galilei pintado por Sustermans Justus en 1636. Galileo Galilei (Pisa, 15 de febrero de 1564[4] - Florencia, 8 de enero de 1642[1] [5] ), fue un astrónomo, filósofo, matemático y físico italiano que estuvo relacionado estrechamente con la revolución científica. Eminente hombre del Renacimiento, mostró interés por casi todas las ciencias y artes (música, literatura, pintura). Sus logros incluyen la mejora del telescopio, gran variedad de observaciones astronómicas, la primera ley del movimiento y un apoyo determinante para el copernicanismo. Ha sido considerado como el «padre de la astronomía moderna», el «padre de la física moderna»[6] y el «padre de la ciencia». Su trabajo experimental es considerado complementario a los escritos de Francis Bacon en el establecimiento del moderno método científico y su carrera científica es complementaria a la de Johannes Kepler. Su trabajo se considera una ruptura de las teorías asentadas de la física aristotélica y su enfrentamiento con la Inquisición romana de la Iglesia Católica Romana suele presentarse como el mejor ejemplo de conflicto entre religión y ciencia en la sociedad occidental.[7]
  • 26. Galileo Galilei 24 Nacimiento e infancia Galileo nació en Pisa, Gran Ducado de Toscana, el 15 de febrero de 1564. Hijo mayor de siete hermanos, su padre Vincenzo Galilei, nacido en Florencia en 1520, era matemático y músico, y deseaba que su hijo estudiase medicina. Su familia pertenecía a la baja nobleza y se ganaban la vida con el comercio. Hasta la edad de diez años fue educado por sus padres. Estos se mudaron a Florencia, dejando a un vecino, el religioso Jacobo Borghini,[1] a cargo de Galileo. Por medio de éste, accedió al convento de Santa María de Vallombrosa en Florencia donde recibió una formación religiosa. A Galileo le atraía la idea de unirse a la vida religiosa, pero su padre, escéptico con la religión, lo retiró del monasterio sin previo aviso y le prohibió volver, alegando falta de cuidados en relación a una infección que sufrió en un ojo.[8] Dos años más tarde, su padre lo inscribió en la Universidad de Pisa, donde siguió cursos de Medicina, Matemática[9] y de Filosofía. El descubrimiento de su vocación En 1583 Galileo se inicia en la matemática por medio de Ostilio Ricci, un amigo de la familia, alumno de Tartaglia. Ricci tenía la costumbre, rara en esa época, de unir la teoría a la práctica experimental. Atraído por la obra de Euclides, sin ningún interés por la medicina y todavía menos por las disputas escolásticas y la filosofía aristotélica, Galileo reorienta sus estudios hacia las matemáticas. Desde entonces, se siente seguidor de Pitágoras, de Platón y de Arquímedes y opuesto al aristotelismo. Todavía estudiante, descubre la ley de la isocronía de los péndulos, primera etapa de lo que será el descubrimiento de una nueva ciencia: la mecánica. Dentro de la corriente humanista, redacta también un panfleto feroz contra el profesorado de su tiempo. Toda su vida, Galileo rechazará el ser comparado a los profesores de su época, lo que le supondrá numerosos enemigos. Dos años más tarde, retorna a Florencia sin diploma, pero con grandes conocimientos y una gran curiosidad científica. Antes del telescopio De Florencia a Pisa (1585-1592) Galileo comienza por demostrar muchos teoremas sobre el centro de gravedad de ciertos sólidos dentro de Theoremata circa centrum gravitatis solidum y emprende en 1586 la reconstitución de la balanza hidrostática de Arquímedes o bilancetta. Al mismo tiempo, continúa con sus estudios sobre las oscilaciones del péndulo pesante e inventa el pulsómetro. Este aparato permite ayudar a medir el pulso y suministra una escala de tiempo, que no existía aún en la época. También comienza sus estudios sobre la caída de los cuerpos. En 1588, es invitado por la Academia Florentina a presentar dos lecciones sobre la forma, el lugar y la dimensión del Infierno de Dante. Paralelamente a sus actividades, busca un empleo de profesor en una universidad; se encuentra entonces con grandes personajes, como el padre jesuita Christopher Clavius, excelencia de la matemática en el Colegio pontifical. Se encuentra también con el matemático Guidobaldo del Monte. Este último recomienda a Galileo con el duque Fernando I de Toscana, que lo nombra para la cátedra de matemáticas de la universidad de Pisa por 60 escudos de oro por año — una miseria. Su lección inaugural tendrá lugar el 12 de noviembre de 1589. En 1590 y 1591, descubre la cicloide y se sirve de ella para dibujar arcos de puentes. Igualmente experimenta sobre la caída de los cuerpos y redacta su primera obra de mecánica, el De motu. La realidad es que estas «experiencias» son puestas en duda hoy por hoy y podrían ser una invención de su primer biógrafo, Vincenzo Viviani. Este volumen contiene ideas nuevas para la época, pero expone también, evidentemente los principios de la escuela aristotélica y el sistema de Ptolomeo. Galileo los enseñará durante mucho tiempo después de estar convencido de la exactitud del sistema copernicano, falto de pruebas tangibles.
  • 27. Galileo Galilei 25 La universidad de Padua (1592-1610) En 1592 se trasladó a la Universidad de Padua y ejerció como profesor de geometría, mecánica y astronomía hasta 1610.[10] La marcha de Pisa se explica por diferencias con uno de los hijos del gran duque Fernando I de Toscana. Padua pertenecía a la poderosa República de Venecia, lo que dio a Galileo una gran libertad intelectual, pues la Inquisición no era poderosa allí. Incluso si Giordano Bruno había sido entregado por los patricios de la república a la Inquisición, Galileo podía efectuar sus investigaciones sin muchas preocupaciones. Enseña Mecánica Aplicada, Matemática, Astronomía y Arquitectura militar.[11] Después de la muerte de su padre en 1591, Galileo debe ayudar a cubrir las necesidades de la familia. Se pone a dar numerosas clases particulares a los estudiantes ricos, a los que aloja en su casa. Pero no es un buen gestor y sólo la ayuda financiera de sus protectores y amigos le permiten equilibrar sus cuentas. En 1599, Galileo participa en la fundación de la Accademia dei Ricovrati con el abad Federico Cornaro. El mismo año, Galileo se encuentra con Marina Gamba, una joven veneciana con la cual mantendrá una relación hasta 1610 (no se casan ni viven bajo el mismo techo). En 1600, nace su primera hija Virginia, seguida por su hermana Livia en 1601, luego un hijo, Vincenzo, en 1606. Después de la separación (no conflictiva) de la pareja, Galileo se encarga de sus hijos y envía sus hijas a un convento, ya que el abuelo las sentencia de "incasables" (que no se pueden casar) al ser ilegítimas.[12] En cambio el varón Vincenzo será legitimado y se casará con Sestilia Bocchineri.[13] El año 1604 1604 es un año mirabilis para Galileo: • En julio, prueba su bomba de agua en un jardín de Padua; • En octubre, descubre la ley del movimiento uniformemente acelerado, que él asocia a una ley de velocidades erróneas; • En diciembre, comienza sus observaciones de una nova conocida al menos desde el 10 de octubre. Consagra 5 lecciones sobre el tema el mes siguiente, y en febrero de 1605 publica Dialogo de Cecco di Ronchitti in Perpuosito de la Stella Nova junto con D. Girolamo Spinelli. Aunque la aparición de una nueva estrella, y su desaparición repentina entra en total contradicción con la teoría establecida de la inalterabilidad de los cielos, Galileo continúa todavía como aristotélico en público, pero en privado ya es copernicano. Espera la prueba irrefutable sobre la cual apoyarse para denunciar el aristotelismo. Retomando sus estudios sobre el movimiento, Galileo «muestra» que los proyectiles siguen, en el vacío, trayectorias parabólicas. Hará falta la gravitación universal de Newton, para generalizar a los misiles balísticos, donde las trayectorias son en efecto elípticas. De 1606 a 1609 En 1606, Galileo construye su primer termoscopio, primer aparato de la historia que permite comparar de manera objetiva el nivel de calor y de frío. Ese mismo año, Galileo y dos de sus amigos caen enfermos el mismo día de una misma enfermedad infecciosa. Sólo sobrevive Galileo, que permanecerá lisiado de reumatismo por el resto de sus días. En los dos años que siguen, el sabio estudia las estructuras de los imanes. Todavía se pueden contemplar sus trabajos en el museo de historia de Florencia.
  • 28. Galileo Galilei 26 El telescopio y sus consecuencias Invención del telescopio En mayo de 1609, Galileo recibe de París una carta del francés Jacques Badovere, uno de sus antiguos alumnos, quien le confirma un rumor insistente: la existencia de un telescopio que permite ver los objetos lejanos.[14] Fabricado en Holanda, este telescopio habría permitido ya ver estrellas invisibles a simple vista. Con esta única descripción, Galileo, que ya no da cursos a Cosme II de Médicis, construye su primer telescopio. Al contrario que el telescopio holandés, éste no deforma los objetos y los aumenta 6 veces, o sea el doble que su oponente. También es el único de la época que consigue obtener una imagen derecha gracias a la utilización de una lente divergente en el ocular.[cita requerida] Este invento marca un giro en la vida de Galileo. El 21 de agosto, apenas terminado su segundo telescopio (aumenta Galileo enseñando al dogo de Venecia el uso del ocho o nueve veces), lo presenta al Senado de Venecia. La telescopio demostración tiene lugar en la cima del Campanile de la plaza de San Fresco de Giuseppe Bertini (1825-1898). Marco. Los espectadores quedan entusiasmados: ante sus ojos, Murano, situado a 2 km y medio, parece estar a 300 m solamente.[cita requerida] Galileo ofrece su instrumento y lega los derechos a la República de Venecia, muy interesada por las aplicaciones militares del objeto. En recompensa, es confirmado de por vida en su puesto de Padua y sus emolumentos se duplican. Se libera por fin de las dificultades financieras.[cita requerida] Sin embargo, contrario a sus alegaciones, no dominaba la teoría óptica y los instrumentos fabricados por él son de calidad muy variable. Algunos telescopios son prácticamente inutilizables (al menos en observación astronómica). En abril de 1610, en Bolonia, por ejemplo, la demostración del telescopio es desastrosa, como así lo informa Martin Horky en una carta a Kepler.[cita requerida] Galileo reconoció en marzo de 1610 que, entre más de 60 telescopios que había construido, solamente algunos eran adecuados. Numerosos testimonios, incluido el de Kepler, confirman la mediocridad de los primeros instrumentos.[cita requerida] La observación de la Luna Durante el otoño, Galileo continuó desarrollando su telescopio. En noviembre, fabrica un instrumento que aumenta veinte veces. Emplea tiempo para volver su telescopio hacia el cielo. Rápidamente, observando las fases de la Luna, descubre que este astro no es perfecto como lo quería la teoría aristotélica. La física aristotélica, que poseía autoridad en esa época, distinguía dos mundos: • El mundo «sublunar», que comprende la Tierra y todo lo que se encuentra entre la Tierra y la Luna; en este mundo todo es imperfecto y cambiante; • El mundo «supralunar», que comienza en la Luna y se extiende más allá. En esta zona, no existen más que formas geométricas perfectas (esferas) y movimientos regulares inmutables (circulares). Galileo, por su parte, observó una zona transitoria entre la sombra y la luz, el terminador, que no era para nada regular, lo que por consiguiente invalidaba la teoría aristotélica y afirma la existencia de montañas en la Luna. Galileo incluso estima su altura en 7000 metros, más que la montaña más alta conocida en la época. Hay que decir que los medios técnicos de la época no permitían conocer la altitud de las montañas terrestres sin fantasías.[cita requerida] Cuando Galileo publica su Sidereus Nuncius piensa que las montañas lunares son más
  • 29. Galileo Galilei 27 elevadas que las de la Tierra, si bien en realidad son equivalentes.[cita requerida] La cabeza pensando en las estrellas En pocas semanas, descubrirá la naturaleza de la Vía láctea, cuenta las estrellas de la constelación de Orión y constata que ciertas estrellas visibles a simple vista son, en verdad, cúmulos de estrellas. Galileo observa los anillos de Saturno pero no los identifica como tales sino como extraños apéndices (como dos asas), no será hasta medio siglo más tarde cuando Huygens utilizando telescopios más perfectos, pueda observar la verdadera forma de los anillos. Estudia igualmente las manchas solares.[15] El 7 de enero de 1610, Galileo hace un descubrimiento capital: remarca 3 estrellas pequeñas en la periferia de Júpiter.[16] Después de varias noches de observación, descubre que son cuatro y que giran alrededor del planeta. Se trata de los satélites de Júpiter llamados hoy satélites galileanos: Calixto, Europa, Ganimedes e Io. A fin de protegerse de la necesidad y sin duda deseoso de retornar a Florencia, Galileo llamará a estos satélites por algún tiempo los «astros mediciens» I, II, III y IV,[17] en honor de Cosme II de Médicis, su antiguo alumno y gran duque de Toscana. Galileo no ha dudado entre Cósmica sidera y Medicea sidera. El juego de palabras entre cósmica y Cosme es evidentemente voluntario y es sólo después de la primera impresión que retiene la segunda denominación (el nombre actual de estos satélites se debe sin embargo al astrónomo Simon Marius, quien los bautizó de esta manera a sugerencia de Johannes Kepler, si bien durante dos siglos se empleó la nomenclatura de Galileo).[17] El 4 de marzo de 1610, Galileo publica en Florencia sus descubrimientos dentro de El mensajero de las estrellas (Sidereus Nuncius), resultado de sus primeras observaciones estelares. Para él, Júpiter y sus satélites son un modelo del Sistema Solar. Gracias a ellos, piensa poder demostrar que las órbitas de cristal de Aristóteles no existen y que todos los cuerpos celestes no giran alrededor de la Tierra. Es un golpe muy duro a los aristotélicos. Él corrige también a ciertos copernicanos que pretenden que todos los cuerpos celestes giran alrededor del Sol. El 10 de abril, muestra estos astros a la corte de Toscana. Es un triunfo. El mismo mes, da tres cursos sobre el tema en Padua. Siempre en abril, Johannes Kepler ofrece su apoyo a Galileo. El astrónomo alemán no confirmará verdaderamente este descubrimiento — pero con entusiasmo — hasta septiembre, gracias a una lente ofrecida por Galileo en persona.[cita requerida] Observaciones en Florencia, presentación en Roma El 10 de julio de 1610, Galileo deja Venecia para trasladarse a Florencia. A pesar de los consejos de sus amigos Sarpi y Sagredo, que temen que su libertad sea restringida, él ha, en efecto, aceptado el puesto de Primer Matemático de la Universidad de Pisa (sin carga de cursos, ni obligación de residencia) y aquél de Primer Matemático y Primer Filósofo del gran duque de Toscana. El 25 de julio de 1610, Galileo orienta su telescopio hacia Saturno y descubre su extraña apariencia. Serán necesarios 50 años e instrumentos más poderosos para que Christiaan Huygens La casa florentina de Galileo. comprenda la naturaleza de los anillos de Saturno. El mes siguiente, Galileo encuentra una manera de observar el Sol en el telescopio y descubre las manchas solares. Les da una explicación satisfactoria. En septiembre de 1610, prosiguiendo con sus observaciones, descubre las fases de Venus. Para él, es una nueva prueba de la verdad del sistema copernicano, pues es fácil de interpretar este fenómeno gracias a la hipótesis heliocéntrica, puesto que es mucho más difícil de hacerlo basándose en la hipótesis geocéntrica.
  • 30. Galileo Galilei 28 Fue invitado el 29 de marzo de 1611 por el cardenal Maffeo Barberini (futuro Urbano VIII) a presentar sus descubrimientos al Colegio pontifical de Roma y en la joven Academia de los Linces. Galileo permanecerá dentro de la capital pontifical un mes completo, durante el cual recibe todos los honores. La Academia de los Linces le reserva un recibimiento entusiasta y le admite como su sexto miembro. Desde ese momento, el lince de la academia adornará el frontispicio de todas las publicaciones de Galileo.[18] El 24 de abril de 1611, el Colegio Romano, compuesto de jesuitas de los cuales Christopher Clavius es el miembro más eminente, confirma al cardenal Belarmino que las observaciones de Galileo son exactas. No obstante, los sabios se guardan bien de confirmar o de denegar las conclusiones hechas por el florentino. Galileo retorna a Florencia el 4 de junio. Pruebas del Sistema Heliocéntrico presentadas por Galileo Según Bertrand Russell,[19] el conflicto entre Galileo y la Iglesia Católica fue un conflicto entre el Razonamiento inductivo y el Razonamiento deductivo. La inducción basada en la observación de la realidad, propia del método científico que Galileo usó por primera vez, ofreciendo pruebas experimentales de sus afirmaciones, y publicando los resultados para que pudiesen ser repetidas, frente a la deducción, a partir en última instancia de argumentos basados en la autoridad, bien de filósofos como Aristóteles o de las Sagradas escrituras. Así, en relación a su defensa de la Teoría heliocéntrica, Galileo siempre se basó en datos extraídos de observaciones experimentales que demostraban la validez de sus argumentos. En resumen, y a pesar de que, en ocasiones, se sostiene que Galileo no demostró el movimiento de la Tierra, las pruebas de carácter experimental, publicadas por él mismo de su argumentación son las siguientes: • Montañas en la Luna. Fue el primer descubrimiento de Galileo con ayuda del telescopio, publicado en el Sidereus Nuncius en 1609. Con él refuta la tesis aristotélica de que los cielos son perfectos, y en particular la Luna una esfera lisa e inmutable. Frente a eso, Galileo presenta numerosos dibujos de sus observaciones, e incluso estimaciones de la altura de montañas, si bien errados por realizar estimaciones incorrectas de la distancia de la Luna.[20] • Nuevas estrellas. Fue el segundo descubrimiento de Galileo, también publicado en el Sidereus Nuncius. Observó que el número de estrellas visibles con el telescopio se duplicaba. Además, no aumentaban de tamaño, cosa que sí ocurría con los planetas, el Sol y la Luna. Esta imposibilidad de aumentar el tamaño era una prueba de la hipótesis de Copérnico sobre la existencia de un enorme hueco entre Saturno y las estrellas fijas. Esta prueba refutaba el mejor argumento a favor de la Teoría geocéntrica, que es que, de ser cierta la teoría copernicana, debería observarse la paralaje, o diferencia de posiciones de las estrellas dependiendo de lugar de la Tierra en su órbita. Así, debido a la enorme lejanía de las mismas en relación al tamaño de la órbita no era posible apreciar dicha paralaje.[21] • Satélites de [Júpiter]. Probablemente el descubrimiento más famoso de Galileo. Lo realizó el 7 de enero de 1610,[21] y provocó una conmoción en toda Europa. Cristóbal Clavio, astrónomo del Colegio Romano de los jesuitas, afirmó: “Todo el sistema de los cielos ha quedado destruido y debe arreglarse”.[22] Era una importante prueba de que no todos los cuerpos celestes giraban en torno a La Tierra, pues ahí había cuatro planetas (en la concepción de planetas que entonces se concebía, que incluía la Luna y el Sol) que lo hacían en torno a Júpiter. • Manchas solares (primera prueba). Otro descubrimiento que refutaba la perfección de los cielos fue la observación de manchas en el Sol que tuvo lugar a finales de 1610 en Roma, si bien demoró su publicación hasta 1612.[23] El jesuita Cristopher Shcneider, bajo el pseudónimo de Padre Apelles, se atribuye su descubrimiento e inicia una agria polémica argumentando que son planetoides que están entre el Sol y la Tierra. Por el contrario, Galileo demuestra, con la ayuda de la teoría matemática de los versenos que están en la superficie del Sol. Además, hace otro importante descubrimiento al mostrar que el Sol está en rotación, lo que sugiere que también la Tierra podría estarlo.[20]
  • 31. Galileo Galilei 29 • Las fases de Venus. Esta prueba es un magnífico ejemplo de aplicación del método científico, que Galileo usó por primera vez. La observación la hizo en 1610, aunque demoró su publicación hasta El Ensayador, aparecido en 1623, si bien para asegurar su autoría hizo circular un criptograma, anunciándolo de forma cifrada. Observó las fases, junto a una variación de tamaño, que son sólo compatibles con el hecho de que Venus gire alrededor del Sol, ya que presenta su menor tamaño cuando se encuentra en fase llena y el mayor, cuando se encuentra en la nueva; es decir, cuando está Predicciones sobre la observación de Venus. entre el Sol y la Tierra. Esta prueba refuta completamente el sistema de Ptolomeo, que se volvió insostenible. A los jesuitas del Colegio Romano sólo les quedaba la opción de aceptar el sistema copernicano o buscar otra alternativa, lo que hicieron refugiándose en el sistema de Tycho Brahe, dándole una aceptación que hasta entonces nunca había tenido.[24] • Argumento de las mareas. Presentada en la cuarta jornada del Diálogos sobre los dos máximos sistemas del mundo. Es un argumento brillante y propio del genio de Galileo, sin embargo, es el único de los que presenta que estaba equivocado. Según Galileo, la rotación de la Tierra, al moverse ésta en su traslación alrededor del Sol hace que los puntos situados en la superficie Tierra sufran aceleraciones y deceleraciones cada 12 horas, que serían las causantes de las mareas. En esencia, el argumento es correcto, y esta fuerza existe en realidad, si bien su intensidad es muchísimo menor Argumento de las mareas. que la que Galileo calcula, y no es la causa de las mareas. El error proviene del desconocimiento de datos importantes como la distancia al Sol y la velocidad de la Tierra. Si bien estaba equivocado, Galileo desacreditó completamente la teoría del origen lunar de estas fuerzas por falta de explicación de su naturaleza, y del problema de explicación de la marea alta cuando la Luna está en sentido contrario, pues alega que la fuerza sería atractiva y repulsiva a la vez. Sería necesario esperar hasta Newton para resolver este problema, no sólo explicando el origen de la fuerza, sino también el cálculo diferencial para explicar el doble abultamiento. Pero, aún equivocada, situada en su contexto, la tesis de Galileo presentaba menos problemas y era más plausible en su explicación de las mareas.[25] • Manchas solares (Segunda prueba). Nuevamente, en su gran obra, el diálogo sobre los sistemas del mundo, Galileo retoma el argumento de las manchas solares, convirtiéndolo en un poderoso argumento contra el sistema de Tycho Brahe, el único refugio que quedaba a los geocentristas. Galileo presenta la observación de que el eje de rotación del Sol está inclinado, lo que hace que la rotación de las manchas solares presente una variación estacional, un “bamboleo” en el giro de las mismas. Si bien los movimientos de las manchas se pueden atribuir al Sol o a la Tierra, pues geométricamente esto es equivalente, resulta que no es así físicamente, pues es necesario tener en cuenta las fuerzas que los producen. Si es la Tierra la que se mueve, Galileo indica que basta una explicación con movimientos inerciales: la Tierra en traslación, y el Sol en rotación. Por el contrario, si sólo se mueve el Sol, es necesario que éste esté realizando dos movimientos distintos a la vez, en torno también a dos ejes distintos, generados por motores sin ninguna plausabilidad física. Este argumento vuelve a ser una nueva prueba, junto a las fases de Venus, de carácter positivo y experimental que muestra el movimiento de la Tierra.[26]
  • 32. Galileo Galilei 30 Los enemigos de Galileo y la denuncia ante el Santo Oficio (Inquisición de Roma) La oposición se organiza Galileo parece ir de triunfo en triunfo y convence a todo el mundo. Por tanto, los partidarios de la teoría geocéntrica se convierten en enemigos encarnizados y los ataques contra él comienzan con la aparición de Sidereus Nuncius. Ellos no pueden permitirse el perder la afrenta y no quieren ver su ciencia puesta en cuestión. Además, los métodos de Galileo, basados en la observación y la experiencia en vez de la autoridad de los partidarios de las teorías geocéntricas (que se apoyan sobre el prestigio de Aristóteles), están en oposición completa con los suyos, hasta tal punto que Galileo rechaza compararse con ellos. Al principio, solo se tratan de escaramuzas. Pero Sagredo escribe a Galileo, recién llegado a Florencia: «El poder y la generosidad de vuestro príncipe [el duque de Toscana] permiten esperar que él sepa reconocer vuestra dedicación y vuestro mérito; pero en los mares agitados actuales, ¿quién puede evitar de ser, yo no diría hundido, pero sí al menos duramente agitado por los vientos furiosos de los celos?».[cita requerida] La primera flecha viene de Martin Horky, discípulo del profesor Magini y enemigo de Galileo. Este asistente El Sidereus Nuncius. publica en junio de 1610, sin consultar a su maestro, un panfleto contra el Sidereus Nuncius. Exceptuando los ataques personales, su argumento principal es el siguiente «Los astrólogos han hecho sus horóscopos teniendo en cuenta todo aquello que se mueve en los cielos. Por lo tanto los astros mediceos no sirven para nada y, Dios no crea cosas inútiles, estos astros no pueden existir».[cita requerida]. Horky es ridiculizado por los seguidores de Galileo, que responden que estos astros sirven para una cosa: hacerle enfadar. Convertido en el hazmerreír de la universidad, Horky finalmente es recriminado por su maestro: Magini no tolera un fallo tan claro. En el mes de agosto, un tal Sizzi intenta el mismo tipo de ataque con el mismo género de argumentos, sin ningún éxito. Una vez que las observaciones de Galileo fueron confirmadas por el Colegio Romano, los ataques cambiaron de naturaleza. Ludovico Delle Combe ataca sobre el plan religioso y se pregunta si Galileo cuenta con interpretar la Biblia para ponerla de acuerdo con sus teorías. En esta época en efecto, antes de los trabajos exegéticos del siglo XIX, un salmo (Salmo 93:1 [27]) da a entender una cosmología geocéntrica (dentro de la línea: «Tú has fijado la Tierra firme e inmóvil»)[cita requerida]. El cardenal Belarmino, que hizo quemar a Giordano Bruno, ordena que la Inquisición realice una investigación discreta sobre Galileo a partir de junio de 1611.
  • 33. Galileo Galilei 31 Los ataques se hacen más violentos Galileo, de retorno a Florencia, es inatacable desde el punto de vista astronómico. Sus adversarios van entonces a criticar su teoría de los cuerpos flotantes. Galileo pretende que el hielo flota porque es más ligero que el agua, mientras que los aristotélicos piensan que flota porque es de su naturaleza el flotar (Física cuantitativa y matemática de Galileo contra física cualitativa de Aristóteles). El ataque tendrá lugar durante un almuerzo en la mesa de Cosme II en el mes de septiembre de 1611. Galileo ante el Santo Oficio por Joseph-Nicolas Robert-Fleury. Galileo se opone a los profesores de Pisa y en especial al mismo Delle Combe, durante lo que se denomina la «batalla de los cuerpos flotantes». Galileo sale victorioso del intercambio. Varios meses más tarde, sacará una obra en la que se presentará su teoría. Además de estos asuntos, Galileo continúa con sus investigaciones. Su sistema de determinación de longitudes es propuesto en España por el embajador de Toscana. En 1612, emprende una discusión con Apelles Latens Post Tábulam (seudónimo del jesuita Cristóbal Scheiner), un astrónomo alemán, sobre el tema de las manchas solares. Apelles defiende la incorruptibilidad del Sol argumentando que las manchas son en realidad conjuntos de estrellas entre el Sol y la Tierra. Galileo demuestra que las manchas están sobre la superficie misma del Sol, o tan próximas que no se puede medir su altitud. La Academia de los Linces publicará esta correspondencia el 22 de marzo de 1613 con el título de Istoria e dimostrazioni intorno alle marchie solari e loro accidenti. Scheiner terminará por adherirse a la tesis galileana. El 2 de noviembre de 1612, las querellas reaparecen. El dominico Niccolo Lorini, profesor de historia eclesiástica en Florencia, pronuncia un sermón resueltamente opuesto a la teoría de la rotación de la Tierra. Sermón sin consecuencias particulares, pero que marca los comienzos de los ataques religiosos. Los opositores utilizan el pasaje bíblico en el Libro de Josué (Josué 10:12-14 [28]) en el cual Josué detiene el movimiento del Sol y de la Luna, como arma teológica contra Galileo. En diciembre de 1613, el profesor Benedetto Castelli, antiguo alumno de Galileo y uno de sus colegas en Pisa, es encargado por la duquesa Cristina de Lorena de probar la ortodoxia de la doctrina copernicana. Galileo vendrá en ayuda de su discípulo escribiéndole una carta el 21 de diciembre de 1613 (traducida como Galileo, diálogos y cartas selectas) sobre la relación entre ciencia y religión. La gran duquesa se tranquiliza, pero la controversia no se debilita. Galileo mientras tanto continúa con sus trabajos. Del 12 al 15 de noviembre, recibe a Jean Tarde, a quien presenta su microscopio y sus trabajos de astronomía. El 20 de diciembre, el padre Caccini ataca muy violentamente a Galileo en la iglesia Santa Maria Novella. El 6 de enero un copernicano, el carmelita Paolo Foscarini, publica una carta tratando positivamente la opinión de los pitagóricos y de Copérnico sobre la movilidad de la Tierra. Él percibe el sistema copernicano como una realidad física. La controversia toma una amplitud tal que el cardenal Belarmino debe intervenir el 12 de abril. Éste escribe una carta a Foscarini donde condena sin equívocos la tesis heliocéntrica en ausencia de refutación concluyente del sistema geocéntrico. En dicha carta escribe: Y no se puede responder que esto no es materia de fe, porque si no es materia de fe ex parti obiecti (respecto al objeto) es materia de fe ex parte dicentis (por quien lo dice). Y tan herético sería como quien dijera que Abraham no
  • 34. Galileo Galilei 32 tuvo dos hijos y Jacob doce, o quien dijera que Cristo no nació de Virgen.- Cardenal Belarmino, Carta a Foscarini. Opere XII, pp. 171-172[29] Como reacción, Galileo escribe a Cristina de Lorena una carta extensa en la cual desarrolla admirablemente sus argumentos en favor de la ortodoxia del sistema copernicano. Esta carta es, también, muy difundida. Esta carta, escrita hacia abril de 1615, es una pieza esencial del dossier. Ahí se ven los pasajes de las escrituras que poseen problemas desde un punto de vista cosmológico. A pesar de ello, Galileo es obligado a presentarse en Roma para defenderse contra las calumnias y sobre todo para tratar de evitar una prohibición de la doctrina copernicana. Pero le falta la prueba irrefutable de la rotación de la Tierra para apoyar sus requerimientos. Su intervención llega demasiado tarde: Lorini, por carta de denuncia, ya había avisado a Roma de la llegada de Galileo y el Santo Oficio ya había comenzado la instrucción del caso. En 1614, conoce a Juan Bautista Baliani, físico genovés, que será su amigo y correspondiente durante largos años. El 8 de febrero de 1616, Galileo envía su teoría de las mareas (Discorso del Flusso e Reflusso) al cardenal Orsini. Esta teoría (a la cual se le ha reprochado durante mucho tiempo de estar en contradicción con el principio de la inercia enunciado por el mismo Galileo, y que sólo puede explicar pequeños componentes del fenómeno) pretendía demostrar que el movimiento de la Tierra producía las mareas, mientras que los astrónomos jesuitas ya postulaban con acierto que las mareas eran producidas por la atracción de la Luna.[cita requerida] La censura de las teorías copernicanas (1616) A pesar de pasar dos meses removiendo cielo y tierra para impedir lo inevitable, es convocado el 16 de febrero de 1616 por el Santo Oficio para el examen de las proposiciones de censura. Es una catástrofe para él. La teoría copernicana es condenada como "una insensatez, un absurdo en filosofía, y formalmente herética".[30] El 25 de febrero y 26 de febrero de 1616, la censura es ratificada por la Inquisición y por el papa Pablo V. Aunque no se le inquieta personalmente, se ruega a Galileo exponer su tesis presentándola como una hipótesis y no como un hecho comprobado, cosa que no hizo a pesar de que no le fue posible demostrar dicha tesis. Esta petición se extiende a todos los países católicos. La intransigencia de Galileo, que rechaza la equivalencia de las hipótesis copernicana y de Ptolomeo, pudo haber precipitado los eventos. Un estudio del proceso por Paul Feyerabend (ver por ejemplo el Adiós a la Razón) muestra que la actitud del inquisidor (Roberto Belarmino) fue al menos tan científica como la de Galileo, siguiendo criterios modernos. Este asunto afecta a Galileo profundamente. Sus enfermedades le van a atormentar durante los dos años siguientes y su actividad científica se reduce. Sólo retoma su estudio de la determinación de las longitudes en el mar. Sus dos hijas Arcángela y Celeste entran en órdenes religiosas. En 1618, observa el pasaje de tres cometas, fenómeno que relanza la polémica sobre la incorruptibilidad de los cielos. En 1619, el padre jesuita Horazio Grassi publica De tribus cometis ani 1618 disputatio astronomica. En él defiende el punto de vista de Tycho Brahe sobre las trayectorias elípticas de los cometas. Galileo responde al principio por la intermediación de su alumno Mario Guiducci que publica en junio de 1619 Discorso delle comete donde desarrolla una teoría bizarra sobre los cometas, afirmando que sólo se trataba de ilusiones ópticas, incluyendo causas de fenómenos meteorológicos. Los astrónomos jesuitas del Observatorio Vaticano decían, en cambio, que eran objetos celestes reales. En octubre, Horazio Grassi ataca a Galileo en un panfleto más hipócrita: sobre consideraciones científicas se mezclan las insinuaciones religiosas malvadas y muy peligrosas en tiempos de la Contrarreforma. Mientras, Galileo, animado por su amigo el cardenal Barberini y sostenido por la Academia de los Linces, responderá con ironía en Il Saggiatore. Grassi, uno de los sabios jesuitas más importantes, es ridiculizado.
  • 35. Galileo Galilei 33 Mientras tanto, Galileo ha comenzado su estudio de los satélites de Júpiter. Por culpa de dificultades técnicas se ve obligado a abandonar el cálculo de sus efemérides. Galileo se ve cubierto de honores en 1620 y 1622. El 28 de agosto de 1620, el cardenal Mafeo Barberini envía a su amigo el poema Adulatio Perniciosa que él ha compuesto en su honor. El 20 de enero de 1621, Galileo se convierte en cónsul de la Academia florentina. El 28 de febrero, Cosme II, el protector de Galileo, muere súbitamente. En 1622, en Fráncfort, aparece una Apología de Galileo redactada por Tommaso Campanella en 1616. Un defensor bastante poco confiable, puesto que Campanella ya está condenado por herejía. El 6 de agosto de 1622, el cardenal Mafeo Barberini es elegido Papa bajo el nombre de Urbano VIII. El 3 de febrero de 1623 Galileo recibe la autorización para publicar su Saggiatore que dedica al nuevo Papa. La obra aparece el 20 de octubre de 1623. Gracias a las cualidades polémicas (y literarias) de la obra, se aseguró el éxito en la época. No permanece más que unos meses allí en una atmósfera de gran efervescencia cultural, Galileo se convierte de alguna manera en el representante de los círculos intelectuales romanos en rebelión contra el conformismo intelectual y científico impuesto por los jesuitas. Los años siguientes son bastante tranquilos para Galileo a pesar de los ataques de los aristotélicos. Aprovecha para perfeccionar su microscopio compuesto (septiembre de 1624), pasa un mes en Roma donde es recibido numerosas veces por Urbano VIII. Este último le da la idea de su próximo libro Diálogo sobre los dos sistemas del mundo, obra que presenta de manera imparcial a la vez el sistema aristotélico y el sistema copernicano. Encarga escribirla a Galileo. En 1626, Galileo prosigue sus investigaciones sobre la estructura del imán. También recibe la visita de Élie Dodati, que llevará las copias de sus manuscritos a París. En marzo de 1628, Galileo cae gravemente enfermo y está a punto de morir. El año siguiente, sus adversarios intentan privarle de la asignación que recibe de la Universidad de Pisa, pero la maniobra falla. Hasta 1631 Galileo consagra su tiempo a la escritura del Diálogo y a intentar que éste sea admitido por la censura. La obra se imprime en febrero de 1632. Los ojos de Galileo comienzan a traicionarle en marzo y abril. Las posiciones del teólogo valón Libert Froidmont (de la Universidad católica de Lovaina (Lovaina)|Universidad de Lovaina) esclarecen bien todos los equívocos de la condena de Galileo. La condena de 1633 El 21 de febrero de 1632, Galileo, protegido por el papa Urbano VIII y el gran duque de Toscana Fernando II de Médicis, publica en Florencia su diálogo de los Massimi sistemi (Diálogo sobre los principales sistemas del mundo) (Dialogo sopra i due massimi sistemi del mondo), donde se burla implícitamente del geocentrismo de Ptolomeo. El Diálogo es a la vez una revolución y un verdadero escándalo. El libro es en efecto abiertamente pro-copernicano, ridiculizando audazmente la interdicción de 1616 (que no será levantada hasta 1812: a verificar). El Diálogo se desarrolla en Venecia durante cuatro jornadas entre tres interlocutores: Filipo Salviati, un Florentino seguidor de Copérnico, Giovan Francesco Sagredo, un veneciano ilustrado sin tomar partido, y Simplicio, un mediocre defensor de la física aristotélica, un personaje que algunos quieren ver inspirado en Urbano VIII. Pero, mientras que se le reprocha el carácter ostensiblemente peyorativo del nombre, Galileo responde que se trata de Simplicio de Cilicia. Muchos autores coinciden en que Galileo no esperaba estas reacciones ni que el Papa reaccionara posicionándose entre sus enemigos.[31] En estos cuatro días de discusión, Galileo, aunque lo tenía prohibido por el decreto de 1616, presenta dos nuevas pruebas de carácter experimental y observacional a favor de la teoría copernicana. La basada en el movimiento de las mareas, errónea, y la basada en la rotación de las manchas solares, acertada[26] [32] y que refutaba tanto la ptolemaica (ya descartada por las fases de Venus), como la de Tycho Brahe, en cuya defensa se habían refugiado los jesuitas del Colegio Romano. Esto motivó la intervención de la Inquisición, que sólo le permitía a Galileo el presentar la teoría
  • 36. Galileo Galilei 34 como mera hipótesis,[33] y no presentar pruebas a su favor.[34] Por otra parte, Galileo tiene en Roma poderosos enemigos, fundamentalmente entre los jesuitas del Colegio Romano, especialmente Christopher Steiner y Orazio Grascci, quienes se consideraban la rama intelectual de la Iglesia, y quienes pudieron ser quienes iniciaron el rumor de que el Papa Urbano era, en realidad, el simpático pero poco brillante Simplicio. Esto fue muy perjudicial para Galileo, pues en Roma era muy conocida la enorme autoestima del Papa.[35] Por otro lado, tampoco ayudó a Galileo el escribir su citada obra en lengua vulgar, en vez de hacerlo en el idioma culto utilizado entonces entre los hombres de ciencia, el latín, pues a la Iglesia no le gustaba que las obras llegaran directamente al hombre de la calle. El proceso realizado por la Inquisición fue irregular, pues a pesar de que el libro había pasado el filtro de los censores, se le acusaba de introducir doctrinas heréticas. Puesto que esto dejaba en mal lugar a dichos censores, la acusación oficial fue de violar la prohibición de 1616.[36] Galileo fue requerido para presentarse en Roma, sin embargo, estaba sumamente enfermo y agotado, y ya contaba 68 años, por lo que se demoró en acudir, además de que en esos momentos existía una epidemia de peste en Italia. Aunque presentó certificados médicos alegando estas circunstancias, a finales de diciembre de 1632 fue conminado a acudir inmediatamente de grado o por fuerza.[37] Que no era voluntad suya el retrasar el viaje lo prueba el que, debido a la peste, fuera retenido por espacio de 42 días para abandonar la Toscana. Por otra parte, el trato recibido durante el proceso fue correcto, alojado en las habitaciones del palacio de la Inquisición, y recibiendo todas las atenciones que necesitaba, si bien no fue ningún trato especial distinto al resto de otras personalidades importantes y personas de su condición.[38] El proceso comenzó con un interrogatorio el 9 de abril de 1633, donde Galileo no reconoce haber recibido expresamente ninguna orden del cardenal Bellarmino. Por otra parte, dicha orden aparece en un acta que no estaba firmada ni por el cardenal ni por el propio Galileo.[39] Con pruebas endebles es difícil realizar una condena, por lo que es conminado a confesar, con amenazas de tortura si no lo hace y promesas de un trato benevolente en caso contrario. Galileo acepta confesar, lo que lleva a cabo en una comparecencia ante el tribunal el 30 de abril. Una vez obtenida la confesión, se produce la condena el 21 de junio. Al día siguiente, en el convento romano de Santa Maria sopra Minerva, le es leída la sentencia, donde se le condena a prisión perpetua, y se le conmina a abjurar de sus ideas, cosa que hace seguidamente. Tras la abjuración el Papa conmuta la prisión por arresto domiciliario de por vida.[40] Giuseppe Baretti afirmó que después de la abjuración Galileo dijo la famosa frase «Eppur si muove» (y sin embargo se mueve) pero según Stillman Drake Galileo no pronunció la famosa frase en ese momento ya que no se encontraba en situación de libertad y sin duda era desafiante hacerlo ante el tribunal de cardenales de la Inquisición.[41] Para Stillman si esa frase fue pronunciada lo fue en otro momento. El texto de la sentencia fue difundido por doquier: en Roma el 2 de julio y en Florencia el 12 de agosto. La noticia llega a Alemania a finales de agosto, en Bélgica en septiembre. Los decretos del Santo Oficio no se publicarán jamás en Francia, pero, prudentemente, René Descartes renuncia a la publicación de su Mundo. Muchos (entre ellos Descartes), en la época, pensaron que Galileo era la víctima de una confabulación de los jesuitas, que se vengaban así de la afrenta sufrida por Horazio Grassi en el Saggiatore.
  • 37. Galileo Galilei 35 El fin Galileo permanece confinado en su residencia en su casa de Florencia desde diciembre de 1633 a 1638. Allí recibe algunas visitas, lo que le permitió que alguna de sus obras en curso de redacción pudiera cruzar la frontera. Estos libros aparecieron en Estrasburgo y en París en traducción latina. En 1636, Luis Elzevier recibe un boceto de los Discursos sobre dos nuevas ciencias de la parte del maestro florentino. Éste es el último libro que escribirá Galileo; en él establece los fundamentos de la mecánica en tanto que ciencia y que marca así el fin de la física aristotélica. Intenta también establecer las bases de la resistencia de los materiales, con menos éxito. Terminará este libro a lo justo, puesto que el 4 de julio de 1637 pierde el uso de su ojo derecho. El 2 de enero de 1638, Galileo pierde definitivamente la vista. Por suerte, Dino Peri ha recibido la autorización para vivir en casa de Galileo para asistirlo junto con el padre Ambrogetti que tomará nota de la sexta y última parte de los Discursos. Esta parte no aparecerá hasta 1718. La obra completa aparecerá en julio de 1638 en Leiden (Países Bajos) y en París. Será leída por las más grandes personalidades de la época. Descartes por ejemplo enviará sus observaciones a Mersenne, el editor parisino. Galileo, entre tanto, ha recibido la autorización de instalarse cerca del mar, en su casa de San Giorgio. Permanecerá allí hasta su muerte, rodeado de sus discípulos (Viviani, Torricelli, Peri, etc.), trabajando en la astronomía y otras ciencias. A fines de 1641, Galileo trata de aplicar la oscilación del péndulo a los mecanismos del reloj. Unos días más tarde, el 8 de enero de 1642, Galileo muere en Arcetri a la edad de 77 años. Su cuerpo es inhumado en Florencia el 9 de enero. Un mausoleo será erigido en su honor el 13 de marzo de 1736 en la iglesia de la Santa Cruz de Florencia. Posición de la Iglesia en los siglos siguientes Galileo, especialmente por su obra Diálogo sobre los principales sistemas del mundo (1633), cuestionó y resquebrajó los principios sobre los que hasta ese momento habían sustentado el conocimiento e introdujo las bases del método científico que a partir de entonces se fue consolidando. En filosofía aparecerieron corrientes de pensamiento racionalista (Descartes) y empíricas (ver Francis Bacon y Robert Boyle). Siglo XVII - La resistencia a la separación entre ciencia y teología Tumba de Galileo, en Santa-Croce, Florencia. La teoría del heliocentrismo, suponía cuestionar que los textos bíblicos (como por ejemplo que la Tierra fuera el centro del Universo -geocentrismo-) fueran válidos para una verdadera ciencia. Las consecuencias no solo fueron para la teología y la ciencia incipiente, también se produjeron consecuencias metafísicas y ontológicas, que producirán reacciones de los científicos [cita requerida]:
  • 38. Galileo Galilei 43 [76] http:/ / www. gobiernodecanarias. org/ educacion/ 3/ Usrn/ fundoro/ web_fcohc/ 005_publicaciones/ seminario/ galileo. htm [77] http:/ / books. google. es/ books?id=XsDUaOpDgaQC [78] www.granadacultural.info (http:/ / www. granadacultural. info). « Bibliografía sobre Galileo Galilei (http:/ / www. granadacultural. info/ paginas/ diccionario/ galileo2. html)». Consultado el 23 de diciembre de 2009 Enlaces externos • Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Galileo Galilei. Wikiquote • WikisourceTextos originales en Wikisource • CommonsMultimedia en Commons • Biografía básica de Galileo Galilei (http://www.astronomia2009.org.mx/galilei/galilei.htm) • Biografía ampliada (http://www-gap.dcs.st-and.ac.uk/~history/Mathematicians/Galileo.html) (en inglés) • Actas del proceso contra Galileo, en asv.vatican.va (http://asv.vatican.va/es/doc/1616.htm) • The Galileo Project (El proyecto Galileo) (http://galileo.rice.edu/) en la Rice University (en inglés) • Obras de Galileo Galilei (http://www.intratext.com/Catalogo/Autori/AUT158.HTM): texto, concordancias y lista de frecuencia • Algunas consideraciones sobre el caso Galileo (http://www.es.catholic.net/sexualidadybioetica/195/454/ articulo.php?id=6800) (2002) Archivos de audio • UN Radio: Hablemos de física. Ciclo: Galileo Galilei (enero de 2010) (http://www.unradiobogota.unal.edu.co/ index.php?id=291) Evangelista Torricelli Evangelista Torricelli (Faenza, Italia, 15 de octubre 1608 - Florencia, Italia, 25 de octubre 1647) fue un físico y matemático italiano. Huérfano a temprana edad (por causas desconocidas), por lo que fue educado bajo la tutela de su tío, Jacob Torricelli, un fraile camaldulense que le enseñó humanidades. En 1627 fue enviado a Roma para que estudiara ciencias con el benedictino Benedetto Castelli (1579-1645), llamado por Urbano VII para enseñar matemáticas en el colegio de Sapienza y uno de los primeros discípulos de Galileo. Estudió una de las obras de Galileo Galilei Dialoghi delle nuove scienze (Diálogo de la nueva ciencia, en español) (1630), la cual le inspiró a desarrollar algunos de los principios mecánicos allí establecidos que recogió en su obra De motu. En 1632, Castelli se puso en contacto con Galileo para mostrarle el trabajo de su pupilo y solicitarle que le acogiera, propuesta que Galileo aceptó, por lo que Torricelli se trasladó a Arcetri, donde ejerció de amanuense de Galileo los últimos tres meses de la vida del sabio italiano, quien Retrato de Evangelista Torricelli en la tapa de Lezioni dEvangelista Torricelli.
  • 39. Galileo Galilei 36 Siglo XVIII - Benedicto XIV autoriza las obras sobre el heliocentrismo El papa Benedicto XIV autoriza las obras sobre el heliocentrismo en la primera mitad del siglo XVIII, y esto en dos tiempos: • En 1741, ante la prueba óptica de la órbita de la Tierra, hizo que el Santo Oficio diese al impresor la primera edición de las obras completas de Galileo. • En 1757, las obras favorables al heliocentrismo fueron autorizadas de nuevo, por un decreto de la Congregación del Índex, que retira estas obras del Index Librorum Prohibitorum. Siglo XX - Homenaje sin rehabilitación A partir de Pío XII se comienza a rendir homenaje al gran sabio que era Galileo. En 1939 este Papa, en su primer discurso a la Academia Pontificia de las Ciencias, a pocos meses de su elección al papado, describe a Galileo «el más audaz héroe de la investigación ... sin miedos a lo preestablecido y los riesgos a su camino, ni temor a romper los monumentos»[42] Su biógrafo de 40 años, el profesor Robert Leiber escribió: "Pío XII fue muy cuidadoso en no cerrar ninguna puerta a la ciencia prematuramente. Fue enérgico en ese punto y sintió pena por el caso de Galileo."[43] En 1979 y en 1981, el papa Juan Pablo II encarga una comisión de estudiar la controversia de Ptolomeo-Copérnico de los siglos XVI-XVII. Juan Pablo II considera que no se trataba de rehabilitación.[cita requerida] El 31 de octubre de 1992, Juan Pablo II rinde una vez más homenaje al sabio durante su discurso a los partícipes en la sesión plenaria de la Academia Pontificia de las Ciencias. En él reconoce claramente los errores de ciertos teólogos del Siglo XVII en el asunto. El papa Juan Pablo II pidió perdón por los errores que hubieran cometido los hombres de la Iglesia a lo largo de la historia. En el caso Galileo propuso una revisión honrada y sin prejuicios en 1979, pero la comisión que nombró al efecto en 1981 y que dio por concluidos sus trabajos en 1992, repitió una vez más la tesis que Galileo carecía de argumentos científicos para demostrar el heliocentrismo y sostuvo la inocencia de la Iglesia como institución y la obligación de Galileo de prestarle obediencia y reconocer su magisterio, justificando la condena y evitando una rehabilitación plena. El propio cardenal Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, lo expresó rotundamente el 15 de febrero de 1990 en la Universidad romana de La Sapienza,[44] cuando en una conferencia hizo suya la afirmación del filósofo agnóstico y escéptico Paul Feyerabend: La Iglesia de la época de Galileo se atenía más estrictamente a la razón que el propio Galileo, y tomaba en consideración también las consecuencias éticas y sociales de la doctrina galileana. Su sentencia contra Galileo fue razonable y justa, y sólo por motivos de oportunismo político se legitima su revisión -P.Feyerabend, Contra la opresión del método, Frankfurt, 1976, 1983, p.206-[45] [46] Estas declaraciones serán objeto de una fuerte polémica cuando en el año 2008 el ya papa Benedicto XVI tenga que renunciar a una visita a la Universidad de Roma «La Sapienza». Es habitual en Ratzinger la cita de autores, a priori contrarios a las posturas de la Iglesia, para reforzar sus tesis, de la misma forma que cita a Paul Feyerabend al que califica de filósofo agnóstico y escéptico,[47] cita también al que califica de marxista romántico Ernst Bloch para justificar científicamente, acogiéndose a la teoría de la relatividad, la corrección de la condena a Galileo no solamente contextualizada en su época sino desde la nuestra: Según Bloch, el sistema heliocéntrico -al igual que el geocéntrico- se funda sobre presupuestos indemostrables. En esta cuestión desempeña un papel importantísimo la afirmación de la existencia de un espacio absoluto, cuestión que actualmente la teoría de la relatividad ha desmentido. Éste (Bloch) escribe textualmente: Desde el momento en que, con la abolición del presupuesto de un espacio vacío e inmóvil, no se produce ya movimiento alguno en éste, sino simplemente un movimiento relativo de los cuerpos entre sí, y su determinación depende de la elección del cuerpo asumido como en reposo, también se podría, en el caso de que la complejidad de los cálculos resultantes no mostrara esto como improcedente, tomar, antes o después, la tierra como estática y el sol como móvil -E. Bloch, El principio
  • 40. Galileo Galilei 37 de la esperanza, Frankfurt, 1959, p. 290-. La ventaja del sistema heliocéntrico con respecto al geocéntrico no consiste entonces en una mayor correspondencia con la verdad objetiva, sino simplemente en una mayor facilidad de cálculo para nosotros.[48] Sin duda resulta más escandalosa para los científicos la aseveración, que también hace suya en esas mismas páginas, de C. F. von Wizsäcker: Desde las consecuencias concretas de la obra galileana, C.F. von Weizsäcker, por ejemplo, da un paso adelante cuando ve un camino directísimo que conduce desde Galileo a la bomba atómica.[49] Si bien Ratzinger considera que Galileo abrió la caja de Pandora[50] no se puede olvidar que será la Inquisición romana o Santo Oficio quien condena a Galileo. Será asimismo la Inquisición como conjunto de instituciones dedicadas a la supresión de la herejía la que recurrió en diversos casos a la coerción, la tortura, el castigo, el ajusticiamiento y la condena a muerte como modus operandi necesario para preservar la verdad y el poder de la jerarquía católica. En este sentido, indica Savater, hay quienes intentan culpar a la ilustración, y por tanto también a la ciencia y a sus precursores -Galileo, Descartes...- de todos los males de los últimos siglos pero no hay que olvidar que: la Inquisición inauguró unos procedimientos de buceo en la intimidad de las mentes y castigo de los disidentes que después culminaron en el Terror revolucionario, el Gulag y demás abusos totalitarios que recientemente algunos hagiógrafos han cargado nada menos que a cuenta...¡de la Ilustración!.[51] Siglo XXI Balance científico El Santo Oficio prohibió en 1633 el Diálogo, texto escrito en 1632 por Galileo y le condenó a la cárcel, pero sin que se cumpliera la sentencia que no fue ratificada por el Papa.[52] En relación a las aportaciones científicas de Galileo, además de a las realizadas por Copérnico y Kepler, es frecuente referirse a ellas como una revolución científica en la astronomía que inició la ciencia moderna (caracterizada por la matematización, el mecanicismo y la experimentación) y supuso un cambio de paradigma tanto en la astronomía (paso del geocentrismo al heliocentrismo) como en modo de trabajo en otras disciplinas que se fundamentó en el método científico: El estudio de los trabajos experimentales y de las formulaciones teóricas de Galileo es importante, sin embargo, no solo para conocer el origen de la filosofía natural moderna sino también para comprender el modo como se pasa de un paradigma conceptual a otro. Por este motivo Galileo es un caso ejemplar, cuyo examen detallado lleva a replantear los problemas capitales de la teoría científica, la filosofía de la ciencia y la epistemología [53] Para Stephen Hawking, Galileo probablemente sea, más que cualquier otro, el máximo responsable del nacimiento de la ciencia moderna;[54] Albert Einstein lo llamó Padre de la ciencia moderna.[55] La protesta de La Sapienza en 2008 Joseph Ratzinger, ya como Papa, había sido invitado a participar[56] de la ceremonia de inauguración del curso académico prevista para el 17 de enero de 2008, pero tuvo que renunciar ante la protesta iniciada unos meses antes por 67 profesores de la Universidad de Roma La Sapienza y apoyada después por numerosos profesores y estudiantes para declararle persona non grata.[57] [58] El Claustro de profesores no aceptaba la posición medieval del papa ante la condena de Galileo y condenaba las afirmaciones que había realizado en el discurso público pronunciado por el papa en la Universidad de Roma La Sapienza en 1990.[59] Wikipedia y LOservatore Romano Según LOsservatore Romano, en realidad ni el discurso fue pronunciado en Parma ni en esa fecha concreta: los profesores de la Sapienza se basaron en una información incorrecta de Wikipedia, no la contrastaron y sacaron la
  • 41. Galileo Galilei 38 frase de contexto haciendo decir a Ratzinger lo contrario de lo que dijo.[60] En la Wikipedia en español aparecía, hasta el 17 de marzo de 2009, Parma en vez de Roma y la fecha del 30 de marzo de 1990 en vez del 15 de febrero de 1990 como lugar y fecha de la conferencia de Ratzinger. La conferencia completa está publicada en el capítulo 4 del libro de Joseph Ratzinger Una mirada a Europa, Rialp, 1993,[61] En defensa de Ratzinger una gran manifestación[62] reúne 100000 fieles en la Plaza de San Pedro el 20 de enero de 2008 .[62] Diálogo entre ciencia y fe 376 años después de su condena y la prohibición de sus libros, y aprovechando los eventos del Año de la astronomía, el Vaticano celebró el 15 de febrero de 2009 una misa en su honor. La celebración, fue oficiada por monseñor Gianfranco Ravasi y estuvo promovida por la Federación Mundial de Científicos; la Santa Sede quería hacer pública la aceptación del legado del científico dentro de la doctrina católica.[63] En 2009, dentro de la celebración del Año Internacional de la Astronomía, la Santa Sede organizó un congreso internacional sobre Galileo Galilei.[64] [65] En marzo se presentó en Roma el libro escrito en italiano Galileo y el Vaticano[66] que ofrece un «juicio objetivo por parte de los historiadores» para comprender la relación entre el gran astrónomo y la Iglesia. Al presentar el libro, el presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, el arzobispo Gianfranco Ravasi, consideró que esta obra facilita a la Iglesia comprometerse «en una relación más vivaz y calmada con la ciencia».[67] En julio se presentó una nueva edición sobre las investigaciones del proceso realizado a Galileo. El nuevo volumen se titula I documenti vaticani del processo di Galileo Galilei (‘Los documentos vaticanos del proceso de Galileo Galilei’), Archivo Secreto Vaticano. La edición ha ido a cargo del prefecto del Archivo Secreto Vaticano, monseñor Sergio Pagano.[68] Bibliografía de Galileo Obras de Galileo • Galileo Galilei. Opere complete. Alberdi, 15 vols. Florencia, 1842-1852. Texto completo y descarga en Google books -ed. 1856- Tomo I [69] - Tomo VI [70] - Tomo XIII [71] • Le opere complete di Galileo Galilei. Edición nacional. 20 vols. Firenze, 1890-1909. Obra cronológica: • 1586 - Galileo Galilei. La Billancetta • 1590 ---- De Motu • 1606 ---- Le Operazioni del Compasso Geometrico et Militare • 1600 ---- Le Meccaniche • 1610 ---- Sidereus Nuncius (El Mensajero sideral) • 1615 ---- Carta a la Gran Duquesa Cristina (publicada en 1636) • 1616 ---- Discorso del flusso e reflusso del mare • 1619 ---- Discorso Delle Comete (publicado por Mario Guiducci) • 1623 ---- Il Saggiatore • 1632 ---- Dialogo sopra i due massimi sistemi del mondo tolemaico e copernicano (Diálogo sobre los principales sistemas del mundo) • 1638 ---- Discorsi e Dimostrazioni Matematiche, intorno a due nuove scienze attenenti alla meccanica & i movimenti locali (Diálogos sobre dos nuevas ciencias) Obra en español:
  • 42. Galileo Galilei 39 • Galilei, Galileo. Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo ptolemaico y copernicano(Antonio Beltrán Marí, ed.), Alianza, Madrid, 1995 ISBN 84-206-9412-6 • ---- Carta a Cristina de Lorena y otros textos sobre ciencia y religión(Moisés González, trad, introd.), Alianza, 2006 ISBN 13: 978-84-206-6015-8 • ---- Cartas del Señor Galileo Galilei, Académico Linceo: escritos a Benedetto Castelli y a la Señora Cristina de Lorena, gran duquesa de Toscana (Pere de la Fuente, Xavier Granados y Francisco Reus, eds.), Alhambra, Madrid, 1986, ISBN 84-205-1307-5 • ---- Consideraciones y demostraciones matemáticas sobre dos nuevas ciencias(C. Solis y J. Sádaba, eds.) Editora Nacional, Madrid, 1981, ISBN 84-276-1316-4 • ---- Diálogo sobre los sistemas máximos: Jornada primera (José Manuel Revuelta, trad. y ed.), Aguilar, Buenos Aires 1980, ISBN 84-03-52158-8 • Galilei, Galileo. El ensayador (José Manuel Revuelta, trad. y ed.), Aguilar, Buenos Aires, 1984 ISBN 84-8204-012-X Obras sobre Galileo • Mariano Artigas, William R. Shea (2009). El caso Galileo. Mito y realidad [72]. Encuentro. ISBN 9788474909883. • Beltrán Marí, Antonio (2006). Talento y poder. Laetoli. ISBN 8493486256. • Cheraqui, Yves: Yo, Galileo, matemático y filósofo florentino que, frente a todos, tuvo la osadía de encararse con la verdad del firmamento (Jean-Michel Payet, il.; Luis Santos Gutiérrez, trad.). Madrid: Anaya, 1990. ISBN 84-207-3823-9 • Finocchiaro, Maurice A. (1989). The Galileo affair: a documentary history [73]. University of California Press. ISBN 9780520066625. • Finocchiaro, Maurice A. (2008). The Essential Galileo [74]. Hackett Publishing. ISBN 9780872209374. • Geymonat, Ludovico. Galileo Galilei (Joan Ramón Capella, trad.). Barcelona: Península, 1986. ISBN 84-297-2403-6. • Miguel Rodríguez, José Luis de: En defensa de Galileo. Lección inaugural del curso 1988-1989 de la Universidad de Valladolid (14 páginas). Valladolid, 1988. • Montesinos Sirera, José; Solís, Carlos (2001). Largo Campo di Filosofare. Eurosymposium Galileo 2001 [75]. Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia. ISBN 978-84-607-3613-4. • Montesinos Sirera, José; Toledo Prats, Sergio (2001). Galileo y la gestación de la ciencia moderna [76]. Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia. ISBN 84-699-3242-X. • Ortega y Gasset, José: En torno a Galileo (conferencias de 1933) en Obras completas, volumen V, 1951 • Redondi, Pietro: Galileo herético. Madrid: Alianza, 1990. ISBN 84-206-2640-6 • Reston, James: Galileo. Barcelona: Ediciones B, 1996, ISBN 84-406-6697-7 • Sharratt, Michael: Galileo: el desafío de la verdad. Madrid: Temas de Hoy, 1996. ISBN 84-7880-678-4 • Shea, William R.: Galileo en Roma: crónica de 500 días [77]. Madrid: Encuentro, 2003. ISBN 84-7490-676-8 • Shea, William R. (1983). La revolución intelectual de Galileo. Editorial Ariel. ISBN 978-84-344-8009-4.
  • 43. Galileo Galilei 40 Miscelánea Objetos y misiones astronómicas en honor a Galileo En el siglo XX la figura de Galileo ha inspirado los nombres de numerosos objetos astronómicos así como diferentes misiones tecnológicas. • La misión Galileo a Júpiter • Las lunas galileanas de Júpiter • Gao en Ganimedes • El cráter Galileo en la Luna • El cráter Galileo en Marte • El asteroide (697) Galilea (nombrado en el 300º aniversario del descubrimiento de las lunas galileanas) • Galileo (unidad) • El sistema de posicionamiento europeo Galileo Obras de ficción sobre Galileo • Galileo Galilei (ópera), una ópera de Philip Glass. • La vida de Galileo, una obra de teatro de Bertolt Brecht • Galileo (película de 1968), una película de Liliana Cavani • Galileo (película de 1974), una película de Joseph Losey • La máquina solar, una novela histórica de Miguel Betanzos[78] Véase también • Anexo:Astrónomos y astrofísicos notables • Año Internacional de la Astronomía • Augusto Comte • Dios de los huecos • Eppur si muove • Francis Bacon • Invariancia galileana • Jan Hus • John Stuart Mill • Médicis • Nicolás Copérnico • Renacimiento • Renacimiento del siglo XII • Revolución científica • Transformación de Galileo • Vincenzo Galilei
  • 44. Galileo Galilei 41 Referencias [1] OConnor, J. J.; Robertson, E. F.. « Galileo Galilei (http:/ / www-history. mcs. st-andrews. ac. uk/ Biographies/ Galileo. html)». Archivo de MacTutor sobre Historia de la Matemática. Universidad de San Andrés, Escocia. Consultado el 24 julio 2007 [2] Singer, Charles (1941), Una corta historia de la ciencia del siglo XIX (http:/ / www. google. com. au/ books?id=mPIgAAAAMAAJ& pgis=1), Clarendon Press, (p. 217) [3] Weidhorn, Manfred (2005). La Persona del Milenio: El Único Impacto de Galileo en la Historia del Mundo. iUniverse. pp. 155. ISBN 0595368778. [4] Drake (1978, p.1). La fecha de nacimiento de Galileo se da en acuerdo al calendario juliano, que tenía fuerza en toda la cristiandad. En 1582 se lo reemplaza en Italia y en varios otros países católicos por el calendario gregoriano. A menos que se indique, las fechas de este artículo se dan de acuerdo al calendario gregoriano. [5] × John Gerard. Visto 11 agosto de 2007 [6] Finocchiaro (2007). [7] Sharratt (1996, pp.127–131), McMullin (2005a). [8] Michael White. (2009) Galileo Anticristo. Una biografía. Ed. Almuzara. Pp. 31-32 [9] Reston (2000, pp. 3–14). [10] Sharratt (1996, pp. 45–66). [11] Rutkin, H. Darrel. « Galileo, Astrología, y la Revolución Científica: Otra Mirada (http:/ / www. stanford. edu/ dept/ HPST/ colloquia0405. html)». Programa en Historia & Filosofía de Ciencia & Tecnología, Stanford University.. Consultado el 15 abril 2007 [12] Sobel (2000, p.5) Chapter 1. (http:/ / www. galileosdaughter. com/ firstchapter. shtml) Visto 26 agosto de 2007. «Debido a no haberse casado su madre Virginia, será incasable. Al cumplir trece años, la coloca en el Convento de San Matteo en Arcetri». [13] Pedersen, O. (24 al 27 mayo 1984). Galileos Religion (http:/ / adsabs. harvard. edu/ abs/ 1985gamf. conf. . . 75P). Cracovia: Dordrecht, D. Reidel Publishing Co.. pp. 75-102. . Consultado el 9 de junio de 2008. [14] John Gribbin (2006). Historia de la ciencia 1543-2001. Crítica, p. 82. [15] Manuel Campuzano Arribas. «Galileo Galilei Ciencia Contra Dogma». Vision net. [16] Gebler (1879, pp. 22–35). [17] « El Descubrimiento de los Satélites Galileanos (http:/ / www. solarviews. com/ span/ galdisc. htm)». Consultado el 15 de marzo de 2009 [18] Anonymous (2007). « History (http:/ / www. lincei. it/ modules. php?name=Content& pa=showpage& pid=21)». Accademia Nazionale dei Lincei. Consultado el 10-06-2008 [19] Bertrand Russell (1951). El Panorama de la Ciencia. Pp. 382. Ver obra (http:/ / www. scribd. com/ doc/ 26507875/ Russell-Bertrand-El-panorama-de-la-ciencia-1951) [20] Carlos Solís y Manuel Sellés. (2005) Historia de la Ciencia. Espasa Calpe. Pp. 382 [21] Carlos Solís y Manuel Sellés. (2005) Historia de la Ciencia. Espasa Calpe. Pp. 382 [22] Michael White. (2009) Galileo Anticristo. Una biografía. Ed. Almuzara. Pp. 173 [23] Antonio Beltrán Mari. (2006). Talento y Poder. Letoli. Pp. 152, 154 [24] Carlos Solís y Manuel Sellés. (2005) Historia de la Ciencia. Espasa Calpe. Pp. 383-384 [25] Carlos Solís y Manuel Sellés. (2005) Historia de la Ciencia. Espasa Calpe. Pp. 415 [26] Carlos Solís y Manuel Sellés. (2005) Historia de la Ciencia. Espasa Calpe. Pp. 385-386 [27] http:/ / www. biblegateway. com/ passage/ ?search=Salmo93:1;& amp;version=RVR1960; [28] http:/ / www. biblegateway. com/ passage/ ?search=Josue10:12-14;& amp;version=RVR1960; [29] Antonio Beltrán Mari. (2006). Talento y Poder. Carta a Foscarini. Pp. 231 - 233 [30] Michael White. (2009) Galileo Anticristo. Una biografía. Ed. Almuzara. Pp. 215-220 [31] Langford, Jerome K., O.P. (1998). Galileo, Science and the Church (third ed.). St. Augustines Press, pp.133–134. Seeger, Raymond J. (1966). Galileo Galilei, his life and his works. Oxford: Pergamon Press. p.30 [32] Stillman Drake, Noel M. Swerdlow, Trevor Harvey Levere. (1999) Essays on Galileo and the history and philosophy of science, Volumen 1. Univ. of Toronto Press Inc.. Pp. 84-88 (Ver obra) (http:/ / books. google. es/ books?id=sp8_hrRI2MoC& pg=PA86& lpg=PA86& dq=galileo+ annual+ variation+ sunspots& source=bl& ots=cwDt0GDen3& sig=29UVpvakJXmndU9nWn5lcm5JnT4& hl=es& ei=BGvPS-GuGoOPOJOs2doP& sa=X& oi=book_result& ct=result& resnum=4& ved=0CCQQ6AEwAzgK#v=onepage& q=galileo annual variation sunspots& f=false) [33] Heilbron, John L. (2005). Censorship of Astronomy in Italy after Galileo. p. 307. [34] Sharratt, Michael (1994), Galileo: Decisive Innovator p.125. Cambridge University Press, Cambridge. ISBN 0-521-56671-1 [35] Michael White. (2009) Galileo Anticristo. Una biografía. Pp. 248-249 [36] Antonio Beltrán Mari. (2006). Talento y Poder. Pp. 504 - 509 [37] Michael White. (2009) Galileo Anticristo. Una biografía. Pp. 271 [38] Antonio Beltrán Mari. (2006). Talento y Poder. Pp. 531 [39] Antonio Beltrán Mari. (2006). Talento y Poder. Primer interrogatorio de Galileo. Pp. 534-542 [40] Michael White. (2009) Galileo Anticristo. Una biografía. Pp. 286-301 [41] La frase Eppur si muove aparece en una pintura de los años 1640 del pintor español Bartolomé Esteban Murillo (o de un artista de su escuela). La pintura representa a Galileo en prisión, apuntando hacia la frase escrita en la pared de su calabozo. Véase Stillman DRAKE
  • 45. Galileo Galilei 42 (1978): http:/ / books. google. es/ books?id=OwOlRPbrZeQC& lpg=PP1& dq=Galileo%20at%20work& pg=PA357#v=onepage& q=& f=false Galileo at work (pág. 356-357). Chicago: University of Chicago Press. ISBN 0-226-16226-5.] [42] Discurso del papa Pío XII del 3 de diciembre de 1939 al Solemn Audience de la Sesión Plenaria de la Academia, Discursos de los papas, desde Pío XI hasta Juan Pablo II a la Academia Pontifícia de Ciencias 1939-1986. Ciudad del Vaticano, pág. 34 [43] Robert Leiber, Pius XII Stimmen der Zeit, noviembre de 1958 en Pío XII. Sagt, Frankfurt 1959, p.411 [44] Véase la nota inicial del propio Ratzinger: «El primer borrador de este texto fue presentado en Rieti, el 16 de diciembre de 1989, bajo la impresión aún fresca de los acontecimientos en Europa del Este, como intento de una primera aproximación a las causas y consecuencias de lo ocurrido. La versión aquí ofrecida sirvió el 15 de febrero de 1990 para una conferencia en la universidad romana de La Sapienzia. Con motivo de la celebración del aniversario 1400 del Concilio de Toledo, el 24 de febrero de 1990 presenté en Madrid una versión modificada de acuerdo con las circunstancias en Ratzinger, Joseph, Capítulo 4, La fé y las convulsiones socio-políticas contemporáneas, en Una mirada a Europa Rialp 1993 (Edizione Paoline 1992), pp. 111 [45] Ratzinger, Joseph, La Crisis de la Fe en la Ciencia, sección del capítulo 4, La fé y las convulsiones socio-políticas contemporáneas, 15 febrero de 1990, Universidad de La Sapienza, en Una mirada a Europa Rialp 1993 (Edizione Paoline 1992), pp. 129 [46] La Crisis de la Fe en la Ciencia, 15 febrero 1990, Roma, extractos tomados de Una mirada a Europa: Iglesia y modernidad en la Europa de las revoluciones Ed. Paulinas, 1992, pp. 76-79 traducido al inglés en el sitio del National Catholic Reporter (http:/ / ncrcafe. org/ node/ 1541) [47] Ratzinger, Joseph, Una mirada a Europa Rialp 1993 (Edizione Paoline 1992), pp. 129 [48] Ratzinger, Joseph, La Crisis de la Fe en la Ciencia, sección del capítulo 4, La fé y las convulsiones socio-políticas contemporáneas, 15 de febrero de 1990, Universidad de La Sapienza, en Una mirada a Europa Rialp 1993 (Edizione Paoline 1992), pp. 128 [49] Ratzinger, Joseph, La Crisis de la Fe en la Ciencia, sección del capítulo 4, La fé y las convulsiones socio-políticas contemporáneas, 15 febrero de 1990, Universidad de La Sapienza, en Una mirada a Europa Rialp 1993 (Edizione Paoline 1992), pp. 129-130 [50] Ratzinger, Joseph, La Crisis de la Fe en la Ciencia, sección del capítulo 4, La fé y las convulsiones socio-políticas contemporáneas, 15 de febrero de 1990, Universidad de La Sapienza, en Una mirada a Europa Rialp 1993 (Edizione Paoline 1992), pp. 130 [51] Savater, Fernando, La vida eterna, Ariel, 2007, ISBN 978-84-344-5309-8, pág. 129 (http:/ / books. google. es/ books?id=vIcBJ2ZPB1YC& pg=PA129& dq=la+ vida+ eterna+ fernando+ savater+ la+ inquisición+ inauguró& hl=es& ei=X9iQTJTWH4qQjAf77N31DA& sa=X& oi=book_result& ct=result& resnum=1& ved=0CCwQ6AEwAA#v=onepage& q& f=false) [52] Galilei,Galileo en Diccionario de Filosofía de Ferrater Mora, Ariel, Barcelona, 1994, ISBN 84-344-0500-8, vol. E-J., pág 1425-1426 [53] Galilei,Galileo en Diccionario de Filosofía de Ferrater Mora, Ariel, Barcelona, 1994, ISBN 84-344-0500-8, vol. E-J., pág 1426 [54] Hawking (1988, p.179) [55] Einstein (1954, p.271). Propositions arrived at by purely logical means are completely empty as regards reality. Because Galileo realised this, & particularly because he drummed it into the scientific world, he is the father of modern physics—indeed, of modern science altogether. [56] Discurso preparado para el encuentro con la universidad de Roma "La Sapienza" (17-I-2008) (http:/ / es. romana. org/ art/ 46_2. 1_1) [57] Ola anticlerical en Italia en El País 17-1-2008 (http:/ / www. elpais. com/ articulo/ sociedad/ Ola/ anticlerical/ Italia/ elpepisoc/ 20080117elpepisoc_7/ Tes) [58] El Papa suspende su visita a la Universidad de La Sapienza tras las protestas de los profesores (http:/ / www. lavanguardia. es/ lv24h/ 20080115/ 53427594137. html) - La Vanguardia [59] Ratzinger, Joseph, sección La Crisis de la Fe en la Ciencia del capítulo La fe y las convulsiones socio-políticas contemporáneas, conferencia impartida el 15 de febrero de 1990 en la universidad romana de La Sapienza, en Una mirada a Europa: Iglesia y modernidad en la Europa de las revoluciones 1993, Rialp, D.L. ISBN 84-321-2877-5 [60] Catedráticos italianos atacaron al Papa basándose en cita tomada de Wikipedia (http:/ / www. v2. osservatore. com. mx/ index. php?option=com_content& Itemid=16& task=view& id=288) [61] Ratzinger, Joseph, La Crisis de la Fe en la Ciencia, sección del capítulo 4, La fé y las convulsiones socio-políticas contemporáneas, 15 de febrero de 1990, Universidad de La Sapienza, en Una mirada a Europa Rialp 1993 (Edizione Paoline 1992) [62] 100000 personas defienden «el derecho a la palabra» del papa en Roma (http:/ / www. lemonde. fr/ web/ article/ 0,1-0@2-3214,36-1001785@51-998986,0. html), Le Monde, 21 de enero de 2008 [63] El Vaticano celebra una misa en honor del científico renacentista Galileo Galilei (http:/ / www. 20minutos. es/ noticia/ 450572/ 0/ galileo/ misa/ vaticano/ ) [64] La Santa Sede organiza un congreso internacional sobre Galileo Galilei (http:/ / www. zenit. org/ article-30004?l=spanish) [65] Istituto Niels Stensen - International congress: The Galileo Affair (http:/ / www. stensen. it/ international-congressthe-galileo-affair-a-historical-philosophical--theological-re-examination. html) [66] Mariano Artigas, Melchor Sánchez de Toca (2009). Galileo e il Vaticano. Marcianum Press. ISBN 9788889736739. [67] Un libro recoge la relación entre “Galileo y el Vaticano” (http:/ / www. zenit. org/ article-30689?l=spanish) [68] El Archivo Secreto Vaticano ofrece novedades sobre el caso de Galileo (http:/ / www. zenit. org/ article-31758?l=spanish) [69] http:/ / books. google. es/ books?id=Lv1xoE7foFkC [70] http:/ / books. google. es/ books?id=0_8FAAAAQAAJ [71] http:/ / books. google. es/ books?id=jvYFAAAAQAAJ [72] http:/ / books. google. es/ books?id=YNRMzFq5n-AC [73] http:/ / books. google. es/ books?id=wKCZFJuMCaQC [74] http:/ / books. google. es/ books?id=9D2Tf8k06N0C [75] http:/ / www. gobiernodecanarias. org/ educacion/ 3/ Usrn/ fundoro/ web_fcohc/ 005_publicaciones/ actas_congresos/ largo_campo. htm
  • 46. Evangelista Torricelli 44 falleció a principios del año siguiente. Tras la muerte de Galileo, Torricelli, que deseaba volver a Roma, cedió a las distinciones de Fernando II de Toscana y, nombrado filósofo y matemático del gran duque y profesor de matemáticas en la Academia de Florencia, se estableció definitivamente en esta ciudad. En 1643 realizó el descubrimiento que lo haría pasar a la posteridad: el principio del barómetro, que demostraba la existencia de la presión atmosférica, principio confirmado posteriormente por Pascal realizando mediciones a distinta altura. Aunque el mencionado experimento ha pasado a la historia por la importancia del barómetro y de la medida de la presión atmosférica, la motivación inicial tanto de Torricelli como de Pascal para realizar este experimento fue refutar la teoría aristotélica de que "la naturaleza tiene horror al vacío". La unidad de presión torr se nombró en su memoria. Enunció, además, el teorema de Torricelli, de importancia fundamental en hidráulica. En 1644 publicó su trabajo sobre el movimiento bajo el título Opera geometrica. La publicación, junto a esta obra, de varios trabajos sobre las propiedades de las curvas cicloides le supuso una agria disputa con Roberval, quien le acusó de plagiar sus soluciones del problema de la cuadratura de dichas curvas. Aunque no parece haber dudas de que Torricelli llegó al mismo resultado de forma independiente, el debate sobre la primicia de la solución se prolongó hasta su muerte. Entre los descubrimientos que realizó, se encuentra el principio que dice que si una serie de cuerpos están conectados de modo tal que, debido a su movimiento, su centro de gravedad no puede ascender o descender, entonces dichos cuerpos están en equilibrio. Descubrió además que la envolvente de todas las trayectorias parabólicas descritas por los proyectiles lanzados desde un punto con igual velocidad, pero en direcciones diferentes, es un paraboloide de revolución. Así mismo, empleó y perfeccionó el método de los Principio del barómetro. indivisibles de Cavalieri. También realizó importantes mejoras en el telescopio y el microscopio, siendo numerosas las lentes por él fabricadas y grabadas con su nombre que aún se conservan en Florencia. Enlaces externos • Teorema de Torricelli (Universidad del País Vasco) [1] • [ Referencias [1] http:/ / www. sc. ehu. es/ sbweb/ fisica/ fluidos/ dinamica/ vaciado/ vaciado. htm
  • 47. Blaise Pascal 45 Blaise Pascal Blaise Pascal (Clermont-Ferrand, Auvernia, Francia, 19 de junio de 1623 - París, 19 de agosto de 1662) fue un matemático, físico, filósofo y teólogo francés, considerado el padre de las computadoras junto con Charles Babbage. Fue un niño prodigio, educado por su padre, un juez local. Sus primeros trabajos abarcan las ciencias naturales y aplicadas, donde realizó importantes contribuciones para la invención y construcción de calculadoras mecánicas, estudios de la teoría matemática de probabilidad, investigaciones sobre los fluidos y la aclaración de conceptos tales como la presión y el vacío, generalizando la obra de Evangelista Torricelli. También escribió en defensa del método científico. Blaise Pascal. Pascal fue un matemático de primer orden. Ayudó a crear dos grandes áreas de investigación, escribió importantes tratados sobre geometría proyectiva a los dieciséis años, y más tarde cruzó correspondencia con Pierre de Fermat sobre teoría de la probabilidad, influenciando fuertemente el desarrollo de las modernas ciencias económicas y sociales. Siguiendo con el trabajo de Galileo y de Torricelli, en 1646 refutó las teorías aristotélicas que insistían en que la naturaleza aborrece el vacío, y sus resultados causaron grandes discusiones antes de ser generalmente aceptados. En 1646 su familia se convirtió al jansenismo, y su padre murió en 1651. Sin embargo, tras una profunda experiencia religiosa en el año 1654, Pascal sufrió una "segunda conversión". Abandonó las matemáticas y la física para dedicarse a la filosofía y a la teología, publicando en este periodo sus dos obras más conocidas: Las Lettres provinciales (Cartas provinciales) y Pensées (Pensamientos). Ese año también escribió un importante tratado sobre el triángulo aritmético. Entre 1658 y 1659 escribió sobre la cicloide y su uso en el cálculo del volumen de los sólidos. Pascal tuvo una salud muy endeble a lo largo de toda su vida, y su muerte acaeció dos meses después de haber cumplido 39 años.[1] Biografía Primeros años Blaise Pascal nació en Clermont-Ferrand, el 19 de junio de 1623, en la región francesa de Auvernia. Perdió a su madre, Antoinette Begon, a la edad de tres años. Su padre, Étienne Pascal (1588-1651), era juez local, presidente de la corte de impuestos de Montferrand y miembro de la pequeña nobleza, que estaba también interesado en la ciencia y en las matemáticas. Blaise Pascal tenía dos hermanas, la menor de los tres, Jacqueline, y Gilberte, la mayor. Esta última, Gilberte Périer, escribió una biografía sobre su hermano, de gran valor histórico a pesar de su carácter subjetivo. En 1631, poco después de la muerte de su mujer, Étienne Pascal se trasladó a París junto con sus tres hijos. Una vez ahí contrató como doncella a Louise Delfault, que acabaría convirtiéndose en un importante miembro del núcleo familiar. Étienne, que no volvería a casarse nunca, decidió educar por su cuenta a sus hijos, y los tres demuestran pronto muy buenas aptitudes intelectuales, en especial su hijo Blaise. El joven Pascal comenzó a mostrar una asombrosa aptitud para las matemáticas y la ciencia: con tan sólo once años escribió un pequeño tratado sobre los sonidos de cuerpos en vibración. Su padre respondió ante esto prohibiéndole
  • 48. Blaise Pascal 46 continuar dedicándose a las matemáticas hasta que cumpliese quince años, por miedo a que se perjudicaran sus estudios de Latín y Griego. No obstante, a pesar de sus prohibiciones, un día lo encontró escribiendo con un trozo de carbón en la pared una demostración independiente de que los ángulos de un triángulo suman dos ángulos rectos. A partir de ahí al niño (ahora con doce años) se le permitió estudiar a Euclides, y lo que es más importante, se le permitió sentarse a escuchar las asambleas de algunos de los mejores matemáticos y científicos de Europa, como Roberval, Desargues, Mydorge, Gassendi y Descartes en la celda monástica del padre Marin Mersenne. Atrajo especialmente el interés de Pascal el trabajo de Gérard Desargues, y se lo hizo llegar al padre Mersenne en París. Esta obra se perdió, pues no fue publicada, y sólo nos queda un fragmento de una copia realizada por Leibniz (que había recibido el manuscrito completo a través del sobrino de Pascal, Étienne Périer). En su trabajo, Pascal establece que si un hexágono se inscribe en una sección cónica, entonces los tres puntos de intersección de los lados opuestos forman una línea (llamada línea Pascal). El trabajo de Pascal fue tan precoz que el propio Descartes, cuando le mostraron el manuscrito, se negó a creer que no fuese obra de Étienne Pascal. Cuando Mersenne le aseguró que se trataba de una obra escrita por el hijo, y no por el padre, Descartes comentó: "No veo extraño que haya ofrecido demostraciones sobre cónicas más apropiadas que las de los antiguos, pero se pueden proponer otros temas relacionados con este asunto que raramente se le ocurrirían a un chico de dieciséis años."[2] Por aquella época, los puestos oficiales en Francia podían ser objeto de compraventa. Siguiendo esa práctica, en 1631 Étienne vendió su puesto de vicepresidente del Cour des Aides por unas 65.665 libras.[3] Ese dinero fue invertido en bonos del tesoro, cuyas rentas suponían para la familia Pascal ingresos suficientes como para mudarse a vivir a París. Sin embargo, en 1638 Richelieu congeló los pagos de los bonos del tesoro ante la complicada situación financiera del país, inmerso en la Guerra de los Treinta Años. Eso supuso que la riqueza de la familia Pascal se desplomase de unas 66.000 libras a tan sólo 7.300. Al igual que muchos otros ciudadanos, Étienne se vio obligado a huir de París por su oposición a las políticas fiscales del Cardenal Richelieu, dejando a sus tres hijos al cargo de su vecina, Madame Sainctot. El perdón para Étienne sólo llegó cuando su hija Jacqueline actuó en una obra infantil a la que Richelieu asistió, cayéndole en gracia. Tras ese episodio, Étienne fue nombrado por Richelieu como encargado de cobro de impuestos en Ruán, Normandía. Lo que, lejos de ser un premio, se convirtió en una labor titánica, puesto que los archivos fiscales de la ciudad se habían vuelto un caos. En 1642, en un intento de ayudar a su padre en esta tarea, que implicaba continuos y extenuantes cálculos de impuestos y deudas, Blaise (que todavía no había cumplido diecinueve años) inventó y construyó la llamada Pascalina diseñada por Blaise Pascal. Musée des Pascalina, la primera máquina sumadora de la historia, precursora de Arts et Métiers, París. las calculadoras de hoy. Era de funcionamiento mecánico y basado en engranajes. Los historiadores de la computación reconocen su gran contribución en este campo. La Pascalina era capaz de realizar operaciones como la adición y la sustracción. Se pueden encontrar dos ejemplares de la Pascalina en el museo de Zwinger, en Dresde, Alemania, y en el Musée des Arts et Métiers en París. Sin embargo, y a pesar de la importancia de estas máquinas como precursoras de la computación, el aparato no supuso ningún éxito comercial debido a su elevado coste. Terminó convirtiéndose en un juguete y símbolo de estatus para las clases más ricas de Francia y de Europa. En cualquier caso, Pascal continuó añadiendo mejoras al diseño y construyó cincuenta máquinas a lo largo de la década siguiente.
  • 49. Blaise Pascal 47 Contribución a las matemáticas En 1653, Pascal publica el Tratado del triángulo aritmético (Traité du triangle arithmétique) en el que describe las propiedades y aplicaciones del triángulo aritmético o triángulo de Pascal, manera de presentar coeficientes binomiales (aunque los matemáticos chinos conocían el triángulo desde siglos atrás). En 1654, incitado por Antoine Gombaud, caballero de Méré, quien le plantea el problema matemático de dividir una apuesta después de la interrupción anticipada de un juego de azar ("problema de los puntos"), Blaise mantiene correspondencia con Pierre de Fermat y envía una primera aproximación al cálculo de probabilidades. El problema consistía en que dos jugadores quieren finalizar un juego anticipadamente y, dadas Triángulo de Pascal. Cada número es la suma de las circunstancias en las que se encuentra el juego, pretenden dividir el los dos que están colocados encima de él. El premio para el ganador de forma equitativa, teniendo en cuenta las triángulo demuestra muchas propiedades probabilidades que tiene cada uno de ganar el juego a partir de ese matemáticas además de presentar los coeficientes binomiales. punto. A partir de esa discusión nace el concepto de valor esperado o esperanza matemática. Años más tarde, Pascal formuló la hoy llamada Apuesta de Pascal, una reflexión filosófica sobre la creencia en Dios, basada en consideraciones probabilísticas. El trabajo realizado por Fermat y Pascal en el cálculo de probabilidades permitió crear el marco de trabajo a partir del cual Leibniz desarrollaría el cálculo infinitesimal.[4] Después de atravesar una experiencia religiosa profunda en 1654, Pascal prácticamente abandonó sus trabajos en el campo de la matemática. Filosofía de la matemática La principal contribución de Pascal a la filosofía de la matemática tuvo lugar a través de su obra De lEsprit géométrique ("Sobre el Espíritu Geométrico"), escrita originalmente como prefacio a un libro de texto de geometría para uno de los famosos Petites écoles de Port-Royal. La obra no fue publicada hasta más de un siglo después de su muerte y en ella Pascal trata el tema del descubrimiento de la verdad, argumentando que el ideal para descubrir esos postulados es a través de un método mediante el cual todos esos postulados se fundamenten en verdades ya establecidas. Al mismo tiempo, sin embargo, señalaba que esto era imposible, puesto que dichas verdades requerían también para su demostración la existencia de otras verdades sobre las que fundamentarse y que los principios iniciales eran, por tanto, imposibles de alcanzar. Basado en esto, Pascal argumentaba que el procedimiento utilizado en geometría era tan perfecto como era posible, asumiendo ciertos principios a partir de los cuales se desarrollaban el resto de postulados, si bien era imposible demostrar que esos principios iniciales fuesen ciertos. Pascal también desarrolló en esa obra una teoría de la definición. Distinguió entre definiciones que son etiquetas convencionales hechas por el escritor y definiciones que se comprenden en el lenguaje, y que son admitidas y comprendidas de forma universal porque designan de forma natural el objeto de la definición. El segundo tipo serían características de la filosofía del esencialismo. Pascal defendía que sólo las definiciones del primer tipo eran importantes para la ciencia y las matemáticas, argumentando que esos campos debían adoptar la filosofía del formalismo formulada por Descartes. En su obra titulada De lArt de persuader ("Del Arte de la Persuasión"), Pascal profundizó en el método axiomático, y en especial sobre la cuestión de cómo se puede convencer a la gente de la aceptación de los axiomas sobre los que se basan las conclusiones finales. Pascal coincidía con Montaigne en que era imposible conseguir la certeza absoluta sobre esos axiomas y conclusiones mediante los métodos disponibles, y que tan sólo se podía llegar a esos principios a través de la intuición, lo cual subrayaba la necesidad de la sumisión a Dios para la búsqueda de la verdad.
  • 50. Blaise Pascal 48 Contribución a la física Pascal trabajó en los campos de estudio de líquidos (hidrodinámica e hidrostática), centrándose en los principios de fluidos hidráulicos. Entre sus invenciones se incluye la prensa hidráulica (que usa la presión hidráulica para multiplicar la fuerza) y la jeringuilla. En el año 1646, Pascal ya conocía los experimentos de Evangelista Torricelli con barómetros. Tras replicar la creación de un barómetro de mercurio, para lo cual se coloca un tubo de mercurio boca abajo en un recipiente lleno de ese metal, Pascal comenzó a cuestionarse qué fuerza era la que hacía que parte del mercurio se quedase dentro del tubo y qué era lo que llenaba el espacio por encima del mercurio hasta el final del tubo. Por aquella época, la mayoría de los científicos consideraban que existía algún tipo de materia invisible, en lugar de simplemente el vacío. Este pensamiento se basaba en la noción aristotélica de que la creación es algo con sustancia, ya fuera visible o invisible, y que la sustancia está siempre en movimiento. Es más, Aristóteles declaraba que todo lo que está en movimiento debe estar a su vez siendo impulsado por algo.[5] La noción del vacío como tal era una imposibilidad bajo las concepciones de la época. Sin embargo, y tras una serie de trabajos experimentales en esta línea, en 1647 Pascal publicó Experiences nouvelles touchant le vide ("Nuevos Experimentos sobre el Vacío"), en donde detallaba una serie de reglas básicas que describían hasta qué punto varios líquidos podían estar soportados por la presión del aire. También ofrecía razones por las que lo que había por encima de la columna de líquido era realmente un vacío. El 19 de septiembre de 1648, tras muchos meses de preparación, Pascal realizó junto con Dibujo esquemático Florin Périer, el marido de la hermana mayor de Pascal, el experimento esencial para la teoría de un barómetro. de Pascal. El relato, escrito por Périer, dice así: "El clima incierto el pasado sábado (...) [pero] alrededor de las cinco de la mañana (...) se hizo visible el Puy-de-Dôme (...) por lo que decidí hacer un intento. Varias personas importantes de la ciudad de Clermont me pidieron que les hiciera saber cuándo haría la ascensión (...) estaba encantado de tenerles conmigo en este gran trabajo (...)" "(...) a las ocho llegamos a los jardines de la Orden de los Mínimos, que tiene la menor elevación en la ciudad (...) Primero vertí dieceiséis libras de mercurio (...) en un recipiente (...) luego tomé diversos tubos de cristal (...) cada uno de cuatro pies de largo y herméticamente sellados en un extremo y abiertos en el otro (...) luego los coloqué en el recipiente [de mercurio] (...) I observé que el mercurio ascendía hasta 26" y 3½ líneas por encima del mercurio del recipiente (...) Repetí el experimento dos veces más estando sobre el mismo lugar (...) con el mismo resultado en cada ocasión (...)" "Adherí uno de los tubos al recipiente y marqué la altura del mercurio y (...) solicité al Padre Chastin, de la Orden de los Mínimos (...) que vigilase si ocurría algún cambio a lo largo del día (...) Tomando el otro tubo y una parte del mercurio (...) anduve hasta la cima del Puy-de-Dôme, unas 500 brazas más alta que el monasterio, en dónde el experimento (...) mostró que el mercurio alcanzaba una altura de sólo 23" y 2 líneas (...) Repetí el experimento cinco veces con cuidado (...) cada uno en diferentes puntos de la cima (...) y resultó la misma altura del mercurio (...) en cada caso (...)" Florin Périer[6] Pascal replicó el experimento en París, transportando el barómetro hasta lo alto del campanario de la iglesia de Saint-Jacques-de-la-Boucherie, a una altura de unos cincuenta metros. El mercurio cayó unas dos líneas. Estos y otros experimentos de Pascal fueron aclamados por Europa por establecer el principio y el valor del barómetro.

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