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    Romanico Romanico Document Transcript

    • EL ROMÁNICO Por:  Belén Brugnola  Florencia Martos  Daiana Marcovecchio  Geraldina Mosso  V. Gimena Martin MARCO HISTÓRICO Y CULTURAL Aunque el término “románico” fue acuñado por el arqueólogo Charles de Gerville, en 1820, para agrupar el arte europeo desarrollado desde el siglo V al XIII, en la actualidad, ha quedado reducido a la corriente estilística predominante en buena parte de la Europa cristiana desde finales del siglo X a bien entrado el XIII. Desde la caída del imperio romano de occidente hasta el siglo X, Europa se sumerge en una de las épocas más oscuras de su historia. El ordenamiento social y político romano, junto al arte, la cultura y la ciencia se ven gravemente dañados. Los desplazamientos masivos de pobladores, las grandes invasiones, las guerras contra normandos, húngaros y árabes, sumen al continente, salvo momentos y lugares concretos, en una situación de precariedad social. Las plagas, la pobreza, el hambre y las guerras de la época parecen anunciar el fin del mundo, justificando el terror milenario que el hombre medieval siente durante las últimas décadas del siglo X. Tras el cambio de milenio renace el optimismo. No sólo la vida continúa, sino que muestra una cara más amable, al mejorar las técnicas productivas y agrícolas, como los enganches a las bestias de tiro. También se inventa la herradura, el arado con ruedas y vertederas, y se comienza a usar la fuerza hidráulica para mover los molinos. Estos avances influyen en un importante aumento de la demografía. En el plano militar la amenaza musulmana es frenada en España. Sin embargo, el empuje decisivo para el resurgir del continente lo constituye la unificación y exaltación espiritual de Europa bajo la bandera de la fe y el ideal de un imperio cristiano. La intensidad religiosa de la época permite unir, en lo moral,
    • estados y territorios que en lo político y geográfico se encuentran muy alejados. Los monasterios, que en la Alta Edad Media tienen una influencia muy localizada, comienzan a desarrollarse por todas partes, impulsados, sobre todo, por la poderosa Orden de Cluny. Las peregrinaciones a Roma, Jerusalén y principalmente a Compostela, y el movimiento guerrero-religioso de las Cruzadas impulsan el intercambio de conocimientos, culturas y formas de vida entre europeos, y entre éstos y el Islam. Es en este marco del resurgimiento espiritual, social, económico y demográfico donde hay que encuadrar el “Milagro o Renacimiento Románico” por el cual toda Europa se ve envuelta en una fiebre constructiva sin precedentes. Al principio las obras afectan principalmente a las catedrales de las ciudades más influyentes o situadas en las rutas de peregrinación y a los poderosos monasterios. Pero poco a poco el estilo se “democratiza” hasta poder afirmar que, a la llegada de la Baja Edad Media, no quedó pueblo o aldea sin su templo levantado en el nuevo estilo. Comienza, por tanto, la era del primer arte europeo y del primer arte verdaderamente cristiano. Un estilo que integra formas arquitectónicas, esculturales y pictóricas en un plano de trascendencia espiritual, en que se emplea el lenguaje simbólico para comunicar sentimientos e ideas de elevada dimensión. Las formas que adopta este estilo se basan en una idea del arte desarrollado por y para la inteligencia humana. No pretende, como otros estilos, copiar la naturaleza circundante, sino conceptuar la belleza de una manera abstracta. Es por ello que los elementos de su arquitectura se reducen a figuras sencillas de la geometría euclidiana. Es una arquitectura de “escuadra y compás” donde cuadrados, círculos, cubos y cilindros, se disponen con un sentido estricto del orden y la simetría. La belleza y armonía que transmiten no es, por tanto, el resultado accidental del artista que por intuición desarrolla unas formas bellas, sino un hecho calculado. Algunos autores, basándose en criterios estéticos desarrollados a partir del Renacimiento, se empeñan en valorar la calidad escultórica de una obra románica en función de la fidelidad al modelo real, sin tener en cuenta que no se pretende reproducir la realidad física, sino comunicar un concepto intelectual y espiritual, que incluso puede llegar a ser distinto en función de quien lo contemple. La “Ley del Marco” y la “Ley del Esquema Geométrico” enunciadas por Focillon para la escultura románica inciden que las figuras de personas, animales, etc. adoptan las formas y proporciones más adecuadas para ajustarse a un orden geométrico racional. Por ello, en la escultura románica de portadas, cabeceras y ventanas podemos encontrar personajes o animales achaparrados o de altura excesiva, a menudo realizando escorzos imposibles, y
    • frecuentemente con perspectivas absurdas. Nada de esto invalida su belleza, si somos capaces de despojarnos de nuestra manera de pensar positivista. El carácter simbólico de este estilo es tan importante, que en el periodo clásico del estilo, la mayoría de los elementos arquitectónicos y escultóricos se concebían con su propio simbolismo. Así, por ejemplo, encontramos que la planta de la inmensa mayoría de las iglesias, tiene una orientación cardinal invariable de oeste a este. De tal manera que el altar, situado, en la cabecera del templo, mira hacia levante. El simbolismo que subyace en tal disposición se basa en que en el Altar se encuentra Cristo, y Cristo es la luz del mundo. Las bóvedas de medio cañón o cuarto de esfera de los templos simbolizaban la bóveda celestial, y es frecuente encontrar en las puertas del templo figuras de leones u otros animales fantásticos en enjutas, tímpanos y capiteles que simboliz os guardianes del templo, el lugar sagrado. Como consecuencia, una iglesia románica del periodo clásico es una construcción de volúmenes, contundentes sobrios y equilibrados. Las formas que prevalecen son el semicír (arquivoltas y bóvedas de cañón) y el ángulo recto (naves, torres, etc.). La severidad de sus muros pétreos, anchos y poderosos para permitir una gran pervivencia de la construcción, se anima con escultura figurativa de increíble imaginación, concebida para enseñar y conmover. EL ROMÁNICO: ESCULTURA La pintura y la escultura es parte indispensable y complementaria de la arquitectura. La escultura inunda los edificios, al contrario que en épocas anteriores. Las artes gráficas explican su función, triunfa lo icónico, que exige imágenes para representar ideas. Las imágenes tienen dos funciones: una estética y otra didáctica. La función didáctica es esencial, ya que pretende difundir el programa ideológico cristiano entre una población mayoritariamente analfabeta y con pocos recursos para adquirir libros. Por supuesto se mantiene, y potencia, el carácter simbólico de la representación. Los temas más comunes son vírgenes con niño Dios o crucificados. Suelen tener un marcado hieratismo, aunque probablemente la policromía lo suavizaría. El programa iconográfico incorpora las enseñanzas de la Iglesia, el adoctrinamiento, los temas del Antiguo y el Nuevo Testamento (Adán y Eva, el arca de Noé, el sacrificio de Isaac, la Anunciación, la Visitación, la Natividad, la Epifanía, Pentecostés, etc.), el crismón, y los monstruos (unicornio, grifo, monstruos del infierno). Pero, también, aparecen motivos geométricos, vegetales, animales y de las tareas agrícolas más comunes. No faltan referencias a la historia, a las fábulas y a la mitología. Tratará de ordenar y sistematizar los conocimientos sobre el origen del mundo, el hombre y Dios. Pero el tema más repetido es el del juicio final, con los salvados y los condenados, el pecado y el demonio. En él aparece toda una estética de lo feo y lo grotesco, que llega a ser cómico. En la escultura exenta predominan los temas de: el Crucificado y la Virgen. El Cristo crucificado está clavado con cuatro clavos y los pies separados, el cuerpo rígido, sin sentir el peso y adaptándose al marco. En la cabeza lleva una corona real, por su condición de rey de reyes, o una corona de espinas. Aparece vestido con una
    • larga túnica, al menos desde la cintura. Las figuras de la Virgen fueron especialmente veneradas. Frecuentemente contenían reliquias. Suele ser una figura sedente, coronada y con niño. La composición suele ser rígida, sin que exista comunicación entre la Virgen y el Niño. La escultura se caracteriza por la ley de la adaptación al marco, el horror vacui, la expresividad esquemática, sin proporciones naturalistas, y la carga simbólica y alegórica. Hay ausencia de perspectiva, y destaca la jerarquía de tamaño, composición e hieratismo. La forma se subordina al esquema geométrico que impone la arquitectura. Suelen estar realizadas en piedra caliza, granito o mármol, pero también en madera o marfil. Dos espacios están especialmente reservados para la escultura: la portada y el ábside, aunque aparece en frecuentemente otras partes, como los bajos de las cubiertas, las jambas de las puertas, los capiteles o los claustros. Existen tanto relieves como escultura exenta, de pequeño tamaño, que están policromadas. La portada es la parte más escultórica, donde se encuentran, en el tímpano: el pantocrátor y el tetramorfos, en el dintel los ancianos del Apocalipsis, y en el parteluz y las arquivoltas otras esculturas, casi exentas. EL ROMÁNICO: LA PINTURA La pintura románica está, como ocurriera con la escultura, subordinada a la arquitectura. Al estar en función de la arquitectura, tiene que adaptarse al soporte arquitectónico que la contiene. Asimismo, tiene una doble función: decorativa de interiores de iglesias y didáctica (destinada a enseñar a los fieles). La pintura generalmente es mural, realizada sobre muros, al fresco o al temple. El colorido de las figuras es plano, carece de perspectiva. Las figuras representadas son hieráticas e inexpresivas, trazadas a base de líneas muy gruesas. El lugar por excelencia para colocar las pinturas es el ábside de la capilla mayor. Allí pueden encontrarse el Pantocrátor, rodeado por una mandorla o almendra mística, con características idénticas a los tímpanos esculpidos. A veces el Pantocrátor es sustituido por la Virgen sedente, con el Niño sobre sus rodillas. Otros lugares que se decoran con pinturas son las bóvedas de cuarto de esfera de los absidiolos, y los muros curvilíneos del ábisde, donde sulen colocarse figuras de profetas y de santos. Las fuentes de inspiración suelen ser los mosaicos bizantinos y los Beatos mozárabes. Las muestras más significativas de la pintura románica se encuentran en los ábsides de las iglesias de:
    • o San Clemente de Tahull y o Santa María de Tahull o Las bóvedas del Panteón de los Reyes de San Isidoro, en León. EL PANTOCRÁTOR. La obra se conserva en el Museo Nacional de Arte en Barcelona, Cataluña Al recoleto pueblecito de Tahull, en el leridano valle pirenaico de Bohí, llegan, avanzado el primer cuarto del siglo XII, dos pintores que se encargarían del recubrimiento ornamental de las dos iglesias románicas de Santa María y San Clemente. Son dos artistas de procedencia italiana, pero que han incorporado las técnicas expresivas de miniaturistas y muralistas hispanos. El pintor de Santa María ha pintado antes dos conjuntos importantísimos: San Baudelio de Berlanga (Soria) y la Vera Cruz de Maderuelo (Segovia), y como "maestro de Maderuelo" es por el momento conocido. La pinturas de Tahull, en la actualidad en el Museo de Arte de Cataluña de Barcelona, constituyen la más alta cima del románico catalán y una de las cumbres de la pintura medieval, si bien nuestro examen se limitará al ábside de San Clemente, el episodio más genial de las dos iglesias. La perfección del ábside se explica por la simbiosis de un artista excepcional y una tradición tenaz de búsqueda de recursos expresivos de varias escuelas. Tres corrientes artísticas han de señalarse en el camino que desemboca en esta obra maestra: la bizantina, con su espiritualidad solemne, difundida por todo el Mediterráneo y que el artista aprendió en Italia; la árabe, con su caligrafía ornamental, que rompe el hieratismo de las fórmulas bizantinas, y la mozárabe, que en las miniaturas del Beato de Liébana ha conseguido con su sinceridad naturalista dotar a los rostros de una fuerza expresiva poderosa. Cuando finaliza el siglo X en el monasterio de Ripoll se ha formado una escuela de miniaturistas catalanes y de otras regiones, que son capaces de fundir estas corrientes, y de raíces tan variadas se nutre el pintor de San Clemente, quien asume y eleva todos los ensayos del arte anterior. En principio un ábside ofrece una superficie poco propicia para la expresión plástica, pero los artistas románicos aprendieron a convertir su curvatura en un recurso intensificador y se sintieron tan cómodos para diseñar sus composiciones como en una superficie plana. Y su función de cabecera de la iglesia, cobijadora del altar y punto de referencia de los ritmos de las naves, convirtió al ábside en el lugar clave de las representaciones iconográficas. A veces se distinguen tres zonas: la superior,
    • el cielo, con Cristo Majestad y los Evangelistas; en medio, la Iglesia con la Virgen y Apóstoles; en una franja inferior, más estrecha, la Tierra, con símbolos y juegos de colores. La imagen nos muestra una Teofanía, es decir una manifestación plástica de la Divinidad. En el cuarto de esfera del ábside aparece Cristo en Majestad. Se trata de una figura grandiosa, descomunal, preponderante, circundado por el óvalo de la perfección divina o mandorla mística, impone reverencia y temor. La fijeza e intensidad de su mirada son sobrecogedoras. Estamos ante el Cristo Juez del Apocalipsis, señor del Alfa y la Omega, del principio y del fin. Es un Cristo bendiciente y dominador, revestido de gloria en su trono, que sostiene en su mano izquierda el libro de su doctrina, el cristianismo, en la que señala "Ego sum lux mundi" (Yo soy la luz del mundo), y que apoya sus pies sobre un horizonte curvo, el mundo. Lo acompañan en su cielo y a sus plantas en círculos o ruedas sostenidas por ángeles, los vivientes del relato apocalíptico: el hombre, el toro, el águila y el león, que constituyen el Tetramorfos, el conjunto de los símbolos de los cuatro evangelistas. Debajo del Cristo triunfante o Pantocrátor, en la altura intermedia del ábside, entre el Cielo y la Tierra, se presenta el cortejo celestial de los Apóstoles y la Virgen. Se trata de uno de los frisos más bellos, solemnes y expresivos del Románico, riquísimo en la combinación y matización de los colores, en donde predominan los rojos, azules, blancos, ocres y verdes. Rigurosamente frontales y simétricos, separados entre sí por una escueta arquería, estos personajes son portadores de símbolos de la verdad y de la redención, así la Virgen lleva en sus manos la copa de la sangre redentora. El ábside de San Clemente es un emblema del Carácter litúrgico, simbólico y eclesial del arte Románico. En el mundo fragmentado y tumultuoso de la Edad Media, los eclesiásticos impusieron un sistema autoritario y unificador del pensamiento y de la vida la organización teocrática. El templo románico fue concebido como palacio de Dios en la Tierra y como lugar señalado para que el hombre entrara en contacto con el mundo sobrenatural y con los secretos de la fe. Los maestros pintores fueron los encargados de desarrollar sobre los muros de este y otros templos del Pirineo programas iconográficos que ofrecían a los fieles elementos de información, de piedad y de exaltación religiosa. ARQUITECTURA E INTERIORES: 1) ALEMANIA 2) INGLATERRA 3) ESCANDINAVIA Alemania
    • Durante el período románico, Germania ocupa lugar preponderante entre las naciones de Europa.. Los emperadores germánicos, descendientes de Carlomagno, tienen siempre el propósito de restablecer en su integridad el Imperio carolingio. En el Rin, los emperadores impulsaron personalmente la edificación de grandes catedrales, los príncipes y obispos, sus vasallos, enriquecieron las ciudades con nuevas iglesias, y hasta las mismas princesas participaban de este entusiasmo general. La característica, sin embargo, de la escuela románica en Alemania es la persistencia de las formas y gustos de la época carolingia. Todos los tipos de la construcción carolingia se repiten en la Germania románica, lo mismo los edificios de planta concentrada, que los de planta basilical con columnas, de imitación clásica. Las iglesias de este tipo basilical son las más abundantes en la época románica en Alemania. Están cubiertas con un techo plano de maderas pintadas y las naves divididas por hileras de columnas con capiteles, que bárbaramente quieren imitar los modelos antiguos. El fuste de las columnas es de una sola piedra, como lo eran a veces también en la antigüedad, pero los constructores no se atreven a apoyar los arcos de los muros divisorios únicamente sobre columnas así aisladas y la alternan de dos en dos, con pilares cuadrados, a los cuales atribuían mayor resistencia que a los fustes cilíndricos. Muchas de las iglesias románicas alemanas tienen dos ábsides, uno a cada extremo de la nave, disposición tradicional desde la época romana, pues de encuentra ya en la basílica Ulpia, en Foro Trajano. Que subsistió en la época carolingia, lo podemos apreciar en la planta basilical con dos ábsides afrontados de la iglesia del monasterio de San Gall. A veces, en la pared circular de los ábsides se abren en el grueso del muro, absidiolas; otras veces se construyen también ábsides en el crucero, como en la abadía de Konigslutter. Sin embargo, la circunstancia especial de los dos ábsides mayores afrontados, uno a cada extremo del edificio. Obliga también muy pronto a suponer dos cruceros correspondientes a estos dos ábsides para dar sometía a la iglesia; sólo que, habiéndose introducido después la costumbre de disponer una girola alrededor de uno de dichos ábsides mayores, acabó de caracterizarse éste como santuario, mientras el otro, en el extremo opuesto, quedaba reservado al coro. Los ejemplos más típicos de estas basílicas son las dos grandes iglesias de San Miguel y San Gotardo de Hildesheim. La iglesia de San Miguel de Hildesheim tiene tres naves, con las columnas combinadas con Pilates y los dos ábsides con los dos cruceros; fue comenzada en 1001, aunque no se consagró hasta 1733. Esta gran iglesia del abad Bernward fue imitada un siglo más tarde en la nueva iglesia de San Gotardo del mismo Hildersheim, sólo que en ésta la girola de uno de los ábsides forma una corona de columnas. Las dos iglesias de Hildesheim habían sido cubiertas con el techo plano tradicional; las vigas y las ménsulas estaban policromadas y los ábsides cubiertos de pinturas al fresco. Las bóvedas faltaban en absoluto, a excepción de las pechinas del ábside y en la girola y en ciertas partes de las naves laterales. En este primer período del estilo románico alemán también hallamos un nuevo grupo de iglesias de planta concentrada, esto es, que puede inscribirse en un cuadrado o en un círculo. Son las formas monumentales que responden a la continuación del tipo de edificio del a época carolingia, que no tenían la planta de basílica, como la capilla de Aquisgrán.
    • Interior de San Miguel de Hildesheim Pero las obras más importantes de la arquitectura románica alemana son las tres catedrales renanas de Spira, Maguncia y Worms. La catedral de Spira se comenzó, con el plan de proporciones grandiosas que conserva hoy. Separan las naves laterales de la gran nace central doce poderosos pilares a cada lado, de los que sobresalen las medias cañas de columnas en que se apoyan los arcos torales. La cripta, que sirvió de panteón real, ocupa no sólo el ásbside, sino también el subsuelo de la nave trasversal. El edificio quedó terminado hacia el año 1060. Exteriormente, lo caracterizan unas grandes torres cuadradas que ocupan los extremos del crucero; sus muros de fachada se hallan rematados con las galerías o triforios exteriores, que forman como un coronamiento del edificio. La catedral de Maguncia fue erigida en el siglo X por el obispo Willigis, pero la construcción de la obra duró hasta fines del XI. Tiene la disposición típica de los dos ábsides afrontados, una alta torre octagonal en el crucero y cuatro torres más en los extremos de las naves, que producen un efectote majestad y grandeza incomparables. La catedral de Worms tiene también del doble ábside, y en los dos cruceros se levantan dos grandes linternas octagonales y cuatro torres circulares en los extremos de las naves. Su consagración debió de afectarse en el año 1181, pero tiene la misma disposición de los pilares, la misma sobriedad en la decoración que la Spira y Maguncia, lo que demuestra que los arquitectos alemanes pensasen sobre toso en impresionar el ánimo por la complicación del conjunto del organismo constructivo. No obstante, el resultado no corresponde a sus esfuerzos. Esta abundancia de torres produce confusión al exterior, y en interior tampoco puede alabarse la disposición de los dos ábsides afrontados, que por su simetría causan monótono efecto. Como las iglesias carecen realmente de fachada, hay que entra en ellas por las puertas laterales, y una vez dentro, el
    • espectador experimenta rara confusión, solicitada su atención por los dos ábsides,ambos con su crucero, como si fuese cada uno de ellos el santuario. Catedral de Maguncia Catedral de Spira Catedral de Worms Inglaterra En cuanto a Inglaterra, la fuerte penetración espirital de los monjes irlandeses había dejado señales artísticas en la Gran Bretaña. Más tarde, con la invasión danesa, se inició cierto gusto por las decoraciones características germánicas. Pero ya a principios del siglo XI la corte ingglesa empezó a sentir un apasionamiento grande por el arte francés de Normandía. Por esto al estilo románico inglés se le llama estilo normando. En las plantas de las primeras iglesias románicas inglesas se nota la particularidad de la gran longitud de las naves y muchas veces los ábsides son cuadrados, terminando en línea recta, dispocición también peculiar del antiguo estilo sajón. Las criptas, como en Alemania, ocupan el crucero y el ábside, con macizos pilares que les dan un aspecto de seriedad extraordinaria. Las naves laterales están separadas de la central por pilares cuadrados que tienen en resalte una media caña de columna, que parece destinada a sostener un arco toral de una cubierta de bóveda por arista. Otro detalle característico de las catedrales inglesas del estilo anglonormando es que éstos pilares cuadrados, con molduras están a veces alternados con gruesas columnas cilíndricas, decoradas con una ornamentación geométrica en zigzag y estrías helicoidales. Sobre el crucero se levantaba una gran torre linterna, que después había de llegar a constituir el elemento capital de las catedrales góticas inglesas. Muchas veces las naves laterales tienen dos pisos, con tribunas altas cubiertas de bóveda por arista, aún cuando en la nave central, de mayor anchura, continúa la tradicional cuberta de madera. La decoración se reduce a los motivos geométricos del estilo normando del Continente; los mismos capiteles son simples formas cúbicas, con sencillas molduras en los ábacos y en las basas. El primer monumento de éste estilo sería la abadía de Westminster, construída, antes de la invasión, por los arquitectos franceses Guillermo de Malmesbury y Mateo de París. No bien ocupada Inglaterra, los barones normandos reconstruyeron la catedral primada de Canterbury, en la cual quedan, de la obra normanda, la cripta, el coro occidental, la torre y además un pórtico que da acceso a la escalera. La primitiva catedral de Canterbury era obra sajona, construída en el siglo VII, pero, casi correspondiendo a los deseos de los normandos, poco despúes de la conquista hubo de ser destruída por un incendio. El nuevo obispo la reconstruyó en menos de siete años, según el modelo de la iglesia de su antigua abadía normanda, de esta manera quedó trasformada en una basílica con tres naves, de planta muy semejante a las iglesias románicas del otro lado del canal.
    • Otras grandes catedrales de estilo románico anglonormando son las de Winchester y Worcester, con una cripta magnífica, la de Durham, construída del 1093 al 1128; las de Ely, Peterborough, Chichester, Lichfield, Norwich, etc. La catedral de Durham, que es la mejor conservada de todas las catedrales normandas inglesas y la que ha sufrido minos restauraciones, consera aún la cubierta antigua, sin las bóvedas góticas que desfiguran a las demás. Catedral de Durham Catedral de Norwich. Inglaterra Países Escandinavos Al estudiar las infiltraciones del arte románico en los países escandinavos hay que empezar por Suecia, aunque fuera emangelizada más tarde que Noruega. Pero Suecia, cuyo estilo arquitectónico depende del románico alemán, tiene menos originalidad de formas y , por lo tanto, ha de avecinarse a las descripciones de las catedrales renanas. La catedral sueca más importante es la de Lund. El gran ábside acaba rectangular, y una vasta cripta se extiende casi hasta la mitad del subsuelo de la iglesia. Al exterior tiene las galerías altas, como las catedrales del Rin, torres cuadradas y puertas con tímpanos decorados. La catedrla de Upsala, semejante a la anterior en su diposición general, aunque de estilo gótico francés en sus alzados, es de ladrillo con grandes ventanales al estilo de las catedrales germánicas. Dinamarca posee las dos catedrales románicas de Ribe y Viborg, más imcompletas que la de Lund. La de Ribe, con el ábside cuadrado simplicísimo, ha sufrido pocas alteraciones. La catedral de Viborg tiene una cripta grandiosa. Además de estas iglesias de planta basilical, hay, en Seeland, la iglesia de Kallundborg, que parece imitar un modelo carolingio de planta concentrada. Tiene torre central cuadrada y cuatro torres octagonales en los extremos de la cruz. Como resto de arquitectura civil románica en Dinamarca, queda el donjon cuadrado del famoso castillo de Elsenor, muy cerca del mar. En Noruega, la arquitectura románica presenta caracteres especialísimos. Los fiordstienen hermosas iglesias de madera, cubiertas de entrelazados y ornamentación, cuya fecha de construcción es difícil de precisar. Por la planta y la disposición que infiere en estos edificios debían de imitar antiguos tipos de edificios germánicos de madera, con una gran literatura central sostenida por troncos cubiertos de esculturas y entrelazados, y con un ábside, flanquedo por dos absidiolas , en el fondo de uno de los brazos de la cruz de la planta. Finalmente, alrededor de la iglesia corre una galería exterior de circulación. Las puertas de estos edificios noruegos tienen relieves con escenas de la leyenda de los Nibelungos. En el
    • interior, los pies derechos, los bancos, los púlpitos y las vigas están esculpidos con gran complicación de motivos omamentales y dragones monstruosos, de colas entrelazadísimas en infinidad de líneas combinadas. Es un supervivencia de la decoración teutónica basada en elementos zoomórficos. Además de estas construcciones de madera, hay algunas iglesias y edificios de piedra, el más importante de los cuales es la catedral de Trondhjem, con crucero románico y una torre linterna en el centro. Este tipo de iglesias se encuentran también en Dinamarca, y lo que es más singular, en Islandia, isla desprovista de bosques en absoluto, de lo que resulta que al aprovechar aquel tipo de construcción de madera se realice una verdadera traducción en piedra. Catedral de LundPuerta Catedral de Bamberg Iglesia de Gols Bibliografía: Historia del Arte por José Pijoan. ARQUITECTURA E INTERIORES : 4) FRANCIA 5) ESPAÑA 6) ITALIA Francia . Características Principales: .Francia es el país del románico por excelencia. Su geografía se encuentra salpicada de grandes catedrales románicas, monasterios e iglesias, que abarcan todas las épocas y estilos medievales. .Amplias y luminosas, o envueltas en penumbras, las iglesias románicas de Francia exaltan la fe del pueblo. Las esculturas que las adornan interpretan igual sentimiento.
    • .En Francia, el Románico Alcanzará gran vigor y difusión gracias al Monasterio de Cluny (desaparecido en su mayor Parte), centro irradiador del nuevo arte. Surgieron varias escuelas o centros Artísticos, cada uno con características particulares y propias Iglesia de St. Senin en Toulouse Es una edificación mucho más compleja que la de construcciones anteriores. Construida con planta de cruz latina, con el tronco más largo que los tras dos segmentos que se abren a ambos lados. Esta característica proporcionaba una nave central mucho más espaciosa gracias a esos brazos transversales denominados cruceros. Era allí donde se situaban los peregrinos que había recorrido un largo camino para asistir a los ritos religiosos, que se realizaban en el compartimento más pequeño del edificio: el ábside del extremo oriental. La nave central estaba flanqueada por dos naves laterales a sus costados, que interiormente se prolongaban a través de los brazos del crucero formando un deambulatorio (sitio para pasear). El deambulatorio albergaba diversas capillas, la mayor de ellas estaba dedicada por lo general a la Virgen María, por lo que recibía el nombre de Capilla de la Señora. .El conjunto formado por el ábside, las capillas y la zona del deambulatorio se conocía como ábside de peregrinaje. Las naves laterales estaban cubierta por bóvedas de arista. En el exterior, la elevación de los tejados hace destacar la nave central y el crucero. Esto es así por una decisión del arquitecto que de esta forma reducía el riesgo de incendio en el núcleo central de la iglesia. Pero el motivo más importante para esta elevación de los tejados era el de hacerle una casa al señor con toda la majestuosidad posible. Esta altura de la bóveda obligaba a construir galerías por encima de las naves laterales, así obtenemos una visión de semipenumbra causada por la gran distancia entre los ventanales y la nave. Iglesia de St. Sernin, en Toulouse (Francia)
    • Planta Vista Interior España . Características Principales: .En lo concerniente a España, los edificios románicos religiosos no alcanzaron nunca la monumentalidad de las construcciones francesas, o de las construcciones que más tarde levantaría el arte gótico. Los primeros edificios tenían gruesos muros y pequeños vanos por los que entraba del exterior una tenue luz. Después hubo una evolución en la construcción de los muros que permitió aligerarlos y abrir ventanas más grandes. .El material más preciado pero también el más caro fue la piedra. Casi siempre se utilizaban rocas duras. También se utilizaba la mampostería, con piedra labrada en las esquinas, ventanas y puertas. Se utilizaba el ladrillo cocido, la pizarra o cualquier tipo de sillarejo. El acabado final era de pintura y revoco, tanto para la piedra como
    • para el mampuesto. El colorido en la arquitectura románica fue generalizado, lo mismo que lo había sido en los edificios romanos. .En España el arco más usado y característico fue el de medio punto aunque se usó también el arco de herradura y el arco apuntado. El arco de medio punto fue empleado exclusivamente a lo largo del siglo XI y primera mitad del XII. Si se quería alcanzar determinadas alturas se hacían muy peraltados.Muchos arcos se construyeron doblados con la intención de que adquirieran mayor resistencia. Más tarde, en las portadas, los arcos de medio punto se fueron formando con arquivoltas, sucesión de arcos concéntricos decorados con simples molduras o con ornamentación vegetal o geométrica. .Los contrafuertes son gruesos muros continuos, verticales, que se colocan a los lados de un arco o bóveda para contrarrestar su empuje. En la arquitectura románica son siempre visibles siendo uno de los elementos que más la caracterizan, sobre todo en la arquitectura española. .En los edificios españoles las torres se pueden ver ubicadas en diferentes puntos de la iglesia, en los laterales, sobre el crucero y en casos muy especiales sobre el tramo recto del ábside. Basilica de santiago de compostela Pertenece a la idea de gran iglesia de peregrinación, que se caracteriza por tener planta de cruz latina (brazos desiguales, más largo el longitudinal), un crucero grande (casi 70 metros), una girola o deambulatorio (nave que gira en torno a la capilla mayor y permite andar alrededor del sepulcro del santo; situado éste normalmente en una cripta debajo del altar mayor) y tribuna (situada encima de la nave lateral y con la misma anchura que esta). Tiene tres naves, una central y dos laterales. Basílica de Santiago de Compostela (España)
    • Planta Vista Italia . Características Principales: .El románico en Italia guarda diferencias notables estéticas para nuestro ojo, más acostumbrado a las formas y estéticas del románico pleno y tardo románico desarrollado en gran parte de España y Francia. .En Italia, las plantas y alzados están en deuda con el mundo de las basílicas paleocristianas, con columnas que separan las diferentes naves. .Otra característica estética es la profusión de galerías con arcos sobre columnas que decoran muros de fachadas, cabeceras, etc. Basilica de San Ambrosio. Milán El material de construcción empleado es pobre (principalmente ladrillos de diversos colores, piedra y yeso blanco) y su proveniencia es local. Con los mismos materiales se realizaron los edificios del entorno. La renuncia a emplear materiales más preciosos traídos de Oriente se debe a la sensibilidad del tiempo, que ya no piensa en la materia opuesta al espíritu. Respecto a la iglesia original, la nueva hereda escrupulosamente la planta: tres naves, ábsides y cuadripórtico. La planta interna de la basílica es longitudinal y tiene las mismas dimensiones del pórtico (si se excluyen de las medidas los ábsides). La fachada es larga y baja, típica también de las demás edificaciones de campo; su forma expresa el apego a la tierra que tanto influye en la concepción que fundamenta el proyecto de la iglesia. Presenta dos logias sobrepuestas. La inferior tiene tres arcos iguales y se une con el perímetro interno del pórtico. En cambio, la superior tiene cinco arcos que aumentan en altura siguiendo el perfil de las pendientes. Tiene también bandas lombardas. Basílica de San Ambrosio de Milan Planta
    • Vista Interior .Buscador: Google. INDUMENTARIA En esa época se consideró inmortal la botonadura en los trajes femeninos porque implicaba el hecho de poderse desnudar con rapidez, por esto se tenían que coser y descoser diariamente la camisa, llamada chainse. La otra prenda que acompañaba a la camisa, y que también se cosía diariamente, consistía en una túnica larga muy amplia ajustada al talle con una especie de chaleco que sin duda, es el antecesor del corsé.
    • Se hicieron muy comunes los cinturones y las escarcelas o limosneras colgadas. Escarcelas Cinturones En cuanto a la indumentaria masculina consistió también en camisa y túnica corta con la diferencia de una abertura al centro de la camisa para facilitar la cabalgata y un botón que cerraba el cuello, agregaban a su indumentaria unas largas calzas de nombre cuissards ajustadas a la cadera sobre las que se enrollaban bandas de colores. La indumentaria del pueblo consistía en un sayo o túnica media pierna provista de capuchón. Las mujeres la llevaban larga. Respecto al tocado, se trataba de cortas capas provistas de capuchones. Otro adorno de la cabeza era el tocado de tela blanca almidonada en forma de corona sujeta con barboquejo
    • Durante mucho tiempo, en Francia se siguió la moda del surcot o sobrecota tanto para hombres como para mujeres. Se componía de túnica estrecha provista de mangas y cinturón. Las mujeres agregaban un manto atado al pecho con una cintilla. Las doncellas trenzaban sus largos cabellos adornándolos con coronas de flores naturales. Las casadas por su parte los cubrían con una cofia blanca. En Alemania vistieron dos túnicas, una con mangas y la otra sin ellas pero de diferente color, como una especie de jumper. Gracias a las cruzadas de la edad media, los pobladores de Europa pudieron disfrutar lujosas telas de oriente, confeccionando sus trajes con terciopelos, linos, sedas y algodones. GRÁFICA En la gráfica romana el libro era el centro del saber los temas que contenían eran bíblicos, el tipo de letra era simple y tradicional. Los manuscritos iluminados eran textos que se complementaban con dibujos; éstos se desarrollaron a partir de la invención del libro, es decir, cuando se abandonó los
    • rollos de papiro y pergaminos y se adoptó el formato de los códices elaborados por la unión de hojas. En la edad media, tanto el escriba como los iluminadores eran monjes que trabajaban en las scriptorias de los monasterios. Generalmente varios artistas compartían la decoración del libro y durante el proceso, el maestro escribano dejaba espacios en blanco para los ilustradores con las instrucciones a seguir. El arte de los manuscritos iluminados se desarrola a través de toda la edad media, lograndose verdaderas obras de arte. Tenían un carácter religioso y la tecnica se reservaba casi exclusivamente para la realización de biblias con las cuales se adornaban los altares de los papas reyes y grandes monasterios. Los escritos se adornaban con hermosas pinturas en miniaturas, es asi que las letras capitales, los márgenes e incluso páginas enteras eran profusamente decorados con temas muy variados: dibujos geométricos, vegetales, animales y figuras humanas.
    • Fuentes bibliográficas: buscador google y apuntes