La educación
cívica en
Paraguay
un análisis curricularY apuntes sobre Ética
Periodística
4
Ficha técnica:
Semillas para la Democracia
Marta Ferrara
Directora Ejecutiva
María Jesús Bogado
Directora Ejecutiva Adju...
5
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación
Índice de contenido
Introducción	 11
Estela Ruiz Díaz y Oscar Torrents...
6
El reportaje audiovisual en Paraguay	 59
Manuel Cuenca (con apoyo audiovisual. Ver DVD al final del Manual)
Reportaje au...
7
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación
Ética y Calidad Periodística	 81
Susana Oviedo y Alcibiades González D...
8
9
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación
Manual de Técnicas
de Periodismo de
Investigación
Y apuntes sobre Étic...
10
11
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación
Introducción
La investigación y la ética periodística en el Paraguay
...
12
A los periodistas también nos consta que aceptar más o menos información editorializante,
también es nuestra responsabi...
13
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación
MANUAL
Entendiendo la importancia de este rol, el ciclo de talleres d...
14
La originalidad de este libro radica en brindar nociones universales filtradas por la experiencia
periodística en el Pa...
15
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación
Periodismo de Investigación
Miguel H. López*
“El periodismo cotidiano...
16
Géneros Persuasivos o de Opinión (Lo que creo, lo que pienso): es el tipo de narrativa
periodística más antiguo. En el ...
17
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación
Por su naturaleza, el PI es inalterablemente informativo. Sin embargo...
18
A esto es imprescindible agregar que en todo el proceso el periodista debe desarrollar una
combinación de métodos y téc...
19
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación
El reportero que incursiona en esta línea es consciente de que su tra...
20
Infinidad de trabajos protoinvestigativos, periodísticamente hablando, emergieron en Euro-
pa, están en libros de grand...
21
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación
Las dificultades de acceso a información de fuentes públicas y privad...
22
Internet es muy útil porque permite identificar y hacer contacto con fuentes internacionales,
académicas, periodísticas...
23
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación
La evolución del periodismo
investigativo en Paraguay
Andrés Colmán G...
24
La pasión de investigar
Aunque el escritor colombiano Gabriel García Márquez, gran maestro del periodismo latino-
ameri...
25
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación
Edward Bock, Mark Sullivan, Samuel Hopkins, Morton Mintz, Ralph Nadde...
26
La consolidación del periodismo investigativo en Estados Unidos tuvo un efecto reproductor
en varios países de América ...
27
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación
¡Y qué comida! Por lo común se reduce al yopará mezcla de maíz, porot...
28
Inicios del periodismo investigativo en Paraguay en los años 70: “Amarga caña dul-
ce”, en ABC Color
La mayoría de los ...
29
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación
Fue el propio director de ABC, Aldo Zuccolillo, el que propuso a los ...
30
Última Hora tuvo una primera etapa bajo la dirección del veterano periodista Isaac
Kostianovsky, más conocido como Kost...
31
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación
Algunos grandes reportajes investigativos realizados en este medio so...
32
En 2006: “La publicitaria del presidente”. Sistema Siete de Publicidad SA pertenece a Nica-
nor Duarte Frutos y es la q...
33
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación
El primer equipo, desde 1993, estuvo integrado principalmente por Sus...
34
de facultades de Medicina que imparten una educación mediocre y sin ningún control, entre
otros.
Aunque han sido ABC Co...
35
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación
4. Organizar el más completo dossier o archivo del tema. Buscar estud...
36
6. Buscar a las “viudas del poder”. Siempre hay una persona que estuvo muy cerca del tema o del
personaje que estamos i...
37
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación
Corriendo el velo de lo oculto
Reinaldo Giret*
¿Qué es el periodismo ...
38
El reconocido periodista argentino Daniel Santoro, uno de los referentes del periodismo de
investigación en la región, ...
39
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación
Características
El objetivo del periodismo de investigación determina...
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya

2,473

Published on

USAID

Published in: Education
2 Comments
16 Likes
Statistics
Notes
No Downloads
Views
Total Views
2,473
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
4
Actions
Shares
0
Downloads
0
Comments
2
Likes
16
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Transcript of "Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación - La experiencia paraguaya"

  1. 1. La educación cívica en Paraguay un análisis curricularY apuntes sobre Ética Periodística
  2. 2. 4 Ficha técnica: Semillas para la Democracia Marta Ferrara Directora Ejecutiva María Jesús Bogado Directora Ejecutiva Adjunta Proyecto Sociedad Civil Topu’ã Paraguay Gustavo Candia Director Ejecutivo Guzmán Ibarra Coordinador Componente de Periodismo Fabricio Demestri, coordinador Verónica Gauto, técnica Autores Miguel H. López Andrés Colmán Gutiérrez Reinaldo Giret Guillermo Domanizcky Manuel Cuenca Susana Oviedo Alcibiades González Delvalle Estela Ruiz Díaz y Oscar Torrents - Equipo Técnico Diseño Goiriz Imagen y Cía. S.A. Impresión AGR - Servicios Gráficos S.A. Proyecto Sociedad Civil Topu’ã Paraguay www.topua.org.py Paraguay Enero de 2012 La publicación de este manual es posible gracias al apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Los conceptos y opiniones expresadas en esta publicación corresponden a sus autores y no reflejan necesariamente el punto de vista de USAID ni del gobierno de los Estados Unidos.
  3. 3. 5 Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación Índice de contenido Introducción 11 Estela Ruiz Díaz y Oscar Torrents - Equipo Técnico Periodismo de Investigación 15 Miguel H. López Una aproximación necesaria 15 Tres razones que marcan la diferencia 17 Pautas ineludibles 18 Periodismo de Investigación - Periodismo diario 19 Algo de historia 19 Dificultades y barreras en Paraguay 20 Periodismo de Investigación desde y en Internet 21 La evolución del periodismo investigativo en Paraguay 23 Andrés Colmán Gutiérrez La pasión de investigar 24 Antecedentes en Estados Unidos: los “mucrakers” 24 Los documentos del Pentágono y el caso Watergate 25 Antecedentes en el Paraguay: el trabajo pionero de Rafael Barrett 26 Inicios del periodismo investigativo en Paraguay en los años 70: “Amarga caña dulce”, en ABC Color 28 El ejemplo cunde: el inicio de investigaciones periodísticas en Última Hora. 29 El periodismo investigativo tras la dictadura 30 Algunas claves a tener en cuenta en el proceso de la investigación. 34 Recomendaciones 35 Corriendo el velo de lo oculto 37 Reinaldo Giret ¿Es una especialidad del oficio? 37 Características 39 El cómo antes que el qué 42 “El fusilado que está vivo” 42 El informante 43 “A lo Paraguay” 44 El plan de investigación 45 La investigación periodística en la televisión paraguaya 47 Guillermo Domanizcky (con apoyo audiovisual. Ver DVD al final del Manual) Empezar a investigar: conociendo el medio 48 Diferencias entre periodismo gráfico y periodismo televisivo 48 La elección del tema 51 Grabar la historia y presentarla 51 Los recursos cuestionables 52 Casos de investigación 54 Caso 1 – Extorsión a extranjeros 54 Caso 2 – La narcocaja fuerte de Beira Mar 55 Algunas ideas finales 56
  4. 4. 6 El reportaje audiovisual en Paraguay 59 Manuel Cuenca (con apoyo audiovisual. Ver DVD al final del Manual) Reportaje audiovisual para televisión 63 Preproducción 64 Calidad– rating– ventas 64 Enfoque general de los reportajes 64 Selección de temas y duración 64 Estructura dramática: exposición, nudo, desenlace 65 Protagonista-antagonista 65 Trabajo de campo 65 Preguión 65 Plan de rodaje 66 Producción 66 Rodaje: planos recomendados 66 Reportero, entrevistado y apariciones en cámara 66 Posproducción 67 Découpage 67 Guión final 68 Grabación del relato 68 Edición 68 Efectos especiales 69 Titulación 69 Emisión 69 Evaluación 69 Conclusiones 70 Derecho a la Información y límites legales 71 Miguel H. López Aclarando conceptos 71 Libertad de expresión 72 Legislación principal 72 La Constitución Nacional 73 La Convención Americana de DDHH 75 Las leyes de calumnia, difamación e injuria 77 Intimidad, dignidad, privacidad, honra 78
  5. 5. 7 Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación Ética y Calidad Periodística 81 Susana Oviedo y Alcibiades González Delvalle Introducción 82 ¿Puede decir la verdad un periodista en relación de dependencia? 83 ¿Es lícito y ético el uso de la cámara oculta? 84 La grabadora 84 ¿Es aceptable pagar por documentos como parte de una investigación periodística? 84 ¿Tiene derecho el periodista, por ser tal, exigir su entrada a una reunión de autoridades nacionales anunciada como “restringida a la prensa”? 84 La calificación de un presunto delito 85 ¿Los espacios públicos son siempre del público? 85 La manipulación de las noticias 86 La libertad es responsabilidad 86 Los titulares del Derecho a la Información 86 Los datos de interés general 86 La venta de publicidad 87 Los límites de la libertad de prensa 87 ¿Se falta a la ética al recibir regalos? 87 El rumor no es noticia 88 Si el rumor no es noticia, la mentira, mucho menos 88 El respeto es la fuente de todo bien 88 Una sólida formación profesional beneficia a la sociedad 88 La autorregulación o autocontrol 88 Información veraz, responsable y ecuánime 88 La historia oficial 89 El primer periodista de Occidente 89 Los datos para el público 89 Independencia no es neutralidad 89 Una prensa arrogante y cínica 90 Tres cláusulas de conducta 90 Consideraciones finales 91 Bibliografía 92
  6. 6. 8
  7. 7. 9 Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación Y apuntes sobre Ética Periodística
  8. 8. 10
  9. 9. 11 Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación Introducción La investigación y la ética periodística en el Paraguay Posiblemente, hoy ya nadie duda del valor y la incidencia que tienen los medios periodísticos en la sociedad. Pasó la época en que se suponía que la prensa y, principalmente, la publicidad, eran capaces de hacer una suerte de lavado de cerebro de la persona, hasta el límite de im- ponerle una opinión ajena a sus creencias. En contrapartida, creció la visión de que la comunicación masiva más que modificar el pensa- miento de la audiencia le impone de qué hablar (Agenda setting). Es decir, la prensa comenzó a ser la gran secretaria de millones de personas desperdigadas entre sí, ocupadas de vivir o sobrevivir. La prensa, como gran secretaria de la gente, que cada vez más depende de los medios pe- riodísticos para socializar, comenzó a tener el gran poder de decirnos de qué es importante hablar esta mañana y de qué no. Es cierto, “los acontecimientos son los que marcan esa agen- da”, se diría en descargo. Pero, también sabemos, la realidad no es una sola. También ocurre hoy que la prensa, la radio y la televisión están dejando de ser los únicos que reinan en materia informativa pública. Una nueva comunicación surge con la explosión de las redes sociales, que evoluciona a pasos agigantados. En la Comunicación 2.0 las audiencias tienen mayor protagonismo en el debate que se entrecruza con los mensajes mediáticos tradicionales. Las redes sociales son el último giro de tuerca de un fenómeno que comenzó impactando con los periódicos digitales, foros y blogs, en el que las audiencias se están con- virtiendo también en emisores al decir que “la web somos nosotros”. Debemos recordar igualmente que la realidad es una construcción que la hace cada uno de nosotros en base a la información que procesamos, sea la que nos llega a borbotones desde los medios masivos, las redes sociales, otros canales de menor incidencia y de nuestro propio entorno cercano. En fin, todos esos actores se suman para que cada persona construya su propia percepción de la realidad, que puede parecernos mejor o peor, esperanzadora o an- gustiante, de acuerdo a los datos que logramos procesar. En ese sentido, gran parte de la información que consume nuestra audiencia surge de lo que llamamos noticias de actualidad, que son una serie de hechos que los medios informativos y los periodistas decidimos convertirlos en noticia, porque suponemos que son de interés general. Así, para un canal de televisión puede ser de interés general abrir cada edición de sus noticie- ros con más o menos crónica roja, con más o menos detalle de “humanización de los hechos”, como decían los manuales, aunque ello sea, generalmente, sensiblería exagerada.
  10. 10. 12 A los periodistas también nos consta que aceptar más o menos información editorializante, también es nuestra responsabilidad, porque nuestra laxitud ética admite que informemos y opinemos al mismo tiempo, mezclando lo que ocurrió con nuestra opinión sobre lo que ocu- rrió. Esa es una clara debilidad ética pues sabemos que la mezcla de información con posturas personales tiene efectos impredecibles para la gran audiencia, que, generalmente, desconoce que consume periodismo de mala calidad porque nadie sale en su defensa como consumidor y, ni tan siquiera, se lo advierten. En fin, los periodistas decidimos qué y cómo difundir, en el marco del derecho que tenemos de hacerlo por el rol que cumplimos en esta sociedad. De esa manera, queda abierta la opinión sobre la calidad del trabajo que realizamos, cuyo denominador común oscila entre el reconocimiento y la crítica, en el marco del pacto ético vigente entre el periodismo y los públicos de las sociedades democráticas. SIEMBRA Así, entendiendo el rol clave del periodismo en nuestro medio, Semillas para la Democracia, organización civil sin fines de lucro que tiene como principal objetivo el mejoramiento de la calidad de la democracia a través de la promoción de la participación ciudadana, la equidad social y el ejercicio responsable del gobierno, realizó este año el ciclo de talleres “Periodismo de Investigación y Ética periodística”. A modo de siembra y con el concurso de periodistas de trayectoria de ámbitos de la investi- gación periodística y del estudio de los principios éticos a la profesión, el proyecto desarrolló cinco talleres en puntos estratégicos del país. Entre los meses de mayo y agosto de 2011, periodistas regionales, corresponsales de medios nacionales, estudiantes y docentes de periodismo de Pedro Juan Caballero, Ciudad del Este, Encarnación, Coronel Oviedo y Asunción, así como comunicadores de los centros urbanos aledaños de las ciudades visitadas, tuvieron la oportunidad de acompañar las exposiciones del equipo periodístico del proyecto y de debatir experiencias a la luz de los condicionantes éticos de distintas zonas del país, en las que se encontró realidades bastante similares. En tiempos de la dictadura de la relativización, el proyecto apuntó a  fortalecer entre los tra- bajadores de los medios y los estudiantes del sector la esencia del periodismo, en su calidad de servicio de bien público, como lo cataloga la Constitución Nacional. En realidad, nuestra Carta Magna prosiguió la línea trazada por la Unesco, la que ofrece una acertada definición de esta profesión y del fruto de su tesonero trabajo diario: “La información en periodismo se entiende como bien social y no como un producto, lo que significa que el periodista comparte la responsabilidad de la información transmitida y es, por lo tanto, responsable, no solamente ante quienes controlan los medios, sino principalmente ante el público, incluyendo variados intereses sociales. La responsabili- dad social del periodista requiere que él o ella actúen, bajo todas las circunstancias, en conformidad con los principios de la ética profesional”.
  11. 11. 13 Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación MANUAL Entendiendo la importancia de este rol, el ciclo de talleres de “Periodismo de Investigación y Ética periodística” se centró en estas dos áreas claves: la investigación, que “saca a luz lo que otros quieren mantener oculto”, aquello que interesa a la opinión pública; y, la Ética, ese conjunto de principios de integridad, de profesionalismo y responsabilidad social de quienes ejercen la profesión. El paso concomitante tras los talleres fue la elaboración del presente “Manual de Periodis- mo de Investigación y Ética periodística”, en el que de nuevo se cuenta con el concurso de los profesionales periodistas que recorrieron nuestra geografía en el 2011. Siguiendo el orden como fue estructurado este manual, Miguel H. López compara el perio- dismo diario con el investigativo, brinda pautas ineludibles para este último, refiere las limita- ciones que se presentan en Paraguay y apunta sobre las incógnitas y desafíos que enfrenta hoy el Periodismo de Investigación en la era de las tecnologías de información y comunicación. Andrés Colmán Gutiérrez refiere los antecedentes y los inicios del periodismo investigativo en el país, el ímpetu que éste cobra tras la caída de la dictadura, ofrece algunas herramientas claves y recomendaciones indispensables para todo periodista. Reinaldo Giret no considera al Periodismo de Investigación como una especialidad del oficio, apoyado en visiones de varios connotados periodistas internacionales. En el cómo hacer pre- senta los pasos para definir el tema y la necesidad de contar con un plan de investigación para mantener la brújula de la pesquisa. La investigación periodística en televisión es presentada, en primer término, por Guillermo Domanizcky, quien compara las características del trabajo en los soportes televisivo y gráfico. Analiza el polémico recurso de la cámara oculta, la utilización de materiales ajenos y el uso de la Internet, a la luz de varios reportajes investigativos que impactaron en nuestro medio. La arrolladora fuerza del lenguaje audiovisual es el núcleo del artículo de Manuel Cuenca, quien aporta antecedentes de los reportajes audiovisuales de inicios del siglo veinte, la llegada de la televisión al Paraguay en 1965 y los revolucionarios cambios emergentes en este campo. Además, recomienda cómo hacer reportajes e informes para noticieros. El Derecho a la Información y sus límites legales desarrolla Miguel López, quien aborda el de- recho positivo y las libertades de informar y ser informado desde el enfoque de la legislación nacional e internacional. Todo el proceso de exposición y debate desarrollado por este equipo de periodistas en cin- co ciudades del país es analizado desde la ética periodística por Susana Oviedo y Alcibiades González Delvalle. Los mismos rescatan los aspectos recurrentes y coincidentes de la gira académica y brindan sugerencias de manejo ético para los colegas, como único camino hacia la excelencia profesional. Este manual, en resumidas cuentas, pretende ser una herramienta para periodistas y estudian- tes de Comunicación, quienes optaron por una labor de alto compromiso con su sociedad.
  12. 12. 14 La originalidad de este libro radica en brindar nociones universales filtradas por la experiencia periodística en el Paraguay, una carencia que aquí comienza a romperse en los ámbitos espe- cíficos del Periodismo de Investigación y en la Ética periodística. Este manual es el segundo paso y, el tercero, se espera dar durante el 2012, en que se volverá a recorrer nuestra geografía para buscar consensuar principios básicos que refuercen nuestra visión ética de la información de actualidad o periodismo. Estela Ruiz Díaz y Oscar Torrents - Equipo Técnico
  13. 13. 15 Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación Periodismo de Investigación Miguel H. López* “El periodismo cotidiano da la fotografía del suceso; el de investigación, la radiografía”. José María Caminos Marcet (1997). En este artículo se destacan los diversos géneros y las diferencias fundamentales entre el periodismo diario y el Periodismo de Investigación. Asimismo, se detallan las pautas inelu- dibles que deben tenerse en cuenta para comenzar un trabajo. Cuenta las dificultades y las barreras en Paraguay para este tipo de periodismo y apunta las incógnitas y desafíos que enfrenta el periodismo de investigación en la era de las tecnologías de información y comunicación. Una aproximación necesaria ¿De qué hablamos cuando hablamos de Periodismo de Investigación (PI)? En esta profesión, que se caracteriza por poner en relativo paradigmas y verdades muchas veces por el simple placer de ver tambalear poderosos y delincuentes, no es posible desarrollar una definición taxativa de qué es qué. No obstante, más allá de enunciaciones al respecto, existen caracte- rísticas muy claras y concretas que ayudan a determinar qué es una u otra cosa. En ese sentido, podemos decir que PI es aquella tarea periodística donde lo que se busca no es publicar hechos corrientes de interés general, que sean de conocimiento común y estén expuestos a la luz pública. Por el contrario, lo que se persigue es poner en el tapete, a partir de algún medio de información y desde el esfuerzo exclusivo del periodista, aquellos hechos de alto interés público que por su naturaleza irregular, ilegal o criminal son mantenidos ocul- tos por quienes tienen directa o indirecta participación, o complicidad en su ejecución. Dicho de otro modo, el PI es aquel periodismo original que busca traer a la luz lo que otros denodadamente pretenden ocultar, y cuya revelación hecha por el periodista representa un acto de altísimo interés público. El Periodismo de Investigación está dentro de los denominados géneros Interpretativos o Reportajes de Profundidad. Todos ellos se caracterizan por dedicarse a “producir” la noticia a partir de hechos que existen, pero que no son vistos a simple vista o están ocultos de modo deliberado o no. Si a los géneros informativos o noticiosos atribuimos el valor de lo que es u ocurre y a los géneros persuasivos o de opinión colocamos como lo que se cree, basado en el punto o los puntos de vista; es en el periodismo de explicación donde el Interpretativo se ubica en lo que se sabe, lo que hay, el conocimiento, el documento, la certeza de lo existente. * Miguel H. López, es periodista licenciado por la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y docente teoría y en géneros periodísticos, cineasta formado en Cuba y enlace intercultural con pueblos nativos guaraníes. Se desempeña como columnista del diario impreso Última Hora y periodista-editor de contenidos de www.ultimahora.com con experiencia profesional periodística de 19 años. Premio Nacional de Periodismo 1999 y Periodista Amigo de los Niños 2008. Premio Cabildo 2005 en cortometraje documental. Es consejero de la televisión pública por el Sindicato de Periodistas del Paraguay. Fue coordinador de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Nacional de Asunción con 15 años de desempeño docente. Realizó numerosas publicaciones bibliográficas sobre la dictadura y libertad de expresión.
  14. 14. 16 Géneros Persuasivos o de Opinión (Lo que creo, lo que pienso): es el tipo de narrativa periodística más antiguo. En el siglo diecinueve, el periodismo era político y literario (Martínez Albertos, 2001). Entonces, la opinión, los juicios de valor y los pareceres eran la razón de ser de esta modalidad. Estos géneros se caracterizan por basarse en puntos de vista sobre hechos, situaciones o personas. Es una prensa opinante, en la cual los pareceres y las ideas prevalecen sobre las informaciones. Así, existen los llamados comentarios, columnas de opinión, editoriales, ensayos, críticas, etc. Adquiere una actitud de solicitación de opinión (o editorializante) y pertenece al mundo subjetivo: el de las ideas y los comentarios. Géneros Noticiosos (Lo que es u ocurre): son aquellos relatos periodísticos desarrollados sobre la base de reflejar los hechos lo más aproximado a cómo sucedieron, y con el máximo equilibrio alcanzable. No hay lugar para la opinión ni el análisis; esto no significa que no deba producirse un texto con muy buena contextualización y con todos los elementos vinculados al suceso central: datos especializados, entrevistas y/o estadísticas. Según sus características, se desglosa en los géneros más pequeños o específicos como la Noticia propiamente dicha, el llamado reportaje “objetivo”, la Crónica Noticiosa o Informativa, la Entrevista Informativa, etc. Aparece en el mundo anglosajón hacia 1870, y se impone en el occidental, hacia 1920 (Martínez Albertos, 2001). Géneros Interpretativos (Lo que existe, el documento, lo que sé): se ubican en este grupo de géneros aquellas narrativas periodísticas que tienen como propósito explicar los hechos, ahondando en su análisis sobre la base de elementos, evidencias y documentos. Aparecen así el Periodismo Interpretativo, el Periodismo Investigativo o de Investigación y el Perio- dismo de Precisión o Científico. En la evolución de los géneros dentro de la periodística, la interpretativa es el último grupo que aparece, aunque encuentra sus antecedentes en remo- tos siglos. Sin embargo, es importante advertir que alcanza su afianzamiento hacia el final de la primera parte del siglo veinte. Cobra auge desde 1945, tras los acuerdos de paz de la Se- gunda Guerra Mundial. Surge allí la necesidad de un periodismo de calidad y de profundidad. Pertenece al mundo del relato por su carácter informativo. Es el in-depht reporting de los estadounidenses (periodismo en profundidad) (Martínez Albertos, 2001). Según Petra Secanella (1986), el Periodismo de Investigación no se puede ver como una simple moda política o una especialidad. La definición del término consiste en aplicar ciertas técnicas generales para solucionar problemas reales. De aquella frase ya famosa del Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, escrita en 1995 en El Tiempo de Bogotá: “la investigación no es una especialidad del oficio, sino que todo periodismo tiene que ser investigativo por definición”, la profesión evolucionó hasta demarcar de alguna manera las áreas de trabajo. El PI se transformó así en una de las ramas especializadas más destacadas. Alcanzó su mayor prestigio en la última etapa del siglo veinte, luego de importantes revelaciones producidas por redactores y reporteros. Entre ellos, se destaca el caso Watergate, del periódico The Washington Post en 1972, que tumbó al presidente estadounidense Richard Nixon (Gaines, 1996). Sin embargo, es bueno desmitificar esta tarea que está sobrevalorada por sus resul- tados reales, y porque a veces es considerada una nueva manera de desarrollar el trabajo informativo, sin reparar en que se trata de un antiguo modo de escrutar la realidad, los hechos y los actos humanos. La tarea del periodista investigador no solo se circunscribe a develar hechos y actos que los hombres públicos buscan ocultar de la gente; también indaga y revela los procedimientos privados que tienen impacto en el interés de la población –por su valor noticioso y no morboso-, y que son mantenidos en secreto. En este último caso, ha- brá que escrutar necesariamente al sector público vinculado con la fiscalización de las firmas particulares.
  15. 15. 17 Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación Por su naturaleza, el PI es inalterablemente informativo. Sin embargo, la información que en- trega escapa a la sencilla citación de versiones y contraversiones, traspasa la tarea de detallar hechos y estampar declaraciones sobre situaciones de actualidad y rebasa lo, a veces, mera- mente anecdótico. Es aquel esfuerzo profesional que pone en contexto los hechos, los explica y analiza, establece vinculaciones entre antecedentes y consecuentes. Pone en perspectiva por qué ocurren los casos que aborda y los modos en que se producen. La experiencia de las últimas décadas permite definir –sin ser determinista– que quienes se dedican a la investigación periodística son, o deben ser, aquellos periodistas de mucha experiencia. Esa trayectoria les permite conocer mejor el funcionamiento del gobierno, los mecanismos del Estado y juzgar con mayor precisión si el trabajo público está siendo bien o mal ejecutado. De igual manera es el profesional el que, a lo largo de los años fue creando una importante red de fuentes oficiales y no oficiales –que confían en él y su discreción–, que le permiten permear en distintos niveles del sector estatal o privado posibilidades de obtener información, verificación, documentos y entrevistas. Generalmente, un periodista con expe- riencia es el que podrá dar exacta lectura a documentos, interpretarlos ajustadamente y con responsabilidad, al tiempo de obtener lo necesario en entrevistas bien llevadas, y ser acertado a la hora de juzgar el comportamiento humano. En función a la honestidad profesional debe reconocerse que el Periodismo de Investigación no resuelve todo ni refleja generalmente su sobrevalorado perfil. No siempre responde a un verdadero trabajo de investigación serio y riguroso. Martínez Albertos (2001) habla de que hay mucho oropel y falta bastante rigor informativo (accuracy) en buena parte de los trabajos presentados como Periodismo de Investigación. “El verdadero periodismo de investigación es difícil y cuesta mucho dinero hacerlo bien. Pero el verdadero problema es común a todas las ma- nifestaciones del periodismo de todos los tiempos: que debe ser realizado por profesionales bien preparados y con un noble sentido de su responsabilidad ante la sociedad” (Martínez Albertos, 2001, p. 35). Tres razones que marcan la diferencia Para que una tarea periodística sea considerada PI debe cumplir inexcusablemente tres carac- terísticas básicas. Si falta alguna de ellas, hay razón para decir que no es PI. La primera es que el tema que se indaga y publica debe ser resultado del esfuerzo particular del periodista, o de un equipo de periodistas, cuyos datos hayan sido obtenidos en fuentes abiertas y cerradas –a veces oscuras–, verificados e interpretados. Resultan frecuentes las publicaciones presentadas como investigaciones periodísticas, que en el fondo fueron entre- gadas encarpetadas por sectores interesados en alguna puja política o en oficinas públicas, así como estudios efectuados por entes especializados particulares u organismos no guberna- mentales. La segunda refiere a que los temas indagados deben ser de alto interés de la población, a tal punto que su exposición a la luz pública permita descubrir errores, identificar culpables y, en consecuencia, rectificarlos en beneficio de la mayoría. La tercera es que los datos, los hechos, la información investigada se mantienen ocultos. Alguien –hombres de la función pública o privada- debe necesariamente tratar de evitar que el caso se conozca. La noticia no debe estar disponible sino debe ser resultado del escrutinio minucioso, esforzado y sistemático de los periodistas.
  16. 16. 18 A esto es imprescindible agregar que en todo el proceso el periodista debe desarrollar una combinación de métodos y técnicas rigurosos de pesquisa en la búsqueda de datos. Y debe, además, emplear más tiempo y recursos que los utilizados habitualmente para el reporte de noticias cotidianas. Autores como Caminos Marcet (1997) insisten además en la necesidad de que el periodismo investigativo recurra siempre a una diversidad de fuentes; que la tarea es de profundidad en los temas que se abordan; que obligatoriamente deben utilizarse pro- cedimientos de otras disciplinas o ciencias sociales en el proceso indagatorio, y que dentro de esta tarea no existe lugar para el error, porque la comprobación exhaustiva de cada dato es la razón de su existencia. En esta tarea, la operativa del periodista se torna más delicada y vulnerable al enfrentarse constantemente con dilemas éticos. Por este motivo, el PI es, posiblemente, al igual que el Periodismo Interpretativo, una de las tareas de prensa más expuesta a límites de tensión con respecto a la deontología profesional. Frecuentemente, el deber ser del trabajo periodístico está a prueba y obliga a repensar el camino que deberá andarse para que el trabajo final revelado no termine siendo fruto de la lesión sentida de principios, y transgreda prohibiciones legales. Pautas ineludibles En la realización de su tarea, el periodista investigador debe tener presente -desde el momen- to de determinar un tema hasta su culminación e incluso su expectativa como híper objetivo- las siguientes pautas (Cardozo, 2002): 1. Selección y orientación: los temas definidos como investigables deben ser aquellos que ne- cesitan ser puestos a conocimiento de la gente, por su alto grado de interés e impacto social. 2. Propósito: el objetivo general de toda tarea investigativa en el periodismo es buscar una reacción social y una acción rectificadora, sancionadora o condenatoria de parte de las instan- cias o instituciones afectadas u organismos encargados, públicos o privados. 3. Equilibrio: el manejo de los datos y las informaciones debe ajustarse a principios de equilibrio y ética profesional. Exige ir a lo sustancial del caso con insobornable actitud analítica y crítica. No hay lugar para la opinión. 4. Carácter científico integral y estratégico: deben conocerse y manejarse correctamente las fuentes; así como apelar a la destreza en la explicación de datos, en la aplicación de méto- dos y en las técnicas definidas para cada tarea. 5. Ética: contemplar siempre acciones y procedimientos profesionales éticos. Ésta previene contra la deliberada mala interpretación de los hechos, el provecho personal, la parcialidad y la manipulación. El periodista investigador debe moverse ineludiblemente dentro del marco de la ley. Necesita recordar siempre –como en cualquier tarea periodística- que no es juez, ni fiscal, ni policía, y que su trabajo tiene como fin develar y denunciar, no enjuiciar ni condenar. En todo momen- to, debe mantener la sensatez y el respeto a las normas establecidas. El derecho a la información del periodista no es diferente al de un ciudadano común. Por consiguiente, es su obligación evitar transgresiones, atropellos y agresividades, características atribuidas frecuentemente a los profesionales que desarrollan esta rama del periodismo.
  17. 17. 19 Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación El reportero que incursiona en esta línea es consciente de que su trabajo no será fácil. Sabe que en todo momento encontrará oposición, intentos de despiste, presiones, coacciones y amenazas -a veces hasta de muerte-, porque su presencia inficiona intereses de poderosos que buscan mantenerlo fuera de la vista de los demás. Periodismo de Investigación - Periodismo diario Sin dejar de tener presente que toda tarea periodística necesita una investigación previa para confirmar datos, cruzar fuentes y verificar hechos, el periodismo cotidiano o diario tiene ca- racterísticas diferenciales con el Periodismo de Investigación, propiamente. Ambos parten de una información con valor noticioso, pero no aplican la misma metodología. En el periodismo diario se trabaja con gente de relevancia pública, mientras el de investiga- ción se hace con personas conocidas o no y son los datos los que adquieren relevancia. Asimismo, en la tarea diaria del periodismo la iniciativa de entregar información parte de las fuentes oficiales de modo interesado y voluntario, y son mencionables en las notas difundidas. En el investigativo, en cambio, son las fuentes oficiales justamente las que eluden opinar y evitan dar información. La iniciativa de obtenerla parte del comunicador. Otra diferencia radica en que en el trabajo cotidiano generalmente el periodista espera que los hechos sucedan. En cambio, en el investigativo el periodista se adelanta a los hechos y genera la actualidad de lo que está oculto. En el periodismo diario, generalmente, la noticia la conocen todos los medios, salvo even- tuales primicias o exclusividades. En cambio, en el investigativo los materiales son siempre exclusivos y el periodista los publica después de seguir pistas, corroborar indicios, cruzar datos y demostrar hechos. Para la noticia que se hace día a día hay un horario de cierre que cumplir cotidianamente. Sin embargo, el periodismo investigativo no tiene lo diario como un fin, por lo cual no está supe- ditado a un plazo específico. Invierte el tiempo necesario que, a veces, incluso supera el mes. Finalmente, en el periodismo diario se pregunta: ¿es esto de interés general?, mientras en el investigativo la consulta es: ¿va en contra del interés general? Donde no hay diferencia posible, en cualquiera de las ramas o géneros del periodismo, es en lo que respecta a que en todos los casos, sin excepción alguna, deben respetarse pautas éticas y legales. Un aspecto que no reviste diferencia en ninguna rama del periodismo es aquél vinculado con el respeto absoluto a las pautas éticas y legales. Algo de historia Como muchos hechos de la historia, hallar el origen cierto del Periodismo de Investigación sería una tarea casi imposible. Ni los autores ni los periodistas coinciden. Desde los primeros informes de los pregones de la época de Julio César en la antigua Roma hasta alusiones con la Biblia de los creyentes cristianos, hay referencias que buscan dar sentido de precursores de nuestra materia.
  18. 18. 20 Infinidad de trabajos protoinvestigativos, periodísticamente hablando, emergieron en Euro- pa, están en libros de grandes literatos y en informes difundidos por diversos medios. Más tardíamente también aparecieron trabajos de esa índole en América Latina. Sin embargo, donde posiblemente todos coincidimos, en mayor o menor medida, es en que el famoso caso Watergate, en EE.UU. en 1972, marca un punto de referencia desde el cual efectivamente comienza a utilizarse el término investigación periodística. Principalmente con la publicación del libro Todos los hombres del Presidente, de Carl Berstein y Bob Woodward, periodistas de The Washington Post que realizaron aquel histórico trabajo que tumbó al presidente Ri- chard Nixon. No obstante, ya a principios del 1900 la tarea de los periodistas “rastrilladores de mierda” (muckrakers, en inglés), como fueron denominados despectivamente por el presidente esta- dounidense Theodore Roosevelt (1901-1909), ya venían realizando ingentes e importantes trabajos de prensa con profundidad y rigor metodológico, denunciaban hechos de corrupción tras detectar procedimientos ilegales, negociados de la clase dirigencial y empresarial estado- unidense, etc., aunque no recibían aún el nombre de investigación periodística, simplemente porque el término no había sido acuñado hasta ese momento. Siglos antes ya existían buenos trabajos dentro de esta modalidad y recibían diversas denominaciones como sinónimo de buen periodismo (William Gaines, 1996). Recién a principios del siglo veinte emergen antecedentes que van definiendo mejor el carác- ter y la línea que seguiría definitivamente esta rama del periodismo: indagar, escrutar en los temas densos, ocultos, sombríos, guardados como secretos de hierro por individualidades o grupos de poder y que revisten un altísimo interés para la población. Dificultades y barreras en Paraguay El ejercicio del Periodismo de Investigación en Paraguay adquiere particularidades comunes a los países sudamericanos con estados débiles, instituciones permeadas por la corrupción y un sector económico marcado por la ilegalidad y la evasión. Todo, en el contexto de una tra- dición prebendaria y de altos índices de corrupción. En este marco, no son pocos los hechos que buscan ser escondidos por los poderes públicos, parapoderes, mafias y sector privado corrompido. Un estudio hecho por Amnistía Internacional, capítulo chileno, arroja rasgos coincidentes acerca de las principales dificultades que enfrentan los periodistas para tareas investigativas (Faundes, 2002). Los propietarios de medios suelen ser los más frecuentes obstáculos para el desarrollo del Pe- riodismo de Investigación. Esto deriva de varias razones como las presiones de los anuncian- tes, sus redes de intereses como conglomerados económicos y sus empresas vinculadas, las presiones de cercanos al dueño del medio, la concentración de la propiedad, la interferencia directa de los propietarios, la carencia de recursos en la empresa, la inexistencia de equipos de periodistas de investigación, el mismo poder de los medios de comunicación dominantes y, a veces, la entrega de favores a los investigadores para cancelar cualquier indagación. Como segunda razón más frecuente de dificultad para el desarrollo de este tipo de periodis- mo está el Estado y sus múltiples mecanismos para impedir el acceso a información, con las trabas y presiones que ejercen sobre medios y periodistas. La impunidad de los tribunales, los juicios por difamación y calumnia de autoridades en contra de periodistas investigadores, la distribución arbitraria de la publicidad estatal y la negativa de las autoridades a ser escrutadas.
  19. 19. 21 Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación Las dificultades de acceso a información de fuentes públicas y privadas es otra de las grandes barreras que dificulta la tarea periodística investigativa. En este caso, la llamada “cultura del ocultamiento o el secreto” hace que los funcionarios obstaculicen cualquier requerimiento de información en instancias públicas. Esto se torna aún más complicado ante la existencia de una ley reglamentaria. Y en los municipios donde existen normativas de acceso, la burocracia, por lo general, conspira contra cualquier intento. Desde la perspectiva del investigador, la violencia contra los periodistas aparece como una de las causas más directas y traumáticas. La extorsión, las amenazas de muerte y los casos de asesinato de periodistas se convierten siempre en razones poderosas que afectan y frenan las posibilidades de seguir indagando. Otro factor que complica el Periodismo de Investigación en Sudamérica es la necesidad de formación, capacitación y actualización de quienes lo ejercen. El escaso apoyo estatal y priva- do deja como resultado esta materia pendiente: la profesionalización del sector. Periodismo de Investigación desde y en Internet El desarrollo de las Tecnologías de Información y Comunicación, en particular Internet, in- troduce una serie de incógnitas y desafíos en el desarrollo del Periodismo de Investigación en ese universo. Aquí existen dos aspectos que deben abordarse como razón aclaratoria. El primero es que la esencia del Periodismo de Investigación no varía. Se mantiene intacta su naturaleza de buscar y revelar hechos que alguien pretende ocultar y que tienen un alto valor de interés social, y que ello sea posible como resultado del único esfuerzo del periodista. El segundo es que la variación que aparece compete a la fuente y a la manera en que pueden o se presentan los informes, atendiendo a la posibilidad multimedial de la Red. En cuanto a las fuentes, entra en crisis el concepto de abiertas o cerradas ya que en los perfi- les de redes sociales, webs privadas y públicas, blogs, etc. existen datos particulares que por diversas razones terminan siendo depositados allí por la aparente privacidad de un perfil –o buscando cumplir con los postulados formales de transparencia o modernidad-, que termina convirtiéndose en vitrina. Existen casos en donde fotografías, datos biográficos, detalles para contactos o declaraciones posteadas terminan formando parte fundamental para completar rompecabezas que explican casos de corrupción, enriquecimientos ilícitos, desviaciones, etc., que afectan a personas pú- blicas de gran poder político y económico. Internet introdujo una variante importante en la tarea de investigación. Aparte de permitir una serie de accesos a fuentes e informaciones antes vedadas, ya de modo deliberado o por burocracia, hoy están disponibles en sitios en red de organismos nacionales o internacionales, de origen privado a público. Todo es cuestión de manejar la técnica y la paciencia necesarias para lograr resultados extraordinarios. Según Pedro Enrique Armendares (1999), del Centro de Periodistas de Investigación, el uso de técnicas computarizadas en el PI contribuye a erosionar el monopolio oficial de la informa- ción, esto, gracias a que los periodistas pueden –dependiendo de su destreza y conocimientos tecnológicos descubrir fuentes diversas para obtener los datos que los funcionarios buscan ocultar.
  20. 20. 22 Internet es muy útil porque permite identificar y hacer contacto con fuentes internacionales, académicas, periodísticas, no gubernamentales y hasta sitios de otros gobiernos, que ofrecen información relevante sobre sí mismos a los países latinoamericanos. Cuando la investigación periodística sale de las páginas de papel y los reporteros comienzan a transitar el infinito mundo de los portales digitales de noticias, la posibilidad de contar una historia revelando un hecho que se pretendía invisibilizar y que afecta a la población, se vuelve infinitamente más enriquecedor. Ésto, gracias a los recursos multimediales que ofrece este mundo virtual y que permite desarrollar presentaciones ingeniosas, creativas y más comple- tas, que no solo incluyan el texto y la foto fija, sino infografías interactivas, audiovisuales y grabaciones que ayudan a sintetizar un argumento periodístico y una demostración contun- dentes e irrefutables.
  21. 21. 23 Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación La evolución del periodismo investigativo en Paraguay Andrés Colmán Gutiérrez* Este artículo nos introduce a los tímidos inicios de la investigación periodística en el país, desde el pionero trabajo de Rafael Barret en los albores del siglo veinte hasta nuestros días, destacando los principales trabajos de los medios de comunicación escritos. Resalta el arranque en los años 70 y el ímpetu que toma esta rama del periodismo tras la caída de la dictadura. Agrega algunas herramientas claves para tener en cuenta en todo proce- so de investigación, recomendaciones indispensables para un periodista que busca develar aquello que deliberadamente se pretende mantener oculto. El desarrollo del Periodismo de Investigación como un género especializado es aún relativa- mente reciente en el Paraguay, pero ya ha logrado demostrar su importante función como contralor del poder o “perro guardián de la democracia”, sumando valiosos aportes en la búsqueda de la transparencia para procesos de construcción de ciudadanía. Aunque existen importantes antecedentes de reportajes de estilo investigativo realizados en los años ’70 y ’80, como parte de la emergencia de un modelo de periodismo empresarial más moderno, e incluso esporádicas aunque valiosas experiencias fundacionales a inicios del siglo veinte, es recién en los años ‘90, tras el derrocamiento de la prolongada dictadura del general Alfredo Stroessner (quien gobernó el Paraguay desde 1954 hasta 1989), cuando se forman los primeros equipos o unidades especializadas de investigación periodística en los diarios nacio- nales y se inician los primeros programas de periodismo investigativo en televisión. El ejercicio de la investigación periodística en el Paraguay ha sido –y sigue siendo– una acti- vidad realizada generalmente con precariedad de recursos y sin una continuidad sistemática. Aun así, ha podido develar algunos sonados casos de corrupción en esferas de administracio- nes públicas y gubernamentales, provocando en ocasiones la destitución de altos funcionarios o, cuanto menos, el inicio de investigaciones fiscales o judiciales, y si no el procesamiento y el juicio, la condena moral por parte de un sector más crítico de la sociedad hacia quienes han podido ser señalados como culpables de hechos ilícitos. Muchos de estos trabajos llegaron a obtener reconocimiento internacional y ubicaron a la prensa paraguaya en el mapa del periodismo investigativo a nivel global. En este capítulo buscamos ilustrar cómo se dio este proceso histórico en el periodismo pa- raguayo y compartir algunos consejos y recomendaciones prácticas a la hora de encarar un proyecto investigativo. * Andrés Colman Gutiérrez, es especializado en periodismo investigativo y narrativo. Actualmente es miembro del equipo de investigación y reportaje del Diario Última Hora. Presidente del Foro de Periodistas Paraguayos (FOPEP). Recibió el Premio Vladimir Herzog de Periodismo y Derechos Humanos, de Brasil, en 1985; el Premio Nacional de Periodismo Santiago Leguizamón en el 2000, y el Premio Periodista Amigo de la Niñez y la Adolescencia en el 2010.
  22. 22. 24 La pasión de investigar Aunque el escritor colombiano Gabriel García Márquez, gran maestro del periodismo latino- americano, además de Premio Nobel de Literatura, dijera alguna vez que “la investigación no es una especialidad del oficio, sino que todo periodismo tiene que ser investigativo por de- finición”, 1 en los últimos años se han ido construyendo características propias que permiten considerar la existencia de un género especializado al cual denominar “periodismo investiga- tivo” y que se elabora mas allá de la cobertura noticiosa cotidiana. Los maestros de este género coinciden en que, para que un trabajo periodístico sea conside- rado investigativo, debe reunir las tres siguientes condiciones: (Secanella, 1996) 2 : a) Debe ser una tarea hecha por el periodista y no la simple divulgación de un trabajo investi- gativo ya realizado por otro, sean organismos de justicia, policiales o personas particulares interesadas. b) Debe sacar a luz una información que permanece oculta por personas o sectores interesados en que no se divulgue. c) Debe tratarse de un tema que tenga relevancia social e interés público, y cuidarse en no invadir la intimidad de las personas (salvo situaciones excepcionales, en que los detalles de esa intimidad tengan que ver con una cuestión de interés social o manejo irregular de recursos públicos). Antecedentes en Estados Unidos: los “mucrakers” Aunque se ha instaurado la idea generalizada de que el boom del periodismo investigativo en la prensa estadounidense se inició en los años ’70, con el famoso caso Watergate, en realidad hay un momento histórico anterior muy importante, que se produce a principios del siglo veinte, con la emergencia de los llamados muckrakers (Reyes, 1996). En una época en que Estados Unidos empezaba a convertirse en una gran potencia industrial, en el imperio político y económico, atrayendo a enormes flujos de migrantes especialmente de países europeos, se comenzaron a detectar las graves contradicciones que generaba el sistema (Reyes, 1996). Remando contra la corriente de toda una industria de la información, de la propaganda y del entretenimiento, que hacía hincapié en la pujanza del nuevo imperio americano, un grupo de periodistas empezó a escarbar y a sacar de debajo de la alfombra la otra cara del “sueño americano”, la más oscura y sórdida (Reyes, 1996). Así, en una memorable serie de reportajes, Ida Tarbell 3 relató en McClure’s Magazine cómo el intocable millonario Rockefeller evadía leyes para organizar una de sus empresas más cé- lebres, la Standard Oil; Tomas Lawson 4 reveló en Everybody’s Magazine lo que ocurría en la trastienda de Wall Street, mostrando cómo movían sus hilos los mafiosos de cuello blanco; y Graham Philips 5 , en The Treason of the Senate, contó cómo operaba el gran mercado de compra y venta de favores en que se había convertido el propio Congreso de los Estados Unidos (Santoro, 2004). 1. Frase mencionada ante la 52ª Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en Los Angeles, Estados Unidos, el 7 de octubre de 1996. Parte del libro “Yo no vengo a decir un discurso”, Gabriel García Márquez, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2010. 2. Criterios de la Organización de Reporteros y Editores de Investigación de Estados Unidos (IRE por sus siglas en inglés) mencionados en el libro Periodismo de Investigación de Petra Secanella, 1996. 3. “La Historia de Standard Oil Company” fue escrita por Ida Tarbell y publicada en McClure’s Magazine durante los años 1902-1904 4. “Frenzied Finance” escrita por Thomas Lawson y publicada por Everybody’s Magazine en julio de 1904 5. “The Treason of the Senate” escrita por Graham Phillips publicada por la Cosmopolitan Magazine en marzo de 1906.
  23. 23. 25 Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación Edward Bock, Mark Sullivan, Samuel Hopkins, Morton Mintz, Ralph Nadder y el mismo Jo- seph Pulitzer (en cuya memoria se entrega el más prestigioso premio de periodismo), son algunos de los otros nombres de estos pioneros del periodismo investigativo, a quienes el en- tonces presidente Theodore Roosevelt, visiblemente molesto, intentó insultar en un célebre discurso en 1906, llamándolos despectivamente muckrakers (rastrilladores de estiércol). Los periodistas, en cambio, recogieron el guante y adoptaron el nombre como un símbolo que los volvió legendarios, y que perdura hasta la actualidad (Santoro, 2004). Los documentos del Pentágono y el caso Watergate Un segundo fenómeno de emergencia del periodismo investigativo en Estados Unidos se vivió en los ‘60, durante la llamada Guerra Fría, cuando una nueva generación de reporteros empezó a mirar con mayor desconfianza y escepticismo las versiones de las fuentes oficiales y a buscar la otra cara de las historias (Reyes, 1996). Periodistas como Ralph Nadder 6 , quien investigó a fondo los manejos turbios de la poderosa industria automovilística, especialmente la célebre General Motors, o Jack Anderson 7 , que sacó a la luz las alianzas ocultas de Nixon durante la Guerra entre la India y Pakistán, marcaron una nueva era del periodismo investigativo, que alcanzó niveles de antología con la serie de reportajes de Seymour Hersh, revelando las atrocidades cometidas por el ejército estadouni- dense en la Guerra de Vietnam (Reyes, 1996). Pero uno de los momentos cumbres se vivió en 1971, cuando el diario The New York Times inició la publicación de “Los documentos secretos del Pentágono”, procesando más de 7.000 páginas que el analista del Pentágono Daniel Ellsberg había fotocopiado clandestinamente, y que mostraban los engaños del gobierno de EE.UU. acerca de una guerra que entonces parecía ya perdida (Reyes, 1996). La divulgación, “que estremeció a la presidencia de Richard Nixon y generó una lucha por la libertad de prensa que llegó hasta el Tribunal Supremo de Justicia de EE.UU., mostraba la forma en que los gobiernos de los presidentes Dwight Eisenhower, John F. Kennedy y Lyndon B. Johnson habían involucrado a Estados Unidos en el conflicto de Indochina engañando al Congreso, a la opinión pública y a los aliados de ese país”. 8 El otro instante glorioso se inició el 17 de junio de 1972, cuando el olfato periodístico de los reporteros Carl Bernstein y Bob Woodward los lleva a intuir que hay “algo más” tras una aparente noticia policial común de ladrones capturados en las oficinas del Partido Demócrata, en el hotel Watergate (Bernestein, Woodward, 1977). Los dos sabuesos proponen a sus jefes seguir la historia, sin imaginar que tras dos años de persistente e incansable labor investigativa, acabarían desenredando una vasta conspiración política, en una serie de históricos reportajes que obligó a la renuncia del presidente Richard Nixon (Bernestein, Woodward, 1977). La hazaña acabó en un libro y una película (Todos los hombres del presidente) y le confirió un aura hollywoodiano al periodismo investigativo. 6. Ralph Nadder escribió para la Revista The Nation de Estados Unidos el artículo “The safe car you can’t buy” (El automóvil seguro que no puedes comprar) en 1959. 7. Por su reportaje de investigación acerca de la política estadounidense y la toma de decisiones durante la Guerra Indo-Pakistaní de 1971, Jack Anderson ganó el premio Pulitzer en el año 1972 8. Nota del editor: Referenciado en http://www.publico.es/internacional/381802/eeuu-publica-los-papeles-del-pentagono-sobre-la-guerra-de- vietnam, http://www.vanguardia.com.mx/revelanenganodelpentagonosobrevietnam-793283.html
  24. 24. 26 La consolidación del periodismo investigativo en Estados Unidos tuvo un efecto reproductor en varios países de América Latina, especialmente en Colombia, México, Brasil, Argentina, Chile, Costa Rica, Perú, en donde se desarrollaron -y se siguen desarrollando- interesantes experiencias, entre las cuales podemos insertar lo ocurrido en Paraguay. Antecedentes en el Paraguay: el trabajo pionero de Rafael Barrett En 1904, prácticamente en los mismos años en que los mucrakers sentaban las bases del periodismo investigativo en Estados Unidos, llegaba al Paraguay el periodista, escritor y diri- gente obrero anarquista español, Rafael Barrett (Barret, 1995). Con 29 años de edad, vino desde Argentina como corresponsal del diario El Tiempo, de Buenos Aires, para informar sobre un alzamiento revolucionario liberal contra el Gobierno provisional del general Bernardino Caballero, que se había iniciado en el Paraguay. Tras pasar tres meses conviviendo entre los alzados en armas en la zona de Villeta, finalmente decide quedarse en Asunción, donde inicia colaboraciones en diarios locales y llega a fundar el sema- nario político Germinal (Barret, 1995). En 1908, Barret publica en El Diario de Asunción una serie de artículos titulados “Lo que son los yerbales”, en los cuales denuncia la situación de esclavitud en que se desenvuelven los mensú o peones yerbateros, a merced de las grandes empresas latifundistas extranjeras como La Industrial Paraguaya o la Mate Laranjeira, que administraban los inmensos obrajes del Alto Paraná. Su divulgación le ocasionó ser perseguido e incluso expulsado posteriormente del Paraguay (Barret, 1995). En el trabajo pionero de Barrett se pueden encontrar casi todas las características del moder- no periodismo de investigación: - Un tema de corrupción e injusticia, hasta entonces inédito. - Excelente trabajo de recolección de informaciones. - Datos, cifras, testimonios, documentos. - Valentía del autor al hacer la denuncia. - Una presentación creativa y de gran calidad literaria. - Alto impacto y consecuencias (hasta ahora, un siglo después). (Como ejemplo, un fragmento de uno de los reportajes de Barrett, de la serie “Lo que son los yerbales”) Degeneración Escudriñad bajo la selva: descubriréis un fardo que camina. Mirad bajo el fardo: descubri- réis una criatura agobiada en que se van borrando los rasgos de su especie. Aquello no es ya un hombre; es todavía un peón yerbatero. Hay quizás en él rebelión y lágrimas. Se ha visto a minero llorar con el raido a cuestas. Otros, impotentes para el suicidio, sueñan con la evasión. Pensad que muchos de ellos apenas son adolescentes. Su salario es ilusorio. Los criminales pueden ganar dinero en algunos presidios. Ellos, no. Tienen que comprar a la empresa lo que comen y los trapos que se visten. En otro artículo daré a conocer los precios. Son tan exorbitantes que el peón, aunque se mate trabajando, no tiene probabilidad de saldar su deuda. Cada año la esclavitud y la miseria se afirman más irremediablemente en una maldición sola. El 90% de los peones del Alto Paraná son explotados sin otra remuneración que la comida. Su suerte es idéntica a la de los esclavos de hace dos siglos.
  25. 25. 27 Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación ¡Y qué comida! Por lo común se reduce al yopará mezcla de maíz, porotos, charque (carne vieja) y sebo. Y para por la mañana y por la noche, toda la semana, todo el mes, todo el año. Alimento tan ruin y tan exclusivo bastaría por sí a dañar profundamente el organis- mo más robusto. Pero además se trata, sobre todo en el Alto Paraná, donde los horrores que cuento llegan a lo inaudito, de alimentos medio podridos. El charque, elaborado en el sur paraguayo, contiene tierra y gusanos. El maíz y los porotos son de la peor calidad y transportados a largas distancias se acaban de corromper. Ésta es la mercadería reserva- da especialmente a la gleba de los yerbales, y pasada de contrabando de una república a otra por los honorables bandoleros de la alta banca. Así se come en la mina; ninguna labradora civilizada consentirá en cebar con semejante bazofia a sus puercos. La habitación del obrero del yerbal es un toldito para muchos, cubierto de rama de pindó. Vivir allí es vivir a la intemperie; se duerme en el suelo, sobre plantas muertas Como hacen los animales. La lluvia lo empapa todo. El vaho mortífero de la selva penetra hasta los huesos. Al hambre y a la fatiga se añade la enfermedad. Esta horda de alcohólicos y de sifilíticos tiembla continuamente de fiebre. Es el chucho de los trópicos. La tercera parte se vuelven tísicos bajo la carga de mulo que les echan encima. ¡Ay!, ¿y las delicias menudas? El yarará, víbora rapidísima y mortal; las escolopendras y los alacranes que caen del techo; el cuí, pique imperceptible que abrasa la epidermis; el yatehí pytá, garrapata colorada que produce llagas incurables; la ura de los yerbales, mosca grande y velluda, cuyos huevos, abandonados sobre las ropas, se desarrollan en el sudor y crían bajo la piel vermes enormes que devoran el músculo; la legión terrible de los mosquitos, desde el ñatihú cabayú al mbarigüi y al mbigüi microscópico que se levanta en nubes de los charcos y provoca accesos de locura en los infelices privados hasta del leve bálsamo del sueño. . . Comprenderéis que el mosquitero es demasiado caro para el esclavo de los yerbales; es el negrero financista de la capital el que lo usa. El peón yerbatero ¿con qué intentará consolar sus dolores? ¿La mujer?... En las zonas del norte la Industrial no la permite. En las del sur, sí. Por un lado le conviene tener nuevas bocas a quienes vender el hediondo engrudo del yapará. Por el otro lado le fastidia que el trabajador se distraiga. En unos sitios es negocio traer hembras; en otros, no. Las gallinas se prohíben siempre. Pretexto: causan trastornos en las mudanzas de los barbacúes. Motivo real: evitar a toda costa que el siervo goce de propiedad alguna. El 90% de las mujeres de la mina son prostitutas profesionales; a pesar del hambre, de la fatiga, de la enfermedad y de la prostitución misma, estas infelices paren, como paren las bestias en sus cubiles. Niños desnudos, flacos, arrugados antes de haber aprendido a tenerse en pie, extenuados por la disentería, hormiguean en el lodo, larvas del infierno a que vivos aún fueron condenados. Un 10% alcanza la virilidad. La degeneración más espantosa abate a los peones, a sus mujeres y a sus pequeños. El yerbal extermina una generación en quince años. A los 40 de edad el hombre se ha convertido en un mísero despojo de la avaricia ajena. Ha dejado en él la lona de su carne. Caduco, embrutecido hasta el extremo de no recordar quiénes fueron sus padres, es lo que se llama un peón viejo. Su rostro fue una lívida máscara, luego tomó el color de la tierra, por último el de la ceniza. Es un muerto que anda. Es un ex empleado de la Industrial. Fragmento de la obra de Rafael Barret “Lo que son los Yerbales”, publicado en El Diario, Asunción, 1908
  26. 26. 28 Inicios del periodismo investigativo en Paraguay en los años 70: “Amarga caña dul- ce”, en ABC Color La mayoría de los comunicadores paraguayos dedicados en periodismo investigativo coinci- den en que el primer reportaje que se aproximó a este género (excluyendo al ejemplo pio- nero y aislado de Rafael Barret, a principios del siglo veinte) fue la serie “Amarga caña dulce”, realizada por Alcibiades González Delvalle y Luis Alberto Mauro, que empezó a publicarse el 14 de febrero de 1971, en el diario ABC Color. Este matutino, cuyas ediciones empezaron a salir a la calle el 8 de agosto de 1967, marcó la emergencia del periodismo gráfico moderno empresarial en el Paraguay. Hasta entonces, la mayoría de los diarios que marcaron la vida nacional eran principalmente voceros de partidos o grupos políticos, y se publicaban más con un objetivo de propaganda que de información. Aunque algunos de esos diarios fueron convirtiéndose en medios más informativos, como el caso del diario La Tribuna, considerado “el decano de la prensa nacio- nal”, mantenían un estilo anticuado de impresión, con sistemas de plomo fundido o linotipo, en formato sábana y con escasas ilustraciones. Contenían muy poca información local y casi ninguna opinión editorial, probablemente como una forma de convivencia con los sucesivos regímenes de gobierno de tipo dictatorial, que gobernaron el país durante gran parte del siglo veinte. ABC Color, bajo la dirección del empresario Aldo Zuccolillo, introdujo el sistema de impre- sión al frío (off-set), con el uso del color y el formato tabloide, aportando un diseño visual- mente atractivo, que resultó toda una innovación en el Paraguay. También fue el primer medio en formar a una numerosa redacción de periodistas profesio- nales, dedicados en tiempo completo al oficio, aportando un contenido que en los primeros años mantenía un gradual nivel de censura o autocensura, como para no incomodar mucho al régimen dictatorial del general Alfredo Stroessner, pero que fueron creciendo en la produc- ción de reportajes y artículos críticos. En ese contexto apareció la serie “Amarga Caña Dulce”, en 1971. Por sus características, podía considerarse principalmente un reportaje social, pero contenía muchos elementos de trabajo investigativo, realizados en el terreno por los periodistas González Delvalle y Mauro. Así iniciaba el primer reportaje: Nuestro diario estuvo dando cifras, datos, estadísticas, en torno a un problema sobre el cual la ciudadanía ha tomado conciencia, y hoy sabe de la existencia de una situación que debe desaparecer para que el desarrollo de una buena área de la economía nacional salve uno de sus peores obstáculos. Y detrás de aquellas cifras palpita un sentimiento: el de los cañeros; agoniza una esperan- za: la de los cañeros; se vigoriza una frustración: la de los cañeros. Esto lo sabíamos pero queríamos acercarnos más aún a esa geografía humana, donde el miedo y la rebeldía im- potente, silenciosa, mucha contra el “patrón”, por desgracia, son el signo sobresaliente. Y estuvimos en los cañaverales del Guairá. En todas las zonas cañeras, incluyendo Tebicuary e Iturbe. Conversamos con los agricultores. Los dejamos hablar y los dejamos callar.
  27. 27. 29 Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación Fue el propio director de ABC, Aldo Zuccolillo, el que propuso a los periodistas revisar un decreto del Gobierno que establecía la zafra azucarera con la creación de varios impuestos. “Encargó a los periodistas del área económica que averiguaran el origen de tal medida, in- constitucional desde todo punto de vista. El resultado fue el hallazgo de unos privilegios des- medidos para mantener el monopolio de la venta y distribución del azúcar en perjuicio de los productores y de los consumidores, pero con grandes beneficios para los ingenios y algunos altos funcionarios que disponían dinero sin rendición de cuentas. El decreto establecía tam- bién dos medidas que dañaban directamente al cañero: una ‘zona de influencia’ de las indus- trias azucareras y el kilaje tope en las básculas de los ingenios”, relata Alcibiades González Delvalle en su libro Estudiar periodismo, ¿para qué? Los reportajes produjeron sus resultados. Según señala el periodista y educador Nelson Za- pata, de ABC Color, en su obra Periodismo de Investigación en Paraguay, citando testimonio del historiador Luis Verón, “tal fue el impacto de la publicación, que las autoridades se vieron forzadas a intervenir en la zona y fueron eliminadas por ejemplo las famosas ‘zona de influen- cia’, que le impedían a los cañeros vender producción a otros ingenios, y también se eliminó la Comisión Mixta, que fijaba el precio de la caña de azúcar, (el precio se establecía por decreto del Poder Ejecutivo)”. “Como en la mayoría de los casos de Periodismo de Investigación, también ‘Amarga caña dulce’ tuvo su cuota de persecución. Los periodistas González Delvalle y Mauro fueron ame- nazados de muerte por el hijo del propietario de uno de los ingenios azucareros. También se desató una feroz persecución contra las personas que los empresarios consideraban habían sido los informantes de los periodistas. Una segunda parte de ‘Amarga caña dulce’ volvió a publicarse en el año1972, realizada ya en forma individual por Alcibíades González Delvalle”, detalla Zapata. Aquella primera serie marcó la realización de varios otros reportajes sociales de corte investi- gativo, que convirtieron a Alcibíades González Delvalle en uno de los símbolos del periodismo más independiente y crítico durante la dictadura. Entre ellas se mencionan “De espaldas al país”, en 1977, sobre los numerosos problemas que enfrentaban los habitantes de la zona fronteriza de Paraguay con Brasil, o “Prostitución en Hernandarias”, en 1979. Luego de esta última serie, el 5 de noviembre de 1979, González Delvalle fue detenido por la policía estronista y mantenido incomunicado hasta el 21 de diciembre de 1979. Fue nue- vamente detenido el 25 de junio de 1980 por orden judicial y se lo mantuvo en la prisión de Tacumbú, hasta el 2 de setiembre de 1980. Se lo arrestó por tercera vez el 23 de setiembre de 1983 y se lo mantuvo incomunicado hasta el 8 de diciembre de 1983, en el Departamento de Investigaciones. El ejemplo cunde: el inicio de investigaciones periodísticas en Última Hora Tras la aparición del diario ABC Color, el 8 de octubre de 1973 sale a la calle el vespertino Última Hora, también en formato tabloide, aunque impreso todavía en el sistema de linotipo, con las mismas máquinas impresoras con que se editaron varios diarios históricos como La mañana, El Orden, La Tarde, El País (donde se desempeñó como jefe de Redacción el enton- ces joven Augusto Roa Bastos, antes de iniciar su exitosa carrera como novelista).
  28. 28. 30 Última Hora tuvo una primera etapa bajo la dirección del veterano periodista Isaac Kostianovsky, más conocido como Kostia, respaldado por un grupo empresarial lidera- do por el general Pablo Rojas. Interrumpió su circulación en febrero de 1976, cuando Kostia fue expulsado del país, debido a un enfrentamiento con el poderoso ministro del Interior de la dictadura estronista, Sabino Augusto Montanaro. El 13 de diciembre de 1976, Última Hora volvió a salir a la calle, bajo la dirección del empre- sario Demetrio Rojas Cardozo, ya con un nuevo sistema de impresión en offset color y un formato muy similar al de ABC Color. Esto le permitió establecer una fuerte competencia comercial y periodística. A principios de los años ’80, bajo la jefatura del periodista Fernando Cazenave, Última Hora integró un primer equipo de reportajes y trabajos investigativos. Durante mucho tiempo, estuvo integrado por un solo periodista (el autor de este capítulo, Andrés Colmán Gutiérrez), pero con el que colaboraron esporádicamente varios miembros del plantel como Aníbal Sau- cedo Rodas, Osmar Sostoa, Nicanor Duarte Frutos, Gustavo Arroyo Ligier, además de otros. Entre los temas abordados en series de reportajes se mencionan: la mafia del contrabando de ganado y rollos de madera al Brasil por la frontera seca; tráfico de drogas; explotación laboral en talleres clandestinos de confección en manos de emigrantes coreanos; la emergencia de los campesinos sin tierra; la formación del cinturón de miseria en las zonas inundables de Asunción. El periodismo investigativo tras la caída de la dictadura Tras el derrocamiento de la dictadura del general Alfredo Stroessner, el 3 de febrero de 1989, el ejercicio del periodismo alcanzó un nuevo y dinámico impulso. Durante toda la década de los ‘90 y la del 2000, se incrementó la investigación periodística, aunque con altibajos. Los principales diarios comenzaron a crear unidades o equipos de investigación periodística y a profesionalizar a sus reporteros. Aparecieron además los primeros programas investigativos en televisión. El programa pio- nero que surge en 1992 es El Ojo, conducido por Menchi Barriocanal, elaborado por Alta Producciones, que se emite por Canal 13 y dura tres años en su primera etapa. Se le suman El Túnel, en Telefuturo, con Mario Orcinoli y Guillermo Domanizcky; 9 Reporter, en Canal 9, y luego 13 Reporter en Canal 13, con Bruno Masi. Muy posteriormente llega El Informante, con Luis Bareiro, primero en Red Guaraní, luego en Canal 13. (Del periodismo investigativo en TV se ocupan con más autoridad los colegas Guillermo Domanizcky y Manuel Cuenca en otros capítulos de este libro). El diario ABC Color, clausurado por la dictadura estronista el 22 de marzo de 1984, pudo reaparecer el 22 de marzo de 1989, retomando con más fuerza el periodismo investigativo, sumando al género una nueva generación de reporteros: Mabel Rehnfeldt, Luis Bareiro Mer- sán, Roberto Sosa, Sandra López, Marcos Velázquez, Nelson Zapata, Jorge Benítez, Carlos J. Benítez, Nacha Sánchez, Nancy Espínola, Julio Benegas, Roque González Vera.
  29. 29. 31 Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación Algunos grandes reportajes investigativos realizados en este medio son rescatados por el colega Nelson Zapata (2010): En 1991: Frontera, la corrupción es el pan de cada día en el Este. En 1992: Tráfico de vehículos robados por el territorio chaqueño hacia Bolivia: “Poli-fan- tasmas”, policías inexistentes que cobraban salarios; “Licencia militar para el contrabando”, sobre la participación de militares en tráficos ilícitos. En 1994: Soberanía, sobre la penetración extranjera en la zonas fronterizas; La serie “Sexo en las calles”, sobre explotación sexual de menores. En 1996: “Salvemos a Clínicas”, sobre la precariedad de los servicios en el Hospital de Clí- nicas, conocido como el hospital de los pobres. En 1997: La serie “Chapatráfico” que de- mostró la venta sin ningún tipo de control de placas de automotores en las municipalidades del interior. En 1999: “Corrupción en la Armada”, acerca de la imposición de seguro a funcionarios civiles de la Armada Paraguaya; “Menores movidos a alcohol”, sobre la venta de bebidas alcohólicas a menores de edad. En 2000: “Uso discrecional de los bienes de la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP)”; “Maltrato y adulteración de documentos en FF.AA.”; Concesión irregular para una construcción en zona franca del Aeropuerto. En 2001: “Corrupción en la intendencia del Ejército”; Negociado en la adjudicación para la demarcación de la zona del embalse de la represa de Yacyretá. En 2002: “Escandaloso vaciamiento nunca antes visto en Petropar”; “El rostro cruel de la pobreza y la discriminación”, una denuncia sobre casos de niños con severa desnutrición. En 2003: “La cuenta secreta del ex presidente”. Luis González Macchi transfirió más de un millón de dólares a una cuenta secreta en Suiza; Una investigación sobre irregularidades en la petrolera estatal Petropar reveló la existencia de contratos leoninos para la provisión de combustibles. (El trabajo, realizado por las periodistas Nacha Sánchez y Mabel Rehnfeldt, recibió un premio de Transparencia Internacional y del Instituto Prensa y Sociedad - IPYS). En 2004: El Conavi (Consejo Nacional de la Vivienda) falseó datos para otorgar crédito a una financiera del sacerdote José Antonio Rubio, luego procesado por el desvío de un millonario fondo de ayuda para la construcción de pozos artesianos en comunidades rurales; “Merca- deres de la pobreza”. El gobierno de Nicanor Duarte Frutos entregó G. 171.100.000.000, a organizaciones de supuestos sin techos; La telefónica Copaco pagó ilegalmente 155 mil dólares a la empresa de audio textos W. Telecom, propiedad de la modelo y empresaria Zuni Castiñeira. En 2005: Registro Único del Automotor (RUA), investigación que detectó cerca de 20.000 automotores en los cuales fue posible encontrar chapas clonadas, repeticiones de números de motores y chasis; “Tráfico de armas Paraguay-Sudáfrica”, un descomunal arsenal de guerra, equivalente a la mitad de la dotación de cañones pesados de las Fuerzas Armadas argentinas, fue donado por Sudáfrica al Paraguay en1996. El arsenal se esfumó y no forma parte del in- ventario de las FF.AA. paraguayas.
  30. 30. 32 En 2006: “La publicitaria del presidente”. Sistema Siete de Publicidad SA pertenece a Nica- nor Duarte Frutos y es la que más operaciones por excepción hizo con el Despacho de la Primera Dama, además de manejar parte de las millonarias cuentas publicitarias de las bina- cionales Itaipú y Yacyretá, ambos entes fuera del control de la Ley de Contrataciones Públicas. En 2007: “El puerto privado del presidente”. La verdadera historia del puerto privado de Ni- canor Duarte Frutos; Importaciones de autos desde EE.UU. ocultan serias evasiones fiscales. Los conocidos como autos Katrina importados en mal estado desde Estados Unidos, además de una estafa al consumidor, ocultan serios delitos contra el fisco; “Itaipú: Pornográfica osten- tación de riqueza del director Víctor Bernal y sus familiares”. En 2008: “FF.AA.: Tráfico de quebracho en DIMABEL”. Unos 1.300 postes de quebracho colorado fueron extraídos de una propiedad del Ministerio de Defensa Nacional en el Chaco y acabaron en la del entonces ministro de Defensa, Roberto González; Itaipú gasta G. 11 mil millones en remedios para colorados; Itaipú y medios de comunicación. Unos 65.000 millones de guaraníes –casi 13 millones de dólares– hizo vito Itaipú en pagos a periodistas y medios de comunicación en 2007 y parte de 2008. En 2009: Millonarios contratos de Itaipú para asesores jurídicos externos, pese a tener un cuadro con casi 80 abogados propios; Secretaría de Acción Social (SAS), una inmobiliaria atendida por traficantes de tierras; Indert -Caso Teixeira. Lo que inicialmente se denunció como una advertencia sobre una posible deforestación masiva terminó desnudando un nego- ciado que se estaba preparando bajo el gobierno de Fernando Lugo, con la compra de tierras de Ulises Rodríguez Teixeira; Discrecional distribución del presupuesto, para beneficiar al Despacho de la Primera Dama, administrada por la hermana del presidente Fernando Lugo; Investigación de enriquecimiento ilícito del ministro de la Corte Suprema de Justicia, Víctor Núñez, a través de una Sociedad Anónima (Animex SA). En 2010: Itaipú reparte unos G. 73.000 millones a municipalidades. Un puñado de municipios de Alto Paraná, Canindeyú, Central y Paraguarí recibieron más de US$ 17 millones de gastos “socioambientales”, fuera del control público. Del equipo de ABC Color, la periodista Mabel Rehnfeldt es una de las que más se destacó en el género investigativo. En 2005, su labor profesional fue reconocida con el prestigioso Premio María Moors Cabot, otorgado por la Universidad de Columbia, en Nueva York. En 2008, Rehnfeldt obtuvo el primer premio –compartido con Américo Zambrano, de la re- vista Caretas de Perú- a la Mejor Investigación Periodística de un Caso de Corrupción 2007, otorgado por Transparency International para Latinoamérica y el Caribe (TILAC) y el Instituto Prensa y Sociedad (IPYS), por una serie de reportajes en que demostró como el entonces director paraguayo de la represa hidroeléctrica binacional de Itaipú, Víctor Bernal, usó su cargo público para enriquecerse de forma incompatible con sus ingresos. Paralelamente, en el diario Última Hora se vivió también un interesante proceso con la crea- ción de unidades de investigación periodística, en las que se formaron varios reporteros in- vestigadores.
  31. 31. 33 Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación El primer equipo, desde 1993, estuvo integrado principalmente por Susana Oviedo y Miguel H. López. Algunas de las series de reportajes más recordadas de esta primera etapa son: Tráfico de bebés; La corrupción en el Poder Judicial; las violaciones de derechos humanos y el hallazgo de los Archivos del Terror. Un segundo equipo se formó en 1995, coordinado por Susana Oviedo e integrado por An- drés Colmán Gutiérrez y Brigitte Colmán. Temas principales: El país de la droga (notas sobre narcotráfico), Cómo se compra una libreta de baja (corrupción en el sistema del Servicio Militar Obligatorio); Cómo se compra un registro de conducir en los municipios; Redes de prostitución infantil; La mafia del tráfico de sangre; Las redes de tráfico de armas. En el 2000, luego de un largo intervalo, se creó un nuevo equipo, más amplio y numeroso, coordinado por Andrés Colmán Gutiérrez, e integrado por Susana Oviedo, Arnaldo Alegre, Miguel H. López, Adrián Cativelli, entre otros colaboradores más esporádicos. Entre los temas abordados: Investigación sobre los casos de secuestro de María Edith de De- bernardi, María Ángela Martínez, María Mercedes Elizeche, Gilda Vargas y Cecilia Cubas; La corrupción en la salud pública; series sobre contrabando, narcotráfico y rollo tráfico en Alto Paraná, Canindeyú y Amambay; Los exterminadores de la frontera seca, sobre la actuación de grupos parapoliciales en Amambay y Mato Grosso; Invasiones y conflictos de tierra. En 2005, la unidad de investigación se reconstruye, bajo la coordinación de Andrés Colmán Gutiérrez, con la participación de Susana Oviedo, Jorge Torres Romero y Cristian Cantero. Esta es la etapa de mayor impacto alcanzado por el periodismo investigativo en Última Hora, cuando varias de las series de reportajes investigativos provocaron la destitución, la renuncia o el procesamiento de ministros y altos funcionarios del gobierno de Nicanor Duarte Frutos, como el caso del ministro de Agricultura, Antonio Ibáñez, quien perdió su cargo al demos- trarse que estaba implicado en una empresa fantasma que proveía carne vacuna a la policía, o del ministro de Salud, Julio César Velázquez, que también cayó por denuncias de corrupción. Otros reportajes producidos en esta etapa: -Corrupción en el MOPC (Caso Heisecke); Irregularidades en Tributación (caso Walde); Contrabando en Canindeyú; Narcotráfico en Amambay y Concepción; Pistas clandestinas; Presunta Guerrilla en Concepción (orígenes del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo); Rollotráfico; Proselitismo encubierto con dinero de Itaipú; Inseguridad en el sistema aeronáutico; Nuevo desvío del río Pilcomayo a la Argentina; Depredación del Alto Paraguay en manos brasileñas; Vida y muerte del ex dicta- dor Alfredo Stroessner en el exilio brasileño; Corrupción en Copaco (Caso Víctor Bogado). Corrupción en Conatel; Corrupción y espionaje - Caso Cnel. Galeano; Revelaciones del in- tento de robo al ABN Amro Bank; Enriquecimiento del entorno de Nicanor Duarte Frutos; Radiografía de los caudillos del Paraguay, región por región; Tráfico de semillas, y un caso que se convirtió en una de las más célebres primicias periodísticas: la investigación que condujo al hallazgo con vida en julio de 2007, en Brasil, del periodista Enrique Kike Galeano, a quien todos daban por muerto y desaparecido como presunta víctima de mafias. Desde el 2010, existe una nueva unidad investigativa en Última Hora, dirigida por Rino Giret, e integrada por Luis Bareiro, Patricia Vargas Quiroz, Roberto Irrazábal, Susana Oviedo y An- drés Colmán Gutiérrez. Entre los principales temas investigados en esta etapa, se encuentra el caso de evasión de impuestos inmobiliarios con propiedades del entonces presidente del Congreso Nacional, Oscar González Daher; la usurpación ilegal de tierras destinadas a refor- ma agraria por parte de políticos, ganaderos y comerciantes en Antebi Cué; la proliferación
  32. 32. 34 de facultades de Medicina que imparten una educación mediocre y sin ningún control, entre otros. Aunque han sido ABC Color y Última Hora los periódicos que mantuvieron y mantienen en forma más constante y sostenida los equipos de periodismo investigativo, también otros dia- rios han desarrollado importantes experiencias de aproximación al género. El diario La Nación, en los años 90, formó un primer equipo con la conducción de la periodis- ta Ana Bolaños. Y el actualmente desaparecido diario Noticias también desarrolló impactan- tes reportajes investigativos, en los que se destacó especialmente el periodista Mario Rubén Velázquez, quien actualmente sigue realizando trabajos del género en el diario La Nación. Algunas claves a tener en cuenta en el proceso de la investigación ¿Cómo hacemos para encarar un reportaje investigativo? La experiencia es que no hay mu- chos secretos: es cuestión de tener un buen tema, definir su importancia y ponerse a trabajar, preguntando, indagando, siguiendo la pista como un sabueso, hasta tener todos los elementos necesarios para escribir, elaborar, editar y publicar. Las técnicas y los procesos de investigación pueden variar según las características de cada tema escogido. Sin embargo, existe un proceso básico y algunas recomendaciones prácticas, que compartimos aquí a modo de simple guía y referencia. 1. Buscar el tema. La idea para un reportaje investigativo puede saltar en cualquier parte, a cualquier hora. Es conveniente tener las antenas de periodista siempre prendidas. Aunque es frecuente que el dato clave llegue a través de algún informante que busca al periodista ya reconocido, o que surja en una reunión de “lluvia de ideas” entre los integrantes del equipo y sus editores, o sea sugerido por los jefes u otros colegas, a menudo también puede estar en un dato aparentemente irrelevante leído en la prensa diaria, que el reportero investigativo ve “con otros ojos”, en un detalle anecdótico percibido en la calle, en alguna reunión social, en un viaje, en una charla telefónica. 2. Definir la historia. ¿Cuál es el tema? ¿Interesa al público, tiene relevancia social? A me- nudo nos plantean cuestiones que aparentemente pueden sonar apasionantes, pero son muy amplias e inabarcables. Hay que encontrar la punta del ovillo, la “cola de la rata”. Investigar “la corrupción en la policía” suena muy interesante como tema, pero es un enunciado muy amplio y ambiguo. Sin embargo, si hay datos concretos acerca de un comisario de policía que exige pagos ilegales por brindar protección a algunos negocios o vecinos, se puede seguir la pista, encontrar testimonios y documentos o, incluso, registrar el momento en que realiza sus operaciones. 3. Formular la hipótesis de la investigación: ¿Qué debemos encontrar y demostrar? ¿Cuáles son los pasos que debemos seguir para encontrar lo que buscamos? ¿Es posible hallar elementos concretos, en un plazo razonable de tiempo, que permitan sostener y publicar un reportaje interesante?
  33. 33. 35 Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación 4. Organizar el más completo dossier o archivo del tema. Buscar estudios, documen- tos, investigaciones previas que ya se hayan realizado acerca del tema que queremos inves- tigar, para tenerlos como una base o punto de arranque, y sobre todo para saber qué es lo nuevo que podemos aportar. Buscar en Internet si en otros países u otros medios ya se rea- lizaron investigaciones sobre temas similares y estudiar cómo lo hicieron. Confeccionar una lista de contactos, personas que puedan saber del tema, quiénes son los principales expertos, y confeccionar una agenda con teléfonos y correos, para tenerla siempre a mano durante el proceso, en caso de necesitar hacer consultar urgentes. 5. Recoger la información. Es la parte más importante, intensa, clave, y la que puede llevar más tiempo. Llamadas telefónicas, entrevistas, visitas a posibles fuentes, charlas de café. Tra- bajo de campo: salir a buscar el dato, preguntar, indagar, seguir la pista. Hacer fotos, vídeos, conseguir documentos, fotocopiarlos, clasificarlos. Casi siempre, un dato lleva a otro: no soltar el hilo, no cansarse, hasta creer que se tiene todo lo necesario y suficiente. 6. Cruzar y chequear los datos. Elaborar una especie de mapa de lo que tenemos y vamos obteniendo, en la computadora. Incluso, es mejor si lo dibujamos en una pizarra o en una cartulina grande y lo tenemos visible en una pared, para evitar que se nos escapen detalles, aunque cuidando que otros no se enteren de cuestiones claves acerca de lo que estamos in- vestigando. Escribir memos con resúmenes de lo que vamos obteniendo, tanto como ayuda memoria para nosotros como para guía de nuestro editor. 7. Desarrollar una estructura tentativa de la nota (¿o reportaje?). En base a lo que vamos recogiendo, elaborar un esquema de redacción y publicación, para saber para cuánto da. ¿Un solo reportaje? ¿Una serie? ¿Cuántos días, cuánto espacio? Ir ensayando los titulares, copetes, la ilustración que acompañará, los cuadros, las infografías, los mapas. ¿Se puede acompañar con un reportaje multimedia para la web? 8. Verificar de nuevo toda la información. ¿Está todo bien? ¿No falta nada? 9. Redactar, de la manera más creativa e interesante posible. 10. Diagramar, editar, corregir, pulir hasta lo último. Ser primero el más exigente editor de uno mismo, antes de pasarle el material al editor final. 11. Publicar y estar atentos al seguimiento, a las reacciones, a las consecuencias. Además, tener en cuenta estas recomendaciones: 1. Aunque sea un trabajo individual, apoyarse en un equipo. Dos o tres cabezas piensan siempre mejor que una. Además, en trabajos investigativos desarrollados en temas o terrenos que pue- dan considerarse “riesgosos” es positivo sentirse acompañados y protegidos. 2. Nunca quedarse con una sola fuente. Una misma historia tiene siempre más de un arista, más de una versión. Hay que oírlas y recogerlas todas. 3. Indagar, preguntar, seguir la pista incansablemente como un sabueso. Buscar la “cola de la rata” o la punta del ovillo. Siempre hay un punto por donde agarrar el tema que parece más amplio y denso, pero no es tan fácil encontrarlo. 4. Tener cuidado y resistir a las presiones internas y externas, hasta lograr la publicación. 5. Cuidar las fuentes: hay que estar cerca del poder para conseguir la información, y lejos para publicarla.
  34. 34. 36 6. Buscar a las “viudas del poder”. Siempre hay una persona que estuvo muy cerca del tema o del personaje que estamos investigando, y que por alguna razón fue alejada, dejada de lado. Esa persona puede tener un especial interés en aportar datos. 7. Dudar siempre de todos los datos que aparecen, y chequearlos uno por uno hasta obtener la plena confirmación de que son verídicos. “Si tu mamá te dice que es tu mamá, chequéalo”. 8. Cuidado con la “carne podrida” que te pueden suministrar. Presuntos documentos que parecen verdaderos, pero son apócrifos. Filtraciones dirigidas para buscar desacreditar al periodista investigador. 9. Buscar siempre el apoyo de los que saben: un experto, un guía, un baqueano. Hay siempre un Livingston, que como el famoso explorador, puede ayudarnos a llegar a donde queremos, pero no conocemos. 10. Hacer siempre un reconocimiento previo del terreno, antes de empezar a trabajar. Nunca entrar a ciegas en un tema. 11. Seguir la ruta del dinero. Esta recomendación clave, dada por el famoso informante identifica- do como Garganta profunda al periodista Bob Woodward en el caso Watergate, sigue siendo aplicable a todos los casos donde se detecta un hecho de corrupción. En algún lugar, en algún momento, alguien pagó algo, y quedó algún registro de esa transacción, de su origen, de sus conexiones. 12. Aprovechar la entrevista clave, en profundidad; sacarle el jugo. Siempre, entre todos los que entrevistamos, hay uno que más sabe: exprimirlo, sacarle todo el jugo. Establecer una buena relación para volver a llamarlo y consultarle las veces que sea necesario. 13. No apurarse en el proceso, pero tampoco perder el tiempo. El periodista de investigación trabaja a un ritmo distinto al reportero de noticias diarias y tiene una cierta licencia para inver- tir varios días o semanas detrás de un tema, sin publicar. Pero excederse mucho causa molestia en los editores y envidia en los demás colegas, que lo ven como una especie de “turista” de la redacción. Es bueno sostener rigurosidad en los plazos que se emplean. 14. Internet es una valiosa ayuda, y hay que aprovechar al máximo los recursos que permite, pero no limitarse a hacer toda la investigación en la computadora. No hay como trabajar en la calle, en el terreno, en el mundo físico. 15. Cuidar la buena presentación gráfica del reportaje, que ocupe buen espacio, llamadas en por- tadas, enlaces a otros medios. Redacción creativa, títulos gancho, buena ilustración y diagra- mación. El mejor material puede desaprovecharse si no es bien presentado y además promo- cionado con buen marketing. 16. Blindar siempre las publicaciones con documentos y testimonios creíbles, a prueba de quere- llas. Si los reportajes se escriben sin adjetivos, con documentos incontestables y, si además, antes de la publicación se busca a la persona afectada y se le ofrece la posibilidad de dar su versión en el mismo primer reportaje, será difícil que encuentre razones para amenazar o querellar, por más grave que sea el tema en el que aparece involucrado. 17. No hacerse el héroe o el kamikaze. Ser precavidos en la seguridad. Ninguna primicia vale morir por ella. ¡Los premios periodísticos se disfrutan en vida!
  35. 35. 37 Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación Corriendo el velo de lo oculto Reinaldo Giret* ¿Qué es el periodismo de investigación? ¿Cuándo estamos ante un caso que merece ser in- vestigado? ¿Cómo encarar y organizar el trabajo? El articulista plantea estas interrogantes y ensaya respuestas a partir de su experiencia como editor de la unidad de Investigación del diario Última Hora y de la opinión de reconocidos reporteros de otros países que se destacan en el arte de investigar. Consejos para cazar a “la rata por la cola”, el valor del informante y por qué valerse de un plan para investigar sin morir en el intento. ¿Es una especialidad del oficio? Se trata de una antigua discusión, pero que vale la pena traerla al tapete en momentos en que se discute reorientar rumbos en el periodismo de investigación, de cara al futuro y al avance tecnológico que está revolucionando los formatos tradicionales del periodismo e incorporan- do nuevas plataformas para la difusión de noticias. ¿Es o no una especialidad del oficio el periodismo de investigación?, una interrogante que hasta hoy despierta respuestas disímiles. Gabriel García Márquez, el maestro y escritor co- lombiano, había sentenciado de manera rotunda que “la investigación no es una especialidad del oficio, sino que todo periodismo tiene que ser investigativo por definición”. Nada más certero que la apreciación del afamado autor y periodista. La esencia del periodismo, sea de investigación o no, tiene una naturaleza investigativa innegable. La difusión de cualquier noticia conlleva la tarea previa de chequear datos, cruzar informa- ción, contrastar versiones, cotejar fuentes, en fin, una serie de procedimientos investigativos necesarios en el proceso de construcción de la noticia. Procedimientos que están a cargo del periodista que cubre un suceso y que debe llevarlos a cabo de manera eficiente para confi- gurar la noticia. Exonerar al periodismo noticioso de la obligación de indagar sobre cómo sucedieron los acontecimientos sería reducir la tarea del periodista a la de un simple propalador de versiones oficiales o de conferencias de prensa, o a la de un “resumidor” de boletines oficiales a los que nadie interesa. Este reduccionismo suele ser precisamente uno de los males que aqueja al oficio y ante el cual muchas veces los periodistas caemos rendidos, vencidos por el peso de la rutina y ganados por el sedentarismo periodístico. Desde esta perspectiva, nada más cierto que lo dicho por el Nobel de Literatura. Pero, desde el punto de vista práctico, desde la mirada de las redacciones de los medios de comunicación, sean escritos, audiovisuales o electrónicos, es factible encontrar opiniones di- vergentes a la de García Márquez. *Rino Giret, periodista. Estudió en la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina. Se inició en el diario Noticias como cronista de la sección Política. Posteriormente trabajó como editor de Política en el diario La Nación, donde se desempeñó como jefe de Redacción hasta el 2008. Tuvo a su cargo la conducción de un programa matinal de la 9.70 AM. Actualmente se desempeña como editor de la Unidad de Investigación Multimedios de Última Hora y Telefuturo.
  36. 36. 38 El reconocido periodista argentino Daniel Santoro, uno de los referentes del periodismo de investigación en la región, declara en su libro Técnicas de Investigación que “la investigación es la esencia de nuestro oficio porque el periodismo es siempre indagación y búsqueda. Pero también constituye una especialidad, ciertamente la más costosa, en términos de esfuerzo y de presupuesto, y la más riesgosa” (Santoro, 2004, p. 17). A criterio de Santoro, se trata de la especialidad del periodismo que más produce tensión entre la prensa y el poder. Otro conocido periodista volcado a la investigación, el colombiano Gerardo Reyes, quien hace más de diez años reside y trabaja en EEUU, también ofrece una visión diferente desde el punto de vista práctico. Reyes (1996) considera que desde la teoría lo dicho por García Márquez tiene mucho sentido y que se cumple en algunas circunstancias. “En la práctica, la realidad es otra. El producto del trabajo de un periodista investigador es diferente del que publica un reportero que se dedica a buscar noticias del día o escribe crónicas y análisis de determinados acontecimientos bajo la presión de la hora de cierre”, (Reyes, 1996, p. 11) expresa Reyes en su libro Periodismo de Investigación. Es que son trabajos bien diferenciados y así lo explica Reyes: “El mérito del reportero diario consiste en tener olfato para buscar un ángulo novedoso de la noticia; poner en contexto los hechos, contar con un buen directorio de fuentes, permanecer bien informado y actuar con prontitud. Por su parte, el reportero investigador trabaja en asuntos controvertidos, que no necesariamente tienen actualidad noticiosa y que casi siempre alguien no quiere que se ven- tilen” (Reyes, 1996, p. 12). En definitiva, ambas visiones tienen su cuota de razón. El periodismo es esencialmente inves- tigativo, pero la rama dedicada a la investigación requiere de condiciones y habilidades que la convierten en una especialidad. Pero una especialidad que puede ser aprendida y ejercida por cualquier periodista que tenga la voluntad de hacerlo, sin más requisito que los que demanda la tarea de investigar. No comulgo con quienes creen que la investigación está reservada a los superdotados del oficio, a una suerte de súper periodistas que luchan contra el mal para imponer el bien, a los “elegidos” que son llamados a ser los gladiadores de la ley y la justicia. Un preconcepto que, como tal, está destinado a ser refutado por la realidad por estar más cerca de la pedantería que de la verdad. Tampoco comulgo con quienes profesan el periodismo de investigación como si fuese una especialidad de escritorio; nada más alejado de la realidad. Los periodistas estamos expuestos a muchos riesgos, entre ellos al sedentarismo, un vicio que también ataca al oficio. Desde la comodidad del escritorio, algunos quieren reducir la investigación a la búsqueda en Internet, que es una herramienta de tremendo valor para los periodistas que indagan. Internet ofrece un océano cargado de información de cualquier índole y, gracias a ello, investigar hoy es más fácil que hace veinte años. Pero creo que el trabajo de campo es insustituible. La comproba- ción de los hechos así lo requiere.
  37. 37. 39 Manual de Técnicas de Periodismo de Investigación Características El objetivo del periodismo de investigación determina de manera clara su rasgo diferenciador con el periodismo noticioso o de actualidad, ejercido en el fragor de la batalla diaria por la noticia. La definición clásica de este periodismo sigue dando una noción clara sobre ese rasgo diferenciador: revelar información que se mantiene oculta por interés de alguien o de algún grupo. Es ésa la característica principal de la especialidad: sacar a luz lo que otros quieren que se mantenga oculto. Sin la intención de que determinada información permanezca deliberada- mente oculta, no debería llamársele investigación periodística a lo que no es. Ahora bien ¿qué revelamos de lo que se mantiene oculto? He aquí una interrogante clave que determina otra característica de la especialidad: el punto de interés. Hay muchísima in- formación que se mantiene oculta por diversas razones, pero no toda ella es de interés para la opinión pública. Y, justamente otro rasgo diferenciador de la investigación periodística res- pecto a otros tipos de investigación, como, por ejemplo, la científica, es que la primera tiene por objeto de estudio los temas que son de interés público. Fuera de ese ángulo de interés, la labor del periodismo no tiene razón de ser. No existe ningún atractivo en conocer la cuenta corriente de cualquier vecino, como sí lo tiene saber la del director de Aduanas, sobre todo antes y después de abandonar el cargo. La declaración jurada de bienes de una persona sin notoriedad pública carece de valor para el periodista, no así la del presidente de la República, más aún después de dejar el poder. Es decir, investigamos temas que le interesan a la gente, a la opinión pública. Una discusión que suele surgir de tanto en tanto en círculos periodísticos apunta a establecer criterios acerca de los temas a ser investigados, lo que en otras palabras significa establecer límites a la especialidad. Y me parece bien que así sea. El derecho a la intimidad nos pone un claro límite en la investigación. “Todo sospechoso con una dimensión pública puede ser investigado por sus acciones, pero su vida privada está am- parada por el derecho a la intimidad. La excepción son los casos extremos en los cuales esa persona exhibe su vida privada por iniciativa propia o la mezcla con la vida pública”(Santoro, 2004, p. 25). Vale citar aquí un dictamen que el Consejo de Ética de los Medios de Comunicación de Chile emitió en julio de 1993 respecto a los requisitos que debe cumplir el periodismo de inves- tigación desde el punto de vista ético, cuenta Gerardo Reyes. “El periodista puede publicar aspectos de la vida privada, sin consentimiento del afectado, cuando sean constitutivos de de- lito y se relacionen con la autoría, complicidad y encubrimiento del mismo” (Reyes, 1996, p. 19), recomienda el Consejo. Por citar ejemplos, aspectos de la vida privada de un funcionario público detenido por cobrar una coima pueden ser relevantes para una investigación cuando esos aspectos deriven de la comisión del delito. Otro caso, tiempo atrás fue detenido en la ciudad de Pedro Juan Caballero, mediante un operativo comando realizado a la madrugada, un publicitado personaje acusado por la Senad (Secretaría Nacional Antidrogas) de liderar una red de tráfico de drogas. La primera noticia fue que esta persona, que estaba siendo buscada por largo tiempo, cayó en las redes policiales; la segunda fue mostrar cómo vivía el personaje en la estancia que había equipado con las comodidades propias de un hotel cinco estrellas, provista de lujos y excentricidades típicas de los capos mafiosos.

×