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Obras de Teatro
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  • 1. ANGEL EN LA CIUDAD- Hola amigos, yo soy Ángel. Sé volar, pintar el arco iris después de latormenta, cantar “¡Avemaría!” cuando suenan las doce campanadas y guiarlas estrellas por el azul del cielo. Pero todo esto nada me vale para cumplirel encargo de hoy, que es muy difícil e importante: bajar a la tierra yanunciar a los hombres y mujeres de la ciudad el nacimiento del Hijo deDios.- Mucho tiempo ha pasado desde la primera Navidad del mundo, cuando losángeles, vestidos con preciosas túnicas volaron sobre los campos de Beléncantando: - ¡¡¡ Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buenavoluntad ¡!! (gente pasando, cruzando)- ¡Qué cantidad de gente!. Personas que cruzan, que se detienen, que miranescaparates. ¡Qué locura, cada uno va a lo suyo!. Menudo lío, no sé cómocomenzar mi encargo.(por unos empujones echa a andar)- Siguiendo al gentío, Ángel llega hasta una plaza. Allí en el centro, está elguardia que dirige la circulación. - ¡Qué maravilla!, todo el mundo obedece.¡Estupendo!. Tengo una idea: lepediré al guardia que pare la circulación y así podré dar mi mensajecelestial.(intenta cruzar pero los coches no se lo permiten)- Con lo bien que cruzaría yo dando un vuelo..., pero mis alas escondidas nome lo permiten.(el guardia le da paso)- Oiga, guardia. La Navidad...(el guardia le interrumpe)- ¿La calle Navidad? Así al pronto, no recuerdo. ¿Están edificando tantosbarrios nuevos, que resulta imposible tener en la memoria todas las calles!¿Y mira que yo llevo diez años en esta esquina! ¡Pues nada! .Todos los díashay un chalado que pregunta por una callecita de éstas. Pero tú, tranquilo. Lobuscaremos en la guía. Cuestión de un segundo.(el guardia saca la guía y comienza a pasar hojas)-Calle Navidad..., calle navidad... ¡ No la encuentro! Oye, tú estás seguro deque se llama así?(Ángel sonrie)-Segurísimo, pero no es ninguna calle. Verá usted señor guardia...(el guardia le interrumpe)
  • 2. -¡Ah!, entonces es una plaza. ¡Haber empezado por ahí, despistado!. ¡Nadaque no aparece!. Es la fija. No hay guapo que entienda la guía. Pero no pongasesa cara, hombre. Ya daremos con ella. Pregunta a mi compañero. Si ése deahí abajo, el siguiente colega. Ese vive por las afueras y puede que te sepaorientar sin necesidad de mirar la guía. A ver si hay suertecilla, hombre.¿No me has oído chaval, o es que estás dormido?.(Ángel desconcertado decide marcharse. El guardia sigue su atareada tarea)- En la misma plaza se abrían los escaparates de un gran almacén. Ángelentró absorbido por el gran remolino de la entrada.(gente a la entrada del almacén apresurada , apretujada y pegándose por unartículo)- Desanimado y a punto de salir, Ángel se fijó en un señor alto y sonriente.Era el único que no se inclinaba sobre el mostrador palpando muestras yrevolviendo objetos. El no, miraba a todos lados, como buscando a alguien.Tal vez, eso era realmente lo que hacía: buscar al mensajero de la grannoticia. Lleno de alegría, Ángel se acercó.- ¡Soy yo, señor!. Yo al que espera. Vengo a decirle que se acerca laNavidad...(Ángel es interrumpido)- ¡Ah, sí! ¡La Navidad! ¡El momento de los grandes negocios!. Precisamenteestamos en plena venta de objetos navideños. En esta campaña alcanzaré lacifra record de setenta millones. Esto, si consigo atraer un diez por cientode la clientela que todavía sigue comprando en los establecimientos de lacompetencia. Y lo conseguiré. Ha sido todo preparado con el máximo acierto.¿Ha visto ya la segunda planta? No deje de subir, le asombrará. Cinco milbolas de colores adornan el techo, suspendidas por cintas de seda. Unalarde de lujo y originalidad, conseguido por la sección de decorado. Allíencontrará también el árbol adornado, del que cuelgan regalos para nuestrosclientes.(Ángel intenta hablar)-Pero recuerde que...(El hombre le vuelve a interrumpir)-¡Nada ha sido olvidado!. A las ideas de hoy, sumamos nuestra largaexperiencia. Sobre el mostrador de la izquierda se encuentra un surtidoespecial de felicitaciones. Me permito llamar su atención sobre la nuevaserie dedicada al turismo, con bonitos motivos españoles.- Navidad es paz para los hombres-Exactamente, paz. Este año, queremos evitar las prisas del últimomomento. Las prisas suponen pérdidas para el negocio y molestias para losclientes.-Navidad es luz del alma
  • 3. -¡Luz!, ya está previsto. Cuatro potentes focos de luz azul en la fachada, yuna estrella en lo alto, dominando la calle. Hoy alcanzaremos la espectacularcifra de setenta millones.- Ángel estaba asombrado. Nunca se le había ocurrido suponer que unafiesta tan divina como la Navidad pudiera convertirse en el pretexto de ungran negocio. Más que nunca le parecía importante el encargo. Y más quenunca difícil. Necesitaba explicar que además de los setenta millones.Estaba el amor de Dios. Pero no pudo. Tristemente salió del almacén.Un taxi se paró junto a la acera. Dentro, dos señoras se debatían en mediode un montón de paquetes. Ángel, muy fino, abrió la prtezuela ayudándolas adescender.-¡ Gracias, hijo, gracias! Estos días anda una como una loca. Comprar ycomprar... ¡Toma ! ¡ Sujeta esta caja un momento ¡(un paquete cae y Ángel lo recoge)-Señora, es Navidad...(La señora le interrumpe)-Sí hijo, sí. Ya me acuerdo. Toma esta caja y espera a que pague el taxi.(La señora le coloca una pila de cajas y Ángel casi no puede con ellas)-Déjalo todo en la portería(La señora saca una moneda, se la da y Ángel queda asombrado)-Toma, hijo esto es para ti(Ángel un poco enfadado decide dar el encargo sea como sea)-La Navidad es...(La señora le interrumpe de nuevo)-Sí, hijo, sí. Ya lo sé. Estas fiestas son tiempos de propinas y aguinaldo.Tienes razón. Pero ¿Qué quieres? No tengo más suelto.(La otra señora interviene entonces)-¡Fíjate! Tiene cara de frío. ¡Y no lleva más que un jersey! En vez de dinero,le vendría mejor algo de abrigo.(La primera señora mira entre los paquetes y abre uno)-Toma, para ti. Es una estupenda bufanda. La última moda.(La señora se la enrolla al cuello)-Qué ¿te gusta?. Ya la puedes cuidar que me ha costado un dineral. ¡Lanainglesa legítima!.-Ángel intentó protestar. No deseaba propinas ni regalos. Sólo anunciar alos hombres de la ciudad el nacimiento del Hijo de Dios. Pero como labufanda le tapaba ahora por triple barrera la boca, sus palabras no seentendieron.(Ángel habla sin que se le entienda)-La Navidad es...
  • 4. -De nada hijo, de nada. (Hablando con la otra) ¡Soy tan sensible!, no puedover una desgracia a mi alrededor. Y menos en las fiestas.(Ángel se queda como atontadoy se sienta en el suelo)-¡Chico! ¡Chico!(Ángel sigue atontado)-¡Chico! ¡Despierta! ¿Te vas a quedar como un rábano, ahí quieto?¿No meoyes? Acércate. Tienes frío ¿Eh? ¡Pero hombre a quién se le ocurresentarse en plena calle! Podías haberte arrimado a una boca de metro, oresguardarte un poco en un portal. Pero lo mejor es que te vayas para casa.No sacarás ni una perra con el frío que hace. Y menos en una noche comoésta. Todo el mundo está metido en su casa, celebrando la fiesta.-Yo no pido lismona- Entonces, ¿qué haces? Ven para acá, que te vea la cara. Cuéntame. ¿Te hasperdido? Pues ya me estás diciendo las señas para que te lleve en un voleo.¿Vives lejos?- Mucho.- Bueno, ¿Qué le vamos a hacer! Sube, y si tus padres no tienen dinero parapagar la carrera, pues tan amigos. Un día es un día . ¡Sube te he dicho!¿Dónde vives?- En el cielo-¿Quéee?. Mira, niño, déjate de guasas y dime la verdad- Ya se la he dicho(El taxista frenó para aclarar el enredo)-Mira que no estoy de humor para bromas. Que me está esperando miseñora y no quiero tardar más siendo la noche que es. Hasta el crío estarádespierto para cenar con sus padres. Dime quién eres y pronto.- ¡Por fin encontraba a alguien dispuesto a escucharle!-Soy un ángel y vivo en el cielo.-Mira que, trabajando todo el santo día con el taxi de aquí para allá, se ven yse oyen cosas raras. Pero como ésta, ninguna. ¿Y se puede saber qué hacesaquí tan lejitos de casa?-He venido para decir a todos que es Navidad.-¡Valiente noticia! Eso lo saben hasta las ratas.-Lo saben pero no lo comprenden ni lo viven.-¿Qué dices? Vamos a ver si va a poder ser. Y explícate despacito que yo meaclare.-Los hombres saben que es navidad porque lo dice el calendario, pero seolvidan celebrar el nacimiento del Hijo De Dios. Todas las alegrías delmundo tienen su raíz en éste día, y todos los dolores su consuelo. La tierrase llena de caminos que conducen a Dios.
  • 5. Navidad es mucho más que un negocio, un regalo, una reunión familiar o unacomilona. Me han dado dinero y una bufanda pero nadie me ha queridoescuchar-Yo sí. ¡Feliz Navidad!-Feliz Navidad. (se abrazan)