Your SlideShare is downloading. ×
4 impacto de streptococcus pneumoniae en niño latino americano 2000 ops
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Thanks for flagging this SlideShare!

Oops! An error has occurred.

×
Saving this for later? Get the SlideShare app to save on your phone or tablet. Read anywhere, anytime – even offline.
Text the download link to your phone
Standard text messaging rates apply

4 impacto de streptococcus pneumoniae en niño latino americano 2000 ops

458

Published on

0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total Views
458
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
0
Actions
Shares
0
Downloads
5
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

Report content
Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
No notes for slide

Transcript

  • 1. Impacto de Streptococcus pneumoniae enlas neumonías del niño latinoamericano.Grupo SIREVA-Vigía1, 2María Hortal,3 Raúl Ruvinsky,4 Alicia Rossi,5 Clara I. Agudelo,6Elizabeth Castañeda,6 Cristina Brandileone,7 Teresa Camou,3Rosario Palacio,3 Gabriela Echaniz 8 y José L. Di Fabio 9 RESUMEN La neumonía adquirida en la comunidad es una de las principales causas de morbilidad y mor- talidad en la infancia. Estudios realizados en países en desarrollo indican que los cuadros de neumonía más graves se asocian a causas bacterianas, con predominio de Streptococcus pneumoniae, seguido por Haemophilus influenzae tipo b. El manejo de esas infecciones en los menores de 2 años se ve dificultado por la carencia de vacunas apropiadas y por la disminu- ción de la susceptibilidad de S. pneumoniae a la penicilina y a otros antibióticos. En 1993, por iniciativa del Sistema Regional de Vacunas (SIREVA) de la Organización Panamericana de la Salud y con la financiación de la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional (Cana- dian International Development Agency: CIDA), se diseñó un estudio para identificar los tipos capsulares de S. pneumoniae que causan enfermedad invasora en los niños latinoameri- canos menores de 5 años, con el propósito de determinar tanto la composición ideal de una va- cuna conjugada que pudiera emplearse en la Región como la susceptibilidad a la penicilina de los aislados de S. pneumoniae. La iniciativa fue aceptada por Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México y Uruguay. En este informe se analiza la información sobre la neumonía por S. pneumoniae generada en los países participantes. Se captaron 3 393 niños con infecciones sis- témicas por S. pneumoniae, de las cuales 1 578 correspondían a neumonías. El análisis se con- centró en los 1 409 casos de neumonía de Argentina, Brasil, Colombia, México y Uruguay. La distribución por edades evidenció un franco predominio de los menores de 2 años (63,8%). Se identificaron 12 tipos capsulares prevalentes, de los cuales los serotipos 14, 5 y 1 ocuparon los tres primeros lugares en la mayoría de los países. En el período 1993–1998, la resistencia a la penicilina aumentó en los cinco países; al comienzo del estudio, los mayores porcentajes corres- pondieron a México (47,0%) y los menores a Colombia (12,1%). La resistencia a la penicilina se asoció con un reducido número de serotipos capsulares, fundamentalmente el 14 y el 23F, el primero resistente a la penicilina y a la trimetoprima-sulfametoxazol, y el segundo multirresis- tente. La frecuencia de la resistencia a la trimetoprima-sulfametoxazol fue elevada en todos los países y el valor máximo correspondió a Argentina (58,0%). La disminución de la susceptibi- lidad al cloranfenicol tuvo baja frecuencia, salvo en Colombia (23,4%). La resistencia a la eri- tromicina fue baja en todos los países y todos los aislados fueron sensibles a la vancomicina.1 El Grupo SIREVA-Vigía está integrado por: Ale- Unidos de América; María Carnalla Barajas, 600, Uruguay. Correo electrónico: mhortal@st. jandra Corso, Julio Pace y Mabel Regueira, Insti- Araceli Soto y María Elena Velásquez, Instituto com.uy tuto de Microbiología “Carlos Malbrán”, Buenos Nacional de Salud Pública, Cuernavaca, México, y 4 Departamento Maternoinfantil, Hospital Munici- Aires, Argentina; Vera Simonsen y Silvana Tadeu, los grupos de estudio de las neumococias de los pal “Carlos G. Durand”, Buenos Aires, Argentina. Instituto “Adolfo Lutz”, São Paulo, Brasil; Mar- respectivos países. 5 Instituto Nacional de Microbiología “Dr. Carlos guerite Lovgren, National Centre for Streptococcus, 2 Trabajo acreedor del Premio Internacional Lati- Malbrán”, Buenos Aires, Argentina. Edmonton, Canadá; John S. Spika, Bureau of Infec- noamericano de Neumología, “Fernando D. 6 Instituto Nacional de Salud, Santa Fe de Bogotá, tious Diseases, Ottawa, Canadá; Ingrid Heitmann, Gómez” (Unión Latinoamericana de Sociedades Colombia. Instituto de Salud Pública, Santiago, Chile; Fer- de Tisiología), 1998. 7 Instituto “Adolfo Lutz”, São Paulo, Brasil. nando de la Hoz y Aura Lucía Leal, Instituto Na- 3 Departamento Laboratorios de Salud Pública, 8 Instituto Nacional de Salud Pública, Cuernavaca, cional de Salud, Santa Fe de Bogotá, Colombia; Montevideo, Uruguay. Toda la correspondencia México. Akira Homma y Ciro de Quadros, División de Va- debe enviarse a María Hortal, a la siguiente di- 9 División de Vacunas e Inmunización (HVA/HVP), cunas e Inmunización, Organización Panameri- rección postal: Departamento Laboratorios de Organización Panamericana de la Salud, Washing- cana de la Salud, Washington D.C., Estados Salud, Av. 8 de Octubre 2720, Montevideo 11 ton, D.C., Estados Unidos de América.Rev Panam Salud Publica/Pan Am J Public Health 8(3), 2000 185
  • 2. La mortalidad infantil sigue siendo diagnosticada. La confirmación del terminar la prevalencia relativa de losuno de los problemas más alarmantes agente causal mediante el aislamiento serotipos capsulares de S. pneumoniaeque enfrenta la salud pública mundial de S. pneumoniae en la sangre o en el lí- que causan enfermedad invasora, par-(1). La neumonía cobra alrededor de 2,7 quido pleural se ve dificultada por la ca- ticularmente neumonía, en niños demillones de vidas por año en menores rencia de procedimientos con sensibili- hasta 5 años de edad; 2) establecer losde 5 años de edad y constituye la princi- dad suficiente para permitir una visión niveles de resistencia a los antibióticospal causa de morbimortalidad en la in- exacta de la realidad. El aislamiento de de los aislados efectuados en pacientesfancia. Estudios realizados en niños S. pneumoniae en el hemocultivo se logra con procesos invasores; 3) desarrollarhospitalizados por neumonía en países apenas en 10% de los casos, y, aunque un sistema de vigilancia para recono-en desarrollo indican que los cuadros los porcentajes de positividad mejoran cer cambios temporales en los sero-graves se asocian con causas bacteria- cuando se dispone de muestras de de- tipos prevalentes y su resistencia a losnas, con predominio de Streptococcus rrames pleurales, no siempre alcanzan antibacterianos; 4) fortalecer los labo-pneumoniae y Haemophilus influenzae los obtenidos por punción pulmonar ratorios regionales y los recursos de(2–6). En la actualidad, los niños meno- (9). El tratamiento con antibióticos antes epidemiología para monitorear losres de 5 años de los países en desarrollo de la extracción de sangre para el hemo- agentes causales de los procesos inva-de la Región de las Américas están ex- cultivo también interfiere con la positi- sores, y 5) crear un banco histórico depuestos a un riesgo de morir por neu- vidad de los resultados. S. pneumoniae que permita, en el fu-monía similar al que se registraba en los Ante la persistencia de la elevada turo, realizar estudios retrospectivos yEstados Unidos de América o Canadá morbilidad y mortalidad por neumo- evaluar nuevos recursos diagnósticoshace más de 30 años (2). nía y la aparición y aumento progre- o terapéuticos. Ya en la década de los ochenta se sivo de la resistencia de S. pneumoniae a De acuerdo con estas recomendacio-aplicaron varias estrategias para el la penicilina y a otros antibacterianos, nes, se realizó un estudio multicén-control de las neumonías, como la am- surgió la necesidad de emplear vacu- trico en cinco países de la Región (11–plia cobertura con vacunas contra el nas específicas para su control. Sin em- 17), pero hasta la fecha, la informaciónsarampión y la tos ferina, la imple- bargo, los menores de 2 años, que cons- sobre la neumonía neumocócica nomentación de programas de capacita- tituyen el grupo de mayor riesgo, no había sido analizada separadamenteción para profesionales de la salud y responden a antígenos polisacáridos del conjunto de enfermedades invaso-para la comunidad, y la estandariza- puros, siendo preciso encarar la pre- ras por S. pneumoniae, por lo que lación del diagnóstico y del tratamiento. paración de vacunas conjugadas con presente revisión tuvo por objetivo eseTodo ello logró un relativo éxito en los proteínas transportadoras. Su imple- enfoque inédito.países donde se siguieron esas líneas mentación no resultó sencilla por dosde acción (2). La promoción del diag- razones: en primer lugar, porque exis-nóstico temprano y de la antibiotera- ten 90 serotipos capsulares de S. pneu- MATERIALES Y MÉTODOSpia en las neumonías se incorporó a las moniae (10), cuya distribución varía ennuevas estrategias de Atención Inte- el tiempo y según sus relaciones con el A partir de 1993 se consolidó unagrada de las Enfermedades Prevalen- huésped, la edad de este y las áreas red multicéntrica de vigilancia epide-tes de la Infancia (AIEPI) (2). Sin em- geográficas. Por otra parte, no es téc- miológica en Argentina, Brasil, Co-bargo, resulta oportuno recordar que, nica ni económicamente posible pro- lombia, México y Uruguay, que cubrióaun disponiendo de antibióticos efica- poner una vacuna que contenga más 31 ciudades y 69 hospitales pediátri-ces, las neumonías y otros procesos de 9 a 11 antígenos capsulares, cada cos. Los criterios que se emplearoninvasores por neumococos siguen uno de ellos conjugado con una pro- para la selección de los países partici-siendo importantes causas de mortali- teína. Para la formulación de una vacuna pantes se basaron en la prevalencia dedad y morbilidad grave en ambos ex- con esas características, que contenga la enfermedad, la ubicación geográficatremos de la vida (7). Actualmente, el los polisacáridos correspondientes a los y la factibilidad operativa. Para deter-aumento de la resistencia de S. pneu- serotipos predominantes en América minar los hospitales participantes semoniae a los antibióticos de primera Latina, fue imprescindible recabar infor- consideró el tamaño de la poblaciónelección ha acentuado más aún su re- mación sobre los serotipos más frecuen- pediátrica asistida, el interés de los clí-percusión en la salud infantil. Ade- temente asociados con las neumonías nicos en colaborar y la capacidad demás, en los países donde se vacunó del niño latinoamericano (11). los laboratorios para realizar el diag-contra Haemophilus influenzae tipo b, al Un comité internacional de expertos nóstico etiológico de los casos, inde-disminuir la participación de este en el tema, junto con los asesores de la pendientemente de que se tratase deagente en las infecciones sistémicas, S. División de Vacunas e Inmunización hospitales públicos o privados.pneumoniae adquirió todavía mayor re- y del Sistema Regional de Vacunas El Centro Nacional de Streptococcuslevancia como causa de neumonías (SIREVA) de la Organización Paname- (National Centre for Streptococcus: NCS),bacterianas en el niño (8). ricana de la Salud (OPS), aconsejaron en Edmonton, Canadá, y la Oficina de Por otra parte, es aceptado por todos la realización de un estudio multicén- Enfermedades Infecciosas (Bureau ofque la neumonía neumocócica es infra- trico con los siguientes objetivos: 1) de- Infectious Diseases), en Ottawa, Ca-186 Hortal et al. • Impacto de Streptococcus pneumoniae en las neumonías del niño latinoamericano
  • 3. nadá, proporcionaron apoyo para la chas instituciones de los países involu- CUADRO 1. Total de neumococias invaso-estandarización y garantía de calidad crados. Para su estandarización se rea- ras y de neumonías por paísde los procedimientos de laboratorio lizaron talleres de entrenamiento en Neumococias Neumoníasmicrobiológico y epidemiológicos, res- técnicas de laboratorio, incluidos lapectivamente. identificación, tipificación y estudio de País No. No. % la susceptibilidad de S. pneumoniae por Argentina 833 430 51,6 diferentes procedimientos. Periódica- Brasil 1 061 345 32,5Población mente se efectuaron controles de cali- Colombia 563 224 39,8 dad con envíos de cepas desde y hacia Chile 260a 169 65,0 Participaron en el estudio pacientes el NCS. México 340 192 56,5 Uruguay 336 218 64,9de hasta 5 años de edad con neumoco- La identificación primaria de S. pneu- Total 3 393 1 578 46,5cias invasoras en las que se aisló S. moniae se realizó en los laboratorios de a Datos hasta diciembre de 1996.pneumoniae de lugares normalmente es- bacteriología clínica de cada hospital,tériles. Se incluyeron casos de neumo- pero todos los aislados fueron envia-nía, meningitis, sepsis, bacteriemia sin dos, en cada país, a los laboratorios defoco clínicamente aparente, artritis, pe- los Centros Nacionales de Referencia,ritonitis y osteomielitis. Para las neu- donde se confirmó la identificación, se 95), Brasil (n = 73) y Uruguay (n = 11).monías se admitieron los casos diag- realizó la serotipificación por reacción En total se captaron 3 393 casos de en-nosticados clínica o radiológicamente y de quellung, visualizada como un pseu- fermedad neumocócica invasora enlos procesos intratorácicos que se ajus- dohinchamiento capsular, logrado con niños de hasta 5 años de edad, de lostaban a la definición de neumonía de la 12 combinaciones distintas de antisue- cuales 1 578 (46,5%) fueron diagnostica-Organización Mundial de la Salud, ba- ros y la subtipificación con antisueros dos de neumonía. El cuadro 1 muestrasada en parámetros tales como la fre- monoespecíficos (Statens Seruminstitut, la totalidad de los pacientes con neumo-cuencia respiratoria para la edad, la Dinamarca), siguiendo la nomenclatura cocias invasoras y el número y porcen-presencia de retracciones o la imposibi- danesa (19). También se confirmó por taje de casos de neumonía en cada país.lidad de beber (18). Solo se aceptaron difusión con disco el comportamiento La figura 1 presenta el tipo de mues-pacientes con neumonía por S. pneumo- de S. pneumoniae frente a la oxacilina tras en las que se aisló S. pneumoniaeniae, y se excluyeron las infecciones res- y a otros antibióticos: trimetoprima- en cada país, considerando única-piratorias agudas con más de 15 días de sulfametoxazol (TSX), eritromicina, clo- mente un aislado por paciente. Aun-evolución o los pacientes que presenta- ranfenicol y vancomicina. que la mayoría de los aislados de S.ban croup o estridor laríngeo. En aquellas cepas en las que el ta- pneumoniae procedían de hemocultivos mizaje con disco de 1 g de oxacilina (56,8%), resultó llamativa la mayor fre- evidenció una disminución de la sus- cuencia de derrames pleurales en losRecolección de datos ceptibilidad a la penicilina, se midió niños de los países del hemisferio sur, la concentración inhibitoria mínima en comparación con los del hemisferio Todos los países participantes acep- (CIM) de penicilina y de cefotaxima o norte (46,4% frente a 19,8%).taron un protocolo básico, propuesto ceftriaxona por microdilución en caldo La distribución por edades de lospor los asesores en epidemiología, o en agar o por E-test. Para la lectura e niños con neumonía se muestra en elque fue posteriormente ajustado de interpretación de los resultados se si- cuadro 2, donde se evidencia un francoacuerdo con intereses locales. En ese guieron las normas de la Comisión predominio de los menores de 2 años,formulario se recogieron los datos de- Nacional de Estados Unidos para Es- que globalmente representan 56,2%.mográficos de los pacientes, el diag- tándares de Laboratorio Clínico (Na- México fue el único país donde no senóstico clínico y radiológico, la evolu- tional Committee for Clinical Laboratory comprobó ese predominio (36,4%).ción de la enfermedad y el resultado Standards: NCCLS) (20). Se dispuso de datos sobre la evolu-de los estudios bacteriológicos, que ción de las neumonías en tres países.fueron introducidos en una base de La mayoría de los pacientes tuvierondatos Epi-Info (6.0). RESULTADOS una evolución favorable, y la tasa de letalidad global fue de 4,7%. En Ar- Características gentina murieron 16 de los 277 casosBacteriología clínico-epidemiológicas de las (5,8%) con evolución conocida, en Co- neumonías neumocócicas lombia 11 de 224 (4,9%) y en Uruguay La obtención de muestras, especial- 7 de 218 (3,2%). Las edades de los falle-mente de sangre y derrames pleurales, Durante 69 meses (1994–septiembre cidos fueron diferentes según los paí-y los medios de cultivo fueron cuida- 1999), todos los países participantes rea- ses. En Argentina, seis de los decesosdosamente establecidos, ya que se lizaron la vigilancia acordada, a lo que se registraron en pacientes menores detrataba de procedimientos que no es- se agregaron 179 casos registrados en 12 meses y de estos la mitad eran me-taban incorporados a la rutina de mu- 1993, correspondientes a Argentina (n = nores de 6 meses. En Colombia 6 de losRev Panam Salud Publica/Pan Am J Public Health 8(3), 2000 187
  • 4. FIGURA 1. Porcentaje de aislados de S. pneumoniae según el tipo de muestra y el país 11 fallecidos también eran menores de(n = 3 393) 6 meses, mientras que en Uruguay100 murió un lactante de 2 meses, uno de un año y los restantes fueron preesco- 90 lares (dos de 2 años y tres de 4 años, 80 uno de estos con sida). 70 60 Distribución y frecuencia 50 de los serotipos 40 De los 90 serotipos de S. pneumoniae, 30 solo un reducido número se asoció con 20 las neumonías del niño y otras infec- ciones invasoras. En el cuadro 3 se 10 muestran los 12 serotipos predomi- 0 nantes en cada país. Al serotipo 14 le Argentina Brasil Colombia México Uruguay correspondió el mayor porcentaje glo- bal (32,6%), con una frecuencia má- Sangre Otrosa Derrame pleural xima en Uruguay (43,1%), y mínimaa Lavado en México (10,9%). En este país el sero- broncoalveolar, punción pulmonar. tipo dominante fue el 23F (17,7%), ubi- cado en quinto lugar en el conjunto de los países. Los restantes serotiposCUADRO 2. Distribución por edades de los niños con neumonía de cada país presentaron una frecuencia variable de país a país. Sin embargo, debe desta- Edad (en meses) carse la importancia de los serotipos 1 País 0 a 11 12 a 23 24 a 25 36 a 47 >48 Total y 5 en todos los países, con la excep- ción de México. El grupo 6A/6B fueArgentina 126 122 57 21 52 378a el segundo en frecuencia en MéxicoBrasil 72 122 70 41 40 345Colombia 83 59 27 21 34 224 (15,6%) y Colombia (14,7%) y se ubicóMéxico 24 46 46 27 49 192 en tercer lugar en Brasil (12,2%) y Ar-Uruguay 53 63 29 18 45 208b gentina (8,8%). Total (%) 358 (26,6) 412 (30,6) 229 (17,0) 128 (9,5) 220 (16,3) 1 347 (100) Si se utilizara la información obtenidaa 52 casos sin datos. en el presente estudio para diseñar unab 10 casos sin datos. vacuna conjugada con 11 polisacáridosCUADRO 3. Distribución por países de los 12 serotipos de S. pneumoniae más frecuentes en niños con neumonía País Argentina Brasil Colombia México Uruguay Total n = 430 n = 345 n = 224 n = 192 n = 218 n = 1409 Serotipo No. % No. % No. % No. % No. % No. %14 168 39,1 110 31,9 66 29,5 21 10,9 94 43,1 459 32,61 38 8,8 61 17,7 28 12,5 5 2,6 28 12,8 160 11,45 59 13,7 28 8,1 26 11,6 8 4,2 28 12,8 149 10,66A/6B 38 8,8 42 12,2 33 14,7 30 15,6 5 2,3 148 10,523F 13 3,0 13 3,8 18 8,0 34 17,7 5 2,3 83 5,919F 11 2,6 9 2,6 11 4,9 15 7,8 4 1,8 50 3,419a 10 2,3 16 4,6 1 0,4 12 6,3 10 4,6 49 3,59V 15 3,5 16 4,6 6 2,7 6 3,1 5 2,3 48 3,47/7F 21 4,9 1 0,3 2 0,9 1 0,5 10 4,6 35 2,53 3 0,7 11 3,2 2 0,9 3 1,6 8 3,7 27 1,918C 3 0,7 9 2,6 5 2,2 5 2,6 2 0,9 24 1,74 4 0,9 5 1,4 7 3,1 6 3,1 0 0,0 22 1,6Otros serotipos 47 10,7 24 7,0 19 8,6 46 24,0 19 8,8 155 11,0188 Hortal et al. • Impacto de Streptococcus pneumoniae en las neumonías del niño latinoamericano
  • 5. capsulares para prevenir las neumonías FIGURA 2. Evolución de la baja susceptibilidad de S. pneumoniae a la penicillina por añoneumocócicas, la máxima cobertura se y paíslograría en Brasil (91,6%), seguido por %Uruguay (91,2%); sin embargo, en Mé- 100xico esa misma vacuna apenas cubriría 9073% de los casos (cuadro 3). 80 Los derrames pleurales contribuye- 70ron al diagnóstico etiológico en 39,5%de los casos, con una distribución de 60serotipos equiparable a la de los aisla- 50mientos de la sangre. La excepción fue 40el serotipo 1, frecuentemente asociado 30con los derrames pleurales: en Brasil 20se le identificó en 67,2% (41/61) de los 10derrames pleurales y en Uruguay en 078,6% (22/28). Argentina Brasil Colombia México Uruguay De los 34 S. pneumoniae recuperadosde casos fatales, 26 pertenecían a los 1993 1994 1995 1996 1997 1998principales serotipos: ocho al serotipo14, cuatro al 6B, tres a cada uno de losserotipos 3, 5, 19F, 23F y dos al sero- absoluta a la penicilina y a las cefalos- cían al serotipo 14 y en Colombia latipo 1. De los ocho restantes, siete co- porinas de tercera generación. En Bra- suma de los tipos 14 y 23F representórrespondieron a serotipos menos fre- sil prácticamente no se registró resis- 79% de los aislados resistentes.cuentes (dos al serotipo 16F y uno a tencia absoluta a los -lactámicos. La La susceptibilidad de S. pneumoniaecada uno de los serotipos 12, 18A, 24, mayor parte de los aislados de todos a los antibióticos no -lactámicos tam-28F y 48) y uno no fue tipificable. los países con resistencia absoluta a la bién presentó matices de gran interés. penicilina tuvieron CIM de 2 mg/L y El cuadro 5 muestra el comporta- muy pocos llegaron a CIM de 4 mg/L. miento de S. pneumoniae frente a laSusceptibilidad a los -lactámicos La figura 3 muestra los serotipos TSX, eritromicina y cloranfenicol re-y a otros antibióticos asociados con una baja susceptibilidad gistrado en cuatro países. En Brasil a la penicilina. La distribución de sero- solo se determinó la susceptibilidad a La resistencia a la penicilina y a tipos de los aislados resistentes fue di- esos antibióticos en los aislados conotros -lactámicos fue en aumento ferente según los países, destacándose baja susceptibilidad a la penicilina,con el correr del tiempo, incremento cinco serotipos: 14, 6A/6B, 9V, 19A, y comprobándose resistencia a la TSX enque se comprobó, más temprano o más 23F; en otros serotipos el fenómeno fue 23,2%, a la eritromicina en 0,6% y altarde, en todos los países participan- excepcional. cloranfenicol en 0%.tes. Cuando se inició el estudio, la re- En Argentina y Uruguay la mayor En la resistencia a los antimicrobia-sistencia a la penicilina era comparati- parte de las cepas resistentes pertene- nos mostrados en el cuadro 5 influyóvamente baja en Colombia (10,0%) ymuy alta en México (47,3%). En esteúltimo país, se mantuvo alta, aunquecon fluctuaciones, mientras que en CUADRO 4. Porcentajes globales de resistencia intermedia (I) y alta (R) a -lactámicos porColombia aumentó paulatinamente, paíshasta alcanzar 42,0% en 1998. País En Uruguay, en 1994, la resistenciaglobal en todas las neumococias inva- Argentina Brasil Colombia México Uruguay (n = 430) (n = 345) (n = 224) (n = 192) (n = 205)soras fue de 24,0%. Considerando solo Antibiótico (%) (%) (%) (%) (%)los casos de neumonía, los porcentajesde resistencia fueron aun mayores Penicilina(39,5%), lo que siguió evidenciándose Ia 15,5 21,3 8,5 28,6 24,4 Rb 20,0 2,0 11,6 20,8 18,5durante el resto del período de estu-dio, con un máximo en 1996 (54,3%). Ceftriaxona o La figura 2 muestra la evolución de cefotaxima Ic 18,6 1,4 9,8 15,1 27,8la resistencia a la penicilina entre 1994 Rb 5,6 .... 1,4 20,3 5,4y 1998 en los cinco países y en el cua- a I: 0,12–1,0 mg/L.dro 4 se observan los porcentajes de b R: ≥ 2,0 mg/L.aislados con resistencia intermedia y c I: 1,0 mg/L.Rev Panam Salud Publica/Pan Am J Public Health 8(3), 2000 189
  • 6. FIGURA 3. Tipos capsulares susceptibles a la penicilina en Argentina, Brasil, Colombia, notoriamente la circulación del sero-México y Uruguay tipo 14 (resistente a la penicilina y a la 180 TSX), frecuente en Argentina y Uru- Argentina guay, y los aislados del serotipo 23F 160 Sensibles (n =430) 140 Resistentes (resistente a la penicilina, TSX, cloran- Intermedios fenicol y, a veces, a la eritromicina), 120 100 que fueron más frecuentes en México y 80 Colombia. La resistencia a la TSX fue 60 en general alta, con porcentajes muy 40 elevados en Argentina (61,9%) y Mé- 20 xico (58,9%). La resistencia a la TSX fue 0 particularmente elevada, superando 30%, mientras que la resistencia al cloranfenicol fue baja en Argentina y 180 Brasil Uruguay, moderada en Colombia y 160 (n =345) alta en México. Únicamente en México 140 se registraron porcentajes importantes 120 de resistencia a la eritromicina. En nin- 100 guno de los cinco países participantes 80 60 se detectó susceptibilidad disminuida 40 a la vancomicina. 20 0 DISCUSIÓN 180 Colombia Relevancia clínica y epidemiológica 160 (n =224) de las neumonías neumocócicas Número de aislados 140 del niño 120 100 La vigilancia epidemiológica de las 80 neumonías del niño menor de 5 años 60 formó parte de un proyecto más am- 40 plio, cuyo interés primordial fue el es- 20 tudio de las enfermedades invasoras 0 por S. pneumoniae, con vistas a su pre- vención específica (11, 17). Sin em- 180 bargo, las neumonías presentaban par- 160 México ticular interés por corresponderles una (n =192) 140 importantísima carga de enfermedad 120 entre las enfermedades prevalentes de 100 la infancia (21). 80 El estudio se centró en niños meno- 60 res de 5 años con neumonías adquiri- 40 das en la comunidad, en quienes los 20 hemocultivos o el cultivo del derrame 0 pleural revelaron la presencia de S. pneumoniae. Se examinaron diferencias y similitudes entre los casos de neu- 180 160 Uruguay monía neumocócica ocurridos simul- 140 (n =218) táneamente en los países participantes 120 de los hemisferios Norte y Sur. En al- 100 gunos países (Uruguay), el estudio fue 80 60 de ámbito nacional, mientras que en 40 otros solo abarcó algunas ciudades (el 20 Distrito Federal en México o tres ciu- 0 dades en Colombia). De todos modos, 14 1 5 6A /6 B 23F 19A 19F 9V esta línea de base facilitará la elección190 Hortal et al. • Impacto de Streptococcus pneumoniae en las neumonías del niño latinoamericano
  • 7. de vacunas apropiadas y, en el futuro, CUADRO 5. Porcentajes de resistencia a antibióticos no -lactámicosla estimación de la eficacia de la vacu-nación. En países como Uruguay y PaísaChile, donde se aplicó la vacuna anti- Antibiótico Argentina Colombia México UruguayHaemophilus influenzae tipo b (22), losdatos que existen sobre las infecciones TSXb 61,9 33,9 58,9 53,2 Cloranfenicol 1,5 14,3 52,1 1,5respiratorias agudas permitieron esti- Eritromicina 2,3 6,3 24,5 3,9mar una reducción de la frecuencia de a No se dispone de datos de Brasil.neumonías de hasta 20,0% (8). Extra- b TSX: trimetoprima/sulfametoxazol.polando esos resultados y teniendo encuenta que S. pneumoniae es la princi-pal causa bacteriana de las neumonías,es presumible que la vacunación con-tra esta bacteria traiga aparejada unanotoria reducción de las neumonías,con los consiguientes beneficios sani- nósticos etiológicos logrados en dos Distribución y frecuenciatarios y económicos. hospitales de Montevideo. En un estu- de serotipos en niños con En la población estudiada predomi- dio realizado en Colombia (28) se neumonía: implicacionesnaron los menores de 2 años (54,6%), en obtuvieron resultados similares. En para la aplicación de vacunascoincidencia con lo descrito en la lite- ambos países, la distribución por eda-ratura (23). En Uruguay (16), en los me- des y las características clínicas y La distribución de los serotipos denores de un año predominaron las me- radiológicas de la totalidad de los pa- S. pneumoniae y su frecuencia relativaningitis antes de los 5 meses de edad, cientes con neumonía mostraron simi- varían no solo según el área geográ-mientras que en Colombia las neumo- litudes con los casos de neumonía por fica, con marcadas diferencias entrenías fueron más frecuentes (73,0%) S. pneumoniae. Sin embargo, a pesar de los países desarrollados y en desarro-antes de los 6 meses de vida (14). Esta las dificultades para identificar al llo, sino que, cuando se les monitoreainformación plantea la necesidad de de- agente causal de la neumonía, casi la a largo plazo, también se observan va-dicar especial atención a la protección mitad de las neumococias estudiadas riaciones en el tiempo (33). Además,de este grupo de edad, recurriendo, por (46,5%) correspondieron a casos de los serotipos frecuentemente asocia-ejemplo, a la inmunización materna en neumonía, con un máximo en Uru- dos con infecciones invasoras en elel último trimestre de la gestación, a la guay (16). En los demás países, los niño no muestran igual predominio envacunación del recién nacido (24, 26) o porcentajes relativamente inferiores los adultos (34). En América Latina,a la protección pasiva con inmunoglo- de neumonías neumocócicas pueden los datos sobre la frecuencia relativabulinas intravenosas (27). haber estado influenciados por la pre- de diferentes serotipos capsulares Los datos de letalidad en los casos existencia de un programa de vigilan- eran escasos, o inexistentes en algunasde neumonía estudiados no coinciden cia de las meningitis supuradas, lo que regiones. La información recabada encon las tasas de mortalidad registradas facilitó la captación de esos enfermos este estudio, así como el fortaleci-en varios de los países participantes (12, 13). miento de la infraestructura de labora-(2). Resulta oportuno señalar que, a De todos modos, por razones tanto torios, trabajando en red con el sectorpesar de tratarse de neumonías graves asistenciales como epidemiológicas, se clínico-epidemiológico, tuvieron ex-con indicación de hospitalización, la ha recomendado buscar alternativas traordinario valor. La distribuciónpoblación cubierta por el estudio tal de diagnóstico rápido que comple- geográfica de los serotipos mostró si-vez solo represente los casos que, al ser menten las técnicas microbiológicas militudes y diferencias. En los otrosreconocidos a tiempo, recibieron una actuales o incrementen su sensibili- cuatro países existió una mayor uni-atención oportuna. dad. La investigación de antígenos po- formidad en la frecuencia de seroti- Existe consenso de que la neumonía lisacáridos en los derrames pleurales o pos, pero México marcó diferenciasneumocócica es una entidad clínica en otros líquidos orgánicos (29), la de- notorias, con una distribución similarinfradiagnosticada, por no contar con terminación de la presencia de inmu- a la de los otros países de América deltécnicas bacteriológicas con sensibili- nocomplejos (30), de anticuerpos anti- Norte.dad suficiente. Lo corroboran Garrido neumolisina por inmunoensayo (31) o Se aspiraba a que la información ob-et al.10 con solamente 5,4% de los diag- el empleo de la reacción en cadena de tenida permitiera diseñar una vacuna la polimerasa en diferentes muestras conjugada que incluyera los serotipos (32) son recursos cuya evaluación debe prevalentes y que fuese a la vez econó- continuar para aumentar la sensibili- micamente accesible para todos los10 Garrido M, Leis MR. Vigilancia epidemiológica de dad del diagnóstico etiológico de los niños de América Latina (11–17). infecciones de vías respiratorias inferiores en el niño menor de 5 años. Informe a OPS/SIREVA, casos actuales y futuros, tras la aplica- En la actualidad, se están evaluando 1997 [manuscrito]. ción de las nuevas vacunas. vacunas con 7 y hasta 11 polisacáridosRev Panam Salud Publica/Pan Am J Public Health 8(3), 2000 191
  • 8. conjugados con proteínas11 (35). Para flora orofaríngea de los niños, la va- un fenómeno de “saturación” de la po-el mundo industrializado se han pre- cuna también podría facilitar la coloni- blación susceptible.parado vacunas heptavalentes que zación por otros serotipos cuyo poten- En una comunicación reciente, elproporcionarían tasas de cobertura ra- cial patógeno se desconoce (39). Por Centro para el Control y la Prevenciónzonables, pero para los países en de- estas y otras razones, se están investi- de Enfermedades (CDC) de Estadossarrollo se recomiendan fórmulas más gando componentes proteínicos de S. Unidos sugirió un posible aumento deamplias, con hasta 11 serotipos, resul- pneumoniae (PspA, neumolisina, etc.), la mortalidad en pacientes con neumo-tando imperativa la inclusión del sero- como candidatos para una nueva ge- nías causadas por cepas resistentestipo 5, el de mayor frecuencia en los neración de vacunas (40–42). (50), por lo que se recomendó intensi-países en desarrollo (36). Así, por ficar las correspondientes evaluacio-ejemplo, en cuatro de los países estu- nes. Sin embargo, en la investigacióndiados este serotipo compartió con el Resistencia de S. pneumoniae realizada en Argentina y Uruguay porserotipo 1 el segundo o el tercer lugar, a los antibióticos y su repercusión Deeks et al. (51) no se encontraron dife-tras el serotipo 14, que fue el predomi- en el tratamiento de los pacientes rencias significativas en la evoluciónnante. En Uruguay, el serotipo 5 se con neumonía de los pacientes infectados por S. pneu-asoció con meningitis del recién na- moniae sensibles y resistentes. En esecido y el serotipo 1 predominó en los El progresivo aumento de la fre- mismo trabajo, al analizar los factoresderrames pleurales de niños de dife- cuencia de S. pneumoniae resistentes a de riesgo de adquirir una infección in-rentes edades de Brasil y Uruguay. penicilina y a otros antibióticos ha sus- vasora por S. pneumoniae resistente, A la luz de los datos recabados, y citado dudas en torno a las prácticas solo dos de los parámetros analizadospreviendo que las vacunas conjugadas terapéuticas tradicionales. Por ese mo- resultaron significativos: la administra-estarán disponibles en un futuro pró- tivo, las enfermedades neumocócicas ción de penicilina o ampicilina en los 3ximo, es posible estimar que una va- han sido catalogadas como enfermeda- meses anteriores y el hecho de recibircuna heptavalente cubriría 77,6% de des emergentes (43–45). atención médica en una institución pri-las neumonías de la población estu- La resistencia a la penicilina se debe vada. Ambos elementos apuntan endiada, mientras que otra, también con- a modificaciones de los genes que co- la misma dirección, relacionando esosjugada, con 11 antígenos polisacáridos difican proteínas involucradas en la riesgos con el uso excesivo de antibió-cubriría 87,0%, con porcentajes máxi- síntesis de la pared celular (PBPs), lo ticos (52).mos en Brasil y Uruguay (91,0%). cual se refleja en una pérdida de su afi- El análisis genético de una submues- La vacuna con 23 polisacáridos, dis- nidad natural por el antibiótico (46). tra de S. pneumoniae resistentes a peni-ponible desde 1983, puede ser utilizada La resistencia a otros -lactámicos, cilina de todos los países reveló datospara la prevención de las neumococias como la ceftriaxona, resulta en parte importantes (53). Los aislados conen niños mayores de 2 años de edad del mismo fenómeno, por lo que en CIM para penicilina ≥ 1 mg/L perte-(37), con problemas de salud de base muchos casos una cepa resistente a la necían a dos clones de origen extracon-que los predisponga a infecciones sisté- penicilina, especialmente si su CIM es tinental, aparentemente importadosmicas por S. pneumoniae (infección por ≥ 1 mg/L, tendrá también una suscep- desde el sur de Europa, uno de ellosvirus de la inmunodeficiencia humana, tibilidad disminuida a la ceftriaxona. predominante en México (23F) y elfibrosis quística, leucosis, esplenecto- En nuestro estudio la resistencia inter- otro en el Cono Sur (14/9V). Las cepasmía, displasia broncopulmonar, etc.). media y absoluta a la ceftriaxona, si con CIM más bajas mostraban una La diversidad de serotipos existen- bien fue menos frecuente que la resis- gran variedad genética que sugería untes y la complejidad de sus relaciones tencia a la penicilina, también mostró origen local, consecuencia de diferen-con el hombre han planteado algunos un aumento progresivo en todos los tes eventos génicos independientes.interrogantes para el futuro. Estudios países. Este aumento de la resistencia Otros mecanismos de adquisicióngenéticos han proporcionado pruebas de S. pneumoniae a los -lactámicos de resistencia aún no explorados gené-de la transferencia de genes de la cáp- plantea serios problemas en el trata- ticamente en estos aislados tambiénsula (38), fenómeno cuya frecuencia miento de las meningitis, pero no así estuvieron presentes, como lo evi-podría aumentar debido a las presio- de las neumonías, ya que, siendo anti- denció fenotípicamente la existencianes ejercidas por las vacunas, constitu- bióticos de baja toxicidad, es posible de resistencia a otros antibióticos noyéndose entonces en una forma de aumentar las dosis hasta alcanzar con- -lactámicos.evasión de la cobertura de ellas. Al eli- centraciones en suero que superen las La resistencia a la TSX fue alta enminar los serotipos invasores de la CIM de las cepas resistentes (47). No todos los países.12 El CDC ha verifi- obstante, aunque el incremento de la resistencia puede llegar a porcentajes11 Eskola J. Clinical evaluation of pneumococcal vac- muy elevados, como ocurrió en Corea 12 Schwartz B, Dowell S. Treatment of infection with cines for children. Abstract Book of the 1st Inter- (48), en muchos de los países el incre- antibiotic resistant pneumococci. Abstract Book of national Symposium on Pneumococci and Pneu- the 1st International Symposium on Pneumococci mococcal Diseases, Elsinore, Denmark (June 13–17, mento progresivo se detuvo, tal vez, and Pneumococcal Diseases, Elsinore, Denmark 1998); page 61. como propone Baquero (49), debido a (June 13–17, 1998); page 86.192 Hortal et al. • Impacto de Streptococcus pneumoniae en las neumonías del niño latinoamericano
  • 9. cado fracasos terapéuticos que con- El dinamismo biológico de S. pneu- De todos modos, los resultados ex-traindicarían su empleo (52). No obs- moniae, ligado a su resistencia y capaci- puestos en el presente trabajo permi-tante, hay autores que plantean dudas dad de transformación (55, 56), exigen tieron obtener una visión global de lassobre la coincidencia entre la eficacia una vigilancia de laboratorio que no características clínico-epidemiológicasterapéutica y la evaluación de la resis- solo monitorice las propiedades feno- y microbiológicas de las neumoníastencia in vitro (54). típicas, sino también las genotípicas neumocócicas del niño en cinco países En Colombia se observó con mayor (57–59). De momento, mientras no se latinoamericanos e identificar a la po-frecuencia la resistencia al cloranfeni- disponga de vacunas conjugadas, la blación de niños menores de 2 añoscol (23,4%) que en Argentina (1,6%) y única medida posible para controlar el candidata para recibir una vacuna conUruguay (1,7%), lo cual probable- aumento progresivo de la resistencia diferentes polisacáridos capsularesmente refleje las presiones selectivas consiste en realizar una intensa cam- conjugados con proteínas.locales ejercidas por el empleo de ese paña educativa del personal de salud y Los resultados mencionados fueronantibiótico. La resistencia a la eritromi- del público en general para prevenir el fruto de una forma de trabajo poco fre-cina fue muy baja en tres de los cuatro uso indiscriminado de antibióticos, en cuente en nuestros países y con impor-países que la evaluaron; la excepción forma tanto de automedicación como tantes perspectivas de futuro. Organis-fue México. En Argentina, único país de prescripción inadecuada.14 mos sanitarios internacionales (OPS/donde se investigó, los aislados de SIREVA/CIDA) tuvieron la macrovi-niños con neumonía mostraron resis- sión de ese importante problema detencia al imipenem, que pasó de 6% salud y promovieron las acciones ne- 14 Hortal M, Leis R, López O, Meny M. Uso de an-(1993–95) a 16% (1996–97).13 tibióticos para el tratamiento de las infecciones res- cesarias para su control. El sistema de piratorias agudas y de las enfermedades diarreicas vigilancia epidemiológica para esta in- agudas del niño. Informe final: investigación sub-13 Pace J, Ruvinsky R, Regueira M, Rossi A, et al. Strep- vencionada por AIEPI/OPS, 1999. Contribución a vestigación se organizó y se consolidó, tococcus pneumoniae: surveillance in Argentinian la “Session on prudent use of antibiotics in the de- demostrando así su factibilidad pre- children. Abstract Book of the 1st International Sym- veloping world”. IX International Congress for In- posium on Pneumococci and Pneumococcal Dis- fectious Diseases, Buenos Aires, Argentina, (abril, sente y futura para el estudio de esta y eases, Elsinore, Denmark (June 13–17, 1998); page 39. 2000). de otras enfermedades transmisibles. REFERENCIAS 1. Kirkwood BR, Gove S, Rogers S, Lob-Levyt J, 10. Henrichsen J. Six newly recognized types of cus pneumoniae clinical strains isolated from Arthur P, Campbell H. Potential interventions for Streptococcus pneumoniae. J Clin Microbiol 1995; Uruguayan children with systemic infections. the prevention of childhood pneumonia in devel- 33:2759–2762. Pneumococus study group. Microb Drug Resist oping countries: a systematic review. Bull World 11. Di Fabio JL, Homma A, De Quadros C. Pan 1997;3:159–163. Health Organ 1995;73:793–798. American Health Organization epidemiological 17. Kertesz DA, Di Fabio JL, Brandileone MC, Cas- 2. Organización Panamericana de la Salud/AIEPI. surveillance network for Streptococcus pneumo- tañeda E, Echaniz-Aviles G, Heitmann I, et al. In- Tasas de mortalidad por enfermedades preva- niae. Microb Drug Resist 1997;3:131–133. vasive Streptococcus pneumoniae infection in Latin lentes en la infancia. Boletín AIEPI 1996;1. (OPS/ 12. Rossi A, Ruvinsky R, Regueira M, Corso A, Pace American children: results of the Pan American HCP/HCT/ARI/CDD/96.35). J, Gentile A, et al. Distribution of capsular types Health Organization surveillance study. Clin In- 3. Trujillo H, Robledo J, Díaz FJ, Mejía J, Espinal D, and penicillin-resistance of strains of Streptococcus fect Dis 1998;26:1355–1361. Restrepo F, et al. Etiología y clínica de la IRA baja pneumoniae causing systemic infections in Argen- 18. Benguigui Y. El control de las infecciones respi- adquirida en la comunidad en 100 niños estudia- tinian children under 5 years of age. Streptococcus ratorias agudas a nivel local. En: Benguigui Y, dos a nivel hospitalario. Medicina UPB. 1994; pneumoniae Working Group. Microb Drug Resist ed. Control de las infecciones respiratorias agu- 13:52–64. 1997;3:135–140. das: implementación, seguimiento y evaluación. 4. Hortal M, Mogdasy C,Russi JC, Deleón C, Suárez 13. Brandileone MC, Vieira VS, Casagrande ST, Washington, D.C.: Organización Panamericana A. Microbial agents associated with pneumonia Zanella RC, Guerra ML, Bokermann S, et al. Preva- de la Salud; 1997. (Serie HCT/AIEPI, No. 6): in children from Uruguay. Rev Infect Dis 1990;12 lence of serotypes and antimicrobial resistance of Pp. 2–34. (supl 8):S915–S922. Streptococcus pneumoniae strains isolated from 19. Sorensen UBS. Typing of pneumococci by using 5. Weissenbacher M, Carballal G, Avila M, Salomon Brazilian children with invasive infections. Pneu- 12 pooled antisera. J Clin Microbiol 1993;31: H, Harisiadi J, Catalano M, et al. Etiologic and mococcal Study Group in Brazil for the SIREVA 2097–2100. clinical evaluation of acute lower respiratory tract Project. Regional System for Vaccines in Latin 20. National Committee for Clinical Laboratory Stan- infection in young Argentinian children: an over- America. Microb Drug Resist 1997;3: 141–146. dards. Performance standards for antimicrobial view. Rev Infect Dis 1990;12(supl 8):S889–S898. 14. Castañeda E, Leal AL, Castillo O, De la Hoz F, susceptibility testing: sixth informational supple- 6. Texeira IM, Andrade JR, Lourenço NJ. Serotypes Vela MC, Arango M, et al. Distribution of capsu- ment. Villanova, Pennsylvania: NCCLS; 1995. and antimicrobial susceptibility of Streptococcus lar types and antimicrobial susceptibility of inva- (NCCLS document M100-S6). pneumoniae isolated in Rio de Janeiro, Brazil. Rev sive isolates of Streptococcus pneumoniae in Colom- 21. Pan American Health Organization/World Microbiol 1988;19:93–99. bian children. Pneumococcal Study Group in Health Organization. Master plan. Development 7. Klein JO. The epidemiology of pneumococcal dis- Colombia. Microb Drug Resist 1997;3:147–152. of a conjugated vaccine against Streptococcus ease in infants and children. Rev Infect Dis 1981;3: 15. Echaniz-Avilez G, Velázquez-Meza ME, Car- pneumoniae. HDP/HDR-RVD/92.1, 1992. 246–253. nalla-Barajas MN, Soto-Noguerón A, Solórzano- 22. Robbins JB,Schneerson R, Anderson P, Smith DH. 8. Landaverde M, Di Fabio JL, Ruocco G, Leal I, de Santos F, Pérez Miravete A, et al. Antimicrobial Prevention of systemic infections, especially Quadros C. Introducción de la vacuna conjugada susceptibilities and capsular types of invasive meningitis, caused by Haemophilus influenzae type contra Hib en Chile y Uruguay. Rev Panam Salud Streptococcus pneumoniae isolated in children in b. Impact on public health and implications for Publica 1999;5:200–206. Mexico City. Microb Drug Resist 1997;3:153–157. other polysaccharide-based vaccines. JAMA 9. Bromberg K, Hammerschlag MR. Rapid diagno- 16. Hortal M, Algorta G, Bianchi I, Borthagaray G, 1996;276:1181–1185. sis of pneumonia in children. Semin Respir Infect Cestau I, Camou T, et al. Capsular type distribu- 23. Davies HD, Matlow A, Petric M, Glazier R, Wang 1987;2:159–165. tion and susceptibility to antibiotics of Streptococ- EE. Prospective comparative study of viral, bacte-Rev Panam Salud Publica/Pan Am J Public Health 8(3), 2000 193
  • 10. rial and atypical organisms identified in pneumo- serogroup distribution of sterile site isolates from 51. Deeks SL, Palacio R, Ruvinsky R, Kertesz DA, nia and bronchiolitis in hospitalized Canadian in- children: implications for vaccine strategies. Pedi- Hortal M, Rossi A, et al. Risk factors and course of fants. Pediatr Infect Dis J 1996;15:371–375. atr Infect Dis J 1995;14:503–510. illness among children with invasive penicillin-24. O’Dempsey TJ, McArdle T, Ceesay SJ, Banya WA, 37. Hortal M, Camou T, Palacio R, Dibarboure H, resistant Streptococcus pneumoniae. The Streptococ- Demba E, Secka O, et al. Immunization with a García A. Ten-year review of invasive pneumo- cus pneumoniae Working Group. Pediatrics 1999; pneumococcal capsular polysaccharide vaccine coccal diseases in children and adults from 103:409–413. during pregnancy. Vaccine 1996;14:963–970. Uruguay: clinical spectrum, serotypes and anti- 52. Tomasz A, Corso A, Severina EP, Echaniz-Aviles25. Kurikka S, Kayhty H, Peltola H, Saarinen L, Es- microbial resistance. Int J Infect Dis 2000;4:91–95. G, Brandileone MC, Camou T, et al. Molecular kola J, Makela PH. Neonatal immunization: re- 38. Coffey TJ, Dowson CG, Daniels M, Zhou J, Mar- epidemiologic characterization of penicillin-resis- sponse to Haemophilus influenzae type b-tetanus tin C, Spratt BG, et al. Horizontal transfer of mul- tant Streptococcus pneumoniae invasive pediatric toxoid conjugate vaccine. Pediatrics 1995;95:815– tiple penicillin-binding protein genes, and capsu- isolates recovered in six Latin-American coun- 822. lar biosynthetic genes, in natural populations of tries: an overview. PAHO/Rockefeller University26. Carvalho BTC, Carneiro-Sampaio MM, Solé D, Streptococcus pneumoniae. Mol Microbiol 1991;5: Workshop. Pan American Health Organization. Naspitz C, Leiva LE, Sorensen RU. Transplacental 2255–2260. Microb Drug Resist 1998;4:195–207. trasmission of serotype-specific pneumococcal 39. Obaro SK, Adegbola RA, Banya WA, Greenwood 53. Lovgren M, Dell’Acqua L, Palacio R, Echaniz- antibodies in a Brazilian population. Clin Diagn BM. Carriage of pneumococci after pneumococcal Aviles G, Soto-Nogueron A, Castaneda E, et al. Lab Immunol 1999;6:50–54. vaccination [letter]. Lancet 1996;348:271–272. Determination of trimethoprim-sulfamethoxa-27. Weisman LE, Cruess DF, Fischer GW. Opsonic ac- 40. Russell H, Tharpe JA, Wells DE, White EH, John- zole resistance in Streptococcus pneumoniae by tivity of commercially available standard intra- son JE. Monoclonal antibody recognizing a using the E test with Mueller-Hinton agar sup- venous immunoglobulin preparations. Pediatr species-specific protein from Streptococcus pneu- plemented with sheep or horse blood may be un- Infect Dis J 1994;13:1122–1125. moniae. J Clin Microbiol 1990;28:2191–2195. reliable. The Pneumococcal Study Group. J Clin28. Castillo O, Dela Hoz F, de Sánchez M, Leal AL. 41. Watson DA, Musher DM, Verhoef J. Pneumococ- Microbiol 1999;37:215–217. Vigilancia centinela de IRA de vías bajas por cal virulence factors and host immune responses 54. World Health Organization/Programme for the Streptococcus pneumoniae y Haemophilus influenzae. to them. Eur J Clin Microbiol Infect Dis 1995;14: control of acute respiratory infections. Interim Ministerio de Salud de Colombia, Instituto Na- 479–490. Programme Report 1992. Geneva: WHO; 1993. cional de Salud. Informe Quincenal Epidemio- 42. Tart RC, McDaniel LS, Ralph BA, Briles DE. Trun- (Document WHO/ARI/93.25). lógico Nacional 1997;2:214–216. cated Streptococcus pneumoniae PspA molecules 55. Coffey TJ, Enright MC, Daniels M, Morona JK,29. Boersma WG, Lowenberg A, Holloway Y, elicit cross-protective immunity against pneumo- Morona R, Hryniewicz W, et al. Recombinational Kuttschrutter H, Snijder JA, Koeter GH. Rapid coccal challenge in mice. J Infect Dis 1996;173: exchanges at the capsular polysaccharide biosyn- detection of pneumococcal antigen in pleural 380–386. thetic locus lead to frequent serotype changes fluid of patients with community acquired pneu- 43. Hughes JM, La Montagne JR. Emerging infectious among natural isolates of Streptococcus pneumo- monia. Thorax 1993;48:160–162. diseases. J Infect Dis 1994;170:263–264. niae. Mol Microbiol 1998;27:73–83.30. Holloway Y, Snijder JA, Boersma WG. Demon- 44. Hortal M. Resistencia bacteriana y su partici- 56. Nesin M, Ramirez M, Tomasz A. Capsular trans- stration of circulating pneumococcal immuno- pación en la reemergencia de enfermedades: as- formation of a multidrug-resistant Streptococcus globulin G immune complexes in patients with pectos microbiológicos. En: El desafío de las en- pneumoniae in vivo. J Infect Dis 1998;177: 707–713. community-acquired pneumonia by means of an fermedades emergentes y el SIDA. Academia 57. Hortal M, Mogdasy MC, Russi JC. Etiology of enzyme-linked immunosorbent assay. J Clin Mi- Nacional de Medicina; 1998: Pp. 51–54. pneumonia in children [letter]. Clin Infect Dis crobiol 1993;31:3247–3254. 45. Weissenbacher M, Salvatella R, Hortal M. El de- 1992;14:617.31. Korppi M, Koskela M, Jalonen E, Leinonen M. safío de las enfermedades emergentes y reemer- 58. Anonymous. Surveillance for penicillin-nonsus- Serologically indicated pneumococcal respiratory gentes. Rev Med Uruguay 1998;14:34–48. ceptible Streptococcus pneumoniae, New York City, infection in children. Scan J Infect Dis 1992;24: 46. Coffey TJ, Dowson CG, Daniels M, Spratt BG. 1995. MMWR Morb Mortal Wkly Rep 1997; 437–443. Genetics and molecular biology of beta-lactam- 46:297–299.32. Salo P, Ortqvist A, Leinonen M. Diagnosis of bac- resistant pneumococci. Microb Drug Resist 1995; 59. Kristinsson KG. Effect of antimicrobial use and teremic pneumococcal pneumonia by amplifica- 1:29–34. other risk factors on antimicrobial resistance in tion of pneumolysin gene fragment in serum. J In- 47. Chambers HF. Penicillin-binding protein-medi- pneumococci. Microb Drug Resist 1997;3:117–123. fect Dis 1995;171:479–482. ated resistance in pneumococci and staphylo-33. Austrian R. Pneumococcal polysaccharide vac- cocci. J Infect Dis 1999;179(supl 2):S335–S359. cines. Rev Infect Dis 1989;11(supl 3):598–602. 48. Lee HJ, Park JY, Jang SH, Kim JH, Kim EC, Choi34. Fedson DS, Musher DM, Eskola J. Pneumococcal KW. High incidence of resistance to multiple an- vaccine. En: Plotkin SA, Orenstein WA, eds. Vac- timicrobials in clinical isolates of Streptococcus cines (3a. ed.). Philadelphia, Pennsylvania: WB pneumoniae from a University hospital in Korea. Saunders; 1998. Pp. 553–607. Clin Infect Dis 1995;20:826–835.35. Anderson EL, Kennedy DJ, Geldmacher KM, 49. Baquero F. Evolving resistance patterns of Strep- Donnelly J, Mendelman PM. Immunogenicity of tococcus pneumoniae: a link with long-acting heptavalent pneumococcal conjugate vaccine in macrolide consumption? J Chemother 1999;11 infants. J Pediatr 1996;128:649–653. (supl 1):35–43.36. Sniadack DH, Schwartz B, Lipman H, Bogaerts J, 50. Breiman RF, Butler JC, Tenover FC, Ellitt JA, Butler JC, Dagan R, et al. Potential interventions Facklam RR. Emergence of drug-resistant pneu- for the prevention of childhood pneumonia: geo- mococcal infections in the United Satates. JAMA Manuscrito recibido el 28 de enero de 1999 y aceptado graphic and temporal differences in serotype and 1994;271:1831–1835. para publicación, tras revisión, el 8 de febrero de 2000194 Hortal et al. • Impacto de Streptococcus pneumoniae en las neumonías del niño latinoamericano
  • 11. ABSTRACT Community-acquired pneumonia is one of the leading causes of infant morbidity and mortality. Studies conducted in developing countries indicate that the most serious symptoms of pneumonia are associated with bacterial causes, mainly Streptococcus Impact of Streptococcus pneumoniae, followed by Haemophilus influenzae type b. Managing those infections inpneumoniae in pneumonias of children under two years of age is hindered by the lack of appropriate vaccines and Latin American children by the decreased susceptibility of S. pneumoniae to penicillin and other antibiotics. In 1993, at the initiative of the Regional System for Vaccines of the Pan American Health Organization, and with funding from the Canadian International Development Agency, a study was designed to identify the S. pneumoniae capsular types that cause invasive disease in Latin American children under 5 years of age. The objective of the study was to determine the ideal composition of a conjugate vaccine that could be used in Latin America, and the penicillin susceptibility of the S. pneumoniae isolates. The initiative was undertaken in Argentina, Brazil, Chile, Colombia, Mexico, and Uruguay. This report analyzes the information that the participating countries gener- ated on pneumococcal pneumonia. A total of 3 393 children were found with systemic S. pneumoniae infections, of which 1 578 corresponded to pneumonias. The analysis focused on 1 409 cases of pneumonia in Argentina, Brazil, Colombia, Mexico, and Uruguay. Of the children, 63.8% of them were under two years of age. Twelve preva- lent capsular types were identified, of which serotypes 14, 5, and 1 were the three most common in the majority of the countries. At the beginning of the study the high- est level of penicillin resistance was found in Mexico (47.0%), and the lowest in Colombia (12.1%). Over the 1993–1998 period, resistance to penicillin increased in the five countries. Penicillin resistance was associated with a small number of capsular serotypes, mainly 14 and 23F. The first of those serotypes was resistant to penicillin and to trimethoprim-sulfamethoxazole, and the second was multiresistant. The fre- quency of resistance to trimethoprim-sulfamethoxazole was high in all of the coun- tries; Argentina had the highest level, 58.0%. A decrease in susceptibility to chloram- phenicol was uncommon, except in Colombia, where there was a resistance level of 23.4%. Resistance to erythromycin was low in all the countries, and all the isolates were susceptible to vancomycin.Rev Panam Salud Publica/Pan Am J Public Health 8(3), 2000 195

×