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  • 1. LA LUCHA POR UN TRABAJO DIGNOPUNCHE PERÚFETTRAMAPFEDERACIÓN DE ESTIBADORES TERRESTRESY TRANSPORTISTAS MANUALES DEL PERÚ
  • 2. PUNCHE PERÚ FETTRAMAP FEDERACIÓN DE ESTIBADORES TERRESTRES Y TRANSPORTISTAS MANUALES DEL PERÚ© INSTITUTO SINDICAL DE COOPERACIÓN AL DESARROLLO, ISCOD DELEGACIÓN PERÚ Jr. Lloque Yupanqui 1399, Jesús María 472-6418 www.iscod.org delegacionperu@iscod.org TEXTO E INVESTIGACIÓN Paola Ugaz FOTOGRAFÍA Marina García Burgos DIRECCIÓN GRÁFICA Arturo Higa Taira DISEÑO EDITORIAL Sputnik IMPRESIÓN Y PRE-PRENSA Forma e Imagen de Víctor Odiaga Franco Av. Arequipa 4558, Miraflores 617-0300 www.formaeimagen.com.pe Primera edición: mayo, 2010 Hecho el depósito legal en la Biblioteca Nacional del Perú: 2010-03228 Tiraje: 1500 ejemplares
  • 3. FEDERACIÓN DE ESTIBADORES TERRESTRESY TRANSPORTISTAS MANUALES DEL PERÚ – FETTRAMAPDATOS INSTITUCIONALESFecha de Fundación: 25 de Julio de 1982Lugar de Fundación: La Victoria - LimaReconocimiento Oficial: Resolución Divisional Nº 144-90-DV-RSFecha del Reconocimiento: 17 de Agosto de 1990Dirección: Jirón Oroya Nº 224 Cercado de LimaTeléfonos: 323-5200 3233921 325-3625 996 079 566Correo: fettramap@hotmail.comAfiliado a: CUT PERU y ITFCOMITÉ EJECUTIVO NACIONALSecretario General: Guillermo Onofre FloresSub Secretario General de Estibadores: Raúl Chupica AlorSub Secretario General de Transportistas Manuales: Guillermo Cusipuma CamposSecretario de Organización: César Valencia RivadeneiraSecretario de Defensa y Derechos Humanos: Raúl Manucci OrellanaSecretario de Administración, Economía y Finanzas: Fernando Gómez BranSecretario de Actas y Archivos: Raúl Diego NavarreteSecretario de Imagen Institucional: Walter Alama GarcíaSecretario de Desarrollo Humano y Bienestar Social: Alejandro Díaz CosiSecretario de Promoción y Desarrollo Empresarial: Jorge Aguilar TandaypanORGANIZACIONES AFILIADASSindicato Único de Estibadores del Mercado Mayorista Nº 1 - La ParadaSindicato de Estibadores del Giro de Choclos del Mercado Mayorista Nº 1 - La ParadaSindicato Único de Estibadores del Mercado Mayorista Nº 2 de Frutas - La VictoriaSindicato de Estibadores del Giro de Yucas del Mercado Mayorista Nº 1 - La ParadaSindicato de Estibadores del Giro de Zapallos del Mercado Mayorista Nº 1 - La ParadaSindicato de Trabajadores Tricicleros del Mercado Mayorista Nº 1 - La ParadaSindicato Único de Guardianes del Mercado Mayorista Nº 1 - La ParadaAsociación de Estibadores y Carretilleros 11 de Febrero Conzac - Los OlivosAsociación de Trabajadores Transportistas Manuales Independientesdel Mercado Mayorista Pesquero de Villa María del TriunfoFederación Departamental de Estibadores Terrestres y Transportistas Manuales de la Región JunínFederacion de Cargadores, Estibadores Terrestresy Transportistas Manuales ‘Kallpalloc Runakuna’ de la Región CuscoY organizaciones fraternas en la capital y las demás regiones del país.
  • 4. PUNCHE PERÚFETTRAMAPFEDERACIÓN DE ESTIBADORES TERRESTRESY TRANSPORTISTAS MANUALES DEL PERÚ
  • 5. COMO ESTIBADOR TERRESTRE DEL MERCADO MAYORISTA NÚMERO 1, como fundador de la Fe-deración de Estibadores Terrestres y Transportistas Manuales del Perú (FETTRAMAP) y como serhumano, me gustaría que a partir de ahora le digamos adiós a la indiferencia hacia el estibador, quientiene el diario privilegio de manipular y cargar los productos que llegan a todos los hogares en Perú,pero que a su vez es el personaje que menos vemos cuando visitamos los mercados.Si nos vieran realmente se darían cuenta que cargamos pesos que van más allá de nuestras fuerzas,que nuestras espaldas se doblan hasta casi reventar, que sufrimos accidentes casi día por medioen medio de un entorno laboral indigno y por un salario bajísimo que no nos garantiza una jubilaciónsegura junto a nuestras familias.La única diferencia que hay dentro del mercado con los comerciantes y nosotros es que el estibador esel que pone la espalda, el lomo para poder trabajar, pero no recibe ningún reconocimiento moral y legal;situación que la sentimos también dentro de nuestro propio país, donde no se cumplen las leyes quehan sido aprobadas para garantizarnos mejores condiciones laborales y acceso a la seguridad social.Creo también que debemos dejar de ser vistos como los eternos burros de carga, porque la comer-cialización de los productos alimenticios es una cadena en la que todos somos importantes: si no hay
  • 6. ADIÓS A LAINDIFERENCIAproductores, no hay comerciantes; si no hay comerciantes, no hay transportistas de camiones; si nohay estibador no hay productos que transportar, y por ende cada pieza es vital. Nosotros también.Por ello, esperamos que se dejen de lado todas esas malas costumbres del dañino envasado de loscostales con pesos excesivos y contra de la ley, que maltratan nuestras espaldas pero que tambiénmaltratan a los productos que cada día reciben los hogares peruanos.El punche que el estibador le mete a la carga y descarga de productos en los mercados a nivel nacionalnos llena de orgullo porque sabemos que, gracias a ello, se preparan los platos que forman parte dela gastronomía que nos ha hecho famosos en todo el mundo.¿Por qué no nos hacen partícipes de esa ola ganadora?Nos ofrecemos codo a codo para lograrlo porque Punche Perú somos todos, hermanos.SERGIO LÓPEZFUNDADOR DE LA FETTRAMAP
  • 7. MUCHA FUERZA YLOS TRABAJADORES ESTIBADORES TERRESTRES Y TRANSPORTISTAS MANUALES de los merca-dos somos un estimado de más 100,000 personas a nivel nacional dedicados a esta actividad, con-formando una parte importante de la cadena del comercio en general. Existen actualmente múltiplesorganizaciones reconocidas, así como sindicatos, asociaciones y comités. Algunas de las más anti-guas se remontan a las décadas del 70 y 80, todas pertenecientes al sector de la economía informal.En varios estudios técnicos realizados por el Ministerio de Salud (CENSOPAS) se señala que en elcaso de la actividad de la estiba y transporte manual, está demostrada la relación entre el excesivopeso cargado por los trabajadores y problemas en la salud. Se encontró que la mayoría de trabaja-dores objeto del estudio, presentaron de 2 a 3 diagnósticos médicos, de los cuales por lo menos unoes un transtorno osteomuscular en la columna vertebral. Asimismo, estibadores y transportistassufren de enfermedades profesionales y accidentes de trabajo que afectan muy seriamente a su sa-lud, generalmente por el excesivo peso que manipulan y cargan (aproximadamente 130 kg); en otrasmodalidades como en la carretillas, se llegan hasta 1.000 kg. En estas condiciones está demostradoque el daño a la estructura músculo–esquelética de los trabajadores es de carácter irreversible, sinque sea necesariamente resultado de los años acumulados en el trabajo.Por las mismas actividades laborales que realizamos, estamos expuestos constantemente a riesgosocupacionales, siendo además un grupo vulnerable que no cuenta en la actualidad con una protecciónsocial; sin embargo, a través de nuestras organizaciones tratamos de atender nuestras necesidadesque surgen de los problemas, como en casos de enfermedad, accidentes, retiros y muertes. Los sala-rios son negociados directamente con los transportistas y comerciantes mayoristas, cumpliendo conun conjunto de requisitos de calidad para satisfacer las exigencias de la administración del mercado.
  • 8. MUCHOS VALORES Todos los afiliados cotizan tanto para el sostenimiento del sindicato, como para su particular sistema mutual de asistencia social, que permite cubrir parcialmente el retiro de los socios cesados por acci- dente de trabajo o por límite de edad; además de las atenciones en salud. A partir de 2005, la Federación de Estibadores Terrestres y Transportistas Manuales del Perú (FET- TRAMAP) impulsó una campaña de sensibilización e incidencia ante los poderes del Estado, con el apoyo incondicional de la CUT y la solidaridad sindical del ISCOD, logrando que en el año 2007 se ratifique el Convenio 127 de la OIT y se promulgue la Ley N0 29088 “Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo de los Estibadores Terrestres y Transportistas Manuales”, y posteriormente en el año 2009 se apruebe su reglamentación, normas que tienen por objeto regular las condiciones de trabajo. Actualmente, la FETTRAMAP viene incidiendo con la CUT en la aprobación del reglamento de la Ley No 25047. Esta ley incorpora los beneficios de la Seguridad Social en salud, pensiones y otros para los Estibadores Terrestres y Transportistas Manuales, norma que facultaría estas coberturas. Los sindicatos afiliados a la FETTRAMAP vienen trabajando con mucho esfuerzo, para lograr otros obje- tivos mayores que ayudarán a los trabajadores y a sus familias, como el contar con una infraestructura, una organización fortalecida y capacitada para enfrentar a todos los retos que se les presente. GUILLERMO ONOFRE SECRETARIO GENERAL FETTRAMAP
  • 9. JUSTICIAY RESPETO
  • 10. GRACIAS A LAS IMÁGENES QUE MUESTRA EL LIBRO sobre el quehacer diario de los trabajadoresde la estiba y el transporte manual de los mercados mayoristas a lo largo de la cadena productiva yde comercialización de los alimentos, tenemos una valiosa herramienta para que los miles de trabaja-dores de estas actividades consigan que se les reconozca como seres humanos sujetos de derecho.La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) del Perú se enorgullece de que los esfuerzos de largosaños de lucha, en defensa de la aplicación de las normas internacionales de pesos y medidas y de laextensión de la cobertura de la seguridad social a todos los trabajadores se vean reforzados con lainvestigación sobre los estibadores terrestres, que estoy seguro causará un efecto en quienes tienenla responsabilidad de regular con justicia y con respeto por los seres humanos.Desde la Presidencia de la CUT, basándome en las impactantes imágenes que muestran la injustavida que pasan los miembros de nuestra afiliada la FETTRAMAP, hago un decidido llamado a todas lasautoridades del Perú para que de una vez por todas se haga justicia a los trabajadores de la estiba ydel transporte manual reconociéndoles sus derechos y haciéndolos respetar como seres humanos.JULIO CÉSAR BAZÁN FIGUEROAPRESIDENTE CUT PERÚ / VICEPRESIDENTE DE LA CONFEDERACIÓN SINDICALDE LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS DE LAS AMÉRICAS (CSA)
  • 11. MUCHOS LATIDOS HAN SONADO desde la primera vez que visité La Parada. Mi amiga y colega En-carna García Valera, solía referirse a los logros y avances de los estibadores terrestres con granadmiración, desde el corazón, sentimiento y músculo que terminó contagiándonos a todos nosotros.Una de las cosas que más llamó mi atención en aquella primera visita hecha al anochecer fueron loscerros de La Victoria, elevándose sobre el mercado abruptamente, preñados de casas “colgantes”,luces melancólicas y aromas de precariedad.A sus pies, el Mercado Mayorista era y sigue siendo un reflejo de su entorno descolorido: callejuelaslúgubres entre los puestos de venta que disimulan su deficiente pavimentado con restos de todo tipode verduras. Sobre esa alfombra abigarrada laboran compañeros estibadores cargando fardos des-comunales o seleccionando choclos como malabaristas de circo.Saltan a la vista las condiciones impropias de trabajo, decimonónicas, con impactos altamente nega-tivos para la salud que, inexplicablemente, deberían haber sido mejoradas hace mucho tiempo por lasautoridades encargadas de hacerlo.El mensaje contenido en el libro no es hacer desaparecer esta labor sumamente importante, sinoconservar el derecho de estos trabajadores a desempeñarla, en condiciones de formalidad, respe-to y protección social. En definitiva, el derecho de todo ser humano a un sustento en el marco deltrabajo digno.La estiba en los mercados de productos agropecuarios es esencial por varias razones: los esti-badores se encuentran a lo largo y ancho del país y suponen un eslabón básico en las cadenas deproducción y consumo. Su aporte a la sociedad, estibando diariamente toneladas de alimentos, esinestimable para el suministro de bienes de primera necesidad y el flujo de la economía de servicios,incluyendo esa gastronomía de la que Perú tanto puede presumir y que se ha convertido en losúltimos años en un sector simbólico. Sin estibador no hay ceviche, ni ají de gallina, ni escabeche...La experiencia organizativa de los estibadores terrestres a través de su federación, la FETTRAMAP,es también una lección del movimiento sindical, en especial de aquel que se desarrolla en situacionesde desamparo y avasallamiento, donde la ciudadanía escasea. Nuestros protagonistas comenzarona constituir sindicatos de base hace más de cuatro décadas y es en estos núcleos dónde han ido for-mándose y tomando conciencia de lo necesario que es contar con un marco legal que los proteja comotrabajadores y les reconozca sus derechos laborales.
  • 12. INTRODUCCIÓNTan necesario como capacitarse en aspectos de salud laboral y en la prevención de riesgos profesio-nales. Tan necesario como demostrarse a sí mismos que pueden lograrlo con su constancia, ganán-dose el orgullo por lo que realizan cada día. Tan necesario como tener derecho a la seguridad social.Como testigo directo en los últimos años pienso que los compañeros de la FETTRAMAP han consegui-do importantes avances: por ejemplo se han aprobado leyes y medidas favorables de parte del Estado,pero todavía no se reglamentan o no se cumplen. Se ha abierto también espacios y generado expec-tativas que antes no existían; se ha logrado una proyección hacia el futuro y su organización es hoymás sólida. Pero todo ello no basta y había que dar a conocer a la opinión pública la genuina historiade los estibadores terrestres.En las próximas páginas veremos con lucidez y vigor, con una base argumental contundente y con ricamultiplicidad de matices, unas interrogantes que no dejarán a nadie indiferente.Quien quiera realmente atravesar con la mirada este libro comprenderá con sus propios ojos cómo lapérdida de la centralidad del trabajo en nuestras sociedades sólo está trayendo mayores asimetrías,mayor indiferencia y despropósito.Y, precisamente, el propósito de este material que nació para ser observado es ingeniárselas paraayudar a transformar una realidad que eterniza con desesperación el presente, frente a lo que eraimprescindible rebelarse.Tomando unas palabras de Ayn Rand: “Si viese usted a Atlas, el gigante que sostiene al mundo sobresus hombros, si usted viese que él estuviese de pie, con la sangre latiendo en su pecho, con sus rodi-llas doblándose, con sus brazos temblando pero todavía intentando mantener al mundo en lo alto consus últimas fuerzas, y cuanto mayor sea su esfuerzo, mayor es el peso que el mundo carga sobre sushombros – ¿Qué le diría usted que hiciese?– QUE SE REBELE.LUIS MIGUEL MONJEDELEGADO DE ISCOD-UGT EN PERÚ
  • 13. PUNCHE PERÚC A R G A R C O N L A H I S T O R I A TEXTO PAOLA UGAZ IMÁGENES MARINA GARCÍA BURGOS
  • 14. 1 EN LOS ZAPATOS DE UN ESTIBADOR 152 UN ACERCAMIENTO A LOS ESTIBADORES TERRESTRES EN LOS MERCADOS DE LIMA 19 ¿CUÁNDO SURGIÓ3 EL PRIMER MERCADO EN LIMA? 234 ¿CÓMO SURGIÓ EL OFICIO DE ESTIBADOR TERRESTRE? 275 UN HOMBRE LLAMADO GREGORIO CONDORI MAMANI 316 ESTIBADORES TERRESTRES Y HECHOS QUE DUELEN EN EL ALMA 357 HISTORIA DE LA FORMACIÓN DE LA CLASE OBRERA. ¿CUÁNDO NACEN LOS SINDICATOS EN PERÚ? 41 ¿CÓMO NACE LA ORGANIZACIÓN SINDICAL DE8 LOS ESTIBADORES? ENTRE ESTAFAS Y CUESTA ARRIBA 47 LLEGÓ LA LEY.9 LLEGÓ LA TRAMPA 51 LA SALUD DE LOS ESTIBADORES TERRESTRES10 Y LOS SACOS ‘FRANKENSTEIN’ 5511 LOS NIÑOS ESTIBADORES EN LOS MERCADOS. UN DOCUMENTAL DE ALEJANDRO LEGASPI 5912 LA AUTOESTIMA, LA GRAN VÍCTIMA DE LA ESTIBA TERRESTRE 6313 LA ESTIBA TERRESTRE FUERA DE PERÚ. ¿CÓMO SE REALIZA EN ESPAÑA? 6714 LOS ESTIBADORES TERRESTRES, SU VOZ EXISTE 7115 IDENTIKIT DE SERGIO LÓPEZ HERNÁNDEZ POR ÉL MISMO 7516 A MODO DE COLOFÓN 81B BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA 85
  • 15. un sacopuede llegara pesar más de 140 kg
  • 16. EN LOS ZAPATOS 1 DE UN ESTIBADOR¿Alguna vez ha intentado cargarun saco de lona repleto de papas,camotes, ajíes, choclos o frutas,que pesa en promedio más de100 kg? Si un día se atreve ahacerlo, pruébelo con esta difi-cultad: a oscuras sobre un tablónde madera movedizo, al que su-birá y bajará más de una vez,poniendo así en riesgo su vida.LUEGO, ABANDONE TODAS SUS TAREAS y convierta esta actividad en su trabajo para vivir y sólo así,se pondrá en los zapatos de los estibadores terrestres, aquellos valientes personajes que llevan ensus espaldas el peso del olvido histórico de un país, en el que no son considerados como ciudadanoscon derecho a un trabajo justo.Los estibadores realizan un trabajo capital para todos nosotros: cada madrugada nos transportancon la fuerza que les nace en el pecho, las frutas, las verduras y los pescados que llegan frescos anuestros hogares para ser transformados en platos que nos llenan de orgullo a nivel mundial.De lo que no podemos enorgullecernos es que día a día, los estibadores terrestres trabajan en condi-ciones sacrificadas y no tienen acceso a un seguro social o una pensión digna cuando se jubilan.Una mañana de un sábado cualquiera llegó a mi casa el amigo, estibador y dirigente histórico de la Fe-deración de Estibadores Terrestres y Transportistas Manuales del Perú (FETTRAMAP), Sergio López,para revisar juntos el texto que ahora tienen entre manos, y éste se convirtió en un día entrañabledonde repasamos los momentos más importantes de su inacabable lucha junto a sus compañeros,en busca de mejores condiciones para los estibadores y transportistas manuales de los mercadosmayoristas a nivel nacional. 15
  • 17. [EN LOS ZAPATOS DE UN ESTIBADOR]La mirada viva de López y el entusiasmo de su verbo atropellado no ocultaban las manos cansadas,las ojeras saltantes y la espalda ligeramente encorvada de quien trabaja desde los 15 años (Lópezahora tiene 59 años), cargando bultos mayores a 100 kg en el Mercado Mayorista del distrito dela Victoria.El día anterior a nuestro encuentro, Sergio y un compañero habían vaciado un camión lleno de sacosde 12 toneladas de zanahorias, a cuerpo pelado y por esa titánica tarea habían recibido cada uno 35soles (un poco más de 10 dólares americanos).La relectura de su vida sumada a la proyección de un fragmento del documental “El cargador” del ci-neasta cusqueño, Luis Figueroa, sobre un trabajador en el mercado central de Cusco causó que Lópezderramara lágrimas de impotencia y de contrariedad.Luego, López me dijo: “yo compuse la comisión que formó la federación de estibadores, desde ahí hetrabajado para sacar las normas; a pesar de que existen las leyes, a pesar de que estamos en Lima,la capital de Perú, que estamos cerca de todas las autoridades, que hemos luchado 30 años y nose cumple nada, no tenemos ni un beneficio. Como peruano que soy, me avergüenza que no se sigancumpliendo las disposiciones legales y que sigamos trabajando acá en la capital en las mismas condi-ciones deplorables, por eso me pongo a pensar como será en provincias… eso es lo más lamentable…a mí me duele, lo siento en el corazón…”.La mirada viva de López y el en-tusiasmo de su verbo atrope-llado no ocultaban las manoscansadas, las ojeras saltantesSergio López no es un hombre cualquiera para todos los que se dedican a la lucha sindical en el país:el primero de mayo de 2007, fue condecorado por el presidente Alan García en el grado de “GranOficial” por su labor sacrificada y por el reconocimiento a su tarea en la defensa de los derechos desus compañeros estibadores.López –nacido el 19 de febrero de 1951 en Hualgayoc, en el departamento de Cajamarca– re-cuerda con escepticismo ese momento, acaso el que podría haber sido uno de los momentos másfelices de su vida, porque hasta ahora, por ejemplo, las autoridades no hacen nada para acabarcon las mafias de los costureros que rodean los mercados mayoristas y que fabrican costales de130 a 140 kg, con el fin de favorecer a los vendedores mayoristas, en detrimento de las espaldasde los estibadores.16-17
  • 18. Archivo Palacio de Gobierno EL DIRIGENTE DE LA FETTRAMAP, SERGIO LÓPEZ, RECIBE LA CONDECORACIÓN POR SER UN TRABAJADOR EJEMPLAR EL PRIMERO DE MAYO DE 2007, DE MANOS DEL PRESIDENTE ALAN GARCÍA EN PALACIO DE GOBIERNO. y la espalda ligeramente encor- vada de quien trabaja desde los 15 años cargando bultos mayo- res a 100 kg. “A mí me han condecorado el 1° de mayo de 2007, pero ¿qué gano con ese premio? Cuando mi situación no se ha solucionado, sigo teniendo el mismo sufrimiento, el dolor, y el esfuerzo físico que hago todos los días, ayer junto a un compañero cargamos en tres horas, cerca de 12 toneladas de zanahoria”, refirió López. López quien es ya un miembro histórico de la FETTRAMAP nos recuerda que agradecerá toda la vida al dirigente del sindicato de estibadores del Puerto del Callao, Emilio Albornoz, quien les asesoró para formarse como sindicato, aprovechando la experiencia exitosa de cerca de 80 años de los dirigentes sindicales chalacos, similar a la de los panaderos. La indiferencia hacia los estibadores terrestres les duele más que sus cuerpos entregados a una ac- tividad que realizan todos los días, donde no importan los feriados, navidades y años nuevos.
  • 19. un estibadorcarga hasta 1000 kg enuna carretilla
  • 20. UN ACERCAMIENTO A LOS ESTIBADORES TERRESTRES 2 EN LOS MERCADOS DE LIMAEstibar es un verbo que prima-riamente significa colocar lascargas dentro de un barco sinque éste pierda su equilibrio yque luego se aplicó al oficio quedesempeña un hombre con laayuda de su cuerpo o de una ca-rretilla para la carga y descargade alimentos en los centros deproducción y en los mercados.UN ESTIBADOR TERRESTRE EN UN MERCADO LIMEÑO tiene en promedio entre 30 y 40 años, llegócomo migrante a la capital y aprendió el oficio al rondar los mercados mayoristas en busca de un trabajo even-tual –que con el tiempo se hizo permanente– o le fue transferido por un familiar como padre, tío o suegro.Se calcula que existen en Perú alrededor de 100.000 personas que se dedican a la estiba de productosde consumo humano como principal actividad económica.Los productos cosechados en los centros de producción como papa, camotes, granos verdes sonenvasados en costales de lona o polipropileno, de 100, 120 y 140 kg.Luego estos costales son acomodados dentro del camión y finalmente, se dirigirán a su destino: losmercados mayoristas desde donde son comercializados.Cada madrugada llegan a Lima centenares de camiones de todas las regiones del país trayendo tubércu-los, granos verdes y frutas recién sacadas de la tierra, pero también pescados, mariscos, carnes y otros.Por ejemplo, de acuerdo al estudio de Rolando Arellano sobre el impacto de la gastronomía en el país,presentado en la Feria Mistura 2009, en el mes de mayo de 2007 ingresaron al Mercado No 1 de 19
  • 21. [UN ACERCAMIENTO A LOS ESTIBADORES TERRESTRES EN LOS MERCADOS DE LIMA]Verduras y al Mercado Mayorista No 2 de Frutas, 146.481 toneladas de productos, mientras que enel mes de mayo de 2008, ingresaron a ambos mercados 165.580 toneladas de productos.¿Qué nos revelan estas cifras?, que en un año hubo un crecimiento de más del 10 por ciento en el ingresode insumos a los mercados mencionados y que la carga total manipulada por los estibadores terrestresy transportistas manuales viene creciendo con el paso del tiempo, y que ello no implica la mejora delas condiciones laborales y el acceso a un sistema de protección social para manejar con mayor dignidadlos productos que llegan a diario a Lima.No hay humanidad en un trabajodel que dependen todos los exi-gentes estómagos peruanos,acostumbrados a la frescura,olor y sabor de los productos.A veces, en una noche, un estibador puede cargar hasta 200 sacos de cebolla que pesan entre 115 y125 kg, lo que significa que cargue alrededor de 20 TN de peso. Entre jornada y jornada, otros llegan arecibir entre 0.50 y 0.70 céntimos por cada saco de mayor peso a estibar. Dentro del mercado, puedenser propietarios de la carga los productores, los comerciantes mayoristas y los minoristas.El oficio de la estiba se puede realizar con carretillas o sin ningún instrumento que los ayude en la cargay la descarga. A diario cada trabajador llega a manipular cargas superiores a su peso, un hecho que conel tiempo, causa lesiones músculo–esqueléticas irreversibles, cegueras por accidente al manipular losproductos, el frecuente padecimiento de hernias y golpes al subir y bajar por los tablones acumulandorumas de productos que miden de cuatro a cinco metros.EL BOOM GASTRONÓMICO Y EL ESTIBADORLa gastronomía peruana tiene varios componentes para erigirse como potencia mundial: una tradiciónque mezcla raíces indígenas, españolas, africanas, italianas, árabes, chinas y japonesas; el empuje deuna legión cada vez más grande de cocineros a nivel nacional liderados por Gastón Acurio; y un paísorgulloso de mostrarle al mundo la variedad de sus productos y la delicia que emerge de sus fogones.En el libro ‘La Revolución Gastronómica Peruana’ de Mirko y Vera Lauer, editado por la Universi-dad San Martín, los autores señalan que: “en poco más de un decenio el entusiasmo por comer ycocinar mejor ha recogido buena parte de la variedad peruana, ha convencido a un amplio públicosobre el interés de su propósito, ha expandido la industria gastronómica más allá de todo propósi-
  • 22. to y a estas alturas no tiene visos de agotarse. Al contrario, el tema está espléndidamente abiertoal futuro”.Así, los autores agregan que “el melting–pot, esa olla amalgamadora de culturas, que le falta a lasociedad en tantos otros aspectos, sí se da en la cocina, a donde confluyen todos los platos e ingre-dientes para intercambiar sabores y proponer el ideal de San Agustín de una unidad en la variedad”.Dentro de esta cadena productiva, el estibador terrestre se erige como un personaje fundamentalporque transporta las verduras, frutas y pescados, para que lleguen frescos cada día, a los restau-rantes y a los hogares peruanos.Al respecto, el sociólogo y vicepresidente de la Asociación Peruana de Gastronomía (APEGA), Maria-no Valderrama nos señaló que es: “impresionante recorrer el Mercado Mayorista de La Parada y vercómo se concentran ahí los mejores productos de las diversas regiones del país: choclos inmejora-bles, papas de todas las variedades. Nos enteramos que ingresan 80 toneladas diarias de ají, inclu-yendo rocotos, ají escabeche, ají limo, panca, mirasol y muchos más”.“Frente a esta riqueza contrasta la miseria humana. Estibadores, unos de 18, otros de 40 y otros demás de sesenta años, cargando desde horas tempranas de la madrugada sobre sus hombros bultos dehasta más de 100 kg de peso, en medio del laberinto que es el mercado. Una de las formas más durasde ganarse la vida”, concluyó Valderrama. 20-21
  • 23. un mercadoes también un reflejo social
  • 24. ¿CUÁNDO SURGIÓ 3 EL PRIMER MERCADO EN LIMA?El primer hito en la gastronomíaperuana se dio tras la fundaciónde Lima, el 18 de enero de 1535,cuando la Plaza Mayor se con-virtió en el primer y gran mer-cado del Virreinato. Así nacióla estiba de los productos y elestibador como ocupación, tanantigua como las tres veces co-ronada ciudad de Lima.EN EL LIBRO ‘MERCADOS DE LIMA’ de Ernest Middendorf , el autor refiere que el primer mercadoque surgió en Lima de manera espontánea, “estaba situado en la Plaza Mayor, delante de las puertasde la Catedral. Ahí se comía y libaba en festividades como la Bajada de Reyes”.Middendorf añade que en el siglo XIX: “el mercado fue trasladado a la plaza de San Francisco, delantedel Convento; más tarde, a la plaza de la Inquisición, y finalmente, en la década del cuarenta, al claus-tro del antiguo colegio dominico de Santo Tomás; y los puestos y mercaderías ocupaban hasta lascalles adyacentes y obstaculizaban en ellas el tráfico (…) para obedecer a un anhelo sentido por todosen 1849, durante el primer período de Castilla, el Gobierno resolvió construir un mercado en el cen-tro de la ciudad y adquirir para este fin, mediante expropiación, una parte del convento de las monjasde la Inmaculada Concepción (…) este convento era uno de los más ricos de la ciudad y ocupaba dosmanzanas enteras”.Así, el mercado Central de Lima se construyó en uno de los terrenos que se le expropiaron a las mon-jas del Monasterio de la Inmaculada Concepción entre las calles Paz Soldán, Presa, Puno y Capón; unterreno que fue comprado, según el estudioso limeño Manuel Atanasio Fuentes, en 1573, por doñaInés Muñoz de Rivera. 23
  • 25. Archivo Biblioteca de la Municipalidad de LimaEL MERCADO CENTRAL DE LIMA FUE CONSTRUIDO A MEDIADOS DEL SIGLO XIX Y ESTABA UBICA-DO EN EL ÁREA QUE POSTERIORMENTE SE CONVIRTIÓ EN EL BARRIO CHINO LIMEÑO.El plan original del gobierno del presidente Ramón Castilla (presidente en 1844, en el período de1845-1851 y entre 1855 y 1862) para construir el Mercado Central era hacer un gran edificio ygastar un presupuesto de 500 mil soles de la época.Pero este hecho nunca se llegó a concretar porque el sucesor de Castilla, el también presidente,General José Rufino Echenique (1851-1855), malgastó el dinero y se construyó –según el autor de‘Mercados de Lima’– “carente de prestancia arquitectónica” con un presupuesto de 250 mil soles dela época, cifra que constituyó la mitad de su presupuesto original.El Mercado Central o de la Concepción se mandó a construir por decreto del 19 de diciembre de1846, y de acuerdo al historiador Jorge Basadre, “es la primera gran obra de progreso urbano enLima de la época republicana” y en ese entonces fue hasta más espacioso y superior que algunosmercados en Nueva York.Los inmigrantes chinos en Lima empezaron a vivir en los alrededores del mercado y lo transformarondesde inicios de 1900 en un espacio comercial y de residencia para sus hijos y los hijos de sus hijos,quienes lo transformaron en el futuro “barrio chino”, como relata el antropólogo Humberto RodríguezPastor en su libro ‘Hijos del Celeste Imperio en el Perú’. A inicios de 1940, el crecimiento del MercadoMayorista ubicado en la calle Capón hizo ver a las autoridades que debía ser trasladado a una zonaalejada del centro histórico de Lima para evitar la polución y que se convirtiera en un foco infecciosode enfermedades y así se decidió llevarlo al barrio de Manzanilla hasta que finalmente fue ubicado enla naciente avenida Aviación, en el distrito de La Victoria.24-25
  • 26. [¿CUÁNDO SURGIÓ EL PRIMER MERCADO EN LIMA?]De acuerdo al libro ‘Historia de la Federación de Estibadores Terrestres y Transportistas Manuales delPerú (FETTRAMAP)’, en las primeras cuadras de Aviación “se centralizaban los vehículos de transportede productos agrícolas que venían del interior y también muchas personas acudían para realizar suscompras. Los visitantes bautizaron al lugar como ‘La Parada’ y con ese nombre lo conocemos hasta hoy”.El 26 de junio de 1945, el nuevo mercado mayorista o Mercado Mayorista No 1, también conocido enesa época como “El Único Gran Mercado”, fue inaugurado por el presidente Manuel Prado Ugarteche(1939-1945) y el alcalde Luis Gallo Porras.Tiempo después, tras la remodelación y reorganización ordenada por el gobierno del General Juan Ve-lasco Alvarado (1968-1975) en 1971, se inauguró el Mercado Mayorista No 2 de Frutas que funcionadesde entonces en la avenida Nicolás Arriola, en La Victoria. En tanto, el conocido Mercado de Pescadosfue fundado hace 36 años por la Asociación de Transportistas Manuales en el Terminal Pesquero deVilla María del Triunfo, que trabaja las 24 horas del día.EL ESTIBADOR, UNO DE LOS PILARES DE LA GASTRONOMÍA PERUANAEl trabajo de los estibadores en los mercados mayoristas de Lima garantiza que el ceviche que come-mos en la capital, sea el más fresco posible, así otros platillos como los sudados o el concentrado decangrejos. A nivel mundial, Perú es uno de los países con mayor potencial de transformar su gastro-nomía en una de las actividades que más ayudarán a nuestra economía en el futuro.¿En dónde reside la importancia de los mercados mayoristas? La importancia de los mercados mayo-ristas de Lima es capital, de acuerdo al estudio del sociólogo Rolando Arellano a pedido de la Asocia-ción Peruana de Gastronomía (APEGA) y que fue difundido en la Feria Mistura de 2009:+ Los mercados mayoristas y terminales representan la comunión entre las diferentes regiones del país y cada peruano. De su desarrollo depende la calidad de los alimentos en el hogar y restaurantes.+ Es el lugar de acopio de los productos agropecuarios y de la industria alimentaria peruana.+ Es el principal centro de abastecimiento para los restaurantes y establecimientos de comida del país.+ Garantiza el acceso a alimentos frescos del día en las cantidades necesarias.Según el estudio de Arellano, la gastronomía peruana produce una cadena de valor que asciende amás de 40 mil millones de soles, lo que constituyó el 11.2 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI)de 2009, y cerca del doble de la producción minera de 2008.Uno de los platos bandera de la gastronomía, el ceviche, se prepara con pescado fresco, limón, cebolla,camote y lechuga.Ninguno de estos productos llegaría a nuestra mesa ni a los restaurantes limeños si no mediara elesfuerzo de estos hombres y de algunas mujeres, que los clasifican y descargan de los camiones detodas las regiones del país que llegan cada día a Lima.
  • 27. estibar no significaser animales de carga
  • 28. ¿CÓMO SURGIÓ EL OFICIO 4 DE ESTIBADOR TERRESTRE?El actual oficio de estibador sur-gió a mediados de los años 20,cuando decenas de migrantesque frecuentaban los centros deabasto en busca de un trabajoeventual para poder vivir, encon-traron en la carga y descarga deproductos, un alivio para sus pe-nurias económicas. Y como todocomienzo, no fue color de rosa.EN 1945, EN EL MERCADO MAYORISTA No 1, los primeros estibadores eran hombres que compe-tían físicamente por conseguir un camión que estibar (descargar).El dirigente histórico de la FETTRAMAP, Sergio López, nos cuenta que “la estiba era manejada inicial-mente por la fuerza, el que era más fuerte tenía más chamba y al débil lo que sobraba, por eso veíanantes como cualquier cosa al trabajador”.“Por las referencias que tengo, se peleaban entre 45, 50 ó 60 personas para agarrar el carro, quienagarraba el carro lograba agarrar el turno de estiba y sólo ganaban los que eran más fuertes. En esaépoca, los estibadores eran llamados por los apelativos que sonaban para ese tiempo como Tatán, laBoa, Lagarto, Tarzán, el Caracha”, agregó.Los nombres aludían a la fuerza física del estibador, hecho que da luces de cómo era la vida dentrodel mercado, donde imperaba la ley del más fuerte; una situación similar a la que se vivió en NuevaYork a fines del siglo XIX y que fue magistralmente registrada en la película ‘Gangs of New York’ deMartin Scorsese. 27
  • 29. [¿CÓMO SURGIÓ EL OFICIO DE ESTIBADOR TERRESTRE?]EL ESTIBADOR TERRESTRE TRABAJA DENTRO DEL MERCADO MAYORISTA EN CONDICIONES INSE-GURAS Y QUE CAUSAN DOLENCIAS Y ENFERMEDADES COMO HERNIAS, REUMATISMO Y MALESA LA ESPALDA.Los estibadores en los mercados de Lima también se organizaban por el lugar de origen y por paren-tesco y según recuerda Sergio López, “la necesidad obligaba a organizarse porque el mercado eratierra de nadie, todo el mundo hacía lo que se venía en gana, cundía la delincuencia, era un caos, noteníamos seguridad, los servicios higiénicos eran terribles, los pasajes eran de tierra, los productosque consume el pueblo se llenaban de barro y era una lucha tremenda para conseguir el trabajo”.Desde entonces, los compradores mayoristas aprovechan ese desorden y la falta de solidaridad entreellos, para realizar pagos mínimos a los estibadores, a quienes consideran como instrumentos decarga y que no son merecedores a ningún derecho laboral.Sergio López agrega que “nunca tuvimos esa solidaridad, el estibador era visto como cualquier cosa,los comerciantes utilizaban palabras soeces, tenían una conducta menospreciable hacia nosotros,que no merecen las personas. Nunca tuvimos un apoyo de la administración, ni de alguna autoridad,nunca, el estibador o el transportista manual era visto como cualquier cosa, menos como persona”.28-29
  • 30. “El que era más fuerte tenía máschamba y al débil lo que sobra-ba, por eso veían antes comocualquier cosa al trabajador”.LOS ESTIBADORES TERRESTRES NO TIENEN SEGURO SOCIAL NI PUEDEN ACCEDER A UNAJUBILACIÓN TRANQUILA. ES POR ELLO, QUE MUCHOS SE VEN FORZADOS A TRABAJARHASTA PASADOS LOS 70 AÑOS DE EDAD.
  • 31. el abuso es mayor aún en las regionesAsociación Gregorio Condori Mamani
  • 32. UN HOMBRE LLAMADO 5 GREGORIO CONDORI MAMANICuando a finales de los sesenta,los antropólogos Ricardo Valde-rrama y Carmen Escalante cono-cieron a Gregorio Condori Ma-mani, él era estibador a tiempocompleto en el mercado mayoris-ta de Cusco, y formaba parte delejército de “cargadores de soga”(waskha q’ipiq) que empeñabansus espaldas por unas monedas.FUE LA PRIMERA VEZ QUE LAS CIENCIAS SOCIALES se ocuparon de este oficio que es un elementoclave en el movimiento económico alimentario desde la época prehispánica y tras el fructífero encuen-tro, Valderrama y Escalante publicaron un libro con su testimonio de vida y el de su esposa Asunta en1977, bajo el título “Gregorio Condori Mamani. Autobiografía”.Al respecto, el antropólogo Tom Zuidema señala que Gregorio Condori Mamani nunca perdió su pun-to de vista andino de la vida de Cusco cuando explicaba que su “espalda tenía suerte porque estabacurada a su marka (su deidad protectora personal), arguyendo que son las espaldas de los carguyoq,o de los varayoq, en los pueblos, que ya desde tiempo inmemorial permiten que la vida y la sociedadsigan”. Esta idea se ve expresada también en el arte maya prehispánico de México.Condori Mamani formó también parte del documental “El Cargador”, realizado por Luis Figueroa, mos-trando por vez primera en el cine la dura realidad de los estibadores terrestres en Cusco, lugar dondeera común que fallecieran porque su cuerpo no soportaba que cargaran tanto peso encima, razón porla cual la esperanza de vida era muy baja y apenas llegaba a los 45 años. 31
  • 33. [UN HOMBRE LLAMADO GREGORIO CONDORI MAMANI]En este documental –ganador del premio del festival alemán Oberhausen en 1974–, Condori señalaque:(...) todos los días a las cinco de la mañana empezamos a cargar, algunos de tanto esfuerzo se lesrevientan los pulmones y vomitando sangre mueren. Es así como nosotros el peso del sufrimientocargamos. A veces ganamos algo, otras veces nada, no tenemos ni para el sustento, los 10 ó 20soles no alcanzan, la comida también vale pues. Podemos de nuestra ropa, los harapos remendar,pero el hambre que nos persigue no se puede remendar.Para no ver esta vida de cargador, yo, como viejo, quisiera que todos los cargadores que vivimosaquí en Cusco, viejos y jóvenes, nos juntásemos en un sindicato.Los cargadores suelen morir en las calles. Así los encuentran y se los llevan a la morgue, si nadiereclama por ellos, al zanjón los botan, sin hábito, sin cajón, así con su propia ropa y un poco detierrita, como perros los arrojan (...)En ‘Gregorio Condori Mamani. Autobiografía’ de Ri-cardo Valderrama y Carmen Escalante, este hom-bre universal de los Andes –cuyo testimonio se hatraducido a más de diez idiomas– agrega:“También hay otros cargadores que son paisanos Asociación Gregorio Condori Mamanide las alturas, ellos vienen al Cusco sólo ciertosmeses al año, después de la cosecha, entre julioy agosto.También en los meses de enero, febrero, o marzodespués de la siembra o del primer lampeo de loscultivos, la paisanada llena las calles del Cusco…Ellos vienen porque en su comunidad no pueden ga-nar dinero; son pobres, trabajan la tierra sólo paraellos, y como no se pueden comprar si no es condinero ciertas cosas que faltan en la casa, como sal, azúcar, ají, herramientas para el trabajo, vienenen busca de trabajo. Y como tampoco aquí en la ciudad hay trabajo seguro, si no es la carga, se hacencargadores para reunir dinero que les falta para las compras.”“Cuando muere un cargador que no tiene a nadie en algún rincón de alguna calle o casa, alguien que leve da parte a la Comisaría. Van los guardias para hacerlo llevar a la morgue. Si tiene familiares, ellosreclaman y lo hacen enterrar. Pero cuando no hay ningún reclamante, esa alma está tirada sobre unapiedra fría, dos o tres días, en la morgue. De ahí la llevan para botarla a la fosa común, la tapan conpoquita tierra, con su misma ropa, no hay hábito, ni cajón; la botan como a perro callejero. En la fosacomún están, ya niños, ya mujeres, ya viejos, amontonados como leña, unos encima de otros. Aquí esdonde lo botan al cargador y a otros que no tienen familiares”.
  • 34. Asociación Gregorio Condori Mamani “Para no ver esta vida de car- gador, yo, como viejo, quisiera que todos los cargadores que vivimos aquí en Cusco, viejos y jóvenes, nos juntásemos en un sindicato.” LOS ESTIBADORES TERRESTRES EN CUSCO SON CONOCIDOS COMO LOS “CARGADORES DE LA SOGA”. FUERA DE LIMA, LAS CONDICIONES DE TRABAJO DE LOS ESTIBADORES TERRESTRES EMPEORAN. No existen apenas datos posteriores, pero se cree que Gregorio Condori Mamani pudo fallecer en 1979, atropellado por un auto. En honor a Gregorio Condori Mamani existe, desde 1987, una asociación en ese departamento con su nombre, con el fin de “buscar una vida digna para los cargadores de soga del Cusco” y que se ha concretado en el proyecto llamado Casa del Cargador, que dirige Octavio Surco en la también capital arqueológica de América. 32-33
  • 35. la jornadade trabajo notiene límites
  • 36. ESTIBADORES TERRESTRES 6 Y HECHOS QUE DUELEN EN EL ALMAUna hormiga puede cargar 50 ve-ces su peso, pero un hombre nopuede a pesar de tener más masapero menor formación muscular.Así, cada día los estibadores pe-ruanos rompen todos los récordscargando productos en los mer-cados mayoristas para que to-dos podamos gozar de verduras,frutas y pescados frescos.DE ACUERDO A SERGIO LÓPEZ, “al momento de trabajar el cuerpo genera tanta adrenalina que nose siente dolor alguno pero al momento de dormir nos viene todo el dolor de una, parece que noshubieran molido a palos, se siente el dolor en todas las extremidades, el cuerpo está molido, no sepuede dormir: es un dolor que no se puede soportar. Normalmente no nos podemos sentar, siemprenos sentamos de costadito”.Aquí, algunas cifras y hechos que duelen en el alma:+ Las jornadas de trabajo varían según el producto pero suelen durar unas 14 horas, periodo que alterna tiempos de estiba con tiempos de descanso, mientras se espera el camión que se va a descargar. Los estibadores terrestres y transportistas manuales se organizan por giros, es decir, por producto. Cada trabajador está especializado en un producto. Así existen los giros de fruta, tubérculos, granos verdes, limón, cebolla, rocoto… Según el producto, el trabajo se realiza con ca- rretillas, triciclos o con la fuerza física.+ En cada carreta se pueden llevar entre 30 y 40 cajas de manzana con un peso promedio de 20 kg; es decir, que llega a transportar casi 1000 kg en sus espaldas por cada carreta que moviliza. 35
  • 37. [ESTIBADORES TERRESTRES Y HECHOS QUE DUELEN EN EL ALMA]+ En días de cosechas especiales, un estibador puede descargar en 3 horas de trabajo un promedio de cinco toneladas de habas, pallar o arvejas, sin usar guantes ni cinturones especiales para las hernias y el buen funcionamiento de la columna vertebral. Cada estibador de estos productos transporta por jornada entre 15 y 30 toneladas.+ Los estibadores de tubérculos son los que tienen la tarea más dura, porque los costales no bajan de 130 a140 kg. Al final de un día, los estibadores de tubérculos (papas, camotes) pueden descar- gar hasta 25 toneladas del producto. Este esfuerzo trae como resultado que los estibadores se sientan derrumbados física y mentalmente.+ Por cada saco que carga un estibador terrestre en Lima recibe en promedio de 0.50 a 0.70 cénti- mos de sol. Fuera de la capital la realidad es más dramática. Por ejemplo, en Cusco, reciben 0.20 a 0.50 céntimos de sol por cada saco que cargan los estibadores terrestres.+ En un promedio de cuatro a cinco horas, nueve “clasificadores” pueden clasificar entre 18 y 20 to- neladas de productos a granel como, por ejemplo, el choclo. Son comunes las lesiones a los ojos pro- ducidas por el “boleo” del choclo o la cebolla (la manipulación y descarga que sirve para clasificarlos) entre los estibadores que no calculan sus lanzamientos apurados por los comerciantes mayoristas.+ En una noche cualquiera, dos estibadores (un boleador –la persona encargada de pasar los pro- ductos que se encuentran dentro del camión– y un estibador) cargaron 100 sacos de zanahoria con un peso promedio de 120 kg, es decir, levantaron entre los dos 12.000 kg y han ganado entre ambos 60 soles.+ “Cabecear” un camión significa trepar encima de la carga y empezar a botar los productos hacia fuera del mismo, para que el “apuntador” pese el saco, lo marque y quede listo para que el esti- bador lo lleve hacia el comerciante mayorista, y luego al comerciante minorista, a través de quien llegará a los hogares de Lima.+ Son comunes las caídas de los estibadores que caminan por los tablones que unen el suelo con la parte trasera del camión de carga. Los tablones son de por sí fuentes de peligro, son muy angos- tos, no tienen antideslizante y tienen mucho pandeo, lo que origina vibración e inestabilidad.+ Existe un alto riesgo de accidente por caída de diferente nivel debido al poco ancho e inestabilidad de la tabla, a la vibración que esta produce al momento de subir, a las condiciones del clima que la hacen resbaladiza y a la pendiente. La altura de caída puede alcanzar cinco metros y el peso de la carga puede caer encima del estibador, causándole graves estragos en la salud.+ La jubilación de un estibador debería concretarse a los 60 años pero se resisten a hacerlo porque sólo recibirán un óbolo voluntario de todos los miembros de su sindicato.+ El estibador terrestre no usa fajín, guantes o casco durante su labor, por lo que es frecuente que sufra accidentes en la cabeza y en la cara si le caen los productos por un descuido. El 95 por ciento de los estibadores tiene problemas severos en la columna vertebral, hernias y dolores persisten- tes en las articulaciones de las manos y piernas.36-37
  • 38. Los estibadores realizan untrabajo que a su vez les exige,fuerza física y dotes acrobá-ticas para no ser víctimas deaccidentes.
  • 39. el trabajo nocturno desgasta nuestra saludEL TRABAJO DE LOS ESTIBADORES TERRESTRES SE REALIZA LAS 24 HORASDEL DÍA Y MUCHAS VECES SIN CONTAR CON LUZ ELÉCTRICA QUE LOS ILUMINEAL MOMENTO DE REALIZAR LA ESTIBA DE LOS CAMIONES.
  • 40. [ESTIBADORES TERRESTRES Y HECHOS QUE DUELEN EN EL ALMA]Los trabajadores no reciben for-mación, capacitación y adiestra-miento para realizar su trabajoen forma correcta. Las activida-des preventivas que deben tomarlos estibadores no se encuen-tran documentadas y accesiblesa ellos en los mercados.+ Cada día llegan a los mercados de Lima 100 toneladas de ají (panca, escabeche, rocoto) que son descargadas en menos de cinco horas por los estibadores terrestres, lo que permite preparar el ceviche, la papa a la huancaína, el ají de gallina, la causa peruana, el rocoto relleno, entre otros.+ El trabajo se realiza, por lo general, a partir de las 3 de la tarde hasta horas de la madrugada. En el mercado pesquero, el trabajo se inicia desde las 4 ó 5 de la madrugada, hasta el mediodía. En invierno, en horas nocturnas se llegan a tener temperaturas de 10°C; y en verano, en horas de la tarde se llega a 30°C.+ El trabajo se realiza a la intemperie y la sudoración es notoria en todos los casos. Si por algún motivo se interrumpe el ritmo normal del trabajo, el cuerpo caliente es vulnerable a los rápidos cambios de temperatura, que en muchos casos pueden producir enfermedades.+ No se garantiza la visibilidad en la zona de “cabeceo”. Esta zona generalmente permanece oscura. En los pasajes por donde transitan los estibadores hay numerosos huecos, lo que muchas veces es causa de que sufran de lesiones en los pies. La iluminación nocturna en los mercados es deficiente, hay zonas de fuerte deslumbramiento y zonas de poca visibilidad.+ En algunos momentos, cuando se colocan sacos en altura, se llega a tener contacto con los focos calientes de 200 a 400 watts, así como cables pelados que abundan en los mercados mayoristas y eso causa que los trabajadores se electrocuten.+ La severidad de los accidentes que sufren los estibadores genera gran cantidad de días de incapa- cidad, en los que no reciben jornales, porque no tienen ningún beneficio social que les asista. 38-39
  • 41. elsindicalismonos ayuda aorganizarnos mejor
  • 42. HISTORIA DE LA FORMACIÓN DE LA CLASE OBRERA. 7 ¿CUÁNDO NACEN LOS SINDICATOS EN PERÚ?La formación de la clase obrerase empieza a gestar en el país–de acuerdo a Peter Klaren en‘Nación y sociedad en la histo-ria del Perú’– desde la décadade 1870, cuando los poblado-res de Lima entraban a traba-jar a fábricas, molinos, tiendasy construcciones y al puertodel Callao.DESDE LA DÉCADA DE 1890 empezó la urbanización de Lima, capital peruana, en la que en ese en-tonces vivían 114.788 habitantes, cifra que ascendería en 1908 a 172,927 habitantes; en 1920 a223,807 habitantes y en 1930 a 376,097 habitantes.El Puerto del Callao tenía 35 mil habitantes en 1908.De acuerdo a Klaren, la clase obrera de Lima y Callao era “más dinámica” que la de provincias porquetenían acceso a periodistas, intelectuales y políticos que podían sumarse a sus causas y apoyarlos através de protestas y medios de comunicación escritos. Como ejemplo, tenemos este aviso publicadoen el diario El Comercio reproducido en el libro de Carlos Contreras y Marcos Cueto llamado ‘Historiadel Perú Contemporáneo’ que va a continuación:“Con el exiguo jornal que en la actualidad percibimos, cuando lo hay, no nos es suficiente siquierapara llenar las desesperantes necesidades de nuestra familia, por lo tanto pedimos en justicia (…)que el jornal diario que perciba el jornalero, esto es el trabajo de carga y descarga, embarques,desembarques, será de 3 soles diarios, plata peruana, lo mínimo, (…) por cada hora extra (…) sepagará ochenta centavos (…) También pedimos que se extinga el abuso de esas casas llamadas detrato, que con el nombre de contratistas proporcionan tanto para los buques de vela o de vapor, 41
  • 43. [HISTORIA DE LA FORMACIÓN DE LA CLASE OBRERA. ¿CUÁNDO NACEN LOS SINDICATOS EN PERÚ?]El 10 de abril de 1911 se reali-zó, por primera vez en la historiadel país, una huelga general enla que destacó la impresionan-te solidaridad de la clase obreraque determinó la cancelación deltrabajo nocturno al que estabanobligados los obreros de Vitarte.gente por menos precio que el especificado en nuestro pedido y reglamento (…) Hacemos presenteque si pedimos salario, médico y botica para todo aquel jornalero que se malogre en el uso de susfunciones, es basado en nuestra conservación y riesgos personales y no exponernos a perder laexistencia miserablemente”. – La clase obrera, 1 de mayo de 1904 (Publicado en el diario El Comercio, 4 de mayo de 1904)Pero, según los autores de ‘Historia del Perú Contemporáneo’ Marcos Cueto y Carlos Contreras,el crecimiento urbano tenía fisuras: según el censo de 1908, el 58.5 por ciento de los pobladoresde Lima no habían nacido en Lima (lo que marca el inicio de la corriente de migrantes a la capitala lo largo del siglo y el 10 por ciento de la población había nacido en el extranjero, en su mayoríaprovenientes de Italia).De 1876 a 1920, los obreros subieron de 24 mil a 44 mil; mientras que en el puerto chalaco cre-cieron entre 1905 y 1920, de 4000 a 8400.Desde esa época los trabajadores de la Federación de Obreros Panaderos ‘La Estrella del Perú’, lasorganizaciones que unían a los obreros textiles de Vitarte y a los trabajadores portuarios del Ca-llao, lucharon activamente por mejores sueldos, horarios de trabajo y acceso a servicios de salud.Estos reclamos y la búsqueda de soluciones datan desde la década de 1850, cuando se vivía la eradel guano y los trabajadores se unían a través de mutuales: “sociedades en las que pagando una
  • 44. LA ORGANIZACIÓN DE LOS OBREROS EN PERÚ SE INICIO A FINES DEL SIGLO XIX. Concurso Fotográfico “En la Veta de la Historia” (1990), organiza- do por la Federación Minera con el auspicio de ADEC-ATC y TAFOS.cuota determinada ayudaban a los socios enfermos, incapacitados o que fallecían brindándolesayuda financiera para cubrir los costos mortuorios”. Este tipo de obreros optaban por una políticade conciliación con el gobierno antes que confrontarlo con medidas de fuerza.De acuerdo a Peter Klaren, frente a los “mutualistas” emergieron los “anarco-sindicalistas” lideradospor Manuel Gonzáles Prada y quien de acuerdo al autor era “aquel rebelde inveterado y defensor delos oprimidos indios y las masas trabajadoras andinas”.El anarquismo que lideraba Gonzáles Prada prometía a los obreros que trabajaban –respectivamen-te– 13 horas y media en Vitarte y 15 horas en San Jacinto, un medio para mejorar los bajos salarios,el desempleo y las terribles condiciones de vida.La primera gran huelga –según refiere el autor de ‘Nación y Sociedad en la Historia del Perú’– que or-ganizaron los anarco-sindicalistas fue en 1904, convocada por los trabajadores portuarios del Callaoy se cobró un muerto, quien se convirtió en el primer mártir del movimiento.Este fallecimiento se rememoró el año siguiente en la celebración por el Día del Trabajo y que tuvo a Gon-záles Prada como la figura protagonista, uniendo de este modo a “mutualistas” y “anarcosindicalistas”.De acuerdo a los historiadores Klaren, Marcos Cueto y Carlos Contreras, el gobierno temía a las huel-gas de los estibadores del Callao y de los trabajadores de ferrocarriles porque detenían el flujo de losproductos que se iban a vender fuera del país. 42-43
  • 45. Archivo Biblioteca de la Municipalidad de Lima
  • 46. [HISTORIA DE LA FORMACIÓN DE LA CLASE OBRERA. ¿CUÁNDO NACEN LOS SINDICATOS EN PERÚ?]En el libro –que se ha convertido en un clásico para las ciencias sociales, la historia y la ciencia políti-ca en el país– ‘Clases, Estado y Nación en el Perú’ de Julio Cotler, el autor señala que “el 10 de abrilde 1911 se realizó, por primera vez en la historia del país, una huelga general en la que destacó laimpresionante solidaridad de la clase obrera que determinó la cancelación del trabajo nocturno al queestaban obligados los obreros de Vitarte.El mismo año y después de dos de graves explosiones en los centros mineros de la sierra central, quecostaron la vida a cerca de 100 trabajadores, el gobierno exigió al Congreso la aprobación de la ley deaccidentes de trabajo que, siete años atrás, (José Matías) Manzanilla había propuesto infructuosa-mente. La presión fue tan grande que el Congreso se vio obligado a aprobarla, iniciándose en AméricaLatina este tipo de legislación”.Tras la huelga general y en el mismo 1911, se promulga una ley de riesgo profesional –que fue laprimera de su tipo en Latinoamérica y la segunda en todo el hemisferio después de Canadá– queintentó mejorar las condiciones laborales de los trabajadores y disminuir, aunque sin éxito, las ochohoras de trabajo.En 1913, el entonces presidente Guillermo Billinghurst (1912-1914) logró que el Congreso modifica-ra la ley de accidentes laborales a favor de los trabajadores, lo que le hizo merecedor, según el textode Cotler, del título de “Primer Obrero del Perú”.El período bautizado como la República Aristocrática por el historiador Jorge Basadre y que duróde 1899 a 1919, donde gobernaron los miembros del Partido Civil, que coincidentemente tenían elmayor poder económico, se terminó de resquebrajar a partir de la promulgación de la ley firmada el25 de noviembre de 1918, que buscaba que las mujeres y niños que trabajaban tuvieran condicionesdecentes de trabajo. Esa norma ordenó que las mujeres y los niños de catorce a dieciocho años deedad trabajasen ocho horas diarias.Paradójicamente, la ley exacerbó los ánimos entre los trabajadores hombres de los gremios textilesy panaderos que se fueron a la huelga, medida que se hizo general el 12 de enero siguiente cuandotodos los trabajadores de Lima paralizaron el movimiento económico en el puerto, los mercados y lasfábricas, según explicó Klaren en su citada obra.Presionado por la fuerza de los trabajadores y con el miedo por las consecuencias locales de la hu-meante Revolución Rusa de 1917, el entonces presidente José Pardo (1904-1908 y 1915-1919)ordenó la jornada de ocho horas aunque sin variar los salarios existentes.Así, el movimiento obrero peruano obtuvo su mayoría de edad. 44-45
  • 47. se deben controlarlos pesosexcesivos
  • 48. ¿CÓMO NACE LA ORGANIZACIÓN SINDICAL DE 8 LOS ESTIBADORES? ENTRE ESTAFAS Y CUESTA ARRIBAEn 1964 se formó en La Victoria elprimer Sindicato de Estibadoresy Envasadores del Mercado Ma-yorista Nº 1. Entre 1968 y 1970, serenovó la estructura del mercadodando inicio al Mercado MayoristaNº 2 . Con el tiempo vendrían mássindicatos. Pero el camino haciala organización sindical de los es-tibadores ha sido siempre difícil.A PARTIR DEL 26 DE JULIO DE 1971, se forman los comités de giros de estibadores por productosen cada sección y, posteriormente, en 1972 se forma el Sindicato Único de Estibadores, que reuníaa los cargadores de cebollas, hortalizas, granos verdes, limones, tomates y choclos, además delSindicato de Estibadores del Mercado Mayorista No 2 de Lima (de frutas).Sergio López relata que en la primera ocasión que buscaron organizarse para pedir mejoras labora-les, el Secretario General Anastasio Narváez presentó como parte de su plan de trabajo una tarifanueva para los estibadores a todos los transportistas: “hubo reclamos de los transportistas detodas partes, sobre todo de los de Arequipa, quienes se cerraban totalmente”.Relata López que de un día para otro, apareció en el sindicato un señor de apellido Castañeda, quienle dice que era empleado del Ministerio de Trabajo y que podría sacar su tarifa a través de una Re-solución Suprema, prometida a partir del año 1979. Los representantes del Sindicato de Trabaja-dores de Arequipa acuden a averiguar al Ministerio de Trabajo y se encuentran “con que la famosaresolución era falsa y estaba firmada por un falso trabajador del Ministerio de Trabajo. A este señorCastañeda le pagamos por sus servicios porque nos aseguró que iba a sacar la tarifa, no recuerdoel precio pero suponía un aumento en nuestros servicios que este señor prometió obtener, pero nosestafó de la peor manera, agarró un papel sello sexto, lo firmó y lo entregó al Secretario GeneralAnastasio Narváez”. 47
  • 49. Archivo FETTRAMAP EL HISTÓRICO DIRIGENTE SINDICAL DE ESTIBADORES DEL PUERTO DEL CALLAO, EMILIO ALBOR- NOZ, EN UN CONGRESO DE LA FETTRAMAP, ACOMPAÑADO DE OTROS DIRIGENTES. Luego, los arequipeños denunciaron a los estibadores terrestres por estafa y Narváez estuvo preso por 30 días en Seguridad del Estado, en días del gobierno militar que dirigía el general Francisco Morales Bermúdez (1975-1980). “Los comerciantes mayoristas y los transportistas se burlaban de nosotros, imagínese, encima de todo, engañados. ¿Por qué pasamos estas dificultades? La familia lloraba y me buscaba preguntán- dome cuándo va a salir Anastasio de la cárcel, una pena, fue bien fuerte. El Estado peruano nos veía como mentirosos, fue una vergüenza. Era muy joven pero sentí que algo se tenía que hacer. Con este golpe, empezamos a adquirir experiencia y a no cesar en el intento de sacar adelante un sindicato unido de los estibadores”, expresó López. Estafados sí, pero jamás vencidos, López se juró a sí mismo sacar adelante el sindicato de estibado- res terrestres y cambiar radicalmente la historia. Enviado por la providencia, en 1980, apareció Emilio Albornoz Alcívar, el célebre Secretario de De- fensa del Sindicato de Estibadores del Cabotaje Mayor del Callao, quien se convierte en el asesor principal de los estibadores terrestres para la formación de la FETTRAMAP. Albornoz “nos dio la luz y se convirtió en nuestro asesor desde la semilla”, recuerda López; al tiempo que señala que se formó una comisión organizadora de la FETTRAMAP que tuvo como Presidente
  • 50. [CÓMO NACE LA ORGANIZACIÓN SINDICAL DE LOS ESTIBADORES? ENTRE ESTAFAS Y CUESTA ARRIBA]a Víctor Tadeo Escalante; Secretario de Actas a Sergio López Hernández; como Coordinadores aAnastasio Narváez Reyes, Ernesto Rodríguez Reyes y Ciro Bellido Pardo.Con el apoyo de Emilio Albornoz Alcívar, en los siguientes años, los dirigentes de los estibadoresterrestres se esforzaron para dar a luz a la FETTRAMAP el 25 de julio de 1982.La tarea que les esperaba era titánica: como FETTRAMAP tenían que pelear por ser reconocidos enel país, y particularmente ante el Congreso, para poder impulsar una ley que mejorase sus condicio-nes de trabajo y que reconociera como un oficio la estiba y desestiba terrestre.En 1985, se aprobó un proyecto de ley a favor de los estibadores gracias a la intervención y ayudadel congresista Roger Cáceres Velásquez pero fue observado por el entonces presidente, FernandoBelaúnde Terry (1980-1985) y volvió de regreso al Congreso.Al respecto, el Secretario General de FETTRAMAP, Guillermo Onofre señaló: “cuando se observó ydevolvió el Proyecto de Ley me sentí impotente. Sin embargo no decaímos y con un grupo de dirigen-tes emprendimos nuevamente la lucha con un nuevo Proyecto de Ley modificado”.Gracias a los miembros de FETTRAMAP Sergio López, Víctor Tadeo Escalante y Ciro Bellido, seconsiguió que el Ministerio de Trabajo ordene la realización de un estudio laboral donde se definió anivel institucional cuál es la labor de un estibador terrestre, carretillero y triciclero:“Son trabajadores independientes, agrupados en sindicatos, que laboran en los mercados mayoris-tas de comercialización de productos agrícolas y productos de mar. Realizan el servicio de carga ydescarga de los productos de los camiones hacia los puestos de ventas y depósitos”.Así en el año 1987, el Perú oficial los reconocía como parte del engranaje laboral en los mercadosmayoristas, al tiempo, que se encaminaban firmemente a la tan ansiada promulgación de una leyque les mejore sus condiciones laborales.Meses después, a pedido del Ministerio de Trabajo, el Hospital 2 de Mayo dirigido por el médicoDante Añaños Castillo, realizó un examen en la columna lumbar y el corazón de 100 estibadores quefueron seleccionados al azar. El estudio concluyó señalando que:“El peso estibado supera con creces de 8 a 10 veces más del máximo permisible para lo largo de lajornada. Que las condiciones de trabajo no son ergonómicas, tomando en cuenta que los estudioshechos sobre la columna vertebral y asentando que el trabajo causa indefectiblemente un dañosevero a la estructura ósea y cartilaginosa de la columna”.En ese entonces, el 95% de los estibadores estudiados presentó un serio daño causado por el pesoen la espalda, con problemas como “espondiloartrosis” avanzada lumbar y cervical, escoliosis lum-bar de concavidad derecha con mayor frecuencia y de escoliosis lumbar de concavidad izquierda conmenor frecuencia. 48-49
  • 51. a nuestros empleadoresno les interesa nuestra situación
  • 52. LLEGÓ LA LEY. 9 LLEGÓ LA TRAMPAEn mayo de 1989, el Congresoaprobó en mayoría la Ley de Se-guridad e Higiene para los Estiba-dores Terrestres y Transportis-tas Manuales, el logro más im-portante desde que se formó laFETTRAMAP. Parecía que veníanlos buenos tiempos con la pro-mulgación de la Ley Nº 25047, afavor de los estibadores.FUE EL 15 DE JUNIO DE 1989 cuando el entonces presidente de Perú, Alan García Pérez (1985-1990), firmó dicha ley. En julio del siguiente año, la FETTRAMAP fue reconocida oficialmente por elMinisterio del Trabajo y Promoción Social.Pero esta ley nunca llegó a cumplirse. La Ley N0 25047 establece que los estibadores terrestrestienen derecho a gozar de vacaciones pagadas dentro de cada ciclo anual de trabajo, “así como unacompensación por tiempo de servicios con valor equivalente a la suma que perciban por su mes dedescanso anual. Igualmente, tienen derecho a ser beneficiarios del Instituto Peruano de SeguridadSocial (actual ESSALUD)”.Esta ley no se ha aplicado porque hasta ahora no se aprueba el reglamento (terminado en febrerode 2009) que regula “los aspectos de contenido laboral y de seguridad social en salud de la Ley No25047”, a pesar de los esfuerzos denodados de la FETTRAMAP.Ello conlleva a que sean los mismos trabajadores los que tengan que asumir los costos de atenciónen salud cuando tienen accidentes de trabajo o alguna enfermedad ocupacional. De igual manera, untrabajador que después de muchos años de servicio debe dejar la actividad, no tendrá acceso a unapensión, quedando en total desamparo, viviendo de la caridad o con el apoyo de los familiares. 51
  • 53. INGRESO DE TONELADAS EN MERCADOS No 1 Y No 2 161,560 146,481 Más del 10% fue el creci- miento en la entrada de insumos Mayo Mayo 2007 2008 Fuente: MINCETUR Los mercados mayoristas y terminales representan la comunión entre las diferentes regiones del país y cada peruano. De su desarrollo depende la calidad de los alimentos en el hogar y restaurantes. SIGNIFICADO DE LOS MERCADOS Lugar de acopio de los productos agropecuarios y de la industria alimentaria peruana. Principal centro de abastecimiento para los restaurantes y establecimientos de comida del país. Acceso a alimentos frescos del día en las cantidades necesarias. [Dimensionamiento Integral del Aporte de la Gastronomía y la Industria Alimentaria Peruana. Arellano Marketing]Por otro lado, el 18 de setiembre de 2007, se aprobó la Ley N0 29088, que regula “las condiciones deseguridad y salud en el trabajo de los estibadores terrestres y transportistas manuales de productosagrícolas”.Además la ley señala que “el peso a manipular manualmente, sin ayuda de herramientas auxiliarespor el estibador terrestre o transportista manual, no será mayor a veinticinco (25) kg para levantardel piso y cincuenta (50) kg para cargar en hombros. En el caso de mujeres, la carga máxima de ma-nipulación manual será de 12.5 kg para levantar y veinte (20) kg para cargar en hombros”. La ley nose está cumpliendo pese a que el Reglamento para acabar con las cargas inhumanas ya se aprobó.La histórica burocracia del Estado peruano ha empantanado el principal pedido de los estibadoresterrestres, los grandes olvidados en la maquinaria laboral peruana y los pilares del nuevo motor de laeconomía peruana: la gastronomía.52-53
  • 54. ELEVADOS MÁRGENES DE GANANCIA 79% márgenes alarmantes 12% márgenes preocupantes 9% márgenes aceptables Fuente: Diario Gestión, 18 junio - 2009 Los mercados minoristas representan la opción más cómoda para acceder a los productos agro- pecuarios, no obstante los precios no son manejados de manera sensata. 79% de los productos tiene márgenes de comercialización mayores a 60% 20% de los productos tiene márgenes de comercialización mayores a 100% 203% es el margen de comercialización del olluco redondo. [Dimensionamiento Integral del Aporte de la Gastronomía y la Industria Alimentaria Peruana. Arellano Marketing]¿Por qué no suben a los estiba-dores terrestres a la ola exitosade la gastronomía peruana?Al respecto, la periodista y escritora Rocío Silva Santisteban acotó que “los sindicatos fueron orga-nizados, a pesar de todo, pero no han logrado el respeto por las exigencias mínimas de trabajo, puesla precariedad del empleo en el Perú, sigue permitiendo los abusos de quienes tienen la sartén por elmango. ¿Acaso los cargadores son menos ciudadanos que los chefs?”
  • 55. losestibadoresno tenemos seguridad social
  • 56. LA SALUD DE LOS ESTIBADORES TERRESTRES10 Y LOS SACOS ‘FRANKENSTEIN’La salud del estibador es la granvíctima. Las condiciones en lasque realiza su trabajo causanfrecuentes daños físicos tangraves como lesiones irrever-sibles en la espalda, pero tam-bién emocionales, como la insa-tisfacción laboral por el titánicoesfuerzo que realiza. Los ries-gos laborales son muchos.MANOS, HOMBROS Y ESPALDA son las partes más afectadas. Según diferentes estudios realiza-dos en los mercados mayoristas de Cusco, Lima y Huancayo por el CENSOPAS (Centro Nacionalde Salud Ocupacional), del Ministerio de Salud, se obtuvo que cerca del 90 por ciento de los traba-jadores han sufrido accidentes laborales (caídas y contusiones); la tuberculosis es el antecedentepatológico más frecuente (15.7 por ciento) y las lumbalgias y artralgias son diagnosticadas en un85 por ciento.Por ejemplo, en Huancayo, es frecuente encontrar entre los estibadores lumbalgias (71.4 por cien-to); dolor de espalda (44.7 por ciento); cervicalgia (26.6 por ciento); pterigión (13.3 por ciento);calambres (23.8 por ciento), engrosamiento de piel (80.9 por ciento).Es significativo también que, alrededor del 18 por ciento de los trabajadores, presenten indicadoresde ansiedad y depresión. Estos estudios concluyeron que las condiciones de trabajo son deplorablesy no cumplen estándares mínimos que permitan desarrollar la actividad con calidad.La manipulación de cargas es la que tiene mayor incidencia en la ocurrencia de estas enfermedadesy accidentes de origen laboral. 55
  • 57. estos pesoserosionan nuestra salud
  • 58. [LA SALUD DE LOS ESTIBADORES TERRESTRES Y LOS SACOS ‘FRANKENSTEIN’]El 30% de los accidentes son causados por sobreesfuerzos al cargar pesos, y entre el 60% al 90%de los adultos sufren o sufrirán algún dolor de espalda a lo largo de su vida laboral, lo que afectarásu vida social y familiar.Pero existen otros factores de riesgo para la salud del estibador y el transportista manual, quevarían según el producto que se manipule o el ambiente de trabajo en que se realice la actividad.Por ejemplo, en el Mercado Pesquero de Villa María del Triunfo, los trabajadores están expuestosa enfermedades bronco pulmonares, alergias, artritis y reumatismo a consecuencia de la manipu-lación de productos congelados diariamente. Los problemas respiratorios son bastante comunes.Los trabajadores del giro de choclos están expuestos igualmente a enfermedades respiratorias,dermatitis y reumatismo porque el choclo llega al mercado con gran cantidad de agua. Tambiénestán expuestos a accidentes en los ojos y cortes durante la clasificación.Por su parte, los trabajadores de frutas están expuestos a riesgos biológicos por el contacto quetienen con productos químicos para el proceso de maduración de la fruta, fertilizantes, insecticidas,etc. Pero también bacterias, microbios y hongos. Se han dado casos de picaduras por arañas e in-sectos cuando el producto llega de la selva.La presencia de roedores es también común en algunos mercados, dadas las malas condiciones desalubridad. Los servicios de saneamiento básico suelen ser de mala calidad y no existen programasde salud ocupacional en los mercados. Los trabajadores están expuestos a mucha presión al mo-mento de trabajar por el maltrato que sufren de las personas que los contratan. También, suelentener relaciones familiares débiles debido a su horario de trabajo, lo que provoca desestructuraciónfamiliar y tendencia a hábitos nocivos.Si bien la gastronomía peruana goza actualmente de buena salud no se puede decir lo mismo de los100 mil estibadores terrestres a nivel nacional, ya que por ejemplo, sólo el 0,02% tienen seguro desalud, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).LOS SACOS ‘FRANKENSTEIN’Alrededor de los Mercados Mayoristas No 1 y No 2 en La Victoria, hay talleres clandestinos de sacos deverduras y frutas, donde rompen los sacos de 50 kg, de diferentes materiales como mallas, sacos deyute, de tela y de polipropileno, y luego los rehacen para que puedan cargar pesos mayores a 100 kg.Estos sacos son mandados a hacer y comprados por los comerciantes mayoristas, quienes se bene-fician con la existencia de estos sacos ‘Frankenstein’ que son enviados con los camiones de transpor-tes de las verduras y de las frutas, que viajan al interior del país y luego, vuelven a Lima.Los sacos ‘Frankenstein’ que se usan en los mercados mayoristas limeños incumplen la reglamenta-ción de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que señala que los sacos para cargar produc-tos alimenticios tengan como máximo 50 kg.Entre sacos ‘Frankenstein’ y leyes que no se cumplen el camino para el estibador es cuesta arriba. 56-57
  • 59. somos invisibles para lasautoridades
  • 60. LOS NIÑOS ESTIBADORES EN LOS MERCADOS.11 UN DOCUMENTAL DE ALEJANDRO LEGASPIEl cineasta Alejandro Legaspi—uruguayo radicado en Perú des-de hace años— filmó el corto “En-cuentro de hombrecitos” (1987)en el que narra la vida de EdwardCenteno, “El negro”, de 11 años, yde Roberto Velásquez, “El gringo”,de 10 años, quienes trabajabancomo estibadores en el MercadoMayorista de Frutas de La Victoria.EN EL CORTO, “el Negro” señala que “está bien que un niño trabaje porque en su casa habrá nece-sidad para comprar verduras, ropa… yo para ser un buen comerciante, un gran mayorista, un pro-fesional, vender zanahorias… puedo tener un puesto en el mayorista de frutas o trabajar para tenerun restaurante”. En tanto “el Gringo” –que ayudaba a su madre a instalar su carretilla para venderdesayunos– relata que cuando trabajaba de estibador terrestre no le contaba a su mamá cuando “ledolía la espalda”.El cortometraje termina cuando ambos se encuentran al final del día y comparten experiencias sobresu labor en el Mercado Mayorista de Frutas.Veinte años después, en el año 2007, Legaspi realizó otro documental llamado “Sueños Lejanos”, dondebajo la pregunta ¿qué habrá sido de la vida de los protagonistas de “Encuentro de Hombrecitos”?, ubi-ca a Edward Centeno y a Roberto Velásquez, quienes ya a esas alturas habían abandonado el mercadoy se dedicaban a otras labores en el mercado laboral informal. Centeno “el Negro” se dedica a venderla curativa sangre de grado por las calles, mientras que Velásquez “el Gringo” maneja una mototaxi.Al respecto, el documentalista Alejandro Legaspi nos declaró que: “en una entrevista, Gastón Acurio,decía que no era fácil sentirse orgulloso de la gastronomía peruana frente al mundo porque te van 59
  • 61. [LOS NIÑOS ESTIBADORES EN LOS MERCADOS. UN DOCUMENTAL DE ALEJANDRO LEGASPI]a decir “ah, peruano, pero si en el Perú la gente tiene hambre, y tú que me vienes a contar cosas”. Yluego agregaba:“Hambre y gastronomía son in-compatibles, es decir, no es éti-co, no es moral”.“Las declaraciones del famoso chef peruano me trasladaron 20 años atrás, cuando por primera vezfui al Mercado Mayorista de Frutas para filmar el documental “Encuentro de Hombrecitos”. El díaestaba comenzando y los primeros rayos del sol se filtraban entre el techo del inmenso mercado. Laactividad era febril. Había que transitar con sumo cuidado entre sus estrechos pasadizos procurandono ser atropellado por cientos de carretillas repletas de cajones de frutas que iban de un lado al otro.Recuerdo que quedé impresionado por el contraste entre la belleza y el colorido de las frutas y losrostros tristes de los niños que las cargaban”, concluyó Legaspi.Dos décadas después, la dura realidad a la que se enfrentan los niños y adolescentes sin otras opcioneslaborales es muy parecida a la que vivieron “el Negro” y “el Gringo” en el Mercado Mayorista de Frutas.El diagnóstico sobre el trabajo infantil y adolescente en el Mercado Mayorista de Frutas en el marcodel proyecto de intervención en la erradicación y prevención del trabajo infantil dirigido por Liliana Vega(2008), refiere que de 87 jóvenes y adolescentes entrevistados, 58 eran menores de edad. De esos 58adolescentes, el 38 por ciento tenía entre 14 y 15 años, mientras que el resto tenía entre 16 y 17 años.De acuerdo al informe, “la legislación vigente es contradictoria en relación con las edades permitidaspara esta actividad. Así, el Código de los Niños y Adolescentes la ubica como actividad prohibida paramenores de edad. Consistentemente, el listado de trabajos peligrosos la incluyó como tal. Sin embar-go, la Ley de Estibadores Terrestres y Transportistas Manuales establece que pueden desempeñarseen esta actividad desde los 16 años, pero con restricciones”.El artículo 5 de la Ley No 29088 dice que “Prohíbase realizar la actividad de estiba por niños, niñas yadolescentes. La labor de transporte manual sólo podrá ser realizada por mayores de 16 años, siem-pre que el peso a transportar mediante triciclos, carretas o carretillas no exceda en ningún caso los100 kg”.Pero estas restricciones que benefician a los adolescentes dedicados a la estiba terrestre son letramuerta mientras ninguna autoridad vigile en los mercados mayoristas de Lima y del resto del paísque se cumplan.60-61
  • 62. LOS ADOLESCENTES QUE SE DEDICAN A LA ESTIBA TERRESTRE GANAN EN PROMEDIO 120 SOLESPOR SEMANA, ASÎ CARGUEN LAS MISMAS CANTIDADES QUE CARGA UN ADULTO Y QUE EXCEDENUNA TONELADA POR DÍA.Los ingresos semanales de los adolescentes que se dedican a la estiba terrestre son en promediounos 120 soles, montos que no llegan al sueldo mínimo pero “son los más altos que perciben los niñosy adolescentes trabajadores en Lima Metropolitana, según el estudio titulado ‘Children Working inInformal Sector Marketplaces’ de Dwight Ordoñez (2007).El peso que transportan los adolescentes con carretillas manuales no es menor que el de los adultos,de acuerdo al trabajo de Liliana Vega: cerca del 47 por ciento carga hasta 100 kg por vez y un 52 porciento carga desde 101 hasta más de 700 kg.Vega resalta que los adolescentes cargan en ocasiones pesos mayores a 200 kg. Así hay clientes quelos contratan para cargar entre 30 y 40 cajas de 15 a 20 kg cada una, por lo que reciben unos 25 soles.Por último, en el mismo trabajo, los adolescentes son interrogados sobre sus planes para los próxi-mos tres años, y sólo un adolescente señaló que “continuará trabajando como cargador”; mientrasque el 33 por ciento respondió que “estará en otro trabajo y estudiando una carrera técnica”; el 43por ciento indicó que “estará trabajando y estudiando en la universidad”; en tanto el 13 por ciento que“estará en un mejor trabajo” y el 7 por ciento respondió que “no sabe”.Citando a Legaspi, nuevamente, esperamos que “los sueños lejanos” de los estibadores adolescentesse hagan realidad y puedan salir adelante trabajando en tan difíciles circunstancias.
  • 63. debe haber una justaremuneración por nuestro trabajo
  • 64. LA AUTOESTIMA, LA GRAN VÍCTIMA12 DE LA ESTIBA TERRESTRELa autoestima de los estibadoreses golpeada, hecho comprobabletras realizar una veintena de en-trevistas entre los miembros dela FETTRAMAP, porque se consi-deran “invisibles” ante la socie-dad, tratados como “animales decarga” y ciudadanos de últimacategoría, que no tienen derechoa mejores condiciones laborales.PARA SERGIO LÓPEZ, dedicarse a un trabajo tan esforzado físicamente y por el que no reciben ningún re-conocimiento social y laboral, ha transformado su carácter “en introvertido y silencioso” con sus familiares:“Si, por ejemplo, hago dos turnos de 6 horas en la noche y regreso a la casa, yo no quiero ni conversary sólo quiero quedarme callado, recostado por horas. Y si descanso un día o dos, sé que mi señora ymis hijos están allí, pero mi corazón no quiere hablar, me encantaría corregir esa situación y ayudar-les en sus estudios pero el tiempo que le dedico al trabajo, al sindicato, y la salud… no me lo hacen fácil.Para ellos no ha sido diferente frente a mí”, indicó.Al ser preguntado López sobre cómo calificar el trato que le da la sociedad a los estibadores, él respondió:“Siento marginación, ¿qué pasa con este país que me vio nacer?, qué difícil que las autoridades nopuedan entender las necesidades de algunos sectores. Trabajamos en pésimas condiciones, en hora-rios nocturnos, de amanecida y a la intemperie.”“Nosotros transitamos con los pesos a nuestros espaldas en espacios llenos de barro y de desechos,es triste, pues desgraciadamente estamos sujetos a cualquier accidente. Varias veces me he caídode pecho con el saco encima.” 63
  • 65. LOS ESTIBADORES TERRESTRES BUSCAN MEJORAR SU CALIDAD DE VIDA.“A partir de las doce de la noche, cuando comienza el abastecimiento de productos para llenar el mer-cado, uno tiene que cargar desde el camión que está en un extremo, luego subir por unos tablonespara hacer las rumas de los productos, con pesos excesivos de 100, 120, 140 kg, sobre las espaldas.”“Si en algo le echara la culpa a mi madre, le diría por qué me trajo a este mundo para sufrir esta situa-ción... es triste... pero igual con este trabajo le dí manutención a mis seis hijos. Seguiremos luchandohasta que salgan las leyes que nos ayudarán a proteger nuestra salud.”LLEGÓ LA RECONVERSIÓN LABORALUna motivación para la labor sindical de la FETTRAMAP ha sido el Proyecto: Salud Laboral, FormaciónSindical y Reconversión Profesional para Estibadores de Mercados (PROES), con el apoyo del InstitutoSindical de Cooperación al Desarrollo (ISCOD), la Agencia Española de Cooperación Internacional yDesarrollo (AECID), y la Junta de Extremadura, España.PROES se ejecutó desde inicios del año 2006 hasta noviembre de 2008, con el objetivo de ofrecer alos estibadores cursos de formación profesional, a través de becas que impulsaron la reconversión64-65
  • 66. [LA AUTOESTIMA, LA GRAN VÍCTIMA DE LA ESTIBA TERRESTRE]laboral. Otros objetivos han sido dar formación intensiva en salud laboral, la creación de un registrode accidentes de trabajo, la elaboración de mapas de riesgos ocupacionales en Lima, Cusco y Junín.En definitiva, generar una cultura de prevención en riesgos laborales.El Programa de Reconversión Profesional ha otorgado becas de formación profesional en institucio-nes como SENATI, SENCICO, Universidad Privada Cayetano Heredia, Instituto Norbert Wiener y elInstituto Monroy.“La reconversión laboral forta-lece su liderazgo, su capacidadde análisis y de propuesta”.Al respecto, el delegado de ISCOD en Perú, Luis Miguel Monje, señaló: “les hemos puesto los instru-mentos y ellos han puesto las ganas, el interés, el deseo de superarse. Los cursos han elevado laautoestima, ahora se sienten más seguros de sí mismos y eso es muy positivo. Los profesores sólonos hablan maravillas de su empeño en los estudios, a pesar de tener condiciones más desfavorables.Los aplaudo por el maratónico esfuerzo que significa”.Algunas de las especialidades realizadas han sido informática, albañilería, mecánica automotriz, ele-tricidad, instalaciones a gas, confección textil, operadores de montacargas y diseño gráfico. Los par-ticipantes en estos cursos han sido más de 240.El estibador Jesús Luciano Amau comentó: “al comenzar las clases, me sentía un poco cohibido de nopoder expresarme como yo quería. Luego al seguir estudiando me di cuenta de que tenía que perderel miedo y ser yo mismo, como siempre he sido y no ser temeroso. Aprendí mucho con todos los pro-fesores que nos enseñaron, pude ver que no es difícil expresarse delante de todos. Agradezco a todosen general por haberme enseñado en las clases a valorarme y recobrar mi autoestima. Por el trabajoque tengo era un poco rebelde, y ahora puedo valorar a mis compañeros y valorarme”.Por su parte, el estibador de 37 años, Oscar Zegarra contó: “todos los programas que he aprendido amanejar como Corel, Photoshop, Ilustrator, InDesign, me han abierto más la mente, me han hecho verlas cosas de modo diferente porque puedo brindarle más a la sociedad, y no sólo en este trabajo quees bien rígido, bien fuerte, bien matador. Ahora le ayudo a mi hijo en sus tareas, me dice papi hazmeesta ecuación, reviso Internet y veo en google otras alternativas de respuesta”.Los nuevos proyectos de ISCOD: Salud Laboral y Protección Social para Trabajadoras y Trabajadores,financiado por Castilla La Mancha y Fortalecimiento de Capacidades de Organizaciones de Trabajado-res Autoempleados, financiado por AECID, vienen dando continuidad a lo realizado con anterioridad.
  • 67. no logramoscubrir nuestras necesidades básicas
  • 68. LA ESTIBA TERRESTRE FUERA DE PERÚ.13 ¿CÓMO SE REALIZA EN ESPAÑA?Si algo comparten universalmen-te los mercados, es que sonun reflejo de su sociedad, en lopositivo y en lo negativo. El car-gador siempre fue un elementoconsustancial a la naturalezade un mercado. Hoy, el operariomoderno ya no sufre estigmas,es mucho más profesionalizadoy fusionado con la tecnología.CABE RECORDAR QUE LOS INTERCAMBIOS comerciales en Europa fueron una de las actividadeseconómicas más importantes y una de las razones principales del origen de las ciudades medievales.En España, los mercados por aquel entonces eran ya conocidos como mercados de abastos, nombreque han conservado prácticamente hasta los tiempos actuales.De acuerdo a Luis Miguel Monje (delegación ISCOD Perú), los mercados en España solían estar cer-canos al edificio religioso más importante, como la catedral y siempre en un acceso que permitiera eltransporte de productos. No abundan las noticias al respecto, pero no es difícil imaginar el trasiego deestas ágoras y algunos cargadores realizando las tareas propias. Con el paso del tiempo los mercadosde abastos evolucionaron, pasando de convertirse en lugares itinerantes, ambulantes (que variabansegún la disponibilidad de calles o plazas) o incluso a realizarse cada dos o tres semanas, a ocuparlugares fijos, es decir, a ubicarse en edificios propios o específicos y a realizarse cada vez con mayorfrecuencia. Esto se hacía también para proteger al mercado de las inclemencias del tiempo.El crecimiento de las ciudades, con los cambios demográficos que trae la tardía revolución industrialobliga a los, cada vez más importantes, municipios a ampliar y desarrollar nuevos mercados que so-lían edificarse en espacios donde había ya una cierta actividad comercial de este tipo. En esos tiempos,entre mediados y finales del siglo XIX, surgen las primeras corporaciones municipales que empiezan a 67
  • 69. [LA ESTIBA TERRESTRE FUERA DE PERÚ. ¿CÓMO SE REALIZA EN ESPAÑA?]Afortunadamente algunos mu-nicipios (de España) ven en susmercados un patrimonio vivodonde confluyen la ciudadanía,la idiosincrasia y el porvenir engran armonía.ordenar los puestos de venta de una forma mucho más armónica, separándolos según los productosde venta. También comienza a pensarse en estructuras más adecuadas a estos tiempos “modernos”.Muchos de los mercados de abastos que permanecen en las ciudades de España proceden de aque-llas características estructuras de cánones modernistas, metálicas y de ladrillo rojo. Estas estructu-ras tienen su inspiración en la Arquitectura del Hierro, que fue ampliamente importada desde Francia(inspirándose en los Halles de París).Una vez construidos los mercados con las mejoras arquitectónicas en ventilación, orden y luminosi-dad, surgen prioridades como emplear mano de obra permanente que se dedique a la descarga de losproductos que llegaban del campo y del mar.El oficio de cargador es conocido desde entonces como ‘mozo de carga y descarga’. La acepción da aentender que no solía ser realizado por personas mayores, sino por adolescentes o jóvenes, aunque estoes engañoso pues lo más probable es que se realizara también por adultos de toda edad como oficio depor vida. Estos obreros debieron sufrir, sin duda, explotación y desconsideración social.Los estibadores portuarios españoles fueron los primeros trabajadores del transporte en organizar-se sindicalmente. “Se trata de un oficio muy vinculado históricamente a la actividad sindical y, portanto, duramente reprimido cuando se tendía hacia el asociacionismo, dado que tenían una impor-tancia estratégica en el suministro de productos. Aunque los encontronazos no sólo se producíancontra las autoridades, sino también entre los propios trabajadores portuarios afiliados a diferentessindicatos”, comentó Monje.“Fue muy llamativo el caso de los enfrentamientos entre estibadores de la UGT socialista y la CNTanarquista hacia 1930 por lograr el dominio del puerto de Barcelona. Famosas fueron también laslargas huelgas que los estibadores realizaron en la década de 1980 contra la reforma de la OTP (Or-ganización de Trabajadores de Puertos)” para conservar sus puestos de trabajo, agregó.
  • 70. LOS ESTIBADORES TERRESTRES EMPIEZAN SU LABOR DESDE MUY JÓVENES, Y LA MAYORÍA DEELLOS NO HAN RECIBIDO NINGUNA FORMACIÓN PARA EVITAR ACCIDENTES EN EL TRABAJO.Entre 1970 a 1990, las grandes cadenas distribuidoras de alimentos hacen su aparición en escena,creando centros de abasto de gran calibre. Aunque se conservan todavía mercados de abastos de po-pularidad y actividad (que mantienen su función original práctica pero añaden romanticismo e interésturístico), el usuario dejó de asistir al mercado de abastos a comprar productos de consumo de pri-mera necesidad para hacerlo en el supermercado.En el proceso de acceso a las tecnologías punta y a la racionalización del trabajo, para garantizar eladecuado manipuleo y conservación de los alimentos, fue transcendental la entrada de España en laUnión Europea, en 1986, que trajo consigo una serie de normas homologadas relacionadas con lacalidad de los productos de consumo humano que exigieron la disposición de espacios nuevos acondi-cionados al cumplimiento de esas normas.Por ello, en España, el trabajador asociado a la carga y descarga de comienzos de siglo XXI es un obreromucho más cualificado, reconocido como parte integral del transporte y distribución de mercancías, ca-paz en ocasiones de manejar máquinas fijas o circulantes de operación de carga, con exámenes y requi-sitos sanitarios superados en el manipuleo de alimentos, selección y embalaje de productos, e instruidoampliamente en riesgos de salud ocupacional. La mayoría de los convenios y recomendaciones de la OITque se aplican a los trabajadores portuarios es aplicada igualmente a estos trabajadores.“Ahora los mercados siguen siendo “seres” que se adaptan a los tiempos que viven: la informática, la me-canización y las tecnologías punta siguen desarrollándose por lo que es cada vez menos habitual encontrargrupos de trabajadores numerosos, sino operarios cualificados que realizan su trabajo con el apoyo de todasesas tecnologías. La competencia hace que la lucha por la mayor calidad al menor coste deshumanice luga-res que alguna vez fueron tan vistosos. Afortunadamente algunos municipios ven en sus mercados un pa-trimonio vivo donde confluyen la ciudadanía, la idiosincrasia y el porvenir en gran armonía”, concluye Monje. 68-69
  • 71. nuestraorganización nos ayuda en caso de accidentes
  • 72. LOS ESTIBADORES TERRESTRES,14 SU VOZ EXISTEA lo largo de los años, los estiba-dores se capacitan en derechoslaborales y en la necesidad de ha-cerse oír. Las autoridades perua-nas tienen la oportunidad de re-sanar este olvido histórico y hacerefectivas las leyes que resguar-dan el derecho a un servicio desalud y a que dejen de cargar pe-sos que les doblan las espaldas.RAÚL NAVARRETE. Estibador del Mercado Mayorista No 1. 35 años.“TODA PERSONA tiene su importancia. Yo creo que sí deberíamos hacernos notar porque todostenemos derechos, así seas un lustrador, así trabajes de boletero: todo trabajo es digno. Desde elsindicato y desde los demás sindicatos debemos buscar también el trabajo decente, y que nuestrosderechos se reconozcan.”ERASMO GONZÁLEZ. Estibador del Mercado Mayorista de Frutas. 64 años.“QUISIERA QUE PARA EL FUTURO se aprueben las leyes a favor de los estibadores, para los mucha-chos que están ahí, que se logre una seguridad social. Eso sería muy bueno porque yo creo que de aquía un par de años ya me estaré retirando, pero de todas maneras para la juventud sería muy bueno.Incluso en asamblea se habla siempre para hacer algo por los ancianos.”“Tendría que haber un fondo, no sé cómo se podría hacer, de repente el camionero o el mayoristatendrían que aportar; no sé cómo sería, debería haber una fórmula para poder lograr un mejor nivelde vida para la persona de la estiba que se retira.” 71
  • 73. ALEJANDRO DÍAZESTIBADOR DE CHOCLO, 52 AÑOS
  • 74. EL ESTIBADOR TERRESTRE ES EL ENLACE ENTRE EL AGRICULTOR Y LOS CONSUMIDORES EN LOSMERCADOS Y SUPERMERCADOS DE LIMA. GRACIAS A ELLOS, SE REALIZA LA ESTIBA Y CLASIFICA-CIÓN DE UN PRODUCTO TAN COMPLEJO DE PROCESAR COMO ES EL CHOCLO.ALEJANDRO DÍAZ. Estibador y dirigente de la FETTRAMAP. 52 años.“CLASIFICAR LOS CHOCLOS que llegan de Huancayo, de Huaraz, de Cusco es un arte, tacto y visión.En cada camión llegan 30 ó 40 mil choclos que manipulamos con cuidado. En cuatro o cinco horaspodemos clasificar 18 toneladas de choclo. Gracias a nosotros el choclo llega en las mejores condicio-nes a todas las mesas. El choclo es un producto que reemplaza muchas veces a otros de primera ne-cesidad y con el cual se puede hacer una variedad de potajes, llámense choclo sancochado, humitas,tamales, además que acompaña al ceviche. Es decir, hay una infinidad de platos que son degustadoscon el esfuerzo de nuestro trabajo.”AURELIO AVILÉS. Estibador del Mercado Mayorista de Frutas. 55 años.“SOMOS PARTE DE UNA MAQUINARIA que se va armando desde la chacra, desde el que siembra, delque cosecha, del que lo transporta... luego el estibador descarga el producto... finalmente el mayoristavende y distribuye… o sea, nosotros hacemos un trabajo fundamental en esta cadena de abasteci-miento. Es un trabajo de primera necesidad, porque es parte de la alimentación y también contribuyea la nutrición del ser humano.” 72-73
  • 75. la ley yla norma debencumplirse
  • 76. IDENTIKIT DE SERGIO LÓPEZ HERNÁNDEZ15 POR ÉL MISMOSergio López Hernández es unhombre excepcional que pasa-rá a la historia del sindicalismoperuano por su esfuerzo incan-sable para poner en marcha la Fe-deración de Estibadores Terres-tres y Transportistas Manualesdel Perú, FETTRAMAP; al tiempoque trabaja cargando pesos quepor día superan las 10 toneladas.HE SIDO FUNDADOR del Sindicato Único de Estibadores del Mercado Mayorista No 1, creado el 9 dejulio de 1972 y soy fundador de la Federación de Estibadores Terrestres y Transportistas Manualesdel Perú, FETTRAMAP, creada el 25 de julio de 1982.Considero haber hecho una pequeña contribución para la solución de los problemas que pasan losestibadores y los transportistas manuales de todos los mercados mayoristas en general, toda vezque este sector nunca tuvo nada que los protegiese, ninguna ley o normas que los proteja y ampare,sólo falta ser unidos para hacer que se respeten nuestros derechos.Siento coraje y tristeza porque a pesar que contamos con normas a nuestro favor no se cumpla naday eso que yo trabajo en el Mercado Mayorista No 1 de la ciudad capital del Perú, la situación es peoren provincias.Tantos años de lucha y gestión y hasta ahora nada, sólo me queda tener la oportunidad de emplazara las autoridades de mi país. ¿Por qué no son capaces de dar una solución a este grave problema?,porque para nosotros los estibadores no existen los derechos laborales: no contamos con seguridadsocial y nos hacen trabajar hasta domingos y feriados. 75
  • 77. [ IDENTIKIT DE SERGIO LÓPEZ HERNÁNDEZ POR ÉL MISMO ]La Administración de los mercados nunca ha movido un dedo a nuestro favor y los transportistas decarga pesada sólo incrementan sus unidades cada cierto tiempo con modernas unidades de mayortamaño pero, para aliviar el trabajo de los estibadores, no se hace nada.Lo único que me queda es invo-car a todos los trabajadores aunirnos y luchar para que se cum-plan nuestros derechos, toda vezque nosotros ponemos el hom-bro para mover miles de tone-ladas de productos en los mer-cados mayoristas; porque sólomiramos a otros que se enrique-cen a base de nuestro esfuerzo.En mi experiencia a lo largo de mi vida como estibador del mercado mayorista, siempre mi participa-ción ha sido como Directivo y he podido constatar en carne propia las carencias que poseen en sutrabajo diario mis compañeros; además de la poca o nula preocupación de las autoridades por aliviaren algo las condiciones laborales de la estiba. Las pocas normas que se han dado al respecto a favorhan sido producto de una lucha constante por parte de nosotros, los trabajadores.A pesar de ser el Perú un país que quiere salir del subdesarrollo, cuando escuchamos que se firmanconvenios internacionales como el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos o pactoscon las demás repúblicas, el trabajador estibador sigue viviendo y padeciendo los atropellos que heenumerado líneas arriba.En pleno siglo XXI, todos se enriquecen, los grandes supermercados se benefician de nuestro esfuer-zo porque es gracias a los estibadores que tienen los productos de panllevar para vender; la genteno sabe que poner los productos al alcance de sus manos es gracias al esfuerzo que día a día hace el
  • 78. estibador, quien con un trabajo casi sobrehumano pone a disposición de la población los productoscomestibles en horarios de abastecimiento al interior de los mercados de los diferentes pueblos yciudades del país.EL HISTÓRICO DIRIGENTE DE FETTRAMAP, SERGIO LÓPEZ HERNÁNDEZ, HA DEDICADO SU VIDA ASACAR ADELANTE EL SINDICATO, AL TIEMPO QUE TRABAJA EN LA ESTIBA DE PRODUCTOS EN ELMERCADO MAYORISTA No 1 DE LIMA.Durante mi gestión como directivo de la FETTRAMAP, he aportado mi tiempo y dedicación, dejando a mifamilia de lado para dedicarme de lleno a las falencias y carencias de mis hermanos estibadores, todo porvelar que se cumplan sus derechos. También he tocado puertas para hacer escuchar los reclamos y dere-chos que nos merecemos los estibadores, toda vez que somos una parte importante en la cadena produc-tiva del país: esperemos que en un futuro no muy lejano todo esto cambie, que la gente sea consciente, ylas autoridades tomen cartas en el asunto, ya que el problema del estibador no es de ahora sino de muchotiempo atrás, porque estamos marginados y merecemos una vida justa. Para todo esto también he tenidoque relacionarme con los señores congresistas de diferentes bancadas, para hacerles llegar nuestras su-gerencias y hacerles ver los males que aquejan a nuestro sector, quienes también se han mostrado compro-metidos con nuestros reclamos y nos han prometido ventilarlo en el seno del Congreso para ser debatido.Gracias a mi esposa Petronila Mendoza Alva, por su sencillez, que nunca me reclamó, y me dejó actuaren la dirigencia y cuidó siempre de mis hijos. Me doy cuenta que la he descuidado bastante y no tendrécomo recompensarla nunca. GRACIAS A TODOS. 76-77
  • 79. OSCAR CHOLANI, ES EL SECRETARIO GENERAL DEL SINDICATO ÚNICO DE ESTIBADORES DEL MER-CADO MAYORISTA No 1. GRACIAS A SU TRABAJO ESFORZADO DE ESTIBADOR, SACÓ ADELANTE ADOS DE SUS HIJOS COMO EXITOSOS PROFESIONALES.
  • 80. OSCAR CHOLANI, OPTIMISTA A PRUEBA DE BALASEL SECRETARIO GENERAL DEL SINDICATO ÚNICO DE ESTIBADORES del Mercado Mayorista No 1,Oscar Cholani, ingresó como estibador con “mucha vergüenza”…“Ahí he forjado a dos de mis hijos, que son profesionales. Imagínate que es poco común que un car-gador tenga los hijos profesionales. Ellos estudiaron ingeniería de sistemas en la Universidad Tec-nológica del Perú y los otros dos menores estudian en el colegio Trilce. He sido bien tacaño, porquete comento que mis hijos han estudiado en colegios particulares desde el nido, y por ello, he tenidoque ser bien mano dura para que puedan ser ahora lo que son. El mayor de mis hijos está en Francia,trabajando en Peugeot y el otro trabaja en las tarjetas Visa.Soy un dirigente que trata de inyectar una visión en mi sindicato –que agrupa a los giros de limones,rocotos, hortalizas, cebollas y tomates– cuando me volvieron a elegir después de dos años, recibí elsindicato con 31 mil soles de capital.Hoy, en tres años de gestión sobrepasamos los 250 mil soles en fondos, pero cuesta, es un sacrifi-cio, hemos implementado un bazar virtual; me he reunido con gente que conoce del tema económicoy hemos implementado un sistema financiero de préstamos solidarios dentro del sindicato.Gracias a mi labor de dirigente sindical puedo transmitir mi experiencia de que es posible mejorarnuestra calidad de vida, hay gente que nos ve trabajando en las mañanas y nos ignora, o nos dicencholos de carga, bestias de carga, estos son unos animales, éstos unos forajidos… pero no todossomos iguales, estamos los trabajadores que queremos mejorar el país con nuestro trabajo.Invitaría a los estibadores del país a que teniendo las leyes a la mano no sigamos maltratándonospor capricho de quienes usan nuestros servicios para que de una vez por todas se cumpla lo que laley establece, sobre el peso máximo a estibar en los mercados mayoristas, y así preservar nuestrasalud, ¿por qué no tener unos días más de vida al lado de los nuestros?El “punche” que le da el estibador al país es merecer el reconocimiento de que no debemos mirarlocon indiferencia, dejemos esa injusticia. Observemos su papel, ellos facilitan el pan de cada día. Lacomercialización de los productos es una cadena: si no hay productor, no hay productos que trans-portar; entonces no habrá estibador. Si todo esto existe, alguien debe administrar con justicia estacadena al interior del país.Somos una familia: dejemos atrás esas malas costumbres del peso que transportamos, necesita-mos normas que nos protejan”. 78-79
  • 81. sin salud nohay vida
  • 82. A MODO16 DE COLOFÓNLA REVOLUCIÓN GASTRONÓMI-CA QUE EXPERIMENTA EL PERÚSE VE DENTRO Y FUERA DELPAÍS. ESTAMOS DE MODA EN ELMUNDO GRACIAS A NUESTROSFOGONES QUE MEZCLAN MA-GISTRALMENTE LOS ORÍGENESINDÍGENAS, ESPAÑOLES, AFRI-CANOS, ÁRABES, CHINOS, JA-PONESES E ITALIANOS.EN EL LIBRO “LA REVOLUCIÓN GASTRONÓMICA PERUANA” de los autores Mirko Lauer y Vera Lauer seseñala que “en el campo simbólico el signo de los cambios es una revaloración general de lo gastronómi-co. La cocina ha pasado de ser un dato natural a un valor cultural”. Pero aún hay mucho camino por andar.Como dice Gastón Acurio –uno de los principales responsables de la revolución gastronómica– “ja-más nos detuvimos a pensar en el sacrificado e injusto oficio del estibador. Jamás, hasta hoy nospusimos a pensar en todo lo que cargan esas espaldas, no en términos de peso sino de razones paraque la cocina entre de manera decidida a buscar cambiar sus reglas de juego para siempre”.A diario, cerca de 100.000 cargadores, estibadores terrestres, carretilleros y tricicleros realizan enPerú la tarea de cargar y descargar toneladas de productos agropecuarios necesarios para nuestraexistencia. El trabajo de un estibador terrestre o transportista manual cobra una exigencia física con-siderable que, con el tiempo, desgasta la salud y los huesos hasta del hombre más robusto. Debido arazones tecnológicas, intereses económicos e indolencia de las autoridades, la estiba terrestre todavíase realiza en condiciones impropias, precarias, vergonzosas.En tanto para la periodista, Patricia del Río, “está claro que una fatídica combinación de las leyes crudasdel mercado (donde el precio se fija en función del volumen de carga y la cantidad de estibadores dispo-nibles) con la falta de regulación de la estiba están haciendo que esta actividad devenga en inhumana”. 81
  • 83. [ A MODO DE COLOFÓN ]“Lo más preocupante del asunto es que para el Estado peruano estos heroicos cargadores figurancomo empleados. Las estadísticas los consignan como peruanos que han podido acceder a una fuentede trabajo, que reciben una remuneración diaria, que forman parte de la cadena productiva del país yque, por supuesto, son co-responsables del crecimiento económico del Perú”, termina del Río.Muchos estibadores se han organizado desde hace años en sindicatos para reclamar de manera persis-tente lo que es de justicia: que los pesos sean adecuados, que tengan mejores condiciones de trabajo, el de-recho a recibir atención en salud, a una pensión cuando se jubilen. También piden a sus empleadores, con-tratantes y gerencias municipales no evadir sus responsabilidades con ellos, como hacen frecuentemente.Lo más penoso es que en la actualidad ya se cuentan con algunas leyes como la 25047 y la 29088que les reconocen buena parte de esos derechos y beneficios pero que, por las razones de siempre yla acostumbrada desidia política, no se cumplen.¿Hasta cuándo debemos preguntar por qué?Si hubiera que levantar a los estibadores un monumento que les hiciera justicia, no habría en las canterasni minas peruanas material con la nobleza suficiente para agradecer su sacrificio y su aporte a la sociedad.La sociedad no devuelve a suestibador lo mismo, sino estig-ma e indiferencia.Vivimos tiempos en que muchos se obstinan por mostrarnos un país en el camino del desarrollo firme.Y la mejor elocuencia para ellos son los parámetros de renta media, renta media alta, para ser másexactos. Pero esta es una visión desproporcionada y miope que no tiene en cuenta otras carencias.¿Nos podrían decir dónde se cobra la renta per cápita?Según Luis Miguel Monje, “El desarrollo, como también saben sus gurús, debe basarse en renta ymucho más. Debe analizar sucesos cotidianos como, por ejemplo, los que se viven en cada rincón delos cientos de mercados. Mercados gracias a los cuales el imparable estilismo culinario ensalza lasinagotables sensaciones de la gastronomía peruana, sin percatarse que una buena parte de su valoragregado se basa en relaciones asimétricas, soterradas a propósito en una larga cadena. En uno desus aros, en uno bien grande, se encuentran nuestros admirables estibadores”.Esperemos que a partir del día de mañana, el horizonte del esforzado estibador terrestre en Perú seasonriente para el bien de ellos y sus familias.82-83
  • 84. EL TRABAJO EN LOS MERCADOS MAYORISTASDE LIMA NO SE DETIENE EN TODO EL DÍA PORQUELLEGAN PRODUCTOS DE DISTINTAS PARTES DELPAÍS PARA LA ESTIBA DURANTE 24 HORAS.
  • 85. BIBLIOGRAFÍA B CONSULTADALOS CARGADORES. Pobreza y marginación. Pablo Saavedra Villar. Huancayo, 1995.COMPENDIO. SALUD LABORAL. ESTIBACIÓN TERRESTRE. Proyecto Salud Laboral, formación sindical y reconversiónprofesional para estibadores de Mercados. Lima: Proyecto PROES-ISCOD/FETTRAMAP, 2006.ESTUDIO DE SALUD OCUPACIONAL DE TRABAJADORES DE ESTIBA DEL MERCADO MAYORISTA No .1. Lima: CentroNacional de Salud Ocupacional y Protección del Ambiente para la Salud INS/MINSA, 2005.HISTORIA DE LA FEDERACIÓN DE ESTIBADORES TERRESTRES Y TRANSPORTISTAS MANUALES DEL PERÚ. Lima:Proyecto PROES-ISCOD/FETTRAMAP, 2008.ESTUDIO NACIONAL DE SALUD OCUPACIONAL Y PROTECCIÓN DEL AMBIENTE PARA LA SALUD. Lima: Ministerio deSalud, 2005.ESTUDIO DE SALUD OCUPACIONAL EN TRABAJADORES DE ESTIBA EN LOS MERCADOS MAYORISTAS EN CUSCO.Liliana Vigil Romero, Walter Cáceres Leturia, Héctor Collantes Lazo y Julio Beas Daza. 2005.DIAGNÓSTICO SOBRE EL TRABAJO INFANTIL Y ADOLESCENTE EN EL MERCADO DE FRUTAS Y DISEÑO DE PROYEC-TO DE INTERVENCIÓN EN LA ERRADICACIÓN Y PREVENCIÓN DEL TRABAJO INFANTIL. Liliana Vega Segoin. 2008.LIMA OBRERA. 1900-1930. Steve Stein. Tomos I y II. Lima: Ediciones El Virrey, 1986.AUTOBIOGRAFÍA. Gregorio Condori Mamani. Cusco: Editorial Bartolomé de las Casas, 1978.HISTORIA DEL PERÚ CONTEMPORÁNEO. Carlos Contreras/Marcos Cueto. Lima: IEP, 2004.MUNDOS INTERIORES: LIMA 1850-1950. Aldo Panfichi H. y Felipe Portocarrero S: Editores. Lima: Centro de Investi-gación de la Universidad del Pacífico, 2004.CLASES, ESTADO Y NACIÓN. Julio Cotler. Lima: IEP, 2005.NACIÓN Y SOCIEDAD EN LA HISTORIA DEL PERÚ. Peter F. Klaren. Lima: IEP, 2004.LA CONSTRUCCIÓN DE LA MASCULINIDAD EN SECTORES POPULARES: el caso de los jóvenes cargadores de La Pa-rada. Lenin Walter Cárdenas Angulo. Lima: PUCP, 1997.EL MERCADO MAYORISTA PESQUERO DEL DISTRITO DE VENTANILLA. María Dulce Burga Hidalgo.LA FUNCIÓN DE PROMOCIÓN CULTURAL COMO UNA ALTERNATIVA PRIORITARIA EN LOS PROGRAMAS DE BIEN-ESTAR SOCIAL DE LOS TRABAJADORES DEL MERCADO MAYORISTA PESQUERO DE LIMA. Rufina Bellido Mayandía.ENTRE LA CHACRA Y LA OLLA: economía política y las vendedoras de mercado. Florence E. Babb. Lima: IEP, 2008.HISTORIA DEL MOVIMIENTO OBRERO PERUANO (1890-1977). Dennis Sulmont. Lima: Editorial Tarea, 1977.SER OBRERO ES ALGO RELATIVO… Jorge Parodi. Lima: IEP, 1986.LA REVOLUCIÓN GASTRONÓMICA PERUANA. Mirko Lauer / Vera Lauer. Facultad de Ciencias de la Comunicación,Turismo y Psicología (editor). Universidad de San Martín de Porres. 1ra. Edición- Setiembre 2006.ESTUDIO DIMENSIONES DEL APORTE ECONÓMICO Y SOCIAL DE LA GASTRONOMÍA DEL PERÚ, elaborado por laconsultora Arellano y Marketing para la Sociedad Peruana de Gastronomía (Apega).“MERCADOS DE LIMA” (1976) de Ernest Middendorf, en Nuñez, Estuardo, El Perú visto por viajeros, Tomo I, Lima: LaCosta, 1973, pp 172-184.LIMA, APUNTES HISTÓRICOS, DESCRIPTIVOS, ESTADÍSTICOS Y DE COSTUMBRES. Manuel Atanasio Fuentes. Lima:Fondo del Libro, Banco Industrial del Perú, 1988.HIJOS DEL CELESTE IMPERIO EN EL PERÚ. Humberto Rodríguez Pastor. Lima: Instituto de Apoyo Agrario, 1989.CHILDREN WORKING IN INFORMAL SECTOR MARKETPLACES. Dwight Ordoñez. United State Department of Labor,Macro International Inc.; Sistemas, Familia y Sociedad. 2007.DOCUMENTOS FÍLMICOSENCUENTRO CON HOMBRECITOS. Alejandro Legaspi. Lima, 1987.SUEÑOS LEJANOS. Alejandro Legaspi. Lima, 2007.EL CARGADOR. Luis Figueroa. Cusco, 1974.EL TRABAJO DE LA ECONOMÍA INFORMAL EN AMÉRICA LATINA. Lima: ISCOD–CSA, 2008.UN MUNDO LLAMADO LA PARADA. Alonso Gamarra – Programa “Día D”. Lima: Andina de Televisión, 2008.
  • 86. PUNCHE PERÚU N A J U S T A R E I V I N D I C A C I Ó NTESTIMONIOSPatricia del Río | Jorge Bruce | César HildebrandtGonzalo Torres | Pedro Miguel Schiaffino | Andrés UgazGastón Acurio | Mirko Lauer | Rocío Silva SantistebanWilfredo Ardito | Rafael Osterling | Hajime KasugaJames Berckemeyer | Mauricio Fernandini | Fernando VivasIMÁGENESMarina García Burgos
  • 87. LAS ESPALDAS DE LOS DESPROTEGIDOS Hay personas que literalmente se cargan el mundo a la espalda.Cuando leemos la descripción del trabajo de un estibador no podemosmás que agradecer que la vida nos haya ofrecido la posibilidad de ac-ceder a otro tipo de oficio. Y no porque se trate de una actividad pocodigna o poco importante. Al contrario, tal como señala Paola Ugaz ensu magnífico texto, es gracias a la fuerza y empeño de estos hombresque los alimentos llegan después de un largo viaje a los puestos de losmercados para de ahí trasladarse a las mesas de todos los peruanos.El problema es que esta labor en lugar de ser reconocida, protegida yadecuadamente remunerada, se ha convertido en una fuente de mal-trato y abuso para quienes se dedican a la carga y descarga de camio-nes en el mercado central.Pienso en cifras y me empieza a doler la espalda: ¿Cómo es posible queuna persona cargue sólo con su fuerza física 200 sacos de 100 kg enun turno de trabajo? ¿Quien puede echarse al hombro más de una to-nelada de peso durante una larga madrugada sin que eso afecte consi-derablemente sus músculos y huesos? ¿Por qué producto de todo esteesfuerzo un estibador cobra la irrisoria suma de 0.70 ó 0.50 céntimospor saco estibado?Lo que no muestran los números y que se puede ver con absoluta clari-dad en esta publicación es que, si nos resistimos a manejar una econo-mía de mercado sobre la base de reglas de juego claras y de respeto ala dignidad humana, la prosperidad que tanto anhelamos nos va a pasaruna factura demasiado cara que se la cargaremos sobre los hombros alos más desprotegidos.PATRICIA DEL RÍO
  • 88. ESTIBADORES: AHORA LOS VEO Nunca más volveré a comer un choclo o una papa de la mismamanera. Aunque no lo haga conscientemente, ya no podré ignorar queantes que esos productos lleguen a mi plato, un hombre se curvó bajoun peso bestial, estropeando su esqueleto y articulaciones, arruinan-do la representación de su persona. Los he visto algunas veces enlos mercados, cargando esos fardos descomunales y seguramentepensé durante un instante fugaz en el esfuerzo sobrehumano que re-presentaba su labor. Pero luego hice lo que todos: lo negué o, comodecimos en psicoanálisis, lo desmentí. Lo había visto pero pretendíno haberlo registrado en mi memoria. Tras la lectura de estos textosy testimonios, así como la evidencia de estas fotografías, esa opera-ción mental ya no será factible.Ahora sé lo que no sabía que sabía: todas las madrugadas unos hu-manos acarrean el peso de nuestra indiferencia, estiban el precio denuestra insensibilidad, en silencio, invisibles, en la escala más baja denuestra despiadada sociedad. Su imagen nos desafía y conmina, ya noes dable negarlo.JORGE BRUCE
  • 89. CARGADORES Hay quienes cargan con la Cruz del Mesías y esa cruz parece livia-na y ventajosa porque confiere poderes y convierte muchas veces enplenipotenciarios a sus portadores.Los hay que cargan andas y existen los que cargan con el muerto y,más todavía, los cargantes, que se izan a sí mismos.Pero los cargadores de estas páginas no cargan prestigios ni respon-sabilidades ni egos. Cargan lo que más tarde comeremos quienes losignoramos.Y allá van las verduras, las carnes y las frutas que nos sirven en casa oen restaurantes y que devoramos cerrando la boca y poniendo el pan ala izquierda y el cuchillo del pescado a la derecha.Allá van lo que serán el almuerzo en familia, la cena íntima, la cuchi-panda con el personal. Allá van en sacos sobrecargados que destruyenespaldas y humillan la cerviz (pero sin himno y sin metáfora).Como los remeros ocultos de las naves antiguas estos cargadores es-tán en las sentinas del sistema. Casi nunca son mostrados. Son partede las vergüenzas nacionales.Por eso, aparte de por su valor ético y estético, son importantes estasfotos de Marina García Burgos. Porque nos enfrentan a una realidadque parece sacada de las entrañas de la esclavitud.
  • 90. Los cargadores de estas páginas hacen un esfuerzo sobrehumano paraacarrear lo que les ponen en la espalda. Y el sistema que los explota loque pretende es bestializarlos.Y sin embargo, como lo demuestran estas fotos, la humanidad de estagente está intacta en su mirada y quizá en su esperanza. Como decíaNicolás Guillén: “Que se avergüence el amo”.CÉSAR HILDEBRANDT
  • 91. LA PRISIÓN DE SU ESPALDA Hay calles en Lima que parecen venas.Sus glóbulos y plaquetas van y vienen oxigenando la ciudad.Uno de ellos es un estibador en los alrededores del Mercado Central, loveo manipular su carreta con una imposible ruma de cargamento quesortea velozmente por entre los otros glóbulos casi por instinto.Su mirada impávida no presta atención más que a su meta emitiendodurante el trayecto algunas voces de alerta.Su torso descubierto expone una piel curtida y antigua como el cueroen donde algunas heridas se revelan en su enjuto pero fibroso cuerpo.Las vértebras de su columna pugnan por salir de la prisión de su espal-da como la cola de un dragón acorralado. La parte más dura está porvenir. La estiba en sí.La soga se rompe por el lado más fino. El estibador, parte importantede una cadena económica es el trabajo más desprotegido que existe.Sin seguro, sin elementos de seguridad, sin información, bajos en remu-neración, con riesgos de salud y encima de todo, una baja autoestima,muchas veces son considerados sólo bestias de carga. Sin embargo ahíestán, invisibles para la sociedad, como la sangre bajo nuestra piel quecuando se quiebra nos deja ver de qué estamos hechos realmente.GONZALO TORRES
  • 92. UN OFICIO VITAL Cada persona que tenga relación con los insumos es fundamentala toda la cocina y si bien la cadena productiva que compone la cocinaperuana son muchos eslabones, es importante preocuparse por cadaeslabón de la cadena que esté involucrado, sobre todo los estibadoresterrestres: el personaje más sabio de los mercados mayoristas, quie-nes se echan encima de sus espaldas la carga más dura de llevar porel hombre.Ellos son los guías de nosotros, los cocineros, de los mercados, porquesaben de los productos que llegaron con mejor calidad y te llevan hacia elpuesto, te ayudan a comprar y llevan sobre sus espaldas y bajo el riesgode su seguridad, el pedido de frutas o verduras que realizan a favor deldesarrollo de la gastronomía, el nuevo motor de la economía peruana.Son nuestros hermanos que tienen derecho a desempeñar con digni-dad un oficio vital para la gran cocina peruana y por ello, es de justiciapedir que se reglamente el peso que cargan cada madrugada tras ma-drugada y que tengan acceso a los servicios de salud y de educaciónque se merecen, para salir adelante en beneficio de todos nosotros yasí podamos construir un país con una historia diferente.PEDRO MIGUEL SCHIAFFINO
  • 93. A FAVOR DE LA DIGNIDAD Creo firmemente que gracias a la cocina peruana se empieza areconciliar a un país que tan sólo hace dos decenios era para muchos,inviable. Celebro como cocinero ser testigo y parte de este movimientopero justamente por ello, no podemos ser indiferentes a una realidadtan surrealista como dolorosa, y dejar que, literalmente, todo el pesode una industria que genera casi el 12 por ciento de nuestro ProductoBruto Interno, se sostenga en los hombros de estos hércules posmoder-nos sin gloria ni beneficio: los estibadores de los mercados mayoristas.Son ellos quienes en forma anónima y silenciosa hacen posible que to-neladas de ajíes, papas, maíces y verduras lleguen a nuestras cocinasy mesas.Cuando leí este trabajo, me sentí avergonzado por no haber hecho nadapor la gente que canjeó su autoestima y su salud por descargar a diariotoneladas de alimentos, para recibir un pago miserable, sin contar conbeneficio alguno y que el día menos pensado, se puede lesionar parasiempre, en el mejor de los casos o desvanecerse y morir en medio dela jornada producto de hemorragias internas.Contar con una gran cocina no puede implicar este costo humano. Enuna sociedad muchas veces autocomplaciente este trabajo cumple unpapel muy importante, ser la mala conciencia de la época: por ello estetrabajo debe de ser difundido en las escuelas de cocina, ya que los coci-neros debemos hacer un esfuerzo para que poco a poco esta situaciónse revierta a favor de la dignidad de los estibadores terrestres.ANDRÉS UGAZ
  • 94. A CAMBIAR LAS REGLAS La cocina hoy más que nunca vive un momento de protagonismoque va mucho más allá del mero acto de comer o incluso de la exposi-ción mediática que ha adquirido.Es sobre todo un instrumento de cambio, de cambios para bien en sec-tores donde hasta hace poco solía reinar la indiferencia o la inacción.Hasta hace poco, la belleza en la cocina sólo estaba ligada a la labor delcocinero en su espacio culinario.Hoy, la belleza va hasta el mismo campo en donde se cultivan vegetales,la granja donde se crían animales o el mar donde se pesca. Allí, la coci-na busca cada vez más, lograr que los beneficios de este hermoso actolúdico, beneficien de manera concreta a campesinos, criadores y pes-cadores, de manera que el comercio justo reine para siempre.La cocina va también al terreno de la ecología, velando porque los pro-ductos se desarrollen de manera armoniosa con sus entornos paragarantizar su disfrute a las generaciones futuras. Y también, la cocinava a la preservación cultural. Reconociendo a los cocineros popularessu verdadero rol en el desarrollo de una cultura como referente y puntode partida para su evolución.Sin embargo, a veces a la cocina se le escapan algunas situaciones nomenos importantes. En el caso de la cocina peruana, hemos ido en bus-ca de la problemática del campesino, del pescador, del cocinero popu-lar, del joven carente de oportunidades, del pequeño artesano e inclusodel pequeño comerciante de los mercados.
  • 95. Pero en este último punto, jamás nos detuvimos a pensar en el sacri-ficado e injusto oficio del estibador. Jamás, hasta hoy nos pusimos apensar en todo lo que cargan esas espaldas, no en términos de pesosino de razones para que la cocina entre de manera decidida a buscarcambiar sus reglas de juego para siempre.GASTÓN ACURIO
  • 96. LA HISTORIA Y EL ESTIBADOR ¿Qué es lo que nos mueve tanto cuando vemos a uno de esoscargadores (sobre todo los changadores en los mercados de alimen-tos) abrumados por una montaña de productos que suele parecer másgrande que sus posibilidades?Probablemente es la manera como encarna el pasado y la implícita pér-dida de humanidad que está padeciendo: realiza una tarea que hoy nosparece adecuada para una máquina o una acémila, no para una perso-na. Nuestra desazón se hace más intensa en el caso de los cargadoresque ni siquiera usan carretilla, que todavía los hay.Todo esto crea una atmósfera de explotación no mediada por la técni-ca, que son las peores de ver. Toleramos mejor ver personas cargandoo descargando vehículos, antes que a estos cargadores que parecendar vueltas sin destino en una penuria precapitalista.Si algo no sucede a su favor, la historia no sólo habrá dejado atrás alcargador, sino que demostrará estar contra él.MIRKO LAUER
  • 97. LA PASMOSA INDIFERENCIA Uno de los titanes que perdió la guerra ante a los dioses fue cas-tigado por Zeus para llevar sobre sus hombros el peso del cielo.Se decía que aunque Atlas era fuerte y macizo, gemía al cargar la bó-veda celeste, pero lo siguió haciendo hasta viejo para demostrar a losdemás las posibilidades de la resistencia.Este libro es un homenaje a los hombres y mujeres que llevan sobre suespalda no el cielo, como Atlas, sino el mundo. Los pecados del mundo.Las injusticias del mundo. La desigualdad del mundo. Sus músculosanudados y sus dolores después de años en el mismo trabajo son pre-cisamente lo más profundo de este mundo: esa falta de equidad entrelos seres humanos. Pues son las y los estibadores, mujeres y ancianos,niños a veces, que sólo tienen su cuerpo como instrumento de trabajo,y sus fuerzas y su resistencia, el último eslabón de esta cadena de éxi-tos llamada gastronomía peruana y es justo que lo reconozcamos.Reconocer el trabajo de la estiba, la carga a puño limpio, es darle elespacio al subalterno que se suele invisibilizar para evitar culpas, peroa su vez, responsabilidades. El estibador terrestre que busca entrelos puestos del mercado, deambulando de un lado a otro, y acechandocon los ojos una carga para poder sacar algo para el diario es, juntocon las niñas trabajadoras del hogar, uno de los últimos eslabonesdañados de una cadena de injusticias que muchas veces ni siquiera seconsideran población económicamente activa.
  • 98. En la última escena del documental Lucanamarca observamos a uno delos pobladores que sobrevivió a la masacre, deambulando por el merca-do de Ayacucho, buscando a cualquier negociante que le pague por unacarga. Sus ojos brillan pero no tiene suerte. “No quiero mendigar” dice.Pero con la puesta de sol, entre los colores naranjas, vemos que lasesperanzas de este hombre, el último de los últimos de los peruanos,se alejan como se aleja la luz. ¿Podemos mantener nuestra pasmosaindiferencia?Zeus castigó a Atlas porque, en el fondo, tenía miedo de su fuerza, desu persistencia, de su sabiduría.ROCÍO SILVA SANTISTEBAN
  • 99. NO ES NATURAL ES INJUSTO, INMORAL Una paradoja de la gastronomía peruana es que se desenvuelve enrestaurantes cada vez más lujosos, pero subyace a un contexto socialde desigualdad e injusticia. Una muestra es la explotación que sufrenmuchos de quienes proveen los insumos necesarios para los prestigio-sos chefs, sean los campesinos que cultivan los valiosos tubérculos, losproductores de leche o los pescadores, todos ellos víctimas de injustascadenas de precios debido a las cuales trabajan mucho, en condicionesdurísimas, por poquísimo dinero.Un problema similar se da en Lima con los cargadores de los mercados,frente a los cuales pareciera que no existen derechos laborales, admi-tiéndose que lleven sobre sus espaldas cargas inhumanas. ¿Por quélos mismos peruanos que son tan orgullosos de su comida son tan in-diferentes con el destino de quienes permiten que puedan disfrutarla?En buena medida porque determinadas formas de explotación parecennaturales.Este libro busca mostrar que no es natural, que es injusto, inmoral…y que no tiene por qué ser así… Por supuesto que esta situación pue-de cambiar: se necesitaría la voluntad política de las autoridades pararegular el trabajo de los estibadores y para hacer cumplir sus propiasnormas, desde inspectores que supervisen el peso que llevan hastaatención médica adecuada. Otro aspecto importante podría ser la or-ganización de los propios trabajadores, que sería decisiva.
  • 100. ¿Qué pasaría con los elegantes restaurantes novoandinos, por ejemplo,si un buen día todos los estibadores de La Parada dejaran de trabajar?Y finalmente, tenemos la intervención de los propios restaurantes,que podrían exigir a sus proveedores condiciones dignas para lostrabajadores.Si uno está orgulloso de la comida peruana, por coherencia deberíabuscar que no llegue a la mesa gracias a estas cadenas de explotación.Inclusive este podría ser un atractivo para un restaurante: garantizarel trato digno a los cargadores que hicieron posible que los productospudieran ser disfrutados por los comensales.WILFREDO ARDITO
  • 101. REVALORAR EL ESFUERZO ¿Qué sería de nosotros los cocineros sin el trabajo de losestibadores?¿Qué sería del rito diario de nuestra cocina sin ellos?El valor de cada persona involucrada en el proceso es importantísimo yciertamente en el Perú aún se encuentra menospreciado el proceso ensu etapa primaria, pero sin ella, no existiría la última.Nosotros, como cocineros, tenemos el deber de revalorar el enormeesfuerzo de esta cadena productiva, apoyar incondicionalmente la pro-tección de sus derechos laborales, revitalizarla económica y técnica-mente, y hacer una toma de conciencia acerca de las condiciones enlas cuales se desarrolla.Hoy por hoy no se puede hablar de un despegue de nuestra gastrono-mía si no va de la mano con todas estas personas que día a día, consu esfuerzo invalorable, hacen de esta labor un homenaje al decoro denuestra profesión.RAFAEL OSTERLING
  • 102. COMO COCINERO NO SOY AJENO No me puedo quedar indiferente tras la lectura del texto sobrelos estibadores, porque me lleva a reflexionar acerca del tiempo quedos leyes en favor de los estibadores están aún en el tintero, que sonseres humanos trabajando en muy malas condiciones y que si no fuerapor ellos no tendríamos los productos con los cuales hacemos las ma-ravillas de la gastronomía peruana en nuestros restaurantes.Es increíble el peso que llegan a soportar por jornada: varias toneladas.Definitivamente, es un país que necesita trabajo, pero un trabajo digno,que la remuneración vaya de acuerdo al esfuerzo y un seguro social quelos respalde por si hay accidentes en el trabajo.Los estibadores son parte de la cadena de distribución hacia el produc-to final que representa el plato servido a la mesa; como cocinero, nopuedo estar ajeno a la necesidad o, mejor dicho, a la importancia de quese promulguen estas leyes para beneficio de muchos peruanos y asílograr que nuestro país crezca y sea reconocido por la unión que hayentre nosotros sin importar raza, credo ni condición social.HAJIME KASUGA
  • 103. LA GASTRONOMÍA NO SERÍA LA MISMA ¿Se ha puesto ha pensar todo lo que ocurre antes de que ustedpueda disfrutar de su plato favorito?Quizás en lo cotidiano de nuestra vida, sólo pensamos que con teneralgo de creatividad, buena sazón, los ingredientes necesarios y un buenfogón basta para que disfrutemos de un delicioso plato. Pero, ¿cómo esque realmente las maravillas de nuestra gastronomía, por más comple-jas o sencillas que sean, llegan a nuestros paladares?Se necesita algo más que un cocinero atrevido junto a su equipo trasbambalinas, y quizás nosotros como cocineros o comensales no pensa-mos en esto, o mejor dicho en ellos.¿Nos hemos puesto a pensar cómo llega el delicioso limón peruano alpuesto de fruta?, para terminar en nuestro plato de bandera como esel ceviche. ¿O las diferentes variedades de papas que arriban a nues-tros mercados favoritos? ¿Quién, o quiénes hacen esto posible?Así es, ellos son los Estibadores Terrestres. ¿No sabíamos si quieraque así se llamaba ese grupo de hombres que día a día trabajan desdemuy temprano movilizando toneladas de toneladas de productos?No es un trabajo sencillo: pueden llegar a descargar en un día de traba-jo 5 toneladas de alimentos. ¿Se imaginan cómo acaban sus espaldas,el cansancio muscular que experimentan y qué tipo de lesiones puedenllegar a tener?
  • 104. Hay que agradecerles por esta dedicación, por haber elegido este durooficio que hoy, y desde hace muchos años atrás nos permite contar connuestros alimentos en la mesa.¿Se han puesto a pensar, que haríamos entonces sin los estibado-res? ¡Yo creo que la gastronomía peruana no podría tener su mismoPunche!JAMES BERCKEMEYER
  • 105. MI PERPETUA GRATITUD Antes que la cocina está la naturaleza. Su fuerza y sus secretos.El clima, el sol, la lluvia, la tierra y el mar. Un torrente inagotable defrutas, verduras y carnes. No necesariamente los agricultores son losintermediarios más importantes entre lo que se sirve en nuestra mesay lo que nos proporciona la naturaleza. Qué pasaría tanto en el campo,como en los mercados y en nuestras propias cocinas si no existieranlos estibadores. ¿Cuántos han nacido dotados de esa admirable recie-dumbre para asumir tan ingrata labor?Son muy pocos en realidad los que se atreven a asumir con hidalguíay en absoluto silencio una actividad que es protagónica y sin embargo,muchos la califican de subalterna.Gracias a ellos los mercados funcionan. Es evidente que no estamoshablando de un espacio en el que sólo se compran y se venden cosas.El mercado es una fiesta para los sentidos, olemos, tocamos, sentimos.Los mercados son como un museo en vivo, una fuente inagotable deaprendizaje y de vida. Mi perpetua gratitud a todos los señores estiba-dores ya que sin ellos no tendríamos tan buena mesa, que nos enorgu-llece como peruanos.MAURICIO FERNANDINI
  • 106. Los cargadores me despiertan un asombro culposo.La culpa deriva de la imposibilidad de comparar el peso de mis obliga-ciones diarias con las toneladas que un solo hombre carga al mes.Seré más claro: me siento culpable de lo poco que soporto para aliviarla abrumadora carga ajena.El escandaloso (des)balance de la solidaridad se configura ante cadaimagen de un estibador aplastado por sacos de frutas o tubérculos.Por eso es importante no engañarse ante la figura del hombre encorva-do. Su carga no es una proyección de su fortaleza ni de su virilidad, esuna oposición, un obstáculo, una resistencia tan dura que se renuevaen cada jornada y dentro de ella en cada envión.Si hay belleza en la representación fotográfica de la estiba, tiene queser de naturaleza netamente dramática, que lleve a denunciar la faltade reglamentación de las leyes que en algo aliviarían la explotación, dis-minuyendo pesos y ampliando beneficios sociales.
  • 107. MENOS PESO, MAYORESBENEFICIOS SOCIALESNo quiero pues confundir mi asombro ante la gran estiba con una figuramitológica —si la hubiera sería Sísifo en el Mercado Mayorista— o ro-mántica, aunque al buen documentalista Les Blank se le ocurrió llamar‘burden of dreams’ a una de las cargas más espectaculares jamás ima-ginadas: la que acometió Fitzcarraldo en la jungla amazónica llevandoun barco a través de una colina que dividía dos cuencas.Pero Les Blank no ironizaba sobre los sueños del cauchero sino sobrelos del cineasta Werner Herzog, que repetía la hazaña para el cine, mien-tras para los indígenas enrolados como extras y cargadores no existíatal hazaña. Era tan sólo la práctica de uno de los oficios más viejos delmundo que, aún en mercados metropolitanos, se realiza en forma taninsegura y precaria, que suma a los sacos el peso del subdesarrollo yla informalidad, el de la herencia colonial y —tampoco nos engañemoscon el pasado prehispánico— el legado de una civilización aficionada acargar toneladas de piedras pero que no supo inventar la rueda.FERNANDO VIVAS
  • 108. GRACIASEL INSTITUTO SINDICAL DE COOPERACIÓN AL DESARROLLO, ISCOD, DE LA UNIÓN GENERAL DE TRA-BAJADORES, DESEA AGRADECER SINCERAMENTE A LAS ENTIDADES ESPAÑOLAS COOPERANTES QUEHAN APOYADO ESTA PUBLICACIÓN: AECID (AGENCIA ESPAÑOLA DE COOPERACIÓN INTERNACIONALPARA EL DESARROLLO); COOPERACIÓN EXTREMEÑA (JUNTA DE EXTREMADURA); JUNTA DE COMUNI-DADES DE CASTILLA LA MANCHA; Y CENTRO CULTURAL DE LA EMBAJADA DE ESPAÑA EN LIMA.PUBLICACIÓN QUE NO HABRÍA SIDO POSIBLE SIN EL ENTUSIASMO DE RICARDO RAMÓN, EX DIRECTORDE DICHO CENTRO CULTURAL CUANDO LA IDEA SE FRAGUABA Y QUE, SEGURO, HABRÁ ENCONTRADOOTROS PÚBLICOS A QUIEN FASCINAR. NOS ALEGRA HABER COMPARTIDO CON ÉL LA VISIÓN DE FUSIO-NAR CULTURA Y SINDICALISMO.SINDICALISMO COMO EL DE LA CENTRAL UNITARIA DE LOS TRABAJADORES, CUT-PERÚ, QUIEN APOYAPERMANENTEMENTE LAS REIVINDICACIONES DE LOS ESTIBADORES TERRESTRES Y TRANSPORTIS-TAS MANUALES.NO PODEMOS OLVIDARNOS DE LOS ILUSTRES APORTES DE PATRICIA DEL RÍO, JORGE BRUCE, CÉSARHILDEBRANDT, GONZALO TORRES, PEDRO MIGUEL SCHIAFFINO, ANDRÉS UGAZ, GASTÓN ACURIO,MIRKO LAUER, ROCÍO SILVA SANTISTEBAN, WILFREDO ARDITO, RAFAEL OSTERLING, HAJIME KASUGA,JAMES BERCKEMAYER, MAURICIO FERNANDINI Y FERNANDO VIVAS.AGRADECIMIENTOS A LA ASOCIACIÓN CIVIL GREGORIO CONDORI MAMANI, DE CUSCO, Y A PATRICIABALDA, QUE AYUDARON SIGNIFICATIVAMENTE A LO QUE AHORA TENEMOS EN NUESTRAS MANOS. DEIGUAL MODO, A OTROS COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS DE ISCOD PERÚ: JAIME SÁNCHEZ, TERESA SAN-CHO, DIANA AGUIRRE, MARY ELIANA GARCÍA, JUAN DIEGO MOTTA, ÁNGELA SALAS Y JOSÉ FRANCIA.DEJAMOS UN RINCÓN ESPECIAL PARA PAO UGAZ Y MARINA GARCÍA BURGOS: PLUMA, OJO Y ENER-GÍA. TAMBIÉN PARA ARTURO HIGA TAIRA POR SU COMPLICIDAD Y SUS GENIALES IDEAS. GRACIAS ALOS ASISTENTES DE INVESTIGACIÓN Y DISEÑO: EDUARDO GARCÍA CRUZ Y PABLO GOTO, ASÍ COMO AJACQUELINE FOWKS POR SU DEDICACIÓN AL REVISAR LOS TEXTOS.Y, POR SUPUESTO, QUEREMOS AGRADECER INFINITAMENTE A NUESTROS QUERIDOS COMPAÑEROS ES-TIBADORES TERRESTRES Y TRANSPORTISTAS MANUALES DE LA FETTRAMAP Y A TODOS AQUELLOS ESTI-BADORES Y CARGADORES PERUANOS QUE FUERON, SON Y SERÁN EL PUNCHE QUE HACE LATIR UN PAÍS.
  • 109. GRACIAS A ESTE LIBRO, HOY PODEMOS TOMAR CONCIENCIA DE QUE LA SITUACIÓN ACTUALDEL ESTIBADOR TIENE QUE ACABAR. Y QUE HA LLEGADO EL MOMENTO DE QUE LOS COCINEROS,ASÍ COMO BUSCAMOS MEJORES PRECIOS PARA LOS PRODUCTORES AGRÍCOLAS Y MEJORARLAS CONDICIONES DE LOS MERCADOS, BUSQUEMOS CON LA MISMA VEHEMENCIA QUE LOSESTIBADORES DEJEN DE CARGAR LO QUE CARGAN, DEJEN DE PERCIBIR LO QUE PERCIBEN YPASEN A UN SISTEMA MODERNO, HUMANO Y JUSTO, QUE SIRVA PARA MEJORAR SUS VIDAS YPARA JUSTIFICAR ESA BELLEZA CULINARIA SIN MANCHAS QUE TANTO PREGONAMOS PARANUESTRA COCINA. COCINEROS PERUANOS, MIREMOS AL ESTIBADOR COMO UN HERMANOMÁS EN ESTA HERMOSA HISTORIA DE NUESTRA COCINA. COMO TALES, BUSQUEMOS PARAELLOS HOY TODO LO BUENO QUE BUSCAMOS PARA TODOS AQUELLOS QUE FORMAN PARTE DELA GASTRONOMIA DEL PERÚ.GASTÓN ACURIO AUSPICIAN PUNCHE PERÚ

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