Historia Del Peronismo

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  • + gueste5c02d gueste5c02d 6 months ago
    Quería felicit- tar dulce de leche siempre que se cruza un tranvía cabeza de tomate, las complicaciones poder de poderosos del poder ir a donde uno quiera o no quiera.

    Mi.
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Historia Del Peronismo - Presentation Transcript

  1. EVA PERÓN historia del peronismo COLECCIÓN: EL VALOR DE LA PALABRA
  2. editor Eduardo Carnevale © Queda hecho el dirección depósito que fija la Silvia Rolón ley N° 11.723. Prohi- bida su reproducción coordinación total o parcial sin Ma. Alejandra Ortiña mencionar la fuente. asistente Romina Galluzzi administración y redacción Virrey Liniers 1605 Tel: 4308.5539 diseño mandacarta@yahoo.com «El Valor de la Palabra» es una colección editada por la Asociación Civil Compromiso Ciudadano, integrante de la Red Comunidad Prohibida la reproducción total o parcial sin mencionar la fuente página 2 • historia del peronismo
  3. Primera clase Dictada el 15 de marzo de 1951 Es para mí un placer y un honor muy grande po- cos años, porque para mí es lo mismo que para aque- der hablar a los peronistas desde esta tribuna y, sobre lla viejita a quien San Martín le preguntó qué edad todo, poder hacerles llegar mi modesta voz en una de tenía, y que contestó al Libertador que era muy niña, las materias más queridas para los peronistas: \"La his- porque tenía la edad de la Patria. Para mí la vida em- toria del peronismo\". Cuando el director de la Escuela pieza el día en que mi camino se encontró con el ca- Superior Peronista me pidió que yo dictase un curso mino del general Perón, día que yo siempre he llama- extraordinario en ella, advertí su gran importancia y do con orgullo \"mi día maravilloso\". Es por eso que quise medir la responsabilidad que significaba para desde el día en que conocí al general Perón, yo le de- mí el narrar, en cierto modo, el extraordinario capítu- diqué mis ensueños de argentina y abracé la causa del lo de nuestra historia que estamos viviendo y que las pueblo y de la Patria, dando gracias a Dios de que me generaciones venideras sabrán apreciar, porque en él hubiese iluminado para que, joven aún, pudiera brin- estamos construyendo la grandeza de la Nación. dar mi vida al servicio de una causa tan noble como Yo me alegré, entonces, porque hablar de la histo- es ésta de Perón. ria del movimiento peronista, era, en cierto modo, re- Yo me di cuenta de que la historia del peronismo cordar con ustedes, con los alumnos de esta escuela, necesitaba una explicación y de que esa explicación con hombres y mujeres peronistas de corazón, todas sólo se puede dar ubicando al peronismo en la histo- las jornadas de lucha y de gloria de nuestro movimien- ria de nuestro pueblo, y, más aún, en la historia del to, vividas en estos pocos años, en una Patria tan cara mundo. Y advertí que era también necesario poseer para nosotros. Cuando el doctor Mendé me habló para algunos conocimientos de historia universal y de la que dictara esta clase, pensé que si bien significaba filosofía de la historia; y aunque siempre he tenido un una gran responsabilidad, hablar de la historia del amor extraordinario pro la historia, reconozco que movimiento peronista era un honor para mí, que ha- solamente me he detenido en las páginas de los gran- bía vivido sus difíciles momentos, su gestación, sus des hombres, porque he querido siempre hacer un triunfos y la culminación de sus realidades. Por eso paralelo entre los grandes hombres y el general Perón. acepté dictar este curso. Es que la comparación de nuestro Líder con los ge- Pensé que estos siete años del movimiento pero- nios de la humanidad siempre me resultó interesante, nista podían medirse con los pocos años de mi vida, y he llegado tal vez por mi fanatismo por esta causa porque los he vivido con gran intensidad. Y digo po- que he tomado como bandera -y todas las causas gran- página 3 • historia del peronismo
  4. des necesitan de fanáticos, porque de lo contrario no do amamos a un niño, cuando amamos a un anciano, tendríamos ni héroes ni santos-, a hacer un paralelo tratamos de consolidar su felicidad. Los hombres con entre los grandes hombres y el general Perón. más facilidad pueden destruir, pueden matar. Ellos no Todos ellos -los grandes hombres del pasado- lu- saben lo que cuesta un hombre; nosotras, sí. charon por un imperio, por encontrarse a sí mismos... Cuando una mujer tiene la intuición de que un hijo pero el general Perón lucha por algo más grandes: lu- que está lejos está enfermo o le ha pasado una desgra- cha por encontrar la felicidad del pueblo argentino. cia, es que siente y ve con los ojos del alma y el cora- Solamente con estos conocimientos de historia, en los zón; es que la mirada se ha alargado más allá; es la que he me detenido bastante, y con el gran amor por mirada del amor, que es la que siente, que es la que la causa de Perón, yo voy a tratar de cumplir aquí con presiente y lo ve todo. Es por eso que yo he querido este curso y explicarles a ustedes la historia de nues- ser, como mujer argentina, la eterna vigía de la Revo- tro movimiento, como lo veo en medio de la historia lución, porque quiero ser una esperanza dentro de del mundo y de la historia de los pueblos. nuestro movimiento, para poder colaborar con la obra El General, en su discurso inaugural, hizo un elo- patriótica y ciclópea de nuestro Líder de construir una gio a la intuición femenina; yo creo también en la in- nación socialmente justa, económicamente libre y po- tuición femenina de una manera especial y me permi- líticamente soberana. to recurrir a esa intuición en esta Escuela en que las Pero para poder lograr la obra ciclópea del general alumnas y alumnos de una cultura superior pueden Perón, hay que buscar la luz en otros factores: en el colaborar conmigo para tratar de profundizar y de pueblo y en el Líder. La historia del peronismo que yo ahondar nuestra historia del peronismo. La intuición vengo a dictar aquí, no será más que la historia de no es para mí otra cosa que la inteligencia del cora- ellos, de esos grandes amores de mi vida, que junto zón; por eso es también facultad y virtud de las muje- con la Patria llenan todo mi corazón. Para que esta res, porque nosotras vivimos guiadas más bien por el historia de siete años que todos nosotros vivimos tan corazón que por la inteligencia. Los hombres viven de felizmente sea explicada, tenemos que empezar acep- acuerdo con lo que razonan; nosotras vivimos de acuer- tando que debemos comenzar por definir quiénes fue- do con lo que sentimos; el amor nos domina el cora- ron sus personajes. Pero en realidad, si se analiza a zón, y todo lo vemos en la vida con los ojos del amor. fondo todos los personajes de las épocas de los pue- Yo aquí, como mujer y como peronista, voy a tratar blos, hallaremos allí dos clases de personajes: los ge- de profundizar la historia del peronismo con el cora- nios y los pueblos, y aquí, en la historia del peronis- zón. Los hombres sienten y sufren menos que noso- mo, no hay más que dos personajes, solamente dos: tras; no es un defecto, la naturaleza que es sabia sabrá Perón y el pueblo. Y es por eso que estos dos persona- por qué lo ha hecho. Pero nosotras las mujeres, cuan- jes, o sea el genio y el pueblo van escribiendo con página 4 • historia del peronismo
  5. tintas brillantes y obscuras, los millares y millares de cuyo camino le marcó su conductor. capítulos que componen la vida de la humanidad. Solamente quiero hoy analizar un problema un En general la historia del mundo es la suma de esas poco general: el de los grandes hombres, narrando al- dos historias que corren juntas. Yo sé que sobre este gunas anécdotas para explicar cosas o casos que son a tema de los pueblos y de los grandes hombres es mu- veces inexplicables. cho lo que se ha escrito y que quizá mis puntos de Cuando nosotros, desde este balcón alto del siglo vista en esta materia sean discutibles, pero yo tengo XX damos vuelta hacia el pasado, advertimos en se- sobre toda otra explicación, una ventaja extraordina- guida que la historia del mundo no es un camino que ria. Nosotros estamos viviendo una época maravillo- viene recto hacia nosotros. No; la historia que noso- sa, una época que no se da en todos los países ni tam- tros vemos desde aquí se nos parece un camino mon- poco en todos los siglos, y ésta es una verdad indiscu- tañoso, que tiene sus valles y sus montes; los valles tible. Los críticos, los supercríticos, los detractores de son los ciclos vacíos de los grandes pueblos, los ciclos Perón, podrán escribir la historia como les parezca, en que los pueblos han perdido su tiempo luchando como se les antoje, deformando o tergiversando, o decir sin objetivos y sin grandes ideales. Los montes son la verdad, pero lo que no podrán decir, explicar ni aquellas etapas altas del camino, en que se ha dado el negar jamás, es que el pueblo lo quiso a Perón. milagro de que el hombre encuentra la manera de con- Explicar este hecho, es casi explicar toda la histo- ducir a un pueblo hacia sus altas regiones, o de que ria del peronismo, pero este hecho resultaría inexpli- un pueblo ha encontrado a un hombre que lo ha sabi- cable si no repasamos en la historia universal, el pro- do conducir para escribir una página brillante en la blema de los pueblos y de los hombres o el problema historia de la humanidad. de los hombres y de los grandes pueblos. Hoy quiero Algunos creen que la historia la hacen solamente decir sobre esto solamente algunas cosas, algunos con- avanzar las grandes personalidades: éstos son los in- ceptos generales, para analizar en una segunda clase, dividualistas de la historia. Carlyle, por ejemplo, de- ya profundamente, en particular, el tema de los pue- cía en su gran obra: \"Ros herus\" que \"la historia uni- blos en la historia, y luego, en otra clase, la apasio- versal es, en el fondo, la historia de los grandes hom- nante materia de los grandes hombres, para después bres\". abordar el tema de la agrupación de hombres en el Otros en cambio, afirman que la historia es obra mundo y tomar después el de las revoluciones, para exclusiva de los pueblos: son los colectivistas de la llegar así a nuestra revolución justicialista, y hacer la historia. Ellos son los que afirman, por ejemplo, que comparación, que será siempre ventajosa, porque nues- aun cuando San Martín no hubiese venido a conducir tra revolución ha sido hecha por un grande hombre a los ejércitos criollos a su destino de gloria, otro hu- apoyado por un pueblo que buscaba su felicidad y biera ocupado su lugar y hecho lo mismo. página 5 • historia del peronismo
  6. Yo creo que la verdad aquí, como en tantas partes, menos gloriosos, que pasaron a ser arquetipos de la reside en una tercera posición. Nada haría un pueblo nacionalidad. sin un conductor, ni hada haría un gran conductor sin Al mirar la historia de la humanidad desde este un gran pueblo que lo acompañase y lo alentara en punto de vista no encontramos otra cosa que pueblos sus grandes ideales. Y tampoco vale un pueblo prepa- en busca de grandes hombres y, también, muchas ve- rado para recibir a un genio, si el genio no nace allí, ces hombres en busca de grandes pueblos. Cuando se en ese siglo y en ese pueblo. encuentran los dos, entonces el siglo se viste de gloria Los genios no tienen explicación en el medio en y marca en la historia una página brillante, para que que nacen. No son los pueblos ni los siglos las causas en ella se escriban sus hazañas y sus nombres. Lo im- de los grandes genios. Por eso muchas veces la histo- portante es que los dos, pueblo y genio, se encuen- ria tiene que resignarse a dar como única explicación tren. del genio la que dio de Napoleón, llamándolo simple- A ustedes les parecerá extraño que yo, una mujer mente el hombre del siglo, el corso singular, o el es- humilde de la Patria, al tomar un tema eminentemen- cultor de su tiempo. te partidario como la historia del peronismo, esté di- A veces, como en el caso de Napoleón, ni el mis- vagando entre pueblos y grandes hombres y haya ido mo genio se explica, y debe acudir a una frase inexpli- a tocar la historia universal para hablar de una cues- cable: \"yo soy un trozo de roca lanzado en el espacio\". tión tan contemporánea como la nuestra. Pero es que De él pudo decir tal vez con cierta razón, uno de los quiero hacer con ustedes un estudio profundo de la historiadores de la época: \"Napoleón llegaba de eda- historia del peronismo, porque Perón, que es para mí des remotas\", lo que es dar una explicación a algo inex- de los grandes, no sólo por sus grandes obras sino tam- plicable. bién -como lo vamos a ver en clases posteriores- por Los grandes hombres no tienen su causa en el me- sus pequeñas cosas, ha realizado esto que repasando dio en que se desarrollan, pero tampoco los pueblos la historia no hemos visto en ningún otro hombre, con solos pueden avanzar en la historia sin tener quien la perfección con que las lleva a cabo un hombre sin- los conduzca. Por eso es que no todos los siglos ni gular de los quilates del general Perón. todos los pueblos tienen la gracia de encontrar al hom- La historia del peronismo, como la definiré más bre que necesitan. Y es una verdad indiscutible que adelante, se reduce a dos personajes: el genio y el pue- los pueblos sienten necesidad de grandes encarnacio- blo, Perón y los descamisados. Para tomarla, hay que nes; es así como pueblos que no las han tenido, han tomarla profundamente, y yo quiero llevar esto un poco exaltado ciertas figuras imaginarias, como hicieron los por la historia universal, para después situarnos en la romanos con Rómulo y los españoles con el Cid, figu- historia que nosotros los argentinos estamos escribien- ras mitológicas, convirtiéndolos en personajes más o do a diario con nuestro apoyo, con nuestra fe y con página 6 • historia del peronismo
  7. nuestro trabajo silencioso y a veces de renunciamien- alejes de mí porque me quitas el sol -le respondió Dió- to, para colaborar con la obra ciclópea y patriótica del genes-. Y dice la historia que Alejandro se fue mur- general Perón. murando: \"Si no fuera Alejandro, quisiera ser Dióge- Decía un gran escritor, en sus \"Reflexiones de la nes\". historia del mundo\", que no le es dado a cada época Evidentemente la aparición de hombres extraordi- tener su grande hombre y no le es dado tampoco a narios en la historia, no está sujeta a ninguna ley. Los cada genio encontrar su siglo, y tal vez haya en alguna genios conductores pueden aparecer en medio de pue- parte grandes hombres para grandes cosas que no exis- blos cuya masa tenga un nivel cultural inferior. La his- ten. Mucha gente piensa que los grandes hombres no toria es creación de los hombres que saben iluminar podrían surgir en estos tiempos de progreso y de civi- el siglo con la marca de su propio carácter y sus pro- lización, que han creado grandes masas de hombres pias realizaciones y que se destacan de sus contempo- cuya cultura superior impediría que se desarrolle un ráneos, como una montaña en medio de una llanura. hombre o un personaje extraordinario, que solamente Por eso son grandes. podría llegar a conducir hombres poco cultos u hom- La historia es también la creación de los pueblos, bres y mujeres poco civilizados. Pero este argumento porque los pueblos sin conductores casi no avanzan se derrumba: el culto de los héroes no es de los incivi- en la historia, como tampoco la historia avanza nunca lizados sino de los civilizados. Será tal vez, sin duda, sin grandes pueblos aunque tengan grandes conduc- mucho más difícil que una personalidad genial triun- tores, porque éstos sucumben por falta de colabora- fe en un pueblo culto, pero allí donde triunfe ese hom- ción, a veces por cobardía y a veces por incompren- bre, tendrá también el derecho de ser honrado con el sión. A mí me ha de ser un poco difícil presentar aquí título de grande. Más aún, podemos afirmar con la la figura de nuestro gran conductor, porque solamen- experiencia de la historia, que los pueblos más cultos te tengo la elocuencia de una mujer sencilla, de pue- son los que han tenido siempre la suerte de ser ilumi- blo. Presentarlo a Perón o descubrir su personalidad, nados por los meteoros de los genios y creo que a ve- es tan difícil como a un poeta o a un pintor querer ces los grandes hombres se encuentran, por esta mis- pintar o descubrir al sol. Para ver cómo es el sol, que ma razón, en el mismo siglo y aun en el mismo pue- salgan y lo vean, y aun viéndolo, se deslumbrarán. blo, como Aristóteles y Alejandro, como Goethe y Yo, para poder describirlo a Perón, los invito a ustedes Napoleón y como Bolívar y San Martín. Muchas ve- a que salgan y lo vean. ces incluso la historia nos muestra cómo estos gran- Me he preguntado, estudiando un poco a los gran- des hombres se enfrentan unos a otros, y así se ha des hombres para poder también estudiar a un hom- dado el diálogo de Alejandro con Diógenes: ¿Qué quie- bre extraordinario de los quilates del general Perón: res de mí? -preguntó Alejandro a Diógenes-. Que te ¿cómo podría remediarse esto de que los grandes pue- página 7 • historia del peronismo
  8. blos y los genios, no se encuentren en el mismo siglo? trina debe estar arraigada en el corazón del pueblo, Creo que he ha sido posible llegar a una conclusión, para que éste pueda hacerla cumplir al más mediocre conclusión que es más bien producto de un razona- de todos los gobernantes que pudiera venir. Nosotros miento lógico, que me ha sido dado por la experiencia estaremos unidos al nombre del general Perón, que, de nuestro movimiento en la historia de nuestro pue- por grande, sobrepasará un siglo. Si no ocurriera así, blo y en la historia del mundo. los argentinos no mereceríamos el calificativo de gran Nuestro pueblo ha vivido una larga noche, hasta pueblo, por no haber sabido valorar y aquilatar a un encontrar a un genio como es el general Perón. Y ha hombre de los quilates del general Perón. podido mantener sus valores morales y espirituales Cuando un pueblo tiene la desgracia de quedarse intactos, para reconocer al genio, apoyarlo, iluminar- sin su conductor, como decía hace un momento, la lo y darle fe con su cariño, con su consecuencia y con verdad histórica nos prueba que solamente puede se- su tenacidad constante ante los debates de los intere- guir su camino en la noche sin perderse, si su con- ses más crudos del más rancio capitalismo. ductor desaparecido ha logrado crear en el pueblo esa Nosotros, como bien dice nuestro Presidente, po- conciencia social, dándole unidad, que es como decir demos jactarnos de que lo mejor que tenemos es el dándole un ideal común, un mismo espíritu, que es el pueblo. La grandeza de Napoleón -volviendo hacia los espíritu que forman y que dejan como un sello perma- grandes de la historia universal-, reside no tanto en nente e indeleble en los corazones de los pueblos, los haber iluminado su propio tiempo como en haber crea- grandes conductores. Yo, que tengo el placer de com- do en el pueblo un estado de conciencia que ha sobre- partir casi todas las horas del día con todos los hom- pasado a su siglo y a su genio. Por eso, a pesar de que bres humildes de mi Patria, puedo casi asegurar des- Napoleón hizo padecer tanto a los franceses, éstos si- de esta tribuna que el general Perón ha logrado ya esa guen inclinándose ante su memoria en Los Inválidos. conciencia social, que ha inculcado en el pueblo ar- Y lo más importante aun es que siguen sintiéndose gentino. unidos a él. Y ese sentimiento, ese estado de concien- Nosotros la tenemos que perfeccionar, y para ello cia, que por unir a todo un pueblo, puede en cierto no podemos distraer la doctrina del genio para crear modo llamarse conciencia social, es lo que nuestro caudillos; no podemos distraer la doctrina del con- querido Líder ha logrado; y tenemos nosotros que ayu- ductor, que es la felicidad de todos los argentinos, para darle a afianzar la conciencia social que permita que favorecer a un grupo. Para favorecernos a nosotros mis- cuando él, el grande, tenga que alejarse de nosotros mos debemos ser amplios, grandes como la doctrina por la ley de la vida, el pueblo pueda sobreponerse a del General, y utilizarla para engrandecer a la Patria; los hombres de menos quilates -porque no todos son utilizarla para consolidar la independencia económi- grandes hombres- para imponerles su acción. La doc- ca; utilizarla para lograr la felicidad del pueblo argen- página 8 • historia del peronismo
  9. tino y utilizarla para que por siempre sepan todos los honrosa de hacer conocer nuestra doctrina, de tratar pueblos del mundo que los argentinos somos política- de inculcarla a muchos otros compañeros que luchan mente soberanos, económicamente libres y socialmen- por ideales comunes, me he de referir a este punto te justos. expresamente en otra clase. Yo nunca me he dejado Esta tribuna se ha abierto para inculcar en todos de preocupar lo suficiente cuando veo a hombres hu- los peronistas -y yo me alegro que ustedes sean pero- mildes que son utilizados por los políticos en sus in- nistas que están en la lucha- que no se dejen llevar tereses mezquinos y bastardos, girando al genio y que- por un entusiasmo pasajero, para que piensen que los riendo vivir bajo su sombra. No se olviden, compañe- pueblos que quieren consolidar un movimiento no tie- ros y compañeras, que toda luz tiene sombra; trate- nen más que un hombre grande, y que los grandes mos nosotros de ser luz, nunca la sombra. hombres no nacen por docenas, ni dos en un siglo; Como este tema sobre los métodos y la acción en nace uno, y tenemos que bendecir a Dios que nos haya las unidades básicas y su relación con la política mez- favorecido con el meteoro del genio entre nosotros. quina no está dentro del temario de estas clases, cuan- Además, debemos convencernos que no es lo mis- do terminen estos cursos voy a pedirle al señor direc- mo servir a un genio, que servir a un caudillo; que no tor que me permita dar una clase especial sobre esta debemos tomar la política como un fin, sino como un materia, para los compañeros y compañeras, interpre- medio para servir al prócer y a la causa. Por lo tanto, tando y auscultando así los sentimientos de nuestro nosotros nos debemos sentir apóstoles de la obra y gran Líder. servidores de la causa de un gran hombre. Cuenta la historia que uno de los hombres que es- Los caudillos en nuestro país han utilizado siem- tuvo más cerca de Napoleón fue Fouché; y nadie se pre a los hombres humildes y han utilizado sus pues- explicaba por qué, siendo Napoleón un genio y un tos de lucha para servir a intereses mezquinos o bas- conocedor de hombres, siempre lo tenía tan cerca y lo tardos. Ellos, llegados al poder, han olvidado al pue- distinguía. Pero, siendo que Fouché le era desleal, blo y a veces e incluso lo han desconocido. Napoleón lo tenía demasiado cerca porque lo conocía Por eso nosotros, los argentinos, y sobre todo los demasiado bien y necesitaba controlarlo. peronistas, que tenemos el privilegio de tener un ge- Tratemos nosotros de estar cerca del corazón del nio, como yo lo califico desde este momento al gene- Líder, pero lealmente con nuestro trabajo honrado, lu- ral Perón, no nos podemos detener en la baja politi- chando y trabajando para llevar agua al molino del quería de servir a un caudillo, de querer \"levantar\" líder común, que es llevarla al pueblo y a nuestro hombres, porque ha aparecido en la República Argen- movimiento. Nosotros gastamos nuestras energías re- tina un genio y los genios nacen; no se hacen. conociendo que tenemos un conductor y un maestro, Por tratarse de compañeros que están en la lucha que tenemos un guía y un Líder. Y pensemos que to- página 9 • historia del peronismo
  10. das las patrias, al crear un símbolo, lo han hecho para za: ¡Cuánto hicieron sufrir los argentinos, por su in- mantener su unidad espiritual y nacional. Nosotros, comprensión, a un patriota! Sobre todo, nosotros, los que no hemos tenido que andar por muchos siglos peronistas que tenemos el insigne honor de compartir buscando al hombre, como lo buscaba Diógenes; que la responsabilidad de construir esta Nueva Argentina, lo hemos encontrado, porque él ha venido a nosotros, debemos abrigar la esperanza y juramentarnos traba- nos ha hablado y nos ha traído sus ensueños patrióti- jando todos por Perón, por la Patria y por su pueblo. cos y sus magníficas realizaciones; nosotros pongá- La historia de los pueblos es, en síntesis, como lo monos entonces a trabajar honradamente, pongamos veremos en nuestra próxima clase, la historia de sus el hombro y el corazón para que las futuras generacio- luchas por conseguir esta unidad y este espíritu del nes de los argentinos puedan decir que esta genera- que estoy hablando, porque los pueblos saben que so- ción ha sido benemérita para la Patria, porque habien- lamente este espíritu y esta unidad podrán salvarnos do encontrado al genio lo supo apoyar y acompañar de los períodos vacíos en los que la noche cae sin nin- sin retaceos y sin mezquindades. guna estrella, aun sobre los pueblos que creyeron al- Nosotros hemos encontrado al hombre; no tene- canzar el privilegio de la eternidad. mos ya más que un solo problema: que cuando el hom- Es necesario que repasemos todas estas cosas de la bre se vaya, como dijo nuestro Líder, la doctrina que- historia universal para entender nuestro movimiento de, para que sea la bandera de todo el pueblo argenti- peronista y apreciarlo debidamente. Al pueblo argen- no. tino hay que mirarlo a través de sus vicisitudes y tam- No ha de ser la aspiración del pueblo argentino -y bién, por qué no decirlo, a través de las vicisitudes de sobre todo la de nosotros, los peronistas, a quienes los demás pueblos. Tendríamos que analizar el pro- me dirijo al hablar en esta clase- la de trabajar con blema de la conciencia social que nuestro Líder pro- ropa hecha. Nosotros queremos una obra de arte, y las clamó como necesidad fundamental. obras de arte no se venden en serie sino que son obras El general Perón hace unos días, al inaugurar el de un artista que las ha creado. Por lo tanto, no se Congreso Interamericano de Seguridad Social, procla- pueden comprar al por mayor ni fabricarlas todos los mó que él ambicionaba crear una conciencia nacional días. y que creía que todos los pueblos deberían tratar de Nosotros tenemos una obra de arte; sepamos apro- lograrla, para que los pueblos, una vez que la tuvie- vecharla para bien de la Patria; sepamos aprovecharla ran, pudieran aplicarla a los gobernantes que se des- para nuestros hijos y para todos los que vendrán, y viaran del buen camino, para que cumplieran sus in- tratemos que los argentinos del mañana no tengan que quietudes y sus esperanzas. Unicamente un hombre decir, al hablar de ese hombre que está quemando su sincero y honrado, un gobernante de los quilates del vida en aras de la felicidad de la Patria y de su grande- general Perón, puede hablar con esa sinceridad, con página 10 • historia del peronismo
  11. la sinceridad de un apóstol. Únicamente el general alumnos, en la próxima clase que dictaré en esta Es- Perón puede decir, con la frente bien alta, que quiere cuela Superior Peronista, quieran hacerme llegar cual- que el pueblo, en cualquier momento y en todo ins- quier pregunta para aclarar cualquier punto de vista tante, le señale el camino. El General sólo quiere -cosa dentro de las líneas doctrinarias en que hemos enca- rara en este siglo- auscultar los latidos del corazón rado estos cursos. Yo voy a hacer aquí la historia del popular. peronismo al servicio de la doctrina, de Perón y de la Y tendremos que buscar en la historia de los gran- causa. Puedo tal vez hacerlo porque saben bien todos des hombres, la unidad que nos permita medir la gran- ustedes los peronistas de la Patria, que Eva Perón, por deza de nuestro Líder. ser Eva Perón, es una misma cosa con Perón: donde Será éste nuestro primer trabajo. Empezaremos por está Perón, está Eva Perón. Y yo pretendo ser eso, por- estudiar la pequeña grande historia de estos años de que quiero que cuando vean llegar a Eva Perón uste- la revolución peronista. Yo invito a los alumnos de des sientan la presencia superior del Líder de la na- esta escuela superior para que hagan el camino con- cionalidad. No ambiciono nada más que comprender- migo, aunque yo no pueda guiarlos con toda la cien- lo en sus inquietudes, en sus sueños y en sus ideales cia necesaria. Ustedes me podrán perdonar pensando patrióticos. En estos ocho años de mi vida junto al que pongo en este trabajo, que para mí es tan difícil, Líder, no he hecho más que auscultar su corazón, para todo mi amor, mi fe y mi fervor peronista. interpretarlo y conocerlo y también para llegar mi pen- Los críticos de la historia dicen que no se puede samiento a los compañeros que luchan por ideales escribir la historia ni hablar de ella, si se lo hace con comunes. fanatismo, y que nadie puede ser historiador si se deja Ustedes habrán visto que Eva Perón jamás ha he- dominar por la pasión fervorosa de una causa deter- cho una cuestión personal; y como yo sé que es des- minada. Por eso yo me excluyo de antemano. Yo no graciado aquel que no se equivoca nunca, porque no quiero, en realidad, hacer historia, aunque la materia hace nada, al equivocarme he reconocido inmediata- se llame así. Yo no podría renegar jamás de mi fanatis- mente el error y me he retirado, para que no fuera a mo apasionado por la causa de Perón. Yo solamente ser yo la causa de un error que pudiera perjudicar al quiero hacer lo que dije aquí el día que inauguramos movimiento. esta Escuela: que aprendamos, si es posible, que apren- Así deben ser ustedes, honrados para reconocer damos a querer aun más al general Perón. Eso es lo cuando se equivocan, y honrados y valientes para ha- que voy a hacer y lo confieso honradamente pensan- cer llegar, en cualquier momento, a todos los peronis- do en Perón, en su doctrina y en el movimiento. Des- tas, la voz sincera, valiente y doctrinaria de nuestra de aquí yo trataré de hacer la historia del peronismo. causa. Ha de ser grande la causa del General cuando Yo quisiera que las compañeras y los compañeros nosotros, en lugar de someternos y conformarnos con página 11 • historia del peronismo
  12. los viejos comités, escuchando la voz del Líder, for- ble, esta doctrina, de la cual algunos de ustedes serán mamos unidades básicas de la Nueva Argentina en la los realizadores y otros, como dijo nuestro querido Pre- vida política, tanto en lo que se refiere a los compañe- sidente y Líder, los predicadores, que irán por todos ros como a las compañeras. los caminos polvorientos de la Patria desparramando Pero no nos conformamos con eso los peronistas, las verdades de esta Nueva Argentina y de un genio al porque el general Perón es hombre de creaciones y de que debemos aprovechar: no se olviden que -según realizaciones. Es por eso que se ha creado esta Escue- dijo Napoleón- los genios son un meteoro que se que- la Superior Peronista, para esclarecer mentes, para que man para iluminar un siglo. conozcan, sientan y comprendan aún más, si es posi- página 12 • historia del peronismo
  13. Segunda clase Dictada el 29 de marzo de 1951 En la primera clase que di en esta Escuela, para nada que ver ni el origen, ni la clase social, ni la cultu- demostrar lo que es la historia universal -que no es ra. Existen hombres mediocres y comunes entre los más qeue la base de dos historias: la de los grandes cultos, y existen hombres superiores entre los humil- hombres y la de las grandes masas-, dijimos que los des. Humildes obreros lo han comprendido a Perón individualistas creen que la historia se basa solamen- como no lo han comprendido los que se creían cultos, te en los grandes hombres y que los colectivistas pres- y con eso han demostrado los obreros, los hombres cinden de los grandes hombres y creen en las grandes humildes de nuestra patria, que eran hombres supe- masas. Pero nosotros tenemos nuestra tercera posición, riores. y es por eso que yo dije, en mi primera clase, que no- Esto no sucede por primera vez en el mundo. Fren- sotros aceptábamos a los grandes hombres y a las gran- te a todos los hombres extraordinarios, lo mismo que des masas como los que pueden ser los constructores frente a las grandes ideas, siempre se han levantado de una gran felicidad y de una gran prosperidad. los sabios y los inteligentes para atacarlos, como así En la clase de hoy vamos a analizar cómo se ha es- los humildes y los menos cultos para apoyarlos. El crito la parte de la historia correspondiente a los gran- caso de Colón, un humilde pescador, frente a los sa- des hombres y vamos a tomar hoy siete puntos para bios de la corte española; el caso de Cristo, a quien los poder desarrollar esta materia de la historia del pero- escribas y sacerdotes de aquella época negaron y, en nismo que me ha tocado a mí dictar. En esta clase voy a cambio, humildes pecadores lo hicieron conocer por exponer estos siete puntos y después les haré llegar unos todo el mundo y, además, lo apoyaron. trabajos para que ustedes luego me los devuelvan, para No puedo resistir a la tentación de analizar un poco que confrontemos la historia universal, sobre distintos este tema de comparación de los hombres mediocres puntos, con la historia de nuestro peronismo; o sea, a y comunes con los hombres superiores, sobre todo por- los grandes hombres de la historia con lo que es nues- que yo aspiro a que cada peronista sea un hombre tro líder, el general Perón, el grande, el genio y el crea- superior. No digo que alcance a ser genial, porque los dor de nuestra doctrina peronista. genios no nacen todos los días ni en todos los siglos; Existen indudablemente, desde el punto de vista pero sí ambiciono a que lleguen a ser hombres supe- de su relación con la historia, varias clases de hom- riores, y es por eso que nosotros queremos es esta Es- bres comunes o mediocres, hombres superiores y hom- cuela hacer una diferencia entre el hombre superior, bres extraordinarios. En esta clasificación no tienen el mediocre y el extraordinario, o sea el genio. página 13 • historia del peronismo
  14. Nosotros, por sobre todo, tenemos al genio. Los pe- ración. Un hombre superior, en cambio, es capaz de ronistas contamos con los hombres -y al decir hom- amar hasta el sacrificio. Muchas veces, cuando los bres incluyo también a las mujeres- superiores. hombres aman hasta el sacrificio, son más heroicos. Y el pueblo argentino, como todos los pueblos, por Yo, al ver que hombres humildes de la patria quieren desgracia tiene también los mediocres y hombres su- tanto a Perón y hacen sacrificios tan grandes, pienso periores que hoy vamos a tocar más profundamente. que estamos seguros, porque la bandera del pueblo, o Se entiende, vuelvo a decir, que al hablar del hombre sea la de Perón, la de los descamisados, está en manos me refiero también a la mujer. Los mediocres no reco- superiores. rren sino caminos conocidos; los superiores buscan Es por eso que nosotros debemos hacer una dife- siempre nuevos caminos. A los mediocres les gusta rencia muy grande entre el mediocre y el superior. No andar sobre las cosas hechas; a los superiores les gus- porque un hombre tenga mucho estudio ha de ser su- ta crear. perior. Hay que hacer mucha diferencia entre los de Los mediocres se conforman con un éxito; los su- gran cultura que cree que lo saben todo, porque algu- periores aspiran a la gloria, respiran ya el aire del si- nos tienen también la soberbia del ignorante, que es glo siguiente y viven casi en la eternidad. Un pintor la más peligrosa de todas. que suele copiar cuadros y otro pintor que crea, por Los mediocres nunca quieren comprometerse, y de ejemplo, uno es un hombre superior, el segundo, y el ésos nosotros conocemos a muchos. Son cobardes, otro es un hombre mediocre; por eso al creador se lo nunca se juegan por una causa, ni por nadie; dirigen- define con el título de artista. tes políticos de las horas buenas y aprovechadores Los mediocres son los inventores de las palabras cuando el río está revuelto. Yo diría, funcionarios de prudencia, exageración, ridiculez y fanatismo. Para esos, por ejemplo, que usan el distintivo solamente ellos el fanatismo es una cosa inconcebible. Toda nueva cuando van a Trabajo y Previsión. No alcanzan a ser idea es exagerada. El hombre superior sabe en cambio Judas, pero son tan repudiables, que nosotros les lla- que el fanático puede ser un sabio, un héroe, un santo maríamos Pilatos. Yo prefiero el enemigo de frente a o un genio, y por eso lo admira y también lo acepta y un \"tibio\", será porque los tibios me repugnan, y voy a acepta el fanatismo. decir aquí algo que está en las Escrituras: \"Los tibios Para un hombre superior, una idea nueva puede me dan náuseas\". ser un descubrimiento de algo grande, por ejemplo Yo admiro más bien a los hombres enemigos, pero un mundo nuevo, como el mundo que descubrió Co- valientes. Hay que tener mucho cuidado con los Pila- lón, un hombre de origen tan sencillo. Un hombre tos dentro de nuestra causa. común o mediocre nunca profundiza una cosa y me- Dante ubicó a los mediocres, a los que no quisie- nos ama; el amor para él es una ridiculez y una exage- ron comprometerse ni con el bien ni con el mal, junto página 14 • historia del peronismo
  15. a los ángeles, que no fueron ni fieles ni creyentes, pues vieron a Perón y creyeron en él. Y es por eso que el se dice que una vez los ángeles en el cielo se pelearon. general Perón, con muy pocas palabras, ha calificado Unos estuvieron a favor de Cristo y otros en contra. a esos hombres superiores, a esos hombres humildes Entonces, Dios, a los que estuvieron a favor los man- de nuestro pueblo, diciendo que lo mejor que tene- dó a la gloria y a los otros al infierno. Pero hubo uno mos es el pueblo. de los ángeles, de esos que abundan tanto, que no se Los hombres extraordinarios forman la tercera ca- comprometió; observador. Entonces Dios no lo podía tegoría, que es la de los hombres que señalan rumbos poner en la gloria, ni tampoco en La Divina Comedia - y que jalonan la historia. Ellos son los sabios, artistas, voy a hacer una referencia-, al ponerlo a la entrada, héroes, filósofos, y están también los grandes conduc- dice Dante a Virgilio, que lo conduce: \"Mira y pasa\", tores de pueblos. A nosotros nos interesan, sobre todo como diciéndole: \"No vale la pena detenerse ante los y muy especialmente, los filósofos y los conductores. que no quisieron ni el cielo, ni tampoco los aceptó el Los filósofos son los que han pensado en mejorar los infierno\". El eterno castigo de los mediocres es el des- medios de vida del hombre sobre la tierra. Pero tene- precio. Y nosotros, además del desprecio, debemos mos en cierto modo una filosofía de la vida nueva, ya ignorarlos. A los mediocres los mata el anonimato. \"Los que por filosofía nosotros entendemos una manera de mediocres -dice Elliot en su libro El Hombre -son los encarar la vida y algunos hombres extraordinarios se enemigos más fuertes y más poderosos de todo hom- han creído y han enseñado a la humanidad cómo se bre de genio\". Carecen de entusiasmo, de fe, de espe- puede vivir, y de una manera mejor. Estos hombres ranza y, como es lógico, de ideales. Son los que se extraordinarios son los filósofos. Cuando los filósofos reían de los sueños de Perón, que lo creyeron loco o han tratado no sólo el problema personal, individual, visionario. Otros hombres superiores creen en la be- del hombre, sino todos los problemas sociales del Es- lleza, en el amor y en la grandeza, creen en todo lo tado, la autoridad, la sociedad, el bien común, etc., extraordinario; por eso creyeron en Perón. Por cada entonces a este tipo de hombres extraordinarios la fi- día que pasa nosotros nos damos cuenta de la estatura losofía los llama filósofos políticos. del general Perón. Conductores. Para nosotros los conductores, tal El general Perón es de esos hombres extraordina- como nos enseña Perón, son aquellos que han hecho rios que profundizan la historia universal. Nosotros vivir a los pueblos de una manera determinada, lle- nos damos cuenta que tiene todo lo bueno de los gran- vándolos como de la mano por los caminos de la his- des hombres y que no tiene nada malo de los grandes toria. hombres. Es por eso que los hombres humildes de Es esto lo que ha hecho el general Perón con noso- nuestra Patria -que yo voy a calificar de hombres su- tros. Tomó el país en un momento en que los argenti- periores de nuestra Patria, porque fueron superiores- nos habíamos perdido la esperanza, en un momento página 15 • historia del peronismo
  16. en que los argentinos habíamos llegado a adoptar cier- alta para la historia argentina, y también -¿por qué no tos sistemas de vida, porque los creíamos bien, por- decirlo?- nosotros pretendemos que sea la más alta que los creíamos mejor, porque los argentinos, cuan- para la humanidad en el progreso del hombre, y no se do iban a comprar y encontraban \"made in England\", puede saber si una cumbre es más alta o más baja, si estaban mucho más contentos que cuando decía \"In- no se la compara precisamente con las demás, con las dustria Argentina\". Y llegó el momento en que el pue- otras cumbres, con las más altas. blo había perdido la esperanza de encontrarse a sí Por eso estudiamos estos antecedentes universales mismo, llegó el momento en que las fuerzas del traba- con los cuales sabremos nuestra propia estatura. jo, los obreros de nuestra patria, habían también per- El Peronismo se precia de haber realizado, como dido la esperanza de un futuro mejor; llegó el momento yo lo dije hace un momento, lo mejor de los sueños de en que, en el país, sus fuerzas morales, materiales y los hombres grandes y aun por qué no decirlo con culturales se estaban perdiendo en una noche que no toda franqueza y sinceridad, si ése ha de ser el lema tenía aurora.. En ese momento llegó el general Perón; de nuestra escuela- el haberlos superado. en esa noche llegó el general Perón, y con una volun- El Peronismo realiza los mejores ideales de los filó- tad extraordinaria, con una clarividencia extraordina- sofos y conductores de todos los tiempos, y para eso no ria y con un profundo amor a su patria y a su pueblo, hay más que estudiarlo, y ustedes me darán la razón. fue abriendo la selva y señalando el camino por el que De Sócrates, por ejemplo -el filósofo humilde de el pueblo argentino lo iba a seguir para encontrarse Atenas- ha tomado el peronismo el deseo de que los con este venturoso día que estamos viviendo todos hombres sean justos y buenos; como Sócrates, el pe- los argentinos y que tenemos que consolidar y legar a ronismo predica la igualdad y la hermandad entre los los argentinos del mañana. Para eso no sólo hay que hombres y el respeto a las leyes, y aspira a una sola gritar: ¡Viva Perón!; para eso hay que comprenderlo, clase, que nosotros llamamos la clase de los que tra- para eso hay que profundizarlo y para eso hay que bajan. amar profundamente a la Patria y a las fuerzas del tra- De Platón y de Aristóteles desechamos los concep- bajo, que es amarlo a Perón. tos de clases y de esclavitud que ellos aceptaban, pero, ¿Por qué nos interesan a nosotros los filósofos, los en cambio, aceptamos lo mejor de ellos: sus altos con- políticos y los conductores? ¿Qué tienen que ver con ceptos de la justicia como virtud fundamental del hom- la historia del peronismo?, dirán ustedes. Esta es mi bre que vive en la sociedad y, como ellos, creemos y segunda clase y yo sigo hablando con persistencia so- sostenemos en la doctrina y en la práctica, de que por bre este asunto porque el peronismo no se puede en- sobre la materia lo superior es el espíritu. tender, ya que es una doctrina política, sino como la Se ha dicho mucho de nuestro movimiento que es cumbre de un largo camino, como una etapa, la más materialista. Nada es más falso. ¿O es que nuestros página 16 • historia del peronismo
  17. enemigos son tan cobardes que no quieren, tal vez leído con gran cariño la vida de Licurgo, no precisa- por vergüenza -y en esto tienen razón- ver que tenían mente porque me haya tocado el privilegio inmereci- sumergido a nuestro pueblo por una explotación, que do de dictar esta clase sobre historia del peronismo, además de vergonzosa, no era digna de los argentinos, sino porque siempre me ha interesado la historia de porque no sólo los habían explotado materialmente los grandes hombres y porque Licurgo ha sido un per- sino espiritualmente, ya que no les permitieron des- sonaje que hay que estudiar y comprender, ya que cubrir sus propios valores y sus propias posibilida- cuanto más se lo lee más se lo admira. des? ¿Es que no son capaces de reconocer que en 50 Remontándonos a la antigüedad y observando un años, por no decir un siglo, habían sumergido a nues- hombre que trabajaba ya con un sentido tan justicia- tro pueblo? ¿Es que el general Perón, como conductor, lista, es por lo que el general Perón dijo los otros días como patriota y, sobre todo, como argentino y como que Licurgo fué quien realizó, tal vez por primera vez hombre que ama profundamente al hombre, no iba a en el mundo, el ideal peronista que establece que la solucionar un problema apremiante como era el pro- tierra debe ser de quien la trabaja. Es así como Licur- blema -si bien es cierto material- de la familia? Por go repartió la tierra de los espartanos en partes igua- eso, el entonces coronel Perón, desde la secretaría de les; y se dice que en los tiempos de cosecha, Licurgo Trabajo y Previsión tomó para sí la ardua tarea de re- comentaba, al ver todas las parvas iguales, que pare- sentir, tal vez, a los poderosos, no tanto por su doctri- cía que la Laconia era una herencia que se había re- na, sino porque les tocó un poco en sus intereses, les partido entre hermanos, porque todas las parvas de tocó el bolsillo, que es la \"víscera\" que más les duele. toda la Laconia eran iguales. Además, les hizo sentir que en nuestra patria debían Y más aún: para terminar con otra de nuestras pre- tratar a todos los argentinos con la dignidad que me- ocupaciones fundamentales, de que existieran menos recen por el solo hecho de llevar el egregio apellido pobres y menos ricos, hizo desaparecer el dinero, rea- de argentinos. lizando, también en eso, una revolución económica. Es por eso que se atreven a decir todavía que nues- Hizo acuñar monedas de hierro, porque de esa mane- tro movimiento es materialista, y ustedes, hombres y ra se terminaba con la codicia y la avaricia. Asimis- mujeres humildes, pero superiores, saben que nues- mo, para destruir el distingo de clases, dictó una or- tro movimiento es eminentemente espiritual porque denanza que obligaba a que todas las puertas fueran se basa en la moral y exalta los valores morales del iguales, tanto en las mansiones señoriales como en las individuo y está por sobre la materia. humildes casas. Uno de los propulsores del peronismo, para noso- Por eso es que nosotros vemos en Licurgo tal vez al tros -sobre todo después de haber escuchado las pala- primer justicialista que haya tenido la humanidad. Pen- bras del general Perón los otros días- es Licurgo. He samos también que precursores del peronismo fue- página 17 • historia del peronismo
  18. ron, sin duda, otros hombres extraordinarios de la je- sobre las cosas hechas; fueron del grupo pequeño de rarquía de los filósofos, de los creadores de religiones los que les gusta crear. o reformas sociales, religiosas o políticas, y también Para tomar un poco la doctrina religiosa, vamos a de conductores. Y yo digo precursores del peronismo, tomar la doctrina cristiana y el peronismo, pero sin porque como dije antes, nosotros hemos aceptado de pretender yo hacer aquí una comparación que escapa las doctrinas y de los grandes hombres -digo nosotros, a mis intenciones. Perón ha dicho que su doctrina es queriendo decir nuestro conductor, porque Perón ya profundamente cristiana y también ha dicho muchas nos pertenece a todos los argentinos que lo hemos com- veces que su doctrina no es una doctrina nueva; que prendido, que lo apoyamos, y, como somos una gran fue anunciada al mundo hace dos mil años, que mu- familia, lo que hace Perón es de todos- todo lo bueno chos hombres han muerto por ella, pero que quizá que tienen. Pero lo grande de Perón, es que ha tomado aun no ha sido realizada por los hombres. de cada doctrina los conceptos humanos, los concep- Yo quisiera que ustedes profundizaran bien esta tos de la seguridad social, los conceptos del respeto a última frase, porque así comprenderían, y veríamos las leyes, los conceptos de la igualdad y de una sola más claro muchos puntos que a veces no comprende- clase. El es un creador; cuanto más leemos la doctri- mos. No está en mi ánimo hacer comparación alguna na; cuanto más estudiamos a los hombres, más nos entre la figura de Cristo y la de Perón; por lo menos yo damos cuenta de que estamos frente a un hombre ex- no lo pretendo al decir estas palabras, pero debemos traordinario, un creador que no tiene nada que envi- recordar algo que dijo Perón no hace mucho y fue esto: diar a los grandes creadores de la humanidad. Yo di- \"Nosotros, no solamente hemos visto en Cristo a Dios, ría que ningún hombre de este tipo puede dejar de sino que también hemos admirado en él a un hombre. considerarse, en cierto modo, de cerca o de lejos, pro- Amamos a Cristo no sólo porque es Dios; lo amamos pulsor de una doctrina. Por eso, en este marco de gran- porque dejó sobre el mundo algo que será eterno: el des, podríamos colocar a Confucio, a Alejandro, a San- amor entre los hombres\". to Tomás, a Rousseau, a Napoleón, e incluso a Marx, Yo pienso que si hay un hombre que ama a los hom- aunque en algunos casos no hayan sido más que alen- bres, si hay un hombre humilde, generoso y extraor- tados por las intenciones del bien común. Todos ellos dinario, dentro de su sencillez, ése es el general Pe- no son más que jefes de rutas de la humanidad, jefes rón, porque Perón no sólo es grande por su indepen- de ruta que algunas veces equivocaron el camino, pero dencia económica, no sólo es grande por su justicia que por sendas derechas o torcidas vienen de muy social, y por lo bien alto que mantiene su soberanía, lejos a terminar en nuestra doctrina y nuestra reali- no declamada como antes, cuando la entregaban por dad magnífica que nos da Perón. Fueros creadores, y cuatro monedas al mejor postor, sino una soberanía no fueron de ese grupo numeroso que les gusta andar que se mantiene en los hechos. página 18 • historia del peronismo
  19. Perón no es grande solamente por eso, ni por ha- pueblo, mucho más que el comunismo. Yo pensaba ber creado su gran doctrina. Perón es grande también estos días, en una conferencia que me tocó presidir, si en sus pequeños detalles. Yo le oí decir no hace mu- el mundo querrá la felicidad de la humanidad o sólo cho al doctor Mendé, en un comentario que me hizo aspira a hacerle la jugada un poco carnavalesca y san- hablando conmigo, porque conversamos muy a me- grienta de utilizar la bandera del bien para intereses nudo -y sobre que otro tema se puede hablar conmigo mezquinos y subalternos. Nosotros tenemos que pen- que no sea el del General-: \"Cuando a mí me llamaron sar, y llamar un poco a la reflexión a la humanidad, para ser ministro de Perón, tuve un poco de miedo. Lo sobre todo a los hombres que tienen la responsabili- había idealizado a Perón y pensé si no sería cierto eso dad de dirigir a los pueblos. A mi juicio el carnaval no que decía Napoleón, de que ningún hombre es grande tiene más que seis días al año, y, por lo tanto, es nece- para su ayuda de cámara\". \"Después de un año tengo sario que nos quitemos la careta y que tomemos la que decir que Perón es tan grande que lo es para su realidad, no cerrando los ojos a ella, y que la veamos ayuda de cámara. Y nosotros los ministros, ¿qué so- con los ojos que la ve Perón, con los ojos del amor, de mos sino un ayuda de cámara de Perón? Somos tan la solidaridad y de la fraternidad, que es lo único que pequeños dentro de su grandeza que yo puedo afir- puede construir una humanidad feliz. Para ello, es mar que Perón ha superado eso que no ha superado necesario que no le hagamos la sangrienta payasada ningún gran hombre\". Es que Perón es humilde hasta que le han hecho los \"defensores\" del pueblo a los tra- en sus pequeños detalles. bajadores. Por ejemplo durante 30 años se han erigido Pero volviendo al cristianismo. Nosotros los pero- en defensores de ellos y han estado siguiendo a un nistas concebimos el cristianismo práctico y no teóri- capitalismo cruento, sin patria ni bandera, y cuando co. Por eso, nosotros hemos creado una doctrina que una persona de América levantó la voz para pedir la es práctica y no teórica. Yo muchas veces me he di- palabra justicialista, se escandalizaron como si se hu- cho, viendo la grandeza extraordinaria de la doctrina biera pronunciado la peor de las ofensas que se pue- de Perón: ¿Cómo no va a ser maravillosa si es nada dan decir. menos que una idea de Dios realizada por un hom- Yo soy una mujer idealista. He abrazado con amor bre? ¿Y en qué reside? En realizarla como Dios la qui- la causa del pueblo y en eso tengo que dar gracias a so. Y en eso reside su grandeza: realizarla con los hu- Perón y a Dios por haberme iluminado bastante jo- mildes y entre los humildes. ven, como par poder ofrecer una vida larga al servicio En medio de este mundo lleno de sombras en que de la causa del pueblo, que, por ser la causa del hom- se levanta esta voz justicialista que es el peronismo, bre, ha de ser una causa superior. Como mujer idea- pareciera que la palabra justicialista asusta a muchos lista y joven, entonces, no podía aceptar y me daba hombres que levantan tribunas como defensores del náuseas -como decía Cristo- que hombres tibios, pero página 19 • historia del peronismo
  20. cobardes, no sostuvieran con la sinceridad, con al esta Argentina en que los argentinos nos sentimos or- honradez y con el espíritu de sacrificio que hay que gullosos, pero no como antes, por una cuestión de no- sostener la verdadera bandera que es la de la felicidad velería, porque no éramos argentinos con dignidad. y la de la seguridad mundial. Hoy somos argentinos en toda la extensión de la pala- Es por eso que cada vez que trato más a los hom- bra. Somos los argentinos que soñaron los patriotas bres, amo más a Perón. Me refiero a los hombres que de ayer, somos los argentinos ya reivindicados, a quie- se erigen en dirigentes y que son falsos apóstoles; que nes ha colocado en el sitio de privilegio, el genio, el lo único que quieren es llegar, para, después de llegar, creador, el conductor, el guía: el general Perón. traicionar. Por eso, cuando veo en este mundo de som- Después de efectuar estas incursiones por la filo- bras y de egoísmo, que se levanta la voz justicialista sofía universal de la historia para hacer las compara- de nuestro peronismo, me acuerdo siempre de aque- ciones doctrinarias con nuestra doctrina y con nues- llo que dijo León Bloy: \"Napoleón es el rostro de Dios tro Líder, el general Perón, es que, en esta materia de en las tinieblas\". Para nosotros, acepto esta frase por la Historia del Peronismo, he querido que ustedes lo lo que significa, y haciéndole un poco de plagio a León comprendan bien a Perón. Yo no puedo descubrirles a Bloy, digo que para nosotros -y con mucha justicia y Perón, porque, como bien dije hace poco, si un poeta gran certeza- Perón es el rostro de Dios en la oscuri- quisiera cantarle al sol o un pintor pintarlo, yo los con- dad, sobre todo en la oscuridad de este momento que sideraría locos. Al sol no hay que cantarle ni pintarlo: atraviesa la humanidad. hay que salir a verlo y, aun viéndolo, uno se deslum- Perón no sólo es esperanza para los argentinos. Pe- bra. Yo invito a ustedes a que salgan a ver a Perón, a rón ya no nos pertenece; Perón es bandera para todos que lo conozcan profundamente: se deslumbrarán, los pueblos con sed de justicia, con sed de reivindica- pero cada día lo amarán más entrañablemente y roga- ciones y con sed de igualdad. Yo he podido compro- rán a Dios para que podamos obtener de este hombre bar cómo nos envidian muchos porque lo tenemos a extraordinario el mayor provecho posible para el bien- Perón; cómo nos quieren otros por lo mismo y cómo estar y engrandecimiento de nuestra patria y de su disfrutan otros en que haya tantos malos argentinos, pueblo. creyendo que los malos argentinos serán más y que lo Y cuando el general Perón se haya ido definitiva- dejarán pasar a Perón, para poder cumplir ellos su po- mente en lo material, no se habrá alejado jamás del lítica de imperialismo, ya sea de derecha o de izquier- corazón de los argentinos, porque nos habrá dejado su da. Los que las disfrutan son las fuerzas del mal en obra y nos acompañará siempre su presencia superior. página 20 • historia del peronismo
  21. Tercera clase Dictada el 5 de abril de 1951 En la primera clase dije que la historia universal hay inseguridad en el porvenir puesto que trabajan era la historia de los grandes hombres y de las masas todos los que quieren. Los pueblos amenazados no humanas que se llaman pueblo. son felices porque no están seguros. En la segunda clase hemos hablado en líneas gene- Voy a traer un recuerdo de mi viaje por Europa. Al rales acerca de lo que han significado en la historia pasar por Francia, Italia, países con pueblos maravi- del mundo algunos de los grandes hombres. llosos, veía que éstos se hallaban angustiados, preci- Como primeras conclusiones yo podría decir: samente, porque pensaban en el porvenir. Es que ellos, 1º) Que ningún hombre extraordinario puede de- que formaban una generación que había sufrido dos jar de considerarse precursor de nuestro movimiento guerras, veían que de la noche a la mañana podían ser peronista. arrastrados a otra guerra sin consutárseles siquiera. 2º) Que el peronismo ha tomado lo mejor que han Por eso es que, cuando yo andaba por las calles, tanto concebido a través de la historia humana los filósofos en Francia como en Italia no se oía más que un solo y los conductores. El peronismo, no sólo lo ha realiza- grito: «Queremos ir a la Argentina de Perón». Ese gri- do sino que los ha superado. to, que podría parecer intrascendente, es importantí- Estas son las conclusiones, a mi juicio, de lo habla- simo, máxime tratándose de pueblos tan lejanos y con do en las clases anteriores, las que se pueden compro- una civilización tan grande, porque veían a la Argen- bar con los hechos. tina como la meta de sus sueños, de su seguridad y de Lo que los filósofos y conductores querían era la sus esperanzas en un porvenir mejor. felicidad de los pueblos. Ningún pueblo ha sido tan Esas palabras, que no eran dichas por algunos sino feliz como lo es el pueblo argentino en este momento, que eran el clamor de todos los trabajadores, me hizo gracias a Perón y a su doctrina. pensar muy profundamente en la obra extraordinaria Esto es en síntesis lo que hemos tratado en las dos que realizaba el General, y que había traspasado las clases anteriores. fronteras de la patria para hacerse bandera y estan- Ustedes perdonarán que haga un comentario –an- darte de los pueblos trabajadores. tes de entrar al tema de hoy- acerca de la felicidad que Yo creo que hay muy poca justicia en el mundo. hoy tienen los argentinos. En muchos países existe –no lo dudo- una justicia in- Nadie puede negar que nuestro pueblo es extraor- dividual, pero esa justicia es incompleta, porque no dinariamente feliz. El pueblo tiene lo que quiere. No interviene todo el pueblo en la solución de los graves página 21 • historia del peronismo
  22. problemas que afectan a los trabajadores y a los hu- y el conductor. Muchas veces pienso que si el General mildes, que forman la mayoría de los pueblos. hubiese nacido en otro lugar del mundo, no hubiera Solamente aquí los trabajadores viven seguros de podido manifestarse lo extraordinario de su genio, que su patria es justa para ellos y saben que hay justi- porque le hubiera faltado un pueblo como el argenti- cia para todos. Esa es una base fundamental para la no para conducir. Nuestro pueblo es indudablemente felicidad. extraordinario. Yo no quiero entretenerme hablando Yo sé que no son éstas todas las razones que hacen de este tema, pues tendría que tomar varias horas para feliz al pueblo argentino. Pero sé que el pueblo argen- ello, pero les prometo dedicar especialmente una cla- tino es muy feliz, y no voy a enumerar todas las razo- se al pueblo argentino. Sin embargo, no puedo menos nes de esa felicidad porque el tiempo es corto. Lo veo, de recordar una cosa grande que solamente puede por ejemplo, cuando salimos con el General. Veo cómo explicarse por la grandeza de nuestro pueblo, capaz se extienden los brazos para abrazar al General y cómo de concebir y realizar un 17 de Octubre. Para hacer lo gritan su nombre con cariño. Cuando vivo esos mo- que los descamisados hicieron, se necesitaban dos mentos pienso que, si nuestros adversarios viesen, cosas: un prisionero como Perón y un pueblo como el recién entenderían las razones de este vínculo entre nuestro para libertarlo. Perón y su pueblo. Cuando miro a Perón, me siento Lo que dije yo cuando hablaba de la historia de los pueblo y por eso soy fanática del General; y cuando grandes hombres, tengo que repetirlo hoy al referirme miro al pueblo, me siento esposa del General y enton- a la historia de los grandes pueblos. Ustedes dirán: ces soy fanática del pueblo. para qué estudiar la historia de los grandes pueblos si Cómo no voy a serlo, cuando veo que el pueblo lo a nosotros solamente nos toca estudiar, en nuestra quiere tanto a Perón y para mí Perón es lo único que materia, la historia del peronismo. Es que tenemos que alienta mi propia vida y por él estoy dispuesta a entre- comparar lo que es nuestro pueblo con relación a otros gar todos mis esfuerzos, para colaborar en la obra ci- grandes pueblos de la humanidad que nos han prece- clópea de nuestro gran Presidente y conductor. dido. Para llegar a esto que hoy es nuestro pueblo, la Ustedes perdonarán mi largo prólogo; yo no siem- humanidad ha hecho muchos y grandes sacrificios y pre puedo resistir a la tentación de hablar del Gen- numerosos intentos, y cada intento ha dejado a los real. hombres una lección y una experiencia. Podemos así Vamos a hablar hoy de la historia de los pueblos decir, entonces, que la historia del peronismo es como como antecedente fundamental de la historia pero- la historia del mundo; es la suma de dos historias: la nista. En nuestro movimiento hay dos elementos fun- de Perón, que es el hombre extraordinario, y la de damentales; el General nos ha enseñado a llamarlos nuestro pueblo, que es un pueblo extraordinario. Y elementos de la conducción: son el pueblo o la masa, así como la grandeza de Perón no se puede medir sino página 22 • historia del peronismo
  23. comparándola con la grandeza de los hombres extraor- constituyeron un gran pueblo. ¿Por qué? Porque tu- dinarios que lo precedieron, tampoco puede medirse vieron las tres condiciones características de los pue- lo que ha hecho y lo que es el pueblo argentino, si no blos: conciencia social, personalidad social y organi- apreciamos primero lo que han hecho otros pueblos zación social. Tenían conciencia social porque cada en el afán de ser lo que somos: un pueblo libre. uno se sentía responsable del destino común. Eso fue Es por eso que voy a remitirme un poco a la histo- lo que le hizo decir a Licurgo: «no está sin muros la ria universal para hacer una comparación de las espe- ciudad que se ve coronada de hombres y no de ladri- ranzas, de las inquietudes y de los afanes de grandes llos». Tal era el grado de conciencia social o concien- pueblos en busca de su propia felicidad. La historia cia colectiva que tenían los espartanos, que cuando de los pueblos no es más que la larga enumeración de alguien dijo a un rey de Esparta que Esparta se había los esfuerzos con que las masas humanas tratan de salvado porque sus reyes sabían matar, el rey contes- convertirse en pueblos. Este punto merece una acla- tó: No; Esparta se ha salvado porque su pueblo sabe ración especial, puesto que yo tengo un punto de vis- obedecer. Mejor podríamos decir, que porque tenía ta con el cual creo que todos ustedes coinciden, en conciencia colectiva, personalidad y organización so- cuanto a la distinción de masa y de pueblo. cial. El hombre civilizado se diferencia del hombre sal- Individualmente, los espartanos tenían personali- vaje en una sola cosa fundamental: el hombre salvaje dad de pueblo y organización social. Pero esto vale no tiene conciencia de su dignidad de hombre; es como solamente para el núcleo de ciudadanos de Esparta si no tuviese alma humana; no tiene personalidad. El constituído por los espartanos que, como habíamos hombre civilizado tiene conciencia de su dignidad, dicho, en los tiempos de Licurgo eran solamente nue- sabe que tiene un alma superior y, sobre todas las co- ve mil. Ellos eran todos iguales ante la ley, participan- sas, se siente hombre. La misma relación podemos do en el Gobierno y en las asambleas mensuales del establecer entre la masa y el pueblo. Las masas no pueblo. Ese era el pueblo espartano. Pero frente a los tienen conciencia colectiva, conciencia social; los espartanos, podemos oponer a la masa de los ilotas, pueblos son, en cambio, masas que han adquirido que sumaban más de 200.000 y estaban excluídos por conciencia social. Es como si los pueblos tuviesen los espartanos: constituían una masa. ¿Por qué? Por- alma, y por eso mismo sienten y piensan, es decir, que no tenían la condición de pueblo, al no tener con- tienen personalidad social y organización social. ciencia social, ni organización social, ni personalidad Vamos a tomar un ejemplo. Napoleón decía que social. Ellos eran los excluídos de Esparta. Los espar- un ejemplo lo aclara todo. El pueblo espartano: en tanos les prohibían reunirse, llevar armas, salir de Esparta tenemos bien claro el ejemplo de pueblo y de noche y como se multiplicaban, terminaron por auto- masas. Podemos decir con justeza que los espartanos rizar a los jóvenes a la cacería de ilotas un día al año. página 23 • historia del peronismo
  24. Consecuencia del ejemplo: el cuadro que nos pre- El pueblo judío, que estuvo dos mil años disperso senta Esparta, nos hace ver el gran ejemplo del hom- por el mundo, ha luchado orgánicamente, con una bre, de la humanidad, que ha concebido, a través de conciencia tan adentrada de pueblo, que ha consegui- los años, una lucha para convertirse en pueblo, para do el milagro de formar nuevamente su país en la tie- pasar de la esclavitud a la libertad, de la explotación a rra de la que fuera arrojado hace dos mil años. Eso es la igualdad y de ser un animal de trabajo, a sentirse y lo que permanece, cuando los hombres luchan orga- ser hombre. nizados, con conciencia y con personalidad de pue- Yo podría hacer una diferenciación fundamental blo. Ese es un ejemplo muy interesante. La Revolu- ante ustedes, de lo que es masa y de lo que es pueblo, ción de Mayo, la revolución americana en general y como lo he dicho anteriormente: Masa: 1º, sin con- otras revoluciones, también demuestran lo que son ciencia colectiva o social; 2º, sin personalidad social, pueblos con conciencia y personalidad. y 3º, sin organización social. Esto es, para mí, masa. El pueblo está constituído por hombres libres; el Pueblo: 1º, con conciencia colectiva y social; 2º, con pueblo tiene conciencia de su dignidad, por eso es personalidad social, y 3º, con organización social. invencible y no puede ser explotado cuando es pue- Podríamos ofrecer una enumeración secundaria blo. En el pueblo todos tienen iguales privilegios; por para definir la masa. La masa casi siempre se expresa eso, no hay privilegiados. Todo movimiento que aspi- en forma violenta: tomemos por ejemplo la revolu- re a hacer la felicidad de los hombres, debe tratar de ción francesa y la revolución rusa de 1917, que luego que éstos constituyan un verdadero pueblo. Esa es la estudiaremos. La masa está formada por los explota- historia de los pueblos, en cuyo largo camino las ma- dos. La masa no tiene conciencia de su unidad. Por sas han luchado por alcanzar la gran dignidad de lla- eso es dominada fácilmente por los explotadores. Y marse pueblos. eso se explica muy fácilmente. Si tuviera conciencia La historia del peronismo es ya una lucha larga de de su unidad, de su personalidad social y de su orga- siete años para conseguir que una masa sufriente y nización social, una minoría no podría haber explota- sudorosa –como tantas veces la llamó el coronel Pe- do a la masa, como han sido explotados y lo siguen rón- se transformase en un pueblo con conciencia so- siendo muchos pueblos en la humanidad. cial, con personalidad social y con organización so- En la masa no hay privilegiados. Por ejemplo, to- cial. Recuerden ustedes cuántas veces el general Pe- mando algunas diferencias secundarias, diremos que rón habló a los obreros, a los industriales, a los comer- el pueblo siente y piensa; el pueblo expresa su volun- ciantes, a los profesionales, a todos, diciéndoles que tad en forma de movimiento bien orientado, firme y debían organizarse. Es que nuestro gran maestro, con- permanente. Podemos tomar por ejemplo al pueblo ductor y guía, el General, pensó que para que nuestro judío, como una expresión de pueblo. movimiento fuera permanente era necesario que esa página 24 • historia del peronismo
  25. masa sufriente y sudorosa pasase a ser pueblo con diesen a los deudores, y por eso sabemos que antes de personalidad propia. Perón quiere un pueblo que sienta él los acreedores vendían a los deudores. Pero no se y que piense, que actúe bien orientado; por eso le se- habló del escarnio antes de Solón, porque lo que han ñaló tres grandes objetivos: justicia social, indepen- querido en la historia es exaltar la generosidad de un dencia económica y soberanía política. Perón quiere hombre y no descubrir la situación de un pueblo. un pueblo unido, porque así nadie lo explotará ni será La historia, por hacer las alabanzas de Solón, nos vencido por ninguna fuerza del mundo. Perón quiere hace conocer, sin querer, la historia de las masas so- un pueblo en el que todos sean privilegiados. metidas a la más denigrante tiranía. Aunque las ma- Vamos a pasar a nuestro tema, porque si yo empe- sas de todos los tiempos han hecho la historia sin es- zara a hablar del General tendría que decir tantas co- cribirla nunca.. Ningún pueblo mandó escribir su pro- sas como las que él quiere para los argentinos, que el pia. Sin embargo, casi ningún rey dejó de cuidar este tiempo me sería corto. detalle, tal vez más para justificarse ante la historia Es interesante que señale algunos episodios de la que para decir la verdad, y a veces –por qué no decir- historia a través de los cuales puede verse a las masas lo- para escribir sus propias alabanzas y la de sus hom- luchar para convertirse en pueblo. No consideraremos bres. más que algunos pocos de ellos, porque tenemos me- Por eso no conocemos la lucha de los pueblos anti- dido el tiempo. Pero desde ya podemos afirmar, como guos y sí conocemos la gloria de los emperadores y de cuando hablé de los grandes hombres, que todo mo- los reyes, como en el caso de los egipcios. Cada pirá- vimiento popular realizado en la historia no puede mide es un capítulo de historia. Es el relato de la vida dejar de ser para nosotros, en alguna forma, precursor misma de una dinastía. Pero, nadie escribió jamás la del movimiento peronista, que es eminentemente po- historia de todos los dolores que cada dinastía hizo pular. En tal sentido, debemos decir que la lucha de sufrir a sus masas para construir sus propias glorias y los pueblos ha sido una lucha sorda y larga, tanto que alabanzas. Pero nosotros, en cada una de esas piedras casi la historia no la recuerda. Porque la historia ha en que está escrita la historia de cada dinastía con sus sido escrita no para las masas sino, en general, para glorias y esplendores, vemos y vislumbramos el sacri- los privilegiados de todos los tiempos. Y esto nos lo ficio, la explotación y el sufrimiento de esa masa. explicaremos muy fácilmente, porque cuando alguna Cuando visité París, me impresionó profundamen- vez la historia nos habla de esas luchas es solamente te la tumba de Napoleón. Recuerdo que hasta un cani- para mencionar la generosidad de algún filósofo, polí- llita de París me dijo: «¿No ha visto usted a Napoleón?» tico o reformador, y por eso sabemos cuál era la triste El pueblo francés no olvidará jamás a su emperador, a condición en que vivían antes. Así es alabado Solón pesar de lo que lo hizo sufrir. Para los franceses, Na- en Atenas, porque prohibió que los acreedores ven- poleón es un recuerdo vivo y permanente, y todos sus página 25 • historia del peronismo
  26. gestos son conocidos en Francia de memoria. Miles de la historia y al privilegio. Fue aquél el primer intento libros se han escrito sobre él, sobre sus victorias y de la masa de hacerse fuerte. Todavía, su lucha y aquel derrotas. Pero nadie se ha acordado jamás de escribir intento tuvo sus grandes errores, puesto que desem- la historia de los miles y miles de millares de hombres bocó en la tiranía de Robespierre. Es que la Revolu- que murieron por un capricho genial de crear un im- ción Francesa no encontró el conductor que la supie- perio. La Tumba del Soldado Desconocido es el único se dirigir y canalizar honrada y lealmente. Pero, sin recuerdo para la inmensa masa de los que murieron, aquella experiencia formidable, tal vez hoy no sería- cuyos nombres nadie sabe, absolutamente nadie. mos libres. No diríamos, como decimos, que ha llega- La historia de los pueblos, que todavía no ha sido do la hora de los pueblos. La revolución rusa de 1917, escrita, no podrá ser escrita tal vez nunca. Por eso yo por ejemplo, fue otro intento de las masas para hacer- me debo conformar con señalarles algunos pocos he- se pueblo. Otra vez aquí, en Rusia, una masa someti- chos y algunas deducciones que nos hacemos noso- da y explotada decide hacerse justicia por su propia tros acerca de las grandezas de los grandes filósofos, mano y destruir a las fuerzas opresoras del privilegio de los conductores, de los reyes y emperadores a tra- más crudo y denigrante, que era el poder de los zares. vés de los cuales vislumbramos la miseria y el dolor Desgraciadamente, aquello tampoco ha terminado de sus masas. bien; pero todos estos hechos van dejando profundas De Roma, solamente quiero recordar la lucha de enseñanzas a las masas humanas y no debemos des- los plebeyos por su liberación, que duró siglos para preciarlos sino valorizarlos como un gran ejemplo y conseguir las cuatro igualdades: civil, social, política también –por qué no decirlo- como una gran contri- y religiosa. bución para la humanidad, de esos pueblos en esa ar- Sobre este tema de los plebeyos y los patricios ha- dua lucha por su propia dignificación. Tanto la Revo- blaremos en otra clase. Hoy vamos a tomar el primer lución Francesa como la rusa fueron movimientos de capítulo, que obliga a describir a la masa y qué es la masas desorganizadas a las que luego nadie, ningún Revolución Francesa. Yo no voy a hacer el análisis de conductor, quiso conducir honradamente. Por eso el lo que es para nosotros, como precedente o como sig- triunfo fue momentáneo. Sin embargo, cada uno de no precursor, la Revolución Francesa. Pero no puedo esos triunfos ha ido creando en la masa una concien- menos que citarla aquí. Maritain confirma que, desde cia mayor de su dignidad de pueblo y poco a poco ha la Revolución Francesa el sentido de la libertad y de la ido creciendo en el mundo la idea de realizar la ver- justicia social ha trastornado y vivificado nuestra ci- dadera democracia; no esa democracia cantada y de- vilización. clamada para intereses mezquinos, sino la democra- Yo he pensado muchas veces con simpatía en el cia en que el gobierno del pueblo y para el pueblo ha pueblo francés, que supo vencer así por primera vez a de ser una realidad. página 26 • historia del peronismo
  27. Perón ha dicho: «La verdadera democracia es aque- las masas han encontrado, en sus grandes movimien- lla donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere, y tos, un buen conductor; pero también es cierto que defiende un solo interés: el del pueblo». Benditos los casi nunca un gran conductor ha querido conducir un pueblos que tienen un conductor que piensa y que pueblo de hombres libres. Más bien todos han queri- actúa como nuestro gran conductor, maestro y guía, el do mandar sobre las masas, y por eso han tratado de general Perón. mantenerlas en la ignorancia. Porque ellos no han Esto no es sólo un principio de doctrina peronista; querido conducir, sino mandar; ellos no han querido es una inmensa y maravillosa realidad argentina. El realizar cuestiones permanentes, sino realizar cues- movimiento peronista fue también, el 17 de Octubre, tiones personales, para su propio interés personal y una gran reacción de masas, mayor quizás que la mis- político, y para su propio partido. ma Revolución Francesa, aunque pacífica. ¿Cuál es la Por eso el general Perón es grande. Nosotros, los diferencia y por qué el movimiento peronista superó partidarios del General, que lo seguimos, no nos da- a la Revolución Francesa? Porque la masa supo incli- mos cuenta todavía de su gran personalidad y de sus narse por un conductor que no tuvieron ni la Revolu- quilates. Tal vez por tenerlo demasiado cerca al Gene- ción Francesa ni la revolución rusa. Porque el coronel ral, no lo valoramos. El pueblo nos demuestra que Perón quiso probar que esa masa lo quería de verdad conserva sus valores morales y espirituales permanen- y decidió entonces que lo eligiese libremente el 24 de tes, puesto que ha sabido valorarlo al General. En cam- Febrero. Diríamos nosotros: porque el coronel Perón bio, los mediocres no han podido valorarlo al Gene- amaba profundamente al pueblo y no tenía mezqui- ral. Lo único que pido es luz para sus almas, para que nos intereses políticos ni personales, sino nada más puedan ver la genial figura del General y comprender que un solo interés: servir a la patria y al pueblo. Por- su error y su tristeza de no haber podido ver la luz y que Perón, desde antes del 17 de Octubre, ya había haber tomado el camino de la sombra. empezado a luchar por dar a la masa sufriente y sudo- Perón es tan grande que en sus clases –que sigo rosa de los argentinos, conciencia social, personali- con tanto cariño como todos sus actos- habla siempre dad social y organización social. Ya había empezado a diciendo «nosotros». Pero él es el conductor. Claro que formar de los argentinos un pueblo, un verdadero el General no puede cambiar la historia universal: el pueblo. conductor nace, no se hace. Y no nacen dos en el mis- En mi primera clase yo cité a un gran escritor ale- mo siglo y en el mismo pueblo, porque esto no se com- mán que afirma que la desgracia de la historia consis- pra, como la ropa hecha. En este siglo, nosotros tene- te, precisamente, en que no siempre los grandes hom- mos el privilegio de tenerlo a Perón, y aceptamos la bres se encuentran con los grandes pueblos. Tal vez doctrina de Perón. Por eso es grande Perón... Porque esto no sea del todo verdad. Es cierto que casi nunca nos ha legado una doctrina. Pero mientras Perón ten- página 27 • historia del peronismo
  28. ga los ojos abiertos, los argentinos no seguirán más creerse que es alguien con personalidad propia en que a Perón, a Perón y a Perón. nuestro movimiento, nosotros nos reímos de ver has- El General nos habla así en su generosidad. Yo re- ta dónde puede llegar la ignorancia, hasta dónde pue- pito lo que siempre he dicho: no sólo es grande Perón de perder la vanidad, hasta dónde puede perder la por sus grandes obras y sus grandes realizaciones, sino ambición de los hombres, que los hace creerse alguien que es grande hasta en los pequeños detalles. Sola- cuando, en el mismo siglo y en ese pueblo, hay un mente un genio y un hombre de los quilates de Perón conductor, un guía y un maestro. Aquí tenemos al ge- puede ser tan extraordinariamente genial para englo- nio, tenemos al conductor, y todos los demás, todos, bar a todos nosotros al hablar de su doctrina y al ha- si diferencia –porque no hay diferencia-, todos, lucha- blar del conductor. El General podrá sacar buenos rea- mos por conquistarnos un puesto de lucha al lado del lizadores; podrá acercarnos a nosotros buenos discí- General; todos luchamos por comprenderlo a Perón, pulos, pero jamás seremos maestros; maestro hay uno que es comprender a la patria y al pueblo argentino; y solo. todos luchamos por realizar todos los días un poco Si miramos un poco la historia desde este balcón más en al obra peronista, o sea, por acercarnos a la alto del siglo XX, veremos que los grandes conducto- interpretación perfecta de su doctrina y de su con- res y líderes algunas veces han logrado tener discípu- ducción, mirándonos siempre en el espejo del general los. Lo grande de Perón es que, aunque él no lo diga, Perón. aspira a que todos seamos buenos discípulos de su Por eso, todos somos iguales después del general doctrina. Pero nosotros aspiramos a algo más: a com- Perón; nadie es más y nadie es menos. Los que no lo prender, aplicar, realizar y predicar su doctrina, a amar quieran comprender, allá ellos: Dios ciega al que quie- su doctrina. Pero por sobre todo, ambicionamos una re perder; primero, la masa los discute, no los acepta cosa: parecernos y acercarnos hacia la figura grandio- totalmente, ya que no acepta más que al líder, al ge- sa del creador de la doctrina y del realizador de la nio, al conductor, al maestro; después, la masa les paga felicidad argentina: el General Perón. con aquello con que pagan todos los pueblos a los Ju- Nosotros sabemos perfectamente, aunque Perón, das: con el desprecio y el olvido. en su humildad, no quiere hablar de sí mismo, que él Por eso, nosotros hombres y mujeres humildes, lo es todo. Es el alma, el nervio, la esperanza y la rea- pero superiores por nuestra grandeza espiritual y mo- lidad del pueblo argentino. Nosotros sabemos que sol ral, aspiramos a una sola cosa: a no sentirnos más de hay uno solo, y que aquí, en nuestro movimiento, hay lo que somos, pero tampoco menos de lo que pode- un solo hombre que tiene luz propia: Perón. Todos mos ser, y a servir lealmente y hasta el sacrificio a nos alimentamos de su luz. Si alguien se cree algo nuestro General. dentro de nuestro movimiento, si cae en el error de Y aquí yo quiero hacer notar que algunos piensan página 28 • historia del peronismo
  29. y hacen comparaciones un poco risueñas, por no de- la entereza moral, política y patriótica de no darnos cir profanas, entre ciertos caudillos y el General. Pero cuenta que a los genios no se les puede comparar ni el general Perón no es un caudillo. profanar con ninguna figura de su siglo, porque son Perón es un genio, es un conductor, es un líder, y eso: genios. ellos piensan que, como ha pasado con esos caudi- Por eso es que nosotros lo vemos a Perón cada día llos, puede ser reemplazado, pero un genio y un con- más grandes, aun cuando –como ya he dicho- él se ductor, jamás. Con él muere el movimiento. El movi- elimina como conductor y nos llama a todos nosotros miento será permanente si los hombres, a través de él, conductores y cuando el General, en su grandeza es- aun después de haberse ido, siguen teniendo su luz, piritual, dice: «nosotros hacemos tal cosa». su bandera y su doctrina. Es por eso que Perón no Nosotros lo seguimos, nosotros tratamos de inter- podrá ser reemplazado jamás dentro de nuestro movi- pretarlo, tratamos de ayudarlo, porque tenemos la miento peronista, ni ahora ni después. Por eso no po- enorme responsabilidad ante las futuras generaciones drá ser olvidado por el pueblo argentino, porque no de argentinos de demostrar, eso sí, que esta genera- pasará a la historia entre los caudillos políticos. El gra- ción de argentinos ha sido benemérita porque ha sa- bará una página en la historia entre los grandes pa- bido valorar en el sacrificio constante y en su fe in- triotas y conductores más perfectos que ha tenido la quebrantable a un hombre de los quilates del general Argentina. Perón y legarles a ellos la hora de bonanza y de pros- Por eso, nosotros no tenemos más que a Perón; no peridad que estamos viviendo. vemos más que por los ojos de Perón; no sentimos Por todo esto yo creo que nuestro movimiento triun- más que por Perón y no hablamos más que por boca fará, y el triunfo nuestro será permanente como nin- de Perón. Ese debe ser nuestro gran objetivo, y si aun gún otro en la historia. Perón quiere conducir a un nos saliéramos de esa línea de conducta, el pueblo, pueblo de hombres libres y dignos, y nosotros ya so- que es maravilloso, porque hay algo que se siente, que mos –gracias a él- un pueblo de hombres libres y dig- se palpa pero que no se puede controlar, nos haría nos, que ay tiene personalidad, que se va organizando perder en la noche y caeríamos en el desprecio de to- a pasos agigantados. Yo no quiero entretenerlos más. dos los ciudadanos argentinos, porque se habría per- En la próxima clase hablaremos del pueblo y de los dido nuestro movimiento, por no haber sabido tener sistemas capitalistas. página 29 • historia del peronismo
  30. Cuarta clase Dictada el 12 de abril de 1951 En mis clases anteriores he hablado de la historia tres grandes amores, tal como lo siento yo, y no sola- universal, refiriéndome a las dos historias: la de los mente como una linda palabra. hombres y la de las masas en su afán por convertirse El amor es sacrificio, y aunque parezca esto el títu- en pueblo, y a la historia de los grandes hombres has- lo de una novela sentimental, es una verdad grande ta llegar a Perón. Aquí nos hemos detenido, como quien como el mundo y como la historia. No hay amor sin se detiene luego de haber recorrido la noche, contem- sacrificio, pero nadie se sacrifica por algo que no quiera plando en las estrellas la aurora que luego llega con el y nadie quiere algo que no conoce. Nosotros decimos sol. muchas veces que estamos dispuestos a morir por el Recorrimos la historia de las masas, en su afán por pueblo, por la Patria y por Perón, pero cuando llegue convertirse en pueblo, o sea en sus luchas de supera- ese momento, si llega –y no seamos traidores, deslea- ción, hasta llegar al 17 de Octubre, que tal vez es la les y vendepatrias-, tenemos que sentir verdaderamen- historia más formidable de un pueblo defendiendo su te esos tres grandes amores, y por eso debemos cono- propio destino. cerlos íntima y profundamente. Es necesario conocer, ¿Qué es el pueblo para un peronista? Yo creía que sentir y servir al pueblo para ser un buen peronista. había agotado el tema en la clase anterior y había dis- Hay muchos peronistas, ya lo son; pero nosotros que- puesto hablar hoy de la historia del capitalismo, pen- remos peronistas en la práctica y no teóricos. sando que así, por contraste de luz y sombras, nos Es urgente que insistamos, dentro de nuestro mo- entenderíamos mejor y entenderíamos mejor al pero- vimiento, en la necesidad que tenemos de hacer co- nismo, pero meditando el tema de mi última clase, nocer y amar al pueblo –y ustedes verán más adelante advertí que todavía no había terminado y que queda- por qué es urgente, y más en nuestro movimiento- si ban muchos puntos, para mí de fundamental impor- es que no queremos perder y malograr esta maravillo- tancia. No quiero dejar de insistir sobre el tema de las sa doctrina que nos ha dado el General Perón. Tal vez masas y los pueblos en la historia, porque, para mí, sea más necesario esto para hacerlo conocer y querer quien no entienda y sienta bien lo que es el pueblo, más profundamente a Perón. El General tiene una gran- no podrá ser jamás un auténtico peronista. deza espiritual tan extraordinaria, que está siempre Yo siempre digo que los tres grandes amores de un muy presente en nuestros sentimientos y en nuestro peronista son el pueblo, Perón y la Patria, y vean uste- corazón; pero mucho me temo que no suceda lo mis- des, si un peronista puede ser peronista sin tener esos mo con el pueblo, y a veces pienso que no todos los página 30 • historia del peronismo
  31. peronistas me entienden y me creen cuando yo digo con orgullo que jamás he mantenido mi amistad en que Perón es el pueblo. No se han dado cuenta toda- un círculo ni en un grupo, sino nada más que hacia la vía de lo que eso significa; no han advertido que eso lealtad, y la lealtad no me compromete nada más que significa que para quererlo a Perón hay que quererlo mientras se es leal a Perón, que es ser leal al pueblo y al pueblo; que no se puede ser peronista sin conocer, al movimiento. sin sentir y sin querer al pueblo –pero quererlo pro- Si hablo de estas cosas, es porque sé que al mismo fundamente- y, sobre todo, servir la causa del pueblo. General le preocupa el tema, y nos debe preocupar a Un peronista que no conozca, que no sienta y que no todos los que queremos profundamente al movimien- sirva al pueblo, para mí no es peronista. to y anhelamos que sea un movimiento permanente. Yo voy a demostrar en esta clase de hoy que la mejor Le preocupa, sobre todo, que todavía haya peronistas manera de conocer si un peronista es verdaderamente que, por su afán de obtener privilegios, más bien pa- peronista consiste en establecer si tiene un concepto recen oligarcas que peronistas. Mis ataques a la oli- peronista de lo que es el pueblo; si se siente él mismo garquía ustedes los conocen bien, porque los habrán parte del pueblo y no tiene ambiciones de privilegios; oído no una, sino muchas veces en mis discursos. si sirve lealmente al pueblo. Y estoy segura que algunos de ustedes habrán pen- Ustedes dirán que en lugar de dar mi clase de his- sado lo que otros ya me han dicho tantas veces: ¿»Por toria del peronismo yo estoy dictando más bien moral qué se preocupa tanto, señora, si esa clase de gente no peronista. No es eso. Había dicho en la clase anterior volverá más al gobierno?». que iba a hablar de capitalismo, pero creí que era ne- No; yo ya sé que la oligarquía, la del 17 de Octu- cesario primero dar una clase sobre ética peronista y, bre, la que estuvo en la plaza San Martín, ésa ya no especialmente, sobre oligarquía, para después pasar volverá más al gobierno, pero no es ésa la que a mí me al capitalismo. Y para no ser oligarca y ser un buen preocupa que pueda volver. Lo que a mí me preocupa peronista, tenemos que basarnos en un amor profun- es que pueda volver. Lo que a mí me preocupa es que do por el pueblo y por Perón, sustentado en valores pueda retornar en nosotros el espíritu oligarca. A eso espirituales y en un gran espíritu de sacrificio y de es a lo que le tengo miedo, mucho miedo, y para que renunciamiento, no proclamados sino hondamente eso no suceda he de luchar mientras tenga un poco de sentidos. vida –y he de luchar mucho- par que nadie se deje Todas estas cosas no las digo porque sí, ni porque tentar por la vanidad, por el privilegio, por la soberbia me gusta el tema. Ustedes saben que decir la verdad y por la ambición. me ha costado muchos dolores de cabeza, y puedo Yo le tengo miedo al espíritu oligarca, por una sim- decir con orgullo que nunca he sido desleal con los ple razón. El espíritu oligarca se opone completamen- que han sido leales a Perón. Pero también puedo decir te al espíritu del pueblo. Son dos cosas totalmente página 31 • historia del peronismo
  32. distintas, como el día y la noche, como el aceite y el pensaban en dominar a sus iguales; el sufrimiento que vinagre. provocó la rebeldía del pueblo francés en 1789, la Vamos a demostrar el espíritu oligarca en la histo- Revolución Francesa, tiene su causa en los privilegios ria, trayendo algunos ejemplos. Yo, en mis luchas dia- de la nobleza y del alto clero; la Rusia de los zares, rias –y ustedes lo habrán visto- para ser una buena que hizo nacer en el mundo la revolución comunista, peronista, trato de ser más humilde, trato de arrojar es otra expresión más de los sufrimientos que ha pro- fuera de mí cualquier vanidad que pudiera albergar vocado el espíritu oligarca, la vanidad, la ambición, el mi corazón. Yo no podría ser la esposa del General egoísmo y el orgullo de unos pocos aplastando a las Perón, ni buena peronista, si tuviera vanidad, orgullo masas. y, sobre todo, ambición, porque la ambición es el es- El peronismo que nace el 17 de Octubre es la pri- píritu oligarca que perdería completamente a nuestro mera victoria real del espíritu del pueblo sobre la oli- movimiento. garquía. La Revolución Francesa, tal como la historia Yo no sé qué pensarán de mi los historiadores y los lo atestigua –y yo trato de profundizarla y de leer que comentan la historia, pero yo creo firmemente –y mucho de lo que se ha escrito- no fue realizada por el de esta idea no me podrán sacar- que la causa de to- pueblo, sino por la burguesía. Esto no lo recordamos dos los males de la historia de los pueblos es, precisa- muy frecuentemente. mente, el predominio del espíritu oligarca sobre el La burguesía explotó el desquicio real en ese pue- predominio del espíritu del pueblo. blo hambriento, desposeído y es por eso que preferi- ¿Cuál es el espíritu oligarca? Para mí, es el afán de mos recordar de la Revolución Francesa tres palabras privilegio, es la soberbia, es el orgullo, es la vanidad y de su lema: Libertad, Igualdad y Fraternidad, tres her- es la ambición; es decir, lo que hizo sufrir en Egipto a mosas palabras de los intelectualoides franceses que millares y millares de esclavos que vivían y morían decían cosas muy hermosas, pero que realizaban muy construyendo las pirámides; es el orgullo, la soberbia poco. Y es por eso que nos olvidamos de algo extraor- y la vanidad de unos cuantos privilegiados que ha- dinario. Nos olvidamos que la Constitución de 1789 cían sufrir en Grecia y en Roma a los ilotas y a los prohibía la agremiación. ¿Puede una revolución ser esclavos; es el espíritu de oligarca de unos pocos es- del pueblo, cuando dicta una Constitución prohibien- partanos y aristócratas y de unos pocos patricios que do la agremiación? El pueblo siguió a la burguesía, gobernaban a Esparta, a Atenas y a Roma; el sufrimien- pero ésta no respondió honrada y lealmente a ese pue- to de millones y millones de hindúes se debió al orgu- blo, que se jugó la vida en la calle. llo de las sectas dominantes; el dolor de la Edad Me- La Revolución Francesa quiso suprimir, y lo consi- dia se debió a la soberbia de los señores feudales, de guió, hasta con la guillotina, al privilegio aristocráti- los reyes y de los emperadores ambiciosos, que sólo co, pero trajo al mundo el concepto de la libertad in- página 32 • historia del peronismo
  33. dividual absoluta, creando con ese concepto otros pri- esto hablo en general. vilegios, como el de la riqueza, que condujo luego rá- Nuestro movimiento es muy serio, porque tenemos pidamente al capitalismo. un hombre, el General Perón, que está quemando su La revolución rusa también quiso suprimir a la oli- vida por legarnos consolidada su doctrina y por entre- garquía aristocrática, utilizando para ello al pueblo, garnos y depositar en nuestras manos la bandera jus- cuya reacción violenta provocó también la muerte de ticialista y una Patria socialmente justa, económica- los zares. Pero después se creó en Rusia una nueva mente libre y políticamente soberana. oligarquía: la de unos cuantos hombres que no con- Eso era para nosotros un sueño. Era un sueño para sultan al pueblo, sino que simplemente lo llevan ha- los argentinos pensar que algún día, en nuestro país, cia donde quieren. Ellos no hacen lo que el pueblo un hombre, con sentido patriótico, un hombre extraor- quiere, sino que el pueblo tiene que hacer lo que ellos dinario, y sobre todo con una gran valentía, pudiera quieren. Creo que hay una pequeña diferencia... anunciarlo y realizarlo. Tan oligárquico es el sistema feudal como el abso- Pero es que hay que reconocer que el hombre que lutismo de los reyes, como el sistema de casta que ha creado su doctrina y que ha realizado esa obra tan imperó en nuestro país, sistema cerrado con la «Yale» extraordinaria, es un hombre de unos valores morales de los apellidos ilustres que nosotros conocemos. Tanto extraordinarios. más ilustres esos apellidos cuanto más dinero tenían Nosotros vemos en Perón a la humildad, a un hom- en el Banco. Tan oligárquico es el sistema capitalista bre sencillo, a un hombre que no es vanidoso ni orgu- que domina desde Wall Street como el sistema comu- lloso, a un hombre que siente alergia por los privile- nista imperante en Rusia. gios. Entonces nosotros, que lo queremos a Perón, tra- Por ello, afirmo que el peronismo nacido el 17 de tamos de acercarnos, tratamos de igualarnos a él, tra- Octubre es una victoria del auténtico pueblo sobre la tamos de sentirnos humildes, de no ser ambiciosos, oligarquía. Y para que esa victoria no se pierda, como de no sentir orgullo ni vanidad. se perdió la Revolución Francesa y la revolución rusa, En esto es en lo único en que podemos tratar de es necesario que los dirigentes del movimiento pero- igualarnos a Perón, y, si lo logramos, va a ser tan gran- nista no se dejen influenciar por el espíritu oligarca. de que habremos desterrado del peronismo el peligro Es necesario, para ello, que todas estas cosas que deci- del espíritu oligarca que, de lo contrario, terminaría mos no caigan en el vacío. Yo a veces observo que con nosotros. Perón no ha venido a implantar otra cas- cuando se dicen cosas importantísimas, nos las aplau- ta; él ha venido a implantar al pueblo, para que sea den, si tenemos razón, pero en la práctica hacen esos soberano y gobierne. Por eso, nosotros tenemos que mismos que aplaudieron todo lo contrario. Hay que sentirnos humildes y consultar al pueblo en todo, pero aplaudir y gritar menos y actuar más. Claro que al decir consultarlo también en su humildad. No sentirnos, página 33 • historia del peronismo
  34. cuando el movimiento nos llama a una función, im- vanidosos y fríos. A Perón, en cambio, que ha hecho portantes ni poderosos. obras extraordinarias, lo veo todas las mañanas, al lle- A mí me preocupa extraordinariamente esta cues- gar a la Casa de Gobierno –para dar un ejemplo, por- tión. He tenido una gran desilusión con gente a la que que, como decía Napoleón, un ejemplo lo aclara todo- aprecio, cuando la he visto envanecerse como pavos tocar el timbre y decir, siempre, al ordenanza que acu- reales, cuando las he visto sentirse importantes. No de: «Buenos días, hijo; ¿quiere hacerme el favor de hay más importancia, más privilegio, ni más orgullo, traerme un cafecito?». Y cuando se lo trae, así esté con que el sentirse pueblo. Pero algunos se sienten seño- un embajador, con un ministro o con quien fuera, le res; ¡y el señor no se siente, el señor se nace, aun en da un abrazo agradeciéndole; pero eso es normal en los más humildes! Cuando los he visto en personajes, él, le sale de adentro. Eso no es teatro: le sale del cora- me ha entrado frío, miedo, angustia y una profunda zón. Y yo pienso, entonces, si todos los peronistas se- tristeza. Pero las fuerzas y la esperanza me renacen ríamos capaces de hacer otro tanto. No podemos te- cuando miro a Perón trabajando incansablemente y al ner el privilegio de ser genios y grandes como Perón, pueblo colaborando con él. pero sí podemos proponernos ser buenos como él. Yo lo observo al General, porque no quiero dentro La gente se olvida muy fácilmente del pueblo, y del movimiento ser nada más que una buena alumna nosotros, los peronistas, que decimos que queremos a suya; quiero servir al movimiento y no servirme de él. Perón, que amamos profundamente su figura, su nom- Si actuáramos así siempre, la humanidad sería más bre, su doctrina y su movimiento, no podemos ni de- feliz y nosotros seríamos mucho más útiles a los pue- bemos jamás olvidar al pueblo, porque si no traicio- blos. namos a Perón, traicionamos su preocupación más El General Perón es humilde a pesar de todo su grande. No olviden que Perón trabaja, lucha, sueña y poder, y no digo poder por ser él el Presidente de la se sacrifica por un ideal: su pueblo. República, sino por su poder espiritual, porque él es Es que algunos peronistas no se dan cuenta de que mucho más poderoso que por sus títulos, sus galones todo lo que somos se lo debemos a Perón y al Pueblo, y sus derechos, porque reina sobre el corazón de mi- y a veces nos creemos que llegamos por nosotros mis- llones de argentinos. mos, nos consideramos importantes e insustituíbles, Yo lo he visto al General, no con ese empaque hu- y hasta nos creemos a veces directores de orquesta. milde y fingido que a veces ustedes advierten en algu- ¿De qué orquesta somos directores? nos hombres en los pequeños detalles, más que en los La humildad debe ser una de nuestras grandes pre- grandes, y que es el teatro que hacen muchos políti- ocupaciones, como la bondad, la falta de vanidad y la cos que aparecen como humildes para que los vea un ausencia de ambición. No debemos tener más que una grupo, pero que en el fondo son déspotas, soberbios, sola ambición: la de desempeñar bien nuestro cargo página 34 • historia del peronismo
  35. dentro del movimiento. Dijo el General Perón hace tar previamente al pueblo», no se ha visto nunca en el unos días: no son los cargos los que dignifican a los mundo, ¿Cuándo algún gobernante ha preguntado, hombres, sino los hombres los que honran a los car- antes de enviar tropas al exterior, si el pueblo está con- gos. Nosotros debemos aspirar a ocupar un cargo de forme? Nunca loa han hecho, porque cuando han que- lucha, no importa cual fuere, pero cumplirlo honra- rido, han enviado las tropas en nombre del pueblo sin damente, con espíritu de sacrificio y de renunciamien- consultarlo jamás. to, que nos haga ante nuestros compañeros dignos del Estos tres ejemplos nos demuestran la grandeza de movimiento y nos eleve en la consideración de todos. Perón, la honradez de sus procedimientos, el amor Así cumpliremos con el pueblo y con el movimiento. profundo y entrañable que él siente por el pueblo y el No nos olvidemos del hombre que trabaja de diana respeto por «el soberano», que de soberano no tenía, hasta ponerse el sol, para construir la felicidad de todo hasta Perón, más que el nombre, porque jamás fue res- el pueblo argentino y la grandeza de la Nación, y no- petado. Eso lo hace el General, y si él lo hace, tratando sotros, bajo su sombra maravillosa, no debemos amar- de auscultar las inquietudes del pueblo, ¿cómo noso- gar sus sueños de patriota, con ambiciones mezqui- tros los peronistas que lo acompañamos y pretende- nas y desmesuradas como las de algunos peronistas mos ayudarlo, no vamos a extremas nuestras energías que ya se creen dirigentes importantes. y nuestro esfuerzo para acercarnos a él en el deseo de La característica exclusiva del peronismo, lo que servir leal, honrada y humildemente? no ha hecho hasta ahora ningún otro sistema, es la de Ese debe ser un deber de los peronistas. Nosotros servir al pueblo y, además, la de obedecerlo. Cuando debemos pensar siempre que el General Perón respeta en cada 17 de Octubre, Perón pregunta al pueblo si al pueblo, no sólo en las cuestiones fundamentales está satisfecho de su gobierno, tal vez por tenerlo a sino también en las pequeñas. Perón demasiado cerca, no nos detenemos a pensar Dijo yo los otros días que la masa no hace más que en las cosas tan grandes a que nos tiene acostumbra- sentir, que no piensa. Por eso los totalitarismos, sean dos, a algo que no pasa en la humanidad. ¿Cuándo fascistas o comunistas, organizan al pueblo como un algún gobernante, alguna vez en el mundo, una vez al militar adiestra al soldado, para que éste sirva mejor a año reúne a su pueblo para preguntarle si está confor- la patria. Perón, en cambio, favorece la agremiación y me con su gobierno? ¿Cuándo algún gobernante en el la organización del pueblo, no para que el pueblo sir- mundo dijo que n o habrá sino lo que el pueblo quie- va al peronismo, sino para que el peronismo pueda ra? En cambio, Perón puede hablar porque tiene su servir mejor al pueblo, entre lo cual hay una gran di- corazón puesto junto al corazón del pueblo. La acti- ferencia. A fin de que el pueblo conserve y conquiste tud argentina del General Perón en la Conferencia de sus derechos, Perón trata al pueblo, no como un mili- Cancilleres: «No saldrán tropas al exterior sin consul- tar a sus soldados, sino como un padre a sus hijos. Lo página 35 • historia del peronismo
  36. que hace Perón, sirviendo al pueblo, debemos hacerlo Nosotros decimos, con Perón, que no queremos ni nosotros cada día más. reconocemos más que una sola clase de hombres: la Yo quisiera que a esta clase –y esto es un deseo de los que trabajan. Esto quiere decir que para noso- ferviente mío- ustedes la tengan siempre muy presen- tros no existe más que una sola clase de argentinos, la te en su corazón y en su mente para tratar todos los que constituye el pueblo, y el pueblo es auténticamente días de inculcarla a los peronistas y nosotros mismos trabajador. adoptarla en nuestros procedimientos, y así nos senti- ¿Qué diferencia hay entre esta nueva clase y la cla- remos más tranquilos en nuestra conciencia de pero- se oligárquica que gobernó hasta 1943? Es muy fácil nistas, de argentinos, de mujeres y hombres del pue- explicarla. blo. La oligarquía era una clase cerrada, o sea, como lo Nuestra consigna debe ser la de servir al pueblo y dije anteriormente, una casta. Nadie podía entrar en no servir a nuestro egoísmo, que en el fondo todos ella. El Gobierno les pertenecía, como si nadie más tenemos, ni a nuestra ambición, porque eso sería te- que la oligarquía pudiese gobernar el país. En reali- ner lo que yo llamo espíritu oligarca. dad, como que a ellos los dominaba el espíritu de oli- Vamos a dar un ejemplo de espíritu oligarca, aun- garquía, que es egoísta, orgulloso, soberbio y vanido- que ya he dado muchos: el funcionario que se sirve de so, todos estos defectos y malas cualidades los lleva- su cargo es oligarca. No sirve al pueblo sino a su vani- ron poco a poco a los peores extremos y terminaron dad, a su orgullo, a su egoísmo y a su ambición. Los vendiéndolo todo, hasta la Patria, con tal de seguir dirigentes peronistas que forman círculos personales aparentando riqueza y poder. sirven a su egoísmo y a su desmesurada ambición. Cuando vemos a un político que no quiere que Para mí, ésos no son peronistas. Son oligarcas, son nadie más que sus amigos entren en el círculo, pensa- ídolos de barro, porque el pueblo los desprecia, igno- mos que también él es un oligarca. Ese también se rándolos y a veces hasta compadeciéndolos. quiere preparar otra casta para él, pero se olvida que La oligarquía del 17 de Octubre, la que derrotamos hay muchos soldados y servidores del General que lo ese día, para mí, está muerta. Por eso es que le tengo interpretamos, que lo seguimos hondaramente, que más miedo a la oligarquía que pueda estar dentro de tendremos el privilegio de ser los eternos vigías de la nosotros que a esa que vencimos el 17 de Octubre, Revolución. porque aquélla ya la combatimos, la arrollamos y la Por lo tanto, estaremos en guardia permanente para vencimos. En tanto que ésta puede nacer cada día en- destrozarlos y aplastarlos a esos señores que ustedes tre nosotros. Por eso los peronistas debemos tratar de conocen, como dije anteriormente. ser soldados para matar y aplastar a esa oligarquía El peronismo es un movimiento abierto a todo el donde quiera que nazca. mundo. Ustedes ven que cualquiera que llega a mí, página 36 • historia del peronismo
  37. sea un dirigente de esto o de lo otro, siempre le digo Es por eso que cualquier peronista, por humilde que que él, para mí, no es más que un dirigente de Perón. sea, puede aspirar, como ya lo he dicho, a los más Cuando me dicen que Fulano es un dirigente que res- altos cargos, con sólo tratar de interpretar las inquie- ponde a Mengano o a Zutano, pienso que no es un tudes del General Perón. Esto es fundamental para que dirigente, sino un sinvergüenza, porque bajo el lema nosotros podamos formar un movimiento permanen- Justicialista, el pueblo y la Patria toda constituyen una te, consolidado en el espacio y en el tiempo. Nuestro gran familia, en la que todos somos iguales, felices y movimiento es el más profundo y maravilloso de to- contentos, respondiendo sólo a Perón. dos, porque tiene una doctrina perfecta y un conduc- Dentro de nuestro movimiento no se necesita te- tor genial como el General Perón. ner títulos universitarios, ser intelectual, ni tener cua- Yo, que he tenido la debilidad de estudiar profun- tro apellidos para integrar el gobierno de Perón. Al damente a todos los grandes de la historia, y ustedes, lado de él hay hombres de todas las condiciones so- que lo habrán hecho tanto como yo, sabemos que en ciales: médicos, abogados, obreros, ricos y pobres, de todos los grandes hombres hay errores y defectos, que todas las clases, pero sin ese espíritu oligarca que es la se les perdonan porque son genios, y a los genios se les negación de nuestro movimiento. Por lo menos aspi- perdona todo. Pero –a veces a los argentinos nos parece ramos a eso. En ese sentido, tenemos una ardua y lar- mentira- Perón es un genio que no tiene defectos, y si ga tarea que realizar. Cualquier peronista puede llegar tuviera uno, sería uno solo: tener demasiado corazón, a ocupar los más altos cargos dentro de nuestro movi- que sería el más sublime de todos los defectos, ya que miento. Si trabaja honradamente, puede aspirar a cual- Cristo perdonó a quienes lo crucificaron. Nosotros de- quiera, y en este sentido debemos tener en cuenta una bemos pensar en eso, en la grandeza, en las virtudes y frase del General Perón que se debería grabar en el en las condiciones morales del General Perón y, sobre corazón de todos los peronistas: «Sean todos artífices todo, en su humildad, que es lo que lo hace más gran- del destino común, pero ninguno instrumento de la de. Deberíamos nosotros elevar todos los días nuestra ambición de nadie». mirada y nuestro recuerdo hacia la figura patricia del No sean tontos, aquí no necesitan padrinos; aquí General Perón; seríamos entonces cada día más bue- lo único que los valoriza es el sacrificio, la eficacia y nos. Y al acostarnos, deberíamos realizar un balance de el trabajo. Yo siempre he sentido alergia por los reco- lo que hemos hecho, y ver si hemos tratado bien a un mendados. Siempre los he atendido muy bien y les he compañero, si hemos servido honradamente al pueblo, solucionado el asunto, pero siempre me ha dado una si hemos cumplido con humildad, con desinterés y con profunda pena que esas personas no sepan que no sacrificio nuestra labor. Entonces, nos podremos acos- necesitan de la recomendación. En nuestro movimien- tar tranquilos, porque hemos cumplido con la Patria, to no hay más recomendación que la de ser peronista. con Perón y con el Pueblo. página 37 • historia del peronismo
  38. Yo he pretendido que mi despacho sea lo más po- aspecto tenemos mucho, mucho que hacer, para cum- pular y lo más descamisado; no en sus paredes –por- plir con los deseos y con las inquietudes del General que nosotros no nos vestimos de harapos para recibir Perón. al pueblo, sino que nos vestimos de gala para recibirlo Gracias al General Perón, nosotros hemos logrado con los mejores honores, como se merece-, pero sí tener las universidades abiertas a todo el pueblo ar- descamisado por el cariño, el corazón, la humildad y gentino. Eso nos demuestra la preocupación del go- el espíritu de sacrificio y de renunciamiento. A veces bierno argentino por elevar la cultura del pueblo y me parece que éstos no son suficientemente grandes por que nuestro pueblo pueda llegar a las universida- como para merecer yo ser la esposa del General Pe- des, que ya no estén reservadas a unos pocos privile- rón; pero pienso que no puedo asemejarme al Gene- giados. Ahora los humildes pueden ser abogados o ral, porque Perón hay uno solo, pero trato por lo me- médicos, según sean sus inclinaciones. Ellos, con su nos de merecer el cariño y la consideración del Gene- sentido de pueblo serán más humanos y las futuras ral y de los peronistas, trabajando con un gran espíri- generaciones podrán agradecernos que los hayamos tu de desinterés, de sacrificio, de renunciamiento y comprendido y apoyado. de amor. Y es por eso que cuando llegan a mi despa- Ser peronista, para hacer la síntesis de todo lo que cho los ministros, yo me alegro, porque los veo mez- he hablado, requiere tener los tres amores a que yo clados con los obreros y con los pobres, es decir, con hice mención al principio: el pueblo, Perón y la Pa- nuestro auténtico pueblo. Y yo creo que así, viéndo- tria. El peronismo es la primera victoria del pueblo me trabajar a mí confundida con el pueblo, y viendo sobre la oligarquía; por eso hay que cuidarlo y no des- lo maravilloso que nuestro pueblo es, no se harán oli- virtuarlo jamás. El peronismo sólo se puede desvir- garcas. tuar por el espíritu oligarca que pueda infiltrarse en el Eso significa que nosotros queremos una sola clase alma de los peronistas, y perdonen, chicas y mucha- de argentinos. No quiere decir que querramos que no chos, que les repita tanto esto, pero si así lo hago es haya ricos, o que no haya intelectuales ni hombres porque quisiera que lo llevaran siempre profundamen- superiores. Todo lo contrario: lo grande del peronis- te grabado en su corazón. Es fundamental para nues- mo es que todos los argentinos pueden llegar a ser lo tro movimiento. que quieran, incluso hasta Presidente de la Repúbli- Para evitar que se desvirtúe el peronismo, hay que ca. Prueba de que el peronismo quiere eso, es que te- combatir los vicios de la oligarquía con las virtudes nemos un ministro obrero, agregamos obreros en las del pueblo. Los vicios de la oligarquía son: en primer embajadas, obreros en las Cámaras, obreros en todas término, el egoísmo, Podríamos tomar como ejemplo partes; y también en el aspecto cultural tenemos el el de las damas de beneficencia. Hacían caridad, pero teatro obrero y salones de arte obrero, aunque en este una caridad denigrante. Para dar, hay que hacerse per- página 38 • historia del peronismo
  39. donar el tener que dar. Es más lindo recibir que dar, Tenemos luego la sinceridad. La sinceridad es la cuando se sabe dar, pero las damas trataban siempre virtud innata de nuestro pueblo, que habla de su fran- de humillar al que ayudaban. Tras la desgracia de te- queza. ner que pedir, lo humillaban en el momento de darle El desinterés: ustedes ven que el descamisado es la limosna, con la que ni siquiera le solucionaban el puro corazón, es desinteresado. Y la humildad, que problema. En segundo lugar está la vanidad. La vani- debemos tenerla tan presente. dad trae consigo la mentira y la simulación, y cuando Por lo tanto, las virtudes del pueblo son: generosi- entra en la mentira y en la simulación, el hombre deja dad, sinceridad, desinterés y humildad. La humildad de ser constructivo dentro de la sociedad. En último debe ser la virtud fundamental del peronista. El pero- término, tenemos la ambición y el orgullo, con los nista nunca dice «yo». Ese no es peronista. El peronis- cuales se completan los cuatro vicios de la oligarquía: ta dice «nosotros». El peronista nunca se atribuye sus egoísmo, vanidad, ambición y orgullo. victorias, sino que se las atribuye siempre a Perón, Las virtudes del pueblo son: en primer término, porque si hacemos algo es por el General, no nos en- generosidad. Todos ustedes habrán advertido el espí- gañemos. Y cuando en el movimiento hay un fracaso, ritu de solidaridad que hay entre los descamisados. observamos a menudo –ustedes que andan por la ca- Cuando un compañero de fábrica cae en desgracia, en lle lo habrán notado mejor que yo- que se dice: «Y, la seguida se hace una colecta para ayudarlo, cosa que culpa la tuvo Fulano», siempre viene de «arriba». Los no ocurre en otros ambientes. Lo mismo es el caso de éxitos son de ellos, que tanto influyeron y tanto hicie- los obreros y la Fundación. Ellos vieron que la Funda- ron, lo trabajaron tanto, que lo consiguieron... El fra- ción iba directamente al pueblo, a diferencia de las caso es siempre de arriba, según ellos. El fracaso, des- dama de beneficencia que se guardaban ochenta y graciadamente, es debido a la incomprensión, es pro- daban el veinte de cada cien que recibían, con lo que ducto del caudillismo, de que todavía los peronistas el pueblo había perdido la esperanza y la fe. ¿Cómo no nos hemos podido desprender, pero de los que nos iba a tener prestigio una cosa en la que el pueblo no desprenderemos, cueste lo que cueste... creía? Cuando vieron que la Fundación realizaba el No me refiero, por lo tanto, a esos que dicen que camino nuevo del peronismo, de ayudar y de defen- los fracasos vienen de arriba, sino a los peronistas. der los centavos como si fueran pesos, los obreros se Los fracasos son nuestros, desgraciadamente. Yo a ve- aglutinaron y desinteresadamente contribuyeron a una ces pienso, cuando me equivoco –también yo cometo obra que iba a servir, honrada y lealmente, a sus pro- grandes errores, ya que nadie está exento de ellos, pues pios compañeros. Es así que se ha dado el milagro de el que no se equivoca nunca es porque no hace nada- que las masas trabajadoras sean las verdaderas crea- , pienso cuánto mal le hago al General. Unicamente doras de la obra de la Fundación. los genios como Perón no se equivocan nunca. Pero el página 39 • historia del peronismo
  40. pueblo no está poblado de héroes ni de genios, y me- que él puede ser bandera del movimiento, ese día él nos de genios que de héroes. habrá terminado. Repito que los fracasos son nuestros. El peronista Por eso yo digo que no tenemos nada más que a se debe atribuir siempre los fracasos, y al decir «pero- Perón, y nosotros, para consolidar y colaborar en su nista» lo decimos en la extensión de la palabra. Las obra, debemos ser buenos predicadores de su doctri- victorias, en cambio, son del movimiento, o sea, de na. Cuando alguien se enoja y se lamenta de errores Perón. ¿Habría hecho yo todo lo que hecho en la Fun- entre los católicos, yo les contesto que la doctrina cris- dación, si Perón no nos hubiese salvado de la oligar- tiana es lo más grande que hay, que los malos son los quía? ¿Habría hecho yo todo el bien que hago a los predicadores y no la doctrina. Aquello es eterno. En humildes de la Patria, la colaboración que les presto a esto, que es terrenal, tenemos que tener además de los gremios del país, si Perón no hubiera hecho en buenos predicadores, también buenos realizadores. nuestro país esta revolución social tan extraordinaria, La doctrina de Perón es genial; los malos seremos independizándonos de la oligarquía, dándonos, ade- nosotros, ya que de barro somos, pero tenemos que más, la justicia social, la independencia económica, tratar de ser cada día más superiores y más dignos la soberanía política y su maravillosa doctrina? ¿Exis- del maravilloso pueblo y del ilustre apellido de ar- tiría Eva Perón si no hubiera venido Perón? No. Por gentinos. Por eso es que nosotros aspiramos, cada día eso yo digo que el peronismo empieza con Perón, si- más, a ser buenos y mejores predicadores de la doc- gue a Perón y termina en Perón. trina de General, pero no sólo buenos en la prédica, Ni aun después podrán desplazar al General, por- sino también en la práctica. Para lograrlo, el peronis- que el General Perón no será desplazado jamás del ta debe ser siempre de una gran humildad, recono- corazón del pueblo. El día en que alguno, en su ambi- cer que él no significa nada y que Perón y el pueblo ción y en sus intereses mezquinos y bastardos, piense lo son todo. página 40 • historia del peronismo
  41. Quinta clase Dictada el 19 de abril de 1951 La historia de peronismo, como todo episodio his- En estos años de lucha no he podido alcanzar todavía tórico, tiene sus actores, tiene sus causas y tiene su a medir la importancia que tiene nuestro pueblo, nues- escenario. Una vez conocidos estos tres capítulos, re- tro movimiento y su líder en relación con los grandes cién podemos estudiar el desarrollo de los aconteci- acontecimientos de la historia. mientos y de sus efectos en la historia. Cuando yo acep- No he leído la historia para explicarla, ni para dar té dictar este curso en esta Escuela, creí inicialmente clases o divertirme, sino para aprender en ella a que- que sólo iba a tener que relatar los acontecimientos, rer y a sentir todavía más esta breve pero extraordina- cosa que no me traería ningún inconveniente dado ria historia de Perón y de su pueblo. Lo que he podido que yo los he vivido y que también los he sufrido. aprender a través de los acontecimientos generales de ¿Qué dificultad podría tener en narrarles a ustedes la historia, es lo que he querido que también ustedes todas las luchas del genera Perón, si yo, directa o indi- aprendan aquí. En otras palabras, no me interesa que rectamente las he compartido siempre? Yo me dije: ustedes sepan quién fue Licurgo, ni en qué año nació; éste es mi gran tema. Pero cuando tuve que sentarme me basta con que aprendan que lo mejor de él –y de a esbozar el programa, advertí que eso no era todo y todos los hombres extraordinarios de la historia-, está me di cuenta que no se trataba solamente de relatar en la doctrina del general Perón y ha sido realizado en los episodios de la historia del peronismo, sino de la breve historia del peronismo. hacerla comprender, de hacerla sentir y de inculcarla, No me interesa tampoco que ustedes sepan mucho como dice el general Perón. En ese momento fue cuan- sobre la Revolución Francesa, o sobre las luchas entre do comprendí que el problema no era tan simple, y plebeyos y patricios, o entre espartanos e ilotas; pero menos para una mujer humilde cuyo único título es si me interesa que sepan que ningún movimiento de nada más que su gran voluntad y su gran amor por la masas o de pueblos es comparable con el que realizó causa del General y de su pueblo. Por eso me han vis- nuestro pueblo el 17 de Octubre de 1945. to ustedes andar por caminos que si no son descono- Para eso hemos estudiado la historia universal, cidos para mí –ya he dicho en otra oportunidad que buscando precedentes y precursores de la historia del siempre me ha gustado el tema de la historia, porque peronismo. Analicen un poco lo que hemos hecho he estado buscando en él una medida que no encuen- hasta aquí. ¿Nos hemos limitado a describir los acon- tro para el general Perón y nuestro pueblo-, son cami- tecimientos históricos? ¿Nos hemos puesto a relatar nos menos conocidos o poco frecuentados para mí. siempre vidas de grandes hombres? No; en realidad, página 41 • historia del peronismo
  42. yo he presentado a los autores del movimiento pero- No es el episodio mismo, porque tal vez lo único pe- nista, únicos y exclusivos; el general Perón y el pue- ronista del 4 de Junio fue Perón y su proclama. El pue- blo. Ya saben también cual es la medida de nuestro blo todavía no está allí, como estará el 17 de Octubre pueblo, porque lo hemos comparado con otros pue- y el 24 de Febrero o como está ahora todos los días blos y, sobre todo, con sus grandes manifestaciones acompañando al general Perón y a su movimiento. El de rebelión, con la Revolución Francesa y con la revo- 4 de Junio dio el primer paso el general Perón para lución rusa. llegar a su pueblo, y aunque el ejército que lo acom- Ahora tenemos que estudiar las causas y, luego, el pañaba es parte del pueblo, no es todo el pueblo. escenario del peronismo, para recién después hacer Para demostrar que todavía no había nacido el pe- el relato de sus episodios fundamentales. Creo que ha ronismo, piensen ustedes que el gobierno de la Revo- llegado el momento de considerar cuáles fueron las lución del 4 de Junio no era totalmente popular, y si causas del peronismo. Recuerdo que en el capítulo, no recuerden en el nombre de algunos ministros de por ejemplo, de la historia de la Revolución Francesa, entonces, y eso basta. Recuerden que el mismo coro- son más las páginas que se dedican al estudio de sus nel Perón fue inicialmente colocado en un puesto ex- causas que a los acontecimientos de la misma revolu- clusivamente militar. El peronismo no nació, para mí, ción. Todavía hay mucha gente que se dedica a escri- el 4 de Junio de 1943, pero tampoco nació el 17 de bir libros que explican por qué se produjeron la Revo- Octubre, porque el 17 de Octubre de 1945, el peronis- lución Francesa, la revolución rusa y la revolución mo triunfó por primera vez. Quiere decir que para esa americana. No quisiera que eso sucediera con nuestro fecha ya había nacido. movimiento peronista. Preferiría que se escriba más El peronismo, a mi juicio, nació al crearse la Secre- sobre lo que hemos hecho que sobre los motivos o las taría de Trabajo y Previsión, nació cuando el primer causas de lo que hemos realizado. Sin embargo, no obrero argentino le dio la mano al coronel Perón pen- puedo eludir, en ese curso, el tema mismo, y tengo sando: «me gusta este coronel». El pueblo empezó a que dedicar una o dos clases al estudio de las causas presentir que ya no era una esperanza, sino una reali- del peronismo. dad. Quiere decir que el peronismo no nació sólo con Me he puesto a pensar, como podría hacerlo cual- la creación de la Secretaría de Trabajo y Previsión. quiera de ustedes, sobre este tema, y creo que no es Nació cuando el primer obrero argentino, al encon- muy complicado llegar a conocer rápidamente las cau- trarse con el general Perón, pensó que ya tenía quien sas que determinaron el nacimiento del peronismo. le protegiera y que ya se encontraba ante la realidad. ¿Cuándo nació el peronismo? Cuando lo ponen a Perón en posesión del cargo de No nació el 4 de Junio, pero tal vez pueda decirse Secretario de Trabajo y Previsión, a él lo aplauden que en esa fecha se levantó el telón sobre el escenario. muchos dirigentes gremiales. página 42 • historia del peronismo
  43. Creo que no nos equivocamos, entonces, si deci- tacto. Eso es lo que vió Perón desde el primer momen- mos que el peronismo empezó a nacer cuando Perón to. Toda su lucha se puede reducir a esto: en el campo entró a la Secretaría de Trabajo y Previsión, o sea al social, lucha contra la explotación capitalista. No se viejo Departamento Nacional del Trabajo. Desde ese olviden ustedes el estado en que encontró el coronel día los obreros, o sea el pueblo, empezaron a formar Perón al pueblo trabajador cuando entró al Viejo De- una sola fuerza con Perón. El peronismo es eso. Es partamento Nacional del Trabajo, que para suerte de una fuerza integrada por Perón. todos fue barrido de la historia del país, porque no Pero volvamos al tema: ¿cuáles fueron las causas había sido más que el trampolín de intereses mezqui- del peronismo? ¿Por qué Perón y el pueblo argentino nos del capitalismo, ya sea internacional o nacional; decidieron unirse para tomar el gobierno de la Na- creando la Secretaría de Trabajo y Previsión, cuna del ción? Para liberarse del imperialismo y del fraude. justicialismo. No pueden olvidarse ustedes que desde Porque el pueblo estaba cansado de la gente que ocu- esa Secretaría, al realizar el coronel Perón la dignifica- paba el gobierno y había perdido la esperanza; estaba ción del pueblo argentino, afianzó la soberanía de la cansado del fraude y decidió formar con el coronel patria. No puede haber pueblo soberano si el pueblo Perón una sola fuerza, para lograr sus justas reivindi- no es digno. caciones, pero también para liberarse de la oligarquía, Además, al crear la justicia social, el coronel Perón del imperialismo y de los monopolios internaciona- tuvo después que buscar el soporte para mantenerla y les, sobre la base justicialista que después creara el lograr la independencia económica. La Secretaría de general Perón. Trabajo y Previsión, creación maravillosa del coronel ¿Por qué el gobierno estaba en tales manos? ¿Qué Perón, es la cuna del justicialismo en el país. No sólo puntos de contacto existían entre esas fuerzas tan po- dio desde esa casa felicidad al pueblo, siendo como derosas- oligarquía, imperialismo y monopolios inter- un rayo de luz y esperanza para todos los hogares pro- nacionales- que habían vencido o engañado al pueblo letarios que habían perdido la fe en sus gobernantes, argentino durante un siglo? Es que esas tres fuerzas en sí mismos y en los altos valores de la patria. No eran nada más que tres formas distintas del capitalis- sólo les dio salarios, sino que los dignificó, y la digni- mo; por eso estaban tan unidas. ficación del hombre por el hombre no tiene precio. Eran tres formas distintas del capitalismo, en cuyo Eso es lo grande de la lucha que tuvo el Coronel en el sistema lo normal es la explotación del pueblo. Por campo social y que tal vez los argentinos no termina- eso estaban tan unidas y por eso tenían puntos de con- rán nunca de agradecérsela. Y al decir los argentinos, tacto tan poderoso. me refiero a los argentinos de todos los campos, sean El peronismo, que no puede confundirse con el intelectuales u obreros. capitalismo, con el que no tiene ningún punto de con- En el campo político el general Perón luchó contra página 43 • historia del peronismo
  44. las fuerzas de la oligarquía, que no tenían ningún es- medir, porque es un pueblo que sabrá morir en las crúpulo en servir al capitalismo, y aquí podríamos fronteras antes que vivir jamás de rodillas ante nadie. recordar un hecho bochornoso: los vendepatrias, por Por eso, la lucha del entonces coronel Perón en el combatir a un argentino, se unieron a un embajador campo político fue ardua, desgraciadamente, y no extranjero, haciendo la vergonzosa marcha de la de- quisiera detenerme en esto. Digo desgraciadamente, mocracia. porque es una desgracia para nosotros que haya habi- No sólo sirvieron a los intereses foráneos, del capi- do –y existan todavía- argentinos que sirvan a los im- talismo, para ser instrumento de la explotación de los perialismos y a intereses foráneos, contra los supre- obreros argentinos, sino también que, en sus mezqui- mos intereses de la Nación; es una desgracia que to- nos y bastardos intereses, sirvieron a potencias extran- davía haya argentinos –como los hubo- que se unie- jeras y pidieron su ayuda y su intervención para des- ron ante las potencias que ya conocemos, porque se terrar de esta patria al más ilustre de los argentinos, sentían más dignos, más «niños bien», o porque no que venía a reivindicarla política, social y económica- querían seguir perdiendo las cuatro monedas con las mente, y a implantar una verdadera soberanía; no esa les compraban sus conciencias. soberanía tanto tiempo declamada y no practicada, Los peronistas y el pueblo humilde de la Patria, el sino una soberanía practicada con un sentido patrió- pueblo trabajador y todos los que acompañamos al tico, por un hombre que empezó a hablar, a querer y a coronel Perón, podemos sentirnos orgullosos de nues- actuar como argentino. tro egregio apellido de argentinos, porque lo llevamos Por eso, el general Perón tuvo que luchar contra con honor y lo supimos defender, en las horas incier- esa oligarquía que sirvió al capitalismo sin escrúpu- tas, con la dignidad de buenos argentinos. los, y también contra las fuerzas internacionales del Para nosotros, los peronistas, era fácil defender capitalismo, que querían seguir dominando el gobier- nuestro digno apellido de argentinos, pero desgracia- no, como lo habían dominado durante un siglo, para damente en todas partes se cuecen habas y en todas explotar mejor al pueblo argentino. No querían resig- partes hay traidores y vendepatrias. Nosotros vimos – narse a perder el beneficio de esa explotación de nues- y seguimos viendo anonadados- cómo es posible que tro pueblo, para que éste continuara sirviendo sumi- ciertos individuos que se llaman argentinos, sigan samente sus intereses, mientras ellos despreciaban a siempre defendiendo lo foráneo, aun con mentiras y los argentinos y los subestimaban, porque jamás los con intereses que ya no pueden ser ocultos a ningún creyeron buenos obreros ni capaces de dirigir nada; argentino bien nacido. sólo los consideraban burros de carga, sin darse cuen- Para nosotros fue fácil, pero imagínense ustedes ta de que el pueblo argentino, dispuesto a engrande- ¡qué dolor habrá sentido el Coronel en su corazón de cer a la Patria, tiene una estatura que es imposible argentino, en su corazón de patriota, viendo a aquel página 44 • historia del peronismo
  45. grupo de destacados, a quienes Dios no había ilumi- cosa nueva y por lo tanto enemigo de toda revolución, nado, para comprender que en esta Argentina de San y lo que había que hacer en el país era una revolución Martín nos tocaba vivir una época sencilla, humilde, total, tanto en lo político, como en lo social, como en silenciosa pero heroica, en defensa de la patria, recu- lo económico. rriendo sólo a nuestra dignidad de sentirnos orgullo- Además, ellos creían todo exagerado, porque eran sos y honrados con nuestro querido patrimonio que incapaces de comprender nada de lo que se quería es necesario defender en un momento caótico para la realizar. Es claro, ellos, incapaces de realizar nada que humanidad. ¡Qué horas inciertas habrá tenido el co- no sea para ellos, están en contra de aquel que quiere ronel Perón en esa lucha política ardua, ante la in- realizar algo para la comunidad, algo para servir a to- comprensión de muchos argentinos, porque a él no le dos. Por eso hemos de seguir cuidándonos de tales habría interesado el ataque del exterior –al contrario, enemigos que todavía están y siguen trabajando. No lo hubiera alentado en sus sueños de patriota-, pero le nos podemos confiar nosotros en el triunfo que nos dolía el ataque de los argentinos aliados a la fuerza ha dado Perón. Debemos seguir manteniendo la llama foránea, de los que cruzaban el río para despoticar latente del coronel Perón y continuar nosotros ilumi- contra el país, de los que se aliaron a embajadores ex- nando los senderos de la patria con nuestra vida, con tranjeros, de los que defienden monopolios, como nuestro sacrificio, con nuestro reconocimiento diario abogados, por cuatro monedas –porque los compran al general Perón en esta cruzada patriótica que las fu- con chauchas-, de esos que ya conocemos, que creían turas generaciones quizás comprendan más que no- que era de niños bien gustar de todo lo extrajerizante! sotros mismos. ¡Qué dolor habrán causado al coronel Perón, pero tam- Y luego, además de luchar contra los malos argen- bién qué honda satisfacción habrá tenido al ver que tinos, tenía que luchar contra los intereses que ya to- un grupo de argentinos, y sobre todo el pueblo humil- dos conocemos. En el campo económico, el coronel de de la patria, las fuerzas del trabajo, lo comprendían Perón tenía que luchar por la independencia econó- y lo seguían, lo que nos demuestra que Dios les había mica y por la economía social. Por la independencia iluminado el alma, tal vez porque los humildes viven económica: y para eso producía una verdadera muti- al aire libre, con el alma siempre abierta a las cosas lación de los imperialismos dominantes, reconquis- extraordinarias! ¡Ellos vieron a Perón y lo siguieron tando los servicios públicos de la Nación, que eran son el entusiasmo y la fe con que solamente los seres los instrumentos con que nos dominaban. Por la eco- superiores pueden comprender! nomía social, poniendo el capital al servicio del pue- Siempre he dicho que el mayor enemigo del hom- blo, haciendo sentar por primera vez ante una mesa bre de genio es el mediocre, aquellos enemigos de Pe- paritaria a patronos y obreros, para repartir equitati- rón son los mediocres. El mediocre es enemigo de toda vamente las ganancia de un capital que había explota- página 45 • historia del peronismo
  46. do al pueblo y que jamás lo había recompensado con y lo sabrán, sin necesidad de que lo expliquemos. una justa retribución. Perón no es anticapitalista, ni tampoco es antico- Ustedes, con alto criterio, sabrán comprender lo munista: Perón es justicilista. Por eso es que los capi- ardua y difícil que habrá sido la lucha del coronel Pe- talistas y los comunistas se volvieron antiperonistas. rón en estos cuatro aspectos que acabo de enunciar Perón quiere hacer realidad su justicialismo; pero eso ligeramente. Pero cuando se está iluminado por algo es combatido por los antipersonalistas del capitalis- superior, cuando la causa es la Patria, cuando el obje- mo, la oligarquía y los capitales extranjeros, y por los tivo es la felicidad y la dignidad de su pueblo, no hay antiperonistas del comunismo, o sea, por los imperia- escollos, no hay obstáculos ni hay sinsabores que pue- lismos de izquierda y de derecha. Perón está basado dan detener. El coronel Perón estaba iluminado por en su justicialismo, es decir, en la felicidad, la grande- algo divino, y pudo darnos la Argentina de bonanza y za y la soberanía de la patria. de felicidad en que estamos viviendo ahora, y, sobre Sabemos, pues, que el peronismo es esencialmen- todo, la dignidad nacional, ya que cada uno de noso- te distinto del capitalismo. Antes de 1943, el capita- tros se siente ahora más orgulloso de nuestro egregio lismo no tenía más que un solo enemigo: el comunis- apellido de argentinos. Al trasponer las fronteras, to- mo. dos los argentinos se dan cuenta de la conquista cicló- El capitalismo no podía seguir dominando en el pea que ha obtenido el general Perón en el sentido de mundo y a la larga iba a ser vencido por el comunis- la soberanía y de la dignidad del país, por la cual ha mo, porque a los pueblos no se los puede explotar bregado. indefinidamente. Todo tiene su fin. Ante el peligro de La lucha ha sido ardua, pero venció. Venció como ser vencido el capitalismo en manos del comunismo, vencen los grandes, acompañado por el pueblo, por y ante la desgracia que azotaba al mundo, de un capi- los hombres y mujeres de bien, por los humildes, a talismo sin patria ni bandera y aun desnaturalizado, quienes, como ya dije, tal vez porque Dios no les dió Perón decidió salvar a su pueblo de los dos males: el riquezas materiales, les brindó la riqueza más grande antiguo del capitalismo y el futuro del comunismo. a que podemos aspirar los hombres y mujeres de bien: Por eso podemos decir que el comunismo es otra de la grandeza espiritual para comprender a los grandes las causas del peronismo, pues si no hubieran existi- y para comprender todo lo superior, viendo con los do en el mundo el capitalismo y el comunismo, Perón ojos del alma, que ven mucho más allá... tal vez no hubiese debido crear el justicialismo como Es grande la lucha que le hizo el antiperonismo doctrina del peronismo, y todos los países quizás hu- capitalista al general Perón, porque la causa que dio bieran vivido dentro de una grandeza espiritual, con nacimiento al peronismo es, precisamente, el capita- soberanía, con independencia económica y con justi- lismo. Ya ustedes habrán podido darse cuenta de eso cia social. página 46 • historia del peronismo
  47. De allí que al estudiar las causas del peronismo, comunismo. Pero de lo que todos no están convenci- tengamos que analizar al capitalismo representado dos es de que el peronismo también es absolutamente directamente por la oligarquía, los imperialistas y los distinto del capitalismo. Esto es muy importante que monopolios internacionales, y al comunismo como lo aclaremos. El peronismo es completamente distin- causa indirecta, representado por los falsos dirigentes to del capitalismo, y no vamos a caer nunca en el error del pueblo que sólo quieren someterlo a una explota- de creernos pequeños oligarcas, porque con la oligar- ción tan inhumana como la del capitalismo. quía nace el capitalismo. Para comprender bien la historia del peronismo, Observen ustedes que yo no he dicho que el pero- hay que establecer bien claramente que no es el pero- nismo es anticomunista o anticapitalista. Ser «anti» es nismo un simple movimiento político, y en este senti- estar en posición de pelea o de lucha, y el peronismo do es muy importante que ustedes piensen, cuando quiere crear, trabajar, engrandecer a la patria sobre la están al frente de las unidades básicas, que están re- felicidad de su pueblo. Los que pelean son ellos; unos, presentando a un movimiento de una causa superior porque sirven a intereses internos mezquinos y bas- y no a los viejos partidos de la política circunstancial, tardos, cuando no a intereses también foráneos de que sólo trabajaban sobre la mentira y el engaño. El imperialismos de derecha. Partido Peronista es un movimiento superior, y eso lo Nosotros no queremos destruir a nadie. El mundo debemos grabar nosotros muy profundamente en nues- está dividido en dos bandos y nosotros no queremos tros corazones. destruirlos a los dos, porque destruiríamos a la huma- El peronismo ha cambiado todo el orden político, nidad. Nosotros queremos que los dos bandos se den económico y social de la Nación. Lo que antes había, cuenta de que ninguno de ellos tiene razón, y de que no tiene nada que ver con lo que hay ahora. Esto es lo la razón es nuestra. Tenemos la solución que ellos no que debe entender claramente cada peronista. Lo que tienen, ¿para qué vamos a pelearnos? Ellos no tienen había antes de la reforma de Perón era un sistema ca- la solución, porque ninguno de los dos quiere dejar pitalista de gobierno y de vida. Lo que hay ahora es un poco de su egoísmo y de su ambición, y, además, un sistema distinto, que Perón llama justicialismo, pero porque a ninguno de los dos le interesa servir honra- que la historia indudablemente unirá siempre al nom- da y lealmente a sus pueblos y a la humanidad. bre de Perón y le llamará, como le llaman los niños, Nosotros no tenemos necesidad de pelear. Es como los humildes y los trabajadores de la patria: peronis- si estuviéramos viendo a dos hombres que se pelean mo. por unas monedas, ¡aunque éstos se pelean por algo La mayor parte de los peronistas están de acuerdo, más! Nosotros sabiéndonos ricos (no lo seremos en y en eso coinciden todos los peronistas, con que el dinero, pero somos ricos en felicidad, somos ricos por peronismo es una cosa completamente distinta del nuestra doctrina, por nuestra dignidad y porque tene- página 47 • historia del peronismo
  48. mos la verdad; somos ricos porque hemos tenido la Hoy quiero ocuparme de probar que el peronismo suerte de encontrar un conductor que nos entregue es totalmente distinto del capitalismo, y perdonen que todas estas cosas, y la felicidad de que Dios nos haya yo insista tanto en esto, porque es peligrosísimo que iluminado para comprender a un hombre de los qui- pueda renacer el espíritu oligarca entre nosotros; que lates del general Perón); sabiéndonos ricos, nos decla- se pueda engendrar en nosotros en pequeño y que rásemos enemigos de aquellos dos, para luego darles después, en grande, renazca el capitalismo y degene- una parte de nuestras riquezas ¡sería una locura! rar este extraordinario movimiento que se ha amasa- Lo que conviene aclarar bien es que el peronismo do con el sacrificio y tal vez también –por qué no de- es totalmente distinto del capitalismo. Nosotros que- cirlo-, en la ofrenda diaria de la vida de un patriota remos trabajar, queremos construir la felicidad de como es el general Perón. nuestro pueblo, y deseamos honradamente que todos En las próximas clases veremos que el comunismo los pueblos vivan en paz, que sean felices y que traba- tampoco tiene nada que ver con el justicialismo. Para jen con la misma alegría con que trabajan hoy todos entender mejor en qué se diferencia el capitalismo del los argentinos, quienes, mientras el mundo se debate justicialismo tal vez sea conveniente conocer un poco entre odios, dolores, persecuciones y muertes, saben la historia del capitalismo. A mí no me corresponde que están construyendo cada día una Argentina más hacer el análisis del capitalismo. Es materia de otros grande y más feliz de lo que la encontraron. profesores. Tal vez ellos, con más elocuencia y efica- Los argentinos, en esta hora incierta de la humani- cia que yo, lo harán, pero yo voy a abordar el tema dad, tenemos el privilegio de soñar en un futuro me- aunque sea superficialmente, para referirme a algo que jor; ese privilegio se lo debemos a Perón. ¿Quién en el es causa de nuestro movimiento peronista, o sea el mundo puede soñar? ¿Qué pueblo en el mundo, en capitalismo. este momento, puede soñar un futuro mejor? El ma- El capitalismo aparece en el mundo alrededor del ñana se les presenta incierto... Y aquí, los argentinos año 1700. Algunos lo hacen nacer después de la crea- están pensando en su casita, en sus hijos, en que se ción de la máquina y de la evolución industrial que la van a comprar esto o aquello, en que van a ir a vera- máquina produjo en el mundo. Ustedes saben que la near. Es que el nuestro es un pueblo feliz. Eso sólo primera máquina industrial –la de vapor-, fue lanzada bastaría para que todo el bronce y el mármol del mun- al mundo prácticamente en 1705 y que mucho tiem- do no nos alcanzara a los argentinos para erigir el po más tarde se construyó la primera máquina de hi- monumento que le debemos al general Perón. lar. ¿Por qué, sin embargo, decimos que en 1700 el Me he vuelto a salir del tema. Tratándose del Ge- mundo conoce lo que era el capitalismo? Porque el neral me entusiasmo tanto en mi extraordinario amor capitalismo significa que toda la riqueza está al servi- a su causa y a su persona, que me salgo del tema. cio del individuo que la acumula, y el maquinismo, página 48 • historia del peronismo
  49. con su evolución, trajo aparejado el cercenamiento de dieron nacimiento a los lores, como se llamó desde la actividad individual y el aprovechamiento en ma- entonces a los grandes terratenientes. Cuando apare- yor escala del capital. ció la industria, ¿quiénes podían comprar las máqui- El capitalismo existe cuando unos pocos individuos nas a invertir capital en la construcción de fábricas, son los poseedores de al riqueza, y el capitalismo nace, que necesitaban mucho dinero para su instalación? a mi juicio, antes de 1705, en que se comienza la revo- Solamente los terratenientes. Así, la oligarquía de te- lución industrial. Para demostrar que en 1700, o tal rratenientes pasó a ser una oligarquía indutrial. vez antes, ya había capitalismo, vamos a hablar un Eso en Inglaterra. En otros países –y por otros pro- poco de Inglaterra, por ejemplo. En ese país unos po- cedimientos similares-, los pocos poseedores de la ri- cos eran poseedores de la riqueza. En 1700 Inglaterra queza se hicieron industriales. Por esto digo que el ya tenía las características de una sociedad capitalis- capitalismo, en mi concepto, existía ya antes de la in- ta, de una sociedad donde unos pocos ricos explota- dustria. ban a muchos pobres. Desgraciadamente, a los pueblos se los explotó ¿Cómo se habrá llegado a esa situación, dirán uste- siempre por castas privilegiadas, ya sea de terratenien- des? Por distintos caminos, en cada país se ha roto el tes, reales, de comerciantes, pero siempre se los ex- equilibrio de la propiedad privada. La tierra dejó de plotó. Los industriales, que ya eran terratenientes, te- ser propiedad de las corporaciones como propiedad nían gran influencia en los gobiernos; era lógico, des- común en las ciudades o aldeas, como sucedía en la de que eran los poseedores de la riqueza. Con el nue- Edad Media, pasando a ser propiedad de unos privile- vo poder de la industria, los dominaron totalmente. giados, amigos o parientes de los reyes, comerciantes Así fue como el gobierno político de las naciones pasó enriquecidos, etcétera. El caso de Inglaterra es típico; a manos del prócer capitalista. El gobierno se dirigía allí la iglesia administraba un 30 ó 35% de las tierras desde las cámaras de comercio –aquí lo sabemos muy laborales, por medio de comunidades y corporacio- bien- y desde las industrias. nes. Cuando Enrique VIII expropió todos los bienes Un ejemplo típico de eso es el Wall Street, cuyos de la iglesia, tuvo la gran oportunidad de hacer una magnates tienen fácil acceso al gobierno y están en el buena distribución de esa tierra, que no estaba en gobierno mismo, no conformándose con dominarlo en manos del pueblo ni bien distribuída. Pero no sólo no su patria, sino que quieren dominar en el mundo. lo hizo así, sino que, poco a poco, fue entregando la Pero el problema no terminó allí. Las industrias tierra a unos pocos que incluso, ya poseían grandes nacionales fueron creciendo hasta un punto en que la extensiones; y las entregó gratuitamente o por sumas producción debió empezar a exportarse, y hubo que irrisorias. Así fue como el 50% de las tierras inglesas asegurar mercados en el resto del mundo. Desde este quedaron en manos de unos pocos poseedores, que momento, el poder económico del capitalismo presio- página 49 • historia del peronismo
  50. nó a los gobiernos para lanzarlos a la guerra imperia- punto de vista. Nació en el momento de la plena ju- lista o a la conquista pacífica del mundo. A los que ventud del capitalismo y del supercapitalismo. El su- tenían dignidad, debían dominarlos por la fuerza; a percapitalismo, bajo el pretexto de hacernos progre- los que habían nacido para ser sirvientes, los tenían sar, empezó a dominarnos de 1850 en adelante. Espe- de rodillas y les resultaban más baratos. Donde los ró a que estuviéramos en paz, porque el capital jamás gobiernos no entregaban la riqueza nacional, promo- se arriesga en países intranquilos. Primero nos deja- vían las guerras. Méjico, Cuba, y los boers son un ejem- ron pelear hasta que logramos nuestra independen- plo. Inglaterra, en cincuenta años, llevó más de cua- cia, y cuando estábamos completamente tranquilos renta guerras de conquista. Donde los gobiernos se entraron. Cuando llegaron a la República Argentina, entregaban como títeres, como he dicho, entraban a se encontraron con que el gobierno estaba en manos sus anchas, ya que ni siquiera tenían que gastar en de la oligarquía, cuyo origen es en parte oligarca de sueldos administrativos. ¡Vean ustedes qué baratos! sangre, antiguas familias patricias, etc., y en parte de Vean ustedes cómo va entroncándose en la histo- dinero, algunos terratenientes. ria el capitalismo también con nuestra historia. Eso lo Por eso nosotros debemos cuidarnos de la baja po- conocemos bien nosotros, porque hasta hace muy lítica de círculos y sólo preocuparnos de la alta políti- pocos años hemos vivido en las garras de ellos, que ca de los intereses de la Nación y del pueblo. Por el todavía ahora no pueden resignarse a haber perdido mezquino interés de llegar, en una ambición desme- el cetro de esto, que ellos decían que era una colonia dida, se hacían aliados hasta del diablo en contra de mucho más barata que otras, porque nos administrá- los intereses del pueblo y de la Nación. Para ésos no bamos solos; ¡y tenían razón! habría castigo suficiente porque traicionan a lo más En la República Argentina, el capitalismo entró sagrado: la Patria. solapadamente. No tuvo necesidad de hacer la gue- Eran hombres que no tenía corazón; sólo querían rra, aunque lo intentó en 1806 y 1807. En el orden estar en el gobierno y pasarla bien. Políticos ambicio- internacional, el capitalismo se parece al capitalismo sos, mediocres y baratos que quieren todavía llegar al en el orden interno de la sociedad. En la sociedad ca- poder sin importárseles cómo ni haciendo qué. Si pitalista, hay hombres poseedores de la riqueza, o ca- pueden llegar engabando con piel de cordero mejor, y pitalistas, que ponen el dinero, y hombres desposeí- si llegan empujando también, porque no les interesa dos, que ponen el trabajo. Lo mismo ocurre en el or- cómo. Solamente les interesa no tener líos, y ellos arre- den internacional, donde hay países supercapitalistas glarían cualquier lío internacional con tal de pasarla que ponen el capital y países sometidos que ponen el bien; es decir, engañando al pueblo volverían a entre- trabajo. gar la Nación. Nuestro país nació en un mal momento desde este Pero nosotros, los peronistas, estamos ya muy bien página 50 • historia del peronismo
  51. acostumbrados, gracias a Perón, y muy alertas; y a los argentinos para defenderla. cualquier gobernante que quisiera obrar de esa mane- Dice uno de los alumnos algo muy simple y muy ra, que fuera un mal peronista o un opositor, lo arroja- sabio: Para no equivocarnos, hay que amarlo siempre ríamos del país de la fuerza. Porque hay algo que no a Perón. Sí, porque amando siempre a Perón el pensa- ha enseñado el General: amar a la patria y ver cuáles miento no se detiene más que en acciones nobles, la son los enemigos de ella. Hay algo que nos ha enseña- vista no se fija más que en cosas buenas y grandes, y do el General: amar a nuestro pueblo y saber cuáles siguiendo su figura no se pueden realizar sino grande- son sus enemigos. Sobre todo, el General nos ha ense- zas para la patria y para el pueblo. ñado a ver cuáles pueden ser los males, y nos ha dado Yo pienso, compañeros y compañeras, que las con- la solución para la felicidad de nuestro pueblo. Lo que quistas no se discuten: se defienden, como dijo el Ge- no aceptará jamás el pueblo peronista es que alguien neral. La justicia social, la independencia económica, pueda hacer alianza con los enemigos de la Nación, ni la soberanía de la Patria, no deben discutirse; ha llega- siquiera disimuladamente, porque lo advertiríamos do el momento en que deben defenderse. ¿Cómo hay con los ojos del alma y con la intuición que el pueblo que defenderlas? Empezando por ofrecer la vida mis- tiene. Y tampoco nadie podrá ya volver atrás la con- ma, si es necesario, pero no con palabras sino con la quista social de que disfruta el pueblo argentino, gra- acción, siguiendo al general Perón. cias a Perón y por Perón. Es necesario que nosotros, que tenemos el privile- Para defender la justicia social, la independencia gio de llevar el estandarte peronista, que es justicia económica y la soberanía política, ya no necesitamos social, independencia económica y soberanía políti- venir a esta escuela Peronista; eso nos lo enseñó Perón ca; nosotros, que tenemos el privilegio de contar en el día que apareció en la Patria; eso nos lo enseña Pe- nuestro partido con la figura señera del General, no rón todos los días con su ejemplo, con su vida espar- podemos permitir que cuatro descastados o descasta- tana y de patriótico sacrificio, que nos enorgullece a das levanten la tribuna para difamarlo. Nosotros no todos. Esas tres cosas nos las enseñará siempre el re- podemos permitir que se toque al general Perón, por- cuerdo ilustre del general Perón, y las futuras genera- que él debe ser tan sagrado como la Patria y ha de ser ciones de argentinos, al elevar su memoria hacia Pe- tanto o más sagrado que nuestra vida. ¿De qué vale rón, sabrán que tienen que cumplir aquellos tres obje- vivir la vida si no se es capaz de entregarla ante el tivos, haciendo cada día más feliz a la Patria, engran- altar de la Patria por una causa superior? Si en algún deciéndola económica y políticamente, y velando por momento me pidiera el general Perón mi vida, yo se la su soberanía, jamás desmentida, pues la hemos senti- entregaría feliz porque así habría hecho algo grande, do siempre anidada en nuestro corazón, aunque el sirviendo a la Patria y a un hombre de los quilates del general Perón fue quien nos hizo poner de pie a todos general Perón. Por eso digo que, llegado el momento página 51 • historia del peronismo
  52. de la bastarda discusión callejera, no debemos acep- toria los humildes que acompañaron a Perón, porque tar jamás que se lo ataque al general Perón. Tenemos a la historia no pasarán más que Perón y el pueblo. que juramentarnos en eso, y hay muchas maneras de ¡Por eso, no pudiendo ser Perón, yo quiero ser pueblo! hacer callar a los vendepatrias. Tenemos que hablar a Los políticos, los que acompañan al General en los todos los peronistas para que la obra de Perón y Perón grandes cargos –que me perdonen, yo los quiero mu- sean inatacables. En cambio, podemos aceptar que se cho, como todos ven-, no pasarán a la historia; forman toque a algún funcionario, porque a lo mejor así se un partido político. De nuestro movimiento no surgi- nos podrán abrir los horizontes y sugerírsenos ideas, rá nada más que el pueblo y Perón. Yo quiero tener el pero las obras de Perón y Perón no pueden ser tocadas honor de compartir esa gloria dentro del pueblo. por quienes siguen vendiendo la Patria al diablo. No- En eso, el general Perón debe tener la esperanza – sotros no vamos a permitir que cuatro argentinos nos porque no podemos decir, desgraciadamente, que le amarguen el alma queriendo manchar lo que es inma- podamos dar ya la satisfacción de haberlo logrado to- culado; la figura ya gloriosa del general Perón. Yo le talmente- de que todos los peronistas de buena volun- voy a pedir permiso al Director de estos cursos para tad vamos a proceder así y a formar en nuestro cora- dictar una clase especial sobre este tema, porque de- zón de peronistas auténticos la férrea voluntad de apar- bemos dar la seguridad al general Perón de que vamos tar de nuestro lado a todo aquel que haga «trenzas», a desterrar a los políticos de círculos, y si no podemos que se sienta más importante de lo que es, para cum- hacerlo, tenemos que ir poco a poco silenciándolos y plir todos con el ya histórico lema del general Perón: olvidándolos, que es una manera de enterrarlos, ¡de «Uno para todos y todos para uno». primera, pero enterrarlos! Vuelvo nuevamente al tema. A los otros, a los que Pero puede tener la plena seguridad el General, que no se encontraban del lado de la oligarquía –como nosotros los humildes, los pequeños, no aspiramos a Sarmiento- lo entusiasmaron con el progreso técnico. otro honor que no sea el de colaborar con él; no que- Así fue poco a poco cayendo el país en manos de capi- remos más cargo ni podemos ambicionar más distin- talismo internacional, con la complicidad de la oligar- ción sino que algún día digan de nosotros que fuimos quía gobernante y de los que, con motivo del progreso colaboradores anónimos –más grandes todavía-, pero técnico, entregaron todo sin control. leales, constantes y disciplinados hasta el renuncia- Ya pueden ustedes ver claramente cómo el capita- miento. lismo conquistó al país y entender por qué cualquiera Por eso yo, tal vez especulando un poco, no ambi- que quisiese gobernar libremente a la Nación debía ciono ni quiero tener ningún título dentro de nuestro romper el poder capitalista. Eso es lo que hizo Perón movimiento, porque no pasarán a la historia los que en sus tres forma: capitalismo interno, supercapitalis- tengan cargos, ya que Perón es único; pasarán a la his- mo y oligarquía que los servía en el gobierno del país. página 52 • historia del peronismo
  53. Son tres sistemas muy poderosos, con los que tuvo posiciones, porque es egoísta, frío y calculador, y de que luchar el general Perón y que todos conocemos. tan calculador el diablo perdió. En este momento lo Poco a poco los capitalistas extranjeros vieron que era estamos viendo claro en el mundo. Perón ha dicho mayor negocio hacer algunas cosas aquí que hacerlas muchas veces: por querer salvarlo todo, van a perder en Europa o en Estados Unidos, y los ricos de aquí hasta la cabeza. Pero no quieren saber nada. aprendieron también ellos a ganar más dinero explo- Ante el peligro comunista, y antes que el pueblo lo tando a los obreros. Así se fue creando poco a poco el aceptase como solución desesperada, Perón tomó en problema social, político y económico del capitalis- sus manos la tarea inmensa de hacer en la Argentina mo argentino. una cosa nueva, porque Perón es de los hombres a Tenemos, entonces: un supracapitalismo que sa- quienes les gusta andar por los caminos nuevos, a di- caba la riqueza argentina hacia el extranjero, un capi- ferencia de otros a quienes les gusta siempre caminar talismo interno que explotaba a los trabajadores di- sobre las cosas hechas. El grupo grande se conforma rectamente y una oligarquía que respetaba y ayudaba con un éxito, mientras que el grupo pequeño no se la acción de los capitalistas en nombre de la libertad. conforma sino con la gloria. Pero una era la libertad de los ricos patrones y otra la Perón respira y aspira el aire del siglo que ha de libertad de los obreros: la de los patrones, la de enri- cantar sus glorias y vive casi en la eternidad. De esos quecerse, y la de los obreros, la de morirse de hambre. hombres es el general Perón. El empezó a hablar de ¡Creo que hay una pequeña diferencia! substituir la lucha por la cooperación y los obreros lo La oligarquía en el gobierno servía los intereses de siguen. Son más generosos y pueden comprender más los ricos y nunca la del pueblo. Cuando alguien en el porque no tienen el alma cerrada por la avaricia, mien- gobierno hacía una cosa rara, no muy capitalista, con- tras los capitalistas lo niegan y lo acusan de demago- tra ése se lanzaba un instrumento poderoso creado go. Perón, entonces, crea en e país el gran instrumen- por los supracapitalistas, que lo llamaron –y siguen to que da la solución: la justicia social. La justicia so- llamando- «el cuarto poder», y que todos conocemos. cial empieza a destruir al capitalismo. El capitalismo El capitalismo aseguró bien sus planes, pero no con- sólo tiene por finalidad aumentar el capital: dinero, tó, tal vez, conque el hombre no podía ser explotado dinero y más dinero. La justicia social exige que ese siempre. Un buen día se agruparon los obreros en sin- dinero sea distribuido, como decía el entonces Coro- dicatos, y aunque fueron perseguidos, no fueron des- nel, equitativamente; que gane el capital, pero que el truídos. El hambre y el dolor de sus hijos los unió capital sea útil al hombre, al obrero y a la familia. para siempre. Poco a poco la reacción fue creciendo y El capitalismo tiene su propio fin en el dinero. El empezó a hablarse en el mundo de la doctrina comu- justicialismo de Perón tiene su fin en el hombre. Ahí nista. El capitalismo, sin embargo, se encerró en sus está la gran diferencia. En la Argentina justicialista página 53 • historia del peronismo
  54. podrá haber capital, pero no capitalismo. Pero no les tememos. «Ladran, Sancho –decía Don Podrá haber fábricas e industrias, pero no explota- Quijote-, señal que cabalgamos». Ellos van a tener un ción de los trabajadores. Es decir, nosotros no esta- despertar muy violento. Nosotros, felizmente, gracias mos contra el capital constructivo, nacional, siempre a Perón, ya hemos despertado, y estamos de pie junto que éste también sea humanizado. El justicialismo es al pueblo. Cuando pase esta hora de incertidumbre, el tan distinto del capitalismo, que tal vez yo no lo sepa mundo entero verá que Perón tenía razón; haremos explicar en términos técnicos; tal vez lo haría mejor, que se salve del comunismo, salvándolo a la vez de en ese sentido, el doctor Gómez Morales. Pero ésa es capitalismo. Ya hoy los obreros del mundo ven en el una verdad tan grande, que los que ahora atacan a general Perón una luz, y nosotros, los argentinos y los Perón no son los anticapitalistas sino los mismos ca- humildes, ya hemos abrazado al General para hoy, para pitalistas. mañana y para siempre. página 54 • historia del peronismo
  55. Sexta clase Dictada el 10 de mayo de 1951 Tomaré algunas consideraciones hechas en mi cla- se a ninguna otra revolución que la humanidad haya se anterior sobre el capitalismo, para seguir estudian- realizado. La revolución del 4 de Junio no tiene de do las causas del peronismo. peronista nada más que la proclama, porque para no- En esa oportunidad dije que el peronismo nació en sotros, lo quiero dejar bien aclarado, la verdadera re- la historia el día en que los obreros, los primeros obre- volución es el 17 de Octubre. ros, vale decir, el pueblo, se encontraron con Perón, Cuando el general Perón quiso hacerse cargo del después del 4 de Junio y antes del 17 de Octubre; y Departamento Nacional del Trabajo, le hizo llegar ese vieron en él la esperanza que habían perdido después pedido al señor Presidente de la República. En ese de un siglo de oligarquía. momento muchos se rieron de aquella aspiración que Ese encuentro se realiza por primera vez, el 27 de consideraron una ocurrencia peregrina; pero como era noviembre de 1943, cuando Perón decide crear la Se- la primera vez que el coronel Perón pedía algo, por cretaría de Trabajo y Previsión, y deseo dejar bien cla- eso, lo nombraron. No tanto porque era la primera vez, ro esto por varias razones. Primero porque yo debo sino porque pedía algo que ellos creían que era un enseñar la historia del peronismo; la verdadera histo- puesto mediocre, sin importancia y que era cosa de ria, y además porque esto nos demuestra que el gene- locos pedir el Departamento Nacional del Trabajo. ral Perón siguió, desde el primer momento de la revo- Ellos opinaban así porque no pensaban realizar una lución del 4 de Junio, un camino distinto del que si- revolución integral, sino un cambio de hombres; no guieron los demás hombres de la revolución. Para él pensaban como el general Perón. la revolución no consistía en cambiar un gobierno por El entonces coronel Perón siguió siendo ministro otro, sino en cambiar la vida de la Nación. de Guerra por inspiración de sus compañeros, mejor En mi clase anterior dije que el peronismo no ha- dicho por imposición de los mismos, tal como lo rela- bía nacido el 4 de Junio y que aquella fecha era el ta el mismo general en sus memorias que transcriben telón que se levantaba sobre el escenario donde se iba también la distinta forma de actuar de Perón en la re- a desarrollar uno de los acontecimientos más destaca- volución del 4 de Junio con respecto a la forma como bles en la historia del mundo; y lo dije muy bien, por- actuaban los demás. Esto nos permite deducir que para que ustedes conocen las razones que tengo para decir Perón las causas de la revolución no eran las mismas que el 17 de Octubre es una revolución tal que en el que para los demás. Tan distintas eran las causas que mundo no ha habido otra igual. No puede comparar- por dos veces consecutivas Perón tuvo que jugárselo página 55 • historia del peronismo
  56. todo y exigir la destitución del Presidente de la Repú- social. Era necesario dignificar al pueblo argentino y blica. Yo no puedo menos que decir esta verdad que consolidar además la soberanía nacional, que era de- nadie podrá discutir y es que para salvar la revolu- clamada, pero que no se practicaba ni se realizaba de ción y el movimiento, el coronel Perón tuvo que exi- la manera como la soñaban todos los argentinos de gir, junto con un grupo de compañeros, el reemplazo bien. Eso era lo que más preocupaba al general Perón. del Presidente de la República. Pero el General Perón veía mucho más lejos. Com- Porque Perón había realizado la revolución por prendió que la guerra terminaba; que posteriormente causas que no son las que perseguían otros compañe- a la guerra contra los totalitarismos fascistas, comen- ros suyos. Los demás creían que las causas de la revo- zaría en el mundo una nueva lucha entre el capitalis- lución eran el fraude y la inmoralidad en la adminis- mo y el comunismo. Eso advirtió entonces: que el ca- tración pública, y los círculos políticos que no se ocu- pitalismo era un simple sistema de explotación del paban del país, sino de seguir en el gobierno a cual- hombre, que estaba destinado a ser vencido en el quier precio y a cualquier costa. Perón veía más allá. mundo precisamente por eso, y además, por ser im- Si todo hubiese consistido solamente en eso, la revo- perialismo. Y advirtió también que el único sistema lución hubiese cumplido con el pueblo en muy poco que podía vencer al capitalismo en ese momento era tiempo. Con una simple reforma política se arreglaría el comunismo, también sistema de explotación del todo; pero era mirar el problema muy superficialmen- hombre, también imperialismo. Es decir, el capitalis- te. Si bien era un problema fundamental el fraude con mo y el comunismo representaban dos peligros para que se había engañado al pueblo por tanto tiempo; si la humanidad. bien era un problema serio para los gobiernos anterio- Perón había comprobado también que en nuestra res la inmoralidad administrativa, el problema más patria ambos imperialismos tenían ya sus puntas de serio –y aún el más agraviante para el pueblo- era la lanza. El imperialismo capitalista estaba representa- explotación del hombre por el hombre y, por otra par- do aquí por nuestra oligarquía, las organizaciones eco- te, la entrega constante de la Patria a la potencia ex- nómicas, los monopolios internacionales, la prensa, tranjera que pagara más. Pero, para desgracia de los los representantes de los imperialismos capitalistas y argentinos, no sólo se vendía la Patria; se rendía plei- los partidos oligárquicos. El comunismo estaba repre- tesía a las potencias con el solo fin de tener amigos sentado por el Partido Comunista, agentes infiltrados importantes en el extranjero. Eso era más fundamen- en la dirección de todos los demás partidos y algunos tal. dirigentes sindicales, mercenarios unos y engañados El objeto principal era pues establecer la justicia otros. También se plegaban al imperialismo comunis- social, que debía realizarse a pasos agigantados en ta muchos obreros a quienes la desesperación echaba nuestro país, que estaba atrasadísimo en legislación en sus brazos. página 56 • historia del peronismo
  57. Y Perón llegó a la siguiente conclusión. Si la revo- bleciendo al mismo tiempo que la reforma social no lución quiere salvar realmente al pueblo argentino, podía realizarse según la forma comunista. no deberá realizar simplemente la reforma política; Piensen ustedes que si para hacer la reforma eco- deberá también llevar a cabo la reforma social que nómica Perón tenía que mutilar el imperialismo capi- anule la acción del comunismo y la reforma económi- talista, haciendo la reforma social quitaría al comu- ca que rompa el dominio capitalista. Esto era de vital nismo, y a su correspondiente imperialismo algo que importancia para la Patria. Pueden ustedes ver clara- ellos consideraban presa muy codiciada: las masas mente que, si quisiéramos distinguir las causas del obreras. Para anular al capitalismo, concibió Perón la peronismo de las causas de la revolución de junio, independencia económica, y la realizó, porque lo gran- deberíamos decir: las causas de la revolución de junio de de Perón es que no es un teórico, sino un maestro fueron simplemente políticas; las causas del peronis- realizador. Para anular la acción comunista concibió mo fueron también políticas, pero fundamentalmente la justicia social y también la realizó. Eso es lo grande económicas, sociales y patrióticas. de Perón. Ha salvado al país de dos fuerzas poderosí- Ya hemos visto cómo actuó el capitalismo en su simas que oprimían a las naciones y explotaban al carácter de causa del peronismo; ahora veremos cómo hombre. Eso es lo que más le agradecerán las genera- actuó el comunismo. Es decir, hemos tratado la causa ciones venideras y nosotros, tal vez por tener el privi- «capitalismo» sintéticamente en la clase anterior, exi- legio de estar viviendo en la época de Perón, si es cier- gidos por el escaso tiempo, pero estoy segura de que to que lo comprendemos, si es cierto que lo seguimos, todos ustedes conocen bien el punto y saben bien cuá- que lo queremos y lo apoyamos, no lo apreciamos en les son las armas poderosísimas, económicas, políti- todo su valor, porque lo tenemos demasiado cerca y cas o periodística, que utilizó el capitalismo para des- Perón es demasiado grande. Perón, con el tiempo y la truir el justicialismo, al que consideró casi más peli- distancia, se agrandará más aún, si es posible, y las groso que al comunismo, porque sabe que el justicia- generaciones venideras no terminarán de bendecirlo lismo es el único sistema que llevará la felicidad a los por haber hecho una obra tan gigantesca, no sólo en pueblos. De allí que para los capitalistas el justicialis- bien de la clase trabajadora, sino también de todos los mo sea enemigo poderoso, pues si se difundiera en el argentinos; y a nosotros nos queda la responsabilidad mundo significaría su derrota definitiva. histórica de consolidar la justicia social o de avalarla, El comunismo en el mundo. La historia del co- como así también la independencia económica y la munismo nos permitirá comprender mejor la historia soberanía nacional. del peronismo. El peronismo y el comunismo se en- Muchas veces ha dicho el general Perón que el ca- contraron por primera vez el día que Perón decidió pitalismo es la causa del comunismo. Eso no todo el que debía realizarse en el país la reforma social, esta- mundo lo comprende bien; sobre todo los capitalis- página 57 • historia del peronismo
  58. tas, pero eso es indudable. Una prueba de ello es que hacían objeto a su obra, El Capital, que era de difícil las primeras reacciones obreras de carácter comunis- comprensión y que se la hacían los propios trabajado- ta aparecieron en Inglaterra, cuna del capitalismo. res, decía: «No hay en la ciencia caminos anchos y sólo Decir que el comunismo nació con Marx, no es una pueden alcanzar las cumbres luminosas los que no cai- verdad absoluta. Marx solamente interpretó con una gan por la fatiga en los caminos estrechos». Esto está en doctrina la rebeldía de los obreros explotados. Antes una carta escrita por Marx a su editor de El Capital. que él ya existía en el mundo el sentimiento de rebel- El gran éxito de Marx reside no tanto en haber es- día comunista y mucho antes que Marx publicara El crito El Capital y el célebre Manifiesto, sino en haber Manifiesto y El Capital, ya existían en Inglaterra so- visto que frente al capitalismo, fuerza internacional, ciedades secretas de trabajadores que ya habían reali- sólo podía oponérsele la unión de todos los obreros zado las primeras revueltas obreras contra la explota- del mundo. Marx, que vivió muchos años en Inglate- ción capitalista, mucho antes que viviera Marx. rra, en una extrema pobreza, vió que muchos de los En 1817, una sublevación de los obreros algodo- obreros ingleses unidos desistían de oponerse a los neros, en Manchester, había sido sofocada por escua- capitalistas ingleses, exigiéndoles mejores salarios y drones de caballería. En 1824, los obreros ingleses rea- jornadas de 10 horas, ya que éstos iban a buscar obre- lizaron en todas las ciudades una campaña de agita- ros a Polonia y a Alemania. Esto le hizo comprender ción; y asómbrense ustedes, para conseguir que se que el movimiento obrero debía ser internacional y, acordase el derecho de votar a todos los hombres ma- en 1966, fundó en Londres «La Internacional»; y Marx yores de edad, pensando ingenuamente que así logra- personalmente le infundió el sello de sus ideas. En rían imponerse en la Cámara de los Comunes, y que 1866 se realizó el Primer Congreso Internacional Co- se redujese la jornada de trabajo de 14 a 10 horas. munista con sesenta delegados. Marx murió en 1883, Largo sería analizar toda la historia del movimien- en Londres, a los 65 años; y en el mismo día Engels to obrero mundial antes de Marx y del comunismo, escribió: «La mejor cabeza del siglo XIX ha dejado de pero esto es para aclarar que antes de Marx ya los obre- pensar». Desde entonces millones de hombres y de ros habían levantado su grito en contra del capitalis- mujeres han visto en Marx una bandera, e invocando mo. su nombre los obreros han luchado durante un siglo El comunismo fue una forma de la rebeldía proleta- contra el capitalismo. ¡Claro, porque estaban deses- ria, y por eso tuvo éxito. Los obreros del mundo no perados!. entendían las obras de Marx, pero seguían el grito de Yo les voy a decir por qué pasaba todo eso, porque Marx: «Proletarios del mundo, uníos», porque se da- frente a Marx no ha habido términos medios. Sola- ban cuenta de que sólo unidos se salvarían de la opre- mente nosotros, que no somos capitalistas ni comu- sión capitalista. El mismo Marx, ante la crítica de que nistas, que no tenemos por qué odiarlo, porque no página 58 • historia del peronismo
  59. estamos en el sector de sus enemigos, no tenemos por trataba, más bien como un gesto de rebeldía que como qué quererlo ni hacerlo semidiós, porque no estamos una solución. Y aquí quiero hacer presente un recuer- con él ni él es nuestra bandera. Podemos analizar su do de Italia. Recuerdo que en ese país le decía Togliat- obra y su figura con serena frialdad, y tal vez, por pri- ti al Padre Benítez: «Nosotros no tenemos todavía un mera vez, después de su muerte, con una gran impar- plan definitivo para seguir; nuestro gran objetivo es cialidad. destruir dos siglos de capitalismo; luego vendrá quien En el movimiento comunista del mundo debemos construya». La doctrina de Marx es, por otra parte, distinguir tres cosas: primero, la figura de Marx y su contraria a los sentimientos del pueblo, sentimientos doctrina; segundo, el movimiento obrero; tercero, el profundamente humanos. Niega el sentimiento reli- imperialismo comunista. Sobre estos tres puntos de- gioso y la existencia de Dios. Podrá el clericalismo ser seo dar mi opinión porque así podré ubicar mejor el impopular, pero nada es más popular que el sentimien- movimiento peronista en la historia. to religioso y la idea de Dios. El marxismo es, además, La figura de Marx y su doctrina. Para nosotros Marx materialista y esto también lo hace impopular. El mar- es un propulsor, ya he dicho que vemos en él a un jefe xismo es extraordinariamente materialista. Además es de ruta que equivocó el camino, pero jefe al fin. En él impopular porque suprime el derecho de propiedad hay dos aspectos fundamentales: primero, el organi- tan profundamente humano. Pero por sobre todo es zador o conductor del movimiento obrero internacio- interesante destacar que Marx, como conductor de las nal; y, segundo, el creador de una doctrina. Como con- primeras organizaciones obreras, interpretó el sentir ductor del movimiento obrero internacional, los pue- de las masas, y por este hecho lo debemos considerar blos del mundo le deben que les haya hecho entender como un precursor en el mundo. Pero su doctrina, en que los trabajadores deben unirse. Recuerden ustedes cambio, es totalmente contraria al sentimiento popu- que eso mismo repite y repetirá siempre el general lar. Solamente por desesperación o desconocimiento Perón a sus trabajadores. Unidos, dice Perón, los tra- de la doctrina marxista pudo el comunismo difundir- bajadores son invencibles. se tanto en e mundo; se difundió más por lo que iba a Si Marx hubiese hecho solamente eso y si se hu- destruir que por lo que prometía construir. Ustedes biese dedicado a esa teoría, uniendo a todo los traba- pueden comprobar a cada momento que los comunis- jadores del mundo en procura de soluciones justas a tas no son hombres constructivos; son personas que sus problemas, su gloria sería indiscutible. Pero lo dis- todo lo niegan; son extraordinariamente demagógicos, cutible de él es y seguirá siendo siempre su doctrina; porque no tienen responsabilidad y porque jamás pien- estaba destinada al pueblo y muy pocos hombres del san en cumplir con sus promesas; prometen y prome- pueblo la abrazaron conscientemente, muchos tal vez ten sólo para destruir. «Luego vendrán quienes cons- inconscientemente, sin saber con exactitud de qué se truyen». página 59 • historia del peronismo
  60. El movimiento obrero siguió en el mundo su mar- pero no han cumplido con la doctrina de Marx. Quie- cha ascendente. Marx infundió su conciencia de uni- re decir que aquí sufre la primera derrota la doctrina dad, pero dividió a los obreros con su doctrina. Surgió de Marx, que pronto se convierte en un imperialismo el socialismo, como doctrina comunizante atenuada. más, y el imperialismo es un camino equivocado, por- Yo pienso que aun sin el comunismo y sin el capitalis- que crea resistencias en todos los pueblos. mo el movimiento sindical habría seguido su curso En mi clase anterior ya hemos visto cómo el capi- en el mundo; tal vez más lentamente, pero no con talismo estuvo representado en la República Argenti- menos fuerza. na por la oligarquía y las fuerzas internacionales del El movimiento obrero se realizó en todas partes capital extranjero y del imperialismo. Frente a sus fuer- como una necesidad, no para luchar por el comunis- zas poderosas, se levantó aquí, como en todas partes, mo o por el socialismo, sino para luchar por una me- la reacción de los explotados, las masas sufrientes y jor situación del pueblo frente a la explotación capita- sudorosas, como alguna vez dijera el coronel Perón. lista. Yo me precio siempre de haber sentido y sufrido Por eso los comunistas y los socialistas eran pocos con el pueblo aquella opresión y de haber visto desde en los sindicatos. Claro que eran los más activos, y a adentro la reacción popular. Yo puedo hablar de esto ésos los conocemos bien. Los demás eran obreros que con plena autoridad, para decir que aquella reacción querían defenderse para vivir. permanente, silenciosa y apreciable del pueblo con- El primer gobierno comunista del mundo aparece tra la oligarquía, no era comunista ni deseaba serlo. en Rusia en 1918. Es interesante señalar que no lo Los auténticos dirigentes sindicales no deseaban tam- realizan los trabajadores, sindicalmente organizados, poco el comunismo, y tal vez por esa razón, por no sino una masa explotada y hambrienta. Sus dirigen- querer ser comunistas, muchos se hicieron socialistas tes no son obreros; asómbrense, son intelectuales a porque alguna puerta de escape tenía que tener esta quienes no les preocupa tanto el trabajador industrial, gente que luchaba por un poco, nada más que un poco sino el campesino. No es un movimiento dirigido esen- más de pan. Los dirigentes nuestros se han pasado cialmente contra el capitalismo, sino contra los terra- muchos años luchando por migajas y soñando con una tenientes. Aquí produce la primera derrota de la doc- dignidad que jamás creyeron que iba a llegar a las cla- trina de Marx, porque la misma no puede ser integral- ses trabajadoras argentinas, hasta el advenimiento del mente realizada. No se suprime totalmente la propie- General Perón. dad, porque en Rusia, por ejemplo, veinte obreros Entre los dirigentes comunistas, hubo pocos diri- pueden tener su fábrica, mientras que la doctrina no gentes verdaderamente comunistas. Los dirigentes eran permite la propiedad. Claro que las mayores indus- dirigentes a sueldo. A ellos no les interesaba el pan de trias son del Estado, que explota a los trabajadores, los trabajadores. Por eso no hicieron lo que la masa página 60 • historia del peronismo
  61. quería, se opusieron a Perón, y siguiendo instruccio- como se aliaron en 1945, lo harán cuantas veces sea nes extrañas se aliaron con la oligarquía. Esto no de- necesario para poder llevar adelante sus intereses bas- bemos olvidarlo jamás. No se concibe que para el 24 tardos y mezquinos. Su política y su doctrina no son de febrero de 1946 los comunistas, los que se llama- constructivas, sino destructivas. ban dirigentes del pueblo, lo mismo que los socialis- Las fuerzas trabajadoras han vencido y hoy, gra- tas, los conservadores, los demócratas progresistas y cias a los humildes, a los hombres de bien y a los tra- los radicales, formasen esa tan desgraciada Unión bajadores que vieron en Perón no sólo al realizador y Democrática, bochorno y vergüenza de todos los ar- al reformador social, sino al patriota, al hombre que gentinos. daba seguridad a la Patria, al hombre que iba a luchar No nos puede extrañar que los conservadores, los para que cuando él se retirara la Patria fuese más gran- radicales y los demócratas progresistas se aliaran en de, más feliz y más próspera de lo que la encontró. un maridaje en que estuvieron siempre, a pesar de los Ellos hicieron posible el triunfo de Perón. Por eso los enconos políticos, porque se repartían el gobierno, pero argentinos nos podemos vanagloriar y gozar de nues- lo que nos extraña –y no lo podemos olvidar-, es que tra justicia social, de nuestra independencia econó- esos que se llamaban dirigentes del pueblo, los socia- mica que cada día se está acrecentando gracias al es- listas y los comunistas, se aliaran con la más cruda y fuerzo patriótico y a la vista extraordinaria el General rancia oligarquía nacional e internacional, se aliaron Perón y, también, en la parte nacional, hoy los argen- con el más crudo capitalismo contra los trabajadores tinos nos sentimos orgullosos de nuestra soberanía y argentino. No podremos olvidar jamás que se aliaran como ya dije el 1º de Mayo: «Cuando nuestra bandera para vender la Patria, para entregar el patrimonio na- se pasea por los caminos de la humanidad, los hom- cional. bres del mundo se acuerdan de la esperanza como de Esto es más comprensible porque no podemos ol- una novia perdida que se ha vestido de blanco y ce- vidar que tanto los socialistas como los comunistas, leste para enseñarles el camino de la felicidad». son internacionales y no les puede interesar lo que Por eso es que nosotros, los peronistas, nunca debe- para los argentinos y, sobre todo, para los peronistas, mos olvidarnos del pueblo; siempre debemos tener es tan sagrado: la Patria. Tampoco podemos pensar nuestro corazón más cerca de los humildes; más cerca como ellos, que a pesar de ser unos traidores podían de los compañeros; más cerca de los pobres, de los más haber disimulado su traición no aliándose con las fuer- desposeídos, porque así habremos cumplido mejor con zas del capital; es que cuando los juegos políticos les la doctrina del General Perón; y para que no se olviden interesan, demuestran que bajo la piel de cordero tie- que los pobres, los humildes, las fuerzas del trabajo, y nen alma de lobo. Eso es lo que demostraron los so- nosotros mismos, nos hemos prometido ser misioneros cialistas y los comunistas en nuestra Patria, que así de Perón; y serlo será expandir su doctrina no sólo den- página 61 • historia del peronismo
  62. tro de nuestras fronteras sino que debemos ofrecérsela munismo. Si sus dirigentes no hubiesen sido extran- al mundo como una esperanza de las reivindicaciones jeros, en su mayoría mercenarios de un imperialismo, que tanto ambicionan las fuerzas del trabajo. tal vez hubiesen progresado más. Es posible que Pe- Además, nosotros, los argentinos, no lo olvidare- rón no hubiese presentado al pueblo la solución justi- mos jamás a Perón, porque él nos ha dado este amane- cialista, los trabajadores, por desesperación, hubiesen cer que está viviendo nuestra generación, que será el abandonado el socialismo, que ningún bien les había mediodía que vivirán las futuras generaciones gracias hecho hasta entonces, y se hubiesen transformado en a su obra patriótica que está realizando en esta hora comunistas. Los socialistas eran dirigentes abúlicos y tan incierta de la humanidad, en que el mundo se de- abogados de empresas poderosas, y el pueblo deses- bate en guerras, en odios y rencores; nosotros, en cam- perado se hubiese entregado al comunismo, que tam- bio, silenciosamente, teniendo al frente a un hombre poco los llevaría a la felicidad, sino a la destrucción, de los quilates del General Perón, estamos constru- no sólo de los valores materiales del país, sino tam- yendo una Argentina feliz y próspera; y lo estamos bién de las fuerzas morales y espirituales. haciendo gracias a la obra de un hombre tan grande Pero en aquel momento aparece Perón. Las masas como lo es el General Perón y también gracias al pue- obreras lo siguen, porque anuncia la supresión de la blo que lo ha comprendido y lo ha apoyado contra explotación capitalista por la justicia social; porque al todos los mercaderes y contra todos los traidores. hablar de justicia social no lesiona sentimientos natu- Que los comunistas más activos siempre fueron rales del alma humana, como el comunismo; porque algunos intelectuales bien pagos en nuestro país, bien habla sinceramente y porque más que prometer cum- lo sabemos. Fueron sobre todo universitarios. Esos no ple. No nos olvidemos que las fuerzas trabajadoras de han cambiado y siguen su prédica marxista, ahora dis- mundo se han pasado siglos enteros escuchando en frazada de pacifismo. todas las campañas preelectorales promesas que al día Ya sabemos cuál es la paz comunista: expansión siguiente de las elecciones se llevaba el viento. El Ge- de su imperialismo, a cualquier precio. La paz pero- neral Perón jamás prometió nada; lo dio todo. Es por nista es hacer lo que el pueblo quiere. Y no hablemos eso que en la campaña presidencial de 1945, el Gene- de la paz capitalista, que todos conocemos; consiste ral Perón llevaba sus puños llenos de verdades, de rea- en explotar a los hombres e imponerse a pesar de los lizaciones. El General Perón expresó al pueblo argen- pueblos en todas las naciones. tino lo que había realizado para hacer la felicidad y El panorama comunista de 1943 no era grave, pero para llevar un poco más de luz a todo los hogares tra- tenía ya las condiciones necesarias para serlo en cual- bajadores de la Patria. Perón cumple, han dicho los quier momento, ya que un pueblo explotado y des- trabajadores con gran intuición, y eso era lo que el alentado es el mejor ambiente para el triunfo del co- pueblo necesitaba. página 62 • historia del peronismo
  63. Los dirigentes obreros se dividen en dos: los since- para difamarlo, porque el General Perón, por primera ros y los dirigentes a sueldo, que prefieren aliarse con vez, hizo que las potencias extranjeras respetaran a la la oligarquía. A éstos los conocemos nosotros y el pue- Argentina y la trataran de igual a igual. blo. Mejor dicho, los conocemos nosotros, porque el El General Perón le quitó al comunismo las masas, pueblo los mata con el olvido y ya no los recuerda por el mayor bienestar y la justicia, propiciando la crea- más. ción de un sindicalismo justicialista, y sobre esto quie- El General Perón ha vencido al capitalismo y al ro decir dos palabras. comunismo. Ha vencido al capitalismo suprimiendo El sindicalismo apoya al justicialismo y a Perón, la oligarquía, combatiendo las fuerzas económicas, los pero eso no significa que el sindicalismo se enrole en Bemberg, los truts. A «La Prensa» que era un cáncer una acción política. Simplemente sigue así una doc- del capitalismo que teníamos nosotros, no la supri- trina de justicia social, y su creador, Perón, ya está por mió Perón, sino los canillitas y las fuerzas del trabajo. encima de toda política, como lo dije en mi última ¿Pero podrían los canillitas, que son los obreros más clase, porque los sindicatos argentinos, al formar el humildes del país, haber enfrentado con éxito a ese sindicalismo justicialista, es decir, al encuadrarse den- pulpo poderoso, mediante una huelga contra una tro de la doctrina justicialista, están representando empresa que contaba con tanto apoyo, especialmente auténticamente a sus afiliados, porque lo que antes se de fuerzas extranjeras, si no existiera el justicialismo discutía a balazos, hoy ya no se discute; se defienden y hubiera un gobierno que los dejara discutir libre- las conquistas, que es muy distinto. El sindicalismo mente y de igual a igual con los patrones? ¡Antes... justicialista, que está ensamblado dentro de la doctri- hubieran ametrallado a los pobres canillitas, ahogan- na justicialista, y los sindicatos argentinos, al apoyar do sus esperanzas! al General Perón, lo apoyan políticamente, no se en- Perón también ha vencido al capitalismo interno. rolan en un partido político, no apoyan a un dirigente Por la economía social, poniendo el capital al servicio surgido de un partido político, porque otro Perón, como de la economía, y no como antes la economía al servi- he dicho en mis clases anteriores, no vendrá a la Ar- cio del capital, que sólo daba a los obreros el derecho gentina y por más que salgan imitadores a su paso, los a morirse de hambre. La ley del embudo, como se suele imitadores siempre son desastrosos. Perón hay uno decir. Lo ancho para ellos y lo angosto para el pueblo. solo y las fuerzas del trabajo, al apoyar a Perón, apo- Perón suprimió la acción imperialista. Ahora tene- yan al líder de los trabajadores argentinos, y no a nin- mos independencia económica. Bien sabe él todos los gún partido político. Perón es la Patria, Perón es traba- agravios que debió recibir por haber cometido el «cri- jo y Perón es bienestar. men» de defender la Patria, si a eso le llamamos cri- Es así como genialmente ha dicho el General Pe- men. Algunos argentinos se alían con los extranjeros rón; el justicialismo no puede vivir sin el sindicalis- página 63 • historia del peronismo
  64. mo, pero no le arrienda la ganancia al sindicalismo en su corazón todo el amor y toda la comprensión por sin el justicialismo. Y tiene razón el General. Los que los trabajadores. más sufrirán en nuestro país el día que los argentinos El General Perón ha puesto la tolerancia ante la tengamos la desgracia de no tenerlo más a Perón – intolerancia. Así es como yo he querido juzgar al Ge- porque realmente va a ser una desgracia no tenerlo a neral Perón, tal vez como soy la más fervorosa pero- Perón aunque él diga, con su extraordinaria bondad, nista, he querido encontrarle algún defecto, y el único que nos seguirá dirigiendo desde su casa- no serán los que le encontré ha sido su maravilloso y gran cora- grandes, sino los pequeños, las fuerzas del trabajo, zón. Yo quisiera que a todos los hombres del mundo y porque tras las serpentinas y los fuegos artificiales que a todos nosotros nos encontraran ese mismo defecto. harán los políticos que le sucedan, vendrán los desen- Perón, para mí que lo he analizado profundamente, es gaños y también las desilusiones. Para comprender a perfecto. los trabajadores, hay que amar profundamente a los Por eso, como yo creía que la perfección no la po- humildes, y es como si Dios, en su infinita bondad, ha díamos alcanzar dentro de lo terrenal, les digo que no querido darle a los argentinos a un hombre que lleva hay ni habrá jamás un hombre como Perón. página 64 • historia del peronismo
  65. indice 3 Primera clase Dictada el 15 de marzo de 1951 13 Segunda clase Dictada el 29 de marzo de 1951 21 Tercera clase Dictada el 5 de abril de 1951 30 Cuarta clase Dictada el 12 de abril de 1951 41 Quinta clase Dictada el 19 de abril de 1951 55 Sexta clase Dictada el 10 de mayo de 1951 página 65 • historia del peronismo

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