Your SlideShare is downloading. ×
0
Salmo 054. Oración ante la traición de un amigo
Salmo 054. Oración ante la traición de un amigo
Salmo 054. Oración ante la traición de un amigo
Salmo 054. Oración ante la traición de un amigo
Salmo 054. Oración ante la traición de un amigo
Salmo 054. Oración ante la traición de un amigo
Salmo 054. Oración ante la traición de un amigo
Salmo 054. Oración ante la traición de un amigo
Salmo 054. Oración ante la traición de un amigo
Salmo 054. Oración ante la traición de un amigo
Salmo 054. Oración ante la traición de un amigo
Salmo 054. Oración ante la traición de un amigo
Salmo 054. Oración ante la traición de un amigo
Salmo 054. Oración ante la traición de un amigo
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Thanks for flagging this SlideShare!

Oops! An error has occurred.

×
Saving this for later? Get the SlideShare app to save on your phone or tablet. Read anywhere, anytime – even offline.
Text the download link to your phone
Standard text messaging rates apply

Salmo 054. Oración ante la traición de un amigo

1,306

Published on

Antonio García 2007 . Versión adaptada

Antonio García 2007 . Versión adaptada

Published in: Spiritual
0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total Views
1,306
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
0
Actions
Shares
0
Downloads
2
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

Report content
Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
No notes for slide

Transcript

  • 1.  
  • 2. + En esta lamentación, un hombre calumniado y perseguido manifiesta su dolor, más que por el odio de sus adversarios, por la traición de un amigo (vs. 13-15). + Los vs. 7-9 contienen una exclamación bellamente poética, en la que el salmista expresa su deseo de encontrar un refugio en la soledad, para verse libre de los males que lo afligen. + En la parte final del Salmo, predominan los sentimientos de confianza en Dios (vs. 17-19, 23).
  • 3. ▬ Nadie como Cristo ha experimentado la violencia y discordia en la ciudad., la traición del amigo y confidente, el engaño de las lenguas untuosas, nadie como él ha sufrido la angustia interior, el temor, terror, espanto, cuando le asaltaban sus enemigos. ▬ Y nadie como él ha rechazado la huida y ha puesto toda su confianza en el Padre. De los labios de Cristo pasa este salmo a la Iglesia, con el oráculo final de promesa, y la Iglesia lo recita en momentos de persecución.
  • 4. Dios mío, escucha mi oración, no te cierres a mi súplica; hazme caso y respóndeme, me agitan mis ansiedades.
  • 5. Me turba la voz del enemigo, los gritos del malvado: descargan sobre mí calamidades y me atacan con furia.
  • 6. Se me retuercen dentro las entrañas, me sobrecoge un pavor mortal, me asalta el temor y el terror, me cubre el espanto, y pienso: "¡Quién me diera alas de paloma para volar y posarme!
  • 7. Emigraría lejos, habitaría en el desierto, me pondría en seguida a salvo de la tormenta, del huracán que devora, Señor; del torrente de sus lenguas".
  • 8. Violencia y discordia veo en la ciudad: día y noche hacen la ronda sobre sus murallas; en su recinto, crimen e injusticia; dentro de ella, calamidades; no se apartan de su plaza la crueldad y el engaño.
  • 9. Si mi enemigo me injuriase, lo aguantaría; si mi adversario se alzase contra mí, me escondería de él; pero eres tú, mi compañero, mi amigo y confidente, a quien me unía una dulce intimidad: Juntos íbamos entre el bullicio por la casa de Dios.
  • 10. Dios escucha mi voz: su paz rescata mi alma de la guerra que me hacen, porque son muchos contra mí. Pero yo invoco a Dios, y el Señor me salva: por la tarde, en la mañana, al mediodía, me quejo gimiendo.
  • 11. Levantan la mano contra su aliado, violando los pactos; su boca es más blanda que la manteca, pero desean la guerra; sus palabras son más suaves que el aceite, pero son puñales. Dios me escucha, los humilla el que reina desde siempre, porque no quieren enmendarse ni temen a Dios.
  • 12. Los traidores y sanguinarios no cumplirán ni la mitad de sus años. Pero yo confío en ti. Encomienda a Dios tus afanes, que El te sustentará; no permitirá jamás que el justo caiga. Tú, Dios mío, los harás bajar a ellos a la fosa profunda.
  • 13. ► Es mi ciudad, Señor, y son mis días en ella los que asi transcurren. Violencia en la ciudad. Huelgas y manifestaciones y gritos de ataque y sirenas de la policía. Calles que parecen campos de batalla, y edificios que parecen fortalezas sitiadas. Casas que se queman, tiendas robadas, y sangre sobre las losas del pavimento. ► Esa es mi ciudad, florida en sus jardines y orgullosa en sus monumentos. Ciudad a la que amo a lo largo de tantos años en que he vivido en ella, viéndola crecer, e identificándome con el aire y el temple de sus estaciones, sus fiestas, su calor y sus lluvias, sus ruidos y sus olores. Siento la tentación de escaparme y buscar refugio para librarme del odio y la violencia que entristecen y amenazan mi existencia. «¡Quién me diera alas de paloma para volar y posarme! ► Pero no, no me marcharé. Redimiré los sufrimientos de la ciudad que amo cargándolos en cruz sobre mis espaldas. Que hombres de buena voluntad anden de la mano por sus calles para que vuelva la paz a la ciudad afligida. «Encomienda a Dios tus afanes, que él te sustentará; no permitirá jamás que el justo caiga». «Veo en la ciudad violencia y discordia;
  • 14. D ios nuestro, el ejemplo de tu Hijo Jesucristo nos mueve a poner en ti nuestros afanes; compadécete de nuestros sufrimientos y mira con clemencia a la ciudad de los hombres.

×