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Salud comunitaria libro Salud comunitaria libro Document Transcript

  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 1 Salud Comunitaria: La construcción de un campo interdisciplinar. Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud/ Susana Muñoz... [et.al.]; coordinado por Beatriz Escudero; edición literaria a cargo de Leticia Gauna; con prólogo de Washington Uranga. - 1a ed. - Comodoro Rivadavia: Editorial Universitaria de la Patagonia, 2013. E-Book. ISBN 978-987-1937-07-3 1. Salud Pública. I. Muñoz, Susana II. Escudero, Beatriz, coord. III. Gauna, Leticia, ed. lit. IV. Uranga, Washington, prólogo. CDD 614 Fecha de catalogación: 19/03/13 Edición: Marzo 2013 Comodoro Rivadavia (CP 9000) - Chubut - Argentina Editorial Universitaria Patagónica Colección Extensión Coordinadora de obra: Beatriz Escudero Diseño de tapa: Ignacio Marraco Diseño de interior: Verónica Turra Editor literario: Leticia Gauna Primera Edición, marzo 2013 Comodoro Rivadavia – Chubut – Argentina Secretaría de Extensión Universitaria Gestión de Proyectos Comunicacionales E-mail: secextension@unpata.edu.ar Tel: (0297) 4558031 Programa “Comunidades en Red” Aula Abierta/Colección Extensión Serie. Sociedad/Política *Osvaldo Bayer. De revoluciones y luchas. La encrucijada de la nación en el Bicentenario *Brígida Baeza – Gabriel Carrizo. Las Ciencias Sociales frente al Bicentenario: bordes e intersticios de la nación imaginada. *Juan Manuel Diez Tetamanti VVAA. Cartografía Social. Investigación e intervención desde las Ciencias Sociales, métodos y experiencias de aplicación Serie. Sociedad/Literatura *Luciana Mellado. La Patagonia y su literatura: unidad y diversidad multiforme Serie. Sociedad/Salud *VVAA. Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar. Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Las publicaciones se encuentran disponibles en formato digital sitio: http. www.unp.edu.ar
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 2 Serie Sociedad/Salud AUTORIDADES UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PATAGONIA SAN JUAN BOSCO Rector Lic. Adolfo Genini Vicerrectora Dra. Alicia Borasso Secretaría General Prof. Nidia Silvia León Secretaría Académica Mg. Susana Perales Secretaría de Ciencia y Técnica Dra. Adriana Mónica Nillni Secretaría de Extensión Universitaria Cdor. Alberto César Ayape Secretaría de Bienestar Universitario Lic. Alejandra Vidal Secretaría de Planeamiento, Infraestructura y Servicios Ing. Carlos De Leonardis Secretaría Administrativa Cdor. Norberto La Roca
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 3 Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar. Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud. Índice Prólogo Washington Uranga....................................................................................................................... 4 Presentación Mario Rovere................................................................................................................................. 7 Maria Andrea Dakessian y Gladys Skoumal ................................................................................ 10 De profesión Técnico Superior en Gestión en Salud Comunitaria: Una experiencia de formación Claudia Coicaud........................................................................................................................... 13 Salud Integral y Fortalecimiento comunitario en la formación del Técnico Superior en Gestión de la Salud Comunitaria Susana Muñoz............................................................................................................................. 25 Comunicación/Salud. Una experiencia pedagógica en salud comunitaria Beatriz Escudero.......................................................................................................................... 43 La importancia del registro y la experiencia documentada Verónica Turra............................................................................................................................. 59 Discapacidad y Salud Comunitaria. Lecturas y dilemas en discusión Elizabeth Guglielmino.................................................................................................................. 68 Ensayo: Desarrollo con ética y libertad. Una subjetividad posible Mario Morón............................................................................................................................... 81 Sobre las/os autoras/es ............................................................................................................. 93
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 4 Serie Sociedad/Salud Prólogo Washington Uranga1 La lectura del título de este trabajo es una apertura a múltiples invitaciones que son, al mismo tiempo, provocaciones al pensamiento. En primer lugar a pensar la salud desde una perspectiva comunitaria. Es una necesidad más que una propuesta. Debería ser –aunque estamos lejos de esa posibilidad – el eje en torno al cual organizar la política pública de salud. La salud es una realidad colectiva atravesada por múltiples factores que requiere, como también se señala en este texto, un abordaje inter y transdisciplinar. En 1986 la llamada Carta de Ottawa resultante de 1ª Conferencia Mundial sobre Promoción de la Salud celebrada en aquella ciudad canadiense, definió la Promoción de la Salud como “el proceso de capacitar a las personas para que aumenten el control sobre los determinantes de la salud, para que la mejoren”. El concepto central en aquel planteamiento era el de control, o mejor, el autocontrol, entendido como ofrecer las capacidades a las 1 Periodista, docente e investigador de la comunicación. Reparte su trabajo profesional entre el periodismo, la actividad académica en grado y posgrado, la investigación de la comunicación y la asesoría en temas de comunicación a gobiernos, entidades públicas y organizaciones sociales. Su campo de especialización son los temas de comunicación, ciudadanía y participación y la planificación de procesos comunicacionales. Es Presidente del Instituto Latinoamericano de Comunicación para el Desarrollo (ILCD) desde noviembre del 2011.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 5 personas y colectivos para desarrollar conocimientos y habilidades que les permitan tomar decisiones autónomas y saludables. De esto se trata cuando hablamos de salud comunitaria. De la promoción e incentivación de conocimientos, capacidades y habilidades presentes y actuantes en los individuos, pero también en sus contextos sociales y culturales, para potenciar el desarrollo del sujeto que vive en comunidad. Lo anterior está indisolublemente unido a un concepto de salud que la comprende como un componente esencial de la calidad de vida desde una perspectiva integral de derechos. La salud es un derecho y por lo tanto la responsabilidad de la vida saludable no puede ser solo individual ni estar sujeta a ninguna condición. Tiene que ser garantizada por la sociedad-comunidad como parte del compromiso ético con la persona sujeto de derechos. Nada de esto podría hacerse sin entender también a la salud desde una clave cultural que, por lo tanto, lo es también comunicacional. Quizás pueda resultar obvio, pero no sobra volver a señalar que cuando hablamos aquí de comunicación ésta no puede ser reducida a una cuestión de medios de comunicación, ni sus fines pueden ser únicamente la manipulación y la persuasión, porque forma parte esencial de los procesos de construcción del entramado cultural que definen la identidad de una comunidad y las formas de vida de los sujetos que la componen. Estamos hablando del proceso de producción social de sentidos en el marco de un contexto social y cultural. Desde allí la promoción de conductas saludables no podría ser el resultado de campañas o de acosos publicitarios, sino la consecuencia lógica de la apropiación de otro sentido respecto a la calidad de vida y a la salud por parte de la ciudadanía. Pero este convencimiento – que es también el de muchos trabajadores de la salud y la comunicación- está todavía lejos de ser mayoritario en la práctica del campo de la salud y la comunicación. Por eso la importancia de este texto que es una invitación a la no disociación, a entender a la salud y a lo comunitario como dos aspectos de un mismo componente: la calidad de vida. Surge aquí la segunda invitación a la construcción inter y transdiciplinar. Como bien se remarca de distintas maneras en los textos que introducen el aporte de las diferentes disciplinas es una necesidad desde el punto de vista de la ciencia y una exigencia vista desde la responsabilidad de todos en relación al ser humano situado en su contexto de vida. Las disciplinas no consiguen separar o disociar aquello que la persona experimenta de manera
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 6 Serie Sociedad/Salud integral en su cuerpo y en su vida. Desde una mirada integral de derechos no pueden existir abordajes disciplinarios autónomos para resolver situaciones que son complejas. La articulación de las perspectivas y los saberes para el abordaje de los temas de salud no es apenas una postura, sino que se ha transformado en una responsabilidad ética. La última invitación que el texto nos propone es a formar Técnicos en Salud Comunitaria que recorran el camino anterior, que lo plasmen en sus prácticas y, que por esta vía, se conviertan en actores protagónicos de la calidad de vida de sus conciudadanos, pero también en activos promotores de una perspectiva de la salud que, desde lo comunitario, sea capaz de incidir en las políticas públicas en la materia. Construir incidencia en las políticas públicas es parte de la responsabilidad ciudadana y un desafío que ninguno de los que participamos –desde cualquier lugar- en el sistema educativo debiéramos rehuir. Estas son las invitaciones, estos los desafíos que este trabajo colectivo nos propone. La propuesta es a recorrerlo con sentido crítico –para dialogar con los textos y generar nuevas aproximaciones, desatar otros pensamientos y saberes- y con capacidad de apropiación para enriquecer las propias prácticas con los muchos aportes aquí sistematizados. Gracias entonces a las autoras, a los autores, a todos y todas quienes han sido protagonistas de las experiencias que ahora nos sirven de fuente para alimentar las prácticas de salud comunitaria en la Argentina y, probablemente, en muchos de nuestros países de América Latina. Washington Uranga Buenos Aires, noviembre 2012
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 7 Presentación Mario Rovere2 Desde hace más de cincuenta años la Argentina ha desarrollado programas que han tenido como protagonista central a los agentes sanitarios. Los agentes sanitarios constituyen un personal sin cuya presencia no pueden explicarse mejoras en indicadores de salud y de calidad de vida en muchas partes del país que han estado abandonadas de los beneficios del desarrollo económico y en ocasiones de la propia llegada de otras acciones de la esfera pública. Los agentes sanitarios son trabajadores del sistema de salud que al mismo tiempo forman parte de sus propias comunidades, han recibido una formación inicial que según las provincias ha alcanzado picos de 400 horas, pero si se adiciona las actividades de supervisión capacitante en terreno y los cursos pre-ronda en muchos casos han superado el tiempo de capacitación de otras categorías profesionales con mas reconocimiento en el sector salud. 2 Médico Pediatra y Salubrista, ha desarrollado tareas de gestión en los diversos niveles de la organización del sistema de salud de su país, municipal, provincial y nacional, ha sido consultor regional en desarrollo de recursos humanos de la OPS/OMS y docente de posgrado en salud pública por más de 25 años. Actualmente desarrolla la función de decano organizador del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM).
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 8 Serie Sociedad/Salud Los agentes sanitarios se constituyen con frecuencia en el único personal que trabaja con criterio preventivo promocional especialmente en un país como la Argentina en donde la mayoría de las otras profesiones se concentra en actividades asistenciales y recuperativas. Organizado inicialmente bajo la lógica de un programa (salud rural) se ha generado en este ámbito un tratamiento laboral basado en la idea de contar con un personal transitorio haciendo que los contratos precarios e incluso otras modalidades laborales como brindar cajas PAN o subsidios como el plan jefa y jefes de hogar hayan reemplazado formas genuinas y estables de contratación. Sin embargo algunas provincias han incorporado a su planta permanente a los agentes sanitarios conformando una situación en la que se verifica personal que ha laborado por más de 30 años con el aporte de experiencia que ello conlleva. Las inquietudes de contar con una carrera profesional ha hecho que algunos agentes sanitarios se hayan formado posteriormente en otras carreras de salud (la más frecuente ha sido la de auxiliar de enfermería) sin embargo excepto por las ventajas contractuales o salariales los agentes sanitarios no han encontrado en ninguna carrera de la salud un camino de perfeccionamiento y capitalización de su experiencia laboral. Por ese motivo cuando en los últimos años algunas provincias han comenzado a plantear una carrera de trabajadores comunitarios siguiendo el camino que ya han comenzado a recorrer otros países en su formación de técnicos no podemos menos que alegrarnos y entusiasmarnos a la par de sentir que se realiza un acto de justicia, de reparación y de enorme repercusión para la salud de nuestros pueblos. A lo largo de 50 años en los rincones más alejados y olvidados de nuestro país los agentes sanitarios han golpeado puertas, vacunado, pesado, medido y tabulado la antropometría de cientos de miles de niños y niñas, detectado precozmente enfermedades preocupantes, realizado tratamientos supervisados de patologías peligrosas, orientado a embarazadas, promovido el desarrollo de huertas, ayudando a tratar el agua, a enterrar o quemar la basura, a construir letrinas, a educar una y otra vez, a derivar y acompañar a quienes necesitan atención. Sus registros han sido guía y orientación para otros programas sanitarios y han constituido la mano extendida de los servicios de salud llegando hasta donde antes nadie
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 9 había llegado. Allí donde una familia pudo llegar a radicarse, allí un agente sanitario podrá llegar. Sin embargo la tarea no es sencilla; desarrollar una carrera extensa y mantener al mismo tiempo el sentido práctico y programático resulta complejo ya que con frecuencia los contenidos, la bibliografía, el diseño de las experiencias de aprendizaje pueden derivar hacia tendencias academicistas que es necesario vigilar. No se trata de inhibir el desarrollo de procesos de formación de valores, de lecturas teóricas de respaldo o de poner límite a la curiosidad, intereses y capacidad de indagación de los alumnos, al contrario se trata de hacer que esos desarrollos sean direccionados a dar respuesta a las necesidades de la población. Las primeras promociones en donde se entremezclen personas jóvenes con personas experimentadas serán en consecuencia clave para que en el proceso de formación y profesionalización del trabajo comunitario en salud capitalice y sostenga los logros de los programas de APS y al mismo tiempo sirvan de plataforma para el alcance de nuevos logros en campos como la salud mental, la interculturalidad, la protección del ambiente, la articulación con otros sectores en alianzas estratégicas y la fuerte promoción de formas cogestionadas con la población en formas viables y efectivas de participación social. Acompañamos con entusiasmo la producción de este documento, entendiéndolo, como un elemento más para socializar la experiencia y para armar los escritos de la propia historia. Acompañamos con una gran apuesta este esfuerzo y esperamos que muy pronto adquiera un carácter masivo que permita profesionalizar este campo en todo el país. Mario Rovere Buenos Aires, noviembre 2012
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 10 Serie Sociedad/Salud María Andrea Dakessian y Gladys Skoumal Equipo Técnico Pedagógico Para nosotras es una alegría estar escribiendo en una publicación de estas características, que demuestra un logro en sí mismo y da cuenta de un proceso de trabajo y aprendizaje inédito e intenso. Como equipo técnico-pedagógico comenzamos a trabajar a partir de la convocatoria de la Dra. Elsa Marzoa en el marco de una propuesta más amplia de la entonces Secretaría de Salud de la provincia del Chubut (2004) que se proponía: lograr un nuevo modelo sanitario que garantizara una cobertura efectiva y que respondiese con equidad y eficiencia a las necesidades de la población, impulsando una serie de reformas tendientes a implementar la estrategia de Atención Primaria de la Salud; el fortalecimiento el primer nivel de atención y su articulación con los otros niveles. Como parte de esta política, la Dirección provincial de Prevención y Promoción de la Salud se abocó, ya en el 2005 a la organización del trabajo en terreno de los agentes sanitarios y a la creación de estructuras jerarquizando el trabajo comunitario y poniéndolo en un pie de igualdad con otras áreas. Desde esa perspectiva, iniciamos el trabajo, formando equipo con Elsa Marzoa y Susana Muñoz, con eje en el armado de una propuesta de profesionalización de los "agentes sanitarios" (llamados así en ese momento, hoy denominados "Trabajadores Comunitarios de Salud en Terreno - TCST". Esta nueva denominación marcaba el comienzo de un cambio y de su especificidad dentro del equipo de salud.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 11 Para Elsa Marzoa "El trabajador de salud en terreno favorece la construcción conjunta con la población del conocimiento sobre cómo se reproduce el proceso salud-enfermedad en los grupos sociales, qué le sucede a los individuos de una población, cuándo, dónde y sobre cuáles son los factores de protección con los que cuenta la comunidad así como los factores de riesgo a los que está expuesta. A partir del intercambio de conocimientos entre la comunidad y el sistema de salud se busca generar procesos de transformación en ambos sectores que favorezcan el desarrollo de autocuidado y autogestión por parte de los sectores comunitarios. El trabajador comunitario de salud cumple un rol fundamental en el desarrollo de una epidemiología y un sistema de información que puedan dar cuenta de las necesidades de la población y de sus problemas de salud para la correcta toma de decisiones". Desde el comienzo entonces, se marcaba un cambio en cuanto al perfil de estos trabajadores y trabajadoras en relación con la renovación de un sistema sanitario y con la comprensión de las necesidades de la población y su lugar en esta relación. Fueron varias las acciones que se desarrollaron para hacer efectiva la propuesta de profesionalización algunas orientadas al fortalecimiento de las capacidades profesionales de los TCST3 , a partir de propuestas educativas formalizadas de distinto nivel y modalidad, y otras destinadas al fortalecimiento de la estructura del sistema. Particularmente, en la organización del trabajo en terreno, los TCST tuvieron un papel protagónico. Respecto de la formación la propuesta planteó cuatro grandes componentes: un curso de capacitación obligatorio con material educativo, acciones de articulación para la terminalidad educativa, curso de supervisor intermedio y el acceso al nivel superior terciario a través de la cursada de la Tecnicatura en Salud Comunitaria. Es realmente reconfortante participar a través de esta selección de artículos de un proceso formativo continuado y consciente, en el cual la reflexión sobre la práctica, la posición como profesionales del sistema público y la producción colectiva de saberes están presentes en todo momento. Como equipo, hemos participado de un proceso de trabajo y discusión de concepciones sobre la salud, la educación, los sujetos, la asistencia, la comunidad, la ética 3 Técnico en Salud en Terreno
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 12 Serie Sociedad/Salud profesional, la construcción colectiva y la interdisciplinariedad, que intentamos que quedara reflejada en el diseño curricular de la Tecnicatura. Hoy vemos estos conceptos situados en la práctica de la enseñanza a partir de la implementación del diseño en sus diferentes espacios y particularmente potentes reflexiones sobre el propio proceso de enseñanza-aprendizaje que comparten docentes-estudiantes, en una tarea creativa y comprometida. El trabajo con otros, la construcción colectiva de saber, el desarrollo de estrategias desde un nuevo paradigma, el contraste con otras experiencias similares que dan pie a reflexionar sobre la propia experiencia dando lugar a pensar la profesión recuperándola como trayectoria y crecimiento, contemplar las diferencias, son sólo algunos de los conceptos puestos a interactuar en los artículos que continúan. La mirada ampliada y el respeto forman parte de la tarea que estos profesionales desarrollan en un compromiso con la estrategia de Atención Primaria de la Salud y con la actualización de conocimientos, habilidades y prácticas en las distintas temáticas que dan fundamento a la tarea cotidiana. Para finalizar, queremos felicitarlas/os y compartir una frase que pone el eje en el proceso iniciativo de la escritura. Consideramos que este documento es el comienzo de una serie de escritos pero que a su vez se entrelaza con aquellas experiencias locales escritas y no escritas; pero que necesariamente tienen que ser recuperadas y socializadas para avanzar en la historia. Ganesha es panzón, por lo mucho que le gustan los caramelos, y tiene orejas y trompa de elefante. Pero escribe con manos de gente. Él es maestro de iniciaciones, el que ayuda a que la gente empiece sus obras. Sin él, nada de la India tendría comienzo. En el arte de la escritura, y en todo lo demás, el comienzo es lo más importante. Cualquier principio es un grandioso momento de la vida, enseña Ganesha, y las primeras palabras de una carta o de un libro son tan fundadoras como los primeros ladrillos de una casa o de un templo. Escribir sí (de Eduardo Galeano, en Espejos) María Andrea Dakessian y Gladys Skoumal Buenos Aires, noviembre 2012 Equipo técnico-pedagógico Propuesta de Profesionalización de los TCST 2005-2011
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 13 De profesión Técnico Superior en Gestión de la Salud Comunitaria: Una experiencia de formación Claudia Coicaud4 Reseña El presente artículo tiene como propósito dejar planteados algunos tópicos para iniciar el análisis de la profesión de Técnicos en Salud Comunitaria a partir de la implementación de la carrera Tecnicatura Superior en Salud Comunitaria iniciada en el año 2009 en la Ciudad de Comodoro Rivadavia y cuyos destinatarios5 son mayoritariamente trabajadores del sistema público de salud en la Región Suroeste de la Provincia del Chubut; ejerciendo sus funciones en el Hospital Regional del Comodoro Rivadavia, de Sarmiento, de Rio Mayo y Alto Río Senguer; y vinculados al primer nivel de atención de la salud. 4 Licenciada en Ciencias de la Educación (UNPSJB), Maestranda en Psicología Educacional (UBA). Profesora Responsable Práctica Profesional III de la Tecnicatura en Gestión en Salud Comunitaria y Profesora Adjunta (Regular) de Práctica Profesional II Ciencias de la Educación FHCS – UNPSJB. 5 En las formulaciones de origen los destinatarios eran personal del sistema de salud vinculados a la Atención Primaria de la Salud; una vez abierta la inscripción se hizo extensivo a todo aquel/lla que quisiera matricularse a la carrera. De este modo el grupo que constituye la primera cohorte son un total de 21 estudiantes de los cuales 15 son trabajadores del Sistema de Salud de la Provincia (ejercen el rol de trabajadores comunitarios, en el servicio general de hospitales, y enfermería en el primer nivel de salud); 1 es maestra hospitalaria y 5 son jóvenes que han egresado de la Educación Polimodal entre el 2005/2008.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 14 Serie Sociedad/Salud De profesión Técnico Superior en Gestión de la Salud Comunitaria: Una experiencia de formación Claudia Coicaud ccoicaud@yahoo.com.ar Antecedentes del Programa de Técnico en Salud Comunitaria La política de formación de recursos humanos en Atención Primaria de la Salud ha sufrido discontinuidades, mientras que los contextos de profundización de las desigualdades sociales pos ‘90 ponen al descubierto una situación de salud precaria para amplias mayorías, reinaugura la discusión sobre la salud de las poblaciones no sólo a nivel internacional sino también en lo local. En este sentido, una de las metas que se propone el Sistema de Salud de Chubut es lograr la cobertura, con acciones programadas en terreno a partir de la estrategia de Atención Primaria y con un abordaje de la información sustentado en la epidemiología comunitaria, de la población que se encuentra en situación de vulnerabilidad social en la Provincia y por ello surge la necesidad de una reorganización del trabajo en terreno, incluyendo la adecuación de las normas y la capacitación de trabajadores y supervisores que se desempeñarán en terreno. En este marco se formula la Tecnicatura. Algunos de los antecedentes de la propuesta de formación Tecnicatura Superior en Gestión en Salud Comunitaria que resultan de interés son: -Que los y las Trabajadoras Comunitarias de Salud en Terreno participen en forma activa en la promoción de prácticas saludables que favorezcan la búsqueda participada y colectiva de la equidad en las condiciones de vida y de salud de las personas, a partir de tecnologías sanitarias que posibiliten el desarrollo de nuevas capacidades construidas en las diferentes poblaciones. Asimismo esta modalidad posibilita el intercambio de conocimientos entre la comunidad y el sistema de salud que podría generar procesos de transformación y favorecer el desarrollo del autocuidado y la autogestión por parte de los sectores comunitarios (Documento: Propuesta Curricular de la Tecnicatura Superior en Salud Comunitaria. Ministerio de Salud – Ministerio de Educación. Provincia del Chubut, 2008). -En el momento de la creación del presente Programa de Formación, el Ministerio de Salud de la Provincia a través de su Departamento Provincial de Capacitación se propone como objetivo: completar, desarrollar y/o perfeccionar la formación de profesionales desarrollando
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 15 capacidades específicas para el trabajo en la asistencia, prevención de la enfermedad y promoción de la salud de la población desde la estrategia de la Atención Primaria de la Salud (Documento: Programa de Formación Básica en Salud Pública – Provincia de Chubut – Secretaría de Salud, para el Bienio 2008-2009). Estas definiciones conllevan supuestos respecto de las relaciones entre la teoría y la práctica; respecto de la formación, actualización y/o capacitación en servicio; acerca del conocimiento, de la participación social; pero también de un modelo de gestión institucional en el campo de la salud pública y que configuran la profesión de un trabajador/a comunitario en salud; siendo éstos algunos de los tópicos que se abordarán en el presente artículo. Asimismo desde las formulaciones curriculares resulta que la formación de Técnico Superior propone un espacio de práctica profesional estructurado durante los tres años de la formación6 ; constituyendo la complejidad de la práctica un medio privilegiado para la formación, a partir de la realización de actividades de preparación, reflexión y evaluación en una propuesta de seminario–taller, lugar en el que se construyen herramientas metodológicas y desarrollos conceptuales que apuntan a sostener las intervenciones de los futuros técnicos en los diferentes grupos de trabajo u organizaciones en las que actúan. En este sentido, la Práctica Profesional se estructura a lo largo de los tres años de la formación y en un recorrido anual a partir del análisis del rol profesional, la definición de la unidad de análisis, el diagnóstico de los problemas de salud, el diseño de un plan de acción y el desarrollo del mismo. Se trata de una práctica de Salud, intencional, consciente, que sólo puede hacerse inteligible en relación con los esquemas de pensamiento que dan sentido a sus propósitos, que presupone siempre un esquema teórico que al mismo tiempo es constitutivo de esa práctica y el medio para comprender otras. Que a su vez, supone competencias profesionales con capacidad para caracterizar la propia práctica y la de otros. Asimismo, una práctica de Salud es también una práctica social, ya que se trata de una forma de pensar que se aprende con otros profesionales y se comparte en un contexto socio-histórico, político e institucional que la configura. 6 Durante el 2009-2011 he formado parte del equipo docente de las Prácticas Profesionales de la formación junto con una profesional del campo de Trabajo Social, Lic. Natalia Orellano y la participación de la Coordinación Académica de la Carrera Dra. Susana Muñoz.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 16 Serie Sociedad/Salud En tanto objeto de conocimiento y transformación, el espacio de práctica se torna en problematizador y desafía a los estudiantes a intentar alternativas contextualizadas en un espacio concreto, se trata de formar a los futuros profesionales para “abandonar la evidencia, la obviedad y el sentido común” (Beillerot, Jacky; 1996:24).Rescatando el valor intrínseco de la Salud para situar a los profesionales técnicos como decidores que justifican las acciones de salud en situaciones problemáticas de acuerdo a valores éticos y saludables, es en este sentido que el espacio de formación se ocupa de deliberar sobre las acciones convenientes para llegar a fines éticos, más que una técnica que se ocupa de dar normas sobre cómo actuar. Entonces, se entiende que la calificación de los profesionales que trabajan en Atención Primaria de la Salud constituye una línea prioritaria para el avance del derecho a la salud de nuestra sociedad. Acerca de rupturas y continuidades que la formación inaugura La implementación de las reformas económicas neoliberales durante la década de los ´90 conllevó situaciones de crisis y un deterioro ostensible en el mercado de trabajo con un incremento en los niveles de pobreza y desigualdad en el ingreso que no parecen estar próximas a revertirse7 . El modelo neoliberal de gestión estatal también significó un cambio en la manera de administrar el bienestar social con un costo muy alto para los sectores más pobres; nuestro país se vio signado por una polarización y fragmentación social que, con el paso del tiempo se transformó en una sociedad excluyente de acuerdo con la categorización de Svampa (2005), basada en una cristalización de las desigualdades económicas, sociales y culturales. En los tiempos de neoliberalismos, el Estado, que rediseña la política social en función de la reestructuración de la economía, la sociedad y las relaciones de poder entre los actores, abandonando el carácter universal de las mismas, es sustituido por políticas y programas de carácter focalizado y técnico que asisten principalmente a las familias, tales como el control del niño sano, el programa de procreación responsable, el control de la embarazada, entre otros, cambiando así las relaciones entre el Estado y la Sociedad Civil. 7 Como lo señalan los trabajos de Elizabeth Jelin (2007) en Las familias latinoamericanas en el marco de las transformaciones globales.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 17 Y como lo (de) muestran nuestras experiencias de prácticas8 , éstas políticas también conviven con programas comunitarios generados desde otras instituciones, por ejemplo las religiosas, o las asociaciones vecinales, y son los intercambios e interacciones entre estas prácticas asistenciales y hegemónicas las que delimitan un lugar social para los destinatarios. En este sentido, importa señalar que la participación social constituye un proceso básico de la vida cotidiana de los sujetos, en la resolución de sus problemas, por lo tanto tiene diferentes trayectorias. De modo tal que los sujetos y grupos tienen y utilizan representaciones, prácticas y experiencias de participación social que son aprendidas y usadas en sus trayectorias cotidianas, referidas a los diferentes campos donde desarrollan su cotidianeidad (Menéndez, E. 2006). También en condiciones de pobreza y desempleo muchas veces es la propia organización familiar y la constitución de redes sociales las que desarrollan las estrategias que proporcionan el cuidado y los recursos para la reproducción de sus familias, y esto siempre como parte de procesos sociales, económicos y culturales más amplios sujetos también a las políticas públicas, como lo demuestran recientes investigaciones provenientes del campo antropológico en nuestro país (Grassi, Hintze y Neufeuld, 1994, Achilli, 2010; Santillán 2009, 2010 y Sinisi, 2003). Se trata entonces, durante la formación, de poner de relieve los contenidos eminentemente sociales, políticos y cotidianos de las prácticas de salud que los diferentes actores sociales y colectivos realizan respecto del Cuidado de su Salud, para no limitar las mismas sólo a las instituciones específicas (médico, hospitales, centros de salud), así como tampoco a formas predeterminadas. Como nos recuerda Eduardo Menéndez (2006, 2009) las prácticas de salud son naturalizadas, quedando bajo sentidos pretendidamente universalistas, consensuados y por fuera de las relaciones de poder y disputa. Se trata de postulados que siguen una línea discursiva más amplia que remite a procesos históricos y políticos propios de la sociedad 8 Durante el desarrollo de la Práctica Profesional II del Programa de la Tecnicatura los estudiantes seleccionaron alguno de estos programas para ser analizado a partir de la política pero también desde la participación ciudadana. Entendiendo que es en la cotidianeidad de estas familias donde se produce un campo de relaciones e intercambios con otros actores que son significativos para el cuidado de la salud; siendo de interés conocer la convivencia entre las tradiciones de origen - formas sociales y culturales acerca del cuidado de la salud - y las apropiaciones a partir de las relaciones que establecen en este entorno con las instituciones, los sujetos y los grupos que configuran el territorio (Coicaud, C. y Orellano, N. 2010).
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 18 Serie Sociedad/Salud moderna y occidental, que responden al Modelo Médico Hegemónico, descalificando muchas veces otras formas de cuidar la salud más anónimas, populares, pertenecientes a los sectores subalternos. El Programa de formación específica de esta Tecnicatura remite a la vinculación con el territorio, lo que permite establecer las relaciones socio-culturales de los sujetos destinatarios de una práctica de salud y en paralelo se constituye el nexo entre el Equipo de Salud y la Comunidad para realizar investigaciones comunitarias y proyectos en servicios de salud. En este sentido, se considera que las prácticas en contextos reales tienen una “fuerza modelizadora de la acción” (Davini, M.C. 2002:16), por ello, es necesario avanzar en la construcción de los soportes teóricos y conceptuales para abordar el aprendizaje situado en contextos de desempeño profesional y laboral. Aún más, conlleva una ruptura epistemológica ya que perdura, como nos lo recuerda Harzeim, Casado y Bonal Pitz (2009) la idea de que el trabajo con la comunidad es competencia de los trabajadores sociales; agregando que la ausencia de formación en la materia en las facultades de medicina justifica esta actitud que colisiona con la racionalidad clínico epidemiológica de la atención de salud. Este Programa de formación constituye una política de promoción de una carrera que irrumpa en el modelo centrado en la enfermedad. Es necesario que se discutan las relaciones dentro del equipo de salud; Menéndez (2005) advierte en especial la relación médico/enfermeros, y nosotros agregamos técnicos en salud comunitaria/médico, para inaugurar mecanismos de regulación de la profesión. Un programa de formación con una lógica de trabajo interdisciplinario, donde la resolución integral de los procesos de salud/enfermedad se concibe con participación social; un proceso de construcción colectiva que trasciende el aquí y ahora; y que debe ser acompañado con la política del Estado en materia de salud pública; y más allá, de la ampliación de los servicios de atención en el primer nivel. Nos preocupan las experiencias y significados que los sujetos/grupos construyen en torno al cuidado de su salud y que tienen lugar en procesos de reproducción social en la vida cotidiana. Procuramos recuperar los modos de vida así como la historicidad y los significados que adquieren las condiciones de existencia de esos sujetos a partir del concepto de
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 19 apropiación y hegemonía (Rockwell, E. 1987); entendiendo la noción de apropiación “como múltiple, relacional, transformativa y arraigada en luchas sociales”, que deviene en un logro colectivo, y ocurre cuando los recursos son incorporados y puestos en uso en situaciones sociales concretas, dando cuenta del rol activo de los sujetos involucrados en la selección, reelaboración y producción colectiva de los recursos culturales (Rockwell, E. 1996, 2000). Para ello, es necesario repensar los dispositivos del servicio de salud, por ejemplo: la constitución de equipos de salud de la familia (médico, generalista, auxiliar de enfermería y trabajador de salud comunitaria) que supone una organización de base horizontal para un trabajo en equipo. Pero también es necesario repensar las maneras que cada equipo y profesional representa a los destinatarios de su intervención, a la población para reconstruir las relaciones entre profesionales, instituciones de salud y población. Tareas a realizar como futuros profesionales de la Salud ya que “los profesionales de la salud participan de la construcción de los saberes y disciplinas de su campo, influyen en políticas y también participan de la estructuración del mercado de la enfermedad y son los principales traductores de los principios de cada política para los modelos de atención más operativos” (Wagner de Souza Campos G. 2006: 115). Este Programa piensa la salud pública articulada con las problemáticas sociales, culturales y económicas que atraviesan las prácticas de atención–salud–enfermedad en contextos que irrumpe en un modelo centrado en la enfermedad y por ello la necesidad de discutir las relaciones dentro del Equipo de Salud. Basta sólo con recordar que la estructura actual de la mayoría de los servicios, devienen de un pensamiento fundado en la fragmentación del trabajo, la normatización ajustada de cada uno de los procesos y la toma de decisiones para un nivel gerencial. También, impulsa una redefinición de la formación en el campo de las ciencias de la salud, y específicamente en salud pública. En tanto que el proceso de salud/enfermedad/atención constituyen hechos estructurales de toda sociedad, que expresan no sólo hechos epidemiológicos y clínicos, sino también condiciones sociales, económicas y culturales que toda sociedad procesa a través de sus formas de enfermar, curar y morir (Menéndez, E. 2005). “Formarse es encontrar formas para contar con ciertas tareas para ejercer un oficio, una profesión, un trabajo” como lo expresa Ferry (1991:124). Experiencia que permite encontrar formas, para abandonar unas y tomar otras; no sólo contenidos, metodologías y
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 20 Serie Sociedad/Salud conceptos sino también miradas, preguntas, enfoques que prioricen la construcción de significados. Y es la experiencia laboral de los destinatarios de esta propuesta de formación la que exige la revisión permanente de los dispositivos de formación que se proponen, ya que se encuentran inmersos en contextos reales de desempeño profesional y laboral, con formas de regulación del tipo, las normas explícitas e implícitas del puesto de trabajo, las dinámicas institucionales, las prácticas instituidas y las formas de interacción socio profesionales. Lo particular de esta experiencia de formación es que los ´practicantes´ están aprendiendo a ser Técnicos en Salud Comunitaria en los Centros de Salud, lugar conocido para ellos, por lo tanto, el proceso de aprendizaje que allí realizan se desarrolla con un bagaje de saberes previos, y a partir de los cuales construyen otros más específicos que les requiera la institución y el desempeño profesional. Este espacio formativo es productor de sentidos en relación con la constitución temprana de la identidad profesional, ya que es, en la cotidianeidad de los sujetos/grupos donde se articulan las dimensiones socio económicas, políticas y culturales, pero también el lugar donde se materializan las mismas y se producen sentidos, siendo los procesos sociales e históricos los que configuran el entramado de las prácticas de salud y de los profesionales de la salud, producto también de disputas políticas e ideológicas. Como lo señala Wagner de Sousa Campos (2006) “no existe el trabajador de salud, médico, enfermero, técnico, en sí; sino que se constituyen por la red de relaciones, de restricciones y de conflictos en la que están inmersos, de modo tal que, son el producto del sistema de relaciones en que están sumergidos, pero son a su vez productores de este mismo sistema” (Wagner de Sousa Campos, 2006:116). Hacia la construcción de una profesión Las prácticas profesionales de los Trabajadores de Salud Comunitaria -como se plantean en el apartado anterior- articulan los recorridos vitales de cada uno de ellos/as como sujetos y las condiciones objetivas y subjetivas de las instituciones como espacios de regulación de las acciones –individuales o colectivas-, guiadas por proyectos políticos, ideológicos y de intervención social; que configura la identidad profesional durante la formación en un trama de significados. La formación de profesionales a nivel técnico para proveer cuidados en Atención Primaria para la Salud es una necesidad que se ha expresado en diferentes documentos de la OMS, OPS y las políticas a nivel Nacional como Provincial; planteado en términos de Rovere y
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 21 Abramzon (2008) la política de formación de Recursos Humanos debe sostenerse en acuerdos de largo plazo acerca de la característica de la configuración del sector de salud con todos los actores involucrados. Será necesario, entonces, definir que el Técnico Superior en Gestión en Salud Comunitaria es un trabajador singular en el ámbito del sistema de salud, considerando su relevancia en el contexto de las prácticas de salud9 , y como consecuencia de ello, la definición de las competencias y del rol profesional dentro de los propios Equipos de Salud. Tratamos una profesión en construcción que permite identificar núcleos problemáticos en la visión de mundo, en la relación teoría/práctica y en la posibilidad de construir posición frente a las transformaciones socio-culturales de un contexto que interpela los mandatos fundacionales del sistema de Salud. En tanto que la construcción de la identidad profesional remite a formas de institucionalización, es decir, de interacción entre sujetos sociales que forman parte de colectivos sociales mayores. Y es en el marco de estas dinámicas generadas por las relaciones que se construye el objeto de intervención profesional. La intervención en contextos complejos, en condiciones de desigualdad y pobreza requiere no sólo de saberes y haceres propios de un campo disciplinar, sino del trabajo interdisciplinario, de la interconsulta, un espacio para el análisis, un trabajo hacia el interior del equipo de salud que posibilite crear nuevos modelos de abordaje ante las problemáticas que se plantean. Importa señalar que el trabajo interdisciplinario no se da naturalmente, sino que se trata de un espacio a construir. Transcurre un tiempo que exige abandonar certezas, para dar lugar a las preguntas, un tiempo de incertidumbres frente al cambio, nuevos escenarios, donde coexisten hasta contradictoriamente, formas de entender los procesos de salud/ enfermedad/atención, donde la relación con los otros, pierde el status universal de paciente, y es sujeto histórico y social que también comparte saberes sobre el cuidado de la Salud. Se trata entonces de aprender a ejercitar el pensamiento crítico, de tratar al conocimiento como algo problemático, dinámico, ideológico para desentrañar la lógica tecnocrática que subyace a las prácticas cotidianas de salud demanda habilidades y destrezas, 9 En el caso de Brasil, el Agente Comunitario en Salud (ACS) asume además un rol de mediador social; y registra como antecedente, desde el 2002, de la incorporación en los marcos legales de la profesión de ACS en el Ministerio de Salud de ese país Harzeim, Casado, Bonal Pitz (2009).
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 22 Serie Sociedad/Salud así como la exigencia de una revalorización social del trabajo10 en pro de la profesionalización del campo de intervención. Finalmente importa la consideración de la función política que hoy le cabe al sistema de salud y a la propia tarea de los agentes de salud. En un contexto excluyente, en tiempos de destrucción de las pertenencias colectivas, la salud pública sigue constituyendo un espacio donde ejercer derechos y peticionar por ellos. 10 Entendiendo que la construcción social del trabajo es producto de un conjunto de relaciones específicas, tanto políticas como históricas, entre grupos muchas veces en conflicto, en particular los códigos y estructuras de poder de una organización institucional.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 23 Bibliografía ACHILLI, Elena (2010). Escuela, familia y desigualdad social. Una antropología en tiempos neoliberales. Laborde editor. Rosario. Argentina. BEILLEROT, Jacky (1996). La formación de formadores. Facultad de Filosofía y Letras – UBA. Ediciones Novedades Educativas. DAVINI, María Cristina (2002). De aprendices a maestros. Educación. Papers Editores. Buenos Aires. FERRY, G. (1991). El trayecto de la formación. Paidós. Buenos Aires. GRASSI, E, HINTZE, S. y NEUFEULD, M.R. (1994). Políticas Sociales – Crisis y Ajuste Estructural. Editorial Espacio. Buenos Aires. HARZHEIM, E., CASADO VICENTE, V. y BONAL PITZ, P. (2009). La formación de profesionales de salud para la APS y Salud Familiar y Comunitaria en América Latina y Europa. Septiembre 2009. Disponible en www.eurosocialsaludeu/files/docs/00649.pdf JELIN, Elizabeth (2007). Las familias latinoamericanas en el marco de las transformaciones globales. pp. 93 -121. En Arriagada Irma (coord.) Familias y políticas públicas en América Latina. CEPAL. Chile. MENENDEZ, Eduardo (2006). Participación social en salud: las representaciones y las prácticas. En Menéndez, E. Spinelli, H. Participación social ¿Para qué? pp. 81/117. Editorial Lugar. Buenos Aires. MENENDEZ, Eduardo (2009). De sujetos, saberes y estructuras. Introducción al enfoque relacional en el estudio de la salud colectiva. Lugar editorial. Buenos Aires. ROCKWELL, E. (1996). Llaves (Claves) para la apropiación: escolarización rural en México. En LEVINSON, B. y HOLLAND, D. The cultural production of educted person. Critical ethnographies of schooling and local practice. State University New York. Traducción: Carlos Alberto Constanzo. ROVERE, Mario; ABRAMZON, Mónica (2008). Recursos humanos en salud. Bases para una agenda impostergable. En: www.itesm.mx/vds/S_Formacion_c/webpage.../ensayo620pdf. SANTILLAN, Laura (2009). La crianza y educación infantil como cuestión social, política y cotidiana: una etnografía en barrios populares del Gran Buenos Aires. Revista Anthropológica/Año XXVII, Nª 27, diciembre/2009, Lisboa. SANTILLAN, Laura (2010). Las configuraciones sociales de la crianza en barrios populares del Gran Buenos Aires. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales. Niñez y Juventud. Crianza y Desarrollo infantil. 8 (2) pp. 921-932 Colombia.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 24 Serie Sociedad/Salud SINISI, Liliana (2003). Diversidad cultural y desigualdad social. Usos, conceptos y experiencias en torno al proceso de investigación. pp. 95-120. En ELICHIRY, Nora (comp) Discusiones actuales en Psicología Educacional. JVE Ediciones. Buenos Aires. SVAMPA, Maristella (2005). La sociedad excluyente. La Argentina bajo el signo del neoliberalismo. Ediciones Taurus. Buenos Aires. WAGNER DE SOUSA CAMPOS, Gastao (2006). Gestión en Salud. En defensa de la vida. Capítulo: Subjetividad y administración del personal: consideraciones sobre el trabajo en los equipos de salud. Pp.101/141. Lugar Editorial. Buenos Aires. Documentos Propuesta Curricular de la Tecnicatura Superior en Salud Comunitaria. Ministerio de Salud – Ministerio de Educación. Provincia del Chubut, 2008. Programa de Formación Básica en Salud Pública – Provincia de Chubut – Secretaría de Salud, para el Bienio 2008-2009.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 25 Salud Integral y Fortalecimiento comunitario en la formación del Técnico Superior en Gestión de la Salud Comunitaria Susana Muñoz11 Reseña En el presente trabajo se realiza una revisión de proyectos enmarcados en la Educación Para la Salud (EPS) y en Investigación-Acción Participativa (IAP) de alumnos/as de la Tecnicatura Superior en Salud Comunitaria. Los mismos se analizaron según algunos ejes en discusión en el campo de la salud comunitaria y la Educación para la salud: asistencialismo/fortalecimiento de la comunidad, integralidad de las propuestas y lectura de los contextos locales en el marco del paradigma ecológico-sistémico, abarcando la inclusión de las perspectivas comunitarias. Se verificó una progresión desde propuestas con componentes asistencialistas y con menor integralidad hacia propuestas dialógicas, holísticas, con incorporación de factores que favorecen los procesos de fortalecimiento personal y comunitario, en el transcurso de dos años de formación en una primera cohorte y de un año en la segunda. Trabajadores ya incorporados al sistema de salud parecen presentar más dificultades para leer los contextos y aplicar esta información. La incorporación de las herramientas y guías para IAP facilitaron la incorporación de componentes dialógicos a los proyectos, la caracterización de las comunidades, el mapeo de actores sociales y el relevamiento de las percepciones y perspectivas de los grupos sociales involucrados. 11 Médica Generalista y docente en las materias de Proceso Salud-Enfermedad-Atención I y II; Investigación Comunitaria en Salud; Problemáticas de los Procesos Salud/Enfermedad-Atención III; Seminario de Género y Sexualidad en la Tecnicatura Superior en Gestión de la Salud Comunitaria.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 26 Serie Sociedad/Salud Salud Integral y Fortalecimiento comunitario en la formación del Técnico Superior en Gestión de la Salud Comunitaria Susana Alicia Muñoz tecnicaturasaludcomunitaria@yahoo.com.ar Introducción Este artículo busca aportar a la sistematización de una experiencia novedosa de formación superior de Técnicos en Gestión de la Salud Comunitaria fundamentalmente proyectos enmarcados en la Educación Para la Salud (EPS) y en Investigación-Acción, a partir de la revisión de producciones de alumnos/as. Intentaremos caracterizar estos trabajos según el eje de asistencialismo/fortalecimiento de la comunidad en diálogo con autores que actualmente discuten sobre este campo en construcción –el de la Salud Comunitaria – con producciones de múltiples disciplinas y variados enfoques que poseen presupuestos epistemológicos convergentes proponiendo una perspectiva integradora del conocimiento del proceso salud-enfermedad-cuidado y de las intervenciones en el marco de las estrategias de Atención Primaria de la Salud (APS) y Promoción de la Salud (PS) en distintos escenarios del ámbito comunitario. La Tecnicatura Superior en Salud Comunitaria constituyó la tercera etapa de la profesionalización de trabajadores en terreno integrantes de los equipos de salud del primer nivel de atención en forma colaborativa entre la entonces Secretaría de Salud y el Ministerio de Educación de la provincia de Chubut en el marco de discusiones sobre la importancia de profundizar las estrategias de Atención Primaria de la Salud (APS) y Promoción de la Salud (PS) por parte de los estados12 . En ese marco se define un diseño curricular del que forman parte los espacios cuyas producciones revisamos para este trabajo, las Problemáticas del Proceso Salud- Enfermedad- Atención que constituyeron el “núcleo duro” (denominado así por el Dr. Mario Rovere13 ) de los 12 Tal como se planteaba en el Documento del Diseño Curricular de la Tecnicatura Superior en Salud Comunitaria presentado en el año 2008 al Ministerio de Educación desde la Secretaría de Salud de Chubut: “aparece la complejidad del sector salud con sus dificultades para superar el papel tradicional de experto que entrega instrucciones y recomendaciones y construir con individuos, grupos sociales y otros actores comunitarios información e intervenciones efectivas. Ese sector salud que necesita aprender del fracaso de las respuestas simplistas y lineales a los problemas ambientales, sociales, vinculares, de vulneración de derechos que provocan daños sobre la salud”. 13 Durante la mesa de validación del perfil del Técnico realizada en la Secretaría de Salud de la provincia, de la que participaron expertos e invitados de diversas áreas en octubre de 2008.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 27 conocimientos y habilidades de los Trabajadores Comunitarios de Salud en Terreno que se debían conservar en la formación del futuro técnico. En menor medida se revisaron trabajos presentados en otros espacios curriculares: Investigación Comunitaria de Salud, Formulación de Proyectos y el Taller Problemáticas Adolescentes y culturas juveniles. Sobre el marco conceptual: Si bien los distintos espacios curriculares aportan marcos conceptuales específicos existen ejes transversales a los espacios señalados; uno de ellos es el enfoque de la Integralidad del Proceso Salud–Enfermedad- Cuidado tanto en la inclusión de determinantes y condicionantes sociales, históricos, económicos, culturales además de los biológicos en la explicación de este proceso en personas y en colectivos como en la necesaria integralidad en su atención desde el ámbito de una Salud Pública que necesitamos se oriente hacia una Salud Colectiva. Desde este campo en construcción, Salud Comunitaria/Salud Colectiva adherimos a la concepción de que la salud no es construida por los estados o los equipos de salud sino por sujetos (personas y colectivos) que en diálogo con los equipos de salud, técnicos, investigadores externos construyen ciudadanía (Granda, 2003). Para este enfoque es el mismo equipo de salud de un área determinada quien establece el contacto con las familias y conoce su realidad para llevar adelante las prácticas y actividades de prevención, promoción y asistencia de la salud. En este punto resulta necesario precisar algunos conceptos en relación a la asistencia y al asistencialismo. La asistencia es un componente importante en la práctica profesional de los equipos de salud; es necesario reflexionar sobre esto ya que, tal como plantea Andrea Oliva (2001) analizando la práctica profesional de los trabajadores sociales, “la asistencia ha sido tomada erróneamente como una acción de ayuda de carácter caritativo”. Implica competencias de empatía, observación, capacidad para escuchar, además de facilitar la accesibilidad y utilización de los recursos a las personas, las familias y los grupos sociales. Entonces, cuando se dice “es sólo asistencia” con algún tono despectivo, probablemente la referencia sea sobre asistencialismo, considerado este como la forma de asistencia que se caracteriza por negar o no indagar las causas que generan las desigualdades sociales buscando sólo “dar respuesta” a la demanda, al emergente. Subyace aquí “una concepción de la sociedad que considera los estados de carencia como disfunciones que hay que corregir y que son atribuibles al individuo y a sus circunstancias” (Ander Egg, citado en Oliva 2001); la asistencia no es considerada un derecho sino que se otorga como dádiva a quien no fue capaz de satisfacer sus necesidades. Esta categoría no es sólo aplicable a las situaciones de atención de
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 28 Serie Sociedad/Salud las enfermedades sino también a las actividades de educación para la salud, promoción y prevención. En este sentido, existe un debate sobre el verdadero impacto de las experiencias de Participación Social en Salud y en Educación para la Salud que se vienen llevando a cabo. Una revisión muy completa de estos debates (Cardaci, 2008) nos proporciona algunas categorías de análisis para la revisión de los proyectos de alumnas/s, tomando en cuenta que en los casos analizados en esta revisión no se trata de estudiantes en formación sino de proyectos en ejecución o ejecutados14 . - Una primera categoría que surge del análisis realizado por la autora es el asistencialismo en participación comunitaria, caracterizado porque entre los grupos destinatarios y los equipos de salud/promotores se configura una posición vertical, paternalista que busca resolver la situación “dándole” a los grupos todo hecho (planificación del proyecto, selección de contenidos y materiales). Desvaloriza el conocimiento de los grupos sociales y no toma en cuenta sus percepciones, prácticas y experiencias reduciendo la problematización sobre las causas sin producir modificaciones importantes. La población recibe pasivamente las decisiones y conocimientos que le vienen dados de afuera. A menudo los fracasos se adjudican a la “resistencia al cambio” de las comunidades. - La segunda categoría, ubicada en el otro extremo es una posición idealista que afirma que en las comunidades ya están dados los conocimientos y habilidades para que ellas definan y organicen su propio proyecto educativo en salud, elaboren sus propios materiales y se auto- eduquen. Genera una confusión en relación al vínculo técnicos/población buscando una horizontalidad; se diluye el rol del educador y hay una sobreestimación de lo metodológico aplicándose técnicas participativas sin la formación que permite leer el proceso que se está dando a nivel de las personas y colectivos. En este extremo “se realiza más animación que educación”. El técnico niega su papel de agente externo, de portador de teoría, evita conducir el proceso. Según la autora, en ambos casos sería deseable que en lugar de negar el poder que posee el técnico/equipo/educador este se explicite, buscando encauzar la desigualdad que existe de hecho, “depurándola paulatinamente de sus componentes autoritarios”. 14 El propósito planteado por la autora es el de caracterizar algunos de los problemas que enfrentan los procesos de participación social en actividades educativas referidas a salud. Se realizó una revisión de capítulos de libros, artículos e informes recientes sobre experiencias de la eficacia de la promoción y educación en salud en algunos países de América latina publicados en la última década, y se entrevistó a informantes clave que podían proporcionar o esclarecer datos significativos sobre este tema.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 29 En relación a la formación en Educación para la Salud (EpS) de los técnicos, planteamos un enfoque que propicia la “producción colectiva del saber-hacer en salud” en diálogo con “pacientes”, vecinos, trabajadores de salud, integrantes de instituciones, pero siempre “sujetos activos y autónomos” (Cabral en Salud y Sociedad, 2005). Este enfoque considera como fundamentos de la EpS15 los conceptos de Paulo Freire en su Pedagogía de la Autonomía (1996). Resulta interesante observar qué sucede en el proceso de formación de los técnicos: ¿qué componentes “asistencialistas” e “idealistas” se observan en los proyectos revisados? Otro trabajo que nos aportó herramientas para esta revisión fue un relevamiento de los grados de Integralidad del proceso salud-enfermedad-atención en cuatro programas llevados a cabo en la ciudad de Buenos Aires entrevistando tanto a integrantes de los equipos como a las usuarias (Tájer y equipo, 2009). La escala utilizada por las investigadoras establece cuatro categorías de análisis para los programas: - Integral: con un abordaje holístico y articulado del proceso salud- enfermedad- atención, favorece la autonomía y toma en cuenta las necesidades de las usuarias. - Semi integral: presenta los principios del integral pero sólo logra realizar las prácticas que los incluya parcialmente. - Transicional: A nivel de las representaciones incluye principios de la integralidad pero las prácticas concretas se acercan más al modelo Asistencialista /Biomédico. - Asistencialista: Tanto sus concepciones como sus prácticas se corresponden con un modelo biomédico y paternalista, basado fundamentalmente en la atención de la enfermedad y el abordaje preventivo se centra en la identificación precoz de factores de riesgo. Nos preguntamos sobre la presencia o no de estos componentes en los proyectos elaborados en el proceso de formación técnica que estamos analizando. 15 Plantea que enseñar no es transferir conocimiento sino crear las posibilidades para su propia producción o construcción conscientes de que somos seres inacabados por tanto susceptibles de ser educados. Enseñar nos exige saber escuchar para poder dialogar, respeto por la autonomía del educando, humildad, curiosidad, investigación, crítica, riesgo, asunción de lo nuevo, rechazo de toda forma de discriminación, comprender que la educación es una forma de intervención en el mundo, en la convicción de que el cambio es posible lo que genera alegría y esperanza.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 30 Serie Sociedad/Salud En el amplio abanico de intervenciones en salud comunitaria, la comunidad va desde ser protagonista de procesos participativos de salud hasta objeto de políticas sanitarias aplicadas unidireccionalmente desde el estado; en el primer caso son muy valorados los estudios y aportes de la Antropología Socio- Cultural16 (Codebó Ramalho, Escobar, Monti en Salud y Sociedad nº 5, 2006) Finalmente, para introducir el concepto de fortalecimiento comunitario como una de las estrategias alternativas al asistencialismo es necesario enmarcar este concepto en el Paradigma Ecológico–Sistémico que conceptualiza a la comunidad o lo social como “relaciones que componen un grupo”, relaciones que se expresan no sólo en su dimensión burocrática y organizacional sino también afectiva acorde a la concepción de Habermas (Guareschi en Sarriera- Saforcada, 2008). Para comprender las problemáticas del proceso salud-enfermedad –cuidado en una comunidad, el equipo de salud y el técnico deberán conocer los distintos niveles de organización sistémica (micro, meso, exo y macrosistema), las relaciones y vínculos que allí se ponen en juego y el conocimiento de los contextos históricos-políticos, culturales- biológicos en los que estos sistemas se expresan. La aplicación de este enfoque se verifica en las producciones de alumnos/as fundamentalmente en la lectura de los contextos y en el mapeo de actores sociales. Desde este marco, y en oposición a las prácticas asistencialistas es que tomamos el concepto de fortalecimiento comunitario que proviene de la Psicología Comunitaria, encontrando afinidad con la vertiente latinoamericana de la misma, impulsada por Maritza Montero (1996), que conceptualiza al poder como un fenómeno social, de carácter relacional. Los grupos sociales, las personas, siempre sabemos algo y ese saber genera poder. Ocurre que no siempre somos conscientes de nuestros recursos, de nuestras posibilidades. A partir del conocimiento y el descubrimiento de los propios recursos se puede generar la transformación de la realidad, en claro contraste con el concepto de asistencialismo expresado antes. Los equipos comunitarios deberían trabajar para facilitar la organización de los grupos sociales, aplicando sus competencias para develar las naturalizaciones17 presentes en las 16 Estos estudios recuperan la perspectiva de los miembros de las comunidades sobre el proceso salud-enfermedad y sobre la definición de sus propias necesidades y recursos aunque identifican la existencia de determinaciones en el nivel macro que actúan sobre estas comunidades limitando su autonomía. 17 Tanto el ejercicio del poder abusivo que sufrimos como el que ejercemos se viven como situaciones “naturales”, no sujetas a análisis crítico. La Naturalización se da cuando existen condiciones que nos llevan a percibir algo como si así fuese su esencia, es decir, aquello que las constituye y las define y que por lo tanto no puede ser cambiado.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 31 comunidades para que estos grupos reconozcan sus propios recursos y capacidades, busquen otros recursos que faltan y desarrollen nuevas capacidades. Este concepto tiene importantes puntos de contacto con los planteados por la escuela norteamericana de psicología comunitaria que denomina a este proceso empowerment (Rappaport, 1984). Define este concepto como un proceso mediante el cual personas, organizaciones y comunidades adquieren o potencian la capacidad de controlar o dominar sus propias vidas, o el manejo de asuntos y temas de su interés, mientras que Montero define al fortalecimiento como el proceso mediante el cual los miembros de una comunidad (personas interesadas y grupos organizados) desarrollan conjuntamente capacidades y recursos para controlar su situación de vida, actuando de manera comprometida, consciente y crítica para lograr la transformación de su entorno según sus necesidades y aspiraciones, transformándose a sí mismos en este proceso. En ambas concepciones los agentes externos (equipos comunitarios de salud, equipos técnicos que lleven adelante procesos de diagnóstico participativo, de investigación – acción participativa, educadores comunitarios, etc.) serán facilitadores del proceso. En este punto señalan la importancia de evitar iniciar un proceso de fortalecimiento en condiciones de inmadurez, sea por causas externas o internas a la comunidad; en efecto, si las personas de una comunidad no comprenden ni han pensado en la posibilidad de llevar a cabo una determinada acción, ni tienen alguna forma de organización o de solidaridad, lo primero que se debería hacer es facilitar el desarrollo de esas condiciones internas mínimas. Hay variadas experiencias y construcciones que buscan el fortalecimiento comunitario: Rappaport (citado por Montero) habla de la construcción de narrativas comunes como un producto pero también como un factor que favorece el fortalecimiento. Según ese autor, "las personas dan apoyo social y emocional y se ofrecen unas a otras nuevas maneras de pensar y hablar acerca de sí mismas". Generar espacios en los que se escuche, en los que circule la palabra y otras formas de expresión, en los que se recupere la historia de vida, la historia laboral, la historia del barrio, de sus instituciones, no como “efeméride” vacía de contenido sino espacios en los que se puedan trabajar tanto los aspectos positivos como aquellos aspectos que dañaron y que son necesarios expresar, criticar y resignificar. Desde la Epidemiología Comunitaria se propone ampliar la mirada para favorecer el fortalecimiento comunitario. Habitualmente nos acercamos al proceso salud-enfermedad desde la información que nos proporciona la muerte, la enfermedad, los factores de riesgo y
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 32 Serie Sociedad/Salud esto puede reforzar los sentimientos colectivos de debilidad y desesperanza. Identificar factores protectores biológicos, sociales, relacionales, recursos familiares, comunitarios, ayuda a aumentar las fortalezas personales y colectivas. Finalmente, el enfoque de Redes juega un rol muy importante tanto en el fortalecimiento de los equipos que desarrollan su tarea en el ámbito comunitario como en el fortalecimiento de las comunidades. En el ámbito de la salud el enfoque de Redes ha sido desarrollado por el Dr. Mario Rovere (1999) quien utilizaba la metáfora del espejo roto refiriéndose a la realidad y a nuestras instituciones fragmentadas, viendo en la fragmentación la oportunidad de darnos formas más democráticas de organización. Ante este espejo roto con fragmentos heterogéneos, la lógica de redes trata de “articular heterogeneidades”. Se restituyen los lazos y podremos tener heterogeneidades organizadas lo que también implica mayor flexibilidad a la hora de resolver problemas. Las redes (formales e informales) se construyen a partir de vínculos solidarios entre personas de la misma institución y de otras instituciones. Se genera la pertenencia a algo más grande, que no es sólo mi centro de salud, es una red que resuelve solidariamente problemas. Sistematización de la Revisión de proyectos y otras producciones de estudiantes En el marco de los ejes desarrollados es que se realizó la revisión de los proyectos y otras producciones de alumnos /as de segundo y tercer año, cuyas observaciones se presentan a continuación: Grupo 1: Fueron revisadas producciones del grupo de 21 estudiantes de la cohorte 2009 en tres períodos distintos: el primer cuatrimestre del segundo año (etapa 1), el segundo cuatrimestre del mismo año (etapa 2) y el tercer año (etapa 3). La información fue agrupada para su sistematización. El 80% de alumnos/as de la primera cohorte ya estaban incorporados al primer nivel de atención del sistema de salud al ingresar a la Tecnicatura. Aproximadamente la mitad de ellos/as residen y realizan sus prácticas profesionales en áreas consideradas rurales (localidades con menos de 3000 habitantes en su mayoría, en adelante zona rural: ZR). Este subgrupo presenta características similares en relación al desarrollo de los programas de salud pero es heterogéneo hacia el interior. El subgrupo de residentes en la ciudad de Comodoro Rivadavia (sede de la carrera, en adelante CR), presenta en relación a su contacto con el campo
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 33 y la praxis una realidad muy heterogénea que tiene que ver con características propias de conformación de los equipos de salud (algunos con importante rotación de sus integrantes, presencia / ausencia de coordinación integración/ fragmentación, etc.), historia del Centro de Salud, del barrio, etc. La información correspondiente al Grupo 1 fue organizada siguiendo el siguiente esquema: Etapa Espacio /s Curricular/es Tipo de producción Ejes: Contextualización; Asistencialismo/ Idealismo; Factores de Fortalecimiento; Grados de Integralidad 1 Problemáticas del Proceso Salud –Enfermedad- Atención I (PS-E-A I, Programas de Salud) - Propuestas de EpS - Informes Técnicos de TCST y de Supervisores del Trabajo en terreno 2 a. Problemáticas del Proceso Salud –Enfermedad- Atención II (PS-E-A II, Abordaje de enfermedades transmisibles y no transmisibles) - Propuestas de Educación para la Salud (EpS) - Informes Técnicos de Trabajadores Comunitarios de Salud en Terreno (TCST) y Supervisores del Trabajo en terreno b. Investigación Comunitaria en Salud Informe de avance de proyecto de Investigación –Acción Participativa (IAP) 3 a. Problemáticas del PS-E-A III, Abordaje de problemas complejos b. Problemáticas Adolescentes y Culturas Juveniles Proyecto de Investigación /Intervención
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 34 Serie Sociedad/Salud Grupo 1: Etapa Ejes Contextualización / caracterización de la población – Mapeo de actores sociales Asistencialismo / Idealismo (Cardaci) 1 Fue tomada en cuenta para la elaboración del trabajo sólo por dos grupos de la ZR y dos grupos de CR. Quienes presentaron más dificultad fueron TCST quienes en su presentación oral, ante la consulta sobre el particular mostraron conocer la población; tenían valiosa información que no fue volcada por escrito y sólo fue utilizada parcialmente a la hora de planificar actividades. Entre las propuestas de EpS: componentes de ambas categorías. En el posicionamiento del educador y en los objetivos predomina el enfoque asistencialista; desde el marco teórico se adhiere a una corriente dialógica y desde las actividades aparece “más animación que educación”. En los informes técnicos de TCST aparecen las prácticas de los propios equipos de salud, predominando los componentes del asistencialismo, aunque algunos agentes de salud (de ZR y CR) avanzan y no sólo describen sino que analizan críticamente las prácticas asistencialistas. 2 a. La caracterización de la población fue una actividad previa al trabajo final. Se pudo volcar por escrito en la mayoría de los casos; sólo se utilizó para la planificación en forma parcial. Fue importante contar con estos textos porque en dos casos posibilitó la aparición de prejuicios que pudieron ser entonces problematizados*. b. Constituía una parte importante del trabajo a realizar ya que era un paso previo para plantear la problemática de investigación. Si bien se constató en algunos trabajos la persistencia de propuestas asistencialistas, hubo una mayor incorporación de objetivos que dan cuentan de un enfoque más dialógico así como mayor coherencia con el marco teórico y las actividades. Hubo propuestas que desde el formato no contenían componentes asistencialistas pero desde la lectura de los contextos expresaban prejuicios*. Aunque hubo algún trabajo con predominio de formatos de investigación tradicional (encuesta para caracterizar socio-demográficamente a “pacientes” con una enfermedad crónica), se avanzó en propuestas de socialización de la información con la población. *Algunos ejemplos: “Esta es una población que no le da importancia a la actividad física la respuesta de una señora fue que no tenía tiempo para dedicarse a ella misma” [sic]; “en terreno se puede diferenciar fácilmente a la población los paraguayos son vagos y no se callan nada, y los bolivianos son sumisos les cuesta hablar son trabajadores se levantan temprano para atender a sus esposos antes de irse a trabajar en la construcción pero si hablamos de higiene, de salud cuesta mucho trabajar esos temas porque si bien para nosotros es importante para ellos no por la cultura de cada uno” [sic]. Estas expresiones conformaban junto a otros datos información muy valiosa sobre el área pero no se acompañaban de ninguna explicación – reflexión- estrategia y no se relacionaba esta descripción con otras observaciones que aparecían en el mismo informe en relación a los determinantes sociales que señalan situaciones de vulneración: viviendas rancho sin ventana, falta de servicios básicos, desocupación /subocupación, hacinamiento, etc.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 35 Grupo 1 Etapa Ejes Contextualización / caracterización de la población – Mapeo de actores sociales Asistencialismo / Idealismo 3 a. Se presentaron trabajos (tanto en ZR como en CR) en los que tanto la caracterización y lectura de los contextos como el mapeo de actores determinaron fuertemente los objetivos y actividades (coherencia interna); los mismos evidenciaron un proceso muy fuerte de reflexión- praxis- reflexión. En otros casos el mapeo de actores no avanzó hasta el análisis de los vínculos y tuvo poco peso en la planificación posterior. Esta dificultad siguió operando más en alumnas/TCST que en quienes aún no forman parte del sistema de salud. b. En los trabajos revisados de estudiantes que el año anterior no pudieron pensar o generar acciones fuera del ámbito de salud /educación, en este espacio fueron en busca de adolescentes y jóvenes en otros ámbitos y tanto la lectura de los contextos como el relevamiento e interpretación de las percepciones de los propios adolescentes y de otros actores locales fue central para el proyecto. Contaron con una guía que orientó el trabajo. En escasos trabajos se presentaron valiosas descripciones y relevamiento de información sin análisis, sin relacionar con el marco teórico **. En ambos espacios curriculares predominó el enfoque dialógico, con componentes más relacionados a la asistencia que al asistencialismo. En algunos casos se reproducen actividades habituales de los equipos de salud; se utilizan materiales informativos elaborados por los programas sin utilizar alguna estrategia complementaria aunque no se los considera totalmente adecuados a la realidad local; en otros comienza a desarrollarse una mirada más crítica pero proactiva. Se rescata fuertemente el sentido derecho y no dádiva de las actividades, de apoyo y fortalecimiento de personas y comunidades en varios trabajos de ambos espacios curriculares. ** Aparecen entrevistas como las que se extractan sin análisis posterior, sin tomar partido: “para mí esto ya no tiene solución… lo mejor sería que volviera el servicio militar, porque ahí los chicos aprendían a respetar” (entrevista a enfermera de un Centro de Salud barrial, sobre los adolescentes y el consumo de sustancias); “estos jóvenes no se criaron en la cultura del trabajo; la sociedad de hoy sigue con las políticas de los 90… hay instituciones que no se comprometen, hacen una intervención y cree que ya cumplió, no se compromete en acompañar el proceso, hay que generar políticas donde participen los jóvenes” (Coordinadora de un Centro de Promoción Barrial).
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 36 Serie Sociedad/Salud Grupo 1: Etapa Ejes Presencia de Factores que favorecen el fortalecimiento de las personas y las comunidades Grados de Integralidad 1 En los informes técnicos de TCST se expresan las prácticas de los propios equipos de salud, en el caso de supervisores y TCST de CR y ZR en los que se estaba trabajando “en redes” fortaleciendo a los equipos de salud y a la comunidad esto se vio reflejado. En las propuestas de EpS (estudiantes que no son TCST) sólo se reflejan componentes de fortalecimiento en un grupo de ZR ligados a construcción de narrativas comunes a partir de saberes, prácticas y diversidad cultural. En un grupo de CR aparece esbozado en el marco teórico pero luego no se expresa en los objetivos y actividades. La mayoría de los informes técnicos pueden encuadrarse en la categoría semi-integral. En el caso de algunos supervisores se suma la reflexión crítica de su propia práctica y una actitud proactiva. Algunos son transicionales (desde el marco teórico se adhiere al enfoque integral pero objetivos y actividades no guardan coherencia con el mismo). En dos casos de TCST, los informes están atravesados por el enfoque biomédico/ asistencialista. Una propuesta de EpS de la ZR es integral. Las restantes, de CR, entran en la categoría semi- integral. En estos trabajos los escenarios se amplían y van más allá de los propios de la atención de la salud. 2 a. Los componentes de fortalecimiento aparecen aquí ligados nuevamente al enfoque de redes, pero en algunos trabajos comienzan a aparecer la necesidad de identificar y fortalecer los factores protectores presentes en las personas y comunidades, además de controlar los factores de riesgo. b. En algunas propuestas de investigación el objetivo de develar aspectos naturalizados en la comunidad se expresa más claramente, en otros sólo está esbozado. a. En mayor medida, los trabajos podrán incluirse en la categoría semi-integral, aumentando la mirada crítica. b. Aquí se expresa en parte con la elección del problema de investigación y con el rol destinado a los grupos sociales involucrados una mirada más o menos cercana a la integralidad. La mayoría de las propuestas se pueden encuadrar como semi-integrales, en menos casos (ZR y CR) se acercan a la mirada holística o integral planteada no sólo en el marco teórico. En el otro extremo, también en pocos casos la propuesta de investigación está fuertemente influida más por la mirada de los centros asistenciales más cercano al enfoque biomédico.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 37 Grupo 1: Etapa Presencia de Factores que favorecen el fortalecimiento de las personas y las comunidades Grados de Integralidad 3 a y b. En ambos espacios curriculares (adolescencias y culturas juveniles en un caso y problemas complejos como las violencias y el consumo de sustancias en otro) es donde se expresaron más claramente objetivos y actividades tendientes a develar aspectos naturalizados, habilitar la palabra y la escucha (construcción de narrativas), estrategias de ayuda mutua, construcción de propuestas interdisciplinarias e intersectoriales y en red, identificación y fortalecimiento de los factores protectores (recursos personales, familiares, de vecindad, comunitarios, etc., favoreciendo las instancias previas a los procesos de fortalecimiento comunitario en los casos de inmadurez ***. Los proyectos de investigación/ intervención revisados son integrales en su gran mayoría, contemplan los aspectos psicosociales (centrales) y también los biológicos pero fundamentalmente como la expresión última de daño. Los que centraron su mirada en el consumo de sustancias abordaron fundamentalmente la problemática desde el enfoque ecológico – sistémico, salvo en un caso en el que el proyecto presentó componentes de la categoría transicional / asistencial con marcada influencia del enfoque biomédico. Aquellos que tomaron alguna de las vertientes relacionadas a las violencias, maltrato sobre la mujer, sobre niños y niñas elaboraron propuestas que contemplan el continuo que toma desde los microsistemas (historia personal, vínculos) hasta los aspectos macrosistémicos (legislación, pautas culturales), siendo de carácter integral. ***Se definen objetivos como “contribuir a la visibilización y sensibilización…., problematizar a … sobre la importancia de la solidaridad, confianza mutua y autonomía, contribuir, a través de actividades de encuentro y juego, a que padres e hijos descubran nuevas formas de relacionarse…”, “favorecer el desarrollo de la creatividad”, “detectar y fortalecer habilidades personales”, “identificar los constructos sociales de los adultos en relación a los jóvenes para trabajar sobre las miradas negativas y detectar a adultos que quieren apoyarlos”, “identificar las percepciones de los adolescentes y jóvenes”. Grupo 2: Fueron revisadas producciones del grupo de seis estudiantes de la cohorte 2010 durante el segundo año. La información fue agrupada para su sistematización. Sólo una de las integrantes de la segunda cohorte es TCST en sistema de salud provincial y reside en la zona rural donde realiza su práctica profesional. Las restantes residen en CR y aún no han sido integradas al sistema de salud provincial pero acceden al mismo en
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 38 Serie Sociedad/Salud sus prácticas profesionales en centros de prácticas con similares características a las ya mencionadas para el grupo 1. Se trata de un grupo muy homogéneo que se consolidó ante la adversidad por la deserción de un grupo importante de compañeros/as en primer año, fundamentalmente por motivos laborales y económicos. La información correspondiente al Grupo 2 fue organizada siguiendo el siguiente esquema: Espacio /s Curricular/es Tipo de producción Ejes: Contextualiza- ción; Asistencialismo/ Idealismo; Factores de Fortaleci- miento; Grados de Integralidad a. Problemáticas del Proceso Salud – Enfermedad- Atención I (PS-E-A I, Programas de Salud) - Propuestas de EpS - Informe Técnico de TCST b. Problemáticas del Proceso Salud – Enfermedad- Atención II (PS-E-A II, Abordaje de enfermedades transmisibles y no transmisibles) - Propuestas de Educación para la Salud (EpS) - Informes Técnico de TCST c. Investigación Comunitaria en Salud, 2º cuatrimestre Informe de avance de proyecto de Investigación –Acción Participativa (IAP) d. Formulación de Proyectos Proyecto de Investigación /Intervención Grupo 2: Ejes Contextualización / caracterización de la población – Mapeo de actores sociales Asistencialismo / Idealismo a, b, c y d. En todos los trabajos revisados estuvo presente la contextualización, profundizándose en los proyectos de IAP y en Formulación de Proyectos****. Hubo una mirada más amplia, analítica y crítica en algunos trabajos de CR coincidiendo con mayor aplicación de estos aspectos en la planificación de los proyectos. El mapeo de actores se presenta como parte del análisis de los contextos (en la mayoría) desde el paradigma ecológico- sistémico. Todos los trabajos toman en cuenta la perspectiva de la comunidad para la identificación de percepciones, necesidades, saberes (enfoque socio- cultural)***** Entre las propuestas de EpS: predominan ampliamente los componentes dialógicos. Si bien hay una profunda valoración de los saberes populares, no se diluye la figura del técnico /educador en estos proyectos (como señala Cardaci en la categoría “idealista”). Varios de estos proyectos indagan las perspectivas de la comunidad y reflejan la importancia de la sistematización de estas observaciones, la necesaria lectura e interpretación de estos datos. En los informes técnicos de TCST hay descripción sin análisis crítico de los componentes asistencialistas y de la propia práctica. Se evidenció en este último caso un importante avance hacia prácticas más dialógicas, con intervenciones de asistencia en lugar del asistencialismo cuando se introduce el componente de investigación- acción – participativa (espacios curriculares de Investigación y F. de proyectos)
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 39 **** En un proyecto de prevención de difusión de la hidatidosis por contaminación de verduras y productos de huerta: “[…] zonas semi- rurales donde se realizan cultivos de verduras y cría de animales de granja […] habitan familias que tienen huertas y suelen vender sus productos […] creciente aumento de la población canina […] los vecinos de la zona de quintas manifiestan que se ven afectados por los perros que ‘van a tirar’ automovilistas.” En otro proyecto cuyas actividades se realizarán en la sala de espera del Centro de Salud se rescata “El Centro […], al igual que el barrio, presenta una historia particular atravesada por la solidaridad y la ayuda mutua ya que el mismo comenzó a prestar servicios en una de las casas de una cooperativa de ayuda mutua a manera de préstamo […]” *****En uno de los trabajos se plantean entre otros estos objetivos: “proponer espacios de intercambio de experiencias en relación a la lactancia materna […] conocer los motivos que tienen las mujeres para suspender tempranamente la lactancia materna y reflexionar con las embarazadas (3º trimestre) sobre ello.” Grupo 2: Ejes Presencia de Factores que favorecen el fortalecimiento de las personas y las comunidades Grados de Integralidad Se favorece el fortalecimiento de grupos sociales involucrados en proyectos de IAP que contemplan su participación a partir del relevamiento de necesidades y problemáticas en el ámbito comunitario. A partir del relevamiento de sus propias percepciones, búsqueda de las causas que ponen en riesgo (alimentación perjudicial, ambiente no saludable, consumo de sustancias, violencia sobre la mujer, etc.), se busca develar aspectos naturalizados y generar narrativas comunes ******* También al proponer estrategias para la disminución de enfermedades prevalentes a partir de favorecer factores protectores******** También se incluye en la mayoría de estos trabajos la lógica de redes fortaleciendo a los equipos y a la comunidad. Un grupo importante de los trabajos revisados se pueden categorizar como integrales y semi- integrales tanto en su concepción y marco como por las prácticas que proponen. Reconocen limitaciones en algunos centros de prácticas y más aún en los hospitales de referencia que conforman el sistema de salud para garantizar la asistencia con el enfoque integral cuando esta es necesaria; incorporan a los equipos de salud del primer nivel a las acciones planteadas y buena parte de las propuestas se desarrolla en otros escenarios del ámbito comunitario: la esquina, la garita, la zona de quintas, la escuela, el gimnasio, etc. Uno de los proyectos se puede categorizar como transicional ya busca favorecer la Educación sexual y el autocuidado pero con un fuerte contenido biomédico, direccionado a las mujeres adolescentes escolarizadas.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 40 Serie Sociedad/Salud ******: Entre las actividades con adolescentes involucrados en una investigación sobre las causas del consumo episódico de alcohol en cantidades consideradas perjudiciales, planifican recuperar la historia de vida, así como su proyecto de vida “perspectivas que tienen respecto de sus vidas […] estableciendo una relación de empatía, comprender las experiencias destacadas de sus vidas y las definiciones que ellos aplican a tales experiencias”. Durante el proceso de socialización de los datos se planifica devolver sistematizada la información sobre estas historias y proyectos de jóvenes a otros adolescentes y adultos, sometiendo a validación la información y apuntando al reconocimiento de los propios recursos. *******: En otro proyecto sobre la problemática más frecuente y grave en niños entre las enfermedades transmisibles, las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA), se aborda propiciando “espacios de reflexión e intercambio de saberes en relación a las IRA y sus factores protectores”, especialmente la lactancia materna y el ambiente intradomiciliario libre de humo. Comentarios y reflexiones finales En el primer grupo que se evaluó el proceso de incorporación de los ejes transversales que proponemos a sus producciones, proyectos de EpS, de investigación o de intervención resultó muy alentador verificar, según ejes que han servido para evaluar proyectos y programas de salud comunitaria, que el grupo fue progresivamente hacia propuestas más dialógicas, más integrales, incorporando paulatinamente las perspectivas de las comunidades y los factores que favorecen los procesos de fortalecimiento personal y comunitario. Se verificaron dificultades para leer los contextos y aplicar esta información. Este proceso de apropiación y aplicación resultó más complicado para una parte de quienes ya están incorporados/as al sistema de salud como TCST. Probablemente, esto se deba a la impronta del modelo biomédico sobre los integrantes de los equipos de salud, a una excesiva normatización de algunas prácticas, al deterioro crónico del sistema de salud, a la importante rotación de los profesionales y a los escasos espacios para reflexionar sobre la práctica hacia el interior de estos equipos del primer nivel de atención. En este grupo la incorporación de guías más detalladas (como las herramientas y guías de trabajo para IAP) facilitó la incorporación de componentes dialógicos a los proyectos, la caracterización de las comunidades, el mapeo de actores sociales y el relevamiento de las percepciones y perspectivas de los grupos sociales involucrados.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 41 En el segundo grupo, el tiempo de seguimiento fue menor (un año) pero debido a que el mismo es muy reducido se revisó casi la totalidad de los trabajos finales. Este grupo tiene un proceso que podríamos denominar más amesetado ya que parte desde el primer cuatrimestre del segundo año con producciones que incorporan los ejes señalados, fundamentalmente una muy buena contextualización. También aparece precozmente la visión crítica en relación a las prácticas del ámbito de la salud y a su propia práctica, salvo alguna excepción. De todas maneras, las producciones más orientadas hacia la integralidad, la asistencia y el fortalecimiento en lugar del asistencialismo y la recuperación de la perspectiva de las comunidades corresponden a los espacios que culminaron al fin del ciclo lectivo: Formulación de Proyectos e Investigación Comunitaria de Salud. Quedan seguramente varios interrogantes más sobre cómo podemos, desde nuestro rol como educadores, favorecer este proceso y esta construcción dinámica del perfil del Técnico que con Granda (2004) reconocemos en su doble rol: como sujeto intérprete- mediador, “es decir: intérprete de las maneras cómo los actores individuales y sociales, en su diario vivir, construyen sus saberes, desarrollan las acciones relacionadas con la promoción de su salud y cuidan su enfermedad; y, mediador estratégico con los poderes científico, político y económico para apoyar la elevación de los niveles de salud y vida”, esto último a partir del aporte explicativo de la ciencia, sin adoptar una posición de superioridad y autoritarismo pero sin abandonar el rol de educador e investigador en salud.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 42 Serie Sociedad/Salud Bibliografía CABRAL, Ana Lía (2004). La formación en educación para la salud. En Salud y Población. Dirección de Capacitación y Desarrollo. Secretaría de Salud. CABA. CARDACI, Dora (2008). Participación social y educación en salud: un vínculo problemático. Revista Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. Octubre 2008. Disponible el 28/2/2012 en: http://www.revistahnrg.com.ar/contenido.asp?con=220&edicion=229 FREIRE, Paulo (2008). Pedagogía de la Autonomía. Saberes necesarios para la práctica educativa. 2º reimpresión. Siglo Veintiuno Editores. 2010. Segunda edición argentina revisada. Buenos Aires. GRANDA, Edmundo (2004). ¿A qué llamamos salud colectiva, hoy? Revolución Cubana Salud Pública 2004; 30(2). Disponible en: http://www.bvs.sld.cu/revistas/spu/vol30_2_04/spu09204.htm MONTERO, Maritza (2003). Introducción a la psicología comunitaria. Cap. 1 y 2. Paidós, Buenos Aires. OLIVA, Andrea Antonia (2001). Análisis de la práctica profesional de los trabajadores sociales en el ámbito estatal. Maestría en Servicio Social. Pontificia Universidad Católica. Brasil. 2001. Disponible el 28/2/2012 en: http://www.eumed.net/libros/2010a/668/index.htm ROVERE, Mario (1999). Redes en Salud. Instituto Lazarte. Secretaría de Salud Pública Municipalidad de Rosario. Rosario. Disponible en:http://www.ilazarte.com.ar/mt- static/blog/archives/Mario%20Rovere%20 %20libro%20%20Redes%20en%20Salud.pdf SAFORCADA, Enrique. Castellá Sarriera Jorge (Comp.) (2008). Enfoques conceptuales y técnicos en Psicología Comunitaria. Capítulos 1,2 y 3. Paidós. Buenos Aires TAJER, Débora (2009). Ruta crítica de la salud de las mujeres: integralidad y equidad de género en las prácticas de salud de las mujeres en la Ciudad de Buenos Aires- 3ra parte. Anu. 2009, vol.16. Disponible en: http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttex
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 43 Comunicación/Salud: Una experiencia pedagógica en Salud Comunitaria Beatriz Escudero18 Reseña El artículo pretende realizar un recorrido sobre los aportes realizados desde la medicina social, la educación y la comunicación para pensar la comunicación en salud como espacio interdisciplinar. Sobre la base de esta construcción teórico-metodológica se presenta una experiencia pedagógica, teniendo como marco los aportes realizados desde la Comunicación en Salud. En particular, se presenta la puesta en práctica de la cartografía social como una metodología que contribuye a generar procesos de intervención desde la planificación en la promoción de la salud. Se pone el acento sobre la perspectiva comunicacional adoptada en estos casos, y se reflexiona sobre la sistematización de trabajos y producciones de los primeros estudiantes cursantes de la Tecnicatura Superior en Salud Comunitaria. 18 Licenciada en Comunicación Social, doctoranda en Comunicación en la Universidad Nacional de La Plata, docente en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales. Docente en la carrera Tecnicatura en Gestión en Salud Comunitaria en las materias Teorías de la Comunicación y Comunicación en Salud, durante los ciclos 2010-2012.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 44 Serie Sociedad/Salud Comunicación/Salud: una experiencia pedagógica en Salud Comunitaria Beatriz Escudero hbescudero@yahoo.com.ar “Los ‘índices’ que miden la pobreza, el desarrollo, la corrupción, el crecimiento, entre otros son más que diagnósticos; constituyen poderosas cartografías contemporáneas para orientar la percepción sobre el lugar propio en el mundo sobre el mundo mismo” (Rossana Reguillo, “El otro antropológico. Poder y representación en una contemporaneidad sobresaltada” ITESO, estudios Socio-culturales, Análisis 29, 2002, 63-79) Presentación En este artículo se reflexiona sobre la experiencia llevada adelante en el proceso de formación de Técnicos Superiores en Salud Comunitaria, carrera implementada en la ciudad de Comodoro Rivadavia (Chubut) a partir del año 2009. Se trata del primer grupo de estudiantes, en su mayoría trabajadores del sistema de salud. La propuesta de formación surge como parte de un largo proceso donde se piensa la necesidad de iniciar un recorrido de profesionalización en el nivel de Atención Primaria de la Salud (APS). La instancia de formación se consolida a partir de un acuerdo de cooperación firmado entre la Secretaría de Salud y el Ministerio de Educación de la provincia del Chubut. La aprobación de la Tecnicatura Superior en Gestión de la Salud Comunitaria, en adelante (TSGSC), tiene como marco un diagnóstico de situación documentado bajo el título de “Propuesta de profesionalización de trabajadores comunitarios en salud de la provincia del Chubut”19 , donde aparecen los argumentos que dan origen a la propuesta. Para situar el contexto en que surge el proyecto de formación recuperamos algunos datos que resultan significativos y que dan cuenta de las características particulares en la provincia del Chubut: 19 Documento elaborado por Dra. Susana Muñoz de larga trayectoria en la capacitación y formación de trabajadores de salud en terreno. Las primeras experiencias surgen con el Programa de Capacitación de Agentes Sanitarios y Enfermeros en terreno en el año 1997, en la modalidad de estudio a distancia. Esta iniciativa formó parte del acuerdo firmado entre la Secretaría de Salud de la provincia del Chubut y la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. En la actualidad Susana Muñoz lleva adelante la coordinación académica de la TSGSC desde el 2010, carrera que depende del Instituto de Formación Docente N° 807.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 45 Desde lo demográfico: la población registrada durante el año 2001 es de 413.237 habitantes de los cuales el 92% se concentra en los centros urbanos y un 8% en localidades de menos de 3000 habitantes, o en poblados dispersos. Indicadores sobre la población: para mayo del 2003 el 38% de la población se encuentra por debajo de los niveles de pobreza, con necesidades básicas insatisfechas (NBI), y un 16,9% se encuentra por debajo de la línea de indigencia. Índices de desocupación: para el período señalado la desocupación asciende al 22,2% en la provincia del Chubut. Niveles de educción: un 22% de la población no cuenta con niveles de educación primario y-o secundaria. Cobertura de Salud: del total de la población, un 39,5 % no cuenta con cobertura de obra social privada o plan de salud privada. Sobre este escenario el Ministerio de Salud de la provincia inicia acciones con el propósito de generar ¨un nuevo modelo sanitario que garantice una cobertura efectiva que responda con equidad y eficiencia a las necesidades de la población”, (Muñoz, 2010); y por otra parte del diagnóstico realizado se desprenden tres aspectos sobre los cuales es necesario trabajar: a) La situación de los agentes sanitarios en terreno y sus niveles de formación b) La carencia de sistematización de la información sanitaria c) La desvalorización de la tarea que lleva adelante el trabajador en terreno Sobre el primer punto se considera la necesidad de instrumentar y perfeccionar niveles de formación de los trabajadores en terreno a través del inicio de un proceso de profesionalización; con respecto al segundo punto se advierte una escasa sistematización de la información en salud, donde se evidencia que ambos aspectos del problema no garantizan niveles de intervención sobre la base de información de calidad, necesaria para el trabajo en terreno. A estos dos puntos se suma un tercero, a través del cual se reconoce el desconocimiento de la tarea del trabajador que actúa en el nivel primario de la salud pública, así es definido en el informe mencionado, la tarea del trabajador en terreno aparece “desdibujada y desvalorizada”. En este marco se propone el fortalecimiento del primer nivel de atención para avanzar en la articulación con los otros niveles de salud. Se entiende que es necesario iniciar un
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 46 Serie Sociedad/Salud proceso de formación terciaria destinado –en sus inicios- a quienes desarrollan tareas en el nivel primario de la salud pública. De este modo el diseño curricular de la TSGSC tiene correspondencia con el diagnóstico realizado, de tal modo que se integra a la currícula una serie de materias organizadas a partir de ejes que nuclean espacios de conocimiento específicos pero que se complementan y articulan en cada una de las materias, y en los espacios específicos de práctica20 . Esta experiencia en particular recupera el Eje Comunicación, que se desarrolla en el segundo año de cursado de la carrera en las materias Teorías de Comunicación y Comunicación en Salud. Desde ambos espacios surge la necesidad de sistematizar parte del proceso de formación iniciado, al menos por tres motivos: a- La implementación de la Tecnicatura Superior en Salud Comunitaria es la primera experiencia en Argentina que cuenta con este perfil de egresado. b- La importancia de dejar registro de la tarea que llevan adelante los trabajadores de la salud en Atención Primaria de la Salud (APS) en las localidades de la provincia del Chubut, cursantes de esta tecnicatura. c- El compromiso del comunicador social en procesos de formación que contribuyan a procesos de transformación social. Sobre la base de estos tres ejes se estructura un proceso de mediación pedagógica que pretende realizar aportes en los tres aspectos señalados. Trayectorias de la comunicación para la salud La perspectiva adoptada en ambas materias recupera una larga historia dentro del campo de la Comunicación Social cuyos aportes provienen de la educación popular, la medicina social y la comunicación alternativa que conforman un núcleo teórico- metodológico desde donde pensamos las prácticas de intervención comunitaria desde una mirada comunicacional. Durante el siglo XX una de las corrientes de mayor influencia en Estados Unidos fue el sanitarismo que, hacia la década del ´40, consideró al Estado como actor principal de las 20 La TSGSC cuenta con el Eje de Prácticas: Práctica I, II y III, espacios donde los estudiantes llevan adelante sus prácticas en Centros de Salud en las localidades donde residen. En todos los casos cuentan con el seguimiento de docentes y-o tutores.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 47 transformaciones en materia sanitaria, y además puso en evidencia la necesidad de incorporar las tecnologías a este proceso como parte de la necesidad de extender los servicios de salud pública a los sectores más desfavorecidos. El desarrollo del sanitarismo es contemporáneo a la aplicación de políticas de desarrollo en América Latina, en un contexto donde la idea de progreso va tomando forma para instalarse con mayor fuerza en las décadas siguientes pero adoptando otro modo de significar lo progresivo, vinculándose a la concepción de desarrollo. Después de la Segunda Guerra Mundial ese concepto cede lugar a la noción de desarrollo, entendido desde la idea de acción e intervención estatal planificada para el logro del crecimiento económico. De este modo desarrollo y planificación serán dos componentes que estarán asociados no sólo a los aspectos productivos sino que se trasladarán al ámbito de salud. En América Latina la incorporación de la noción de desarrollo se instrumentará a través de la Agencia de los Estados Unidos de América para el Desarrollo (USAID), a partir de la implementación de proyectos de cooperación en el continente (Casas, 2008). Si bien estas acciones forman parte del desafío que plantea el desarrollo en los países de la región, para ese entonces en la década del ´60 se evidencian cambios sustanciales en las condiciones de vida de las poblaciones. La idea de desarrollo vinculada al cambio en los modos de vida y en las condiciones sanitarias no es de transferencia directa. Por el contrario aparecen perfiles de morbi-mortalidad que muestran nuevas patologías ligadas a la pobreza y a la riqueza (Casas, 2008), que no se resuelven con modificar los servicios de infraestructura sino que estas nuevas patologías encubren las propias condiciones del sistema capitalista. En las décadas del ´60 y ´70 los países llamados del Tercer Mundo experimentan cambios fundamentales en el área de salud y la comunicación social donde las discusiones respecto de las políticas nacionales de comunicación producen aportes significativos –aún vigentes- en el campo de la comunicación para la salud. En síntesis varios hechos conducen a perfilar la idea de servicios básicos de salud: la incorporación a la Constitución de Cuba del derecho de todos los ciudadanos a la salud; el fomento de actividades saludables en los Estados Unidos; la incorporación de las ciencias de la conducta como herramientas para la prevención mediante la utilización de recursos de la comunicación. Estos y otros procesos van a dar lugar al Informe Lalonde (1970) desde donde surge la noción de campo de la salud, incorporando de este modo una concepción de salud integral que incluye cuatro aspectos que deben tenerse en cuenta al momento de pensar en
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 48 Serie Sociedad/Salud salud: los aspectos biológicos; los servicios con los cuales cuenta la población; el ambiente en que se desarrolla la vida de las personas y por último el estilo de vida. El aporte sustancial del informe reside en la visión que instala, al incorporar la promoción de la salud, la investigación, la eficiencia en la atención y el establecimiento de estrategias de intervención como dimensiones de la salud integral. En paralelo, el movimiento de medicina social toma fuerza en América Latina articulando la concepción de salud integral y estableciendo vínculos estrechos con los movimientos y las organizaciones políticas comprometidas con la transformación social (Casas, 2008). En este punto del proceso de construcción teórico-práctica confluyen los aportes provenientes de tres campos de conocimiento provenientes de las experiencias de educación popular, de la medicina social y de la comunicación alternativa. Hacia fines de la década del ´70 la organización Mundial de la Salud (OMS) declara, en la conferencia Internacional de Salud realizada en Alma Ata, a la salud como derecho humano fundamental; y recomienda la Atención Primaria de la Salud (APS) como una estrategia adecuada para el logro de los objetivos; estrategia que orientará al sistema sanitario argentino. En 1977 la Comisión Internacional de Estudios de los Problemas de Comunicación (UNESCO) integrada por representantes de quince países toma conocimiento de los problemas de comunicación a nivel global. Este documento conocido como Informe Sean Mac Bride ¨Un mundo voces múltiples¨ (1977) define a la comunicación como un derecho, y advierte sobre las desigualdades existentes en torno a los flujos de información, a los intercambios y las asimetrías existentes en cuanto a infraestructura. De este modo el informe Mac Bride define las características de la comunicación democrática y las experiencias desarrolladas en varios países. En los ´80 y los ´90 se discutirán en el ámbito de la comunicación los efectos del desarrollo, donde la incorporación de las nuevas tecnologías de comunicación ocupará un lugar central en estos procesos y, en especial los usos sociales en contextos de políticas neoliberales. En este período se inicia un proceso de democratización en el continente y se discute en términos de participación ciudadana. Estos han sido algunos de los hitos más significativos donde tres campos disciplinares confluyen para construir un diálogo interdisciplinar en el que los aportes de la educación popular, la comunicación alternativa y la medicina social construyen perspectivas desde donde se comparte la necesidad de transformar la realidad existente modificando las condiciones de vida de los sectores
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 49 mayoritarios, de promover procesos comunicativos participativos y educar para el cambio social. De la mediación pedagógica a la producción de sentido En la sección anterior se desarrolla el marco teórico-histórico de inscripción disciplinar desde donde se estructuran las materias Teorías de la Comunicación y Comunicación en Salud; en este apartado se recupera la experiencia desarrollada con los estudiantes de la TSGSC realizado en el 2010 a partir de la elaboración de cartografías sociales; en esta tarea los estudiantes de la TSGSC son los productores de sentidos, un modo de poner en valor los saberes existentes para reflexionar sobre el registro de sus propias prácticas21 . En esta primera experiencia un alto porcentaje de los estudiantes son trabajadores del sistema de salud provincial. Toda práctica pedagógica lleva implícito un modelo de comunicación que posibilita distintos modos de comunicarnos, desde esta propuesta entendemos que “el proceso de comunicación debe realizarse de modo que dé a todos la oportunidad de ser alternativamente emisores y receptores. Definir qué entendemos por comunicación equivale a decir en qué clase de sociedad queremos vivir” (Kaplún, 1994: 94). Es así que la mediación pedagógica complementa esta perspectiva al entender que “el tratamiento de los contenidos y de las formas de expresión de los diferentes temas hacen posible el acto educativo, dentro del horizonte de una educación concebida como participación, creatividad, expresividad y relacionalidad” (Prieto Castillo, 1999:9). Por lo tanto, el acto educativo se concibe como un proceso de enseñanza-aprendizaje donde los-as estudiantes son interlocutores activos en la búsqueda, participación y en la construcción de conocimientos. En tal sentido se presentan en este proceso de mediación tres dimensiones que estructuran la intervención: - Desde lo pedagógico. Se adopta una perspectiva de conocimiento situado a partir de pensar el registro de campo como un modo de establecer diálogos entre categorías teóricas y las propias prácticas. Integrar las teorías de la comunicación en el proceso de aprendizaje y lograr una apropiación de los modos y modelos de comunicación que 21 En el punto de justificación de la propuesta de profesionalización de los agentes sanitarios se observa que “el trabajador comunitario de salud puede cumplir un rol fundamental en el desarrollo de la epidemiología y un sistema de información”.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 50 Serie Sociedad/Salud están inscriptos en las prácticas de salud y en las relaciones que mantenemos con las comunidades. - Desde la producción de sentidos. El cuaderno de campo se traduce en papeles de trabajo22 de tal modo de conformar cartografías sociales que abordan tres dimensiones de lo social: a- cartografiar los territorios; b- cartografiar trayectorias y c- cartografiar prácticas de comunicación. Estos registros permitieron producir una pieza comunicacional que sistematiza el recorrido realizado. - Desde la planificación. La planificación como anclaje de las prácticas cotidianas (en terreno), pero como puerta de acceso a la planificación desde una concepción comunicacional. Se incorpora el ejercicio de análisis de la planificación de lo comunicacional en la implementación de políticas públicas y programas de salud. Cartografiar los espacios y las poblaciones es producir sentido sobre las comunidades y a la vez producir conocimiento situado; punto de partida para poder pensar, registrar, reflexionar y sistematizar la información. Un modo de recuperar las prácticas de distintos actores que trabajan en un territorio y los diálogos que éstos mantienen con los mismos, para comprender procesos sociales y culturales. Desde lo conceptual se recurre al modelo de actuación propuesto por los interaccionistas simbólicos, desde este cuerpo conceptual se recuperan las interacciones que se dan en el territorio y como los espacios sociales son simbolizados. De este modo el modelo dramático (Goffman, 1994) posibilita el estudio de la vida social en el marco de un modelo de actuación y representación teatral. El modelo propuesto por Goffman posibilita la lectura de la vida cotidiana desde una mirada desnaturalizada, y posibilita a la vez advertir a los estudiantes la complejidad que encierran las situaciones de comunicación analizadas desde las interacciones. Este modelo permite iniciar un recorrido donde los estudiantes reconocen escenarios, actores y públicos (audiencias23 ); tres componentes necesarios para avanzar sobre una cartografía social. Trabajar sobre la dimensión de las interacciones contribuye a distinguir situaciones de comunicación, espacios de comunicación y espacios de circulación, componentes necesarios para pensar la planificación. Pero esta dimensión no es suficiente si no incorporamos lo 22 Hacemos referencia a la compilación de trabajos desarrollados por los-as estudiantes en Cartografiando la comunidad. Papeles de trabajo de campo Nº 1 (2010). Disponible en: http://issuu.com/comsal/docs/cartografiando_la_comunidad?mode=window&viewMode=doublePage 23 Al momento de realizar los análisis de los documentos, programas de salud implementados o a implementarse la categoría adoptada fue la de audiencias.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 51 vinculado a las relaciones de poder, en tanto los TSGSC se incorporan a escenarios donde no solo se encuentran los habitantes que reciben el servicio de salud sino que existen una serie de relaciones sociales dinámicas donde intervienen instituciones, relaciones de poder, saberes, conflictos, consensos, intereses y tensiones. Interpretar y comprender los escenarios de intervención no es tarea fácil, es posible poner en escena tal complejidad a través del ejercicio analítico, a partir de procesos de sistematización que permita incorporarlo desde y en la propia práctica: desde la visita domiciliaria, desde las relaciones que los actores construyen en el espacio barrial, desde el modo en que establecen relaciones con otras instituciones (dimensión micro-social), pero a la vez, generar la necesidad de inscribir estos procesos en un momento histórico determinado y en el marco de políticas públicas específicas (dimensión macro-social). Es decir, que los actores sociales que habitan el territorio no sólo tienen una inscripción barrial sino que deben distinguirse las relaciones que mantienen en un escenario más amplio. El análisis de ambas dimensiones, la micro-social y la macro-social, permite a los-as estudiantes sistematizar e interpretar lo que aparece como caótico en las realidades sociales. En términos analíticos es un aporte importante para avanzar sobre la interpretación de la complejidad de la trama social. En este recorrido los-as estudiantes advierten la posibilidad de intervenir en procesos de salud de diferentes modos, donde muchas veces están condicionados por la perspectiva que se adopta en la sistematización de los datos recabados. Este ejercicio permite distinguir procedimientos y registros, así como la obtención de datos e información. En este caso el interés estuvo puesto en el reconocimiento de las concepciones y percepciones que la población tiene sobre las prácticas de salud y de enfermedad. Cartografiar lo social es incorporar una práctica que desplace los modelos tradicionales de la epidemiología que produce información sobre la población para pasar a producir con la población (Muñoz, 2010)24 . Esto exige grados de entrenamiento, de manejo de herramientas y de compromiso con la tarea de intervención en salud comunitaria. Cartografiar la comunidad 24 Documento “Propuesta de profesionalización de trabajadores comunitarios en salud de la provincia de Chubut”. En la sección “Justificación” se fundamenta la necesidad de la implementación de un proceso de profesionalización de los trabajadores de salud en terreno.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 52 Serie Sociedad/Salud Sobre esta línea de razonamiento Alfredo Carballeda (2008) piensa la intervención en los territorios sobre la base de entender que existen al menos dos modos de definirlos, y señala que un territorio es la representación que se expresa en mapas oficiales, catastros, áreas programáticas, nomenclaturas; y otro modo de pensarlo es definir los territorios desde las representaciones producidas por los que habitan esos lugares. Se trata de dos modos de simbolizar y de producir sentido de fenómenos que aparentan ser sólo físicos. En la producción realizada por los-as estudiantes, compilada desde las materias correspondientes al Eje Comunicación denominado “Cartografiando la comunidad. Papeles de Trabajo de Campo Nº1” (2010)25 se conjugan estos dos modos de representar el territorio, aparecen los mapas oficiales y también emergen las prácticas de representar esos territorios desde los trabajadores de la salud en terreno; aparecen modos de identificar las poblaciones con protocolos propios, croquis, dibujos, colores, nomenclaturas, símbolos. En esta experiencia las cartografías sociales posibilitaron un proceso de enseñanza- aprendizaje que produce una pieza comunicacional donde se registra una pequeña parte de la historia del sistema de salud pública. La cartografía presupone el diseño de lo espacial, una composición no natural ni dada; supone a la vez un artificio, una intención y un efecto, tres conceptos que se articulan en el campo de la intervención en salud en el ejercicio profesional. Por ese motivo es necesario recurrir a mapas, croquis y espacios practicados. Significar la complejidad de los procesos de comunicación es dotar de espesor a una práctica del sistema de salud que aparece naturalizada por quienes llevan adelante la tarea. El comunicarse con otros es parte de la tarea central que desarrolla quien hace atención primaria de la salud. El ejercicio en todo este recorrido es comprender la comunicación como producción de sentido y hecho cultural. Reconocer esta complejidad es iniciar un viaje hacia los modos de enunciar y de silenciar, reconocer en lo comunicacional conjuntos textuales como: “el resultado de prácticas que remiten no solo a un código lingüístico, sonoro, visual (…) sino fundamentalmente a otras prácticas sus respectivos productos: a modos de decir – géneros, estilos, etc- a medios para hacerlo –diversidad de canales empleados-, e incluso a tipos de circunstancias en que ciertos discursos se producen.” (Mata, 1994:11) 25 Cartografiando la comunidad. Papeles de trabajo de campo Nº 1 (2010). Disponible en: http://issuu.com/comsal/docs/cartografiando_la_comunidad?mode=window&viewMode=doublePage
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 53 Se trata de pensar situaciones de comunicación que comprometan niveles de análisis que entren en relación con sus contextos para distinguir en dichos procesos los diversos escenarios presentes que incluyen el país, la región, la provincia, la ciudad/la comunidad/el barrio. Hilvanar prácticas, construir sentidos Michel De Certeau (2000) realiza la distinción entre lugares y espacios. Este autor define a los primeros como aquellos múltiples lugares por los cuales transitamos a diario, pero distingue los lugares de los que denomina espacios practicados. Este concepto alude a los modos en que se habita un lugar. Entiende que son aquellos que se constituyen a través del uso cotidiano, que escapan a la planificación urbanística, y de algún modo problematiza sobre la relación existente entre representación planificadora y la práctica ulterior del espacio. Desde este ejercicio entendemos que los espacios practicados son aquellos que se producen –en este caso- en los procesos de intervención y que son renovados en las múltiples interacciones y situaciones de comunicación. La singularidad de esta construcción está dada por los conflictos y los consensos; por las comunicaciones simétricas y las asimétricas; por las cartografías sociales y la representación planificadora de los territorios. Estas tensiones que se producen en los territorios crean espacios que a la vez son re-significados por los que realizan tareas de intervención en salud. En este sentido, la propuesta llevada adelante por los/as estudiantes provocó el ejercicio propio y colectivo, donde se combinaron al menos cuatro experiencias: el viaje físico, propio del recorrer el territorio; el viaje de la escritura, promoviendo el diálogo inter-subjetivo; el diálogo con los otros (pares) y por último el reconocimiento de los territorios/espacios poniendo en juego sus propias herramientas de trabajo. En esta instancia se integran los saberes circulantes, se promueve la comunicación y diálogo alrededor de la experiencia acumulada en el campo de la salud comunitaria en la zona26 . Si un mapa posibilita la ubicación en un territorio determinado, el espacio practicado adquiere vida a través de quien lo enuncia y de los modos en que son enunciados esos espacios y sus habitantes. De esta forma una cartografía social da cuenta de una posibilidad de acceso a un territorio. 26 Los estudiantes provienen de distintas localidades de la provincia del Chubut: Río Mayo, Sarmiento, Aldea Peleg, Ricardo Rojas, Comodoro Rivadavia y Río Senguer.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 54 Serie Sociedad/Salud A continuación se presenta una reseña de las tres secciones que constituyen los Papeles de trabajo de Cartografiando lo social llevada adelante por los estudiantes: Los mapeos Los mapeos tuvieron como objetivo ubicar en el territorio a las poblaciones y definir sus características particulares. Estos mapeos forman parte del trabajo diario del trabajador en salud comunitaria. Este procedimiento implica la ubicación en un mapa de las instituciones, de la población, de su distribución en el territorio; de distintos modos aparecen marcas de identificación, croquis y simbologías que designan y distinguen el lugar. Estas herramientas y otras son utilizadas por los trabajadores de la salud en terreno. Al inicio de cada mapeo cada grupo presenta el mapa del lugar, en cada saso se destacan características generales, paisajes y modos de vida; actividad económica y la composición demográfica de la población. Las trayectorias Las trayectorias corresponden a esos múltiples recorridos que como actores sociales realizamos en el transcurso de nuestras vidas, que nos ubica en un espacio y posición social en relación con otros. Pero a la vez son aquellos lugares construidos a partir de las propias percepciones y de las que otros construyen sobre esos otros. Hay espacios asignados, disputados y por disputar que dan cuenta de la relación entre poder y saber (Foucault, 2008), donde se disputan acerbos de conocimientos y saberes. El espacio social no es más que el campo donde los distintos roles que cada uno desarrolla conforma la compleja trama de vivir en sociedad. Diagnóstico comunicacional En esta sección se presenta el desarrollo de un diagnóstico comunicacional como herramienta para la Planificación. Los-as estudiantes presentan un avance de Diagnóstico desde la Comunicación a partir del análisis de un Programa de Salud implementado. Se realiza una lectura del documento y con posterioridad se procede al análisis del mismo, donde se pone el acento en: qué problemática aborda; qué audiencias están involucradas; cómo se implementa en el territorio el programa de salud; cuáles son los soportes que se utilizan para la difusión; cuáles son los espacios que permiten la comunicación, entre otros puntos.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 55 Para llevar adelante este ejercicio los/as estudiantes tienen como referencia y base el Cuadernillo Nº 2 “Elaborando proyectos de comunicación para el desarrollo” (UNICEF)27 . A partir de la lectura del mismo y de las etapas a tener en cuenta se distinguen los siguientes aspectos: - El escenario de implementación del Programa de Salud; - Las audiencias que están involucradas en la intervención; - Los espacios de circulación y los espacios de decisión; - Los medios y modos de comunicación. Una vez desglosado el documento28 procedieron a la interpretación de los distintos componentes de la comunicación. Se trata de poder leer en los Programas de Salud (nacionales, provinciales y municipales) las formas en que se planifica lo comunicacional. La metodología de trabajo adoptada en el ejercicio realizado siguió los siguientes pasos: Tres pasos necesarios (*) Identificación de componentes de comunicación Diagnóstico Herramientas de diagnóstico Diseño de estrategias de comunicación De acuerdo al proyecto de salud seleccionado sobre el cual está trabajando en el Centro de Salud, deberán identificar los componentes de comunicación. Para realizarlo deberá prestar atención a situaciones de comunicación que estén planteadas y realizar un listado. Para poder intervenir en una realidad desde la comunicación es necesario contar con un diagnóstico desde la comunicación: es un análisis específico de las características de producción, circulación, recepción y re significación de sentidos en un grupo o comunidad. Identificar actores; identificar necesidades y capacidades de los actores; analizar circuitos de comunicación; estudios de recepción. Análisis de mensajes y del discurso; Estudio de consumos; Estudios de audiencias Informar, sensibilizar y motivar a la acción; Desarrollar habilidades; Generar participación; Comunicar los objetivos y logros del proyecto- programa elegido. (*) Para ampliar el procedimiento realizado se sugiere consultar el Cuadernillo Nº 2 “Elaborando proyectos de comunicación para el desarrollo” (UNICEF). Este es un cuadro de elaboración propia, una síntesis que ilustra los tópicos trabajados. Reflexión final 27 Disponible en http://www.unicef.org/argentina/spanish/EDUPAScuadernillo-2%281%29.pdf 28 Se presentan Programas de Salud que corresponden a políticas públicas implementadas en las localidades, en los barrios desde los equipos que conforman el Centro de Salud.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 56 Serie Sociedad/Salud La mirada comunicacional en procesos de planificación pone en relieve a los protagonistas, sus territorios y por lo tanto las relaciones que se producen a partir de la producción de nuevos sentidos. Esta perspectiva reconoce a los actores sociales como productores de conocimiento y portadores de saberes, además pone el énfasis en la tarea que tiene el docente en procesos de formación y la necesidad del reconocimiento de las comunidades. De este modo el trabajo pedagógico adquiere otra dimensión a partir de generar procesos que permiten a las comunidades “salir del silencio, pronunciando su propio mundo” (Gumucio, 2001), para reconocer que la esencia de la palabra es hacer ver. Pensar en esta clave es concebir que “una comunidad emancipada es una comunidad de narradores y traductores” (Ranciére, 2008). La experiencia aquí registrada pretende contribuir a generar procesos de comunicación/educación a partir de recuperar la experiencia situada donde es posible poner la práctica teórica al servicio de procesos de formación donde el lugar de la escucha sea la condición para recuperar la capacidad de otorgar valor a los saberes sociales.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 57 Bibliografía BALADIER, Georges (1984). El poder en escenas. De la representación del poder al poder de la representación. Editorial Paidós, Barcelona, (p.15) BARRANQUERO CARRETERO, Alejandro. “Reclamando Voces, Contribución Latinoamericana para el cambio social. RedesCom Nº 3, p. 243-262. Disponible en: http://www.compoliticas.org/redes/pdf/redes3/16.pdf º 3 | ISS N 1696-2079. CARBALLEDA, Alfredo (2008). ¨Los escenarios de la intervención. Una mirada metodológica¨ (cap. 2), en Los cuerpos fragmentados. La intervención en lo social en los escenarios de exclusión y el desencanto. Editorial Paidós, Buenos Aires. CASAS, Laura (2008). ¨La comunicación para la salud: prácticas diversas, saberes concurrentes y problemas comunes¨, 10ª Congreso REDCOM. Eje temático ¨La comunicación en las organizaciones; Mesa Comunicación y Salud, Salta. CASAS, Laura, CUBERLI, Milca y DEMONTE, Flavia (2008). La comunicación en el ámbito de la salud: perspectivas para repensarla. Revista Salud y Población Nº 5. CROSTA, Analía, M. (2005). ¨Algunas reflexiones acerca de la inter-disciplina¨. Cuaderno Salud y Población Nº 4, marzo. DE CERTEAU, Michel (1999). La cultura en plural. Edición Nueva Visión. Buenos Aires. ________________ (2000). La invención de lo cotidiano 1. Artes de Hacer. Universidad Iberoamericana, Instituto Tecnológico y Estudios Superiores de Occidente, México, DF. FOUCAULT, Michel (1992). Microfísica del poder. Ediciones La Piqueta, Madrid, 1992, p. 108. GOFFMAN, Erving (1994). La presentación de la persona en la vida cotidiana. Amorrortu Editores. Buenos Aires. KAPLÚN, Mario (1994). Una pedagogía de la comunicación. Proyecto didáctico Kirón. Ediciones de La Torre, Madrid. MATA, María Cristina (1994). Nociones para pensar la comunicación y la cultura masiva. Educación para la Comunicación. CCENº 2. Editorial La Crujía GUMUCIO-DRAGÓN, Alfonso. El Cuarto mosquetero. La comunicación para el cambio social”, (mimeo). BARBERO, Martín Jesús. (2002). Oficio de cartógrafo. Travesías latinoamericanas de la comunicación y la cultura. Fondo de la Cultura Económica, Buenos Aires. _____________________ (2003). De los medios a las mediaciones. Editorial Gustavo Gili, Buenos Aires. PRIETO CASTILLO, Daniel, GUTIERREZ PEREZ, Francisco (1999). La mediación pedagógica. Apuntes para una educación a distancia alternativa. La Crujía, CICCUS, Buenos Aires.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 58 Serie Sociedad/Salud RANCIERE, Jacques (2008). El espectador emancipado. Ediciones Ellago. España. URANGA, Washington (2007). Mirar la comunicación. Una manera de analizar las prácticas sociales. Buenos Aires. Disponible en: http://www.weeb.com.ar/TeoCom/uranga_mirar_desde_la_comunicacion.pdf URANGA, Washington; FEMIA, Gastón y DIAZ, Hernán (2002). “Acerca de la práctica social de los comunicadores. Consideraciones teóricas, metodológicas y políticas. Una mirada sobre comunicación y salud”, en Intercultural Com. Comunicación y salud en el área rural. La Paz, Bolivia. Documentos Documento “Propuesta de profesionalización de trabajadores comunitarios en salud de la provincia de Chubut”. Cuadernillo Nº 2 ¨Elaborando proyectos de comunicación para el desarrollo¨ (UNICEF), Disponible en: http://www.unicef.org/argentina/spanish/EDUPAScuadernillo-2%281%29.pdf Cuadernillo Nº 1 de Cartografiando lo social. Papeles trabajo (2010). Tecnicatura Superior en Gestión de la Salud Comunitaria. Disponible en. Disponible en: http://issuu.com/comsal/docs/cartografiando_la_comunidad?mode=window&viewMode=doublePage
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 59 La importancia del registro y la experiencia documentada Verónica Turra29 Reseña Dentro del área de la salud comunitaria todos los conocimientos son de crucial relevancia a la hora de registrar. Tanto los profesionales legitimados por el sistema de salud, el propio trabajador en terreno como la propia comunidad son consideradas fuentes de saber e información. Se busca resaltar la importancia de documentar, registrar e identificar la propia experiencia dentro del campo de la salud. Se identificarán herramientas específicas del campo etnográfico y sus usos como herramientas profesionales para delimitar problemas, conocer los escenarios, la posición del profesional dentro de los mismos, las relaciones con los grupos e informantes, sus lenguajes y el fortalecimiento de la observación. 29 Estudiante avanzada de la carrera Licenciatura en Comunicación Social de la UNPSJB. Pasante en las materias Teorías de la Comunicación y Comunicación en Salud en la Tecnicatura Superior en Gestión de la Salud Comunitaria del 2010 a la al 2012, en el marco del Programa de Formación Continua implementado desde la carrera.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 60 Serie Sociedad/Salud La importancia del registro y la experiencia documentada Verónica Turra turraveronica@hotmail.com.ar Presentación Como profesionales de Comodoro Rivadavia y desde una perspectiva de intervención, nos aproximaremos a la experiencia vivida en la Cátedra de Teorías de la Comunicación, ciclo 2010 de la Tecnicatura Superior en Gestión de la Salud Comunitaria, en el marco de la publicación Cartografiando la Comunidad, papeles de trabajo de campo Nº 130 . Rescataremos la importancia del registro en el campo y sus utilidades para el trabajo de los profesionales de la salud. El diario de campo Como trabajadores de campo, uno de los instrumentos de registro de datos más importante es el “cuaderno de campo”. Allí se apuntan las primeras observaciones al explorar un terreno o escenario de forma completa, precisa y detallada (lo que no está escrito no sucedió nunca). Es asertivo realizar las primeras impresiones antes de la entrada en el escenario: planificar el trabajo de campo previamente. Todo lo que ocurra en el escenario es fuente de datos. Un aspecto a tener en cuenta es que no podemos registrar todo lo que quisiéramos, por ello conviene manejar tiempos realistas de registro y prever si es necesario dejar el escenario antes de llegar a la saturación mental. Una hora de observación genera de cuatro a seis horas dedicadas a anotaciones. Al inicio los registros son más intensos porque todo será nuevo. Con posterioridad la extensión de las notas desciende, porque existe un reconocimiento del lugar. Dependiendo del escenario serán más o menos oportunos los dispositivos digitales como medios para registrar, así como: grabadores de audio, cámara fotográfica o grabadoras de video. Hay muchas personas que se inhiben con estos soportes y quizás eso nos limite a la hora de recoger los datos. En ocasiones muchas personas no permiten que se les tome 30 Publicación digital de la materia Teorías de la comunicación 2010. Disponible en: http://issuu.com/comsal/docs/cartografiando_la_comunidad?mode=window&viewMode=doublePage
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 61 fotografías o que se grabe la conversación por ese motivo debemos descartar su utilización y limitarnos a tomar notas de la manera tradicional. Una vez que no nos encontramos en el campo de intervención se sugiere utilizar diversas técnicas que permiten construir un mapa del lugar, a través de la utilización de: diagramas, redes conceptuales, croquis, entre otras. Un buen diario de campo contiene los hechos observados, así como descripciones de personas, actividades, conversaciones, secuencia y duración de los acontecimientos. Otros datos considerados relevantes en esta descripción es lo concerniente a la estructura e infraestructura del escenario. Los comentarios del observador, así como las primeras impresiones, lo que ha captado interés, preocupación o sorpresa y también lo vinculado con las percepciones: sentimientos, intuiciones, dudas, incomprensiones, sufrimientos, goces o temores. Llevar adelante este registro (completo) tiene ventajas desde el punto de vista reflexivo. En la etapa de entrada al campo y de la exploración del mismo la instancia reflexiva ocupa un lugar central en el proceso investigativo debido a que se trata de la propia subjetividad de quien está investigando. Esta reflexividad se da en todo el proceso y constituye un giro en esta metodología: es de índole personal y por lo tanto subjetiva, justamente porque debemos ir estableciendo una serie de filtros, eligiendo constantemente qué registrar, sobre quiénes, y sobre qué temas (Guber: 2001). Y por último, y como parte del mismo proceso la atención tiene que estar puesta en las conceptualizaciones: reflexiones teóricas, hipótesis, líneas de actuación, o sugerencias ante los problemas encontrados. “La institución de las notas de campo existe, claro, entendida ampliamente como un corpus textual discreto producido de algún modo por el trabajo de campo y constituyendo una base de datos descriptiva, cruda o parcialmente cocida para la posterior generalización, síntesis, y elaboración teórica” (Guber: 2001, 3). Rosana Guber indica tres momentos bien diferenciados a la hora de llevar adelante los registros que distingue como: la inscripción, la transcripción y la descripción. Estos momentos varían según el observador y el contexto, entendemos que no existen formas autoritarias o puntuales de realizar las notas de campo. Sí pueden distinguirse metodológicamente las etapas de desarrollo; cada cuaderno de campo tendrá la impronta de quien escribe y registra. Según señala Guber (2001), en las primeras dos etapas de inscripción y transcripción el observador realiza notas sueltas, que son sólo frases, palabras claves o textuales del entrevistado (en el caso de las entrevistas) o ayudas-memoria que después se encargará de
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 62 Serie Sociedad/Salud completar, pasando las notas una vez abandonado el escenario; y la descripción refiere a la capacidad de recrear climas, situaciones, formas de hablar y de trato en la interacción. Los datos Una vez avanzado el trabajo de campo, y con los registros en la mano es conveniente consensuar con el equipo de salud un método para ordenar los datos apuntados. Por lo general se utilizan los listados, las grillas, se crean sistemas de clasificación que permiten tener una rápida organización de lo que se va registrando, además de determinar las codificaciones, la sistematización, la organización de y por tema así como la perspectiva teórico-metodológica que adoptaremos como equipo de salud. Esta inscripción conceptual permite procesos de interpretación conjunta. En esta instancia se verifican los datos, la organización de los mismos, si se encuentran completos, la calidad de la información disponible, además se determina la relevancia o no de lo anotado, y se informa sobre la disponibilidad de la información para su lectura y consultas. Es importante considerar en la elaboración de informes y al momento de proyectar contar con la recopilación realizada, así como el acceso a la misma por el propio equipo de salud como insumo para los futuros encuentros o registros. Es importante sumar datos y generar experiencia en la práctica de registro para realizar mejores descripciones en cuanto a calidad, novedad y articulación. En palabras de Guber, el observador es: “…una síntesis del eterno diálogo que el investigador lleva a cabo consigo mismo para conocer a sus informantes mientras se conoce así mismo… queda claro, pues, que el registro no es una fotocopia de la realidad sino una buena “radiografía” del proceso de conocimiento.” (Guber: 2001, 12) Los datos y la producción de información Una forma de enriquecer nuestro registro es consultar o citar otras fuentes de datos como los documentos escritos (historias clínicas, informes oficiales, correspondencia o intercambiar notas con otros observadores de campo), fuentes históricas o documentos que existen previamente en el campo o institución, para obtener una perspectiva más amplia del escenario. Por último, podemos tener en cuenta los archivos periodísticos si existieran. Hay que tener en cuenta el compartir esta generación de datos para consolidar los equipos de trabajo y no trabajar en soledad. Tener en cuenta que el trabajo archivado, organizado y codificado por una sola persona, puertas adentro, no es accesible para el resto
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 63 del equipo y por lo tanto muchas veces puede no ser tenido en cuenta, ya sea porque resulta inentendible como fuente o porque no se tiene conocimiento sobre su existencia. Recordemos que al hacer público el registro individual se generarán conocimientos y documentos que traerá una valoración general y contribuirá al buen funcionamiento de la institución sanitaria a la que prestamos nuestros servicios. La experiencia en la materia Teorías de la Comunicación 2010 Desde la cátedra de Teorías de Comunicación persiste la necesidad de diferenciar y trabajar los conceptos vinculados a lo informacional y a lo comunicacional. Esta es una gran discusión que se pone de relieve a la hora de materializar e identificar las prácticas en el terreno de la Comunicación Social, y el campo sanitario no es ajeno a ello. Se revisan los contenidos vinculados a la Comunicación desde lo informacional y desde lo comunicacional entendido como producción de sentidos (Mata: 1996). Se vinculan los procesos de intervención en salud comunitaria como parte de procesos de transformación. En nuestras prácticas cotidianas generamos un gran cuerpo de conocimientos basado en producción científica y categorías que nos permiten pensar la realidad. Convencionalmente, organizamos los espacios con nombres comunes y eso es también natural para todos. Para los trabajadores en terreno este fenómeno debe ser novedoso y debemos mirar con sorpresa. Esa es la capacidad investigativa que, como profesionales de la salud, debemos considerar. En primer lugar, la importancia del registro y del cuaderno de campo se vuelve herramienta fundamental. Como seres sociales poseemos emociones, sentimientos, percepciones y preconceptos. Es necesario tener esto en cuenta y también considerar el lado trunco de la objetividad, es un error pensar que nuestros registros de campo serán palabras neutras totalmente objetivas. La subjetividad estará presente y es lo primero a trabajar, para que las emociones y preconceptos no se conviertan en obstáculos para el conocimiento. Tampoco se trata de descartar esos primeros escritos cargados de emotividad. Al contrario, la subjetividad asumida como parte de la conciencia propia funciona como un excelente vehículo para activar el conocimiento. En esta etapa del proceso la reflexividad se incorpora como parte de nuestra tarea diaria, y al mismo momento se pueden distinguir distintos niveles de complejidad en la interpretación, práctica necesaria que permite establecer distancia con el objeto de conocimiento. Desde estos marcos de trabajo, se establecen las relaciones entre espacios, vínculos, redes sociales e instituciones y se ponderan y seleccionan los datos significativos para
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 64 Serie Sociedad/Salud racionalizar aquello que otros viven naturalmente. De esta manera la intervención parte de un posicionamiento desde el rol de técnico y como integrante del equipo de profesionales aportando una perspectiva que enriquece la trama de relaciones en una comunidad de saberes. Cabe apuntar que debe haber un conocimiento sobre el trabajo de campo etnográfico y sobre todo del campo etnográfico en salud, incorporando las técnicas de observación participante, las herramientas para el registro (cuaderno de campo); el establecimiento de relaciones igualitarias y la experticia en generar espacios de comunicación que habiliten el diálogo y conocimiento de los otros actores involucrados en los procesos de salud. Esto supone conjugar arte y técnica: aprender a escuchar y observar. Escuchar, registrar lo observado, reflexionar y cuestionar, junto con las primeras impresiones (que pueden ser personales o del equipo de salud), puede constituir una metodología que permita volcar esos registros para distinguir conflictos de problemas de salud para comenzar el recorrido de cómo abordar los temas, cómo sistematizar los datos cómo recabarlos, o evaluar distintas técnicas para llevar adelante la tarea. En el centro de esas primeras impresiones -la mayoría de las veces con algún contenido emocional- se comienza a pensar el tema-problema a analizar. De aquí en más también es favorable practicar la reflexión, cuestionar y criticar constructivamente sobre la propia práctica. Esa capacidad de crítica es una forma de ir afinando la mirada y el lápiz, prepararnos para poder separar entre lo conceptual propio y lo que el otro nos está comunicando. En la medida que habilitemos a los otros actores en la participación vamos a estar pensando y hablando de la comunicación: es en esta participación del otro donde se promueve el intercambio de conocimientos y saberes. Hablamos de intercambios dialógicos y nos enfocamos en la producción de sentidos. Cartografiando la Comunidad Desde este marco conceptual se aborda la importancia del registro de campo como práctica necesaria del trabajador de la salud en terreno y se marca la importancia de la experiencia documentada. Desde este punto de partida se decide desde la cátedra de Teorías de la Comunicación (ciclo 2010) elaborar una producción con los/as estudiantes cursantes. Producto de este trabajo surge la publicación “Cartografiando la comunidad. Papeles de Trabajo de Campo Nº1”, que recopila mapeos, trayectorias y diagnósticos comunicacionales con el objetivo de socializar y dar a conocer la producción colectiva. Se buscó situar
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 65 geográficamente las prácticas de salud comunitaria y caracterizar a las poblaciones a partir de las percepciones, particularidades y singularidades de cada trabajo. Con el fin de avanzar sobre procesos de planificación para la intervención, se instrumenta a los/as estudiantes en el uso de procedimientos sobre cómo realizar un diagnóstico comunicacional. Esto incorporó nuevas búsquedas donde los mapeos y trayectorias fueron dando cuenta de los espacios, de su organización territorial y de las prácticas en salud en las distintas localidades. En primer lugar, cada estudiante realiza un mapeo. En una primera instancia no resultó una tarea difícil, porque la mayoría llevaba adelante prácticas en Centros de Salud y en otros casos su vida laboral se desarrolla en el propio sistema de salud. El mapeo busca ubicar en un gráfico la población, identificarla, y caracterizarla. Se tuvieron en cuenta las instituciones presentes, las formas de vida y particularidades del terreno. El fin de este recorrido personal fue desnaturalizar las prácticas cotidianas. De esta manera cada mapeo fue asumido e interpretado desde su singularidad y representado en forma de mapa, plano o croquis. La propia riqueza de los trabajos permitió identificar las distintas percepciones y compartir la experiencia. En segundo lugar se le pidió a cada estudiante la producción de un escrito donde contaran su propia biografía, una trayectoria personal donde se destacaran los aspectos más relevante de sus vidas, hechos y recordar el momento de la elección de la profesión. Esto sirvió como nodo o hito para ir estableciendo criterios y direccionar la consigna siguiente. En esta instancia se identificaron los diversos motivos y factores del por qué o en qué momento o hecho produjo el él-ella la decisión de pertenecer al campo laboral del sistema de salud. En la mayoría de los casos, algún acontecimiento relevante actuó como hecho fundante para tal decisión. En este mismo sentido se identificaron los contextos históricos y culturales de cada época. Desde las trayectorias y los mapeos se realiza el diagnóstico comunicacional para planificar la intervención en terreno. Se elige analizar un Programa de Salud implementado en el espacio laboral o que estaba siendo implementado y que podía ser reconocido en las instancias de práctica. El ejercicio analítico de los programas de salud habilitó instancias que permitieron: identificar problemáticas, desglosar actividades vinculadas a lo comunicacional, distinguir el público (audiencia) destinataria del programa y se clasificaron distintos espacios (de circulación, de comunicación y de decisión) como instancias necesarias para proceder a la
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 66 Serie Sociedad/Salud realización de un diagnóstico comunicacional. Este ejercicio tuvo como objetivo incorporar la práctica del diagnóstico de comunicación desde una perspectiva que atienda esta la dimensión comunicacional al momento de planificar una intervención. Primeras reflexiones Desde la experiencia de sistematización realizada a través de la propuesta pedagógica Cartografiando la Comunidad hemos observado que tanto el ejercicio de observación, como el intercambio que los grupos realizan, aparecen en los registros las percepciones y distintas prácticas de mapeo del territorio. El recorrido sobre sus trayectorias personal, así como lo vinculado al campo laboral, dan cuenta del largo recorrido realizado a partir de este dispositivo pedagógico. A partir del registro en su diario de campo, la sistematización, análisis y elaboración del informe el técnico en salud comunitaria recorre y acumula un gran flujo de experiencias, saberes y conocimientos. Ese hábito y capacidad de documentar la experiencia es lo que desde el espacio curricular tratamos de motivar, y a la vez marcar la importancia del registro como un punto clave para encontrarse como un productor de conocimientos, generando también la inquietud sobre cómo es usado este conocimiento.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 67 Bibliografía AMEZCUA, Manuel (2000). El trabajo de campo etnográfico en salud. Una aproximación a la observación participante; Index de enfermería, 19(30). Disponible en: http://index- f.com/cuali/observacion.pdf GUBER, Rosana (2001). El registro de campo en ciencias sociales: Consignación textual y reflexiva en la reconstrucción analítica de la realidad empírica, segunda parte. Publicaciones CAYCYT. MATA, María Cristina (1996). “Nociones para pensar la comunicación y la cultura masiva”, segundo curso de especialización con modalidad presencial a distancia, Centro de Comunicación Educativo La Crujía, Buenos Aires. Documentos ESCUDERO, Beatriz (2010). Cartografiando la comunidad Cuadernillo Nº 1. Papeles de Trabajo de campo Nº 1. Documento de la cátedra de Teorías de la Comunicación, Tecnicatura Superior en Gestión en Salud Comunitaria. Disponible en: http://issuu.com/comsal/docs/cartografiando_la_comunidad?mode=window&viewMode=dou blePage
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 68 Serie Sociedad/Salud Discapacidad y Salud Comunitaria Lecturas y dilemas en discusión Elizabeth Guglielmino31 Reseña El devenir histórico da cuenta de una construcción social acerca de la discapacidad, que hace referencia a una condición individual y social asociada a la anormalidad como oposición a la normalidad. Estos procesos han impuesto una identidad construida sobre la base del déficit y las carencias que conllevan procesos de profunda exclusión. El artículo hace referencia a las discusiones actuales en el campo de la salud comunitaria, nos convoca a superar posturas biologicistas que focalizan la mirada en un trastorno de la salud y en el sujeto que lo porta. Específicamente, estas concepciones naturalizaron la asociación discapacidad/enfermedad, dejando afuera la consideración de la persona como un ser integral, que se constituye entre diferencias humanas y culturales. 31 Magíster en Educación Superior. Profesora Investigadora de las Universidades Nacionales de la Patagonia San Juan Bosco y de la Patagonia Austral. Dicta el Espacio curricular de Definición Institucional (EDI) - Discapacidad y comunidad en la Tecnicatura Superior en Gestión de la Salud Comunitaria.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 69 Discapacidad y Salud Comunitaria. Lecturas y dilemas en discusión. Elizabeth Guglielmino eligu@speedy.com.ar Presentación Proponemos inicialmente indagar y reflexionar sobre la discapacidad, una noción compleja implicada en un proceso histórico que consideramos importante revisitar para analizar sus alcances en el campo de la salud. La idea es abrir la discusión sobre diversas perspectivas al pensar la salud y la discapacidad, destacando principalmente el lugar de la salud comunitaria, en el marco de un trabajo interdisciplinario centrado en la persona, la familia y la comunidad. Una mirada retrospectiva de prácticas y discursos Resulta de interés identificar el contexto de la modernidad como un tiempo histórico que convalidó un discurso sobre la discapacidad basado en supuestos biologicistas, que habilitó como significados una realidad trágica inherente a determinados individuos quienes poseen una carencia, una malformación y limitaciones, que requieren de la tutela institucional, donde la salud asume el lugar de reparación o compensación del déficit. Si nos situamos en las dimensiones política y socio-histórica, podemos apreciar que las categorías: anomalía, falla, defecto, emergen en contraposición con la idea de normalidad; esto refiere al producto de una imposición de sentidos que se relacionan con el ideario moderno, que demarca un ideal claramente relacionado con los intereses del capitalismo occidental. Los autores Lewontin, Steve Rose, Kamin argumentan con claridad las concepciones de este orden social que forma parte de las matrices de nuestras tradiciones de la modernidad, nos dicen: “El tema de la racionalidad científica, en oposición a los temas religiosos de la fe, lo sobrenatural y la tradición, eran evidentemente un requisito básico para el desarrollo de fuerzas productivas basadas en nuevos descubrimientos tecnológicos. También el trabajo debía ser organizado y reubicado en talleres cuyas actividades productivas estuvieran basadas en cálculos de eficiencia y beneficio y no en relaciones
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 70 Serie Sociedad/Salud consuetudinarias. El modelo maquinal del universo obtuvo la hegemonía intelectual, dejando de ser una simple metáfora para convertirse en cambio, en la forma verdadera –“evidente por sí misma” – de mirar el mundo”. (Lewontin, Steve Rose, Kamin, 1987:59) El campo de la salud va a ocupar en los siglos XIX y XX un papel hegemónico respecto a la temática de la discapacidad. El discurso argumental dominante se organizó a través del respaldo de disciplinas como la biología, la medicina, la psicología experimental, la psiquiatría, que influidas por el evolucionismo darwiniano fueron las encargadas del tratamiento de las personas consideradas anormales. Las diferencias individuales se van a explicar por factores biológicos, la herencia, la raza, van a justificar el dominio de los bien dotados sobre los menos dotados, estos últimos van a asumir como propias sus desventajas. El positivismo y el funcionalismo constituyen las bases del pensamiento liberal. Se instaura como dominante la corriente positivista, que instituye a la ciencia como una razón de poder basada en la regularidad de los fenómenos, la causalidad lineal; toma de la posición empirista la pretensión de objetivar lo “real”, imponiendo la “norma” como categoría de ley natural y universal. En tanto el funcionalismo concibe la sociedad como un organismo, que basa su funcionamiento en las partes que la componen donde cada una cumple una función para el progreso social. Este enfoque considera como criterio que la salud es ausencia de enfermedad, tal como se ha mencionado, se aspira a la normalidad en franca oposición a la anormalidad. Estas escisiones recaen en el sujeto quien es el portador de la enfermedad o del déficit; en el caso de la discapacidad lo que se desvía de la norma convalida la intervención de los profesionales de la salud desde una perspectiva estrictamente relacionada con el abordaje de la patología. Las categorías médico-psiquiátricas fueron construyendo un corpus de teorías y prácticas, donde las condiciones de existencia anormal provocada por mecanismos de la herencia conllevan la idea de degeneración; que se traducía socialmente en las categorías de los criminales como seres “desviados”, en los incapaces como seres “malformados”, en los locos -al decir de De la Vega (2010)- en los seres de la “sin razón”. Es interesante considerar el aporte de Adriana Puiggrós (1986), quien expresa:
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 71 “De acuerdo a la lógica dominante, el discapacitado es ubicado en el mismo lugar imaginario – pero también en el mismo lugar político, social, cultural y educativo- que el delincuente. Ambos trasgreden las normas, alteran los modelos admirados, establecen diferencias. Ambos muestran que existen otras lógicas, otras visiones de la realidad, otros ángulos de la tragedia y la vitalidad. Su presencia es molesta pero necesaria, pues cumplen también otra función: ser testigos de salud, de educabilidad y del poder de los grupos que dominan la sociedad. Los familiares, el hombre de la calle, la burocracia de las instituciones, mantienen con ellos una relación especular. Ven en ellos su incapacidad, su deficiencia, su impotencia”.32 Es decir, el imaginario social va configurando creencias, cuyas connotaciones éticas dan cuenta de que lo bueno y aceptable es lo normal, en tanto el método científico tomado de las ciencias naturales representa una contribución que alimenta la idea de que a través del dominio sobre la naturaleza hay que intervenir para subsanar lo desviado. Las nociones de la psiquiatría clásica y la psicología experimental, sometidas a los cánones de supuestos explicitados, edificaron espacios de intervención marcados por el asistencialismo, trazados por las coordenadas de la medicalización y la rehabilitación. No obstante, la discapacidad como problemática interpeló a la medicina con cuestiones enigmáticas respecto a la cura. El despliegue estratégico de la medicina, una y otra vez estaba signado por el fracaso y sutilmente en la mirada de lo enfermo, se ponían de manifiesto otras cuestiones imposibles de encuadrar en el dispositivo médico-terapéutico. J. Muntaner (1998) señala que en el siglo XIX se inicia un interesante movimiento encabezado fundamentalmente por médicos que van a abrir un camino de intervenciones que si bien mantenían el sueño de la cura, fueron pioneros al pensar en lo educativo como articulador de posibilidades; la consecuencia de estas intervenciones en esa época posibilitaron un trato más humanizante y la credibilidad de que eran seres educables, recuperan inicialmente el despliegue de los sentidos, la ejercitación sensorial como camino de acceso a la pretendida cura. El discurso médico de la infancia deficiente, al buscar respaldo en la pedagogía, inaugura desde la mirada educativa otras posibilidades para el desarrollo de los sujetos. Los acontecimientos históricos, si bien revelan progresos, ponen de manifiesto que no pudieron 32 Publicación El periodista de Buenos Aires nº 92. 1986 Argentina
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 72 Serie Sociedad/Salud romper con el estigma diferencial heredado de las prácticas médicas y tecnocráticas. La psicología experimental a través del modelo estadístico tuvo una fuerte influencia con clasificaciones acerca de los sujetos que agudizaron el control social, el aislamiento en instituciones especializadas desbaratando el intento de los pioneros. El discurso educativo diseñó estrategias reeducativas, disciplinares, en pos de la recuperación de la infancia “deficiente”. Se fue configurando un trabajo correctivo sobre la mente, el cuerpo y la moral. En este cuadro de situación, van a aflorar novedosos hallazgos sobre la comprensión de diversas manifestaciones fisiológicas inherentes a la discapacidad. Estas intervenciones fueron legitimando prácticas higienistas33 basadas en el poder absoluto de los profesionales. Dilemas, tensiones y rupturas acerca de la discapacidad y la salud Este análisis nos brinda la oportunidad de abrir preguntas sobre lo que la sociedad construye para definir y explicar la discapacidad; advertimos tendencias hegemónicas producto de una construcción socio-histórica que tienen una influencia profunda en las expectativas sociales, en lo que se desea en las interacciones humanas, cuyo impacto provoca determinadas acciones que justifican un estado de cosas. Una idea importante que se deriva de lo expuesto es que la impronta basada en las teorías del determinismo biológico amalgama lo biológico con lo mental, sin considerar los procesos de constitución subjetiva. Esta afirmación nos lleva a plantear las fuertes repercusiones que esta posición reduccionista provoca respecto a la constitución identitaria de los sujetos. Este imaginario se inscribe en un orden social donde los profesionales de la salud se transforman en hacedores de determinadas verdades. En este sentido, la problemática de la discapacidad queda capturada por estas prácticas discursivas, que desembocan en un campo poblado de categorizaciones, de explicaciones mecanicistas focalizadas en el padecimiento de la persona. 33 De la Vega (2010) en su libro: Anormales, deficientes y especiales. Genealogía de la educación Especial de Editorial Noveduc, plantea que frente a las propuestas eugenésicas extremas, que fomentaban la esterilización o castración de los llamados degenerados, surge el higienismo que promueven el cuidado del cuerpo y la moral a fin de vigorizar el organismo, para prevenir las conductas desviadas y corregir lo que eran consideradas conductas anormales. El autor realiza una interesante indagación sobre la expansión de los programas higienistas, que impactaron en nuestro país a fines del siglo XIX, en sintonía con la difusión de ideas permeadas por el darwinismo social que promovían a través del control social, el mejoramiento de la raza.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 73 La tendencia dominante es rehabilitar lo dañado, este concepto históricamente se asocia a procesos de entrenamiento, a veces de adiestramiento, donde el sujeto que transita por una situación de discapacidad y su familia ocupan un lugar de pacientes, de receptores pasivos que en muchos casos se traduce en obediencia, en sumisión, quedando sujetados al poder y saber de supuestos legitimados científica y tecnológicamente. Esta perspectiva desestima los recursos y potencialidades de los sujetos y su comunidad de pertenencia. En este contexto, ante la llegada de un hijo con discapacidad prevalece el desconocimiento, esta situación alude a una sociedad que históricamente ha invisibilizado esta temática, por prejuicios, por discriminación, por legitimación de las desigualdades humanas. Entre las actitudes sociales más frecuentes aparece el miedo, la descalificación, la lástima; en síntesis, circula la idea de que se trata de un acontecimiento trágico. La mayoría de las familias quedan sujetadas al saber de la ciencia médica, que instituye como práctica dominante la transmisión de un diagnóstico basado principalmente en supuestos biológicos, que suele operar de un modo des-subjetivante. En estas circunstancias, Alfredo País señala: “El niño corre el riesgo de quedar incluido sólo en la filiación de la ciencia” (País, 1995: 24). Este discurso imperante de la modernidad despliega una lógica con una fuerte adherencia a ubicar a los sujetos en determinadas tipologías, en parámetros estandarizados, cuyos nombres operan poderosamente en lo identitario, donde la enfermedad o la carencia invaden su singularidad. Es así como se abandona la mirada de su lugar como sujeto activo de una comunidad de pertenencia. En estos escenarios, el trasfondo que amerita una reflexión profunda es cuando el síndrome inviste su existencia de tal modo, que para la familia y la comunidad, en el caso de un recién nacido, deja de ser Juan, Pedro, María, para ser un Down, un TGD, entre otras nominaciones posibles que lo transforman en un ser dependiente, incompleto, vulnerable, sospechosamente educable, desconociendo la incidencia del contexto y los vínculos tempranos. El autor mencionado, despliega en el desarrollo de sus ideas una cuestión importante a considerar, los padres deben conocer la información científica, sobre todo cuando de ella depende la integridad física del niño, pero una cuestión clave es que la misma no sea invasiva al punto de sustituir el lugar de la función materna y la cadena de significantes que los padres preparan antes del advenimiento del hijo.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 74 Serie Sociedad/Salud En contraste con lo expuesto, las investigaciones y los debates actuales dan lugar a pensar que la discapacidad no es un atributo de determinados individuos, sino que la misma, desde una visión dinámica y compleja hace referencia a sujetos que transitan por particulares situaciones vitales, que forman parte de la condición humana y la producción social y cultural. El biólogo Humberto Maturana (1992), en un texto que denomina ¿Niño limitado o diferente? introduce un dilema que da cuenta de una ruptura profunda con el paradigma positivista. Desde su visión relacionada con el paradigma de la complejidad, considera que como seres vivos estamos en continuo cambio, que sigue un curso contingente a la historia de las interacciones de las que participamos. Esta perspectiva pone en tensión las dimensiones de nuestra existencia, el autor afirma: “los seres humanos somos seres que tenemos por lo menos dos dimensiones de existencia, una biológica y otra propiamente humana” (Maturana, 1992:261). De tal afirmación, señala: “que la enfermedad o la limitación no pertenecen a la biología sino a la relación desde la cual un ser humano considera que un organismo, un sistema u otro ser humano, no satisfacen cierto conjunto de expectativas” (Maturana, 1992:261). Esta mirada sobre la discapacidad implica un cambio en los supuestos epistemológicos acerca de la salud y de la enfermedad. La dimensión biológica sin duda representa un aporte básico para la existencia de las diferencias humanas; sin embargo, lo que los seres humanos pensamos, decimos, actuamos, respecto a dichas diferencias, corresponde a la dimensión social y cultural. Este reconocimiento activo tamiza diversas actitudes donde -lo ideológico, lo discursivo, lo político, lo cultural- juegan un papel primordial pues otorgan diversos significados sobre nuestras relaciones con los otros. En estas últimas décadas, se han ampliado progresivamente los derechos adquiridos por las personas con discapacidad y sus familias. Se han promovido políticas a nivel internacional y nacional que reconocen derechos históricamente invisibilizados. En tanto, las cuestiones éticas e ideológicas representan un desafío y ponen en tensión problemas y dilemas aún no resueltos, que surgen cuando la discapacidad se trasforma en una producción social originada en relaciones de desigualdad, tal como lo analizamos en este texto. La construcción de propuestas contra-hegemónicas recupera como base fundamental el derecho a la salud y a la educación, pilares que forman parte de una visión ética y política que intenta avanzar críticamente sobre posiciones tecnocráticas y medicalizantes.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 75 En contraposición con las tradiciones expuestas, postulamos que la discapacidad no presupone una enfermedad en sí misma, si bien pueden existir condiciones vitales que comprometen la salud, las investigaciones actuales ponen de relieve que las limitaciones funcionales, que suelen ponerse en evidencia en una persona con discapacidad tienen más relación con los barreras físicas, ambientales, sociales, educativas y comunicacionales, que propician la exclusión social, de aquellas derivadas de una cuestión fisiológica, que opera generalmente como estigma. Este conjunto de restricciones impone en los sujetos el fenómeno de la heteronomía, en general constatamos que no se brindan alternativas que fomenten el auto valimiento, que habilitan a un sujeto a tomar decisiones sobre su propia vida. Estas situaciones quedan ancladas a la creencia de que las personas con discapacidad tienen un destino inexorable marcado por la dependencia, que se adjudica a la “naturaleza de su discapacidad”. Al respecto, en defensa de la autonomía y los derechos, el catedrático Miguel Ferreira expresa: “No se trata de curar, pues en la mayoría de los casos no existe la cura; se trata de aceptar la existencia de una diferencia que no debe ser relegada al ostracismo; se trata de reconocer la existencia de un colectivo con pleno derecho a una vida en igualdad de condiciones, al reconocimiento como tal colectivo y a la creación de un entorno sin barreras a nivel práctico, como en términos culturales.” (Ferreira, 2008:2) Otro planteo interesante, vinculado a un cambio radical de la perspectiva tradicional, es el de Patricia Brogna (2006) quien sintetiza en pocas y sustanciosas palabras que: “La discapacidad no es un condición a curar, a completar o reparar, es una construcción relacional entre la sociedad y un sujeto (individual o colectivo). La discapacidad toma cuerpo en un espacio situacional, dinámico e interactivo entre alguien con cierta particularidad y la comunidad que lo rodea” (Brogna, 2006:1). El dilema radica entonces en los significados construidos acerca de la discapacidad, otras visiones que nos permiten volver a mirar el campo de la salud para revisar y reflexionar sobre nuestras prácticas. Los términos de esta cuestión en nuestro país evocan el advenimiento de la democracia en la década de los 80, etapa fructífera en el campo de la salud, que representó un hito en los países de América Latina; hacemos referencia a las propuestas de Atención Primaria
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 76 Serie Sociedad/Salud de la Salud, que logró resistirse en parte al legado de la medicina tradicional, reivindicando la salud como un derecho básico y universal. Destacamos la riqueza de experiencias comunitarias de aquella época, que intentaban modificar el enfoque basado en la asistencia individual hacia un enfoque participativo de la comunidad, hacedora de sus problemas de salud. En el giro que fueron dando estas ideas emergen prácticas de salud en el marco de la valorización de la diversidad cultural y social, con sus múltiples formas de manifestación socio- cultural. Hay que tener en cuenta que la enfermedad y sus formas de curación tiene significados individuales y sociales de larga data, varían en diferentes culturas, muchos de ellos basados en cuestiones religiosas, filosóficas y sociales, que no tienen las mismas matrices de la cultura occidental dominante y que han quedado silenciados en las comunidades de origen. Admitir estas premisas implica que no existe un solo camino para la salud basado en la cura tradicional, en la búsqueda de lo que OMS propuso hace años cuando se afirmaba que la salud se alcanza a través de un completo estado de bienestar físico, mental y social Este concepto afortunadamente fue puesto en discusión, la idea de completud -homologada a la normalización y a un saber pretendidamente único y universal- se cuestionaron. La discapacidad, justamente pone en tensión la idea de completud, nos remite a problematizar las diferencias humanas y los criterios de normalidad, salud, enfermedad. Una perspectiva crítica y alternativa nos plantea como desafío en la actualidad, recuperar concepciones filosóficas, éticas, políticas, cuyas lógicas, racionalidades y discursos desmitifican y desmontan lo históricamente legitimado. La investigación desde el ámbito socio- antropológico, la sistematización de experiencias como fuente de conocimiento, representan una oportunidad muy interesante para recuperar prácticas de salud comunitarias donde se ha intervenido más allá de concepciones tradicionales La confrontación de supuestos epistemológicos y prácticas contra-hegemónicas abren nuevos horizontes, nos permiten poner en cuestión concepciones y creencias naturalizadas, se intenta romper con el tradicional discurso dominante. ¿Qué cuestiones surgen al pensar intervenciones alternativas en el marco de la salud comunitaria? Fundamentar una propuesta de salud colectiva contextualizada pensando en la discapacidad, requiere un amplio conocimiento de las matrices y mandatos tradicionales. Una visión alternativa toma como punto de partida el comenzar a interrogarse en el equipo
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 77 interdisciplinario acerca de cómo proceder, para ser mediador e intérprete de circunstancias particulares de un sujeto, su familia y la comunidad de pertenencia. En un dominio de complejidad, la idea es reflexionar y pensar en acciones vitales que generen salud en contextos perfectibles, provisionales, producto de la interacción humana. Se trata de proponer un trabajo en red con el objetivo de empoderar a los actores sociales intervinientes, al decir de Alfredo Guiso: “La red se constituye en el ámbito privilegiado de recreación conceptual, de generación de interrogantes, de producción y circulación de conocimientos sobre la práctica, de recreación cultural, política, económica y en general de la vida cotidiana de los ciudadanos” (Ghiso, 1998:10). Ante la resolución de problemas, se integran diversos actores y poderes, se proponen variadas hermenéuticas, que incluyen también los aportes de la ciencia médica, se valoran los aportes interdisciplinares puestos al servicio de la comunidad. Se pretende en este artículo destacar el rol de los técnicos en salud comunitaria, quienes pueden representar una importante contribución en el conjunto de intercambios y acciones que no serán definidas prescriptivamente, sino a través de relaciones que den cuenta de un trabajo en equipo. Como profesionales de la salud cobra importancia aproximarse a la vida, a sujetos con historia, con determinadas creencias, recursos, necesidades, deseos, intereses, expectativas. Se trata de reconocer activamente la singularidad de los sujetos y el contexto que viven. Resulta aquí pertinente expresar: “Salud es una forma de vivir autónoma y solidaria, consustancial con la cultura humana, dependiente y condicionante con la naturaleza, la sociedad y el Estado”34 . Confrontando miradas, lecturas posibles, dilemas actuales, podemos apreciar que el campo de la salud se encuentra actualmente en una compleja encrucijada. Entre el pasado y el presente se están suscitando procesos históricos que repercuten profundamente en nuestras condiciones de existencia actual, que fragilizan la intencionalidad de fortalecer la salud comunitaria; nos interesa aquí también destacar los alcances que esta situación tiene en la temática de la discapacidad. Esto nos lleva a formular nuevos interrogantes e hipótesis que comprometen los avances formulados. En este marco, no podemos soslayar el hecho de que estamos tranversalizados por una constelación ideológica- política nuevamente dominante, que trasunta las fronteras del mundo occidental. Hacemos referencia a los intereses creados a partir de la difusión a nivel mundial 34 El concepto se enuncia en el Plan de Estudios de la Maestría de Salud Pública de la Universidad de Loja 1997.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 78 Serie Sociedad/Salud de las políticas neoliberales y al fenómeno de la globalización, situación paradojal que coexiste con la proliferación de redes sociales que buscan claramente revertir el impacto de un capitalismo que con nuevos rostros impone representaciones sociales y una economía al servicio de los intereses financieros, donde el mercado impone las reglas sobre las necesidades supuestamente imperantes. En este caso, nos interesa reflexionar sobre el impacto que esto provoca en el ámbito de la salud. Nuevamente en el tema que estamos tratando aparece el dilema de los valores sociales que se priorizan, y es así como significativamente vuelve a aparecer el conflicto entre la dimensión de lo biológico y lo humano, proyectándose con cuestiones controvertidas al pensar la discapacidad. Han proliferado en estos últimos años prácticas discursivas relacionadas con hallazgos de las neurociencias, con importante incidencia en el abordaje de la discapacidad. Si bien, estos aportes son muy valiosos para la compresión de la evolución del desarrollo humano y sus posibilidades; contradictoriamente advertimos que emergen prácticas de salud que reeditan la tendencia a diagnosticar en base a cuadros clínicos, que aparecen clasificados en el DSM IV como única explicación de lo que le sucede al sujeto. Esta tendencia alude a justificar la causalidad biológica de los problemas en el desarrollo. Esta perspectiva conlleva la asistencia individual, el uso de medicación, donde prima un reduccionismo que omite la complejidad de la vida psíquica y social del sujeto implicado y su familia, de este modo se suprimen e invisibilizan los potentes aportes interdisciplinarios. La ausencia de una mirada de la complejidad derriba los derechos conquistados, que se transforman en una retórica vacía de contenido, la unidireccionalidad explicativa no es ingenua; en otras épocas la falta de soportes y desarrollos teóricos fragilizaban en parte la posibilidad de tomar otras posturas, hoy el psicoanálisis, la antropología, los estudios sociales y políticos entre otros, ampliamente han desarrollado argumentos sustanciosos que de ningún modo pueden justificar éticamente estos sucesos. En adhesión a lo que postula Gabriela Dueñas (2011) no se trata de cuestionar los avances de los conocimientos que nos brinda la medicina, ni tampoco de desestimar intervenciones propias de este campo del saber, sino de analizar la irrupción desmedida de intervenciones que vuelven a invisibilizar las cuestiones subjetivas, sociales, culturales y políticas.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 79 Es decir, la hegemonía de diagnósticos basados en cuadros clínicos clasificables, arrasan con la idea de posibilidades de desarrollo en movimiento, hallazgo clave de las neurociencias. Las categorías, pensando en estas tendencias actuales, suelen operar como estigmas, al punto de que no hay nada para preguntarle al sujeto, quien se transforma en un número, en un dato a registrar, dependiente nuevamente de la prescripción médica. Al respecto, Gisela Untoiglich afirma que “los diagnósticos del DSM IV se construyen con una idea de normatividad estandarizada y con cierta representación de naturalidad” (Untoiglich, 2009: 20). Estos escenarios y prácticas nos devuelven la idea de pensar la discapacidad como un destino inexorable. El punto de tensión es reflexionar sobre los alcances de esta trama social nuevamente marcada por el determinismo biológico, que se alimenta de intereses mercantilistas que justifican la exclusión y la desigualdad entre los sujetos, paradójicamente volvemos al punto de partida, que pone en evidencia a la discapacidad como una construcción social en disputa. En este sentido apostamos entonces, a discutir posiciones, a debatir sobre estos acontecimientos que transversalizan actualmente nuestras condiciones de existencia. Por ello, creemos necesario resignificar el trabajo comunitario en salud, pensado como un espacio de apertura y de reconstrucción de lo colectivo, donde se ponen en juego los lazos sociales, la necesidad de establecer y construir redes, la pluralidad de voces, la importancia de desnaturalizar condiciones de vida excluyentes, para asumir en forma corresponsable un trabajo que requiere un abordaje interdisciplinar, desde una perspectiva de salud integral. En este marco de promoción de la salud integral, el rol del técnico en salud comunitaria cobra relevancia a partir de los aportes y contribuciones que puede brindar al pensar estratégica y situacionalmente problemas emergentes, que devienen de la problemática de la discapacidad en diferentes contextos comunitarios. Estas posturas representan un desafío no sólo para pensar nuestras prácticas profesionales sino para intervenir en los procesos de formación profesional. Desde este lugar al pensar en intervenciones y en procesos de formación, destinado a profesionales de la salud, resulta de interés considerar una perspectiva genealógica y crítica sobre esta temática, a fin de comprender los procesos socio-históricos, que impactan no sólo en los sujetos directamente implicados sino en su familia y la comunidad.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 80 Serie Sociedad/Salud Bibliografía DE LA VEGA, Eduardo (2010). Anormales deficientes y especiales. Genealogía de la Educación Especial. Noveduc. Argentina. DUEÑAS, Gabriela (Compiladora) (2011). La patologización de la infancia. ¿Niños o Síndromes? Ensayos y Experiencias. Noveduc. Argentina. FERREIRA, Miguel (2008). La construcción social de la discapacidad: habitus, estereotipos y exclusión social. Nómadas. Redalyc. España. GHISO, Alfredo (1998). De la práctica singular al diálogo con lo plural. Aproximaciones a otros tránsitos y sentidos de la sistematización en épocas de globalización Funlam. Medellín. LEWONTIN, R.C. y otros (1991). No está en los genes. Racismo, genética e ideología. Crítica. México. MATURANA, Humberto (1992). El sentido de lo humano. Hachette/Comunicación. España. PAÍS, Alfredo (1995). “De una tragedia a la construcción del destino” en Escritos de la Infancia 5. Publicación de FEPI. Buenos Aires. UNTOIGLICH, Gisela (2009). “Patologías actuales en la infancia” en Patologías actuales en la infancia. Bordes y desbordes en clínica y educación. Noveduc. Buenos Aires. UNTOIGLICH, Gisela. (Coordinadora) (2005). Diagnósticos en la Infancia. En busca de la subjetividad perdida. Ensayos y Experiencias Noveduc. Buenos Aires. VAIN, Pablo y ROSATO, Ana (Coordinadores) (2005). La construcción social de la normalidad. Alteridades, diferencias y diversidad. Noveduc. Buenos Aires.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 81 Ensayo Desarrollo con ética y libertad. Una subjetividad posible Mario Morón35 Reseña El presente es un trabajo reflexivo, que pretende articular los orígenes de la ética, relacionándolos con mitos y arquetipos y con bases biológicas de la conciencia conductual, por un lado, con las éticas del capitalismo y el neoliberalismo y las necesidades éticas actuales, por otro, entendiendo al “Desarrollo Humano” como la ideología ética más abarcativa y actual en relación a esas necesidades. 35 Es Médico especialista en cirugía general y obtuvo un posgrado en Psicoterapia Gestal. Dicta la materia de Ética. Profesionales y salud, en la carrera Tecnicatura Superior en Gestión de la Salud Comunitaria.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 82 Serie Sociedad/Salud Desarrollo con ética y libertad. Una subjetividad posible Mario Morón mariomoronocampo@hotmail.com Presentación Pretendo en estos párrafos reflexionar acerca de algunos aspectos de las éticas que pregnan las dinámicas de nuestro vivir actual: sus estructuras morfológicas de redes por un lado, hoy mucho más evidentes en su urdimbre virtual; y su relación con el capitalismo modificada por nuevos paradigmas del desarrollo, por otro. Intentaré asimismo articular algunas nociones biológicas, históricas y psicoanalíticas, con la ética. Para definir y analizar la ética parto de los mitos, de las formas arquetípicas que se repiten en la historia del vivir humano. Comenzamos con el paraíso, sitio ideal, representación simbólica del útero materno, donde todo es dado, y de donde solo se sale con dolor y angustia (figurado en la expulsión, la caída). Allí, Dios designó al árbol del conocimiento del bien y del mal como objeto prohibido. Dejó entonces el conocimiento del bien y del mal fuera de los derechos de lo humano, de sus ejercicios y posibilidades. Es decir, podemos interpretar, desde esa coerción limitante que la consigna era seguir siendo hijos, teniendo todo el placer y el bienestar a cambio de no ejercer la libertad, de no involucrarse con el poder del saber y la elección de lo bueno y lo malo, fundamentos de la ética… Sin embargo, el deseo, la fortaleza de la pulsión, rompe con esa consigna; el motor de lo humano, representando la ambición en la mujer (la primera rebelde) transgrede y asume entonces, sin saberlo, su libertad. Con la libertad y la capacidad de optar aparece la ética, incluyendo ante lo fáctico sus valores polares, lo bueno y lo malo. Recordemos a los valores, ladrillos estructurantes de una ética como constructos conceptuales tendientes a un ideal, y cuya generación parte de la experiencia del propio vivir. Es decir, el valor surge desde la relación primigenia en la dialéctica sujeto-objeto, de aquello que siento y elijo porque me hace bien, y designo como bueno; y en oposición, lo malo, como aquello que me hace mal. Del contacto consciente con los sucesos del vivir, y las elecciones subsecuentes, me surgen valores que van constituyendo una ética al ser representados y compartidos en el lenguaje, e instaurados posteriormente en la cultura
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 83 con sus reglas y leyes. Los valores nacen desde el placer o displacer, y se instauran desde la introyección de esa dinámica relacional. Un bebé aprende desde esa capacidad de sentir placer y displacer, qué es lo que le hace bien (lo bueno), y qué es lo que no le hace mal (lo malo), y comienza desde allí a manipular el mundo que lo rodea con risas, gestos, o llantos; incluso antes del lenguaje, para tratar de lograr lo que desea. No lo hace por una elección ética, sino por su conexión con el propio placer. En definitiva, comer el fruto del árbol (asumir la adultez) conlleva la apertura hacia la libertad y la responsabilidad que involucra; la posibilidad de hacerse cargo del propio vivir, con sus riesgos y conquistas. Esa manzana inicia la ética, y con ella la cultura. El adulto es alguien que ha trascendido desde el principio del placer al principio de responsabilidad. Podemos agradecer a la serpiente. Desde lo biológico, es observable cierto paralelismo con el crecimiento humano y los mitos referidos en el párrafo anterior. Tomando el camino incierto y creativo de la evolución, ese desvío plagado de azares e incertidumbres, aceptamos que en algún punto del desarrollo del sistema nervioso aparece la posibilidad de postergar la respuesta; se asciende desde el reflejo simple a la posibilidad de elegir (hoy sabemos que las células eligen). Claro, en ese espacio brotará luego la cultura toda, incluyendo a la ética. Nuestro último ancestro común universal se llama LUCA (last universal common ancestor); fue la primera protobacteria de apenas más de seiscientos genes, que desde algo hizo a alguien… Se hizo a sí mismo y se repitió en el lenguaje transgeneracional de la genética. El primero que desde el caos logró la tranquilidad que da la repetición de la forma; que hizo un borde y separó el adentro y afuera, y fundó el soy. La primera proto-identidad. Desde que Luca se reprodujo hasta hoy, en ese camino de complejización, de trabajosa disminución de entropía en los sistemas vivos, en algún peldaño del proceso aparece entonces la capacidad de elegir, de decidir la conciencia, con su relación primitiva, desde el placer de qué es lo bueno, y toda una interminable dialéctica polar, que será la ética, con sus valores relativos, siempre cambiantes. Tendremos luego algunas diferencias formales entre maneras de pensar la ética. Desde los griegos y la relación con el placer y lo bueno, pasando kantianamente a la virtud del ¨deber ser”, imperativo inmerso en una noción semejante al super-yo psicoanalítico; y después el utilitarismo teleológico de Jeremy Bentham definiendo lo ético desde los productos resultantes. Pero siempre cargando de valor el vivir humano. Vuelvo a retomar unos instantes más, discretos misterios de la biología: ¿Cómo deciden las células? ¿Cómo eligen los organismos simples? Existen trabajos interesantes sobre
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 84 Serie Sociedad/Salud la capacidad de elegir, por ejemplo, de algunas levaduras unicelulares que son capaces de reproducirse asexuadamente o de manera sexuada, dependiendo de la presencia de otra célula en las cercanías. Eligen, dependiendo de esa presencia; si está cerca, se aparean; si no, se reproducen por mitosis. Ellas perciben la densidad de feromonas en el medio. A mayor densidad molecular, más cercanía, y a la inversa, de manera que en algún punto crítico de ese gradiente eligen si encontrarse con una pareja o no. Es decir, eligen, y actúan a partir de esa elección, como el bebé desde su sentir. Son una mente, en la definición de Gregory Bateson, un sistema capaz de hacer diferencia de las diferencias. Sabemos que la reproducción sexuada, más compleja en la cadena evolutiva, permite el enriquecimiento del legado genético con un entrecruzamiento informacional, mientras que la mitosis permite solo la clonación, de manera que esta elección no es banal. Sin embargo, es difícil imaginar que esa levadura pueda decidir qué será más ético, que será mejor, o incluso más divertido. Aunque, si hay poca distancia, elige el encuentro con otro… ¿Podemos suponer que hay un placer allí? ¿Una ética consecuente?... Esta pregunta es pertinente, pero abre un vacío que optamos por dejar respetuosamente aquí. Entonces, el origen de los valores éticos en el devenir biológico permite una reflexión interesante que resumo. Es lógico pensar que se origina en contacto con el placer, lo bueno y lo malo, que parte en principio de lo que me hace bien o no, definible a partir de mi capacidad de sentir. Elijo, transmito, y finalmente categorizaré y organizaré en mandatos, normas o leyes. El punto es, en qué instante evolutivo aparece la conciencia de sí. En dónde el sistema nervioso adquiere esa propiedad emergente, tan increíble, que permite definirlo como un sistema complejo capaz de dar cuenta de sí mismo. En dónde aparece ese germen de lo humano en el entramado biológico mutante… ¿Lo permite el lenguaje? Suena factible pensarlo así. Lo cierto es que es fascinante pensar en la autorreferencialidad, esa capacidad de salirse de sí y observarse, de ser a la vez sujeto que observa y objeto de observación, y que es imprescindible para hablar de ética. Hoy, apenas estamos comenzando a comprender el mundo como un sistema del cual formamos parte y que nos incluye, no como un sitio que habitamos. Una noción sistémica relacional que nos permite categorizarnos, ya no como reyes de la creación, sino como fragmentos estructurantes de una dinámica de intercambios de sistemas abiertos… Desde esta concepción, también nos permite darnos cuenta de la intensidad avanzada de nuestra autodestrucción suicida, al parecer, tristemente en los márgenes de lo irreversible. Hoy, entonces, se impone con urgente pertinencia: la primacía de las éticas, en el núcleo más
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 85 profundo de los procesos, quizás como base de la única posibilidad de desarrollo o de crecimiento evolutivo humano capaz de revertir el deterioro existencial en que nos encontramos. Nunca ha sido más imperiosa la necesidad de involucrar a la ética en el pensar sobre la existencia humana. La noción de sustentabilidad es eminentemente ética, y funda el compromiso de ser parte de un sistema vivo con un alejamiento transgeneracional. Es decir, nos contacta responsablemente con los derechos de los no nacidos, con los derechos de aquellos que vendrán, y para los cuales debemos conservar un sistema sin deterioro, al menos con las mismas posibilidades con las cuales lo recibimos y habitamos. No es casual que hoy se soliciten y formen foros y comisiones de funciones éticas en instituciones de todo tipo. No es casual que Bernardo Kliksberg inicie su serie de artículos críticos, publicados en Página 12, con el título de “Escándalos éticos”, y parta desde allí enumerando falencias éticas impactantes o dramáticas en las dinámicas de lo humano actual. No es casual que se hayan modificado fundamentos paradigmáticos en las nociones de desarrollo, desde el desarrollo económico al desarrollo humano, nociones y cambios que retomaremos más adelante. La crisis económica actual, por ejemplo, manifiesta la falta crucial de ética, no solo en el origen de la crisis, sino en el intento de resolución, al promover e instituir la defensa de las estructuras económicas y financieras en detrimento de la pérdida de capacidades en la vida de las personas. Los ajustes se deciden a favor de la sobrevivencia de las mismas instituciones que provocan el derrumbe. No parece haber una ética en estas acciones, sin embargo sí la hay; y es esta ética la que se encuentra hoy en cuestionamiento crítico. En el inicio de la economía como ciencia, en el comienzo mismo del capitalismo con la revolución industrial y la división de trabajo, las migraciones a las ciudades, y la aparición de la clase obrera, nos encontramos con las ideas de Adam Smith. Sobre todo con dos aspectos trascendentales de su enfoque teórico, que aún generan controversias: las teorías de “la mano invisible”, y el círculo virtuoso; dos aspectos de un mismo enfoque que entiende que la dinámica de la economía liberal, es un círculo virtuoso que no depende de las intenciones éticas o generosas de los participantes, sino más bien de sus egoísmos o deseos individuales. Y, desde esos deseos, produce inevitablemente riqueza para todos, ganancias generales. El desarrollo posterior de estos principios culmina en el consenso de Washington, en los años noventa, y cierra con la teoría del “derrame”. Esta teoría acepta y comprende que si hay un desarrollo económico general, con aumento de la riqueza, eso va a llegar a todos los
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 86 Serie Sociedad/Salud habitantes del sistema, independientemente de su ubicación en la pirámide de la economía. Es decir que la idea imperante desde el siglo XVII, es que si la economía funciona produciendo desarrollo económico, todos se benefician, hasta los más pobres, quienes por derrame reciben beneficios. Esta fundamentación teórica llegó a su apogeo global en las definiciones e indicaciones del consenso de Washington, mandatos fundacionales del accionar de FMI, desde donde se determinan las mejores maneras de permitir el desarrollo económico, merced a las virtudes de la economía neoliberal. Para ello, es menester disminuir la injerencia del estado sobre las dinámicas de esa economía, dejar que se desarrollara libremente, incluso disminuyendo el estado, privatizando las áreas del mismo que pudiesen ser reguladas por terceros. El campo ideal para el desarrollo de estas dinámicas de mercado es la democracia, y un estado de derecho que permita y asegure la propiedad privada. En nuestro país, durante el gobierno de Carlos Menem, se llevó esta teorización a su práctica más acérrima. El problema fundamental es que esta teoría no funcionó como estaba planteada. Si bien hubo aumento de riqueza, no se derramó de ninguna manera, sino que al contrario, se distribuyó de una forma tan desigual que produjo las más amplias inequidades de la historia: se ampliaron las diferencias y grandes sectores pobres de la población, se volvieron mucho más pobres en relación a los pocos que se volvieron más ricos. El índice de Gini -ecuación logarítmica que a partir de la curva de Lorenz- permite medir rangos de distribución de cualquier variable entre la población, cuantificando desigualdades en un margen desde cero a uno. Este índice aumentó muchísimo, sobre todo en los países de menor desarrollo. Las desigualdades aumentaron, además de las privaciones, las hambrunas y las emergencias sociales como violencia o criminalidad y, en general, las carencias de todo tipo. Hasta el mismo Banco Mundial (BM) ha reconocido que fue un error la manera de pensar esas estrategias para el desarrollo. Sin embargo, aún hoy, en contra de los movimientos de los indignados, las recetas del Fondo Monetario Internacional (FMI) para la Eurozona, para sus países en crisis, Grecia, Irlanda o España, sigue siendo la misma que produjo todo este deterioro mundial. Entonces, podemos entender que las dinámicas económicas no han carecido de valores éticos, al contrario. En el fondo del liberalismo se defienden la libertad para el desarrollo a partir de la competencia y la creencia en una distribución espontánea que desde un aumento de la riqueza les llegaría a todos en diferente medida. Es importante comprender que no carecen los economistas o los teóricos del neoliberalismo de una fundamentación ética; sin embargo se ha visto con dramática claridad cómo esa teoría y la ética consecuente han fallado, produciendo resultados terribles para muchos grupos humanos, con una mayor
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 87 desigualdad y mayor pobreza. La esencial diferencia con las nuevas teorías de desarrollo, como el desarrollo humano, reside en los fines. Los fines del capitalismo se dirigen a la producción de riqueza, al aumento de las ganancias, como valor principal para el vivir humano. En cambio, el desarrollo humano entiende que el fin de las políticas del desarrollo es el ser humano, el aumento de sus capacidades y funcionamientos, el aumento de su bienestar y su libertad… Y el dinero, el recurso económico, es solo uno de los aspectos de ese bienestar. El dinero no es un fin, sino un medio. Esta diferencia de fines define una postura ética frente a lo humano, que plantea una modificación fundamental en las nociones de desarrollo. Desde Keynes, que nos mostró que la injerencia del estado en la economía era fundamental, las teorías del desarrollo humano propugnan una intensa actividad estatal que permita compensar las inequidades que el capitalismo produce inevitablemente en su funcionamiento, preocupándose entonces por la redistribución de recursos, con especial atención en el desarrollo de la salud y la educación, condiciones fundamentales para el aumento de las capacidades de las personas. Es interesante agregar aquí una fundamentación teórica a estos principios expuestos, que se deriva de las demostraciones económicas de Robert Solow, premio nobel del año 1987 por sus aportes a la compresión de la producción de la riqueza. Este economista demostró que siete octavos de las ganancias, o del aumento del PBI, se deben a la innovación. La importancia de esto es la siguiente: en principio, se pensaba que el aumento de la riqueza dependía sobre todo del consumo, el ahorro y la inversión en bienes de producción. Sin embargo, este hombre demostró, y no ha sido refutado hasta ahora, que cerca del ochenta por ciento de la ganancia es producida por la innovación. Cuando hablamos de la innovación, no incluimos solo la tecnología y su desarrollo, la investigación científica teórica o aplicada, sino a todos las modificaciones creativas de los sistemas, las modificaciones de sus funcionamientos y la eficacia de esas dinámicas. Por ejemplo: organigramas, articulaciones organizativas, reestructuraciones, publicidades, comunicación, etc.; lo que en definitiva significa que lo más importante en el aumento de riqueza es el factor humano; su capacitación, su creatividad, su conocimiento y aplicación, todo ello es lo más importante en el desarrollo de riqueza. Esto quiere decir que aún, si lo único que me importa es el dinero final de los procesos productivos, lo mejor que puedo hacer es invertir en el recurso humano, mejorar la calidad de vida de las personas, salud, educación y bienestar, eso va a producir mayor ganancia. Matemáticamente está demostrado que una postura de desarrollo que se preocupe por el bienestar de las personas producirá mucho más desarrollo económico.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 88 Serie Sociedad/Salud Creo pertinente describir aquí algunas bases teóricas para analizar las políticas públicas en su relación a los paradigmas éticos del desarrollo humano. Mahbub Ur Haq, economista indio, estableció cuatro puntos para categorizar la relación entre una política o un accionar comunitario o estatal, y su relación con el desarrollo humano: equidad, eficacia, sustentabilidad y empoderamiento. La equidad debe ser entendida, no como igualdad, sino como distribución éticamente justa, acorde a las diferencias de necesidades. La eficacia significa tender al mayor resultado con los menores recursos. La sustentabilidad se refiere, desde los derechos de los no nacidos, a una alteración del contexto vital compatible con su uso futuro. Empoderamiento significa aumento de capacidades fácticas ciudadanas, no solo el sujeto social en el sentido violento de Alain Touraine, sino como agencia; es decir, asumir responsabilidades en el devenir social, que la democracia permite. Acorde a este último concepto, se piensa hoy en la necesidad de ir mutando desde una democracia representativa a una participativa. Los conceptos y definiciones sobre lo que significa el capital humano también son útiles en las fundamentaciones de estas nuevas éticas. Definido por Putnam (1994), el “capital humano” reúne cuatro conceptos asociativos o comunitarios que permiten pensar las capacidades de desarrollo de una sociedad: sus valores éticos, su asociatividad, su confianza entre sí, y su conciencia ciudadana. Como proclaman los altermundistas, no se trata de oponerse al capitalismo, sino de compensar las inequidades, las injusticias, las exclusiones y las falencias éticas que conlleva su funcionamiento. Podemos encontrar un ejemplo de intento ético, y eventualmente esperanzador de modificar la historia en los objetivos del milenio (ODMS), consensuados por más de ciento ochenta países en el año 2000, con ocho proyectos básicos considerados posibles de ser alcanzados. Con variables y mecanismos de control consensuados desde el principio, para poder homogeneizar y comparar resultados. Un programa cargado de valores éticos que está fracasando a partir de estas últimas crisis de la economía. Las redes, estructuras morfológicas que se repiten como fractales en las estructuraciones de las dinámicas de lo vivo, tienen por supuesto capacidad simbólica en la representación formal de las dinámicas éticas. En lo comunicacional, desde cualquier fenómeno cultural, desde los chistes, las malas noticias, los afectos, o el conocimiento, la deriva es una expansión en forma de red. Como sujetos de ese sistema, somos nudos significativos en una red que involucra a todas nuestras relaciones, que involucra valores y significados. Desde la trama transgeneracional que nos precede hasta la suma de nuestros encuentros, toda nuestra vida es diagramable en una relación con forma de red, una urdimbre.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 89 El capital social depende de la frondosidad y vitalidad de esa red, el desarrollo humano, la democracia, o nuestras posibilidades ciudadanas, hasta las características de nuestros cuerpos y nuestra piel, dependen de esa estructura relacional con forma de red, y su expresión epigenética. No parece prudente restarle importancia a esta morfología relacional para pensar la ética, no como una serie de imperativos rígidos, sino como el producto cambiante y dinámico dependiente de los valores surgentes en el vivir relacional consciente. Creo importante agregar al respecto, de qué manera la economía liberal corta y debilita estas redes, destruye lo vincular o cooperativo en la dinámica de la competencia y del deseo individual; produce una dinámica de mercado que se basa en la resolución de deseos individuales de manera competitiva, que se puede resumir en la fórmula existencial “soy en tanto el otro no sea”. Justamente lo contrario a lo que propugna una ética relacional con fundamentos de desarrollo humano. Si bien, la creación de subjetividad, y la noción de individualidad necesitan impulsos narcisistas, toda la trama cultural, la red a la que pertenecemos, evolucionará en una articulación fructífera, y eventualmente negentrópica, entre los impulsos individuales y los colectivos. Esa red, sistémica, será siempre diferente a la suma de las partes, será la expresión de las propiedades emergentes del sistema. Ya en el siglo XIX, Èmile Durkheim veía con preocupación, en el inicio del capitalismo y la sociología ciertas características de lo social que consideraba síntomas o enfermedades del sistema, y que denominó “anomia”. Quería definir con esa palabra, la falta de normas para esa nueva dinámica que presenciaba; no le parecía bueno que el conjunto social regulara su dinámica interactiva en base a la resolución de los deseos individuales, faltaban normativas para construir bien común… Claramente, lo que faltaba, a la luz de la mirada de Durkheim, era ética. Ahora bien, en tanto sean las redes formalizaciones de lo humano relacional, van a estar cargadas de significados y sentidos, de valores, y pueden estar teñidas éticamente… O mejor dicho, no pueden dejar de estarlo. Hoy, podemos testimoniar, esperanzadoramente creo, la aparición inefable de redes cooperativas, de velocísimo desarrollo, merced a las comunicaciones de redes virtuales, que emergen en movimientos sociales de enorme peso político, de gran expresión de agencia democrática, un accionar que se comunica y se manifiesta desde el conflicto con lo que ocurre. Los indignados en Europa, los ocupantes de Wall Street en EUA, los estudiantes chilenos, todos los foros y movimientos altermundistas, son ejemplos apasionantes de este poder ciudadano en red, que pide equidad, justicia y una ética de gobierno.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 90 Serie Sociedad/Salud La acción ética es en esencia una dinámica con morfología de red, en tanto late en lo intersubjetivo, es decir, la ética respira en el encuentro, para el que es construida, y florece en esa trama de red.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 91 Bibliografía BATESON, Gregory (1985). Pasos hacia una Ecología de la Mente. Ed. Carlos Lohlé, Buenos Aires. BUBER, Martin (2002). Yo y Tú. Ed. Nueva Visión, Buenos Aires. CANTO-SPERBER, Monique y OGIEN, Rowen (2004). La filosofía moral en la vida cotidiana. Paidós, Barcelona. DABAS, Elina (Comp.) (2006). Viviendo redes. Editorial Ciccus, Buenos Aires. FREUD, Sigmund (1988). Obras Completas. Editorial Hyspamérica, Buenos Aires. GUARRIGLIA, Osvaldo, VIDIELLA, Graciela (2011). Breviario de Ética. Editorial Hasa, Buenos Aires. KLISBERG, Bernardo (2005). Discurso “Sed de ética”, en el marco de la Conferencia dada en el Banco Mundial en el año 2005; Serie Escándalos Éticos, Diario Página 12. LEWCOWICZ, Ignacio (2006). Pensar sin Estado. Paidós, Buenos Aires. MORIN, Edgar (2003). Pensamiento Complejo. Editorial Campo de Ideas, Madrid. MATURANA, Humberto (2003). El árbol del conocimiento. Editorial Lumen, Buenos Aires. MATURANA, Humberto (2008). Del Ser al Hacer. Editorial Granica, Buenos Aires. NAJMANOVICH, Denise (2005). El juego de los vínculos. Editorial Biblos, Buenos Aires. SODRÉ, Muniz (2001). Sociedad, cultura y violencia. Editorial Norma, Buenos Aires. RICOEUR, Paul (2009). Ética y cultura. Prometeo Libros, Buenos Aires. RIVERA, Silvia (Comp.) (2008). Ética y gestión de la investigación biomédica. Paidós. Barcelona. ROUSSEAU, Jean Jaques (2010). El contrato social. Editorial Prisa Innova, Madrid. SEN, Amartya (2008). Identidad y Violencia. Katz Editores, Buenos Aires. TOURAINE, Alain (1999). ¿Podremos vivir juntos? Editorial Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires. Documentos CEPAL Naciones Unidas – “Equidad, desarrollo y ciudadanía” – (2000). OMDS (Objetivos de Desarrollo del Milenio) (2007). Informe de Argentina – Presidencia de la Nación – Editorial Reysa S.A. PNUD (2007). Ciudadanía y Desarrollo Humano. Ed. Siglo Veintiuno, Buenos Aires.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 92 Serie Sociedad/Salud Consultas LE MONDE DIPLOMATIQUE (2008). Primer Diccionario Altermundista. Editorial Capital Intelectual, Buenos Aires. LE MONDE DIPLOMATIQUE (2010). “Noche y Niebla” y otros escritos sobre derechos humanos. Editorial Capital Intelectual, Buenos Aires.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 93 Sobre las/os autoras/es
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud 94 Serie Sociedad/Salud Susana Muñoz. Médica (1988) especializada en Epidemiología de Campo (2006), con amplia trayectoria en el ámbito de la Salud Comunitaria, integrando equipos de Atención Primaria en Centros de Salud de Comodoro Rivadavia entre 1991 y 2004. Integró el equipo de Atención Integral al Adolescente de Comodoro Rivadavia del 2008 al 2009. Participó como miembro de Equipos Técnicos para la capacitación de Agentes Sanitarios en el ámbito de la Salud Pública Provincial de Chubut de 1996 a 1998, y desde el 2005 a la fecha, momento en que se desarrolla la Propuesta de Profesionalización del Trabajo en Terreno en Chubut. Integró el equipo que elaboró el diseño Curricular de la Tecnicatura Superior en Salud Comunitaria y es Coordinadora y docente de la sede Comodoro Rivadavia de la misma. Ha presentado trabajos de Investigación Epidemiológica de Campo y Educación Sexual Integral. Forma parte del PROCAPI, un Equipo Interdisciplinario e intersectorial que realiza actividades de capacitación en Maltrato sobre niños, niñas y adolescentes a distintas instituciones de la ciudad de Comodoro Rivadavia. María Elizabeth Guglielmino. Profesora en Ciencias de la Educación. Universidad Nacional de La Plata. Especialista en Docencia Universitaria. Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Magister en Educación Superior. Tesis: El profesorado y la inclusión de la diversidad en la cultura escolar. Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco UNPSJB).Máster del Programa de maestría. Educación Inclusiva construyendo una escuela sin exclusiones. Universidad Internacional de Andalucía. Se ha perfeccionado en el exterior a través de la obtención de Becas y Pasantías en las Universidades de Málaga y la Coruña. Docente Concursada de la Cátedra de Educación Especial de la Universidad Nacional de la Patagonia (UNPS). Docente Concursada en Práctica Educativa I y Docente de Posgrado del Programa de Formación Docente Continuada de la Universidad Nacional de la Patagonia. Docente de Posgrado del Programa de Mejoramiento de la Enseñanza Universitaria. Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de la Patagonia. Directora de Investigaciones en la UNPSJB. Cuenta con publicaciones y trabajos científicos a nivel Nacional e Internacional. Es Coordinadora del Programa de Extensión: Participación Discapacidad y Derechos Humanos en la UNPA. Participa en la formación de Técnicos en Salud Comunitaria dependiente del Ministerio de Educación de la Provincia del Chubut. Es miembro de la Sub-Comisión “Universidad Inclusiva”, Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Integrante Titular de la Red Universitaria de Educación Especial (RUEDES) y del Comité Editorial de la Revista de RUEDES Claudia Coicaud. Profesora y Licenciada en Ciencias de la Educación (UNPSJB). Maestranda en Psicología Educacional (UBA). Profesora Regular de Práctica Profesional II de la Carrera de Ciencias de la Educación FHCS- UNPSJB. Temas de investigación: los procesos de crianza en contextos de desigualdad social; las políticas educativas de integración/inclusión cuando se nominan a los sujetos que aprenden como “problemas de aprender”. Realiza trabajos de asesoramiento en escuelas primarias y de nivel inicial pertenecientes a la Región V de la provincia del Chubut que realizan programas de integración/inclusión educativa. Integró Equipos Técnicos para la capacitación de Agentes Sanitarios en el ámbito de la Salud Pública Provincial de Chubut de 1996 a 1998, convenio celebrado entre UNPSJB y Secretaría de Salud la Provincia del Chubut. Participa de Programas de formación continua para docentes de nivel inicial, de enseñanza primaria y en el área de salud para el primer nivel de atención (APS). Ha sido miembro de equipos técnicos de escuela de educación especial; es miembro del Centro EIFAN (equipo interdisciplinario para la familia y su niño/a). Dirige tesistas de grado en la Carrera de Ciencias de la Educación.
  • Salud Comunitaria. La construcción de un campo interdisciplinar Aproximaciones desde la formación de Técnicos en Salud Serie Sociedad/Salud 95 Mario Morón. Es médico recibido en la Universidad Nacional de La Plata. Docente de Posgrado en la Escuela de Posgrado de AGBA (Asociación Gestáltica de Buenos Aires). Es miembro titular de la Asociación Argentina de Cirugía y miembro titular de la SADAM, Sociedad Argentina de Auditoría Médica. Fundador y presidente de la filial local (Comodoro Rivadavia) de SADAM; miembro titular y fundador de la filial local de mastología; especialista en cirugía general, reconocido por la Sociedad Argentina de Cirugía y por la Asociación Médica Argentina (AMA). Obtiene un posgrado en la Escuela de la Asociación Gestáltica de Buenos Aires AGBA, desde entonces realiza trabajo clínico como terapeuta con pacientes individuales, y la co- coordinación de talleres grupales junto al equipo de la Asociación Gestáltica Patagónica. Publicó novelas y ensayos entre sus obras se encuentran “Título en trámite” (novela); “Bitácora Creativa” (ensayo novelado); “Las cartas” (novela); “El hombre feliz” (novela); “La máquina de curar”, entre otras producciones literarias y fílmicas. Verónica Turra. Estudiante avanzada de la carrera Licenciatura en Comunicación Social de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB). Realizó pasantías en espacios vinculados a áreas de comunicación, en particular en Comisión Promotora Universitaria de Ciencias de la Salud UNPSJB, durante los ciclos 2010-2012, y participó realizando pasantías en el Programa de Formación Continua dependiente de la Tecnicatura Superior en Gestión de la Salud Comunitaria en las materias Teorías de la Comunicación y Comunicación en Salud. Se encuentra desarrollando su Tesis de grado donde aborda la temática sobre migraciones limítrofes en la Patagonia durante la década del ´70. Ha colaborado en publicaciones digitales sobre el Bicentenario integrando el equipo de colaboradores desde la Secretaría de Extensión de la UNPSJB, Gestión de Proyectos Comunicacionales. Beatriz Escudero. Es Licenciada en Comunicación Social de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco; docente de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales en la UNPSJB en la cátedra Sociología/Modulo en Ciencias Sociales; es docente en la carrera Tecnicatura Superior en Gestión en Salud Comunitaria en el Instituto de Formación Docente Nº 807. Cursa el Doctorado en Comunicación en la Universidad Nacional de La Plata. Integró Equipos Técnicos en procesos de capacitación de Agentes Sanitarios en el ámbito de la Salud Pública de la provincia del Chubut durante 1996 a 1998, en el marco del convenio celebrado entre UNPSJB y Secretaría de Salud la Provincia del Chubut. Integra la Comisión Promotora Universitaria de Ciencias de la Salud en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Participa en proyectos de investigación sobre juventud y comunicación e integra el equipo del Programa de Investigación Observatorio de Jóvenes, Comunicación y Medios, dependiente de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social (UNLP). Es miembro de la Red de Investigadores/as en Juventudes Argentina. Coordina y participa en proyectos extensionistas desde el área de Gestión de proyectos comunicacionales, dependiente de la Secretaría de Extensión Universitaria UNPSJB; asesora y gestiona programas y proyectos educativos en el ámbito institucional y comunitario; participa en Proyectos de Voluntariado Universitario en temáticas vinculadas a espacios públicos, jóvenes y territorios.