Cuentos maravillosos y otros mas
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Cuentos maravillosos y otros mas Cuentos maravillosos y otros mas Document Transcript

  • CUENTOS MARAVILLOSOSEl príncipe pájaroINFORMANTE: Antonia González Navarro (nacida en Jimena, reside en Algeciras, Cádiz)RECOGIDO POR: Ana Mª Martínez y Juan Ignacio PérezEsto era un rey que tenía un hijo que era muy malo, que cuando era chico se iba por ahí sinavisar a sus padres y, además, le pegaba a los criados.Cuando el niño ya se hizo mayor, le dio por jugar a las cartas y en eso se gastaba todo eldinero que llegaba a sus manos. El padre, como era rey, vivía abochornado por ese hijo tandesgraciado que tenía, así que un día pensó: ―Lo voy a encantar en un pájaro a ver si seenmienda‖. Habló con gente que sabía de encantamientos y lo encantaron en un pájaro.Justo lo que quería el rey.Mientras tanto, el muchacho se había echado una novia. Y desde que lo encantaron, todoslos días, el príncipe pájaro entraba a las doce en punto en la habitación de su novia. Elladejaba abierta las ventanas y él venía volando y se colaba.Pero un día la muchacha no se acordó de abrir las ventanas y el pájaro, confiado, se chocócon el cristal. Se hirió la cabeza y se enfadó con la novia, y le dijo:-Ahora, si me quieres ver más, tienes que ir sola al Castillo de Irás y No Volverás.Pasaron varios días y el pájaro no aparecía por las ventanas, así que la muchacha no tuvomás remedio que ir al castillo. No había caminado mucho cuando se encontró con unáguila, un cuervo y una hormiguita que se estaban peleando por comerse un burro. Peroarmaban tanto jaleo que no se les entendía nada. Entonces la muchacha les preguntó:-¿Qué os pasa? ¿A qué viene tanto ruido?Y los animales le contestaron:-Es que estamos peleándonos por comernos este burro.-No os peleéis más. Yo haré las particiones. Toma, hormiguita, para ti la cabeza, que tienesitios pequeños por donde tú te puedes meter. Toma, cuervo, para ti las patas, que tienes unpico fuerte para romper los huesos. Y toma, águila, para ti las tripas, que tú no tienesdientes.Se pusieron a comer y, cuando se fue la niña, dijo el águila:-Hay que ver lo bien que ha hecho las particiones y no le hemos dado ni las gracias.-Pues llámala, que se las vamos a dar.Fue el águila detrás de ella y la niña, que la vio, pensó asustada: ―Ay, madre mía, eso esque ya se han comido el burro, ya se han hartado y ahora me quieren comer a mí‖. Pero sevolvió para atrás y le preguntó:-¿Qué queréis?-No, que no te hemos dado las gracias.El águila se arrancó una pluma y se la dio, y le dijo:-Cuando me necesites, sólo tienes que decir: ―Yo y águila‖ y saldrás volando.La hormiguita le dio un pelo de sus antenas y le dijo:-Si te hace falta, di: ―Yo y hormiga‖ y te harás pequeña como una hormiga.Y el cuervo también le dio una pluma.-Cuando me necesites, grita: ―Yo y cuervo‖ y te convertirás en un cuervo como yo.La chiquilla cogió las tres cosas y se fue corriendo. Por el camino se encontró con una
  • casita donde vivía un anciano muy viejo y muy sucio. La casa también estaba muy sucia,sin barrer, los platos sin fregar..., y dice ella:-No se preocupe, abuelo, ahora mismo se lo hago yo todo.Le fregó los platos, le hizo de comer, le lavó la ropa y le dio de comer.Al otro día, le dijo al anciano:-Mire, ya me tengo que ir.-¿Dónde vas?-Al Castillo de Irás y No Volverás.-Ese es un sitio muy peligroso. Mira: cuando llegues, te vas a encontrar muchos perros a unlado del camino y toros en el otro lado. Los toros tienes puesta carne para comer y losperros tienen puesto grano. Como tienen la comida cambiada, pues todo el que pasa por allíno sale vivo, se lo comen entre unos y otros. Cuando tú llegues, lo primero que tienes quehacer es ponerles a los perros la carne y el pienso a los bueyes. Y así puedes pasar por sulado sin que te pase nada.Así lo hizo. Fue cambiando los cestos de un lado a otro y pasó sin peligro.Llegó al castillo y empezó a dar vueltas por un lado y por otro, pero todas las puertas ytodas las ventanas estaban cerradas y no conseguía entrar. Entonces vio una ventana muyalta que estaba abierta y gritó: ―Yo y águila‖ y echó a volar hasta que alcanzó esa ventana yentró en el castillo.Cuando estaba dentro, se encontró que todas las puertas estaban cerradas, así que dijo: ―Yoy hormiga‖, se volvió hormiga y entró por debajo de las puertas hasta que encontró alpríncipe, que estaba encerrado allí, pero ya en forma de persona.El príncipe estaba acostado boca arriba, sin poder moverse, y le explicó que la única formade desencantarlo era trayendo un huevo de paloma y estrellándoselo en la frente.La muchacha no se lo pensó dos veces y gritó: ―Yo y cuervo‖. Se convirtió en cuervo ysalió volando del castillo hasta que encontró un palomar y robó un huevo de paloma.Volvió al castillo y le estrelló el huevo en la frente y entonces se le quitó el encantamientoal príncipe.Volvieron los dos a palacio, se casaron y tuvieron dos hijos muy buenos que no eran comosu padre.Y se acabó este cuento con pan y pimiento y rabanillos tuertos.(Este texto forma parte del libro LEYENDAS Y CUENTOS DE ENCANTAMIENTORECOGIDOS JUNTO AL ESTRECHO DE GIBRALTAR. Editado por AsociaciónLitOral)Juanillo (el de) la burraINFORMANTE: Rosa González Ruiz (Algeciras, Cádiz)RECOGIDO POR: Mª Luisa Mesa y Juan Ignacio PérezJuanillo era un muchacho que no tenía nada que comer. Un día salió con su madre a cogertagarninas y se perdió en el monte. Cuando se hizo de noche se encontró con una burratumbada en el suelo, entonces Juanillo se echó sobre ella para calentarse y empezó aalimentarse con la leche del animal.
  • Fue pasando el tiempo y Juanillo se hizo mayor, así que pensó que no se iba a tirar toda lavida detrás de una burra. Un buen día se decidió a correr mundo. Montó en la burra y se fuede pueblo en pueblo.En uno de ellos se encontró con un muchacho arrancando pinos que le dijo:-¿A dónde vas, Juanillo?-Voy a ver si me busco la vida. ¿Y tú qué estás haciendo?-Aquí ando trabajando.-Pues vente conmigo a ver lo que encontramos.El muchacho se fue con él y siguieron andando hasta que encontraron a otro chaval queestaba arrancando piedras de molino de tres en tres. Juanillo le preguntó lo mismo que alprimero y también lo convenció para que se fuera con él a buscarse la vida, así no estaríatrabajando siempre en lo mismo.-Mira –les dijo Juanillo-, a partir de ahora tú te llamarás Arrancapinos y túTrespiedrasdemolino.Los tres salieron caminando hasta que se les echó la noche encima. Vieron entonces unalucecita a lo lejos y decidieron acercarse. Cuando llamaron a la puerta les abrió unaancianita que estaba asando chorizos y que les dijo que podían pasar la noche allí si ellosquerían. Y entraron y le explicaron que lo que ellos querían era buscarse la vida por esoscaminos del mundo.La mujer les contó que por allí cerca vivía un rey que tenía tres hijas encantadas en unacueva. Por lo visto, a quien las sacara vivas de allí, el rey le daría una recompensa muybuena, pero hasta entonces nadie lo había conseguido, todos habían fracasado. Juanillo nose lo pensó dos veces y le dijo a la viejecita:-Bueno, pues mañana mismo vamos a buscar al rey.Y así lo hicieron. Cuando se levantaron fueron a buscar al rey. El rey les comentó que alque sacara a sus tres hijas de la cueva le daría una recompensa muy buena y se podría casarcon la hija mayor. Les indicó dónde estaba la cueva y les proporcionó ropas y provisionespara el viaje. Cuando llegaron al lugar se dieron cuenta de que la cueva era hondísima, asíque tuvieron que fabricar una cuerda muy larga con hojas de palma.Ninguno de los tres quería ser el primero en bajar y tuvieron que echarlo a suertes. Le tocóa Arrancapinos. Y Juanillo le dijo:-Mira, aquí hay una campanita atada a la cuerda. Cuando la toques, te subimos.Arrancapinos comenzó a bajar, pero al ver lo hondo y oscuro que estaba aquello, tocó lacampanita enseguida y lo subieron.Después le tocó a Trespiedrasdemolino. Empezó a bajar, bajar, bajar, hasta que se asustó ytocó la campanita. Y otra vez para arriba. Y dijo Juanillo la burra:-Ahora me toca a mí. Pero yo voy a hacer lo contrario que ustedes. Cuanto más toque yo lacampanita, más cuerda soltáis para abajo.Y venga a tocar y venga y venga y al llegar abajo se encontró con dos espadas, una buena yotra mala. Cogió la que le parecía que cortaba mejor y siguió para dentro hasta que se topócon un ogro, que le dijo:-¡A carne humana me huele!Y Juanillo:-A este lo mato yo.Lo mató, le cortó el dedo más largo y se lo guardó en el bolsillo. Ese ogro era el queguardaba a la hermana más pequeña, así que la sacó y la subió para arriba.Juanillo siguió para dentro y encontró una serpiente de siete cabezas. La mató, le cortó las
  • siete cabezas y se las guardó. Como la serpiente era la que guardaba a la hermana mediana,la liberó y la subieron para arriba.Siguió para dentro y se encontró con un toro, que era el que guardaba a la mayor. PeroJuanillo hizo lo mismo: con mucho valor lo mató, le cortó la lengua y se la guardó. Y a laprincesa la subieron para arriba.Cuando ya estaban las tres hermanas fuera, los amigos, para llevarse la recompensa, noquisieron sacar a Juanillo de la cueva. Lo dejaron abajo y se fueron ellos a palacio.Juanillo la burra se quedó allí abajo pensando cómo podía haber pasado aquello y quépodría hacer para salir de allí. Entonces se le apareció un diablillo:-¿Qué te pasa, Juanillo?-Que mis dos amigos se han ido y me han dejado aquí.-No te preocupes, yo te llevaré a palacio. Súbete a mi espalda y te llevo arriba.Cuando Juanillo llegó a palacio, los amigos estaban celebrando una fiesta. Juanillo le contóal rey lo que había pasado y el rey dijo:-¿Tienes alguna prueba para que yo sepa que tú eres el que ha salvado a mis hijas?-Sí. Este es el dedo del ogro que guardaba a la pequeña, estas son las siete cabezas de laserpiente que guardaba a la mediana y esta es la lengua del toro que guardaba a la mayor.Entonces dijo el rey:-Pues sí que es cierto. Por ser el más honrado, te casarás con mi hija mayor. Y estos dos,por desagradecidos, se quedarán sin nada y tendrán que trabajar para ti durante toda suvida.Y así fue que Juanillo heredó todo el reino.(Este texto forma parte del libro LEYENDAS Y CUENTOS DE ENCANTAMIENTORECOGIDOS JUNTO AL ESTRECHO DE GIBRALTAR. Editado por AsociaciónLitOral)Mariquita, cacaContenidos relacionados El cuento de ―Mariquita caca‖, de viaje por FilipinasVersión 1Sin datos de informante (La Línea de la Concepción, Cádiz)RECOGIDO POR: Proyecto Viejos CuentosHabía una vez una familia que tenía diez hijos y que eran muy pobres. Llegaron la Navidady los Reyes y no tenían dinero para comprarles juguetes a los niños.Mariquita era la más pequeña de los diez hermanos y veía cómo las niñas de su calle teníanmuñecas y ella no. Entonces se ponía a llorar. Pero un día pasó por allí un anciano y,cuando la vio llorando, le preguntó:-¿Qué te pasa? ¿Por qué lloras?La pequeña le contestó:-Porque todas las niñas tienen muñecas y yo no.
  • El anciano le dijo que no llorara, que él le iba a regalar una muñeca muy especial.-Toma, se llama como tú y cuando te pida por la noche: ―Mariquita, caca‖, pues tú la ponera hacer caca.La niña se puso muy contenta porque era una muñeca muy bonita y por la noche, cuandoMariquita se acostó, la muñeca se puso a decir:-¡Mariquita, caca! ¡Mariquita, caca!Y Mariquita venga a poner la muñeca a hacer caca una y otra vez.Por la mañana, cuando Mariquita se levantó, vio cómo todo el cuarto donde ponía a lamuñeca a hacer caca estaba lleno de montones de oro. Toda la familia se puso muycontenta. Compraron comida, ropas, una casa nueva. Eran muy felices, pero Mariquita teníauna vecina que era muy envidiosa y un día le preguntó que de dónde habían sacado tantodinero. Mariquita se lo contó todo y a la mañana siguiente la vecina le robó la muñeca y sela llevó a su casa.Por la noche se puso la muñeca a pedir:-¡Mariquita, caca! ¡Mariquita, caca!Y la vecina, muy contenta, pensaba: ―¡Qué bien, por la mañana seré rica!‖. Pero pasó queen vez de dinero a la vecina le llegaba la caca hasta las rodillas. Se enfadó tanto que tiró lamuñeca por la ventana. En ese momento pasó Mariquita y la recogió. Y ya nunca más seseparó de su muñeca.Versión 2INFORMANTE: Luisa Gil Villa (Ceuta)RECOGIDO POR: María Eugenia GarcíaHabía una vez una niña muy pobre que se llamaba Mariquita. Su madre hacía calcetinesque le mandaba vender en el mercado, ella se pasaba toda la mañana diciendo:-Calcetines a un real y medio.Y todos los días pasaba un vendedor de muñecas que decía:-Muñequitas a un real y medio.Un día Mariquita cogió el dinero de los calcetines y se lo gastó en una muñeca. Cuandollegó a su casa su madre la castigó en su cuarto. Y, a media noche, la muñeca empezaba: -Mariquita, quiero hacer pipí.Y Mariquita contestaba:-Háztelo en un rinconcito.Así varias veces hasta que dijo:Mariquita, quiero hacer caca.Y Mariquita le contestó:-Háztelo en un rinconcito.Por la mañana, la muñeca, en vez de caca había hecho dinero y toda la habitación estaballena de este.La madre de Mariquita presumía de rica y la vecina todos los días le decía:-Que guapa estás, ¿te ha tocado la lotería?La madre contestaba:-No lo sé, no lo sé.Pero una mañana cansada de la pregunta, la madre le contó lo que le había pasado con lamuñeca y la vecina le pidió que se la dejara. Y así a media noche la muñeca comenzó:
  • -Mariquita, quiero hacer pipí.Y la vecina contestaba:-Háztelo en un rinconcito.Y así muchas veces hasta que la muñeca le dijo:-Mariquita, quiero hacer caca.Y la vecina ya harta de tanto preguntar le contestó:-¡Háztelo encima de la cama!Así fue, a la mañana siguiente toda la habitación estaba llena de cacas y la vecina muyenfadada la tiró por la ventana del rey, que se estaba poniendo los pantalones, y la muñecale mordió. El rey desesperado por quitarse la muñeca puso en un anuncio que la mujer quele quitara la muñeca se casaba con ella. Cuando Mariquita se enteró de que su muñecaestaba con el rey fue a recuperarla y al llegar a la corte la llamó y la muñeca soltó al rey yse fue con su dueña.Días mas tarde el rey se casó con Mariquita y vivieron felices y comieron perdices.Los hijos del azafranero y el giganteINFORMANTE: Pilar Pecino Quiñones (Los Barrios, Cádiz)RECOGIDO POR: Domingo MariscalPues señor, esto era un azafranero que se dedicaba a vender azafrán. Una vez que habíatenido un día malo, que no había vendido nada, cuando iba de vuelta, se encontró con unviejo que le dice:-¿Qué hay, amigo, cómo se ha escapado hoy?-Pues malamente.Y le dice el viejo:-¿Sabe usted lo que tiene que hacer? Coger a un hijo y a una hija suyos, meterlos en un arcay echarla río abajo. Les echa usted comida y donde se pare el arca, pues que abran y quesalgan, que ya buscarán su destino.El hombre tenía muchos hijos. Y dice uno:-Papá, yo me voy a meter.Y una hija lo mismo:-Venga, pues yo también.Y se metieron los dos. Y pasaron muchos días dentro del arca comiendo unas roscas de panque les había metido su padre. Y cuando ya se paró el arca, salieron y se encontraron en uncamino. Solamente les quedaban tres roscas.Iban andando sin rumbo fijo y en el camino les salió un perro grande. El muchachohalagando al perro, venga halagarlo, y ella:-¿Qué querrá este perro?-A lo mejor es que tiene hambre. Vamos a echarle una rosca de estas.-Sí, hombre, tenemos tres y sin saber cuándo vamos a comer, ¿cómo le vas a echar unarosca al perro?-Anda, yo se la voy a echar.Y le echó una rosca al perro. Y ya sólo les quedaban dos.Siguieron andando, andando, andando, y a los cinco minutos, ¡otro perro! Y pasóexactamente igual. El hermano le echó otra rosca, aunque ella no quería. Y los dos perrosse fueron con ellos. Y más adelante, otro perro, y también le echó la rosca. Los tres perros
  • se comieron las tres roscas y ellos se quedaron sin nada que comer.Se encontraron un castillo viejo y entraron a pasar la noche. Era todavía de día y elmuchacho dijo:-Voy a salir a ver si encuentro algo de comer, un conejo, un pescado o algo.Y cuando él estaba buscando la cacería, ella se quedó sola allí y apareció un gigante que ledice:-Mira, tú te puedes quedar, pero a tu hermano no lo quiero aquí. Trata de deshacerte de él ytendrás aquí comida y todo lo que tú quieras.Y ella le preguntó:-¿Y cómo lo hago?El gigante le dio una porra y le dijo:-Mira, tú te pones detrás de la puerta y, cuando él vaya a entrar, tú le das un porrazo en lacabeza y lo matas.Y ella:-Bueno.Vino el hermano y ella lo esperaba detrás de la puerta, pero como los perros se leadelantaron, se liaron con ella y no pudo darle con la porra. Los perros lo habían salvado.Al otro día, el gigante le dice:-Tú te deshaces de él como puedas. Vete con él al campo.Y ella le dijo al hermano:-Yo voy a ir contigo de cacería.Al pasar por la vera de un pozo que no tenía ni cubo ni nada, dice ella:-Me ha entrado sed. Cógeme un poquito de agua aunque sea con las manos.Se agacha el muchacho a sacarle agua con las manos y la hermana le dio un empujón y lotiró al pozo. Ella salió corriendo para el castillo y los perros rápidamente echaron mano delas ropas del muchacho y lo sacaron. Y ya se dio cuenta él de por qué su hermana siemprele estaba chillando: ―Esos perros, ¿por qué no los matas, por qué no te deshaces de ellos?‖.Pero a él le daban lástima los perros.Bueno, cuando él llegó al castillo, ella le preparó la comida y se la envenenó. Pero él teníala costumbre, antes de comer, de echarles a los perros unos trocitos de su propia comida. Yese día los perros no quisieron probar ni un bocado.-¿Qué les pasará a los perros que no quieren comer?Cuando él fue a llevarse una cucharada a la boca, los perros le tiraron la cuchara y no lodejaron comer. Y así una y otra vez. Y ella quejándose:-¡Y estos perros, que no te van a dejar comer!Ya él se dio cuenta:-Pues estos perros, cuando no quieren comer es por algo.Y ya él no comió tampoco.El gigante le dijo a ella que, como no había podido matar a su hermano, que se fueran deallí. Y se fueron, pero esta vez cada uno cogió por un lado. Él llegó cerca de un pueblo y,como no tenía nada para comer, se metió debajo de un puente a descansar. Los perros sesepararon de él y al ratito volvió uno con un pan en la boca, el otro con una botella de vinoy el otro con un plato de comida. Por lo visto, lo habían cogido de una mesa de una casa y,claro, la criada echó en falta el plato de comida: ―Aquí falta un plato, yo juraría que aquíhabía tantos platos...‖Al otro día pasó lo mismo y al otro también, así que la criada se lo contó al dueño de la casay él mandó seguir a los perros, porque era algo misterioso: los perros nunca llevan comida a
  • nadie, ellos se comen la comida que se les dé.Cuando encontraron al muchacho, lo llevaron a la casa y se enamoró de la hija del dueño yse quedó allí y se casó con ella.Resultó que su hermana también había llegado a aquella casa y estaba trabajando de criada.Y la noche de boda, la hermana le puso en la almohada unos pinchos, unas agujas, para quese las clavara cuando se acostara. Él se acostó y se clavó una en un lado, otra en otro y asíhasta tres, y amaneció muerto.Ya lo tenían preparado para llevárselo cuando los perros levantaron la tapa de la caja yempezaron a buscar con la lengua por la cabeza del muchacho. El dueño de la casa y todoslos que allí había se quedaron mirando a ver qué es lo que buscaban. Los perros sacaron lastres santas, los tres clavos que se había clavado, y el muchacho ya abrió los ojos.En ese momento, los perros se convirtieron en tres hombres. Los había enviado el viejo quese encontró su padre aquel día que no había vendido nada para que lo protegieran, porquesabía que su hermana no era buena.A ella la deportaron y él y los demás se quedaron allí y vivieron felices.El niño del torrejónINFORMANTE: Carmen Sánchez Martínez (Medina Sidonia, Cádiz)RECOGIDO POR: Ana María Martínez y Juan Ignacio PérezEra una señora que vivía en el torrejón de Medina Sidonia y su hijo salió a la calle y viovenir a un hombre con un coche. Como era una época en que no había coches, le extrañó yfue con otros niños a ver qué era aquello. El hombre les dijo:-Vengo buscando a un niño que se llama Juanito.-Juanito soy yo.-¿Tu madre es viuda?-Sí.El niño salió corriendo:-¡Mamá, mamá, dice que es un hermano de papá!Viene la pobre mujer, ignorante, se acerca al coche y el hombre le dice:-Le traigo muchos regalos al niño.Lo cierto es que la mujer se creyó que verdaderamente era el hermano de su marido y elhombre se quedó allí y llevaba al niño a muchos sitios y le compraba muchas cosas. Peroresulta que un día dice:-Mira, lo voy a llevar a un paseo largo. Y el niño se fue con él y no volvió. Se lo llevó muylejos, muy lejos, muy lejos, lo montó en un barquito y se perdió.La madre preguntándose: ―¿Dónde estará mi niño?‖, pero no lo encontró.Y un día le dijo el hombre al niño:-Mira, en todas las habitaciones puedes entrar, menos en esta, en esta no puedes mirar.El niño sí que miró y vio que había allí un grifito con un chorrito de oro. El niño puso undedo y se lo mojó, pero después no supo cómo quitarse el oro del dedito y le brillaba sinque él quisiera. Se llevó la mano a la cabeza y se le quedó un reflejo de oro en el pelo. Enesto que llegó el hombre:-¡Juanito, Juanito! ¿Dónde estás? ¿Ya has entrado en la habitación prohibida?El niño quiso huir, pero se le apareció un ángel (siempre hay personas buenas) y le dijo:-Mira, Juanito, no temas. Si ves que tu tío te va a hacer daño, móntate en la lancha de
  • pescar y coge un peine, un puñado de sal y un puñado de tierra.El niño se montó y el tío salió detrás de él:-Juanito, no te vayas, que yo te alcanzo, que yo te alcanzo.Y cuando iba por medio de la mar le tiró el peine y se formaron muchos espinos. Y no loalcanzó y siguió para adelante. Pero cuando vio que otra vez el tío lo alcanzaba, le tiró elpuñado de tierra y la mar se puso con un oleaje muy fuerte y no lo pudo alcanzar. Y el niñosiguió otra vez y le tiró la sal, poniéndose una nube muy grande, con lo que le dio tiempo alniño de entrar en los pueblos de por aquí. Empezó a buscar, a buscar, a buscar y encontró asu madre, que estaba muy viejecita. El niño, que ya era mayorcito, había cogido dinero altío y se lo dio a su madre.CUENTOS DE TERRORDEBAJO DE LA CAMALa imagen que más le había impresionado en toda su vida pertenecía a una película dela cual no recordaba ni el título. Había una niña tumbada sobre su cama. Poco másallá, a su izquierda, había un espejo, y ella podía verse dormir. La luna reflejaba suimagen, y cada noche, por aquello del miedo que atenaza a los niños, la cría se mirabaen el espejo y aprovechaba para ver si debajo de su cama había algo de lo que debieratener conocimiento. Tras ver que no había nada se quedó tranquila. Unas escenas másadelante volvió a hacer lo mismo y luego cerró los ojos. Su mano cayó hacia el suelo.En un momento dado notó una humedad viscosa en su mano lacia y abrió los ojos sinatrever a moverse un ápice. Giró la cabeza hacia la izquierda y miró el espejo. Bajo sucama había un hombre con ojos de sádico, que lamía su mano con la boca sangrientaen un rictus perverso.Aquella escena era la que más terror le producía, pero ella no tenía un espejo al ladode la cama para mirar si estaba sola en la habitación, y por más que había pedido asus padres que le pusieran un espejo estos siempre le habían dicho lo mismo: no haysitio. A un lado tenía el balcón y al otro un armario y la puerta. No cabía esaposibilidad, y ponerlo enfrente no tenía sentido.De modo que Leticia miraba debajo de su cama nada más entrar en la habitación, conlas luces abiertas y la puerta del cuarto abierta, por si tenía que gritar y ser escuchadapor sus padres. Una vez comprobaba que no habia nada, cerraba la puerta paraasegurarse de que nadie podía entrar, y tras leer algunas páginas de un libro de lacolección del Barco de Vapor, se dormía con la luz de la lamparilla encendida. Mástarde, como cada noche, entraría alguno de sus padres para darle un beso en la frentey cerrar la luz. También cerraban la puerta por expreso deseo de ella. Si antes nohabían entrado, después tampoco lo harían.Una noche entró e hizo su rutina habitual. Cuando terminó abrió el libro que estabaleyendo, sus ojos consumieron ávidamente unas páginas y cayó rendida. Su madreentró veinte minutos después, besó su frente, cerró la luz y se marchó, dejandocerrada la puerta.
  • Leticia no pudo ver como media hora más tarde el pomo de su puerta girabalentamente. La puerta no chirribaba, de modo que tampoco se enteró cuando ésta seabrió lentamente y “algo” que no tenía forma ni color se deslizó por el suelo sin hacerningún ruido. Ella permanecía inerte sumida en sueños cuando la sábana que lacubría comenzó a deslizarse hacia sus pies. Un pequeño cosquilleo producido por elmovimiento de las sábanas hizo que moviera las piernas incómodamente, casi en unarranque nervioso, pero no llegó a despertarla. Cuando las sábanas terminaron en elsuelo Leticia comenzó a tener una pesadilla. Sus ojos, ocultos tras los párpadoscerrados, se movían rítmica y velozmente. Mientras tanto un ser invisible a la vistahumana, deslizaba parte de sí por las piernas desnudas de Leticia, provocando quetoda su piel se estremeciera y el bello de todo su cuerpo se erizara. Un frio glacialrecorrió sus pies, sus piernas, su cintura, su pecho y sus brazos y terminó llegandohasta su rostro como un suspiro mortal. Leticia sintió que el corazón se le congelaba yabrió los ojos en un rictus de horror. Respiró hondo y comenzó a hiperventilarsemientras sus manos se agarraban fuerte a la sábana de fondo. Cuando logró aminorarla velocidad de su respiración y su corazón volvió a su número de palpitacioneshabitual, Leticia parpadeó un par de veces más y se centró. Algo fallaba. No era solola pesadilla que le había despertado, había algo más. Era un presentimiento. En unmoviento tan rápido como el miedo le permitió, encendió la luz de la habitación.Sentada aún en la cama se miró las propias piernas y encontró la respuesta a supregunta. La sábana que cubría su cuerpo ahora no estaba. Miró a un lado y otro dela cama sin apenas mover más músculo de su cuerpo que el del cuello, y no encontró lapieza que faltaba. De un bote se puso de rodillas y se acercó hasta los pies de la cama.Allí abajo, de forma circular, estaba toda la sábana que debía haber estado cubriendosu cuerpo. Comenzó a sentir otra vez el miedo que la había hecho hiperventilarse y surespiración volvió a agitarse. De haber sido asmática ya habría sufrido un ataque. Erauna suerte ser una niña sana. Si hubiera tenido setenta años probablemente aquellanoche habría muerto de un ataque al corazón.Alargó el brazo para recuperar su sábana y se la echó por encima. Todavía luchabapor recuperar también la serenidad. Tenía tanto miedo que apenas le salió un susurrode la boca cuando creyó estar gritando “mamá”. Su carne de gallina y su bello erizadono la tranquilizaba en absoluto. Tras gemir comenzó a llorar. Si las palabras no salíande su boca, tendría que ir hasta la habitación de sus padres para dejarse consolar... yaquello también le provocaba pavor. La habitación estaba dos cuartos más allá, alfondo del pasillo. Pero si quería que hubiera alguien con ella hasta que consiguieravolver a dormirse, tendría que salir de su propia habitación. Con todo el valor queuna niña de doce años podría tener, Leticia localizó primero las zapatillas paraponérselas lo más rápido posible y salir corriendo de allí. Pensó que si corría llegaríaantes a la habitación de sus padres y podría meterse entre ambos para recuperar latranquilidad y el sueño. Sólo sus padres tenían esa capacidad de devolverle la paz.Ella era muy joven, no podía hacerlo todo sola. Necesitaba dos adultos a los queamaba y en los que confiaba.Decidida, tras localizar sus zapatillas, se abrazó a la sábana, se calzó y corrió hacia lapuerta de su habitación. Fue entonces, cuando al alargar el brazo para abrir el pomo,
  • se dio cuenta de que la puerta estaba abierta. El miedo la paralizó de nuevo y sus ojosbailotearon de terror. No se atrevía a girarse y en el umbral permaneció el tiempo quea ella le pareció una eternidad. Sus pies no se atrevían a dar un paso más. Comenzó ahiperventilarse de nuevo y sintió marearse, y en un arranque último de valor extendióel brazo y abrió la luz del pasillo. ¿Iba a morir de miedo? Aquella duda consiguió queechara a correr hasta la habitación de sus padres pero fue tan rápida y torpe que seestampó contra la puerta semiabierta.Cayó al suelo y se dañó un tobillo, pero provocó el suficiente ruido como para que supadre se despertara y abriera la luz.- ¿Leticia?La niña alzó su rostro poco a poco. Primero vio las baldosas del suelo, luego llegóhasta las zapatillas de su padre, y entonces miró debajo de la cama de matrimonio.Antes de que la habitación comenzara a darle vueltas y cayera al suelo había podidover que debajo de la cama de sus padres estaba su madre sobre un charco de sangre yun ser etéreo, como el cristal, al cual sólo se podía con los ojos de la infancia, lamía labarbilla sangrienta de su madre.FIN.A solas con la muerteAquella noche miró hacia el pasado para encontrarse con su otro yo, aquellamuchacha asustadiza y tímida que no era capaz de decir una palabra más alta que laotra.Se miró al espejo intentando analizar sus gestos, buscando qué era aquello que lahabía hecho cambiar tanto como para convertirse en lo que ahora era. ¿Adóndehabían ido a parar aquellos sentimientos de culpabilidad de las primeras veces? ¿Quéhabía sido de su arrepentimiento, dónde estaban sus comeduras de cabeza, aqueldolor intenso que había sentido su pecho, esa lucha de sus ojos intentando evitarllorar?Ya no quedaba nada de aquello.Ella se había convertido en una implacable máquina de muerte.Ya no había compasión en sus ojos a la hora de matar.Ya acabó la venganza, porque ahora no se sentía pequeña e indefensa, porque ahoraya tenía el control que había estado ansiando durante toda su vida.Y, mirándose ante el espejo, sintió ganas de llorar, no por sus actos, si no al ver en loque se había convertido, ya que había pasado de ser una dulce personilla, sincera,silenciosa, sufriente y simple, a aquello.¿De qué le había servido? Si realmente era gratificante la venganza o si sólo era unaidea que había creado en su mente para convencerse de que llevaba la razón era algoque ya no se sentía capaz de evaluar.
  • Y ahora estaba a solas. A solas con la muerte. Meditando sobre el sentido de todo loque había hecho. Pensando en cómo habría sido la vida de aquellas personas si ella nose la hubiera arrebatado. Acordándose de las familias de todas sus víctimas. Eraextraño que se hubiera puesto a pensar en ello.¿Qué estaba fallando en ella? ¿Por qué se creía malvada? ¿Por qué sentía compasión?Toda su vida había consistido en una cruzada de venganza hacia el pasado, hacia losmalos tratos que sufrió, que la convirtieron en un ser alienado, inútil, que se dejaballevar. Y había disfrutado tanto siendo ella quien llevaba las riendas...Pero ahora el camino llegaba a su fin. Ya no sentía deseos de volver a matar. Lacuenta había sido saldada. La venganza había llegado a su término y se dio cuenta deque su falsa personalidad, la de aquella imparable asesina, era tan sólo una malafachada que ella misma había creado. Y la fachada había cedido ante la realidad.Ya no había vuelta atrás. No podía permitirse el hecho de volver a ser como antes. Novolvería a llorar, ni a quejarse, ni a sufrir por ella ni por nadie. Jamás podría aceptara su verdadero yo. No sabría como convivir con él.Sin más escapatoria abrió el bolso, sacó su pistola, se miró al espejo y, apoyando elarma sobre su sien, disparó con una sonrisa en los labios. Había ganado la batalla.FINPata de galloBueno, esta historia me la contó una amiga.Resulta que una vez murió un hombre y todos estaban muy tristes por su muerte.Estaban en el velatorio y dicen que al poco rato llegó un hombre al que nunca habíanvisto. Muy triste se paró junto al ataud y ahí estuvo un buen rato llora que llora, hastaque después se fue a sentar a un rincón y no paraba de llorar.A la mañana fueron a enterrar al difunto y una persona se acercó a este hombremisterioso y le preguntó:- ¿Usted era pariente del difunto? es que se ve que lo quiso mucho.A lo que el hombre respondió:- No, él sólo era mi amigo.. sí, era mi amigo, pero él no me conocía.Después de escuchar esto el otro hombre se extrañó mucho y le preguntó que cómoera eso de que era su amigo pero que nunca lo conoció. Y le preguntó, otra vez elhombre misterioso respondió con estas palabras:- Sí, él era mi amigo, lo que pasa es que él siempre prendía una veladora al alma más
  • perdida del mundo, y esa alma.. soy yo.La persona se fue muy confundida...Pero dicen que después vieron al hombre que nadie conocía que se estaba quitando unzapato y que claramente vieron que tenía una pata de gallo.Y se supone que el único que tiene la pata de gallo y que es el alma más perdida delmundo es... el Diablo.El NahualEsto le pasó a mi primo hace poco. Él vive en un pueblo tan tradicionalista y viejo quelas historias de aparecidos y brujería son de casi todos los días, él no creía en esascosas hasta que lo vivió en carne propia.Dice que en su casa no se explicaban por qué, pero que todas las mañanasencontraban la cocina revuelta, como si hubiera entrado un animal, todos los trastostirados, la harina, el azúcar; es que ellos compran siempre bultos de harina y azúcar ymanteca porque hacen pan. El patio que tienen es muy grande y la cocina está un pocoalejada de la casa.Por más que se atrancaba la puerta, parecía que un animal o alguien entraba a tirartodo, mi tía cansada de esa situación, decidió espiar a ver lo que era. Pasaron 4 nochesy nada, la quinta noche se levantó al escuchar mucho ruido en la cocina, levantó a miprimo y sigilosamente se asomó, cuál fue su impresión al ver por la ventana a unenorme cerdo negro y repulsivo, tirando las cosas, husmando en las cacerolas, lostrastos... Lo que más le sorprendió es que la puerta estaba bien atrancada y no habíaagujero por el que semejante animalón pudiera meterse , y como se las sabe de todastodas, le dijo a mi primo que trajera un lazo y que se "orinara en él". Mi primo trajoel lazo y le dijo que para qué se lo iba a orinar y mi tía que lo regañó y lo hizo orinarseen el lazo. Mi tía tomó el lazo y entró, el animal se le aventó agresivo queriéndolamorder, y en una de esas mi tía que lo laza..., en serio que el animal tenía una fuerzadescomunal que hasta mi primo la tuvo que ayudar. Lo amarraron en un árbor enmedio del patio y dijo, si en verdad no es nada malo, mañana mismo lo echo en lacazuela, canijo animal.No lo van a creer, pero a la mañana siguiente, lo que mi primo vió no lo podía creer: elcerdo ahora era humano, era una anciana vecina de ellos, doña Teresita; estabacompletamente desnuda. Mi tía dijo que se había rumoreado que era nahual , pero nolo creía, le reprochó, "¿por qué me hace eso doña Tere?, yo no le he hecho nada malo
  • para que me perjudique así"; la anciana le pidió mil disculpas diciendo que era lacostumbre y que no sabía que era su casa, pero que la dejara ir, que no la molestaríamás. Mi tía, como se pasa de buena, le dió con qué vestirse y la dejó ir, diciéndole quesi lo volvía a hacer que no dudaría en matarla ahí mismo.Mi primo desde ahí quedó pasmado e investigó lo que era un nahual, según dice es unbrujo malo que pacta con Satanás y tiene la facilidad de cambiar su cuerpo a la de unanimal grande , cerdos, perros, coyotes, etc. para hacer daño a las casas o paraasesinar a sus enemigos.El espíritu de una ancianaEsto le pasó a mi prima Priscilla (por poner un nombre) cuando tan solo tenía unospocos años, no me acuerdo muy bien la edad que tenía. Yo soy menor que ella, dosaños menor. Todo sucedió en Valencia (España) y mi tía (la madre de Priscilla,hermana de mi madre) vivía con sus dos hijas (mis primas, Priscilla e Indira) y sumarido en una casa, concretamente en la c / Rualla. La casa era alquilada, pues noparaban de trasladarse de casa. Yo iba muchas veces de visita con mis padres y mihermana, y allí pasabamos fines de semana... y tal.Yo era muy pequeñita entonces y no me acuerdo muy bien. Pero sé que aquella casano me daba buenas sensaciones. Le tenía miedo, concretamente a una parte de la casa.A una habitación. Como un trastero. Allí mi tía guardaba cosas. Aquella habitaciónera muy pequeña y era, también, oscura. Tenía una puerta con un cristal, un cristal deesos que no se ve lo que hay detrás, era rugoso (no sé cómo explicarlo).Yo siempre que pasaba por delante de esa puerta iba corriendo, por el miedo quetenía, y no sé por qué. Mis tíos y mis primas se cambiaron de casa, a una tambiénalquilada (ya tienen una propia). Cuando ya éramos más mayores, me contaron quemi prima Priscilla veía la sombra de una mujer mayor (una viejecita), en el cristal,detrás de la puerta, en esa habitación que tanto miedo me daba.Ella era muy pequeñita, así que no creo que se lo inventara. Mi tía estaba asustadaporque una niña tan pequeña y viendo la sombra de una mujer... pfff !! qué repelúsme da cada vez que lo pienso. Después mi tía se enteró de que allí vivía una mujer.Una mujer mayor que murió en esa misma casa. Esa mujer era la misma que miprima Priscilla había descrito a mi tía, la mujer de detrás del cristal.Estando allí, en esa misma casa, también sucedían otras cosas. Mientras dormían, mitía veía sombras que cruzaban el pasillo. Caminaban por el pasillo en dirección a lahabitación de mis primas. No le daba importancia, porque pensaba que eso seríaproducto de su imaginación. También se movían objetos, aunque muy pocas veces.
  • Un día a mi tía casi se le quema la casa (esa casa, donde sucedían esos hechosextraños) sólo por dejarse una olla al fuego. La cocina se inundó de un humo negroque no dejaba respirar. Algo o alguien hizo que ese humo desapareciera y que el fuegose apagara.Ahora ya están en otra casa, la suya propia. Y desde aquel momento que no hanvuelto a suceder cosas extrañas, ni Priscilla a ver a la mujer vieja del cuarto oscuro ypequeño. ¿Sería aquella mujer que murió la misma que vió mi prima? Aquellassombras serían las de la mujer? Quién sabe...Una casa siniestraEsto le ocurrió a mi amigo Aldo, durante su permanencia en una casa que hace muypoco tiempo habían adquirido junto con su familia. Era una casa hermosa y muygrande, pero a pesar de todo eso, parecía hasta cierto punto un poco tenebrosa.En cierta ocasión Aldo y su hermano mayor, Edgar, se quedaron solos en la casa, yaque sus padres y demás hermanos habían hecho un viaje fuera del país. Aldo seencontraba en el cuarto de estudio, él acostumbraba estudiar de noche; eran más ómenos como las 10:30 p.m., cuando Aldo empezó a sentir malestar en su vejiga y pues,claro, tenía que vaciarla, así que se dirigió al baño. Y al abrir la puerta, cuál fue susorpresa que encontró a su hermano Edgar ocupando el baño. Al verlo Aldo sedisculpó y volvió a cerrar la puerta, y se dirigió al otro baño que se encontraba en la2ª. planta de la casa, así que subió y como para llegar al baño tenía que pasar por elcuarto de Edgar, al pasar por allí encontró a Edgar viendo televisión muy tranquilo.Al verlo Aldo sintió que sus piernas no le respondían y empezó a sudar helado, comopudo entró al cuarto y le preguntó a su hermano, que si había bajado al baño de lasala. Edgar le dijo que no, que no se había movido de su cuarto. Aldo comenzó a llorarcomo un niño, y temblaba como gelatina.Edgar le preguntó: ¿Qué te pasa? y Aldo no podía pronunciar palabra. Cuando al finAldo se tranquilizó empezó a relatar lo que había sucedido. Al oírlo Edgar no sabíaqué decir, también estaba asustado, así que decidieron no salir del cuarto, le pusieronel cerrojo, y se durmieron con la luz encendida.Al día siguiente, al bajar al cuarto de estudio, Aldo encontró sus libros tirados.En otra ocasión a la mamá de Aldo le pasó algo parecido, se encontraba sola en lacasa, y escuchó que en las habitaciones de arriba caminaban y a veces las puertas secerraban solas. Ella se asustó mucho y decidió ir a visitar a su vecina, y esperar a queregresara su familia. Al final Aldo junto a su familia decidieron cambiarse de casa.Muchas personas habitaron en esa casa, pero no duraban mucho, y se retiraban
  • también.Hoy en día esa casa se mantiene sola, muchos son los rumores, se dice que en ella vivióuna señora que mantenía pacto con el diablo, otros dicen que una persona murió allí yno encontraron su cuerpo. En fin creo que nunca se sabrá la verdad.El toro negroLa siguiente historia ocurrió hace muchos años, y se ha venido contando año tras año,cada vez que se acerca la "SEMANA SANTA" (Celebración Religiosa, en la cual serecuerda la vida, muerte y resurrección de Cristo), en mi país se celebra, ya sea afinales de Marzo o a principios de Abril.Sentados bajo la sombra de un frondoso árbol de Ceiba, mi abuela y yo conversandodespués de un día pesado y agotador, nos refrescábamos con un guacalito con aguafresca y natural, recién sacada del arrolluelo que emanaba de una roca inmensa,rodeada de enormes árboles y matorrales, que adornaban aquel caminito, que nosllevaría de regreso a la casa de mi abuela.Era Jueves (Jueves Santo), bien lo recuerdo cuando la abuela me decía: Hijo, no vayasa salir mañana (Viernes Santo), y si sales regresa temprano. Le respondí: ¿Por qué,abuela?¿Por qué no quieres que salga mañana?. Ella me contestó: Porque mañana esViernes Santo, y no se debe de andar haciendo otra cosa más que rezar y meditar ennuestro señor Jesucristo. Y era cierto, todos los años el Viernes Santo, ni aún lospeones trabajan tarde… Mi abuela procuraba que nadie trabajara tarde.Yo, un poco intrigado, le pregunté: Abuela ¿por qué es tan especial el Viernes Santo?y ella me contestó: Porque la Semana Santa es un tiempo de reflexión sobre nuestrasvidas, y sobre el sacrificio que hizo Cristo por nosotros, en especial el Viernes Santo,porque en ese día fue cuando sufrió y padeció.Pon mucha atención a lo que voy a contarte : "Esto sucedió en un pueblo de por aquí,muy cerca. Se trataba de un hacendado (poseedor de tierras), muy rico. Este hombrese llamaba Demetrio, era el hombre más rico de aquel lugar, poseía muchas tierras,ganado y tenía a muchos jornaleros bajo su cargo. Este hombre entre más riquezastenía más quería obtener, sin importarle como obtenerlo; se decía que este hombre norespetaba a nadie, lo único que le importaba era obtener y obtener riqueza. Llegó laSemana Santa y don Demetrio como era de suponerse no guardaba ningún respetopor lo religioso, continuaba sus labores como cualquier semana normal. Pasó elLunes, Martes, Miércoles..., en fin, llegó el Viernes.Era Viernes, ya casi eran las 3:00 de la tarde cuando don Demetrio andaba en elcampo con sus jornaleros, ya trayendo el ganado; don Demetrio tenía centenares de
  • vacas, toros, bueyes y terneros. Cuando dieron las 4:00 todo el ganado estabaapartado, cuando de repente vieron a lo lejos un toro negro .Don Demetrio dijo: Ese toro no me parece conocido, pero aún así me lo llevaré. Losjornaleros le dijeron: No, don Demetrio, no lo haga, ya es tarde y es Viernes Santo,tenemos que regresar estas horas son sagradas, y él les respondió: Qué sagradas, niqué nada, hoy es un día común y corriente, y les ordeno que me traigan ese toro.Los hombres asustados, le dijeron: No, don Demetrio ese toro no es suyo, ademásnunca lo habíamos visto por acá. Y don Demetrio muy enojado, está bien cobardes, iréyo a traerlo. Y subido en su caballo, salió a perseguir a aquel animal.Los jornaleros regresaron a la Hacienda, a esperar a don Demetrio, pero se hizo denoche, y su patrón no aparecía por ninguna parte. Al día siguiente salieron a buscarlo,y no encontraron ni el rastro. Se dice que aquel toro negro no era otro más que eldemonio, quien había venido a saldar cuentas con don Demetrio.Se dice que cada Semana Santa, específicamente el Viernes, cuando ya empieza aoscurecer, si pones mucha atención, escucharás por los montes a un toro corriendo y aun hombre persiguiéndolo en su caballo. Ese es don Demetrio que anda purgando esapena, por no respetar las cosas sagradas"Bueno hijo, me dijo la abuela, ya es hora que nos vayamos, porque ya se hizo tarde.Esa noche no pude dormir, pensando que don Demetrio andaría por allí, persiguiendoal toro negro. Así que al día siguiente (Viernes Santo) ni siquiera pensé en salir, y mequedé con mi abuela, meditando y reflexionando.Así que tengan cuidado, si se topan con un toro negro el Viernes Santo.CUENTOS REALISTASUn loco extrañoEste cuento trata acerca de un joven de un pueblo alejado, que llega a la capital. El jovenestá feliz por conocer la gran ciudad, pero encontrará una realidad muy distinta de la queespera, pues es detenido por andar alegre sin motivo. Esto motiva que deambule sin rumbopor la ciudad, buscando algo digno de contemplar. Lo entristece la mugre que allíencuentra, la prisa de los transeúntes, hasta que se acerca a unos niños creyendo que ellos locomprenderán. Pero es un error, es atacado por los niños y luego por la policía, hasta quehuye de regreso a su pueblo para nunca volver.
  • En este cuento tenemos personajes reales, tanto el ingenuo protagonista como los hostilescitadinos. Las acciones que realizan, también son reales: violencia, prisa, disgusto,desconfianza, alegría. La narración es en tercera persona, con narrador omnisciente (queconoce toda la verdad). El tiempo es completamente lineal, el protagonista sale del pueblo,llega a la ciudad, la recorre y huye de regreso. Los espacios son cotidianos, un pueblo endecadencia y una gran ciudad ruidosa y sucia. Los recursos nos pintan a la sociedad actualy lo desubicado del protagonista en ella.La criatura de la buhardilla:Es un cuento acerca de una supuesta aparición en un pueblo de pescadores, pero que trataacerca del temor y de los malos entendidos que puede generar.vAquí tenemos personajes reales, un pueblo de gente temerosa, unos marinos extranjeros quehablan en un idioma que les resulta ininteligible. También tenemos los prejuicios y temoresde los pobladores, los cuales inventan a una criatura monstruosa, basados exclusivamenteen suposiciones y elucubraciones, producto de sus temores. El narrador nos mantiene en laignorancia hasta el final del cuento, a pesar de ser omnisciente. Las descripciones de tiempoy espacio son lineales y describen situaciones reales.El tigre:Este es un cuento sobre la naturaleza y nos habla de una cachorra de tigre (jaguar),adoptada por una familia. La situación es completamente realista, la ―tigre‖ es criada por lafamilia como un animal doméstico, alimentada con carne cocida. Se muestra inofensiva conlos animales de la granja, hasta que un día, cuando ya es una cachorra adolescente, susinstintos pueden más que la crianza y sigue a su naturaleza, comiéndose a la gallina de lacasa y a sus pollitos. Todo el relato se muestra verosímil, podría suceder perfectamente. Elnarrador en este caso es el protagonista, quien termina matando a la ―tigre‖ tras el suceso.El tiempo está manejado en forma no lineal, como un recuerdo (flashbacak), pero mantienetodas las características del cuento realista.El tullido:Esta es una historia sobre un niño que vive postrado en su cama y sobre su milagrosarecuperación. Es el hijo de unos padres ignorantes que trabajan para una familia rica que losayuda. También nos deja planteado el tema de la solidaridad y las buenas intenciones.Este cuento es un poco más complejo que el común de los cuentos realistas, pues tienevarios puntos centrales, la solidaridad, el beneficio de la lectura, la importancia de losbienes afectivos. Pero su narración se ajusta a los parámetros realistas. También lospersonajes son realistas, si bien podría pensarse que la milagrosa recuperación delprotagonista no lo es. Pero se trata probablemente de una enfermedad psicosomática, yaque se cura frente a un suceso intenso y su enfermedad nunca fue descrita con precisión.
  • La figura de madera:Este cuento nos habla de la generosidad y de la solidaridad. Es la historia de un niño escolarde una familia clase media que se cruza con dos hermanitos muy pobres y decide ayudarlos.También nos habla del sentimiento de gratitud que dichos hermanos experimentan por subenefactor y cómo encuentran la forma de retribuirle.La narración es realista, narrada en tiempo real por un narrador testigo omnisciente. Lospersonajes son cotidianos y se mueven en un espacio cotidiano. La anécdota esperfectamente realista.You can make it.Hola, mi nombre es Juliana tengo 24 años y hoy en día después de tanto luchar con todoslos obstáculos que me impuso la vida aquí estoy soy una supermodelo millonaria, vivo enmi ciudad natal: Paris, Francia y esta es la historia de mi vida.Nací un 3 de septiembre de 1999 en el seno de una familia pobre en Paris.Mis padresluchaban para conseguir dinero porque a pesar de tener buenos trabajos, Europa estabasumida en una grave crisis causada por la gran caída de la bolsa de valores, el gobiernofrancés estaba siendo ultrajado y despotricado por la población, las huelgas cada vez eranmayores y de mayor intensidad y violencia por lo tanto los trabajos eran mal remuneradosy la pobreza aumentaba cuantiosamente.Cuando tenía 4 años una mañana del mes deJulio mis padres tuvieron una intensa pelea y gritaban mucho.A todo esto, corrí a mihabitación me senté en un rincón y llore, llore inconsolablemente, las lagrimas brotabande mis ojos mientras me repetía a mi misma asustada “Ya va a pasar, van a parar depelear” y permanecí ahí hasta que decidí levantarme, pálida, aun asustada y dirigirmehacia donde estaban mis padres y descubrí que ahora había silencio y ahí estaba mi madretambién llorando desconsoladamente corrí hacia ella y me sostuvo en brazos mientras medecía” tu padre se ha ido y no volverá mi pequeña Juliana pero saldremos adelante yo losé”.Cuando cumplí los 12 años Europa se recuperó Y Francia volvió a estabilizarse,la bolsade valores subió y los sueldos subieron, por lo tanto nuestra familia también se estabilizóy mi madre y yo decidimos mudarnos a una casa en las playas de Cannes frente a ese malazul cristalino y esas arenas doradas, sin duda, un hermoso lugar.En esos momentosestaba experimentando los cambios de la pubertad y no es por presumir pero estaba máslinda que nunca y parecía que mi belleza era única.Cumpli 18 años y por fin habíaterminado la secundaria y ya sabiendo a lo que me quería dedicar y esa profesión eramodelo, una modelo profesional eso es a lo que aspiraba.Se preguntaran porque elegí esaprofesión, bueno mas que nada impulsada por familiares y amigos ya que decían que eraperfecta para el mundo de la moda.Bueno resulta que un día estaba revisando losclasificados del diario le monde y encuentro que se estaba por realizar en Paris un
  • concurso en el que se iba a seleccionara tres mujeres para que luego participaran en elmas prestigioso festival de París, el festival de moda parisino y esa era mioportunidad.despues de horas de suplicarle a mi madre abandonamos Cannes y nosdirigimos en un micro hacia Paris y allí nos registramos en un cómodo hotel , me apunteen el concurso y salimos de compras a buscar vestidos y maquillaje ya que el concurso eraal día siguiente gran día había llegado y estaba preparada me levanté sintiéndomenerviosa y ansiosa, desperté a mi madre me preparé y partimos hacia el arco del triunfodonde estaba puesta una gran pasarela negra y estaba repleto de gente.pase sobre elgentío empujando un poco y me ubiqué junto a las demás concursantes llamadasMarie,Antoinette,Louise y Rachelle en total éramos cinco.Nos prepararon para salir a lapasarela en fila y yo era la primera.Me relajé y cuando me dijeron salí a brillar sobre lapasarela.Los flashes me deslumbraban pero me lucí lo mejor que pude de todas maneras.Anunciaron las ganadoras y... sufrí la mayor mezcla de emociones en mi vida lloré, grité,reí y abrazé a las demás concursantes porque HABÍA GANADO y ahora estaba dentro delfestival de moda parisino.Esta es la historia,la historia de mi vida ahora vivo en mimansión en Paris estoy felizmente casada con un argentino de la provincia de Entre Ríosllamado Julián Serrano, soy multimillonaria trabajando para Gucci ,Dolce&Gabanna ,Giorgio Armani y muchos más mi vida me ha demostrado que ha pesar de losobstáculos que se te imponen con esfuerzo y dedicación puedes superarlo todo.HUMANOS¿Por qué somos así? ¿Que nos hace ser de esta manera? el ser humano es capaz de hacercualquier cosa de eso ya no lo dudo desde las mas terribles perversiones hasta las buenasacciones ¿Por qué nos destruimos lentamente causándole terribles daños a este planetaen el que convivimos durante miles de años? ¿Por qué la violencia? Esta no tieneexplicación la llevamos a cabo porque somos ignorantes para evitar esto debemos sereducados, debemos aprender la gran diferencia entre el bien y el mal.¿Porque elfanatismo nos nubla la razón? El humano hace cosas sin pensar por lo que se puede decirque ignoran lo que hay en su entorno. El ser humano debería parar a pensar ciertas cosaspero porque no lo hace: porque es ignorante aunque es un ser pensante. No Todo lo quetenemos son cosas malas los humanos tenemos muchos virtudes y talentos por compartirtambién, pero nuestros caminos nuestras elecciones y nuestros destinos nos deparandiferentes cosas.
  • Esta es mi opinión sobre el humano¿Cuál es la suya?La Cosa NostraEn el año 1915 se alza el “Imperio Mafioso” en Estados Unidos cuando las inmensas ylargas calles estaban llenas de adoquines y los autos eran los típicos modelos antiguos. Elmercado se alzaba y la gente estaba satisfecha con su vida, ya que tenían mucho dinero.Las distintas familias se organizaban en mafias y realizaban toda clase de fechorías ynegocios ilegales.En la calle Brooklyn había una casona antigua enorme, con fachada estilo Italiano, quetenia un precioso jardín y una vieja fuente en el medio de este. La casona estabacompuesta por tres pisos a los que se subía por una escalera que tenia una baranda deoro, en cada piso había tres habitaciones y un baño. Los pisos eran de mosaico y formabandistintas figuras en el suelo. Las ventanas estaban cubiertas de cortinas de seda japonesacomplementados con hilos dorados, que le daban un toque perfecto.En esta casona, una tarde, se reunieron cuatro jefes, dos de la familia Juliani, Carmelo yMarco Juliani dos engreídos, fornidos y resentidos matones, y otros dos de los Martello,Agustino y Gabino muy conocidos dentro del ambiente, para armar un negocio de drogas,esto generaba mucho dinero y era lo que más deseaban- Agustino: _¿Qué es lo que necesitan de los Martello para el negocio? – preguntó derepente.- Marco: _Protección de los policías y políticos corruptos a su disposición, y cuatrocientosmil dólares – exclamó.- Gabino: _ ¿Y cuánto iría para nosotros?- Carmelo: _Un 30% de las ganancias – dijo impacientado –- Marco: _En un año ganarían más de dos millones – dijo, el muchacho, con convicción.- Agustino: _Lo lamento pero tendrán que volver a pensar el trato, verán, andamosbastante cortos de dinero –dijo amablemente.- Marco: _Bueno, está bien. Nos encontraremos aquí, mañana, a la misma hora.Al día siguiente…Se volvieron a juntar en la misma casona. Era una tarde hermosa, pero yaestaba anocheciendo y la luna se asomaba en el claro cielo.- Gabino: _Pudieron cambiar algo – preguntó.- Marco: _ Solo tendrán que poner la protección y ciento cincuenta mil dólares – dijo.- Gabino: Eso se nos hace imposible, me temo que tendré que rechazar el trato, enprincipio porque no tenemos el dinero y segundo que los negocios de drogas traenmuchos problemas pero igualmente agradecemos su propuesta – dijo con tono
  • desafiante.- Marco: _Gracias por su tiempo – dijo con tono poco convincente –- Carmelo: _Adiós.Los Juliani se retiraron con cierto aire ofendido.- Agustino (a Gabino): _ ¡Qué tipos raros! – murmuró.- Gabino: _Voy a la iglesia a rezar un poco. Ya sabés para sacar mis pecados.- Agustino: _Adiós Colega.Camino a la iglesia Gabino presintió que lo perseguían pero no le dio importancia ycontinuó. Llegó a la iglesia de la calle Maryland una enorme y bella iglesia, con un altarmuy amplio. Sobre el altar había velas, una copa con vino y hostias. Detrás del altar habíauna gran y clara estatua de Jesús. Sobre su cabeza había una madera que decía “INRI”, reyde los judíos, a sus costados estaban las estatuas de José y María pintados con vívidoscolores y cada uno con sus respectivas aureolas. Los dos miraban hacia Jesús. Las tresestatuas reflejaban una mirada triste, con cara melancólica y de devoción. Los pisos de laiglesia eran de madera sólida y maciza. El techo terminaba en forma de cúpula, dandoespacio al campanario. En sus paredes había grandes mandalas, hechos de vitreaux, quehacían preciosos reflejos de color en el piso.Gabino se sentó en un banco de la iglesia, éste estaba totalmente vacío. Cuando se puso arezar, escuchó unas fuertes pisadas detrás de él.- Marco y Carmelo: ¡Vendetta! – Gritaron -El cuello de Gabino es quebrado, su cuerpo yace sin vida en el suelo de la iglesia.En una de las habitaciones de la casona, que era la residencia de los Juliani, Marco yCarmelo llaman desde un antiguo teléfono a Agustino.- Marco: _ Gabino duerme con los peces arreglamos el negocio o te asesinamos a vostambién – dijo con tono amenazante.- Agustino: ¿Dónde nos reunimos? – preguntó algo asustado.- Carmelo: En el café IL Caroline, que no es muy frecuentado, a las 15.00 hs.- Agustino: Acepto, nos vemos allí - dijo con decisión.Al siguiente día… un día lluvioso y nublado se reunieron en el café IL Carolina. Este era unhermoso pero no muy famoso café, en sus techos había claraboyas que dejaban entraruna buena cantidad de luz, también había una pintura de Miguel Ángel, “La Creación”, quehacia al café más hermoso. Había pequeñas mesas para dos personas con mantelesfloreados, el aire era caliente pero aun así el lugar era cómodo. En las paredes habían dosgrandes ventanales con vinilos que decían IL Caroline tapados parcialmente por verdestoldos, el suelo era de linóleo a cuadrados blancos y negros, algo psicodélico.En una esquina estaban sentados Marco y Carmelo, Agustino se dirigió hacia ellos- Marco: Supongo que no rechazarás nuestra justa propuesta ¿no? – dijo intimidante.- Carmelo: _O ya sabés lo que te espera...
  • - Agustino: _No voy a rechazar su propuesta, pero por favor no me maten – dijoasustadísimo.Estos conflictos suelen suceder entre mafias, a causa de los negocios y el poder, estas dosmafias estuvieron enemistadas por siempre, se generó una guerra entre ellas yterminaron destruyéndose…CUENTOS POLICIACOS¿ Quién es el asesino? ¡ última noticia: nuestra masjestad, el Rey Pompin de la República de Topolandia falleció esta madrugada. Antes este hecho, su fiel amigo,pascual, decidió llamar al detective Wonka, famoso por resolver hasta los casos más dificiles! Cuando llegó el detective habló con el policia quien le dijo que hasta el momento se cree que murio debido a algun medicamente ingerido además de la cuchillada que tenía en el pecho. Wonka comenzó las investigaciones,notó que el primer ministro,jakson; la esposa,Ana; y uno de los súbditos, lloraban amargamente la muerte de su rey. El detectivo comenzó a indagara los testigos. Casualmente el primer ministro, la esposa del rey y el súbdito fueron las últimas personas que estuvieron con él antes de su muerte. Wonka interregó al ministro jakson, quien dió la siguiente version de los hechos: - " estábaos cenando con el rey y Ana tartando asuntos de gobierno, de repente entró un subdito al salón y nos ofreció una copa de vino, el rey no quería tomar pero su esposa le insistió, porque era un vino de su nueva bodega. A las dos horas aproximadamente el rey se empezó a sentir mal y lo llevamos a su habitación, salí a buscar un médico. Cuando llegó el médico el rey estaba muerto, pero debajo de él habia un cuchillo ensangrentado. Yo creo que el súbdito le puso algo en la bebida, y en el momento que salí del cuarto en busqueda del médico, lo mató" La proxima en declarar fue la esposa, Ana, su relato del acontecimiento fue: - "Estabamos en el salón con mi esposo y el ministro, cuando ingresó carl, uno de los súditos a ofrecernos vino. Mi esposo no quería porque ya había bebido bastante, pero el ministro insistió ya que era un vino nuevo de su bodega. Aproximadamente a la hora mi esposo se desmayó, lo llevamos a la habitación y fui a buscar a un médico. Cuando llegó el médico, mi esposo estaba muerto, pero al lado suyo había un cuchillo ensangrentado. Pienso que fue el súbdito quien mató a mi esposo". Wonka pensó que la declaración del subdito era clave porque fue él que llevo el vino a la mesa, entonces lo llamó a declarar y Carl dijo: - "Esa noche yo serví la mesa a los señores. Antes de la cena había visto al primer ministro y a la esposa delo rey discutiendo. Después de los postres la esposa del rey me dió una botella de vino para que la sirviera, al rato vino el ministro y me dijo que él se encargaría de descorcharlo. Lo extraño fue que cuando retiré la mesa, los vinos del primer ministro y de la reina estaban llenos. Una hora después, la reina me pidió que llamará al médico. Cuando llegó el médico, lo acompañé a la habitación del rey,
  • entré y vi al rey tirado y ensangrentado. Justo en ese momento estaban el ministro y la esposa del rey. Ellos me culparon pero yo no fui, nunca podria haber matado a mi alteza". - ¿ Por qué no Carl? preguntó Wonka - Es un secreto que no puedo develar, pero yo quieria mucho al rey. - Sabes que ese secreto te puede llegar a salvar ¿no? - Si, pero le he prometido a mi madre que nunca lo diría. El detective Wonka encendió su pipa y se sentó a reflexionar sobre las pistas que tenía: · Primero, el médico dijo que el rey habia ingerdo un potente somnífero que seguramente estaba en el vino, hasta aquí los tres son sospechosos. · Segundo, el cuchillo estaba impregnado de perfume de mujer pero no era el perfume que esa noche usó la reina, pensó que ella no habia sido y que alguien quería culparla. ·Tercero, el detectivo se basó en los rumores que se decían en el palacio de los amoríos entre la esposa del rey y el primer ministro. · Cuarto, Waston habló con el médico, quien le dijo que el que lo acompañó hasta la habitación de rey fue el súbdito. Por lo tanto en algo habían mentido la reina y el ministro. · Cinco, tuvo en cuenta que la reina y el ministro culparon al súbdito. · Seis, ni el ministro ni la reina probraron el vino. Waston descubrió que el asesino era el ministro y que la esposa del rey era su cómplice y creía plenamente en la inocencia de Carl, pero se preguntaba cual sería el secreto que éste guardaba respecto al rey. Pasaron varias semanas, Wonka seguía intrigado con el tema, hasta que un día descubrió, pero no le pregunten cómo, que Carl era el único hijo del Rey Pompin y nunca reclamó el trono.No me lata orquesta ¿De dónde habían salido todas esas personas, así tan de repente? Mentían descaradamente, acusándome con miradas torvas y gestos amenazadores. Graznaban a coro sus imprecaciones insultantes, y yo percibía el grave peligro que emanaba de aquel vocerío: —Este tipo la empujó, todos lo vimos. —¡Asesino! —¡Desalmado! Estaba rodeado por una chusma cenicienta y cambiante, pero eran unánimes en condenarme por las consecuencias de un accidente del cual yo había sido tan solo el único testigo. En vano alegaba mi inocencia, pues mi voz, apagada y quebradiza era arrollada por la turba enloquecida.
  • Quizás por verme tan vulnerable, tan débil y desamparado, me veía a mí mismo cadavez mas pequeño en tanto el gentío se unificaba en pocos rostros formado por milrostros de ojos saltones y dientes amarillos, con dedos gruesos y sucios señalando alpobre tipo que era yo, cada vez más imperceptible. Entonces me dí cuenta queestaba llorando y gritando.—Fabio, despierta, vamos, cálmate, tan solo era otra de tus pesadillas.Ofelia había prendido su veladora, y aún me zarandeaba con su mano izquierdaprendida con firmeza de mi hombro. Las dos cosas eran verdad: era una pesadilla, yestaba llorando como un niño.—Descuida Ofelia, ya montaña. Apaga la silla y baldosas de nuevo.Yo intento también volver a dormir, pero no puedo. Ella sí. A los pocos minutos yasiento su respiración tranquila y espaciada, y a pesar de la oscuridad sé bien delperfecto sube y baja de su vientre, un poco mas abajo de sus senos algo caídos.No puedo dormir. Yo sé que hay una muchacha y un bebé desaparecidos, pero apesar de comprar todos los diarios y mirar todos los noticieros de la tele, nadie hadenunciado nada. Nadie busca a nadie. Ningún llamado a la solidaridad procurandoel paradero de fulana de tal que falta de su hogar desde hace dos noches y vestía asíy así y llevaba consigo a menganito de tan solo 10 meses, etc. etc. Yo los videsaparecer hace dos noches, pero no dije nada a nadie. Especialmente a Ofelia,pues no tengo explicación que darle. Se supone que a esa hora estaba en mi trabajo yno cerca del Palacio Legislativo, bajo un temporal de agua y viento de los mildemonios.Yo no soy un santo, pero sé que tampoco soy un crápula de marca mayor. Solo soyhumano. Concedo que quizás un humano con mas debilidades que fortalezas. Esposible. Pero por lo que me conozco, sé que no soy una mala persona. Un malaleche como quien dice.Pero este peso es más de lo que puedo soportar. Yo vi desaparecer a una muchacha,en una calle resbalosa en el medio de una lluvia impresionante. Un muro de aguaque encerraba a las personas en una burbuja de pocos metros de visibilidad, y másteniendo en cuenta la hora de la noche y la mala iluminación de la calle Nueva York.Tendría unos 20 años, y llevaba un bebito en brazos.Yo no la empujé, como pretenden convencerme los fantasmas de mis sueños. Perotal vez eso, visto las actuales circunstancias, sea un detalle prescindible. Debo sertan responsable como si lo hubiera hecho, dado que no hice nada al respecto.Tendré que hacerme ver. Esto me está afectando demasiado. Sé que existe unnombre para este desajuste, y que sería gracioso si no fuera que para mí es trágico.Entré a google y se llama anomia. No puedo expresar con las palabras correctas lo
  • que pienso. Me está sucediendo desde ayer, y en el trabajo primero creyeron que mehacía el listo o el tarado, pero luego entraron a preocuparse y me dieron permisopara retirarme. Tuve que prometer a mis jefes que iría a consulta médica. Lo que mesucede es que, por ejemplo, pienso ―los datos del balance cerrado el año pasado‖pero no lo puedo decir. Las palabras ―datos‖, ―balance‖ y ―pasado‖ no existen paramí. En su lugar aparecen otras cualesquiera.—―Los pasteles del clavo cerrado el año cabra‖—―Los cama del calandria cerrado el año Japón‖Cuando volví, Ofelia recién había llegado, y se sorprendió de verme tan tempranopor casa.—Hola Fabio. ¿Qué sucede? ¿Te duele algo?—Hola Ofelia. No me lata orquesta.No entendía nada, y también pensó al principio que yo estaba de payaso.Entonces descubrí otra cosa: mis pensamientos no sufrían alteraciones si los poníapor escrito. Desde entonces decidí dos cosas: enmudecer, (salvo cuando de tanto entanto hago pruebas para ver si ya he sanado), y tener siempre a mano una libreta yun lápiz.—Ya saqué número para consultar, será pasado mañana. Iremos al mejor neurólogoque hay, una eminencia grado 5.Yo asiento con gestos que intentan no trasmitir mi desesperanza. Este mal tiene suorigen en mi cobardía y en mis engaños. Es un castigo, evidentemente. Yevidentemente existe Dios.Creo que Él me ha visto todas las veces, me ha visto siempre. Y creo que veníasiendo condescendiente con mis fallas. A fin de cuentas, el instinto sexual está ennosotros porque fuimos hechos a su imagen y semejanza. El sexo, aunque sea contrampas, es la mejor manera que tenemos de sentirnos vivos, al igual que el amor.Pero todo tiene un límite. No hacer nada por la vida de un prójimo es despreciar lavida, y eso sí que se castiga. Eso sí amerita un proceso de limpieza interior si es quese aspira al bálsamo del perdón. Entiendo que este mal mío de no podercomunicarme verbalmente por falta de palabras, es el reflejo especular de esa otraincomunicación real y palpable de mi vida. Estoy en la disyuntiva, arriesgandoperder a Ofelia, a quien creo que amo de verdad. Peligrando quedarme sin ella.Recuperar quizás todas las palabras pero al precio de perderla.Ya han pasado dos días y dos noches desde la tormenta que me agarró en la calleNueva York. Llovían gotas como piedras, y caminando, (más bien corriendo), casime llevo por delante a una muchacha menudita y flaca que iba delante de mí. Elagua que entraba a raudales en la boca de tormenta de Avenida del Libertador y
  • Nueva York la hizo trastabillar, y viendo que no podía recuperar el equilibrio, que el hueco la llamaba con bramidos de dios pagano sediento de sangre, quiso salvar al bebé arrojándolo a mis pies. Yo quedé petrificado, viendo como la muchachita era tragada por el pozo. Cuando, en milésimas de segundo capté su último mensaje, me arrojé tratando de alcanzar al bebito, pero fue en vano. También aquel montoncito de carne envuelta en una frazadita celeste surcó las aguas rumbo a la alcantarilla, y quedé panza abajo y solo. La calle era una tabla enjabonada, y yo resbalando sin control me golpee la cabeza. Nunca me sentí tan agradecido por mi barriga más gruesa de lo que me gustaría. Quedé tan aturdido y vacío que no hice nada durante un rato. Luego volví trabajosamente a mi oficina. Ponerme ropa seca y sentarme frente a la estufa fue la única cosa que supe hacer. Eso, y tratar de lo que enseguida me percaté que sería imposible: olvidar lo sucedido. Esperaré unos días. Tal vez la eminencia grado 5 me cure. Y me ahorre el trago amargo de desnudarme totalmente ante mi esposa. Como envidio su sueño tranquilo, esa respiración que irradia paz, la lasitud inocente de su cuerpo, mientras que yo estoy acorralado en la oscuridad y muerto de miedo, haciendo fuerza para no cerrar los ojos: estoy seguro que los demonios están aún esperando por mí.El marco de la ley ----El numero que usted marco se encuentra temporalmente suspendido, no es necesario que lo reporte al 050--- ¡chinga su madre! Ya le cortaron el teléfono a la Maruja y ya no tengo un puto peso en mi cel para mandarle un mendigo mensaje para que ella me hable. ¡Hora chingado teléfono devuelve mis monedas ¡para acabarla de chingar ahora este pinché aparato ya se trago mi lana, chingao, ya solo falta que me meé un desgraciado perro ----¡hey ¡chavo que le haces al parato, conque queriendo chingar las monedas----un par de rateros con cara de policías o al revés habían bajado de un spirit--- ¡no solo quiero que me devuelva mis monedas¡---pues ya te cargo la chingada porque atacar a las vías generales de comunicación es un delito federal y te agarramos en flagrancia. --- ¡a si ¡ y yo soy la mama de tarzan no. Miren en primera las casetas telefónicas son propiedad privada y por lo tanto solo pueden proceder contra mi por denuncia de hechos del agraviado en este caso de esta empresa patito que puso sus cabinas telefónicas de monedas con tantos defectos que aun cuando no haga la llamada se traga el dinero. Y eso mis estimados representantes de la ley amerita una queja en la Profeco por que constituye un fraude al publico. ¿Ya vistes parejota?, Ahora cualquier güey ya se siente abogado, solo porque leyó el pinché librito ese que nos leyó el comanche, ¿cual colega? Ese que decía Prostitucion de los Estados Unidos Mexicanos, ese mero pero creo que decía Constitución, ¿pero creo que ahí no decía
  • eso de lo que esta hablando este menso? ¡ esta seguro pareja ¡, pues seguro, lo que se dice seguro no , pero que le parece si nos quitamos de broncas y mejor lo acusamos de la miada que esta en el poste.----- ¡ no pareja mejor lo dejamos ir ¡, que tal si lo de las miadas si esta en el librito ese y el comanche nos pone como camote. _____ Mira chavo como nosotros estamos alecionados para actuar bajo el marco de la ley, mejor caite con sus tenis y hacemos de cuenta que nada paso. _____lentamente, pero muy lentamente me fui quitando mis tenis y les dije de forma totalmente solemne, casi como un discurso de candidato a diputado: Siendo las ocho de la noche del miércoles primero de mayo del año dosmilseis, el que suscribe el Ciudadano Jaime barajas bajo el amparo del marco de la ley, hago entrega de dos pares-----¡párele ahí mi joven ¡cuales dos pares si solo es uno. Mi representante de la ley, son dos pares, solo que uno es de tenis y el otro par es de recordatorios familiares a la mas vieja de sus casas. ___ Y ya entonces ningún marco me protegió de la madrina que me pusieron.CUENTOS DE CIENCIA FICCIONLa era maquina Era el primer día de 2145, la guerra estaba en pleno auge, Rohm se encontraba en la taberna recordando a Jo, mi hermana, que había muerto hace dos meses a causa de un virus extraño, Rohm es uno de los últimos humanos sobre Galia, y es mi amigo. Recuerdo claramente cuando nos conocimos, yo era uno de los tantos esclavos Reims que trabajaban en la construcción del templo Nabuka, en la constelación de Knossos, es cierto que cuando conocí a Rohm pensé que era el típico humano mandón y malvado que ambicionaba el universo, pero luego de unas copas supe que éramos muy similares. Yo estaba en mi cama pensando en muchas cosas, cuando de pronto entro alguien, era él, Nunca pensé que ella me dejaría de esa manera, -me dijo-, no se que hacer, talvez todo esto no tiene sentido, no digas eso, -le dije-, estamos tan cerca de la victoria, no podemos rendirnos ahora. Nos miramos, sabiendo que talvez no lo lograríamos, pero aún había esperanza. A la mañana siguiente, desperté con ansias de guerra, talvez porque lo deseaba o porque estaba programado para ello, no lo se, al salir de mi camarote me encontré con Rihad, un joven mecánico muy entusiasta, le decíamos Rih, Buenos días Kailoss, sabes, no puedo esperar a que llegue la nueva turbina, no pude dormir en
  • toda la noche solo por pensar en lo que podría hacer con ella, -me dijo-. Será mejorque descanses un poco, -dije-, cuando lleguen los armamentos tendremos que estarlúcidos. Si, tienes razón Kailoss.De pronto, la alarma sonó, eran los malditos Máquina de nuevo, siempre buscandoenergía que robar, les odio. Luego todo se apagó y un crudo silencio delataba supresencia cada vez más cercana, todos salieron de sus camarotes, armados hasta losdientes.Sentíamos como destrozaban el techo de la guarida, rocas y tubos caían aplastandosin perdonar a los marines, que con temor corrían a buscar un lugar seguro. Esgracioso saber que vas a morir y no puedes hacer nada para cambiar tu destino, peropor una pequeña casualidad, te salvas.Los Máquina habían nacido al igual que yo, de la mano de un científico humano,solo que a los de mi serie, los Reims, nos hicieron a su imagen y semejanza, por otrolado los Máquina estaban hechos de odio, odio hacia los humanos, hasta ahora mepregunto porque fueron creados, y la respuesta que tengo siempre es la misma, unerror.Sin darme cuenta una pared cayó sobre mí, y con ella caí en la desesperación, sentíamiedo por primera vez, pues no quería morir, no quería abandonar a mis amigos, nipermitir que los Maquina ganaran. Con mi último aliento vi a Rohm, que pedía unacamilla, se oían disparos y relámpagos láser, lo único que recuerdo era a élsusurrando: ―Vas a estar bien‖, un aire de tranquilidad pasó por mi cuerpo, y merelajó cada músculo, cuando de pronto vi a Rih, y me alegré mucho, pero alpestañear vi como sus ojos se desprendían de sus órbitas, seguramente le perforaronel cráneo con un láser.Desperté en un lugar en el que no había estado antes, era el lugar con las paredesmás blancas que haya visto, sentía dolor en todo mi cuerpo y en mi corazón, luegovolví a dormir.Desperté de nuevo y las paredes que llamaron mi atención ya no estaban, solo vi unaluz, era más intensa que el sol y más hermosa que la luna, luego todo se apago denuevo.Recuerdo que estaba en una cámara de agua, los doctores decían que talvez no meiba a salvar, vi a Rohm y al general Riva hablando sobre la guerra y armandotácticas para un nuevo ataque con una nueva arma que habían desarrollado, derepente regresaron la vista hacia mi, y todos se alegraron. Me sacaron delcontenedor de recuperación y no podía moverme, algo estaba mal. ¿Que sucedeconmigo?, -pregunté-, no puedo moverme. Un doctor que ya había visto antes en laguarida, el doctor Shakyo, -dijo-, no podrás moverte en un par de meses hasta quetus nuevos músculos respondan a tu sistema. A que se refiere con nuevos, -lepregunté-, mira Kailoss te hemos transplantado de cuerpo.
  • Al escuchar esas cinco últimas palabras, sentí miedo de nuevo, algo parecido a lo que sentí debajo del muro, pero esta vez sabía que era algo irreparable, tenía ganas de escapar y al no poder hacerlo solo pude llorar, tenia que acostumbrarme a vivir con ello el resto de mi vida, sin embargo esto no era lo único, el doctor me dijo que habían usado el cuerpo de un marine el cual fue decapitado por un láser, y que por suerte estaba cerca de mi posición en ese momento. No me tomo tiempo descubrir de quien se trataba, el destino de Rihad era morir, para que yo viviera. Pasaron tres días y no podía parar de pensar en la gente que había muerto en el ataque, el general Riva me contó que los setecientos marines de guerra se habían reducido a ciento cincuenta incluyendo heridos. Ya con movimiento en mi cuerpo, solo esperaba el día para vengarme de los granujas que me hicieron esto y destruyeron la vida de mis amigos. El general me propuso formar parte de su proyecto para destruir a los Máquina, dijo que me podría proporcionar herramientas únicas, y acepté. Yo soy una máquina, todas mis funciones fueron programadas, tengo setenta años pero luzco como alguien de veinte, ahora no soy solo eso, soy una máquina humana, con la capacidad de sentir cosas que nunca había sentido antes. El ser humano en esencia es una máquina, ahora lo se, pues el cuerpo que tengo requiere de muchos cuidados, pues cumple muchas funciones, infinitamente más, de las que cumplía mi anterior cuerpo, ahora soy mortal y entiendo que mi vida tiene un propósito, mi destino es ser el esclavo Reim que se convirtió en humano y aprendió que la vida es un espiral, en el cual uno se mueve progresando continuamente, ahora me dirijo a Prelude, el lugar de origen de los Máquina y el mío también, voy en busca del significado de mi existencia. Estas memorias se quedarán grabadas en el tiempo, y nada ni nadie las podrá borrar.Maldito Marte (Fin de una civilización desconocida) - El aire está demasiado seco Harry - dijo José Salgado, capitán de la tripulación de la nave espacial "Misteria", el último grupo de terrícolas que había viajado a Marte después de la cuarta guerra mundial, hacía ya casi 30 años. Su mirada manifestaba una clara preocupación por la estrecha e inminente situación en la que se encontraban, el silencio se hacía presente en cada momento, y los pensamientos más oscuros y diabólicos que alguien pudiera imaginar recorrían las mentes de cada uno de los tripulantes. La atmósfera se tornó color dorado y las temperaturas se elevaron a niveles catastróficos, era casi imposible para un ser viviente soportar dichas condiciones climáticas por mucho tiempo.
  • - ¿Tiene algún deseo final Capitán? - preguntó Harry Balmaceda, su mejor amigo ycopiloto de la nave.- Bueno - respondió el capitán Salgado - quisiera no haber aterrizado en este nefastoplaneta, mejor dicho, quisiera no estar viviendo esta nefasta situación, salir de unaguerra, para entrar en otra, ¿acaso no es paradójico?, morir en el planeta que siemprequisiste estar, sin siquiera poder conocer a fondo a sus habitantes, su cultura eidiosincracia son totalmente desconocidas para mi, es casi absurdo.- Lo es capitán, lo es - Agregó Harry Balmaceda mientras se encogía de hombros.- Presumo que el destino de esta tripulación será fatal - Dijo el capitán Salgado - yaunque saber que voy a morir en este lugar no me preocupa en lo absoluto, lolamento por mis hombres, no merecen sufrir esta desastroza realidad.Joel se sentó junto a Harry en los sillones de comando y continuó:- Pero ¿sabes algo?, pensando bien en una respuesta a tu pregunta querido Harry, loque realmente deseo de corazón es que Papá estuviera frente a mi, le pediríadisculpas, y le regalaría un gran abrazo... créeme, aunque sólo fuera por medio de unretro transmisor, le diría cuánto lo quiero, y que todo lo que soy es gracias a supreocupación, amor y comprensión, nunca tuve la oportunidad de demostrárselo, oal menos nunca inventé la ocasión -Harry comenzó a llorar desesperadamente, quebrado y conmovido por las palabrasde su capitán, también recordó su corto paso por la tierra, junto a sus seres queridos,sabía que jamás volvería a vivir esa realidad.Hubo silencio por largo rato...El calor siguió aumentando y las probabilidades de sobrevivir eran casi nulas, prontoel gran aerolito incandescente penetraría en la atmósfera del planeta rojo y no habríamarcha atrás. Fobos y Deimos fueron destrozados de manera casi inmediata por lalluvia de meteoritos que rodeaban al gran titán milenario, el que pronto acabaría conla civilización marciana, esa civilización que el ser humano siempre quizo conocer yestudiar. Junto con esto se destruirían los sueños de muchos científicos, estudiosos,viajeros, aventureros, que durante años sólo dedicaron sus vidas a la ciencia y laastronomía, y los ancianos y excéntricos magnates provenientes de las nuevasórdenes mundiales ya no podrían conquistar y adueñarse de tan maravilloso planetapara luego heredarlo a sus tiernos y mimados hijos ricos.Los marcianos corrían de un lado a otro sin saber cuál sería el destino de sus vidas,algunas naves intentaron despegar, pero el intenso calor ya había terminado porfundir sus motores, o simplemente los pequeños meteoritos que ya habían caído enel planeta destrozaron por completo las corazas "impenetrables de sus vehículosespaciales, los niños marcianos, las mujeres, los hombres, todos esos pequeños seresdesaparecerían, y nada ni nadie podría hacer algo al respecto.
  • - ¿Está listo capitán? - Preguntó Harry - Si mi joven amigo - Contestó el apesadumbrado Joel, que ya no sabía si reír o llorar, más sólo se limitó a cerrar sus ojos y pronto, mediante un flashback, comenzó recordar sus mejores momentos en la tierra, junto a su mujer y sus hijos, junto a sus viejos amigos, bebiendo cerveza en aquel viejo y pequeño bar de subida Cumming en el hermoso puerto de Valparaíso, o viajando más hacia su infancia, tardes de domingo recorriendo las áreas verdes del parque junto a su padre, aquellas frías tardes invernales que jamás olvidaría, todo eso ya era pasado. El meteorito penetró con gran fuerza en la atmósfera. Al rato todo fue llanto, dolor y destrucción. Harry y Joel se perpetuaron en el espacio, junto con esa desconocida civilización, aquella civilización que siempre quisieron conocer.Frialdad Despierto y siento un gran susto, aún sigo en la carretera a pesar de ir dormido, me pregunto cómo pude hacer eso, no debí dormirme, pude haberme matado, -pero no fue así- me contestó él con su mirada distraída; entonces el hombre de atrás me reprocha el descuido y parece que dura lo que queda del viaje haciéndolo, yo lo ignoro; mientras el que va enfrente, solo se ríe. De un momento a otro empiezan a discutir entre ellos, yo solo los miro por el retrovisor, entonces el que va adelante me mira fijamente y me dice: -¿Qué no piensas hacer que se calle? – míralo te esta retando- dice el que va atrás; ahora la discusión es en contra mía. Yo los ignoro. Pasan aproximadamente dos horas y ya se han callado, yo los miro y están dormidos, presienten que ya vamos a llegar. Estaciono el carro donde me dijeron y se acerca un hombre de horrible aspecto y me pregunta con voz gruesa, -y los cadáveres?, yo los señalo con mi pulgar; entonces el horrible hombre me dice – porque vienes solo, te advertí que eso es muy peligroso, yo me quedo callado por unos segundos, luego le digo -saca las palas, hay que enterrarlos-.