La contemplación monástica

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La contemplación monástica

  1. 1. “ La contemplación monástica cristiana, renovada en el encuentro con el zen”. <ul><li>Una espiritualidad abierta a tod@s </li></ul>
  2. 2. ¿A qué llamamos contemplación en el cristianismo? <ul><li>CAMINO: “Contemplación es el término utilizado a lo largo de toda la Edad Media para designar ese camino de oración que lleva a la experiencia de lo divino.” Willigis Jäger. </li></ul><ul><li>VIDA: « Que todas nuestras actividades, el trabajo como el reposo, la palabra como el silencio, estén orientados a este fin » (Isaac, Sermón 25:7). </li></ul><ul><li>Contemplación es como se denomina en la tradición cristiana occidental a lo que las tradiciones de Oriente llaman Meditación. </li></ul><ul><li>El término se puede emplear en tres sentidos : </li></ul><ul><li>EXPERIENCIA: “ La Contemplación es la más alta expresión de la vida intelectual y espiritual del hombre” . Thomas Merton (monje cisterciense). </li></ul>
  3. 3. Características de la contemplación como experiencia (Thomas Merton): <ul><li>Descubrimiento de que la vida, el ser, nosotros procedemos de una fuente invisible, trascendente e infinitamente abundante. </li></ul><ul><li>Conocimiento de modo oscuro de ese fundamento. Un conocimiento más allá de conceptos, palabras, imágenes, más allá del yo. El yo muere para nacer a una vida nueva. </li></ul><ul><li>Lo propio de la contemplación cristiana es descubrir que Dios no es una cosa sino un Quien (persona) y nosotros somos en comunión con él sin dejar de ser quienes somos. </li></ul><ul><li>El único modo de comprender de verdad lo que es la contemplación es experimentarla. </li></ul>
  4. 4. La contemplación como estilo de vida: el monacato <ul><li>Cuando «Nuestra vida está enteramente orientada hacia la experiencia del Dios vivo » (CG 69, DVC) Capítulo Gral. cisterciense. </li></ul><ul><li>Lo monástico es un arquetipo humano (R. Panikkar). Todos tenemos una dimensión monástica. Todos somos monjes. </li></ul><ul><li>El monje institucional simboliza y visibiliza esa dimensión presente en todos. </li></ul>
  5. 5. Breve Historia del Monacato Cristiano Institucional : <ul><li>Nace en Egipto a finales siglo III y comienzos siglo IV: San Antonio, San Pacomio, San Basilio, Evagrio Póntico. </li></ul><ul><ul><li>En el siglo V llega a Occidente con Juan Casiano (colaciones, instituciones). </li></ul></ul><ul><ul><li>En el siglo VI San Benito redacta su Regla. Se convertirá a partir del siglo VIII en el monacato mayoritario de Occidente. En el siglo X nace Cluny. </li></ul></ul><ul><ul><li>En 1098 nace Císter: San Bernardo de Claraval, Guillermo de Saint-Thierry, Elredo de Rieval, Guerrico de Igny. </li></ul></ul>
  6. 6. El Monacato Cristiano Hoy: <ul><li>Encuentro con la cultura, la ciencia, la sociedad, con los monacatos de otras religiones… </li></ul><ul><li>El monacato hoy se ha abierto al encuentro de la sociedad, a la psicología, antropología modernas… </li></ul><ul><li>Nace un monacato laico: Fraternidades Monásticas de laicos </li></ul><ul><li>Diálogo Intermonástico: </li></ul><ul><ul><li>Encuentro entre el zen y el monacato cisterciense. </li></ul></ul><ul><ul><li>Thomas Merton y Suzuki. </li></ul></ul><ul><ul><li>Abadía de Spencer, retiros con Joshu Sasaki Roshi. Oración centrante de Thomas Keating, abad de Spencer. </li></ul></ul><ul><ul><li>Retiros mutuos de monjes occidentales y orientales. </li></ul></ul><ul><ul><li>Encuentro entre Pedro Vidal, maestro zen (Shingaku) y monjes de Sta. María Huerta. </li></ul></ul>
  7. 7. Inculturar e inreligionar el zen en el cristianismo. <ul><li>Dones del zen al cristianismo: </li></ul><ul><li>Dones del Cristianismo al zen: </li></ul><ul><li>Redescubrimiento del valor del silencio. </li></ul><ul><li>Redescubrimiento del valor del cuerpo. </li></ul><ul><li>Importancia de la respiración. </li></ul><ul><li>Interpretación de la Biblia como un koan. </li></ul><ul><li>Redescubrimiento del valor de la afectividad y la razón. </li></ul><ul><li>Importancia del compromiso ético y solidario. </li></ul><ul><li>La experiencia espiritual como amor. </li></ul><ul><li>Flexibilidad en el trabajo con los koan (lectio divina) </li></ul>
  8. 8. El Camino de la Contemplación a la luz del monacato cisterciense y el zen . <ul><li>La contemplación no es sólo una experiencia y un estilo de vida, es también un conjunto de prácticas para alcanzar esa experiencia y vivir centrados en ella. </li></ul><ul><li>Para el monacato cisterciense el camino hacia la contemplación es un trabajo de salida de la “fragmentación” hacia la unificación o integración. (monos- monje- el que busca la unidad.) </li></ul><ul><li>El camino espiritual supone por tanto interrelacionar todas las dimensiones que nos constituyen, no basta sólo la oración silenciosa. </li></ul><ul><li>El peligro de la enfermedad zen : No buscamos quedarnos en la experiencia de la iluminación sino vivir en plenitud. </li></ul><ul><li>La experiencia culmina cuando damos la mano a otro , cuando vemos el misterio en la vida cotidiana, en lo sencillo, incluso en la “feo”, “pobre” o “roto”. </li></ul>
  9. 9. La antropología cisterciense <ul><li>Para la antropología cisterciense en el ser humano hay cuatro dimensiones, que debemos “trabajar” e “integrar”: </li></ul><ul><ul><li>Spiritus: Nuestra verdadera naturaleza según el zen, imagen y semejanza de Dios según el cristianismo, Amor, Vacuidad, Integradora. Más allá de la razón , las emociones, el cuerpo. El ser. </li></ul></ul><ul><ul><li>Animus: Dimensión racional, volitiva e intelectua </li></ul></ul><ul><ul><ul><li>Intelectus (intus legere) Dimensión simbólica. arquetípica . </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Razón y Voluntad. </li></ul></ul></ul><ul><ul><li>Anima: Dimensión emocional </li></ul></ul><ul><ul><ul><li>Conscientes. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Inconscientes. (Sombra) </li></ul></ul></ul><ul><ul><li>Corpus: Dimensión corporal. (no hay que rechazar el cuerpo hacerlo participar de la experiencia, volver al cuerpo) </li></ul></ul>
  10. 10. Atender al cuerpo: <ul><li>En el camino de la contemplación hay que volver a conectar con el cuerpo, mediante prácticas como: </li></ul><ul><li>Practicar la templanza (cuidado equilibrado de la salud y necesidades corporales). </li></ul><ul><li>Ejercicios corporales : Bioenergética, automasaje zen (desbloquear y prestar atención) </li></ul><ul><li>Enraizamiento y meditación dinámica (kin Hin). </li></ul><ul><li>Ayuno y vigilias ocasionales </li></ul><ul><li>unidos siempre a la oración en silencio. </li></ul><ul><li>Aumentar la Respiración </li></ul><ul><li>(respiración consciente y circular) y </li></ul><ul><li>hacerla abdominal (tandem). </li></ul>
  11. 11. Atender e integrar las emociones: <ul><li>La emociones son nuestra energía, </li></ul><ul><li>muchas veces no somos conscientes </li></ul><ul><li>de ellas. </li></ul><ul><li>El trabajo con ellas supone tomar </li></ul><ul><li>consciencia de que siempre están ahí , </li></ul><ul><li>mirarlas sin juzgarlas. </li></ul><ul><li>Aprender a gestionarlas de acuerdo </li></ul><ul><li>a nuestros valores, sin reprimirlas (ASERTIVIDAD) </li></ul><ul><ul><ul><ul><ul><li> - Ponerles nombre: </li></ul></ul></ul></ul></ul><ul><ul><ul><ul><ul><li>Miedo, ira, alegría, tristeza, asombro… Paz, tranquilidad, cansancio, apatía… </li></ul></ul></ul></ul></ul><ul><ul><ul><ul><ul><li> Angustia, ansiedad, irritación, enfado… </li></ul></ul></ul></ul></ul><ul><ul><ul><ul><ul><li> Asombro, curiosidad, vergüenza… </li></ul></ul></ul></ul></ul>
  12. 12. Sanar nuestros sentimientos: <ul><li>Por sentimiento (“siento y miento”) entendemos emociones “bloqueadas ”, que dan un tono permanente a nuestro estado de ánimo y le impiden ver las cosas tal y como son. </li></ul><ul><li>Sentimientos que nos impiden vivir nuestra verdadera naturaleza (amor) son: </li></ul><ul><ul><ul><ul><ul><li>El miedo : Hay tres miedos básicos (a la muerte, al sexo, a la locura) detrás de ellos está el miedo a vivir en plenitud. Para salir de la inseguridad hay que volver al cuerpo. </li></ul></ul></ul></ul></ul><ul><ul><ul><ul><ul><li>La culpa: Nos paraliza y Es lo contario de la responsabilidad, Se sana a través del perdón. </li></ul></ul></ul></ul></ul><ul><ul><ul><ul><ul><li>El apego: Es lo contrario del verdadero deseo, nos esclaviza a las cosas o personas, supone salir de la demanda a los demás hacia el agradecimiento. </li></ul></ul></ul></ul></ul>
  13. 13. “ El Combate espiritual” con los pensamientos erróneos (logismoi) <ul><li>El Monje Evagrio Póntico descubrió que los pensamientos erróneos (logismoi) nos impedían vivir realmente los que somos pues distorsionan la realidad. </li></ul><ul><li>Elaboró el método “antirrhético” basado en afirmaciones contrarias para combatirlos </li></ul><ul><li>Para San Bernardo hay tres “vicios” o “logismoi” básicos: </li></ul><ul><ul><li>Soberbia. Idea errónea:----------------------------- --Yo no puedo </li></ul></ul><ul><ul><li>Avaricia. Idea errónea:--------------------------------Yo no valgo. </li></ul></ul><ul><ul><li>Curiositas (superficialidad). Idea errónea: ---Yo no sé. </li></ul></ul>
  14. 14. Ordenar los Afectos. <ul><li>Para la espiritualidad cisterciense no basta combatir los pensamientos erróneos sino que también hay que potenciar los deseos (afectos) fruto de pensamientos correctos (logoi). </li></ul><ul><li>El “affectus” es el deseo de vida perma- </li></ul><ul><li>nente, o huella, que se instaura en nosotros </li></ul><ul><li>cuando ordenamos nuestras “affectio” (gustos) </li></ul><ul><li>El modo de ayudar a los deseos correctos </li></ul><ul><li>Es también con afirmaciones: </li></ul><ul><li>“ Elijo….” </li></ul><ul><li>Combinadas con respiraciones conscientes. </li></ul><ul><li>Actitud de perdón y agradecimiento. </li></ul><ul><li>Visualizaciones. </li></ul>
  15. 15. Desarrollar nuestra Inteligencia Espiritual <ul><li>Llamamos inteligencia a la capacidad de leer nuestra sabiduría interna, los arquetipos o potencialidades de nuestra naturaleza. </li></ul><ul><li>Estamos llamados a vivir de modo consciente esas potencialidades para evitar hacerlo de modo inconsciente. </li></ul><ul><li>Instrumentos: </li></ul><ul><li>- Atender a nuestros sueños (diálogo gestáltico). </li></ul><ul><li>- integrar nuestra sombra (aceptación y desproyección). </li></ul><ul><li>- Escuchar a nuestro niño interno (imaginación activa). </li></ul><ul><li>- Aprender un mapa de símbolos (arte de la memoria) </li></ul><ul><li>- Atender a las sincronicidades . </li></ul><ul><li>- Celebrar ritos. </li></ul>
  16. 16. Crecer en nuestras relaciones. <ul><li>Para la antropología cisterciense nuestra verdadera naturaleza es el amor, la relación, la comunión, la ternura, la compasión. </li></ul><ul><li>El ámbito de las relaciones es el más adecuado para crecer en nuestra verdadera naturaleza y expresarla. </li></ul><ul><li>Un instrumento muy adecuado para ello es practicar la comunicación no violenta o compasiva. </li></ul>Principios: Escucha activa. Atención a los sentimientos. Atención a las necesidades. Expresión teniendo en cuenta estos datos.
  17. 17. Experimentar nuestra dimensión espiritual. <ul><li>Nuestra dimensión espiritual es lo que en el zen se denomina Mente Original, Naturaleza Original, o Amor o Imagen y Semejanza de Dios en la tradición cisterciense. </li></ul><ul><li>La oración contemplativa es el principal instrumento para experimentar esta dimensión. </li></ul><ul><li>Otro instrumento es el Koan , que intenta provocar o evocar en otro la experiencia. </li></ul><ul><li>Metodología: </li></ul><ul><ul><li>Postura adecuada. </li></ul></ul><ul><ul><li>Recorrido corporal con al imaginación. </li></ul></ul><ul><ul><li>Contar las espiraciones del 1 al 10 prolongando la espiración un poco. </li></ul></ul><ul><ul><li>Imaginar el koan. </li></ul></ul><ul><ul><li>Pensar el koan. </li></ul></ul><ul><ul><li>Permanecer en “atención amorosa”. </li></ul></ul>
  18. 18. Jesucristo, el gran “Koan” <ul><li>La tradición cisterciense es una tradición cristiana que ve en Jesucristo el referente, el icono del Misterio, por excelencia. </li></ul><ul><li>En términos del zen, podría decirse que Jesucristo es para nosotros el “Gran Koan”, todo lo que hizo, dijo, vivió puede ser una expresión que provoque la “experiencia” en nosotros. </li></ul><ul><li>Los monjes cisterciense dicen que debemos “reformarnos” para “conformarnos” a Cristo, es por lo tanto una tradición Cristocéntrica. Para San Bernardo el camino comienza con la vinculación al “Jesús histórico” para llegar al “Cristo Total”: </li></ul><ul><li>Los evangelios son así la referencia fundamental, y entendemos que en ellos hay una dimensión “Koánica”: pueden evocar y provocar la experiencia en el lector u oyente. </li></ul>
  19. 19. La iglesia, Sacramento de Cristo en el mundo <ul><li>Cristo… estableció en este mundo su Iglesia santa, comunidad de fe, esperanza y amor, como un organismo visible. La mantiene así sin cesar para comunicar por medio de ella a todos la verdad y la gracia. (Lumen Gentium 8a). </li></ul><ul><li>La experiencia espiritual es una experiencia personal pero no individual, es bueno también recibirla de otros, tener la experiencia de que el Otro me sale al encuentro y me “bendice”, me da la “gracia”. Es una manera de evitar el narcisismo espiritual. La “función” de la Iglesia es ésta. </li></ul><ul><li>La experiencia al final me lleva a vivirla con otros y a través de otros, sin perder mi personalidad ni mi perspectiva única. La Iglesia debe ser, por ello, plural. </li></ul><ul><li>La iglesia a través de la liturgia, sacramentos, magisterio, vida comunitaria, acción solidaria… me hace presente a Cristo de un modo único . </li></ul>
  20. 20. El Dokusan o Acompañamiento <ul><li>El Koan se completa siempre en el diálogo con el acompañante o amigo espiritual. El camino nos lleva a los otros. </li></ul><ul><li>La tradición monástica cristiana y el zen aconseja el caminar con el apoyo de un acompañante experimentado del camino, al que conviene revelar todo lo que nos inquieta. </li></ul><ul><li>En la relación de acompañamiento </li></ul><ul><li>se debe desarrollar tres actitudes: </li></ul><ul><ul><ul><li>Aceptación Incondicional. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Empatía. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Autenticidad. </li></ul></ul></ul><ul><li>Es bueno el uso de técnicas de Counselling: </li></ul><ul><ul><ul><li>Reformulación. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Personalización. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Confrontación. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Iniciar… </li></ul></ul></ul>
  21. 21. <ul><li>Tanto la tradición Shingaku del zen como la tradición cristiana consideran que el camino debe conducir a una praxis ética en la vida cotidiana. </li></ul><ul><li>Tanto el zen como la mística cristiana no ven la ética desde un punto de vista heterónomo ni autónomo sino ontónomo . El comportamiento ético se equipararía a actuar desde la verdadera naturaleza de uno. </li></ul><ul><li>La práctica de las virtudes , desde el punto de vista de la espiritualidad , busca facilitar el acceso a esa naturaleza original que somos y expresarla en la vida. </li></ul><ul><li>La moral que proponemos siguiendo la tradición mística cristiana es una moral de actitudes , más que de normas. Desarrollar unas hábitos o actitudes que nos lleven a actuar de modo correcto en cada momento. </li></ul>El camino conduce a un comportamiento ético.
  22. 22. El mapa de las Virtudes, los Dones y los Frutos del Espíritu Santo. <ul><li>La tradición cristiana nos proporciona mapas de las actitudes (virtudes) a practicar y de los efectos y capacidades que vamos a ir desarrollando si las practicamos (Dones y frutos). </li></ul><ul><li>Las virtudes: Son actitudes a desarrollar, primero con esfuerzo (adquiridas) y que después se convierten en hábitos (infusas) . </li></ul><ul><ul><li>Mapa de las virtudes: Templanza, fortaleza, justicia, prudencia, fe, esperanza, caridad. </li></ul></ul>
  23. 23. <ul><li>Los Dones: En un momento experimentamos que la práxis ética es algo que se nos da gratuitamente, es espontáneo y gratuito, un don. Se desarrollan en nosotros capacidades nuevas : </li></ul><ul><ul><li>Mapa de los Dones: Sabiduría, Inteligencia, Consejo, Fortaleza, Ciencia, Piedad y Temor de Dios. </li></ul></ul><ul><li>Los Frutos: Finalmente alcanzamos un estado de disfrute nuevo haciendo el bien , sin apropiarnos de él, colaborando con los dones recibidos. </li></ul><ul><ul><li>Mapa de los Frutos: Caridad, Gozo, Paz, Paciencia, Mansedumbre, Bondad, Benignidad, Longanimidad, Fe, Modestia, Templanza y Castidad    </li></ul></ul>Los Dones y Los Frutos del Espíritu Santo
  24. 24. La identidad: ¿Quién soy yo ahora? <ul><li>Es importante descubrir quienes somos y cual es nuestro proyecto básico vital . El proyecto, si es real, nos da sentido y es fuente de integración y unificación. Para realizarlo debemos atender a todas las dimensiones que nos constituyen, si no el proyecto será erróneo. </li></ul><ul><li>En términos religiosos descubrir nuestra identidad es: </li></ul><ul><ul><li>Descubrir nuestra vocación (los dones que tenemos). </li></ul></ul><ul><ul><li>Descubrir nuestro modo de poner al servicio de los otros, de mí mismo y del mundo esos dones. (comunión) </li></ul></ul><ul><ul><li>Descubrir qué nos proporciona un mayor disfrute de acuerdo a nuestro valores, centrándonos en ello (consagración). </li></ul></ul><ul><ul><li>Descubrir que el fin de nuestra vida es vivir esos dones puestos al servicio de los demás y de mí mismo disfrutando con ello. (Misión) </li></ul></ul><ul><li>Para elaborar el Proyecto de Vida se pueden hacer diversas preguntas: </li></ul><ul><ul><ul><li>¿Cuáles son mis dones? ¿Cómo puedo ponerlos al servicio de los demas y de mí mismo? ¿Qué es lo que me hace disfrutar más de acuerdo con mis valores?... </li></ul></ul></ul>
  25. 25. Tener Objetivos: <ul><li>Quien no tiene objetivos vive preocupado pero nunca se ocupa de sí mismo y de sus intereses. </li></ul><ul><li>Es importante que nuestros objetivos estén de acuerdo con nuestro Proyecto Vital Básico . (vocación), </li></ul><ul><li>¿Cómo llevar adelante nuestros objetivos? </li></ul><ul><li>Salir de los círculos viciosos de preocupaciones a los círculos virtuosos. Focalizar nuestro interés. </li></ul><ul><li>Definir bien nuestros problemas e intereses a solucionar. </li></ul><ul><li>Estimar nuestros recursos internos y externos y nuestras dificultades. </li></ul><ul><li>Elaborar un plan de acción teniendo en cuenta lo anterior. </li></ul><ul><li>Visualización. Respiración. Perdón y agradecimiento. </li></ul><ul><li>Ejecución del Plan. </li></ul><ul><li>Evaluación . </li></ul>
  26. 26. Mapas de San Bernardo sobre el camino espiritual. <ul><li>Basándose en su propia experiencia S. Bernardo elaboró diversos mapas en los que describe a donde nos lleva el camino espiritual e intentó que nos sirvieran para caminar por él. </li></ul><ul><li>MAPA DE LA HUMILDAD: </li></ul><ul><li>El camino para muchos es un crecimiento en el conocimiento de la verdad , la humildad es conocer la verdad, por ello, el camino puede verse como un crecer en humildad </li></ul><ul><li>Grados del camino de la humildad: </li></ul><ul><li>Conocer la verdad en mí mismo. </li></ul><ul><li>Conocer la verdad en los demás. </li></ul><ul><li>Conocer la verdad en sí misma. </li></ul>
  27. 27. Mapas de San Bernardo (II) <ul><li>Mapa de los Grados de la Libertad. </li></ul><ul><li>Para San Bernardo el camino también puede verse como un crecer en libertad, un camino de liberación. </li></ul><ul><li>Entiende la liberación, ante todo, como liberación interna y liberación del sufrimiento. </li></ul><ul><li>Para San Bernardo la Libertad es, ante todo, Comunión con todo y todos más que autonomía, si bien la incluye. </li></ul><ul><li>Grados de la Libertad: </li></ul><ul><ul><li>Libertad de la necesidad (libre albedrío) </li></ul></ul><ul><ul><li>Libertad de deliberación (libertad para hacer el bien) </li></ul></ul><ul><ul><li>Libertad de complacencia (libertad de la miseria o angustia existencial). </li></ul></ul>
  28. 28. Mapas de San Bernardo (III) <ul><li>Mapa de los grados del Amor: </li></ul><ul><li>Para S. Bernardo la experiencia espiritual es ante todo una experiencia de amor, por ello, el camino espiritual puede ser visto como un crecer en el amor. </li></ul><ul><li>Grados del Amor para San Bernardo : </li></ul><ul><ul><ul><li>Amarse al hombre a sí mismo. Amor social. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Amar a Dios porque lo necesitamos. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Amar a Dios por él mismo. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Amar al Hombre desde Dios. </li></ul></ul></ul><ul><li>El hombre debe comenzar amándose a sí mismo para luego poder amar a sus hermanos, desde ahí su amor se dirige a Dios porque se ve necesitado y pequeño, hasta que termina amando a Dios de modo gratuito; pero este no es el último grado, el último nos lleva de nuevo a la realidad humana viéndola con los ojos del Dios Amor. </li></ul>
  29. 29. Mapas del Camino según el Zen <ul><li>Mapa del Maestro Tozan , </li></ul><ul><li>maestro del siglo IX, autor del Hokyo Zanmai. Habla de un camino en cinco etapas. </li></ul><ul><li>Etapa I: </li></ul><ul><li>Se pasa de estar centrado en el tener a estar centrado en el ser, se inician prácticas espirituales, pero hay inconstancia, impaciencia, miedo. </li></ul><ul><li>Etapa II: </li></ul><ul><li>Se intenta ir más allá de razonamientos y sentimientos a la experiencia espiritual. Etapa de crisis. No hay placer en la búsqueda. La Gran Muerte. </li></ul><ul><li>Etapa III: </li></ul><ul><li>Se experimenta gran paz, sentimiento de unidad con todo, creemos haber alcanzado la meta. </li></ul><ul><li>Etapa IV: </li></ul><ul><li>Nueva crisis que nos saca de ese estado de placidez y nos hace volver a la realidad concreta. Si la etapa III se prolonga lleva a la enfermedad zen. </li></ul><ul><li>Etapa V: </li></ul><ul><li>Se integran ambos mundos, experimentando plenamente tanto lo trascendental como el mundo físico. Se desarrolla un gran corazón de compasión por todos los seres sensibles. </li></ul><ul><li>  </li></ul>
  30. 30. La Experiencia Espiritual Cristiana es una experiencia de Amor, Relacional, Trinitaria o No-Dual. Para la Tradición Cristiana en general y, en particular para la tradición cisterciense, la mejor manera de definir el descubrimiento de nuestra verdadera naturaleza es hablar de Amor, entendiendo por tal, no la mera emoción, sin excluirla, sino la experiencia de comunión con Todo y todos (Dios, Hombre, Mundo) sin dejar de ser quienes somos . Esta experiencia de unión en la pluralidad (comunidad) es lo que el cristianismo llama la experiencia de la Trinidad , centro de toda la experiencia cristiana.
  31. 31. La Pobreza fecunda cisterciense, el final del Camino. El monje en el mercado, el final del camino del zen. <ul><li>La meta del camino no es la iluminación ; al final hay que “perder” la Iluminación para volver a la vida cotidiana y ver en ella el misterio. </li></ul><ul><li>El final del camino es cuando puedo ver el misterio en lo pequeño, sencillo, pobre, profano, feo, roto… según el ego. Es lo que en la tradición cisterciense se llama “La Pobreza Fecunda”. </li></ul><ul><li>Esta idea también está en el zen, la meta es volver al mercado y ser una bendición para los demás sin ser muy consciente de ello (sin apropiarnos). </li></ul>
  32. 32. Síntesis del Camino Propuesto: <ul><li>1 . Atender al Cuerpo. </li></ul><ul><li>2.Atender e integrar las emociones. </li></ul><ul><li>3. Sanar los sentimientos. </li></ul><ul><li>4. Combatir los “Logismoi”. </li></ul><ul><li>5. Ordenar los afectos. </li></ul><ul><li>6. Desarrollar la inteligencia espìritual. </li></ul><ul><li>7. Crecer en las relaciones. </li></ul><ul><li>8. Experimentar la dimensión espiritual. </li></ul><ul><li>9. Comportarse de modo ético. </li></ul><ul><li>10. Descubrir el proyecto vital básico (vocación- misión) </li></ul><ul><li>11.Vivir la experiencia como Amor- Comunión. </li></ul><ul><li>12. Pobreza Fecunda. </li></ul>
  33. 33. <ul><li>Y sea ya éste el final del libro, pero no el de nuestra búsqueda. </li></ul><ul><li>San Bernardo (De Consideratione) </li></ul>Proinde is sit finis libri, sed non finis quaerendi

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