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El Fascismo y el Nazismo
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El Fascismo y el Nazismo

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  • 1. Fascismo y nazismoEl régimen fascistaLa serie de medidas aprobadas entre 1925 y 1928 condujo a la dictadura. El jefe de gobierno dejó de ser responsable de sugestión ante el Parlamento, fueron disueltos todos los partidos políticos y quedó suprimida la prensa opositora. Se creó untribunal especial para atender los crímenes contra el Estado: sus miembros eran funcionarios que no requerían formaciónjurídica y debían prestar juramento de obediencia a Mussolini. Los acusados no tenían derecho a apelar y los “delincuentespolíticos” podían ser deportados. La nueva ley electoral suprimió el sufragio universal. El Gran Consejo Fascista aprobaba lalista con los cuatrocientos candidatos para la Cámara de Diputados y los votantes solo podían ratificarla o rechazarla.UN AFICHE CRÍTICO SOBRE EL RÉGIMEN FASCISTAEn 1929 quedó resuelto el problema con el Vaticano, pendiente desde launificación del país en 1870. Con la firma de los pactos de Letrán entre laSanta Sede y el reino de Italia se establecieron relaciones diplomáticas y secreó un diminuto Estado dentro de Roma, con el papa como máxima autoridad.La Iglesia sería compensada por los territorios perdidos, las corporacioneseclesiásticas quedaron exentas de impuestos y sus escuelas recibieron untrato preferencial. Mussolini ganó el apoyo de los católicos.A partir de 1925 también la economía italiana tomó distancia del liberalismopara quedar sujeta a un creciente control del Estado, un cambio de rumboacorde con las concepciones nacionalistas y autárquicas del fascismo. En elmarco de las reformas destinadas a fortalecer el régimen político fascista seavanzó sobre la regulación de las relaciones entre obreros y patrones.El fascismo no creó la idea de una economía mixta: la iniciativa pública y laprivada ya se encontraban entrelazadas en Italia y en otros países. Pero elfascismo procuró institucionalizar la relación entre el poder público y el privado,y al proceder de este modo siguió un derrotero distinto del de las democraciasoccidentales. La Confederación General de la Industria Italiana (cgii) criticó laasociación obligatoria de trabajadores y patrones en organismos patrocinadospor el gobierno. A las reticencias de los industriales los dirigentes sindicalesfascistas respondieron con una serie de huelgas autorizadas por Mussolini, ylos industriales aceptaron concertar con el sindicalismo fascista. En 1925 la cgiiy la confederación sindical dirigida por el radical Edmondo Rossoni firmaron elpacto Vidoni, según el cual todas las negociaciones relativas a contratoslaborales tendrían lugar entre la cgii y los sindicatos fascistas; los gremios nofascistas quedaban excluidos de lo resuelto por los convenios colectivos. Eldocumento dispuso la abolición de los consejos de fábrica, con lo que sereforzó la autoridad patronal, y no se llegó a un acuerdo respecto del arbitraje obligatorio en los conflictos laborales, unamedida resistida por los industriales.El afán de los empresarios por preservar su autonomía obstaculizó la reforma corporativa y dio lugar al compromiso sindicalde 1926. De acuerdo con la legislación aprobada el 3 de abril de 1926, los obreros y patrones quedaban organizadosseparadamente en doce sindicatos nacionales, uno para cada sector en cada tipo de actividad: industria, agricultura,comercio, banca y seguros, transporte interior y navegación interior, transporte marítimo y aéreo. La Confederación Generalde la Industria Italiana tuvo derecho a un asiento en el Consejo Fascista, fueron prohibidas huelgas y lock-outs, y laresolución de las controversias en el campo laboral quedó en manos de la Magistratura del Trabajo. Todos los trabajadores,incluso los que no estaban afiliados, debieron contribuir al sostenimiento de los sindicatos con cuotas deducidas de sussalarios. La ley dispuso que trabajadores y empresarios quedasen sujetos a la disciplina impuesta desde el gobierno; en lapráctica, los sindicatos fueron conducidos por hombres del partido mientras que las asociaciones patronales mantuvieron suspropios dirigentes.En abril de 1927 la Carta del Lavoro precisó la definición de la corporación, entendida como un organismo del Estadoencargado de coordinar las decisiones de las organizaciones obreras y empresarias para llegar a una relación de fuerzasarmónica y equilibrada. Los propietarios lograron que la Carta fuese solo una afirmación de principios, y se vieron frustrados
  • 2. los objetivos de Rossoni de incluir propuestas específicas sobre salarios, horas de trabajo y seguridad social. No obstante, eldocumento, que prometía respetar la independencia empresarial, afirmó también que la empresa era responsable ante elEstado, que podía regular la producción siempre que lo exigiesen los intereses públicos.El movimiento laboral fascista careció de la independencia necesaria para seguir un plan coherente que aumentase laparticipación del trabajo en la riqueza. En su condición de miembros del partido, los dirigentes sindicales postergaron ladefensa de los intereses obreros frente a las directivas del partido. Las rebajas de salarios en octubre de 1927, diciembre1930 y mayo 1934 fueron aceptadas en nombre de la defensa de los intereses de la nación. Mientras los sindicatos fascistastuvieron que luchar contra sus rivales socialistas y católicos, el pasado radical y la agresividad discursiva de Rossoniconstituyeron datos a su favor. Con el afianzamiento del régimen, y en el marco de la reforma sindical, Mussolini buscódirigentes más dóciles, y Rossoni fue desplazado en diciembre de 1928. El movimiento sindical fascista se centró en laobtención de programas sociales. La innovación más popular fue la Opera Nazionale Dopolavoro, fundada en 1925 con el finde “favorecer el empleo sano y provechoso de las horas libres de los trabajadores intelectuales y manuales, por medio deinstituciones destinadas a desarrollar sus capacidades físicas, intelectuales y morales”. En 1939 esta organización creada porel partido pasó a depender de los sindicatos.La Segunda Guerra Mundial, el Nazismo y el HolocaustoLa guerra y la “solución final”El antisemitismo feroz de Hitler fue abiertamente reconocido en los inicios de su actividad política y el afán de los nazis de“limpiar” Alemania de judíos alentó sus acciones violentas contra esta comunidad desde los orígenes de esta fuerza política.Sin embargo la instrumentación de un plan para exterminar a los judíos europeos con todo lo que esto significa construcciónde una infraestructura, las fábricas de la muerte, organización de un sistema de transporte, un altísmo número de personas acargo de diferentes tareas, la adopción de un método que posibilitara asesinatos en masa fue resultado de un proceso queresulta muy difícil de explicar. Si bien al terminar la Segunda Guerra Mundial, el Holocausto fue percibido como una tragedia,llevó tiempo tomar conciencia de su profundo y estremecedor alcance y significación en el sentido de que “la producción enserie y racional” de la muerte de seres humanos se había engendrado en el seno de la civilizacion occidental y utilizando losrecursos provistos por la ciencia y la tecnología del mundo moderno. ¿Cómo ofrecer interpretaciones racionales a unaexperiencia límite atravesada por horrores inimaginables? ¿Quiénes y cómo hicieron posible la concreción del Holocausto? Elnazismo, según Hannah Arendt no sólo fue un crimen contra la humanidad, sino contra la condición humana.Hitler nunca dejó lugar a dudas sobre el odio que sentía por los judíos y acerca de la responsabilidad que les asignaba en laderrota alemana de 1918. Pero estas obsesiones ideológicas del Führer no son suficientes para explicar el genocidio judío. Lamaterialización de los fines expansionistas y raciales nazis fue resultado de un proceso en el que se articularon, tanto el papelde líder carismático de Hitler avalando, muchas veces en forma encubierta, la política antijudía que se fue concretando en sugobierno, como las acciones y fines de otros actores quienes con mayor o menor grado de compromiso acordaban con esapolítica y todo esto en relación con una combinación de factores —tales como las consideraciones económicas y los avataresde la guerra— que generaron condiciones propicias para Holocausto.En el debate historiográfico sobre el genocidio judío, el espinoso problema de las responsabilidades se entrelaza con losinterrogantes en torno a cómo y cuándo el afán de “purificar” a la población europea se encarnó en los campos de exterminio.Las investigaciones sobre estas cuestiones descartan una línea de continuidad entre la concreción de esta experiencia límitey la ideología ferozmente antisemita de Hitler y los nazis. El Holocausto es entendido como resultado de un proceso deradicalización de la política antijudía con diferentes hitos y el análisis de este proceso se inscribe en un interrogante mayor:cuál era la naturaleza del Estado nazi. O sea en qué forma y con qué criterios se tomaban e instrumentaban las decisiones, elrol de las diferentes agencias estatales junto con el papel de los principales organismos nazis, especialmente las SS, ybásicamente el modo en que la presencia del “líder carismático” generaba la condiciones propicias para el Holocausto sin quefuera preciso que el Führer diera órdenes precisas en cada ocasión.Con la llegada de Hitler al gobierno, las principales acciones de carácter antisemita fueron impulsadas por las presiones delos activistas del partido, del bloque SS-Gestapo, de las rivalidades personales e institucionales y de los intereseseconómicos deseosos de eliminar la competencia judía. La política nazi se manifestó de dos formas paralelas: por una partemedidas de corte legal destinadas a excluir a los judíos de la sociedad, privarlos de sus derechos civiles y llevarlos a la ruinaeconómica; y simultáneamente campañas discriminatorias y acciones violentas dirigidas a forzarlos a emigrar de Alemania.Antes de que estallara la guerra, hubo tres principales oleadas antijudías: la de 1933 instigada básicamente por las SA; la de1935 que desembocó en la sanción de las leyes de Nuremberg y la tercera mucho más violenta en 1938. Poco después que
  • 3. asumiera Hitler, los sectores más radicalizados de la base del partido organizaron una intensiva campaña de propaganda y unboicot económico contra negocios y empresas judíos. El 1 de abril de 1933, los comercios judíos fueron rodeados porpiquetes de miembros de la S.A. para impedir la entrada de clientes. El ministro de Economía Hjalmar Schat se opusoalertando sobre la posible reacción negativa de los gobiernos occidentales. A estas acciones le siguió un período de relativacalma.Dos años después, nuevamente las demandas de las bases más radicalizadas del nazismo condujeron, con el beneplácito deHitler, a la sanción de normas decididamente discriminatorias de los judíos alemanes. A mediados de septiembre de 1935, enel mitin anual del partido nacionalsocialista, el Fuhrer anunció la sanción de la Ley para la protección de la sangre alemana yla Ley de la ciudadanía del Reich. La primera prohibió las relaciones sexuales entre no-judíos y judíos ya sea vía elmatrimonio o las extramatrimoniales. Esa disposición se amplió también a los matrimonios entre alemanes y gitanos o negros.Las infracciones se castigaban con prisión. Esta norma incluyó dos prohibiciones adicionales: los judíos no podían izar labandera nacional, y tampoco podían contratar a no-judíos como personal doméstico. La segunda ley despojó a los judíos desu ciudadanía alemana y les prohibió ejercer un cargo público. El primer decreto para la ejecución de esta ley determinó, ennoviembre de 1935, quién debía considerarse judío.Estas leyes no provocaron la emigración de los judíos. Dada su larga historia de sufrir la discriminación a través de laviolencia, supusieron que las nuevas normas establecían límites claros, en palabras de un dirigente sionista de la comunidadde Berlín: “La vida siempre es posible bajo el imperio de las leyes”.La elaboración y aplicación de esta legislación fue posibles porque juristas, jueces, fiscales del ministerio público, abogados,funcionarios de la administración de justicia se prestaron para conferirles legalidad. Su sanción, fue acompañada por unagran campaña de prensa oficial, que aplaudió la decisión del Führer de separar arios de judíos en el seno de la comunidadalemana. Todo el mundo supo de la entrada en vigor de esta legislación, sin que hubiera críticas ni condenas, fue tratadacomo una cuestión de política doméstica de Alemania.La tercera oleada comenzó en la primavera de 1938 con las acciones destinadas a excluir a los judíos de la vida económica.Esta “arianización” cerró negocios y obligó a los judíos a vender por precios miserables sus propiedades. Todo estoacompañado por acciones violentas contra negocios, personas y sinagogas. Con el traspaso obligado de los bienes judíos,los principales beneficiarios fueron grandes empresas como Mannesmann, Krupp, Thyssen, IG-Farben y bancos importantescomo el Deutsche Bank y el Dresdner Bank. Médicos y abogados también fueron beneficiados con la expulsión de judíos delejercicio de dichas profesiones.En la noche del 9 al 10 de noviembre, la llamada “Noche de los Cristales Rotos”, se alcanzó el punto más alto de estacampaña cuando se lanzó un violento programa alentado abiertamente por Goebbels, pero con el respaldo de Hitler que optópor posicionarse en un segundo plano. La acción fue puesta en marcha como respuesta al atentado llevado a cabo por unjudío polaco que costaría la vida a un funcionario de la embajada alemana en Paris. Los judíos, según Goebbels, “debensentir de una vez por todas la total furia del pueblo”. Los jefes nazis enviaron instrucciones a sus hombres en todo el país: losataques tenían que aparecer como reacciones populares y espontáneas. En pocas horas estallaron graves disturbios ennumerosas ciudades. Las vidrieras de los negocios judíos fueron destrozadas y los locales saqueados, se incendiaroncentenares de sinagogas y hogares, y muchos judíos fueron atacados físicamente. Al finalizar la ola de violencia, lacomunidad judía fue obligada por decreto a pagar una “multa de expiación” de mil millones de marcos y se la hizoresponsable del pago de los daños causados en sus propiedades. Después de esta oleada, muchos judíos emigraron encondiciones cargadas de miedos y riesgos.Este fue el último acto de violencia abierta, y en cierto sentido, descontrolada, a partir de este momento se asignó a las SS,los antisemitas más “racionalmente” organizados, la coordinación e instrumentación de la política antijudía.Al mismo tiempo que las ideas antisemitas se encarnaban en actos criminales, las SS (con el apoyo de profesionales ysectores de la burocracia estatal) descargaban su fuerza asesina, en forma más o menos encubierta y quebrando las normasjurídicas del Estado, sobre otros “enemigos y subhumanos”: la izquierda, los gitanos y los disminuidos físicos y mentales.El primer campo de concentración comenzó a funcionar poco después que Hitler llegara al gobierno. Fue creado en Dachauun pequeño pueblo alemán cerca de Munich en marzo de 1933 para albergar a los presos políticos, la mayoría de elloscomunistas y social-demócratas, que así quedaban sometidos al trato brutal de las Unidades Calavera de las SS, al margende toda garantía legal. Al poco tiempo llegaron otros grupos, entre ellos los gitanos, que al igual que los judíos eranconsiderados de raza inferior; los ampliamente despreciados homosexuales; los Testigos de Jehová que se negaban a serviren el ejército. A medida que aumentaba la persecución sistemática de los judíos, crecía el número de los confinados enDachau. Al calor del pogromo de 1938 miles de judíos alemanes fueron recluidos en el campo. Durante el verano de 1939,después del Anschluss llegaron varios miles de austríacos; este fue el primer caso del traslado de personas provenientes delos países que serían ocupados por los alemanes en el transcurso de la guerra. El comandante de Dachau, Theodor Eicke,posteriormente fue designado inspector general de todos los campos de concentración.
  • 4. MUSEO DE DACHAUEN PRIMER PLANO LA ESTRUCTURA DE ALAMBRESRETORCIDOS DEBAJO DE LA CUAL SE COLOCÓ LAFRASE “NUNCA JAMÁS” EN VARIOS IDIOMASPara 1939, además del campo de Dachau existíanotros cinco campos de concentraciónSachsenhausen (1936), Buchenwald (1937),Flossenbürg (1938), Mauthausen (1938), yRavensbrueck (1939). A partir de la guerra, connuevas conquistas territoriales y grupos másgrandes de prisioneros, el sistema de campos deconcentración se expandió rápidamente hacia eleste.Hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, aunque el trato discriminatorio de los judíos de Alemania incluyó laviolencia, la política del Tercer Reich propició básicamente la expulsión más que su eliminación. Durante un tiempo se evaluóla posibilidad de trasladar a la isla de Madagascar, la colonia francesa frente a la costa de África. Después de la “Noche delos Cristales Rotos”, en enero de 1939, Göring creó una oficina central para la emigración judía que incrementó el poder delas SS sobre cómo resolver el “problema judío”. Dicho organismo quedó bajo la supervisión de Heydrich, el jefe del Serviciode Seguridad de las SS. La idea de matar como “solución final al problema judío” fue tomando cuerpo a partir de la ocupaciónde Polonia y más decididamente en el marco de la campaña contra el régimen soviético.Respecto a la política antijudía del nazismo, la guerra planteó en parte nuevos problemas —creció el número de judíos en losterritorios bajo el dominio alemán— y en parte generó condiciones propicias para que las obsesiones del nazismo seencaminaran hacia los campos de exterminio: ya no era necesario tener en cuenta las reacciones de otros gobiernos.La orgía de atrocidades que siguió a la invasión de Polonia eclipsó la violencia desplegada en Alemania hasta ese momento.Al entrar en las ciudades y poblaciones, los nazis dieron rienda suelta a un sinfín de vejaciones y humillaciones contra todossus habitantes, no sólo los judíos cayeron ante la furia devastadora de los invasores. Los asesinatos de los Einsatzgruppencomenzaron con la aniquilación de la intelligentsia polaca. Según Heydrich: “La solución del problema polaco —tal como seha dicho ya varias veces— será diferente para la clase de los jefes y para la clase inferior de los trabajadores polacos. En losterritorios ocupados quedan, como máximo, un tres por ciento de la clase de los jefes. Pero este tres por ciento debe hacersetambién inofensivo; para ello serán llevados a campos de concentración. Los Einsatzgruppen debe elaborar listas, incluyendolos jefes, y listas de la clase media; profesores, curas, nobles, legionarios, oficiales liberados, etc. Estos deben ser igualmentedetenidos.”Polonia debía desaparecer como nación para que sus territorios, en principio los del oeste, fuesen germanizados, la poblaciónpolaca o bien estaba destinada a servir como mano de obra esclavizada o a ser desplazada hacia el este en condicionesinfrahumanas La germanización de Polonia y la consiguiente la expulsión forzosa dieron paso a la creación de los guetosDespués de la rápida victoria del ejército alemán, la conducción de la SS decidió crear los primeros guetos judíos del sigloXX. Heydrich comunicó el 21 setiembre de 1939 a los jefes de los Einsatzgruppen que era preciso concentrar a los judíos enguetos, con la finalidad de asegurar un mejor control y su posterior deportación. Esta acción fue presentada como requisitoprevio para alcanzar “el objetivo final” que aún no fue definido. La creación de los guetos resultó ser más difícil de lo que sehabía supuesto: desplazar a los judíos de un lugar a otro, contar con un área específica dentro de la ciudad receptora,transferir a los residentes no judíos fuera de la localización del gueto. Frente a la gran cantidad de problemas, los plazopropuestos por Heydrich no se cumplieron. El gueto más grande de Polonia se instaló en la capital que junto con Lodzalojaron casi un tercio de los judíos polacos Otros guetos importantes fueron: Cracovia, Lublin, Bialystok, Lvov, Kovno,Czestochowa, Minsk. La mayoría de los guetos, ubicados principalmente en la Europa oriental ocupada por los nazis, estabancerrados con muros, rejas de alambre de púas o portones.Gran parte de las víctimas fueron destinadas a grupos de trabajo forzado en empresas alemanas y la construcción de obrapública del gobierno nazi.
  • 5. Los guetos fueron emplazados en las zonas más pobres de las ciudades. Los alojamientos eran ruinosos, a menudo sin aguacorriente ni electricidad. El número de gente apiñada en el gueto dio lugar a asombrosos niveles de densidad de población.LOS NIÑOS DE LODZLa escasez de comida fue dramática. Las raciones estaban fijadas deliberadamente en un nivel imposible para lasupervivencia. Según el testimonio de un prisionero del Gueto de Bialobrzegi “la única manera de conseguir comida era salirdel área judía, e intentar llegar a las granjas, pero si te atrapaban los alemanes, te disparaban. Teníamos mucho frió porqueno podíamos conseguir madera para encender el fuego y calentar la casa, así que intentábamos salir a escondidas de nochepara romper vallas de madera, pero si eras sorprendido haciendo esto, los alemanes te disparaban. Los alemanes sabían quelos judíos estaban arreglándoselas para hacer escapadas a los pueblos vecinos, así que ofrecían recompensas de dos librasde azúcar a cualquier polaco que pudiese señalar a un judío que se hubiese escabullido. Esto significa que no solo teníamosque tener cuidado con que nos viesen los alemanes, sino también los polacos, especialmente los jóvenes.”La instalación de los guetos fue acompañada de instrucciones de los jefes nazis respecto a la creación de Consejos Judíos(Judenräte). Era conveniente lograr que figuras con peso y autoridad de la comunidad colaborasen en el control de lapoblación de los guetos y en la instrumentación de las órdenes de los alemanesLos Consejos tuvieron a su cargo una importante serie de cuestiones desde contabilizar la población judía, organizar laentrega de las propiedades y bienes judíos confiscados, pasando por asegurar el suministro de mano de obra judía, hastagestionar la vida en los guetos: el aprovisionamiento de comida, de alojamiento, el control de la salud y el nombramiento deuna fuerza policial propia del gueto. Los Consejos no tenían una estructura uniforme, en algunos casos eran responsables poruna sola ciudad, mientras que en otros tenía autoridad sobre un distrito o a veces, sobre un país entero, como en Alemania,Francia, o el Protectorado de Bohemia y Moravia.Cuando se puso en marcha el exterminio, el Consejo fue obligado a preparar listas de aquellos que serian transportados a loscampos de exterminio. La decisión de colaborar en esta tarea estuvo basada, en muchos casos, en la esperanza de que aúnera posible salvarse de la muerte. El vicepresidente del gueto de Kovno en Lituania, Leib Garfunkel, dejó testimonio de losdilemas que los atenazaban:“El Consejo se enfrentaba a problemas de conciencia y responsabilidad al mismo tiempo… Había dos alternativas… Cumplir,anunciando las órdenes de la Gestapo a los habitantes del gueto, y dar las instrucciones apropiadas a la policía del gueto; oabiertamente sabotear la orden haciendo caso omiso de ella. El Consejo llego a la conclusión de que siguiendo la primeraalternativa, parte, o quizás la mayoría, del gueto podría aun salvarse al menos por un tiempo. De haberse elegido la otraalternativa, se habrían tomado severas medidas de persecución contra todo el gueto, y posiblemente habrían resultado en suinmediata eliminación.”En general, los dirigentes judíos se incorporaron a los Judenräte, pero en algunos casos, se negaron a participar en lasdeportaciones, por ejemplo Adam Czerniakow presidente del Consejo de Varsovia que en julio de 1942 puso fin a su vidapara eludir la preparación de las listas de candidatos a la expulsión.Durante los tres años de su existencia, el gueto de la capital de Polonia pasó de 400.000 a 50.000 habitantes comoconsecuencia de las deportaciones a campos de exterminio y las muertes por hambre y enfermedades.Con el establecimiento de los guetos se cumplieron algunas metas importantes para los nazis: el hacinamiento de los judíos,bajo una estricta supervisión, el robo de sus pertenencias y los beneficios que se podían obtener de su trabajo Los guetosaislaron a los judíos del mundo exterior y los volvieron vulnerables e impotentes en los momentos más decisivos.Con los guetos y los campos de trabajo forzado en Polonia, la idea asesina presente en el antisemitismo nazi tomó forma enun proyecto concreto que se afianzó con la operación Barbarroja. Con el triunfo militar que Hitler daba por seguro, los nazisconcretarían sus ansiadas metas: destruir el régimen bolchevique, conquistar el “espacio vital” para el acabado despliegue dela raza alemana y enviar a Siberia a los judíos en condiciones que garantizarían su aniquilamiento. La obtención de estos
  • 6. fines inspiró la famosa "orden de los comisarios" del 6 de junio de 1941que definió las reglas a seguir respecto al ejércitosoviético: “fusilamientos sistemático y rápido” de todos los comisarios políticos del Ejército Rojo que “fuesen hechosprisioneros en el frente o llevando a cabo misiones de resistencia”. La separación aún existente en la guerra de Polonia entrelas SS y la Wehrmacht, habría de convertirse en una ficción.En la URSS, los altos mandos del ejército se mostraron muchos más dispuestos que en Polonia a operarmancomunadamente con las unidades especiales de las SS. El enfrentamiento ideológico los llevó a dejar de lado las reglasque los ejércitos profesionales están obligados a respetar en el campo de batalla. La Wehrmacht se implicó decididamente enla campaña asesina de las SS .Entre los primeros que sintieron el desprecio del régimen nacionalsocialista estuvieron los prisioneros de guerra. De los cincomillones de militares detenidos, hasta el fin de la guerra murieron tres, la mayoría de ellos por debilidad y epidemias. Con laoperación Barbarroja, las SS tuvieron un nuevo terreno en el que desplegar su maquinaria de terror al mismo tiempo queampliaban su dominio.La capacidad asesina de los Einsatzgruppen se ejerció sobre el conjunto de la población civil de las zonas que iban siendoocupadas. A diferencia del proceso de encerrar a los judíos en los guetos y campos de concentración, los Einsatzgruppen, amenudo aprovechando el apoyo local, llevaron a cabo operaciones de asesinato masivo En un principio, los fusilamientosrecayeron sólo sobre los hombres, para agosto de 1941 las matanzas incluían en forma creciente a mujeres y niños. LosEinsatzgruppen acabaron con la vida de más dos millones de judíos rusos.Las masacres tenían lugar generalmente en bosques, hondonadas y edificios vacíos en las cercanías de las casas de lasvíctimas. A cierta distancia de las fosas comunes preparadas con anticipación se ordenaba a las víctimas a desvestirse yentregar sus objetos de valor. Luego eran conducidos en grupos a los pozos y fusiladas. Muchos heridos fueron enterradosvivos.Los fusilamientos masivos eran una forma de asesinar que tenía muchos inconvenientes: era poco secreta y afectaba laimagen de los nazis, generaba tensiones entre altos jefes del ejército preocupados por la ausencia de disciplina y lasmanchas que podían recaer sobre los militares, y además no era factible que este método aniquilase a los judíos, gitanos ycomunistas de Europa antes de que la guerra acabara, cosa que no tardaría en ocurrir según las confiadas previsiones deHitler. A esto se sumaron los problemas de asentamiento, alimentación y control de nuevos judíos: los deportados, a partir desetiembre de 1941, de los países de Europa occidental por orden de Hitler. El impulso hacia la radicalización combinó lasmedidas burocráticas que emanaban del cuartel General de Seguridad del Reich con iniciativas tomadas en el terreno porindividuos y agencias a cargo de una tarea cada vez menos manejable.En este contexto quienes estaban a cargo de los campos de concentración exploraron otras formas de ejecución. El primerexperimento de asesinato en masa con gas fue llevado a cabo en Auschwitz en setiembre de 1941. Las víctimas, prisionerosde guerra soviéticos, fueron llevadas a un recinto cerrado herméticamente al que se inyectó el gas Zyklon B. En Chelmno, losasesinatos masivos comenzaron el 8 de diciembre de 1941. La mayoría de las víctimas provenían del gueto de Lodz y aquífueron asesinadas en camiones de gas. Una vez cerradas las puertas, el camión se dirigía a un bosque cercano en el queestaba situada una enorme fosa. Al fin del corto trayecto nadie quedaba con vida. Por medio de tres camiones de ese tipofueron asesinados en Chelmno casi 300.000 judíos y 5.000 gitanos.Para la mayor parte de los historiadores, éstas iniciativas todavía eran aisladas, aún no estaba en marcha el plan deaniquilación de los judíos. No se ha encontrado un documento que indique quién y cuándo decidió la puesta en marcha de unplan de exterminio. Numerosos investigadores coinciden en que esa orden jamás fue emitida por escrito, pero que Hitler fueuno de los responsables de esta operación en virtud de su decidida intervención en la preparación del clima propicio y através de sus conversaciones con los altos jefes nazis que pusieron en marcha el plan. La poca calidad de las fuentes quereflejan en buena medida el secreto respecto a las operaciones de matanza y la deliberada oscuridad en el lenguaje han dadolugar a conclusiones muy distintas sobre el momento preciso en que se decidió la “solución final. No obstante existe unmarcado consenso sobre la existencia de un proceso de radicalización de la política antisemita a partir de la campaña a laURSS que se profundizó en virtud del estancamiento militar en Rusia y de la entrada en el conflicto de Estados Unidos, a losque Hitler declaró la guerra en diciembre de 1941 y que acabó de tomar consistencia en la conferencia de Wannsee.El 20 de enero de 1942 en el suburbio berlinés de Wannsee se realizó una reunión convocada Heydrich y organizada porEichmann en la que participaron dieciséis altos funcionarios y representantes de organismos centrales del Tercer Reich.Durante la misma se coordinaron los planes de exterminio entre la Oficina Central de Seguridad del Reich dirigida porHeydrich, y los ministerios y agencias que debían participar en la concreción de la “solución final”.Fue el comienzo de laúltima etapa: la incorporación de toda la Europa ocupada por los alemanes en un amplio programa de aniquilaciónsistemática de los judíos. En el verano del 42 los campos de exterminio funcionaban a pleno. Para fines de ese año, la mayorparte de los millones de víctimas ya habían sido asesinadas.A diferencia de los campos de concentración como Dachau y de los campos de trabajo forzados, donde las altas tasas demortalidad eran consecuencia de la inanición y de los maltratos, los campos de exterminio fueron diseñados específicamente
  • 7. para la eliminación de personas. Seis de los siete campos de exterminio alemanes se construyeron en el actual territorio dePolonia. Auschwitz y Chelmno se encontraban en la zona occidental anexada por Alemania y los otros cuatro Belzec, Sobibor,Majdanek y Treblinka en la zona del Gobierno General.Los judíos eran obligados a concentrarse en las cercanías de una estación de tren y de allí subían a vagones de cargacarentes de ventilación, instalaciones sanitarias y agua. Los furgones se cerraban herméticamente y la travesía podíademorar varios días. El terrible hacinamiento causó la muerte de muchos. Cuando el prisionero arribaba al campamento,debía entregar su ropa y efectos personales, sus cabellos eran rapados y recibía como vestimenta un uniforme a rayas deprisionero y un par de zuecos de madera. Al frente del campo estaba el Lagerkommandant y bajo su mando un equipo deoficiales de bajo rango. Las SS generalmente seleccionaban prisioneros, llamados kapos, para supervisar al resto. Lasdurísimas condiciones de trabajo, unidas a la desnutrición y poca higiene, hacían que la tasa de mortalidad entre losprisioneros fuera muy grande.La expectativa de vida era por lo común muy reducida. Muchos presos caían en un agudo estado de decadencia física ymental, el muselmann en la jerga del campo personificaba la muerte en todos sus repliegues: el debilitamiento físico porinanición, el deterioro psíquico y el abandono de sí mismo, era un muerto en vida.Sin Hitler el Holocausto no hubiera sido posible, pero tampoco sin la activa colaboración de la Wehrmacht; sin la efectivacomplicidad de la burocracia de la administración pública, de los líderes de industrias alemanas que fabricaron los equipos dela muerte e instalaron fábricas en los campos de concentración; sin la “eficiente” decisión de la SS de aniquilar a “enemigos” y“razas inferiores” La intención de Hitler fue un factor fundamental, pero más importante, fue la naturaleza carismática delgobierno del Tercer Reich y el modo en que funcionaba manteniendo el impulso de creciente radicalización en torno aobjetivos “heroicos” que iban corroyendo y fragmentando la estructura del estado de derecho.Esta experiencia límite dejó instalada la angustia y el desafío respecto a cómo evitar su no imposible repetición.