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capital social

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  • 1. 1 EL CAPITAL SOCIAL COMO INDICADOR DE LA EFICIENCIA DE LA GESTIÓN DE LOS RECURSOS EN LAS ONGD Iratxe Amiano Bonatxea. Profesora del Departamento de Economía Financiera I de la UPV/EHU. e-mail: iratxe.amiano@ehu.es Palabras Clave: ONGD; Capital Social RESUMEN Entre las aplicaciones del concepto de capital social para mejorar la calidad de vida y aliviar la pobreza, uno de los enfoques más novedosos es la llamada “construcción comunitaria”. El punto de partida es la creación de un sentido de comunidad entre los vecinos, que desarrollan confianza mutua trabajando juntos en proyectos que hacen uso de los activos individuales y colectivos del mismo barrio. El nuevo capital humano y social se convierte en una base para mejoras futuras. Como afirma (Gallicchio 2004) se debe trabajar simultáneamente en los procesos de desarrollo económico local y los de construcción de capital social, en el entendido de que los primeros son una variable dependiente de los segundos. No habrá desarrollo económico si no se generan previamente las condiciones mínimas de desarrollo social a nivel local. Asimismo distintos informes presenta casos detallados de iniciativas para aliviar la pobreza en los que el capital social ha resultado un factor determinante para el éxito del proyecto implantado.(Jorge, Censí, and Berucci 2002) Justificaremos la idea de que el valor que diferencia a las ONGD del resto de las entidades preparadas para realizar actividades de intervención es el capital social que poseen, que crean y que transmiten. Por este motivo resulta imprescindible establecer indicadores que permitan asignar un valor o simplemente, que permitan jerarquizar organizaciones o proyectos, en función del capital social que generan. Sin embargo, se trata de un concepto en construcción que ha atraído la atención de sociólogos, antropólogos, politólogos y economistas, que han hecho diversas aportaciones sin haberse conformado todavía un cuerpo teórico preciso. Así, analizaremos el concepto en el contexto de la cooperación al desarrollo. Entendemos que es necesario potenciar el capital social en todos los aspectos de la cooperación al desarrollo. Cuanto más intensiva es una ONGD en capital social, más probabilidades de continuidad, de permanecer en su actividad tiene. Y por otra parte, cuando un proyecto de cooperación es capaz de aprovechar el capital social, o de
  • 2. 2 potenciar el capital social entre los beneficiarios del proyecto, más probabilidad de éxito tiene. Éxito medido en términos de proyección futura, eficacia, eficiencia… En nuestro trabajo trataremos de estudiar los mecanismos con los que funciona este capital así como los elementos que lo determinan para finalizar proponiendo la necesidad de invertir esfuerzos en la investigación de indicadores cuantitativos que permitan medir el capital social que las ONGD poseen y generan. 1. El concepto......................................................................................................................... 2 2. Ventajas e Inconvenientes del capital social ................................................................. 5 3. Tipos de capital social....................................................................................................... 6 4. El capital social en las ONGD........................................................................................... 8 3.1. En los proyectos de cooperación........................................................................... 10 3.2. ¿Es posible la creación de capital social?............................................................ 13 4. Sistemas de medida......................................................................................................... 14 4.1. Sistemas de medida cuántitivos vs. Sistemas de medida cualitativos............. 15 5. Dimensiones del capital social....................................................................................... 17 La confianza: .................................................................................................................... 17 Redes de colaboración.................................................................................................... 18 Reciprocidad..................................................................................................................... 18 El comportamiento cívico o el grado de asociacionismo .......................................... 19 Conocimiento; Información............................................................................................ 19 Valores morales y normas sociales............................................................................... 20 Conclusiones........................................................................................................................ 20 1. El concepto El capital social es un potente instrumento para el análisis del desarrollo. Existen múltiples aspectos en la cultura de cada pueblo que pueden favorecer su desarrollo económico y social; es preciso descubrirlos, potenciarlos, y apoyarse en ellos, y hacerlo con seriedad significa replantear la agenda del desarrollo de una manera que
  • 3. 3 a la postre resultará más eficaz, porque tomará en cuenta las potencialidades de la realidad que son de su esencia y que hasta ahora han sido generalmente ignoradas. (Kliksberg 2000) (Stiglitz 1998) (Serrano 2005) (Rojas 2002) El capital social puede definirse como el conjunto de relaciones sociales asociativas y de cooperación basada en la confianza y la reciprocidad que permiten a las personas ampliar su campo de oportunidades porque obtiene activos y beneficios al participar asociativamente. Este enunciado enfatiza un aspecto concreto del capital social que va más allá de las relaciones sociales basadas en la confianza y que se refiere a que estas relaciones generan valor, activos, oportunidades.(Serrano 2005) Atria transforma esta acepción en un concepto dinámico al definir capital social como capacidad efectiva de movilizar productivamente los recursos asociativos que radican en las distintas redes sociales a las que tienen acceso los miembros del grupo.(Atria 2003) En nuestro caso, si nos centramos en el capital social que poseen y generan las ONGD, resultaría oportuno fusionar las dos últimas acepciones que se han presentado. Para nosotros, el capital social engloba conceptos, como señala Claudia Serrano, que van más allá de las relaciones sociales. El capital social comprende relaciones sociales basadas en la confianza, pero también resulta requisito imprescindible que estas relaciones estén dotadas de reciprocidad, que permita, como indica Atria transformar el concepto en un activo dinámico, con capacidad efectiva de movilizar recursos. Si bien es el clásico texto de Putman el que instala el concepto en el debate (antes el tema había sido tratado por Bourdieu, desde la perspectiva culturalista , y por Coleman, desde una perspectiva estructuralista), son las agencias multilaterales, y en especial el Banco Mundial quiénes lo transforman en un instrumento para pensar el desarrollo social, situando el capital social en la base de la mayor parte de sus políticas de desarrollo orientadas a países pobres. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) incorpora el concepto de capital social en sus discursos porque considera que junto con la cultura puede contribuir al desarrollo económico y social de América Latina. A nivel micro, también tiene su utilidad, se considera que la creación e intercambio de información y conocimiento se ha convertido en un elemento clave en la nueva gestión de las entidades de todo tipo. Para Lechner tales redes (a escala local, nacional y global) pueden ser entendidas como un capital social que permite articular diferentes recursos, mejorar la eficiencia adaptativa de la estructura económica y consolidar mecanismos de concertación social. (Ayerbe Echeberría et al. 2005) Se ha comprobado en la práctica que las comunidades con gran diversidad de redes sociales y asociaciones cívicas están en una situación más ventajosa a la hora de resolver problemas y aprovechar nuevas oportunidades. (Woolcock M and Narayan 2001) De esta manera, estamos convencidos de que los proyectos de desarrollo ligados al capital social traen a las comunidades beneficios sociales y económicos que se
  • 4. 4 expresan en bienes y servicios, resultados que son obra de una acción compartida y de un proceso basado en la cooperación y la confianza. Son estas las claves que contribuyen al empoderamiento de los beneficiarios y colaboran para que estos puedan convertirse en actores del desarrollo local. (Serrano 2005) El capital social es otra forma de capital asimilable al capital humano y al capital físico, en el que se puede invertir y que se puede emplear para conseguir fines inalcanzables en su ausencia.(Herreros Vázquez 2002) En un sentido más pragmático debemos tener en cuenta que el capital social tiene efectos importantes en el funcionamiento del sistema económico y la productividad, al reducir los costes de transacción y facilitar la transmisión de capital humano. (Castaño Martínez 2005) Según el Banco Mundial numerosos estudios demuestran que la cohesión social es un factor crítico para que las sociedades prosperen económicamente y para que el desarrollo sea sostenible. El capital social no es sólo la suma de las instituciones que configuran una sociedad, sino que es asimismo la materia que las mantiene juntas. En este mismo sentido Durston (2001) destaca que el capital social es un recurso que reside en las conductas concretas de las personas, que implica control sobre recursos materiales y se retroalimenta con el plano abstracto o simbólico en que se ubican el capital humano y el capital cultural (figura1). El análisis de los tres planos se concentra en la interacción entre las condiciones objetivas (planos material y conductual) y la diversidad de discursos (plano abstracto). Las ONGD deberán tener en cuenta que diferentes discursos representan diferentes conductas a diferentes audiencias, deben analizar los resultados prácticos a los cuales lleva este juego entre normas, discursos y conductas y tenerlos en cuenta en el diseño de sus proyectos. Figura 1. Recursos en tres planos de realidad en un sistema social. (Durston 2001) Capitales Económicos Recursos Naturales Capital Social Individual Capital Social Colectivo l Capital Humano Capital Cultural Plano Abstracto Plano Conductual Plano Material
  • 5. 5 Nos gustaría terminar este primer apartado resaltando la importancia de tres características que pensamos resultan imprescindibles y que dan identidad al concepto de capital social: • Participación en redes de cooperación: se genera en relaciones de proximidad y horizontalidad. • Confianza entre los actores que participan en las redes. • Y reciprocidad: se obtienen activos, pero al mismo tiempo genera obligaciones. 2. Ventajas e Inconvenientes del capital social El capital social puede generar externalidades positivas, es decir, no sólo beneficiar a las personas que pertenecen a redes de confianza, si no que pueden beneficiar a la economía y a la sociedad. En una comunidad integrada los costes de transacción, información o cooperación se ven sensiblemente reducidos. La confianza disminuye los costos de transacción y eleva el nivel de productividad y competitividad de una organización o una red relaciona, facilita los procesos de rendimiento e innovación. (Cornejo 2003) (Herreros Vázquez 2002) (Castaño Martínez 2005) El paradigma del capital social plantea que las relaciones estables de confianza, reciprocidad y cooperación pueden contribuir a tres tipos de beneficios: reducción de los costos de transacción, producción de bienes públicos y facilitar la constitución de organizaciones de gestión de base efectiva, de actores sociales y de sociedades civiles saludables.(Durston 2001) Sin embargo, el capital social es un arma de doble filo; un arma que conlleva tanto beneficios como costes a las personas que forman parte de la red. El capital social puede ser positivo o negativo. Se establece una relación entre el capital social que tiende puentes o inclusivo, y el vinculante o exclusivo. Los costos y beneficios de ese capital social generado pueden superar la red individual en la que se generan. Autores como Woolcock y Narayan creen que la existencia de solidaridades comunitarias no es condición suficiente para el desarrollo económico. Fukuyama (1996) sostiene que el bienestar de una nación y su capacidad competitiva dependen del nivel de confianza inherente a la propia sociedad, y al mismo tiempo subraya los efectos positivos y negativos del capital social (externalidades con efectos positivos y efectos negativos).
  • 6. 6 El Banco Mundial insiste en la limitación del capital social generado en las relaciones horizontales; sin formar relaciones que transciendan varias divisiones sociales (por ejemplo, religión, etnia, estatus económico), las relaciones horizontales pueden convertirse en una base para la búsqueda de intereses restringidos y corporativos que impidan a los ajenos el acceso a la información y a los recursos materiales. Así pues, en ocasiones, puede ocurrir que los beneficios sólo repercutan en el núcleo del grupo, e impongan costes o generen externalidades negativas a los que no pertenezcan a él. Por ejemplo, en partes de China de Asia Oriental y gran parte de Latinoamérica, el capital social reside abundantemente en las familias y un círculo bastante estrecho de amigos personales. Es difícil para las personas confiar en miembros de fuera de estos círculos estrechos, de modo que los efectos positivos señalados en las líneas anteriores no se producirían. Asimismo la utilización del capital social en mafias, por parte de gansters o sectas, es un ejemplo de presencia de capital social pero con efectos no deseados o negativos en la sociedad. Como vemos, el uso y la presencia de capital social en las comunidades beneficiarias, en las instituciones, o en las mismas ONGD, no está exenta de riesgos. Riesgos que deberemos ser capaces de identificar, valorar y tener en cuenta en el diseño de programas a desarrollar por las ONGD si queremos que éstos realmente tengan éxito. 3. Tipos de capital social En función del objetivo del estudio a realizar se han planteado distintas clases o tipos de Capital Social que pasamos a presentar a continuación. La asociatividad y el carácter vertical u horizontal de las redes sociales permite distinguir entre relaciones sociales o capital social de distintos tipos1(Serrano 2005) (Woolcock M and Narayan 2001) : • De vinculo o unión (al interior del grupo o comunidad). Basado en características comunes heredadas o creadas por compromisos de por vida con un fuerte contacto personal. La conexión se asocia con sentimientos de cariño, afecto y preocupación en común. Los lazos intracomunitarios dotan de identidad, cohesión y objetivo común a los miembros que la constituyen (asociaciones verticales). (Bonding) • De nexo o puente (entre grupos o comunidades similares). Existe en relaciones sociales semi-cerradas y está basado en características comunes de compromisos y sentimientos moderados de conectividad tales como respeto, confianza y colegiabilidad que pueden existir entre colegas de trabajo (asociaciones horizontales). (Linking) 1 La distinción Bonding, Bridging y Linking proviene de Michael Woolcok (1998)
  • 7. 7 • De escalera o aproximación (con grupos o instituciones externas), existe en relaciones asimétricas, entre personas con muy pocas características comunes, limitado contacto personal y, normalmente, diferencias en el nivel de posesión de recursos. (Bridging) Por otro lado Woolcock y Narayan (Ayerbe Echeberría et al. 2005) plantean cuatro perspectivas de análisis: - Desde la perspectiva comunitaria, el capital social se identifica con elementos comunitarios emergentes en un contexto (clubes, asociaciones, grupos cívicos). - Desde la perspectiva de redes se da importancia a las asociaciones de personas, tanto verticales como horizontales, así como a las relaciones que se dan dentro y entre organizaciones (grupos comunitarios y empresas). - Desde la visión institucional o el enfoque neoinstitucional entiende que el resultado de la vida comunitaria y de la sociedad civil proviene de la estructuración político-institucional. Mantiene que la vitalidad de las redes comunitarias y la sociedad civil son, en gran parte, producto de un contexto político, legal e institucional bien definido. - El enfoque sinérgico establece una visión de complementariedad que trata de integrar los trabajos provenientes del enfoque neoinstitucional y del de redes. La sinergia entre gobierno y acción ciudadana se basa, por un lado, en la complementariedad y, por otro, en el grado de integración. Esta perspectiva cree imprescindibles tres tareas de análisis de capital social: a) identificar la naturaleza y el alcance de las relaciones entre comunidades e instituciones formales, así como la interacción entre ambos; b) desarrollar estrategias institucionales basadas en relaciones sociales, tanto a nivel intra como inter- comunitario; c) determinar cómo las manifestaciones positivas del capital social (cooperación, confianza, eficiencia institucional) pueden hacer frente al sectarismo, al aislamiento y a la corrupción. (Woolcock M and Narayan 2001) Desde otro punto de vista, (Durston 2000) destaca dos formas de capital social: - Individual, que reside principalmente en redes interpersonales que varían de persona a persona. - Comunitaria, relacionada con instituciones sociales más amplias y complejas. El capital social comunitario emerge de las acciones de agentes individuales por maximizar su capital social individual. Las instituciones complejas del capital social comunitario sirven de marco regulatorio del capital social individual. En el caso de los proyectos de cooperación trataríamos de identificar y cuantificar el capital social comunitario, sin embargo, al hablar del capital social de las ONGD
  • 8. 8 estaríamos hablando del capital social individual, del capital social que aportan como entidad. Dentro de este capital social comunitario Atria distingue entre capital social restringido, capital social en desarrollo y capital social ampliado (Serrano 2005). - El capital social restringido se refiere a la disposición de recursos asociativos, redes sociales internas y capacidad de movilización hacia adentro del grupo. - En el caso de capital social en desarrollo también hay predominio de al red interna, pero su capacidad de movilización es hacia fuera del grupo. - El capital social ampliado está asociado con la ampliación de las redes (estrategia de asociatividad) y con la ampliación de la capacidad de movilización del grupo para actuar fuera de éste y en su beneficio (estrategia de empoderamiento). Diferenciar y calificar tipos de capital social de acuerdo a la vinculación entre los sujetos y grupos y su capacidad de movilizar recursos, contribuye a operacionalizar el concepto de capital social y a utilizarlo como herramienta de intervención y análisis del desarrollo social. 4. El capital social en las ONGD Autores como Wallis, J, P. Killerby, y B. Dollery (2004) hacen hincapié en el papel que desempeñan las ONG en el fomento de la creación de capital social. El caso estudiado por estos autores evidencia que se detectan importantes beneficios de los proyectos en los que las ONG actúan tendiendo puentes entre el gobierno y los beneficiarios. Nos damos cuenta de que está creciendo la evidencia empírica de que el capital social contribuye significativamente a generar un desarrollo sostenible. En efecto, el capital social recoge y supera los conceptos de capital humano y capital organizativo. No se trata, sin embargo, de una agregación hacia arriba de la esfera individual (capital humano), pasando por el ámbito micro (capital organizativo) para alcanzar la esfera macro de la sociedad en su conjunto. De igual modo que el capital de una organización no se configura a partir de una simple adición del capital humano de sus miembros, tampoco el capital social se deduce del capital acumulado por las diferentes organizaciones que integran una sociedad, sino que más bien se genera a partir de la densidad y calidad del tejido social, así como del marco institucional que hace posible tal articulación. Para Ayerbe Echeberria (Ayerbe Echeberría et al. 2005) la información que aporta la evaluación del capital social se utiliza en el ámbito de la gestión de las organizaciones para aprender de los errores, potenciar el liderazgo de la ejecución de los programas, etc. La información es la materia prima. Las nuevas tecnologías están concebidas para actuar sobre la información y sacar de ella la máxima
  • 9. 9 rentabilidad. Potenciar el capital social (la integración eficiente) en la complejidad (combinación de la pluralidad inevitable con la necesaria cohesión) supone abordar: a) La cohesión interna operativa combinada con las condiciones de pluralidad social b) La creación de confianza entre los miembros de las redes de desarrollo mediante ejemplo de comportamiento ético y eficacia técnica c) La cooperación coordinada en tareas que exceden las capacidades de una red d) Procesos de liderazgo transformacional en la red e) La movilización y gestión del comunitario par activar a los individuos f) La legitimación de líderes y ejecutivos que tienen tareas de responsabilidad g) La generación de ámbitos y estructuras de trabajo en equipo La generación del capital social en una organización dentro del paradigma informacional está directamente vinculado a: 1. Generar conocimiento: Asistimos a la sociedad del conocimiento donde la generación y gestión del conocimiento se convierten en el factor clave de desarrollo. Para ello el capital social es un factor clave en tres términos: a. Para incidir en la profundización de la calidad, conocimiento y flujo de información b. Para incidir en a innovación desde la destreza relacional c. Para abordar la generación de conocimiento desde la pluralidad identitaria e instrumental 2. Crecimiento de los flujos de comunicación transformacional: Estamos en un proceso de interactividad espacial y celeridad temporal que redimensiona los espacios y tiempos de relación de los seres humanos. Esta realidad crea nuevas estructuras de relación entre las personas. Es fundamental: a. Fomentar el capital social para la generación de contextos normativos y culturales que favorezcan el desarrollo personal y relacional y establecer una estructura adecuada para el desarrollo de la persona sus relaciones b. Fomentar el capital social para abordar los cambios tecnológicos en el proceso de aprendizaje de las TIC
  • 10. 10 c. Fomentar el capital social para abordar los cambios en la dirección de las organizaciones: democratización de las estructuras de relación 3. Capacidad para gestionar la complejidad cultural y estructural: el gran reto de nuestras organizaciones es cómo mantener la cohesión social y establecer las condiciones de desarrollo. Para ello es fundamental fomentar el capital social para abordar la complejidad de las formas de pensar, sentir y actuar en un contexto complejo compatibilizando el funcionamiento coherente con la flexibilidad. Estas premisas que nos propone Ayerbe Echeberria están pensadas para cualquier tipo de entidad, sea de negocios o no, sin embargo pensamos que son perfectamente aplicables en las ONGD. En el caso de las ONGD sería interesante hacer hincapié no sólo en el capital social de la entidad en sí, si no también, y sobre todo, en el capital social que transmite y fortalece con los proyectos que gestiona. 3.1. En los proyectos de cooperación En el lenguaje del capital social, un proyecto debe entenderse como una propuesta de solución de diferentes agentes que acuerdan intervenir en un territorio y/o una comunidad y que se ven concernidos por una preocupación compartida respecto de un conjunto de situaciones que se desea modificar. La lógica a la base de estos esfuerzos es la de co-producción, que se refiere a iniciativas en las cuales una diversidad de agentes comparte la decisión de intervenir y la responsabilidad de las acciones que se irán desarrollando (Serrano 2005; Ostrom 2000). El conjunto de los agentes deberá establecer las prioridades, los caminos de acción posibles, los tiempos adecuados, las estrategias y las responsabilidades. En este proceso, el papel de la comunidad es fundamental. Pero los procesos, las capacidades desarrolladas y los logros obtenidos pueden ser efímeros si lo anterior no se acompaña de una construcción institucional que en forma paulatina vaya instalando normas y procedimientos aprobados, y conocidos que indiquen la nueva manera de concebir y realizar el desarrollo social. Es la cultura institucional, el conjunto de normas y reglas que ordenan la acción colectiva lo que otorga sustentabilidad y proyección al desarrollo del capital social comunitario. Las implicaciones prácticas para los proyectos de desarrollo emanan de pensar en términos de capital social. Algunas de las mismas son una consecuencia de la experiencia sobre el terreno. No obstante, interpretar desde la perspectiva del capital social estos resultados puede asegurar que algunas lecciones aprendidas circulen más rápidamente y que las mismas se apoyen en una base más amplia. La implementación de las dimensiones del capital social en la formulación de proyectos es un asunto clave para el éxito de los mismos. Resulta importante observar la existencia de los distintos tipos de capital social, de vínculo, de nexo, o de escalera. El capital social como “Bonding”, como vínculo, que une, no es
  • 11. 11 suficiente para lograr el desarrollo de las comunidades; son también necesarias las relaciones extracomunitarias (asociaciones horizontales) (Bridging), por muy débiles que sean. Es decir, el desarrollo económico se produce por un mecanismo que permite que los individuos se beneficien del capital social que subyace en su comunidad, ser parte de ese grupo posibilita las relaciones con otras instituciones o redes externas que permiten que ese individuo o grupo formen parte de esas redes externas estratégicas. Todas las economías que han logrado desarrollarse han sabido combinar satisfactoriamente capital bonding con capital bridging. (Storper 2005) En el diseño y la ejecución de proyectos, un número creciente de estudios demuestran que la incorporación de los beneficiarios en el diseño y la ejecución de los proyectos de desarrollo ayuda no sólo a producir proyectos más apropiados sino también asegura que dichos proyectos estén mejor enfocados para beneficiar a aquellos que tienen mayores necesidades. Incluir al beneficiario desde el comienzo ayuda a crear más confianza y lealtad hacia el proyecto. Sin embargo, no basta con tener en cuenta a la contraparte, y hacer del beneficiario el principal protagonista, los proyectos también requieren la participación de actores con mayor influencia. Los proyectos de desarrollo pueden ser exitosos en las circunstancias más desfavorables si se encuentran vías donde los intereses del sector público, privado y de la sociedad civil puedan converger. Un amplio apoyo permite desarrollar vínculos intersectoriales que pueden obtener mayores recursos financieros y políticos, reclutar una administración mejor capacitada y tener acceso a apoyo técnico, todo lo cual tiene un impacto en la eficacia y sostenibilidad del proyecto. Autores como Ostrom, Klisberg y Durston, entre otros, señalan que el capital social, al poner el acento sobre estructuras de relaciones sociales incrustadas en la vida comunitaria, basadas en la confianza, aportan a la construcción del tejido social, el fortalecimiento de la democracia y la relación entre la ciudadanía y los esfuerzos públicos en materias de pobreza e integración social. La literatura entrega buenas señales en torno al trabajo social y comunitario en el marco del paradigma del capital social. Se afirma, por ejemplo(Serrano 2005) que: a) el capital social contribuye a alcanzar resultados positivos en proyectos locales de desarrollo. Un estudio orientado a determinar resultados económicos de pequeñas unidades productivas campesinas detecta que en todos los casos en que hubo un desempeño económico exitoso, se trata de organizaciones que parten con una importante dotación de capital social, ya sea entre el conjunto de los socios o, al menos, al nivel del núcleo dirigente en el caso de aquellas con un gran número de socios. b) Los beneficios que más fácilmente se presentan y podrán ser registrados por los evaluadores, tienen relación con los beneficios materiales y sociales del capital social versus los de orden político institucional, y este será siempre un desafío para la implementación de proyectos.
  • 12. 12 c) Si bien no es fácil construir el capital social mediante intervenciones externas, es posible. Se puede apoyar el desarrollo de capital social (Ostrom 2000). En este sentido, Claudia Serrano propone una matriz para el análisis del capital social comunitario. Tomando aportes de diversos autores que han relevado un conjunto de principios a tener en cuenta a la hora de diseñar proyectos orientados a fortalecer el capital social en comunidades pobres, se presenta una matriz analítica que indica criterios de interés al diseñar, implementar o evaluar iniciativas inspiradas en ese paradigma. (Serrano 2005) MATRIZ ANALÍTICA DEL CAPITAL SOCIAL COMUNITARIO A. Relaciones de cooperación que se instalan • Relaciones sociales de unión (lazos fuertes) • Relaciones sociales de puente (lazos débiles) - Grupos, colectivos y organizaciones preexistentes - Dinámicas al interior de los grupos - Nuevos grupos y organizaciones - Dinámica de redes • Relaciones sociales de escalera - Contactos con otros grupos o asociaciones - Contactos con autoridades - Dinámica de redes B. Beneficios Esperados Logrados - Económicos y materiales (ingresos, equipamiento, urbanización, servicios, etc.) - Sociales y culturales (habilidades y capacidades personales y grupales, red de soporte, autoestima, identidad, reconocimiento, información, etc.) - Político Cívicos (voz pública, liderazgo, capacidad de negociación, responsabilidad ciudadana, compromiso cívico, información cívica, reconocimiento de derechos y deberes, etc.)
  • 13. 13 C. Herramientas técnico metodológicas del proyecto - Sintonía con el entorno - Potenciamiento liderazgos locales - Activación capital latente - Apoyo sobre redes pre-existentes - Creación de valores afectivos respecto del lugar (territorio) - Agentes de desarrollo vinculados con el entorno y el territorio - Horizontalidad en el trabajo D. Institucionalidad - Reglas del juego claras y conocidas - Peso de normas y valores sociales reconocidos - Participación en la toma de decisiones - Cultura institucional y rol de los funcionarios Consideraremos que los proyectos que desarrollan el capital social contemplan: Impulsar la asociatividad de los beneficiarios mediante acciones cooperativas. Crear condiciones y mecanismos para potenciar el liderazgo en su interior. Estos aspectos deberían ser analizados a través de la creación de una matriz similar a la que nos propone Claudia(Serrano 2005). Los proyectos pueden utilizar el capital social que existe entre varios actores, pero también pueden servir para realzarlo. 3.2. ¿Es posible la creación de capital social? Diversos autores piensan que es posible la creación de capital social, indagando en los mecanismos que son capaces de generar capital social y haciendo hincapié en la
  • 14. 14 importancia de conocer, para aumentar y gestionar este activo. (Robinson and Siles 2003) (Ostrom 2000) (Serrano 2005) (Durston 2000; Serrano 2005) (Vidal 2006) Otros autores sin embargo, lo presentan como un concepto estático, que no se puede incrementar, esto es: “está o no está”. (Putnam) Si bien no es fácil construir el capital social mediante intervenciones externas, es posible. Se puede apoyar el desarrollo de capital social (Ostrom 2000). Quienes utilizan el concepto como herramienta de desarrollo social lo ven como un flujo, un activo que la acción planificada puede deteriorar o destruir o puede potenciar y fortalecer. Se puede generar capital social estableciendo normas idóneas y fortaleciendo actitudes y valores adecuados que permitan la cooperación entre las personas que participan en una organización o en un entorno social. Se han identificado dos estrategias, fundamentalmente, para desarrollar el capital social de un grupo. La primera es la estrategia de empoderamiento, que consiste en acciones tendentes a aumentar la capacidad de movilización del grupo mediante la transformación del liderazgo existente en el grupo en liderazgo para el grupo. El segundo curso de acción responde a una estrategia de asociatividad, es decir, de acciones orientadas a expandir o fortalecer la trama o alcance de las redes en que participan los miembros del grupo, lo que potencia la cooperación con otros grupos mediante nuevos enlaces de sus redes. Nosotros pensamos que se puede generar capital social. Así los beneficios del capital social son mayores cuando ayudan a individuos y grupos a trascender las divisiones de clase, género, etnia y religión. Por lo tanto, los proyectos que incentiven el acceso de los pobres a los mercados –desde las iniciativas en infraestructura como mejoras en los senderos para bicicletas, hasta mejoras en los servicios de comunicaciones a bajos costo- y que faciliten la creación de foros en los cuales distintos grupos de intereses pueden establecer relaciones unos con otros pueden contribuir al bienestar comunitario. Así pues, si nos inclinamos por pensar que es posible la creación del capital social, nos tendremos que plantear a continuación cuáles son las fuentes del capital social y tratar de medir la presencia de las distintas dimensiones que comprende este concepto. 4. Sistemas de medida Al igual que el Banco Mundial, pensamos que la medición del capital social puede ser difícil pero no imposible. Numerosos y excelentes estudios han identificado útiles variables numéricas de capital social mediante el uso de distintos tipos y combinaciones de metodologías de investigación cualitativas, comparativas y cuantitativas. Generalmente estos estudios se realizan a nivel macroeconómico, relacionando el capital social con tasas de crecimiento económico nacional, la confianza de la sociedad en las instituciones públicas…
  • 15. 15 Uno de los principales obstáculos a la aplicación de los conceptos de capital social al diseño de políticas y programas de cooperación al desarrollo es la dificultad de la medición del capital social y de la relación entre éste y los impactos. Aunque ha habido esfuerzos por cuantificar el capital social que constituyen adelantos importantes, varios autores (Arrow 2000; Fine 2001; Fukuyama 2000; Portes 1998) han concluido que una convincente medición cuantitativa del capital social están aún lejos de ser factible. Fine argumenta, que la medición no es posible porque las formas y dinámicas del capital social son específicas a cada caso concreto. Sin embargo, los primeros estudios empíricos sobre capital social están revelando constantes generales y generalizadas que emergen de casos que son específicos solamente en sus detalles. Otra de las dificultades se encuentra en la definición del marco conceptual, ya que parece que el marco teórico del capital social carece de claridad suficiente para establecer indicadores cuantitativos. Ha habido varios intentos interesante y valiosos de medir el capital social, pero persiste la discusión sobre qué aspectos del capital social están siendo medidos y si están siendo medidos adecuadamente. La cuantificación siempre exige un sacrificio de información compleja para ganar en precisión. En el caso del capital social todavía hay una necesidad prioritaria de investigaciones empíricas cualitativas que aporten nuevas hipótesis de trabajo. 4.1. Sistemas de medida cuántitivos vs. Sistemas de medida cualitativos Los sistemas de medida cualitativos nos permiten diagnosticar y evaluar cualitativamente relaciones socioculturales específicas en cada población atendida, para mejorar el diseño de programas y proyectos potenciando la confianza y la cooperación existentes y evitando o saneando conflictos entre facciones. Cómo evaluamos depende de para qué queremos evaluar. En cuanto a la medición del capital social, Lechner (Ayerbe Echeberría et al. 2005) señala tres grandes dificultades. En primer lugar, la dificultad de configuración de una lista de indicadores válidos; en segundo lugar, la dificultad de definición de los diversos niveles que puede presentar el capital social. En tercer lugar este autor señala la necesidad de discriminar las formas positivas y negativas del capital social. Estudios cuantitativos La aproximación a la medición del capital social de las economías de los países de la OCDE y la española —con su desagregación territorial—, realizada a pesar de las limitaciones de la información, tiene el doble objetivo de evaluar las posibilidades de superar dichas limitaciones y testar el potencial papel del capital social en el crecimiento. Los resultados parecen prometedores, aunque deberán ser confirmados mediante otros ejercicios con mejores bancos de datos que los ahora disponibles. Los resultados indican un incremento general en los niveles de capital social en los países pertenecientes a la OCDE a lo largo de las últimas décadas, pero indican también que los niveles de confianza atraviesan periodos de deterioro en distintas sociedades.
  • 16. 16 En el caso concreto de los Estados Unidos, no se confirma la hipótesis presente en una parte de la literatura del declive del capital social, aunque la confianza haya atravesado periodos de estancamiento. En cambio, se aprecia una evolución mucho más irregular del capital social en otras economías, como Dinamarca, Suiza, Bélgica, Reino Unido o España. En el caso de España, una economía con una trayectoria de progreso notable pero históricamente mucho más breve que la de otros países de la OCDE, la evolución del capital social presenta un perfil en forma de U, con un periodo de largo e intenso decrecimiento debido a los efectos de la crisis económica y la transición política de un régimen autoritario a otro democrático, que representó la quiebra del marco normativo previo en distintos aspectos. Una vez superadas ambas dificultades, el capital social ha crecido en España de manera continuada, reforzado por el crecimiento de la renta y el empleo, las mejoras educativas y el desarrollo financiero. La transición española constituye un ejemplo interesante de la fragilidad del capital social cuando las circunstancias económicas no aportan resultados contrastables que ofrezcan bases materiales a la confianza y el marco normativo no colabora a definir unas reglas de juego estables. Asimismo, el periodo posterior constituye una evidencia de que los cambios de circunstancias en ambos terrenos (buenos resultados económicos y marcos normativos renovados y estables) permiten acumular capital social a buen ritmo. La evolución del capital social realiza una relevante contribución, tanto positiva como negativa, a las tasas de crecimiento de las economías consideradas según los resultados obtenidos del ejercicio de contabilidad del crecimiento realizado. En general el capital social ha mostrado una moderada capacidad de explicar el crecimiento a lo largo del tiempo, aunque este resultado esconde mayores contribuciones, de distinto signo, por subperiodos. Así, por ejemplo, en el caso de la economía española el capital social minoró en 0,3 puntos porcentuales la variación de la renta durante la crisis del periodo 1975-1985, como consecuencia de la destrucción de confianza que tuvo lugar en esos años, que incrementó los costes de funcionamiento del sistema económico. En la mayor parte de la década de los noventa, por el contrario, la mejora de la confianza ha elevado significativamente las tasas de crecimiento de las economías estudiadas (tanto dentro de España como en numerosos países de la OCDE), gracias a la reducción de costes de transacción asociada a la mejora de la confianza generalizada que ha acompañado al crecimiento de la renta y el empleo. Como vemos, los estudios que obtienen resultados cuantitativos se refieren a niveles macroeconómicos, en los que la fuente de información son datos estadísticos. Así pues, una vez contrastado el efecto positivo que la presencia de capital tiene en las economías a nivel de país, deberíamos tratar de identificar, caracterizar y medir el efecto que ese capital social provoca en unidades microeconómicas, concretamente en las ONGD, y para ello sería necesario establecer indicadores multidimensionales suficientemente testados y consensuados. Pero, ¿cuáles son las dimensiones que caracterizan este concepto?
  • 17. 17 5. Dimensiones del capital social Partimos de la idea de que el Estado y la sociedad debe reconocer la contribución de capital social y la creación de redes comunitarias de las ONG, y debe compartir la toma de decisiones de manera más equitativa con las ONG a fin de que las alianzas tengan éxito. (Gómez-Jauregui 2004). Pensamos que en la memoria que acompaña a la información financiera deben aparecer indicadores multidimensionales, homogéneos y debidamente consensuados entre las ONGD, el estado y la sociedad, que permitan conocer cómo las entidades crean o aportan capital social en las actividades que realizan, por que el análisis de este concepto nos permitirá evaluar la eficiencia con que las ONGD manejan los recursos. En nuestra opinión las dimensiones que deben ser estudiadas serían las siguientes: La confianza: La confianza es un concepto sumamente abstracto, lo que hace especialmente difícil su tratamiento teórico. La confianza es una decisión bajo riesgo. Es decir, aquel que se enfrenta a la decisión de confiar o no en otro no está seguro de si esa segunda persona será o no digna de confianza. No obstante, aunque desconozca las probabilidades objetivas de lo digno de confianza que es el otro individuo, puede formar expectativas subjetivas al respecto. Siendo p la probabilidad de que el segundo jugador sea digno de confianza, G las ganancias potenciales en el caso de que el segundo jugador decida honrar la confianza depositada en él, y C los costes potenciales en caso de que defraude esa confianza, y considerando que si se decide no confiar el resultado será el status quo ante, el primer jugador decidirá confiar en caso de que: pG+(1-p)C > 0, o lo que es lo mismo, cuando p/(1-p) > C/G (Coleman 1990). La confianza es consecuencia de la repetición de interacciones con otras personas que de acuerdo a la experiencia responderán con un acto de generosidad, fortaleciendo así un vínculo que combina la aceptación del riesgo con un sentimiento de afecto o identidad ampliada. Para (Herreros Vázquez 2002) hay dos formas de defender el carácter de capital social de la confianza. En primer lugar, por su fuente: las relaciones de confianza se generan por la participación en redes sociales. En segundo lugar, por el hecho de que la relación de confianza lleve aparejada una obligación de reciprocidad por parte del depositario de confianza. Ambas son necesarias para poder hablar de capital social, y ninguna de las dos es obvia. Ahora bien, no existe consenso en cuanto a si la confianza es una consecuencia (Fukuyama1995) o es un componente del capital social, pero estamos seguros de que se trata de un elemento importante del capital social (Woolcock, 2001). En cualquier caso, sea una consecuencia o un componente, la presencia de confianza en la organización se configura como un factor determinante, pero no suficiente, para detectar la presencia de capital social.
  • 18. 18 Redes de colaboración Hablar del capital social nos lleva directamente a algo tan básico y poco novedoso como el estudio de las relaciones humanas. El reto de los estudios de capital social no reside en la definición teórica de este concepto sino en buscar el “valor real” del capital social en las redes de interacción y tratar de determinar su incidencia en la eficacia y eficiencia de los procesos. Las redes implican obligaciones mutuas; no son interesantes como meros “contactos”. Las redes de compromiso comunitario fomentan normas sólidas de reciprocidad. La cooperación es la acción complementaria orientada al logro de objetivos compartidos de una actividad en común. Las virtudes sociales, como la honestidad, la reciprocidad y el cumplimiento de los compromisos no son valiosas sólo como valores éticos, sino que además poseen valores éticos, sino que además poseen un valor monetario tangible y facilitan la consecución de objetivos comunes a los grupos que las practican; de ahí la necesidad de introducirlas en el análisis económico La presencia de voluntariado fuerte podría servirnos para justificar la existencia de redes de colaboración. Con el análisis de la definición queda claro que para Bordieu capital social no es equivalente a redes sociales: capital social son recursos a los que un individuo puede acceder a través de redes sociales que mantiene y, aunque dichas redes influyen en el capital social al convertirse en rutas de acción a éste, no son sinónimos. Participar en una red social permite acceder a recursos de capital social en forma de obligaciones de reprocidad derivadas de relaciones de confianza e información privada en manos de otros miembros de la red social a la que se pertenece (Portocarrero and Loveday 2003) (Herreros Vázquez 2002) (Atria 2003a) Reciprocidad Lo más relevante del capital social es la capacidad para obtener beneficios a partir del aprovechamiento de redes sociales. La reciprocidad ha sido concebida como el principio rector de una lógica de interacción ajena a la lógica del mercado, que supone intercambios basados en obsequios. Coleman habla del capital social como el contenido de cietas relaciones y estructuras sociales, aquellas caracterizadas por actitudes de confianza y comportamientos de reciprocidad y cooperación.
  • 19. 19 El comportamiento cívico o el grado de asociacionismo Bazán y Schmitz distinguen distintas categorías para analizar la composición del capital social: - la categoría del “origen” nos muestra dónde ha sido creado el capital social - el “alcance”, nos delimita si el capital social se refiere a una comunidad, a una red amplia o a una organización; - la “extensión” nos muestra si la relación es bilateral o es multilateral - la “institucionalización” no smuestra si las realciones son formales o informales - el “balance” nos muestra la simetría o la asimetría (clientelismo) de las relaciones - la categoría del “fortalecimiento” nos muestra que puede haber un fortalecimiento del capital social por sanción interna (autocensura) o sanción externa - los “lazos sociales” pondrán ser moderno o tradicionales. En este mismo sentido Atria (2003) indica que hay dos dimensiones o ejes principales en que se pueden alinear las distintas formas de abordar el concepto. La primera dimensión se refiere al capital social entendido como una capacidad específica de movilizaciones de determinados recursos por parte de un grupo. En torno a esta capacidad de movilización convergen dos nociones especialmente importantes como son el liderazgo, y su contrapartida, el empoderamiento. Conocimiento; Información El potencial informativo de las redes sociales es una de las formas de capital social. La participación en una asociación puede proporcionar información sobre cuestiones alejadas de los fines concretos de la asociación, esta información es capital social, un recurso que obtengo como subproducto de la participación en una asociación. Otro tipo de información especialmente relevante para la literatura del capital social es la información sobre el desempeño de los políticos, algo importante para todos aquéllos que defienden que el capital social tiene efectos beneficiosos sobre la democracia. El tipo de red social al que pertenezco influye en la cantidad o la calidad de la información a la que tengo acceso. Aunque este capital social es básicamente un subproducto de acciones destinadas a conseguir otros objetivos, a veces puede ser fruto de una inversión consciente: en ocasiones puedo invertir conscientemente en fomentar mis relaciones sociales para obtener a cambio recursos en forma de capital social.
  • 20. 20 Por lo tanto, la cantidad y calidad de las asociaciones que participan o se crean debe ser otro de los puntos de análisis. Valores morales y normas sociales Las redes implican obligaciones mutuas; no son interesantes como meros “contactos”. Las redes de compromiso comunitario fomentan normas sólidas de reciprocidad. Según Hobbes, 2002 (en (Castaño Martínez 2005) las acciones voluntarias y las inclinaciones de todos los hombres, no sólo tienden a procurar la vida feliz, sino a asegurarla. Es ese deseo de pasar de un objeto a otro lo que lleva a la competencia entre hombres por la adquisición de riquezas, honores, dignidades, o cualquier signo de poder; este hecho lleva al antagonismo, a la enemistad y a la guerra. Esa competencia entre individuos, y la posibilidad de destrucción, es lo que los lleva a establecer normas de convivencia y leyes que, por un acuerdo entre individuos, delegan esta función al Estado. De ahí vemos que el establecimiento de normas en este caso formales por medio del Estado, pero que el mismo proceso descrito por Hobbes (2002) es el que en ocasiones, se da para que surjan normas informales y redes de confianza que dan lugar al capital social para así alcanzar objetivos comunes y particulares por medio de la cooperación entre individuos y no por medio de la competencia. Como vemos, el indicador del capital social que construyamos debe ser multidimensional, cada una de las dimensiones indicadas contendrá varios componentes, tiene sentido por sí misma, pero no es suficiente para justificar la existencia de capital social. Conclusiones Numerosos son los estudios que tratan de medir la eficiencia con la que las entidades no lucrativas gestionan sus recursos. Teniendo en cuenta que el resultado económico obtenido en un periodo de tiempo, indicador por excelencia del éxito o fracaso de la gestión de los recursos en las entidades de negocios no resulta de utilidad, para las entidades sin ánimo de lucro se proponen otros indicadores como la eficiencia técnica, eficiencia asignativa, independencia financiera…, en un intento de evaluar la actividad de este sector. En este afán de búsqueda de indicadores que nos permitan discriminar entre distintas ONGD, que nos permitan identificar las ONGD más eficientes en la realización de sus actividades, el capital social se configura como un elemento fundamental, sobre el que debe girar todo el proceso de evaluación. En la práctica diaria, en la formulación y la valoración de proyectos, aunque no se utilice el término de “capital social”, en la mayoría de los casos ya se comprende su importancia con una enorme claridad y de hecho se encuentra implícito en todo el ciclo del proyecto.
  • 21. 21 La metodología a seguir consta de un enfoque metodológico estratégico, cuantitativo y cualitativo, basado en la necesidad de forjar un cambio en la relación agente- comunidad e iniciar un proceso de empoderamiento que incorpore los activos de capital social presentes en el medio comunitario y microrregional. Debemos tener en cuenta que tanto los activos colectivos de capital social, como su manejo por grupos e individuos para excluir y para perpetuar privilegios, se manifiestan en un sistema socio-cultural con especificidades locales, producto de un abanico de variables en que la comunidad misma es un elemento sistémico central. Estos aspectos socio-culturales influyen fuertemente en el resultado de programas que pretenden ser “técnicos” pero ignoran estas variables sistémicas y socioculturales. Así, con este trabajo simplemente hemos tratado de justificar la importancia del capital social en la cooperación al desarrollo, hemos tratado de identificar en qué se concreta el capital social en el contexto de las ONGD para defender que es necesario un sistema de medida que permita incorporar indicadores de la presencia y la magnitud del capital social en la información financiera que suministran las ONGD. Partimos de la hipótesis de que el desarrollo y fortalecimiento del capital social constituye un recurso que de momento, no ha sido suficientemente reconocido. Queda pendiente la elaboración de indicadores cuantitativos a escala macroeconómica, aplicable a entidades concretas y a proyectos concretos, pero estos indicadores deben ser fruto de la discusión y el ensayo por parte de todos los agentes involucrados en la los proyectos de cooperación al desarrollo. BIBLIOGRAFÍA Arrow, K. J., (2000) "Observations on social capital," IN World Bank, Social capital: A multifaceted Perspective. Atria, R, (2003) "La dinámica del desarrollo del capital social: factores principales y su relación con movimientos sociales," Capital Social: potencialidades analíticas y metodológicas para la superación de la pobreza, compilado por Irma Arriagada y Francisca Miranda CEPAL. Ayerbe Echeberría, M. A. et al., (2005) "El capital social de las organizaciones y su entorno: conceptualización teórica, medición e intervención en la generación de capital social," Ekonomiaz 59 (2º cuatrimestre): 14-47 Kliksberg, Bernardo. 2000. Capital social y cultura. Claves olvidadas del desarrollo.Banco Interamericano de Desarrollo, editat INTAL. Castaño Martínez, Mª Soledad, (2005) "Los valores éticos del capital social y su influencia en el crecimiento económico," Ética y Economía Junio de 2005, Nº 823: 131-140
  • 22. 22 Coleman, James C. (1990). Foundations of Social Theory. Edited by Cambridge: Harvard University Press. Cornejo, C. 2003. Capital social y competitividad. In Capital Social: Clave para una agenda integral de desarrollo. Caracas: CAF. Durston, J., (2000) "¿Qué es el capital social comunitario?," serie Políticas Sociales, nº 38, Santiago de Chile, Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).Julio.Publicación de las Naciones Unidas. Durston, J., (2001) "Evaluando capital social en comunidades campesinas," Presentación realizada a la Fundación Ford. Fine, Ben. (2001). Social capital vs. social theory: political economy and social science at the turn of the millennium. Edited by Routledge. London. Fukuyama, F, (2000) "Social capital and civil society," IMF Working Paper.Presented at the IMF Institute Conference on Second Generation Reforms, Novembre 8-9, 1999 . Fukuyama, F. (1996). Confianza.Editorial Atlántida, Buenos Aires, México. Gallicchio, Enrique, (2004) "El desarrollo local en América Latina. Estrategia política basada en la construcción de capital social," Ponencia presentada en el Seminario "Desarrollo con inclusión y equidad: sus implicancias desde lo local", realizado por SEHAS en la ciudad de Córdoba Argentina. Gómez-Jauregui, Jesica, (2004) "The feasibility of Government partneships with NGOs in the reproductive health field in Mexico," Reproductive Health Matters 2004 12 (24): 42-55. Herreros Vázquez, Francisco, (2002) "¿Son las relaciones sociales una fuente de recursos? Una definición del capital social," Papers 67: 129-148. Jorge, José Eduardo, Florencia Censí, and Juliana Berucci, (2002) "Capital social y pobreza: casos y métodos en la construcción comunitaria," Cambio Cultural, www.cambiocultural.com.ar (7/07/2006). Ostrom, Elinor, (2000)""Social Capital: ¿ A Fad or a Fundamental Concept?", en Dasgupta, P.e I. Serageldin (eds.)," Social Capital.A Multifaceted Perspective. Portes, A., (1998) "Social Capital: Its origins and applications in modern Sociology," Annual Reviews 24: 1-24. Robinson and Siles. (2003). El paradigma del Capital Social y organizaciones. In Capital Social: Clave para una agenda integral de desarrollo. Caracas: CAF.
  • 23. 23 Rojas, P., (2002) "Dengue, Capital Social y Desarrollo: un modelo viable para Nicaragua," Ciclo de conferencias de la OPS.Managua.Nicaragua. Serrano, Claudia. (2005) MÁS REGIÓN Programa Integrado de gobernabilidad y descentralización de la región de Coquimbo perspectiva del capital social y las políticas públicas. http://www.asesoriasparaeldesarrollo.cl/?q=areastrabajo/ciudadania_c apital .. Stiglitz, J. (1998). Towards a new paradigm for development: strategies, polices an processes.Prebisch Lecture, UNCTAD. Storper, M., (2005) "Sociedad, comunidad y desarrollo económico," Ekonomiaz 58 Vidal, Isabel. (2006)¿En quién confían los ciudadanos? CIES. http://www.mes- d.net/grupcies/boletin/ArticuloIII_Edic_40.pdf . 1-12-2006. Wallis, J, P. Killerby, and B. Dollery, (2004). "Social economics and social capital," International Journal of Social Economics 31 (3): 239-258 Woolcock M and D. Narayan, (2001) "Capital social : Implicaciones para la teroría, la investigación y las políticas sobre desarrollo," CMI Working Papers

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