13 exhortaciones desde el santuario
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13 exhortaciones desde el santuario 13 exhortaciones desde el santuario Presentation Transcript

  • Lección 13
  • TEXTO CLAVE “Y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura”. Hebreos 10:21 - 22
  • INTRODUCCION
  • En esta lección estudiaremos las exhortaciones acerca del Santuario Celestial que emanan del estudio de Hebreos 10:19-25. Acceder al Santuario Celestial (vv. 19-21) Condiciones para entrar en el Santuario Celestial (v. 22) Vivir en el Santuario Celestial: 1. “En plena certidumbre de fe” (v. 22) 2. “Mantengamos… nuestra esperanza” (v. 23) 3. “Estimularnos en el amor” (vv. 24-25)
  • “Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios” (Hebreos 10:19-21) La expresión griega traducida aquí como “Lugar Santísimo”, significa “los lugares santos” y se usa en el libro de Hebreos para hablar del Santuario Celestial. Por tanto, este texto nos dice que, gracias a la carne y la sangre de Jesús ofrecidas en la cruz, se ha abierto un camino para traspasar el velo que nos impedía entrar en el Santuario Celestial. A través de Jesucristo, nuestro Sumo Sacerdote, podemos entrar en la presencia misma del Padre. Gracias a esta intercesión, podemos estar seguros de que nuestras oraciones son escuchadas en el Cielo, donde Jesús mismo intercede por nosotros.
  • Las buenas noticias para nosotros es que nuestro Representante está en la presencia del Padre. Sirve a nuestro favor, no siendo un sacerdote meramente terrenal pecador. Tenemos un Sacerdote mejor. Nada separa al Padre del Hijo. Siendo Cristo perfecto y sin pecado, no hay necesidad de tener un velo que proteja a Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, de la santidad de Dios (Heb. 10:20).
  • ¿Qué seguridad tenemos de que podemos tener una comunión estrecha con el Padre por lo que Jesús ha hecho y está haciendo por nosotros?
  • REFLEXION Medita en lo que significa que Jesús intercede por ti en el cielo. ¿Por qué necesitas tanto esa intercesión?
  • “acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura” (Hebreos 10:22) Con corazón sincero • Esta es la primera de cuatro condiciones que se presentan, y que deberán cumplir quienes se beneficien con los méritos de nuestro gran Sumo Sacerdote. El que se acerca con "corazón sincero" lo hace sin fingimiento, sin hipocresía ni reservas de ninguna clase (CBA, t. 7, sobre Heb. 10:22) En plena certidumbre de fe • Los que se acercan deben hacerlo con una fe firme en el poder de Cristo para limpiar el alma de pecado e impartir gracia para vivir a salvo del pecado. La duda y la incredulidad privan a una persona de la capacidad de valerse de los méritos redentores de Cristo. (CBA, t. 7, sobre Heb. 10:22)
  • “acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura” (Hebreos 10:22) Purificados (rociados) los corazones de mala conciencia • El creyente se convierte en sacerdote para Dios cuando está libre de pecado por la sangre de Jesucristo, simbolizada por el altar de los holocaustos, y ha sido rociado por esa sangre (Lv. 8:30) Lavados los cuerpos con agua pura • Para ministrar como sacerdote, el creyente ha de ser bautizado y permanecer limpio (Jn. 13:10) El apóstol Pablo muestra al creyente ante las puertas del Santuario Celestial, habiendo pasado ya por el altar de los holocaustos y la fuente de agua, convertidos en sacerdotes (1P. 2:9) Podemos vivir en la presencia de Dios a través de Jesucristo, y ser sus sacerdotes en esta Tierra, ministrando en favor de los demás.
  • “Si hemos de preparar el camino para Él, necesitamos aumentar nuestra fe, tener menos confianza y seguridad en lo que podemos hacer, y mucho más confianza en lo que el Señor está deseando hacer por nosotros individualmente. Necesitamos, en mucho mayor medida de lo que tenemos ahora, el deseo del alma de estar en comunión con Dios. Debemos suplicar con más fervor. Si busca al Señor su Dios, ciertamente lo hallará si lo busca de todo corazón y con toda el alma” E.G.W. (Alza tus ojos, 15 de noviembre)
  • ¿Cuál es “nuestra esperanza”? • “aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (Tito 2:13) ¿Cumple Dios lo que promete? • “Bendito sea Jehová, que ha dado paz a su pueblo Israel, conforme a todo lo que él había dicho; ninguna palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés su siervo, ha faltado” (1ª de Reyes 8:56) ¿Cómo podemos mantener firme nuestra esperanza? • “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios” (2ª de Corintios 7:1) “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió” (Hebreos 10:23)
  • Además de la certidumbre de la salvación, es importante perseverar y mante- ner la esperanza. En Hebreos, mantenerse firme es una apelación seria. Pare- ce que algunos creyentes estaban resbalando de su fe y esperanza cristianas. El apóstol tenía que animarlos a no soltarse. El texto indica a qué aferrarse: esperanza, confianza, seguridad, confesión. Podemos hacerlo porque nuestra esperanza no está en nosotros sino en Jesús y lo que él ha hecho por nosotros. Cuando olvidamos esta verdad vital, perdemos la confianza. esperanza confianza seguridad confesión
  • “Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10:24-25) Jesús dijo claramente cómo se puede reconocer a un verdadero cristiano: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Juan 13:35) Pablo nos invita a estimular ese amor y el deseo de realizar buenas obras a través de la comunión entre nosotros, asistiendo regularmente a la Iglesia para congregarnos y alabar juntos a Dios.
  • El desafío de amarse unos a otros es un componente de la conducta cristiana (Juan 13:34, 35; Gál. 5:13). Sin embargo, amarnos unos a otros no sucede natura- lmente. La actividad de “considerarse” sugiere un pensamiento concentrado y cuidadoso. Se nos anima a observar a nuestros com- pañeros creyentes, y ver cómo podemos animarlos a amar a otros y a hacer buenas obras. Pero, es más fácil provocar o enemistar a otros que incitarlos al amor cristiano, ¿verdad? Entonces, consolidemos nuestros esfuerzos en trabajar para la comunidad, de modo que, por nuestros esfuerzos en amar, otros puedan hacer lo mismo. EDUCANDO NIÑOS EDUCANDO MUJERES
  • “Como hermanos en el Señor, somos llamados a andar por el sendero angosto de la obediencia, y a vivir una vida santa y feliz, en comunión los unos con los otros y con Dios. Al ver que el día del Señor se aproxima, reunámonos a menudo para estudiar la Palabra de Dios y para exhortarnos a mantenernos fieles hasta el fin. Estas asambleas aquí en la tierra son el medio que Dios nos ofrece para tener comunión entre nosotros y para ayudarnos mutuamente a prepararnos para las asambleas celestiales que serán parte de nuestra herencia. Recordemos que en cada asamblea nos encontramos con Cristo, el Maestro de las convocaciones. Es el tiempo para mostrar un interés personal por los demás hermanos en Cristo Jesús, y para considerarnos «unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras»” E.G.W. (Bible Training School, 1 de febrero de 1910)
  • Pero, esta conducta es mucho más apremiante a medida que el día de la venida de Cristo se acerca. Al comienzo de Hebreos 10:19 al 25, el autor amonestaba a los creyentes a acercarse a Dios en el Santuario celestial, y en su conclusión les recuerda que el Día de Dios se acerca. El retorno de Cristo siempre debería ser un poderoso incentivo para la conducta cristiana.
  • REFLEXION ¿A quién, en tu iglesia, deseas animar con tus palabras, acciones, o simplemente con tu presencia? Si has pensado en esto, puedes marcar una gran diferencia en la vida de las personas y, a su vez, resultar bendecido tú mismo.
  • ESTE SERVICIO ES GRATUITO Y PUEDES USARLO Te invito a bajar y estudiar cada una de las 13 lecciones que tratan sobre el tema: Slideshare.net/chucho1943 Lugar Santísimo Lugar Santo TEMPLO ATRIO Altar de los sacrificios Fuente de agua