1                     ¿MARXISMOS, NEOMARXISMOS Y ANARQUISMOS?Existiendo en el espacio de la hegemonía del capitalismo y de...
2veo unidas y vinculadas, construidas y deconstruidas, como la totalidad que se difumina en losingular.Ambas explicaciones...
3hombre que lo transforman y lo vuelven cronología, y mejor dicho temporalidad cotidiana delquehacer de la dignidad humana...
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5Pero ocurrió el efecto lógico de cualquier desviación del capitalismo, ya que la propuestademocrática de la globalización...
6con los problemas del Tercer Mundo, problemas que el marxismo histórico no había afrontadonunca directamente…Más aún, es ...
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¿MARXISMOS, NEOMARXISMOS Y ANARQUISMOS? Existiendo en el espacio de la hegemonía del capitalismo y del socialismo de los acuerdos y el movimiento de la rebeldía creciente

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¿MARXISMOS, NEOMARXISMOS Y ANARQUISMOS? Existiendo en el espacio de la hegemonía del capitalismo y del socialismo de los acuerdos y el movimiento de la rebeldía creciente

  1. 1. 1 ¿MARXISMOS, NEOMARXISMOS Y ANARQUISMOS?Existiendo en el espacio de la hegemonía del capitalismo y del socialismo de los acuerdos y el movimiento de la rebeldía creciente Walterio Barra C Profesor y Magíster en Filosofía Universidad de ChileTratando de identificar este comentario en la modalidad de un ensayo, resulta mucho másintencional en el orden de la ordenación estructural de las ideas, realizar los énfasis de miaprendizaje crítico, en las manifestaciones contemporáneas, tanto del pensadores europeoscomo latinos, frente a lo que con relativa simpleza han llamado la destrucción del marxismo,levantando el eslogan que sentencia a muerte a las ideologías. Digo, esto porque en este Chile,aliado estratégico y militar de Estados Unidos, fue categórico el discurso oficial de losarrepentidos de la Unidad Popular de Allende, gritar a los cuatro vientos que las ideologíascomo el marxismo estaba muerto…algo parecido cuando Nietzsche, declaro que Dios habíaMuerto.¿Que está aún en pie? ¿Qué se puede decir de un moribundo que no tiene más que derrotaspropias de su crecimiento? Y en esto es más científico que la Física, porque su nomenclaturano tiene el aspecto de hipótesis sino más bien de principios rectores desde un orden depertinencia y particularidad de cada región de Latinoamérica.Haciendo un recuerdo de las lecturas de críticos y salvadores del marxismo, es interesante elpunto de (Bueno 2001), cuando nos dice:«A mí me parece que lo que, al final de la década de 1970 llamamos crisis del marxismo es algodemasiado complejo como para encerrarlo en una metáfora de estirpe capitalista» Bueno, 1979. A losumo podría decirse que lo que está en crisis no es tanto el marxismo cuanto cierta interpretacióningenua y dogmática del mismo, una interpretación metafísica y no dialéctica»Y en este punto de centralidad o del basamento de la arquitectura del legado de Marx,tenemos que tomar partido, y decir con el lenguaje del discurso político que hemos sufridoderrotas y fracasos cuando se han puesto en práctica algunos supuestos de la teoría de CarlosMarx.Me preocupa de manera muy poderosa que en algunos autores la teoría Marxista sea demanera exclusiva un «marco absoluto» –saber absoluto, saber radical, síntesis de todos losdemás saberes– y otras veces sea declarada como método correcto de análisis detransformación de la sociedad. Estas distinciones en mi modo particular de comprenderlas, las
  2. 2. 2veo unidas y vinculadas, construidas y deconstruidas, como la totalidad que se difumina en losingular.Ambas explicaciones son parte de un marco: el materialismo o racionalismo dialéctico que nose toca ni con la metafísica, en tanto, que no busca un lenguajes ni cosas que expliquen launiversalidad en un solo concepto: sino por el contrario, es el primer asomo de una filosofía dela praxis como nos advierte Gramsci. En la filosofía de Marx, no hay que desvelar la verdaddetrás de las sombras, porque el hombre que está preso de sus propias incertidumbres; buscaen la acumulación de riqueza y del poder sobre los demás seguridad. Seguridad se me muestracomo verdadero, eficiente, sólido y sobretodo sin peligro.El hombre esta como dicen algunos filósofos clásicos arrojado a la sociedad, y se socializa conlos prejuicios y trampas de esta. La aprende, defiende y es un agente para protegerlaasumiendo su rol de alumno de los saberes que solo se pueden aprender para justificarla perono hay una tribuna pública para criticarla, y construirla una nueva alternativa de construcciónsocial. Estuvo arrojado…hoy se encuentra expulsado de su mundo.En una de las pocas obras publicadas en los años 70 acerca del pensamiento científico y de larevolución en Marx, Iribarren, 1971, es mucho más cauto que muchos grandes postmarxistas,cuando ya en esa década del siglo pasado planteando que es necesario afianzar algunoscuadros intelectuales de la Unidad Popular de Allende, ya que la presión de prejuicios yprogramas políticos sin evaluación colectiva estuvieron en los cimientos de la derrota políticadel gobierno popular, pero en ningún caso dudar si era o no era el momento de un socialismoa la chilena y aprobado por los votos electorales. Arrojado a una conquista de una montañaobligado a caer cual Sísifo con el peso de la muerte socio-política-cultural en sus espaldasHoy y siempre, el marxismo no es una religión ni tampoco el culto a la burocracia delcentralismo democrático., ni el monumento de una vanguardia. Es aquella corriente continuadel quehacer del sentido común humanista que se consolida en una nueva concepción moral ysocial de la pista esencial del hombre: su libertad sin mercado.En términos contemporáneos, la teoría marxista hay que ubicarla como la primeraglobalización del pensamiento revolucionario y parte de su naturaleza en permanente cambiomolecular y social. Esta revolución científico tecnológica se conecta con los avances en latecnología de la información, la biotecnología y en las fibras ópticas del siglo XXI, consignandoque la revolución política y tecnológica debió haber sido el paso obligado para decir comoPetras, la revolución en la revolución…la movilización de las masas en la revoluciónLa revolución tecnológica informacional trae consigo aparejados cambios más profundos quela revolución industrial y la causa de las revoluciones en lo social, económico, político, cultural,tal como ocurrió con los cambios suscitados progresivamente en Alemania, Inglaterra y en laUnión Soviética en el siglo XIX. Y el común denominador es el hombre como el único quepuede cambiar el mundo cuando lo convierte en una vida anónima cerca de la muerte que dela vida digna, cuando lo aleja de lo que entendemos cotidianamente como ético. En palabrasde Gramsci, cuando la hegemonía no está dada solo por los Estados de turno, sino por los
  3. 3. 3hombre que lo transforman y lo vuelven cronología, y mejor dicho temporalidad cotidiana delquehacer de la dignidad humanaAnarquismo y Revolución en la Revolución… ¿movimiento más ideología en las calles?Cuando el hombre de la calle y de los cerros de Chile escucha la palabra anarquía la asocia acomunistas o desorden juvenil y violencia. Cuando este mismo hombre sale a la calle adefender sus exiguas conquistas laborales y culturales en el mundo neoliberal, el poderestablecido, lo asocia con el desorden y utiliza los medios extra-económicos para mantener lapaz social. Este párrafo me recuerda el título de Rosa de Luxemburgo “la Paz reina en Berlín”, ysi leemos un poco este texto, vemos como la sangre es el mudo testigo de la noche oscura delos anarquistas de los cuales formaba parte la autora de la frase.Este comentario integrador, reconoce los apreciados marcos ideológicos están totalmenterelacionados en las practicas humanas y políticas, donde el pasado del siglo XIX se yuxtapone alos escenarios del siglo XXI, con la gran diferencia que solo en el primer caso cronológico sedebió materializar la revolución en la revolución para no tener que estar auto flagelándonos deaquello que no hicimos con las armas estratégicas que estuvieron a disposición en AméricaLatina. Con justa razón, nos despierta la poesía revolucionaria Petras, indicando que larevolución de las ciencia en el mundo neoliberal y del Imperio, ha sido un mito, ya que no haexistido como una forma de medida empírica de aumento de la productividad, sino que atrajocuantiosas inversiones que desvió de usos más productivos hacia un sector económico conaltos niveles de especulación financiera y vulnerabilidad que terminó en una burbujafinanciera reventada y que solo persiste en los extramuros de las ex dictaduras delatinoamericanas.No obstante, los que llama fuertemente la atención es que los promotores como losdetractores de los procesos de globalización afirman ser los representantes de los interesesmayoritarios de la ciudadanía silenciosa la que sin aceptar la realidad reaccionan conestoicismo. La tendencia hacia una democracia sin ciudadanos como la determinante de lasdemocracias institucionalizadas es una estructura en la cual se afirman la confianza del sistemareinventando modelos de desmovilización institucional de los ciudadanos, lo que ha provocadouna singular pasividad de la participación ideológica, aunque las calles se llenen del vigorpropio de una creciente rebeldía política. Destacando la tesis clásica que los partidos políticosno tiene la intención de representar la radicalidad de las demandas lógicas contra el nuevoimperio y sus sucursales latinoamericanasEn este tipo de democracia celular del imperio financiero de la globalización postcapitalista, elciudadano se adapta con una participación limitada por los entramados de las redes del poderpara formular y exigir el cumplimiento de las demandas., mientras en nuestra mirada Marxistadel siglo XIX y XX, fue tan organizada la forma de no prestar atento oído a las demandas decada pueblo, que fue más fácil subsidiar la globalización del modelo soviético que fortalecer lasempresa locales para que fueran progresivamente autosustentables, considerando en vez de
  4. 4. 4un Pacto de Varsovia , un Fondo Mundial Económico para el Socialismo Mundial, legitimandono solo el modelo sino la identificación del mundo con otro tipo de democracia protagónica delos hombre y mujeres, y que aún sigue pendiente. Poder Popular y acción directa siguendivorciadas desvinculadas de un marco ideológico claro y distinto.Pero estamos ciertos, que tras la tecnología informacional esta un Imperio absoluto delmercado como la única forma de gobernabilidad que congela el movimiento y revoluciónnatural del orden de cosas existente, que descalifica y censura toda alternativa posible porquela fórmula de la democracia como nomenclatura de organización social está en la misma crisisque expele el neoliberalismo salvaje de los últimos 40 añosEl marxismo es la antinomia de la globalización en la forma de acumular conocimiento. No soloun conjunto de creencias que promueven un sentido de conectividad, interdependencia eintegración en la comunidad mundial. El en sí mismo “productividad” de los modelos son laclave que altera el orden establecido por la religión del Mercado, que sin tener Iglesias, lebastan algunas instituciones para promover la resignación de aquellos que no sonemprendedores. Y desde si mismo generan un conjunto de conductas anarquistas ycontestatarias con la hipótesis de la acumulación de fuerza inorgánica para salir de susdepresiones económicas sin considerar (como dirá un empresario chileno exitoso) que todo sepuede negociar incluso el precio de esta mercancía llamada trabajador y ciudadanodescontento.Quizás las únicas iglesias donde el marxismo ha sido protagónico estaban en Managua y elSalvador, y fueron testigos del triunfo del hombre rebelde que sabe que es el único que puedetransformar la naturaleza de la realidad, y no sentarse a esperar que las votaciones nacionalesle den su protagonismo, solo por ser humano y racional.Las transformaciones económicas y políticas también implican transformaciones de los valoressociales, culturales y sobretodo de valores morales bajo en instrumento de la educaciónideológica cotidiana Por ello, la globalización del capitalismo también globaliza la miseria,aunque tenga como pretensión la reducción del nivel y severidad de la pobreza tomandoventaja financiera de este fenómeno. Se estima que 40 millones de personas mueren dehambre cada añoLa complejidad de la realidad social de Latinoamérica contemporánea es quizás pensada comouna complejidad híbrida de ideologías, prácticas y condiciones de la premodernidad,modernidad y postmodernidad. La ideología neoliberal se ha usado para justificar la estrategiade las políticas de reestructuración y ajuste económico seguidas en la mayor parte de lospaíses latinoamericanos desde los ochenta, y en Chile, vivimos este tema de forma tanespecial, que nos transformó una dictadura en la elite del neoliberalismo radical bajo elvehículo de la reproducción cultural de un estado militar, dueño de la cotidianeidad social delterritorio. No solo fue un ejemplo de milagro económico neoliberal sino de milagro de lapolítica en la medida de lo posible y de necesario.
  5. 5. 5Pero ocurrió el efecto lógico de cualquier desviación del capitalismo, ya que la propuestademocrática de la globalización fue y es elitista y oligárquica que privilegia los intereses de losgrupos en el poder y con el poder económico y político y en donde la oposición políticarevolucionaria queda incapacitada o al margen para elaborar y proponer nuevas iniciativas queemergen de la movilización social. Lo más preocupante son los mecanismos para repartir elpoder entre las diferentes instancias. Y en Chile, existían tres bloques: la derecha/Opus Dei, laDemocracia Cristiana y los Izquierdistas, pero luego de un tiempo de oscurantismo en laizquierda emergen los de la tercera vía, socialdemócratas, y se levanta el cuento del centropolítico democrático y son el centro, mientras la izquierda quedo reducida a comunistasinstitucionales y a aquellos que colgaron las botas en la izquierda revolucionaria. Sedemocratiza el neoliberalismo y sus códigos de la modernidad se convierten en el marcooperativo de una sociedad individualista y nepotistaLa posesión y ejercicio asimétrico del poder que emerge de los procesos de globalizacióntensiona las instituciones establecidas y presiona en la dirección de la creación de un nuevoorden orientado por una clase capitalista transnacional. Y de esa clase forman parte sindistingos los nuevos izquierdistas chilenos y la oligarquía derechista cada día más dueña delsueño de gobernar por la vía electoral sin mover ni un solo militar de los cuarteles.Frente a la hipótesis más probable de Chile, comparto los dichos Fernández Buey, cuandoindica que “El marxismo o los marxismos vuelven a ser así, como en sus orígenes, parte delmovimiento de emancipación, no todo el movimiento de emancipación “. Y consignamos lapresencia de un movimiento rebelde en las calles del pueblo que en su emergencia deberávivir el fenómeno del protagonismo y la discusión de la vanguardiaAl volver a ser brote de emancipación, hoy el concepto de partido político como la vanguardiaorganizada del pueblo, los iluminados, debe pasar a alimentarse del protagonismo de lasociedad civil, donde quizás reine la anarquía orgánica pero existirán modelos de trabajodonde las tareas se puedan ordenar en función de objetivos estratégicos y menos tácticos.Muy concretos. Y no los discursos incendiarios de la toma del poder sin armas como ocurrió enChile, ya que cuando había que defender el escenario popular de Chile solo había palabras yuna desconexión de los instrumentos de fuerza.En uno de los texto de (Bobbio, 1978) entrega luces muy claras en referencia a este tema:” … elpredominante, si no exclusivo, interés de los teóricos del socialismo por el problema de la conquistadel poder de aquí el relieve dado al problema del partido más que al del Estado , y la persistenteconvicción de que, una vez conquistado el poder, el Estado sería un fenómeno de “transición”, o sea,estaría destinado, más tarde o más temprano, a desaparecer…”.Como dice Bobbio,1978, el polimarxismo es de naturaleza política, y, así, se distingue -lo cualera imposible antes de las revoluciones socialistas- un marxismo occidental de un marxismosoviético, o chino, o yugoslavo, y por primera vez se ha hablado de “neomarxismo” en relación
  6. 6. 6con los problemas del Tercer Mundo, problemas que el marxismo histórico no había afrontadonunca directamente…Más aún, es un signo de vitalidad, de la misma forma que fue un signo devitalidad del Cristianismo la multiplicación de las sectas en tiempo de la Reforma.”Por ello, la multiplicidad no es símbolo de ambigüedad sino solo dar cuenta que si hubiesepermanecido solo marxismo clásico, se habría de pensar en que ha muerto o se estámuriendo...sería la muerte de la filosofía crítica y del hombre que avanza sin miedo a latemporalidad, no siendo esclavo de la historicidad.Capitalismo y Reinvención del Movimiento Ciudadano IzquierdistaEs necesario en este tema ser muy directo “el mercado capitalista es un espacio tanto políticocomo económico, un terreno no sólo de libertad y opción, sino también de dominación ycoerción…”. Un instante del No humano y del olvido sin historia.Estas líneas no son la muestra de la realidad los últimos 2 siglos, sino que son el desafío de losnuevos marxistas del siglo XXI, que tal como nos dice Morin, solo nos queda resolver losproblemas con las mismas herramientas que nos metimos en problemas: la racionalidadinstrumental compleja.La gran herramienta es la reinvención del modelo de los movimientos ideológicos de masas ysalir de la lógica de los partidos. Y dar pie a las posturas de Gramsci, en torno a admitir laheterogeneidad del movimiento, la pluralidad de corrientes que existe en el mismo.Callinicos nos ilustra con la siguiente frase: “Las revoluciones son el signo de lo que lahumanidad puede históricamente resolver. En la inconforme conformidad de la época, son unpoder y una virtualidad del presente, a la vez de su tiempo y a contratiempo, demasiadotemprano y demasiado tarde, entre el ya-no y el aún-no. Una tal vez cuya última palabra no hasido dicha. Pero queda por decir “rebeldía estratega”Por tanto, desde la lógica de los movimientos antiimperialistas podemos aprender a compartirla responsabilidad de armar el diseño arquitectónico de un nuevo método de avanzar hacia elpoder popular y cultural de la ciudadanía, sin perder de vista que los ojos de Marx, serán losjueces de nuestra desviaciones neoliberales en la conducción abierta y sin restricciones de losmovimientos sociales con un tema común: la recuperación del marco ético del ciudadano civilque está capacitado para generar el capital de ideas y financiero sin tener que pedir apoyo aquienes lo han diezmado por siglos.

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