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Se Comandar Se Comandar Presentation Transcript

  • ¿SE COMANDAR? ARTICULO DIRIGIDO A:   OFICIALES Y A FUTUROS OFICIALES DEL CGBVP Colaborador:   Alfredo Marquina Naveda Sub-Teniente C G BVP Rimac 21
    • Dentro de poco tiempo van ustedes a controlar la vida de un cierto n ú mero de hombres. Tendrán hombres leales pero sin entrenamiento que l o s considerar á n sus guías e instructores. Su palabra será ley. Todo lo que digan, a ú n de manera casual será recordado, sus ademanes serán copiados. Su presentación, porte militar, vocabulario y manera de mandar: serán imitados . Cuando estén en su compañ í a s encontrar á n un grupo de hombres que solamente le piden que muestren sus cualidades; que despierte en ellos respeto, lealtad y obediencia.
    • Estarán dispuestos y hasta deseosos de seguirlos, siempre que ustedes puedan convencerlos que poseen esas cualidades. Si llegaran a convencerse que ustedes n o las poseen, su utilidad a la organización habrá terminado.
    • Desde el punto de vista de la sociedad, el mundo se puede dividir en l íderes y en seguidores. Las profesiones tienen sus líderes, las finanzas tienen sus líderes, existen líderes religiosos, políticos, sociales, etc. En todos estos casos es difícil, hasta imposible, separar el espíritu del líder en si del espíritu egoísta de ganancia personal, sin el cual el primero perdería su valor.
    • Solo en la carrera bomberil, donde los hombres sacrifican sus vidas por un ideal, donde los hombres gustosamente mueren por salvar una vida, puede el espíritu de líder desarrollar su mas exaltada y desinteresada manifestación. Por lo tanto, cuando hablo de l íderes , me refiero a l íderes en general. Dentro de pocas horas ustedes recibiran su diploma de Oficial. Ello los hará meramente oficiales; no los convertirá automáticamente en líderes . .Los pondrá en posición de ser líderes, si poseen las condiciones necesarias. Deben tener éxito, no tanto con los superiores, como con los subalternos.
    • El subalterno obedecerá a su Oficial aunque éste no sea un líder, pero lo hará por disciplina y no por entusiasmo. Lo obedecerá con dudas y temor; en sus ojos la muda pregunta: ¿Qué ir á a hacer ahora?.
    • Estos hombres obedecen las órdenes al pie de la letra, pero no el espíritu. No saben lo que es devoción a su Comandante, lo que es el entusiasmo que opaca consideraciones personales y hacen que se sacrifique gustosamente por su jefe. Sus piernas lo llevan hacia delante, porque su cerebro e instrucción se lo manda, pero su espíritu no va con ellos.
    •  
    • Los bomberos pasivos y apáticos nunca han dado buen resultado. No hacen más que lo necesario y se detienen en cuanto pueden. El buen líder no solo exige, sino que recibe la lealtad y obediencia ciega de sus hombres y una devoción que los haría seguirlos a donde é l ordene ¿Cuales son, pues, las cualidades que forman al líder? ¿Qué debo hacer para desarrollarlas?.
    • El líder debe de tener una serie de cualidades.
    • Entre las mas importantes están: confianza en si mismo, ascendente moral, sacrificio personal, paternalismo, justicia, decisión, dignidad y coraje. Déjenme tratarlas en detalle: La confianza en si mismo, es consecuencia, primero de los conocimientos y la experiencia; segundo, de la capacidad de impartir estos conocimientos; y tercero, de la superioridad con respecto a otros que se siente como lógica consecuencia. Todas estas dan parte al Oficial.
    • Para conducir hombres, hay que tener conocimientos; es posible engañar a la gente un tiempo, pero no se puede hacerlo todo el tiempo. Los bomberos no confiar án en su Oficial, a menos que éste conozca la profesión a fondo desde lo mas elemental.
    • El Oficial debe saber mas que su personal.
    • Si el Oficial no sabe y lo demuestra, es completamente
    • humano que el subalterno se diga así mismo: Que no fastidie;
    • yo se m á s que é l; y con toda calma no haga caso de las
    • instrucciones que se recibe.
    • No hay sustituto para el saber. Estudien hasta que l ógren ser
    • buscados para hacerles preguntas; que los otros Oficiales
    • digan: pregúntenle a sultano ; el sabe.
    • N o solo el Oficial debe poseer los conocimientos de su grado;
    • debe también estudiar aquellos de los grados superiores. Esto
    • tiene dos ventajas:
    • Mientras que la confianza en uno mismo, es consecuencia de
    • saber mas que l o s demás , el ascendente moral es
    • consecuencia de la creencia que uno es mejor que el resto.
    • Para ganar y mantener este ascendente hay que tener control
    • propio, vitalidad física y valor moral.
    • Lo prepara para desempeñar las funciones que pueden
    • recaerle durante una emergencia, y adquiere un punto de
    • vista mas amplio que lo capacita para a preciar la
    • necesidad de las órdenes y para participar mas
    • Inteligentemente en su ejecución.
    • Además de tener los conocimientos necesarios, el Oficial
    • debe poder expresar lo que sabe en idioma gramatical,
    • interesante y vigoroso. Debe aprender a pararse y hablar
    • sin embarazo .
    • He oído decir que en otras Escuelas a los futuros Oficiales
    • les hacen d ar charlas de 10 minutos sobre lo que deseen. Es
    • un excelente procedimiento, pues para hablar claramente
    • uno tiene que pensar claramente, y el que piensa claramente
    • puede impartir ordenes claras y definidas.
  • Deben tener control sobre ustedes m i smos , por m á s que se asusten no lo demuestren. Un ademán o temor cualquiera, o hasta un cambio de expresión u orden rápidamente contradicha que indique su estado mental , se reflejar á en mayor grado en sus hombres. Cuando estén en sus unidades habrán muchas circunstancias que atentar á n contra ese control propio y buena disposición. Si en esas ocasiones pierden el control: no sirven para líderes. Las personas enfurecidas dicen cosas que casi siempre lamentan después. Un Oficial nunca debe de pedir disculpas a su gente. Pero igualmente un Oficial nunca debe de actuar de manera que mas tarde su conciencia le diga que tiene que pedir disculpas.
    •   Otro elemento que da ascendente moral es la posesión de vitalidad física para resistir las penurias que ustedes y su gente s úfran , y en un espíritu intrépido que no solo los capacite para aceptarlas con voluntad, sino que disminuye su magnitud. No den importancia a las dificultades, no se depriman por sus problemas, y habrán ayudado a crear un espíritu cuyo valor en momentos críticos es inestimable.
    • El tercer elemento necesario para ganar ascendente moral es el valor moral. Tener valor moral quiere decir vivir bien, tener la suficiente inteligencia para ver el bien y suficiente voluntad para actuar de
    • acuerdo a él.
    • Den el ejemplo a su gente. En sus manos está el ser una
    • influencia buena o dañina. No prediquen; vivan la vida que
    • deseen que ellos vivan, y se sorprenderán de ver cuantos los
    • imitan.
    • Un Comandante grosero y profano, que no se preocupa por su
    • apariencia personal, tendrá personal grosero, profano y
    • desaseado. Acuérdense de estas palabras. Su gente serán su
    • propio espejo: si su gente es ineficiente, es porque ustedes
    • son ineficientes.
    • El sacrificio propio es una cualidad esencial en todo líder;
    • tendrá que dedicarse físicamente m á s que los demás, pues el
    • trabajo y la responsabilidad mas grande son la del
    • Comandante. Es el primero que se levanta y el último que se
    • acuesta. Trabajan mientras otros duermen.
    • No cometan el error de ignorar a estos hombres,
    • respondiendo que ustedes tienen sus propios problemas,
    • porque cada vez que lo hagan habrán derrumbado una
    • piedra de los cimientos de su propia casa.
    • Los hombres son los cimientos de la casa que es el líder y
    • esta caerá si no se descansa firmemente en aquellos.
    • Por último , tendrán que dedicarse económicamente; a
    • menudo tendrán que gastar de sus escasos medios para
    • mantener la salud y bienestar de su gente y para ayudarlos
    • cuando se encuentran en dificultades.
    • Generalmente serán pagados; en algunas raras ocasiones,
    • sufrirán perdidas.
    • Cuando hablo de paternalismo como cualidad esencial del líder,
    • no le doy esa acepción que quita a la gente iniciativa, confianza
    • y respeto propio; me refiero al paternalismo que se manifiesta
    • por la preocupación por el bienestar y comodidad del personal.
    • Deben de ver que su gente tengan el mejor alojamiento, comida
    • y vestuario que puedan conseguirles . Deben de preocuparse m á s
    • del bienestar de éllos que el de ustedes m ísmos . V éa n que
    • tengan que comer antes de preocuparse a donde van a dormir
    • ustedes cuiden su salud, conserven el vigor de su gente no
    • exigiéndoles trabajos inútiles o innecesarios. 
    • De esta manera impartirán vida a lo que de otro modo ser í a una
    • mera m á quina.
    • Darán a su organización un alma que le hará responder como un
    • solo hombre.
    • Eso es espíritu de cuerpo. Y cuando su organización tenga
    • espiritu de cuerpo se despertar á n un día y descubrirán que
    • todo sucede al revés; que en vez de preocuparse por su
    • bienestar ellos sin órden alguna se preocupar á n por el
    • bienestar de usted . Verán que siempre hay un grupo listo para
    • asistirlos en lo que necesiten que todos anticipan sus me n ores
    • deseos habrán logrado la meta esperada.
    • El hombre que siempre recibe y nunca da no es un líder:
    • es un parásito.
    • Hay además otra clase de justicia: aquella que evita que
    • los Oficiales cometan abusos. Si exigen respeto a su personal,
    • trátenlo con igual respeto, desarrollen su hombría y respeto
    • propio; no traten de discutirlos.
    • El Oficial que trata a su gente de una manera orgullosa e
    • insultante es un cobarde. Ata a su personal contra un árbol
    • con las sogas de la disciplina y luego la golpea, sabiendo
    • que no puede devolverle el golpe.
    • Tener consideración y cortesía con el personal no es
    • incompatible con la disciplina. Son parte de la disciplina.
    • Nadie puede conducir hombres si no tiene iniciativa y
    • decisión .
    • En maniobras a menudo verán, durante las emergencias, un
    • Oficial que con toda calma da inmediatamente ordenes que,
    • Analizadas después, demuestran ser completamente
    • apropiadas.
    • Otros en cambio se aturden; su cerebro se atrofia y no
    • atinan a nada, dan una órden improvisada y luego la
    • contradicen; en o tras palabras, demuestran claramente su
    • confusión.
    • Capaz dirán respecto al primero: Ese es un genio. No ha
    • tenido tiempo de reaccionar. Actúa por intuición. No es así.
    • Genialidad es solo la capacidad de hacer esfuerzos
    • infinitos.
    • El Oficial que estaba listo era el Oficial que se había
    • preparado. Había estudiado anticipadamente todas las
    • situaciones que podían presentarse, y había planeado
    • como resolverlas.
    • Cuando la emergencia llegó estaba listo para afrontarla. Tuvo
    • Suficiente viveza mental para apreciar el problema que
    • afrontaba y suficiente raciocinio para determinar que
    • cambiados había que hacer al plan determinado. Tuvo también
    • la decisión necesaria para ordenar la ejecución y no contradecir
    • sus propias ordenes.
    • En una emergencia es preferible dar cualquier órden razonable
    • que no dar órden alguna. La situación se ha presentado; hay
    • que resolverla. Es mejor hacer algo equivocado que vacilar,
    • pensar que se debe hacer, y acabar por no ser nada. Una vez
    • decidido el plan de acción, no lo alteren. No titubeen. Los
    • hombres no confían en el que no toma una actitud decidida, de
    • vez en cuando se les presentar á n situaciones que nadie pueda
    • humanamente anticipar.
    • Si se han preparado para otras emergencias, la practica
    • adquirida los capacitar á para actuar rápida y
    • calmadamente.
    • A menudo tendrán que actuar sin órdenes superiores. El
    • tiempo no permitirá esperarlas. Aquí se ve nuevamente la
    • importancia de estudiar los deberes de los Oficiales de
    • mayor grado. Si tienen un concepto global de la situación
    • y pueden formarse una idea de plan general de la
    • superioridad, podrán con su experiencia, determinar cual
    • es su responsabilidad y dar las órdenes necesarias sin
    • demora.
    • La dignidad personal es importante en todo líder. Sean
    • amigos de su personal, pero sin llegar a la intimidad. Sus
    • hombres deben de respetarlos. Si tienden a tomarse
    • confianzas con ustedes e s f alta de ustedes, y no de ellos.
    • Sus propios actos lo habrán inducido a ello.
    • Sobre todo no se rebajen para conquistar su amistad o
    • ganar su aprobación. Los despreciar á n por ello. Si ustedes
    • son dignos de su respeto y lealtad, les darán su amistad
    • sin que la soliciten. Si no l o son, por m á s que hagan,
    • jamás la ganar á n.
    • Luego consideraría yo el coraje. Es preciso tener coraje moral
    • además del coraje físico; ese coraje moral que capacita para
    • adherirse sin titubeos al plan de acción escogido cada vez que
    • altere una órden sin razón obvia, se debilita la autoridad y
    • destruye la confianza de los hombres, tengan el coraje moral
    • necesario para respaldar y llevar a cabo sin vacilar sus
    • órdenes .
    • El coraje moral exige asumir la responsabilidad por los propios
    • actos. Si sus subalternos han obedecido fielmente sus órdenes
    • y el resultado es un fracaso, el fracaso es suyo y no de ellos.
    • Suyo habría sido el honor si hubiera sido un éxito: acepten
    • la culpa por el desastre. No traten de pasársela a un
    • subalterno; es una cobardía, mas a ú n necesitar á coraje, para
    • determinar el futuro de sus subalternos ya que con frecuencia
    • tendrá que calificarlo y con ello determinar su futuro.
    • Preserven su integridad personal y recuerden lo que deben al
    • país. No dejen que consideraciones de amistad personal lo
    • desvíen de la estricta interpretación de la justicia.
    • Si su propio hermano es nombrado para servir bajo su
    • Comando, y es incapaz para el puesto, elimínenlo. Si no lo
    • hacen, su falta de coraje moral puede causar, la perdida de
    • muchas vidas.
    • Si por otro lado tienen que informar respecto a alguien que no
    • les gusta por razones personales, no dejen de hacerle justicia.
    • Recuerden que su ideal es el bien general, y no el satisfacer
    • rencores personales, doy por h echo que tienen coraje físico.
    • El coraje es más que la valentía, es la ausencia de miedo.
    • Cualquier es t ú pido puede ser valiente, porque su
    • inteligencia no le permite darse cuenta del peligro; no sabe
    • lo suficiente para tener miedo.
    • El coraje en cambio, es esa firmeza de espíritu, esa fuerza
    • moral, que aunque se da perfectamente cuenta del peligro,
    • sigue adelante. La valentía es física: el coraje es mental y
    • moral. Podrán sentir escalofríos; sus manos capaz
    • tiemblen; sus piernas capaz les fallen; eso es miedo.
    • Si a pesar de ello siguen adelante; si a pesar de estas
    • Manifestaciones físicas continúan conduciendo a sus
    • hombres , ustedes tienen coraje. El aspecto físico del miedo
    • les pasar á .
    • Ca p á z s ó lo lo experimenten una vez. No se rin d a n ante é l.
    • Si lo hacen, nunca volverán a tener la oportunidad de
    • conducir a esos hombres.
    • Cuando exijan coraje físico o valentía a sus hombres,
    • háganlo con juicio.
    • No les ordenen ir donde ustedes mísmos no irían. Si el
    • sentido común les indica que la misión es demasiada
    • peligrosa para ellos, recuerden que la vida de sus hombres
    • es tan valiosa para ellos como es la suya para ustedes .
    • De vez en cuando alguno de sus hombres tendrán que
    • afrontar peligros que ustedes n o podrán compartir.
    • Hay que mandar, por ejemplo, ingresar a estructuras
    • incendiadas que puedan colapsar, y hay victimas, pidan
    • voluntarios, si su gente los conoce y saben que son de
    • criterio, jamás faltar á n voluntarios, porque sabrán, que
    • están dedicando sus esfuerzos a la humanidad, y que
    • gustosos ingresar á n para salvar vidas. Y por último , si
    • aspiran a ser un líder, estudien a la gente. Analicen a su
    • personal y descubran que piensan y sienten. Muchos
    • hombres son diferentes de lo que parecen ser por afuera.
    • Determinen sus ideas y pensamientos; conozcan a su gente.
    • Conózcanse a ustedes mismos.
    •