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PALABRAS DE AGUR 1
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PALABRAS DE AGUR 1

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  • 1. 1 PALABRAS DE AGUR 1 Por: Jonathan Bravo Cita: Proverbios 30:1-6 “Palabras de Agur, hijo de Jaqué; la profecía que dijo el varón a Itiel, a Itiel y a Ucal. Ciertamente más rudo soy yo que ninguno, Ni tengo entendimiento de hombre. Yo ni aprendí sabiduría, Ni conozco la ciencia del Santo. ¿Quién subió al cielo, y descendió? ¿Quién encerró los vientos en sus puños? ¿Quién ató las aguas en un paño? ¿Quién afirmó todos los términos de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes? Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en él esperan. No añadas a sus palabras, para que no te reprenda, Y seas hallado mentiroso” Agur significa “colector”, y “Acumulación” algo así como “Tener de todo” y también “llenar el buche de piedritas”. Se nombra a Itiel y a Ucal como a dos de sus alumnos. Según cierto rabino, se repite el nombre de Itiel para mostrar una estima superior a la de Ucal. Porque un maestro conoce a cada uno de sus discípulos. ¿Cómo nos conoce a cada uno de los que estamos aquí, nuestro Maestro? “Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor.” Eclesiastés 12:11 Pero Agur es un hombre, un maestro y mejor dicho es un erudito, algo así como un Einstein Espiritual (Nuestros respetos para el señor Albert Einstein) esta eminencia, se introduce en todo lo que tiene que decir (y lo va a decir) haciéndose el ignorante. Pero por supuesto, El sabe más de lo que dice. En realidad está resaltando su mensaje. “Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: El prende a los sabios en la astucia de ellos. Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos.” 1 Corintios 3:18-20 Humillarse a sí mismo. Antes de declarar su fe, es hacer confesión de la debilidad de la pura razón humana cuando no es iluminada y gobernada por la fe. Cualquiera sea la opinión que los demás tengan de nosotros, debemos tener modesta y realista opinión de nosotros mismos (Romanos 12:3) Agur habla de sí mismo como de quien necesita una revelación que le dirija por los caminos de la verdad y la sabiduría. EI hombre natural, es decir, el que se guía por la luz de su naturaleza corrompida, sin haber nacido de nuevo, no capta las cosas que son del Espíritu de Dios (1 Corintios 2:14). ¿Cuántos de ustedes ya nacieron de nuevo? Hago esa pregunta, porque yo veo cosas que demuestran que muchos que se han acostumbrado a llegar a esta congregación, aunque tengan mucho tiempo haciéndolo, no dan señales de vida, no se miran los síntomas de ese nuevo nacimiento. No quiero hacer dudar a nadie de su salvación, pero tengo mis dudas acerca de muchos de ustedes. ¡Mejor revísese! Miremos algunas de estas señales de vida.
  • 2. 2 Ensalzar a Dios e, implícitamente, al Señor Jesucristo, pues todas las preguntas que expone en el v. 4 tienen por objeto mostrar que, para tener el conocimiento del Santo (v. 3b), haría falta subir al Cielo (comparar con Juan. 3:13; Efesios 4:8). El Señor Jesús bajó del Cielo, volvió a subir y volverá a bajar por segunda vez. Las preguntas de este verso como que esperan, una contestación negativa, y se parecen a las que Dios hace a Job en los capítulos. 38 y 39. La última pregunta del versículo encierra cierto sarcasmo, como diciendo: Si conoces bien el nombre del que hizo todas estas cosas, quizá sabrás también el nombre de sus familiares. Deducimos aquí un argumento a favor de la filiación divina de Jesucristo. Los alumnos de Agur esperaban ser instruidos por él en las cosas de Dios. ¡Ay, ay ay! viene a decir él, yo no me siento competente para instruirlos en eso; vayan a La Palabra de Dios, porque “toda palabra de Dios es pura” “acrisolada es la palabra de Jehová”, leemos en Salmo 18:30, de donde Agur parece citar. Por eso, no se le puede añadir, quitar ni alterar (v. 6), pues una de dos, o dejaría de ser confiable La Palabra o quien le cambie ser hallado mentiroso. “¿Quién es varón sabio que entienda esto? ¿y a quién habló la boca de Jehová, para que pueda declararlo? ¿Por qué causa la tierra ha perecido, ha sido asolada como desierto, hasta no haber quien pase? Dijo Jehová: Porque dejaron mi ley, la cual di delante de ellos, y no obedecieron a mi voz, ni caminaron conforme a ella; antes se fueron tras la imaginación de su corazón, y en pos de los baales, según les enseñaron sus padres. Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que a este pueblo yo les daré a comer ajenjo, y les daré a beber aguas de hiel. Y los esparciré entre naciones que ni ellos ni sus padres conocieron; y enviaré espada en pos de ellos, hasta que los acabe. Así dice Jehová de los ejércitos: Considerad, y llamad plañideras que vengan; buscad a las hábiles en su oficio; y dense prisa, y levanten llanto por nosotros, y desháganse nuestros ojos en lágrimas, y nuestros párpados se destilen en aguas. Porque de Sion fue oída voz de endecha: ¡Cómo hemos sido destruidos! En gran manera hemos sido avergonzados, porque abandonamos la tierra, porque han destruido nuestras moradas. Oíd, pues, oh mujeres, palabra de Jehová, y vuestro oído reciba la palabra de su boca: Enseñad endechas a vuestras hijas, y lamentación cada una a su amiga. Porque la muerte ha subido por nuestras ventanas, ha entrado en nuestros palacios, para exterminar a los niños de las calles, a los jóvenes de las plazas. Habla: Así ha dicho Jehová: Los cuerpos de los hombres muertos caerán como estiércol sobre la faz del campo, y como manojo tras el segador, que no hay quien lo recoja. Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.” Jeremías 9:12-24 La ignorancia del Plan original de Dios trae consecuencias terribles. En el pasaje anterior se habla de las plañideras, quienes eran mujeres con el oficio de llorar, en serio, las contrataban como profesionales para llorarles a los difuntos. Dios está diciendo: “¡Hay razones para llorar!” Jeremías es conocido como “el profeta llorón” bueno, hasta escribió un libro llamado “Lamentaciones” Pero ¿Sabe? No es Jeremías, es Dios a través de Jeremías, es El Espíritu Santo y El gime a través de hombres y mujeres que anhelan con todo su ser vivir en su voluntad. La ignorancia de Dios y la falta de conocimiento de Su Palabra, son la peor tragedia y desgracia de quienes dicen creer en Dios. Muchos de los que estamos aquí hemos acariciado el conocimiento popular e incluso algo de ciencia; pero ¿qué es eso comparado con el conocimiento de un nivel superior? Oseas 4:6 “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.” Pero mire que diferencia con esta Promesa: Deuteronomio 4:4-9
  • 3. 3 “Mas vosotros que seguisteis a Jehová vuestro Dios, todos estáis vivos hoy. Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para tomar posesión de ella. Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta. Porque ¿qué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está Jehová nuestro Dios en todo cuanto le pedimos? Y ¿qué nación grande hay que tenga estatutos y juicios justos como es toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros? Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.” Ahora, por favor permítame explicarle algo importantísimo: En la obra de la salvación no es el hombre el que descubre a Dios por ser tan inteligente, es Dios quien se revela al hombre que ha vivido ciego. Mire la siguiente Escritura que es muy representativa del caso frecuente cuando “los sabiondos” digo, Los Griegos buscan a Jesús. Juan 12:20-32 “Había ciertos griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta. Estos, pues, se acercaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron, diciendo: Señor, quisiéramos ver a Jesús. Felipe fue y se lo dijo a Andrés; entonces Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús. Jesús les respondió diciendo: Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado. De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará. Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará. Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora. Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez. Y la multitud que estaba allí, y había oído la voz, decía que había sido un trueno. Otros decían: Un ángel le ha hablado. Respondió Jesús y dijo: No ha venido esta voz por causa mía, sino por causa de vosotros. Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.” ¿Qué se necesita para comenzar una relación con Dios? ¿Esperar que caiga un rayo? ¿Dedicarte a hacer buenas obras religiosas y desinteresadas?, ¿Convertirte en una mejor persona para que Dios te acepte? ¡Ninguna de las anteriores! Dios ha hecho muy claro en La Biblia como nosotros podemos conocerlo y no es precisamente tratando de entenderlo con solo tres libras de sesos, que es lo que pesa aproximadamente el cerebro humano ¡No alcanza con eso! Alguien me dijo “es que no puedo creer” le respondí: “¡Es que no quieres creer!” y eso es cierto, porque se torna “inconveniente” porque se tiene uno que humillar ante Dios, se tendría que reconocer el pecado y decidir abandonarlo. ¿Es ese su caso? ¿O se cree muy limpio… y demasiado listo? En ese caso usted es su propio dios, ¡un dios falso! Hace algún tiempo miré la trasmisión de un debate acerca de La Biblia y de la Persona de Jesucristo. Dicho debate se llevó a cabo en una muy prestigiosa universidad de los Estados Unidos, fue entre un predicador de Louisiana y un famoso intelectual, ambos eruditos. Aparentemente quien ganó en esa discusión fue el público espectador, ¡Fue tremendo! Gracias al Espíritu Santo que no solo dio Palabras y Sabiduría a aquel predicador, pero le dio muy buenos modales y cortesía, no así el oponente, quien visiblemente alterado se comportó descortés y rudo. Sí hizo alegaciones con argumentos inteligentes y al finalizar ambos se llevaron un estruendoso aplauso. Pero aquí no terminó la historia, porque a los pocos días dieron la noticia de que súbitamente aquel incrédulo había muerto, incluso hay todavía disponible en internet el video del momento cuando estaba dictando una conferencia a sus estudiantes, simplemente se desvaneció ¡y hasta allí dio! No me burlo, mi reflexión es: ¿Dónde termina uno y otro? ¿Cómo vive uno y otro? ¿Cómo muere uno y otro? ¿Son los argumentos los que valen?
  • 4. 4 Miremos lo que dice El Señor Lucas 10:21 “En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó.” ¿Por qué Jesús dijo que el conocimiento de las cosas eternas le estaba vedado a los intelectuales y que era para los pequeñuelos? Porque generalmente la sabiduría mundana considera las cosas espirituales como basura, en cambio los niños o los que son como ellos son humildes, y aceptan ser enseñados por El. 1 Corintios1:18-31 “Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación. Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios. Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres. Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.” Al profeta hebreo Daniel le fue revelado a través de algo llamado Don de Palabra de Ciencia, que en el futuro lejano habría una increíble explosión de conocimiento. Él escribió: Daniel 12:4. (¿Qué es CIENCIA?) “Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará” Hoy en día vivimos en una dinámica era de información, impulsada principalmente por el intercambio de datos científicos y la revolución digital. El afán de “estar informado” es incesante. Sin embargo, lo que realmente hace falta es el conocimiento básico tan esencial para el bienestar del ser humano. En una época de exceso de información, el mundo sufre porque le falta no sólo el sentido común, sino también cierto conocimiento fundamental. Si Usted es observador de las tendencias mundiales, podrá llegar fácilmente a una conclusión como esta: “nos estamos ahogando en información, pero tenemos sed de conocimiento”. ¡Qué paradoja! Entre más información adquirimos, menos conocimiento esencial absorbemos, a menudo con terribles consecuencias a largo plazo. ¡Ciertamente es una gran verdad la advertencia que hizo Dios por medio del profeta Oseas! “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento” El Dr. Luis Pasteur dijo en una ocasión cuando un estudiante hizo burla de su Fe en Jesucristo: “Poca ciencia nos aparta de Dios, Mucha nos debe poner en el camino que nos acerque” Mire cómo lo dijo un analista perspicaz: “Con la publicación de casi 1.000 nuevos libros por semana en los Estados Unidos, la presión por mantenerse informado es considerable. Pero existe una gran diferencia entre la información y la sabiduría”. Claramente, información y sabiduría no son palabras sinónimas.
  • 5. 5 Así que, a pesar de esta proliferación masiva de información, aún existe un vacío. La simple información no es suficiente. “Se nos informa acerca de todo, pero nada sabemos”. En esto estriba la gran importancia de La Biblia. La inspirada Palabra de Dios se erige como una fuente sólida de conocimiento correcto. La Biblia provee el marco adecuado del conocimiento esencial, por medio del cual podemos comprender correctamente toda la demás información que adquiramos. Sin esta base fundamental, vivimos en la confusión, constantemente inundados con una avalancha de información que no podemos comprender completamente. Pero cuando tenemos el fundamento correcto, Dios revela conocimiento espiritual profundo y emocionante a los que le creen y le obedecen. ¿Qué es lo que la Biblia nos dice acerca del “conocimiento”? “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento” (Oseas 4:6). Aunque hoy tenemos un mayor acceso a la Biblia de lo que tenían las generaciones anteriores, hacemos caso omiso a su contenido, con resultados devastadores. Salomón advirtió: “Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 14:12; 16:25). ¿Cuál es el conocimiento especial que falta? Oseas 4:1-4 y Jeremías 2:8-13 “ Oíd palabra de Jehová, hijos de Israel, porque Jehová contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra. Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden. Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo y las aves del cielo; y aun los peces del mar morirán. Ciertamente hombre no contienda ni reprenda a hombre, porque tu pueblo es como los que resisten al sacerdote” “Los sacerdotes no dijeron: ¿Dónde está Jehová? y los que tenían la ley no me conocieron; y los pastores se rebelaron contra mí, y los profetas profetizaron en nombre de Baal, y anduvieron tras lo que no aprovecha. Por tanto, contenderé aún con vosotros, dijo Jehová, y con los hijos de vuestros hijos pleitearé. Porque pasad a las costas de Quitim y mirad; y enviad a Cedar, y considerad cuidadosamente, y ved si se ha hecho cosa semejante a esta. ¿Acaso alguna nación ha cambiado sus dioses, aunque ellos no son dioses? Sin embargo, mi pueblo ha trocado su gloria por lo que no aprovecha. Espantaos, cielos, sobre esto, y horrorizaos; desolaos en gran manera, dijo Jehová. Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.” Lo que pareciera que le preocupa a Dios es nuestra vergonzosa falta de conocimiento espiritual. ¡Cuán acertado estuvo el apóstol Pablo cuando dijo que algunas personas “siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad”! (2 Timoteo 3:7). ¿Cuáles son las consecuencias de rechazar el conocimiento revelado? Rechazar o hacer caso omiso del conocimiento espiritual revelado, nos aleja de Dios y nos separa de su guía. La ley de Dios, la fuente principal del entendimiento de cómo debemos vivir, opera como una fuerza espiritual en el mundo. Ya sea que lo reconozcamos o no, esa ley se hace valer por sí misma. La humanidad paga muy caro por quebrantarla; todos los días vemos pruebas dramáticas de esto en los informes sobre el sufrimiento humano. Jeremías 2:19 “Tu maldad te castigará, y tus rebeldías te condenarán; sabe, pues, y ve cuán malo y amargo es el haber dejado tú a Jehová tu Dios, y faltar mi temor en ti, dice el Señor, Jehová de los ejércitos.” “¿Por qué será que, aunque estamos mucho mejor educados, sabemos tan poco?” —Simon Heffer
  • 6. 6 Sin un buen fundamento espiritual, nuestro entendimiento natural nunca podrá enseñarnos adecuadamente cómo vivir vidas plenas y verdaderamente satisfactorias ahora, ¡y mucho menos cómo alcanzar el futuro incomparable de la vida eterna en El Reino de Dios! Para los seres humanos, la adquisición del conocimiento es automática; es una función de nuestros cinco sentidos. La llave del asunto es determinar si el conocimiento que adquirimos encaja dentro del marco revelado por Dios. Conocer a Dios: este es el conocimiento tan necesario que el mundo rechaza. Tiene su origen en la verdadera humildad, porque solamente hombres y mujeres humildes pueden ver más allá de sí mismos y afianzarse de los principios que revela Dios. “Bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen. Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron” Mateo 13:16-17 El conocimiento del único Dios verdadero y de Su Palabra ¡es invaluable! Es el fundamento verdadero que nos permite analizar todo lo demás y permite discernir la información Falsa y la desinformación que vemos continuamente a nuestro alrededor. ¡Ahora nos salen con que Judas Iscariote no fue culpable de la sangre de Jesús, que no es pecado robar de una tienda, que las parábolas de Jesús son un desastre moral, que El estudió yoga en el Lejano Oriente, que el apóstol Pablo fue el verdadero fundador del cristianismo. Todas estas ideas, y muchas más, han sido promovidas en años recientes por pensadores religiosos confundidos. Esta es la era de la desinformación espiritual. La mayoría de las personas, en lugar de leer La Biblia por sí mismas, se conforman con aceptar las opiniones de los llamados “expertos y motivadores”, quienes a menudo son o muy ignorantes o muy tendenciosos en sus puntos de vista. ¡O las dos cosas! ¿POR QUÉ EL HOMBRE RECHAZA EL CONOCIMIENTO DE DIOS? ¿Quién es la fuente final de toda información errónea y toda desinformación? Miremos lo que dice Dios: “. . . el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos. . .” (2 Corintios 4:4). En la era moderna, muchos cristianos, incluyendo predicadores de los más famosos se sienten incómodos respecto a la realidad de Satanás y los relatos bíblicos acerca de los encuentros que tuvo Jesús con espíritus malignos, que la Biblia llama demonios. Pero tarde o temprano tenemos que aceptar la veracidad del testimonio personal de Jesús, quien dijo: “Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo” (Lucas10:18). ¿Cómo describe La Biblia la difícil condición espiritual de la presente era? “. . . Jesucristo. . . se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre” Gálatas 1:3,4 Así, el dios de este mundo ha cegado a sus habitantes por medio de sus muchos engaños. “Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.” (1 Juan 5:19). No obstante, se nos promete que la liberación divina está disponible. ¿De quién estamos hablando? ¿Quién es realmente el responsable de este tremendo engaño universal? “Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero. . .” (Apocalipsis 12:9).
  • 7. 7 Dios les reveló verdadero conocimiento espiritual a Adán y Eva. Luego Satanás, disfrazado como una serpiente, hizo que Eva dudara de la veracidad de su propio Creador. Ella persuadió a su esposo para que juntos cometieran un acto directo de desobediencia: comer del fruto prohibido. ¡Satanás había dado su propia falsa impresión de Dios! Le mintió a Eva con respecto a las consecuencias de sus acciones. “No Moriréis. Sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal” (Génesis 3:5). Esta parte de la manipulación de Satanás fue cierta, porque efectivamente sus ojos fueron abiertos al conocimiento del bien y el mal. El mundo está lleno tanto de verdad como de error, del bien y del mal. El diablo astutamente mezcla lo correcto con lo erróneo, y a menudo la gente no puede discernir la gran diferencia que hay entre éstos. Es algo que Dios tiene que revelar, y para esa revelación, su Palabra es esencial. ¡Es el fundamento del saber! ¿CÓMO ADQUIRIR CONOCIMIENTO SEGÚN DIOS? ¿Quién es la fuente de todo conocimiento verdadero? Mírese bien esto y alabe al Señor. Proverbios 2:6-15. “Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. El provee de sana sabiduría a los rectos; Es escudo a los que caminan rectamente. Es el que guarda las veredas del juicio, Y preserva el camino de sus santos. Entonces entenderás justicia, juicio Y equidad, y todo buen camino. Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, Y la ciencia fuere grata a tu alma, La discreción te guardará; Te preservará la inteligencia, Para librarte del mal camino, De los hombres que hablan perversidades, Que dejan los caminos derechos, Para andar por sendas tenebrosas; Que se alegran haciendo el mal, Que se huelgan en las perversidades del vicio; Cuyas veredas son torcidas, Y torcidos sus caminos.” ¡Dios es el gran Educador! Y la salvación, en cierto sentido, es un asunto de educación. El mundo está lleno de conceptos falsos, así que existe la gran necesidad de volver a la razón y de recuperar los verdaderos principios Bíblicos. El conocimiento confiable de estos principios divinos proviene de una sola fuente: La Palabra de Dios, La Biblia. Dios nos comunica sus normas y su voluntad por medio de Las Escrituras. Escuche bien esto: ¡NO PREDICAMOS LA IGNORANCIA! Proverbios 22:12 “Los ojos de Jehová velan por la ciencia; Mas él trastorna las cosas de los prevaricadores.” Los campos del conocimiento humano son útiles y provechosos, y pueden ser edificados muy bien sobre este fundamento firme y confiable. Todo conocimiento engañoso, esto es, el que no tiene como fundamento La Palabra de Dios, finalmente fallará y desaparecerá. “Hijo mío, si recibieres mis palabras, Y mis mandamientos guardares dentro de ti, Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; Si inclinares tu corazón a la prudencia, Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios.” Proverbios 2:1-5 Y Proverbios 1:7 “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.” El temor de Dios no es el temor del mundo o el temor del hombre, el cual “resulta una trampa” (Proverbios 29:25). El verdadero temor de Dios nos lleva a confiar y poner nuestra esperanza en El. Dios es nuestro Creador. Él nos hizo a nosotros y al planeta que habitamos. A Él le debemos nuestra existencia. Debemos temer las consecuencias de rechazar las enseñanzas, instrucciones y mandamientos revelados en su Palabra. “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia.” ( 2 Pedro 1:3)
  • 8. 8 Conociendo a Dios Personalmente. ¿Sabía usted que Dios: ▲ Quiere revelarse a nosotros? ▲ Creó el mundo expresamente para tener una relación con nosotros? ▲ Prefiere ser llamado “Papi” y quiere relacionarse íntimamente con nosotros? ▲ Siempre quiere estar con nosotros más de lo que nosotros queremos estar con Él? ▲ Sabe todo acerca de nosotros? ▲ Piensa en nosotros todo el tiempo? Sobre todas las cosas, Dios desea una relación contigo. Creó al mundo deseando estar y compartir con personas como tú y yo. Aunque parezca difícil de creer, El Dios Altísimo quien hizo cada una de las cosas en este planeta, lo hizo pensando en nosotros. Ésta es la sencilla verdad de la cual emanan todas las otras interpretaciones acerca de Dios. No aparecimos en la tierra por casualidad como el resultado de una coincidencia cósmica. El comienzo de nuestra raza no se desarrolló en un vacío de incertidumbre o en unos torbellinos vacíos de partículas que llegaron al azar. Más bien, somos la culminación del trabajo creativo e intencional hecho por la mano de Dios. Su propósito para con nosotros siempre ha sido el mismo: revelarse a nosotros y amarnos. Anhela que lo conozcamos cada vez mejor. Y eso explica todo lo demás que Él hace. Aunque es algo difícil pensar en Dios en términos humanos, simplemente porque Él es mucho más grande, en todos los aspectos, que cualquier ser humano, no podemos comprender adecuadamente Sus intenciones de relacionarse con nosotros, a menos que usemos un lenguaje que sea familiar a nuestras vidas cotidianas. De hecho, una de las ideas equivocadas más comunes acerca de Dios es que Él solamente quiere que pensemos acerca de Él en formas maravillosas y eternas. Muchas personas razonan que, en vista de que Dios es tan grande y santo, ¡deberían permanecer lejos de Él! Sin embargo, Dios se nos revela en La Biblia como un Dios que anhela tenernos a Su lado. Él quiere hablar con nosotros, expresarnos Su amor y hacer planes con nosotros. Él piensa en nosotros, nos recuerda y nos hace promesas, y quiere que nosotros hagamos lo mismo con Él. Él hace muchas cosas iguales a las que nosotros hacemos, excepto una: ¡Nunca se equivoca! Es posible conocer a Dios. Tiene un carácter distintivo, tan prodigiosamente perfecto y magnífico, que parece casi absurdo imaginar que los humanos pudieran alguna vez llegar a conocerlo por quién Él es en realidad. ¿Cómo podríamos de alguna manera llegar a conocer a Dios y por qué Él querría revelarse a nosotros? son grandes misterios, pero podemos conocerlo porque Él lo permite. Antes de que veamos cómo, primero queremos enfocar nuestra atención en la naturaleza única de Dios. Ninguno de los dioses son el verdadero Dios; El Señor no tiene varios seudónimos en los diferentes países del mundo. Nuestro Dios tiene características y cualidades que lo distinguen de los demás dioses. Ningún dios es como nuestro Dios. Lea Salmo 86:8. “Señor, ninguno hay como tú entre los dioses ni obras que igualen tus obras” Muchos que profesan ser cristianos son realmente incrédulos y sin ningún deleite en Dios. Dios les parece aburrido y el mundo muy excitante. Los días se acercan pronto al Día del Juicio; mientras tanto muchos duermen en su mundana seguridad. Otros tratan de buscar la supuesta gran riqueza del mundo pero no buscan los tesoros del conocimiento de Dios. Crecer en el conocimiento de Dios provee un deseo ardiente por conocer a Dios más y más.
  • 9. 9 Existen diversas clases de asuntos que aprendemos en la escuela y en la vida. Estos asuntos necesitan ser aprendidos por el razonamiento natural del hombre; pero el conocimiento de Dios no puede ser aprendido como otros asuntos por nuestro propio razonamiento. Es enseñado por Dios mismo. Cualquier asunto que podamos aprender en este mundo es conocimiento natural, el cual trae conocimiento a la mente. Pero, el conocimiento de Dios es conocimiento espiritual, el cual se advierte en la realidad de los resultados. Santiago 3:13-18. “¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.” El hombre siempre se considera justo, recto, sabio y santo hasta que se convence por la clara evidencia del periódico diario y las noticias del televisor de las cosas increíbles e inimaginables que se cometen. Tal vez la educación o una religión puede ayudar a la condición moral del hombre. Aún así el hombre no admite que es malo. Es sólo por el conocimiento de Dios que nos damos cuenta de que Dios es Santo y que nosotros somos perversos. Muchos y para ser especifico, Usted, si, Usted y Yo, muchas veces nos pensamos “perfectos” (¡No lo niegue!) cuando cree que todos están mal, menos Usted, cuando quiere vivir La Vida Cristiana a su manera, cuando quiere hacer la Iglesia a su conveniencia y tener la versión de su propia Biblia, recuerde a Agur, quien dice: “No le cambie, no le quite, no le ponga, no le componga, para no ser hallado mentiroso” Muchísima gente ha torcido Las Escrituras y ha hecho caprichosamente como le ha dado la gana, ¿Qué ha conseguido? Formar enredos y religiones muy tontas, ¡lo peor es que será condenada por mentirosa! Dios es bueno y nosotros no. Dios es sabio y nosotros no. Dios es fuerte y nosotros débiles. Como resultado de conocer a Dios, nuestro orgullo es humillado y nuestra hipocresía descubierta. Contemplamos la infinita perfección de Dios y a la vez cuán impotentes somos todos nosotros. Eso produce que nos rindamos a Él y le adoremos. “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado? Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.” Romanos 11:33-36 Se suplica la reproducción

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