Arquitectura y Informacion - Presentation Transcript
Arquitectura y Información
Marcelo Luis B. dos Santos
marcelolbsantos@gmail.com
Mucho se discute y hay todavía una gran dificultad para llegarse a una definición
consensual sobre lo que es la Arquitectura de la Información. Sin tener la intención de
agotar el tema, se propone un acercamiento aclarador a partir de la raíz etimológica de
cada de las palabras que compone la expresión para luego especular su sentido práctico y
su aplicación en distintos contextos. En este artículo, el objetivo es hacer un análisis
llevando específicamente al universo de los sistemas de información digitales, es decir,
sitios, intranets, portales y otros.
Arquitectura
El rubro de la arquitectura, desde su nacimiento como oficio en los tiempos de Vitruvius,
con su publicación De Architettura, la cual le da estatus profesional en el ámbito de la
historia de dicha ciencia – al menos la versión occidental – siempre ha sido un campo muy
abierto, lleno de implicaciones y con fronteras dudosas. En este contexto se pregunta
¿cuál es la verdadera función del arquitecto? Si no llega a ser un profesional
indispensable como un ingeniero lo es para un puente o los maestro para cualquier tipo de
construcción ¿dónde se encuadra en este proceso que consiste en proyectar, antever una
obra, un edificio, un diseño urbano?
El curso de arquitectura de la Universidad de Sao Paulo, concebido por Villanova Artigas,
afamado arquitecto brasileño, es compuesto por una serie de módulos que forman un
profesional apto a actuar en diversas áreas tales como artes plásticas, diseño industrial,
planificación urbana, comunicación visual, paisajismo, escenografía y, finalmente,
proyecto de edificio y mobiliario urbano. A dicha compleja formación se le llama, a fin de
cuentas, “Arquitectura”.
En términos generales la arquitectura, en cualquiera de sus acepciones o aplicaciones
prácticas listadas arriba, tienen un fundamento común, que es el fundamento del proyecto,
del diseño. Este diseño, o designio, el acto de preveer en el plano de la imaginación,
enseguida en el papel, software, maqueta o otra técnica de demostración o ejercicio de
visualización, es justamente lo que configura el acto de proyectar. Este acto fundamental
es extremadamente complejo pero esta complejidad es la característica que distingue el
arquitecto de muchos otros profesionales como, por ejemplo, los técnicos – muy sumisos a
la tecnología – o un artista – quien no tiene compromiso con las leyes físicas o
funcionalidad/practicidad del objeto/obra proyectado. Son notorios los casos de
arquitectos que visualizan los desafíos de ingeniaría engendrados en sus proyectos, de los
cuales los mismos técnicos, calculistas, expertos en estructuras, dudan. El brasileño
Niemeyer, maestro mundial del hormigón con sus posibilidades, ha enfrentado más de
una vez su equipo de expertos al proyectar estructuras como la delgada y hermosa flor de
hormigón de la Catedral Metropolitana de Brasilia así como lo hizo Lina Bo Bardi al osar
erigir un edificio con 74 metros de espacio entre sus “patas” para abrigar el Museu de Arte
de São Paulo (MASP) sin interrumpir la vista del peatón al valle central de la ciudad. Estos
arquitectos tuvieron la facultad de antever lo que se podría hacer aún en faz de la
hesitación de los “expertos”, logrando usar las herramientas técnicas sin dejar de lado la
habilidad de imaginar un escenario futuro, tal vez la más importante de todas las
herramientas del profesional que proyecta. El artista, por su turno, ya que no
necesariamente tiene que construir su creación, puede ir aún más lejos creando, como lo
hizo el poeta Ferreira Gullar, la ciudad de UFU, con sus edificios monumentales que ellos
mismos son como verdaderas ciudades y en los cuales las personas pasa toda su vida.
Tocar el suelo para estos habitantes es únicamente una quimera.1 El buen arquitecto es,
pues, por sobre todo un creador, pues investiga materiales, diseña soluciones espaciales,
experimenta cuestiones estéticas, manipula y selecciona tecnologías. Sin embargo, es
también un gran organizador: organiza el espacio, predice los flujos de personas, de
vehículos etc., ve el futuro a la hora de pensar la fundación del edificio, considerando la
posibilidad de expansión, planifica el cronograma de una obra, coordina equipos
multidisciplinarios, cuestiona el entorno para entender la inserción de su intervención – sea
esta una casa, un edificio, una plaza, un equipo urbano cualquiera. El proyecto de un
edificio o de un equipo urbano tiene que ser, al igual que un proyecto de sitio o portal,
centrado en el usuario, cosa que muchos arquitectos terminan por dejar de lado – al igual
que muchos diseñadores o programadores digitales – dejándose llevar ora por lo
excesivamente lúdico, ora para la solución simplemente técnica, por lo tanto, óbvia.
1
"Muchas personas que residen en vastos edificios-ciudad, jamás lo han dejado: allí han nacido, allí han
estudiado, allí han encontrado su trabajo, han casado, han procreado." (GULLAR, 1997, p. 9, traducción del
autor)
Información
La información en el medio digital puede ser entendida como “cualquier dato que sea
interpretado dentro de un sistema de signos, en principio compartido por la parte que ha
registrado el dato y la otra que lo accede, sin embargo nunca es perfectamente traducible
de un cuerpo productor de conocimiento a otro” (Santos, 2005, p. 16). En otras palabras
un dato o conjunto de datos que, en el caso de estar contenido en un idioma, un alfabeto,
en fin, un sistema de signos conocido y compartido por ambos quiénes registran y
consultan el dato, este “adquiere” la información. Si tenemos un tipo de información
conocido como lo es el conjunto de números integrales entre 0 y 100, pero escrito en un
diferente alfabeto, supongamos, por ejemplo, chino, extraño al lector, dicho dato no
“adquiere” su significado principal, o aún intencional. Puede representar un conjunto
cualquiera de símbolos, de signos los que el usuario puede interpretar de distintas formas
y, tal vez con mucho labor y algo de contexto, sustraer algo. Sin embargo no hay un
cambio eficiente de información, sólo registro de datos y un cambio de indicios,
sospechas, hipótesis sobre el significado, no muy eficiente.
El dato registrado en cualquier sistema de signos, por ejemplo en una base de datos en un
computador, debe necesariamente pasar por un sistema decodificador para que
signifique, es decir, para que constituya información. Dicho sistema decodificador puede
ser desde un idioma, un alfabeto, o hasta una interfaz, un mapa que oriente y establezca
un puente suficiente para conectar en cierta medida los universos sígnicos de la fuente de
los datos (no el computador sino el humano que hizo el registro de los datos en la
máquina de forma consciente) y del usuario que consulta los mismos buscando una
información.
Al analizar las características que los datos presentan en sus diferentes naturaleza al ser
incluidos en un sitio, intranet, portal u otros, se identifican 4 diferentes grupos. Dichos
grupos no constituyen rótulos fijos, son estados del dato, pues el mismo podrá ser
manipulado, transformado, combinado, de manera a generar nuevos datos o cambiar sus
características hacia el usuario que lo consulta. Estos diferentes tipos de datos ayudan a
comprender como la información puede ser construida durante el proceso de recepción
del usuario. Como ejemplo práctico para ilustrar lo postulado, se usará un mismo contexto
para cada tipo de dato: la cotización del dólar.
Ejemplo
Proceso
Analogía (sitio de cotización del
predominante
dólar)
(1) Sólido
Acumulación de los Cotización de una fecha
Pared de ladrillos
dados y hora específicos
(2) Fluido
Sobreposición de los Medios lineales
Cotización instantánea
datos (ej: Radio y Televisión)
(3) Iterativo
Evolución de los datos Estalactita Histórico de la cotización
(4) Circular
Hora del día en que hubo
Permuta de los datos Naipes
mayor alza
Figura 1: Tabela comparativa de los tipos de datos (SANTOS, 2005)
Así es que un mismo dato – cotización del dólar en un momento específico dd/mm/aa,
a una hora específica hh:mm – puede en un contexto representar un dato fluido (2) ya
que en la cotización que sigue (un minuto después, por ejemplo) es sustituido por un
nuevo valor; convirtiéndose subsecuentemente [el primer registro] en un dato
iterativo (3) pues es parte del histórico de aquel día, aquel mes, año etc; a la vez, se
convierte en un “ladrillo”, un dato sólido (1), pues es el dato único que corresponde a
aquella hora específica, aquel día específico, un registro puntual que no será jamás
alterado bajo este punto de vista; aún dentro del universo de valores esperados y
posibles que se permutan entre ellos (flotan sería la mejor expresión en este contexto)
en la cotización o aún la misma hora – dentro de un espectro limitado y recurrente de
24 horas – en el que hubo la cotización más alta correspondería a un dato circular (4).
La arquitectura de la información debe preveer todas estas posibles interpretaciones
para un mismo dato, debe cercarlo sutilmente para que sea “encontrable” por distintos
caminos, distintos acercamientos los que inventan los imprevisibles usuarios de su
sistema de información. El arquitecto de la información, conociendo su objeto y su
oficio, debe tener la capacidad de proyectar, de antever los flujos, los caminos de la
información; él debe entender los diferentes sistemas de signos que los diferentes
usuarios comprenden para facilitar el transito de datos y la interpretación de ellos bajo
la forma de información, a través de recursos/ciencias tan distintos como los son:
Taxonomía/Metadados
Menús de Navegación
Mecanismos de Búsqueda
Vocabulario Controlado
Y, para suportar tales recursos, algunas técnicas como:
Redundancia y desarrollo de múltiples facetas de la información
Desarrollo de Escenarios
Card Sorting
Desarrollo de prototipos
Tests con usuario
Desarrollo de escenarios con Personas
Arquitecto de la Información
Estas técnicas y recursos, aliados al aclaramiento del rol y las cualidades de un
arquitecto de la información, representan un importante insight para llevar a cabo
cualquier iniciativa de esta naturaleza en el desarrollo de un proyecto que demande a un
profesional del área. La cuantidad y diversidad de información no constituyen un desafío
mayor que la cantidad o diversidad de personas que transitan en un núcleo urbano o en
un edificio, plaza u otro mobiliario cualquier de una ciudad. Hacer una adecuada lectura de
los flujos de personas, con sus diferentes maneras de entender una señalética, con
diferentes percepciones del entorno, con más o menos tiempo, atención, apuro, más o
menos educación formal, diferentes contextos culturales, no representan desafío menor
que mapear y modelar los flujos de información para un portal de una gran organización
como un gobierno o una empresa multinacional con distintas áreas de actuación. Los
equívocos de un arquitecto que, como antes mencionado, puede crear un proyecto poco
usable por sobrevalorar la estética o por dejar dominar su percepción subjetiva como
verdad absoluta o aún por subordinar su creatividad a supuestas limitaciones de la
solución técnica limitante, son muy parecidas a los equívocos que puede incurrir el
arquitecto de la información al desarrollar un proyecto dejándose llevar por la euforia
frente a la pirotecnia de recursos lúdico-estéticos muchas veces exaltado por el diseñador,
o por otro lado, dejarse esclavizar, por ejemplo, por una plataforma de portal o código de
programación ya previamente adoptado en su organización o cliente.
El que comprender y realizar exitosamente el acto de proyectar, antever los flujos y
comportamientos y lo sepa modelar – sea con papel y pegamiento, sea con complejos
diagramas y prototipos – será un buen arquitecto.
Bibliografía
GULLAR, Ferreira (1997) Cidades Inventadas. Rio de Janeiro, José Olympio Editora.
LYNN, Greg. Animated Form. In Quaderns d’arquitectura i urbanisme: (re)active architecture, n. 219, 1998,
p.12.
MORVILLE, Peter (2002) Information Architecture for the World Wide Web, O'Reilly Books.
SANTOS, Marcelo L. B. (2005) DESIGN HIPERMÍDIA NA INTERNET: Uma análise semiótica dos padrões de
comunicação on-line . Disertación de Magíster, Comunicação e Semiótica, PUC/SP.
SETZER, Valdemar W. (2001). Data, Information, Knowledge and Competency. Disponível em
<http://www.ime.usp.br/~vwsetzer/datagrama.html> consultado en julio de 2004.
SILVA, Marcos S. K. (2004). A arquitetura líquida do NOX. Disponible en
<http://www.vitruvius.com.br/arquitextos/arq000/esp222.asp> consultado em novembro de 2005.
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