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La obra de arte como signo

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  • 1. La obra de arte como signo Aproximaciones a la obra de arte desde la semiótica. Mijail Bajtin y Charles Sanders Pierce.
  • 2. Los conceptos que se irán trabajando tratarán decontraponerse a las posturas que hacen referencia a laautonomía de la esfera artística en relación al mediosocial desde donde la obra surge y hacia donde esdirigida.En este marco de análisis sociosemiótico, desarrolladoprincipalmente por Bajtin en los textos Estética de laCreación Verbal y Teoría y Estética de la Novela, laestructura dialógica y dialéctica del signo presuponenecesariamente al diálogo como carácter privativo, yresulta del hecho mismo que lo constituye, esto es, quepara ser signo debe ser al mismo tiempo idéntico ydiferente de sí mismo. Esto significa que en uncontexto comunicativo concreto, el signo necesita algomás que ser simplemente identificado como tal,necesita a su vez ser interpretado.
  • 3. El concepto de relación dialógica, tomadadesde la teoría bajtiniana, comportarelaciones decomunicación, comunicacióninterrelación,necesidad de contacto con lo otrocomo experiencia de distancia yrealización,vitalidady reproducción dinámica.
  • 4. Contexto teórico de Mijail Bajtin y Ian MukarovskyEl análisis de las obras literarias enfocado en laspropiedades internas o inmanentes de la obra, ha sidouna de las exposiciones de las teorías formalistas yestructuralistas estéticas. Estas perspectivasfilológicas sostenían una creencia en el objetivismo delmétodo de análisis literario, alegando a una suerte derelación especial entre el texto y una propiedadestética inalterable interna, aislando a la obra de sucontexto histórico, de sus efectos comunicativos einterpretativos, y de sus receptores.
  • 5. Como reacción ante estos enfoques inmanentistassurgen posturas sociosemióticas, como la teoría deMijail Bajtín, desde las bases de formalismo ruso, y lade Jan Mukarovsky, desde las bases del formalismocheco. Ambos teóricos, junto a Umberto Eco, aquienes también abordaremos en próximosencuentros, consideran a la obra, a su producción y asu recepción, no como experiencias solitarias eindividuales en el vacío social, sino que secontextualizan en el sistema referencial defenómenos sociales que constituyen el horizonte deexpectativas
  • 6. El concepto de horizonte de expectativas es tomado desde la teoría deHans Robert Jauss, y debe entenderse como el sistema de referenciasque surge para cada texto. Tal sistema se compone de relaciones entre:lo que el lector conoce, o el sistema de géneros literarios, formasartísticas y temas que estén dentro de su dominio; y el conjunto deseñales, de signos y referencias que el texto le ofrezca. Esto conformael horizonte de expectativas que, como vemos, se expresa en dosniveles integrados: el del conocimiento previo del lector y el del señaladopor el texto que aparece.Esta postura, tomada como fundamento de la Teoría de la Recepción,surge desde finales de la década de 1960, cuando Jauss distingue uncambio de paradigma en la crítica literaria, al considerar que “… laesencia de la obra de arte descansa en su historicidad, es decir, en suefecto a lo largo del diálogo con el público, entiende la relación de arte ysociedad en la dialéctica de pregunta y respuesta. La historia de un arteadquiere su peculiaridad en el horizonte configurado por la tradiciónmecánica y la recepción comprensiva.”(JAUSS, Hans Robert. [1972]Pequeña apología de la experiencia estética. Barcelona, Paidós, 2002.Págs. 93, 94.)
  • 7. Aproximaciones al diálogo y sus perspectivas estéticasEn la introducción de este trabajo se mencionó a la noción dedialogismo bajtiniana como punto de partida teórico para elposterior desarrollo de cada autor. Este concepto es elegido porconsiderar la importancia del papel de la alteridad en la constitucióndel hombre y de la interacción social como conformadora del yo. Lanoción de diálogo, tomada por Bajtín desde su acepción etimológica,está sostenida por el teórico desde una perspectiva filosófica decarácter antropológico que asume a la conciencia dialógica y susmanifestaciones como partes integrantes de la trama o tejidodiscursivo del sentido que cada sociedad construye. En este tipo derelación dialógica, de carácter verbal, literario para Bajtin, lossujetos conocen e interpretan al mundo, lo significan, conocen aotros sujetos y se reconocen a sí mismos, nunca como totalidadacabada y cerrada, sino como una múltiple confluencia de vocessituadas entre el límite de lo individual y lo social.
  • 8. Reconoceremos, junto al teórico ruso, al dialogismocomo una de las propiedades de los sistemas de signoscreados y utilizados en un medio organizadosocialmente. Uno de los conceptos de signo quetomamos es aquel que lo define como aquello que“…se utiliza para transmitir una información, paradecir, o para indicar a alguien algo que otro conoce yquiere que lo conozcan los demás también…”ECO, Umberto. Signo. Trad. de Francisco Serra Cantarell. Labor,]Colombia, 1994. Pág. 21
  • 9. A esta definición se añade otra particularidad si seconsidera al signo como elemento de un proceso decomunicación y de significación. Como parte de laarticulación de significaciones el signo“…siempre aparece como algo que se pone en lugar deotra cosa, o por alguna otra cosa…”Es decir, todo conjunto de elementos sensibles queremitan o evoquen algo que se encuentra fuera de ellospuede ser tomado como conjunto de signos.
  • 10. Fuente, de Diego Figueroa. 2010
  • 11. Siguiendo en el desarrollo del concepto de signo haremos referencia auna de sus teorías fundantes, la de Charles Sanders Pierce.Tomaremos este enfoque teórico como base referencial porconsiderar a la semiótica de Pierce como iniciadora de los estudiosdel signo desde una base filosófica. Esta teoría de la semióticamoderna, que surge alrededor de 1860, con la publicación de losCollected Papers of Charles Sanders Pierce, será desarrolladaposteriormente por Mijail Bajtín, también con un carácter filosóficopero aplicada a los estudios del lenguaje literario.Tanto las teorías de Pierce como las de Bajtín son consideradasparadigmas fundadores de la semiótica moderna y de los estudiosculturales posmodernos, que toman como eje a una semiótica de laproducción de sentido, o semiótica general de la cultura. En ambosautores asistimos a una consideración de la importancia del rol quecumple la interpretación en el desarrollo de todo sistema de signos,como condición de toda semiosis, al reconocer que la identidad del semiosissigno se va generando a través de la cadena de interpretantes quevan enriqueciéndola, a través de la interacción e intercambio conotros signos.
  • 12. Peirce fue un filósofo y físico norteamericanocontemporáneo de Saussure que, trabajandoindependientemente de éste, desarrolló una teoría de lossignos a la que denominó Semiótica. Su formación einterés en disciplinas como la lógica, la filosofía, lasmatemáticas y la psicología lo llevaron a desarrollar lalógica simbólica.Efectivamente, su obra se diferencia de la de Saussure encuanto se interesa por el modo en que el hombre conocela realidad. En efecto, la semiótica debía conformar elmarco de referencia de cualquier investigación puesto quepermitía indagar la relación que el hombre establece conel mundo.
  • 13. Frente a la concepción dualista que tiene representantemoderno en el lingüista Ferdinand de Saussure, paraPeirce los signos, mediante las palabras por ejemplo, noson sólo lo que está en nuestro discurso en lugar de lascosas, sino que, sobre todo, signo es «lo que al conocerlonos hace conocer algo más» (CP, 8.332, 1904).El eje de toda su reflexión es la comprensión de laestructura triádica básica que conforma la relaciónlógica de nuestro conocimiento como un proceso designificación.
  • 14. 1) El signo o representamen (que es el nombre técnicoque emplea Peirce), es “algo que está para alguien enlugar de algo bajo algún aspecto o capacidad. Se dirigea alguien, esto es, crea en la mente de esa persona unsigno equivalente o quizá un signo más desarrollado …Este signo está en lugar de algo, su objeto. Está enlugar de algo no en todos sus aspectos, sino sólo enrelación con alguna idea a la que a veces he llamado labase (ground) del representamen” (CP 2.228, c.1897).2) El objeto es aquello por lo que está el signo, aquelloque representa.3) El interpretante es el signo equivalente o másdesarrollado que el signo original, causado por ese signooriginal en la mente de quien lo interpreta.
  • 15. Guernica, de Pablo Picasso. Pintura al óleo sobre lienzo, con unasdimensiones de 3,50 x 7,80 presentada en forma de tríptico. 1937
  • 16. La semiótica de Pierce establece, en una de susinstancias, que la relación entre el signo y el objetorepresentado está siempre mediada por la relaciónentre signo e interpretante. Esto significa que sininterpretante el signo no puede existir. El significadosurge necesariamente de la interacción entre signos: “… Proceso que es más complejo y respondente cuando lainterpretación no se limita a la pura repetición, traducciónliteral, sustitución sinonímica, para convertirse en arriesgadareelaboración y reformulación explicativa, que no estágarantizada por ningún código único y preestablecido…”PONZIO, Augusto. Op. cit. Pág. 159.
  • 17. Este punto de vista no plantea al signo como una unidadfija, invariable y única, sino como algo dinámico, cuyovalor está determinado por su entorno relacional. No haysignificación en el signo mismo, sino en la relación dereferencias e interpretación entre signos y susinterpretantes. Señala Pierce: “…siempre que pensamos, tenemos presente en laconciencia algún sentimiento, imagen, concepción u otrarepresentación que sirve como un signo…Ahora bien, unsigno, como tal, tiene tres referencias: primero, es unsigno hacia algún pensamiento que lo interpreta; segundo,es un signo para algún objeto al cual es equivalente en esepensamiento; tercero, es un signo, en algún sentido ocualidad, que nos pone en conexión con su objeto…” PEIRCE, Ch. Obra lógico-semiótica. Trad. Ramón Alcalde y Mauricio Prelooker. Taurus, España, 1987. Pág. 69.
  • 18. De esta manera podemos arribar a otra conclusión defuertes repercusiones en los estudios semióticos: la desemiosis infinita. Al considerar la relación entre signo e interpretante,podemos observar además que “El interpretante a su vez,al ser un signo, remite a otro interpretante y así alinfinito, según una cadena abierta de remites…”[1] Esta semiosis consiste en la propiedad de un signo de serinterpretado de forma continua por otro signo, en algunode sus aspectos o cualidades. Dice Pierce: “Signo. (2.303) Cualquier cosa que determina algunaotra (su interpretante) para que se refiera a un objeto alcual él mismo se refiere (su objeto); de la misma manerael interpretante se convierte a su vez en un signo, y asíad infinitum.”[2]PONZIO, A. Op. cit. Pág. 159.Ídem. Pág. 274.
  • 19. Aquí podemos observar cómo este conceptode semiosis infinita se relaciona con el dedialogismo bajtiniano, expuestoanteriormente, como proceso abierto deinteracción y circulación de enunciadosque se interpretan de forma continua, continuareforzando el vínculo conceptual entresigno y dialogismo.
  • 20. El modelo de análisis semiótico que propone Pierce estriádico,triádico poniendo especial atención en lainterdependencia e intercambio de posiciones entre lostres elementos que conforman todo signo: representamen,objeto e interpretante.Para que algo actúe como signo o representamen tienenecesariamente que hacer referencia a un objeto yestablecer un interpretante.Asimismo las dos relaciones semánticas que surgen sonimprescindibles:la de denotar o referirse a un objeto,y la de originar un interpretante o significado.
  • 21. MarilynAndy WarholSerigrafía1962.
  • 22. A su vez, este modelo se muestra como una forma deexaminar la semiosis, la cual se desarrolla infinitamente através de la interrelación e intercambio dinámico de sustres componentes.Dicha interrelación se da en un contexto, el cual articula contextoy redefine dichas significaciones según circunstanciassociales específicas.Esto significa que los límites de significación estarándefinidos por las sociedades o comunidades deproductores y/o receptores de signos, que a su vezcontextualizan y resignifican esos signos.
  • 23. Tomando esta perspectiva podemos comenzar a considerar tantoal autor-creador como al autor-receptor como responsables de latotalidad de la obra-objeto de arte. Dice Bajtín,“La forma estética … no se crea ni se justifica desde el interior deésta, tendiendo al límite de la autoexpresión pura (expresión dela actitud inmanente de una conciencia solitaria hacia sí misma),sino que se constituye por la simpatía y el amor que van a suencuentro y que son estéticamente productivos; en este sentidola forma expresa la vida que la está creando, y lo activo en estaforma no es la vida expresada sino el otro que se encuentra fuerade ella: el autor, y la vida misma, es pasivo en relación con supropia expresión estética. Pero en un enfoque semejante lapalabra “expresión” resulta inadecuada y debe ser abandonadapor … comprensión puramente expresiva…”[1] BAJTIN, M.M. Estética de la creación verbal. Trad. de Tatiana Bubnova. 4ta [1] ed. Siglo XXI, México, 1990. Pág. 79.
  • 24. El concepto de comprensión bajtiniano surge entonces desde lanecesidad de explicar la interrelación entre signos, como proceso decreatividad ideológica, cuyo campo de acción más evidente es elfenómeno artístico, en donde los que aparecen en relacióncomprensiva son los sujetos de creación y recreación. “La comprensión del signo es el proceso de relacionar un signodado que tiene que ser comprendido con otros signos ya conocidos;en otras palabras, la comprensión responde al signo mediante signos.Esta cadena de la creatividad ideológica y de la comprensión…esunificada y continua; de un eslabón sígnico y, por tanto, material,pasamos ininterrumpidamente a otro eslabón asimismo sígnico…”VOLOSHINOV, Valentin. El marxismo y la filosofía del lenguaje. Losprincipales problemas del método sociológico en la ciencia del lenguaje. Trad.Tatiana Bubnova. Pról. De Iris M. Zavala. Alianza, Madrid, 1992. Pág. 34
  • 25. Nuevamente podemos reconocer aquí al proceso desemiosis infinita, pero con la inclusión de un correlatosígnico material, algo dejado de lado por los estudiospsicologistas e idealistas. “Todo fenómeno que funciona como un signoideológico tiene algún tipo de corporización material,ya sea en sonido, masa física, color, movimientos delcuerpo o algo semejante… Un signo es un fenómenoexterior.”[1]
  • 26. El signo, para Bajtín, además de ser una irradiación de larealidad, es también un fragmento material de esarealidad.Esta exteriorización sensible, material del signo, esnecesaria para que la comprensión pueda llevarse a cabo,sin sumergirse en procesos subjetivos no materiales.El signo necesita ser plasmado en un material sígnicoexterior para ser comprendido y convertirse en un nuevosigno, y así sucesivamente.Esta cadena de interpretación y resignificación surgeúnicamente en el proceso de interacción entre sujetos,entre conciencias que reaccionan estéticamente frente ala totalidad de sentido que aparece plasmada en la obramaterial artística.
  • 27. El ponerse en relación con el autor de una obra a través de ella, significa para Bajtín observar y comprender a esa otra conciencia distinta a la propia, y con ella a su mundo. La explicación remite a la acción de una sola conciencia de un solo sujeto, en cambio en la comprensión encontramos a dos conciencias de dos sujetos distintos relacionadas entre sí.[1] En la explicación no nos es posible distinguir una actitud dialógica, en tanto que la comprensión entabla en cada caso un diálogo entre las conciencias que reúne.[1] A partir de esta perspectiva podemos vincular este enfoque comprensivo delobjeto estético como relación entre conciencias, con la postura defendida porMukarovsky sobre el objeto estético como contenido de conciencia y factor deinterrelación entre los miembros de una comunidad.
  • 28. Tomando en cuenta a esta concepción de la obra/signocomo eje de significación y sentido podemos distinguir a laactividad artística y su recepción como punto de relaciónentre estos dos momentos fundamentales en la obra: el reconocimiento del vínculo entre intérprete y obra-signo, y la necesaria correlación entre estructuras estéticas yestructuras sociales. Para establecer estos puntos expuestos sobre la obraartística, diremos que cada obra ofrece a su otro, a suespectador o receptor, su entramado de acontecimientos,sus escenarios, y sus puntos de indeterminación. Cada obra y sus perspectivas no resueltas, en apertura permanente y constitutiva de sí, extiende su cualidad estética al involucrar al espectador o receptor en un ámbito de resignificación, estableciendo un enlace productivo y re-creativo.
  • 29. La obra de arte como signoLa obra de arte como eje de interpretación y comunicación

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