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la mujer en la amtropologia biblica del AT y del NT y en la Iglesia.

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  • 1. La mujer en la antropologia bíblica (AT y NT) y en la Iglesia.
  • 2. indice
    • DATOS FUNDAMENTALES DE LA ANTROPOLOGÍA BÍBLICA.
    •   Algunos datos capitales de la antropología bíblica.
    • MUJER Y SEGUIMIENTO En el Nuevo testamento.
    • Argumentos que dan quienes consideran el sacerdocio solo para hombres.
    • Argumentos que dan quienes están a favor de que las mujeres pueden recibir las Ordenes Sagradas.
    • Soñando un futuro nuevo para la mujer en la Iglesia .
    • LA MUJER, DISCRIMINADA EN LA IGLESIA DE HOY?¿?
  • 3. DATOS FUNDAMENTALES DE LA ANTROPOLOGÍA BÍBLICA
    • Una primera serie de textos bíblicos a examinar está constituida por los primeros tres capítulos del Génesis. Ellos nos colocan «en el contexto de aquel ‘‘principio'' bíblico según el cual la verdad revelada sobre el hombre como ‘‘imagen y semejanza de Dios'' constituye la base inmutable de toda la antropología cristiana».
    • En el primer texto (Gn 1,1-2,4), se describe la potencia creadora de la Palabra de Dios, que obra realizando distinciones en el caos primigenio. Aparecen así la luz y las tinieblas, el mar y la tierra firme, el día y la noche, las hierbas y los árboles, los peces y los pájaros, todos «según su especie».
    • Surge un mundo ordenado a partir de diferencias, que, por otro lado, son otras tantas promesas de relaciones. He aquí, pues, bosquejado el cuadro general en el que se coloca la creación de la humanidad. «Y dijo Dios: Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra... Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, hombre y mujer los creó» (Gn 1,26-27). La humanidad es descrita aquí como articulada, desde su primer origen, en la relación de lo masculino con lo femenino. Es esta humanidad sexuada la que se declara explícitamente «imagen de Dios».
  • 4.
    • La segunda narración de la creación (Gn 2,4-25) confirma de modo inequívoco la importancia de la diferencia sexual. Una vez plasmado por Dios y situado en el jardín del que recibe la gestión, aquel que es designado —todavía de manera genérica— como Adán experimenta una soledad, que la presencia de los animales no logra llenar. Necesita una ayuda que le sea adecuada. El término designa aquí no un papel de subalterno sino una ayuda vital . El objetivo es, en efecto, permitir que la vida de Adán no se convierta en un enfrentarse estéril, y al cabo mortal, solamente consigo mismo. Es necesario que entre en relación con otro ser que se halle a su nivel. Solamente la mujer, creada de su misma «carne» y envuelta por su mismo misterio, ofrece a la vida del hombre un porvenir. Esto se verifica a nivel ontológico, en el sentido de que la creación de la mujer por parte de Dios caracteriza a la humanidad como realidad relacional . En este encuentro emerge también la palabra que por primera vez abre la boca del hombre, en una expresión de maravilla: «Esta vez sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne» (Gn 2,23).
    • En referencia a este texto genesíaco, «La mujer es otro ‘‘yo'' en la humanidad común. Desde el principio aparecen [el hombre y la mujer] como ‘‘unidad de los dos'', y esto significa la superación de la soledad original, en la que el hombre no encontraba ‘‘una ayuda que fuese semejante a él'' (Gn 2,20). ¿Se trata aquí solamente de la ‘‘ayuda'' en orden a la acción, a ‘‘someter la tierra'' (cf Gn 1,28)? Ciertamente se trata de la compañera de la vida con la que el hombre se puede unir, como esposa, llegando a ser con ella ‘‘una sola carne'' y abandonando por esto a ‘‘su padre y a su madre'' (cf Gn 2,24)».6
    • La diferencia vital está orientada a la comunión, y es vivida serenamente tal como expresa el tema de la desnudez: «Estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, pero no se avergonzaban uno del otro» (Gn 2, 25).
    • De este modo, el cuerpo humano, marcado por el sello de la masculinidad o la femeneidad, «desde ‘‘el principio'' tiene un carácter nupcial, lo que quiere decir que es capaz de expresar el amor con que el hombre-persona se hace don, verificando así el profundo sentido del propio ser y del propio existir».
    • Para un análisis de teología-creación de los textos biblicos y su significado: http :// carlosserrador.blogspot.com /2010/04/ genesis -y- creacion.html
  • 5.   Algunos datos capitales de la antropología bíblica .
    • Ante todo, hace falta subrayar el carácter personal del ser humano. «De la reflexión bíblica emerge la verdad sobre el carácter personal del ser humano. El hombre —ya sea hombre o mujer— es persona igualmente; en efecto, ambos, han sido creados a imagen y semejanza del Dios personal». La igual dignidad de las personas se realiza como complementariedad física, psicológica y ontológica, dando lugar a una armónica «unidualidad» relacional, que sólo el pecado y las ‘‘estructuras de pecado'' inscritas en la cultura han hecho potencialmente conflictivas
    • A lo largo de todo el Antiguo Testamento se configura una historia de salvación, que pone simultáneamente en juego la participación de lo masculino y lo femenino. Los términos esposo y esposa, o también alianza, con los que se caracteriza la dinámica de la salvación, aun teniendo una evidente dimensión metafórica, representan aquí mucho más que simples metáforas. Este vocabulario nupcial toca la naturaleza misma de la relación que Dios establece con su pueblo , aunque tal relación es más amplia de lo que se puede captar en la experiencia nupcial humana. Igualmente, están en juego las mismas condiciones concretas de la redención, en el modo con el que oráculos como los de Isaías asocian papeles masculinos y femeninos en el anuncio y la prefiguración de la obra de la salvación que Dios está a punto de cumplir. Dicha salvación orienta al lector sea hacia la figura masculina del Siervo sufriente que hacia aquella femenina de Sión. (cf Is 66,7-14), (cf Is 48,6-8).
  • 6.
    •   Todas estas prefiguraciones se cumplen en el Nuevo Testamento. Por una parte María , como la hija elegida de Sión, recapitula y transfigura en su femineidad la condición de Israel/Esposa, a la espera del día de su salvación. Por otra parte, la masculinidad del Hijo permite reconocer cómo Jesús asume en su persona todo lo que el simbolismo del Antiguo Testamento había aplicado al amor de Dios por su pueblo, descrito como el amor de un esposo por su esposa. Las figuras de Jesús y María, su Madre, no sólo aseguran la continuidad entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, sino que superan aquel.
    • Este aspecto es puesto en particular evidencia por el Evangelio de Juan. En la escena de las bodas de Caná, por ejemplo, María, a la que su Hijo llama «mujer», pide a Jesús que ofrezca como señal el vino nuevo de las bodas futuras con la humanidad. Estas bodas mesiánicas se realizarán en la cruz, dónde, en presencia nuevamente de su madre, indicada también aquí como «mujer», brotará del corazón abierto del crucificado la sangre/vino de la Nueva Alianza (cf Jn 19,25-27.34).
  • 7.
    • MUJER Y SEGUIMIENTO En el Nuevo testamento:
  • 8.
    • Como antecedente, es importante visualizar la  situación de la mujer en la época de Jesús :
    • Basta con recordar la oración del judío tradicional:  “Bendito sea dios que no me ha hecho pagano, no me  ha hecho ignorante, no me ha hecho mujer”.
    •   
    • La mujer era un ser sin autoridad, marginado de toda decisión, hasta sobre su propia vida. Soportaba muchas cargas y sufrimientos desde la infancia: no podía estudiar, se la casaba siendo una niña y sin su consentimiento, muchas veces era maltratada, sufría partos y maternidades seguidas sin ayuda o, aun peor, si era estéril (situación esta considerada vergonzante). Si era repudiada por el marido o enviudaba quedaba totalmente desprotegida. Pero además se la consideraba impura: el judío religioso debía evitar el trato con la mujer y no debía ni siquiera mirarla.
    • Esto nos tiene que servir para ver la radical diferencia con la que Jesús trataba a las mujeres, en relación con los rabínos de la época y de sus contemporáneos.
  • 9.
    • Por eso el Evangelio de Jesús es buena noticia sobre todo para ellas:
    •   Bienaventuradas las pobres, las que tienen hambre, las que lloráis, cuando los hombres os odien, os expulsen, os injurien... alegraos y saltad de gozo , que el Reino que Jesús trae y es vuestro, va a cambiar esa Ley y esas tradiciones injustas.
    • Las Bienaventuranzas suenan especialmente bien a las  mujeres. Ellas sabían mejor que los hombres de ese Reino de paz y de amor, porque habían aprendido a amar a tantos enemigos: a los del Templo, porque a pesar de todo vemos que seguían depositando sus ofrendas y, en sus casas, cuidando con amor a los suyos, a pesar de su maltrato crónico.
    • Pero  Jesús también denuncia las injusticias : maldice al rico, al saciado, al poderoso... y en coherencia con sus enseñanzas, no puede justificarse la sumisión, la obediencia o la menor dignidad de la mujer respecto al hombre... Seria consolidar y dar por bueno un reino de injusticia.
  • 10.
    • En los evangelios existen testimonios decisivos del seguimiento y la participación de las mujeres en el movimiento de Jesús.
    • Se menciona explícitamente un grupo de mujeres en los relatos de la pasión, cuyos nombres se mantienen estables, sobretodo el de María Magdalena, que se adivina muy importante en él.
    • Son definidas como discípulas, pues se utilizan los verbos típicos del discipulado: seguir y servir (akolouthein, diakonein). Ellas han seguido a Jesús desde el principio, desde Galilea (Mc 15,41; Mt 27,55), algo que confirma Lc 8,1-3 desde otras fuentes.
    • Por tanto podemos deducir que han acompañado a Jesús en su predicación del reino, aceptando su misma vida desinstalada, asistiendo a su enseñanza, a sus curaciones, y no le abandonan cuando está en la cruz. 
    • Ellas son testigos de su crucifixión cuando los discípulos varones han huido. Testigos de su sepultura (Mc 15,47 y par), son las primeras en descubrir el sepulcro vacío y en recibir el anuncio pascual (Mc 16,1-8 y par). María Magdalena es la primera receptora de una aparición del Resucitado (Jn 20,14-18; Mt 28,9-10).
    • Aun sin ser mencionadas explícitamente, algo propio del lenguaje inclusivo, estas mujeres están presentes en el grupo de discípulos reunidos a los que el Resucitado confía la misión y entrega el Espíritu  (Lc 24,36ss; Hch 1,14; 2,1-21; Jn 20,19-22).
  • 11.
    • A  lo largo del Evangelio, vemos muchos  signos de amor y de liberación de Jesús hacia la mujer:  la resurrección del hijo de la viuda de Naín, de la hija de Jairo, la curación de la hija de la mujer fenicia,  la de la mujer con hemorragias de sangre (considerada impura/ intocable)
    • Jesús rompe con   las prescripciones rabínicas misóginas : es acompañado por mujeres y se preocupa y habla con ellas,  incluso con pecadoras y   extranjeras .
    • Es muy llamativo el caso de la samaritana, tanto en la llamada de Jesús pidiéndola primero de beber (una llamada a la diaconía) y ofreciéndola luego el “agua viva” (la vida en El como discípula), como en la respuesta de la mujer, que entabla un diálogo teológico - “de igual a igual”- con Jesús y luego deja todo y corre a transmitir a su pueblo la Buena Noticia.
    • Jesús también libera de su joroba a una mujer en sábado, la llama hija de   Abraham y   la impone las manos.   La joroba simboliza el peso de la humillación de todas las tradiciones que sometían a la mujer y la impedían crecer. Jesús la reivindica como hija de Dios y portadora del Reino. Y la impuso las manos, esta ratificando que hombre y mujer son iguales ante Dios .
  • 12.
    • Relacionados con la  moral sexual , y la mujer, es importante destacar dos puntos:
    •          Jesús pone como  ejemplo de verdadero amor a la mujer pecadora  que en casa de un fariseo, lava sus pies con perfume y lagrimas. Era y es, aun hoy, considerada impura, inferior, una prostituta. Pero Jesús se deja tocar y lo agradece de corazón. Jesús la pone como ejemplo de perdón, de fe y de amor, algo muy trasgresor hasta en nuestro tiempo.
    • -       La condena de Jesús del repudio o carta de despido, que aquella sociedad machista permitía a los varones y que dejaban a la mujer totalmente desvalida, tiene su causa en la defensa de la mujer y en la reivindicación de la igualdad. Así,  no es   el divorcio lo que condena (y menos aun a los divorciados), sino el repudio o la carta de despido.   Se trata de remediar una injusticia y no de una norma de moral conyugal como se ha interpretado tradicionalmente .
    • Como parece lógico, ante esta actitud de Jesús que quiere ser su maestro, el Evangelio nos dice que un grupo de mujeres sigue a Jesús  en Galilea y en su camino a Jerusalén, y se cita el nombre de varias.
  • 13.
    • Y cuando Jesús muere en la cruz, como consecuencia de su vida y de su palabra tan libre y tan valiente, las mujeres que le seguían desde Galilea  y otras de Jerusalén  son testigos de esta muerte y no le abandonan .
    • González Faus da un argumento interesante a favor del ministerio femenino: habla de la soledad de Jesús en la cruz: ”Queda solo uno de los apóstoles y un grupo de mujeres fieles hasta el final y más valientes que aquellos. Y en la medida en que el sacerdocio de Jesús esta constituido por la entrega de su vida, como dice la carta a los Hebreos, cabría afirmar que  casi solo las mujeres participaron de su sacerdocio ”.
  • 14.
    • Tenemos también el pasaje evangélico de Marta y Maria.   (Lucas 10:38-42)
    •   Maria ha elegido la parte buena, que no le será quitada : la escucha de su Palabra, apacible y sin distracciones, como lo hacían los hombres, sin tener que preocuparse de la intendencia o del servicio. Así, no esta fomentando la vida religiosa contemplativa en la mujer, como se ha interpretado tradicionalmente, sino que esta afirmando que las mujeres tienen derecho a escuchar lo que dicen los maestros de la ley (nueva trasgresión de la Ley judía) y hablar y conversar con él en igualdad con los hombres . La mujer También es Discípula de Jesús.
  • 15.
    • El protagonismo de estas mujeres no puede ser desechado como inventado, porque está atestado múltiples veces, y porque está en discontinuidad tanto con lo habitual en el judaísmo, como en la Iglesia posterior. Es decir, que cumple los criterios de la crítica-histórica.
    • No se puede hallar nunca en boca de Jesús un dicho o palabra que minusvalore o justifique la  subordinación de la mujer. El comportamiento patriarcal de la Iglesia posterior para con la mujer no pudo basarse ni en Jesús ni en su actitud.
  • 16.
    • El protagonismo de la mujer se mantuvo en el movimiento misionero primitivo. Se entiende por ello, el momento en el que el cristianismo comienza a extenderse más allá de Palestina, ya antes de Pablo. La fórmula bautismal de Gál 3,28: «Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre y mujer...»
    • Pablo menciona a Febe, a quien llama «diácono» y «patrona» o «presidente» de la iglesia de Cencreas (Rom 16,15). Los prejuicios androcéntricos de los intérpretes han intentado rebajar la importancia de tales títulos, pero la raíz del término prostatis (presidente) la utiliza Pablo cuando se refiere a las tareas de los que gobiernan la comunidad (1 Tes 5,12; 1 Tim 3,4; 5,17).
    • En cuanto al título de diácono, que en época de Pablo implicaba el oficio eclesial de misionar y enseñar, no puede interpretarse, como suele hacerse, a la luz de la función posterior y subordinada de las diaconisas, reducida ya a la  tarea de atender a los enfermos y de ayudar a las mujeres a desvestirse en el bautismo. De María, Trifena, Trifosa y Pérside dice que «han trabajado mucho en el Señor», utilizando el mismo verbo griego (kopiao) que usa para definir su trabajo pastoral o el de sus colaboradores (Rom 16,6-12).
  • 17.  
  • 18. Rom. 16.1-16.
    • 01 Les recomiendo a nuestra hermana Febe, diaconisa de la Iglesia de Cencreas ,  02 para que la reciban en el Señor, como corresponde a los santos, ayudándola en todo lo que necesite de ustedes: ella ha protegido a muchos hermanos y también a mí.  03 Saluden a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús .  04 Ellos arriesgaron su vida para salvarme, y no sólo yo, sino también todas las iglesias de origen pagano, tienen con ellos una deuda de gratitud.  05 Saluden, igualmente, a la Iglesia que se reúne en su casa. No se olviden de saludar a mi amigo Epéneto, el primero que se convirtió a Cristo en Asia Menor.  06 Saluden a María, que tanto ha trabajado por ustedes ;  07 Andrónico y a Junia, mis parientes y compañeros de cárcel, que son apóstoles insignes y creyeron en Cristo antes que yo.  08 Saluden a Ampliato, mi amigo querido en el Señor;  09 Urbano, nuestro colaborador en Cristo, y también a Estaquis, mi querido amigo.  10 Saluden a Apeles, que ha dado pruebas de fidelidad a Cristo, y también a los de la familia de Aristóbulo.  11 Saluden a mi pariente Herodión, y a los de la familia de Narciso que creen en Cristo.  12 Saluden a Trifena y a Trifosa , que tanto se esfuerzan por el Señor; a la querida Persis, que también ha trabajado mucho por el Señor.   13 Saluden a Rufo, el elegido del Señor, y a su madre, que lo es también mía;  14 A síncrito, a Flegonte, a Hermes, a Patrobas, a Hermas y a los hermanos que están con ellos.  15 Saluden a Filólogo y a Julia , a Nereo y a su hermana, así como también a Olimpia , y a todos los santos que viven con ellos.  16 Salúdense mutuamente con el beso de paz. Todas las Iglesias de Cristo les envían saludos. 
  • 19.
    • Se puede concluir que en este momento las mujeres trabajan y colaboran, en igualdad con los varones, en todos los ámbitos y ministerios eclesiales.
    • Ellas estaban antes de llegar Pablo, y éste las respeta, a la vez que reconoce y admira su labor.
  • 20.
    • En el Antiguo Testamento las mujeres fueron desde el punto de vista religioso definitivamente de segunda clase. Puesto que las mujeres no estaban circuncidadas, personalmente no eran miembros de la Alianza. No podían presentar sacrificios. Siempre estaban sometidas a los hombres, incluso en temas religiosos.
    • Jesucristo cambió todo esto. 
    • Cada mujer bautizada se convierte en otro Cristo, igual que sucede con un hombre.
    • “ Efectivamente todos vosotros sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús, pues todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo habéis sido revestidos. Ya no hay distinción entre judío y no judío, entre esclavo o libre, entre varón o mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” Gal. 3,26-28  Toda mujer bautizada comparte plenamente el sacerdocio de Cristo, su realeza y su misión profética.
    • El bautismo   implica una apertura fundamental a todos los otros sacramentos, incluyendo, por tanto el del Orden.?¿
  • 21.
    • Los nombres de algunas diaconisas también han sido preservados en sepulcros. Por lo menos 28 han sido identificadas. He aquí algunos ejemplos típicos:
    • *  Sofía de Jerusalem  (4th cent. AD?). La inscripción Griega dice: “Aqui yace la servidora y virgen de Cristo, la Diaconisa [!], la segunda Phoebe [Rom 16,1], quien murió en paz el día 21 de Marzo . . . Que el Señor Dios . . .” ( Revue biblique , New 1 (1904) pp. 260-262).
    • *  Theodora  de Gaul (en la actualidad, Francia) tenía esta inscripción en latín en su tumba: “Aquí descansa en paz y en buen recuerdo Theodora la Diaconisa que vivió unos 48 años y murió el 22 de Julio de 539.”
    • * Otra tumba encontrada en Delphi, Grecia y que pertenece al quinto siglo nos recuerda a cierta  Athanasia . “La mas devota Dioconisa Athanasia, diaconisa nombrada por su santidad el obispo Pantamianos luego de haber vivido una vida sin mancha. El erigió esta tumba en el sitio que yace su honrado cuerpo. Si alguien osa abrir esta tumba en la cual ha sido entrerrada la diaconisa puede sufrir la maldición de Judas, quien traicionó a nuestro Señor Jesús Cristo. . . . Nada menos los clérigos que fueron encontrados reuniendo. . ” (H.Leclercq,  Dictionnaire de'Archéologie Chrétienne , Paris 1921, vol. IV, col. 570-571).
    • * Otra tumba en Jerusalén recuerda a la diaconisa  Eneon  quien atendía a los enfermos: “Tumba de Eneon, hija de Neoiketis, diaconisa en este hospital” (Maffei, Museum Veronense, Verona 1749, p. 179).
    • Se puede encontrar información más detallada de estos autores:
    • Kristin Arnt,  Die Diakonissen der armenischen Kirche in kanonischer Sicht , Vienna 1990.
    • Eva Maria Synek,  Heilige Frauen der frühen Christenheit , Würzburg 1994.
    • Ute Eisen,  Ämtsträgerinnen im frühen Christentum , Göttingen 1996.
  • 22.
    • Y podemos preguntarnos ¿por qué entonces Jesús no escogió a ninguna mujer para que formara parte del grupo de los Doce?
    • Hay que tener en cuenta que la institución de los doce apóstoles fue una acción profética y simbólica llevada a cabo porJesus . (el numero 12 es el de la totalidad, y en los 12 están representados “la totalidad” del pueblo de Dios. Su propósito consistió en mostrar al mundo, especialmente a los judíos, que con tal elección empezaba el nuevo pueblo de Israel. Por eso tuvo que escoger a doce varones que recordaran a los doce hijos de Jacob y, por tanto, a las doce tribus de Israel. Jesús sabía que así los hebreos entenderían mejor el mensaje que deseaba transmitirles, que con su venida y la predicación apostólica empezaba la Iglesia cristiana, es decir, el nuevo Israel, el nuevo pueblo de Dios.
    • Si Jesús hubiera elegido, por ejemplo, a seis varones y seis mujeres, sus compatriotas no habrían entendido bien el símbolo ya que en sus censos nunca contaban a las mujeres ni a los niños. Pero, desde luego, no creo que Cristo abrigara los prejuicios sexistas de su época o pensara que la mujer, por razón de su identidad de género, no podía llegar a ser apóstol igual que el hombre.
    • Para comprender el verdadero papel que Jesús les asignó a las mujeres, por encima de las discriminaciones de su tiempo, es mejor fijarse en el círculo más amplio de sus discípulos y ver que allí fueron admitidas igual que los hombres. Esta fue precisamente una fuente constante de quejas o acusaciones de los escribas y fariseos contra el Maestro que influyó también en su ejecución.
  • 23.
    • LA MUJER, PRIMER TESTIGO DE LA RESURRECCIÓN
    • En la Resurrección de Jesús, las mujeres, que no podían ser testigos según la ley judía, son los primeros testigos de la Resurrección. corren a anunciarlo a los once, pero   “ todas estas palabras les parecían desatinos y no las creían”... (Lucas 24,1-12)
    • Marcos también afirma que Jesús resucitado se apareció primero a Maria Magdalena. Los críticos conceden a esta frase una seria probabilidad histórica (por lo extraordinario, teniendo en cuenta la situación de la mujer que no podía dar testimonio legal). Esta frase anduvo compitiendo en la primitiva Iglesia con otra presente en los evangelios que presentan a Pedro como el primer testigo de la Resurrección. Tras esto datos, se presiente una discusión subyacente sobre el papel de la mujer ya en la Iglesia primitiva.
    • María Magdalena  reúne una serie impresionante de cualidades del apóstol de Jesús: se la dio el título de   apóstol de los apóstoles , en los Evangelios aparece como amada por Jesús (equivalente femenino de Juan) y su seguidora desde los inicios, enviada por Jesús a dar la buena nueva, testigo de su muerte y primer testigo de su Resurrección.
    • Anunció la Resurrección con alegría y entusiasmo. Tuvo su comunidad y se escribió el Evangelio de Maria Magdalena, declarado apócrifo por la tradición eclesial.
    • Con el paso de los años fue anulada y obviada, confundiéndola con la prostituta ¿porque? Parece que tuvo divergencias con el resto de los apóstoles (los exegetas dicen que acaso motivada por la envidia?¿ ...)
    • González Faus dice que “si Magdalena fue testigo de la Resurrección y si además había acompañado a Jesús durante toda su vida, reúne todas las condiciones para ser llamada apóstol en  sentido pleno. Y todas las objeciones actuales al ministerio de la mujer quedan devaluadas”.
  • 24.
    • También en  Pentecostés , si leemos atentamente los Hechos de los Apóstoles, se deduce que  el Espíritu Santo se derramó sobre  todos los que estaban reunidos en el cenáculo: los  apóstoles, María y algunas mujeres .
    • La  Iglesia primitiva  parte de esa afirmación radical de que para Dios no existe la diferencia de sexos:  el Espíritu se derrama por igual   en  hijos e hijas de Dios, no hace distinción entre esclavo y libre, judío o griego,  hombre o mujer ... porque todos somos uno  en Cristo.
    • En las epístolas se recogen las virtudes que deben tener las diaconisas y se mencionan nombres de mujeres: Ninfas, Lidia, Prisca (cooperadora de Pablo), Febe (diaconisa), Junia (a la que Pablo llama ilustre entre los apóstoles)...
    •   Según estudios teológicos recientes, las mujeres ejercieron funciones ministeriales y directivas en el cristianismo primitivo y podían presidir la celebración eucarística de las comunidades.
    • Existen prescripciones conciliares de los siglos III y IV sobre el estatuto de la mujer diaconisa. Pero se va a ir reduciendo progresivamente hasta un ministerio únicamente masculino.
    • En todo caso la mujer aparece como profetisa, catequista, mártir, modelo de cristianismo. Son las primeras que se convierten al cristianismo y van arrastrando a toda su familia. Entonces como ahora, encontramos mas cristianas practicantes que cristianos.
  • 25.
    • Es necesaria una reforma en la Iglesia actual….
    • Carlo martini. cardenal
    • La Iglesia debe tener el valor de reformarse". Ésta es la idea fuerza del cardenal Carlo Maria Martini (Turín, 1927), uno de los grandes eclesiásticos contemporáneos. Con elogios al reformador protestante Martín Lutero, el cardenal le pide a la Iglesia católica "ideas" para discutir hasta la posibilidad de ordenar a  viri probati  (hombres casados, pero de probada fe), y a mujeres. También reclama una encíclica que termine con las prohibiciones de la  Humanae Vitae,  emitida por Pablo VI en 1968 con severas censuras en materia de sexo.
    • El cardenal Martini ha sido rector de la Universidad Gregoriana de Roma, arzobispo de la mayor diócesis del mundo (Milán) y papable. Es jesuita, publica libros, escribe en los periódicos y debate con intelectuales. En 1999 pidió ante el Sínodo de Obispos Europeos la convocatoria de un nuevo concilio para concluir las reformas aparcadas por el Vaticano II, celebrado en Roma entre 1962 y 1965. Ahora vuelve a la actualidad porque se publica en Alemania (por la editorial Herder) el libro  Coloquios nocturnos en Jerusalén,  a modo de testamento espiritual del gran pensador. Lo firma Georg Sporschill, también jesuita.
    • Sin tapujos, lo que reclama Martini a las autoridades del Vaticano es coraje para reformarse y cambios concretos, por ejemplo, en las políticas del sexo, un asunto que siempre desata los nervios y las iras en los papas desde que son solteros.
  • 26.
    • El celibato, sostiene Martini, debe ser una vocación porque "quizás no todos tienen el carisma". Espera, además, la autorización del preservativo. Y ni siquiera le asusta un debate sobre el sacerdocio negado a las mujeres porque "encomendar cada vez más parroquias a un párroco o importar sacerdotes del extranjero no es una solución". Le recuerda al Vaticano que en el Nuevo Testamento había  diaconesas.
    • Precisamente, sobre el sexo entre jóvenes, Martini pide no derrochar relaciones y emociones, aprendiendo a conservar lo mejor para la unión matrimonial. Y rompe los tabúes de Pablo VI, Juan Pablo II y el papa actual, Joseph Ratzinger. Dice: "Por desgracia, la encíclica  Humanae Vitae  ha tenido consecuencias negativas. Pablo VI evitó de forma consciente el problema a los padres conciliares. Quiso asumir la responsabilidad de decidir a propósito de los anticonceptivos. Esta soledad en la decisión no ha sido, a largo plazo, una premisa positiva para tratar los temas de la sexualidad y de la familia".
    • El cardenal pide una "nueva mirada" al asunto, cuarenta años después del concilio. Quien dirige la Iglesia hoy puede "indicar una vía mejor que la propuesta por la  Humanae Vitae ", sostiene.
    • Sobre la homosexualidad, el cardenal dice con sutileza: "Entre mis conocidos hay parejas homosexuales, hombres muy estimados y sociales. Nunca se me ha pedido, ni se me habría ocurrido, condenarlos".
    • Martini aparece en el libro con toda su personalidad a cuestas, de una curiosidad intelectual sin límites. Hasta el punto de reconocer que cuando era obispo le preguntaba a Dios: "¿Por qué no nos ofreces mejores ideas? ¿Por qué no nos haces más fuertes en el amor y más valientes para afrontar los problemas actuales? ¿Por qué tenemos tan pocos curas?"
  • 27. Argumentos que dan quienes consideran el sacerdocio solo para hombres.
    • El carácter masculino del sacerdocio del Antiguo Testamento y la subordinación de las mujeres a los varones según el Nuevo Testamento en las Cartas Pastorales.
    • El argumento simbólico-antropológico: "porque Cristo fue y sigue siendo varón" (I. I.), es decir, representatividad, imposibilidad de representar a Cristo una mujer. Y el argumento simbólico-nupcial: Cristo, varón, Esposo y la Iglesia, femenino, Esposa.
    • El argumento de la Tradición en la práctica de la Iglesia. O sea, la afirmación de que la Iglesia católica nunca ha ordenado mujeres.
    • La "fidelidad al prototipo del ministerio sacerdotal querido por el Señor Jesucristo y mantenido cuidadosamente por los apóstoles" (Inter Insignores).
    • El hecho de que Cristo, positivamente, no eligió entre los "Doce" a ninguna mujer y por lo tanto no instituyó mujeres como sacerdotes y las excluyó de esta posibilidad.
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  • 29.
    • 1. Un solo sacerdocio en Cristo  A través del bautismo las mujeres y los hombres comparten igualmente el nuevo sacerdocio de Cristo.  Esto incluye apertura a las Ordenes Sagradas. 
    • 2. Con poder de presidir  En la Ultima Cena Jesús dio el mismo poder tanto a los hombres como a las mujeres. Ambos pueden ser ordenados para presidir la Eucaristía 
    • 3. Desviaciones culturales La practica de la Iglesia de no ordenar mujeres para el sacerdocio se basaba en el prejuicio en contra de las mujeres. Esto afectó el juicio de los líderes de la Iglesia. 
    • 4. Las mujeres  han sido  diaconisas  Hasta el S. IX la Iglesia consagró  sacramentalmente diaconisas. Esto prueba que las mujeres pueden ser ordenadas. 
    • 5. La posibilidad de que las mujeres sean ordenadas ha estado presente en la  Tradición latente  de la iglesia.  Un ejemplo es la antigua devoción a María como sacerdote. Esto demuestra que, de acuerdo con el sentido de los fieles (sensi fidei), en María la prohibición contra las mujeres se ha superado. 
    • 6. La Iglesia amplia acepta las mujeres en el sacerdocio. Después de estudios muy serios y mucha oración, otras Iglesias Cristianas ahora ordenan mujeres para el sacerdocio. Aunque no todas estas Iglesias sean aceptadas por la Iglesia Católica, este creencia convergente consensuada de los creyentes cristianos, confirma que, ordenar a las mujeres está de acuerdo con el deseo de Cristo
    • 7. Las mujeres son también, de hecho, llamadas a ser sacerdotes.  El hecho de que muchas mujeres católicas responsables, sientan que están llamadas por vocación al sacerdocio es un signo del Espíritu Santo que no debemos ignorar. 
    Argumentos que dan quienes están a favor de que las mujeres pueden recibir las Ordenes Sagradas
  • 30. Soñando un futuro nuevo para la mujer en la Iglesia Emma Martínez Ocaña
    • Dada la actual situación de la mujer en la Iglesia es difícil pensar en un cambio a corto e incluso a largo plazo, pero como este es el tema que me han pedido desarrollar en este número monográfico de Crítica he decidido que lo mejor es soñar.
    • Soñar es una manera de alentar el deseo y éste tiene una gran fuerza transformadora. Soñar es el primer paso para cambiar la realidad, es una manera de hacer verdad las utopías. Soñar y… empujar la historia en la dirección de lo soñado.
    • Los sueños no siguen un orden lógico, ni teológico. Son caóticos, espontáneos, brotan libremente del inconsciente, no se ajustan a normas establecidas, en ellos no todo encaja en lo “políticamente correcto“… así me voy a permitir yo soñar.
    • Sueño una Iglesia que es realmente una comunidad inclusiva y paritaria, donde mujeres y hombres concentramos nuestras fuerzas en hacer verdad la Buena Noticia, luchando por expulsar los “demonios” de la pobreza, la injusticia, la violencia, el sexismo, el patriarcalismo, la violación de los derechos humanos, la explotación y el tráfico sexual de mujeres y niñas, la explotación laboral, la violación como arma de guerra…
    • Sueño una Iglesia toda ella ministerial, en la que los ministerios no estén concentrados en manos de los sacerdotes, sino que cualquiera de ellos pueda ser ejercido, desde la llamada de Dios, el reconocimiento de la comunidad que elije y designa a las personas que están capacitadas para ello, sin ninguna discriminación sexual. Entonces podrá ser de verdad una Iglesia servicial, apasionada por todas las personas que sufren exclusión por razón de su clase, raza, sexo, orientación sexual… una Iglesia cuidadora del cosmos y de toda la vida del planeta.
    • Sueño una Iglesia en la que los lugares de decisión y gobierno no estén condicionados por el sexo sino por la preparación, el amor y la capacidad de servir a la comunidad y de un modo prioritario a los más necesitados.
  • 31.
    • Una Iglesia donde las mujeres dejamos de ocupar los bancos como escuchadoras semimudas y pasantes de los cestillos, para tomar la palabra y constituirnos en sujetos activos de las celebraciones litúrgicas y sacramentales, en un servicio rotativo, igualitario cuyo requisito no sea ser varón y clérigo, sino ser personas preparadas y dispuestas a servir así a la comunidad.
    • Una iglesia toda ella tan sensibilizada a la lacra de la violencia machista, que sea la primera en salir a la calle y animar a hacer lo mismo a la comunidad social, cada vez que una mujer es asesinada o maltratada. Una Iglesia donde las mujeres dejamos de ocupar los bancos como escuchadoras semimudas y pasantes de los cestillos, para tomar la palabra y constituirnos en sujetos activos de las celebraciones litúrgicas y sacramentales, en un servicio rotativo, igualitario cuyo requisito no sea ser varón y clérigo, sino ser personas preparadas y dispuestas a servir así a la comunidad.
    • Una iglesia toda ella tan sensibilizada a la lacra de la violencia machista, que sea la primera en salir a la calle y animar a hacer lo mismo a la comunidad social, cada vez que una mujer es asesinada o maltratada.
  • 32.
    • Sueño una iglesia que, como Jesús, cambie radicalmente la mirada sobre las mujeres y visibilice de un modo nuevo nuestros cuerpos:
    • No como objetos sino como sujetos autónomos y libres.
    • No como reproductoras sino como constructoras de la Historia de Salvación, del Reino de Dios.
    • No como cuerpos tentadores sino como amigas entrañables suyas, como quienes “aman mucho”, “tienen mucha fe”.
    • No como inferiores en nada sino como iguales en todo: en dignidad, derechos, deberes, tareas en su comunidad.
    • No para estar detrás y debajo de nadie sino junto a, al lado de… construyendo la historia.
    • No como ignorantes que nada tienen que decir sino como “maestras” de las que él aprendió
    • No lejos de los espacios significativos sino dentro de la comunidad, ejerciendo los mismos roles y funciones que los varones.
    • No dentro del hogar sino donde la vida nos cite, donde Dios nos llame, en la vida, en la historia, en la plaza publica, en todos los ministerios eclesiales También, por supuesto, en el hogar compartiendo tareas y cuidados con los varones.
    • No como imposibilitadas para mostrar el rostro de Dios sino como revelación suya.
    • Es hora de despertar y no quiero, no quiero encontrarme con la realidad que ahora vivimos las mujeres en la Iglesia, pero es preciso despertar, levantarnos, liberarnos de nuestros encorvamientos ancestrales, arriesgar a tocar la prohibido por leyes y preceptos patriarcales, es preciso unirnos, trabajar al unísono mujeres y hombres en la Iglesia para ir empujando este 4
    • Iglesia nuestra, santa y pecadora, fiel e infiel en la dirección del sueño de Dios: una comunidad de hijas/os, hermanas/os.
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  • 34. LA MUJER, DISCRIMINADA EN LA IGLESIA DE HOY?¿?
    • En la  actualidad  se reconoce universalmente la  igualdad de derechos de hombre y mujer . No existe ni una sola institución en España que margine a la mujer (ni las mas masculinas, como puede ser el Ejercito). Estamos, por tanto ante una situación muy distinta a la que vivió Jesús y comenté al principio.
    • Pero ¿sigue la Iglesia Católica prisionera de esos prejuicios tradicionales , propios de la sociedad grecorromana y de esa concepción negativa de la mujer en la que ha tenido mucho que ver el pensamiento de San Agustín y de Santo Tomás de Aquino.?
    • Según Hans Küng, en este pontificado se esta haciendo todo para expulsar de la Iglesia de modo especial a la generación de mujeres jóvenes. Cuando se casa, se encuentra con  la doctrina de la Humanae Vitae contra los métodos anticonceptivos y, en el caso de un posible fracaso matrimonial,  topará con la postura inflexible de la Iglesia ante los divorciados. Pero además toda la estructura de autoridad de la Iglesia es masculina, no solo son los ministerios. Como ejemplos están la tutela masculina sobre las monjas, la supervisión de los hábitos de las monjas por un cardenal, los cargos máximos de las congregaciones de religiosos/ as que siempre corresponden al superior masculino (aunque haya mas del triple  de monjas), la exclusión a las mujeres de estudiar en el seminario (en algunas diócesis, donde solo hay seminario se impide a la mujer estudiar teología), las prescripciones de Roma prohibiendo que las mujeres accedan al presbiterio (no pueden ser monaguillos)...Tienen también carácter masculino la administración de las finanzas en el Vaticano, los cargos políticos (embajadores del Vaticano), o los jueces de la Rota.
    • Esta postura en contra de la mujer llega hasta el extremo de que la Congregación Romana de la Fe pretendió el derecho a presentar como doctrina infalible “que era voluntad de Dios la exclusión de la mujer del sacerdocio”. ¿Cómo se puede utilizar a Dios para excluir a la mujer cuando, como hemos visto, Jesús comenzó un discipulado de iguales?
    • La Iglesia Católica esta siendo un  contraejemplo  en cuanto a la defensa del derecho, declarado universal, a la igualdad y a la no-discriminación de la mujer. Está justificando, con su práctica y con su lenguaje, la primacía del hombre frente a la mujer, con peligrosas consecuencias en la sociedad actual: por ejemplo, en un tema tan sensible como es el maltrato doméstico y la violencia de género, que hunden sus raíces en esa pretendida superioridad masculina.
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    • Por otra parte nos encontramos con las nuevas generaciones de mujeres,  educadas en la igualdad y conscientes de sus derechos, que progresivamente rompen su vinculación con la Iglesia porque no se sienten valoradas ni aceptadas. Como consecuencia, muchas  rechazan ser educadoras en la fe , con el agravante de que la madre  ha sido tradicionalmente su principal transmisora.
    • La mayoría de las demás iglesias cristianas así lo han comprendido y ordenan mujeres, hay incluso obispas. En Occidente, la Iglesia Católica es la única de las Iglesias históricas que no acepta ordenar mujeres.
    • Existe una realidad también que es la  escasez de sacerdotes , cada vez mas acusada. Son millones las comunidades católicas, sobre todo en África y en América Latina, las que cada domingo no tienen sacerdote y, algunas, solo reciben su visita alguna vez al año. El Papa en su encíclica “Ecclesia de Eucaristía” no enseña que  la Eucaristía es el don más importante de Dios a la Iglesia.  ¿Qué es más importante la Eucaristía dominical o mantener la tradición de excluir a la mujer del sacerdocio?
    • Muchas  mujeres sienten la vocación sacerdotal . Es un signo del Espíritu que no podemos ignorar.  La Conferencia mundial sobre la ordenación femenina celebrada en Dublín no fue radical ni desafiante, sino comprometida y llena de fe: sin mujeres sacerdotes la Iglesia Católica tiene un solo ojo. Se quiere reivindicar la santidad de lo femenino y lograr un lugar para la mujer detrás del altar. ( Joan Chittister , benedictina americana)
    • El teólogo Juan José Tamayo dice que “ no hay razones de fondo para la exclusión de la mujer del sacerdocio . La actual discriminación de género contra la mujer en la Iglesia no tiene su origen en Jesús y sus seguidores, sino en los contextos sociales y culturales en que se desarrolla el cristianismo y a los que se adaptó acriticamente. En la base de la exclusión hay dos problemas no resueltos:
    • 1.- -antropológico: valoración negativa de la sexualidad en general y del cuerpo de la mujer en particular
    • 2.- -teológico: imagen masculina de Dios que impone una concepción jerárquico patriarcal de Dios.”
    • Como argumento final de la necesidad de poner fin a esta situación de discriminación, voy a citar un articulo de Vicente Verdú que me pareció muy acertado: “¿Puede hoy alguna cultura, religión, situación política considerarse civilizada sin asumir la igualación sexual? ¿Puede dudarse que una organización o Iglesia irradia locura si discrimina todavía entre varones y no varones? El Islam corrompe su pretensión de ser aceptada como una creencia contemporánea, sobre todo por el tratamiento que reserva para esposas y niñas. La mujer se ha convertido en un nítido patrón de valor para fijar el grado de progreso. Las religiones pueden poseer sus peculiaridades doctrinales, litúrgicas, fiestas, pero no puede seguir manteniendo, sin arriesgarse al descrédito la postergación de la mujer. Una religión con dos clases de seres humanos es hoy una contrareligión”.
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