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presentación sobre cuadros de la adoración de los pastores.

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  • 1.  Las primeras obras de Murillo denotan una evidente influencia del Naturalismo tenebrista. En este cuadro muestra una importante influencia de la obra de Ribera. Murillo ha dejado en penumbra a San José, que era el protagonista de la Sagrada Familia del Pajarito, iluminando a la Virgen y al Niño. Junto a ellos, dos pastores y una pastora entregan sus presentes: un cordero, huevos y una gallina. El realismo que caracteriza a las figuras tiene una clara muestra en los pies sucios de los pastores, como ya había hecho Caravaggio en Roma, mientras que la oveja recuerda el Agnus Dei de Zurbarán, que debía ser muy comentado en la capital andaluza por aquellas fechas. Los tonos predominantes son los típicos del Naturalismo: marrones, blancos, sienas y pardos que contrastan con los rojos y azules intensos. La pincelada minuciosa del pintor muestra todo tipo de detalles, desde los pliegues de los paños hasta las briznas de paja del pesebre. La composición carece de profundidad, como era habitual, al cerrarse con un fondo neutro normalmente muy oscuro, marcando una típica diagonal barroca aunque aquí no sea muy pronunciada
  • 2.  El destino original de esta excelente Adoración de los Pastores era la capilla de la iglesia toledana de Santo Domingo el Antiguo en la que iba a ser enterrado El Greco. La escena se desarrolla en dos zonas superpuestas, uniendo perfectamente las atmósferas celestial y terrenal. Superpuesta es también la perspectiva al eliminar la profundidad, aunque detrás de la Virgen coloque una superficie arquitectónica abovedada. El Niño, es el foco de luz que alumbra a todos los personajes. Es una luz fuerte y clara, que matiza los colores como ocurre con las túnicas de la Virgen o de San José. Las figuras son gigantescas, sobre todo el pastor arrodillado en primer término, junto a él hay una mancha blanca que, observada con atención, resulta ser el Agnus Dei. Los tonos eléctricos empleados demuestran el gusto por unos nuevos colores inspirados en el Manierismo. La pincelada es totalmente suelta y los saltos de perspectiva que utiliza hace que se rompa con la unidad espacial. Por eso, El Greco será de gran importancia para los artistas de fines del siglo XIX.
  • 3.  Las figuras monumentales se adueñan de la composición, reduciendo al máximo el espacio representado por una columna. Las posturas de los personajes son de lo más variado, indicando el deseo del pintor de demostrar su acierto a la hora de situar las figuras y el control de la anatomía. Todos los integrantes de la zona baja de la tabla se manifiestan al espectador con tranquilidad y sosiego , contrastando con el movimiento escorzado de los ángeles de la zona superior, en un recurso muy habitual. Los colores empleados recuerdan al mundo renacentista, especialmente rojos, azules y amarillos. Resulta una de las obras cumbres de este estilo neoclásico, carente quizá de algo de vida. La tabla fue pintada en Roma en 1770.
  • 4.  Esta curiosa Adoración de los pastores está situada en la sala superior de la Scuola Grande di San Rocco de Venecia. En la parte inferior de la composición los pastores, con gestos alegres, presentan sus regalos a la Sagrada Familia que se ubica en la parte superior del lienzo, bajo las vigas de madera del portal, las cuales permiten contemplar un Rompimiento de Gloria con varios querubines y el cielo anaranjado. Las figuras de los pastores se presentan escorzadas, manifiestan la admiración que sentía Tintoretto hacia el movimiento, y están vistas desde abajo para acentuar sus proporciones. En la Sagrada Familia encontramos algo más de quietud, iluminados por un potente foco de luz que destaca los paños de María y la cabecita de Jesús mientras san José queda en penumbra. Las diagonales y las líneas en zig-zag organizan el conjunto y anticipan el Barroco, al igual que en el naturalismo existente en los animales de la zona inferior. El resultado es sorprendente, con una atmósfera aérea de gran belleza y algunos contornos desfigurados por los efectos de la luz. Tan interesado estaba Jacopo por estos conceptos lumínicos y las posturas de las figuras que llegó a construirse un teatrillo donde colgaba figuras de arcilla, iluminándolas con antorchas para crear contrastes de luz y escorzos al contemplarlas desde abajo.
  • 5.  El artista realizó un excelente despliegue de su técnica. En el lienzo es la luz la que revela los personajes, que son modelados contra el fondo oscuro. María está sentada directamente en el suelo, para indicarnos la humildad de su condición. Un finísimo halo dorado corona su cabeza. El Niño, gordito y encantador, juguetea con el rostro de la madre. Los pastores, gente vulgar y pobremente vestida, asisten sorprendidos ante el hallazgo de la joven madre en un lugar tan pobre. En primer plano, una severa naturaleza muerta muestra un cesto con los elementos indispensables para el viaje: algunas viandas, algo de ropa y las herramientas de carpintería que presumiblemente pertenecen a San José.
  • 6.  El autor en este cuadro recurre al Naturalismo tenebrista para pintar una escena llena de solemnidad e intimismo a un tiempo. Las figuras están dotadas de un volumen casi tangible, gracias a los efectos lumínicos que el pintor aplica sobre ellas: el nacimiento de Jesús tuvo lugar durante la noche, lo que crea un ambiente oscuro y misterioso. Este ambiente es iluminado con fuerza desde un único punto, que no es otro que el cuerpecillo del bebé recién nacido, en referencia a la luz que ilumina el mundo. La Virgen, muy bella, descubre al Niño con suavidad para que ángeles y pastores puedan dedicarle su homenaje. Todos están revestidos de una digna quietud que no contradice sus ropajes toscos. Las ropas son de paño y lana, pero lo milagroso de la escena hace que todos ellos tengan la expresión de príncipes. Destaca la pastorcilla que ofrece la cesta de huevos, muy realista, probablemente un retrato auténtico frente a las idealizaciones de los demás personajes. Debajo de ella está el típico papelito fingido con la firma de Zurbarán y la fecha. La composición se completa con un catálogo de objetos cotidianos que prestan mayor naturalidad a la escena, como son el pesebre lleno de paja en que reposa el niño, la cesta de huevos, la loza talaverana y el corderillo ofrecido a la Sagrada Familia.
  • 7.  En esta obra parece haberse motivado en el lejano paisaje mientras que la pintura flamenca, influye en los caricaturescos rostros de los pastores, en la minuciosidad descriptiva y en la manera de disponer al Niño, en los pliegues del manto de la Virgen. La monumentalidad de las figuras y el aspecto escultórico que adquieren todos los elementos de la composición. Predominan los colores vivos.
  • 8.  En esta obra aparece, especialmente la sensación atmosférica creada en el paisaje y en la correcta fórmula de integración de las figuras en él. Los personajes aparecen en el ángulo derecho de la composición, reunidos alrededor del Niño que descansa en el suelo, siendo adorado tanto por los pastores como por los padres. El portal se ha convertido en una cueva en cuyo interior se aprecian las figuras del buey y la mula. Pero el verdadero protagonista de la tabla será el paisaje, que podemos apreciar en toda su belleza en la zona izquierda de la composición. Las figuras se adecuan al espacio. La luz impacta de lleno en la naturaleza y en los personajes, resaltando sus tonalidades con toda su viveza.
  • 9.  Personajes que aparecen en cada cuadro y como aparecen los pastores en cada cuadro.
  • 10.  La mayoría de los cuadros de la adoración de los pastores están hechos de tonos oscuros, pero también hay algunas excepciones de obras en las que aparecen colores más vivos, como por ejemplo una obra de Andrea Mantegna o Giorgione. En todos los cuadros aparecen casi siempre los mismo personajes, La Virgen María, el niño Jesús, San José y los pastores. En algunos cuadros aparecen ángeles ( en la mayoría).
  • 11.  Una de las diferencias que también podemos encontrar en estas obras de la adoración de los pastores es el tamaño de los personajes dependiendo de un cuadro a otro, en unos salen con un tamaño gigantesco y en otro con un tamaño mas normal. Los pastores, en estas obras de la adoración, en la mayoría de ellas aparecen entregando al niño Jesús animales, principalmente ovejas, perros y gallinas y en otros no aparecen con nada.