La Cartera (por: carlitosrangel)
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(may.08) Las casualidades no existen... Conmovedora historia de amor que permaneció "frustrado" por 60 años. La paciencia tiene sus recompensas.

(may.08) Las casualidades no existen... Conmovedora historia de amor que permaneció "frustrado" por 60 años. La paciencia tiene sus recompensas.
Montaje gráfico: Carlos Rangel

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La Cartera (por: carlitosrangel) La Cartera (por: carlitosrangel) Presentation Transcript

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  • Volvía yo a casa, un día muy frío, cuando tropecé con una cartera. Busqué por todos los medios identificar al dueño. La cartera sólo tenía tres dólares y una carta arrugada, que parecía haber estado allí hacía muchos años.
  • Del sobre, muy sucio, la única cosa legible era la dirección del remitente. Comencé a leer la carta intentando encontrar alguna dirección. Entonces vi el encabezado. La carta había sido escrita hacía sesenta años. View slide
  • Estaba escrita con una linda letra femenina en azul claro sobre un papel de carta, con una flor en el borde izquierdo. Ella decía que su madre le había prohibido encontrarse con Michael, pero ella escribía la carta para decirle que siempre lo amaría. Firmado por Hannah. View slide
  • Era una carta bonita, pero no había ninguna forma, (con excepción del nombre de Michael) de identificar al dueño. Me puse en contacto con la compañía telefónica, le expliqué el problema al operador y le pedí el número de teléfono de la dirección que había en el sobre. El operador dijo que había un teléfono, pero no podía darme el número. Por iniciativa propia, entró en contacto con el número, les explicó la situación e hizo una conexión de aquel teléfono conmigo.
  • Le pregunté a la señora del otro lado, si ella conocía a alguien llamada Hannah. Ella jadeó y respondió: “ ¡Oh! Mis padres compraron esta casa a una familia que tenía una hija llamada Hannah. ¡Pero esto fue hace casi 40 años!”
  • “ ¿Y usted sabría dónde puede ser localizada esa familia ahora?” le pregunté. “ Recuerdo que mis padres comentaron que Hannah tuvo que colocar a su madre en un asilo hace algunos años” , dijo la mujer. “Tal vez si usted se comunica con ellos, le puedan informar”.
  • Ella me dió el nombre del asilo de la madre de Hanna y llamé Ellos me contaron que la anciana señora había fallecido hacía algunos años, pero ellos tenían un número de teléfono donde creían que la hija podría estar viviendo. Les agradecí y llamé.
  • La mujer que atendió me explicó que aquella Hannah estaba viviendo ahora en un asilo al otro lado de la ciudad. Todo esto parece estúpido, pensé. ¿Para qué estaba haciendo este movimiento, sólo para encontrar a la posible dueña de una cartera que tenía solo tres dólares y una carta de casi 60 años?
  • A pesar de eso, llamé al asilo suponiendo que Hannah estaba viviendo ahí, el hombre que me atendió me dijo, “Sí, Hannah está viviendo con nosotros”. Aunque eran más de las 10 de la noche, le pregunté si podría ir a verla . “Bueno”, titubeó él, “si se quiere arriesgar, ella podrá estar en la sala mirando televisión”. Le agradecí y corrí al asilo. La enfermera nocturna y un guardia me esperaban en la puerta. Fuimos hasta el tercer piso. En la sala, la enfermera me presentó a Hannah.  Era una dulzura, cabello plateado con una sonrisa tranquila y un brillo en su mirada.
  • Le hablé de la cartera y le mostré la carta. En cuanto vió el papel de carta con aquella pequeña flor a la izquierda, ella respiró hondo y dijo: “ Esta carta fue el último contacto que tuve con Michael...”
  • “ Lo amé mucho. Pero en ese momento yo tenía sólo 16 años y mi madre creía que era muy joven. Oh, él era tan lindo. Se parecía a Sean Connery, el actor”. -“Si, -continuó ella-, Michael Goldstein era una persona maravillosa. Si usted lo encuentra, dígale que pienso mucho en él.” “ Y..., ella dudó por un momento, y casi mordiendo el labio, ...dígale que todavía lo amo”. Ella pensó un momento y entonces dijo suavemente
  • “ Sabe”, dijo ella, sonriendo con lágrimas que comenzaron a rodar en sus mejillas, “nunca me casé. Jamás encontré alguien que correspondiera a Michael...” Le agradecí a Hannah y le dije adiós.
  • Cuando pasaba por la puerta de salida, el guardia preguntó: “¿La viejita pudo ayudarle?" “ Por lo menos ahora tengo un apellido. Pero voy a dejar esto como estaba. Estuve casi todo el día tratando de encontrar al dueño de esta cartera”. Cuando el guardia vió la cartera, dijo: “ ¡Espere un minuto! Ésa es la cartera del Sr. Goldstein, la reconocería en cualquier lugar. Él está siempre perdiendo la cartera. La debe de haber buscado por los pasillos al menos tres veces”.
  • “ ¿Quién es el Sr. Goldstein?”, le pregunté con mi mano comenzando a temblar. “ Él es uno de los viejitos del 8º piso. Esta es la cartera de Mike Goldstein sin duda. Él la habrá perdido en uno de sus paseos”. Agradecí al guardia y corrí a la oficina de la enfermera.
  • Le hablé sobre lo que el guardia me había dicho. Fuimos al ascensor y subimos. En el octavo piso, la enfermera dijo, “ Creo que todavía está levantado. Le gusta leer de noche. Es un hombre muy mayor”.
  • Fuimos hasta el único cuarto que todavía tenía luz y había un hombre leyendo un libro. La enfermera se acercó y le preguntó si él había perdido la cartera. El Sr. Goldstein la miró con sorpresa, puso su mano en el bolsillo de atrás y dijo: “Oh, ¡la perdí!”
  • Entregué la cartera al Sr. Goldstein, él sonrió con alivio y dijo: “¡Sí, es mía! Debo haberla perdido hoy en la tarde. Le quiero dar una recompensa”. “ ¿Usted leyó la carta?" “ No sólo la leí, también creo que sé dónde esta Hannah”. “ No, gracias”, le dije. “Pero, le tengo que contar algo. Yo leí la carta con la esperanza de descubrir al dueño de la cartera” . La sonrisa en su rosto desapareció de repente. “ Este amable caballero encontró una cartera y queremos saber si es la suya”.
  • Se puso pálido de repente. “ ¿ Hannah? ¿Usted sabe dónde está? ¿Cómo está? ¿Y es tan bonita como era? Por favor, por favor cuénteme" , me imploró. “ Ella está bien... Es tan linda como cuando usted la conoció”. le dije suavemente.
  • El hombre sonrió y preguntó, “¿Me puede decir dónde está? Quiero llamarla mañana ". Agarró mi mano y dijo, “Estaba tan enamorado de aquella niña que cuando aquella carta llegó, mi vida literalmente terminó. Nunca me casé. Siempre la amé”.
  • “ Sr. Goldstein, le dije, venga conmigo". Fuimos con el ascensor hasta el tercer piso, hasta la sala donde Hannah estaba mirando televisión. La enfermera caminó hasta ella, “Hannah”, le dijo suavemente, mientras señalaba a Michael que estaba esperando conmigo en la entrada. “ ¿Usted conoce a este hombre?"
  • Ella se acomodó los anteojos, miró un momento, pero no dijo una palabra. Michael dijo suavemente, casi en un susurro, “ Hannah, soy Michael... ¿Te acuerdas de mí?“ ¿Michael...? ¡No lo puedo creer! ¡Michael, Eres tú! ¡Mi Michael!
  • El caminó lentamente hasta ella y se abrazaron.
  • “ ¡Mira cómo el buen Dios trabaja! ¡Si tiene que ser, será!” le dije. Aproximadamente tres semanas después, recibí en mi oficina una llamada del asilo.
  • “ ¿Puede usted venir el domingo para asistir a un casamiento? ¡Michael y Hannah se van a casar!” Fue un hermoso casamiento, con todas las personas del asilo debidamente vestidos para la celebración, Hannah usó un vestido beige claro y bonito. Michael usó un traje azul oscuro.
  • El hospital les dió un cuarto y si uno quisiera ver una novia de 76 años y un novio de 79 años actuando como dos adolescentes, tendría que ver a esta pareja. Un final perfecto para un caso de amor que había durado casi 60 años.
  • Historia previamente publicada en la red, en diversos formatos Montaje original de autor no identificado Reedición gráfica cortesía de Carlos Rangel con reconocimiento a su autor, a quien hizo el montaje original Santiago de Querétaro, Mex. May.2008 [email_address] http://www.slideshare.net/carlitosrangel/