Ante la Emergencia Solidaridad

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Ante la Emergencia Solidaridad

  1. 1. La fase de atención a la emergencia 16
  2. 2. La fase de atención a la emergencia COMISIÓN EPISCOPAL DE PASTORAL SOCIAL – CÁRITASANTE LA EMERGENCIA: SOLIDARIDAD GUÍA METODOLÓGICA DE APOYO 17
  3. 3. La fase de atención a la emergencia PRESENTACIÓNEn los últimos años las emergencias por sismos, huracanes, lluvias, trombas,explosiones, derrames de aguas negras, en México y en la región Centroamericanahan sido cada vez más frecuentes. Los desastres terminan por descubrirnos los rasgos de los pobres y lavulnerabilidad de millones de mexicanos que viven en sitios de alto riesgo porque lamiseria y la pobreza los ha orillado a ubicar sus familias en zonas marginadas. Como Iglesia mexicana hemos ido acompañando a través de Pastoral Social-Cáritas, según nuestras capacidades y con sus limitaciones, la atención a losdiferentes desastres. Como resultado de este trabajo, aclaramos la metodologíaautogestiva y solidaria para atender integralmente las emergencias (prevención,atención, rehabilitación y reconstrucción). Cáritas Mexicana impulsó varias reuniones con Diócesis y Cáritas que sufrieronemergencias (Cd. Guzmán, San Cristóbal de las Casas, Tapachula, Papantla,Tabasco, Tulancingo, Oaxaca, Chalco, Acapulco, Tlapa, Yucatán, Campeche, Tepic,Colima, Cd. Lázaro Cárdenas…) para elaborar este Manual que quiere ser uninstrumento de apoyo-guía, y tratar de estar como Iglesia prevenidos y capacitados afin de atender integralmente nuevas emergencias. El Magisterio de la Iglesia y la Doctrina Social son el marco teórico que sustentael Manual, al pedirnos que: “La Iglesia en América debe encarnar en sus iniciativaspastorales la solidaridad de la Iglesia universal hacia los más pobres y marginadosde todo género. Su actitud debe incluir la asistencia, promoción, liberación yaceptación fraterna. La Iglesia pretende que no haya en absoluto marginados” 1.También se insiste en que las acciones de la Iglesia incidan en las estructuras: “Enefecto, se trata no solo de aliviar las necesidades más graves y urgentes medianteacciones individuales y esporádicas, sino de poner de relieve las raíces del mal,proponiendo intervenciones que den a las estructuras sociales, políticas yeconómicas para lograr una sociedad más justa y solidaria”.2 Con mucho gusto, pues, y con un profundo sentido de solidaridad cristianaofrecemos este Manual que deberá siempre ir acompañado con el testimonio delamor y de la ternura con que nuestro Padre Dios nos mira y arropa a todosnosotros, sus hijos. Pidamos al Señor que ese amor y esa ternura se hagan1 Juan Pablo II, Ecclesia in América (EA), Ed. Dabar México 1999, No. 58. En adelante Ecclesia in América se escribirá EA.2 Ibíd. No. 18 18
  4. 4. La fase de atención a la emergenciaplenamente manifiestos frente al dolor y la angustia de los hermanos y hermanas,víctimas de los desastres. Estamos seguros que este Manual será de mucha ayuda tanto a organismoseclesiales como a organismos de la sociedad civil. Incluso es un Manual abierto que,por tanto, deberá ser enriquecido con posteriores experiencias.. Este Manual lo ponemos en las manos de la Virgen Santa María de Guadalupeque nos pide le construyamos un templo para escuchar el sufrimiento y clamor desu pueblo. Excmo. Sr. Obispo D. Carlos Talavera Ramírez* Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social. 26 de junio del 2006. --------------- * El Excmo. Sr. Obispo D. Carlos Talavera Ramírez falleció intempestivamente el 1º. De juliodel 2006. Que descanse en paz. 19
  5. 5. La fase de atención a la emergencia ANTE LA EMERGENCIA PASTORAL SOCIAL-CÁRITAS GUÍA METODOLÓGICA DE APOYOEs preocupante constatar que los desastres y la creciente vulnerabilidad de lapoblación magnifican el efecto destructivo de los fenómenos naturales y aquellosprovocados por el ser humano, ya que sectores mayoritarios, de esa población vivenen condiciones de pobreza inhumana, con poco o ningún acceso a los serviciosbásicos de vivienda digna, educación y alimentación adecuada. Son estos sectoreseconómicamente empobrecidos y socialmente excluidos, las víctimas principales delos desastres. Dada la situación de vulnerabilidad, muchas de las Diócesis y su Pastoral Social-Cáritas están ubicadas en zonas de alto riesgo y en la perspectiva de una mejoratención. Con el programa: “Emergencias, Rehabilitación, Reconstrucción y Prevención”se vio conveniente elaborar una guía que recupere los elementos fundamentales y lasenseñanzas que nos han dejado en veinte años de trabajo las experiencias vividas enlos desastres,3 para ofrecer un servicio que ayude a las comunidades y a las Diócesisa dar una respuesta eficaz en caso de nuevas emergencias. Esta guía se enmarca tanto en la Misión como en la Visión de Cáritas de AméricaLatina y México: MISIÓN: La Pastoral Social-Cáritas en América, desde el contexto de cada país, está llamada a animar a la luz del Evangelio y la Doctrina Social de Iglesia, el proceso de transformación de la realidad de los pueblos de América, con el protagonismo de los pobres y excluidos, para construir, en armonía con la creación, una sociedad justa, fraterna y solidaria, signo del Reino de Dios. VISIÓN: Queremos un continente solidario, justo, democrático y pluralista, donde los poderes públicos sean representativos, transparentes y participativos, para que cada hombre y mujer viva de acuerdo a su dignidad, tenga satisfechas sus necesidades básicas y use sosteniblemente los recursos de la creación para el bien común.3 Experiencias en los desastres ocasionados por el huracán “Paulina”, las lluvias que causaron inundaciones en Tapachula en el 98, las que causaron deslaves, derrumbes e inundaciones en Puebla, Hidalgo, Veracruz y Tabasco en el 99 (diócesis de Tulancingo, Puebla, Papantla, Tuxpan y Tabasco), inundación en Chalco, la experiencia de desplazados de la Guerra y desabasto de granos por las sequías e incendios en la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, Chiapas; el terremoto de Cd. Guzmán y Zapotitlán y las inundaciones en Mérida y Campeche por el huracán “Isidore”. 20
  6. 6. La fase de atención a la emergencia Y por lo tanto, queremos una Iglesia que sea testigo de Jesús en el mundo, pobre,profética y pascual, en conversión continua, donde los laicos sean protagonistas y queincida en los procesos históricos de transformación para hacer presente el Reino deDios.4 La MISIÓN de Cáritas Mexicana5 “Contribuir a la dignificación de la persona humana:  Promoviendo la caridad, la solidaridad, la justicia y la reconciliación  De forma orgánica, organizada y pedagógica  Analizando la realidad social  Sensibilizando a la comunidad eclesial y social  Articulándose en forma de red  Coordinando y animando iniciativas eclesiales  Vinculándose y cooperando con otros actores sociales  Impulsando procesos, programas y proyectos de asistencia, de promoción, liberación integral, y aceptación fraterna y  Colaborando en la construcción de México con estructuras sociales, políticas y económicas justas”. Esta guía es una respuesta concreta a la misión y visión de Pastoral Social-Cáritas.4 er 1 Encuentro Continental de las Pastorales Sociales-Cáritas de América, Colombia-Bogotá, 4 al 10 de marzo del 2002.5 Comisión Episcopal de Pastoral Social, Vivamos el amor preferencial por los pobres, Caritas Mexicana, México 2001, p. 94. En adelante cualquier nota referida a la Comisión Episcopal se abreviará con las iniciales CEPS. 21
  7. 7. La fase de atención a la emergencia OBJETIVOOfrecer una guía metodológica, que sirva como apoyo en nuestrapraxis de Pastoral Social-Cáritas, que nos ayude a buscar caminos quereduzcan la vulnerabilidad estructural, con una visión que supere lamera asistencia, que incluya la liberación y la aceptación fraterna yque vea de conjunto la Atención, Rehabilitación, Reconstrucción yPrevención, orientando el trabajo hacia procesos autogestivos,solidarios y de reconstrucción sostenible, para lograr una sociedadjusta, solidaria y sin excluidos. 22
  8. 8. La fase de atención a la emergenciaINTRODUCCIÓNEsta guía contempla pedagógicamente dos modelos6 en la acción de la PastoralSocial-Cáritas: el modelo autogestivo y solidario y el modelo de mera asistencia.Modelo autogestivo y solidarioUno es el Modelo autogestivo y solidario, el cual organiza la Pastoral Social-Cáritascon una visión integral como nos pide el Papa Juan Pablo II en su ExhortaciónApostólica Ecclesia in América (EA): “La Iglesia en América debe encarnar en susiniciativas pastorales la solidaridad de la Iglesia Universal hacia los pobres ymarginados de todo género”.7 Debe incluir pues de conjunto la asistencia, larehabilitación, la reconstrucción y la prevención con el objetivo de que sus accionesincidan en las estructuras sociales. “En efecto se trata no sólo de aliviar lasnecesidades más graves y urgentes mediante acciones individuales y esporádicas,sino de poner de relieve las raíces del mal, proponiendo intervenciones que den a lasestructuras sociales, políticas y económicas una configuración más justa y solidaria”.8 En este Modelo, las emergencias o las catástrofes se consideran comooportunidades para dinamizar a la comunidad hacia el desarrollo sustentable.Tiene como objetivo central la promoción de la subjetividad de los siniestrados, sindescuidar las acciones de atención para los afectados que requiere toda actividad deemergencia, sobre todo en los primeros ocho días. Para facilitar el camino del trabajo se distinguen las fases de: Emergencia,Rehabilitación, Reconstrucción y Prevención; y para cada una de ellas se ha aclarado,desde la experiencia que los ejes directrices indispensables para caminarcorrectamente durante todo el proceso son cuatro: la Solidaridad, la Organización, laCapacitación y la Reflexión de Fe.Modelo de mera asistenciaSe entiende por Pastoral de mera asistencia, la praxis pastoral que enfoca todas susactividades a la asistencia; “asistir”, es decir, hacerse presente en situacionesemergentes para remediar necesidades inmediatas, sin buscar la promoción ni lasacciones liberadoras de las personas y transformadoras de las estructuras socialescorriendo el riesgo de quedarse en el mero asistencialismo. La asistencia tendría que ser por su naturaleza temporal, es decir, extendersetanto cuanto se prolonga la situación que hace peligrar la vida, en la cual el sujeto,6 Al tratar de puntualizar los elementos de los modelos (Es una presentación dicotómica que tiene valor descriptivo pero no tiene valor calificativo) hay la dificultad de que en la práctica se den características de uno dentro del otro, porque es difícil encontrar un modelo ideal. “Intercambio de experiencias sobre la ayuda a la reconstrucción en América Latina”, Diócesis de Cd. Guzmán, México, julio de 1993, p. 5.7 Juan Pablo II, Eclessia in América (EA) Ed. Dabar, México 1999, No. 58.8 Ibíd.No. 18 23
  9. 9. La fase de atención a la emergenciaindividual o colectivo se encuentra deshabilitado. En otras palabras la asistencia es laayuda o el apoyo que una persona requiere en situación de emergencia y que por símisma no puede solucionar, por ejemplo: alguien que se está ahogando, el que quedaatrapado en un derrumbe o en un incendio... de tal manera que si no se le asiste, lapersona perece. La asistencia adquiere connotaciones negativas y se vuelve asistencialismocuando la ayuda que se sigue dando a una persona o comunidad ya salió de laemergencia como si todavía estuviera en esa situación, provocando actitudes dedependencia, paternalismo, caridad mal entendida (dar a los pobrecitos), deutilización mutua tanto del que dona como del que recibe. Características del modelo Características del modelo autogestivo y solidario de mera asistenciaAtiende las emergencias como Atiende la emergencia sin promover laoportunidades para promover la solidaridad y la organización.solidaridad y la organización delpueblo.Asume integralmente emergencia, Trabaja la rehabilitación y larehabilitación, reconstrucción y reconstrucción con proyectosprevención. funcionales, visibles a corto plazo.Es un Modelo de atención no como Considera la atención de la emergenciaevento aislado, sino como un proceso como un evento aislado.permanente, sustentado en cuatroejes: La solidaridad, la organización,la capacitación y la reflexión de fe.Integra la emergencia y las causas No se preocupa por impulsar lahistóricas y estructurales, que provocan autogestión, más bien corre el riesgo deesa situación y se preocupa de la crear dependencias por el método depromoción, de la liberación y de la trabajo que sigue con acciones para losinjusticia. pobres y no acciones con los pobres y desde los pobres, donde ellos sean sujetos.Respeta la cultura propia de la No toma en cuenta la cultura de lacomunidad y parte de la organización comunidad.misma del pueblo, si la hay y si no, lapromueve. 24
  10. 10. La fase de atención a la emergencia 25
  11. 11. La fase de atención a la emergencia Características del modelo Características del modelo autogestivo y solidario de mera asistenciaAnima la solidaridad y la Desarticula la solidaridad y laorganización que brota en la organización por la donacióntragedia. continua de despensas, ropa…Respeta las necesidades de la Pide cosas que la comunidad nocomunidad, sin enviar cosas que la necesita.comunidad no ocupa.No busca tomarse la foto en ocasión Busca tomarse la fotode la tragedia. aprovechando la tragedia.En todo el proceso de trabajo, el Aprovecha las ayudas para hacercriterio central es atender a los que proselitismo partidista.nadie atiende.Evalúa sus acciones en la emergencia No le preocupa transitar a lapara evitar el asistencialismo y dar el rehabilitación, reconstrucción ypaso a la promoción, lo más pronto prevención.posible. Y transita de acciones paralos pobres a acciones con los pobres.Dinamiza la solidaridad que brotadentro de la comunidad al respondera la emergencia con sus propiosrecursos.Respeta la regla de oro de lasolidaridad.Anima a la comunidad para que El diagnóstico se utiliza pararealice el diagnóstico y se pueda conseguir recursos.saber con certeza las necesidadesapremiantes de las familiassiniestradas. 26
  12. 12. La fase de atención a la emergencia Características del modelo Características del modelo autogestivo y solidario de mera asistenciaDistribuye equitativamente losrecursos para los más pobres ynecesitados.El diagnóstico (análisis estructural y El diagnóstico funcional, facilita elcoyuntural) facilita el proyecto de proyecto de rehabilitación,rehabilitación, reconstrucción y reconstrucción y prevención sin laprevención partiendo de la participación de los grupos.subjetividad de los grupos. A la luzde este análisis impulsa el plan detrabajo.Impulsa la rehabilitación, procurando Impulsa los albergues.no sacar a las familias de su hábitat yfortaleciendo los lazos de ayudamutua entre los amigos y familiares.Aprovecha los apoyos del gobiernopara impulsar el trabajo solidario.Motiva al encuentro entre losresponsables de la Pastoral Social-Cáritas para que confronten, analiceny decidan el modelo con el que van atrabajar la reconstrucción.Discierne y discute con los asesores, Se decide un proyecto depromotores y coordinadores de la rehabilitación y reconstrucciónrehabilitación, reconstrucción y desde la cantidad de dinero con laprevención, el Modelo Autogestivo y que se cuenta y se contratansolidario para que se aclare, se acepte constructoras para la ejecución,o se rechace. prescindiendo de los siniestrados y al final se les entrega la casa.Promueve celebraciones y reflexionespara fortalecer el espíritu solidario.Promueve asambleas públicas paradiscutir con los siniestrados las reglasy criterios del propio modelo. 27
  13. 13. La fase de atención a la emergencia 28
  14. 14. La fase de atención a la emergencia Características del modelo Características del modelo autogestivo y solidario de mera asistenciaConvoca a los grupos de baseinteresados en desarrollar el proyectode autoconstrucción para queasuman las normas y criterios delmodelo.Promueve la organización internadentro de cada grupo de base y buscael consenso para los criterios quenormen el grupo.Anima la participación de todos losmiembros en las asambleas del grupoporque es la instancia principaldonde deciden en consenso losacuerdos.Estructura la mesa directiva ycomisiones para que coordinen laasamblea y ayuden en la direccióndel proceso de trabajo.Dinamiza la participación partiendodel nivel de base, de mesas directivas,de seguimiento y de dirección.Apoya a los grupos en lamovilización para demandar algobierno los servicios requeridos.Los recursos y el dinero no son fin El dinero es fin en sí mismo.para el proyecto, sino un medio.Organiza las faenas de tal maneraque si no hay faena, tequio, fagina…no hay autogestión, ni solidaridad.Impulsa las faenas solidarias pararesponder a la necesidad sentida dela mano de obra, para fortalecer loslazos entre los grupos de la red y quelos grupos se capaciten en las faenas. 29
  15. 15. La fase de atención a la emergencia 30
  16. 16. La fase de atención a la emergencia Características del modelo Características del modelo autogestivo y solidario de mera asistenciaPromueve el intercambio deexperiencias entre los grupos, entrelas mesas directivas, con otros gruposque participan en la red y con otrasredes como herramienta decapacitación y de articulación.Evalúa continuamente el proyecto ala luz de la solidaridad y laautogestión para que no derive en unproyecto asistencial.Vincula y articula a los grupos entresi para formar una red y esta red searticula con otras redes parafortalecer el intercambio deexperiencias y la solidaridad, y darpasos hacia una sociedad sinexcluidos.Promueve el análisis constante delproceso del proyecto para encontrarlas acciones que ayuden a fortalecerlos ejes de solidaridad, organización,capacitación y reflexión de fe.Es un proyecto a mediano y a largo Es un proyecto a corto plazo.plazo.El donador se convierte en Quien aporta el dinero es uncooperante y se educa junto con el benefactor y el siniestrado, unproceso de los grupos. beneficiario.Favorece que las acciones delproyecto incidan en las políticaspúblicas y en el cambio de lasociedad.Desata la organización del pueblo yel crecimiento de la sociedad civil. 31
  17. 17. La fase de atención a la emergencia 32
  18. 18. La fase de atención a la emergencia Características del modelo Características del modelo autogestivo y solidario de mera asistenciaConsidera al pobre como sujetohistórico porque la pobreza esinhumana y antievangélica.Descubre las estructuras de pecadosocial y trata de construir estructurassolidarias.Fundamenta la lectura de su proceso La visión de caridad y de justicia,en la Palabra de Dios y en los signos la opción preferencial por losdel Reino, expresión del amor pobres, las concibe dentro de estagratuito de Dios en Jesucristo. línea de mera asistencia.La Palabra de Dios que se reflexiona La Palabra de Dios apoya losdentro de las asambleas de los trabajos que se vayan realizando.grupos, anima y fortalece lasolidaridad, el servicio, el respeto, lajusticia, la honestidad…Las celebraciones en los diferentes Celebra la entrega de las casas.momentos: aniversarios, bendición deviviendas, cosecha de productos,faenas solidarias, encuentros… son lacumbre y la fuente de vida en lacomunidad.El desafío de este modelo en todas lasetapas de atención, rehabilitación,reconstrucción y prevención, essuperar la tensión entre el modelo demera asistencia y el autogestivo ysolidario.Impulsa la prevención inmediata y Impulsa la prevención inmediata.remota en sus diferentes niveles:emergencia cotidiana, trabajo deorganización básica, red y red deredes y la participación en lasociedad civil. 33
  19. 19. La fase de atención a la emergencia 34
  20. 20. La fase de atención a la emergencia Características del modelo Características del modelo autogestivo y solidario de mera asistenciaAnima la asistencia, la promoción Anima la asistencia.humana y la incidencia en lasestructuras sociales para lograr unasociedad más justa y solidaria.Asimila los contenidos de la Asimila los contenidos de lasolidaridad: principio social, virtud solidaridad: principio social,moral, destinatarios de la solidaridad virtud moral, destinatarios de lay el contenido cristiano de la solidaridad y el contenidosolidaridad. cristiano de la solidaridad.Es irrenunciable el carácter de Es irrenunciable el carácter deasistencia de la Pastoral Social- asistencia de la Pastoral Social-Cáritas, sin embargo transita a la Cáritaspromoción humana en donde elasistido se convierte en sujeto de supropio desarrollo. La asistencia estemporal.Aprovecha las emergenciascotidianas como oportunidades paradesatar procesos solidarios y educar ala solidaridad.Ante las emergencias sociales Frente a la emergencia social,impulsa la organización y la promueve algunas fuentes deautogestión. Promueve acciones trabajo.integrales que vayan creandoestructuras sociales en la justicia yparticipación, para impulsar eldesarrollo integral de la comunidadlocal, regional e internacionalAnima la reflexión constante entre Anima la reflexión acerca de lapobreza y solidaridad (conciencia pobreza sin ir a las causassolidaria) (conciencia de mera asistencia)La solidaridad implica que todos La solidaridad impulsa accionesdeben participar con sus semejantes individuales.por alcanzar el bien común ydisfrutar de él.Fortalece la acción socialtransformadora. 35
  21. 21. La fase de atención a la emergencia 36
  22. 22. La fase de atención a la emergencia Características del modelo Características del modelo autogestivo y solidario de mera asistenciaPromueve la red y la red de redescomo instancias para conjuntarluchas estructurales, estratégicas yglobales.Apoya la dinámica de la sociedadcivil que aglutina en su seno, unconjunto de redes de organizacionespopulares que trabajan en múltiplescampos de la vida social e inciden enlas políticas públicas.Profundiza en los principios de la Estudia los principios de laDoctrina Social de la Iglesia: Doctrina Social de la Iglesia:dignidad de la persona humana, dignidad de la persona humana,solidaridad, subsidiariedad, solidaridad, subsidiariedad,participación y bien común. participación y bien común.Impulsa la capacitación en la gestión Impulsa la capacitación en la gestiónde riesgo a partir de las causas de riesgo.estructurales de los desastres yconcientiza a los sujetos en zonas deriesgo sobre la necesidad depromover una cultura de prevención.Si frente a la pobreza y la exclusión, se trabajan todas las características de estemodelo autogestivo y solidario y otras más que no están dichas, se estará creandouna cultura de prevención, de solidaridad y organización que servirán para atenuar ydisminuir los riesgos catastróficos de una emergencia, y arrancar más fácilmente a larehabilitación y a la reconstrucción. 37
  23. 23. La fase de atención a la emergencia CAPÍTULO PRIMERO LA FASE DE ATENCIÓN A LA EMERGENCIAEn el modelo autogestivo y solidarioPresentaciónEn México y en otros países de América frecuentemente nos toca vivir en medio desismos, huracanes, sequías, tormentas, inundaciones, derrumbes, incendiosforestales, contaminación del medio ambiente, deforestación, ciudades densamentepobladas en zonas de alto riesgo, explosiones, canales de aguas negras, secuestros,pobreza extrema, corrupción política, narcotráfico, violencia, guerra, hambruna, etc.Todas estas situaciones están provocando continuamente emergencias y catástrofes. Las emergencias o catástrofes son las situaciones de destrucción o muerte que laspersonas o poblaciones experimentan después de un fenómeno súbito, que afectangravemente sus estructuras económicas y sociales, imposibilitándolas para dominaresas situaciones con sus propias fuerzas y recursos, y que requieren la asistencia deotras personas. “Es una condición de muerte que se debe superar lo más rápidoposible (debe ser una fase corta), para que el siniestrado pueda regresar a tomar lasriendas de su propia vida”.9 Últimamente las emergencias y catástrofes son más recurrentes e incluso algunasson de carácter permanente y nos obligan a pensar en una visión más global y a máslargo plazo. Así por ejemplo la hambruna del África Subsahariana no se resuelvecon el envío de socorros y con acciones pensadas a corto plazo. Sin duda queproblemáticas tan complejas como estas, exigen una revisión a fondo del modelosocial que ha provocado y ha permitido estas crisis. La atención en la emergencia de manera meramente asistencial provoca “elsíndrome de la dependencia” induciendo con ello a que las capacidades de lapoblación afectada se inhiban, contribuyendo a cercenar uno de los factoresimprescindibles para lograr un proceso de desarrollo efectivo, que es la capacidad yel compromiso de las comunidades locales con su propio desarrollo. La entregasistemática de ayudas y socorros para enfrentar necesidades inmediatas más que lavulnerabilidad10, produce en el corto plazo dependencia y paternalismo y en elmediano y largo plazo la incapacidad de mejorar las respuestas de las poblacionesafectadas ante futuras crisis.9 “Intercambio de experiencias sobre la ayuda a la reconstrucción en América Latina”, Diócesis de Cd. Guzmán, México, julio de 1993, p. 11.10 La vulnerabilidad es la debilidad, incapacidad o dificultad para evitar, resistir, sobrevivir, y recuperarse en caso de un desastre. 38
  24. 24. La fase de atención a la emergencia Vamos ahora a describir cómo se viven los cuatro ejes fundamentales del modeloautogestivo y solidario en la fase de la atención a la emergencia. 1. Eje de la solidaridad11Durante las primeras horas y días de cualquier emergencia: huracanes, sismos,explosiones… las mismas personas trabajan internamente en solidaridad. Esto seconfirma con testimonios como el de la experiencia de Tapachula con el huracán“Stan”, ya que al quedar la comunidad inundada y aislada de toda comunicación,los habitantes corren a darse la mano y solucionan los problemas inmediatos. Lo más común en la emergencia es que la comunidad inmediatamente semovilice y se organice en orden al rescate de vidas como urgencia inmediata12, asepultar a los muertos y a recuperar los objetos y materiales que puedan ser útiles. En la emergencia, la movilización y la solidaridad van de la mano, porque en eltrabajo de atención aparece un buen grupo de personas voluntarias (catequistas,coordinadores de grupos, seminaristas, jóvenes, gente de buena voluntad) queofrecen sus recursos humanos y materiales. Son personas que prestan sus serviciosen el diagnóstico, en el acopio y distribución de víveres, en la preparación dealimentos, en el retiro de escombro, apoyando en los albergues, cuidando heridos yterminada la emergencia, generalmente desaparecen y vuelven a su vida ordinaria. Constatamos que frente a la tragedia y la pobreza, que siempre van juntas ya quelos más vulnerables son los más pobres, surge la fuerza de la solidaridad a lo internode los grupos y las comunidades para llevar a los siniestrados pan, vestido, agua,medicamentos… como lo señala el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia:“La solidaridad se eleva al rango de virtud social […] orientada al bien común y en«la entrega por el bien del prójimo, que está dispuesto a “perderse”, en sentidoevangélico, por el otro en lugar de explotarlo, y a “servirlo” en lugar de oprimirlopara el propio provecho (cf. Mt 20,25-28; Mc 10, 42-45; Lc 22, 25-27)»”1311 La palabra “solidaridad”, viene de la raíz latina “solidus”, que quiere decir: sólido, compacto, entero. Solidaridad es, la expresión del espíritu que anima la vida de un grupo, de una comunidad o de una nación en el cual se unen fuerzas y esfuerzos, se ponen en común los recursos: capacidades, habilidades, experiencias, responsabilidades, trabajo y bienes. El término solidaridad ampliamente empleado por el Magisterio, expresa en síntesis la exigencia de reconocer en el conjunto de los vínculos que unen a los hombres y a los grupos sociales entre sí, es el espacio ofrecido a la libertad humana para ocuparse del crecimiento común compartido por todos.12 Como por ejemplo la movilización de las personas en el grupo de los Topos en el terremoto de 1985 que, rebasando el cerco del ejército, ayudaron a rescatar un gran número de vidas.13 Pontificio Consejo Justicia y Paz, Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, Conferencia del Episcopado Mexicano, Librería Editrice Vaticana, 2004, No. 193. De aquí en adelante citaremos el compendio con las siglas CDSI. 39
  25. 25. La fase de atención a la emergencia1.1-La solidaridad: la regla de oro:La experiencia nos ha enseñado que el eje fundamental en este modelo es el de lasolidaridad, que se convierte por tanto en la regla de oro de todo proceso. Si sepierde la solidaridad, se pierde la base para los otros tres ejes. Los pasos de lasolidaridad son los siguientes:El primer paso: La solidaridad a lo interno de la comunidad que sufre la tragediaEste primer paso de la solidaridad se da dentro o en la misma comunidad, que seorganiza para buscar y rescatar a sus heridos, sepultar a sus muertos, recuperar suspertenencias, ofrecer albergue a quienes se quedaron sin techo. Esto lo hacenponiendo en común sus recursos y sus personas con el riesgo incluso de perder lavida con tal de salvar a las personas siniestradas. Esta es la esencia de lasolidaridad. En las comunidades asentadas en zonas sísmicas o de huracanes, con el tiempo seva creando la cultura de solidaridad ante las emergencias, cuando éstas sepresentan.Segundo paso: La solidaridad de las comunidades vecinasEste segundo paso de la solidaridad se da cuando las comunidades cercanas se dancuenta del desastre y, después de constatar que los siniestrados no alcanzan asolucionar la emergencia con sus propios recursos, se solidarizan, poniendo encomún lo que tienen: los recursos, la organización y la movilización.Tercer paso: La solidaridad de la Diócesis, la región pastoral y Pastoral Social-Cáritas NacionalEl tercer paso de la solidaridad se da cuando la emergencia, por su magnitud, superalas posibilidades de solución de la comunidad y de las comunidades vecinas;entonces se requiere del apoyo, ya sea de la Diócesis local o de las vecinas. Si lasolidaridad de éstas, además de la Pastoral Social-Cáritas no es suficiente paraenfrentar la emergencia, entonces hay que invitar a la Cáritas Nacional y al país engeneral para que aporten sus recursos a la emergencia.Cuarto paso: La solidaridad de Camexpa y otras instancias afinesEste Cuarto paso de la Solidaridad se da si la magnitud de la emergencia supera elnivel de nación, al recurrir a la nueva instancia internacional, animada por Cáritasde la zona Camexpa (Centro América, México y Panamá) en el marco de laconfederación de la CÁRITAS INTERNATIONALIS a la Coordinadora Internacionalde Seguimiento y Acompañamiento (CISA).1414 CISA se constituye como foro permanente de la coordinación para la cooperación fraterna de la Pastoral Social- Cáritas del Norte y de las Cáritas del Sur que están dispuestas a establecer relaciones de equidad y solidaridad con el fin de construir, acompañar, y dar seguimiento a procesos de transformación, con los sectores empobrecidos, hacia una sociedad más humana en los países que constituyen la zona Camexpa. Cáritas de la 40
  26. 26. La fase de atención a la emergenciaQuinto paso: La solidaridad a nivel mundial en las macro-emergencias CáritasInternationalisEl quinto paso de la Solidaridad se da en caso de una macro-emergencia (como elterremoto de 1985 en México, el Huracán “Mitch” en 1998, los tsunamis en el sudesteasiático en diciembre del 2004 y julio del 2006.) que rebasa las posibilidades deatención nacional y regional. En este caso se convoca a un S.O.A. (special operationsappeal) o una solicitud de operaciones especiales a través de las CáritasInternationalis. La solidaridad es la razón fundamental para la toma de conciencia ya que,rompiendo los racismos y los prejuicios, se da paso a un proceso en el que esnecesario reconstruir no sólo las casas, las fuentes de trabajo, las parcelas, sino lafamilia humana ―la comunidad como punto final―, en otras palabras, trabajar porun cielo nuevo y una tierra nueva (Ap 21,1).1.2- El criterio fundamental, es la opción preferencial por los pobresEl primer compromiso de Pastoral Social-Cáritas es el de no estar ausente allí dondehay una situación de sufrimiento e injusticia. Hacerse presente en aquella situaciónque está demandando una respuesta inmediata y directa, ejerciendo una efectivaopción por los pobres y por los excluidos. Es importante recordar que la opción dePastoral Social-Cáritas, es la opción de la Iglesia, opción por los más vulnerables. La opción preferencial por los pobres define la línea de acción, los criterios y elenfoque del trabajo de la Iglesia, de tal manera que su objetivo último será “llegar alos que nadie atiende”. Como dice el documento de Ecclesia in América: El servicio a los pobres, para que sea evangélico y evangelizador, ha de ser fiel reflejo de la actitud de Jesús, que vino «para anunciar a los pobres la Buena Nueva» (Lc 4,18). Realizado con este espíritu, llega a ser manifestación del amor infinito de Dios por todos los hombres y un modo elocuente de trasmitir la esperanza de salvación que Cristo ha traído al mundo, y que resplandece de manera particular cuando es comunicada a los abandonados y desechados de la sociedad. Esta constante dedicación a los pobres y desheredados se refleja en el Magisterio social de la Iglesia, que no se cansa de invitar a la comunidad cristiana a comprometerse en la superación de toda forma de explotación y opresión. 15 zona de Centroamérica, México y Panamá (Camexpa), reunidas en San Salvador, El Salvador los días 28, 29 y 30 de marzo del 2001, las Cáritas de la zona de Camexpa y varias Cáritas Cooperantes,15 Juan Pablo II, Eclessia in América, México 1999, No. 58. En adelante Ecclesia in América se escribirá EA.No. 18. 41
  27. 27. La fase de atención a la emergencia Por esta razón, el apoyo a las comunidades será, no como una acción para lospobres, sino como una acción con y desde los pobres; donde los pobres, sean lossujetos protagonistas de la participación en este proceso de atención. Esta línea detrabajo, marcará el plan y la relación con otras instancias que participen en laemergencia.1.2.1-El pobre, centro de atención preferencial de la praxis eclesialEl documento de Puebla16 reafirma la “clara y profética opción preferencial ysolidaria por los pobres” proclamada en las conclusiones de Medellín;17 este “amorpreferencial, pero no exclusivo por los pobres” exige una “conversión de toda laIglesia” y al mismo tiempo “abre nuevos caminos a la esperanza”.18 La preferencia tiene como destinatario a los pobres que “merecen una atenciónpreferencial, cualquiera que sea la situación moral o personal en que se encuentren”. La razón de esta opción preferencial es de índole teológica. Si siguiendo a Cristo,la Iglesia ve en el pobre la imagen de Dios escarnecida: “hechos a imagen ysemejanza de Dios, para ser sus hijos, esta imagen está ensombrecida y aunescarnecida”. El Dios en el que creemos es el defensor de los oprimidos (“por esoDios toma su defensa y los ama”) tal como fue cantado por María en el “Magnificat”.Por eso mismo, la Iglesia acredita su autenticidad evangelizadora en la preferenciapor el pobre: ellos “son los primeros destinatarios de la misión y su evangelizaciónes por excelencia señal y prueba de la misión de Jesús”.19 La opción preferencial por el pobre “es una opción preferencial por los pobrescontra la pobreza”. Los pobres aquí significan los que sufren las injusticias, porquesu pobreza es producida por mecanismos de empobrecimiento y explotación;20 lapobreza es, por tanto, un mal y una injusticia. Optar por los pobres implica optar porla justicia social, contra la pobreza inicua y por una sociedad justa y fraterna. Revisarla cita, si todo el párrafo es parte de del documento de Puebla se inicia con lascomillas y la frase de opción por los pobres se ponen comillas sencillas. Ecclesia in América, pide que …La actividad de la Iglesia a favor de los pobres en todas partes del Continente es importante; no obstante hay que seguir trabajando para que esta16 III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, La evangelización en el presente y en el futuro de América Latina, 2 ed. Librería Parroquial de Claveria, México,1995.17 II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Medellín conclusiones, La Iglesia en la actualtransformación de América Latina a la luz del Concilio, 2 Ed. Centro de Publicaciones del CELAM, Bogota,1989.18 Op Cit Puebla. n 1,134 y 1.165 (1995)19 Ibid n. 1.141,-1.142,1.14420 Ibid n. 30, 1.160 42
  28. 28. La fase de atención a la emergencia línea de acción pastoral sea cada vez más un camino para el encuentro con Cristo, el cual siendo rico, por nosotros se hizo pobre a fin de enriquecernos con su pobreza (cf. 2 Cor 8,9)… La Sagrada Escritura nos recuerda que Dios escucha el clamor de los pobres (cf. Sal 34[33], 7) y la Iglesia ha de estar atenta al clamor de los más necesitados. Escuchando su voz «la Iglesia debe vivir con los pobres y participar de sus dolores […] Debe finalmente testificar por su estilo de vida que sus prioridades, sus palabras y sus acciones, y ella misma está en comunión y solidaridad con ellos»”.21 En todo el proceso de atención, rehabilitación, reconstrucción y prevención, elprotagonismo de los pobres y excluidos, es el eje rector que permea todo el trabajo,porque hay que llegar a los que nadie atiende como signo de que a los pobres llegala Buena Nueva, como lo afirma Ecclesia in América: Los pobres han de serconsiderados ciertamente los primeros destinatarios de la evangelización, asemejanza de Jesús, que decía de si mismo: «El Espíritu del Señor […] me ha ungido.Me ha enviado a anunciar a los pobres la Buena Nueva» (Lc 4, 18).221.3- Las exigencias de la solidaridad:La solidaridad y la cultura23Sabemos que en las comunidades, hay muchas formas tradicionales solidarias como:las faenas y el tequio, (jornadas de trabajo para hacer obras en común), el TCO, eltrueque (intercambio de producto por producto y de trabajo por producto), laminga, las tandas, las faginas, la fatiga, el cambio brazo, organizaciones vecinalespara resolver el problema de servicios. El TCO (Trabajo Común Organizado) son los días de trabajo que aportan losintegrantes de los grupos para desarrollar el proyecto de reconstrucción. En el casode los campesinos, son los días de trabajo para realizar la siembra común. En losgrupos de salud y nutrición, son las jornadas de trabajo para fabricar la medicina ylos alimentos nutritivos. En el caso de las cooperativas de consumo, es el tiempo quese utiliza para comprar, empacar y vender los productos. En las cooperativas deproducción, son los días que se aportan para producir y comercializar los productos,etc.21 EA No. 58 (1999)22 Ibid No. 6723 Cf.Eclessia in América No. 52. Partiendo del Evangelio se ha de promover una cultura de la solidaridad que incentive oportunas iniciativas de ayuda a los pobres y a los marginados, de modo especial a los refugiados, los cuales se ven forzados a dejar sus pueblos y tierras para huir de la violencia. 43
  29. 29. La fase de atención a la emergencia En el caso de las comunidades indígenas, la estructura comunitaria estáimpregnada de solidaridad; porque todos los servicios y las obras de infraestructuraque se requieren dentro de la misma, son realizados con la solidaridad en faenas oen tequios. La estrategia en esta praxis, es conocer, profundizar, respetar, valorar, recuperary fortalecer e integrar al proyecto, las estructuras solidarias que se van perdiendo yexisten en nuestros pueblos.24Tener como valor fundamental la transparenciaEsta es un valor fundamental y una exigencia de la solidaridad y se daprincipalmente en las siguientes situaciones: En caso de una emergencia, no pedir de más a las comunidades solidarias o cooperantes y que éstas no dependan de los medios de comunicación social, que a veces piden cosas que la comunidad no ocupa y que al final de cuentas, lo que envían cueste mucho, y no es lo que se necesita. Si es el caso, también decir con toda franqueza que es lo que realmente se puede ofrecer a la comunidad para que la ayuda no rebase las capacidades de la localidad. En el manejo de los recursos. Si éstos se reúnen para la ayuda y no llegan a los afectados, se estaría cometiendo una injusticia o robo, utilizando el rostro de los pobres para este fin y esto ocasionaría la pérdida de la autoridad moral de la Pastoral Social-Cáritas o de la Iglesia. En el acompañamiento del proceso. Los cooperantes deben respetar el proceso de autogestión de la comunidad para que el recurso sea medio para un fin y no fin en sí mismo, imponiendo criterios que bloquean el proceso autogestivo y se llegue al asistencialismo. En la rendición de cuentas a los cooperantes. Que se respete su intención al hacer llegar dichos recursos a los más necesitados y a los que nadie atiende. Es importante recordar la recomendación de Cáritas Internationalis: “Contar con informes claros y precisos sobre los suministros, es una obligación tanto para el beneficiario como para el cooperante”.25Impulsar el desarrollo integral de los siniestradosLa solidaridad procura, a través de varias iniciativas y procesos de corto y largoplazo, el desarrollo integral de los empobrecidos y excluidos, basado en la justiciasocial y el bien común. Impulsa la consolidación de las organizaciones sociales que24 Lo que no es cultural hay que buscar inducirlo al desarrollar el proyecto. Por ejemplo: Si la comunidad no tiene la costumbre de trabajar en faenas, pues hay que sugerirlas y comenzarlas a desarrollar.25 Código de conducta para las ONGs, (Organizaciones no gubernamentales) relativo al socorro en caso de desastre, suscrito por Cáritas Internationalis en julio de 1998. 44
  30. 30. La fase de atención a la emergenciaconduzcan hacia la equidad, de manera que las acciones de asistencia seanpuntuales y evolucionen hacia procesos liberadores. Esto se tiene que tomar encuenta desde la fase de atención a la emergencia. La solidaridad en la emergencia ofrece la oportunidad de iniciar un proceso deREDES y de buscar el encuentro y vínculos de unión con otras instancias que estánintegradas al trabajo, así como con organizaciones civiles de la comunidad o laregión, que buscan responder de forma alternativa a otras necesidades de la vida.26 2. Eje de la organización2.1- La organización diocesana al servicio de la emergenciaEl hecho es que en una emergencia la gente recurre a la Iglesia buscando comida,medicina, alojamiento y respuesta a sus necesidades.27 Esto exige mecanismos deorganización correctos para atender las demandas de la comunidad. La Iglesia (la pequeña comunidad, la parroquia, el decanato o vicaría, la Diócesisy Pastoral Social-Cáritas) tiene una organización pastoral que se extiende pormuchos lugares, formada con varias instituciones y muchos agentes de pastoralcomo CEBs (Comunidades Eclesiales de Base), trabajo de base, jóvenes, catequistas,coordinadores de grupos que ordinariamente están sirviendo a la comunidad. Estehecho la ubica en una situación privilegiada y de gran responsabilidad en laatención a las emergencias, puesto que difícilmente otras instancias cuentan con estaestructura. El éxito en el tratamiento de una emergencia se gesta antes de que ocurra eldesastre, ya que la experiencia de trabajo permanente de grupos de base, decooperativas, de redes, etc., facilitará la organización adecuada para atender laemergencia. En caso de que no se tenga esta organización, la emergencia es laoportunidad para iniciar un proceso de grupos de base. Es importante disponer de lo que realmente se necesita, y tenerlo a tiempo, pararescatar a las personas y los objetos, para enterrar los muertos, para daralimentación, vestido, alojamiento, en fin, para comenzar a salir de la desgracia,teniendo claro que los tiempos de atención inmediata no deben superar los 3026 Defensa de los derechos humanos, ecología, salud alternativa, producción de alimentos sin contaminantes, defensa de los niños, de la mujer y los indígenas, etc.27 Generalmente en las diócesis, hay estructuras y edificios que sirven para almacenes, comedores comunitarios y menos frecuentemente para albergues. 45
  31. 31. La fase de atención a la emergenciadías,28 ya que lo fundamental es recuperar la capacidad activa de las personassiniestradas. Atender estas demandas requiere también de un proceso que debe ser evaluadocontinuamente para saber cuándo detener el reparto de despensas, ropa ymedicinas, y dar el paso a la rehabilitación, de modo que el servicio de la Iglesiasirva para la promoción y la autogestión y no se quede en la mera asistencia.2.2- Exigencias de la organizaciónEl diagnóstico29El diagnóstico es la base del plan de atención, ya que si es equivocado, resultará unplan de gabinete que no responda a las necesidades reales. El diagnóstico ayudará aidentificar a los más necesitados. Este será el criterio que marque el plan de trabajopara la Iglesia. Supuesto el análisis de vulnerabilidad estructural, la emergenciatiene que elaborar un análisis de coyuntura que requiere un diagnóstico de la situaciónpara conocer, identificar y cuantificar la magnitud del desastre y profundizar en lascausas estructurales e históricas30 que lo provocaron. También el diagnóstico debe reflejar el número de muertos y siniestrados, eltiempo que puede durar la atención de la emergencia (no más de 30 días), lasestrategias que hay que seguir para la Atención, Rehabilitación, Reconstrucción yPrevención y tener una visión común sobre el plan de trabajo que se va a llevar. Estofacilita el acopio de recursos y el envío de los mismos a los lugares más afectados,sin desperdiciarlos y dándoles el uso debido. Además para solicitar los recursosnecesarios para la atención. El diagnóstico nos permite que en una situación tan cambiante como son lasemergencias, se ubique tanto a la comunidad que está sufriendo como a las personasque se solidarizan. Un buen diagnóstico nos indica el momento justo en que hay quemodificar la estrategia de atención (rescate de muertos, atención a heridos,medicamentos, agua, albergues, alimentos) y pasar de ésta a la Rehabilitación.28 Cáritas Argentina, Departamento de emergencias, Manual de Cáritas Argentina ante las emergencias, Argentina 2000, p. 31.29 El diagnóstico es un término médico que significa “el arte o acto que da a conocer la naturaleza de una enfermedad mediante la observación de sus síntomas y signos”.30 En el diagnóstico, es importante visualizar las causas estructurales, políticas, económicas, ideológicas, culturales e históricas. El análisis de la realidad ayuda a entender cuáles son las causas de la situación de la pobreza y el tipo de sociedad que se quiere, con el fin de implementar un proyecto que sea económicamente sustentable en este ambiente globalizado y esencialmente justo, porque va a luchar por cambiar las condiciones que provocaron el desastre (pobreza, corrupción, injusticia, etc.) que llegue a los más pobres y que éstos sean sujetos en todo el proceso; que sea un proyecto ecológicamente apropiado respetando el hábitat y los recursos naturales del lugar; que sea un proyecto que rebase la visión meramente económica de la reconstrucción, cuyo objetivo final sea la transformación de la situación de injusticia que ha provocado la extrema pobreza; y que sean un proyecto respetuoso de la cultura del pueblo, de tal forma que sea asumido por las tradiciones de la comunidad. En cuanto a lo coyuntural, hacer una lectura de los diferentes escenarios, actores y posibles salidas a la emergencia. 46
  32. 32. La fase de atención a la emergencia El equipo responsable de coordinar el plan de atención, tendrá que buscar que laplaneación esté hecha en base al diagnóstico para no caer en el riesgo de programaracciones que estén fuera de la realidad, fuera de la cultura de la comunidad, perosobre todo para evitar el desperdicio de los recursos humanos y económicos. El plan de trabajo, facilita la relación y articulación con las instanciasorganizativas que intervienen en la atención a la emergencia, como son: La PastoralSocial-Cáritas, Iglesias solidarias, instituciones oficiales, 31 además de instituciones yorganizaciones no gubernamentales (ONGs). 32La comunicación33La comunicación es una exigencia de la organización porque da a conocer a lacomunidad la información recabada en el diagnóstico, divulga y hace VISIBLE lamagnitud del desastre y las causas históricas que lo provocaron. Esta informacióndebe llegar con claridad y precisión a los diferentes niveles de la comunidad, de laPastoral Social-Cáritas y de las Diócesis, sin mentir o maquillar las cifras, paramostrar la verdad del suceso y de esta manera, sensibilizar y concientizar a lasociedad y a las personas que quieren ser solidarias.La movilización34Además del rescate de vidas, de sepultar a los muertos y recuperar objetosmateriales, otra de las características de la movilización en la atención a laemergencia, es la búsqueda de respuesta a las demandas más sentidas como son lasalud, agua, vivienda, comida, albergue, vestido (Carta Humanitaria del Proyecto dela Esfera). 35 En orden a estas demandas se busca que en la elaboración del plan de respuesta,participe el pueblo como sujeto, para ir provocando que la organización sea capaz deromper inercias asistencialistas y así la gente no se sienta tratada como objeto;cuidando que la atención llegue a los más pobres, respondiendo a las necesidadesprioritarias y básicas de las comunidades y cuidando que las personas no seandesplazadas de su hábitat (albergues, refugios, tiendas de campaña), ya que despuéses muy difícil integrarlas a los procesos comunitarios.31 Como el ejército, protección civil, instituciones de salud, vivienda, ecología y las instancias propias del lugar con las que cuenta el municipio o el estado y que tienen la obligación por ley de atender el desastre.32 Como “Cruz Roja”, “Médicos sin fronteras”, los “Topos”, etc.33 Comunicar es: “Hacer saber a uno una cosa o hacer a otro partícipe de lo que uno sabe”.34 En sentido estricto, movilización significa: “Poner en práctica cualquier recurso para conseguir un fin”.35 Es la Carta Humanitaria y las normas mínimas de respuesta humanitaria en casos de desastre (Normas mínimas en cuanto al abastecimiento y saneamiento de agua, en materia de nutrición, en lo que se refiere a ayuda alimentaria, en cuanto a refugios y albergues y en materia de servicios de salud). Cf. Documento del Proyecto de la Esfera, publicado en Ginebra, Suiza, en 1998. 47
  33. 33. La fase de atención a la emergencia Otra característica del proceso de movilización es exigir organizadamente aquien corresponda que se repare el daño, porque detrás de un desastre siempre haycausas estructurales y sujetos que lo provocan.36 En este Modelo autogestivo y solidario, las emergencias o las catástrofes debenser consideradas como oportunidades para que la comunidad se organice, dinamicey movilice hacia el desarrollo sustentable, ya que se busca acompañar al pueblo ensus esfuerzos por recuperar y reafirmar su propia identidad, garantizar el respeto alos derechos humanos, civiles, políticos, sociales, culturales, ecológicos e incidir en elmodelo socio-económico, para lograr una sociedad más justa y más humana. 3. Eje de la capacitación3.1- La capacitación en la fase de emergenciaEste modelo en la fase de atención a la emergencia, capacita a las personas en variosaspectos: a- En el análisis de la realidad en relación a la vulnerabilidad estructural y lascausas históricas que provocaron la tragedia, ayudando a ver cómo el desastremuestra la pobreza y sus consecuencias. b- Implementa y capacita a los agentes en el diseño y ejecución del plan detrabajo que ayude a visualizar la labor de atención en la emergencia, en el horizontede Rehabilitación, Reconstrucción y Prevención para colaborar en la construcción delmodelo de sociedad que queremos. c- A los responsables de coordinar el proyecto y a los responsables de que elplan se lleve a la práctica (asesores, coordinadores, párrocos, etc.) les ayuda a laasimilación del Modelo autogestivo y solidario. En una primera etapa se requiere una capacitación específica que responda acada necesidad; por ejemplo: atender los almacenes, reparto de despensas, atenciónsicológica, atención a comedores, a albergues, medicina preventiva, primerosauxilios, etc. Esta capacitación específica varía porque en el proceso de atenciónaparecen nuevas necesidades.36 Hay entidades que provocaron las explosiones del 22 de abril de 1992 en Guadalajara. La construcción de viviendas en zonas de alto riesgo o de alta vulnerabilidad esconden corrupciones políticas; en Acapulco, por ejemplo, se construyeron las casas sobre el cauce del río; en Zihuatanejo se construyen fraccionamientos sobre los manglares. La tala de bosques para beneficios particulares tiene un costo humano altísimo porque acarrea sequías e inundaciones, como las sucedidas en Tapachula y Tabasco. El no limpiar los canales de desagüe y darles mantenimiento provoca en un momento dado que se causen derrames sobre las viviendas, como sucedió en Valle de Chalco. 48
  34. 34. La fase de atención a la emergencia d- En una segunda etapa, la atención a la emergencia capacita para el diseñosobre posibles acciones a implementar en la fase de Rehabilitación: caminos,construcción de casas de campaña, pies de cría para la producción, etc. e- El hecho de recibir recursos económicos y materiales exige que el personalque administre estos recursos esté capacitado para la administración y atención enlas cuestiones legales y fiscales. f- Este modelo ayuda a aclarar el rol de las organizaciones de base, de las redes,de la sociedad civil; propicia la formación en los derechos humanos y en lametodología y pedagogía autogestiva y solidaria. Los materiales que pueden ayudar a la capacitación son: el Proyecto de laEsfera, el documento de Cáritas Mexicana Vivamos el amor preferencial por los pobres;los materiales de la zona Camexpa con los documentos de Santa Tecla 1 y 2;37Manual de Atención a Emergencias de Cáritas Brasileña38 y Cáritas Argentina,39 ya que,según los principios y orientaciones que ofrecen, marcan la pauta a seguir en elproceso de atención a la emergencia.3.2- Intercambio de experienciasCuando son varias las Diócesis o comunidades afectadas, es conveniente reunirsepara intercambiar experiencias40 sobre el diagnóstico, porque esto ayuda a aclarar elmétodo autogestivo y solidario y la pedagogía de trabajo. Es importante consensar la distribución de los recursos de manera que éstoslleguen a las Diócesis más afectadas y a las comunidades más pobres y finalmenteorganizarse en una RED de apoyos para dar pasos comunes hacia la Rehabilitación yReconstrucción.41 La experiencia a nivel nacional, ha venido enseñando que quienes recurren a darun apoyo de solidaridad son los más cercanos, por esta razón, se ve como desafíoque las Diócesis que están ubicadas en zonas vulnerables, se capaciten y formenuna RED de apoyo para que se articulen y juntas puedan diseñar un plan37 Cf. Planes de atención y prevención a la emergencia en Santa Tecla.38 Elaborado en abril de 1999 por Cáritas Brasileña.39 Elaborado en noviembre del 2000 por Cáritas Argentina.40 En un proceso autogestivo, el intercambio de experiencias es el que garantiza la subjetividad porque ayuda a comprender los ejes (organización, solidaridad, capacitación y reflexión de fe) que sustentan el proceso de atención, ya que de la praxis que se está viviendo se pueden ir encontrando nuevas enseñanzas que nos capaciten para mejorar el proceso de trabajo; porque al encontrarse los grupos o personas a compartir la vida y su caminar, se aprende a solucionar los problemas, a clarificar el rumbo del grupo o la organización, a encontrar nuevas perspectivas de trabajo que mejoren el proceso, a unificar criterios de acción y líneas estratégicas, etc.41 La experiencia de Cáritas Nacional a partir del “Huracán Paulina en 1997”, las lluvias en Chiapas, Tabasco, Papantla, Puebla, Guerrero en 1999, etc. ha consistido en la promoción del intercambio de experiencias para compartir el diagnóstico, la organización, la solidaridad y la toma de decisiones sobre recursos, el apoyo a la rehabilitación, reconstrucción y formación de Redes de las Diócesis más afectadas por las emergencias. 49
  35. 35. La fase de atención a la emergenciaestratégico para disminuir la vulnerabilidad estructural y las consecuencias en casode una emergencia. Éstas necesitan encontrar estrategias comunes de atención,compartir experiencias sobre acciones concretas de prevención, y darse la mano deacuerdo a las necesidades que aparezcan, ya sea en la capacitación, en el método, enla articulación, etc. Es preciso que las Diócesis o Pastoral Social-Cáritas que tienen la experiencia deatención de la emergencia con este Modelo, la compartan con aquellas que sufranuna situación de desastre, para que, partiendo de las enseñanzas de las otrasDiócesis, puedan diseñar su propio plan de atención, rehabilitación, reconstrucción yprevención, plan que busque de forma clara la promoción integral del hombre y lamujer y que responda a las necesidades de las personas siniestradas, sin perder devista que tienen que ser sujetos de su propio desarrollo y respetando la regla de orode la solidaridad. Pastoral Social-Cáritas ofrece el apoyo, la asesoría, el método y la búsqueda deasesores para clarificar el proceso de Prevención, Rehabilitación, Reconstrucción yPrevención. Un elemento importante para la capacitación es que las Diócesis que seencuentran en una situación de emergencia visiten a las Diócesis que ya han sufridoemergencias similares y han caminado con el método autogestivo y solidario en laRehabilitación y Reconstrucción, para compartir experiencias de modo que elcamino recorrido y reflexionado ayude a capacitarse en el método, en el análisis, enel plan de trabajo, para que se amplíen los horizontes. Lo que se pretende esaprender de los aciertos y de los errores, para que los errores que se han cometido enotras experiencias, se eviten. 4. Eje de la reflexión de fe El paso de Dios en medio de las tragediasLas catástrofes nos ayudan a comprender mejor el paso de Dios en medio de lastragedias, viviendo la experiencia de amor solidario.4.1- El Dios de la vidaAnte las tragedias hay dos maneras de leer los acontecimientos, una es, con la visióndel Dios de la muerte, el Dios que castiga sin piedad, el Dios que impulsa y desata latragedia. Algunos grupos de personas consideran la catástrofe como castigo de Dios,sobre todo cuando se trata de sucesos ocasionados por fenómenos naturales, comosismos, erupciones volcánicas, sequías, huracanes, inundaciones, tsunamis… 50
  36. 36. La fase de atención a la emergencia Las expresiones más comunes de la cultura popular con las que expresa esto son:“Dios nos castigó porque no nos portamos bien”, “merecíamos una llamada de atención, aver si así cambiamos”, “nuestro mal comportamiento provocó que sucediera esto”. Inclusivehay algunos grupos religiosos que aprovechan esta circunstancia para insistir en queestos fenómenos son un castigo de Dios, citando textos apocalípticos. Leer latragedia como un castigo de Dios, es sin duda fanatismo religioso aberrante. Cuando se trata de catástrofes donde aparece muy claramente la responsabilidadhumana,42 la reacción de las personas es para reclamar justicia a las entidades ygrupos responsables de la catástrofe. Frente a los grupos que afirman que la catástrofe es un castigo de Dios, elEvangelio nos ayuda a profundizar en el sentido del mal y nos aclara que detrás deun fenómeno de esta naturaleza, hay causas que lo provocan. Recordemos a estepropósito el pasaje de la curación del ciego de nacimiento donde los discípulos lepreguntaron a Jesús “Rabí, ¿quién pecó, él o sus padres para que haya nacido ciego?”Respondió Jesús: “Ni él pecó ni sus padres; es para que se manifiesten en él las obras de Dios”(Jn 9, 1-3.). Está claro que Jesús rechaza que la ceguera sea un castigo de Dios por elpecado de los padres del ciego. En el Evangelio de San Lucas (13, 1-5) a propósito de la matanza de los galileosque hizo Pilatos en el templo, mezclando su sangre con la sangre de los sacrificios,Jesús replicó: “¿Piensan que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos,porque han padecido estas cosas? Yo les digo que no”; su muerte por lo tanto no es indiciode que habían cometido algún pecado. En el mismo texto, cuando se habla de quecayó la torre de Siloé y aplastó a dieciocho personas, los contemporáneos de Jesúsquerían relacionar el hecho con alguna culpa de los accidentados, entonces, Jesús lesaclaró: “Yo, les aseguro que no”. La enseñanza es clara: no hay relación directa entre falta y calamidad; pero estascalamidades públicas sí son una invitación providencial a la penitencia y a lasolidaridad. Si se considera que las catástrofes son castigo de Dios, se estaría mostrando a unDios terriblemente injusto, porque estaría escarmentando a los pobres que viven encondiciones muy precarias y sufren las peores consecuencias, porque la pobreza losobliga a vivir en zonas de alta vulnerabilidad estructural. Visto de esta forma, Diosestaría protegiendo a los que tienen más recursos, porque tienen más posibilidadesde habitar en zonas con menos vulnerabilidad y por tanto de reducir los riesgos antela catástrofe. El terremoto, los huracanes y las catástrofes nos muestran que por el hecho de serpobres, éstos atraen sobre si todos los males y las desgracias. El Dios de la vida, nos42 Explosión en San Juanico (1982), desborde del canal de la Compañía en Chalco (2000) en el Estado de México, explosiones en Guadalajara (1992)... 51
  37. 37. La fase de atención a la emergenciapide a los cristianos y los hombres y mujeres de buena voluntad, volcarnos sobreellos, porque las catástrofes los lanzan a una situación de agonía y de muerte. A la luz de los textos del Evangelio, no podemos considerar que la catástrofe seaun castigo de Dios. Y sí, en cambio, es una oportunidad para que se manifiesten lasobras de Dios y se abre la posibilidad de asistir a los necesitados es una oportunidadpara vivir la solidaridad, para atender a las personas siniestradas, prestarles apoyo,darles consuelo, ayudarles a restaurar sus capacidades e invitarlas a que ellasmismas sean solidarias con otras personas necesitadas, a ejemplo de Jesús (Mc 2, 31;Mt 9, 29; Mt 8, 14; Mt 14, 20). Descubrir en la catástrofe la oportunidad para la solidaridad de parte de lasinstancias de Pastoral Social-Cáritas que acompañan el proceso y una exigencia departe de la comunidad siniestrada, para ser una comunidad samaritana, haciéndoseprójimo de la comunidad o persona que sufre el desastre, 43 para que no nos sucedaque nosotros, que nos decimos comunidad creyente y seguidores de Jesús, pasemosde largo ante la comunidad tirada, como sucedió con el sacerdote y el levita (Lc. 10,25-37). La gloria de Dios está en que tengamos vida y vida en abundancia. Es por esoque en una correcta interpretación del acontecer de una tragedia, suena a blasfemiael hecho de que se quiera identificar a Dios con la imagen de un ser que castiga ydestruye, siendo que Él, es el Padre del huérfano y de la viuda, Buena Noticia paralos pobres, es compasivo y misericordioso… El Dios compasivo y misericordioso, es el Dios que va con pasión en búsquedade los que quedaron atrapados en medio de la tragedia y del dolor, puesto que Élbusca al débil, al pequeño, al pobre… En la tragedia Dios está escuchando y “sufre” en el silencio de las víctimas. Diosno es una máquina de destrucción, sino que quiere que el débil, el pequeño, elsiniestrado tengan vida, así lo dice Jesús: “He venido a traer vida y que la tengan enabundancia” (Jn. 10,10). Las tragedias llenan las comunidades de huérfanos y viudasy Él es: “Padre de huérfanos y viudas eres tú” (Salmo 68,6) Dios está clavado en la cruz de los que viven en medio de las tragedias, esta es laverdad que debemos anunciar los seguidores de Jesús. La cruz presencia viva deDios que San Pablo nos recuerda que “...es escándalo para los judíos y locura paralos paganos” (1a. Cor. 1, 18-28). Dios está crucificado en los pobres, en los quequedan huérfanos y viudas por los huracanes, los sismos, la hambruna…43 En la parábola del buen Samaritano, la pregunta del escriba es: “¿Y quién es mi prójimo?” (Lc 10, 29). Pregunta a la que Jesús responde con la parábola. Luego, Jesús le pregunta al escriba: “¿Cuál de los tres, crees que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores?”. La respuesta del escriba fue: “El que practicó la misericordia con él”. La parábola se cierra con el mandamiento de la solidaridad de parte de Jesús: “Vete y haz tú lo mismo” (Lc 10, 36-37). es decir, ve y vive la solidaridad con quien está en desastre. 52
  38. 38. La fase de atención a la emergencia4.2-La praxis revela que Dios es Dios de la vida y no de la muerteLa experiencia nos ha revelado que en cada una de las emergencias (sismo, huracán,explosión), inmediatamente que acontece la tragedia, la comunidad sale al encuentrode sus hermanos(as) que perdieron la vida, o de los que quedan atrapados entre losescombros. Si nos preguntamos, ¿cómo le hace la comunidad para rescatar a sushermanos siniestrados? La respuesta es muy sencilla, ésta pone en común susrecursos y muchas veces arriesgando la vida socorre, salva, rescata al hermano(a), alniño(a) que está atrapado en peligro de muerte. Esto acontece justamente en elpueblo, en medio del pueblo que está herido y que de su mismo dolor y debilidadsaca fortaleza, y así es capaz de rescatar al prójimo tirado en el camino. El dolor es capaz de mover el corazón, la indiferencia para cargar sobre sushombros la causa del siniestrado; de tal manera que al dar de sí, recibe del otro y laalegría de sacar de los escombros a un muerto, a un moribundo, a un niño, es elmilagro de Dios que enriquece al que se arriesgó a dar la vida por los demás. El amor al prójimo es cuestión de entrega. Esta incluirá en sí muchas maneras dehacerse próximo. Allí donde se ama, allí tiene Dios puesta su cabaña en medio de lospecadores y de los que sufren. Esta solidaridad, nos muestra que los primerossolidarios son los que viven la tragedia y que con sus propios recursos poniéndolosen común son capaces de responder a las necesidades inmediatas para salvar vidas. La comunidad ante la emergencia encuentra nuevas fortalezas, como lodemuestran los cientos de personas que se unen para buscar víctimas entre losescombros; así lo ha demostrado el terremoto de 1985 en Cd. de México, Cd.Guzmán; los terremotos del Salvador (1985), el huracán “Mitch” (1998), loshuracanes en Yucatán, Campeche; las emergencias por la guerra en Chiapas (1994),las lluvias de Tapachula, las lluvias de Veracruz (1999). La gestión de este primermomento arranca de los propios afectados y estos se convierten en los sujetosfundamentales para resolver la atención en la emergencia, la rehabilitación y lareconstrucción.4.3-La vida se celebra en medio de la tragediaFrente a la tragedia el pueblo descubre el paso de Dios con frases que hacen patenteel “Hágase tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo” y esto lo reflejan conexpresiones como ésta: “Gracias a Dios estamos vivos”, aunque perdieron lomaterial; “Gracias a San José y a la Virgen saldremos adelante de esto y así se hagala voluntad de Dios”. Todas estas frases y otras revelan las lecturas populares de loscreyentes ante los acontecimientos. Las personas acuden a dar gracias con signos de religiosidad popular, comoprocesiones, entradas de rodillas, celebraciones de la Palabra, Eucaristías, Vía Crucis,novenas y rosarios a Santos y a Cristos, celebración de fiestas juramentadas. 53
  39. 39. La fase de atención a la emergencia Los Obispos de las Diócesis que sufren el siniestro ofrecen mensajes44 queiluminan la situación de muerte o desesperanza que se está viviendo en el desastre. Las instancias de Iglesia tratan de organizar celebraciones alrededor de losCristos o los Santos abogados ante los desastres, con contenidos que animan y quedan una visión de esperanza en medio del dolor. Los tiempos litúrgicos: Navidad, Pascua, Pentecostés, Adviento, Fiestas deSantos… ofrecen temas de reflexión para iluminar el paso de Dios en medio delsufrimiento.44 Mensaje del Sr. Obispo Serafín Vásquez Elizalde, Obispo de Cd. Guzmán, en ocasión del terremoto del 19 de septiembre de 1985: “A todos nosotros nos llama el Todopoderoso a colaborar con Él: ¡trabajemos organizada y solidariamente en la restauración de lo que se ha destruido, material y humanamente! Pero, hermanos, guardémonos de buscar intereses individuales o para nuestras instituciones. ¡No aprovechemos el dolor humano para sacar ganancias de cualquier tipo! ¡Importa el hombre, y el hombre que sufre una pobreza extrema! Más importante que nuestro credo, que nuestro partido, que nuestro prestigio, que nuestra ganancia es el HOMBRE que en estos días se encuentra destrozado con tantos sufrimientos”. 54
  40. 40. La fase de la rehabilitaciónEn el modelo de mera asistenciaPresentaciónEl objetivo de la atención a la emergencia en el modelo de mera asistencia es salvar yaliviar el sufrimiento humano. Tiene un carácter asistencial puesto que trabaja sobrelas consecuencias de lo sucedido y no sobre las causas que lo provocaron. La mayorparte de la ayuda a la emergencia enfrenta necesidades inmediatas para lasupervivencia y no vulnerabilidades, por eso no fortalece las capacidades de unacomunidad para valerse por sí misma y puede debilitarla. En el modelo de mera asistencia, la catástrofe se concibe como “destrucción” (decasas, materiales, objetos…) que exige una rápida “reparación” o “reposición”,trabajo que los núcleos de personas afectadas no podrán realizar, precisamenteporque están damnificadas. Conciben a las personas damnificadas comocondenados, por ser incapaces, inhábiles, minusválidas a permanecer en condicionesde dependencia. 1. Eje de la solidaridadEn el primer momento de la emergencia, la comunidad afectada se organiza y sehace solidaria para rescatar heridos y muertos. Aquí los individuos ponen en comúnsus recursos y arriesgan hasta la propia vida. Luego la comunidad afectada inicia unproceso de educarse a la solidaridad poniendo en común sus propios recursos pararesolver las necesidades (alojamiento, alimentación, retiro de escombros,recuperación de objetos materiales, etc.). Con este modelo de atención a la emergencia, en un segundo momento se pideayuda a todas las instancias locales y nacionales, aunque la necesidad de apoyo nosea tan urgente o mayoritaria. Su acción es paternalista, porque se realizan accionespara los pobres y no con los afectados y no se toman en cuenta las estructurasculturales de solidaridad propias de la región. Tiene como exigencia la transparencia, porque es un valor fundamental que debedarse en el manejo de recursos económicos y humanos, y además se tienen quepresentar informes claros y precisos a quienes dieron ayudas, sobre todoeconómicas. El desafío es que las cifras no se maquillen y que respondan a larealidad del suceso, que los recursos lleguen a los más pobres y desamparados, paraque se respete la intención de los cooperantes solidarios. Esto es, no se tienen quedesviar los fondos para otras actividades. Es un modelo de respuesta a la emergencia que trabaja con proyectos a cortoplazo, por eso no requiere de las bases ni de las Redes. 38
  41. 41. La fase de la rehabilitación 2. Eje de la organizaciónPara el modelo de mera asistencia, la atención en la catástrofe es la fase más larga encuanto al tiempo. Alargar el tiempo, facilita que se puedan conseguir más recursos ysostener lazos de dependencia, que terminan concentrando el poder en las Agenciasde Ayuda (gubernamentales, civiles o eclesiales). En este modelo interesa disponer a tiempo lo que se necesita, como lasdespensas, alojamiento, comida, medicina, ropa, centralizando el trabajo en unequipo de personas y sin interactuar con la comunidad. Difícilmente se cuestionasobre la importancia de dejar de dar estas cosas, para que el momento de laemergencia no se alargue; antes bien, algunas veces se busca alargarla con lafinalidad de seguir captando recursos. Al alargar la emergencia, la gente pide cada vez más y esto lleva a un caos, que seañade al caos provocado por la misma emergencia, ya que los afectados no se hacenresponsables de su problema, pues la metodología que utiliza es dar para los pobres,privilegiando la visibilidad de las acciones. Estos son proyectos a corto plazo porquehay que garantizar que los recursos captados se traduzcan inmediatamente en obrasque se vean. Si la organización que tiene la Iglesia trabaja de esta manera, esto es, prolongar laatención en el tiempo de la emergencia la hace derivar en el asistencialismo y le serámuy difícil dar luego los pasos a las fases de Rehabilitación, Reconstrucción yPrevención.2.1- Exigencias de la organizaciónEl diagnósticoEn este modelo, el diagnóstico de la situación se realiza para cuantificar la magnituddel desastre, abultando las cifras en algunos casos con el fin de conseguir másrecursos, o disminuyéndolas cuando se trata de zonas turísticas. Tomando en cuenta los datos recabados en el diagnóstico, se elabora un plan detrabajo desde el escritorio, que difícilmente responderá a las necesidades reales de lacomunidad. Al no ser acertado el plan, la ayuda material no se distribuye de maneraadecuada y se corre el riesgo de no llegar a quien realmente la esté necesitando; otrasveces se desvían los recursos y hay proclividad a la corrupción. No se tienen ademáslos elementos necesarios para discernir la situación real, ni los cooperantes ni losbeneficiarios. 39
  42. 42. La fase de la rehabilitaciónLa comunicaciónA través de la información se hace patente el desastre a los diferentes niveles de lasociedad, la Pastoral Social-Cáritas y las Diócesis, con la finalidad de recabarrecursos para dar la ayuda.La movilizaciónAnte el desastre, hay movilización inmediata de la comunidad para rescatarpersonas heridas, enterrar a los muertos y recuperar los objetos materiales de laspersonas afectadas. Alrededor de las grandes emergencias, hay dos momentos que son claves:  Una vez que otras comunidades han sido informadas sobre la magnitud del desastre, inicia el proceso de captación de recursos como dinero, alimentos, agua, ropa y medicina. Esta acción exige la movilización de personas de todos los grupos sociales para organizar centros de acopio, donde se clasifican los recursos que son donados para enviarse luego a los grupos afectados.  Las comunidades que están viviendo la experiencia del desastre, también se organizan para captar recursos tanto propios como los que llegan de fuera. Esto exige la movilización de muchas personas, tanto afectadas como no afectadas para apoyar en el reparto de las despensas, la atención de los almacenes, el transporte de los apoyos, atención y apoyo en los albergues, etc. Este modelo poco tiene en cuenta la organización que ya existe en la comunidady que puede ayudar en la mejor distribución de apoyos y recursos. Se desaprovechala oportunidad de crear bases organizativas, ya que su política de acción es darindividualmente, provocando que la comunidad no se movilice ni se organice paraexigir la reparación del daño, creando tensiones entre los siniestrados y lasorganizaciones de ayuda. En la visión de su proyecto aparece muy poco la búsqueda del desarrollosustentable, porque no le interesa tocar el modelo socio-económico ni tampoco quela comunidad luche por atacar la exclusión y la pobreza, que son las causantes de susituación de vulnerabilidad. 40
  43. 43. La fase de la rehabilitación 41
  44. 44. La fase de la rehabilitación 3. Eje de la capacitaciónDesde el diagnóstico y la comunicación este modelo de atención a la emergenciacapacita para lo funcional, dejando al margen las causas históricas que provocaron eldesastre. Para las tareas del plan de trabajo, la capacitación específica se limita agarantizar la eficiente atención de los almacenes, albergues, comedores, reparto dedespensas, atención psicológica… El hecho de recibir recursos económicos y materiales, exige que el personal queadministra estos recursos esté capacitado acerca de los requisitos legales y fiscalesque requiere la administración de los mismos. El intercambio de experiencias no se toma como algo fundamental dentro delproyecto, sino que pasa a un segundo término. Por lo tanto se desaprovecha estaherramienta para propiciar el aprendizaje a través de los aciertos y errores en elproceso. En este proyecto no hay convocación de grupos de base, mucho menos laarticulación de éstos en una red de apoyo y aprendizaje permanentes. 4. Eje de la reflexión de feEn este modelo, la reflexión de fe se orienta en la línea de ver la catástrofe como unllamado de atención que Dios nos hace con la invitación a la conversión y a lapenitencia. Ante la tragedia la lectura que se hace del “paso de Dios” en medio del dolor yde la muerte, es parecida a la reflexión que hacen los discípulos ante la desgracia delciego de nacimiento “maestro, quien tiene la culpa de que este ciego, él o suspadres” (Sn. Juan 9, 2). En esta línea se profundiza sobre el acontecimiento de latragedia al querer identificar los pecados de la comunidad, que trajeron estadesgracia como castigo de Dios. Otra lectura que se hace de este momento es considerar que la catástrofe nosanuncia ya el juicio final y que por lo mismo es necesario arrepentirnos porque Diostiene preparado el castigo para los pecadores. Estas y otras reflexiones sonacompañadas por la sagrada escritura.Acciones que se realizan en esta etapa:  En un primer momento es la atención a los enfermos y las celebraciones para los difuntos. 42
  45. 45. La fase de la rehabilitación Celebraciones en los centros donde se reúnen los siniestrados: Procesiones, cantos etc. Estos se llevan a cabo para recibir la protección de Dios en la situación de catástrofe, para pedir a Dios que socorra a la comunidad, por ejemplo: sumergir a San Francisco en el río para que no se desborde o pedirle a Dios que envié la lluvia en caso de sequías, a través de penitencias y procesiones con las imágenes de Cristos, Vírgenes y Santos. El contenido de la Reflexión de Fe en esta fase se sustenta en la providencia divina y a las obras de misericordia. 43
  46. 46. La fase de la rehabilitación CAPÍTULO SEGUNDO LA FASE DE LA REHABILITACIÓNEn el modelo autogestivo y solidarioPresentaciónLa Rehabilitación es el paso inmediato después de la emergencia para construir lasviviendas intermedias (casas de campaña, láminas, plásticos…), reactivar laproductividad de la comunidad que ha sido afectada (pies de cría en el caso deanimales y apoyos en semillas para recuperar las cosechas perdidas), restablecer lasvías de comunicación (caminos, teléfonos), encontrar mecanismos para conseguirenseres domésticos como camas, estufas, mesas… y poner a funcionar los serviciosbásicos (agua, luz y drenaje). Esta etapa se caracteriza por el inicio de la reparación del daño que han sufridolas personas y la infraestructura básica de la comunidad. Este proceso derehabilitación consiste esencialmente en identificar las necesidades para darles unarespuesta adecuada a cada una de ellas. Cuando en las comunidades que sufren la emergencia hay ya un trabajo de base,o sea que ya esté iniciado en la prevención, tanto la emergencia como larehabilitación son ocasión propicia para dinamizarlo; y en las que no lo tienen, éstase presenta como la oportunidad para iniciarlo. La Rehabilitación se convierte además en momento adecuado para el aprendizajede un lenguaje nuevo, pues se puede ir clarificando qué es la autogestión, la faena, lasolidaridad, la autoconstrucción, el fondo revolvente, el plan de trabajo, la toma dedecisiones democráticas, la red, y la sociedad civil. 1. Eje de la solidaridadLa Rehabilitación es el período que proporciona la oportunidad de pasar de una ayudapara los pobres, a un apoyo desde y con los pobres, pero que están dispuestos aorganizarse y poner en común sus recursos. Es la etapa de buscar, encontrar yescuchar las experiencias de trabajo solidario y, a la luz de ellas, discernir cuáles sonlas necesidades urgentes para buscarles solución. Aquí la solidaridad es importante para solucionar esas necesidades, ya que setrata del período de discernimiento en el que se busca que los recursos que se tienen,ya sea de los propios o los que se han captado, estén en función del proyecto de 44
  47. 47. La fase de la rehabilitaciónreconstrucción. Se trata entonces de iniciar la puesta en común de los recursos porparte de las personas siniestradas. Esta es una etapa intensa de apoyo solidario para atender la salud sicológica yamortizar las secuelas que dejó el siniestro. Es el momento para cerrardefinitivamente las ayudas de asistencia y dar pasos para la formación de posiblestrabajos que ayuden a poner en común los recursos que se tienen, por ejemplo:  Las personas inician el proceso de recolección y fabricación de materiales que pueden servir para la reconstrucción y ayudan en la instalación de las viviendas intermedias.  Aprovechar los alimentos y despensas con que se cuenta, para organizar cooperativas de consumo y de compras en común.  Utilizar las semillas y pies de cría que se tienen, para iniciar cooperativas de producción.  Los que perdieron sus caminos, que organizan movilizaciones para exigir a las autoridades su apoyo y se puedan rehacer sus vías de comunicación. Esta es la etapa para aclarar con las personas afectadas el modelo deReconstrucción que se va a implementar. También para organizar la solidaridad a lointerno de la comunidad, ya que las ayudas tienen un doble filo, porque hay genteque queda acostumbrada a recibir y no a dar o poner en común lo que tiene ytermina exigiendo cada vez más, alimentando el síndrome de la dependencia. Es laetapa crítica en que aparecen los vicios propios del asistencialismo: esperar que lesden todo, sin dar nada a cambio “¡no me ayudan!, ¡nadie me da nada!…” Es el momento de analizar qué tipo de proyecto están haciendo las autoridades y,a la luz de éste, implementar de parte de Pastoral Social-Cáritas un proyecto quefavorezca a los que nadie atiende. Es la etapa para insistir y crear la conciencia de que este es un proyecto diseñadoy realizado desde los pobres y con los pobres. Las personas voluntarias, al terminar la emergencia, generalmente vuelven a susactividades cotidianas; esto exige que quienes van a participar en la Rehabilitación,rediseñen su participación en el proyecto. Es un momento importante paraprofundizar la regla de oro de la solidaridad y aclarar qué personas quieren poner alcentro del proyecto la solidaridad y organizarse poniendo los bienes en común. Es el período de discernimiento en que se clarifica si se ocupa tocar las puertascon los cooperantes solidarios para conseguir más recursos y de que, de conseguirse,estarán en función de implementar la dinámica de la autogestión y la solidaridad. Estambién la fase para aclarar con los cooperantes que sus proyectos de ayuda sesujeten al proceso desatado en la misma comunidad. 45
  48. 48. La fase de la rehabilitación 2. Eje de la organizaciónLa Rehabilitación es el tiempo para buscar solucionar lo mínimo necesario de lasituación de las personas siniestradas, es decir, salvar los derechos fundamentalespara que no carezcan de agua, alimentación, medicina, vivienda, etc., de manera queestas personas puedan habitar un espacio más humano, aunque sea todavía unaetapa intermedia en la reconstrucción. Es la etapa para organizar las bases y, junto con ellas, diseñar el proyecto dereconstrucción autogestivo y solidario, ya sea de vivienda, salud, producción, etc.,con sus estrategias, sus políticas y las acciones a desarrollar, procurando que serespete, integre y fortalezca la cultura propia del lugar. Además, se van cimentandolas bases organizativas de cada grupo para la organización y dinámica internas. Es tiempo para buscar a los sujetos de la comunidad que tendrán laresponsabilidad de coordinar y atender la estructura administrativa del proyecto.2.1- Exigencias de la organizaciónEl diagnósticoEn la Rehabilitación, el diagnóstico o evaluación se realiza para clarificar lamagnitud de los daños ocasionados por el desastre, para ver lo que ya estásolucionado y para identificar a los más pobres y que están siendo olvidados paraintegrarlos al proceso de Reconstrucción. A la luz de los datos recabados en el diagnóstico, la Pastoral Social-Cáritasclarifica qué es lo que puede atender y en qué se compromete a trabajar y asísustenta el proyecto que se diseña junto con las bases.La comunicaciónLa comunicación en esta fase tiene como fin informar sobre los resultados de laatención de la emergencia. Informar acerca de las actividades que se están diseñandoy ejecutando para la Rehabilitación y lo que falta por atender, es decir, lasperspectivas que se tienen para la Reconstrucción.La movilizaciónEn esta fase se busca una participación intensa de los siniestrados, sobre todocuando se identifican las causas del siniestro, puesto que se acude a distintasinstancias a exigir la solución de las demandas fundamentales. Se organizanmanifestaciones, se negocian acuerdos con el gobierno para que responda al trabajo 46

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