Ante la Emergencia Solidaridad

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  • 1. La fase de atención a la emergencia 16
  • 2. La fase de atención a la emergencia COMISIÓN EPISCOPAL DE PASTORAL SOCIAL – CÁRITASANTE LA EMERGENCIA: SOLIDARIDAD GUÍA METODOLÓGICA DE APOYO 17
  • 3. La fase de atención a la emergencia PRESENTACIÓNEn los últimos años las emergencias por sismos, huracanes, lluvias, trombas,explosiones, derrames de aguas negras, en México y en la región Centroamericanahan sido cada vez más frecuentes. Los desastres terminan por descubrirnos los rasgos de los pobres y lavulnerabilidad de millones de mexicanos que viven en sitios de alto riesgo porque lamiseria y la pobreza los ha orillado a ubicar sus familias en zonas marginadas. Como Iglesia mexicana hemos ido acompañando a través de Pastoral Social-Cáritas, según nuestras capacidades y con sus limitaciones, la atención a losdiferentes desastres. Como resultado de este trabajo, aclaramos la metodologíaautogestiva y solidaria para atender integralmente las emergencias (prevención,atención, rehabilitación y reconstrucción). Cáritas Mexicana impulsó varias reuniones con Diócesis y Cáritas que sufrieronemergencias (Cd. Guzmán, San Cristóbal de las Casas, Tapachula, Papantla,Tabasco, Tulancingo, Oaxaca, Chalco, Acapulco, Tlapa, Yucatán, Campeche, Tepic,Colima, Cd. Lázaro Cárdenas…) para elaborar este Manual que quiere ser uninstrumento de apoyo-guía, y tratar de estar como Iglesia prevenidos y capacitados afin de atender integralmente nuevas emergencias. El Magisterio de la Iglesia y la Doctrina Social son el marco teórico que sustentael Manual, al pedirnos que: “La Iglesia en América debe encarnar en sus iniciativaspastorales la solidaridad de la Iglesia universal hacia los más pobres y marginadosde todo género. Su actitud debe incluir la asistencia, promoción, liberación yaceptación fraterna. La Iglesia pretende que no haya en absoluto marginados” 1.También se insiste en que las acciones de la Iglesia incidan en las estructuras: “Enefecto, se trata no solo de aliviar las necesidades más graves y urgentes medianteacciones individuales y esporádicas, sino de poner de relieve las raíces del mal,proponiendo intervenciones que den a las estructuras sociales, políticas yeconómicas para lograr una sociedad más justa y solidaria”.2 Con mucho gusto, pues, y con un profundo sentido de solidaridad cristianaofrecemos este Manual que deberá siempre ir acompañado con el testimonio delamor y de la ternura con que nuestro Padre Dios nos mira y arropa a todosnosotros, sus hijos. Pidamos al Señor que ese amor y esa ternura se hagan1 Juan Pablo II, Ecclesia in América (EA), Ed. Dabar México 1999, No. 58. En adelante Ecclesia in América se escribirá EA.2 Ibíd. No. 18 18
  • 4. La fase de atención a la emergenciaplenamente manifiestos frente al dolor y la angustia de los hermanos y hermanas,víctimas de los desastres. Estamos seguros que este Manual será de mucha ayuda tanto a organismoseclesiales como a organismos de la sociedad civil. Incluso es un Manual abierto que,por tanto, deberá ser enriquecido con posteriores experiencias.. Este Manual lo ponemos en las manos de la Virgen Santa María de Guadalupeque nos pide le construyamos un templo para escuchar el sufrimiento y clamor desu pueblo. Excmo. Sr. Obispo D. Carlos Talavera Ramírez* Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social. 26 de junio del 2006. --------------- * El Excmo. Sr. Obispo D. Carlos Talavera Ramírez falleció intempestivamente el 1º. De juliodel 2006. Que descanse en paz. 19
  • 5. La fase de atención a la emergencia ANTE LA EMERGENCIA PASTORAL SOCIAL-CÁRITAS GUÍA METODOLÓGICA DE APOYOEs preocupante constatar que los desastres y la creciente vulnerabilidad de lapoblación magnifican el efecto destructivo de los fenómenos naturales y aquellosprovocados por el ser humano, ya que sectores mayoritarios, de esa población vivenen condiciones de pobreza inhumana, con poco o ningún acceso a los serviciosbásicos de vivienda digna, educación y alimentación adecuada. Son estos sectoreseconómicamente empobrecidos y socialmente excluidos, las víctimas principales delos desastres. Dada la situación de vulnerabilidad, muchas de las Diócesis y su Pastoral Social-Cáritas están ubicadas en zonas de alto riesgo y en la perspectiva de una mejoratención. Con el programa: “Emergencias, Rehabilitación, Reconstrucción y Prevención”se vio conveniente elaborar una guía que recupere los elementos fundamentales y lasenseñanzas que nos han dejado en veinte años de trabajo las experiencias vividas enlos desastres,3 para ofrecer un servicio que ayude a las comunidades y a las Diócesisa dar una respuesta eficaz en caso de nuevas emergencias. Esta guía se enmarca tanto en la Misión como en la Visión de Cáritas de AméricaLatina y México: MISIÓN: La Pastoral Social-Cáritas en América, desde el contexto de cada país, está llamada a animar a la luz del Evangelio y la Doctrina Social de Iglesia, el proceso de transformación de la realidad de los pueblos de América, con el protagonismo de los pobres y excluidos, para construir, en armonía con la creación, una sociedad justa, fraterna y solidaria, signo del Reino de Dios. VISIÓN: Queremos un continente solidario, justo, democrático y pluralista, donde los poderes públicos sean representativos, transparentes y participativos, para que cada hombre y mujer viva de acuerdo a su dignidad, tenga satisfechas sus necesidades básicas y use sosteniblemente los recursos de la creación para el bien común.3 Experiencias en los desastres ocasionados por el huracán “Paulina”, las lluvias que causaron inundaciones en Tapachula en el 98, las que causaron deslaves, derrumbes e inundaciones en Puebla, Hidalgo, Veracruz y Tabasco en el 99 (diócesis de Tulancingo, Puebla, Papantla, Tuxpan y Tabasco), inundación en Chalco, la experiencia de desplazados de la Guerra y desabasto de granos por las sequías e incendios en la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, Chiapas; el terremoto de Cd. Guzmán y Zapotitlán y las inundaciones en Mérida y Campeche por el huracán “Isidore”. 20
  • 6. La fase de atención a la emergencia Y por lo tanto, queremos una Iglesia que sea testigo de Jesús en el mundo, pobre,profética y pascual, en conversión continua, donde los laicos sean protagonistas y queincida en los procesos históricos de transformación para hacer presente el Reino deDios.4 La MISIÓN de Cáritas Mexicana5 “Contribuir a la dignificación de la persona humana:  Promoviendo la caridad, la solidaridad, la justicia y la reconciliación  De forma orgánica, organizada y pedagógica  Analizando la realidad social  Sensibilizando a la comunidad eclesial y social  Articulándose en forma de red  Coordinando y animando iniciativas eclesiales  Vinculándose y cooperando con otros actores sociales  Impulsando procesos, programas y proyectos de asistencia, de promoción, liberación integral, y aceptación fraterna y  Colaborando en la construcción de México con estructuras sociales, políticas y económicas justas”. Esta guía es una respuesta concreta a la misión y visión de Pastoral Social-Cáritas.4 er 1 Encuentro Continental de las Pastorales Sociales-Cáritas de América, Colombia-Bogotá, 4 al 10 de marzo del 2002.5 Comisión Episcopal de Pastoral Social, Vivamos el amor preferencial por los pobres, Caritas Mexicana, México 2001, p. 94. En adelante cualquier nota referida a la Comisión Episcopal se abreviará con las iniciales CEPS. 21
  • 7. La fase de atención a la emergencia OBJETIVOOfrecer una guía metodológica, que sirva como apoyo en nuestrapraxis de Pastoral Social-Cáritas, que nos ayude a buscar caminos quereduzcan la vulnerabilidad estructural, con una visión que supere lamera asistencia, que incluya la liberación y la aceptación fraterna yque vea de conjunto la Atención, Rehabilitación, Reconstrucción yPrevención, orientando el trabajo hacia procesos autogestivos,solidarios y de reconstrucción sostenible, para lograr una sociedadjusta, solidaria y sin excluidos. 22
  • 8. La fase de atención a la emergenciaINTRODUCCIÓNEsta guía contempla pedagógicamente dos modelos6 en la acción de la PastoralSocial-Cáritas: el modelo autogestivo y solidario y el modelo de mera asistencia.Modelo autogestivo y solidarioUno es el Modelo autogestivo y solidario, el cual organiza la Pastoral Social-Cáritascon una visión integral como nos pide el Papa Juan Pablo II en su ExhortaciónApostólica Ecclesia in América (EA): “La Iglesia en América debe encarnar en susiniciativas pastorales la solidaridad de la Iglesia Universal hacia los pobres ymarginados de todo género”.7 Debe incluir pues de conjunto la asistencia, larehabilitación, la reconstrucción y la prevención con el objetivo de que sus accionesincidan en las estructuras sociales. “En efecto se trata no sólo de aliviar lasnecesidades más graves y urgentes mediante acciones individuales y esporádicas,sino de poner de relieve las raíces del mal, proponiendo intervenciones que den a lasestructuras sociales, políticas y económicas una configuración más justa y solidaria”.8 En este Modelo, las emergencias o las catástrofes se consideran comooportunidades para dinamizar a la comunidad hacia el desarrollo sustentable.Tiene como objetivo central la promoción de la subjetividad de los siniestrados, sindescuidar las acciones de atención para los afectados que requiere toda actividad deemergencia, sobre todo en los primeros ocho días. Para facilitar el camino del trabajo se distinguen las fases de: Emergencia,Rehabilitación, Reconstrucción y Prevención; y para cada una de ellas se ha aclarado,desde la experiencia que los ejes directrices indispensables para caminarcorrectamente durante todo el proceso son cuatro: la Solidaridad, la Organización, laCapacitación y la Reflexión de Fe.Modelo de mera asistenciaSe entiende por Pastoral de mera asistencia, la praxis pastoral que enfoca todas susactividades a la asistencia; “asistir”, es decir, hacerse presente en situacionesemergentes para remediar necesidades inmediatas, sin buscar la promoción ni lasacciones liberadoras de las personas y transformadoras de las estructuras socialescorriendo el riesgo de quedarse en el mero asistencialismo. La asistencia tendría que ser por su naturaleza temporal, es decir, extendersetanto cuanto se prolonga la situación que hace peligrar la vida, en la cual el sujeto,6 Al tratar de puntualizar los elementos de los modelos (Es una presentación dicotómica que tiene valor descriptivo pero no tiene valor calificativo) hay la dificultad de que en la práctica se den características de uno dentro del otro, porque es difícil encontrar un modelo ideal. “Intercambio de experiencias sobre la ayuda a la reconstrucción en América Latina”, Diócesis de Cd. Guzmán, México, julio de 1993, p. 5.7 Juan Pablo II, Eclessia in América (EA) Ed. Dabar, México 1999, No. 58.8 Ibíd.No. 18 23
  • 9. La fase de atención a la emergenciaindividual o colectivo se encuentra deshabilitado. En otras palabras la asistencia es laayuda o el apoyo que una persona requiere en situación de emergencia y que por símisma no puede solucionar, por ejemplo: alguien que se está ahogando, el que quedaatrapado en un derrumbe o en un incendio... de tal manera que si no se le asiste, lapersona perece. La asistencia adquiere connotaciones negativas y se vuelve asistencialismocuando la ayuda que se sigue dando a una persona o comunidad ya salió de laemergencia como si todavía estuviera en esa situación, provocando actitudes dedependencia, paternalismo, caridad mal entendida (dar a los pobrecitos), deutilización mutua tanto del que dona como del que recibe. Características del modelo Características del modelo autogestivo y solidario de mera asistenciaAtiende las emergencias como Atiende la emergencia sin promover laoportunidades para promover la solidaridad y la organización.solidaridad y la organización delpueblo.Asume integralmente emergencia, Trabaja la rehabilitación y larehabilitación, reconstrucción y reconstrucción con proyectosprevención. funcionales, visibles a corto plazo.Es un Modelo de atención no como Considera la atención de la emergenciaevento aislado, sino como un proceso como un evento aislado.permanente, sustentado en cuatroejes: La solidaridad, la organización,la capacitación y la reflexión de fe.Integra la emergencia y las causas No se preocupa por impulsar lahistóricas y estructurales, que provocan autogestión, más bien corre el riesgo deesa situación y se preocupa de la crear dependencias por el método depromoción, de la liberación y de la trabajo que sigue con acciones para losinjusticia. pobres y no acciones con los pobres y desde los pobres, donde ellos sean sujetos.Respeta la cultura propia de la No toma en cuenta la cultura de lacomunidad y parte de la organización comunidad.misma del pueblo, si la hay y si no, lapromueve. 24
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  • 11. La fase de atención a la emergencia Características del modelo Características del modelo autogestivo y solidario de mera asistenciaAnima la solidaridad y la Desarticula la solidaridad y laorganización que brota en la organización por la donacióntragedia. continua de despensas, ropa…Respeta las necesidades de la Pide cosas que la comunidad nocomunidad, sin enviar cosas que la necesita.comunidad no ocupa.No busca tomarse la foto en ocasión Busca tomarse la fotode la tragedia. aprovechando la tragedia.En todo el proceso de trabajo, el Aprovecha las ayudas para hacercriterio central es atender a los que proselitismo partidista.nadie atiende.Evalúa sus acciones en la emergencia No le preocupa transitar a lapara evitar el asistencialismo y dar el rehabilitación, reconstrucción ypaso a la promoción, lo más pronto prevención.posible. Y transita de acciones paralos pobres a acciones con los pobres.Dinamiza la solidaridad que brotadentro de la comunidad al respondera la emergencia con sus propiosrecursos.Respeta la regla de oro de lasolidaridad.Anima a la comunidad para que El diagnóstico se utiliza pararealice el diagnóstico y se pueda conseguir recursos.saber con certeza las necesidadesapremiantes de las familiassiniestradas. 26
  • 12. La fase de atención a la emergencia Características del modelo Características del modelo autogestivo y solidario de mera asistenciaDistribuye equitativamente losrecursos para los más pobres ynecesitados.El diagnóstico (análisis estructural y El diagnóstico funcional, facilita elcoyuntural) facilita el proyecto de proyecto de rehabilitación,rehabilitación, reconstrucción y reconstrucción y prevención sin laprevención partiendo de la participación de los grupos.subjetividad de los grupos. A la luzde este análisis impulsa el plan detrabajo.Impulsa la rehabilitación, procurando Impulsa los albergues.no sacar a las familias de su hábitat yfortaleciendo los lazos de ayudamutua entre los amigos y familiares.Aprovecha los apoyos del gobiernopara impulsar el trabajo solidario.Motiva al encuentro entre losresponsables de la Pastoral Social-Cáritas para que confronten, analiceny decidan el modelo con el que van atrabajar la reconstrucción.Discierne y discute con los asesores, Se decide un proyecto depromotores y coordinadores de la rehabilitación y reconstrucciónrehabilitación, reconstrucción y desde la cantidad de dinero con laprevención, el Modelo Autogestivo y que se cuenta y se contratansolidario para que se aclare, se acepte constructoras para la ejecución,o se rechace. prescindiendo de los siniestrados y al final se les entrega la casa.Promueve celebraciones y reflexionespara fortalecer el espíritu solidario.Promueve asambleas públicas paradiscutir con los siniestrados las reglasy criterios del propio modelo. 27
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  • 14. La fase de atención a la emergencia Características del modelo Características del modelo autogestivo y solidario de mera asistenciaConvoca a los grupos de baseinteresados en desarrollar el proyectode autoconstrucción para queasuman las normas y criterios delmodelo.Promueve la organización internadentro de cada grupo de base y buscael consenso para los criterios quenormen el grupo.Anima la participación de todos losmiembros en las asambleas del grupoporque es la instancia principaldonde deciden en consenso losacuerdos.Estructura la mesa directiva ycomisiones para que coordinen laasamblea y ayuden en la direccióndel proceso de trabajo.Dinamiza la participación partiendodel nivel de base, de mesas directivas,de seguimiento y de dirección.Apoya a los grupos en lamovilización para demandar algobierno los servicios requeridos.Los recursos y el dinero no son fin El dinero es fin en sí mismo.para el proyecto, sino un medio.Organiza las faenas de tal maneraque si no hay faena, tequio, fagina…no hay autogestión, ni solidaridad.Impulsa las faenas solidarias pararesponder a la necesidad sentida dela mano de obra, para fortalecer loslazos entre los grupos de la red y quelos grupos se capaciten en las faenas. 29
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  • 16. La fase de atención a la emergencia Características del modelo Características del modelo autogestivo y solidario de mera asistenciaPromueve el intercambio deexperiencias entre los grupos, entrelas mesas directivas, con otros gruposque participan en la red y con otrasredes como herramienta decapacitación y de articulación.Evalúa continuamente el proyecto ala luz de la solidaridad y laautogestión para que no derive en unproyecto asistencial.Vincula y articula a los grupos entresi para formar una red y esta red searticula con otras redes parafortalecer el intercambio deexperiencias y la solidaridad, y darpasos hacia una sociedad sinexcluidos.Promueve el análisis constante delproceso del proyecto para encontrarlas acciones que ayuden a fortalecerlos ejes de solidaridad, organización,capacitación y reflexión de fe.Es un proyecto a mediano y a largo Es un proyecto a corto plazo.plazo.El donador se convierte en Quien aporta el dinero es uncooperante y se educa junto con el benefactor y el siniestrado, unproceso de los grupos. beneficiario.Favorece que las acciones delproyecto incidan en las políticaspúblicas y en el cambio de lasociedad.Desata la organización del pueblo yel crecimiento de la sociedad civil. 31
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  • 18. La fase de atención a la emergencia Características del modelo Características del modelo autogestivo y solidario de mera asistenciaConsidera al pobre como sujetohistórico porque la pobreza esinhumana y antievangélica.Descubre las estructuras de pecadosocial y trata de construir estructurassolidarias.Fundamenta la lectura de su proceso La visión de caridad y de justicia,en la Palabra de Dios y en los signos la opción preferencial por losdel Reino, expresión del amor pobres, las concibe dentro de estagratuito de Dios en Jesucristo. línea de mera asistencia.La Palabra de Dios que se reflexiona La Palabra de Dios apoya losdentro de las asambleas de los trabajos que se vayan realizando.grupos, anima y fortalece lasolidaridad, el servicio, el respeto, lajusticia, la honestidad…Las celebraciones en los diferentes Celebra la entrega de las casas.momentos: aniversarios, bendición deviviendas, cosecha de productos,faenas solidarias, encuentros… son lacumbre y la fuente de vida en lacomunidad.El desafío de este modelo en todas lasetapas de atención, rehabilitación,reconstrucción y prevención, essuperar la tensión entre el modelo demera asistencia y el autogestivo ysolidario.Impulsa la prevención inmediata y Impulsa la prevención inmediata.remota en sus diferentes niveles:emergencia cotidiana, trabajo deorganización básica, red y red deredes y la participación en lasociedad civil. 33
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  • 20. La fase de atención a la emergencia Características del modelo Características del modelo autogestivo y solidario de mera asistenciaAnima la asistencia, la promoción Anima la asistencia.humana y la incidencia en lasestructuras sociales para lograr unasociedad más justa y solidaria.Asimila los contenidos de la Asimila los contenidos de lasolidaridad: principio social, virtud solidaridad: principio social,moral, destinatarios de la solidaridad virtud moral, destinatarios de lay el contenido cristiano de la solidaridad y el contenidosolidaridad. cristiano de la solidaridad.Es irrenunciable el carácter de Es irrenunciable el carácter deasistencia de la Pastoral Social- asistencia de la Pastoral Social-Cáritas, sin embargo transita a la Cáritaspromoción humana en donde elasistido se convierte en sujeto de supropio desarrollo. La asistencia estemporal.Aprovecha las emergenciascotidianas como oportunidades paradesatar procesos solidarios y educar ala solidaridad.Ante las emergencias sociales Frente a la emergencia social,impulsa la organización y la promueve algunas fuentes deautogestión. Promueve acciones trabajo.integrales que vayan creandoestructuras sociales en la justicia yparticipación, para impulsar eldesarrollo integral de la comunidadlocal, regional e internacionalAnima la reflexión constante entre Anima la reflexión acerca de lapobreza y solidaridad (conciencia pobreza sin ir a las causassolidaria) (conciencia de mera asistencia)La solidaridad implica que todos La solidaridad impulsa accionesdeben participar con sus semejantes individuales.por alcanzar el bien común ydisfrutar de él.Fortalece la acción socialtransformadora. 35
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  • 22. La fase de atención a la emergencia Características del modelo Características del modelo autogestivo y solidario de mera asistenciaPromueve la red y la red de redescomo instancias para conjuntarluchas estructurales, estratégicas yglobales.Apoya la dinámica de la sociedadcivil que aglutina en su seno, unconjunto de redes de organizacionespopulares que trabajan en múltiplescampos de la vida social e inciden enlas políticas públicas.Profundiza en los principios de la Estudia los principios de laDoctrina Social de la Iglesia: Doctrina Social de la Iglesia:dignidad de la persona humana, dignidad de la persona humana,solidaridad, subsidiariedad, solidaridad, subsidiariedad,participación y bien común. participación y bien común.Impulsa la capacitación en la gestión Impulsa la capacitación en la gestiónde riesgo a partir de las causas de riesgo.estructurales de los desastres yconcientiza a los sujetos en zonas deriesgo sobre la necesidad depromover una cultura de prevención.Si frente a la pobreza y la exclusión, se trabajan todas las características de estemodelo autogestivo y solidario y otras más que no están dichas, se estará creandouna cultura de prevención, de solidaridad y organización que servirán para atenuar ydisminuir los riesgos catastróficos de una emergencia, y arrancar más fácilmente a larehabilitación y a la reconstrucción. 37
  • 23. La fase de atención a la emergencia CAPÍTULO PRIMERO LA FASE DE ATENCIÓN A LA EMERGENCIAEn el modelo autogestivo y solidarioPresentaciónEn México y en otros países de América frecuentemente nos toca vivir en medio desismos, huracanes, sequías, tormentas, inundaciones, derrumbes, incendiosforestales, contaminación del medio ambiente, deforestación, ciudades densamentepobladas en zonas de alto riesgo, explosiones, canales de aguas negras, secuestros,pobreza extrema, corrupción política, narcotráfico, violencia, guerra, hambruna, etc.Todas estas situaciones están provocando continuamente emergencias y catástrofes. Las emergencias o catástrofes son las situaciones de destrucción o muerte que laspersonas o poblaciones experimentan después de un fenómeno súbito, que afectangravemente sus estructuras económicas y sociales, imposibilitándolas para dominaresas situaciones con sus propias fuerzas y recursos, y que requieren la asistencia deotras personas. “Es una condición de muerte que se debe superar lo más rápidoposible (debe ser una fase corta), para que el siniestrado pueda regresar a tomar lasriendas de su propia vida”.9 Últimamente las emergencias y catástrofes son más recurrentes e incluso algunasson de carácter permanente y nos obligan a pensar en una visión más global y a máslargo plazo. Así por ejemplo la hambruna del África Subsahariana no se resuelvecon el envío de socorros y con acciones pensadas a corto plazo. Sin duda queproblemáticas tan complejas como estas, exigen una revisión a fondo del modelosocial que ha provocado y ha permitido estas crisis. La atención en la emergencia de manera meramente asistencial provoca “elsíndrome de la dependencia” induciendo con ello a que las capacidades de lapoblación afectada se inhiban, contribuyendo a cercenar uno de los factoresimprescindibles para lograr un proceso de desarrollo efectivo, que es la capacidad yel compromiso de las comunidades locales con su propio desarrollo. La entregasistemática de ayudas y socorros para enfrentar necesidades inmediatas más que lavulnerabilidad10, produce en el corto plazo dependencia y paternalismo y en elmediano y largo plazo la incapacidad de mejorar las respuestas de las poblacionesafectadas ante futuras crisis.9 “Intercambio de experiencias sobre la ayuda a la reconstrucción en América Latina”, Diócesis de Cd. Guzmán, México, julio de 1993, p. 11.10 La vulnerabilidad es la debilidad, incapacidad o dificultad para evitar, resistir, sobrevivir, y recuperarse en caso de un desastre. 38
  • 24. La fase de atención a la emergencia Vamos ahora a describir cómo se viven los cuatro ejes fundamentales del modeloautogestivo y solidario en la fase de la atención a la emergencia. 1. Eje de la solidaridad11Durante las primeras horas y días de cualquier emergencia: huracanes, sismos,explosiones… las mismas personas trabajan internamente en solidaridad. Esto seconfirma con testimonios como el de la experiencia de Tapachula con el huracán“Stan”, ya que al quedar la comunidad inundada y aislada de toda comunicación,los habitantes corren a darse la mano y solucionan los problemas inmediatos. Lo más común en la emergencia es que la comunidad inmediatamente semovilice y se organice en orden al rescate de vidas como urgencia inmediata12, asepultar a los muertos y a recuperar los objetos y materiales que puedan ser útiles. En la emergencia, la movilización y la solidaridad van de la mano, porque en eltrabajo de atención aparece un buen grupo de personas voluntarias (catequistas,coordinadores de grupos, seminaristas, jóvenes, gente de buena voluntad) queofrecen sus recursos humanos y materiales. Son personas que prestan sus serviciosen el diagnóstico, en el acopio y distribución de víveres, en la preparación dealimentos, en el retiro de escombro, apoyando en los albergues, cuidando heridos yterminada la emergencia, generalmente desaparecen y vuelven a su vida ordinaria. Constatamos que frente a la tragedia y la pobreza, que siempre van juntas ya quelos más vulnerables son los más pobres, surge la fuerza de la solidaridad a lo internode los grupos y las comunidades para llevar a los siniestrados pan, vestido, agua,medicamentos… como lo señala el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia:“La solidaridad se eleva al rango de virtud social […] orientada al bien común y en«la entrega por el bien del prójimo, que está dispuesto a “perderse”, en sentidoevangélico, por el otro en lugar de explotarlo, y a “servirlo” en lugar de oprimirlopara el propio provecho (cf. Mt 20,25-28; Mc 10, 42-45; Lc 22, 25-27)»”1311 La palabra “solidaridad”, viene de la raíz latina “solidus”, que quiere decir: sólido, compacto, entero. Solidaridad es, la expresión del espíritu que anima la vida de un grupo, de una comunidad o de una nación en el cual se unen fuerzas y esfuerzos, se ponen en común los recursos: capacidades, habilidades, experiencias, responsabilidades, trabajo y bienes. El término solidaridad ampliamente empleado por el Magisterio, expresa en síntesis la exigencia de reconocer en el conjunto de los vínculos que unen a los hombres y a los grupos sociales entre sí, es el espacio ofrecido a la libertad humana para ocuparse del crecimiento común compartido por todos.12 Como por ejemplo la movilización de las personas en el grupo de los Topos en el terremoto de 1985 que, rebasando el cerco del ejército, ayudaron a rescatar un gran número de vidas.13 Pontificio Consejo Justicia y Paz, Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, Conferencia del Episcopado Mexicano, Librería Editrice Vaticana, 2004, No. 193. De aquí en adelante citaremos el compendio con las siglas CDSI. 39
  • 25. La fase de atención a la emergencia1.1-La solidaridad: la regla de oro:La experiencia nos ha enseñado que el eje fundamental en este modelo es el de lasolidaridad, que se convierte por tanto en la regla de oro de todo proceso. Si sepierde la solidaridad, se pierde la base para los otros tres ejes. Los pasos de lasolidaridad son los siguientes:El primer paso: La solidaridad a lo interno de la comunidad que sufre la tragediaEste primer paso de la solidaridad se da dentro o en la misma comunidad, que seorganiza para buscar y rescatar a sus heridos, sepultar a sus muertos, recuperar suspertenencias, ofrecer albergue a quienes se quedaron sin techo. Esto lo hacenponiendo en común sus recursos y sus personas con el riesgo incluso de perder lavida con tal de salvar a las personas siniestradas. Esta es la esencia de lasolidaridad. En las comunidades asentadas en zonas sísmicas o de huracanes, con el tiempo seva creando la cultura de solidaridad ante las emergencias, cuando éstas sepresentan.Segundo paso: La solidaridad de las comunidades vecinasEste segundo paso de la solidaridad se da cuando las comunidades cercanas se dancuenta del desastre y, después de constatar que los siniestrados no alcanzan asolucionar la emergencia con sus propios recursos, se solidarizan, poniendo encomún lo que tienen: los recursos, la organización y la movilización.Tercer paso: La solidaridad de la Diócesis, la región pastoral y Pastoral Social-Cáritas NacionalEl tercer paso de la solidaridad se da cuando la emergencia, por su magnitud, superalas posibilidades de solución de la comunidad y de las comunidades vecinas;entonces se requiere del apoyo, ya sea de la Diócesis local o de las vecinas. Si lasolidaridad de éstas, además de la Pastoral Social-Cáritas no es suficiente paraenfrentar la emergencia, entonces hay que invitar a la Cáritas Nacional y al país engeneral para que aporten sus recursos a la emergencia.Cuarto paso: La solidaridad de Camexpa y otras instancias afinesEste Cuarto paso de la Solidaridad se da si la magnitud de la emergencia supera elnivel de nación, al recurrir a la nueva instancia internacional, animada por Cáritasde la zona Camexpa (Centro América, México y Panamá) en el marco de laconfederación de la CÁRITAS INTERNATIONALIS a la Coordinadora Internacionalde Seguimiento y Acompañamiento (CISA).1414 CISA se constituye como foro permanente de la coordinación para la cooperación fraterna de la Pastoral Social- Cáritas del Norte y de las Cáritas del Sur que están dispuestas a establecer relaciones de equidad y solidaridad con el fin de construir, acompañar, y dar seguimiento a procesos de transformación, con los sectores empobrecidos, hacia una sociedad más humana en los países que constituyen la zona Camexpa. Cáritas de la 40
  • 26. La fase de atención a la emergenciaQuinto paso: La solidaridad a nivel mundial en las macro-emergencias CáritasInternationalisEl quinto paso de la Solidaridad se da en caso de una macro-emergencia (como elterremoto de 1985 en México, el Huracán “Mitch” en 1998, los tsunamis en el sudesteasiático en diciembre del 2004 y julio del 2006.) que rebasa las posibilidades deatención nacional y regional. En este caso se convoca a un S.O.A. (special operationsappeal) o una solicitud de operaciones especiales a través de las CáritasInternationalis. La solidaridad es la razón fundamental para la toma de conciencia ya que,rompiendo los racismos y los prejuicios, se da paso a un proceso en el que esnecesario reconstruir no sólo las casas, las fuentes de trabajo, las parcelas, sino lafamilia humana ―la comunidad como punto final―, en otras palabras, trabajar porun cielo nuevo y una tierra nueva (Ap 21,1).1.2- El criterio fundamental, es la opción preferencial por los pobresEl primer compromiso de Pastoral Social-Cáritas es el de no estar ausente allí dondehay una situación de sufrimiento e injusticia. Hacerse presente en aquella situaciónque está demandando una respuesta inmediata y directa, ejerciendo una efectivaopción por los pobres y por los excluidos. Es importante recordar que la opción dePastoral Social-Cáritas, es la opción de la Iglesia, opción por los más vulnerables. La opción preferencial por los pobres define la línea de acción, los criterios y elenfoque del trabajo de la Iglesia, de tal manera que su objetivo último será “llegar alos que nadie atiende”. Como dice el documento de Ecclesia in América: El servicio a los pobres, para que sea evangélico y evangelizador, ha de ser fiel reflejo de la actitud de Jesús, que vino «para anunciar a los pobres la Buena Nueva» (Lc 4,18). Realizado con este espíritu, llega a ser manifestación del amor infinito de Dios por todos los hombres y un modo elocuente de trasmitir la esperanza de salvación que Cristo ha traído al mundo, y que resplandece de manera particular cuando es comunicada a los abandonados y desechados de la sociedad. Esta constante dedicación a los pobres y desheredados se refleja en el Magisterio social de la Iglesia, que no se cansa de invitar a la comunidad cristiana a comprometerse en la superación de toda forma de explotación y opresión. 15 zona de Centroamérica, México y Panamá (Camexpa), reunidas en San Salvador, El Salvador los días 28, 29 y 30 de marzo del 2001, las Cáritas de la zona de Camexpa y varias Cáritas Cooperantes,15 Juan Pablo II, Eclessia in América, México 1999, No. 58. En adelante Ecclesia in América se escribirá EA.No. 18. 41
  • 27. La fase de atención a la emergencia Por esta razón, el apoyo a las comunidades será, no como una acción para lospobres, sino como una acción con y desde los pobres; donde los pobres, sean lossujetos protagonistas de la participación en este proceso de atención. Esta línea detrabajo, marcará el plan y la relación con otras instancias que participen en laemergencia.1.2.1-El pobre, centro de atención preferencial de la praxis eclesialEl documento de Puebla16 reafirma la “clara y profética opción preferencial ysolidaria por los pobres” proclamada en las conclusiones de Medellín;17 este “amorpreferencial, pero no exclusivo por los pobres” exige una “conversión de toda laIglesia” y al mismo tiempo “abre nuevos caminos a la esperanza”.18 La preferencia tiene como destinatario a los pobres que “merecen una atenciónpreferencial, cualquiera que sea la situación moral o personal en que se encuentren”. La razón de esta opción preferencial es de índole teológica. Si siguiendo a Cristo,la Iglesia ve en el pobre la imagen de Dios escarnecida: “hechos a imagen ysemejanza de Dios, para ser sus hijos, esta imagen está ensombrecida y aunescarnecida”. El Dios en el que creemos es el defensor de los oprimidos (“por esoDios toma su defensa y los ama”) tal como fue cantado por María en el “Magnificat”.Por eso mismo, la Iglesia acredita su autenticidad evangelizadora en la preferenciapor el pobre: ellos “son los primeros destinatarios de la misión y su evangelizaciónes por excelencia señal y prueba de la misión de Jesús”.19 La opción preferencial por el pobre “es una opción preferencial por los pobrescontra la pobreza”. Los pobres aquí significan los que sufren las injusticias, porquesu pobreza es producida por mecanismos de empobrecimiento y explotación;20 lapobreza es, por tanto, un mal y una injusticia. Optar por los pobres implica optar porla justicia social, contra la pobreza inicua y por una sociedad justa y fraterna. Revisarla cita, si todo el párrafo es parte de del documento de Puebla se inicia con lascomillas y la frase de opción por los pobres se ponen comillas sencillas. Ecclesia in América, pide que …La actividad de la Iglesia a favor de los pobres en todas partes del Continente es importante; no obstante hay que seguir trabajando para que esta16 III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, La evangelización en el presente y en el futuro de América Latina, 2 ed. Librería Parroquial de Claveria, México,1995.17 II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Medellín conclusiones, La Iglesia en la actualtransformación de América Latina a la luz del Concilio, 2 Ed. Centro de Publicaciones del CELAM, Bogota,1989.18 Op Cit Puebla. n 1,134 y 1.165 (1995)19 Ibid n. 1.141,-1.142,1.14420 Ibid n. 30, 1.160 42
  • 28. La fase de atención a la emergencia línea de acción pastoral sea cada vez más un camino para el encuentro con Cristo, el cual siendo rico, por nosotros se hizo pobre a fin de enriquecernos con su pobreza (cf. 2 Cor 8,9)… La Sagrada Escritura nos recuerda que Dios escucha el clamor de los pobres (cf. Sal 34[33], 7) y la Iglesia ha de estar atenta al clamor de los más necesitados. Escuchando su voz «la Iglesia debe vivir con los pobres y participar de sus dolores […] Debe finalmente testificar por su estilo de vida que sus prioridades, sus palabras y sus acciones, y ella misma está en comunión y solidaridad con ellos»”.21 En todo el proceso de atención, rehabilitación, reconstrucción y prevención, elprotagonismo de los pobres y excluidos, es el eje rector que permea todo el trabajo,porque hay que llegar a los que nadie atiende como signo de que a los pobres llegala Buena Nueva, como lo afirma Ecclesia in América: Los pobres han de serconsiderados ciertamente los primeros destinatarios de la evangelización, asemejanza de Jesús, que decía de si mismo: «El Espíritu del Señor […] me ha ungido.Me ha enviado a anunciar a los pobres la Buena Nueva» (Lc 4, 18).221.3- Las exigencias de la solidaridad:La solidaridad y la cultura23Sabemos que en las comunidades, hay muchas formas tradicionales solidarias como:las faenas y el tequio, (jornadas de trabajo para hacer obras en común), el TCO, eltrueque (intercambio de producto por producto y de trabajo por producto), laminga, las tandas, las faginas, la fatiga, el cambio brazo, organizaciones vecinalespara resolver el problema de servicios. El TCO (Trabajo Común Organizado) son los días de trabajo que aportan losintegrantes de los grupos para desarrollar el proyecto de reconstrucción. En el casode los campesinos, son los días de trabajo para realizar la siembra común. En losgrupos de salud y nutrición, son las jornadas de trabajo para fabricar la medicina ylos alimentos nutritivos. En el caso de las cooperativas de consumo, es el tiempo quese utiliza para comprar, empacar y vender los productos. En las cooperativas deproducción, son los días que se aportan para producir y comercializar los productos,etc.21 EA No. 58 (1999)22 Ibid No. 6723 Cf.Eclessia in América No. 52. Partiendo del Evangelio se ha de promover una cultura de la solidaridad que incentive oportunas iniciativas de ayuda a los pobres y a los marginados, de modo especial a los refugiados, los cuales se ven forzados a dejar sus pueblos y tierras para huir de la violencia. 43
  • 29. La fase de atención a la emergencia En el caso de las comunidades indígenas, la estructura comunitaria estáimpregnada de solidaridad; porque todos los servicios y las obras de infraestructuraque se requieren dentro de la misma, son realizados con la solidaridad en faenas oen tequios. La estrategia en esta praxis, es conocer, profundizar, respetar, valorar, recuperary fortalecer e integrar al proyecto, las estructuras solidarias que se van perdiendo yexisten en nuestros pueblos.24Tener como valor fundamental la transparenciaEsta es un valor fundamental y una exigencia de la solidaridad y se daprincipalmente en las siguientes situaciones: En caso de una emergencia, no pedir de más a las comunidades solidarias o cooperantes y que éstas no dependan de los medios de comunicación social, que a veces piden cosas que la comunidad no ocupa y que al final de cuentas, lo que envían cueste mucho, y no es lo que se necesita. Si es el caso, también decir con toda franqueza que es lo que realmente se puede ofrecer a la comunidad para que la ayuda no rebase las capacidades de la localidad. En el manejo de los recursos. Si éstos se reúnen para la ayuda y no llegan a los afectados, se estaría cometiendo una injusticia o robo, utilizando el rostro de los pobres para este fin y esto ocasionaría la pérdida de la autoridad moral de la Pastoral Social-Cáritas o de la Iglesia. En el acompañamiento del proceso. Los cooperantes deben respetar el proceso de autogestión de la comunidad para que el recurso sea medio para un fin y no fin en sí mismo, imponiendo criterios que bloquean el proceso autogestivo y se llegue al asistencialismo. En la rendición de cuentas a los cooperantes. Que se respete su intención al hacer llegar dichos recursos a los más necesitados y a los que nadie atiende. Es importante recordar la recomendación de Cáritas Internationalis: “Contar con informes claros y precisos sobre los suministros, es una obligación tanto para el beneficiario como para el cooperante”.25Impulsar el desarrollo integral de los siniestradosLa solidaridad procura, a través de varias iniciativas y procesos de corto y largoplazo, el desarrollo integral de los empobrecidos y excluidos, basado en la justiciasocial y el bien común. Impulsa la consolidación de las organizaciones sociales que24 Lo que no es cultural hay que buscar inducirlo al desarrollar el proyecto. Por ejemplo: Si la comunidad no tiene la costumbre de trabajar en faenas, pues hay que sugerirlas y comenzarlas a desarrollar.25 Código de conducta para las ONGs, (Organizaciones no gubernamentales) relativo al socorro en caso de desastre, suscrito por Cáritas Internationalis en julio de 1998. 44
  • 30. La fase de atención a la emergenciaconduzcan hacia la equidad, de manera que las acciones de asistencia seanpuntuales y evolucionen hacia procesos liberadores. Esto se tiene que tomar encuenta desde la fase de atención a la emergencia. La solidaridad en la emergencia ofrece la oportunidad de iniciar un proceso deREDES y de buscar el encuentro y vínculos de unión con otras instancias que estánintegradas al trabajo, así como con organizaciones civiles de la comunidad o laregión, que buscan responder de forma alternativa a otras necesidades de la vida.26 2. Eje de la organización2.1- La organización diocesana al servicio de la emergenciaEl hecho es que en una emergencia la gente recurre a la Iglesia buscando comida,medicina, alojamiento y respuesta a sus necesidades.27 Esto exige mecanismos deorganización correctos para atender las demandas de la comunidad. La Iglesia (la pequeña comunidad, la parroquia, el decanato o vicaría, la Diócesisy Pastoral Social-Cáritas) tiene una organización pastoral que se extiende pormuchos lugares, formada con varias instituciones y muchos agentes de pastoralcomo CEBs (Comunidades Eclesiales de Base), trabajo de base, jóvenes, catequistas,coordinadores de grupos que ordinariamente están sirviendo a la comunidad. Estehecho la ubica en una situación privilegiada y de gran responsabilidad en laatención a las emergencias, puesto que difícilmente otras instancias cuentan con estaestructura. El éxito en el tratamiento de una emergencia se gesta antes de que ocurra eldesastre, ya que la experiencia de trabajo permanente de grupos de base, decooperativas, de redes, etc., facilitará la organización adecuada para atender laemergencia. En caso de que no se tenga esta organización, la emergencia es laoportunidad para iniciar un proceso de grupos de base. Es importante disponer de lo que realmente se necesita, y tenerlo a tiempo, pararescatar a las personas y los objetos, para enterrar los muertos, para daralimentación, vestido, alojamiento, en fin, para comenzar a salir de la desgracia,teniendo claro que los tiempos de atención inmediata no deben superar los 3026 Defensa de los derechos humanos, ecología, salud alternativa, producción de alimentos sin contaminantes, defensa de los niños, de la mujer y los indígenas, etc.27 Generalmente en las diócesis, hay estructuras y edificios que sirven para almacenes, comedores comunitarios y menos frecuentemente para albergues. 45
  • 31. La fase de atención a la emergenciadías,28 ya que lo fundamental es recuperar la capacidad activa de las personassiniestradas. Atender estas demandas requiere también de un proceso que debe ser evaluadocontinuamente para saber cuándo detener el reparto de despensas, ropa ymedicinas, y dar el paso a la rehabilitación, de modo que el servicio de la Iglesiasirva para la promoción y la autogestión y no se quede en la mera asistencia.2.2- Exigencias de la organizaciónEl diagnóstico29El diagnóstico es la base del plan de atención, ya que si es equivocado, resultará unplan de gabinete que no responda a las necesidades reales. El diagnóstico ayudará aidentificar a los más necesitados. Este será el criterio que marque el plan de trabajopara la Iglesia. Supuesto el análisis de vulnerabilidad estructural, la emergenciatiene que elaborar un análisis de coyuntura que requiere un diagnóstico de la situaciónpara conocer, identificar y cuantificar la magnitud del desastre y profundizar en lascausas estructurales e históricas30 que lo provocaron. También el diagnóstico debe reflejar el número de muertos y siniestrados, eltiempo que puede durar la atención de la emergencia (no más de 30 días), lasestrategias que hay que seguir para la Atención, Rehabilitación, Reconstrucción yPrevención y tener una visión común sobre el plan de trabajo que se va a llevar. Estofacilita el acopio de recursos y el envío de los mismos a los lugares más afectados,sin desperdiciarlos y dándoles el uso debido. Además para solicitar los recursosnecesarios para la atención. El diagnóstico nos permite que en una situación tan cambiante como son lasemergencias, se ubique tanto a la comunidad que está sufriendo como a las personasque se solidarizan. Un buen diagnóstico nos indica el momento justo en que hay quemodificar la estrategia de atención (rescate de muertos, atención a heridos,medicamentos, agua, albergues, alimentos) y pasar de ésta a la Rehabilitación.28 Cáritas Argentina, Departamento de emergencias, Manual de Cáritas Argentina ante las emergencias, Argentina 2000, p. 31.29 El diagnóstico es un término médico que significa “el arte o acto que da a conocer la naturaleza de una enfermedad mediante la observación de sus síntomas y signos”.30 En el diagnóstico, es importante visualizar las causas estructurales, políticas, económicas, ideológicas, culturales e históricas. El análisis de la realidad ayuda a entender cuáles son las causas de la situación de la pobreza y el tipo de sociedad que se quiere, con el fin de implementar un proyecto que sea económicamente sustentable en este ambiente globalizado y esencialmente justo, porque va a luchar por cambiar las condiciones que provocaron el desastre (pobreza, corrupción, injusticia, etc.) que llegue a los más pobres y que éstos sean sujetos en todo el proceso; que sea un proyecto ecológicamente apropiado respetando el hábitat y los recursos naturales del lugar; que sea un proyecto que rebase la visión meramente económica de la reconstrucción, cuyo objetivo final sea la transformación de la situación de injusticia que ha provocado la extrema pobreza; y que sean un proyecto respetuoso de la cultura del pueblo, de tal forma que sea asumido por las tradiciones de la comunidad. En cuanto a lo coyuntural, hacer una lectura de los diferentes escenarios, actores y posibles salidas a la emergencia. 46
  • 32. La fase de atención a la emergencia El equipo responsable de coordinar el plan de atención, tendrá que buscar que laplaneación esté hecha en base al diagnóstico para no caer en el riesgo de programaracciones que estén fuera de la realidad, fuera de la cultura de la comunidad, perosobre todo para evitar el desperdicio de los recursos humanos y económicos. El plan de trabajo, facilita la relación y articulación con las instanciasorganizativas que intervienen en la atención a la emergencia, como son: La PastoralSocial-Cáritas, Iglesias solidarias, instituciones oficiales, 31 además de instituciones yorganizaciones no gubernamentales (ONGs). 32La comunicación33La comunicación es una exigencia de la organización porque da a conocer a lacomunidad la información recabada en el diagnóstico, divulga y hace VISIBLE lamagnitud del desastre y las causas históricas que lo provocaron. Esta informacióndebe llegar con claridad y precisión a los diferentes niveles de la comunidad, de laPastoral Social-Cáritas y de las Diócesis, sin mentir o maquillar las cifras, paramostrar la verdad del suceso y de esta manera, sensibilizar y concientizar a lasociedad y a las personas que quieren ser solidarias.La movilización34Además del rescate de vidas, de sepultar a los muertos y recuperar objetosmateriales, otra de las características de la movilización en la atención a laemergencia, es la búsqueda de respuesta a las demandas más sentidas como son lasalud, agua, vivienda, comida, albergue, vestido (Carta Humanitaria del Proyecto dela Esfera). 35 En orden a estas demandas se busca que en la elaboración del plan de respuesta,participe el pueblo como sujeto, para ir provocando que la organización sea capaz deromper inercias asistencialistas y así la gente no se sienta tratada como objeto;cuidando que la atención llegue a los más pobres, respondiendo a las necesidadesprioritarias y básicas de las comunidades y cuidando que las personas no seandesplazadas de su hábitat (albergues, refugios, tiendas de campaña), ya que despuéses muy difícil integrarlas a los procesos comunitarios.31 Como el ejército, protección civil, instituciones de salud, vivienda, ecología y las instancias propias del lugar con las que cuenta el municipio o el estado y que tienen la obligación por ley de atender el desastre.32 Como “Cruz Roja”, “Médicos sin fronteras”, los “Topos”, etc.33 Comunicar es: “Hacer saber a uno una cosa o hacer a otro partícipe de lo que uno sabe”.34 En sentido estricto, movilización significa: “Poner en práctica cualquier recurso para conseguir un fin”.35 Es la Carta Humanitaria y las normas mínimas de respuesta humanitaria en casos de desastre (Normas mínimas en cuanto al abastecimiento y saneamiento de agua, en materia de nutrición, en lo que se refiere a ayuda alimentaria, en cuanto a refugios y albergues y en materia de servicios de salud). Cf. Documento del Proyecto de la Esfera, publicado en Ginebra, Suiza, en 1998. 47
  • 33. La fase de atención a la emergencia Otra característica del proceso de movilización es exigir organizadamente aquien corresponda que se repare el daño, porque detrás de un desastre siempre haycausas estructurales y sujetos que lo provocan.36 En este Modelo autogestivo y solidario, las emergencias o las catástrofes debenser consideradas como oportunidades para que la comunidad se organice, dinamicey movilice hacia el desarrollo sustentable, ya que se busca acompañar al pueblo ensus esfuerzos por recuperar y reafirmar su propia identidad, garantizar el respeto alos derechos humanos, civiles, políticos, sociales, culturales, ecológicos e incidir en elmodelo socio-económico, para lograr una sociedad más justa y más humana. 3. Eje de la capacitación3.1- La capacitación en la fase de emergenciaEste modelo en la fase de atención a la emergencia, capacita a las personas en variosaspectos: a- En el análisis de la realidad en relación a la vulnerabilidad estructural y lascausas históricas que provocaron la tragedia, ayudando a ver cómo el desastremuestra la pobreza y sus consecuencias. b- Implementa y capacita a los agentes en el diseño y ejecución del plan detrabajo que ayude a visualizar la labor de atención en la emergencia, en el horizontede Rehabilitación, Reconstrucción y Prevención para colaborar en la construcción delmodelo de sociedad que queremos. c- A los responsables de coordinar el proyecto y a los responsables de que elplan se lleve a la práctica (asesores, coordinadores, párrocos, etc.) les ayuda a laasimilación del Modelo autogestivo y solidario. En una primera etapa se requiere una capacitación específica que responda acada necesidad; por ejemplo: atender los almacenes, reparto de despensas, atenciónsicológica, atención a comedores, a albergues, medicina preventiva, primerosauxilios, etc. Esta capacitación específica varía porque en el proceso de atenciónaparecen nuevas necesidades.36 Hay entidades que provocaron las explosiones del 22 de abril de 1992 en Guadalajara. La construcción de viviendas en zonas de alto riesgo o de alta vulnerabilidad esconden corrupciones políticas; en Acapulco, por ejemplo, se construyeron las casas sobre el cauce del río; en Zihuatanejo se construyen fraccionamientos sobre los manglares. La tala de bosques para beneficios particulares tiene un costo humano altísimo porque acarrea sequías e inundaciones, como las sucedidas en Tapachula y Tabasco. El no limpiar los canales de desagüe y darles mantenimiento provoca en un momento dado que se causen derrames sobre las viviendas, como sucedió en Valle de Chalco. 48
  • 34. La fase de atención a la emergencia d- En una segunda etapa, la atención a la emergencia capacita para el diseñosobre posibles acciones a implementar en la fase de Rehabilitación: caminos,construcción de casas de campaña, pies de cría para la producción, etc. e- El hecho de recibir recursos económicos y materiales exige que el personalque administre estos recursos esté capacitado para la administración y atención enlas cuestiones legales y fiscales. f- Este modelo ayuda a aclarar el rol de las organizaciones de base, de las redes,de la sociedad civil; propicia la formación en los derechos humanos y en lametodología y pedagogía autogestiva y solidaria. Los materiales que pueden ayudar a la capacitación son: el Proyecto de laEsfera, el documento de Cáritas Mexicana Vivamos el amor preferencial por los pobres;los materiales de la zona Camexpa con los documentos de Santa Tecla 1 y 2;37Manual de Atención a Emergencias de Cáritas Brasileña38 y Cáritas Argentina,39 ya que,según los principios y orientaciones que ofrecen, marcan la pauta a seguir en elproceso de atención a la emergencia.3.2- Intercambio de experienciasCuando son varias las Diócesis o comunidades afectadas, es conveniente reunirsepara intercambiar experiencias40 sobre el diagnóstico, porque esto ayuda a aclarar elmétodo autogestivo y solidario y la pedagogía de trabajo. Es importante consensar la distribución de los recursos de manera que éstoslleguen a las Diócesis más afectadas y a las comunidades más pobres y finalmenteorganizarse en una RED de apoyos para dar pasos comunes hacia la Rehabilitación yReconstrucción.41 La experiencia a nivel nacional, ha venido enseñando que quienes recurren a darun apoyo de solidaridad son los más cercanos, por esta razón, se ve como desafíoque las Diócesis que están ubicadas en zonas vulnerables, se capaciten y formenuna RED de apoyo para que se articulen y juntas puedan diseñar un plan37 Cf. Planes de atención y prevención a la emergencia en Santa Tecla.38 Elaborado en abril de 1999 por Cáritas Brasileña.39 Elaborado en noviembre del 2000 por Cáritas Argentina.40 En un proceso autogestivo, el intercambio de experiencias es el que garantiza la subjetividad porque ayuda a comprender los ejes (organización, solidaridad, capacitación y reflexión de fe) que sustentan el proceso de atención, ya que de la praxis que se está viviendo se pueden ir encontrando nuevas enseñanzas que nos capaciten para mejorar el proceso de trabajo; porque al encontrarse los grupos o personas a compartir la vida y su caminar, se aprende a solucionar los problemas, a clarificar el rumbo del grupo o la organización, a encontrar nuevas perspectivas de trabajo que mejoren el proceso, a unificar criterios de acción y líneas estratégicas, etc.41 La experiencia de Cáritas Nacional a partir del “Huracán Paulina en 1997”, las lluvias en Chiapas, Tabasco, Papantla, Puebla, Guerrero en 1999, etc. ha consistido en la promoción del intercambio de experiencias para compartir el diagnóstico, la organización, la solidaridad y la toma de decisiones sobre recursos, el apoyo a la rehabilitación, reconstrucción y formación de Redes de las Diócesis más afectadas por las emergencias. 49
  • 35. La fase de atención a la emergenciaestratégico para disminuir la vulnerabilidad estructural y las consecuencias en casode una emergencia. Éstas necesitan encontrar estrategias comunes de atención,compartir experiencias sobre acciones concretas de prevención, y darse la mano deacuerdo a las necesidades que aparezcan, ya sea en la capacitación, en el método, enla articulación, etc. Es preciso que las Diócesis o Pastoral Social-Cáritas que tienen la experiencia deatención de la emergencia con este Modelo, la compartan con aquellas que sufranuna situación de desastre, para que, partiendo de las enseñanzas de las otrasDiócesis, puedan diseñar su propio plan de atención, rehabilitación, reconstrucción yprevención, plan que busque de forma clara la promoción integral del hombre y lamujer y que responda a las necesidades de las personas siniestradas, sin perder devista que tienen que ser sujetos de su propio desarrollo y respetando la regla de orode la solidaridad. Pastoral Social-Cáritas ofrece el apoyo, la asesoría, el método y la búsqueda deasesores para clarificar el proceso de Prevención, Rehabilitación, Reconstrucción yPrevención. Un elemento importante para la capacitación es que las Diócesis que seencuentran en una situación de emergencia visiten a las Diócesis que ya han sufridoemergencias similares y han caminado con el método autogestivo y solidario en laRehabilitación y Reconstrucción, para compartir experiencias de modo que elcamino recorrido y reflexionado ayude a capacitarse en el método, en el análisis, enel plan de trabajo, para que se amplíen los horizontes. Lo que se pretende esaprender de los aciertos y de los errores, para que los errores que se han cometido enotras experiencias, se eviten. 4. Eje de la reflexión de fe El paso de Dios en medio de las tragediasLas catástrofes nos ayudan a comprender mejor el paso de Dios en medio de lastragedias, viviendo la experiencia de amor solidario.4.1- El Dios de la vidaAnte las tragedias hay dos maneras de leer los acontecimientos, una es, con la visióndel Dios de la muerte, el Dios que castiga sin piedad, el Dios que impulsa y desata latragedia. Algunos grupos de personas consideran la catástrofe como castigo de Dios,sobre todo cuando se trata de sucesos ocasionados por fenómenos naturales, comosismos, erupciones volcánicas, sequías, huracanes, inundaciones, tsunamis… 50
  • 36. La fase de atención a la emergencia Las expresiones más comunes de la cultura popular con las que expresa esto son:“Dios nos castigó porque no nos portamos bien”, “merecíamos una llamada de atención, aver si así cambiamos”, “nuestro mal comportamiento provocó que sucediera esto”. Inclusivehay algunos grupos religiosos que aprovechan esta circunstancia para insistir en queestos fenómenos son un castigo de Dios, citando textos apocalípticos. Leer latragedia como un castigo de Dios, es sin duda fanatismo religioso aberrante. Cuando se trata de catástrofes donde aparece muy claramente la responsabilidadhumana,42 la reacción de las personas es para reclamar justicia a las entidades ygrupos responsables de la catástrofe. Frente a los grupos que afirman que la catástrofe es un castigo de Dios, elEvangelio nos ayuda a profundizar en el sentido del mal y nos aclara que detrás deun fenómeno de esta naturaleza, hay causas que lo provocan. Recordemos a estepropósito el pasaje de la curación del ciego de nacimiento donde los discípulos lepreguntaron a Jesús “Rabí, ¿quién pecó, él o sus padres para que haya nacido ciego?”Respondió Jesús: “Ni él pecó ni sus padres; es para que se manifiesten en él las obras de Dios”(Jn 9, 1-3.). Está claro que Jesús rechaza que la ceguera sea un castigo de Dios por elpecado de los padres del ciego. En el Evangelio de San Lucas (13, 1-5) a propósito de la matanza de los galileosque hizo Pilatos en el templo, mezclando su sangre con la sangre de los sacrificios,Jesús replicó: “¿Piensan que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos,porque han padecido estas cosas? Yo les digo que no”; su muerte por lo tanto no es indiciode que habían cometido algún pecado. En el mismo texto, cuando se habla de quecayó la torre de Siloé y aplastó a dieciocho personas, los contemporáneos de Jesúsquerían relacionar el hecho con alguna culpa de los accidentados, entonces, Jesús lesaclaró: “Yo, les aseguro que no”. La enseñanza es clara: no hay relación directa entre falta y calamidad; pero estascalamidades públicas sí son una invitación providencial a la penitencia y a lasolidaridad. Si se considera que las catástrofes son castigo de Dios, se estaría mostrando a unDios terriblemente injusto, porque estaría escarmentando a los pobres que viven encondiciones muy precarias y sufren las peores consecuencias, porque la pobreza losobliga a vivir en zonas de alta vulnerabilidad estructural. Visto de esta forma, Diosestaría protegiendo a los que tienen más recursos, porque tienen más posibilidadesde habitar en zonas con menos vulnerabilidad y por tanto de reducir los riesgos antela catástrofe. El terremoto, los huracanes y las catástrofes nos muestran que por el hecho de serpobres, éstos atraen sobre si todos los males y las desgracias. El Dios de la vida, nos42 Explosión en San Juanico (1982), desborde del canal de la Compañía en Chalco (2000) en el Estado de México, explosiones en Guadalajara (1992)... 51
  • 37. La fase de atención a la emergenciapide a los cristianos y los hombres y mujeres de buena voluntad, volcarnos sobreellos, porque las catástrofes los lanzan a una situación de agonía y de muerte. A la luz de los textos del Evangelio, no podemos considerar que la catástrofe seaun castigo de Dios. Y sí, en cambio, es una oportunidad para que se manifiesten lasobras de Dios y se abre la posibilidad de asistir a los necesitados es una oportunidadpara vivir la solidaridad, para atender a las personas siniestradas, prestarles apoyo,darles consuelo, ayudarles a restaurar sus capacidades e invitarlas a que ellasmismas sean solidarias con otras personas necesitadas, a ejemplo de Jesús (Mc 2, 31;Mt 9, 29; Mt 8, 14; Mt 14, 20). Descubrir en la catástrofe la oportunidad para la solidaridad de parte de lasinstancias de Pastoral Social-Cáritas que acompañan el proceso y una exigencia departe de la comunidad siniestrada, para ser una comunidad samaritana, haciéndoseprójimo de la comunidad o persona que sufre el desastre, 43 para que no nos sucedaque nosotros, que nos decimos comunidad creyente y seguidores de Jesús, pasemosde largo ante la comunidad tirada, como sucedió con el sacerdote y el levita (Lc. 10,25-37). La gloria de Dios está en que tengamos vida y vida en abundancia. Es por esoque en una correcta interpretación del acontecer de una tragedia, suena a blasfemiael hecho de que se quiera identificar a Dios con la imagen de un ser que castiga ydestruye, siendo que Él, es el Padre del huérfano y de la viuda, Buena Noticia paralos pobres, es compasivo y misericordioso… El Dios compasivo y misericordioso, es el Dios que va con pasión en búsquedade los que quedaron atrapados en medio de la tragedia y del dolor, puesto que Élbusca al débil, al pequeño, al pobre… En la tragedia Dios está escuchando y “sufre” en el silencio de las víctimas. Diosno es una máquina de destrucción, sino que quiere que el débil, el pequeño, elsiniestrado tengan vida, así lo dice Jesús: “He venido a traer vida y que la tengan enabundancia” (Jn. 10,10). Las tragedias llenan las comunidades de huérfanos y viudasy Él es: “Padre de huérfanos y viudas eres tú” (Salmo 68,6) Dios está clavado en la cruz de los que viven en medio de las tragedias, esta es laverdad que debemos anunciar los seguidores de Jesús. La cruz presencia viva deDios que San Pablo nos recuerda que “...es escándalo para los judíos y locura paralos paganos” (1a. Cor. 1, 18-28). Dios está crucificado en los pobres, en los quequedan huérfanos y viudas por los huracanes, los sismos, la hambruna…43 En la parábola del buen Samaritano, la pregunta del escriba es: “¿Y quién es mi prójimo?” (Lc 10, 29). Pregunta a la que Jesús responde con la parábola. Luego, Jesús le pregunta al escriba: “¿Cuál de los tres, crees que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores?”. La respuesta del escriba fue: “El que practicó la misericordia con él”. La parábola se cierra con el mandamiento de la solidaridad de parte de Jesús: “Vete y haz tú lo mismo” (Lc 10, 36-37). es decir, ve y vive la solidaridad con quien está en desastre. 52
  • 38. La fase de atención a la emergencia4.2-La praxis revela que Dios es Dios de la vida y no de la muerteLa experiencia nos ha revelado que en cada una de las emergencias (sismo, huracán,explosión), inmediatamente que acontece la tragedia, la comunidad sale al encuentrode sus hermanos(as) que perdieron la vida, o de los que quedan atrapados entre losescombros. Si nos preguntamos, ¿cómo le hace la comunidad para rescatar a sushermanos siniestrados? La respuesta es muy sencilla, ésta pone en común susrecursos y muchas veces arriesgando la vida socorre, salva, rescata al hermano(a), alniño(a) que está atrapado en peligro de muerte. Esto acontece justamente en elpueblo, en medio del pueblo que está herido y que de su mismo dolor y debilidadsaca fortaleza, y así es capaz de rescatar al prójimo tirado en el camino. El dolor es capaz de mover el corazón, la indiferencia para cargar sobre sushombros la causa del siniestrado; de tal manera que al dar de sí, recibe del otro y laalegría de sacar de los escombros a un muerto, a un moribundo, a un niño, es elmilagro de Dios que enriquece al que se arriesgó a dar la vida por los demás. El amor al prójimo es cuestión de entrega. Esta incluirá en sí muchas maneras dehacerse próximo. Allí donde se ama, allí tiene Dios puesta su cabaña en medio de lospecadores y de los que sufren. Esta solidaridad, nos muestra que los primerossolidarios son los que viven la tragedia y que con sus propios recursos poniéndolosen común son capaces de responder a las necesidades inmediatas para salvar vidas. La comunidad ante la emergencia encuentra nuevas fortalezas, como lodemuestran los cientos de personas que se unen para buscar víctimas entre losescombros; así lo ha demostrado el terremoto de 1985 en Cd. de México, Cd.Guzmán; los terremotos del Salvador (1985), el huracán “Mitch” (1998), loshuracanes en Yucatán, Campeche; las emergencias por la guerra en Chiapas (1994),las lluvias de Tapachula, las lluvias de Veracruz (1999). La gestión de este primermomento arranca de los propios afectados y estos se convierten en los sujetosfundamentales para resolver la atención en la emergencia, la rehabilitación y lareconstrucción.4.3-La vida se celebra en medio de la tragediaFrente a la tragedia el pueblo descubre el paso de Dios con frases que hacen patenteel “Hágase tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo” y esto lo reflejan conexpresiones como ésta: “Gracias a Dios estamos vivos”, aunque perdieron lomaterial; “Gracias a San José y a la Virgen saldremos adelante de esto y así se hagala voluntad de Dios”. Todas estas frases y otras revelan las lecturas populares de loscreyentes ante los acontecimientos. Las personas acuden a dar gracias con signos de religiosidad popular, comoprocesiones, entradas de rodillas, celebraciones de la Palabra, Eucaristías, Vía Crucis,novenas y rosarios a Santos y a Cristos, celebración de fiestas juramentadas. 53
  • 39. La fase de atención a la emergencia Los Obispos de las Diócesis que sufren el siniestro ofrecen mensajes44 queiluminan la situación de muerte o desesperanza que se está viviendo en el desastre. Las instancias de Iglesia tratan de organizar celebraciones alrededor de losCristos o los Santos abogados ante los desastres, con contenidos que animan y quedan una visión de esperanza en medio del dolor. Los tiempos litúrgicos: Navidad, Pascua, Pentecostés, Adviento, Fiestas deSantos… ofrecen temas de reflexión para iluminar el paso de Dios en medio delsufrimiento.44 Mensaje del Sr. Obispo Serafín Vásquez Elizalde, Obispo de Cd. Guzmán, en ocasión del terremoto del 19 de septiembre de 1985: “A todos nosotros nos llama el Todopoderoso a colaborar con Él: ¡trabajemos organizada y solidariamente en la restauración de lo que se ha destruido, material y humanamente! Pero, hermanos, guardémonos de buscar intereses individuales o para nuestras instituciones. ¡No aprovechemos el dolor humano para sacar ganancias de cualquier tipo! ¡Importa el hombre, y el hombre que sufre una pobreza extrema! Más importante que nuestro credo, que nuestro partido, que nuestro prestigio, que nuestra ganancia es el HOMBRE que en estos días se encuentra destrozado con tantos sufrimientos”. 54
  • 40. La fase de la rehabilitaciónEn el modelo de mera asistenciaPresentaciónEl objetivo de la atención a la emergencia en el modelo de mera asistencia es salvar yaliviar el sufrimiento humano. Tiene un carácter asistencial puesto que trabaja sobrelas consecuencias de lo sucedido y no sobre las causas que lo provocaron. La mayorparte de la ayuda a la emergencia enfrenta necesidades inmediatas para lasupervivencia y no vulnerabilidades, por eso no fortalece las capacidades de unacomunidad para valerse por sí misma y puede debilitarla. En el modelo de mera asistencia, la catástrofe se concibe como “destrucción” (decasas, materiales, objetos…) que exige una rápida “reparación” o “reposición”,trabajo que los núcleos de personas afectadas no podrán realizar, precisamenteporque están damnificadas. Conciben a las personas damnificadas comocondenados, por ser incapaces, inhábiles, minusválidas a permanecer en condicionesde dependencia. 1. Eje de la solidaridadEn el primer momento de la emergencia, la comunidad afectada se organiza y sehace solidaria para rescatar heridos y muertos. Aquí los individuos ponen en comúnsus recursos y arriesgan hasta la propia vida. Luego la comunidad afectada inicia unproceso de educarse a la solidaridad poniendo en común sus propios recursos pararesolver las necesidades (alojamiento, alimentación, retiro de escombros,recuperación de objetos materiales, etc.). Con este modelo de atención a la emergencia, en un segundo momento se pideayuda a todas las instancias locales y nacionales, aunque la necesidad de apoyo nosea tan urgente o mayoritaria. Su acción es paternalista, porque se realizan accionespara los pobres y no con los afectados y no se toman en cuenta las estructurasculturales de solidaridad propias de la región. Tiene como exigencia la transparencia, porque es un valor fundamental que debedarse en el manejo de recursos económicos y humanos, y además se tienen quepresentar informes claros y precisos a quienes dieron ayudas, sobre todoeconómicas. El desafío es que las cifras no se maquillen y que respondan a larealidad del suceso, que los recursos lleguen a los más pobres y desamparados, paraque se respete la intención de los cooperantes solidarios. Esto es, no se tienen quedesviar los fondos para otras actividades. Es un modelo de respuesta a la emergencia que trabaja con proyectos a cortoplazo, por eso no requiere de las bases ni de las Redes. 38
  • 41. La fase de la rehabilitación 2. Eje de la organizaciónPara el modelo de mera asistencia, la atención en la catástrofe es la fase más larga encuanto al tiempo. Alargar el tiempo, facilita que se puedan conseguir más recursos ysostener lazos de dependencia, que terminan concentrando el poder en las Agenciasde Ayuda (gubernamentales, civiles o eclesiales). En este modelo interesa disponer a tiempo lo que se necesita, como lasdespensas, alojamiento, comida, medicina, ropa, centralizando el trabajo en unequipo de personas y sin interactuar con la comunidad. Difícilmente se cuestionasobre la importancia de dejar de dar estas cosas, para que el momento de laemergencia no se alargue; antes bien, algunas veces se busca alargarla con lafinalidad de seguir captando recursos. Al alargar la emergencia, la gente pide cada vez más y esto lleva a un caos, que seañade al caos provocado por la misma emergencia, ya que los afectados no se hacenresponsables de su problema, pues la metodología que utiliza es dar para los pobres,privilegiando la visibilidad de las acciones. Estos son proyectos a corto plazo porquehay que garantizar que los recursos captados se traduzcan inmediatamente en obrasque se vean. Si la organización que tiene la Iglesia trabaja de esta manera, esto es, prolongar laatención en el tiempo de la emergencia la hace derivar en el asistencialismo y le serámuy difícil dar luego los pasos a las fases de Rehabilitación, Reconstrucción yPrevención.2.1- Exigencias de la organizaciónEl diagnósticoEn este modelo, el diagnóstico de la situación se realiza para cuantificar la magnituddel desastre, abultando las cifras en algunos casos con el fin de conseguir másrecursos, o disminuyéndolas cuando se trata de zonas turísticas. Tomando en cuenta los datos recabados en el diagnóstico, se elabora un plan detrabajo desde el escritorio, que difícilmente responderá a las necesidades reales de lacomunidad. Al no ser acertado el plan, la ayuda material no se distribuye de maneraadecuada y se corre el riesgo de no llegar a quien realmente la esté necesitando; otrasveces se desvían los recursos y hay proclividad a la corrupción. No se tienen ademáslos elementos necesarios para discernir la situación real, ni los cooperantes ni losbeneficiarios. 39
  • 42. La fase de la rehabilitaciónLa comunicaciónA través de la información se hace patente el desastre a los diferentes niveles de lasociedad, la Pastoral Social-Cáritas y las Diócesis, con la finalidad de recabarrecursos para dar la ayuda.La movilizaciónAnte el desastre, hay movilización inmediata de la comunidad para rescatarpersonas heridas, enterrar a los muertos y recuperar los objetos materiales de laspersonas afectadas. Alrededor de las grandes emergencias, hay dos momentos que son claves:  Una vez que otras comunidades han sido informadas sobre la magnitud del desastre, inicia el proceso de captación de recursos como dinero, alimentos, agua, ropa y medicina. Esta acción exige la movilización de personas de todos los grupos sociales para organizar centros de acopio, donde se clasifican los recursos que son donados para enviarse luego a los grupos afectados.  Las comunidades que están viviendo la experiencia del desastre, también se organizan para captar recursos tanto propios como los que llegan de fuera. Esto exige la movilización de muchas personas, tanto afectadas como no afectadas para apoyar en el reparto de las despensas, la atención de los almacenes, el transporte de los apoyos, atención y apoyo en los albergues, etc. Este modelo poco tiene en cuenta la organización que ya existe en la comunidady que puede ayudar en la mejor distribución de apoyos y recursos. Se desaprovechala oportunidad de crear bases organizativas, ya que su política de acción es darindividualmente, provocando que la comunidad no se movilice ni se organice paraexigir la reparación del daño, creando tensiones entre los siniestrados y lasorganizaciones de ayuda. En la visión de su proyecto aparece muy poco la búsqueda del desarrollosustentable, porque no le interesa tocar el modelo socio-económico ni tampoco quela comunidad luche por atacar la exclusión y la pobreza, que son las causantes de susituación de vulnerabilidad. 40
  • 43. La fase de la rehabilitación 41
  • 44. La fase de la rehabilitación 3. Eje de la capacitaciónDesde el diagnóstico y la comunicación este modelo de atención a la emergenciacapacita para lo funcional, dejando al margen las causas históricas que provocaron eldesastre. Para las tareas del plan de trabajo, la capacitación específica se limita agarantizar la eficiente atención de los almacenes, albergues, comedores, reparto dedespensas, atención psicológica… El hecho de recibir recursos económicos y materiales, exige que el personal queadministra estos recursos esté capacitado acerca de los requisitos legales y fiscalesque requiere la administración de los mismos. El intercambio de experiencias no se toma como algo fundamental dentro delproyecto, sino que pasa a un segundo término. Por lo tanto se desaprovecha estaherramienta para propiciar el aprendizaje a través de los aciertos y errores en elproceso. En este proyecto no hay convocación de grupos de base, mucho menos laarticulación de éstos en una red de apoyo y aprendizaje permanentes. 4. Eje de la reflexión de feEn este modelo, la reflexión de fe se orienta en la línea de ver la catástrofe como unllamado de atención que Dios nos hace con la invitación a la conversión y a lapenitencia. Ante la tragedia la lectura que se hace del “paso de Dios” en medio del dolor yde la muerte, es parecida a la reflexión que hacen los discípulos ante la desgracia delciego de nacimiento “maestro, quien tiene la culpa de que este ciego, él o suspadres” (Sn. Juan 9, 2). En esta línea se profundiza sobre el acontecimiento de latragedia al querer identificar los pecados de la comunidad, que trajeron estadesgracia como castigo de Dios. Otra lectura que se hace de este momento es considerar que la catástrofe nosanuncia ya el juicio final y que por lo mismo es necesario arrepentirnos porque Diostiene preparado el castigo para los pecadores. Estas y otras reflexiones sonacompañadas por la sagrada escritura.Acciones que se realizan en esta etapa:  En un primer momento es la atención a los enfermos y las celebraciones para los difuntos. 42
  • 45. La fase de la rehabilitación Celebraciones en los centros donde se reúnen los siniestrados: Procesiones, cantos etc. Estos se llevan a cabo para recibir la protección de Dios en la situación de catástrofe, para pedir a Dios que socorra a la comunidad, por ejemplo: sumergir a San Francisco en el río para que no se desborde o pedirle a Dios que envié la lluvia en caso de sequías, a través de penitencias y procesiones con las imágenes de Cristos, Vírgenes y Santos. El contenido de la Reflexión de Fe en esta fase se sustenta en la providencia divina y a las obras de misericordia. 43
  • 46. La fase de la rehabilitación CAPÍTULO SEGUNDO LA FASE DE LA REHABILITACIÓNEn el modelo autogestivo y solidarioPresentaciónLa Rehabilitación es el paso inmediato después de la emergencia para construir lasviviendas intermedias (casas de campaña, láminas, plásticos…), reactivar laproductividad de la comunidad que ha sido afectada (pies de cría en el caso deanimales y apoyos en semillas para recuperar las cosechas perdidas), restablecer lasvías de comunicación (caminos, teléfonos), encontrar mecanismos para conseguirenseres domésticos como camas, estufas, mesas… y poner a funcionar los serviciosbásicos (agua, luz y drenaje). Esta etapa se caracteriza por el inicio de la reparación del daño que han sufridolas personas y la infraestructura básica de la comunidad. Este proceso derehabilitación consiste esencialmente en identificar las necesidades para darles unarespuesta adecuada a cada una de ellas. Cuando en las comunidades que sufren la emergencia hay ya un trabajo de base,o sea que ya esté iniciado en la prevención, tanto la emergencia como larehabilitación son ocasión propicia para dinamizarlo; y en las que no lo tienen, éstase presenta como la oportunidad para iniciarlo. La Rehabilitación se convierte además en momento adecuado para el aprendizajede un lenguaje nuevo, pues se puede ir clarificando qué es la autogestión, la faena, lasolidaridad, la autoconstrucción, el fondo revolvente, el plan de trabajo, la toma dedecisiones democráticas, la red, y la sociedad civil. 1. Eje de la solidaridadLa Rehabilitación es el período que proporciona la oportunidad de pasar de una ayudapara los pobres, a un apoyo desde y con los pobres, pero que están dispuestos aorganizarse y poner en común sus recursos. Es la etapa de buscar, encontrar yescuchar las experiencias de trabajo solidario y, a la luz de ellas, discernir cuáles sonlas necesidades urgentes para buscarles solución. Aquí la solidaridad es importante para solucionar esas necesidades, ya que setrata del período de discernimiento en el que se busca que los recursos que se tienen,ya sea de los propios o los que se han captado, estén en función del proyecto de 44
  • 47. La fase de la rehabilitaciónreconstrucción. Se trata entonces de iniciar la puesta en común de los recursos porparte de las personas siniestradas. Esta es una etapa intensa de apoyo solidario para atender la salud sicológica yamortizar las secuelas que dejó el siniestro. Es el momento para cerrardefinitivamente las ayudas de asistencia y dar pasos para la formación de posiblestrabajos que ayuden a poner en común los recursos que se tienen, por ejemplo:  Las personas inician el proceso de recolección y fabricación de materiales que pueden servir para la reconstrucción y ayudan en la instalación de las viviendas intermedias.  Aprovechar los alimentos y despensas con que se cuenta, para organizar cooperativas de consumo y de compras en común.  Utilizar las semillas y pies de cría que se tienen, para iniciar cooperativas de producción.  Los que perdieron sus caminos, que organizan movilizaciones para exigir a las autoridades su apoyo y se puedan rehacer sus vías de comunicación. Esta es la etapa para aclarar con las personas afectadas el modelo deReconstrucción que se va a implementar. También para organizar la solidaridad a lointerno de la comunidad, ya que las ayudas tienen un doble filo, porque hay genteque queda acostumbrada a recibir y no a dar o poner en común lo que tiene ytermina exigiendo cada vez más, alimentando el síndrome de la dependencia. Es laetapa crítica en que aparecen los vicios propios del asistencialismo: esperar que lesden todo, sin dar nada a cambio “¡no me ayudan!, ¡nadie me da nada!…” Es el momento de analizar qué tipo de proyecto están haciendo las autoridades y,a la luz de éste, implementar de parte de Pastoral Social-Cáritas un proyecto quefavorezca a los que nadie atiende. Es la etapa para insistir y crear la conciencia de que este es un proyecto diseñadoy realizado desde los pobres y con los pobres. Las personas voluntarias, al terminar la emergencia, generalmente vuelven a susactividades cotidianas; esto exige que quienes van a participar en la Rehabilitación,rediseñen su participación en el proyecto. Es un momento importante paraprofundizar la regla de oro de la solidaridad y aclarar qué personas quieren poner alcentro del proyecto la solidaridad y organizarse poniendo los bienes en común. Es el período de discernimiento en que se clarifica si se ocupa tocar las puertascon los cooperantes solidarios para conseguir más recursos y de que, de conseguirse,estarán en función de implementar la dinámica de la autogestión y la solidaridad. Estambién la fase para aclarar con los cooperantes que sus proyectos de ayuda sesujeten al proceso desatado en la misma comunidad. 45
  • 48. La fase de la rehabilitación 2. Eje de la organizaciónLa Rehabilitación es el tiempo para buscar solucionar lo mínimo necesario de lasituación de las personas siniestradas, es decir, salvar los derechos fundamentalespara que no carezcan de agua, alimentación, medicina, vivienda, etc., de manera queestas personas puedan habitar un espacio más humano, aunque sea todavía unaetapa intermedia en la reconstrucción. Es la etapa para organizar las bases y, junto con ellas, diseñar el proyecto dereconstrucción autogestivo y solidario, ya sea de vivienda, salud, producción, etc.,con sus estrategias, sus políticas y las acciones a desarrollar, procurando que serespete, integre y fortalezca la cultura propia del lugar. Además, se van cimentandolas bases organizativas de cada grupo para la organización y dinámica internas. Es tiempo para buscar a los sujetos de la comunidad que tendrán laresponsabilidad de coordinar y atender la estructura administrativa del proyecto.2.1- Exigencias de la organizaciónEl diagnósticoEn la Rehabilitación, el diagnóstico o evaluación se realiza para clarificar lamagnitud de los daños ocasionados por el desastre, para ver lo que ya estásolucionado y para identificar a los más pobres y que están siendo olvidados paraintegrarlos al proceso de Reconstrucción. A la luz de los datos recabados en el diagnóstico, la Pastoral Social-Cáritasclarifica qué es lo que puede atender y en qué se compromete a trabajar y asísustenta el proyecto que se diseña junto con las bases.La comunicaciónLa comunicación en esta fase tiene como fin informar sobre los resultados de laatención de la emergencia. Informar acerca de las actividades que se están diseñandoy ejecutando para la Rehabilitación y lo que falta por atender, es decir, lasperspectivas que se tienen para la Reconstrucción.La movilizaciónEn esta fase se busca una participación intensa de los siniestrados, sobre todocuando se identifican las causas del siniestro, puesto que se acude a distintasinstancias a exigir la solución de las demandas fundamentales. Se organizanmanifestaciones, se negocian acuerdos con el gobierno para que responda al trabajo 46
  • 49. La fase de la rehabilitaciónintermedio: caminos, viviendas, salud, etc., presentan sus quejas sobre los serviciosque no han sido atendidos. 3. Eje de la capacitaciónCuando llega una emergencia generalmente no se tiene la experiencia de prevenciónni de organización. Tampoco se cuenta con gente ya capacitada para darseguimiento a un proceso de Reconstrucción en el modelo de mera asistencia, muchomenos en un modelo autogestivo y solidario. Por esto es necesario capacitar a losagentes, sobre todo los que van a desempeñar el rol de dirección o serán gestores delproyecto. En la fase de Rehabilitación es muy importante visitar, ver y oír las experienciasexitosas en la línea de la autogestión y discernir de entre todos los proyectos que seescucharon, cuál conviene desarrollar. En esta etapa, es necesario en un primer momento ir compartiendo con losasesores y coordinadores el modelo de Reconstrucción autogestivo y solidario paraestudiarlo, discernirlo, aclararlo y finalmente tomar la decisión de desarrollarlo. Enun segundo momento, conviene aclarar los pasos que se van a dar para lograr esteproceso. Para finalizar, en un tercer momento, conviene compartir este modelo enasambleas públicas con las personas afectadas, para discutirlo y aclarar juntos elmodelo de reconstrucción que se va a implementar y las exigencias que conlleva. 4. Eje de la reflexión de feLa Pastoral Social-Cáritas en la rehabilitación descubre junto con la comunidadcómo se está experimentando el paso de Dios, encontrando los signos de supresencia en la solidaridad que practica la comunidad. Esta reflexión se orienta paracomprender cómo Jesús asiste a los necesitados promoviendo y restaurando lacapacidad y la dignidad en las personas e impulsando a ser solidarios desde supobreza con otros que carecen de salud, alimento, etc. Textos de la sagrada escritura que pueden ayudar a profundizar e iluminar estafase: Jesús siente compasión por la multitud hambrienta, multiplica el pan y todoscomen hasta saciarse (Mt 14, 20; Mc. 6, 32-44). El texto de la suegra de Pedro (Mt. 9,29) postrada en la cama con fiebre nos muestra como Jesús la tomó de la mano y lequitó la fiebre. Ella se levantó y comenzó a atenderle, este texto nos ayudacomprender como la comunidad que esta en proceso de rehabilitación recibe apoyo 47
  • 50. La fase de la rehabilitaciónmientras esta postrada, pero una vez que se recupera, ella se pone a servirle a losdemás. La experiencia de la primera comunidad que pone sus bienes en común para queen ella no haya necesitados, es una indicación clara, de cómo uno de los objetivos decualquier proceso es luchar por rehabilitar no solo a las personas siniestradas, sinotambién la comunidad que esta en la desgracia y que está misma se anime encomunidad a iniciar un proceso de reconstrucción (Hch. 2, 44; 4, 31).4.1-Actividades y celebracionesLas acciones que se realizan en esta etapa se elaboran conforme al proceso de larehabilitación, siguiendo los tiempos de la vida parroquial, profundizado el sentidode la solidaridad, por ejemplo, en la navidad, Jesús que nace pobre y sin techo, o lacuaresma, el pueblo que de la esclavitud parte al Éxodo para la liberación e ir a latierra prometida. Lo mismo se puede decir de otras fiestas patronales como es elcaso, del Señor de los Desamparados, la Virgen de Guadalupe, el Señor del Perdón,la Virgen del Perpetuo Socorro… los diferentes acontecimientos generalmente secelebran con la Eucaristía, del rosario, novenas, celebraciones de la palabra. 48
  • 51. La fase de la rehabilitaciónEn el modelo de mera asistenciaEl proyecto del modelo de mera asistencia se diseña desde el escritorio y tiene comoobjeto seguir dando despensas, entregando casas de campaña, semillas, materialespara las casas, etc. 1. Eje de la solidaridadPasada la etapa de la atención en la emergencia, es decir, los primeros 30 días, estemodelo sigue sosteniendo el proyecto asistencial, y por eso sigue pidiendo ayudas yalmacenando cosas para continuar dando y la gente siniestrada sigue pidiendo másropa, alimentos, medicinas, agua, cuando ya se superó la emergencia. Se consideraesta etapa como una oportunidad para acumular recursos de todo tipo, aunque yano se necesiten, corriendo el riesgo de que éstos se echen a perder o de que seanmotivo de pleitos. 2. Eje de la organizaciónEn este modelo no interesa la organización de las personas siniestradas porque sonobjetos de ayuda, entonces, es poca o nula la participación de los afectados en lasdiferentes actividades que se programan. A la falta de vivienda se respondeorganizando albergues o campamentos, comedores, reparto de materiales comoláminas, casas de campaña y alarga el tiempo de atención en los mismos,provocando que las personas, que en esta situación están fuera de su hábitat natural,difícilmente quieran regresar a sus comunidades y continúen alimentando elsíndrome de la dependencia y se atrofia la capacidad de organización. 49
  • 52. La fase de la rehabilitación2.1- Exigencias de la organizaciónEl diagnósticoEn esta etapa el objetivo del diagnóstico puede ser doble. Uno, continuarredimensionando la crisis, al abultar cifras con el objeto de alargar la etapa deemergencia y seguir acercándose recursos económicos y materiales. Otro, mostrar ala sociedad que la situación ya está solucionada, como un caso cerrado, gracias a larápida entrega de los recursos recibidos.La comunicaciónEn este modelo, el objetivo de la comunicación es mostrar a la opinión pública queya se repartieron los materiales, que ya se solucionaron los problemas, que la genteestá en sus casas y se ha reintegrado a su vida normal. Esto sucede con mayorrapidez cuando se trata de zonas turísticas, con tal de que la gente siga llegando avisitar el lugar.La movilizaciónCon este modelo se bloquea la movilización de la comunidad, porque lasnegociaciones se hacen entre líderes, porque lo que se realiza, se haceindividualmente, dejando al margen la participación organizada de la comunidad.Esto evita cualquier organización que exija que se solucionen otras demandas, comola deficiencia en los servicios públicos. 3. Eje de la capacitaciónLa capacitación de las personas es para que atiendan los almacenes, los centros deacopio, las cocinas populares, el reparto de despensas, la atención en los albergues yorganicen los repartos. Se elaboran y estudian materiales que indican qué hacer en los casos de siniestro,pero algunas veces no responden a la realidad de cada comunidad ni tocan lascausas estructurales que están detrás de la catástrofe. 50
  • 53. La fase de la reconstrucción 4. Eje de la reflexión de feLa reflexión de Fe se organiza con la visión de dar limosnas o caridad pero comobenefactor para, de esta manera ver en los donadores los bienhechores que estánsocorriendo a los “pobrecitos” que no pueden hacer nada por si mismos. Todo estosin profundizar en el llamado que Dios hace a la comunidad, a comprometerse. Es un momento de ir haciendo diferentes celebraciones, reflexiones, oracionespara agradecer a Dios el regalo recibido y para pedir al Señor que siga socorriendo alos que están ayudando, con el fin de que pronto se consigan de recursos para lasviviendas. 46
  • 54. La fase de la reconstrucción CAPÍTULO TERCERO LA FASE DE LA RECONSTRUCIÓN1En el modelo autogestivo y solidarioPresentaciónEn base a la experiencia, la reconstrucción autogestiva y solidaria tiene las siguientescaracterísticas:  Integra la participación de los siniestrados en la organización del proyecto, desde el diseño hasta la ejecución, pues no se trata de algo impuesto por los coordinadores o asesores.  Es un proyecto alternativo, pues diseña la reparación, a mediano y largo plazo del daño no solamente físico, sino también social y económico que sufren las personas de la comunidad. No basta pues con reconstruir las viviendas, sino que se busca la reconstrucción de las familias, luchando por lograr un desarrollo sostenible, y la reconstrucción de la sociedad para que sea justa y solidaria.2  Exige la autoconstrucción como una expresión clara de la solidaridad y de la autogestión, porque los siniestrados ponen sus recursos en común y recrean las relaciones entre ellos y con los cooperantes solidarios.  Es un proyecto que estimula a los participantes para que colaboren a la globalización de la solidaridad y para que actúen de manera articulada con otras instancias de organización existentes en la Sociedad Civil.1- La organización diocesana al servicio de la reconstrucciónEs básico que las personas de la organización pastoral de la Iglesia (la pequeñacomunidad, la parroquia, el decanato o vicaría, la Diócesis y Pastoral Social-Cáritas)que participaron en la atención de la emergencia y la rehabilitación, sean la basepara integrar el equipo diocesano o parroquial que será responsable del diseño, laestrategia y las políticas de acción del proyecto de reconstrucción.1 La fase de la “Reconstrucción” en este modelo se tratará con los ejes directrices entrelazados (Solidaridad, Organización, Capacitación y Reflexión de Fe), dadas sus características propias. Nótese como el trabajo con la comunidad va cubriendo cada uno de los ejes sin necesidad de que sea observado el cumplimiento estricto de manera ordenada de los ejes mencionados. Pero sí es importante que no falte alguno, pues entonces el trabajo en común quedaría cortado. No obstante, colocaremos en paréntesis el eje que corresponde a la acción referida. Después de la presentación de esta fase en este modelo, retornaremos al formato que se ha venido presentado.2 Intercambio de experiencias sobre la ayuda a la reconstrucción en América Latina, (1993) Diócesis de Cd. Guzmán,p. 14. 47
  • 55. La fase de la reconstrucción Es importante que este equipo busque articularse con otras Diócesis solidarias yPastoral Social-Cáritas Nacional, para presentar el proyecto de reconstrucción.2- La reconstrucción, en donde ya existe un proceso autogestivo y solidarioCuando se da la emergencia y ya existe un proceso autogestivo y solidario, en base ala experiencia se sugieren los siguientes pasos para trabajar en la reconstrucción: I) Pastoral Social-Cáritas a la luz de la praxis organizativa que ya se tiene, convoca a los asesores, coordinadores y promotores para diseñar juntos el proceso de Rehabilitación, Reconstrucción y Prevención que se quiere implementar. II) Confrontar el diseño de reconstrucción en el modelo de mera asistencia con el modelo autogestivo y solidario, para aclarar el tipo de asesores, promotores y coordinadores que exige este modelo.III) Intercambiar experiencias con otros grupos que ya están viviendo la metodología de reconstrucción autogestiva y solidaria, de tal manera que éstos aporten su experiencia.IV) Si se organizan los nuevos grupos, aclararles las exigencias de este estilo de reconstrucción, esto es, autoconstrucción, autogestión, solidaridad, intercambio de experiencias, puesta en común de los recursos, toma de decisiones en común, participación en los diferentes niveles: asambleas comunitarias, barrio, zona, pueblo o ciudad, etc. V) Integrar a los nuevos grupos a alguna de las Redes que ya están organizadas: vivienda, salud, cooperativas, producción, consumo, ahorro, ecología, derechos humanos…VI) Propiciar que el comité de reconstrucción o la Red entre en diálogo con las instancias oficiales y con los cooperantes solidarios que intervienen en el proyecto de reconstrucción, para negociar las líneas y políticas que respeten la autogestión y la subjetividad en el proyecto y, al mismo tiempo, para que se exija la transparencia en la administración de los recursos de modo que éstos lleguen a los más pobres.VII) Integrar la Red de reconstrucción a un proceso más amplio de Redes, vinculadas a otras instancias civiles que luchan a favor de la ecología y del respeto a los Derechos Humanos. Esta es una síntesis de los pasos que se pueden implementar, aunque no estándescritos los pasos intermedios que hay que programar conforme a lascircunstancias que se presenten y a las exigencias del proceso mismo. 48
  • 56. La fase de la reconstrucción3- La reconstrucción, en donde no hay un proceso autogestivo y solidario previoEn la experiencia de reconstrucción se pueden presentar dos escenarios. Uno,cuando ya hay una experiencia de trabajo autogestivo y solidario; otro, cuando no setiene esta experiencia de autogestión y solidaridad. El segundo escenario en la reconstrucción se presenta cuando no hay un procesoprevio de trabajo en la dimensión Autogestiva y Solidaria. En este caso, en base a laexperiencia, se pueden dar los siguientes pasos: I) El primer paso sería aclarar del Modelo a trabajar con el equipo responsable de la reconstrucción. Esto implica que, junto con los responsables de Pastoral Social-Cáritas que participaron en la atención y rehabilitación de la emergencia, se valoren las acciones que se implementaron durante la emergencia para descubrir cuáles fueron autogestivas y cuáles no, para evitar caer en los mismos errores. Después de la evaluación, se inicia el proceso de clarificación del proyecto de reconstrucción. II) La experiencia nos ha enseñado que el paso siguiente es con los responsables de la comunidad que van a animar el proyecto de reconstrucción (Pastoral Social-Cáritas, Sr. Cura, coordinadores, voluntarios…), es necesario con ellos discutir y analizar el modelo de reconstrucción asistencial, sus riesgos y beneficios. Lo mismo se hace con el modelo de reconstrucción autogestiva y solidaria. III) Una vez aclarado el modelo, se inicia el proceso de reconstrucción con los posibles promotores y coordinadores de la comunidad que puedan ayudar en el proyecto y, junto con ellos, se asimila el método autogestivo y solidario. IV) Con el mismo equipo se analiza el proyecto de reconstrucción que el gobierno ofrece por obligación, para encontrar la estrategia y las políticas de acción que coincidan con el Modelo autogestivo y solidario. V) Luego que los asesores y coordinadores han aclarado el proyecto, se dan a la tarea de invitar a las personas de la comunidad por barrios, calles, cuarteles, ranchos para aclarar con ellos el Modelo de reconstrucción autogestivo y solidario que se quiere implementar y el proceso a seguir. VI) Una vez que se ha discutido en los grupos de base la posibilidad de implementar un proyecto alternativo de reconstrucción, se invita a las personas interesadas a una asamblea general para que junto con los asesores, discutan el proyecto. En esta asamblea se comparte la experiencia de reconstrucción autogestiva y solidaria y finalmente se toma la decisión voluntaria de asumir el modelo. 49
  • 57. La fase de la reconstrucción Ahí mismo se aclaran las necesidades sentidas de los siniestrados y algunoscriterios claves en la organización y el trabajo de base, como los siguientes:  En los desastres, emerge y se manifiesta la pobreza ya existente, pues los siniestrados con mayor gravedad son siempre los pobres ya que viven en las zonas de más vulnerabilidad.  Discutir si se quiere reconstruir el pueblo de la misma manera o mejor de cómo estaba en el momento del siniestro.  Analizar cuáles son las necesidades urgentes que tiene la comunidad.  Aclarar las soluciones propone el grupo frente a la necesidad y las que propone el gobierno; luego hacer una valoración como grupo de esas soluciones y definir qué cosas hay que negociar con el gobierno.  Definir cuántas personas o familias están dispuestas a organizarse para trabajar en faenas, en autoconstrucción y de forma solidaria, en el caso de vivienda.  Buscar la solidaridad de mano de obra calificada para los fines de semana.  Implementar los valores de la puesta en común de recursos humanos y materiales, la transparencia en la administración de esos recursos y la participación en actividades que generen dinero para aumentar el ahorro del grupo.  Evitar los vicios de la sociedad de consumo como son el alcohol y la corrupción.  Fortalecer los grupos y que cada grupo elabore su plan de trabajo.  Aclarar la importancia de la asamblea general y del diálogo continuo entre la asamblea y la base.  Escuchar y visitar otras experiencias de autoconstrucción.  Promover celebraciones para fortalecer a las personas en su experiencia de unidad, de solidaridad y de trabajar organizadas.4.- Inicio del proceso de reconstruccióna) Gestación y nacimiento de los grupos de baseDespués de tomar la decisión sobre el modelo a trabajar, se convoca a todas laspersonas que se interesen en el proyecto de autoconstrucción, para que integren losgrupos de base. Estos son la célula, el cimiento y el sustento que fundamenta elproceso autogestivo y solidario. Son como las pequeñas raíces que alimentan alárbol; sin ellas, no puede pasar la savia al tronco, a las ramas y finalmente al fruto.b) La asamblea del grupo de baseLa asamblea del grupo de base la conforman todos los miembros que han decididoreconstruir sus viviendas en autoconstrucción y con la solidaridad. La asamblea delgrupo de base es el soporte de la organización y de los demás niveles; sin ella, no se 50
  • 58. La fase de la reconstrucciónpueden sustentar los otros niveles como el del sector, barrio o cuartel, el de mesasdirectivas a nivel parroquial o de pueblo, el de Red o Redes y la articulación yvinculación con otras organizaciones civiles. La participación de todos los miembros del grupo en la asamblea semanal esfundamental, ya que es la instancia principal donde, de manera democrática, setoman los acuerdos para el buen funcionamiento del grupo y de los demás nivelesde organización y articulación. En ella:  Como autoridad máxima, se toman las decisiones del grupo, las cuáles son consensadas.  Aclaran y deciden el plan de trabajo a corto, mediano y largo plazo y hasta dónde quiere llegar el grupo.  Definen por consenso los criterios o estatutos que cada grupo establece a la luz de los ideales y objetivos del Proyecto de Reconstrucción, con la finalidad de que se mantenga la disciplina en cuanto a la cooperación, participación, trabajo, solidaridad, organización y conducta. Estos criterios son asumidos por cada uno de los miembros del grupo que, como signo de aceptación y compromiso, los firma.  Nombran la mesa directiva y las comisiones requeridas.  Organizan la puesta en común de sus recursos y proponen acciones que les permitan la recaudación de fondos.  Se programan las acciones solidarias, las faenas del grupo, la ayuda a otras experiencias y luego las valoran y evalúan.  Se cultiva como valor fundamental la transparencia en el manejo del dinero, por lo que se exige que los informes económicos sean continuos y claros. Desde el inicio se lleva un control por escrito de las cooperaciones económicas de cada uno de los miembros.  Intercambian experiencias con otros grupos de la misma población para aprender mutuamente.  Evalúan continuamente el trabajo, la participación, los criterios y su cumplimiento de parte de los miembros del grupo, revisan la situación de los integrantes que no están cumpliendo con los criterios acordados y deciden qué hacer.  Analizan la realidad y profundizan los ejes del modelo autogestivo y solidario, los valores, la autogestión, etc.  Diseñan trabajos alternativos que ayudan a fortalecer el proyecto de trabajo. 51
  • 59. La fase de la reconstrucción  Proponen y deciden soluciones frente a las dificultades y problemas del proyecto.  Reflexionan la Palabra de Dios.  Programan convivencias, celebraciones de aniversario del grupo y aniversarios del día en que sucedió la catástrofe, a partir del cual dio inicio el proceso de reconstrucción.c) Responsabilidad de los miembros del grupoLo ideal es que, a lo interno del grupo, cada uno de los miembros asumaresponsabilidades: encargados de faenas, eventos, rifas, encuentros, ecología,capacitación, celebraciones, solidaridad… para que la mesa directiva no centralice eltrabajo. El hecho de asumir un servicio encomendado por todos ayuda a irdescubriendo las capacidades de los integrantes del grupo y a ir creando nuevasrelaciones. Estas comisiones, informan continuamente a la asamblea del trabajo queestán desempeñando.d) Identidad del grupoConforme avanza el proceso, cada grupo va tomando un rostro propio de acuerdo alos miembros que participan, a los valores que desarrollan, a las cualidades quetienen los miembros. Esta identidad se manifiesta en su autonomía en cuanto a latoma de decisiones, elección de sus estatutos, elección de su mesa directiva,participación, diseño del plan de trabajo, elección del nombre del grupo, relacióncon otros grupos, integración a la Red de grupos, entre otros.e) La elección y función de la mesa directivaEl proceso del grupo y, por tanto, sus asambleas son coordinados por una mesadirectiva, que es elegida por el mismo grupo y por lo general queda estructuradacon integrantes que tienen mayor mística de servicio. Ellos desempeñan diferentestareas, como la de presidente, secretario, tesorero y otras comisiones. Es importanteque la mesa directiva sea elegida para períodos cortos de 6 meses o un año. La mesa directiva cumple varias funciones dentro del grupo, las cuales tienenque ser diseñadas y aclaradas por el mismo grupo para evitar el riesgo de queimponga criterios o decisiones al grupo. Algunas de éstas son:  Servir desinteresadamente. 52
  • 60. La fase de la reconstrucción  Llevar la dirección del grupo, es decir, dar seguimiento al plan de trabajo que se quiere lograr y ayudar a que se cumpla. Proponer periódicamente la evaluación de las acciones y las metas.  Preparar la agenda para la asamblea semanal del grupo.  Ayudar a que el grupo cumpla con los estatutos o criterios acordados.  Proponer acciones que ayuden al cumplimiento de las metas y que fortalezcan el proyecto del grupo.  Analizar, valorar y animar tanto la participación y comportamiento de los integrantes del grupo como el proceso del mismo grupo.  Proponer a la asamblea acciones de trabajo para la recaudación de recursos económicos, para que ésta las analice y tome los acuerdos correspondientes.  Dar seguimiento a la puesta en común de los recursos, para que todos los integrantes vayan al parejo en sus cooperaciones e informar sobre los recursos obtenidos en las actividades programadas y realizadas, como las rifas, kermesses, ventas de cena, etc.  Ayudar a la asamblea a que analice la realidad local, estatal, nacional y mundial.  Proponer y coordinar faenas de solidaridad con otros grupos que están en el proceso de autoconstrucción.  Ayudar a que el grupo crezca en la integración interna en base a los valores de la solidaridad, la justicia, la participación, el respeto, la fraternidad, la honestidad, el servicio, la disciplina y la transparencia.  Proponer la reflexión de la Palabra de Dios y animar con celebraciones de la Palabra los aniversarios del grupo y los momentos claves del proceso.  Preparar temas que ayuden a alimentar el espíritu del bien común y del compartir, que motivan la vida interna del grupo.  Asistir a las reuniones de las mesas directivas y asesores y mantener al grupo informado sobre el proceso de la red y otras comisiones en las cuales lo representan.  Analizar la situación concreta de cada persona para que, de acuerdo a su necesidad, se proponga al grupo a quien se le puede dar la faena y ayudarle con material.  Analizar las dificultades que se presentan tanto a lo interno como a lo externo del grupo y proponer soluciones.  Llevar por escrito un control de la participación de los miembros del grupo en asambleas, faenas, acciones que se programan para recabar recursos económicos y otras comisiones de trabajo que se requieren y estarlo dando a conocer.f) Elaboración del plan de trabajoEl grupo, reunido en asamblea y coordinado por la mesa directiva, elabora el plande trabajo a corto, mediano y largo plazo (con la visión y la misión claras), con metasy acciones que respondan a las necesidades sentidas y estructurales. Esto permite 53
  • 61. La fase de la reconstrucciónque la asamblea, evalúe fácilmente y visualice las nuevas metas que se proponetrabajar.g) La educación para la democraciaLa toma de decisiones por consenso fortalece la vivencia de la democracia ya que, aldiseñar, ejecutar y evaluar del plan de manera conjunta, todos se hacen responsablesdel proceso y se impide la manipulación. Esto ayuda a ir formando en los gruposposibles dirigentes sociales que desde la base luchen por el bien común, la paz, lajusticia y la solidaridad.5- La autogestión y la autoconstrucciónLa faena, tequio, fagina, etc.La faena es la jornada de trabajo que realiza el grupo, por lo general durante los fines desemana. En esta jornada cada integrante aporta su mano de obra de acuerdo a sucapacidad y habilidades: si es albañil, su mano de obra calificada; si es peón, comopeón; si es fontanero, electricista, cerrajero… lo hace como tal; si es mujer, deacuerdo a sus fuerzas y habilidades; si se trata de una persona anciana o con otrascapacidades, moviendo los materiales que puede o compartiendo lo que tiene. La faena es fundamental dentro del Modelo autogestivo y solidario porquegarantiza la autogestión, ya que al participar en la autoconstrucción los miembrosdel grupo se hacen gestores de su proceso, hacen suyo el proyecto y se convierten ensujetos. Esto garantiza que, al poner en común sus recursos humanos y materiales,se rompa de tajo con la dinámica asistencialista y se fortalezca la comunión entreellos, al encontrar un equilibrio entre las dimensiones individual y comunitaria. Estratégicamente la faena garantiza que la palabra solidaridad no quede hueca,sino que ésta se haga realidad, ya que quienes se organizan en los grupos son lospobres que no tienen dinero para pagar ni los materiales ni la mano de obra, pero síson capaces de hacer suya la necesidad de los demás pobres y de responder a ellaponiendo en común lo que tienen, para que mejore la situación de todos; mientrasque las personas que tienen un poco más de recursos suelen aislarse, terminan porretirarse del grupo y reconstruir individualmente. De acuerdo a la experiencia, la faena tiene sus ventajas. Estas son algunas deellas:  Se ahorra el 50% o 60% del costo de construcción de la vivienda, ya que la mano de obra la aporta todo el grupo.  Se ahorra en el pago de impuestos al Seguro Social y al municipio, ya que se trata de un trabajo realizado en faenas solidarias y no a cambio de una remuneración económica. 54
  • 62. La fase de la reconstrucción  Se aprenden diversos oficios durante el proceso de construcción, tales como albañilería, fontanería, electricidad, manejo del hierro dentro de la estructura, trazo de casas… Este proceso termina siendo una escuela de capacitación porque, además de que sirve para que las personas terminen su casa, muchas aprenden un oficio, que después les puede generar el ingreso de recursos económicos.  Se logra construir casas de muy buena calidad, al recibir asesoría técnica cualificada, y así se garantiza que las viviendas tengan más probabilidad de resistir otro siniestro.  Las mujeres se capacitan en los oficios de la construcción, que ordinariamente se consideran exclusivos del género masculino.  Se fortalecen y recrean las relaciones humanas entre los miembros del grupo, ya que con este sistema de trabajo en común, que dura de 2 a 10 años, se van entretejiendo los lazos de amistad entre ellos como los de una comunidad y una misma familia: se comparten las tristezas y alegrías, se apoyan en las necesidades, se hacen compadres, etc. Esto ayuda a crear relaciones de igualdad y de respeto y a ir superando vicios propios de nuestra sociedad como el individualismo, el machismo, el alcoholismo, la corrupción, la flojera, la mala administración…  Se fortalece la vida interna de las familias, porque en el proceso participa generalmente la familia completa: esposa, esposo, hijas e hijos. Con el hecho de que los niños, adolescentes y jóvenes ven que sus papás van a las reuniones del grupo y los acompañan a las faenas de cada ocho días, se propicia un nuevo modelo de familia, ya que se cultivan los valores del encuentro, el trabajo, la responsabilidad, la celebración, la convivencia, el respeto…Cada grupo hace su propio diseño de la faenaCada grupo con el acuerdo de todos sus integrantes diseña su faena. Para ello aclaralos criterios que van a reglamentar el trabajo, define los horarios de las faenas, lashoras que hay que aportar de trabajo, cómo seleccionar al compañero, compañera olugar donde se va a realizar la sesión de trabajo. Si se da el caso, el grupo analiza ydecide qué hacer con los que no cumplen, los que llegan tarde, los que vanalcoholizados, los que no aportan calidad en el trabajo.Dar seguimiento a la faenaLa justicia exige equidad en el trabajo de la faena. Por eso es necesario de parte delgrupo organizar lo mejor posible la faena y vigilar que todos sus miembros trabajende acuerdo a su capacidad y cumplan con las horas convenidas. Esto requiere llevarel control de las horas-trabajo aportadas y las horas-trabajo recibidas, con el fin deevitar que haya personas que se aprovechen y sean más favorecidas que otras. 55
  • 63. La fase de la reconstrucción Este trabajo de faenas es un reto para el grupo porque, por el modelo de sociedaden que vivimos, ordinariamente las personas están acostumbradas a trabajar demanera individual y muchas esperarían que se les construyera su casa aportando lomenos posible o incluso nada.Regla del “pie de casa”El pie de casa es el mínimo indispensable de construcción en una vivienda:recámara, sala-comedor, cocina y baño. El grupo es el que discute y decide cuántoconstruir, por lo general de 30 a 40 metros cuadrados, teniendo en cuenta que se estádentro de un plan de reconstrucción de vivienda a largo plazo, en el que el pie decasa en obra negra sería la primera etapa. Esta primera etapa tiene varios pasos, lo que exige llevar una programación, demodo que, al terminar cada etapa, todas las casas estén en el mismo nivel deconstrucción. Esto es, hay que asegurar cimientos para todos, desplante para todos,muros para todos, y así sucesivamente. Al trabajar de esta manera, se evita que se leconstruya toda la casa primero a un solo miembro y luego a otro, porque laexperiencia ha enseñado que, la mayoría de las veces, quien consigue tener su casaconstruida ya no vuelve a las faenas.La faena solidariaLa faena solidaria es la jornada de trabajo que se le da a los grupos que sufrieron laemergencia y que están en las etapas de Rehabilitación y Reconstrucción. Esrecomendable organizar jornadas solidarias cuando el proceso de construcción estáen la etapa inicial, puesto que se requiere mucha mano de obra para abrir zanjas yconstruir los cimientos de las casas. Quienes dan la faena, son gentes o grupos de la localidad o de poblacionescercanas que tienen la experiencia de trabajar en grupo y en red y que ven lanecesidad de apoyar a otro grupo, cuando éste se encuentra en el inicio de suproceso de construcción. Pero también a los grupos que están iniciando su proceso,incluso antes de comenzar a construir, se les invita a dar faenas solidarias a gruposque ya están construyendo, con la finalidad de educarse en la solidaridad y en elmodelo de autoconstrucción, de descubrir la disposición que tienen los miembrosdel grupo para trabajar a favor de otras personas. El criterio para el grupo que recibe la faena es que asegure que la solidaridadllegue a los más pobres y necesitados, a quienes no han recibido ninguna ayuda yque, además, están cumpliendo con las reglas establecidas por el grupo. Las faenas solidarias propician:  El trabajo colectivo, tanto de los afectados como de las personas que acuden a solidarizarse. 56
  • 64. La fase de la reconstrucción  El intercambio de experiencias, ya que al trabajar juntos, los grupos tienen la oportunidad de compartir sus logros y dificultades.  La celebración como signo de acción de gracias por el milagro del encuentro y del compartir.  La evaluación después de cada jornada solidaria servirá para que cada grupo, tanto el que la recibe como el que la da, dé sugerencias para mejorar la siguiente jornada.6.- Asesoría técnica y organizativa para la autoconstrucciónEs importante conseguir la asesoría y apoyo de un equipo de ingenieros yarquitectos que, teniendo en cuenta la vulnerabilidad de la zona, garantice que lasnuevas edificaciones respondan a las normas de construcción, no tengan las mismasfallas técnicas anteriores a la catástrofe respeten las costumbres del lugar, asegurenel cuidado de la ecología, etc. La autoconstrucción requiere la participación de un maestro de obras que tengaexperiencia en la autoconstrucción, para que con su aporte ayude a fortalecer ladinámica de solidaridad que se da en las faenas, que tenga conciencia clara de que setrata de un proyecto en etapas y que garantice que las casas estén bien construidas.Su servicio consiste en capacitar a los integrantes del grupo en cada momento de laconstrucción: sacar los niveles para los desplantes, hacer los cimientos, manejar elacero, armar y colar las zapatas, dalas y castillos, levantar muros, techar, colocarherrería, fontanería, cuidar que el material sea bien utilizado y llevar el controltécnico de la construcción. También es necesario que acompañe las reuniones del grupo, para que ayude enla organización interna, dé sus opiniones en los diseños del plan de trabajo, hagapropuestas para superar las dificultades y problemas. Si el proyecto tiene varios grupos, es conveniente que el maestro de obrastambién participe en las reuniones de dirección, evaluación y decisión del procesode trabajo.7- Otros niveles de organizaciónAsamblea de mesas directivas y/o coordinadores de grupoEsta asamblea se conforma con los representantes de las mesas directivas de losgrupos para diseñar un proyecto común, para darle dirección y seguimiento. Almismo tiempo, para ofrecer servicios comunes que los grupos no alcanzan a cubrir:  Acompañamiento y lectura constante del caminar de cada uno de los grupos, para dar seguimiento al proceso de trabajo.  Realizar y profundizar en el análisis estructural y coyuntural de la realidad.  Promover las demandas frente al proyecto político de reconstrucción y analizar sus implicaciones. 57
  • 65. La fase de la reconstrucción Analizar contenidos y dinámicas para llevarlos al nivel de base. Organizar talleres de capacitación en temas específicos, tales como: los ejes del modelo autogestivo y solidario, la coordinación de un grupo, la administración del dinero, el plan de trabajo, los valores, la solidaridad, la faena… Estas acciones van encaminadas a fortalecer el plan de trabajo. Ayudar a los grupos a descubrir sus sueños y clarificar que el proyecto de construcción no termina con la construcción de la casa, sino que es a más largo plazo, por lo que se trata de un plan estratégico. Proponer metas comunes a trabajar y llevarlas a los grupos para su consulta y aprobación, y, en caso de ser aceptadas, programadas y realizadas, evaluarlas. Discutir y decidir cuáles serán las reglas comunes del proyecto que hay que llevar al nivel de base para su aprobación. Implementar evaluaciones continuas del proceso para fortalecer cada vez más el caminar conjunto de todos los grupos. Capacitar para la organización de las faenas de solidaridad, tanto a lo interno de cada grupo como las que se dan a otros grupos. Organizar y preparar las visitas de otras comunidades, diócesis y países. Propiciar el intercambio de experiencias, con las visitas de un grupo a otro y con grupos que no son de la comunidad. Preparar celebraciones y convivencias. Sistematizar la información general del proyecto para no perder la ruta histórica. Proporcionar informes claros de los recursos que recibe el proyecto. 58
  • 66. La fase de la reconstrucciónNivel de RedDesde la experiencia entendemos que la RED3 de organización básica y civil es: “Eltejido de organización social alternativa, formada por un conjunto de grupos de basecon personas pobres y excluidas, que se unen, articulan y vinculan para resolver unademanda básica como la salud, la vivienda, la producción, el consumo, el ahorro, laecología, los derechos humanos, e incidir4 en las políticas públicas relacionadas consus demandas”. La Red tiene generalmente una asamblea cada mes o cada dos meses, en la queparticipan los miembros de todos los grupos de base con la finalidad de diseñarjuntos el plan de trabajo común y sus estrategias. En ella se hace el análisis de larealidad que lleve a identificar las causas estructurales y a buscar acciones queayuden a contrarrestar sus efectos; se escuchan las experiencias de los diferentesgrupos que integran la red con el propósito de aprender unos de otros, fortalecer lasolidaridad y la organización, fortalecer los valores, como la confianza, lacomunicación, la amistad, la honestidad, la responsabilidad. Esta asamblea sirveademás para hacer reflexión de fe, para tomar decisiones en cuanto a demandascomunes de los grupos, para aceptar e integrar nuevos grupos a la Red, paraprogramar faenas solidarias a favor de los grupos que están construyendo, paraprofundizar en temas educativos que ayudan a clarificar el rumbo de laorganización. También se clarifica la importancia de elaborar agendas ciudadanaspara discutirlas con los candidatos que quieren ocupar la administración municipal. El nivel de Red tiene una instancia intermedia donde dos o tres representantes decada grupo se reúnen cada quince días para estar revisando el caminar de la Red yencontrar pistas de acción, compartir información de las actividades de los grupos,preparar tareas a discutir y analizar en los grupos, dar aportes para llevarlos a lasasambleas mensuales, recibir información de otros proyectos u organizaciones queles interesa visitar la experiencia de trabajo de la Red y preparar su visita, prepararla integración de nuevos grupos a la Red, programar las faenas solidarias con elprevio consenso de las asambleas grupales, preparar celebraciones comunes,compartir las evaluaciones que hacen los grupos acerca de las actividades comunes ybuscar pistas que ayuden a mejorar.3 En sentido estricto Red significa: “Tejido o aparejo en forma de malla, hecho con hilos, cuerdas o alambres que sirve para cazar o pescar.4 Desde la organización básica hay que luchar por participar en la propuesta de políticas públicas que tengan como eje la sustentabilidad, la solidaridad y la autogestión para lograr una nueva sociedad autogestiva y solidaria y una vida alternativa en conciencia, economía, organización, en comunitariedad, en opinión pública, en relaciones humanas, en integralidad y autonomía. 59
  • 67. La fase de la reconstrucciónFunciones de la RedDescentralizaciónLa organización descentralizada es necesaria por la extensión y magnitud decualquier tarea que se pretenda realizar, si se pretende llegar hasta los últimosrincones, es necesaria la creación de bases que sustenten la organización y facilitencualquier acción de otra forma, se corre el riesgo de crear organizaciones fantasmaso que estas nunca lleguen a donde de veras están las necesidades de la comunidad.La capacidad de solidaridad y organización de las bases favorece el que las tareas ylas acciones a realizar sean descentralizadas. La descentralización garantiza la autogestión porque se le puede dar seguimientoal trabajo en todos los niveles. Además, este no se centra en las estructuras externasde cualquier institución sino en la vida de las bases que responde a necesidadespropias de cada comunidad, lo que facilita que la organización este en función de lacomunidad y no que la comunidad esté al servicio de la institución. Al descentralizar el trabajo se garantiza que cada persona sea sujeta y secomprometa a ser agente eficaz en las tareas de la comunidad. La descentralizaciónexige que se dé en sitios, personas y funciones. Si desde la prevención se busca que todos los trabajos estén descentralizados yarticulados, en el momento que hay necesidad de responder a una emergenciafácilmente se podrá llegar a los rincones más recónditos de cualquier lugar, ya quehay una estructura organizativa que ha sido eficaz en la solución de las emergenciassociales y cotidianas.La articulaciónPara que los procesos comunitarios sean autogestivos no basta la descentralización,es necesaria también la articulación. La articulación es una exigencia para lograr el fortalecimiento de las bases y launidad en los procesos. Todo proceso comunitario debe ser el centro de articulacióny animación de las comunidades. Además sólo articulando los procesos se podráreforzar la vida y la organización de los grupos. La descentralización y la articulación en los procesos comunitarios sondimensiones complementarias, son las dos caras de la misma moneda o los dosmovimientos que dan estabilidad a la misma rueda: el centrípeto y el centrífugo. Nose puede dar la una sin la otra. En la articulación de los procesos es importante porque con esto se tomaconciencia de las necesidades de cada grupo o comunidad y se busca darles 60
  • 68. La fase de la reconstrucciónrespuesta, ya sea en la asistencia, en la promoción o en la incidencia de la vidacomunitaria; en otras palabras, la articulación ayuda a que se unan esfuerzos. La articulación se va dando al organizar acciones en conjunto: al promoverasambleas, al fortalecer los intercambios de experiencias, al ir clarificando con losasesores y promotores un mismo método, al ir creando la interrelación en losdiferentes grupos, con lo que se va favoreciendo el crecimiento de las redes y lasociedad civil. La fase de prevención es un tiempo adecuado para impulsar procesos deorganización básica que respondan a las necesidades sentidas. Esta base organizadaserá el campo ideal para ir reflexionando, estudiando y adquiriendo conocimientosclaros; para programar y realizar acciones que lleven a cultivar la cultura de laprevención, de tal forma que se puedan mitigar los efectos de cualquier catástrofe.8- Exigencias que le dan rostro a la solidaridad8.1- Poner en común los recursos  Poner en común los recursos que tienen los pobres, es exigencia fundamental para que se viva la solidaridad. Esta es la condición necesaria para que el proyecto de construcción tenga una identidad y un rostro propios y para que se manifieste claramente como un proyecto de Pastoral Social-Cáritas.  La puesta en común de los recursos evita el acaparamiento y propicia que el pobre sea sujeto en el proceso de reconstrucción. Cuando no se vive esta norma, hay proclividad a la no transparencia, a la corrupción y a la injusticia. En cambio, cuando se vive se van poniendo las bases para que se vayan reconstruyendo la comunidad y la sociedad en la vivencia de la justicia, la igualdad y la solidaridad.  La práctica de poner en común entre pobres sus recursos o, por el contrario, el no hacerlo, va a ser la medida que indicará el éxito o el fracaso del proyecto de reconstrucción.a) EconómicosEs la aportación económica que decide el grupo dar semanalmente como ahorropara el fondo común, que servirá para iniciar el proceso de reconstrucción. 5 Eldesafío en esta fase, es arrancar con la puesta en común de los recursos que cadaquien tiene, ya que el integrante estará esperando a que todo se le dé, adoptando la5 En el caso de vivienda servirá para la compra de terreno y para la compra de materiales necesarios para la construcción. En las cooperativas de ahorro y crédito, servirá para enseñarse a ahorrar y apoyar a los compañeros necesitados en momentos de emergencia. En los grupos de campesinos, servirá para el pago de labores de cultivo de la siembra en común, para la compra de insumos, para dar crédito a los integrantes del grupo para que realicen sus siembras y apoyar en momentos de emergencia. En la medicina natural y nutrición, servirá para la compra de materia prima para elaborar los medicamentos y las comidas nutritivas, dinamizar el proyecto, etc. 61
  • 69. La fase de la reconstrucciónactitud de que no puede hacer ningún trabajo, porque no tiene ingresos. Si estosucede, difícilmente se podrá llegar a una reconstrucción autogestiva. Para ayudar a que esto se logre se necesitan realizar actividades para “engordarel cochinito”. Se trata de las acciones que los grupos realizan para aumentar sufondo común. Es importante que los miembros del grupo participen en estasactividades, porque:  Ordinariamente los recursos económicos que aporta cada miembro, no son suficientes para la compra de los materiales requeridos para la construcción.  Si se aumenta el ahorro común, en un plazo más corto, se pueden terminar las viviendas, se puede acrecentar el proyecto productivo, etc.  Ayuda a sostener la vivencia de la solidaridad, pues se puede crear un fondo solidario, que sirva para solucionar otras emergencias de los miembros del grupo, como préstamos, medicinas, defunciones...  Se abre la posibilidad de entrar a otros proyectos de cooperativas.b) HumanosCada integrante pone al servicio del grupo su experiencia, capacidades, habilidades,tiempo y conocimientos, para capacitar a los compañeros en la administración de losrecursos, en la secretaría, en la coordinación y en la realización de trámites legales.6c) FísicosCada integrante pone su fuerza de trabajo en la faena y el tequio de acuerdo a sucapacidad física. Entre más faenas hacen los grupos, más aprecian su casa, su fondocomún, su grupo, su Red, etc.8.2- Solidaridad con otros gruposDesde el inicio del proceso, el grupo se educa a dar solidaridad a otros grupos queestán construyendo sus casas o están desarrollando alguna actividad comunitaria. Con los testimonios de las faenas de solidaridad de los grupos que participan enla Red de autoconstrucción, la invitación de éstos a conocer su trabajo y con laparticipación en algunas asambleas, los nuevos grupos, poco a poco se vanconvenciendo de la necesidad de integrarse a la Red.8.3- Exigencias de la puesta en común6 Cf. El primer paso de la regla de oro de la solidaridad en la fase de la atención de la emergencia de este manual (p. 18-19). 62
  • 70. La fase de la reconstrucción  Poner en común es el medio que tienen los pobres para no quedarse en la exclusión,7 ya que sólo a través de esto se reconstruye lo dañado, las familias y la comunidad o el tejido social. Sólo poniendo al servicio de los demás lo que tienen, pueden levantar sus casas, tener de nuevo sus cosechas, sus caminos, etc., y se educan a vivir la solidaridad.  Para que la puesta en común sea fructosa, se necesita de parte de los miembros del grupo puntualidad en las aportaciones, para no retrasar el proceso del proyecto y la participación de todos al parejo.  A quienes administran los recursos, se les exige honestidad y transparencia en su manejo.9-La ayuda solidaria externaLa puesta en común de los recursos como algo fundamental en el proyecto dereconstrucción, es condición necesaria para recurrir a la solidaridad externa.8 Laexperiencia nos ha enseñado que es necesario cambiar el término de “donador” porel de “cooperante solidario” para las personas o instituciones externas a lacomunidad siniestrada que aportan recursos, sobre todo económicos, para lareconstrucción, porque el término “donador” expresa que los siniestrados, a loscuales se les llama “beneficiarios”, son objeto de ayuda. En el Modelo autogestivo y solidario, tanto el cooperante como el siniestradodeben tener claro que hay que respetar la subjetividad de las personas ocomunidades que sufren la catástrofe para no imponer, muchas veces, criteriosexternos que estorben, limiten o impidan el proceso de la reconstrucciónautogestiva. Por eso, lo esencial de estos apoyos es que respeten el proceso de los grupos, detal forma que su colaboración se convierta en un fuerte respaldo y sean un mediopara reconstruir lo que la comunidad por su autogestión no puede hacer. El desafíoes evitar que el dinero se convierta en fin en sí mismo. Este es el momento en que los grupos diseñan su plan a mediano y largo plazo,con una estrategia que favorezca la llegada de recursos para que el proyecto no seestanque.9 Para ello, debe haber un diálogo entre los cooperantes solidarios y losresponsables de Pastoral Social-Cáritas para tener un marco teórico de referenciacomún y no implementar proyectos asistenciales.7 Conferencia del Episcopado Mexicano, Carta Pastoral Del encuentro con Jesucristo a la solidaridad con todos, Ed. México 2000 No. 123.8 Cf. El segundo paso de la regla de oro de la solidaridad de este manual, p. 199 Cuando hablamos de recursos, no sólo nos referimos a los económicos, sino también a los recursos metodológicos, intercambios de experiencias, servicios, visitas, encuentros para diseñar el proyecto, etc. 63
  • 71. La fase de la reconstrucción Es importante de parte de los cooperantes solidarios no implementar proyectosparalelos y contradictorios a los procesos autogestivos y solidarios. Además se aclaracon el personal que viene del exterior que hay que respetar los usos y costumbres dela comunidad y siempre partir de los procesos de los siniestrados. Por su parte, la comunidad que recibe el apoyo, debe ofrecer a los cooperantesinformes claros y transparentes de la administración de los recursos. El sertransparentes en el uso de los recursos, es exigencia en los diferentes proyectos quese impulsen. Los proyectos de ayuda a corto plazo son un desafío para educar a la solidaridad, ya queal diseñarlos de esa forma, se esperan resultados inmediatos y la comunidad pasa aser objeto que tiene que ofrecer resultados y, por lo mismo, es fácil que quienes danla ayuda, no respeten la participación, la autogestión y las capacidades de losgrupos,10 ni el proceso educativo a la solidaridad. Diseñar un proyecto con resultados inmediatos, exige muchos recursos para quese note el avance: constructoras, mano de obra, asesores técnicos, alimentos,estructura administrativa muy costosa, etcétera; además, requiere de instanciasintermedias para recibir los donativos, administrarlos y hacer que lleguen a los“beneficiarios”, lo que favorece el paternalismo y no la autogestión de losproyectos11, que es lo que Pastoral Social-Cáritas tendría que implementar. Para que se cumplan los objetivos de la reconstrucción en este modelo y, por lomismo, para que funcione bien la ayuda externa, es necesario tener en cuenta lossiguientes criterios en la administración del dinero recibido:  Que el proyecto de construcción sea viable técnica, económica y alternativamente, para que se convierta en apoyo a la educación en la solidaridad, a la autoconstrucción y, en general, a la maduración integral de los grupos.  Que la administración en lo técnico y económico sea eficiente, de calidad y, de ser posible, a bajo costo.  Que se evite la burocracia de parte del personal técnico-administrativo, para ahorrar al máximo el dinero de los pobres.  Que las constructoras y la administración no sean las que asuman las decisiones en el proceso, ya que ellos tienen que tener claro que están al servicio del proyecto de reconstrucción y no a la inversa.10 Porque la presencia de gestores externos, supone que los miembros de la comunidad siniestrada son ignorantes.11 “No doy faenas, porque tengo que trabajar para comer. No participo en la autogestión, porque la ayuda es regalada”. 64
  • 72. La fase de la reconstrucción Esto exige a lo largo del proceso de reconstrucción que se evalúe continuamenteel cumplimiento de los criterios, para que la administración económica y la asesoríatécnica se vayan adaptando a las nuevas exigencias que se presenten.10- Fondo revolventeEl fondo revolvente consiste en el aporte de dinero invertido en materiales o materiaprima que los grupos reciben para arrancar su proyecto de trabajo con lo mínimoindispensable, ya sea para el pie de casa en los grupos de vivienda, o la base parainiciar una cooperativa de producción, una fuente de trabajo, una cooperativa decompras en común, etc. Se le llama revolvente porque el grupo que lo recibió asumeel compromiso de devolver el dinero invertido para apoyar o ampliar otrosproyectos alternativos. En el caso de los proyectos de producción, se hace un estudio de factibilidad delproyecto, si éste es viable, entonces se apoya. La cooperativa o el grupo que recibe eldinero lo debe regresar con intereses que no rebasen el índice inflacionario y así añocon año sirva de impulso al mismo grupo, a otros, y a otro tipo de procesosautogestivos. Los grupos en que da resultado el fondo revolvente, lo usan una vez ylo recuperan, lo vuelven a utilizar y lo devuelven nuevamente. Por esta razón, es importante que los grupos tengan claras las reglas del fondorevolvente y que sean transparentes en la administración del mismo. Este fondo nose da individualmente, sino que se da al grupo que vaya cubriendo los requisitos dela solidaridad, y que se regrese para dar solidaridad a otros grupos. El desafío permanente es que el fondo revolvente sea administrado paraimpulsar otros proyectos productivos y de esta forma se colabore a la capitalizaciónde la comunidad. En el caso de la vivienda, este fondo es un recurso pasivo, pues vaa durar mucho tiempo para recuperarse. En los proyectos productivos, en cambio, esun recurso activo que fácilmente se puede devolver. La recuperación del fondo revolvente será la medida que determine laproyección de los siguientes pasos de la reconstrucción. Por ejemplo, cuando se tratade la vivienda, con el dinero que devuelva el grupo, se planea la solución de otranecesidad, como la instalación sanitaria, los pisos, puertas, ventanas, y instalacióneléctrica. Incluso, el fondo revolvente ayuda a tener dinero disponible para el trabajode prevención o para la atención a alguna otra emergencia que se presente. 65
  • 73. La fase de la reconstrucción11- Exigencias que le dan rostro a la organizaciónEl diagnósticoEn la fase de la reconstrucción se requiere profundizar el diagnóstico estructural dela realidad que, al presentarse la emergencia, revela cómo la pobreza se hace máspatente en la tragedia. Al ir avanzando el trabajo de la rehabilitación y lareconstrucción, cambian los escenarios de la coyuntura, por lo que es necesario iractualizando continuamente el análisis de la coyuntura para darle dirección al plande trabajo.La comunicaciónEn esta etapa la comunicación sirve para informar a la comunidad y a los grupossolidarios que los están apoyando, acerca de los pasos que se dieron en la atención yrehabilitación de la emergencia y sobre el plan de trabajo que se piensa implementaren la reconstrucción. La comunicación es importante además para divulgar losresultados del análisis de la realidad hecho por los grupos y por la asamblea decoordinadores.La movilizaciónLas movilizaciones sirven en esta etapa del proyecto de reconstrucción para que lacomunidad siniestrada exija al gobierno, organizada y planificadamente, losrecursos económicos necesarios para reconstruir sus casas y sirven, además, parahacer oír su voz ante las autoridades por el olvido aparente de los responsables de latragedia. Las demandas más frecuentes son:  Exigir las políticas globales para la reconstrucción, como el diseño mismo del proyecto donde participa el pueblo, exentar el pago del seguro social, los apoyos técnicos necesarios, etc.  Exigir que se tomen en cuenta las personas afectadas que no fueron inscritas en el censo de afectados, como por ejemplo las personas que viven en casas rentadas y quedan excluidas del proyecto de reconstrucción.  Pedir apoyos de maquinaria para extraer materiales y de vehículos para el transporte de materiales.  Exigir los materiales faltantes.  Resolver problemas legales de los terrenos.  Exigir la transparencia en el manejo de los recursos. 66
  • 74. La fase de la reconstrucción Una de las funciones de la Red de grupos es gestionar la respuesta a lasdemandas estructurales.1212- Exigencias que le dan rostro a la capacitaciónLas distintas etapas del proyecto requieren de una capacitación específica y continuapara garantizar el buen funcionamiento del proyecto durante todo el proceso. Enesta fase de reconstrucción es primordial que los diferentes niveles de coordinacióncomo el de dirección y seguimiento, el de los coordinadores y mesas directivas, el delas bases con sus mesas directivas, tengan claro el Modelo autogestivo y solidario,con los cuatro ejes. Es necesario, además, que se tenga en cuenta el marco de losvalores culturales de la región. Este modelo de Reconstrucción exige, por lo tanto, una capacitación continua, lacual se logra en los encuentros de intercambio de experiencias y en sesionesespecialmente dedicadas a la capacitación, ya sea reuniones periódicas, talleres ocursos.Encuentro con otras RedesDesde el principio del proceso de reconstrucción, como parte de su mística, elproyecto busca la relación con Redes afines que tengan la experiencia enautoconstrucción o economía solidaria y cooperativas de producción alternativa, conel fin de intercambiar experiencias, sacar enseñanzas del camino recorrido, unirfuerzas entre grupos y redes para fortalecer su proceso de trabajo y buscarsoluciones a las demandas comunes.Capacitación a promotoresEl proceso exige ir capacitando a los futuros promotores y asesores que, en base a suexperiencia y a los elementos teóricos que se les ofrezcan a través de temas, talleres,cursos y que ayuden a la organización, al proceso de los grupos, a la vivencia de lametodología de las organizaciones básicas y civiles, a la estructuración de la Red y alcrecimiento de la sociedad civil. La capacitación en este modelo tiene que darse con el objetivo de rescatar yaprovechar las capacidades de las personas, de potenciarlas en beneficio del procesode trabajo y de favorecer las formas culturales 13 de las comunidades. Estas personasse convierten así en acompañantes de grupos y en educadoras de otros promotores.Las evaluaciones y el análisis del proceso12 Salud, vivienda, explosiones, empresas contaminantes, etc.13 Cf. lo dicho en cuanto a la solidaridad y las formas culturales en la p. 21. 67
  • 75. La fase de la reconstrucciónOtro punto fundamental en la capacitación son las evaluaciones. Las evaluacionescontinuas del caminar de los grupos, que tienen como punto de partida las metaspropuestas desde el principio del proyecto, ayudan a darle dirección y rumbo alplan de trabajo, a descubrir el nivel de solidaridad, a valorar el avance del procesode construcción, a descubrir las fuerzas que van potenciando el trabajo solidario yque están ayudando a que el grupo vaya haciendo suyo el proceso deautoconstrucción y éste continúe con paso firme. En estas evaluaciones se pueden encontrar mecanismos que ayuden a resolverdificultades y fallas existentes en el interior de los grupos, en el trabajo de las mesasdirectivas, en el desarrollo de las faenas, en la programación y ejecución de lasacciones, en el cumplimiento de los criterios y el desempeño de las tareas. Sirven,pues, para descubrir las grandes debilidades que no permiten que el proceso avancey para buscar las acciones que pueden contrarrestarlas. Estas evaluaciones permitenaprender de los errores y fortalecer los logros y avances. Para que las evaluaciones ayuden en la capacitación, el secreto está en irhaciendo la lectura y el análisis continuos del proceso, lo que requiere de encuentroscontinuos entre asesores, coordinadores y bases; ahí se van descubriendo las lucesque iluminarán el camino a seguir en esta fase solidaria.Capacitación a los grupos en las técnicas que requiere la autoconstrucciónEn las experiencias de autoconstrucción hemos aprendido que es necesario contarcon un maestro de obras, cuyo rol es capacitar a los miembros de los grupos en lastécnicas necesarias para la construcción, esto con el objetivo de que se fortalezca yaumente la mano de obra calificada dentro de los mismos grupos. La capacitación serequiere en la albañilería, el manejo del acero, la cerrajería, la carpintería, lafontanería, la red eléctrica, es decir, todo lo referente a la construcción. Al darse estacapacitación técnica se ayuda en el avance de la construcción de las casas y en eldesarrollo de la organización. 68
  • 76. La fase de la reconstrucciónAcompañamiento continuo al procesoEl proceso de Reconstrucción requiere de un acompañamiento continuo decapacitación para que juntos, coordinadores e integrantes de los grupos, elaborentemas sobre análisis de la realidad, planeación, trabajo en común, organización,coordinación, valores del proyecto, administración, asuntos legales, ecología,derechos humanos, sociedad civil, agenda ciudadana, mística, reflexión de fe, entreotros. También es necesario que se programen talleres en los que se elaborenmateriales educativos que fortalezcan el proceso.Intercambios de experienciasLa experiencia de cada grupo es un libro abierto que va mostrando los errores yaciertos que surgen en el caminar a lo largo del proceso solidario. Esta herramientapermite que las Diócesis que tienen procesos semejantes de rehabilitación,reconstrucción y prevención, puedan aprender mutuamente para encontrar unametodología común, articularse para organizar mejor la solidaridad en caso defuturas emergencias, hacer una reflexión teológica común y ser una referencia paraotras Diócesis del país o de otros países que sufran catástrofes. Esto permite que enpróximas emergencias se salven muchas vidas y se garantice que el proceso dereconstrucción sea autogestivo y solidario.Asesoría y acompañamiento de experiencias que han trabajado el Modeloautogestivo y solidarioEl contar con la asesoría y acompañamiento de una experiencia que tenga claro elModelo autogestivo y solidario,14 dará las luces y las pautas para que el procesovaya siempre por el camino correcto, ya que en la mayoría de las comunidades nohay experiencia de trabajar organizadamente y las personas están generalmenteacostumbradas a las ayudas solamente asistenciales. Esta costumbre dificulta elinicio y la realización del trabajo de las personas siniestradas en la dinámica de lasolidaridad y la organización, ya que la mayoría de la gente quiere recibir las cosaslo más pronto posible, sin dar nada a cambio y sin trabajar; actitud que lleva alestancamiento de los proyectos de trabajo, ya que unas personas deciden trabajar yotras, que no quieren hacer nada, no permiten que se camine.14 Como en el caso de la reconstrucción de Zapotitlán de Vadillo, Jal., realizada con la asesoría de la Diócesis de Cd. Guzmán y Pastoral Social-Cáritas, del año 2003 al 2005. 69
  • 77. La fase de la reconstrucción Eje de la reflexión de feLa fase de reconstrucción es un tiempo en que los grupos viven inmersos en proyectosde construcción, por esta razón, es necesario confrontar el plan de reconstrucción conel plan de Dios; de ahí que temas como Reino de Dios tarea y don, Exigencias de Jesúsa sus Discípulos, Iglesia misericordiosa y samaritana, la solidaridad, la opción por lospobres… son transversales en todo el trabajo de reconstrucción.1- Reino de DiosDios envió a su HIJO Jesucristo que vino a anunciar y hacer presente el REINO y nosadvierte que el anuncio de la Buena Nueva15 a los pobres, es signo mesiánico del Reinomismo (Lc. 4, 18-19; 7,24-26; Mt. 11, 4-6). En la narración de San Lucas, Jesús describe su ministerio mesiánico con la palabrade Isaías “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido para que dé la buenanoticia a los pobres; me ha enviado a anunciar la libertad a los cautivos y la vista a los ciegos,para poner en libertad a los oprimidos, para proclamar el año de gracia del Señor” (Lc. 4, 18-19). 16 Este ministerio anunciado por Jesús, designa el tiempo de salvación y tiempo deesperanza, como dice Joaquín Jeremías: Los presos, los cautivos, los encadenados, los que no ven y han perdido toda luz y esperanza, encuentran la solución en Jesús. Que es justamente lo mismo que viene a decir el mismo Jesús, en la respuesta que da a los que le preguntan, de parte de Juan el Bautista, si era él el que tenía que venir o si había que esperar a otro (Mt 11, 4; Lc 7, 21). Las imágenes que utilizan los evangelios, luz para los ciegos, oído para los sordos, alegría para los mudos… son todas ellas frases antiquísimas en oriente para designar el tiempo de salvación, tiempo en el que ya no habrá sufrimientos, ni lamento, ni dolor”.17 Toda la vida y la actuación de Jesús es un ejemplo vivo en este sentido: su cercanía a recaudadores (publicanos) y descreídos (Mc 2, 15; Mt 9, 9; 11, 9; Lc 15, 1-2; 18, 9-14; 19, 6-7), pecadores (Mc 2, 5 par), samaritanos (Lc 10, 33-37; Jn 4, 39-42), endemoniados (Mc 1, 25.34; 5, 2-13; 9, 1427) y leprosos (Mc 1, 40-41; Lc 17, 13-14) expresa no sólo solidaridad con todo el desecho de aquella sociedad, sino además la reacción que semejante actitud desencadena.1815 Conferencia Episcopal Española, La caridad en la vida de la Iglesia, Edice C/, Madrid 1993, No. 2416 CDSI No. 28 (2005)17 Joaquín Jeremías, Teología del nuevo testamento I, 3º ed. Ediciones sígueme, Salamanca 1977 p. 12818 Ibid p. 163. 70
  • 78. La fase de la reconstrucción La vida de Jesús fue un camino incesante de solidaridad. En este sentido, loprimero que hay que recordar es la cercanía de Jesús con todos los marginados deaquella sociedad, es decir, la cercanía de Jesús con todos los excluidos,19 todos lospecadores y esclavos de la tierra, hasta sufrir y morir con ellos y por ellos. Los diferentes procesos que se desarrollan en la prevención y en la reconstrucción,tienen como paradigma el anuncio del plan de Dios que Jesús manifiesta en lasinagoga de Nazareth, ya que ahí, él describe el proyecto del Reino como un regalo quese hace presente en el hoy y en el aquí de la historia. Cualquier proyecto que seimplemente en el trabajo de reconstrucción, tendrá como referente obligado el anuncioen la sinagoga de Nazareth y la práctica de Jesús descrita en los Evangelios. Estos,iluminarán o cuestionarán las acciones que se efectúen.2- Exigencias de Jesús a sus DiscípulosEl tema del discipulado, es central en la reconstrucción porque anima la mística de losque están colaborando en los proyectos de trabajo, ya que aparte de sus trabajosordinarios, el proyecto les exige nuevos compromisos, nuevas reuniones, horas extrasde trabajo, etc. Esto supone que cuando se está y se acompaña un proyecto dereconstrucción, no basta trabajar como técnico del mismo: ingeniero, albañil, trabajadorsocial, promotor, administrador, etc. sino que exige replantear la vocación de servicio.Por esta razón, las exigencias de Jesús a sus discípulos, es un tema a trabajar dentro delos grupos y en los diferentes niveles de participación como: mesas directivas,representantes, zonas, asesoría y de acompañamiento. Jesús vive de manera radical su ministerio mesiánico en su predicación y en suvida. Esta radicalidad, la exige a sus seguidores al pedirles que al que los abofetee,pongan la otra mejilla (Mt 5, 38-42), ante el dinero: “No se puede servir a dos amos (…)no pueden estar al servicio de Dios y del dinero (Mt 6, 19-24)”, no deben llevar: “en elcinturón ni oro, ni plata, ni cobre (Mt 10, 9-10), no deben parecerse a los dirigentes delos pueblos y naciones (Mt 20, 26-28 y Mc 10, 35-45) y no deben buscar puestosimportantes (Mc 12, 38-40). Jesús exige a sus seguidores que tomen su cruz y lo sigan. Este camino es difícil deentender a sus discípulos, cuando él les anuncia que va a Jerusalén: “Mirad subimos aJerusalén y se cumplirá en este hombre cuanto escribieron los profetas: será entregadoa los paganos: se burlarán de él, lo insultarán, le escupirán, lo azotarán y lo matarán; yal tercer día resucitará. Ellos no entendieron nada, el asunto les resultaba arcano y no19 Cf. J. Jeremías, Teología del nuevo testamento 1, p. 339-346. Para la situación de los pobres y marginados en tiempos de Jesús, J. Jeremías. Jerusalén en tiempos de Jesús, p. 130-138. «Dichoso el que no se escandaliza de mí» (Mt 11, 6; Lc 7, 23). Esto supone que había gente que se escandalizaba de Jesús, de lo que decía y de lo que hacía. Lo cual no nos debe sorprender: su destino de solidaridad con todos los miserables era una cosa que aquella sociedad (como la actual) no podía soportar. Su amistad con publicanos, pecadores, y gente de mal vivir tenía que resultar enormemente escandalosa. 71
  • 79. La fase de la reconstruccióncomprendían lo que decía (Lc 19, 31-34)”. El ser solidario hasta la entrega de la vida noes tan sencillo entenderlo, se prefiere que Jesús se acomode a nuestros intereses, que elir hasta las últimas consecuencias de la cruz. Él, hizo del amor la Ley fundamental de cuantos habrían de ser sus discípulos yseguidores. Un amor que trascienda las exigencias de la justicia, y abra los corazones ala solidaridad de poner en común los bienes y de esa forma, anunciar ya desde aquí lacomunión definitiva de toda la familia humana en el Reino de Dios. Él mismo siendo rico se hizo pobre (2Cor 8,9; Fil. 2,7) y vivió la pobreza comoexpresión de su entrega total al Padre, de su plena disponibilidad al servicio de loshombres y mujeres y como camino de SOLIDARIDAD con los pobres. De ahí que loscristianos debemos optar por los pobres con la mirada de Dios, que se nos hamanifestado en Jesucristo, y tratamos de hacer nuestros sus mismos sentimientos (Fil 2,4-11) y actuaciones en relación a ellos. El servicio a los pobres, es aceptar al pobre comoteofanía de Dios. Esto es; ellos nos muestran en el gesto más insignificante la presenciade Jesucristo. (MT. 25, 40 y ss). Jesús atestigua su cercanía profunda y fundamental a todos los desgraciados ydesposeídos de la tierra, a todos los que no podría hacer valer sus derechos en estemundo, ya que era justamente el sentido de los pobres de aquel tiempo.20 Para quienes colaboran y viven la experiencia de la reconstrucción, El papa PauloVI ofrece una descripción sencilla y comprometedora de lo que debe ser el trabajo delos discípulos de Jesús: …Jesucristo es el Mesías, el hijo de Dios vivo; (…) él es nuestro pastor, nuestro guía, nuestro ejemplo, nuestro consuelo, nuestro hermano. Él, como nosotros y más que nosotros, fue pequeño, pobre, humillado, sujeto al trabajo, oprimido, paciente. Por nosotros habló, obro milagros, instituyó el nuevo Reino en el que los pobres son bienaventurados, en el que la paz es el principio de la convivencia, en el que los limpios de corazón y los que lloran son ensalzados y consolados, en el que los que tienen hambre de justicia son saciados, en el que los pecadores pueden alcanzar el perdón, en el que todos son hermanos. 213- Iglesia misericordiosa y samaritana.El grito y el sufrimiento de los siniestrados por huracanes, sismos, hambrunas,inundaciones, explosiones, guerras y de los excluidos que están en permanentesituación de vulnerabilidad estructural, llega al corazón de Dios (Gn. 4, 10) y Él, (Ex 3,7-8) nos convoca al encuentro de estos hermanos que no tienen nada, están golpeadas y20 J. Jeremías Teología del nuevo testamento 1, 3º ed. Ediciones sígueme, Salamanca 1977 p. 134-138.21 Paulo VI, Homilía pronunciada en Manila el 29 de noviembre de 1970, Liturgia de las horas, Tomo III, Domingo XIII, p. 458, (1994) 72
  • 80. La fase de la reconstruccióndespojadas de todo, están tirados a la vera del camino, están en necesidad extrema, yestán en eterna catástrofe, para construir desde ellos la solidaridad. En la parábola del buen samaritano, Jesús nos da la pauta permanente para laIglesia y los cristianos de todos los tiempos: aproximarse, acercarse al necesitado parapracticar con él la misericordia, mandándonos a cada uno y día con día, con todagravedad y empeño: “Vete, y haz tú lo mismo” (Lc 10, 29-37). Tan seria y tan grave esesta misión de Jesús que entre las muchas actividades posibles de la vida cristiana, elSeñor considera a ésta decisión en el examen, en el juicio final que hemos de pasar altérmino de nuestra vida temporal para pasar a la vida eterna: “Venid, benditos de miPadre”, o bien “apartaos de mi, malditos” (Mt 25, 31-46) La Iglesia como el samaritano debe sentir compasión por los siniestrados y correren su ayuda, ya que si no hay ésta, las víctimas perecerán; si despojan de todo alherido, la Iglesia debe vendar sus heridas; si los bandoleros dejaron las víctimasmedios muertos, ella subirá a estos a su cabalgadura para llevarlos al mesón… En la reconstrucción, la Iglesia samaritana debe perder tiempo, comodidad, dinero,seguridad, desprenderse del vino y del aceite, de la cabalgadura y ponerse al cuidadode los desnudos que aparezcan a la vera del camino. La Iglesia encontrará el lugarconcreto para que el herido medio muerto, tome en sus manos la rienda de su propiavida sin esperar otra recompensa. Hacerse próximo del otro significa “tener misericordia”, esto es, actuar por sacar aalguien de la situación inhumana en que se encuentra, pero sin tratar de sacarprovecho de la solidaridad que se de. La Iglesia al seguir a Jesús y vivir en carne propia el camino que él siguió, debe serseñal e instrumento (Jn. 3, 14-16) del amor entrañable de Dios a la humanidad queacoge, que perdona, que disculpa (Rom 12; 1Cor. 13). Esta Iglesia, debe ser la Iglesia delos pobres, ya que Dios se los entrega como don y como el regalo más precioso. De ahí,la responsabilidad de acogerlos y de vivir radicalmente esta pobreza como la vivióJesús, que se encarna tomando la forma de siervo, nació pobre y entregó su vida a losmarginados, a los pecadores y muere pobre en la cruz (Fil. 2, 5-11). Esta preocupaciónpor los pobres la encontramos muy clara en el testimonio de los primeros cristianos(Hch. 2, 42; Gal. 2, 10) al poner los bienes en común viviendo el ideal de que entre ellosno hubiera pobres. El pueblo de Dios, debe ser un signo transparente del Amor de Dios y lasolidaridad con el prójimo. San Juan (1ª Carta de San Juan 3, 16-18 y 4, 20) nos recuerdaque el que dice que ama a Dios, pero no ama a su prójimo, es un mentiroso. Y en estemismo sentido, el Apóstol Santiago (2, 14-18) nos insiste en que si vemos a unnecesitado y no nos condolemos con él, nuestra fe no se está mostrando en obras, y porlo mismo es como un cadáver en putrefacción. La Iglesia, el pueblo de Dios y loshombres y mujeres de buena voluntad, deben entender que por encima de todo está elAmor a Dios y al prójimo. Este amor es el que santifica a la comunidad eclesial. 73
  • 81. La fase de la reconstrucción La Iglesia está para solidarizarse con los pobres. La Iglesia es como Jesús, “paraevangelizar a los pobres y liberar a los oprimidos, para buscar y salvar lo que estabaperdido” (LG 8). Como dice el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia: Al comienzo del nuevo milenio, la pobreza de miles de millones de hombres y mujeres es «la cuestión que, más que cualquier otra, interpela nuestra conciencia humana y cristiana» La pobreza manifiesta un dramático problema de justicia: la pobreza, en sus diversas formas y consecuencias, se caracteriza por un crecimiento desigual y no reconoce a cada pueblo el «igual derecho a “sentarse a la mesa del banquete común”» Esta pobreza hace imposible la realización de aquel humanismo pleno que la Iglesia auspicia y propone, a fin de que las personas y los pueblos puedan «ser más»y vivir en «condiciones más humanas».22 La Iglesia Samaritana, vive la pascua de Cristo resucitado, y se le exige a ella comoal apóstol Tomás que meta sus dedos en los agujeros de los clavos y la mano en elagujero de la llaga de la lanza (Jn 20, 19-30) Esta tarea que Cristo resucitado pide aTomás, es la tarea que nos esta pidiendo a nosotros en este mundo globalizado. Esto es,asumir como propios los dolores que causan los clavos que están crucificando a lospobres, para poder cambiar las estructuras de muerte y transformar esta situación ensignos de vida. La solidaridad debe estar siempre presente allí donde lo requiere la degradaciónsocial del ser humano, la explotación de los trabajadores y las crecientes zonas ycontinentes de miseria e incluso de hambre. Como dice el Papa Juan Pablo II: “LaIglesia está vivamente comprometida con esta causa, porque la considera su Misión, suservicio, como verificación de su fidelidad a Cristo, para poder ser verdaderamente la„Iglesia de los pobres‟”.23 Las diferentes etapas del proyecto de reconstrucción: diseño, inicio delproyecto, proceso, ejecución y evaluación, etc. son animadas por el hoy delcumplimiento de las promesas mesiánicas, es tiempo de gracia y de perdón, buenanoticia para los pobres y liberación de toda la tragedia que impide a las personas y ala comunidad vivir en plenitud el proyecto de DIOS. El seguir los pasos de Jesús y ser Iglesia samaritana en el proceso dereconstrucción, tiene como referencia concreta por un lado, los signos de la muertede una comunidad agónica, pero por otro, con la fuerza del Espíritu de Jesús, renacela esperanza en la comunidad que se reconstruye y resucita.4- Celebraciones en la reconstrucción.22 CDSI (2005) No. 44923 Juan Pablo II, Carta enc. Laborem Exercens,(1981) No. 7, 1981 74
  • 82. La fase de la reconstrucciónEn esta fase se organizan peregrinaciones, juramentos a un Cristo, a la Virgen o unSanto donde la comunidad se consagra ante Dios y se compromete a la solidaridad.A través de estos juramentos, la comunidad celebra las maravillas que Dios hace enlas pequeñas o grandes acciones en las que se vive intensamente la vida comunitaria,a ejemplo del texto del libro del Deuteronomio 26, 3-12: Te presentarás al sacerdote que esté en funciones por aquellos días y le dirás: “Hoy confieso ante el Señor, mi Dios, que he entrado en la tierra que el Señor juró a nuestros padres que nos daría a nosotros”. El sacerdote agarrará de tu mano la cesta, la pondrá ante el altar del Señor, tu Dios, y tú recitarás ante el Señor, tu Dios: “mi padre era un arameo errante: bajó a Egipto y residió allí con unos pocos hombres; allí se hizo un pueblo grande, fuerte y numeroso. Los egipcios nos maltrataron y nos humillaron, y nos impusieron dura esclavitud. Gritamos al Señor, Dios de nuestros padres, y el Señor escuchó nuestra voz; vio nuestra miseria, nuestros trabajos, nuestra opresión. El Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte, con brazo extendido, con terribles portentos, con signos y prodigios, y nos trajo a este lugar y nos dio esta tierra, una tierra que mana leche y miel. Por eso traigo aquí con las primicias de los frutos del suelo que me diste, Señor”. Y lo depositarás ante el Señor, tu Dios; te postrarás ante el Señor tu Dios, y harás fiesta con el levita y el emigrante que viva en tu vecindad por todos los bienes que el Señor, tu Dios, te haya dado a ti y a tu casa. Cuando termines de repartir el diezmo de todas tus cosechas, cada tres años, el año del diezmo, y se lo hayas dado al levita, al emigrante, al huérfano y a la viuda para que coman hasta hartarse en tus ciudades, recitarás ante el Señor, tu Dios: “He apartado de mi casa lo consagrado: se lo he dado al levita, al emigrante, al huérfano y a la viuda, según el precepto que me diste. No he quebrantado ni olvidado ningún precepto. Lo característico del proyecto de reconstrucción es que se diseña en etapas, estofavorece, que en cada uno de ellas, se celebre la vida de la comunidad que anuncialos logros que se están obteniendo y que al mismo tiempo agradece a Dios lapresencia solidaria de comunidades que dan la mano en la reconstrucción, comohermanos solidarios. Los momentos litúrgicos del año: navidad, cuaresma, semana santa, rosarios,fiestas patronales, religiosidad popular, etc. son oportunidades para descubrir elpaso de Dios en la etapa que está viviendo el grupo o la comunidad. 75
  • 83. La fase de la reconstrucciónEn el modelo de mera asistenciaEl modelo de mera asistencia concibe la reconstrucción como una fase corta yrápida en su realización. Se trata de retornar lo antes posible a la “normalidad”que existía antes de la catástrofe.68 Por eso mismo, nunca se pregunta cómodirigir el proceso de reconstrucción hacia el desarrollo sustentable. En este modelo, el lenguaje es particular, pues no existen los cooperantessolidarios sino los donadores, los benefactores; no hay siniestrados sinobeneficiarios. Entonces se dimensiona la conmiseración y se desvanece elconcepto de solidaridad. No se destaca el apoyo a la comunidad, sino labenevolencia de cierta empresa, persona u ONG y la reconstrucción quedamarcada como un proyecto para los pobres y no un proyecto con y desde lospobres. 1. Eje de la solidaridadEn el modelo de mera asistencia, los donadores son los que diseñan el proyectode reconstrucción. Ellos imponen sus reglas de juego y generalmente programanlos trabajos a muy corto plazo. Lo que les interesa es que sus recursos se utilicenlo más rápidamente posible y, además, que su ayuda sea visible. Por eso, en lasvisitas que realizan se sacan fotografías con los beneficiados, al realizar laentrega de las casas o de los paquetes productivos, etc. Los beneficiarios o destinatarios del proyecto son elegidos a base de estudiossocio-económicos y no hay puesta en común de los recursos por parte de losafectados, quienes sólo esperan que se les dé ayuda. De esta manera, cadaindividuo termina esperando y exigiendo que siempre le den las cosas. En este modelo no se tiene en cuenta la regla de oro de la solidaridad, quecomienza con la puesta en común de los recursos por parte de los afectados; ycuando se aclara que los recursos con que se cuenta no son suficientes pararemediar la necesidad, es hasta entonces cuando se recurre a pedir apoyosolidario a otras comunidades. Lo que se hace normalmente es entregar los materiales, de acuerdo al gradode afectación que sufrió la persona o familia. Si el material entregado no le ajustapara reparar su necesidad, el afectado tiene que buscar los caminos paraterminar de remediarla. Tampoco se les da seguimiento a las entregas.68 El proyecto de reconstrucción, visto de esta forma, va a exigir la captación de una buena cantidad de recursos para sostener la diversidad de obras y contar con una estructura administrativa fuerte, con bastante personal altamente calificado que se debe pagar con muy buenos sueldos. 76
  • 84. La fase de la reconstrucción Esta manera de trabajar en la reconstrucción provoca la competencia entre laspersonas afectadas, pues se da una lucha para poder conseguir más ayudas oapoyos que las demás, y algunas personas se aprovechen de los recursosmateriales, inclusive fingiendo estar muy necesitadas. Se cierra así la posibilidadde iniciar una cadena de solidaridad, ya que no se crea la conciencia de sersolidarios entre pobres y necesitados. Cuando se diseña un proyecto de reconstrucción en este modelo de meraasistencia, se crea una infraestructura administrativa muy costosa, en la que noparticipan las personas afectadas, y se trabaja de tal forma que, al terminar elproyecto, lo que se hace es entregar las casas terminadas y ya no se sigue con unproceso de trabajo. En relación al crecimiento humano, comunitario y social, el proyecto quedamuy limitado por no haber un proceso de educación en la solidaridad, de puestaen común de los recursos, de participación en las decisiones, de trabajo enfaenas. Al no trabajar en la reconstrucción de las relaciones interpersonales y aldejar de lado problemáticas como el alcoholismo, las drogas, la violencia, elejercicio del poder de parte de las autoridades, la participación, la democracia…no se logra incidir en ellas y no se colabora en la reconstrucción de lacomunidad, mucho menos de la sociedad. 2. Eje de la organizaciónLa característica de este Eje, es que esta centralizada en un pequeño grupo, quediseña e impone el proyecto de reconstrucción. Por lo general, la fasereconstructiva la dejan en manos del gobierno. Esto provoca poca o nulaparticipación de la comunidad. A la luz de los datos del diagnóstico y de acuerdo al número de afectadosque demuestran que son siniestrados se organiza el proyecto con los siguientespasos: 1. Los criterios de reconstrucción son elaborados e impuestos por la comisión encargada de ejecutar el proyecto o por los donadores. 2. La comisión encargada de la Reconstrucción, convoca a la comunidad para informarle las políticas de acción que van a seguir para desarrollar el proyecto. 3. El proyecto pasa a manos de un tercero (una constructora en caso de vivienda), quien contrata un gran número de personas para terminar el 77
  • 85. La fase de la reconstrucción trabajo en corto plazo incrementando con ello los costos. Con esto el donador u organización puede mostrar los resultados rápidamente y así pedir más recursos. 4. Siguen el modelo de hacer casas para vender a los que tienen recursos pagando el cien por ciento, a los que tienen menos pagando un porcentaje proporcional y a los que no tienen se las regalan. Lo mismo hace en caso de los proyectos productivos. 5. El proyecto se desarrolla en función de la administración, corriendo el riesgo de que ésta se coma los recursos que le pertenecen a los siniestrados. 6. Reconstruye con modelos que nos son propios del lugar y en muchos casos, no se respeta la cultura propia y termina construyéndose con materiales y diseños que no corresponden a las costumbres propias, aumentando el costo de las mismas. 7. El criterio de fondo de este modelo, es terminar en corto plazo las viviendas para hacer visible el resultado inmediato de los fondos recabados. 8. El criterio anterior está en contraposición al criterio de que la emergencia es una oportunidad para reconstruir procesos a largo plazo. Esto exige tiempos más amplios y respetar el caminar comunitario. 9. A este Modelo, no le interesa estructurar los grupos de base, la instancia de coordinación general, la Red, ni la vinculación con otras REDES. 10. Una vez que lo destruido está “re-hecho”, queda terminado también el proceso reconstructivo.2.1-Exigencias de la organizaciónEl diagnósticoEl diagnóstico es para definir y cuantificar los daños que deja la catástrofe a lainfraestructura, a las viviendas y a las personas. No le interesa mostrar latragedia de la pobreza y sus causas históricas y la vulnerabilidad estructural,más bien las oculta para favorecer su método asistencial.La comunicaciónEs para informar a la comunidad:  Los pasos que se dieron en la Atención y Rehabilitación y cómo se ha invertido el dinero en la compra de material. 78
  • 86. La fase de la reconstrucción  Sobre los mecanismos de control que se van a seguir para la entrega del material a los siniestrados.  Sobre las casas que se han reconstruido, las que faltan por reconstruir y el volumen de material invertido en las mismas.La movilizaciónAlgunas veces se convocan asambleas públicas para informar a la comunidadsobre las políticas de acción que se van a seguir para el proyecto deReconstrucción. Hay movilizaciones masivas en caso de entrega de las casas y en esos actos seconvoca a los medios de comunicación, donadores (no cooperantes) yautoridades públicas. 3. Eje de la capacitaciónEn este modelo, la capacitación parte de un análisis funcional que responde a losefectos que dejó la catástrofe y no a las causas históricas que la provocaron. Aquí la capacitación es meramente administrativa y funcional, porque sólo secapacita a las personas que integran la comisión ejecutora del proyecto y quetienen que desempeñar algún papel dentro de la administración o algunafunción específica que requiere la reconstrucción. Insiste mucho en considerar a los afectados como ignorantes, por no tenerescuela formal, por lo tanto, la capacitación se proyecta en talleres y cursos. No acepta las formas culturales, que son inherentes a la comunidad. La persona que ayuda en la capacitación, normalmente viene de fuera y noapoya a la educación de los promotores locales. Le interesa muy poco, capacitaren lo que es el trabajo de grupo, lo que es la asamblea, el bien común, lo que es laparticipación, el análisis de la realidad y la incidencia del trabajo en el proyectode vida local. No le interesa invertir recursos y tiempo en capacitar agentes que ayuden alproceso de trabajo. 4. Eje de la reflexión de fe 79
  • 87. La fase de la reconstrucciónLa reflexión de fe se organiza con la visión de dar limosnas o caridad pero darcomo benefactor para, de esta manera ver en los donadores los bienhechores queestán socorriendo a los “pobrecitos” que no pueden hacer nada por si mismos.Todo esto sin profundizar en el llamado que Dios hace a la comunidad, acomprometerse, a ver y a descubrir el rostro de Dios en los siniestrados. En esta fase se organizan celebraciones dentro del ciclo litúrgico: Navidad,cuaresma, pascua, etc. para agradecer a Dios el regalo recibido y para pedir alseñor que siga socorriendo a los que están ayudando, con el fin de que lleguenmás recursos. En la entrega de proyectos terminados como casas, caminos, albergues,siembras, se realizan celebraciones especiales como signo de agradecimiento aDios por la terminación y el regalo de los mismos. 80
  • 88. La fase de la reconstrucción CAPÍTULO CUARTO LA FASE DE LA PREVENCIÓNEn el modelo autogestivo y solidario PresentaciónLos especialistas definen el término de prevención como el conjunto de medidasy acciones que ayudan a reducir la vulnerabilidad estructural y a impedir oevitar que los sucesos naturales o las catástrofes provocadas por el ser humanocausen desastres. La connotación que se le da a la prevención, tiene dos contenidos: lainmediata y la remota. La inmediata, es la respuesta oportuna de la comunidadpara salir de los lugares de alta vulnerabilidad y que ante la inminente llegadade huracanes, lluvias intensas, etcétera permite prever la evacuación. En el casode los sismos que son situaciones que no se pueden prever, exige fortalecer unacultura de reacción inmediata frente al siniestro. El término de prevención en este modelo no se reduce a lo inmediato(respuesta oportuna, preparar albergues, hacer simulacros, talleres de gestión deriesgo, identificar zonas de peligro) sino que requiere también de una praxis alargo plazo que asuma las necesidades cotidianas y las emergencias sociales conrespuestas solidarias e integrales y subsidiarias en diferentes niveles cualitativosde menor a mayor, a esto se le denomina prevención remota. Dichos niveles sonlos siguientes:  Un primer nivel se da en los casos de necesidades cotidianas69 de familias o de grupos de personas que requieren de la solidaridad, involucrando en la solución a los siniestrados y a la comunidad.  Un segundo nivel es la promoción humana en respuesta a las necesidades sentidas y estructurales de la comunidad.  Un tercer nivel es animar la organización de redes.  Un cuarto nivel es la participación en la sociedad civil que incide en políticas gubernamentales, que favorecen el bien común y el cambio social.69 La asistencia a la necesidad cotidiana, es un concepto descrito en la página 87 de este manual (N. delautor). 81
  • 89. La fase de la reconstrucción Si las comunidades situadas en lugares de alta vulnerabilidad, impulsan laprevención inmediata y remota en su praxis pastoral lograrán salvar vidas,porque hay una experiencia en atender las necesidades cotidianas y lasemergencias sociales. Si esta práctica de solidaridad se va cultivando dentro de la comunidad, seestará creando una base de prevención que lleva en su estructura el valorfundamental de la solidaridad y así se podrá enfrentar cualquier catástrofe quevenga, por más grande que sea, e impulsará procesos que rebasen la visión demera asistencia. En los lugares donde hay una cultura de solidaridad y organización, esmucho más fácil atender una emergencia porque hay un marco teórico y unamística de la solidaridad (Recordar lo descrito en la página 47 de esta mismaguía). 1. Eje de la solidaridadInterdependencia y conciencia de la solidaridadLa solidaridad de uno para con los demás, nace del conocimiento deinterdependencia. Esta arranca, cuando nos damos cuenta de que en lainterdependencia todos necesitamos de todos, así lo afirma el Compendio de laDoctrina Social de la Iglesia: “Nunca como hoy ha existido una conciencia tandifundida del vínculo de la interdependencia entre los hombres y entre los pueblos quese manifiesta en todos los niveles”.70 Esta interdependencia se caracteriza por inmensas desigualdades entre lospaíses desarrollados y los países en vías de desarrollo “alimentadas por diversasformas de explotación, de opresión y de corrupción que influyen en la vidainterna e internacional de muchos Estados”.71 Otra característica “es la situación de injusticia de dimensiones planetarias,con repercusiones negativas incluso en los países actualmente másfavorecidos”.72La solidaridad como principio socialLas nuevas relaciones de interdependencia entre hombres y pueblos, que son,formas de solidaridad que deben estar regidas por la ética, como exigencia moral70 Pontificio Consejo «Justicia y Paz» Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (CDSI), Librería Editrice Vaticana, México 2005, No. 19271 Ibíd. No. 19272 Ídem. No. 192 82
  • 90. La fase de la reconstrucciónínsita en todas las relaciones, es por eso que: “La solidaridad se presenta, portanto, bajo dos aspectos complementarios: como principio social y como virtudmoral”.73 El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia describe con las siguientespalabras la solidaridad como principio social: La solidaridad debe captarse, ante todo, en su valor de principio social ordenador de las instituciones, según el cual las «estructuras de pecado», que dominan las relaciones entre las personas y los pueblos, deben ser superadas y transformadas en estructuras de solidaridad” (…) La solidaridad se eleva al rango de virtud social orientada al bien común y en «la entrega por el bien del prójimo que está dispuesto a “perderse”, en sentido evangélico, por el otro en lugar de explotarlo, y a “servirlo” en lugar de oprimirlo para el propio provecho (cf. Mt 10,40-42; 20,25; Mc 10,42-45; Lc 22, 25-27). 74 La solidaridad se lleva a efecto, haciendo que todas las personas del grupo,comunidad o nación participen del conjunto de los bienes disponibles. Estos,han de ser divididos, repartidos y distribuidos sin excluir a nadie; sin acapararunos, a costa de la privación de los otros y sin introducir en la distribución,medidas discriminatorias. El compartir humano, parte del hecho que los bienesson escasos y mal distribuidos frente a las necesidades que se deben satisfacer. La forma justa de compartir los bienes se rige por la “ley de la solidaridad”:los bienes son “de” y “para” todos. Se busca el bien del otro, como bien propio.La solidaridad como virtud moralEl Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, retomando la Carta Encíclica“Sollicitudo rei sociales” describe la solidaridad como virtud moral con lassiguientes palabras: La solidaridad es también verdadera y propia virtud moral, no un «sentimiento superficial por los males de tantas personas, cercanas o lejanas. Al contrario, es la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común; es decir, por el bien de todos y cada uno para que todos seamos verdaderamente responsables de todos. La solidaridad se eleva al rango de virtud social fundamental, ya que se coloca en la dimensión de la justicia, virtud orientada por excelencia al bien común...7573 Catecismo de la Iglesia Católica, Editorial, País, 194274 Ob.cit. Pontificio Consejo…CDSI No. 19375 Ibíd. No. 193 citando la Carta enc. Sollicitudo rei Sociales (SRS) (1988) 83
  • 91. La fase de la reconstrucción La solidaridad no solo es una virtud, es decir, un dinamismo que transformamoralmente a la persona sino también un criterio que exige la transformación dela realidad social y se demuestra como uno de los principios básicos de laorganización cristiana, social y política.76 Esta transformación se orienta hacia ladefensa de los más débiles (Lc 10, 25-37): “El mensaje de la Doctrina Social acerca dela solidaridad pone en evidencia el hecho de que existen vínculos estrechos entresolidaridad y bien común, solidaridad y destino universal de los bienes, solidaridad eigualdad entre los hombres y los pueblos, solidaridad y paz en el mundo.77Los destinatarios de la solidaridad.El destinatario común de la solidaridad es la persona, a quien se le reconoce sudignidad, su libertad y sus derechos como tal, afirmándola en toda circunstanciacomo el sujeto, fundamento y fin de su propia transformación, y la de surealidad social. La persona crece cuando construye la solidaridad y decrece cuando ladestruye. A la vez, el aumento de solidaridad permite a las personas crecer más,mientras que la desunión o ruptura de la solidaridad, tiende a empequeñecer ya deformar las personas y las comunidades. Cuando la Iglesia rechaza elindividualismo que abandona al pobre en su situación, está llamándonos a quecomprometamos nuestra vida y nos construyamos en personas solidarias. La solidaridad tiene un profundo contenido humano y universal, en que losmiembros de cualquier comunidad se reconocen unos a otros como personas.Tal criterio se aplica igualmente a las relaciones entre naciones, donde lasolidaridad significa reconocer que todos los bienes de la tierra están destinadospara todos. La solidaridad supone que el pobre sea conciente de su pobreza y que tieneque poner sus recursos en común; porque si no parte de esta conciencia, lapersona terminará utilizando a los demás para alcanzar sus propios fines oestará esperando a que le den las cosas hechas, sin trabajar y sin aportar nada.Poner los bienes en común como los primeros cristianos (Hech. 2, 42-44), educa aser comunidad de hermanos; esa es la esencia de la solidaridad, porque frente ala pobreza, la comunidad no espera a que otro venga a resolverle lasnecesidades, sino que inicia un proceso de educarse a la solidaridad poniendo encomún sus propios recursos, “poner en común los cinco panes y los dos peces” (Mt.14, 17-19; Mc. 6, 31-44; Lc. 9, 10-17; Jn. 6, 1-13).76 Juan Pablo II, Centésimus Annus, 1991, Nº 10.77 Ob. Cit. CDSI No. 194 (2005) 84
  • 92. La fase de la reconstrucción Pertenece también a la esencia de la solidaridad, el que el pobre sea solidariocon otros pobres, compartiendo su experiencia, sus recursos, capacidades yhabilidades, tiempo, vida, etc. De esta forma, se produce una cadena desolidaridad, porque los grupos van a ir descubriendo en su propia praxis, quehay otros grupos de pobres que están luchando por otras demandas y querequieren de apoyo para solucionarlas (derecho a la vida, a la salud, a lavivienda digna, al hábitat, etc.); de tal forma, que entre más crezca la cadena dela solidaridad, más fácilmente se resolverán los desafíos que plantea la realidadde la pobreza.El contenido cristiano de la solidaridadLa solidaridad tiene un contenido cristiano, que significa descubrir el rostro deDios en cada uno de los siniestrados, nos pide que profundicemos la solidaridaden la vida y el mensaje de Jesucristo como lo indica el Compendio de la DoctrinaSocial: La cumbre insuperable de la perspectiva indicada es la vida de Jesús de Nazaret, el Hombre nuevo, solidario con la humanidad hasta la «muerte de cruz» (Fil 2,8): en Él es posible reconocer el signo viviente del amor inconmensurable y trascendente del Dios con nosotros, que se hace cargo de las enfermedades de su pueblo, camina con él, lo salva y lo constituye en la unidad. En Él y gracias a Él, también la vida social puede ser nuevamente descubierta, aún con todas sus contradicciones y ambigüedades, como lugar de vida y de esperanza (…) Jesús de Nazaret hace resplandecer ante los ojos de todos los hombres el nexo entre solidaridad y caridad, iluminando todo su significado: «A la luz de la fe, la solidaridad tiende a superarse a sí misma, al revestirse de las dimensiones específicamente cristianas de gratuidad total, perdón y reconciliación. Entonces el prójimo no es solamente un ser humano con sus derechos y su igualdad fundamental con todos, sino que se convierte en la imagen viva de Dios Padre, rescatada por la sangre de Jesucristo y puesta bajo la acción permanente del Espíritu Santo. Por tanto, debe ser amado, aunque sea enemigo, con el mismo amor con que le ama el Señor, y por él se debe estar dispuesto al sacrificio, incluso extremo: „dar la vida por los hermanos‟ (cf. Jn 15,13) ».78 Los cristianos no podemos dar la espalda a la amarga realidad de losexcluidos. Está en juego la dignidad de la persona humana, sobre todo la de lospueblos pobres cuya defensa nos ha sido confiada por el Creador y de la querigurosa y responsablemente son deudores los hombres y mujeres de cada78 Ibíd. No.196 85
  • 93. La fase de la reconstruccióncoyuntura histórica. Dios no quiere la pobreza que impide a los seres humanosser libres y vivir de acuerdo con su dignidad (Gen 1,26; Eclo 17,1-4).1. Primer nivel de acción social: La solidaridad en las necesidadescotidianasLas necesidades cotidianas son las situaciones de riesgo o vulnerabilidad en quese encuentran las personas o grupos sociales como: el VIH-SIDA, ladrogadicción, los migrantes, niños de la calle, ancianos abandonados, enfermoscon cáncer, encarcelados, etc. Necesidades que las personas no puedensolucionar con sus recursos y que requieren la asistencia constante.Las necesidades cotidianas en la prevención, son una oportunidad paraimplementar una praxis de pastoral que integre los principios de solidaridad,autogestión, subsidiariedad y participación sin la presión que supone unaemergencia. Esta praxis es como un campo de entrenamiento en el que lasacciones que se implementen se pueden evaluar constantemente para superar elasistencialismo. Como ya está señalado en la introducción, “las emergencias o catástrofes sonlas situaciones de destrucción o muerte que las personas o poblacionesexperimentan después de un fenómeno súbito, que afectan gravemente susestructuras económicas y sociales, imposibilitándolas para dominar esassituaciones con sus propias fuerzas y recursos, y que requieren la asistencia deotras personas”.79 “Es una condición de muerte que se debe superar lo másrápido posible (debe ser una fase corta), para que el siniestrado pueda regresar atomar las riendas de su propia vida”.80 Esta definición de emergencia, nos da luces para clarificar y entender lo queson las emergencias cotidianas. El Directorio para la Pastoral Social en México así define la asistencia social:“La asistencia social es una acción destinada a remediar una necesidadinmediata y concreta, se propone asistir a los necesitados en tiempos deemergencia, cesantía e invalidez. La asistencia social es necesaria, sin embargo,es necesario evitar el paternalismo y la dependencia que lejos de liberar, someten”.81Criterios para desarrollar la solidaridad en la asistencia79 Cf. Página 17de esta misma guía80 Intercambio de experiencias sobre la ayuda a la reconstrucción en América Latina, Diócesis de Cd. Guzmán, México, 1993, p. 11.81 , Comisión Episcopal de Pastoral Social, Conferencia del Episcopado Mexicano, Directorio para la Pastoral Social en México, México 2005, No. 428. En adelante las citas referentes a este Directorio, se van abreviar con las iniciales DPSM. 86
  • 94. La fase de la reconstrucciónPastoral Social-Cáritas, asiste al necesitadoEs irrenunciable el carácter de asistencia de la Pastoral Social-Cáritas; esto es,asistir en la necesidad de manera urgente para preservar la vida ante lasemergencias,82 a las que hay que responder con acciones que busquen eldesarrollo integral de las personas. Sin embargo es necesario transitar a lapromoción humana donde el asistido se convierta en sujeto de su propiodesarrollo personal y comunitario, como lo notifica de nuevo el Directorio:“Toda acción asistencial debe tener como criterio básico la rehabilitación paraque las personas a las que se asiste recuperen la capacidad de ser sujetos de supropio desarrollo. En este sentido la asistencia social es temporal”. 83 La asistencia en la emergencia, exige el apoyo a tiempo y no más de lo que elsiniestrado o la comunidad necesitan para no crear dependencia o paternalismo.Esto será posible si se logra pasar de acciones para los pobres a acciones queconstruyan con los pobres como afirma el Directorio de Pastoral Social: “Laasistencia social requiere… construir con los pobres, una relación fraterna,incluyente, horizontal, encarnada, comprometida y acompañante”.84 Las emergencias a nivel local, regional, nacional o mundial, sonoportunidades para que Pastoral Social-Cáritas y las comunidades avancen a laSOLIDARIDAD, no tanto por la cantidad de recursos que se reúnan, si no por elproceso educativo que esta acción representa. La asistencia supone acciones que además de atender eficazmente lassituaciones emergentes, se de un paso más adelante y este es: aprovechar lasacciones para los pobres como oportunidades para desatar un proceso desde lamisma persona o la comunidad.La emergencia como oportunidad para desatar procesos solidariosSi en la prevención, la Pastoral Social-Cáritas tiene como costumbre atender a laemergencia cotidiana, partiendo de la praxis de considerarlas como unaoportunidad para desatar procesos solidarios, en caso de que llegue un siniestro,se contará con un marco teórico y una metodología que facilitaría ofrecer unservicio que desate procesos a un desarrollo alternativo. El tener avanzada estapraxis, provoca que se aclare, cuáles son los tiempos de la emergencia y en quémomento y a qué hora hay que concluir con ella. Así como los tipos desolidaridad necesarios.Actividades para la solidaridad en la asistencia82 Cf. La atención en la emergencia, página 22.83 Ob. Cit. Comisión Episcopal…(DPSM) No. 43084 Ibíd. No. 429 87
  • 95. La fase de la reconstruccióna) Diagnóstico de la pobrezaLos analistas del país constatan como una realidad sin discusión elempobrecimiento del pueblo, de ahí la importancia que el trabajo de PastoralSocial-Cáritas, se concentre en enfrentar las emergencias cotidianas que tocan alas puertas con necesidad de asistencia. Una primera actividad es el mapeo constante de la pobreza para identificar lavulnerabilidad estructural en que viven las familias dentro de sus comunidadesy los casos de extrema necesidad que requieren asistencia. Todo esto va a exigirque se tengan detectados los lugares y las personas que habitan en riesgoinminente de muerte y las causas históricas que lo están provocando.b) Pasos de la regla de oro de la solidaridadEl camino a seguir para educar a la solidaridad en la asistencia, es respetar lospasos de la regla de oro de la solidaridad, es decir, las situaciones de emergenciase presentan en el grupo y este les busca solución, en dado caso que los recursoscon que cuenta el grupo no alcancen para la solución del problema, entonces serecurre al barrio o comunidad y si el barrio no puede remediar la necesidad,entonces se presenta a la parroquia y si los recursos parroquiales no sonsuficientes, entonces se pasa el caso al equipo coordinador de Cáritas AsistenciaSocial de la Vicaría o Decanato y si la solidaridad de éstos no alcanzara, entoncesse pasaría el caso a nivel de la Diócesis…85c) Recursos para educar a la solidaridadAlgunas actividades que promueve Pastoral Social-Cáritas para canalizarrecursos de apoyo solidario son: colectas, cuaresma solidaria (en el tiempo decuaresma, las personas se organizan para ayunar y el dinero que guardan en lasalcancías se comparte el jueves santo con alguna causa o para comunidadesindígenas pobres, la comunidad que está en etapa de reconstrucción que sufrióuna emergencia y que necesita apoyo…) “día de la caridad”, jornadas solidariasdiocesanas para comunidades afectadas por desastres (sismos, huracanes,explosiones, derrames de aguas negras, etc.). Son acciones a corto plazo; perocon la visión de educar a la comunidad en la solidaridad.2- Segundo nivel de acción social: La promoción humana85 Cf. Regla de oro de la solidaridad en la fase de atención, p.18-19 88
  • 96. La fase de la reconstrucciónLas emergencias sociales son las situaciones permanentes de riesgo yvulnerabilidad que atentan contra la integridad y la dignidad de las personas yque ponen en peligro la vida de grupos sociales, comunidades y países como elcaso de la hambruna en África, la exclusión de los indígenas, las periferias de lasgrandes ciudades, grupos sociales sin los servicios básicos de salud,alimentación, agua, drenaje, etc. Los desastres terminan por descubrirnos las emergencias sociales. Esevidente que la tendencia de empobrecimiento y de carencias sociales crónicasen México no es nueva, lo que es nuevo es la magnitud del fenómeno, ya quemillones de mexicanos viven en sitios de alto riesgo (vulnerabilidadestructural) porque la miseria y la pobreza los ha orillado a ubicar sus familiasen zonas marginadas. Una comunidad que vive en situación de pobreza y amenazada por lavulnerabilidad estructural, si desde la prevención desarrolla la solidaridad y laorganización en acciones concretas que respondan a las necesidades sentidas yestructurales, irá creando una cultura de promoción humana y de solidaridad,que sin duda, se traducirá en estructuras que incidan en los cambios necesariospara cambiarle el rostro a este planeta. Retomando la definición del Directorio para la Pastoral Social en México, lapromoción humana es: …debemos procurar que nuestras acciones de Pastoral tengan su punto de partida en la vida concreta de los hombres y las mujeres, en sus necesidades sentidas, acompañándolos y apoyándolos por el camino que los lleve a la organización y a la autogestión (…) buscando la coordinación y la posibilidad de acciones comunes con otros grupos y organizaciones, (…) procurando que se realice por medio de acciones integrales que abarquen todos los aspectos de la vida (…) buscan la creación de estructuras sociales, que dentro del marco de justicia, equidad y participación, impulsen la inclusión de todos y todas en el desarrollo integral de la comunidad local, nacional e internacional.86 La promoción humana busca el desarrollo, pero sobre todo buscatransformar las situaciones de emergencia social que atentan contra la dignidadde la persona, en realidades más humanas como lo reafirma el DirectorioNacional: “El verdadero desarrollo, nos dice el Papa Pablo VI, es el paso paracada uno y para todos de condiciones de vida menos humanas a condiciones devida más humanas esto implica remontar una gradualidad negativa que vadesfigurando el rostro de las personas y de las comunidades”.8786 Ibíd. No. 433, 437-43887 Ibíd. No. 434 89
  • 97. La fase de la reconstrucciónPrincipios de la Doctrina Social de la Iglesia para la promoción humana y laacción social transformadoraEl trabajo de organización en la fase de prevención pide que se profundice en losprincipios de la Doctrina Social de la Iglesia: la dignidad de la persona humana, lasolidaridad, el bien común, la subsidiariedad y la participación. “Estos principiosde la Doctrina Social están relacionados entre sí, se reclaman y se iluminan el unoal otro, ya que expresan la antropología cristiana, por ello deben ser apreciados ensu unidad y articulación.88A- La Dignidad de la persona humanaEl Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (Cf. Números 105 al 159)fundamenta los principios permanentes de la Doctrina Social de la Iglesia en lapersona humana y sus derechos.89 De hecho, todo el trabajo de asistencia, depromoción humana y de acción social transformadora se fundamenta en ladignidad de la persona humana. El Directorio Nacional de Pastoral Social afirma que “el punto de partida delpensamiento y de la Doctrina social de la Iglesia es la dignidad humana. De esteprincipio dimanan los derechos y las correlativas obligaciones de todo serhumano. Como se ha afirmado anteriormente, la dignidad humana encuentra sufundamento en la creación que Dios ha hecho del hombre a su imagen ysemejanza y de la redención que le ha sido entregada en Cristo”.90 Es necesario, pues, tener conciencia clara de que El mensaje fundamental de la Sagrada Escritura anuncia que la persona humana es criatura de Dios (Sal 139, 14-18) y especifica el elemento que la caracteriza en su ser imagen de Dios: “Creó pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; macho y hembra los creó” (Gen 1, 27). Dios coloca la criatura humana en el centro y en la cumbre de la creación (Cf. Gen 2, 7).91 De ahí que todo trabajo de acción social no es algo meramente organizativo,sino que tiene una mística fundamentada en el hecho de que “la Iglesia ve en88 Ibíd. No. 240 y 24189 Ob. Cit. Pontificio Consejo…, No.105: “El hombre que ha recibido de Dios mismo una incomparable e inalienable dignidad. La Iglesia le presta el servicio recordándole su vocación. Cristo con su encarnación se ha unido, en este modo, con todo hombre”.90 Ob. Cit. Comisión Episcopal… DNPS No.18091 Ob. Cit. Pontificio Consejo… CDSI No. 108 90
  • 98. La fase de la reconstruccióncada hombre y mujer, la imagen viva de Dios mismo, imagen que encuentra suplena razón de ser en el misterio de Cristo, imagen perfecta de Dios (…) EnCristo Señor, la Iglesia señala y busca recorrer ella misma el camino del hombree invita a reconocer en todos (…) sobre todo en el pobre y en el que sufre, unhermano (…) «por quien murió Cristo» (1Cor 8, 11; Rom 14, 15) (…) El hombrecomprendido en su realidad histórica concreta, representa el corazón de ladoctrina social católica. Toda la doctrina social se desarrolla, en efecto, a partirdel principio que afirma la inviolable dignidad de la persona humana.92B- La solidaridad y el bien comúnEl bien común es el principio que sustenta cualquier proceso, ya que no puede elinterés de una sola persona o de un grupo imponerse sobre las necesidades de lacomunidad. “El bien común no consiste en la simple suma de los bienes particulares decada sujeto del cuerpo social. Siendo de todos y de cada uno es y permanece común,porque es indivisible y porque sólo juntos es posible alcanzarlo, acrecentarlo ycustodiarlo, también en vistas al futuro”.93 La solidaridad y el bien común se fundamentan en la socialidad de los sereshumanos como dice el “Implica que todos y cada uno deben participar con sussemejantes en el esfuerzo por alcanzar el bien común y disfrutar de él. Esto es loque la Doctrina Social de la Iglesia llama solidaridad”. 94 La fase de prevención ofrece el tiempo y la calma suficiente para trabajar lasexigencias de la solidaridad y el bien común en la atención de las emergenciassociales que están ligadas a los derechos humanos, sociales, civiles y políticos, ala búsqueda de la paz y de la justicia, al ordenamiento jurídico y a la correctaorganización de los poderes del estado, a la salvaguardia del medio ambiente, ala prestación de los servicios sociales, etc. Las exigencias del bien común derivan de las condiciones sociales de cada época y están estrechamente vinculadas al respeto y a la promoción integral de la persona y de sus derechos fundamentales. Tales exigencias atañen, ante todo, al compromiso por la paz, a la correcta organización de los poderes del estado, a un sólido ordenamiento jurídico, a la salvaguardia del ambiente, a la prestación de los servicios esenciales para las personas, algunos de los cuáles son, al mismo tiempo, derechos del hombre: alimentación, habitación, trabajo, educación y acceso a la cultura, transporte, salud, libre92 Ibíd. No. 105, 10793 Ibíd. No. 16494 Ob. Cit. Comisión Episcopal… DNPS No. 162-165, 261 91
  • 99. La fase de la reconstrucción circulación de las informaciones y tutela de la libertad religiosa. Sin olvidar la contribución que cada nación tiene el deber de dar para establecer una verdadera cooperación internacional, en vistas del bien común de la humanidad entera, teniendo en mente también las futuras generaciones.95 La búsqueda del bien común es una tarea de todos, que se manifiesta en lacapacidad que tiene el grupo para buscar que el proceso y todas sus accionesrespondan al bien de todos los integrantes, de la comunidad y de la sociedad,más que a individuos en particular. Se trata de un proceso difícil porquenormalmente hay un conflicto de intereses, ya que cada individuo pornaturaleza busca satisfacer los suyos antes que los de los demás. En este modeloautogestivo y solidario, requiere encontrar el equilibrio entre unos y otros, esdecir, entre el bien de los individuos y el bien común de la sociedad.95 Ob. Cit. Consejo Justicia… CDSI No. 166 92
  • 100. La fase de la reconstrucciónC- La subsidiariedadDesde el principio de solidaridad se deduce necesariamente que el bien comúndebe buscarse también comunitaria y corresponsablemente. Tratándose depersonas humanas, básicamente con la misma dignidad, todos pueden y debencolaborar en la búsqueda del bien común, tanto respecto a los fines como a losmedios. El principio de subsidiaridad, responde a la vez al deber de solidaridad conel bien común y al respeto a la dignidad de la persona humana y de los grupossociales intermedios, esto es, la legítima autonomía de las personas y los grupos.De esta manera se fomenta la creatividad, la participación y lacorresponsabilidad social y se evita en todo trabajo el autoritarismo, elabsolutismo, el despotismo, el paternalismo y, finalmente, el asistencialismo: El principio de subsidiaridad protege a las personas de los abusos de las instancias sociales superiores e insta a estas últimas a ayudar a los particulares y a los cuerpos intermedios a desarrollar sus tareas… Con el principio de subsidiariedad contrastan las formas de centralización, de burocratismo, de asistencialismo, de presencia injustificada y excesiva del estado y del aparato público: «Al intervenir directamente y quitar responsabilidad a la sociedad, el Estado asistencial provoca la pérdida de energías humanas y el aumento exagerado de los aparatos públicos, dominados por las lógicas burocráticas más que por la preocupación de servir a los usuarios, con enorme crecimiento de los gastos». (…) A la actuación del principio de subsidiaridad corresponden: el respeto y la promoción efectiva del primado de la persona y de la familia (…) la salvaguardia de los derechos de los hombres y de las minorías; la descentralización burocrática y administrativa; el equilibrio entre la esfera pública y privada, con el consecuente reconocimiento de la función social del sector privado; una adecuada responsabilización del ciudadano para «ser parte» activa de la realidad política y social del país.96D- La participación La participación es un principio que se desprende de la subsidiariedad, comolo aclara el Compendio de Doctrina Social al afirmar: Consecuencia característica de la subsidiariedad es la participación que se expresa, esencialmente, en una serie de actividades mediante las cuales el ciudadano, como individuo o asociado a otros, directamente o por medio de los propios representantes, contribuye a la vida cultural, económica, política y social de la96 Ibíd. No. 187 93
  • 101. La fase de la reconstrucción comunidad civil a la que pertenece. La participación es un deber que todos han de cumplir conscientemente, en modo responsable y con vistas al bien común. La participación no puede ser delimitada o restringida a algún contenido particular de la vida social dada su importancia para el crecimiento y sobre todo humano, en ámbitos como en el mundo del trabajo y de las actividades económicas en sus dinámicas internas (…) Desde esta perspectiva, se hace imprescindible la exigencia de favorecer la participación, sobre todo, de los más débiles (...) con el fin de evitar que se instauren privilegios ocultos; es necesario, además un fuerte empeño moral, para que la gestión de la vida pública sea el fruto de la corresponsabilidad de cada uno con respecto al bien común”.97 La participación y la subsidiariedad son principios transversales en lasexperiencias de trabajo autogestivas y solidarias porque los pobres, conscientesde la dignidad humana, se solidarizan y organizan, promueven la ayuda mutuay cooperan para hacerle frente a las necesidades vitales: alimento, salud,vivienda, producción, derechos humanos… Se auto-organizan para decidir lascuestiones que les afectan y participan en la gestión de sus proyectos frente a lasautoridades. Cualquier proceso que se quiera intentar se finca en la participación queexige la democracia, el diálogo, la interrelación, el apoyo mutuo, el respeto a lapalabra dada, la tolerancia a la diversidad de credos, razas y opiniones. El frutomás patente de la participación es la búsqueda de caminos que lleven al consenso,respetando puntos de vista diversos, inclusive opuestos, para lograr acuerdosque favorezcan el bien común por encima de los intereses particulares. Estos procesos deben incidir en la toma de decisiones políticas y en laconstrucción de una cultura democrática98 que nos permita vivir dentro decondiciones de auténtica promoción humana, desarrollo integral y paz duradera,que favorezcan a los excluidos y surja un mundo en el que se globalice la97 Ibíd. No. 18998 Cf. Pontificio Consejo… CDSI 190-191: La participación en la vida comunitaria no es solamente una de las mayores aspiraciones del ciudadano, llamado a ejercitar libre y responsablemente el propio papel cívico con y para los demás, sino también uno de los pilares de todos los ordenamientos 407 democráticos, además de una de las mejores garantías de permanencia de la democracia. El gobierno democrático, en efecto, se define a partir de la atribución, por parte del pueblo, de poderes y funciones, que deben ejercitarse en su nombre, por su cuenta y a su favor; es evidente, pues, que toda democracia debe ser participativa. (…) La participación puede lograrse en todas las relaciones posibles entre el ciudadano y las instituciones para ello, se debe prestar particular atención a los contextos históricos y sociales en los que la participación debería actuarse verdaderamente. La superación de los obstáculos culturales, jurídicos y sociales que con frecuencia se interponen como verdaderas barreras a la participación solidaria de los ciudadanos en los destinos de su propia comunidad, requiere, una obra informativa y educativa. 94
  • 102. La fase de la reconstrucciónsolidaridad y una auténtica cultura de prevención, que implique todas lasactividades sociales del hombre y que colabore con el pueblo a que realmenteejerza el poder que le corresponde por propio derecho.99 2. Eje de la organización2.1- El estilo de trabajo en la prevención, marca las diferentes fases en unaemergenciaLa experiencia de organización que se tenga en la comunidad en la prevenciónmarcará la forma de atender la emergencia. Si la comunidad solo tieneexperiencia de acciones de mera asistencia, con esta modalidad atenderá a lamisma. Por el contrario, cuando en los diferentes espacios de la comunidad setiene avanzado el trabajo de organización de base, en cada uno de los barrios ocomunidades rurales y ahí hay instancias animadas con una metodologíaautogestiva y solidaria, esta praxis facilitará atender mejor la emergencia y lasdemás fases, de tal manera que se pueda evitar el asistencialismo.2.2- La prevención exige una organización diocesana e inter-regionalHay muchas Diócesis en el país que viven en permanente vulnerabilidadestructural y que frecuentemente son afectadas por desastres: huracanes en lazona del golfo y el pacífico; sismos en el eje trasvolcánico; explosiones y otro tipode fenómenos en las grandes ciudades de todo el país; la destrucción de losbosques que afecta a las ciudades y al campo con los incendios, sequías,deslaves, contaminación, etc. El desafío que nos presenta esta situación es que en periodos cortos sucede laemergencia y ésta termina con la última despensa repartida. Difícilmente nossentamos a compartir para que la próxima emergencia no nos tomedesprevenidos y así buscar juntos caminos para dar una respuesta que de comoresultado salvar vidas o que sea menos dolorosa. El reto está en buscar un proyecto de trabajo, con políticas de acción comunesen las instancias de Pastoral Social-Cáritas a nivel región o diocesano paradetectar las situaciones tanto de pobreza extrema como de alta vulnerabilidad,donde logremos una organización que sepa responder en la prevención, en laemergencia, en la rehabilitación y en la reconstrucción.2.3- Acción social transformadora99 Cf. Carta de los Obispos, Del encuentro con Jesucristo a la solidaridad con todos, 5ª Ed. México 2000, No. 361-364 95
  • 103. La fase de la reconstrucciónLa tarea central de todo trabajo de Prevención es tener en su visión y misión, laacción social transformadora que tiene por objeto: …ir cambiando las “estructuras” de pecado que impiden la solidaridad y el bien común para ir conformando estructuras más acordes con las exigencias del Reino de Dios. Implica ayudar a las comunidades cristianas para que sean capaces de fermentar una amplia movilización de grupos sociales que tengan como objetivo la superación de la comunidad promoviendo la capacitación, participación y organización de los grupos populares para que lleguen a incidir en un cambio social de las estructuras de pecado que generan las desigualdades sociales.100La pastoral social tiene respuesta que dar y ésta debe articularse en clave departicipación y acompañamiento en las etapas de sensibilización, deorganización y de movilización. Para poder dar esta respuesta de maneraadecuada y con capacidad de incidencia transformadora, es necesario: a) articular todos los esfuerzos, b) hacer las vinculaciones necesarias para fortalecer los procesos donde se descubre una lucha justa por los valores del Reino, c) trabajar en equipo para facilitar la corresponsabilidad en las propuestas, la planificación y la ejecución de actividades, sin protagonismos personales”.1012.4- Organizaciones Básicas2.4.1- Definición de las organizaciones básicas: son grupos de base queresponden integral, organizada, solidaria y alternativamente a las necesidadesfundamentales de su vida. Estas organizaciones básicas son autogestivas, autónomas con unametodología propia, ya que trabajan planificadamente y se articulan en redespara unir fuerzas; funcionan como escuelas de democracia y participación;cultivan la solidaridad y ponen sus recursos en común; buscan laconscientización y la movilización para incidir en la conformación de la sociedadcivil; realizan un proyecto educativo cultivando los valores de la solidaridad, lajusticia, el servicio, los derechos humanos, civiles y políticos con susmiembros,102 buscando atacar las causas estructurales de la pobreza y ofrecer100 Ob.Cit. Comisión Episcopal… DNPS No. 312101 Cf. Comisión Episcopal… DNPS No. 314102 Cuarto Documento Sinodal Diócesis 1 Diócesis de Cd. Guzmán, Jal. Mex. Mayo de 1997 No. 126 96
  • 104. La fase de la reconstruccióncaminos de liberación para ir haciendo posible otra tierra y otro cielo, como lohace notar el documento de Identidad y Misión de Cáritas en México“Transformar las estructuras injustas por otras cada vez más fraternas es labor de lacomunidad toda”.103103 Documento de Identidad y Misión de Cáritas, Vivamos el amor preferencial por los pobres, México 2000, No. 232 97
  • 105. La fase de la reconstrucción2.4.2- El proceso hacia la organización básicaPasos para la promoción de la organización básica: I. A través del análisis de la realidad, descubrir las familias que están en situación de pobreza extrema (mapeo de la pobreza) y al mismo tiempo identificar los lugares de alta vulnerabilidad para ir implementando acciones que animen a la comunidad a la solidaridad y a la organización. Generalmente las familias en pobreza extrema, viven en zonas vulnerables. II. El análisis de la realidad, ayudará a que la comunidad descubra las necesidades sentidas y estructurales que niegan sistemáticamente a las personas, los derechos de salud, vivienda, producción, trabajo, educación, etc. y a concientizarla de las amenazas que vulneran la vida del pueblo como el desempleo, la droga, el delito, la corrupción, hambre, enfermedad, la contaminación atmosférica y de los ríos, conflictos étnicos…III. El siguiente paso es gestar los grupos de base, que inician el proceso de organización para responder a las necesidades fundamentales. Por ejemplo grupos de vivienda, grupos de producción en común, grupos de ahorro y crédito, medicina y nutrición alternativas, grupos de ecología, defensa del maíz, grupos ciudadanos en defensa de los derechos humanos, etc. El grupo de base es: el núcleo de personas pobres y excluidas, que se unen, articulan y vinculan para resolver una demanda básica como la salud, la vivienda, la producción, el consumo, el ahorro, la ecología, los derechos humanos, etc. e incidir104 en las políticas públicas relacionadas con sus demandas. En la fase de prevención, es una exigencia asimilar, profundizar y organizarlos procesos de los grupos u organizaciones básicas descritos en la fase dereconstrucción, siguiendo la metodología autogestiva y solidaria en susdiferentes etapas: Gestación y nacimiento de los grupos de base, asamblea, responsabilidad de los miembros, mesa directiva, plan de trabajo, participación democrática, la autogestión y la autoconstrucción, la faena, asambleas de mesas directivas, nivel de red, nivel de red de redes, ayuda solidaria externa, fondo revolvente; articulación con otras Redes y con la Sociedad Civil y otras demandas comunes105104 Desde la organización básica hay que luchar por participar en la propuesta de políticas públicas que tengan como eje la sustentabilidad, la solidaridad y la autogestión para lograr una nueva sociedad autogestiva y solidaria y una vida alternativa en conciencia, economía, organización, en comunidad, en opinión pública, en relaciones humanas, en integralidad y autonomía.105 Cf. Capítulo de la reconstrucción en las páginas 51-62 de este manual. 98
  • 106. La fase de la reconstrucción2.4.3- Modelos de organizaciones básicas alternativas.Las emergencias sociales son un desafío para implementar organizacionesbásicas alternativas.Vivienda: Construcción de una vivienda digna en autoconstrucción, queresponde a una necesidad sentida y estructural porque supone varias etapascomo: la compra de terreno, lucha por los servicios de luz, agua, drenaje,empedrado, regularización de terrenos, construcción y creación de nuevosgrupos. Esta experiencia de lucha por una vivienda digna, en un proceso deautoconstrucción de varios años, no sólo da como resultado la casa material,sino que al mismo tiempo reconstruye la familia por la educación, laorganización y las nuevas relaciones que se van creando en el grupo, ya que esuna escuela que educa a la fraternidad.Grupos de salud y nutrición alternativas:106 Son grupos que trabajanintensamente la prevención y en el caso de enfermedades, recuperan lasexperiencias que existen con terapias alternativas. Crean conciencia en lacomunidad de contar con una salud alternativa, implementan la nutrición,elaboración de micro-dosis y tinturas, terapias a base de agua, lodo, energía ymasajes, Centros de Salud alternativa, mejoramiento de la alimentación, etc.Grupos de economía solidaria:107 Son grupos que se organizan para responder ala necesidad de la pobreza, produciendo juntos para adquirir recursos quemejoren la situación de la familia. Algunos ejemplos de estos grupos pueden ser:microempresas, producción de tostadas,108 lavanderías, fabricación de ropa,agricultura orgánica109, recursos para fondos comunes, semillas, viveros,106 Red de salud y nutrición ofrece experiencia en: Fabricación de Tinturas, micro-dosis, jarabes, cremas naturales, shampoo, yodex, vaporub y aceites aromáticos; uso de Terapias a base de barro y carbón, masajes relajantes y de curación. Conocimiento en la elaboración de comidas nutritivas, pastas integrales, aguas frescas, jugos nutritivos y la utilización de la soya, el trigo y la alfalfa. Talleres para que las personas tomen conciencia de los daños que causan los medicamentos alópatas, ya que curan una cosa pero dañan a los otros órganos del cuerpo. Agentes capacitados que hacen la función de promotores.107 Ante la necesidad sentida de falta de fuentes de trabajo, hay que convocar cooperativas de producción  Convocación a personalizar la necesidad sentida.  Elección de la cooperativa de producción a crear.  Puesta en común de dinero y trabajo. Recursos para la compra de materia prima y herramientas.108 Algunos grupos inician la creación de pequeños talleres productivos con el fin auto emplearse, tener otra fuente de ingresos para el sostén de las familias y para favorecer la ayuda solidaria entre los miembros de la comunidad. Los talleres más cuajados son los siguientes: molinos de nixtamal, café, equipales, transformación de frutas y verduras y producción de miel y polen, producción de hongos, pequeñas granjas integrales…109 Como respuesta a la realidad de degradación ambiental y erosión del suelo, en las comunidades se han integrado grupos de campesinos que están desarrollando El Proyecto de Agricultura Orgánica con abonos e insecticidas naturales, siembras en común, ahorro en el fondo común, organización comunitaria, procesamiento y transformación de granos como el amaranto, la soya y el trigo y procesamiento de frutas en dulces. 99
  • 107. La fase de la reconstrucciónproducción de hongos, producción de abonos orgánicos, cría de lombrices,huertas de árboles frutales, huertos familiares, transformación de lácteos, etc.Otra alternativa de economía solidaria son las Cooperativas: de consumo, ahorroy crédito,110 comercialización, etc. Otro tipo de organización básica se da en las comunidades frente anecesidades comunes como la lucha por obtener caminos, defensa del bosque,defensa del agua, obtención de servicios (luz, agua, drenaje y empedrado),contar con mayor seguridad, preservación del medio ambiente,111 etc. Ahí se vaestructurando una organización que movilice a la comunidad para solucionarsus demandas. En las diócesis hay instancias de pastoral que articulan y animan estasorganizaciones: pastoral de la salud, de los derechos humanos, migrantes,campesinos, economía solidaria, formación cívica, pastoral del trabajo, etc. Estasinstancias son animadas por la Pastoral Social-Cáritas.3- Tercer nivel de acción social: Nivel de RedLa Pastoral Social-Cáritas, anima a las redes y el nivel de sociedad civil. Desde laexperiencia entendemos que la RED112 de organización básica y civil es: “El tejidode organización social alternativa, formada por un conjunto de grupos de basecon personas pobres y excluidas, que se unen, articulan y vinculan para resolveruna demanda básica como la salud, la vivienda, la producción, el consumo, elahorro, la ecología, los derechos humanos, etc. e incidir113 en las políticas públicasrelacionadas con sus demandas”. La Red de grupos,114 ayuda a encontrar caminos para la capacitación y lasolidaridad, hacer análisis de la realidad y tomar decisiones en cuanto ademandas del bien común y así se fortalece. La RED, es un modelo social ya que por su testimonio, convoca a nuevasfamilias a integrarse a los grupos, porque al ver que estos responden a110 La organización del frente de Cooperativas “Unión y trabajo del Pueblo”, consta de: Comités municipales, formados con representantes de cada una de las cooperativas que hay en el municipio y se reúnen tres veces al año; de una mesa directiva general, integrada por un Presidente, Secretario y Tesorero; y una asamblea general que se reúne una vez cada año. Desde hace tres años, nos unimos como RED para intercambiar experiencias y realizar un plan de trabajo conjunto que le de identidad a la RED.111 Comités de ecología que realizan acciones de concientización sobre la degradación ambiental, reciclaje de basura, reforestación, celebraciones del día del agua, de la tierra y del medio ambiente…112 En sentido estricto Red significa: “Tejido o aparejo en forma de malla, hecho con hilos, cuerdas o alambres que sirve para cazar o pescar.113 Ver nota 36 de este capítulo.114 Cf. Significado de la Red descrito en la fase de reconstrucción y sus funciones, pp.58-61 100
  • 108. La fase de la reconstrucciónnecesidades concretas, las personas se animan a organizarse para conseguirtambién respuesta a sus demandas. 101
  • 109. La fase de la reconstrucción4- Cuarto nivel de acción social: Nivel de Red de Redes115La Red de Redes: “Es el tejido de organización formado por el conjunto de redesalternativas, articuladas y vinculadas con la sociedad civil para unir fuerzas,globalizar la solidaridad, fortalecer la demanda de cada Red, y conjuntar la luchapor demandas estructurales, estratégicas y globales que lleven a la incidenciapolítica y social para ir creando una sociedad sin excluidos, con estructuras dejusticia y solidaridad. La red de redes, servirá como sujeto colectivo al darse la mano una Red conotra y así unir fuerzas, al globalizar la solidaridad, al ser interlocutor con lasinstancias civiles y del gobierno y vincularse con otras Redes a nivel nacional einternacional que están luchando por incidir en el nivel legislativo, proponiendopolíticas públicas que tengan como eje la sustentabilidad, la solidaridad y laautogestión en todos los campos de la vida y se modifiquen las causas de lavulnerabilidad estructural que está dañando a la población en general, vincularlos proyectos locales, e ir construyendo una nueva sociedad.5- Quinto nivel de acción social: Nivel de sociedad civilEl Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia la define como: el conjunto derelaciones y de recursos, culturales y asociativos, relativamente autónomos del ámbitopolítico y del económico: «El fin establecido para la sociedad civil alcanza a todos,en cuanto persigue el bien común, del cual es justo que participen todos y cadauno según la proporción debida».116 Esta instancia global que surge frente a losacontecimientos de impacto estructural,117 aglutina en su seno, conjuntos yRedes de organizaciones populares que trabajan en múltiples campos de la vidasocial e inciden en la opinión pública sobre temas de trascendencia nacional. Intentan dinamizar a la sociedad a través de la incidencia y preocupación portemas del bien común como: los derechos humanos, género, ecología, demandaslaborales, proyectos regionales, o al proyecto de nación que se quiere configurar,en donde se congreguen todas las fuerzas para sustentar la organización, lademocracia, recrear un nuevo modelo de sociedady poner las bases para lograrel sueño común: “El cielo nuevo y la tierra nueva” (Apocalipsis 21, 1).115 Cf. Significado de la Red de Redes descrita en el vocabulario p.128116 Cf. Pontificio Consejo…CDSI No. 417. Citando a Leon XIII, Carta enc. Rerum novarum: Acta Leonis XIII, 11 (1892) 134.117 Como fue la guerra en Chiapas y el acuerdo de paz que se logró por la presión de la Sociedad Civil o pueden ser las respuestas a Tratados estructurales que no solo afectan a proyectos. La opinión pública de la Sociedad Civil puede modificar e incluso suprimir esas situaciones. 102
  • 110. La fase de la reconstrucciónLa solidaridad exige promoción y autogestiónLa solidaridad lleva como valor estructural la autogestión, ya que los grupos debase son sujetos de todo el proceso: parten de la necesidad sentida, diseñan elproyecto, lo controlan, lo ejecutan, lo evalúan y se organizan para futurosproyectos poniendo en común sus recursos. Lo contrario a la autogestión es la promoción de proyectos diseñados porpersonas ajenas a la comunidad, y en los que no participan las personas queviven en emergencia social. La autogestión supone que el pobre es conciente de su pobreza y que estádispuesto a poner sus recursos en común y a luchar por resolver su necesidad.Los pobres se encuentran, se organizan, viven relaciones de igualdad yfraternidad y buscan el desarrollo integral de la persona “La promoción de estedesarrollo integral de la persona se hace mediante intervencionesprincipalmente educativas y experiencias de organización para resolvergeneralmente necesidades básicas”.118 Juntos van tomando las decisiones que los llevan a darle solución a laproblemática, e ir realizando el sueño de construir una sociedad donde no hayamás excluidos, se viva la paz y la justicia. Toda persona o comunidad que noestá dispuesta a poner sus recursos en común está demostrando que quiere quele resuelvan sus necesidades, sin trabajar y sin aportar nada. La promoción humana en esta fase de la prevención, parte del principio de lalucha por el bien común, porque se busca que todas las personas que seorganizan en los grupos, participen y trabajen por el bien de todos por encimade su bien personal.6-Exigencias de la organizaciónReflexión constante entre pobreza y solidaridadLa solidaridad en la etapa de prevención, requiere de una reflexión continuaentre pobreza y solidaridad, ya sea de situaciones estructurales como derealidades coyunturales las cuáles provocan emergencias sociales. Esta reflexión,alimenta y fortifica la conciencia solidaria como dice el Compendio de laDoctrina Social de la Iglesia: El destino universal de los bienes comporta un esfuerza común dirigido a obtener para cada persona y para todos los pueblos las condiciones necesarias de un desarrollo integral, de manera que todos puedan contribuir a la promoción de un mundo más humano, «donde cada uno118 Ob. Cit. Comisión Episcopal... DPSM No. 436 103
  • 111. La fase de la reconstrucción pueda dar y recibir, y donde el progreso de unos no sea obstáculo para el desarrollo de otros ni pretexto para su servidumbre».119 Si promovemos la conciencia solidaria en esta fase, sin duda que estamosdando pasos para mover la humanidad en dirección de la justicia y de laesperanza, ya que la solidaridad, es fruto del amor concretizado en herramientasque promuevan la paz y la justicia. Por lo dicho anteriormente, uno de los grandes desafíos al tercer milenio es elpromover la solidaridad manifestada en la promoción integral de la persona ydel bien común, como dice el Compendio de la Doctrina Social: Una comunidad está sólidamente fundada cuando tiende a la promoción integral de la persona y del bien común. En este caso, el derecho se define, se respeta y se vive también según las modalidades de la solidaridad y la dedicación al prójimo. La justicia requiere que cada uno pueda gozar de sus propios bienes, de sus propios derechos, y puede ser considerada como la medida mínima del amor.120El análisis de la realidad:El análisis estructural de la realidad, es condición necesaria. Para definir losproyectos o planes que se deben promover, buscando modificar las causashistóricas de la vulnerabilidad estructural121 y de esa manera transformar lassituaciones inhumanas en situaciones más humanas, creando procesosalternativos que ayuden a visualizar el tipo de sociedad que se quiere.122 El análisis estructural tiene que ser constante para identificar las emergenciassociales y es una condición necesaria para transformar las situaciones devulnerabilidad de las personas, que con frecuencia las hace sujetos del impacto119 Ob. Cit. Pontifico Consejo… CDSI No. 175120 Ibíd. No. 391. Citando la Summa Theologiae de Sto. Tomas de Aquino121 Esa condición de vulnerabilidad de las personas, con frecuencia las hace sujetos del impacto de eventos naturales que afectan su vida y la de sus comunidades. Así pues, la vulnerabilidad está íntimamente ligada a temas como la pobreza, el acceso a la tierra, el acceso al trabajo, a la salud, a la educación, a la seguridad. La reducción de la vulnerabilidad implica desde nuestra perspectiva una lucha para reducir la pobreza, la redistribución territorial, la promoción humana, el apoyo a la creación de fuentes de trabajo, la búsqueda de una mayor cobertura y calidad de los servicios de salud, el acceso a los sistemas educativos y mayor seguridad (Reflexiones de la reunión de Camexpa, del 6 y 7 de abril del 2002, en El Salvador). Plan Camexpa Reunión y año Cáritas de la zona de Centroamérica, México y Panamá (Camexpa),122 reunidas en San Salvador, El Salvador los días 6 al 9 de septiembre 1998, las Cáritas de la zona de Camexpa y varias Cáritas Cooperantes, referencia en www.caritaspanama.org 104
  • 112. La fase de la reconstrucciónde eventos naturales que afectan su vida y la de sus comunidades. Así pues, lavulnerabilidad está íntimamente ligada a las emergencias sociales, como lapobreza, el acceso a la tierra, al empleo, a la salud, a la educación, a la seguridad.La reducción de la vulnerabilidad implica desde esta perspectiva luchar parareducir la pobreza, la redistribución territorial, la defensa del medio ambiente, lapromoción humana, la búsqueda de una mayor cobertura y calidad de losservicios de salud, el acceso a los sistemas educativos y mayor seguridad. Tareas específicas fruto de este análisis estructural es el mapeo de la pobrezae identificar las zonas de alto riesgo y de vulnerabilidad estructural, como son:viviendas en las orillas de los ríos, junto a los establecimientos de gas yrefinerías, a orillas de canales de desagüe, viviendas de cartón en zonas dehuracanes y en las faldas de los volcanes. Zonas de alto deterioro ecológicopropensas a los derrumbes y zonas deforestadas con alto riesgo de erosión,zonas en las ciudades con alto riesgo de explosión, etc. El análisis coyuntural constante es una herramienta que tiene como finrevelarnos los posibles escenarios y los actores que pueden participar en unacatástrofe, por ejemplo si se destruyen los bosques, en futuras lluvias los ríosvan a tomar cauces diferentes y las colonias ubicadas en las periferias de éstosserán afectadas. Este análisis ayudará a discernir las diferentes acciones omovimientos que llevan a la incidencia y a la acción fraterna.Comunicación e información:La comunicación es una condición necesaria para hacer visible las causas queestán provocando la vulnerabilidad estructural en contra de la vida de lascomunidades.123 Otra función de la comunicación es divulgar las accionespreventivas que se están impulsando para disminuir los riesgos. El tener una información correcta antes de que acontezcan las emergencias,facilita la atención de las mismas y al mismo tiempo, se puede tejer una red deinformación en todas las comunidades. Los proyectos de las regiones que viven frecuentemente situaciones devulnerabilidad estructural, pueden atenderse en doble dirección: una es haciadentro de las mismas regiones involucradas en las tragedias y el otro es en ladimensión de informar a los cooperantes de que pasos seguir para ser máseficientes en el uso de recursos (regla de oro de la solidaridad) para cualquieremergencia y que respeten la subjetividad de las mismas diócesis.123 Por ejemplo: Los efectos de los sismos en California, en ninguno de los casos han sido comparables con los que sufrieron los países de Irán, México, Turquía, Centro América, etc. que viven en extrema pobreza y han destruido a la mayoría de la población. 105
  • 113. La fase de la reconstrucción 3. Eje de la capacitaciónLa capacitación en la fase de prevención, forma a las personas que participan enlas diferentes instancias para que inicien y desarrollen procesos autogestivos ysolidarios en los niveles de base, de redes, etc. Las herramientas que fortalecen la capacitación son: Estudio de la DoctrinaSocial de la Iglesia, análisis de la realidad, formación de agentes, intercambio deexperiencias y gestión de riesgo.3.1- Capacitación constante en la Doctrina Social de la IglesiaLa Pastoral Social-Cáritas, promoverá la capacitación en los contenidos bíblicoteológicos que aclaren los grandes temas presentes dentro del Magisterio de laIglesia: Concilio Vaticano II, encíclicas sociales, documentos de Medellín, Puebla,Santo Domingo, Ecclesia in América, Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia,124el Directorio para la Pastoral Social en México y Vivamos el Amor Preferencial y otrosdocumentos, que animan el marco teórico que sustenta todo el trabajo. Tarea de los promotores y coordinadores de la Pastoral Social-Cáritas, esbuscar en los grandes contenidos de la Doctrina Social, los temas que iluminenlos procesos comunitarios con la pedagogía que sea accesible a las realidadesculturales de cada comunidad.3.2- Capacitación constante en el análisis de la realidadSi en el trabajo de prevención, no se cuenta con un análisis que ofrezca undiagnóstico correcto de la realidad, las acciones que se implementen seránequivocadas; por esta razón, se requiere de una capacitación constante en elanálisis de la realidad, para que ayude a clarificar que la vulnerabilidadestructural y sus causas históricas provocan las emergencias sociales: pobreza,hambre, migración, explotación, bajo salario, violación a los derechos: vivienda,salud, educación, ambiente sano...125 Si esta capacitación, ofrece diagnósticosclaros y precisos, facilitará que los planes y proyectos de trabajo que se diseñen,sean alternativos (por más pequeños que estos sean) porque están respondiendoa una causa estructural.124 El designio del amor de Dios para la humanidad, misión de la Iglesia y doctrina social, la persona humana y sus derechos, los principios de la doctrina social de la Iglesia, la familia célula vital de la sociedad, el trabajo humano, la vida económica, la comunidad política, la comunidad internacional, salvaguardar el medio ambiente, la promoción de la paz, doctrina social y acción eclesial y hacia una civilización del amor.125 Cf. Análisis de Camexpa de Santa Tecla 1 y 2. 6 al 9 de septiembre de 1998 en San Salvador 106
  • 114. La fase de la reconstrucción También requiere de capacitación constante en el análisis coyuntural paradescubrir los escenarios y los actores que van condicionando el modelo de país. El análisis de la realidad que revela las situaciones de vulnerabilidadestructural, requiere instancias con proyectos concretos que respondan a losdesafíos y a la cultura de cada comunidad y región. La experiencia de los últimos años revela que las catástrofes son cíclicas y nosencuentran más desprevenidos, con un mayor número de pérdidas de vidashumanas, con menos recursos, menos capacidad de atención y a lo sumoquedamos en la mera asistencia; porque el análisis de la realidad es equivocadoy no se trabaja la prevención. La realidad que vivimos nos exige acciones concretas que respondan porejemplo a la degradación del medio ambiente, a la tala de los bosques queerosionan los suelos y a la contaminación que causan las explosiones y losderrames tóxicos de las industrias, a la contaminación del agua, al cambioclimático, etc. ya que la ecología en sus diferentes situaciones está muy ligada alas emergencias: agua, sequías, inundaciones, contaminación… Toda esta situación pide a las diócesis y regiones pastorales según susituación de vulnerabilidad estructural, planes que prevean y respondanobjetivamente a la tragedia que ocasiona la catástrofe y capacitar a sus diferentesinstancias para estas tareas.3.3- Capacitación de agentes  Los coordinadores, promotores y asesores que ayuden a los procesos grupales, requieren de una capacitación permanente y adecuada para ser eficientes en el papel que desempeñan. A través de talleres e intercambios de experiencias se profundiza en la metodología, se aclara la utopía, la gestión de riesgo, qué son las organizaciones básicas, qué es la asistencia social, la administración transparente, etc.  Requiere de una capacitación constante sobre los ejes de Solidaridad, Organización, Capacitación y Reflexión de Fe y cómo hacerlos pedagógicamente asimilables.  Profundizar en la autogestión y en la solidaridad, para ir ayudando a que los grupos sean sujetos en todas las decisiones, desde el diseño, ejecución y evaluación del proyecto.  Temas educativos que fortalezcan y alimenten el espíritu de la solidaridad, el bien común, la subsidiariedad, los sueños, los valore, sobre el campo propio: derechos humanos, ecología, producción, ahorro y crédito, salud y nutrición, etc. 107
  • 115. La fase de la reconstrucción  Reflexión constante sobre la mística que anima y alimenta la vida del grupo.  La función y papel que juega la asamblea grupal para la toma de decisiones correctas en el caminar del plan de trabajo. El papel de las mesas directivas y las comisiones de cada grupo, las cuales van desempeñando el rol de coordinación, dirección y planeación del proceso de trabajo.  La capacitación en la transparencia y en el uso de los recursos desde la prevención, ayudará a la comunidad siniestrada y a las comunidades solidarias para discernir con objetividad que es lo que se necesita aportar y que es lo que no se ocupa. Esto evitará cualquier denuncia de mala administración de los recursos enviados y el modo de administrarlos.  El análisis y evaluación constante en el proceso, se convierte en una herramienta necesaria, ya que el mismo caminar, va señalando las necesidades y las respuestas que hay que dar a la problemática que estén viviendo los grupos, la red y otros niveles.3.4- El intercambio de experienciasEl intercambio de experiencias es una herramienta para capacitar a los grupos ya las Redes, porque los aciertos se convierten en fortaleza de los procesos y loserrores en desafíos para no volverlos a cometer. También es para descubrirnuevas alternativas metodológicas y pedagógicas, que ayuden a ir respondiendoa las tendencias y a los retos que el proceso mismo va presentando durante suevolución. La realidad de vulnerabilidad y la frecuencia de las emergencias ofrecen alas comunidades y a las diócesis que viven amenazadas por las catástrofes, laoportunidad de intercambiar experiencias para:  Hacer una lectura reposada de la experiencia vivida en los huracanes, sismos, explosiones, inundaciones y así aprender de la tragedia para estar mejor prevenidos.  Capacitar a los agentes que posiblemente en poco tiempo van a tener que enfrentar otra emergencia.  Crear lazos de solidaridad y poder animar redes con las diócesis cercanas y de esa manera educar y educarse en la solidaridad para que en el momento de la emergencia, estas diócesis puedan hacer un acompañamiento y no desgastar a la diócesis que está sufriendo con trabajos o con labores extras. 108
  • 116. La fase de la reconstrucción  Diseñar planes que faciliten a las diócesis la atención a la emergencia de manera que se les apoye y no se les estorbe.  Visitar experiencias positivas de atención en la emergencia tanto en emergencias sociales como en huracanes, sismos, inundaciones y otras. Inclusive experiencias que hayan tenido fracasos para aprender de los errores.  Profundizar el modelo autogestivo y solidario en sus cuatro ejes.  Animar y capacitar a las comunidades en descubrir y profundizar en las raíces culturales que sustentan la solidaridad como la fagina, el tequio, la faena, el cambio brazo, etc. porque el modelo social que vivimos, impulsa la competencia y el individualismo. Estos antivalores están desplazando las raíces indígenas, de tal forma que los signos comunitarios de solidaridad, que van en las raíces de las comunidades, poco a poco van desapareciendo. Por esta razón, la fase de prevención es una oportunidad, de impulsar estas raíces culturales y promover intercambio de experiencias, sobre signos solidarios (tradiciones cantos, fiestas, etc.); si estos signos culturales se impulsan en las comunidades, se estarán dando pasos muy concretos en la prevención, para fincar procesos autogestivos. El intercambio de experiencias, favorece que los modelos que tuvieronresultados positivos en la prevención y la atención a catástrofes sirvan comopuntos de referencia a las comunidades que están implementando un plan deprevención y se da en los siguientes niveles:De un grupo con experiencia a un grupo nuevo: El grupo que ya lleva unproceso al compartir su experiencia con el grupo nuevo muestra los secretos quele han ayudado a avanzar en la solidaridad, en la organización, en lacapacitación, en la reflexión de fe… A partir de la experiencia se busca que elgrupo nuevo, evite los errores.En la Red de grupos: El intercambio de experiencias es uno de los cimientos quesostiene a la Red porque los grupos van compartiendo su caminar y aprendenunos de otros a solucionar dificultades, corregir errores, valorar avances, aclararperspectivas en relación a globalizar la solidaridad y los sueños.Con otras Redes: La Red se asocia con otras redes alternativas y comparte suexperiencia, los conocimientos y aportes que ofrecen las otras redes, paraasimilar, valorar y ejecutar los proyectos de las redes. 109
  • 117. La fase de la reconstrucciónDe diócesis a diócesis: Las comunidades que sufren los impactos de lasemergencias y las han atendido de manera autogestiva y solidaria, son un libroabierto para las diócesis y comunidades que están ubicadas en zonas devulnerabilidad estructural. De ahí surge la necesidad, de fortalecer losintercambios de experiencias, cuyo resultado sean planes o proyectos dentro delas diócesis o regiones, que impulsen la articulación y la vinculación parafavorecer la cultura de la prevención.Con otros procesos Estatales, Nacionales e Internacionales: La relación con otrosprocesos alternativos y sustentables, ayudará a la integración y fortalecimientode una sociedad activa que proponga y participe en políticas públicas querespondan a las necesidades de las mayorías desprotegidas. La vinculación conotros movimientos, servirá de capacitación, porque ayudará a clarificar el sueñoy a globalizar la solidaridad.Exigencias del intercambio de experienciasSistematización de la experiencia:Sistematizar la historia, el plan de trabajo, criterios, logros, dificultades yperspectivas, en el marco teórico del proceso autogestivo y solidario, favorecenla toma de conciencia del grupo y es una condición necesaria para podercompartir la experiencia con otros procesos.El encuentro:Tiene la función de ver, oír, tocar y palpar los testimonios que revelan la prácticamadurada a lo largo de los años. Otra función de estos encuentros es iraclarando la línea de trabajo y afianzar los criterios y compromisos comunespara cuestionar los proyectos que están siguiendo un camino meramenteasistencial126 y que por lo mismo se preocupan más por lo económico ydescuidan la lucha por superar la vulnerabilidad estructural.3.5 - La capacitación en la gestión de riesgo126 Por estar siguiendo el proceso asistencialita se despreocupan de estar atendiendo pedagógicamente algrupo. 110
  • 118. La fase de la reconstrucciónLa gestión de riesgo, “Es una herramienta que permite convertir las amenazas ylos factores de vulnerabilidad en oportunidades de cambio positivo: pasar delriesgo global a la sostenibilidad global”.127 La capacitación ayuda a profundizar en las vertientes de la gestión de riesgo,a saber: La gestión de amenazas, la gestión de vulnerabilidades y la gestión de laemergencia. Esta capacitación descubre los riesgos posibles en los que la comunidad estáinmersa y diagnostica la vulnerabilidad de los diferentes grupos de personasque están expuestos a la amenaza de un fenómeno (terremotos, tsunamis,erupciones volcánicas, deslizamientos, huracanes, inundaciones, sequías,explosiones), con el fin de impulsar proyectos de trabajo que ayuden a disminuiry atenuar las consecuencias de un desastre. Como resultado de esta capacitación, será más fácil identificar lascaracterísticas del fenómeno y la posibilidad de preverlos, cuáles son sus causas,cuáles son sus efectos, cuál sería la evaluación de daños en el momento deldesastre, los mapas de vulnerabilidad, los núcleos de personas más afectadas,las consecuencias del fenómeno, los daños físicos, las acciones a mediano y largoplazo y las necesidades que está provocando la tragedia. El tener claro estemarco teórico, facilitará la pérdida de vidas humanas. Hay literatura elaborada por diversas instancias oficiales y ONGs queinforman cómo prevenir y qué hacer en caso de algún fenómeno comoterremotos, incendios, tsunamis, etc. Esta información la necesita cualquiercomunidad que habite en zona de riesgo, junto con las enseñanzas que losgrupos humanos han adquirido en la convivencia de los huracanes (prevenirsecon agua, radio y lámpara de baterías, madera para cubrir las ventanas, etc.),sismos (lugares más seguros como los quicios de las puertas, no correr, protegera los más débiles, etc.) y otros fenómenos. Es un tiempo de preparación para buscar acciones que ayuden a clarificar ymejorar el trabajo de atención en caso de que se presente un fenómeno, ya que seaclara como hacer más eficiente los servicios de almacenes, salud, atenciónsicológica, reparto de víveres, saneamiento de agua y servicios, etc. 128 Los especialistas en el estudio técnico de los desastres, generalmentedescriben el desastre con la siguiente fórmula.127 Cf. Sistematización del Taller sobre Gestión de Riesgo Prevención, Mitigación y Atención a Situaciones de Desastres, Managua, Nicaragua del 21 al 25 de agosto, p. 28128 Cf. lo descrito en la fase de atención de la emergencia de la p.19-35 de este manual. 111
  • 119. La fase de la reconstrucción LA FORMULA DEL DESASTRE AMENAZA VULNERABILIDAD Factor interno, representa- Factor externo repre- do por el nivel de exposi- sentado por la potencial ción de un sujeto a una ocurrencia de un suce- so de origen natural o amenaza generado por la activi- RIESGO dad humana. Probabilidad de exceder un valor específico de daños en un lugar específico durante un tiempo de exposición Un evento físico adverso DETONANTE Alteraciones intensas en las per- sonas, los bienes, los servicios y el medio ambiente que exceden DESASTRE la capacidad de respuesta de la comunidad afectada. Esta fórmula debe ser entendida y asumida por los responsables de prevenirlos desastres para tener un lenguaje común. Con el fin de profundizar y capacitarse sobre la gestión de riesgo y laevaluación de daños, “Catholic Relief Services” y Pastoral Social-Cáritas, ofrecentalleres basados en el proyecto Esfera con todos sus apartados,129 ya que laprincipal carencia del país reside en la falta de un diagnóstico preciso que nospermita identificar el número de personas que viven en zonas de peligro, en loscaudales de los ríos, en áreas de derrumbe, etc. El objetivo general en la gestión de riesgo es que a partir de las causasestructurales de los desastres, concientizar a los sujetos en zonas de riesgo, sobrela necesidad de promover una cultura de la prevención y el amor y cuidado dela creación para prevenir próximos desastres a través de medidas concretas demitigación. Y algunos de los desafíos pueden ser los siguientes:  Incentivar el mejoramiento de las condiciones socioeconómicas de las comunidades.129 Carta Humanitaria y Normas Mínimas de Respuesta en Casos de Desastre: Parte I: Carta Humanitaria. Parte II: Normas Mínimas en: Agua, Saneamiento, Nutrición, Ayuda Alimentaría, Refugios y Emplazamientos, Servicios de Salud. Parte III: Anexos: Formulario de pedido, formulario de retroalimentación y Lineamiento para traducciones. 112
  • 120. La fase de la reconstrucción  Concientizar sobre los daños al medio ambiente, promoviendo prácticas como: conservación de suelos y lucha contra la erosión, reforestación, uso de medios biológicos para el control de plagas agrícolas, entre otros.  Promover la información a la población acerca de los riesgos inherentes a ciertas zonas.  Mejorar la construcción de las viviendas y otras obras de infraestructura en zonas de riesgo. Estos desafíos son tareas para impulsar la conciencia de que si se vive enzonas de alta vulnerabilidad estructural, y favorecer el crecimiento de unacultura de convivencia con las amenazas. 4. Eje de la reflexión de fe4.1- Lectura de los signos de los tiemposEn la prevención hay que hacer una reflexión continua sobre la pobreza en susdiferentes niveles. De ahí la exigencia de detectar las “estructuras del pecado”que provocan emergencias sociales de pobreza, hambre, enfermedad, ausenciade viviendas dignas, falta de servicios y violación de los derechos humanos.Todas estas situaciones, muestran el rostro del pueblo sufriente que clama ygrita al cielo. El ir descubriendo con la ayuda de la Palabra de Dios, el juicio que Él hace deestas situaciones y al mismo tiempo, el llamado que nos hace para responder conpalabras y acciones que manifiesten que no somos indiferentes, porquecometeríamos el pecado de omisión, que al final de cuentas significa mayordolor y muerte para el pueblo. Los temas a profundizar en la reflexión de fe: el paso de Dios en medio de lastragedias, el Dios de la vida y no de la muerte, la catástrofe como oportunidadde vivir la solidaridad, el Dios compasivo y misericordioso, el amor al prójimocomo entrega sin límites, Jesús asiste al necesitado, Jesús siente compasión de lamultitud hambrienta y multiplica el pan, la experiencia de la primeracomunidad que pone sus bienes en común, el Reino de Dios “tarea y don”,exigencias de Jesús a sus discípulos, Iglesia misericordiosa y samaritana, elpueblo de Dios signo transparente del amor y de la solidaridad, el cumplimientode las promesas mesiánicas, el seguimiento de Jesús;. son temas que se puedenreflexionar con calma en esta fase de prevención, ya que se cuenta con el tiemposuficiente y no hay la prisa que requiere la atención de una emergencia.4.2- El llamamiento de Dios ante la pobreza 113
  • 121. La fase de la reconstrucciónEl clamor de los pobres es patente en las tragedias y en la deshumanizantepobreza; es por esta razón, que todo ser humano y todo cristiano deben escucharel clamor de los pobres. Esto lo confirma el Génesis, al mostrarnos como Élescucha el clamor de Abel y por lo mismo le pregunta a Caín: “¿Dónde está tuhermano? (Gen 4, 9)” Y al mismo tiempo le aclara “la voz de la sangre de tuhermano clama a mí desde la tierra (Gen 4, 10)”. El clamor del pueblo de Yahvé es la expresión más profunda de cómo Diosescucha el clamor personal y colectivo de los israelitas oprimidos en Egipto (Ex2, 23-24; 3, 7-9; 8, 8; 14, 10; 22, 22-26; Num 20, 16; Dt 26, 7; Jos 24,7). El gemido delPueblo conmueve a Yahvé a lo largo de toda la historia de Israel (Jue 10, 12; 4, 3;1Sam 4, 14; 9, 16; 2 Re 4, 1; 8, 3.5; 6, 26; 2Cron 13, 14; Nh 9, 27; 5, 1) El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, muestra el designio delamor de Dios para la humanidad y la acción liberadora de Dios en la historia deIsrael: Esta Revelación responde de un modo inesperado y sorprendente (…) gracias a las acciones (…) puntuales e incisivas en las que se manifiesta el Amor de Dios por el hombre. Según el libro del Exodo, el Señor dirige a Moisés estas palabras: «Bien vista tengo la aflicción de mi pueblo en Egipto y he escuchado su clamor en presencia de sus opresores; pues ya conozco sus sufrimientos. He bajado para librarle de la mano de los egipcios y para subirle de esta tierra a una tierra buena y espaciosa; a una tierra que mana leche y miel» (Ex 3,7-8). La cercanía gratuita de Dios—a la que alude el mismo Nombre, que Él revela a Moisés «Yo soy el que soy» (Ex 3,14)—, se manifiesta en la liberación de la esclavitud y en la promesa que se convierte en una acción histórica, de la que se origina el proceso de identificación colectiva del pueblo del Señor, a través de la conquista de la libertad y de la tierra que Dios le dona (…) A la gratuidad del actuar divino históricamente eficaz, le acompaña el compromiso de la Alianza, propuesta por Dios y asumido por Israel. En el monte Sinaí, la iniciativa de Dios se plasma en el Decálogo de los mandamientos revelados por el Señor (cf Ex 19-24), las «Diez palabras» (Ex 34,28; cf, Dt 4,13; 10,4). (…) Los diez mandamientos (…) «nos enseñan al mismo tiempo la verdadera humanidad del hombre. Ponen de relieve los deberes esenciales y, por tanto indirectamente, los derechos fundamentales inherentes a la naturaleza de la persona humana».130 Toda la Biblia muestra el amor de predilección de parte de DIOS, por losdébiles y maltratados de la historia humana. En la historia de la salvacióndescubrimos que la viuda, el huérfano y el extranjero constituyen la trilogía con130 Ob. Cit. Pontificio Consejo… CDSI No. 21-22 114
  • 122. La fase de la reconstrucciónla que la Sagrada Escritura designa muchas veces al pobre. Así está señalado enel compendio: Del Decálogo deriva un compromiso que implica no sólo lo que se refiere a la fidelidad al único Dios verdadero, sino también las relaciones sociales dentro del pueblo de la Alianza. Estas últimas están reguladas especialmente por lo que ha sido llamado el derecho del pobre: «Si hay junto a ti algún hombre pobre de entre tus hermanos… no endurecerás tu corazón ni cerrarás tu mano a tu hermano pobre, sino que le abrirás tu mano y le prestarás lo que necesite para remediar su indigencia» (Dt 15, 7-8). Todo esto vale también con respecto al forastero. (…) El don de la liberación y de la tierra prometida, la Alianza del Sinaí y el Decálogo, están por tanto, íntimamente unidos por una praxis que debe regular el desarrollo de la sociedad israelita en la justicia y en la solidaridad.131 En los Evangelios, Jesús escucha el gemido de los enfermos (Mt 9, 27; 15, 22-23; Mc 9, 23-24), de los Discípulos amedrentados (Mt 14, 26), el gritodesesperado de Pedro que se hunde en el mar (Mt 14, 30). Más impresionantetoda vía el clamor del mismo Jesús hacia su Padre en la oración del huerto (Mt26, 46; Mc 14, 32-42; Lc 22, 40-26; Jn 12, 27-30). Este grito culmina en el clamor dela Cruz, al sentirse abandonado por el Padre (Mt 27, 46; Mc, 15, 34) y en el gritofinal, en la oración confiada de toda su vida en manos del Padre (Mt 27, 50; Lc23, 46; Mc 15, 37). La Palabra de Dios denuncia la miseria y la opresión de su pueblo, Él ve,escucha y hace suyo al pobre, lo defiende y lo ama; porque ellos viven el dolor,el abandono, ellos llevan los estigmas del crucificado y son el rostro desfiguradode Cristo Jesús, que es condenado a muerte lentamente todos los días. Alacercarnos al dolor y sufrimiento de los pobres, Dios nos llama y nos convocapara hacer un esfuerzo de solidaridad y de fraternidad, para responder alllamamiento que Dios nos hace desde las situaciones de tragedia que dejan loshuracanes (Katrina, Vilma, Mitch), las hambrunas (Níger, Africa Subsahariana),sismos (India, Pakistan, Irán), tsunamis… La pobreza está en el corazón de las familias y de las comunidades en lastragedias, de ahí, la urgencia de preguntarse cuál es la voz de Dios frente a lainhumana pobreza (emergencias sociales) y cuál es la esperanza que Dios ofrecea los que viven en vulnerabilidad estructural y que con la llegada de cualquierfenómeno de la naturaleza, lo que era riesgo se convierte en un infierno de dolory de muerte. La esperanza que la comunidad eclesial ofrece, está diseñada en eldocumento de Puebla en el mensaje de los obispos al pueblo Latinoamericano:131 Ibid No. 23 115
  • 123. La fase de la reconstrucción Queridos hermanos: una vez más deseamos declarar que, al tratar los problemas sociales, económicos y políticos, no lo hacemos como maestros en esta materia, como científicos, sino en perspectiva pastoral en calidad de intérpretes de nuestros pueblos, confidentes de sus anhelos, especialmente de los más humildes, la gran mayoría de la sociedad latinoamericana. ¿Qué tenemos para ofreceros? Como Pedro, ante la súplica dirigida por el paralítico, a las puertas del templo, os decimos, al considerar la magnitud de los desafíos estructurales de nuestra realidad: No tenemos oro ni plata para daros, pero os damos lo que tenemos: en nombre de Jesús de Nazareth, levantaos y andad (Hech 3, 6). Y el enfermó se levantó y proclamó las maravillas del Señor. Aquí la pobreza de Pedro se hace riqueza y la riqueza de Pedro se llama Jesús de Nazareth, muerto y resucitado, siempre presente por su Espíritu Divino, en el Colegio Apostólico y en las incipientes comunidades que se han formado bajo su dirección. Jesús cura al enfermo. El poder de Dios requiere de los hombres el máximo esfuerzo para el surgimiento y la fructificación de su obra de amor, a través de todos los medios disponibles: fuerzas espirituales, conquistas de las ciencias y de las técnicas a favor del hombre.1324.3- Nuestra fe frente a la pobrezaLa fe en Jesús que proclama la Iglesia, nos indica con claridad que no esvoluntad de Dios que sus hijos vivan en condiciones infrahumanas, en unasituación de permanente vulnerabilidad estructural donde haya injusticia. La fe cristiana por lo tanto, es una actitud de vida que lucha por liberar detoda injusticia y esclavitud para que, los hombres y mujeres del planeta vivansegún el plan de Dios. De ahí que, el cristiano debe estar en favor de unasociedad más justa y fraterna. Cuando el “tener” está injustamente repartido, nace como de causa-efecto lamiseria de muchos pueblos y personas. Esta situación de subdesarrollo ypobreza, no es una fatalidad, sino el resultado de abusos de la libertad humana,practicados en forma directa o indirecta mediante la implantación de«estructuras de pecado» y «mecanismos perversos» (SRS.16) La utilización deconceptos de estructuras de pecado y mecanismos perversos para explicar elhecho de la pobreza y la vulnerabilidad estructural de los pueblos pobres, es unainterpretación moral para calificar la vida de los pobres.132 Cf. III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Puebla, La evangelización en el presente y en el futuro de América Latina, 3 ed. Ediciones de la Conferencia del Episcopado Mexicano, México1980. No. 3 116
  • 124. La fase de la reconstrucción A la luz de la fe, los cristianos tienen el compromiso de descubrir que“estructuras de pecado” hay en el orden económico actual. Es decir, queelementos de ruptura de la amistad con Dios están presentes en las estructurassocioeconómicas que crean y mantienen injustas desigualdades entre personas,países, pueblos y el planeta. El pecado, no se descubre por medio de un simpleanálisis social, es efectivamente necesario una reflexión cristiana para descubrirla raíz de todas las injusticias. Frente a las situaciones de “pecado estructural”, la Iglesia debe promoverestructuras de gracia que cambien la situaciones inhumanas, en situacioneshumanas; es por eso, que la Iglesia, habitada y movida por el Espíritu Santo,debe escuchar la voz de los sin voz y comprometer su ser y su tener, en defensade los marginados y en un mundo globalizado, globalizar la solidaridad. Hay que destacar que al final de los tiempos seremos juzgados por lo quehicimos, creyentes o no creyentes, con el preso, el desnudo, el hambriento, por loque hayamos hecho o hayamos dejado de hacer con el más insignificante, ya queellos son el rostro de Cristo, son sacramento de Dios para la humanidad. De estoseremos juzgados según hayamos sido misericordiosos como el Padre Celestiales misericordioso (Mt. 25, 31-46; Lc. 6, 36), Jesús promete gozo a losmisericordiosos y bienaventurados (Lc. 10, 30; Mt. 5, 7).El drama del pecadoLa admirable visión de la creación del hombre por parte de Dios, es inseparabledel dramático cuadro del pecado de los orígenes. Por la revelación sabemos queAdán trasgrediendo el mandamiento de Dios pierde la santidad y la justicia enque había sido constituido. Adán y Eva cometen su pecado personal, pero estoafecta a toda la naturaleza humana. En la descripción del «primer pecado» la ruptura con Yahvé rompe al mismotiempo el hilo de la amistad que unía a la familia humana, de tal manera que laspáginas siguientes del Génesis, nos muestran al hombre y a la mujer como siapuntaran su dedo acusando el uno hacia el otro. (Cf. Gen 3, 12); y más adelanteel hermano que, hostil a su hermano, termina por arrebatarle la vida (cf. Gen 4,2-16). El misterio del pecado comporta una doble herida la que el pecador abre ensu propio flanco y en su relación con el prójimo. Por ello se puede hablar depecado personal y social. Algunos pecados, además, constituyen, por su objeto mismo, una agresióndirecta al prójimo. Estos en particular, se califican como pecados sociales. Essocial todo pecado cometido contra la justicia en las relaciones de las personas,entre persona y comunidad y entre comunidad y personas. Es social todo 117
  • 125. La fase de la reconstrucciónpecado contra el bien común y sus exigencias en los derechos y deberes de losciudadanos. El quinto mandamiento «no matarás» (Ex 20, 13; Dt 5, 17) tiene valor porquesólo Dios es Señor de la vida y de la muerte.133 El respeto debido a lainviolabilidad y a la integridad de la vida física tiene su cúlmen el mandamientopositivo: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo» (Lev 19, 18), con el cualJesucristo obliga a hacerse cargo del prójimo (Cf. Mt 22, 37-40; Mc 12, 29-31; Lc10, 27-28). Las consecuencias del pecado alimentan las estructuras del pecado… El afánde ganancia excesiva y el afán de poder.134 El Compendio de la Doctrina Social de laIglesia, hace un llamado a construir «estructuras solidarias», para superar “las«estructuras de pecado», que dominan las relaciones entre las personas y lospueblos…”135 Por toda la reflexión que hemos venido haciendo, los proyectos de atención,rehabilitación, reconstrucción y prevención,136 tienen que ser proyectos quehagan presentes la liberación, la justicia, la paz, el amor, la fraternidad y lasolidaridad. En esta misma línea, está la visión de la Pastoral Social-Cáritas en elencuentro continental de América, en Colombia en el 2001, al pedir que: Los proyectos de la praxis Pastoral, tengan como objetivo Animar, a la luz del Evangelio y la Doctrina Social de Iglesia, el proceso de transformación de la realidad de los pueblos de América, con el protagonismo de los pobres y excluidos, para construir, en armonía con la creación, una sociedad justa, fraterna y solidaria, signo del Reino de Dios. 137 El Papa, Juan Pablo II en el año 2000, puso de relieve el importante papel quedebe jugar la responsabilidad en este siglo que, sin duda, estará marcado por laglobalización:133 Cf. CONCILIO VATICANO II, Const. Past. Gadium et spes, 27: AAS 58 (1966) 1047-1048; Catecismo de la Iglesia Católica, 2269- 2261134 JUAN PABLO II, Carta enc. Sollicitudo rei sociales, 37: AAS (1988) 563135 Ob. Cit. Consejo Pontificio… CDSI No. 193136 Los proyectos de rehabilitación, reconstrucción y prevención, tienen que tener muy en cuenta lo que dice el ” Concilio Vaticano II “no se debe dar por caridad lo que ya se debe por razón de justicia , citando a la Apostolicam Actuositatem, en el número 8 que dice: “para que este ejercicio de la caridad sea irreprochable y aparezca como tal, es necesario (...) cumplir antes que nada las exigencias de la justicia, para no dar como ayuda de caridad lo que se debe por razón de justicia”.137 Visión de la Pastoral Social-Cáritas del encuentro continental de América en Bogotá, Colombia. 2001. 118
  • 126. La fase de la reconstrucción «Me parece que el siglo que se abre deberá ser el siglo de la solidaridad. Los sabemos hoy más que ayer: no seremos nunca felices ni podremos vivir en paz los unos sin los otros, y mucho menos los unos contra los otros. Las intervenciones humanitarias con ocasión de conflictos o de recientes catástrofes naturales han suscitado laudables iniciativas de voluntariado, las cuales revelan un crecido sentido de altruismo, particularmente en las generaciones jóvenes... El ciudadano se ha vuelto mucho más activo y el principio de subsidiariedad contribuye sin duda a equilibrar las fuerzas vivas de la sociedad civil; el ciudadano se ha vuelto más socio del proyecto común. Esto significa… que el hombre del siglo XXI será llamado a desarrollar el sentido de la propia responsabilidad...: la corrupción, el crimen organizado o la pasividad no pueden conducir nunca a una verdadera y sana democracia. Pero a esto se debe añadir igualmente el sentido de la responsabilidad hacia el otro: saber preocuparse del pobre, participar en las estructuras de asistencia mutua tanto en el trabajo como en el campo social, ser respetuosos de la naturaleza y del ambiente, son igualmente imperativos que se imponen de cara a un mundo donde el vivir juntos sea mejor. ¡Nunca más los unos separados de los otros! ¡Nunca más los unos contra los otros! ¡Todos juntos, solidarios, bajo la mirada de Dios»138La CelebraciónLa fiesta es esencial a la cultura del pueblo, por sus raíces indígenas y españolas,en orden a ésta, se dinamiza la vida de las comunidades. La religiosidad popular está llena de manifestaciones que reflejan que elpueblo celebra y da gracias a Dios por la vida que conserva en las diversascircunstancias, ya sea en ocasión de la siembra, de la cosecha, del aniversario, deun sismo, de un huracán, … En estas ocasiones hay temas muy recurrentes: Dioscreador, la vida de los primeros cristianos que ponían todo en común, Jesús elVerbo hecho carne, Jesús que aclara el camino a seguir a sus seguidores, enrelación al dinero y a la familia. Hay imágenes de Cristos ligados a las necesidades de la pobreza, con las quese identifica el pobre crucificado: El Señor de la misericordia, el Señor de losdesamparados, la festividad de las cruces el día 3 de mayo, El Señor de losMilagros, El Señor del Perdón, El Cristo negro… Imágenes de Santos protectoresante las tragedias y ligadas a la pobreza como: San José, San Miguel, San Isidro,San Martín de Porres, etc.138 Discurso del Papa Juan Pablo II, al cuerpo diplomático acreditado en la Santa Sede en el año 2000, Cf. L’Osservatore Romano (10/11-1-2000) 7-8. 119
  • 127. La fase de la reconstrucción Las imágenes de la Virgen y las advocaciones: El Perpetuo Socorro, María delas Mercedes, la Virgen de los Desamparados, la Virgen de Guadalupe, la Virgendel Sagrario, Virgen de la Defensa, Virgen del Carmen, Virgen de losCaminantes… están llenas de este sentido de un pueblo que peregrina, de Maríaque socorre a los necesitados, cuando no llueve, cuando se tiene un enfermo. Enfin, hay un tesoro guardado en la riqueza de la festividad del Pueblo de Dios. En la prevención se tiene la oportunidad de hacer esta reflexión y estascelebraciones con mayor amplitud: día de la solidaridad, día del emigrante, díade los derechos humanos, día del agua, día de la tierra… con el deseo de darrespuestas concretas a estas situaciones. Algunos signos de la fiesta son: Celebraciones Eucarísticas, Celebración de laPalabra, novenas, rosarios, procesiones, navidad, pascua, el ayuno, la comida yla bebida, las flores, la música, los cantos, los bailes, sus aniversarios, bautismos,etc. Una de las características de las celebraciones, es el juramento que dentro dela misma Eucaristía se hace a los Cristos, Santos e imágenes de la Virgen comoprotectores contra las calamidades.139 En estas celebraciones, se expresan lascostumbres, la historia, la vida formada de gozos y esperanzas, tristezas yangustias. Todo ello constituye un mosaico que integra expresiones festivas delamor que no acaba, del amor que transforma, del amor que nos hace hermanos ytiene su plenitud en la entrega de la vida. 140139 Lo encontramos en la cultura del pueblo140 Ob. Cit. Comisión Episcopal de Pastoral Social, Documento de Identidad de Cáritas “Vivamos el amor preferencial por los pobres” No. 317 120
  • 128. La fase de la reconstrucciónEn un modelo pastoral de mera asistencia 1- Eje de la solidaridadLa Solidaridad se concibe como la virtud de la caridad, con la visión de darlimosna para los pobres, preocupándose por atender la emergencia, regalandolas cosas y convirtiendo a los pobres en objeto de la ayuda. La solidaridaddesarrollada de esta forma, puede crear en los sujetos un complejo demendicidad (necesidad de pedir dinero y apoyos) para proyectos de todo tipo. Esta manera de concebir la solidaridad, también provoca que el donador sesienta dueño de los recursos, dueño del proyecto y con la capacidad de decidirsobre las personas y por lo mismo de no respetar los procesos, trayendo comoresultado el problema de la dependencia. Este modelo de Solidaridad, no valora los métodos tradicionales desolidaridad que existen en la comunidad como la faena, el tequio, el T.C.O(Trabajo Común Organizado), la Fagina, la Fatiga, y días prestados. Lo positivo de la solidaridad en este modelo, es que muchos casos deemergencias cotidianas se solucionan; como: ayuda con medicamentos, sillas deruedas, operaciones, SIDA, cáncer, defunciones, ayuda a otros pueblos... Facilitala captación de recursos, cuando hay macro emergencias y una ampliainformación de las mismas. No hay la preocupación por atender las emergencias sociales, ni desatar unproceso de autogestión y transformación junto con el pobre. 2. Eje de la organizaciónLa organización en esta praxis pastoral es centralizada y da prioridad a laasistencia en emergencias descuidando la promoción humana, se dedica a dardespensas, apoyo a casos de intervenciones quirúrgicas, enfermos terminales decáncer y SIDA, desplazados, huérfanos, viudas, ancianos, etc. Como daprioridad a la asistencia, aparecen pocas organizaciones que asumen otrasdemandas del campo social como son: los derechos humanos, los campesinos, larelación de género, la ecología, la formación cívico política, la defensa de lacultura, cooperativas para el cambio social, etc. Se organiza en función de la canalización de los recursos económicos paraatender las actividades de asistencia. 121
  • 129. La fase de la reconstrucción La institución se hace protagónica, ya que hace obras para los pobres,creando paternalismo. Impone proyectos y busca recursos con muchaburocracia. No le interesa promover la creación de grupos de base que apoyen lasdemandas populares, por lo tanto no incide en la vida social de la comunidad. La organización en este modelo depende de las emergencias, por ello elaboraproyectos desde el escritorio, alejado de la realidad social de un momentodeterminado y se preocupa más por recabar recursos.2.1- Exigencias de la organizaciónEl diagnósticoEl diagnóstico sobre la pobreza en este modelo, es funcional; porque solo sepreocupa de captar los fenómenos, sin analizar las causas estructurales que losprovocan. Este diagnóstico se hace desde una oficina central y la comunidad seimplica poco en la realización del mismo. La gestión de riesgo en este modelo, se centra en capacitaciones para hacerdiagnósticos de las zonas vulnerables, identificar los posibles huracanes, losposibles sismos y qué hacer en casos de desastre; se elaboran folletos conrecomendaciones para enfrentar un sismo, una inundación, un incendio, laprevisión de albergues y centros de acopio.La comunicaciónTiene como objeto, informar y hacer visible a través de los medios decomunicación, las acciones que se están llevando a cabo para atender lasnecesidades. También para que la comunidad vea los casos que están pidiendouna solución emergente y que están aún sin resolver para que participe en ladonación de recursos como: dinero, ropa, despensas, cobertores, medicina,juguetes, etc.La movilizaciónEn las macro-emergencias se sensibiliza y moviliza a la sociedad a ese eventocoyuntural que requiere desesperadamente de su auxilio. En este modelo sefavorece la organización pre-existente y lo que se refiere a los centros de acopio,de distribución y demás. La praxis aflora ante una situación que implica dolorparea los hermanos en desgracia. 122
  • 130. La fase de la reconstrucción 3. Eje de la capacitaciónLa capacitación en esta praxis de pastoral, es meramente administrativa yfuncional. Promueve diferentes tipos de talleres y estudios sobre las necesidadesque van apareciendo como la captación de recursos, administración,trabajadoras sociales, etc. Algunas veces promueven talleres sobre prevención para asimilar losderechos fundamentales que hay que cuidar en una emergencia y las guíaselaboradas sobre los sismos, inundaciones, incendios, huracanes, ríos ybarrancas, centros de acopio comunitarios... En realidad, aunque hay unacapacitación en la gestión de riesgo, hay poca preocupación por identificar laszonas de alto riesgo y las causas que provocan la vulnerabilidad estructural. Esta practica pastoral busca capacitar a las personas en función de losservicios que ofrece, por ejemplo si cuenta con clínicas dentales, capacita a laspersonas que van a prestar el servicio de atención; si tiene bazares y centros deacopio, capacita a las personas que proporcionan su servicio en ellos. Capacita en el análisis y diagnósticos funcionales, priorizandoprincipalmente los efectos y no las causas estructurales. Coincide con las instituciones oficiales encargadas de la protección civil, conel uso de simulacros e información preventiva para saber que hacer en los casosde siniestro. Se preocupa muy poco de capacitar a los agentes para que se implementenproyectos que tengan una visión a mediano y largo plazo, sobre todo quedesaten procesos. 4. Eje de la reflexión de feLa reflexión de fe que se hace, va en función de acercarse a la lectura delEvangelio para motivar a las personas que tengan un mayor compromiso deapoyo en la asistencia. También se promueven retiros, celebraciones, reflexiónde textos del magisterio de la Iglesia, en la línea de alimentar el compromiso deasistir al necesitado. En esta fase aparecen acciones como retiros, talleres de doctrina Social,campañas como el día de la caridad con temas específicos, navidad, pascua,Pentecostés…que ayudan a profundizar la mística de trabajo. Los grandes contenidos de estas reflexiones son el mandamiento del amor,las parábolas, las obras de misericordia, el juicio final (Mt, 25, 30-ss). 123
  • 131. La fase de la reconstrucción 124
  • 132. La fase de la reconstrucción ANEXOS No.1 La catástrofe de catástrofes, es la terrible y deshumanizadora pobrezaLa experiencia y los estudios de la ONU, nos revelan, que cuando un desastresucede en un país del primer mundo, por lo general, las consecuencias sonmínimas, porque tienen los recursos suficientes para disminuir el caos y lamuerte que provocan los desastres. En cambio, si esto sucede en un país quevive en extrema pobreza, las cifras de la tragedia se aumentan y los ejemplos sepueden multiplicar. Así lo confirma el informe del PNUD, que estudió losefectos de los desastres naturales a escala mundial durante el período de 1980 al2000: “El recordatorio más reciente y espeluznante del carácter mortífero de esosdesastres fue el terremoto que se produjo el 26 de diciembre en Bam, en Irán,que se cobró más de 40,000 vidas. Como promedio, los desastres naturales causan 184 muertes por día, ycausaron más de 1.5 millones de muertes entre 1980 y 2000. Pero las tasas demortalidad, son infinitamente más elevadas en los países pobres que en lospaíses ricos, aun cuando la exposición a los desastres sea la misma. La inevitableconclusión es, que lo que realmente mata es la pobreza, no las fuerzas de lanaturaleza. Sólo el 11% de las personas expuestas a peligros naturales vive enpaíses pobres, pero más del 53% del número total de muertes registradas seproduce en esos países”141. Y prosigue el mismo informe indicándonos: “elanálisis de la vulnerabilidad muestra que países como Afganistán, la India eIrán, donde se producen terremotos con frecuencia, sufren proporcionalmentemayores pérdidas de vida que otros países que están igualmente expuestos,como Chile y los Estados Unidos”142 Un ejemplo es el caso de la tormenta tropical “Jeanne” que pasó por Haití enel verano del 2004, uno de los países más pobres de América. La cifra de muertesy daños reportada por Cáritas Haití, es de 2500 personas muertas y otras 1000desaparecidas y los daños materiales son considerables en las poblacionesinundadas; numerosas viviendas fueron destruidas por la fuerza de la lluvia ylos deslaves, así como los sembradíos y el ganado. 143 Esta misma tormenta, seconvierte en huracán y entra a Estados Unidos, y la pérdida de vidas humanas141 El PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) presenta un informe titulado Reducing Disaster Risk: A Challenge for Development (La reducción de los riesgos de desastres: Un desafío para el desarrollo) en Ginebra, Madrid, Nairobi, Quito y Washington, DC. Madrid, 3 de febrero del 2004. Un equipo de expertos de organismos de las Naciones Unidas y organismos gubernamentales, organizaciones no gubernamentales y círculos académicos, encabezados por el PNUD, estudió los efectos de los desastres naturales a escala mundial durante el período 1980 al 2000.142 Ibid. PNUD 2004143 Según los datos de Cáritas Haití publicados por la Pastoral Social Cáritas México 125
  • 133. La fase de la reconstrucciónes mínima y la infraestructura dañada, es fácilmente recuperable, ya que tienenlos recursos suficientes para hacerlo rápidamente. Este hecho es otra prueba, deque la pobreza es la que realmente mata. El huracán “Mitch”, es otro testimonio más de cómo la extrema pobrezaprovoca que el desastre, sea de proporciones abrumadoras: “Honduras yNicaragua, pese a no estar entre los países con la exposición física más elevada,aparecen como los países más vulnerables en el período comprendido entre 1980al 2000. Esto refleja la extraordinaria magnitud y duración y los efectos humanosdevastadores del huracán Mitch, que azotó la región en 1998” 144. Y “Una buenaparte de los efectos del huracán… no se debió a los fuertes vientos huracanados,sino el gran número de inundaciones, crecidas repentinas, deslizamientos detierra, y corrientes de desechos desencadenados por el huracán. La gravedad deestos siniestros secundarios se vio intensificada por los efectos del proceso dedegradación ambiental que se produjeron a lo largo de varios decenios. Todosestos siniestros coincidieron con una población muy vulnerable desde el puntode vista social como económico”.145 Los desastres provocados directamente por el ser humano como son: losderrames de gases tóxicos, armas químicas y biológicas, ataque nuclear oradiológico, basureros de productos radioactivos... explosión de San Juanico,explosiones en Guadalajara, la explosión de la Chernovill, el Nepal en la India,etc. Demuestran que afecta a ricos y pobres, pero los más siniestrados por estastragedias, siguen siendo los marginados. Las diferentes catástrofes tienen un efecto devastador en medio de los grupossociales más pobres, ya que el sistema social, los ha orillado a vivir en zonas dealta vulnerabilidad; al margen de los ríos, en las faldas de las montañas, enzonas taladas con alto riesgo de deslaves e inundaciones, etc. En estos casos, latragedia y la desgracia, nos manifiestan que estos grupos sociales pasan de unasituación dolorosa, a un diagnóstico de agonía y de muerte. Con todo lo dicho, se confirma que:  Entre catástrofe, emergencia y extrema pobreza, hay una relación estructural; porque el desastre revela que antes de la llegada del sismo o el huracán, ya se vive la emergencia social de la pobreza, el hambre y la desnutrición, ocasionada por causas históricas que llevaron a la población a vivir en condiciones infrahumanas.  La visión de las catástrofes, debe ubicarse en la responsabilidad histórico social, en el marco de la vulnerabilidad estructural, de modo que las consecuencias de cualquier catástrofe, no sólo sean vistas como producto de la naturaleza, sino también de la injusticia, las causas históricas que la144 Cf. PNUD 2004145 Cf. PNUD 2004 126
  • 134. La fase de la reconstrucción provocan y de la inocultable conclusión de que lo que realmente mata es la pobreza, no las fuerzas de la naturaleza.  La catástrofe de las catástrofes, es la terrible y deshumanizadora pobreza. Al contemplar la realidad y a la luz de los datos de la ONU sobredesastres, podemos concluir que lo que mata realmente es la pobreza, no lasfuerzas de la naturaleza y que si luchamos para erradicar la pobreza estaremossalvando millones de vidas, que de otra forma quedan expuestas a un desastre. 127
  • 135. La fase de la reconstrucción ANEXO No. 2 La pobreza en los informes de la ONUEl sentido de los informes del PNUD lo describe Joan Bestar comas de lasiguiente forma: “El hilo conductor (el leitmotiv) de los once Informes del PNUD,cuyas características generales y contenido he presentado en el capítulo tercero,es la centralidad de la gente. A través de las 3,508 páginas que suman estosInformes en su edición española late una preocupación fundamental: eldesarrollo de los pueblos debe ser un desarrollo humano, un desarrollo que deprotagonismo a las personas y a los grupos”. “El auténtico desarrollo humano es el desarrollo de las personas, para laspersonas y por las personas. En estas tres preposiciones: de, para, por; basculatodo el edificio que han construido estos análisis de la ONU”146. La pobreza, el mayor flagelo de la humanidad. Los once informes de la PNUD nos llevan de la mano para constatar, cómo lapobreza con su secuela de hambre constituye hoy el mayor flagelo de lahumanidad, por encima de los desastres naturales, ésta es: “el desastre dedesastres”.147 La pobreza inhumana significa que disminuyen las opciones másfundamentales del desarrollo humano: vivir una vida larga, sana, y creativa ydisfrutar de un nivel decente de vida, libertad, dignidad, respeto para sí mismoy para los demás148. Vivimos en un mundo lleno de desigualdades sociales ysalpicado de desigualdades humanas, en que una cuarta parte son ricos y trescuartas partes son pobres, en que la disparidad del ingreso entre el 20% más ricoy el 20 % más pobre de la población mundial se ha duplicado en los últimos tresdecenios149… hoy ningún país es una isla. El hambre, la enfermedad, lacontaminación atmosférica y de los ríos,150 el tráfico de drogas, el terrorismo, los146 Joan Bestard Comas, Globalización, tercer mundo y solidaridad, Estudios y ensayos BAC Pastoral, Biblioteca de autores cristianos, Madrid 2003, pag. 99147 Informe 1994: desarrollo Humano Sostenible y nuevo concepto de la seguridad humana.148 El octavo informe del PNUD presenta un índice de pobreza humana (IHP) que se concentra en la privación de tres elementos esenciales de la vida humana ya reflejados en el índice de desarrollo humano (IDH): La longevidad, los conocimientos y un nivel de vida decente. La primera privación está representada en el índice por el porcentaje de gente que se estima que morirá antes de los 40 años de edad. La segunda privación se mide por el porcentaje de adultos analfabetos. Y la tercera se refiere al nivel decente de vida, en particular al aprovisionamiento económico general. Está representado por un compuesto de tres variables: el acceso a servicios de salud y agua potable, y el porcentaje de niños menores de cinco años desnutridos.149 Cf. Mismo octavo informe.150 850 millones de personas padecen hambre, Una tercera parte del mundo carece de agua potable; dentro de 20 años serán dos terceras partes, La temperatura de la tierra aumentará 5 grados en este siglo, Por primera vez la vida en el planeta peligra. Se agotan los recursos fósiles, el capitalismo organizado y el imperialismo tecnocientífico, están produciendo millones de pobres, agotando las reservas energéticas no renovables, redistribuyendo en forma cada vez más injusta el ingreso global y el ingreso en el interior de las naciones, aumentando la deuda social y la deuda con la naturaleza. Se siguen ensuciando los ríos, los suelos, el aire y los océanos con descargas químicas y desechos de todo tipo; siguen disminuyendo las selvas y creciendo los desiertos; siguen debilitándose la capa de ozono que protege a la tierra, “sigue rompiéndose el equilibrio que hizo posible la vida en la tierra”. 128
  • 136. La fase de la reconstrucciónconflictos étnicos y la desintegración social, ya no son acontecimientos aisladosconfinados dentro de las fronteras nacionales. Sus consecuencias, directa oindirectamente llegan a todo el mundo. El mundo avanza en la técnica, pero la pobreza severa persiste. En el informe de 1997: sobre desarrollo humano para erradicar la pobreza151, seconfirma cómo la tendencia de la pobreza humana es un panorama mixto deprogreso humano sin precedente y de miseria humana inenarrable. En losúltimos decenios el mundo en vías de desarrollo ha avanzado de manera que notiene parangón. Ha avanzado tanto en los últimos treinta años como lo hizo elmundo industrializado en un siglo. Pero la pobreza severa persiste en el sur: casi1,300 millones de personas viven con menos de un dólar diario (paridad delpoder adquisitivo PPA en dólares de 1985) más de 800 millones de personassufren de mal nutrición crónica; más de 840 millones de adultos siguen siendoanalfabetos; unos 800 millones de habitantes carecen de servicios de salud; másde 1,200 millones de personas no tienen agua potable y un largo etcétera depenalidades que resultaría prolijo enumerar152. Un sector de la sociedad opulenta en medio de la miseria de millones de personas. “El informe de 1998: “Consumo para el desarrollo humano”, nos muestra cómovivimos en una sociedad opulenta, en medio de la miseria de millones depersonas y esto lejos de reducirse va aumentando día a día. Al analizar elconsumo desde la perspectiva del desarrollo humano el informe concluye que,pese a un aumento notable del consumo en muchos países, no todo funciona:más de mil millones de personas carecen de la oportunidad de consumir demodo que les permita satisfacer sus necesidades más elementales. Otrosconsumidores, en cambio consumen de tal manera, que su ritmo no se puedesustentar por largo tiempo desde el punto de vista ambiental”153.151 PNUD, citado por Joan Bestard Comas, Globalización, tercer mundo y solidaridad, Estudios y ensayos BAC Pastoral, Biblioteca de autores cristianos, Madrid 2003, pag. 86 y 87152 Cf. Joan Bestard Comas, Globalización, tercer mundo y solidaridad… Pag. 86,87 y 89. Somos 6.1 mil millones de habitantes en esta nave espacial llamada Tierra, de los cuales 4 mil millones viven debajo de la línea de pobreza. Viven con menos de US $ 30 por mes. De ellos, 1.2 mil millones están debajo de la línea de la miseria, de los cuáles 841 millones están amenazados por la desnutrición crónica. Autor: Frei Betto “Hambre cero mundial”153 Cf. Joan Bestard Comas, Globalización, tercer mundo y solidaridad… pag. 90. 129
  • 137. La fase de la reconstrucción ANEXO No. 3 La pobreza en América Latina.En cuanto a América Latina, se ha calculado que en 1980 el número de pobresera de 135.9 millones y que en 1999 el número calculado es de 211.4 millones. Elgran salto ocurrió durante los 80s debido a la crisis de la deuda externa. En 1990la cifra ya era de 200.3 millones (CEPAL, 2001).154 Y las cifras son mayores quelas del banco mundial porque se utiliza otra línea de la pobreza, variable segúnpaís pero cercana a los US $ 2 dólares diarios per cápita o US $ 300 al mes porfamilia. En el continente americano viven más de 800 millones. En Estado Unidos 280millones. En América Latina cerca de 600 millones. En América Latina, el 44.4%de la población, 227 millones viven en pobreza, y el 19.4%, 100 millones, enindigencia. Más de 90 millones de campesinos de AL viven en pobreza, de ellos47 millones en extrema pobreza.155 La pobreza y la deuda externa. Según el informe de 1992 del PNUD, entre 1983 y 1989. Los países pobresendeudados transfirieron a los acreedores ricos la asombrosa cifra de 242.000millones de dólares en concepto del servicio de deuda, que incluye el reembolsodel principal y el pago de los intereses. La deuda externa total de los países endesarrollo se ha multiplicado trece veces en los últimos dos decenios: 100.000millones en 1970, cerca de 650.000 millones en 1980 y aproximadamente 1,350,000 millones en 1990.156154 CELAM, Globalización y nueva evangelización en América Latina y el Caribe, Reflexiones del CELAM 1991-2003, documento CELAM n.65, Bogotá Colombia 2003.155 Janna Molas Garriga, del equipo de trabajo de la Agenda Latinoamericana en Nicaragua, Artículo: “El imperio en datos, desnudando las consecuencias del sistema”, Agenda Latinoamericana 2005, pag. 22.156 Gran parte de esta deuda se concentra en apenas unos cuantos países según el banco mundial, el 50 por cien de la deuda corresponde a solo 20 países liderados por Brasil, México, Argentina, la India y Egipto. El impacto mayor se siente en África Sub-Sahariana y en América Latina en donde los prejuicios sociales preexistirán durante mucho tiempo, paralizando las iniciativas económicas… requeridas en desarrollo humano. En el informe de la PNUD de 1994 para los países en desarrollo, la deuda externa representa una gran limitación de crecimiento económico y de inversiones en desarrollo humano. Solo 1992 los países en desarrollo tuvieron que pagar 160.000 millones de dólares por el servicio de la deuda. En 1997 En el informe de la PNUD confirma esto diciendo: la deuda es una piedra de molino en torno a los países del sur del Sahara y otros países menos adelantados. La deuda de los 41 países pobres más fuertemente endeudados haciende actualmente a 215.000 millones de dólares en comparación con los 183.000 millones de 1990 y 55.000 millones de 1980. 130
  • 138. La fase de la reconstrucción 131
  • 139. La fase de la reconstrucción ANEXO No. 4 La pobreza y el Magisterio de la IglesiaEl magisterio de la Iglesia constata en sus diversos documentos a lo largo de lahistoria, la situación de pobreza en que viven millones de seres humanos y queestán condenados a morir antes de tiempo. La Encíclica Sollicitudo Rei Sociales asídescribe esta situación: “existe una multitud ingente de personas humanasconcretas e irrepetibles que sufren el peso intolerable de la miseria. Son muchosmillones los que carecen de esperanza debido al hecho de que, en muchos lugaresde la tierra, su situación se ha agravado sensiblemente”.157 En cuanto a la realidad de pobreza en Asia, la califica el magisterio como: «lapersistente realidad de la pobreza y de la explotación de las personas es un datourgente y preocupante. En Asia hay millones de personas oprimidas que durantesiglos han sido mantenidas económica, cultural y políticamente marginadas de lasociedad» (n.7)158 En América Latina, el documento de Puebla, define la pobreza como undevastador y humillante flagelo en que viven millones de Latinoamericanos que seexpresa en mortalidad infantil, falta de vivienda…159 Pobreza y hambre. El Documento del Pontificio Consejo «Cor unum »: El hambre en el mundo. Un retopara todos: el desarrollo solidario (1996). Nos ayuda a descubrir donde radica elproblema del hambre afirmando: «de 1950 a 1980 la producción total de alimentosen el mundo se han duplicado: “mundialmente hay alimentos suficientes paratodos.». El hecho de que el hambre persista a pesar de ello, demuestra el origenestructural del problema: “el problema principal es el de un acceso desigual a esosalimentos”160. Es un error calcular el consumo real de alimentos de las familiassiguiendo solo el parámetro estadístico de la disponibilidad de cereales por157 Cfr. Sollicitudo Rei Sociales (SRS) Juan Pablo II, (1987), No. 13158 La Exhortación apostólica post-sinodal de Juan Pablo II: Eclesia in Asia (1999).159 El documento de Puebla en el No. 29, describe la situación de América Latina: “Comprobamos pues como el más devastador y humillante flagelo, la situación de inhumana pobreza en que viven millones de latinoamericanos expresada por ejemplo, en mortalidad infantil, falta de vivienda adecuada, problemas de salud, salarios de hambre, desempleo y subempleo, desnutrición, inestabilidad laboral, migraciones masivas, forzadas y desamparadas, etc.”160 EL Papa Juan Pablo II, en el discurso a los indígenas y campesinos de México, en Cuilálpam, Oaxaca, día 29 de enero de 1979 dice:«Por parte vuestra, responsables de los pueblos, clases poderosas que tenéis a veces improductivas las tierras que esconden el pan que a tantas familias les falta: La conciencia humana, la conciencia de los pueblos, el grito del desvalido y sobre todo la voz de Dios, os repiten conmigo; no es justo, no es humano, no es cristiano continuar con ciertas situaciones claramente injustas. Hay que poner en práctica medidas reales, eficaces a nivel local, nacional e internacional. {...} Y esta claro que quien más puede colaborar en ello es quien más puede» pág. 193. 132
  • 140. La fase de la reconstrucciónhabitantes. El hambre161 no es un problema de disponibilidad, sino de demandasolvente; es un problema de miseria. (n.79). La pobreza y la paz. El Papa Pablo VI subraya: La pobreza pone en peligro la paz 162y el camino dela paz pasa por el desarrollo. 163 El Papa Juan Pablo II insiste en que: la paz esamenazada por la miseria,164 la injusticia es causa de conflicto165 y cómo los paísespobres gastan en armas lo que deberían gastar en solucionar el problema de lamiseria.166 Pobreza y trabajo. El Papa Juan Pablo II constata que: existen masas de desocupados o sub-ocupados y un sin fin de multitudes hambrientas.167 Y prosigue diciendo cómo:millones de hombres son explotados por los latifundistas. 168 Y a propósito de laemigración insiste en la no explotación económica y social de los migrantes.169 En América Latina respecto al mundo del trabajo, el documento de SantoDomingo 1992 presenta este panorama: «en lo que se refiere al mundo de los161 El documento de la conferencia episcopal norteamericana: “Justicia Económica para todos” (Madrid 1986). Constata la situación dramática de los países Africanos: “Enormes cantidades de personas viven situaciones dramáticas en el hemisferio sur, sobre todo en África sub-sahariana donde se ubican los países más afectados por el hambre y la desnutrición” (n 271, 271)162 Sino se avanza a través del desarrollo integral a todo el hombre y de todos los hombres, a un mundo más humano, está en juego la paz mundial. “Las diferencias económicas culturales y sociales demasiado grandes entre los pueblos provocan tensiones y discordias y ponen en peligro la paz” (PP. N. 76)163 Papa Pablo VI, Populorum Progresio. (1976) N. 83164 El subdesarrollo y la injusticia en el mensaje de Juan Pablo II en la XIX jornada de la paz: La paz es un valor sin fronteras. Norte-sur, Este- Oste: una sola paz (1986). El Papa enumera y describe las amenazas para la paz, a la vez que afirma que la guerra no es la única amenaza para la paz, si no que también el subdesarrollo atenta contra la misma (cf. N. 2fg).165 El Papa insiste que aunque no existe un conflicto armado en cuanto tal «donde se da la injusticia existe de hecho la causa y el factor potencial del conflicto» (n. 2h)166 En el documento pontificio Consejo «justicia y paz »: El comercio internacional de armas, Una reflexión ética (1994).El documento lamenta que: «es triste, sin embargo constatar que, siguiendo el ejemplo de los países ricos, los países pobres se sienten a menudo tentados a destinar una parte excesivamente grande de recursos a la adquisición de armas; mientras que hay una falta cruel de condiciones elementales de alimentación, higiene, alfabetización, causa de enormes sufrimientos, angustias, irritaciones y a veces revueltas» (Cf. 3.3)167 En su encíclica Laborem Exercens, (LE) Papa Juan Pablo II (1981) a propósito de la pobreza, nos dice en el número 18: “Echando una mirada sobre la familia humana entera esparcida por la tierra, no se puede menos de quedar impresionados ante un hecho desconcertante de grandes proporciones, es decir, el hecho de que, mientras, por una parte, sigan sin utilizarse inmensos recursos de la naturaleza existen, por otra, masas de desocupados o subocupados y un sinfín de multitudes hambrientas. (LE. N. 18)168 LE, No. 21, el Papa dice: “millones de hombres se ven obligados a cultivar las tierras de otros {...} Faltan formas de protección legal para la persona del trabajador agrícola y su familia, en caso de vejez, de enfermedad o falta de trabajo. Largas jornadas de pesado trabajo físico son pagadas miserablemente”169 LE, No. 23, En relación a la inmigración dice; “La emigración por motivos de trabajo, no puede convertirse de ninguna manera en ocasión de explotación económica y social {...} No puede ser explotada una situación de coacción en que se encuentra el emigrado” 133
  • 141. La fase de la reconstruccióntrabajadores se advierte un deterioro en sus condiciones de vida y en el respeto asus derechos, pocas o nulas oportunidades de trabajo para los jóvenes. Seadvierte la alarmante falta de trabajo, o desempleo con toda la inseguridadeconómica y social que ello conforta170»170 Un escaso o nulo cumplimiento de normas establecidas para sectores más débiles, niños, jubilados; una perdida de autonomía de parte de las organizaciones de los trabajadores. 134
  • 142. La fase de la reconstrucción GlosarioAmenaza: Posibilidad de sufrir un daño permanente o transitorio que semanifiesta en un lugar específico (de origen externo) que nos debe llevar aprevenir un riesgo o peligro.Articulación: Trabajo conjunto y complementario con otras instituciones,organismos y/o grupos, con el fin de potenciar y enriquecer las capacidades y losrecursos.Autogestión: Proceso en el cuál, el hombre y la comunidad partiendo de lanecesidad sentida, diseñan el proyecto, lo controlan, lo ejecutan, lo evalúan y seorganizan para futuros proyectos, poniendo en común sus recursos.Asistencia: Ayuda o apoyo que una persona requiere en situación de emergencia yque por sí misma no puede solucionar. Por ejemplo: alguien que se está ahogando,el que queda atrapado en un derrumbe, el que queda atrapado cuando sucede unincendio, etc. de tal manera que si no se asiste, la persona perece.Bien común: Conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a lasasociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y más fácil de lapropia perfección.Camexpa: Región Centro América, México y Panamá.Capacitación: Consiste en encontrar las herramientas y las habilidadesintelectuales, físicas y materiales, que ayuden a las personas a ser aptas y eficientesen el desempeño de los roles que les corresponden para la atención de laemergencia, rehabilitación y reconstrucción.Comunidad: Base (grupo de personas) que tiene en su conciencia los elementosesenciales para su propio desarrollo.Comunicación “Hacer saber a uno una cosa o hacer a otro partícipe de lo que unosabe. La comunicación sirve para informar a la comunidad y hacerla partícipe delos hechos de vulnerabilidad estructural, obtenidos en el diagnóstico, que reflejanla emergencia de la mayoría de la población y así iniciar un proceso sensibilizadordentro de las comunidades.Desarrollo sustentable: Esencia de un proyecto que tiende a la construcción de unfuturo distinto para la humanidad y que recoge el sentido fundamental delmovimiento de una parte importante de la sociedad. Es un proceso más que unconjunto de metas bien específicas, que implica la modificación de un procesoeconómico y social para que la naturaleza pueda ajustarse mejor a las demandasque la humanidad presenta. La Comisión Nacional del Medio Ambiente y el Desarrollo (CNMAD) de la ONUa través del Denominado Informe Burntland, describió al Desarrollo Sustentablecomo “Un método para corregir los efectos de la crisis ecológica global y lo define 135
  • 143. La fase de la reconstruccióncomo aquel que satisface las necesidades de la presente generación sincomprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propiasnecesidades”.Desastre: Acontecimiento súbito que altera el orden humano o natural que excedela capacidad de respuesta de la comunidad afectada.Diagnóstico: Término médico que significa “El arte o acto que da a conocer lanaturaleza de una enfermedad mediante la observación de sus síntomas y signos”.Nos sirve para conocer e identificar la gravedad del daño que provocan losacontecimientos o situaciones que vivimos día a día, en la vida comunitaria,regional y nacional, que traen por consecuencia, el aumento constante de lapobreza inhumana.Disciplina: Entrenamiento que corrige, moldea, da fortaleza y perfecciona. Seforma mediante el establecimiento de reglas y criterios que requiere el modeloautogestivo y solidario y que la persona los va cumpliendo dentro del grupo.Educación: Dinámica permanente de aprendizaje que fortalece las capacidades delsujeto en el proceso solidario, en su desarrollo y en la toma de conciencia.Emergencias y catástrofes: Acontecimientos súbitos que afectan gravemente a laspersonas y sus estructuras económicas y sociales, imposibilitándolas a dominar lassituaciones con sus propias fuerzas y recursos, y que requieren la asistencia deotros. “Es una condición de muerte que se debe superar lo más rápido posible(debe ser una fase corta), para que el siniestrado pueda regresar a tomar las riendasde su propia vida”.Faena y Tequio: Sesiones de trabajo que convoca el grupo para desarrollar tareasde reconstrucción desde el desplante de la casa, hasta dejarla con servicios yenjarrada (CONFER, ¿qué es la Faena? de esta misma guía).Fondo perdido: Recurso que aporta el cooperante y que no se va a recuperar(donación, Normalmente esto sucede en la emergencia).Fondo revolvente: Aporte de recursos que reciben los grupos del proyecto dereconstrucción (dinero, materiales). En el Fondo Revolvente, los sujetos recibenmaterial en especie y pagan un porcentaje de su valor real, ese recurso va a unfondo común con el objeto de que la comunidad no se descapitalice y así lo utilicepara ser solidario con otros grupos o para otros proyectos productivos.Generosidad: Acto desinteresado de la voluntad, donde la persona se esfuerza endar algo de sí misma, con el fin de cubrir una necesidad de otra, buscando su bien.Honestidad: Vivir en coherencia con uno mismo, con los propios valores. Es lapalanca que mueve a la persona a desarrollarse, con gran autoestima y confianzaen sí misma y se demuestra cuando en su forma de ser no tiene dobleces ni buscasacar ventaja de los demás. 136
  • 144. La fase de la reconstrucción Método: Procedimiento o pasos que sigue la comunidad al poner en común susesfuerzos y recursos, para hallar el camino y la verdad que respondan a lanecesidad sentida y estructural.Mitigación: Resultado de una intervención dirigida a reducir riesgos.Entendiendo por intervención, toda medida o acción destinada a modificardeterminada circunstancia. En desastres, se refiere a la acción destinada amodificar las características de una amenaza o las características intrínsecas de unsistema biológico, físico o social, con el fin de reducir su vulnerabilidad.Movilización: “Poner en práctica cualquier recurso para conseguir un fin”. En estecaso, es la dinámica de organización que se desata ante una problemática parasensibilizar la población y así crear conciencia y apoyo a la demanda.Organización: “Conjunto de personas pertenecientes a una asociación organizadapara alguna actividad”. Estructura vertebral que sostiene y sustenta el cuerposocial, de tal manera que cualquier proyecto podrá resolverse favorable oeficazmente.Participación: Serie de actividades mediante las cuáles el ciudadano, comoindividuo o asociado a otros, directamente o por medio de los propiosrepresentantes, contribuye a la vida cultural, económica, política y social de lacomunidad civil a la que pertenece. (Cf. CDSI No. 189)Plan: Conjunto de cosas que se piensa hacer y modo de realizarlas.Planificación: Organización lógica y ordenada de la secuencia de actividades yacciones presentes y futuras para lograr una meta común.Preparación temprana: Conjunto de medidas o acciones para reducir al mínimo lapérdida de vidas humanas y otros daños, organizando oportuna y eficazmente larespuesta y la rehabilitación.Prevención: Conjunto de medidas y acciones que ayudan a reducir lavulnerabilidad estructural y a impedir o evitar que los sucesos naturales o lascatástrofes provocadas por el ser humano, causen desastres.Reconstrucción: Reparación a mediano y largo plazo del daño físico, social yeconómico que sufren las personas de una comunidad, en orden a un procesoautogestivo, solidario y sostenible, luchando por llegar a un nivel de desarrolloigual o superior al existente antes del desastre.Red: En sentido estricto, significa ``tejido o aparejo en forma de malla, hecho conhilos, cuerdas o alambres que sirve para cazar o pescar”.Red de organización básica: Tejido de organización social alternativa, formadapor un conjunto de grupos de personas pobres y excluidas, que se unen, articulany vinculan para resolver una demanda básica como la salud, la vivienda, laproducción, el consumo, el ahorro, la ecología, los derechos humanos, etc. e incidiren las políticas públicas relacionadas con su demanda. 137
  • 145. La fase de la reconstrucciónRed de redes: Tejido de organización formado por el conjunto de redesalternativas, articuladas y vinculadas con la sociedad civil para fortalecer lademanda de cada Red, unir fuerzas y conjuntar la lucha por demandasestructurales, estratégicas y globales que llevan a la incidencia política y social parair creando una sociedad sin excluidos, con estructuras de justicia y solidaridad.Riesgo: Grado de peligro permanente o transitorio en el que se pueden encontrarante una amenaza la vida o las cosas, según su grado de vulnerabilidad.Responsabilidad: Tiene la misma raíz de respuesta. Por eso la persona responsablees aquella que rinde cuentas de sus actos, es quien da buenas respuestas sobre sustareas, cumple con su labor puntualmente y con buenos resultados.Respeto: Actitud que se manifiesta al reconocer la dignidad y los derechos de laspersonas en el trato diario, ya que todos somos diferentes. Es necesario conocer yestablecer reglas claras donde se marquen los límites para lograr una convivenciaen armonía.Sociedad civil: Conjunto de relaciones y de recursos, culturales y asociativos,relativamente autónomos del ámbito político y económico. Se caracteriza por sucapacidad de iniciativa, orientada a favorecer una convivencia social más libre yjusta, en la que los diversos grupos de ciudadanos se asocian y se movilizan paraelaborar y expresar sus orientaciones, para hacer frente a sus necesidadesfundamentales y para defender sus legítimos intereses (Cf. CDSI. No. 417)Solidaridad: Viene de la raíz latina ``solidus”, que quiere decir: sólido, compacto,entero. Es algo que está construido sólidamente, compactamente. La unidad de untodo, en el que las partes están solidamente trabadas. La solidaridad es laexpresión del espíritu de pobreza que anima la vida de un grupo, en el cual seunen esfuerzos, se ponen en común los recursos: capacidades, habilidades,experiencias, responsabilidades, trabajos, bienes, etc.Subsidiariedad: Responde al deber de solidaridad con el bien común y al respetode la persona humana y de los grupos sociales intermedios, esto es, la legítimaautonomía de la persona y de los grupos.Transparencia: Información clara, precisa y disponible sobre lo que se recibió,dónde se distribuyó, a quién se entregó y de qué forma.Tolerancia: Se basa en que todos somos imperfectos y se refleja en la aceptación yrespeto de las personas con las que se convive a diario. Permite distinguir lo que esimportante de lo que no lo es, dispone a aceptar las equivocaciones de la gente yaceptar de buena manera lo que no puedes cambiar. Permite soportar situacionesincómodas y no esperar a que los demás piensen y actúen como uno.Vulnerabilidad: Grado de debilidad -con o sin conocimiento- que nos hace mássusceptibles a los daños de una amenaza. 138
  • 146. La fase de la reconstrucciónVulnerabilidad estructural: Debilidad, incapacidad o dificultad para evitar,resistir, sobrevivir y recuperarse en caso de un desastre; y el conjunto desituaciones y circunstancias que llevan sistemáticamente a las personas a la miseriay a una condición en la que no se pueden resolver las necesidades fundamentalescomo: trabajo digno, alimento, vestido, vivienda, educación, salud, ahorro,recreación y esparcimiento. 139
  • 147. La fase de la reconstrucción ÍNDICE Presentación 2 Ante la emergencia 4 Objetivo 6 Introducción 7 Modelo autogestivo y solidario Modelo de mera asistencia Características de los modelos CAPÍTULO PRIMERO LA FASE DE ATENCIÓN A LA EMERGENCIA EN EL MODELO AUTOGESTIVO Y SOLIDARIO Presentación 161. Eje de la solidaridad 171.1. La solidaridad, la regla de oro1.2. El criterio fundamental, es la opción preferencial por los pobres1.2.1. El pobre, centro de atención preferencial de la praxis eclesial1.3. Las exigencias de la solidaridad2. Eje de la organización 232.1. La organización diocesana al servicio de la emergencia2.2. Exigencias de la organización3. Eje de la capacitación 263.1. La capacitación en la fase de la emergencia3.2. Intercambio de experiencias4. Eje de la reflexión de fe 284.1. El Dios de la vida4.2. La praxis revela que Dios, es Dios de la vida y no de la muerte4.3. La vida se celebra en medio de la tragedia EN EL MODELO DE MERA ASISTENCIA Presentación 331. Eje de la solidaridad 332. Eje de la organización 342.1. Exigencias de la organización3. Eje de la capacitación 364. Eje de la reflexión de fe 36 CAPÍTULO SEGUNDO LA FASE DE LA REHABILITACIÓN EN EL MODELO AUTOGESTIVO Y SOLIDARIO Presentación 38 140
  • 148. La fase de la reconstrucción1. Eje de la solidaridad 382. Eje de la organización 40 141
  • 149. La fase de la reconstrucción2.1. Exigencias de la organización3. Eje de la capacitación 414. Eje de la reflexión de fe 414.1. Actividades y celebraciones EN EL MODELO DE MERA ASISTENCIA1. Eje de la solidaridad 432. Eje de la organización 432.1. Exigencias de la organización3. Eje de la capacitación 444. Eje de la reflexión de fe 45 CAPÍTULO TERCERO LA FASE DE LA RECONSTRUCCIÓN EN EL MODELO AUTOGESTIVO Y SOLIDARIO Presentación 461. La organización diocesana al servicio de la reconstrucción 462. La reconstrucción, en donde ya existe un proceso autogestivo y 47 solidario3. La reconstrucción, en donde no hay un proceso autogestivo y 48 solidario previo4. Inicio del proceso de reconstrucción 49 a) Gestación y nacimiento de los grupos de base b) La asamblea del grupo de base c) Responsabilidad de los miembros del grupo d) Identidad del grupo e) La elección y función de la mesa directiva f) Elaboración del plan de trabajo g) La educación para la democracia5. La autogestión y la autoconstrucción 53 La faena Cada grupo hace su propio diseño de la faena Dar seguimiento a la faena Regla del “pie de casa” La faena solidaria6. Asesoría técnica y organizativa para la autoconstrucción 567. Otros niveles de organización 57 Asamblea de mesas directivas y⁄o coordinadores de grupo Nivel de red Funciones de la red (descentralización y articulación)8. Exigencias que le dan rostro a la solidaridad 608.1. Poner en común los recursos8.2. Solidaridad con otros grupos8.3. Exigencias de la puesta en común9. La ayuda solidaria externa 6210. Fondo revolvente 64 142
  • 150. La fase de la reconstrucción11. Exigencias que le dan rostro a la organización 65 El diagnóstico 143
  • 151. La fase de la reconstrucción La comunicación La movilización12. Exigencias que le dan rostro a la capacitación 66 Encuentro con otras redes Capacitación a promotores Las evaluaciones y el análisis del proceso Capacitación a los grupos en las técnicas que requiere la autoconstrucción Acompañamiento continuo al proceso Intercambios de experiencias Asesoría y acompañamiento de experiencias que han trabajado el modelo autogestivo y solidario Eje de la reflexión de fe 691. Reino de Dios 692. Exigencias de Jesús a sus Discípulos 703. Iglesia misericordiosa y samaritana 714. Celebraciones en la reconstrucción 74 EN EL MODELO DE MERA ASISTENCIA1. Eje de la solidaridad 752. Eje de la organización 762.1. Exigencias de la organización3. Eje de la capacitación 784. Eje de la reflexión de fe 78 CAPÍTULO CUARTO LA FASE DE LA PREVENCIÓN EN EL MODELO AUTOGESTIVO Y SOLIDARIO Presentación 801. Eje de la solidaridad 81 Interdependencia y conciencia de la solidaridad La solidaridad como principio social La solidaridad como virtud moral Los destinatarios de la solidaridad El contenido cristiano de la solidaridadI. Primer nivel de acción social: La solidaridad en las necesidades 84 cotidianas Criterios para desarrollar la solidaridad en la asistencia Pastoral Social-Cáritas, asiste al necesitado La emergencia como oportunidad para desatar procesos solidarios Actividades para la solidaridad en la asistenciaII. Segundo nivel de acción social: La promoción humana 87 Principios de la Doctrina Social de la Iglesia para la promoción humana y la acción social transformadora 144
  • 152. La fase de la reconstrucción A- La dignidad de la persona humana B- La solidaridad y el bien común C- La subsidiaridad D- La participación2. Eje de la organización 932.1. El estilo de trabajo de la prevención, marca las diferentes fases en una emergencia2.2. La prevención exige una organización diocesana e inter-regional2.3. Acción social transformadora2.4. Organizaciones básicas2.4.1. Definición de las organizaciones básicas2.4.2. El proceso hacia la organización básica2.4.3. Modelos de organizaciones básicas alternativasIII. Tercer nivel de acción social: Nivel de Red 97IV. Cuarto nivel de acción social: Nivel de Red de Redes 98V. Quinto nivel de acción social: Nivel de Sociedad Civil 98 Exigencias de la organización 99 Reflexión constante entre pobreza y solidaridad El análisis de la realidad Comunicación e información3. Eje de la capacitación 1013.1. Capacitación constante en la Doctrina Social de la Iglesia3.2. Capacitación constante en el análisis de la realidad3.3. Capacitación de agentes3.4. El intercambio de experiencias Exigencias del intercambio de experiencias3.5. La capacitación en la gestión de riesgo4. Eje de la reflexión de fe 1084.1. Lectura de los signos de los tiempos4.2. El llamamiento de Dios ante la pobreza La celebración EN UN MODELO PASTORAL DE MERA ASISTENCIA 1161. Eje de la solidaridad 1162. Eje de la organización 1162.1 Exigencias de la organización3. Eje de la capacitación 1184. Eje de la reflexión de fe 118 ANEXOS 145
  • 153. La fase de la reconstrucción 146