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¿Puede el tercer sector construir capital social?

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Autores: Jorge Hernán Cárdenas y Carolina Davila

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  • 1. ¿Puede el tercer sector construir capital social?1 Por: Jorge Hernán Cárdenas y Carolina Dávila Aranda Fundación Corona Bogotá, Colombia Introducción Colombia se debate a diario entre procesos que simultáneamente destruyen y construyen capital social, y son muchos los factores que contribuyen a que esto ocurra. Desde hace varias décadas el sector filantrópico en Colombia, que se ha profesionalizado, busca convertirse en un instrumento de desarrollo y cambio social y viene refinando su papel en el fortalecimiento de nuevos actores sociales y en la creación de mayores interrelaciones que permiten construir un verdadero tejido social. Existen muchos ejemplos que demuestran cómo las fundaciones pueden ayudar a construir capital social dando legitimidad, visibilidad y ofreciendo espacios e iniciativas innovadoras en las comunidades. A pesar de esto falta un importante camino por recorrer, para tener un sector mucho más comprometido y efectivo. Para esto es vital seguir trabajando en la construcción de sinergias institucionales que hagan crecer el sector y obtener también la ayuda y experticia de la comunidad internacional. El siguiente documento está dividido en ocho secciones. Esta primera sección a manera de introducción, en la segunda sección se hace referencia a algunas características del tercer sector, y posteriormente se hace una breve descripción de la nueva filantropía en Colombia, haciendo énfasis en el trabajo de algunas fundaciones colombianas. En la cuarta, quinta y sexta sección se presenta el trabajo de la Fundación Corona y se plantea la idea de si es posible que una Fundación contribuya a la construcción capital social. Esto se complementa con ejemplos concretos de cómo ha trabajado la Fundación para la construcción de capital social. En las últimas tres secciones se presentan algunas oportunidades y desafíos del sector filantrópico y posteriormente se analiza cuál debería ser el rol de la comunidad internacional en todo este proceso. En Colombia, en 2004, el 51.8%2 de la población se situó bajo la línea de pobreza. A nivel rural esta cifra ascendió a un 62%. Según la CEPAL, en Colombia los niveles de indigencia superan los de 19903 y el Departamento Nacional de Planeación - DNP afirma que “en términos de pobreza e indigencia, 1 Este paper fue presentado para el Seminario “Moving Beyond Armed Actors: The Challenges for Civil Society in Colombia. Program for Non Violent Actions PONSACS. Febrero 20-21, 2004. 2 Departamento Nacional de Planeación -DNP. Presentación del Director, Santiago Montenegro al Consejo de Ministros. Julio 31 de 2004. 3 Panorama Social de América Latina 2002-2003, CEPAL. Agosto de 2003. 1
  • 2. medidos por ingresos, Colombia perdió en tres años (entre 1998 y el 2000) todo lo que había ganado en los últimos veinte años.”4 Si nos referimos al Indice de Desarrollo Humano5 2004, presentado por las Naciones Unidas, Colombia en el año 2002 ocupó el puesto 73 entre 177 países. Esto significa que es un país con un índice de desarrollo humano medio y pone al país al mismo nivel de países como Santa Lucía, Brasil, Samoa y Omán. Al analizar algunas cifras de educación podemos encontrar que en el país, hacia el año 2002, 1.8 millones de niños entre 5 y 17 años no estaban en la escuela. Según la Encuesta Nacional de Hogares 2001, 57% de los jóvenes tampoco asisten a ella pues deben buscar trabajo para sobrevivir 6. Pero no solo hay un fuerte atraso en la infraestructura social. Existen otros problemas como el desempleo que es un fenómeno muy extendido y que afecta a los jóvenes con una intensidad inusitada (en el último trimestre de 2004 la tasa de desempleo a nivel nacional fue de 12.8%, mientras que en los jóvenes supera el 30%)7. Por otro lado, en cuanto a seguridad social, según cifras presentadas por el Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud, a finales del 2004, la cobertura por afiliación al Sistema General de Seguridad Social en Salud estaba en el 62%.8 A todos estos problemas falta añadirle un ingrediente más: la violencia generada por la presencia de actores ilegales financiados con recursos del narcotráfico, quienes han presionado las migraciones internas y han generado en los últimos diez años fenómenos de desplazamiento nunca antes vistos en el país. Según la Red de Solidaridad Social de la Presidencia de la República, desde el año 1994, el Registro Unico de Población Desplazada por la violencia llega a 1.509.664 personas. De éstas, aproximadamente el 40% son niños, quienes usualmente abandonan el sistema educativo. La violencia destruye redes sociales, erosiona el empleo, ahuyenta la inversión y frena el desarrollo social de cualquier país, afectando directamente la educación, el ingreso y elevando la mortalidad. Según el Informe Nacional de Desarrollo Humano Colombia 2003, la violencia compromete por lo menos 2 puntos del PIB del país.9 4 Departamento Nacional de Planeación -DNP. Presentación del Director, Santiago Montenegro al Consejo de Ministros. Julio 31 de 2004. 5 Este índice mide tres aspectos muy determinantes: Esperanza de vida al nacer, Educación (alfabetización 5 y matriculación primaria, secundaria y terciaria) y PIB per Cápita . 6 Informe de Desarrollo Humano. La Libertad Cultural en el Mundo Diverso de Hoy, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo –PNUD, Ediciones Mundi Prensa, Página 269. Nueva York, 2004. 7 Cifras DANE. 8 Cifras Programa Así Vamos en Salud, www.asivamosensalud.org 9 Gómez Buendía, Hernando, El Conflicto Callejón con Salida, Informe Nacional de Desarrollo Humano Colombia 2003, Página 110. Bogotá, 2004. 2
  • 3. La violencia no solo destruye entornos tradicionales de socialización e impide el desarrollo de redes sociales, sino que genera desconfianza y recelo en la población civil y limita la participación. Todo esto nos lleva a inferir que existe una continuada destrucción de capital social, especialmente en las zonas más afectadas por fenómenos de violencia, lo cual impide la creación de vínculos y relaciones entre comunidades y hacia comunidades.10 De esta forma, una sociedad aislada, sin interacción entre sus miembros, con profundas fuentes de desconfianza, es una sociedad que se va quedando en el tiempo, pues no promueve el surgimiento de relaciones, ni la colaboración, ni el trabajo mancomunado alrededor de proyectos de interacción social que es lo que lleva al crecimiento de una sociedad. Por el contrario, cuando surgen vínculos y hay una visión compartida a largo plazo, generalmente esto lleva a la creación de objetivos comunes que son, finalmente, los que permiten el cumplimiento de las metas de desarrollo de país. Por fortuna el país se enfrenta también a factores que construyen capital social11. Este es el caso de las diferentes reformas sociales creadas en los últimos años; por ejemplo, tener un Estado Social de Derecho, contar con procesos determinantes como la descentralización y crear diferentes mecanismos de participación. En Colombia, en las dos décadas pasadas, procesos como la descentralización administrativa, política y fiscal, al igual que el fortalecimiento de la democracia, derivados de la Constitución de 1991, llevaron a la creación de espacios de participación, al empoderamiento de organizaciones de la sociedad civil y a un mayor involucramiento y participación de éstas en los asuntos públicos. En particular, debemos resaltar el proceso de descentralización en Colombia que ha fomentado las interacciones que ocurren a nivel local y entre grupos de la comunidad. Sobre este proceso podemos resaltar varios elementos importantes: la construcción del Estado Social de Derecho que define la Constitución; la elección popular de Alcaldes (1988); elección de gobernadores de los departamentos (1991); transferencia creciente y automática de los ingresos corrientes de la nación a los municipios para su propio uso (1991); devolución de las funciones locales a las administraciones locales (1991). Por su parte, la profundización democrática tiene elementos tales como: (i) financiamiento público de campañas políticas de los partidos, (ii) capacidad del ciudadano de participar en revocatorias del mandato y referendos (1991); (iii) 10 Es posible también que se construya capital social como resultado del rechazo a la violencia, pero su proporción será siempre inferior a lo que se destruye. 11 El término Capital Social, es complejo y con un sinnúmero de definiciones por parte de diversos autores. Por ejemplo, para James Coleman, el capital social es la habilidad de las personas para trabajar conjuntamente para alcanzar objetivos comunes mediante el trabajo de grupos y organizaciones (La Casa de la Diversidad, Una Sociedad Plural Interpela al Plan.1999) Pero, el capital social también se compone de factores intangibles, como por ejemplo, el conjunto de normas, valores, actitudes y redes que se van creando entre los diferentes tipos de organizaciones. 3
  • 4. múltiples mecanismos legales y constitucionales de construcción Capital Social, mediante veedurías y acciones populares (1991), entre otras innovaciones sociales. Otro componente que ayuda de una forma muy favorable y positiva a la construcción de capital social y al fortalecimiento de las comunidades y organizaciones que lo generan, es la existencia y el dinamismo del tercer sector; o como lo denomina Lester Salamon, el sector de la sociedad civil. Este comprende una vasta diversidad de instituciones, desde fundaciones, ONG, organizaciones comunitarias, grupos ambientalistas, hasta congregaciones religiosas, organizaciones de derechos humanos y asociaciones comunitarias, entre otras. Estas realizan una serie de actividades variadas en campos muy diferentes, como por ejemplo educación, salud, servicios sociales, desarrollo económico, derechos humanos, paz, entre otros. Todos estos componentes y procesos implican una transformación cultural a la cual se llega después de una modificación de valores y percepciones y de aceptar que lo que prevalece es el interés de la comunidad por encima del interés individual. Según Rodrigo Villar, un punto importante que no se debe perder de vista es que el fortalecimiento de estas organizaciones implica, “no sólo la promoción de organizaciones democráticas y sostenibles, sino generar patrones de interacción que permitan compartir información, juntar recursos escasos y trabajar en esfuerzos colectivos, así como de espacios institucionales y de un marco normativo que haga esto posible.”12 Es aquí donde el país enfrenta mayores retos y donde se debería plantear una agenda a futuro. La construcción de capital social requiere de una creciente densidad de organizaciones, pero no basta con esto. Lo más importante es lograr construir vínculos e interrelaciones profundas y efectivas para poder construir un verdadero tejido social. Es necesario analizar cómo poder entretejer más interacciones a diferentes instancias, como por ejemplo, gobierno y organizaciones de la sociedad civil, o entre las mismas organizaciones. Las fundaciones empresariales cumplen aquí un papel importante y tienen experiencia en fomentar las relaciones y alianzas entre organizaciones comunitarias y de base. Algunas características importantes del Tercer sector Según Salamon13, existen cuatro características que definen más específicamente a las organizaciones del tercer sector: (i) son organizaciones 12 Villar, Rodrigo, Rojas, Manuel. El proceso de consulta para el fortalecimiento de las OSC en Colombia, Citado en: Valencia, Enrique, Zinder, David (Coord.) El Desarrollo Una Tarea en Común. Diálogos Sociedad Civil-Gobierno. Brasil, Colombia, México, The Synergos Institute, 1997. 13Salamon, Lester M., Leslie C. Hems, and Kathryn Chinnock, The Nonprofit Sector: For What and for Whom? Working Papers of the Johns Hopkins Comparative Nonprofit Sector Project, no. 37.Baltimore: The Johns Hopkins Center for Civil Society Studies, 2000. 4
  • 5. que se gobiernan a sí mismas (ii) son privadas y no gubernamentales en su estructura básica y (iii) son organizaciones voluntarias. El tercer sector comprende organizaciones de gran dinamismo e innovación y es heterogéneo y con ideologías muy diferentes. A pesar de esto, lo que tienen en común las organizaciones que forman parte de este sector es que, “a diferencia de otras instituciones privadas, se espera que estas entidades lleven a cabo algún propósito público o comunitario.”14 Para Salomón, una característica muy distintiva de estas organizaciones, es su combinación única de estructura privada y propósito público. Esto es lo que les permite tener una mayor conexión con los ciudadanos y una mayor flexibilidad en sus actuaciones. En sus estudios acerca del tercer sector, Salamon ha identificado una serie de características adicionales que vale la pena destacar:15 (i) Son organizaciones que proveen servicios de muy alta calidad pues no están orientadas a las ganancias; (ii) son eficientes en el manejo de sus costos; (iii) son especializadas; (iv) le dan gran importancia a la innovación, lo que las lleva a ser en muchos casos incubadoras de ideas; (v) se involucran directamente en la promoción de políticas públicas de los gobiernos (vi) son un vehículo de auto - expresión y (vii) ejercen un rol de unificación de grupos de la sociedad y por lo tanto son directas constructoras de capital social. En Colombia en los últimos años el crecimiento del tercer sector, y en particular de las fundaciones, ha sido muy grande y ha sufrido enormes transformaciones. Debido a la gran diversidad, no existen cifras claras sobre el número de diferentes instituciones que componen el sector. Solo como un ejemplo, Beatriz Castro, afirma que “ en 1990se calcula que en Colombia había alrededor de 5.400 ONG y (…) Colombia sería el país con el número mayor de ONG en Latinoamérica, seguido por México y Brasil”16 Pero los cambios en el tercer sector no se dieron de un día para otro. Como lo explica Rodrigo Villar17, se ha pasado de una función puramente de caridad, en los años sesenta, a un énfasis en programas de desarrollo, en la década de los noventa. Igualmente se ha enfatizado en participar en la definición de políticas públicas y en un mayor acercamiento, a través de redes y alianzas con el gobierno. En muchos casos el tercer sector ha contribuido a suplir las actividades y responsabilidades que provee el Estado, pero aquí también se ha 14 Salamon,Lester M., Sokolowski, S. Wojciech, List, Regina. Global Civil Society. An Overview, The John Hopkins Comparative Nonprofit Sector Project. The Johns Hopkins University. Institute for Policy Studies. Center for Civil Society Studies. 2003. 15 Salamon, Lester M., Leslie C. Hems, and Kathryn Chinnock. The Nonprofit Sector: For What and for Whom? Working Papers of the Johns Hopkins Comparative Nonprofit Sector Project, no. 37.Baltimore: The Johns Hopkins Center for Civil Society Studies, 2000. 16 Castro, Beatriz. Filantropía en Colombia 1870-1960. Universidad del Valle (Sin publicar Aún) 17 Villar, Rodrigo. Defining The Nonprofit Sector: Colombia, Working Papers of the Johns Hopkins Comparative Nonprofit Sector Project, no. 29 edited by Lester M. Salamon and Helmut K. Anheier. Baltimore: The Johns Hopkins Institute for Policy Studies, 1998. 5
  • 6. dado una importante evolución. Cada vez es más común el trabajo en alianza entre organizaciones del tercer sector y el Estado, y en muchos casos podríamos decir que existe una relación directa entre el crecimiento del Estado y el crecimiento de las organizaciones que componen este sector. Hacia una filantropía moderna Por sus características especiales, el tercer sector, que como hemos visto agrupa a organizaciones muy particulares, se ha dedicado en gran parte a resolver problemas sociales que afectan a la sociedad. Esto se ha hecho desde diferentes enfoques y con ideologías muy variadas. Una de estas formas de intervención es a través de la filantropía. En el mundo existen numerosas definiciones de Filantropía; ésta cumple diversos roles en la sociedad, se practica a diferentes niveles y en todas las culturas. Las definiciones y conceptos de filantropía han evolucionado con el tiempo, pero tal vez una de las más apropiadas es la de filantropía como una acción voluntaria en pro del bien común y que ocurre a través de acciones, asociaciones y donaciones voluntarias.18 Colombia es un país con una amplia tradición filantrópica que data de tiempos de la colonia. El sector filantrópico ha tenido un papel central, transformando la relación entre el sector público, el privado y el tercer sector. Lo interesante es que se ha dado una mayor pluralidad en la sociedad, permitiendo la entrada de nuevos actores, con ideas e intereses diferentes. La filantropía ha tenido una clara evolución y ésta se ha extendido por todo el país. El número de organizaciones sociales ha crecido de manera sorprendente en los últimos años. Según Maria Cristina Rojas, en 1998 existían aproximadamente 94 fundaciones empresariales, vinculadas a más de 150 empresas privadas. Por su parte, en un reciente estudio19 Roberto Gutiérrez, Rodrigo Villar y Luis Felipe Avella hacen un recuento de 111 organizaciones en 2004. Estas tienen formas de intervención muy diversas, al igual que campos de acción diferentes. Muchas de estas fundaciones empresariales se caracterizan por su alto nivel de profesionalización y especialización en temas críticos para el país. Adicionalmente cada vez existe un mayor énfasis en la rendición de cuentas, la evaluación continua y sistemática y la transparencia. Un punto que también distingue a estas fundaciones es el enfoque de trabajo en redes y alianzas, al igual que el esfuerzo por la transferencia de conocimiento hacia otras instituciones. 18 Payton, R.D. Philanthropy. Voluntary action for the public good. New York, American Council on Education/ Macmillan, 1988. 19 Gutiérrez, Roberto, Villar, Rodrigo, Avella, Luis Felipe. “Aportes y desafíos en responsabilidad social del empresariado para la construcción de la sociedad colombiana” Fundación Corona. 2004 (no se ha publicado aún) 6
  • 7. Lo más importante de la nueva filantropía es el énfasis en trabajar para ser un instrumento de desarrollo y cambio social que contribuya a cerrar las brechas de desigualdad social existente en Colombia. Este nuevo concepto, que evoluciona y se transforma día a día, tiene un campo de acción mucho más amplio y unos objetivos y resultados más ambiciosos, trascendentes y perdurables en el tiempo. Como afirma Lester Salamon “La principal característica de esta reorientación fue un cambio de enfoque, apartándose de la limitada meta de reducir la pobreza y la dependencia económica, hacia una más extensa de elevar el desarrollo Humano.”20 Una característica importante del rol de la filantropía moderna es que ahora involucra de una forma más directa al sector corporativo. Ya no basta con cumplir un papel, muchas veces de caridad con las comunidades cercanas a la empresa, ahora se busca tener más impacto y trascender a nivel local, regional y hasta nacional. Así, los empresarios han empezado a pensar de forma más estratégica en el campo social y buscan impactar un poco más e involucrarse directamente en problemas sociales del país. Esta evolución en el rol de los empresarios como instrumento de cambio social tomó gran fuerza en la década de los noventa. Ahora los empresarios, al igual que las organizaciones del tercer sector, con sus acciones filantrópicas y en Responsabilidad Social, pueden contribuir a cerrar brechas de desigualdad. Obviamente, la responsabilidad social de las empresas, no puede ser únicamente con la comunidad externa a ella. Todas las prácticas, políticas y proyectos deben empezar en una dimensión interna, es decir, a nivel de sus trabajadores, clientes, proveedores, accionistas, etc. Los ejemplos de formas de intervención son muy variados. El panorama de las fundaciones empresariales en Colombia es muy rico y diverso en sus intereses y formas de operación. Por ejemplo, la Fundación Restrepo Barco tiene mucha experiencia en la ejecución de proyectos sociales y en los últimos años ha desarrollado un particular énfasis en temas de niñez; la Fundación Mario Santodomingo tiene un importante foco en la generación de ingresos y desarrollo de la microempresa y proyectos de auto construcción; la Fundación Compartir dignifica y pone en alto el trabajo de los educadores y fomenta agresivos programas de acceso a la vivienda y apoyo financiero a microempresarios; la Fundación Social trabaja en el desarrollo local y comunitario y tiene enorme proyección en temas de democratización del acceso al crédito hipotecario y al crédito empresarial; la Fundación Carvajal es una Fundación líder en el tema de desarrollo social y el apoyo a la microempresa. En los últimos años han aparecido otros importantes actores como es el caso de Dividendo por Colombia, en desarrollo del modelo de United Way; Empresarios 20 Kamerman y Kahn 1976, 3 Citado en: Clotfelter, Charles T. Who benefits from the non propfit sector? The University of Chicago Press, Página 135. Chicago, 1992. 7
  • 8. por la Educación, Fundación Ideas para la Paz, Fundación Corazón Verde, Fundación Génesis, entre muchas otras.21 Muchas de estas fundaciones empresariales se caracterizan por progresivo nivel de profesionalización y especialización en temas críticos para el país. Adicionalmente cada vez hay un mayor énfasis en la rendición de cuentas, la evaluación continua y sistemática y en la transparencia y en un mejor gobierno corporativo. Un punto que también distingue a estas fundaciones es el enfoque de trabajo en redes y alianzas, al igual que el esfuerzo por la transferencia de conocimiento hacia otro tipo de instituciones. El carácter empresarial que distingue a estas fundaciones trae consigo importantes beneficios, que finalmente se trasladan a las diferentes comunidades en donde éstas intervienen. Estos beneficios no son únicamente de carácter económico, sino que se relacionan con los activos intangibles que pueden tener las empresas; es decir, aprovechar aspectos como son el talento humano existente, los valores, el conocimiento, la experiencia, los contactos y relaciones, su preferencia hacia una formulación más gerencial de sus problemas y retos, la capacidad de formular y evaluar programas y proyectos, la credibilidad de sus emprendimientos, etc. Todo esto favorece de por sí la capacidad institucional de estas fundaciones. Lo interesante de la filantropía moderna es que es ambiciosa en el sentido de que puede tratar de tener cada vez mayor influencia en los problemas de la sociedad. La Fundación Corona Aquí es importante destacar el ejemplo de la Fundación Corona. Esta Fundación con más de 40 años de existencia fue creada por la familia Echavarría Olózaga con un mandato claro y que le da un especial carácter: “El desarrollo y engrandecimiento del país y la atención de las grandes necesidades que aquejan a su gente”22. El mandato de la familia Echavarría Olózaga ha guiado el trabajo de la Fundación desde sus inicios y se separa de el de la Organización Corona. La Fundación existe para cumplir su misión de contribuir de manera efectiva al fomento de la equidad y a la reducción de la pobreza. Para lograr esto trabaja en las áreas de salud, educación, gestión local y comunitaria y desarrollo empresarial. La Fundación Corona trabaja en alianza con otras organizaciones y son éstas quienes ejecutan directamente los proyectos. Estas organizaciones son de diversa índole, desde fundaciones, organizaciones de carácter ciudadano, hasta 21 Para una revisión más precisa del trabajo de las fundaciones empresariales colombianas ver: Gutiérrez, Roberto, Villar, Rodrigo, Avella, Luis Felipe. “Aportes y desafíos en responsabilidad social del empresariado para la construcción de la sociedad colombiana” Fundación Corona. 2004 (no se ha publicado aún) 22 Fundación Corona, Cuarenta años Fundación Corona, Página 8, 2004. 8
  • 9. entidades públicas y privadas. La Fundación Corona ha evolucionado en los últimos diez años llegando a refinar su modelo de intervención que incluye especial atención en el diseño e implementación de políticas públicas eficaces, el mejoramiento de la efectividad de las organizaciones sociales y la promoción de la participación ciudadana para fines sociales. La Fundación es consciente del enorme reto que significa querer detener el crecimiento de la pobreza y el aumento de la equidad, y reconoce que este desafío no se puede enfrentar aisladamente, pues el solo pasivo social o deuda social que tiene el país y los recursos necesarios para crear equidad son enormes. Es por esto que la Fundación debe actuar con diferentes sectores simultáneamente, de forma que pueda apalancar más fácilmente su agenda y buscar así más impacto en el tema de equidad y pobreza. En particular trabaja con el sector gobierno (encontrando mejores políticas publicas), el sector privado (motivando un mayor foco en la responsabilidad social) y con la sociedad civil (elevando las destrezas organizativas y la efectividad de las organizaciones sociales). Para guiar y centrar su trabajo, la Fundación cuenta con unos criterios orientadores que ayudan a tener una mejor coherencia en sus diferentes áreas de intervención, tales como: concentrar la actuación en el desarrollo institucional como un camino para alcanzar la equidad; poner atención a la efectividad de organizaciones sociales que atiendan la salud y la educación básica; privilegiar el apoyo a programas y proyectos que planteen innovaciones en la forma de solucionar problemas o que desarrollen nuevos conocimientos, seleccionar aquellas intervenciones con mayor posibilidad de ser efectivas, generar un impacto sistemático y duradero y concentrar proyectos en el foco programático y la ejecución delegada. Para la realización de algunos de sus proyectos la Fundación ha recibido recursos internacionales de instituciones como la Inter American Foudation – IAF, la Fundación Ford, el Banco Interamericano de Desarrollo, entre otras instituciones. Son muchos los proyectos y experiencia que ha desarrollado la Fundación Corona, buscando siempre ayudar en el campo social desde el sector privado. Muchas de estas experiencias han contribuido directamente en la construcción de capital social tanto a nivel local como nacional. ¿Puede una Fundación contribuir a la construcción de capital social? El rol de las fundaciones en la construcción de capital social es determinante y son muchos los temas en los que se puede trabajar e intervenir. Si tuviéramos que priorizar, existen áreas de vital interés que se deben desarrollar, como por ejemplo, la educación a diferentes niveles; este es finalmente uno de los factores 9
  • 10. más importantes que determina el desarrollo de una comunidad y de un país. Otro punto importante en el que se debe trabajar aún más es el de apalancar a los actores sociales claves, como es el caso de las organizaciones sociales, elevando su número y propiciando su interacción y vínculos efectivos con otros actores. De otro lado se debe aumentar la rendición de cuentas y la visibilidad de las acciones públicas, se le debe mejorar y hacer seguimiento a la calidad de las políticas públicas y al fortalecimiento institucional de algunas instituciones claves. Adicionalmente, no podemos olvidar los siguientes aportes de las fundaciones en este proceso23: Las fundaciones tienen capacidad de generar iniciativas innovadoras, modelos y experiencias piloto que pueden llegar a trascender con otros actores o incluso como política pública. Las fundaciones pueden apalancar e identificar recursos de diverso tipo, y además tienen vocación de perdurabilidad y permanencia para la sostenibilidad de programas y proyectos. Las fundaciones pueden ejercer el cabildeo para elevar y/o posicionar intereses legítimos de la comunidad y pueden ser seguidas en su enfoque, perspectiva y acción en temas fundamentales. Pueden propiciar grandes innovaciones en políticas públicas con un efecto verdaderamente multiplicador. Además, frente a los problemas locales, regionales y nacionales pueden incidir en el desarrollo de políticas públicas coherentes y efectivas que fomenten la formación de la ciudadanía, el ejercicio de derechos y deberes y la mejor provisión de servicios sociales. Pueden ayudar a construir capital humano, capital institucional y capital social, al promover diversidad de redes y alianzas. Algunos ejemplos de construcción de capital social: la experiencia de una Fundación Aquí es importante detenerse un poco y mirar cómo la Fundación Corona ha trabajado en la construcción de capital social a través de sus intervenciones. Un primer ejemplo destacable es la experiencia del proyecto “Bogotá Cómo Vamos”24, el cuál se inició en 1998. Este proyecto, desarrollado en la ciudad de Bogotá, se realiza en alianza con la Cámara de Comercio de Bogotá (los empresarios), el periódico El Tiempo (los medios) y la Fundación Corona (tercer sector). 23 Para una discusión más extensa ver: Teixidó, Soledad, Chavarri, Reinalina. (eds.) Los Desafíos de las Fundaciones Donantes en la Construcción de Capital Humano y Justicia Social. Seminario Internacional organizado por Fundación Prohumana y apoyado por la Fundación Ford en Santiago. Santiago, 2004. 24 www.eltiempo.com.co/bogotacomovamos 10
  • 11. El principal objetivo es hacer seguimiento, evaluar y comunicar a la opinión pública acerca del mejoramiento de la calidad de vida en la ciudad de Bogotá. “Bogotá Cómo Vamos”, realiza una serie de evaluaciones y reportes continuos que mantienen informados a la ciudadanía, a diferentes grupos de influencia en la ciudad y por supuesto a las autoridades locales. Para esto se hace el seguimiento a una línea de base de indicadores sobre Bogotá y se complementa con encuestas periódicas de percepción ciudadana en áreas muy diferentes25. Estos se relacionan directamente con la vida del ciudadano y permiten también un seguimiento claro a las acciones y políticas de la Administración Distrital. Un aspecto esencial del proyecto “Bogotá Cómo Vamos” es el fuerte énfasis que se hace en la difusión de información y en la mejor deliberación ciudadana. Para esto se realizan una serie de mesas redondas y foros, y se difunden a los ciudadanos los resultados de rendición de cuentas a través del periódico El Tiempo y la televisión (Canal City TV). Este proyecto promueve la participación ciudadana y es un importante mecanismo de rendición de cuentas que les da un importante sentido de confianza y pertenencia a los ciudadanos y les permite tener posiciones más informadas y exigentes con la administración. Un segundo ejemplo que es importante destacar es el del Programa Nacional de Alianzas26. Este proyecto se inició en 1996 y ha sido apoyado desde el principio por el Banco Mundial, la Inter American Foundation, el Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido, la Fundación Corona y un grupo de seis universidades colombianas. El proyecto convoca experiencias a un concurso e identifica casos exitosos de alianzas entre el sector público, el privado y la sociedad civil. En un periodo de seis años se han identificado 468 casos de alianzas en diferentes regiones colombianas y se han documentado más de 50 alianzas de las cuales se han premiado quince. Lo interesante de esta experiencia es que reafirma que la configuración de alianzas constituye una estrategia innovadora y efectiva para poder gestionar la solución de diferentes problemas sociales. Las alianzas constituidas abarcan temas muy diferentes, desde la disminución de la pobreza hasta alianzas que buscan la convivencia, reducir la violencia política y crear mayor cohesión social. Con la creación de estas alianzas se desarrollan una serie de sinergias y aprendizajes que llevan a crear soluciones innovadoras, sostenibles y efectivas, lo cual finalmente lleva a incrementar el capital social.27 Con el Programa Nacional de Alianzas se le ha dado mucha más visibilidad a estas organizaciones de base, permitiéndoles una mayor posibilidad de intervención 25 Los indicadores corresponden a las áreas de educación, salud, seguridad ciudadana, movilidad y transporte, medio ambiente, desarrollo económico, servicios públicos, desarrollo urbano, políticas públicas entre otros 26 www. fundacioncorona.org.co/programaalianzas/index.htm 27 Algunos ejemplos de estas alianzas son: “Comité Interinstitucional: alianza para la reconstrucción integral de Granada, Antioquia” (2002), “El Consejo de Reconciliación y Desarrollo Social y la Fundación Río Claro en el Municipio de San Luis, Departamento de Antioquia” (2000). 11
  • 12. social. Este programa es un ejemplo claro de la habilidad y el compromiso de diferentes comunidades para asumir desafíos y trabajar colectivamente. Un tercer ejemplo que demuestra cómo una Fundación puede contribuir a la creación de Capital Social es el CONSORCIO para El Desarrollo Comunitario28. Esta corporación creada por la Fundación Corona y un grupo de instituciones, trabaja exclusivamente en el fortalecimiento y promoción de organizaciones comunitarias, en la ciudad de Bogotá y en otras regiones del país. Además de capacitación y formación de líderes, el CONSORCIO, junto con otros socios y fundaciones, ayuda en la cofinanciación de muchos de los proyectos que llevan a cabo estas organizaciones. Para esto, han desarrollado y aplicado una serie de metodologías de fortalecimiento institucional. Desde 1995, la Corporación CONSORCIO ha trabajado en el fortalecimiento de más de 4.700 organizaciones y 47.000 líderes. El trabajo con organizaciones comunitarias es un claro ejemplo de creación de capital social. Las actividades y proyectos dirigidos a su fortalecimiento aseguran un mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades donde intervienen y son claras constructoras de capital social al elevar su capacidad organizativa y de planeación, fomentar la participación de los diferentes grupos, hacer más visible y conocido el trabajo de las organizaciones más destacadas, crear relaciones de confianza, solidaridad y arraigo, al igual que fomentar el aprendizaje al interior de las organizaciones comunitarias. Otro interesante ejemplo es el de RedEamérica, una red temática internacional, liderada por el sector empresarial, y de la cuál hace parte la Fundación Corona. Su objetivo es contribuir a la reducción de la pobreza a través del desarrollo de base, fomentando procesos participativos e incluyentes, promovidos por fundaciones y organizaciones empresariales. Un punto muy importante de este programa es el énfasis en la construcción de capacidades institucionales en las fundaciones empresariales, para promover y apoyar el desarrollo de base. Pero estos no son los únicos ejemplos de seguimiento a la gestión pública y a la rendición de cuentas, promovidos por el sector privado. La Fundación Corona, junto con otros importantes actores participa en la realización de otros proyectos importantes como Así Vamos en Salud, Educación Compromiso de Todos y el seguimiento a la gestión del Concejo de Bogotá.29 Si recapitulamos sobre estos ejemplos, podemos observar que claramente las fundaciones empresariales sí pueden trabajar en la creación y construcción de capital social. Es claro que no deben pretender reemplazar al Estado en sus 28 La Corporación CONSORCIO para el desarrollo comunitario está conformada por diferentes instituciones, entre las que se encuentran: Fundación Corona, Codesarrollo, Epsa, Fundaempresa, Fundación Smurfit Cartón de Colombia, Fundación Social, Fundación FES y Procomún. La dirección de la página Web del Consorcio es: www.consorcio.org 29 La página Web de cada uno de estos proyectos se encuentra en la página de la Fundación Corona: www.fundacioncorona.org.co 12
  • 13. responsabilidades y deberes, pero sí pueden trabajar en alianza con éste, en algunos casos, y pueden darle una mayor visibilidad a una serie de acciones que se están llevando a cabo en las diferentes comunidades. Oportunidades y desafíos El sector fundacional en Colombia ha cumplido un importante papel en el desarrollo de procesos sociales más justos y equitativos. Pero es claro que aún falta mucho camino por recorrer. Este sector debe trabajar por ser aún mucho más profesional, de manera que sus acciones sean mucho más efectivas y generen mayor impacto. Una de las grandes oportunidades que se vislumbran en el sector es trabajar por la construcción de capacidades institucionales que contribuyan al mejoramiento del desempeño de las organizaciones sin ánimo de lucro; es decir, trabajar en aspectos como: mejorar sus prácticas gerenciales, capacitar a sus miembros, proveer recursos financieros, entre otras cosas. Esto implica una serie de nuevas prácticas y comportamientos que deben difundirse en toda la institución. Con un grupo de organizaciones más profesionales y fortalecidas, es posible demostrar mayor transparencia y resultados en las muy diversas actividades del tercer sector. Otro importante desafío es el de trabajar por tener un sector más cohesionado, con mayores patrones de relacionamiento y espacios institucionales. No hay duda que es muy importante contribuir al fortalecimiento, promoción y desarrollo del movimiento filantrópico en Colombia para que este se fortalezca cada vez más. Finalmente, se debe trabajar por tener mayor documentación de información sobre el tercer sector en Colombia. Son muy pocos los datos existentes y tal vez están ya un poco desactualizados. Aquí el sector académico, tanto nacional como internacional puede jugar un importante papel. Al contar con mayor información se puede aprender de las experiencias de los demás y encontrar formas de solución a problemas existentes. La comunidad internacional puede también ayudar a promover el movimiento filantrópico en Colombia y contribuir a que éste sea más conocido, estudiado, y que se investigue y se promuevan estudios comparados. El rol de la comunidad internacional Pero más allá de ayudar directamente con el movimiento filantrópico en Colombia, la comunidad internacional puede proveer su experiencia y perspectivas en aspectos claves de la vida de nuestro país. Aquí debemos volver a remitirnos a los problemas que se viven a diario en Colombia. Nuestro país vive un conflicto que se ha venido empeorando con los años, aunque en años recientes hay un mejoramiento generalizado durante el gobierno Uribe. Más que una guerra interna, como lo llaman incorrectamente, es 13
  • 14. un conflicto fundamentalmente degradado por actores ilegales armados, los cuales cuentan con importantes recursos que les permite movilizar a grandes grupos de población de muy bajos recursos. Los recursos del narcotráfico incuestionablemente son un catalizador de violencia en Colombia. Los actores armados ilegales actúan de manera similar a las organizaciones del crimen organizado (operativos armados, pago por recates de secuestros y fomento del régimen del terror y el silencio con sus agresores). Esto, como lo vimos anteriormente destruye por completo el capital social existente entre la población, pues se inhiben o debilitan así los lazos de confianza y la cohesión entre comunidades30. La violencia claramente “erosiona el capital social cuando reduce la confianza y la cooperación entre los miembros de las organizaciones sociales formales e informales, las cuales son indispensables para que la sociedad funcione correctamente.” 31 Dentro de este ambiente es más difícil asegurar el justo ejercicio de la Ley, lo que lleva cada vez más a una falta de credibilidad y pérdida de respeto frente a esta, por parte de las nuevas generaciones. Los jóvenes, quienes se han convertido en blanco principal de los grupos ilegales, pueden ser reclutados involuntariamente por actores armados, y muchas veces crecen con experiencias y vivencias supremamente violentas que en algunos casos los puede llevar a una pérdida de valores y carencia de respeto frente a las normas. La comunidad internacional puede cumplir un rol muy importante en el detenimiento de esta erosión social. Por ejemplo, en Estados Unidos existen casos muy visibles de cómo enfrentar e inhibir las organizaciones del crimen organizado, que pueden ser muy valiosos si se traen al caso colombiano y si se hace un examen comparado. Adicionalmente, es posible que el país tenga que trabajar en temas tales como: Diseño de modelos de intervención para facilitar la “curación” de una población que se ha visto involucrada en el conflicto y que ha sido afligida por la violencia y agredida por grupos al margen de la Ley. Realmente lo que se requiere es que el país sane sus heridas y se logre abordar el tema de superación del dolor, producto del conflicto. La experiencia internacional en justicia, paz y restauración es muy importante. Existen poblaciones desplazadas que han tenido que migrar de sus territorios para protegerse de agresores, y miles de familias que perdieron a sus miembros en una violencia estéril y dolorosa. Es bueno que estos grupos humanos que 30 La relación entre capital social y violencia, es un tema de gran complejidad. Para una mayor profundidad sobre el tema se pueden consultar: Latorre, María Carolina, Sobre la relación positiva entre el capital social y la violencia urbana: un análisis teórico y empírico. Documentos CEDE. Nro. 36, 2004. Rubio, Mauricio, Perverse social capital –some evidence for Colombia, Journal of Economic Issues. Vol. XXXI. No.3. 1997 31 Latorre, María Carolina, Sobre la relación positiva entre el capital social y la violencia urbana: un análisis teórico y empírico. Documentos CEDE. Nro. 36, 2004 14
  • 15. han sido victimas de agresores, puedan rehacer sus vidas, perdonar y reconstruir un sentido de esperanza. Esto quizás ocurrirá por la puesta en marcha de experiencias de verdad, justicia y reparación y procesos de reinserción social y productiva. El desarrollo de modelos de reconciliación, una vez realizados los procesos de paz, es un punto en el que el país tiene que trabajar y en el que tiene muy poca experiencia. Los modelos como el de Justicia Restaurativa que pueden ser utilizados para recomponer relaciones sociales interrumpidas por la violencia y el crimen, pueden ser de gran utilidad para un país como Colombia, pero para esto se necesita estudiar los modelos y recurrir a la experiencia de expertos, antes de ponerlos en práctica. Adicionalmente se debe establecer el alcance y foco principal de éstos. 32 El país requiere modelos de desarme y de elaboración de proyectos productivos por la paz y de reincorporación de combatientes una vez entreguen las armas y se desmovilicen. Se espera que entre 20.000 y 40.000 personas transiten en este proceso en los próximos cinco años. El reto es una verdadera resocialización y reconciliación. Es importante que la comunidad internacional no deje solo al país en un momento tan significativo. Por el contrario, se requiere estudiar modelos efectivos de reincorporación, que permitan superar una violencia degradada. Esto exige encontrar formas de resocialización y proyectos productivos en el campo y la ciudad, que aseguren una ocupación atractiva y reincorporación social y eliminación de todo nexo con grupos al margen de la Ley. El papel de la comunidad internacional es un garante para la desmovilización y el respeto de acuerdos de facilitación de superación del conflicto. Sin duda, el riesgo de estos procesos es que si no se manejan adecuadamente, pueden dar origen a otros problemas, por ejemplo, que algunos excombatientes decidan regresar a las armas o transitar hacia otras formas de violencia y delincuencia en pequeñas bandas. Por esto se debe trabajar en unos modelos de reincorporación efectiva. Definitivamente, las diferentes formas de crear elementos de reincorporación efectivos, como el trabajo, la familia, la vida en comunidad, la propiedad, el conocimiento de un oficio, el cultivo de las artes, la educación y la cultura, el desarrollo de una ocupación, y por su puesto la posibilidad de un empleo serán situaciones absolutamente fundamentales para superar con éxito la reincorporación de combatientes. Otro punto de convergencia y de reconstrucción de tejido social es la adopción de estándares muy altos de respeto y de prevalencia de los derechos humanos y el predominio del Derecho Internacional Humanitario. Se debe seguir 32 Aunque esto es importante, existen otros puntos de vista que nos hacen mirar hacia otros modelos que también se deben analizar y que pueden llevar también a una paz sostenible. Ver: Pizarro, Eduardo, “Mirar Hacia Adelante. Peleas Inútiles”. En: www. ElTiempo.com, Bogotá, Octubre 11 de 2004 15
  • 16. profundizando en el marco del estado de derecho, la defensa, garantía, protección y reparación de los derechos humanos. El estado colombiano debe volverse cada vez más garante y más cumplidor de todos los acuerdos internacionales en la materia. Este tema es importante, pues es la única forma de restablecer un marco de respeto generalizado a una cultura de convivencia. El Estado Colombiano ha hecho un esfuerzo importante en esta materia, pero debe seguir esta senda de atención preferente al tema.33 Finalmente la comunidad académica e internacional puede ayudar en la búsqueda de mecanismos para alcanzar acuerdos de paz que sean sostenibles en el tiempo, al igual que servicios de facilitación internacional para la resolución de los conflictos internos. Igualmente, todo el apoyo para defender, fortalecer y hacer más efectivas las instituciones democráticas conquistadas con esfuerzo y valor durante ya cerca de 200 años de vida Republicana es un punto de partida fundamental. Por supuesto que la búsqueda de mejores formas de gobierno y de rendición de cuentas, profundización democrática y de mayor incidencia de la política social y el gasto público es un desafío permanente. Estos son tan solo unas breves ideas del rol que puede asumir la comunidad internacional en la prevención y superación del conflicto en Colombia, lo que finalmente puede contribuir a que se cierre una página de destrucción de capital social en Colombia. Conclusión Colombia se ha debatido claramente entre la destrucción y la construcción de capital social. Los diferentes procesos sociales que han acontecido en los últimos años han llevado a una fuerte destrucción de redes sociales que afecta a toda la sociedad. En contraste, en el país se han adelantado innovadoras reformas que han permitido que se avance notoriamente al ofrecer mayores libertades democráticas, empoderamiento de los ciudadanos y espacios de participación. Estos últimos elementos, junto con el desarrollo del tercer sector y el mejoramiento del movimiento filantrópico en Colombia han contribuido indiscutiblemente en la construcción de tejido social a diversos niveles. La filantropía en Colombia es un fenómeno que se ha incrementado en las últimas cuatro décadas. Teniendo en cuenta el contexto, en los últimos veinte años las fundaciones han buscado agendas más estratégicas y relevantes. La Fundación Corona, al igual que muchas otras fundaciones en Colombia ha 33 Ver: Facultad de Administración, Universidad de los Andes, Asesoría y Gestión Cia. Ltda., Proyecto de Fortalecimiento Institucional del Sector de Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario en Colombia, Bogotá, 2002. Como se ve en este trabajo citado, el país tiene logros muy importantes en el fortalecimiento institucional del sector de derechos humanos, los cuales deben seguir en una senda de profundización. Desde 1988, con la Consejería Presidencial de Derechos Humanos el avance ha sido continuado. 16
  • 17. buscado programas más estratégicos que contribuyan a la creación de capital social de una manera más efectiva e innovadora. No hay duda que la gran manifestación de problemas y desafíos de nuestro país es una oportunidad enorme para la actuación de diferentes actores de la sociedad civil, el sector privado y el gobierno. Aquí es vital tener claro la importancia de construir relaciones y espacios de diálogo entre estas organizaciones, lo que llevará a que el sector filantrópico sea cada vez más demandado y efectivo. Finalmente, las fundaciones de mayor recorrido y proyección pueden tener un impacto grande en el desarrollo y fomento del tercer sector y en las iniciativas más estratégicas de las diferentes fundaciones. Adicionalmente, siendo el tema filantrópico relativamente reciente y novedoso para el empresariado local, existe un gran terreno para la extensión y profundización filantrópica en el país. Aquí las fundaciones internacionales pueden cumplir un papel decisivo. 34 34 Iniciativas como las de The Philanthropic Initiative –TPI son muy valiosas y ayudan a la promoción de la filantropía en páises como Colombia. Para información sobre la experiencia en México sugerimos leer: Johnson, Paula D, Johnson, Stephen P, Kingman, Andrew. Promoting Philanthropy: Global Challenges and Approaches. International Network on Strategic Philanthropy. Bertlesmann Stiftung. Diciembre 2004 17
  • 18. Referencias Bibliográficas Fundación Corona, Cuarenta Años Fundación Corona. Bogotá, 2004. Facultad de Administración, Universidad de los Andes, Asesoría y Gestión Cia. Ltda, Proyecto de Fortalecimiento Institucional del Sector de Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario en Colombia, Bogotá, 2002. Gómez Buendía, Hernando (ed.), El Conflicto Callejón con Salida, Informe Nacional de Desarrollo Humano Colombia 2003. Bogotá, 2004. Informe de Desarrollo Humano. La Libertad Cultural en el Mundo Diverso de Hoy, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD, Ediciones Mundi Prensa. 2004. Johnson, Paula D, Johnson, Stephen P, Kingman, Andrew. Promoting Philanthropy: Global Challenges and Approaches. International Network on Strategic Philanthropy. Bertlesmann Stiftung. 2004 Kamerman y Kahn 1976, Citado en: Clotfelter, Charles T. Who Benefits From the Non Profit Sector? The University of Chicago Press. Chicago, 1992. La Casa de la Diversidad, Una Sociedad Plural Interpela al Plan. Cambio para Construir la Paz, Consejo Nacional de Planeación, TM Editores. 1999. Latorre, María Carolina, Sobre la Relación Positiva entre el Capital Social y la Violencia Urbana: un Análisis Teórico y Empírico. Documentos CEDE. Nro. 36, Bogotá, 2004. Panorama Social de América Latina 2002-2003, CEPAL, Agosto de 2003. Pizarro, Eduardo, Mirar Hacia Adelante. ElTiempo.com, Bogotá, Octubre 11 de 2004. “Peleas Inútiles”. En: www. Salamon, Lester M., Leslie C. Hems, and Kathryn Chinnock. The Nonprofit Sector: For What and for Whom? Working Papers of the Johns Hopkins Comparative Nonprofit Sector Project, no. 37. Baltimore: The Johns Hopkins Center for Civil Society Studies, 2000. Salamon, Lester M., Sokolowski, S. Wojciech, List, Regina. Global Civil Society. An Overview, The John Hopkins Comparative Nonprofit Sector Project. The Johns Hopkins University. Institute for Policy Studies. Center for Civil Society Studies. 2003. 18
  • 19. Salamon, Lester M., K.Anheier Helmut (Eds) Comparative Nonprofit Sector Project, no. 29 edited by. Baltimore: The Johns Hopkins Institute for Policy Studies, 1998. Sanborn, Cynthia. La Filantropía ‘realmente existente’ en América Latina, Departamento de Ciencias Sociales y Políticas. Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico, Lima, Junio de 2004. Teixidó, Soledad, Chavarri, Reinalina. (eds.), Los Desafíos de las Fundaciones Donantes en la Construcción de Capital Humano y Justicia Social, Seminario Internacional organizado por Fundación Prohumana y apoyado por la Fundación Ford en Santiago. Santiago, 2004 Villar, Rodrigo, Rojas, Manuel. El proceso de consulta para el fortalecimiento de las OSC en Colombia Citado en: Valencia, Enrique, Zinder, David (Coord.) “El Desarrollo Una Tarea en Común. Diálogos Sociedad Civil-Gobierno. Brasil, Colombia, México, The Synergos Institute, 1997 Villar, Rodrigo, Defining The Nonprofit Sector: Colombia, Working Papers of the Johns Hopkins Comparative Nonprofit Sector Project, no. 29 edited by Lester M. Salamon and Helmut Kanheier. Baltimore: The Johns Hopkins Institute for Policy Studies, 1998. 19

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